{"id":2516,"date":"2022-06-19T09:07:05","date_gmt":"2022-06-19T14:07:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-exodo-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T09:07:05","modified_gmt":"2022-06-19T14:07:05","slug":"comentario-de-exodo-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-exodo-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de \u00c9xodo 14:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Y habl\u00f3 Jehov\u00e1.<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 12:1<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 13:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Dios instruye a los israelitas en su viaje,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 14:1-4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Fara\u00f3n va tras ellos,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 14:5-9<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los israelitas murmuran,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 14:10-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Mois\u00e9s les alienta,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 14:13-14<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Dios instruye a Mois\u00e9s,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 14:15-18<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La nube se coloca detr\u00e1s del campamento,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 14:19-20<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Los israelitas cruzan el Mar Rojo, el cual ahoga a los egipcios,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 14:21-31<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt;color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 15:1-21<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El cruce del Mar Rojo (o Mar de los Juncos) y el cl\u00edmax del \u00e9xodo desde Egipto est\u00e1 escrito en prosa en el cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 14:1-31<\/span><\/span>\u00a0y en poes\u00eda en el cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 15:1-27<\/span><\/span>, el cual es un salmo de alabanza hacia Dios.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>14. Derrota de los Egipcios.<br \/>\n 1Yahv\u00e9 dijo a Mois\u00e9s: 2\u201cHabla a los hijos de Israel, que cambien de rumbo y vayan a acampar en Pihajirot, entre Migdal y el mar, frente a Baalsef\u00f3n; all\u00ed acampar\u00e9is cerca del mar. 3El fara\u00f3n se dir\u00e1 respecto de los hijos de Israel: \u201cAndan errantes por la tierra, el desierto les cierra el paso.\u201d 4Yo endurecer\u00e9 el coraz\u00f3n del fara\u00f3n, y \u00e9l os perseguir\u00e1; pero yo har\u00e9 brillar mi gloria en el fara\u00f3n y en todo su ej\u00e9rcito, y sabr\u00e1n los egipcios que yo soy Yahv\u00e9.\u201d Hicieron as\u00ed los hijos de Israel. 5Anunciaron al rey de Egipto que hab\u00eda huido el pueblo, y el coraz\u00f3n del fara\u00f3n y el de sus servidores se trocaron en orden al pueblo y dijeron: \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que hemos hecho, dejando salir a Israel y priv\u00e1ndonos de sus servicios?\u201d 6El fara\u00f3n hizo preparar su carro y llev\u00f3 consigo a su pueblo. 7Tom\u00f3 seiscientos carros escogidos y todos los carros de Egipto y jefes para el mando de todos. 8Yahv\u00e9 endureci\u00f3 el coraz\u00f3n del fara\u00f3n, rey de Egipto, y el fara\u00f3n persigui\u00f3 a los hijos de Israel; pero \u00e9stos hab\u00edan salido con muy alta mano. 9Los egipcios llegaron en su persecuci\u00f3n al lugar donde acampaban cerca del mar. Todos los caballos de los carros del fara\u00f3n, sus caballeros y su ej\u00e9rcito los alcanzaron en Pihajirot, frente a Baalsef\u00f3n. 10El fara\u00f3n se acercaba; los hijos de Israel, alzando los ojos, vieron a los egipcios marchar contra ellos, y, llenos de terror, clamaron a Yahv\u00e9, 11y dijeron a Mois\u00e9s: \u201c\u00bfEs que no hab\u00eda sepulcros en Egipto, que nos has tra\u00eddo al desierto a morir? \u00bfQu\u00e9 es lo que has hecho con sacarnos de Egipto? 12\u00bfNo te dec\u00edamos nosotros en Egipto: Deja que sirvamos a los egipcios, que mejor es para nosotros servir en Egipto que morir en el desierto?\u201d 13Mois\u00e9s respondi\u00f3 al pueblo: \u201cNo tem\u00e1is, estad tranquilos, y ver\u00e9is la victoria que en este d\u00eda os dar\u00e1 Yahv\u00e9, pues los egipcios que hoy veis no volver\u00e9is a verlos jam\u00e1s. 14Yahv\u00e9 combatir\u00e1 con nosotros; vosotros estaos tranquilos.\u201d 15Yahv\u00e9 dijo a Mois\u00e9s: \u201c\u00bfA qu\u00e9 esos gritos? