{"id":25199,"date":"2022-06-20T09:39:56","date_gmt":"2022-06-20T14:39:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-932-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:39:56","modified_gmt":"2022-06-20T14:39:56","slug":"comentario-de-marcos-932-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-932-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 9:32 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Pero ellos no entend\u00edan esta palabra y ten\u00edan miedo de preguntarle.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>9:32<\/span> <\/p>\n<p \/>\u2014 Pero ellos no entend\u00edan esta palabra \u2014 Ellos no entend\u00edan la revelaci\u00f3n. Lucas (<span>9:45<\/span>) nos dice que \u201cellos no entend\u00edan estas palabras, pues les estaban veladas para que no las entendiesen\u201d. La falta de comprensi\u00f3n fue culpa de ellos mismos. Segu\u00edan con su concepto humano del reino que no permit\u00eda que el Mes\u00edas fuera muerto por los hombres. <\/p>\n<p \/> Todos podemos entender las palabras del Se\u00f1or (<span>Efe 3:4<\/span>); se nos manda entender (<span>Efe 5:17<\/span>). Hoy en d\u00eda muchos no entienden <span>Hch 2:38<\/span> y <span>22:16<\/span>, de que el bautismo es para perd\u00f3n de pecados, porque su concepto err\u00f3neo acerca del perd\u00f3n de pecados (la salvaci\u00f3n por la fe sola), ya arraigado en sus mentes, no les permite. Pero la revelaci\u00f3n de Dios es clara y f\u00e1cil de entender. Si el hombre no la entiende, es que no quiere entender. V\u00e9ase <span>Mat 13:13-23<\/span>. <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 y ten\u00edan miedo de preguntarle \u2014 Tal vez recordar\u00edan la reprensi\u00f3n de Jes\u00fas en una semejante ocasi\u00f3n anterior (<span>8:31-33<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>ellos no entend\u00edan esta palabra.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 9:10<\/span>; <span class='bible'>Luc 2:50<\/span>; <span class='bible'>Luc 9:45<\/span>; <span class='bible'>Luc 18:34<\/span>; <span class='bible'>Luc 24:45<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>y ten\u00edan miedo de preguntarle.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 7:18<\/span>; <span class='bible'>Mar 8:17<\/span>, <span class='bible'>Mar 8:18<\/span>, <span class='bible'>Mar 8:33<\/span>; <span class='bible'>Mar 16:14<\/span>; <span class='bible'>Jua 4:27<\/span>; <span class='bible'>Jua 16:19<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t9:32 &#8212; Pero ellos no entend\u00edan esta palabra &#8212; Ellos no entend\u00edan la revelaci\u00f3n. Lucas (9:45) nos dice que \u201cellos no entend\u00edan estas palabras, pues les estaban veladas para que no las entendiesen\u201d. La falta de comprensi\u00f3n fue culpa de ellos mismos. Segu\u00edan con su concepto humano del reino que no permit\u00eda que el Mes\u00edas fuera muerto por los hombres.<br \/>\n\tTodos podemos entender las palabras del Se\u00f1or (Efe 3:4); se nos manda entender (Efe 5:17). Hoy en d\u00eda muchos no entienden Hch 2:38 y 22:16, de que el bautismo es para perd\u00f3n de pecados, porque su concepto err\u00f3neo acerca del perd\u00f3n de pecados (la salvaci\u00f3n por la fe sola), ya arraigado en sus mentes, no les permite. Pero la revelaci\u00f3n de Dios es clara y f\u00e1cil de entender. Si el hombre no la entiende, es que no quiere entender. V\u00e9ase Mat 13:13-23.<br \/>\n\t&#8212; y ten\u00edan miedo de preguntarle &#8212; Tal vez recordar\u00edan la reprensi\u00f3n de Jes\u00fas en una semejante ocasi\u00f3n anterior (8:31-33).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA VERDADERA AMBICI\u00d3N<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 9:32-35<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>As\u00ed es que llegaron a Cafarnaum. Cuando Jes\u00fas estaba en la casa, les pregunt\u00f3 a Sus disc\u00edpulos:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfQu\u00e9 era lo que estabais discutiendo por el camino?