{"id":25638,"date":"2022-06-20T09:59:21","date_gmt":"2022-06-20T14:59:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-236-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:59:21","modified_gmt":"2022-06-20T14:59:21","slug":"comentario-de-lucas-236-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-236-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 2:36 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Tambi\u00e9n estaba all\u00ed la profetisa Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Ella era de edad avanzada, pues hab\u00eda vivido con su marido siete a\u00f1os desde su matrimonio;<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>2:36<\/span> Estaba tambi\u00e9n all\u00ed Ana, profetisa, \u2014 Hab\u00eda mujeres inspiradas. Mar\u00eda, hermana de Aar\u00f3n y de Mois\u00e9s (<span>\u00c9xo 15:1-27<\/span>) era profetisa. D\u00e9bora era profetisa (<span>Jue 4:4-6<\/span>; <span>Jue 4:14<\/span>). Ella era juez (al igual que Jeft\u00e9, Sans\u00f3n, Gede\u00f3n, etc.). Instru\u00eda y juzgaba al pueblo de Israel y dio \u00f3rdenes a su general Barac. Otra profetisa se llamaba Hulda. Aprendemos en <span>2Re 22:11-20<\/span> que el rey Jos\u00edas orden\u00f3 al sumo sacerdote que consultara con ella acerca del libro de la Ley hallado en el Templo. Cinco varones fueron a consultarla y ella profetiz\u00f3 los juicios de Dios sobre el pueblo rebelde. Tambi\u00e9n hab\u00eda profetisas en la iglesia. <span>Hch 2:17<\/span>; <span>Hch 21:8-9<\/span>. <span>1Co 11:5<\/span> habla de hermanas que profetizaban. \u201cPero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado\u201d. La profetisa hizo la misma cosa que el profeta (las palabras del v. <span>5<\/span> son id\u00e9nticas a las del v. <span>4<\/span>). Por eso, la mujer que profetizaba hab\u00eda de cubrir su cabeza como se\u00f1al de la autoridad que ten\u00eda para profetizar (v. <span>10<\/span>).<\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 hija de Fanuel, de la tribu de Aser, \u2014 Octavo hijo de Jacob (su madre siendo Zilpa, la criada de Lea (<span>G\u00e9n 30:13<\/span>). Algunos hablan de \u201clas tribus perdidas de la casa de Israel\u201d. Una de aquellas tribus hubiera sido la de Aser, pero no estaba perdida, pues aqu\u00ed est\u00e1 una persona muy importante de esa tribu. El concepto de las supuestas \u201ctribus perdidas\u201d se basa en la apostas\u00eda de las diez tribus que fueron llevadas por Jeroboam hacia la idolatr\u00eda cuando se dividi\u00f3 el reino. Sin embargo, <span>2Cr 11:13-16<\/span> dice que los fieles de aquellas tribus volvieron a Jerusal\u00e9n para seguir adorando al Dios verdadero. Ana es un buen ejemplo de aquellos fieles que se apartaron de las diez tribus que apostataron. La profec\u00eda de <span>Eze 48:2<\/span> se refiere a la heredad de Aser en el nuevo templo (espiritual) del \u201cIsrael de Dios\u201d (<span>G\u00e1l 6:16<\/span>). V\u00e9ase <span>Hch 26:7<\/span>.<\/p>\n<p \/> Lo que hicieron los fieles de aquellas diez tribus es precisamente lo que hacen hermanos fieles hoy en d\u00eda. Al ver que la iglesia de la cual son miembros se aparta de la verdad, la abandonan para unirse a hermanos fieles. Como en los d\u00edas de Jeroboam, as\u00ed tambi\u00e9n ahora hay quienes se apartan de la ley de Dios ense\u00f1ando que las iglesias pueden centralizar sus fondos en una \u201ciglesia patrocinadora\u201d o en alguna instituci\u00f3n (escuela b\u00edblica, asilo para ni\u00f1os, cl\u00ednica, etc.). Otros se apartan de la verdad ense\u00f1ando que cuando