{"id":25168,"date":"2022-06-20T09:38:30","date_gmt":"2022-06-20T14:38:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:38:30","modified_gmt":"2022-06-20T14:38:30","slug":"comentario-de-marcos-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Tambi\u00e9n les dijo: \u2014De cierto os digo que hay algunos de los que est\u00e1n aqu\u00ed presentes que no gustar\u00e1n la muerte hasta que hayan visto que el reino de Dios ha venido con poder.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>9:1<\/span> \u2014 Tambi\u00e9n les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que est\u00e1n aqu\u00ed, que no gustar\u00e1n la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder \u2014 Ya que Jes\u00fas se llega a Jerusal\u00e9n, comienza a hablar mucho acerca del reino venidero que se estableciera en esa misma generaci\u00f3n. V\u00e9ase 1:14,15, comentarios. <\/p>\n<p \/> Es importante notar la diferencia de pronombres en estas palabras de Jes\u00fas. Dice, \u201cos digo\u201d. Con eso se dirige a los ap\u00f3stoles. Luego habla acerca de \u201calgunos que no gustar\u00e1n la muerte\u201d. Ellos son otros aparte. Son de la multitud (<span>8:34<\/span>). De ellos son los que no van a morir antes de ver la venida del reino. Es decir, el reino ya pronto se establecer\u00eda. Un Testigo de Jehov\u00e1, (pues ellos niegan que el reino fue establecido el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, en el siglo primero, sino seg\u00fan ellos fue establecido en 1914 d. C.), me trat\u00f3 de argumentar que Cristo est\u00e1 diciendo que los ap\u00f3stoles no morir\u00edan hasta ver la transfiguraci\u00f3n de ese momento a seis d\u00edas (ver. <span>2<\/span>). Pero Jes\u00fas dijo a los ap\u00f3stoles (\u201cos\u201d, a vosotros) que de la multitud que estuvo presente \u201calgunos\u201d (de ellos) no morir\u00edan hasta que vieran la venida del reino, cosa que sucedi\u00f3 poco tiempo despu\u00e9s, el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. \u00bfEstuvo Jes\u00fas diciendo a sus ap\u00f3stoles que algunos de la multitud presente no morir\u00edan hasta el a\u00f1o 1914? <\/p>\n<p \/> El reino vendr\u00eda con poder. Los ap\u00f3stoles hab\u00edan de ser investidos de poder en la ciudad de Jerusal\u00e9n (<span>Luc 24:49<\/span>). Aquel poder les vino el d\u00eda de Pentecost\u00e9s (<span>Hch 1:8<\/span>; <span>Hch 2:1-4<\/span>; <span>Rom 1:16<\/span>). Aquel d\u00eda el reino fue establecido.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>que hay algunos de los que est\u00e1n aqu\u00ed.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 16:28<\/span>; <span class='bible'>Luc 9:27<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>no gustar\u00e1n la muerte.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 2:26<\/span>; <span class='bible'>Jua 8:51<\/span>, <span class='bible'>Jua 8:52<\/span>; <span class='bible'>Heb 2:9<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>hayan visto el reino de Dios.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 24:30<\/span>; <span class='bible'>Mat 25:31<\/span>; <span class='bible'>Luc 22:18<\/span>, <span class='bible'>Luc 22:30<\/span>; <span class='bible'>Jua 21:23<\/span>; <span class='bible'>Hch 1:6<\/span>, <span class='bible'>Hch 1:7<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas es transfigurado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 9:1-10<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Instruye a sus disc\u00edpulos con respecto a la venida de El\u00edas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 9:11-13<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>echa fuera un demonio sordo y mudo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 9:14-29<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>predice su muerte y resurrecci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 9:30-32<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>exhorta a sus disc\u00edpulos a humildad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 9:33-37<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>mand\u00e1ndolos no prohibir a los que est\u00e1n en su contra, ni ofender a los fieles,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 9:38-50<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Despu\u00e9s que Jes\u00fas predijo su propia muerte, Pedro y los otros disc\u00edpulos necesitaban la seguridad de que Jes\u00fas triunfar\u00eda finalmente. Su predicci\u00f3n de que alguno de ellos ver\u00eda\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">el reino de Dios venido con poder<\/span>\u00a0debe haber aliviado sus temores.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>EL REINO DE DIOS&#8230; CON PODER.<\/b> V\u00e9ase <span class=\"bible\">Mat 16:28<\/span>, nota.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 9.<\/p>\n<p>La Transfiguraci\u00f3n. 9:1-13 (Mat 17:1-13; Luc 9:28-36).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 17:1-13.<br \/>\n1 Y les dijo: En verdad os digo que hay algunos de los aqu\u00ed presentes que no gustar\u00e1n la muerte hasta que vean venir en poder el reino de Dios. 2 Pasados seis d\u00edas, tom\u00f3 Jes\u00fas a Pedro, a Santiago y a Juan, y los condujo solos a un monte alto y apartado y se transfigur\u00f3 ante ellos. 3 Sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como no los puede blanquear lavandero sobre la tierra. 4 Y se les aparecieron Elias y Mois\u00e9s, que hablaban con Jes\u00fas.5 Tomando Pedro la palabra, dijo a Jes\u00fas: Rab\u00ed, bueno es estar aqu\u00ed. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, una para Mois\u00e9s y una para Elias. 6 No sab\u00eda lo que dec\u00eda, porque estaban aterrados. 7 Se form\u00f3 una nube que los cubri\u00f3 con su sombra, y se dej\u00f3 o\u00edr desde la nube una voz: Este es mi Hijo amado, escuchadle. 8 Luego mirando en derredor, no vieron a nadie con ellos, sino a Jes\u00fas solo. 9 Bajando del monte, les prohibi\u00f3 contar a nadie lo que hab\u00edan visto, hasta que el Hijo del hombre resucitase de entre los muertos. 10 Guardaron aquella orden, y se preguntaban qu\u00e9 era aquello de \u201ccuando resucitase de entre los muertos.\u201d 11 Le preguntaron diciendo: \u00bfc\u00f3mo dicen los escribas que primero ha de venir Elias? 12 El les dijo: Cierto que El\u00edas, viniendo primero, restablecer\u00e1 todas las cosas; pero \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 escrito del Hijo del hombre que padecer\u00e1 mucho y se ver\u00e1 despreciado? 13 Yo os digo que El\u00edas ha venido ya y que hicieron con \u00e9l lo que quisieron, como de \u00e9l est\u00e1 escrito.<\/p>\n<p>V.l. Se afirma que algunos de los \u201caqu\u00ed presentes\u201d que \u201cno gustar\u00e1n la muerte hasta que vean venir en poder el reino de Dios.\u201d S\u00f3lo Mt trae esta frase, m\u00e1s suavizada. Aqu\u00ed, para los \u201ces-catologistas\u201d (Manson, Dodd), habr\u00eda un error de Cristo, que cre\u00eda en una inmediata consumaci\u00f3n del reino, que no se realiz\u00f3. Esta venida \u201cen poder\u201d es discutida. Probablemente se refiere a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n el a\u00f1o 70. Este vers\u00edculo, lo mismo que el paralelo Mt-Lc, forma parte, por contexto l\u00f3gico, con el \u00faltimo vers\u00edculo de la secci\u00f3n anterior. Se estudia en Comentario a Mat 17:28.<br \/>\nMc pone la escena \u201cseis d\u00edas despu\u00e9s\u201d; Lc \u201cunos ocho d\u00edas despu\u00e9s de la confesi\u00f3n de Ces\u00e1rea. 2.<br \/>\nV.3. Mc habla de la transfiguraci\u00f3n de Cristo, diciendo que sus vestidos quedaron con una blancura que no podr\u00eda darles ning\u00fan lavandero. No obstante, lo describe con vestidos \u201cbrillantes.\u201d En cambio, omite la descripci\u00f3n del rostro, que Mt relata con elementos apocal\u00edpticos, y Mc con una sobriedad notable, dej\u00e1ndose percibir la redacci\u00f3n m\u00e1s primitiva.<br \/>\nV.4. No deja de extra\u00f1ar que se cite primero a El\u00edas que a Mois\u00e9s. No se ve una raz\u00f3n positiva que lo justifique si no es por el tema de El\u00edas que va a recogerse en el v.l 1.<br \/>\nV.6. Cuando Pedro propone hacer los tres tabern\u00e1culos, destaca el estado de \u201cestupor\u201d en que se hallaban. Es lo que dice Lc. Acaso pensaba en la inauguraci\u00f3n del reino mesi\u00e1nico, o que se planea all\u00ed, entre Cristo, Mois\u00e9s y El\u00edas este tema, y quiere contribuir a ello. La sugerencia de los tres tabern\u00e1culos puede aludir a la festividad de la \u201cescenopeg\u00eda,\u201d que no estaba ya lejana.<br \/>\nV. 11. En este vers\u00edculo se introduce como cosa natural que se trataba del Mes\u00edas. Es que todo el contexto literario lo presupone. En el v.9 reciben la prohibici\u00f3n de no hablar nada de ello hasta despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, pero la ignorancia de ellos se acusa, pues no sab\u00edan qu\u00e9 quer\u00eda decir \u201ccuando resucitase de entre los muertos.\u201d No compaginaban el Mes\u00edas triunfante y el Mes\u00edas doliente. Se dir\u00eda que en la profec\u00eda de la pasi\u00f3n no hab\u00eda explicitado su resurrecci\u00f3n.<br \/>\nV.l3. El\u00edas ya vino, e hicieron con \u00e9l \u201ccomo est\u00e1 escrito.\u201d As\u00ed como El\u00edas sufri\u00f3 por la justicia a causa de Acab, as\u00ed el Bautista fue muerto por Antipas, y ambos instigados por sus mujeres: Jezabel y Herod\u00edas. As\u00ed lo que estaba \u201cescrito\u201d del primero se cumpli\u00f3 \u201ct\u00edpicamente\u201d en el segundo 1.<\/p>\n<p>La Curaci\u00f3n de un epil\u00e9ptico. 9:14-29 (Mat 17:14-20; Luc 9:37-43).<br \/>\nCf. Comentario a Mt 17:14-2c.<br \/>\n14 Viniendo a los disc\u00edpulos, vio a una gran muchedumbre en torno a ellos y a escribas que con ellos disputaban.  15  Luego, toda la muchedumbre, al verle, se qued\u00f3 sorprendida, y, corriendo hacia El, le saludaban. 16 Les pregunt\u00f3: \u00bfQu\u00e9 disputabais con ellos? 17 Uno de la muchedumbre le dijo: Maestro, te he tra\u00eddo a mi hijo, que tiene un esp\u00edritu mudo, 18 y dondequiera que se apodera de \u00e9l, le derriba y le hace echar espumarajos y rechinar los dientes, y se queda r\u00edgido; dije a tus disc\u00edpulos que lo arrojasen, pero no han podido. 19 Les contest\u00f3, diciendo: \u00a1Oh generaci\u00f3n incr\u00e9dula! \u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que soportaros? Tra\u00e9dmele. 20 Y se lo llevaron. En cuanto lo vio, le agit\u00f3 el esp\u00edritu, y, arrojado en tierra, se revolv\u00eda y echaba espumarajos. 21 Pregunt\u00f3 a su padre: \u00bfCu\u00e1nto tiempo hace que le pasa esto? El contest\u00f3: Desde la infancia. 22 Muchas veces le arroja en el fuego y en el agua para hacerle perecer; pero, si algo puedes, ay\u00fadanos por compasi\u00f3n hacia nosotros. 23 D\u00edjole Jes\u00fas: \u00a1Si puedes! Todo es posible al que cree. 24 Al instante dijo el padre del ni\u00f1o: \u00a1Creo! Ayuda a mi incredulidad. 25 Viendo Jes\u00fas que se reun\u00eda mucha gente, mand\u00f3 al esp\u00edritu impuro, diciendo: Esp\u00edritu mudo y sordo, yo te lo mando, sal de \u00e9l y no vuelvas a entrar m\u00e1s en \u00e9l. 26 Dando un grito y agit\u00e1ndole violentamente, sali\u00f3; y qued\u00f3 como muerto, de suerte que muchos dec\u00edan: Est\u00e1 muerto. 27 Pero Jes\u00fas, tom\u00e1ndole de la mano, le levant\u00f3 y se mantuvo en pie. 28 Entrando en casa a solas, le preguntaban los disc\u00edpulos: \u00bfPor qu\u00e9 no hemos podido echarle nosotros? 29 Les contest\u00f3: Esta especie no puede ser expulsada por ning\u00fan medio si no es por la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la curaci\u00f3n, este muchacho es descrito como teniendo un \u201cesp\u00edritu mudo,\u201d es decir, como pose\u00eddo del demonio, que le produc\u00eda, entre otros s\u00edntomas, \u00e9ste. Mt lo describe como un \u201clun\u00e1tico.\u201d<br \/>\nLa descripci\u00f3n de Mc es la m\u00e1s viva. Los s\u00edntomas parecen acusar un epil\u00e9ptico, aunque, conforme a las ideas de entonces, se atribu\u00edan estas enfermedades al demonio.<br \/>\nV.22. Mc destaca la s\u00faplica del padre \u00e1 Cristo, para que, \u201csi algo puede,\u201d los ayude, cur\u00e1ndole. Cristo destacar\u00e1 aqu\u00ed el gran poder de la fe confiada. Tema ordinario en los evangelios antes de los milagros de Cristo. El milagro evang\u00e9lico pide \u201cexpectaci\u00f3n\u201d ante Cristo.<br \/>\nV.29. Esta \u201cespecie\u201d de demonios no puede ser echada si no es por la \u201coraci\u00f3n.\u201d La adici\u00f3n de \u201cayuno\u201d que se lee en algunos c\u00f3dices parece ser interpolaci\u00f3n, debida acaso a lo unido que estaban en la primitiva Iglesia oraci\u00f3n y ayuno, como se ve en los Hechos (13:2), en la Didaj\u00e9 (c.7 y 8) en la \/ Apolog\u00eda de San Justino. La oraci\u00f3n es necesaria para toda intervenci\u00f3n sobrenatural. Los ap\u00f3stoles no hab\u00edan podido exorcizarle porque probablemente pensaron en el poder que ten\u00edan conferido como si ya fuese algo propio. \u201cTodo es posible al que cree.\u201d La lucha entre Cristo y Sat\u00e1n, \u00e9ste en sentido amplio, que es vencido por la entrega a la fe, es el centro propio de este episodio com\u00fan a los sin\u00f3pticos 2.<\/p>\n<p>Segunda Predicci\u00f3n de Su muerte. 9:30-32 (Mat 17:21-31; Luc 9:44-45).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 17:21-31.<br \/>\n30 Saliendo de all\u00ed, atravesaban de largo la Galilea, queriendo que no se supiese. 31 Porque iba ense\u00f1ando a sus disc\u00edpulos, y les dec\u00eda: El Hijo del hombre ser\u00e1 entregado en manos de los hombres y le dar\u00e1n muerte, y, muerto, resucitar\u00e1 despu\u00e9s de tres d\u00edas. 32 Y ellos no entend\u00edan estas cosas.<\/p>\n<p> Por segunda vez Cristo habla a los ap\u00f3stoles de su muerte y de su resurrecci\u00f3n. Van camino de Jerusal\u00e9n, y quiere pasar inadvertido en su traves\u00eda por Galilea. Posiblemente quiere dedicar este viaje a la instrucci\u00f3n de los ap\u00f3stoles, por lo que deseaba evitar manifestaciones tumultuosas de la turba. Pero, aunque les habla de esto, ellos \u201cno entend\u00edan estas cosas, pero tem\u00edan preguntarle.\u201d La no comprensi\u00f3n de ellos se explica porque no sab\u00edan compaginar a Cristo Mes\u00edas doliente con un Mes\u00edas triunfante y victorioso en conquistas, conforme estaba en el medio ambiente. Buena prueba hist\u00f3rica de la necesidad de reiterarles esta predicci\u00f3n. Pero \u00bfpor qu\u00e9 \u201ctem\u00edan preguntarle? Ellos saben que las predicciones del Maestro se cumplen, y tienen un presentimiento de aquel programa sombr\u00edo &#8211; sobre El y sobre ellos &#8211; y evitan el insistir sobre \u00e9l. Sobre el valor de la redacci\u00f3n literaria v\u00e9ase lo dicho en la primera predicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Qui\u00e9n sea el mayor. 9:33-37 (Mat 18:1-5; Luc 9:46-48).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 18:1-5.<br \/>\n33 Vinieron a Cafarna\u00fam, y, estando en casa, les preguntaba: \u00bfQu\u00e9 discut\u00edais en el camino? 34 Ellos se callaron, porque en el camino hab\u00edan discutido entre s\u00ed sobre qui\u00e9n ser\u00eda el mayor. 35 Sent\u00e1ndose, llam\u00f3 a los Doce, y as\u00ed les dijo: Si alguno quiere ser el primero, que sea el \u00faltimo de todos y el servidor de todos. 36 Y tomando un ni\u00f1o, lo puso en medio de ellos, y, abraz\u00e1ndole, les dijo: 37 Quien recibe a uno de estos ni\u00f1os en mi nombre, a m\u00ed me recibe, y quien me recibe a m\u00ed, no es a m\u00ed a quien recibe, sino al que me ha enviado.<\/p>\n<p>Entrando en Cafarna\u00fam, probablemente en casa de Pedro (Mat 1:29), les pregunta sobre las discusiones que los ap\u00f3stoles tra\u00edan entre s\u00ed en el camino. A su pregunta se callaron. Pues hablaban sobre \u201cqui\u00e9n ser\u00eda el mayor\u201d en los puestos \u201cdel reino\u201d (Mt). Era un tema de ambici\u00f3n, acaso por exigencia familiar, tan del estilo oriental (cf. Mar 10:35-45).<br \/>\nY la ense\u00f1anza que les hace es doble. Con una sentencia: el primero, que sea el \u00faltimo, naturalmente por la actitud de su esp\u00edritu. Pero tambi\u00e9n se hace la ense\u00f1anza con una par\u00e1bola en acci\u00f3n. La grandeza a la que ha de aspirarse es a hacer las cosas por Dios. As\u00ed, abraz\u00f3 a un ni\u00f1o, poni\u00e9ndolo \u201cen medio de ellos\u201d como s\u00edmbolo de lo peque\u00f1o y desvalido. Pero eso que es peque\u00f1o, si se lo protege en su nombre, se le hace a El y al Padre que lo envi\u00f3 3.<br \/>\nPosiblemente estas ense\u00f1anzas est\u00e9n respondiendo a un simple contexto l\u00f3gico, ya que la de los ni\u00f1os no tiene aqu\u00ed una vinculaci\u00f3n perfecta. En Lc la formulaci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s l\u00f3gicamente hecha.<\/p>\n<p>La Invocaci\u00f3n del nombre de Jes\u00fas. 9:38-40 (Mat 12:30; Luc 9:49-50).<br \/>\n38 Dij\u00f3le Juan: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba los demonios y no est\u00e1 con nosotros; se lo hemos prohibido. 39 Jes\u00fas les dijo: No se lo prohib\u00e1is, pues ninguno que haga un milagro en mi nombre hablar\u00e1 luego mal de m\u00ed. 40 El que no est\u00e1 contra nosotros, est\u00e1 con nosotros.<\/p>\n<p>Juan le comunica que han visto una persona que exorcizaba los demonios, y se lo hab\u00edan prohibido porque no estaba con ellos 4, es decir, no pertenec\u00eda a los Doce, a quienes se les hab\u00eda conferido este poder (Mat 10:1). M\u00e1s tard\u00edamente se cita el caso de exorcistas jud\u00edos no cristianos que expulsaban demonios en el nombre de Jes\u00fas (Hec 19:13-17).<br \/>\nPero Cristo no autoriza esa prohibici\u00f3n. Si hay una delegaci\u00f3n suya para ello en los ap\u00f3stoles, tambi\u00e9n otros pueden invocar su nombre, con reverencia, apelando a su poder, lo que no es estar lejos de su discipulado, pues, al menos, est\u00e1 con \u00e9l. Que no se lo prohiban. Quien as\u00ed obr\u00f3, no s\u00f3lo no hablar\u00e1 mal de El, sino que se aproximar\u00e1 cada vez m\u00e1s a su reino, al ver el gran signo del mesianismo y del Mes\u00edas: la expulsi\u00f3n y triunfo sobre Sat\u00e1n.<br \/>\nY concluye con un dicho, probablemente un proverbio popular, en el que ya se agrupa en una unidad con los suyos, que continuar\u00e1n su obra. El que no est\u00e1 contra ellos, est\u00e1 con ellos. Si la frase es un poco extremada, oriental, en aquel mundo hostil contra Cristo, el que no estaba contra El (Mt-Lc), ni contra ellos (Mc), ven\u00eda a estar con ellos. Hab\u00eda la perspectiva de un\u00edrseles otros muchos disc\u00edpulos 5.<br \/>\nEn Mc se dice que \u201cquien no est\u00e1 contra nosotros, est\u00e1 con nosotros.\u201d En cambio, en Mt se dice que \u201cquien no est\u00e1 conmigo, est\u00e1 contra m\u00ed\u201d (Mat 12:30). Pero responde esta variante a situaciones tem\u00e1ticas distintas. En Mt, el texto se refiere a los exorcismos jud\u00edos; campos irreductibles. En cambio, en Mc, esta irreductibilidad no existe.<\/p>\n<p>Caridad y esc\u00e1ndalo. 9:41-50 (Mat 18:6-9).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 18:6-9.<br \/>\n41 Pues el que os diere un vaso de agua en raz\u00f3n de disc\u00edpulos de Cristo, os digo en verdad que no perder\u00e1 su recompensa; 42 y el que escandalizare a uno de estos peque\u00f1uelos que creen, mejor le ser\u00eda que le echasen al cuello una muela asnal y le arrojasen al mar. 43 Si tu mano te escandaliza, c\u00f3rtatela; mejor te ser\u00e1 entrar manco en la vida que con ambas manos ir a la gehenna, al fuego inextinguible, 44 donde ni el gusano muere ni el fuego se apaga. 45 Y si tu pie te escandaliza, c\u00f3rtatelo; mejor te es entrar en la vida cojo que con ambos pies ser arrojado en la gehenna, 46 donde ni el gusano muere ni el fuego se apaga. 47 Y si tu ojo te escandaliza, s\u00e1catelo; mejor te es entrar tuerto en el reino de Dios que con ambos ojos ser arrojado en la gehenna, 48 donde ni el gusano muere ni el fuego se apaga. 49 Porque todos han de ser salados al fuego. 50 Buena es la sal; pero, si la sal se hace sosa, \u00bfcon qu\u00e9 se salar\u00e1? Tened sal en vosotros y vivid en paz unos con otros.<\/p>\n<p>El amor a Cristo trae premio en las acciones m\u00e1s peque\u00f1as hechas a uno \u201cporque sois de Cristo,\u201d es decir \u201cdisc\u00edpulos de Cristo.\u201d<br \/>\nPero, si la caridad hecha por Cristo trae premio, este amor al pr\u00f3jimo que \u201ccree\u201d en El, en su misi\u00f3n y en su reino, exige evitar el esc\u00e1ndalo. Estos peque\u00f1uelos (\u03c4\u03c9\u03bd \u03bc\u03b9\u03ba\u03c1\u03ce\u03bd), no es preciso que sean los ni\u00f1os (cf. v.36-37), sino los desvalidos o humildes. Puede ser un superlativo aramaico para indicar lo menor. La formulaci\u00f3n es hiperb\u00f3lica, y s\u00f3lo quiere indicar la gravedad del esc\u00e1ndalo.<br \/>\nV.49-50. Estos vers\u00edculos, propios de Mc, presentan dificultad 6. En Mt (Mat 5:13), los disc\u00edpulos son \u201csal de la tierra\u201d por el condimento que van a aportar con la doctrina de Cristo. Pero aqu\u00ed el sentido es distinto.<br \/>\nNo se puede pensar en un sentido peyorativo, que \u201ctodos han de ser salados al fuego,\u201d como castigo en el infierno, porque en lo que sigue se habla bien de esta sal: \u201cbuena es la sal.\u201d<br \/>\n\u201cSalar por fuego\u201d es purificar. Puestos estos vers\u00edculos en funci\u00f3n del contexto que terminan, indican una prolongaci\u00f3n, un poco sapiencial, de evitar el esc\u00e1ndalo. Posiblemente esta sal y fuego evoquen los elementos sacrificiales complementarios del templo, que se ofrec\u00edan a Yahv\u00e9, entre ellos la sal (Lev 2:73). As\u00ed preparados los sacrificios, eran gratos a Dios. As\u00ed, el disc\u00edpulo de Cristo ha de saber ofrecer su sacrificio en s\u00ed mismo &#8211; \u201dsal de la tierra\u201d -, con mortificaci\u00f3n, renunciamiento, que es lo que les har\u00e1 tener paz entre ellos. Paz, en el sentido semita, es sin\u00f3nimo de todos los bienes, que aqu\u00ed es el gran bien mesi\u00e1nico. Todo es poco para no impedir la entrada o la estancia en el reino 7. O acaso tenga un sentido m\u00e1s amplio y menos alusivo: como la sal hace agradable la comida, se exige del disc\u00edpulo de Cristo, en su vida social, tener todo eso que sea necesario para tener la paz.<\/p>\n<p>  1 Feuillet, Les perspectives propres a chaqu\u00e9 evangeliste dans les re&#8217;cits de la transfigu-ration: B\u00edblica (1958) 281-301; Boobyer, S\u00ed.  Mark and the Tramfiguration Storv (1942). &#8211; 2 L\u00e9on-Dufour, L&#8217;\u00e9pisode de l&#8217;enfant \u00e9pileptique.  Laformation des \u00e9vangiles (1957) p.85-116. &#8211; 3 Descames, Du discours de Marc 9:33-50 aux paroles de Jes\u00fas: Form. des \u00e9vang. (1957) p. 152-177; Black, The Markan Parable of the child in the Midst: Expository \u03c4\u03af\u2122: HQ47-1948) 14-16. &#8211; 4 Sobre las tres lecturas de este vers\u00edculo, cf. Nestl\u00e9, \u039d . \u03a4 . graece et latine, ap. cr\u00edt. a Mar 9:38. &#8211; 5 Gar\u00f3 Falo, Marco 9:40: \u201cApertura ecum\u00e9nica\u201d: Eunt. Doc. (1956) 343-349. &#8211; 6 Sobre las variantes, cf. Nestl\u00e9, \u039d . \u03a4 . graece et latine, ap. cr\u00edt. a Mar 9:49. &#8211; 7 Hutton, The Salt Lections (Mar 9:49-50): Exp\u00f3sitory Times (1946-1947); O. Cullmann, Que signifie la sal dans la par\u00e1bale de Jes\u00fas?: Hist.  