{"id":25130,"date":"2022-06-20T09:36:46","date_gmt":"2022-06-20T14:36:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:36:46","modified_gmt":"2022-06-20T14:36:46","slug":"comentario-de-marcos-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 8:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>En aquellos d\u00edas, ya que otra vez hab\u00eda una gran multitud y no ten\u00edan qu\u00e9 comer, Jes\u00fas llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y les dijo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>8:1<\/span> En aquellos d\u00edas, como hab\u00eda una gran multitud, y no ten\u00edan qu\u00e9 comer, Jes\u00fas llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos, y les dijo \u2014 Seg\u00fan la informaci\u00f3n que nos proporciona Mateo (<span>15:29-31<\/span>), un tiempo despu\u00e9s de lo acontecido en la regi\u00f3n de Dec\u00e1polis (<span>7:31-37<\/span>), Jes\u00fas vino junto al Mar de Galilea y subi\u00f3 a un monte donde san\u00f3 a muchos enfermos que la gente le trajo. El resultado fue que \u201cla multitud se maravill\u00f3\u201d; y \u201cglorificaban al Dios de Israel\u201d. Marcos ahora nos dirige al siguiente acto de compasi\u00f3n de parte de Jes\u00fas hacia aquella gran multitud de miles. V\u00e9anse ver. <span>9<\/span>; <span>Mat 15:38<\/span>. <\/p>\n<p \/> En la ocasi\u00f3n anterior (<span>6:39-44<\/span>), en que aliment\u00f3 Jes\u00fas milagrosamente a miles de personas, los disc\u00edpulos tomaron la delantera en el problema (<span>6:35<\/span>,<span>36<\/span>). Por contraste, en esta ocasi\u00f3n es Jes\u00fas quien la toma: \u201cy les dijo\u201d.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 15:32<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas alimenta a la multitud milagrosamente,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 8:1-9<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>reh\u00fasa darles una se\u00f1al a los fariseos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 8:10-13<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>amonesta a sus disc\u00edpulos que se cuiden de la levadura de los fariseos y la levadura de Herodes,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 8:14-21<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>le da vista a un hombre ciego,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 8:22-26<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>reconoce que \u00e9l es el Cristo que tiene que sufrir (padecer) y resucitar de nuevo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 8:27-33<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y exhorta a considerar el significado de seguirle,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 8:34-38<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Habiendo terminado una secci\u00f3n narrativa con la aprobaci\u00f3n de la multitud, Marcos alcanzar\u00e1 un cl\u00edmax cuando finalice esta secci\u00f3n con la confesi\u00f3n de Pedro.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Jes\u00fas deseaba alimentar a la multitud, pero los disc\u00edpulos preguntaron\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">de d\u00f3nde.<\/span>\u00a0Ellos hab\u00edan presenciado la alimentaci\u00f3n de los 5.000 unos d\u00edas antes pero no pod\u00edan imaginar que Jes\u00fas duplicar\u00eda este milagro. Ellos eran lentos para comprender qui\u00e9n era Jes\u00fas realmente.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 8.<\/p>\n<p>Segunda multiplicaci\u00f3n de los panes. 8:1-9 (Mat 15:32-38).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 15:32-38.<br \/>\n1 Por aquellos d\u00edas, hall\u00e1ndose otra vez rodeado de una gran muchedumbre que no ten\u00eda qu\u00e9 comer, llam\u00f3 a los disc\u00edpulos y les dijo: 2 Tengo compasi\u00f3n de la muchedumbre, porque hace ya tres d\u00edas que me siguen y no tienen qu\u00e9 comer; 3 si los despido ayunos para sus casas, desfallecer\u00e1n en el camino, y algunos de ellos son de lejos. 4 Sus disc\u00edpulos le respondieron: \u00bfY c\u00f3mo podr\u00eda saci\u00e1rselos de pan aqu\u00ed en el desierto? s El les pregunt\u00f3: \u00bfCu\u00e1ntos panes ten\u00e9is? Dijeron: Siete. 6 Mand\u00f3 a la muchedumbre recostarse sobre la tierra; y tomando los siete panes, dando gracias, los parti\u00f3 y los dio a sus disc\u00edpulos para que los sirviesen, y los sirvieron a la muchedumbre. 7 Ten\u00edan unos pocos pececillos, y, dando gracias, dijo que los sirviesen tambi\u00e9n. 8 Comieron y se saciaron, y recogieron de los mendrugos que sobraron siete cestos. 9 Eran unos cuatro mil. Y los despidi\u00f3.<\/p>\n<p> El relato es propio de Mt-Mc. Ambos relatos son sumamente afines,. Incluso su narraci\u00f3n puede estar influenciada literariamente por el esquema de la primera multiplicaci\u00f3n de los panes, como se ve comparando ambas narraciones, aunque la naturaleza hist\u00f3rica del hecho condicionaba esta afinidad. Pero este relato es m\u00e1s incoloro que el primero. Debe de proceder de otra fuente.<br \/>\nEl problema que se plantea a prop\u00f3sito de este relato es saber si esta segunda multiplicaci\u00f3n de los panes descrita por Mc-Mt es un \u201cduplicado\u201d de la primera, que narran los tres sin\u00f3pticos y Juan, o es una escena hist\u00f3rica realmente distinta &#8216;. En el Comentario a Mat 15:32-38 se estudia el problema del \u201cduplicado.\u201d<\/p>\n<p>Los fariseos piden un prodigio del cielo,Mat 8:10-13. (Mat 16:1-4; Luc 11:29-30).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 15:1-4.<br \/>\n10 Subiendo luego a la barca con sus disc\u00edpulos, vino a la regi\u00f3n de Dalmanuta; 11 y salieron fariseos, que se pusieron a disputar con El, pidi\u00e9ndole, para probarle, se\u00f1ales del cielo. 12 El, exhalando un profundo suspiro, dijo: \u00bfPor qu\u00e9 esta generaci\u00f3n pide una se\u00f1al? En verdad os digo que no se le dar\u00e1 ninguna; 13 y, dej\u00e1ndolos, subi\u00f3 de nuevo a la barca y se dirigi\u00f3 a la otra ribera.<\/p>\n<p>Un problema cl\u00e1sico entre la narraci\u00f3n de Mt y esta de Mc es el relativo al lugar donde Cristo, a su retorno, desembarca: para Mt es en \u201clos t\u00e9rminos de Magad\u00e1n\u201d; Mc., en cambio, le hace desembarcar en \u201cla regi\u00f3n de Dalmanuta.\u201d \u00bfEn qu\u00e9 relaci\u00f3n est\u00e1n estos dos nombres? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n geogr\u00e1ficamente localizados? Es cuesti\u00f3n a\u00fan no plenamente resuelta. La exposici\u00f3n de los argumentos distintos y estado de la cuesti\u00f3n se hace en el Comentario a Mat 15:39.<br \/>\nLa segunda parte de este episodio es una insidia farisaica. Unos fariseos salieron de la ciudad para abordar a Cristo en el lugar de su desembarco o a la regi\u00f3n contigua, para \u201cprobarle,\u201d tentarle. Le piden una \u201cse\u00f1al\u201d que acreditase su mesianismo de modo irrefutable. En el contexto se ve que se trata de una insidia. Los otros milagros se los atribu\u00edan a Beelcebul. Un \u201csigno\u201d de este tipo &#8211; \u201ddel cielo\u201d &#8211; esperan que no pueda hacerlo, y as\u00ed proclamar\u00e1n su fracaso y descr\u00e9dito.<br \/>\nMc (v.12) destaca la amargura \u00edntima de Cristo, el exhalar un profundo suspiro (\u03ac\u03bd\u03b1\u03c3\u03c4\u03b5\u03bd\u03ac\u03be\u03b1\u03c2 \u03c4\u03c9 \u03c0\u03bd\u03b5\u03cd\u03bc\u03b1\u03c4\u03af \u03b1\u03c5\u03c4\u03bf\u03cd), ante la actitud irreductiblemente hostil de los fariseos ante sus obras.<br \/>\nExtra\u00f1a la negativa rotunda en Mc. Acaso faltase el resto en su \u201cfuente.\u201d Pero como en Mt-Lc la aplicaci\u00f3n es distinta &#8211; en Mt, Jonas es \u201ctipo\u201d de Cristo (tres d\u00edas en el sepulcro) y en Lc es \u201csigno\u201d del profeta que convierte a N\u00ednive -, acaso esto podr\u00eda hacer pensar que no estuviese completamente precisa la respuesta hist\u00f3rica y que cada evangelista o su \u201cfuente\u201d intentase su interpretaci\u00f3n aproximada o \u201cadaptada\u201d a su prop\u00f3sito 1. Lo que podr\u00eda hacer omitirla a Mc o a su \u201cfuente.\u201d<\/p>\n<p>La \u201clevadura\u201d de los fariseos y de Herodes. 8:14-21 (Mat 16:5-12).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 16:5-12.<br \/>\n14 Se olvidaron de tomar consigo panes, y no ten\u00edan en la barca sino un pan.  15  Les recomendaba, diciendo: Mirad de guardaros del fermento de los fariseos y del fermento de Herodes. 16 Ellos iban discurriendo entre s\u00ed que era por no tener panes, 17 y, conoci\u00e9ndolo El, les dijo: \u00bfQu\u00e9 cavil\u00e1is que no ten\u00e9is panes? \u00bfA\u00fan no entend\u00e9is ni ca\u00e9is en la cuenta? \u00bfTen\u00e9is vuestro coraz\u00f3n embotado? 18 \u00bfTeniendo ojos, no veis, y teniendo o\u00eddos, no o\u00eds? \u00bfYa no os acord\u00e1is de cuando part\u00ed los cinco panes a los cinco mil hombres y cu\u00e1ntos cestos llenos de sobras recogisteis? 19 Dij\u00e9ronle: Doce.20 Cuando los siete, a los cuatro mil, \u00bfcu\u00e1ntos cestos llenos de mendrugos recogisteis? Y le dijeron: Siete.21 Y les dijo: \u00bfPues a\u00fan no ca\u00e9is en la cuenta?<\/p>\n<p>Este relato es propio de Mc-Mt. El de Mc es m\u00e1s colorista y refleja m\u00e1s el di\u00e1logo directo.<br \/>\nCon esta ense\u00f1anza, Cristo quiere poner en guardia a sus ap\u00f3stoles contra la actitud que frente a El tomaron los fariseos y Antipas. La \u201clevadura\u201d hace fermentar la masa, lo que es \u201ccorromperla\u201d (1Co 5:6; Gal 5:9). En la antig\u00fcedad se consideraba la levadura, por la fermentaci\u00f3n que produce, como un agente y un s\u00edmbolo de corrupci\u00f3n y putrefacci\u00f3n 2. La actitud de los fariseos ante El \u201ccorrompe\u201d la masa del pueblo para la comprensi\u00f3n de su fe en El. El farise\u00edsmo separa al pueblo de Cristo y le impide ir a El: al Mes\u00edas. Este es el aspecto negativo de la ense\u00f1anza. Que no los imiten, no ya en lo hostil, pero ni en la negligencia frente a El, lo que ser\u00eda desconocerle.<br \/>\nPero pasa al aspecto positivo de la ense\u00f1anza: que saquen y sigan las conclusiones de los dos milagros \u201cmesi\u00e1nicos\u201d que les recuerda: las multiplicaciones de los \u201cpanes\u201d y en el \u201cdesierto.\u201d Que vean en ellas los \u201csignos\u201d milagrosos con que prueba su mesianismo (Jua 6:14-15). Era la evocaci\u00f3n del segundo Mois\u00e9s.<br \/>\nV.14. Parece que este di\u00e1logo tiene lugar en la barca (Mat 16:5).<br \/>\nV.15. Mt pone que se \u201cguarden del fermento de los fariseos y saduceos.\u201d Mc lo cambia: que se \u201cguarden,\u201d del fermento de los fariseos y de Herodes. Este es Herodes Antipas. Su vida disoluta, ambiciosa, paganizante y de crimen, con su ejemplo e influjo, era tambi\u00e9n \u201cfermento\u201d da\u00f1oso en la masa de Israel. Adem\u00e1s, astutamente, quer\u00eda deshacerse de Cristo por el descr\u00e9dito (Luc 13:31-33). En esto era punto de uni\u00f3n con el \u201cfermento\u201d de los fariseos: en corromper la masa de Israel, para que desconociesen al Mes\u00edas, aunque en Antipas por raz\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Curaci\u00f3n de un ciego,Luc 8:22-26.<br \/>\nEl relato de este milagro de la curaci\u00f3n de un ciego es exclusivo de Mc.<\/p>\n<p> 22 Llegaron a Betsaida, y le llevaron un ciego, rog\u00e1ndole que le tocara. 23 Tomando al ciego de la mano, le sac\u00f3 fuera de la aldea, y, poniendo saliva en sus ojos e imponi\u00e9ndole las manos, le pregunt\u00f3: \u00bfVes algo? 24 Mirando \u00e9l, dijo: Veo hombres, algo as\u00ed como \u00e1rboles que andan. 25 De nuevo le puso las manos sobre los ojos, y al mirar se sinti\u00f3 curado, y lo ve\u00eda todo claramente. 26 Y le envi\u00f3 a su casa, dici\u00e9ndole: Cuidado con entrar en la aldea.<\/p>\n<p>La curaci\u00f3n va a tener lugar en Betsaida. Es discutido el problema sobre la existencia de u\u00f1a o dos Betsaidas: una en la costa oriental y otra en la occidental. En todo caso, aqu\u00ed, por raz\u00f3n del itinerario, conviene a la Betsaida-Julias. Podr\u00eda ser obst\u00e1culo el que Mc la llame \u201caldea\u201d (\u03c7\u03ce\u03bc\u03b7 v.23), siendo ya una importante villa. Pero ya antes de su reedificaci\u00f3n por Herodes, Josefo la designa as\u00ed3, y es sabido c\u00f3mo en el sentido vulgar oscila el uso de estos nombres. Le llama a Bel\u00e9n con el nombre de \u201cciudad\u201d (\u03c0\u03cc\u03bb\u03b9\u03c2) (Luc 2:4), y Juan llama a Bel\u00e9n \u201caldea\u201d (\u03c7\u03ce\u03bc\u03b7) (Jua 7:42).<br \/>\nCristo lleg\u00f3 a Betsaida con sus disc\u00edpulos (v.22). Dada su fama de taumaturgo, a su llegada le llevaron un ciego, y le rogaban insistentemente que \u201cle tocara,\u201d es decir, que le \u201cimpusiera sus manos\u201d para curarle. Esta imposici\u00f3n de manos, que ten\u00eda diversos significados: autoridad, colaci\u00f3n de poder, etc., era considerada como un rito religioso. Ya se hab\u00eda extendido la fama que de El \u201csal\u00eda virtud que curaba\u201d (Mar 5:30). Aparte que deb\u00eda de influir en las turbas el procedimiento curativo de los curanderos, que exig\u00edan el tacto para sus recetarios incre\u00edbles.<br \/>\nCristo toma al ciego por su mano, para sacarlo fuera de aquella aldea. Busca la discreci\u00f3n de la reacci\u00f3n popular ante posibles explosiones mesi\u00e1nicas prematuras y extempor\u00e1neas. \u201cSecreto mesi\u00e1nico.\u201d<br \/>\nLas enfermedades de los ojos eran una plaga en la vieja Palestina, como a\u00fan lo era en \u00e9stos \u00faltimos a\u00f1os. En el hospital de San Juan de Jerusal\u00e9n, exclusivo para enfermedades oft\u00e1lmicas, se trataron en 1931 no menos de 19.000 casos, s\u00f3lo de Jerusal\u00e9n y alrededores 4. El exceso de luz, el polvo y la falta de higiene provocan estas enfermedades.<br \/>\nEn contraposici\u00f3n a los rituales incre\u00edbles y supersticiosos de los curanderos, con procedimientos tan in\u00fatiles como de fondo m\u00e1gico 5, Cristo s\u00f3lo le pone saliva en sus ojos 6, y le impuso las manos sobre sus ojos cegados (v.25).<br \/>\nLa saliva ten\u00eda fama en la antig\u00fcedad de tener efectos curativos, y especialmente en las oftalm\u00edas 7.<br \/>\nNaturalmente, el poner saliva sobre sus ojos no es para utilizarla como un remedio natural, ya que era totalmente in\u00fatil; si la utiliza como veh\u00edculo de milagro, lo hace como una \u201cpar\u00e1bola en acci\u00f3n\u201d para indicar lo que pretende hacer y excitar la fe del ciego en su curaci\u00f3n. Con la \u201cimposici\u00f3n de las manos\u201d en aquellos ojos, indicaba, con el gesto, el imperio y la comunicaci\u00f3n que le hac\u00eda de la salud, con aquella \u201cvirtud que sal\u00eda de El y que curaba,\u201d como las gentes lo reconoc\u00edan. Era uso tradicional (2Re 5:11).<br \/>\nHecho esto, le pregunta si ve algo. El ciego se pone a mirar elevando sus ojos (\u03ac\u03bd\u03b1\u03c1\u03bb\u03ad\u03c8\u03b1\u03c2) con un gesto espont\u00e1neo, costumbre de su ceguera, y dice que ve \u201chombres,\u201d y que los ve \u201ccomo \u00e1rboles caminando.\u201d Esto parece indicar que su ceguera no era cong\u00e9nita, ya que establece la comparaci\u00f3n de \u00e1rboles y hombres como cosas que le son conocidas. Es un detalle hist\u00f3rico muy de acuerdo con el pintoresquismo al que es tan aficionado Mc.<br \/>\nNuevamente Cristo le impone las manos en los ojos, y recobr\u00f3 la vista perfectamente.<br \/>\nAnte el entusiasmo que se adivina en el curado, Cristo le prohibe entrar en la aldea, aunque le env\u00eda a su casa. La Vulgata vierte el texto griego, queriendo resolver esta dificultad: \u201cY si entrares en la aldea, no lo digas a nadie.\u201d Busca evitar extempor\u00e1neas manifestaciones mesi\u00e1nicas. Precisamente la curaci\u00f3n de los ciegos era uno de los signos mesi\u00e1nicos (Isa 35:5).<br \/>\nLos Padres y los comentadores se han preguntado el porqu\u00e9 de esta curaci\u00f3n gradual del ciego. Manifiestamente se ve la plena libertad y dominio de Cristo en restituirle la vista gradualmente. Pero esto mismo es lo que ha querido valorarse con un cierto sentido \u201ct\u00edpico.\u201d Ser\u00eda una lecci\u00f3n pedag\u00f3gica de Cristo sobre el efecto con que varias de las lecciones de Cristo &#8211; su luz &#8211; iban tan lentamente penetrando en el esp\u00edritu de los ap\u00f3stoles.<br \/>\nTambi\u00e9n se ha querido dar este sentido \u201ct\u00edpico\u201d a la situaci\u00f3n literaria que Mc da a esta escena: entre el \u201cembotamiento\u201d de los ap\u00f3stoles que acaba de relatar y la confesi\u00f3n de Pedro, que va a narrar a continuaci\u00f3n. Esta escena indicar\u00eda este paso gradual 8. La omisi\u00f3n de este milagro por Mt-Lc acaso se deba a que sus lectores pudieran devaluar algo el poder de Cristo al no hacer una curaci\u00f3n instant\u00e1nea. Para otros, esta escena ser\u00eda un \u201cduplicado\u201d del relato del sordomudo (Mat 7:32-37), o Infusi\u00f3n de dos relatos de curaci\u00f3n de ciegos.<\/p>\n<p>La confesi\u00f3n de Pedro en Ces\u00e1rea. 8:27-30 (Mat 16:13-20; Luc 9:18-21).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 16:13-20.<br \/>\n27 Iba Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos a las aldeas de Ces\u00e1rea de Filipo, y en el camino les pregunt\u00f3: \u00bfQui\u00e9n dicen los hombres que soy yo? 28 Ellos le respondieron diciendo: Unos, que Juan Bautista; otros, que Elias, y otros, que uno de los profetas. 29 El les pregunt\u00f3: Y vosotros, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: T\u00fa eres el Cristo. 30 Y les encarg\u00f3 que a nadie dijeran esto de El.<\/p>\n<p>Mc, lo mismo que Lc, s\u00f3lo traen en este lugar el relato que hacen los ap\u00f3stoles sobre qui\u00e9n dicen las gentes que sea \u00e9l, y la confesi\u00f3n de Pedro proclamando que Jes\u00fas es \u201cel Cristo,\u201d el Mes\u00edas. Ambos traen tambi\u00e9n la prohibici\u00f3n que les hace para que no digan que \u00e9l es el Cristo. Mira siempre a evitar exaltaciones mesi\u00e1nicas prematuras.<br \/>\nAunque en diversas escenas anteriores, relatadas por Mc, los \u201cendemoniados\u201d lo proclaman Mes\u00edas, en los ap\u00f3stoles se ve un retraso en su comprensi\u00f3n. Puede ser que haya escenas \u201canticipadas\u201d o a las que se les haya prestado un contenido posterior, ya que, en los \u201cendemoniados,\u201d el objetivo directo es la supremac\u00eda de Cristo sobre los demonios, con lo que el mesianismo se presenta en Israel: as\u00ed al reconocerlo ellos y vencerlos, se acusaba, literariamente, a\u00fan m\u00e1s su triunfo.<br \/>\nV.27. Mc sit\u00faa esta escena cuando Cristo se dirige \u201ca las aldeas de Ces\u00e1rea de Filipo,\u201d pero \u201cen el camino.\u201d Mt es m\u00e1s vago; Lc, en cambio, precisar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s (Luc 9:18).<br \/>\nV.29. Pedro proclama a Jes\u00fas diciendo: \u201cT\u00fa eres el Cristo.\u201d Comparando esta f\u00f3rmula con la de Mt-Lc, se ve que \u00e9sta es la f\u00f3rmula m\u00e1s primitiva.<\/p>\n<p>Primera Predicci\u00f3n de Su Muerte. 9:31-33 (Mat 16:21-23; Luc 9:22).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 16:21-23.<br \/>\n31 Comenz\u00f3 a ense\u00f1arles c\u00f3mo era preciso que el Hijo del hombre padeciese mucho, y que fuese rechazado por los ancianos y los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los escribas, y que fuese muerto y resucitase despu\u00e9s de tres d\u00edas. Claramente les hablaba de esto. 32 Pedro, tom\u00e1ndole aparte, se puso a reprenderle. 33 Pero El, volvi\u00e9ndose y mirando a sus disc\u00edpulos, reprendi\u00f3 a Pedro y le dijo: Qu\u00edtate all\u00e1, Sat\u00e1n, porque no sientes seg\u00fan Dios, sino seg\u00fan los hombres.<\/p>\n<p>V.31. Mc es el \u00fanico que resalta el que Cristo les hablaba \u201cles ense\u00f1aba,\u201d sobre la predicci\u00f3n de; su pasi\u00f3n y muerte \u201cclaramente\u201d (\u03c0\u03b1\u03c1\u03c1\u03b7\u03c3\u03b9\u03c2).<br \/>\nLa f\u00f3rmula que Mc pone para el anuncio de la resurrecci\u00f3n al tercer d\u00eda es: resucitar\u00e1 \u201cdespu\u00e9s (\u03bc\u03b5\u03c4\u03ac) de tres d\u00edas,\u201d mientras que Mt-Lc ponen que resucitar\u00e1 \u201cen el tercer d\u00eda.\u201d La f\u00f3rmula de Mc parece m\u00e1s primitiva. Mc la mantiene en los otros pasajes (Mat 9:31; Mat 10:34). Luego desaparece en el \u03bd. \u03a4. para darse una formulaci\u00f3n m\u00e1s precisa \u201cen el tercer d\u00eda.\u201d Tiene, pues, sabor de una f\u00f3rmula ante eventum 9. Ni habr\u00eda inconveniente que en la redacci\u00f3n literaria de las tres predicciones se hubiesen tenido en cuenta matices post eventum.<br \/>\nEl \u201cestilo prof\u00e9tico\u201d tiene sus leyes, y la fundamental es dar el vaticinio con tonos difuminados. Ser\u00eda probable que Cristo se amoldase a \u00e9l (Schmid). Por eso, los hechos cumplidos habr\u00edan contribuido a matizar la redacci\u00f3n literaria posterior del vaticinio. Y lo mismo se diga de las otras dos predicciones sobre este tema.<\/p>\n<p>Condiciones para seguir a Cristo. 8:34-38 (Mat 16:24-28; Luc 9:25-27).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 16:24-28.<br \/>\n34 Llamando a la muchedumbre y a los disc\u00edpulos, les dijo: El que quiera venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome su cruz y s\u00edgame. 35 Pues quien quiera salvar su vida, la perder\u00e1, y quien pierda la vida por m\u00ed y el Evangelio, \u00e9se la salvar\u00e1. 36 \u00bfY qu\u00e9 aprovecha al hombre ganar todo el mundo y perder su alma? 37 Pues \u00bfqu\u00e9 dar\u00e1 el hombre a cambio de su alma? 38 Porque, si alguien se avergonzare de m\u00ed y de mis palabras ante esta generaci\u00f3n ad\u00faltera y pecadora, tambi\u00e9n el Hijo del hombre se avergonzar\u00e1 de \u00e9l cuando venga en la gloria de su Padre con los santos \u00e1ngeles.<\/p>\n<p>Los tres sin\u00f3pticos sit\u00faan en este mismo lugar estas advertencias sobre las condiciones para seguir a Cristo. Las advertencias van dirigidas a los que quieran ingresar en su reino. Es verdad que, si la invitaci\u00f3n se hace a las turbas (Mc-Lc), tambi\u00e9n se hace a los \u201cdisc\u00edpulos\u201d (Mc-Mt), lo que parecer\u00eda d\u00e1rsele un valor no s\u00f3lo de ingreso, sino de actividad ya en el reino. Ser\u00e1 lo que haga Lc, destacando m\u00e1s este aspecto \u201c\u00e9tico,\u201d al decir que es necesario negarse a s\u00ed mismo \u201ccada d\u00eda\u201d (Luc 9:23), sin duda incluido en la invitaci\u00f3n de Mc-Mt al ingreso en el reino. Despu\u00e9s del anuncio de su pasi\u00f3n, es l\u00f3gico insertase aqu\u00ed la suerte y predicci\u00f3n de sus seguidores.<br \/>\nLas escenas de crucifixiones no eran raras. La imagen se evocaba del medio ambiente. Pero no ser\u00eda improbable que aqu\u00ed el \u201ctomar su cruz\u201d y \u201cs\u00edgame\u201d est\u00e9 matizado por el ejemplo de Cristo en la V\u00eda Dolorosa.