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha. 16T\u00fa alza tu cayado y tiende el brazo sobre el mar y div\u00eddelo, para que los hijos de Israel pasen por el medio en seco. 17Yo endurecer\u00e9 el coraz\u00f3n de los egipcios, para que entren tambi\u00e9n detr\u00e1s de ellos, y har\u00e9 brillar mi gloria sobre el fara\u00f3n y sobre todo su ej\u00e9rcito, sus carros y sus caballeros, 18y los egipcios sabr\u00e1n que yo soy Yahv\u00e9, cuando el fara\u00f3n, sus carros y sus caballeros hagan resplandecer mi gloria.\u201d 19El \u00e1ngel de Dios que marchaba delante de las huestes de Israel, se puso detr\u00e1s de ellas; la columna de nube que iba delante de ellos se puso detr\u00e1s, 20entre el campo de los egipcios y el de Israel, y se hizo tenebrosa y sombr\u00eda toda la noche, y las dos huestes no se acercaron una a otra durante toda la noche. 21Mois\u00e9s tendi\u00f3 su mano sobre el mar e hizo soplar Yahv\u00e9 sobre el mar toda la noche un fort\u00edsimo viento solano, que le sec\u00f3, y se dividieron las aguas. 22Los hijos de Israel entraron en medio del mar, a pie enjuto, formando para ello las aguas una muralla a derecha e izquierda. 23Los egipcios se pusieron a perseguirlos, y todos los caballos del fara\u00f3n, sus carros y sus caballeros entraron en el mar en seguimiento suyo. 24A la vigilia matutina mir\u00f3 Yahv\u00e9 desde la nube de fuego y humo a la hueste egipcia y la perturb\u00f3. 25Hizo que las ruedas de los carros se enredasen unas en otras, de modo que s\u00f3lo muy penosamente avanzaban. Los egipcios dijeron entonces: \u201cHuyamos ante Israel, que Yahv\u00e9 combate por \u00e9l contra los egipcios.\u201d 26Pero Yahv\u00e9 dijo a Mois\u00e9s: \u201cTiende tu mano sobre el mar, y las aguas se reunir\u00e1n sobre los egipcios, sus carros y sus caballeros.\u201d 27Mois\u00e9s tendi\u00f3 su mano sobre el mar, y, al despuntar el d\u00eda, el mar recobr\u00f3 su estado ordinario, y los egipcios en fuga dieron en \u00e9l, y arroj\u00f3 Yahv\u00e9 a los egipcios en medio del mar. 28Las aguas, al reunirse, cubrieron carros, caballeros y todo el ej\u00e9rcito del fara\u00f3n, que hab\u00edan entrado en el mar en seguimiento de Israel, y no escap\u00f3 uno solo. 29Pero los hijos de Israel pasaron a pie enjuto por en medio del mar, formando para ellos las aguas una muralla a derecha e izquierda. 30Aquel d\u00eda libr\u00f3 Yahv\u00e9 a Israel de los egipcios, cuyos cad\u00e1veres vio Israel en las playas del mar. 31Israel vio la mano potente que mostr\u00f3 Yahv\u00e9 para con Egipto, y el pueblo temi\u00f3 a Yahv\u00e9, y crey\u00f3 en Yahv\u00e9 y en Mois\u00e9s, su siervo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Gen 50:24s, Jos\u00e9, al morir, mand\u00f3 a sus hermanos que, cuando el Se\u00f1or los sacase de Egipto para darles la tierra que tantas veces les hab\u00eda prometido, llevasen consigo sus huesos y les diesen sepultura en la tierra de Yahv\u00e9. El autor de la Ep\u00edstola a los Hebreos1 ve aqu\u00ed una prueba de la fe del patriarca en las divinas promesas. La historia del \u00e9xodo nos cuenta c\u00f3mo Mois\u00e9s cumpli\u00f3 la disposici\u00f3n de Jos\u00e9.<br \/>\n\tEl camino ordinario para ir de Cana\u00e1n a Egipto y viceversa era el de la costa, que iba a terminar al pa\u00eds de 196 filisteos. Sin embargo, el caudillo hebreo dirigi\u00f3 a su pueblo hacia el sur para internarlo en el desierto del Sina\u00ed, adonde Yahv\u00e9 le hab\u00eda dado cita2 Como dejamos apuntado, no es f\u00e1cil trazar el itinerario de los israelitas en su salida de Egipto. Paro el texto est\u00e1 claro al afirmar que Israel vino a encontrarse frente al mar, precisamente cuando el fara\u00f3n, arrepentido de su resoluci\u00f3n, con sus carros y sus infantes, ven\u00eda sobre \u00e9l. La Sabidur\u00eda ve aqu\u00ed una obcecaci\u00f3n que los llevaba a una ruina mayor que las sufridas hasta ahora3. La conducta de Israel en aquel momento corresponde bien a la de un pueblo que no tiene fe en sus jefes, no obstante los prodigios que hab\u00eda visto. Comienza aqu\u00ed a manifestarse el pueblo de dura cerviz de que tantas veces habla el Pentateuco, y que, a pesar de las penalidades sufridas en Egipto, suspira por las carnes que all\u00ed com\u00eda en abundancia, por los puerros y cebollas4. Las etapas de Sucot y de Etam, como las de Pihajirot y Migdal, no se han podido identificar con certeza. La expresi\u00f3n camino de los filisteos (v.17) es una anticipaci\u00f3n literaria del redactor, ya que los filisteos no se establecieron en la costa palestina hasta el siglo XII a.C., despu\u00e9s que fueron rechazados del Delta por Rams\u00e9s III. Formaban parte de los \u201cpueblos del mar,\u201d y no aparecen en las cartas de Tell-Amarna ni en los textos de la \u00e9poca de Rams\u00e9s II (s.XIII)5.