{"id":25503,"date":"2022-06-20T09:53:24","date_gmt":"2022-06-20T14:53:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:53:24","modified_gmt":"2022-06-20T14:53:24","slug":"comentario-de-marcos-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 16:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Cuando pas\u00f3 el s\u00e1bado, Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda madre de Jacobo, y Salom\u00e9 compraron especias arom\u00e1ticas para ir a ungirle.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>16:1<\/span> <\/p>\n<p \/>\u2014 Cuando pas\u00f3 el d\u00eda de reposo (o, s\u00e1bado) \u2014 Para narraciones paralelas sobre los primeros 8 vers\u00edculos, v\u00e9anse <span>Mat 28:1-8<\/span>; <span>Luc 24:1-11<\/span>; <span>Jua 20:1-18<\/span>. <\/p>\n<p \/> \u2014 A las seis de la tarde, poni\u00e9ndose el sol, pas\u00f3 el d\u00eda s\u00e1bado y comenz\u00f3 el primer d\u00eda de la semana (el que llamamos, domingo). <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda la madre de Jacobo, y Salom\u00e9 \u2014 V\u00e9anse <span>15:40<\/span>,<span>47<\/span>, comentarios. Lucas (<span>24:10<\/span>) relata que otras mujeres tambi\u00e9n estuvieron presentes en el sepulcro, entre ellas Juana (la esposa de Chuza, <span>Luc 8:3<\/span>), y que \u00e9stas dieron aviso a los hombres (<span>Luc 24:9<\/span>). Marcos aqu\u00ed da el detalle de que estas tres mujeres compraron especias arom\u00e1ticas. <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 compraron especias arom\u00e1ticas para ir a ungirle \u2014 La compra tuvo que hacerse despu\u00e9s de las seis de la tarde el s\u00e1bado. Durante el s\u00e1bado no se pudo hacer compras. La preparaci\u00f3n de las especias arom\u00e1ticas tuvo que haber sido l\u00edquida, pues pensaban ungir el cuerpo de Jes\u00fas, completando el embalsamamiento. (El viernes en la tarde hubo tiempo solamente para envolver con prisa el cuerpo de Jes\u00fas con \u201clienzos con especias arom\u00e1ticas\u201d, <span>15:46<\/span>, comentarios). <\/p>\n<p \/> Consid\u00e9rese <span>14:8<\/span>, comentarios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>cuando pas\u00f3 el d\u00eda de reposo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 15:42<\/span>; <span class='bible'>Mat 28:1<\/span>; <span class='bible'>Luc 23:54<\/span>, <span class='bible'>Luc 23:56<\/span>; <span class='bible'>Luc 24:1<\/span>; <span class='bible'>Jua 19:31<\/span>; <span class='bible'>Jua 20:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Mar\u00eda Magdalena.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 15:40<\/span>, <span class='bible'>Mar 15:47<\/span>; <span class='bible'>Luc 24:10<\/span>; <span class='bible'>Jua 19:25<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>especias arom\u00e1ticas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 14:3<\/span>, <span class='bible'>Mar 14:8<\/span>; <span class='bible'>2Cr 16:14<\/span>; <span class='bible'>Jua 19:40<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Un \u00e1ngel les declara la resurrecci\u00f3n de Cristo a tres mujeres,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 16:1-8<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Cristo mismo se le aparece a Mar\u00eda Magdalena,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 16:9-11<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y a dos yendo al campo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 16:12<\/span>, <span class='bible'>Mar 16:13<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y luego a los ap\u00f3stoles,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 16:14<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>a quienes env\u00eda a predicar el evangelio,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 16:15-18<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y asciende al cielo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 16:19<\/span>, <span class='bible'>Mar 16:20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Los lectores de Marcos, que reconocieron a Jes\u00fas como Hijo de Dios, lo hab\u00edan visto cruelmente abandonado y asesinado. Ahora su resurrecci\u00f3n llenaba a esos lectores de esperanza y regocijo.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">el d\u00eda de reposo<\/span>\u00a0es s\u00e1bado. El d\u00eda siguiente es\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">el primer d\u00eda de la semana<\/span>, domingo. Las\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">especias<\/span>\u00a0evitar\u00edan el hedor de la descomposici\u00f3n y eran un s\u00edmbolo del cuidado y preocupaci\u00f3n que aquellas mujeres ten\u00edan por su Maestro.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 16.<\/p>\n<p>Las mujeres visitan el sepulcro. 16:1-8 (Mat 28:1-10; Luc 24:1-11; Jua 20:1-18).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 28:1-10.<br \/>\n1 Pasado el s\u00e1bado, Mar\u00eda Magdalena, y Mar\u00eda la de Santiago, y Salom\u00e9 compraron aromas para ir a ungirle. 2 Muy de madrugada, el primer d\u00eda despu\u00e9s del s\u00e1bado, en cuanto sali\u00f3 el sol, vinieron al monumento. 3 Se dec\u00edan entre s\u00ed: \u00bfQui\u00e9n nos quitar\u00e1 la piedra de la entrada del monumento? 4 Y mirando, vieron que la piedra estaba removida; era muy grande. s Entrando en el monumento, vieron un joven sentado a la derecha, vestido de una t\u00fanica blanca, y quedaron sobrecogidas de espanto. 6 El les dijo: No os asust\u00e9is. Busc\u00e1is a Jes\u00fas Nazareno, el crucificado; ha resucitado, no est\u00e1 aqu\u00ed; mirad el sitio en que le pusieron. 7 Pero id a decir a sus disc\u00edpulos y a Pedro que os preceder\u00e1 a Galilea: all\u00ed le ver\u00e9is, como os ha dicho. 8 Saliendo, hu\u00edan del monumento, porque el temor y el espanto se hab\u00edan apoderado de ellas y a nadie dijeron nada. Tal era el miedo que ten\u00edan.<\/p>\n<p>Mc pone en escena expl\u00edcitamente tres mujeres: Magdalena, Mar\u00eda la de Santiago y Salom\u00e9, camino del sepulcro. La finalidad es \u201cungir\u201d el cuerpo de Cristo, como dice Mc l. Cf. Comentario a Mat 28:1-10.<br \/>\nVienen con el alborear mismo del primer d\u00eda de la semana, pasado ya el reposo sab\u00e1tico. La forma plural en que lo pone, \u201cen el primer d\u00eda de los s\u00e1bados,\u201d es forma sem\u00edtica 2. La guardia puesta en el sepulcro no hab\u00eda trascendido a estos grupos de mujeres, y probablemente ni al de los ap\u00f3stoles. Por eso su preocupaci\u00f3n es c\u00f3mo poder rodar la gran piedra que cerraba el sepulcro excavado en la roca, lo que se hac\u00eda con palancas o con varios hombres. La piedra era \u201cmuy grande.\u201d<br \/>\nA su llegada se encontraron con el sepulcro abierto y sin la guardia (Mt). El relato de Mc es m\u00e1s sobrio en esto que el de Mt.<br \/>\nEntrando en el sepulcro vieron un \u201cjoven,\u201d que los otros evangelios describen como uno (Mt) o dos (Lc) \u00e1ngeles. Su vestidura blanca puede ser el \u00edndice de esta misma afirmaci\u00f3n de los otros evangelistas (Mt). Para Lc son dos varones con vestidos resplandecientes.<br \/>\nEl \u201cjoven\u201d les transmite el mensaje para los ap\u00f3stoles. Primero les anuncia la resurrecci\u00f3n de Cristo, y luego viene el mensaje y se nombra a Pedro. El mensaje es que vayan a Galilea, donde le ver\u00e1n, como les hab\u00eda dicho en el Cen\u00e1culo.<br \/>\nLas mujeres van a llevar el mensaje a los ap\u00f3stoles, pero el evangelista termina, como es frecuente en otros pasajes, con una nota de gran sorpresa, admiraci\u00f3n, o de temor frecuente en Mc (Mat 4:41; Mat 5:42; Mat 7:37; Mat 9:32; etc.). El evangelio, en su forma primitiva, terminaba aqu\u00ed3.<\/p>\n<p>Aparici\u00f3n a Magdalena. 16:9-11 (Mat 28:1-10; Luc 24:1-12; Jua 20:1-2.11-18).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 28:1-10 y a Jua 20:1-2.11-18.<br \/>\n9 Resucitado Jes\u00fas la ma\u00f1ana del primer d\u00eda de la semana, se apareci\u00f3 primero a Mar\u00eda Magdalena, de quien hab\u00eda echado siete demonios. 10 Ella fue quien lo anunci\u00f3 a los que hab\u00edan vivido con El, que estaban sumidos en la tristeza y el llanto; 11 pero, oyendo que viv\u00eda y que hab\u00eda sido visto por ella, no lo creyeron.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed comienza la parte \u201cdeuterocan\u00f3nica\u201d de Mc. Hay cuatro terminaciones distintas: una, la que llega hasta aqu\u00ed; otra, muy breve, en la que se dice que las mujeres cumplieron su encargo; otra es una terminaci\u00f3n muy amplificada. Estas dos \u00faltimas tienen muy poco valor cr\u00edtico, pues se ve el artificio en ellas. Por \u00faltimo, la can\u00f3nica, que est\u00e1 definido de fe que est\u00e1 inspirada (Trento).<br \/>\nNo obstante, su estilo est\u00e1 en fuerte contraste con lo anterior. No hay conexi\u00f3n con el vers\u00edculo precedente; las mujeres no siguen el mandato del \u00e1ngel; Magdalena se introduce como si no se la acabase de nombrar; se narran las apariciones de Cristo sin relaci\u00f3n a las precedentes; el modo de escribir es ajeno a Mc. Este final de Mc (Jua 16:9-20) presenta adem\u00e1s numerosos contactos con las ep\u00edstolas de San Pablo 4. Hasta se a\u00f1aden dificultades de cr\u00edtica textual. Hay diferencia, en ciertos casos, de vocabulario y estilo.<br \/>\nEs dif\u00edcil que Mc hubiese planeado terminar as\u00ed su evangelio. Se pens\u00f3 si la terminaci\u00f3n can\u00f3nica fuese la primitiva y se hubiese suprimido por su diferencia con la hora de la resurrecci\u00f3n de Cristo en Mt, \u00bfDe, que la Vulgata vierte por vespere del s\u00e1bado, o por discrepancias, por esta misma raz\u00f3n, entre la Iglesia de Roma y la de Alejandr\u00eda. En la Iglesia de Roma, el ayuno pascual era hasta la ma\u00f1ana del d\u00eda de Pascua (Mc); en Alejandr\u00eda, hasta la medianoche (Mt: opse). Pero esto no es explicaci\u00f3n satisfactoria, pues no har\u00eda falta quitar todo el pasaje, sino s\u00f3lo alg\u00fan detalle; no explica su falta en muchos c\u00f3dices independientes de la costumbre alejandrina; no explica la estructura misma, tan chocante, del pasaje; y, sobre todo, la soluci\u00f3n era traducir ops\u00e9, no por vespere, sino por el otro significado que tiene: \u201cdespu\u00e9s de,\u201d con lo que estaba en pleno acuerdo con Me: \u201cdespu\u00e9s del s\u00e1bado\u201d (Mt), \u201cen el amanecer del s\u00e1bado\u201d (Mc).<br \/>\nEsta parte \u201cdeuterocan\u00f3nica\u201d es, pues, un ap\u00e9ndice, sea tomado de la tradici\u00f3n o resumido por un autor, para evitar la forma abrupta en que termina 5.<br \/>\nMc destaca que la \u201cprimera\u201d aparici\u00f3n fue a Magdalena. Al nombre de Magdalena se a\u00f1ade: \u201cde la que hab\u00eda expulsado siete demonios.\u201d El n\u00famero siete indica abundancia. La expulsi\u00f3n de demonios, conforme a la mentalidad de entonces, puede referirse a diversas curaciones o a una grave enfermedad. Ella es la \u00fanica que aparece en escena comunicando el mensaje a los ap\u00f3stoles, que no lo creen 6.<\/p>\n<p>Aparici\u00f3n a unos caminantes. 16:12-13 (Luc 24:12).<br \/>\nCf. Comentario a Luc 24:12-13.<br \/>\n12 Despu\u00e9s de esto se mostr\u00f3 en otra forma a dos de ellos que iban de camino y se dirig\u00edan al campo. 13 Estos, vueltos, dieron la noticia a los dem\u00e1s; ni aun a \u00e9stos creyeron.<\/p>\n<p>Esta aparici\u00f3n de Cristo resucitado a \u201cdos que iban de camino\u201d al \u201ccampo,\u201d que Lc pone \u201cuna aldea,\u201d y se les mostr\u00f3 \u201cen otra forma,\u201d alude indudablemente al pasaje de Ema\u00fas. Si pone \u201cen otra forma,\u201d distinta de la ordinaria, se refiere a las diversas con que se aparec\u00eda despu\u00e9s de resucitado. Acaso en forma de \u201ccaminante\u201d (cf. Le). Salvo que piense en las apariciones \u201cinmateriales\u201d con que se aparec\u00eda y desaparec\u00eda.<\/p>\n<p>Aparici\u00f3n a los Once. 16:14-18.<br \/>\n14 Al fin se manifest\u00f3 a los Once, estando recostados a la mesa, y les reprendi\u00f3 su incredulidad y dureza de coraz\u00f3n, por cuanto no hab\u00edan cre\u00eddo a los que le hab\u00edan visto resucitado de entre los muertos. 1S Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. &#8216;6 El que creyere y fuere bautizado, se salvar\u00e1; mas el que no creyere, se condenar\u00e1. &#8216;7 A los que creyeren les acompa\u00f1ar\u00e1n estas se\u00f1ales: en mi nombre echar\u00e1n los demonios, hablar\u00e1n lenguas nuevas, 18 tomar\u00e1n en sus manos serpientes, y, si bebieren ponzo\u00f1a, no les da\u00f1ar\u00e1; pondr\u00e1n las manos sobre los enfermos, y estos recobrar\u00e1n la salud.