<br \/>\nV.35. El motivo por el que ha de perderse la vida, si fuere preciso, es \u201cpor mi causa\u201d (Mt-Lc); a lo que Mc a\u00f1ade tambi\u00e9n por causa \u201cdel Evangelio,\u201d interpretaci\u00f3n, suya o de la catequesis. Se ve ya la aplicaci\u00f3n de esta ense\u00f1anza de Cristo ante persecuciones cristianas.<br \/>\nMc, lo mismo que Mt-Lc, destaca la importancia de la persona de Cristo. Por El ha de perderse, si es preciso, la vida. Esto da a Cristo, m\u00e1xime en todo el contexto, un valor de trascendencia: todo ha de subordinarse a El.<br \/>\nV.36. \u201cPerder el alma.\u201d \u201cAlma\u201d es el conocido semitismo que est\u00e1 por \u201cvida.\u201d<br \/>\nV.37. \u201c\u00bfQu\u00e9 dar\u00e1 el hombre a cambio de su vida?\u201d es un proverbio. Pero en el caso presente de Mc &#8211; contexto &#8211; se refiere a la vida eterna.<br \/>\nV.38. Mc, lo mismo que Lc, destacan que el que se \u201caverg\u00fcence\u201d aqu\u00ed de Cristo, El tambi\u00e9n se \u201cavergonzar\u00e1\u201d de \u00e9se en su d\u00eda. Es lo que supone Mt al evocar la \u201cretribuci\u00f3n\u201d que Cristo dar\u00e1 a cada uno.<br \/>\nMc destaca el avergonzarse \u201cante esta generaci\u00f3n ad\u00faltera y pecadora.\u201d Es la generaci\u00f3n que recibir\u00eda al Mes\u00edas. Es frase que expresa la generaci\u00f3n mesi\u00e1nica 10.<br \/>\nMc-Lc s\u00f3lo presentan a Cristo viniendo en \u201cgloria,\u201d cuya descripci\u00f3n lo presenta en su gloria divina. Mt a\u00f1ade a este triunfo divino los poderes divinos del juicio sobre la humanidad (Mat 16:27).<br \/>\nLos elementos literarios con que se presenta al Hijo del hombre en su \u201cgloria\u201d est\u00e1n tomados del libro de Daniel (Dan 7:13-27). Pero el contenido est\u00e1 muy enriquecido con relaci\u00f3n a la fuente literaria dani\u00e9lica. Los \u00e1ngeles aparecen, m\u00e1s que como un cuadro de fondo, como los servidores de Cristo. As\u00ed aparece, por un motivo m\u00e1s, situado en una esfera trascendente.<\/p>\n<p>  1 Cerfaux, La section des Pains (Mc 6:31-8:26): Sinopt. Studien A. Wikenhauser (1953) p.64-77; Jenkine, Markan Doblet (6:31-7:31; 8:1-26) (1942). &#8211; l P. Seidelin, The Jonaszeichen: Studia TheoL (Lund 1952) 1\u201d29; A. V\u00f3tgle, Der Spruch vom Jonaszeichen: Synoptische Studien. A Wikenhauser zum siebzigsten Geburtstag dargebraeht (1953) 230-277. &#8211; 2 Westein, Horae talmudicae, h.l.; W\u00fcnsche, Nene Beitrage zur Erlauterung der Evangelien aus Talmud una Midrasch (1898)p.l93. &#8211; 3 Josefo, Antiq. XVIII 2:1. &#8211; 4 Willam, Das Leben Jesu im., vers. esp.  (1940) p.148. &#8211; 5 Willam, o.c., p.150-151. &#8211; 6 Literalmente: \u201cEscupiendo en sus ojos\u201d; pero la frase, por su construcci\u00f3n semita, debe de suponer el que pone la saliva en los ojos del ciego con sus dedos, como en otras ocasiones. &#8211; 7 Shabbath XIV 4; 14d; Babba bathra 126:6; Aboda Zara XI 10:19; Plinio, Nat.  Hist. XXVIII 7; Edersheim, The Life and Times of Jesu (1901) II p.48. &#8211; 8 Kvbv,ZurKonzeption des Markus-Evangeliums: Zeit. Neut. Wiss. (1958) 52ss; A. M. DENIS, Une theologie de la vie chr\u00e9tienne chez S. Marc (6:30-8:27): Vie Spir. (1959) p.416-427. &#8211; 9 J. Schmid, Dos Evangelium nach Markus (1958) p.40; J. Dupont, Ressuscit\u00e9 \u201cle troi&amp;mejour\u201d: Bibl. (1959) 742-761; D. E. H. Wh\u00edtelev, Chrisfs Forenhnowledge of His Crucifixi\u00f3n: Stud. Evang. (B 1959) 100-114. &#8211; 10 Cf. Comentario a Mat 16:4; J. B. Bauer, Wer sein Leben retten w\u00fcl.  (Mk par.): Fs. J. Schmid (1963) 7-10.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>una gran multitud.<\/b> Probablemente por la noticia extendida de la curaci\u00f3n de Jes\u00fas del hombre sordomudo (<span class='bible'>Mar 7:36<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Mientras que los cuatro evangelios registran la alimentaci\u00f3n de los cinco mil, solo Mateo (<span class='bible'>Mar 15:32-38<\/span>) y Marcos relatan la alimentaci\u00f3n de los cuatro mil.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t8:1 En aquellos d\u00edas, como hab\u00eda una gran multitud, y no ten\u00edan qu\u00e9 comer, Jes\u00fas llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos, y les dijo &#8212; Seg\u00fan la informaci\u00f3n que nos proporciona Mateo (15:29-31), un tiempo despu\u00e9s de lo acontecido en la regi\u00f3n de Dec\u00e1polis (7:31-37), Jes\u00fas vino junto al Mar de Galilea y subi\u00f3 a un monte donde san\u00f3 a muchos enfermos que la gente le trajo. El resultado fue que \u201cla multitud se maravill\u00f3\u201d; y \u201cglorificaban al Dios de Israel\u201d. Marcos ahora nos dirige al siguiente acto de compasi\u00f3n de parte de Jes\u00fas hacia aquella gran multitud de miles. V\u00e9anse ver. 9; Mat 15:38.<br \/>\n\tEn la ocasi\u00f3n anterior (6:39-44), en que aliment\u00f3 Jes\u00fas milagrosamente a miles de personas, los disc\u00edpulos tomaron la delantera en el problema (6:35,36). Por contraste, en esta ocasi\u00f3n es Jes\u00fas quien la toma: \u201cy les dijo\u201d.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>COMPASI\u00d3N Y DESAF\u00cdO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 8:1-10<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Por aquel tiempo, cuando se hab\u00eda reunido otra vez una gran multitud, y no ten\u00edan nada que comer, Jes\u00fas llam\u00f3 a Sus disc\u00edpulos y les dijo:<br \/>-Se Me conmueve el coraz\u00f3n de l\u00e1stima por la multitud, porque ya llevan conmigo tres d\u00edas y no tienen nada de comer. Si los despido para que se vayan a sus casas en ayunas, se desmayar\u00e1n por el camino; y algunos de ellos han venido de <\/em>muy <em>lejos.<\/em><\/p>\n<p><em>Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas Le contestaron:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfD\u00f3nde se podr\u00eda encontrar pan para satisfacerlos en un descampado como este?<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfCu\u00e1ntos panes ten\u00e9is? -les pregunt\u00f3 Jes\u00fas.<br \/>-Siete -Le contestaron.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas mand\u00f3 que la multitud se sentara en el suelo. Tom\u00f3 los siete panes, dio gracias a Dios por ellos, y los parti\u00f3 en trozos, y se los pas\u00f3 a Sus disc\u00edpulos para que los repartieran entre la gente.<br \/>As\u00ed que ellos los repartieron entre la multitud. Y tambi\u00e9n ten\u00edan unos pocos pececillos. Jes\u00fas los bendijo, y les dijo que los repartieran tambi\u00e9n entre la gente. As\u00ed es que comieron todos hasta quedar totalmente satisfechos. Recogieron lo que qued\u00f3 de los trozos: siete cestos. Hab\u00eda all\u00ed unas cuatro mil personas. Seguidamente Jes\u00fas los despidi\u00f3, e inmediatamente Se subi\u00f3 a la barca con Sus disc\u00edpulos, y se dirigieron al distrito de Dalmanuta.<\/em><\/p>\n<p>En este incidente hay dos grandes realidades que est\u00e1n \u00edntimamente entrelazadas.<br \/>(i) Est\u00e1 la compasi\u00f3n de Jes\u00fas. Una y otra vez nos encontramos con que Jes\u00fas Se conmov\u00eda de compasi\u00f3n por la gente. Lo m\u00e1s maravilloso de \u00c9l es Su pr\u00edstina consideraci\u00f3n. Ahora bien, la consideraci\u00f3n es una virtud que no se olvida nunca de los detalles de la vida. Jes\u00fas mir\u00f3 a la multitud; llevaban ya tres d\u00edas con \u00c9l; y Se acord\u00f3 de que estaban a una distancia considerable de sus casas. Aquel Cuya misi\u00f3n era traerles a toda la humanidad el esplendor y la majestad de la verdad y el amor de Dios podr\u00eda haber estado por encima de detalles aparentemente tan insignificantes como lo que le pod\u00eda pasar a Su audiencia en el camino de vuelta a casa; pero Jes\u00fas no era as\u00ed. Confrontado con un alma perdida o con un cuerpo cansado, Su primera reacci\u00f3n era ayudar.<br \/>Desgraciadamente es muy cierto que la primera reacci\u00f3n de demasiadas personas es <em>no <\/em>ayudar. Un vez conoc\u00eda un hombre en una conferencia, y estuve hablando con \u00e9l de los peligros de un cierto tramo de la carretera que llevaba al lugar en que nos encontr\u00e1bamos. \u00bb S\u00ed -dijo \u00e9l-. Es una parte de la carretera que est\u00e1 en p\u00e9simas condiciones. Cuando ven\u00eda para ac\u00e1 vi una colisi\u00f3n all\u00ed.\u00bb \u00ab\u00bfTe paraste a ayudar?\u00bb-le pregunt\u00e9. \u00ab\u00a1Qu\u00e9 va! -dijo-. \u00a1No iba yo a llegar tarde por haberme metido en l\u00edos!\u00bb Es humano querer evitarse problemas por ayudar; pero es divino conmoverse con una compasi\u00f3n y piedad que obliga a ayudar al necesitado.<\/p>\n<p>(ii) Tenemos el desaf\u00edo de Jes\u00fas. Cuando Jes\u00fas sinti\u00f3 compasi\u00f3n por la multitud y quiso darles algo de comer, los disc\u00edpulos reaccionaron inmediatamente haciendo constar las dificultades pr\u00e1cticas, por encontrarse en un descampado y a muchos kil\u00f3metros de ning\u00fan lugar en el que se pudiera conseguir comida. Jes\u00fas les dirigi\u00f3 inmediatamente la pregunta: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 dispon\u00e9is <em>vosotros <\/em>con lo que pod\u00e1is ayudar?\u00bb La compasi\u00f3n se convirti\u00f3 en un desaf\u00edo. Lo que Jes\u00fas estaba diciendo realmente era: \u00abNo trat\u00e9is de pasarle a otro la responsabilidad de ayudar. No dig\u00e1is que ayudar\u00edais si tuvierais<\/p>\n<p>algo que dar. No dig\u00e1is que en estas circunstancias os es imposible ayudar. Tomad lo que teng\u00e1is, y dadlo, y ver\u00e9is lo que sucede.\u00bb<\/p>\n<p>Una de las fiestas jud\u00edas m\u00e1s alegres es la Fiesta de Purim. Cae el 14 de marzo, y conmemora la liberaci\u00f3n que cuenta el <em>Libro de Ester. <\/em>Por encima de todo es una ocasi\u00f3n para hacer regalos; y una de sus normas es que, por muy pobre que sea una persona, debe buscar a otra que sea m\u00e1s pobre todav\u00eda, y hacerle un regalo. Jes\u00fas no aceptaba el esp\u00edritu que espera que todas las circunstancias sean ideales antes de pensar en ayudar. Jes\u00fas dice: \u00bb Si ves que alguien est\u00e1 en apuros, ay\u00fadale con lo que tengas a tu disposici\u00f3n en aquel momento. Nunca se sabe lo que eso puede representar.\u00bb<\/p>\n<p>Hay dos cosas interesantes en el trasfondo de esta historia que debemos tener presentes en nuestro estudio.<\/p>\n<p>(i) La primera es que este incidente tuvo lugar en la orilla opuesta del mar de Galilea, en el distrito de la Dec\u00e1polis. \u00bfPor qu\u00e9 se reuni\u00f3 all\u00ed aquella tremenda multitud de cuatro mil personas? No cabe duda que la curaci\u00f3n del sordo con un impedimento en el habla ayudar\u00eda a suscitar inter\u00e9s y a reunir a la gente. Pero un comentarista ha hecho una sugerencia de lo m\u00e1s interesante. En <span class='bible'>Mr 5:1-20<\/span> , ya hemos le\u00eddo que Jes\u00fas san\u00f3 al endemoniado garaseno. Aquel incidente tambi\u00e9n tuvo lugar en la Dec\u00e1polis. Su resultado fue que los de all\u00ed Le insistieron a Jes\u00fas en que Se marchara. Pero el poseso curado quer\u00eda seguir a Jes\u00fas, y Jes\u00fas le envi\u00f3 de vuelta a su propia gente para que les dijera las grandes cosas que el Se\u00f1or hab\u00eda hecho por \u00e9l. \u00bfNo ser\u00e1 posible que parte de aquella gran multitud estuviera all\u00ed debido a la actividad misionera del poseso curado? \u00bfTenemos aqu\u00ed una vislumbre de lo que puede hacer por Cristo el testimonio de una sola persona? \u00bfHab\u00eda all\u00ed en aquella multitud personas aquel d\u00eda que vinieron a Cristo y encontraron sus almas porque un hombre les hab\u00eda dicho lo que Cristo hab\u00eda hecho por \u00e9l? Juan Bunyan, el autor de El <em>Peregrino, <\/em>nos cuenta que debi\u00f3 su conversi\u00f3n al hecho de o\u00edr a tres o cuatro ancianitas que estaban hablando sentadas al sol<\/p>\n<p>\u00bb acerca de un nuevo nacimiento, la obra de Dios en sus corazones.\u00bb Estaban hablando de lo que Dios hab\u00eda hecho por ellas. Bien puede ser que hubiera muchos aquel d\u00eda en aquella multitud de la Dec\u00e1polis que estaban all\u00ed porque hab\u00edan o\u00eddo hablar a un hombre de lo que Jesucristo hab\u00eda hecho por \u00e9l cuando estaba irremisiblemente perdido.<\/p>\n<p>(ii) La segunda cosa es que es curioso qu\u00e9 la palabra para <em>cesto <\/em>sea diferente en este historia de la que se us\u00f3 en el relato del milagro paralelo de <em><span class='bible'>Marcos <\/span><\/em><span class='bible'>6<\/span>, como se refleja en casi todas las traducciones espa\u00f1olas de la Biblia. En <span class='bible'>Mr 6:44<\/span> , la palabra para cesto es <em>k\u00f3finos, <\/em>que describe la cesta en la que los jud\u00edos llevaban su comida, una cestilla estrecha por la parte de arriba y m\u00e1s ancha por abajo, que parec\u00eda un jarroncillo; y adem\u00e1s se nos dice que fueron doce cestas las que se recogieron, un n\u00famero que nos recuerda el de las tribus de Israel. La palabra que se usa aqu\u00ed es <em>sfyr\u00eds, <\/em>que describe una cesta como una canastilla; era la clase de cesta que usaron para bajar a Pablo por el muro de Damasco <span class='bible'>Hch 9:25<\/span><em> ); y describe la cesta que usaban los gentiles, a los que se aplicaba el n\u00famero siete. Este incidente tuvo lugar en la Dec\u00e1polis, en la orilla opuesta del lago, que contaba con una poblaci\u00f3n mayormente gentil. \u00bfEs posible que podamos ver en el Milagro de los Panes y los Peces de <\/em><em><span class='bible'>Marcos <\/span><\/em><span class='bible'>6<\/span> la venida del Pan de Dios a los jud\u00edos, y en este incidente la venida del Pan de Dios a los gentiles? \u00bfEs posible que cuando ponemos juntas estas dos historias haya algo detr\u00e1s de ellas que sugiera y anuncie y simbolice el hecho de que Jes\u00fas vino a satisfacer el hambre tanto de los jud\u00edos como de los gentiles, y que en \u00c9l realmente estaba el Dios Que abre Su mano y satisface la necesidad de todo ser viviente?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 08<\/p>\n<p>c) Segundo relato de la multiplicaci\u00f3n de panes (Mc\/08\/01-10). <\/p>\n<p>1 Por aquellos d\u00edas se reuni\u00f3 de nuevo una gran multitud; y como no ten\u00edan qu\u00e9 comer, llama junto a s\u00ed a sus disc\u00edpulos y les dice: 2 \u00abMe da compasi\u00f3n de este pueblo, porque llevan ya tres d\u00edas conmigo y no tienen qu\u00e9 comer; 3 y si los mando a su casa sin tomar nada, desfallecer\u00e1n por el camino, pues algunos vinieron de lejos.\u00bb 4 Sus disc\u00edpulos le respondieron: \u00ab\u00bfY c\u00f3mo se podr\u00eda saciar de pan a todos \u00e9stos aqu\u00ed en despoblado?\u00bb 5 El les preguntaba: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntos panes ten\u00e9is?\u00bb Ellos contestaron: \u00abSiete.\u00bb 6 Y manda al pueblo sentarse en el suelo. Y tomando los siete panes, dijo la acci\u00f3n de gracias, los parti\u00f3 y los iba dando a sus disc\u00edpulos para que los distribuyeran; y ellos los distribuyeron al pueblo. 7 Ten\u00edan adem\u00e1s unos cuantos pececillos; y, despu\u00e9s de haberlos bendecido, mand\u00f3 distribuirlos tambi\u00e9n. 8 Comieron hasta quedar saciados; y de los trozos sobrantes recogieron siete cestas. 9 Eran unos cuatro mil hambres. Luego los despidi\u00f3. 10 Y subiendo en seguida a la barca con sus disc\u00edpulos, lleg\u00f3 a la regi\u00f3n de Dalmanuta. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n este relato de una milagrosa multiplicaci\u00f3n de panes, con que fueron saciadas cuatro mil personas, lo han encontrado Marcos en la tradici\u00f3n insert\u00e1ndolo sin cambios en su Evangelio. No ha intentado enlazar este relato con los episodios precedentes. La narraci\u00f3n empieza con el dato gen\u00e9rico de \u00abpor aquellos d\u00edas\u00bb; al final la barca atraca en las proximidades de un lugar que lleva un nombre desconocido y probablemente corrompido: Dalmanuta. Tal vez le bastaba a Marcos la indicaci\u00f3n de 7,31; despu\u00e9s se imagina el suceso tambi\u00e9n en la ribera oriental del lago, donde se hab\u00eda desarrollado la multiplicaci\u00f3n de los panes descrita en 6,34-44. Esta regi\u00f3n solitaria debi\u00f3 parecerle buen escenario para el acontecimiento. Comparando toda la narraci\u00f3n con el relato de la primera multiplicaci\u00f3n de panes, cabe sospechar con raz\u00f3n que \u00abDalmanuta\u00bb s\u00f3lo ha entrado por error del copista en lugar de \u00abMagdala\u00bb (1); por lo que el lugar de desembarco habr\u00eda que situarlo como la primera vez en la llanura de Genesar (cf. 6,53). Habr\u00eda, pues, una gran semejanza entre ambos relatos. S\u00f3lo difieren los datos num\u00e9ricos; pero respecto a esto no hay que exigir exactitud, dados el modo y objetivo de la tradici\u00f3n. La consecuencia se impone: se trata de dos relatos distintos de un mismo acontecimiento. Marcos, desde luego -y de ello no cabe la menor duda- ha pensado en dos multiplicaciones de panes (cf. 8,19s). Si queremos estudiar y comprender el prop\u00f3sito del evangelista, debemos reflexionar un poco sobre este problema que hoy inquieta a muchos cristianos por su incidencia en la historicidad de la tradici\u00f3n. Tambi\u00e9n las diferencias entre los otros relatos de los sin\u00f3pticos, y entre \u00e9stos y el Evangelio de Juan, son tan numerosas e importantes que las exposiciones evang\u00e9licas no se pueden alinear sin m\u00e1s ni m\u00e1s dentro de la historiograf\u00eda en sentido moderno (2). Las reflexiones que hemos venido haciendo sobre el Evangelio de Marcos han puesto en claro que el evangelista, al lado de los intereses hist\u00f3ricos, persigue otros objetivos catequ\u00e9ticos, doctrinales y teol\u00f3gicos. Precisamente en la gran multiplicaci\u00f3n de los panes en el desierto (6,34-44) se pusieron de manifiesto estas ideas directrices m\u00e1s profundas. Ahora bien \u00bfpor qu\u00e9 deb\u00eda Marcos, si encontr\u00f3 en la tradici\u00f3n un segundo relato de multiplicaci\u00f3n de los panes, narrado de modo parecido pero no igual, ya que aparec\u00eda con otros datos num\u00e9ricos, pasar el episodio por alto, como hace Juan? \u00bfDeb\u00eda comprobar si se trataba o no del mismo suceso? Se podr\u00eda replicar que -como escritor inspirado- no deb\u00eda transmitir nada \u00abfalso\u00bb. Pero teol\u00f3gicamente cabr\u00eda preguntar, por el contrario, cu\u00e1l es la \u00abverdad\u00bb que quer\u00eda ofrecer a los lectores de su Evangelio: \u00bfun inventario preciso y \u00abexacto\u00bb en todo de los acontecimientos hist\u00f3ricos o, m\u00e1s bien -y respetando la sustancia hist\u00f3rica- la \u00abverdad\u00bb que los lectores creyentes deb\u00edan saber para su salvaci\u00f3n? (3) \u00a1Sin duda alguna que esto \u00faltimo! Dado que, desde el punto de vista hist\u00f3rico, la aceptaci\u00f3n de dos multiplicaciones milagrosas, encuentra las mayores dificultades (4), suponemos tranquilamente que el acontecimiento prodigioso s\u00f3lo se realiz\u00f3 una vez. De este modo quedamos m\u00e1s libres para estudiar con mayor detenimiento las miras teol\u00f3gicas del Evangelio. Desde la \u00e9poca patr\u00edstica se ha pensado que la \u00absegunda multiplicaci\u00f3n de los panes\u00bb era para Marcos un signo de la misericordia de Jes\u00fas hacia los paganos, as\u00ed como la primera lo fue para el pueblo de Israel. Tal opini\u00f3n se apoya, adem\u00e1s de en el marco de esta secci\u00f3n (7,24.31), en las \u00absiete cestas\u00bb que habr\u00eda que entender de modio simb\u00f3lico. Esas cestas significaban los siete administradores de la porci\u00f3n helen\u00edstica de la primitiva Iglesia de Jerusal\u00e9n (Act c. 6) o las siete comunidades destinatarias de las cartas del Apocalipsis (Ap c. 1). Pero esto es una hip\u00f3tesis caprichosa; tambi\u00e9n son siete los panes que los disc\u00edpulos ofrecieron como provisi\u00f3n (v. 5), a diferencia de los cinco panes y dos peces del primer relato. Se trata de detalles de la tradici\u00f3n que no tienen importancia alguna para el milagro propiamente dicho. M\u00e1s importante es la observaci\u00f3n de que algunos \u00abhab\u00edan venido de muy lejos\u00bb (v. 3). En el relato tradicional esto, como el hecho de que la multitud llevaba ya tres d\u00edas con Jes\u00fas (v. 2), deb\u00eda fundamentar la compasi\u00f3n y preocupaci\u00f3n de Jes\u00fas. Estas gentes llegadas de lejos han podido hacer pensar a Marcos en los paganos; pero no lo dice expresamente. Como insinu\u00e1bamos en la curaci\u00f3n del sordomudo, tal vez quer\u00eda sugerir a sus lectores cristianos procedentes de la gentilidad que se considerasen a s\u00ed mismos representantes del mundo pagano en medio de la multitud, sin negar la verdad hist\u00f3rica de que nada dec\u00eda la tradici\u00f3n al respecto. Transmite el episodio tal como lo hab\u00eda encontrado, y con las noticias de viajes no hace sino abrir una especie de escotilla a una interpretaci\u00f3n pagano-cristiana del acontecimiento: Jes\u00fas no ha excluido de su misericordia ni siquiera a los paganos. Por lo dem\u00e1s, la narraci\u00f3n no presenta rasgos espec\u00edficos frente al primer relato, fuera de que subraya con m\u00e1s fuerza a\u00fan la compasi\u00f3n de Jes\u00fas hacia el pueblo. Por otra parte, faltan muchas observaciones que prestaban al primer relato su fondo teol\u00f3gico: la cita b\u00edblica sobre las ovejas que no tienen pastor, la hierba verde, la distribuci\u00f3n en grupos de ciento y de cincuenta. El episodio est\u00e1 narrado de una forma m\u00e1s simple, y casi en exclusiva como un milagro de la misericordia de Jes\u00fas. Cuando la comunidad le\u00eda esta per\u00edcopa ten\u00eda que conmoverse ante la bondad de Jes\u00fas. \u00e9l segu\u00eda distribuy\u00e9ndole el pan necesario para la vida: el pan eucar\u00edstico. La \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb sobre el pan y la \u00abbendici\u00f3n\u00bb sobre los peces, que aqu\u00ed se menciona de modo expl\u00edcito, pod\u00eda recordar a los cristianos su cena del Se\u00f1or. Pese a que este relato es m\u00e1s escueto, y hasta casi pobre, que el primero. no resultaba superfluo para el evangelista -aun prescindiendo del pensamiento sobre el mundo pagano-. Para los disc\u00edpulos esta segunda multiplicaci\u00f3n de panes deb\u00eda constituir, tal como lo ve Marcos, una nueva y revigorizante manifestaci\u00f3n de la mesianidad de Jes\u00fas. Ellos, que en una traves\u00eda posterior del lago s\u00f3lo tienen la \u00abpreocupaci\u00f3n del pan\u00bb material (8,14-17), deb\u00edan comprender al fin que en la acci\u00f3n de Jes\u00fas se trataba de algo m\u00e1s que del remedio de una necesidad f\u00edsica. Las dos multiplicaciones de panes deb\u00edan abrirles los ojos para ver qui\u00e9n era Jes\u00fas y qu\u00e9 era lo que quer\u00eda. Mas ellos no comprenden y tienen oscurecido el coraz\u00f3n (v. 17-21). En esta escena, que se desarrolla inmediatamente despu\u00e9s, sugiere el evangelista qu\u00e9 es lo que le interesa del milagro de los panes: en exclusiva la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas por s\u00ed mismo. Con ello se exhorta tambi\u00e9n a la comunidad para que consiga aquella comprensi\u00f3n de la fe que entonces todav\u00eda les faltaba a los disc\u00edpulos. En sus celebraciones eucar\u00edsticas debe recordar la presencia de su Se\u00f1or que con una misericordia divina le reparte el pan de la vida. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. La tradici\u00f3n manuscrita del nombre evidencia las dudas de los copistas. Antiguos manuscritos latinos leen \u00abMagedan\u00bb y otros \u00abMagdala\u00bb. Esta es sin duda una correcci\u00f3n tard\u00eda en favor de un lugar bien conocido, que quiz\u00e1 sea la lecci\u00f3n original. <\/p>\n<p> 2. La instrucci\u00f3n de la Pontificia Comisi\u00f3n B\u00edblica Sobre la verdad hist\u00f3rica de los Evangelios, de 21 de abril de 1964, dice expresamente, completando la enc\u00edclica b\u00edblica de Pio XII, que el exegeta cat\u00f3lico debe prestar atenci\u00f3n prudente a las formas de lenguaje y al estilo literario que emplea el escritor sagrado y utilizar estas reglas hermen\u00e9uticas tanto en la exposici\u00f3n del Antiguo Testamento como del Nuevo. A\u00fan se requieren nuevos estudios para la determinaci\u00f3n precisa de la historicidad de los relatos evang\u00e9licos. V\u00e9ase X. L\u00e9ON-DUFOUR, Los Evangelios y la historia de Jes\u00fas, Estela, Barcelona 1966; cf. tambi\u00e9n L.H. GROLLENBERG. Visi\u00f3n de 1a Biblia, Herder. Barcelona 1972, p. 309-465. <\/p>\n<p> 3. V\u00e9ase la constituci\u00f3n del concilio Vaticano II sobre la revelaci\u00f3n divina, cap. 3 (n\u00ba 11): \u00abAcerca de los libros de la Escritura hay que admitir que ense\u00f1an de un modo seguro, fiel y sin error la verdad que Dios ha querido consignar en las Sagradas Escrituras para nuestra salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p> 4. Pi\u00e9nsese simplemente en la incomprensi\u00f3n y falta de inteligencia de los disc\u00edpulos en la \u00absegunda\u00bb multiplicaci\u00f3n de panes, aunque ya hab\u00edan tenido parte en la primera; pero tambi\u00e9n en la situaci\u00f3n inmediata a la \u00abprimera\u00bb multiplicaci\u00f3n, despu\u00e9s de la que dispers\u00f3 la multitud. Seg\u00fan la exposici\u00f3n jo\u00e1nica, desde entonces muchos seguidores de Jes\u00fas le volvieron la espalda y ya no andaban con \u00e9l (6,66). \u00bfDe d\u00f3nde vienen ahora estos millares de personas? El cuarto evangelista evidentemente s\u00f3lo conoce una multiplicaci\u00f3n de los panes, tambi\u00e9n Lucas pasa por alto la segunda.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>d) Los fariseos piden una se\u00f1al (Mc\/08\/11-13). <\/p>\n<p>11 Salieron los fariseos y se pusieron a discutir con \u00e9l, pidi\u00e9ndole, para tentarlo, una se\u00f1al venida del cielo. 12 \u00e9l suspirando en su esp\u00edritu, dice: \u00ab\u00bfPara qu\u00e9 pedir\u00e1 esta generaci\u00f3n una se\u00f1al? Os aseguro que a esta generaci\u00f3n no se le dar\u00e1 se\u00f1al alguna.\u00bb 13 Y volvi\u00e9ndoles la espalda, se embarc\u00f3 otra vez y se fue a la otra orilla. <\/p>\n<p>\u00a1Una situaci\u00f3n completamente distinta! Apenas ha pisado Jes\u00fas suelo jud\u00edo, le salen al encuentro los fariseos, a quienes los lectores ya conocen como enemigos de Jes\u00fas (7,1.5). Ahora se muestran m\u00e1s activos; le salen al paso premeditadamente y le exponen la pretensi\u00f3n de que realice \u00abuna se\u00f1al venida del cielo\u00bb. Con ello quieren tentarle y llevarle al fracaso, pues en su opini\u00f3n Jes\u00fas ni realizar\u00e1 ni podr\u00e1 realizar semejante signo. M\u00e1s tarde se mencionar\u00e1n a menudo tales prop\u00f3sitos arteros (10,2; 12, 15). La situaci\u00f3n se hace para Jes\u00fas cada vez m\u00e1s dif\u00edcil y amenazadora; la cruz proyecta su sombra. \u00bfPero qu\u00e9 quieren significar los fariseos con su pretensi\u00f3n? De un profeta los jud\u00edos esperaban que se manifestase mediante una se\u00f1al, un prodigio sobrecogedor. Indirectamente reconocen con ello los fariseos la postura especial de Jes\u00fas, sus ense\u00f1anzas \u00abcon autoridad\u00bb, sus decisiones audaces sobre la ley, y tambi\u00e9n su ministerio con plenos poderes, como lo manifiestan las curaciones y las expulsiones de demonios. Hay en su comportamiento algo extraordinario y prof\u00e9tico. Sin embargo, ellos dudan de que el poder de Jes\u00fas proceda de Dios (cf. 3,22); Dios mismo debe pronunciarse en su favor y acreditarle mediante \u00abuna se\u00f1al\u00bb. Es en esa confirmaci\u00f3n directa por parte de Dios en lo que piensa al solicitar \u00abuna se\u00f1al venida del cielo\u00bb. Si Jes\u00fas no la realiza, aparecer\u00e1 como un falso profeta. De hecho, tras esta petici\u00f3n s\u00f3lo se esconde su incredulidad; pues, Jes\u00fas ya ha realizado precisamente con bastante claridad tales acciones salv\u00edficas como enviado de Dios y como portador de la salvaci\u00f3n para el pueblo. Es la ceguera de la incredulidad la que solicita \u00abse\u00f1ales\u00bb que ya se han realizado, la que no reconoce la acci\u00f3n oculta y sin embargo innegable de Dios y la que solicita su poder taumat\u00fargico. \u00bfCreer\u00edan estos hombres si Jes\u00fas accediese a su petici6n de un signo extraordinario y ostentoso? Jes\u00fas jam\u00e1s se ha prestado a semejante enga\u00f1o, y por ello ha rechazado hacer milagros s\u00f3lo para acreditarse (Luc 11:16; Jua 2:18; Jua 6:30). Ni siquiera \u00abla se\u00f1al de Jon\u00e1s\u00bb (JONAS\/SE\u00d1AL:Luc 11:29s, Mat_1 2:39s) tiene ese sentido. Probablemente Jes\u00fas se refiere en esa circunstancia a su aparici\u00f3n al tiempo de la parus\u00eda, cuando Dios le revele y confirme como al profeta que ha sido salvado de la muerte (*). Pero entonces ser\u00e1 demasiado tarde para la conversi\u00f3n y la fe; el pretendido milagro de confirmaci\u00f3n se tornar\u00e1 en un signo de juicio. De haberse doblegado Jes\u00fas a la pretensi\u00f3n de los fariseos, habr\u00eda sido infiel a su misi\u00f3n y destino de seguir como siervo obediente de Dios el camino que se le hab\u00eda se\u00f1alado. Para \u00e9l hab\u00eda en tales deseos una tentaci\u00f3n a la que supo resistir (cf. 8,32s). Jes\u00fas suspira a causa de \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb que desea un prodigio. Le invade un sentimiento psicol\u00f3gico parecido al que Marcos refiere a prop\u00f3sito de la curaci\u00f3n en s\u00e1bado: un sentimiento de c\u00f3lera y tristeza por la obcecaci\u00f3n de sus corazones (3,5). Es un suspiro doloroso por tanta incredulidad; pero semejante cerraz\u00f3n es caracter\u00edstica de \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb en la que Jes\u00fas cuenta a sus coet\u00e1neos jud\u00edos. Es la misma queja y reproche que posteriormente expresar\u00e1 todav\u00eda con mayor claridad: \u00ab\u00a1Oh generaci\u00f3n incr\u00e9dula! \u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e9 entre vosotros? \u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que soportaros?\u00bb (9,19). Pero Jes\u00fas da a los solicitantes incr\u00e9dulos una negativa categ\u00f3rica, que el texto original subraya a\u00fan con mayor fuerza: \u00abOs aseguro que a esta generaci\u00f3n no se le dar\u00e1 se\u00f1al alguna.\u00bb Es la dureza tajante con que todos los varones de Dios se han opuesto a los deseos de los hombres. Jes\u00fas se mantiene firme en sus exigencias de conversi\u00f3n y de fe; quien no cree en el signo de la salvaci\u00f3n, quien quiere asegurarse humanamente y tienta a Dios, debe cargar con las consecuencias de su incredulidad (cf. 6,11). Dios no se deja forzar y rechaza semejante signo. Jes\u00fas deja entonces a los fariseos, sube de nuevo a la barca y se aleja de ellos pasando a la orilla opuesta. Y esta retirada de su presencia es ya un juicio. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* El profeta Jon\u00e1s fue salvado milagrosamente por Dios de los abismos del mar y en cuanto salvado y acreditado por Dios se convirti\u00f3 en \u00abuna se\u00f1al\u00bb (Jon 2). La aplicaci\u00f3n de Mat 12:39s a la resurrecci6n de Jes\u00fas es para la comunidad creyente un signo con pleno sentido; a sus incr\u00e9dulos enemigos jud\u00edos Jes\u00fas no se les apareci\u00f3 resucitado. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>e) La incomprensi\u00f3n de los disc\u00edpulos (Mc\/08\/14-21). <\/p>\n<p>14 Los disc\u00edpulos se olvidaron de llevar pan; solamente uno ten\u00edan consigo en la barca. 15 \u00e9l se puso a recomendarles: \u00ab\u00a1Estad alerta! Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la levadura de Herodes.\u00bb 16 Ellos comentaban entre s\u00ed que eso era porque no ten\u00edan pan. 17 Al darse cuenta de ello, les dice: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1is comentando que no ten\u00e9is pan? \u00bfTodav\u00eda no entend\u00e9is ni comprend\u00e9is? \u00bfTan endurecido ten\u00e9is el coraz\u00f3n? 18 \u00bfTeniendo ojos no v\u00e9is, y teniendo o\u00eddos no o\u00eds? \u00bfPues no os acord\u00e1is 19 de cuando repart\u00ed los cinco panes entre los cinco mil hombres, cu\u00e1ntos canastos llenos de pedazos recogisteis?\u00bb Ellos le responden. \u00abDoce.\u00bb 20 \u00abY cuando repart\u00ed los siete panes entre los cuatro mil hombres, \u00bfcu\u00e1ntos cestos llenos de pedazos recogisteis?\u00bb Contestan: \u00abSiete.\u00bb 21 y les dec\u00eda: \u00ab\u00bfA\u00fan no comprend\u00e9is?\u00bb <\/p>\n<p>El arte narrativo, sencillo y a la vez profundo, del evangelista m\u00e1s antiguo se nos revela en este di\u00e1logo, que tiene lugar a lo largo de una traves\u00eda singularmente impresionante. Cabe suponer que Marcos tiene ante s\u00ed una tradici\u00f3n relativa a un viaje de Jes\u00fas por el lago y a un di\u00e1logo sobre pan que mantuvo con sus disc\u00edpulos. Ello encajaba perfectamente en una secci\u00f3n en la que se habla a menudo del pan y de la comida (Mat 6:35-44; Mat 7:2.5; Mat 8:1-10). Pero Marcos se ha servido de esta tradici\u00f3n para su exposici\u00f3n y miras teol\u00f3gicas. Con motivo de la petici\u00f3n de un signo por parte de los fariseos, que acaba de referir, Marcos ha introducido unas palabras de Jes\u00fas que originariamente deb\u00edan encontrarse en otro contexto y que casi rompen y chocan con el contexto actual: la voz de alerta contra la levadura de los fariseos y de Herodes (v. 15). El vers\u00edculo 16 enlazar\u00eda perfectamente con el v. 14, mientras que la met\u00e1fora de la levadura resulta oscura y equ\u00edvoca (cf. Luc 12:1; Mat 16:12). La escena, sin embargo, que Marcos proyecta de este modo es extraordinariamente impresionante: los disc\u00edpulos est\u00e1n tan sumergidos en los pensamientos terrenos y cotidianos que no barruntan ni de lejos la grave palabra de Jes\u00fas y contin\u00faan discurriendo entre s\u00ed sobre las provisiones de pan. Entonces interviene Jes\u00fas habl\u00e1ndoles en un tono de reproche y correcci\u00f3n como no lo hab\u00eda hecho nunca. Sus pensamientos est\u00e1n anclados en lo terreno y exterior, hasta el punto de que no comprenden el sentido del acontecimiento en que han tomado parte, el significado profundo de la multiplicaci\u00f3n de los panes ni las exigencias de la hora. Con ello corren realmente el peligro del que les advierte Jes\u00fas acerc\u00e1ndose a la postura caracter\u00edstica de los incr\u00e9dulos y extra\u00f1os: la de ver, pero no percibir, o\u00edr, pero no entender (cf. 4,12). Su coraz\u00f3n est\u00e1 ofuscado desde la gran multiplicaci\u00f3n de los panes (6,52), no han entendido nada de la actividad mesi\u00e1nica de Jes\u00fas y ni siquiera en el caminar sobre las aguas han comprendido el misterio de la persona de Jes\u00fas. A pesar de todo, tampoco ahora rechaza Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos, sino que intenta llevarlos a la reflexi\u00f3n. Les recuerda el milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes, los doce canastos llenos de sobras y los siete cestos relacionadas con el segunda relato y que Marcos no olvida. De no existir el v. 15, podr\u00eda pensarse que con la alusi\u00f3n al milagro de los panes Jes\u00fas quer\u00eda superar las preocupaciones terrenas de los disc\u00edpulos; mas esto queda totalmente excluido tanto por la palabra grave y dura que les dirige como por la advertencia apremiante y dolorosa contra el endurecimiento del coraz\u00f3n. Por la forma con que Marcos ha dispuesto este di\u00e1logo sobre el pan y la levadura, cualquier lector puede inferir que aqu\u00ed se trata de una actitud que afecta a los disc\u00edpulos como tales y que amenaza de un modo inminente la existencia espiritual de quienes creen en Jes\u00fas. La pregunta que el Maestro les dirige al final \u00ab\u00bfA\u00fan no comprend\u00e9is?\u00bb lo confirma plenamente. La advertencia contra la levadura de los fariseos y de Herodes (v. 15) requiere una atenci\u00f3n especial. Para el evangelista se alude todav\u00eda a la pretensi\u00f3n incr\u00e9dula de un signo, que acaba de relatar. Jes\u00fas parece seguir preocupado con la manera de pensar de los fariseos. En este sentido encajaba la palabra sobre la levadura que el evangelista conoc\u00eda. Entre los jud\u00edos la levadura era una imagen de la fuerza que act\u00faa internamente, sobre todo en un sentido malo; aplicada a los hombres designaba el impulso malo. Pero en la palabra de Jes\u00fas apenas cabe pensar en la fuerza instintiva que induce a las acciones moralmente malas en sentido estricto, al pecado y al vicio; sino m\u00e1s bien en un sentimiento pernicioso que invade a los hombres y que se puede contagiar a los dem\u00e1s. Ahora advierte tambi\u00e9n Jes\u00fas contra la levadura de Herodes. Ya en 3,6 aparecieron los fariseos en uni\u00f3n con los herodianos. All\u00ed celebraron un consejo para ver el modo de perder a Jes\u00fas. Pero esto no debe inducir a pensar que con la palabra sobre la levadura quisiese Jes\u00fas advertir contra las asechanzas externas y los prop\u00f3sitos asesinos. Tal como aparece, se trata m\u00e1s bien de una perniciosa actitud interna y, si Jes\u00fas advierte contra ella a sus disc\u00edpulos, es se\u00f1al de que no deb\u00edan dejarse prender en sus redes. Herodes ha sido presentado personalmente a los lectores (6,1s29); en su juicio sobre Jes\u00fas manifest\u00f3 ir\u00f3nicamente que \u00e9ste bien pod\u00eda ser Juan el Bautista resucitado a quien \u00e9l hizo decapitar. Ello refleja su postura fr\u00eda, esc\u00e9ptica e incr\u00e9dula frente a Jes\u00fas. En el mejor de los casos Jes\u00fas era para \u00e9l el iniciador de un movimiento popular, interesante como un fen\u00f3meno extraordinario; era necesario observarle por razones pol\u00edticas y, en caso necesario, hacerle inofensivo. Se ha pensado que los fariseos y Herodes aparecen juntos en las palabras sobre la levadura porque en cierto modo se aproximaban en el aspecto pol\u00edtico: a uno y a otro les interesaba, aunque por razones distintas, conseguir un pueblo jud\u00edo unido y un Estado nacional. Jes\u00fas, por consiguiente, quer\u00eda poner en guardia a sus disc\u00edpulos sobre los peligros inherentes a estos ideales. Pero esto solo hubiera respondido a un pensamiento demasiado superficial. Jes\u00fas apunta a la actitud interna del hombre, a su \u00edntima posici\u00f3n religiosa. Los fariseos y Herodes, pese al distanciamiento que les separaba en otros puntos, coincid\u00edan en el repudio incr\u00e9dulo de Jes\u00fas. Es \u00e9sta la incredulidad que tan fuertemente ha impresionado a Jes\u00fas incluso en la petici\u00f3n farisaica de un prodigio. Sin examinar sus palabras y acciones, sin ni siquiera ponerse a pensar si no estar\u00eda Dios de por medio y si Jes\u00fas no estar\u00eda defendiendo la causa de Dios, los fariseos y Herodes le rechazan. Es esa ceguera, esa superficialidad e incapacidad para dejarse ense\u00f1ar contra lo que Jes\u00fas quiere advertir a sus disc\u00edpulos. Tal ha debido ser aproximadamente la interpretaci\u00f3n que Marcos ha dado a las palabras en este contexto. Nada nos sorprende que Mateo y Lucas propongan una interpretaci\u00f3n propia y distinta en uno y otro. Mateo relaciona la advertencia con la doctrina de los fariseos y de los saduceos (Mat 6:12); Lucas con la hipocres\u00eda de los fariseos (Luc 12:1), a la simulaci\u00f3n de los propios pensamientos, a la falta de sinceridad y retorcimiento que un d\u00eda se ver\u00e1n desenmascarados (cf. Luc 12:2s). Marcos ha rastreado el sentido m\u00e1s profundo de la advertencia de Jes\u00fas: la obstinaci\u00f3n contra Dios y su revelaci\u00f3n que invade el coraz\u00f3n de tales hombres. A este aviso contra la levadura de los fariseos y de Herodes corresponder\u00eda tambi\u00e9n la grave y dura amonestaci\u00f3n de Jes\u00fas a los disc\u00edpulos (v. 17-21). Todav\u00eda est\u00e1n hundidos en la incomprensi\u00f3n; ya despu\u00e9s del paso de Jes\u00fas sobre las aguas el evangelista no temi\u00f3 decir que \u00abten\u00edan endurecido el coraz\u00f3n\u00bb (Luc 6:52). Las acuciantes preguntas de Jes\u00fas a los disc\u00edpulos en esta nueva traves\u00eda no pretenden s\u00f3lo el acento ret\u00f3rico; es que ellos no hab\u00edan entendido de hecho el sentido del milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes. Jes\u00fas, sin embargo, no quiere decir que ya tengan en s\u00ed la \u00ablevadura\u00bb de los fariseos; les advierte encarecidamente contra la misma. En esta hora en que la postura de los enemigos se endurece y Jes\u00fas ve aproximarse el destino doloroso que Dios ha dispuesto para \u00e9l (cf. 8,31), quiere prevenir a los disc\u00edpulos contra el naufragio de la fe. Las palabras \u00abno percibir\u00bb, \u00abno entender\u00bb deben recordar a los lectores el pasaje del cap\u00edtulo de las par\u00e1bolas en que Jes\u00fas hab\u00eda descrito con palabras parecidas la postura de \u00ablos de fuera\u00bb (4,12). Por lo dem\u00e1s, el tenor literal de las frases no remite a la cita del profeta Isa\u00edas (Isa 6:9s), sino a otros dos pasajes prof\u00e9ticos: Jerem\u00edas reprende al \u00abpueblo insensato y sin cordura, que tiene ojos y no ve, que tiene o\u00eddos y no oye\u00bb (Jer 5:21); mientras que Ezequiel habla de un pueblo \u00abrebelde, que tiene ojos para ver y no mira, y o\u00eddos para o\u00edr y no escucha\u00bb (Eze 12:2). As\u00ed como los antiguos profetas hubieron de llevar a cabo su misi\u00f3n en medio de un pueblo insensato y rebelde, as\u00ed los disc\u00edpulos est\u00e1n rodeados de incomprensi\u00f3n e incredulidad y corren el peligro inminente de igualarse con su entorno. La elecci\u00f3n de Dios que \u00ables ha dado el misterio del reino de Dios\u00bb no les hace invulnerables contra la negativa personal. As\u00ed les recuerda Jes\u00fas el acontecimiento revelador del que hab\u00edan tenido experiencia en el desierto con la multiplicaci\u00f3n -o multiplicaciones- de panes. Tienen que abrir su coraz\u00f3n y reconocer con los ojos de la fe que Jes\u00fas se les revel\u00f3 entonces como el pastor mesi\u00e1nico del pueblo, como el portador de la salvaci\u00f3n divina. Estas dur\u00edsimas palabras de Jes\u00fas, que est\u00e1n en tensi\u00f3n con 4,11s -y que Mateo ha suavizado notablemente: Mat 16:5 ss- no s\u00f3lo pueden explicarse por la situaci\u00f3n hist\u00f3rica bajo el peso de la inminente pasi\u00f3n de Jes\u00fas, sino que tambi\u00e9n permiten tener en cuenta la situaci\u00f3n de la comunidad posterior a la que igualmente pueden referirse estas palabras. La disposici\u00f3n interna y actitud de los disc\u00edpulos constituye tambi\u00e9n una amonestaci\u00f3n para los lectores creyentes. Tambi\u00e9n ellos est\u00e1n rodeados de incomprensi\u00f3n e incredulidad; la vergonzosa muerte de su Se\u00f1or es para el mundo incr\u00e9dulo un esc\u00e1ndalo o una necedad (d. 1Co 1:23). Los hombres contin\u00faan exigiendo prodigios manifiestos y un Evangelio que pueda comprenderse humanamente. Los disc\u00edpulos de Cristo deben mirar m\u00e1s hondo y entender el camino de muerte de su Se\u00f1or como un designio divino. Entonces es necesario recordar las revelaciones divinas en la vida de Jes\u00fas, que eran secretas, aunque lo suficientemente manifiestas. Tampoco los cristianos creyentes est\u00e1n a salvo de un endurecimiento del coraz\u00f3n que destruir\u00eda su fe. Las palabras de Jes\u00fas deben servirles de advertencia, aunque tambi\u00e9n de incitaci\u00f3n a una comprensi\u00f3n creyente. El milagro de la multiplicaci\u00f3n de panes contin\u00faa para ellos en el banquete eucar\u00edstico que los une con Cristo resucitado y glorificado. <\/p>\n<p>f) Curaci\u00f3n de un ciego en Betsaida (Mc\/08\/22-26). <\/p>\n<p>22 Llegan a Betsaida. Entonces le traen un ciego y le suplican que lo toque. 23 Tomando de la mano al ciego, lo sac\u00f3 fuera de la aldea; le ech\u00f3 saliva en los ojos, le impuso las manos y le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfVes algo?\u00bb 24 Comenzando a entrever, dec\u00eda: \u00abVeo a los hombres; me parecen \u00e1rboles, pero me doy cuenta de que andan.\u00bb 25 Despu\u00e9s impuso otra vez las manos sobre los ojos del ciego, y \u00e9ste comenz\u00f3 a ver claro y recobr\u00f3 la vista y lo distingu\u00eda todo perfectamente desde lejos. 26 Luego lo mand\u00f3 a su casa, advirti\u00e9ndole: \u00abNi siquiera entres en la aldea.\u00bb <\/p>\n<p>Esta historia de curaci\u00f3n est\u00e1 ligada a un lugar geogr\u00e1fico. Betsaida quedaba al Este de la desembocadura del Jord\u00e1n en el lago de Genesaret. El lugar viene aqu\u00ed designado como \u00abaldea\u00bb, aunque el tetrarca Filipo la hab\u00eda convertido en una ciudad (Betsaida Juliade); tal vez el narrador segu\u00eda pensando a\u00fan en la vieja aldea de pescadores. Otros rasgos del relato corroboran la impresi\u00f3n de que procede de una fuente anterior a Marcos, fuente que se caracterizaba por unas exposiciones arcaicas. La curaci\u00f3n se realiza mediante la saliva y la imposici\u00f3n de manos sobre los ojos, dos antiguos remedios curativos en opini\u00f3n popular, y adem\u00e1s se va verificando gradualmente. Esto no s\u00f3lo indica la gravedad del caso, sino tambi\u00e9n el empe\u00f1o y esfuerzo de sanador. Dicha antigua fuente se ha expresado sin titubeos al respecto, sin pensar que por ello se menoscababa el poder taumat\u00fargico de Jes\u00fas. Por el contrario, para aquel narrador esto constitu\u00eda precisamente una prueba de la gran virtud curativa de Jes\u00fas. Si el ciego recupera la vista de un modo gradual, primero de forma confusa pues ve a los hombres como \u00e1rboles que andan, despu\u00e9s, y tras nueva imposici\u00f3n de manos, precisando mejor los objetos hasta ver de un modo claro y n\u00edtido, los oyentes van viviendo el proceso milagroso del ciego que recobra la luz de sus ojos. El narrador, pues, est\u00e1 pose\u00eddo por el mismo af\u00e1n de presentar el extraordinario poder curativo de Jes\u00fas que cualquier otro que refiriese \u00fanicamente la palabra de mando de Jes\u00fas. Marcos refiere la curaci\u00f3n de otro ciego, la de Bartimeo en Jeric\u00f3 (10,46-52), y all\u00ed Jes\u00fas dice \u00fanicamente: \u00abVete, tu fe te ha salvado.