{"id":25218,"date":"2022-06-20T09:40:48","date_gmt":"2022-06-20T14:40:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:40:48","modified_gmt":"2022-06-20T14:40:48","slug":"comentario-de-marcos-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 10:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Y levant\u00e1ndose de all\u00ed, fue a las regiones de Judea y de m\u00e1s all\u00e1 del Jord\u00e1n. Las multitudes volvieron a acudir a \u00e9l, y de nuevo les ense\u00f1aba como \u00e9l acostumbraba.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>10:1<\/span> <\/p>\n<p \/>\u2014 Levant\u00e1ndose de all\u00ed, vino a la regi\u00f3n de Judea y al otro lado del Jord\u00e1n \u2014 V\u00e9ase <span>Mat 19:1-2<\/span>. Ahora Jes\u00fas deja a Galilea por \u00faltima vez hasta el tiempo de su resurrecci\u00f3n (<span>Mat 28:16-17<\/span>), y camina hacia Jerusal\u00e9n y la crucifixi\u00f3n. Su viaje le lleva por el lado oriental del r\u00edo Jord\u00e1n, por Perea, hasta cerca de Jeric\u00f3 (pero en el lado contrario del r\u00edo). Juan el bautista bautizaba cerca de all\u00ed (<span>Jua 1:18<\/span>; <span>Jua 10:40<\/span>). Esta \u00e1rea corresponde a la tierra de las tribus de Rub\u00e9n y de Gad, y al pa\u00eds moderno de Jord\u00e1n. En el tiempo de Jes\u00fas era tierra principalmente de gentiles. <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 y volvi\u00f3 el pueblo a juntarse a \u00e9l, y de nuevo les ense\u00f1aba como sol\u00eda \u2014 La frase, \u201ccomo sol\u00eda\u201d, nos recuerda que la obra principal de Jes\u00fas fue la de ense\u00f1anza. V\u00e9anse <span>6:34<\/span>, comentarios; <span>8:31<\/span>, comentarios; <span>9:31<\/span>.. \u00a1No hay substituto por ella! Mateo menciona que tambi\u00e9n Jes\u00fas san\u00f3 a mucha gente en esta temporada.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p>A\u00f1o 29 d.C.<\/p>\n<p>\n<b><i>Levant\u00e1ndose de all\u00ed.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 19:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>al otro lado del Jord\u00e1n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 10:40<\/span>; <span class='bible'>Jua 11:7<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>les ense\u00f1aba como sol\u00eda.<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 12:9<\/span>; <span class='bible'>Jer 32:33<\/span>; <span class='bible'>Jua 18:20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas disputa con los fariseos sobre el divorcio,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 10:1-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>: bendice a los ni\u00f1os que le son tra\u00eddos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 10:13-16<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>le dice al joven rico como podr\u00e1 heredar vida eterna,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 10:17-22<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>les explica a sus disc\u00edpulos sobre el peligro de las riquezas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 10:23-27<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>promete premiar a aquellos que renuncian cualquier cosa por causa del evangelio,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 10:28-31<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>predice su muerte y resurrecci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 10:32-34<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>invita a Jacobo y a Juan a considerar el costo de sufrir con \u00e9l,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 10:35-45<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y le restaura la vista al ciego Bartimeo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 10:46-52<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Jes\u00fas, ahora en su viaje final hacia Jerusal\u00e9n, llega a Capernaum (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mar 9:33<\/span><\/span>). Desde su ministerio en Galilea, \u00c9l enfil\u00f3 hacia el sur en Judea y aun hasta Perea en el lado este del r\u00edo Jord\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 10.<\/p>\n<p>La Cuesti\u00f3n del Divorcio. 10:1-12 (Mat 19:1-12).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 19:1-12.<br \/>\n1 Partiendo de all\u00ed, vinieron a los confines de la Judea y de la Perca, y de nuevo se le juntaron en el camino muchedumbres, y los adoctrinaba. 2 Lleg\u00e1ndosele fariseos, le preguntaron, tent\u00e1ndole, si es l\u00edcito al marido repudiar a la mujer. 3 El les respondi\u00f3 y les dijo: \u00bfQu\u00e9 os ha mandado Mois\u00e9s? 4 Contestaron ellos: Mois\u00e9s manda escribir el libelo de repudio y despedirla. 5 D\u00edjoles Jes\u00fas: Por la dureza de vuestro coraz\u00f3n os dio Mois\u00e9s esta ley; 6pero en el principio de la creaci\u00f3n los hizo Dios var\u00f3n y hembra; 7 por esto dejar\u00e1 el hombre a su padre y su madre, 8 y ser\u00e1n los dos una sola carne. 9 Lo que Dios junt\u00f3, no lo separe el hombre. 10 Vueltos a casa, de nuevo le preguntaron sobre esto los disc\u00edpulos; 11 y El les dijo: El que repudia a su mujer y se casa con otra, adultera contra aqu\u00e9lla; 12 y si la mujer repudia al marido y se casa con otro, comete adulterio.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una breve indicaci\u00f3n geogr\u00e1fica, Mc recoge la escena en que los fariseos le preguntan, \u201ctent\u00e1ndole,\u201d sobre la licitud del divorcio. Pero omite lo que Mt resalta: si se puede hacer por cualquier causa. Era tema discutido en las escuelas rab\u00ednicas. Pero, como aquellos casos concretos rab\u00ednicos no interesaban a los lectores \u00e9tnico-cristianos de Mc, lo omite. S\u00f3lo le interesa ense\u00f1ar la absoluta indisolubilidad del matrimonio.<br \/>\nMc trae como propio las preguntas que sobre el tema le hacen los disc\u00edpulos en casa. Igualmente plantea el divorcio desde el punto de vista de la mujer &#8211; derecho greco-romano -, que tambi\u00e9n estaba alg\u00fan tanto en uso, mientras que Mt se atiene a la iniciativa del hombre, conforme a la ley jud\u00eda.<\/p>\n<p>Jes\u00fas Bendice a los Ni\u00f1Ose 10:13-16 (Mat 19:13-15; Luc 18:15-17).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 19:13-15.<br \/>\n13 Present\u00e1ronle unos ni\u00f1os para que los tocase, pero los disc\u00edpulos los reprend\u00edan. 14 Vi\u00e9ndolo Jes\u00fas, se enoj\u00f3 y les dijo: Dejad que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed y no los estorb\u00e9is, porque de los tales es el Reino de Dios. 1S En verdad os digo, quien no reciba el Reino de Dios como un ni\u00f1o, no entrar\u00e1 en \u00e9l. 16 Y abraz\u00e1ndolos, los bendijo imponi\u00e9ndoles las manos.<\/p>\n<p>Era costumbre bendecir los ni\u00f1os por los jefes de la sinagoga. Lo mismo que los hijos y disc\u00edpulos se hac\u00edan bendecir por sus padres y maestros.<br \/>\nLa imposici\u00f3n de manos, si les evocaba la bendici\u00f3n de Jacob sobre sus hijos (Gen 48:14), tambi\u00e9n podr\u00edamos pensar en su necesidad para un efecto taumat\u00fargico, como la hemorro\u00edsa.<br \/>\nEl reino ha de recibirse como los ni\u00f1os lo reciben. Conforme a las ideas del medio ambiente, no se refiere tanto a la inocencia como a lo casi nada que para un jud\u00edo significaba un ni\u00f1o 1. Frente al orgullo y exigencia farisaicos, el reino es simple don del cielo.<br \/>\nSi los ap\u00f3stoles quer\u00edan impedir su acceso a \u00e9l, aparte de lo que podr\u00eda haber de alboroto por acercarlos a Jes\u00fas, podr\u00edan pensar el que eran ni\u00f1os: cosa sin gran valor para un jud\u00edo.<\/p>\n<p>Peligro de las Riquezas. 10:17-27 (Mat 19:16-26; Luc 18:18-28).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 19:16-26.<br \/>\n17 Salido al camino, corri\u00f3 a \u00e9l uno, que, arrodill\u00e1ndose, le pregunt\u00f3: Maestro bueno, \u00bfqu\u00e9 he de hacer para alcanzar la vida eterna? 18 Jes\u00fas le dijo: \u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? Nadie es bueno, sino s\u00f3lo Dios. 19 Ya sabes los mandamientos: no matar\u00e1s, no adulterar\u00e1s, no robar\u00e1s, no levantar\u00e1s falso testimonio, no har\u00e1s da\u00f1o a nadie, honra a tu padre y a tu madre. 20E1 le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. 21 Jes\u00fas, poniendo en \u00e9l los ojos, le am\u00f3, y le dijo: Una sola cosa te falta; vete, vende cuanto tienes y dalo a los pobres, y tendr\u00e1s un tesoro en el cielo; luego ven y s\u00edgueme. 22 Ante estas palabras se anubl\u00f3 su semblante y fuese triste, porque ten\u00eda mucha hacienda. 23 Mirando en torno suyo, dijo Jes\u00fas a los disc\u00edpulos: \u00a1Cuan dif\u00edcilmente entrar\u00e1n en el reino de Dios los que tienen hacienda! 24 Los disc\u00edpulos se quedaron espantados al o\u00edr esta sentencia. Tomando entonces Jes\u00fas de nuevo la palabra, les dijo: Hijos m\u00edos, \u00a1cuan dif\u00edcil es entrar en el reino de los cielos! 25 Es m\u00e1s dif\u00edcil a un camello pasar por el hond\u00f3n de una aguja que a un rico entrar en el Reino de Dios. 26M\u00e1s a\u00fan se espantaron, y dec\u00edan entre s\u00ed: Entonces, \u00bfqui\u00e9n puede salvarse? 27 Fijando en ellos Jes\u00fas su mirada, les dijo: A los hombres s\u00ed es imposible, mas no a Dios, porque a Dios todo le es posible.<\/p>\n<p>Mc y Lc recalcaban bien la pregunta de Cristo al joven, algo modificada en Mt. Al subrayarle que le llama \u201cbueno\u201d y que s\u00f3lo Dios es bueno, est\u00e1 atrayendo a este joven hacia s\u00ed, signific\u00e1ndole su esfera divina.<br \/>\nMc es el \u00fanico que destaca que el Se\u00f1or le \u201cam\u00f3\u201d y le \u201cmir\u00f3 con cari\u00f1o.\u201d Es un rasgo de la exquisitez de Cristo.<br \/>\nEl pedirle que venda su hacienda y la d\u00e9 a los pobres no es enunciar una doctrina universal preceptiva, sino dirigirse a un caso concreto y a una meta libre de perfecci\u00f3n 2.<\/p>\n<p>Premio a lo que se renuncia por Cristo. 10:28-31 (Mat 19:27-30; Luc 18:28-30).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 19:27-30.<br \/>\n28 Pedro entonces comenz\u00f3 a decirle: Pues nosotros hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido. 29 Respondi\u00f3 Jes\u00fas: En verdad os digo que no hay nadie que, habiendo dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o campos por amor de m\u00ed y del Evangelio, 30 no reciba el c\u00e9ntuplo ahora en este tiempo en casas, hermanos, hermanas, madre e hijos y campos, con persecuciones, y la vida eterna en el siglo venidero, 31 y muchos primeros ser\u00e1n los \u00faltimos, y los \u00faltimos los primeros.<\/p>\n<p>Probablemente por una conexi\u00f3n l\u00f3gica con lo anterior &#8211; el joven que no dej\u00f3 sus riquezas -, Pedro dice que ellos lo dejaron todo por seguirle. En Mc falta expl\u00edcitamente la pregunta que est\u00e1 en Mt sobre el premio.<br \/>\nV.30. En la respuesta de Cristo especificando todo lo que se deje, Mc a\u00f1ade \u201cpersecuciones.\u201d No exige esto, en absoluto, una ampliaci\u00f3n del evangelista en vista de las persecuciones que experimentaba ya la Iglesia. Ya estaba supuesto en el programa anunciado por Cristo, por parte del farise\u00edsmo: \u201csi a m\u00ed me persiguieron, tambi\u00e9n a vosotros os perseguir\u00e1n\u201d (Jn) 3. Pero lo primero parece m\u00e1s probable.<br \/>\nLa s\u00edntesis de las persecuciones por \u201cel Evangelio\u201d es explicitaci\u00f3n de Mc o de la catequesis.<br \/>\nEstos premios son espirituales, como se ve al decirse que, por dejar, v.gr., a su madre, recibir\u00e1 aqu\u00ed el \u201cc\u00e9ntuplo ahora en este tiempo en madre.\u201d Es la cl\u00e1sica hip\u00e9rbole y paradoja oriental, que hace ver, por su misma forma, el sentido espiritual de lo que pretende decirse. Aparte que, de no ser as\u00ed, ser\u00eda todo ello una contradicci\u00f3n, porque era dejar todo por Cristo, para, m\u00e1s desocupado, poder seguirle, y como premio aqu\u00ed le ven\u00eda el c\u00e9ntuplo de lo dejado, que ser\u00eda el c\u00e9ntuplo de complicaciones para no poder seguirle. A no ser que sea reflejo de la \u201cfraternidad\u201d de las primeras comunidades cristianas (Hec 2:44.45).<\/p>\n<p>Tercera predicci\u00f3n de Su muerte. 10:32-34 (Mat 20:17-19; Luc 18:31-34)<br \/>\nCf. Comentario a Mat 20:17-19.<br \/>\n32 Iban subiendo hacia Jerusal\u00e9n; Jes\u00fas iba delante, y ellos iban sobrecogidos y le segu\u00edan medrosos. Tomando de nuevo a los Doce, comenz\u00f3 a declararles lo que hab\u00eda de sucederle. 33 He aqu\u00ed que subimos a Jerusal\u00e9n, y el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado a los pr\u00edncipes de los sacerdotes y a los escribas, que le condenar\u00e1n a muerte y le entregar\u00e1n a los gentiles, 34 y se burlar\u00e1n de El y le escupir\u00e1n, y le azotar\u00e1n y le dar\u00e1n muerte, pero a los tres d\u00edas resucitar\u00e1.<\/p>\n<p>La escena es ya \u201csubiendo\u201d a Jerusal\u00e9n. Aunque la frase s\u00f3lo indica el ir, pero la proximidad a su ingreso mesi\u00e1nico, que en seguida se relata, acusa una cierta cercan\u00eda a la Ciudad Santa.<br \/>\nCristo camina delante, mientras ellos le siguen medrosos. Sab\u00edan que lo que Cristo dec\u00eda ten\u00eda cumplimiento, y, aunque no quer\u00edan creerlo, lo tem\u00edan.<br \/>\nEs la descripci\u00f3n m\u00e1s precisa que se hace de su pasi\u00f3n, aunque se omite el detalle del tormento de la crucifixi\u00f3n. Excepto en la tercera predicci\u00f3n de Mt, no se anuncia nunca en los sin\u00f3pticos, en estos vaticinios, expresamente el tormento de la crucifici\u00f3n.<\/p>\n<p>Petici\u00f3n de los hijos del Zebedeo. 10:35-45 (Mat 20:20-28).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 20:20-28.<br \/>\n35 Se acercaron Santiago y Juan, los hijos del Zebedeo, dici\u00e9ndole: Maestro, queremos que nos hagas lo que vamos a pedirte. 36 D\u00edjoles El: \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is que os haga? 37 Ellos le dijeron: Que nos sentemos el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda en tu gloria. 38 Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00a1No sab\u00e9is lo que ped\u00eds! \u00bfPodr\u00e9is beber el c\u00e1liz que yo he de beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo he de ser bautizado? 39Le contestaron: S\u00ed que podemos. Les dijo Jes\u00fas: El c\u00e1liz que yo he de beber, lo beber\u00e9is, y con el bautismo con que yo he de ser bautizado, ser\u00e9is bautizados vosotros; 40 pero sentaros a mi diestra o a mi siniestra, no me toca a m\u00ed d\u00e1roslo, sino que es para aquellos para quienes est\u00e1 preparado. 4\u00ed Los diez, oyendo esto, se enojaron contra Santiago y Juan; 42 pero, llam\u00e1ndolos Jes\u00fas a s\u00ed, les dijo: Ya sab\u00e9is c\u00f3mo los que en las naciones son pr\u00edncipes las gobiernan con imperio, y sus grandes ejercen poder sobre ellas. 43 No ha de ser as\u00ed entre vosotros; antes, si alguno de vosotros quiere ser grande, sea vuestro servidor; 44 y el que de vosotros quiera ser el primero, sea siervo de todos, 4S pues tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida para redenci\u00f3n de muchos.<\/p>\n<p>V.35. En Mc son Juan y Santiago los que hacen la petici\u00f3n a Cristo. En Mt es su madre. Ambas divergencias se compaginan bien \u201dquoad sensum,\u201d porque ellos lo piden por su madre, como recurso m\u00e1s discreto y h\u00e1bil, o acaso se debe a las \u201cfuentes.\u201d En el fondo de la petici\u00f3n acaso hubiese razones de posible parentesco (cf. Jua 19:25), de tanta fuerza vinculante en las costumbres de&#8217; Oriente.<br \/>\nV.37. \u201cEn tu gloria.\u201d En Mt se pide que se sienten junto a El \u201cen tu reino.\u201d Parecer\u00eda que se tratase de la fase celeste. Sin embargo, en el medio ambiente se esperaba que el reinado del Mes\u00edas precediese aqu\u00ed a la fase final del reino de Dios. Esto es lo que piden (Hec 1:6). Sin embargo, parece aludir a la parus\u00eda (Mar 8:38; Mar 13:26), aunque se discute a qu\u00e9 aluden estos textos. La frase no es ajena a la teolog\u00eda de Mc. Cristo les pone su ejemplo de servidor que vino a dar la vida en \u201credenci\u00f3n\u201d por \u201cmuchos,\u201d con el sentido semita de \u201ctodos.\u201d<br \/>\nSe piensa que pueda haber un \u201cduplicado,\u201d ya que parece que en el v.38 se censurar\u00eda la ambici\u00f3n de esta pretensi\u00f3n y en el v.40 se dar\u00eda por buena, al excusarla con la \u201cpredestinaci\u00f3n\u201d del Padre.<\/p>\n<p>Curaci\u00f3n del ciego Bartimeo. 10:46-52 (Mat 20:29-34; Luc 18:35-43).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 20:29-34.<br \/>\n46 Llegaron a Jerico. Al salir ya de Jeric\u00f3 con sus disc\u00edpulos y una crecida muchedumbre, el hijo de Timeo, Bartimeo, un mendigo ciego que estaba sentado junto al camino, 47 oyendo que era Jes\u00fas de Nazaret, comenz\u00f3 a gritar y decir: \u00a1Hijo de David, Jes\u00fas, ten piedad de m\u00ed! 4g Muchos le increpaban para que callase; pero \u00e9l gritaba mucho m\u00e1s: \u00a1Hijo de David, ten piedad de m\u00ed! 49 Se detuvo Jes\u00fas y dijo: Llamadle. Llamaron al ciego, dici\u00e9ndole: Animo, lev\u00e1ntate, que te llama. 50 El arroj\u00f3 su manto y, saltando, se lleg\u00f3 a Jes\u00fas. 51 Tomando Jes\u00fas la palabra, le dijo: \u00bfQu\u00e9 quieres que te haga? El ciego le respondi\u00f3: Se\u00f1or, que vea. 52 Jes\u00fas le dijo: Anda, tu fe te ha salvado. Y al instante recobr\u00f3 la vista, y le segu\u00eda por el camino.<\/p>\n<p>Mc difiere de Mt en que \u00e9ste pone la curaci\u00f3n de dos ciegos, y Mc de uno. Mc es el \u00fanico que da el nombre de \u00e9ste: Bartimeo; como su nombre indica, hijo de Timeo, acaso una traducci\u00f3n.<br \/>\nEl llamarle \u201cHijo de David\u201d es t\u00edtulo mesi\u00e1nico. A estas alturas ya se hab\u00eda corrido la creencia en el mesianismo de Cristo. Los tres sin\u00f3pticos recogen esta aclamaci\u00f3n.<br \/>\nMt-Mc ponen que el milagro tiene lugar al \u201csalir\u201d Cristo de Jeric\u00f3, Lc al \u201cacercarse\u201d a Jeric\u00f3. Se han propuesto var\u00edas teor\u00edas para armonizar esto. Ni Mt ni Mc dan tampoco grandes precisiones: el ciego \u201cestaba sentado junto al camino,\u201d sugiriendo que fuera de la ciudad, pues el ciego, curado, segu\u00eda a Cristo \u201cpor el camino,\u201d y la curaci\u00f3n la pone a la \u201csalida\u201d de Jeric\u00f3 (Mc) 4. Son las conocidas divergencias redaccionales de \u201cencuadramiento\u201d literario.<\/p>\n<p>  1 Dom. DUPoNT, Les Beatitudes (1954) p.148-158.<br \/>\n 2 Zimmerli, Die Frage des Reichen nach dem Ewigen Leben (Mar 10:17-31): E. Th. (1959) 90-97; S. L\u00e9gasse, L&#8217;appel du nche (1966); N. Walter, Zur Analyse von Mar 10:17-31 : Znw (1962) 206-218.<br \/>\n3 J. Martin, Avec des pers\u00e9cutions: Rev. \u00e9tud.  Grec. (1956) 35-40.<br \/>\n4 Fonck, en Verb. Dom. (1923) 34-42; para la posici\u00f3n de Lc, cf. Comentario a Luc 18:35-43.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>al otro lado del Jord\u00e1n.<\/b> La regi\u00f3n conocida como Perea. Jes\u00fas ministr\u00f3 all\u00ed por un per\u00edodo corto de tiempo antes de ir a Jerusal\u00e9n para la Semana de la pasi\u00f3n (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 19:1<\/span>). <b>Jord\u00e1n<\/b>. <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mar 1:5<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En esta secci\u00f3n, a medida que viajaban a Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas prepar\u00f3 a sus disc\u00edpulos para su muerte.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t10:1 &#8212; Levant\u00e1ndose de all\u00ed, vino a la regi\u00f3n de Judea y al otro lado del Jord\u00e1n &#8212; V\u00e9ase Mat 19:1-2. Ahora Jes\u00fas deja a Galilea por \u00faltima vez hasta el tiempo de su resurrecci\u00f3n (Mat 28:16-17), y camina hacia Jerusal\u00e9n y la crucifixi\u00f3n. Su viaje le lleva por el lado oriental del r\u00edo Jord\u00e1n, por Perea, hasta cerca de Jeric\u00f3 (pero en el lado contrario del r\u00edo). Juan el bautista bautizaba cerca de all\u00ed (Jua 1:18; Jua 10:40). Esta \u00e1rea corresponde a la tierra de las tribus de Rub\u00e9n y de Gad, y al pa\u00eds moderno de Jord\u00e1n. En el tiempo de Jes\u00fas era tierra principalmente de gentiles.<br \/>\n\t&#8212; y volvi\u00f3 el pueblo a juntarse a \u00e9l, y de nuevo les ense\u00f1aba como sol\u00eda &#8212; La frase, \u201ccomo sol\u00eda\u201d, nos recuerda que la obra principal de Jes\u00fas fue la de ense\u00f1anza. V\u00e9anse 6:34, comentarios; 8:31, comentarios; 9:31.. \u00a1No hay substituto por ella! Mateo menciona que tambi\u00e9n Jes\u00fas san\u00f3 a mucha gente en esta temporada.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EN LA ENFERMEDAD Y EN LA SALUD<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 10:1-12<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Al salir de all\u00ed, Jes\u00fas lleg\u00f3 a las monta\u00f1as de Judasa y al distrito de Transjordania, y las multitudes volvieron otra vez a reunirse con \u00c9l. Como era Su costumbre, Jes\u00fas Se puso a ense\u00f1arles otra vez. Algunos fariseos se dirigieron a \u00c9l y Le preguntaron si le estaba permitido legalmente a uno divorciarse de su mujer. Se lo preguntaban para tentarle. Jes\u00fas les pregunt\u00f3 a Su vez: -\u00bfQu\u00e9 mandamiento os dej\u00f3 Mois\u00e9s? Mois\u00e9s permit\u00eda al hombre divorciarse con s\u00f3lo escribir un documento de divorcio Le contestaron. -Fue para salir al paso de vuestra dureza de coraz\u00f3n por lo que \u00e9l os escribi\u00f3 ese mandamiento -les contest\u00f3 Jes\u00fas-. En el principio de la Creaci\u00f3n, Dios hizo al var\u00f3n y a la hembra. Esta es la raz\u00f3n de que un hombre deje a su padre y a su madre y se una a su mujer, y los dos formen una nueva personalidad. As\u00ed que dejan de ser dos, y llegan a ser uno solo. Pues lo que Dios ha unido, que nadie lo separe. Cuando estaban en la casa, los disc\u00edpulos Le preguntaron a Jes\u00fas otra vez acerca de esto; y \u00c9l les dijo: El que se divorcie de su mujer y se case con otra, comete adulterio contra la primera. Y la que se divorcie de su marido y se case con otro hombre, comete adulterio.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Jes\u00fas iba prosiguiendo Su camino hacia el Sur. Hab\u00eda dejado atr\u00e1s Galilea y entrado en Judasa. Todav\u00eda no hab\u00eda entrado en Jerusal\u00e9n; pero paso a paso y etapa a etapa Se estaba aproximando al desenlace.<\/p>\n<p>Ciertos fariseos vinieron con una pregunta acerca del divorcio con la que esperaban ponerle a prueba. Puede que hubiera m\u00e1s de un motivo detr\u00e1s de su pregunta. El divorcio era una cuesti\u00f3n candente, un t\u00f3pico de las discusiones rab\u00ednicas, y bien puede ser que quisieran saber honradamente la opini\u00f3n de Jes\u00fas sobre este tema. Puede que quisieran comprobar Su ortodoxia. Puede que Jes\u00fas hubiera dicho ya algo sobre el tema. <span class='bible'>Mt 5:31<\/span>  s nos muestra a Jes\u00fas hablando acerca del matrimonio y el segundo matrimonio, y puede ser que estos fariseos tuvieran la esperanza de que Jes\u00fas Se contradijera, y enredarle en Sus propias palabras. Puede ser que supieran lo que \u00c9l responder\u00eda, y quisieran involucrarle en enemistad con Herodes, que de hecho se hab\u00eda divorciado de su mujer y casado con otra. Bien puede ser que quisieran o\u00edr a Jes\u00fas contradecir la Ley de Mois\u00e9s, como hizo en realidad, y por ello formular una acusaci\u00f3n de herej\u00eda contra \u00c9l. Una cosa es cierta: la pregunta que Le hicieron a Jes\u00fas no era una pregunta meramente acad\u00e9mica y del inter\u00e9s exclusivo de las escuelas rab\u00ednicas; era una pregunta que se refer\u00eda a uno de los temas m\u00e1s acuciantes del momento.