{"id":2574,"date":"2022-06-19T09:08:57","date_gmt":"2022-06-19T14:08:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-exodo-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T09:08:57","modified_gmt":"2022-06-19T14:08:57","slug":"comentario-de-exodo-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-exodo-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de \u00c9xodo 16:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel parti\u00f3 de Elim y lleg\u00f3 al desierto de Sin, que est\u00e1 entre Elim y Sina\u00ed, el d\u00eda 15 del mes segundo despu\u00e9s de salir de la tierra de Egipto.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>A\u00f1o 1491 a.C.<\/p>\n<p>\n<b><i>Y partiendo de Elim.<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 15:27<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 33:10-12<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>al desierto de Sin.<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 17:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 33:12<\/span>; <span class='bible'>Eze 30:15<\/span>, <span class='bible'>Eze 30:16<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Los israelitas llegan a Sin y murmuran por la falta de pan,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 16:1-3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Dios les promete pan y carne del cielo; ellos son reprendidos,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 16:4-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Codornices y man\u00e1 son enviados,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 16:13-15<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Reglas para recoger el man\u00e1,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 16:16-24<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>No se encontrar\u00eda man\u00e1 el d\u00eda de reposo,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 16:25-31<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Un homer debe ser preservado,<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 16:32-36<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">No se conoce la ubicaci\u00f3n del lugar llamado\u00a0<b>desierto de Sin.<\/b>\u00a0El que se encuentre entre\u00a0<b>Elim<\/b>\u00a0y\u00a0<b>Sina\u00ed<\/b>\u00a0depende del lugar donde se encuentre el Monte Sina\u00ed. El t\u00e9rmino\u00a0<b>segundo mes<\/b>\u00a0indica un mes despu\u00e9s de que partieron de Egipto (cf.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 12:2<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 12:18<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 12:40<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>16. Las Codornices y el Mana.<br \/>\n E n este relato encontramos ciertas peque\u00f1as anomal\u00edas redaccionales, algunos vers\u00edculos parecen trastrocados1.<\/p>\n<p>1Partieron de Elim, y toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel lleg\u00f3 al desierto de Sin, que est\u00e1 entre Elim y el Sina\u00ed, el d\u00eda quince del segundo mes despu\u00e9s de su salida de Egipto. 2Toda la asamblea de los hijos de Israel se puso a murmurar contra Mois\u00e9s y Aar\u00f3n. 3Los hijos de Israel dec\u00edan: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no hemos muerto de mano de Yahv\u00e9 en Egipto, cuando nos sent\u00e1bamos junto a las ollas de carne y nos hart\u00e1bamos de pan? Nos hab\u00e9is tra\u00eddo al desierto para matar de hambre a toda esta muchedumbre.\u201d 4Yahv\u00e9 dijo a Mois\u00e9s: \u201cVoy a haceros llover comida de lo alto de los cielos. El pueblo saldr\u00e1 a recoger cada d\u00eda la porci\u00f3n necesaria para ponerle yo a prueba, viendo si marcha o no seg\u00fan la ley. 5El d\u00eda sexto preparen para llevar el doble de lo que recogen cada d\u00eda.\u201d 6Mois\u00e9s y Aar\u00f3n dijeron a todos los hijos de Israel: \u201cEsta tarde sabr\u00e9is que es Yahv\u00e9 quien os ha sacado de Egipto, 7y a la ma\u00f1ana ver\u00e9is la gloria de Yahv\u00e9, pues ha o\u00eddo vuestras murmuraciones, que van contra Yahv\u00e9; porque nosotros, \u00bfqu\u00e9 somos para que murmur\u00e9is contra nosotros?\u201d 8Mois\u00e9s dijo: \u201cEsta tarde os dar\u00e1 a comer Yahv\u00e9 carnes, y ma\u00f1ana pan a saciedad, pues ha o\u00eddo vuestras murmuraciones contra \u00e9l; pues \u00bfnosotros qu\u00e9? No van contra nosotros vuestras murmuraciones, sino contra Yahv\u00e9\u201d 9Mois\u00e9s dijo a Aar\u00f3n: \u201cDi a toda la congregaci\u00f3n de Israel que se acerque a Yahv\u00e9, pues ha o\u00eddo Yahv\u00e9 todas sus murmuraciones.\u201d 10Mientras hablaba Aar\u00f3n a toda la asamblea de los hijos de Israel, volvi\u00e9ronse \u00e9stos de cara al desierto, y apareci\u00f3 la gloria de Yahv\u00e1 en la nube. 11Yahv\u00e9 dijo a Mois\u00e9s: 12\u201cHe o\u00eddo las murmuraciones d\u00e9los hijos de Israel. Diles: Entre dos luces comer\u00e9is carne, y ma\u00f1ana os hartar\u00e9is de pan, y sabr\u00e9is que yo soy Yahv\u00e9 vuestro Dios.