\u00bb Hay que tener en cuenta el estilo y prop\u00f3sito de cada narrador si no se quieren sacar falsas conclusiones. Tampoco en este episodio se presenta a Jes\u00fas como un curador m\u00e1gico; en contra habla ya el simple hecho de que Jes\u00fas saca al ciego de la aldea y le env\u00eda a su casa con la orden expresa de evitar la aldea (y la gente). Se trata, pues, de un antiguo relato de una curaci\u00f3n milagrosa que no pretende exponer otra cosa que esa curaci\u00f3n, y Marcos la ha tomado sin introducir cambios. Es una r\u00e9plica de la curaci\u00f3n del sordomudo (7,32-37), y en el modo de la narraci\u00f3n es totalmente parecida. La introducci\u00f3n se repite casi de un modo literal: presentan a Jes\u00fas un hombre v\u00edctima de una grave dolencia, y le suplican que le imponga las manos. En ambos casos Jes\u00fas retira al paciente de la presencia del pueblo y se esfuerza por curarle con unos gestos perfectamente comprensibles para la gente de aquella \u00e9poca. Una y otra vez emplea Jes\u00fas la saliva y el contacto de sus manos para realizar la curaci\u00f3n: introduce los dedos en los o\u00eddos del sordomudo, y pone las manos sobre los ojos del ciego. S\u00f3lo la curaci\u00f3n misma viene descrita de modo diferente: en el caso del sordomudo Jes\u00fas pronuncia una palabra imperiosa, lo que no hace con el ciego. En el primer relato Marcos s\u00f3lo ha anticipado una noticia de viaje (7,31) y agregado la orden de silencio as\u00ed como la observaci\u00f3n de que la gente \u00abproclamaba\u00bb el hecho cada vez con mayor decisi\u00f3n. En el relato presente, lo m\u00e1s que corresponde al evangelista es la breve frase final en que Jes\u00fas indica al hombre que no entre en la aldea (*). Quiz\u00e1 en el relato original la gente hac\u00eda un elogio parecido al de 7,37. De este modo los cristianos creyentes, probablemente judeocristianos, refirieron muy pronto las curaciones de Jes\u00fas, viendo en ellas el cumplimiento de las antiguas promesas. Esto tiene gran importancia incluso hist\u00f3ricamente; se sab\u00eda que Jes\u00fas hab\u00eda actuado as\u00ed provocando el asombro de las gentes, sin que se pretendiese ofrecer siempre un relato perfectamente detallado. Mas \u00bfpor qu\u00e9 Marcos ha introducido aqu\u00ed este episodio? Dada la presentaci6n de la per\u00edcopa, se ha supuesto con frecuencia que para \u00e9l tiene un valor simb\u00f3lico: al igual que Jes\u00fas devolvi\u00f3 la vista a aquel ciego de un modo gradual, as\u00ed sus disc\u00edpulos deb\u00edan ser curados de la ceguera de su incomprensi\u00f3n. Pero el evangelista no indica en modo alguno ese sentido simb\u00f3lico ni ha dicho anteriormente nada de que Jes\u00fas quisiese curar la obcecaci\u00f3n de sus disc\u00edpulos. No debemos atenuar su primera amonestaci\u00f3n a los disc\u00edpulos (y a los lectores cristianos). Estudi\u00e1ndolo mejor, vemos que el di\u00e1logo de la traves\u00eda se da por cerrado y la curaci\u00f3n del ciego se considera una pieza que Marcos no quiso que faltase en el marco general de esta secci\u00f3n relativa al tiempo de las peregrinaciones apost\u00f3licas de Jes\u00fas. Incluso ahora, cuando los enemigos de Jes\u00fas intensifican sus ataques, el pueblo persiste en su actitud indecisa y los mismos disc\u00edpulos no consiguen una inteligencia m\u00e1s profunda de los hechos, aun ahora Jes\u00fas sigue realizando sus obras de salvaci\u00f3n con voluntad imperturbable. Pese a continuar siendo el incomprendido, cumple su misi\u00f3n en el mundo y revela la voluntad salv\u00edfica de Dios. Lo que Marcos pretende decir a sus lectores es m\u00e1s bien la revelaci\u00f3n que Jes\u00fas hace de s\u00ed mismo bajo signos, todav\u00eda de un modo un tanto velado, pero en la misma direcci\u00f3n que indica Juan: \u00abMientras estoy en el mundo, luz del mundo soy\u00bb (Jua 9:5). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* La observaci\u00f3n no se comprende bien si el hombre viv\u00eda en aquella aldea. Esto lo vieron tambi\u00e9n los primeros copistas que cambiaron el texto: \u00abNo se lo digas a nadie en la aldea\u00bb, etc. Si la observaci\u00f3n la introdujo Marcos, quiz\u00e1 no tuvo lo bastante en cuenta la dificultad. Otros int\u00e9rpretes creen que el hombre no viv\u00eda en Betsaida sino en otra aldea cercana.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. <\/p>\n<p>g) Profesi\u00f3n de fe de Pedro (Mc\/08\/27-30). <\/p>\n<p>27 Luego Jes\u00fas se fue con sus disc\u00edpulos hacia las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntaba a sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfQui\u00e9n dicen los hombres que soy yo?\u00bb 28 Ellos le respondieron: \u00abPues que Juan el Bautista; otros, que El\u00edas; y otros, que uno de los profetas.\u00bb 29 Entonces \u00e9l les volvi\u00f3 a preguntar: \u00abPero vosotros, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?\u00bb Tomando la palabra Pedro, le dice: \u00abT\u00fa eres el Mes\u00edas.\u00bb 30 Y severamente les advirti\u00f3 que a nadie dijeran nada acerca de \u00e9l. <\/p>\n<p>El evangelista sigue manteniendo el marco de las peregrinaciones. Desde Betsaida se puede continuar hacia el Norte, hasta la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, junto a las fuentes del Jord\u00e1n. Probablemente Marcos quiere enlazar as\u00ed la \u00faltima per\u00edcopa con esta escena. Al mismo tiempo subraya tambi\u00e9n toda la actividad que Jes\u00fas ha realizado hasta el presente. La \u00abciudad del C\u00e9sar\u00bb, cercana a las fuentes del Jord\u00e1n, que el tetrarca Filipo hab\u00eda elegido como residencia, y que para distinguirla de otras Cesareas se llama Cesarea de Filipo, s\u00f3lo se menciona en este pasaje de los Evangelios. Est\u00e1 situada en el coraz\u00f3n de una regi\u00f3n predominantemente pagana, casi en el mismo grado de latitud que Tiro. No se ve una raz\u00f3n particular de por qu\u00e9 se menciona este lugar (*). Durante el camino pregunta Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos por qui\u00e9n le tiene la gente. S\u00f3lo el hecho de que Jes\u00fas pregunte acerca de s\u00ed mismo es ya digno de atenci\u00f3n, pues hasta ahora nunca hab\u00edamos o\u00eddo nada igual. Por el contrario, Jes\u00fas se esforzaba y preocupaba por conservar su secreto. Aqu\u00ed empero se evidencia que el evangelista quer\u00eda constantemente, aunque de modo velado, plantear a sus lectores la pregunta de qui\u00e9n era Jes\u00fas. Al final de la primera parte del Evangelio, esa pregunta se convierte en tema expl\u00edcito y quien interroga es el mismo Jes\u00fas. Por ello, la respuesta que Pedro da como portavoz del c\u00edrculo de los disc\u00edpulos no puede carecer de una significaci\u00f3n especial. Pero lo que sorprende es que despu\u00e9s Jes\u00fas proh\u00edba severamente a los disc\u00edpulos que hablen con nadie de su persona. La pregunta que Jes\u00fas hace a sus disc\u00edpulos encuentra una cierta r\u00e9plica en la que m\u00e1s tarde le dirige a \u00e9l el sumo sacerdote (Jua 14:6] ). Pues, como Pedro confiesa a Jes\u00fas como \u00abMes\u00edas\u00bb, pregunta el sumo sacerdote en la sesi\u00f3n del Consejo Supremo si Jes\u00fas es el Mes\u00edas; y as\u00ed como despu\u00e9s de la escena de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas empieza a adoctrinar a los disc\u00edpulos sobre el camino doloroso del \u00abHijo del hombre\u00bb (Jua 8:31), as\u00ed alude tambi\u00e9n ante el consejo supremo al \u00abHijo del hombre\u00bb (Jua 14:62). Propiamente hablando, la misma confesi\u00f3n de Pedro representa m\u00e1s bien una pregunta a la que Jes\u00fas debe responder. Es la pregunta de si Jes\u00fas puede ser designado como el Mes\u00edas y en qu\u00e9 sentido. Jes\u00fas empieza por preguntar a sus disc\u00edpulos qui\u00e9n piensa la gente que es \u00e9l. La pregunta resulta casi necesaria despu\u00e9s de lo que se nos ha dicho hasta ahora, pues los lectores han tenido noticia repetidas veces de las reacciones del pueblo ante la doctrina y ante los hechos extraordinarios de Jes\u00fas; pero nunca han obtenido una informaci\u00f3n satisfactoria sobre su actitud acerca de Jes\u00fas. Por lo general se habla de que todos \u00abse quedaban llenos de estupor\u00bb (Jua 1:27), \u00abse quedaban at\u00f3nitos\u00bb (Jua 1:22; Jua 6:2; Jua 7:37), \u00abestaban maravillados\u00bb (Jua 2:12; Jua 5:42) y \u00abse admiraban\u00bb ( Jua 5:20). S\u00f3lo en una ocasi\u00f3n hablan las gentes claramente del cumplimiento de las promesas de salvaci\u00f3n (Jua 7:37). Los lectores, sin embargo, tampoco dejan de estar preparados para la respuesta de los disc\u00edpulos; pues, tras el env\u00edo de los doce, y con ocasi\u00f3n del relato acerca de Herodes, el evangelista ha transcrito los rumores que circulaban entre el pueblo (Jua 6:14s), y all\u00ed qued\u00f3 patente que tales opiniones eran insuficientes. La respuesta que ahora dan los disc\u00edpulos coincide casi literalmente con aquellos rumores. As\u00ed pues, las opiniones del pueblo no han cambiado, a pesar de la gran multiplicaci\u00f3n de panes y a pesar de las grandes curaciones que Marcos ha referido despu\u00e9s. El pueblo de Galilea no tiene un juicio claro y es incapaz de llegar a una confesi\u00f3n decidida. No obstante su admiraci\u00f3n hacia el gran benefactor y taumaturgo, sigue perplejo y titubeante. Por ello Jes\u00fas no adopta ninguna postura frente a tales opiniones populares y pregunta ahora resueltamente a sus disc\u00edpulos: \u00abPero vosotros \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?\u00bb Pedro responde de modo claro e inequ\u00edvoco: \u00abT\u00fa eres el Mes\u00edas.\u00bb \u00bfHa fracasado con ello la respuesta que Jes\u00fas hab\u00eda querido? Los disc\u00edpulos, que hasta el \u00faltimo momento estaban sin entender ni comprender (Jua 8:17-21), \u00bfno han llegado finalmente a la fe plena? O mejor \u00bfno les ha sido revelada por Dios, al menos a Pedro, esa confesi\u00f3n? Tan habituados estamos a esta concepci\u00f3n, inducidos sin duda por la tradici\u00f3n que Mateo (Jua 16:16s) ha consignado, que s\u00f3lo con dificultad nos planteamos el problema que se halla en nuestro texto de Marcos. \u00bfAcepta Jes\u00fas con complacencia la confesi\u00f3n mesi\u00e1nica de Pedro? \u00bfPor qu\u00e9, entonces, impone inmediatamente a los disc\u00edpulos la prohibici\u00f3n de hablar sobre el particular, sin referencia alguna a la confesi\u00f3n de Pedro? Y -cuesti\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s desconcertante- \u00bfc\u00f3mo es posible que el mismo Pedro un poco despu\u00e9s ponga objeciones a Jes\u00fas e intente apartarle de su camino hacia la muerte (v. 32)? Si se quer\u00eda explicar esto con la revelaci\u00f3n de los padecimientos de Cristo, escandalosa e incomprensible para Pedro, sorprende que Jes\u00fas reaccione de un modo tan extraordinariamente duro y al mismo disc\u00edpulo, que un momento antes le ha honrado con la confesi\u00f3n m\u00e1s alta, le reprende ahora como a \u00abSat\u00e1n\u00bb, que no conoce los pensamientos de Dios sino s\u00f3lo los de los hombres (v. 33). La r\u00e1pida sucesi\u00f3n de ambas escenas debe, pues, tener un sentido para el evangelista. \u00bfHa podido Pedro realmente descender de la altura sublime de una confesi\u00f3n otorgada por Dios a la sima profunda de una tentaci\u00f3n que comporta rasgos sat\u00e1nicos? Se comprende por lo mismo que muchos exegetas hayan optado por la soluci\u00f3n contraria, viendo en la confesi\u00f3n mesi\u00e1nica del pr\u00edncipe de los ap\u00f3stoles una respuesta que en modo alguno satisfizo a Jes\u00fas, la expresi\u00f3n de una falsa esperanza que Jes\u00fas reprime. Pedro, y con El los otros disc\u00edpulos, habr\u00edan acariciado el sue\u00f1o de un reino mesi\u00e1nico terreno y pol\u00edtico, que Jes\u00fas hab\u00eda rechazado y combatido con energ\u00eda desde el comienzo, desde que le tent\u00f3 Sat\u00e1n en el desierto. Pero esta interpretaci\u00f3n, que se va al extremo opuesto, tiene tambi\u00e9n en contra graves dificultades. \u00bfEs que Pedro, y con \u00e9l el c\u00edrculo de disc\u00edpulos de Jes\u00fas, se han enga\u00f1ado m\u00e1s a\u00fan que la multitud? \u00bfPor qu\u00e9, pues, sigue no mucho despu\u00e9s la transfiguraci\u00f3n sobre el monte, en la que Dios mismo da testimonio en favor de su Hijo amado delante de los tres disc\u00edpulos entre los que se encontraba Pedro (Jua 9:7)? En la mente del evangelista \u00bfno es esto una confirmaci\u00f3n de la confesi\u00f3n de Pedro? La escena de Cesarea de Filipo no puede haber tenido un sentido puramente negativo ni siquiera para Marcos. Tal vez pueda ayudarnos en este atolladero otra observaci\u00f3n del propio Evangelio de Marcos. Repetidas veces anota el evangelista que los demonios a los que Jes\u00fas quiere expulsar, se dirigen a \u00e9l -sin duda en plan de defensa- como al \u00abSanto de Dios\u00bb (Jua 1:24) o como al \u00abHijo de Dios\u00bb (Jua 3:11; Jua 5:7). Jes\u00fas les proh\u00edbe que le den a conocer (Jua 3:12), seguramente que por un motivo distinto que a los disc\u00edpulos. Mas para los lectores creyentes estas confesiones demon\u00edacas no dejan de tener importancia: lo que proclaman los esp\u00edritus impuros con un prop\u00f3sito malvado no deja de ser cierto: Jes\u00fas es el Hijo de Dios. \u00bfNo deb\u00eda la confesi\u00f3n de Pedro tener tambi\u00e9n para la comunidad de oyentes el sentido de expresar su propia confesi\u00f3n? Ciertamente que lo que Pedro expresa entonces se presta a malas interpretaciones. Jes\u00fas nunca se ha presentado -y Marcos lo sabe exactamente igual que el cuarto evangelista Juan- como el Mes\u00edas en sentido jud\u00edo; pues, para los jud\u00edos el Mes\u00edas era el rey teocr\u00e1tico, el hijo de David (d. 12,36s), y Jes\u00fas no quer\u00eda ser un libertador terreno y nacionalista. Es posible que los disc\u00edpulos compartiesen esa falsa idea (cf. 10,37) y que tampoco Pedro se viese libre de la misma. Aun as\u00ed, su confesi\u00f3n no era completamente falsa, aunque todav\u00eda no estaba clarificada y depurada. En todo caso, Pedro ve\u00eda en Jes\u00fas m\u00e1s que las otras gentes del pueblo con sus distintas opiniones. De este modo, su confesi\u00f3n representa, por una parte, una cumbre, aunque, por otra, no resulte plenamente aceptable para Jes\u00fas y hasta pueda resultar peligrosa su difusi\u00f3n entre el pueblo. Por eso, proh\u00edbe Jes\u00fas a los disc\u00edpulos que hablen de \u00e9l con la gente y empieza inmediatamente a descubrirles su verdadera mesianidad -en sentido cristiano-, el misterio del \u00abHijo del hombre\u00bb, que debe padecer y morir seg\u00fan el designio de Dios. De modo parecido est\u00e1n las cosas cuando el sumo sacerdote pregunta solemnemente a Jes\u00fas si es el Mes\u00edas. Jes\u00fas no pod\u00eda responder simplemente: \u00abS\u00ed\u00bb, porque no se ve\u00eda a s\u00ed mismo como el libertador prometido en sentido jud\u00edo; pero tampoco pod\u00eda responder: \u00abNo\u00bb, porque era realmente el libertador prometido por Dios, aunque de un modo que no correspond\u00eda a las esperanzas jud\u00edas y que las superaba al m\u00e1ximo. Esta verdadera comprensi\u00f3n de la mesianidad de Jes\u00fas se desvela en ambos casos a trav\u00e9s del t\u00edtulo de Hijo del hombre: el Hijo del hombre debe padecer y morir (8,31) antes de que Dios le exalte a su diestra y regrese sobre las nubes del cielo (14,62). As\u00ed es como la Iglesia primitiva entendi\u00f3 a su Se\u00f1or y como entendi\u00f3 las palabras originales de Jes\u00fas por encima de todas las discusiones Si se considera as\u00ed la escena de Cesarea de Filipo, no existe ninguna contradicci\u00f3n esencial entre Mateo y Marcos. El evangelista m\u00e1s antiguo se preocupa m\u00e1s de las circunstancias hist\u00f3ricas y no puede dar por v\u00e1lida la confesi\u00f3n mesi\u00e1nica de Pedro en todo su alcance; pero sabe de su importancia para la Iglesia despu\u00e9s de pascua. Es entonces cuando queda excluida toda falsa interpretaci\u00f3n y cuando la confesi\u00f3n de Pedro alcanza todo su esplendor a la luz de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Desde aqu\u00ed, en cambio, es desde donde Mateo vuelve la vista exponiendo libremente -al igual que despu\u00e9s del paso sobre las aguas del lago, 14,33- el significado supratemporal de la confesi\u00f3n de Pedro; por ello le da tambi\u00e9n un tono deliberadamente cristiano: \u00abT\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo del Dios viviente\u00bb (16,16). Pero \u00bfqu\u00e9 significa esta escena para los lectores cristianos del Evangelio de Marcos? Nada menos que, al final del ministerio de Jes\u00fas en Galilea, y por boca del primero de los disc\u00edpulos, se les confirme su profesi\u00f3n de fe en Jes\u00fas como el Mes\u00edas prometido. Este era el sentido oculto de su actividad en medio del pueblo de Israel, como queda reflejado en todos los cap\u00edtulos precedentes. Pero al mismo tiempo les hace caer en la cuenta de lo dif\u00edcil que resultaba semejante confesi\u00f3n en aquellas circunstancias hist\u00f3ricas y lo expuesta que estaba a falsas interpretaciones. En su manifestaci\u00f3n y prop\u00f3sitos, Jes\u00fas nada ten\u00eda que ver con la imagen que los jud\u00edos se hab\u00edan hecho del Mes\u00edas. Por ello, y pese a toda la admiraci\u00f3n que despertaba, Jes\u00fas no encontr\u00f3 en el pueblo la verdadera fe, terminando su espl\u00e9ndida actividad en Galilea con un fracaso externo. As\u00ed pudieron levantarse contra \u00e9l sus enemigos humanos y hubo de seguir el camino de la cruz. Su muerte, no obstante, hab\u00eda de trocarse en la salvaci\u00f3n para todos, seg\u00fan el plan salv\u00edfico de Dios; para todos los que creen en el Mes\u00edas muerto en cruz y resucitado, tanto jud\u00edos como paganos. La confesi\u00f3n mesi\u00e1nica de Pedro necesitaba a\u00fan de un esclarecimiento, necesitaba sobre todo de la revelaci\u00f3n del misterio del dolor. A\u00fan deb\u00eda madurar en un conocimiento m\u00e1s profundo, que durante el ministerio de Jes\u00fas en la tierra ya era ciertamente accesible a los ojos creyentes, aunque s\u00f3lo tras la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas llegar\u00eda a la plena certeza de que este Mes\u00edas es verdaderamente el Hijo de Dios. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Las especulaciones de que la escena se situ\u00f3 all\u00ed porque en aquel lugar de la antigua Pan\u00e9ade se alzaba un santuario en honor de Pan, sobre la vertiente del monte que est\u00e1 encima de la fuente del Jord\u00e1n, y porque el lugar se consideraba como una entrada al mundo de los infiernos -cf. \u00ablas puertas del reino de la muerte\u00bb de Mt 16,18- carecen de fundamento al no haber referencia alguna a ese dato. Para la tradici\u00f3n jud\u00eda el \u00fanico indicio al respecto era que el r\u00edo sagrado del Jord\u00e1n pertenec\u00eda a las \u00abfuentes del abismo\u00bb (Gen 8:2). <\/p>\n<p> &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>PARTE SEGUNDA <\/p>\n<p>LA OBRA REDENTORA DE JES0S 8,31-16,8 <\/p>\n<p>El balance del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas era negativo (8,27-30); pero en el plan salv\u00edfico de Dios estaba previsto este fracaso externo: Jes\u00fas tiene que recorrer el camino de la cruz (8,31) para dar su vida como \u00abrescate por muchos\u00bb (10,45). S\u00f3lo as\u00ed se llega a la redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano mediante la sangre del \u00fanico, sangre con la que Dios pactar\u00e1 una nueva alianza con el mundo entero (14,24). Desde aqu\u00ed se comprende la conducta de Jes\u00fas, hasta ahora bastante enigm\u00e1tica en numerosas ocasiones. Su apartamiento de las multitudes que celebraban sus curaciones y hechos portentosos, aunque sin comprenderlos; sus \u00f3rdenes de silencio a los que hab\u00eda curado, quienes le proclamaban como taumaturgo, y a los demonios que quer\u00edan descubrir su misterio de una forma desleal; sus reproches a los disc\u00edpulos torpes&#8230; todo ello sucedi\u00f3 con vistas al destino de muerte que le hab\u00eda sido se\u00f1alado, y que a su vez cambia la suerte de los hombres pecadores, aunque siempre les sea necesaria la conversi\u00f3n a Dios. Jes\u00fas penetra ahora en su camino de muerte, y por ello su secreto mesi\u00e1nico no puede permanecer oculto por m\u00e1s tiempo. Al contrario, desde ahora se ir\u00e1n iluminando cada vez m\u00e1s las tinieblas en que est\u00e1 envuelta su persona. A los tres disc\u00edpulos de confianza va a desvelar Jes\u00fas su esencia divina y oculta (la transfiguraci\u00f3n: 9,2-13); el ciego Bartimeo puede reconocerle p\u00fablicamente como Hijo de David (10,46-52), Jes\u00fas entra en Jerusal\u00e9n como el portador de la paz mesi\u00e1nica (11,1-11); habla inequ\u00edvocamente de s\u00ed mismo como del Hijo de Dios en la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas (12,1-12), y de un modo m\u00e1s claro a\u00fan en su ense\u00f1anza sobre la filiaci\u00f3n dav\u00eddica del Mes\u00edas (12,35-37), y delante del sanedr\u00edn termina por proclamarse abiertamente como el Mes\u00edas esperado, identific\u00e1ndose con el Hijo del hombre a quien Dios exaltar\u00e1 a su diestra (14,61s). El camino por la cruz a la gloria, que Jes\u00fas anuncia a sus disc\u00edpulos al comienzo de esta segunda parte, que por tres veces pone \u00edntegramente ante sus ojos, se realiza en el curso de la exposici\u00f3n que alcanza su v\u00e9rtice m\u00e1s alto con la confesi\u00f3n del centuri\u00f3n pagano al pie de la cruz (15,39) y con el mensaje de la resurrecci\u00f3n que resuena sobre el sepulcro (16,6). Mas la comunidad oyente no s\u00f3lo ha de seguir el camino de su Se\u00f1or, sino que debe tambi\u00e9n comprender la obligaci\u00f3n que sobre ella pesa de tomar parte en \u00e9l. Ya en el primer anuncio de la pasi\u00f3n se mezcla de forma indisoluble una serie de sentencias que exigen de todo aquel que quiera tener parte en la gloria del ya inminente reino de Dios, el seguimiento con la cruz, la entrega de la vida y la confesi\u00f3n del Hijo del hombre (8,34-9,1). Con el segundo anuncio de la pasi\u00f3n (9,30-32) enlaza un largo discurso, dirigido a los disc\u00edpulos que disputan entre s\u00ed, pero que tambi\u00e9n