{"id":25776,"date":"2022-06-20T10:05:38","date_gmt":"2022-06-20T15:05:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:05:38","modified_gmt":"2022-06-20T15:05:38","slug":"comentario-de-lucas-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 6:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aconteci\u00f3 que Jes\u00fas pasaba por los sembrados en s\u00e1bado, y sus disc\u00edpulos arrancaban espigas y las com\u00edan, restreg\u00e1ndolas con las manos.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>6:1<\/span> Aconteci\u00f3 en un d\u00eda de reposo, que pasando Jes\u00fas por los sembrados, sus disc\u00edpulos arrancaban espigas y com\u00edan, restreg\u00e1ndolas con las manos. 2 Y algunos de los fariseos les dijeron: \u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is lo que no es l\u00edcito hacer en los d\u00edas de reposo? \u2014 Las actividades m\u00e1s insignificantes de Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos siempre eran observadas y examinadas, porque los fariseos y otros l\u00edderes estaban resueltos a encontrar pecado en El (pero v\u00e9ase <span>1Pe 2:22<\/span>).<\/p>\n<p \/> <span>Deu 23:1-25<\/span>, \u201c25 Cuando entres en la mies de tu pr\u00f3jimo, podr\u00e1s arrancar espigas con tu mano; mas no aplicar\u00e1s hoz a la mies de tu pr\u00f3jimo\u201d. Los disc\u00edpulos no aplicaban hoz a la mies (no usaban ning\u00fan instrumento de cosechar), sino que solamente arrancaban espigas para comer; por eso, ellos no violaban la ley de Dios. Era pr\u00e1ctica com\u00fan y legal pero seg\u00fan la tradici\u00f3n de los fariseos (y, por eso, seg\u00fan el concepto del pueblo) no era l\u00edcito hacerlo en el d\u00eda de reposo (el s\u00e1bado), pues seg\u00fan ellos eso era trabajar (cosechar).<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>en un d\u00eda de reposo.<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 12:15<\/span>; <span class='bible'>Lev 23:7<\/span>, <span class='bible'>Lev 23:10<\/span>, <span class='bible'>Lev 23:11<\/span>, <span class='bible'>Lev 23:15<\/span>; <span class='bible'>Deu 16:9<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>sus disc\u00edpulos arrancaban espigas, y com\u00edan.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 23:25<\/span>; <span class='bible'>Mat 12:1<\/span>; <span class='bible'>Mar 2:23<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas reprueba a los fariseos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 6:1-11<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>elige apost\u00f3les,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 6:12-16<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>sana enfermos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 6:17-19<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>predica a los disc\u00edpulos delante de la gente,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 6:20-49<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">Arrancaban \u2026 com\u00edan \u2026 restreg\u00e1ndolas:<\/span>\u00a0De acuerdo a la tradici\u00f3n jud\u00eda, los disc\u00edpulos estaban cosechando, trillando y preparando los alimentos, por lo que violaban el mandamiento de no trabajar el d\u00eda de reposo. Est\u00e1 claro que, en este punto, los fariseos vigilaban cuidadosamente a Jes\u00fas (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 6:7<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>D\u00cdA DE REPOSO.<\/b> V\u00e9ase <span class=\"bible\">Mat 12:1<\/span>, nota sobre el d\u00eda de reposo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 6.<\/p>\n<p>Sobre la cuesti\u00f3n del s\u00e1bado, 6:1-11 (Mat 12:1-14; Mar 2:23-28; Mar 3:1-6). Cf. comentario a Mat 12:1-14.<br \/>\n1 Aconteci\u00f3 que un s\u00e1bado, atravesando El por los sembrados, sus disc\u00edpulos arrancaban espigas, y, frot\u00e1ndolas con las manos, las com\u00edan. 2 Algunos fariseos dijeron: \u00bfC\u00f3mo hac\u00e9is lo que no est\u00e1 permitido en s\u00e1bado? 3 Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo lo que hizo David cuando tuvo hambre \u00e9l y sus acompa\u00f1antes? 4 \u00bfC\u00f3mo entr\u00f3 en la casa de Dios y, tomando los panes de la proposici\u00f3n, comi\u00f3 y dio a los que ven\u00edan con \u00e9l, siendo as\u00ed que no es l\u00edcito comerlos sino s\u00f3lo a los sacerdotes? s Y les dijo: Due\u00f1o es del s\u00e1bado el Hijo del hombre. 6 Otro s\u00e1bado, entrando en la sinagoga, ense\u00f1aba; y hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda una mano seca. 7 Le observaban los escribas y fariseos para ver si curar\u00eda en d\u00eda de s\u00e1bado, a fin de tener de qu\u00e9 acusarle. 8 El, que conoc\u00eda los pensamientos suyos, dijo al hombre de la mano seca: Lev\u00e1ntate y ponte en medio. El, levant\u00e1ndose, se qued\u00f3 en pie. 9 D\u00edjoles Jes\u00fas: Voy a haceros una pregunta: si es l\u00edcito hacer bien o mal en s\u00e1bado, salvar un alma o perderla. 10 Y dirigiendo su mirada a todos ellos, les dijo: Extiende tu mano. El lo hizo, y su mano qued\u00f3 sana. 11 Ellos se llenaron de furor, y trataban entre s\u00ed qu\u00e9 podr\u00edan hacer contra Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Lc, como los otros dos sin\u00f3pticos, agrupa aqu\u00ed dos sucesos tenidos con motivo del reposo sab\u00e1tico, apunt\u00e1ndose ya, literalmente al menos, los primeros conatos serios de perder a Cristo.<br \/>\n\tEl primer episodio (v.1-5) presenta una dificultad cr\u00edtica. La lectura es doble: \u201cun s\u00e1bado\u201d; otra variante lee: un \u201cs\u00e1bado segundo primero.\u201d Sobre esta interpretaci\u00f3n segunda se han propuesto diversas opiniones; ser\u00eda para indicar el s\u00e1bado siguiente al pascual; una glosa al estilo del calendario de Qumr\u00e1n; una interpolaci\u00f3n 1. Esta segunda lectura fue seguida por lectores antiguos; los modernos, generalmente, la rechazan cr\u00edticamente 2.<br \/>\n\tEl relato de Lc es m\u00e1s sint\u00e9tico que el de Mt, y omite una dificultad cl\u00e1sica que trae Mc sobre el sacerdote a quien le piden los \u201cpanes.\u201d Pero saca la misma conclusi\u00f3n: si la ley sab\u00e1tica tiene excepciones, incluso en el reposo sab\u00e1tico, tan sagrado, no pueden extra\u00f1arse que El obre as\u00ed, permitiendo que as\u00ed obren sus disc\u00edpulos, pues El es \u201cSe\u00f1or del s\u00e1bado\u201d 3. Cristo se pone en la misma l\u00ednea de la legislaci\u00f3n. Siendo este precepto m\u00e1s que mosaico, divino, El se sit\u00faa en esta esfera.<br \/>\n\tLos tres sin\u00f3pticos concluyen con la frase siguiente para justificar su acci\u00f3n: \u201cPorque se\u00f1or (\u03c7\u03c5\u03c1\u03b9\u03bf\u03c2 ) del s\u00e1bado es el Hijo (b d\u00f3c) del hombre\u201d (Mt). En Mc le precede que \u201cel s\u00e1bado se hizo para el hombre, y no el hombre para el s\u00e1bado\u201d (Mar 2:27). Y, a continuaci\u00f3n, se pone la sentencia antes citada. Pero no parece l\u00f3gico decir: \u201cSi esta sentencia circul\u00f3 independientemente de este episodio, la expresi\u00f3n Hijo del hombre podr\u00eda haber sido empleada con toda la carga de un t\u00edtulo de exaltaci\u00f3n. Pero si la sentencia form\u00f3 siempre parte de este relato, entonces hijo del hombre ser\u00eda simplemente un arama\u00edsmo para significar cualquier hombre, cuyas necesidades son siempre m\u00e1s importantes que una prescripci\u00f3n legal\u201d (cf. C. Stuhlmueller, \u00e9v. s. S. L\u00fac [1973] 345-346).<br \/>\n\tEsto no parece l\u00f3gico. En primer lugar, no dice \u201chijo del hombre,\u201d sino con art\u00edculo (\u00f3 \u03c5\u03b9\u03cc\u03c2  \u03c4\u03bf\u03c5  \u03b1\u03bd\u03b8\u03c1\u03ce\u03c0\u03bf\u03c5 ), frase perfectamente t\u00e9cnica en los evangelios para designar a Cristo (Mar 2:27). Adem\u00e1s ese determinado \u201cel hijo\u201d (b \u03c5\u03b9\u03cc\u03c2 ) del hombre,\u201d es \u201cSe\u00f1or\u201d (\u03c7\u03cd\u03c1\u03af\u03bf\u03c2 ) del s\u00e1bado. Y aunque a \u03c7\u03cd\u03c1\u03af\u03bf\u03c2  (Mar 2:27) le falta el art\u00edculo &#8211; aparece en variantes &#8211; queda lo suficientemente expresado con un t\u00edtulo, igualmente caracter\u00edstico en la Iglesia primitiva, para expresar a Cristo en su formalidad de Dios. Hasta tal punto que San Pablo, en el pasaje de la kenosis, dice: \u201cpara que toda lengua confiese, que \u201cSe\u00f1or (\u03c7\u03cd\u03c1\u03b9\u03bf\u03c2 ) es Jesucristo, para\u201d (Flp 2:11); ni aqu\u00ed se utiliza el art\u00edculo para determinar algo que es la gran confesi\u00f3n de lo que es Cristo: Se\u00f1or. A esto se une el lugar paralelo de Mt en el que se proclama antes a Cristo superior al templo (Mat 12:6). Posiblemente la frase sea independiente, pero, en cualquier caso, no est\u00e1 por \u201chombre,\u201d sino que es t\u00e9rmino t\u00e9cnico \u201cel Hijo del hombre\u201d de Cristo, m\u00e1xime con el contexto ambiental de Mt y de la Iglesia primitiva. Ni aqu\u00ed se trata de demostrar que el s\u00e1bado cae bajo la jurisdicci\u00f3n del hombre, sino de Cristo, que es a quien le plantean el problema, y el que, interpretativa y autoritariamente, responde a la cuesti\u00f3n.<br \/>\n\tUn peque\u00f1o detalle (v. 10) hace ver que esta escena tiene lugar ya pasada la Pascua, pues los disc\u00edpulos \u201cfrotaban las espigas,\u201d ya secas, con las manos para comer el grano, si no es un detalle redaccional.<br \/>\n\tA este episodio se le une otro (v.6-11) tambi\u00e9n en s\u00e1bado. Cristo est\u00e1 en los oficios sinagogales, seguramente explicando su doctrina, lo que permite mejor el hacer la pregunta que dirige a los \u201cescribas y fariseos,\u201d que lo espiaban para ver si curaba a un enfermo.<br \/>\n\tLa respuesta de Cristo, que \u201cconoc\u00eda los pensamientos\u201d de ellos, fue hacer el milagro. Para ello le hace salir al medio de la sinagoga, seguramente delante de los primeros puestos que ocupaban los fariseos, y le hace una pregunta de contrastes orientales: \u201cSi es l\u00edcito hacer bien o mal en s\u00e1bado, salvar un alma o dejarla perderse.\u201d<br \/>\n\t\u201cAlma\u201d \u03c8\u03c5\u03c7\u03ae  est\u00e1 por \u201cvida,\u201d por la persona. La expresi\u00f3n literaria \u201chacer bien o mal.\u201d suele tener un sentido de exclusividad, v.gr., no hacer nada bueno 4.<br \/>\n\tMc acusa muy fuertemente la \u201cmirada airada\u201d que Cristo dirige a aquel grupo, \u201centristecido por la dureza de sus corazones,\u201d ya que \u201ccallaban\u201d ante su pregunta. Lc, resaltando escuetamente que los \u201cmir\u00f3,\u201d omite el aspecto de santa \u201cira\u201d de Mc. Acaso por temor de que sus lectores no lo comprendiesen bien.<br \/>\n\tLa respuesta al silencio fue la curaci\u00f3n de aquella mano paralizada. Otra vez m\u00e1s hac\u00eda ver que la Ley ten\u00eda las excepciones de estar \u201checha para el hombre,\u201d y El puso, adem\u00e1s, la r\u00fabrica divina de sus poderes: era \u201cSe\u00f1or del s\u00e1bado.\u201d<br \/>\n\tLc, como Mc, omiten la peque\u00f1a par\u00e1bola de la \u201coveja ca\u00edda.\u201d Es una a\u00f1adidura de Mt.<br \/>\n\tLa consecuencia que sacaron los \u201cescribas y fariseos\u201d fue la confabulaci\u00f3n para prender a Cristo. Cabr\u00eda pensar si estas escenas no est\u00e1n adelantadas, ya que la confabulaci\u00f3n para hacer morir a Cristo se comprender\u00eda mejor m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de haber ejercido m\u00e1s su vida de p\u00fablico ministerio. Aparte que en Mt-Mc se dice que tomaron contactos insistentes (Mat 12:14; Mar 3:6). Lc omite que para esto se \u201cconcertaron con los herodianos\u201d (Mc). Acaso porque a la hora de la redacci\u00f3n de su evangelio y para sus destinatarios esa alusi\u00f3n de una fracci\u00f3n local y peque\u00f1a no ser\u00eda comprensible. Lc no aborda el tema de la muerte de Cristo hasta que relata el viaje a Jerusal\u00e9n, que terminar\u00e1 en la muerte (Luc 9:20-50).<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n de los Doce,Luc 6:12-19 (Mat 10:1-4; Mar 3:13-19). Cf. comentario a Mat 10:1-4.<br \/>\n\tLc comienza aqu\u00ed el \u201cSerm\u00f3n de la Monta\u00f1a.\u201d Su reducci\u00f3n, con relaci\u00f3n a Mt, es muy grande. Lc refleja mejor el estado primitivo del mismo, que aparece muy amplificado en Mt, por raz\u00f3n de la \u201csistematizaci\u00f3n\u201d de su evangelio, aunque tambi\u00e9n por probables omisiones de Lc.<\/p>\n<p> 12 Aconteci\u00f3 por aquellos d\u00edas que sali\u00f3 El hacia la monta\u00f1a para orar, y pas\u00f3 la noche orando a Dios.   13  Cuando lleg\u00f3 el d\u00eda, llam\u00f3 a s\u00ed a los disc\u00edpulos y escogi\u00f3 a doce de ellos, a quienes dio el nombre de ap\u00f3stoles: 14 Sim\u00f3n, a quien puso tambi\u00e9n el nombre de Pedro, y Andr\u00e9s, su hermano; Santiago y Juan, Felipe y Bartolom\u00e9, 15 Mateo y Tom\u00e1s, Santiago el de Alfeo y Sim\u00f3n, llamado el Zelotes; 16 Judas de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor, 17 Bajando con ellos del monte, se detuvo en un rellano, y con El la numerosa muchedumbre de sus disc\u00edpulos, y una gran multitud del pueblo de toda Judea, de Jerusal\u00e9n y del litoral de Tiro y Sid\u00f3n, 18que hab\u00edan venido para o\u00edrle y ser curados de sus enfermedades; y los que eran molestados de los esp\u00edritus impuros eran curados. 19 Toda la multitud buscaba tocarle, porque sal\u00eda de El una virtud que sanaba a todos.<\/p>\n<p>Mt separ\u00f3 del \u201cserm\u00f3n del Monte\u201d la elecci\u00f3n de los Doce. Igualmente Me; suponiendo el cuadro en el monte, lo presenta como un caso aislado.<br \/>\n\tLc es el que destaca que Cristo, antes de esa trascendental elecci\u00f3n, \u201csali\u00f3 hacia la monta\u00f1a y pas\u00f3 la noche orando.\u201d Mc, en cambio, destacar\u00e1 m\u00e1s la plena libertad que Cristo tuvo en esa elecci\u00f3n. Lc dice que \u201cles dio el nombre de ap\u00f3stoles.\u201d Lc es el que m\u00e1s usa este nombre (Luc 9:10; Luc 17:5; Luc 22:14; Luc 24:10); los otros evangelistas apenas lo usan. Este nombre corresponde al arameo shalih\u00e1, y significa el que recibe una misi\u00f3n determinada. Cristo busca un grupo, contrapuesto a las doce tribus. Con \u00e9l quiere formar los jefes del nuevo Israel. La misi\u00f3n que les conf\u00eda es triple: que le acompa\u00f1en (para formarlos bien); para enviarlos a predicar la doctrina del reino, sobre todo despu\u00e9s de la gran iluminaci\u00f3n de Pentecost\u00e9s; y para confiarles el poder de expulsar demonios: con ello se demostrar\u00e1 la llegada del Mes\u00edas, una de cuyas caracter\u00edsticas ser\u00eda \u00e9sta, y, por tanto, ellos quedar\u00edan bien acreditados como \u201cap\u00f3stoles\u201d del Mes\u00edas para la expansi\u00f3n de su reino.<br \/>\n\tEl que Cristo, y all\u00ed mismo, los haya denominado \u201cap\u00f3stoles,\u201d es muy discutible 5. S\u00f3lo Lc pone entre los ap\u00f3stoles a \u201cJudas de Santiago,\u201d que Mt-Mc lo denominan Tadeo 6.<br \/>\n\tLc relata a continuaci\u00f3n de esta elecci\u00f3n que Cristo \u201cbaja\u201d con ellos, mientras Mt presenta el cuadro \u201csubiendo\u201d Cristo y los disc\u00edpulos a un monte. Son dos perspectivas hist\u00f3rico-literarias distintas, en que se sit\u00faan momentos diversos de la escena. Como Lc no hab\u00eda presentado a\u00fan el escenario de este episodio, lo que Mt hab\u00eda hecho antes, tiene que presentar a Cristo \u201csubiendo\u201d a la monta\u00f1a. Y con \u00e9l \u201cbaja\u201d tambi\u00e9n una \u201cnumerosa muchedumbre de sus disc\u00edpulos\u201d y las multitudes que hab\u00edan venido para o\u00edrle y ser curadas.<br \/>\n\tLc destaca que la multitud le apretujaba \u201cporque sal\u00eda de El una virtud que sanaba a todos.\u201d Se reconoce este hecho. El curanderismo rab\u00ednico nada ten\u00eda de esto. Pero el mismo Lc har\u00e1 ver luego que esta virtud curativa exig\u00eda fe en el paciente (Luc 8:46): la fe o confianza que tantas veces relatan los evangelistas que Cristo ped\u00eda para curar. Su obra ben\u00e9fica no era obra de magia, sino de confianza y entrega a El 7: un relacionarse con el reino. Tambi\u00e9n las curaciones eran triunfo sobre Sat\u00e1n, y beneficio del reino, que mira al hombre total.<br \/>\n\tComo en toda \u201cfuente\u201d de la vida de Cristo, el kerygma de este \u201cdiscurso,\u201d en su forma abreviada, se conserv\u00f3 en arameo. Y como siempre Mt-Lc lo \u201cadaptan\u201d a sus fines o lo toman de versiones griegas &#8211; \u00bfampliadas? \u00bfseleccionadas? &#8211; distintas. El \u201cSerm\u00f3n del Monte\u201d tiene en Mt 107 vers\u00edculos; en Lc hay 30\/32. Adem\u00e1s gran parte del material que s\u00f3lo aparece en el \u201cSerm\u00f3n\u201d de Mt aparece en Lc en otros lugares (cf. Lc 9:51-18:14). En cambio, Luc 6:38-45 falta en el \u201cSerm\u00f3n\u201d de Mt, pero aparecen estos vers\u00edculos en otros lugares de Mt. Acaso Mt refleje en su total estructura literaria un discurso de catequesis en su iglesia judeo-cristiana, haciendo ver en qu\u00e9 sentido la Ley puede estar vigente en los cristianos. Lc, en cambio, lo abrevia, suprimiendo cuestiones de menos inter\u00e9s para su auditorio, y quita matices jud\u00edos, para dar doctrina m\u00e1s \u201cdesjudaizada,\u201d para destacar el intemporal valor moral de su evangelio \u201cuniversalista.\u201d<\/p>\n<p>Las bienaventuranzas y las imprecaciones,Luc 6:20-26 (Mat 5:3-12). Cf. comentario a Mat 5:3-12.<br \/>\n20 El, levantando sus ojos sobre los disc\u00edpulos, dec\u00eda: Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. 21 Bienaventurados los que ahora padec\u00e9is hambre, porque ser\u00e9is hartos. Bienaventurados los que ahora llor\u00e1is, porque reir\u00e9is. 22 Bienaventurados ser\u00e9is, cuando aborreci\u00e9ndoos los hombres, os excomulguen y maldigan, y proscriban vuestro nombre como malo, por amor del Hijo del hombre. 23 Alegraos y regocijaos en aquel d\u00eda, pues vuestra recompensa ser\u00e1 grande en el cielo. As\u00ed hicieron sus padres con los profetas. 24 Pero \u00a1ay de vosotros, ricos, porque hab\u00e9is recibido vuestro consuelo! 25 \u00a1Ay de vosotros los que ahora est\u00e1is hartos, porque tendr\u00e9is hambre! \u00a1Ay de vosotros los que ahora re\u00eds, porque gemir\u00e9is y llorar\u00e9is! 26 \u00a1Ay cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros, porque as\u00ed hicieron sus padres con los falsos profetas!<\/p>\n<p>S\u00f3lo Lc y Mt traen las bienaventuranzas, pero Lc las trae reducidas a cuatro. En cambio, es el \u00fanico que trae cuatro \u201cimprecaciones,\u201d que son como el ritmo negativo de esta estructura hebrea. Estas \u201cbienaventuranzas\u201d en Lc aparecen formuladas en un sentido material, escueto. Acusa ello la forma original jud\u00eda. Mt matiz\u00f3 y \u201cmoraliz\u00f3\u201d algunas, en orden a una mejor comprensi\u00f3n de sus lectores. Lc, en cambio, con lectores \u00e9tnico-cristianos, las conserv\u00f3 en su formulaci\u00f3n original. Probablemente respeta las \u201cfuentes.\u201d<br \/>\n\tLas tres primeras &#8211; pobreza, llanto, hambre &#8211; son casi sin\u00f3nimas. Estos pobres no son los pobres sin m\u00e1s. Los anaw\u00edm, los pobres, hab\u00edan tomado ya en el A.T. el sentido del pobre oprimido, pero piadoso y resignado con su suerte ante Dios. De ah\u00ed que esos \u201cpobres,\u201d por su actitud moral, est\u00e1n ya a las puertas de su ingreso en el reino que Cristo anuncia. Lo mismo se dice de los que tiene \u03b7  \u201chambre\u201d o \u201clloran\u201d su desventura, pero resignados ante el plan de Dios y piadosos en su vida religiosa.