{"id":25748,"date":"2022-06-20T10:04:26","date_gmt":"2022-06-20T15:04:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-512-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:04:26","modified_gmt":"2022-06-20T15:04:26","slug":"comentario-de-lucas-512-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-512-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 5:12 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aconteci\u00f3 que, estando Jes\u00fas en una de las ciudades, he aqu\u00ed hab\u00eda un hombre lleno de lepra. El vio a Jes\u00fas, y postr\u00e1ndose sobre su rostro, le rog\u00f3 diciendo: \u2014Se\u00f1or, si quieres, puedes limpiarme.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>5:12<\/span> Sucedi\u00f3 que estando \u00e9l en una de las ciudades, se present\u00f3 un hombre lleno de lepra, \u2014 Seg\u00fan el comentario de William Barclay, \u00abEn la antig\u00fcedad la lepra era la m\u00e1s terrible de todas las enfermedades. E. W. G. Masterman escribe: &#8216;Ninguna otra enfermedad convierte el ser humano en una ruina tan total y horrible a la vista, y durante tanto tiempo&#8217;. Puede comenzar por peque\u00f1os n\u00f3dulos que terminan ulcer\u00e1ndose. Estas \u00falceras producen un l\u00edquido de aspecto desagradable y se van agrandando. Se caen las cejas. Los ojos asumen un aspecto fantasmal, como si nunca dejaran de mirar fijamente a los dem\u00e1s. Se ulceran las cuerdas vocales y la voz se vuelve af\u00f3nica y la respiraci\u00f3n sibilante. Poco a poco el enfermo se convierte en una sola masa de excrecencias ulcerosas. Este tipo de lepra, termina con el enfermo en unos nueve a\u00f1os, al final de los cuales se pierde la raz\u00f3n, el paciente entra en coma y finalmente muere. La lepra puede comenzar con la p\u00e9rdida de la sensibilidad en cualquier parte del cuerpo. En este caso la afecci\u00f3n ha atacado los nervios. Poco a poco los m\u00fasculos del cuerpo se desintegran, los tendones se contraen hasta que las manos adquieren el aspecto de garras o pezu\u00f1as. Siguen las ulceraciones en las manos y en los pies y la p\u00e9rdida progresiva de los dedos de ambos. Por \u00faltimo van perdi\u00e9ndose las manos y los pies enteros, hasta que sobreviene la muerte. La duraci\u00f3n de esta clase de lepra, es entre veinte y treinta a\u00f1os. Es una especie de muerte horrenda, en la cual el hombre muere pulgada a pulgada\u201d.<\/p>\n<p \/> Ejemplos de la lepra. (1). <span>N\u00fam 12:1-2<\/span>; <span>N\u00fam 12:9-13<\/span>, \u00abMar\u00eda y Aar\u00f3n hablaron contra Mois\u00e9s&#8230; y dijeron: \u00bfSolamente por Mois\u00e9s ha hablado Jehov\u00e1? \u00bfNo ha hablado tambi\u00e9n por nosotros? Y lo oy\u00f3 Jehov\u00e1\u00bb. Dios le castig\u00f3 con la lepra por siete d\u00edas. En los v. <span>13-15<\/span>, Mois\u00e9s ruega por Mar\u00eda, diciendo, \u00abNo quede ella ahora como el que nace muerto, que al salir del vientre de su madre, tiene ya medio consumida su carne\u00bb. (2). <span>2Sa 3:29<\/span>, la maldici\u00f3n pronunciada por David sobre la casa de Joab por haber muerto a Abner. (3). <span>2Re 5:1-27<\/span>, Naam\u00e1n el leproso. (4). <span>2Re 7:1-20<\/span>, los leprosos desesperados que van al campamento de los sirios y descubren que ya hab\u00eda huido. (5). <span>2Cr 26:16-21<\/span>, el rey Uz\u00edas hab\u00eda sido buen rey, \u00abMas cuando ya era fuerte, su coraz\u00f3n se enalteci\u00f3 para su ruina; porque se rebel\u00f3 contra Jehov\u00e1 su Dios, entrando en el templo de Jehov\u00e1 para quemar incienso en el altar de incienso\u00bb (v. <span>16<\/span>). \u00abAs\u00ed el rey Uz\u00edas fue leproso hasta el d\u00eda de su muerte, y habit\u00f3 leproso en una casa apartada, por lo cual fue excluido de la casa de Jehov\u00e1\u00bb. (6). <span>Luc 17:11-19<\/span> Jes\u00fas limpi\u00f3 a diez leprosos y s\u00f3lo uno de ellos volvi\u00f3 para expresar gratitud.<\/p>\n<p \/> Los leprosos ten\u00edan que guardar su distancia de otros. <span>Luc 17:12<\/span>, \u00abY al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos\u00bb. Dice Barclay: \u00abLa condici\u00f3n f\u00edsica del leproso era terrible. Pero hab\u00eda algo que la hac\u00eda peor aun. Josefo dice que los leprosos eran tratados &#8216;como si fueran muertos&#8217;. Cuando se diagnosticaba lepra, el enfermo era instant\u00e1nea y autom\u00e1ticamente excluido de toda sociedad humana. &#8216;Todo el tiempo que la llaga estuviere en \u00e9l ser\u00e1 inmundo; estar\u00e1 impuro y habitar\u00e1 solo; fuera del campamento ser\u00e1 su morada&#8217; (<span>Lev 13:46<\/span>). El leproso deb\u00eda vestirse con harapos, usar el cabello despeinado, con el labio superior cubierto por una banda, y