\u201d 13A la tarde vieron subir codornices que cubrieron el campo, y a la ma\u00f1ana hab\u00eda en todo \u00e9l una capa de roc\u00edo.14Cuando el roc\u00edo se evapor\u00f3, vieron sobre la superficie del desierto una cosa menuda, como granos, como escarcha sobre la tierra. 15Los hijos de Israel, al verla, se preguntaban unos a otros: \u201cManhu?\u201d (\u201c\u00bfqu\u00e9 es esto?\u201d); pues no sab\u00edan lo que era. Mois\u00e9s les dijo: \u201cEse es el pan que os da Yahv\u00e9 para alimento. 16Esto es lo que Yahv\u00e9 ha ordenado: Recoged cada uno de vosotros seg\u00fan precise para alimentarse, un \u201c\u00f3mer\u201d por cabeza, seg\u00fan el n\u00famero de personas; cada uno recoger\u00e1 para cuantos tenga en su tienda.\u201d 17Los hijos de Israel no obedecieron, y recogieron unos m\u00e1s y otros menos.18Pero, al medir luego con el \u201c\u00f3mer,\u201d hallaron que el que hab\u00eda recogido de m\u00e1s, no ten\u00eda nada de m\u00e1s, y el que hab\u00eda recogido de menos, no ten\u00eda nada de menos, sino que ten\u00eda cada uno lo que para su alimento necesitaba. 19Mois\u00e9s dijo: \u201cQue nadie deje nada para ma\u00f1ana.\u201d 20No obedecieron a Mois\u00e9s, y muchos dejaron algo para el d\u00eda siguiente; pero se llen\u00f3 de gusanos y se pudri\u00f3. Irrit\u00f3se Mois\u00e9s contra ellos. 21Todas las ma\u00f1anas recog\u00edan el man\u00e1, cada cual seg\u00fan su consumo, y cuando el sol dejaba sentir sus ardores, el resto se derret\u00eda. 22El d\u00eda sexto recogieron doble cantidad de alimento, dos \u201c\u00f3mer\u201d por cabeza. Los principales del pueblo vinieron a dec\u00edrselo a Mois\u00e9s, 23que contest\u00f3: \u201cEso es lo que ha mandado Yahv\u00e9. Ma\u00f1ana es s\u00e1bado, d\u00eda de descanso, consagrado a Yahv\u00e9. Coced lo que hay\u00e1is de cocer y hervid lo que hay\u00e1is de hervir, y lo que sobre guardadlo para ma\u00f1ana.\u201d 24Guard\u00e1ronlo para el d\u00eda siguiente, y no se pudri\u00f3 ni se agusan\u00f3. 25Mois\u00e9s dijo: \u201cComed eso hoy, que es s\u00e1bado, y hoy no lo habr\u00e1 en el campo. 26Recoger\u00e9is seis d\u00edas; el s\u00e9ptimo, s\u00e1bado, no lo hallar\u00e9is.\u201d 27Al s\u00e9ptimo d\u00eda salieron algunos del pueblo a recoger, pero no hab\u00eda. 28Y Yahv\u00e9 dijo a Mois\u00e9s: \u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo rehusar\u00e9is guardar mis mandatos y mis leyes? 29Mirad que Yahv\u00e9 os ha dado el s\u00e1bado, y por eso el d\u00eda sexto os da para los dos d\u00edas. Que se quede cada uno en su puesto y no salga de \u00e9l el d\u00eda s\u00e9ptimo.\u201d 30El pueblo descans\u00f3 el d\u00eda s\u00e9ptimo, 31Los israelitas dieron a este alimento el nombre de \u201cman\u00e1.\u201d Era parecido a la semilla del cilantro, blanco, y ten\u00eda un sabor como de torta de harina de trigo amasada con miel. 32Mois\u00e9s dijo: \u201cYahv\u00e9 ha ordenado que se llene un \u201c\u00f3mer\u201d de man\u00e1 para conservarlo, y que puedan ver vuestros descendientes el pan con que os aliment\u00f3 en el desierto cuando os sac\u00f3 de la tierra de Egipto.\u201d 33Dijo, pues, Mois\u00e9s a Aar\u00f3n: \u201cToma una vasija, pon en ella un \u201c\u00f3mer\u201d de man\u00e1 lleno y depos\u00edtalo ante Yahv\u00e9, que se conserve para vuestros descendientes.\u201d 34Aar\u00f3n lo deposit\u00f3 ante el testimonio para que se conservase, como se lo hab\u00eda mandado Yahv\u00e9 a Mois\u00e9s. 35Comieron los hijos de Israel el man\u00e1 durante cuarenta a\u00f1os hasta que llegaron a la tierra habitada. Lo comieron hasta llegar a los confines de la tierra de Cana\u00e1n. 36El \u201c\u00f3mer\u201d es la d\u00e9cima parte del \u201cef\u00e1.\u201d<\/p>\n<p>Partidos los israelitas de Elim, luego se internaron en el desierto del sur, donde les vinieron a la memoria las carnes que com\u00edan en Egipto, y comenzaron a murmurar de Mois\u00e9s. En su itinerario debieron de internarse hacia el oriente para bordear un \u00e1spero promontorio, llamado hoy Ras Hamman Firhaun (\u201cpromontorio de las fuentes termales del fara\u00f3n\u201d). Hubieron de internarse por el wadi Shellal (\u201cvalle de las cascadas\u201d), caminando entre pe\u00f1ascos imponentes, acampando en el desierto de Sin (v.1), en la zona del wady Budra. \u201cLos valles eran cada vez m\u00e1s angostos; los montes, m\u00e1s sombr\u00edos, y aquel grandioso paisaje monta\u00f1oso, con sus gargantas estrechas, por las que ten\u00edan que pasar apretados, se hac\u00eda cada vez m\u00e1s extra\u00f1o a los israelitas, acostumbrados a las llanuras del Bajo Egipto. Esta marcha fue en extremo penosa; la alimentaci\u00f3n era escasa, y las preocupaciones por el descanso y por sus mujeres y ni\u00f1os, indecibles. Entonces se acordaron de Egipto&#8230; Esto explica las murmuraciones del pueblo a pesar de los prodigios.