<\/p>\n<p>Resucitado Cristo, se apareci\u00f3 varias veces a los Once. En Lc (24:36-42) hay una escena que pudiera evocar \u00e9sta. Pero all\u00ed los ap\u00f3stoles, si no \u201ccreen\u201d a\u00fan en el resucitado, es en \u201cfuerza del gozo y la admiraci\u00f3n.\u201d Se piensa mejor en las primeras apariciones, en las que, al anuncio de las mujeres, no creyeron (Mar 24:10-11; Jua 20:25).<br \/>\nLuego se da la orden de predicar el Evangelio a todas las gentes, junto con el bautismo. Es la ense\u00f1anza que aparece en Mt. Se observa ya el universalismo cristiano en acci\u00f3n entre los gentiles. En el Comentario a Mt (c.28) se estudia el valor de estas expresiones.<br \/>\nA esto se a\u00f1aden una serie de carismas, no directamente para confirmar la fe que se anuncia, sino como un don a los creyentes, aunque con un valor secundario apolog\u00e9tico.<br \/>\nLas se\u00f1ales tienen un valor global, que no exigen que se vayan a cumplir en todos y cada uno de los creyentes. Estos carismas se realizar\u00e1n \u201cen mi nombre.\u201d Ya los ap\u00f3stoles hab\u00edan recibido estos carismas (Mt 10:1 par.). Hasta se lee: \u201cYo os he dado poder para andar sobre serpientes y escorpiones y sobre toda potencia enemiga, y nada os da\u00f1ar\u00e1\u201d (Luc 10:19). En la primitiva Iglesia se han visto muchos de estos casos: expulsi\u00f3n de demonios, el don de lenguas; San Pablo, a la mordedura de una serpiente, no le afectar\u00e1; a San Juan en Patmos le dar\u00e1n una bebida envenenada sin causarle da\u00f1o. Y hasta se pensar\u00eda si la imposici\u00f3n de manos no podr\u00eda estar relacionada aqu\u00ed con los efectos de la unci\u00f3n con que se curaban los enfermos (Mar 6:13). En toda la larga historia de la Iglesia, el milagro ha tenido su realizaci\u00f3n en los fieles.<br \/>\nProbablemente aqu\u00ed hay una agrupaci\u00f3n de sentencias y comentarios a las ense\u00f1anzas del Se\u00f1or, ya que se ven diseminadas en forma m\u00e1s primitiva en otros pasajes 7. Y muy especialmente en el final de Mt (Mar 28:16-20). (Cf. Comentario a Mat 28:19ss).<\/p>\n<p>La ascensi\u00f3n del Se\u00f1or. 16:19-20.<br \/>\n19 El Se\u00f1or Jes\u00fas, despu\u00e9s de haber hablado con ellos, fue levantado a los cielos, y est\u00e1 sentado a la diestra de Dios. 20 Ellos se fueron, predicando por todas partes, cooperando con ellos el Se\u00f1or y confirmando su palabra con las se\u00f1ales consiguientes.<\/p>\n<p> Mc termina su evangelio afirmando que el Se\u00f1or resucitado est\u00e1 en los cielos. Recuerda su lenguaje la \u201cascensi\u00f3n\u201d de Elias (2Re 2:11; Eco 48:9). La proclamaci\u00f3n de su gloria se expresa con el Sal 110:1, en que se reconoce a Cristo \u201csentado a la diestra de Dios.\u201d Es estar en su misma esfera divina y participando de sus poderes 8.<br \/>\nLa expresi\u00f3n \u201cSe\u00f1or Jes\u00fas\u201d es muy rara en los evangelios (Luc 24:3). En otros pasajes neotestamentarios se usa con frecuencia en Hechos y Pablo. Y tanto en varios de estos pasajes como en la Iglesia primitiva, el t\u00edtulo de Se\u00f1or, el \u039a\u03cd\u03c1\u03b9\u03bf\u03c2, aplicado a Cristo, era una confesi\u00f3n de su divinidad. Que es la confesi\u00f3n con que comienza el evangelio de Mc.<br \/>\nUn relato m\u00e1s detallado de la \u201cascensi\u00f3n\u201d de Cristo se refiere en el evangelio de Lc (Luc 24:50.51 y Hec 1:9-11).<br \/>\nEl final del evangelio reconoce la obra misionera de los ap\u00f3stoles y la confirmaci\u00f3n de ella que Cristo les hac\u00eda con milagros. Es ya la predicaci\u00f3n y extensi\u00f3n de la fe, vista desde la perspectiva hist\u00f3rica de la Iglesia con unas decenas de a\u00f1os.<\/p>\n<p> 1 Dhanis, L&#8217;ensevelissement de Jesus et la visite au tombeau dans Marc (15:40-16:8): Gregorianum (1958) 367-410. &#8211; 2 F. Montaguini, Valde mane una sabbatorum: Scuola Catt.  (1957) 11-20. &#8211; 3 Cranfield, St. Mark 16:1-8: Scottish Journ. of Theolog. (1952) 282-298 y 398-414; F. C. Conybeare, Aristion, the Author of Mar 16:9ss: The Expositor (1893) p.241-254; (1895) 401-421. &#8211; 4 Lagrange, \u00e9vang. s. S\u00ed. Marc (1929) p.CLVIII. &#8211; 5 H\u00f3pfl-GuT, Intr. spec. in N.T. (1938) p.85-91; GUY, The origin of the Cospel of Mark p.!61ss. &#8211; 6 Sobre la identidad de esta aparici\u00f3n con la colectiva a un grupo de mujeres que cita Mt, cf. Comentario a Mat 28:1-10. &#8211; 7 A. E. Haefner, The Bndge between Mk (Mat 16:2-8) and Acts (l,13ss): Journ. of Bibl. Literal, and Exeg. (1958) 67-71; G. Hebert, The Resurrection Narratives in St. Mark&#8217;s Cospel: Australian Bibl. Review (1959) 58-65; cf. Scottish Journ. of Theotogy (Edin-burgh 1962) 66-73; J. L. Cheek, Che Historicity cf the Marcan Resurrection Narrative: Journ.Of Bible and Relig.  (Boston 1959) 191-201. &#8211; 8 Benoit, U Ascensi\u00f3n: Rev. Bibl. (1949) 151-203; para la parte especialmente cr\u00edtica, cf. Larra\u00f1aga, La ascensi\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or en el N.T. (1943); A. W. Ae-Gyle, The heavenly session ofChrist: Theology (1952) p.286-289.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>pas\u00f3 el d\u00eda de reposo.<\/b> El <i>d\u00eda de reposo<\/i> terminaba oficialmente al atardecer del d\u00eda s\u00e1bado, despu\u00e9s de lo cual las mujeres pod\u00edan comprar especias. <b>Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda la madre de Jacobo, y Salom\u00e9.<\/b> <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 27:56<\/span>. Lucas menciona que Juana y otras mujeres estuvieron presentes tambi\u00e9n (<span class='bible'>Luc 24:10<\/span>; cp. <span class='bible'>Mar 15:41<\/span>). <b>especias.<\/b> Las mujeres compraron m\u00e1s especias, adem\u00e1s de las que ya hab\u00edan preparado antes (cp. <span class='bible'>Luc 23:56<\/span>; <span class='bible'>Jua 19:39-40<\/span>). <b>ungirle.<\/b> A diferencia de los egipcios, el pueblo hebreo no embalsamaba a sus muertos. El ungimiento era una demostraci\u00f3n de amor, para compensar el hedor de un cuerpo ya en descomposici\u00f3n. Que las mujeres vinieran a ungir el cuerpo de Jes\u00fas el tercer d\u00eda despu\u00e9s de su entierro demuestra que ellas, al igual que los disc\u00edpulos, no esperaban que \u00c9l resucitara de los muertos (cp. <span class='bible'>Mar 8:31<\/span>; <span class='bible'>Mar 9:31<\/span>; <span class='bible'>Mar 10:34<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t16:1 &#8212; Cuando pas\u00f3 el d\u00eda de reposo (o, s\u00e1bado) &#8212;  Para narraciones paralelas sobre los primeros 8 vers\u00edculos, v\u00e9anse Mat 28:1-8; Luc 24:1-11; Jua 20:1-18.<br \/>\n\t&#8212; A las seis de la tarde, poni\u00e9ndose el sol, pas\u00f3 el d\u00eda s\u00e1bado y comenz\u00f3 el primer d\u00eda de la semana (el que llamamos, domingo).<br \/>\n\t&#8212; Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda la madre de Jacobo, y Salom\u00e9 &#8212; V\u00e9anse 15:40,47, comentarios. Lucas (24:10) relata que otras mujeres tambi\u00e9n estuvieron presentes en el sepulcro, entre ellas Juana (la esposa de Chuza, Luc 8:3), y que \u00e9stas dieron aviso a los hombres (Luc 24:9). Marcos aqu\u00ed da el detalle de que estas tres mujeres compraron especias arom\u00e1ticas.<br \/>\n\t&#8212; compraron especias arom\u00e1ticas para ir a ungirle &#8212; La compra tuvo que hacerse despu\u00e9s de las seis de la tarde el s\u00e1bado. Durante el s\u00e1bado no se pudo hacer compras. La preparaci\u00f3n de las especias arom\u00e1ticas tuvo que haber sido l\u00edquida, pues pensaban ungir el cuerpo de Jes\u00fas, completando el embalsamamiento. (El viernes en la tarde hubo tiempo solamente para envolver con prisa el cuerpo de Jes\u00fas con \u201clienzos con especias arom\u00e1ticas\u201d, 15:46, comentarios).<br \/>\n\tConsid\u00e9rese 14:8, comentarios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 16<\/p>\n<p>f) El sepulcro vac\u00edo y el mensaje de la resurrecci\u00f3n (Mc\/16\/01-08). <\/p>\n<p>1 Pasado ya el s\u00e1bado, Mar\u00eda Magdalena y Mar\u00eda, la de Santiago, y Salom\u00e9 compraron sustancias arom\u00e1ticas para ir a ungirlo. 2 Y muy de ma\u00f1ana, en el primer d\u00eda de la semana, van al sepulcro, apenas salido el sol. 3 Iban dici\u00e9ndose entre ellas mismas: \u00ab\u00bfQui\u00e9n nos rodar\u00e1 la piedra de la puerta del sepulcro?\u00bb 4 Pero, levantando la vista, ven que la piedra, que por cierto era muy grande, estaba ya retirada. 5 Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven, sentado a la parte derecha, vestido con una t\u00fanica blanca, y se quedaron pasmadas. 6 Pero \u00e9l les dice: \u00abDejad ya vuestro espanto. Busc\u00e1is a Jes\u00fas, el Nazareno, el crucificado. Ha resucitado, no est\u00e1 aqu\u00ed; \u00e9ste es el lugar donde lo pusieron. 7 Pero id a decir a sus disc\u00edpulos, y a Pedro, que \u00e9l ir\u00e1 antes que vosotros a Galilea; all\u00ed lo ver\u00e9is, conforme os lo dijo \u00e9l.\u00bb 8 Ellas salieron huyendo del sepulcro, porque estaban sobrecogidas de temor y estupor. Y nada dijeron a nadie, porque ten\u00edan mucho miedo. <\/p>\n<p>La historia del hallazgo de la tumba vac\u00eda por las mujeres desempe\u00f1a hoy un papel importante en las discusiones sobre la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Muchos investigadores la tienen por una leyenda tard\u00eda, que s\u00f3lo se invent\u00f3 despu\u00e9s de los relatos de las apariciones para apoyar el hecho de la resurrecci\u00f3n. Otros ven la dificultad en el hecho de que en Jerusal\u00e9n seguramente que se hubieran llevado a cabo ciertas investigaciones, de haberse presentado los primeros cristianos diciendo que Jes\u00fas el crucificado hab\u00eda resucitado de entre los muertos. El hecho del sepulcro vac\u00edo no parece que se discuti\u00f3 en la pol\u00e9mica contra los jud\u00edos. Se adoptaron otras explicaciones: los disc\u00edpulos de Jes\u00fas hab\u00edan robado ocultamente el cad\u00e1ver de Jes\u00fas (Mat 28:15; cf. 27,64; 28,13) o bien que el hortelano lo hab\u00eda puesto sin mala intenci\u00f3n en otro lugar (cf. Jua 20:15). Crece as\u00ed el n\u00famero de investigadores que reconocen un n\u00facleo hist\u00f3rico en el relato. Por lo dem\u00e1s, la investigaci\u00f3n cr\u00edtica no considera la exposici\u00f3n actual como una reproducci\u00f3n directa del acontecimiento hist\u00f3rico de aquel primer d\u00eda de la se mana -ma\u00f1ana del domingo-, pues el relato contiene numerosas tensiones y dificultades: \u00bfpor qu\u00e9 quer\u00edan las mujeres embalsamar el cad\u00e1ver de Jes\u00fas al tercer d\u00eda de estar depositado en el sepulcro? Debi\u00f3 de temerse una r\u00e1pida descomposici\u00f3n. La aparici\u00f3n de los \u00e1ngeles, que los distintos evangelistas refieren de modo diferente, parece ser m\u00e1s bien un recurso estil\u00edstico para exponer el mensaje de la resurrecci\u00f3n. Tambi\u00e9n resulta curiosa la actitud de las mujeres: no obedecen el encargo del \u00e1ngel de que vayan a los disc\u00edpulos y les refieran el hecho. Los otros dos sin\u00f3pticos han cambiado el final de la narraci\u00f3n. Por ello se investiga la historia tradicional del relato y se pretende llegar a un relato m\u00e1s antiguo; aunque tambi\u00e9n aqu\u00ed difieren las opiniones. \u00bfSe trataba originariamente de un breve relato que contaba c\u00f3mo las mujeres hab\u00edan descubierto el sepulcro vac\u00edo y hab\u00edan huido presas del asombro y del miedo? \u00bfSe introdujo s\u00f3lo m\u00e1s tarde la aparici\u00f3n del \u00e1ngel en la afirmaci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n?