{"id":258,"date":"2022-06-19T07:53:27","date_gmt":"2022-06-19T12:53:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T07:53:27","modified_gmt":"2022-06-19T12:53:27","slug":"comentario-de-genesis-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de G\u00e9nesis 8:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Dios se acord\u00f3 de No\u00e9 y de todos los animales y todo el ganado que estaban con \u00e9l en el arca, e hizo soplar un viento sobre la tierra, y las aguas disminuyeron.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Y se acord\u00f3 Dios de No\u00e9.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 19:29<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 30:22<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 2:24<\/span>; <span class='bible'>1Sa 1:19<\/span>; <span class='bible'>Neh 13:14<\/span>, <span class='bible'>Neh 13:22<\/span>, <span class='bible'>Neh 13:29<\/span>, <span class='bible'>Neh 13:31<\/span>; <span class='bible'>Job 14:13<\/span>; <span class='bible'>Sal 106:4<\/span>; <span class='bible'>Sal 132:1<\/span>; <span class='bible'>Sal 136:23<\/span>; <span class='bible'>Sal 137:7<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 8:7<\/span>; <span class='bible'>Hab 3:2<\/span>; <span class='bible'>Apo 16:19<\/span>; <span class='bible'>Apo 18:5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>el ganado.<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 22:32<\/span>; <span class='bible'>Sal 36:6<\/span>; <span class='bible'>Jon 4:11<\/span>; <span class='bible'>Rom 8:20-22<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>un viento.<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 14:21<\/span>; <span class='bible'>Sal 104:7-9<\/span>; <span class='bible'>Pro 25:23<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Dios se acuerda de No\u00e9,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 8:1-3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El arca se asienta en Ararat,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 8:4-5<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Dios<\/b>, en su gran misericordia, se\u00a0<b>acord\u00f3<\/b>\u00a0de No\u00e9. Dios am\u00f3 fielmente a las personas con las que hizo el pacto.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Y SE ACORDO DIOS DE NO\u00c9.<\/b> No\u00e9 no hab\u00eda tenido noticias de Dios durante 150 d\u00edas (cf. <span class=\"bible\">G\u00e9n 7:24<\/span>). Se estaba probando su fe, porque \u00e9l no ten\u00eda idea alguna de cuando bajar\u00edan las aguas o cuando Dios intervendr\u00eda otra vez. Entonces Dios actu\u00f3 por inter\u00e9s y amor por No\u00e9 y su familia. Se registran las relaciones de Dios con No\u00e9 para darle a todo el pueblo de Dios la esperanza y la confianza en Sus caminos. Si por largo tiempo Dios no ha actuado en la vida de un creyente, puede este estar seguro de que El actuara otra vez y que manifestara Su cuidado amoroso. En la actualidad la tarea del creyente es acercarse al Se\u00f1or y seguir en fiel obediencia a Su Palabra y a Su Esp\u00edritu. (<span class=\"bible\">Pro 3:5-6<\/span> <span class=\"bible\">Pro 16:3<\/span>; <span class=\"bible\">Flp 2:13<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>8. Cesa el Diluvio.<\/p>\n<p>Lenta Cesaci\u00f3n del Diluvio (1-14).<br \/>\n1 Acord\u00f3se Dios de No\u00e9 y de todas las fieras y bestias que con \u00e9l estaban en el arca, e hizo Dios pasar un viento sobre la tierra y comenzaron a menguar las aguas. 2 Cerr\u00e1ronse las fuentes del abismo y las compuertas del cielo, y ces\u00f3 la lluvia de los cielos, 3 y las aguas iban menguando poco a poco sobre la haz de la tierra; comenzaron a bajar al cabo de ciento cincuenta d\u00edas. 4 El d\u00eda veintisiete del s\u00e9ptimo mes se asent\u00f3 el arca sobre los montes de Ararat. 5 Siguieron menguando las aguas hasta el mes d\u00e9cimo, y el d\u00eda primero de este mes aparecieron las cumbres de los montes. 6 Pasados cuarenta m\u00e1s, abri\u00f3 No\u00e9 la ventana que hab\u00eda hecho en el arca, 7 y, para ver cu\u00e1nto hab\u00edan menguado las aguas, solt\u00f3 un cuervo, que volando iba y ven\u00eda mientras se secaban las aguas sobre la tierra. 8 Siete d\u00edas despu\u00e9s, para ver si se hab\u00edan secado ya las aguas sobre la haz de la tierra, solt\u00f3 una paloma, 9 que, como no hallase d\u00f3nde hacer pie, se volvi\u00f3 al arca, porque las aguas cubr\u00edan todav\u00eda la haz de la tierra. Sac\u00f3 \u00e9l la mano y, agarr\u00e1ndola, la meti\u00f3 en el arca. 10 Esper\u00f3 otros siete d\u00edas, y al cabo de ellos solt\u00f3 otra vez la paloma, 11 que volvi\u00f3 a \u00e9l a la tarde, trayendo en el pico una ramita de olivo. Conoci\u00f3 por esto No\u00e9 que las aguas no cubr\u00edan ya la tierra; 12 pero todav\u00eda esper\u00f3 otros siete d\u00edas, y volvi\u00f3 a soltar la paloma, que no volvi\u00f3 m\u00e1s a \u00e9l. 13 El a\u00f1o seiscientos uno, en el primer mes, el d\u00eda primero de \u00e9l, comenz\u00f3 a secarse la superficie de la tierra, y, abriendo No\u00e9 el techo del arca, vio que estaba seca la superficie de la tierra. 14 El d\u00eda veintisiete del segundo mes estaba ya seca la tierra.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n carece de unidad literaria.