\u201d2 Esta actitud de los israelitas, que se reitera con frecuencia en la estancia del desierto3, no le honra mucho, pero es un signo de sinceridad del hagi\u00f3grafo, que no disimula la falta de constancia y de fe en Israel a pesar de haber sido testigos de tantos prodigios. Sin embargo, los profetas consideran esta etapa de la vida nacional en el desierto como la era ideal hist\u00f3rica, pues las relaciones entre Yahv\u00e9 y el pueblo elegido eran m\u00e1s \u00edntimas. Es el tiempo de los desposorios entre Dios e Israel4. Para ellos era preferible la vida aislada en el desierto, con sus costumbres sencillas y patriarcales, que la vida social de las poblaciones sedentarias de Cana\u00e1n, donde prevalec\u00edan las influencias idol\u00e1tricas del ambiente.<br \/>\n\tDios se apiad\u00f3 de su pueblo y prometi\u00f3 proveer milagrosamente a sus necesidades (v. 11-12). Mois\u00e9s y Aar\u00f3n anuncian al pueblo de modo misterioso el portento para excitar la curiosidad (v.6-7).<br \/>\n\tEn efecto, al atardecer, el pueblo vio una bandada de codornices que se posaron cerca del campamento de los hebreos. En la primavera, estos vol\u00e1tiles atraviesan en bandadas la pen\u00ednsula sina\u00edtiaca en busca de zonas m\u00e1s c\u00e1lidas. De nuevo podemos decir que nos hallamos ante un portento de \u00edndole natural, pero preternatural en sus manifestaciones y circunstancias, ya que llegan las codornices cuando Mois\u00e9s lo anunci\u00f3, y en cantidad suficiente para saciar el hambre de la muchedumbre israelita. El hecho qued\u00f3 registrado tambi\u00e9n en las tradiciones \u00e9picas populares:<\/p>\n<p>\u201cHizo (Yahv\u00e9) soplar en el cielo el viento solano,<br \/>\ny con su poder hizo soplar el austro,<br \/>\ny caer como polvo sobre ellos la carne,<br \/>\ncomo arenas del mar aves aladas.<br \/>\nY comieron y se hartaron del todo,<br \/>\ny as\u00ed les dio lo que ansiaban.\u201d5<\/p>\n<p>Otro prodigio m\u00e1s sonado en la historia b\u00edblica es el del mana. A la ma\u00f1ana siguiente del hartazgo de codornices, los hebreos se encontraron con un extra\u00f1o fen\u00f3meno: hab\u00eda en todo (el campo) una capa de roc\u00edo. Cuando el roc\u00edo se evapor\u00f3, vieron sobre la superficie del desierto una cosa menuda, como granos, parecida a la escarcha. La reacci\u00f3n del pueblo ante este fen\u00f3meno extra\u00f1o les hizo exclamar llenos de admiraci\u00f3n: \u00bfQu\u00e9 es esto? (Manhu). Y fue Mois\u00e9s el que les explic\u00f3 que aquello era comestible: Este es el pan que os da Yahv\u00e9 para alimento (v. 14-15). El autor sagrado explica, pues, el nombre misterioso del mana por la interrogaci\u00f3n de manhu. Es una explicaci\u00f3n popular como otras de la Biblia. En Num 11:9 se vuelve a hablar del mana, y se lo compara a la semilla del cilantro, y su color al del bedelio. He aqu\u00ed el texto: \u201cEl man\u00e1 era semejante a la semilla del cilantro, y su aspecto era como el aspecto del bedelio. El pueblo se esparc\u00eda para recogerlo, lo machacaba con la muela o lo majaba en el mortero, y lo coc\u00eda en el puchero, y hac\u00eda tortas; su sabor era el sabor de una torta de aceite. Guando descend\u00eda por la noche el roc\u00edo sobre el campamento, descend\u00eda con \u00e9l el man\u00e1.\u201d El salmista se hace eco de esta nueva maravilla:<\/p>\n<p>\u201cDio orden a las nubes, abri\u00f3 las puertas del cielo,<br \/>\ny llovi\u00f3 sobre ellos el man\u00e1, para que comieran,<br \/>\nd\u00e1ndoles un trigo de los cielos. Comi\u00f3 el hombre pan de nobles,<br \/>\ny les dio comida hasta saciarlos.\u201d6<\/p>\n<p>La Vulgata traduce \u201cpan de \u00e1ngeles\u201d en vez de \u201cpan de nobles,\u201d sin duda inspir\u00e1ndose en el libro de la Sabidur\u00eda, donde se hace un largo comentario haggadico sobre el man\u00e1, \u201calimento de \u00e1ngeles&#8230; que, teniendo en s\u00ed todo sabor, se amoldaba a todos los gustos.\u201d7 Nehem\u00edas, en su plegaria, dice que Dios provey\u00f3 a Israel \u201cde pan del cielo.\u201d8 La liturgia cristiana ver\u00e1 en el man\u00e1 un tipo del \u201cpan verdadero, bajado del cielo y que da vida al mundo.\u201d9 En Deu 8:3 dice Mois\u00e9s al pueblo que Dios le \u201caliment\u00f3 con el man\u00e1 para que aprendiera que no s\u00f3lo vive el hombre del pan, que se procura con su trabajo, sino de cuanto procede de la boca omnipotente de Dios.