{"id":25825,"date":"2022-06-20T10:07:57","date_gmt":"2022-06-20T15:07:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:07:57","modified_gmt":"2022-06-20T15:07:57","slug":"comentario-de-lucas-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Una vez concluidas todas sus palabras al pueblo que le escuchaba, Jes\u00fas entr\u00f3 en Caperna\u00fam.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>7:1<\/span> Despu\u00e9s que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le o\u00eda, entr\u00f3 en Caperna\u00fam. 2 Y el siervo de un centuri\u00f3n \u2014 \u201cdenota un oficial militar al mando de 50 o 100 hombres, seg\u00fan el tama\u00f1o de la legi\u00f3n de la que formara parte\u201d (Vine); el centuri\u00f3n romano era \u201cOficial del ej\u00e9rcito romano (<span>Hch 21:32<\/span>; <span>Hch 22:26<\/span>), comandante de 100 soldados, m\u00e1s tarde, de una cantidad algo mayor (cp 23:23)\u201d (V-E). Eran la \u201cespina dorsal\u201d del ej\u00e9rcito romano. El Nuevo Testamento habla de algunos centuriones excepcionales: aparte del centuri\u00f3n mencionado en este texto, leemos de Cornelio (<span>Hch 10:1-48<\/span>; <span>Hch 11:1-30<\/span>) y de Julio, el centuri\u00f3n encargado de Pablo en su viaje a Roma. Tambi\u00e9n digno de mencionarse fue aquel centuri\u00f3n encargado de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas quien exclam\u00f3, \u201cVerdaderamente \u00e9ste era Hijo de Dios\u201d (<span>Mat 27:54<\/span>). El centuri\u00f3n de este texto amaba a su siervo, amaba a los jud\u00edos y apoyaba el culto al Dios verdadero.<\/p>\n<p \/> \u2014 a quien \u00e9ste quer\u00eda mucho, estaba enfermo (paral\u00edtico, <span>Mat 8:6<\/span>) y a punto de morir. \u2014 Hab\u00eda amos crueles, pero tambi\u00e9n hab\u00eda amos bondadosos. <span>1Pe 2:18<\/span> se refiere a las dos clases de amos. Cuando se toma en cuenta la posici\u00f3n social de los esclavos en aquel entonces, la simpat\u00eda de este centuri\u00f3n es admirable, porque algunos militares permiten que su experiencia en guerras, etc. les endurezcan el coraz\u00f3n y se preocupan poco por otros<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Y como acab\u00f3 todas sus palabras.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 7:28<\/span>, <span class='bible'>Mat 7:29<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>entr\u00f3 en Caperna\u00fam.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 8:5-13<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas encuentra mayor fe en el centuri\u00f3n, un gentil, que en la mayor\u00eda de los judios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 7:1-9<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>sana a su sirviente, estando ausente,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 7:10<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>resucita al hijo de una viuda de entre los muertos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 7:11-17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>responde a Juan con sus milagros,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 7:18-23<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>testifica a la gente que opinion ten\u00eda de Juan,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 7:24-30<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>arguye contra los jud\u00edos, quienes no podian ser convencidos ni con las costumbres de Juan ni con las de Jes\u00fas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 7:31-35<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y deja que sus pies sean lavados y ungidos por una mujer pecadora, mostrando ser amigo de los pecadores, perdon\u00e1ndoles sus pecados cuando se arrepienten,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 7:36-50<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">Capernaum<\/span>\u00a0estaba en la orilla noroeste del Lago de Galilea. Era una ciudad importante al norte de Galilea cuya econom\u00eda estaba centrada en la pesca y la agricultura. Con una alta concentraci\u00f3n jud\u00eda, fue el centro del ministerio de Jes\u00fas en Galilea (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 4:31-44<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 7.<\/p>\n<p>El centuri\u00f3n de Cafarna\u00fam, 7:1-10 (Mat 8:5-13). Cf. comentario a Mat 8:5-13.<br \/>\n1 Cuando hubo acabado de pronunciar estos discursos a o\u00eddos del pueblo, entr\u00f3 en Cafarna\u00fam. 2 Estaba a punto de morir un siervo de cierto centuri\u00f3n que le era muy querido. 