{"id":25347,"date":"2022-06-20T09:46:37","date_gmt":"2022-06-20T14:46:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T09:46:37","modified_gmt":"2022-06-20T14:46:37","slug":"comentario-de-marcos-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 13:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Cuando \u00e9l sal\u00eda del templo, uno de sus disc\u00edpulos dijo: \u2014Maestro, \u00a1mira qu\u00e9 piedras y qu\u00e9 edificios!<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>13:1<\/span> \u2014 Saliendo Jes\u00fas del templo, le dijo uno de sus disc\u00edpulos: Maestro, mira qu\u00e9 piedras, y qu\u00e9 edificios \u2014 Sobre los primeros treinta vers\u00edculos, v\u00e9anse <span>Matthew 24:1<\/span>:<span>34<\/span>; <span>Luc 21:1-32<\/span>. Esta secci\u00f3n trata de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, cosa que se realiz\u00f3 en el a\u00f1o 70 d. C. cuando los romanos la saquearon. No se trata el fin del mundo. Todas las se\u00f1ales referidas en esta secci\u00f3n se cumplieron dentro de la presente generaci\u00f3n en la cual est\u00e1 hablando Jes\u00fas, ver. <span>30<\/span>. (Luego la segunda venida se trata en los ver. <span>31-35<\/span>). <\/p>\n<p \/> Jes\u00fas sale del templo por \u00faltima vez el d\u00eda martes, y as\u00ed termina lo que se puede llamar su ministerio personal. Hab\u00eda declarado a los habitantes de Jerusal\u00e9n antes de salir: \u201cvuestra casa os es dejada desierta\u201d (<span>Mat 23:38<\/span>). <\/p>\n<p \/> Lo que da ocasi\u00f3n a Jes\u00fas a presentar el discurso de los vers\u00edculos 1-30 sobre la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el fin de la econom\u00eda judaica, es la admiraci\u00f3n de uno de los disc\u00edpulos (y de otros de ellos; v\u00e9anse <span>Mat 24:1<\/span> y <span>Luc 21:5<\/span>) de la grandeza de la construcci\u00f3n del templo y los edificios adjuntos. Su admiraci\u00f3n implica algo de permanencia indefinida para esta hermosa e impresionante construcci\u00f3n, pues es ellos est\u00e1n viviendo un per\u00edodo de paz. Pero Jes\u00fas les va a revelar que (a unos 37 a\u00f1os) aquello va a ser destruido por completo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>saliendo del templo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 24:1<\/span>; <span class='bible'>Luc 21:5<\/span>; <span class='bible'>Eze 7:20-22<\/span>; <span class='bible'>Eze 8:6<\/span>; <span class='bible'>Eze 10:4<\/span>, <span class='bible'>Eze 10:19<\/span>; <span class='bible'>Eze 11:22<\/span>, <span class='bible'>Eze 11:23<\/span>; <span class='bible'>Mal 3:1<\/span>, <span class='bible'>Mal 3:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas predice la destrucci\u00f3n del templo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 13:1-8<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>las persecuciones por causa de evangelio,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 13:9<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>que el evangelio ser\u00e1 predicado a todas las naciones,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 13:10-13<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>que los jud\u00edos sufrir\u00e1n grandes calamidades,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 13:14-23<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>Su venida en juicio,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 13:24-31<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>de la hora nadie sabe, pero todo hombre es llamado a velar y orar,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 13:32-37<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">M\u00e1s de un tercio de la narraci\u00f3n de Marcos ocurre durante un per\u00edodo de siete d\u00edas: la semana de la Pascua cuando finalmente Jes\u00fas muere. Al Evangelio de Marcos se le ha llamado una historia de la Pasi\u00f3n con una larga introducci\u00f3n. Su \u00e9nfasis en la semana de la Pascua es apropiado. Sin esta semana, Jes\u00fas no habr\u00eda cumplido el prop\u00f3sito de venir a la tierra.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Jes\u00fas continu\u00f3 su \u00faltima semana de ministerio en Jerusal\u00e9n ense\u00f1ando a sus ap\u00f3stoles sobre los acontecimientos futuros. Este discurso se conoce como el discurso del monte de los Olivos porque Jes\u00fas se sent\u00f3 en el Monte de los Olivos para hablar (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mar 13:3<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La emoci\u00f3n de los disc\u00edpulos por las tremendas\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">piedras<\/span>\u00a0y\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">edificios<\/span>\u00a0que compon\u00edan el Templo era una reacci\u00f3n natural a la arquitectura espl\u00e9ndida y majestuosa; esas piedras pesaban varias toneladas cada una. La descripci\u00f3n de Josefo (<\/span><span style=\"font-style:italic\">Antiq.<\/span>15.11.3-7) muestra su magnificencia. No hab\u00eda nada como esto en todo el mundo. Blancas y hermosas piedras de m\u00e1rmol con ornamentaciones de oro comprend\u00edan una estructura de 30 metros de alto que comenz\u00f3 Herodes el Grande en el a\u00f1o 20 a.C. Se complet\u00f3 m\u00e1s tarde por el descendiente de Herodes antes del a\u00f1o 66 d.C<\/span> Este estaba rodeado por paseos, patios y escaleras que ocupaban 20 acres del m\u00e1s prominente paisaje en toda Jerusal\u00e9n. Estaba sobre una colina acentuada por dos valles. El hecho de que Jes\u00fas se\u00f1alara seriamente que no quedar\u00eda\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">piedra sobre piedra<\/span>\u00a0era una manera asombrosa de llamar la atenci\u00f3n. Esta profec\u00eda se cumpli\u00f3 en el a\u00f1o 70 d.C<\/span> cuando el general romano Tito saque\u00f3 la ciudad. El Arco de Tito en Roma a\u00fan permanece sobre la entrada de la V\u00eda Apia al Foro, donde sus murales describen la conquista de Jerusal\u00e9n por parte de Tito.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 13.<br \/>\n E ste \u201cdiscurso escatol\u00f3gico\u201d ocupa el c.24 de Mt y el 21 de Lc. Fuera del final, hay una gran coincidencia fundamental en ambos. El tema, \u00bfa qu\u00e9 se refiere? Este c.13 de Mc, lo mismo que el de Lc, parece que todo \u00e9l se refiere s\u00f3lo a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. No s\u00f3lo puede explicarse todo \u00e9l de esta destrucci\u00f3n, sino que es a lo que responde Cristo cuando los disc\u00edpulos le preguntan cu\u00e1ndo suceder\u00e1 la destrucci\u00f3n del templo (v.4, cf. v.12). Por eso, dada esta amplia coincidencia fundamental, la exposici\u00f3n exeg\u00e9tica se da en el comentario a Mt. Cf. Comentario a Mat 24:1-51.<\/p>\n<p>Anuncio de la destrucci\u00f3n del Templo. 13:1-2 (Mat 24:1-3; Luc 21:5-7).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 24:1.<br \/>\n1 Al salir El del Templo, d\u00edjole uno de sus disc\u00edpulos: Maestro, mira qu\u00e9 piedras y qu\u00e9 construcciones. 2 Y Jes\u00fas le dijo: \u00bfVeis estas grandes construcciones? No quedar\u00e1 aqu\u00ed piedra sobre piedra que no sea destruida.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n del fin. 13:3-4 (Mat 24:1-3; Luc 21:5-6).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 24:1-3.<br \/>\n3 Habi\u00e9ndose sentado en el monte de los Olivos, enfrente del templo, le preguntaban aparte Pedro y Santiago, Juan y Andr\u00e9s: 4 Dinos cu\u00e1ndo ser\u00e1 esto y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que todo esto va a cumplirse.<\/p>\n<p>Tiempos de angustia. 13:5-8 (Mat 24:4-14; Luc 21:8-19).<br \/>\n Cf. Comentano a Mat 24:4-14.<br \/>\n5 Jes\u00fas comenz\u00f3 a decirles: Mirad que nadie os induzca a error. 6 Muchos vendr\u00e1n en mi nombre, diciendo: Yo soy; y extraviar\u00e1n a muchos. 7 Cuando oyereis hablar de guerras, no os turb\u00e9is: es preciso que esto suceda; pero eso no es a\u00fan el fin. 8 Porque se levantar\u00e1n pueblo contra pueblo y reino contra reino; habr\u00e1 terremotos por diversos lugares; habr\u00e1 hambres: \u00e9se es el comienzo de los dolores.<\/p>\n<p>Persecuciones contra el Evangelio. 13:9-13 (Mat 24:9-14; Luc 21:12-19).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 24:9-14.<br \/>\n9 Estad alerta: Os entregar\u00e1n a los sanedrines, y en las sinagogas ser\u00e9is azotados, y comparecer\u00e9is ante los gobernadores y los reyes por amor de m\u00ed, para dar testimonio ante ellos. 10 Antes habr\u00e1 de ser predicado el Evangelio a todas las naciones. 11 Cuando os lleven para ser entregados, no os preocup\u00e9is de lo que hab\u00e9is de hablar, porque en aquella hora se os dar\u00e1 qu\u00e9 habl\u00e9is, pues no ser\u00e9is vosotros los que habl\u00e9is, sino el Esp\u00edritu Santo. &#8216;2 El hermano entregar\u00e1 a la muerte al hermano, y el padre al hijo, y se levantar\u00e1n los hijos contra los padres y les dar\u00e1n muerte, 13 y ser\u00e9is aborrecidos de todos por mi nombre. El que perseverare hasta el fin, \u00e9se ser\u00e1 salvo.<\/p>\n<p>Desolaci\u00f3n de Judea. 13:14-18 (Mat 24:15-31; Luc 21:20-27).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 24:15-31.<br \/>\n14 Cuando viereis la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n instalada donde no debe &#8211; el que lee entienda -, entonces los que est\u00e9n en Judea huyan a los montes 15 y el que est\u00e9 en el terrado no baje ni entre para tomar cosa alguna de su casa; 16 y el que est\u00e9 en el campo no vuelva atr\u00e1s para recoger su manto. 17 \u00a1Ay de aquellas que est\u00e9n encinta y de las que cr\u00eden en aquellos d\u00edas! 18Orad para que no suceda esto en invierno.<\/p>\n<p>La tribulaci\u00f3n suprema. 13:19-23 (Mat 24:21-25).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 24:21-25.<br \/>\n19 Pues ser\u00e1n aquellos d\u00edas de tribulaci\u00f3n tal como no la hubo desde el principio de la creaci\u00f3n que Dios cre\u00f3 hasta ahora, ni la habr\u00e1. 20 Y si el Se\u00f1or no abreviase aquellos d\u00edas, nadie ser\u00eda salvo; pero por amor de los elegidos, que El eligi\u00f3, abreviar\u00e1 esos d\u00edas. 21 Entonces, si alguno os dijere: he aqu\u00ed o all\u00ed al Mes\u00edas, no le cre\u00e1is. 22 Porque se levantar\u00e1n falsos mes\u00edas y falsos profetas y har\u00e1n se\u00f1ales y prodigios para inducir a error, si fuese posible, aun a los elegidos. 23 Pero vosotros estad sobreaviso; de antemano os he dicho todas las cosas.<\/p>\n<p>La venida del Hijo del hombre,Mat 13:24-27 (Mat 24:29-31; Luc 21:25-28).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 24:29-31.<br \/>\n24 Pero en aquellos d\u00edas, despu\u00e9s de aquella tribulaci\u00f3n, se oscurecer\u00e1 el sol, y la luna no dar\u00e1 su brillo, 25 y las estrellas se caer\u00e1n del cielo, y los poderes de los cielos se conmover\u00e1n. 26 Entonces ver\u00e1n al Hijo del hombre venir sobre las nubes con gran poder y majestad. 27 Y enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles, y juntar\u00e1 a sus elegidos de los cuatro vientos, del extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.<\/p>\n<p>Cristo aparece enviando \u201csus\u201d \u00e1ngeles, lo que en el A.T. es atributo de Dios. Aparece ya una cristolog\u00eda muy elaborada.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de la higuera. 13:28-32 (Mat 24:32-35; Luc 21:28-33).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 24:32-35.<br \/>\n28 Aprended de la higuera la par\u00e1bola. Cuando sus ramas est\u00e1n tiernas y echan hojas, conoc\u00e9is que el est\u00edo est\u00e1 pr\u00f3ximo. 29 As\u00ed tambi\u00e9n vosotros, cuando ve\u00e1is suceder estas cosas, entended que est\u00e1 pr\u00f3ximo, a la puerta. 30 En verdad os digo que no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n antes de que todas estas cosas sucedan. 31 El cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras no pasar\u00e1n. 32 Cuanto a ese d\u00eda o a esa hora, nadie la conoce, ni los \u00e1ngeles del cielo ni el Hijo, sino s\u00f3lo el Padre.<\/p>\n<p>Exhortaci\u00f3n a la vigilancia. 13:33-37 (Luc 21:34-36; Luc 12:35-38).<br \/>\n33 Estad alerta, velad, porque no sab\u00e9is cu\u00e1ndo ser\u00e1 el tiempo. 34 Como el hombre que parte de viaje, al dejar su casa, encarg\u00f3 a sus siervos a cada uno su obra, y al portero le encarg\u00f3 que velase. 35 Velad, pues, vosotros, porque no sab\u00e9is cu\u00e1ndo vendr\u00e1 el amo de la casa, si por la tarde, si a media noche, o al canto del gallo, o a la madrugada, 36 no sea que, viniendo de repente, os encuentre dormidos. 37 Lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad.<\/p>\n<p>Los tres sin\u00f3pticos traen aqu\u00ed una exhortaci\u00f3n a la \u201cvigilancia,\u201d dada la incertidumbre de esta hora, aunque con factura distinta.<br \/>\nMc recoge el caso de un due\u00f1o que parte de viaje y deja encargados a cada uno de sus siervos de una parte de su obra. Deben estar trabajosos y alerta, en espera de la venida del se\u00f1or y de esta hora de su \u201cvisita.\u201d La formulaci\u00f3n cuatripartita de las vigilias es la usual entonces por el influjo romano.<br \/>\nEl final: \u201cLo que a vosotros digo, a todos digo: Velad,\u201d parece tener una proyecci\u00f3n m\u00e1s amplia dada por la primitiva Iglesia en orden a la parusia. Lc le da un aspecto a\u00fan m\u00e1s \u201cmoralizador\u201d (Luc 21:34-36)\u00b7.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>qu\u00e9 piedras, y qu\u00e9 edificios.<\/b> <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 24:1<\/span>. Este disc\u00edpulo no identificado estaba admirando la magnificencia y belleza del templo y los edificios vecinos, tratando de estimular una respuesta similar en Jes\u00fas. Seguramente jam\u00e1s hab\u00eda pensado en que una edificaci\u00f3n semejante podr\u00eda llegar a quedar \u00abdesierta\u00bb (cp. <span class='bible'>Mat 23:38<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este gran serm\u00f3n de Jes\u00fas es conocido com\u00fanmente como el Discurso del Monte de los Olivos porque Jes\u00fas lo celebr\u00f3 en el Monte de los Olivos, justo al E del templo, en medio del valle de Cedr\u00f3n. La profec\u00eda de Jes\u00fas acerca de la cercana destrucci\u00f3n del templo, incit\u00f3 en los disc\u00edpulos una pregunta sobre el car\u00e1cter de los \u00faltimos tiempos. En el resto del pasaje (vv. <span class='bible'>Mar 13:5-37<\/span>) Jes\u00fas responde a su pregunta describiendo su segunda venida al final de la presente era.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t13:1 &#8212; Saliendo Jes\u00fas del templo, le dijo uno de sus disc\u00edpulos: Maestro, mira qu\u00e9 piedras, y qu\u00e9 edificios &#8211; Sobre los primeros treinta vers\u00edculos, v\u00e9anse Matthew 24:1:34; Luc 21:1-32. Esta secci\u00f3n trata de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, cosa que se realiz\u00f3 en el a\u00f1o 70 d. C. cuando los romanos la saquearon. No se trata el fin del mundo. Todas las se\u00f1ales referidas en esta secci\u00f3n se cumplieron dentro de la presente generaci\u00f3n en la cual est\u00e1 hablando Jes\u00fas, ver. 30. (Luego la segunda venida se trata en los ver. 31-35).<br \/>\n\tJes\u00fas sale del templo por \u00faltima vez el d\u00eda martes, y as\u00ed termina lo que se puede llamar su ministerio personal. Hab\u00eda declarado a los habitantes de Jerusal\u00e9n antes de salir: \u201cvuestra casa os es dejada desierta\u201d (Mat 23:38).<br \/>\n\tLo que da ocasi\u00f3n a Jes\u00fas a presentar el discurso de los vers\u00edculos 1-30 sobre la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el fin de la econom\u00eda judaica, es la admiraci\u00f3n de uno de los disc\u00edpulos (y de otros de ellos; v\u00e9anse Mat 24:1 y Luc 21:5) de la grandeza de la construcci\u00f3n del templo y los edificios adjuntos. Su admiraci\u00f3n implica algo de permanencia indefinida para esta hermosa e impresionante construcci\u00f3n, pues es ellos est\u00e1n viviendo un per\u00edodo de paz. Pero Jes\u00fas les va a revelar que (a unos 37 a\u00f1os) aquello va a ser destruido por completo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA CONDENACI\u00d3N DE LA CIUDAD SANTA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 13:1<\/span><\/strong><strong>, <\/strong><strong><span class='bible'>2<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando estaban saliendo del recinto del Templo, uno de Sus disc\u00edpulos Le dijo a Jes\u00fas:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1F\u00edjate, Maestro! \u00a1Qu\u00e9 piedras y qu\u00e9 edificios!<br \/>Jes\u00fas le contest\u00f3:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfVeis este gran edificio? \u00a1No se dejar\u00e1 ni una piedra sobre otra, sino que todas ser\u00e1n abatidas!<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Empezamos por las profec\u00edas de Jes\u00fas acerca del destino fatal de Jerusal\u00e9n. El Templo que construy\u00f3 Herodes era una de las maravillas del mundo. Se empez\u00f3 a construir el 20-19 a C., y en tiempos de Jes\u00fas no estaba todav\u00eda terminado del todo. Estaba en el monte Moria. En vez de allanar la cima del monte se form\u00f3 una especie de amplia plataforma levantando muros de mamposter\u00eda masiva para cerrar el \u00e1rea total. Sobre esos muros se coloc\u00f3 una plataforma sostenida por pilares que distribu\u00edan el peso de la superestructura. Josefo nos dice que algunas de estas piedras ten\u00edan 40 pies de longitud <span class='bible'>por 12<\/span> de altura y 18 de anchura. Ser\u00edan algunas de aquellas piedras las que movieron a los disc\u00edpulos galileos a tal alucinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La entrada del Sureste era la m\u00e1s impresionante del Templo. Entre la ciudad y la colina del Templo estaba el valle Tirope\u00f3n, que salvaba un puente maravilloso. Cada arco ten\u00eda 41,5 pies y se usaron en su construcci\u00f3n piedras que med\u00edan 24 pies de longitud. El valle Tirope\u00f3n ten\u00eda no menos de 225 pies de profundidad. La anchura de la depresi\u00f3n que salvaba el puente era de 354 pies, y el puente mismo ten\u00eda 50 pies de ancho. El puente conduc\u00eda directamente al P\u00f3rtico Real, que consist\u00eda en una doble fila de columnas corintias, todas de 37,5 pies de altura, y cada una constaba de un bloque macizo de m\u00e1rmol.<\/p>\n<p>Josefo escribe acerca del mismo edificio del Templo, el Lugar Santo: \u00abAhora bien, la fachada exterior del Templo no carec\u00eda de nada que pudiera sorprender la mirada o el pensamiento de los que la contemplaran. Estaba cubierta totalmente de planchas de oro de gran peso; y al amanecer reflejaban un esplendor como de fuego, y obligaban a los que se atrev\u00edan a mirarlo a retirar la mirada, como si se tratara de los mismos rayos del Sol. Pero este Templo. aparec\u00eda a los extra\u00f1os, cuando estaban todav\u00eda a cierta distancia, como una monta\u00f1a nevada; porque, por lo que se refiere a las partes que no estaban cubiertas de oro, eran totalmente blancas&#8230; De sus piedras, algunas de 45 codos de longitud, 5 de altura y 6 de anchura.\u00bb (Un codo equival\u00eda a 45 cm., y un pie a 30).<\/p>\n<p>Fue todo este esplendor lo que impresion\u00f3 a los disc\u00edpulos. El Templo parec\u00eda el colmo del arte y del logro humano, y parec\u00eda tan extenso y s\u00f3lido que habr\u00eda de durar para siempre. Pero Jes\u00fas hizo la sorprendente afirmaci\u00f3n de que llegar\u00eda un d\u00eda cuando no quedara de \u00e9l piedra sobre piedra. Al cabo de menos de cincuenta a\u00f1os Su profec\u00eda se cumpli\u00f3 tr\u00e1gicamente.