<br \/>\n\tEste estilo \u201cimprecatorio\u201d es conocido en la Ley y en los Profetas (Isa 65:13ss). No es cre\u00edble que Lc sustituya, deliberadamente, las otras \u201cbienaventuranzas\u201d por estas cuatro \u201cimprecaciones\u201d; debi\u00f3 de encontrar en su \u201cfuente\u201d s\u00f3lo estas cuatro a las que hace corresponder el mismo n\u00famero de \u201cimprecaciones.\u201d Estos esquemas son t\u00edpicos del estilo de Lc. Parece que son una elaboraci\u00f3n \u201cparalel\u00edstica\u201d de \u201ccontraste\u201d hecho por Lc, amigo de los pobres (Schmid).<br \/>\n\tConforme a una interpretaci\u00f3n materialista de la Ley, a\u00fan flotaba la idea que los bienes eran premio a los buenos, y los dolores, v.gr., la pobreza, castigo. De ah\u00ed la gran panor\u00e1mica de esperanza que Cristo abre a este tipo de pobreza y dolor. Tambi\u00e9n ellos ser\u00e1n hijos del reino. La bienaventuranza siguiente (v.22.23), si no est\u00e1 yuxtapuesta a las anteriores, les da un valor \u201csapiencial\u201d de incorporaci\u00f3n al reino y los beatifica.<br \/>\n\tM\u00e1s a\u00fan, cuando por causa del reino, \u201cdel amor al Hijo del hombre,\u201d su \u201cnombre,\u201d el personal, pero en cuanto \u201ccristianizado\u201d (Stg 2:7), sea aborrecido por los hombres, y ellos \u201cexcomulgados\u201d de la sinagoga (Jua 9:22, etc.), lo que pod\u00eda llevar anejo en su \u00faltimo grado todo contacto con la sociedad jud\u00eda, que se alegren en \u201caquel d\u00eda,\u201d probablemente el d\u00eda en que esto suceda (Hec 5:41), mejor que el d\u00eda de la parus\u00eda, muy alejado de este contexto, porque ser\u00e1 grande la recompensa en el cielo. Y les hace ver que tambi\u00e9n, a pesar de la santidad de la doctrina y de los profetas, \u00e9stos fueron perseguidos por \u201csus padres\u201d: el juda\u00edsmo anterior. El pensamiento subyacente son los fariseos y escribas, ya confabulados contra Cristo y su obra (Luc 6:11), por lo que aguardar\u00e1 la misma suerte a sus seguidores 8.<br \/>\n\tLc pone a continuaci\u00f3n cuatro \u201cimprecaciones.\u201d Son el aspecto \u201cnegativo\u201d del ritmo hebreo de lo anteriormente dicho. Los aqu\u00ed ricos, pero en contraposici\u00f3n a los anaw\u00edm, son los ricos irreligiosos y opresores, el rico injusto; por eso, esos que ahora, y as\u00ed, est\u00e1n \u201chartos\u201d y \u201cr\u00eden,\u201d y, por lo mismo, la adulaci\u00f3n popular los lisonjea, que sepan &#8211; la forma \u201csapiencial\u201d en que est\u00e1n formuladas no presenta el problema de su cambio &#8211; que tendr\u00e1n el castigo proporcionado.<br \/>\n\tEn el ambiente en que est\u00e1n dichas estas \u201cimprecaciones,\u201d se piensa en los fariseos, a los que Cristo en otra secci\u00f3n de Lc dedica fuertes imprecaciones (Luc 11:42-45); en los saduceos, que se aprovechan aqu\u00ed de los altos puestos y buena vida, y en las grandes familias sacerdotales. As\u00ed, Anas era llamado el \u201chombre venturoso\u201d por sus triunfos, no siempre honrosos.<\/p>\n<p>El amor a los enemigos,Luc 6:27-38 (Mat 5:38-48). Cf Comentario a Mat 5:38-48; Mat 7:1-2.<br \/>\n27 Pero yo os digo a vosotros que me escuch\u00e1is: amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen, 28 bendecid a los que os maldicen y orad por los que os calumnian. 29 Al que te hiere en una mejilla, ofr\u00e9cele la otra, y al que te tome el manto, no le estorbes tomar la t\u00fanica; 30 da a todo el que te pida y no reclames de quien toma lo tuyo. 31 Tratad a los hombres de la manera de que vosotros quer\u00e9is ser de ellos tratados. 32 Si am\u00e1is a los que os aman, \u00bfqu\u00e9 gracia tendr\u00e9is? Porque los pecadores aman tambi\u00e9n a quienes los aman. 33 Y si hac\u00e9is bien a los que os lo hacen, \u00bfqu\u00e9 gracia tendr\u00e9is? Tambi\u00e9n los pecadores hacen lo mismo. 34 Si prest\u00e1is a aquellos de quienes esper\u00e1is recibir, \u00bfqu\u00e9 gracia tendr\u00e9is? Tambi\u00e9n los pecadores prestan a los pecadores para recibir de ellos igual favor. 35 Pero amad a vuestros enemigos, haced bien y prestad sin esperanza de remuneraci\u00f3n, y ser\u00e1 grande vuestra recompensa, y ser\u00e9is hijos del Alt\u00edsimo, porque El es bondadoso para con los ingratos y los malos. 36 Sed misericordiosos, como vuestro Padre es misericordioso. 37 No juzgu\u00e9is y no ser\u00e9is juzgados; no conden\u00e9is y no ser\u00e9is condenados; absolved y ser\u00e9is absueltos. 38 Dad y se os dar\u00e1; una medida buena, apretada, colmada, rebosante, ser\u00e1 derramada en vuestro coraz\u00f3n. La medida que con otros usareis, \u00e9sa ser\u00e1 usada con vosotros.<\/p>\n<p>Lc agrupa aqu\u00ed diversas sentencias del Se\u00f1or, ya recogidas fundamentalmente por Mt en el serm\u00f3n del Monte.<br \/>\n\tLos vers\u00edculos 29-30 est\u00e1n en segunda persona, los anteriores y posteriores est\u00e1n en plural. Es Lc que combina \u201cfuentes.\u201d<br \/>\n\tLc omite la comparaci\u00f3n que trae Mt de la conducta de los \u201cpubl\u00edcanos,\u201d que responden con el bien al bien; y la conducta con los \u201chermanos,\u201d que son los jud\u00edos, y la sustituye por la palabra \u201cpecadores,\u201d que, si era sin\u00f3nimo en el vocabulario jud\u00edo de \u201cpubl\u00edcanos,\u201d se prestaba su uso para sus lectores a una comprensi\u00f3n gen\u00e9rica mejor, al tiempo que se adaptaba a un sentido m\u00e1s \u201c\u00e9tico\u201d y universal.<br \/>\n\tLc a\u00f1ade luego otras sentencias, por contexto l\u00f3gico, que Mt trae en otro contexto del \u201cserm\u00f3n del Monte\u201d (Mat 7:1ss). Con ellas insiste en este esp\u00edritu de caridad para con el pr\u00f3jimo y anuncia el premio. Toma la met\u00e1fora de la \u201cmedida,\u201d del ambiente. Una medida no escatimada, sino que el grano que en ella se ponga se lo apretar\u00e1 bien para que quepa lo m\u00e1s posible, y hasta se desbordar\u00e1 de la misma medida. Imagen de la generosidad del premio de Dios para con los que aman as\u00ed al pr\u00f3jimo y a sus enemigos. El v.31 est\u00e1 situado en un contexto l\u00f3gico, no como en Mt, y sin la segunda parte de \u00e9ste. Es efecto de las \u201cfuentes\u201d y de la libertad seleccionadora de los evangelistas.<br \/>\n\tLa \u201cRegla de oro\u201d del v.31 aparece en forma negativa en Tob\u00edas (Mat 4:15).<\/p>\n<p>El esp\u00edritu de benevolencia,Mat 6:39-46 (Mat 15:14, Mat 10:24). Cf. comentario a Mat 15:14 y 10:24.<br \/>\n39 Les dijo tambi\u00e9n una par\u00e1bola: \u00bfPuede un ciego guiar a otro ciego? \u00bfNo caer\u00e1n ambos en el hoyo? 40 Ning\u00fan disc\u00edpulo est\u00e1 sobre su maestro; para ser perfecto ha de ser como su maestro. 41 \u00bfPor qu\u00e9 ves la paja en el ojo de tu hermano y no ves la viga en el tuyo? 42 \u00bfO c\u00f3mo puedes decir a tu hermano: Hermano, d\u00e9jame quitarte la paja que tienes en el ojo, cuando t\u00fa no ves la viga que hay en el tuyo? Hip\u00f3crita, quita primero la viga de tu ojo, y entonces ver\u00e1s de quitar la paja que hay en el de tu hermano. 43 Porque no hay \u00e1rbol bueno que d\u00e9 fruto malo, ni tampoco \u00e1rbol malo que d\u00e9 fruto bueno,  44 pues cada \u00e1rbol se conoce por su fruto; y no se cogen higos de los espinos, ni de la zarza se vendimian racimos.   45  El hombre bueno, del buen tesoro de su coraz\u00f3n saca cosas buenas, y el malo saca cosas malas de su mal tesoro, pues de la abundancia del coraz\u00f3n habla la lengua. 46 \u00bfPor qu\u00e9 me llam\u00e1is Se\u00f1or, Se\u00f1or, y no hac\u00e9is lo que os digo?<\/p>\n<p>Lc ilustra tambi\u00e9n este pensamiento anterior, destacando el esp\u00edritu de benevolencia que ha de tener el disc\u00edpulo de Cristo. Mt trae tambi\u00e9n ambas comparaciones primeras &#8211; \u201cciegos\u201d y disc\u00edpulos &#8211; en contextos distintos y con finalidades algo distintas. Aqu\u00ed son evocados por el juicio que ha de hacerse sobre otros. La frase podr\u00eda, como algunas de las siguientes, ser un proverbio.<br \/>\n\tv.46. La expresi\u00f3n de llamar a Cristo \u201cSe\u00f1or, Se\u00f1or\u201d (\u03ba\u03cd\u03c1\u03b9\u03b5 )., debe de ser reflejo de la catequesis primitiva y posiblemente lit\u00fargica para confesar la divinidad de Cristo.<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n, 6:47-49 (Mat 7:24-29). Cf. comentario a Mat 7:24-29<br \/>\n47 Todo el que viene a m\u00ed y oye mis palabras y las pone en obra, os dir\u00e9 a qui\u00e9n es semejante. 48 Es semejante al hombre que, edificando una casa, cava y profundiza y cimienta sobre roca; sobreviniendo una inundaci\u00f3n, el r\u00edo va a chocar contra la casa, pero no puede conmoverla, porque est\u00e1 bien edificada. 49 El que oye y no hace, es semejante al hombre que edifica su casa sobre tierra, sin cimentar, sobre la cual choca el r\u00edo, y luego se cae y viene a ser grande la ruina de aquella casa.<\/p>\n<p> Como Mt, termina Lc el \u201cserm\u00f3n de la Monta\u00f1a\u201d comparando al que \u201coye\u201d las palabras de Cristo y las \u201cpone por obra\u201d a una persona que ciment\u00f3 su casa en roca viva, y a la que no pudieron destruirla las corrientes de un r\u00edo. Y el que las escucha, pero no las \u201cpractica,\u201d es comparable al que cementa su casa en sola tierra, y a la que un r\u00edo desbordado destruye. Mt en su descripci\u00f3n refleja bien el aspecto palestino, en el que la roca no est\u00e1 profunda; Lc la \u201cadapta\u201d a su medio ambiente. La necesidad de las obras est\u00e1 fuertemente acusada.<br \/>\n\tEn el medio ambiente rab\u00ednico se discut\u00eda con calor qu\u00e9 fuese m\u00e1s grande, si el estudio de la Ley o su pr\u00e1ctica. Y al que hac\u00eda ambas cosas lo comparaban al que construye su casa \u201cen un cimiento de piedras,\u201d que las inundaciones no destruyen 9.<\/p>\n<p> 1 Belser, En Bibl. Zeistschr. (1903) 58-61; Audet, En Se. Eccl. (1958) 361-383; Vogt, En B\u00edblica (1959) 102-105; Bover, En Estudios Eclesi\u00e1sticos (1928) 94-103. 2 Nestl\u00e9, \u039b\u03b3 . T. Graece Et Latine, Ap. Cr\u00edt. A Luc 6:1. 3 H. Tr\u00f3ades, Lc Fih De Vhomme Est Mai\u00edre Meme Du Shabbai: Bible Et V. Chr\u00e9t.  (1958) 73-83; A. George, Jes\u00fas Fils De Dieu Dans L&#8217;\u00e9vangile Selon St. L\u00fae: Rev. Bibl.  (1965) P.185-209. 4 Lambert, Uexpression De La Totalite Par L&#8217;opposition De Deux Contraires: Rev. Bibl.  (1945) 93; E. Lohse, Jesu Worte \u00dcber Den Sabbat: Beihefte Zur Zeitschr. F\u00fcr Die Neu-Testamentliche Wissen. (1960) 79-89. 5 Cerfavx,Pourl&#8217;histoiredu Titre Apost\u00f3los Dans Le N.T.: Rev. Se. Relig. (1960)P.76-92; Dupont, Le Nom D&#8217;apotres A-T-Il \u00e9t\u00e9 Donn\u00e9 Aux Douce Par Jes\u00fas?: L&#8217;orient Chr\u00e9t (1956) 267-290. 6 Cf. comentario A Mat 10:3. 7 May, For Power Went Forth From Him: Cath.  Bibl. Quart. (1952) P.93-103. 8 Descamps, Bienheureux Les Pauvres: Rev. Dioc. Tournai (1952) P.53-61;\/\/ Signif\u00edcalo Della Prima Beatitudine: Scuol. Catt. (1932) 18-35 Y 426-442; Vansteerkiste, L&#8217;ani Etl&#8217;anaw Dans Va. T.: Div. Thom. (1956) 3-19; W. Grudmann, Die Bergpredigt Nach Der Lukasfassung: Studia Ev.  (1959) 180-189; A. Gelin, Los Pobres De Yahv\u00e9 (1963). 9 Strack-B., Kommentar. I P.469; Bonsirven, Textes. n.287.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>6:1 Aconteci\u00f3 en un d\u00eda de reposo, que pasando Jes\u00fas por los sembrados, sus disc\u00edpulos arrancaban espigas y com\u00edan, restreg\u00e1ndolas con las manos. 2 Y algunos de los fariseos les dijeron: \u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is lo que no es l\u00edcito hacer en los d\u00edas de reposo? &#8212; Las actividades m\u00e1s insignificantes de Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos siempre eran observadas y examinadas, porque los fariseos y otros l\u00edderes estaban resueltos a encontrar pecado en El (pero v\u00e9ase 1Pe 2:22).<br \/>\n\tDeu 23:1-25, \u201c25 Cuando entres en la mies de tu pr\u00f3jimo, podr\u00e1s arrancar espigas con tu mano; mas no aplicar\u00e1s hoz a la mies de tu pr\u00f3jimo\u201d. Los disc\u00edpulos no aplicaban hoz a la mies (no usaban ning\u00fan instrumento de cosechar), sino que solamente arrancaban espigas para comer; por eso, ellos no violaban la ley de Dios. Era pr\u00e1ctica com\u00fan y legal pero seg\u00fan la tradici\u00f3n de los fariseos (y, por eso, seg\u00fan el concepto del pueblo) no era l\u00edcito hacerlo en el d\u00eda de reposo (el s\u00e1bado), pues seg\u00fan ellos eso era trabajar (cosechar).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA CRECIENTE OPOSICI\u00d3N<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 6:1-5<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Un s\u00e1bado sucedi\u00f3 que Jes\u00fas iba pasando entre los sembrados con sus disc\u00edpulos, y ellos se pusieron a arrancar espigas y a restregarlas con las manos y a com\u00e9rselas. Entonces dijeron los fariseos:<br \/>-\u00bfC\u00f3mo es que hac\u00e9is lo que ley proh\u00edbe hacer en s\u00e1bado?<br \/>-\u00bfEs que no hab\u00e9is le\u00eddo -respondi\u00f3 Jes\u00fas- lo que hizo David cuando \u00e9l y sus amigos ten\u00edan hambre? Dice la Escritura que entr\u00f3 en la casa de Dios, y cogi\u00f3 los panes sagrados que se ofrec\u00edan a Dios, que s\u00f3lo pod\u00edan comer los sacerdotes, y comi\u00f3 y les dio tambi\u00e9n a los que estaban con \u00e9l. La autoridad del Hijo del Hombre se extiende tambi\u00e9n al s\u00e1bado.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Este es el primero de dos incidentes en los que vemos que la oposici\u00f3n a Jes\u00fas ya estaba saliendo a la luz, y que lo que ten\u00edan en contra de El era que quebrantaba las leyes tradicionales del s\u00e1bado. En esta escena, iban pasando Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos por entre los trigales. El hecho de que los disc\u00edpulos arrancaran espigas no era en s\u00ed ning\u00fan crimen. Una de las leyes misericordiosas del Antiguo Testamento establec\u00eda que uno que fuera pasando por un trigal pod\u00eda arrancar algunas espigas, siempre que no metiera la hoz <em>(<\/em><span class='bible'>Dt 23:25<\/span><em> ). Si lo <\/em>hubieran hecho otro d\u00eda cualquiera no habr\u00eda habido nada que objetar; pero era s\u00e1bado. Cuatro de los trabajos prohibidos el s\u00e1bado eran segar, trillar, aventar y preparar comida; y los disc\u00edpulos hab\u00edan realizado los cuatro seg\u00fan la interpretaci\u00f3n ortodoxa de la ley: al arrancar espigas, hab\u00edan segado; al restregarlas con la mano, hab\u00edan trillado; al soplar para quitar la paja, hab\u00edan aventado, y el hecho de que se las comieran demostraba que hab\u00edan preparado una comida el s\u00e1bado. A nosotros nos parece fant\u00e1stico todo esto; pero debemos recordar que, para un estricto fariseo, todos eran pecados mortales. Se hab\u00edan quebrantado las normas y las reglas, y esto era una cuesti\u00f3n de vida o muerte.<\/p>\n<p>Hicieron su acusaci\u00f3n, y Jes\u00fas les contest\u00f3 con una cita del Antiguo Testamento: lo que hicieron David y sus compa\u00f1eros cuando ten\u00edan mucha hambre y comieron el pan de la proposici\u00f3n que se ofrec\u00eda a Dios en el tabern\u00e1culo, mejor llamado el Pan de la Presencia. Todos los s\u00e1bados por la ma\u00f1ana se pon\u00edan delante de Dios doce panes de trigo, Hechos con harina que se hab\u00eda tamizado no menos de once veces. Hab\u00eda un pan por cada tribu. En tiempos de Jes\u00fas estos panes se colocaban en una mesa de oro macizo de tres pies de longitud y uno y medio de anchura que estaba situada a lo largo del lado Norte del Lugar Santo. El pan representaba la presencia de Dios, y nadie m\u00e1s que los sacerdotes pod\u00eda comerlo <em>(<\/em><span class='bible'>Lv 24:5-9<\/span><em> ). <\/em>Pero la necesidad de David hab\u00eda sido prioritaria sobre estas normas y reglas.<\/p>\n<p>Los rabinos mismos dec\u00edan: \u00abEl s\u00e1bado se ha hecho para ti, y no t\u00fa para el s\u00e1bado.\u00bb Es decir, que en sus mejores y m\u00e1s elevados momentos los rabinos reconoc\u00edan que la necesidad humana abrogaba la ley ritual. Si era as\u00ed, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s el Hijo del Hombre, con un coraz\u00f3n de amor y de misericordia, es el Se\u00f1or del S\u00e1bado! \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s lo podr\u00e1 utilizar para sus prop\u00f3sitos de amor! Pero los fariseos hab\u00edan olvidado los derechos de la misericordia porque estaban inmersos en sus leyes y reglas. Es significativo que estaban observando a Jes\u00fas y a sus disc\u00edpulos cuando iban por los campos de trigo. Est\u00e1 claro que los estaban espiando; y desde este momento estar\u00edan escudri\u00f1ando con ojos hostiles y mal\u00e9volos todos los actos de Jes\u00fas.<br \/>Este pasaje contiene una gran verdad general. Jes\u00fas les dijo a los fariseos: \u00ab\u00bfEs que no hab\u00e9is le\u00eddo lo que hizo David?\u00bb La respuesta ser\u00eda sin duda que s\u00ed; pero no se hab\u00edan dado cuenta de lo que quer\u00eda decir. Es posible leer las Escrituras meticulosamente, conocer la Biblia de cabo a rabo y poder citar literalmente cap\u00edtulo y vers\u00edculo, y no haberse enterado de su verdadero significado. \u00bfPor qu\u00e9 no lo hab\u00edan captado los fariseos, y por qu\u00e9 sigue pasando tan a menudo?<br \/>(i) Porque no ven\u00edan a la Escritura <em>con una mente abierta. <\/em>No ven\u00edan a la Escritura para aprender la voluntad de Dios, sino para encontrar textos que confirmaran sus propias ideas. Con demasiada frecuencia los hombres han llevado su teolog\u00eda a la Biblia en vez de encontrar su teolog\u00eda en la Biblia. Cuando leemos la Escritura debemos decir, no \u00abEscucha, Se\u00f1or, porque tu siervo est\u00e1 hablando\u00bb, sino \u00abHabla, Se\u00f1or, porque tu siervo est\u00e1 escuchando.\u00bb<\/p>\n<p>(ii) No ven\u00edan <em>con un coraz\u00f3n necesitado. <\/em>El que no viene con un sentimiento de su necesidad siempre se pierde el sentido m\u00e1s profundo de la Escritura. Cuando despertamos a nuestra necesidad, la Biblia es un libro nuevo. Cuando el obispo Butler estaba en su lecho de muerte, estaba turbado.<\/p>\n<p>-\u00bfHa olvidado mi se\u00f1or -le dijo su capell\u00e1n- que Jesucristo es el Salvador?<br \/>-Pero -le contest\u00f3 el obispo moribundo-, \u00bfc\u00f3mo puedo saber que es <em>mi <\/em>Salvador?<\/p>\n<p>-Escrito est\u00e1 -continu\u00f3 el capell\u00e1n-: \u00abAl que a m\u00ed viene, no le echo fuera\u00bb. Y Butler contest\u00f3:<br \/>-He le\u00eddo esas palabras mil veces, y nunca me hab\u00eda enterado de su significado hasta ahora. Ahora muero en paz.<br \/>El sentimiento de su necesidad le abri\u00f3 el sentido de la Escritura.