Jesucristo vino al mundo dej\u00f3 sus atributos divinos (o dej\u00f3 el uso de ellos) y que en toda palabra y actividad actuaba como un mero hombre (como los ap\u00f3stoles). Tambi\u00e9n muchos se han apartado de la verdad ense\u00f1ando varios errores sobre el matrimonio y nuevas nupcias (p. ej., que todos los divorciados se pueden volver a casar; que el fornicario repudiado se puede volver a casar; que los del mundo no est\u00e1n sujetos a las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas sobre el matrimonio y divorcio, etc.). Y para colmo de males, algunos que profesan ser hermanos fieles y conservadores apoyan la \u201cevoluci\u00f3n\u201d, ense\u00f1ando que los seis d\u00edas de la creaci\u00f3n no eran d\u00edas consecutivos y literales de 24 horas, sino largos per\u00edodos de tiempo (que un \u201cd\u00eda\u201d podr\u00eda haber sido de millones de a\u00f1os). <\/p>\n<p \/> \u2014 de edad muy avanzada, pues hab\u00eda vivido con su marido siete a\u00f1os desde su virginidad, 37 y era viuda hac\u00eda ochenta y cuatro a\u00f1os; (37 y despu\u00e9s de viuda, hasta los ochenta y cuatro a\u00f1os, LBLA; y era viuda de hasta ochenta y cuatro a\u00f1os, Versi\u00f3n Moderna) \u2014 \u00bfDe qu\u00e9 edad era? \u00bf84 a\u00f1os o 105 a\u00f1os? Si hab\u00eda sido viuda por 84 a\u00f1os m\u00e1s los 7 a\u00f1os de estar casada m\u00e1s los por lo menos 14 a\u00f1os antes de casarse, ten\u00eda unos 105 a\u00f1os (de veras \u201cde edad muy avanzada\u201d), pero la traducci\u00f3n de La Biblia de las Am\u00e9ricas y la Versi\u00f3n Moderna parece indicar que ten\u00eda 84 a\u00f1os de edad. El Interlineal de Francisco Lacueva dice que \u201cera viuda hasta a\u00f1os ochenta y cuatro\u201d. Una cosa es cierta, si ten\u00eda 84 o si ten\u00eda 105 era muy activa en el servicio de Dios.<\/p>\n<p \/> \u2014 y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de d\u00eda con ayunos y oraciones. \u2014 Es posible que hubiera tenido lugar de habitaci\u00f3n en el templo pero esto no se puede confirmar. Probablemente el lenguaje enfatiza que ella era muy fiel, que estaba presente en cada servicio, tanto de noche como de d\u00eda. Nunca faltaba. Es como dir\u00edamos \u201cestaba all\u00ed todo el tiempo\u201d, o \u201ccada vez que se abrieron las puertas\u201d. Las hermanas m\u00e1s avanzadas en a\u00f1os pueden servir a Dios haciendo s\u00faplicas por todos los santos y por la obra del Se\u00f1or. <span>Col 4:12-13<\/span>; <span>Efe 6:18-19<\/span>. <\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Ana, profetisa.<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 15:20<\/span>; <span class='bible'>Jue 4:4<\/span>; <span class='bible'>2Re 22:14<\/span>; <span class='bible'>Hch 2:18<\/span>; <span class='bible'>Hch 21:9<\/span>; <span class='bible'>1Co 12:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>de la tribu de Aser.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 30:13<\/span>; <span class='bible'>Apo 7:6<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>de edad muy avanzada.