<br \/>\n\tPrimeramente comienza el diluvio el a\u00f1o seiscientos de la vida de No\u00e9, el d\u00eda 17 del mes segundo.1 Luego las causas del diluvio, que son las fuentes del abismo o las compuertas del cielo que est\u00e1n derramando agua sobre la tierra ciento cincuenta d\u00edas, pasados los cuales se cerraron.2 Al cumplirse el medio a\u00f1o del diluvio, o sea ciento ochenta d\u00edas, el mes s\u00e9ptimo, el d\u00eda 27, se detuvo el arca sobre los montes de Ararat. Hac\u00eda treinta d\u00edas que el diluvio hab\u00eda cesado de caer sobre la tierra, y las aguas hab\u00edan comenzado a bajar. El d\u00eda primero del mes d\u00e9cimo aparecen las cimas de los montes. Las aguas contin\u00faan bajando, y el a\u00f1o seiscientos uno de la vida de No\u00e9, el d\u00eda primero del primer mes, la tierra se hab\u00eda vuelto seca. No\u00e9 abri\u00f3 el techo del arca, y vio que la tierra se hab\u00eda secado. Todav\u00eda parece que aguard\u00f3 hasta el 27 del mes siguiente. El diluvio hab\u00eda, pues, durado doce meses m\u00e1s diez d\u00edas (desde el 17 del mes segundo del a\u00f1o 600 hasta el 27 del mismo mes del 601), un a\u00f1o solar completo.<br \/>\n\tOtra cronolog\u00eda se diferencia un poco de \u00e9sta, que resulta bastante artificial. Ante todo no se fija el comienzo del diluvio. Pero se nos dice que la lluvia torrencial dur\u00f3 cuarenta d\u00edas. Pasados \u00e9stos, naturalmente las aguas comienzan a bajar. A los cuarenta d\u00edas abri\u00f3 No\u00e9 la ventana que hab\u00eda hecho en el arca, y comenz\u00f3 a enviar mensajeros, primero el cuervo, a los siete d\u00edas la paloma, otros siete d\u00edas de nuevo la paloma, que vuelve con el ramo de olivo. Todav\u00eda espera No\u00e9 otros siete d\u00edas para soltar la paloma, que no volvi\u00f3. Era la se\u00f1al de que la tierra estaba en condiciones de recibir a sus nuevos moradores. La duraci\u00f3n del diluvio, seg\u00fan esta cronolog\u00eda, ser\u00eda de ciento ocho d\u00edas (40 + 40 + 7 + 7 + 7 + 7).<br \/>\n\tEl monte Ararat, que la Vg. traduce por Armeniae, es el Urartu de las inscripciones cuneiformes, y designa, en efecto, Armenia, la regi\u00f3n monta\u00f1osa entre el Araxis y los lagos de Van y de Urmia.3 Los detalles del env\u00edo de los p\u00e1jaros para cerciorarse de la terminaci\u00f3n del diluvio aparecen en la narraci\u00f3n del diluvio babil\u00f3nico, como veremos.<\/p>\n<p>Sale No\u00e9 del Arca (15-22).<br \/>\n15 Habl\u00f3, pues, Dios a No\u00e9, y le dijo: 16\u201cSal del arca t\u00fa y tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos contigo. 17 Saca contigo tambi\u00e9n a todos los animales de toda especie, aves, ganados, y todos los reptiles que se arrastran sobre la tierra; llenad la tierra, procread y multiplicaos sobre ella.\u201d 18 Sali\u00f3, pues, No\u00e9 con sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos, 19 y salieron tambi\u00e9n todas las fieras, ganados, aves y reptiles que se arrastran sobre la tierra, seg\u00fan sus especies. 20 Alz\u00f3 No\u00e9 un altar a Yahv\u00e9 y, tomando de todos los animales puros y de todas las aves puras, ofreci\u00f3 sobre el altar un holocausto. 21 Y aspir\u00f3 Yahv\u00e9 el suave olor, y se dijo en su coraz\u00f3n: \u201cNo volver\u00e9 ya m\u00e1s a maldecir a la tierra por el hombre, pues los deseos del coraz\u00f3n humano, desde la adolescencia, tienden al mal; no volver\u00e9 ya a exterminar cuanto vivo hice sobre la tierra. 22 Mientras dure la tierra, habr\u00e1 sementera y cosecha, fr\u00edo y calor, verano e invierno, d\u00eda y noche.\u201d<\/p>\n<p>Prosigue el autor sagrado la narraci\u00f3n. Los v.15-19, con la enumeraci\u00f3n de los que salieron del arca.<br \/>\n\tDos puntos, pues, tenemos en esta per\u00edcopa: en el primero, Dios ordena a No\u00e9 salir del arca con todo lo que en ella hay, que son los hijos de No\u00e9 con las cuatro mujeres, las fieras, los ganados, reptiles y aves de toda especie. Todos hab\u00edan sido conservados para la repoblaci\u00f3n de la especie; por eso Dios les intima la misma misi\u00f3n que leemos en Gen 1:28 : \u201cCreced, multiplicaos y llenad la tierra.\u201d La bendici\u00f3n relativa al hombre en orden a su multiplicaci\u00f3n aparece en 9:1.<br \/>\n\tEl relato no nos habla de sacrificios hasta que en el Lev\u00edtico da Dios a Mois\u00e9s la ley sobre ellos; son los ritos de su ofrecimiento, luego nos habla de los sacrificios y ofrendas de los dos hermanos, Ca\u00edn y Abel 5, y luego nos cuenta c\u00f3mo En\u00f3s comenz\u00f3 a invocar el nombre de Yahv\u00e9 6, no puede omitir el sacrificio ofrecido por No\u00e9 en acci\u00f3n de gracias por la gracia singular que acaba de recibir. Sin duda que, en previsi\u00f3n de este sacrificio y de otros que luego pudieran seguir, antes que los animales sacrificables se multiplicasen en la tierra, hab\u00eda introducido, de los animales puros y de las aves, siete parejas. Como har\u00e1n luego los patriarcas, No\u00e9 levanta un altar, y en \u00e9l ofrece a Yahv\u00e9 un holocausto, es decir, un sacrificio total, en el que se quemaba toda la v\u00edctima.7 Es la primera vez que en la Biblia se habla de tales sacrificios, que resultan especialmente aceptables a Dios; por eso de ellos se dice frecuentemente que son \u201cde olor suave y agradable a Dios.