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 13<\/p>\n<p>3. EL GRAN DISCURSO ESCATOL\u00d3GICO (13,1-37). <\/p>\n<p>Las disputas y discursos de Jes\u00fas en el templo han terminado. Ahora podr\u00eda esperarse que ante los ojos de los lectores del Evangelio se desarrollase el drama de la pasi\u00f3n, al que tiende toda la exposici\u00f3n; cabr\u00eda esperar que el cap\u00edtulo 14 siguiese inmediatamente al cap\u00edtulo 12. Se ha pensado que el gran discurso escatol\u00f3gico del cap. 13 -el discurso m\u00e1s largo del Evangelio de Marcos- tal vez se haya insertado s\u00f3lo m\u00e1s tarde en unas circunstancias -despu\u00e9s del a\u00f1o 70- en que la comunidad se encontraba profundamente inquieta por las cuestiones escatol\u00f3gicas, a causa de los acontecimientos externos -la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n- y de los seductores de sus propias filas, los esp\u00edritus exaltados que presentaban como inminente el fin del mundo. La hip\u00f3tesis es posible, aunque no se impone necesariamente. Como venimos viendo, todo el Evangelio est\u00e1 orientado a la comunidad y a su vida en el mundo. Una y otra vez el evangelista, mediante breves instrucciones a los disc\u00edpulos, ha querido decir a la comunidad algo particularmente importante para su fe y su situaci\u00f3n hist\u00f3rica. \u00bfY no deb\u00eda reunir tambi\u00e9n en un discurso las palabras y ense\u00f1anzas de Jes\u00fas relativas al futuro, cuando el propio Jes\u00fas hab\u00eda tra\u00eddo un mensaje eminentemente orientado al futuro escatol\u00f3gico? Las palabras de Jes\u00fas, que siempre hab\u00eda predicado a su generaci\u00f3n coet\u00e1nea en un tono apremiante y prof\u00e9tico \u00bfno deb\u00eda encuadrarlas el evangelista en la situaci\u00f3n de su comunidad y aplic\u00e1rselas, cuando ya la situaci\u00f3n del mundo hab\u00eda cambiado? \u00bfY qu\u00e9 lugar del Evangelio habr\u00eda sido m\u00e1s adecuado que el final del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas, antes de que la pasi\u00f3n y muerte cerrase definitivamente su boca? Tal vez sea necesario ver una conexi\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s estrecha con la pasi\u00f3n de Jes\u00fas: antes de que la comunidad comparta el camino de los padecimientos y muerte de su Se\u00f1or, que con \u00e9l y tras \u00e9l debe recorrer (cf. 8,31-38), tiene que recoger y escuchar los vaticinios, exhortaciones y consuelos que su Se\u00f1or le dirige, a fin de entenderse mejor a s\u00ed misma como la comunidad de Cristo y poder ser due\u00f1a de su situaci\u00f3n. Ya antes se ha referido Marcos a la proximidad de la parus\u00eda y del reino futuro (9,1); esta proximidad de lo que llega f\u00e1cilmente se prestaba a falsas interpretaciones, como proximidad temporal que suscitaba una conmoci\u00f3n apocal\u00edptica, o como un vaticinio falso capaz de inducir al enga\u00f1o y la desesperaci\u00f3n. La situaci\u00f3n que se presupone en Mc 13 no puede estar muy lejos de la que se presenta en 9,1. Si en esta instrucci\u00f3n secreta a los disc\u00edpulos (13,3), la mirada del evangelista se dirige, con m\u00e1s fuerza a\u00fan que hasta ahora, a la comunidad y a su situaci\u00f3n hist\u00f3rica temporal, ello explicar\u00eda la intensa elaboraci\u00f3n redaccional del discurso. En esta forma Jes\u00fas no lo ha pronunciado; pero este proceso redaccional \u00bfes distinto del que venimos conociendo hasta ahora (cf. el comentario a 9,33-50; 10,1-45; 11,27-12,37), y con m\u00e1s claridad a\u00fan en los grandes discursos del Evangelio de Mateo? Se discute hasta qu\u00e9 punto se han conservado las palabras originales de Jes\u00fas y hasta d\u00f3nde alcanza la intervenci\u00f3n redaccional; los trabajos m\u00e1s recientes asignan al evangelista una labor importante, incluso aceptando el material apocal\u00edptico jud\u00edo. Aqu\u00ed no podemos entrar en tales debates; el lector creyente, que comprende y reconoce como leg\u00edtima la interpretaci\u00f3n actualizada de la tradici\u00f3n de Jes\u00fas por obra de la Iglesia primitiva, no tiene por qu\u00e9 inquietarse al respecto. Los Evangelios han nacido de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica y, por su misma finalidad, deben seguir sirviendo a la predicaci\u00f3n. La Iglesia primitiva al aplicar el mensaje de Jes\u00fas a su tiempo no hace sino responder de su fidelidad a la palabra de su Se\u00f1or, que en cuanto prof\u00e9tica s\u00f3lo llena su funci\u00f3n cuando habla a cualquier \u00e9poca y a un determinado c\u00edrculo de oyentes. Con ello est\u00e1 dicho al mismo tiempo que no tenemos por qu\u00e9 mantenernos aferrados a la interpretaci\u00f3n del discurso escatol\u00f3gico vinculada a la imagen del mundo y a las circunstancias hist\u00f3ricas de aquel entonces, si es que queremos comprender el mensaje de Jes\u00fas para nuestro tiempo y nuestro horizonte ideol\u00f3gico. Intentamos, pues, entender este discurso desde el lenguaje del evangelista a su comunidad e interpretarlo para nuestro tiempo. De cara a este esfuerzo hay una observaci\u00f3n de gran importancia: con toda su actualizaci\u00f3n a las circunstancias de aquellos tiempos, con toda la espera inminente del fin, de la parus\u00eda, condicionada por los acontecimientos hist\u00f3ricos, en este discurso se trata de algo m\u00e1s que de una simple instrucci\u00f3n sobre lo que afecta a la comunidad, sea lo que fuere. Se trata m\u00e1s bien de preparar a la comunidad para el futuro y de llevarla a la postura adecuada al presente, a las virtudes escatol\u00f3gicas que al presente se le exigen para afrontar el futuro. En nuestro tiempo esto es precisamente de la m\u00e1xima actualidad, puesto que la humanidad de hoy dirige su mirada al futuro tal vez como nunca antes lo ha hecho y se pregunta c\u00f3mo podr\u00e1 solucionar los problemas cada vez m\u00e1s angustiosos de su desarrollo. La esperanza cristiana tiene aqu\u00ed una gran misi\u00f3n, pero que debe repensarse una vez m\u00e1s y protegerse de falsas posturas. Tras una lectura atenta de todo el discurso se puede reconocer claramente que no pretende ning\u00fan descubrimiento apocal\u00edptico de acontecimientos futuros, sino que intenta dar consejos y consuelo para el momento presente. Los consejos a que se orientan los vaticinios y descripciones son: estad atentos (v. 5.9.23.33); no os angusti\u00e9is de antemano (v. 11); manteneos firmes (d. v. 13); no confi\u00e9is en falsos profetas (v. 21); velad (v. 33.35.37). Con ello se mezclan los motivos consolatorios: debe suceder seg\u00fan la voluntad de Dios (v. 7); el Esp\u00edritu Santo es vuestra fortaleza (v. 11); al final est\u00e1 la salvaci\u00f3n (cf. v. 13); Dios ha acortado el tiempo de la tribulaci\u00f3n (v. 20); Jes\u00fas lo ha predicho (v, 23); los elegidos ser\u00e1n congregados (v. 27). Estos motivos derivan en parte de la apocal\u00edptica jud\u00eda, pero tienen tambi\u00e9n su fundamento en las palabras de Jes\u00fas, sobre todo el motivo fundamental de que todo debe discurrir seg\u00fan el plan salvador de Dios (cf. comentario a 8,31). Hemos de meditar las ideas de Jes\u00fas, v\u00e1lidas para la situaci\u00f3n actual y para la Iglesia primitiva, sin entrar en las cuestiones de detalle que tienen m\u00e1s bien un inter\u00e9s exeg\u00e9tico hist\u00f3rico. Acerca de la estructura del discurso conviene observar lo siguiente: el anuncio de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (v.1-2) no se encuentra aislado ni sin relaci\u00f3n con el gran discurso inmediato. Cierto que la pregunta de los disc\u00edpulos \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto?\u00bb (v. 4) es imprecisa; pero la intenci\u00f3n del evangelista es conectar ese acontecimiento hist\u00f3rico con la pregunta acerca de los acontecimientos finales. Probablemente la guerra jud\u00eda y la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n hab\u00edan suscitado en la comunidad el interrogante sobre el \u00abfin\u00bb y hab\u00eda que darle una respuesta mediante el gran discurso. El discurso propiamente dicho presenta una estructura unitaria y progresiva en los v. 5-27: acontecimientos m\u00e1s remotos (\u00abMas todav\u00eda no es el fin\u00bb, \u00abesto ser\u00e1 el comienzo del doloroso alumbramiento\u00bb) v. 5-13; la gran tribulaci\u00f3n, v. 14-23; los acontecimientos que seguir\u00e1n a la gran tribulaci\u00f3n y la llegada del Hijo del hombre, v. 23-27. Con el anuncio de la parus\u00eda el discurso ha alcanzado su punto m\u00e1s alto y su objetivo. Lo que sigue despu\u00e9s son ense\u00f1anzas y exhortaciones que miran a la esperada parus\u00eda: la par\u00e1bola de la higuera, v. 28-29; vaticinios sobre el tiempo preciso, v. 30-32; exhortaci\u00f3n a la vigilancia con la par\u00e1bola del portero, v. 33-37. Justamente en esta disposici\u00f3n que obedece a un plan y en su concepci\u00f3n unitaria es donde se pone de manifiesto el prop\u00f3sito del evangelista de cara a la comunidad. Es curioso, sin embargo, que no se hable de la destrucci\u00f3n del mundo, de la resurrecci\u00f3n de los muertos y ni siquiera del juicio final. El tema propiamente dicho es la parus\u00eda, la venida del Se\u00f1or. Por ello, podemos designar tambi\u00e9n esta p\u00e1gina como el \u00abdiscurso de la parus\u00eda\u00bb, que intenta responder a las cuestiones de la comunidad en el Esp\u00edritu de Jes\u00fas y sobre el fundamento de su predicaci\u00f3n escatol\u00f3gica. <\/p>\n<p>a) Vaticinio sobre la destrucci\u00f3n del templo (Mc\/13\/01-02). <\/p>\n<p>1 Mientras iba saliendo \u00e9l del templo, le dice uno de sus disc\u00edpulos: \u00abMaestro, mira qu\u00e9 piedras y qu\u00e9 construcciones.\u00bb 2 Y Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00ab\u00bfVes esas grandes construcciones? Pues no quedar\u00e1 piedra sobre piedra que no sea demolida.\u00bb <\/p>\n<p>Como de costumbre, Marcos enlaza el discurso con una situaci\u00f3n determinada, que aqu\u00ed es la destrucci\u00f3n del templo. Ya anotamos su inter\u00e9s por presentar los \u00faltimos discursos de Jes\u00fas en la mayor conexi\u00f3n posible con el templo; por ello se descubre tambi\u00e9n aqu\u00ed su mano. Un disc\u00edpulo innominado muestra su admiraci\u00f3n por las magn\u00edficas construcciones del templo; pero Jes\u00fas le responde con una profec\u00eda inequ\u00edvoca acerca de su destrucci\u00f3n. El de entonces, llamado templo de Herodes, era realmente un edificio suntuoso. Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n (586 a.C.) del templo primero, construido por Salom\u00f3n, al volver el pueblo de su cautiverio de Babilonia a las \u00f3rdenes de Zorobabel se hab\u00eda construido otro durante los a\u00f1os 520-515, que no alcanzaba ni con mucho el esplendor del primero (cf. Esd 5-6). S\u00f3lo el rey Herodes I consigui\u00f3 levantar un santuario grandioso y de extraordinaria belleza. En torno al n\u00facleo del viejo templo se estableci\u00f3 una especie de \u00abgrandioso caparaz\u00f3n\u00bb, por emplear la expresi\u00f3n del historiador jud\u00edo Flavio Josefo. Surgi\u00f3 una segunda galer\u00eda, el frontis del vest\u00edbulo hasta una altura y anchura de 100 codos y se elevaron tambi\u00e9n las estructuras del templo propiamente dicho. En su ornamentaci\u00f3n se emplearon el alabastro, el m\u00e1rmol y el oro en abundancia. Estas obras se prolongaron durante varias d\u00e9cadas (cf. Jua 2:20, que habla de 46 a\u00f1os) y s\u00f3lo terminaron definitivamente poco antes de la guerra jud\u00eda. En el Talmud est\u00e1 escrito: \u00abQuien no ha visto el santuario en su construcci\u00f3n, no ha visto jam\u00e1s un edificio suntuoso\u00bb (Sukka 51b). Este templo magn\u00edfico, del que los jud\u00edos se sent\u00edan orgullosos, a pesar de su antipat\u00eda hacia Herodes I y sus sucesores, iba a ser destruido seg\u00fan palabras de Jes\u00fas. En la ex\u00e9gesis se discute hasta hoy si se trata de una profec\u00eda de Jes\u00fas, es decir, de una verdadera predicci\u00f3n, o m\u00e1s bien de un vaticinium ex eventu, de una exposici\u00f3n despu\u00e9s del suceso. En contra de esto \u00faltimo habla el hecho de que la destrucci\u00f3n no se presente como un incendio, seg\u00fan aconteci\u00f3 de hecho. Por otra parte, el tenor actual del texto lleva la marca de la redacci\u00f3n de Marcos. Podemos incluso se\u00f1alar con precisi\u00f3n la fuente de esta formulaci\u00f3n: la ya mencionada sentencia sobre el templo, de 14,58. La existencia de tal afirmaci\u00f3n en boca de Jes\u00fas no hay por qu\u00e9 ponerla en duda. Por lo dem\u00e1s esa sentencia es doble: habla de la destrucci\u00f3n -en el texto griego, se usa el mismo verbo que en 13,2: \u00abdemolido\u00bb- y de la reconstrucci\u00f3n de otro templo, del templo espiritual de la comunidad. Podemos admitir tranquilamente que Marcos haya formado este vaticinio sobre la pauta de aquellas palabras relativas al templo; pero esto confirma que Jes\u00fas ha hablado de alg\u00fan modo de la demolici\u00f3n y reconstrucci\u00f3n del templo jerosolimitano. Esta opini\u00f3n confirma su car\u00e1cter prof\u00e9tico; pues, tampoco los profetas han presentado jam\u00e1s los acontecimientos futuros de una forma tan concreta y detallada como han sucedido realmente, sino s\u00f3lo mediante sugerencias y rasgos t\u00edpicos. Jes\u00fas se mueve, pues, en la tradici\u00f3n prof\u00e9tica, ya que mucho tiempo antes tambi\u00e9n los profetas hab\u00edan vaticinado la ca\u00edda del templo (de Salom\u00f3n); por ejemplo Miq 3:12; Jer 26:6.18. Asimismo, algunos videntes jud\u00edos hab\u00edan anunciado la destrucci\u00f3n del templo herodiano antes de que ocurriese. Seg\u00fan el relato de Flavio Josefo, cuatro a\u00f1os antes de estallar la guerra jud\u00eda, se present\u00f3 en la fiesta de los tabern\u00e1culos un cierto Jes\u00fas, hijo de Anan\u00edas, y empez\u00f3 repentinamente a lanzar una lamentaci\u00f3n sobre Jerusal\u00e9n y sobre el templo (Guerra jud\u00eda VI, \u00a7 300S). Apenas es posible que Jes\u00fas haya hablado en p\u00fablico de un modo tan claro; pues sin duda se habr\u00eda atra\u00eddo el furor y la persecuci\u00f3n del pueblo, como aquellos profetas tard\u00edos. Sin embargo, una alusi\u00f3n al destino que amenaza a Jerusal\u00e9n se encuentra ya de un modo oscuro en las palabras procedentes de los logia (Luc 13:34s;  Mat 23:37s). Los evangelistas, y especialmente Lucas, han aclarado la profec\u00eda de Jes\u00fas despu\u00e9s de su cumplimiento (cf. Luc 19:41-44; Luc 21:24). Es posible que tambi\u00e9n Marcos haya tenido en cuenta el acontecimiento; as\u00ed se explicar\u00edan mejor las dificultades y cuestiones que suscitaba en la comunidad as\u00ed como la respuesta intencionada mediante el inmediato discurso. La cat\u00e1strofe de Jerusal\u00e9n y del templo, que a los contempor\u00e1neos les parec\u00eda como un terrible juicio de Dios, suscit\u00f3 en la comunidad cristiana la cuesti\u00f3n de si no ser\u00eda el comienzo del final, y los apocal\u00edpticos exaltados sembraban la inquietud en la comunidad. Marcos se ha opuesto a esas consignas enga\u00f1osas, aun cuando personalmente estuviese persuadido de que la parus\u00eda no se encontraba en un futuro lejano. Pero sab\u00eda tambi\u00e9n que Jes\u00fas no hab\u00eda se\u00f1alado ning\u00fan t\u00e9rmino preciso, sino que s\u00f3lo hab\u00eda querido exhortar a la vigilancia y preparaci\u00f3n constante. El acontecimiento hist\u00f3rico es siempre oscuro y polivalente; la fe ha de escuchar siempre la voz de Dios en medio de los acontecimientos temporales, pero no ha de arriesgar respuestas categ\u00f3ricas a la pregunta de qu\u00e9 es lo que Dios persigue con ellos. De ah\u00ed que las explicaciones cristianas posteriores de la cat\u00e1strofe de Jerusal\u00e9n y del templo, en el sentido de que el pueblo jud\u00edo hab\u00eda sido rechazado para siempre y dispersado por todo el mundo, sean interpretaciones que no est\u00e1n justificadas, son peligrosas; m\u00e1s a\u00fan, en contra de la fe cristiana y del Esp\u00edritu de Jes\u00fas, han aportado su carga de l\u00e1grimas y culpa a las horribles persecuciones de los jud\u00edos. La palabra y profec\u00eda de Jes\u00fas invitan m\u00e1s bien constantemente a la propia reflexi\u00f3n y a escuchar siempre la voz de Dios en los acontecimientos hist\u00f3ricos que hoy vivimos. <\/p>\n<p>b) Comienzo de las tribulaciones (Mc\/13\/03-13). <\/p>\n<p>3 Y mientras \u00e9l estaba sentado en el monte de los Olivos, enfrente del templo, le preguntaban a solas Pedro, Santiago, Juan y Andr\u00e9s: 4 \u00abDinos: \u00bfCu\u00e1ndo suceder\u00e1n estas cosas, y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que todas est\u00e1n a punto de cumplirse?\u00bb <\/p>\n<p>5 Jes\u00fas entonces comenz\u00f3 a decirles: \u00abMirad que nadie os enga\u00f1e. 6 Muchos vendr\u00e1n ampar\u00e1ndose en mi nombre, y dir\u00e1n: \u00abSoy yo\u00bb, y enga\u00f1ar\u00e1n a muchos. 7 Pero, cuando oig\u00e1is fragores de guerras y noticias de guerras, no os alarm\u00e9is. Eso tiene que suceder, pero todav\u00eda no es el fin. 8 Efectivamente, se levantar\u00e1 naci\u00f3n contra naci\u00f3n, y reino contra reino. Habr\u00e1 terremotos en diversos lugares, habr\u00e1 hambres. Eso ser\u00e1 comienzo del doloroso alumbramiento. 9 \u00bbPero vosotros estad sobre aviso: Os entregar\u00e1n a los tribunales del sanedr\u00edn, ser\u00e9is azotados en las sinagogas, y tendr\u00e9is que comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa, para dar testimonio ante ellos. 10 Pero primero, el Evangelio tiene que ser predicado a todos los pueblos. 11 Y cuando os lleven para entregaros, no os preocup\u00e9is de antemano de lo que hab\u00e9is de decir, sino que aquello que se os d\u00e9 en aquel momento, eso dir\u00e9is. Porque no ser\u00e9is vosotros los que hablar\u00e9is, sino el Esp\u00edritu Santo. 12 Y entregar\u00e1 a la muerte el hermano al hermano, y el padre al hijo, y los hijos se levantar\u00e1n contra sus padres y les dar\u00e1n muerte; 13 y ser\u00e9is odiados por todos a causa de mi nombre. Pero quien se mantenga firme hasta el final, \u00e9ste se salvar\u00e1. <\/p>\n<p>La escena que sirve de introducci\u00f3n al gran discurso de la parus\u00eda est\u00e1 estrechamente ligada a las palabras sobre la destrucci\u00f3n del templo; pues, para el evangelista tiene inter\u00e9s advertir que Jes\u00fas estaba sentado en el monte de los Olivos \u00abenfrente del templo\u00bb, es decir, mirando sus grandiosas construcciones, y que all\u00ed fue donde le preguntaron los disc\u00edpulos. Se trata, desde luego, de una de las panor\u00e1micas m\u00e1s bellas del templo; tambi\u00e9n Lucas hab\u00eda presentado a Jes\u00fas, cuando la entrada en Jerusal\u00e9n, contemplando la ciudad desde all\u00ed y llorando sobre ella (19,41). El grupo de los cuatro disc\u00edpulos -las dos parejas de hermanos que fueron llamados los primeros (cf. 1,16-20), aunque aqu\u00ed en otro orden: en primer t\u00e9rmino los tres preferidos y despu\u00e9s Andr\u00e9s (5,37; 9,2)- representa a todos los disc\u00edpulos. El hecho de que s\u00f3lo se nombre a estos cuatro se debe seguramente al prop\u00f3sito de llamar la atenci\u00f3n sobre el car\u00e1cter esot\u00e9rico, secreto e \u00edntimo de esta instrucci\u00f3n. Con ello la comunidad debe darse cuenta de que recibe unas ense\u00f1anzas destinadas no a su predicaci\u00f3n misionera sino a su propia comprensi\u00f3n y a su propia vida interna. Tambi\u00e9n la doble pregunta de los disc\u00edpulos est\u00e1 formulada seg\u00fan el planteamiento del problema que se hace la comunidad. El acontecimiento sobre el que interrogan se ha dejado intencionadamente en un terreno impreciso: \u00abestas cosas\u00bb, \u00abtodas (estas cosas).