\u201d En Jos 5:12 se dice que, cuando los hebreos pasaron el Jord\u00e1n y comenzaron a comer del fruto de la tierra, ces\u00f3 el man\u00e1. No hemos de creer que los hebreos se alimentaron s\u00f3lo de este pan milagroso. Ellos hab\u00edan salido de Egipto con sus ganados, que no se dice hayan perecido en el desierto. Las tribus de Rub\u00e9n, Gad y Manas\u00e9s ruegan a Mois\u00e9s que les permita instalarse en Trans-jordania, alegando que tienen muchos ganados y que la tierra es de pastos abundantes y muy apropiada para lo que necesitan10. Es de suponer que los de las otras tribus pudieron decir algo semejante, pues en las estepas del Sina\u00ed pueden vivir reba\u00f1os en cierta cantidad, ya que no son precisamente arenales puros, sino que hay una vegetaci\u00f3n rudimentaria, pero apropiada para ciertas clases de ganado menor, como a\u00fan se ve hoy d\u00eda por aquellas latitudes. Por tanto, la frase del v.35: \u201cComieron los hijos de Israel el man\u00e1 durante cuarenta a\u00f1os, hasta que llegaron a la tierra habitada. Lo comieron hasta llegar a los confines de la tierra de Cana\u00e1n,\u201d ha de tomarse en un sentido muy general, pues no quiere decir esto que s\u00f3lo vivieran milagrosamente del man\u00e1. Dios no suele hacer milagros en serie y sin especial necesidad, pues el milagro es, por definici\u00f3n, una suspensi\u00f3n del orden natural establecido por la providencia ordinaria de Dios. As\u00ed, pues, la provisi\u00f3n milagrosa del man\u00e1 hay que entenderla en algunas circunstancias extremas durante los cuarenta a\u00f1os de peregrinaci\u00f3n por el desierto. En el Lev 7:15-20 se habla de los sacrificios pac\u00edficos que deb\u00edan realizar los israelitas, y en ellos los oferentes com\u00edan parte de la v\u00edctima. Los cr\u00edticos han querido ver una explicaci\u00f3n natural del fen\u00f3meno narrado en la Biblia en el hecho de que existe en la pen\u00ednsula del Sina\u00ed un arbusto llamado Tammarix mannifera, del cual los moradores actuales del desierto extraen una especie de goma comestible. Los beduinos de aquellas localidades lo llaman tarfa. He aqu\u00ed c\u00f3mo lo describe un autor: \u201cLa tamarix es alta, llega hasta seis metros; de sus ramillas m\u00e1s tiernas, turgentes de humor, en los meses de mayo a agosto (\u00e9poca de llegada de los hebreos al interior del Sina\u00ed) destilan durante la noche &#8211; por la perforaci\u00f3n, al parecer, que produce un insecto, la Gossyparia mannipara &#8211; gotitas que se consolidan al aire libre, y que en parte caen a tierra. Estos granillos tienen el volumen de una semilla de coriandro, de color blanco opalino, y de la consistencia de cera virgen; su sabor recuerda la miel; con el calor del sol se derriten sobre el suelo, que los absorbe. Los \u00e1rabes actuales recogen los granitos al clarear la ma\u00f1ana, y, amasados, despu\u00e9s de haberles quitado someramente las hojas y la tierra, consumen una parte con pan, y otra la venden para la exportaci\u00f3n. La producci\u00f3n total de este man\u00e1 en toda la pen\u00ednsula sina\u00edtica es bastante escasa; se acerca anualmente a los 300 kilogramos. Es evidente que semejante producto no resiste a la cocci\u00f3n; su poder nutritivo es bastante limitado, por carencia de sustancias azoadas, mientras que, por el contrario, puede conservarse indefinidamente. La afinidad entre el fen\u00f3meno que describe la Biblia y el man\u00e1 bot\u00e1nico fue se\u00f1alada ya en la antig\u00fcedad11. Pero, sin duda, la Biblia no presenta su fen\u00f3meno como cosa ordinaria y normal: en este aspecto podr\u00e1 parangonarse a las diez plagas de Egipto. Lo mismo sucede con las codornices, que en su migraci\u00f3n primaveral (era la estaci\u00f3n entonces) atraviesan la pen\u00ednsula del Sina\u00ed en grandes bandadas, vuelan muy bajas y, una vez atravesado el mar, se posan muy cansadas.\u201d12 Desde luego que el mana no deb\u00eda de ser tan agradable y sabroso como insin\u00faa el entusiasta autor del libro de la Sabidur\u00eda, pues los hebreos pronto se cansaron de \u00e9l: \u201cestamos ya cansados de un tan ligero manjar como \u00e9ste.\u201d13<br \/>\n\tMois\u00e9s no quer\u00eda que los hebreos tomaran m\u00e1s que la cantidad necesaria para cada d\u00eda: un \u00f3mer, es decir, unos tres kilos y medio. En el s\u00e1bado estaba prohibido recoger man\u00e1, y por ello el viernes (\u201csexto d\u00eda\u201d) debe recogerse doble raci\u00f3n. Encontramos aqu\u00ed como supuesta ya la instituci\u00f3n del s\u00e1bado (v.29), sobre cuyo origen hablaremos despu\u00e9s al estudiar la legislaci\u00f3n mosaica.<br \/>\n\tLos v.35-36 tienen car\u00e1cter de glosa redaccional posterior, como el v.31. En los v.32-34 se menciona la orden de conservar parte del man\u00e1 como recuerdo para los deescendientes. As\u00ed Mois\u00e9s manda colocar un \u00f3mer de man\u00e1 ante Yahv\u00e9, es decir, ante el arca de la alianza. Lo que supone ya la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo. Vemos, pues, c\u00f3mo en el relato hay incrustaciones redaccionales posteriores14.<\/p>\n<p>  2 Cf. I. Schuster-j. M. B. Holzammer, Historia B\u00edblica I (Barcelona 1944) 248. &#8211; 3 Cf. Exo 32:1; Exo 32:25; N\u00fam c.16 y c.25. &#8211; 4 Cf. Jer 2:2; Ose 2:16; Ose 11:1. &#8211; 5 Sal 78:26-29. &#8211; 6 Sal 78:235. &#8211; 7 Sab 16:2os. &#8211; 8 Neh.9; 15 &#8211; 9 Jua 6:31; Jua 6:58\u00b7 &#8211; 10 N\u00fam 31:1s. &#8211; 11 Cf. fl. Jos., Ant. III 1,6; San Ambrosio, Epist. 64:1: PL 16,1271. &#8211; 12 Cf. fl. Jos., Ant. III 1,5; Herod., II 77.  