\u201d8 Aqu\u00ed el autor sagrado se muestra, seg\u00fan su costumbre de describir antropom\u00f3rficamente las acciones de Dios, altamente realista al presentarnos a Yahv\u00e9 aspirando el suave olor del sacrificio (v.21). Una expresi\u00f3n parecida encontramos en el elato del diluvio babil\u00f3nico cuando se dice que los dioses, despu\u00e9s de la cat\u00e1strofe, se arremolinaron \u201ccomo moscas\u201d en torno al sacrificio ofrecido por Utnapistim para percibir su grato olor.9 El hagi\u00f3grafo b\u00edblico a\u00f1ade que tan agradable fue el sacrificio a Yahv\u00e9, que se olvid\u00f3 de la maldad humana y prometi\u00f3 no volver a enviar un castigo exterminador como el diluvio: No volver\u00e9 a maldecir m\u00e1s la tierra (v.21), reconociendo que el hombre es por naturaleza d\u00e9bil y propenso al pecado: los deseos del coraz\u00f3n humano, desde la adolescencia, tienden al mal (v.21). Es una reflexi\u00f3n similar a la que se lee en 6,5 como explicaci\u00f3n de la corrupci\u00f3n general merecedora del diluvio. Despu\u00e9s de esta declaraci\u00f3n sobre la fragilidad humana, el autor sagrado pone en boca de Dios la promesa de que en adelante, mientras el hombre viva, no se alterar\u00e1 el curso regular de las estaciones y la labor del hombre (v.22). Era preciso una garant\u00eda solemne de parte de Dios a los supervivientes de que la humanidad no habr\u00eda de perecer por otro diluvio, para que se entregaran ilusionados a repoblar y trabajar la tierra, sin miedo a otra cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>Consideraciones en Torno a la Narraci\u00f3n B\u00edblica del Diluvio.<br \/>\n\tTras el somero an\u00e1lisis exeg\u00e9tico de la narraci\u00f3n del diluvio, saltan a la vista diversas cuestiones que es preciso abordar: 1) problema literario; 2) relaci\u00f3n de la narraci\u00f3n b\u00edblica con el relato babil\u00f3nico del diluvio; 3) historicidad y universalidad del diluvio b\u00edblico.<\/p>\n<p>1) Problema literario.<br \/>\n\tEn esta narraci\u00f3n b\u00edblica del diluvio encontramos claros indicios de que el autor sagrado trabaja con elementos narrativos, que yuxtapone. En los escritores de la antig\u00fcedad no encontramos el sentido cr\u00edtico de selecci\u00f3n de documentos como entre los historiadores modernos; as\u00ed, yuxtaponen y reproducen parcial o \u00edntegramente documentos que tratan del mismo hecho, sin preocuparse de catalogarlos por su antig\u00fcedad ni de estudiar la mutua dependencia entre ellos en orden al esclarecimiento de la primera fuente, d\u00e1ndoles a todos los documentos el mismo valor hist\u00f3rico. Adem\u00e1s no se preocupan de limar las peque\u00f1as contradicciones entre ellos, pues no dan importancia a los detalles, sino que se atienen al sentido general de la narraci\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n principal que les interesa. Por eso transcriben los documentos tal como los encontraron en la tradici\u00f3n oral o escrita. Tampoco suelen citar la fuente de sus documentos, buscando su procedencia, dejando a la paciente inteligencia del lector la tarea de discernir lo que es verdadero en la narraci\u00f3n.<br \/>\n\tEn efecto, leyendo con alguna atenci\u00f3n el texto sagrado, advertimos que hay hechos narrados dos veces: a) Dios afirma dos veces la corrupci\u00f3n de la humanidad 10; b) dos veces anuncia Dios a No\u00e9 la destrucci\u00f3n de la humanidad 11; c) dos veces Dios ordena a No\u00e9 que construya el arca para que se salven en ella su familia y los animales 12; d) dos veces se relata que No\u00e9 entr\u00f3 en el arca 13; e) dos veces se narra que las aguas crecieron y levantaron el arca 14; f) dos veces se dice que todos los vivientes est\u00e1n muertos 15; g) dos veces se promete al g\u00e9nero humano que Dios no ha de enviar otro diluvio.16<br \/>\n\tPero, adem\u00e1s de esta reiteraci\u00f3n en la narraci\u00f3n de los hechos, existen divergencias respecto de las circunstancias: a) n\u00famero de animales: seg\u00fan 6:19; 20, entraron en el arca s\u00f3lo una pareja de animales, sin distinci\u00f3n de puros o impuros, mientras que, seg\u00fan 7:2-3, entraron en el arca siete parejas de animales puros y una pareja de animales impuros; b) origen del diluvio: seg\u00fan Gen 7:4; Gen 7:2; Gen 7:17 y Gen 8:6, el diluvio provino de una lluvia torrencial que dur\u00f3 cuarenta d\u00edas y cuarenta noches, mientras que, seg\u00fan Gen 7:11; Gen 7:24 y Gen 8:2-3, el agua del diluvio proven\u00eda no s\u00f3lo de la lluvia, sino tambi\u00e9n de las fuentes del abismo; c) duraci\u00f3n del diluvio: seg\u00fan Gen 7:4; Gen 7:12; Gen 7:17 y Gen 8:6, el diluvio dur\u00f3 cuarenta d\u00edas y cuarenta noches, mientras que, seg\u00fan Gen 7:11; Gen 7:24 y Gen 8:2-3, el diluvio dur\u00f3 ciento cincuenta d\u00edas; e) modo de conocer el fin del diluvio: seg\u00fan Gen 6:6; Gen 6:8; Gen 6:10-11, No\u00e9 conoci\u00f3 el fin del diluvio enviando una paloma, que volvi\u00f3 con un ramo de olivo, mientras que, seg\u00fan Gen 8:15-19, Dios mismo revel\u00f3 a No\u00e9 que hab\u00eda terminado el diluvio.<br \/>\n\tPero por encima algunas divergencias de estilo accidentales est\u00e1 la concordancia en la doctrina religiosa monote\u00edsta de este relato: Dios aparece como juez soberano y majestuoso que castiga a la humanidad soltando las fuerzas c\u00f3smicas, sin concesiones ni debilidades, propias de las narraciones mitol\u00f3gicas del diluvio babil\u00f3nico. Es siempre el Dios santo, que odia la maldad y quiere que la humanidad entre por los caminos de la justicia y de la moralidad.<\/p>\n<p>2) El diluvio b\u00edblico y el diluvio babil\u00f3nico.