\u00bb Por el contexto la primera pregunta se refiere al momento de la destrucci\u00f3n del templo; pero en la segunda se ampl\u00eda la panor\u00e1mica y tambi\u00e9n la expresi\u00f3n \u00abest\u00e1n a punto de cumplirse\u00bb apunta a los sucesos escatol\u00f3gicos. El acoplamiento, sin embargo, de las dos preguntas induce a pensar que se intenta una relaci\u00f3n entre la destrucci\u00f3n del templo y la consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica. Si se pregunta por la \u00abse\u00f1al\u00bb de que \u00abtodas (estas cosas)\u00bb deben \u00abcumplirse\u00bb, puede muy bien expresarse la expectaci\u00f3n de que la destrucci\u00f3n del templo sea esa \u00abse\u00f1al\u00bb, pero justamente como un problema: \u00bfEs correcta esa expectaci\u00f3n o existe alguna otra \u00abse\u00f1al\u00bb? La repetici\u00f3n de \u00abestas cosas\u00bb y \u00abtodas estas cosas\u00bb vuelve a darse en los v. 29 y 30. Seg\u00fan el v. 29 podemos \u00abdarnos cuenta\u00bb de que la parus\u00eda -o el Cristo de la parus\u00eda- \u00abest\u00e1 cerca, a las puertas\u00bb, y seg\u00fan el v. 30 no pasar\u00e1 \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb sin que se haya cumplido \u00abtodas estas cosas\u00bb. Desde su punto de vista, el evangelista debi\u00f3 atribuir a la destrucci\u00f3n del templo, y respectivamente a la misteriosa \u00ababominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u00bb del v. 14, un car\u00e1cter cierto de \u00abse\u00f1al\u00bb. Sobre el problema de la \u00abse\u00f1al\u00bb es necesaria una reflexi\u00f3n teol\u00f3gica. En otros pasajes de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas no se da ninguna se\u00f1al determinada para conocer el final escatol\u00f3gico, ni siquiera en 9,1. Por el contrario, seg\u00fan Luc 17:20, Jes\u00fas rechaza que el reino de Dios llegue \u00abaparatosamente\u00bb; como en Mar 13:32 niega que alguien sepa \u00abel d\u00eda aqu\u00e9l o la hora\u00bb. Esto responde tambi\u00e9n a todo el tipo de su predicaci\u00f3n, que alude prof\u00e9ticamente a la proximidad de lo que llega, pero dej\u00e1ndolo al conocimiento y disposici\u00f3n de Dios (cf. tambi\u00e9n 10,40). Pero en la apocal\u00edptica jud\u00eda se han buscado de hecho determinados signos del fin del mundo, se ha se\u00f1alado \u00e9poca y se han marcado t\u00e9rminos. As\u00ed, en 4Esd 6:7, el vidente apocal\u00edptico pregunta: \u00ab\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 la divisi\u00f3n de los tiempos? \u00bfCu\u00e1ndo es el final del primero y el comienzo del segundo?\u00bb; y en el v. 11s pide a Dios: \u00abSi he hallado gracia delante de tus ojos, muestra a tu siervo el final de tus se\u00f1ales\u00bb (cf. 9,1-6). Presupuesto indispensable para ello es la idea de que el plan universal de Dios est\u00e1 regulado desde el comienzo hasta en sus menores detalles con todas las se\u00f1ales y acontecimientos; de suyo, este plan est\u00e1 oculto a los hombres, pero se \u00abdesvela\u00bb a algunos sabios o videntes elegidos, que son precisamente los apocal\u00edpticos. El cristianismo primitivo no permaneci\u00f3 insensible a tales ideas, y hasta nuestro evangelista parece estar influido por ellas. Pero, frente a la expectaci\u00f3n y c\u00e1lculos falsos que pon\u00edan en conexi\u00f3n directa la ruina de Jerusal\u00e9n con el fin universal, ha alzado su voz, obligado por las palabras y el esp\u00edritu de Jes\u00fas. As\u00ed, en el planteamiento de la cuesti\u00f3n y en varias otras im\u00e1genes el discurso revela la penetraci\u00f3n de numerosos rasgos de la ideolog\u00eda de su tiempo; pero, le\u00eddo con mayor detenimiento, se advierte que conserva la postura de Jes\u00fas, que se mantuvo ajeno a esta forma de pensar humana y apocal\u00edptica. Quien saca del discurso \u00abse\u00f1ales\u00bb apocal\u00edpticas, es decir, datos hist\u00f3ricos que permiten se\u00f1alar el fin, cae en una forma de pensar ya superada o en una nueva exaltaci\u00f3n, como ocurre en numerosas sectas. El discurso de Jes\u00fas empieza con la enumeraci\u00f3n de las cosas que deben suceder, pero no indican todav\u00eda el fin. Como puntos de articulaci\u00f3n destacan los dos imperativos: \u00abMirad que nadie os enga\u00f1e\u00bb (v. 5) y \u00ab\u00a1Estad sobre aviso!\u00bb (v. 9). Surgir\u00e1n seductores que se presentar\u00e1n a s\u00ed mismos como los portadores de la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica, como el Cristo de la parus\u00eda. Hasta qu\u00e9 punto destacaban estas gentes en la comunidad o al margen de la misma, no lo podemos decir; sin embargo la advertencia a guardarse de los falsos \u00abcristos\u00bb y de los falsos profetas vuelve a aparecer con una descripci\u00f3n m\u00e1s exacta de su presentaci\u00f3n (v. 21s) y unida al motivo de \u00abestad sobre aviso; os lo he predicho todo\u00bb (v. 23). Esto suena como una reanudaci\u00f3n del discurso y como cierre de la advertencia introductoria. De todo lo cual puede deducirse perfectamente que la comunidad hab\u00eda vivido la experiencia de tales gentes. El anuncio de guerras cerca y lejos, de terremotos en diversos lugares y de epidemias de hambre pertenece a la descripci\u00f3n de la tribulaci\u00f3n futura. Son rasgos t\u00edpicos y tradicionales que se encuentran ya en los antiguos profetas (por ejemplo, Isa 13:13; Isa 14:30; Isa 24:18 ss; Eze 5:12) y en los escritos apocal\u00edpticos (lHenoc 1,6; 4Esd 13:30 ss), y que despu\u00e9s fueron adoptados por el Apocalipsis cristiano de Juan (Esd 6:8; Esd 11:13; Esd 16:18), La descripci\u00f3n va unida a un motivo que deriva de Dan 2:28 : es necesario -seg\u00fan el plan de Dios- que sucedan estas cosas (cf. tambi\u00e9n Rev 1:1). La expresi\u00f3n \u00abdoloroso alumbramiento\u00bb procede asimismo de la apocal\u00edptica. La imagen de la mujer con dolores de parto se encuentra a menudo en el Antiguo Testamento (Ose 13:13; Jer 6:24; Jer 22:23, etc.) y en el Apocalipsis de Isa\u00edas hab\u00eda alcanzado un significado escatol\u00f3gico: \u00abComo la que concibi\u00f3 da gritos, acongojada con los dolores del parto que se acerca, tales somos nosotros delante de ti, Se\u00f1or\u00bb (Isa 26:17, y de modo parecido Isa 66:7 ss). En el libro de Henoc (Isa 62:4) se describe con esta expresi\u00f3n el dolor de los poderosos de la tierra delante del trono del Hijo del hombre, y en un c\u00e1ntico de Qumr\u00e1n (Isa 3:7-12) la tribulaci\u00f3n del autor y tal vez tambi\u00e9n de la comunidad. En los rabinos \u00abel doloroso alumbramiento del Mes\u00edas\u00bb es una expresi\u00f3n fuerte para indicar el tiempo \u00faltimo y malo. Para Marcos estos \u00abdolores\u00bb tienen un significado parecido a la gran \u00abtribulaci\u00f3n\u00bb de que se habla en el v. 19 (cf. v. 24); pero las cosas aqu\u00ed mencionadas son s\u00f3lo \u00abel comienzo\u00bb, que sin embargo obliga a prestar atenci\u00f3n. M\u00e1s importante a\u00fan es el estar sobre aviso. Con esta exhortaci\u00f3n (v. 9) se introduce una nueva descripci\u00f3n, que presupone las circunstancias hist\u00f3ricas jud\u00edas y que afectan directamente a los disc\u00edpulos. Se les entregar\u00e1 a los tribunales del sanedr\u00edn, que ten\u00edan tambi\u00e9n el derecho a imponer el castigo de la flagelaci\u00f3n. Aunque tambi\u00e9n los arrastrar\u00e1n a los tribunales de los gobernadores romanos y de los \u00abreyes\u00bb, es decir, los pr\u00edncipes vasallos de los romanos, por causa de Jes\u00fas. El \u00abpara dar testimonio ante ellos\u00bb, no hay por qu\u00e9 relacionarlo con el testimonio de la fe ante quienes presiden los tribunales (cf. Mat 10:18), sino que tambi\u00e9n puede significar: en testimonio contra ellos delante del tribunal divino (cf. 6,11). Pero, como transici\u00f3n al v. 10, aqu\u00ed da la impresi\u00f3n que se piensa sobre todo en que su confesi\u00f3n sirva a la predicaci\u00f3n del Evangelio. En el v. 10 se amplia el panorama: antes debe anunciarse el Evangelio a todos los pueblos. Esto responde a la postura universalista del autor, que entiende la comunidad como \u00abcasa de oraci\u00f3n para todos los pueblos\u00bb (11,17), y a su idea de que el Evangelio debe ser proclamado en todo el mundo (d. 14,9). Lo de \u00abprimero\u00bb, como los giros \u00abpero todav\u00eda no es el fin\u00bb (v. 7) y \u00abeso ser\u00e1 el comienzo del doloroso alumbramiento\u00bb (v. 8), constituye un elemento retardante en la descripci\u00f3n, aunque no elimina la expectaci\u00f3n de algo pr\u00f3ximo, pues el evangelista s\u00f3lo conoce el mundo del imperio romano. En el v. 11, que cierra el cuadro judicial iniciado en el v. 9, ha entrado un motivo de consolaci\u00f3n que alude a la presencia del Esp\u00edritu Santo. En realidad no ser\u00e1n los disc\u00edpulos quienes hablen, sino el Esp\u00edritu Santo que aqu\u00ed aparece en una funci\u00f3n puesta tambi\u00e9n de relieve en las sentencias jo\u00e1nicas sobre el Par\u00e1clito: protector y defensor en el juicio (cf. Jua 16:8-11). De ese Par\u00e1clito ha hablado mucho el juda\u00edsmo, sobre todo con la vista puesta en el juicio divino. En la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica \u00e9ste es un pasaje \u00fanico, con palabras que no pueden denegarse a Jes\u00fas si ha pensado en las persecuciones de sus disc\u00edpulos. En nosotros produce una certeza que deriva de la confianza absoluta de Jes\u00fas en Dios y que se ilumina con las sentencias sobre la fe que traslada monta\u00f1as y con la oraci\u00f3n que est\u00e1 segura de ser escuchada (Jua 11:23s). Son palabras de permanente vigencia para las persecuciones, y cuya verdad han experimentado innumerables confesores de la fe cristiana. Introducidos por la palabra nexo \u00abentregar\u00bb, siguen a\u00fan otros cuadros en que hasta los familiares m\u00e1s \u00edntimos se entregan mutuamente a los tribunales y a la muerte. Si esto quiere decir que los disc\u00edpulos ser\u00e1n odiados por todos a causa del nombre de Jes\u00fas, muestra claramente que se trata de traiciones y odios por motivos de fe. El desmembramiento de las familias, la lucha de todos contra todos, la disoluci\u00f3n de todo orden, son cosas que pertenecen a las pavorosas descripciones apocal\u00edpticas. \u00abY los hijos se levantar\u00e1n contra sus padres\u00bb parece referirse a Miq 7:6; pasaje que late tambi\u00e9n en el fondo de la antigua sentencia de Luc 12:52s. La imaginer\u00eda apocal\u00edptica ha entrado en la tradici\u00f3n de las persecuciones adquiriendo as\u00ed un nuevo sentido, un nuevo valor. En las persecuciones incre\u00edbles que los disc\u00edpulos de Jes\u00fas habr\u00e1n de padecer hasta en el seno mismo de sus familias, se anuncia un oscuro acontecer, permitido por Dios, que caracteriza como mala la presente era del mundo, pero que se\u00f1ala a los disc\u00edpulos de Cristo el camino de la cruz de su Se\u00f1or. El odio se ceba en ellos como en su Se\u00f1or (cf. Jn l5,l9s), y la hip\u00e9rbole de que ser\u00e1n odiados \u00abpor todos\u00bb subraya la tenebrosa situaci\u00f3n del mundo. No obstante la secci\u00f3n m\u00e1s tr\u00e1gica se mezcla con una palabra de consuelo. La exhortaci\u00f3n a \u00abmantenerse firmes\u00bb se encuentra frecuentemente en los apocalipsis; ya en Dan 12:12 se dice: \u00ab\u00a1Bienaventurado el que se mantenga firme&#8230;!\u00bb Por lo dem\u00e1s, en los escritos jud\u00edos se piensa aguantar y sobrevivir a los tiempos calamitosos; as\u00ed, en 4Esd 6:25, se dice casi literalmente lo mismo que en nuestro pasaje: \u00abPero quien escape a todo lo que te he predicho, se salvar\u00e1 y ver\u00e1 mi salvaci\u00f3n.\u00bb Esta es la mentalidad apocal\u00edptica: Dios salva a los elegidos a trav\u00e9s de las tribulaciones. En Marcos la palabra tiene otro sentido: Quien se mantenga firme hasta el final -que aqu\u00ed quiere decir: quien conserve la fidelidad hasta el martirio y la muerte-, \u00e9se obtendr\u00e1 la salvaci\u00f3n. Lucas ha interpretado as\u00ed la sentencia: \u00abA fuerza de constancia poseer\u00e9is vuestras vidas\u00bb (Esd 21:19). Es la misma idea que se encuentra en el pasaje sobre el perder y salvar la vida (Mar 8:35). Los cristianos no quieren sobrevivir f\u00edsicamente, sino mantenerse interiormente firmes, aunque ello les cueste la vida. \u00abConstancia\u00bb, firmeza o paciencia, como solemos traducir de forma deficiente la palabra griega, es una clara postura cristiana, una virtud escatol\u00f3gica que tambi\u00e9n se nos exige en la literatura epistolar, especialmente la paulina (Rom 5:3s; Rom 8:25, etc.) para nuestra existencia actual en el mundo. <\/p>\n<p>c) La gran tribulaci\u00f3n (Mc\/13\/14-23). <\/p>\n<p>14 \u00bbCuando ve\u00e1is que la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n ha sido instalada donde no debe -enti\u00e9ndalo bien el que lee-, entonces, los que est\u00e9n en Judea huyan a los montes, 15 y el que est\u00e9 en el tejado no baje ni entre a recoger cosa alguna de su casa, 16 y el que vaya por el campo, no vuelva hacia atr\u00e1s para recoger su manto. 17 \u00a1Ay de las que est\u00e9n encintas y de las que est\u00e9n criando en aquellos d\u00edas! 18 Rogad para que eso no sea en invierno. 19 Porque ser\u00e1n aquellos d\u00edas una tribulaci\u00f3n, como no la ha habido semejante desde el principio de la creaci\u00f3n que Dios cre\u00f3 hasta ahora, ni la habr\u00e1. 20 Y si el Se\u00f1or no abreviara aquellos d\u00edas, nadie se salvar\u00eda; pero, en atenci\u00f3n a los elegidos que \u00e9l eligi\u00f3 para s\u00ed, abrevi\u00f3 esos d\u00edas. <\/p>\n<p>21 \u00bbY entonces, si alguien os dice: \u00abMira aqu\u00ed al Cristo\u00bb o \u00abM\u00edralo all\u00ed\u00bb, no lo cre\u00e1is; 22 pues surgir\u00e1n falsos cristos y falsos profetas que har\u00e1n se\u00f1ales y prodigios, para enga\u00f1ar, si fuera posible, a los elegidos. 23 Pero vosotros estad sobre aviso; de antemano os lo he dicho todo. <\/p>\n<p>En la descripci\u00f3n de lo que incumbe a la comunidad, se abre ahora claramente un nuevo per\u00edodo que, por la expresi\u00f3n que se encuentra en el v. 19, bien podemos designar como la gran tribulaci\u00f3n. Esta secci\u00f3n resulta dif\u00edcil de entender, tanto en conjunto como en sus distintos pormenores, y las exposiciones de los exegetas difieren hasta hoy notablemente. Una vieja concepci\u00f3n, seg\u00fan la cual en cada una de las distintas partes del discurso de la parus\u00eda se mezclar\u00edan las descripciones hist\u00f3ricas con las escatol\u00f3gicas a trav\u00e9s de la perspectiva prof\u00e9tica de Jes\u00fas, en que todo confluye y se interfiere, puede darse hoy por superada. Cabe reconocer con bastante claridad una descripci\u00f3n progresiva y coherente. De ah\u00ed que hoy se enfrenten en l\u00edneas generales una interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica y otra escatol\u00f3gica de nuestra secci\u00f3n. El problema central lo constituye la enigm\u00e1tica expresi\u00f3n \u00abla abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u00bb, tomada del libro de Daniel, y que se puede traducir de un modo m\u00e1s claro como la abominaci\u00f3n que es causa de desolaci\u00f3n. \u00bfSe trata de una realidad escatol\u00f3gica, por ejemplo de la figura del Anticristo, como admiten muchos int\u00e9rpretes, o se piensa en alg\u00fan suceso de la guerra jud\u00eda, como la conquista de Jerusal\u00e9n o la destrucci\u00f3n del templo? Hay que tener en cuenta que, seg\u00fan la construcci\u00f3n griega, se piensa en una ser masculino. Las interpretaciones hist\u00f3ricas tienen el defecto de que dif\u00edcilmente, si es que lo consiguen, pueden se\u00f1alar alg\u00fan personaje determinado al que convengan tales atribuciones. Por otra parte, el cuadro inmediato que habla expresamente de los montes de Judea y tiene en perspectiva las condiciones de vida palestinenses, parece estar a favor de una interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica. Por lo dem\u00e1s, tambi\u00e9n la hip\u00f3tesis del Anticristo tropieza con graves dificultades. En los Evangelios s\u00f3lo en este pasaje se alude a esta figura de la expectaci\u00f3n escatol\u00f3gica cristiana. Una descripci\u00f3n personificada del Anticristo s\u00f3lo se encuentra en forma expresa en \/2Ts\/02\/03-10 (\u00abel hombre de la impiedad\u00bb). M\u00e1s importante a\u00fan es la observaci\u00f3n de que el Anticristo ocupa aqu\u00ed el primer plano antes de tiempo, pues se habla despu\u00e9s de los falsos cristos y los falsos profetas. Seg\u00fan 2Te 2:8, el Anticristo ser\u00e1 vencido y eliminado directamente por el Se\u00f1or, por el Cristo de la parus\u00eda. De adoptar la interpretaci\u00f3n escatol\u00f3gica, la exposici\u00f3n ser\u00eda una vista panor\u00e1mica del futuro, del tiempo inmediatamente anterior al final, que aqu\u00ed se nos dar\u00eda con los medios tradicionales en el g\u00e9nero apocal\u00edptico. Mas, si nos decidimos -siguiendo el an\u00e1lisis que goza de mayor aceptaci\u00f3n en la actualidad- por la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica de la secci\u00f3n y entendemos la destrucci\u00f3n del templo como un suceso ya ocurrido, la secci\u00f3n adquiere tambi\u00e9n un sentido adecuado dentro de todo el discurso: con la forma estil\u00edstica del vaticinio y empleando el lenguaje apocal\u00edptico habitual, se expone ante los ojos de los cristianos el terrible acontecimiento; pero tambi\u00e9n se les dice que no deben seguir las consignas de los falsos profetas (v. 21s). Jes\u00fas se lo ha dicho todo de antemano (v. 23); pero no ha dado a entender que la parus\u00eda llegue inmediatamente despu\u00e9s. Hasta el v. 24 no se dirige la mirada de un modo concreto hacia el futuro; mas, de acuerdo con la espera inmediata (de la que tambi\u00e9n participaba Marcos), para quienes la destrucci\u00f3n del templo -la abominaci\u00f3n que es causa de desolaci\u00f3n- era tambi\u00e9n una se\u00f1al de alerta, un signo cierto, se dice despu\u00e9s de una forma gen\u00e9rica: \u00abPero en aquellos d\u00edas, despu\u00e9s de aquella tribulaci\u00f3n&#8230;\u00bb La parus\u00eda, pues, no tiene por qu\u00e9 seguir inmediatamente, aun cuando el evangelista no la vea demasiado lejana. Esta interpretaci\u00f3n cuenta con muchos argumentos a su favor. S\u00f3lo que resulta dudosa la pretendida funci\u00f3n que aqu\u00ed habr\u00eda desempe\u00f1ado una \u00abhoja volante apocal\u00edptica\u00bb, aparecida ya antes; que de nuevo habr\u00eda entrado en circulaci\u00f3n hacia el a\u00f1o 70 d.C., y de la que habr\u00edan abusado algunos cristianos exaltados. Semejante fen\u00f3meno moderno no est\u00e1 atestiguado en la antig\u00fcedad. La descripci\u00f3n t\u00edpica, contenida en los v. 14c-20, que sin duda utiliza un documento anterior, hay que explicarla de otro modo. Con esta u otra exposici\u00f3n, la secci\u00f3n tiene para los lectores cristianos su importancia, que para nuestra situaci\u00f3n hist\u00f3rica es sin duda distinta que para la comunidad cristiana que vivi\u00f3 sobresaltada la guerra jud\u00eda. Los consejos sobre la huida y las im\u00e1genes que en ellos se emplean hoy apenas nos dicen nada&#8230; \u00bfd\u00f3nde se podr\u00eda huir hoy ante la amenaza de una cat\u00e1strofe? Tampoco las im\u00e1genes terror\u00edficas que aqu\u00ed se utilizan, y que est\u00e1n tomadas de las representaciones apocal\u00edpticas de aquel tiempo, nos dicen mucho m\u00e1s. Para nosotros la imagen realmente apropiada ser\u00eda la explosi\u00f3n de una bomba at\u00f3mica. Permanece sin embargo la conciencia de que en la historia existen fuerzas mal\u00e9ficas y que la humanidad est\u00e1 amenazada por una potencia del mal, a la que debe hacer frente la fe. \u00bfQu\u00e9 significa el mal en la historia de la humanidad? \u00bf Qu\u00e9 lugar ocupa la infelicidad en la historia de la salvaci\u00f3n que la fe tiene por cierta? \u00bfQu\u00e9 uso debemos hacer nosotros de la estrecha visi\u00f3n de los cristianos primitivos sobre el tiempo que se prolongaba y sobre las cat\u00e1strofes que se iban multiplicando? En esta direcci\u00f3n vamos a intentar leer el texto y sacarle provecho. El giro \u00abla abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u00bb se encuentra en tres pasajes del libro de Daniel (9,27; 11,31; 12,11), en todos los cuales se refiere a la erecci\u00f3n del altar de Zeus en el templo de Jerusal\u00e9n por obra de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes el a\u00f1o 168 a.C. \u00abAbominaci\u00f3n\u00bb designa en el Antiguo Testamento un \u00eddolo y despu\u00e9s cualquier horror pagano. La \u00abdesolaci\u00f3n\u00bb se entiende en Dan 12:11 de la profanaci\u00f3n del templo; pero, seg\u00fan Dan 9:26s, puede tambi\u00e9n incluir la destrucci\u00f3n de la ciudad: \u00abY un pueblo con su caudillo vendr\u00e1, y destruir\u00e1 la ciudad y el santuario.