{"id":25071,"date":"2022-06-20T09:34:02","date_gmt":"2022-06-20T14:34:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-635-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:34:02","modified_gmt":"2022-06-20T14:34:02","slug":"comentario-de-marcos-635-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-635-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 6:35 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Como la hora era ya muy avanzada, sus disc\u00edpulos se acercaron a \u00e9l y le dijeron: \u2014El lugar es desierto, y la hora avanzada.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>6:35<\/span> <\/p>\n<p \/>\u2014 Cuando ya era muy avanzada la hora \u2014 Una gran parte del d\u00eda lo pas\u00f3 Jes\u00fas ense\u00f1ando a la gente, y sanando a enfermos (<span>Luc 9:1<\/span>). No se tom\u00f3 tiempo para comer. <\/p>\n<p \/> \u2014 sus disc\u00edpulos se acercaron a \u00e9l, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya muy avanzada \u2014 El problema consisti\u00f3 en que por ser el lugar desierto, o solitario, no hubo acceso inmediato de comida para todos que ahora tienen hambre.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 14:15<\/span>; <span class='bible'>Luc 9:12<\/span>; <span class='bible'>Jua 6:5<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t6:35 &#8212; Cuando ya era muy avanzada la hora &#8212; Una gran parte  del d\u00eda lo pas\u00f3 Jes\u00fas ense\u00f1ando a la gente, y sanando a enfermos (Luc 9:1). No se tom\u00f3 tiempo para comer.<br \/>\n\t&#8212; sus disc\u00edpulos se acercaron a \u00e9l, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya muy avanzada &#8212; El problema consisti\u00f3 en que por ser el lugar desierto, o solitario, no hubo acceso inmediato de comida para todos que ahora tienen hambre.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>POCO ES MUCHO EN LAS MANOS DE JES\u00daS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 6:35-44<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando ya era tarde, los disc\u00edpulos vinieron a decirle a Jes\u00fas:<br \/>-Este es un lugar solitario, y ya es tarde. Despide a la gente para que vayan a los caser\u00edos y a las aldeas de alrededor a comprarse algo de comer.<\/em><\/p>\n<p><em>Dadles vosotros algo de comer-les contest\u00f3 Jes\u00fas:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfEs que quieres que vayamos nosotros a comprar doscientos denarios de pan para que coman algo? Le preguntaron ellos.<br \/>-\u00bfCu\u00e1ntos panes ten\u00e9is? -les pregunt\u00f3 Jes\u00fas-. \u00a1Id a verlo!<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando lo comprobaron, Le dijeron a Jes\u00fas:<br \/>-Cinco, y dos pescados.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas les mand\u00f3 que hicieran que todos se sentaran en secciones sobre la hierba. Y as\u00ed hicieron: se sentaron en secciones de cien y de cincuenta personas.<br \/>Jes\u00fas tom\u00f3 los cinco panes y los dos pescados, mir\u00f3 al cielo y los bendijo, y los parti\u00f3 en trozos. Se los dio a los disc\u00edpulos para que los distribuyeran entre la gente. Y reparti\u00f3 tambi\u00e9n los dos pescados entre todos ellos.<br \/>Y todos comieron hasta quedar satisfechos; y se recogieron los trozos de pan y los restos de pescado: doce cestas llenas. Y los que hab\u00edan comido sumaban cinco mil hombres.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Es un hecho indudable que ning\u00fan milagro de Jes\u00fas parece haberles hecho tanta impresi\u00f3n a los disc\u00edpulos como este, porque es el \u00fanico que nos cuentan los cuatro evangelios. Ya hemos visto que el evangelio de Marcos realmente incorpora los materiales de la predicaci\u00f3n de Pedro. El leer esta historia, tan sencilla pero tambi\u00e9n tan dram\u00e1ticamente contada, es leer algo que suena al relato de un testigo presencial. Notemos algunos de sus detalles peculiares y realistas.