{"id":25400,"date":"2022-06-20T09:48:53","date_gmt":"2022-06-20T14:48:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-1417-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:48:53","modified_gmt":"2022-06-20T14:48:53","slug":"comentario-de-marcos-1417-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-1417-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 14:17 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Al atardecer fue con los doce;<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>14:17<\/span> <\/p>\n<p \/>\u2014 Y cuando lleg\u00f3 la noche, vino \u00e9l con los doce \u2014 Ya comienza un d\u00eda nuevo con la puesta del sol. Es el viernes, d\u00eda 15 de Nis\u00e1n. Desde Betania Jes\u00fas llega con sus disc\u00edpulos a Jerusal\u00e9n, a la casa designada. Pedro y Juan ya estaban en la casa; Jes\u00fas viene con los otros ap\u00f3stoles, y luego con los doce se sienta a la mesa (<span>Luc 22:14<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 26:20<\/span>; <span class='bible'>Luc 22:14<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Se observaban dos cenas memoriales mientras ellos se\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">sentaron<\/span>\u00a0(literalmente reclinados) y\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">com\u00edan.<\/span>\u00a0Primero, ellos comieron la cena conmemorativa de pascua, tiempo durante el cual Jes\u00fas predijo su traici\u00f3n por uno de los disc\u00edpulos. Segundo, despu\u00e9s que Judas hab\u00eda partido (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 13:30<\/span><\/span>), Jes\u00fas celebr\u00f3 la \u00daltima Cena, la cual anticipaba la inminente flagelaci\u00f3n de su cuerpo y derramamiento de su sangre. La frase\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar<\/span>\u00a0recalca la profec\u00eda mesi\u00e1nica de<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 41:9<\/span><\/span>.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>cuando lleg\u00f3 la noche.<\/b> La cena pascual deb\u00eda ser ingerida en la noche despu\u00e9s del atardecer, y antes de la medianoche (<span class='bible'>\u00c9xo 12:8-14<\/span>). <b>con los doce.<\/b> Pedro y Juan debieron reunirse de nuevo con Jes\u00fas y el resto de los disc\u00edpulos y conducirlos hasta el Aposento Alto. Esta tambi\u00e9n puede ser una referencia general a los doce, queriendo decir que Jes\u00fas vino con los otros diez disc\u00edpulos para reunirse con Pedro y Juan.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t14:17 &#8212; Y cuando lleg\u00f3 la noche, vino \u00e9l con los doce &#8212; Ya comienza un d\u00eda nuevo con la puesta del sol. Es el viernes, d\u00eda 15 de Nis\u00e1n. Desde Betania Jes\u00fas llega con sus disc\u00edpulos a Jerusal\u00e9n, a la casa designada. Pedro y Juan ya estaban en la casa; Jes\u00fas viene con los otros ap\u00f3stoles, y luego con los doce se sienta a la mesa (Luc 22:14).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA \u00daLTIMA LLAMADA DEL AMOR<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 14:17-21<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando lleg\u00f3 la tarde, vino Jes\u00fas con los doce. Cuando estaban reclinados a la mesa comiendo, les dijo Jes\u00fas:<br \/>Esto que os digo es la pura verdad: Uno de vosotros Me va a traicionar, uno de los que est\u00e1is comiendo conmigo.<br \/>Los disc\u00edpulos empezaron a angustiarse, y a decirle uno tras otro:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfVerdad que no soy yo?<\/em><\/p>\n<p><em>-Es uno de los Doce -les dijo Jes\u00fas-, uno que mete su mano conmigo en la fuente. El Hijo del Hombre va, como est\u00e1 escrito acerca de \u00c9l; pero, \u00a1ay de aquel hombre por medio de quien es traicionado el Hijo del Hombre! M\u00e1s le val\u00eda no haber nacido.