<br \/>Cuando leemos el Libro de Dios debemos venir con una mente abierta y con un coraz\u00f3n necesitado: entonces ser\u00e1 tambi\u00e9n para nosotros el libro m\u00e1s maravilloso del mundo,<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 06<\/p>\n<p>3. PALABRA DE AUTORIDAD (6,1-19). <\/p>\n<p>a) Arrancar espigas en s\u00e1bado (Lc\/06\/01-05) <\/p>\n<p>1 Un s\u00e1bado iba \u00e9l atravesando un campo de mieses, y sus disc\u00edpulos arrancaban espigas y, desgran\u00e1ndolas entre las manos, se las com\u00edan. 2 Algunos fariseos les dijeron: \u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is lo que no est\u00e1 permitido en s\u00e1bado? <\/p>\n<p>Los pobres pod\u00edan coger espigas de los campos si ten\u00edan hambre. \u00abSi entras en la mies de tu pr\u00f3jimo, podr\u00e1s coger unas espigas con la mano\u00bb (Deu 23:25). Las espigas se frotan y se desgranan con las manos, y luego se comen los granos que quedan. Algunos fariseos vieron esto y llamaron la atenci\u00f3n a los disc\u00edpulos. Seg\u00fan su interpretaci\u00f3n de la ley, era esto infringir el reposo sab\u00e1tico. Coger espigas se contaba entre las faenas de la recolecci\u00f3n, y \u00e9stas se inclu\u00edan entre los veintinueve trabajos principales, que a su vez se subdivid\u00edan en trabajos subalternos, todos los cuales infring\u00edan el reposo sab\u00e1tico. Si se trabaja en s\u00e1bado inadvertidamente, entonces hay que advertir al transgresor que debe o\u00a3recer un sacrificio de expiaci\u00f3n. En cambio, si el reposo sab\u00e1tico se infringe, pese a la presencia de testigos y a aviso previo, entonces la transgresi\u00f3n se paga con lapidaci\u00f3n. En nuestro caso se dirige el aviso inmediatamente a los disc\u00edpulos, pero en realidad se aplica a Jes\u00fas. <\/p>\n<p>3 Entonces Jes\u00fas les respondi\u00f3; \u00bfEs que ni siquiera hab\u00e9is le\u00eddo lo que hizo David, cuando tuvo hambre \u00e9l y los que estaban con \u00e9l: 4 que entr\u00f3 en la casa de Dios y, tomando los panes ofrecidos a Dios, los que s\u00f3lo a los sacerdotes es l\u00edcito comer, comi\u00f3 de ellos y los reparti\u00f3 tambi\u00e9n entre sus compa\u00f1eros? <\/p>\n<p>La tradici\u00f3n de los conflictos sab\u00e1ticos ten\u00eda la m\u00e1xima importancia para las comunidades cristianas que comenzaban a celebrar el domingo como d\u00eda de descanso en lugar del s\u00e1bado. Esta transformaci\u00f3n se hab\u00eda consumado ya cuando san Lucas escrib\u00eda su Evangelio. Para \u00e9l eran importantes los motivos en que se fundaba la nueva idea de la ley del s\u00e1bado. Estos motivos muestran la autoridad de Jes\u00fas que con su palabra proclama la voluntad de Dios. <\/p>\n<p>Jes\u00fas conoce el m\u00e9todo dial\u00e9ctico de las disputas en las escuelas jud\u00edas y responde con una contrapregunta. Al hacerlo se remite a la Escritura (lSam 21,1-7), autoridad reconocida y suprema. Los panes \u00abde la proposici\u00f3n\u00bb, los panes ofrecidos a Dios, eran en n\u00famero de doce y permanec\u00edan durante una semana sobre una mesa en el santuario del templo como oferta presentada a Dios. Nadie pod\u00eda comerlos fuera de los sacerdotes, una vez terminada la semana. Sin embargo, David y sus compa\u00f1eros los comieron una vez que ten\u00edan hambre y no hab\u00eda otro pan a su alcance. Con todo, nadie reproch\u00f3 esto a David, ni el sacerdote Abimelec, que dio el pan a David, ni los escribas y doctores de la ley. Por consiguiente, la necesidad excusa la transgresi\u00f3n de la ley. Los disc\u00edpulos no violan, por tanto, la ley al frotar y desgranar espigas el s\u00e1bado porque tienen hambre. En la interpretaci\u00f3n de la ley no se ha de atender s\u00f3lo a la letra de la ley, sino a la voluntad de Dios. Ahora bien, Dios no dio la ley del culto para afligir a los hombres. La compasi\u00f3n con los hombres le importa m\u00e1s que la observancia de la ley cultual. El s\u00e1bado no ha de impedir que se preste ayuda al necesitado. Dios quiere misericordia, no sacrificios (Mat 12:5-7). <\/p>\n<p>5 Y a\u00f1adi\u00f3: Se\u00f1or del s\u00e1bado es el Hijo del hombre. <\/p>\n<p>Jes\u00fas, en su calidad de Hijo del hombre, al que ha sido dado por Dios todo poder, tiene tambi\u00e9n el poder de disponer del reposo sab\u00e1tico y de su interpretaci\u00f3n. Interviene en la esfera m\u00e1s sagrada de Dios, en el derecho de Dios a perdonar pecados, en el reposo sab\u00e1tico, que es figura del descanso de Dios despu\u00e9s de la creaci\u00f3n (Gen 2:2 s), en el \u00e1mbito de su glorificaci\u00f3n, en el culto divino&#8230; Hace uso de su autoridad para librar a los hombres de su aflicci\u00f3n. Dios deja que por medio de Jes\u00fas se intervenga en su esfera m\u00e1s sagrada, porque se ha iniciado el tiempo de salvaci\u00f3n, que es tiempo de misericordia para los hombres. \u00abEn la tierra paz entre los hombres, objeto de su amor.\u00bb <\/p>\n<p>b) Curaci\u00f3n en s\u00e1bado (Lc\/06\/06-11) <\/p>\n<p>6 Otro s\u00e1bado entr\u00f3 en la sinagoga y se puso a ense\u00f1ar. Y hab\u00eda all\u00ed un hombre cuya mano derecha estaba seca. 7 Los escribas y los fariseos lo espiaban para ver si lo curaba en s\u00e1bado y encontrar de qu\u00e9 acusarlo. <\/p>\n<p>Lucas procura dar datos exactos: era otro s\u00e1bado; Jes\u00fas ense\u00f1aba en la sinagoga; la mano derecha estaba seca; los que lo observaban eran los fariseos y los escribas. Jes\u00fas act\u00faa en una hora \u00fanica en la historia de la salvaci\u00f3n, en tiempo y lugar determinados, en circunstancias concretas. La mirada retrospectiva al punto medio de la historia de la salvaci\u00f3n es decisiva para la vida cristiana. La vida de Jes\u00fas y su palabra hist\u00f3rica ordenan la vida y el tiempo de la Iglesia hasta su segunda manifestaci\u00f3n. <\/p>\n<p>La interpretaci6n farisea de la ley s\u00f3lo permit\u00eda curar en s\u00e1bado cuando hab\u00eda peligro inminente de muerte. La mano seca no representa un peligro inminente de muerte. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1 Jes\u00fas al ver la aflicci\u00f3n de este hombre? Sus adversarios intensifican la hostilidad del comportamiento. En el primer conflicto sab\u00e1tico observan s\u00f3lo como casualmente que los disc\u00edpulos infringen la ley, ahora esp\u00edan a Jes\u00fas para ver si pueden cogerle en infracci\u00f3n para llevarlo ante los tribunales. \u00bfQu\u00e9 decisi\u00f3n tomar\u00e1 Jes\u00fas en esta situaci\u00f3n en que se ve amenazado? <\/p>\n<p>8 Pero \u00e9l, que les conoc\u00eda los pensamientos, dijo al hombre que tenia la mano seca. Lev\u00e1ntate y ponte ah\u00ed en medio, y \u00e9ste se levant\u00f3 y se puso all\u00ed. <\/p>\n<p>El enfermo est\u00e1 ahora en medio de ellos, como un acusado ante el tribunal, en espera de sentencia de absoluci\u00f3n o de condenaci\u00f3n. Aqu\u00ed aparecer\u00e1 un nuevo principio de interpretaci\u00f3n de la ley: lo que ha de decidir no es ya la ley, sino el hombre afectado por la ley. Se sit\u00faa en el centro al hombre, no la letra de la ley. En la cuesti\u00f3n del s\u00e1bado se trata del hombre. de su salvaci\u00f3n o de su ruina. <\/p>\n<p>9 Entonces les dijo Jes\u00fas: Yo os voy a preguntar: \u00bfEs l\u00edcito en s\u00e1bado hacer bien o hacer mal; salvar una vida o dejarla perder? <\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n se plantea en presencia del hombre que est\u00e1 en medio de todos con su dolencia y su ansia de curaci\u00f3n. El caso particular es subordinado a una cuesti\u00f3n de principio: \u00bfEs l\u00edcito en s\u00e1bado hacer bien o es necesario hacer mal? La omisi\u00f3n del bien es un mal. <\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n querr\u00e1 decir que la ley del s\u00e1bado proh\u00edba que se haga el bien y exija que se haga el mal? El s\u00e1bado es para los jud\u00edos, no s\u00f3lo d\u00eda de reposo, sino tambi\u00e9n d\u00eda destinado a hacer bien y d\u00eda de alegr\u00eda. La comida de d\u00eda de fiesta, el estudio de la ley y la pr\u00e1ctica del bien lo convierten en d\u00eda de fiesta y de alegr\u00eda. Para viajeros necesitados hab\u00eda que tener comida preparada. \u00bfHabr\u00eda que olvidar todo esto? Jes\u00fas vuelve a restablecer el verdadero sentido del s\u00e1bado. Ha de ser un d\u00eda en el que se disfrute y se proporcione alegr\u00eda a los dem\u00e1s. Se realiza el sentido del s\u00e1bado haciendo bien a personas que sufren, usando misericordia. \u00abMisericordia quiero y no sacrificios\u00bb (Ose 6:6). <\/p>\n<p>Jes\u00fas sit\u00faa a sus adversarios ante esta alternativa: \u00bfSe ha de salvar una vida en s\u00e1bado, o se ha de dejar que se pierda? El texto griego no habla de la vida, sino del alma, que es vida y algo m\u00e1s: vida consciente. El hombre que est\u00e1 en medio quiere vivir, vivir sano, no s\u00f3lo vegetar, quiere sentir gozo de vivir. \u00bfEs esto posible a un hombre que tiene seca la mano derecha, que no puede trabajar y tiene que vivir de la ayuda ajena? El reposo sab\u00e1tico se explica por la comparaci\u00f3n con el reposo de Dios una vez terminada la obra de la creaci\u00f3n: \u00abAcu\u00e9rdate del d\u00eda del s\u00e1bado para santificarlo. Seis d\u00edas trabajar\u00e1s y har\u00e1s tus obras, pero el s\u00e9ptimo d\u00eda es d\u00eda de descanso, consagrado a Yahveh, tu Dios, y no har\u00e1s en \u00e9l trabajo alguno\u00bb (Exo 20:8 ss). Pero el descanso de Dios no consiste en no hacer nada, sino en vivir la obra, en gozar de ella. -\u00abDios se goz\u00f3 en su obra\u00bb (\/Sal\/104\/31). El s\u00e1bado es d\u00eda en que se vive la vida, en que se goza de la obra, d\u00eda de glorificaci\u00f3n de Dios. \u00bfNo se ha de restablecer mediante la curaci\u00f3n este sentido m\u00e1s profundo del s\u00e1bado? \u00bfEn vez de la vida habr\u00eda que elegir la ruina? <\/p>\n<p>10 Y mirando en derredor a todos ellos, dijo al hombre: Extiende tu mano. \u00e9l lo hizo, y la mano se le qued\u00f3 sana. 11 Pero ellos, llenos de furia, discut\u00edan entre s\u00ed qu\u00e9 podr\u00edan hacer contra Jes\u00fas. <\/p>\n<p>La mirada de Jes\u00fas gira en su derredor. Alcanza a todos y a cada uno. Ni uno siquiera responde. No quer\u00edan reconocer su error y su sinraz\u00f3n ni pod\u00edan sustraerse a la sabidur\u00eda de Jes\u00fas. La idea que ten\u00edan de Dios les dictaba la autoridad de la letra de la ley, mientras que Jes\u00fas proclamaba la voluntad de Dios. Jes\u00fas tiene una idea de Dios distinta de la suya. Su Dios es el Dios de la misericordia, el Dios que se acerca a los hombres; el Dios de ellos es el inaccesible, que est\u00e1 sencillamente por encima de los hombres. Se ha iniciado ya el apetecido y apacible a\u00f1o del Se\u00f1or, y Dios visita a su pueblo por medio de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>La mano volvi\u00f3 a quedar sana. La restauraci\u00f3n del universo forma parte del cuadro de los tiempos mesi\u00e1nicos. Lo que ahora comienza ser\u00e1 llevado a perfecci\u00f3n. \u00abEl cielo debe retener (a Jes\u00fas) hasta los tiempos de la restauraci\u00f3n de todas las cosas de que habl\u00f3 Dios por boca de sus santos profetas desde antiguo\u00bb (Hec 3:21). Mediante la curaci\u00f3n muestra Jes\u00fas que le est\u00e1 permitido restaurar el sentido del s\u00e1bado seg\u00fan la mente de Dios, ya que \u00e9l mismo aporta la restauraci\u00f3n de todas las cosas. El s\u00e1bado es figura del gran reposo sab\u00e1tico de Dios (Heb 4:8 ss), que se iniciar\u00e1 cuando sean restauradas todas las cosas y todo haya alcanzado su acabada perfecci\u00f3n. <\/p>\n<p>El odio impide pensar y reflexionar con lucidez. Los adversarios, ciegos de furia, quieren impedir la acci\u00f3n de Jes\u00fas. Discuten entre s\u00ed qu\u00e9 pueden hacer para acabar con Jes\u00fas. \u00bfQui\u00e9n puede levantarse contra el poder y la fuerza del esp\u00edritu de Dios? Los adversarios, por no creer, caen en ceguera. <\/p>\n<p>c) Vocaci\u00f3n de los doce (Lc\/06\/12-19) <\/p>\n<p>12 Por aquellos d\u00edas, sali\u00f3 \u00e9l hacia el monte para orar y pas\u00f3 la noche en oraci\u00f3n ante Dios. <\/p>\n<p>El relato de las obras de poder de Jes\u00fas se cierra de nuevo con un llamamiento. Los adversarios quieren acabar con Jes\u00fas. Sin embargo, su obra ha de perdurar. \u00e9l mismo se cuida en estos d\u00edas de que no perezca su obra, para lo cual elige a los doce ap\u00f3stoles. Prepara la gran hora con oraci\u00f3n a Dios. Ora en el monte, separado de los hombres, solitario, cerca de Dios. Su oraci\u00f3n se prolonga toda la noche. Las tinieblas cubren el mundo, todo desaparece ante la grandeza de Dios. Dios ocupa el centro de su oraci\u00f3n. <\/p>\n<p>13 Cuando se hizo de d\u00eda, llam\u00f3 junto a s\u00ed a sus disc\u00edpulos y escogi\u00f3 de entre ellos a doce, a los cuales dio el nombre de ap\u00f3stoles:&#8230; <\/p>\n<p>La oraci\u00f3n lo ha unido con Dios. La voluntad de Dios es su voluntad. La elecci\u00f3n con los ap\u00f3stoles la lleva a cabo conforme a la voluntad de Dios. Entre el grupo de disc\u00edpulos que le han seguido, elige a doce. El n\u00famero de doce responde al n\u00famero de los patriarcas del pueblo de la alianza del Antiguo Testamento. Aparece un nuevo pueblo de Dios. <\/p>\n<p>Jes\u00fas los llama ap\u00f3stoles, enviados. A ellos se les aplica el principio jur\u00eddico jud\u00edo: El enviado de una persona es como ella misma (Jua 13:16). Los doce han de ser los representantes jur\u00eddicos y personales de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n de la primitiva Iglesia cristiana se remonta a Jes\u00fas. Los miembros de la comunidad son los disc\u00edpulos. Sobre ellos est\u00e1n los doce. El primer cuadro de la Iglesia lo traza Lucas con las palabras siguientes: \u00abEntraron (en Jerusal\u00e9n) y subieron a la habitaci\u00f3n donde sol\u00edan parar Pedro y Juan (sigue la lista de los ap\u00f3stoles)&#8230; Todos ellos perseveraban un\u00e1nimes en la oraci\u00f3n con algunas mujeres, con Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas, y con los hermanos de \u00e9ste\u00bb (Hec 1:13 s). <\/p>\n<p>14 Sim\u00f3n, al que tambi\u00e9n llam\u00f3 Pedro, Andr\u00e9s, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolom\u00e9, 15 Mateo, Tom\u00e1s, Santiago de Alfeo, Sim\u00f3n llamado el Zelota, 16 Judas de Santiago y Judas Iscariote, el que fue traidor. <\/p>\n<p>Las listas de los ap\u00f3stoles (Mat 10:2-4; Mar 3:16-19; Hec 1:13) tienen rasgos comunes. Siempre va en cabeza Pedro, y Judas Iscariote, al fin. El primero, quinto y noveno lugar lo ocupan siempre los mismos nombres; Sim\u00f3n, Felipe y Santiago de Alfeo. Dentro de los grupos as\u00ed formados se repiten siempre los mismos nombres, aunque en distinto orden. Parece ser que las listas quieren indicar cierta organizaci\u00f3n en el colegio apost\u00f3lico; tres secciones, cada una de cuatro ap\u00f3stoles. <\/p>\n<p>La lista de Lucas est\u00e1 marcada por rasgos especiales. Pone en cabeza el grupo de los tres disc\u00edpulos cuya elecci\u00f3n ha narrado antes (Hec 5:1-11). Presenta a Andr\u00e9s como hermano de Sim\u00f3n (Mat 10:2). Al otro Sim\u00f3n se le da el apelativo de Zelota, seguramente porque pertenec\u00eda al partido de los Zelotas, que profesaban un fan\u00e1tico nacionalismo jud\u00edo y quer\u00edan establecer por la fuerza el reino de Dios. En el tercer grupo se designa a Santiago como hijo de Alfeo. A Judas Iscariote (el hombre de Cariot) se le llama traidor. Poco se nos dice de la procedencia, car\u00e1cter y precedentes de estos hombres. Lo m\u00e1s importante no son los datos biogr\u00e1ficos, sino la elecci\u00f3n y llamamiento por Jes\u00fas y su destino de ser los patriarcas del nuevo pueblo de Dios y los representantes de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>17 Cuando baj\u00f3 con ellos, se detuvo en una explanada, donde hab\u00eda un grupo numeroso de disc\u00edpulos suyos, y una gran multitud de pueblo, de toda Judea y Jerusal\u00e9n, y del litoral de Tiro y de Sid\u00f3n, 18 los cuales hab\u00edan llegado all\u00ed para o\u00edrlo y quedar sanos de sus enfermedades; igualmente los atormentados por esp\u00edritus impuros quedaban curados. 19 Todo el pueblo quer\u00eda tocarlo, porque sal\u00eda de \u00e9l una fuerza que daba la salud a todos. <\/p>\n<p>Como Mois\u00e9s, tambi\u00e9n Jes\u00fas baja del monte, de la comuni\u00f3n con Dios, al pueblo. Dios est\u00e1 con \u00e9l. En torno a Jes\u00fas est\u00e1n reunidos los ap\u00f3stoles, los disc\u00edpulos, el pueblo, tres c\u00edrculos que se forman alrededor de Jes\u00fas. El centro lo forma Jes\u00fas, de \u00e9l irradia fuerza, \u00e9l est\u00e1 ungido con el Esp\u00edritu. Quien est\u00e1 en contacto con estos c\u00edrculos, y por ellos con Jes\u00fas, recibe las bendiciones del tiempo de salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>El territorio del que acuden a Jes\u00fas las muchedumbres abarca toda la tierra de Judea, con Jerusal\u00e9n por capital, y la zona costera de Tiro y Sid\u00f3n. Estas regiones no se designan como zonas de misi\u00f3n en los Hechos de los ap\u00f3stoles. Las comunidades cristianas de estas regiones las hace remontar Lucas a Jes\u00fas mismo. La noticia de la actividad de Jes\u00fas ha alcanzado ya a todo el pa\u00eds e influye m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de Palestina. <\/p>\n<p>En las profec\u00edas del Antiguo Testamento late la convicci\u00f3n de que Israel, Jerusal\u00e9n y Si\u00f3n son el soporte de la salud, al que todos los pueblos acuden para recibir ley e instrucci\u00f3n, luz y gloria de Dios. En Jes\u00fas se cumple la promesa. \u00e9l est\u00e1 ah\u00ed, y de \u00e9l dimana poder de curaci\u00f3n y de instrucci\u00f3n. En torno a \u00e9l se re\u00fanen los padres del nuevo pueblo, provistos del poder y del esp\u00edritu de Cristo; en torno a ellos los disc\u00edpulos, tocados y llamados por la palabra de Jes\u00fas, finalmente las muchedumbres, que son curadas y reciben la salud si lo tocan. El Esp\u00edritu que lo ha ungido opera en todos los que se re\u00fanen en su derredor. Es la imagen de la Iglesia. <\/p>\n<p>II. PROFETA PODEROSO EN OBRAS Y PALABRAS (6,20-8,3) <\/p>\n<p>La impresi\u00f3n que dej\u00f3 Jes\u00fas la expresan los dos disc\u00edpulos que se encuentran con el Resucitado en el camino de Ema\u00fas: \u00abJes\u00fas Nazareno&#8230; un hombre que fue profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo\u00bb (24,19). <\/p>\n<p>1. LA NUEVA DOCTRINA (6,20-49). <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Lucas incorpor\u00f3 a su Evangelio, como Mateo, un discurso que se designa como serm\u00f3n de la monta\u00f1a (*). La redacci\u00f3n de Lucas contiene apenas la tercera parte de la redacci\u00f3n de Mateo; del an\u00e1lisis literario se desprende que la redacci\u00f3n de Lucas no es s\u00f3lo un extracto del serm\u00f3n de la monta\u00f1a de Mateo. Ambas se remontan a una fuente com\u00fan, ambos la pusieron al servicio de su presentaci\u00f3n del Evangelio. Aunque Mateo refiere cuidadosamente las palabras del Maestro, sin embargo, asimila la palabra prof\u00e9tica al discurso de un legislador. Lucas conserv\u00f3 m\u00e1s pura la proclamaci\u00f3n prof\u00e9tica de Jes\u00fas. El curso de las ideas es m\u00e1s sencillo en Lucas y presenta m\u00e1s cohesi\u00f3n. En general conserva la forma originaria y as\u00ed nos ofrece un fragmento precioso de la m\u00e1s antigua tradici\u00f3n. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* En la composici\u00f3n de su serm\u00f3n de la monta\u00f1a (\/Mt\/05\/17-48) muestra Mateo que la \u00abjusticia mayor\u00bb que se pide a los disc\u00edpulos consiste esencialmente en el amor, que halla su m\u00e1s acabada expresi\u00f3n en el amor de los enemigos. En seis ant\u00edtesis se hace resaltar la nueva predicaci\u00f3n de Jes\u00fas frente a la ley del Antiguo Testamento. Lc no habla ya de diferencia entre la justicia causada por la ley y la justicia creada por Cristo; al disc\u00edpulo no se le dice ya que tiene que sobrepasar lo que se hab\u00eda dicho a los antiguos y que su cumplimiento de la voluntad de Dios ha de ser m\u00e1s elevado que la justicia de los fariseos. En la Iglesia emancipada de la ley judaica se presenta el precepto del amor de Jes\u00fas como la ley de los disc\u00edpulos sin m\u00e1s, sin la menor pol\u00e9mica contra la ley del Antiguo Testamento. La pieza principal del serm\u00f3n de la monta\u00f1a en Lc habla s\u00f3lo del amor. Ahora bien, el precepto del amor se presenta como amor de los enemigos. En esto se distingue la esencia del amor, tal como lo entiende Jes\u00fas. Es posible que en esto quedara todav\u00eda alg\u00fan resto de la pol\u00e9mica; en efecto, en Mt se formula el imperativo del amor a los enemigos como ant\u00edtesis frente a la frase: \u00abHab\u00e9is o\u00eddo que se dijo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo\u00bb (\/Mt\/05\/43).