{"id":25083,"date":"2022-06-20T09:34:34","date_gmt":"2022-06-20T14:34:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-647-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:34:34","modified_gmt":"2022-06-20T14:34:34","slug":"comentario-de-marcos-647-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-647-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 6:47 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Al caer la noche, la barca estaba en medio del mar, y \u00e9l solo en tierra.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>6:47<\/span> <\/p>\n<p \/>\u2014 y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y \u00e9l solo en tierra \u2014 Los disc\u00edpulos ya est\u00e1n en su traves\u00eda del mar (comp\u00e1rese <span>Jua 6:17<\/span>), y Jes\u00fas est\u00e1 orando a solas en el monte (<span>Mat 14:23<\/span>). Este tiempo de oraci\u00f3n dur\u00f3 mucho tiempo porque Jes\u00fas no vino a los disc\u00edpulos hasta cerca de las 3:00 a.m.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 14:23<\/span>; <span class='bible'>Jua 6:16<\/span>, <span class='bible'>Jua 6:17<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">en medio del mar<\/span>\u00a0no quiere decir en medio del lago, sino simplemente en el agua. Ellos estaban probablemente m\u00e1s cerca de la orilla norte.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>en medio del mar.<\/b> Normalmente la navegaci\u00f3n del extremo norte del lago se hac\u00eda a unos 2 \u00f3 3 km de la orilla. Sin embargo, en este caso el viento hab\u00eda alejado al bote varios kil\u00f3metros al sur, cerca del centro del lago (cp. <span class='bible'>Mat 14:24<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t6:47 &#8212; y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y \u00e9l solo en tierra &#8212; Los disc\u00edpulos ya est\u00e1n en su traves\u00eda del mar (comp\u00e1rese Jua 6:17), y Jes\u00fas est\u00e1 orando a solas en el monte (Mat 14:23). Este tiempo de oraci\u00f3n dur\u00f3 mucho tiempo porque Jes\u00fas no vino a los disc\u00edpulos hasta cerca de las 3:00 a.m.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 lago: Lit. mar.<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Mat 4:18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>l 298 Mat 14:24; Jua 6:16<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El primer acontecimiento que se relata en estos vers\u00edculos, es un bello emblema de la condici\u00f3n en que se encontrar\u00e1n todos los creyentes, antes de la segunda  venida de Jesucristo. Como los disc\u00edpulos, somos juguete de las borrascas y no gozamos de la presencia visible de nuestro Se\u00f1or; y como los disc\u00edpulos,  veremos otra vez cara a cara a nuestro. Se\u00f1or. Como los disc\u00edpulos, veremos tiempos mejores, cuando nuestro Maestro venga a nosotros; no seremos azotados  por las tormentas y gozaremos de calma perfecta.<br \/>\nNada hay de fant\u00e1stico en la aplicaci\u00f3n del pasaje. No debemos dudar que hay una profunda significaci\u00f3n en todos los pasos de su vida, y que era \u00abDios  manifiesto en la carne\u00bb. Por ahora, sin embargo, limit\u00e9monos a presentar las ense\u00f1anzas claras y pr\u00e1cticas que contienen estos vers\u00edculos.<br \/>\nNotemos, el primer lugar, como nuestro Se\u00f1or fija sus miradas en las angustias de su pueblo creyente, y los socorre en debido tiempo. Leemos, que cuando \u00abla  barca estaba en medio del mar, y El solo estaba en la tierra, vio a sus disc\u00edpulos afanados remando\u00bb \u00adse dirigi\u00f3 a ellos caminando sobre el mar, y los anim\u00f3  con estas graciosas palabras, \u00abSoy Yo, no tem\u00e1is\u00bb, cambiando la tempestad de bonanza.<br \/>\n\u00a1Cu\u00e1ntos motivos de consuelo no hay en estas palabras para todos los verdaderos creyentes! En donde quiera que se encuentren, y cualesquiera que sean las  circunstancias que los rodean, el Se\u00f1or Jes\u00fas los ve. Solos o acompa\u00f1ados, en salud o enfermedad, por tierra o por mar, expuestos a peligros en las ciudades o  en los desiertos, los mismos ojos que vieron a los disc\u00edpulos sacudidos por las olas en el lago, nos est\u00e1n de continuo contemplando. Nunca estamos fuera del  alcance de su cuidado, nuestros pasos no se le ocultan, sabe el sendero que tomamos y a\u00fan puede socorrernos. Quiz\u00e1s no venga a nuestra ayuda en el  momento que m\u00e1s deseamos, pero no permitir\u00e1 que sucumbamos por completo. El que march\u00f3 sobre las olas no cambia nunca; llegar\u00e1 siempre en el tiempo  oportuno para sostener a su pueblo. Aunque se demore, esperemos con paciencia. Jes\u00fas nos ve y no nos abandonar\u00e1.<br \/>\nNotemos, en segundo lugar, los terrores de los disc\u00edpulos, al ver por primera vez a Nuevo Testamento Se\u00f1or caminar sobre el mar. Se nos dice que \u00absupon\u00edan  que era un esp\u00edritu, y comenzaron a gritar; pues todos ellos lo vieron y se amedrentaron.