se\u00f1ala a la comunidad unas indicaciones fundamentales para su camino sobre la tierra (9,33-50). Al vaticinio tercero, y m\u00e1s largo, de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas (10,32-34) sigue una ense\u00f1anza a los hijos de Zebedeo, que deben beber el c\u00e1liz de la pasi\u00f3n y ser bautizados con el bautismo de muerte antes de participar en la gloria de Cristo, y unas palabras a todos los disc\u00edpulos, seg\u00fan las cuales la ley fundamental de la comunidad no es el dominio, sino el servicio (10,35-45). Hay adem\u00e1s otros fragmentos en los que la comunidad recibe importantes instrucciones para su vida en este mundo. En una secci\u00f3n m\u00e1s larga, y anterior al tercer anuncio de la pasi\u00f3n, se habla del matrimonio, de los ni\u00f1os y de las posesiones (10,1-31). A primera vista parece como si Jes\u00fas resolviera un problema de entonces -la entrega de un acta de repudio- y cual si se tratase de peque\u00f1os episodios de sus correr\u00edas apost\u00f3licas -bendici\u00f3n de los ni\u00f1os, el joven rico-; pero las palabras que Jes\u00fas pronuncia en tales circunstancias se hacen transparentes y actuales para la comunidad posterior. Para ella conservan toda su vigencia las palabras de Jes\u00fas sobre la indisolubilidad del matrimonio, la importancia de los ni\u00f1os, el peligro de las riquezas y la recompensa de la pobreza, al igual que las advertencias contra el af\u00e1n de poder y dominio. Posteriormente a\u00fan se presenta otra ocasi\u00f3n para exponer ciertas cuestiones relativas a la fe y a la vida durante la \u00faltima estancia de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n. Cuatro per\u00edcopas perfectamente dispuestas versan sobre la postura frente al Estado y las autoridades, sobre la doctrina de la resurrecci\u00f3n de los muertos, el mandamiento m\u00e1ximo y el problema del Mes\u00edas (12,13-37). La conclusi\u00f3n de estas ense\u00f1anzas la forma el gran discurso apocal\u00edptico, que e] evangelista actualiza y presenta a la comunidad como advertencia. exhortaci\u00f3n y consuelo dentro de sus circunstancias particulares (c. 13). Sigue inmediatamente despu\u00e9s la historia de la pasi\u00f3n, aunque tampoco \u00e9sta como simple cr\u00f3nica de unos sucesos, sino como un relato largamente meditado, que no disipa las tinieblas de este \u00faltimo estadio del camino del Hljo de Dios sobre la tierra, pero que a la luz de la Escritura -que hab\u00eda vaticinado muchas de estas cosas- intenta comprender la actitud de Jes\u00fas y de los hombres que tomaron parte en aquel acontecimiento. Mas con la muerte en cruz y el sepulcro abierto irrumpe la certeza de la resurrecci\u00f3n. Es una paradoja del Evangelio del Hijo de Dios, crucificado y resucitado, quien desde el abandono de la muerte alcanza la proximidad m\u00e1s viva de Dios, que triunfa en medio de la muerte, y que redime a los hombres mediante su sangre. En el conocimiento de su cruz, escuchando el mensaje de su resurrecci\u00f3n, la comunidad aguarda su venida en gloria. <\/p>\n<p>I. EL MISTERIO DE LA MUERTE DEL HIJO DEL HOMBRE (8,31 &#8211; 10,45). <\/p>\n<p>La secci\u00f3n primera est\u00e1 formada por los tres anuncios de la pasi\u00f3n (8,31; 9,31; 10,32 ss) y culmina con la afirmaci\u00f3n de que el Hijo del hombre entrega su vida en rescate \u00abpor muchos\u00bb (10,45). Despu\u00e9s, pasando por Jeric\u00f3, Jes\u00fas se acerca a la ciudad santa de Jerusal\u00e9n recorriendo as\u00ed el camino que le lleva a la muerte. Pero en Jerusal\u00e9n a\u00fan se le concede un breve per\u00edodo de ministerio p\u00fablico, un per\u00edodo repleto de di\u00e1logos de la mayor importancia, y en los que la comunidad puede aprender mucho para su fe en Cristo y su vida en el mundo. Por lo que este ministerio jerosolimitano abarca una secci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s larga (10,46-13,37) y entronca con los \u00faltimos cap\u00edtulos que exponen el acontecimiento de la pasi\u00f3n (14,1-16,8). Si mediante este triple anuncio de la pasi\u00f3n el evangelista nos descubre su prop\u00f3sito de introducirnos en el misterio de la muerte del Hijo del hombre y de adentrarnos cada vez m\u00e1s en el mismo, no podemos esperar en esta secci\u00f3n un relato hist\u00f3ricamente coherente y continuo. Las distintas piezas est\u00e1n ordenadas desde puntos de vista tem\u00e1ticos, y hasta es posible que incluso unidades mayores hubiesen adquirido ya esta forma en la tradici\u00f3n anterior al evangelista. Ser\u00eda un error buscar el lugar preciso o el momento exacto de la transfiguraci\u00f3n sobre el monte; comprendemos lo que este acontecimiento debe significar para cuantos escuchan las palabras sobre la necesidad que el Hijo del hombre tiene de padecer y sobre la necesidad que tienen los disc\u00edpulos de seguirle con la cruz. No deben sorprendernos las m\u00faltiples, y en apariencia inconexas, palabras que Jes\u00fas pronunci\u00f3 en la casa de Cafarna\u00fan para instrucci\u00f3n privada de sus disc\u00edpulos (9,33-50): son palabras del Se\u00f1or reunidas desde \u00e9poca temprana mediante palabras nexo, que ten\u00edan especial importancia para la vida y ordenamiento de la comunidad. Debemos, pues, prestar atenci\u00f3n continua al tema que resuena una y otra vez, y subordinar los restantes temas a la idea directriz de que estamos siguiendo al Se\u00f1or que camin\u00f3 hasta la muerte y que super\u00f3 las tinieblas del mundo; nosotros, hombres que tienen que luchar contra la debilidad humana y las tentaciones del propio coraz\u00f3n, como los disc\u00edpulos que, aqu\u00ed m\u00e1s que nunca, nos representan a nosotros que hemos escuchado la llamada del Se\u00f1or. <\/p>\n<p>1. EL PRIMER ANUNCIO DE LA PASI\u00d3N (8,31-9,29). <\/p>\n<p>a) Anuncio de la pasi\u00f3n y oposici\u00f3n de Pedro (Mc\/08\/31-33). <\/p>\n<p>31 Entonces comenz\u00f3 a ense\u00f1arles que es necesario que el Hijo del hombre padezca mucho, y sea rechazado por los ancianos, por los sumos sacerdotes y por los escribas, y que ser\u00eda llevado a la muerte, pero que a los tres d\u00edas resucitar\u00eda; 32 y con toda claridad les hablaba de estas cosas. Pedro, llev\u00e1ndoselo aparte, se puso a reprenderlo. 33 Pero \u00e9l, volvi\u00e9ndose y mirando a sus disc\u00edpulos, reprendi\u00f3 a Pedro, y le dice: \u00abQu\u00edtate de mi presencia Sat\u00e1n, porque no piensas a lo divino, sino a lo humano.\u00bb <\/p>\n<p>El anuncio de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas est\u00e1 estrechamente ligado al reconocimiento de su mesianidad por parte de Pedro. Por lo cual, la profec\u00eda de la muerte se encuentra todav\u00eda bajo el planteamiento de la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n es Jes\u00fas. Ni la gente del pueblo, ni el mismo Pedro han comprendido el misterio de Jes\u00fas. El portavoz del c\u00edrculo de los disc\u00edpulos reconoce ciertamente la incomparable grandeza de Jes\u00fas y la proclama con el atributo m\u00e1ximo que tiene a su disposici\u00f3n: el atributo de la mesianidad; pero esta indicaci\u00f3n suscita justamente falsas interpretaciones. Para convertirse en una confesi\u00f3n plenamente cristiana es preciso declarar antes el tipo especial de esta mesianidad de Jes\u00fas y el camino que Dios le ha trazado. En la instrucci\u00f3n que sigue, y que se dirige particularmente a los disc\u00edpulos (cf. 9,30), a los doce (10,32), y con ellos a la comunidad, la elecci\u00f3n de otro t\u00edtulo se\u00f1ala ya por s\u00ed solo el alejamiento de las esperanzas jud\u00edas: Jes\u00fas habla del Hijo del hombre. Ya antes Jes\u00fas se hab\u00eda designado as\u00ed, y desde luego que en un sentido misterioso y pleno de dignidad: como plenipotenciario de la autoridad divina para perdonar pecados (2,10) y como Se\u00f1or del s\u00e1bado (2,28). De ese mismo Hijo del hombre se dice ahora que debe padecer y morir. Lo que aqu\u00ed se nos revela es la espec\u00edfica y primitiva comprensi\u00f3n cristiana del Mes\u00edas muerto en cruz y resucitado. Toda la profec\u00eda de los padecimientos, repudio y resurrecci\u00f3n del Hijo del hombre est\u00e1 formulada en el lenguaje de la primitiva predicaci\u00f3n cristiana. Hist\u00f3ricamente no constituye problema alguno que Jes\u00fas viera venir sobre s\u00ed la pasi\u00f3n y la muerte. La incomprensi\u00f3n del pueblo frente a su misi\u00f3n espec\u00edfica y la oposici\u00f3n de los c\u00edrculos dirigentes a su mensaje y ministerio eran tan patentes, que Jes\u00fas no pudo albergar la menor duda acerca del desenlace de su misi\u00f3n en la tierra. Lo que no cabe se\u00f1alar es cu\u00e1ndo adquiri\u00f3 esa certeza. A la Iglesia primitiva lo que le interesaba en todo esto era establecer el conocimiento anticipado, la presencia de \u00e1nimo y la decisi\u00f3n de Jes\u00fas para adentrarse en ese camino de muerte (cf. Luc 9:51; Jua 3:14; Jua 12:32s); m\u00e1s a\u00fan, le importaba descubrir a la luz de la Escritura el plan divino que dirig\u00eda todos los acontecimientos. El \u00abes necesario\u00bb decretado por Dios se encontraba ya anunciado en la Escritura; para descubrirlo basta con saber leerla a partir de su cumplimiento, despu\u00e9s de los sucesos de la pasi\u00f3n y crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas (cf. Luc 24:26s.45s). Ateni\u00e9ndose exclusivamente a la presente profec\u00eda no es posible se\u00f1alar los pasajes concretos de la Biblia en los que se pensaba de modo particular; pero los mismos textos introducidos en el relato de la pasi\u00f3n nos descubren la m\u00e1s antigua interpretaci\u00f3n escritur\u00edstica de la Iglesia primitiva. Destacan al respecto algunos salmos: el Salmo 22, lamentaci\u00f3n conmovedora de un hombre que se encuentra en peligro de muerte y que, pese a todo, se abre a una profunda confianza en Dios; el Salmo 42, invocaci\u00f3n anhelante del auxilio divino entre el oleaje de sufrimientos (monte de los Olivos); y el Salmo 69, en que a todas las angustias personales viene a sumarse la burla de los enemigos. En contra de una opini\u00f3n muy divulgada, no parece que en estos anuncios de la pasi\u00f3n, que Marcos tom\u00f3 de una tradici\u00f3n precedente, haya una alusi\u00f3n latente al poema del siervo de Yahveh que opera la reconciliaci\u00f3n (Is 53). Pues no se expresa la idea del sufrimiento vicario, de la muerte \u00abpor muchos\u00bb. Esa idea la testifica Marcos en otros dos pasajes: al hablar de la misi\u00f3n de servicio del Hijo del hombre (Sal 10:45) y en las palabras del c\u00e1liz en la \u00faltima cena (Sal 14:24). De la mano de Marcos volvemos a una antigua consideraci\u00f3n de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas que trasladaba al Mes\u00edas los padecimientos, persecuciones y burlas de los justos del Antiguo Testamento. Una experiencia humana universal, que ya atormentaba a los hombres piadosos de la antigua alianza, pero que lograron superar mediante su uni\u00f3n \u00edntima con el Dios oculto de la salvaci\u00f3n, la acepta y resuelve el hombre Jes\u00fas, el \u00abHijo del hombre\u00bb, de tal modo que su carrera y triunfo se convierten en el camino de cuantos le siguen. Porque Jes\u00fas es el \u00abHijo del hombre\u00bb, a quien se le ha otorgado el poder soberano de Dios; la esperanza de los oprimidos se convierte por \u00e9l en certeza de liberaci\u00f3n. La identificaci\u00f3n entre el Hijo del hombre dotado de plenos poderes y el Hijo del hombre que padece y muere, no se encuentra todav\u00eda en la fuente de sentencias que Mateo y Lucas han utilizado; pero de todos modos es antigua y Marcos la ha entendido de una forma profunda. Marcos pone el m\u00e1ximo empe\u00f1o en su teolog\u00eda del Hijo del hombre que cabalga por el camino obscuro y misterioso de Jes\u00fas (14,21.41). Contemplando la profec\u00eda con mayor detenci\u00f3n, nuestra mirada se detiene en la expresi\u00f3n \u00abser rechazado\u00bb. Es una expresi\u00f3n dura que dice m\u00e1s que una condena judicial; al Hijo del hombre le esperan la postergaci\u00f3n y el desprecio (9,1&gt;. Pero eso no es todo; probablemente late aqu\u00ed una cita impl\u00edcita de la Escritura. El mismo verbo se emplea en el pasaje de un salmo que tuvo gran importancia en la Iglesia primitiva: \u00abLa piedra que rechazaron los constructores, \u00e9sa vino a ser piedra angular, esto es obra del Se\u00f1or y admirable a nuestros ojos\u00bb (\/Sal\/118\/22s). El pasaje se cita al final de la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas (Mar 12:10s), que apunta ciertamente al asesinato de Jes\u00fas. La Iglesia primitiva lo entendi\u00f3 as\u00ed: los dirigentes jud\u00edos han rechazado al \u00faltimo enviado de Dios, al Hijo de Dios en persona; pero Dios le ha confirmado y constituido en el fundamento de la salvaci\u00f3n. Los \u00abconstructores\u00bb son los hombres que hubieran debido reconocer la importancia de aquella piedra. No sin raz\u00f3n menciona nuestro pasaje expresamente a los tres grupos del sanedr\u00edn, el tribunal supremo jud\u00edo: los ancianos, que formaban la nobleza laica; los sumos sacerdotes, en cuyas manos estaba el culto del templo y tambi\u00e9n parte del poder pol\u00edtico, y los escribas o expositores de la ley, que gozaban de gran prestigio. Jes\u00fas es rechazado por estos representantes oficiales del pueblo jud\u00edo: idea pavorosa. Pero esto no impide los planes salv\u00edficos de Dios, como lo indica el pensamiento de la piedra angular. En conexi\u00f3n con otros lugares b\u00edblicos, que utilizan la misma imagen, surge as\u00ed toda una teolog\u00eda (cf. 1Pe 2:6-8): la piedra rechazada por los hombres ha sido puesta por Dios en Si\u00f3n como piedra angular firme, escogida y preciosa: quien conf\u00eda en ella no titubear\u00e1 (Isa 28:16). Pero la misma piedra se convertir\u00e1 en piedra de esc\u00e1ndalo y tropiezo para cuantos la rechazan (Isa 8:14s). Dios cambia el misterio de maldad en promesa de salvaci\u00f3n, las tinieblas en luz. Y justifica al que han rechazado los hombres resucitando al Hijo del hombre que hab\u00eda sido crucificado. El anuncio de la resurrecci\u00f3n se encuentra en los tres vaticinios de la pasi\u00f3n del Hijo del hombre; pero, extra\u00f1amente, los disc\u00edpulos la pasan por alto una y otra vez. No viene al caso una explicaci\u00f3n psicol\u00f3gica, seg\u00fan la cual los disc\u00edpulos no habr\u00edan prestado atenci\u00f3n a esa promesa, aterrados y confusos como estaban por las palabras acerca de los padecimientos y muerte del hijo del hombre. La resurrecci\u00f3n entra en el plan salv\u00edfico de Dios y hay que mencionarla en esta f\u00f3rmula de vaticinio. El trasfondo b\u00edblico la subraya con m\u00e1s fuerza a\u00fan que el propio acontecimiento: a diferencia de la formula que aparece en 1Co 15:4, no se dice que ser\u00e1 \u00abresucitado\u00bb, sino que \u00abresucitar\u00e1\u00bb, y no \u00abal tercer d\u00eda\u00bb sino \u00aba los tres d\u00edas\u00bb. Desde luego que los matices ling\u00fc\u00edsticos no hacen mucho al caso puesto que la idea sigue siendo la misma: es Dios quien en un per\u00edodo brev\u00edsimo de tiempo, despu\u00e9s de tres d\u00edas o al tercer d\u00eda, devuelve a la vida al que hab\u00eda sido matado. En el Antiguo Testamento y en el juda\u00edsmo \u00abtres d\u00edas\u00bb es una expresi\u00f3n corriente para indicar un breve per\u00edodo de sufrimientos y prueba, al que sigue un cambio de situaci\u00f3n con la ayuda y liberaci\u00f3n divinas. \u00abEl Se\u00f1or nos ha herido y \u00e9l mismo nos curar\u00e1; nos ha golpeado y nos vendar\u00e1. \u00e9l mismo nos devolver\u00e1 la vida despu\u00e9s de dos d\u00edas; al tercer d\u00eda nos resucitar\u00e1 y viviremos en su presencia\u00bb (Ose 6:2s). La Iglesia primitiva aplic\u00f3 tambi\u00e9n a la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas otras palabras que hablaban de \u00abtres d\u00edas\u00bb (cf. Mat 12:40; Jua 2:20s). La idea decisiva es que \u00abel tercer d\u00eda trae un cambio hacia algo nuevo y mejor; la misericordia y justicia divinas crean una nueva era de salvaci\u00f3n, de vida y triunfo\u00bb (LEHMANN). Esta es la panor\u00e1mica que se abre al final de la profec\u00eda de la pasi\u00f3n, aunque los disc\u00edpulos s\u00f3lo se percatasen de ella despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (cf. 9,10). Ahora habla Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos de su camino personal de sufrimientos y muerte \u00abcon toda claridad\u00bb. Es \u00e9ste un cambio que se inicia con la escena de Cesarea de Filipo; hasta entonces Jes\u00fas hab\u00eda guardado su secreto para s\u00ed. Pero, al igual que los disc\u00edpulos no comprendieron entonces su ministerio mesi\u00e1nico (d. 6,52; 8,17-21), tampoco ahora vislumbran ad\u00f3nde conduce el camino de Jes\u00fas. Si no quieren, sin embargo, que su fe naufrague, tienen que abrir sus ojos a la necesidad que preside los padecimientos y muerte de su Se\u00f1or. Mas esto no s\u00f3lo vale para los disc\u00edpulos en aquella situaci\u00f3n hist\u00f3rica; cuenta tambi\u00e9n para la comunidad que siente como algo duro e incomprensible la muerte denigrante de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n a ella tiene que revel\u00e1rsele de modo total el sentido divino de este acontecimiento al echar ahora una mirada retrospectiva. En el espejo de la ense\u00f1anza a los disc\u00edpulos reconoce la comunidad su propia resistencia, y la triple profec\u00eda manifiesta de Jes\u00fas debe introducirla de un modo firme y profundo en los pensamientos de Dios. <\/p>\n<p>PEDRO\/SATANAS: El mismo disc\u00edpulo, que en nombre de los otros hab\u00eda pronunciado la profesi\u00f3n de fe mesi\u00e1nica en Jes\u00fas, se convierte en adversario y seductor de Jes\u00fas. Le toma aparte y empieza a reprenderle. Asistimos aqu\u00ed a un duelo entre Pedro y Jes\u00fas, como lo sugiere el mismo verbo empleado: con la misma energ\u00eda y dureza con que Pedro \u00abreprende\u00bb al Se\u00f1or por sus ideas de sufrimientos y muerte, \u00abreprende\u00bb Jes\u00fas al pr\u00edncipe de los disc\u00edpulos. Con la mirada clavada en ellos -Jes\u00fas se vuelve y \u00abmira a sus disc\u00edpulos\u00bb-. Jes\u00fas condena como tentaci\u00f3n sat\u00e1nica los intentos de Pedro por apartarle del camino de la muerte. La dureza de esta reprimenda salta a la vista. La frase \u00abQu\u00edtate de mi presencia, Sat\u00e1n\u00bb se encuentra tambi\u00e9n al final del relato de las tentaciones en Mat 4:10, que el primer evangelista tal vez ha tomado del episodio con Pedro. Pero ya el mismo Marcos, que en dos ocasiones emplea la expresi\u00f3n \u00abaSat\u00e1n\u00bb -no \u00abdiablo\u00bb-, ha debido descubrir la semejanza de situaciones entre la tentaci\u00f3n del desierto y el conjuro de Pedro: Jes\u00fas ser\u00eda inducido a un mesianismo pol\u00edtico, a unas ambiciones de poder y dominio terrenos, que contradicen los pensamientos de Dios. Es la tentaci\u00f3n m\u00e1s peligrosa que asalta una y otra vez a los hombres (cf. Mar 14:37.42) y que deben superar mediante la obediencia a la llamada de Dios. Tampoco la comunidad de Marcos parece haberse habituado todav\u00eda a la idea de un Mes\u00edas que padece y muere, alimentando sue\u00f1os de un reinado terreno. La Iglesia no est\u00e1 llamada a un dominio pol\u00edtico; su acci\u00f3n en el mundo es el testimonio del amor y de la voluntad de paz (cf. 9,50), su camino terreno debe ser el seguimiento del Se\u00f1or crucificado. Jes\u00fas le dice de un modo tajante: \u00abNo piensas a lo divino, sino a lo humano.\u00bb Tambi\u00e9n la apertura actual al mundo, el compromiso de los cristianos con el mundo encuentra aqu\u00ed un l\u00edmite: No deben renunciar al camino de Cristo. <\/p>\n<p>b) Seguir a Jes\u00fas en el dolor y la muerte (Mc\/08\/34-09\/01). <\/p>\n<p>34 Y llamando junto a s\u00ed al pueblo, juntamente con sus disc\u00edpulos, les dijo: \u00abEl que quiera venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, cargue con su cruz y s\u00edgame. 35 Pues quien quiera poner a salvo su vida, la perder\u00e1; pero quien pierda su vida por m\u00ed y por el Evangelio, la pondr\u00e1 a salvo. 36 Porque \u00bfqu\u00e9 aprovecha a un hombre ganar el mundo entero, y malograr su vida? 37 Pues \u00bfqu\u00e9 dar\u00eda un hombre a cambio de su vida? 38 Porque, si alguno se averg\u00fcenza de m\u00ed y de mis palabras en esta generaci\u00f3n ad\u00faltera y pecadora, tambi\u00e9n el Hijo del hombre se avergonzar\u00e1 de \u00e9l cuando venga en la gloria de su Padre con los santos \u00e1ngeles.\u00bb <\/p>\n<p>9,1 Y les a\u00f1ad\u00eda. \u00abOs lo aseguro: Hay algunos de los aqu\u00ed presentes que no experimentar\u00e1n la muerte sin que vean llegado con poder el reino de Dios.\u00bb <\/p>\n<p>Esta serie de sentencias est\u00e1 dirigida a toda la comunidad. El \u00abpueblo\u00bb, que en aquella circunstancia hist\u00f3rica no pod\u00eda estar all\u00ed -Mateo y Lucas lo dejan al margen-, representa a cuantos han de escuchar el mensaje de Jes\u00fas, y se menciona especialmente a los disc\u00edpulos para dirigirse a los creyentes. Dif\u00edcilmente se alude a los rectores de la comunidad. Lo mismo subraya la expresi\u00f3n \u00abllamando junto a s\u00ed\u00bb que Marcos emplea para impartir ense\u00f1anzas importantes al pueblo o a los disc\u00edpulos y, mediante ellos, a los que creer\u00e1n m\u00e1s tarde (cf. 7,14; 10,42; 12,43). De este modo las palabras de Jes\u00fas, que han sido reunidas de una tradici\u00f3n m\u00e1s antigua, pasan a ser una exhortaci\u00f3n permanente para todos los hombres. Todos deben considerar el camino del Hijo del hombre como algo que les interesa a ellos mismos. Lo que Jes\u00fas dice acerca de sus padecimientos y muerte no s\u00f3lo debe iluminar lo que hay de oscuro en su propio destino, sino que tambi\u00e9n debe indicar a sus disc\u00edpulos el camino del seguimiento de Jes\u00fas Las sentencias segunda y tercera sobre la ganancia y p\u00e9rdida de la \u00abvida\u00bb suenan como una explicaci\u00f3n de la existencia humana en general, como proverbios sapienciales que expresan la paradoja -lo contradictorio- de la experiencia humana. Pero, insertas como est\u00e1n entre la sentencia cl\u00e1sica sobre el seguimiento con la cruz y la que se refiere a la confesi\u00f3n de fe en el Hijo del hombre, son tambi\u00e9n una exhortaci\u00f3n al ordenamiento cristiano de la existencia entre los disc\u00edpulos de Cristo. Dentro de la existencia humana los padecimientos y la muerte son inevitables; pero en el seguimiento de Jes\u00fas son tambi\u00e9n superables, pues que inducen a la hondura y plenitud de una vida a la que el hombre \u00edntimamente aspira. <\/p>\n<p>La sentencia sobre el seguimiento con la cruz, desgastada por su empleo frecuent\u00edsimo, son unas palabras extremadamente duras, parecidas a aquel \u00e1grafo que no aparece consignado en los Evangelios entre las sentencias que nos han transmitido del Se\u00f1or: \u00abQuien est\u00e1 cerca de mi, est\u00e1 cerca del fuego; quien est\u00e1 lejos de m\u00ed, est\u00e1 lejos del reino.