<\/i><\/b> <span class='bible'>Job 5:26<\/span>; <span class='bible'>Sal 92:14<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Los\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">ochenta y cuatro a\u00f1os<\/span>\u00a0corresponden a los a\u00f1os de Ana que ha permanecido viuda. El testimonio de esta mujer piadosa se complementa con el de Sime\u00f3n. Tanto este hombre como esta mujer se dieron cuenta tempranamente de la obra de Dios en la vida de Jes\u00fas. La labor de Ana como profetisa en el Templo sugiere que ella hablaba a todos los que la escuchaban, tal como lo hizo Mar\u00eda (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 15:20<\/span><\/span>), D\u00e9bora (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jue 4:4<\/span><\/span>) y Hulda (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Re 22:14<\/span><\/span>). Las hijas de Felipe son otro ejemplo de profetisas en el NT. (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Hch 21:9<\/span><\/span>.)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>ANA&#8230; SIRVIENDO&#8230; CON AYUNOS Y ORACIONES.<\/b> Ana era una profetisa que esperaba con anhelo la venida de Cristo. Permaneci\u00f3 viuda por muchos a\u00f1os, sin volver a casarse nunca, dedic\u00e1ndose s\u00f3lo al Se\u00f1or \u00abde noche y de d\u00eda con ayunos y oraciones\u00bb. La Biblia ense\u00f1a que el estado de la persona no casada puede ser de mayor bendici\u00f3n que el de los casados. Pablo afirma que los solteros tienen una mayor oportunidad de ocuparse en las cosas del Se\u00f1or, de agradarle y dedicarle una devoci\u00f3n Imperturbable (v\u00e9ase <span class=\"bible\">1Co 7:32-35<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>profetisa.<\/b> Se refiere a una mujer que proclamaba la Palabra de Dios. Era maestra del AT y no una fuente de revelaci\u00f3n nueva. El AT solo identifica a tres mujeres que profetizaron: Mar\u00eda la hermana de Mois\u00e9s (<span class='bible'>\u00c9xo 15:20<\/span>), D\u00e9bora (<span class='bible'>Jue 4:4<\/span>) y Hulda (<span class='bible'>2Re 22:14<\/span>; <span class='bible'>2Cr 34:22<\/span>). Otra \u00abprofetisa\u00bb fue Noad\u00edas, a quien Nehem\u00edas cont\u00f3 entre sus enemigos los falsos profetas. <span class='bible'>Isa 8:3<\/span> se refiere a la esposa del profeta como una \u00abprofetisa\u00bb, pero no hay evidencia de que la esposa de Isa\u00edas haya profetizado. Quiz\u00e1s se le llama as\u00ed porque el hijo que dio a luz recibi\u00f3 un nombre prof\u00e9tico (<span class='bible'>Isa 8:3-4<\/span>). Este uso del t\u00edtulo para la esposa de Isa\u00edas tambi\u00e9n muestra que no se trata siempre de un ministerio prof\u00e9tico de revelaci\u00f3n constante. La tradici\u00f3n rab\u00ednica tambi\u00e9n consideraba a Sara, Ana, Abigail y a Ester como profetisas, al parecer para formar un grupo de siete en total junto a Mar\u00eda, D\u00e9bora y Hulda. En el NT, las hijas de Felipe el evangelista tambi\u00e9n profetizaban (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Hch 21:9<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>2:36 Estaba tambi\u00e9n all\u00ed Ana, profetisa, &#8212; Hab\u00eda mujeres inspiradas. Mar\u00eda, hermana de Aar\u00f3n y de Mois\u00e9s (\u00c9xo 15:1-27) era profetisa. D\u00e9bora era profetisa (Jue 4:4-6; Jue 4:14). Ella era juez (al igual que Jeft\u00e9, Sans\u00f3n, Gede\u00f3n, etc.). Instru\u00eda y juzgaba al pueblo de Israel y dio \u00f3rdenes a su general Barac. Otra profetisa se llamaba Hulda. Aprendemos en 2Re 22:11-20 que el rey Jos\u00edas orden\u00f3 al sumo sacerdote que consultara con ella acerca del libro de la Ley hallado en el Templo. Cinco varones fueron a consultarla y ella profetiz\u00f3 los juicios de Dios sobre el pueblo rebelde. Tambi\u00e9n hab\u00eda profetisas en la iglesia. Hch 2:17; Hch 21:8-9. 1Co 11:5 habla de hermanas que profetizaban. \u201cPero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado\u201d. La profetisa hizo la misma cosa que el profeta (las palabras del v. 5 son id\u00e9nticas a las del v. 4). Por eso, la mujer que profetizaba hab\u00eda de cubrir su cabeza como se\u00f1al de la autoridad que ten\u00eda para profetizar (v. 10).