\u00bb Ahora bien, una de las caracter\u00edsticas de la ideolog\u00eda apocal\u00edptica es la renovada interpretaci\u00f3n de los textos y constante aplicaci\u00f3n a nuevas situaciones. Lo que ocurri\u00f3 una vez se convierte en anuncio de nuevos sucesos futuros. El a\u00f1o 40 d.C. quiso el emperador Cal\u00edgula erigir una estatua suya en el templo de Jerusal\u00e9n; pero no pudo lograrlo. Es posible que con todo ello volvieran a recordarse los textos del libro de Daniel; pero la ocasi\u00f3n tambi\u00e9n pudo ser alguna circunstancia posterior, por ejemplo despu\u00e9s de estallar la guerra jud\u00eda. No hay por qu\u00e9 excluir la posibilidad de que los profetas cristianos pintasen un cuadro aleccionador con colores apocal\u00edpticos, que entroncaba con aquellos antiguos textos y que aconsejaba la huida. Por lo dem\u00e1s, no hay por qu\u00e9 relacionar la huida de la comunidad cristiana a Pela, en la ribera oriental del Jord\u00e1n, testificada hist\u00f3ricamente (EUSEBIO, Historia de la lglesia III, 5,2s) con la que aqu\u00ed se aconseja hacia los montes de Judea. El evangelista ha debido utilizar alguna descripci\u00f3n apocal\u00edptica y prof\u00e9tica que llamar\u00eda la atenci\u00f3n sobre un profanador del santuario (\u00abinstalada donde no debe\u00bb). La advertencia: \u00abEnti\u00e9ndalo bien el que lea\u00bb, podr\u00eda proceder de \u00e9l mismo, y en el caso de que tanto \u00e9l como sus lectores tuviesen ante los ojos la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y del templo, podr\u00eda desembocar en este sentido: \u00abComprendedlo bien: la profec\u00eda ya se ha cumplido.\u00bb Para \u00e9l, el desolador ser\u00eda el romano, y concretamente tal vez el conquistador Tito. Pero no tenemos plena seguridad de ello. La invitaci\u00f3n a huir a los montes es otro motivo antiguo. Al estallar las luchas religiosas bajo el rey Ant\u00edoco IV, los Macabeos en uni\u00f3n de los jud\u00edos fieles a la ley huyeron a los montes (1Ma 2:28), a fin de concentrarse all\u00ed para la lucha. En el documento del que Marcos se sirvi\u00f3 la imagen de la huida s\u00f3lo deb\u00eda subrayar la gran tribulaci\u00f3n. Tal vez no haya que dar demasiada importancia a la menci\u00f3n de \u00ablos que est\u00e9n en Judea\u00bb; Judea era una regi\u00f3n monta\u00f1osa, y los montes se mencionan como el lugar de refugio que en ese trance se desea y necesita de forma apremiante. El apremio de la huida y lo terrible de la situaci\u00f3n se ponen de relieve en otras dos im\u00e1genes que se explican por las circunstancias de Palestina. El que est\u00e9 sobre el tejado -un tejado plano en el que pod\u00eda estar c\u00f3modamente-, ya no debe bajar, sino que si la casa est\u00e1 en la ladera de un monte huir inmediatamente de all\u00ed sin entrar en la casa para tomar nada. Cualquier demora puede costar la vida. Quien est\u00e1 en el campo, que no regrese a casa para recoger algo tan imprescindible en las fr\u00edas noches de Palestina como un manto o sobretodo. Se profiere una lamentaci\u00f3n, un \u00ab\u00a1ay!\u00bb, por las mujeres embarazadas y las que amamantan, que se ven estorbadas por su mismo estado o por la preocupaci\u00f3n del lactante. Finalmente, hay que rogar para que la huida no ocurra en invierno, cuando los torrentes se desbordan y dificultan la marcha. Todas estas indicaciones no hay que tomarlas al pie de la letra, sino como im\u00e1genes que describen la situaci\u00f3n angustiosa, y como giros que ya estaban acu\u00f1ados. As\u00ed, con el consejo de no volver atr\u00e1s se ha podido pensar en la huida de Lot de la ciudad de Sodoma (cf. Gen 19:17). Las exclamaciones de dolor pertenecen al estilo apocaliptico -y a menudo se encuentran en nuestro Apocalipsis- y la invitaci\u00f3n a orar evidencia el desvalimiento del hombre en tales circunstancias. El sentido de toda esta explicaci\u00f3n queda todav\u00eda m\u00e1s claro con la menci\u00f3n inmediata de la gran tribulaci\u00f3n. Por su tenor literal enlaza directamente con Dan 12.1, y de all\u00ed se ha introducido en los escritos apocal\u00edpticos la idea de una \u00e9poca incre\u00edblemente terrible, que preceder\u00e1 al fin. Idea que viene expuesta siempre bajo nuevas im\u00e1genes, con cat\u00e1strofes, guerras, epidemias, fen\u00f3menos extraordinarios de la naturaleza&#8230; Es sorprendente la frase \u00abcomo no&#8230;, ni la habr\u00e1\u00bb; pues en Dan 12:1 s\u00f3lo se contempla el pasado. Tal vez sea un a\u00f1adido de Marcos que entiende la tribulaci\u00f3n como un preliminar de la parus\u00eda (cf. v. 24). Con estas palabras seguramente que se sobrevaloran las penalidades de la guerra jud\u00eda; pero si se trataba de una profec\u00eda, bien se pod\u00eda describir la realidad recurriendo de un modo consciente a los rasgos apocal\u00edpticos. Tambi\u00e9n la frase siguiente sirve s\u00f3lo para subrayar la indecible angustia. Pues, el abreviar el tiempo es tambi\u00e9n un motivo t\u00edpicamente apocal\u00edptico: \u00abEI mundo corre con fuerza hacia el fin\u00bb (4Esd 4:26); \u00abpor ello vienen d\u00edas en que los tiempos corren m\u00e1s deprisa que los anteriores\u00bb (Apocalipsis de Bar 20:1). La idea de que Dios ha abreviado el tiempo \u00aben atenci\u00f3n a los elegidos\u00bb cabe tambi\u00e9n encontrarla en los escritos apocal\u00edpticos: \u00abPero \u00e9l prueba a aqu\u00e9llos de tu linaje que le han adorado, en la hora duod\u00e9cima del fin, a fin de abreviar la era de la impiedad\u00bb (Apocalipsis de Abraham 29,13). En un midrash jud\u00edo se dice que los antiguos vaticinios deben cumplirse, pero que pueden reducirse a un tiempo m\u00e1s breve (Cantar de Ios Cantares, Rabba 2,8). Todas estas im\u00e1genes y representaciones se ha apropiado Marcos del mismo modo que lo hizo el vidente del Apocalipsis, quien ofrece unos cuadros mucho m\u00e1s detallados. Podemos y debemos considerarlas caducas para nuestra visi\u00f3n del mundo; pero la idea esencial que Marcos ha querido reflejar con ellas, a saber, lo tenebroso y amenazador que late en la historia y que es un signum de este mundo, esa idea sigue vigente. Tampoco la invitaci\u00f3n a la huida hay que tomarla literalmente; ello equivaldr\u00eda a invalidar la exhortaci\u00f3n anterior a mantenerse firme (v. 13); pero con la imagen de la huida se nos quiere decir algo distinto: vigilancia y prontitud para actuar. Una actitud vigilante y critica es necesaria porque los falsos profetas aparecer\u00e1n (v. 21 s). A las penalidades exteriores se suma la angustia interior de las consignas enga\u00f1osas y de las acciones seductoras. Pues, esos falsos cristos y falsos profetas har\u00e1n \u00abse\u00f1ales y prodigios\u00bb para extraviar a los mismos elegidos de Dios. Detr\u00e1s de esta advertencia se encuentran sin duda ciertos sucesos hist\u00f3ricos del tiempo del evangelista. Las expresiones: \u00abMira aqu\u00ed al Cristo\u00bb o \u00abM\u00edralo all\u00ed\u00bb, se\u00f1alan con el dedo a los cristianos exaltados que daban la parus\u00eda por cosa hecha. Algo parecido se encuentra tambi\u00e9n en los logia, pues Mateo agrega una palabra a\u00fan m\u00e1s clara: \u00abSi os dicen pues: \u00abMirad que est\u00e1 en el desierto\u00bb, no salg\u00e1is; \u00abMirad que est\u00e1 en la habitaci\u00f3n secreta\u00bb, no lo cre\u00e1is\u00bb (\/Mt\/24\/26); y en Lucas las mismas palabras se escuchan en otro contexto (\/Lc\/17\/21). La realizaci\u00f3n de signos y prodigios pertenece de igual modo a la imagen de los falsos profetas (cf. ya Deu 13:2-4). Por Mat 7:22 se puede deducir que en la Iglesia primitiva surgieron de hecho tales gentes con obras prodigiosas. Aqu\u00ed, por tanto, puede descubrirse un prop\u00f3sito hist\u00f3rico temporal de Marcos; mas para la historia posterior de la Iglesia la amonestaci\u00f3n sigue vigente: \u00abGuardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces\u00bb (Mat 7:15). La advertencia final demuestra que para los cristianos la perplejidad, la inseguridad interna, la debilidad de la fe son todav\u00eda m\u00e1s peligrosas que las necesidades y persecuciones externas. Las palabras de Jes\u00fas: \u00abDe antemano os lo he dicho todo\u00bb, tienen en este contexto el sentido concreto de privar de su car\u00e1cter de confusi\u00f3n y seducci\u00f3n a los fen\u00f3menos de entonces; pero conservan su fuerza tonificante, porque las falsas consignas y los rumores peligrosos siempre pueden turbar la mirada de la fe. Tambi\u00e9n lo crepuscular pertenece al mundo hist\u00f3rico, que en su desarrollo se ve acompa\u00f1ado por la fuerza funesta del mal, pero sin que jam\u00e1s pueda escapar a la voluntad y al plan salvador de Dios. <\/p>\n<p>d) La parus\u00eda del Hijo del hombre (Mc\/13\/24-27). <\/p>\n<p>24 \u00bbPero en aquellos d\u00edas, despu\u00e9s de aquella tribulaci\u00f3n, el sol se obscurecer\u00e1 y la luna no dar\u00e1 su brillo, 25 las estrellas ir\u00e1n cayendo del cielo, y las potestades dei cielo ser\u00e1n sacudidas. 26 Entonces ver\u00e1n al Hijo del hombre venir entre nubes con gran poder\u00edo y majestad. 27 Y entonces \u00e9l enviar\u00e1 a los \u00e1ngeles y reunir\u00e1 a sus escogidos desde los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo. <\/p>\n<p>La exposici\u00f3n se acerca a su punto m\u00e1s alto: despu\u00e9s de la gran tribulaci\u00f3n seguir\u00e1 la parus\u00eda del Hijo del hombre. Esta afirmaci\u00f3n suena tan sencilla como cargada est\u00e1 de problemas. Ya hemos visto que Marcos compart\u00eda, en cierto modo, esa expectaci\u00f3n de algo pr\u00f3ximo, pues de lo contrario no habr\u00eda conectado tan estrechamente las secciones. Pero con la indicaci\u00f3n imprecisa de \u00aben aquellos d\u00edas\u00bb introduce un tiempo intermedio, porque es consciente de la incerteza del t\u00e9rmino (cf. v. 32). Es significativo que no emplee aqu\u00ed su palabra preferida -hasta 42 veces la usa- de \u00aben seguida\u00bb. As\u00ed pues, desde nuestra posici\u00f3n hist\u00f3rica podemos emplear \u00abaquellos d\u00edas\u00bb, como ya lo hizo Lucas, para quien antes deben cumplirse \u00ablos tiempos de las naciones\u00bb (21,24). Pero adem\u00e1s hay que preguntarse si el \u00abfin\u00bb por excelencia se se\u00f1alar\u00e1 y ser\u00e1 introducido por una tribulaci\u00f3n incre\u00edble. Eso es lo que pretender\u00eda sancionar la \u00abteor\u00eda de la cat\u00e1strofe\u00bb: la historia humana est\u00e1 condenada al fracaso; mas cuando todo se haya enmara\u00f1ado, Dios intervendr\u00e1 para convertirlo todo en bien. Esta consecuencia no se sigue necesariamente de la exposici\u00f3n, porque en ella s\u00f3lo se adopta un esquema apocal\u00edptico. La idea de una nueva creaci\u00f3n, expresada en otros pasajes (cf. Hec 3:20s; Mat 19:28; Rev 21:1.5) deja espacio a la hip\u00f3tesis de que Dios no reniega de su creaci\u00f3n (cf. Rev 4:11) y que permite a las facultades humanas un desarrollo en la historia, hasta que al final realice la consumaci\u00f3n. De la secci\u00f3n precedente nos parece que la \u00fanica conclusi\u00f3n segura es el reconocimiento de que hemos de contar en la historia tambi\u00e9n con el poder del mal. Acerca del proceso hist\u00f3rico y del fin de nuestro mundo hist\u00f3rico la revelaci\u00f3n no quiere darnos ning\u00fan dato concreto. Por nuestra parte, desde luego que podemos y debemos esforzarnos por planear el futuro y agotar todas las posibilidades en orden a la mejora de las estructuras sociales y del bienestar de la humanidad. S\u00f3lo el futuro \u00faltimo, la consumaci\u00f3n de la creaci\u00f3n, se los ha reservado Dios en exclusiva. Esta perspectiva no se ver\u00e1 puesta en entredicho por la exposici\u00f3n que sigue. Lo que aqu\u00ed se describe no es la destrucci\u00f3n del mundo, sino una escena c\u00f3smica que llama la atenci\u00f3n sobre la parus\u00eda seg\u00fan las concepciones de entonces. El sol, la luna y las estrellas vienen nombrados con la misma simplicidad que en el relato de la creaci\u00f3n. Pero ahora dejan ya de prestar sus servicios: el sol se obscurece, la luna deja de alumbrar y las estrellas caen del cielo: afirmaciones que se escuchan ya en el Antiguo Testamento (Isa 13:10; Isa 34:4). All\u00ed pintan ios juicios punitivos antes del \u00abd\u00eda del Se\u00f1or\u00bb, pero todav\u00eda no apuntan a un futuro metahist\u00f3rico ni al fin del mundo. En los apocalipsis tard\u00edos se anuncia la disoluci\u00f3n del orden c\u00f3smico siempre en relaci\u00f3n con el paso del e\u00f3n presente al e\u00f3n futuro, ampli\u00e1ndose el cuadro del caos con otros rasgos. El sol brilla por la noche y la luna por el d\u00eda, los \u00e1rboles destilan sangre, las piedras gritan&#8230; (4Esd 5:4 ss). Se trata de recursos estil\u00edsticos para describir lo extraordinario y pavoroso de aquel tiempo. Con las \u00abpotestades del cielo\u00bb se indican siempre los astros que pasaban por ser las fuerzas del orden c\u00f3smico; su perfecto ordenamiento empezar\u00e1 a ceder, \u00abser\u00e1n sacudidas\u00bb (cf. Heb 12:26s). Tales im\u00e1genes no se califican como juicios punitivos; \u00fanicamente preparan el gran acontecimiento al que tiende la exposici\u00f3n. \u00abEntonces\u00bb aparece el acontecimiento esperado: \u00abVer\u00e1n al Hijo del hombre venir entre nubes&#8230; \u00bb (Mateo: \u00absobre las nubes\u00bb) Esas nubes con las que llega el Hijo del hombre de un modo imprevisto, son tambi\u00e9n un s\u00edmbolo ya acu\u00f1ado. Las nubes, como todo el pasaje, est\u00e1n tomadas de la visi\u00f3n de Dan 7:13 : \u00abYo estaba, pues, observando durante la visi\u00f3n nocturna, y he aqu\u00ed que ven\u00eda con las nubes del cielo uno que parec\u00eda un hijo de hombre.\u00bb All\u00ed este personaje celestial es llevado ante el trono del Alt\u00edsimo, aqu\u00ed por el contrario el Hijo del hombre baja del cielo. No es posible negar la acogida y reinterpretaci\u00f3n cristianas de la visi\u00f3n de Daniel. Se mantiene el lenguaje simb\u00f3lico de la Biblia, porque s\u00f3lo as\u00ed se puede describir el acontecimiento transcendente; pero se trata ya de un nuevo campo ideol\u00f3gico abierto a la comunidad cristiana por la resurrecci\u00f3n de su Se\u00f1or. El \u00abHijo del hombre\u00bb, al que seg\u00fan Dan 7:14 se le ha dado el poder de Dios, es Jesucristo que permanece junto a Dios y que ya ha entrado en su gloria; ahora con su venida (parus\u00eda) como soberano se revela a todos y congrega en torno a s\u00ed a su comunidad. Para ello env\u00eda a los \u00e1ngeles, rasgo que no se encuentra en Daniel, pero que pertenece al cuadro cristiano de la parus\u00eda (cf. Mc 8.38; Mat 13:41; Mat 25:31). Pero es curioso que aqu\u00ed los \u00e1ngeles, a diferencia de lo que ocurre de ordinario en los apocalipsis jud\u00edos, en el de Juan y en Mat 13:41, no asumen funciones judiciales, sino que congregan a los elegidos de los cuatro puntos cardinales. La reuni\u00f3n de los elegidos es asimismo herencia de la expectaci\u00f3n jud\u00eda; s\u00f3lo que en el Antiguo Testamento se pensaba en la reunificaci\u00f3n de las tribus separadas de Israel o en la vuelta al pa\u00eds de los israelitas dispersos (Deu 30:4; Eze 34:12 ss; Is 27912s; 43.5s; Zac 2.10; Eze 8:7s). La apocal\u00edptica dirige la mirada a los escogidos de todo el mundo (1Hen 57); la comunidad cristiana, a los hijos de Dios que estaban dispersos (Jua 11:52). En la idea de que el Se\u00f1or se re\u00fane con su comunidad (cf. 1Te 4:17) culmina nuestro cuadro de la parus\u00eda. Es posible que en las conmociones c\u00f3smicas haya tambi\u00e9n una alusi\u00f3n al juicio contra los pueblos imp\u00edos, contra los hombres infieles; Mateo subraya: \u00abSe golpear\u00e1n el pecho todas las tribus de la tierra&#8230;\u00bb (1Te 24:30). Pero esta perspectiva no ocupa en Marcos el primer plano; su exposici\u00f3n dirigida a la comunidad es una profec\u00eda de amonestaci\u00f3n y consuelo, como tambi\u00e9n destaca Lucas: \u00ab&#8230;levantad la cabeza, porque vuestra liberaci\u00f3n se acerca\u00bb (1Te 21:28). Si entendemos la secci\u00f3n no como una exposici\u00f3n de las circunstancias y sucesos c\u00f3smicos que preceden inmediatamente y acompa\u00f1an a la parus\u00eda, sino como una afirmaci\u00f3n cristol\u00f3gica y eclesiol\u00f3gica, ya habremos ganado mucho. Pero desde la visi\u00f3n cr\u00edtica actual se nos plantean nuevas cuestiones: \u00bfHa hablado el propio Jes\u00fas tan claramente de su parus\u00eda? Los textos relativos a la parus\u00eda delatan la elaboraci\u00f3n teol\u00f3gica de la Iglesia primitiva, que identifica de manera inequ\u00edvoca al \u00abHijo del hombre\u00bb con Jes\u00fas, se remite con plena conciencia a la profec\u00eda del libro de Daniel y refiere muchas palabras de Jes\u00fas, originariamente con otro prop\u00f3sito, a su parus\u00eda, como las par\u00e1bolas del Se\u00f1or que vuelve a su casa o el ladr\u00f3n nocturno. Apenas cabe discutir este proceso de concentraci\u00f3n y aplicaci\u00f3n cristol\u00f3gicas, y tambi\u00e9n en nuestro pasaje, cercano a las afirmaciones de 8,38 y 14,62, la formulaci\u00f3n parece remontarse a la Iglesia primitiva. Pero, aun dentro de esta interpretaci\u00f3n cr\u00edtica, no hay fundamento alguno para atribuir a la Iglesia primitiva un falseamiento de la revelaci\u00f3n tra\u00edda por Jes\u00fas. Pues, para ella la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas coincid\u00eda con la revelaci\u00f3n de Dios en Jesucristo, y reflexionando sobre lo que su resurrecci\u00f3n significa para \u00e9l mismo, para la comunidad y para la humanidad, pudo interpretar cristol\u00f3gicamente las palabras de Jes\u00fas sobre el futuro reino de Dios: es el propio Jes\u00fas quien trae el reino perfecto cuando aparece como el Hijo del hombre \u00abcon poder\u00edo y majestad\u00bb. La investigaci\u00f3n moderna va todav\u00eda m\u00e1s adelante y llega a una reflexi\u00f3n fundamental: \u00bfbasta con dejar de lado las afirmaciones vinculadas a la imagen c\u00f3smica de entonces y los pasajes apocal\u00edpticos, o hay que eliminar toda la representaci\u00f3n de la parus\u00eda, de una futura aparici\u00f3n de Jesucristo, consider\u00e1ndola como objetivaci\u00f3n de una manera de pensar que para nosotros ya no tiene vigencia? Lo que la parus\u00eda quiere afirmar \u00bfno ha ocurrido ya realmente con lo que nosotros entendemos por resurrecci\u00f3n y soberan\u00eda de Jes\u00fas? Cierto que esta soberan\u00eda de Jes\u00fas es una soberan\u00eda oculta, perceptible s\u00f3lo por la fe, pero \u00bfno basta la hip\u00f3tesis de que nosotros la tengamos por segura mediante la fe y que se nos revelar\u00e1 de una forma nueva cuando nosotros mismos entremos en la transcendencia de Dios y alcancemos a Cristo para \u00abestar con \u00e9l\u00bb (cf. Flp 1:23)? Es \u00e9ste un problema que la ex\u00e9gesis no puede resolver por s\u00ed sola, porque afecta a la comprensi\u00f3n radical de las afirmaciones b\u00edblicas necesariamente ligadas a una determinada imagen del mundo y dif\u00edcilmente separable de la misma. Debe tenerse en cuenta que la parus\u00eda se halla estrechamente asociada a la esperanza firme de una resurrecci\u00f3n y un juicio, mantenida por Jes\u00fas y, de hecho, constituye una interpretaci\u00f3n cristol\u00f3gica nueva de aquellos hechos de Dios ordenados a una plena perfecci\u00f3n. Hay el peligro de reducir las dimensiones universales, c\u00f3smicas y escatol\u00f3gicas del reino de Dios anunciado por Jes\u00fas. El reino futuro, que Jes\u00fas ha anunciado, lo traer\u00e1 el Se\u00f1or resucitado seg\u00fan la conciencia creyente de la Iglesia primitiva, y, a su vez, tambi\u00e9n puede decirse que ese reino le presenta a \u00e9l mismo como a quien lo ha expuesto y realizado de una manera simb\u00f3lica en su ministerio terreno. De este modo, parus\u00eda y futuro reino de Dios son inseparables para la Iglesia primitiva, y esta esperanza adquiere en aquella manifestaci\u00f3n su firme expresi\u00f3n y su apoyo seguro. <\/p>\n<p>e) Par\u00e1bola de la higuera (Mc\/13\/28-32). <\/p>\n<p>28 \u00bbAprended de la higuera esta par\u00e1bola: \u00abCuando sus ramas se ponen ya tiernas y comienzan a brotar las hojas, os dais cuenta de que est\u00e1 cerca el verano. 29 Igualmente vosotros, cuando ve\u00e1is que suceden estas cosas, daos cuenta de que \u00e9l est\u00e1 cerca, a las puertas. 