&gt; \u00bfo bien se narr\u00f3 siempre el mensaje del \u00e1ngel y s\u00f3lo posteriormente se a\u00f1adi\u00f3 el encargo para los disc\u00edpulos, que las mujeres no cumplieron?. No podemos discutir aqu\u00ed estos problemas; pero no cabe poner en duda la visita de las mujeres al sepulcro y su descubrimiento de la tumba vac\u00eda. Conociendo la manera de exponer del evangelista no nos extra\u00f1a que el relato se presente en una forma concebida de cara a la predicaci\u00f3n. S\u00f3lo despu\u00e9s de transcurrido el severo reposo sab\u00e1tico pueden las mujeres comprar perfumes. Como el s\u00e1bado terminaba con la puesta del sol, resultaba ya demasiado tarde para correr a\u00fan al sepulcro. Por ello las mujeres se levantan muy temprano al d\u00eda siguiente. El dato sobre \u00abel primer d\u00eda de la semana\u00bb es notable, porque en todas partes se habla de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas \u00abal tercer d\u00eda\u00bb o \u00abdespu\u00e9s de tres d\u00edas\u00bb. Estas son f\u00f3rmulas de predicaci\u00f3n, mientras que aqu\u00ed se trata de un dato cronol\u00f3gico exacto. Por consiguiente, el relato dif\u00edcilmente puede derivar de aquella profesi\u00f3n de fe. Ese primer d\u00eda de la semana -as\u00ed lo afirma la antigua tradici\u00f3n- las mujeres fueron al sepulcro, aunque su prop\u00f3sito no est\u00e9 muy claro. \u00bfQuer\u00edan ejercer simplemente un acto complementario de piedad? \u00bfSu visita no ten\u00eda m\u00e1s objetivo, como dice Mateo partiendo sin duda de reflexiones parecidas, que el de \u00abver el sepulcro\u00bb? Mateo se ha creado ciertamente una dificultad m\u00e1s con la historia de los centinelas y del sellado del sepulcro (27,62-66). En Marcos no se llega de hecho a ning\u00fan embalsamamiento del cad\u00e1ver de Jes\u00fas, de tal modo que el piadoso prop\u00f3sito embalsamador de las mujeres no invalida la palabra prof\u00e9tica del Maestro en 14,8. Pero Marcos dif\u00edcilmente ha podido inventarse las tres mujeres, pues son las mismas a las que se ha nombrado en la escena de la crucifixi\u00f3n (15,40). Su preocupaci\u00f3n, durante el camino, sobre qui\u00e9n les remover\u00eda la piedra resulta comprensible, aunque cabe preguntarse por qu\u00e9 no se hab\u00edan hecho esta reflexi\u00f3n antes de salir para el sepulcro. Aunque deb\u00eda tratarse de una piedra rodante que un solo hombre pod\u00eda mover y que, por tanto, tambi\u00e9n pod\u00edan hacerlo tres mujeres reuniendo sus fuerzas. Mas tales reflexiones l\u00f3gicas pierden de vista el sentido de la narraci\u00f3n. Si sometemos la escena a un minucioso an\u00e1lisis cr\u00edtico, tambi\u00e9n sobra la explicaci\u00f3n aclaratoria de que \u00abera muy grande\u00bb; pues ya antes hab\u00edan mirado y visto que la piedra hab\u00eda sido removida. Algunos manuscritos han cambiado el orden de los hechos. Estos vers\u00edculos son m\u00e1s bien un recurso literario que acrecienta la tensi\u00f3n: las mujeres llegan al sepulcro, entran y no hallan ya el cad\u00e1ver de Jes\u00fas. Del joven con vestiduras blancas, que por las circunstancias se deduce que es un \u00e1ngel, un emisario de Dios, debi\u00f3 de hablarse ya desde el comienzo. Si el relato destinado a la comunidad deb\u00eda revelar un significado de fe, era indispensable que se aludiera a la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, y, precisamente con esta misi\u00f3n, el \u00e1ngel hace resonar el mensaje de la resurrecci\u00f3n en el sepulcro vac\u00edo. Es un \u00e1ngel anunciador o un int\u00e9rprete del acontecimiento que est\u00e1 testificando la tumba vac\u00eda. Semejante concepci\u00f3n no s\u00f3lo se explica perfectamente en el modo de exponer de la Biblia, sino que viene impuesta teniendo en cuenta las diferencias que aparecen en los otros evangelistas. En Lucas son dos j\u00f3venes los que hablan a las mujeres profundamente inclinadas hasta el suelo con palabras que difieren notablemente de las que trae Marcos. Falta el encargo de decir a los disc\u00edpulos que marchen a Galilea, de acuerdo con la intenci\u00f3n teol\u00f3gica de Lucas de dejar a los disc\u00edpulos en Jerusal\u00e9n. En Juan, Mar\u00eda Magdalena ve a los dos \u00e1ngeles sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar en que hab\u00eda estado depositado el cad\u00e1ver de Jes\u00fas, pero no le anuncian el mensaje de la resurrecci\u00f3n, sino que ella lo conoce por la aparici\u00f3n de Jes\u00fas. El encuentro del \u00e1ngel con las mujeres lo refiere Marcos de acuerdo con el estilo de tales escenas de anuncio: las mujeres se espantan al ver a aquel mensajero del otro mundo, y \u00e9l las tranquiliza: \u00abDejad ya vuestro espanto.\u00bb Sigue luego el anuncio; la primera parte puede ser tanto una afirmaci\u00f3n como un interrogatorio: \u00ab\u00bfBusc\u00e1is a Jes\u00fas Nazareno (cf. 10,47; 14,67), el crucificado? Ha resucitado, no est\u00e1 aqu\u00ed.\u00bb Por s\u00ed sola la tumba vac\u00eda no es un testimonio directo e inequ\u00edvoco de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas; pero en la palabra del \u00e1ngel pasa a ser un testimonio elocuente: \u00abMirad el lugar donde le pusieron.\u00bb Si la escena del \u00e1ngel se considera como una exposici\u00f3n concreta y gr\u00e1fica de lo que significa la tumba vac\u00eda, no por ello pierde \u00e9sta su valor certificante, aunque de todos modos para la fe en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas s\u00f3lo ocupa un lugar secundario. Esto responde plenamente a la concepci\u00f3n de la Iglesia primitiva; pues, en la antigua f\u00f3rmula de fe de 1Co 15:3 ss no se menciona la tumba vac\u00eda -aunque si se dice que Jes\u00fas fue sepultado, lo que equivale a afirmar que hab\u00eda entrado de lleno en el reino de los muertos-; sino que son las apariciones del Resucitado las que fundamentan la fe. S\u00f3lo en conexi\u00f3n con las apariciones de Jes\u00fas muerto en cruz y resucitado, adquiere la tumba vac\u00eda su verdadero sentido y su valor de testimonio. Para la ideolog\u00eda de los hombres de entonces el cuerpo de Jes\u00fas, si realmente hab\u00eda resucitado, no pod\u00eda ya reposar en el sepulcro. Mas no se ha llegado a trav\u00e9s de tales reflexiones a la historia de la tumba vac\u00eda; hist\u00f3ricamente, m\u00e1s bien ha debido ocurrir as\u00ed: en la ma\u00f1ana pascual las mujeres descubren en Jerusal\u00e9n la tumba vac\u00eda y, en uni\u00f3n de los disc\u00edpulos, llegan a la fe en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas cuando tienen lugar las apariciones. La reconsideraci\u00f3n del asunto hace que tambi\u00e9n la tumba vac\u00eda se convierta en testimonio para la Iglesia primitiva, y este testimonio se expresa en el anuncio del \u00e1ngel (*). La fe pascual no la ha suscitado la piedra muerta, sino Jes\u00fas vivo; pero la tumba es un documento terreno de un acontecimiento supraterreno. El mensaje de la resurrecci\u00f3n propiamente dicho se articula de un modo parecido a su formulaci\u00f3n en la primitiva predicaci\u00f3n cristiana: el Crucificado ha resucitado, o mejor, ha sido resucitado, es decir, suscitado a la vida por Dios, y alcanz\u00f3 su objetivo. No ha regresado a la vida terrena, sino que ha sido elevado a una nueva dimensi\u00f3n, a la forma de ser celestial y escatol\u00f3gica. En Jes\u00fas se cumple de manera eminente su propia palabra: \u00abQuien pierda su vida la pondr\u00e1 a salvo\u00bb (1Co 8:35). Lo que en esta sentencia se dice para los seguidores de Jes\u00fas se manifiesta y hace posible en el acontecimiento de la resurrecci\u00f3n del Crucificado, del autor de la salvaci\u00f3n; pues, s\u00f3lo porque Jes\u00fas, el que fue muerto por los hombres, ha sido resucitado por Dios, puede cumplirse aquella palabra que \u00e9l pronunci\u00f3 para los creyentes en \u00e9l. Resuena as\u00ed en la tumba vac\u00eda el mensaje de la resurrecci\u00f3n, que para la comunidad creyente no s\u00f3lo tiene un sentido hist\u00f3rico referido a Jes\u00fas, sino que adquiere un significado inmediato para ella: con la fe en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas encuentra ella su propia salvaci\u00f3n, contempla ante s\u00ed su futuro definitivo que se le abre precisamente sobre la base de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Es cierto que esto no se expresa directamente en las palabras del \u00e1ngel; pero, en cuanto \u00e9stas tienen resonancias del kerygma pascual, para los oyentes revive todo el mensaje de salvaci\u00f3n que han aceptado y que condiciona su existencia cristiana. El encargo del \u00e1ngel, que las mujeres deben dar \u00aba los disc\u00edpulos y a Pedro\u00bb, pertenece al mensaje pascual porque apunta a las apariciones del Resucitado. Sin \u00e9stas, como hemos visto, no se hubiera llegado ni a la firme fe pascual ni a la plena inteligencia del Resucitado y de la realidad de la resurrecci\u00f3n. Si comprendemos el car\u00e1cter anunciador del relato, el problema de si este encargo a las mujeres entraba en alg\u00fan relato primitivo se convierte en algo secundario. En tal caso habr\u00eda que admitir que despu\u00e9s siguieron de hecho otros relatos de apariciones. Mas en el relato actual de Marcos esa imprescindible aparici\u00f3n del Resucitado a sus disc\u00edpulos, y en especial a Pedro, quien hist\u00f3ricamente fue el primero que goz\u00f3 de tal aparici\u00f3n (cf. 1Co 15:5; Luc 24:34), se nos presenta al menos como una promesa en el encargo del \u00e1ngel y se expresa a modo de anuncio. Por ello, en 16,8 podemos ya imaginar necesariamente la conclusi\u00f3n del Evangelio de Marcos: se ha anunciado todo lo esencial para la fe. La formulaci\u00f3n del encargo responde a la palabra de Jes\u00fas en la \u00faltima cena, con la que anunci\u00f3 a los disc\u00edpulos que tras su desbandada, y una vez resucitado, ir\u00eda antes que ellos a Galilea (14,28). El \u00e1ngel recuerda expresamente este vaticinio de Jes\u00fas. El evangelista encontr\u00f3 una palabra similar en la tradici\u00f3n o en la primitiva predicaci\u00f3n cristiana y la ha acomodado en los dos pasajes de su Evangelio. Poco importa si lo insert\u00f3 primero en el relato de la \u00faltima cena o en nuestro lugar. En cualquier caso el sentido es claro: en Galilea han de tener lugar las apariciones del Resucitado. Todav\u00eda no se ha dado una respuesta uniforme al problema de si esto corresponde o no al curso hist\u00f3rico de los acontecimientos, cuesti\u00f3n que depende de si la tradici\u00f3n de Galilea o la de Jerusal\u00e9n (Lc, Jn) merece la preferencia de cara a las apariciones. Incluso si el encargo del \u00e1ngel a las mujeres s\u00f3lo se ha formulado teniendo en cuenta el hecho de las apariciones de Jes\u00fas en Galilea, conserva su car\u00e1cter de anuncio y, por lo mismo, su valor indirecto de testimonio. Se ha querido explicar hist\u00f3ricamente la actitud de las mujeres, que huyen del sepulcro presas de temor y espanto, en el sentido de que originariamente s\u00f3lo se hablaba del descubrimiento de la tumba vac\u00eda. Entonces el \u00abtemor y estupor\u00bb -dos expresiones fuertes en griego- ser\u00edan la reacci\u00f3n natural ante el estremecedor descubrimiento que hab\u00edan hecho las mujeres. En el Evangelio de Juan, Mar\u00eda Magdalena, que al principio s\u00f3lo piensa en una remoci\u00f3n del cad\u00e1ver de Jes\u00fas, empieza a llorar (20,11.13.15); lo cual es una reacci\u00f3n m\u00e1s comprensible. Adem\u00e1s, si tal explicaci\u00f3n fuese correcta, deber\u00edamos m\u00e1s bien esperar que las mujeres corriesen inmediatamente a refer\u00edrselo a los disc\u00edpulos (cf. Jua 20:2). La reacci\u00f3n descrita en el pasaje que nos ocupa, se explica m\u00e1s f\u00e1cilmente si las mujeres hab\u00edan vivido una experiencia de otro tipo, justamente la aparici\u00f3n de un \u00e1ngel con el anuncio incomprensible de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Marcos nos presenta una reacci\u00f3n totalmente similar cuando la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo: \u00abquedaron maravillados con enorme estupor\u00bb (Jua 5:42). Es el \u00e9xtasis provocado por un mysterium tremendum: un salir de s\u00ed debido a un acontecimiento sobrenatural. En todo caso, as\u00ed ha debido entenderlo Marcos. De ese modo se explica tambi\u00e9n que las mujeres \u00aba nadie dijeron nada\u00bb; el \u00abmiedo\u00bb que aparece en la \u00faltima frase como explicaci\u00f3n del hecho, no es otra cosa que el estremecimiento numinoso de que son presa (cf. 4,41, despu\u00e9s de calmada la tempestad: \u00abquedaron sumamente atemorizados\u00bb). S\u00f3lo los otros evangelistas han introducido ciertos equilibrios: \u00abse alejaron de prisa del sepulcro, con miedo, pero con gran alegr\u00eda, y fueron corriendo a llevar la noticia a los disc\u00edpulos\u00bb (Mat 28:8); \u00abregresaron, pues, del sepulcro y anunciaron todo esto a los once y a todos los dem\u00e1s\u00bb (Luc 24:9). Apenas cabe ya entrever el hecho hist\u00f3rico. La \u00faltima frase -con la part\u00edcula \u00abporque\u00bb- resulta dura, aunque no imposible. Todav\u00eda hoy se discute si puede terminar as\u00ed todo el Evangelio o si no hab\u00eda una continuaci\u00f3n, que se ha perdido o que ha sido sustituida por otra conclusi\u00f3n del libro. Ambos pareceres cuentan con razones en su favor. Una continuaci\u00f3n no es absolutamente necesaria, puesto que ya se ha anunciado la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y se han indicado al menos las apariciones; pero la mayor parte de los lectores esperaba sin duda saber todav\u00eda algo de las apariciones de Jes\u00fas. Necesidad a la que da satisfacci\u00f3n la parte final del Evangelio, que no procede del evangelista sino de copistas posteriores. Pero, aunque no dispusi\u00e9ramos de esa conclusi\u00f3n y el Evangelio de Marcos terminase para nosotros en 16,8, no dejar\u00eda de ser una conclusi\u00f3n impresionante: en el pasmo de las mujeres se refleja el mensaje incomprensible, vigoroso y sobrecogedor: Jes\u00fas ha resucitado.