3 Este, oyendo hablar de Jes\u00fas, envi\u00f3 a El algunos ancianos de los jud\u00edos, rog\u00e1ndole que viniese para salvar de la muerte a su siervo. 4 Llegados \u00e9stos a Jes\u00fas, le rogaban con instancia, dici\u00e9ndole: Merece que le hagas esto, 5 porque ama a nuestro pueblo, y El mismo nos ha edificado la sinagoga. 6 Jes\u00fas ech\u00f3 a andar con ellos. Ya no estaba lejos de la casa, cuando el centuri\u00f3n envi\u00f3 a algunos amigos que le dijeron: Se\u00f1or, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo. 7 Ni yo me he cre\u00eddo digno de ir a ti. Pero di s\u00f3lo una palabra, y mi siervo ser\u00e1 sano. 8 Porque tambi\u00e9n yo soy hombre sometido a la autoridad, pero tengo a la vez soldados bajo mi mando, y digo a \u00e9ste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. 9 Oyendo esto Jes\u00fas, se maravill\u00f3 de \u00e9l y, vuelto a la multitud que le segu\u00eda, dijo: Yo os digo que tal fe como \u00e9sta no la he hallado en Israel. 10 Vueltos a casa los enviados, encontraron sano al siervo.<\/p>\n<p>Este relato lo traen Lc y Mt. Pero hay una fuerte divergencia entre ellos, aunque manifiestamente es el mismo relato. En Mt es sint\u00e9tico: el centuri\u00f3n viene al encuentro de Cristo a pedirle la curaci\u00f3n de su \u201csiervo\u201d (\u03b4\u03bf\u03cd\u03bb\u03bf\u03c2 ), Mt pone \u201cmuchacho\u201d (\u03c0\u03b1\u03b9\u03c2 ). Pero \u00e9sta era forma corriente griega para designar un joven esclavo. En Lc, en cambio, el centuri\u00f3n no ruega directamente a Cristo por esta curaci\u00f3n, sino que le env\u00eda dos embajadas. La primera est\u00e1 compuesta por algunos \u201cancianos de los jud\u00edos.\u201d Estos no deben de ser los jefes de la sinagoga, ya que a \u00e9stos se los nombra ordinariamente por su t\u00edtulo oficial. Son personas representativas de la ciudad, que se las env\u00eda para que rueguen venga a curar a su siervo. Llegados a su presencia, le rogaban \u201cinsistentemente\u201d que lo curase; prueba de que no eran fariseos. Y abonaban su deseo presentando a aquel centuri\u00f3n como un bienhechor del pueblo, hasta haberles levantado la sinagoga local. Era para ellos un caso de gratitud patria. Un caso semejante se registra hist\u00f3ricamente. El \u201cjefe de la polic\u00eda\u201d de Atribis, que probablemente no era jud\u00edo, se uni\u00f3 a \u00e9stos para que se levantase la sinagoga local. Se discute si los restos actualmente conservados de la sinagoga de Cafarna\u00fam son las ruinas de la sinagoga levantada por este centuri\u00f3n l-, aunque estas ruinas parecen ser del siglo u despu\u00e9s de Cristo 2.<br \/>\n\tCristo recibe la propuesta con agrado, y, diciendo que va a curarlo, se pone en camino con ellos a casa del centuri\u00f3n, probablemente un hombre temeroso de Dios (Mat 23:10). Este tipo de personas que salen en el \u039d . \u03a4 . son personas honradas y humanitarias. Ya cercanos a la casa, el centuri\u00f3n le env\u00eda otra representaci\u00f3n de \u201camigos,\u201d dici\u00e9ndole que no se moleste en entrar en su casa. Que basta una palabra suya a distancia para la curaci\u00f3n de su siervo. Adem\u00e1s, ni \u00e9l se crey\u00f3 digno de ir personalmente a suplic\u00e1rselo, ni se considera digno de que entre en su casa. Y los \u201camigos\u201d dicen a Cristo las palabras que Mt pone en boca del centuri\u00f3n: que si \u00e9l manda a sus subordinados, mayor es el poder de Cristo 3.<br \/>\n\tEsta insistencia en evitar a Cristo el venir a su casa acaso pudiese obedecer al concepto de que el jud\u00edo se contaminaba por entrar en casa de un \u201cgentil\u201d (Jua 18:28).<br \/>\n\tSe explica bien la abreviaci\u00f3n del relato por Mt, seg\u00fan su procedimiento. En cambio, de no ser hist\u00f3rico, no se ver\u00eda una raz\u00f3n suficiente de que Lc, escribiendo para gentiles, hubiese incluido una catequesis en la que as\u00ed se consideraba al \u201cgentil,\u201d ya que en este relato no se dice que Cristo entrase en su casa (v.10).