<br \/>\n\t&#8212; hija de Fanuel, de la tribu de Aser, &#8212; Octavo hijo de Jacob (su madre siendo Zilpa, la criada de Lea (G\u00e9n 30:13). Algunos hablan de \u201clas tribus perdidas de la casa de Israel\u201d. Una de aquellas tribus hubiera sido la de Aser, pero no estaba perdida, pues aqu\u00ed est\u00e1 una persona muy importante de esa tribu. El concepto de las supuestas \u201ctribus perdidas\u201d se basa en la apostas\u00eda de las diez tribus que fueron llevadas por Jeroboam hacia la idolatr\u00eda cuando se dividi\u00f3 el reino. Sin embargo, 2Cr 11:13-16 dice que los fieles de aquellas tribus volvieron a Jerusal\u00e9n para seguir adorando al Dios verdadero. Ana es un buen ejemplo de aquellos fieles que se apartaron de las diez tribus que apostataron. La profec\u00eda de Eze 48:2 se refiere a la heredad de Aser en el nuevo templo (espiritual) del \u201cIsrael de Dios\u201d (G\u00e1l 6:16). V\u00e9ase Hch 26:7.<br \/>\n\tLo que hicieron los fieles de aquellas diez tribus es precisamente lo que hacen hermanos fieles hoy en d\u00eda. Al ver que la iglesia de la cual son miembros se aparta de la verdad, la abandonan para unirse a hermanos fieles. Como en los d\u00edas de Jeroboam, as\u00ed tambi\u00e9n ahora hay quienes se apartan de la ley de Dios ense\u00f1ando que las iglesias pueden centralizar sus fondos en una \u201ciglesia patrocinadora\u201d o en alguna instituci\u00f3n (escuela b\u00edblica, asilo para ni\u00f1os, cl\u00ednica, etc.). Otros se apartan de la verdad ense\u00f1ando que cuando Jesucristo vino al mundo dej\u00f3 sus atributos divinos (o dej\u00f3 el uso de ellos) y que en toda palabra y actividad actuaba como un mero hombre (como los ap\u00f3stoles). Tambi\u00e9n muchos se han apartado de la verdad ense\u00f1ando varios errores sobre el matrimonio y nuevas nupcias (p. ej., que todos los divorciados se pueden volver a casar; que el fornicario repudiado se puede volver a casar; que los del mundo no est\u00e1n sujetos a las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas sobre el matrimonio y divorcio, etc.). Y para colmo de males, algunos que profesan ser hermanos fieles y conservadores apoyan la \u201cevoluci\u00f3n\u201d, ense\u00f1ando que los seis d\u00edas de la creaci\u00f3n no eran d\u00edas consecutivos y literales de 24 horas, sino largos per\u00edodos de tiempo (que un \u201cd\u00eda\u201d podr\u00eda haber sido de millones de a\u00f1os).<br \/>\n\t&#8212; de edad muy avanzada, pues hab\u00eda vivido con su marido siete a\u00f1os desde su virginidad, 37 y era viuda hac\u00eda ochenta y cuatro a\u00f1os; (37 y despu\u00e9s de viuda, hasta los ochenta y cuatro a\u00f1os, LBLA; y era viuda de hasta ochenta y cuatro a\u00f1os, Versi\u00f3n Moderna) &#8212; \u00bfDe qu\u00e9 edad era? \u00bf84 a\u00f1os o 105 a\u00f1os? Si hab\u00eda sido viuda por 84 a\u00f1os m\u00e1s los 7 a\u00f1os de estar casada m\u00e1s los por lo menos 14 a\u00f1os antes de casarse, ten\u00eda unos 105 a\u00f1os (de veras \u201cde edad muy avanzada\u201d), pero la traducci\u00f3n de La Biblia de las Am\u00e9ricas y la Versi\u00f3n Moderna parece indicar que ten\u00eda 84 a\u00f1os de edad. El Interlineal de Francisco Lacueva dice que \u201cera viuda hasta a\u00f1os ochenta y cuatro\u201d. Una cosa es cierta, si ten\u00eda 84 o si ten\u00eda 105 era muy activa en el servicio de Dios.