mientras caminaba deb\u00eda gritar todo el tiempo &#8216;Impuro, impuro&#8217; (<span>Lev 13:45<\/span>)&#8230; En Palestina en los tiempos de Jes\u00fas, el leproso ten\u00eda prohibida la entrada a Jerusal\u00e9n y todas las ciudades amuralladas. En las sinagogas hab\u00eda una peque\u00f1a habitaci\u00f3n aislada de tres metros de alto y dos de lado, llamada mechitsah, en la cual pod\u00eda escuchar el servicio. La ley enumeraba sesenta y un contactos que pod\u00edan convertir al jud\u00edo en impuro, y el segundo en importancia era el contacto con leprosos. Con que solamente un leproso introdujera la cabeza en una casa, \u00e9sta quedaba contaminada desde los cimientos hasta las vigas del techo. Aun en un lugar abierto era ilegal saludar a un leproso, y nadie pod\u00eda acercarse a m\u00e1s de cuatro codos (unos dos metros) del leproso; pero si el viento soplaba del lado donde estaba el leproso, \u00e9ste deb\u00eda mantenerse a no menos de cien codos de distancia. Un rab\u00ed ni siquiera hubiera comido un huevo comprado en una calle por la que hab\u00eda pasado un leproso. Otro rab\u00ed se jactaba de que arrojaba piedras a los leprosos para que no se le acercaran. Otros se escond\u00edan o sal\u00edan corriendo cada vez que ve\u00edan un leproso aun a la distancia. Nunca ha habido una enfermedad que separara a un hombre de sus semejantes como la lepra. Y este hombre fue el que Jes\u00fas toc\u00f3. Para un jud\u00edo la frase m\u00e1s extraordinaria de todo el Nuevo Testamento probablemente sea: &#8216;Jes\u00fas extendi\u00f3 su mano y toc\u00f3&#8217; al leproso\u00bb.<\/p>\n<p \/> Dice Josefo que los leprosos eran tratados \u00abcomo si fueran muertos\u00bb. Sin embargo, este leproso, que nunca se hubiera acercado a ninguno de los rabinos ordinarios, se acerc\u00f3 a Jes\u00fas pidiendo limpieza. Se acerc\u00f3 con plena confianza. Para \u00e9l no hab\u00eda duda en cuanto al poder de Jes\u00fas. Todo depend\u00eda de la voluntad de Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, si quieres, puedes limpiarme\u00bb. Es posible y aun probable de que este leproso hubiera o\u00eddo de los milagros de sanidad hechos por Jes\u00fas (<span>Mat 4:23-24<\/span>; <span>Mar 1:21-32<\/span>; <span>Mar 1:39<\/span>; <span>Luc 4:31-41<\/span>; <span>Jua 2:1-11<\/span>), pero el Nuevo Testamento no registra otro leproso que Jes\u00fas hubiera limpiado antes que \u00e9ste; es decir, la confianza de \u00e9l no se basaba en que Jes\u00fas ya hubiera limpiado a varios leprosos. Se acerc\u00f3 con reverencia: \u00abSe postr\u00f3 ante \u00e9l\u00bb. <span>Luc 5:12<\/span>, \u00abse postr\u00f3 con el rostro en tierra\u00bb.<\/p>\n<p \/> La lepra era Incurable. En aquel entonces no hab\u00eda remedios para sanar la lepra. Cuando el rey de Siria envi\u00f3 a Naam\u00e1n al rey de Israel para que lo sanara, pero el rey de Israel se enoj\u00f3 y dijo, \u00ab\u00bfSoy yo Dios, que mate y d\u00e9 vida, para que este env\u00ede a m\u00ed a que sane un hombre de su lepra?\u00bb (<span>2Re 5:7<\/span>). Esto indica que era enfermedad que los hombres no pod\u00edan curar. Desde luego, esta verdad era obvia tambi\u00e9n por la mera existencia de tantos leprosos aun en el tiempo de Jes\u00fas.<\/p>\n<p \/> \u2014 el cual, viendo a Jes\u00fas, se postr\u00f3 con el rostro (cay\u00f3 sobre su rostro, LBLA) en tierra Marcos: \u201chincada la rodilla\u201d) \u2014 Algunos dicen que este acto pod\u00eda ser o un acto de adoraci\u00f3n o un acto de homenaje, pero Pedro no permiti\u00f3 que Cornelio se postrara a sus pies (<span>Hch 10:25-26<\/span>) no obstante el pensamiento o prop\u00f3sito de Cornelio. No hay conflicto entre \u201chincada de rodilla\u201d y \u201cse postr\u00f3 con el rostro\u201d. Comp\u00e1rense los relatos de Jes\u00fas en Getseman\u00ed. El verbo traducido \u201cse postr\u00f3\u201d en <span>Mat 8:1-34<\/span> :2 es el mismo que se traduce \u201cadorar\u201d en <span>4:10<\/span>; <span>28:9<\/span>, <span>17<\/span>; <span>Jua 4:20-24<\/span>; <span>Heb 1:6<\/span> y muchos otros textos.<\/p>\n<p \/> \u2014 y le rog\u00f3, diciendo: Se\u00f1or, si quieres, puedes limpiarme.<\/p>\n<p \/> Dios limpi\u00f3 la lepra de Mois\u00e9s (<span>\u00c9xo 4:6-7<\/span>) y la de Mar\u00eda (<span>N\u00fam 12:14<\/span>), pero el \u00fanico hombre que hab\u00eda sanado la lepra fue Eliseo (<span>2Re 5:1-19<\/span>). En aquel tiempo en cuanto al poder humano la lepra era incurable (<span>2Re 5:7<\/span> \u2014 y aun ahora los casos m\u00e1s avanzados son incurables). Sin embargo, el leproso de este texto ten\u00eda plena confianza en el poder de Jes\u00fas. Para \u00e9l la \u00fanica cuesti\u00f3n era si El estaba dispuesto a limpiarlo. Sabemos que sin faltar Dios nos dar\u00e1 su gracia y perd\u00f3n cuando obedecemos al evangelio. Al buscar el perd\u00f3n de Dios no tenemos que decir, \u201csi es tu voluntad\u201d, porque en cuanto a sanar el alma decimos \u201cpuedes\u201d y podemos agregar que sin duda alguna \u201clo har\u00e1s\u201d. Sin embargo, cuando oramos a Dios pidiendo la sanidad del cuerpo, lo dejamos en sus manos diciendo, \u201cno sea como yo quiero, sino como t\u00fa\u201d.