V\u00e9ase G. Ricciotti, o.c., I p.2p8. &#8211;  13 Cf. N\u00fam 21:5. El nombre de mana, como hemos visto, la Biblia lo explica por la exclamaci\u00f3n Man-hu (\u00bf\u201dqu\u00e9 es esto\u201d?). La part\u00edcula man ser\u00eda aramea; en hebreo mah. Alg\u00fan autor ha querido ver en la palabra el egipcio mennu. Los \u00e1rabes llaman al fruto del tamarisco mann, pero puede depender este nombre de la tradici\u00f3n b\u00edblica. &#8211; 14 En 1Re 8:9 no se menciona el vaso de man\u00e1, sino s\u00f3lo las tablas de piedra, como existentes en el templo de Salom\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>al desierto de Sin.<\/b> En <span class='bible'>N\u00fam 33:5-11<\/span> se encuentran m\u00e1s detalles acerca de los campamentos en el viaje de Rames\u00e9s a Sucot y m\u00e1s all\u00e1. Dicho itinerario tambi\u00e9n designa el siguiente lugar de acampada como Dofca (<span class='bible'>N\u00fam 33:12<\/span>). Su identificaci\u00f3n con la mo-derna Debbet er Ramleh la sit\u00faa al SO de la pen\u00ednsula del Sina\u00ed en una l\u00ednea recta entre Elim y Sina\u00ed. <b>quince d\u00edas \u2026 segundo mes.<\/b> Treinta d\u00edas despu\u00e9s de partir de Rames\u00e9s.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n relata la marcha de los israelitas desde Egipto hasta el monte Sina\u00ed.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">ii.<\/span><span style=\"font-weight:bold\"> De Egipto al Sina\u00ed (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 12:37-51<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 13:1-22<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 14:1-31<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 15:1-27<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 16:1-36<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 17:1-16<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 18:1-27<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Esta segunda parte del libro del \u00c9xodo narra el per\u00edodo que va desde la salida de Egipto hasta la llegada al monte Sina\u00ed. All\u00ed se establecer\u00e1n los israelitas para recibir las tablas de la ley, que, en sentido amplio, incluir\u00e1n todo el sistema de leyes regulativas de la vida social y religiosa de Israel. La estancia en Sina\u00ed se prolongar\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de nuestro libro hasta <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">N\u00fam 11:33<\/span><\/span>, donde se narra la partida de ese lugar, camino a Cana\u00e1n.<\/p>\n<p>Esta parte est\u00e1 construida sobre el esquema llamado \u201cdel itinerario\u201d. Este estilo literario organiza el relato de acuerdo con las etapas del viaje y establece las caracter\u00edsticas de cada estancia. Algunas de estas estancias est\u00e1n m\u00e1s desarrolladas que otras, pero todas tienen su propio sentido. Cada etapa se comienza a narrar con una f\u00f3rmula del tipo: \u00abPartieron de y acamparon en \u00bb. A veces la menci\u00f3n de ambos lugares est\u00e1 en el mismo vers\u00edculo, mientras que otras veces la menci\u00f3n del lugar de arribo est\u00e1 indicada lejos de la primera parte.<\/p>\n<p>Entre Egipto y el Sina\u00ed hay seis etapas, y el s\u00e9ptimo lugar al que arriban los israelitas es el monte el Dios. Siete es un n\u00famero simb\u00f3lico, es el n\u00famero de lo completo y acabado, de modo que la designaci\u00f3n del Sina\u00ed en s\u00e9ptimo t\u00e9rmino indica la importancia que el texto otorga a ese lugar. En el an\u00e1lisis iremos viendo cada una de las etapas y su significaci\u00f3n particular.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">A. De Rams\u00e9s a Sucot (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 12:37-51<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 13:1-19<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p>Para comenzar el itinerario, los israelitas se trasladaron de la ciudad de Rams\u00e9s hasta Sucot, todav\u00eda dentro de Egipto. Es improbable que todos los israelitas de Egipto estuvieran en esa ciudad, aunque quiz\u00e1s, por el contrario, la comunidad se hab\u00eda establecido all\u00ed y, efectivamente, parti\u00f3 en su totalidad desde ese lugar \u00fanicamente. Es dif\u00edcil afirmar una u otra posibilidad. En general, pensamos que el texto tiende a simplificar los procesos hist\u00f3ricos y que pudo suceder que all\u00ed hubiera una concentraci\u00f3n mayor de israelitas y que llegaran otros desde diversos puntos del pa\u00eds. En esta narraci\u00f3n se incluyen prescripciones acerca de la Pascua y de los primog\u00e9nitos, as\u00ed como diversas informaciones relativas al tiempo de estancia en Egipto y detalles de la partida.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">1. Comienzo de la marcha (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 12:37-42<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Tanto RV95 como TLA distinguen esta unidad y le dan un t\u00edtulo que consideramos correcto y evidente (tambi\u00e9n DHH). NVI titula \u00abEl \u00e9xodo\u00bb. Es para resaltar que no todas las versiones coinciden en que el \u00e9xodo comienza en este vers\u00edculo. BJ coloca el comienzo en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 13:17<\/span><\/span>, aunque el hecho de poner el t\u00edtulo all\u00ed implica hacer caso omiso de la informaci\u00f3n previa.