<br \/>\n\tExisten varias recensiones babil\u00f3nicas del relato de un misterioso diluvio ocurrido en Mesopotamia. 17 La m\u00e1s interesante es la que aparece en la tabla und\u00e9cima del Poema de Guilgam\u00e9s. Seg\u00fan este poema, el h\u00e9roe Guilgam\u00e9s, acosado por el deseo de escapar a la muerte y alcanzar la inmortalidad, se dirige a la desembocadura de los r\u00edos y conferencia con Utnapistim, el No\u00e9 caldeo, que hab\u00eda logrado el privilegio de la inmortalidad, para saber por qu\u00e9 medio lo hab\u00eda alcanzado. Este le cuenta la historia del diluvio: sin causa que lo justifique, los dioses resuelven enviar un diluvio a la tierra y destruir la vida de ella. Pero Ea, el dios de las aguas, ten\u00eda un devoto, Utnapistim, a quien revel\u00f3 esta secreta resoluci\u00f3n de los dioses, y le orden\u00f3 construir un bajel de determinadas medidas, en el que cargar\u00eda todas las riquezas, y con ellas la simiente de toda vida. Entraron en ella la familia de Utnapistim, el art\u00edfice de la nave y los animales dom\u00e9sticos. Apenas hab\u00edan cerrado la puerta del bajel, sobrevino el diluvio, tan espantoso que los mismos dioses tuvieron miedo de \u00e9l, y, como perros, huyeron a esconderse en lo m\u00e1s alto de los cielos. Cuando el diluvio hubo pasado, Utnapistim mir\u00f3 desde el bajel, y contempl\u00f3 la humanidad convertida en fango. Descubriendo a lo lejos una isla, dirigi\u00f3 hacia ella su embarcaci\u00f3n. Para cerciorarse bien de las condiciones de la tierra y saber si podr\u00eda desembarcar, envi\u00f3 primero una paloma, que volvi\u00f3 al bajel, porque no hall\u00f3 d\u00f3nde poner los pies; una golondrina enviada luego hizo lo mismo. Solt\u00f3 en tercer lugar un cuervo, el cual, viendo que las aguas hab\u00edan descendido, se lanz\u00f3 sobre las carnes muertas. La embarcaci\u00f3n encall\u00f3 en el monte Nisir, y Utnapistim sali\u00f3 de ella con su familia, ofreciendo un sacrificio en acci\u00f3n de gracias a las divinidades, las cuales acudieron presurosas, y \u201ccomo seas\u201d se arremolinaron en torno del sacrificio. La diosa Istar, que no hab\u00eda sido extra\u00f1a al desencadenamiento del diluvio, pero que no lo quer\u00eda de tales proporciones, invit\u00f3 a los dioses a participar del sacrificio, excluyendo de \u00e9l a Bel, que hab\u00eda sido el principal causante de la cat\u00e1strofe. Sin embargo, cuando Bel se present\u00f3 y contempl\u00f3 el bajel y a los que en el mismo se hab\u00edan salvado, se irrit\u00f3 y acus\u00f3 a Ea de haber descubierto el secreto de los dioses. Al fin, el furor del dios se calma, y, subiendo al bajel, tom\u00f3 la mano de Utnapistim y a su esposa, que se hab\u00edan postrado ante \u00e9l a Bel, tocando su rostro, los bendijo con estas palabras: \u201cAntes Utnapistim era un ser humano; desde ahora \u00e9l y su mujer ser\u00e1n semejantes a nosotros los dioses; que ellos habiten lejos en la desembocadura de los r\u00edos.\u201d Y as\u00ed se les otorg\u00f3 el don de la inmortalidad.<br \/>\n\tNo cabe duda que existen claras semejanzas entre el relato b\u00edblico y el babil\u00f3nico, cuya redacci\u00f3n es muy anterior a aqu\u00e9l. En ambos relatos hay una decisi\u00f3n de la divinidad de aniquilar la humanidad con un diluvio; en ambos casos se salva una familia predestinada, amiga de una de las divinidades; en ambos se anuncia la calamidad al jefe de esta familia; en ambos relatos se refiere que la divinidad dio orden de hacer una embarcaci\u00f3n, determinando sus medidas; en ambos relatos esta embarcaci\u00f3n es calafateada de pez; en ambas embarcaciones se deja una puerta abierta; en ambos relatos se habla del ingreso de una familia en el arca; en ambos casos se habla de la destrucci\u00f3n de la tierra con sus habitantes; en ambos relatos se dice que el h\u00e9roe envi\u00f3 diversas aves para conocer el fin del diluvio, y en ambos relatos se dice que despu\u00e9s del diluvio los reci\u00e9n salvados ofrecieron sacrificios a los dioses, que fueron muy agradables a la divinidad, y en ambos casos se dice que la nave encall\u00f3 en un monte.<br \/>\n\tAl lado de estos numerosos puntos de coincidencia hay claras diferencias: no coinciden las medidas de ambas embarcaciones ni la distribuci\u00f3n interna de las mismas; en la narraci\u00f3n b\u00edblica se salvaron No\u00e9, su mujer y sus tres hijos con sus mujeres, mientras que en la narraci\u00f3n babil\u00f3nica se salvan la familia del h\u00e9roe, los artesanos de la embarcaci\u00f3n y el batelero; los p\u00e1jaros enviados no coinciden: en el relato b\u00edblico, primero un cuervo y despu\u00e9s tres veces una paloma, mientras que, en la narraci\u00f3n babil\u00f3nica, primero una paloma, despu\u00e9s una golondrina y, finalmente, un cuervo.<br \/>\n\tY, sobre todo, la gran diferencia de ambos relatos est\u00e1 en el fondo religioso de los mismos: en el babil\u00f3nico, las divinidades se muestran asustadas ante el diluvio, mientras que el Yahv\u00e9-Elohim de la narraci\u00f3n b\u00edblica aparece majestuoso se\u00f1or de las fuerzas c\u00f3smicas, que dirige contra la humanidad, y la cat\u00e1strofe no tiene otra finalidad sino castigar a la humanidad pecadora. No hay vestigio de polite\u00edsmo en la narraci\u00f3n b\u00edblica, que es estrictamente monote\u00edstica. Nos hallamos, pues, ante dos tradiciones populares de un mismo hecho, famoso en la antig\u00fcedad. El hecho primitivo sustancial (una cat\u00e1strofe diluvial de la que se salv\u00f3 una familia predilecta de la divinidad) fue conservado en la tradici\u00f3n oral o escrita, revisti\u00e9ndolo de concepciones religiosas en conformidad con su ambiente hist\u00f3rico. As\u00ed, en Mesopotamia el hecho aparece enmarcado en concepciones polite\u00edstas, mientras que en la tradici\u00f3n hebraica, esencialmente monote\u00edsta, este hecho aparece narrado en conformidad con las exigencias monote\u00edstas de la religi\u00f3n hebraica. Pero no se puede probar que haya dependencia literaria directa del relato b\u00edblico respecto del babil\u00f3nico, sino m\u00e1s bien dos versiones que se hacen eco de una fuente sustancialmente com\u00fan18.