<br \/>La multitud se sent\u00f3 en <em>la hierba verde. <\/em>Es como si Pedro estuviera viendo otra vez toda la escena con los ojos de la memoria. Resulta que esta breve frase descriptiva nos provee de un mont\u00f3n de informaci\u00f3n. La \u00fanica parte del a\u00f1o cuando la hierba estar\u00eda verde ser\u00eda al final de la primavera, al final de abril. As\u00ed es que ser\u00eda por entonces cuando tuvo lugar este milagro. En esa \u00e9poca, el sol se pone hacia las seis de la tarde; as\u00ed es que esto tiene que haber sucedido algo antes de esa hora.<\/p>\n<p>Marcos nos dice que se sentaron en <em>secciones <\/em>de cien o de cincuenta. La palabra que se usa para <em>secciones (pras\u00edai) <\/em>es una palabra muy pict\u00f3rica. Es el t\u00e9rmino griego normal para lechos de plantas en una huerta o de flores en un jard\u00edn. Mirando a esos peque\u00f1os grupos, sentados ordenadamente, parecer\u00edan como bancales de plantas en una huerta.<\/p>\n<p>Al final recogieron doce cestas de pedazos sobrantes. Ning\u00fan jud\u00edo ortodoxo viajaba nunca sin su cesta caracter\u00edstica <em>(kofinos). <\/em>Los autores latinos nos han dejado chistes que se hac\u00edan de los jud\u00edos con sus cestas. Hab\u00eda dos razones para llevar esa cesta, que estaba hecha de mimbre y ten\u00eda un cuello estrecho que se iba ensanchando hacia abajo. La primera era que un jud\u00edo ortodoxo ten\u00eda que llevar sus provisiones de comida para estar seguro de comer alimentos pern\u00fatidos por la Ley. Segunda, muchos jud\u00edos iban por la vida de pordioseros profesionales, y met\u00edan lo que les daban en su cesta. La raz\u00f3n de que hubiera <em>doce cestas <\/em>es sencillamente que los ap\u00f3stoles eran <em>doce. <\/em>Fue en sus propias cestas donde recogieron ahorrativamente los trozos sobrantes para que no se perdiera nada.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s maravilloso de esta historia es que por toda ella discurre el contraste impl\u00edcito entre la actitud de Jes\u00fas y la de Sus disc\u00edpulos.<br \/>(i) Nos muestra <em>dos reacciones a la necesidad humana. <\/em>Cuando los disc\u00edpulos vieron lo tarde que era y lo cansada y hambrienta que estaba la gente, dijeron: \u00bb Desp\u00eddelos para que puedan encontrar algo de comer.\u00bb Lo que equival\u00eda a decir: \u00abEstas personas est\u00e1n cansadas y hambrientas. L\u00edbrate de ellas, y que sea otro el que se preocupe de ellos.\u00bb Pero Jes\u00fas dijo: \u00abDadles <em>vosotros <\/em>algo de comer.\u00bb Lo que Jes\u00fas estaba diciendo de hecho era: \u00abEstas personas est\u00e1n cansadas y hambrientas. Tenemos que ayudarlas.\u00bb Siempre hay personas que se dan perfecta cuenta de que hay otras que tienen dificultades y problemas, pero que quieren pasarle la responsabilidad de hacer algo para ayudarlos a alg\u00fan otro; y hay algunas personas que, cuando ven que alguien est\u00e1 pasando apuros, se sienten impulsados a ayudarle por s\u00ed mismos. Hay algunos que dicen: \u00abQue se encarguen otros.\u00bb Y hay quienes dicen: \u00abLa necesidad de t\u00fa hermano es mi responsabilidad.\u00bb<\/p>\n<p>(ii) Nos muestra <em>dos reacciones a los recursos humanos. <\/em>Cuando Jes\u00fas les pidi\u00f3 a Sus disc\u00edpulos que le dieran a la gente algo de comer, insistieron en que doscientos denarios no bastar\u00edan para comprar solamente el pan. La palabra que usan casi todas las versiones es <em>denario. <\/em>Esta era una moneda de plata que representaba el salario diario de un obrero. Lo que los disc\u00edpulos estaban diciendo realmente era: \u00abLo que ganara un obrero en seis meses no bastar\u00eda para darle a cada uno de estos el pan de una comida.\u00bb Realmente quer\u00edan decir: \u00abLo que nosotros podamos tener es totalmente insuficiente.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfCu\u00e1nto ten\u00e9is?