<\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 puedes limpiarme \u2014 En todos los textos del Nuevo Testamento que se refieren a la lepra s\u00f3lo uno usa la palabra sanar (<span>Luc 17:15<\/span>). Los dem\u00e1s dicen limpiar. La inmundicia de la lepra causaba mucho sufrimiento porque los leprosos estaban aislados de toda actividad social y religiosa; por eso, la limpieza era una bendici\u00f3n tremenda. <span>Lev 13:45-46<\/span> dice que el leproso \u201c \u2026 habitar\u00e1 solo; fuera del campamento\u201d. En <span>Luc 17:12<\/span> vemos que los diez leprosos se pararon \u201cde lejos\u201d. Por eso, nos puede extra\u00f1ar que este leproso se acerque tanto a Jes\u00fas.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>un hombre.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 8:2-4<\/span>; <span class='bible'>Mar 1:40-45<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>lleno de lepra.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 17:12<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 4:6<\/span>; <span class='bible'>Lev 13:1-59<\/span>; <span class='bible'>Lev 14:1-57<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 12:10-12<\/span>; <span class='bible'>Deu 24:8<\/span>; <span class='bible'>2Re 5:1<\/span>, <span class='bible'>2Re 5:27<\/span>; <span class='bible'>2Re 7:3<\/span>; <span class='bible'>2Cr 26:19<\/span>, <span class='bible'>2Cr 26:20<\/span>; <span class='bible'>Mat 26:6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>se postr\u00f3 con el rostro en tierra.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 17:16<\/span>; <span class='bible'>Lev 9:24<\/span>; <span class='bible'>Jos 5:14<\/span>; <span class='bible'>1Re 18:39<\/span>; <span class='bible'>1Cr 21:16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>le rog\u00f3.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 17:13<\/span>; <span class='bible'>Sal 50:15<\/span>; <span class='bible'>Sal 91:15<\/span>; <span class='bible'>Mar 5:23<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Se\u00f1or, si quieres, puedes limpiarme.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 18:14<\/span>; <span class='bible'>Mat 8:8<\/span>, <span class='bible'>Mat 8:9<\/span>; <span class='bible'>Mat 9:28<\/span>; <span class='bible'>Mar 9:22-24<\/span>; <span class='bible'>Heb 7:25<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El t\u00e9rmino\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">lleno de lepra<\/span>\u00a0se utilizaba ampliamente en el mundo antiguo. Inclu\u00eda enfermedades tales como la soriasis, lupus y ti\u00f1a. Los leprosos eran aislados del resto de la sociedad (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lev 13:45<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lev 13:46<\/span><\/span>), pero pod\u00edan reintegrarse a ella al recuperarse (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lev 14:1-57<\/span><\/span>). La lepra ya no es m\u00e1s una amenaza, pero el equivalente en nuestra cultura a tal ostracismo podr\u00eda ser el SIDA.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>lleno de lepra.<\/b> La descripci\u00f3n de Lucas sugiere que se trataba de un caso extremo y bastante serio de lepra. <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mar 1:40<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>5:12 Sucedi\u00f3 que estando \u00e9l en una de las ciudades, se present\u00f3 un hombre lleno de lepra, &#8212; Seg\u00fan el comentario de William Barclay, \u00abEn la antig\u00fcedad la lepra era la m\u00e1s terrible de todas las enfermedades. E. W. G. Masterman escribe: &#8216;Ninguna otra enfermedad convierte el ser humano en una ruina tan total y horrible a la vista, y durante tanto tiempo&#8217;. Puede comenzar por peque\u00f1os n\u00f3dulos que terminan ulcer\u00e1ndose. Estas \u00falceras producen un l\u00edquido de aspecto desagradable y se van agrandando. Se caen las cejas. Los ojos asumen un aspecto fantasmal, como si nunca dejaran de mirar fijamente a los dem\u00e1s. Se ulceran las cuerdas vocales y la voz se vuelve af\u00f3nica y la respiraci\u00f3n sibilante. Poco a poco el enfermo se convierte en una sola masa de excrecencias ulcerosas. Este tipo de lepra, termina con el enfermo en unos nueve a\u00f1os, al final