<br \/>\n\tEsta doble embajada no deja de extra\u00f1ar. Lo primero fue el impulso precipitado, rogando su presencia para curarle, creyendo acaso m\u00e1s seguro esto, como estaba en el medio ambiente (2Re 5:11; Jua 11:21). Pero, al o\u00edr la noticia de su llegada, brota la fe en su poder a distancia con la excusa de su indignidad gentil, que causaba impureza \u201clegal\u201d a un jud\u00edo. En cambio, pensar en una \u201cdramatizaci\u00f3n\u201d de la petici\u00f3n del centuri\u00f3n en esta doble embajada no se explica bien, parece muy teatral y forzada. El centuri\u00f3n tuvo que pensar que personas jud\u00edas de representaci\u00f3n local hab\u00edan de pesar m\u00e1s en el ruego que le hiciesen a Cristo, jud\u00edo, que el que le hiciese un gentil. Era el medio ambiente que se respiraba. Aunque acaso la soluci\u00f3n sea efecto de una combinaci\u00f3n de \u201cfuentes\u201d retocadas, sin olvidar que, en el evangelio de Lc, Cristo no predica inmediatamente a los gentiles.<br \/>\n\tLc resalta, sin decir la enfermedad que fuese, que este siervo \u201cestaba a punto de morir.\u201d Esto mismo explica la urgencia de su s\u00faplica.<br \/>\n\tLc omite aqu\u00ed el pasaje de Mt (Jua 8:11-12) sobre la reprobaci\u00f3n jud\u00eda y vocaci\u00f3n de los gentiles. Pero la trae en otro contexto (Jua 13:28-30) escatol\u00f3gico, y que, probablemente, sea el original.<br \/>\n\tEn la humildad del centuri\u00f3n, que no se considera digno de que Cristo entre en su casa, se presiente la acogida de los gentiles al \u201cmensaje\u201d de Cristo, como se ve en los Hechos de los Ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>La resurrecci\u00f3n en Na\u00edn,Jua 7:11-17.<br \/>\n11 Aconteci\u00f3 tiempo despu\u00e9s que iba a una ciudad llamada Na\u00edn, e iban con \u00e9l sus disc\u00edpulos y una gran muchedumbre. 12 Cuando se acercaban a las puertas de la ciudad, vieron que llevaban un muerto, hijo \u00fanico de su madre, viuda, y una muchedumbre bastante numerosa de la ciudad la acompa\u00f1aba. 13 Vi\u00e9ndola el Se\u00f1or, se compadeci\u00f3 de ella y le dijo: No llores. 14 Y acerc\u00e1ndose, toc\u00f3 el f\u00e9retro; los que lo llevaban se detuvieron, y El dijo: Joven, a ti te hablo, lev\u00e1ntate. 15 Sent\u00f3se el muerto y comenz\u00f3 a hablar, y El se lo entreg\u00f3 a su madre. 16 Se apoder\u00f3 de todos el temor, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros, y Dios ha visitado a su pueblo. 17 La fama de este suceso corri\u00f3 por toda Judea y por todas las regiones vecinas.<\/p>\n<p>Este pasaje es propio de Lc. La cronolog\u00eda del mismo es muy vaga. Acaso Lc relata aqu\u00ed esta resurrecci\u00f3n como elemento evocado por el relato siguiente de su respuesta a los enviados del Bautista, en que como prueba mesi\u00e1nica se resucitan muertos. Mt lo hab\u00eda prevenido con la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo.<br \/>\n\tCristo va, con sus disc\u00edpulos y una gran muchedumbre de la que le escuch\u00f3 y sobre la que oper\u00f3 milagros, a un villorrio (\u03c0\u03cc\u03bb\u03b9\u03c2 ; Lc suele llamar as\u00ed a peque\u00f1os villorrios) llamado Na\u00edn Na&#8217;im = la bella, la graciosa) 4, situado a unos diez kil\u00f3metros al sudeste de Nazaret y a siete u ocho horas de Cafarna\u00fam, junto al Djebel col-Duhy 5. La escena del encuentro de Cristo con el cortejo f\u00fanebre tiene lugar al acercarse a la \u201cpuerta de la ciudad.\u201d Un peque\u00f1o villorrio es probable que no tuviese m\u00e1s que una puerta de acceso. As\u00ed aparece en las ruinas de Ain Shems. Seg\u00fan la costumbre jud\u00eda, llevaban a enterrar sobre unas parihuelas, envuelto el cuerpo en lienzo blanco, y la cabeza en un sudario, o en ocasiones descubierta, al hijo \u00fanico de una viuda; los jud\u00edos no utilizaban ata\u00fades. El entierro sol\u00eda ser al atardecer del d\u00eda del fallecimiento. Acompa\u00f1aban el f\u00e9retro su madre, parientes y gran parte de las gentes del villorrio, sin faltar pla\u00f1idera y alg\u00fan flautista. Los rabinos ten\u00edan legislado que, al encontrarse un cortejo f\u00fanebre, se incorporasen las gentes a \u00e9l 6. Aqu\u00ed Cristo se adelanta a la madre para compadecerse de ella. La escena es de una gran delicadeza. Bien consciente de su poder, sin temores a la impureza \u201clegal\u201d por tocar un muerto (Num 19:16), toc\u00f3 el f\u00e9retro y dio al joven la orden de \u201clevantarse,\u201d de resucitar; pero la f\u00f3rmula con que lo dice es de inter\u00e9s:<\/p>\n<p>\u201cJoven (yo) te digo a ti: lev\u00e1ntate.\u201d<\/p>\n<p>El Se\u00f1or da la orden de resucitar al joven en su nombre propio: \u201c(Yo) te digo a ti.\u201d El poder en nombre propio de la resurrecci\u00f3n de los muertos, como el poder de vida o muerte, es poder en el A.T. reservado a Dios. Se piensa si Lc quiere reflejar aqu\u00ed estos poderes divinos de Cristo. En todo caso, el hecho habla de ellos.