<br \/>\n\tEl plan de Dios al introducir a los hebreos por la ruta del desierto obedec\u00eda a la necesidad de aislarlos para formar en ellos una nueva conciencia religiosa y nacional y, al mismo tiempo, obligarles a seguir adelante, ya que no ten\u00edan posibilidad de retorno. El hagi\u00f3grafo da la raz\u00f3n pr\u00e1ctica de ello: no sea que se arrepienta el pueblo si se ve atacado y se vuelva a Egipto (v.17). En efecto, un ataque frontal por el sur con los cananeos hubiera desbaratado a los israelitas, no hechos a la lucha. S\u00f3lo m\u00e1s tarde, cuando Josu\u00e9 tenga a su disposici\u00f3n un contingente de hombres nacidos en la estepa, podr\u00e1 atacar a los cananeos con probabilidades de \u00e9xito. La misma necesidad sentida en el desierto los har\u00eda aguerridos para la lucha.<br \/>\n\tLa traducci\u00f3n mare Rubrum de la Vg depende de la versi\u00f3n de los LXX: \u03c4\u03b7\u03bd \u03ad\u03c1\u03c5\u03b8\u03c1\u03ac\u03bd \u03b8\u03ac\u03bb\u03b1\u03c3\u03c3\u03b1\u03bd. El TM dice lit. \u201cmar de las algas o de los juncos\u201d (Yam S\u00faf). Parece que, en la \u00e9poca de Rams\u00e9s II, los lagos Amargos comunicaban con canales naturales de poca profundidad con el actual golfo de Suez, y estaban sometidos a las mareas del mar Rojo propiamente tal6. As\u00ed, la denominaci\u00f3n mar de las algas corresponde perfectamente a esta zona pantanosa y se-milacustre, donde abundan las algas y los juncos7.<br \/>\n\tLos v.17-19, en los que aparece el nombre de Elohim en vez del de Yahv\u00e9 que encontramos en los otros versos, parecen ser de otra fuente complementaria. Por otra parte, el estilo formulario de introducci\u00f3n parece probar esta hip\u00f3tesis8.<br \/>\n\tComo antes hemos indicado, los autores no est\u00e1n un\u00e1nimes al localizar la primera estaci\u00f3n de Etam9; pero en todo caso est\u00e1 claro que se halla en la zona fronteriza con la estepa sina\u00edtica: al extremo del desierto (v.22). Tambi\u00e9n resulta incierta la localizaci\u00f3n de Pi-Hajirot10. Migdol en hebreo significa torre o fortificaci\u00f3n.<br \/>\n\tLos profetas hablan de un migdol en la frontera de Egipto11 En la \u00e9poca romana aparece una fortaleza al sur de los lagos Amargos, a 24 kil\u00f3metros de Suez, llamada Magdalum, que es la transcripci\u00f3n actual de la Vg en nuestro texto. Esta fortaleza hab\u00eda sido ya utilizada en tiempos de Setis I (1321-1292) y de Rams\u00e9s II (1292-1225). Era un basti\u00f3n muy estrat\u00e9gicamente situado en pleno desierto para proteger la ruta de los egipcios hacia el Sina\u00ed12. Baalsef\u00f3n es tambi\u00e9n un nombre semita que significa baal del norte. Aparece este nombre aplicado a una fortaleza de esta regi\u00f3n en un papiro dem\u00f3tico de la \u00e9poca ptolomaica.<br \/>\n\tPara el autor sagrado es cosa evidente que Yahv\u00e9, despu\u00e9s de sacar al pueblo de Egipto, lo conduce hasta introducirlo en la tierra de sus promesas. Tal era su intenci\u00f3n. Mois\u00e9s, investido de poderes taumat\u00fargicos, era su representante y el signo m\u00e1s expresivo de esta especial providencia de Dios, es decir, de que Yahv\u00e9 estaba con \u00e9l. Pero el texto sagrado nos habla unas veces de la \u201cnube de fuego y de humo\u201d desde la que Yahv\u00e9 contempla el campo de los egipcios (v.24), y otras veces del \u201c\u00e1ngel de Dios\u201d que marcha delante de las huestes de Israel (v.19), y otras, finalmente, nos hablar\u00e1 de la gloria de Yahv\u00e9, que, tomando posesi\u00f3n del tabern\u00e1culo levantado por Mois\u00e9s, se\u00f1ala las marchas de Israel en el desierto (40:34). Son \u00e9stas expresiones diversas de una misma realidad, la Providencia divina, que vela sobre Israel y lo conduce a trav\u00e9s del desierto a la tierra prometida.<br \/>\n\tLa interposici\u00f3n del \u201c\u00e1ngel de Yahv\u00e9\u201d y de la \u201cnube\u201d entre el campo del fara\u00f3n y el de Israel impidi\u00f3 que los egipcios se arrojasen sobre los hebreos. Entonces vino el prodigio que el texto sagrado nos cuenta de dos maneras diversas: \u201cMois\u00e9s tendi\u00f3 su mano sobre el mar e hizo soplar Yahv\u00e9 sobre el mar toda la noche un fort\u00edsimo viento solano que lo sec\u00f3\u201d (v.21). Esto debi\u00f3 de tener lugar en una lengua de mar, en un momento en que las aguas se retiraban por efecto de una marea baja acentuada por un \u201cviento solano,\u201d provocado oportunamente por Dios, de modo que los israelitas pudieran pasar a pie enjuto. Los egipcios se dieron a perseguirlos, y Dios hizo que \u201clas ruedas de sus carros se enredasen unas con otras,\u201d de modo que muy penosamente avanzaban. Los egipcios entonces se lanzaron a la desbandada, pues reconocieron que una fuerza divina estaba con los israelitas.<br \/>\n\tEn el relato hay otra versi\u00f3n m\u00e1s dram\u00e1tica, en la que los hechos se agrandan e idealizan. Guando Israel se ve acosado de los egipcios por la retaguardia y con el mar ante s\u00ed, comienza a quejarse. Pero Dios interviene: \u00bfA qu\u00e9 esos gritos? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha, y t\u00fa alza tu cayado y tiende el brazo sobre el mar y div\u00eddelo, para que los hijos de Israel pasen por el medio (v.16). Las aguas formaron una muralla a la derecha y a la izquierda, y los hebreos entraron por el camino seco, y en pos de ellos los egipcios (v.17). Yahv\u00e9 manda despu\u00e9s que Mois\u00e9s extienda su mano, y las aguas se juntaron otra vez, cubriendo carros, caballeros y a todo el ej\u00e9rcito del fara\u00f3n, mientras que los israelitas pasaron a pie enjuto en medio del mar, formando las aguas una muralla a derecha y a izquierda (y.26-29). Encontramos, pues, en este segundo relato muchos detalles que pertenecen, sin duda, a la elaboraci\u00f3n de la literatura \u00e9pica de Israel. Los prodigios se agrandan y multiplican para hacer resaltar m\u00e1s la providencia especial de Yahv\u00e9 para con su pueblo. El libro de la Sabidur\u00eda, no contento con esta descripci\u00f3n l\u00edrica del \u00e9xodo, nos pinta como un verde prado el camino abierto en medio del mar13.<br \/>\n\tLos autores que buscan localizar el prodigio y precisar el hecho hist\u00f3rico, m\u00e1s bien se atienen a la narraci\u00f3n primera, mientras que los poetas e imaginativos prefieren la segunda, en que aparece con m\u00e1s relieve el poder taumat\u00fargico de Mois\u00e9s. Los exegetas deben ver en una y otra narraci\u00f3n dos g\u00e9neros literarios diferentes, dos maneras de expresar la obra divina de la consumada libertad de Israel. En todo caso hay que admitir una especial\u00edsima providencia de Dios, que pudo haber utilizado determinadas fuerzas y fen\u00f3menos de la naturaleza para realizar un milagro que los te\u00f3logos calificar\u00edan de preternatural o quoad modum, es decir, en cuanto a las circunstancias que concurren en el hecho.<br \/>\n\tSan Pablo, escribiendo a los corintios, nos habla del bautismo de Israel en el mar, que es el paso del mar Rojo, figura del bautismo cristiano y de nuestra incorporaci\u00f3n a Cristo, libertador nuestro. Mas, as\u00ed como Dios no encontr\u00f3 complacencia en todos los hebreos, de suerte que muchos no entrasen en posesi\u00f3n de la tierra prometida a causa de las rebeld\u00edas, as\u00ed no basta haber alcanzado por el bautismo la libertad del pecado si uno no persevera en la vida que por aquel alcanz\u00f314.<\/p>\n<p>  1 Heb 11:22. &#8211; 2 Exo 3:12. &#8211; 3 Sab 19:1. &#8211; 4 Cf. N\u00fam 11:5. &#8211; 5 Cf. Abel, G\u00e9og. II p.267-268. &#8211;  6 Cf. Bourdon, La route de l&#8217;Exode: RB (1932) P-377-39O. &#8211;  7 Cf. Abel, o.c., II p.aog. Los egipcios daban el nombre de Pa tufi (ca\u00f1averal) a la regi\u00f3n situada entre el lago Timsah y el golfo de Suez, justamente la parte atravesada por los hebreos seg\u00fan la Biblia. En la \u00e9poca tard\u00eda se llam\u00f3 Per-tuf: \u201cmorada de ca\u00f1as.\u201d &#8211; 8 Cf. A. Clamer, o.c., p.139. &#8211; 9 Algunos han querido ver en Etam una deformaci\u00f3n del dios egipcio Atum, que ten\u00eda un templo en Teku, en aquella regi\u00f3n. Con el nombre egipcio de Htem se designa una fortaleza al norte del gran lago Amargo, en el Serapeum. Cf. Bourdon: RB (1932) P-39O-392. &#8211; 10 Pi-Hajirot ha sido relacionado con las palabras egipcias Pikerchetj (templo de la serpiente) o Pi-Hathor (templo de Hator), Fi-ha-herot (\u201centrada de los remolinos\u201d). Los LXX traducen \u201cfrente a la campi\u00f1a\u201d; cf. Bourdon, a.c., p.542.545. &#8211;  11 Cf. Jer 44:1; Jer 46:14; Eze 29:10; Eze 30:6. &#8211; 12 Cf. Bourdon, a.c., p.339. &#8211; 13 Sab 19:5.7; 10:183. &#8211; 14 1Co 10:1-2. V\u00e9ase sobre la interpretaci\u00f3n del texto J. Dani\u00e9lou, La travers\u00e9e de la mer Rouge et le bapt\u00e9me aux premiers si\u00e9cles: \u201cRecherches de science religieuse\u201d (1946) p.402-430; Allo, Premi\u00e9re Ep\u00edtre aux Corinthiens p.230.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n relata la marcha de los israelitas desde Egipto hasta el monte Sina\u00ed.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">ii.<\/span><span style=\"font-weight:bold\"> De Egipto al Sina\u00ed (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 12:37-51<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 13:1-22<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 14:1-31<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 15:1-27<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 16:1-36<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 17:1-16<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 18:1-27<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Esta segunda parte del libro del \u00c9xodo narra el per\u00edodo que va desde la salida de Egipto hasta la llegada al monte Sina\u00ed. All\u00ed se establecer\u00e1n los israelitas para recibir las tablas de la ley, que, en sentido amplio, incluir\u00e1n todo el sistema de leyes regulativas de la vida social y religiosa de Israel. La estancia en Sina\u00ed se prolongar\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de nuestro libro hasta <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">N\u00fam 11:33<\/span><\/span>, donde se narra la partida de ese lugar, camino a Cana\u00e1n.