de los cuales se pierde la raz\u00f3n, el paciente entra en coma y finalmente muere. La lepra puede comenzar con la p\u00e9rdida de la sensibilidad en cualquier parte del cuerpo. En este caso la afecci\u00f3n ha atacado los nervios. Poco a poco los m\u00fasculos del cuerpo se desintegran, los tendones se contraen hasta que las manos adquieren el aspecto de garras o pezu\u00f1as. Siguen las ulceraciones en las manos y en los pies y la p\u00e9rdida progresiva de los dedos de ambos. Por \u00faltimo van perdi\u00e9ndose las manos y los pies enteros, hasta que sobreviene la muerte. La duraci\u00f3n de esta clase de lepra, es entre veinte y treinta a\u00f1os. Es una especie de muerte horrenda, en la cual el hombre muere pulgada a pulgada\u201d.<br \/>\n\tEjemplos de la lepra. (1). N\u00fam 12:1-2; N\u00fam 12:9-13, \u00abMar\u00eda y Aar\u00f3n hablaron contra Mois\u00e9s&#8230; y dijeron: \u00bfSolamente por Mois\u00e9s ha hablado Jehov\u00e1? \u00bfNo ha hablado tambi\u00e9n por nosotros? Y lo oy\u00f3 Jehov\u00e1\u00bb. Dios le castig\u00f3 con la lepra por siete d\u00edas. En los v. 13-15, Mois\u00e9s ruega por Mar\u00eda, diciendo, \u00abNo quede ella ahora como el que nace muerto, que al salir del vientre de su madre, tiene ya medio consumida su carne\u00bb. (2). 2Sa 3:29, la maldici\u00f3n pronunciada por David sobre la casa de Joab por haber muerto a Abner. (3). 2Re 5:1-27, Naam\u00e1n el leproso. (4). 2Re 7:1-20, los leprosos desesperados que van al campamento de los sirios y descubren que ya hab\u00eda huido. (5). 2Cr 26:16-21, el rey Uz\u00edas hab\u00eda sido buen rey, \u00abMas cuando ya era fuerte, su coraz\u00f3n se enalteci\u00f3 para su ruina; porque se rebel\u00f3 contra Jehov\u00e1 su Dios, entrando en el templo de Jehov\u00e1 para quemar incienso en el altar de incienso\u00bb (v. 16). \u00abAs\u00ed el rey Uz\u00edas fue leproso hasta el d\u00eda de su muerte, y habit\u00f3 leproso en una casa apartada, por lo cual fue excluido de la casa de Jehov\u00e1\u00bb. (6). Luc 17:11-19 Jes\u00fas limpi\u00f3 a diez leprosos y s\u00f3lo uno de ellos volvi\u00f3 para expresar gratitud.<br \/>\n\tLos leprosos ten\u00edan que guardar su distancia de otros. Luc 17:12, \u00abY al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos\u00bb. Dice Barclay: \u00abLa condici\u00f3n f\u00edsica del leproso era terrible. Pero hab\u00eda algo que la hac\u00eda peor aun. Josefo dice que los leprosos eran tratados &#8216;como si fueran muertos&#8217;. Cuando se diagnosticaba lepra, el enfermo era instant\u00e1nea y autom\u00e1ticamente excluido de toda sociedad humana. &#8216;Todo el tiempo que la llaga estuviere en \u00e9l ser\u00e1 inmundo; estar\u00e1 impuro y habitar\u00e1 solo; fuera del campamento ser\u00e1 su morada&#8217; (Lev 13:46). El leproso deb\u00eda vestirse con harapos, usar el cabello despeinado, con el labio superior cubierto por una banda, y mientras caminaba deb\u00eda gritar todo el tiempo &#8216;Impuro, impuro&#8217; (Lev 13:45)&#8230; En Palestina en los tiempos de Jes\u00fas, el leproso ten\u00eda prohibida la entrada a Jerusal\u00e9n y todas las ciudades amuralladas. En las sinagogas hab\u00eda una peque\u00f1a habitaci\u00f3n aislada de tres metros de alto y dos de lado, llamada mechitsah, en la cual pod\u00eda escuchar el servicio. La ley enumeraba sesenta y un contactos que pod\u00edan convertir al jud\u00edo en impuro, y el segundo en importancia era el contacto con leprosos. Con que solamente un leproso introdujera la cabeza en una casa, \u00e9sta quedaba contaminada desde los cimientos hasta las vigas del techo. Aun en un lugar abierto era ilegal saludar a un leproso, y nadie pod\u00eda acercarse a m\u00e1s de cuatro codos (unos dos metros) del leproso; pero si el viento soplaba del lado donde estaba el leproso, \u00e9ste deb\u00eda mantenerse a no menos de cien codos de distancia. Un rab\u00ed ni siquiera hubiera comido un huevo comprado en una calle por la que hab\u00eda pasado un leproso. Otro rab\u00ed se jactaba de que arrojaba piedras a los leprosos para que no se le acercaran. Otros se escond\u00edan o sal\u00edan corriendo cada vez que ve\u00edan un leproso aun a la distancia. Nunca ha habido una enfermedad que separara a un hombre de sus semejantes como la lepra. Y este hombre fue el que Jes\u00fas toc\u00f3. Para un jud\u00edo la frase m\u00e1s extraordinaria de todo el Nuevo Testamento probablemente sea: &#8216;Jes\u00fas extendi\u00f3 su mano y toc\u00f3&#8217; al leproso\u00bb.