<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 pintura tan fiel de la naturaleza humana nos presentan estas palabras! \u00a1Cu\u00e1ntos millares de personas, si vieran al presente lo que vieron los disc\u00edpulos, se  manejar\u00edan de la misma manera! \u00a1Cu\u00e1n pocos se mantendr\u00edan tranquilos, y libres de temor, si estando a bordo de un buque vieran de repente en una noche  tempestuosa a una persona marchando sobre las aguas y acerc\u00e1ndose al bajel! Dejad que algunos se r\u00edan, si as\u00ed les place, de los temores supersticiosos de sus  disc\u00edpulos ignorantes. Encarezcan, si ese es su deseo, la marcha de la inteligencia y los progresos de los conocimientos de nuestros d\u00edas. Pocos hay, lo  aseguramos con toda confianza, que colocados en la misma situaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles, hubieran manifestado m\u00e1s valor que ellos. Los esc\u00e9pticos m\u00e1s audaces  han resultado ser los m\u00e1s grandes cobardes, al ver de noche objetos que no pod\u00edan explicarse.<br \/>\nLa verdad es, que hay un sentimiento instintivo en el hombre que lo hace apartarse con disgusto de todo lo que al parecer pertenece a otro mundo. Tenemos la  conciencia, que muchos se empe\u00f1an en vano ocultar con afectada indiferencia, de que hay seres invisibles as\u00ed como visibles, y que la vida que ahora vivimos  en la carne no es la \u00fanica existencia que tiene el hombre. Las historias vulgares de apariciones y duendes son, a no dudarlo, necias y supersticiosas; podemos  casi siempre encontrar su origen en las ilusiones y los terrores de personas d\u00e9biles e ignorantes. Sin embargo, es un hecho que merece estudiarse la aceptaci\u00f3n  y circulaci\u00f3n que tales cuentos obtienen en todo el mundo. Es una prueba indirecta de la creencia latente en lo invisible, de la misma manera que la moneda  falsa es una evidencia que la hay buena. Forma un testimonio muy peculiar que el incr\u00e9dulo encontrar\u00e1 dif\u00edcil refutar, porque prueba que hay algo en el  hombre, que testifica que hay un mundo m\u00e1s all\u00e1 de la tumba, y que lo aterra cuando lo siente.<br \/>\nDeber es del cristiano proveerse de un ant\u00eddoto que lo preserve de los terrores de ese gran mundo invisible. Ese ant\u00eddoto es la fe en un Salvador invisible y  estar en comuni\u00f3n constante con El. Armados con ese ant\u00eddoto, y mirando al que invisible, no tenemos por que temer. Estamos en viaje dirigi\u00e9ndonos al  mundo de los esp\u00edritus, y aun ahora nos vemos rodeados de muchos peligros, pero teniendo a Jes\u00fas por nuestro Pastor, no hay por que alarmarnos; estamos  seguros si El es nuestro Escudo.<br \/>\nNotemos, al concluir con este cap\u00edtulo, que brillante ejemplo tenemos de nuestros deberes mutuos. Se nos dice que cuando nuestro Se\u00f1or lleg\u00f3 a tierra de  Genesaret, el pueblo \u00abrecorri\u00f3 toda aquella regi\u00f3n\u00bb y le llev\u00f3 en lechos \u00aba los que estaban enfermos\u00bb Leemos que \u00aben dondequiera que entraba, en aldeas, o  ciudades o heredades, pon\u00edan a los enfermos en las calles, y le suplicaban que les permitiera tocar aunque fuera la orla de su vestido.<br \/>\nQue en esto veamos un ejemplo para nosotros. Hagamos lo mismo; tratemos de llevar a Jes\u00fas, el gran M\u00e9dico, para que  cure a todos los que en torno nuestro necesitan medicina espiritual. Almas hay que mueren de continuo, y las  oportunidades pasan r\u00e1pidamente, y la noche viene cuando nadie puede trabajar. No perdonemos esfuerzos en despertar en  todos el conocimiento de Jesucristo, para que puedan salvarse. Es una idea consoladora saber que \u00abtodos los que lo tocan  quedan sanos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R686 \u0391\u1f50\u03c4\u03cc\u03c2 en este vers\u00edculo es enf\u00e1tico: El estaba solo. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al caer la noche, la barca estaba en medio del mar, y \u00e9l solo en tierra. 6:47 \u2014 y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y \u00e9l solo en tierra \u2014 Los disc\u00edpulos ya est\u00e1n en su traves\u00eda del mar (comp\u00e1rese Jua 6:17), y Jes\u00fas est\u00e1 orando a solas en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-647-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Marcos 6:47 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25083","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25083","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25083"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25083\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25083"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25083"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25083"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}