<\/p>\n<p>En teor\u00eda, no hab\u00eda ideal m\u00e1s alto del matrimonio que el jud\u00edo. La castidad se reconoc\u00eda como la m\u00e1s grande de todas las virtudes. \u00bb Encontramos que Dios es paciente con todos los pecados excepto con el de la falta de castidad.\u00bb \u00bb La falta de castidad hace que se ausente la gloria de Dios.\u00bb \u00abCualquier jud\u00edo debe sacrificar su vida antes que cometer idolatr\u00eda, asesinato o adulterio.\u00bb \u00abEl mismo altar vierte l\u00e1grimas cuando un hombre se divorcia de la esposa de su juventud.\u00bb El ideal se reconoc\u00eda, pero la pr\u00e1ctica estaba muy lejos de \u00e9l.<br \/>El hecho b\u00e1sico que viciaba toda esta problem\u00e1tica era que para la ley jud\u00eda la mujer era simplemente una cosa. No ten\u00eda derechos legales, y estaba totalmente a disposici\u00f3n del marido, que era el cabeza de familia. El resultado era que un hombre pod\u00eda divorciar a su mujer casi por cualquier causa, mientras que hab\u00eda muy pocos motivos por los que una mujer pudiera divorciarse. (N\u00f3tese que al tratar este tema tenemos que usar el verbo <em>divorciar <\/em>como transitivo: el sujeto era el hombre, y la mujer el objeto). En el mejor de los casos, lo \u00fanico que pod\u00eda hacer era pedirle a su marido que la divorciara. \u00abUna mujer puede ser divorciada con o sin su consentimiento; pero un hombre, solamente con su consentimiento.\u00bb Las \u00fanicas razones por las que una mujer pod\u00eda solicitar el divorcio eran: si su marido contra\u00eda la lepra; si se dedicaba a un trabajo repugnante, como el de curtidor; si violaba a una virgen, o si la acusaba falsamente de pecado prenupcial.<\/p>\n<p>La ley jud\u00eda del divorcio se remonta a <span class='bible'>Dt 24:1<\/span> . Dice lo siguiente: \u00abCuando alguien toma mujer y se casa con ella, si no le agrada por haber hallado en ella alguna cosa indecente, que le escriba carta de divorcio, se la entregue en mano y la despida de su casa.\u00bb<\/p>\n<p>En un principio el documento de divorcio era muy sencillo. Dec\u00eda algo as\u00ed: \u00bb Sea esto por mi parte tu escritura de divorcio y carta de despido y documento de liberaci\u00f3n para que. te puedas casar con quien quieras.\u00bb<br \/>En tiempos posteriores el documento lleg\u00f3 a ser m\u00e1s elaborado:<br \/>\u00bb El d\u00eda <\/p>\n<p>, de la <\/p>\n<p>semana, del <\/p>\n<p>mes, a\u00f1o <\/p>\n<p>del mundo, seg\u00fan el c\u00e1lculo al<\/p>\n<p>uso en el pueblo de <\/p>\n<p>, situado junto al r\u00edo <\/p>\n<p>, yo, A. B.,<\/p>\n<p>hijo de C. D., y conocido como <\/p>\n<p>, presente este d\u00eda : <\/p>\n<p>,<\/p>\n<p>natural del pueblo de <\/p>\n<p>, actuando por libre voluntad y sin<\/p>\n<p>coacci\u00f3n, te repudio, devuelvo y divorcio a ti E. F., hija de G.<\/p>\n<p>H., conocida por <\/p>\n<p>, que has sido hasta el presente mi mujer.<\/p>\n<p>Te despido ahora E. F., hija de G. H., para que seas libre y<br \/>puedas a tu gusto casarte con quien quieras sin que nadie te<br \/>lo impida. Esta es mi carta de divorcio como acta de repudio,<br \/>certificado de separaci\u00f3n, conforme a la Ley de Mois\u00e9s y de<br \/>Israel.\u00bb En los tiempos del Nuevo Testamento. se requer\u00eda un<br \/>rabino cualificado para redactar este documento. Posteriormente<br \/>era aprobado por un tribunal de tres rabinos, y luego se<br \/>archivaba en el Sanedr\u00edn. Pero el proceso de divorcio segu\u00eda<br \/>siendo en general sumamente f\u00e1cil, y a discreci\u00f3n exclusiva<br \/>mente del marido.<\/p>\n<p>El verdadero escollo de la cuesti\u00f3n era la interpretaci\u00f3n de la ley de <span class='bible'>Dt 24:1<\/span> . All\u00ed se establece que un hombre puede divorciar a su mujer si encuentra en ella alguna cosa indecente. \u00bfC\u00f3mo se deb\u00eda interpretar esa frase? Sobre este asunto hab\u00eda dos escuelas de pensamiento.<\/p>\n<p>Estaba la escuela de Shammay, que interpretaba el asunto con el m\u00e1ximo rigor: \u00abalguna cosa indecente\u00bb se refer\u00eda al adulterio sola y exclusivamente. Aunque la mujer fuera tan mala como Jezabel, a menos que fuera culpable de adulterio no se la pod\u00eda divorciar.<br \/>La otra escuela era la de Hillel, que interpretaba la frase conflictiva tan ampliamente como se pudiera imaginar. Dec\u00edan<br \/>los de esta escuela que pod\u00eda querer decir si la mujer le estropeaba la comida, si hablaba en la calle, si hablaba con un extra\u00f1o, si hablaba irrespetuosamente de los parientes de su marido en su presencia, si era pendenciera (lo que se defin\u00eda como que se la oyera en la casa de al lado). Rab\u00ed Aqiba llegaba a\u00fan m\u00e1s lejos al decir que quer\u00eda decir que un hombre pod\u00eda divorciar a su mujer si encontraba otra que le pareciera m\u00e1s bonita que ella.<br \/>Teniendo en cuenta c\u00f3mo es la naturaleza humana, est\u00e1 claro que fue la interpretaci\u00f3n m\u00e1s laxa la que prevaleci\u00f3. En consecuencia, que se llegara al divorcio por las razones m\u00e1s triviales o sin raz\u00f3n alguna era tr\u00e1gicamente comente. A tal punto hab\u00edan llegado las cosas en tiempos de Jes\u00fas que las mujeres se resist\u00edan a casarse en vista de lo inseguro que era el matrimonio. Cuando Jes\u00fas dijo esto, Se estaba pronunciando sobre un asunto que era un tema candente, y estaba rompiendo una lanza a favor de las mujeres y tratando de restaurar el matrimonio a la posici\u00f3n que deber\u00eda tener.<br \/>Se han de notar ciertas cosas. Jes\u00fas cit\u00f3 la Ley mosaica, pero dijo que Mois\u00e9s hab\u00eda concedido aquello solamente \u00bb para salir al paso de la dureza de vuestros corazones.\u00bb Eso pod\u00eda querer decir una de dos cosas. Pod\u00eda querer decir que Mois\u00e9s lo estableci\u00f3 porque era lo mejor que se pod\u00eda esperar de aquellos para los que estaba legislando. O puede que quiera decir que Mois\u00e9s lo estableci\u00f3 con la intenci\u00f3n de tratar de controlar una situaci\u00f3n que, aun entonces, se estaba degenerando; que de hecho no se trataba de una concesi\u00f3n al divorcio, sino un intento de controlarlo, de reducirlo a alguna especie de ley y hacerlo un poco m\u00e1s dif\u00edcil.<br \/>En cualquier caso, Jes\u00fas dej\u00f3 bien claro que \u00c9l consideraba que<span class='bible'> <\/span><span class='bible'>Dt 24:1<\/span>  se hab\u00eda establecido para una situaci\u00f3n determinada, y que no se aplicaba con un car\u00e1cter permanentemente vinculante. Las autoridades que Jes\u00fas cit\u00f3 se remontaban a mucho m\u00e1s atr\u00e1s que Mois\u00e9s. Como Su autoridad Se remont\u00f3 a la historia de la Creaci\u00f3n, y cit\u00f3<span class='bible'> <\/span><span class='bible'>Ge 1:27<\/span>  y 2:24. Su punto de vista era que, seg\u00fan la misma naturaleza, el matrimonio era una uni\u00f3n permanente de car\u00e1cter indisoluble de dos personas, de tal manera que el v\u00ednculo no se pod\u00eda romper nunca por leyes o disposiciones humanas. Estaba convencido de que, en la misma constituci\u00f3n del universo, el matrimonio estaba destinado a ser una uni\u00f3n absoluta y permanente, y ninguna disposici\u00f3n mosaica que tratara de una situaci\u00f3n temporal podr\u00eda alterarlo.<\/p>\n<p>La dificultad est\u00e1 en el relato paralelo de <em>Mateo, <\/em>en el que hay una diferencia. En <em>Marcos, <\/em>la prohibici\u00f3n de Jes\u00fas del divorcio y del casarse de nuevo es absoluta, mientras que en<span class='bible'> <\/span><span class='bible'>Mt 19:3-9<\/span> , Jes\u00fas aparece prohibiendo absolutamente el matrimonio posterior, pero permitiendo el divorcio sobre la \u00fanica base del adulterio. Casi podemos asegurar de que la versi\u00f3n de <em>Mateo <\/em>es correcta, y as\u00ed se implica en <em>Marcos. <\/em>Era la ley jud\u00eda que el adulterio disolv\u00eda obligatoriamente cualquier matrimonio. Y lo cierto es que la infidelidad disuelve de hecho el v\u00ednculo del matrimonio. Una vez que se ha cometido el adulterio, la unidad se ha roto en cualquier caso, y el divorcio no hace m\u00e1s que confirmar el hecho.<\/p>\n<p>La verdadera esencia del pasaje es que Jes\u00fas insisti\u00f3 en que la inmoralidad sexual de su tiempo ten\u00eda que corregirse. Hab\u00eda que recordar a los que buscaban el matrimonio solamente por el placer que el matrimonio tambi\u00e9n es responsabilidad. A los que consideraban el matrimonio simplemente como un medio de gratificar sus pasiones f\u00edsicas hab\u00eda que recordarles que era tambi\u00e9n una unidad espiritual. Jes\u00fas estaba levantando una defensa en torno al hogar.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 10<\/p>\n<p>3. TERCER ANUNCIO DE LA PASI\u00d3N (10,1-45). <\/p>\n<p>Despu\u00e9s del discurso a los disc\u00edpulos, que se convierte en un discurso de exhortaci\u00f3n a la comunidad posterior, se advierte una cesura. Prosigue la marcha hacia Jerusal\u00e9n alcanzando la regi\u00f3n de Judea al este del Jord\u00e1n (10,1); pero las formas literarias cambian. Las per\u00edcopas inmediatas son m\u00e1s amplias y tratan problemas importantes para la vida de la comunidad: indisolubilidad del matrimonio, estima de los ni\u00f1os, postura frente a las posesiones y riquezas. Sigue luego el tercer anuncio de la pasi\u00f3n, en el que se encierra una ense\u00f1anza a los disc\u00edpulos que proh\u00edbe el af\u00e1n de dominio y que establece el orden del servicio en favor de la comunidad. Despu\u00e9s de las secciones precedentes, esperar\u00edamos el \u00faltimo y m\u00e1s detallado anuncio de la pasi\u00f3n al comienzo de estas per\u00edcopas evidentemente homog\u00e9neas; pero el evangelista ha debido posponerlo con un determinado prop\u00f3sito. Los grandes e importantes temas para la vida comunitaria prolongan perfectamente la cadena de sentencias de 9,33-50, porque en todo caso, y en forma de alocuci\u00f3n a los disc\u00edpulos (cf. 10,10-12.23-31), se dirigen a la comunidad posterior, a la nueva familia de Jes\u00fas (cf. 10,30) y le proporcionan instrucciones concretas para su vida en el mundo, instrucciones que permiten deducir con bastante claridad la dureza y car\u00e1cter radical de las exigencias de Jes\u00fas. La per\u00edcopa de los hijos de Zebedeo (10,35-45) sigue, no obstante, inmediatamente al \u00faltimo vaticinio de Jes\u00fas sobre su camino de dolores y muerte, de modo parecido a como la discusi\u00f3n de los disc\u00edpulos sobre el primer puesto hab\u00eda seguido al anuncio segundo de los padecimientos del Maestro. As\u00ed, este vaticinio de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas, que ya preanuncia de un modo m\u00e1s preciso el doloroso acontecimiento propiamente dicho, ha sido insertado de manera consciente en medio de las instrucciones a la comunidad confiriendo una unidad interna a esta secci\u00f3n. <\/p>\n<p>a) Indisolubilidad del matrimonio (Mc\/10\/01-12). <\/p>\n<p>1 Y partiendo de all\u00ed, viene a la regi\u00f3n de Judea y al otro lado del Jord\u00e1n; y de nuevo se re\u00fanen en torno a \u00e9l las muchedumbres y, como de costumbre, se puso a ense\u00f1arles. 2 Se acercan a \u00e9l tambi\u00e9n unos fariseos y, para tentarlo, le preguntaban si es l\u00edcito al marido despedir a su mujer. 3 Pero \u00e9l les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que Mois\u00e9s os mand\u00f3?\u00bb 4 Ellos contestaron: \u00abMois\u00e9s permiti\u00f3 redactar la carta de repudio para despedirla.\u00bb 5 Entonces les replic\u00f3 Jes\u00fas: \u00abMirando a la dureza de vuestro coraz\u00f3n os escribi\u00f3 Mois\u00e9s ese precepto. 6 Pero desde el principio de la creaci\u00f3n: Var\u00f3n y hembra los hizo; 7 por eso mismo dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre, 8 Y ser\u00e1n los dos una sola carne; de manera que ya no son dos, sino una sola carne. 9 Por consiguiente, lo que Dios uni\u00f3, no lo separe el hombre.\u00bb 10 Ya en casa, nuevamente los disc\u00edpulos le preguntaban sobre lo mismo. 11 Y les dice: \u00abEl que despide a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra aqu\u00e9lla; 12 y si ella misma despide a su marido y se casa con otro, comete adulterio.\u00bb <\/p>\n<p>La anotaci\u00f3n geogr\u00e1fica del evangelista es imprecisa y probablemente tiene m\u00e1s bien un valor teol\u00f3gico: Jes\u00fas llega a Judea, es decir a las proximidades de Jerusal\u00e9n. \u00abAl otro lado del Jord\u00e1n\u00bb o ribera oriental, podr\u00eda indicar la ruta de la marcha; por aquel camino y cruzando por los vados cercanos a Jeric\u00f3 habr\u00eda alcanzado Jes\u00fas esta ciudad, que se menciona en 10,46. En el fondo tal vez late una noticia antigua, pero que Marcos ha introducido s\u00f3lo de un modo complementario. Sus miras teol\u00f3gicas se traslucen tambi\u00e9n en la observaci\u00f3n de que iban con \u00e9l grandes muchedumbres y que ense\u00f1aba en su modo habitual. Esto choca con 9,30 y sobre todo con la situaci\u00f3n de viaje. Pero el pueblo tiene aqu\u00ed la misma funci\u00f3n que en 8,34, a saber, la de llamar la atenci\u00f3n de la comunidad reunida, y la ense\u00f1anza de Jes\u00fas subraya la importancia de las palabras que pronuncia a continuaci\u00f3n. Tampoco la inesperada presencia de los fariseos debe plantear las cuestiones de su posible procedencia y de porqu\u00e9 le proponen precisamente este problema de camino. Son los antagonistas que dan mayor peso a su decisi\u00f3n. El problema mismo resulta sorprendente, puesto que la ley mosaica le da una soluci\u00f3n clara: cualquier jud\u00edo casado pod\u00eda repudiar a su mujer mediante la entrega de una carta de repudio; en el juda\u00edsmo s\u00f3lo se discut\u00eda sobre los motivos que hac\u00edan posible semejante repudio (*). La aclaraci\u00f3n que hace el evangelista de que le preguntaban \u00abpara tentarlo\u00bb, quiere subrayar su mala intenci\u00f3n (cf. 8,11; 12,15). Toda la introducci\u00f3n est\u00e1 proyectada desde el punto de vista de la comunidad que ten\u00eda el m\u00e1ximo inter\u00e9s en este problema y que, en base a la decisi\u00f3n de Jes\u00fas, se hab\u00eda separado de la pr\u00e1ctica jud\u00eda y pagana, cf.d. v. 10-12. En la contestaci\u00f3n de Jes\u00fas sorprende que hable de que Mois\u00e9s \u00abos mand\u00f3\u00bb, en tanto sus interlocutores dicen \u00abpermiti\u00f3\u00bb. En Mt 19 las cosas discurren de modo distinto. Marcos est\u00e1 m\u00e1s cerca de la intenci\u00f3n original de la norma veterotestamentaria que representaba una cierta protecci\u00f3n para la mujer repudiada, pues mediante el documento conservaba su honra y su libertad. De este modo la frase \u00abmirando la dureza de vuestro coraz\u00f3n\u00bb no se interpreta como una concesi\u00f3n a la debilidad de los jud\u00edos, sino como un testimonio de reproche contra ellos, porque eran incapaces de cumplir la voluntad originaria de Dios. S\u00f3lo los fariseos lo interpretan como una prueba de la benevolencia divina. Jes\u00fas se remonta al relato del G\u00e9nesis que para \u00e9l expresa claramente la voluntad decidida de Dios, antes de la promulgaci\u00f3n de la ley mosaica. De los dos pasajes b\u00edblicos de Gen 1:27 y 2,24, se sigue que con la creaci\u00f3n del var\u00f3n y de la mujer iba vinculada la voluntad de Dios de que la pareja humana se convirtiese en una unidad indisoluble. Uno y otra han abandonado la comunidad familiar anterior, que en las circunstancias del hombre antiguo le rodeaba y le brindaba una mayor protecci\u00f3n que hoy, se han unido entre s\u00ed y forman ya algo inseparable. El proceso ideol\u00f3gico se apoya en el tenor literal del texto b\u00edblico: con la creaci\u00f3n de los dos sexos Dios ha querido esta uni\u00f3n, tan estrecha que de ahora en adelante var\u00f3n y mujer forman una sola carne. El acento descansa en el \u00abuna sola\u00bb, no en la \u00abcarne\u00bb. Jes\u00fas lo subraya con su conclusi\u00f3n: en el matrimonio al marido y a la mujer hay que seguir consider\u00e1ndolos como una unidad. Dios mismo aparece como fundador del matrimonio -cosa que tambi\u00e9n pensaban muchos jud\u00edos incluso de cara a los matrimonios concretos-, por ello el hombre no puede ya romper esta unidad. La argumentaci\u00f3n de Jes\u00fas, fundada en la Escritura, no resulta nada singular a la luz del Documento de Damasco, que forma parte de la literatura qumraniana, pues tambi\u00e9n ese reducido grupo del juda\u00edsmo consideraba el relato de la creaci\u00f3n como una prohibici\u00f3n del repetido matrimonio (4,21; cf. 5,1 ss). Hoy debemos buscar el sentido de la decisi\u00f3n de Jes\u00fas dentro del horizonte jud\u00edo de su tiempo. Hay una condena tajante del connubio plural propiciado por el apetito sexual o de una poligamia sucesiva, condena que se funda en el orden de la creaci\u00f3n, de la disposici\u00f3n natural de ambos sexos. Se reconoce la personalidad del hombre que permite ver en la comunidad conyugal no s\u00f3lo la liberaci\u00f3n del instinto sexual, sino la vinculaci\u00f3n de una persona a otra, la realizaci\u00f3n personal del hombre en el encuentro y comuni\u00f3n con el c\u00f3nyuge. Es notable que en un tiempo y ambiente en que la mujer era considerada por lo general -incluso en el juda\u00edsmo- como un ser inferior y sometido al var\u00f3n, la Biblia nos d\u00e9 a conocer la dignidad humana seg\u00fan las miras de Dios; el hombre, sea var\u00f3n o mujer, ha sido creado \u00aba imagen y semejanza de Dios\u00bb (Gen 1:27). De este modo el matrimonio se eleva a una comuni\u00f3n personal, que cuanto m\u00e1s se realiza con mayor facilidad supera las dificultades y tensiones originadas por el instinto sexual. La expresi\u00f3n \u00abcarne\u00bb no debe inducirnos a pensar que la uni\u00f3n sexual sea el elemento primero y principal; pues, en hebreo esa palabra significa ante todo al hombre en su completa realidad, aunque en el matrimonio ciertamente que la uni\u00f3n carnal -tambi\u00e9n como expresi\u00f3n de esa totalidad y entrega absoluta- cuenta tambi\u00e9n. La hostilidad al cuerpo y al instinto es ajena al juda\u00edsmo. La disoluci\u00f3n de la sociedad conyugal la califica Jes\u00fas simple y llanamente de \u00abadulterio\u00bb, ruptura de la comuni\u00f3n entre dos, que Dios quiso desde el comienzo. No sin raz\u00f3n hablamos tambi\u00e9n nosotros de la \u00abalianza matrimonial\u00bb; las relaciones de Dios con Israel como el pueblo de su alianza las presentan los profetas bajo la imagen de un matrimonio (especialmente Oseas 1-3). Ahora bien alianza es una vinculaci\u00f3n personal, firme y obligatoria que debe ser permanente. La obligatoriedad perpetua, mientras dure la vida, no es as\u00ed una imposici\u00f3n agobiante, sino una decisi\u00f3n libre y liberadora, que es posible al hombre desde su constituci\u00f3n personal y que refleja su dignidad. C\u00f3mo la Iglesia haya aceptado y expuesto esta decisi\u00f3n de Jes\u00fas, nos lo muestra el di\u00e1logo entre Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos que Marcos ha a\u00f1adido para sus lectores. Los disc\u00edpulos vuelven a preguntar al Maestro sobre el tema \u00aben la casa\u00bb (cf. el comentario a 9,33) y obtienen una informaci\u00f3n, que transmite a los destinatarios cristianos de Marcos, procedentes del paganismo, una palabra de Jes\u00fas a sus coet\u00e1neos jud\u00edos. El derecho matrimonial jud\u00edo facilitaba -hasta en los menores detalles- s\u00f3lo al var\u00f3n la iniciativa de disoluci\u00f3n de su matrimonio, precisamente mediante la entrega de la carta de repudio. Las f\u00f3rmulas de la fuente de los logia (Luc 16:18; Mat 5:32) lo revelan claramente. Marcos, en cambio, elige en 10,11s -al menos seg\u00fan la lectura que merece la preferencia- una forma de expresi\u00f3n que prev\u00e9 para la mujer la misma posibilidad que para el marido en orden a intentar la separaci\u00f3n, lo cual se debe al derecho matrimonial romano. De lo cual se deduce, sin embargo, que Marcos quiere inculcar a sus lectores \u00e9tnicocristianos c\u00f3mo la resoluci\u00f3n de Jes\u00fas les obliga al mantenimiento real y estricto de la prohibici\u00f3n del divorcio. Esta concreta exposici\u00f3n \u00ablegal\u00bb la confirma tambi\u00e9n Pablo en sus instrucciones a la comunidad de Corinto. A los cristianos casados les ordena, no \u00e9l sino \u00abel Se\u00f1or\u00bb, que la mujer no se separe de su marido y que el marido no despida a su mujer. A\u00f1ade adem\u00e1s que si una mujer se ha separado, no vuelva a casarse o que se reconcilie con su marido (1Co 7:10s). El cristianismo primitivo conoci\u00f3, pues, ya una \u00abseparaci\u00f3n de mesa y lecho\u00bb sin disoluci\u00f3n del matrimonio; pr\u00e1ctica que no est\u00e1 atestiguada por lo que respecta al mundo jud\u00edo y pagano. Se ha combatido esta interpretaci\u00f3n que la Iglesia primitiva dio a la soluci\u00f3n radical de Jes\u00fas. Originariamente Jes\u00fas habr\u00eda declarado adulterio la separaci\u00f3n matrimonial, a fin de poner de relieve la seriedad y grandeza del matrimonio. Habr\u00eda rechazado la pr\u00e1ctica separatoria frecuente entre los jud\u00edos, pero sin pretender dar un ordenamiento legal. Pero las comunidades, que viv\u00edan en las circunstancias concretas de este mundo, necesitaban unas instrucciones precisas, y as\u00ed se habr\u00eda llegado a la interpretaci\u00f3n que la Iglesia cat\u00f3lica ha mantenido hasta hoy. Una prohibici\u00f3n absoluta de separaci\u00f3n en caso de un matrimonio v\u00e1lidamente contra\u00eddo la rechazan tanto las Iglesias ortodoxas como las reformadas. Para ello se remiten a la \u00abcl\u00e1usula de fornicaci\u00f3n\u00bb, contenida en Mat 5:32 y 19,9, cuya interpretaci\u00f3n se discute todav\u00eda hoy, incluso entre los exegetas cat\u00f3licos, o se apela a la superaci\u00f3n radical del legalismo por parte de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n en el orden de la nueva alianza puede fracasar un matrimonio por la debilidad y culpa de los hombres, caso en que la prolongaci\u00f3n externa de un matrimonio fracasado puede llevar a nuevas culpas. El problema se ha complicado extraordinaria- mente por lo que respecta al car\u00e1cter de las ense\u00f1anzas morales de Jes\u00fas como al cambio de las circunstancias sociales de nuestro tiempo, y no podemos estudiarlo aqu\u00ed con m\u00e1s detenimiento. Pero hay algo sobre lo que no cabe duda alguna: con la mirada puesta en la voluntad originaria de Dios creador, Jes\u00fas quiso inculcar a los casados la m\u00e1xima responsabilidad moral y que no disolviesen su matrimonio; la Iglesia primitiva, por su parte, tom\u00f3 muy en serio esta llamada obligatoria. La exposici\u00f3n de la resoluci\u00f3n de Jes\u00fas plante\u00f3 ya entonces problemas y sigue preocupando todav\u00eda a la Iglesia. En medio de la realidad de este mundo una interpretaci\u00f3n complaciente con las apetencias humanas llevar\u00eda f\u00e1cilmente a una pr\u00e1ctica muy parecida a la que Jes\u00fas conden\u00f3 en sus contempor\u00e1neos jud\u00edos; mas tampoco el manejo puramente legal y jurista de su resoluci\u00f3n responder\u00eda a sus intenciones. Hoy nos encontramos en esa dificultad que, habida cuenta de la situaci\u00f3n angustiosa de muchos matrimonios, se convierte en una aut\u00e9ntica calamidad. La Iglesia de nuestro tiempo tiene que repensar todo el complicado problema con un sentido de responsabilidad delante de su Se\u00f1or, con la mirada puesta en la salvaci\u00f3n de los hombres y con confianza en el Esp\u00edritu Santo. Para nosotros esto se convierte en un deseo apremiante de oraci\u00f3n. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Se trataba de una explicaci\u00f3n de Deu 24:1 \u00abun motivo vergonzoso (o desagradable)\u00bb La tendencia m\u00e1s r\u00edgida -la del viejo maestro Shammay- refer\u00eda el texto \u00fanicamente a hechos inmorales (adulterio); la m\u00e1s condescendiente -que era la de la escuela de Hilel- lo aplicaba a todas las razones posibles, hasta al hecho de haber dejado quemarse la comida (Mishna). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>b) Jes\u00fas y los ni\u00f1os (Mc\/10\/13-16). <\/p>\n<p>13 Le presentaban unos ni\u00f1os para que los tocara; pero los disc\u00edpulos los reprendieron. 14 Cuando Jes\u00fas lo vio, lo llev\u00f3 muy a mal y les dijo: \u00abDejad que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed, no se lo impid\u00e1is; pues el reino de Dios es de los que son como ellos. 15 Os aseguro que quien no recibe como un ni\u00f1o el reino de Dios no entrar\u00e1 en \u00e9l.\u00bb 16 Y \u00e9l los abrazaba y los bendec\u00eda poniendo las manos sobre ellos. <\/p>\n<p>Tampoco en esta per\u00edcopa cabe preguntarse por la situaci\u00f3n hist\u00f3rica. Dif\u00edcilmente se llevaba a los ni\u00f1os peque\u00f1os, de los que aqu\u00ed se trata sin duda, en los viajes de peregrinaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n. El episodio deber\u00eda haber ocurrido en alguna estaci\u00f3n del viaje; pero no se da ninguna indicaci\u00f3n geogr\u00e1fica. Los disc\u00edpulos, que quieren proteger a Jes\u00fas de la gran concurrencia -\u00bfo se escandalizan por el deseo de un contacto m\u00e1gico de Jes\u00fas (cf. 5,27-31)?- s\u00f3lo vienen presentados para dar mayor relieve a las palabras y posturas de Jes\u00fas. El conjunto no constituye una escena id\u00edlica tendente a subrayar la condescendencia de Jes\u00fas con los hombres y con los ni\u00f1os sino una importante soluci\u00f3n de principios para la comunidad. Se le indica c\u00f3mo debe comportarse frente a los ni\u00f1os; tal vez hab\u00eda tambi\u00e9n que resolver el problema de si los ni\u00f1os deb\u00edan ser bautizados en edad temprana. A juzgar por los tres logia de Jes\u00fas, que la tradici\u00f3n ha conservado acerca de los ni\u00f1os, no cabe dudar de su postura netamente positiva en favor de los ni\u00f1os. De estos logia sobre los ni\u00f1os (v\u00e9ase el comentario a Mc 9.31 en que originariamente los \u00abpeque\u00f1os\u00bb indicaban ciertamente a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas), la sentencia: \u00abQuien no recibe como un ni\u00f1o el reino de Dios, no entrar\u00e1 en \u00e9l\u00bb, presenta el car\u00e1cter m\u00e1s primitivo y la mejor testificaci\u00f3n, aun cuando su redacci\u00f3n y posici\u00f3n en el texto difieran. Marcos -y Lucas tras sus huellas- trae la sentencia en la escena de la bendici\u00f3n de los ni\u00f1os; Mateo, en la disputa de los disc\u00edpulos por el primer puesto (18,3), y por lo que respecta a Juan se sospecha una acomodaci\u00f3n de la forma y sentido que aparece en la conversaci\u00f3n con Nicodemo (3,3.5). Tal vez incluso la aut\u00e9ntica palabra de Jes\u00fas, que la Iglesia primitiva pose\u00eda, aproximadamente sonaba as\u00ed: \u00abSi no os hac\u00e9is como ni\u00f1os no podr\u00e9is entrar en el reino de Dios.\u00bb En el Evangelio copto de Tom\u00e1s se encuentra este giro: \u00abJes\u00fas vio a unos (ni\u00f1os) peque\u00f1os mamando. Y dijo a sus disc\u00edpulos: Estos peque\u00f1os lactantes se asemejan a los que entran en el Reino de Dios (logion 22), ciertamente que con un sentido gn\u00f3stico. La otra sentencia: \u00abEl Reino de Dios es de los que son como ellos\u00bb, fundamenta la amonestaci\u00f3n de Jes\u00fas: \u00abDejad que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed.\u00bb Recuerda la f\u00f3rmula de las bendiciones (cf. Mat 5:3.10) y promete a los ni\u00f1os la participaci\u00f3n en el futuro reino de Dios, lo mismo que a los pobres, a los humildes, a los perseguidos. El marco de la bendici\u00f3n de los los ni\u00f1os produce el mismo efecto art\u00edstico que en el problema de la indisolubilidad del matrimonio. Lo que primero se transmiti\u00f3 fueron unas palabras de Jes\u00fas que ten\u00edan un car\u00e1cter normativo para la Iglesia primitiva; de las que se pod\u00edan seguir nuevas consecuencias para su vida y aplicarse a los nuevos problemas que surg\u00edan. Pese a todo lo cual, una bendici\u00f3n de los ni\u00f1os es perfectamente posible en el ministerio terrestre de Jes\u00fas, como se demostrar\u00e1. Jes\u00fas ha se\u00f1alado la actitud infantil como ejemplar para cuantos anhelan el reino de Dios. \u00bfQu\u00e9 pretende indicar con ello? Ante todo debemos liberarnos de la idea de que con ello se exprese la inocencia del ni\u00f1o. Ya la misma antig\u00fcedad pagana habl\u00f3 sobre el particular menos de lo que se esperar\u00eda; este pensamiento es extra\u00f1o al Antiguo Testamento, mientras que el juda\u00edsmo tard\u00edo desarrolla diversas concepciones. Por una parte, el ni\u00f1o no est\u00e1 obligado todav\u00eda a la observancia de la ley -hasta los 13 a\u00f1os de edad, aunque ya antes hab\u00eda que ejercitarlo en su cumplimiento-; por otra, ya desde su concepci\u00f3n o nacimiento tiene el \u00abimpulso malo\u00bb. Ciertamente que Jes\u00fas no se refiere a la actitud moral del ni\u00f1o, aunque una interpretaci\u00f3n predominantemente psicol\u00f3gica apenas hace justicia a su palabra. Mateo ciertamente que en su contexto de la disputa de los disc\u00edpulos por el primer puesto, cuando Jes\u00fas pone en medio de ellos a un ni\u00f1o, inserta a modo de aclaraci\u00f3n: \u00abPor consiguiente, quien se haga peque\u00f1o como este ni\u00f1o, \u00e9se es el mayor en el reino de los cielos\u00bb; pero esto es una interpretaci\u00f3n personal suya que apunta hacia aquella otra sentencia: \u00abEl que se ensalza ser\u00e1 humillado\u00bb (Mat 23:12; cf. Luc 14:11; Luc 18:14), un logion itinerante que en el fondo se refiere a la futura exaltaci\u00f3n por parte de Dios. Una actitud de humildad del ni\u00f1o resulta problem\u00e1tica; por el contrario, lo que es indiscutible es su peque\u00f1ez, su escasa importancia -al menos en la estimaci\u00f3n de los mayores-, su minor\u00eda en el sentido de que no tiene desarrolladas sus facultades espirituales, de la cual habla tambi\u00e9n Pablo (1Co 13:11; 1Co 14:20; d. 3,1). Comp\u00e1rese con otras palabras de Jes\u00fas, por ejemplo con las que pronuncia acerca de la \u00abgente sencilla\u00bb (Mat 11:25) o de los \u00abpeque\u00f1os\u00bb (Mar 9:42; Mat 18:10), y se comprender\u00e1 f\u00e1cilmente que el ni\u00f1o se ha convertido en un s\u00edmbolo de los hombres sencillos que acogen las palabras de Jes\u00fas con fe. Tal vez haya que decir de un modo m\u00e1s concreto a\u00fan: el ni\u00f1o llama: Abba!, a su padre con espontaneidad y confianza infantiles, y esto es precisamente lo que deben aprender los que desean entrar en el reino de Dios. En tal caso, Jes\u00fas habr\u00eda sacado estas palabras directamente de sus relaciones personales con Dios, exigiendo una actitud que \u00e9l mismo hab\u00eda vivido antes. As\u00ed se comprende tambi\u00e9n el amor de Jes\u00fas a los ni\u00f1os: ellos ten\u00edan algo de la espontaneidad y franqueza, de la confianza y abandono que resultan imprescindibles para nuestras relaciones con Dios y para la acogida del mensaje de Jes\u00fas. \u00bfPor qu\u00e9, entonces, no pod\u00eda poner \u00e9l a un ni\u00f1o en medio de los disc\u00edpulos y haber abrazado y bendecido a los ni\u00f1os que le presentaban? Marcos utiliza en ambos pasajes la misma expresi\u00f3n cari\u00f1osa (Mat 9:36 y 10,16), se\u00f1al de que considera las dos escenas estrechamente vinculadas. Tal vez la escena originaria sea la del ni\u00f1o puesto en medio, y la otra de la bendici\u00f3n de los ni\u00f1os se haya montado despu\u00e9s; podr\u00eda indicarlo as\u00ed la palabra en singular. Pero tambi\u00e9n es posible el caso contrario, y nada impide incluso aceptar como un episodio hist\u00f3rico una bendici\u00f3n de los ni\u00f1os mediante la imposici\u00f3n de manos. Tal costumbre la tenemos atestiguada en el juda\u00edsmo: \u00abLos ni\u00f1os se presentan a su padre, los disc\u00edpulos a su maestro, con el ruego de que ore por ellos y los bendiga. La imposici\u00f3n de manos sirve para la transmisi\u00f3n de la bendici\u00f3n.\u00bb En Jerusal\u00e9n, los ni\u00f1os, que hab\u00edan ayunado con los mayores, eran presentados a los escribas a fin de que \u00e9stos los bendijeran y orasen por ellos. Pero si las palabras de Mc 10,15 -cualquiera que sea su tenor original- tienen perfecto sentido en boca de Jes\u00fas, m\u00e1s tarde la Iglesia primitiva, o el evangelista, ha asignado a la escena un significado particular. A este respecto es instructivo el v. 14; Jes\u00fas desea que no se impida a los ni\u00f1os acercarse a \u00e9l, pues que a ellos les pertenece el reino de Dios. \u00e9l les promete la salvaci\u00f3n, forman parte de la comunidad de los salvados. Sobre la participaci\u00f3n de los ni\u00f1os en el mundo futuro, incluso la de los ni\u00f1os de padres paganos que viv\u00edan en tierra de Israel, ya se hab\u00eda pronunciado el juda\u00edsmo; seg\u00fan una opini\u00f3n los ni\u00f1os peque\u00f1os no ser\u00edan resucitados sino que dormir\u00edan un sue\u00f1o eterno. La Iglesia primitiva, en cambio, de la respuesta de Jes\u00fas debi\u00f3 sacar la consecuencia de que tambi\u00e9n los ni\u00f1os peque\u00f1os son miembros de la comunidad, con pleno derecho y que alcanzar\u00e1n el reino de Dios igual que los cristianos adultos. En ese sentido habla tambi\u00e9n la pr\u00e1ctica de acoger a toda la familia y a sociedades dom\u00e9sticas enteras en la comunidad cristiana. El asunto pod\u00eda tener especial importancia para los matrimonios mixtos entre paganos y cristianos; Pablo considera a los hijos de \u00e9stos como \u00absantos\u00bb (1Co 7:14). BAU\/NI\u00d1OS: Se ha pensado asimismo que tras el texto late el problema del bautismo de los ni\u00f1os. La f\u00f3rmula \u00ab\u00bfqu\u00e9 lo impide?\u00bb pertenec\u00eda al rito bautismal (cf. Hec 8:36; Hec 10:47; Hec 11:17), y de la palabra de Jes\u00fas a los disc\u00edpulos se habr\u00eda deducido que no se deb\u00eda impedir el bautismo de los ni\u00f1os peque\u00f1os. Esto, sin embargo, no se puede asegurar con toda certeza. A nosotros nos basta saber que la Iglesia primitiva quer\u00eda solucionar sus problemas a la luz de la conducta de Jes\u00fas. Si ella reconoc\u00eda a los ni\u00f1os como miembros, con pleno derecho, de sus comunidades y lleg\u00f3 a una gran estimaci\u00f3n de los ni\u00f1os partiendo de una palabra de Jes\u00fas, todo ello resulta tambi\u00e9n orientador para nosotros. Una actitud infantil frente a Dios, la acogida del reino de Dios \u00abcomo un ni\u00f1o\u00bb, es decir, la aceptaci\u00f3n del mensaje de Jes\u00fas con fe y obediencia, la entrega a los ni\u00f1os que son los herederos del reino de Dios, el tomar en serio su llamamiento a la salvaci\u00f3n, la incorporaci\u00f3n a la vida comunitaria y la oraci\u00f3n por los ni\u00f1os a quienes Jes\u00fas ha querido, todo ello constituye una permanente exhortaci\u00f3n para nosotros. <\/p>\n<p>c) Postura frente a las riquezas (Mc\/10\/17-22). <\/p>\n<p>17 Cuando sali\u00f3 de camino, corri\u00f3 hacia \u00e9l uno que, arrodill\u00e1ndose ante \u00e9l, le preguntaba: \u00abMaestro bueno, \u00bfqu\u00e9 har\u00eda yo para heredar vida eterna?\u00bb 18 Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? Nadie es bueno, sino uno, Dios. 19 Ya conoces los mandamientos: No matar\u00e1s, no cometer\u00e1s adulterio, no robar\u00e1s, no levantar\u00e1s falso testimonio, no defraudar\u00e1s, honra a tu padre y a tu madre.\u00bb 20 \u00e9l le replic\u00f3: \u00abMaestro, todas esas cosas las he cumplido desde mi juventud.\u00bb 21 Jes\u00fas entonces, lo mir\u00f3, sinti\u00f3 afecto por \u00e9l y le dijo: \u00abUna cosa te falta todav\u00eda: anda, vende cuanto tienes y d\u00e1selo a los pobres, que as\u00ed tendr\u00e1s un tesoro en el cielo; ven luego y s\u00edgueme.\u00bb 22 Ante estas palabras, al joven se le anubl\u00f3 el semblante y se fue lleno de tristeza, pues pose\u00eda muchos bienes. <\/p>\n<p>Es evidente que en estos vers\u00edculos el evangelista quiere decir algo a la comunidad acerca de la postura frente a las posesiones, frente a las riquezas y la pobreza. Para ello ha reunido varios fragmentos que la tradici\u00f3n atribuye a Jes\u00fas formando con ellos una composici\u00f3n mayor, en la que pueden reconocerse tres partes: 1\u00aa, el encuentro de Jes\u00fas con un hombre rico (v. 17-22); 2\u00aa, el di\u00e1logo de Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos acerca del impedimento que representan las riquezas para alcanzar el reino de Dios (v. 23-27), y 3\u00aa, la pregunta de Pedro sobre la recompensa del seguimiento en pobreza y la respuesta de Jes\u00fas (v. 28-31). El material de la tradici\u00f3n es de distinto tipo, pero objetivamente le confiere unidad el tema de las riquezas y de la renuncia a los bienes terrenales. Es importante advertir que la respuesta de Jes\u00fas en los fragmentos primero y tercero se refiere directamente a la idea de seguir a Jes\u00fas. De este modo se prolonga para la comunidad el tema del seguimiento con la cruz (8,34). Esta exhortaci\u00f3n comprende tambi\u00e9n la actitud que ha de adoptar la comunidad frente a los bienes terrenos y constituye la piedra de toque para saber si cumple las exigencias radicales de Jes\u00fas. En el caso del hombre rico la comunidad aprende lo peligrosa que es la fuerza de las riquezas incluso para los hombres serios y esforzados, lecci\u00f3n que acent\u00faan las palabras de Jes\u00fas a los disc\u00edpulos. Pero, al final, el ejemplo de los disc\u00edpulos m\u00e1s allegados a Jes\u00fas, que todo lo han dejado por su amor, es una exhortaci\u00f3n a emprender el mismo camino de pobreza. El encuentro de Jes\u00fas con el joven rico -que as\u00ed se le llama seg\u00fan Mateo 19,20- ha preocupado mucho a los expositores, principalmente por lo que ata\u00f1e al problema de los consejos evang\u00e9licos. Frente al camino de los mandamientos, que a todos obliga, \u00bfno se se\u00f1ala aqu\u00ed un camino \u00absuperior\u00bb y que han elegido Ios miembros de las \u00f3rdenes mon\u00e1sticas con su voto de pobreza personal? \u00bfSe refiere esta per\u00edcopa al cristiano ordinario en general, que vive en el mundo y que por lo mismo no puede renunciar a todos sus bienes y posesiones? Esto ser\u00eda una falsa interpretaci\u00f3n. Por mucho que se valore la decisi\u00f3n de los anacoretas y monjes que m\u00e1s tarde llevar\u00edan a la pr\u00e1ctica la palabra de Jes\u00fas de un modo literal, hay que decir sin embargo que la Iglesia primitiva no sac\u00f3 esa consecuencia. La comunidad de bienes en la Iglesia de Jerusal\u00e9n fue un fen\u00f3meno transitorio, que para nosotros tampoco resulta perfectamente claro. Como en todas las per\u00edcopas precedentes, Marcos quiere dirigirse a toda la comunidad y a cada uno de los cristianos. El inmediato di\u00e1logo de Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos evidencia esta orientaci\u00f3n general: Jes\u00fas advierte del poder de las riquezas que pone en peligro la salvaci\u00f3n. El ejemplo del hombre rico que, por causa de sus riquezas, se neg\u00f3 a seguir a Jes\u00fas, ilustra ese peligro que acecha a todos los hombres desde sus posesiones. En ese sentido tiene un alcance t\u00edpico; pero considerando su caso concreto, hay que tener en cuenta la situaci\u00f3n personal del hombre. La ex\u00e9gesis, que establece una diferencia tajante entre la observancia de los mandamientos de la ley y el seguimiento de Jes\u00fas sacando de esa distinci\u00f3n unas consecuencias radicales, induce a varios errores. Aqu\u00ed no hay fundamento para una moral doble ni para una distinci\u00f3n entre precepto y consejo. Precisamente la redacci\u00f3n de Marcos lo demuestra con toda claridad frente al relato de Mateo que puede inducir m\u00e1s f\u00e1cilmente a una falsa interpretaci\u00f3n. Al hombre rico Jes\u00fas s\u00f3lo le propone una exigencia: la de seguirle a El renunciando a todos sus bienes. A la observancia de los mandamientos agrega expresamente: una cosa te falta a\u00fan; por lo que no deja a su arbitrio la llamada al seguimiento. Para aquel hombre, en su situaci\u00f3n concreta, no bastaba haber guardado los mandamientos desde su mocedad; para ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas ten\u00eda que hacer todav\u00eda algo m\u00e1s: repartir sus posesiones entre los pobres, porque tales posesiones le imped\u00edan el servicio incondicional a Dios. La intenci\u00f3n de Jes\u00fas apunta a ganarse a aquel hombre para su seguimiento, y la comunidad debe aprender lo que exige dicho seguimiento. Analicemos la escena con m\u00e1s detalle. Este tipo de hombre exaltado y propenso a las exageraciones, que encuentra a Jes\u00fas de camino, presenta un contraste notorio con la reserva y sobriedad de Jes\u00fas. El hombre se le acerca, se arrodilla y le saluda con el t\u00edtulo de \u00abMaestro bueno\u00bb. Jes\u00fas le replica secamente: S\u00f3lo uno es bueno, Dios. La frase se explica por la situaci\u00f3n. Las elucubraciones de si Jes\u00fas se ten\u00eda por un pecador, est\u00e1n fuera de lugar. De todos modos Mateo ya hab\u00eda reflexionado sobre esta forma del saludo y de la respuesta. Y lo cambia as\u00ed: \u00abMaestro, \u00bfqu\u00e9 har\u00eda yo de bueno para ganar la vida eterna?\u00bb, y Jes\u00fas le replica: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me preguntas acerca de lo bueno?\u00bb Pero las reflexiones dogm\u00e1ticas son innecesarias si leemos la palabra en su contexto. Jes\u00fas rechaza semejante adulaci\u00f3n. Pero admite la pregunta del hombre, que buscaba honradamente, como aquel doctor de la ley que pregunta a Jes\u00fas por el mandamiento supremo de la ley (12,28). En el juda\u00edsmo de entonces no eran pocos los hombres a quienes inquietaba el problema de qu\u00e9 era lo primero que deb\u00edan hacer para tener parte en la vida eterna, en \u00abla vida del mundo futuro\u00bb. La pregunta del joven rico va, pues, en la misma direcci\u00f3n que la del letrado. Jes\u00fas se muestra reservado y recita sobriamente, casi rutinariamente, los preceptos del dec\u00e1logo. Si recuerda s\u00f3lo los mandamientos de la \u00absegunda tabla\u00bb, los que miran a las relaciones con el pr\u00f3jimo, ello se explica por la pregunta relativa al obrar, la realizaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la voluntad divina. En ese terreno Jes\u00fas coincide con las aspiraciones del juda\u00edsmo. Aunque deja de lado las obras de la adoraci\u00f3n divina, siempre late su exigencia de demostrar el amor divino mediante el amor al pr\u00f3jimo (cf. 12,33s). Es curioso el orden en que aparecen los mandamientos, pues la honra de los progenitores -el \u00abcuarto mandamiento\u00bb- s\u00f3lo se menciona al final, despu\u00e9s del \u00abNo defraudar\u00e1s\u00bb. Tal vez la mirada se dirige ya a las riquezas del hombre; en tono ascendente Jes\u00fas menciona al final los preceptos especialmente importantes para un hombre acomodado. \u00bfSe refiere el \u00abNo defraudar\u00e1s\u00bb a la retenci\u00f3n del justo salario (cf. Deu 24:14; Eco 4:1; Stg 5:4)? Por otra parte, en ciertas circunstancias y mediante el voto del korban, un jud\u00edo pod\u00eda sustraerse a la obligaci\u00f3n de atender a sus padres (cf. 7,10-13). As\u00ed las cosas, Jes\u00fas pone ante el hombre el espejo de la conciencia rozando ya el punto que para \u00e9l es cr\u00edtico. Pero el hombre resiste esa prueba, y puede responder tranquilamente que todo eso lo ha observado desde su mocedad. S\u00f3lo ahora se vuelve Jes\u00fas de lleno al que le pregunta; le mira cara a cara y se complace en \u00e9l: \u00abSinti\u00f3 afecto por \u00e9l.\u00bb Clava entonces su exigencia en el coraz\u00f3n de aquel hombre: \u00abUna cosa te falta todav\u00eda: anda vende cuanto tienes&#8230;\u00bb Cuando Jes\u00fas llama a seguirle, toma de lleno la iniciativa, toca al hombre en su punto m\u00e1s d\u00e9bil, porque Dios quiere a todo el hombre. Es el mismo tono radical que resuena en las palabras con que exhorta a seguirle con la cruz, pero aqu\u00ed se dirige concretamente a ese hombre en su situaci\u00f3n particular. Esta presi\u00f3n a adoptar una resoluci\u00f3n total y pronta, por la que un hombre se liga a Jes\u00fas y por \u00e9l se entrega al servicio de Dios, se advierte claramente en numerosas sentencias relativas al tema (cf. Mar 1:16-20; Luc 9:57-62; Luc 14:26), y forma parte de las peculiares relaciones del disc\u00edpulo, tal como Jes\u00fas las ha establecido. Se trata de las circunstancias originarias y personales con que se encontraban los hombres a quienes Jes\u00fas llam\u00f3. Pero la Iglesia primitiva ha trasladado ese seguir a Jes\u00fas, que en realidad s\u00f3lo era posible en vida de \u00e9l y que iba ligado a su presencia en la tierra, al tiempo posterior a los acontecimientos pascuales, y de las exigencias de Jes\u00fas a cada uno de aquellos hombres ha elaborado la llamada permanente a todos los que creen en \u00e9l. No todos tienen que dejar su hacienda, como no todos deben dar su vida por Jes\u00fas y por el Evangelio; pero todos deben escuchar la llamada del Se\u00f1or que presiona al m\u00e1ximo y a cada uno de distinta forma. Si se quiere entender esto como consejo, habr\u00e1 que explicar que para un hombre determinado puede ser un precepto. La distinci\u00f3n entre \u00abconsejo\u00bb y \u00abprecepto\u00bb s\u00f3lo tiene sentido en cuanto decisiones como la renuncia total a los bienes personales nunca podr\u00e1n exigirse a todos los creyentes. En el caso presente el hombre rico se sustrae a las exigencias de Jes\u00fas; se marcha apenado porque tiene muchos bienes. Nada se dice sobre la p\u00e9rdida de su salvaci\u00f3n; el Nuevo Testamento se abstiene siempre de expresar tales juicios condenatorios. En la intenci\u00f3n dei evangelista lo que cuenta es presentar un ejemplo aleccionador a la comunidad. En descargo de aquel rico puede decirse que en el juda\u00edsmo nunca desapareci\u00f3 la concepci\u00f3n del Antiguo Testamento, seg\u00fan la cual las riquezas eran una bendici\u00f3n de Dios, aun cuando en algunas \u00e9pocas y en ciertos c\u00edrculos tambi\u00e9n se hab\u00eda visto la pobreza como un camino hacia Dios y se hab\u00eda considerado a \u00ablos pobres\u00bb en una relaci\u00f3n peculiar con Dios (cf. la primera bienaventuranza). Pero en nuestro caso no tiene excusa el hombre que se aparta de Jes\u00fas; su tristeza -\u00ablleno de tristeza\u00bb- delata su resistencia, y su aflicci\u00f3n es una se\u00f1al de que no puede separarse de sus tesoros. <\/p>\n<p>d) Las riquezas, impedimento para entrar en el reino (Mc\/10\/23-27). <\/p>\n<p>23 Y mirando Jes\u00fas en torno suyo, dice a sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcilmente entrar\u00e1n en el reino de Dios los que tienen riquezas!\u00bb 24 Los disc\u00edpulos quedaron asombrados ante tales palabras. Pero Jes\u00fas, replicando de nuevo, les dice: \u00abHijos, \u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil es entrar en el reino de Dios! 25 M\u00e1s f\u00e1cil es que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios.\u00bb 26 Ellos se asombraron todav\u00eda m\u00e1s y dec\u00edan entre s\u00ed: \u00ab\u00bfY qui\u00e9n podr\u00e1 salvarse?\u00bb 27 Fijando en ellos su mirada, dice Jes\u00fas: \u00abPara los hombres, imposible; pero no para Dios, pues para Dios todo es posible.