<br \/>\n\tDice Josefo que los leprosos eran tratados \u00abcomo si fueran muertos\u00bb. Sin embargo, este leproso, que nunca se hubiera acercado a ninguno de los rabinos ordinarios, se acerc\u00f3 a Jes\u00fas pidiendo limpieza. Se acerc\u00f3 con plena confianza. Para \u00e9l no hab\u00eda duda en cuanto al poder de Jes\u00fas. Todo depend\u00eda de la voluntad de Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, si quieres, puedes limpiarme\u00bb. Es posible y aun probable de que este leproso hubiera o\u00eddo de los milagros de sanidad hechos por Jes\u00fas (Mat 4:23-24; Mar 1:21-32; Mar 1:39; Luc 4:31-41; Jua 2:1-11), pero el Nuevo Testamento no registra otro leproso que Jes\u00fas hubiera limpiado antes que \u00e9ste; es decir, la confianza de \u00e9l no se basaba en que Jes\u00fas ya hubiera limpiado a varios leprosos. Se acerc\u00f3 con reverencia: \u00abSe postr\u00f3 ante \u00e9l\u00bb. Luc 5:12, \u00abse postr\u00f3 con el rostro en tierra\u00bb.<br \/>\n\tLa lepra era Incurable. En aquel entonces no hab\u00eda remedios para sanar la lepra. Cuando el rey de Siria envi\u00f3 a Naam\u00e1n al rey de Israel para que lo sanara, pero el rey de Israel se enoj\u00f3 y dijo, \u00ab\u00bfSoy yo Dios, que mate y d\u00e9 vida, para que este env\u00ede a m\u00ed a que sane un hombre de su lepra?\u00bb (2Re 5:7). Esto indica que era enfermedad que los hombres no pod\u00edan curar. Desde luego, esta verdad era obvia tambi\u00e9n por la mera existencia de tantos leprosos aun en el tiempo de Jes\u00fas.<br \/>\n\t&#8212; el cual, viendo a Jes\u00fas, se postr\u00f3 con el rostro (cay\u00f3 sobre su rostro, LBLA) en tierra Marcos: \u201chincada la rodilla\u201d) &#8212; Algunos dicen que este acto pod\u00eda ser o un acto de adoraci\u00f3n o un acto de homenaje, pero Pedro no permiti\u00f3 que Cornelio se postrara a sus pies (Hch 10:25-26) no obstante el pensamiento o prop\u00f3sito de Cornelio. No hay conflicto entre \u201chincada de rodilla\u201d y \u201cse postr\u00f3 con el rostro\u201d. Comp\u00e1rense los relatos de Jes\u00fas en Getseman\u00ed. El verbo traducido \u201cse postr\u00f3\u201d en Mat 8:1-34 :2 es el mismo que se traduce \u201cadorar\u201d en 4:10; 28:9, 17; Jua 4:20-24; Heb 1:6 y muchos otros textos.<br \/>\n\t&#8211;y le rog\u00f3, diciendo: Se\u00f1or, si quieres, puedes limpiarme.<br \/>\n\tDios limpi\u00f3 la lepra de Mois\u00e9s (\u00c9xo 4:6-7) y la de Mar\u00eda (N\u00fam 12:14), pero el \u00fanico hombre que hab\u00eda sanado la lepra fue Eliseo (2Re 5:1-19). En aquel tiempo en cuanto al poder humano la lepra era incurable (2Re 5:7 &#8212; y aun ahora los casos m\u00e1s avanzados son incurables). Sin embargo, el leproso de este texto ten\u00eda plena confianza en el poder de Jes\u00fas. Para \u00e9l la \u00fanica cuesti\u00f3n era si El estaba dispuesto a limpiarlo. Sabemos que sin faltar Dios nos dar\u00e1 su gracia y perd\u00f3n cuando obedecemos al evangelio. Al buscar el perd\u00f3n de Dios no tenemos que decir, \u201csi es tu voluntad\u201d, porque en cuanto a sanar el alma decimos \u201cpuedes\u201d y podemos agregar que sin duda alguna \u201clo har\u00e1s\u201d. Sin embargo, cuando oramos a Dios pidiendo la sanidad del cuerpo, lo dejamos en sus manos diciendo, \u201cno sea como yo quiero, sino como t\u00fa\u201d.<br \/>\n\t &#8212; puedes limpiarme &#8212; En todos los textos del Nuevo Testamento que se refieren a la lepra s\u00f3lo uno usa la palabra sanar (Luc 17:15). Los dem\u00e1s dicen limpiar. La inmundicia de la lepra causaba mucho sufrimiento porque los leprosos estaban aislados de toda actividad social y religiosa; por eso, la limpieza era una bendici\u00f3n tremenda. Lev 13:45-46 dice que el leproso \u201c \u2026 habitar\u00e1 solo; fuera del campamento\u201d. En Luc 17:12 vemos que los diez leprosos se pararon \u201cde lejos\u201d. Por eso, nos puede extra\u00f1ar que este leproso se acerque tanto a Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>TOCANDO LO INTOCABLE<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 5:12-15<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando Jes\u00fas estaba en uno de los pueblos se acerc\u00f3 uno que era una masa viva de lepra; y cuando vio a Jes\u00fas se postr\u00f3 rostro a tierra delante de \u00c9l y se puso a rogarle:<br \/>-Se\u00f1or, yo s\u00e9 que si T\u00fa quieres ponerme bueno, puedes hacerlo.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas extendi\u00f3 el brazo y le toc\u00f3, mientras dec\u00eda:<br \/>-Quiero. Ponte bueno.<\/em><\/p>\n<p><em>Y en aquel mismo momento le desapareci\u00f3 la lepra. Jes\u00fas le insisti\u00f3 en que no se lo dijera a nadie. Eso s\u00ed, le dijo expresamente:<br \/>-Ve a presentarse al sacerdote, y a ofrecer el sacrificio que mand\u00f3 Mois\u00e9s para la purificaci\u00f3n de los leprosos, para que tengan evidencia de tu curaci\u00f3n.<br \/>Pero la fama de Jes\u00fas se iba extendiendo m\u00e1s y m\u00e1s, y la gente se agolpaba para escucharle y para que les curara las enfermedades.