<\/p>\n<p>Esta parte est\u00e1 construida sobre el esquema llamado \u201cdel itinerario\u201d. Este estilo literario organiza el relato de acuerdo con las etapas del viaje y establece las caracter\u00edsticas de cada estancia. Algunas de estas estancias est\u00e1n m\u00e1s desarrolladas que otras, pero todas tienen su propio sentido. Cada etapa se comienza a narrar con una f\u00f3rmula del tipo: \u00abPartieron de y acamparon en \u00bb. A veces la menci\u00f3n de ambos lugares est\u00e1 en el mismo vers\u00edculo, mientras que otras veces la menci\u00f3n del lugar de arribo est\u00e1 indicada lejos de la primera parte.<\/p>\n<p>Entre Egipto y el Sina\u00ed hay seis etapas, y el s\u00e9ptimo lugar al que arriban los israelitas es el monte el Dios. Siete es un n\u00famero simb\u00f3lico, es el n\u00famero de lo completo y acabado, de modo que la designaci\u00f3n del Sina\u00ed en s\u00e9ptimo t\u00e9rmino indica la importancia que el texto otorga a ese lugar. En el an\u00e1lisis iremos viendo cada una de las etapas y su significaci\u00f3n particular.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">A. De Rams\u00e9s a Sucot (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 12:37-51<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 13:1-19<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p>Para comenzar el itinerario, los israelitas se trasladaron de la ciudad de Rams\u00e9s hasta Sucot, todav\u00eda dentro de Egipto. Es improbable que todos los israelitas de Egipto estuvieran en esa ciudad, aunque quiz\u00e1s, por el contrario, la comunidad se hab\u00eda establecido all\u00ed y, efectivamente, parti\u00f3 en su totalidad desde ese lugar \u00fanicamente. Es dif\u00edcil afirmar una u otra posibilidad. En general, pensamos que el texto tiende a simplificar los procesos hist\u00f3ricos y que pudo suceder que all\u00ed hubiera una concentraci\u00f3n mayor de israelitas y que llegaran otros desde diversos puntos del pa\u00eds. En esta narraci\u00f3n se incluyen prescripciones acerca de la Pascua y de los primog\u00e9nitos, as\u00ed como diversas informaciones relativas al tiempo de estancia en Egipto y detalles de la partida.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">1. Comienzo de la marcha (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 12:37-42<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Tanto RV95 como TLA distinguen esta unidad y le dan un t\u00edtulo que consideramos correcto y evidente (tambi\u00e9n DHH). NVI titula \u00abEl \u00e9xodo\u00bb. Es para resaltar que no todas las versiones coinciden en que el \u00e9xodo comienza en este vers\u00edculo. BJ coloca el comienzo en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 13:17<\/span><\/span>, aunque el hecho de poner el t\u00edtulo all\u00ed implica hacer caso omiso de la informaci\u00f3n previa.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">C. De Etam al mar (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 14:1-31<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 15:1-21<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Esta unidad se divide en tres partes, las dos primeras, narrativas, y la \u00faltima, un poema que celebra la victoria de Dios sobre los egipcios. Aqu\u00ed se narra el hecho milagroso m\u00e1s popular del \u00e9xodo, el cruce del Mar de los Juncos (ver comentario de <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 13:18<\/span><\/span>, bajo <span style=\"font-weight:bold\">Mar Rojo<\/span>), el cual se abri\u00f3 a instancias de una acci\u00f3n de Dios y luego se cerr\u00f3 sobre el ej\u00e9rcito del fara\u00f3n, que ven\u00eda persiguiendo a los israelitas. La descripci\u00f3n de los hechos consiste en se\u00f1alar que sopl\u00f3 un viento durante la noche que separ\u00f3 las aguas de modo que Israel pudo cruzar sobre suelo seco, pero cuando sus perseguidores estaban en medio del cruce y comenzaba el amanecer, el agua volvi\u00f3 a su lugar y ahog\u00f3 a los enemigos.