30 Os aseguro que no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n sin que todas estas cosas sucedan. 31 El cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras no pasar\u00e1n 32 En cuanto al d\u00eda aquel o la hora, nadie lo sabe, ni los \u00e1ngeles en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de presentar el cuadro de la parus\u00eda, surge la pregunta de la que arranc\u00f3 todo el discurso (v. 4). Si la larga exposici\u00f3n se considera una composici\u00f3n perfectamente trabada, entonces la comparaci\u00f3n de la higuera y las palabras inmediatas sobre el \u00abcu\u00e1ndo\u00bb surgen como una especie de resumen en el lugar adecuado; pero estos vers\u00edculos, que originariamente no constitu\u00edan una unidad sino que reun\u00edan diversos elementos de la tradici\u00f3n, son tambi\u00e9n un compendio intencionado desde el punto de vista de la Iglesia primitiva o del evangelista. Aqu\u00ed se confirma que, en los acontecimientos expuestos, el evangelista ve como una especie de \u00abse\u00f1al\u00bb y que contempla la parus\u00eda a no mucha distancia, aunque no determinable en t\u00e9rminos precisos. La comparaci\u00f3n de la higuera se entiende f\u00e1cilmente desde la imagen: despu\u00e9s de la \u00e9poca de las lluvias la higuera echa unas hojas singularmente grandes, suaves y bien visibles, indicio seguro del verano que irrumpe de modo s\u00fabito en Palestina. Mediante el v. 29 la comparaci\u00f3n se relaciona con \u00abestas cosas\u00bb, es decir, con cuanto acaba de exponerse. Con ello el evangelista se remite de nuevo a los acontecimientos anteriores a la parus\u00eda, pues \u00e9sta o el reino perfecto de Dios que llega con ella o el mismo Cristo de la parus\u00eda, est\u00e1n ya evidentemente \u00abcerca, a las puertas\u00bb. La par\u00e1bola sin duda que se debe a Jes\u00fas; pero puede suponerse que en \u00e9l significaba algo distinto. Lucas nos ha conservado una comparaci\u00f3n parecida, que habla de los signos observables, y concretamente de los signos del tiempo (Flp 12:54 ss). Pero all\u00ed se trata de cosas que pueden verse durante la presencia y ministerio terrestres de Jes\u00fas. All\u00ed Jes\u00fas reprocha a los \u00abhip\u00f3critas\u00bb que sepan juzgar el aspecto de la tierra y del cielo, pero no \u00abel momento presente\u00bb. En el contexto del mensaje de Jes\u00fas sobre el reino de Dios esto s\u00f3lo puede significar que en su actividad, en su predicaci\u00f3n y doctrina, en sus curaciones y expulsiones de demonios (Luc 11:20) se anuncia y perfila el cercano reino de Dios y se exigen ya al presente la conversi\u00f3n y la fe. Para Marcos y su comunidad, que esperaban el retorno de su Se\u00f1or, la mirada se desv\u00eda hacia el tiempo intermedio, que para ellos es presente y tiempo de decisi\u00f3n. Los indicios de la presencia de Jes\u00fas se convierten en la concentraci\u00f3n cristol\u00f3gica en otros tantos signos o se\u00f1ales de su parus\u00eda. Esto es una aplicaci\u00f3n de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas al tiempo de la Iglesia teniendo en cuenta las circunstancias de \u00e9sta. Por lo dem\u00e1s, a trav\u00e9s de la expectaci\u00f3n pr\u00f3xima fluye una interpretaci\u00f3n condicionada por el tiempo: en los sucesos que Marcos tiene ante los ojos -seg\u00fan la exposici\u00f3n historicista: los sucesos de la guerra jud\u00eda- se anuncia ya la parus\u00eda. Esta aplicaci\u00f3n a unos hechos concretos, no se nos impone pero tampoco es arriesgada, puesto que Marcos tiene perfecta conciencia de lo indeterminado del momento. Algo similar le ocurre a Pablo, que estaba animado por la esperanza de la pronta aparici\u00f3n del Se\u00f1or, pero que no la convierte en un punto doctrinal, sino que se contenta con dar una amonestaci\u00f3n escatol\u00f3gica a sus fieles (cf. 1Co 7:29 ss; Rom 13:11-14; 1Te 5:1-11, Flp 4:47). La espera de algo inminente se perfila con mayor claridad en la sentencia de que \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb no pasar\u00e1 sin que hayan acontecido \u00abtodas estas cosas\u00bb (v. 30). Con la expresi\u00f3n \u00abtodas estas cosas\u00bb se indica ahora -como en el v. 4b- toda la serie de acontecimientos, incluida la parus\u00eda. La sentencia est\u00e1 emparentada con Mar 9:1, y es tal vez un desarrollo de la misma, y desde luego coincide en el contenido objetivo con aquel logion: algunos coet\u00e1neos de Jes\u00fas vivir\u00e1n a\u00fan tales sucesos. Hasta entonces \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb no habr\u00e1 desaparecido. En la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas se habla a menudo de \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb, siempre en sentido negativo: es una generaci\u00f3n mala, \u00abad\u00faltera\u00bb, incr\u00e9dula (Mar 8:12.38; Mar 9:19). Con todo, no se califica de ese modo a todo el g\u00e9nero humano o al juda\u00edsmo en general, sino a la generaci\u00f3n de entonces, seg\u00fan lo testifica el significado constante de esta expresi\u00f3n. Interpretaciones tan agudas de este enunciado como: el pueblo jud\u00edo a\u00fan subsistir\u00e1 cuando llegue la parus\u00eda, o bien, la maldad del g\u00e9nero humano no habr\u00e1 cesado, apenas tienen alguna probabilidad. Pero sobre la base de la predicaci\u00f3n prof\u00e9tica de Jes\u00fas, que tal vez volvieron a tomar en sus labios los primitivos profetas cristianos, se puede ver en todo ello la proximidad del plazo, aunque sin fijarlo. Lo decisivo aqu\u00ed es la certeza de su venida. La sentencia inmediata (v. 31) asegura solemnemente, aunque de forma general, que las palabras de Jes\u00fas no dejar\u00e1n de cumplirse. Es impresionante el contraste de que el cielo y la tierra faltar\u00e1n, pero no las palabras de Jes\u00fas. La parte primera no tiene un significado independiente, cual si afirmase la destrucci\u00f3n del mundo, sino que sirve \u00fanicamente para poner de relieve el car\u00e1cter indefectible de las palabras de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se ha debido acomodar una palabra m\u00e1s antigua al contexto e intenci\u00f3n del evangelista, pues el mismo motivo se encuentra en la sentencia: \u00abM\u00e1s f\u00e1cil es que pasen el cielo y la tierra, que una tilde de la ley caiga\u00bb (Luc 16:17; d. Mat 5:18); una sentencia que, por consiguiente, pon\u00eda de relieve la santidad y validez de la ley. Tal vez Marcos encontr\u00f3 ya el enlace entre los vers\u00edculos 30 y 31 mediante la palabra nexo \u00abpasar\u00bb o faltar. Mas la afirmaci\u00f3n del v. 31 conserva toda su fuerza, aun prescindiendo de esta conexi\u00f3n; con cada una de sus aplicaciones la Iglesia primitiva ha proclamado su fe de que las palabras de Jes\u00fas conservan siempre su verdad y obligatoriedad, ya se trate de sus exigencias morales o de sus promesas prof\u00e9ticas. No hay que entenderlas servilmente al pie de la letra -ni siquiera puede ser \u00e9ste el sentido de la \u00abtilde de la ley\u00bb-, sino que hay que comprenderlas en su esp\u00edritu y aplicarlas a cada una de las situaciones. Cualquier falsa interpretaci\u00f3n del v. 30 fijando el momento exacto queda eliminada por el v. 32: el d\u00eda o la hora est\u00e1n reservados al conocimiento exclusivo del Padre. La solemne aseveraci\u00f3n del v. 31 no s\u00f3lo apunta al vers\u00edculo precedente sino que se conecta con la nueva sentencia. \u00abMantiene un equilibrio entre los dos logia (v. 30.32) 4ue se completan y se explican rec\u00edprocamente y les presta un acento m\u00e1s en\u00e9rgico\u00bb (R. Pesch). Es indudable, sin embargo, que existe cierta discrepancia entre el v. 30 y el v. 32, posiblemente intencionada. En la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas quedan expuestas estas dos realidades: la esperanza de una irrupci\u00f3n inmediata del reino de Dios en toda su perfecci\u00f3n, y el desconocimiento del tiempo y la hora. Se puede discutir si Marcos, al aludir a una esperanza de acontecimientos pr\u00f3ximos, en \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb, s\u00f3lo tiene por incierta la fecha pr\u00f3xima en que se producir\u00e1n o si partiendo del v. 32 quiere tambi\u00e9n poner en entredicho la misma proximidad de tales acontecimientos. Probablemente, y a pesar de la confesi\u00f3n de ignorancia, la esperanza de Mc tiende a considerar como no muy lejana la parus\u00eda. Pero ha tomado tan en serio las palabras formuladas en el v. 32 como lo demuestra tambi\u00e9n el recuento de las horas en la par\u00e1bola del siervo que vigila la puerta (v. 35): los disc\u00edpulos no saben realmente cu\u00e1ndo llegar\u00e1 su Se\u00f1or; puede ocurrir a cualquier hora, incluso a una hora bastante tard\u00eda. Siempre ha sorprendido la formulaci\u00f3n tajante de que nadie en absoluto -ni los \u00e1ngeles ni siquiera el Hijo- sabe la hora. La palabra plantea algunos problemas teol\u00f3gicos: por una parte, Jes\u00fas es \u00abel Hijo\u00bb en sentido absoluto, uno de los t\u00edtulos cristol\u00f3gicos m\u00e1s sublimes, expresi\u00f3n de su m\u00e1xima proximidad a Dios en el Evangelio de Juan, al igual que en la \u00abexclamaci\u00f3n de j\u00fabilo\u00bb (Mat 11:27; Luc 10:22); por otra parte, se le atribuye un desconocimiento que no deja de extra\u00f1ar. Y si la sentencia, a causa de esta afirmaci\u00f3n, se considera inconcebible en la Iglesia primitiva -algunos manuscritos han suprimido \u00abel Hijo\u00bb, por razones evidentemente cristol\u00f3gicas-, otros cr\u00edticos encuentran improbable este t\u00edtulo en boca de Jes\u00fas. Un verdadero escr\u00fapulo cristol\u00f3gico contra el desconocimiento de Jes\u00fas mientras estaba en la tierra, no tiene consistencia, si se toma en serio la encarnaci\u00f3n del Logos divino, y la resoluci\u00f3n de si Jes\u00fas mismo se ha designado como \u00abel Hijo\u00bb en este sentido absoluto o si s\u00f3lo la Iglesia primitiva le llam\u00f3 as\u00ed, apenas tiene importancia. La actitud reservada de Jes\u00fas para hablar de s\u00ed mismo, la ha desplegado leg\u00edtimamente la Iglesia primitiva despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n hasta darle una articulaci\u00f3n clara, como hemos visto en la par\u00e1bola de los malos vi\u00f1adores y en el que all\u00ed se llama Hijo. Pero la afirmaci\u00f3n principal del vers\u00edculo, es decir, que el conocimiento de las realidades escatol\u00f3gicas est\u00e1 reservado a Dios, encuentra un firme apoyo en la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n las par\u00e1bolas de los criados, entre las cuales Marcos toma la comparaci\u00f3n del portero, dejan entrever a pesar de su reelaboraci\u00f3n y acomodaci\u00f3n de sentido por parte de la Iglesia primitiva, una cosa bien clara: que Jes\u00fas ha dejado sin se\u00f1alar el momento preciso del fin. <\/p>\n<p>f) Exhortaci\u00f3n a la vigilancia (Mc\/13\/33-37). <\/p>\n<p>33 \u00bbEstad, pues, sobre aviso y velad; porque no sab\u00e9is cu\u00e1ndo ser\u00e1 ese momento. 34 Es igual que cuando un hombre va de viaje: al dejar su casa y dar a sus criados los poderes, encarga a cada uno su trabajo, y al portero le manda que vele. 35 Velad, pues; porque no sab\u00e9is cu\u00e1ndo va a venir el se\u00f1or de la casa. si al atardecer o a medianoche o al canto del gallo o al amanecer. 36 No sea que, viniendo de improviso, os encuentre dormidos. 37 Lo que a vosotros estoy diciendo, a todos lo digo: Velad.\u00bb <\/p>\n<p>El remate de la instrucci\u00f3n escatol\u00f3gica consiste en unas breves palabras de exhortaci\u00f3n, cuyo \u00fanico prop\u00f3sito es simplemente \u00e9ste: \u00a1Velad! La mano del evangelista se reconoce aqu\u00ed de forma todav\u00eda m\u00e1s patente que hasta ahora; por ello, tambi\u00e9n su verdadero prop\u00f3sito de dirigirse a la comunidad se manifiesta a las claras. No ha pretendido hacerle ning\u00fan descubrimiento sobre el futuro, sino inducirla a tomar ya desde el momento presente una actitud cristiana. Para ello se sirve de una par\u00e1bola, que Jes\u00fas utiliz\u00f3 una vez con el fin de preparar a sus oyentes para el futuro, como hiciera tambi\u00e9n con la comparaci\u00f3n de las se\u00f1ales del tiempo, y moverlos a la respuesta inmediata que reclamaba su mensaje. Una vez m\u00e1s la Iglesia primitiva ha aplicado la par\u00e1bola de Jes\u00fas a su situaci\u00f3n en el tiempo intermedio que va de los acontecimientos pascuales a la parus\u00eda. En su forma actual la par\u00e1bola presenta algunos rasgos notables. Como la exhortaci\u00f3n se orienta por completo a velar, todo se centra en torno al portero, a fin de que deje pasar al due\u00f1o cuando regrese. La menci\u00f3n de los otros criados con los encargos que se les asignan, es perfectamente superflua; aparecen como figuras secundarias sin ninguna funci\u00f3n espec\u00edfica al regreso de su se\u00f1or. Pero con la vista sobre la comunidad reconocemos el prop\u00f3sito del evangelista: entre los siervos deben reconocerse todos los creyentes, que deber\u00e1n dar cuenta de sus obligaciones personales delante de Cristo, su Se\u00f1or, pero que son amonestados tambi\u00e9n en conjunto a la vigilancia. Al final esto resulta inequ\u00edvocamente claro, cuando se dice: \u00abLo que a vosotros estoy diciendo, a todos lo digo: Velad.\u00bb Los disc\u00edpulos a quienes Jes\u00fas se dirige representan a todos los futuros creyentes; a todos ellos se les exige la misma actitud de vigilancia. Bien se puede, pues, suponer que en la par\u00e1bola originaria s\u00f3lo se hablaba del portero. El relato contaba de un se\u00f1or que se ausentaba y que volver\u00eda en un momento indeterminado, pero que hab\u00eda de entrar en su casa inmediatamente que regresase, para lo cual encargaba al portero que permaneciese en vela. En Marcos se trata de un se\u00f1or que se marcha fuera del pa\u00eds; por ello resulta extra\u00f1o que s\u00f3lo se cuente con su regreso durante la noche. Lucas refiere en otro contexto de un se\u00f1or que sale a un banquete y es esperado por sus criados que a su regreso le abren inmediatamente, apenas llama a la puerta (Luc 12:36), caso en que encaja mejor la situaci\u00f3n nocturna. Mas Lucas no menciona all\u00ed al portero sino a los criados en general, un lujo por lo dem\u00e1s innecesario en el cuadro presentado, pero que se explica por el hecho de estar dirigi\u00e9ndose a todos los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Por todo ello, de estas dos par\u00e1bolas de Marcos y de Lucas se puede inferir una par\u00e1bola originaria que trataba de un portero, el cual permanec\u00eda en vela para abrir a su due\u00f1o tan pronto como regresase (del banquete). El rasgo del se\u00f1or que viaja al extranjero se encuentra en otras dos par\u00e1bolas, a saber, en la de los vi\u00f1adores homicidas (12,1) y en la del dinero entregado para su explotaci\u00f3n o de las minas (Mat 25:14; Luc 19:12); y en ambas conserva muy buen sentido. Marcos ha debido introducir este rasgo en el presente pasaje -en el griego la palabra s\u00f3lo aparece aqu\u00ed- porque est\u00e1 pensando en la situaci\u00f3n postpascual. La par\u00e1bola originaria puede reconstruirse dejando de lado esta a\u00f1adidura y la otra de los criados. Sonar\u00eda as\u00ed: un hombre deja su casa y encarga al portero que permanezca en vela porque volver\u00e1 durante la noche a una hora indeterminada. Cabe preguntar si la par\u00e1bola primitiva se\u00f1alaba cada una de las vigilias nocturnas como aparecen en el v. 35: a \u00faltima hora de la tarde, a la medianoche, al canto del gallo o de madrugada, como se divid\u00eda entonces la noche en espacios de tres horas. La divisi\u00f3n jud\u00eda s\u00f3lo conoc\u00eda originariamente tres vigilias nocturnas; pero para entonces se hab\u00eda impuesto en Palestina la divisi\u00f3n romana, y las expresiones utilizadas aqu\u00ed tienen sabor popular. En la par\u00e1bola de Jes\u00fas la enumeraci\u00f3n de las distintas vigilias no era ciertamente necesaria, pero ten\u00eda perfecto sentido trat\u00e1ndose de la constante vigilancia del portero. Por ello no hay que eliminar la reflexi\u00f3n de la Iglesia primitiva sobre la parus\u00eda que se retrasaba. Se discute qu\u00e9 sentido ten\u00eda la par\u00e1bola en boca de Jes\u00fas y si quiso indicar algo en particular. Pero se puede admitir sin dificultad que intentaba invitar a sus oyentes en general a la vigilancia con la vista puesta en el inminente reino de Dios. En Marcos la intenci\u00f3n es clara; pero es notable la formulaci\u00f3n en la que resuena el convencimiento de que el \u00abse\u00f1or\u00bb (=Cristo) puede retardar su llegada. Como hemos visto, el evangelista esperaba m\u00e1s bien la pronta parus\u00eda; pero esto no era para \u00e9l un dato absolutamente firme, por ello admite tambi\u00e9n la posibilidad de un plazo m\u00e1s largo. De este modo ense\u00f1a tambi\u00e9n y recuerda a sus lectores: Vosotros no sab\u00e9is cu\u00e1ndo llegar\u00e1 el Se\u00f1or de la casa. Lo \u00fanico importante es que no os durm\u00e1is, sino que permanezc\u00e1is en vela y dispuestos a recibirle. Puede presentarse -a pesar de las se\u00f1ales- repentinamente, y por lo mismo, de un modo inesperado. Esto puede significar: antes de lo que vosotros esper\u00e1is pero tambi\u00e9n: m\u00e1s tarde de lo que supon\u00e9is. Pero el momento exacto no se determina. La cuesti\u00f3n es que disc\u00edpulos y creyentes velen y est\u00e9n siempre preparados. Esta apremiante exhortaci\u00f3n final, que se repite tres veces, entra de lleno en la postura radicalmente escatol\u00f3gica de la Iglesia primitiva, aun cuando la exigencia de velar tenga un eco diverso seg\u00fan la intensidad de la expectaci\u00f3n. Objetivamente entra tambi\u00e9n la exhortaci\u00f3n a estar dispuestos y preparados para el d\u00eda del Se\u00f1or. La doble exhortaci\u00f3n a la vigilancia y a estar preparados aparece con frecuencia, especialmente en Mateo y en Lucas, y se intercambian mutuamente los t\u00e9rminos, no siempre en consonancia con la imagen antepuesta (cf. Mat 25:13). Tales exhortaciones pueden tambi\u00e9n ampliarse, como sucede en Lucas al final del discurso escatol\u00f3gico: los cristianos no deben embotar su coraz\u00f3n con la glotoner\u00eda, la embriaguez y los cuidados de la vida, sino que deben orar en todo tiempo para obtener las fuerzas que les mantengan firmes (Luc 21:34 ss). Todo esto es una prueba de que siempre debemos ordenar la vigilancia escatol\u00f3gica de acuerdo con las circunstancias hist\u00f3ricas y las exigencias de cada tiempo, y que siempre debemos llenarla de contenido, bien sea renunciando a las seducciones de un mundo que se aparta de Dios o bien en el cumplimiento de nuestros deberes terrenos, y siempre dispuestos a cumplir los deseos de Jes\u00fas, ya sea resistiendo a las corrientes peligrosas, ya en la oraci\u00f3n y el sufrimiento. La constante vigilancia del cristiano es todo un programa de acci\u00f3n. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">Se\u00f1ales antes del fin (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:1-23<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Las preguntas <span style=\"font-weight:bold\">\u00bfcu\u00e1ndo ser\u00e1n estas cosas?<\/span> y <span style=\"font-weight:bold\">\u00bfqu\u00e9 se\u00f1al habr\u00e1 cuando todas estas cosas hayan de cumplirse?