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>En Palestina se conoc\u00edan dos clases de lepra. Una era m\u00e1s bien una grave enfermedad de la piel, y era la menos seria. La otra empezaba por un punto, y de all\u00ed iba comi\u00e9ndose la carne  hasta que al desgraciado paciente no le quedaban m\u00e1s que los mu\u00f1ones de las manos o de las piernas. Era literalmente una muerte en vida.<br \/>Las disposiciones referentes a la lepra se encuentran en  Lev\u00edtico, cap\u00edtulos 13 y 14. Lo m\u00e1s terrible era el aislamiento al que ten\u00eda que someterse el paciente. El leproso ten\u00eda que ir gritando por todas partes: \u00ab\u00a1Inmundo; inmundo!\u00bb Ten\u00eda que vivir solo, \u00abfuera del campamento\u00bb (13:45, 46). Se le exclu\u00eda de la sociedad humana, y se le desterraba del hogar: El resultado era, y es todav\u00eda, que las consecuencias psicol\u00f3gicas de la lepra eran tan serias como las f\u00edsicas.<br \/>El doctor A. B. MacDonald, que estaba a cargo de una leproser\u00eda en Itu, escribe en un art\u00edculo: \u00abEl leproso es un enfermo de la mente tanto como del cuerpo. Por lo que sea,  se tiene una actitud diferente con la lepra de la que se tiene con cualquier otra enfermedad deformante. Se asocia con verg\u00fcenza y horror, y conlleva, de alguna manera misteriosa, un sentimiento de culpabilidad, aunque se haya contra\u00eddo tan inocentemente como cualquier otra enfermedad contagiosa. Al verse evitados y despreciados, es frecuente que los leprosos tengan la tentaci\u00f3n de quitarse la vida, y algunos lo hagan.\u00bb<br \/>El leproso sabe que los dem\u00e1s le aborrecen antes de aborrecerse a s\u00ed mismo. Esta era la clase de hombre que vino a Jes\u00fas: era inmundo, y Jes\u00fas <em>le toc\u00f3.<\/em><\/p>\n<p>(i) Jes\u00fas toc\u00f3 al intocable. Su mano fue al encuentro del hombre del que cualquier otro se habr\u00eda alejado. Esto nos sugiere dos cosas. La primera es que, cuando nos despreciamos a nosotros mismos, cuando tenemos el coraz\u00f3n amargado por la verg\u00fcenza, recordemos que, a pesar de todo, Cristo nos  tiende la mano. Mark Rutherford propon\u00eda una nueva bienaventuranza: \u00abBienaventurados los que nos sanan del desprecio<br \/>propio.\u00bb Eso es lo que Jes\u00fas hac\u00eda y hace. Y en segundo lugar, es de la esencia del Evangelio el tocar lo intocable, perdonar lo imperdonable y amar lo inamable. Jes\u00fas lo hac\u00eda, y por tanto debemos hacerlo nosotros.<\/p>\n<p>(ii) Jes\u00fas le encarg\u00f3 al hombre que cumpliera los requisitos normales y corrientes que mandaba la ley de la purificaci\u00f3n, que se nos describen en <em><span class='bible'>Lev\u00edtico 14<\/span><\/em><em>. <\/em>Es decir: que el milagro no exim\u00eda de lo que hubiera que hacer para volver a vivir en sociedad; no le dispensaba de cumplir las reglas establecidas. No se habr\u00eda sabido que hab\u00eda sucedido un milagro, ni se habr\u00eda dado la gloria a Dios, si no se cumpl\u00edan esas normas para que las autoridades competentes tuvieran evidencia de la curaci\u00f3n.<\/p>\n<p>(iii) El vers\u00edculo 15 nos habla de la popularidad que ten\u00eda Jes\u00fas. Pero s\u00f3lo era debida a que la gente quer\u00eda sacarle algo. Muchos quieren los dones de Dios, pero rechazan sus exigencias. No puede haber nada m\u00e1s deshonroso.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 lepra:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Mat 8:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Sanidad de un leproso (ver Mat. 8:1-4; Mar. 1:40-45). La primera historia contrasta con las siguientes porque ilustra c\u00f3mo Jes\u00fas normalmente se mantuvo dentro de la ley del AT. La palabra lepra cubr\u00eda una variedad de enfermedades cut\u00e1neas, no todas ellas infecciosas. Si la persona pretend\u00eda estar curada, deb\u00eda cumplir las formalida des correctas de ser considerada limpia por los sacerdotes, antes que se le permitiera moverse libremente en la sociedad (Lev. 14:1-32), y Jes\u00fas indic\u00f3 a este hombre que as\u00ed lo hiciera, obedeciendo la ley. La historia ilustra c\u00f3mo Jes\u00fas realiz\u00f3 curas en respuesta a la fe -la idea est\u00e1 claramente presente, aunque no se use la palabra- y muestra c\u00f3mo su reputaci\u00f3n iba creciendo, tanto como maestro como quien era sanador.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>l 312 Mat 8:2; Mar 1:40<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> lepra.  V\u00e9ase coment. en Mt 8:2.