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">E. De Elim a Sin (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 16:1-36<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Al partir de Elim, se inicia la quinta etapa del itinerario, que supondr\u00e1 una estad\u00eda en Sin, un desierto ubicado probablemente hacia el sur, en la costa occidental de la Pen\u00ednsula del Sina\u00ed. En este episodio contin\u00faan las murmuraciones contra Mois\u00e9s; \u00e9ste las va a denunciar como quejas del pueblo que no est\u00e1n dirigidas en contra suya y de Aar\u00f3n, sino contra Dios mismo. Dios responde a estas quejas de los israelitas proveyendo para sus necesidades, aun los elementos b\u00e1sicos para la supervivencia en un terreno tan hostil. Es un texto memorable, en el que se muestra la acci\u00f3n de Dios, quien protege a su pueblo de la severidad del clima des\u00e9rtico y responde de manera eficaz ante lo que se espera: una larga estad\u00eda en esa regi\u00f3n. Dios ya ha mostrado que asegurar\u00e1 el agua; ahora muestra que no dejar\u00e1 a los israelitas sin alimentos.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n cristiana se ha espiritualizado estos hechos, especialmente cuando se ha malinterpretado la menci\u00f3n del man\u00e1 como \u00abpan del cielo\u00bb (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 15:4<\/span><\/span>), vincul\u00e1ndolo incluso con la Cena del Se\u00f1or. Sin embargo, en tiempos del Antiguo Testamento dicha expresi\u00f3n significaba, de manera bastante literal, un alimento que surg\u00eda del roc\u00edo, de la escarcha matinal, o de cierta forma de lluvia liviana, que, f\u00edsicamente, \u201cven\u00eda del cielo\u201d (ver <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 16:14<\/span><\/span>). En efecto, en el texto hebreo, esa expresi\u00f3n no tiene una connotaci\u00f3n espiritual, sino una bien concreta y visible. Es importante que el traductor evite dar la sensaci\u00f3n de que estamos ante algo que alimentaba espiritualmente, pues de otro modo se desvirtuar\u00eda el sentido que Dios le dio a esa acci\u00f3n suya: proveer lo necesario para la alimentaci\u00f3n del pueblo mientras el mismo transitaba por una regi\u00f3n de suma aridez.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 16:1-36<\/span><\/span> se puede dividir en cuatro unidades que responden a diversos momentos de una misma escena. En esto seguimos la propuesta de Osborn-Hatton, que resulta pr\u00e1ctica y facilita la lectura del texto. Esta obra distingue las siguientes unidades: Las murmuraciones del pueblo (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 16:1-12<\/span><\/span>); Las codornices y el man\u00e1 (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 16:13-21<\/span><\/span>); El s\u00e1bado (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 16:22-30<\/span><\/span>); El man\u00e1 como testimonio (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 16:31-36<\/span><\/span>). Estos t\u00edtulos, algunos con peque\u00f1as variantes o adaptaciones, nos servir\u00e1n para presentar nuestro an\u00e1lisis de cada unidad.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">1. Las murmuraciones del pueblo (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 16:1-12<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Hay varias opciones respecto a dividir y titular esta secci\u00f3n. RV95 opta por el t\u00edtulo \u00abDios da el man\u00e1\u00bb y lo hace extensible a todo el cap\u00edtulo <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 16:1-36<\/span><\/span>. En general, esto no es recomendable, pues supone porciones muy largas de texto. Por su parte, TLA titula: \u00abDios alimenta a los israelitas\u00bb y lleva la unidad hasta el vers\u00edculo <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 16:21<\/span><\/span>. Esta \u00faltima opci\u00f3n es muy aceptable. Nosotros proponemos una divisi\u00f3n parecida a la de TLA, aunque separando la primera unidad en dos partes. En caso de asumir esta opci\u00f3n, se debe colocar un t\u00edtulo general y luego: \u201cLas murmuraciones del pueblo\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Que est\u00e1 entre Elim y Sina\u00ed<\/span>: Esta frase no tiene problemas de traducci\u00f3n, pero es necesario enfatizar su importancia. Muestra que los israelitas est\u00e1n en camino hacia el monte Sina\u00ed, la primera meta de su largo peregrinar hacia la tierra prometida. N\u00f3tese que es un adelanto que nos ofrece el texto, porque hasta este momento no se nos hab\u00eda informado de que se dirig\u00edan hacia all\u00ed, y, en efecto, a\u00fan permanece en silencio sobre lo que hab\u00eda de suceder en aquel monte.