Phil.  Relig. (1957); Vaganay, Car chacun doit etre salie au feu: Memorial J. Chaine (1950); Tlmmer-Man, \u201cMit Feuer gesalzen werden.\u201d  Eine Studie zu Mar 9:49 : Teologische Quartalschrift (1959) 28-39.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>De cierto os digo.<\/b> Una afirmaci\u00f3n solemne que aparece solo en los Evangelios y de labios de Jes\u00fas. Sirve de introducci\u00f3n para temas de suma importancia (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mar 3:28<\/span>). <b>no gustar\u00e1n la muerte hasta que hayan visto el reino.<\/b> El suceso que Jes\u00fas ten\u00eda en mente ha sido interpretado de diversas formas, como su resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n, como la venida del Esp\u00edritu Santo en el Pentecost\u00e9s, la expansi\u00f3n de la cristiandad o la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 70 d.C. La m\u00e1s exacta interpretaci\u00f3n, sin embargo, ser\u00eda relacionar la promesa de Cristo con la transfiguraci\u00f3n en el contexto (vv. <span class='bible'>Mar 9:2-8<\/span>), la cual es una prefiguraci\u00f3n de su Segunda Venida. Los tres Evangelios sin\u00f3pticos enuncian esta promesa inmediatamente antes de la transfiguraci\u00f3n apoyando esta interpretaci\u00f3n, as\u00ed como el hecho de que \u00abreino\u00bb puede referirse a esplendor real.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En esta secci\u00f3n, a medida que viajaban a Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas prepar\u00f3 a sus disc\u00edpulos para su muerte.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t9:1 &#8212; Tambi\u00e9n les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que est\u00e1n aqu\u00ed, que no gustar\u00e1n la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder &#8212; Ya que Jes\u00fas se llega a Jerusal\u00e9n, comienza a hablar mucho acerca del reino venidero que se estableciera en esa misma generaci\u00f3n. V\u00e9ase 1:14,15, comentarios.<br \/>\n\tEs importante notar la diferencia de pronombres en estas palabras de Jes\u00fas. Dice, \u201cos digo\u201d. Con eso se dirige a los ap\u00f3stoles. Luego habla acerca de \u201calgunos que no gustar\u00e1n la muerte\u201d. Ellos son otros aparte. Son de la multitud (8:34). De ellos son los que no van a morir antes de ver la venida del reino. Es decir, el reino ya pronto se establecer\u00eda. Un Testigo de Jehov\u00e1, (pues ellos niegan que el reino fue establecido el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, en el siglo primero, sino seg\u00fan ellos fue establecido en 1914 d. C.), me trat\u00f3 de argumentar que Cristo est\u00e1 diciendo que los ap\u00f3stoles no morir\u00edan hasta ver la transfiguraci\u00f3n de ese momento a seis d\u00edas (ver. 2). Pero Jes\u00fas dijo a los ap\u00f3stoles (\u201cos\u201d, a vosotros) que de la multitud que estuvo presente \u201calgunos\u201d (de ellos) no morir\u00edan hasta que vieran la venida del reino, cosa que sucedi\u00f3 poco tiempo despu\u00e9s, el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. \u00bfEstuvo Jes\u00fas diciendo a sus ap\u00f3stoles que algunos de la multitud presente no morir\u00edan hasta el a\u00f1o 1914?<br \/>\n\tEl reino vendr\u00eda con poder. Los ap\u00f3stoles hab\u00edan de ser investidos de poder en la ciudad de Jerusal\u00e9n (Luc 24:49). Aquel poder les vino el d\u00eda de Pentecost\u00e9s (Hch 1:8; Hch 2:1-4; Rom 1:16). Aquel d\u00eda el reino fue establecido.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 09<\/p>\n<p>NOTA: El vers\u00edculo 1 se encuentra al final del cap\u00edtulo 8<\/p>\n<p>c) La transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas (Mc\/09\/02-08). <\/p>\n<p>2 Seis d\u00edas despu\u00e9s toma Jes\u00fas a Pedro, a Santiago y a Juan, y los conduce a un monte alto, aparte, a ellos solos. Y se transfigur\u00f3 delante de ellos, 3 de forma que sus vestidos se volvieron tan resplandecientes por su blancura, como ning\u00fan batanero en el mundo podr\u00eda blanquearlos. 4 Entonces se les aparecieron El\u00edas y Mois\u00e9s, que conversaban con Jes\u00fas. 5 Tomando Pedro la palabra, dice a Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Rabb\u00ed! \u00a1Qu\u00e9 bueno ser\u00eda quedarnos aqu\u00ed! Vamos a hacer tres tiendas: una para ti, otra para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas.\u00bb 6 Es que no sab\u00eda qu\u00e9 decir, porque estaban llenos de estupor. 7 Se form\u00f3 entonces una nube que los envolvi\u00f3, y de la nube sali\u00f3 una voz: \u00abEste es mi Hijo amado; escuchadle.\u00bb 8 De pronto, miraron a su alrededor y no vieron a nadie, sino a Jes\u00fas solo con ellos. <\/p>\n<p>La transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas sobre un monte elevado, es, como el acontecimiento de despu\u00e9s del bautismo y el paseo de Jes\u00fas sobre las aguas del lago, la historia de una teofan\u00eda que escapa a la consideraci\u00f3n cr\u00edtica de un historiador y que s\u00f3lo descubre su sentido a la fe. Pero, dada la multitud de motivos que en ella resuenan y en raz\u00f3n de sus posibles relaciones, presenta grandes dificultades incluso para determinar de forma inequ\u00edvoca ese sentido creyente. Sin duda alguna que la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas se narraba ya en la comunidad pospascual antes de que Marcos escribiese; \u00e9l la ha tomado insert\u00e1ndola en su Evangelio con determinadas miras. Cada evangelista ha puesto su propio acento. Por lo que a Marcos se refiere, hemos de preguntarnos qu\u00e9 le ha inducido a colocarla en este lugar y presentarla de esta forma. \u00bfAcaso la voz divina pretende confirmar, corregir y ahondar la confesi\u00f3n de Pedro afirmando que Jes\u00fas no es el Mes\u00edas en sentido jud\u00edo, sino el Hijo amado y \u00fanico de Dios? \u00bfHay que contemplar la dura ense\u00f1anza de que el Hijo del hombre debe padecer y morir a la luz esclarecedora de la resurrecci\u00f3n y de la gloria celestial que esperan a Jes\u00fas? \u00bfDeben cobrar \u00e1nimo y fuerza los disc\u00edpulos destinados al mismo camino doloroso de la cruz y la muerte por amor de Jes\u00fas? \u00bfAcaso la certeza de la inminente parus\u00eda (9,1) debe robustecer y hasta proclamar incluso un cumplimiento anticipado para los tres disc\u00edpulos? Todas estas preguntas se justifican en cierto modo despu\u00e9s de cuanto llevamos dicho. Si el sentido principal de toda la secci\u00f3n desde 8,31 tiende a la revelaci\u00f3n del misterio de la muerte de Jes\u00fas, ah\u00ed debemos buscar la motivaci\u00f3n del pensamiento del evangelista, cosa que nos confirmar\u00eda el di\u00e1logo sostenido por Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos \u00abmientras iban bajando\u00bb (v. 9-13). Estos vers\u00edculos finales no pertenecen en su tenor actual al relato de la tradici\u00f3n, sino que reflejan las ideas de la comunidad que Marcos ha recogido intencionadamente. Con ello se subraya una vez m\u00e1s el hecho y necesidad de la muerte del Hijo del hombre. Para el evangelista la importancia de la transfiguraci\u00f3n sobre el monte radica en que empieza por desvelar el misterio mesi\u00e1nico de Jes\u00fas a los tres disc\u00edpulos, y que despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n (9,9) tambi\u00e9n podr\u00e1 ilumin\u00e1rselo a toda la comunidad. Durante la misma vida terrena de Jes\u00fas, y precisamente en su camino hacia la pasi\u00f3n, la transfiguraci\u00f3n descubre su gloria oculta, y lo hace de un modo que puede servir de exhortaci\u00f3n, amonestaci\u00f3n y consuelo para la comunidad. <\/p>\n<p>El acontecimiento no est\u00e1 delimitado en el tiempo y el espacio, pese a que la indicaci\u00f3n precisa de \u00abseis d\u00edas despu\u00e9s\u00bb y la se\u00f1alizaci\u00f3n del lugar como \u00abun monte alto\u00bb pudieran dar esa impresi\u00f3n. Pues, los \u00abseis d\u00edas\u00bb no pueden contarse desde la conversaci\u00f3n en Cesarea de Filipo, ya que entre ambos sucesos media la llamada, temporalmente imprecisa, del pueblo con los disc\u00edpulos (8, 34). El monte Tabor, en Galilea, venerado tradicionalmente como el monte de la transfiguraci\u00f3n, es desde luego un lugar maravilloso en el que hoy podemos imaginar perfectamente el acontecimiento teof\u00e1nico, la revelaci\u00f3n del mundo de Dios en medio de la realidad terrestre. El monte, que se alza de un modo impresionante (562 m) sobre una vasta llanura, conduce a los que ascienden a su cumbre, desde las bajezas de la vida y anhelos terrenos hasta la proximidad del cielo, a la soledad, luminosidad y apertura de horizontes que predisponen a semejante revelaci\u00f3n del mundo celestial. Pero en tiempos de Jes\u00fas hab\u00eda tal vez hasta fortificaciones militares en aquel monte, y s\u00f3lo a partir del siglo IV se centra la tradici\u00f3n en dicho monte Tabor. Es in\u00fatil buscar otros montes altos en el Norte; aqu\u00ed se habla de un \u00abmonte alto\u00bb, desde un punto de vista exclusivamente teol\u00f3gico. Tambi\u00e9n en 3,13 sube Jes\u00fas \u00abal monte\u00bb para llamar a s\u00ed a los hombres que se hab\u00eda elegido; y en 6,46 se reitera \u00abal monte\u00bb para orar. La soledad del monte significaba en aquellos tiempos el alejamiento del resto de los hombres y la proximidad a Dios. Pero el \u00abmonte alto\u00bb y los \u00abseis d\u00edas\u00bb sugieren adem\u00e1s que la tradici\u00f3n anterior a Marcos probablemente hab\u00eda tenido en cuenta ciertos motivos de la historia de Mois\u00e9s. \u00abY la gloria del Se\u00f1or se manifest\u00f3 sobre el monte Sina\u00ed, cubri\u00e9ndolo con la nube durante seis d\u00edas; y al s\u00e9ptimo llam\u00f3 Dios a Mois\u00e9s de en medio de la nube obscura\u00bb (Exo 24:16). Tambi\u00e9n en la historia de Mois\u00e9s hay un dato relacionado con la transfiguraci\u00f3n y es que con la proximidad de Dios y de su gloria el rostro de Mois\u00e9s se puso resplandeciente (Exo 34:29-35). Pero Marcos no habla de la faz luminosa; el primero que lo hace es Mateo, el cual subraya con mayor fuerza a\u00fan la tipolog\u00eda mosaica. Marcos describe la blancura de los vestidos de Jes\u00fas \u00abtan resplandecientes por su blancura, como ning\u00fan batanero en el mundo podr\u00eda blanquearlos\u00bb; lo cual constituye m\u00e1s bien un rasgo de las descripciones apocal\u00edpticas de la resurrecci\u00f3n. Los justos y elegidos \u00abser\u00e1n revestidos de las vestiduras de gloria, y esto son los vestidos de la vida del Se\u00f1or de los esp\u00edritus\u00bb (Henoc eti\u00f3pico 62,16). Tambi\u00e9n en el Apocalipsis de Juan los que han sido salvados llevan vestiduras blancas (7,9) y a los que hayan vencido en la batalla de la vida terrena se promete que ser\u00e1n revestidos de ropas blancas (3,5). La blancura resplandeciente es un s\u00edmbolo de la gloria del cielo, del fulgor divino, que, por lo dem\u00e1s, no son capaces de contemplar los ojos terrenos. El totalmente otro del mundo transcendente divino se desvela, se hace visible por unos momentos; se trata de una teofan\u00eda. Para indicar este cambio de la figura y rostro de Jes\u00fas, emplea el evangelista un t\u00e9rmino -\u00abse transfigur\u00f3\u00bb- que tambi\u00e9n se utilizaba en los cultos mist\u00e9ricos para indicar la divinizaci\u00f3n del hombre consecuente a la consagraci\u00f3n mist\u00e9rica. Pero la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas no es un proceso que alcanza gradualmente su plenitud, no es un acontecimiento simb\u00f3lico espectacular, sino la irrupci\u00f3n de la realidad divina escatol\u00f3gica, un acontecimiento operado por Dios, como indican la forma pasiva (literalmente \u00abfue transfigurado\u00bb) y la imagen del batanero. No es una revelaci\u00f3n que el hombre pueda provocar y manipular a su antojo, sino una revelaci\u00f3n que Dios otorga. Despu\u00e9s aparecen dos personajes celestes, \u00abEl\u00edas y Mois\u00e9s\u00bb, dos varones de Dios, bien conocidos en el Antiguo Testamento y en torno a los cuales giraban muchas ideas del juda\u00edsmo. \u00bfCu\u00e1l es su significado en esta escena? \u00bfSon simples acompa\u00f1antes para hacer m\u00e1s impresionante el acontecimiento teof\u00e1nico? Para eso tambi\u00e9n pod\u00edan haber servido unos \u00e1ngeles. Los dos varones de Dios han sido elegidos de un modo particular. \u00bfSon testigos en favor de Jes\u00fas? Pero resulta que s\u00f3lo hablan con \u00e9l, no con los disc\u00edpulos. Su testimonio queda limitado a su aparici\u00f3n y a la importancia de sus personas. \u00bfEncarnan la ley y los profetas, como se ha pensado con frecuencia? Pero El\u00edas no es un profeta escritor y, adem\u00e1s, el orden que Marcos -y s\u00f3lo \u00e9l- ha escogido habla en contra de semejante interpretaci\u00f3n. \u00bfAparecen como precursores del Mes\u00edas? Pero si bien a El\u00edas se le ha visto bajo esa funci\u00f3n (cf. v. 11s), resulta muy dudoso que el juda\u00edsmo atribuyese entonces ese papel a Mois\u00e9s. \u00bfSe les nombra por haber sido varones piadosos que fueron arrebatados hasta Dios sin pasar por la muerte corporal? Adem\u00e1s de Henoc y El\u00edas, de quienes lo testifica el Antiguo Testamento, el juda\u00edsmo atribu\u00eda tambi\u00e9n a Mois\u00e9s semejante asunci\u00f3n al cielo. Si hablan con Jes\u00fas proclamando as\u00ed su comuni\u00f3n con \u00e9l, el dato tal vez podr\u00eda significar que tambi\u00e9n Jes\u00fas pertenece a su grupo. Ciertamente que no ser\u00e1 arrebatado al cielo sin pasar por la muerte corporal, pero s\u00ed que ser\u00e1 resucitado despu\u00e9s de su muerte. Seguramente que su funci\u00f3n es la de se\u00f1alar a Jes\u00fas como el m\u00e1s grande, el esperado que colma todas las esperanzas. A estos testigos mudos, pero elocuentes para o\u00eddos jud\u00edos, sigue el testimonio de Dios que declara a Jes\u00fas su Hijo amado y exhorta a los disc\u00edpulos a que le escuchen. Es aqu\u00ed donde el acontecimiento teof\u00e1nico alcanza su cumbre m\u00e1s alta. Pero entre tanto hay una interpelaci\u00f3n de Pedro. Este disc\u00edpulo est\u00e1 tan fascinado por la maravillosa escena, que quiere levantar tres tiendas: una para Jes\u00fas, una para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas. Querr\u00eda invitar a aquellos personajes gloriosos a que se quedasen, porque querr\u00eda asir la felicidad del momento aportando para ello su esfuerzo con el de sus compa\u00f1eros. <\/p>\n<p>Las tres \u00abtiendas\u00bb recuerdan la fiesta de los tabern\u00e1culos, a la que iban vinculadas fuertes esperanzas mesi\u00e1nicas y escatol\u00f3gicas; en la semana festiva se anticipaba el j\u00fabilo del tiempo de la salvaci\u00f3n. Mas Pedro no desea levantar las tres tiendas para s\u00ed y sus compa\u00f1eros, sino para Jes\u00fas y los personajes celestes. Es una r\u00e9plica de su postura despu\u00e9s del anuncio de la muerte de Jes\u00fas (8,32): all\u00ed conjur\u00f3 al Maestro para que abandonase su camino y proyectos; aqu\u00ed intenta convencer a los personajes glorificados para que prolonguen su permanencia. Marcos considera tambi\u00e9n este lenguaje como carente de sentido, y lo explica en raz\u00f3n del temor religioso que hab\u00eda invadido a los disc\u00edpulos. La doble y contraria intervenci\u00f3n de Pedro presenta para el evangelista una indudable trabaz\u00f3n interna. Tambi\u00e9n ahora podr\u00eda responderle Jes\u00fas: \u00abNo piensas a lo divino, sino a lo humano.\u00bb En este punto de la incomprensi\u00f3n humana, que tambi\u00e9n resultaba evidente para los lectores, interviene el mismo Dios. La nube que cae sobre los disc\u00edpulos es el signo de la presencia divina (cf. Exo 24:15-18), de una presencia ben\u00e9fica que es revelaci\u00f3n, promesa y exhortaci\u00f3n. La voz de Dios (cf. 1,11) revela a Jes\u00fas como a su Hijo amado, mayor que El\u00edas y que Mois\u00e9s, y diferente del Mes\u00edas esperado por los jud\u00edos. A diferencia tambi\u00e9n de la voz que se escuch\u00f3 en el bautismo, esta vez la palabra no se dirige a Jes\u00fas sino a los disc\u00edpulos, y para \u00e9stos se agrega este importante inciso: \u00abEscuchadle.\u00bb El tenor literal recuerda la profec\u00eda de Mois\u00e9s sobre el profeta que hab\u00eda de venir: \u00abEl Se\u00f1or tu Dios te suscitar\u00e1 un profeta de tu naci\u00f3n y de entre tus hermanos, como yo; a \u00e9l deber\u00e9is escuchar\u00bb (Deu 18:15); exhortaci\u00f3n que viene refrendada poco despu\u00e9s: \u00abMas el que no quisiere escuchar las palabras que hablar\u00e1 en mi nombre, experimentar\u00e1 mi venganza\u00bb (Deu 18:19). La alusi\u00f3n al Mes\u00edas profeta, que el propio Mois\u00e9s hab\u00eda prometido, da a la aparici\u00f3n del legislador acentos nuevos. Mas para el evangelista esta exhortaci\u00f3n tiene un sentido muy concreto: tambi\u00e9n las palabras, dif\u00edciles de comprender, que Jes\u00fas ha pronunciado acerca de su camino doloroso y del seguimiento de sus disc\u00edpulos con la cruz, se presentan a los disc\u00edpulos y a la comunidad posterior como palabras de Dios a las que es preciso obedecer. Inmediatamente despu\u00e9s el acontecimiento celestial desaparece de la vista de los disc\u00edpulos. Cuando miran en derredor no ven a nadie m\u00e1s que a Jes\u00fas&#8230; en su figura habitual. Ha vuelto para ellos a su proximidad terrestre. Esta repentina desaparici\u00f3n del fen\u00f3meno sobrenatural despu\u00e9s de escucharse la voz de Dios tiene tambi\u00e9n un sentido profundo: el objetivo de la revelaci\u00f3n se ha alcanzado, ha resonado la exhortaci\u00f3n divina: \u00abEscuchadle.\u00bb Como la revelaci\u00f3n del cielo despu\u00e9s del bautismo de Jes\u00fas, todo ello no ha sido sino un rayo de luz que llega de arriba y que por unos instantes ilumin\u00f3 las obscuridades terrenas. Lo que queda es la dura realidad terrena. Todav\u00eda no ha llegado el tiempo de la consumaci\u00f3n y de la gloria; antes hay que recorrer el camino de los padecimientos y de la muerte. Junto con los disc\u00edpulos, la comunidad recibe la ense\u00f1anza de que el Hijo del hombre debe padecer mucho, ser rechazado y muerto. En el horizonte brilla s\u00f3lo, como una cinta de plata, la promesa de que despu\u00e9s de tres d\u00edas resucitar\u00e1. Jes\u00fas es el Hijo amado de Dios que no permanece en la muerte, sino que est\u00e1 llamado a la gloria del cielo, a la culminaci\u00f3n de su camino junto a Dios. \u00bfCu\u00e1l es, pues, para Marcos el provecho de este relato numinoso? Una revelaci\u00f3n inicial del secreto mesi\u00e1nico de Jes\u00fas, el desvelamiento de su gloria oculta pese a la presencia de la muerte; m\u00e1s a\u00fan: \u00a1es la justificaci\u00f3n del camino fat\u00eddico de Jes\u00fas y la confirmaci\u00f3n divina de sus palabras! Esto constituye a su vez una llamada a la comunidad para que no rechace la cruz de Jes\u00fas y le siga por su camino. Los tres disc\u00edpulos son los testigos privilegiados de esta revelaci\u00f3n, como ser\u00e1n m\u00e1s tarde los testigos de la agon\u00eda de Jes\u00fas en el monte de los Olivos (Deu 14:33s). Como la promesa de la venida del Hijo del hombre en la gloria (Deu 8:38), de la llegada del reino de Dios con poder (Deu 9:1), se encuentra al final de la serie de sentencias sobre el seguimiento de Jes\u00fas hasta la muerte, as\u00ed la transfiguraci\u00f3n en el monte no hace sino confirmar aquella promesa. Abre los ojos a la justificaci\u00f3n de Jes\u00fas y a su investidura de poderes por parte de Dios, sin suprimir el anuncio de su pasi\u00f3n y muerte. Por ello se encuentra este relato en el centro de la vida de Jes\u00fas en la tierra, en agudo contraste con la profec\u00eda de su muerte. \u00bfSe trata de un episodio pospascual anticipado, como se ha pensado a menudo? No, porque la propia estructura es distinta. Despu\u00e9s de los acontecimientos pascuales el Resucitado no se aparece a los disc\u00edpulos rodeado de un fulgor supraterreno, ni llega acompa\u00f1ado de personajes del cielo. La tradici\u00f3n tampoco conoce ninguna aparici\u00f3n a tres disc\u00edpulos. La voz de Dios, que confirma al Hijo y exhorta a los disc\u00edpulos a escucharle, pertenece, como la voz del bautismo, al tiempo del ministerio de Jes\u00fas en este mundo, aunque s\u00f3lo resulte inteligible a la luz de la pascua. S\u00f3lo despu\u00e9s de los acontecimientos pascuales narr\u00f3 la comunidad la transfiguraci\u00f3n del monte de este modo; pero, desde el punto de vista de la \u00abhistoria de las formas\u00bb y de la \u00abhistoria de la tradici\u00f3n\u00bb, no cabe deducirla de la pascua. Tampoco es un episodio de parus\u00eda ni un acontecimiento referido directamente a la venida de Jes\u00fas en gloria. Pero en cuanto que ilumina la gloria pascual, lo hace tambi\u00e9n sin duda respecto a la venida de Jes\u00fas en gloria; para Marcos y su comunidad una y otra est\u00e1n estrechamente ligadas. La ense\u00f1anza permanente para la comunidad no es la de refugiarse anhelante en el mundo celestial, ni desear visiones que anticipen la felicidad del mundo futuro. El evangelista, de un modo harto evidente, pone en guardia frente a esta tentaci\u00f3n al presentar la pretensi\u00f3n de Pedro como absurda y necia. Lo que la comunidad debe tener ante sus ojos es m\u00e1s bien la necesidad de seguir a Jes\u00fas por el camino de los sufrimientos y de la muerte. La mirada al transfigurado es s\u00f3lo una incitaci\u00f3n a creer en el crucificado y a seguirle; es s\u00f3lo un est\u00edmulo a mantenerse fuerte en las penalidades y persecuciones. No es tiempo todav\u00eda de levantar unos pabellones en el cielo, sino de afrontar la lucha sobre la tierra. Pero todo se puede superar con la obediencia al Hijo amado de Dios que nos ha precedido en el camino que a trav\u00e9s de los padecimientos y la muerte conduce hasta la gloria de Dios. <\/p>\n<p>d) El di\u00e1logo al bajar del monte (Mc\/09\/09-13). <\/p>\n<p>9 Y mientras iban bajando del monte, les prohibi\u00f3 referir a nadie lo que hab\u00edan visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. 10 Y ellos guardaron el secreto, aunque pregunt\u00e1ndose a s\u00ed mismos qu\u00e9 era eso de \u00abresucitar de entre los muertos\u00bb. 11 Le propusieron, pues, esta cuesti\u00f3n: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 dicen los escribas que primero tiene que venir El\u00edas?\u00bb 12 \u00e9I les contest\u00f3: \u00abEl\u00edas, desde luego, ha de venir antes, para restablecerlo todo; pero \u00bfno est\u00e1 escrito acerca del Hijo del hombre que habr\u00e1 de padecer mucho y ser menospreciado? 13 Pues bien; yo os lo aseguro: El\u00edas ya vino, e hicieron con \u00e9l cuanto se les antoj\u00f3, conforme est\u00e1 escrito acerca de \u00e9l.