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n12<strong> (1)<\/strong> Con respecto a los vs.12-15, v\u00e9anse las notas de Mat_8:2-4 y de Mar_1:40-45 . <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>lepra<\/i><\/b>. V\u00e9ase en <span class='bible'>Lev 13:1-59<\/span>; <span class='bible'>Lev 13:7<\/span> formas de esta enfermedad de la piel, que es tenida generalmente como enfermedad distinta de la que hoy conocemos como lepra. Un leproso era ceremonialmente inmundo, ten\u00eda que vivir fuera de los poblados y deb\u00eda gritar \u00ab\u00a1inmundo!\u00bb cuando alguien se acercaba. La lepra sirve como ilustraci\u00f3n del pecado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Se advierte en este pasaje el poder que tenia nuestro Se\u00f1or Jesucristo sobre las enfermedades incurables. \u00abUn hombre lleno de lepra\u00bb acude \u00e1 \u00e9l en busca de  alivio, y es sanado al punto. Este fue un milagro. De todas las dolencias que pueden afligir \u00e1 la humanidad, la lepra es la m\u00e1s severa. Afecta \u00e1 la vez toda la  constituci\u00f3n. Va acompa\u00f1ada de \u00falceras, destrucci\u00f3n de la piel, corrupci\u00f3n de la sangre, y putrefacci\u00f3n de los huesos. Es una muerte en vida, cuyo curso  ninguna medicina puede hacer retardar \u00f3 contener. Empero, se nos dice de este leproso que san\u00f3 en un instante. Con solo haber tocado la mano del Hijo de  Dios, la cura se efectu\u00f3. \u00a1Al mero contacto de esa mano omnipotente! \u00ab\u00e9 inmediatamente la lepra desapareci\u00f3..<br \/>\nEsta maravillosa narraci\u00f3n nos presenta un emblema del poder (Cristo para curar nuestras almas. \u00bfQu\u00e9 somos todos nosotros \u00e1 los ojos de Dios sino leprosos  espirituales? El pecado es la enfermedad mortal que \u00e1 todos nos aflige. Ha arruinado nuestro cuerpo. Ha infectado todas nuestras facultades. Coraz\u00f3n,  conciencia, mente, la voluntad, todo lo ha atacado el pecado. No tenemos parte ninguna sana, sino herida, y contusiones, y llagas corrompidas desde la planta  del pi\u00e9 hasta la cabeza. Isai.1: 6. Tal es el estado en que nacemos. En cierto sentido estamos muertos mucho tiempo antes que nos entierren. Tal vez nuestros  cuerpos est\u00e9n sanos y activos, pero nuestras almas est\u00e1n muertas \u00e1 causa de nuestras culpas y pecados, \u00ab\u00bfQui\u00e9n nos librar\u00e1 del cuerpo de esta muerte?\u00bb Demos gracias \u00e1 Dios que Jesucristo puede librarnos. \u00e9l es el Mediador divino que puede hacer que lo viejo  desaparezca, y todas las cosas se hagan de nuevo. En \u00e9l tenemos vida. \u00e9l puede lavarnos enteramente de toda la inmundicia del pecado con Su propia sangre  \u00a1\u00e9l puede vivificarnos con su propio Esp\u00edritu!; \u00e9l puede, en fin, limpiar nuestros corazones, iluminar nuestro entendimientos, renovar nuestra voluntad, y  darnos salud. Guardemos todo esto en lo m\u00e1s \u00edntimo de nuestros corazones. Hay b\u00e1lsamo para curar nuestras dolencias. Si nos perdemos, no es porque no sea  posible salvarnos. Por corrompidos que sean nuestros corazones, y por depravada que haya sido nuestra vida pasada, podemos cifrar nuestras esperanzas en el  Evangelio. No hay lepra espiritual que Cristo no pueda curar.<br \/>\nEste pasaje demuestra, en segundo lugar, la buena voluntad con que Cristo socorr\u00eda \u00e1 los necesitados. La s\u00faplica del leproso afligido fue muy lastimera:  \u00abSe\u00f1or,\u00bb dijo, \u00absi quisieres, puedes limpiarme.\u00bb Nuestro Se\u00f1or le contest\u00f3 con palabras llenas de misericordia y de piedad: \u00abQuiero, s\u00e9 limpio.\u00bbEsta peque\u00f1a  palabra, \u00abquiero,\u00bb merece se\u00f1alada atenci\u00f3n. Es una mina profunda, llena de consuelo y de solaz para todas las almas afligidas y agobiadas de pesar. Pone de  manifiesto cu\u00e1les son los sentimientos de Cristo hacia los pecadores; y es una prueba de su infinita voluntad de hacer bien \u00e1 los hijos de los hombres, y de su  deseo de ser compasivo con ellos. Tengamos presente constantemente, que si algunos hombres no se salvan, no es porque Jes\u00fas no quiera salvarlos. El no  desea que ninguno de nosotros perezca, sino, antes bien, que todos vengamos al arrepentimiento. \u00e9l quiere que todos los hombres sean salvos, y vengan al  conocimiento de la verdad. No se complace en la suerte del que perece. A la manera que la gallina recoge sus polluelos, hubiera querido El a los hijos de  Jerusal\u00e9n, si ellos hubiesen querido tan solo unirse \u00e1 El. \u00e9l quiso, m\u00e1s ellos no quisieron. El pecador debe atribuirse su perdici\u00f3n. Es por su propia  voluntad, y no por la de Cristo, que se pierde para siempre. Solemnes son aquellas palabras de nuestro Se\u00f1or, \u00abNo quer\u00e9is venir \u00e1 m\u00ed, para que teng\u00e1is vida   2Pe 3:9; 1Ti 2:5; Ezeq. 18:32; Mat 23:37; Juan 5.40.