\u00bb Jes\u00fas ha hablado de hecho en este lenguaje intimidante para expresar la seriedad y grandeza de lo que exige el ser disc\u00edpulo (cf. Luc 9:57s; Luc 14:25-35). Su invitaci\u00f3n a seguirle va dirigida a los hombres animosos que, plenamente conscientes de lo abrupto del camino y con toda libertad se deciden a seguirlo porque el objetivo final bien lo merece. Considerando la palabra en su tenor original, se ve que la llamada al seguimiento -\u00abvenir en pos de m\u00ed\u00bb- parece terminar en el oprobio y la muerte. \u00abCargar con su cruz\u00bb s\u00f3lo puede referirse en su sentido literal a los hombres de aquel tiempo: se tratar\u00eda de seguir el camino terrible de un hombre condenado a la crucifixi\u00f3n que toma sobre sus hombros el pesado madero transversal sobre el que ser\u00e1 clavado al tiempo que se fija sobre su cabeza el motivo de la ejecuci\u00f3n. Esta imagen, familiar a los hombres de aquel tiempo, equivale, pues, a \u00abarriesgarse a una vida tan dif\u00edcil como el \u00faltimo recorrido de un condenado muerte\u00bb (A. Fridrichsen). Se ha propuesto ciertamente otra interpretaci\u00f3n: la \u00abcruz\u00bb aludir\u00eda a la letra hebrea taw o a la griega tau, que son parecidas a una cruz. En el Antiguo Testamento y en el simbolismo posterior puede significar una se\u00f1al de protecci\u00f3n divina, una marca de propiedad que exige de quien la lleva una entrega radical a la voluntad divina. As\u00ed se dice en una profec\u00eda de Ezequiel: \u00abPasa por medio de la ciudad, por medio de Jerusal\u00e9n, y se\u00f1ala con la tau las frentes de los hombres que gimen y se lamentan por todas las abominaciones que se cometen en medio de ella.\u00bb Mientras que los emisarios del castigo divino hieren de muerte a todos los otros, los que llevan esa se\u00f1al son perdonados (Eze 9:4 ss). El sentido, pues, de la palabra de Jes\u00fas ser\u00eda \u00e9ste: toma sobre ti la se\u00f1al de Dios como signo de tu entrega radical al servicio divino (*). Se trata ciertamente de una interpretaci\u00f3n profunda que no es ajena al esp\u00edritu de Jes\u00fas, de una interpretaci\u00f3n simb\u00f3lica que seguramente era posible en el juda\u00edsmo de entonces; pero Jes\u00fas deber\u00eda haberla expuesto de una forma m\u00e1s clara. Jes\u00fas no se refiere a su camino que lleva hasta la cruz, que ni siquiera una vez menciona en los anuncios de su pasi\u00f3n; s\u00f3lo despu\u00e9s de la cruz y resurrecci\u00f3n pensar\u00edan los cristianos en ello. CZ\/LLEVAR: La exposici\u00f3n m\u00e1s antigua de la met\u00e1fora se deja ya adivinar en la frase segunda: \u00abNi\u00e9guese a s\u00ed mismo.\u00bb Falta a\u00fan en la redacci\u00f3n original del logion, que aparece en \/Lc\/14\/27 (= \/Mt\/10\/38); pero revela sin duda la intenci\u00f3n de Jes\u00fas. En otro pasaje, y dirigi\u00e9ndose a un hombre que quiere ser su disc\u00edpulo, Jes\u00fas le exige \u00abodiar\u00bb a su padre y a su madre, a la mujer y a los hijos, a los hermanos y hermanas, e incluso \u00absu propia vida\u00bb, es decir, ponerlos en un segundo plano cuando lo requiere el seguimiento de Jes\u00fas (Luc 14:26). El seguimiento con la cruz significa, pues, la renuncia radical a las ambiciones personales para pertenecer a Jes\u00fas y a Dios. Renunciando a la propia libertad por amor de Jes\u00fas y del Evangelio, el hombre consigue la verdadera libertad sobre s\u00ed mismo. Quien renuncia a disponer de s\u00ed mismo y se pone por completo a disposici\u00f3n divina, emprende con Jes\u00fas un camino que lleva a la anchura y plenitud de la vida de Dios. Las palabras acerca de la salvaci\u00f3n y p\u00e9rdida de la vida (v. 35) conservan toda su fuerza mediante el concepto clave de \u00abvida\u00bb. Es un vocablo que en griego significa \u00abalma\u00bb, pero que seg\u00fan el Antiguo Testamento expresa todo el hombre con su vitalidad, su voluntad de vivir y sus manifestaciones de vida; modernamente dir\u00edamos que al hombre en su existencia. Quien s\u00f3lo quiere desarrollar su propio yo y salvar su existencia para si, perder\u00e1 esa vida y marrar\u00e1 irremediablemente su objetivo vital. Pero quien posterga y entrega su vida terrena en el seguimiento de Jes\u00fas, salvar\u00e1 su vida y alcanzar\u00e1 su verdadero objetivo vital. Generalmente se interpreta la sentencia cual si se hablase de la \u00abvida\u00bb en un doble sentido: la vida terrena y natural y la vida eterna junto a Dios. Interpretaci\u00f3n que no es falsa, pero que merma agudeza a la sentencia parad\u00f3jica, ya que en ambos casos se emplea la misma expresi\u00f3n. \u00abLa palabra psiche no contiene un doble sentido, m\u00e1s bien lo elimina y supera, ya no se trata en absoluto de la existencia terrena del hombre, sino que esa existencia adquiere ahora nuevas dimensiones: tras el presente y el futuro que terminan una vez hay un futuro definitivo\u00bb. En Luc 17:33 la sentencia est\u00e1 formulada de tal modo que opone el fracaso de una existencia vivida de una forma puramente terrena a la plenitud existencial de una vida orientada hacia Dios. Pero en Mt. en cuanto sentencia de seguimiento incluye el motivo \u00abpor mi causa\u00bb, y Marcos agrega \u00abpor el Evangelio\u00bb (cf. 10,29), sin duda que para indicar que esto no s\u00f3lo vale para el tiempo de la vida de Jes\u00fas sobre la tierra, sino siempre, mientras se anuncie el Evangelio. El disc\u00edpulo de Jes\u00fas se pone por completo al servicio de su Se\u00f1or y del Evangelio. Lo cual quiere decir que, como Jes\u00fas y con Jes\u00fas desea cumplir la voluntad de Dios de un modo radical, incluso si se le exige la vida terrena. La idea de martirio, que aqu\u00ed resuena inevitablemente, puede sin embargo trasladarse a la vida cristiana como tal, cuando en ella la voluntad alcanza el desprendimiento supremo. En el caso extremo de la entrega de la vida, Jes\u00fas esclarece lo que significa arriesgarse a un camino que \u00e9l ha recorrido personalmente por obedecer a Dios. Tambi\u00e9n una vida de servicio a los otros, una vida de amor, como la que Jes\u00fas ha reclamado, y de disposici\u00f3n al sufrimiento, que semejante vida supone, constituye una realizaci\u00f3n del seguimiento de Jes\u00fas seg\u00fan las exigencias del Evangelio. La sentencia inmediata (v. 36s) afirma lo mismo, aunque poniendo a\u00fan m\u00e1s de relieve la fragilidad de una existencia puramente \u00abmundana\u00bb. Resulta necio e in\u00fatil atesorar los bienes de este mundo, ir a la caza de una ganancia material, sacrificando as\u00ed la aut\u00e9ntica existencia humana, la realizaci\u00f3n personal y la vida que se fundamenta en el origen espiritual de toda vida, en Dios. La conocida traducci\u00f3n \u00absi pierde su alma\u00bb no refleja el tono cortante de la palabra, pues que se trata del ser o no ser del hombre. Ciertamente que no se trata s\u00f3lo de lo que la prudencia humana puede ver: \u00bfqu\u00e9 le aprovechan al hombre la riqueza y el bienestar si debe morir? Se trata m\u00e1s bien de la existencia definitiva que se pierde o se gana con la muerte corporal, se trata de la vida eterna junto a Dios. La idea est\u00e1 perfectamente ilustrada con la par\u00e1bola del rico cosechero (\/Lc\/12\/16-21). La insensatez de aquel hombre rico, que conf\u00eda en sus bienes y que dice a su \u00abalma\u00bb que se lo pase bien y disfrute de la vida, no consiste en que con la muerte repentina debe abandonar toda su pr\u00f3spera hacienda, sino en que hab\u00eda amontonado sus tesoros para s\u00ed solo y no seg\u00fan Dios. Dios le exigir\u00e1 su \u00abvida\u00bb en un sentido pavoroso, porque para El ya no hay ning\u00fan futuro. El v. 37 entra probablemente como explicaci\u00f3n. La vida humana, la existencia espiritual y personal, es algo tan precioso que el hombre no puede ofrecer por ella un precio adecuado, aunque se tratase del mundo entero. Antes se hablaba del valor inigualable del alma humana; era una ideolog\u00eda demasiado griega que acentuaba en exceso la inmortalidad del alma espiritual cuando el cuerpo muere. El hebreo piensa de un modo unitario. El hombre como un todo vale m\u00e1s que el conjunto de bienes materiales. Vive desde su n\u00facleo espiritual y personal y est\u00e1 llamado en su realidad total, incluida su existencia corporal, a la vida en Dios y con Dios. Encontrar\u00e1 la consumaci\u00f3n de su vida terrena de una forma nueva y en un mundo nuevo. El lenguaje figurativo de esta sentencia entronca con la ideolog\u00eda de la vida comercial (ganancia, valor equivalente). Se expresan as\u00ed adecuadamente las cuentas y c\u00e1lculos del hombre instalado en el mundo. En realidad, el hombre que sucumbe a tales afanes de ganancia no gana nada, sino que pierde lo m\u00e1s precioso de cuanto posee. <\/p>\n<p>La seriedad de la situaci\u00f3n est\u00e1 reflejada en la frase siguiente que trata de la confesi\u00f3n del Hijo del hombre (v. 38). La expresi\u00f3n griega que hemos traducido literalmente por \u00abavergonzarse\u00bb equivale a \u00abno declararse en favor de\u00bb; no se trata, pues, de un sentido psicol\u00f3gico, sino de una actitud objetiva, de una decisi\u00f3n. El hombre que en su vida terrena no quiere tener nada que ver con el Hijo del hombre, le \u00abniega\u00bb, como se dice en la tradici\u00f3n paralela (\/Lc\/12\/09 = \/Mt\/10\/33), y a su tiempo ser\u00e1 tambi\u00e9n \u00abnegado\u00bb por el Hijo del hombre. Se piensa en la situaci\u00f3n creada por el juicio, y esto condiciona la seriedad de la decisi\u00f3n que el hombre debe tomar sobre la tierra. Desde su origen, estas palabras tienen significado ambivalente: quien reconoce o confiesa a Jes\u00fas delante de los hombres ser\u00e1 reconocido por el Hijo del hombre delante de los \u00e1ngeles de Dios (= ante el tribunal divino); quien le niega delante de los hombres ser\u00e1 negado a su vez delante de los \u00e1ngeles de Dios (Luc 12:8s). El logion tiene una importancia nada insignificante por lo que respecta a las exigencias de Jes\u00fas y a sus palabras sobre el \u00abHijo del hombre\u00bb. A nosotros nos basta aqu\u00ed la interpretaci\u00f3n de la Iglesia primitiva, seg\u00fan la cual Jes\u00fas hablaba de s\u00ed mismo y de su funci\u00f3n judicial escatol\u00f3gica. En el contexto de este rosario de sentencias acerca del seguimiento doloroso, la palabra subraya el deber de la confesi\u00f3n de fe. La fe no es un negocio privado que a nada obliga, sino que exige el testimonio y confesi\u00f3n delante de los hombres, incluso cuando esto traiga consigo las persecuciones y la muerte. Si la fe es una fuerza que debe sostener toda la existencia humana, no cabe abandonarla en la hora de la tribulaci\u00f3n como un fardo pesado. Que la perseverancia en la fe obtiene su recompensa aparece ya a menudo en la misma vida terrena, pero se pondr\u00e1 definitivamente de manifiesto en el juicio de Dios. Con la vista puesta en el Se\u00f1or, que fue crucificado y resucitado, EL cristiano sabe que la perseverancia en las contrariedades crea la esperanza y que la esperanza no defrauda (cf. Rom 5 4s). La funci\u00f3n escatol\u00f3gica del Hijo del hombre, expuesta en esta sentencia, se clarifica todav\u00eda m\u00e1s mediante una ampliaci\u00f3n: la verg\u00fcenza, juez y verdugo del hombre que niega a Jes\u00fas sobre la tierra, volver\u00e1 a aparecer \u00abcuando (el Hijo del hombre) venga en la gloria de su Padre con los santos \u00e1ngeles\u00bb. En el lenguaje de la primitiva predicaci\u00f3n cristiana se indicaba con ello la parus\u00eda (cf. 13-26s). Simult\u00e1neamente es el complemento necesario de la imagen del Hijo del hombre que sufre y muere. La \u00abgloria del Padre\u00bb se manifiesta en el poder que ha confiado a su Hijo, y este poder se hace palpable con el acompa\u00f1amiento de las milicias ang\u00e9licas. Estamos ante un lenguaje de figuras apocal\u00edpticas, ligado todav\u00eda a una vieja imagen del mundo que nosotros hemos superado, pero que expresa la idea siempre v\u00e1lida de que el Hijo del hombre humillado y despreciado antes por los hombres intervendr\u00e1 en el juicio divino revestido de poder. Su venida es el fin y el objetivo de la historia universal, cualquiera sea el modo con que nos lo imaginemos, y la forma en que se manifieste sobre los hombres el juicio divino que ellos mismos han merecido con su decisi\u00f3n durante la vida terrena. La serie de sentencias se cierra con una frase dif\u00edcil que contempla la llegada del reino de Dios en majestad como algo inminente. Seguramente que se ha insertado aqu\u00ed porque inmediatamente antes se ha hablado de la parus\u00eda. Pero el evangelista la ha separado de la serie de sentencias mediante una f\u00f3rmula introductoria que emplea a menudo: \u00abY les a\u00f1ad\u00eda.\u00bb De hecho supone una profec\u00eda consolatoria frente a la amenaza del juicio de 8,38. Para la comunidad la venida de Jes\u00fas en majestad significa la liberaci\u00f3n de las tribulaciones y necesidades (cf. 13,27). Hace mucho que se discute si se trata de unas palabras aut\u00e9nticas de Jes\u00fas, de unas palabras del Se\u00f1or aplicadas a la situaci\u00f3n de la comunidad o de una formaci\u00f3n comunitaria sobre la base, por ejemplo, de una m\u00e1xima de alg\u00fan profeta de los or\u00edgenes cristianos. Se reconoce ciertamente una espera tensa de una realidad inmediata: la comunidad aguarda la parus\u00eda para aquella misma generaci\u00f3n (cf. 13,30) en la que todav\u00eda viven algunos testigos del ministerio terreno de Jes\u00fas. En la formulaci\u00f3n antigua se dice que algunos de quienes escuchan las palabras de Jes\u00fas -(de \u00ablos aqu\u00ed presentes\u00bb)- \u00abno experimentar\u00e1n la muerte\u00bb hasta que hayan presenciado la llegada del reino de Dios con poder. La sentencia, que Marcos encontr\u00f3 en la tradici\u00f3n precedente, alude ciertamente a la parus\u00eda con la cual se har\u00e1 realidad el reino en su consumaci\u00f3n c\u00f3smica y que de hecho ya \u00abha llegado\u00bb como una realidad permanente. El inciso \u00abcon poder\u00bb presenta el acontecimiento como la plena revelaci\u00f3n de la soberan\u00eda de Dios. La Iglesia primitiva entendi\u00f3 la proclamaci\u00f3n apremiante de Jes\u00fas sobre la llegada del reino de Dios como el anuncio prof\u00e9tico y directo de algo inminente, por lo que contaba con la inmediata parus\u00eda. Esto se confirma tambi\u00e9n con la frase similar de 13,30 en el discurso escatol\u00f3gico. Quien comprende adecuadamente el mensaje de Jes\u00fas sobre la venida del reino de Dios como una llamada a la decisi\u00f3n y como una promesa irrevocable de Dios, no se escandalizar\u00e1 en modo alguno por semejante actuaci\u00f3n que tiene en cuenta las circunstancias de la comunidad. Otra cuesti\u00f3n es la de saber c\u00f3mo ha entendido el evangelista las palabras de este pasaje. La ex\u00e9gesis patr\u00edstica y los comentaristas m\u00e1s recientes las relacionan con la per\u00edcopa inmediata de la transfiguraci\u00f3n. Si el evangelista se\u00f1ala con tanta precisi\u00f3n a \u00abalgunos de los aqu\u00ed presentes\u00bb y subraya que la transfiguraci\u00f3n tuvo lugar \u00abseis d\u00edas despu\u00e9s\u00bb (9,2), est\u00e1 indicando con bastante claridad que para \u00e9l la palabra transmitida se ha cumplido con el acontecimiento del monte que iban a vivir tres de los disc\u00edpulos. Habr\u00eda ciertamente un equ\u00edvoco, pero un equ\u00edvoco intencionado: la llegada del reino de Dios con poder se manifiesta ya de un modo anticipado en la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas, que deja traslucir algo de su majestad divina. La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, a la que apunta ante todo su transfiguraci\u00f3n (cf. 9,9s), es la primera confirmaci\u00f3n y justificaci\u00f3n de Dios en favor del Hijo del hombre paciente y crucificado (cf. 8,31) y el fundamento y fianza de su venida con poder. Si nosotros leemos la sentencia como remate de la serie relativa al seguimiento con la cruz es porque existe la certeza consoladora de que el camino del disc\u00edpulo de Cristo no termina en los sufrimientos y la muerte, sino que conduce a la gloria en que le ha precedido su Se\u00f1or a trav\u00e9s de la cruz. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* La sentencia la estudia ampliamente A. SCHULZ, Disc\u00edpulos del Se\u00f1or, Herder, Barcelona 1967, p. 39-46. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">Jes\u00fas alimenta a cuatro mil personas (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 8:1-10<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Tenemos aqu\u00ed un relato muy similar al de <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 6:30-44<\/span><\/span>, referente a la alimentaci\u00f3n de los cinco mil. Las dos historias contienen los mismos elementos, con la excepci\u00f3n del pedido de Jes\u00fas a los disc\u00edpulos de darle de comer a la multitud, en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 6:37<\/span><\/span>, el cual no aparece en este pasaje. Ambos relatos tienen los siguientes elementos similares:<\/p>\n<p>1. Una gran multitud se congrega para escuchar a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>2. Jes\u00fas tiene compasi\u00f3n de la multitud.<\/p>\n<p>3. Los disc\u00edpulos no atinan a encontrar una soluci\u00f3n para el hambre de la gente.<\/p>\n<p>4. Jes\u00fas pregunta cu\u00e1nta comida hay.<\/p>\n<p>5. Los disc\u00edpulos responden: cinco panes y dos peces; siete panes y unos pocos peces.<\/p>\n<p>6. Jes\u00fas ordena que la gente se recueste en el suelo.<\/p>\n<p>7. Jes\u00fas bendice la comida.<\/p>\n<p>8. Los disc\u00edpulos reparten la comida.<\/p>\n<p>9. La gente come y se sacia.<\/p>\n<p>10. Sobra comida: doce cestas; siete cestas.<\/p>\n<p>11. Era mucha gente: cinco mil hombres; cuatro mil personas.<\/p>\n<p>Estas profundas similitudes hicieron pensar a los eruditos b\u00edblicos que ambos relatos se fundaban en un mismo incidente del ministerio de Jes\u00fas. Ni Lucas ni Juan contienen esta segunda multiplicaci\u00f3n de los panes, pero s\u00ed Mateo. Podr\u00edamos pensar que si dos evangelistas se tomaron la libertad de no incluir este segundo milagro, posiblemente fue porque pensaron que \u00e9ste no agregaba nada nuevo al primero. De todas maneras, esta historia cumple una funci\u00f3n importante en el Evangelio de Marcos, a saber, la de mostrar c\u00f3mo Jes\u00fas alimenta a una multitud de gentiles. Si el pan es un s\u00edmbolo del evangelio, aqu\u00ed Jes\u00fas est\u00e1 autorizando a sus seguidores a llevar el mensaje a los gentiles. La iglesia que vendr\u00e1 despu\u00e9s de \u00e9l lo entender\u00e1 as\u00ed, y Marcos, que escribe para una comunidad mixta de jud\u00edos y gentiles, har\u00e1 un buen uso de este relato.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Pensamos que el t\u00edtulo de esta secci\u00f3n no presenta demasiados problemas: \u201cJes\u00fas alimenta a cuatro mil personas\u201d, es una opci\u00f3n, o, si no, \u00abJes\u00fas da de comer a una multitud\u00bb (DHH).<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">En aquellos d\u00edas<\/span>: Esta es una descripci\u00f3n bien general y no debe ser tomada como referencia cronol\u00f3gica, es decir, como algo que sucedi\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s de la curaci\u00f3n del hombre sordo y tartamudo. Posiblemente Marcos la utilice para puntualizar que la alimentaci\u00f3n de esta multitud sucedi\u00f3 en la zona de Dec\u00e1polis, en territorio gentil. Se podr\u00eda traducir \u201cpor aquel tiempo\u201d (ver <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:9<\/span><\/span>).<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mar 6:35-44<\/span>; <span class='bible'>Mat 14:14-21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Alimentaci\u00f3n de los cuatro mil (ver Mat. 15:32-39). Unas pocas demostraciones m\u00e1s de los poderes del reino de Dios se dieron antes de que Jes\u00fas decidiera que sus disc\u00edpulos estaban listos para su \u201cexamen\u201d final. \u00bfHabr\u00edan aprendido qui\u00e9n era \u00e9l? \u00bfHabr\u00e1n aprendido la lecci\u00f3n de la alimentaci\u00f3n de los cinco mil? Esta ser\u00eda la oportunidad para que demostraran que hab\u00edan aprendido, pero fracasaron miserablemente. De nuevo, all\u00ed estaba una multitud hambrienta concentrada en las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. El demostr\u00f3 otra vez su compasi\u00f3n; y nuevamente, los disc\u00edpulos demostraron su incapacidad (4). El pensar de ellos segu\u00eda siendo el pensamiento de este mundo; hab\u00edan aislado a Jes\u00fas de sus c\u00e1lculos. Jes\u00fas les pregunt\u00f3 otra vez con paciencia cu\u00e1ntos panes ten\u00edan, e informaron una peque\u00f1\u00edsima cantidad. Otra vez dio gracias a Dios y parti\u00f3 los panes y los entreg\u00f3 a los disc\u00edpulos para que los repartieran. Nuevamente, la provisi\u00f3n de Dios para sus necesidades era m\u00e1s que suficiente.<\/p>\n<p>Es posible que no nos sorprenda que algunos cr\u00edticos hayan pensado que este relato es un error de repetici\u00f3n de la alimentaci\u00f3n de los cinco mil, pero esto ser\u00eda no entender la totalidad del asunto. Marcos est\u00e1 deliberadamente demostrando la lentitud y la torpeza de los disc\u00edpulos, aun cuando se ve\u00eda la realizaci\u00f3n de un segundo milagro similar (ver vv. 17-20). En todo caso, el n\u00famero de los panes y de las canastas de fragmentos (al igual que el total de las personas alimentadas) no es el mismo que antes. El testigo ocular estaba informando nuevamente con fidelidad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>8.1ss Este es un milagro distinto al de la alimentaci\u00f3n de los cinco mil descrito en el cap\u00edtulo 6. En aquella ocasi\u00f3n, casi todos eran jud\u00edos. Esta vez, Jes\u00fas ministraba a una multitud de gentiles en la regi\u00f3n de Dec\u00e1polis. Las obras y el mensaje de Jes\u00fas empezaban a tener impacto en un gran n\u00famero de gentiles. El hecho de que Jes\u00fas ministrase con mucha compasi\u00f3n a los no jud\u00edos, daba gran confianza al p\u00fablico de Marcos, que era en su mayor\u00eda romano.8.1-3 \u00bfAlguna vez le ha parecido que Dios ha estado tan ocupado con asuntos m\u00e1s importantes que no le ha sido posible ocuparse de sus necesidades? As\u00ed como Jes\u00fas se ocup\u00f3 de aquella gente y su necesidad, El se ocupa de las nuestras cada d\u00eda. En otra ocasi\u00f3n Jes\u00fas dijo: \u00abNo os afan\u00e9is, pues, diciendo: \u00bfQu\u00e9 comeremos, o qu\u00e9 beberemos, o qu\u00e9 vestiremos?