<br \/>\n\t&#8212; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de d\u00eda con ayunos y oraciones. &#8211; Es posible que hubiera tenido lugar de habitaci\u00f3n en el templo pero esto no se puede confirmar. Probablemente el lenguaje enfatiza que ella era muy fiel, que estaba presente en cada servicio, tanto de noche como de d\u00eda. Nunca faltaba. Es como dir\u00edamos \u201cestaba all\u00ed todo el tiempo\u201d, o \u201ccada vez que se abrieron las puertas\u201d. Las hermanas m\u00e1s avanzadas en a\u00f1os pueden servir a Dios haciendo s\u00faplicas por todos los santos y por la obra del Se\u00f1or. Col 4:12-13; Efe 6:18-19. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>UNA PRECIOSA ANCIANIDAD<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 2:36-40<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n estaba all\u00ed una profetisa que se llamaba Ana hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era de edad muy avanzada, porque no hab\u00eda estado casada m\u00e1s que siete a\u00f1os y hab\u00eda vivido viuda hasta los ochenta y cuatro. Nunca se alejaba del templo, y adoraba a Dios continuamente con oraciones y ayunos de d\u00eda y de noche.<br \/>Entonces se acerc\u00f3 a ellos y se puso a dar gracias a Dios y a hablar de Jes\u00fas a todos los que esperaban la liberaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n.<br \/>Cuando cumplieron todo lo que manda la ley del Se\u00f1or, se volvieron a su pueblo de Nazaret de Galilea.<br \/>All\u00ed fue creciendo Jes\u00fas y poni\u00e9ndose fuerte y llen\u00e1ndose de sabidur\u00eda, y la gracia de Dios era con \u00c9l.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Ana tambi\u00e9n era una de los \u00abreposados de la tierra.\u00bb De ella no sabemos nada m\u00e1s que lo que nos dicen estos vers\u00edculos; pero Lucas nos traza en ellos un verdadero boceto de su car\u00e1cter.<\/p>\n<p>(i) Ana era viuda. <em>Sab\u00eda lo que era el sufrimiento, pero no estaba amargada. <\/em>El sufrimiento puede producir en nosotros una de dos cosas: o nos hace duros, amargados, resentidos y rebeldes a Dios, o nos hace m\u00e1s amables, tiernos y compasivos; puede hacernos perder la fe, o arraigarla a\u00fan m\u00e1s en nuestro coraz\u00f3n. Todo depende de lo que pensemos de Dios: si le consideramos un tirano, seremos unos resentidos; si le tenemos como nuestro Padre, estaremos seguros de que nunca hace que sus hijos derramen l\u00e1grimas innecesarias.<\/p>\n<p>(ii) Ten\u00eda ochenta y cuatro a\u00f1os. <em>Era anciana, pero no hab\u00eda perdido la esperanza. <\/em>La edad puede despojarnos del encanto y del vigor de nuestro cuerpo; y aun puede producir un efecto peor: los a\u00f1os pueden llevarse la vida del coraz\u00f3n hasta el punto de que se nos mueren las esperanzas que hemos abrigado antes, y nos contentamos y resignamos con las cosas tal y como son. Tambi\u00e9n en esto todo depende de lo que pensamos de Dios: si creemos que es distante y desinteresado, podremos caer en la desesperaci\u00f3n; pero si creemos que est\u00e1 interesado y conectado con la vida, y que no retira la mano del tim\u00f3n, estaremos seguros de que lo mejor est\u00e1 todav\u00eda por venir, y los a\u00f1os no nos har\u00e1n nunca perder la esperanza.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es que Ana era as\u00ed?<\/p>\n<p><em>(i) Nunca dejaba de adorar a Dios. <\/em>Pasaba la vista en la casa de Dios y con el pueblo de Dios. Dios nos ha dado su iglesia para que sea nuestra madre en la fe. Nos privamos de un tesoro incalculable cuando descuidamos el ser parte de un pueblo que da culto a Dios.