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>El nuevo d\u00eda empezaba a <span class='bible'>las 6<\/span> de la tarde; y, cuando lleg\u00f3 la tarde de la Pascua, Jes\u00fas Se sent\u00f3 a la mesa con los Doce. S\u00f3lo hab\u00eda un cambio en el antiguo ritual que se hab\u00eda instituido en Egipto hac\u00eda muchos siglos: en la primera Pascua, la cena se hab\u00eda tomado de pie <em>(<\/em><span class='bible'>Ex 12:11<\/span><em> ), <\/em>pero aquello hab\u00eda sido a causa de la prisa, porque eran esclavos huyendo de la esclavitud. En tiempos de Jes\u00fas la norma era tomar la cena reclinados, porque eso era una se\u00f1al de que eran libres, con un hogar y un pa\u00eds propios.<\/p>\n<p>Este es un pasaje impactante. Todo el rato hab\u00eda un texto desarroll\u00e1ndose en la mente de Jes\u00fas: \u00bb Aun el hombre de Mi paz, en quien Yo confiaba, el que de Mi pan com\u00eda, alz\u00f3 el pie contra M\u00ed\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Sal 41:9<\/span><em> ). <\/em>Estas palabras no se Le apartaban de la mente a Jes\u00fas. Aqu\u00ed podemos ver algunas cosas importantes.<\/p>\n<p>(i) Jes\u00fas sab\u00eda lo que Le iba a pasar. En eso consisti\u00f3 Su supremo coraje, especialmente en los \u00faltimos d\u00edas. Le habr\u00eda sido f\u00e1cil escapar, y sin embargo sigui\u00f3 adelante impert\u00e9rrito. Homero cuenta que se le dijo al gran guerrero Aquiles que, si sal\u00eda a la batalla, morir\u00eda en ella. Su respuesta fue: \u00abDe todas maneras, yo sigo adelante.\u00bb Con pleno conocimiento de lo que Le esperaba, Jes\u00fas decidi\u00f3 seguir adelante.<br \/>(ii) Jes\u00fas pod\u00eda verle el coraz\u00f3n a Judas. Lo curioso es que los otros disc\u00edpulos no parecen haber tenido ni la m\u00e1s m\u00ednima sospecha. Si hubieran sabido lo que Judas se tra\u00eda entre manos, es seguro que no le habr\u00edan dejado llevarlo a cabo, aunque hubiera tenido que ser por la violencia. Aqu\u00ed hay algo que vale la pena recordar. Puede que haya cosas que consigamos ocultarles a nuestros compa\u00f1eros, pero no podemos ocult\u00e1rselas a Jesucristo. \u00c9l es el escrutador de los corazones humanos. Sabe lo que hay en cada uno. \u00a1Bienaventurados los de limpio coraz\u00f3n!<br \/>(iii) En este pasaje vemos a Jes\u00fas ofreci\u00e9ndole a Judas dos cosas:<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Le est\u00e1 haciendo la \u00faltima llamada del amor. Es como si estuviera dici\u00e9ndole: \u00abYo s\u00e9 lo que piensas hacer. \u00bfNo quieres detenerte?\u00bb<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Le est\u00e1 haciendo a Judas una \u00faltima advertencia. Le est\u00e1 anunciando de antemano las consecuencias de lo que est\u00e1 pensando hacer. Pero debemos notar esto, porque pertenece a la misma esencia de la manera que tiene Dios de tratarnos: <em>no hay obligatoriedad. <\/em>No cabe duda que Jes\u00fas podr\u00eda haber parado a Judas. No ten\u00eda m\u00e1s que decirles a los otros once lo que Judas estaba planificando, y Judas no habr\u00eda salido vivo de aquella habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se nos presenta toda la condici\u00f3n humana. Dios nos ha dado voluntades que son libres. Su amor nos invita, su verdad nos advierte, pero no hay obligatoriedad. La terrible responsabilidad del hombre es que puede desde\u00f1ar la llamada del amor de Dios y que puede desatender la advertencia de Su voz. A fin de cuentas, no habr\u00e1 m\u00e1s responsable de nuestro pecado que nosotros mismos.