<br \/>\n\tEs cosa averiguada que, por la revelaci\u00f3n, Dios no da a conocer a sus profetas ni la historia humana ni la ciencia, sino s\u00f3lo la doctrina de la fe. El juicio, pues, que el autor sagrado forma sobre tales documentos o tradiciones antiguas, no ser\u00e1 un juicio cr\u00edtico-hist\u00f3rico, sino religioso-teol\u00f3gico. Estos documentos, escritos u orales, estaban, sin duda, contaminados de errores polite\u00edstas, como acabamos de ver en el relato babil\u00f3nico. El autor inspirado los pasa por el tamiz de su cr\u00edtica prof\u00e9tica, los depura de esos errores, inform\u00e1ndoles de la doctrina monote\u00edsta, que est\u00e1 encargado de ense\u00f1ar. Con esto logra dos fines: anular, transform\u00e1ndolas, esas tradiciones populares polite\u00edstas, que eran en el pueblo veh\u00edculos de error, convirti\u00e9ndolas en veh\u00edculos de la revelaci\u00f3n monote\u00edsta. Suele decirse que en el arte es l\u00edcito el robo cuando va acompa\u00f1ado de asesinato, es decir, cuando el ladr\u00f3n hace olvidar la obra robada con otra de m\u00e1s m\u00e9rito art\u00edstico. A la luz de estos principios, creemos que podr\u00edan entenderse los relatos de la historia primitiva de la humanidad, a los que la revelaci\u00f3n divina no a\u00f1ade m\u00e1s valor hist\u00f3rico que el que poseen sus fuentes, pero que enriquece de un valor prof\u00e9tico, es decir, doctrinal. Acaso a alguno le parecer\u00e1 esto extra\u00f1o, pero no lo ser\u00e1 a quien conozca un poco la historia de la Iglesia. Los historiadores de las religiones estudian con diverso esp\u00edritu y criterio la influencia del paganismo en el cristianismo, y de sus estudios resultan evidentes influencias ocasionales que el paganismo ha tenido en el desarrollo de la liturgia, en el culto de los m\u00e1rtires y en el origen de los santuarios. Para acabar con una solemnidad gent\u00edlica, la Iglesia introduce una fiesta cristiana; para suprimir la veneraci\u00f3n de un lugar profano, pone en \u00e9l el cuerpo de un m\u00e1rtir. Con esto logra cambiar las costumbres m\u00e1s arraigadas en la masa popular. Nos ser\u00eda f\u00e1cil hallar en la religi\u00f3n mosaica la frecuente aplicaci\u00f3n de esta misma ley a muchos ritos y costumbres paganas. Pues cosa semejante creemos que ha sucedido con el relato del diluvio.<\/p>\n<p>3) Historicidad y universalidad del diluvio b\u00edblico.<br \/>\n\tNo cabe duda que el autor sagrado se refiere a un hecho que considera hist\u00f3rico. No obstante, hay detalles en la narraci\u00f3n que resultan inveros\u00edmiles, como la concentraci\u00f3n de una pareja de todas las especies de animales, incluidas las fieras y los reptiles. Por eso, los autores, al explicar el grado de historicidad del relato, suelen acudir al g\u00e9nero literario hiperb\u00f3lico de los escritores orientales, que son propensos a generalizar. De ah\u00ed que, al tratar del problema del modo como se ha de entender el relato, los comentaristas no est\u00e1n concordes dentro del campo cat\u00f3lico. As\u00ed, en concreto, respecto de la universalidad del diluvio hay tres opiniones:<br \/>\n\ta) Universalidad absoluta geogr\u00e1fica y etnogr\u00e1fica. &#8211; Seg\u00fan esta opini\u00f3n, el diluvio b\u00edblico aneg\u00f3 todas las regiones de los cinco continentes, ahogando a todos los vivientes, tanto del g\u00e9nero humano como del reino animal. Es la opini\u00f3n de los antiguos te\u00f3logos y comentaristas.19 Para sostener su tesis hacen hincapi\u00e9 en las frases de la Biblia donde se dice que el diluvio aneg\u00f3 \u201ctoda la superficie de la tierra\u201d20, que fue ahogada \u201ctoda carne\u201d21 y que fueron cubiertos los \u201cmontes que hay bajo el cielo\u201d22. Para corroborar esta tesis, los concordistas del siglo \u03a7\u03b9\u03a7 consideraban ciertos estratos geol\u00f3gicos h\u00famedos o arcillosos (loess) como vestigios del diluvio universal b\u00edblico. Incluso la existencia de f\u00f3siles marinos en regiones monta\u00f1osas era un argumento en favor de su universalidad geogr\u00e1fica.23<br \/>\n\tLos cient\u00edficos modernos sostienen que esos estratos diluviales se deben a las glaciaciones peri\u00f3dicas que tuvieron lugar en los per\u00edodos terciario y cuaternario.24 Por consiguiente, no tienen relaci\u00f3n alguna con el diluvio b\u00edblico. Por otra parte, afirman que toda el agua que existe en los oc\u00e9anos y en las nubes es insuficiente para anegar todos los continentes hasta las monta\u00f1as m\u00e1s altas, como el Everest, que tiene 8.000 metros de altura. Adem\u00e1s est\u00e1n las dificultades inherentes al problema de la concentraci\u00f3n y selecci\u00f3n de los animales de todas las especies. \u00bfC\u00f3mo se concentraron? \u00bfC\u00f3mo se seleccionaron para reunirse una sola pareja de cada especie? Y supuesto que se reunieran, \u00bfc\u00f3mo darles cabida en una arca que ten\u00eda, seg\u00fan las dimensiones de la Biblia, una capacidad de-3.750 m2? Adem\u00e1s estaban los problemas de aprovisionamiento. Todo esto exig\u00eda miles de milagros. Por estas dificultades, los mantenedores de la. universalidad geogr\u00e1fica y etnogr\u00e1fica absoluta creen que lo que se dice de los animales se ha de entender de los animales dom\u00e9sticos s\u00f3lo. Pero entonces, \u00bfd\u00f3nde se salvaron las fieras para repoblar de nuevo el mundo?