<\/p>\n<p>Se puede constatar que este relato ha sido construido sobre la base de dos tradiciones que ofrecen sendas versiones de lo sucedido. En algunos casos, se puede incluso discernir una tercera fuente de informaci\u00f3n. De todos modos, el trabajo de redacci\u00f3n ha sido muy bien hecho y se puede leer la narraci\u00f3n de corrido sin hallar incoherencias mayores. Es evidente que el redactor cont\u00f3 con m\u00e1s de una versi\u00f3n de los hechos y reuni\u00f3 informaci\u00f3n tomada de tales versiones para construir una historia que las abarcara y que ofreciera un panorama aceptable para todas. Felizmente, esta dimensi\u00f3n del texto no afecta mayormente la traducci\u00f3n. Para una ampliaci\u00f3n de este aspecto, ver la obra de Martin Noth (pp. 102-119).<\/p>\n<p>Las partes que conforman la presente unidad son las siguientes: Persecuci\u00f3n de los israelitas (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 14:1-14<\/span><\/span>); Cruce del Mar de los Juncos (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 14:15-31<\/span><\/span>); y Canto triunfal (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 15:1-21<\/span><\/span>), que se subdivide en Canto triunfal de Mois\u00e9s (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 14:1-18<\/span><\/span>) y Canto triunfal de Miriam (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 14:18-21<\/span><\/span>).<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">1. Persecuci\u00f3n de los israelitas (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 14:1-14<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p>Este relato cuenta los hechos previos al cruce del mar. Dios instruye a Mois\u00e9s sobre el lugar donde deben estar y le dice c\u00f3mo el fara\u00f3n creer\u00e1 que est\u00e1n perdidos en el desierto, al punto que arremeter\u00e1 contra ellos, consider\u00e1ndolos una presa f\u00e1cil. Luego, los israelitas ven que el fara\u00f3n ha comenzado a perseguirlos y comienzan las quejas contra Mois\u00e9s por temor a las represalias egipcias. Mois\u00e9s infunde aliento a su pueblo y le anuncia a los israelitas que deben esperar para ver c\u00f3mo actuar\u00e1 Dios en defensa de ellos.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Ambas versiones ofrecen un t\u00edtulo similar y adecuado al hecho de que llevan la secci\u00f3n hasta el final del cap\u00edtulo. Nosotros sugerimos dividir con el prop\u00f3sito de destacar <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 14:1-14<\/span><\/span> del resto, y proponemos como t\u00edtulo: \u201cLa persecuci\u00f3n de los israelitas\u201d, o \u201cEl fara\u00f3n persigue a los israelitas\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La destrucci\u00f3n del ej\u00e9rcito egipcio<\/p>\n<p>El presente pasaje tiene mucho en com\u00fan con el ciclo de episodios conducentes a la Pascua. Encontramos nuevamente temas familiares: El endurecimiento del coraz\u00f3n del fara\u00f3n (4, 17); Mois\u00e9s extendiendo su mano con la vara (16; cf. 21, 26, 27); y la distinci\u00f3n que Dios hizo entre los egipcios y los israelitas (19, 20, 28, 29). Mientras leemos de la partida de los israelitas y la destrucci\u00f3n del fara\u00f3n y del ej\u00e9rcito egipcio nos acercamos al cl\u00edmax de la primera mitad del libro de Exo.<\/p>\n<p>Si bien el fara\u00f3n permiti\u00f3 que los israelitas salieran de Egipto despu\u00e9s de la muerte de los primog\u00e9nitos, habr\u00eda una demostraci\u00f3n final del poder de Dios. Consecuentemente, Dios demor\u00f3 la partida de los israelitas para Cana\u00e1n, y permanecieron en Egipto en el lado oeste del mar Rojo (cf. 13:18; 15:4). Cuando el fara\u00f3n y su ej\u00e9rcito encontraron a sus antiguos esclavos, los israelitas, crey\u00e9ndose encerrados, se sintieron aterrorizados (10-12). Sin embargo, con extender su vara Mois\u00e9s provey\u00f3 una ruta de escape segura para el pueblo a trav\u00e9s de las aguas divididas del mar. Cuando los egipcios les siguieron, Mois\u00e9s nuevamente extendi\u00f3 su mano sobre el mar, esta vez con tr\u00e1gicas consecuencias para fara\u00f3n y sus soldados: No qued\u00f3 de ellos ni uno solo (28). A trav\u00e9s de la repetici\u00f3n los vv. 4 y 18 llaman la atenci\u00f3n al principal motivo de Dios para destruir el ej\u00e9rcito egipcio: los egipcios sabr\u00e1n que yo soy Jehovah. El fara\u00f3n despectivamente ya hab\u00eda rechazado la solicitud de Mois\u00e9s de dejar ir al pueblo declarando: \u201c\u00bfQui\u00e9n es Jehovah para que yo escuche su voz y deje ir a Israel?\u201d (5:2). Ahora descubri\u00f3 por qu\u00e9 Jehovah deb\u00eda ser obedecido. El relato tambi\u00e9n destaca el cambio de actitud de los israelitas, de incredulidad y temor ante la amenaza egipcia (13:10-12) a fe y confianza a la luz de la liberaci\u00f3n de Dios (13:31).