<br \/>\n\tEl muerto se incorpor\u00f3, comenz\u00f3 a hablar, y El se lo entreg\u00f3 a su madre. El \u201ctemor\u201d ante el prodigio sobrenatural invade al pueblo. Pero \u00e9ste s\u00f3lo ve en Cristo \u201cun gran profeta.\u201d El pueblo no oy\u00f3 o no valor\u00f3 bien la formulaci\u00f3n de Cristo, salvo que no sea algo matizada por Lc, y pens\u00f3 que hab\u00eda sido una resurrecci\u00f3n al estilo de las de Elias y El\u00edseo (1Re 17:17-24; 2Re 4:11-27), en las que la resurrecci\u00f3n se operaba por la impetraci\u00f3n.<br \/>\n\tLc en el v.13 llama a Cristo \u201cSe\u00f1or\u201d (\u03c7\u03cd\u03c1\u03b9\u03bf\u03c2 ). Es t\u00edtulo de Cristo normal en Lc (2Re 7:19; 2Re 10:2.39.41; 2Re 11:39; 2Re 12:42; 2Re 13:15; 2Re 16:18; 2Re 17:5ss; 2Re 18:6; 2Re 19:8; 2Re 22:61; 2Re 24:34). En cambio, s\u00f3lo sale una vez en Mt (Mat 21:3) y en el paralelo de Mc (Mat 11:3; Harrington). Es t\u00e9rmino del cristianismo primitivo (Rom 10:9; Flp 2:11), pues a Cristo no se le trataba as\u00ed en vida, y con el que se proclamaba la divinidad del mismo. Se ve en este pasaje un acentuado estilo de Lc. Es oportuno proclamar a Cristo \u039a\u03cd\u03c1\u03b9\u03bf\u03c2 , cuando va a ejercer poderes divinos en la resurrecci\u00f3n de un muerto.<br \/>\n\tA esto se une otro intento deliberado de Le: su intento de evocar sobre Cristo las resurrecciones de muertos hechas por Elias (1Re 17:17-24) y El\u00edseo (2Re 4:18-37). Ambos resucitaron a dos hijos \u00fanicos y de viudas. Este intento se ve porque Lc cita estos pasajes en otros lugares (Luc 4:25-27; Luc 5:1-11). Adem\u00e1s, el final del v.15 concuerda literalmente con la parte que interesa, con 1Re 17:23. Pero en estos casos la resurrecci\u00f3n es por \u201cimpetraci\u00f3n\u201d a Dios, y se realizan mediante un complicado y prolijo ritual. Si es por \u201cevocaci\u00f3n,\u201d lo es para evocar, por contraste, el modo de las resurrecciones de Cristo por su imperio de Dios.<br \/>\n\tLas gentes reconocieron que hab\u00eda surgido \u201cun gran profeta.\u201d Estos \u201chimnos finales\u201d son usuales en las narraciones de Lc. El hecho hablaba, en su momento hist\u00f3rico, de un taumaturgo; el caso de El\u00edseo, que obr\u00f3 el milagro cerca de Na\u00edn, aparentemente los equiparaba y desorientaba. En aquel momento este \u201cgran profeta\u201d surgido no debe de ser equivalente \u201cal Profeta\u201d (Jua 6:14.15) esperado, y que, era para muchos, sin\u00f3nimo de Mes\u00edas (cf. Comentario a Jua 1:21b).<\/p>\n<p>El mensaje del Bautista,Jua 7:18-23 (Mat 11:2-6). Cf. comentario a Mat 11:2-6.<br \/>\n18 Los disc\u00edpulos de Juan dieron a \u00e9ste noticia de todas estas cosas, y, llamando Juan a dos de ellos, 19 los envi\u00f3 al Se\u00f1or para decirle: \u00bfEres t\u00fa el que viene o esperamos a otro? 20 Llegados a El, le dijeron: Juan el Bautista nos env\u00eda a ti para preguntarte: \u00bfEres t\u00fa el que viene o esperamos a otro? 21 En aquella misma hora cur\u00f3 a muchos de sus enfermedades y males y de los esp\u00edritus malignos, e hizo gracia de la vista a muchos ciegos, 22 y, tomando la palabra, les dijo: Id y comunicad a Juan lo que hab\u00e9is visto y o\u00eddo: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados; 23 y bienaventurado es quien no se escandaliza en m\u00ed.<\/p>\n<p> El Bautista, estando en la prisi\u00f3n de Maqueronte, recibe, en su prisi\u00f3n \u201catenuada,\u201d la noticia de las obras de Cristo por medio de disc\u00edpulos de su \u201cc\u00edrculo.\u201d Y, ante esto, env\u00eda a Cristo a \u201cdos\u201d para que le pregunten si El es el Mes\u00edas o se ha de esperar a otro.<br \/>\n\t\u201cEl que ha de venir\u201d (b\u03b5\u03c1\u03c7\u03cc\u03bc\u03b5\u03bd\u03bf\u03c2 ) procede de Malaqu\u00edas (Mat 3:1.23). En este contexto ha de ser el Mes\u00edas (J. Schneider, J. A.T. Robinson). \u00bfQu\u00e9 buscaba el Bautista con ello? Lc tiene un matiz especial a prop\u00f3sito de la respuesta de Cristo a los enviados del Bautista. \u201cEn aquella hora cur\u00f3 a muchos\u201d (v.21), especific\u00e1ndose varias de estas enfermedades, y otras se ponen como un \u201csumario\u201d de ellas. Era la obra prof\u00e9tica esperada del Mes\u00edas, y a\u00fan matizada m\u00e1s en aquel ambiente por las interpretaciones rab\u00ednicas. En Mt se manda digan a Juan lo que \u201chab\u00e9is visto y o\u00eddo\u201d (Mat 