\u00bb <\/p>\n<p>El di\u00e1logo que Jes\u00fas mantiene con los tres disc\u00edpulos al bajar del monte presenta unos rasgos redaccionales m\u00e1s acusados a\u00fan que la misma per\u00edcopa de la transfiguraci\u00f3n; con lo que nos permite tambi\u00e9n una penetraci\u00f3n m\u00e1s profunda en el pensamiento del evangelista. La tem\u00e1tica no est\u00e1 ligada directamente con la teofan\u00eda del monte, sino que vuelve a conectar con 8,31. Las palabras no advertidas por los disc\u00edpulos en la profec\u00eda de Jes\u00fas sobre su muerte, respecto a la necesidad de que el Hijo del hombre resucitase despu\u00e9s de tres d\u00edas, vuelve ahora al primer plano. La orden de Jes\u00fas imponiendo silencio \u00abhasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos\u00bb (9,9), contribuye a ello suscitando de momento en los disc\u00edpulos las reflexiones de qu\u00e9 querr\u00eda decir lo de \u00abresucitar de entre los muertos\u00bb. Despu\u00e9s esgrimen una objeci\u00f3n que reincide sobre la necesidad de los padecimientos y vilipendio del Hijo del hombre. La alusi\u00f3n a las esperanzas jud\u00edas de que primero deb\u00eda venir El\u00edas, la relaciona sin duda el evangelista con la aparici\u00f3n del gran profeta en la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas. De haber estado la per\u00edcopa de la transfiguraci\u00f3n \u00edntimamente ligada con el di\u00e1logo que se desarrolla al bajar del monte, el lector cristiano tal vez se habr\u00eda esperado que Jes\u00fas dijese: \u00abEl\u00edas acaba de aparecer, con lo que esa esperanza se ha cumplido.\u00bb Pero la dogm\u00e1tica mesi\u00e1nica del juda\u00edsmo se presentaba de otro modo: de acuerdo con Mal 3:23s se esperaba que el profeta El\u00edas apareciera sobre la tierra antes del \u00abd\u00eda del Se\u00f1or\u00bb estableciendo en Israel la paz y la uni\u00f3n del pueblo: \u00abY \u00e9l reunir\u00e1 el coraz\u00f3n de los padres con el coraz\u00f3n de los hijos, y el de los hijos con el de los padres.\u00bb La Biblia griega emplea ah\u00ed la expresi\u00f3n \u00abrestablecer\u00bb, que Jes\u00fas emplea tambi\u00e9n en su respuesta. \u00abEl restablecimiento de todas las cosas\u00bb (cf. Hec 3:21 y tambi\u00e9n 1,6), el establecimiento de la paz en Israel y el orden pac\u00edfico sobre la tierra era la funci\u00f3n que el juda\u00edsmo atribu\u00eda al regresado El\u00edas. Dif\u00edcilmente puede Jes\u00fas haber confirmado esta esperanza conforme al texto griego. En este di\u00e1logo el evangelista ha tenido en cuenta las discusiones que hab\u00edan surgido en la comunidad, como r\u00e9plica al juda\u00edsmo sin duda, acerca de tales esperanzas sobre la venida y actividad de El\u00edas. De ser as\u00ed \u00bfc\u00f3mo se compagina la necesidad impuesta por Dios a los padecimientos y muerte de Jes\u00fas, el Hijo del hombre? Penetramos as\u00ed en las dificultades surgidas del duro hecho de la muerte en cruz de Jes\u00fas; lo que nos conviene tambi\u00e9n a nosotros, pues nos hemos habituado demasiado a este obscuro acontecimiento, realmente incomprensible para la fe en el Hijo de Dios. La orden de silencio a los tres disc\u00edpulos -que Lucas no ha consignado- se acomoda tan poco a la situaci\u00f3n hist\u00f3rica, como las precedentes \u00f3rdenes de silencio. Pues, si la profec\u00eda de Jes\u00fas sobre su muerte -que estos tres disc\u00edpulos y los otros hab\u00edan escuchado- deb\u00eda iluminarles este hecho obscuro y alentarles para emprender ellos mismos su camino doloroso, \u00bfpor qu\u00e9 los tres testigos de la transfiguraci\u00f3n no hab\u00edan de hablar de la misma al menos a sus compa\u00f1eros? Pero la alusi\u00f3n a la resurrecci\u00f3n le interesa al evangelista por m\u00faltiples motivos: la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas anticipa su resurrecci\u00f3n y, de hecho, s\u00f3lo se comprende junto con \u00e9sta. La elecci\u00f3n de estos tres disc\u00edpulos como testigos de la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo (5,37), de la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas y de su agon\u00eda en Getseman\u00ed (14,33), est\u00e1 en relaci\u00f3n con los misterios de la vida y ministerio terrenos de Jes\u00fas, que despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n no deb\u00edan permanecer ocultos y que adem\u00e1s proporcionaban una clave para la comprensi\u00f3n de su persona. El que opera en forma velada es el mismo Hijo de Dios dotado de plenos poderes, a quien corresponden la gloria y autoridad divinas, aunque todav\u00eda deba atravesar la noche obscura de la pasi\u00f3n. Al menos tres de los compa\u00f1eros m\u00e1s antiguos y m\u00e1s \u00edntimos de Jes\u00fas deber\u00e1n atestiguarlo m\u00e1s tarde, cuando la comunidad ya pueda comprenderlo gracias a la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Incluso en el momento en que los disc\u00edpulos descienden del monte de la transfiguraci\u00f3n, la palabra de Jes\u00fas acerca de la resurrecci\u00f3n del Hijo del hombre de entre los muertos les est\u00e1 cerrada (*). La guardan en su pecho, pero discuten acerca de lo que pueda significar eso de \u00abresucitar de entre los muertos\u00bb. Aqu\u00ed, a diferencia de 8,31, se ha introducido intencionadamente el \u00abde entre los muertos\u00bb para expresar todav\u00eda con m\u00e1s fuerza la penetraci\u00f3n real de Jes\u00fas en el reino de la muerte y su salida del mismo, su resurrecci\u00f3n, por obra de Dios. Es la esperanza escatol\u00f3gica que el juda\u00edsmo alimentaba para el fin de los tiempos, y que deb\u00eda cumplirse en Jes\u00fas, pero inmediatamente despu\u00e9s de su muerte. Esta es precisamente la grande y asombrosa experiencia de la comunidad de los disc\u00edpulos que inflam\u00f3 su fe y alegr\u00eda pascuales. Cuando el acontecimiento se realiz\u00f3 y los disc\u00edpulos lo experimentaron mediante las apariciones del resucitado -y la confirmaci\u00f3n del sepulcro vac\u00edo-, la \u00abresurrecci\u00f3n de entre los muertos\u00bb, la resurrecci\u00f3n de la muerte, por obra del poder divino, fue la afirmaci\u00f3n que se les impuso a los disc\u00edpulos y que les revel\u00f3 la inteligencia del acontecimiento y toda su importancia: este resucitado es el signo de que Dios confirma y justifica a Jes\u00fas crucificado, de que con \u00e9l irrumpe la era definitiva de la salvaci\u00f3n, lleva la historia a su consumaci\u00f3n y da a los hombres la certeza de su propia liberaci\u00f3n. Tras las discusiones entre s\u00ed, los tres disc\u00edpulos se acercan a Jes\u00fas con un problema. Los doctores jud\u00edos de la ley dicen que, seg\u00fan la Escritura, primero debe venir El\u00edas. \u00bfQu\u00e9 fuerza tiene este argumento si Jes\u00fas habla de la resurrecci\u00f3n del Hijo del hombre sin referirse a la venida de El\u00edas? Los disc\u00edpulos han entendido, pues -y aqu\u00ed se vislumbra el horizonte de despu\u00e9s de pascua- que se trata de una afirmaci\u00f3n relativa al tiempo de la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica. Jes\u00fas empieza por ratificar la concepci\u00f3n jud\u00eda que se apoyaba en la Escritura. Cabr\u00eda esperar que hubiese a\u00f1adido inmediatamente: \u00abMas yo os digo que El\u00edas ha venido ya&#8230; \u00bb (as\u00ed ordenar\u00e1 despu\u00e9s Mateo el curso de las ideas). Pero, tras la ratificaci\u00f3n de las ideas jud\u00edas por parte de Jes\u00fas, Marcos presenta la objeci\u00f3n de un modo tajante: en tal caso \u00bfc\u00f3mo se ha podido escribir sobre el Hijo del hombre que deb\u00eda padecer mucho y ser despreciado? Presenta las dificultades de la comunidad cristiana en un lenguaje que aparece ya en la propia afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas (8,31). Despu\u00e9s la comunidad escucha la respuesta de labios de Jes\u00fas: El\u00edas ya ha venido y los hombres hicieron con \u00e9l cuanto quisieron&#8230; Es evidente (evidencia que Mateo pone a\u00fan m\u00e1s de relieve mediante la observaci\u00f3n aclaradora de 17,13) que aqu\u00ed se est\u00e1 pensando en Juan Bautista. Para los cristianos \u00e9l era realmente el precursor del Mes\u00edas Jes\u00fas y pod\u00eda por ello v\u00e9rsele en la funci\u00f3n que el juda\u00edsmo atribu\u00eda a El\u00edas, despu\u00e9s de su segunda venida (cf. Mat 11:14; tambi\u00e9n Luc 1:17, aunque en forma menos expl\u00edcita) (**). La interpretaci\u00f3n cristiana va incluso m\u00e1s all\u00e1 de la jud\u00eda por cuanto que incorpora la muerte del Bautista en su funci\u00f3n de precursor. El argumento fluye, pues as\u00ed: Si incluso hubo de sufrir el precursor, que fue perseguido y asesinado por los hombres \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s no habr\u00e1 de sufrir aqu\u00e9l cuyo camino prepar\u00f3 Juan? Dif\u00edcil resulta la adici\u00f3n \u00abconforme est\u00e1 escrito acerca de \u00e9l\u00bb, pues no se encuentran esas palabras b\u00edblicas sobre El\u00edas. Se ha pensado en la persecuci\u00f3n del El\u00edas hist\u00f3rico por parte de la reina Jezabel (lRe 19,1-3); pero en nuestro pasaje se trata del El\u00edas que ha de volver al fin de los tiempos. Tal vez el texto relativo al El\u00edas hist\u00f3rico \u00abquede aplicado tipol\u00f3gicamente al Bautista, que encontr\u00f3 su Jezabel en Herod\u00edas\u00bb. Como quiera que sea, la Iglesia primitiva ha establecido un paralelismo y trabaz\u00f3n estrecha entre el destino del Bautista y el destino de Jes\u00fas, y ha considerado esa relaci\u00f3n como querida por Dios y testificada en la Escritura. Se reconoce la controversia en torno al hecho obscuro de que las personas elegidas por Dios para promover la salvaci\u00f3n deben recorrer el camino de los padecimientos y de la muerte. Hay otras palabras que hablan asimismo del repudio y persecuci\u00f3n de los profetas (Mar 6:4 y par; Mat 5:12; Mat 23:31.35.37; Hec 7:52). Exist\u00eda toda una tradici\u00f3n sobre las amargas experiencias de los hombres enviados por Dios, y a su luz entendi\u00f3 mejor la Iglesia primitiva el destino de Jes\u00fas y de sus propios mensajeros de la fe. Injusticias y persecuciones, padecimientos y muerte no han desaparecido tampoco en esta \u00e9poca del mundo. La palabra de que Dios \u00abtodo lo ha hecho perfectamente\u00bb, (Mar 7:37) es una promesa que s\u00f3lo encuentra su pleno cumplimiento en el mundo futuro. Una teolog\u00eda optimista de la creaci\u00f3n pierde de vista la situaci\u00f3n del mundo hist\u00f3rico. No todo ha sido a\u00fan restablecido; todav\u00eda la cruz es el signo de la existencia cristiana, todav\u00eda se impone a la Iglesia la necesidad de seguir a Jes\u00fas por el camino de los padecimientos y de la muerte. Eso es lo que Marcos ha dicho de manera inequ\u00edvoca a su comunidad con la mirada puesta en el camino de Jes\u00fas y en el propio camino de ella. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. <\/p>\n<p>(*) Tambi\u00e9n aqu\u00ed vuelve a influir el \u00absecreto mesi\u00e1nico\u00bb: durante e] tiempo del ministerio de Jes\u00fas en la tierra, los disc\u00edpulos carecen de una verdadera comprensi\u00f3n de la persona de Jes\u00fas. Por ello los tres disc\u00edpulos escogidos s\u00f3lo podr\u00e1n hablar de esto despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>(**) Los evangelistas han dado diversas respuestas al problema de si Juan Bautista deb\u00eda considerarse como El\u00edas. Marcos y Mateo lo han afirmado teniendo en cuenta su misi\u00f3n de precursor. Lucas sit\u00faa al Bautista todav\u00eda en la era de los profetas abriendo la nueva era con el anuncio de la salvaci\u00f3n por Jes\u00fas (Mar 16:16). En Juan se rechaza que el Bautista sea El\u00edas mediante la pregunta sobre su ministerio mesi\u00e1nico (1.21.25). <\/p>\n<p> &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>e) Curaci\u00f3n de un muchacho endemoniado (Mc\/09\/14-29). <\/p>\n<p>14 Al volver a donde estaban los disc\u00edpulos, los vieron rodeados de una gran multitud, y a unos escribas que discut\u00edan con ellos. 15 Toda aquella multitud, al verlo venir, qued\u00f3 pasmada y corri\u00f3 en seguida a saludarlo. 16 El les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 estabais discutiendo con ellos?\u00bb 17 Y uno de la multitud le contest\u00f3: \u00abMaestro, te he tra\u00eddo a mi hijo, que est\u00e1 pose\u00eddo de un esp\u00edritu mudo; 18 y cuando se apodera de \u00e9l, lo tira por tierra, y el ni\u00f1o echa espumarajos y rechina los dientes, y se queda r\u00edgido. Dije a tus disc\u00edpulos que lo arrojaran, pero ellos no han podido.\u00bb 19 Entonces \u00e9l responde: \u00ab\u00a1Oh generaci\u00f3n incr\u00e9dula! \u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e9 entre vosotros? \u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que soportaros? Tra\u00e9dmelo.\u00bb 20 Y se lo trajeron. Y apenas vio a Jes\u00fas inmediatamente el esp\u00edritu agit\u00f3 al muchacho con violentas convulsiones, el cual, cayendo por tierra, se revolcaba echando espumarajos. 21 Jes\u00fas pregunt\u00f3 al padre: \u00ab\u00bfCu\u00e1nto tiempo hace que le sucede esto?\u00bb \u00e9l le respondi\u00f3: \u00abDesde la infancia; 22 y muchas veces tambi\u00e9n lo arroja al fuego y al agua, para hacerlo perecer. Pero, si t\u00fa puedes algo, ten compasi\u00f3n de nosotros y soc\u00f3rrenos.\u00bb 23 Replic\u00f3 Jes\u00fas: \u00abEn cuanto a eso de si puedes, todo es posible para el que cree.\u00bb 24 Al momento, el padre del ni\u00f1o exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Creo! \u00a1Ay\u00fadame t\u00fa en mi falta de fe!\u00bb 25 Viendo Jes\u00fas que aumentaba el concurso del pueblo, increp\u00f3 al esp\u00edritu impuro, dici\u00e9ndole: \u00abEsp\u00edritu mudo y sordo, yo te lo mando: Sal de \u00e9l y no vuelvas a entrar en \u00e9l jam\u00e1s.\u00bb 26 Y gritando y agit\u00e1ndolo con muchas convulsiones, sali\u00f3 de \u00e9l. El joven qued\u00f3 como muerto, tanto que muchos dec\u00edan: \u00abYa muri\u00f3.\u00bb 27 Pero Jes\u00fas, tom\u00e1ndolo de la mano, lo levant\u00f3, y el muchacho se puso en pie. 28 Cuando Jes\u00fas entr\u00f3 en casa, sus disc\u00edpulos le preguntaban aparte: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 nosotros no hemos podido arroJarlo?\u00bb 29 Y les contest\u00f3: \u00abEsta clase de demonios s\u00f3lo puede ser expulsada por la oraci\u00f3n.\u00bb <\/p>\n<p>El largo episodio, narrado de un modo gr\u00e1fico y un tanto prolijo, lo ha puesto Marcos intencionadamente en este lugar de su Evangelio. Por su estilo pertenece a los grandes milagros de curaci\u00f3n, y en parte sobre todo se relaciona con la curaci\u00f3n del poseso de Gerasa (5,1-20): all\u00ed se trataba de locura furiosa, aqu\u00ed de epilepsia. Estos extra\u00f1os casos cl\u00ednicos, que provocaban horror, se atribu\u00edan frecuentemente en aquel tiempo a posesi\u00f3n diab\u00f3lica. Pero al evangelista no le interesa este relato antiguo como tal -en la segunda parte de su Evangelio no trae m\u00e1s episodios de curaci\u00f3n, con la sola excepci\u00f3n del Bartimeo, el ciego de Jeric\u00f3 (10,46-52)-; le interesan las ense\u00f1anzas que de El se desprenden para la comunidad. Si expone la incapacidad de los disc\u00edpulos para terminar con aquel caso de posesi\u00f3n diab\u00f3lica y al final, en su conversaci\u00f3n privada con Jes\u00fas, alude una vez m\u00e1s al problema, bien pueden esconderse detr\u00e1s las dificultades y discusiones suscitadas en la comunidad acerca de c\u00f3mo se hab\u00eda de administrar el carisma de la curaci\u00f3n de enfermos y de expulsi\u00f3n de los demonios. Parece tambi\u00e9n que el evangelista elabora diversas tradiciones (*). La soluci\u00f3n final, de que para casos especialmente dif\u00edciles es necesaria la oraci\u00f3n, no se aviene con la amonestaci\u00f3n a avivar la fe confiada en la fuerza de Dios, presente en Jes\u00fas. Pero en este contexto de su exposici\u00f3n algo que interesa decir sobre todo al evangelista es esto: el Hijo del hombre que se encamina hacia la muerte sigue siendo el que act\u00faa con los plenos poderes de Dios, y en \u00e9l debe alimentar la comunidad una fe inconmovible. No debe conformarse con la \u00abgeneraci\u00f3n incr\u00e9dula\u00bb, sino que en medio del mundo que la rodea debe hacer frente a los ataques contra la fe. Con Jes\u00fas y por Jes\u00fas la Iglesia supera las peores fuerzas del maligno. Los que bajaban del monte de la transfiguraci\u00f3n se encuentran con una gran muchedumbre del pueblo y con los escribas que sostienen una disputa con los otros disc\u00edpulos de Jes\u00fas&#8230; en agudo contraste. No se dice el motivo de la discusi\u00f3n; los doctores de la ley aparecen simplemente porque se trata de una disputa. Por lo que sigue podemos inferir que se hablaba sobre el poder para expulsar los demonios y sobre si Jes\u00fas podr\u00eda curar aquel grave caso de posesi\u00f3n. El padre quer\u00eda presentar su infortunado hijo a Jes\u00fas; pero se encontr\u00f3 s\u00f3lo con los disc\u00edpulos que nada pudieron hacer contra aquella enfermedad. La gente esperaba ahora a Jes\u00fas; pero al verle \u00abqued\u00f3 pasmada\u00bb. La fuerte expresi\u00f3n griega indica un terror religioso, como el que invadi\u00f3 a las mujeres cuando vieron al \u00e1ngel junto al sepulcro vac\u00edo (16,5s). El evangelista no pretende sugerir con ello que todav\u00eda se percibiese en el rostro de Jes\u00fas el resplandor de la transfiguraci\u00f3n; se trata m\u00e1s bien de la impresi\u00f3n que la presencia de Jes\u00fas produce otras veces en el pueblo, y precisamente en los casos de expulsiones demon\u00edacas (1,27; cf. 5,15). Corren, pues, a su encuentro y le saludan. Con esta escena, que \u00e9l mismo ha elaborado, Marcos quiere preparar a los lectores para lo que sigue. El padre expone a Jes\u00fas la enfermedad de su hijo. El muchacho est\u00e1 pose\u00eddo por un esp\u00edritu inmundo, que le invade repentinamente y le tira contra el suelo; la descripci\u00f3n de c\u00f3mo el muchacho echa espuma, le crujen los dientes y acaba totalmente r\u00edgido y agotado, presenta un ataque de epilepsia. Al esp\u00edritu se le llama \u00abmundo\u00bb -y \u00absordo\u00bb tambi\u00e9n, seg\u00fan el v. 25-, porque el mozo s\u00f3lo pod\u00eda hablar con grandes dificultades, y los s\u00edntomas de la enfermedad en el paciente se atribu\u00edan por entero al demonio. La conmoci\u00f3n de aquella gente, por el horror que le causaban tales manifestaciones, apunta aqu\u00ed a la posibilidad de la expulsi\u00f3n o lanzamiento del demonio y en definitiva a la curaci\u00f3n del muchacho. Los disc\u00edpulos no lo consiguieron, y late tambi\u00e9n ah\u00ed un reproche contra Jes\u00fas. Jes\u00fas se queja contra la \u00abgeneraci\u00f3n incr\u00e9dula\u00bb, expresi\u00f3n que recuerda su respuesta a la petici\u00f3n incr\u00e9dula de un signo por parte de los jud\u00edos: \u00abEsta generaci\u00f3n perversa y ad\u00faltera reclama una se\u00f1al\u00bb ( Mat 12:39 y par Luc 11:29). Jes\u00fas condena la postura del pueblo como simple af\u00e1n de milagros y como una acogida meramente externa que s\u00f3lo busca ayuda para las necesidades materiales. La queja contra la generaci\u00f3n incr\u00e9dula e inconstante no ha cesado de resonar en boca de los profetas desde los tiempos de Mois\u00e9s. Dios es un Dios fiel, pero \u00absus hijos, que \u00e9l ha engendrado, han prevaricado contra \u00e9l; una generaci\u00f3n depravada y perversa\u00bb (9t 32,5). \u00abY dijo:* Yo esconder\u00e9 de ellos mi rostro, y estar\u00e9 mirando el fin que les espera; porque es una raza perversa, son hijos infieles\u00bb (Deu 32:20). Parece como si Jes\u00fas quisiera huir de los hombres, como si estuviera cansado; al igual que se quejaban los profetas y estaban cansados por tener que cumplir su misi\u00f3n divina en medio de un pueblo rebelde (cf. Jer 5:23; Jer 9:1, etc.). El juicio pesimista de Jes\u00fas sobre sus coet\u00e1neos, sobre \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb que no quiere convertirse (Mat 12:41s y par), que amontona sobre s\u00ed culpas y m\u00e1s culpas ( Luc 11:49 ss), explica a la comunidad sus propias y tristes experiencias; pero es tambi\u00e9n una amonestaci\u00f3n para ella a fin de que no se hunda en la misma actitud depravada y cerril. Pero Jes\u00fas, que se ve frente a esta mezquindad y obstinaci\u00f3n humanas, no se deja arrastrar a la resignaci\u00f3n, sino que permanece fiel a la misi\u00f3n que Dios le ha confiado de anunciar y realizar la salvaci\u00f3n. No es m\u00e1s que un lamento humano el que se escapa de su coraz\u00f3n; sufre entre los hombres y, no obstante, se vuelve una vez m\u00e1s hacia ellos con amor y compasi\u00f3n&#8230; Es una llamada a los predicadores y a todos los creyentes a no capitular ante las contrariedades del mundo que les rodea y de su propio coraz\u00f3n. Jes\u00fas manda, pues, que le traigan al muchacho, que ante sus mismos ojos sufre un nuevo ataque. La pregunta de Jes\u00fas acerca del tiempo que padec\u00eda tales accesos permite al padre exponer una vez m\u00e1s lo grave del caso. Su hijo tiene este mal desde su infancia, y la epilepsia ha puesto con frecuencia en peligro la vida del muchacho que se lanzaba al fuego o al agua. Mateo ha relacionado por ello la enfermedad con el sonambulismo; para Marcos, en cambio, todo se debe a la maldad del demonio que quiere acabar con el muchacho. Frente a la violencia destructora del maligno, la fe no puede sino afianzarse m\u00e1s. Tras la queja contra la generaci\u00f3n incr\u00e9dula, la fe se convierte en el tema central. La observaci\u00f3n del padre desesperanzado: \u00abpero si t\u00fa puedes algo&#8230;\u00bb la recoge Jes\u00fas que advierte: \u00abTodo es posible para el que cree.\u00bb En la s\u00faplica del hombre lat\u00eda una duda acerca del poder de Jes\u00fas para liberar al muchacho de sus padecimientos. De acuerdo con ello, la respuesta de Jes\u00fas parece afirmar que El mismo quiere realizar la expulsi\u00f3n por la fuerza de la fe. \u00bfAct\u00faa Jes\u00fas por su propia fe, carism\u00e1ticamente fuerte? De suyo la idea de la fe de Jes\u00fas no es absurda, si se piensa en su sumisi\u00f3n humana a Dios, en su entrega a la tarea salvadora que Dios le ha confiado (cf. 6,5), en su conciencia prof\u00e9tica. Pero esa fe no encaja en la imagen que el evangelista presenta de Cristo, sin que en ninguna otra parte se hable de la fe de Jes\u00fas. La sentencia \u00abtodo es posible para el que cree\u00bb es m\u00e1s bien una advertencia al padre del muchacho y a la comunidad cristiana (cf. 11,22s). El hombre lo ha entendido as\u00ed, pues exclama inmediatamente: \u00ab\u00a1Creo! \u00a1Ay\u00fadame t\u00fa en mi falta de fe!