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">A los quince d\u00edas del segundo mes<\/span> [ ]: TLA prefiere organizar de otro modo el vers\u00edculo y comienza diciendo: \u00abUn mes y medio despu\u00e9s\u00bb, lo cual est\u00e1 bien si resulta m\u00e1s claro en la lengua receptora. Sin embargo, hay que ser conscientes de que as\u00ed se pierde fuerza argumental, pues se pasa de un d\u00eda preciso (el d\u00eda quince del segundo mes, un viernes) a una fecha m\u00e1s general e imprecisa (ver la pr\u00f3xima secci\u00f3n relativa a <span style=\"font-style:italic\">Aspectos hist\u00f3ricos y literarios<\/span>).<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 El\u00edn<\/b><\/i>: Es posiblemente un oasis cercano al mar Rojo; ver <span class='bible'>N\u00fam 33:9<\/span>.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 desierto de Sin:<\/b><\/i> La palabra hebrea sin significa \u201cespino\u201d. Se trata de un desierto que hasta ahora no ha podido ser localizado con exactitud: unos lo sit\u00faan en el interior o en el sudoeste de la pen\u00ednsula del Sina\u00ed; otros en alg\u00fan lugar cercano al mar Rojo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El pueblo murmura por comida. A medida que el pueblo peregrinaba a trav\u00e9s de la regi\u00f3n des\u00e9rtica al sudeste de los Lagos Amargos, la crueldad y el sufrimiento de Egipto fue r\u00e1pidamente olvidada cuando el pueblo lleg\u00f3 a tener hambre. Incluso sugirieron que habr\u00eda sido mejor que Jehovah nos hubiera hecho morir en la tierra de Egipto que morirse de hambre en el desierto (3, 4). En respuesta Dios generosamente les envi\u00f3 codornices por la tarde (13) y un pan como una sustancia menuda en la ma\u00f1ana; este \u00faltimo fue llamado Mana\u0152 porque el pueblo dijo: \u00bfQu\u00e9 [heb. man] es esto? (31; cf. v. 15). Dios prob\u00f3 a los israelitas al emitir ciertas condiciones con respecto a la recolecci\u00f3n y almacenamiento del man\u00e1 (4, 5, 16, 23). Para demostrar su fe en la provisi\u00f3n de Dios, el pueblo no deber\u00eda almacenar man\u00e1 de un d\u00eda para otro (19). Sin embargo, en el sexto d\u00eda de la semana, viernes, deber\u00eda almacenarse y preparar el doble de cantidad de man\u00e1, ya que el siguiente d\u00eda (el s\u00e1bado) era d\u00eda de reposo. Estas instrucciones no fueron atendidas por algunos (20, 28). Si bien hab\u00edan sido liberados de Egipto por un despliegue notable del poder de Dios, a algunos de ellos les hac\u00eda falta un compromiso total y leal con \u00e9l. Como la historia del \u00e9xodo revela, los israelitas frecuentemente mostraban su obstinaci\u00f3n hacia Dios. No obstante, tal es la constancia de Dios que provee man\u00e1 durante los pr\u00f3ximos 40 a\u00f1os; s\u00f3lo cuando el pueblo se estableci\u00f3 en la tierra de Cana\u00e1n ces\u00f3 el man\u00e1 (35, 36). Como un testimonio para las generaciones futuras un gomer de man\u00e1 fue preservado en una vasija (33).<\/p>\n<p>En el NT Jes\u00fas se compar\u00f3 a s\u00ed mismo con el man\u00e1 divinamente provisto en el desierto: \u201cYo soy el pan vivo que descendi\u00f3 del cielo; si alguno come de este pan, vivir\u00e1 para siempre. El pan que yo dar\u00e9 por la vida del mundo es mi carne\u201d (Juan 6:51; cf. 6:48-58).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>16.1 El desierto de Sin era un ambiente vasto y hostil de arena y piedra. Su esterilidad proporcionaba un lugar perfecto para que Dios probara y moldeara el car\u00e1cter de su pueblo.16.2 Volvi\u00f3 a suceder otra vez. Cuando los israelitas se enfrentaron al peligro, a la escasez y a las inconveniencias se quejaron amargamente y a\u00f1oraron su vida en Egipto. Pero como siempre, Dios supli\u00f3 sus necesidades. Las circunstancias dif\u00edciles pueden causarnos estr\u00e9s. Cuando eso sucede, nuestra respuesta natural es la queja. Los israelitas en realidad no quer\u00edan estar otra vez en Egipto; s\u00f3lo quer\u00edan que la vida fuera un poco m\u00e1s f\u00e1cil. Con la presi\u00f3n del momento, no pudieron analizar la causa de su estr\u00e9s (en este caso, la falta de confianza en Dios). Ni siquiera pudieron pensar en la forma m\u00e1s r\u00e1pida de escapar. Cuando llegue la presi\u00f3n a su encuentro, resista la tentaci\u00f3n de hacer su escape m\u00e1s r\u00e1pido. En vez de eso, conc\u00e9ntrese en el poder y en la sabidur\u00eda de Dios que lo ayudar\u00e1 a tratar la causa de su estr\u00e9s.16.4, 5 Dios prometi\u00f3 que suplir\u00eda la necesidad de alimento de los hebreos en el desierto, sin embargo, decidi\u00f3 probar su obediencia. Dios quer\u00eda ver si obedec\u00edan sus instrucciones detalladas. S\u00f3lo podremos aprender a confiar en El como Se\u00f1or, sigui\u00e9ndolo. S\u00f3lo podremos aprender a obedecer, dando peque\u00f1os pasos de obediencia.16.14, 16 El man\u00e1 (16.31) aparec\u00eda en el suelo cada d\u00eda en forma de un copo fino, similar a la