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Es doctrina casi com\u00fan de los exegetas que la fe pascual de la comunidad primitiva la suscitaron las apariciones del Resucitado y no el sepulcro vac\u00edo. Pero \u00abcon el hallazgo de la tumba vac\u00eda por obra de las mujeres lleg\u00f3 a la comunidad creyente el acontecimiento salvador de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Para hacerlo patente, se puso el mensaje de la resurrecci\u00f3n en boca del \u00e1ngel junto al sepulcro. De este modo la tumba vac\u00eda se convirti\u00f3 en el signo de la acci\u00f3n escatol\u00f3gica de Dios en Jes\u00fas\u00bb (RUCKSTUHL. o.c., p. 53; el subrayado es del propio autor). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>CONCLUSI\u00d3N CAN\u00d3NICA DE MARCOS (Mc\/16\/09-20). <\/p>\n<p>9 Habiendo resucitado al amanecer, en el primer d\u00eda de la semana, se apareci\u00f3 primeramente a Mar\u00eda Magdalena, de la que hab\u00eda expulsado siete demonios. 10 Ella fue a anunciarlo a los que hab\u00edan estado con \u00e9l, que estaban sumidos en la tristeza y en el llanto. 11 Ellos, cuando oyeron decir que viv\u00eda y que lo hab\u00eda visto ella, se resistieron a creer. 12 Despu\u00e9s de esto se manifest\u00f3, en otra figura, a dos de ellos, que iban de camino y se dirig\u00edan a un caser\u00edo: 13 entonces \u00e9stos regresaron a dar la noticia a los dem\u00e1s. Pero tampoco a ellos los creyeron. 14 Finalmente se manifest\u00f3 a los once, mientras estaban a la mesa, y les reprendi\u00f3 su incredulidad y su dureza de coraz\u00f3n, por no haber dado cr\u00e9dito a quienes lo hab\u00edan visto resucitado. 15 Luego les dijo: \u00abId por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda la creaci\u00f3n. 16 El que crea y se bautice, se salvar\u00e1; pero el que se resista a creer, se condenar\u00e1. 17 Estas se\u00f1ales acompa\u00f1ar\u00e1n a los que crean: en virtud de mi nombre expulsar\u00e1n demonios, hablar\u00e1n lenguas nuevas, 18 tomar\u00e1n en sus manos serpientes, y, aunque beban algo mortalmente venenoso, no les har\u00e1 da\u00f1o, impondr\u00e1n las manos a los enfermos y \u00e9stos recobrar\u00e1n la salud.\u00bb 19 As\u00ed pues, el Se\u00f1or Jes\u00fas, despu\u00e9s de hablarles, fue elevado al cielo y se sent\u00f3 a la diestra de Dios. 20 Ellos luego fueron a predicar por todas partes, cooperando el Se\u00f1or con ellos y confirmando su palabra con las se\u00f1ales que la acompa\u00f1aban. <\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n final, a\u00f1adida en \u00e9poca posterior, que falta en los manuscritos m\u00e1s antiguos y que muchos padres de la Iglesia desconocen, resume los relatos de las apariciones que relatan los otros Evangelios, especialmente los de Lucas y Juan. El estilo aparece en parte quebrado y tampoco las ideas son profundas, aunque son interesantes para conocer el pensamiento de la comunidad posterior. Se reconocen dos secciones: la primera menciona brevemente las apariciones de Jes\u00fas a Magdalena, a los disc\u00edpulos de Ema\u00fas y a los once. El acento recae ah\u00ed en la incredulidad de los disc\u00edpulos a quienes el Se\u00f1or reprocha el no haber dado fe a quienes le hab\u00edan visto. Es una clara amonestaci\u00f3n a los creyentes que vendr\u00e1n despu\u00e9s para que crean a los testigos de la resurrecci\u00f3n, aunque personalmente no hayan visto al Se\u00f1or (cf. Jua 20:29). La segunda parte recoge el discurso de misi\u00f3n del Se\u00f1or resucitado. Con la exhortaci\u00f3n a misionar por todo el mundo va unida la tesis de que fe y bautismo son requisitos necesarios para la salvaci\u00f3n. Se promete adem\u00e1s a los predicadores la facultad de hacer prodigios que deben apoyar y confirmar su predicaci\u00f3n misionera. Finalmente, Jes\u00fas se separa de los disc\u00edpulos con la ascensi\u00f3n al cielo -tomada del doble relato de Lucas en sus dos obras- y est\u00e1 sentado desde entonces a la derecha de Dios. Hacia \u00e9l mira la comunidad con quien el Se\u00f1or colabora en su misi\u00f3n sobre la tierra. Son im\u00e1genes perfectamente definidas de la primitiva Iglesia cat\u00f3lica, empe\u00f1ada en una misi\u00f3n universal. <\/p>\n<p>La aparici\u00f3n del Resucitado a Mar\u00eda Magdalena, que dif\u00edcilmente encaja con el relato del hallazgo de la tumba vac\u00eda a causa de la indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica \u00abde ma\u00f1ana, en el primer d\u00eda de la semana\u00bb, est\u00e1 tomada de Jua 20:11-18, sin ning\u00fan pormenor. Mar\u00eda Magdalena viene tambi\u00e9n presentada seg\u00fan Luc 8:2, texto donde se dice que Jes\u00fas expuls\u00f3 de ella siete demonios. Lo cual, por otra parte, no quiere indicar la condici\u00f3n de gran pecadora -dif\u00edcilmente puede identificarse con la pecadora de Luc 7:36-50 sino m\u00e1s bien lo grave de una enfermedad funesta de la que Jes\u00fas la hab\u00eda curado. El autor s\u00f3lo quiere present\u00e1rsela al lector, sin que le preocupe una descripci\u00f3n m\u00e1s detallada de su persona. Por eso, no menciona tampoco sus l\u00e1grimas cuando no encontr\u00f3 el cad\u00e1ver de Jes\u00fas; mientras presenta a los acompa\u00f1antes de Jes\u00fas gimiendo y llorando como en un duelo mortuorio. No creen el mensaje de la mujer. La palabra que hemos traducido por \u00abaparecerse\u00bb es distinta que la de los otros textos y expresa una visi\u00f3n corporal realista, al igual que toda la secci\u00f3n quiere presentar los hechos de una forma realista y masiva. El episodio de Ema\u00fas, referido en Lc 24, aparece tambi\u00e9n recapitulado con parecida sobriedad. Este precioso y profundo relato est\u00e1 abreviado refiriendo \u00fanicamente que Jes\u00fas se apareci\u00f3 \u00abcon otra figura\u00bb a \u00abdos de ellos\u00bb, es decir de los acompa\u00f1antes de Jes\u00fas antes mencionados y que sin duda considera como un grupo mayor cuando se dirig\u00edan al campo. As\u00ed pues, seg\u00fan la concepci\u00f3n del autor, Jes\u00fas habr\u00eda adoptado de prop\u00f3sito la apariencia de un \u00abforastero\u00bb. Nada dice de que los ojos de los disc\u00edpulos de Ema\u00fas se abriesen al partir el pan. Lo \u00fanico que le importa una vez m\u00e1s es el hecho de que los otros disc\u00edpulos no les prestaron ning\u00fan cr\u00e9dito. Finalmente, el autor menciona la aparici\u00f3n de Jes\u00fas a los \u00abonce\u00bb, con la que se refiere evidentemente al relato de Luc 24:36-43, en que tambi\u00e9n se habla de la incredulidad de los disc\u00edpulos. Seg\u00fan la concepci\u00f3n de este desconocido compilador posterior, Jes\u00fas les reprocha aun ahora su incredulidad y dureza de coraz\u00f3n, sobre la base una vez m\u00e1s de que no prestaron fe alguna a quienes le hab\u00edan visto resucitado. Con un prop\u00f3sito apenas velado quiere presentar a los lectores la necesidad de una fe bien dispuesta. Mas con ello los disc\u00edpulos aparecen bajo una luz poco favorable. Esto es lo que ha movido a un copista posterior a insertar aqu\u00ed una justificaci\u00f3n. El peque\u00f1o di\u00e1logo entre Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos, conservado en un manuscrito griego del siglo IV\/V, es digno de consideraci\u00f3n por su textura espiritual y su visi\u00f3n tenebrosa del mundo y del poder de Sat\u00e1n. He aqu\u00ed el texto: <\/p>\n<p>Y ellos se disculpaban y dec\u00edan: Este e\u00f3n de iniquidad y de incredulidad est\u00e1 sometido a Sat\u00e1n, que no permite que lo que est\u00e1 bajo los esp\u00edritus inmundos comprenda la verdad y fuerza de Dios [el texto est\u00e1 incompleto]. Por ello, revela ya ahora tu justicia, le dec\u00edan ellos a Cristo. Y Cristo les replic\u00f3: Se ha cumplido el l\u00edmite de los a\u00f1os para el poder de Sat\u00e1n. Pero se avecinan otras cosas terribles. Y por los pecadores fui yo entregado a la muerte, a fin de que se conviertan a la verdad y no pequen m\u00e1s, y para que hereden la gloria espiritual e imperecedera de la justicia en el cielo. <\/p>\n<p>El env\u00edo de los disc\u00edpulos a predicar, que sigue despu\u00e9s, pertenece tambi\u00e9n para Mateo (Luc 28:16-20) y para Lucas (Luc 24:47) a la aparici\u00f3n pascual del Resucitado. El autor de la conclusi\u00f3n ap\u00f3crifa de Marcos le ha dado una forma especial que presenta la acci\u00f3n misionera universal y abarcando la creaci\u00f3n entera. No es que se piense que los disc\u00edpulos hayan de predicar tambi\u00e9n a la creaci\u00f3n irracional, puesto que a la predicaci\u00f3n responde en la frase inmediata la fe, que cada hombre debe prestar. Pero se subraya la penetraci\u00f3n triunfal del Evangelio, al igual que en el himno a Cristo de 1Ti 3:16 se dice: \u00abproclamado entre los gentiles, cre\u00eddo en el mundo\u00bb. Esa Iglesia est\u00e1 firmemente convencida de que s\u00f3lo se salvar\u00e1 el que crea y se bautice; el que no crea est\u00e1 condenado en el juicio de Dios. Atenci\u00f3n especial se pone tambi\u00e9n en los prodigios concomitantes, en que se expresar\u00eda una experiencia de la Iglesia misionera. En ella se daban fuerzas carism\u00e1ticas extraordinarias; se ha observado que las curaciones y milagros mencionados aqu\u00ed aparecen tambi\u00e9n en los Hechos de los Ap\u00f3stoles. Pero la dureza del juicio condenatorio contra los incr\u00e9dulos, entre los que no se distingue a los malintencionados de los que tienen excusa, y la insistencia en las obras milagrosas que acompa\u00f1an a la misi\u00f3n, son rasgos condicionados a la historia, a los que no hemos de dar un valor absoluto ni para todos los tiempos. Al final se menciona la ascensi\u00f3n de Jes\u00fas al cielo y su entronizaci\u00f3n a la diestra de Dios. La visi\u00f3n lucana del arrebato corporal de Jes\u00fas se ha impuesto, aunque s\u00f3lo se tratase de una forma de representar el hecho que los otros evangelistas no conocen. Mas para la imagen del mundo, entonces imperante, no ofrec\u00eda ninguna dificultad al tiempo que permit\u00eda dar una idea a la comunidad del alejamiento de Jes\u00fas de sus disc\u00edpulos y simult\u00e1neamente de su permanente proximidad. El Se\u00f1or que est\u00e1 sentado a la derecha de Dios permanece unido sobre la tierra a su comunidad que contin\u00faa su obra y la ayuda con su cooperaci\u00f3n; cooperaci\u00f3n que el autor vuelve a ver sobre todo en los signos que corroboran la predicaci\u00f3n misionera. El \u00edmpetu misional, que arranc\u00f3 del Resucitado, aparece tambi\u00e9n claramente en otra conclusi\u00f3n, mucho m\u00e1s corta, del Evangelio de Marcos que se encuentra en cierto n\u00famero de manuscritos: Ellas refirieron brevemente a los compa\u00f1eros de Pedro todo lo que se les hab\u00eda anunciado. Posteriormente tambi\u00e9n Jes\u00fas mismo, por medio de ellos, llev\u00f3 desde el oriente al ocaso, el mensaje sagrado de la salvaci\u00f3n eterna. El Evangelio, que Jes\u00fas anunci\u00f3 durante su ministerio terrenal, s\u00f3lo hab\u00eda de convertirse, mediante su entrega a la muerte, en la fuerza motriz y salvadora del g\u00e9nero humano. Pero la comunidad, que despu\u00e9s de la muerte de su Se\u00f1or siente que pesa sobre sus hombros el deber de predicar el Evangelio, se sabe enviada no por sus propias fuerzas sino por la suprema autoridad del Resucitado. Es el propio Se\u00f1or quien prolonga su predicaci\u00f3n por medio de la comunidad, la cual est\u00e1 segura de su triunfo porque el Se\u00f1or ha resucitado de entre los muertos. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">La resurrecci\u00f3n (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 16:1-8<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Este pasaje tiene como principio y fin dos referencias a las mujeres: la primera, cuando vienen al sepulcro (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 16:2<\/span><\/span>), y la segunda, cuando huyen del sepulcro (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 16:8<\/span><\/span>). Primero, vienen hablando entre ellas (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 16:3<\/span><\/span>), y luego se van en silencio, aterrorizadas, sin decir nada a nadie (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 16:8<\/span><\/span>). En toda esta secci\u00f3n hay un \u00e9nfasis en el sentido de la vista. Primero, las mujeres \u201cven\u201d que la piedra ha sido removida (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 16:4<\/span><\/span>), y luego, al entrar en el sepulcro, \u201cven\u201d a un joven sentado y vestido con ropas blancas (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 16:5<\/span><\/span>), quien las invita a \u201cmirar\u201d el lugar, ahora vac\u00edo, en donde hab\u00eda estado el cuerpo de Jes\u00fas. Este \u00e9nfasis en la vista se explica por el hecho que los primeros cristianos tuvieron que defenderse de las acusaciones de quienes afirmaban que la resurrecci\u00f3n nunca hab\u00eda sucedido, o que Jes\u00fas nunca hab\u00eda muerto, pues no era un ser humano, sino un esp\u00edritu; frente a estas acusaciones, los primeros cristianos afirmaron la resurrecci\u00f3n como un hecho que contaba con testigos oculares.<\/p>\n<p>Este joven nos hace acordar al otro joven (la palabra griega es la misma, <span style=\"font-style:italic\">neaniskos<\/span>) que huy\u00f3 desnudo cuando quisieron prenderle (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 14:51<\/span><\/span>). Ambos est\u00e1n vestidos (se usa la misma palabra en griego), uno con una s\u00e1bana (la palabra es <span style=\"font-style:italic\">sindona<\/span>, que se utiliza tambi\u00e9n para referirse a la s\u00e1bana con que Jos\u00e9 de Arimatea envolvi\u00f3 el cuerpo de Jes\u00fas), y el otro con vestiduras blancas (<span style=\"font-style:italic\">leuk&#x113;n<\/span>, el mismo color que ten\u00edan los vestidos de Jes\u00fas en la transfiguraci\u00f3n, en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 9:3<\/span><\/span>), la misma frase que se utiliza en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Apo 7:9<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Apo 7:13<\/span><\/span> para describir las vestiduras de los m\u00e1rtires (Myers, 398).<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Sugerimos \u00abLa resurrecci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Ungirlo<\/span>: Se refiere a la pr\u00e1ctica jud\u00eda de ungir el cuerpo antes de enterrarlo. Puesto que Jos\u00e9 de Arimatea no lo hab\u00eda hecho, las mujeres vienen al sepulcro para realizar este rito. BL traduce \u00abembalsamar el cuerpo\u00bb, y BJ, \u00abembalsamarle\u00bb. Nida nos alerta que tales traducciones podr\u00edan prestarse a confusi\u00f3n, ya que no se est\u00e1 refiriendo a la pr\u00e1ctica de los egipcios de embalsamar el cuerpo, sino, simplemente, a la de ungirlo, es decir, untarlo con perfumes (Bratcher y Nida, 501).<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mar 14:8<\/span>; <span class='bible'>Jua 19:40<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 pasado el s\u00e1bado:<\/b><\/i> Los jud\u00edos computaban el d\u00eda desde una a otra puesta del sol. Por lo tanto el d\u00eda -y en este caso el s\u00e1bado y la consiguiente obligaci\u00f3n de no trabajar- terminaba cuando aparec\u00edan las primeras estrellas. Ver nota a <span class='bible'>Mar 1:32<\/span>.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 la madre de Santiago:<\/b><\/i> Lit. la de Santiago. Ver nota a <span class='bible'>Mar 15:47<\/span>.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 para embalsamar:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Mat 26:12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La resurrecci\u00f3n y el Rey.  Estos ocho vers\u00edculos muestran que el grito grande final de Jes\u00fas desde la cruz: \u201c\u00a1Consumado es!\u201d (que Mar. registra sin incluir las palabras) significa: \u201c\u00a1La misi\u00f3n ha sido cumplida!\u201d Estos son los caracteres chinos colocados sobre la cruz en las monta\u00f1as elevadas cerca de Kowloon, y lo que la figura triunfante del Cristo de los Andes muestra en Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado terminaba al anochecer. Los comercios estaban abiertos, por tanto las mujeres pudieron comprar especias necesarias para el entierro. Para embalsamar el cuerpo de Jes\u00fas tuvieron que esperar a la luz del d\u00eda domingo por la ma\u00f1ana (conocido por los cristianos como \u201cel d\u00eda del Se\u00f1or\u201d desde aquel entonces). Estos preparativos son la prueba m\u00e1s fuerte de que hasta los disc\u00edpulos m\u00e1s cercanos no estaban esperando la resurrecci\u00f3n y no hubieran inventado la historia. \u00bfPor qu\u00e9 comprar\u00edan especias o vendr\u00edan pensando embalsamar su cuerpo, si cre\u00edan que iba a resucitar? \u00bfPor qu\u00e9 preocuparse del movimiento de la piedra de la puerta? (3). Si Jes\u00fas no hubiera resucitado, esta piedra hubiera sido un verdadero obst\u00e1culo. Las mujeres bien sab\u00edan cu\u00e1l era la sepultura de Jes\u00fas (15:47); no hab\u00eda raz\u00f3n de cometer un error. Tienen que haber sabido lo pesada que era la piedra y que tres mujeres no hubieran podido moverla. (Los preparativos para los entierros los hac\u00edan las mujeres.) <\/p>\n<p>Cuando llegaron hallaron que la piedra ya hab\u00eda sido removida, que la tumba estaba vac\u00eda y un joven vestido de una larga ropa blanca estaba sentado adentro. El les dio la gozosa noticia de que Jes\u00fas hab\u00eda resucitado y las envi\u00f3 a dec\u00edrselo a sus disc\u00edpulos. Aunque Mar. no dice que el joven fuera un \u00e1ngel, los ropajes blancos y resplandecientes se asocian, por lo general, con seres angelicales (como lo vimos en el relato de la transfiguraci\u00f3n; 9:3). Es una tonter\u00eda pensar en \u00e9l como un mero disc\u00edpulo. El pobre Pedro ca\u00eddo fue incluido especialmente en esta palabra de esperanza. \u00bfSer\u00eda Marcos el que ver\u00eda esto como una palabra especial de consuelo para los cristianos que hab\u00edan cedido bajo la persecuci\u00f3n, fuera en Roma o en otra parte? Pero lo mejor de todo, los disc\u00edpulos ver\u00edan a Jes\u00fas nuevamente en su mundo diario com\u00fan de Galilea, como \u00e9l lo hab\u00eda prometido (14:28).<\/p>\n<p>Pudi\u00e9ramos haber pensado que Mar. dijera que las mujeres, triunfalmente, trajeron la noticia a los disc\u00edpulos pero, en vez de ello, dice que corrieron (como lo hicieron los varones antes). Esto fue porque estaban llenas de asombro y alegr\u00eda. La traducci\u00f3n que dice salieron y huyeron del sepulcro, porque temblaban y estaban presas de espanto no comunica todo el significado. As\u00ed que no dijeron nada a nadie. Sabemos de los otros Evangelios que todo esto requiri\u00f3 un encuentro personal con el Cristo resucitado para cambiar una emoci\u00f3n privada a una fe viva que pudiera servir de testimonio (Juan 20:18). Es posible que Pedro mismo pudo confesar todo esto en persona ante la iglesia de Mar. (7).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>16.1, 2 Las mujeres compraron las especias el s\u00e1bado en la tarde y fueron a la tumba a la ma\u00f1ana siguiente. No llevaban especias para embalsamar el cuerpo de Jes\u00fas, sino para ungirlo como una prueba de amor, devoci\u00f3n y respeto. Llevar especias a la tumba era como llevar hoy en d\u00eda flores a las sepulturas.16.4 Los \u00e1ngeles no movieron la piedra para que Jes\u00fas saliera, sino para que la gente entrara y viera que Jes\u00fas hab\u00eda resucitado como lo prometi\u00f3.16.5 Marcos habla de un \u00e1ngel con el cual las mujeres se encontraron en la tumba, en tanto que Lucas habla de dos. Estos relatos no son contradictorios. Cada autor de los Evangelios decidi\u00f3 resaltar diferentes detalles al referirse a la misma historia, al igual que los testigos presenciales de un hecho noticioso pueden destacar aspectos diferentes del suceso. Tal vez Marcos destac\u00f3 al \u00e1ngel que habl\u00f3. El \u00e9nfasis diferente de cada Evangelio muestra que los autores escribieron en forma independiente y que los relatos de los cuatro son verdaderos y confiables.16.6 La resurrecci\u00f3n es de vital importancia por varias razones: (1) Jes\u00fas cumpli\u00f3 su promesa de levantarse de entre los muertos, por lo cual podemos creer que El cumplir\u00e1 todas sus otras promesas. (2) La resurrecci\u00f3n nos asegura que el gobernador del eterno Reino de Dios ser\u00e1 el Cristo viviente, no una idea, ni una esperanza, ni un sue\u00f1o. (3) Al levantarse de la muerte, Cristo nos asegura que tambi\u00e9n resucitaremos. (4) El poder de Dios que levant\u00f3 el cuerpo de Cristo de la muerte est\u00e1 vigente para traer de nuevo a la vida nuestra moralidad y nuestra espiritualidad que est\u00e1n muertas, cambi\u00e1ndonos y haci\u00e9ndonos crecer (1Co 15:12-19). (5) La resurrecci\u00f3n es parte esencial del testimonio de la Iglesia ante el mundo. Nosotros no solo contamos lecciones de la vida de un buen profesor, sino que proclamamos la realidad de la resurrecci\u00f3n de Cristo Jes\u00fas.16.7 El \u00e1ngel hizo menci\u00f3n especial de Pedro para mostrar que, a pesar de la negaci\u00f3n de este, Jes\u00fas no lo hab\u00eda negado. El segu\u00eda teniendo reservadas para Pedro grandes responsabilidades en la Iglesia que a\u00fan no hab\u00eda nacido.16.7 El \u00e1ngel dijo a los disc\u00edpulos que se reunieran con Jes\u00fas en Galilea, tal como El mismo se los dijo antes (Mar 14:28). All\u00ed fue donde llam\u00f3 a varios de ellos para que fueran \u00abpescadores de hombres\u00bb (Mat 4:19) y all\u00ed ser\u00eda donde esta misi\u00f3n se reestablecer\u00eda (Juan 21). Pero los disc\u00edpulos, llenos de temor, se mantuvieron tras puertas fuertemente cerradas en Jerusal\u00e9n (Joh 20:19). Jes\u00fas se reuni\u00f3 con ellos primero en Jerusal\u00e9n (Luk 24:36) y m\u00e1s tarde en Galilea (Juan 21). Luego regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n desde donde ascendi\u00f3 a los cielos desde el Monte de los Olivos (Act 1:12).16.13 Cuando los dos hombres por fin se dieron cuenta que era Jes\u00fas, volvieron prestos a Jerusal\u00e9n. No es suficiente leer acerca de Cristo como un personaje ni estudiar sus ense\u00f1anzas. Al creer que El es Dios, debemos confiar que nos salvar\u00e1 y debemos aceptarle como el Se\u00f1or de nuestras vidas. Esta es la diferencia entre conocer a Jes\u00fas y saber acerca de El. Solo cuando le conocemos nos sentiremos motivados a testificar a otros de lo que El ha hecho por nosotros.16.15 Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abId por todo el mundo y predicad el evangelio\u00bb. Que todos sepan que El ya pag\u00f3 el castigo por el pecado y que todos los que creen en El recibir\u00e1n perd\u00f3n y vida eterna junto a Dios. Hoy en d\u00eda, los disc\u00edpulos cristianos se encuentran en todas partes del mundo hablando de estas buenas nuevas a los pueblos que no las han o\u00eddo. El poder que dirige y lleva a los misioneros alrededor del mundo y pone a la Iglesia de Cristo en acci\u00f3n es la fe que viene de la resurrecci\u00f3n. \u00bfHa sentido alguna vez que no posee las habilidades ni la osad\u00eda para ser un testigo de Cristo? Debe darse cuenta que Jes\u00fas se levant\u00f3 de entre los muertos y vive para nosotros. En la medida que crezca en su relaci\u00f3n con Dios, El le dar\u00e1 las oportunidades y la fuerza interna para proclamar su mensaje.16.16 No es el agua del bautismo lo que salva, sino la gracia de Dios aceptada por la fe en Cristo. El bautismo es una se\u00f1al externa de una fe interna. Por la respuesta de Jes\u00fas al ladr\u00f3n en la cruz entendemos que se salv\u00f3 sin el bautismo (Luk 23:43). El bautismo solo sin fe no lleva autom\u00e1ticamente a la persona al cielo. Los que rechazan creer ser\u00e1n condenados, no importa que est\u00e9n o no bautizados.16.18 Hay ocasiones cuando Dios interviene milagrosamente para proteger a sus seguidores. A veces, El les da un poder especial. Pablo tuvo serpientes en sus manos (Act 28:5) y los disc\u00edpulos sanaron a los enfermos (Mat 10:1; Act 3:7-8). Esto no significa, sin embargo, que podemos probar a Dios poni\u00e9ndonos a prop\u00f3sito en situaciones peligrosas.16.19 Cuando Jes\u00fas ascendi\u00f3 al cielo, dej\u00f3 de estar f\u00edsicamente con los disc\u00edpulos (Act 1:9). El hecho de que Jes\u00fas se sentara a la diestra de Dios significa la consumaci\u00f3n de su obra, su autoridad como Dios y su coronaci\u00f3n como Rey.16.20 El Evangelio de Marcos enfatiza el poder de Cristo y su condici\u00f3n de siervo. La vida y