[&#8230;] vuestro padre celestial sabe que ten\u00e9is necesidad de todas estas cosas\u00bb (Mat 6:31-32). \u00bfTiene preocupaciones que, seg\u00fan su parecer, no le interesan a Dios? Para El no hay asunto demasiado grande ni tan peque\u00f1o que escape a su inter\u00e9s.8.11 Los fariseos trataban de explicar los milagros anteriores de Jes\u00fas diciendo que fueron obras de la suerte, la coincidencia o el poder de Satan\u00e1s. Demandaban una se\u00f1al en el cielo, algo que solo Dios podr\u00eda hacer. Jes\u00fas rechaz\u00f3 tal demanda porque sab\u00eda que ni un milagro como ese bastar\u00eda para convencerlos. Ya hab\u00edan resuelto no creer. Los corazones pueden llegar a ser tan duros que ni siquiera los acontecimientos y demostraciones m\u00e1s convincentes los hacen cambiar.8.15 Marcos menciona la levadura del rey Herodes y de los fariseos, mientras que Mateo habla de \u00abla levadura de los fariseos y de los saduceos\u00bb. La audiencia de Marcos, en su mayor\u00eda de gentiles, tiene que haber o\u00eddo hablar del rey Herodes, pero no necesariamente de la secta jud\u00eda conocida como los saduceos. As\u00ed, Marcos describe la parte de la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas que muchos de sus lectores pod\u00edan entender. Cuando Marcos se refiere al rey Herodes, habla de los herodianos, grupo de jud\u00edos que respaldaban a dicho rey. Muchos de ellos eran tambi\u00e9n saduceos.8.15ss En este pasaje la levadura simboliza lo malo. Como una peque\u00f1a cantidad de levadura es suficiente para hacer una hornada de pan, asimismo, los corazones endurecidos de los l\u00edderes jud\u00edos pod\u00edan penetrar y contaminar la sociedad entera y lograr que se levantara contra Jes\u00fas.8.17, 18 \u00bfC\u00f3mo es posible que los disc\u00edpulos despu\u00e9s de ser testigos de tantos de los milagros de Jes\u00fas, fueron tan lentos en descubrir su verdadera identidad? Lo vieron alimentar a m\u00e1s de cinco mil personas con cinco panes y dos peces (6.35-44), pero vuelven a dudar que pudiera alimentar a otro grupo grande.Muchas veces somos tambi\u00e9n terriblemente lentos en comprender. Aunque Cristo nos ha ayudado a salir airosos de tentaciones en el pasado, nos cuesta creer que pueda hacerlo a\u00fan en el futuro. \u00bfEst\u00e1 su coraz\u00f3n demasiado cerrado para recibir todo lo que Dios puede hacer por usted? No sea como los disc\u00edpulos. Recuerde que Cristo lo ha hecho y tenga fe para creer que lo volver\u00e1 a hacer.8.25 \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas toc\u00f3 al hombre dos veces antes que pudiera ver? Este milagro no era dif\u00edcil para Jes\u00fas, pero quiso hacerlo por etapas, quiz\u00e1s para mostrar a los disc\u00edpulos que algunas sanidades ser\u00edan graduales y no instant\u00e1neas, o para demostrar que la verdad espiritual no siempre se percibe con claridad desde el principio. Sin embargo, antes que Jes\u00fas se fuera, el hombre se san\u00f3 por completo.8.27 Cesarea de Filipo era una ciudad bien pagana, conocida porque adoraban dioses griegos y ten\u00edan templos dedicados a la adoraci\u00f3n del antiguo dios Baal. Herodes Felipe, mencionado en Mar 6:17, cambi\u00f3 el nombre de la ciudad de Cesarea a Cesarea de Filipo, para que no la confundieran con la costera ciudad de Cesarea (Act 8:40), capital del territorio gobernado por su hermano, Herodes Antipas. Esta ciudad pagana, donde reconoc\u00edan a muchos dioses, fue un lugar apropiado para que Jes\u00fas pidiera a los disc\u00edpulos que reconocieran su identidad como Hijo de Dios.8.28 Para leer la historia de Juan el Bautista, v\u00e9ase Mar 1:1-11 y 6.14-29. Para leer la historia de El\u00edas, v\u00e9ase 1 Reyes 17-20 y 2 Reyes 1-2.8.29 Jes\u00fas consult\u00f3 a los disc\u00edpulos sobre qui\u00e9n cre\u00eda la gente que era El; luego les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n dec\u00eds que soy?\u00bb No es suficiente saber lo que otros piensan de Jes\u00fas. Usted debe saber, entender y aceptar que Jes\u00fas es el Mes\u00edas. Debe pasar de la simple curiosidad al compromiso, de la admiraci\u00f3n a la adoraci\u00f3n.8.29-31 El nombre Hijo del Hombre es el que Jes\u00fas utiliza m\u00e1s para referirse a El mismo. Proviene de Dan 7:13 donde hijo de hombre es una figura celestial, la que al final de los tiempos tiene autoridad y poder. El nombre se refiere a Jes\u00fas el Mes\u00edas, el hombre representativo, el agente humano de origen divino vindicado por Dios. En este pasaje, Hijo del Hombre est\u00e1 estrechamente vinculado a la confesi\u00f3n de Pedro sobre Jes\u00fas como Cristo y confirma su significado mesi\u00e1nico.A partir de este momento, Jes\u00fas habl\u00f3 claramente acerca de su muerte y resurrecci\u00f3n. Comenz\u00f3 a prepararlos para lo que le acontecer\u00eda dici\u00e9ndoles en tres oportunidades que pronto morir\u00eda (Dan 8:31; Dan 9:31; Dan 10:33-34).8.30 \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas pidi\u00f3 a sus disc\u00edpulos que no dijeran a nadie la verdad acerca de El? Jes\u00fas sab\u00eda que necesitaban m\u00e1s instrucci\u00f3n acerca de la obra que realizar\u00eda con su muerte y resurrecci\u00f3n. Sin m\u00e1s ense\u00f1anza, los disc\u00edpulos solo tendr\u00edan el cuadro a medias. Cuando confesaron que Jes\u00fas era el Cristo, a\u00fan no sab\u00edan todo lo que significaba.8.31 De ah\u00ed en adelante, Jes\u00fas habl\u00f3 clara y directamente a sus disc\u00edpulos acerca de su muerte y resurrecci\u00f3n. A fin de empezar a prepararlos para lo que le suceder\u00eda, les dijo en tres oportunidades que pronto morir\u00eda (8.31; 9.31; 10.33, 34).8.32, 33 En ese momento, Pedro no consideraba los prop\u00f3sitos de Dios, sino solo sus deseos y sentimientos naturales. Quer\u00eda que Cristo fuera el Rey y no el siervo sufriente profetizado en Isa\u00edas 53. Estaba listo para recibir la gloria de ser seguidor del Mes\u00edas, pero no la persecuci\u00f3n.La vida cristiana no es un camino pavimentado hacia las riquezas y el ocio. A menudo significa duro trabajo, persecuci\u00f3n, privaciones y sufrimiento profundo. Pedro vio solo una parte del cuadro. No repitamos el mismo error; en cambio, fij\u00e9monos en lo bueno que Dios puede producir de lo aparentemente malo y en la resurrecci\u00f3n que sigue a la crucifixi\u00f3n.8.33 A menudo Pedro era el que hablaba a nombre de los disc\u00edpulos. Al dirigirse a \u00e9l, Jes\u00fas sin duda hablaba a todos en forma indirecta. Es extra\u00f1o, pero los disc\u00edpulos trataban de evitar que Jes\u00fas fuera a la cruz, su verdadera misi\u00f3n sobre la tierra. Satan\u00e1s tent\u00f3 a Jes\u00fas en el mismo sentido (Mateo 4). Mientras que los motivos de Satan\u00e1s eran diab\u00f3licos, a los disc\u00edpulos los motivaba el amor y la admiraci\u00f3n que sent\u00edan por Jes\u00fas. Sin embargo, la tarea de los disc\u00edpulos no era guiar y protegerlo, sino seguirle. Solo despu\u00e9s de su muerte y resurrecci\u00f3n llegar\u00edan a entender cabalmente por qu\u00e9 Jes\u00fas ten\u00eda que morir.8.34 Los romanos, la audiencia original de Marcos, sab\u00edan lo que significa cargar con una cruz. La crucifixi\u00f3n era una forma de ejecuci\u00f3n usada por los romanos en los casos de criminales peligrosos. El prisionero cargaba su cruz hasta el lugar de la ejecuci\u00f3n, con lo cual demostraba sumisi\u00f3n al poder de Roma.Al hablar de llevar la cruz, Jes\u00fas quiso ilustrar el sentido de lo que se requiere para seguirle. No est\u00e1 en contra del placer; tampoco quiere decir que debemos buscar dolor innecesariamente. Lo que quiso decir fue que seguirle, momento tras momento, requiere de esfuerzo heroico y de hacer su voluntad aun en los momentos dif\u00edciles, cuando el futuro se presenta incierto.8.35 Gastarnos por la causa de las buenas nuevas no significa en manera alguna que nuestras vidas carezcan de valor. Significa que nada, ni siquiera la vida misma, es comparable con lo que podemos ganar con Cristo. Jes\u00fas quiere que decidamos seguirle en lugar de llevar una vida de pecado y autosatisfacci\u00f3n. Quiere que dejemos de tratar de controlar nuestras vidas y dejar que El las controle. Esto tiene sentido porque solo El, como Creador, sabe lo que es vivir en verdad. Nos pide sumisi\u00f3n, no auto desprecio; nos pide despojarnos del egocentrismo que nos dice que sabemos mejor que Dios c\u00f3mo conducir nuestras vidas.8.36, 37 Muchas personas se pasan la vida buscando placer. Jes\u00fas dijo, sin embargo, que el placer centrado en las posesiones, la posici\u00f3n o el poder, al fin y al cabo no valen nada. Todo lo que posea en la tierra es temporal; no debe obtenerse a cambio de su alma. Si trabaja arduamente para conseguir lo que quiere, es posible que llegue a tener una vida \u00abplacentera\u00bb, pero al final ver\u00e1 que es hueca y vac\u00eda. \u00bfEst\u00e1 dispuesto a hacer de la b\u00fasqueda de Dios algo m\u00e1s importante que la ego\u00edsta b\u00fasqueda del placer? Siga a Jes\u00fas y sabr\u00e1 lo que significa realmente disfrutar la vida y a la vez tener vida eterna.8.38 Jes\u00fas constantemente invierte la perspectiva del mundo al hablar de salvaci\u00f3n y perdici\u00f3n, de p\u00e9rdida y hallazgo. Aqu\u00ed nos confronta con una elecci\u00f3n. Quienes se averg\u00fcencen de Jes\u00fas y lo rechacen en esta vida, lo ver\u00e1n con claridad en el d\u00eda del juicio, pero ya ser\u00e1 demasiado tarde. Quienes lo vean as\u00ed ahora y lo aceptan, escapar\u00e1n de la verg\u00fcenza del rechazo en el juicio final.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 359 Mat 15:32<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> de nuevo&#8230;una gran multitud que no ten\u00eda qu\u00e9 comer.  Aunque existen similitudes entre este pasaje (vers. 1\u2013 10) y el de 6:34\u2013 44, son dos situaciones distintas, y el mismo Se\u00f1or se refiere a ellas como dos ocasiones diferentes (vers. 18\u2013 20). El evangelio de Mateo menciona tambi\u00e9n este milagro (Mt 15:32\u2013 38).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Con respecto a los vs.1-10, v\u00e9anse las notas de Mat_15:32-39 . <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>51 (c) Aumenta a cuatro mil (8,1-10). Hay claras diferencias entre la comida de los cua\u00adtro mil (8,1-10) y la de los cinco mil (6,35-44). La gente ha estado con Jes\u00fas durante tres d\u00edas; los disc\u00edpulos saben qu\u00e9 provisiones hay dis\u00adponibles; hay dos bendiciones; quedan siete cestos de sobras; el n\u00famero de los que son ali\u00admentados asciende a cuatro mil. A pesar de es\u00adtas diferencias, existen tantas semejanzas que, normalmente, los especialistas piensan que los relatos son dos versiones del mismo aconteci\u00admiento. Los motivos teol\u00f3gicos de 8,1-10 son los mismos que los de 6,35-44: Dios alimenta a su pueblo en el desierto, el banquete mesi\u00e1ni\u00adco y la anticipaci\u00f3n de la eucarist\u00eda. El ele\u00admento teol\u00f3gico distintivo se encuentra en el n\u00famero de panes y cestos con las sobras, sie\u00adte, que frecuentemente se considera como una referencia a la misi\u00f3n pagana de la Iglesia pri\u00admitiva. 2. me da l\u00e1stima esta gente: Jes\u00fas sien\u00adte compasi\u00f3n porque la gente ha estado sin co\u00admer durante tres d\u00edas. En 6,34 se compadeci\u00f3 porque estaban como ovejas sin pastor. El pri\u00admer acontecimiento parece que tuvo lugar en un solo d\u00eda, mientras que \u00e9ste se extiende du\u00adrante tres d\u00edas. 3. si los env\u00edo en ayunas: En 6,35-36, los disc\u00edpulos sugieren a Jes\u00fas que despida a la gente. 4. con pan en el desierto: La combinaci\u00f3n de \u00abpan\u00bb y \u00abdesierto\u00bb evoca el motivo veterotestamentario del man\u00e1. No se dice nada sobre el pescado (cf. 8,7). Que los disc\u00edpulos sigan sin comprender lo que Jes\u00fas iba a hacer, no obstante lo acontecido en la primera multiplicaci\u00f3n (6,35-44), se considera como una muestra evidente de que este segun\u00addo relato es un duplicado. 5. siete: En 6,38 el n\u00famero de panes era cinco. Muchos int\u00e9rpre\u00adtes encuentran en el n\u00famero \u00absiete\u00bb una refe\u00adrencia a la misi\u00f3n pagana, e.d., a las setenta naciones del mundo, que emprendieron los siete \u00abdi\u00e1conos\u00bb seg\u00fan Hch 6,1-7. Los disc\u00edpu\u00adlos saben de cu\u00e1ntas provisiones disponen sin realizar ninguna investigaci\u00f3n (cf. 6,38). 6. que se sentaran en el suelo: La ubicaci\u00f3n de la gente es menos pintoresca y elaborada que en 6,39-40, aunque el resultado es el mismo, los bendijo, los parti\u00f3 y se los dio a sus disc\u00edpulos: Como en 6,41, la descripci\u00f3n de la acci\u00f3n de Jes\u00fas es una anticipaci\u00f3n de que lo har\u00e1 en la \u00faltima cena (cf. 14,22), que a su vez anticipa el banquete mesi\u00e1nico y la eucarist\u00eda de la igle\u00adsia. Los disc\u00edpulos funcionan de nuevo como distribuidores del alimento. 7. ten\u00edan adem\u00e1s unos pocos pececillos: Como en 6,38.41.43, la referencia al pescado parece ser una idea pos\u00adterior. Pero la interpretaci\u00f3n eucar\u00edstica de la acci\u00f3n tender\u00eda a expulsar la referencia al pes\u00adcado, por lo que su mantenimiento puede ser un testimonio de su originalidad. 8. siete ces\u00adtos llenos de sobras: Los cestos con las sobras de la primera multiplicaci\u00f3n eran doce (6,43). Muchos especialistas encuentran un simbolis\u00admo num\u00e9rico en la cantidad de los cestos: do\u00adce = Israel, siete = gentiles. 10. hacia la regi\u00f3n de Dalmanuta: La primera parte del vers\u00edculo es casi id\u00e9ntica a 6,45. La localizaci\u00f3n de Dalmanuta es incierta y ha generado muchas con\u00adjeturas entre los especialistas. Algunos manus\u00adcritos la identifican con Magdala o Magad\u00e1n (cf. Mt 15,39). Probablemente, este lugar se encontraba en la ribera occidental del mar de Galilea.<br \/>\n52 (d) Controversia sobre los signos (8,11-21). La controversia, con la que alcanza su cl\u00edmax esta secci\u00f3n (cf. 7,1-23), comienza con la petici\u00f3n que hacen los fariseos a Jes\u00fas de que les diera una se\u00f1al del cielo (8,11-13) y sigue con las preguntas, de tono m\u00e1s bien cruel, que Jes\u00fas dirige a sus disc\u00edpulos (8,14-21). Se niega a realizar ante los fariseos una de\u00admostraci\u00f3n espectacular (s\u00e9meion) de su me\u00adsianismo y desenmascara la incomprensi\u00f3n de sus disc\u00edpulos que no logran entenderlo a \u00e9l ni tampoco la solicitud que tiene por ellos. 11. los fariseos: Como en 7,1, los adversarios en esta controversia, en la que alcanza su cl\u00edmax la secci\u00f3n, son los fariseos (aunque en la con\u00adtroversia anterior tambi\u00e9n hab\u00eda escribas). El modo en que se describe su acci\u00f3n (\u00abponerle a prueba\u00bb) sugiere mala voluntad e incluso tie\u00adne cierta conexi\u00f3n con la tentaci\u00f3n de Sat\u00e1n (cf. 1,13). una se\u00f1al de los cielos: Marcos suele hablar de los milagros de Jes\u00fas utilizando el t\u00e9rmino dynamis, no s\u00e9meion. Quiz\u00e1 esta peti\u00adci\u00f3n de una se\u00f1al tiene alguna relaci\u00f3n con la promesa que hab\u00eda hecho Teudas, un falso mes\u00edas jud\u00edo, de que dividir\u00eda el r\u00edo Jord\u00e1n y sus seguidores podr\u00edan pasar f\u00e1cilmente por \u00e9l (cf. Josefo, Ant. 20.5.1 \u00a7 97-98). Con otras pa\u00adlabras, los fariseos piden una demostraci\u00f3n p\u00fablica espectacular con la que Jes\u00fas probara que era el mes\u00edas. Por supuesto, esperaban que Jes\u00fas no pudiera probarlo y, de este modo, perdiera el apoyo popular. La exigencia de que la se\u00f1al deb\u00eda proceder \u00abdel cielo\u00bb era otra for\u00adma de decir que ten\u00eda que venir de Dios. 12. \u00bfpor qu\u00e9 pide esta generaci\u00f3n una se\u00f1al?: Jes\u00fas rechaza dar a \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb (cf. Mc 8,38; 9,19; 13,20) tal se\u00f1al. Comparemos esta res\u00adpuesta con Mt 16,4, donde \u00fanicamente se pro\u00admete la se\u00f1al de Jon\u00e1s; cf., tambi\u00e9n, Mt 12,39 y Lc 11,29. 13. embarc\u00f3 de nuevo: Esta infor\u00admaci\u00f3n de tipo geogr\u00e1fico nos prepara para la segunda parte de la controversia, en la que los adversarios son los mismos disc\u00edpulos de Je\u00ads\u00fas. 14. s\u00f3lo ten\u00edan un pan: La presencia de es\u00adte \u00fanico pan servir\u00e1 como factor que pondr\u00e1 de manifiesto la incomprensi\u00f3n entre Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos. El ense\u00f1ar\u00e1 en un plano espiri\u00adtual, pero los disc\u00edpulos permanecen en el ma\u00adterial. 15. la levadura de los fariseos y la leva\u00addura de Herodes: La \u00ablevadura\u00bb simboliza algo que posee una vitalidad vigorosa e interna; aqu\u00ed se refiere a una influencia maligna que puede extenderse como una infecci\u00f3n. Este di\u00adcho es un comentario sobre la petici\u00f3n de la se\u00f1al que hab\u00edan realizado los fariseos (8,12). 16. no ten\u00edan pan: El comentario que hacen los disc\u00edpulos al aviso que Jes\u00fas les hab\u00eda da\u00addo en 8,15 subraya su terquedad y crea el mar\u00adco id\u00f3neo para la serie de preguntas que se ha\u00adcen a continuaci\u00f3n. Aun despu\u00e9s de haber sido testigos los Doce de la actividad y ense\u00ad\u00f1anza de Jes\u00fas, su comprensi\u00f3n empeora. 18. \u00bfteniendo ojos no veis y teniendo o\u00eddos no o\u00eds?: Jes\u00fas aplica ahora a los disc\u00edpulos las expre\u00adsiones utilizadas para hablar de los de \u00abfuera\u00bb que no pod\u00edan entender las par\u00e1bolas (cf. 4,11-12). As\u00ed, con su falta de comprensi\u00f3n, los disc\u00edpulos se ponen del lado de los de \u00abfuera\u00bb. 19. part\u00ed los cinco panes: Este vers\u00edculo y el si\u00adguiente recapitulan el contenido de 6,35-44 y 8,1-10, respectivamente. Los disc\u00edpulos ten\u00addr\u00edan que haber reconocido en estos dos suce\u00adsos la capacidad que Jes\u00fas ten\u00eda para cuidar de sus necesidades f\u00edsicas. 21. \u00bfa\u00fan no enten\u00add\u00e9is?: Su pregunta final resume toda la serie y remite a la siguiente parte del evangelio, en la que los disc\u00edpulos tendr\u00e1n que combatir con el misterio de la cruz como un aspecto esencial de la identidad de Jes\u00fas.<br \/>\n53 (V) Instrucciones de Jes\u00fas a sus dis\u00adc\u00edpulos en el camino hacia Jerusal\u00e9n (8,22-10,52). En este momento del evangelio se deja de lado el ministerio galileo; Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos viajan desde Cesarea de Filipo, en el nor\u00adte de Galilea, hacia Jerusal\u00e9n. El objetivo es instruir a los disc\u00edpulos sobre la identidad de Jes\u00fas (cristolog\u00eda) y lo que significa seguirle (discipulado). La secci\u00f3n comienza y concluye con la curaci\u00f3n d\u00e9 un ciego (8,22-26; 10,46-52); el significado simb\u00f3lico es obvio. Tras la confe\u00adsi\u00f3n de Pedro de que Jes\u00fas era el mes\u00edas (8,27-30) hay tres secciones en las que encontramos una predicci\u00f3n de la pasi\u00f3n (8,31; 9,31; 10,33-34) y la consiguiente incomprensi\u00f3n de los dis\u00adc\u00edpulos (8,32-33; 9,32-37; 10,35-45), a las que siguen, en los dos primeros casos, una ense\u00ad\u00f1anza sobre las exigencias del discipulado.<\/p>\n<p>54 (A) Curaci\u00f3n de un ciego (8,22-26). Si hay un relato de Marcos que tiene una fun\u00adci\u00f3n simb\u00f3lica \u00e9ste es el de la curaci\u00f3n del cie\u00adgo de Betsaida (8,22-26) (y la curaci\u00f3n de Bartimeo [10,46-52]). A lo largo del camino, Jes\u00fas grabar\u00e1 en sus disc\u00edpulos la necesidad de su muerte y resurrecci\u00f3n. Sin embargo, los disc\u00ed\u00adpulos son lentos en comprender a Jes\u00fas. En el caso del ciego de Betsaida, la recuperaci\u00f3n de la visi\u00f3n es gradual e imperfecta; \u00e9l no sigue a Jes\u00fas. A Bartimeo se le cura inmediatamente y sigue a Jes\u00fas en su camino. Al catalogar estos relatos como \u00absimb\u00f3licos\u00bb no negamos que tengan un fundamento hist\u00f3rico, ni queremos decir que sean puras construcciones aleg\u00f3ri\u00adcas. 22. Betsaida: Finalmente alcanzamos el destino anunciado en 6,45. Un grupo de per\u00adsonas trae a un ciego ante Jes\u00fas y le pide que imponga sus manos sobre \u00e9l (cf. 7,32). 23. echando saliva en sus ojos: Sobre el uso de sa\u00adliva en la curaci\u00f3n, cf. 7,33. Este relato se dis\u00adtingue de 7,31-37 en que la curaci\u00f3n, en este caso, se realiza en dos fases. Impl\u00edcitamente se supone en 8,23 que Jes\u00fas impuso sus manos sobre los ojos del hombre (8,25) y las movi\u00f3 antes de preguntar. 24. veo hombres&#8230;&#8217;. Es dif\u00ed\u00adcil entender esta construcci\u00f3n sint\u00e1ctica (\u00abveo hombres que como \u00e1rboles los veo caminan\u00addo\u00bb); muchos biblistas piensan que el proble\u00adma se debe a que se ha traducido err\u00f3nea\u00admente la part\u00edcula aramea de, \u00abquien\u00bb, \u00abque\u00bb, etc. La cuesti\u00f3n es que el hombre va recupe\u00adrando progresivamente la visi\u00f3n, es decir, que al principio no ve\u00eda perfectamente. 25. comen\u00adz\u00f3 a ver, qued\u00f3 curado y ve\u00eda claramente todo: Tras la curaci\u00f3n inicial parcial, se subraya su curaci\u00f3n total mediante la utilizaci\u00f3n de tres verbos. 26. no entres en la aldea: Algunos ma\u00adnuscritos sustituyen o a\u00f1aden de alguna for\u00adma las palabras \u00abno hables con nadie (en la aldea)\u00bb, que parece un intento de clarificar por qu\u00e9 el que acababa de ser curado no deb\u00eda entrar en la aldea. Se trata de otro mandato de silencio que impone Jes\u00fas tras una acci\u00f3n mi\u00adlagrosa (cf. 1,44; 5,43; 7,36).<br \/>\n55 (B) Jes\u00fas el Cristo (8,27-30). La con\u00adfesi\u00f3n que hace Pedro de que Jes\u00fas era el Me\u00ads\u00edas\/Cristo es central en Marcos. El pasaje su\u00adgiere que esta identificaci\u00f3n es correcta (en oposici\u00f3n a las otras propuestas: Juan Bautis\u00adta, El\u00edas o uno de los profetas), pero requiere una explicaci\u00f3n en las siguientes tres instruc\u00adciones, con una particular atenci\u00f3n al signifi\u00adcado que ten\u00edan los t\u00edtulos de Mes\u00edas\/Cristo aplicados a Jes\u00fas. Lo que los disc\u00edpulos (y los lectores de Marcos) necesitan aprender es c\u00f3\u00admo la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas est\u00e1n de acuer\u00addo con su identidad de Mes\u00edas jud\u00edo. 27. los pueblos de Cesarea de Filipo: La ciudad fue construida por Filipo, y se le llam\u00f3 Cesarea de Filipo para distinguirla de Cesarea Mar\u00edtima (\u2192 Geograf\u00eda b\u00edblica, 73:57). Los \u00abpueblos\u00bb son los asentamientos que hab\u00eda en torno a la ciudad, \u00bfqui\u00e9n dice la gente que soy yo?: La pregunta general de Jes\u00fas prepara la que m\u00e1s concretamente dirigir\u00e1 a sus disc\u00edpulos en 8,29. Tambi\u00e9n nos presenta el tema de las en\u00adse\u00f1anzas que se imparten a lo largo del cami\u00adno: la cristolog\u00eda (y sus implicaciones para el discipulado). 