<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>a) Bienaventuranzas y conminaciones (Lc\/06\/20-26) <\/p>\n<p>Jes\u00fas abarca a sus disc\u00edpulos con su mirada. El discurso que va a dirigirles se aplica a los disc\u00edpulos, a todos los que le siguen. Una hora solemne comienza, en la que se emite un anuncio prof\u00e9tico. La salud se anuncia a los pobres, las conminaciones van dirigidas a los ricos. Cada una de estas dos estrofas se cierra con una bienaventuranza, que se aplica a los disc\u00edpulos, o una conminaci\u00f3n. <\/p>\n<p>20 Y \u00e9l, levantando los ojos hacia sus disc\u00edpulos dec\u00eda: Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino. de Dios. 21 Bienaventurados los que ahora ten\u00e9is hambre, porque ser\u00e9is saciados. Bienaventurados los que ahora llor\u00e1is, porque reir\u00e9is. <\/p>\n<p>Los pobres, los hambrientos y los que lloran son los mismos: los pobres y los que sufren necesidad, que en la tierra son tenidos por los \u00faltimos. En efecto, el que es pobre no tiene nada con que saciar su hambre; el que es pobre, es impotente y ve c\u00f3mo se halla indefenso y sin protecci\u00f3n. Los pobres, los hambrientos y los que lloran, de quienes habla Jes\u00fas, no poseen bienes materiales y sufren miseria, pero esperan en Dios, conf\u00edan a Dios su miseria y la reciben como la suerte que les es asignada por Dios. <\/p>\n<p>Jes\u00fas les levanta los \u00e1nimos y les da su palabra de consuelo. Israel ha experimentado en su historia que Dios toma bajo su protecci\u00f3n a los oprimidos y a los pobres, si ellos ponen en \u00e9l su esperanza. En el tiempo de la opresi\u00f3n en Egipto y en la cautividad de Babilonia era Israel pobre y oprimido, y Dios se encarg\u00f3 de su pueblo. \u00abYahveh ha consolado a su pueblo, ha tenido compasi\u00f3n de sus males\u00bb (Isa 49:13). Dios vuelve los ojos precisamente a los que son pobres y miserables. \u00abInclina, Yahveh, tus o\u00eddos y \u00f3yeme, porque estoy afligido y soy un menesteroso\u00bb (Sal 86:1). Este proceder de Dios contin\u00faa tambi\u00e9n en el tiempo de salvaci\u00f3n anunciado por Jes\u00fas. A los pobres se anuncia y se trae la buena nueva (Sal 4:18). Pobreza, hambre, l\u00e1grimas por la miseria es un estado agobiante, y sin embargo, Jes\u00fas llama bienaventurados a los pobres: Bienaventurados vosotros. Los felicita, y con toda seriedad. En efecto, Dios les da lo m\u00e1s grande que \u00e9l mismo ha prometido y que conoce la historia de la salvaci\u00f3n: el reino de Dios. Cuando Dios tome posesi\u00f3n de su reino, todo estar\u00e1 en orden. Entonces ser\u00e1n saciados los hambrientos, no con manjares de la tierra, sino con una comida que aventajar\u00e1 a toda comida de la tierra. \u00abSer\u00e1n saciados con la contemplaci\u00f3n de su gloria\u00bb (Sal 17:15). Los que lloran reir\u00e1n, pues Dios consolar\u00e1 a todos los afligidos (Isa 61:2). \u00abCuando restaure Yahveh la suerte de Si\u00f3n, estaremos como quien sue\u00f1a. Se llenar\u00e1 entonces de risas nuestra boca y de alegres cantares nuestra lengua. Dir\u00e1n entonces las gentes: \u00a1Magn\u00edficamente ha obrado con estos Yahveh! &#8230;Los que en llanto siembran, en j\u00fabilo cosechan\u00bb (Sal 126:1-6). <\/p>\n<p>El reino de Dios se promete a los pobres, porque los pobres est\u00e1n abiertos a Dios, han puesto su esperanza en la hora en que Dios tomar\u00e1 posesi\u00f3n de su reino, porque pueden dirigir libremente la mirada a Dios, ya que no han sucumbido a la ilusi\u00f3n de los que piensan que con la propiedad y el bienestar todo est\u00e1 asegurado. <\/p>\n<p>22 Bienaventurados ser\u00e9is cuando los hombres os odien y cuando os excluyan, os insulten y proscriban vuestro nombre como maldito por causa del Hijo del hombre. 23 Alegraos en aquel d\u00eda y saltad de gozo; porque mirad: vuestra recompensa ser\u00e1 grande en el cielo. Porque de la misma manera trataban los padres de ellos a los profetas. <\/p>\n<p>La cuarta bienaventuranza va dirigida a los disc\u00edpulos perseguidos. La comunidad de los disc\u00edpulos se considera, al igual que Israel, como la comunidad de los pobres, es un peque\u00f1o reba\u00f1o (12,32), impotente, expuesto a la contradicci\u00f3n y a la persecuci\u00f3n. Los disc\u00edpulos confiesan que Jes\u00fas es el Hijo del hombre, al que Dios ha dado todo poder: el de perdonar los pecados, el de interpretar en forma nueva el reposo sab\u00e1tico contra la interpretaci\u00f3n de los fariseos. Todo esto acarrea odio, exclusi\u00f3n de la comunidad de la sinagoga, ultrajes, ser borrados de la lista de la sinagoga (excomuni\u00f3n)&#8230; Odio, persecuci\u00f3n, exclusi\u00f3n, muerte como un criminal: todo esto recae sobre Jes\u00fas, y por Jes\u00fas lo sufren tambi\u00e9n todos sus disc\u00edpulos. <\/p>\n<p>\u00bfEs motivo de tristeza esta suerte de los disc\u00edpulos? No. Tambi\u00e9n a estos pobres, a estos que tienen hambre y lloran les grita Jes\u00fas: \u00a1Bienaventurados vosotros! Alegraos y saltad de gozo. Tal suerte de los disc\u00edpulos es motivo de alegr\u00eda. Vuestra recompensa es grande en el cielo. Al disc\u00edpulo de Jes\u00fas, que experimenta la pobreza de los perseguidos, se le dar\u00e1 el reino de Dios con todos sus bienes. <\/p>\n<p>El reino de Dios es un presente que depende de la libre disposici\u00f3n de Dios, es gracia. Pero es tambi\u00e9n gran recompensa. Dios pone condiciones para la admisi\u00f3n en su reino: fe en Jes\u00fas, adhesi\u00f3n a \u00e9l, perseverancia y firmeza en la persecuci\u00f3n, aceptaci\u00f3n de la suerte que acompa\u00f1a a la condici\u00f3n de disc\u00edpulo. S\u00f3lo el que cumpla estas condiciones ser\u00e1 agraciado por Dios con su reino. <\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos siguen las huellas de los profetas. Como estos fueron perseguidos -porque como boca de Dios pronunciaban su palabra y la realizaban en la vida-, aunque tambi\u00e9n tienen participaci\u00f3n en el reino de Dios (13,28), as\u00ed tambi\u00e9n sufrir\u00e1n persecuci\u00f3n los disc\u00edpulos. Si los disc\u00edpulos que siguen a Jes\u00fas lo representan y son como su boca, son comparados con los profetas, entonces \u00bfqui\u00e9n es Jes\u00fas? <\/p>\n<p>24 En cambio: \u00a1Ay de vosotros, los ricos, porque ya ten\u00e9is vuestro consuelo! 25 \u00a1Ay de vosotros, los que ahora est\u00e1is repletos, porque hab\u00e9is de tener hambre! \u00a1Ay de los que ahora re\u00eds, porque hab\u00e9is de gemir y llorar! <\/p>\n<p>Al anuncio de la salud, a las bienaventuranzas, siguen las conminaciones. Jes\u00fas echa mano de la proclamaci\u00f3n prof\u00e9tica (Isa 5:8-23). Las conminaciones no son todav\u00eda condenaci\u00f3n definitiva, del tiempo final, sino un aviso que quiere poner en guardia y llamar a la conversi\u00f3n y a la reflexi\u00f3n. <\/p>\n<p>Los ricos, los que est\u00e1n repletos y los que r\u00eden, son los que poseen los bienes de la tierra y pueden disfrutar de ellos. El que es rico puede saciar su hambre, tiene lo que desea con avidez, puede re\u00edr y estar alegre. Es que nada le falta. Sin embargo, Jes\u00fas les dirige la conminaci\u00f3n \u00a1Ay de vosotros! Ante Jes\u00fas y su palabra, todas las cosas se invierten. El rico est\u00e1 en peligro por el hecho de ser rico. Cae en un estado de seguridad falaz y no busca el apoyo de su vida donde verdaderamente est\u00e1, en Dios, sino donde no est\u00e1, en la posesi\u00f3n de bienes de la tierra. \u00abGuardaos muy bien de toda avidez: pues no por estar uno en la abundancia depende su vida de los bienes que posee\u00bb (12,15). Los pobres est\u00e1n abiertos a la buena nueva, al Evangelio del reino de Dios y hallan la salvaci\u00f3n. Los ricos est\u00e1n sordos, cerrados a Dios y se encaminan a la ruina; porque, \u00bfqu\u00e9 es lo que les falta? <\/p>\n<p>Los ricos no tienen nada m\u00e1s que esperar, puesto que ya se les ha pagado y liquidado lo que proporciona el reino de Dios: tienen consuelo, est\u00e1n repletos y r\u00eden, porque sus deseos est\u00e1n satisfechos. Los pobres carecen de consuelo, tienen hambre y lloran; a ellos se les dar\u00e1 la recompensa cuando venga el reino de Dios. La cuenta entre Dios y los ricos est\u00e1 saldada, la cuenta entre Dios y los pobres est\u00e1 todav\u00eda abierta. <\/p>\n<p>Abraham dice el rico epul\u00f3n: \u00abHijo, acu\u00e9rdate de que ya recibiste tus bienes en vida, mientras L\u00e1zaro, en cambio, los males; ahora, pues, \u00e9l tiene aqu\u00ed el consuelo, mientras t\u00fa el tormento\u00bb (\/Lc\/16\/25). El ahora de la existencia presente se acerca a su fin; lo decisivo es lo que ha de venir, lo que Dios trae con poder y se inicia ya en la proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas. El ahora es fugaz e insignificante, el despu\u00e9s es la magnitud que todo lo sobrepasa. \u00bfDe qu\u00e9 aprovechar\u00e1 ser ricos cuando sobrevenga esta inversi\u00f3n de todas las cosas? La carta de Santiago explica la amonestaci\u00f3n dirigida a los ricos: \u00abY ahora vosotros, los ricos, llorad a gritos por las calamidades que os van a sobrevenir. Vuestra riqueza est\u00e1 podrida; vuestros vestidos, consumidos por la polilla. Vuestro oro y vuestra plata, enmohecidos, y su moho servir\u00e1 de testimonio contra vosotros, y como fuego consumir\u00e1 vuestras carnes. Hab\u00e9is atesorado para los d\u00edas \u00faltimos. Mirad: el jornal de los obreros que segaron vuestros campos, y que les hab\u00e9is escamoteado, est\u00e1 clamando, y los clamores de los segadores han llegado a los o\u00eddos del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos. Hab\u00e9is disfrutado en la tierra, os hab\u00e9is entregado al placer; hab\u00e9is cebado vuestros corazones para el d\u00eda de la matanza\u00bb (\/St\/05\/01-05). <\/p>\n<p>26 \u00a1Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! Porque de la misma manera trataban los padres de ellos a los falsos profetas. <\/p>\n<p>El \u00faltimo \u00ab\u00a1ay!\u00bb se aplica de nuevo a los disc\u00edpulos, pero a los disc\u00edpulos que escapan a la persecuci\u00f3n y son acogidos por los hombres con hermosas palabras, con palabras de reconocimiento y de halago. Estos disc\u00edpulos son ricos, no con riquezas y posesiones materiales, sino ricos de esp\u00edritu. Est\u00e1n asegurados humanamente, no est\u00e1n en peligro de perder la honra, el bienestar, la vida. Est\u00e1n, en cambio, en peligro de no poder ya, en cada momento, esperar de Dios su existencia. Tales disc\u00edpulos est\u00e1n amenazados como los ricos. <\/p>\n<p>Los verdaderos disc\u00edpulos caminan sobre las huellas de los profetas y est\u00e1n expuestos al repudio y a la persecuci\u00f3n por parte de los hombres. Los disc\u00edpulos que no experimentan contradicci\u00f3n alguna tienen que ponerse en guardia. Est\u00e1n en peligro de seguir los pasos de los falsos profetas, que no suscitaban contradicci\u00f3n, que dec\u00edan palabras halag\u00fce\u00f1as y dejaban a los hombres en paz sin mencionarles el Santo de Israel (Cf. Isa 30:9 ss;  Jer 23:17 ss.). \u00bfPero c\u00f3mo acabaron los falsos profetas? <\/p>\n<p>Aunque uno sea disc\u00edpulo, aunque crea y aunque viva en la Iglesia, debe tomar como llamadas dirigidas a \u00e9l mismo las bienaventuranzas y las conminaciones, debe preguntarse si teme el \u00ab\u00a1ay!\u00bb porque es de los que poseen, si oye con satisfacci\u00f3n el \u00abbienaventurados\u00bb porque no posee, y debe constantemente efectuar la inversi\u00f3n que expresan estas breves exclamaciones. Son inversi\u00f3n de todos los valores, derrumbamiento de todas las fortalezas que el hombre se construye, \u00abocaso de los dioses\u00bb, de todos los poderes en que confiamos y en que nos apoyamos. Las bienaventuranzas y los ayes conminatorios abren de un empuj\u00f3n la puerta del reino de Dios, en el que se halla lo que no pueden proporcionar los bienes del mundo y que s\u00f3lo Dios dar\u00e1 cuando se posesione de su reino. <\/p>\n<p>b) Amor a los enemigos (Lc\/06\/27-36) <\/p>\n<p>La pieza principal del serm\u00f3n de la monta\u00f1a habla \u00fanicamente del amor. \u00e9ste no paga el mal con mal, sino el mal con bien (6,27-31), no es amor que espera ser correspondido (6,32-34), sino que es ben\u00e9fico, est\u00e1 pronto a perdonar y da con alegr\u00eda (6,35-38). <\/p>\n<p>27 Pero yo os digo a vosotros, los que me est\u00e1is escuchando: Amad a vuestros enemigos; haced bien a los que os odian; 28 bendecid a los que os maldicen; orad por los que os calumnian. <\/p>\n<p>Los ricos a quienes van dirigidos los ayes y las amonestaciones no est\u00e1n presentes. Jes\u00fas se dirige de nuevo a los disc\u00edpulos que le escuchan. A \u00e9stos habla con autoridad: Yo os digo a vosotros. Su palabra es anuncio de Dios, \u00e9l habla como quien tiene autoridad, no como los escribas y los fariseos (Mat 7:28). <\/p>\n<p>Jes\u00fas redujo la ley al cumplimiento de la voluntad de Dios, al precepto del amor: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (Mat 10:27). El camino hacia el amor de Dios con todo el coraz\u00f3n ha quedado despejado con las bienaventuranzas y las conminaciones. Pero ahora se habla del amor al pr\u00f3jimo. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el Antiguo Testamento conoce el precepto del amor al pr\u00f3jimo: \u00abAma a tu pr6jimo como a ti mismo\u00bb (Lev 19:18). Jes\u00fas destaca este precepto de entre todos los dem\u00e1s y le da una importancia capital. Lo interpreta en forma nueva. El pr\u00f3jimo son todos, hasta los enemigos. De esta interpretaci\u00f3n radical del amor del pr\u00f3jimo incluso como amor de los enemigos arranca en Lucas la \u00e9tica del serm\u00f3n de la monta\u00f1a. <\/p>\n<p>Por vuestros enemigos se entiende aqu\u00ed los enemigos del grupo de los disc\u00edpulos, los calumniadores, perseguidores, enemigos de cada uno de los disc\u00edpulos. En \u00e9stos se piensa en particular. Jes\u00fas exige amor. \u00bfPuede haber un precepto del amor? \u00bfPuede imponerse la simpat\u00eda, pueden adquirirse sentimientos y afectos? El amor que prescribe Jes\u00fas consiste en hacer bien, en bendecir, en orar por los otros. Amor es vivir para otro, incluso para el que odia, maldice y maltrata. <\/p>\n<p>El amor a los enemigos no consiste \u00fanicamente en perdonar el mal que se nos ha hecho. Aqu\u00ed no se habla de perdonar; se da por supuesto. Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas hacen francamente todo lo que aprovecha al enemigo. El disc\u00edpulo responde al odio con el bien, a la maldici\u00f3n con bendici\u00f3n, a los malos tratos con oraci\u00f3n por el que maltrata. El que ama al enemigo, haci\u00e9ndole bien no s\u00f3lo se pone a s\u00ed mismo a su servicio, sino tambi\u00e9n a Dios, del cual implora lo que \u00e9l mismo no es capaz de hacer. En el disc\u00edpulo no debe haber ning\u00fan rinc\u00f3n de su ser que no est\u00e9 penetrado del amor a su enemigo: la acci\u00f3n exterior, los deseos y las palabras, el coraz\u00f3n, en el que tiene su asiento la oraci\u00f3n. <\/p>\n<p>29 Al que te pegue en una mejilla, pres\u00e9ntale tambi\u00e9n la otra, y a quien intenta quitarte el manto, no le impidas llevarse tambi\u00e9n la t\u00fanica. 30 Dale a todo el que te pida, y no reclames nada de quien intenta quitarte lo tuyo. <\/p>\n<p>El amor al pr\u00f3jimo se hace dif\u00edcil. Nosotros nos rebelamos contra la injusticia, queremos tomar venganza cuando se nos hace alguna injusticia, queremos tener a raya el mal pagando en la misma moneda: Como t\u00fa a m\u00ed, yo a ti, \u00abojo por ojo, y diente por diente\u00bb (cf. \/Mt\/05\/38). Jes\u00fas exige que no se responda al mal con mal, sino que no se oponga resistencia al mal y se venza el mal con el bien. Estos principios se aplican al mal que se nos hace en la persona: al que te pegue en una mejilla&#8230;, y tambi\u00e9n a los perjuicios que se nos ocasionan en los bienes: a quien intenta quitarte el manto&#8230; <\/p>\n<p>La generosidad del disc\u00edpulo de Jes\u00fas no ha de conocer l\u00edmites: Dale a todo el que te pida, sin consideraci\u00f3n de nacionalidad, de comunidad de creencias, de posici\u00f3n personal, de dignidad: no te canses de dar. Jes\u00fas va todav\u00eda m\u00e1s lejos: No se ha de reclamar la propiedad que se nos quita con astucia y violencia. Quien sufre tales da\u00f1os no ha de defenderse, no ha de tratar de recobrar lo propio. \u00bfHa de convertirse la injusticia en derecho? <\/p>\n<p>\u00bfPodemos oir con calma esta exigencia de Jes\u00fas? \u00bfNo se rebela algo en nuestro interior? \u00bfNo se suscita en nosotros la resistencia porque la cosa nos inquieta? \u00bfNo se sacrifica la personalidad con sus derechos? \u00bfNo se abren de par en par las puertas a la irrupci\u00f3n del mal? \u00bfNo se deja el campo libre al desarrollo de los bajos instintos de los hombres malvados? <\/p>\n<p>Los ejemplos de Jes\u00fas nos suenan como algo tan sorprendente, tan parad\u00f3jico, tan chocante, porque los hombres se atienen en sus relaciones a normas completamente diferentes. Ponen de manifiesto cu\u00e1n contrario a Dios es el comportamiento del hombre cuando el reino de Dios no se ha posesionado de \u00e9l y lo ha transformado. Nosotros creemos que el mal se desarraiga si le oponemos resistencia, si pagamos mal con mal. Jes\u00fas, en cambio, anuncia que el mal se vence con el bien; \u00e9l trae el reino de Dios, y con la suma de todo el bien que en \u00e9l se despliega se logra el triunfo del bien sobre el mal. <\/p>\n<p>La manera como se expresa Jes\u00fas es gr\u00e1fica, est\u00e1 llevada al extremo; es que quiere suscitar en nosotros inquietud, despertarnos, espolearnos, transformarnos. Los ejemplos son meros ejemplos: lo que importa es el comportamiento a que nos invita. No da lecciones acerca de deberes morales en las que se analicen todas las condiciones y todos los reparos, todo \u00absi\u00bb y todo \u00abpero\u00bb. Con su palabra no quiere promulgar un nuevo c\u00f3digo compuesto de cuatro art\u00edculos: Primero: Al que te pegue en tu mejilla&#8230; Segundo: A quien intente quitarte el manto&#8230;.etc\u00e9tera. Esto ser\u00eda desconocer el sentido de las palabras de Jes\u00fas. Los ejemplos son realizaciones ejemplares de un comportamiento. Lo que \u00e9l quiere es este comportamiento, quiere que el disc\u00edpulo trate de realizarlo y de ponerlo en pr\u00e1ctica en las m\u00faltiples circunstancias de la vida. <\/p>\n<p>31 Y de la misma manera que quer\u00e9is que os traten los hombres, tratadlos tambi\u00e9n vosotros a ellos. <\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se ha de poner en pr\u00e1ctica el amor de los enemigos, qu\u00e9 debo hacer a mi pr\u00f3jimo? \u00bfY tambi\u00e9n a mi enemigo? Maestros de sabidur\u00eda y maestros de la ley entre los jud\u00edos y entre los paganos formularon sobre este particular la regla \u00e1urea. El viejo Tob\u00edas da a su hijo esta instrucci\u00f3n: \u00abLo que no quieras para ti, no lo hagas a nadie\u00bb (\/Tb\/04\/15). El doctor jud\u00edo Hilel se expresa en t\u00e9rminos parecidos: \u00abLo que no te agrada a ti, no lo hagas a tu pr\u00f3jimo; esto es toda la ley, todo lo dem\u00e1s es explicaci\u00f3n.\u00bb En la sabidur\u00eda griega se conoc\u00eda esta regla desde muy antiguo. Los estoicos la expresaron en esta forma: \u00abLo que no quieras que te hagan a ti, no lo hagas t\u00fa a nadie.