<\/em><\/p>\n<p><em>Ellos se quedaron callados, porque en el camino hab\u00edan estado discutiendo entre s\u00ed cu\u00e1l de ellos era el m\u00e1s importante. Jes\u00fas Se sent\u00f3 y llam\u00f3 a los Doce y les dijo:<br \/>-El que quiera ser el primero, que se ponga el \u00faltimo de todos, y al servicio de todos.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Esto nos muestra claramente lo lejos que estaban los disc\u00edpulos de comprender el verdadero significado del mesiazgo de Jes\u00fas. Les hab\u00eda dicho repetidas veces lo que Le esperaba en Jerusal\u00e9n, y ellos estaban todav\u00eda pensando en Su Reino en t\u00e9rminos terrenales, y en s\u00ed mismos como los principales ministros del estado. Quebranta el coraz\u00f3n el ver que Jes\u00fas iba hacia la Cruz, y Sus disc\u00edpulos estaban discutiendo cu\u00e1l de ellos ser\u00eda el m\u00e1s importante.<\/p>\n<p>Sin embargo, en lo m\u00e1s \u00edntimo de su coraz\u00f3n, se daban cuenta de que no hab\u00edan hecho bien. Cuando Jes\u00fas les pregunt\u00f3 lo que hab\u00edan estado discutiendo, no se atrevieron a contestarle. Era el silencio de la verg\u00fcenza. No ten\u00edan defensa. Es curioso c\u00f3mo una cosa ocupa su lugar y adquiere su verdadero car\u00e1cter cuando se presenta a los ojos de Jes\u00fas. Mientras ellos cre\u00edan que Jes\u00fas no los estaba escuchando y que no los ve\u00eda, la discusi\u00f3n acerca de cu\u00e1l de ellos ser\u00eda el m\u00e1s importante les parec\u00eda perfectamente honrada; pero cuando se ten\u00eda que plantear en presencia de Jes\u00fas, se ve\u00eda en toda su indignidad.<\/p>\n<p>Si lo tom\u00e1ramos todo, y lo present\u00e1ramos a la vista de Jes\u00fas, se producir\u00edan los cambios m\u00e1s grandes del mundo. Si pregunt\u00e1ramos acerca de todo lo que hacemos: \u00ab\u00bfPodr\u00eda yo seguir haciendo esto si Jes\u00fas me estuviera mirando?\u00bb Si pregunt\u00e1ramos de todo lo que decimos: \u00ab\u00bfSeguir\u00eda yo hablando as\u00ed si Jes\u00fas me estuviera escuchando?\u00bb Habr\u00eda muchas cosas que estar\u00edamos a salvo de hacer o decir. Y es un hecho para el cristiano que aqu\u00ed no es cuesti\u00f3n de \u00bb si\u00bb, sino que todas las obras se hacen en Su presencia. \u00a1Que Dios nos libre de decir las palabras y de hacer las obras que nos dar\u00eda verg\u00fcenza que \u00c9l oyera o viera!<\/p>\n<p>Jes\u00fas trat\u00f3 este asunto muy en serio. Se nos dice que Se sent\u00f3, y llam\u00f3 a los Doce. Cuando un rabino ten\u00eda intenci\u00f3n de ense\u00f1ar como tal a sus disc\u00edpulos, cuando estaba realmente haciendo un pronunciamiento, se sentaba. Ese es el origen de la expresi\u00f3n latina \u00bb ex c\u00e1tedra.\u00bb Jes\u00fas adopt\u00f3 deliberadamente la postura de un rabino que ense\u00f1ara a sus disc\u00edpulos con autoridad. Y, entonces les dijo que si buscaban la grandeza en Su Reino ten\u00edan que buscarla, no en ser los primeros, sino en ser los \u00faltimos; no en ser los amos, sino en ser los siervos de todos. No es que Jes\u00fas estuviera aboliendo la ambici\u00f3n. M\u00e1s bien estaba recre\u00e1ndola y sublim\u00e1ndola. En lugar de la ambici\u00f3n de gobernar, \u00c9l puso la ambici\u00f3n de servir; en lugar de la ambici\u00f3n de que nos lo hagan todo puso la ambici\u00f3n de hacer cosas para los dem\u00e1s.<br \/>Lejos de ser esto un idealismo irrealizable es el m\u00e1s sano sentido com\u00fan. Las personas realmente grandes, las que son recordadas por haber hecho una aportaci\u00f3n verdaderamente constructiva a la sociedad, son las que se dijeron a s\u00ed mismas, no \u00bb \u00bfC\u00f3mo puedo yo usar el estado y la sociedad para aumentar mi propio prestigio y mis propias ambiciones personales?