las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas ponen las cosas del mundo al rev\u00e9s. El mundo entiende el poder como el control que se tiene sobre los dem\u00e1s para subyugarlos. Pero Jes\u00fas, con todo su poder y autoridad tanto en el cielo como en la tierra, opta por servir a los dem\u00e1s. Tuvo a los ni\u00f1os en brazos, san\u00f3 a los enfermos, lav\u00f3 los pies a sus disc\u00edpulos y muri\u00f3 por los pecados del mundo. Seguir a Cristo significa recibir este mismo poder de servicio. Como creyentes, tenemos el llamamiento a ser servidores de Cristo. En la misma forma en que Cristo sirvi\u00f3, debemos servir nosotros.EVIDENCIA DE QUE JESUS MURIO Y RESUCITOEsta evidencia demuestra que Jes\u00fas es \u00fanico en la historia y prueba que es el Hijo de Dios. Nadie m\u00e1s ha sido capaz de predecir su resurrecci\u00f3n y luego realizarla.Explicaciones presentadas de la tumba vac\u00eda:Jes\u00fas solo estaba inconsciente y luego revivi\u00f3.Evidencia en contra de estas explicaciones:Un soldado romano le dijo a Pilato que Jes\u00fas hab\u00eda muerto. Mar 15:44-45Los soldados romanos no quebraron las piernas de Jes\u00fas, porque ya estaba muerto. Uno de ellos le abri\u00f3 el costado con una lanza.:  Joh 19:32-34Jos\u00e9 de Arimatea y Nicodemo envolvieron el cuerpo de Jes\u00fas y lo colocaron en la tumba.:  Joh 19:38-40Las mujeres se equivocaron de tumba.Evidencia en contra de estas explicaciones:Mar\u00eda Magdalena y Mar\u00eda la madre de Jos\u00e9 vieron a Jes\u00fas en la tumba.:  Mat 27:59-61; Mar 15:47; Luk 23:55El domingo en la ma\u00f1ana Pedro y Juan tambi\u00e9n fueron a la misma tumba.:  Joh 20:3-9Ladrones desconocidos robaron el cuerpo de Jes\u00fas.Evidencia en contra de estas explicaciones:Los soldados romanos sellaron y custodiaron la tumba.:  Mat 27:65-66Los disc\u00edpulos robaron el cuerpo de Jes\u00fas.Evidencia en contra de estas explicaciones:Los disc\u00edpulos estaban listos a morir por su fe. Robarse el cuerpo habr\u00eda sido reconocer que su fe no ten\u00eda sentido.:  Hechos 12.2La tumba estaba custodiada y sellada.:  Mat 27:66Los l\u00edderes religiosos robaron el cuerpo de Jes\u00fas para m\u00e1s tarde mostrarlo.Si los l\u00edderes religiosos hubieran robado el cuerpo de Jes\u00fas, sin duda habr\u00edan hecho algo para acallar los rumores de su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 849 \u00c9xo 20:8<\/p>\n<p>b 850 Mat 28:1<\/p>\n<p>c 851 Mar 14:8; Luc 23:56<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Pasado el d\u00eda de reposo.  Al anochecer del d\u00eda de reposo, cuando comenzaba el primer d\u00eda de la semana, las mujeres ya pod\u00edan ir a comprar las especias arom\u00e1ticas (\u00e1loe y mirra) que necesitaban para ungir el cuerpo de Jes\u00fas como un acto de profundo respeto y devoci\u00f3n al Se\u00f1or.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Con respecto a los vs.1-8, v\u00e9anse las notas de Mat_28:1-8 . <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> V\u00e9ase la nota 40<strong> (1)<\/strong> del cap.15. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (3)<\/strong> V\u00e9ase la nota 40<strong> (3)<\/strong> del cap.15. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (4)<\/strong> Diferente de la palabra que se traduce <em> ungido <\/em> en Luc_4:18 y <em> unci\u00f3n <\/em> en 1Jn_2:20 . <em> Compraron especias arom\u00e1ticas para&#8230; ungirle<\/em> denota amor, aprecio y conmemoraci\u00f3n. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Cuando pas\u00f3 el d\u00eda de reposo<\/i><\/b>. Ahora ya se pod\u00eda trabajar a fin de preparar el cuerpo para una sepultura permanente.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>108 (E) La tumba vac\u00eda (16,1-8). La tumba vac\u00eda no era una prueba de la resurrec\u00adci\u00f3n de Jes\u00fas, pero s\u00ed era una condici\u00f3n nece\u00adsaria para que los disc\u00edpulos proclamasen que Jes\u00fas hab\u00eda resucitado (cf. Mt 28,11-15 sobre la acusaci\u00f3n jud\u00eda de que los disc\u00edpulos ha\u00adb\u00edan robado el cuerpo). Otros escritos del NT acent\u00faan la importancia de las apariciones de Jes\u00fas resucitado (cf. 1 Cor 15,3-8; Mt 28; Lc 24; Jn 20-21). Marcos, probablemente, part\u00eda del supuesto de que sus lectores estaban algo familiarizados con las tradiciones de apari\u00adci\u00f3n, y as\u00ed opt\u00f3 por concluir el evangelio sutil y dram\u00e1ticamente dejando que sus lectores re\u00adconocieran la resurrecci\u00f3n y esperasen la pa\u00adrus\u00eda. 1. Mar\u00eda Magdalena: Mar\u00eda hab\u00eda visto morir a Jes\u00fas (15,40) y la tumba en la que fue sepultado (15,47). Las designaciones de la otra Mar\u00eda en 15,47 (Mar\u00eda, la madre de Jos\u00e9) y 16,1 (Mar\u00eda, la madre de Santiago) han lleva\u00addo a algunos autores a suponer que se trataba de dos personas distintas (v\u00e9ase 15,40; cf. 6,3). para embalsamarle: Seg\u00fan Jn 19,40, el cad\u00e1ver de Jes\u00fas ya hab\u00eda sido preparado para el en\u00adtierro, pero Mc 14,8 y 16,1 supone que no se hab\u00edan completado los preparativos necesa\u00adrios. Seg\u00fan Mt 28,1, las mujeres fueron sim\u00adplemente a ver la tumba. 2. el d\u00eda primero de la semana: Seg\u00fan el calendario jud\u00edo, el domingo era el primer d\u00eda de la semana. La frase \u00abdes\u00adpu\u00e9s de tres d\u00edas\u00bb que encontramos en las pre\u00addicciones de la pasi\u00f3n (8,31; 9,31; 10,34) se iguala con la indicaci\u00f3n \u00abal tercer d\u00eda\u00bb, con\u00adtando desde el viernes por la tarde (15 de ni\u00ads\u00e1n) al domingo por la ma\u00f1ana (17 de nis\u00e1n). 3. \u00bfqui\u00e9n correr\u00e1 la piedra?: La piedra era un gran bloque redondo adaptado a una ranura en la entrada de la tumba. No se nos explica por qu\u00e9 las mujeres no consideraron con ante\u00adrioridad este problema. Ni tampoco hay expli\u00adcaci\u00f3n alguna de c\u00f3mo fue desplazada la pie\u00addra. 5. un joven: Seg\u00fan Mt 28,5, el heraldo era un \u00e1ngel. El t\u00e9rmino marcano neaniskos, \u00abjo\u00adven\u00bb, fue utilizado previamente para referirse al joven que huy\u00f3 desnudo durante el arresto de Jes\u00fas (14,51-52). 6. ha resucitado, no est\u00e1 aqu\u00ed: El vac\u00edo que hab\u00eda en la plataforma o ni\u00adcho sobre el que se hab\u00eda colocado el cad\u00e1ver de Jes\u00fas (cf. 15,46) se explica en t\u00e9rminos de resurrecci\u00f3n. El pasivo \u00e9gerth\u00e9, \u00abha resucita\u00addo\u00bb, supone que ha sido Dios quien ha resuci\u00adtado a Jes\u00fas. 7. va delante de vosotros a Galilea: El mensaje retrocede a la profec\u00eda de Jes\u00fas de 14,28 (\u00abir\u00e9 delante de vosotros a Galilea\u00bb) y avanza hacia las apariciones de Jes\u00fas resuci\u00adtado en Galilea tras el regreso de los disc\u00edpu\u00adlos de Jerusal\u00e9n (cf. Mt 28,9-10). Lc 24,13-49 y Jn 20 narran una serie de apariciones en Jeru\u00adsal\u00e9n. 8. ten\u00edan miedo: Ante el mensajero las mujeres reaccionan con temblor y silencio, que Marcos explica como provocado por el miedo (ephobounto gar). \u00bfQuiso Marcos termi\u00adnar su evangelio en este punto? Si as\u00ed fue, se\u00ad r\u00eda porque supon\u00eda un conocimiento de las apariciones de Jes\u00fas resucitado (14,28; 16,7). Un libro pod\u00eda terminar con gar, \u00abpues\u00bb (P. W. van der Horst, JTS 23 [1972] 121-24). Marcos terminaba sus relatos mediante comentarios explicativos con gar (6,52; 114,2) y con des\u00adcripciones de las emociones de los personajes (6,52; 9,32; 12,17).<\/p>\n<p>109 (F) Finales posteriores (16,9-20). La conclusi\u00f3n m\u00e1s larga, tradicionalmente desig\u00adnada como Mc 16,9-20, difiere en vocabulario y estilo del resto del evangelio, no aparece en los mejores y m\u00e1s antiguos manuscritos actual\u00admente disponibles y tampoco se encontraba en los manuscritos de tiempos patr\u00edsticos. Proba\u00adblemente, se trata de un compendio de relatos de aparici\u00f3n del s. II d.C., basados en Lc 24, con alguna influencia de Jn 20; est\u00e1 formado por las apariciones a Mar\u00eda Magdalena en 16,9-11 (cf. Mt 28,9-10; Lc 24,10-11; Jn 20,14-18), a dos viajeros en 16,12-13 (cf. Lc 24,13-35), a los once disc\u00edpulos en 16,14-18 (cf. Lc 24,36-43; Jn 20,19-23,26-29; Mt 28,16-20), y concluye con la ascensi\u00f3n de Jes\u00fas en 16,19-20 (cf. Lc 24,50-51; Hch 1,9-11) \u2192 Canonicidad, 66:91.<br \/>\nLa llamada conclusi\u00f3n m\u00e1s breve consiste en el informe de las mujeres hacen a Pedro y el mandato que Jes\u00fas da a los disc\u00edpulos para que predicaran el evangelio. Aqu\u00ed tambi\u00e9n el lenguaje no marcano y la d\u00e9bil evidencia de los manuscritos indican que este pasaje no era el final del evangelio.<br \/>\nEl llamado Logion Freer del Codex W que se intercala entre 16,14 y 16,15 del final m\u00e1s largo es una glosa tard\u00eda que trata de suavizar la condena de los disc\u00edpulos en 16,14. Todas las terminaciones atribuidas a Marcos en la tradici\u00f3n manuscrita fueron a\u00f1adidas porque los escribas no consideraban que 16,1-8 fuera un final adecuado. Afirmar que ninguno de es\u00adtos finales fue escrito por Marcos no es lo mis\u00admo que probar que Marcos termin\u00f3 su evan\u00adgelio en 16,8. Despu\u00e9s de todo, puede haberse perdido un final que contase historias de apa\u00adriciones. O tambi\u00e9n Marcos pod\u00eda haber deci\u00addido no terminar su evangelio. No obstante, existen buenas razones literarias y teol\u00f3gicas para mantener que el evangelio terminaba en 16,8 (J. Hug, La finale de l\u2019evangile de Marc (Mc 16,9-20) [EBib, Par\u00eds 1978]).<br \/>\n[Traducido por Jos\u00e9 P\u00e9rez Escobar]<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Observemos, en este pasaje, el poder de un amor intenso \u00e1 Cristo. Tenemos una muestra concluyente en la conducta de Mar\u00eda Magdalena, y de la otra Mar\u00eda,  de que habla aqu\u00ed S. Marcos. Nos dice que hab\u00edan \u00abcomprado drogas arom\u00e1ticas \u00abpara ungir al Se\u00f1or, y que \u00abmuy de ma\u00f1ana, el primer d\u00eda de la semana,  fueron al sepulcro, ya salido el sol..<br \/>\nBien podemos comprender que no poco valor se necesitaba para dar ese paso. Visitar la tumba en el crep\u00fasculo confuso de una alborada oriental, pondr\u00eda \u00e1  prueba en cualquiera circunstancia \u00e1 la mayor parte de las mujeres. Pero visitar el sepulcro de uno que hab\u00eda sido ejecutado como un malhechor, y levantarse  tan de ma\u00f1ana para tributar honores \u00e1 quien su naci\u00f3n hab\u00eda despreciado, era en verdad mucha valent\u00eda. Sin embargo, estos son los actos que muestran la  diferencia que hay entre la fe d\u00e9bil y la fuerte, entre un amor d\u00e9bil hacia Cristo y otro que fue intenso. Estas santas mujeres hab\u00edan probado lo que es la  misericordia y el perd\u00f3n de nuestro Se\u00f1or. Sus corazones rebosaban de gratitud hacia El por la luz, la esperanza, el consuelo, y la paz que les hab\u00eda dado. Con  gusto quer\u00edan exponerse \u00e1 todas las consecuencias al manifestar su efecto \u00e1 su Salvador. Cuanta verdad en estas palabras del Cantar; \u00abEl amor es tan fuerte  como la muerte&#8211;muchas aguas no pueden apagar el amor, ni torrentes ahogarlo.\u00bb  Son 8:6-7.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 es que encontramos tan poco de ese amor intenso \u00e1 Jes\u00fas entre los cristianos del d\u00eda? \u00bfC\u00f3mo es que raras veces vemos santos que arrostren cualquier  peligro, y que por amor de Cristo atraviesen fuego y agua? No hay m\u00e1s que una respuesta. La causa de ella es la fe d\u00e9bil que tanto prevalece, y la falta de convicci\u00f3n de lo mucho que debemos \u00e1 Cristo. El sentir d\u00e9bilmente la enormidad de nuestros pecados nos har\u00e1 siempre tener en poco el valor de la salvaci\u00f3n.<br \/>\nEl no apreciar en lo que realmente es la deuda que tenemos contra\u00edda con Dios trae por consecuencia a valorar muy bajo lo que debemos por nuestra  redenci\u00f3n. El hombre que reconoce lo mucho que se le ha perdonado es el que ama mucho. \u00abA quien poco se le perdona, ese ama poco \u00bb  Luk 7:47.<br \/>\nObservemos, en segundo lugar, en este pasaje, como las dificultades que los cristianos temen, desaparecen algunas veces cuando se les ven de cerca. Estas  santas mujeres, al dirigirse al sepulcro de nuestro Se\u00f1or, estaban llenas de temores respecto \u00e1 la piedra de la puerta. \u00abSe dec\u00edan unas \u00e1 otras, \u00bfQui\u00e9n rodar\u00e1 y  apartar\u00e1 la piedra de la puerta del sepulcro?