<\/span> (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:4<\/span><\/span>) organizan el discurso de Jes\u00fas en dos partes: primero, en los vers\u00edculos <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:5-23<\/span><\/span>, se presenta la respuesta a la segunda pregunta, que indaga sobre las se\u00f1ales previas a la destrucci\u00f3n del templo, secci\u00f3n que estamos analizando. Luego, en los vers\u00edculos <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:24-37<\/span><\/span>, se presenta la respuesta a la primera pregunta, que indaga en qu\u00e9 tiempo suceder\u00eda esto. Es la pr\u00f3xima secci\u00f3n. All\u00ed Jes\u00fas abandona los acontecimientos hist\u00f3ricos relacionados con la destrucci\u00f3n del templo y pasa a describir el fin escatol\u00f3gico. Las dos cosas van unidas tem\u00e1ticamente, aunque no cronol\u00f3gicamente. La destrucci\u00f3n del templo, como veremos, es parte de las se\u00f1ales del fin, pero no es el fin. Por eso, desde el punto de vista de las dos preguntas iniciales de los disc\u00edpulos, todo el cap\u00edtulo <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:1-37<\/span><\/span> es una unidad, ya que consiste en las respuestas de Jes\u00fas a dichas preguntas. Podr\u00edamos analizarlo de la siguiente manera:<\/p>\n<p>A. Luego de que Jes\u00fas predice la destrucci\u00f3n del templo, sus disc\u00edpulos le preguntan <span style=\"font-style:italic\">cu\u00e1ndo<\/span> suceder\u00edan estas cosas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:1-4<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B. Tambi\u00e9n le preguntan sobre las <span style=\"font-style:italic\">se\u00f1ales<\/span> previas al cumplimiento de estas cosas (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:4<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B&#8217;. Jes\u00fas responde y explica las <span style=\"font-style:italic\">se\u00f1ales<\/span> (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:5-23<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>A&#8217;. Jes\u00fas habla acerca de <span style=\"font-style:italic\">cu\u00e1ndo<\/span> suceder\u00edan estas cosas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:24-37<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>La secci\u00f3n que nos concierne aqu\u00ed abarca los vers\u00edculos <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:3-23<\/span><\/span> y consta de dos partes: la pregunta de cuatro de los disc\u00edpulos (dos pares de hermanos: Pedro y Andr\u00e9s, Jacobo y Juan) y la respuesta de Jes\u00fas, la cual parece estar organizada seg\u00fan una estructura conc\u00e9ntrica del tipo ABCDXD&#8217;C&#8217;B&#8217;A&#8217; (Vena 2001, 197).<\/p>\n<p>A. Los disc\u00edpulos preguntan y Jes\u00fas comienza a responder (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:4-5<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B. El comienzo de la apostas\u00eda: llegan enga\u00f1adores en el nombre de Jes\u00fas (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:6<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>C. El comienzo de las guerras: se levanta naci\u00f3n contra naci\u00f3n (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:7-8<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>D. El comienzo de las persecuciones: los creyentes son expuestos p\u00fablicamente (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:9<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>X. <span style=\"font-style:italic\">El evangelio debe ser proclamado a todas las naciones<\/span> (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:10<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>D&#8217;. Se agravan las persecuciones: familias divididas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:11-13<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>C&#8217;. Se agravan las guerras: tribulaci\u00f3n en Judea (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:14-20<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B&#8217;. Se agrava la apostas\u00eda: falsos cristos y profetas producen se\u00f1ales (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:21-22<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>A&#8217;. Jes\u00fas termina su respuesta acerca de las se\u00f1ales (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:23<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>Notamos dos cosas en relaci\u00f3n con esta estructura. En primer lugar, las situaciones descriptas en B, C y D se agravan en B&#8217;, C&#8217; y D&#8217;. Por ejemplo, en B, los falsos cristos enga\u00f1an a <span style=\"font-weight:bold\">muchos<\/span>; en B&#8217;, los falsos cristos y los falsos profetas tratan de enga\u00f1ar aun a los <span style=\"font-weight:bold\">escogidos<\/span>. El nivel de osad\u00eda ha aumentado. En C, las guerras y los terremotos son <span style=\"font-weight:bold\">principios de dolores<\/span>; en C&#8217;, la situaci\u00f3n en Judea constituye el comienzo de la <span style=\"font-weight:bold\">tribulaci\u00f3n<\/span> escatol\u00f3gica que preanuncia el fin. El term\u00f3metro escatol\u00f3gico ha subido tambi\u00e9n aqu\u00ed. Por \u00faltimo, en D, se dice los fieles ser\u00e1n expuestos p\u00fablicamente y los <span style=\"font-weight:bold\">azotar\u00e1n<\/span>; en D&#8217;, el conflicto ya alcanza proporciones familiares y ahora el precio por la fidelidad al evangelio es la <span style=\"font-weight:bold\">muerte<\/span>.<\/p>\n<p>En segundo lugar, notamos el car\u00e1cter central de la predicaci\u00f3n del evangelio en <span style=\"font-style:italic\">X<\/span>. De acuerdo con las leyes ret\u00f3ricas del quiasmo, lo que queda en el centro es el punto principal que el autor desea enfatizar. De modo que aqu\u00ed la proclamaci\u00f3n del evangelio en el mundo es m\u00e1s importante que las se\u00f1ales del fin, incluida la destrucci\u00f3n del templo. Esto nos habla de una conciencia misional en medio de un creciente fervor apocal\u00edptico. Una manera de entender esto es que Marcos estaba preocupado por el excesivo \u00e9nfasis que su comunidad le daba al fin escatol\u00f3gico, quiz\u00e1s al punto de dejarse llevar por los acontecimientos relacionados con la revuelta jud\u00eda de 66-70 d.C, lo cual redundar\u00eda en un descuido de la misi\u00f3n. Para Marcos, todav\u00eda hab\u00eda tiempo para que la comunidad siguiera proclamando el evangelio, ya que dicha tarea constitu\u00eda la se\u00f1al m\u00e1s importante de todas. Antes de que llegara el fin, el evangelio deb\u00eda ser predicado a <span style=\"font-style:italic\">todas<\/span> las naciones. Se asume que esta tarea no se ha cumplido todav\u00eda, y que llevar\u00eda cierto tiempo alcanzar con el evangelio a todas las naciones, o gentiles, del Imperio Romano.<\/p>\n<p>No obstante, \u00bfpor qu\u00e9 hablamos de Marcos y no de Jes\u00fas? \u00bfNo fue acaso Jes\u00fas el que profiri\u00f3 este discurso? Como dijimos en la introducci\u00f3n, el evangelista escribi\u00f3 su Evangelio llevado por la necesidad de que la congregaci\u00f3n a la que pertenec\u00eda escuchara la historia de Jes\u00fas, pero de manera tal que le fuera de ayuda para enfrentar las dificultades por las que estaba atravesando. Podr\u00edamos decir que Marcos adapt\u00f3, bajo la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, las tradiciones recibidas de manera que el producto final, el Evangelio, reflejara lo que Jes\u00fas dijo, pero tambi\u00e9n lo que el Cristo resucitado quer\u00eda decir a la congregaci\u00f3n a trav\u00e9s de la pluma inspirada del evangelista. Dicho de otra manera, el discurso-serm\u00f3n de <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:1-37<\/span><\/span> contiene, sin lugar a dudas, elementos que se remontan al Jes\u00fas hist\u00f3rico y cuyo referente era el grupo de disc\u00edpulos galileos. Sin embargo, tambi\u00e9n contiene otros elementos que se refieren espec\u00edficamente a la congregaci\u00f3n de Marcos, los cuales fueron colocados en su lugar ret\u00f3rico por el evangelista. Ejemplo de esto ser\u00eda el vers\u00edculo <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:10<\/span><\/span>. Un ejercicio interesante para comprobar lo que acabamos de decir es leer los vers\u00edculos <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:9<\/span><\/span> y <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:11<\/span><\/span> sin el vers\u00edculo <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:10<\/span><\/span>. El lector atento se dar\u00e1 cuenta inmediatamente de que existe una continuidad tem\u00e1tica entre ambos vers\u00edculos y que la lectura fluye de manera totalmente natural. Obviamente, el vers\u00edculo <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 13:10<\/span><\/span> ha sido colocado all\u00ed, en el centro del quiasmo, porque cumple una funci\u00f3n ret\u00f3rica y teol\u00f3gica important\u00edsima.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Coincidimos con casi todas las versiones consultadas en dar a esta secci\u00f3n el t\u00edtulo de <span style=\"font-weight:bold\">Se\u00f1ales antes del fin<\/span>.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">\u00a1Mira qu\u00e9 piedras y qu\u00e9 edificios!<\/span> El asombro del disc\u00edpulo se debe a que el templo de Jerusal\u00e9n era uno de los templos m\u00e1s magn\u00edficos de su tiempo. <span style=\"font-weight:bold\">Piedras<\/span>se refiere probablemente a las piedras que a\u00fan hoy se conservan como parte del famoso Muro de los Lamentos. <span style=\"font-weight:bold\">Edificios<\/span> se refiere a las diversas construcciones que formaban parte del complejo del templo. El rey Herodes hab\u00eda ordenado esta renovaci\u00f3n, que todav\u00eda segu\u00eda vigente durante el tiempo de Jes\u00fas. Una forma de traducir la frase para que refleje la admiraci\u00f3n del disc\u00edpulo ser\u00eda: \u201c\u00a1Mira qu\u00e9 piedras enormes y qu\u00e9 hermosos edificios!\u201d<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 destrucci\u00f3n del Templo:<\/b><\/i> Este cap\u00edtulo <span class='bible'>Mar 13:1-37<\/span> de Mc contiene el llamado \u201cdiscurso escatol\u00f3gico\u201d, que junto con el \u201cdiscurso en par\u00e1bolas\u201d (<span class='bible'>Mar 4:1-34<\/span>) son los discursos de Jes\u00fas referidos con cierta amplitud en este evangelio. Hay otro discurso m\u00e1s breve en <span class='bible'>Mar 7:1-23<\/span>. Ver nota a <span class='bible'>Mat 24:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Se\u00f1ales del fin (ver Mat. 24; Luc. 21:5-37). Jes\u00fas ha dado advertencias abundantes a los que est\u00e1n fuera del reino de Dios; ahora presenta palabras de advertencia a los que est\u00e1n adentro del reino. Se comunican en t\u00e9rminos del juicio venidero, que ser\u00e1 un tiempo de prueba para los disc\u00edpulos, pero aun as\u00ed ser\u00e1 una prueba muy real. Todo el tema es presentado por medio de la profec\u00eda del juicio contra el templo (2). El \u201cc\u00edrculo \u00edntimo\u201d (esta vez inclu\u00eda a Andr\u00e9s) tiene que haber pensado que la destrucci\u00f3n del templo iniciar\u00eda los tiempos finales, y estaban deseosos por saber cu\u00e1les ser\u00edan las se\u00f1ales. Es posible que este tipo de curiosidad provoca a los cristianos de hoy a tratar de saber la fecha de la segunda venida de Cristo. Sin embargo, Jes\u00fas lo utiliz\u00f3 como un reto a los cristianos de cualquier \u00e9poca, lo que resulta ser la funci\u00f3n de tales profec\u00edas en la Biblia.<\/p>\n<p>La necesidad principal es estar velando (5), especialmente en contra de los posibles enga\u00f1adores, y no estar alarmados por las circunstancias terribles. Ambas cosas hubieran sido relevantes en Roma, donde surgieron varias herej\u00edas primitivas, y molestaban en la \u00e9poca cuando el Evangelio de Mar. estaba siendo escrito como para \u201cel a\u00f1o de los cuatro emperadores\u201d (68 d. de J.C.), con varios contendientes al trono pele\u00e1ndose por la corona. La persecuci\u00f3n ser\u00e1 inevitable, pero debe verse como una oportunidad para atestiguar usando palabras que ser\u00e1n provistas en el preciso momento por el Esp\u00edritu Santo. (Esta es una de las pocas referencias directas al Esp\u00edritu en Mar.) La predicci\u00f3n de que es necesario que primero el evangelio sea predicado a todas las naciones (10) es casi la versi\u00f3n de Mar. de la \u201cgran comisi\u00f3n\u201d (Mat. 28:19). \u00bfHabr\u00eda Marcos visto algo de esto en las labores de Pablo y los dem\u00e1s ap\u00f3stoles?<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, est\u00e1 la advertencia que hasta los lazos m\u00e1s \u00edntimos y naturales se quebrantar\u00e1n bajo tal estr\u00e9s (12), la verdad contraria a la ense\u00f1anza acerca de la verdadera \u201cfamilia de Jes\u00fas\u201d (3:34, 35). Muchos quiz\u00e1 hemos sabido c\u00f3mo algunos miembros de la familia se han traicionado unos a otros en tiempos de persecuci\u00f3n, y la agon\u00eda de sentirse odiados universalmente sin raz\u00f3n, s\u00f3lo por ser cristianos (13). Sin embargo, hay una promesa unida: la persistencia hasta el fin nos dar\u00e1 la vida eterna, aun si no seguridad en este mundo.<\/p>\n<p>Los cuatro disc\u00edpulos hab\u00edan preguntado: \u201c\u00bfCu\u00e1ndo?\u201d En un lenguaje bastante velado Jes\u00fas insinu\u00f3 que ser\u00eda cuando los emblemas idol\u00e1tricos del ej\u00e9rcito romano fueran impuestos triunfalmente en el templo de Jerusal\u00e9n. Marcos no pod\u00eda atreverse a informar de esto abiertamente (y menos en Roma) especialmente ya que lo dicho todav\u00eda no parec\u00eda haber ocurrido cuando se escribi\u00f3 este Evangelio. Pero el peque\u00f1o par\u00e9ntesis del v. 14 muestra que \u00e9l esperaba que sus lectores comprendieran. Jes\u00fas us\u00f3 lenguaje tomado del libro de Dan., relatando en primer lugar de la profanaci\u00f3n del templo por el perseguidor Ant\u00edoco Ep\u00edfanes en el siglo II a. de J.C. La abominaci\u00f3n en ese caso fue un \u00eddolo, que fue levantado en el mismo templo y lo profan\u00f3. Los vers\u00edculos siguientes parecen describir el terrible sufrimiento durante las primeras guerras jud\u00edas, cuando los ej\u00e9rcitos romanos invadieron Palestina. Esto ocurri\u00f3 s\u00f3lo una generaci\u00f3n despu\u00e9s de la muerte de Cristo, y la iglesia cristiana jud\u00eda seguramente comparti\u00f3 el sufrimiento general. La tradici\u00f3n dice que los cristianos huyeron a Pella en Transjordania, recordando la advertencia de Jes\u00fas (14).<\/p>\n<p>Una advertencia aun m\u00e1s urgente, en este caso, es la que va en contra de los falsos mes\u00edas, y los falsos profetas (22). Estos abundaron en la \u00e9poca despu\u00e9s de Cristo, y siguen abundando hoy en d\u00eda; con sectas falsas y la \u201cfranja lun\u00e1tica\u201d en derredor de la iglesia cristiana. De mayor importancia ser\u00e1 recordar, al volver a descubrir \u201cse\u00f1ales y maravillas\u201d, que aun \u00e9stas pueden ser falsas con se\u00f1ales de profetas falsos; debemos estar alertas (23). Por esto es posible que Jes\u00fas us\u00f3 se\u00f1ales con poca frecuencia en su ministerio.<\/p>\n<p>Hasta este punto, todo lo que Jes\u00fas predijo puede colocarse c. 70 d. de J.C., viendo a los ej\u00e9rcitos romanos asolando Palestina, y la lucha entre los emperadores para obtener el trono. Los lectores de Mar. hubieran podido reconocer las referencias, aunque para nosotros no sean del todo claras ahora. A partir del v. 24 en adelante se da la impresi\u00f3n de que son los \u00faltimos d\u00edas (para una opini\u00f3n diferente ver el comentario sobre Mat. 24). En estos \u00faltimos d\u00edas los poderes terrenales mayores simbolizados en el AT por el sol, la luna y las estrellas, caer\u00e1n, y el Hijo del Hombre llegar\u00e1 en gloria para recoger a sus escogidos (26, 27). El extremo de la tierra sale de las im\u00e1genes de Dan. 7, aunque la frase puede hacer una leve alusi\u00f3n a la misi\u00f3n a los gentiles. No puede ser sencillamente una referencia a la acci\u00f3n de reunir a todos los jud\u00edos fieles de todo el mundo.<\/p>\n<p>Este tiempo, aparentemente, ocurre mucho despu\u00e9s del per\u00edodo de las guerras jud\u00edas de 70 d. de J.C. aunque son el cuadro m\u00e1s amplio del juicio que seguir\u00eda al final de los tiempos, as\u00ed como el verano sigue a la primavera en Palestina. Es bastante incierto que el brotar de la higuera en este lugar haga alusi\u00f3n al regreso de los jud\u00edos a la Palestina y el restablecimiento del Estado de Israel. M\u00e1s bien puede ser otro proverbio popular que se usa en muchos lugares, aunque en los pa\u00edses occidentales no se conoce.<\/p>\n<p>Como sucede con frecuencia en las profec\u00edas del AT, Jes\u00fas pas\u00f3 directamente de ese momento cercano, al futuro distante; es como si hubi\u00e9semos visto dos grandes cumbres de monta\u00f1as, y no el gran valle que los separaba. Por esta raz\u00f3n Jes\u00fas pudo decir que esta generaci\u00f3n no pasar\u00eda hasta que se cumpliese este primer conjunto de se\u00f1ales. Muchos de los que lo escuchaban seguir\u00edan en vida en 70 d. de J.C. Es poco probable que esta generaci\u00f3n se refiera a la sobrevivencia del pueblo jud\u00edo en su totalidad, pero aquellos que comprenden esta frase como refiri\u00e9ndose tanto al futuro inmediato como al distante lo comprenden de esta manera.<\/p>\n<p>As\u00ed como al libro del Apoc. con frecuencia se le llama \u201cla Revelaci\u00f3n\u201d (lo que significa \u201cquitarle el velo al futuro\u201d), as\u00ed igualmente a este cap\u00edtulo se le denomina \u201cel peque\u00f1o apocalipsis\u201d, ya que en \u00e9l Jes\u00fas tambi\u00e9n revela el futuro. Hay que recordar tres cosas al leer este cap\u00edtulo. Primera, que no es posible expresar las cosas como son en tiempos de peligros pol\u00edticos. Segunda, que el lenguaje simb\u00f3lico se usa para revelarnos las cosas, no para confundirnos; no tiene nada de \u201cmisterioso\u201d. Tercera, todo tiene el prop\u00f3sito de hacernos cristianos m\u00e1s fieles en el momento presente, no para que estemos capacitados para profetizar o especular acerca del futuro lejano (37). Esto se demuestra por el hecho de que ni aun el Hijo (y este es otro lugar donde Jes\u00fas afirma una relaci\u00f3n \u00fanica con Dios) conoce la fecha de estas cosas (32). Sin embargo, tenemos una promesa, que cuando todo tiembla, las palabras de Jes\u00fas permanecer\u00e1n (31), un dicho que se usa con las Palabras de Dios mismo en el AT.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>13.1, 2 Como quince a\u00f1os antes del nacimiento de Jes\u00fas (20 a.C.), Herodes el Grande comenz\u00f3 a remodelar y reconstruir el templo, el cual se erigi\u00f3 unos quinientos a\u00f1os antes, en los d\u00edas de Esdras (Ezr 6:14-15). Herodes hizo del templo uno de los m\u00e1s hermosos edificios en Jerusal\u00e9n, pero no para honrar a Dios, sino para tranquilizar a los jud\u00edos que gobernaba. El proyecto de tan magn\u00edfico edificio no finaliz\u00f3 sino hasta 64 d.C. La profec\u00eda de Jes\u00fas de que no quedar\u00eda piedra sobre piedra que no fuera removida se cumpli\u00f3 en 70 d.C., cuando los romanos destruyeron completamente el templo y toda la ciudad de Jerusal\u00e9n.13.3ss Los disc\u00edpulos quer\u00edan saber cu\u00e1ndo se destruir\u00eda el templo. Jes\u00fas les dio un cuadro prof\u00e9tico de ese tiempo incluyendo los acontecimientos que lo anteceder\u00edan. Tambi\u00e9n habl\u00f3 de hechos futuros que se\u00f1alar\u00edan su regreso. Predijo tanto los hechos cercanos como los distantes sin ponerlos en un orden cronol\u00f3gico. Los disc\u00edpulos vivieron para ver la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en 70 d.C. Esto les hizo entender que todo lo dem\u00e1s que Jes\u00fas predijo se cumplir\u00eda tambi\u00e9n.Jes\u00fas les advirti\u00f3 acerca del futuro para que aprendieran a vivir en el presente. Varias predicciones que Jes\u00fas hizo en este pasaje todav\u00eda no se han cumplido. No las hizo para que adivin\u00e1ramos cu\u00e1ndo ocurrir\u00edan, sino para ayudarnos a mantenernos espiritualmente alertas y preparados siempre, esperando su venida.13.3, 4 El Monte de los Olivos se levanta en la parte superior de Jerusal\u00e9n, al este de la ciudad. Desde sus faldas una persona puede mirar hacia abajo y ver la ciudad y el templo. Zacar\u00edas (14.1-4) profetiz\u00f3 que el Mes\u00edas descender\u00eda en este monte cuando volviera para establecer su reino eterno.13.5-7 \u00bfCu\u00e1les son las se\u00f1ales del fin de los tiempos? En cada generaci\u00f3n desde la resurrecci\u00f3n de Cristo ha habido gente que ha dicho conocer exactamente cu\u00e1ndo volver\u00e1 Jes\u00fas. Nadie, sin embargo, ha acertado, porque Cristo volver\u00e1 seg\u00fan el calendario de Dios, no el de los hombres. Jes\u00fas predijo que falsos profetas, que asegurar\u00edan tener revelaciones de Dios, enga\u00f1ar\u00edan a muchos creyentes.En las Escrituras, la \u00fanica se\u00f1al clara del regreso de Cristo es que toda la humanidad le ver\u00e1 venir en las nubes (3.26; Rev 1:7). En otras palabras, no hay que preocuparse de que una u otra persona sea el Mes\u00edas, ni que estos son los \u00ab\u00faltimos tiempos\u00bb. Cuando Cristo vuelva, lo sabr\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de toda duda. Cuidado con los que aseguran tener un conocimiento especial respecto a los \u00faltimos d\u00edas porque nadie sabe cu\u00e1ndo ser\u00e1 este tiempo (Rev 13:32). Tenga cuidado cuando se diga: \u00ab\u00a1Ahora es!