\u00bb; sino: \u00bb \u00bfC\u00f3mo puedo yo usar mis dones y talentos personales para servir a los dem\u00e1s?\u00bb<br \/>Cuando Lord Curzon muri\u00f3, Stanley Baldwin le dedic\u00f3 un noble tributo en el que dijo: \u00abQuiero, antes de sentarme, decir una o dos cosas que no puede decir ning\u00fan otro. Un primer ministro ve la naturaleza humana pelada hasta los huesos, y tuve la oportunidad de verle dos veces cuando sufri\u00f3 grandes desencantos -cuando se me prefiri\u00f3 a \u00e9l como primer ministro, y cuando tuve que decirle que pod\u00eda prestar un servicio mayor al pa\u00eds como presidente del Comit\u00e9 de Defensa Imperial que como ministro de Asuntos Exteriores. Cada una de estas ocasiones fue para \u00e9l un desencanto profundo y amargo; pero nunca ni por un momento mostr\u00f3 con palabras, gestos o reacciones, o por ninguna referencia al tema despu\u00e9s, que no estuviera satisfecho. No guardaba rencor, ni sigui\u00f3 ninguna l\u00ednea de acci\u00f3n distinta de la que yo esperaba de \u00e9l: la de cumplir con su deber donde se hab\u00eda decidido que pod\u00eda prestar un mejor servicio.\u00bb Aqu\u00ed tenemos a un hombre cuya grandeza no consist\u00eda en el hecho de que hubiera escalado los puestos m\u00e1s altos del estado, sino en el hecho de que siempre estaba dispuesto a servir a su pa\u00eds como fuera. .<br \/>La verdadera generosidad de esp\u00edritu es rara, y se hace memorable cuando se encuentra. Los griegos contaban la historia de un espartano que se llamaba Pedareto. Hab\u00eda que escoger trescientos hombres para que gobernaran Esparta, y Pedareto era uno de los candidatos. Cuando se dio a conocer la lista de los que hab\u00edan sido elegidos, su nombre no estaba en ella. \u00bb Lo siento -dijo uno de sus amigos-, pero t\u00fa no has sido elegido. La gente debiera haber sabido lo bueno que hubieras resultado como ministro del estado.\u00bb \u00abYo me alegro -dijo Pedareto- de que haya en Esparta trescientos hombres que son mejores que yo.\u00bb Aqu\u00ed tenemos a un hombre que lleg\u00f3 a ser una leyenda, porque estaba dispuesto a dejarles a otros el primer lugar sin sucumbir a la envidia o al rencor.<br \/>Cualquier problema econ\u00f3mico se podr\u00eda resolver si todos vivi\u00e9ramos para lo que pudi\u00e9ramos hacer por los dem\u00e1s, y no para lo que pudi\u00e9ramos sacar para nosotros mismos. Cualquier problema pol\u00edtico se podr\u00eda resolver si la ambici\u00f3n de la gente fuera solamente la de servir al estado, y no la de encumbrarse por encima de los dem\u00e1s. Las divisiones y las discusiones que rasgan la Iglesia en tiras no ocurrir\u00edan en su mayor parte si el \u00fanico deseo de sus responsables y de sus miembros fuera servir sin prestar atenci\u00f3n a la posici\u00f3n que se ocupa. Cuando Jes\u00fas habl\u00f3 de la suprema grandeza y val\u00eda de una persona cuya ambici\u00f3n fuera ser un servidor, estableci\u00f3 uno de los grandes principios y verdades pr\u00e1cticas del mundo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Pero ellos no entend\u00edan esta palabra<\/span> es una traducci\u00f3n demasiado literal. La mayor\u00eda de las versiones consultadas traducen: \u00abNo entend\u00edan lo que les dec\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Reflexi\u00f3n b\u00edblica y pastoral<\/span><\/p>\n<p>Por segunda vez, Jes\u00fas anuncia a los disc\u00edpulos su muerte y resurrecci\u00f3n, y nuevamente ellos no entienden. Pero aqu\u00ed, contrariamente a otras ocasiones en que ellos le preguntaron a Jes\u00fas sobre el significado de alg\u00fan dicho o par\u00e1bola, tienen miedo de preguntarle qu\u00e9 significa esto de sufrir, morir y resucitar. Tienen miedo tanto por la suerte que