11:4). \u00bfCu\u00e1ndo? \u00bfHabr\u00e1 hecho Cristo entonces toda esta cantidad de milagros? Precisamente en Mt (Mat 11:1) y en Lc (Mat 7:18) se dice que los \u201cdisc\u00edpulos\u201d del Bautista dieron a \u00e9ste noticia de todas las obras maravillosas de Cristo, y, por ello, el Bautista los env\u00eda a preguntarle si \u00e9l es el Mes\u00edas. La expresi\u00f3n \u201cen aquella (precisa) hora\u201d (\u03b5\u03bd  \u03ad\u03c7\u03b5\u03af\u03bd\u03b2  \u03c4\u03b7  \u03ce\u03c1\u03b1 ) \u00bfno puede tener el sentido amplio mesi\u00e1nico, como tiene tantas veces en los profetas la expresi\u00f3n \u201cen aquel d\u00eda,\u201d \u201cen ese d\u00eda\u201d? O, \u00bfposiblemente, hubo ante ellos alg\u00fan milagro, al que se permiti\u00f3 sumar &#8211; procedimiento literario &#8211; un \u201csumario\u201d de prodigios hechos por Cristo en otras ocasiones, pero que eran hechos, precisamente, \u201cen aquella hora\u201d mesi\u00e1nica, y que respond\u00edan, en su argumentaci\u00f3n, al anuncio prof\u00e9tico que cita de Isa\u00edas? Aunque esta cita no es ni seg\u00fan el \u03a4 . \u039c . ni seg\u00fan los LXX, sino que es una combinaci\u00f3n de alusiones o citas tomadas de diversos pasajes de Is (Mat 29:18-19; Mat 35:5-6; Mat 61:1). El cumplimiento de las obras prof\u00e9ticas era la respuesta mesi\u00e1nica a las \u201cdudas\u201d del Bautista. Que las dudas del Bautista eran reales se ve en el hecho de que el Bautista no pasa a los \u201cdisc\u00edpulos\u201d de Cristo, ni tampoco los \u201csuyos.\u201d Si est\u00e1 \u201cpreparando\u201d al pueblo para que lo reciban, si \u00e9l lo conoce como tal, debe de pasarse y hacer pasar a los \u201csuyos\u201d a los fieles y seguidores de Cristo, y no tener \u201csu\u201d grupo, y \u201csu\u201d bautismo, en abierta controversia sobre el bautismo de Cristo (Jua 3:22ss; Jua 4:1-3). Ante ello las cat\u00e1strofes escatologistas deb\u00edan ceder. Por eso, \u201cbienaventurado es quien no se escandaliza en m\u00ed.\u201d No era \u201cglot\u00f3n,\u201d ni \u201camigo de pecadores,\u201d ni obraba prodigios por el poder diab\u00f3lico. Era el Mes\u00edas prof\u00e9tico: del mesianismo espiritual, del dolor y de las grandes obras ben\u00e9ficas para todos, incluidos los \u201cpecadores.\u201d 6<br \/>\n\tEl estudio de este tema se hace en Comentario a Mat 11:2-6 y a Jua 1:29-51.<\/p>\n<p>Paneg\u00edrico del Bautista,Jua 7:24-28 (Mat 11:7-15). Cf. comentario a Mat 11:7-15.<br \/>\n24 Cuando se hubieron ido los mensajeros de Juan, comenz\u00f3 Jes\u00fas a decir a la muchedumbre acerca de \u00e9l: \u00bfQu\u00e9 hab\u00e9is salido a ver al desierto? \u00bfUna ca\u00f1a agitada por el viento? 25 \u00bfQu\u00e9 salisteis a ver? \u00bfUn hombre vestido con molicie? Los que visten suntuosamente y viven con regalo est\u00e1n en los palacios de los reyes. 26 \u00bfQu\u00e9 salisteis, pues, a ver? \u00bfUn profeta? S\u00ed, yo os digo, y m\u00e1s que un profeta. 27 Este es aquel de quien est\u00e1 escrito: \u201cHe aqu\u00ed que yo env\u00edo delante de tu faz a mi mensajero, que preparar\u00e1 mi camino delante de ti.\u201d 28 Yo os digo, no hay entre los nacidos de mujer profeta m\u00e1s grande que Juan; pero el m\u00e1s peque\u00f1o en el reino de Dios es mayor que \u00e9l.<\/p>\n<p> Mt es m\u00e1s amplio y abigarrado que Lc en este relato. Una vez que los dos disc\u00edpulos del Bautista se marcharon, Cristo hizo su paneg\u00edrico. No era una \u201cca\u00f1a\u201d el que ten\u00eda la fortaleza y el celo de censurar el adulterio de Antipas y de estar, como m\u00e1rtir, en prisi\u00f3n; ni fueron a ver un hombre \u201cvestido muellemente,\u201d el que vest\u00eda el traje y la austeridad de los profetas. La emoci\u00f3n que hab\u00eda despertado en todo Israel fue la de un gran \u201cprofeta,\u201d y hasta se lleg\u00f3 a pensar si no fuera \u00e9l mismo el Mes\u00edas (Lc-Jn). Y Cristo hace ver que Juan no s\u00f3lo es un profeta, sino m\u00e1s que ellos, porque es el precursor del Mes\u00edas. Los otros ve\u00edan al Mes\u00edas desde lejos en sus vaticinios, pero Juan lo presenta \u201coficialmente\u201d al pueblo. Por eso se cumpl\u00eda en \u00e9l el vaticinio de Malaqu\u00edas interpretado por los rabinos: que Elias en persona presentar\u00eda y ungir\u00eda al Mes\u00edas. Esta fue la obra de Juan: \u201cpresentarlo\u201d a Israel y \u201cungirlo\u201d en el bautismo que lo proclamaba el Mes\u00edas, \u201cSiervo de Yahv\u00e9.