<br \/>\n\tb) Universalidad geogr\u00e1fica relativa y etnogr\u00e1fica absoluta. &#8211; En vista de estas dificultades insolubles, muchos comentaristas sostienen que el diluvio afect\u00f3 s\u00f3lo a una parte geogr\u00e1fica de la tierra, pero esta parte era la que estaba entonces habitada por el hombre y poblada por animales.25 Los mantenedores de esta opini\u00f3n toman en sentido atenuado y gen\u00e9rico las frases de la Biblia: aneg\u00f3 toda la tierra, muri\u00f3 toda carne, y los montes fueron sumergidos. Son expresiones hiperb\u00f3licas que se refieren a la tierra conocida del autor sagrado. Ser\u00edan una expresi\u00f3n paralela a la de orbis terrarum de los romanos o la \u03b7 \u03bf\u03b9\u03ba\u03bf\u03bd\u03bc\u03ad\u03bd\u03b7de los griegos. La narraci\u00f3n b\u00edblica no es cient\u00edfica, sino popular, y, por tanto, las frases se han de tomar en el sentido impreciso del pueblo. As\u00ed, la tierra a la que se refiere el autor sagrado ser\u00eda Mesopotamia y sus alrededores. Parece que esta universalidad geogr\u00e1fica relativa es tolerada por algunos Santos Padres. 26<br \/>\n\tc) Universalidad geogr\u00e1fica y etnogr\u00e1fica relativas. &#8211; Muchos autores modernos cat\u00f3licos creen que el diluvio b\u00edblico no afect\u00f3 a toda la tierra geogr\u00e1ficamente considerada ni aneg\u00f3 a toda la poblaci\u00f3n del globo.27 Como los mantenedores de la opini\u00f3n anterior tomaban en sentido atenuado la expresi\u00f3n toda la tierra, as\u00ed estos comentaristas toman la expresi\u00f3n toda carne en sentido restringido, aplicable s\u00f3lo al horizonte etnogr\u00e1fico conocido del autor sagrado. En los cap\u00edtulos anteriores a la narraci\u00f3n del diluvio se habla de la dispersi\u00f3n de la humanidad, y se presenta ya a los hombres como conocedores del uso de los metales 28, lo que supone a la humanidad ya muy extendida por el globo. De hecho sabemos que los metales no fueron utilizados antes del cuarto milenio a.C. Por otra parte, el autor sagrado, al hablar de la construcci\u00f3n del arca, supone en el constructor ciertos conocimientos t\u00e9cnicos que nos llevan, por lo menos, a la era neol\u00edtica. Ahora bien, en el per\u00edodo paleol\u00edtico estaba ciertamente habitada la mayor parte de Europa hasta la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica y parte de Asia y \u00e1frica. Adem\u00e1s, en la Biblia se mencionan ciertos pueblos primitivos, como los zuzim, los emmim y los enaquim, que no aparecen entre la descendencia de No\u00e9 29, lo que parece indicar que los autores sagrados suponen la existencia de gentes que no descienden de No\u00e9; luego no fueron anegadas por el diluvio.<br \/>\n\tLuego bien puede ser que el autor sagrado se haga eco de una cat\u00e1strofe local que tuvo lugar en la zona mesopot\u00e1mica, cuyo recuerdo qued\u00f3 tambi\u00e9n en la \u00e9pica popular de la literatura cuneiforme.30 El autor sagrado, pues, a esta narraci\u00f3n, recibida por tradici\u00f3n popular, le dio un sentido teol\u00f3gico-religioso para instruir a los lectores sobre los designios secretos de Dios sobre la humanidad y en orden a preparar el advenimiento del pueblo elegido que hab\u00eda de surgir de uno de los personajes salvados en el diluvio.<\/p>\n<p>4) Doctrina teol\u00f3gico-prof\u00e9tica del relato del diluvio<br \/>\n\tLa corrupci\u00f3n del g\u00e9nero humano es tan grande, que Dios, arrepentido de haberlo creado, resuelve destruirlo por medio del diluvio. Es \u00e9sta la obra de la justicia de Dios, que no puede sufrir la iniquidad. Pero esta justicia va templada por la misericordia, y as\u00ed de la universal destrucci\u00f3n habr\u00e1 de salvar un resto, con que de nuevo se ha de poblar la tierra. No\u00e9, justo entre los hombres de su generaci\u00f3n, crey\u00f3 en la palabra de Dios 31, y, puesto a la obra del arca fue durante muchos a\u00f1os \u201cel pregonero de la justicia\u201d 32 para su generaci\u00f3n. Pero \u00e9sta, incr\u00e9dula 33, no hizo caso, hasta que vino el diluvio y los arrebat\u00f3 a todos. 