\u00bb <\/p>\n<p>FE\/PEDIRLA: Son \u00e9stas unas frases existenciales del Evangelio, de singular actualidad para todo hombre y que habla a los creyentes precisamente en su situaci\u00f3n. Este hombre tiene un deseo ardiente de creer, aunque es consciente de su debilidad; m\u00e1s a\u00fan, sabe que en \u00e9l en cuanto hombre anida m\u00e1s bien la incredulidad y que la fe s\u00f3lo puede ser un regalo del poder de Dios. Por ello su respuesta se convierte en una oraci\u00f3n fervorosa. No existe fe alguna, aunque proceda de la gracia de Dios, que no conozca los quebrantos y desfallecimientos. S\u00f3lo Dios puede convertir la fe humana en una certeza indefectible e inconmovible. En la realidad de este mundo, en medio de lo enigm\u00e1tico de sus fen\u00f3menos, en las obscuridades de la pasi\u00f3n y de la maldad, en medio de la incredulidad de los otros hombres que impugnan la verdadera fe, ni siquiera el hombre creyente est\u00e1 a resguardo de la inseguridad y de la duda. En su posici\u00f3n existencial, al lado de la fe que mantiene y quiere mantener, siempre habitar\u00e1 tambi\u00e9n una buena parte de incredulidad. La llamada angustiosa de aquel hombre es tambi\u00e9n el grito del hombre moderno, el llanto y plegaria que brota de su coraz\u00f3n son tambi\u00e9n la oraci\u00f3n del hombre creyente de nuestro tiempo. Una oraci\u00f3n sincera que Dios escuchar\u00e1, como Jes\u00fas se compadece de la necesidad de aquel padre profundamente atribulado. Al ver Jes\u00fas que la gente afluye y se agolpa en derredor realiza la expulsi\u00f3n sin p\u00e9rdida de tiempo. Evidentemente quiere evitar un mayor alboroto. El acontecimiento viene presentado de modo parecido a los casos anteriores. A la voz poderosa de mando el demonio debe obedecer, aunque salga a rega\u00f1adientes, con un grito agudo y entre violentas sacudidas del muchacho. Se consigna luego el resultado de todo ello: el paciente yace completamente exhausto, como muerto. Es curiosa la reacci\u00f3n de la multitud; la mayor\u00eda dice: Est\u00e1 muerto; nada de elogios clamorosos hacia la acci\u00f3n taumat\u00fargica (cf. 1,27). Esta reacci\u00f3n negativa sin duda que no le ha pasado por alto al evangelista: la gente no da muestras de mayor fe por esta maravillosa expulsi\u00f3n del demonio que, habida cuenta de la impotencia de los disc\u00edpulos, debiera haberla impresionado m\u00e1s; sigue siendo la generaci\u00f3n incr\u00e9dula. Mas para los lectores creyentes el hecho es una confirmaci\u00f3n de la grandeza y poder de Jes\u00fas. Su palabra de mando viene subrayada por un elocuente \u00abyo\u00bb; a diferencia de los disc\u00edpulos, Jes\u00fas ordena al esp\u00edritu inmundo en tono soberano que salga del muchacho y que no vuelva m\u00e1s. Cuando el demonio ha sido expulsado, Jes\u00fas toma por la mano al muchacho que yac\u00eda inerte -como hizo con la hija de Jairo, a la que despert\u00f3 del sue\u00f1o de la muerte (5,41)- y la hizo levantar. Se dice luego que el muchacho \u00abse puso en pie\u00bb, tambi\u00e9n al igual que respecto a la ni\u00f1a resucitada (5,42). De este modo quiso evidentemente el evangelista describir la curaci\u00f3n al igual que la resurrecci\u00f3n de un muerto&#8230; Para el lector avisado esto era una alusi\u00f3n al poder de Jes\u00fas sobre las fuerzas de la muerte. El di\u00e1logo, que sostienen despu\u00e9s los disc\u00edpulos con Jes\u00fas, es un indicio elocuente de que el evangelista a\u00fan quer\u00eda dar una ense\u00f1anza particular a la comunidad. La \u00abcasa\u00bb y la anotaci\u00f3n \u00abaparte\u00bb son recursos estil\u00edsticos del evangelista para reclamar la escucha atenta de la comunidad a la respuesta de Jes\u00fas con la que concluye todo el relato (cf. 4,34; 7,17; 9,33; 10,10s; 13,3s). A la pregunta de los disc\u00edpulos de porqu\u00e9 ellos no hab\u00edan podido curar al muchacho poseso, responde Jes\u00fas: \u00abEsta clase de demonios s\u00f3lo puede ser expulsada por la oraci\u00f3n.\u00bb Puesto que los lectores nada saben de una oraci\u00f3n de Jes\u00fas en aquella circunstancia, la respuesta est\u00e1 claramente destinada a la comunidad. A la fe, a la que todo le es posible, debe seguir la oraci\u00f3n que pone asedio al poder de Dios, no ciertamente como un medio para disponer de \u00e9l, sino como una llamada humilde y apremiante que espera de Dios, con fe, lo que es humanamente imposible. El emparejamiento de la fe libre de dudas y de la oraci\u00f3n consciente de ser escuchada se encuentra tambi\u00e9n en una peque\u00f1a colecci\u00f3n de logia de Jes\u00fas, que Marcos ha reunido despu\u00e9s de la maldici\u00f3n de la higuera (11,23 ss). Aquel pasaje confirma que se trata de una fe carism\u00e1tica (\u00abcapaz de trasladar monta\u00f1as\u00bb), que los disc\u00edpulos de Jes\u00fas deben conseguir a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n. Prueba asimismo que no se trata -o al menos no s\u00f3lo- de una indicaci\u00f3n para el exorcismo de los demonios practicado con \u00e9xito, sino que en el fondo se trata de una ense\u00f1anza profunda de c\u00f3mo la comunidad debe confiar \u00fanicamente en Dios en medio de las dificultades y tribulaciones. Justo cuando adquiere conciencia de la debilidad de su fe y de sus propios fallos, encontrar\u00e1 en la oraci\u00f3n la fe adecuada. Visto as\u00ed, la adici\u00f3n de un copista posterior \u00aby por el ayuno\u00bb resulta una grave equivocaci\u00f3n. Mas si se entiende el ayuno como expresi\u00f3n de la debilidad humana, como participaci\u00f3n en los padecimientos de Jes\u00fas y, en consecuencia, como una oraci\u00f3n m\u00e1s intensa, como una llamada de socorro m\u00e1s fervorosa a Dios, entonces tambi\u00e9n esta adici\u00f3n est\u00e1 justificada. Puede incluso avivar m\u00e1s a\u00fan la conciencia sobre el poder del maligno y sobre la necesidad del hombre creyente. Lo decisivo es la actitud fundamental que el hombre adopta frente a Dios: si quiere hacerse valer o si busca su refugio en el poder de Dios cuando le oprimen las tribulaciones y necesidades. En su amor misericordioso Dios no abandonar\u00e1 a los corazones atribulados: eso lo sabe la comunidad que contempla el camino de Jes\u00fas hacia la muerte y su resurrecci\u00f3n. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. <\/p>\n<p>* Muchos suponen que Marcos reelabor\u00f3 dos historias milagrosas o que conoc\u00eda la historia en dos formas: la primera centraba su inter\u00e9s en los disc\u00edpulos (v. 14-19; cf. 28s); la segunda en el padre y en su postura de fe (v. 20-27).<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>2. SEGUNDO ANUNCIO DE LA PASI\u00d3N (9, 30-50). El segundo vaticinio de los padecimientos y muerte de Jes\u00fas se\u00f1ala una nueva secci\u00f3n, cuyo destino a la comunidad resulta a\u00fan m\u00e1s claro. La conversaci\u00f3n con los disc\u00edpulos \u00aben la casa\u00bb (9,33) viene a establecer el marco para una especie de catecismo comunitario, que contiene algunas sentencias de Jes\u00fas, diversas por su contenido pero homog\u00e9neas por su destino a la comunidad. Los peque\u00f1os fragmentos est\u00e1n eslabonados mediante ciertas palabras nexo, procedimiento antiguo para recordar las sentencias de Jes\u00fas y transmitirlas a otros. Esta peculiar composici\u00f3n formada mediante palabras nexo (9,33-50), ciertamente anterior a Marcos, muestra c\u00f3mo la comunidad recordaba \u00ablas palabras del Se\u00f1or\u00bb (cf. Hec 20:35) y las aplicaba a su propia situaci\u00f3n. Mateo dispone en parte del mismo material -aunque utiliza una fuente m\u00e1s amplia de sentencias- para redactar una \u00abregla de la comunidad\u00bb, una instrucci\u00f3n sobre la conducta fraterna en la comunidad de los disc\u00edpulos (c. 18). La \u00faltima disposici\u00f3n es ciertamente obra del evangelista. A trav\u00e9s de estas antiguas colecciones de sentencias y de su elaboraci\u00f3n por parte de los evangelistas, logramos indirectamente ciertos atisbos sobre la vida de las primitivas comunidades cristianas y observamos c\u00f3mo los predicadores y maestros -entre los que hay que contar tambi\u00e9n a los evangelistas- instru\u00edan y aconsejaban con palabras del Se\u00f1or. Se podr\u00eda estudiar la composici\u00f3n as\u00ed formada, como un todo o en cada uno de sus elementos particulares; vamos a intentar un resumen con fines de meditaci\u00f3n. <\/p>\n<p>a) El segundo anuncio (Mc\/09\/30-32). <\/p>\n<p>30 Habiendo salido de all\u00ed, atravesaban Galilea, y \u00e9l no quer\u00eda que lo supiera nadie; 31 porque iba ense\u00f1ando a sus disc\u00edpulos, dici\u00e9ndoles: \u00abEl Hijo del hombre ser\u00e1 entregado en manos de los hombres, y le dar\u00e1n muerte; pero, despu\u00e9s de muerto, resucitar\u00e1 a los tres d\u00edas.\u00bb 32 Pero ellos no comprend\u00edan tales palabras; y sin embargo, les daba miedo de preguntarle. <\/p>\n<p>Con la frase introductoria quiere el evangelista hacer el tr\u00e1nsito de los fragmentos que acaba de presentar a un nuevo material de tradici\u00f3n y anunciar la marcha de Jes\u00fas hacia Jerusal\u00e9n. Pues en los cap\u00edtulos siguientes acent\u00faa la impresi\u00f3n, de una manera planificada, de que Jes\u00fas est\u00e1 en camino hacia la ciudad santa. Seg\u00fan 10,1, llega a la regi\u00f3n de Judea y al Este del Jord\u00e1n; en 10,17 contin\u00faa su camino; en 10,32 ya se dice expresamente que la meta es Jerusal\u00e9n; en 10,46 llega a Jeric\u00f3; en 11-1 se aproxima a la capital a trav\u00e9s de Betfag\u00e9 y de Betania, y finalmente penetra en Jerusal\u00e9n y en el templo (11,1). Los datos geogr\u00e1ficos son poco precisos, a veces obscuros y hasta equ\u00edvocos. Muchas piezas, como la instrucci\u00f3n a las turbas en 10,1, el di\u00e1logo con los fariseos en 10,2 ss, la bendici\u00f3n de los ni\u00f1os en 10,13 ss, no encajan en este cuadro; y el cambio de auditorio -el pueblo, los disc\u00edpulos- confirma la impresi\u00f3n de que las per\u00edcopas m\u00e1s bien se han reunido desde unos puntos de vista teol\u00f3gicos. La subida a Jerusal\u00e9n tiene un significado teol\u00f3gico porque all\u00ed debe cumplirse para Jes\u00fas el destino de muerte que Dios ha dispuesto sobre \u00e9l. Los disc\u00edpulos entran tambi\u00e9n en ese camino, \u00abJes\u00fas caminaba delante de ellos\u00bb (10,32); y la comunidad debe saber que todo esto se lo dice tambi\u00e9n a ella su Se\u00f1or mientras se encamina hacia la cruz. Lo cual da a sus palabras una suma gravedad, especialmente si la comunidad debe reconocer en la incomprensi\u00f3n de los disc\u00edpulos y en su actitud contraria al Esp\u00edritu su propia imagen. <\/p>\n<p>Lucas ha dispuesto esta marcha de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n, que el Se\u00f1or emprende con plena conciencia y santa decisi\u00f3n (Luc 9:51), con una estructuraci\u00f3n m\u00e1s vigorosa y mayor carga teol\u00f3gica, bajo la idea dominante de que en Jerusal\u00e9n se ha cumplido el destino de los profetas y all\u00ed debe cumplirse tambi\u00e9n el del Mes\u00edas (cf. 13,32-35). En el texto presente Marcos hace pasar a Jes\u00fas por Galilea, la patria del Evangelio y el escenario de sus obras poderosas, sin detenerse y procurando a toda costa no ser reconocido. Es el abandono definitivo de los lugares en que desarroll\u00f3 su actividad, la interrupci\u00f3n de su proclama de la salvaci\u00f3n, porque ha sonado la hora de que el Hijo del hombre sea entregado y muerto. \u00abY \u00e9l no quer\u00eda que lo supiera nadie.\u00bb Nadie puede impedir la marcha de Jes\u00fas, nadie puede hacerle volver atr\u00e1s. A diferencia de lo que ocurr\u00eda cuando impon\u00eda las \u00f3rdenes de silencio, aqu\u00ed no o\u00edmos nada sobre que se difunda la fama de sus prop\u00f3sitos. Si en los \u00faltimos cap\u00edtulos se vuelve a mencionar o a presentar al pueblo repetidas veces, ello se debe a otras razones expositivas. <\/p>\n<p>Comparado con el primero, sorprende que en este segundo anuncio de la pasi\u00f3n no se mencione el \u00abes necesario\u00bb, reflejo de la disposici\u00f3n divina. En lugar de eso, se dice categ\u00f3ricamente: \u00abser\u00e1 entregado\u00bb. El obscuro suceso se ha convertido en una realidad y empieza ahora a verificarse. Jes\u00fas ha tomado una decisi\u00f3n y se pone inmediatamente en camino. Pero el misterio, humanamente incomprensible, persiste en toda su dureza opresiva: el Hijo del hombre \u00abser\u00e1 entregado en manos de los hombres\u00bb. En 8,31 se dijo que ser\u00eda rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; es decir, por las autoridades teocr\u00e1ticas del juda\u00edsmo. Ahora la forma de expresi\u00f3n es todav\u00eda m\u00e1s radical: el Hijo del hombre, llamado por Dios a la gloria (8,38), es entregado a los hombres. El verbo griego no indica aqu\u00ed expresamente la traici\u00f3n que llev\u00f3 a cabo uno de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas -acci\u00f3n que describe el mismo verbo-, ni la simple entrega a un tribunal humano, sino algo m\u00e1s profundo y vasto: la entrega del Hijo del hombre a la violencia de los hombres&#8230; porque Dios lo permite y quiere. Eso es lo que indican la expresi\u00f3n semitizante \u00aben manos de los hombres\u00bb y la forma pasiva. Es una f\u00f3rmula preferida por la primitiva teolog\u00eda cristiana para expresar la muerte expiatoria que Dios dispuso para su Hijo. \u00abFue entregado por nuestros pecados, y resucit\u00f3 para nuestra justificaci\u00f3n\u00bb (\/Rm\/04\/25). Entregado por Dios, Jes\u00fas se entrega personalmente a la muerte (cf. Rom 8:32; Gal 2:20; Efe 5:2). En estos textos late seguramente la idea de la muerte expiatoria y vicaria del siervo de Yahveh, del que se dice en Isa 53:6 : \u00abEl Se\u00f1or le ha cargado sobre las espaldas la iniquidad de todos nosotros\u00bb, y m\u00e1s adelante: \u00abSu vida fue entregada a la muerte\u00bb (Isa 53:12 seg\u00fan la versi\u00f3n de los LXX). En los anuncios de la pasi\u00f3n todav\u00eda no se encuentra el \u00abpor nosotros\u00bb o \u00abpor nuestros pecados\u00bb; estos anuncios gravitan por completo en torno a la idea del \u00abrechazado y vilipendiado por los hombres\u00bb, \u00abentregado en manos de los hombres\u00bb, lo que equivale a decir en manos de los pecadores (cf. Mar 14:41). La total impotencia del Hijo del hombre, el poder de la maldad humana sobre \u00e9l, eso es lo que indica el \u00abser entregado\u00bb, con alusi\u00f3n clara desde luego al c\u00e1ntico del siervo de Yahveh (cf. tambi\u00e9n 1Co 11:23). Los hombres matar\u00e1n al Hijo del hombre, pero cuando le hayan matado, Dios introducir\u00e1 un cambio inmediato: le resucitar\u00e1. La indicaci\u00f3n temporal \u00aba los tres d\u00edas\u00bb expresa esta intervenci\u00f3n inmediata de Dios (v\u00e9ase el comentario a 8,31). De nuevo los disc\u00edpulos no comprenden absolutamente nada. Ya no contradicen a Jes\u00fas, ni siquiera se atreven a preguntarle, v\u00edctimas como son del terror y del pasmo. Sus palabras -el anuncio completo de la muerte por obra de los hombres y de la resurrecci\u00f3n- es tan grande e incomprensible, que les invade el asombro, como les hab\u00eda ocurrido despu\u00e9s del apaciguamiento de la tempestad (4,41). La palabra de Jes\u00fas es intangible, inevitable, como aquella otra que precedi\u00f3 a la negaci\u00f3n de Pedro, y que este disc\u00edpulo recordar\u00e1 amargamente despu\u00e9s de su defecci\u00f3n (14,72). La comunidad debe saber que Jes\u00fas la ha pronunciado refrendando el designio de Dios y descubriendo los pensamientos divinos. Seg\u00fan esta palabra, la muerte de Jes\u00fas es un recuerdo indeleble de la malicia de los hombres, y tambi\u00e9n del poder de Dios. <\/p>\n<p>b) Discusi\u00f3n sobre el primer puesto (Mc\/09\/33-37). <\/p>\n<p>33 Llegaron a Cafarna\u00fam. Y estando ya \u00e9l en la casa, les preguntaba. \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 ven\u00edais discutiendo en el camino?\u00bb 34 Pero ellos guardaban silencio; porque en el camino hab\u00edan discutido entre s\u00ed sobre qui\u00e9n era el mayor. 35 Y sent\u00e1ndose, llam\u00f3 a los doce y les dijo: \u00abEl que quiera ser primero, que sea \u00faltimo de todos y servidor de todos.\u00bb 36 Luego tom\u00f3 a un ni\u00f1o y lo puso delante de ellos y, abraz\u00e1ndolo, les dijo: 37 \u00abTodo el que acoge a uno de estos ni\u00f1os en mi nombre, es a m\u00ed a quien acoge; y quien me acoge a m\u00ed, no me acoge a m\u00ed\u00bb sino a aquel que me envi\u00f3.\u00bb <\/p>\n<p>A pesar de la subida a Jerusal\u00e9n (cf. v. 30), nos encontramos de nuevo en Cafarna\u00fam, al Norte de Galilea. Pero el evangelista ha creado este marco para su colecci\u00f3n de sentencias, porque Cafarna\u00fam es la ciudad en que Jes\u00fas se halla \u00aben casa\u00bb (cf. 2,1), es decir, en la casa de Sim\u00f3n y de Andr\u00e9s (1,29). Aqu\u00ed la idea es tambi\u00e9n \u00e9sta: Jes\u00fas, en el viaje que ha emprendido hacia el lugar de su pasi\u00f3n y muerte, vuelve una vez m\u00e1s a la \u00abcasa\u00bb e imparte a sus disc\u00edpulos nuevas e importantes ense\u00f1anzas. La comunidad sabe que es ella tambi\u00e9n la destinataria de estas palabras de Jes\u00fas a los doce. De camino, mientras el pensamiento de Jes\u00fas se sumerg\u00eda por completo en su pasi\u00f3n, los disc\u00edpulos han discutido entre s\u00ed sobre qui\u00e9n era el mayor; tan lejos estaban del Maestro, tan poco hab\u00edan comprendido lo que significaba el seguimiento de Jes\u00fas. Es el mismo contraste que media entre el primer anuncio de la pasi\u00f3n que hace Jes\u00fas y la oposici\u00f3n de Pedro (8,31 ss). Todos los disc\u00edpulos son presa de la ideolog\u00eda humana llegando incluso a disputarse el primer puesto. Pero Jes\u00fas -eso es lo que indica el evangelista con la pregunta que les dirige- los conoce, y ellos permanecen callados. Tambi\u00e9n la observaci\u00f3n inmediata de que se sent\u00f3 -postura propia del maestro (cf. 4,1s; 13,3)- y llam\u00f3 a los doce, es aportaci\u00f3n redaccional del evangelista. Indica as\u00ed que tiene algo especial que decir (cf. 6,7) a los representantes del pueblo de Dios (3,13 ss). Los doce aparecen varias veces como sus campa\u00f1eros en el camino que le lleva a la muerte (10,32; 11,11; 14,17). Jes\u00fas los introduce espiritualmente -y con ellos la comunidad- en ese camino. Se crea as\u00ed el marco para las palabras que siguen, que el evangelista toma de la tradici\u00f3n. <\/p>\n<p>La sentencia de que el disc\u00edpulo de Jes\u00fas que aspire al primer puesto debe ser justamente el \u00faltimo y el servidor de todos, nos la transmiten los Evangelios en una qu\u00edntuple redacci\u00f3n; tan importante era para la Iglesia primitiva. En Marcos presenta a\u00fan otro tenor literal (grande-servidor, primero-esclavo de todos) despu\u00e9s del anuncio tercero de la pasi\u00f3n, cuando los hijos de Zebedeo solicitan de Jes\u00fas los primeros puestos en su reino (10,43). All\u00ed presenta un cierto cl\u00edmax: todav\u00eda los disc\u00edpulos no han aprendido nada, sino que se irritan por la pretensi\u00f3n de sus compa\u00f1eros (10,41). El logion se repite en aquel pasaje -escogido tambi\u00e9n con particular intenci\u00f3n- de una forma m\u00e1s expl\u00edcita y fuerte, adquiriendo una motivaci\u00f3n m\u00e1s grave al remitirse al ejemplo del Hijo del hombre que ha venido para servir y dar su vida en rescate (10,45). Mateo ha comentado la palabra a su manera (18, 14) (*), mientras que Lucas traslada la disputa sobre la primac\u00eda al lugar de la \u00faltima cena (\/Lc\/22\/24-27), con lo que la comunidad puede comprender mejor que esta ley del servicio mira a su propia vida, y muy concretamente a sus reuniones, al banquete del amor con el servicio de la mesa. En el pasaje que nos ocupa la sentencia no presenta una construcci\u00f3n totalmente regular. \u00abPrimero\u00bb y \u00ab\u00faltimo\u00bb ofrece el m\u00e1ximo contraste; pero todav\u00eda se a\u00f1ade, a modo de aclaraci\u00f3n, \u00aby servidor de todos\u00bb. Este motivo del servicio aparece en todos los textos, exceptuando Luc 9:48c. La exigencia que Jes\u00fas presenta de este modo a cuantos quieran pertenecer a la comunidad de sus disc\u00edpulos y pertenecerle a \u00e9l, ataca en lo m\u00e1s profundo el af\u00e1n de orgullo y poder en el hombre, y trastorna el orden que tantas veces prevalece entre los hombres (cf. 10,42). <\/p>\n<p>Por provocante que pueda resultar la palabra de Jes\u00fas, no pretende desencadenar una revoluci\u00f3n contra los gobernantes terrenos, sino crear un orden nuevo que refleje el dominio de Dios y permita entrever su reino venidero. Pues, Dios domina por medio de su amor misericordioso, y Jes\u00fas ejerce el poder que Dios le ha confiado mediante su servicio. La sociedad de los disc\u00edpulos y la comunidad futura quedan puestas as\u00ed bajo una nueva ley, que parece contradecir los hechos de la convivencia humana tal como los presenta a menudo la historia; pero que, sin embargo, constituye la aut\u00e9ntica liberaci\u00f3n en la lucha incesante de los hombres entre s\u00ed, en la batalla de los intereses de grupo, en la guerra por el dominio y el poder. En las instituciones terrenas, en el Estado y en la sociedad no se impondr\u00e1 semejante orden, o s\u00f3lo de un modo incompleto. Los jefes de Estado como los primeros servidores del mismo y los ministros como encargados responsables del pueblo, pueden demostrar buena voluntad y hacer mucho bien; pero no pueden ejercer sus cargos del modo radicalmente servicial que piden las palabras de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos. Es una admonici\u00f3n a la comunidad que, mediante su entrega suprema al servicio, debe mostrar su car\u00e1cter ajeno al mundo y escatol\u00f3gico; cuanto m\u00e1s se aleje de la palabra y ejemplo de Jes\u00fas, menos reflejar\u00e1 ese car\u00e1cter y con mayor fuerza se enredar\u00e1 en la forma humana de pensar y en su acomodaci\u00f3n al \u00abmundo presente\u00bb (Rom 12:2). En esa culpa incurre la Iglesia, y cualquier abuso del ministerio eclesi\u00e1stico, cualquier af\u00e1n de dominio sobre otros grupos, todo esp\u00edritu de contradicci\u00f3n y de arrogancia en sus filas no hacen sino hundirla m\u00e1s&#8230; <\/p>\n<p>Jes\u00fas toma a un ni\u00f1o y le pone en medio de los disc\u00edpulos; le abraza y le acaricia, detalle que Marcos tambi\u00e9n anota en la otra escena de ni\u00f1os, cuando Jes\u00fas los bendice (Rom 10:16). Es evidente que el evangelista ha asimilado ambas escenas. Lo que conoc\u00eda por la tradici\u00f3n eran diversas palabras sobre los ni\u00f1os, que \u00e9l ha dispuesto en sendas escenas, como mejor le ha parecido. A ello tal vez contribuy\u00f3 tambi\u00e9n una temprana confusi\u00f3n de las palabras \u00abpeque\u00f1os\u00bb y \u00abni\u00f1os\u00bb. Cabe suponer que en la sentencia del v. 37 originariamente no se hablaba de \u00abuno de estos ni\u00f1os\u00bb sino de \u00abuno de estos peque\u00f1os\u00bb. Esta \u00faltima expresi\u00f3n se encuentra en otras palabras de Jes\u00fas (Mat 10:42; Mar 9:42 par Mat 18:6; Luc 17:2; adem\u00e1s de Mat 18:10.14) indicando a los sencillos disc\u00edpulos de Jes\u00fas, que en la comunidad primitiva eran los predicadores cristianos (Mat 10:42; Mar 9:42 o los miembros de la comunidad (Mat 18:10). Frente al lenguaje denigrante y los ataques contra sus disc\u00edpulos, Jes\u00fas toma la defensa de aquellos a quienes ha hecho part\u00edcipes de sus tareas; Jes\u00fas los consideraba como a enviados suyos, que seg\u00fan un antiguo axioma jud\u00edo merec\u00edan exactamente el mismo honor que quien les enviaba. Los disc\u00edpulos est\u00e1n en la l\u00ednea de la misi\u00f3n de Jes\u00fas que, en \u00faltimo t\u00e9rmino, arranca de Dios; por ello, un ataque a los disc\u00edpulos equivale a un ataque a Dios mismo. Ya en la tradici\u00f3n, latente en la antigua colecci\u00f3n de sentencias que Marcos encontr\u00f3 recopilada, estos \u00abpeque\u00f1os\u00bb se hab\u00edan convertido en \u00abni\u00f1os\u00bb, y Marcos muy en su estilo habr\u00eda rodeado esa sentencia con una escena infantil. Llama especialmente la atenci\u00f3n en nuestro pasaje que un ni\u00f1o sea el representante de Jes\u00fas (v. 37b). Atendiendo al verdadero sentido, la escena presentar\u00eda una estrecha semejanza con la del juicio final en que Jes\u00fas se identifica con los atribulados y los que padecen necesidad (Mat 25:31-46). La Iglesia primitiva ha debido entenderlo as\u00ed, siendo esto un testimonio en favor de c\u00f3mo hab\u00eda juzgado la acogida de un ni\u00f1o indefenso y necesitado de protecci\u00f3n. En el contexto actual, creado por Marcos, en que se pone a un ni\u00f1o ante los ojos de los disc\u00edpulos, no como s\u00edmbolo de la peque\u00f1ez y humildad cual ocurre en Mateo (18,3s), sino como objeto de sus cuidados, la sentencia adquiere un significado distinto. Jes\u00fas quiere y acaricia a dicho ni\u00f1o y se declara en favor suyo, cual si quisiera decir a los disc\u00edpulos: Vosotros aspir\u00e1is al primer puesto, pero quien desea pertenecerme debe respetar lo peque\u00f1o e insignificante, pues, en un ni\u00f1o as\u00ed encuentro yo al hombre mismo. Jes\u00fas es amigo de los hombres peque\u00f1os y despreciados, para quienes el ni\u00f1o es como un s\u00edmbolo. En consecuencia, Jes\u00fas habr\u00eda puesto aqu\u00ed ante los ojos de los disc\u00edpulos de un modo indirecto su propio ejemplo, su propia postura y sus sentimientos personales (de modo parecido a como lo hace en 10,45). El ejemplo es instructivo porque muestra c\u00f3mo la Iglesia primitiva acept\u00f3 y medit\u00f3 las palabras de Jes\u00fas y c\u00f3mo las aplic\u00f3 a su propia situaci\u00f3n. Una palabra de Jes\u00fas, originariamente situada en otras circunstancias y con distinto prop\u00f3sito, ha sido ya reinterpretada en la tradici\u00f3n m\u00e1s antigua -leyendo \u00abuno de estos ni\u00f1os\u00bb en lugar de \u00abuno de estos peque\u00f1os\u00bb- y tomada despu\u00e9s por el evangelista que la inserta en un contexto distinto. Siempre, sin embargo, el logion tiene un significado profundo que permanece cercano al esp\u00edritu de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Mateo habla a su comunidad de una forma nueva; para \u00e9l el \u00abreino de los cielos\u00bb tal vez est\u00e1 ya referido a la Iglesia, al menos en el sentido de que ella es la imagen presente y el campo de operaciones del reino futuro. Al ni\u00f1o se le present\u00f3 ya como s\u00edmbolo del sentimiento humilde (v. 4). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>c) Uso del nombre de Jes\u00fas (Mc\/09\/38-41). <\/p>\n<p>38 Juan dijo a Jes\u00fas: \u00abMaestro, hemos visto a uno que estaba expulsando demonios en tu nombre -uno que no anda con nosotros-, y quer\u00edamos imped\u00edrselo, porque no andaba con nosotros.\u00bb 39 Pero Jes\u00fas dijo: \u00abNo se lo impid\u00e1is; pues no hay quien haga un milagro en mi nombre y pueda luego hablar mal de m\u00ed: 40 que quien no est\u00e1 contra nosotros, en favor nuestro est\u00e1.\u00bb 41 \u00abQuien os da de beber un vaso de agua a t\u00edtulo de que pertenec\u00e9is a Cristo, os lo aseguro: no se quedar\u00e1 sin recompensa.\u00bb <\/p>\n<p>En la serie de sentencias que Marcos ha encontrado es posible que siguiera inmediatamente la del v. 41 con la f\u00f3rmula de enlace de \u00aben mi nombre\u00bb. Tambi\u00e9n ideol\u00f3gicamente casa mejor con la hip\u00f3tesis de \u00abuno de estos peque\u00f1os\u00bb -en lugar de \u00abni\u00f1o\u00bb del texto actual-, pues, probablemente, la sentencia sobre el ofrecimiento de un vaso de agua mencionaba en su origen a \u00abuno de estos peque\u00f1os\u00bb como objeto de tal cuidado, seg\u00fan puede inferirse de Mat 10:42. Con ello en la antigua serie de sentencias se daba una progresi\u00f3n: quien acoge con hospitalidad en su casa a \u00abuno de estos peque\u00f1os\u00bb, es decir, a un disc\u00edpulo de Jes\u00fas, acoge al propio Jes\u00fas y, por lo mismo, a aquel que le ha enviado; pero incluso quien s\u00f3lo le da a beber un vaso de agua, recibir\u00e1 su recompensa. En la \u00faltima sentencia Marcos ha reconocido atinadamente que se trata de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, y lo ha se\u00f1alado inmediatamente mediante el pronombre personal \u00abos\u00bb. Es posible que despu\u00e9s se haya insertado aqu\u00ed toda la escena del exorcista ajeno al grupo, al que Juan se refiere, y que proceder\u00eda de una tradici\u00f3n particular. La f\u00f3rmula introductoria del v. 38 delata la mano del evangelista, al tiempo que sorprende la interrupci\u00f3n de la serie de sentencias mediante la inesperada observaci\u00f3n del disc\u00edpulo. Al evangelista le gustan estos rasgos de vivacidad, como ya hemos visto en el marco por \u00e9l creado -\u00aben la casa\u00bb- y en la escena con el ni\u00f1o. La palabra nexo \u00aben mi nombre\u00bb podr\u00eda haberle movido a esta inserci\u00f3n. De todos modos tambi\u00e9n ser\u00eda posible que ya la vieja colecci\u00f3n de sentencias hubiese reunido varias sentencias de Jes\u00fas bajo esta expresi\u00f3n nexo. Con el exorcista desconocido Marcos ofrece una tradici\u00f3n propia (1). Juan, el hijo de Zebedeo, no es mencionado aqu\u00ed al acaso o de un modo caprichoso. En una tradici\u00f3n peculiar de Lucas aparecen \u00e9l y su hermano Santiago con rasgos de parecida impaciencia: quer\u00edan que bajase fuego del cielo sobre una aldea samaritana que deneg\u00f3 la hospitalidad a Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos (Luc 9:54s). El suceso a que Juan se refiere no es impensable en tiempos de Jes\u00fas, pues sabemos por otras fuentes de exorcistas jud\u00edos que empleaban ciertas pr\u00e1cticas m\u00e1gicas (2). Claramente se trasluce tambi\u00e9n cierto inter\u00e9s de la comunidad. Por los Hechos de los ap\u00f3stoles sabemos que el samaritano Sim\u00f3n el Mago quer\u00eda comprar, con dinero contante, al ap\u00f3stol Pedro la facultad de hacer milagros (Hec 8:18s). Semejante ideolog\u00eda m\u00e1gica estaba muy extendida en aquel tiempo y es posible que se haya afianzado al margen del cristianismo naciente. Sorprende la expresi\u00f3n de que el exorcista extra\u00f1o \u00abno anda con nosotros\u00bb -literalmente \u00abno nos sigue\u00bb-, pues en los Evangelios s\u00f3lo se habla del seguimiento de Jes\u00fas. As\u00ed pensar\u00e1 despu\u00e9s la comunidad sobre los sucesos de su tiempo. Pero la ense\u00f1anza, que Jes\u00fas imparte a sus disc\u00edpulos, responde a su esp\u00edritu, como la reprimenda de Luc 9:55. Es una palabra de tolerancia y magnanimidad que apuntaba a la comunidad cristiana. A primera vista la raz\u00f3n que Jes\u00fas aduce suena a oportunista: quien se apropia algo de la fuerza de Jes\u00fas, luego no podr\u00e1 hablar mal de \u00e9l; con ello parece como si Jes\u00fas se preocupase de ganar partidarios y amigos. Pero esta argumentaci\u00f3n \u00abrazonable\u00bb -Lucas la suprime- s\u00f3lo debe llevar a la conciencia de los disc\u00edpulos lo necio de su conducta. La argumentaci\u00f3n culmina en una sentencia que interesaba a la comunidad: \u00abQuien no est\u00e1 contra nosotros, en favor nuestro est\u00e1.\u00bb Palabra de tolerancia en la que se manifiesta una amplitud de esp\u00edritu que se alza por encima de las ideolog\u00edas de grupo. Pero, desde el punto de vista de la historia de la tradici\u00f3n, la frase constituye un enigma (3), pues que dice justamente lo contrario de otras palabras de Jes\u00fas, contenidas en la tradici\u00f3n de las sentencias que han conservado Mateo y Lucas: \u00abQuien no est\u00e1 conmigo est\u00e1 contra m\u00ed, y quien conmigo no recoge, desparrama\u00bb (\/Mt\/12\/30 = \/Lc\/11\/23). En otro contexto, en el que Jes\u00fas habla de su batalla contra el mal, estas palabras tienen tambi\u00e9n su justificaci\u00f3n y sentido perfecto. Es preciso afinar y reflexionar para ver estos aspectos contrarios del ministerio de Jes\u00fas. Mientras subsista este mundo hist\u00f3rico con sus manifestaciones perversas y a menudo \u00abdemon\u00edacas\u00bb, es necesaria la lucha contra el mal. Por otra parte, sin embargo, Jes\u00fas ha venido con amor y paciencia ilimitados a buscar el bien, doquiera se encuentre. As\u00ed descubrimos en la aparici\u00f3n de Jes\u00fas junto a unos rasgos combativos su esfuerzo por \u00absalvar lo que estaba perdido\u00bb (Luc 19:10). La postura que debemos adoptar en cada caso s\u00f3lo podemos saberlo por las circunstancias y situaciones concretas; de todos modos las palabras de Mar 9:40 nos exhortan a que superemos la mezquindad humana y nos abramos a todos los hombres que defiendan una causa buena, aunque no est\u00e9n inscritos en la comunidad de Cristo. La tolerancia de Jes\u00fas proh\u00edbe toda cerraz\u00f3n ortodoxa. Mateo ha pasado por alto la tradici\u00f3n del exorcista extra\u00f1o al grupo de los disc\u00edpulos, no por estrechez mental eclesi\u00e1stica -v\u00e9ase en contra de tal hip\u00f3tesis su cuadro del juicio final, 25,31-46-, sino porque habr\u00eda tenido que abordar la cuesti\u00f3n de los taumaturgos de las propias filas, que obraban la maldad (7,22s; 13,41s). Es preciso, pues, meditar las palabras de Jes\u00fas en cada una de las situaciones. Mas, en caso de duda, debemos recordar que lo que a Jes\u00fas le interesa sobre todo es la uni\u00f3n de los hombres de buena voluntad. La exclusi\u00f3n sectaria, la retirada al ghetto eclesi\u00e1stico, la mirada introvertida, son extra\u00f1as a su esp\u00edritu. \u00bfQui\u00e9n es el hombre al que se le promete una recompensa hasta por el vaso de agua que ofrece a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas? Para Marcos y su comunidad en este contexto s\u00f3lo puede ser alguien que est\u00e1 fuera, que est\u00e1 frente a Cristo y sus seguidores, aunque no de un modo hostil. Presta ese servicio por causa de Cristo. Marcos -o un copista anterior- lo ha explicado mediante el giro \u00aba t\u00edtulo de que pertenec\u00e9is a Cristo\u00bb -Jes\u00fas no ha podido hablar as\u00ed-; pero la antigua f\u00f3rmula sem\u00edtica \u00aba t\u00edtulo de que&#8230;\u00bb apunta a una frase antigua, que Jes\u00fas podr\u00eda haber pronunciado con ocasi\u00f3n, por ejemplo, del env\u00edo de los disc\u00edpulos a misionar (cf. Mat 6:7-13; Luc 10:5-11). La Iglesia primitiva lo ha aplicado a su situaci\u00f3n misionera, para la cual tambi\u00e9n Mateo lo aclara a su modo (Luc 10:42). Es una palabra que tiene en cuenta las dificultades de los disc\u00edpulos, pero que tambi\u00e9n debe alentarlos. Existen hombres buenos que ayudan a los otros por motivos de humanidad, aunque no conozcan a Cristo; en el juicio esos hombres experimentar\u00e1n la misericordia de Dios. Como en el caso del samaritano compasivo y en la escena del juicio final, Jes\u00fas alaba aqu\u00ed un sentimiento humanitario que en ocasiones averg\u00fcenza a los cristianos. Es en esos hombres en los que piensa cuando dice: Quien no est\u00e1 contra nosotros, en favor nuestro est\u00e1. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. El pasaje tal vez pueda aparecer como una formaci\u00f3n de la comunidad, pues s\u00f3lo dentro de la comunidad se pod\u00eda hablar del ministerio \u00aben nombre\u00bb de Jes\u00fas (v. 39) y del seguimiento \u00abcon nosotros\u00bb. No obstante el episodio de Mar 9:16-20 conserva un recuerdo de que los disc\u00edpulos tambi\u00e9n intentaron la expulsi\u00f3n de los demonios en ausencia de Jes\u00fas, y puesto que la fama de las obras de Jes\u00fas se extend\u00eda por todas partes, bien pudo un exorcista extra\u00f1o haber intentado la empresa. La f\u00f3rmula actualizada para la situaci\u00f3n posterior de la comunidad no excluye un episodio hist\u00f3rico. <\/p>\n<p> 2. Es interesante la expulsi\u00f3n demon\u00edaca de un cierto Eleazar, referida por FLAVIO JOSEFO (Antig\u00fcedades VIII, 46s): \u00abPuso bajo la nariz del poseso un anillo, en el que iba metida una de las ra\u00edces que Salom\u00f3n hab\u00eda recetado, hizo que el enfermo la oliese y as\u00ed expuls\u00f3 al esp\u00edritu malo por la nariz. El poseso se desplom\u00f3 inmediatamente y Eleazar conjur\u00f3 entonces al esp\u00edritu, por cuanto recit\u00f3 el nombre de Salom\u00f3n y las sentencias que \u00e9l compuso, para que no volviera m\u00e1s a aquel hombre.\u00bb p. 139-150. <\/p>\n<p> 3. Podr\u00eda tratarse de una forma proverbial de expresi\u00f3n. De Julio C\u00e9sar se ha conservado esta sentencia: \u00abTe o\u00edmos decir que tenemos por enemigos a todos cuantos no est\u00e1n con nosotros; pero t\u00fa consideraste partidarios tuyos a cuantos no est\u00e1n contra ti\u00bb; v\u00e9ase en E. KLOSTERMANN, Das Markusevangelium Tubinga 4, 1950, a prop\u00f3sito de este pasaje. Sentencias parecidas perviven en boca del pueblo; tambi\u00e9n Jes\u00fas se ha servido de tales refranes populares. Muchos int\u00e9rpretes creen que se trata de un proverbio introducido posteriormente; pero responde al esp\u00edritu de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>d) Palabras sobre el esc\u00e1ndalo (Mc\/09\/42-48). <\/p>\n<p>42 \u00abSi alguno es ocasi\u00f3n de tropiezo para cualquiera de estos peque\u00f1os que creen, mejor ser\u00eda para \u00e9l que le ataran alrededor del cuello una rueda de molino de las que mueven los asnos, y fuera echado al mar. 43 Y si tu mano es para ti ocasi\u00f3n de tropiezo, c\u00f3rtatela; mejor es para ti entrar manco en la vida que, conservando las dos manos, ir a la gehenna, al fuego inextinguible. 45 Y si tu pie es para ti ocasi\u00f3n de tropiezo, c\u00f3rtatelo; mejor es para ti entrar cojo en la vida que, conservando los dos pies, ser arrojado a la gehenna. 47 Y si tu ojo es para ti ocasi\u00f3n de tropiezo, s\u00e1catelo; mejor es para ti entrar tuerto en el reino de Dios que, conservando los dos ojos, ser arrojado a la gehenna, 48 donde su gusano no muere y el fuego no se extingue\u00bb. <\/p>\n<p>La nueva unidad sentencial est\u00e1 formada mediante la palabra nexo a scandalon (\u00abtropiezo\u00bb). Enlaza con lo que antecede a trav\u00e9s de la palabra nexo \u00abpeque\u00f1os\u00bb; el vers\u00edculo 42 forma contraste con el v. 41: al anuncio de una recompensa por el buen comportamiento en favor de los \u00abpeque\u00f1os\u00bb (los disc\u00edpulos), sigue ahora una terrible amenaza para cuantos den ocasi\u00f3n de tropiezo a \u00abcualquiera de estos peque\u00f1os\u00bb. El enlace est\u00e1, pues, justificado desde el punto de vista del contenido; pero la nueva trilog\u00eda acerca de los miembros del cuerpo que ocasionan tropiezo s\u00f3lo tiene una vinculaci\u00f3n externa con esa sentencia. Con el \u00abtropiezo\u00bb que cualquiera ocasiona a un disc\u00edpulo de Jes\u00fas, se trata de una sacudida a la fe, de un poner en peligro la salvaci\u00f3n de otro, cosa que atraen sobre el autor el castigo m\u00e1s severo en el tribunal divino; de ah\u00ed la imagen dr\u00e1stica del anegamiento en el mar. Con el tropiezo que procede de los miembros corporales, se piensa en las tentaciones de tipo moral que le vienen al hombre de su misma naturaleza y que debe superar radicalmente de ra\u00edz, mediante la \u00abmutilaci\u00f3n\u00bb de los miembros, a fin de no incurrir en la condenaci\u00f3n. La palabra griega, que ha entrado en nuestra lengua bajo la forma de \u00abesc\u00e1ndalo\u00bb, no tiene la resonancia sensacionalista que ha adquirido entre nosotros. No se trata de la conmoci\u00f3n que provoca en la opini\u00f3n p\u00fablica sino de un peligro interno que corre la persona a la que se escandaliza. El vocablo, cuyos or\u00edgenes no se han esclarecido plenamente, hace pensar en la ca\u00edda ocasionada por un tropiezo o una trampa en el camino. En el contexto de la sagrada escritura, ese \u00abtropiezo\u00bb, cualquiera que sea su origen, representa un peligro para la salvaci\u00f3n. En el entorno de Jes\u00fas hab\u00eda seguramente hombres que disuad\u00edan su seguimiento a los \u00abpeque\u00f1os\u00bb, los disc\u00edpulos sencillos, y quer\u00edan destruir su fe y lealtad a Jes\u00fas. El Maestro ha observado lleno de c\u00f3lera tales manejos y ha pronunciado esa terrible amenaza. La \u00abpiedra de molino de las que mueven los asnos\u00bb era una piedra notablemente grande que -a diferencia del molino de mano-, en el tipo de molino fijo, descansaba sobre otra piedra y ten\u00eda un agujero en el centro. Esa clase de molino se llamaba \u00abmolino de asno\u00bb, o bien porque era movido por un asno o bien porque la piedra inferior se llamaba \u00abasno\u00bb a causa de su forma. Para un hombre que extrav\u00eda a los otros en la fe ser\u00eda preferible, seg\u00fan la palabra de Jes\u00fas, que le colgasen al cuello una de esas grandes piedras y lo hundiesen en lo profundo del mar. Es una imagen muy conforme al lenguaje vigoroso de Jes\u00fas y cuyo sentido es \u00e9ste: mejor es la muerte y el exterminio que robar la fe a otro. La forma de expresi\u00f3n recuerda las palabras de Jes\u00fas acerca del hombre que iba a traicionarle: \u00abm\u00e1s le valiera a tal hombre no haber nacido\u00bb (Mar 14:21). No se trata de sentencias condenatorias inapelables, pero son palabras que pintan a la perfecci\u00f3n la terrible realidad de un hecho. La imagen y el arca\u00edsmo de la forma ling\u00fc\u00edstica se\u00f1alan su origen en el pensamiento jud\u00edo y no permiten dudar de que bajo las mismas se esconde una palabra personal de Jes\u00fas. La comunidad ha acomodado la palabra a su situaci\u00f3n y entiende, bajo aqu\u00e9llos cuya fe sufrir\u00e1 quebranto, a todos los creyentes que forman parte de la misma, y no o no exclusivamente a los ni\u00f1os, y de un modo muy especial a los mensajeros de la fe. La frase aclaratoria \u00abque creen en m\u00ed\u00bb -y que falta en Lc 17,2- se debe seguramente al evangelista. Siempre ser\u00e1 algo terriblemente grave poner en peligro y destruir la fe en el coraz\u00f3n de los hombres sencillos. En la tradici\u00f3n sentencial de Mateo y Lucas se agrega: \u00abes imposible que no haya esc\u00e1ndalos, \u00a1pero ay de aquel por quien vienen (los esc\u00e1ndalos)!\u00bb. Jes\u00fas contempla de un modo realista la situaci\u00f3n del mundo; pero advierte a los seductores y est\u00e1 decidido a proteger a quienes creen en \u00e9l. La fe de la gente sencilla -cf. los infantes de Mt 10,25- es un bien que ning\u00fan hombre puede robar sacr\u00edlegamente. En ning\u00fan caso hay que entender las palabras de Jes\u00fas como si uno no hubiese de reflexionar sobre la fe y solucionar sus problemas. Se piensa en los seductores malintencionados o irresponsables. <\/p>\n<p>El grupo de sentencias relativas a los miembros del cuerpo que pueden convertirse en causa de ruina moral, muestra el car\u00e1cter radical de las exigencias \u00e9ticas de Jes\u00fas. Hablaba en serio cuando quer\u00eda que se hiciese todo lo imaginable con tal de tener parte en el reino de Dios (cf. Luc 13:24). Cuando est\u00e1 de por medio el objetivo final no cabe indecisi\u00f3n alguna. En nuestro texto Jes\u00fas habla de \u00abla vida\u00bb como el objetivo del hombre, que le proporciona la verdadera salvaci\u00f3n, y despu\u00e9s habla en el mismo sentido del \u00abreino de Dios\u00bb. El lenguaje es figurativo como lo demuestran las expresiones \u00abentrar\u00bb, \u00abser arrojado\u00bb y sobre todo la descripci\u00f3n del lugar de castigo. El \u00abfuego\u00bb que \u00abno se extingue\u00bb es una imagen como \u00abel gusano\u00bb que \u00abno muere\u00bb; en realidad se trata de dos im\u00e1genes incompatibles, pero que ya estaban unidas en un pasaje del Antiguo Testamento que se cita en este v. 48 (Isa 66:24). All\u00ed se trata de los hombres ajusticiados por Dios, cuyos cad\u00e1veres se amontonan en el valle de Hinnom, junto a Jerusal\u00e9n. Yacen insepultos, expuestos a la corrupci\u00f3n -\u00a1el gusano!- o al fuego aniquilador. Del valle de Hinnom, en hebreo gehinnom, que desde tiempos antiguos en Israel pasaba por ser el lugar del juicio, se ha derivado la expresi\u00f3n griega gehenna para indicar el infierno. Del lugar hist\u00f3rico de castigo se ha forjado ya en Isa 66:24 el lugar de castigo escatol\u00f3gico; del fin temporal de los malvados, el tormento eterno. Conviene tener idea clara de este lenguaje figurado de la Biblia, a fin de no sacar falsas conclusiones respecto de la \u00abcondenaci\u00f3n eterna\u00bb. Las im\u00e1genes, que copistas posteriores introdujeron tambi\u00e9n despu\u00e9s de la primera y segunda sentencias -los v. 44 y 46 que hemos suprimido en la traducci\u00f3n- no pretenden expresar otra cosa que el juicio condenatorio de Dios. No \u00abentrar en la vida\u00bb, en la vida eterna de Dios, no tener parte en su reino futuro, equivale para el hombre a fallar el objetivo transcendente que se le ha se\u00f1alado, y esto es la p\u00e9rdida m\u00e1s espantosa que puede sucederle a un hombre. Su vida terrena no tuvo sentido y con la muerte corporal cae para siempre en el absurdo, en la \u00abmuerte eterna\u00bb, en la aniquilaci\u00f3n de su humanidad que estaba destinada a la vida eterna. No se dice en qu\u00e9 consisten las tentaciones de la \u00abmano\u00bb, el \u00abpie\u00bb y el \u00abojo\u00bb. Basta saber que el hombre encuentra ocasiones de pecar en su propia constituci\u00f3n psicof\u00edsica. Los miembros externos s\u00f3lo se consideran como ocasi\u00f3n de pecado. En otro pasaje dice Jes\u00fas que los malos pensamientos y deseos nacen de dentro, del coraz\u00f3n del hombre (Mar 7:21 ss). En las palabras sobre los miembros corporales que son ocasi\u00f3n de pecado, se contiene la experiencia de que tambi\u00e9n en el hombre que aspira al bien surgen tentaciones que pueden llevarle a la ca\u00edda en raz\u00f3n precisamente de su capacidad de ser tentado. Es una advertencia a no sobrevalorar las propias fuerzas y una amonestaci\u00f3n a resistir inmediatamente y con decisi\u00f3n el ataque del mal. En el serm\u00f3n de la monta\u00f1a, Mateo ha relacionado el ojo que extrav\u00eda y la mano que induce al pecado con el adulterio (Mar 5:29s). Muestra as\u00ed c\u00f3mo la Iglesia primitiva interpretaba de un modo concreto y aplicaba las palabras de Jes\u00fas. De manera similar cada cristiano debe preguntarse d\u00f3nde est\u00e1n para \u00e9l las posibles ocasiones de ca\u00edda en el pecado y los peligros para su salvaci\u00f3n. La palabra del Se\u00f1or le invita a una renuncia radical a las seducciones del pecado y al corte inmediato, y a menudo doloroso, cuando est\u00e1 amenazada la salvaci\u00f3n de toda su persona.<\/p>\n<p>e) Palabras sobre la sal (Mc\/09\/49-50). <\/p>\n<p>49 \u00bbPorque todos ser\u00e1n salados al fuego. 50 Buena es la sal; pero, si la sal se vuelve ins\u00edpida, \u00bfcon qu\u00e9 le devolver\u00e9is su sabor? Tened sal en vosotros, y estad unos con otros en paz.