\u00bb El hombre lleva constantemente consigo el c\u00f3digo y la pauta de su comportamiento con los semejantes. Lo que uno desea y lo que uno necesita le ense\u00f1a lo que ha de hacer. Jes\u00fas enuncia en nueva forma esta regla \u00e1urea: De la misma manera que quer\u00e9is que os traten los hombres, tratadlos tambi\u00e9n vosotros a ellos. Los otros dan como regla que no se ha de hacer al pr\u00f3jimo nada que sea desagradable; Jes\u00fas da como regla que se ha de hacer el bien al pr\u00f3jimo, incluso al enemigo. Ah\u00ed est\u00e1 la gran diferencia: no s\u00f3lo no hacer mal, sino hacer bien. El disc\u00edpulo de Jes\u00fas no se ha de contentar con no hacer mal, sino que ha de hacer bien, todo el bien que \u00e9l mismo desea para s\u00ed. El amor de nosotros mismos se hace ley y medida de nuestro amor al pr\u00f3jimo, amor que debe estar pronto a amar incluso al enemigo. \u00abAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo.\u00bb <\/p>\n<p>32 Y si am\u00e1is a los que os aman, \u00bfqu\u00e9 gracia ten\u00e9is? Porque tambi\u00e9n los pecadores aman a quienes los aman. 33 Y si hac\u00e9is bien a los que bien os hacen, \u00bfqu\u00e9 gracia ten\u00e9is? Tambi\u00e9n los pecadores hacen lo mismo. 34 Y si prest\u00e1is a aquellos de quienes esper\u00e1is cobrar, \u00bfqu\u00e9 gracia ten\u00e9is? Tambi\u00e9n los pecadores prestan a los pecadores, para recibir de ellos lo correspondiente. <\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas deben cumplir la voluntad de Dios m\u00e1s radicalmente que todos los dem\u00e1s. No deben llevar ya una vida como la que llevan los pecadores. Son sal de la tierra, luz, ciudad sobre la monta\u00f1a (Mat 5:13 ss). <\/p>\n<p>Su amor no debe por tanto ser \u00fanicamente un amor que espera ser correspondido. Si s\u00f3lo amaran a aquellos de quienes reciben muestras de amor, no har\u00edan ventaja a los pecadores. Deben amar incluso cuando no se ven compensados y correspondidos por los hombres. Deben amar porque tal es la voluntad de Dios. \u00abCuando vayas a dar una limosna, que no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que tu limosna quede en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te dar\u00e1 la recompensa\u00bb (Mat 6:3 s). <\/p>\n<p>El amor se manifiesta haciendo bien, prestando&#8230; Donde surge una necesidad, all\u00ed est\u00e1 el que ama. El amor que exige Cristo es amor de obras: \u00abHijitos, no amemos de palabra ni con la lengua, sino de obra y de verdad\u00bb (1Jn 3:18). El amor puede ser un precepto, porque es amor de obras. Puede desarrollarse en aquel que se mantiene abierto al otro y a su necesidad. Quien piensa en el otro, tiene fuerza para amar. <\/p>\n<p>Jes\u00fas promete recompensa al amor. \u00bfQu\u00e9 gracia ten\u00e9is? Dios reconoce las obras del hombre, da su gracia a aquel cuyas obras le son agradables. <\/p>\n<p>35 Vosotros, en cambio, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada. Entonces ser\u00e1 grande vuestra recompensa, y ser\u00e9is hijos del Alt\u00edsimo; que \u00e9l es bueno aun con los desagradecidos y malvados. <\/p>\n<p>Sin esperar nada. \u00e9ste es el distintivo del amor de los disc\u00edpulos. Ni reconocimiento por parte de los hombres, ni alabanza, ni compensaci\u00f3n. El amor no es c\u00e1lculo. Brota de lo m\u00e1s \u00edntimo de uno y se desarrolla. Incluso cuando el disc\u00edpulo da prestado, no da para volver a recibir, sino s\u00f3lo por deseo de ayudar. Dado que en el amor a los enemigos hay que renunciar a toda esperanza de correspondencia y de amor, por eso tal amor es el que mejor y m\u00e1s genuinamente representa el amor del disc\u00edpulo de Jes\u00fas. Lo que mueve al disc\u00edpulo a amar es s\u00f3lo la voluntad de Dios, su reino, Jes\u00fas, el Maestro, y su palabra. <\/p>\n<p>El disc\u00edpulo que cumple el precepto de amar a los enemigos, recibe gran recompensa. Es llamado hijo del Alt\u00edsimo. Este t\u00edtulo recibi\u00f3 Jes\u00fas en la anunciaci\u00f3n del \u00e1ngel. \u00ab\u00e9ste ser\u00e1 grande y ser\u00e1 llamado Hijo del Alt\u00edsimo, y el Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David, su padre\u00bb (1Jn 1:32). El que cumple el precepto de amar a los enemigos, tiene participaci\u00f3n en la filiaci\u00f3n y en el reino de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>La filiaci\u00f3n divina no es s\u00f3lo una esperanza para el fin de los tiempos; se da ya cuando se vive el amor a los enemigos. Con el amor desinteresado, que no se contenta con corresponder al amor, el disc\u00edpulo se hace semejante a Dios mismo, porque Dios es bueno aun con los desagradecidos y malvados. Es hijo del Alt\u00edsimo que con su amor infinito est\u00e1 por encima de toda la agitaci\u00f3n de los hombres. <\/p>\n<p>36 Sed misericordiosos, como misericordioso es vuestro Padre. <\/p>\n<p>Es misericordioso quien se deja afectar por la miseria del hombre, el que est\u00e1 abierto a la necesidad ajena y presta ayuda donde halla a alguien oprimido por la carga. <\/p>\n<p>Jes\u00fas anuncia que Dios es Padre misericordioso. El reino de Dios comienza con el anuncio del Evangelio a los pobres, de la liberaci\u00f3n a los cautivos, de la vista a los ciegos, del alivio y libertad a los que est\u00e1n agobiados. Jes\u00fas, al que Dios envi\u00f3 para proclamar y aportar el tiempo de salvaci\u00f3n, va por el pa\u00eds derramando beneficios. Perdona los pecados y se interesa por los pecadores, habla de la alegr\u00eda del Padre celestial por los pecadores que en este tiempo de gracia vuelven a \u00e9l (1Jn 5:11-32) (*). <\/p>\n<p>La misericordia del Padre ense\u00f1a al disc\u00edpulo lo que \u00e9l mismo ha de hacer; Jes\u00fas exige lo que los jud\u00edos llamaban \u00abimitaci\u00f3n de Dios\u00bb. \u00abComo Dios viste a desnudos (Gen 3:21), viste t\u00fa tambi\u00e9n a desnudos. Como Dios visita a enfermos (Gen 18:1), visita t\u00fa tambi\u00e9n a enfermos&#8230; Como Dios es llamado misericordioso y clemente, s\u00e9 t\u00fa tambi\u00e9n misericordioso y clemente y da a todos sin compensaci\u00f3n&#8230; Como Dios es llamado bondadoso&#8230; s\u00e9 t\u00fa tambi\u00e9n bondadoso\u00bb. <\/p>\n<p>El amor tiene dos normas conforme a las cuales se puede apreciar y comprobar el amor. El deseo del propio coraz\u00f3n (ama a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo) y la misericordia del Padre celestial. Las dos normas son una; en efecto, el disc\u00edpulo es hijo del Alt\u00edsimo, imagen de Dios. Jes\u00fas vuelve a restaurar en el hombre la imagen de Dios, porque anuncia el reinado del Alt\u00edsimo, que es nuestro Padre lleno de misericordia.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Cf. Luc 15:4-10; Luc 7:36-47; Luc 18:10-14; Luc 19:1-10. En la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas a los pecadores y en su trato con ellos se expresa fundamentalmente la misi\u00f3n de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>c) No juzgu\u00e9is (Lc\/06\/37-38) <\/p>\n<p>37a No juzgu\u00e9is, y no ser\u00e9is juzgados; no conden\u00e9is, y no ser\u00e9is condenados. <\/p>\n<p>El comienzo del amor y de la misericordia con los hombres est\u00e1 en que no nos constituyamos en sus jueces. El que investiga si el otro merece misericordia y amor, si es o no \u00abdigno\u00bb, peca ya contra el precepto del amor; en efecto, el amor da porque se compadece de la necesidad del otro. <\/p>\n<p>La funci\u00f3n del juez se desarrolla en dos actos: en juzgar y en condenar. De uno y otro nos disuade Jes\u00fas. Aqu\u00ed no se trata del ejercicio de la potestad judicial en un complejo social, sino de juzgar con el pensamiento y con palabras cuando no se ha recibido tal encargo. Las palabras de Jes\u00fas no vedan el enjuiciamiento moral de la acci\u00f3n; lo que proh\u00edben es que se declare culpable al que ha puesto la acci\u00f3n. <\/p>\n<p>Jes\u00fas formul\u00f3 el imperativo de la misericordia y del amor al pr\u00f3jimo. \u00abAmad a vuestros enemigos.\u00bb \u00abSed misericordiosos.\u00bb De esto se pedir\u00e1 cuenta en el juicio de Dios. El que se constituye en juez de los otros, provoca el juicio de Dios sobre s\u00ed mismo. Mi comportamiento con los otros ser\u00e1 la norma del comportamiento de Dios conmigo. <\/p>\n<p>37b Perdonad y ser\u00e9is perdonados; 38a dad y se os dar\u00e1; una buena medida apretada, bien rellena, rebosante, echar\u00e1n en vuestro regazo. <\/p>\n<p>La culpa y la transgresi\u00f3n que ha cometido el otro contra nosotros podr\u00eda ser un obst\u00e1culo para el amor y la misericordia. Jes\u00fas indica dos maneras de superar el obst\u00e1culo: perdonar y dar. Cuando se perdona se derriban las barreras que se levantan entre el yo y el t\u00fa. Cuando se da, se tienden puentes. <\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s se formula el imperativo bajo la amenaza del juicio. Y ser\u00e9is perdonados;&#8230; y se os dar\u00e1. Dios adaptar\u00e1 su proceder judicial a nuestro comportamiento. El resultado del juicio se pone en nuestras manos. \u00abPerd\u00f3nanos nuestros pecados, pues tambi\u00e9n nosotros perdonamos a todo el que nos debe\u00bb (11,4). <\/p>\n<p>Vendr\u00e1 el d\u00eda de la paga. Para el que haya dado ser\u00e1 un d\u00eda de abundant\u00edsima recolecci\u00f3n. Dios es como un labrador que asigna magn\u00e1nimamente la paga a sus trabajadores. Se medir\u00e1 con la fanega. El labrador avaro llena la medida y pasa luego el rasero por encima para no dar m\u00e1s de lo que se hab\u00eda ajustado. El labrador magn\u00e1nimo aprieta el trigo en la medida, la sacude, para que se llenen los huecos y se pueda echar todav\u00eda m\u00e1s y hasta a\u00f1ade algo hasta que rebose la medida. Dios se asemeja al labrador magn\u00e1nimo. Es el m\u00e1s generoso pagador. Su recompensa no es el salario merecido, sino regalo de su generosidad. La idea de recompensa o de salario no debe inducir a rebajar lo infinito del amor de Dios. Lo que da Dios es infinitamente superior a la prestaci\u00f3n. \u00abAlegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa ser\u00e1 grande en el cielo.\u00bb <\/p>\n<p>38b Pues con la medida con que mid\u00e1is ser\u00e9is medidos. <\/p>\n<p>Dios no tiene medida en dar, pero s\u00f3lo da al que a su vez ha dado. Podemos tambi\u00e9n decir que Dios perdona sin medida ni tasa, pero s\u00f3lo al que a su vez ha perdonado. Las palabras sobre el amor de los enemigos se pronuncian con vistas al juicio final. Pero no rematan en la justicia vindicativa de Dios, sino en lo desmesurado de su bondad. Todas las sentencias se pronuncian con el mismo ritmo, pero cuando se habla de dar, se encarece la promesa: Y se os dar\u00e1 una medida colmada. As\u00ed el centro de gravedad se desplaza de la severidad a la bondad de Dios, del juicio a la bendici\u00f3n, de la amenaza a la promesa, del temor a la esperanza. <\/p>\n<p>En la conclusi\u00f3n vuelve a insinuarse la amonestaci\u00f3n: medida por medida. El que da poco, recibir\u00e1 poco; el que da con abundancia -todav\u00eda se percibe la imagen de la magnanimidad divina-, recibir\u00e1 con abundancia. La misericordia infinita de Dios en el juicio no es una misericordia sin condiciones. El que d\u00e9 y perdone a los hombres, recibir\u00e1 abundantemente el don y el perd\u00f3n de Dios; el que no d\u00e9 ni perdone a los hombres, no puede esperar don ni perd\u00f3n de Dios. <\/p>\n<p>d) La verdadera religiosidad (Lc\/06\/39-49). <\/p>\n<p>39a Les propuso tambi\u00e9n una par\u00e1bola. <\/p>\n<p>Con esta breve observaci\u00f3n se introduce una nueva secci\u00f3n del discurso. Par\u00e1bola es el t\u00edtulo exacto, pues se refieren cinco breves par\u00e1bolas. Con ellas se quiere hacer reflexionar. A lo que ya se ha dicho -al discurso prof\u00e9tico (6,20-26) y al de exhortaci\u00f3n (6,27-38)- se a\u00f1ade la predicaci\u00f3n en par\u00e1bolas. Los disc\u00edpulos deben ser personas que aman, deben vivir para los otros. En el serm\u00f3n de la monta\u00f1a de san Mateo se caracteriza la misi\u00f3n de los disc\u00edpulos con las im\u00e1genes: sal de la tierra, luz que ilumina a todos, ciudad sobre la monta\u00f1a (Mat 5:16). <\/p>\n<p>All\u00ed aparece como algo innatural y reprobable que no se brille delante de los hombres a fin de que \u00e9stos vean las buenas obras y glorifiquen al Padre. Tambi\u00e9n en el serm\u00f3n de la monta\u00f1a del Evangelio de Lucas se presupone tal fuerza luminosa de la vida de los disc\u00edpulos. \u00bfPero c\u00f3mo han de estar pertrechados los disc\u00edpulos para llevar a cabo esta obra apost\u00f3lica? Deben ser buenos maestros (Mat 6:39-42), el ser y la palabra deben ser uno (Mat 6:43-45), la acci\u00f3n debe acompa\u00f1ar los sentimientos (Mat 6:46-49). <\/p>\n<p>39b \u00bfAcaso puede un ciego guiar a otro ciego? \u00bfNo caer\u00e1n los dos en el hoyo? 40 No hay disc\u00edpulo que est\u00e9 por encima del maestro; pues el perfectamente instruido ser\u00e1, a lo m\u00e1s, como su maestro. <\/p>\n<p>Las palabras de Jes\u00fas sobre el gu\u00eda ciego iban dirigidas contra los fariseos. Estos se presentaban como gu\u00edas del pueblo en materia de religiosidad. Con cuidado meticuloso estudiaban la ley y trataban de observarla. Sin embargo, eran gu\u00edas ciegos, pues estaban cerrados a la m\u00e1s grande revelaci\u00f3n de Dios y se hac\u00edan inaccesibles a la palabra de Dios proclamada por Jes\u00fas. Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas vienen ahora a ocupar el puesto de estos gu\u00edas ciegos. Las palabras de Jes\u00fas que se refer\u00edan a los fariseos y a los escribas, se aplican tambi\u00e9n a los disc\u00edpulos, si ellos mismos son ciegos. <\/p>\n<p>El disc\u00edpulo de Jes\u00fas ha de ser consciente de su responsabilidad. No puede ser ciego. \u00bfCu\u00e1ndo, pues, no es ciego? Cuando est\u00e1 instruido como su maestro. El Maestro es Jes\u00fas. Es un maestro que no es superado por ning\u00fan disc\u00edpulo: maestro singular y \u00fanico. No hay disc\u00edpulo que est\u00e9 por encima del maestro. Este dicho se verifica en la escuela de los doctores de la ley, puesto que el maestro transmite lo que ha recibido, y el disc\u00edpulo no tiene nada que hacer sino aceptar lo transmitido. El disc\u00edpulo de Jes\u00fas transmite lo que ha recibido de Jes\u00fas. \u00bfC\u00f3mo estar\u00eda a la altura de la responsabilidad que tiene de los otros si no estuviera armado con la palabra de Jes\u00fas, si no se la hubiera apropiado? <\/p>\n<p>41 \u00bfPor qu\u00e9 te pones a mirar la paja en el ojo de tu hermano, y no te fijas en la viga que en tu propio ojo tienes? 42 \u00bfC\u00f3mo puedes decirle a tu hermano: Hermano, d\u00e9jame que te saque la paja del ojo, cuando t\u00fa mismo no ves la viga que tienes en el tuyo. \u00a1Hip\u00f3crita S\u00e1cate primero la viga del ojo, y entonces ver\u00e1s claro para sacar la paja del ojo de tu hermano. <\/p>\n<p>Para ser fiel a su misi\u00f3n debe el disc\u00edpulo corregir a los que yerran y faltan, y ayudarlos a despojarse de sus faltas. Las palabras de Jes\u00fas presuponen la solicitud por los hermanos, por los que tienen la misma fe. San Mateo, al hablar del orden en la Iglesia, nos conserv\u00f3 unas palabras que prev\u00e9n el proceso de tal correcci\u00f3n fraterna: \u00abSi tu hermano comete un pecado, ve y repr\u00e9ndelo a solas t\u00fa con \u00e9l&#8230;\u00bb ( Mat 18:15 ss). La correcci\u00f3n entra\u00f1a peligro. Un peligro es el de medir con una falsa medida. El amor propio desfigura la verdad. La imagen de la paja y la viga es un cuadro de vivos colores. Las m\u00e1s peque\u00f1as faltas del otro se ven aumentadas, las mayores faltas propias se disminuyen. S\u00f3lo puede haber correcci\u00f3n cuando uno renuncia a tenerse por justo y a querer imponerse. <\/p>\n<p>El segundo peligro de la correcci\u00f3n est\u00e1 en la hipocres\u00eda. El que corrige al otro da a entender con ello que quiere vencer el mal en el mundo. Pero si ni siquiera lo vence en s\u00ed mismo, entonces surge una lamentable discrepancia entre el interior y el exterior. Se emprende la lucha contra lo malo en el otro. Pero, \u00bfy en uno mismo? S\u00e1cate primero la viga del ojo. Comienza primero la correcci\u00f3n por ti mismo, con lo cual se sientan las bases para la correcci\u00f3n del otro. <\/p>\n<p>En el disc\u00edpulo de Jes\u00fas ha comenzado a influir el reino de Dios. Pero esto presupone conversi\u00f3n y arrepentimiento. El arrepentimiento reconoce la propia culpa y el propio pecado, comienza por condenar las deficiencias del propio coraz\u00f3n; as\u00ed puede uno acercarse al hermano con paciencia, con perd\u00f3n y generosidad. <\/p>\n<p>43 Porque no hay \u00e1rbol bueno que d\u00e9 fruto podrido; ni tampoco \u00e1rbol podrido que d\u00e9 fruto bueno. 44 Cada \u00e1rbol se conoce por su fruto; pues de los espinos no se cosechan higos, ni se vendimian uvas de un zarzal. <\/p>\n<p>El peligro de la hipocres\u00eda s\u00f3lo se vence si hay armon\u00eda entre los sentimientos interiores y la acci\u00f3n exterior. Las manifestaciones externas, las obras y las palabras, son buenas cuando es bueno el fondo interior del que provienen. Para los fariseos y los escribas es buena una acci\u00f3n si est\u00e1 en consonancia con la ley; Jes\u00fas, en cambio, la llama buena si procede de un interior bueno. El coraz\u00f3n, sede de los pensamientos, de los deseos y sentimientos, es la fuente de los buenos y malos pensamientos, palabras y obras, es el centro de la decisi\u00f3n moral. \u00abDe lo interior, del coraz\u00f3n de los hombres, proceden las malas intenciones, fornicaciones, robos, homicidios&#8230;\u00bb ( Mar 7:21 ss). Ahora bien, \u00bfcu\u00e1ndo es bueno el coraz\u00f3n? <\/p>\n<p>Las palabras y las acciones que proceden del hombre dan a conocer cu\u00e1l es su estado interior. Descubren el coraz\u00f3n del hombre, como los frutos dan a conocer la naturaleza y la calidad de un \u00e1rbol. Los espinos no producen higos&#8230; <\/p>\n<p>45 El hombre bueno, del buen tesoro de su coraz\u00f3n saca lo bueno, y el malo, de su mal tesoro saca lo malo. Pues del rebosar del coraz\u00f3n habla su boca. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed cambia la imagen. El coraz\u00f3n, sede de las decisiones morales y religiosas del hombre, se puede comparar con un tesoro. Del n\u00facleo de la personalidad, sede de las decisiones morales y religiosas depende que las palabras y las acciones sean buenas o malas, de que el hombre mismo sea bueno o malo. El disc\u00edpulo de Jes\u00fas, que ha de ser luz para los otros, debe poseer un coraz\u00f3n al que rebose todo bien. Este rebosar se muestra en palabras y acciones. El buen orden de la conciencia es prerrequisito del cristiano apost\u00f3lico. <\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfcu\u00e1ndo es el coraz\u00f3n un arca, un tesoro que s\u00f3lo contiene bien y del que s\u00f3lo sale bien? \u00bfCu\u00e1ndo es bueno el interior del hombre? \u00bfCu\u00e1ndo est\u00e1 en orden su conciencia? Seg\u00fan el Evangelio, no por el mero hecho de manifestar el hombre su ser natural. S\u00f3lo cuando el hombre est\u00e1 completamente transformado por Jes\u00fas, el Maestro, es tambi\u00e9n bueno su coraz\u00f3n. Cuando la palabra de Jes\u00fas es asimilada por este coraz\u00f3n, cuando se han posesionado de \u00e9l el reino de Dios y su justicia, entonces es el coraz\u00f3n un arca de la que rebosa el bien. Una vez m\u00e1s se formula como imperativo fundamental de Jes\u00fas el arrepentimiento, el retorno a Dios. El hombre bueno es el que mediante la conversi\u00f3n se pone en la debida relaci\u00f3n con Dios. No es el arrepentimiento en cuanto tal el que hace al hombre interiormente bueno, sino Dios y su reino; s\u00f3lo que el reino de Dios presupone que se retorne a Dios, que se aparte uno de la culpa, que se haga peque\u00f1o. <\/p>\n<p>46 \u00bfPor qu\u00e9 me llam\u00e1is: \u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or!, y no hac\u00e9is lo que os digo? <\/p>\n<p>Jes\u00fas hace el mayor hincapi\u00e9 en la intenci\u00f3n con que se ha de producir la acci\u00f3n. Pero esto no quiere decir que no d\u00e9 importancia a la acci\u00f3n exterior. Exige la acci\u00f3n como fruto de la intenci\u00f3n. <\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos lo invocan como Se\u00f1or. As\u00ed llamaban a sus maestros los disc\u00edpulos de los doctores de la ley. Para los disc\u00edpulos que le segu\u00edan era Jes\u00fas el rab\u00ed, el maestro y doctor. Pero no es su Se\u00f1or s\u00f3lo en este sentido; para ellos es m\u00e1s. Por \u00e9l habla Dios. El pueblo dec\u00eda: \u00abUn gran profeta ha surgido entre nosotros\u00bb (Mar 7:16). Despu\u00e9s de pascua predic\u00f3 Pedro: \u00abDios ha hecho Se\u00f1or y Mes\u00edas a este Jes\u00fas a quien vosotros crucificasteis\u00bb (Hec 2:36). \u00abSe\u00f1or\u00bb expresa lo m\u00e1s alto y m\u00e1s elevado en cuanto a dignidad. Quien le\u00eda la traducci\u00f3n griega del Antiguo Testamento hallaba el nombre de Dios, Yahveh, traducido por \u00abSe\u00f1or\u00bb. Todo esto est\u00e1 impl\u00edcito cuando se dice: \u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or! El Se\u00f1or es el que pronuncia las palabras del serm\u00f3n de la monta\u00f1a. <\/p>\n<p>El Se\u00f1or tiene derecho de libre disposici\u00f3n, \u00e9l manda, es juez. Su palabra tiene fuerza de ley divina. Ahora bien, ser\u00eda la mayor contradicci\u00f3n llamar a Jes\u00fas Se\u00f1or, reconocer su palabra y su voluntad y, sin embargo, no hacer nada. La pregunta de Jes\u00fas quiere despertar al oyente y hacerle reflexionar. <\/p>\n<p>47 Os voy a decir a qui\u00e9n se parece todo el que viene a m\u00ed y oye mis palabras y las pone en pr\u00e1ctica. 48 Se parece a un hombre que, al ponerse a construir una casa, cav\u00f3 y ahond\u00f3, y puso los cimientos sobre la roca; cuando lleg\u00f3 la crecida, el torrente se precipit\u00f3 contra aquella casa, pero no pudo derribarla, por estar bien construida. 49 En cambio, el que oye pero no practica, se parece a un hombre que se puso a construir una casa a flor de tierra, sin cimientos; cuando el torrente se precipit\u00f3 contra ella, en seguida se derrumb\u00f3, y el desastre de aquella casa fue completo. <\/p>\n<p>Para ser disc\u00edpulo de veras, que es lo que conduce a la salvaci\u00f3n, es necesario ir a Jes\u00fas, reconocer que es \u00e9l quien decide y ser el disc\u00edpulo que oye sus palabras, las acepta y las pone en pr\u00e1ctica. En la vida de la Iglesia despu\u00e9s de la exaltaci\u00f3n de Cristo quiere esto decir: ser uno con Cristo sacramentalmente, aceptar con fe la palabra de Cristo, que pervive en la Iglesia, y vivir del sacramento y de la palabra. <\/p>\n<p>Las dos par\u00e1bolas las colore\u00f3 san Lucas conforme a la mentalidad de los griegos. Describi\u00f3 la construcci\u00f3n de manera diferente que san Mateo (Mat 7:24-27), que se limita a decir: \u00abConstruy\u00f3 su casa sobre la roca\u00bb; \u00abconstruy\u00f3 su casa sobre la arena\u00bb. Seg\u00fan san Lucas se cava cuidadosa y laboriosamente para echar los cimientos, o bien no se cava en absoluto y se construye la casa sobre la tierra, sin cimientos. La irrupci\u00f3n de la cat\u00e1strofe es en Mateo aut\u00e9nticamente palestina: \u00abCay\u00f3 la lluvia, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y batieron contra la casa aquella.\u00bb Lucas, en cambio, dice: \u00abCuando el torrente se precipit\u00f3&#8230;\u00bb Tambi\u00e9n la palabra de Dios contin\u00faa encarn\u00e1ndose en la tradici\u00f3n; se amolda a los hombres, desciende a los hombres, para penetrar completamente en ellos y en el mundo en que viven. <\/p>\n<p>Las par\u00e1bolas y las palabras que las preceden no dejan la menor duda de que el serm\u00f3n de la monta\u00f1a debe ponerse en pr\u00e1ctica. La salud o la perdici\u00f3n depende de que se practiquen o no las palabras de este discurso. Las palabras finales: El desastre de aquella casa fue completo, van m\u00e1s all\u00e1 de la imagen para pasar a la realidad. El que oye las palabras, pero no las practica sufre gran cat\u00e1strofe en el juicio final. <\/p>\n<p>Atendiendo a estas palabras \u00bfhabremos de decir que el serm\u00f3n de la monta\u00f1a s\u00f3lo trata de hacernos comprender que somos pecadores perdidos? Cierto que se trata de esto, pero no s\u00f3lo de esto. \u00bfTrataba s\u00f3lo de trazar la imagen del hombre que ha experimentado el nuevo nacimiento del mundo porque se ha realizado plenamente el reinado de Dios? En el serm\u00f3n de la monta\u00f1a se tiene sin duda presente el reino de Dios. Comienza, en efecto, con la promesa de este reino y termina con el juicio. Las exigencias del serm\u00f3n de la monta\u00f1a (el hombre del amor, el hijo del Alt\u00edsimo&#8230;) se realizar\u00e1n plenamente cuando se realice plenamente el reino de Dios. Pero el serm\u00f3n de la monta\u00f1a se proclama como condici\u00f3n de la entrada en el reino de Dios. Con la venida de Jes\u00fas se ha iniciado en el mundo el reino de Dios, y el que va a Jes\u00fas, oye su palabra y la practica, tiene tambi\u00e9n participaci\u00f3n en sus fuerzas. El que dice a Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or!\u00bb, est\u00e1 bajo el reinado del Se\u00f1or. pero no por ello se le dispensa de obrar. La constante actitud de retorno a Dios pone los cimientos par a una vida regida por las palabras del serm\u00f3n de la monta\u00f1a. Preserva de la hipocres\u00eda, que pone simplemente las palabras en la boca, pero no las realiza en uno mismo, crea el buen coraz\u00f3n del que pueden proceder las buenas obras, y mueve a poner en juego todas las fuerzas para cumplir la voluntad de Dios descubierta en la palabra. En un coraz\u00f3n abierto mediante la conversi\u00f3n a Dios hay lugar para el reino de Dios, se despliega el amor, mediante el cual el hombre vive para Dios y para los semejantes. La misericordia de Dios que se revela en su reino, penetra a este hombre, que as\u00ed viene a ser hijo del Alt\u00edsimo. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 desgran\u00e1ndolas entre las manos:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Mat 12:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Actitud de Jes\u00fas hacia el s\u00e1bado (ver Mat. 12:1-14; Mar. 2:23-3:6). El primer incidente se relaciona con la r\u00edgida actitud sobre el s\u00e1bado que establec\u00eda un detalle elaborado de lo que no se pod\u00eda hacer, inclusive restregar [espigas] con las manos. Cuando los fariseos oyeron, sin duda por medio de alg\u00fan correveidile, que Jes\u00fas estaba quebrantando su ley de origen humano, lo criticaron. El mencion\u00f3 el ejemplo del rey Da vid, a quien el sacerdote le hab\u00eda permitido que diera el pan consagrado del tabern\u00e1culo a sus hombres, aunque normalmente estaba reservado para los sacerdotes (1 Sam. 21:1-6). De hecho, David no estaba quebrantando ninguna ley y Jes\u00fas no estaba citando esa acci\u00f3n como un precedente para hacerlo, sino que m\u00e1s bien mostraba que el mismo AT no ense\u00f1aba el concepto legalista que hab\u00edan desarrollado los fariseos. El s\u00e1bado hab\u00eda sido hecho por cau sa del hombre y, en consecuencia, el Hijo del Hombre era su Se\u00f1or. Por lo tanto, como el s\u00e1bado es el d\u00eda del Se\u00f1or (Dios), esta declaraci\u00f3n de Jes\u00fas probablemente era un reclamo oculto de igualarse a Dios.<\/p>\n<p>En el segundo incidente, los opositores de Jes\u00fas pueden haber puesto al enfermo en la sinagoga para ver qu\u00e9 hac\u00eda Jes\u00fas. El acept\u00f3 el inesperado desaf\u00edo y plante\u00f3 su punzante pregunta. Si su acci\u00f3n de sanar a un hombre en s\u00e1bado deb\u00eda considerarse pecaminosa, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s lo era el planear su muerte? La penalidad por transgredir la ley del s\u00e1bado era la muerte y Marcos nos dice que, desde ese tiempo, los fariseos comenzaron a tramar la muerte de Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>6.1, 2 En las leyes tradicionales jud\u00edas hab\u00eda treinta y nueve categor\u00edas de actividades prohibidas en el d\u00eda de reposo, cosechar era una de ellas. Los maestros de la Ley iban aun un poco m\u00e1s lejos hasta describir diferentes m\u00e9todos de cosechar, uno de ellos era restregar los granos con las manos, como los disc\u00edpulos lo hicieron en esta oportunidad. La Ley de Dios dec\u00eda que los agricultores no deb\u00edan segar hasta el \u00faltimo rinc\u00f3n de sus campos, a fin de que viajeros y pobres comieran de su generosidad (Deu 23:25), de modo que los disc\u00edpulos no eran culpables de robar granos. Es m\u00e1s, aunque violaron reglas de los fariseos, no quebrantaron ninguna Ley divina.6.2 Los fariseos pensaban que su sistema religioso ten\u00eda todas las respuestas. No aceptaban a Jes\u00fas porque no encajaba en su sistema. Por esa misma raz\u00f3n podemos marginar a Jes\u00fas. Cuidado con pensar que usted o su iglesia tienen la respuesta a todas las preguntas. No hay sistema religioso lo bastante completo como para contener a Cristo ni describir a la perfecci\u00f3n su actividad en el mundo.6.3-5 Cada semana se pon\u00edan doce hogazas de pan consagradas que representaban las doce tribus de Israel en una mesa del templo. Este pan se le llamaba de la proposici\u00f3n o pan de la presencia. Despu\u00e9s de permanecer una semana en el templo, solo los sacerdotes lo com\u00edan. Jes\u00fas, acusado de quebrantar el d\u00eda de reposo, apel\u00f3 a la bien conocida historia de David (1Sa 21:1-6). En cierta ocasi\u00f3n en que huy\u00f3 del rey Sa\u00fal, \u00e9l y sus hombres comieron este pan consagrado. Su necesidad era m\u00e1s importante que las reglas ceremoniales. Jes\u00fas apelaba al mismo principio: la necesidad humana es m\u00e1s importante que las leyes relacionadas con la observancia del d\u00eda de reposo. Al compararse El mismo y sus disc\u00edpulos con David y sus acompa\u00f1antes, lo que Jes\u00fas en verdad dec\u00eda era: \u00abSi me condenan, tambi\u00e9n deben condenar al rey David\u00bb.6.5 Cuando Jes\u00fas dijo que es \u00abSe\u00f1or aun del d\u00eda de reposo\u00bb, revel\u00f3 a los fariseos que ten\u00eda autoridad para denegar sus tradiciones y regulaciones porque El cre\u00f3 el d\u00eda de reposo. El Creador siempre es m\u00e1s grande que la creaci\u00f3n.6.6, 7 Seg\u00fan la tradici\u00f3n de los l\u00edderes religiosos, ninguna sanidad se pod\u00eda hacer en Sabat. La sanidad, argumentaban, era practicar la medicina y el s\u00e1bado no se pod\u00eda practicar esta profesi\u00f3n. Era m\u00e1s importante para los l\u00edderes religiosos proteger sus leyes que liberar a una persona de su sufrimiento.6.11 Los enemigos de Jes\u00fas estaban furiosos. No solo ley\u00f3 sus mentes, sino que se burl\u00f3 de sus leyes y descubri\u00f3 la ira de sus corazones. Es ir\u00f3nico que su odio combinado con su celo por la Ley los condujo a un complot homicida, en contra de la Ley.6.12 Los escritores de los Evangelios destacan que antes de cada hecho importante en su vida, Jes\u00fas dedicaba tiempo para apartarse y orar. En ese tiempo se prepar\u00f3 para escoger a los integrantes de su c\u00edrculo \u00edntimo, los doce disc\u00edpulos. Aseg\u00farese de que toda decisi\u00f3n importante en su vida se base en la oraci\u00f3n.6.13 Jes\u00fas tuvo muchos disc\u00edpulos (aprendices), pero solo escogi\u00f3 doce ap\u00f3stoles (mensajeros). Los ap\u00f3stoles formaron parte de su c\u00edrculo \u00edntimo a los que prepar\u00f3 especialmente y los envi\u00f3 con su propia autoridad. Fueron los hombres que iniciaron la iglesia cristiana. En los Evangelios, a los doce hombres casi siempre se les llama disc\u00edpulos, pero en el libro de Hechos se les llama ap\u00f3stoles.6.13-16 Jes\u00fas seleccion\u00f3 hombres \u00abcomunes\u00bb para que fueran sus disc\u00edpulos y eran una mezcla de procedencias y personalidades. Hoy, Dios llama a gente \u00abcom\u00fan\u00bb para edificar su Iglesia, ense\u00f1ar el mensaje de salvaci\u00f3n y servir a otros por amor. A lo mejor nos sentimos in\u00fatiles para servir a Cristo con eficacia, pero juntos podemos formar un grupo fuerte, capaz de servir a Dios a pesar de todo. Sea paciente para aceptar las diferencias entre la gente de su iglesia y construya sobre la diversidad de capacidades presentes en su grupo.6.14-16 Los disc\u00edpulos no siempre se les nombra de la misma manera. Por ejemplo, Pedro a veces se le llama Sim\u00f3n o Cefas. A Mateo tambi\u00e9n se le conoce como Lev\u00ed. Jes\u00fas dio a varios de sus disc\u00edpulos nombres nuevos. Bartolom\u00e9, se piensa que puede ser Natanael (Joh 1:45) y Judas, hermano de Jacobo, se cree que ser\u00eda Tadeo.6.19 Una vez conocido el poder sanador de Jes\u00fas, las multitudes se reun\u00edan solo para tocarlo. Para muchos, lleg\u00f3 a ser un s\u00edmbolo de buena fortuna, un amuleto de suerte o un mago. En lugar de desear el perd\u00f3n de Dios y su amor, buscaban sanidad f\u00edsica o un cambio para que se vieran acciones espectaculares. Algunas personas todav\u00eda ven en Dios a un mago c\u00f3smico y oran solo para mitigar su dolor o lograr que manifieste sus trucos. Pero Dios no es un mago, es el Maestro. La oraci\u00f3n no es una forma para controlarlo, sino un medio para ponernos bajo su control.6.20ss Este ser\u00eda el extracto de Lucas del serm\u00f3n que Mateo plasma en su Evangelio en los cap\u00edtulos 5 al 7, o podr\u00eda ser que Jes\u00fas dio un serm\u00f3n similar en diferentes ocasiones. Est\u00e1n quienes creen que no fue un serm\u00f3n, sino una combinaci\u00f3n basada en las ense\u00f1anzas de costumbre de Jes\u00fas.6.20-23 Estos vers\u00edculos se conocen como las Bienaventuranzas, palabra derivada del lat\u00edn que significa \u00abbendecido\u00bb. Describen lo que significa ser un seguidor de Cristo. Vienen a ser normas de conducta. Contrastan los valores del Reino con los mundanos al mostrar lo que los seguidores de Cristo pueden esperar del mundo y lo que Dios va a darles. Contrastan la piedad enga\u00f1osa con la verdadera humildad. Y por \u00faltimo, muestran c\u00f3mo el Antiguo Testamento y sus expectativas se cumplir\u00e1n en el Reino de Dios.6.21 Algunos creen que el hambre que se\u00f1ala Jes\u00fas es de justicia (Mat 5:6). Otros dicen que se trata de hambre f\u00edsica. En una naci\u00f3n en que los ricos se ve\u00edan como una se\u00f1al del favor de Dios, Jes\u00fas alarm\u00f3 a sus oyentes anunciando bendiciones para el hambriento. Al hacerlo, sin embargo, se ajustaba a la tradici\u00f3n antigua. El Antiguo Testamento habla del inter\u00e9s de Dios por el pobre. V\u00e9anse, como ejemplos, 1Sa 2:5; Psa 146:7; Isa 58:6-7; y la misma oraci\u00f3n de la madre de Jes\u00fas en Luk 1:53.6.24 Si trata de hallar satisfacci\u00f3n en las riquezas, la \u00fanica recompensa que obtendr\u00e1 es riqueza que no dura para siempre. No debemos buscar ahora bienestar a expensas de la vida eterna.6.26 Hubo muchos falsos profetas en el Antiguo Testamento. Reyes y multitudes los alabaron porque sus predicciones de prosperidad y victoria en la guerra eran las que quer\u00edan o\u00edr. La popularidad es inconstante. Tristeza les espera a quienes dependen de la alabanza de las multitudes antes que de la aprobaci\u00f3n de Dios.6.27 Los jud\u00edos despreciaban a los romanos porque oprim\u00edan al pueblo de Dios, pero Jes\u00fas les dijo que deb\u00edan amar a sus enemigos. Esas palabras apartaron a muchos de Cristo. Pero Jes\u00fas no hablaba de sentir afecto por los enemigos; hablaba acerca de un acto de la voluntad. Usted no puede \u00abadquirir\u00bb este tipo de amor, sino un esfuerzo consciente. Amar a nuestros enemigos significa actuar en busca de sus mejores intereses. Podemos orar por ellos y buscar formas de ayudarlos. Jes\u00fas am\u00f3 a todo el mundo, aunque el mundo estaba en rebeli\u00f3n contra Dios. El nos pide seguir su ejemplo amando a nuestros enemigos. Brinde a sus enemigos el mismo respeto y derecho que desear\u00eda para usted mismo.6.35 Amor significa acci\u00f3n. Una manera de poner el amor a trabajar es al tomar la iniciativa en satisfacer ciertas necesidades. Esto es f\u00e1cil de hacer con personas que nos aman, personas en las que confiamos, pero amor significa hacerlo aun con los que no nos caen bien o que se proponen da\u00f1arnos. El dinero que demos a otros debe considerarse como un regalo, no un punto de apoyo ni un \u00abyo le debo\u00bb. D\u00e9 pensando que lo hace para Dios.6.37, 38 Un esp\u00edritu perdonador demuestra que una persona ha recibido el perd\u00f3n de Dios. Jes\u00fas usa la figura de medir granos en canasta para asegurarse la cantidad total. Si somos cr\u00edticos antes que compasivos, tambi\u00e9n recibiremos cr\u00edtica en recompensa. Si tratamos a otros con generosidad, con gracia y con compasi\u00f3n, sea como sea, estas cualidades volver\u00e1n a nosotros en mayor medida. Debemos amar a otros, no juzgarlos.6.39, 40 Aseg\u00farese de seguir a los buenos maestros porque no ir\u00e1 m\u00e1s lejos que ellos. Busque l\u00edderes que le muestren m\u00e1s acerca de la fe y en cuya direcci\u00f3n pueda confiar.6.41 Jes\u00fas no dec\u00eda que obviemos las cosas err\u00f3neas, sino que no debemos preocuparnos con los pecados de otros al grado que pasemos por alto los nuestros. A menudo racionalizamos nuestros pecados se\u00f1alando los mismos errores en otros. \u00bfQu\u00e9 paja encontr\u00f3 en el ojo de otro que le es m\u00e1s f\u00e1cil criticar? Recuerde su viga cuando critique y descubra que no tiene que hablar mucho de otros.6.42 No debemos temer la etiqueta de hip\u00f3critas que a\u00fan mantenemos en nuestra vida cristiana, al grado que ocultamos nuestra fe y no intentamos crecer. Una persona que trata de hacer algo bueno y que a menudo fracasa no es hip\u00f3crita. Tampoco lo es quien act\u00faa en contra de sus sentimientos, a menudo hace falta y es bueno echar a un lado nuestros sentimientos y hacer lo que necesitamos. La fe d\u00e9bil no es hipocres\u00eda. Un hip\u00f3crita es el que enfatiza m\u00e1s la conducta religiosa para ganar atenci\u00f3n, aprobaci\u00f3n, aceptaci\u00f3n o admiraci\u00f3n de otros.6.45 Jes\u00fas nos recuerda que nuestro hablar y acciones revelan nuestra creencia, actitudes y motivaciones verdaderas. Las buenas impresiones que tratamos de dar no duran si nuestros corazones son enga\u00f1osos. Lo que est\u00e1 en su coraz\u00f3n se reflejar\u00e1 en su vocabulario y conducta.6.46-49 La obediencia a Dios se compara con la construcci\u00f3n de una casa de s\u00f3lido base que permanece firme en medio de las tormentas. Cuando la vida est\u00e1 en calma, el fundamento no parece importar. Pero cuando las crisis vienen, se prueba nuestro fundamento. Aseg\u00farese de que su vida est\u00e9 construida sobre la s\u00f3lida base de conocimiento y confianza en Jesucristo.6.49 \u00bfPor qu\u00e9 las personas edificar\u00edan sus casas sin fundamento? Tal vez por querer evitar el arduo trabajo de preparar piedras para el mismo o quiz\u00e1s por ahorrar tiempo. A lo mejor son m\u00e1s atractivas o de un nivel m\u00e1s alto las casas junto a la playa que las que est\u00e1n en el acantilado. Tambi\u00e9n es posible que procuren unirse a los amigos que ya ocupan un lugar en los lugares arenosos. Quiz\u00e1s porque no escucharon que se avecinan fuertes tormentas ni dieron importancia a las advertencias o, por alguna raz\u00f3n, piensan que a ellos no les pasar\u00e1 nada. No importa cu\u00e1l sea la raz\u00f3n, los constructores sin fundamento no tienen visi\u00f3n y tendr\u00e1n que sufrir las consecuencias. \u00bfCu\u00e1les son sus razones cuando se da cuenta que oye pero no obedece?