\u00bb <\/p>\n<p>El caso particular viene enjuiciado ahora con vistas a la comunidad. Marcos emplea como un recurso estil\u00edstico el gesto de volverse Jes\u00fas hacia los disc\u00edpulos; tambi\u00e9n en 3,34 mira Jes\u00fas en derredor y pronuncia una palabra de particular importancia para la comunidad. La sentencia, que Marcos introduce de este modo, probablemente sonaba as\u00ed en el relato tradicional: \u00abQu\u00e9 dif\u00edcilmente entrar\u00e1n en el reino de Dios los que tienen riquezas; m\u00e1s f\u00e1cil es que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios.\u00bb Este dicho de Jes\u00fas tomado de la tradici\u00f3n, lo ha ampliado y comentado el evangelista bajo la forma de un di\u00e1logo con los disc\u00edpulos. Mediante la aparici\u00f3n de \u00e9stos se pone de relieve la transcendencia y gravedad impresionante de la sentencia. Se llega con ello a una repetici\u00f3n (v. 24b) que apenas puede tener otro sentido que recalcar al dicho. La reflexi\u00f3n complementaria \u00ab\u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 salvarse?\u00bb es tal vez una aclaraci\u00f3n del evangelista -cuyo estilo y modos refleja la redacci\u00f3n- para la comunidad, que segu\u00eda discutiendo la dura sentencia de Jes\u00fas. Pero la respuesta a la medrosa pregunta acerca de la salvaci\u00f3n, la indicaci\u00f3n de que todo es posible a Dios, responde perfectamente al esp\u00edritu de Jes\u00fas y encuentra confirmaci\u00f3n en otras palabras suyas (cf. 11,23s; Mat 19:11). La sentencia central de cu\u00e1n dif\u00edcilmente los hombres ricos, los acaudalados, entran en el reino de Dios, refleja algo del realismo con que Jes\u00fas observaba y valoraba a los hombres; pero tambi\u00e9n algo de las exigencias radicales que \u00e9l les presentaba en nombre de Dios. El tema de las riquezas y del bienestar, que ejercen una influencia perniciosa sobre el hombre, penetra toda su predicaci\u00f3n. \u00abNo pod\u00e9is servir a Dios y a Mamm\u00f3n\u00bb (Mat 6:24; Luc 16:13); Dios reclama a su servicio al hombre entero, porque hay que pertenecerle de una manera total e indivisa. Ahora bien, las riquezas inducen a olvidarse de Dios, a confiar en los bienes conseguidos (Luc 12:16-20) y a despreciar a los pobres que nos rodean (cf. Luc 16:19 ss). El dinero hace codiciosos, orgullosos y duros (cf. Luc 16:14); a menudo la injusticia va unida al dinero (cf. Luc 16:9). Son sin duda ideas que alentaban tambi\u00e9n en el juda\u00edsmo; pero Jes\u00fas las presenta con suprema claridad y agudeza bajo la llamada de la hora escatol\u00f3gica en que Dios establece su soberan\u00eda. La propiedad y las riquezas como tales no equivalen a injusticia y robo; pero en muchos \u00abla seducci\u00f3n de las riquezas ahoga la palabra (de Dios)\u00bb (Mat 13:22), y constituye una amenaza para la salvaci\u00f3n cuando alguien \u00abatesora riquezas para s\u00ed, pero no se hace rico ante Dios\u00bb (Luc 12:21); as\u00ed comentaba la Iglesia primitiva. Las palabras de Jes\u00fas se completan con su conducta, que no conden\u00f3 a todos los hombres acaudalados. Abiertamente es alabado el jefe de aduanas, Zaqueo, que abrumado por la amabilidad de Jes\u00fas que va a hospedarse a su casa, le promete de modo solemne: \u00abSe\u00f1or, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes, y si en algo he defraudado a alguien, le devolver\u00e9 cuatro veces m\u00e1s\u00bb (Luc 19:8). Las limosnas no son peque\u00f1os dones de lo que nos sobra, sino verdaderas contribuciones de lo que se tiene para ayudar a los pobres de un modo eficaz. Los disc\u00edpulos, habituados como estaban a considerar a los hombres ricos de entonces -entre los que se contaban no pocos fariseos- como personas piadosas, quedan perplejos ante las duras palabras de Jes\u00fas. Marcos utiliza a menudo tales expresiones de asombro refiri\u00e9ndose a los disc\u00edpulos, en las que siempre late un cierto pasmo ante la grandeza y exigencia divinas. De hecho, aqu\u00ed se les manifiesta algo de la alienidad e incomprensibilidad de Dios, se enfrentan aqu\u00ed con el mensaje parad\u00f3jico de Jes\u00fas, que declara dichosos a los pobres, a los atribulados, a los hambrientos, porque de ellos es el reino de Dios. Pero Jes\u00fas no retira nada de sus duras pretensiones, aunque se vuelva a ellos con una expresi\u00f3n cari\u00f1osa (\u00abhijos\u00bb). El texto m\u00e1s breve del v. 24b -v\u00e9ase la traducci\u00f3n- es seguramente el original frente a la redacci\u00f3n m\u00e1s larga que aparece en varios manuscritos que insertan \u00abpara aquellos que conf\u00edan en sus riquezas\u00bb; pero dentro del contexto apenas tiene un sentido diferente. De todos modos hay una sentencia que declara terminantemente lo dif\u00edcil que es la entrada en el reino de Dios: \u00abEsforzaos por entrar por la puerta estrecha; que muchos -os lo digo yo- intentar\u00e1n entrar, pero no lo conseguir\u00e1n\u00bb (Luc 13:24). La imagen est\u00e1 emparentada con la del ojo de la aguja, aunque muestra tambi\u00e9n que no se puede establecer una imposibilidad absoluta. Jes\u00fas s\u00f3lo quiere indicar la dificultad y exhortar al m\u00e1ximo esfuerzo. La imagen del camello y el ojo de la aguja no hay que desfigurarla en sus elementos gr\u00e1ficos, como si en el griego se hubiesen intercambiado los vocablos \u00abcamello\u00bb y \u00abcabo, maroma\u00bb o imaginando que el \u00abojo de la aguja\u00bb se\u00f1alase una peque\u00f1a puerta de Jerusal\u00e9n, contigua a la puerta principal y amplia. La sabidur\u00eda proverbial de los orientales gusta de las hip\u00e9rboles, es decir de la exageraci\u00f3n intencionada, y Jes\u00fas se ha servido a menudo de esas im\u00e1genes fuertes. \u00bfQui\u00e9n toma literalmente la \u00abpaja en el ojo del hermano\u00bb y la \u00abviga en el ojo propio\u00bb? Una expresi\u00f3n rab\u00ednica posterior suena as\u00ed: \u00ab\u00bfEres t\u00fa acaso de Pumbedita, donde se hace pasar a un elefante por el ojo de una aguja?\u00bb Como la fe puede \u00abmover monta\u00f1as\u00bb (1Co 13:3; cf. Mar 11:23), as\u00ed ning\u00fan rico puede entrar en el reino de Dios. La imagen pone de realce esa dificultad, mas no pretende establecer una imposibilidad absoluta. La dureza de estas palabras de Jes\u00fas ha dado mucho que hacer a la Iglesia primitiva. Esto se refleja en el pasmo y sobresalto de los disc\u00edpulos y en su pregunta \u00ab\u00bfy qui\u00e9n podr\u00e1 salvarse?\u00bb. En Mateo los disc\u00edpulos reaccionan sacudidos tambi\u00e9n por la condena del divorcio que hace Jes\u00fas: \u00abSi tal es la situaci\u00f3n del hombre con respecto a la mujer, no conviene casarse\u00bb (Mat 19:10). Pero en nuestro texto la pregunta es m\u00e1s profunda, expresando la preocupaci\u00f3n por obtener la salvaci\u00f3n. De hecho expresa el problema fundamental de las radicales exigencias \u00e9ticas de Jes\u00fas (serm\u00f3n de la monta\u00f1a): \u00bfEs posible llevarlas a la pr\u00e1ctica? La respuesta de Jes\u00fas brota de las profundidades de su pensamiento anclado en Dios. Esa respuesta revela que \u00e9l no pretende traer ante todo y sobre todo una nueva moral, sino un mensaje religioso: Dios est\u00e1 empe\u00f1ado con su amor misericordioso en dar al hombre la salvaci\u00f3n, aunque de tal modo que tambi\u00e9n espera del hombre la generosa respuesta del amor. El hombre que ha comprendido ese amor de Dios ya no pregunta por la medida y l\u00edmites de lo que se le pide; quiere amar a Dios con todo el coraz\u00f3n, con todas las fuerzas, y demostrarlo con el amor a sus hermanos los hombres. Sabe que se halla seguro en el amor de Dios, y no obstante ese amor le solicita constantemente a hacer siempre algo m\u00e1s. En esa actitud sale de s\u00ed mismo y deja incluso de preocuparse por su propia salvaci\u00f3n. Hay una inquietud saludable por responder a las exigencias de Dios y, no obstante, domina la certeza de que Dios quiere nuestra salvaci\u00f3n. Pues Dios es mayor y conoce nuestro coraz\u00f3n (1Jn 3:20); es fiel y bondadoso para perdonarnos nuestros pecados (1Jn 1:9). De este modo ya la Iglesia primitiva intenta resolver la tensi\u00f3n entre la promesa de salvaci\u00f3n y las exigencias morales, aunque sin suprimirla. La sentencia de que todo es posible a Dios se encuentra ya en el Antiguo Testamento. Es la que sostiene la promesa a Abraham de que una mujer entrada en a\u00f1os a\u00fan puede concebir un hijo (Gen 18:14). A esa misma palabra, que se cumple de modo parecido en Isabel, la madre de Juan Bautista, se remite el \u00e1ngel Gabriel, cuando explica a Mar\u00eda la concepci\u00f3n de Jes\u00fas por obra del Esp\u00edritu Santo (Luc 1:37). Pese a lo cual, la acci\u00f3n de Dios, que supera las posibilidades humanas, no es una acci\u00f3n m\u00e1gica y caprichosa, sino que est\u00e1 siempre en el contexto de sus planes salv\u00edficos. Al final de su disputa con Dios, Job reconoce que ha hablado indiscretamente delante de Dios, a quien nada le resulta imposible (Job 4:2s). Dios es siempre superior, su acci\u00f3n es prodigiosa para el hombre, y sus prodigios son prodigios de amor. En nuestro pasaje la palabra apunta tambi\u00e9n a la acci\u00f3n salvadora de Dios, que es incomprensible para el hombre. En las obscuridades de la historia terrena, Dios coopera secretamente a nuestra salvaci\u00f3n; s\u00f3lo cabe confiar y dejarse conducir por Dios. En la inseguridad de los caminos humanos existe la certeza de que conseguiremos nuestro fin \u00faltimo. Es una palabra de consuelo para el creyente que se esfuerza con honradez por obedecer las exigencias obligatorias de Dios. <\/p>\n<p>e) Seguir a Jes\u00fas en pobreza, y su recompensa (Mc\/10\/28-31). <\/p>\n<p>28 Pedro se puso a decirle: \u00abPues mira: nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.\u00bb 29 Respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00abOs lo aseguro: nadie que haya dejado, por m\u00ed y por el Evangelio, casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o campos, 30 dejar\u00e1 de recibir cien veces m\u00e1s ahora, en este mundo, en casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y campos, con persecuciones: y en el mundo venidero, vida eterna. 31 Pues muchos primeros ser\u00e1n \u00faltimos, y los \u00faltimos primeros.\u00bb <\/p>\n<p>La observaci\u00f3n de Pedro, en nombre de los disc\u00edpulos, de que lo han dejado todo por amor de Jes\u00fas, est\u00e1 en vigoroso contraste con la actitud del hombre rico que se hab\u00eda negado a seguir a Jes\u00fas. De este modo, al tema del peligro de las riquezas sigue ahora el tema de la pobreza apost\u00f3lica. El portavoz de los disc\u00edpulos no pregunta por la recompensa, al menos en Marcos -en Mateo las cosas suceden de distinto modo-; la impresi\u00f3n de que Pedro ha hecho esta pregunta s\u00f3lo procede de la respuesta de Jes\u00fas. El evangelista quiere centrar la atenci\u00f3n en esta sentencia de Jes\u00fas, que la comunidad hab\u00eda conservado al igual que la palabra sobre los ricos. Seg\u00fan la tradici\u00f3n -m\u00e1s antigua- de la fuente de los logia, Jes\u00fas prometi\u00f3 una vez al c\u00edrculo de sus disc\u00edpulos m\u00e1s allegados, a los doce, una recompensa especial, aun cuando no se pueda se\u00f1alar con precisi\u00f3n el tenor literal de la misma. La palabra original hablaba de un \u00absentarse sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel\u00bb -o para regirlas- (cf. Mat 19:28; Luc 22:30). En Marcos la promesa empieza por dirigirse a todos cuantos lo hayan dejado todo por amor de Jes\u00fas y del Evangelio (\u00abnadie&#8230; dejar\u00e1 de recibir\u00bb); habla, por tanto, a toda la comunidad o a quienes en ella han renunciado a los bienes materiales y a la comuni\u00f3n familiar por causa de Jes\u00fas. El propio Marcos ha recibido la palabra por tradici\u00f3n, como lo demuestran algunos rasgos que son incuestionablemente suyos: 1) el doble giro \u00abpor m\u00ed y por el Evangelio\u00bb (cf. 8,35); 2) la observaci\u00f3n restrictiva \u00abcon persecuciones\u00bb; 3) tal vez la repetida enumeraci\u00f3n del v. 30, que los otros evangelistas suprimen. Por el contrario, la distinci\u00f3n entre \u00abahora, en este mundo\u00bb y \u00aben el mundo venidero\u00bb -distinci\u00f3n que falta en Mateo- ha debido penetrar en la palabra originaria de Jes\u00fas antes de la elaboraci\u00f3n de Marcos. Fuera de este pasaje Marcos no habla nunca del mundo presente y futuro; aunque tampoco Jes\u00fas, a lo que podemos colegir, ha empleado esta forma de lenguaje. Sus promesas se refieren siempre al objetivo escatol\u00f3gico: el reino de Dios o la vida eterna. Originariamente, pues, la recompensa de \u00abcien veces m\u00e1s\u00bb deb\u00eda significar la misma vida eterna; pero ya antes de Marcos la comunidad hab\u00eda reinterpretado la palabra de Jes\u00fas y hablado de una recompensa preliminar, en este mundo; recompensa que ve\u00eda en el hecho de que los disc\u00edpulos de Cristo que hab\u00edan renunciado a la casa, la familia y posesiones encuentra una nueva familia y hogar en la comunidad. Marcos ha aceptado esta interpretaci\u00f3n y la ha subrayado a su manera. El fundamento para ello se le brindaba en la escena de 3,34s: Jes\u00fas mira a los que est\u00e1n sentados a su alrededor y los llama su madre y sus hermanos, se\u00f1alando como parientes suyos a cuantos cumplen la voluntad de Dios. La respuesta a Pedro desarrolla esas mismas ideas: todos cuantos est\u00e1n ligados a Jes\u00fas, a su palabra y ense\u00f1anzas saben que reciben m\u00e1s de lo que han perdido y se saben protegidos en la comunidad. No pocas veces los v\u00ednculos con los parientes carnales, incluso con los miembros m\u00e1s cercanos de la familia, se rompen sin querer y de forma dolorosa por la aceptaci\u00f3n de la fe cristiana (cf. 13,12s; Luc 12:52s). Seguir a Jes\u00fas exige en ciertas circunstancias abandonar a los parientes m\u00e1s pr\u00f3ximos (Luc 14:26 y par) inmediatamente y para siempre (cf. Luc 9:61s). Los creyentes se consuelan con la nueva familia que encuentran en la comunidad. Pero en el curso de la exposici\u00f3n de Marcos, en el contexto del seguimiento con la cruz la palabra dirigida a Pedro no s\u00f3lo se considera un consuelo sino tambi\u00e9n una nueva invitaci\u00f3n. Los disc\u00edpulos de entonces, en cuyo nombre habla Pedro, se convierten en modelo de los disc\u00edpulos de Cristo que vendr\u00e1n despu\u00e9s. Marcos rebaja incluso la recompensa terrena del seguimiento mediante el inciso \u00abcon persecuciones\u00bb. Aunque los creyentes puedan hallar una cierta compensaci\u00f3n en los muchos \u00abhermanos, y hermanas, y madres, e hijos\u00bb, as\u00ed como en la solicitud por sus necesidades materiales, que experimentan en el seno de la comunidad; deben saber, sin embargo, que ahora es todav\u00eda el tiempo de las persecuciones, de los padecimientos, del seguimiento con la cruz. La verdadera \u00abrecompensa\u00bb est\u00e1 a\u00fan por llegarles; es la vida eterna que han de esperar en el mundo venidero. S\u00f3lo entonces llegar\u00e1 el gran cambio: muchos que en la tierra hab\u00edan desempe\u00f1ado los cargos m\u00e1s importantes, ser\u00e1n entonces los \u00faltimos; y otros, que hab\u00edan estado en la sombra, ocupar\u00e1n los lugares de honor. En esta \u00faltima frase -que en Luc 13:30 y en Mat 20:16 aparece en otro contexto- podr\u00eda tambi\u00e9n reflejarse el mismo prop\u00f3sito del evangelista: recordar a la comunidad que en su constituci\u00f3n terrena ha de soportar con Jes\u00fas el arrinconamiento y el oprobio. Es una de las sentencias cortantes y parad\u00f3jicas (cf. 8,35) que encierran una afirmaci\u00f3n fundamental de Jes\u00fas, pero que est\u00e1n formuladas de un modo tan gen\u00e9rico que han podido insertarse en diversos contextos (logia itinerantes). Pero este motivo de la recompensa \u00bfno es indigno y casi insoportable? \u00bfNo se fomenta con \u00e9l la actitud de quien acepta sacrificios y renuncias terrenos a fin de obtener la mayor recompensa celestial posible, la \u00abfelicidad eterna\u00bb? \u00bfY no lleva esto a la fuga del mundo y al enquistamiento de ghetto de las comunidades, como fuente de las frecuentes renuncias de la Iglesia que se sustrae as\u00ed a sus obligaciones en el mundo, a la acci\u00f3n social y a las protestas necesarias contra la opresi\u00f3n de ciertos grupos en la sociedad? \u00a1Pensemos en Sudam\u00e9rica! De hecho no se pueden negar tales peligros y muchas culpas hist\u00f3ricas de la Iglesia hay que atribuirlas a esa forma de pensar. Tambi\u00e9n las palabras de Jes\u00fas est\u00e1n expuestas a una falsa interpretaci\u00f3n. Mas si pensamos en la intenci\u00f3n original quedan excluidos los afanes de recompensa. Jes\u00fas ha empleado precisamente la imagen de un premio cien veces mayor para alentar a la renuncia de los bienes terrenos por atender a la llamada del Evangelio. Quiere precisamente liberar a sus disc\u00edpulos del af\u00e1n ego\u00edsta del dinero y de las posesiones a fin de que se conf\u00eden por completo a Dios; deben administrar los bienes terrenos de acuerdo con la voluntad de Dios, y eso quiere decir en favor de los pobres y necesitados. Con ello no adquieren ning\u00fan derecho frente a Dios, sino que deben esperar simplemente como un don de Dios todo aquello a lo que ellos renunciaron. La idea jud\u00eda de la recompensa queda transformada y hasta repudiada en la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas. En su pensamiento quedan excluidos el af\u00e1n de una recompensa siempre mayor, la insistencia en las propias realizaciones. Jes\u00fas suscribe las ideas jud\u00edas ya en 10,21: \u00abas\u00ed tendr\u00e1s un tesoro en el cielo\u00bb, pero las supera en cuanto se remite a la libertad y grandeza de Dios. Dios no se deja extorsionar, mas tampoco superar en su bondad. Aquel que se lo da todo, recibir\u00e1 de \u00e9l mucho m\u00e1s (cf. Luc 6:38). Quien persigue la recompensa, cuenta con ella y s\u00f3lo piensa en lo que el bien le puede producir, \u00e9se todav\u00eda no se ha entregado de lleno a Dios. <\/p>\n<p>C\/COMPENSACIONES: Tambi\u00e9n el asentamiento en la comunidad como en la propia casa encierra sus peligros. Quien en la comuni\u00f3n de los hermanos y hermanas de fe busca una compensaci\u00f3n efectiva por aquello a lo que ha renunciado o perdido, no comprende realmente la llamada a seguir a Cristo con la cruz. Jes\u00fas se ha separado de sus disc\u00edpulos m\u00e1s cercanos para morir solo y abandonado por todos los hombres. La comunidad no es en primer t\u00e9rmino un lugar de refugio para los solitarios, sino un lugar de reuni\u00f3n para todos los que por amor de Jes\u00fas renuncian a sus propios deseos y quieren servir a los dem\u00e1s hombres. No es un rinc\u00f3n de reposo al margen del mundo, sino un lugar de alistamiento para salir al mundo. Y como tal debe tambi\u00e9n equipar y fortalecer a los creyentes, debe infundirles la seguridad de que a su lado hay personas que tienen los mismos sentimientos, que marchan por el mismo camino y que quieren cumplir el mismo encargo de Jes\u00fas en el mundo. Una comunidad, que vive en medio de angustias y persecuciones, tiene necesidad de esta seguridad y de este consuelo (cf. 1Pe 5:9); por ello ciertamente que la Iglesia primitiva no interpret\u00f3 mal a su Se\u00f1or cuando, al lado de las exigencias incre\u00edbles de Jes\u00fas supo reconocer siempre su constante bondad. <\/p>\n<p>f) El tercer anuncio (Mc\/10\/32-34). <\/p>\n<p>32 Iban de camino subiendo a Jerusal\u00e9n. Jes\u00fas caminaba delante de ellos; ellos estaban asombrados, y los que le segu\u00edan, llenos de miedo. Y tomando de nuevo consigo a los doce, se puso a indicarles lo que luego le hab\u00eda de suceder: 33 \u00abMirad que subimos a Jerusal\u00e9n, y el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, lo condenar\u00e1n a muerte y lo entregar\u00e1n a los gentiles, 34 y se burlar\u00e1n de \u00e9l y le escupir\u00e1n, lo azotaran y lo matar\u00e1n; pero a los tres d\u00edas resucitar\u00e1.\u00bb <\/p>\n<p>Deliberadamente introduce aqu\u00ed Marcos el tercero y m\u00e1s largo anuncio de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas. Ese anuncio confiere un acento especial al di\u00e1logo sobre la pobreza al tiempo que es una magn\u00edfica introducci\u00f3n a la per\u00edcopa siguiente sobre el dominio y el servicio; es tambi\u00e9n el contrapunto de todos los problemas y di\u00e1logos que resuenan en esta secci\u00f3n. La comunidad s\u00f3lo podr\u00e1 comprender las decisiones y exigencias de Jes\u00fas, si es consciente del camino de muerte que recorre su Se\u00f1or, y que \u00e9l ha emprendido con resoluci\u00f3n absoluta, sabiendo muy bien lo que iba a encontrarse. Este renovado anuncio de su pasi\u00f3n, detallada en sus aspectos m\u00e1s humillantes, muestra claramente que Jes\u00fas se halla muy cerca de la consumaci\u00f3n de su muerte. La observaci\u00f3n de que contin\u00faa la subida hacia Jerusal\u00e9n representa en 10,1 y 10,17, de alg\u00fan modo, una reanudaci\u00f3n del relato y mantiene la unidad del relato del viaje. Nuevo es el detalle de que Jes\u00fas los preced\u00eda (se piensa en los disc\u00edpulos). Si los disc\u00edpulos \u00abestaban asombrados\u00bb por ello; es decir, si ateni\u00e9ndonos al valor del verbo griego, son presa de un temor religioso (cf. 1,27; 10,24), ello quiere significar que este \u00abcaminar delante\u00bb de Jes\u00fas tiene un sentido particular. Habr\u00e1 que entenderlo de modo similar a la frase que Lucas pone al comienzo de todo el viaje: \u00abTom\u00f3 la decisi\u00f3n irrevocable de ir hacia Jerusal\u00e9n\u00bb (Luc 9:51). Con una resoluci\u00f3n inflexible Jes\u00fas sube a la ciudad santa, a la Jerusal\u00e9n situada en un lugar elevado, aunque sabe que aqu\u00e9l es el lugar en que va a cumplirse su destino de forma pavorosa. Se menciona una vez m\u00e1s a los que \u00able segu\u00edan\u00bb -cosa que omiten algunos manuscritos-, entre quienes hay que contar al resto de la gente que le acompa\u00f1aba (cf. 10,1), aunque de nuevo se distingue expresamente a \u00ablos doce\u00bb. Estas puntualizaciones no est\u00e1n hechas al azar. Los que \u00able segu\u00edan\u00bb est\u00e1n referidos con particular intenci\u00f3n a los lectores, a los miembros todos de la comunidad&#8230; Estaban \u00abllenos de miedo\u00bb, cosa que no se comprende muy bien referido a la situaci\u00f3n hist\u00f3rica del pasaje; pero el evangelista est\u00e1 pensando en los creyentes a quienes aterran los padecimientos y oprobios. No en vano ha introducido en 10,30 \u00abcon persecuciones\u00bb. Los disc\u00edpulos, que est\u00e1n asombrados por la resoluci\u00f3n de Jes\u00fas que se les adelanta, prestan relieve a la imagen de Cristo, quienes le siguen representan la situaci\u00f3n y postura de la comunidad. El conjunto constituye una imagen atinada del pueblo peregrinante de Dios, que sigue a su Se\u00f1or con actitud irresoluta, titubeante y hasta miedosa, pero que aun as\u00ed va precedido por \u00abel promotor y consumador de la fe\u00bb (Heb 12:2). A los doce, y s\u00f3lo a ellos, les descubre Jes\u00fas las cosas que le est\u00e1n reservadas, porque s\u00f3lo ellos deben ser introducidos en el misterio de su pasi\u00f3n (cf. 8,31). Compar\u00e1ndolo con los anuncios precedentes, sorprende que se se\u00f1alen en \u00e9ste las distintas etapas: jud\u00edos, gentiles y tormentos del proceso. Ahora no se trata tanto de una instrucci\u00f3n (8,31; 9,31) cuanto de un descubrimiento de aquello que sucedi\u00f3 de hecho y que se expondr\u00e1 detalladamente en el relato de la pasi\u00f3n (c. 14 y 15). Justamente con ese conocimiento, se adelanta imp\u00e1vido Jes\u00fas a sus