<\/p>\n<p><em>(ii) Nunca dejaba de orar. <\/em>El culto de la iglesia es algo grande; pero no lo es menos el culto privado y personal. Como ha dicho alguien, \u00bb los que oran mejor con los dem\u00e1s son los que antes oran a solas.\u00bb Los a\u00f1os hab\u00edan dejado a Ana sin amargura y con una esperanza inquebrantable, porque d\u00eda tras d\u00eda se manten\u00eda en contacto con el Que es la fuente de toda fuerza, y en cuya fuerza se perfecciona nuestra debilidad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jdt 8:4-5<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> profetisa.  Las profetisas realizaron sus funciones tanto en el pueblo de Israel (cp. Ex 15:20; 2 R 22:14) como en la iglesia primitiva (Hch 21:9; 1 Co 11:5). <\/p>\n<p><p> Fanuel&#8230;Aser.  Los jud\u00edos eran muy cuidadosos al establecer sus genealog\u00edas. El prop\u00f3sito aqu\u00ed es enfatizar que ella era de linaje jud\u00edo reconocido.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 36 <strong>super (1)<\/strong> Lit, avanzada en muchos d\u00edas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los vers\u00edculos que acabamos de leer nos introducen \u00e1 una sierva de Dios, cuyo nombre no se menciona en ninguna otra parte del Nuevo Testamento. La  historia de Ana, lo mismo que la de Sime\u00f3n, ha sido referida solamente por S. Lucas. La sabidur\u00eda de Dios orden\u00f3 que una mujer, as\u00ed como tambi\u00e9n un  hombre, diera testimonio de que el Mes\u00edas hab\u00eda nacido. Por boca de dos testigos se hizo constar que la profec\u00eda de Malaqu\u00edas se hab\u00eda cumplido, y que el  mensajero de la alianza hab\u00eda venido repentinamente al templo. Malaq. 3:1.<br \/>\nObservemos, en estos vers\u00edculos, cual era el car\u00e1cter de la mujer piadosa antes de la predicaci\u00f3n del Evangelio de Cristo. Los hechos referidos con relaci\u00f3n \u00e1  Ana son pocos y sencillos; m\u00e1s contienen verdades muy instructivas.<br \/>\nAna era mujer de car\u00e1cter intachable. Despu\u00e9s de haber estado casada solamente siete a\u00f1os, hab\u00eda pasado ochenta y cuatro como viuda. El desamparo, las  pruebas y las tentaciones de tal estado fueron probablemente muy grandes; m\u00e1s Ana con ayuda de la gracia divina lo venci\u00f3 todo, y correspondiendo \u00e1 la  descripci\u00f3n que hace S. Pablo, \u00abfue de verdad viuda.\u00bb 1 Tim. 5.3.<br \/>\nAna amaba la casa de Dios. \u00abNo se separaba del templo.\u00bb Lo consideraba como el lugar en donde Dios moraba de una manera particular, y hacia el cual \u00e1 todo  Jud\u00edo piadoso en pa\u00edses extranjeros, le era grato, como \u00e1 Daniel, dirigir sus plegarias. \u00abM\u00e1s cerca de Dios, m\u00e1s cerca de Dios,\u00bb era el deseo de su coraz\u00f3n, y  sent\u00eda que nunca estaba tan cerca como dentro de los muros que conten\u00edan el arca, el altar, y el santo de los santos. Ella pod\u00eda entrar repitiendo las palabras de  David: \u00abCodicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehov\u00e1.\u00bb Salmo 84.2.<br \/>\nAna era mujer de grande abnegaci\u00f3n. \u00abServia \u00e1 Dios en ayunos y oraciones de noche y de d\u00eda.\u00bb Crucificaba continuamente la carne, y la manten\u00eda en sujeci\u00f3n  por medio de una abstinencia voluntaria.<br \/>\nEstando bien persuadida de que tal pr\u00e1ctica era \u00fatil \u00e1 su alma, no se ahorraba incomodidades \u00e1 fin de continuarla.<br \/>\nAna oraba mucho. \u00abServia \u00e1 Dios en oraciones de noche y de d\u00eda.