\u00bb Ten\u00edan cinco panes. No ser\u00edan hogazas grandes, sino m\u00e1s bien panecillos. <em>Juan <\/em>(6:9) nos dice que eran panecillos de cebada, que eran el alimento de los m\u00e1s pobres de los pobres. El pan de cebada era el m\u00e1s barato y \u00e1spero de todos. Tambi\u00e9n ten\u00edan dos pescados, que ser\u00edan probablemente del tama\u00f1o de sardinas. Teriquea -que quiere decir \u00bb el pueblo del pescado salado\u00bb- era un lugar muy conocido en las proximidades del lago, del que se mandaba pescado salado a todo el mundo. Los pescaditos salados se com\u00edan con delicia con los panecillos secos.<\/p>\n<p>No parec\u00eda gran cosa. Pero Jes\u00fas lo tom\u00f3 en Sus manos, e hizo maravillas con ellos. En las manos de Jes\u00fas, poco es siempre mucho. Puede que creamos que tenemos poco talento o pocos medios que ofrecerle a Jes\u00fas. Esa no es raz\u00f3n para un pesimismo derrotista como el de los disc\u00edpulos. Lo \u00fanico fatal es decir: \u00abPara lo que yo puedo hacer, no vale la pena intentarlo.\u00bb Si nos ponemos en manos de Jesucristo, est\u00e1 por ver lo que \u00c9l puede hacer con nosotros y por medio de nosotros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>y 285 Mat 14:15; Luc 9:12<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>De todos los milagros de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, ninguno se refiere con m\u00e1s frecuencia en los Evangelios, que el que acabamos de leer. Cada uno de los  cuatro evangelistas fue inspirado para referirlo. Evidente es que demanda una atenci\u00f3n especial de todos los lectores de la palabra de Dios.<br \/>\nObservemos, ante todo, en este pasaje, que prueba nos suministra este milagro del extraordinario poder de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Se nos dice que dio de  comer a cinco mil hombres con cinco panes y dos peces, y se expresa con mucha claridad que aquella multitud no ten\u00eda nada que comer. Con no menos  claridad se nos dice que todas las provisiones que all\u00ed se encontraban eran solo cinco panes y dos peces; y, sin embargo, leemos que nuestro Se\u00f1or tom\u00f3 los  panes y los peces, los bendijo, los rompi\u00f3 y se los dio a sus disc\u00edpulos para que se los repartiesen al pueblo. Y al fin de la narraci\u00f3n se nos dice, que \u00abcomieron  y rellenaron\u00bb y que se recogieron \u00abdoce cestas llenas de fragmentos.<br \/>\nEste, sin duda ninguna, es poder creador. Tuvo manifiestamente que dar existencia a algo s\u00f3lido, real y sustancia, que antes no exist\u00eda. No se puede dar  entrada a la teor\u00eda que las turbas estaban bajo la influencia de una ilusi\u00f3n \u00f3ptica; o de una imaginaci\u00f3n excitada. Cinco mil personas hambrientas no hubieran  quedado satisfechas, si no hubieran recibido en la boca pan verdadero. No se hubieran podido recoger doce cestas de fragmentos, si los cinco panes no se  hubieran multiplicado de una manera milagrosa. En fin, es muy claro que la mano del que hizo el mundo de la nada medi\u00f3 en esta ocasi\u00f3n; solo Aquel que  cre\u00f3 el principio de todas las cosas, que hizo caer el man\u00e1 en el desierto, pudo as\u00ed haber preparado \u00abun banquete en el desierto\u00bb.<br \/>\nTodos los verdaderos cristianos deben atesorar en sus almas hechos como este y recordarlos en \u00e9pocas de necesidad. Vivimos en medio de un mundo malo y  vemos a pocos de nuestro lado y a muchos contra nosotros. Llevamos con nosotros un coraz\u00f3n d\u00e9bil, dispuesto a cada instante a desviarse del camino recto; y  siempre tenemos cerca de nosotros a un diablo muy activo, que esp\u00eda de continuo nuestras debilidades y trata de hacernos caer en tentaci\u00f3n. \u00bfA d\u00f3nde iremos  a buscar consuelo? \u00bfQui\u00e9n mantendr\u00e1 nuestra fe viva y nos impedir\u00e1 sumirnos en la desesperaci\u00f3n? No hay m\u00e1s que una respuesta. Fijemos nuestras miradas  en Jes\u00fas. Debemos pensar en su poder supremo y en las maravillas que hizo en los tiempos antiguos. Debemos recordar que de la nada puede crear alimento  para su pueblo y satisfacer las necesidades de los que lo siguen aunque sea al desierto. Y al resolver estos pensamientos recordemos que ese Jes\u00fas vive aun,  que nunca cambia y que est\u00e1 de nuestra parte.