34 El autor de la Sabidur\u00eda pondera la de No\u00e9, que escap\u00f3 al peligro en que los dem\u00e1s perecieron.35 El Eclesi\u00e1stico le pregona como autor de la reconciliaci\u00f3n porque conserv\u00f3 un resto en la tierra y, mediante una se\u00f1al eterna, hizo Dios con \u00e9l una alianza, la de no borrar con otro diluvio la humanidad 36. Todo esto es claro y no suscita dificultad alguna en quien posee el sentido de la fe 37. San Pedro alude a la narraci\u00f3n del diluvio, argumentando que as\u00ed como s\u00f3lo se salvaron ocho personas en el arca, as\u00ed s\u00f3lo en la Iglesia es posible salvarse 38. Por ello, el arca es tipo de la Iglesia cristiana. El ap\u00f3stol argumenta sin pretensiones de hacer ex\u00e9gesis hist\u00f3rico-cient\u00edfica, es decir, sin plantearse el problema de la universalidad etnogr\u00e1fica del diluvio, sino que, suponiendo en los lectores la creencia en esa universalidad que a primera vista parece desprenderse del relato b\u00edblico, saca una lecci\u00f3n adaptando la situaci\u00f3n al caso de la Iglesia de Cristo. Es uno de tantos casos de argumentaci\u00f3n homil\u00e9tica, tan frecuente en los autores del N.T., que no prejuzga la soluci\u00f3n de cuestiones estrictamente cient\u00edfico-hist\u00f3ricas. San Pablo presenta a Melquisedec tipo de Jesucristo porque no tiene en la Biblia padre ni genealog\u00eda 39. El modo como aparece en la Biblia sirve de base para el tipo literario presentado en la argumentaci\u00f3n. Lo mismo habr\u00e1 de decirse de la alusi\u00f3n de Cristo al diluvio 40. En su argumentaci\u00f3n urge la necesidad de estar preparados para cuando venga el Se\u00f1or, para que no suceda lo que a los despreocupados contempor\u00e1neos de No\u00e9.<\/p>\n<p>  1 Gen 7:11. &#8211; 2 Gen 7:24; Gen 8:2. &#8211; 3 El Pent. samaritano, la Peshitta y el Targum de Onkelos leen Kardu (en vez de Ararat), el actual Kurdist\u00e1n. &#8211; 4 Seg\u00fan el documento \u03a1 (sacerdotal), No\u00e9 sali\u00f3 por orden expresa de Dios, mientras que, seg\u00fan J (yahvista), No\u00e9 decid i\u00f3 salir por su propia voluntad al ver que hab\u00eda cesado el diluvio. &#8211;  5 G\u00e9n. 4:3s &#8211; 6 Gen 4:26. &#8211; 7 Cf. Lev c.1. &#8211;  8 Lev 1:17.  &#8211;  9 Cf. Tab. II del Poema de Guilgam\u00e9s v.160 P. Dhorme, Textes Rel.  assyro-babyloniens. p100. &#8211; 10 Gen 6:5 y Gen 6:12. &#8211; 11 G\u00e9n. 6:17 y Gen 7:4. &#8211; 12 Gen 6:18-20 y Gen 7:1-3. &#8211; 13 Gen 7:7-9 y Gen 7:13-16. &#8211; 14 Gen 7:17 y Gen 7:18. &#8211; 15 Gen 7:21 y Gen 7:22. &#8211; 16 Gen 8:21-22 y Gen 9:9; Gen 9:11.  &#8211; 17 La de Beroso, la de Nippur, la de N\u00ednive, el fragmento Hilprecht y el Poema de Guilgam\u00e9s. V\u00e9ase H. Gressmann,  Altor. Texte I (1926) 175. &#8211; 18 V\u00e9anse Los Textos En P. Dhorme,\u00bbTextes Rel.  Assyr. &#8211; Babyloniens (1907) P.109; A. Poe-Bel, Historical Texts (1914) P.6-13; H. Gressmann, Altor.  Texte I (1926) 198; Pritchard, A Near East. Oriental Texis (1950) 42-44; En Castellano V\u00e9anse Los Fragmentos En L. Arnaldich, O.C., 358-367; V\u00e9ase La Comparaci\u00f3n Entre Las Narraciones B\u00edblica Y Babil\u00f3nica En F. Ceuppens, O.C., 3005. &#8211;  19 Cf. J. Brucker, Questions Actuelles d&#8217;\u00e9criture Sainte (1875) 284-301. &#8211;  20 Gen 7:18; Gen 8:8-9. &#8211; 21 Gen 6:17. &#8211; 22 Gen 7:19. &#8211; 23 Cf. J. Gonz\u00e1lez-Arintero, El diluvio universal, demostrado por la geolog\u00eda: RB 1 (1892) 51. &#8211;  24 Cf.M. A. Lapparent, La philosophie min\u00e9rale p.245s; Th. Mainage, Les Religions de la Pr\u00e9histoire (1921) p.1s. &#8211; 25 As\u00ed Hummelauer, Mangenot, Vigouroux, Bea, Heinisch, Rijckmans. &#8211; 26 Cf. San Juan Cris\u00f3stomo, In Genesim c.8 hom.26: PG 53,232.233. &#8211; 27 Es la opini\u00f3n de C. Robert, A. Mot\u00e1is, A. Scholz, J. Doller, Les\u00e9tre, C. Ceuppens. &#8211; 28 Cf. Gen 4:20; Gen 4:22. &#8211; 29 Cf. Gen 14:5; Deu 2:10; Num 24:21. &#8211;  30 El excavador americano C. L. Woolley crey\u00f3 encontrar pruebas arqueol\u00f3gicas del diluvio al descubrir en Ur, junto Al Golfo P\u00e9rsico, Una Cultura Que Estaba Sepultada Por Un Metro De Lodo, Lo Que Arguye Una Inundaci\u00f3n Local, Pues En Otros Lugares No Apareci\u00f3 Esa Capa.  &#8211; 31 Heb 11:7 &#8211; 32 2Pe 2:5. &#8211; 33 1Pe 3:19. &#8211; 34 Mat 24:37s. &#8211; 35 Sab 10:4; Sab 14:6. &#8211; 36 Eco 44:171. &#8211; 37 Cf. Intr. G\u00e9n. c.2 a.11 &#8211; 38 1Pe 3:20. &#8211; 39 Heb 7:3. &#8211; 40 Mat 24:37s.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Y se acord\u00f3 Dios de No\u00e9.<\/b> El pacto de Dios con No\u00e9 trajo provisi\u00f3n y protecci\u00f3n en medio de este severo juicio. El remanente fue preservado y Dios emprendi\u00f3 acciones para el restablecimiento del orden creado sobre la tierra <b>disminuyeron las aguas.<\/b> Dios us\u00f3 el viento para secar la tierra; la evaporaci\u00f3n devolvi\u00f3 agua a la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Las generaciones de No\u00e9.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Las aguas del diluvio disminuyen. La nueva creaci\u00f3n fue generada en el momento en que Dios se acord\u00f3 (eso es, pensamiento que conduce a la acci\u00f3n) de No\u00e9 (1), y progresivamente comenz\u00f3 a aparecer la tierra, la vegetaci\u00f3n, los p\u00e1jaros, los animales y los seres humanos (cf. cap. 1). Ararat (4) no es espec\u00edficamente el moderno monte Ararat sino el territorio del antiguo Urartu, que se encuentra aprox. en la Armenia moderna y adyacente a las zonas de Turqu\u00eda e Ir\u00e1n. El v. 21 tiene un lenguaje similar al de 6:5. No es la actitud de Dios hacia No\u00e9 la que fue transformada por el sacrificio, sino su actitud hacia la humanidad en general. Los sacrificios del justo No\u00e9, el segundo Ad\u00e1n, aseguraron el futuro de la raza humana de un juicio tan catastr\u00f3fico como fue el <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>8.6-16 De vez en cuando No\u00e9 enviaba un ave para ver si la tierra estaba seca, pero no sali\u00f3 del arca hasta que Dios se lo mand\u00f3. Estaba esperando el momento que Dios se\u00f1alar\u00eda. Dios sab\u00eda que