\u00bb, y decididos en nuestro compromiso de tener nuestros corazones y vidas listos para su venida.13.9, 10 En la medida que la iglesia primitiva empez\u00f3 a crecer, la mayor\u00eda de los disc\u00edpulos experiment\u00f3 el tipo de persecuci\u00f3n de la cual Jes\u00fas habl\u00f3. Desde los tiempos de Cristo, se han perseguido a los cristianos en su tierra y en campos misioneros extranjeros. Aunque es posible que estemos libres de persecuci\u00f3n ahora, nuestra visi\u00f3n del Reino de Dios no debe limitarse a lo que nos ocurre. Una r\u00e1pida mirada a los peri\u00f3dicos nos mostrar\u00e1 que cada d\u00eda muchos cristianos en otras partes del mundo tienen que enfrentar penalidades y persecuciones. Estas son una oportunidad para testificar de Cristo a los que nos oprimen y sirven para que se cumpla el deseo de Dios de que las buenas nuevas lleguen a cada persona.13.11 Jes\u00fas no dice que estudiar la Biblia y crecer en conocimiento sea in\u00fatil o malo. Antes y despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n Jes\u00fas mismo ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos lo que deb\u00edan decir y c\u00f3mo decirlo. Sin embargo, Jes\u00fas nos habla de la actitud que debemos asumir cuando nos toque defendernos por causa del evangelio. No tenemos que temer ni tomar la defensiva en cuanto a nuestra fe porque el Esp\u00edritu Santo estar\u00e1 presente y nos dar\u00e1 las palabras adecuadas.13.13 Creer en Jes\u00fas \u00abhasta el fin\u00bb demanda perseverancia porque combatir\u00e1n nuestra fe. Estas tribulaciones separar\u00e1n a los verdaderos cristianos de los creyentes tibios. No ganaremos la salvaci\u00f3n por permanecer hasta el fin, pero nos marcar\u00e1 como personas salvas. La seguridad de nuestra salvaci\u00f3n nos mantendr\u00e1 en medio de la persecuci\u00f3n.13.14 La \u00ababominaci\u00f3n desoladora\u00bb que menciona Jes\u00fas es la profanaci\u00f3n del templo por los enemigos de Dios. Esto sucedi\u00f3 una vez tras otra en la historia de Israel: en 597 a.C. cuando Nabucodonosor saque\u00f3 el templo y llev\u00f3 cautivos a Babilonia (2 Cr\u00f3nicas 36); en 168 a.C. cuando Ant\u00edoco Ep\u00edfanes sacrific\u00f3 un cerdo a Zeus en el altar santo del templo (Dan 9:27; Dan 11:30-31); en 70 d.C., el emperador Tito coloc\u00f3 un \u00eddolo en el lugar donde estuvo el templo, despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n; en 38 d.C., el emperador Cal\u00edgula plane\u00f3 poner su propia estatua en el templo, pero muri\u00f3 antes de lograrlo.13.20 El pueblo escogido por Dios, a quienes salv\u00f3. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de la elecci\u00f3n de Dios, v\u00e9anse Rom 8:29-30 y Eph 1:4-5.13.22, 23 \u00bfEs posible que los cristianos sean enga\u00f1ados? S\u00ed. Tan convincentes ser\u00e1n los argumentos y pruebas de los enga\u00f1adores en los \u00faltimos tiempos que ser\u00e1 dif\u00edcil no alejarnos de Cristo. Si estamos preparados, dice Jes\u00fas, podemos mantenernos firmes, pero no resistiremos si no estamos preparados. Para penetrar el disfraz de los falsos maestros debemos preguntarnos: (1) \u00bfHan sido verdaderas sus predicciones o han tenido que irse ajustando a lo ocurrido? (2) \u00bfUsan en sus ense\u00f1anzas alguna peque\u00f1a porci\u00f3n de la Biblia descuidando el resto? (3) \u00bfEst\u00e1n sus ense\u00f1anzas en contra de lo que la Biblia dice acerca de Dios? (4) \u00bfSon sus pr\u00e1cticas un medio de glorificar al maestro o a Cristo? (5) \u00bfPromueven sus ense\u00f1anzas hostilidad hacia otros cristianos?13.31 En los d\u00edas de Jes\u00fas el mundo parec\u00eda muy estable y seguro. Daba la sensaci\u00f3n de estabilidad. En la actualidad, muchos temen la destrucci\u00f3n nuclear. Jes\u00fas nos dice, sin embargo, que si bien podemos estar seguros que la tierra pasar\u00e1, la verdad de sus palabras jam\u00e1s se cambiar\u00e1 ni abolir\u00e1. Dios y su Palabra proveen la \u00fanica estabilidad en este mundo inestable. \u00a1Cu\u00e1n miopes somos al gastar tanto de nuestro tiempo aprendiendo cosas de este mundo temporal y acumulando sus posesiones, mientras descuidamos la Biblia y sus verdades eternas!13.32 Cuando Jes\u00fas dijo que ni siquiera El conoc\u00eda el tiempo del fin, afirmaba su humanidad. Por supuesto, Dios el Padre conoce los tiempos y Jes\u00fas y el Padre son uno; pero cuando Jes\u00fas tom\u00f3 forma de hombre, voluntariamente desisti\u00f3 del uso ilimitado de sus atributos divinos.El \u00e9nfasis de este vers\u00edculo no est\u00e1 en que Jes\u00fas perdi\u00f3 la capacidad de conocer los acontecimientos, sino en el hecho que nadie los conoce. Es un secreto de Dios el Padre. Cristo vendr\u00e1 cuando El quiera. Nadie puede predecir por las Escrituras ni la ciencia el d\u00eda exacto cuando Cristo volver\u00e1. La ense\u00f1anza de Jes\u00fas es que se necesita preparaci\u00f3n, no c\u00e1lculo.13.33, 34 Una boda, el nacimiento de un beb\u00e9, alcanzar una carrera, dar conferencias, comprar una casa, requieren meses de planeamiento. \u00bfLe da usted la misma importancia a la preparaci\u00f3n para la venida de Cristo? Este es el acontecimiento m\u00e1s importante en nuestras vidas. Sus resultados ser\u00e1n eternos. No debemos seguir posponiendo esta preparaci\u00f3n porque no sabemos cu\u00e1ndo ocurrir\u00e1. La \u00fanica forma de prepararnos es estudiando la Palabra de Dios y viviendo cada d\u00eda seg\u00fan sus instrucciones. Solo as\u00ed estaremos preparados.13.35-37 Todo el cap\u00edtulo trece de Marcos nos dice c\u00f3mo vivir mientras esperamos la venida de Cristo: (1) No nos dejemos confundir por declaraciones confusas ni interpretaciones vanas de lo que ocurrir\u00e1 (13.5, 6). (2) No debemos temer hablar a otros de Cristo, no debe importarnos lo que puedan decirnos ni hacernos (13.9-11). (3) Debemos soportar por fe y no sorprendernos de las persecuciones (13.13). (4) Debemos estar moralmente alertas y obedientes a los mandamientos para vivir fundados en la Palabra de Dios. Este cap\u00edtulo no se escribi\u00f3 para promover discusiones, sino para estimularnos a vivir de una manera recta para Dios en un mundo donde El casi no se tiene en cuenta.PROFECIAS DE JESUS EN EL DISCURSO DEL MONTE DE LOS OLIVOSTipo de profec\u00edaReferencias del Antiguo TestamentoOtras referencias del Nuevo TestamentoLos postreros tiempos Mar 13:1-23 Mat 24:1-28 Luk 21:5-24Dan 9:26-27 Dan 11:31 Joel 2.2Joh 15:21 Rev 11:2 1Ti 4:1, 2La Segunda Venida de Cristo Mar 13:24-27 Luk 21:25-28 Mat 24:29-31Isa 13:6-10 Eze 32:7 Dan 7:13-14Rev 6:12 Mar 14:62 1Th 4:16En Marcos 13, a veces llamado el discurso del Monte de los Olivos, Jes\u00fas habl\u00f3 mucho de dos cosas: de los postreros tiempos y de su Segunda Venida. Al darles estas profec\u00edas, no intentaba alentar a sus disc\u00edpulos a que especularan sobre cu\u00e1ndo exactamente iba a volver. M\u00e1s bien los exhort\u00f3 a que estuvieran alertas y preparados para su venida. Si servimos fielmente a Jes\u00fas ahora, estaremos listos para su regreso.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 618 Mat 24:1; Luc 21:5<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> sal\u00eda del templo.  V\u00e9ase coment. en Mt. 24:1. <\/p>\n<p><p> qu\u00e9 piedras y qu\u00e9 edificios.  El tama\u00f1o imponente, la superficie pulida y las piedras labradas que formaban el edificio del templo, presentaban una vista magn\u00edfica y muy bella (cp. Lc 21:5). La restauraci\u00f3n del templo fue iniciado por Herodes el Grande en el a\u00f1o 20 a.C., y no se complet\u00f3 hasta el a\u00f1o 64 d.C.; s\u00f3lo seis a\u00f1os antes de su destrucci\u00f3n por los romanos.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Este cap\u00edtulo escatol\u00f3gico (o de las \u00faltimas cosas), es la ense\u00f1anza m\u00e1s larga en el evangelio de Marcos.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Con respecto a los vs.1-2, v\u00e9anse las notas de Mt 24:1-2. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> El Salvador-Esclavo, en Su preparaci\u00f3n para Su obra redentora (11:15 14:42) y despu\u00e9s de enfrentarse con los opositores (11:15 12:37), permaneci\u00f3 con Sus seguidores a fin de prepararlos para Su muerte (13:1 14:42), un evento inesperado que los asombrar\u00eda y los desanimar\u00eda; El los preparaba: <\/p>\n<p>\n(1) dici\u00e9ndoles las cosas que estaban por venir (vs.2-37); <\/p>\n<p>\n(2) disfrutando su amor, expresado en un banquete, y siendo ungido con el nardo puro de mucho precio (14:3-9); <\/p>\n<p>\n(3) instituyendo Su cena ( 1Co_11:20) para que lo recordaran (14:12-26); y <\/p>\n<p>\n(4) advirti\u00e9ndoles que tropezar\u00edan y exhort\u00e1ndoles a que velaran y oraran (14:27-42). Inmediatamente despu\u00e9s de esta preparaci\u00f3n, El fue arrestado para ser crucificado (14:43 15:28). <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (3)<\/strong> O, qu\u00e9 piedras tan maravillosas. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>V\u00e9ase nota en <span class='bible'>Mat 24:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>83 (d) El discurso final de Jes\u00fas (13,1-37). Una vez que Jes\u00fas predice la destrucci\u00f3n del templo (13,2), se narran una serie de acon\u00adtecimientos que son futuros desde la perspec\u00adtiva de Jes\u00fas pero, al menos en parte, actuales para la comunidad marcana (13,5-13). Poste\u00adriormente, describe la \u00abgran tribulaci\u00f3n\u00bb (13,14-23) y el triunfo del Hijo del hombre (13,24-27), y concluye con exhortaciones a la confianza y la vigilancia (13,28-37). Desde 1860, los especialistas han asumido que tras Mc 13 habr\u00eda un breve apocalipsis jud\u00edo o judeocristiano que fue redactado y ampliado por Mar\u00adcos o uno de sus predecesores y colocado en boca de Jes\u00fas (aunque pueda contener algu\u00adnos dichos originales de Jes\u00fas). Dada la diver\u00adsidad de teor\u00edas opuestas sobre el origen y desarrollo del texto, lo mejor es que lo afron\u00adtemos tal y como ahora lo encontramos y tra\u00adtemos de analizar qu\u00e9 pudo sugerirle a la co\u00admunidad marcana. Con este discurso, Marcos quer\u00eda disminuir el miedo escatol\u00f3gico e in\u00adculcar la resistencia paciente. Advierte sobre la necesidad de la persecuci\u00f3n y del sufri\u00admiento, al tiempo que da fuerzas a la comuni\u00addad para que afronte los horrores que el futu\u00adro pueda deparar con la firme convicci\u00f3n de que el cl\u00edmax de la historia humana lo consti\u00adtuye la llegada del Hijo del hombre y del reino de Dios.<br \/>\n(Hartman, L., Prophecy Interpreted [ConBNT 1, Lund 1966], Lambrecht, J. L., Die Redaktion der Markus-Apokalypse [AnBib 28, Roma 1967]. Pesch, R., Naherwartungen [D\u00fcsseldorf 1968].)<\/p>\n<p>84 (i) Introducci\u00f3n (13,1-4). Hay cierta tensi\u00f3n entre la predicci\u00f3n de Jes\u00fas sobre la destrucci\u00f3n del templo (13,2) y el resto del dis\u00adcurso, que trata del fin del mundo que co\u00adnocemos. 1. uno de sus disc\u00edpulos le dijo: El asombro de los disc\u00edpulos ante la grandeza y esplendor de los edificios del templo suscita la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas en 13,2. La reacci\u00f3n de los disc\u00edpulos es coherente con la cronolog\u00eda de Marcos, seg\u00fan la cual Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos s\u00f3lo visitaron Jerusal\u00e9n en una ocasi\u00f3n, pues se da la impresi\u00f3n de que es la primera vez que ven la ciudad. 2. no quedar\u00e1 aqu\u00ed piedra sobre piedra: La predicci\u00f3n de la destrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n se afirma en muchos textos del NT (Mc 14,57-58; 15,29; Jn 2,19; Mt 26,61; Hch 6,14). Con su profec\u00eda sobre la des\u00adtrucci\u00f3n del templo Jes\u00fas se colocaba en la tradici\u00f3n de los profetas del AT (cf. Miq 3,12; Jr 26,18), No es necesario partir del supuesto de que esta predicci\u00f3n refleja los aconteci\u00admientos del a\u00f1o 70 d.C., aunque es cierto que el cristianismo primitivo vio en aquellos he\u00adchos el cumplimiento de la predicci\u00f3n de Je\u00ads\u00fas. 3. en el monte de los Olivos, enfrente del templo: Dada la connotaci\u00f3n escatol\u00f3gica que tiene el monte de los Olivos en Zac 14,4, este escenario era el m\u00e1s apropiado para realizar el discurso escatol\u00f3gico (cf. Mc 11,1). Sus desti\u00adnatarios eran los cuatro primeros disc\u00edpulos (cf. 1,16-20), tres de los cuales constitu\u00edan el c\u00edrculo \u00edntimo (cf. el comentario sobre 5,37). 4. \u00bfcu\u00e1ndo ocurrir\u00e1 eso?: L\u00f3gicamente, la pre\u00adgunta de los disc\u00edpulos se refiere a la predic\u00adci\u00f3n que Jes\u00fas hab\u00eda hecho sobre el templo en 13,2, pero en su actual contexto tambi\u00e9n se re\u00adfiere a todo el discurso posterior.<\/p>\n<p>   85 (ii) Comienzo de los sufrimientos (13,5-13). La primera fase en la presentaci\u00f3n que hace Jes\u00fas del futuro se refiere a los aconteci\u00admientos a gran escala (13,5-8) y al destino de los disc\u00edpulos (13,9-13). El mensaje en conjun\u00adto trata de la resistencia paciente ante los ca\u00adtaclismos c\u00f3smicos y las persecuciones. El modo en que se describen las persecuciones de los disc\u00edpulos (especialmente con el verbo paradid\u00f3mi, \u00abentregar\u00bb) evoca los propios su\u00adfrimientos de Jes\u00fas, que se nos describen en el relato de la pasi\u00f3n, y sit\u00faa el sufrimiento de los seguidores en l\u00ednea con el del Maestro. 5. cuidad que nadie os enga\u00f1e: Con la frase inicial del discurso expresa su intenci\u00f3n de enfriar el entusiasmo escatol\u00f3gico e inculcar una cauta actitud de observaci\u00f3n y espera ante la llegada del reino de Dios. 6. muchos vendr\u00e1n en mi nombre diciendo: \u00abYo soy\u00bb: En esta frase pare\u00adce que hay m\u00e1s que una simple referencia a los pretendientes mesi\u00e1nicos jud\u00edos (cf. Hch 5,36-37). Sobre eg\u00f3 eimi, cf. el comentario a 6,50. Hab\u00eda curanderos y maestros en el cristianis\u00admo primitivo que pod\u00edan haberse presentado como reencarnaciones de Jes\u00fas. El contexto actual indica que pretend\u00edan ser el Jes\u00fas que retomaba de la derecha de Dios (cf. 14,62). So\u00adbre las predicciones de los falsos cristos, cf. 13,21-23. 8. el comienzo de los dolores de alum\u00adbramiento: Se presentan las predicciones y ru\u00admores de guerra, las revueltas, los terremotos y el hambre como elementos que formaban parte del plan con el que Dios estaba prepa\u00adrando la llegada del reino. Se describen estas tribulaciones en analog\u00eda con los primeros momentos del alumbramiento (cf. mSot 9,15). Aunque sean realmente graves, no son todav\u00eda el eschaton. 9. os entregar\u00e1n a los tribunales: El foco se desplaza desde los acontecimientos mundiales al destino de los disc\u00edpulos, a quie\u00adnes se les promete persecuci\u00f3n y sufrimiento. Los \u00abtribunales\u00bb (synedria) se refieren a aque\u00adllos tribunales jud\u00edos locales (cf. 2Cor 11,24) que ten\u00edan autoridad para castigar a los in\u00adfractores de religi\u00f3n jud\u00eda. La referencia a \u00abgo\u00adbernadores y reyes\u00bb no exige un contexto extrapalestinense: Pilato y Herodes Antipas ser\u00edan buenos ejemplos. Los disc\u00edpulos de Je\u00ads\u00fas encontrar\u00e1n la oposici\u00f3n tanto por parte jud\u00eda como por parte gentil. 10. es preciso que antes sea proclamada la Buena Nueva a todas las naciones: El vocabulario t\u00edpicamente marcano del dicho sugiere que fue el evangelista quien lo insert\u00f3 entre 13,9 y 13,11. La hip\u00f3te\u00adsis se verifica por el desarrollo l\u00f3gico que exis\u00adte entre 13,9 y 13,11 y por el hecho de que, si el Jes\u00fas terreno hubiese sido tan expl\u00edcito so\u00adbre este asunto no se hubiera producido nin\u00adg\u00fan debate en el cristianismo primitivo sobre la misi\u00f3n a los gentiles (cf. G\u00e1l 2; Hch 15). Su inserci\u00f3n en este momento tiene el efecto de disminuir dram\u00e1ticamente el calendario esca\u00adtol\u00f3gico, puesto que era necesario que se die\u00adra un gran rodeo fuera del territorio palestinense. 11. no ser\u00e9is vosotros quienes habl\u00e9is, sino el Esp\u00edritu Santo: Lo que Jes\u00fas les proh\u00ed\u00adbe es la preocupaci\u00f3n ansiosa (me promerimnate), no que no pensaran o no se preparasen convenientemente. 12. el hermano entregar\u00e1 a su hermano: La idea de que en el eschaton acontecer\u00edan divisiones que afectar\u00edan a las re\u00adlaciones personales era un elemento t\u00f3pico en los escritos apocal\u00edpticos jud\u00edos (cf. 4 Esd 5,9; 6,24; Jub 23,19; 2ApBar 70,3; mSot. 9,15). 13. el que persevere hasta el final se salvar\u00e1: Este di\u00adcho conclusivo reproduce el mensaje marcano de la resistencia paciente durante \u00ablos dolores de parto del Mes\u00edas\u00bb y la recompensa definiti\u00adva de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>86 (iii) La gran tribulaci\u00f3n (13,14-23). La segunda fase en la presentaci\u00f3n del futuro que hace Jes\u00fas va m\u00e1s all\u00e1 de la experiencia de Marcos y sus primeros lectores, dirigi\u00e9ndose hacia acontecimientos que, desde su perspec\u00adtiva, pertenec\u00edan al futuro. Esos acontecimien\u00adtos se resumen con el t\u00e9rmino \u00abtribulaci\u00f3n\u00bb (thlipsis). Aunque parte de las im\u00e1genes refle\u00adjan las condiciones de los tiempos de guerra, se han colocado en un contexto completamen\u00adte nuevo. Al anunciar estos acontecimientos, Jes\u00fas prepara a sus seguidores para afrontar\u00adlos, haciendo posible su resistencia paciente. 14. la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n: La expre\u00adsi\u00f3n est\u00e1 tomada de Dn 9,27; 11,31; 12,11; en Daniel se refiere al altar pagano (cf. 1 Mac 1,59) que Ant\u00edoco IV Ep\u00edfanes erigi\u00f3 sobre el altar de los holocaustos del templo de Jerusa\u00adl\u00e9n en el 168 a.C. El participio masculino sin\u00adgular hest\u00e9kota, \u00abcolocado\u00bb, sugiere la trans\u00adformaci\u00f3n de una cosa en persona, es decir, se espera que el lector lo identifique con una per\u00adsona. que el lector entienda: El comentario pue\u00adde referirse a los acontecimientos que condu\u00adjeron a la destrucci\u00f3n del templo en el 70 d.C. Tal vez, la vaguedad de la expresi\u00f3n pretenda evitar la hostilidad romana mediante un men\u00adsaje codificado. Si el comentario formaba par\u00adte de una fuente premarcana podr\u00eda aludir al plan abortado del emperador Cal\u00edgula de eri\u00adgir una estatua de s\u00ed mismo en el templo de Je\u00adrusal\u00e9n en el a\u00f1o 40 d.C. (cf. Josefo, Ant. 18.8.2 \u00a7 261; Fil\u00f3n, De legat. 188,207-08; T\u00e1ci\u00adto, Hist. 5,9; \u2192 Historia, 75:173-74). Con otras palabras, se presenta el incidente de Cal\u00edgula como una repetici\u00f3n del protagonizado por Ant\u00edoco. que los que est\u00e9n en Judea huyan a los montes: Seg\u00fan 13,15-16, la tribulaci\u00f3n aconte\u00adcer\u00e1 tan r\u00e1pidamente que no habr\u00e1 ocasi\u00f3n para intentar rescatar nada de la propia casa; de igual modo, la embarazadas y las madres recientes sufrir\u00e1n mucho seg\u00fan 13,17. 18. que no ocurra en invierno: Los inviernos en Pales\u00adtina son fr\u00edos y lluviosos, haciendo intransita\u00adbles los wadis. No habr\u00eda entonces grano dis\u00adponible para alimentar a los refugiados. 