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>14.6-9 Seiscientos carros de guerra egipcios ca\u00edan encima de los indefensos israelitas, que se encontraban atrapados entre las monta\u00f1as y el mar. Estos carros de guerra llevaban dos personas, uno manejaba y el otro luchaba. Estaban hechos de una cabina de madera o de piel colocada sobre dos ruedas y arrastrada por caballos. Estos eran los tanques blindados de los tiempos b\u00edblicos. Pero aun su poder no era rival para Dios, que destruy\u00f3 tanto a los carros como a los soldados.14.10, 11 Atrapados contra el mar, los israelitas se enfrentaron al ej\u00e9rcito egipcio que arrasaba con violencia para matarlos. Los israelitas pensaron que estaban definitivamente perdidos. Despu\u00e9s de haber visto la poderosa mano de Dios libr\u00e1ndolos de Egipto, su \u00fanica respuesta fue el temor, los gemidos y la desesperaci\u00f3n. \u00bfD\u00f3nde estaba su confianza en Dios? Israel tuvo que aprender a trav\u00e9s de repetidas experiencias que Dios estaba junto a ellos para ayudarlos. Dios ha preservado estos ejemplos en las Escrituras para que aprendamos a confiar en El desde la primera vez. Si analizamos la fidelidad de Dios en el pasado, podemos evitar el miedo y las quejas cuando nos enfrentemos a una crisis.14.11, 12 Este es el primer ejemplo de refunfu\u00f1os y quejas de los israelitas. Su falta de fe en Dios es sorprendente. Sin embargo, \u00bfcu\u00e1n a menudo nos vemos haciendo lo mismo, quej\u00e1ndonos por las inconveniencias o las aflicciones? Los israelitas estaban a punto de aprender algunas lecciones fuertes. Si hubieran confiado en Dios, habr\u00edan evitado muchas desgracias.MOISESAlgunas personas no pueden mantenerse alejadas de los problemas. Cuando surge un conflicto, siempre se las arreglan para estar cerca. La reacci\u00f3n es su acci\u00f3n favorita. Este era Mois\u00e9s. Parec\u00eda arrastrado siempre a lo que necesitaba ser enderezado. A lo largo de su vida respond\u00eda de la mejor o de la peor manera a los conflictos que lo rodeaban. Aun la experiencia que tuvo con la zarza ardiente era una ilustraci\u00f3n de su car\u00e1cter. Al descubrir el fuego y ver que la zarza no se consum\u00eda, tuvo que investigar. Ya sea que se lanzara a pelear para defender a un esclavo hebreo o tratara de servir como \u00e1rbitro en un pleito entre dos parientes, cuando Mois\u00e9s ve\u00eda un conflicto, reaccionaba.A trav\u00e9s de los a\u00f1os, sin embargo, algo sorprendente sucedi\u00f3 en el car\u00e1cter de Mois\u00e9s. No dej\u00f3 de reaccionar, sino que aprendi\u00f3 a hacerlo de manera correcta. La acci\u00f3n calidosc\u00f3pica que suced\u00eda a diario al viajar dos millones de personas por el desierto, fue un reto m\u00e1s que suficiente para la capacidad de respuesta de Mois\u00e9s. La mayor parte del tiempo era realmente un mediador entre Dios y el pueblo. En una ocasi\u00f3n tuvo que responder a la ira de Dios por la necedad y el olvido del pueblo. En otra ocasi\u00f3n, tuvo que reaccionar a los altercados y quejas del pueblo. Y aun en otra, tuvo que reaccionar ante los ataques injustificados contra su car\u00e1cter.El liderazgo requiere reacci\u00f3n. Aprender a reaccionar con instintos congruentes con la voluntad de Dios requiere que desarrollemos h\u00e1bitos de obediencia a El. Una obediencia congruente con Dios se desarrolla mejor en tiempos de mayor estr\u00e9s. Luego al llegar el estr\u00e9s, nuestra reacci\u00f3n natural es obedecer los deseos de Dios cuando nos enfrentamos a una situaci\u00f3n dif\u00edcil.En nuestra era, donde se est\u00e1n reduciendo las normas morales, encontramos casi imposible creer que Dios castigar\u00eda a Mois\u00e9s por la \u00fanica ocasi\u00f3n en que desobedeci\u00f3 totalmente. Sin embargo, lo que no podemos ver es que Dios no rechaz\u00f3 a Mois\u00e9s; simplemente \u00e9l mismo se descalific\u00f3 para entrar en la tierra prometida. La grandeza personal no hace inmune a una persona de cometer errores o de enfrentarse a sus consecuencias.En Mois\u00e9s vemos una personalidad sobresaliente moldeada por Dios. Pero no debemos perder de vista lo que Dios realmente hizo. No cambi\u00f3 qui\u00e9n o qu\u00e9 era Mois\u00e9s; Dios no le dio nuevas habilidades y fortalezas. Mas bien, tom\u00f3 las caracter\u00edsticas de Mois\u00e9s y las molde\u00f3 hasta que pudieran encajar en su prop\u00f3sito. \u00bfEstablece eso alguna diferencia en su comprensi\u00f3n del prop\u00f3sito de Dios para su vida? El trata de tomar lo que cre\u00f3 en primer lugar y usarlo para los planes que se propuso. La pr\u00f3xima vez que usted hable con Dios, no le pregunte \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 debo transformarme?\u00bb, sino \u00ab\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda usar mis propias habilidades y puntos fuertes para hacer su voluntad?