acompa\u00f1antes. Las cosas que van a sobrevenirle se presentan aqu\u00ed en su desarrollo hist\u00f3rico: el proceso ante el gran consejo que desemboca en la sentencia de muerte y en la entrega a los \u00abgentiles\u00bb, es decir, los romanos; siguen luego los padecimientos oprobiosos que Jes\u00fas habr\u00e1 de soportar: los escarnios y los esputos, imagen del supremo desprecio, la flagelaci\u00f3n y finalmente la muerte violenta. Verdad es que las burlas al rey de los jud\u00edos por parte de los soldados romanos, entre las que se alude expresamente a los esputos (15,16-20), aparece en la profec\u00eda de Jes\u00fas antes de la flagelaci\u00f3n (15,15); pero ello se debe a que para Marcos la flagelaci\u00f3n est\u00e1 estrechamente ligada a la crucifixi\u00f3n (cf. Ia forma de expresi\u00f3n en 15,15). Podr\u00eda extra\u00f1ar que no se mencione tambi\u00e9n el tipo de muerte, es decir, la crucifixi\u00f3n, como el oprobio m\u00e1s grave -la muerte de los esclavos y los malhechores-, como ocurre en Mat 20:19. Pero fuera de la historia de la pasi\u00f3n, la Iglesia primitiva lo evita, probablemente porque en su predicaci\u00f3n muerte y resurrecci\u00f3n se corresponden (cf. 1Co 15:3s). La referencia a la resurrecci\u00f3n tampoco falta aqu\u00ed -como en los anuncios anteriores de la pasi\u00f3n-, y la apostilla \u00aba los tres d\u00edas\u00bb indica el cambio r\u00e1pido introducido por Dios (cf. el comentario a 8,31). Lo \u00fanico que el evangelista no se\u00f1ala esta vez es la reacci\u00f3n de los disc\u00edpulos; parece como si su resistencia (8,32) se fuera debilitando y se abstuvieran de cualquier pregunta (cf. 9,32) ante el claro vaticinio de Jes\u00fas. Su voluntad resuelta de aceptar la pasi\u00f3n y su clara presciencia deben impresionar a los lectores. Llama la atenci\u00f3n sobre el lenguaje especial de este \u00faltimo anuncio el doble empleo del verbo \u00abentregar\u00bb. Tambi\u00e9n en el griego se trata de un mismo verbo. Cabr\u00eda preguntar si la entrega a los sumos sacerdotes y a los escribas en este cuadro anticipado y detallado de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas no se refiere a la traici\u00f3n de Judas. En el texto griego vuelve a emplearse el mismo vocablo (cf. 14,101 1.18.21). Con ello a\u00fan se har\u00edan m\u00e1s densas las tinieblas del destino que espera a Jes\u00fas; uno de sus m\u00e1s \u00edntimos compa\u00f1eros, uno de los que se sientan con \u00e9l a la mesa, le va a traicionar (14,20s). Pero la forma pasiva de \u00abser\u00e1 entregado\u00bb permite tambi\u00e9n entenderlo como en 9,31: en estas palabras late la voluntad de Dios que permite esta \u00abentrega\u00bb, esta impotencia y humillaci\u00f3n del Hijo del hombre. Los tres significados del verbo griego -\u00abtraicionar\u00bb, \u00absometer a juicio\u00bb, \u00abentregar\u00bb en un sentido teol\u00f3gico-, coinciden y son muy adecuados para indicar el doble juego de la malicia p\u00e9rfida y la acci\u00f3n violenta de los hombres con la incomprensible paciencia de Dios, bajo la que se esconde su plan salv\u00edfico. Las tinieblas de la pasi\u00f3n se hacen cada vez m\u00e1s densas a medida que el pensamiento penetra mejor en los oprobios y tormentos que los hombres maquinan y Dios permite, pero el Hijo del hombre ha entrado en lo m\u00e1s profundo de sus tenebrosidades (cf. 15,34). <\/p>\n<p>g) La petici\u00f3n de los hijos de Zebedeo (Mc\/10\/35-45). <\/p>\n<p>35 Entonces se le acercan Santiago y Juan, los dos hijos de Zebedeo, para decirle: \u00abMaestro, quisi\u00e9ramos que nos hicieras lo que te vamos a pedir.\u00bb 36 \u00e9l les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is que os haga?\u00bb 37 Ellos le contestaron: \u00abConc\u00e9denos que nos sentemos, en tu gloria, el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.\u00bb 38 Pero Jes\u00fas les replic\u00f3: \u00abNo sab\u00e9is lo que ped\u00eds. \u00bfSois capaces de beber el c\u00e1liz que yo voy a beber o de ser bautizados con el bautismo que yo voy a recibir?\u00bb 39 Ellos respondieron: \u00abS\u00ed que lo somos.\u00bb Pero Jes\u00fas les dijo: \u00abCierto; beber\u00e9is el c\u00e1liz que yo voy a beber y ser\u00e9is bautizados con el bautismo que yo voy a recibir. 40 Pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa m\u00eda el concederlo; eso es para aquellos a quienes est\u00e1 preparado.\u00bb 41 Cuando lo oyeron los otros diez, comenzaron a indignarse contra Santiago y Juan. 42 Pero Jes\u00fas los llam\u00f3 junto a s\u00ed y les dijo: \u00abYa sab\u00e9is que los que son tenidos por jefes de las naciones las rigen con despotismo, y que sus grandes abusan de su autoridad sobre ellas. 43 Pero no ha de ser as\u00ed entre vosotros; al contrario, el que quiera ser grande entre vosotros, sea servidor vuestro, 44 y el que quiera ser entre vosotros primero, sea esclavo de todos; 45 pues aun el Hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos.\u00bb <\/p>\n<p>La per\u00edcopa de los dos hijos de Zebedeo, que aparece en violento contraste con el \u00faltimo y m\u00e1s detallado anuncio de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas, presenta una gran semejanza con la discusi\u00f3n de los disc\u00edpulos por el primer puesto, despu\u00e9s del segundo anuncio de la pasi\u00f3n (9,33-37). Tambi\u00e9n Santiago y Juan aspiran a la preeminencia, queriendo ocupar los primeros puestos a derecha e izquierda de Jes\u00fas cuando sea entronizado como soberano. Y de nuevo surge una disputa entre los disc\u00edpulos; los otros diez se irritan -cosa humanamente comprensible- por esta pretensi\u00f3n de los dos hijos del pescador. El relato se presenta como una escena hist\u00f3rica, aunque analizado con m\u00e1s detalle tiene las caracter\u00edsticas de una composici\u00f3n literaria. Pues, las palabras de dominio y servicio, el enfrentamiento de los violentos gobernantes terrenos con los disc\u00edpulos, a quienes se les impone servir, se encuentran en Lucas con otro tenor literal a prop\u00f3sito de la discusi\u00f3n de los disc\u00edpulos en la \u00faltima cena (Luc 22:24-27). Marcos ha transmitido el di\u00e1logo de Jes\u00fas con los hijos de Zebedeo, en el que se contiene un recuerdo hist\u00f3rico, uni\u00e9ndolo a las sentencias de los v. 43-44, independientes en la tradici\u00f3n; Mateo le sigue en este ordenamiento. La libertad de la primitiva redacci\u00f3n cristiana se pone tambi\u00e9n de manifiesto en el hecho de que Mateo no introduce la petici\u00f3n por boca de los dos hermanos, sino por boca de su madre; evidentemente para dejar en mejor lugar a ambos ap\u00f3stoles. Tambi\u00e9n la \u00faltima sentencia del v. 45, que presenta al mismo Jes\u00fas como modelo de servicio hasta la entrega de la propia vida, la ha elegido probablemente Marcos en esta forma como conclusi\u00f3n del relato. En Lucas, Jes\u00fas habla de que se encuentra a la mesa, en medio de sus disc\u00edpulos, como el que sirve (22,27); tradici\u00f3n que, en el relato jo\u00e1nico del lavatorio de los pies, adquiere una forma todav\u00eda m\u00e1s gr\u00e1fica (Jua 13:3-10). Como en muchas otras ocasiones, tambi\u00e9n en nuestra per\u00edcopa se evidencia que lo m\u00e1s importante para la Iglesia primitiva era la tradici\u00f3n de las palabras. Ha conservado firmemente las palabras de Jes\u00fas, las ha meditado y aplicado a su situaci\u00f3n, y los evangelistas subrayan esta intenci\u00f3n con su redacci\u00f3n respectiva. La norma fundamental del servicio, que Jes\u00fas establece para la comunidad de los disc\u00edpulos, es el n\u00facleo consistente de la tradici\u00f3n, y la palabra viene confirmada por los hechos, las exigencias por el ejemplo insuperable. La petici\u00f3n de los hijos de Zebedeo refleja la orientaci\u00f3n todav\u00eda terrena de sus esperanzas y de la mayor parte de los disc\u00edpulos. Un rasgo curioso es la forma astuta con que traman su petici\u00f3n; primero quisieran obtener una especie de carta en blanco para su deseo todav\u00eda silenciado. Mas Jes\u00fas les obliga a quitarse la m\u00e1scara. Su deseo de sentarse a derecha e izquierda de Jes\u00fas \u00aben tu gloria\u00bb, apenas puede entenderse si no se supone que esperaban un reino mesi\u00e1nico sobre la tierra. De todos modos, la Iglesia primitiva ha referido \u00aben tu gloria\u00bb al reino de Jes\u00fas, transcendente y escatol\u00f3gico (d. 8,38). La petici\u00f3n de estos disc\u00edpulos, que fueron los primeros llamados (1,19s) y los preferidos de Jes\u00fas (cf. 5,37; 9,2), permite echar una mirada a sus esperanzas mesi\u00e1nicas en vida de Jes\u00fas. Estaban todav\u00eda poco iluminadas y probablemente presas en la imagen habitual de los jud\u00edos de aquel tiempo, para quienes el Mes\u00edas -el Hijo de David- iba a establecer un reino terreno. La misma idea mesi\u00e1nica supon\u00edamos tambi\u00e9n en Pedro a prop\u00f3sito de la escena de Cesarea de Filipo (8,29s). La respuesta de Jes\u00fas -algo menos tajante que la palabra dirigida a Pedro (8,33)- descubre la mentalidad puramente humana de los disc\u00edpulos. No han comprendido que en el seguimiento de Jes\u00fas les est\u00e1 se\u00f1alado el camino de los dolores y la muerte, antes que puedan estar con Jes\u00fas \u00aben su gloria\u00bb. Les recuerda su propio camino: tiene que beber un c\u00e1liz y ser bautizado con un bautismo; dos im\u00e1genes que descubren su sentido a la luz del Antiguo Testamento. A menudo se habla del c\u00e1liz de la c\u00f3lera o del v\u00e9rtigo que Dios da a beber a su pueblo infiel de Israel o a los pueblos orgullosos del mundo. \u00abLev\u00e1ntate, Jerusal\u00e9n, t\u00fa que has bebido de la mano del Se\u00f1or la copa de su ira; hasta el fondo has bebido la copa que causa v\u00e9rtigo\u00bb (Isa 51:17). \u00abToma de mi mano esta copa del vino de mi furor, y dar\u00e1s de beber de ella a todas las gentes a quienes te env\u00edo\u00bb (Jer 25:15). Es un c\u00e1liz de aflicci\u00f3n y de amargura (Eze 23:33); todos los imp\u00edos de la tierra habr\u00e1n de beber de \u00e9l (Sal 75:9). No es, pues, simplemente el \u00abc\u00e1liz amargo del dolor\u00bb, sino una imagen de la c\u00f2lera y del juicio de Dios. Si Jes\u00fas aplica esta imagen a su propia pasi\u00f3n (Mar 14:36 y par), bien puede sugerir la idea de que asume sobre s\u00ed el juicio de Dios y que quiere soportar las penalidades externas por amor de los hombres. Tambi\u00e9n la imagen del bautismo indica una extrema necesidad, un sumergirse en las olas de la tribulaci\u00f3n: \u00abtodos tus torbellinos y olas todas ya han pasado sobre m\u00ed\u00bb (Sal 42:8; d. 69,2s). Se puede hablar de un bautismo de muerte, aunque las im\u00e1genes no apunten inequ\u00edvocamente a la muerte f\u00edsica. Cu\u00e1n lejos est\u00e1n los disc\u00edpulos de los pensamientos de Jes\u00fas lo pone de manifiesto su respuesta de confianza en s\u00ed mismo: \u00abS\u00ed que lo somos (capaces).\u00bb Est\u00e1n dispuestos a soportar las m\u00e1s duras pruebas y padecimientos a cambio de compartir la soberan\u00eda con su Se\u00f1or, y para ello conf\u00edan en sus propias fuerzas. Todav\u00eda no han comprendido que es necesario dejarse conducir por Dios y que nada cuenta el orgullo humano frente a los embates m\u00e1s violentos. El deseo de dominio y poder es un estorbo para seguir a Jes\u00fas en su camino. Por ello, les dice Jes\u00fas claramente que beber\u00e1n como \u00e9l el c\u00e1liz y experimentar\u00e1n el mismo bautismo; pero esto no justifica ninguna pretensi\u00f3n a los puestos de honor. Esta respuesta suena como una profec\u00eda sobre el destino futuro de los hermanos, y se ha concluido que Jes\u00fas les vaticina su martirio. De hecho Santiago sufri\u00f3 esa suerte bien pronto (Hec 12:1s); en cuanto a Juan faltan noticias precisas, aunque se aduce el presente pasaje en favor de sus tempranos martirio y muerte. El problema no deja de tener importancia por lo que respecta a quien ha sido el autor del cuarto Evangelio, aunque no es tan decisivo como antes se pensaba. Lo que Marcos quiere decir a su comunidad es algo distinto: Dios dispone del hombre que se forja grandes planes, y obligaci\u00f3n del disc\u00edpulo es someterse a la disposici\u00f3n divina. La distribuci\u00f3n de los puestos de honor y dominio en el futuro reino de Dios est\u00e1, como el futuro todo, exclusivamente en las manos de Dios. La breve frase \u00abeso es para quien est\u00e1 preparado\u00bb requiere una mayor consideraci\u00f3n. El concepto de \u00abestar preparado\u00bb para las cosas futuras procede del lenguaje apocal\u00edptico. Se encuentra a menudo aun dentro del Nuevo Testamento (Mat 25:34.41; cf. Mat 22:4.8; 1Co 2:9) y quiere indicar que Dios en sus planes ha ordenado con antelaci\u00f3n las realidades escatol\u00f3gicas; m\u00e1s a\u00fan: que la salvaci\u00f3n y la condenaci\u00f3n las establece \u00e9l de forma insoslayable (Rom 9:23). Pero en este lenguaje apocal\u00edptico se le dice al hombre que no debe inquietarse por ello. Si las ideas s\u00f3lo girasen en torno a la recompensa, el reino y la gloria venideros, ser\u00eda una reca\u00edda en el falso pensamiento apocal\u00edptico. M\u00e1s bien se invita al disc\u00edpulo de Cristo a actuar en la hora presente; el futuro empieza para \u00e9l en sus actos y padecimientos sobre la tierra. Lo que Dios nos ha preparado debe espolearnos al amor (cf. 1Co 2:9), al esfuerzo moral. Dios ha dispuesto de antemano las obras que nosotros debemos realizar personalmente (cf. Efe 2:10). A los dos disc\u00edpulos que aspiran a la soberan\u00eda, y a todos cuantos quieran seguirle, Jes\u00fas les responde que deben dejar de lado las aspiraciones de poder y confiarse por completo a las disposiciones divinas como hace \u00e9l. Las palabras sobre los poderosos se\u00f1ores del mundo, tal vez con un cierto eco de iron\u00eda -\u00ablos que son tenidos por jefes\u00bb- en aquel momento hist\u00f3rico alud\u00eda muy particularmente a los reyes d\u00e9spotas y a los pr\u00edncipes vasallos de Roma, de quienes los jud\u00edos ten\u00edan una experiencia bastante exacta bajo los gobernantes de la casa de Herodes. La frase est\u00e1 formulada de un modo circunspecto: se pavonean de su poder y subyugan a los pueblos; sus grandes y sus funcionarios obran a imitaci\u00f3n suya en cuanto que abusan de sus poderes. Lucas acent\u00faa a\u00fan m\u00e1s el contraste entre el ser y parecer: se hacen incluso llamar \u00abbienhechores\u00bb (Efe 22:25), recuerdo del culto a los soberanos con sus agasajos y frases grandilocuentes. Pero id\u00e9ntico espect\u00e1culo se repite en todas las latitudes en que los hombres aspiran al poder y ejercen el dominio de una manera ego\u00edsta; esta inclinaci\u00f3n est\u00e1 profundamente arraigada en el coraz\u00f3n humano y lo corrompe al igual que las riquezas. Jes\u00fas no es un politico revolucionario, pero quiere provocar la revoluci\u00f3n interna en sus disc\u00edpulos. Les prescribe una ley fundamental que no s\u00f3lo proh\u00edbe semejante af\u00e1n de dominio sino que da a su comunidad como tal un sello completamente distinto. Sociol\u00f3gicamente considerados, los disc\u00edpulos constituyen en el mundo un grupo de hombres, pero sometidos a la soberan\u00eda de Dios; grupo para el que vale la sentencia parad\u00f3jica: el que se exalta ser\u00e1 humillado (por Dios), y el que se humilla ser\u00e1 exaltado. Esta idea, que fluye del mensaje de Jes\u00fas (cf. Mat 18:4; Mat 23:12; Luc 14:11; Luc 18:14), se esconde tambi\u00e9n bajo la exhortaci\u00f3n ha \u00abhacerse servidor y esclavo\u00bb. La soberan\u00eda de Dios, bajo la que todos est\u00e1n por igual, y la solicitud divina por los oprimidos, los pobres y los despreciados -solicitud que Jes\u00fas ha mostrado en su predicaci\u00f3n y en su conducta toda-, exigen esa nueva actitud fundamental en la comunidad de sus disc\u00edpulos. La sentencia, que ha adoptado diversas formas en la tradici\u00f3n, y que ya hemos meditado a prop\u00f3sito de la discusi\u00f3n de los disc\u00edpulos por el primer puesto (9,35), aparece aqu\u00ed en la forma expresiva del paralelismo de sentencias y en marcado contraste con lo que ocurre generalmente en las sociedades humanas. Con ello se da a la comunidad una palabra de orientaci\u00f3n, pero que tambi\u00e9n debe realizarse de un modo concreto en el camino; palabra que vale tanto para las relaciones mutuas de los hermanos entre s\u00ed (\u00abservidor vuestro\u00bb) como para la constituci\u00f3n de la co munidad en general. No es posible decir si Marcos ha pensado tambi\u00e9n en algunos oficios particulares de la comunidad, como lo hace claramente Lucas (22,26: \u00abel que manda\u00bb). Las palabras que acerca del servicio especial\u00edsimo de Jes\u00fas hasta la entrega de su propia vida, que cierran la per\u00edcopa, merece nuestra consideraci\u00f3n por muchos aspectos: hablan del Hijo del hombre, de la misi\u00f3n de Jes\u00fas y de su muerte expiatoria. En ella se ha condensado y formulado toda la cristolog\u00eda antigua, pero de manera que no desfigura el pensamiento y conducta de Jes\u00fas. Pese a sus plenos poderes, no fue un dominador, sino un servidor en medio de los hombres; ni siquiera dentro del c\u00edrculo de sus disc\u00edpulos ha actuado como Se\u00f1or. Un disc\u00edpulo de los rabinos, que quisiera aprender las prescripciones de la ley y las reglas para la exposici\u00f3n de la Escritura a los pies de un doctor de la ley al tiempo que desease llevar una vida de conformidad con la ley, ven\u00eda tambi\u00e9n obligado al servicio personal de su maestro. Semejante pretensi\u00f3n no la exhibi\u00f3 nunca Jes\u00fas, y adem\u00e1s, en la \u00faltima reuni\u00f3n con sus disc\u00edpulos, ejerci\u00f3 un servicio, casi en forma demostrativa, que no correspond\u00eda al se\u00f1or de la casa (cf. Luc 22:27; Jua 13:13s). No es improbable que con ello quisiera dar una muestra de su amor hasta el extremo (cf. Jua 13:1). La Iglesia primitiva ten\u00eda perfecto derecho a considerar los padecimientos de Jes\u00fas hasta su muerte, que acept\u00f3 por obediencia a Dios, como el m\u00e1ximo servicio en favor de los hombres. Si esta entrega de Jes\u00fas se ha interpretado en uni\u00f3n con las palabras del c\u00e1liz (Mar 14:24) como una muerte expiatoria y vicaria, no por ello se ha falseado la intenci\u00f3n de Jes\u00fas. Bajo la palabra del rescate o redenci\u00f3n por muchos se encuentra sin duda una alusi\u00f3n a la idea del siervo de Yahveh que sufre y exp\u00eda, seg\u00fan el texto de Is 53. De aquel personaje \u00fanico se dice: \u00abOfreci\u00f3 su vida como sacrificio de expiaci\u00f3n\u00bb (Mar 53:10); \u00abmi siervo justificar\u00e1 a muchos y cargar\u00e1 sobre s\u00ed los pecados de ellos\u00bb (v. 11), \u00abha entregado su vida a la muerte, y ha sido confundido con los facinerosos, y ha tomado sobre s\u00ed los pecados de todos y ha rogado por los transgresores\u00bb (v. 12). La expresi\u00f3n \u00abrescate\u00bb parece interpretar la idea de sacrificio expiatorio por el que un israelita quedaba libre de su culpa. Pero el Hijo del hombre pone su vida, se entrega a la muertc \u00abpor muchos\u00bb, para procurarles vida y salvaci\u00f3n. Este \u00abpor muchos\u00bb se ha interpretado ya en sentido universal en el mismo poema del siervo de Yahveh; no s\u00f3lo en favor del pueblo de Israel como ocurre en la teolog\u00eda jud\u00eda del martirio del tiempo de los Macabeos, sino en favor de todos los pueblos. \u00abMuchos\u00bb o \u00ablos muchos\u00bb significa en el lenguaje usual jud\u00edo, la pluralidad, la multitud en cuanto contrapuesta a uno. Es la idea de la sustituci\u00f3n: uno representa a los muchos, es decir a todos, ocupa su lugar e intercede en favor de ellos. As\u00ed aparece ya en las f\u00f3rmulas de predicaci\u00f3n m\u00e1s antiguas que han llegado hasta nosotros: \u00abCristo muri\u00f3 por nuestros pecados, seg\u00fan las Escrituras&#8230;\u00bb (1Co 15:3), sin que se hable expresamente de rescate. No hay que forzar la idea del \u00abrescate\u00bb, ni preguntar a qui\u00e9n se ha pagado ese rescate, ni entenderlo como contrato, exigencia de justicia o medida de castigo. De otro modo, se llegar\u00eda a concepciones tan insostenibles como la de Dios insistiendo en la satisfacci\u00f3n y exigiendo que un inocente muera por los culpables. Se trata m\u00e1s bien de una suprema entrega personal, en cuanto que Jes\u00fas se entrega a la muerte por amor a nosotros, Dios nos demuestra su amor supremo y nos acoge amorosamente en este uno que es su Hijo. Pablo vuelve a desarrollar la imagen del rescate -que tambi\u00e9n en \u00e9l no es m\u00e1s que una imagen- de otra forma: Cristo nos ha rescatado de la maldici\u00f3n de la ley (Gal 3:13; Gal 4:5) utilizando al mismo tiempo la met\u00e1fora paralela de la \u00abmanumisi\u00f3n\u00bb por parte de Dios: \u00abHab\u00e9is sido comprados a precio\u00bb; es decir, sois libres y pertenec\u00e9is a Dios (1Co 6:20; 1Co 7:23) (*). Es precisamente como conclusi\u00f3n y cima de la sentencia sobre el servicio donde la imagen del rescate adquiere su justa perspectiva: la muerte de Jes\u00fas es su acci\u00f3n m\u00e1s grande, puesta de un modo consciente, con la que corona su vida de servicio en favor de los otros. La Iglesia primitiva ha recordado esta actitud de Jes\u00fas principalmente en la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda, cuando escuchaba que Jes\u00fas con su sangre derramada \u00abpor muchos\u00bb quer\u00eda sellar la alianza perfecta y definitiva de Dios con la humanidad (cf. 14,24). Pero comprendi\u00f3 tambi\u00e9n, como lo prueba la palabra que comentamos, la obligaci\u00f3n que de ah\u00ed se le derivaba: asi como Dios ha aceptado el sacrificio de su Hijo, del mismo modo todos cuantos hemos entrado en esta alianza con Dios debemos estar prontos al mismo servicio en el seguimiento de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* REDENCION\/QUE-ES El pensamiento de la \u00abredenci\u00f3n\u00bb de todos los hombres por Jesucristo se expresa tambi\u00e9n en el Nuevo Testamento de otro modo: se le puede considerar \u00abautor de la vida\u00bb (Act 3.15) \u00absalvador, (Act 5.31). \u00abautor de la salvaci\u00f3n\u00bb (Heb 2 10; cf. 12,2) por cuanto nos ha precedido y ha hecho posible el camino que conduce a la salvaci\u00f3n. Tal vez esta idea responde mejor a nuestra postura espiritual; lo importante es que Jes\u00fas no s\u00f3lo aparece como modelo, sino que se le ha visto en el significado insustituible que tiene para todos los hombres. En este uno ha recibido Dios a la humanidad y le ha prometido la salvacion (cf. Act. 4. 