Jes\u00fas va a correr como tambi\u00e9n por la amenaza que se cierne en torno a sus propios sue\u00f1os de poder. Todav\u00eda mantienen la idea de un Mes\u00edas triunfante, poderoso e implacable con sus enemigos. Y, lo que es m\u00e1s, se ven a ellos mismos compartiendo ese poder y ese triunfo. En efecto, los disc\u00edpulos estaban listos para el triunfo mesi\u00e1nico, pero no para el sufrimiento y la muerte. De alguna manera, su actitud es comprensible. Hab\u00edan pasado toda su vida esperando el momento prometido en la Biblia hebrea, cuando Dios vindicar\u00eda a su pueblo y lo rescatar\u00eda, como en el pasado, de las garras de sus opresores. Ellos hab\u00edan dejado todo y hab\u00edan seguido a Jes\u00fas precisamente porque cre\u00edan que el Reino de Dios estaba cerca. No obstante, ahora Jes\u00fas les pinta un cuadro totalmente distinto. Para ellos, en efecto, un reinado de Dios que implicara persecuci\u00f3n, sufrimiento y muerte, tanto para Jes\u00fas como para ellos, no era reinado de Dios, sino la misma realidad dura y deprimente que ellos hab\u00edan conocido siempre. Por eso no entend\u00edan y ten\u00edan miedo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos llama a seguirle en medio de una realidad que es, muchas veces, dura y deprimente, pero nos habla de la posibilidad de nueva vida, de resurrecci\u00f3n. Los disc\u00edpulos no pudieron ver el brillo de vida en los ojos de Jes\u00fas porque estaban demasiado ocupados tratando de descifrar sus palabras, las cuales parec\u00edan fat\u00eddicas y sin sentido. Sin embargo, Jes\u00fas les hablaba de esperanza, de nueva vida, de un nuevo comienzo, no s\u00f3lo para ellos, sino para el mundo entero. Y estaba a punto de demostrar con su ejemplo c\u00f3mo se logra esta nueva vida, cu\u00e1l es el secreto de la esperanza. Desafortunadamente, sus disc\u00edpulos no lo entendieron en ese momento. Sin embargo, Marcos, al transcribir la historia de Jes\u00fas para su audiencia, espera que \u00e9sta s\u00ed lo entienda y sea as\u00ed desafiada a mantenerse fiel en medio de los conflictos. Y este Evangelio nos habla tambi\u00e9n a nosotros, disc\u00edpulos contempor\u00e1neos. \u00bfPodremos ver m\u00e1s all\u00e1 de lo negativo de nuestra situaci\u00f3n presente un futuro donde la vida reine suprema? \u00bfTendremos el coraje de seguir a Jes\u00fas hasta los calvarios de nuestro mundo para anunciar que, en efecto, hay esperanza, hay resurrecci\u00f3n y hay vida cuando nos identificamos en solidaridad con el oprimido, cuando denunciamos la injusticia y los poderes corruptores de nuestro mundo y cuando colaboramos con Dios en la creaci\u00f3n de su Reino?<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>h 435 Luc 9:45; Jua 16:19<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>y ten\u00edan miedo de preguntarle<\/i><\/b>. Quiz\u00e1 por la reprensi\u00f3n hecha a Pedro (<span class='bible'>Mar 8:32-33<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>la palabra<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pero ellos no entend\u00edan esta palabra y ten\u00edan miedo de preguntarle. 9:32 \u2014 Pero ellos no entend\u00edan esta palabra \u2014 Ellos no entend\u00edan la revelaci\u00f3n. Lucas (9:45) nos dice que \u201cellos no entend\u00edan estas palabras, pues les estaban veladas para que no las entendiesen\u201d. La falta de comprensi\u00f3n fue culpa de ellos mismos. Segu\u00edan con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-932-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Marcos 9:32 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25199","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25199","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25199"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25199\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}