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 348 Deu 23:25<\/p>\n<p>b 349 Mat 12:1; Mar 2:23<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> V\u00e9ase coment. en Mt 12:1.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Con respecto a los vs.1-5, v\u00e9anse las notas de Mat_12:1-8 y de Mar_2:23-28 . <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> Muchos mss. dicen: el segundo primer s\u00e1bado; es decir, el s\u00e1bado despu\u00e9s del primero. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>81 (d) El s\u00e1bado, subordinado a Jes\u00fas (6,1-5). 1. s\u00e1bado: \u00c9ste es el segundo de los seis re\u00adlatos que nos presentan a Jes\u00fas realizando acciones liberadoras en s\u00e1bado. Cf. 4,16-30; 6,6-11; 13,10-17; 14,1-6. 3-4 .loque hizo David: Jes\u00fas responde a los fariseos con una argumentaci\u00f3n anal\u00f3gica, no demasiado convincente, pues la acci\u00f3n de David no tuvo lugar en d\u00eda de s\u00e1bado, y, adem\u00e1s, no ten\u00eda nada que ver con trabajar en un d\u00eda prohibido, sino con un alimento prohibido. El punto principal de la analog\u00eda reside en que tanto David como los disc\u00edpulos de Jes\u00fas hicieron algo prohibido, pero esto es darle la raz\u00f3n a los fariseos. 5. el Hijo del hombre es Se\u00f1or del s\u00e1bado: Lucas presenta el argumento definitivo de Jes\u00fas, por el que se justifica el olvido de las comunidades lucanas de preparar las provisiones para ajustarse a las leyes del s\u00e1bado. Jes\u00fas, el agente escatol\u00f3gico de Dios o Hijo del hombre (cf. tambi\u00e9n 5,24), ha subordinado el s\u00e1bado de Dios a s\u00ed mismo y su misi\u00f3n regia, y ha dado este poder a sus seguidores. \u00abLa afirmaci\u00f3n del dominio sobre el s\u00e1bado subordina categ\u00f3ricamente el s\u00e1bado a Jes\u00fas y no s\u00f3lo lo constituye en \u00e1rbitro de las disputas sobre el s\u00e1bado. Si el s\u00e1bado est\u00e1 subordinado a Jes\u00fas, tambi\u00e9n lo est\u00e1 la ley\u00bb (Wilson, Luke and the Law [\u2192 58 supra] 35).<\/p>\n<p>82 (e) Jes\u00fas, compasivo, cura en s\u00e1bado (6,6-11). 9-10. \u00bfest\u00e1 permitido hacer el bien en s\u00e1bado?: Ni Jes\u00fas ni sus disc\u00edpulos est\u00e1n obligados a la ley del s\u00e1bado cuando se trata de hacer el bien a alguien o salvar la vida de una persona. Jes\u00fas, el Hijo del hombre, proclama el principio de la compasi\u00f3n. 11. los fariseos se llenaron de ira: Lucas suaviza Mc 3,6, que dice que los fariseos tramaron un complot para matar a Jes\u00fas. En Lucas, los fariseos no participan en el complot asesino de los sumos sacerdotes, pues tras 19,39 no vuelven a aparecer m\u00e1s en el evangelio. Lucas est\u00e1 tratando con los fariseos cristianos rigoristas que est\u00e1n dentro de sus comunidades y cuyos puntos de vista permisivos no pueden tolerar; la asociaci\u00f3n con pecadores y el olvido de las regulaciones sab\u00e1ticas, cuya finalidad era evitar que lo santo se contaminase con lo impuro. El principal argumento de Lucas contra ellos es de tipo cristol\u00f3gico: el Se\u00f1or Jes\u00fas, el Hijo del hombre, es quien hace que actuemos as\u00ed.<\/p>\n<p>83 (G) La reunificaci\u00f3n del Israel re\u00adconstituido (6,12-49). Tras presentar el en\u00adcuentro hostil de Jes\u00fas con los fariseos, por causa de su ministerio regio (5,17-6,11), Lucas nos presenta ahora la elecci\u00f3n de los Doce, que representan al Israel reconstituido. Tam\u00adbi\u00e9n son ap\u00f3stoles o emisarios de Jes\u00fas, que contin\u00faan su proclamaci\u00f3n del reino. En 6,17-49, Jes\u00fas detallar\u00e1 lo que implica ser miembro del Israel reconstituido.<\/p>\n<p>84 (a) Elecci\u00f3n de los doce ap\u00f3stoles por Jes\u00fas (6,12-16). 12. monte: Jes\u00fas sube al lugar donde las personas religiosas se comunican con Dios. La elecci\u00f3n de los doce ap\u00f3stoles procede de Dios. 13. doce: Los doce simbolizan para Lucas la continuidad con Israel. En Hch 1 se completa el n\u00famero doce tras la muerte de Judas, para que los Doce, una vez reconstituidos, pudieran estar presentes para recibir el Esp\u00edritu Santo prometido y comenzaran la predicaci\u00f3n hasta los confines de la tierra. En Hch 26,6-7, Pablo habla de la promesa de la resurrecci\u00f3n hecha a las doce tribus y cumplida ahora en Jes\u00fas, ap\u00f3stoles: Es \u00abun t\u00e9rmino t\u00e9cnico que se aplica a los emisarios (o misioneros cristianos), encargados de proclamar el acontecimiento de Cristo, o, en t\u00e9rminos lucanos, \u201cla palabra de Dios\u201d\u00bb (FEL, II, 577). Es una palabra poco com\u00fan en los otros evangelios (\u2192 Pensamiento del NT, 81:137-57). Aparece 30 veces en Lc-Hch. Lucas es el que, pr\u00e1cticamente sin paralelos, vincula a los Doce con los ap\u00f3stoles (cf. Mt 10,2; Ap 21.14). Con otras palabras, Lucas est\u00e1 en contra de los otros escritores del NT al unir los Doce con los ap\u00f3stoles. V\u00e9ase 1 Cor 15,5-9, donde Pablo hace una lista de aquellos a quienes se les ha aparecido el Se\u00f1or resucitado: Cefas, los Doce, 500 hermanos, Santiago, todos los ap\u00f3stoles, Pablo. Pablo es un ap\u00f3stol, aunque no sea uno de los Doce. Una clave para entender el uso lucano de los doce ap\u00f3stoles se encuentra en Hch 1,21-22: el que suceda a Judas tiene que haber acompa\u00f1ado a Jes\u00fas desde el bautismo de Juan hasta la ascensi\u00f3n, siendo, pues, testigo de su resurrecci\u00f3n. As\u00ed, para Lucas, los Doce se convierten en el v\u00ednculo de continuidad entre la proclamaci\u00f3n del reino por Jes\u00fas y la predicaci\u00f3n de la palabra de Dios por la Iglesia. Sin embargo, la definici\u00f3n de Lucas suscita otros problemas, porque Pablo, que domina la \u00faltima parte de Hechos, no es llamado ap\u00f3stol (excepto en Hch 14.4.14). La visi\u00f3n lucana de los compa\u00f1eros de Jes\u00fas se complica posteriormente por una oportuna inconsistencia. Los testigos del ministerio de Jes\u00fas no son solamente los ap\u00f3stoles, sino tambi\u00e9n los disc\u00edpulos, un grupo mucho m\u00e1s amplio que incluye a hombres y mujeres. V\u00e9ase el relato lucano de la \u00faltima cena, donde Lucas intercambia \u00abdisc\u00edpulos\u00bb (22,11) y \u00abap\u00f3stoles\u00bb (22,14). Adem\u00e1s, en Lc 24,1-10 encontramos mujeres disc\u00edpulos como las primeras testigos de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, con el encargo de proclamar la buena nueva de la resurrecci\u00f3n a los ap\u00f3stoles. 14-16. Otras listas de los Doce aparecen en Mc 3,16-19; Mt 10,2-4; Hch 1,13. Se trata de un s\u00edmbolo de la unidad en medio de la diversidad: pescadores, un zelota, galileos, uno de Judea (Judas Iscariote), un publicano, uno con nombre gr. (Felipe) y uno que traicion\u00f3 la profunda intimidad que le ofreci\u00f3 Jes\u00fas. Da que pensar lo poco que se record\u00f3 posteriormente a la mayor parte de este grupo que una vez tuvo tanta importancia. De hecho, las listas de los Doce conservan sus nombres mezclados. Ni siquiera Lc 6,14-16 y Hch 1,13 siguen el mismo orden de los nombres (\u2192 Pensamiento del NT, 81:137-46).<\/p>\n<p>85 (b) El serm\u00f3n de la llanura (6,17-49). Hay cuatro problemas principales en el equivalente lucano del serm\u00f3n de la monta\u00f1a de Mateo (cf. Mt 5-7), que afectan a las fuentes, la audiencia, el significado de pobre y rico, y el objetivo de Lucas; estos problemas se entrecruzan con el tema de compartir las posesiones. La versi\u00f3n lucana del Serm\u00f3n es m\u00e1s breve que la de Mateo; los siguientes vers\u00edculos proceden de Q y, por tanto, tambi\u00e9n se encuentran en Mateo: 20b-23.27-33.35b-36.37a.38b.39bc.40-42.43-45.46-49. La principal intervenci\u00f3n redaccional lucana aparece en los vv. 24-26 (los \u00abayes\u00bb), 27c, 28a, 34-35a, 37bc, 38a, 39a. Cf. FEL, II, 592. En los vv. 34-35a, 37bc y 38a, Lucas hace referencia al tema de compartir las posesiones. Se trata de \u00f3rdenes muy duras si los destinatarios son los disc\u00edpulos empobrecidos: prestar dinero, perdonar las deudas y dar sin escatimar nada (cf. comentario sobre 6,20-23). Pero los verdaderos destinatarios son aquellos que tienen posesiones.<\/p>\n<p>86 Es ampliamente admitido que, aunque expl\u00edcitamente diga Lucas en el v. 20a que Jes\u00fas se dirige a sus disc\u00edpulos, no puede tratarse de los mismos disc\u00edpulos de 6,24, pues \u00e9stos no son \u00abricos\u00bb. El Jes\u00fas lucano debe de estar dirigi\u00e9ndose a gente rica que no estaba presente en el momento del serm\u00f3n. Pero, como A. Plummer (Luke 182) advirti\u00f3 hace ya unas d\u00e9cadas, \u00abno tenemos raz\u00f3n si pensamos que no hab\u00eda nadie presente a quien pudieran aplicarse estas palabras\u00bb. Lucas nos cuenta qui\u00e9n estaba presente: cf. 6,17.19, donde se dice que hab\u00eda una gran muchedumbre; cf. adem\u00e1s 7,27a: \u00abpero yo os digo a los que me escuch\u00e1is\u00bb. En 7,1 se nos dice que Jes\u00fas dirigi\u00f3 estas palabras de 6,20-49 al pueblo. H. Flender (Luke [\u2192 28 supra] 23-25) ha explicado correctamente la fluidez con que Lucas intercambia disc\u00edpulos (6,20a) y pueblo (6,17.19.27; 7,1): la divisi\u00f3n entre pueblo y disc\u00edpulos no es categ\u00f3rica; el discipulado debe renovarse constantemente mediante la escucha y la respuesta a la palabra de Jes\u00fas (cf. Lc 12, donde se hace una distinci\u00f3n semejante entre disc\u00edpulos y pueblo). En los vv. 47-49, tanto a los disc\u00edpulos como al pueblo se les desaf\u00eda a responder a las palabras de Jes\u00fas. En los vv. 24-26 se dirige a los futuros disc\u00edpulos cristianos pudientes; y en los vv. 34-35a, 37bc y 38a se les aconseja que presten, perdonen deudas y den con prontitud.<\/p>\n<p>87 Todo el contexto de 4,16-6,19 clarifica el significado de los t\u00e9rminos \u00abpobre\u00bb, \u00abrico\u00bb y \u00abreino\u00bb de los vv. 20-26. El discurso inaugural de Jes\u00fas en 4,16-30, anunci\u00f3 claramente que la pertenencia a \u00ablos pobres de Dios\u00bb no estaba restringida a ning\u00fan grupo en exclusiva. 4,31-34 ense\u00f1aba que la naturaleza del Dios, cuyo reino Jes\u00fas anunciaba, era mostrar misericordia hacia los enfermos y las mujeres, y vencer las fuerzas del mal. En 5,1-11 Jes\u00fas es presentado llamando a Pedro y a los dem\u00e1s como disc\u00edpulos, para que compartieran con \u00e9l su ministerio del reino. En 5,17-6,11, Lucas describi\u00f3 las controversias de Jes\u00fas con los jefes religiosos sobre la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n es el que realmente habla y act\u00faa con autoridad en el nombre de Dios. 6,12-16 nos presenta a Jes\u00fas eligiendo a los Doce como s\u00edmbolo del Israel reconstituido. Jes\u00fas, el que congrega al Israel reconstituido, predica en 6,20-49 a los que quieran pertenecer al reino de Dios. Aquellos que quieran pertenecer a \u00ablos pobres de Dios\u00bb, el grupo que reconoce su necesidad de salvaci\u00f3n, ser\u00e1n los beneficiarios del reino si confiesan a Jes\u00fas, el portador del reino (6,23). Dicho de otro modo, aunque el cumplimiento de la promesa de Dios en Jes\u00fas es una invitaci\u00f3n para que todos lleguen a ser \u00ablos pobres de Dios\u00bb (cf. 4,16-30), s\u00f3lo aquellos que confiesan que el reino de Dios se ha realizado en Jes\u00fas forman parte de \u00ablos pobres de Dios\u00bb. Los ricos son aquellos que no quieren comprometerse con Jes\u00fas ni con el reino que \u00e9l realiza. Est\u00e1n satisfechos con su confortable existencia. Adem\u00e1s, en 6,20 Lucas no ensalza la pobreza, sino que alaba a Dios porque, a trav\u00e9s del ministerio regio de Jes\u00fas, tal y como es narrado en 4,16-6,19, tiene un amor especial al desgraciado. Cf. J. Dupont, \u00abThe Poor and Poverty in the Gospels and Acts\u00bb, Gospel Poverty (Chicago 1977) 25-52.<\/p>\n<p>88 Mediante el serm\u00f3n de Jes\u00fas, Lucas comunica a sus cristianos gentiles, entre los que hay pudientes, el lugar que ocupan en el Israel reconstituido y la naturaleza del Dios cuyo reino Jes\u00fas promulg\u00f3. Imitando a este Dios generoso (6,35-36), los cristianos prestar\u00e1n dinero, perdonar\u00e1n deudas y dar\u00e1n generosamente tanto a los que est\u00e1n dentro como fuera de la comunidad. Al actuar as\u00ed, no caer\u00e1n en la reciprocidad \u00e9tica en la que se hab\u00edan formado, esperando que sus beneficiarios les devolviesen el favor. Cf. Horn, Glaube und Handeln (\u2192 23 supra) 177-81; Seccombe, Possessions (\u2192 23 supra) 84-93.<\/p>\n<p>89 Podemos estructurar el contenido del serm\u00f3n del siguiente modo. En 6,20-26 encontramos las bienaventuranzas y los ayes; 6,27-38 es una actualizaci\u00f3n de 6,20-26 para la comunidad lucana; y 6,39-49 refuerza mediante par\u00e1bolas el mensaje de 6,20-38. 20-23. bienaventurados: El Jes\u00fas lucano no declara bienaventurada a una clase social determinada. La condici\u00f3n para ser bienaventurado procede, y proceder\u00e1, del reino que Jes\u00fas est\u00e1 realizando. Adem\u00e1s, para pertenecer al Israel reconstituido por Jes\u00fas hay que hacerse disc\u00edpulo suyo (6,20). Este discipulado puede llegar a tener terribles consecuencias, que, a su vez, ser\u00e1n prueba de la profundidad del compromiso con Jes\u00fas y con su mensaje del reino (6,23). El v. 23 prepara para 6,27-28, esp. para el mandato, que se repite dos veces, de amar a los propios enemigos (6,27.35).<\/p>\n<p>90 24-26. ay: Estos ayes pertenecen a la redacci\u00f3n de Lucas; mediante ellos se advierte contra la posibilidad de entender demasiado f\u00e1cilmente qui\u00e9n forma parte de o puede llegar a pertenecer a \u00ablos pobres de Dios\u00bb. La forma \u00abay\u00bb tiene un car\u00e1cter propiamente amenazador. Su finalidad es provocar el cambio. Por tanto, mediante ellos no se condena a ninguna clase social. Como indica el v. 20a, los ayes est\u00e1n destinados a quienes ser\u00edan disc\u00edpulos acomodados. A \u00e9stos se les llama la atenci\u00f3n para que consideren la riqueza, el est\u00f3mago lleno con los mejores manjares, el ocio y la estima por la gente bien, como algo totalmente ef\u00edmero cuando se compara con el seguimiento de Jes\u00fas y su mensaje del reino. Como Lucas ense\u00f1ar\u00e1 en los vv. 34-35a, 37bc y 38a, los acomodados s\u00f3lo podr\u00e1n llegar a ser miembros de \u00ablos pobres de Dios\u00bb si comparten sus posesiones con los necesitados.<\/p>\n<p>91 27-38. Se trata de una actualizaci\u00f3n de los vv. 20-26 para la comunidad lucana. 27a. os digo a los que me escuch\u00e1is: El mensaje de Lucas est\u00e1 destinado a quienes se convirtieran en disc\u00edpulos. 27b-29. Estos vers\u00edculos remiten a 6,22. Detallan m\u00e1s gr\u00e1ficamente c\u00f3mo deben responder los disc\u00edpulos a la persecuci\u00f3n. El amor a los enemigos que aqu\u00ed se propone es totalmente radical. Las im\u00e1genes de poner la otra mejilla para recibir otra humillante bofetada o la dejarse desnudar (v. 28) se oponen abiertamente a la natural tendencia humana de la autoprotecci\u00f3n. Este mandato implica la sustituci\u00f3n del modelo de autoprotecci\u00f3n por otro modelo de conducta. Cf. R. C. Tannehill, The Sword ofhis Mouth (SBLSS 1, Filadelfia 1975) 67-77. El tema del amor a los enemigos, que se introduce ahora se encuentra esparcido por toda la obra, p.ej., en los relatos lucanos sobre los samaritanos: 9,51-56; 10,25-37; 17,11-17; Hch 8,4-25. Cf. Ford, My Enemy; VV. Klassen, Love of Enemies (OBT, Filadelfia 1984) 80-102. 30. a todo: Mientras que en Mt 5,42a leemos \u00abda a quien te pida\u00bb, Lucas, al dirigirse a quienes ser\u00edan disc\u00edpulos acomodados, radicaliza el mandato, universaliz\u00e1ndolo. Mientras Mt 5,42b dice \u00abno vuelvas la espalda a quien te pide prestado\u00bb, Lucas, radicalizando el mandato, dice: \u00abAl que tome lo tuyo, no se lo reclames\u00bb. Cf. J. Piper, \u00abLove your enemies\u00bb (SNTSMS 38, Cambridge 1979) 157-62. 31 . hac\u00e9dselo igualmente vosotros: Esta versi\u00f3n lucana de la \u00abregla de oro\u00bb se interpretar\u00e1 en los vv. 32-36 para evitar que sus destinatarios gentiles la interpretaran seg\u00fan la \u00e9tica de reciprocidad que dominaba en su cultura. Cf. VV. C. van Unnik, NovT 8 (1966) 284-300. Adem\u00e1s, mediante la ense\u00f1anza de 6,32-35ab, Lucas interpreta el mandato de amar a los enemigos (6,27) en el sentido de la obligaci\u00f3n que tienen los disc\u00edpulos de compartir sus bienes con ellos (6,35). 32-35. si vosotros&#8230;: De acuerdo con la \u00e9tica de reciprocidad, s\u00f3lo quien recibe un beneficio est\u00e1 obligado a corresponder. Pero esta correspondencia no produce las \u00abgracias\u00bb (charis), porque est\u00e1 enraizada en la obligaci\u00f3n. S\u00f3lo cuando se \u00abhace el bien\u00bb (agathopoiein, modo lucano de resaltar la naturaleza concreta y activa del amor), aunque nada se haya recibido previamente ni tampoco se espere nada en correspondencia, se recibir\u00e1n  de forma totalmente inesperada no solamente las \u00abgracias\u00bb, sino tambi\u00e9n la recompensa de Dios. Cf. adem\u00e1s 14,12-14. 35c-36. En este contexto de disc\u00edpulos que comparten sus bienes entre s\u00ed, el motivo de la imitaci\u00f3n de Dios puede traducirse del siguiente modo: \u00abLo que Dios hace a favor de los necesitados mediante el don gratuito de la salvaci\u00f3n, deben hacerlo los disc\u00edpulos, generosamente, con los pobres de la sociedad\u00bb (Seccombe, Possessions [\u219223 supra] 196). 37-39. Lucas sigue interpretando la tradici\u00f3n Q mediante su ense\u00f1anza sobre los bienes compartidos. 37c. perdonad a quienes os deben, y ser\u00e9is perdonados: El t\u00e9rmino gr. apolyein no debe traducirse por \u00abperdonar\u00bb (a quien te ha hecho alg\u00fan mal). Como demuestra BAGD 96, el vb. tiene una connotaci\u00f3n econ\u00f3mica; en este sentido, cuadra perfectamente bien con la ense\u00f1anza que Lucas ofrece en 6,27-39. 38. halda: La impresionante imagen del halda, incapaz de acoger la cascada de beneficios alude a la desmesurada respuesta que da Dios a quien comparte generosamente sus bienes. Con todas estas variaciones sobre el tema de compartir los bienes, Lucas ha dado unidad a los diferentes materiales de 6,27-38 y ha actualizado el significado de las bienaventuranzas y malaventuranzas para los coet\u00e1neos y futuros disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>92 39-49. Nos encontramos con un refuerzo parab\u00f3lico del mensaje de los vv. 20-38. Las par\u00e1bolas de 6,39-40.41-42.43-45.46-49, no deben interpretarse como mensajes gen\u00e9ricos destinados a los disc\u00edpulos. Lucas ha dado un sentido espec\u00edfico a estas par\u00e1bolas de la tradici\u00f3n, contextualiz\u00e1ndolas en su llamada a los disc\u00edpulos coet\u00e1neos o futuros a que se unan a \u00ablos pobres de Dios\u00bb compartiendo sus bienes, incluso con los enemigos. 