\u201d Juan era el precursor que \u201cprepar\u00f3\u201d los caminos morales del pueblo para la venida del Mes\u00edas.<br \/>\n\tPero, como en Mt, tambi\u00e9n se a\u00f1ade: \u201cque el m\u00e1s peque\u00f1o en el reino de los cielos es mayor que \u00e9l.\u201d Juan, como profeta, y en \u00e9l el A.T. como t\u00e9rmino, s\u00f3lo apuntaba y preparaba la venida del reino, pero el ingreso en \u00e9ste es superior a la preparaci\u00f3n a \u00e9l. El N.T. es superior al A.T. La ley de Cristo, al viejo mosa\u00edsmo.<br \/>\n\tSe ve en el texto la pol\u00e9mica de no supervalorar el Bautista, ni rebajarlo demasiado.<br \/>\n\t\u00bfCu\u00e1nto se le valor\u00f3 como \u201cprecursor\u201d?<\/p>\n<p>Actitud farisaica ante la misi\u00f3n del Bautista, 7:29-35 (Mat 11:16-19). Cf. comentario a Mat 11:16-19.<br \/>\n29 Todo el pueblo que le escuch\u00f3 y los publ\u00edcanos reconocieron la justicia de Dios, recibiendo el bautismo de Juan; 30 pero los fariseos y doctores de la Ley anularon el consejo divino respecto de ellos no haci\u00e9ndose bautizar por \u00e9l 31 \u00bfA qui\u00e9n, pues, comparar\u00e9 yo a los hombres de esta generaci\u00f3n y a qui\u00e9n son semejantes? 32 Son semejantes a los muchachos que, sentados en la plaza, invitan a los otros diciendo: Os tocamos la flauta, y no danzasteis; os cantamos lamentaciones, y no llorasteis. 33 Porque vino Juan el Bautista, que no com\u00eda pan ni beb\u00eda vino, y dec\u00edais: Tiene demonio. 34 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dec\u00eds: Es comil\u00f3n y bebedor de vino, amigo de publ\u00edcanos y pecadores. 35 Y la sabidur\u00eda ha sido justificada por todos sus hijos.<\/p>\n<p>Lc es m\u00e1s completo en este pasaje que Mt. Hace fuerte la contraposici\u00f3n entre \u201cel pueblo, que le escuch\u00f3,\u201d y \u201clos publ\u00edcanos,\u201d que reconocieron la justicia de Dios, el plan de Dios, de recibir el bautismo de Juan como signo de su cambio de conducta. La forma \u201ctodo el pueblo\u201d es rotunda y usual en Lc para indicar por un golpe psicol\u00f3gico el efecto grande y masivo. Pero frente a \u00e9stos pone a los \u201cfariseos y doctores de la Ley,\u201d que \u201canularon el consejo divino,\u201d el plan providencial de Dios, no aceptando el bautismo de Juan, es decir, las disposiciones morales (\u03bc\u03b5\u03c4\u03ac\u03bd\u03bf\u03b9\u03b1 ) que con \u00e9l se protestaban.<br \/>\n\tPero, si a Juan no lo aceptan, a Cristo tampoco. Tienen la veleidad, aqu\u00ed mal\u00e9vola, de los muchachos en sus juegos. Es una comparaci\u00f3n o peque\u00f1a par\u00e1bola sin elementos diferenciales aleg\u00f3ricos, como sutilmente algunos pensaron 7.<br \/>\n\tv.32. Lc pone \u201cllorar\u201d en donde Mt (Mat 11:17) pone \u201cgolpear el pecho.\u201d Probablemente se deba a \u201cfuentes\u201d distintas, o a una cita libre.<br \/>\n\tVino Juan en la austeridad de la penitencia, y en la soledad, y lo consideraban \u201cendemoniado.\u201d Viene Cristo asistiendo por su apostolado salvador a tomar contacto con \u201cpubl\u00edcanos y pecadores,\u201d y se le califica de glot\u00f3n y bebedor y amigo de esas gentes despreciables. No era, en el fondo, otra raz\u00f3n que el orgullo farisaico, que no aceptaba imposiciones por considerarse ellos los maestros de la luz.<br \/>\n\t\u201cPero la Sabidur\u00eda ha sido aprobada por todos sus hijos.\u201d Mt pone esta aprobaci\u00f3n de la sabidur\u00eda por sus \u201cobras.\u201d En el fondo es lo mismo, ya que estas \u201cobras\u201d son las de sus \u201chijos,\u201d de los hijos de la sabidur\u00eda. Esta es la sabia providencia de Dios, que cantan los libros \u201csapienciales,\u201d y que dan al ser humano la rectitud y la justicia. Es la que conduce a los humanos al Reino y los hace ingresar en \u00e9l, que aqu\u00ed es ese \u201cpueblo\u201d y esos \u201cpubl\u00edcanos\u201d de los que acaba de hablar, y que por ella ingresaron en el reino.<\/p>\n<p>La pecadora arrepentida,Mat 7:36-50.<br \/>\n36 Le invit\u00f3 un fariseo a comer con \u00e9l, y, entrando en su casa, se puso a la mesa. 37 Y he aqu\u00ed que lleg\u00f3 una mujer pecadora que hab\u00eda en la ciudad, la cual, sabiendo que estaba a la mesa del fariseo, con un pomo de alabastro de ung\u00fcento, 38 se puso detr\u00e1s de El junto a sus pies, llorando, y comenz\u00f3 a ba\u00f1ar con l\u00e1grimas sus pies, y los enjugaba con los cabellos de su cabeza, y besaba sus pies y los ung\u00eda con el ung\u00fcento.39 Viendo lo cual, el fariseo que lo hab\u00eda invitado dijo para s\u00ed: Si \u00e9ste fuera profeta, conocer\u00eda qui\u00e9n y cu\u00e1l es la mujer que le toca, porque es una pecadora. 