<br \/>Una leyenda griega contaba que dos viajeros famosos hab\u00edan pasado entre las rocas en las que se sentaban y cantaban las sirenas con tal dulzura que arrastraban a los marineros irresistiblemente a su propia perdici\u00f3n. Ulises pas\u00f3 por aqu\u00e9llas rocas, y su m\u00e9todo consisti\u00f3 en taponarles los o\u00eddos a sus marineros para que no pudieran o\u00edr, y les mand\u00f3 que le ataran a \u00e9l al m\u00e1stil con sogas de forma que, por mucho que se revolviera, no pudiera reaccionar a la dulzura seductora. Resisti\u00f3 por obligatoriedad, porque no tuvo m\u00e1s remedio. El otro viajero que super\u00f3 la prueba fue Orfeo, el m\u00fasico m\u00e1s dulce de todos. Su m\u00e9todo fue tocar y cantar cuando su barco pasaba por las rocas con una dulzura tan extremada que la seducci\u00f3n de la canci\u00f3n de las sirenas ni se llegaba a sentir por la mayor atracci\u00f3n de la canci\u00f3n que \u00e9l cantaba. Su m\u00e9todo consisti\u00f3 en responder a la llamada de la seducci\u00f3n con algo todav\u00eda m\u00e1s atractivo.<br \/>El m\u00e9todo de Dios es el segundo. No nos para, queramos que no, para impedirnos pecar; nos invita a amarle tanto que Su voz nos sea m\u00e1s atractiva que todas las voces que nos inviten a alejarnos de \u00c9l.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 se sentaron a la mesa:<\/b><\/i> Lit. se recostaron. Ver nota a <span class='bible'>Jua 13:23<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>z 710 Mat 26:20; Luc 22:14<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Al atardecer.  Este era el comienzo del 15 de Nis\u00e1n cuando ser\u00eda celebrada la cena de la Pascua.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos contienen la relaci\u00f3n que hace S. Marcos de la instituci\u00f3n de la Cena del Se\u00f1or. Notemos especialmente lo sencillo de la narraci\u00f3n. \u00a1Que gran  bien hubiera sido para la iglesia que los hombres no se hubieran desviado de los datos sencillos que la Escritura nos suministra respecto \u00e1 este bendito  sacramento! Lamentable es que se le haya corrompido con tantas falsas explicaciones y con agregados tan supersticiosos, que, en muchas partes de la  cristiandad, se ha perdido completamente su verdadero significado. Dejemos, sin embargo, \u00e1 un lado por ahora toda controversia, y estudiemos las palabras de  S. Marcos para lograr nuestra edificaci\u00f3n personal.<br \/>\nAprendamos en este pasaje de que ahora nos ocupamos, que un examen \u00edntimo de conciencia debe preceder \u00e1 la recepci\u00f3n de la Cena, del Se\u00f1or. No podemos  dudar que este fue uno de los objetos que se propuso nuestro Se\u00f1or con aquel solemne apercibimiento, \u00abUno de vosotros que ahora come conmigo me  entregar\u00e1.\u00bb Quiso excitar en el alma de sus disc\u00edpulos uno de esos movimientos dolorosos y compungidos de examen personal que recuerda aqu\u00ed de una  manera tan tierna: \u00abEmpezaron \u00e1 entristecerse, y \u00e1 preguntarle uno por uno, \u00bfSoy yo? y otro dijo, \u00bfSoy yo?\u00bb Su prop\u00f3sito fue ense\u00f1ar \u00e1 toda la iglesia  militante que al acercarnos \u00e1 la mesa del Se\u00f1or debemos examinarnos cuidadosamente.<br \/>\nLos beneficios que recabemos de la Cena del Se\u00f1or dependen enteramente de la disposici\u00f3n y del esp\u00edritu con que la recibimos. El pan que en ella comemos, y  el vino que bebemos, no tienen ning\u00fan poder de beneficiar nuestras almas, como las medicinas nuestros cuerpos, sin la cooperaci\u00f3n de nuestros corazones y  voluntades. Ninguna bendici\u00f3n pueden comunicarnos en virtud de la consagraci\u00f3n de los elementos si no los recibimos recta y dignamente y llenos de fe.