\u00bbPuntos fuertes y logros :&#8211;\tEducaci\u00f3n egipcia; entrenamiento en el desierto&#8211;\tEl m\u00e1s grande l\u00edder jud\u00edo; puso en movimiento el \u00e9xodo&#8211;\tProfeta y legislador; registr\u00f3 los Diez Mandamientos&#8211;\tAutor del PentateucoDebilidades y errores :&#8211;\tNo pudo entrar a la tierra prometida por su desobediencia a Dios&#8211;\tNo siempre reconoci\u00f3 y us\u00f3 los talentos de otrosLecciones de su vida :&#8211;\tDios prepara, luego utiliza, su programa es para toda la vida&#8211;\tDios hace sus m\u00e1s grandes obras a trav\u00e9s de gente d\u00e9bilDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Egipto, Madi\u00e1n, desierto de Sina\u00ed&#8211;\tOcupaci\u00f3n: Pr\u00edncipe, pastor, l\u00edder de los israelitas&#8211;\tFamiliares: Hermana: Mar\u00eda. Hermano: Aar\u00f3n. Esposa: S\u00e9fora. Hijos: Gers\u00f3n y Eliezer.Vers\u00edculos clave :\u00bbPor la fe Mois\u00e9s, hecho ya grande, rehus\u00f3 llamarse hijo de la hija de Fara\u00f3n, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado\u00bb (Heb 11:24-25).La historia de Mois\u00e9s se relata en los libros de Exodo hasta Deuteronomio. Adem\u00e1s se lo menciona en Act 7:20-44 y Heb 11:23-29. 14.13, 14 El pueblo era hostil y estaba abatido, pero Mois\u00e9s los animaba a que vieran la forma maravillosa en la que Dios los rescatar\u00eda. \u00a1Mois\u00e9s ten\u00eda una actitud positiva! Cuando parec\u00eda que estaban atrapados, invoc\u00f3 la intervenci\u00f3n de Dios. Quiz\u00e1 no seamos perseguidos por ning\u00fan ej\u00e9rcito, pero podemos sentirnos igualmente atrapados. Aunque nuestra primera reacci\u00f3n puede ser la desesperaci\u00f3n, debemos adoptar la actitud de Mois\u00e9s para estar firmes y&#8230; ver la salvaci\u00f3n que Dios har\u00e1.14.15 Dios le dijo a Mois\u00e9s \u00a1que dejara de orar y se moviera! La oraci\u00f3n debe tener un lugar vital en nuestras vidas, pero tambi\u00e9n hay lugar para la acci\u00f3n. En ocasiones sabemos qu\u00e9 hacer, pero oramos para pedir m\u00e1s direcci\u00f3n como una excusa para justificar que no queremos actuar. Si sabemos lo que tenemos que hacer, es tiempo de moverse.14.21 No hab\u00eda ninguna posibilidad de escape, pero Dios abri\u00f3 un camino de tierra seca a trav\u00e9s del mar. Algunas veces nos vemos atrapados en un problema y no vemos ninguna salida. No se aterrorice, Dios puede abrir un camino.14.21, 22 Algunos eruditos creen que los israelitas realmente no cruzaron la parte principal del Mar Rojo sino uno de los lagos poco profundos o pantanos que estaban al norte de \u00e9l. Estos casi siempre se secan en ciertas estaciones del a\u00f1o. Pero la Biblia afirma claramente \u00abhizo Jehov\u00e1 que el mar se retirase por recio viento oriental; y volvi\u00f3 el mar en seco\u00bb (14.21; v\u00e9anse tambi\u00e9n Jos 3:15-16; y 2Ki 2:13-14). Adem\u00e1s, el agua era lo suficientemente profunda como para cubrir los carros (2Ki 14:28).El Dios que cre\u00f3 la tierra y el agua realiz\u00f3 un gran milagro en el momento exacto para demostrar su gran poder y amor por su pueblo.14.27, 28 No se ha encontrado ninguna evidencia de este gran \u00e9xodo en los registros hist\u00f3ricos de los egipcios. Era una pr\u00e1ctica com\u00fan en Egipto que los Faraones no registraran sus derrotas. Hasta llegaban m\u00e1s lejos y tomaban los registros existentes y borraban los nombres de los traidores y de los adversarios pol\u00edticos. Fara\u00f3n debi\u00f3 estar especialmente ansioso de no registrar que su gran ej\u00e9rcito fue destruido al perseguir a una banda de esclavos que hu\u00edan. Como los egipcios tampoco registraron el \u00e9xodo o no se encuentra el registro a\u00fan, es imposible precisar la fecha exacta.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Heb.: Yeho\u00b7w\u00e1h. V\u00e9ase Ap. 1A.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[9] 1 Mac 4, 9; Jos 14, 6.[22] Sal 78 (77), 13; 114 (113), 3; Hebr 11, 29.[24] Era la cuarta y \u00faltima vigilia.[25] Sab 18, 15.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo: Y habl\u00f3 Jehov\u00e1. \u00c9xo 12:1; \u00c9xo 13:1. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Dios instruye a los israelitas en su viaje, \u00c9xo 14:1-4. Fara\u00f3n va tras ellos, \u00c9xo 14:5-9. Los israelitas murmuran, \u00c9xo 14:10-12. Mois\u00e9s les alienta, \u00c9xo 14:13-14. Dios instruye a Mois\u00e9s, \u00c9xo 14:15-18. La nube se coloca detr\u00e1s &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-exodo-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de \u00c9xodo 14:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2516","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2516","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2516"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2516\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2516"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2516"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2516"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}