40 Tomando Jes\u00fas la palabra, le dijo: Sim\u00f3n, tengo una cosa que decirte. El dijo: Maestro, habla. 41 Un prestamista ten\u00eda dos deudores: el uno le deb\u00eda quinientos denarios; el otro, cincuenta. 42 No teniendo ellos con qu\u00e9 pagar, se lo condon\u00f3 a ambos. \u00bfQui\u00e9n, pues, le amar\u00e1 m\u00e1s? 43 Respondiendo Sim\u00f3n, dijo: Supongo que aquel a quien condon\u00f3 m\u00e1s. D\u00edjole: Bien has respondido. 44 Y vuelto a la mujer, dijo a Sim\u00f3n: \u00bfVes a esta mujer? Entr\u00e9 en tu casa, y t\u00fa no me diste agua a los pies; mas ella ha regado mis pies con sus l\u00e1grimas y los ha enjugado con sus cabellos. 45 No me diste el \u00f3sculo de paz, pero ella, desde que entr\u00e9, no ha dejado de besarme los pies. 46 No ungiste mi cabeza con \u00f3leo, y \u00e9sta ha ungido mis pies con ung\u00fcento. 47 Por lo cual te digo que le son perdonados sus muchos pecados porque am\u00f3 mucho. Pero a quien poco se le perdona, poco ama. 48 Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. 49 Comenzaron los convidados a decir entre s\u00ed: \u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste para perdonar los pecados? 50 Y dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vete en paz.<\/p>\n<p> Este pasaje, propio de Lc, es cl\u00e1sico por las opiniones sobre la identificaci\u00f3n de esta \u201cpecadora.\u201d Pero su gran importancia la tiene por la portada apolog\u00e9tico-dogm\u00e1tica que entra\u00f1a por el perd\u00f3n de los pecados.<br \/>\n\tLa situaci\u00f3n literaria de este pasaje aqu\u00ed es de gran oportunidad. Frente a la actitud engre\u00edda de los fariseos ante Cristo, una mujer pecadora va a encontrar el perd\u00f3n. Tambi\u00e9n ella va a ser as\u00ed \u201chija de la Sabidur\u00eda\u201d (Luc 7:35).<br \/>\n\tUn fariseo llamado Sim\u00f3n invit\u00f3 a Cristo a comer con \u00e9l, a un banquete al que hab\u00eda invitados (v.49). No se dice la ciudad. Pero parece que era en Galilea, ya que el ministerio judaico lo va a tratar dos cap\u00edtulos despu\u00e9s. No muestra especial simpat\u00eda por Cristo, ya que no le da las muestras ordinarias de deferencia que se tienen con los hu\u00e9spedes, y que Cristo le resaltar\u00e1 luego (v.44-46). Debe de ser por un simple motivo de curiosidad ante su fama, para formarse un juicio sobre \u00e9l, y hasta posiblemente para espiarle. O consider\u00e1ndose meritorio invitar a una comida de sociedad a maestros transe\u00fantes, especialmente si hab\u00edan predicado en la sinagoga, se podr\u00eda pensar que al banquete antecedi\u00f3 una ense\u00f1anza sinagogal de Cristo, que impresion\u00f3 a Sim\u00f3n, a los comensales y a la pecadora 7. Acaso fuese esto el motivo de su llanto ante Cristo. Lloraba ante un \u201cprofeta,\u201d aunque a la hora de la redacci\u00f3n se ve su orientaci\u00f3n a la \u201cconfesi\u00f3n.\u201d<br \/>\n\tDurante el banquete entr\u00f3 en la sala una mujer pecadora. Est\u00e1 en las costumbres de Oriente el que se deje pasar a m\u00e1s gentes a estos actos como puros curiosos u observadores 8. Una vez dentro, se puso detr\u00e1s de Jes\u00fas, para alcanzar sus pies. La comida se hac\u00eda al tipo de triclinios, reclinados sobre lechos, descansando el cuerpo sobre el brazo izquierdo y teniendo los pies hacia atr\u00e1s, casi a la altura del suelo.<br \/>\n\tEsta pecadora derram\u00f3 sobre sus pies un frasco de perfume y los reg\u00f3 con sus l\u00e1grimas, los bes\u00f3 y los enjug\u00f3 con sus cabellos: grande debi\u00f3 de ser la cantidad de ung\u00fcento sobre ellos derramado.<br \/>\n\tSim\u00f3n, al ver esta escena, pens\u00f3 que Cristo no fuese profeta, porque no sab\u00eda qu\u00e9 clase de mujer fuese aqu\u00e9lla. La conclusi\u00f3n no era muy l\u00f3gica, pues los profetas no tienen por qu\u00e9 saber todas las cosas. Pensaba posiblemente en ciertos antiguos profetas, tal como se lee en los libros de los Reyes (1Re 14:6; 2Re 1:3; 2Re 5:24ss). Pero Cristo le va a demostrar, no s\u00f3lo que es profeta, pues lee en su coraz\u00f3n y en el de la pecadora, sino que se va a presentar con poderes excepcionales.