<br \/>\nAsegurar, como hacen algunos, que la Cena del Se\u00f1or produce bien \u00e1 todos los que comulgan, cualquiera sea la condici\u00f3n espiritual en que la reciben, es una  invenci\u00f3n monstruosa, opuesta al esp\u00edritu de las Escrituras, y que ha dado origen \u00e1 supersticiones groseras \u00e9 imp\u00edas.<br \/>\nEl catecismo de la iglesia Anglicana describe bien en que condici\u00f3n espiritual debemos hallarnos antes de acercarnos \u00e1 la mesa del Se\u00f1or. Debemos  examinarnos para ver si nos arrepentimos verdaderamente de nuestros pecados, si nos decidimos \u00e1 comenzar nueva vida, si tenemos una fe viva en la  misericordia de Dios por medio de Cristo, si recordamos agradecidos su muerte&#8211;y si estamos en paz con todos los hombres.\u00bbSi nuestra conciencia puede  responder estas preguntas satisfactoriamente, podemos recibir sin temor la Cena del Se\u00f1or. Dios no exige m\u00e1s de los que van \u00e1 comulgar, y menos no debe  satisfacernos.<br \/>\nMeditemos mucho sobre este punto de la Cena del Se\u00f1or, porque es f\u00e1cil pecar por dos extremos. No nos contentemos con alejarnos de la mesa del Se\u00f1or  alegando vagamente que no nos encontramos preparados para ello; porque mientras \u00e1 ella no nos acerquemos, desobedecemos un mandamiento expreso de  Cristo, y vivimos en pecado. Por otra parte, no debemos ir \u00e1 la mesa del Se\u00f1or por mera forma, y sin conciencia de lo que hacemos; pues si recibimos el  sacramento en ese estado, ning\u00fan bien nos resulta de ello, y somos culpables de una gran trasgresi\u00f3n. Terrible cosa es no estar preparados \u00e1 recibir el  sacramento, porque es no estar preparados para morir; pero no menos terrible es recibirlo indignamente, pues es provocar \u00e1 Dios. La \u00fanica conducta segura es  decididamente ser siervos de Cristo y vivir una vida de fe en El; entonces podremos acercarnos con confianza, y tomar el sacramento para nuestro consuelo.<br \/>\nAprendamos, en segundo lugar, en estos vers\u00edculos, que el objeto principal de la cena del Se\u00f1or es recordarnos que Cristo se sacrific\u00f3 por nosotros en la cruz.<br \/>\nEl objeto del pan es evocar el recuerdo del \u00abcuerpo\u00bb de Cristo que fue lacerado por nuestras transgresiones, y el del vino recordarnos la \u00absangre\u00bb de Cristo, que  fue derramada para lavarnos de todos nuestros pecados. La expiaci\u00f3n y propiciaci\u00f3n que nuestro Se\u00f1or hizo con su muerte como Substituto y Fiador nuestro,  es lo que m\u00e1s en relieve se presenta en esta instituci\u00f3n. La falsa doctrina que algunos propalan, que su muerte fue tan solo la de un santo, que nos dio el  ejemplo de como se deba morir, convierte la Cena del Se\u00f1or en una ceremonia sin significaci\u00f3n de ninguna especie, y no puede reconciliarse con las palabras  de nuestro Se\u00f1or al instituir el sacramento.<br \/>\nDe gran importancia es que comprendamos claramente este punto; de ello depende que tengamos una idea exacta de la Cena del Se\u00f1or, y que sepamos que  debemos creer y sentir cuando nos acercamos \u00e1 la santa mesa. Despertar\u00e1 en nosotros el sentimiento de la verdadera humildad espiritual. El pan y el vino nos  recordar\u00e1n cuan grave deb\u00eda ser, el pecado que solo la muerte de Cristo pod\u00eda expiar. Desarrollar\u00e1 en nosotros la esperanza respecto \u00e1 nuestras almas. El pan y  el vino nos recordar\u00e1n que aunque nuestros pecados son enormes, un gran precio se ha pagado por nuestra redenci\u00f3n. No menos despertar\u00e1 en nosotros la  gratitud. El pan y el vino nos recordar\u00e1n cuan grande es nuestra deuda \u00e1 Cristo, y cuan obligados estamos \u00e1 glorificarlo en nuestras ideas. Sean estos los  sentimientos que experimentemos, siempre que participemos de la Cena del Se\u00f1or.