12). <\/p>\n<p>Il. JES\u00daS EN JERUSAL\u00e9N (10,46-13,37). Con 10,46 Jes\u00fas alcanza Jeric\u00f3, la ciudad en que los peregrinos que llegaban por el camino del Este (cf. 10,1) cruzaban el Jord\u00e1n y entraban en la antigua v\u00eda hacia Jerusal\u00e9n (cf. Luc 10:30). La curaci\u00f3n del ciego Bartimeo, un antiguo relato firmemente localizado en Jeric\u00f3, pertenece ya por su car\u00e1cter a la nueva secci\u00f3n que trata de la entrada de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n y de su \u00faltimo ministerio en la capital. Esta secci\u00f3n permite establecer tres subsecciones: 1) las obras simb\u00f3licas, de alcance mesi\u00e1nico: curaci\u00f3n del ciego Bartimeo, entrada bajo las aclamaciones del pueblo, purificaci\u00f3n del templo y maldici\u00f3n de la higuera; 2) di\u00e1logos y discusiones de Jes\u00fas con distintos grupos en la capital jud\u00eda; 3) vaticinio sobre la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y gran discurso escatol\u00f3gico. Todo esto lo ha reelaborado el evangelista conforme a un plan. Los acontecimientos que ocurren en la entrada de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n evidencian la atm\u00f3sfera tensa y cargada que se respira en la vieja ciudad santa. El propio Jes\u00fas da a conocer su dignidad mesi\u00e1nica mediante una serie de acciones simb\u00f3licas; al mismo tiempo se afirma la resoluci\u00f3n de sus enemigos para eliminarle. Situaci\u00f3n que se esclarece todav\u00eda m\u00e1s con las disputas entre Jes\u00fas y los representantes m\u00e1s destacados del juda\u00edsmo. De todos modos, estos di\u00e1logos tienen a\u00fan otro sentido: la de dar una explicaci\u00f3n a la comunidad sobre los importantes problemas ante los que Jes\u00fas ha tomado posiciones. Con ello cae el tel\u00f3n sobre la actividad p\u00fablica de Jes\u00fas. Sigue a\u00fan una instrucci\u00f3n privada a los disc\u00edpulos sobre el destino de Jerusal\u00e9n y sobre el tiempo futuro, que aparece bajo el signo del fin; es el tiempo en que vive la comunidad de Marcos. Es la comunidad la que recibe instrucciones sobre su conducta en las tribulaciones que habr\u00e1 de padecer con las persecuciones y sufrimientos externos, aunque tambi\u00e9n internamente por obra de seductores y diversas tentaciones. Es una ense\u00f1anza escatol\u00f3gica que se imparte a la comunidad para su vida en este tiempo, siempre malo, del mundo, aunque en definitiva no se trata de instruirla sino m\u00e1s bien de exhortarla y alentarla a mantener la actitud adecuada. El material de tradici\u00f3n reunido en esta secci\u00f3n no est\u00e1 ordenado, como en ocasiones precedentes, de un modo cronol\u00f3gico. Cierto que la entrada de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n pertenece a su vida y ministerio anterior a la pascua de la muerte; pero como Marcos y los otros dos sin\u00f3pticos s\u00f3lo hablan de una entrada de Jes\u00fas en la Ciudad Santa -aunque Jes\u00fas acudi\u00f3 repetidas veces a la capital (cf. el Evangelio de Juan y otros indicios de los mismos en Luc 13:34 y en los otros dos sin\u00f3pticos)-, muchos de estos debates se han reunido en esta secci\u00f3n, aunque probablemente tuvieron lugar antes en la misma ciudad de Jerusal\u00e9n. El evangelista ha hecho una selecci\u00f3n consciente, siempre con la mirada puesta en el objetivo de su exposici\u00f3n y en las necesidades de la comunidad. Tambi\u00e9n ha elaborado teol\u00f3gicamente algunos detalles concretos del material, de tal modo que ya no podemos reconstruir de un modo claro los episodios hist\u00f3ricos, como la entrada y purificaci\u00f3n del templo, por citar un ejemplo. Pero la visi\u00f3n creyente da a la exposici\u00f3n una profundidad de pensamiento, que echar\u00edamos de menos en un relato puramente objetivo. La agudizaci\u00f3n dram\u00e1tica del conflicto con los c\u00edrculos dirigentes jud\u00edos, la r\u00e1pida evoluci\u00f3n de aquellos \u00faltimos d\u00edas en Jerusal\u00e9n que conduce a la prisi\u00f3n y ejecuci\u00f3n de Jes\u00fas, no cabe ponerlas en duda; pero no es posible seguir el curso exacto de los sucesos. Por el contrario, da la impresi\u00f3n de que estos d\u00edas est\u00e1n repletos de acontecimientos sumamente graves para el tiempo futuro; literariamente se observa asimismo un reiterado aplazamiento de gran efecto hasta que los episodios de la pasi\u00f3n irrumpen y se desarrollan de forma incontenible. <\/p>\n<p>1. OBRAS SIMB\u00d3LICAS DE ALCANCE MESI\u00c1NICO (10,46-11,25). <\/p>\n<p>Lo que sorprende en estas per\u00edcopas, que externamente presentan una estrecha trabaz\u00f3n, es la repetida actividad de Jes\u00fas con una fin bien preciso. En la mente del evangelista esto empieza ya con la curaci\u00f3n del ciego de Jeric\u00f3: Jes\u00fas no impide la invocaci\u00f3n a voz en grito de \u00abHijo de David\u00bb, sino que da la vista a este hombre que cree y que le sigue con fe. En la preparaci\u00f3n de la entrada en Jerusal\u00e9n Jes\u00fas da de antemano a los disc\u00edpulos unas instrucciones clarividentes, elige con toda intenci\u00f3n un borriquillo sobre el que nadie hab\u00eda a\u00fan montado y se deja acompa\u00f1ar por las multitudes del pueblo. El comportamiento de la muchedumbre, especialmente sus gritos de aclamaci\u00f3n, subrayan la transparencia mesi\u00e1nica de la escena de la entrada. Al dirigirse al templo maldice una higuera que no lleva fruto, gesto aparentemente absurdo puesto que no era tiempo de higos, pero que constituye una acci\u00f3n simb\u00f3lica al modo de las de los profetas. Despu\u00e9s expulsa a los mercaderes del atrio del templo, demostraci\u00f3n que tiene tambi\u00e9n un sentido m\u00e1s profundo. Finalmente, con ocasi\u00f3n de la higuera que entre tanto se ha secado, da a los disc\u00edpulos unas instrucciones sobre la fe firme, la oraci\u00f3n consciente de ser escuchada y el perd\u00f3n fraterno. Jes\u00fas y el pueblo, los disc\u00edpulos y los enemigos aparecen en escena y desarrollan sus respectivos papeles; pero todo lo domina la figura de Jes\u00fas, que act\u00faa con una majestad hasta entonces desconocida; pese a lo cual se ve rodeado por la malicia y el odio de sus enemigos y por los obscuros nubarrones de los acontecimientos inminentes. El propio Jes\u00fas ve acercarse su pasi\u00f3n y marcha decidido a su encuentro; los disc\u00edpulos viven unos signos que s\u00f3lo comprender\u00e1n m\u00e1s tarde y escuchan unas palabras cuyo pleno significado s\u00f3lo descubrir\u00e1n en las circunstancias y tribulaciones de la comunidad. <\/p>\n<p>a) Curaci\u00f3n del ciego de Jeric\u00f3 (Mc\/10\/46-52). <\/p>\n<p>46 Llegan, pues, a Jeric\u00f3. Y al salir \u00e9l de Jeric\u00f3, con sus disc\u00edpulos y numeroso pueblo, el hijo de Timeo, Bartimeo, mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. 47 Cuando oy\u00f3 que era Jes\u00fas de Nazaret, comenz\u00f3 a gritar: \u00ab\u00a1Hijo de David, Jes\u00fas, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u00bb 48 Muchos lo reprend\u00edan para que se callara; pero \u00e9l gritaba todav\u00eda m\u00e1s fuerte: \u00ab\u00a1Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u00bb 49 Jes\u00fas entonces se detuvo y dijo: \u00abLlamadlo.\u00bb Llaman, pues, al ciego, dici\u00e9ndole: \u00ab\u00a1Animo! lev\u00e1ntate, que te llama.\u00bb 50 \u00e9ste tir\u00f3 entonces su manto y, dando saltos, lleg\u00f3 ante Jes\u00fas. 51 Jes\u00fas se dirigi\u00f3 a \u00e9l pregunt\u00e1ndole: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres que te haga?\u00bb El ciego le respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Rabbun\u00ed, que yo vea!\u00bb 52 Jes\u00fas le dijo: \u00abVete; tu fe te ha salvado.\u00bb Y al momento recobr\u00f3 la vista y lo iba siguiendo por el camino. <\/p>\n<p>Las curaciones de ciegos desempe\u00f1an un papel especial ya en la tradici\u00f3n m\u00e1s antigua (cf. 8,22-26). Las muchas enfermedades oculares del Oriente ten\u00edan entonces pocas perspectivas de curaci\u00f3n, y el destino de los pacientes era duro. Por lo general no les quedaba otra salida que la mendicaci\u00f3n (cf. Jua 9:8), a lo que se sumaba la angustia interior derivada de semejante situaci\u00f3n, de una vida en constantes tinieblas. De este modo los ciegos aparecen como los representantes de la miseria y desesperanza humanas. Sin duda que el relato del ciego-Bartimeo contiene una tradici\u00f3n antigua. El nombre, que es una formaci\u00f3n aramea con el nombre del padre -bar Timai-, no tiene ning\u00fan significado simb\u00f3lico; tambi\u00e9n la f\u00f3rmula de saludo Rabbuni (\u00abmaestro\u00bb, v. 51b; cf. Jua 20:16) es una antigua forma aramea. Tampoco tiene especial inter\u00e9s la localizaci\u00f3n del suceso en Jeric\u00f3, la \u00abciudad de las palmeras\u00bb al Norte del mar Muerto, uno de los establecimientos humanos m\u00e1s antiguos de Palestina, con la que en los Evangelios s\u00f3lo se conecta la tradici\u00f3n particular lucana del jefe de aduanas Zaqueo (Luc 19:1-10). Fuera de esto s\u00f3lo se menciona a Jeric\u00f3 en la par\u00e1bola del samaritano compasivo (Luc 10:30). Marcos refiere esta curaci\u00f3n -la \u00fanica en la segunda parte de su libro- no porque haya tenido lugar en la \u00faltima estaci\u00f3n del viaje de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n, ni siquiera para demostrar la no menguada fuerza curativa o la no disminuida misericordia de Jes\u00fas. Esta curaci\u00f3n est\u00e1 narrada de distinto modo que la de Betsaida (Luc 8:22-26). Escuchamos los grandes gritos del mendigo en el camino, en los que resuena por dos veces la invocaci\u00f3n \u00abHijo de David\u00bb. Fuera del di\u00e1logo sobre la filiaci\u00f3n dav\u00eddica del Mes\u00edas en Mar 12:35-37, es la \u00fanica vez que encontramos en el Evangelio de Marcos esta designaci\u00f3n jud\u00eda del Mes\u00edas&#8230; y Jes\u00fas la permite. Muchas personas de entre la multitud del pueblo reprend\u00edan al hombre, pero Jes\u00fas manda que se lo acerquen. Alaba su fe -\u00abtu fe te ha salvado\u00bb- con las mismas palabras que hab\u00eda dirigido a la mujer de fe sencilla que sufr\u00eda un flujo de sangre (Mar 5:34). El ciego sanado no se marcha sin m\u00e1s ni m\u00e1s sino que sigue a Jes\u00fas en su camino. Considerando estos matices narrativos, puestos por el evangelista, es precisamente como descubrimos el sentido de la curaci\u00f3n del ciego en este pasaje. Las turbas populares, cosa que ya sab\u00edan los lectores mucho antes, acompa\u00f1an a Jes\u00fas, pero sin una fe profunda, ciegas por lo que respecta a su misi\u00f3n. El ciego Bartimeo, por el contrario, cree en \u00e9l como Hijo de David y como Mes\u00edas, de manera firme e inconmovible, aunque las gentes se lo recriminan. Su fe est\u00e1 todav\u00eda tan poco iluminada como la de aquella mujer del pueblo que toc\u00f3 la fimbria del vestido de Jes\u00fas; pero cree en la bondad y en el poder de Jes\u00fas en quien se le acerca la ayuda de Dios. Esa fe supera la perspicacia de los doctores de la ley (cf. 12,35-37) al igual que la torpeza de la multitud. El ciego se ha formado su propia idea sobre el \u00abNazareno\u00bb (cf. 1,24), su procedencia no le crea ning\u00fan obst\u00e1culo (cf. 6,1-6) y le habla lleno de confianza. Un hombre as\u00ed de confiado puede haberse convertido en disc\u00edpulo de Jes\u00fas y aceptado la posterior confesi\u00f3n de fe de la comunidad en Jes\u00fas, pero no, le sigue inmediatamente, y m\u00e1s tarde quiz\u00e1 perteneci\u00f3 de hecho a la comunidad, como aquel Sim\u00f3n de Cirene que ayud\u00f3 a Jes\u00fas a llevar la cruz (15,21). Para los lectores cristianos el ciego pasa a ser el modelo del creyente y disc\u00edpulo que ante nada retrocede y que sigue a Jes\u00fas en su camino de muerte. Mas para Marcos tiene tambi\u00e9n importancia especial la conducta de Jes\u00fas: \u00a1Es sorprendente que no rechace el t\u00edtulo de Mes\u00edas y ni siquiera el t\u00edtulo de \u00abHijo de David\u00bb, m\u00e1s peligroso pol\u00edticamente! Pero una vez emprendido el camino de la muerte y cuando se acerca el fin en que debe cumplirse el designio divino, pueden caer las barreras y puede desvelarse el misterio mesi\u00e1nico. La falsa interpretaci\u00f3n de un libertador pol\u00edtico no impedir\u00e1 por lo dem\u00e1s que Jes\u00fas sea ejecutado como tal; eso no s\u00f3lo no impide sino que da cumplimiento a los planes secretos de Dios: la muerte de Jes\u00fas a mano de los hombres le convierte por voluntad divina en verdadero portador de la salvaci\u00f3n. Jes\u00fas es el Mes\u00edas, aunque en un sentido distinto del que los jud\u00edos esperaban. Evidentemente hay una l\u00ednea que va desde la invocaci\u00f3n del ciego de Jeric\u00f3 a las aclamaciones del pueblo con motivo de la entrada en Jerusal\u00e9n: \u00ab\u00a1Bendito sea el reino, que ya llega, de nuestro padre David!\u00bb (11,10). Ese reino llega, pero de forma diferente de como lo esperaba el pueblo: como el reino de Dios que abraza a todos los pueblos, a \u00ablos muchos\u00bb por quienes es derramada la sangre de Jes\u00fas (14,24; cf. 10,45). Es un reino de paz, como lo testifica a los sabios la entrada real y pac\u00edfica de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n sobre un pollino. Jes\u00fas permite al ciego Bartimeo y a la multitud que le acompa\u00f1en en la entrada. La curaci\u00f3n era s\u00f3lo un signo de la fe salvadora. As\u00ed como la fe ha curado al ciego, le ha \u00absalvado\u00bb con ayuda de Jes\u00fas, as\u00ed tambi\u00e9n la fe, que conduce a la uni\u00f3n con Jes\u00fas y a su seguimiento por el camino de la muerte, proporciona la verdadera salvaci\u00f3n, la redenci\u00f3n definitiva. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">Jes\u00fas ense\u00f1a sobre el matrimonio y el divorcio (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 10:1-12<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Este pasaje est\u00e1 estructurado sobre una serie de preguntas y respuestas. A la primera pregunta de los fariseos, Jes\u00fas contesta con otra pregunta, un m\u00e9todo bien com\u00fan entre los maestros de la ley. La respuesta de los fariseos motiva, entonces, la respuesta de Jes\u00fas a la primera pregunta. Luego viene otra pregunta, esta vez de los disc\u00edpulos, y la consiguiente respuesta de Jes\u00fas. Notamos tambi\u00e9n que la discusi\u00f3n con los fariseos es p\u00fablica, mientras que la instrucci\u00f3n de los disc\u00edpulos es privada.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de los fariseos era probar a Jes\u00fas. Esto significa que quer\u00edan saber cu\u00e1l era su opini\u00f3n, para luego poder acusarlo. En el debate de aquella \u00e9poca sobre el divorcio exist\u00edan dos posiciones divergentes. Unos dec\u00edan que cualquier cosa era motivo para el divorcio, y otros, que solamente lo era la infidelidad matrimonial. Jes\u00fas elude ambas corrientes (no obstante, ver <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mat 19:9<\/span><\/span>) cuando se remonta al prop\u00f3sito original de Dios, registrado en G\u00e9nesis: que el hombre y la mujer, creados en igualdad de condiciones <span style=\"font-weight:bold\">\u2014hombre y mujer los hizo Dios\u2014,<\/span> vivieran juntos como una sola persona y que nadie se interpusiera en su uni\u00f3n. Para Jes\u00fas, el divorcio no estaba en el plan original de Dios. Por eso, en lugar de hablar sobre el divorcio, recalca el valor absoluto del matrimonio.<\/p>\n<p>La ley mosaica pon\u00eda toda la responsabilidad y el derecho del divorcio sobre el hombre. La mujer quedaba as\u00ed a merced de la voluntad del var\u00f3n. En su respuesta a los disc\u00edpulos, Jes\u00fas expresa la opini\u00f3n de que ambas partes pueden iniciar el divorcio, y, en ese sentido, va en contra de las pr\u00e1cticas legales de ese entonces, que s\u00f3lo permit\u00edan que el hombre tomara la iniciativa. De esta manera, Jes\u00fas concede iguales derechos a las mujeres, algo que se practicaba en la sociedad grecorromana, pero no en Israel. No obstante, seg\u00fan Jes\u00fas, el divorcio seguido de un segundo casamiento va en contra de la intenci\u00f3n original de Dios, quien hab\u00eda bendecido el primer matrimonio como uni\u00f3n perpetua. Un segundo matrimonio pone a ambas partes en situaci\u00f3n de adulterio, lo cual es pecado.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Como Jes\u00fas no s\u00f3lo se expresa en contra del divorcio, sino en favor de la naturaleza permanente del matrimonio, proponemos como t\u00edtulo para esta secci\u00f3n: \u201cJes\u00fas ense\u00f1a sobre el matrimonio y el divorcio\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">El pueblo<\/span>: En griego la expresi\u00f3n <span style=\"font-style:italic\">ojloi<\/span> denota multitudes, mucha gente. Varias versiones prefieren traducir \u00ablas multitudes\u00bb (NVI, BA).<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 regi\u00f3n de Judea situada en la otra orilla del Jord\u00e1n:<\/b><\/i> Ver segunda nota a <span class='bible'>Mat 19:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El matrimonio y el reino de Dios (ver Mat. 19:1-15; cf. Luc. 16:18; 18:15-17). El costo del reino es grande, aun en la esfera de las relaciones humanas m\u00e1s estrechas. Mois\u00e9s puede haber permitido el divorcio por la dureza del coraz\u00f3n humano (el fracaso en comprender el prop\u00f3sito de Dios en el matrimonio), pero Jes\u00fas aclar\u00f3 que el reino de Dios demanda una lealtad de por vida a un c\u00f3nyuge y lo vio como involucrado en el plan de Dios para la creaci\u00f3n. Esto es tan costoso que, seg\u00fan Mat., los disc\u00edpulos dec\u00edan que ser\u00eda mejor quedarse soltero que encararlo. Tanto aqu\u00ed como en Mat., Jes\u00fas dijo que la persona que se vuelve a casar despu\u00e9s de un divorcio (sea por parte del esposo o de la esposa) sencillamente adultera desde el punto de vista del reino de Dios (11, 12). Podemos imaginarnos lo radical que ser\u00eda una expresi\u00f3n como \u00e9sta en la atm\u00f3sfera moralmente relajada de Roma, al igual que lo es en la atm\u00f3sfera moralmente relajada de nuestros d\u00edas donde las normas morales se est\u00e1n quebrantando. Es cierto que en Mat. parece surgir una excepci\u00f3n en el caso del adulterio, pero Mar. lo declara en su forma m\u00e1s r\u00edgida. Es posible que esto era lo que hac\u00eda falta en la Roma de los gentiles. <\/p>\n<p>En contraste con esta severidad, Marcos agrega aqu\u00ed un relato tierno del inter\u00e9s cari\u00f1oso de Jes\u00fas para con los ni\u00f1os peque\u00f1os. Este es el otro lado de las palabras severas acerca de la santidad del matrimonio. Los ni\u00f1os, despu\u00e9s de todo, son los que m\u00e1s sufren ante el divorcio. Pero queda otra verdad acerca del reino de Dios: solamente aquellos que lo reciben con la sencillez y confianza de los ni\u00f1os pueden entrar a \u00e9l. Esta es una de las pocas ocasiones en que Marcos indica que Jes\u00fas se indign\u00f3, y es interesante ver la causa. Podr\u00edamos haber pensado que otros asuntos pudieran ser de mayor importancia que el bienestar de la ni\u00f1ez, pero Jes\u00fas los valoriz\u00f3 y con frecuencia us\u00f3 a la ni\u00f1ez como ejemplo para nosotros. Posiblemente, por esta raz\u00f3n la palabra \u201cni\u00f1ez\u201d se usa en ocasiones con el significado de \u201ccreyentes sencillos\u201d en los Evangelios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>10.2 Los fariseos intentaban atrapar a Jes\u00fas con sus preguntas. Si Jes\u00fas dec\u00eda que defend\u00eda el divorcio, apoyaba la conducta de los fariseos y estos dudaban que hiciera tal cosa. Si hablaba en contra del divorcio, las multitudes no estar\u00edan de acuerdo con esa posici\u00f3n. Y lo que es m\u00e1s importante, provocar\u00eda la c\u00f3lera del rey Herodes, quien dio muerte a Juan el Bautista por hablar en contra del divorcio y del adulterio (6.17-28). Esto era lo que los fariseos quer\u00edan.Los fariseos ve\u00edan el divorcio como un asunto legal m\u00e1s que espiritual. Jes\u00fas aprovech\u00f3 la oportunidad para hablar del prop\u00f3sito de Dios en cuanto al matrimonio y exponer los motivos ego\u00edstas de los fariseos. No les interesaba lo que Dios quer\u00eda que fuera el matrimonio, sino que se casaban por conveniencia. Adem\u00e1s, citaban a Mois\u00e9s de mala fe y fuera de contexto. Jes\u00fas mostr\u00f3 cu\u00e1n superficial era el conocimiento de esos legalistas.10.5-9 Dios permiti\u00f3 el divorcio como una concesi\u00f3n ante la pecaminosidad de la gente. No aprobaba, pero lo instituy\u00f3 para proteger al inocente en medio de una mala situaci\u00f3n. Es lamentable que los fariseos usaran Deuteronomio 24.1 como una excusa para el divorcio. Jes\u00fas explic\u00f3 que esta no fue la intenci\u00f3n de Dios; por el contrario, Dios quer\u00eda que la gente que se casaba considerara su matrimonio como algo permanente. No vayamos al matrimonio pensando que siempre est\u00e1 la opci\u00f3n del divorcio, sino comprometidos a permanecer.Tendremos una mejor posibilidad de que nuestro matrimonio resulte. No seamos duros de coraz\u00f3n como los fariseos, hag\u00e1monos el firme prop\u00f3sito, con la ayuda de Dios, de permanecer juntos.10.6, 9 Las mujeres se trataban como objetos. El matrimonio y el divorcio se consideraban como una transacci\u00f3n similar a comprar o vender tierra. Pero Jes\u00fas conden\u00f3 esta pr\u00e1ctica y aclar\u00f3 la intenci\u00f3n original de Dios: que el matrimonio produjera unidad (Gen 2:24). Jes\u00fas dignific\u00f3 el ideal de Dios en cuanto al matrimonio y dijo a sus seguidores que vivieran de acuerdo con \u00e9l.10.13-16 A menudo se criticaba mucho a Jes\u00fas por pasar demasiado tiempo con cierto tipo de personas: ni\u00f1os, recaudadores de impuestos, pecadores (Mat 9:11; Luk 15:1-2; Luk 19:7). Algunos, incluso los disc\u00edpulos, pensaban que Jes\u00fas deb\u00eda pasar m\u00e1s tiempo con los l\u00edderes importantes y con la gente devota, porque era la mejor manera de mejorar su posici\u00f3n y evitar cr\u00edticas. Pero Jes\u00fas no necesitaba mejorar su posici\u00f3n. Era Dios y anhelaba hablar con los m\u00e1s necesitados.10.14 Los adultos no son tan confiados como los ni\u00f1os. Todo lo que los ni\u00f1os necesitan para sentirse seguros es una mirada de amor y un toque afectuoso de alguien que se ocupe de ellos. No requieren una completa comprensi\u00f3n intelectual. Nos creer\u00e1n si conf\u00edan en nosotros. Jes\u00fas dijo que todos debemos creer en El con esta clase de fe infantil. No necesitamos entender todos los misterios del universo; ser\u00e1 suficiente saber que Dios nos ama y nos ha perdonado de nuestros pecados. Esto no significa que debemos ser ni\u00f1os inmaduros, sino que debemos confiar en Dios con la sencillez y pureza de un ni\u00f1o.10.17-23 Este joven quer\u00eda estar seguro de poseer la vida eterna y por eso pregunt\u00f3 c\u00f3mo lograrla. Dijo que jam\u00e1s quebrant\u00f3 ni siquiera una de las leyes que Jes\u00fas le mencion\u00f3 (10.19), y tal vez guardaba hasta la versi\u00f3n llena de pretextos de los fariseos. Pero Jes\u00fas, lleno de amor, irrumpi\u00f3 a trav\u00e9s del orgullo del joven con un desaf\u00edo a que expusiera sus verdaderos motivos: \u00abVende todo lo que tienes, y dalo a los pobres\u00bb. Aqu\u00ed estaba la barrera que pod\u00eda mantener a aquel joven fuera del Reino: su amor al dinero. El dinero representaba su orgullo, el \u00e9xito logrado y la autosuficiencia. Es ir\u00f3nico, pero su actitud lo incapacitaba para guardar el primer mandamiento de no permitir que nada llegara a ser m\u00e1s importante que Dios (Exo 20:3). No pudo cumplir el requerimiento que Jes\u00fas le hizo: entregar coraz\u00f3n y vida a Dios. El joven se acerc\u00f3 a Jes\u00fas deseando saber qu\u00e9 hacer; y se fue viendo lo que era incapaz de hacer. \u00bfQu\u00e9 barreras le impiden entregar su vida a Cristo?10.18 Cuando Jes\u00fas le hizo esta pregunta, en realidad le dec\u00eda: \u00ab\u00bfSabes con qui\u00e9n hablas?