aun despu\u00e9s de que el agua se hubiera retirado, la tierra no iba a estar seca como para que No\u00e9 y su familia pudieran salir. \u00a1Cu\u00e1nta paciencia mostr\u00f3 No\u00e9, especialmente despu\u00e9s de pasar un a\u00f1o entero dentro de su arca! Nosotros, como No\u00e9, debemos confiar en que Dios nos dar\u00e1 paciencia en los momentos dif\u00edciles en que debemos esperar.NOELa historia de No\u00e9 no incluye s\u00f3lo una sino dos grandes y tr\u00e1gicas inundaciones. El mundo en los d\u00edas de No\u00e9 estaba inundado de maldad. El n\u00famero de los que recordaban al Dios de la creaci\u00f3n, de la perfecci\u00f3n y del amor se hab\u00eda reducido a uno. Del pueblo de Dios, s\u00f3lo quedaba No\u00e9. La respuesta de Dios a esta severa situaci\u00f3n fue una \u00faltima oportunidad que dur\u00f3 ciento veinte a\u00f1os, durante la cual hizo que No\u00e9 construyera un arca y presentara as\u00ed una lecci\u00f3n objetiva del importante mensaje que proclamaba. \u00a1Nada llama la atenci\u00f3n como construir un gran barco en tierra seca! Para No\u00e9, la obediencia signific\u00f3 comprometerse en un proyecto a largo plazo.Muchos de nosotros tenemos problemas para perseverar en cualquier proyecto, ya sea que Dios lo dirija o no. Es interesante que la duraci\u00f3n de la obediencia de No\u00e9 fue superior a la expectativa de vida actual. Nuestro \u00fanico proyecto a largo plazo comparable con aquel es nuestra propia vida. Pero quiz\u00e1 este sea uno de los grandes retos que nos dej\u00f3 la vida de No\u00e9: vivir, bajo la aceptaci\u00f3n de la gracia de Dios, una vida entera de obediencia y gratitud.Puntos fuertes y logros :&#8211;\tUnico seguidor de Dios que quedaba en su generaci\u00f3n&#8211;\tSegundo padre de la raza humana&#8211;\tHombre de paciencia, constancia y obediencia&#8211;\tEl primer m\u00e1s grande constructor de barcos de la historiaDebilidades y errores :&#8211;\tSe embriag\u00f3 y se rebaj\u00f3 moralmente ante sus hijosLecciones de su vida :&#8211;\tDios es fiel con los que le obedecen&#8211;\tDios no siempre nos protege de los problemas, pero se ocupa de nosotros a pesar de ellos&#8211;\tLa obediencia es un compromiso a largo plazo&#8211;\tUn hombre puede ser fiel, pero su naturaleza pecaminosa permanece en \u00e9l.Datos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: No se menciona a qu\u00e9 distancia del huerto de Ed\u00e9n se estableci\u00f3 el pueblo&#8211;\tOcupaci\u00f3n: Granjero, constructor de barcos, predicador&#8211;\tFamiliares: Abuelo: Matusal\u00e9n. Padre: Lamec. Hijos: Cam, Sem y JafetVers\u00edculo clave :\u00bbY lo hizo as\u00ed No\u00e9; hizo conforme a todo lo que Dios le mand\u00f3\u00bb (Gen 6:22).La historia de No\u00e9 se relata en G\u00e9nesis 5.29-10.32. Tambi\u00e9n se menciona en 1Ch 1:3; Isa 54:9; Eze 14:14, Eze 14:20; Mat 24:37-38; Luk 3:36; Luk 17:26-27; Heb 11:7; 1Pe 3:20; 2Pe 2:5. 8.21, 22 En incontables ocasiones en la Biblia vemos a Dios mostrando su amor y paciencia hacia los seres humanos para salvarlos. Aun cuando Dios se percata de que la gente se \u00abinclina\u00bb hacia el mal, contin\u00faa intentando rescatarla. Cuando pecamos o cuando nos apartamos de Dios, sin duda merecemos ser destruidos. Pero Dios ha prometido que nunca m\u00e1s destruir\u00e1 toda la tierra hasta el d\u00eda en que Jesucristo regrese para destruir para siempre el mal. Ahora cada uno de los cambios de estaciones son un recordatorio de esta promesa.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Heb.: r\u00fa\u00b7aj; antes se ha traducido \u201cfuerza activa; parte airosa; esp\u00edritu\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 279 G\u00e9n 19:29; \u00c9xo 2:24; 1Sa 1:19; Sal 94:14<\/p>\n<p>b 280 G\u00e9n 6:20; Heb 11:7<\/p>\n<p>c 281 Sal 33:7<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Se acord\u00f3 Dios de No\u00e9.  La palabra hebrea traducida  se acord\u00f3  implica intervenci\u00f3n divina (cp. 19:29; Ex 2:24). Aqu\u00ed la narrativa cambia de un \u00e9nfasis en el juicio a un \u00e9nfasis en la redenci\u00f3n y liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>vol\u00e1tiles&#8230; reptiles&#8230;<\/b><\/i> TM omite estas palabras. Se sigue LXX.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[17] Gen 1, 22-28; 9, 1-7.[21] Promete Dios no volver a castigar las maldades de los hombres de un modo semejante y que tendr\u00e1 compasi\u00f3n de la flaqueza humana y de su propensi\u00f3n al mal por la corrupci\u00f3n de la naturaleza.[21] Gen 6, 5; Mat 15, 19.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dios se acord\u00f3 de No\u00e9 y de todos los animales y todo el ganado que estaban con \u00e9l en el arca, e hizo soplar un viento sobre la tierra, y las aguas disminuyeron. Y se acord\u00f3 Dios de No\u00e9. G\u00e9n 19:29; G\u00e9n 30:22; \u00c9xo 2:24; 1Sa 1:19; Neh 13:14, Neh 13:22, Neh 13:29, Neh 13:31; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de G\u00e9nesis 8:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-258","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/258","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=258"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/258\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=258"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=258"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=258"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}