escarcha. El pueblo lo recolectaba, lo mol\u00eda como grano y hac\u00eda tortillas con sabor a miel. Para los israelitas el man\u00e1 fue un regalo; llegaba todo los d\u00edas y era justo lo que necesitaban. Satisfac\u00eda sus necesidades f\u00edsicas temporales. En Joh 6:48-51 Jes\u00fas se compara a s\u00ed mismo con el man\u00e1. Cristo es el pan nuestro de cada d\u00eda, el que satisface nuestra necesidad eterna y espiritual.16.23 Los israelitas no deb\u00edan trabajar en el d\u00eda de reposo, ni siquiera cocinar. \u00bfPor qu\u00e9? Dios sab\u00eda que la rutina diaria podr\u00eda distraer al pueblo para no adorarlo. Es muy f\u00e1cil dejar que el trabajo, las responsabilidades familiares y la recreaci\u00f3n saturen nuestros programas al grado que no tomemos el tiempo para adorar. Aparte su tiempo para estar con Dios.16.32 Los hebreos pusieron un poco de man\u00e1 en una vasija especial como recuerdo de la forma en la que Dios les provey\u00f3 en el desierto. Los s\u00edmbolos han sido siempre una parte importante, aun en la alabanza de los cristianos. Utilizamos objetos especiales como s\u00edmbolos que nos recuerdan la obra de Dios en nuestras vidas. Tales s\u00edmbolos pueden ser una ayuda valiosa para nuestra adoraci\u00f3n mientras cuidemos que no se conviertan en objetos de adoraci\u00f3n.16.36 \u00abUn gomer es la d\u00e9cima parte de una efa\u00bb, esto es m\u00e1s o menos 3.7 litros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 693 N\u00fam 33:10<\/p>\n<p>b 694 N\u00fam 33:11<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> desierto de Sin.  Una regi\u00f3n de localizaci\u00f3n incierta. <\/p>\n<p><p> el d\u00eda quince del segundo mes.  Se menciona la fecha porque este sitio representa un viaje de un mes desde Rams\u00e9s. Si se consideran 10 km al d\u00eda como una medida razonable para mujeres y ni\u00f1os a pie, un mes representar\u00eda unos 250 km de camino.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Hab\u00edan salido de Egipto un mes antes.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[=] *Num 11:1    *Num 33:10<\/p>\n<p>[.] Toda la comunidad empez\u00f3 a murmurar contra Mois\u00e9s y Aar\u00f3n. En varias partes se encontrar\u00e1 en seguida esa , esa cr\u00edtica que tiene miedo a comprometerse demasiado. No se est\u00e1 contento, pero tampoco se tiene algo que proponer. Se critica a los que quieren hacer algo, pero es que en el fondo no se quiere tener problemas.   Esta tarde, les dar\u00e1 carne&#8230; (8) Numerosas bandadas de aves, agotadas por un largo vuelo, cayeron al lado del campamento. Tambi\u00e9n se encontr\u00f3 otra comida inesperada, el man\u00e1. A lo mejor se trata de la resina que a veces sale muy abundantemente de zarzas de dicho desierto. En el momento m\u00e1s desesperado, esta ayuda fue para Israel la prueba de que Dios no lo abandonaba. Este hecho se relata tambi\u00e9n en N\u00fam 11,4.   Con este hecho entendemos que el pan de cada d\u00eda es un don de Dios. Un don hecho a su pueblo al que conduce por un camino dif\u00edcil, un don a Mois\u00e9s, quien ha corrido todos los riesgos.   Con el tiempo, se ampli\u00f3 la narraci\u00f3n del asunto, dando a entender que Dios hab\u00eda mandado el man\u00e1 diariamente durante cuarenta a\u00f1os Ex 16,35; Jos 5,12; Sal 78,24; Sab 16,20.   Este don del pan del cielo se prest\u00f3 para dos comentarios diferentes en p\u00e1ginas posteriores de la Biblia. En Deut 8,3  Luego, en el Evangelio, el man\u00e1 es figura del verdadero pan del cielo, Cristo, que se da como alimento de vida en la eucarist\u00eda ver comentarios de Jn 6.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Sab 11, 2.[9] Volvi\u00e9ndoos hacia la nube en que reside la majestad de Dios, desde donde nos habla y da a conocer sus manda-mientos. Sal 99 (98), 7; Ex 33, 9.[10] Eclo 45, 3.[13] Num 11, 31.[14] Se puede traducir Semejante a los granitos blancosde escarcha, que cuando hiela caen sobre la tierra. Era un man\u00e1 milagroso. Num 11, 7; Sal 78 (77), 24; Sab 16, 20; Jn 6, 31.[15] 1 Cor 10, 3.[16] Cerca de ocho libras.[18] 2 Cor 8, 15.[33] En un vaso de oro se conserv\u00f3 el man\u00e1 dentro del arca. Pablo lo llama manjar espiritual, porque figura el Cuerpo de Cristo en la Eucarist\u00eda. Hebr 9, 4.[35] Jdt 5, 15.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel parti\u00f3 de Elim y lleg\u00f3 al desierto de Sin, que est\u00e1 entre Elim y Sina\u00ed, el d\u00eda 15 del mes segundo despu\u00e9s de salir de la tierra de Egipto. A\u00f1o 1491 a.C. Y partiendo de Elim. \u00c9xo 15:27; N\u00fam 33:10-12. al desierto de Sin. \u00c9xo 17:1; N\u00fam &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-exodo-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de \u00c9xodo 16:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2574","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2574"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2574\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}