<br \/>\nVemos en tercer lugar, con cuanto respeto miraba nuestro Se\u00f1or Jesucristo la ley ceremonial de Mois\u00e9s. Manda al leproso que vaya presentarse al sacerdote  para que este, conforme \u00e1 lo prescrito en el Lev\u00edtico, lo declare limpio. Tambi\u00e9n le manda que lleve la ofrenda por su curaci\u00f3n, \u00abcomo mand\u00f3 Mois\u00e9s.\u00bb  Nuestro Se\u00f1or en que las ceremonias de la ley Mosaica eran solamente tipos y emblemas de las cosas que estaban por venir, y que en s\u00ed mismas no ten\u00edan  poder inherente. Sab\u00eda bien que los \u00faltimos d\u00edas de las instituciones Lev\u00edticas se estaban acercando, y que pronto serian siempre abolidas. Pero mientras  estaban vigentes, quer\u00eda que fuesen respetadas. Hab\u00edan sido establecidas por el mismo Dios; y representaciones prof\u00e9ticas de las verdades del Evangelio; por  tanto no deb\u00edan ser despreciadas.<br \/>\nEsta es una lecci\u00f3n que haremos bien en recordar. Tengamos cuidado de no menospreciar la ley ceremonial por que su objeto haya cumplido. Guard\u00e9monos  de echar \u00e1 un lado aquellos pasajes de la Biblia que se refieren \u00e1 ella pensando que tienen importancia alguna para el creyente en el Evangelio. Es verdad que  las tinieblas est\u00e1n pasando, y que la verdadera luz ya alumbra. 1Jo 2:8. Nada tenemos que hacer con altares, sacrificios, o sacerdotes. Los que desean  establecer de nuevo estas cosas se parecen \u00e1 los que encienden una luz \u00e1 las doce del d\u00eda. Aunque todo esto es cierto, conviene no olvidemos jam\u00e1s que la ley  ceremonial est\u00e1 a\u00fan repleta de instrucci\u00f3n. Comparada con el Evangelio es como el bot\u00f3n comparado con la flor. Bien comprendida arroja brillante luz sobre  el Evangelio de Cristo.<br \/>\nFinalmente, en este pasaje vemos cuan diligente era nuestro Se\u00f1or Jesucristo en la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n secreta. Aunque mucha ven\u00eda \u00e1 o\u00edrlo y \u00e1 que las  curase de sus enfermedades, sin embargo, \u00e9l siempre destinaba alg\u00fan rato para este ejercicio de devoci\u00f3n. Santo y sin mancha como era, no permit\u00eda que las  exigencias del p\u00fablico lo privasen de una comunicaci\u00f3n privada y peri\u00f3dica con Dios. Se nos dice que \u00abse apartaba \u00e1 los desiertos y oraba..<br \/>\nAqu\u00ed se nos pone un ejemplo cuya imitaci\u00f3n se descuida mucho en nuestros d\u00edas. Es de temerse que muy pocos de los que profesan ser cristianos, se esfuerzan  en imitar \u00e1 Cristo en este punto. Hay abundancia de sermones, de pl\u00e1ticas, de conversaciones, de protestas de fe, de visitas, de limosnas, de ense\u00f1anza en la  escuela y de contribuciones para sociedades de benevolencia. Mas \u00bfhay juntamente con todo esto la debida proporci\u00f3n de oraci\u00f3n secreta? \u00bfTienen los  creyentes suficiente cuidado de estar \u00e1 solas con Dios frecuentemente? Estas son preguntas que humillan y que examinan el coraz\u00f3n; m\u00e1s ser\u00e1 provecho  nuestro responderlas.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 es que se trabaja con tanto empe\u00f1o en asuntos religiosos, y sin embargo hay tan pocas verdaderas conversiones? \u00bfPorqu\u00e9 hay tantos sermones, y tan  pocas almas se salvan; tanto traj\u00edn, y tan poco efecto; tanto correr de aqu\u00ed para all\u00e1, y no obstante tan pocas personas que sigan \u00e1 Cristo? \u00bfPor qu\u00e9 es todo  esto? La respuesta es corta y sencilla. No se hace bastante oraci\u00f3n secreta. La causa de Cristo no necesita menos trabajo, pero s\u00ed necesita que los trabajadores  oren m\u00e1s. Examin\u00e9monos todos, y enmendemos nuestro modo de obrar. Los mejores trabajadores en la vi\u00f1a del Se\u00f1or son los que como su Maestro se  arrodillan mucho tiempo y con frecuencia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>H433 \u039c\u03b9\u1fb7 con el genitivo distributivo \u03c4\u1ff6\u03bd \u03c0\u03cc\u03bb\u03b5\u03c9\u03bd equivale a \u03c4\u03b9\u03bd\u03af: una de las ciudades. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>El<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>y he aqu\u00ed.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* \u201cLimpiar.\u201d Por supuesto, lo que este hombre quer\u00eda era la sanidad de su lepra; sin embargo, su lepra lo hac\u00eda estar ceremonialmente impuro. De modo que \u201climpiar\u201d no solo curaba su enfermedad sino que le permit\u00eda ser tambi\u00e9n socialmente aceptado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aconteci\u00f3 que, estando Jes\u00fas en una de las ciudades, he aqu\u00ed hab\u00eda un hombre lleno de lepra. 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