\u00bb Estaba continuamente hablando con \u00e9l, como con su mejor amigo, sobre las cosas que  concern\u00edan \u00e1 su paz espiritual. Jam\u00e1s se cansaba de suplicarle en favor de otros, y principalmente, para que se cumpliesen sus promesas respecto del Mes\u00edas.<br \/>\nAna ten\u00eda relaciones con otras personas piadosas. As\u00ed tan luego como hubo visto \u00e1 Jes\u00fas \u00abhabl\u00f3 sobre \u00e9l\u00bb \u00e1 otros que ella conoc\u00eda en Jerusal\u00e9n, y con quienes,  sin duda, ten\u00eda amistad. Exist\u00eda un v\u00ednculo de uni\u00f3n entre ella y todos los que abrigaban la misma esperanza: eran siervos de un mismo Se\u00f1or, y viajeros a la  misma tierra de promisi\u00f3n.<br \/>\nY Ana recibi\u00f3, antes de que dejara este mundo, una rica recompensa por su consagraci\u00f3n en el servicio de Dios. Se le concedi\u00f3 ver a Aquel que hab\u00eda sido  prometido desde remotos tiempos, y por cuya venida hab\u00eda orado tan constantemente. Su fe, al fin, se cambi\u00f3 en visi\u00f3n real y su esperanza en realidad. El  gozo de esta mujer santa debi\u00f3 de haber sido, en verdad, \u00abinefable y lleno de gloria.\u00bb 1Pe 1:8.<br \/>\nConvendr\u00eda \u00e1 todas las Cristianas estudiar detenidamente el car\u00e1cter de Ana para as\u00ed adquirir sabidur\u00eda. Todo, sin duda, ha cambiado mucho: los deberes  sociales de la mujer Cristiana de hoy son muy diferentes de los de una Jud\u00eda creyente de Jerusal\u00e9n en aquel entonces; y no todas han sido colocadas por Dios  en la condici\u00f3n de viudas; pero a\u00fan, despu\u00e9s de conceder todo esto, queda mucho en la historia de Ana digno de imitarse. Cuando leemos la relaci\u00f3n de su  firmeza, santidad, abnegaci\u00f3n y de sus ruegos continuos, no podemos menos de desear que muchas hijas de la iglesia Cristiana procurasen ser como ella.<br \/>\nObservemos, en segundo lugar, en estos vers\u00edculos, la descripci\u00f3n que, hace de los justos de Jerusal\u00e9n en la \u00e9poca en que Jes\u00fas naci\u00f3. Eran gentes \u00abque  esperaban la redenci\u00f3n..<br \/>\nSiempre hallaremos que la fe es el distintivo universal de los escogidos de Dios. Estos hombres y estas mujeres de quienes se hace menci\u00f3n en estos  vers\u00edculos residiendo como resid\u00edan en una ciudad malvada, viv\u00edan por la fe, y no se dejaron arrastrar por el torrente de vanidad mundana, de hipocres\u00eda y  presunci\u00f3n que los rodeaba. Ni tomaban parte en la expectativa de un Mes\u00edas puramente terrenal, \u00e1 la cual se hab\u00edan abandonado la mayor parte de los Jud\u00edos;  m\u00e1s viv\u00edan en la fe de los patriarcas y profetas: cre\u00edan que el Redentor venidero introducir\u00eda en el mundo santidad y justicia, y que su principal victoria ser\u00eda  sobre el pecado y el diablo; y aguardaban con paciencia \u00e1 ese Redentor, y deseaban ardientemente esa victoria.<br \/>\nEsta buena gente nos ense\u00f1a una lecci\u00f3n. Si ellos, con tan pocos auxilios y con tantas causas de desaliento, vivieron con tanta fe, cu\u00e1nto m\u00e1s debemos  nosotros vivir de la misma manera, siendo as\u00ed que tenemos una Biblia y un Evangelio completos. Procuremos, como ellos, vivir con fe y fijar los ojos en el  porvenir. La segunda venida de Cristo est\u00e1 a\u00fan por verificarse. La completa \u00abredenci\u00f3n\u00bb del pecado, de Satan\u00e1s y de la maldici\u00f3n, a\u00fan est\u00e1 por realizarse.