19. una tribulaci\u00f3n como no la ha habido igual hasta ahora desde el principio de la creaci\u00f3n: Con esta frase se quiere decir que no se trata de una simple guerra, sino de algo mucho m\u00e1s grave. La descripci\u00f3n alude a Dn 12,1: \u00abSer\u00e1 un tiempo de angustia como no hubo otro des\u00adde que existen las naciones\u00bb (cf. Ap 1,9; 7,14). 20. si el Se\u00f1or no acortase aquellos d\u00edas: Se su\u00adpone que Dios ha establecido un tiempo fijo para la llegada del reino (cf. Dn 12,7). Sobre la idea del acortamiento del tiempo, cf. 1 Hen 80,2; 2ApBar 20,1-2; 83,1.6. 21. aqu\u00ed est\u00e1 el Cristo: Aunque el fragmento 11,21-23 tiene muchos aspectos en com\u00fan con 13,5-6, este pasaje se refiere m\u00e1s a los pretendientes me\u00adsi\u00e1nicos y falsos profetas (cf. 13,22) que a los que afirmaban ser el Jes\u00fas que retornaba en la parus\u00eda. La aparici\u00f3n de estos falsos mes\u00edas y profetas constituye el cl\u00edmax de la gran tribu\u00adlaci\u00f3n (cf. 13,24). 23. os lo he advertido de an\u00adtemano: El discurso retorna a los cuatro disc\u00ed\u00adpulos que han sido sus destinatarios. \u00c9stos deber\u00edan practicar la resistencia paciente en medio de estos acontecimientos, puesto que han sido previamente informados de lo que ocurrir\u00eda y saben que la resistencia paciente provocar\u00e1 su salvaci\u00f3n (cf. 13,13).<\/p>\n<p>87 (iv) El triunfo del Hijo del hombre (13,24-27). El lenguaje veterotestamentario de los signos c\u00f3smicos y las referencias al Hijo del hombre y la reunificaci\u00f3n se han mezclado conjuntamente en un nuevo contexto en el que la venida escatol\u00f3gica de Jes\u00fas como Hijo del hombre constituye el acontecimiento clave. Su gloriosa llegada en el eschaton ser\u00e1 la prueba final de la victoria de Dios; su expectaci\u00f3n sir\u00adve como fundamento para la resistencia pa\u00adciente recomendada en el discurso. 24. el sol se oscurecer\u00e1: Los portentos c\u00f3smicos que pre\u00adceden la llegada del Hijo del hombre evocan ciertos textos del AT: Is 13,10; Ez 32,7; Am 8,9; Jl 2,10.31; 3,15; Is 34,4; Ag 2,6.21. Sin embar\u00adgo, en ning\u00fan lugar del AT preceden a la llega\u00adda del Hijo del hombre. La conjunci\u00f3n de to\u00addos los portentos es una forma de decir que toda la creaci\u00f3n se\u00f1alar\u00e1 el momento de su llegada. 26. ver\u00e1n al Hijo del hombre venir en\u00adtre las nubes: La descripci\u00f3n est\u00e1 tomada de Dn 7,13. Sin embargo, el Hijo del hombre de Marcos es claramente Jes\u00fas, no la figura an\u00adg\u00e9lica \u00aben forma humana\u00bb de Dn 7,13. Es ma\u00adteria de debate entre los especialistas si Jes\u00fas se refiri\u00f3 a s\u00ed mismo con estos t\u00e9rminos (\u2192  Je\u00ads\u00fas, 78:38-41); pero v\u00e9ase 14,61-62. 27. reuni\u00adr\u00e1 de los cuatro vientos a sus elegidos: La ac\u00adci\u00f3n del Hijo del hombre da la vuelta a lo dicho en Zac 2,10. El tema de que Dios reunificar\u00eda al pueblo elegido se encuentra en Dt 30,4; Is 11,11.16; 27,12; Ez 39,27, y en otros li\u00adbros del AT y de la literatura jud\u00eda intertesta\u00admentaria, pero en ning\u00fan lugar del AT se dice que el Hijo del hombre ser\u00eda aquel que llevar\u00eda a cabo esta reunificaci\u00f3n.<br \/>\n88 (v) Exhortaci\u00f3n a la confianza y la vi\u00adgilancia (13,28-37). La exhortaci\u00f3n est\u00e1 for\u00admada por una par\u00e1bola (13,28-29), un dicho sobre el tiempo del eschaton (13,28-29), un di\u00adcho sobre la autoridad de Jes\u00fas (13,31), otro dicho sobre el tiempo (13,32) y una segunda par\u00e1bola (13,33-37). El material se ha unido mediante las siguientes palabras gancho: \u00abes\u00adtas cosas\u00bb, \u00abpasar\u00bb, \u00abvigilar\u00bb y \u00abpuerta\u00bb. El di\u00adcho sobre \u00abestas cosas\u00bb que ocurrir\u00e1n en \u00abes\u00adta generaci\u00f3n\u00bb (13,30) se equilibra mediante el reconocimiento de que s\u00f3lo Dios conoce el tiempo exacto (13,32). La par\u00e1bola sobre los signos evidentes del final (13,28-29) est\u00e1 equi\u00adlibrada con la par\u00e1bola sobre la vigilancia constante (13,33-37). 28. de la higuera apren\u00added esta par\u00e1bola: El proceso del crecimiento natural de la higuera en primavera y verano se compara con la secuencia de los aconteci\u00admientos que conducen a la llegada del Hijo del hombre. Cuando ve\u00e1is que ocurren estos he\u00adchos, sabed que el Hijo del hombre llegar\u00e1 pronto. 30. no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n hasta que todas estas cosas sucedan: La frase \u00abtodas es\u00adtas cosas\u00bb debe referirse a los acontecimientos que conducen a la llegada del Hijo del hombre (cf. 13,29), aunque los cristianos podr\u00edan ha\u00adberla interpretado como una referencia a la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas o a la destruc\u00adci\u00f3n del templo (cf. Mc 9,1). La rotundidad del dicho es mitigada por 13,32. 31. cielos y tierra pasar\u00e1n: Jes\u00fas habla con el lenguaje de ls 51,6 y 40,8 para subrayar la autoridad divina de su ense\u00f1anza. Este dicho est\u00e1 conectado con el precedente mediante la palabra gancho \u00abpa\u00adsar\u00bb. 32. nadie sabe nada: Es comprensible que solamente Dios conozca el tiempo exacto, pero sorprende que se incluya tambi\u00e9n al Hijo en el grupo de los que lo desconocen, es decir, entre los \u00e1ngeles y los hombres. En los deba\u00adtes patr\u00edsticos sobre la divinidad de Jes\u00fas se utiliz\u00f3 este dicho como argumento en contra de tal naturaleza. 34. como un hombre que se ausent\u00f3: Esta segunda par\u00e1bola compara la vi\u00adgilancia sobre el reino con la vigilancia que se exige a un portero cuyo se\u00f1or se ha ido de via\u00adje: \u00a1No sab\u00e9is cu\u00e1ndo llegar\u00e1 el due\u00f1o de la ca\u00adsa! Puesto que no se conoce el momento exac\u00adto, se requiere una vigilancia constante.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El cap\u00edtulo que ahora comenzamos est\u00e1 lleno de profec\u00edas, algunas de las cuales se han cumplido, mientras que otras est\u00e1n a\u00fan por cumplirse. Dos grandes  acontecimientos forman su tema principal: la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el fin consiguiente de la dispensaci\u00f3n judaica por una parte, y por otra, la segunda  venida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, y la terminaci\u00f3n de las condiciones en que ahora vivimos. La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n aconteci\u00f3 tan solo cuarenta a\u00f1os  despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or. La segunda venida de Cristo est\u00e1 a\u00fan por suceder, y quiz\u00e1s vivamos para verla con nuestros ojos.<br \/>\nCap\u00edtulos como este deben ser muy interesantes para todo verdadero cristiano. Ninguna historia deber\u00eda llamar tanto nuestra atenci\u00f3n como la historia pasada  y futura de la iglesia de Cristo Los principios y la ca\u00edda de los imperios del mundo son relativamente acontecimientos de poca importancia \u00e1 los ojos de Dios.<br \/>\nBabilonia, Grecia, Roma, Francia \u00e9 Inglaterra, son nada para El en parang\u00f3n con el cuerpo m\u00edstico de Cristo. La marcha de los ej\u00e9rcitos y las victorias de los  conquistadores son meras frusler\u00edas en comparaci\u00f3n de los progresos del Evangelio, y del triunfo definitivo del Pr\u00edncipe de la Paz. \u00a1Ojal\u00e1 que recordemos esto  al leer las profec\u00edas de las Escrituras! \u00abBendito el que lee 1\u00bb Rev. 1.3.<br \/>\nLo primero que debe atraer nuestra atenci\u00f3n en los vers\u00edculos de que nos estamos ocupando, es la predicci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or respecto al templo de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nLos disc\u00edpulos, con el orgullo natural de los jud\u00edos, hab\u00edan llamado la atenci\u00f3n de su Maestro al esplendor arquitect\u00f3nico del templo. \u00abMira,\u00bb le dijeron, \u00bb que  piedras y que edificios\u00bb recibieron del Se\u00f1or una respuesta muy diferente de la que se esperaban, respuesta que debi\u00f3 entristecerles el coraz\u00f3n, y muy  apropiada para despertar en sus esp\u00edritus el deseo de indagar. No sali\u00f3 de sus labios ninguna palabra que indicara admiraci\u00f3n. No aprob\u00f3 el plan ni el trabajo  del edificio suntuoso que tenia ante sus ojos. Tal parece que se olvid\u00f3 de la forma y belleza del edificio material, absorbido en la consideraci\u00f3n de la maldad  de la naci\u00f3n en cuyo seno se alzaba. \u00ab\u00bfVes,\u00bb replica El,\u00bb esos grandes edificios? No quedar\u00e1 piedra sobre piedra que no sea derribada..<br \/>\nAprendamos de esa frase solemne, que la verdadera gloria de una iglesia no consiste en sus edificios para el culto p\u00fablico, sino en la fe y santidad de sus  miembros. Nuestro Se\u00f1or Jesucristo no pod\u00eda complacerse en fijar su vista en ese mismo templo que encerraba el santo de los santos, el candelero de oro, y el  altar de los holocaustos. Bien podemos suponer, que mucho menos placer puede encontrar en los m\u00e1s espl\u00e9ndidos templos de los que se llamaban cristianos,  si Su Palabra y Su Esp\u00edritu no se reverencian en ellos.<br \/>\nGran bien nos har\u00e1 el recordarlo. Somos naturalmente inclinados \u00e1 juzgar de las cosas por su apariencia, como los ni\u00f1os que aprecian las margaritas m\u00e1s que  el trigo. Estamos muy dispuestos a suponer que donde hay un suntuoso templo y un ceremonial pomposo, piedras entalladas y vidrios pintados, buena  m\u00fasica y ministros revestidos de trajes resplandecientes, all\u00ed debe haber de de seguro verdadera religi\u00f3n; y, sin embargo, posible es que no haya ninguna;  quiz\u00e1s todo se reduce \u00e1 formas, aparato, y excitaci\u00f3n de los sentidos. Posible es que no haya nada que satisfaga la con la ciencia y cure el coraz\u00f3n enfermo.<br \/>\nPosible es que resulte as\u00ed que investiguemos que Cristo no es predicado en aquel templo espl\u00e9ndido, y que no se explica all\u00ed la Palabra de Dios. Puede  suceder que los ministros ignoren completamente el Evangelio, y que los adoradores est\u00e9n muertos en transgresiones y pecados. Indudable es para nosotros  que Dios no puede encontrar ninguna belleza en Semejante edificio; as\u00ed como no debemos dudar tampoco que el Parten\u00f3n estaba desnudo de gloria \u00e1 los ojos  de Dios comparado con las cuevas y cavernas en que los primeros cristianos le tributaban culto, que la boardilla m\u00e1s pobre y miserable en que Cristo es  predicado hoy, tiene m\u00e1s m\u00e9rito \u00e1 Sus ojos que la bas\u00edlica de S. Pedro en Roma.<br \/>\nNo vayamos, sin embargo, \u00e1 incurrir en el absurdo de suponer que es indiferente que clase de edificios dedicamos especialmente al servicio de Dios. No es  Papismo fabricar una hermosa iglesia; ni la verdadera religi\u00f3n consiste en tener para el culto un lugar sucio, indigno, sin orden y sin decencia. \u00abQue todas las  cosas sean ordenadas y decentes.\u00bb 1 Cor. 14.40. Pero sea un principio fijo de nuestra religi\u00f3n, que aunque nuestras iglesias sean bellas, consideremos como  sus principales ornamentos una doctrina pura y un culto santo; sin estas dos condiciones el edificio eclesi\u00e1stico m\u00e1s espl\u00e9ndido es radicalmente defectuoso; no  hay gloria en \u00e9l si Dios no est\u00e1 all\u00ed. Pero con estas dos condiciones, la m\u00e1s humilde caba\u00f1a de ladrillo en que es predicado el Evangelio, es bella y atractiva ;  est\u00e1 consagrada por la presencia de Cristo y por la bendici\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<br \/>\nLo que debe, en segunde lugar, fijar nuestra atenci\u00f3n en estos vers\u00edculos, es la manera notable con que nuestro Se\u00f1or comienza la gran profec\u00eda de este  cap\u00edtulo.<br \/>\nSe nos dice que cuatro de sus disc\u00edpulos, excitados sin duda por su predicci\u00f3n respecto al templo, se dirigieron \u00e1 El para pedirle m\u00e1s informes. \u00abDinos,\u00bb le  dijeron, \u00ab\u00bfCuando ser\u00e1n esas cosas? \u00bfY que se\u00f1al habr\u00e1 cuando todas estas cosas vayan \u00e1 cumplirse?.<br \/>\nLa respuesta que nuestro Se\u00f1or da \u00e1 estas preguntas comienza prediciendo que aparecer\u00e1n falsas doctrinas y que habr\u00e1 guerras. Si sus disc\u00edpulos se  imaginaban que les prometer\u00eda triunfos inmediatos y prosperidades temporales en este mundo, pronto se desenga\u00f1aron. Muy lejos de hacerles concebir la  esperanza de una victoria pronta de la verdad, les anuncia que cuenten con ver asomar el error. \u00abMirad que nadie os enga\u00f1e. Muchos vendr\u00e1n en mi nombre,  diciendo: Yo soy Cristo.\u00bb Muy lejos de despertar en ellos la idea del reinado general de la paz y de la tranquilidad, les ordena que se preparen \u00e1 guerras y  trastornos. \u00abNaci\u00f3n se levantar\u00e1 contra naci\u00f3n, y reino contra reino. Habr\u00e1 terremotos por los lugares, y habr\u00e1 hambres y alborotos; principios de dolores ser\u00e1n  estos..<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>tan grandes<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Dice que el templo ser\u00e1 destruido: anuncia las guerras y aflicciones que hab\u00edan de sobrevenir. Previene a sus disc\u00edpulos contra los falsos Cristos, y falsos profetas. Despu\u00e9s de las se\u00f1ales que se ver\u00e1n en el sol, en la luna y en las estrellas, vendr\u00e1 el Hijo del hombre en medio de su gloria. Semejanza de esto tomada de la higuera. Encomienda a todos la vigilancia, para que no los coja de sorpresa esta venida.<\/p>\n<p>6 a. El Mes\u00edas.<\/p>\n<p>7 b. MS. E los asmamientos de las lides.<\/p>\n<p>8 c. El Griego: k\u00e1i taraj\u00e1i, y tumultos.<\/p>\n<p>9 d. Para que deis testimonio de mi doctrina delante de ellos; o para que en el d\u00eda del juicio sirv\u00e1is de testigos contra ellos, publicando su injusticia y crueldad. Y estas calamidades no s\u00f3lo suceder\u00e1n antes del fin del mundo, mas aun antes de la ruina de Jerusal\u00e9n, que aconteci\u00f3 cerca de treinta y siete a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Jesucristo.<\/p>\n<p>11 e. El Griego: m\u00e9 tromerimn\u00e1te t\u00ed lal\u00e9sate, med\u00e9 melet\u00e1te, no os congoj\u00e9is, ni premedit\u00e9is lo que hab\u00e9is de hablar.<\/p>\n<p>14 f. El Griego: t\u00f3 rheth\u00e9n hup\u00f3 dani\u00e9l prof\u00e9tou, lo que dijo el profeta Daniel (9,27). Cuando viereis la abominaci\u00f3n; esto es, los ej\u00e9rcitos romanos que entran al templo para contaminarlo, destruirlo y arrasarlo, profanando sacr\u00edlegamente la casa y morada de Dios en la tierra.<\/p>\n<p>16 g. El Griego: eis t\u00e1 op\u00edso, a lo que deja atr\u00e1s.<\/p>\n<p>18 h. El Griego: h\u00edna m\u00e9 g\u00e9netai he fug\u00e9 hum\u00f3n, que no sea vuestra huida.<\/p>\n<p>19 i. Aquellos d\u00edas ser\u00e1n la misma tribulaci\u00f3n. Hebraismo enf\u00e1tico.<\/p>\n<p>20 j. Tiene decretado abreviarlos.<\/p>\n<p>24 k. Mas en aquellos d\u00edas, que preceder\u00e1n a la segunda venida del Hijo del hombre; despu\u00e9s de aquella tribulaci\u00f3n, que caer\u00e1 sobre la naci\u00f3n de los jud\u00edos, se oscurecer\u00e1 el sol. Anuncia en los vers\u00edculos siguientes el d\u00eda terrible del juicio.<\/p>\n<p>27 l. De los cuatro vientos, o cuatro puntos cardinales del mundo; quiere decir, de toda la tierra.<\/p>\n<p>m. MS. Desde fondon de la tierra fasta somo del cielo.<\/p>\n<p>30 n. MS. Que no traspasar\u00e1. La ruina de Jerusal\u00e9n, que aconteci\u00f3 antes de pasar aquella generaci\u00f3n, era la imagen m\u00e1s perfecta del fin del mundo.<\/p>\n<p>32 o. San Mateo (24,36), habla solamente de los \u00e1ngeles, sin hacer menci\u00f3n del Hijo del hombre, aunque Or\u00edgenes, San Juan Cris\u00f3stomo, San Hilario y San Agust\u00edn lo leen tambi\u00e9n en San Mateo; y as\u00ed es probable que algunos lo quitaron de San Mateo por causa de los Arrianos, que de este lugar pretend\u00edan probar la desigualdad del Hijo, diciendo que no pueden ser iguales el que sabe y el que ignora. Mas como no podemos dudar que el Hijo de Dios es igual al Padre, y que conoce y sabe lo mismo que el Padre, los int\u00e9rpretes y Padres dan diversos sentidos a este lugar. Unos lo explican diciendo, que el Hijo del hombre no lo sab\u00eda, para hacerlo saber a los Ap\u00f3stoles con quienes hablaba, como a quienes no tocaba saber este d\u00eda, antes por el contrario les era muy \u00fatil el ignorarlo: Ut sic, dice San Jer\u00f3nimo in Matth. XXIV, 16, incerti de adventu judicis, sic quotidie vivant, quasi die illa judicandi sint. Otros dicen, que el Hijo, como Hijo del hombre, no conoc\u00eda este d\u00eda, sino como Dios: del mismo modo que en otra parte dice Jesucristo que no tocaba a \u00e9l conceder a los hijos del Zebedeo, que estuviesen sentados a su diestra, o a su siniestra. In natura quidem humanitatis novit, non ex natura humanitatis: palabras de San Gregorio, que explican con toda precisi\u00f3n el sentido de las palabras del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>35 p. Se expresan las cuatro partes de la noche, continu\u00e1ndose la misma met\u00e1fora.<\/p>\n<p>37 q. El precepto de la vigilancia cristiana obliga generalmente a todos los fieles. Cristo en estas palabras no se ci\u00f1e a una condici\u00f3n de hombres, o de estados; habla con todos, y as\u00ed todos deben tener presente y rumiar mucho esta verdad que nos dice San Agust\u00edn: que el estado en que a cada uno hallare el \u00faltimo momento de su vida, que ignora cu\u00e1ndo ser\u00e1, ese tendr\u00e1 en el \u00faltimo d\u00eda del mundo, y este decidir\u00e1 la suerte que le ha de caber por toda una eternidad. Y este es aquel terrible momento, de que depende la eternidad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [2] Conocido como la Tribulaci\u00f3n de Jacob, o Shivlei HaMashiaj &#8211; los dolores de parto de Moshiaj.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Todas las naciones Israelitas, que ya para el tiempo de Yahshua hab\u00edan empezado a llenarse con Efrayimitas.\n<\/p>\n<p><strong> [4] De esta \u00e9poca.\n<\/p>\n<p><strong> [1] El elegido de YHWH es Israel, ya que YHWH no tiene dos clases de elegidos, m\u00e1s bien dos partes de la \u00fanica elegida. Si siempre en el Pacto Renovado \u201celegido\u201d se refiere a el cuerpo de creyentes, tambi\u00e9n debe aplicar aqu\u00ed, significando que el Israel del Pacto Renovado atravesar\u00e1 ciertamente por la Gran Tribulaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Como se ve en el verso 24, el regreso de Yahshua es despu\u00e9s de la Gran Tribulaci\u00f3n. Nada puede ser m\u00e1s sencillo.\n<\/p>\n<p><strong> [3] El t\u00e9rmino cuatro vientos a trav\u00e9s de la Escritura siempre habla de Israel y la recolecci\u00f3n de los exiliados como est\u00e1 visto en <span class='bible'>Deu 30:4<\/span>, <span class='bible'>Eze 37:9<\/span>, y en otras partes. Esta recolecci\u00f3n no tiene nada que ver con un \u201crapto\u201d de ninguna iglesia.\n<\/p>\n<p><strong> [4] El renacimiento del estado de Israel en 1948 y la recuperaci\u00f3n de Jerusale\u00f1 en 1967. La generaci\u00f3n que vea estos eventos ser\u00e1 la generaci\u00f3n final, o generaciones.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Significando que El ense\u00f1\u00f3 Torah y Sus palabras eran Torah, porque s\u00f3lo la Torah (G\u00e9nesis-Apocalipsis) no puede pasar.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[14] Dan 9, 27.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando \u00e9l sal\u00eda del templo, uno de sus disc\u00edpulos dijo: \u2014Maestro, \u00a1mira qu\u00e9 piedras y qu\u00e9 edificios! 13:1 \u2014 Saliendo Jes\u00fas del templo, le dijo uno de sus disc\u00edpulos: Maestro, mira qu\u00e9 piedras, y qu\u00e9 edificios \u2014 Sobre los primeros treinta vers\u00edculos, v\u00e9anse Matthew 24:1:34; Luc 21:1-32. Esta secci\u00f3n trata de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Marcos 13:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25347","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25347"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25347\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}