<br \/>\nObservemos adem\u00e1s, en este pasaje, la conducta de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, as\u00ed que hizo el milagro de dar de comer a la multitud. Leemos que \u00abcuando los  despidi\u00f3, se dirigi\u00f3 a una monta\u00f1a a orar\u00bb.<br \/>\nHay algo de profundamente instructivo en esta circunstancia. Nuestro Se\u00f1or no buscaba las alabanzas de los hombres, despu\u00e9s de uno de sus m\u00e1s grandes  milagros, lo vemos buscar inmediatamente la soledad y pasar mucho tiempo en la oraci\u00f3n. Practicaba lo que hab\u00eda ense\u00f1ado, cuando dijo \u00abentra en tu alcoba,  cierra la puerta y dirige tus plegarias a tu Padre que est\u00e1 en lo escondido\u00bb. Nadie hizo cosas tan grandes como el, ni habl\u00f3 tales palabras ni fue nunca tan  constante en la oraci\u00f3n.<br \/>\nS\u00edrvanos de ejemplo la conducta de nuestro Se\u00f1or. No podemos hacer milagros como El; no tiene igual en eso, pero podemos seguir sus huellas en todo lo que  concierne a la devoci\u00f3n privada. Si tenemos el esp\u00edritu de adopci\u00f3n, podremos orar. Resolv\u00e1monos a orar m\u00e1s que hasta ahora, empe\u00f1\u00e9monos en buscar  tiempo, lugar y oportunidad de estar solos con Dios. Sobre toda, no oremos solamente antes de trabajar por Dios, sino oremos despu\u00e9s de haber concluido  nuestra obra.<br \/>\nMuy conveniente ser\u00eda para nosotros todos que nos examin\u00e1ramos con m\u00e1s frecuencia respecto a este punto de la oraci\u00f3n  privada. \u00bfQu\u00e9 tiempo le concedemos en las veinticuatro horas del d\u00eda? \u00bfQu\u00e9 progresos notamos, seg\u00fan van pasando los  a\u00f1os, en el fervor, en la plenitud y en el entusiasmo de nuestras plegarias? \u00bfSabemos por experiencia \u00abtrabajar  fervientemente orando\u00bb? Col. 4.12. Estas son indagaciones que nos humillan, pero muy convenientes para nuestras almas.<br \/>\nDe temerse es que hay pocas cosas en que los cristianos se aparten m\u00e1s del ejemplo de Cristo, que en punto a plegarias.<br \/>\nLos grandes lamentos y las lagrimas de nuestro Maestro, la frecuencia con que se apartaba a lugar solitarios para ponerse  en comuni\u00f3n \u00edntima con el Padre, son cosas que se habla mucho y que se admiran m\u00e1s que se imitan. Vivimos en una edad  de precipitaci\u00f3n, de bullicio y de un movimiento incesante que se llama actividad. Se ven hombres tentados continuamente  a acortar sus devociones privadas y a abreviar sus plegarias. Cuando tal acontece, no debemos admirarnos que la iglesia de  Cristo haga tan poco en proporci\u00f3n a lo vasto de su organizaci\u00f3n. La iglesia debe aprender a imitar m\u00e1s exactamente a su  Cabeza; sus miembros deben encerrarse con m\u00e1s frecuencia en sus retretes. \u00abTenemos poco\u00bb, porque poco pedimos. Sant.<br \/>\n4.2 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>hora avanzada&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>hab\u00eda llegado mucha hora<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>hab\u00eda llegado mucha hora.<\/em> <\/p>\n<p> 6.35 Lit. <em>mucha hora.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como la hora era ya muy avanzada, sus disc\u00edpulos se acercaron a \u00e9l y le dijeron: \u2014El lugar es desierto, y la hora avanzada. 6:35 \u2014 Cuando ya era muy avanzada la hora \u2014 Una gran parte del d\u00eda lo pas\u00f3 Jes\u00fas ense\u00f1ando a la gente, y sanando a enfermos (Luc 9:1). 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