<br \/>\nManifestemos claramente por medio de nuestra vida y de nuestra conducta que esperamos y anhelamos la segunda venida. Estemos ciertos que el tipo m\u00e1s  glorioso del Cristianismo aun hoy d\u00eda, consiste en \u00abesperar la redenci\u00f3n\u00bb y amar la venida del Se\u00f1or. Rom 8:23; 2Ti 4:8.<br \/>\nObservemos, por \u00faltimo, en estos vers\u00edculos cuan evidente es la prueba que tenemos de que el Se\u00f1or fue real y verdaderamente hombre, lo mismo que Dios.<br \/>\nLeemos, que cuando Mar\u00eda y Jos\u00e9 volvieron \u00e1 su ciudad de Nazaret, \u00abel ni\u00f1o crec\u00eda y se hacia fuerte en esp\u00edritu..<br \/>\nLa naturaleza de Jes\u00fas encierra, sin duda, profundos misterios. C\u00f3mo la misma Persona pudo ser \u00e1 un tiempo perfecto Dios y perfecto hombre, es cosa  necesariamente superior \u00e1 nuestra comprensi\u00f3n. De qu\u00e9 manera y en qu\u00e9 grado se revelase en Sus primeros a\u00f1os esa inteligencia divina que indudablemente  pose\u00eda, no lo podemos explicar. Es para nosotros asunto muy elevado. No nos es dado comprenderlo. Una cosa, \u00e1 lo menos, es perfectamente clara, y haremos  bien en asirnos firmemente de ella: nuestro Se\u00f1or particip\u00f3 de cuanto es propio de la naturaleza humaba, exceptuando solamente el pecado. Como hombre  naci\u00f3 ni\u00f1o; como hombre creci\u00f3 de la infancia \u00e1 la adolescencia; y como hombre cada a\u00f1o adquir\u00eda mayor fuerza corporal \u00e9 intelectual, desde la infancia hasta  la edad viril. De todas las condiciones inocentes del hombre, como primera debilidad, su crecimiento, su no interrumpido hacia la edad madura, \u00e9l participo  en el sentido m\u00e1s alto. Es menester que nos satisfagamos con este conocimiento. Indagar m\u00e1s es in\u00fatil, y saber esto bien es de mucha importancia. La falta de  convicciones firmes sobre este punto ha llevado a muchos \u00e1 extravagantes herej\u00edas.<br \/>\nUna lecci\u00f3n pr\u00e1ctica y consoladora nos presenta desde luego esta verdad, que nunca debe pasarse por alto. Nuestro Se\u00f1or puede compadecerse del hombre en  cualquier periodo de su existencia desde la cuna hasta la sepultura, puesto que conoce por experiencia la \u00edndole y las inclinaciones del p\u00e1rvulo, del ni\u00f1o y del  joven Ha pasado por la misma edad; ha ocupado su lugar; y conoce sus corazones. No olvidemos esto, cuando hablemos con los j\u00f3venes acerca de la  salvaci\u00f3n de sus almas. Dig\u00e1mosles sin vacilar que hay un Ser en el cielo \u00e1 la mano derecha del Padre que puede ser Amigo de ellos. Aquel que muri\u00f3 en la  cruz fue una vez ni\u00f1o, y siente tanto inter\u00e9s por los ni\u00f1os, como por la gente de mayor edad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>avanzada en muchos d\u00edas<\/i> <\/p>\n<p><p>  Lit., <i>de su virginidad<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tambi\u00e9n estaba all\u00ed la profetisa Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Ella era de edad avanzada, pues hab\u00eda vivido con su marido siete a\u00f1os desde su matrimonio; 2:36 Estaba tambi\u00e9n all\u00ed Ana, profetisa, \u2014 Hab\u00eda mujeres inspiradas. Mar\u00eda, hermana de Aar\u00f3n y de Mois\u00e9s (\u00c9xo 15:1-27) era profetisa. D\u00e9bora era profetisa (Jue &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-236-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 2:36 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25638","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25638","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25638"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25638\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}