28. Juan el Bautista; otros, que El\u00edas; y otros, que uno de los profetas: Las mis\u00admas conjeturas que encontramos en la refe\u00adrencia a la ejecuci\u00f3n del Bautista por Herodes Antipas en 6,14-16. El t\u00edtulo de mes\u00edas no apa\u00adrece entre las opiniones que la gente ten\u00eda so\u00adbre la identidad de Jes\u00fas. 29. t\u00fa eres el Cristo: A la pregunta concreta que Jes\u00fas dirige a sus disc\u00edpulos, Pedro, como portavoz, reconoce que Jes\u00fas es el Mes\u00edas. El t\u00e9rmino hebreo masiah se traduce en griego por christos; am\u00adbos t\u00e9rminos significan \u00abungido\u00bb (\u2192 Jes\u00fas, 78:34; Pensamiento del AT, 77:152-54). Aun\u00ad<br \/>\nque en el antiguo Israel se ung\u00eda a varios tipos de personajes, el t\u00e9rmino lleg\u00f3 a aplicarse de forma m\u00e1s espec\u00edfica a la unci\u00f3n de los reyes. Algunas obras de tiempos de Jes\u00fas (especial\u00admente SalSl 17) lo usaban para describir al fu\u00adturo jefe de Israel en el per\u00edodo previo y du\u00adrante el eschaton; \u00e9ste cumplir\u00eda la esperanzas que se fundamentaban en las promesas de Dios. Cf. PNT 64-69. 30. que no hablaran a na\u00addie sobre \u00e9l: Exigiendo silencio a sus disc\u00edpu\u00adlos, Jes\u00fas evita las falsas interpretaciones so\u00adbre su mesianismo y prepara para las tres instrucciones que siguen.<\/p>\n<p>56 (C) Primera instrucci\u00f3n sobre cris\u00adtolog\u00eda y discipulado (8,31-9,29). Tras haber presentado, como transici\u00f3n, un relato de mi\u00adlagro sobre la recuperaci\u00f3n de la vista (8,22-26) , y tras haber identificado a Jes\u00fas como el Cristo (8,27-30), la narraci\u00f3n marcana explica lo que significa llamar a Jes\u00fas el Cristo y cu\u00e1\u00adles son las implicaciones para sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>57 (a) Primera predicci\u00f3n de la pasi\u00f3n y consecuencias para el discipulado (8,31-38). En 8,31-33 Jes\u00fas clarifica la naturaleza de su identidad como Mes\u00edas\/Cristo mediante la pri\u00admera predicci\u00f3n de la pasi\u00f3n. El impetuoso re\u00adchazo de Pedro sirve como punto de contraste con la insistencia de Jes\u00fas en su sufrimiento, muerte y resurrecci\u00f3n. 8,34-38 es una colec\u00adci\u00f3n de dichos sobre el discipulado en el que predomina el tema del sufrimiento: necesidad de la autonegaci\u00f3n (8,34), perder la propia vi\u00adda por el Evangelio (8,35), el valor del propio yo (8,36-37) y no avergonzarse del Hijo del hombre (8,38). La combinaci\u00f3n de los dos inci\u00addentes muestra que la cristolog\u00eda expresada en el primero tiene implicaciones para el discipu\u00adlado que se dise\u00f1a en los cuatro dichos del se\u00adgundo: Seg\u00fan proceda el Maestro, as\u00ed tambi\u00e9n los disc\u00edpulos. 31. el Hijo del hombre debe pade\u00adcer mucho: En lugar de Mes\u00edas\/Cristo, Jes\u00fas usa el t\u00edtulo de Hijo del hombre (cf. 2,10.28) pa\u00adra referirse a s\u00ed mismo. El verbo que significa \u00abdeber\u00bb (dei) tiene el sentido de asumir una obligaci\u00f3n seg\u00fan el plan de Dios. Es dif\u00edcil de\u00adterminar hasta qu\u00e9 punto las palabras de estas tres predicciones de la pasi\u00f3n (8,31; 9,31;10,33-34) hab\u00edan sido influidas por los aconte\u00adcimientos que tuvieron lugar posteriormente iyaticinia ex eventu). Con toda seguridad, hay una influencia terminol\u00f3gica (especialmente en 10,33-34), pero esto no significa que Jes\u00fas no tuviese una idea del destino que le aguar\u00addaba en Jerusal\u00e9n. por los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los escribas: No hay referencia alguna a los fariseos; en el relato marcano de la pasi\u00f3n, los fariseos no tienen una funci\u00f3n expl\u00edcita en la condena y muerte de Jes\u00fas, re\u00adsucitar a los tres d\u00edas: Sobre el d\u00eda tercero co\u00admo punto decisivo de inflexi\u00f3n, cf. Os 6,2; Jon 1,17; 2,10. Este trasfondo veterotestamentario hace plausible que Jes\u00fas hablara de su exalta\u00ad ci\u00f3n futura, aunque es probable que no lo hi\u00adciese tan expl\u00edcitamente tal como lo hace en la forma presente del texto. 32. hablaba con toda claridad: Con anterioridad, Jes\u00fas puso fin a las especulaciones sobre su identidad con la exi\u00adgencia de silencio. 33. reprendi\u00f3 a Pedro y le dijo: \u00ab\u00a1Ponte detr\u00e1s de m\u00ed, Satan\u00e1s!\u00bb: La impe\u00adtuosa acci\u00f3n de Pedro est\u00e1 en sinton\u00eda con la representaci\u00f3n de su car\u00e1cter en la tradici\u00f3n evang\u00e9lica; es tambi\u00e9n dif\u00edcil imaginar a los primeros cristianos invent\u00e1ndose una historia en la que Pedro fuese denominado \u00abSatan\u00e1s\u00bb. Pedro expresa la err\u00f3nea comprensi\u00f3n del me\u00adsianismo de Jes\u00fas que Marcos deseaba corre\u00adgir. Cualquiera que negase la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas se colocaba del lado de Satan\u00e1s (cf. Mt 4,10). Llamando a Pedro \u00abSa\u00adtan\u00e1s\u00bb, Jes\u00fas considera como tentaci\u00f3n la fal\u00adsa visi\u00f3n sobre su mesianismo (cf. Job 1-2; Zac 3,1-2). 34. la muchedumbre con sus disc\u00edpulos: El marco redaccional marcano de los dichos sobre el discipulado los presenta como una en\u00adse\u00f1anza p\u00fablica que alude al sufrimiento de Jes\u00fas, que hab\u00eda quedado expl\u00edcito en el c\u00edrcu\u00adlo \u00edntimo de los disc\u00edpulos en 8,31-33. cargar con su cruz: La crucifixi\u00f3n era bien conocida entre los jud\u00edos como un castigo que los ro\u00admanos aplicaban en casos excepcionales. El condenado portaba la parte superior de la cruz (el travesa\u00f1o; cf. Mc 15,21). La imagen (cf. Mt 10,38; 16,24; Lc 9,23; 14,27) expresa el sometimiento a la autoridad divina por analo\u00adg\u00eda con el sometimiento del criminal condena\u00addo a la autoridad romana. No puede determi\u00adnarse con certeza si el Jes\u00fas terreno utiliz\u00f3 esta imagen para referirse a su propio destino, aunque la Iglesia primitiva, con toda seguri\u00addad, la interpret\u00f3 con la mente puesta en la muerte de Jes\u00fas. 35. el que pierda su vida por m\u00ed y por el evangelio, la salvar\u00e1: Lo que es ca\u00adracter\u00edstico de Marcos es la frase \u00abpor el evan\u00adgelio\u00bb (cf. Mt 16,25; Lc 9,24); el t\u00e9rmino \u00abevangelio\u00bb no se refiere a un libro ni tampo\u00adco a un g\u00e9nero literario, sino a la buena noti\u00adcia sobre Jes\u00fas o a Jes\u00fas mismo como conte\u00adnido de la buena noticia. 37. \u00bfqu\u00e9 puede dar el hombre a cambio de su vida?: El t\u00e9rmino \u00abvi\u00adda\u00bb (griego psych\u00e9, hebreo nepes) se utiliza en el sentido del \u00abverdadero yo\u00bb. Al seguir a Je\u00ads\u00fas, los disc\u00edpulos pueden encontrar su verda\u00addero yo, y no hay nada m\u00e1s importante que es\u00adto. 38. el Hijo del hombre se avergonzar\u00e1 de \u00e9l: Algunos biblistas encuentran una distinci\u00f3n entre Jes\u00fas (\u00abyo y mis palabras\u00bb) y el futuro Hijo del hombre (cf. Dn 7,13-14). Pero es du\u00addoso que los primeros cristianos percibiesen tal distinci\u00f3n. El Jes\u00fas terreno pod\u00eda haber previsto su funci\u00f3n en el juicio final como abogado o fiscal ante Dios en relaci\u00f3n con la respuesta a su ense\u00f1anza.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Vemos otra vez \u00e1 nuestro Se\u00f1or dando de comer \u00e1 una gran multitud con unos pocos panes y peces. Conoc\u00eda el coraz\u00f3n del hombre, y ve\u00eda la nube de  disputadores y esc\u00e9pticos que iba a levantarse, y que pondr\u00edan en duda la realidad de las obras portentosas que hacia. Repite el milagro asombroso que aqu\u00ed  se refiere para cerrar la boca \u00e1 todos los que no se empe\u00f1an en cerrar los ojos \u00e1 la evidencia. Muestra la grandeza de su poder por segunda vez ante cuatro  mil testigos.<br \/>\nObservemos en este pasaje cuan grande es la bondad y compasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Ve\u00eda en torno suyo \u00e1 una \u00abmultitud muy grande,\u00bb que no  tenia nada que comer; sabia que una gran mayor\u00eda lo segu\u00edan tan solo por mera curiosidad, y no ten\u00edan el m\u00e1s ligero t\u00edtulo para ser considerados como  disc\u00edpulos suyos. Sin embargo, cuando los vio hambrientos y destituidos, se compadeci\u00f3 de ellos: \u00abTengo compasi\u00f3n de la multitud, porque hace tres d\u00edas  que est\u00e1n conmigo, y no tienen nada que comer..<br \/>\nEn estas palabras se descubre lo sensible del coraz\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Se compadece aun de aquellos que no son miembros de su pueblo, de los  infieles, de los que no tienen gracia, de los adoradores del mundo; por ellos se enternece, aunque ellos no lo conocen; muere por ellos, aunque ellos se cuidan  muy poco de lo que El hizo en la cruz. Los recibir\u00eda graciosamente, y les conceder\u00eda un perd\u00f3n absoluto y gratuito, si tan solo se arrepintieran y creyeran en  El. Guard\u00e9monos de medir el amor de Cristo con medidas humanas. Indudable es que tiene un amor especial \u00e1 los creyentes que forman su pueblo, pero se  compadece amorosamente aun de los malos y de los mal agradecidos. Su amor\u00bb excede todo conocimiento.\u00bb Efes.3:19.<br \/>\nEmpe\u00f1\u00e9monos en hacer \u00e1 Jes\u00fas nuestro modelo tanto en este particular, como en todo. Seamos bondadosos, compasivos, pia-dosos y corteses con todos los  hombres; estemos siempre dispues-tos \u00e1 hacer bien \u00e1 todos, y no solo \u00e1 los amigos ni \u00e1 los que pertenecen \u00e1 la familia de los creyentes. Practiquemos la orden  de nuestro Se\u00f1or, \u00abAmad \u00e1 vuestros enemigos, bendecid \u00e1 los que os maldicen, haced bien \u00e1 los que os aborrecen.\u00bb Mat 5:44. Esto es tener el esp\u00edritu de  Cristo; esta es la mejor manera de amontonar carbones encendidos sobre la cabeza de nuestros enemigos, y convertirlos en amigos. Rom 12:20.<br \/>\nObservemos, en segundo lugar, seg\u00fan este pasaje, que para Cristo nada es imposible. Los disc\u00edpulos dijeron \u00ab\u00bfde donde puede un hombre hartar \u00e1 estos  hombres de pan, aqu\u00ed en el desierto?\u00bb Bien pod\u00edan decirlo. Sin la mano de Aquel que hizo al principio el mundo de la nada, no hubiera podido realizarse. Pero  en las manos omnipotentes de Jes\u00fas siete panes y unos pocos peces resultaron suficientes para satisfacer \u00e1 cuatro mil hombres. Nada es muy dif\u00edcil para el  Se\u00f1or.<br \/>\nNo nos permitamos nunca dudar del poder de Cristo para subvenir \u00e1 las necesidades espirituales de todo su pueblo. Tiene \u00abpan bastante y aun de sobra\u00bb para  toda alma que en El conf\u00eda. Por d\u00e9biles, enfermos, corrompidos, y vac\u00edos que se encuentren los creyentes, que no desesperen jam\u00e1s, pues Cristo vive. Hay en  El tesoro inagotable de misericordia y gracia, reservado para el uso de todos los miembros creyentes, y listo para ser concedido \u00e1 todo aquel que en sus  oraciones lo pidiera. \u00abPlugo al Padre que en El residiera toda la plenitud.\u00bb Col 1:19.<br \/>\nNo dudemos nunca del cuidado providencial que Cristo se toma para remediar las necesidades temporales de todo su pueblo. Est\u00e1 informado de sus  circunstancias; conoce todas sus necesidades, y no permitir\u00e1 que les falte nada que realmente sea para su bien. Su coraz\u00f3n no ha cambiado despu\u00e9s que subi\u00f3  al cielo, y se sent\u00f3 \u00e1 la diestra de Dios. Vive aun el que tuvo compasi\u00f3n de las turbas hambrientas en el desierto, y socorri\u00f3 su necesidad. \u00bfCon cuanta m\u00e1s  raz\u00f3n no debemos suponer que remediar\u00e1 las necesidades de los que conf\u00edan en El? De seguro que las remediar\u00e1; podr\u00e1 poner su fe \u00e1 prueba algunas veces;  algunas veces tendr\u00e1n quiz\u00e1s que esperar largo tiempo y se encontrar\u00e1n agobiados; pero el creyente no quedar\u00e1 destituido. \u00abPan recibir\u00e1; su agua estar\u00e1  segura.\u00bb Isa 33:16.<br \/>\nObservemos, por \u00faltimo, que gran pesar la incredulidad causa \u00e1 nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Se nos dice que cuando \u00ablos fariseos empezaron \u00e1 altercar con El,  pidi\u00e9ndole un signo del cielo, tent\u00e1ndolo, suspir\u00f3 profundamente en su esp\u00edritu.\u00bb \u00a1Cuanto significaba ese suspiro! Se escapaba de un coraz\u00f3n que se lamentaba de la ruina que esos malvados estaban acarreando \u00e1 sus propias almas. Aunque enemigos suyos, Jes\u00fas no pod\u00eda contemplar sin dolor como se endurec\u00edan en la  incredulidad.<br \/>\nEl sentimiento que nuestro Se\u00f1or Jesucristo manifiesta en esta ocasi\u00f3n ser\u00e1 siempre el de todos los cristianos verdaderos. Dolerse de los pecados de nuestros  pr\u00f3jimos es una prueba evidente de la gracia. El que est\u00e1 verdaderamente convertido mirar\u00e1 al inconverso con piedad \u00e9 inter\u00e9s. As\u00ed pensaba David: \u00bb  Contempl\u00e9 \u00e1 los transgresores y me aflig\u00ed.\u00bb Psa 119:138. As\u00ed sent\u00edan los buenos en los d\u00edas de Ezequiel: \u00abSuspiran y claman por las abominaciones que se  cometen en la tierra.\u00bb Ezeq. 9:4. Ese era el esp\u00edritu que dominaba \u00e1 Lot: \u00abSu alma recta se angustiaba con las maldades de los que lo rodeaban.\u00bb  2Pe 2:8.<br \/>\nLo mismo suced\u00eda con Pablo: \u00bb Que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi coraz\u00f3n.\u00bb Rom 9:2. En todos estos casos descubrimos algo del esp\u00edritu de  Cristo. Como siente la Cabeza excelsa de la iglesia, as\u00ed sienten los miembros. Todos se afligen cuando ven el pecado.<br \/>\nNo concluyamos con este pasaje sin examinarnos escrupulosa-mente. \u00bfSabemos lo que es imitar \u00e1 Cristo, y tener sus mismos sentimientos? \u00bfNos sentimos  lastimados, afligidos y angustiados cuando vemos \u00e1 los hombres persistir en sus pecados y en su incredulidad? \u00bfNos lamentamos \u00e9 interesamos por la  condici\u00f3n de los inconversos? Estas son cuestiones importantes, \u00edntimas, y que demandan seria consideraci\u00f3n. Hay pocos signos m\u00e1s seguros de un coraz\u00f3n  inconverso, que la indiferencia y el descuido respecto \u00e1 las almas de los dem\u00e1s.<br \/>\nNo olvidemos finalmente que la incredulidad y el pecado son ahora causa tan grande de dolor para nuestro Se\u00f1or como lo  fueron hace mil ochocientos a\u00f1os. Luchemos y oremos para que nin-g\u00fan acto \u00f3 hecho nuestro vaya \u00e1 aumentar ese dolor.<br \/>\nMuchos cometen continuamente el pecado de afligir \u00e1 Cristo sin pensarlo y sin reflexionarlo. No ha cambiado Aquel que  suspiro al ver la incredulidad de los fariseos. \u00bfPodemos dudar que se aflige cuando ve \u00e1 alguno que persiste ahora en su  incredulidad? \u00a1Permita Dios que nos veamos libres de semejante pecado! <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>B346 La palabra \u03c4\u03af despu\u00e9s de \u1f10\u03c7\u03cc\u03bd\u03c4\u03c9\u03bd introduce una pregunta indirecta: que no ten\u00eda algo. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Con siete panes y cuatro peces da de comer a cuatro mil hombres. Encarga a sus disc\u00edpulos, que se guarden de la doctrina de los fariseos. Da vista a un ciego. Examina la fe de sus disc\u00edpulos. Confesi\u00f3n de San Pedro. Les revela su muerte y su resurrecci\u00f3n. Exhorta a su imitaci\u00f3n, a los que quieran seguirle.<\/p>\n<p>3 a. Se conoce el ardor con que segu\u00edan a Cristo los pueblos, que se olvidaban de todo lo necesario.<\/p>\n<p>8 b. MS. De las remasaias.<\/p>\n<p>10 c. En San Mateo (15,39) se lee Maged\u00e1n, o Magdal\u00e1, que parece era el nombre de la ciudad, y Dalmanuta el de la regi\u00f3n, o territorio.<\/p>\n<p>12 d. Lo que hac\u00eda gemir al Se\u00f1or, era la deplorable obstinaci\u00f3n de los fariseos, siempre duros y siempre ciegos en medio de la misma luz que brillaba a vista de los grandes prodigios que obraba continuamente en su presencia. Sin embargo piden nueva se\u00f1al, no para creer, sino para obstinarse m\u00e1s y m\u00e1s. Santo Tom\u00e1s, Exposit. in cap. XII Matth.<\/p>\n<p>e. Es una expresi\u00f3n, que sol\u00edan usar los Hebreos, cuando juraban. Si equivale a non. Quibus juravi in ira mea: Si introibunt in requiem meam (Sal 94,11), esto es, non introibunt.<\/p>\n<p>f. Esto es, el prodigio, que ellos piden o desean.<\/p>\n<p>13 g. MS. E fu\u00e9 su via en la naueziella.<\/p>\n<p>14 h. Los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>15 i. Herodes era como el caudillo y protector de los saduceos (v\u00e9ase Mt 22,16). Y en su corte crec\u00eda su doctrina hinchada y corrompida a manera de levadura.<\/p>\n<p>16 j. Parece que se sobreentiende; porque no tenemos pan, lo dice, o dice esto. Otros creen que el quia es para m\u00e1s cierta expresi\u00f3n; y entraba el mayor apuro de los disc\u00edpulos, si adem\u00e1s de no tener pan, no pod\u00edan tomarlo, ni de los fariseos, ni de los herodianos.<\/p>\n<p>17 k. El Griego: peporom\u00e9nen, puede tambi\u00e9n significar, ten\u00e9is el coraz\u00f3n duro \u00e9 insensible.<\/p>\n<p>18 l. Estas palabras est\u00e1n enlazadas con el vers\u00edculo siguiente.<\/p>\n<p>22 m. Esto es; que pusiese las manos sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>24 n. Este hombre empez\u00f3 a ver confusamente: ve\u00eda la figura de los cuerpos humanos como sombras, sin poder distinguir las diversas delineaciones de los miembros, como cuando se ven a lo lejos o de noche los objetos, que no se distingue si son \u00e1rboles u hombres. Este ciego conoci\u00f3 por el movimiento, que eran hombres los que empezaba a ver. El participio ambulantes se ha de referir a los hombres y no a los \u00e1rboles, como se ve claramente en el texto griego.<\/p>\n<p>25 o. El Griego: k\u00e1i ep\u00f3iesen aut\u00f3n anabl\u00e9psai, e hizo que viese.<\/p>\n<p>26 p. La incredulidad de los de Betsaida los hac\u00eda indignos de ser testigos de la nueva maravilla que obr\u00f3 el Se\u00f1or. Por esta incredulidad, ingratitud e insensibilidad los confunde el Se\u00f1or con los de Coroza\u00edn, cuando dice (Mt 11,21): \u00a1Ay de ti, Coroza\u00edn! \u00a1Ay de ti, Betsaida! etc. La econom\u00eda que us\u00f3 el Se\u00f1or en curar a este ciego, siendo as\u00ed que pudo hacerlo en un momento, es un s\u00edmbolo de lo que sucede de ordinario en las curaciones espirituales de las almas. El Se\u00f1or frecuentemente no lo da todo de una vez, aun cuando se lo pidamos, ya por la imperfecci\u00f3n de nuestra fe, y ya tambi\u00e9n para avivar m\u00e1s y m\u00e1s nuestros deseos y esperanzas, con que nos dispongamos a una curaci\u00f3n perfecta.<\/p>\n<p>28 q. En el texto griego no se lee la part\u00edcula quasi.<\/p>\n<p>r. Porque los jud\u00edos no pod\u00edan todav\u00eda comprender esta verdad, hasta que habiendo triunfado de la muerte, diese muestras indubitables de que \u00e9l era el Cristo y el Mes\u00edas prometido.<\/p>\n<p>31 s. Alude como otras veces al Sal 113,21-22.<\/p>\n<p>32 t. Esto. MS. E fab\u00f3les paladino.<\/p>\n<p>33 u. MS. Tirat aquull\u00e1. Satan\u00e1s, contrario a mis designios, estorbador. Porque no sabes, ni entiendes, ni gustas de las cosas de Dios.<\/p>\n<p>36 v. No hay cosa m\u00e1s preciosa que el alma. Y as\u00ed no tiene cambio, pues vale m\u00e1s que todo.<\/p>\n<p>38 w. Confusus fuerit en lugar del erubuerit de San Mateo. Es modo de hablar de los Ggiegos, los cuales retienen los acusativos en los verbos pasivos. El que en medio de los malos y pecadores se avergonzare de imitar mi humildad, de seguir de ejemplo, y de practicar las m\u00e1ximas y preceptos de mi Evangelio, por temor de desagradar al mundo y a sus secuaces; a este no le reconocer\u00e9 yo por mi disc\u00edpulo en presencia de los santos \u00e1ngeles, cuando vendr\u00e9 al fin del mundo en la gloria de mi Padre a juzgar toda la tierra.<\/p>\n<p>39 x. Unos int\u00e9rpretes entienden estas palabras de la Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or, en la que se mostr\u00f3 glorioso a tres de sus Ap\u00f3stoles: otros, de la gloria en que todos los Ap\u00f3stoles le hab\u00edan de ver despu\u00e9s que resucitase, en su gloriosa y admirable Ascensi\u00f3n. En el texto griego se une este vers\u00edculo al cap\u00edtulo siguiente.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [4] De Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Sin Moshiaj, las multitudes de Israel permanecen hambrientas por la verdad.\n<\/p>\n<p><strong> [6] La divisi\u00f3n no es la respuesta a nuestra hambre por la verdad. verdad. Nuestras propias casas no son lo que El vino a edificar.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Efraimitas.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Antes de que la restauraci\u00f3n de las dos casas sea revelada, un hombre est\u00e1 ciego a su propia herencia, y a la de otros hombres. Todos los hombres se ven borrosos y todos se ven iguales, como gentiles, entre gentiles. Pero cuando Yahshua nos toque una segunda vez, o regrese a esta tierra a restaurar comprensi\u00f3n perfecta y visi\u00f3n completando el proceso de restauraci\u00f3n, entonces en lugar de ver a hombres de Israel tan s\u00f3lo como \u00e1rboles uniformes, el toque de el Adon abrir\u00e1 nuestros ojos a la restauraci\u00f3n, siendo nuestra visi\u00f3n completamente restaurada. <span class='bible'>Eze 34:31<\/span> se refiere a los Israelitas como a los hombres del prado de YHWH, as\u00ed que cuando la verdad de la restauraci\u00f3n afecta a un individuo, los \u00e1rboles son enfocados y los \u00e1rboles de Israel son claramente vistos como quienes son en realidad.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Porque la restauraci\u00f3n de Israel es a trav\u00e9s de una revelaci\u00f3n personal.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Israelitas de acuerdo a la definici\u00f3n b\u00edblica de hombres.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquellos d\u00edas, ya que otra vez hab\u00eda una gran multitud y no ten\u00edan qu\u00e9 comer, Jes\u00fas llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y les dijo: 8:1 En aquellos d\u00edas, como hab\u00eda una gran multitud, y no ten\u00edan qu\u00e9 comer, Jes\u00fas llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos, y les dijo \u2014 Seg\u00fan la informaci\u00f3n que nos proporciona Mateo (15:29-31), &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Marcos 8:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25130","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25130","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25130"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25130\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}