\u00bb Pero sus temores eran infundados, pues descubrieron que no exist\u00eda el inconveniente que anticipaban. \u00abCuando  miraron, vieron que la piedra estaba rodada..<br \/>\n\u00a1Que emblema tan vivido tenemos en esta simple narraci\u00f3n de lo que muchos cristianos saben por experiencia! Cuantas veces est\u00e1n los creyentes angustiados  y abatidos anticip\u00e1ndose males, y, no obstante, cuando llega la necesidad, encuentran removido el obst\u00e1culo que tem\u00edan, y la \u00abpiedra rodada y apartada.\u00bb Una  gran parte de las ansiedades que los santos experimentan nace de causas que realmente no existen. Nos ponemos \u00e1 prever todas las eventualidades que podr\u00e1n  acontecer en nuestro viaje hacia el cielo; evocamos con nuestra imaginaci\u00f3n todos los obst\u00e1culos y peligros nos abrumamos mentalmente con los cuidados de  ma\u00f1ana as\u00ed come con los de hoy : y muchas, muchas veces, encontramos al fin que nuestras dudas y alarmas eran infundadas, y que lo que m\u00e1s tem\u00edamos no  ha acontecido jam\u00e1s. Pid\u00e1mosle \u00e1 Dios una fe m\u00e1s pr\u00e1ctica; creamos que no seremos abandonados enteramente cuando marchemos por la senda del deber.<br \/>\nAvancemos por ella decididos, y descubriremos \u00e1 menudo que el le\u00f3n que nos cerraba el camino est\u00e1 encadenado, y que lo que nos parec\u00eda un vallado de  espinos no es m\u00e1s que una sombra.<br \/>\nObservemos, en tercer lugar, en este pasaje, que los amigos de Cristo no tienen porqu\u00e9 temer a los \u00e1ngeles. Se nos dice que cuando Mar\u00eda Magdalena y su  compa\u00f1era vieron \u00e1 un \u00e1ngel sentado dentro del sepulcro \u00abse atemorizaron;\u00bb pero estas palabras las tranquilizaron inmediatamente: \u00abNo tem\u00e1is; busc\u00e1is \u00e1  Jes\u00fas Nazareno, que fue crucificado..<br \/>\nLa lecci\u00f3n \u00e1 primera vista podr\u00e1 parecer de poca importancia, pues en el d\u00eda ni tenemos visiones de \u00e1ngeles, ni esperamos tenerlas; pero de seguro que nos  ser\u00e1 muy \u00fatil en una \u00e9poca que est\u00e1 por venir. El d\u00eda se est\u00e1 acercando en que el Se\u00f1or Jes\u00fas volver\u00e1 \u00e1 juzgar el mundo rodeado de todos sus \u00e1ngeles, y estos  reunir\u00e1n \u00e1 sus elegidos de los cuatro puntos cardinales. Los \u00e1ngeles atar\u00e1n en haces la ciza\u00f1a para quemarla; y guardar\u00e1n el trigo de Dios en su granero. Los  que los \u00e1ngeles tomen ser\u00e1n llevados \u00e1 la gloria, \u00e1 los honores, y \u00e1 la inmortalidad, y los que dejen abandonados se cubrir\u00e1n de verg\u00fcenza y desprecio  sempiterno.<br \/>\nEsforc\u00e9monos en vivir de tal manera, que cuando muramos seamos conducidos por los \u00e1ngeles al seno de Abrah\u00e1n. Procuremos ser conocidos de los \u00e1ngeles  como personas que buscan \u00e1 Jes\u00fas, que lo aman en este mundo, y que por esa raz\u00f3n son herederos de salvaci\u00f3n. Seamos diligentes en asegurarnos de nuestro  arrepentimiento, y producir regocijo en la presencia de los \u00e1ngeles de Dios. Entonces, ya durmamos ya velemos, cuando se deje o\u00edr la voz del arc\u00e1ngel, no  tendremos raz\u00f3n de amedrentarnos. Resucitaremos del sepulcro, y veremos en los \u00e1ngeles compa\u00f1eros y amigos nuestros, en cuya compa\u00f1\u00eda pasaremos la  eternidad bendita.<br \/>\nObservemos, por \u00faltimo, en este pasaje, la excesiva bondad de Dios con sus siervos que yerran. El mensaje que les comunica el \u00e1ngel es una corroboraci\u00f3n  notable de esta verdad. Se ordena \u00e1 Mar\u00eda Magdalena y \u00e1 la otra Mar\u00eda que digan \u00e1 los disc\u00edpulos que \u00abJes\u00fas los precede \u00e1 Galilea,\u00bb y que \u00aball\u00ed lo ver\u00e1n.\u00bb Pero  el mensaje no es dirigido \u00e1 los once ap\u00f3stoles en general; esto solo, despu\u00e9s de su deserci\u00f3n reciente cuando abandonaron \u00e1 su Maestro, hubiera sido un acto  lleno de bondad; pero menciona especial mente por su nombre \u00e1 Sim\u00f3n Pedro que hab\u00eda negado \u00e1 su Se\u00f1or tres veces. Pedro que hab\u00eda pecado especialmente,  es marcado tambi\u00e9n de una manera particular. En esa manifestaci\u00f3n de su gracia no hab\u00eda excepciones; todos serian perdonados; todos volver\u00edan \u00e1 entrar en su  gracia, y Sim\u00f3n Pedro lo mismo que todos los dem\u00e1s.<br \/>\nBien podemos decir cuando leemos palabras como estas, \u00abque as\u00ed no es como el hombre se maneja.\u00bb Nuestras opiniones respecto \u00e1 religi\u00f3n no son en ning\u00fan  particular tan mezquinas, tan miserables y tan contra\u00eddas como en todo lo que se refiere \u00e1 la disposici\u00f3n extraordinaria de Dios \u00e1 perdonar \u00e1 los pecadores  arrepentidos. Lo juzgamos igual \u00e1 nosotros, olvidando que \u00abse complace en la misericordia.\u00bb Mic 7:18.<br \/>\nNo concluyamos de meditar sobre este pasaje sin determinarnos \u00e1 abrir la puerta de la misericordia de par en par \u00e1 los  pecadores, siempre que hablemos de religi\u00f3n \u00f3 que la ense\u00f1emos; as\u00ed como tambi\u00e9n con la firme resoluci\u00f3n de no ser  nunca implacables con nuestros pr\u00f3jimos. Si Cristo est\u00e1 tan dispuesto \u00e1 perdonar, nosotros debemos estar tambi\u00e9n  <\/p>\n<p>Comentarios J.C. Ryle  Marcos 16.9-14 Notemos, en estos vers\u00edculos, las pruebas tan numerosas que tenemos de que nuestro Se\u00f1or Jesucristo resucit\u00f3 realmente de entre los muertos. En este  pasaje solo S. Marcos refiere tres ocasiones distintas en que fue visto despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n. En la primera, dos dice, que nuestro Se\u00f1or se apareci\u00f3 \u00e1 un  testigo, \u00e1 Mar\u00eda Magdalena, despu\u00e9s \u00e1 dos testigos, \u00e1 dos disc\u00edpulos que se dirig\u00edan al campo ; y \u00faltimamente \u00e1 once testigos, \u00e1 los once ap\u00f3stoles que estaban  reunidos. Recordemos, en adici\u00f3n \u00e1 esto, que se relatan otras apariciones de nuestro Se\u00f1or por otros escritores del Nuevo Testamento, adem\u00e1s de las  mencionadas por S. Marcos. Por tanto, no titubeamos en creer, que de todos los eventos de la historia de nuestro Se\u00f1or, no hay ning\u00fan que est\u00e9 m\u00e1s  s\u00f3lidamente comprobado que el hecho de su resurrecci\u00f3n de entre los muertos.<br \/>\nEsta es una gran misericordia. La resurrecci\u00f3n de Cristo es una de las piedras angulares del Cristianismo. Fue el sello de la gran obra que vino \u00e1 realizar en la  tierra. Fue la prueba capital, de que el rescate que pag\u00f3 por los pecadores, fue aceptado, que se consum\u00f3 la expiaci\u00f3n del pecado, que hab\u00eda sido aplastada la  cabeza de quien ten\u00eda el poder de muerte, y que se gan\u00f3 la victoria. Bueno es fijarse en la frecuencia con que los ap\u00f3stoles se refieren a la resurrecci\u00f3n de  Cristo. S. Pablo dice, \u00abfue entregado por nuestras ofensas, y resucitado para nuestra justificaci\u00f3n.\u00bb Rom 4:25. S. Pedro dice, \u00abNos ha vuelto \u00e1 engendrar en  esperanza viva por la resurrecci\u00f3n de Jesucristo de entre los muertos.\u00bb 1 Ped. 1.3. Debemos dar gracias \u00e1 Dios por que el hecho de la resurrecci\u00f3n ha  quedado tan claramente comprobado. Los Jud\u00edos, los gentiles, loa sacerdotes, las guardias romanas, las mujeres que fueron al sepulcro, todos estos son  testigos cuyos testimonios no pueden ser refutados. Cristo no solamente muri\u00f3 por nosotros, tambi\u00e9n resucit\u00f3; negarlo seria mostrar m\u00e1s credulidad que el  creerlo. Para negarlo seria preciso dar cr\u00e9dito \u00e1 improbabilidades rid\u00edculas y monstruosas; para creerlo no hay m\u00e1s que apelar \u00e1 hechos innegables.<br \/>\nNotemos, en segundo lugar, en estos vers\u00edculos, la especial bondad que nuestro Se\u00f1or Jesucristo muestra \u00e1 Mar\u00eda Magdalena. Se nos dice, que, \u00abcuando  resucit\u00f3 muy de ma\u00f1ana el primer d\u00eda de la semana, se apareci\u00f3 primero \u00e1 Mar\u00eda Magdalena, de la que hab\u00eda lanzado siete demonios.\u00bb A ella antes que \u00e1 todos  los otros hijos de Ad\u00e1n, se le concedi\u00f3 el privilegio de ser la primera que contemplase, al Salvador resucitado. Mar\u00eda, la madre de nuestro Se\u00f1or, a\u00fan viv\u00eda:  Juan, el disc\u00edpulo amado, a\u00fan estaba en la tierra; sin embargo, ambos fueron pospuestos y Mar\u00eda Magdalena fue la preferida. Una mujer que hab\u00eda estado  pose\u00edda por siete diablos, fue la primera \u00e1 quien Jes\u00fas se mostr\u00f3 vivo, cuando sali\u00f3 victorioso del sepulcro. El hecho es muy notable, y encierra una gran  lecci\u00f3n.<br \/>\nNo hay por que dudar ni un momento, que al aparec\u00e9rsele primero \u00e1 Mar\u00eda Magdalena, nuestro Se\u00f1or se propuso mostrarnos lo que aprecia el amor y la  fidelidad. La \u00faltima al pi\u00e9 de la cruz y la primera en el sepulcro, la \u00faltima en confesar \u00e1 su Maestro cuando estaba vivo, y la primera en honrarlo cuando  muerto, \u00e1 esta disc\u00edpula afectuosa y ardiente se le concedi\u00f3 ser la primera que lo viera, cuando se gan\u00f3 la victoria. Se quiso que este hecho fuese para la iglesia  un recuerdo perpetuo, que los que honran a Cristo ser\u00e1n honrados por El, y que los que hacen mucho por El encontrar\u00e1n que El tambi\u00e9n har\u00e1 mucho por ellos  en la tierra. Ojal\u00e1 nunca lo olvidemos; ojal\u00e1 siempre recordemos que los que todo lo abandonan por amor de Cristo, lo encontrar\u00e1n todo \u00abcentuplicado ahora  en la \u00e9poca presente..<br \/>\nNo hay por que dudar tampoco, que la aparici\u00f3n de nuestro Se\u00f1or \u00bb primero \u00e1 Magdalena \u00bb tuvo por objeto confortar \u00e1 todos los que se han convertido y son  creyentes arrepentidos, despu\u00e9s de haberse dejado arrastrar \u00e1 todos los excesos del pecado; tuvo por objeto mostrarnos que por grande que haya sido nuestra  ca\u00edda, somos enaltecidos \u00e1 gozar de paz perfecta con Dios, si nos arrepentimos, y creemos en el Evangelio. Que aunque antes lejos, podemos acercarnos: que  aunque antes enemigos, ahora somos hijos amados; que todas las cosas antiguas han pasado, y todas las cosas son ahora nuevas. 1Co 5:17. La sangre de  Cristo nos purifica completamente \u00e1 los ojos de Dios. Quiz\u00e1s hayamos empezado como S. Agust\u00edn, y Juan Newton, y sido cabecillas de iniquidad; pero una  vez que nos acercamos \u00e1 Cristo, no debemos dudar que todo queda perdonado. Acerqu\u00e9monos con valor y que nuestro acceso \u00e1 El sea confiado. Nuestros  pecados y nuestras iniquidades, como los de Mar\u00eda Magdalena, no son ya recordados.<br \/>\nNotemos, por \u00faltimo, en estos vers\u00edculos, cuan d\u00e9bil es algunas veces la fe de los mejores cristianos. Tres veces en este mismo pasaje vemos \u00e1 S. Marcos  relatar la incredulidad de los once ap\u00f3stoles  Una de ellas, cuando Mar\u00eda Magdalena les dijo que nuestro Se\u00f1or hab\u00eda resucitado, y \u00abno la creyeron;\u00bb la otra, cuando nuestro Se\u00f1or se apareci\u00f3 \u00e1 dos de  ellos, que iban de camino, leemos que el resto de los disc\u00edpulos \u00abtampoco los crey\u00f3;\u00bb y finalmente, cuando nuestro Se\u00f1or mismo se les apareci\u00f3 estando ellos  sentados \u00e1 la mesa, se nos dice, \u00abque los reconvino por su incredulidad y dureza de coraz\u00f3n.\u00bb Quiz\u00e1s nunca se ha visto un ejemplo m\u00e1s notable de la poca  disposici\u00f3n del hombre \u00e1 creer lo que est\u00e1 en oposici\u00f3n con sus primeras preocupaciones. Nunca se ha tenido una prueba m\u00e1s convincente de cuan f\u00e1cil le es  al hombre olvidar las lecciones m\u00e1s claras y sencillas. Nuestro Se\u00f1or hab\u00eda repetido muchas veces \u00e1 los once disc\u00edpulos que El resucitar\u00eda; y, sin embargo,  cuando lleg\u00f3 el momento, todo lo hab\u00edan olvidado, y eran incr\u00e9dulos.<br \/>\nVeamos, sin embargo, en las dudas de estos buenos hombres la mano omnipotente de un Dios infinitamente sabio. Si al fin se convencieron los que tan  incr\u00e9dulos estaban al principio, muy fuertes debieron ser las pruebas que tuvieron de la resurrecci\u00f3n de Cristo. Gloria es de Dios hacer nacer el bien del mal, y  las mismas dudas de los once ap\u00f3stoles son en el d\u00eda la confirmaci\u00f3n de nuestra fe.