\u00bb <\/p>\n<p>Tenemos aqu\u00ed un nuevo grupo de sentencias, unido al anterior por la palabra nexo \u00abfuego\u00bb. Este elemento resulta enigm\u00e1tico en su brevedad dentro de lo que sigue, pero un an\u00e1lisis m\u00e1s detenido demuestra que esta palabra extraordinariamente vigorosa est\u00e1 empleada en un sentido distinto que en la imagen del infierno. Probablemente se piensa en el rito de los sacrificios: seg\u00fan la ley mosaica toda ofrenda sacrificial deb\u00eda ser salada; por lo que la sal encarnaba la alianza con Dios (Lev 2:13). En la oblaci\u00f3n incruenta el trigo molido se mezclaba con aceite e incienso y despu\u00e9s se entregaba al fuego (Lev 2:14-16). Tambi\u00e9n en los sacrificios expiatorios los animales eran rociados con sal antes de ser quemados (Eze 43:24). En la presente sentencia el recuerdo de estos ritos sacrificiales es s\u00f3lo lejano y simb\u00f3lico; no es la salaz\u00f3n lo que se entrega al fuego, sino que es el fuego mismo el que se convierte en \u00absal\u00bb. Fuego y sal han pasado a ser palabras simb\u00f3licas. De ah\u00ed que no pueda establecerse con precisi\u00f3n el sentido del \u00abfuego\u00bb. Por lo general designa el juicio divino; pero, seg\u00fan Luc 12:49, Jes\u00fas ha venido a \u00abechar fuego sobre la tierra\u00bb, y esto parece estar en relaci\u00f3n con la separaci\u00f3n escatol\u00f3gica (cf. v. 51). El disc\u00edpulo viene invitado a seguir a Jes\u00fas con su cruz (Mar 8:34), a perder su vida por amor de Jes\u00fas (Mar 8:35), a dejarse destruir como una ofrenda sacrificial. S\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1 mostrarse como \u00absal\u00bb, como alguien que tiene las disposiciones propias del disc\u00edpulo. No escapar\u00e1 a la prueba de los m\u00e1s duros padecimientos y persecuciones, que llegan hasta la misma muerte. Tal parece ser. al menos para Marcos, el sentido de esta imagen. La frase inmediata sobre la sal tiene un paralelo en la tradici\u00f3n de los logia que han conservado Lucas y Mateo, pero en una forma distinta y m\u00e1s ampliada: la sal in\u00fatil es arrojada fuera. La redacci\u00f3n de Marcos habla sin duda de la sal que sirve para el condimento; si pierde su fuerza, si se hace \u00abins\u00edpida\u00bb no hay forma de devolverle su fuerza espec\u00edfica. Si no se trata simplemente de expresar una imposibilidad bajo una forma de proverbio popular -qu\u00edmicamente la sal nunca puede perder su fuerza, cosa que ya sab\u00edan los antiguos-, hay que pensar en la sal obtenida de la naturaleza, por ejemplo del mar Muerto, que por la acumulaci\u00f3n de impurezas se hace in\u00fatil para el condimento. No se especifica ninguna aplicaci\u00f3n del proverbio. Mateo ha enlazado la palabra sobre la sal con la palabra sobre la luz, aplicando esta unidad sentencial directamente a la comunidad de los disc\u00edpulos: \u00abVosotros sois la sal de la tierra&#8230; la luz del mundo&#8230;\u00bb (Mar 5:13-16). Que se hable a los disc\u00edpulos -a todos los disc\u00edpulos de Jes\u00fas que vendr\u00edan despu\u00e9s- resulta evidente tambi\u00e9n en el contexto de Marcos; pero \u00bfqu\u00e9 se les quiere decir en concreto con la sentencia de la sal? Lucas trae la sentencia al final de una composici\u00f3n que invita al seguimiento radical, en conexi\u00f3n directa con otra palabra que reclama el abandono de todas las riquezas (14,34s). Entiende, pues, la palabra como expresi\u00f3n de las disposiciones propias del disc\u00edpulo, e incluye la negaci\u00f3n de s\u00ed mismo y las m\u00e1s duras renuncias. Tambi\u00e9n en el grupo de sentencias de Marcos deber\u00eda tener este sentido la palabra de la sal, si hemos interpretado debidamente el v. 49. La disposici\u00f3n del disc\u00edpulo al sacrificio, el servicio personal y lleno de renunciamientos que asume sobre s\u00ed al disponerse a seguir a Jes\u00fas, es algo insoslayable y que con nada puede sustituirse. Otras interpretaciones de la sal, como equivalente a sabidur\u00eda o doctrina, hay que dejarlas de lado, aun cuando no se pueda establecer con certeza c\u00f3mo entendi\u00f3 Jes\u00fas la sentencia originariamente. La \u00faltima palabra sobre la sal, en que \u00e9sta se interpreta como algo que debe hallarse en los disc\u00edpulos, y precisamente como una fuerza que habita dentro de ellos, puede confirmar la exposici\u00f3n que acabamos de hacer. La exhortaci\u00f3n: \u00abTened sal en vosotros\u00bb, tal vez sea la aplicaci\u00f3n del proverbio. No hay que dejarse extraviar por la amonestaci\u00f3n inmediata: \u00ab\u00a1Y estad unos con otros en paz!\u00bb, pues ha debido ser a\u00f1adida por el evangelista a fin de redondear la serie de sentencias y volver as\u00ed al principio, a la disputa entre los disc\u00edpulos. Si los disc\u00edpulos toman a pecho todo esto que se les ha dicho, deber\u00e1n superar tambi\u00e9n la man\u00eda de discutir entre s\u00ed. Se trata de algo m\u00e1s: el seguimiento de Jes\u00fas que reclama todas las fuerzas, las pruebas del disc\u00edpulo en el mundo \u00bfpermiten que haya a\u00fan entre ellos celos y discusiones? Se trata de una palabra grave para todos los tiempos en los que la comunidad de Cristo debe afianzarse y cumplir su misi\u00f3n en un ambiente que piensa de distinta forma. S\u00f3lo la entrega suprema al servicio de Cristo y la armon\u00eda fraterna pueden hacerla fuerte en el camino de su seguimiento de Cristo. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">Jes\u00fas predice su pasi\u00f3n y muerte (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 8:31-38<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 9:1<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n se encuentra en lo que consideramos ser el centro teol\u00f3gico y ret\u00f3rico del Evangelio de Marcos. En t\u00e9rminos de la ret\u00f3rica del Evangelio, todo parecer\u00eda apuntar hacia aqu\u00ed. En t\u00e9rminos de la teolog\u00eda, todo parecer\u00eda emerger de aqu\u00ed (Vena 2000, 341). Ret\u00f3ricamente, el lector ha arribado, tomado de la mano experta del evangelista, al centro de un quiasmo que abarca el Evangelio entero. Teol\u00f3gicamente, estamos en el punto en el que Jes\u00fas revela no s\u00f3lo su propia vocaci\u00f3n sino tambi\u00e9n la de sus seguidores, a saber, la de estar dispuesto a tomar la cruz y realizar el sacrificio supremo por el reino de Dios y el evangelio.<\/p>\n<p>Proponemos la siguiente forma de analizar esta secci\u00f3n:<\/p>\n<p>A. Se describen los sufrimientos del Hijo del hombre a manos de los ancianos, de los sacerdotes y de los escribas (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 8:31<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B. Pedro trata de salvarle la vida a Jes\u00fas y es reprendido (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 8:32-33<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>C. <span style=\"font-weight:bold\">Jes\u00fas llama a la gente y a sus disc\u00edpulos a un discipulado sufriente<\/span> (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 8:34<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B&#8217;. Jes\u00fas afirma que para salvar la vida es preciso perderla por causa de \u00e9l y del evangelio (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 8:35-37<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>A&#8217;. Se describe la venida del Hijo del hombre en gloria y con poder, y la verg\u00fcenza que sufrir\u00e1n los que se hayan avergonzado de \u00e9l (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 8:38<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 9:1<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>El centro de la estructura apunta a aquello que Jes\u00fas quiere enfatizar: el discipulado y su costo. El Evangelio de Marcos nos pinta un Jes\u00fas que viene a llamar a la gente a asumir un seguimiento concreto, que puede llegar a ser sumamente costoso. \u00c9l mismo dar\u00e1 el ejemplo supremo, al llevar el mensaje hasta las entra\u00f1as mismas de la ciudad santa, pagando con su vida por su valiente proclamaci\u00f3n del reino de Dios. Los extremos A y A&#8217; del quiasmo nos muestran tambi\u00e9n dos extremos en el ministerio de Jes\u00fas. Por un lado, su sufrimiento, muerte y resurrecci\u00f3n; y por otro lado, su venida en gloria al final de los tiempos, seg\u00fan era la creencia de los apocal\u00edpticos de ese entonces. Los lectores originales, al igual que los contempor\u00e1neos, se sit\u00faan entre esos dos extremos, es decir, entre la resurrecci\u00f3n y la parus\u00eda.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: \u00bfEst\u00e1 Jes\u00fas prediciendo su muerte o simplemente est\u00e1 hablando de ella? La respuesta que demos a esta pregunta decidir\u00e1 el t\u00edtulo que le pondremos a esta secci\u00f3n. Es obvio que Jes\u00fas, como personaje de la historia del Evangelio de Marcos, est\u00e1 prediciendo su pasi\u00f3n y muerte. En <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 6:4<\/span><\/span> Jes\u00fas se hab\u00eda autodenominado profeta y aqu\u00ed est\u00e1 actuando como uno, al predecir su destino como tal. De manera que nos inclinamos por un t\u00edtulo que capte esta idea. Una posibilidad es \u201cJes\u00fas predice su pasi\u00f3n y muerte\u201d. NVI sugiere \u00abJes\u00fas predice su muerte\u00bb, y RV95, <span style=\"font-weight:bold\">Jes\u00fas anuncia su muerte<\/span>. Ambas nos parecen m\u00e1s adecuadas que TLA, \u00abJes\u00fas habla de su muerte\u00bb.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Algunos de los que est\u00e1n aqu\u00ed<\/span>: Tambi\u00e9n se puede decir \u00abalgunos de los aqu\u00ed presentes\u00bb (NVI). Recordemos que Jes\u00fas no les est\u00e1 hablando solamente a sus disc\u00edpulos sino tambi\u00e9n a la gente all\u00ed reunida (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 8:34<\/span><\/span>), lo cual significa que tiene en mente un cierto grupo. \u00bfDe qu\u00e9 grupo se trata? Lo veremos enseguida.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">No gustar\u00e1n la muerte<\/span>: Significa que estar\u00e1n vivos. La construcci\u00f3n tiene, en el griego, dos negativos, lo cual hace que una negaci\u00f3n com\u00fan se transforme en una afirmaci\u00f3n enf\u00e1tica. Se deber\u00eda traducir \u201cciertamente estar\u00e1n todav\u00eda con vida\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Hasta que hayan visto<\/span>: Otra forma de decir lo mismo es \u00absin antes haber visto\u00bb (NVI). La idea no es que estas personas morir\u00edan ni bien vieran el reino de Dios. Nida sugiere que la frase se refiere a que dichas personas ver\u00e1n el reino durante el curso de su vida, mientras est\u00e9n con vida (Bratcher y Nida, 270). <span style=\"font-weight:bold\">Que el reino de Dios ha venido con poder<\/span>: La forma gramatical de <span style=\"font-weight:bold\">ha venido<\/span> es un participio pasivo perfecto, que debe traducirse \u201chabiendo venido\u201d. Esto significa que el reino est\u00e1 presente, ha llegado. NIV traduce: \u00abSin antes haber visto el reino de Dios llegar con poder\u00bb. Aunque todas las versiones consultadas traducen \u00abpoder\u00bb, tambi\u00e9n se podr\u00eda traducir \u201cgran autoridad\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Reflexi\u00f3n b\u00edblica y pastoral<\/span><\/p>\n<p>Posiblemente los lectores originales del Evangelio estaban sufriendo persecuci\u00f3n y hostigamiento por ser seguidores de Jes\u00fas de Nazaret. Como vimos en la Introducci\u00f3n, una de las posibles localidades para ubicar la comunidad de Marcos es Roma, durante los \u00faltimos a\u00f1os del reinado de Ner\u00f3n, de 64 a 68 d.C. En esos a\u00f1os los cristianos fueron acusados de causar el incendio de Roma, perpetrado por el mismo Ner\u00f3n. Recordar lo dicho por Jes\u00fas, de que la vida se salva cuando la misma se pierde por causa del evangelio, habr\u00e1 servido de consuelo, aliento y esperanza para ellos. Lo mismo podr\u00eda decirse en caso que los lectores vivieran en Palestina, durante el tiempo de la revuelta jud\u00eda de los a\u00f1os 66-70 d.C. Perder la vida bien pod\u00eda venir como consecuencia de no plegarse al movimiento revolucionario. Las comunidades cristianas de este tiempo sufrieron el hostigamiento de las fuerzas zelotas, pero tambi\u00e9n de los romanos, que, desde el norte, comenzaron a aplacar la revuelta hasta que finalmente, en el a\u00f1o 70 d.C., destruyeron Jerusal\u00e9n. Permanecer neutral en esta situaci\u00f3n de guerra seguramente le habr\u00e1 costado la vida a m\u00e1s de un cristiano. Este pasaje, al ser le\u00eddo en los cultos celebrados en casas de familia, dar\u00eda a los cristianos el coraje para seguir siendo fieles al evangelio y a la causa de Jes\u00fas, que siempre fue una causa de liberaci\u00f3n no violenta.<\/p>\n<p>Tomar la cruz y seguir a Jes\u00fas encuentra su aplicaci\u00f3n original en estos dos escenarios. Al relacionar este pasaje con situaciones contempor\u00e1neas, debemos aclarar que la \u00fanica aplicaci\u00f3n hermen\u00e9uticamente v\u00e1lida se refiere a situaciones en que la vida est\u00e1 en real peligro por causa de la fidelidad al evangelio. Muchas comunidades cristianas en nuestro continente han pasado y pasan por situaciones as\u00ed, porque han elegido solidarizarse con el oprimido y hacer frente a gobiernos totalitarios, a grupos paramilitares o a gobernantes corruptos para defender el derecho a la vida de todas las personas. Al poner su vida en peligro por vivir el evangelio plenamente, estas comunidades est\u00e1n obedeciendo el mandato de Jes\u00fas de negarse a uno mismo. Como dijimos arriba, esto significa estar dispuestos a abandonar la propia posici\u00f3n en la sociedad para identificarse con los valores del reino de Dios y con el evangelio. Esta actitud hace de la comunidad cristiana un espacio contracultural, un germen revolucionario no violento. De ah\u00ed que someter este pasaje a interpretaciones individualistas y espiritualistas \u2014como tanto se ha hecho y se sigue haciendo\u2014no tiene justificaci\u00f3n exeg\u00e9tica.<\/p>\n<p>Cabe entonces una pregunta de car\u00e1cter hermen\u00e9utico: \u00bftiene relevancia este pasaje s\u00f3lo en situaciones de inestabilidad social y pol\u00edtica? \u00bfC\u00f3mo interpretar este texto en situaciones sociales pac\u00edficas, cuando se percibe el ser cristiano m\u00e1s como una virtud que como una amenaza para la sociedad? En primer lugar, debemos decir que semejante situaci\u00f3n no estaba en el horizonte de posibilidades de Jes\u00fas o del evangelista. Es algo que jam\u00e1s se les hubiera ocurrido. Jes\u00fas estaba anunciando la llegada del reino de Dios, que vendr\u00eda a sustituir el sistema social imperante, y ve\u00eda en su ministerio el instrumento para su realizaci\u00f3n. Marcos, unos cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, expresa la esperanza de la pronta llegada del reino, pero insta a su congregaci\u00f3n a una vida de seguimiento, predicando el evangelio aun a costa de la propia vida. En ambos casos la sociedad es un ambiente hostil al evangelio, pues \u00e9ste revela las estructuras de injusticia y de pecado, y las denuncia prof\u00e9ticamente en nombre de Dios. Es quiz\u00e1s con este tipo de denuncia prof\u00e9tica que las comunidades contempor\u00e1neas de los pa\u00edses llamados \u201ccristianos\u201d pueden llegar a encontrar una forma de contextualizar este pasaje. En toda sociedad o cultura, por m\u00e1s civilizada que parezca, existen \u00e1reas en las que abunda la injusticia y la corrupci\u00f3n. Seguir a Jes\u00fas hoy significar\u00eda, entonces, levantar una voz audible en contra de situaciones o contextos as\u00ed; desarrollar ministerios prof\u00e9ticos, orientados a mejorar la calidad de vida de los m\u00e1s necesitados; hacer uso de los canales que ofrece el sistema democr\u00e1tico para insertarse activamente en la vida del pa\u00eds, etc\u00e9tera. Esto puede no llevar a la persecuci\u00f3n, pero debemos recordar que \u00e9sta es la consecuencia de una vida vivida en fidelidad al evangelio, no su prop\u00f3sito principal. Si el ser fieles al evangelio resulta en persecuci\u00f3n, pues debemos aceptarlo. Si no, debemos dar gracias a Dios. Nadie quiere transformarse en m\u00e1rtir por el solo hecho del martirio. El evangelio es un mensaje de vida, no de muerte. Jes\u00fas no ten\u00eda vocaci\u00f3n de m\u00e1rtir ni ense\u00f1\u00f3 a sus seguidores sobre la importancia de convertirse en uno, pero s\u00ed dijo que para ser disc\u00edpulos del reino de Dios hab\u00eda que estar dispuestos a tomar la cruz. Este estar dispuestos, este aceptar la voluntad de Dios \u2014como har\u00e1 Jes\u00fas en Getseman\u00ed\u2014es lo que define al verdadero disc\u00edpulo.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mar 13:30<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Sin embargo, hay una gran promesa ligada a estas palabras severas: aquellos que transitan por esta senda ver\u00e1n realizado, aun en esta vida, el poder del reino de Dios (9:1). Para el futuro inmediato, esto ser\u00eda sobre el monte de la transfiguraci\u00f3n (que se ver\u00e1 en el cap\u00edtulo siguiente); para el futuro lejano, hace alusi\u00f3n a la resurrecci\u00f3n y la ascensi\u00f3n de Cristo y al derramamiento del Esp\u00edritu en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s; y finalmente, sin duda se refiere a la maravilla de la segunda venida del Se\u00f1or. Como la mayor\u00eda de las profec\u00edas \u00e9sta tiene varios y diferentes \u201cniveles\u201d de cumplimiento.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9.1 \u00bfQu\u00e9 quiso decir Jes\u00fas cuando afirm\u00f3 que algunos de sus disc\u00edpulos ver\u00edan el advenimiento del Reino? Hay varias posibilidades. Quiz\u00e1s predec\u00edan su transfiguraci\u00f3n, resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n, la venida del Esp\u00edritu Santo en Pentecost\u00e9s o su Segunda Venida. La transfiguraci\u00f3n es una buena posibilidad porque es el acontecimiento que sigue en el relato del texto. En la transfiguraci\u00f3n (9.2-8), Pedro, Jacobo y Juan vieron la verdadera identidad y el poder de Jes\u00fas como Hijo de Dios (2Pe 1:16).9.2 No sabemos por qu\u00e9 escogi\u00f3 a Pedro, Jacobo y Juan para esta extraordinaria revelaci\u00f3n. Quiz\u00e1s eran los mejor preparados para entender y aceptar la gran verdad que se les revel\u00f3. Constitu\u00edan el c\u00edrculo \u00edntimo del grupo de los doce. Estaban entre los que primero oyeron el llamado de Jes\u00fas (1.16-19). Encabezaban la lista de los disc\u00edpulos en los Evangelios (3.16). Y estuvieron presentes en ciertas sanidades en las que otros se excluyeron (Luk 8:51).9.2 Jes\u00fas llev\u00f3 a los disc\u00edpulos al monte Herm\u00f3n o al monte Tabor. A menudo una monta\u00f1a se asociaba con cercan\u00eda a Dios y mejor disposici\u00f3n a recibir sus palabras. Dios les apareci\u00f3 a Mois\u00e9s (Exo 24:12-18) y a El\u00edas (1Ki 19:8-18) en una monta\u00f1a.9.3ss La transfiguraci\u00f3n revel\u00f3 la verdadera naturaleza de Cristo como Hijo de Dios. La voz de Dios separ\u00f3 a Jes\u00fas de Mois\u00e9s y El\u00edas present\u00e1ndolo como el esperado Mes\u00edas con la m\u00e1s completa autoridad divina. Mois\u00e9s representaba la Ley y El\u00edas a los profetas. Su aparici\u00f3n junto a Jes\u00fas simbolizaba el cumplimiento tanto de la Ley del Antiguo Testamento como de las promesas de los profetas.Jes\u00fas no era una reencarnaci\u00f3n de El\u00edas ni de Mois\u00e9s. No era uno de los profetas. Como el unig\u00e9nito Hijo de Dios, los superaba en mucho su autoridad y poder. Muchas voces tratan de decirnos c\u00f3mo vivir y conocer a Dios personalmente. Algunas de esas sugerencias ayudan; otras, no. Primero debemos o\u00edr a Jes\u00fas y luego evaluemos esas voces a la luz de la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas.9.9, 10 Jes\u00fas pidi\u00f3 a Pedro, a Jacobo y a Juan que no dijeran nada acerca de lo presenciado porque no los comprender\u00edan hasta que El resucitara. Entonces se dar\u00edan cuenta que solo muriendo pod\u00eda resucitar, mostrando su poder sobre la muerte y su autoridad para ser Rey de todo. Los disc\u00edpulos no ser\u00edan testigos poderosos de Dios mientras no captaran por completo esa verdad.Era natural que los disc\u00edpulos se sintieran confundidos acerca de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, pues no pod\u00edan ver el futuro. Por otro lado, tenemos la Biblia, que es la verdad total revelada por Dios. La Biblia nos da el significado completo de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. No tenemos, entonces, excusa para nuestra incredulidad.9.11-13 Cuando Jes\u00fas dijo que El\u00edas sin duda ya hab\u00eda venido, se refer\u00eda a Juan el Bautista (Mat 17:11-13), quien desempe\u00f1\u00f3 el rol que El\u00edas profetiz\u00f3.9.12, 13 A los disc\u00edpulos les fue dif\u00edcil entender que su Mes\u00edas tendr\u00eda que sufrir. Los jud\u00edos que estudiaban las profec\u00edas del Antiguo Testamento esperaban que el Mes\u00edas ser\u00eda un gran rey, como David, que aplastar\u00eda al enemigo: Roma. Su visi\u00f3n se limitaba a su tiempo y experiencia.No lograban captar que los valores del Reino eterno de Dios eran diferentes a los valores del mundo. Quer\u00edan alivio para sus problemas, pero la liberaci\u00f3n del pecado es m\u00e1s importante que la del sufrimiento f\u00edsico y de la opresi\u00f3n pol\u00edtica. Nuestra comprensi\u00f3n y apreciaci\u00f3n de Jes\u00fas debe ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que El puede hacer por nosotros aqu\u00ed y ahora.9.18 \u00bfPor qu\u00e9 los disc\u00edpulos no pudieron echar fuera al demonio? En Mar 6:13 leemos que salieron en misi\u00f3n a las aldeas y echaban fuera demonios. Quiz\u00e1s recibieron una autoridad especial solo para ese viaje; o tal vez su fe decay\u00f3. Marcos cuenta esta historia para mostrar que la batalla con Satan\u00e1s es dif\u00edcil y creciente en conflictos. La victoria sobre el pecado y la tentaci\u00f3n viene a trav\u00e9s de la fe en Jesucristo, no mediante nuestro esfuerzo.9.23 Estas palabras de Jes\u00fas no significan que podemos obtener autom\u00e1ticamente cualquier cosa que deseamos si pensamos en forma positiva. El dice que cualquier cosa es posible con fe porque nada es demasiado dif\u00edcil para Dios. No podemos obtener por arte de magia cada cosa que pedimos en oraci\u00f3n; pero con fe, podemos tener cualquier cosa que necesitamos para servirle.9.24 La actitud de confiar que la Biblia llama creencia o fe (Heb 11:6), no es algo que podamos obtener sin ayuda. Fe es un don de Dios (Eph 2:8-9). No importa cuanta fe tengamos, nunca alcanzaremos el punto de autosuficiencia. La fe no se almacena como se guarda el dinero en el banco. Crecer en la fe es un proceso constante de renovaci\u00f3n diaria de nuestra confianza en Jes\u00fas.9.29 Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos que tendr\u00edan que enfrentar situaciones dif\u00edciles que resolver\u00edan \u00fanicamente a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n. La oraci\u00f3n es la llave que destraba la fe en nuestras vidas. La oraci\u00f3n eficaz requiere de una actitud (completa dependencia) y una acci\u00f3n (pedir). La oraci\u00f3n demuestra nuestra confianza en Dios cuando con humildad le invitamos a que nos llene de poder. No hay sustituto para la oraci\u00f3n, sobre todo en circunstancias que parecen imposibles.9.30, 31 A veces Jes\u00fas limitaba su ministerio p\u00fablico en preparar bien a sus disc\u00edpulos. Reconoc\u00eda la importancia de equiparlos para que siguieran adelante cuando El regresara al cielo. Toma tiempo aprender. El crecimiento espiritual profundo no se consigue en un instante, no importa la calidad de la experiencia ni la ense\u00f1anza. Si los disc\u00edpulos necesitaban peri\u00f3dicamente separarse del trabajo para aprender del Maestro, cu\u00e1nto m\u00e1s nosotros necesitamos alternar el trabajo con el aprendizaje.9.30, 31 Al salir de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas inici\u00f3 su \u00faltimo recorrido a trav\u00e9s de la regi\u00f3n de Galilea.9.32 \u00bfPor qu\u00e9 los disc\u00edpulos tem\u00edan preguntar a Jes\u00fas acerca de su muerte? Quiz\u00e1s porque los amonestaron la \u00faltima vez que reaccionaron ante las palabras de Jes\u00fas (8.32, 33). Para ellos, Jes\u00fas estaba obsesionado con la muerte. Pero la verdad era que los disc\u00edpulos estaban mal orientados, pues no hac\u00edan m\u00e1s que pensar en el reino que cre\u00edan que Jes\u00fas fundar\u00eda y en las posiciones que ocupar\u00edan en el mismo. Les preocupaba lo que les ocurrir\u00eda si Jes\u00fas mor\u00eda y, por consiguiente, prefer\u00edan no hablar de sus profec\u00edas.9.34 A los disc\u00edpulos los sorprendieron en sus constantes discusiones acerca de logros personales y los conminaron a contestar la pregunta de Jes\u00fas. Es siempre doloroso comparar nuestros motivos con los de Cristo. No es malo que los creyentes tengan aspiraciones ni que sean laboriosos, pero es pecado tener aspiraciones inapropiadas. El orgullo o la inseguridad pueden llevarnos a valorar m\u00e1s la posici\u00f3n o el prestigio que el servicio. En el Reino de Dios, tales motivos son destructivos. Debemos luchar por el Reino de Cristo y no para nuestro beneficio.9.36, 37 Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos a recibir a los ni\u00f1os. Esto fue algo nuevo en una sociedad donde los ni\u00f1os por lo general se trataban como ciudadanos de segunda clase. Es importante no solo tratar bien a los ni\u00f1os, sino ense\u00f1arles acerca de Jes\u00fas. La Escuela Dominical para ni\u00f1os nunca debe considerarse menos importante que el estudio b\u00edblico de los adultos.9.38 M\u00e1s preocupados por la posici\u00f3n en su grupo que por liberar a los atormentados por los demonios, los disc\u00edpulos sintieron celos de un hombre que sanaba en el nombre de Jes\u00fas. Hoy en d\u00eda, muchas veces hacemos lo mismo al no participar en causas dignas porque: (1) no son miembros de nuestra denominaci\u00f3n, (2) no se relacionan con la clase de gente con la que nos sentir\u00edamos bien, (3) no hacen las cosas como nosotros las har\u00edamos, (4) nuestros esfuerzos no reciben suficiente reconocimiento. La buena teolog\u00eda es importante, pero eso nunca ser\u00e1 excusa para evitar ayudar a los que padecen necesidad.9.40 Jes\u00fas no dice que ser indiferente o neutral respecto a El es tan bueno como entregarnos a El. Como lo explic\u00f3 en Mat 12:30 : \u00abEl que no es conmigo, contra m\u00ed es\u00bb. No obstante, sus seguidores no se parecer\u00edan ni pertenecer\u00edan al mismo grupo. La gente que est\u00e1 del mismo lado que Jes\u00fas posee la misma meta de edificar el Reino de Dios y no deber\u00eda permitir que sus diferencias interfieran en alcanzar la meta. Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 que gente muy diversa le seguir\u00eda y har\u00eda obras en su nombre. Todos los que tienen fe en Cristo est\u00e1n en condiciones de cooperar. La gente no tiene que ser igual a nosotros para seguir a Jes\u00fas.9.41, 42 Luk 9:48 ense\u00f1a que nuestra preocupaci\u00f3n por otros es la medida de nuestra grandeza. A los ojos de Jes\u00fas, quienquiera que reciba a un ni\u00f1o recibe a Jes\u00fas; dar un vaso de agua a alguien en necesidad es lo mismo que dar una ofrenda a Dios. Por contraste, causar da\u00f1o a otros o no interesarnos en los dem\u00e1s es pecado. Es posible que descuidados y ego\u00edstas logren un grado de grandeza a los ojos del mundo, pero la grandeza permanente solo se mide por las normas de Dios. \u00bfQu\u00e9 usamos como medida de grandeza: realizaci\u00f3n personal o servicio desinteresado?9.42 Esta advertencia contra causar da\u00f1o a los peque\u00f1itos en la fe se aplica tanto a lo que hacemos personalmente como maestros y ejemplos como a lo que permitimos en nuestro compa\u00f1erismo cristiano. Nuestros pensamientos y acciones deben motivarlos el amor (1 Corintios 13) y debemos ser cuidadosos cuando de juzgar a otros se trata (Mat 7:1-5; Romanos 14.1-15.4). Sin embargo, tenemos el deber de enfrentar los pecados flagrantes en la iglesia (1Co 5:12-13).9.43ss Jes\u00fas us\u00f3 un lenguaje bastante fuerte para ilustrar la importancia de quitar el pecado de nuestras vidas. La disciplina que duele es necesaria en los verdaderos seguidores. Ceder a una relaci\u00f3n, trabajo o h\u00e1bito contrario a la voluntad de Dios pudiera ser tan doloroso como cortarse una mano. Nuestra meta m\u00e1xima, sin embargo, vale todo sacrificio, Cristo es m\u00e1s importante que cualquier p\u00e9rdida. Nada debe interponerse en el camino de la fe. Debemos ser despiadados en remover el pecado de nuestras vidas para evitar sufrir por toda la eternidad. Hagamos nuestra decisi\u00f3n desde una perspectiva eterna.9.48, 49 Con estas extra\u00f1as palabras, Jes\u00fas quiso se\u00f1alar las consecuencias serias y eternas del pecado. Para los jud\u00edos, gusanos y fuego representaban los dolores internos y externos. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda peor?9.50 Jes\u00fas us\u00f3 la sal para ilustrar tres cualidades que deben hallarse en la vida de su pueblo:(1) Deber\u00edamos recordar siempre la fidelidad de Dios; la sal se usaba en los sacrificios para recordar el pacto de Dios con su pueblo (Lev 2:13).(2) Deber\u00edamos ser eficaces en sazonar el mundo en que vivimos, as\u00ed como la sal lo es en dar sabor a la comida (v\u00e9ase Mat 5:13).(3) Deber\u00edamos neutralizar la moral decadente de la sociedad, as\u00ed como la sal preserva los alimentos de la descomposici\u00f3n. Cuando perdemos el deseo de \u00abdar sabor\u00bb a la tierra con el amor y el mensaje de Dios, nos volvemos inservibles para El.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 401 Mat 16:28; Luc 9:27; 1Co 4:20<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> En verdad.  Esta es una traducci\u00f3n de la palabra hebrea am\u00e9n. Jes\u00fas la us\u00f3 para enfatizar la solemnidad y veracidad de sus afirmaciones (3:28; 8:12; 9:41; 10:15, 29; 11:23; 12:43; 13:30; 14:9, 18, 25, 30). <\/p>\n<p><p> reino de Dios&#8230;haya venido con poder.  V\u00e9ase coment. en Mt 16:28.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder<\/i><\/b>. V\u00e9ase nota en <span class='bible'>Mat 16:28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>58 (b) La transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas y la cuesti\u00f3n de El\u00edas (9,1-13). El primer suceso (9,1-8) establece la identidad gloriosa de Jes\u00fas como el Hijo amado de Dios, y el segundo (9,9-13) coloca su filiaci\u00f3n divina en el contexto de la expectaci\u00f3n jud\u00eda sobre el reino y la resu\u00adrrecci\u00f3n. La discusi\u00f3n sobre la venida de El\u00edas (9,9-13) est\u00e1 conectada al relato de la transfi\u00adguraci\u00f3n a trav\u00e9s de la referencia que en am\u00adbos se hace a El\u00edas. Este nexo externo permite a Marcos equilibrar los aspectos gloriosos de Jes\u00fas en la transfiguraci\u00f3n con las referencias a su muerte y resurrecci\u00f3n, especialmente cuando el destino de Jes\u00fas se conecta con el del Bautista. Una vez m\u00e1s, la implicaci\u00f3n para sus disc\u00edpulos es que, as\u00ed como procede el Maestro, de igual modo tambi\u00e9n tendr\u00e1n que hacer ellos. 1. hasta que vean venir con poder el reino de Dios: El significado m\u00e1s obvio de la promesa de Jes\u00fas es la referencia al floreci\u00admiento pleno del reino de Dios al final de la historia humana. El reino vendr\u00e1 antes de que algunos de los presentes mueran. En el con\u00adtexto actual, el dicho puede referirse a la anti\u00adcipaci\u00f3n del reino en la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (cf. 8,31), el juicio (cf. 8,33) o la trans\u00adfiguraci\u00f3n (cf. 9,2-8). La explicaci\u00f3n m\u00e1s con\u00advincente es que Marcos presenta la transfigu\u00adraci\u00f3n como previsi\u00f3n o anticipaci\u00f3n de la llegada final del reino de Dios, y, en esta pers\u00adpectiva, como un comentario sobre 9,1 (M. K\u00fcnzi, Das Naherwartungslogion Markus 9,1 par [BGBE 21, Tubinga 1977]). 2. seis d\u00edas des\u00adpu\u00e9s: La referencia temporal puede haber for\u00admado parte del relato tradicional. Puede haber alguna conexi\u00f3n con la preparaci\u00f3n y purifica\u00adci\u00f3n de Israel en el Sina\u00ed (cf. \u00c9x 24,15-16). O bien, puesto que el d\u00eda s\u00e9ptimo viene tras los seis d\u00edas previos, puede tratarse de una antici\u00adpaci\u00f3n a la semana de pasi\u00f3n en Jerusal\u00e9n. Pe\u00addro, Santiago y Juan: Cf. el comentario sobre 5,37. Lc 9,28 dice que Jes\u00fas subi\u00f3 a la monta\u00ad\u00f1a a orar; Marcos no nos dice para qu\u00e9 subi\u00f3. un monte alto: Entre las identificaciones tradi\u00adcionales del monte se encuentran el Tabor y el Herm\u00f3n. Las monta\u00f1as son los espacios nor\u00admales para las revelaciones y teofan\u00edas sobre\u00adnaturales. se transfigur\u00f3 ante ellos: El t\u00e9rmino metamorph\u00f3t\u00e9 indica que la forma de Jes\u00fas ha\u00adb\u00eda cambiado. A los disc\u00edpulos se les concede vislumbrarlo en su estado glorioso, que ser\u00e1 su estado eterno tras la muerte y resurrecci\u00f3n (cf. 2 Cor 3,18). Puede haber una conexi\u00f3n con la glorificaci\u00f3n de Mois\u00e9s (cf. \u00c9x 34,29). 4. El\u00edas con Mois\u00e9s: Si los dos personajes del AT repre\u00adsentan la ley y los profetas, el orden en que se mencionan parece extra\u00f1o (cf. Mt 17,3). Puede referirse a que ambos ascendieron al cielo (cf. 2 Re 2,11; Dt 34,6) o a la funci\u00f3n que se espe\u00adraba que desarrollaran cuando llegase el reino (cf. Mal 3,23-24; Dt 18,15.18). 5. Rab\u00ed, \u00a1qu\u00e9 bien estamos aqu\u00ed!: Resulta extra\u00f1o la denomi\u00adnaci\u00f3n de Jes\u00fas como \u00abRab\u00ed\u00bb; Mt 17,4 em\u00adplea el t\u00e9rmino \u00abSe\u00f1or\u00bb, y Lc 9,33 \u00abMaestro\u00bb. La raz\u00f3n por la que se estaba bien era el ca\u00adr\u00e1cter \u00fanico y glorioso de la experiencia. La sugerencia de Pedro de construir tres tiendas intenta prolongar la experiencia; hay proba\u00adblemente una referencia a la fiesta de los Ta\u00adbern\u00e1culos o Chozas (cf. Lv 23,39-43). 7. una nube los cubri\u00f3: Dadas las alusiones al Exodo en este relato, es mejor considerar la nube co\u00admo instrumento de la presencia de Dios, al igual que en \u00c9x 16,10; 19,9; 24,15-16; 33,9. La voz desde la nube es una voz divina, \u00e9ste es mi Hijo amado: La voz divina corrige la confesi\u00f3n de Pedro (cf. 8,29) y alude a la identificaci\u00f3n de Jes\u00fas en el bautismo (cf. 1,11). El mandato de escuchar a Jes\u00fas puede referirse a las pre\u00addicciones de la pasi\u00f3n (8,31; 9,31; 10,33-34). 8. Jes\u00fas s\u00f3lo con ellos: La experiencia termina de forma abrupta. Su car\u00e1cter visionario la con\u00advierte en una anticipaci\u00f3n de la gloria eterna de Jes\u00fas. Pero, antes de que ese estado pueda comenzar, debe continuar su viaje a Jerusal\u00e9n. 9. cuando bajaban del monte: Esta frase rela\u00adciona la conversaci\u00f3n sobre la llegada de El\u00edas con el relato de la transfiguraci\u00f3n, dando as\u00ed a este \u00faltimo una conexi\u00f3n m\u00e1s obvia con la pa\u00adsi\u00f3n de Jes\u00fas, hasta que el Hijo del hombre re\u00adsucite de entre los muertos: A diferencia de otros mandatos de silencio, \u00e9ste goza de una mejor posibilidad de ser obedecido (porque s\u00f3lo est\u00e1n implicados los tres disc\u00edpulos) y tie\u00adne un l\u00edmite temporal determinado. 10. discu\u00adt\u00edan entre s\u00ed qu\u00e9 significar\u00eda aquello de resucitar de entre los muertos-. El problema de los disc\u00ed\u00adpulos era c\u00f3mo Jes\u00fas podr\u00eda resucitar antes y de forma independiente a la resurrecci\u00f3n ge\u00adneral que acontecer\u00eda con la llegada del reino de Dios. 11. los escribas dicen que El\u00edas tiene que venir primero: Seg\u00fan Mal 3,23-24, el regre\u00adso de El\u00edas preceder\u00eda a la llegada del impo\u00adnente y grandioso d\u00eda del Se\u00f1or. La perpleji\u00addad de los disc\u00edpulos se debe al problema de c\u00f3mo ser\u00eda posible que Jes\u00fas resucitara de en\u00adtre los muertos sin que El\u00edas hubiera llegado anteriormente. 12. tiene que padecer mucho y ser despreciado: Admitiendo que El\u00edas tiene que venir antes, Jes\u00fas insiste en que su pasi\u00f3n y muerte preceder\u00e1n a su resurrecci\u00f3n. 13. El\u00edas ya ha venido: La afirmaci\u00f3n identifica indirec\u00adtamente a El\u00edas con el Bautista. El destino del Bautista (cf. 6,14-29) prefigura el de Jes\u00fas, el Hijo del hombre.<\/p>\n<p>(Nardoni, E., La transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas y el di\u00e1\u00adlogo sobre El\u00edas&#8230; [Buenos Aires 1977]. N\u00fctzel, J. M., Die Verkl\u00e1rungserz\u00e1hlung im Markusevangelium [FB 6, Wurzburgo 1973].)<br \/>\n59 (c) Curaci\u00f3n de un ni\u00f1o pose\u00eddo (9,14-29). Este relato de curaci\u00f3n es llamativo por su extensi\u00f3n y sus gr\u00e1ficos detalles (cf. Mt 17,14-21 y Lc 9,37-43a). Comienza (9,14-19) y termina (9,28-29) centr\u00e1ndose en la incapaci\u00addad de los disc\u00edpulos para curar al ni\u00f1o; en medio del relato (9,20-27), el padre y el ni\u00f1o son personajes centrales. El n\u00facleo del relato es el di\u00e1logo entre el padre y Jes\u00fas (9,21-24), que es exclusivo de Marcos. La profesi\u00f3n de fe del padre emerge como elemento necesario en el proceso de curaci\u00f3n. La incapacidad para realizar la curaci\u00f3n se explica finalmente con referencia a la confianza exclusiva en el poder de Dios (9,29). 14. cuando llegaron a donde es\u00adtaban los otros disc\u00edpulos, vieron: Los verbos en plural no encajan bien con el relato pre\u00adcedente; algunos importantes manuscritos los han cambiando al singular, mucha gente: Mientras que la presencia de la muchedumbre se afirma desde el comienzo (cf. 9,15.17), es en el centro del relato (cf. 9,25) cuando empieza a formarse o, al menos, a aglomerarse, unos escribas discutiendo con ellos: En el contexto presente, imaginamos a los nueve disc\u00edpulos (aparte de Pedro, Santiago y Juan) polemizan\u00addo con los escribas. As\u00ed la escena se ambienta para la acci\u00f3n poderosa de Jes\u00fas, que \u00fanica\u00admente \u00e9l puede realizar. 18. lo tira por tierra, le hace echar espumarajos y rechinar los dientes hasta quedarse r\u00edgido: La descripci\u00f3n de lo que ocurre cuando el \u00abesp\u00edritu mudo\u00bb (pneuma alalon) se apodera del ni\u00f1o se interpreta como un ataque epil\u00e9ptico. La incapacidad de los disc\u00edpulos para tratar este caso es de alg\u00fan modo sorprendente a la luz del \u00e9xito previo (cf. 6,7.13.30). 19. \u00a1Generaci\u00f3n incr\u00e9dula!: El comentario de Jes\u00fas tiene el tono del que se siente rendido ante la inadecuada respuesta a sus ense\u00f1anzas y actividad; lo dirige contra to\u00adda su generaci\u00f3n, no simplemente contra la muchedumbre, sino tambi\u00e9n contra los es\u00adcribas y los disc\u00edpulos. Puede haber tambi\u00e9n en el comentario una indicaci\u00f3n velada a la muerte. 20. el esp\u00edritu lo vio y sacudi\u00f3 violen\u00adtamente al muchacho: Al ver a Jes\u00fas, el esp\u00edri\u00adtu convulsion\u00f3 al chico, ilustrando de este modo los s\u00edntomas descritos en 9,18. Notemos que el relato asume que se trataba de una po\u00adsesi\u00f3n demon\u00edaca, no s\u00f3lo de un problema m\u00e9dico. 23. \u00a1Si t\u00fa puedes! Todo es posible para quien cree: \u00c9n la primera parte de la afirma\u00adci\u00f3n, Jes\u00fas repite las palabras que el padre ha\u00adb\u00eda dicho en 9,22, pero desfi\u00e1ndolas. La se\u00adgunda parte presupone que la fe del padre constituye una parte esencial en la curaci\u00f3n que Jes\u00fas realizar\u00e1. 24. \u00a1creo, ayuda a mi poca fe!: La elocuente petici\u00f3n del padre afirma su fe en el poder curativo de Jes\u00fas y admite que todav\u00eda su fe est\u00e1 mezclada con ciertas dudas. Seg\u00fan sigue el relato, se hace evidente que esta declaraci\u00f3n de fe era suficiente para que aconteciera la curaci\u00f3n. 25. esp\u00edritu mudo y sordo: Antes de esta invocaci\u00f3n, se descri\u00adbe tambi\u00e9n al esp\u00edritu como \u00abimpuro\u00bb, mien\u00adtras que en 9,17 es calificado simplemente co\u00admo \u00abesp\u00edritu mudo\u00bb. 26. el ni\u00f1o qued\u00f3 como muerto: El estado de reposo provocado en el ni\u00f1o por el exorcismo conduce a la gente a pensar que estaba muerto. Esta suposici\u00f3n crea el contexto necesario para la utilizaci\u00f3n de la terminolog\u00eda de resurrecci\u00f3n en el si\u00adguiente vers\u00edculo. No se atribuye a la gente ninguna reacci\u00f3n de maravilla o asombro. 27. \u00e9l lo levant\u00f3 y se puso de pie: Los dos verbos griegos \u00e9geiren y anest\u00e9 son los t\u00e9rminos t\u00e9cni\u00adcos que el NT utiliza para expresar la resu\u00adrrecci\u00f3n. As\u00ed, pues, la curaci\u00f3n se nos presen\u00adta como preanuncio de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, o, al menos, como su trasfondo. 28. sus disc\u00edpulos le preguntaron en privado: El centro de atenci\u00f3n se desplaza a los disc\u00edpulos, como en 9,14-19. En la estructura marcana, la per\u00adplejidad sobre su incapacidad para curar al ni\u00ad\u00f1o procede de su primera misi\u00f3n (6,7) y del \u00e9xito inicial (6,13.30). 29. sino con la oraci\u00f3n: La explicaci\u00f3n de Jes\u00fas sugiere que los disc\u00ed\u00adpulos deben confiar en el poder de Dios sim\u00adbolizado en la oraci\u00f3n. La frase \u00aby con ayu\u00adno\u00bb, que se encuentra en algunos manuscritos, es una adici\u00f3n posterior.<\/p>\n<p>60 (D) Segunda instrucci\u00f3n sobre cris\u00adtolog\u00eda y discipulado (9,30-10,31). El v\u00edncu\u00adlo que une a todas estas diferentes ense\u00f1anzas es el tema del reino de Dios y las exigencias para entrar en \u00e9l. Muchas de las exigencias son totalmente radicales, y parecen tener su fundamento en la experiencia de Jes\u00fas con sus primeros disc\u00edpulos y en el esfuerzo de la Igle\u00adsia primitiva para continuar este estilo de vida de renuncia como forma de contribuir a la proclamaci\u00f3n del reino de Dios.<\/p>\n<p>61 (a) Segunda predicci\u00f3n de la pasi\u00f3n y sus consecuencias para el discipulado (9,30-50). La segunda explicaci\u00f3n del mesianismo de Jes\u00fas comienza con una predicci\u00f3n de la pa\u00adsi\u00f3n (9,30-32), corrige otra falsa comprensi\u00f3n de los disc\u00edpulos (9,33-37), cuenta el relato del exorcista desconocido (9,38-40) y concluye con varios dichos (9,41-50). El verdadero dis\u00adc\u00edpulo de Jes\u00fas debe ser el \u00faltimo y el servidor de todos (9,35). El car\u00e1cter artificioso de las palabras gancho (\u00aben mi nombre\u00bb, \u00abescandali\u00adzar\u00bb y \u00abfuego\u00bb) sugiere que estos dichos ya se hab\u00edan unido en una fase premarcana para ser memorizados y para su utilizaci\u00f3n en la cate\u00adquesis. 30. atravesaron Galilea, y Jes\u00fas no que\u00adr\u00eda que nadie lo supiera: La raz\u00f3n de este viaje secreto a trav\u00e9s de Galilea parece responder al deseo que ten\u00eda Jes\u00fas de instruir a sus disc\u00edpu\u00adlos sobre su pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n (9,31). El ministerio p\u00fablico en Galilea ha concluido (cf. 10,1). 31. el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado en manos de los hombres: El verbo paradidotai, \u00abser entregado\u00bb, se har\u00e1 m\u00e1s presente confor\u00adme avance el relato de la pasi\u00f3n (cf. 14,21.41; 15,1.10.15) . Aunque puede haber alusiones a la traici\u00f3n de Jes\u00fas por Judas, el significado pri\u00admero se refiere al plan divino de salvaci\u00f3n en el que la muerte de Jes\u00fas ocupa un lugar cen\u00adtral. le dar\u00e1n muerte: En ninguna de las pre\u00addicciones de la pasi\u00f3n (8,31; 9,31; 10,33-34) se hace expl\u00edcito el modo preciso de la muerte de Jes\u00fas. 32. pero no entend\u00edan lo que dec\u00eda: A la luz de la primera predicci\u00f3n de la pasi\u00f3n (8,31) y las explicaciones en tomo a ella, cues\u00adta trabajo pensar que los disc\u00edpulos fueran tan duros en comprenderlo. La insistencia de Mar\u00adcos sobre este punto sugiere un desarrollo pau\u00adlatinamente negativo del retrato de los dis\u00adc\u00edpulos. 33. llegaron a Cafarna\u00fan, y cuando estaba en casa: Como parte del viaje desde Ce\u00adsarea de Filipo (8,27) a Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos paran en Cafarna\u00fan (cf. 1,21; 2,1), presumiblemente en casa de Pedro (1,29). 34. qui\u00e9n era el m\u00e1s importante: Mt 18,1 a\u00f1ade \u00aben el reino de los cielos\u00bb, y la misma perspectiva se sugiere en Mc 10,37. Pero aqu\u00ed el \u00e9nfasis re\u00adcae en el grupo presente de los disc\u00edpulos. No hay ning\u00fan elemento en el resto del relato que exija una ambientaci\u00f3n escatol\u00f3gica. 35. el que quiera ser el primero, que sea el \u00faltimo de todos y el servidor de todos: Sobre una ense\u00f1anza si\u00admilar, cf. 10,43-44. El ideal de liderazgo como servicio ser\u00e1 ejemplificado por Jes\u00fas en el de\u00adsarrollo del relato evang\u00e9lico. 36. tom\u00f3 a un ni\u00ad\u00f1o: En este contexto, el ni\u00f1o no es el s\u00edmbolo de la inocencia o la humildad sino alguien que carece de un status legal y, por consiguiente, se encuentra desvalido. El ni\u00f1o no puede hacer nada por el disc\u00edpulo; acoger a un ni\u00f1o es rea\u00adlizar una acci\u00f3n buena por una persona insig\u00adnificante sin esperar recompensa terrena. Puesto que el arameo talya puede significar tanto \u00absiervo\u00bb como \u00abni\u00f1o\u00bb, la demostraci\u00f3n de 9,36 puede ser la mejor interpretaci\u00f3n de la ense\u00f1anza de 9,35 que cualquier traducci\u00f3n pudiera lograr. 37. el que acoge a un ni\u00f1o como \u00e9ste en mi nombre: La idea que est\u00e1 detr\u00e1s del dicho es que quien recibe al enviado de al\u00adguien recibe tambi\u00e9n al que lo env\u00eda. As\u00ed que quien acoge a un ni\u00f1o acoge a Jes\u00fas, y quien acoge a Jes\u00fas, acoge a Dios, que envi\u00f3 a Jes\u00fas. La palabra clave en el dicho es \u00aben mi nom\u00adbre\u00bb, que evoca el siguiente episodio (cf. 9,38-39) sobre el exorcismo realizado en el nombre de Jes\u00fas (cf. tambi\u00e9n 9,41). 38. se lo hemos prohibido porque no es de nuestro grupo: Un texto paralelo del AT a este relato del exorcis\u00adta an\u00f3nimo es la historia de Eldad y Medad, que profetizaron sin ser autorizados para ello (Nm 11,26-30; cf. Hch 8,18; 19,13-14); Mois\u00e9s responde tolerando su acci\u00f3n. El exorcista usaba el nombre de Jes\u00fas como instrumento de poder (cf. Mc 1,24; 5,7). 39. no se lo prohi\u00adb\u00e1is: La actitud tolerante de Jes\u00fas se apoyaba en la idea de que nadie que practique el exor\u00adcismo en su nombre hablar\u00eda mal de \u00e9l. El ejemplo de tolerancia puede haber sido em\u00adpleado para criticar ciertas tendencias hacia el exclusivismo y elitismo que se daban en la Iglesia primitiva, aunque esta utilizaci\u00f3n no explica la creaci\u00f3n del relato. El dicho de 9,40 es una generalizaci\u00f3n en forma proverbial de la ense\u00f1anza m\u00e1s concreta que se encuentra en 9,39. 