39-40. ciego: Estos vers\u00edculos no est\u00e1n dirigidos a los falsos maestros de la comunidad lucana. Cf. Marshall, Gospel 267-68. Los disc\u00edpulos est\u00e1n ciegos hasta que logran abrir sus ojos mediante la ense\u00f1anza de Jes\u00fas en 6,20-38. S\u00f3lo cuando los disc\u00edpulos hayan sido plenamente formados en lo que Jes\u00fas entiende por compartir los bienes (cf. 5,11; 18,28; Hch 2,41-47; 4,31-34), entonces podr\u00e1n ense\u00f1ar a otros. Cf. A. J. Mattill (NovT 17 [1975] 15-46), quien, sin embargo, opina que 6,40 se refiere al aprendizaje del sentido del sufrimiento y la persecuci\u00f3n que los disc\u00edpulos han recibido del Se\u00f1or Jes\u00fas. 41-42. la mota en el ojo de tu hermano: Una advertencia para los que ven insignificantes sus errores en lo que respecta al compartir los bienes, comparados con los grandes fracasos de los otros. 43-45. \u00e1rbol bueno: La aut\u00e9ntica coherencia con la ense\u00f1anza de 6,20-38 s\u00f3lo puede proceder de un coraz\u00f3n convertido al Dios misericordioso proclamado en el ministerio regio de Jes\u00fas. \u00a1Convertios! 46-49. y no hac\u00e9is lo que os digo: La conclusi\u00f3n del serm\u00f3n de Jes\u00fas se dirige de nuevo a los futuros disc\u00edpulos. Escuchar e incluso invocar a Jes\u00fas como Se\u00f1or, aunque es ciertamente importante (cf. 8,4-21), no es suficiente. Los disc\u00edpulos se unir\u00e1n al Israel reconstituido por Jes\u00fas s\u00f3lo si construyen su vida sobre la realizaci\u00f3n efectiva de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, prestando sin inter\u00e9s alguno, perdonando a los deudores y dando generosamente, incluso al enemigo. Cf. J. Lambrecht, The Serm\u00f3n on the Mount (GNS 14, Wilmington 1985) 19-79.206-33 (trad. esp.: Pero yo os digo&#8230; [Salamanca 1994]).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Es de notarse en este pasaje qu\u00e9 importancia tan grande dan los hip\u00f3critas \u00e1 las cosas de poca trascendencia. Se nos refiere que un s\u00e1bado como nuestro  Se\u00f1or pasase por los sembrados de trigo, sus disc\u00edpulos, que le segu\u00edan, cog\u00edan espigas y restreg\u00e1ndolas entre las manos, las com\u00edan. Al momento los  hip\u00f3critas Fariseos hallaron que decir, y acusaron \u00e1 los disc\u00edpulos de haber cometido un pecado, dici\u00e9ndoles: \u00ab\u00bfPorqu\u00e9 hac\u00e9is lo que no es l\u00edcito hacer en los  s\u00e1bado? El hecho sencillo de coger las espigas de trigo no fue, por supuesto, lo que censuraron. Era un acto autorizado por la ley Mosaica Deu 23:25. La  supuesta falta que ellos imputaron \u00e1 disc\u00edpulos fue la violaci\u00f3n del cuarto mandamiento: hab\u00edan trabajado en s\u00e1bado, por el hecho de haber tomado y comido  un pu\u00f1ado de alimento.<br \/>\nNo estar\u00e1 por dem\u00e1s recordar que el celo exagerado de los fariseos acerca del s\u00e1bado no se extend\u00eda \u00e1 otros mandamientos igualmente expl\u00edcitos de la ley de  Dios. Parece evidente seg\u00fan otras muchas expresiones de los Evangelios, que estos mismos hombres, aparentaban tal escrupulosidad sobre una cosa tan  peque\u00f1a, m\u00e1s que indiferentes \u00e9 inmorales en cuanto \u00e1 otros puntos de importancia infinitamente mayor. En tanto que forzaban el mandamiento referente al  s\u00e1bado exagerando su verdadera inteligencia, hollaban con desprecio el d\u00e9cimo mandamiento, y eran notorios por su codicia. Lucas 16.14. M\u00e1s este es  precisamente el car\u00e1cter del hip\u00f3crita. Para servirnos del ejemplo que propuso nuestro Se\u00f1or, en algunas cosas el hip\u00f3crita se toma mucho trabajo por colar  un mosquito, en tanto que en otras es capaz de tragarse hasta un camello. Mat 23:24. Es mal s\u00edntoma del estado de su alma, cuando el hombre empieza \u00e1  colocar en primer lugar las cosas secundarias en religi\u00f3n, y las cosas importantes en el segundo; \u00f3 las cosas ordenadas por el hombre sobre las cosas  ordenadas por Dios. Precav\u00e1monos de llegar \u00e1 tal situaci\u00f3n. Algo est\u00e1 viciado en nuestra condici\u00f3n espiritual, si lo \u00fanico que miramos en otros es su  Cristianismo exterior, y si la primera pregunta que hacemos es, si pertenecen \u00e1 nuestra iglesia, usan nuestro rito externo, y sirven \u00e1 Dios de la misma manera  que nosotros. \u00bfSe arrepienten del pecado? \u00bfCreen en Cristo? \u00bfEst\u00e1n viviendo rectamente? Estos son los puntos principales \u00e1 los cuales debemos dirigir  nuestra atenci\u00f3n. En cuanto comencemos \u00e1 dar la preferencia \u00e1 otros, nos ponemos en peligro de llegar \u00e1 ser tan completos Fariseos como los acusa dores de  los disc\u00edpulos.<br \/>\nNotemos adem\u00e1s con cuanta espontaneidad abog\u00f3 nuestro Se\u00f1or por sus disc\u00edpulos, y los defendi\u00f3 contra sus acusadores. Se nos dice que respondi\u00f3 \u00e1 las  preguntas malignas de los Fariseos con argumentos tan fuertes que estos callaron, si no se convencieron. No dej\u00f3 \u00e1 Sus disc\u00edpulos que luchasen solos. Vino  en su ayuda y habl\u00f3 por ellos.<br \/>\nTenemos en este hecho un ejemplo consolador de lo que Jes\u00fas est\u00e1 haciendo continuamente en beneficio de su pueblo. Leemos en la Biblia que existe un ser  llamado \u00abel acusador de nuestros hermanos, el cual los acusa d\u00eda y noche,\u00bbSatan\u00e1s, el pr\u00edncipe de este mundo. Rev 12:10. \u00a1Cu\u00e1ntos motivos de acusaci\u00f3n le  damos \u00e1 causa de nuestra fragilidad! \u00a1Cu\u00e1ntos cargos puede hacer nos justamente ante Dios! Pero demos gracias \u00e1 Dios que los creyentes tienen un Abogado  para con el Padre, Jesucristo, el justo, que en el cielo est\u00e1 siempre defendiendo la causa de Su pueblo, \u00e9 intercediendo continuamente por ellos.<br \/>\nFortalezc\u00e1monos con esta reflexi\u00f3n animadora. Aquietemos nuestras almas con el recuerdo del gran Protector que tenemos en el cielo. Que nuestra noche y  ma\u00f1ana sea constantemente: \u00abResponde por m\u00ed, responde por m\u00ed, O Se\u00f1or mi Dios..<br \/>\nPor \u00faltimo debemos notar en estos vers\u00edculos c\u00f3mo nuestro Se\u00f1or pone en claro qu\u00e9 es lo que verdaderamente est\u00e1 prescrito en el cuarto mandamiento. Dice  \u00e1 los Fariseos hip\u00f3critas, que aparentaban tanto escr\u00fapulo en la observancia del s\u00e1bado, que este d\u00eda no fue instituido con el objeto de prohibir los trabajos  de necesidad. Les recuerda que el mismo David una vez que estaba sufriendo hambre, tom\u00f3 y comi\u00f3 los panes de la proposici\u00f3n, de los cuales solamente  los sacerdotes pod\u00edan comer, y que Dios permiti\u00f3 tal cosa porque fue hija de la necesidad; y de ah\u00ed arguy\u00f3, que Aquel que permiti\u00f3 se infringiesen las reglas  de Su templo en caso de necesidad, puede permitir indudablemente que se trabaje en d\u00eda de s\u00e1bado, siempre que el trabajo sea realmente necesario. Tanto en  este como en otros lugares debemos meditar detenidamente sobre la naturaleza de la ense\u00f1anza de nuestro Se\u00f1or Jesucristo con respecto \u00e1 la observancia del  s\u00e1bado. No debemos arrastrar por opini\u00f3n com\u00fan de que el s\u00e1bado es mera instituci\u00f3n Judaica, y que fue abolida y anulada por Cristo. No hay un solo  pasaje de los Evangelios que pruebe tal cosa. Todos los en que nuestro Se\u00f1or se refiere al s\u00e1bado, habla contra las opiniones err\u00f3neas que acerca de su  observancia propagaban fariseos, pero no contra el d\u00eda mismo. Cristo depur\u00f3 el cuarto mandamiento de las adiciones que le hicieron los hombres, y con los  Jud\u00edos lo hab\u00edan profanado; m\u00e1s nunca dijo que su observancia no era obligatoria \u00e1 los cristianos. El ense\u00f1\u00f3 que el descanso del d\u00eda s\u00e9timo no fue instituido  con objeto de prohibir los trabajos de necesidad y de misericordia, m\u00e1s no dijo palabra alguna de la cual pueda inferirse que ese d\u00eda hab\u00eda de correr la misma  suerte que la ley ceremonial.<br \/>\nEn nuestros d\u00edas cualquiera cosa que se asemeje \u00e1 una observancia estricta del s\u00e1bado, es rebudiada, en algunas partes, como reliquia de la superstici\u00f3n  judaica. Algunas personas nos dicen con descaro que guardar el domingo como consagrado \u00e1 Dios es propio de los que obedezcan la ley ceremonial, y que  declarar vigente el cuarto mandamiento entre los cristianos es volver al cautiverio. B\u00e1stenos tener presente, cuando oigamos tales palabras, que las  aserciones no son pruebas, y que este modo vago de razonar no tiene apoyo en la palabra de Dios. Estemos seguros de que el cuarto mandamiento nunca ha  sido abrogado por Cristo, y que el Evangelio no nos da m\u00e1s derecho para quebrantar el precepto referente al s\u00e1bado, que para robar y matar. El arquitecto  que repara un edificio y lo pone en buen estado no es destructor, sino restaurador. El Salvador que despoj\u00f3 el s\u00e1bado de las tradiciones judaicas, y que tantas  veces aclar\u00f3 su verdadero sentido, no pudo ser enemigo del cuarto mandamiento. Por el contrario, lo ha engrandecido y ensalzado.<br \/>\nDefendamos el domingo, como el paladi\u00f3n de la religi\u00f3n de nuestra patria. Defend\u00e1moslo contra los asaltos de los ignorantes y los enga\u00f1ados que quisieran  de buena gana convertir el d\u00eda de Dios en d\u00eda de negocios y de placeres. Principalmente, procuremos todos guardar el d\u00eda sagrado. Nuestra prosperidad  espiritual depende mucho, Dios mediante, de la manera como empleemos los domingos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\u2192 <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Deu 23:25<\/span><\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R533 \u03a4\u03b1\u1fd6\u03c2 \u03c7\u03b5\u03c1\u03b1\u03af\u03bd se usa como un dativo instrumental: con sus manos.<\/p>\n<p> R1043 Fuera de los escritos de Lucas, el infinitivo con \u1f10\u03b3\u03ad\u03bd\u03b5\u03c4\u03bf s\u00f3lo aparece en Mar 2:23 (pero en ese caso, esta es una asimilaci\u00f3n primitiva de Luc 6:1 -MT17). En Luc 6:1, el infinitivo se usa como el sujeto de \u1f10\u03b3\u03ad\u03bd\u03b5\u03c4\u03bf: sucedi\u00f3 \u2026 que El estaba pasando por.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Muchos mss. dicen: <i>El segundo primer d\u00eda de reposo<\/i> <\/p>\n<p><p>  Lit., <i>El<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> g <span class='bible'>Deu 23:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Defiende a los disc\u00edpulos que cog\u00edan espigas un d\u00eda de s\u00e1bado, y en otro s\u00e1bado cura a un manco. Elecci\u00f3n de los doce Ap\u00f3stoles. Ense\u00f1a al pueblo las bienaventuranzas, y otros consejos y preceptos evang\u00e9licos. De la paja en el ojo del pr\u00f3jimo; y del buen o mal \u00e1rbol, que se conoce por los frutos. Que el buen cristiano se deja ver en el tiempo de la tentaci\u00f3n, y tambi\u00e9n el hip\u00f3crita.<\/p>\n<p>1 a. Sabbatum secundo primum se llamaba, seg\u00fan San Juan Cris\u00f3stomo, aquel s\u00e1bado, en que ocurr\u00eda alguna de las fiestas principales, como de Pentecost\u00e9s, de la Neomenia, etc. Otros creen que era el primer d\u00eda de la segunda semana de las siete que se empezaban a contar desde el d\u00eda 16 del mes de Nisan hasta la fiesta de Pentecost\u00e9s. El padre de familias cuidaba de promulgar todos los d\u00edas en cada casa, qu\u00e9 d\u00eda era el que se contaba desde dicho 16. Si era la primera, o la segunda semana de las siete; y qu\u00e9 d\u00eda de esta, o de la otra semana. El Nazianceno confes\u00f3 sinceramente a San Jer\u00f3nimo, que le consult\u00f3 esta dificultad, que ignoraba qu\u00e9 fiesta quiso significan San Lucas con este modo de hablar.<\/p>\n<p>b. MS. Trasquilauan de las espigas.<\/p>\n<p>c. V\u00e9ase Mt 12,1.<\/p>\n<p>4 d. MS. Maguer no conuiene comer dellos.<\/p>\n<p>5 e. Esto es; tiene potestad de dispensar la observancia del s\u00e1bado, como igualmente las otras ceremonias.<\/p>\n<p>6 f. Que se llamaba s\u00e1bado segundo segundo, por la misma raz\u00f3n que dejamos dicho arriba.<\/p>\n<p>7 g. MS. Tenien mientes, si sanarie ommes en el s\u00e1bado.<\/p>\n<p>10 h. El Griego: ho d\u00e9 ep\u00f3iesen h\u00f3uto. Y \u00e9l as\u00ed lo hizo.<\/p>\n<p>i. El Griego: hugi\u00e9s, hos he \u00e1lle, sana, como la otra.<\/p>\n<p>12 j. Jesucristo ense\u00f1\u00f3 con este ejemplo a su Iglesia que deb\u00eda preceder una oraci\u00f3n perseverante y fervoros\u00edsima, que esto quiere decir oraci\u00f3n de Dios, a la elecci\u00f3n de los que deb\u00edan ocupar los primeros puestos de su reino sobre la tierra. Sube a un monte, como apart\u00e1ndose de la tierra, y acerc\u00e1ndose al cielo, y dando a entender con esto que han de cesar todas las miras temporales, y todos los sentimientos de la carne y de la sangre, cuando se trata de dar ministros a la Iglesia para la conducta espiritual de los pueblos.<\/p>\n<p>16 k. En San Mateo (10,3) y en San Marcos (3,18), se llama Tadeo, que fue hermano de Santiago, y ambos hijos de Alfeo, y parientes de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>17 l. Este campo o llanura estaba sobre el mismo monte, como consta de San Mateo, y all\u00ed dijo aquel admirable serm\u00f3n de las Bienaventuranzas delante de un concurso tan numeroso; y aqu\u00ed lo compendia San Lucas.<\/p>\n<p>19 m. Divina.<\/p>\n<p>22 n. Os echar\u00e1n de sus sinagogas y compa\u00f1\u00eda; pero no podr\u00e1n hacerlo de la Iglesia de Dios.<\/p>\n<p>24 o. En este mundo. Esto fue lo que respondi\u00f3 Abraham al rico avariento, que le ped\u00eda que le enviase a L\u00e1zaro para que le templase y refrigerase la rabiosa sed que padec\u00eda: Hijo, recibiste bienes en tu vida. De aqu\u00ed pueden aprender los ricos, cu\u00e1nto les conviene no poner su coraz\u00f3n en las riquezas: Las riquezas si abundaren, no pong\u00e1is el coraz\u00f3n (Sal 61,11). De lo contrario se hallar\u00e1n a la hora de la muerte sin m\u00e9ritos y sin riquezas: Durmieron su sue\u00f1o, y nada hallaron en sus manos todos los varones de las riquezas (Sal 75,6).<\/p>\n<p>25 p. Que viv\u00eds entregados a los placeres y deleites de la carne.<\/p>\n<p>26 q. Cuando los amadores del mundo aplaudieren vuestros discursos; porque esto ser\u00e1 una se\u00f1al de que les habl\u00e1is, no seg\u00fan verdad, sino conforme a sus pasiones y paladar.<\/p>\n<p>r. De estos jud\u00edos que viven hoy. Sus padres aplaud\u00edan a los profetas, que les vend\u00edan mil falsedades y mentiras, como otros tantos or\u00e1culos (Jer 5,30-31).<\/p>\n<p>29 s. Si has sufrido una peque\u00f1a injuria, vive prevenido para sufrir otra mayor.<\/p>\n<p>30 t. Si aquel se halla en necesidad, y t\u00fa en abundancia; si no puedes pedir lo que es tuyo, sin faltar a la caridad. Advierte al mismo tiempo, que el hombre no ha de vivir en inquietud y tormento por los bienes que le hubieran sido quitados, sino que debe sufrirlos con paciencia: ni esto debe turbarle, ni impedirle que contin\u00fae sirviendo a Dios.<\/p>\n<p>31 u. \u00a1Cu\u00e1ntos casos de conciencia se resolver\u00edan facil\u00edsimamente, si los hombres quisieran aplicar con buena fe esta regla de eterna verdad!<\/p>\n<p>32 v. MS. \u00bfQu\u00e9 grado uos es?<\/p>\n<p>34 w. Otro servicio igual, o la cantidad que le prest\u00e1is. Porque Jesucristo quiere que la caridad se extienda hasta prestar, cuando se puede, aun a aquellos mismos que no se hallaren en estado de poderlo restituir.<\/p>\n<p>35 x. Algunos fil\u00f3sofos con pretexto de intereses de Estado han osado declararse del partido de las pasiones de los hombres, trastornando el Evangelio, en el que se funda la autoridad de la Iglesia, de los c\u00e1nones y de las constituciones apost\u00f3licas para condenar la usura. La doctrina de la Iglesia se hermana muy bien con los intereses del Estado y con el mayor bien de la sociedad civil.<\/p>\n<p>38 y. Esta comparaci\u00f3n muestra la grande liberalidad y profusi\u00f3n con que recompensar\u00e1 Dios nuestras buenas obras. Los pueblos orientales usaban vestidos anchos, de manera que pod\u00edan recibir y llevar c\u00f3modamente sobre su seno lo que les daban.<\/p>\n<p>40 z. El sentido de este verso se ha de unir con el precedente de este modo: Si t\u00fa, que eres ciego e ignorante, te pones a hacer de gu\u00eda y de maestro a tu hermano, que es igualmente ciego e ignorante, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1s amaestrarle y dirigirle? Porque todo lo m\u00e1s que puede esperarse de un disc\u00edpulo, es, que llegue a ser como su maestro.<\/p>\n<p>41 a. Mt 7,13. Eres lince para ver los defectos de tu hermano, y topo para conocer los tuyos.<\/p>\n<p>45 b. Demuestra que el nombre y el t\u00edtulo nada sirven, cuando por las obras no se prueba que es Dios de quien tiene la misi\u00f3n.<\/p>\n<p>46 c. Mt 7,21. Hab\u00eda no solamente de los falsos profetas, sino tambi\u00e9n de los pastores mercenarios, y de los hip\u00f3critas.<\/p>\n<p>48 d. MS. \u00c9 quando uino el aguaducho.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [4] Panes de la Proposici\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Ver notas sobre Marco 2:26.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Queriendo decir que solamente El conoce lo que constituye una violaci\u00f3n del Shab\u00e1t y nunca se implicar\u00eda en ello.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Yahshua ten\u00eda que reforzar el principio de yeshuat nefesh, o en salvar la vida, que sobrepasa todas las leyes y regulaciones. Este es el coraz\u00f3n de la Torah, y es lo que Yahshua est\u00e1 reintroduciendo a todo Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Uno por cada tribu de Israel, mostr\u00e1ndo as\u00ed que la restauraci\u00f3n de Israel es la Buena Nueva del reino.\n<\/p>\n<p><strong> [1] En el gran retorno, ambas casas necesitan caminar en misericordia, no pretendiendo ser una casa mejor que la otra, o levant\u00e1ndose la una por encima de la otra, ni criticando y encontrando faltas y errores en la casa del uno o del otro; sino ver primero el pecado y el error en nuestros propios ojos, o en nuestra propia casa. Ambas casas se encuentran en un tiempo donde vigas y pajas est\u00e1n siendo quitadas a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza, el entendimiento, y una aceptaci\u00f3n mutua.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Guardadores de la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [4] El Israel redimido que observa la Torah, la casa unificada en una, poniendo a Yahshua como Rey.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Aquellos que reclaman haber sido redimidos pero que no ponen en pr\u00e1ctica los mandamientos eternos de la Torah.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[27] Orad por ellos para que Dios los convierta y conceda lo necesario para esta vida y para la otra.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* Quitar las c\u00e1scaras, o la paja del grano. Esto era considerado por los Fariseos como realizar el trabajo de trillado del ma\u00edz.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aconteci\u00f3 que Jes\u00fas pasaba por los sembrados en s\u00e1bado, y sus disc\u00edpulos arrancaban espigas y las com\u00edan, restreg\u00e1ndolas con las manos. 6:1 Aconteci\u00f3 en un d\u00eda de reposo, que pasando Jes\u00fas por los sembrados, sus disc\u00edpulos arrancaban espigas y com\u00edan, restreg\u00e1ndolas con las manos. 2 Y algunos de los fariseos les dijeron: \u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 6:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25776","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25776","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25776"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25776\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25776"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25776"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25776"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}