<br \/>\nAprendemos, finalmente, en estos vers\u00edculos, cual es la naturaleza de los beneficios espirituales que la Cena del Se\u00f1or tiene por objeto transmitir, y que  personas tienen derecho \u00e1 esperarlos. Recibimos esta lecci\u00f3n de los actos tan significativos que se ejecutan al recibir el sacramento. Nuestro Se\u00f1or nos manda  que \u00abcomamos \u00bb el pan, y que \u00abbebamos \u00bb el vino; pero solo una persona viva puede comer y beber, y el objeto de esas operaciones es robustecer y refrigerar.<br \/>\nLas conclusiones, pues, que debemos deducir, son manifiestamente estas, que la Cena del Se\u00f1or se instituy\u00f3 para \u00abfortalecer y refrigerar nuestras almas,\u00bby que  solo deben participar de ella los que son cristianos vivos y reales. Para los que as\u00ed son, este sacramento ser\u00e1 canal de gracias; los ayudar\u00e1 \u00e1 descansar en Cristo  con m\u00e1s sencillez, y \u00e1 confiar m\u00e1s enteramente en El. Los s\u00edmbolos visibles de pan y vino ayudar\u00e1n, vivificar\u00e1n, y confirmar\u00e1n su fe.<br \/>\nUna opini\u00f3n exacta respecto \u00e1 estos particulares es muy importante en nuestra \u00e9poca. Debemos guardarnos de la idea que hay otro modo- de comer el cuerpo  de Cristo y de beber su sangre, que no sea la fe; \u00f3 que el recibir la Cena del Se\u00f1or puede despertar un inter\u00e9s m\u00e1s grande en el sacrificio de Cristo en la cruz  que el que la fe despierta. La fe es el gran medio de comunicaci\u00f3n entre el alma y Cristo. La Cena del Se\u00f1or puede ayudar, vivificar y confirmar la fe, pero  nunca suplantarla, ni suplir su ausencia. No nos olvidemos de esta verdad; un error en este particular es una ilusi\u00f3n fatal y engendra muchas supersticiones.<br \/>\nSea un principio firme de nuestro Cristianismo, que ning\u00fan incr\u00e9dulo debe acercarse \u00e1 la mesa del Se\u00f1or, y que el sacramento en nada beneficiar\u00e1 nuestras  almas, si no lo recibimos con arrepentimiento y fe. La Cena del Se\u00f1or no es una instituci\u00f3n ordenada para convertir \u00f3 justificar, y los que \u00e1 ella se acerquen  inconversos \u00f3 no justificados, no saldr\u00e1n mejores que lo que fueron, sino m\u00e1s bien peores. Es una instituci\u00f3n para los creyentes, no para los incr\u00e9dulos, para  los vivos y no para los muertos. Fue ordenada para sostener la vida, no para comunicarla, para robustecer y aumentar la gracia, no para darla; para fomentar el  crecimiento de la fe, no para sembrarla ni plantarla. Fijemos estos principios en nuestros corazones y no los olvidemos nunca.<br \/>\n\u00bfEstamos vivos en Dios? Esta es la gran cuesti\u00f3n. Si lo estamos, acerqu\u00e9monos \u00e1 la Cena del Se\u00f1or, y recib\u00e1mosla llenos de agradecimiento, y no volvamos  nunca la espalda \u00e1 a mesa del Se\u00f1or, pues si \u00e1 ella no nos dirigimos, cometemos un grave pecado.<br \/>\n\u00bfEstamos a\u00fan muertos en pecados y en mundanalidad? Si lo estamos, no tenemos que ocuparnos de la comuni\u00f3n. Nos  encontramos en la v\u00eda espaciosa que gu\u00eda \u00e1 la perdici\u00f3n. Arrepint\u00e1monos, pues que tenemos que nacer de nuevo. Debemos  unirnos \u00e1 Cristo por la fe, y entonces, y solo entonces, estaremos aptos \u00e1 participar de la comuni\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al atardecer fue con los doce; 14:17 \u2014 Y cuando lleg\u00f3 la noche, vino \u00e9l con los doce \u2014 Ya comienza un d\u00eda nuevo con la puesta del sol. Es el viernes, d\u00eda 15 de Nis\u00e1n. Desde Betania Jes\u00fas llega con sus disc\u00edpulos a Jerusal\u00e9n, a la casa designada. 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