\u00bb Como solo Dios es en verdad bueno, el joven llamaba a Jes\u00fas \u00abDios\u00bb. Por supuesto, esto era correcto, pero \u00e9l no se dio cuenta de ello.10.21 \u00bfQu\u00e9 significa para usted su dinero? Aunque Jes\u00fas le dijo a este joven que vendiera todo lo que ten\u00eda y lo diera a los pobres, no denota que Jes\u00fas pide a todos los creyentes que vendan sus posesiones. La mayor\u00eda de sus seguidores no lo vendieron todo, pero usaron sus posesiones para bendici\u00f3n de otros. En cambio, esta historia nos muestra que no debemos permitir que haya algo que nos frene a seguir a Jes\u00fas. Debemos quitar toda barrera que nos impida servir a Dios en forma plena. Si Jes\u00fas le pidiera su casa, \u00bfse la dar\u00eda? \u00bfY el autom\u00f3vil? \u00bfY su nivel de ingresos? \u00bfSu posici\u00f3n en la escalera de la promoci\u00f3n? Su reacci\u00f3n mostrar\u00e1 su actitud hacia el dinero, si es su servidor o su amo.10.21 Jes\u00fas manifest\u00f3 un amor verdadero hacia este hombre, aun sabiendo que no le seguir\u00eda. El amor verdadero es capaz de dar una clara advertencia; no se anda por las ramas respecto a la verdad. Cristo nos am\u00f3 tanto que muri\u00f3 por nosotros, pero sigue dando claras advertencias. Si su amor fuera superficial, nos aprobar\u00eda en todo; pero como su amor es completo, nos presenta retos de cambios en nuestra vida.10.23 Jes\u00fas dijo que era muy dif\u00edcil para un rico entrar en el Reino de Dios, porque el rico tiene todas sus necesidades b\u00e1sicas resueltas y llega a confiar demasiado en s\u00ed mismo. Cuando se sienten vac\u00edos, compran cualquier cosa para suavizar el dolor que pudo haberles llevado hacia Dios. Su abundancia llega a ser su pobreza. La persona que tiene todo lo que quiere en esta tierra puede carecer de lo m\u00e1s importante: la vida eterna.10.26 Los disc\u00edpulos estaban asombrados. \u00bfNo son las riquezas bendiciones de Dios, recompensas por ser uno bueno? Aun hoy en d\u00eda este falso concepto es muy com\u00fan. Aunque muchos creyentes gozan de gran prosperidad material, otros tantos viven en dura necesidad. Las riquezas no prueban que uno tiene fe, ni parcialidad de Dios.10.29, 30 Jes\u00fas asegur\u00f3 a sus disc\u00edpulos que cualquiera que diera algo de valor por su causa ser\u00eda recompensado cien veces m\u00e1s en esta vida, aunque no necesariamente de la misma forma. Por ejemplo, si la familia de alguien lo rechaza por aceptar a Cristo, ganar\u00e1 una familia de creyentes m\u00e1s grande. Junto con estas recompensas, sin embargo, recibimos persecuci\u00f3n porque el mundo odia a Dios. Jes\u00fas enfatiz\u00f3 la persecuci\u00f3n para asegurarse que no lo sigui\u00e9ramos por ego\u00edsmo, solo pensando en las recompensas.10.31 Jes\u00fas dijo que en el mundo venidero, los valores ser\u00e1n a la inversa. Los que buscan posiciones e importancia aqu\u00ed en la tierra, no la tendr\u00e1n en el cielo. Los que son humildes ser\u00e1n grandes en el cielo. La condici\u00f3n corrupta de nuestra sociedad alienta la confusi\u00f3n en los valores. Nos bombardean mensajes que nos dicen c\u00f3mo ser importantes y sentirnos bien, y las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas en cuanto a servir a otros parecen extra\u00f1as. Sin embargo, los que sirven a los dem\u00e1s est\u00e1n mejor calificados para ser grandes en el reino de los cielos.10.32 Los disc\u00edpulos tem\u00edan lo que les esperaba en Jerusal\u00e9n, porque Jes\u00fas les habl\u00f3 de enfrentar persecuciones.10.33, 34 La muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas no debi\u00f3 sorprender a los disc\u00edpulos. Aqu\u00ed les explic\u00f3 con toda claridad lo que le ocurrir\u00eda. Es lamentable, pero no entendieron bien lo que les dijo. Jes\u00fas afirm\u00f3 que El era el Mes\u00edas, pero ellos cre\u00edan que el Mes\u00edas era un rey conquistador. Les habl\u00f3 de la resurrecci\u00f3n, pero no entend\u00edan c\u00f3mo una persona pod\u00eda volver a la vida despu\u00e9s de estar muerta. Debido a que Jes\u00fas a menudo hablaba por par\u00e1bolas, es posible que los disc\u00edpulos pensaran que sus referencias a la muerte y a la resurrecci\u00f3n eran otra par\u00e1bola que no entend\u00edan. Los Evangelios incluyen las profec\u00edas de Jes\u00fas acerca de su muerte y resurrecci\u00f3n para demostrar que ello estaba en el plan de Dios desde el principio y no se trataba de un accidente.10.35 Marcos narra que Juan y Jacobo fueron a Jes\u00fas con una petici\u00f3n; en Mateo, tambi\u00e9n la madre hizo la petici\u00f3n. No hay contradicci\u00f3n en los relatos: madre e hijos estaban de acuerdo en hacer la petici\u00f3n de permitirlos ocupar lugares de honor en el Reino de Cristo.10.37 Los disc\u00edpulos, como muchos jud\u00edos de hoy en d\u00eda, ten\u00edan una idea errada del reino mesi\u00e1nico predicho por los profetas del Antiguo Testamento. Cre\u00edan que Jes\u00fas establecer\u00eda un reino terrenal que liberar\u00eda a Israel de la opresi\u00f3n romana y Jacobo y Juan quer\u00edan lugares de honor en \u00e9l. Pero el Reino de Jes\u00fas no es de este mundo; no se centra en palacios ni tronos, sino en los corazones y en las vidas de los creyentes. Los disc\u00edpulos no lo entendieron sino hasta despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.10.38, 39 Jacobo y Juan dijeron que estaban dispuestos a sufrir toda prueba por Cristo. Ambos la sufrieron: Jacobo muri\u00f3 como un m\u00e1rtir (Act 12:2) y a Juan lo forzaron a vivir en el destierro (Rev 1:9). Es f\u00e1cil decir que estamos dispuestos a sufrir por Cristo, pero la mayor\u00eda nos quejamos cada d\u00eda cuando cosas insignificantes nos irritan. Si decimos que estamos dispuestos a sufrir en gran escala por Cristo, debemos estar listos a sufrir la irritaci\u00f3n que se origina al servir a otros.10.38-40 Jes\u00fas no ridiculiz\u00f3 a Jacobo ni a Juan por su petici\u00f3n, pero la deneg\u00f3. Sint\u00e1monos libres de pedir a Dios cualquier cosa, pero es muy posible que la respuesta sea negativa. Dios quiere darnos lo mejor, no simplemente lo que deseamos tener. Algunas de las cosas que pedimos se nos niegan precisamente para nuestro bien.10.42-45 Jacobo y Juan apetec\u00edan la m\u00e1s alta posici\u00f3n en el Reino de Jes\u00fas. Pero El les dijo que la verdadera grandeza estaba en servir a otros. Pedro, uno de los disc\u00edpulos que oy\u00f3 el mensaje, desarroll\u00f3 este pensamiento en 1Pe 5:1-4.La mayor\u00eda de los negocios, organizaciones e instituciones en nuestro mundo miden la grandeza por los altos logros de la persona. En el Reino de Cristo, sin embargo, el servicio es la forma de tomar la delantera. El deseo de estar en la cima puede ser un estorbo y no una ayuda. En vez de buscar la satisfacci\u00f3n de sus necesidades, procure maneras de ministrar las necesidades de otros.10.45 Este vers\u00edculo no solo revela el motivo del ministerio de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n el fundamento de nuestra salvaci\u00f3n. Rescate era el precio a pagar por la libertad de un esclavo. Jes\u00fas pag\u00f3 el rescate por nosotros, ya que no pod\u00edamos pagarlo. Su muerte nos liber\u00f3 de la esclavitud del pecado. Los disc\u00edpulos cre\u00edan que la vida y el poder de Jes\u00fas los salvar\u00eda de Roma; Jes\u00fas dijo que su muerte los salvar\u00eda del pecado, una esclavitud mayor que la de Roma. En 1Pe 1:18-19 se habla m\u00e1s acerca del recate que Jes\u00fas pag\u00f3 por nosotros.10.46 Jeric\u00f3 era una ciudad importante, un balneario popular que Herodes el Grande reconstruy\u00f3 en el desierto de Judea, no lejos del cruce del Jord\u00e1n. Jes\u00fas iba camino a Jerusal\u00e9n (10.32) y, despu\u00e9s de pasar por Perea, entr\u00f3 en Jeric\u00f3.10.46 Los mendigos eran un espect\u00e1culo com\u00fan en muchas ciudades. Debido a que la mayor\u00eda de las ocupaciones de esos d\u00edas requer\u00edan trabajo f\u00edsico, cualquier paral\u00edtico o impedido estaba en severa desventaja y era obligado a pedir limosna, aunque la Ley de Dios mandaba cuidar a los necesitados (Lev 25:35-38). La ceguera se consideraba un castigo de Dios por el pecado (Joh 9:2); pero Jes\u00fas rechaz\u00f3 la idea cuando se mostr\u00f3 dispuesto a sanar a los ciegos.10.47 \u00abHijo de David\u00bb era una manera popular de referirse al Mes\u00edas, ya que se sab\u00eda que este ser\u00eda descendiente del rey David (Isa 9:7). El hecho de que Bartimeo llamara a Jes\u00fas \u00abHijo de David\u00bb demuestra que lo reconoci\u00f3 como Mes\u00edas. Su fe en Dios como Mes\u00edas logr\u00f3 su sanidad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 458 Mat 19:1; Jua 10:40<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> al otro lado del Jord\u00e1n.  Es decir, Perea. Jes\u00fas dej\u00f3 Caperna\u00fam (9:33) y viaj\u00f3 hacia el sur hasta Judea. Despu\u00e9s de tres meses de ministerio all\u00ed (Lc 9:51\u2013 13:35; Jn 7:10\u2013 10:39) el Se\u00f1or se encamin\u00f3 hacia Perea que estaba al este del Jord\u00e1n, ministrando all\u00ed por otros tres meses (10:2\u2013 52; cp. Jn 10:40; 11:54) antes de su viaje final a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> El Salvador-Esclavo, en Su servicio evang\u00e9lico, ministr\u00f3 m\u00e1s de tres a\u00f1os en la regi\u00f3n menospreciada de Galilea (v\u00e9ase la nota 14<strong> (1)<\/strong> , p\u00e1rr. 2, del cap.1), lejos del templo santo y la ciudad santa, el lugar donde ten\u00eda que morir para el cumplimiento del plan eterno de Dios. Como Cordero de Dios ( Jua_1:29) ten\u00eda que ser ofrecido a Dios en el monte Mor\u00edan, donde Abraham ofreci\u00f3 a Isaac y disfrut\u00f3 la provisi\u00f3n de Dios cuando le dio un carnero como substituto de su hijo ( G\u00e9n_22:2 , G\u00e9n_22:9-14) y donde se edific\u00f3 el templo en Jerusal\u00e9n ( 2Cr_3:1). Era all\u00ed donde El deb\u00eda ser entregado a los l\u00edderes jud\u00edos (9:31; 10:33), seg\u00fan el consejo determinado por la Trinidad de la Deidad ( Hch_2:23), y rechazado por ellos, los edificadores del edificio de Dios (8:31; Hch_4:11). Era all\u00ed donde ten\u00eda que ser crucificado seg\u00fan el modo romano de llevar a cabo la pena capital ( Jua_18:31-32 y la nota; 19:6,14-15) para cumplir el tipo con respecto a la clase de muerte que padecer\u00eda ( N\u00fam_21:8-9 ; Jua_3:14). Adem\u00e1s, seg\u00fan la profec\u00eda de Daniel ( Dan_9:24-26), en ese mismo a\u00f1o se le hab\u00eda de quitar la vida al Mes\u00edas (Cristo). M\u00e1s a\u00fan, como Cordero pascual ( 1Co_5:7), El ten\u00eda que ser muerto el mes de la Pascua (\u00c9xo_12:1-11). Por eso, ten\u00eda que ir a Jerusal\u00e9n (v.33; 11:1,11,15, 27; Jua_12:12) antes de la Pascua ( Jua_12:1 ; Mar_14:1) para morir all\u00ed el d\u00eda de la Pascua (14:12-17; Jua_18:28) en el lugar y a la hora designados de antemano por Dios. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> V\u00e9ase la nota 21<strong> (2)<\/strong> del cap.1. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>62 (b) Ense\u00f1anza de Jes\u00fas sobre el matri\u00admonio y el divorcio (10,1-12). La ense\u00f1anza de Jes\u00fas sobre el matrimonio y el divorcio apare\u00adce como un nuevo desaf\u00edo para quienes quieran seguirlo. La ense\u00f1anza radical de Mc 10,1-12 (cf. Lc 16,18) probablemente refleja la opini\u00f3n del mismo Jes\u00fas. Su lado positivo es que la pa\u00adreja casada constituye \u00abuna carne\u00bb y, por tanto, no puede disolverse su relaci\u00f3n. Su lado nega\u00adtivo es la prohibici\u00f3n del divorcio y de nuevas nupcias. Otros pasajes del NT (Mt 5,32; 19,9; 1 Cor 7,10-16) introducen algunas excepciones a esta ense\u00f1anza categ\u00f3rica de Jes\u00fas. 2. se acer\u00adcaron unos fariseos: Algunos manuscritos pre\u00adsentan una introducci\u00f3n impersonal (\u00abla gente le pregunt\u00f3\u00bb) sin ninguna menci\u00f3n a los farise\u00ados (cf. Mt 19,3). Pero la idea de que estaban probando a Jes\u00fas, como aparece posteriormen\u00adte en el vers\u00edculo, sugiere que la menci\u00f3n de los fariseos era original. Notemos que Jes\u00fas ha desplazado su ministerio de ense\u00f1anza desde Galilea a Judea. si era l\u00edcito al marido separarse de su mujer: La pregunta trata de la legalidad del divorcio, no de las razones que lo justifica\u00adban (cf. Mt 19,3). La pregunta se expresa de tal modo que pone de manifiesto que aquellos que preguntaban sab\u00edan muy bien que la prohibi\u00adci\u00f3n del divorcio por Jes\u00fas entraba en conflic\u00adto con Dt 24,1 -4. La pregunta puede haber sido ideada para provocar el conflicto entre Jes\u00fas y la hiperdivorciada familia de Herodes. 3. \u00bfqu\u00e9 os mand\u00f3 Mois\u00e9s?: Dt 24,1-4 da por sentada la instituci\u00f3n del divorcio; trata solamente del procedimiento que hab\u00eda que seguir cuando el marido decidiera divorciarse de su mujer y la prohibici\u00f3n de volver a casarse con ella una vez que hubiera terminado su segundo matrimo\u00adnio. Las razones que justificaban el divorcio se afirman vagamente como \u00abalgo indecente en ella\u00bb (b\u00e1h \u2018erwat dabar). Esta imprecisi\u00f3n pro\u00addujo un debate entre los rabinos acerca del significado espec\u00edfico de esta frase (cf. mGit. 9,10) ; es en este contexto en el que debemos interpretar las as\u00ed llamadas excepciones de Mateo (Mt 5,32; 19,9). Pero en Marcos la pre\u00adgunta es m\u00e1s b\u00e1sica: \u00bfEs legal el divorcio? 4. Mois\u00e9s permiti\u00f3 escribir el acta de divorcio: A la pregunta de Jes\u00fas, los fariseos responden con Dt 24,1-4. El divorcio en el antiguo judaismo no era una acci\u00f3n legal p\u00fablica ante un tribu\u00adnal. El marido simplemente emit\u00eda un certifi\u00adcado (\u00abYo libero y me divorcio de mi mujer en este d\u00eda\u00bb) y lo entregaba a su mujer. 5. por vuestra dureza de coraz\u00f3n: Jes\u00fas entiende la ense\u00f1anza de Dt 24,1-4 como concesi\u00f3n a la debilidad humana y dispensa del plan original de Dios sobre el matrimonio. Conforme el re\u00adlato avance, Jes\u00fas enfrentar\u00e1 un pasaje del AT contra otro. 6. desde el principio de la creaci\u00f3n: Como prueba de que su prohibici\u00f3n del divor\u00adcio ten\u00eda un fundamento b\u00edblico, Jes\u00fas cita Gn 1,27 y 2,24. La pretensi\u00f3n de la cita es afirmar que el plan original de Dios era que los casa\u00addos constituyesen \u00abuna carne\u00bb, por lo que, en consecuencia, el divorcio estar\u00eda prohibido. Dt 24,1-4 permiti\u00f3 el divorcio como concesi\u00f3n a la debilidad humana. Con su ense\u00f1anza, Jes\u00fas quer\u00eda restaurar el plan de Dios sobre la crea\u00adci\u00f3n, no oponerse a la Escritura. No se prev\u00e9 ninguna excepci\u00f3n (cf. Mt 5,32; 19,9; 1 Cor 7,10-16). 8. y ya no ser\u00e1n m\u00e1s dos sino una car\u00adne: El ideal matrimonial se deduce de Gn 2,24, un texto que presenta la raz\u00f3n por la que el di\u00advorcio es imposible. 9. que no lo separe el hom\u00adbre:: El \u00abhombre\u00bb es el marido, no una tercera parte como un juez. Puesto que, seg\u00fan Dt 24,1 -4, el marido pod\u00eda iniciar y llevar adelante el procedimiento, no hab\u00eda necesidad de que in\u00adterviniera una tercera parte. Jes\u00fas deroga el procedimiento del AT. 10. en la casa, los disc\u00ed\u00adpulos le preguntaron de nuevo: La casa no pue\u00adde ser la de Cafarna\u00fan (cf. 1,29; 9,33), puesto que Jes\u00fas y los disc\u00edpulos ya hab\u00edan abandona\u00addo Galilea. El marco de la instrucci\u00f3n privada es la ocasi\u00f3n para aclarar la ense\u00f1anza sobre el divorcio y las nuevas nupcias. 11. si uno se di\u00advorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella: Esta misma ense\u00f1anza ab\u00adsoluta aparece en Lc 16,18a. CD 4,19-5,2 pare\u00adce prohibir la poligamia m\u00e1s que las nuevas nupcias tras el divorcio, aunque llQtemplo 57,17-19 proh\u00edbe las nuevas nupcias tras el di\u00advorcio (J. A. Fitzmyer, TAG 79-111). 12. si ella se divorcia de su marido: Normalmente se dice que seg\u00fan la ley jud\u00eda s\u00f3lo el marido pod\u00eda ini\u00adciar los procedimientos del divorcio (cf. Dt 24,1-4; Josefo, Ant. 15.7.10 \u00a7 259). La ense\u00f1an\u00adza que hallamos en Mc 10,12 se interpreta, fre\u00adcuentemente, como adaptaci\u00f3n de la ense\u00f1an\u00adza de Jes\u00fas a las condiciones establecidas por la ley romana (que permit\u00eda a las mujeres ini\u00adciar los procedimientos de divorcio). Hay, sin embargo, algunos ejemplos de mujeres jud\u00edas que se divorciaron de sus maridos (E. Bammel, ZNW 61 [1970] 95-101).<br \/>\n63 (c) Jes\u00fas bendice a los ni\u00f1os (10,13-16). Tras un pasaje sobre el matrimonio, es conveniente hablar de los ni\u00f1os. Pero este tex\u00adto trata realmente sobre el reino de Dios y el ti\u00adpo de gente que puede llegar a formar parte de \u00e9l. Solamente aquellos que lo reconocen y reci\u00adben como un don (como un ni\u00f1o recibe los re\u00adgalos) puede esperar formar parte del reino de Dios; el reino es para aquellos que no reivindi\u00adcan su poder o status, porque el reino trascien\u00adde todo poder y todo status. 13. para que \u00e9l los tocara: Como la conclusi\u00f3n del relato clarifica (10,16), los que tra\u00edan a los ni\u00f1os buscaban que Jes\u00fas los bendijera mediante la imposici\u00f3n de manos. Los ni\u00f1os pod\u00edan haber sido de cualquier edad, desde los lactantes hasta los que ten\u00edan 12 a\u00f1os. 14. Jes\u00fas se indign\u00f3: Esta referencia a las emociones de Jes\u00fas (cf. 1,43; 3,5; 8,12; 14,33-34) est\u00e1 dirigida al error de los disc\u00edpulos en la comprensi\u00f3n de Jes\u00fas y la na\u00adturaleza del reino que predicaba. Los disc\u00edpu\u00adlos, una vez m\u00e1s, sirven como contraste para una ense\u00f1anza positiva de Jes\u00fas, de los que son como ellos es el reino de Dios: La principal ca\u00adracter\u00edstica de los ni\u00f1os es la receptividad. Sin poder f\u00edsico ni status legal, los ni\u00f1os saben mu\u00adcho mejor que los adultos c\u00f3mo recibir. El rei\u00adno debe ser recibido como don, pues ning\u00fan poder humano ni status pueden crearlo o for\u00adzarlo. 15. quien reciba el reino de Dios como un ni\u00f1o: Este dicho clarifica la \u00faltima parte de 10,14, mostrando que s\u00f3lo quienes aceptan el reino como un don pueden esperar entrar en \u00e9l. 16. los bendijo, imponi\u00e9ndoles las manos: Los documentos de la \u00e9poca presentan a los ni\u00ad\u00f1os como ejemplo de comportamiento irracio\u00adnal o como objeto que debe ser disciplinado. En este pasaje (cf., tambi\u00e9n, 9,33-37) se les to\u00adma seriamente como personas y disfrutan de una relaci\u00f3n con Jes\u00fas y con el reino.<br \/>\n64 (d) Ense\u00f1anzas de Jes\u00fas sobre las ri\u00adquezas (10,17-31). La parte final de esta sec\u00adci\u00f3n est\u00e1 formada por tres unidades sobre la riqueza y el reino: el relato del rico (10,17-22), instrucci\u00f3n de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos (10,23-27) y su ense\u00f1anza sobre la recompensa por dejar las riquezas (10,28-31). Las ense\u00f1anzas teol\u00f3gicas fundamentales son que las riquezas pueden ser un obst\u00e1culo para el discipulado y que la recompensa del discipulado es infinita\u00admente m\u00e1s grande que los sacrificios que exi\u00adge. 17. se acerc\u00f3 uno corriendo y se arrodill\u00f3 ante \u00e9l: Solamente al final de la historia llega\u00admos a saber que era rico (10,22); no se hace menci\u00f3n alguna de su edad (cf. Mt 19,20). Ma\u00adestro bueno, \u00bfqu\u00e9 debo hacer para heredar la vi\u00adda eterna?: El t\u00edtulo \u00abmaestro bueno\u00bb no es habitual; quiz\u00e1 puede considerarse como de\u00admasiado efusivo y obsequioso, remitiendo as\u00ed a la malhumorada reacci\u00f3n de 10,18. La frase \u00abvida eterna\u00bb es sin\u00f3nima de \u00abreino de Dios\u00bb (cf. 9,43-47). 18. nadie es bueno sino s\u00f3lo Dios: La existencia de un abismo entre Dios y Jes\u00fas es contraria a la mayor parte de la tradici\u00f3n evang\u00e9lica. Se explica como reacci\u00f3n irritada de Jes\u00fas o como aspecto de la pedagog\u00eda de Marcos sobre la identidad del Hijo de Dios. 19. ya conoces los mandamientos: La lista que sigue procede principalmente de la segunda parte del dec\u00e1logo (Ex 20,12-17; Dt 5,16-21), que trata de las relaciones humanas, no esta\u00adfar\u00e1s: Puede tratarse de una nueva formula\u00adci\u00f3n del \u00abno robar\u00e1s\u00bb, o una forma de resumir los mandamientos noveno y d\u00e9cimo, o una re\u00adferencia a la controversia del korban (7,9-13). 21. Jes\u00fas, fijando en \u00e9l la mirada, le am\u00f3: El amor se fundamentaba en el aut\u00e9ntico esfuer\u00adzo del ser humano y en lograr el cumplimien\u00adto de los mandamientos (cf. 10,20). Este amor da por resultado la llamada al discipulado (cf. 10,22) . vete, vende todo lo que tienes y d\u00e1selo a los pobres: El desaf\u00edo lanzado por Jes\u00fas a este hombre se comprende mucho mejor si lo rela\u00adcionamos con su propia circunstancia que si lo interpretamos como principio general de la vida cristiana o incluso como base de un esta\u00addo religioso superior. A menudo, el juda\u00edsmo consideraba la riqueza como un signo del fa\u00advor divino que conllevaba la obligaci\u00f3n de dar limosna a los pobres. Lo que suena tan duro en este caso era la invitaci\u00f3n a renunciar in\u00adcluso al privilegio de la limosna para compar\u00adtir el estilo de vida de Jes\u00fas de una dependen\u00adcia total de Dios proclamando la llegada de su reino. 22. porque pose\u00eda muchos bienes: Pro\u00adbablemente, se trataba de bienes inmuebles y los beneficios financieros obtenidos mediante ellos. La primera parte del vers\u00edculo pinta un pat\u00e9tico cuadro de la dif\u00edcil elecci\u00f3n que ten\u00eda que hacer el rico: hizo la pregunta, pero la res\u00adpuesta de Jes\u00fas era demasiado dura para \u00e9l. 23. Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: De nuevo, la instrucci\u00f3n privada a los disc\u00edpulos sigue a la ense\u00f1anza p\u00fablica (cf. 4,10-20.34; 9,28-29;10,10-12). El dicho es un comentario general sobre el relato precedente del hombre rico que se neg\u00f3 a aceptar la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas al dis\u00adcipulado. 24. los disc\u00edpulos estaban asombra\u00addos: El asombro se enra\u00edza en la inversi\u00f3n re\u00adalizada por Jes\u00fas de la idea de que las riquezas eran un signo del favor divino. 25. m\u00e1s f\u00e1cil es a un camello pasar por el ojo de una aguja: La grotesca imagen significa que es pr\u00e1cticamen\u00adte imposible que un rico entre en el reino. La sustituci\u00f3n que hacen algunos manuscritos de kamilon, \u00abcuerda\u00bb, por kam\u00e9lon, \u00abcamello\u00bb, y la legendaria idea de que hab\u00eda en Jerusal\u00e9n una puerta por la que un camello a duras pe\u00adnas pod\u00eda pasar, son intentos de restarle fuer\u00adza a la hip\u00e9rbole. 27. todo es posible para Dios: A la at\u00f3nita pregunta de los disc\u00edpulos, \u00ab\u00bfQui\u00e9n puede salvarse?\u00bb (10,26), Jes\u00fas res\u00adponde subrayando el poder de Dios y la con\u00adfianza en \u00e9l como \u00fanico modo de salvaci\u00f3n. As\u00ed, la mera renuncia a la riqueza por ella mis\u00adma (cf. 10,17-22) no es suficiente para garan\u00adtizar la salvaci\u00f3n. 28. nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido: Pedro, como portavoz de los disc\u00edpulos, yuxtapone sus acciones a la oportunidad perdida del hombre rico (10,17-22) . Tras la afirmaci\u00f3n est\u00e1 la pregunta: \u00bfCu\u00e1l es la recompensa por aceptar el desaf\u00edo del discipulado? 30. en el tiempo presente&#8230; y en el mundo futuro la vida eterna: Jes\u00fas promete la recompensa no s\u00f3lo para el eschaton sino tam\u00adbi\u00e9n para el presente, pues el disc\u00edpulo disfru\u00adtar\u00e1 del enriquecimiento que supone un com\u00adpa\u00f1erismo religioso y social. La frase \u00abcon persecuciones\u00bb parece ser una peculiaridad redaccional de Marcos, mediante la que sugie\u00adre que el discipulado conlleva necesariamente la persecuci\u00f3n y el sufrimiento. 31 .los \u00faltimos ser\u00e1n primeros: En su actual contexto marcano (cf. Mt 19,30; 20,16; Lc 13,30), el dicho es\u00adtimula a los disc\u00edpulos sobre la realidad de la \u00abgran inversi\u00f3n\u00bb. La recompensa del discipu\u00adlado sobrepasa sus sacrificios presentes y fu\u00adturos.