<br \/>\nDe la incredulidad de los ap\u00f3stoles aprendamos una lecci\u00f3n pr\u00e1ctica muy \u00fatil para nosotros. Dejemos de sorprendernos cuando sintamos surgir dudas en  nuestro coraz\u00f3n. Dej\u00e9monos de esperar fe perfecta en otros creyentes. Estamos a\u00fan en el cuerpo; somos hombres con pasiones iguales \u00e1 las de los ap\u00f3stoles, y  no debemos considerar extraordinario que en la pr\u00e1ctica tropecemos como ellos, y que nuestra fe, como la de ellos, flaquee algunas veces. Resistamos  virilmente los ataques de la incredulidad; velemos, oremos, y luchemos por emanciparnos de su poder. Pero no deduzcamos que no poseamos gracia, porque \u00e1  veces dudas nos asaltan, ni suponer que no podemos formar cuerpo con los ap\u00f3stoles, porque en ocasiones seamos incr\u00e9dulos.<br \/>\nNo dejemos de preguntarnos, al concluir las meditaciones sobre este pasaje, si hemos resucitado con Cristo, y si nos hemos  hecho espiritualmente participantes de su resurrecci\u00f3n. Despu\u00e9s de todo esto es lo \u00fanico necesario. Conocer los hechos del  Cristianismo con la inteligencia, y ser h\u00e1biles en defenderlos con la palabra, no salvar\u00e1 nuestras almas. Debemos  entregarnos \u00e1 Dios como personas vivas que han resucitado de entre los muertos. Rom 6:13. Debemos resucitar de la  muerte del pecado y marchar en novedad de vida. Esto, y esto solo, es el Cristianismo que salva.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>Pasado el s\u00e1bado&#8230;<\/b><\/i> N\u00f3tese que desde <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Mar 15:47<\/span><\/span> hasta aqu\u00ed han pasado dos d\u00edas<i>;<b> ir&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>habiendo ido<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>Santiago<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>habiendo ido.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, que aparece a la Magdalena, y despu\u00e9s a sus disc\u00edpulos. Los env\u00eda a predicar y a bautizar por todo el mundo, anunciando los prodigios que har\u00edan aquellos que creyesen en \u00e9l. Su Ascensi\u00f3n gloriosa a los cielos.<\/p>\n<p>1 a. Estas santas mujeres fueron entonces al sepulcro de Jesucristo con los ung\u00fcentos o aromas que hab\u00edan comprado el d\u00eda de la preparaci\u00f3n o el viernes, como dice San Lucas (23,56; 24,1). Porque los historiadores ordinariamente, por abreviar, suelen juntar dos cosas, como ejecutadas al mismo tiempo, aunque la una lo haya sido mucho antes. Tambi\u00e9n pudieron comprar los ung\u00fcentos despu\u00e9s de puesto el sol en la misma tarde del s\u00e1bado, cuya festividad se conclu\u00eda con el poner del sol; y luego entraba el primer d\u00eda de la semana siguiente.<\/p>\n<p>2 b. Y saliendo para ir al sepulcro, cuando todav\u00eda era oscuro (Jn 20,1), no llegaron a \u00e9l, sino salido ya el sol, como aqu\u00ed se dice.<\/p>\n<p>5 c. Este santo sepulcro era doble. La parte interior de \u00e9l fue en donde depositaron el cuerpo del Hijo de Dios, y la que Jos\u00e9 hab\u00eda cerrado con una grande piedra; y as\u00ed el \u00e1ngel del Se\u00f1or estaba sentado fuera sobre esta piedra, despu\u00e9s de haberla quitado de la entrada del sepulcro interior; y por esto dijo a estas santas mujeres (Mt 28,2): Venid, ved el lugar en que el Se\u00f1or fue puesto; esto es, acercaos a ver en el sepulcro interior, y ver\u00e9is que ya no est\u00e1 all\u00ed. San Agust\u00edn.<\/p>\n<p>7 d. La particular menci\u00f3n que hizo aqu\u00ed el Se\u00f1or de San Pedro, nos da a entender claramente que no s\u00f3lo no le ten\u00eda olvidado, aunque le hab\u00eda negado tres veces, sino que le distingu\u00eda entre todos, para consolarle en la grande pena y amargura de coraz\u00f3n que sent\u00eda, por haber negado tan cobardemente a su divino Maestro. Y as\u00ed la conjunci\u00f3n et equivale aqu\u00ed a maxime o potissimum. \u00a1Qu\u00e9 aliento y qu\u00e9 consuelo para los pecadores, que de veras buscan, y se convierten a su Se\u00f1or! Pero \u00bfpor qu\u00e9 dice el Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos que le ver\u00e1n en Galilea y no en Jerusal\u00e9n, en donde se hallaban y efectivamente tambi\u00e9n se les mostr\u00f3? Esto fue sin duda porque el Se\u00f1or quiso hacer una manifestaci\u00f3n p\u00fablica de s\u00ed mismo no solamente a los once, sino tambi\u00e9n a todos los otros disc\u00edpulos que cre\u00edan en \u00e9l, de los cuales hab\u00eda mayor n\u00famero en la Galilea, en donde hab\u00eda residido m\u00e1s tiempo que en la Judea. Y probablemente esta es la aparici\u00f3n de que habla San Pablo (1Cor 15,6), que se hizo en presencia de quinientos testigos, de los cuales viv\u00edan a\u00fan muchos, cuando el santo Ap\u00f3stol escribi\u00f3 dicha carta.<\/p>\n<p>8 e. De los que encontraron por el camino; sino que corrieron a dar aviso a los disc\u00edpulos de lo que hab\u00edan visto (Mt 28,8).<\/p>\n<p>9 f. El Griego tiene expreso el ies\u00f3us.<\/p>\n<p>g. Esto es; el d\u00eda, que entre nosotros por eso se llama domingo.<\/p>\n<p>h. San Ambrosio y otros int\u00e9rpretes lo explican y entienden literalmente; esto es, que efectivamente hab\u00eda sido pose\u00edda de siete demonios que el Se\u00f1or ech\u00f3 de su cuerpo. Algunos antiguos lo explican en sentido espiritual, entendiendo por estos demonios todos los vicios, y principalmente los siete capitales que la dominaban. Pero esta explicaci\u00f3n no conviene con lo que dice San Lucas (8,2). Se puede decir, que esta posesi\u00f3n que los demonios ten\u00edan de su cuerpo, era figura de la tiran\u00eda con que dominaban en su alma. El Se\u00f1or distingui\u00f3 particular\u00edsimamente a la Magdalena. Parece que se empe\u00f1aba en hacerlo con los que alumbrados de su gracia, le buscaban y se convert\u00edan.<\/p>\n<p>10 i. MS. Que estavan llorando e llaniendo.<\/p>\n<p>12 j. En otro aire exterior, de vestido, movimiento y figura, que en el que le hab\u00edan conocido: creyeron que era un extranjero (Lc 26,16).<\/p>\n<p>k. Al castillo de Ema\u00fas.<\/p>\n<p>14 l. El texto Griego: h\u00fasteron, posteriormente o de nuevo, y despu\u00e9s de las apariciones que deja referidas. Algunos int\u00e9rpretes la toman por la \u00faltima aparici\u00f3n del Se\u00f1or en el d\u00eda de la Ascensi\u00f3n.<\/p>\n<p>m. MS. La descreencia de ellos, etc., porque non crouieran a aquellos quel vieran seer resucitado.<\/p>\n<p>15 n. A todos los hombres; porque el hombre se llama por excelencia criatura de Dios, por ser una de las principales obras de la creaci\u00f3n. A todos los hombres, sin excepci\u00f3n de personas, de jud\u00edos, de gentiles, b\u00e1rbaros, id\u00f3latras. Por todo el mundo: lo que entonces ejecutaron por s\u00ed mismos, y ahora hacen por sus sucesores. El Hijo de Dios no solamente en esta ocasi\u00f3n, sino en diversas (Mt 28,16), les advirti\u00f3 lo que tocaba a este punto esencial de su ministerio.<\/p>\n<p>16 o. MS. Ser\u00e1 dannado. Esta fe debe entenderse como lo explica Santiago (2,17-21), diciendo: Que la fe sin obras es muerta en s\u00ed misma. Dice tambi\u00e9n que los que creen que hay un Dios, hacen bien; mas que los demonios lo creen tambi\u00e9n, y tiemblan crey\u00e9ndolo (v\u00e9ase G\u00e1l 1,11-12).<\/p>\n<p>18 p. MS. E toldr\u00e1n las sierpes. En el texto Griego: ar\u00f3usi, y en la Vulgata tollent, significa, o que las tomar\u00edan en la mano y manosear\u00edan sin recibir da\u00f1o, o que las har\u00edan morir, para que no da\u00f1asen a los hombres. En castellano no hay palabra que abrace estos dos sentidos. Todos estos milagros, de que aqu\u00ed habla San Marcos, se vieron con mayor frecuencia en los primeros siglos de la Iglesia, como que eran m\u00e1s necesarios para establecer la fe, y para confirmar la verdad de lo que predicaban: lo que explica San Agust\u00edn con la semejanza de una vi\u00f1a o de un \u00e1rbol que necesita de m\u00e1s frecuente y copioso riego, cuando est\u00e1 reci\u00e9n plantado, que cuando est\u00e1 ya bien arraigado y crecido.<\/p>\n<p>19 q. Despu\u00e9s que les habl\u00f3, y dijo cuanto tuvo por conveniente, por espacio de cuarenta d\u00edas para el establecimiento del reino de Dios (Hch 1,3), en cuyo tiempo les instruy\u00f3 de todo lo que deb\u00edan practicar en la fundaci\u00f3n y gobierno de la Iglesia.<\/p>\n<p>r. Fue recibido de su eterno Padre; y el mismo sentido tiene la expresi\u00f3n de San Lucas (24,51), ferebatur in coelum y las que usa en Hch 1,2.1, para explicar la admirable Ascensi\u00f3n de Jesucristo a los cielos. Y como la virtud o poder del Hijo es la misma que la del Padre, no dej\u00f3 de subir al cielo con su propia virtud; y as\u00ed es igualmente propia la expresi\u00f3n con que la explica la Iglesia en el s\u00edmbolo Ascendit in coelum; subi\u00f3 a los cielos.<\/p>\n<p>20 s. Despu\u00e9s de la venida del Esp\u00edritu Santo, salieron los Ap\u00f3stoles de Jerusal\u00e9n, de donde deb\u00eda salir el cetro del Mes\u00edas, como estaba profetizado por Isa\u00edas (2,3), y conforme lo hab\u00eda mandado el Se\u00f1or a los Ap\u00f3stoles (Lc 24,47).<\/p>\n<p>t. Obrando el Se\u00f1or con ellos, y con los oyentes, que es lo mismo que dice San Pablo (1Cor 2,6): Que ellos plantaban y regaban; mas Dios era el que daba el aumento, poniendo palabras de persuasi\u00f3n en la boca de sus ministros, disponiendo con su gracia los corazones de sus oyentes, y confirmando con obras prodigiosas y extraordinarias la verdad de su doctrina.<\/p>\n<p>u. El int\u00e9rprete sirio dice: con los milagros que hac\u00edan; y a\u00f1ade: Acaba el santo Evangelio de la predicaci\u00f3n de San Marcos, el cual predic\u00f3 y habl\u00f3 en lat\u00edn en Roma; lo que confirma que el santo Evangelista predic\u00f3 en esta capital, como compa\u00f1ero e int\u00e9rprete de San Pedro.<br \/>\nSan Jer\u00f3nimo en su carta a Hedibia dud\u00f3 de la legitimidad de los vers\u00edculos de este cap\u00edtulo de San Marcos, desde el 6 hasta el fin, apoyado en algunos c\u00f3dices y escritores griegos. Pero despu\u00e9s que San Agust\u00edn examin\u00f3 y resolvi\u00f3 la controversia, todos los Cat\u00f3licos, por un\u00e1nime consentimiento de las Iglesias, reconocen la legitimidad de todo el cap\u00edtulo, conforme se lee en las Biblias, y lo reciben como aut\u00e9ntico.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] Despup\u00e9s de havdalah\/la hora en que oscurece.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Se conserv\u00f3 el Griego porque eso serv\u00eda mejor a todos. El Griego es mia ton sabbaton, o \u201cuno de los Shabbats\u201d no \u201cprimer d\u00eda.\u201d Ya que la palabra \u201cprimer\u201d no aparece en el Griego y la palabra \u201cd\u00eda\u201d tambi\u00e9n falta. Justo despu\u00e9s de uno de los Shabbats, muy temprano, habr\u00eda sido 6-7 PM, y despu\u00e9s de este c\u00e1lculo de tiempo, fueron al sepulcro alrededor de la salida del sol al amanecer. A\u00fan m\u00e1s, uno de los Shabbats se refiere a uno de los siete Shabbats de la semana entre el comienzo de la cuenta del omer en el 16 de Aviv, terminando siete semanas despu\u00e9s.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Al tiempo que llegaron a la salida del sol, el bendito Adon se hab\u00eda ido mucho antes, habi\u00e9ndose levantado al terminar el Shab\u00e1t.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Los vers\u00edculos del 9-20 s\u00ed aparecen en la Peshitta. Sin embargo no aparecen en los cuatro manuscritos Griegos m\u00e1s antiguos. Algunos los consideran apost\u00f3licos, otros los ven como adiciones.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Se conserv\u00f3 el Griego ya que eso serv\u00eda mejor a todos.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Un t\u00e9rmino idiom\u00e1tico, significando que todos los creyentes deben poder \u201cmanejar a sus enemigos\u201d en el Nombre y autoridad de Yahshua.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Como en el <span class='bible'>Sal 110:5<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[12] A Cleof\u00e1s y a otro que tal vez fue Pedro. 1 Cor 15, 5; Luc 24, 34.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando pas\u00f3 el s\u00e1bado, Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda madre de Jacobo, y Salom\u00e9 compraron especias arom\u00e1ticas para ir a ungirle. 16:1 \u2014 Cuando pas\u00f3 el d\u00eda de reposo (o, s\u00e1bado) \u2014 Para narraciones paralelas sobre los primeros 8 vers\u00edculos, v\u00e9anse Mat 28:1-8; Luc 24:1-11; Jua 20:1-18. \u2014 A las seis de la tarde, poni\u00e9ndose el sol, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Marcos 16:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25503","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25503","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25503"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25503\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}