41. porque sois de Cristo: La conexi\u00f3n de este dicho con el material precedente est\u00e1 fundamentada en el \u00abnombre\u00bb (cf. 9,37.38-39) m\u00e1s que en el contenido. La situaci\u00f3n es la opuesta a la de 9,37, porque en este caso se tra\u00adta de alguien que hace un favor a los disc\u00edpulos en el nombre de Jes\u00fas. 42. el que escandalice a uno de estos peque\u00f1os: El verbo \u00abescandalizar\u00bb (\u00abhacer pecar\u00bb, \u00abponer un obst\u00e1culo\u00bb) es la pa\u00adlabra gancho que une a todo el grupo de dichos de 9,42-48 (cf. 9,42.43.45.47). Los peque\u00f1os, a los que se alude en este dicho, pueden referirse a los miembros de la comunidad de los disc\u00ed\u00adpulos (cf. Mc 9,37). 43. si tu mano te escandali\u00adza: La estructura de los dichos de 9,43.45.47 es la misma: si una parte del cuerpo te hace pecar, c\u00f3rtala para que puedas entrar en la vida\/reino y evitar la gehenna. Es plausible, desde la vi\u00adsi\u00f3n grecorromana antigua del cuerpo como met\u00e1fora comunitaria, que estos dichos tuvie\u00adsen una dimensi\u00f3n comunitaria y sirviesen pa\u00adra excluir a miembros de la iglesia que hab\u00edan cometido pecados graves, gehenna: Seg\u00fan 2 Re 23,10, el valle del Hin\u00f3n (hebreo ge hinn\u00f3m) hab\u00eda sido utilizado para el sacrificio de ni\u00f1os (cf. Jr 7,31; 19,5-6). Aunque originalmente el t\u00e9rmino \u00abgehenna\u00bb designaba al valle situado al sudoeste de Jerusal\u00e9n, lleg\u00f3 a usarse como nombre del lugar del castigo eterno (cf. 1 Hen 27,2; 4 Esd 7,36). el fuego que no se extingue: Esta descripci\u00f3n que se a\u00f1ade a la idea de la gehenna se basa, probablemente, en Is 66,24 (cf. 9,44.46.48). 44. donde su gusano no mue\u00adre&#8230;: En algunos manuscritos, 9,44.46.48 ofre\u00adcen una cita de Is 62,24. Mientras que la evi\u00addencia textual de su presencia en 9,48 es buena, los manuscritos m\u00e1s antiguos y mejores la omi\u00adten en 9,44.46. 47. entrar en el reino de Dios: En la estructura de estos tres dichos sobre el es\u00adc\u00e1ndalo, entrar en el reino (cf. 10,15.23-25) sig\u00adnifica entrar en la vida. 48. donde su gusano no muere&#8230;: Esta descripci\u00f3n de la gehenna proce\u00adde de Is 66,24. Su oraci\u00f3n final sobre el fuego inextinguible atrajo los dichos de 9,49-50 sobre la base de la palabra gancho \u00abfuego\u00bb. 49. todos ser\u00e1n salados con fuego: Las im\u00e1genes de la sal y del fuego ten\u00edan probablemente algo que ver con la purificaci\u00f3n durante el per\u00edodo de sufri\u00admiento (los \u00abdolores del Mes\u00edas\u00bb) antes de la llegada final del reino de Dios. 50. pero si la sal se vuelve ins\u00edpida: Aqu\u00ed la sal es un condimen\u00adto m\u00e1s que un agente de purificaci\u00f3n; la met\u00e1\u00adfora de la sal probablemente se refiere a la fun\u00adci\u00f3n de los disc\u00edpulos como \u00absal de la tierra\u00bb (Mt 5,13) y agentes de la sabidur\u00eda espiritual (Col 4,16). tened sal en vosotros: Esta tercera menci\u00f3n de la sal alude a la hospitalidad y amistad entre los seguidores de Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>No debe perderse de vista el enlace de este pasaje con el fin del \u00faltimo cap\u00edtulo. Nuestro Se\u00f1or hab\u00eda estado hablando de su pr\u00f3xima muerte y pasi\u00f3n, de la  necesidad de abnegaci\u00f3n en los que quisieran ser sus disc\u00edpulos, de la precisi\u00f3n de perder nuestras vidas si es que deseamos salvarlas; pero seguidamente pasa  \u00e1 hablar de su reino futuro y de su gloria. Suaviza la \u00abdureza de sus palabras,\u00bb prometiendo la contemplaci\u00f3n de esa gloria a algunos de los que lo escuchaban;  y en la historia de la transfiguraci\u00f3n, que en este lugar se relata, vemos esa promesa cumplida.<br \/>\nLo primero que debe fijar nuestra atenci\u00f3n en estos vers\u00edculos es la maravillosa visi\u00f3n que contienen de la gloria, que Cristo y su pueblo obtendr\u00e1n en su  segunda venida.<br \/>\nNo hay duda que este fue uno de los principales objetos de la transfiguraci\u00f3n. Se propuso con ella ense\u00f1ar \u00e1 sus disc\u00edpulos, quo aunque su Se\u00f1or era ahora de  apariencia pobre y humilde, aparecer\u00eda un d\u00eda con la majestad real que conven\u00eda al Hijo de Dios. Se propuso con ella ense\u00f1arles que cuando su Maestro  viniera por segunda vez, sus santos, como Mois\u00e9s y El\u00edas, aparecer\u00edan con El. Fue su objeto recordarles que aunque vilipendiados y perseguidos ahora, porque  segu\u00edan \u00e1 Cristo, d\u00eda llegar\u00eda en que se ver\u00edan revestidos de honor, y participando de la gloria de su Maestro.<br \/>\nRaz\u00f3n tenemos de dar gracias \u00e1 Dios por esta visi\u00f3n. Nos vemos \u00e1 menudo tentados \u00e1 abandonar el servicio de Cristo por causa de la cruz y de las aflicciones  que trae consigo. Vemos a pocos con nosotros, y \u00e1 muchos en contra nuestra; nuestros nombres despreciados como algo malo, y toda clase de calumnias  dirigidas contra nosotros, tan solo porque creemos y amamos el Evangelio. Vemos en el transcurso de los a\u00f1os \u00e1 nuestros compa\u00f1eros en el servicio de Cristo  arrebatados por la muerte, y respecto \u00e1 ellos no sabemos sino que han partido para un mundo desconocido y que hemos quedado solos. Todas estas cosas son  pruebas muy duras para la carne y la sangre. No es de admirarse que la fe de los creyentes desfallezca algunas veces, y que su vista se oscurezca sin descubrir  un vestigio de esperanza.<br \/>\nVeamos en la historia de la transfiguraci\u00f3n un remedio para esas dudas. La visi\u00f3n en el santo monte es una prenda que Dios graciosamente ha querido darnos  de las glorias que tiene reservadas \u00e1 su pueblo. Sus santos vendr\u00e1n todos con El, y permanecen seguros y resguardados hasta ese d\u00eda feliz. Podemos esperar  pacientemente. \u00abCuando Cristo, que es nuestra vida, aparezca, vosotros tambi\u00e9n aparecer\u00e9is entonces con El.\u00bb Colos. 3:4.<br \/>\nLo que debe, en segundo lugar, fijar nuestra atenci\u00f3n en este pasaje, es la fuerza con que se expres\u00f3 el ap\u00f3stol Pedro, al ver \u00e1 su Se\u00f1or transfigurado.<br \/>\n\u00abMaestro,\u00bb le dijo, \u00abque bueno es para nosotros estar aqu\u00ed..<br \/>\nNo hay duda que hay mucho en esas palabras que no puede recomendarse. Muestran la ignorancia en que estaba del verdadero objeto de la venida de Jes\u00fas \u00e1  la tierra, que era sufrir y morir. Muestran que se olvidaba de aquellos hermanos suyos que no estaban con \u00e9l, as\u00ed como del mundo aun cubierto de tinieblas y  que tanto necesitaba de la presencia del Maestro. Sobre todo, la proposici\u00f3n que hizo al mismo tiempo de \u00bb edificar tres tabern\u00e1culos,\u00bb para Mois\u00e9s, El\u00edas y  Cristo, mostraba la opini\u00f3n tan elevada que tenia de la dignidad de su Maestro, pero implicaba que no sabia que all\u00ed estaba uno que era, m\u00e1s grande que  Mois\u00e9s y El\u00edas. Bajo todos estos respectos la exclamaci\u00f3n del ap\u00f3stol es de criticarse y no alabarse.<br \/>\nPero habiendo hecho estas salvedades, no dejemos de notar la alegr\u00eda y la felicidad que esta visi\u00f3n gloriosa despert\u00f3 en el coraz\u00f3n ardiente del disc\u00edpulo.<br \/>\nVeamos en su fervorosa exclamaci\u00f3n, \u00bb Que bueno es estar aqu\u00ed,\u00bb el consuelo y el refrigerio que la contemplaci\u00f3n de la gloria puede proporcionar \u00e1 un  creyente verdadero. Fijemos la vista en el porvenir, y procuremos formarnos una idea del placer que los santos experimentar\u00e1n, cuando al fin se re\u00fanan con el  Se\u00f1or Jes\u00fas en su segunda venida, y se unan \u00e1 El para no volverse \u00e1 separar. Una visi\u00f3n de pocos minutos fue suficiente para mover y encender el coraz\u00f3n, de  El espect\u00e1culo de dos santos en la gloria lo vivificaba y regocijaba de tal manera, que hubiera querido continuar goz\u00e1ndolo. \u00bfQu\u00e9 diremos pues cuando  veamos \u00e1 nuestro Se\u00f1or aparecerse en el \u00faltimo d\u00eda con &#8216;todos sus santos? \u00bfQu\u00e9 diremos cuando se nos permita \u00e1 todos nosotros ser part\u00edcipes de su gloria,  reunimos \u00e1 esa turba feliz, y tener la convicci\u00f3n de que nunca m\u00e1s nos apartaremos del gozo de nuestro Se\u00f1or? Estas son preguntas que no pueden contestarse.<br \/>\nLa felicidad que sentiremos ese gran d\u00eda en que todos nos reuniremos es tal, que no puede concebirse. Los sentimientos de que tuvo Pedro una ligera idea  anticipada, los experimentaremos entonces por completo. Cuando veamos \u00e1 Cristo y \u00e1 sus santos, entonces diremos todos con un coraz\u00f3n y con una voz, \u00abQue  bueno es estar aqu\u00ed..<br \/>\nLo que debe finalmente fijar nuestra atenci\u00f3n en este pasaje es el testimonio que en \u00e9l se da al oficio y ala dignidad de Cristo, como el Mes\u00edas prometido.<br \/>\nDescubrimos ese testimonio primeramente en la aparici\u00f3n de Mois\u00e9s y de El\u00edas, representantes de la ley y de los profetas. Se presentaron como testigos de que  Jes\u00fas es Aquel de quien se habl\u00f3 en los tiempos antiguos, y de quien escribieron que deb\u00eda venir. Desaparecieron pocos minutos despu\u00e9s, y dejaron solo \u00e1  Jes\u00fas, como si con ello quisieran probar que no eran sino testigos, y que habiendo venido nuestro Maestro, los siervos deb\u00edan cederle el principal lugar.<br \/>\nVemos ese testimonio, en segundo lugar, en la voz milagrosa que del cielo se oy\u00f3, y que dec\u00eda, \u00abEste es mi amado Hijo; escuchadle.\u00bbLa misma voz de Dios  Padre, que se oy\u00f3 en el bautismo de nuestro Se\u00f1or, se volvi\u00f3 \u00e1 o\u00edr en su transfiguraci\u00f3n. En ambas ocasiones tuvo lugar la misma declaraci\u00f3n solemne, \u00abEste  es mi Hijo amado.\u00bb En esta \u00faltima ocasi\u00f3n, hubo una adici\u00f3n de una palabra muy importante, \u00abEscachadlo..<br \/>\nLos incidentes todos que tuvieron lugar al fin de la visi\u00f3n fueron muy apropiados para producir una impresi\u00f3n duradera en el esp\u00edritu de los tres disc\u00edpulos.<br \/>\nLes mostraron de la manera m\u00e1s vivida, que su Se\u00f1or estaba muy por encima de ellos y de los profetas, como el amo de la casa lo est\u00e1 sobre sus siervos; y que  deb\u00edan en todo creerlo, seguirlo, obedecerlo, confiar en El y escucharlo.<br \/>\nFinalmente, las \u00faltimas palabras de la voz que se oy\u00f3 del cielo deben estar siempre presentes \u00e1 la memoria de todos los  cristianos verdaderos. Deben \u00bb o\u00edr \u00e1 Cristo.\u00bb Es el gran Maestro; los que desean ser sabios deben aprender de El. Es la luz  del mundo; los que desean no equivocarse deben seguirlo. Es la cabeza de la iglesia; los que desean ser miembros vivos de  su cuerpo m\u00edstico deben siempre tener la vista fija en EL La gran cuesti\u00f3n que \u00e1 todos nos interesa m\u00e1s no es tanto  averiguar lo que los hombres dicen, \u00f3 los ministros, lo que la iglesia, \u00f3 los concilios dicen, sino lo que Cristo dice.<br \/>\nEscuch\u00e9moslo. Moremos en EL Apoy\u00e9monos en El. Fijemos nuestros ojos en El. El y solo El no nos faltar\u00e1 nunca, nunca  nos chasquear\u00e1, nunca nos extraviar\u00e1. Felices los que saben de una manera pr\u00e1ctica lo que significa este texto, \u00abMis ovejas  escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen; y Yo les doy la vida eterna ; y nunca perecer\u00e1n, ni ning\u00fan hombre  las arrebatar\u00e1 de mis manos.\u00bb Juan 10 2Sa 27:28.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>el reino de DIOS&#8230;<\/b><\/i> \u2192 <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">2Pe 1:17-18<\/span><\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>TGr42 y sig. La \u00faltima parte de este vers\u00edculo debe traducirse: hasta que vean el reino de Dios ya establecido (participio perfecto) con poder. Sus palabras parecen haber sido dichas inmediatamente antes de la transfiguraci\u00f3n y en ese hecho se basa el significado. O la transfiguraci\u00f3n misma era el reino ya establecido o \u00e9sta provee la clave para entenderlo. <\/p>\n<p> T82 El participio perfecto \u1f10\u03c3\u03c4\u03b7\u03ba\u03cc\u03c4\u03c9\u03bd se usa como un participio de presente (a menudo en el N.T.): estar en pie.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>han estado.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or. Cura a un endemoniado. Ense\u00f1a a sus disc\u00edpulos quien es verdaderamente el mayor. Les da una instrucci\u00f3n sobre uno que lanzaba al demonio y no segu\u00eda a Cristo. Dice que debe cortarse el esc\u00e1ndalo y la causa de \u00e9l.<\/p>\n<p>2 a. MS. Ning\u00fan tintor. Otros: lavador de pa\u00f1os.<\/p>\n<p>9 b. Porque no comprend\u00edan aun, que Jes\u00fas, siendo Dios, hab\u00eda de morir y resucitar.<\/p>\n<p>11 c. El\u00edas al fin del mundo ejercer\u00e1 el ministerio de Ap\u00f3stol, y har\u00e1 que los Jud\u00edos, que hubiesen quedado, reconozcan y adoren a Jesucristo, como al verdadero Mes\u00edas, que esperaban despu\u00e9s de tantos siglos. El profeta Malaqu\u00edas (4,6) dice, hablando de esta venida de El\u00edas: Que convertir\u00e1 el coraz\u00f3n de los padres a sus hijos, y el de los hijos a sus padres. En este lugar en vez del verbo convertet ponen los LXX: apokatast\u00e9sei, restituir\u00e1, restablecer\u00e1: que es el mismo, que usa San Mateo, y tambi\u00e9n San Marcos.<\/p>\n<p>d. Algunos refieren estos sufrimientos al Hijo de Dios: otros, a El\u00edas, explic\u00e1ndolo de este modo: Es verdad, que El\u00edas vendr\u00e1 primero, y que padecer\u00e1 mucho, y ser\u00e1 despreciado del mismo modo que el Hijo del hombre; de quien est\u00e1 escrito, que tambi\u00e9n padecer\u00e1, etc. En el texto griego se lee la palabra exoudenoth\u00e9, sea anonadado, tomada, al parecer, de Daniel (9,26), para significar el \u00faltimo grado de abatimiento y humillaci\u00f3n, a que hab\u00eda de ser reducido el Se\u00f1or (Flp 2,7).<\/p>\n<p>12 e. Este es San Juan Bautista, que hab\u00eda venido en la virtud y esp\u00edritu de El\u00edas (v\u00e9ase Mt 17,10-11). Las palabras del texto se refieren a la venida del Bautista, que anunciaron los profetas; y no a sus persecuciones, de las que nada dijeron.<\/p>\n<p>13 f. MS. Que les estaban pesquiriendo.<\/p>\n<p>15 g. El Griego: k\u00e1i eper\u00f3tese t\u00f3us grammat\u00e9is. Y pregunt\u00f3 a los escribas.<\/p>\n<p>16 h. El esp\u00edritu, que le pose\u00eda, le ten\u00eda impedido el uso de la lengua y de los o\u00eddos. Este endemoniado es una viva imagen del estado en que se halla un alma pose\u00edda del demonio. Est\u00e1 muda, porque su orgullo la impide reconocer y confesar su pecado. Tiene cerrados los o\u00eddos a las inspiraciones del cielo: asida a los objetos de la tierra, y agitada violentamente de un extraordinario furor, se revuelca en el cieno de diferentes pasiones y vicios, que el demonio le sugiere. Por \u00faltimo se seca toda, y queda sin jugo; porque por puntos se va apartando m\u00e1s y m\u00e1s del divino roc\u00edo de la gracia, que es la que la ha de mantener en vida. Y este g\u00e9nero de demonios no se echa fuera, como dice despu\u00e9s el Se\u00f1or, v. 28, sino con mucha oraci\u00f3n y ayuno.<\/p>\n<p>17 i. MS. Espumear.<\/p>\n<p>21 j. Por estas palabras se echa bien de ver, que el padre ten\u00eda una fe muy flaca, pues dudaba del poder de Jesucristo, y por consiguiente no reconoc\u00eda a\u00fan su divinidad.<\/p>\n<p>22 k. Para Dios no hay cosa imposible. Mas Dios no quiere todo lo que puede. Hubiera podido curar al hijo, aunque el padre no tuviese fe; pero quiso que la curaci\u00f3n del hijo fuese efecto de la fe del padre. El Se\u00f1or le inspir\u00f3 la que era necesaria, cuando le dijo: Si puedes creer. Y nos ense\u00f1\u00f3 tambi\u00e9n al mismo tiempo como hemos de acudir a Dios, de quien depende todo nuestro bien, para que avive la nuestra, cuando le pidamos la salud y curaci\u00f3n de nuestras almas.<\/p>\n<p>23 l. Supla tu bondad lo que falta a mi fe.<\/p>\n<p>24 m. Sordo y mudo, por los efectos que causaba.<\/p>\n<p>26 n. Otros: Embest\u00f3lo, y se levant\u00f3.<\/p>\n<p>27 o. MS. Sos disc\u00edplos en poridat.<\/p>\n<p>28 p. De demonios.<\/p>\n<p>29 q. Lo conociese.<\/p>\n<p>31 r. Porque no pod\u00edan comprender, c\u00f3mo la salvaci\u00f3n de los hombres depend\u00eda de un medio tan extraordinario: ni sab\u00edan concertar los oprobios de la cruz con la gloria del que ven\u00eda a redimir a Israel.<\/p>\n<p>32 s. El Griego: \u00e9lthen, vino.<\/p>\n<p>37 t. N\u00fam 11,28. Semejante al de los Ap\u00f3stoles fue el celo de Josu\u00e9, cuando rogaba a Mois\u00e9s que prohibiese profetizar a Eldad y Medad. Y la respuesta de Mois\u00e9s: \u00a1Qui\u00e9n diese, que todos los del pueblo de Dios fuesen profetas, y que Dios derramase su esp\u00edritu sobre ellos! parece tambi\u00e9n muy conforme a lo que el Se\u00f1or respondi\u00f3 a San Juan. Como los Ap\u00f3stoles eran aun imperfectos, es cre\u00edble que hac\u00edan estas preguntas al Se\u00f1or, movidos de un celo falso e interesado, debiendo m\u00e1s bien alegrarse de que fuese glorificado por estos efectos milagrosos de su poder, con sola la invocaci\u00f3n de su nombre por una persona que no le segu\u00eda. Se ve tambi\u00e9n que ni el don de profec\u00eda, ni el de hacer milagros, es prueba infalible de santidad.<\/p>\n<p>38 u. Como si dijera: Esa obra prodigiosa que ha hecho en mi nombre le infundir\u00e1 una cierta veneraci\u00f3n, y le har\u00e1 respetar el poder supremo de aquel que la ha obrado, y as\u00ed de ning\u00fan modo podr\u00e1 hablar mal de \u00e9l.<\/p>\n<p>39 v. Porque contribuyendo esta maravilla del mismo modo que las que obraban los Ap\u00f3stoles al acrecentamiento del reino de Jesucristo, aunque el que la hizo no estuviese unido con ellos en lo exterior, lo estaba en lo principal; porque contribu\u00eda a un mismo fin y designio, que era el de su gloria. El texto Griego en lugar de vosotros pone nosotros.<\/p>\n<p>40 w. Porque sois de la grey y reba\u00f1o del Mes\u00edas, y pertenec\u00e9is a su redil.<\/p>\n<p>41 x. El Griego: l\u00edthos mulik\u00f3s, piedra de molino.<\/p>\n<p>43 y. Por nombre de gusano entienden los Padres la conciencia del pecado, que atormentar\u00e1 y remorder\u00e1 sin cesar a los condenados.<\/p>\n<p>44 z. No porque en el cielo hayan de durar estos defectos o imperfecciones, ni otra alguna, en los que las hubieren tenido en esta vida; sino para significar, que vale m\u00e1s salvarse sufriendo ac\u00e1 cualquier trabajo o desgracia, que condenarse disfrutando ac\u00e1 todas las comodidades imaginables.<\/p>\n<p>47 a. Este castigo tan espantoso se verificar\u00e1 infaliblemente en los r\u00e9probos. \u00bfQui\u00e9n no se aterrar\u00e1, exclama San Agust\u00edn, oyendo esta triple repetici\u00f3n de una pena tan terrible, siendo el mismo Dios el que nos amenaza con tanta vehemencia? Y \u00bfqui\u00e9n no separar\u00e1 de s\u00ed luego aun aquellas cosas que m\u00e1s estima, cuando le son ocasi\u00f3n de ofender al Se\u00f1or?<\/p>\n<p>48 b. Todos; esto es, los condenados, para quienes el fuego ser\u00e1 como una sal que los har\u00e1 incorruptibles en los tormentos.<\/p>\n<p>c. Y toda v\u00edctima, Aqu\u00ed el y est\u00e1 en lugar de sicut, como. Lo que alude a lo que el Se\u00f1or orden\u00f3 en el Lev 2,13, que se sazonase con sal todo lo que se le deb\u00eda ofrecer. Los condenados son otras tantas v\u00edctimas de la justicia divina.<\/p>\n<p>49 d. El doctor o maestro, que se aparta de la doctrina del Evangelio y de la disciplina saludable de la Iglesia cat\u00f3lica, de ning\u00fan modo podr\u00e1 recobrar su virtud estando fuera de ella. Asimismo los que abusan de las gracias que Dios les hace, son como la sal desabrida, que para nada valen, sino para ser arrojados en el fuego.<\/p>\n<p>e. Esta sal representa una sabidur\u00eda que sea de lo alto y seg\u00fan Dios, y que se encamine a la caridad y a la conservaci\u00f3n de la paz de unos con otros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [4] El trono de David, de regreso en la tierra y restaurado, gobernando a todas las 12 tribus.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Habla de un tiempo justo seis d\u00edas despu\u00e9s, cuando los disc\u00edpulos ven el reino venir en una visi\u00f3n antes de que ellos prueben la muerte. Ellos ven \u00e9sto en el s\u00e9ptimo d\u00eda despu\u00e9s de la profec\u00eda de Yahshua, un tipo del milenio, o la era por venir.\n<\/p>\n<p><strong> [1] De acuerdo con Lucas y Mateo sobre Su cercana expiaci\u00f3n en Jerusale\u00f1, eso abre el camino para entrar al reino.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Ellos pensaban que el reino hab\u00eda llegado, sin darse cuenta de que s\u00f3lo era una visi\u00f3n del reino, y por eso se sent\u00edan requeridos a construir tiendas y celebrar Tabern\u00e1culos de acuerdo con Zajariah 14:16-21. As\u00ed que de hecho, Pedro hace un discernimiento de responsabilidad para el reino.\n<\/p>\n<p><strong> [3] La shejinah, o presencia del reino.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Notese este es Mi Hijo, no el Nombre de El Padre del Nuevo Pacto.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Al regreso de Moshiaj el literal Elijah aparecer\u00e1. <span class='bible'>Mal 4:5-6<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Juan el Inmersor vino para el primer advenimiento de Yahshua, en el esp\u00edritu y poder de Elijah.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Un principio para la vida Israelita. El servicio es el camino a la grandeza. Entre gentiles un puesto de autoridad conduce a la dominaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Los ni\u00f1os peque\u00f1os son los hijos de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Todos los sacrificios en la Torah eran sazonados con sal como conservador. \u201cTengan sal en ustedes mismos\u201d es una expresi\u00f3n idiom\u00e1tica Hebra\u00edca, diciendo en esencia \u201custedes son los nuevos sacrificios vivos Israelitas, y como tales deben sazonar todo lo que hacen en el reino con sal.\u201d\n<\/p>\n<p><strong> [4] \u201cUno con el otro\u201d es una referencia a las dos casas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[12] Reuniendo a jud\u00edos y gentiles en una misma fe. Is 53, 3-4.[44] Jer 66, 24.[49] Lev 2, 13.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tambi\u00e9n les dijo: \u2014De cierto os digo que hay algunos de los que est\u00e1n aqu\u00ed presentes que no gustar\u00e1n la muerte hasta que hayan visto que el reino de Dios ha venido con poder. 9:1 \u2014 Tambi\u00e9n les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que est\u00e1n aqu\u00ed, que no gustar\u00e1n la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Marcos 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25168","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25168"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25168\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}