<br \/>\n65 (E) Tercera instrucci\u00f3n sobre cris\u00adtolog\u00eda y discipulado (10,32-45). Esta parte consta de la tercera predicci\u00f3n de la pasi\u00f3n (10,32-34), que tiene m\u00e1s detalles que las pre\u00adcedentes (8,31; 9,31), y de un incidente (10,35-45) que demuestra que los disc\u00edpulos a\u00fan no han logrado entrever el significado de la ense\u00ad\u00f1anza y ejemplo de Jes\u00fas.<br \/>\n66 (a) Tercera predicci\u00f3n de la pasi\u00f3n (10,32-34). La tercera predicci\u00f3n anuncia la entrega de Jes\u00fas a los jefes de los sacerdotes (Mc 14,53); su condena por los sacerdotes (14,64); la entrega a los romanos (15,1); la bur\u00adla, lo escupitajos y azotes (14,65; 15,15-20); la ejecuci\u00f3n (15,24.37) y la resurrecci\u00f3n (16,1-8). La \u00fanica diferencia es que no hay menci\u00f3n al\u00adguna de la crucifixi\u00f3n como la forma en que morir\u00e1 Jes\u00fas. 32. iba por delante de ellos: Per\u00adcibimos un tono parecido al que hallamos en Lc 9,51, en donde \u00abJes\u00fas se afirm\u00f3 en su vo\u00adluntad de ir a Jerusal\u00e9n\u00bb a pesar de que sab\u00eda lo que le aguardaba. El pasaje indica que Jes\u00fas acepta conscientemente su destino. 33. el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado&#8230; y ellos lo entrega\u00adr\u00e1n: Sobre el verbo griego paradidomi, cf. el comentario sobre 9,31. 34. a los tres d\u00edas: Esta f\u00f3rmula t\u00edpicamente marcana (cf. 8,31; 9,31) se ha cambiado en algunos manuscritos por la expresi\u00f3n neotestamentaria m\u00e1s com\u00fan \u00abal tercer d\u00eda\u00bb.<br \/>\n67 (b) Consecuencias para el discipulado (10,35-45). Un incidente subraya la terquedad de los disc\u00edpulos. A la petici\u00f3n hecha por San\u00adtiago y Juan (10,37), Jes\u00fas da tres respuestas: un lugar en el reino exige sufrimiento (10,38-39); no es potestad de Jes\u00fas determinar la po\u00adsici\u00f3n en el reino venidero (10,40); el lideraz\u00adgo en la comunidad de Jes\u00fas significa servicio (10,41-45). 35. Santiago y Juan: S\u00f3lo ellos, jun\u00adto con Pedro, formaban el c\u00edrculo intimo entre los disc\u00edpulos (cf. comentario sobre 5,37); de\u00adber\u00edan haber sabido hacer una petici\u00f3n mejor que la que hicieron, nosotros queremos que t\u00fa: En Mt 20,20 es la madre la que hace la peti\u00adci\u00f3n, probablemente un intento de Mateo pa\u00adra rebajar el car\u00e1cter negativo del retrato de los disc\u00edpulos que hace Marcos. 37. conc\u00e9de\u00adnos sentamos uno a tu derecha y otro a tu iz\u00adquierda en tu gloria: La petici\u00f3n se relaciona con la posici\u00f3n en el reino venidero. Quiz\u00e1 la imagen que tienen en la cabeza es la de Jes\u00fas entronizado como juez escatol\u00f3gico, o (m\u00e1s probablemente) como Mes\u00edas presidiendo el banquete mesi\u00e1nico. 38. beber la copa que yo beber\u00e9, o ser bautizados: Las im\u00e1genes de la co\u00adpa y del ba\u00f1o, en este contexto, se refieren al sufrimiento y a la muerte (cf. Is 51,17-22; Sal 69,2-3.15). Cualquier significado eucar\u00edstico y bautismal que pueda haber en estas im\u00e1genes se deriva de su significado primario como identificaci\u00f3n con la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas. Sobre la imagen de la \u00abcopa\u00bb en el relato de la pasi\u00f3n, cf. Mc 14,23; 14,36. 39. podemos: A la luz de la cobard\u00eda que manifestar\u00e1n duran\u00adte la pasi\u00f3n, esta afirmaci\u00f3n tan segura que ha\u00adcen los disc\u00edpulos resulta altamente ir\u00f3nica. Je\u00ads\u00fas les responde con una promesa de martirio, de intenso sufrimiento que estar\u00e1 relacionado con su propio sufrimiento. 40. no me toca a m\u00ed concederlo: Mt 20,23 asigna esta prerrogativa al Padre. El dicho implica que Jes\u00fas est\u00e1 subordi\u00adnado al Padre; por esta raz\u00f3n, fue explotado por los arr\u00edanos en los debates cristol\u00f3gicos primitivos. No est\u00e1 de ning\u00fan modo claro para quienes estaban reservados estos puestos. 41. los otros diez se indignaron: Esta observaci\u00f3n sirve para conectar las ense\u00f1anzas sobre el li\u00adderazgo cristiano como servicio al relato prece\u00addente y convertirlas en parte de la respuesta de Jes\u00fas a la petici\u00f3n de Santiago y Juan. 42. aquellos que son tenidos como jefes de las nacio\u00adnes: La iron\u00eda marca el comienzo de la afirma\u00adci\u00f3n; los verbos \u00abdominar\u00bb (katekyrieuosin) y \u00aboprimir\u00bb (katexousiazousin) son formas gr\u00e1fi\u00adcas de describir el liderazgo como puro poder. 43. El que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor: Cf. 9,35. El t\u00e9rmino clave en ambos pasajes es diakonos (lit. \u00abel que sirve las mesas\u00bb); contrasta duramente con la termi\u00adnolog\u00eda de poder del vers\u00edculo anterior. 44. es\u00adclavo de todos: Aqu\u00ed el t\u00e9rmino clave es doulos, una palabra mucho m\u00e1s humillante que diako\u00adnos. 45. el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir: Esta parte del vers\u00edculo es una adecuada conclusi\u00f3n a las ense\u00f1anzas con\u00adtenidas en 10,42-44; las fundamenta en el ejem\u00adplo de Jes\u00fas, dar su vida como rescate por mu\u00adchos: La expresi\u00f3n \u00abdar la propia vida\u00bb se refiere al martirio en 1 Mac 2,50; 6,44. Lytron, \u00abrescate\u00bb, comunica la idea de la liberaci\u00f3n mediante la compra de un cautivo, un esclavo o un criminal. La expresi\u00f3n \u00abpor muchos\u00bb evo\u00adca Is 53,11-12. Toda la oraci\u00f3n presenta la muerte de Jes\u00fas como una acci\u00f3n que realiza una liberaci\u00f3n que no podr\u00eda lograrse \u00abpor muchos\u00bb mediante el propio poder de ellos.<br \/>\n68 (F) Curaci\u00f3n del ciego Bartimeo (10,46-52). En 8,22-26 se le present\u00f3 a Jes\u00fas un ciego an\u00f3nimo, que recuper\u00f3 gradualmen\u00adte su vista, y al que le dijo que mantuviera en secreto su curaci\u00f3n; en 10,46-52 Bartimeo busca activamente a Jes\u00fas, se le cura inmedia\u00adtamente y se convierte en disc\u00edpulo. El segun\u00addo relato no solamente completa la unidad, si\u00adno que ilustra tambi\u00e9n cierto progreso en la fe. Es tanto un relato de vocaci\u00f3n como de cura\u00adci\u00f3n. La reacci\u00f3n de Bartimeo hacia Jes\u00fas y su voluntad de seguirlo en el camino del discipu\u00adlado contrasta con la incomprensi\u00f3n y la ce\u00adguera de los disc\u00edpulos durante el viaje. 46. Jeric\u00f3: El lugar se encuentra a 80 km y medio al nordeste de Jerusal\u00e9n y a 8 km al oeste del r\u00edo Jord\u00e1n (\u2192 Geograf\u00eda b\u00edblica, 73:66). El viaje que comenz\u00f3 en Cesarea de Filipo est\u00e1 llegan\u00addo a su destino en Jerusal\u00e9n. el hijo de Timeo, Bartimeo, un mendigo ciego: No es usual que Marcos nos d\u00e9 el nombre de la persona que va a ser curada (cf. 5,22); aparece primero su tra\u00adducci\u00f3n griega y, despu\u00e9s, su forma aramea. 47. Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed: \u00c9sta es la primera aplicaci\u00f3n que se hace p\u00fablicamen\u00adte a Jes\u00fas del t\u00edtulo mesi\u00e1nico \u00abHijo de David\u00bb. Es tambi\u00e9n el primer reconocimiento (aparte de Pedro) de la verdadera identidad de Jes\u00fas que realiza un ser humano y no un demonio. 50. arrojando su manto: El \u00abmanto\u00bb puede ha\u00adber sido la ropa, pero m\u00e1s probablemente se\u00adr\u00eda la tela que se extend\u00eda para recoger las li\u00admosnas. La gran cantidad de referencias que hace Marcos a los mantos (2,21; 5,25-30; 6,56; 9,3; 11,7-8; 13,16; 15,20.24) sugiere que Barti\u00admeo estaba dejando tras s\u00ed el \u00abviejo orden\u00bb. 51. qu\u00e9 quieres que haga por ti: La pregunta da ocasi\u00f3n a una profesi\u00f3n de fe sobre el poder curativo de Jes\u00fas. 52. tu fe te ha salvado: V\u00e9an\u00adse los comentarios sobre 5,23.28.34; la fe de la persona ha sido esencial para la curaci\u00f3n, le si\u00adgui\u00f3 por el camino: Sobre \u00e9kolouthei, \u00absegu\u00eda\u00bb, v\u00e9ase el comentario sobre 1,18. A la luz del viaje comenzado en 8,22 hacia Jerusal\u00e9n, la descripci\u00f3n sugiere que Bartimeo se uni\u00f3 a la experiencia de pasi\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>E primer vers\u00edculo de este pasaje muestra la paciencia y perseverancia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo como maestro. Se nos dice que vino \u00ab\u00e1 los t\u00e9rminos de la  Judea al otro lado del Jord\u00e1n; y el pueblo volvi\u00f3 \u00e1 junt\u00e1rsele; y, como de costumbre, le ense\u00f1aba..<br \/>\n\u00c1 donde quiera que nuestro Se\u00f1or iba, se ocupaba siempre de los negocios de su Padre, predicando, ense\u00f1ando, y tratando de hacer bien \u00e1 las almas. No  perd\u00eda ninguna oportunidad. En toda la historia de su ministerio terrestre no vemos que ni un d\u00eda permaneci\u00f3 ocioso. De El puede en verdad decirse que  \u00bbsembraba sobre las aguas,\u00bb y que \u00abpor la ma\u00f1ana sembraba la semilla, y por la noche no paraba su mano.\u00bb Isa\u00edas 32.20; Ecles. 11.6.<br \/>\nY, sin embargo, nuestro Se\u00f1or conoc\u00eda los corazones de los hombres. Sabia muy bien que una gran proporci\u00f3n de sus oyentes era empedernida \u00e9 incr\u00e9dula.<br \/>\nSab\u00eda al hablar que la mayor parte de sus palabras ca\u00edan al suelo sin que de ellas se cuidasen ni ocupasen, y que la mayor parte de las veces vano era el trabajo  que se tomaba por la salud de las almas. Todo esto lo sabia, y, sin embargo, continuaba trabajando.<br \/>\nDebemos ver en este hecho un modelo perpetuo para todos los que tratan de hacer el bien, cualquiera que sea su empleo. No lo borren de su memoria los  ministros y los misioneros, los profesores, los maestros de escuelas dominicales, los visitadores domiciliarios y agentes laicales, las cabezas de familia que  presiden al culto dom\u00e9stico, y las nodrizas que tienen ni\u00f1os \u00e1 su cargo; que todos recuerden el ejemplo que les da Cristo y traten de seguirlo. No hemos de  abandonar la ense\u00f1anza porque no palpemos el bien que produce; no debemos disminuir nuestros esfuerzos porque no veamos el fruto de nuestro trabajo.<br \/>\nTrabajemos con constancia, teniendo siempre presente el gran principio, que nuestro es el deber, y los resultados son de Dios. Preciso es que haya aradores y  sembradores as\u00ed como segadores y otros que amarren las gavillas. El amo honrado paga \u00e1 sus labradores seg\u00fan es la obra que hacen, y no seg\u00fan las mieses que  crecen en sus campos. Nuestro Se\u00f1or tratar\u00e1 de la misma manera el d\u00eda final \u00e1 todos sus servidores. Sabe que no llevan el \u00e9xito en sus manos; sabe que no  pueden cambiar corazones, y los premiar\u00e1 seg\u00fan haya sido su trabajo, y .no por lo que este haya producido. No es al \u00absiervo bueno y afortunado,\u00bb sino al  \u00absiervo bueno y fiel\u00bb \u00e1 quien dir\u00e1: \u00abEntra en el gozo de tu Se\u00f1or.\u00bb Mat. 25.21.<br \/>\nLa mayor parte de este pasaje tiene por objeto mostrarnos la dignidad y la importancia del matrimonio. Es sabido que las opiniones dominantes entre los  Jud\u00edos respecto \u00e1 este particular, cuando nuestro Se\u00f1or estuvo en la tierra, eran muy laxas y vulgares en extremo. No reconoc\u00edan el car\u00e1cter obligatorio del  v\u00ednculo matrimonial Permitido era y muy com\u00fan el divorcio por causas ligeras y aun triviales; y como una consecuencia muy natural, no se comprend\u00edan bien  cuales eran los deberes de los maridos para con sus esposas, ni rec\u00edprocamente los de estas para con aquellos. Para mejorar este estado de cosas, nuestro Se\u00f1or  proclama una serie de principios santos y elevados. Se refiere \u00e1 la instituci\u00f3n original del matrimonio cuando la creaci\u00f3n del mundo, como la uni\u00f3n de un  hombre y de una mujer. Cita y prohija las palabras solemnes que se usaron en el matrimonio de Ad\u00e1n y Eva, como palabras que tienen una significaci\u00f3n  perpetua: \u00abel hombre dejar\u00e1 \u00e1 su padre y \u00e1 su madre, y se unir\u00e1 \u00e1 su mujer; y ser\u00e1n dos en una carne.\u00bbY agrega este grave comentario \u00e1 esas palabras: \u00abLo que  Dios ha unido, que el hombre no separe.\u00bb Finalmente, en contestaci\u00f3n \u00e1 las preguntas de sus disc\u00edpulos, declara que el divorcio seguido de otro matrimonio,  excepto en caso de infidelidad, es quebrantar el s\u00e9ptimo mandamiento.<br \/>\nNunca se podr\u00e1 exagerar la importancia de la cuesti\u00f3n que en este lugar decide nuestro Se\u00f1or. Mucho debemos agradecerle que haya sido tan expl\u00edcito y tan  completo en la manifestaci\u00f3n de su modo de pensar respecto \u00e1 ella. El matrimonio es el fundamento del sistema social de las naciones; la moralidad p\u00fablica, y  la felicidad privada de las familias est\u00e1n profundamente interesadas en la cuesti\u00f3n de la ley sobre matrimonios. La experiencia de todas las naciones confirma  de una manera notable lo sabio de la decisi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or en este pasaje. Es un hecho comprobado, que la poligamia, y el permiso de obtener divorcios  por motivos; ligeros, tienen una tendencia directa \u00e1 engendrar la inmoralidad. En una palabra, cuanto m\u00e1s se acerquen las leyes de un pa\u00eds sobra el matrimonio  \u00e1 la ley de Cristo, resultar\u00e1 que es m\u00e1s elevado el tono moral que reine en \u00e9l Todos los que est\u00e1n casados, \u00f3 se proponen casarse, deben meditar bien en lo que el Se\u00f1or Jesucristo nos ense\u00f1a en este pasaje. De todas las relaciones de la  vida ninguna debe mirarse con m\u00e1s reverencia, ninguna contraerse con m\u00e1s cautela que la de marido y mujer. En ninguna otra se puede hallar m\u00e1s felicidad  terrena si se contrae con discreci\u00f3n, cordura y temor de Dios; pero en ninguna otra tampoco pueden originarse m\u00e1s desgracias si se emprende ligera, necia y  desacertadamente. No hay ning\u00fan acto en la vida que tanto beneficio pueda hacer al alma, si las voluntades y las manos se unen \u00aben el Se\u00f1or;\u00bb ninguno la  perjudica m\u00e1s, si el capricho, la pasi\u00f3n, \u00f3 cualquier otro motivo mundano es la \u00fanica causa que produce la uni\u00f3n. Salom\u00f3n fue el m\u00e1s sabio de los hombres, y  \u00absin embargo aun \u00e1 \u00e9l lo hicieron pecar las mujeres extranjeras.\u00bb Neh. 13.26.<br \/>\nHay desgraciadamente demasiada necesidad de imprimir estas verdades en el coraz\u00f3n de los hombres. Es una verdad muy  triste que pocas determinaciones se toman en la vida, con tanta ligereza, tanto capricho y tal olvido de Dios como la de  casarse. Pocos son los j\u00f3venes que piensan en invitar \u00e1 Cristo \u00e1 sus bodas. Es un hecho melanc\u00f3lico pero cierto que los  matrimonios desgraciados son una de las principales causas de las miserias y de las desgracias que tanto abundan en el  mundo. Tarde descubren que se han equivocado, y llenan de amargura el resto de sus d\u00edas. Felices los que al pensar en  casarse observan estas tres reglas: la primera, casarse en el Se\u00f1or y despu\u00e9s de pedir en sus oraciones la aprobaci\u00f3n y la  bendici\u00f3n del. Se\u00f1or ; la segunda, no esperar demasiado de su c\u00f3nyuge, recordando que el matrimonio es la uni\u00f3n de dos  pecadores, y no la de dos \u00e1ngeles ; y la tercera, empe\u00f1arse primero y antes que todo en santificarse mutuamente. Los que  m\u00e1s santamente se casan, son siempre los m\u00e1s felices: \u00abCristo am\u00f3 \u00e1 la iglesia, y se entreg\u00f3 \u00e1 s\u00ed mismo por ella, para  santificarla.\u00bb Ef 5 2Sa 25:26.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Resuelve el Se\u00f1or la cuesti\u00f3n del divorcio legal. Recibe a los ni\u00f1os, y los bendice. Dificultad que se halla en los ricos para poderse salvar. El premio que tendr\u00e1n los que lo dejaron todo por Cristo. Avisa de nuevo a sus disc\u00edpulos, que deb\u00eda padecer y resucitar. Reprendiendo a los hijos del Zebedeo, toma ocasi\u00f3n para ense\u00f1ar a sus disc\u00edpulos cu\u00e1les son las primac\u00edas a que deb\u00edan aspirar. Restituye la vista al ciego Bartimeo.<\/p>\n<p>2 a. Por cualquier causa (v\u00e9ase Mt 19,2).<\/p>\n<p>4 b. MS. De repoyamiento.<\/p>\n<p>5 c. Para impedir de alg\u00fan modo los grandes excesos, que sin semejante tolerancia hubierais cometido contra vuestras mujeres. Mandamiento le llama el Se\u00f1or, en cuanto estaban obligados a escribir el libelo de repudio en caso de divorciarse de sus mujeres. Pero para este divorcio s\u00f3lo ten\u00edan permiso en la ley, no mandato.<\/p>\n<p>6 d. MS. Maslo e fembra.<\/p>\n<p>e. Se ha de suplir: y digo.<\/p>\n<p>11 f. Contra la primera, faltando a la fe que le debe.<\/p>\n<p>13 g. Para que pusiese sobre ellos las manos, y los bendijese (v. 16). Esta bendici\u00f3n del Se\u00f1or daba la gracia a los ni\u00f1os, de que son capaces aun antes del uso de raz\u00f3n.<\/p>\n<p>15 h. La divina palabra, y la predicaci\u00f3n del Evangelio.<\/p>\n<p>18 i. MS. Sino Dios sennero. S\u00f3lo Dios es esencialmente y de s\u00ed mismo bueno.<\/p>\n<p>21 j. Esto es, con alguna se\u00f1al externa mostr\u00f3 que le hab\u00eda agradado su respuesta.<\/p>\n<p>k. Se entiende: para ser perfecto.<\/p>\n<p>l. El texto Griego a\u00f1ade: \u00e1ras t\u00f3n staur\u00f3n, tomando la cruz.<\/p>\n<p>22 m. Mostr\u00e1ndolo aun en el semblante.<\/p>\n<p>27 n. MS. Es quantra los ombres, etc., mas no es quantra Dios. Dios puede inspirar al rico el desapego de las riquezas, y con su gracia poner en su coraz\u00f3n el esp\u00edritu de pobreza, sin el cual no se entra en el reino de los cielos.<\/p>\n<p>30 o. Estas persecuciones ser\u00e1n la recompensa de la fe con que hubi\u00e9remos renunciado todas las cosas por amor de Jesucristo. La gloria de un cristiano ha de ser la de conformarse con la imagen del Hijo de Dios, teniendo parte en su cruz, para participar despu\u00e9s de su gloria. Si padecemos juntamente con \u00e9l, para que juntamente con \u00e9l seamos tambi\u00e9n glorificados (Rom 8,17). Y esto es verdaderamente dar Dios ciento por uno en esta vida ejercitando con tribulaciones y trabajos a sus escogidos; porque todos los que quieren vivir con piedad en Jesucristo, padecer\u00e1n persecuci\u00f3n (2Tim 3,12), recompensando su piedad con nuevos sufrimientos, para multiplicarles las coronas. Filosof\u00eda es esta conocida de muy pocos. Otros el cum persecutionibus lo trasladan: aun en medio de las persecuciones. Otros: despu\u00e9s de las persecuciones.<\/p>\n<p>32 p. No pod\u00edan comprender, c\u00f3mo caminaba tan apresuradamente hacia Jerusal\u00e9n, a donde iba a padecer. Su temor naci\u00f3, o de creer que perder\u00edan la vida juntamente con \u00e9l, o por lo menos de persuadirse que quedar\u00edan privados de la presencia y compa\u00f1\u00eda del que era todo su consuelo. Beda, in hunc locum.<\/p>\n<p>q. Se ha de suplir: porque dijo.<\/p>\n<p>33 r. Vamos por la \u00faltima vez.<\/p>\n<p>35 s. Entonces; esto es, luego que le oyeron hablar de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>t. En San Mateo (20,20), se atribuye esto a la madre; y aqu\u00ed se dice, que fueron los hijos los que le pidieron, porque fueron los que persuadieron a la madre que lo hiciese. Y as\u00ed Cristo respondi\u00f3 (Mt 20,22): No sab\u00e9is lo que os ped\u00eds. Porque los lugares eminentes en el reino de Cristo van acompa\u00f1ados de muchos trabajos.<\/p>\n<p>38 u. Desde el principio de su vida comenz\u00f3 a beber el c\u00e1liz de su Pasi\u00f3n, y continu\u00f3 bebi\u00e9ndolo siempre, mientras vivi\u00f3.<\/p>\n<p>40 v. En el original Griego falta el dativo hum\u00edn, vobis.<\/p>\n<p>w. MS. Mas a los que es aprestado del mio Padre.<\/p>\n<p>42 x. Se ven mandar: esto es, mandan. Pleonasmo familiar a los hebreos. El Griego: hoi meg\u00e1loi, los grandes, los principales; y aun estos los tratan con poder absoluto.<\/p>\n<p>43 y. El Griego: m\u00e9gas en hum\u00edn, grande entre vosotros.<\/p>\n<p>46 z. San Mateo (20,29), nombra dos ciegos. San Marcos uno solo, y esto sin duda por ser este m\u00e1s conocido, y porque sigui\u00f3 al divino Maestro, siendo despu\u00e9s uno de sus m\u00e1s c\u00e9lebres disc\u00edpulos. Bartimeo quiere decir, hijo de Timeo, lo que a\u00f1adi\u00f3 San Marcos para explicar esta palabra. Bar en sir\u00edaco significa hijo.<\/p>\n<p>50 a. En el texto Griego: anast\u00e1s, levant\u00e1ndose.<\/p>\n<p>51 b. Rabboni es una voz sir\u00edaca, y significa lo mismo que en hebreo Rabbi, Maestro.<\/p>\n<p>52 c. Conoci\u00f3 y crey\u00f3 que era el Mes\u00edas.<\/p>\n<p>d. Aquellos a quienes el Se\u00f1or ha hecho la gracia de restituir a sus almas la verdadera luz de que estaban privados, deben, imitando a este ciego, no perder de vista al Se\u00f1or siguiendo sus pasos. Porque la se\u00f1al m\u00e1s cierta de su curaci\u00f3n es caminar, como dice San Pablo (1Tes 4,1), en el camino de Dios de la manera que han entendido que deben caminar para agradarle.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [5] Aplica a Yahshua e Israel viniendo a ser una sola carne, as\u00ed como las dos casas siendo otra vez, as\u00ed como un hombre y su esposa.\n<\/p>\n<p><strong> [6] En esencia Yahshua est\u00e1 preguntando, \u201c\u00bfTe das cuenta de lo que est\u00e1s diciendo cuando Me llamas bueno?\u201d Eso es el reconocimiento de una voluntad libre de Su deidad por el joven gobernante, y la confirmaci\u00f3n del propio testimonio de Yahshua sobre S\u00ed mismo, cuando en Juan 10 El se refiere a S\u00ed mismo como el Buen Pastor. Este vers\u00edculo ha sido torcido a significar que Yahshua est\u00e1 diciendo que s\u00f3lo El Padre es bueno, pero la verdad aqu\u00ed es justo lo opuesto. Ambos El y El Padre son buenos, y como tal El confronta a el joven gobernador rico con \u00e9sta verdad.\n<\/p>\n<p><strong> [1] N\u00f3tese que Yahshua ense\u00f1a Torah a quienes son y vendr\u00edan a ser Sus seguidores.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Peshitta: gemala puede significar cuerda, o camello y aqu\u00ed en contexto significa cuerda.\n<\/p>\n<p><strong> [3] De acuerdo con Yahshua, los gentiles, o Romanos llevar\u00edan a cabo el asesinato. No los Jud\u00edos.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Los diez aqu\u00ed simbolizan a Israel-Efray\u00edm, o las 10 tribus que est\u00e1n celosas de sus hermanos de Judah, por buscar una posici\u00f3n especial y privilegiada en la familia. La Biblia llama a \u00e9sto una aflicci\u00f3n de Efray\u00edm que causa que Judah sea el recipiente de los celos de Efray\u00edm.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Otra evidencia de que la Escritura nunca se refiere a los creyentes como \u201cgentiles.\u201d<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] Jesucristo plantea su ense\u00f1anza sobre el matrimonio y el divorcio y se coloca en la misma ra\u00edz del asunto: Cu\u00e1l fue la intenci\u00f3n del Creador. El matrimonio, seg\u00fan la intenci\u00f3n de Dios, no es un contrato sino una alianza. De ah\u00ed deriva la fidelidad conyugal que \u00e9l proclama, una fidelidad que se fundamenta y nutre en el amor y no en la ley.[21] Para conseguir la perfecci\u00f3n de la nueva ley.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y levant\u00e1ndose de all\u00ed, fue a las regiones de Judea y de m\u00e1s all\u00e1 del Jord\u00e1n. Las multitudes volvieron a acudir a \u00e9l, y de nuevo les ense\u00f1aba como \u00e9l acostumbraba. 10:1 \u2014 Levant\u00e1ndose de all\u00ed, vino a la regi\u00f3n de Judea y al otro lado del Jord\u00e1n \u2014 V\u00e9ase Mat 19:1-2. 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