<br \/>\n\tLa comparaci\u00f3n que le hace es sencilla. Dos personas deben a otra, una 500 denarios y otra 50. El denario era normalmente el sueldo diario de un trabajador (Mat 20:2) 9. Como ninguno los puede pagar, el prestamista se los perdona a ambos. La respuesta era l\u00f3gica: m\u00e1s lo deber\u00e1 \u201camar\u201d aquel a quien le condon\u00f3 m\u00e1s. Para la valoraci\u00f3n exacta del v. 42b, hay que tener en cuenta que el arameo no tiene el t\u00e9rmino espec\u00edfico para expresar \u201cagradecer,\u201d por eso se lo suele sustituir por el verbo \u201camar.\u201d Y la par\u00e1bola se alegoriza en el paneg\u00edrico de la pecadora, comparada con Sim\u00f3n.<br \/>\n\tEste no le ofreci\u00f3 los signos de hospitalidad que se tienen en Oriente con los hu\u00e9spedes, sobre todo distinguidos. Ni le ofreci\u00f3 el agua para lavar los pies sudorosos de los caminos palestinos y tenerlos limpios para reclinarse en el triclinio; ni le dio el beso de paz del saludo; ni le hizo ungir la cabeza con perfumes, tan usados en Oriente, para suavizar la piel y ser desodorante. Pero, en cambio, esta pecadora lo hizo con creces: le lav\u00f3 los pies con sus l\u00e1grimas, los ungi\u00f3 con perfume sacado de un rico pomo de alabastro, los enjug\u00f3 con sus propios cabellos y no ces\u00f3 de besarlos.<br \/>\n\tSe piensa si esta concreci\u00f3n de censura-comparativa a Sim\u00f3n sea original. \u00bfHar\u00eda Cristo esta censura p\u00fablica a quien lo invitaba? \u00bfNo podr\u00eda ser una matizaci\u00f3n, que se deduc\u00eda espont\u00e1nea de los hechos? \u00bfAcaso responde a destacar aun resabios de la lucha farisaica, ya que Sim\u00f3n es \u201cfariseo\u201d? En todo caso, no trata Cristo tanto del reproche al fariseo, cuanto, por contraste, destacar el amor de la pecadora: \u00e9sta (pecadora) hace lo que no hizo, debiendo hacerlo, el fariseo (justo).<br \/>\n\tY, volvi\u00e9ndose a Sim\u00f3n, le dijo, refiri\u00e9ndose a la pecadora, que le eran perdonados sus muchos pecados porque am\u00f3 mucho. Esta mujer debi\u00f3 de haber sido testigo de los prodigios y doctrina de Cristo. As\u00ed es como le localiza, sin m\u00e1s, al entrar. Pero va a El con un ansia de regeneraci\u00f3n en el alma. Era un intenso amor a Cristo, en lo que El significaba como legado de Dios. Por eso le dijo a ella: \u201cTus pecados te son perdonados.\u201d<br \/>\n\tLos autores se han planteado varios problemas a este prop\u00f3sito 10. Si Cristo le perdona ahora mismo los pecados, es que antes no estaban perdonados. Pero antes parecer\u00eda que lo estaban, pues el perd\u00f3n iba anejo al gran amor. Ser\u00eda la contrici\u00f3n perfecta. La conjunci\u00f3n usada (\u03cc\u03c4\u03b9 ) puede tener sentido causal o declarativo, equivalente aqu\u00ed a signo o se\u00f1al. En el primer caso, el amor le habr\u00eda causado el perd\u00f3n; en el segundo, estos signos de amor le van a traer el perd\u00f3n.<br \/>\n\tNo hay que urgir los t\u00e9rminos hasta la precisi\u00f3n t\u00e9cnica teol\u00f3gica. Es un relato hecho al modo ordinario de hablar. Cristo le dice a Sim\u00f3n que a esta mujer, por amar mucho, le son perdonados sus muchos pecados. Es el enunciado de un principio que tiene realizaci\u00f3n concreta en esta pecadora, sin intentar decirse aqu\u00ed el \u201cmecanismo\u201d de la \u201cjustificaci\u00f3n.\u201d<br \/>\n\tSe piensa por algunos autores si los v.48-49 no podr\u00edan estar \u201cdislocados\u201d de su contexto original, pues parece que el perd\u00f3n ya est\u00e1 dado en el v.47. Tambi\u00e9n se piensa en esta misma posibilidad, casi por lo mismo, del v.50. Y hasta se quiere hacer ver que el contexto propio de los v.48-49 sea Luc 8:48. Todo ello es muy discutible. Al menos se explica bien su matizaci\u00f3n en el \u201ccursus\u201d de la narraci\u00f3n. Bastantes exegetas modernos suponen \u201cincrustada\u201d la \u201cpar\u00e1bola\u201d que Cristo dirige a Sim\u00f3n (v.40-44); tiene afinidades con procedimientos anecd\u00f3ticos rab\u00ednicos. (Strack-B., Kommentar II p.163). Y hasta podr\u00eda pensarse que \u201cJes\u00fas se contenta con confirmar la sentencia del perd\u00f3n, que la mujer ha merecido por la fe.\u201d La sorpresa en los convidados fue m\u00e1xima. \u201c\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste para perdonar los pecados?\u201d No se trata de un profeta que declarase a un pecador que, por su penitencia y su amor, Dios le hubiese perdonado sus pecados, sino que El, con su propia autoridad, los perdonaba. La conclusi\u00f3n que sacaron, aunque aqu\u00ed no est\u00e1 expresa, aunque s\u00ed impl\u00edcita, es la que sacaron cuando Cristo, para demostrar que ten\u00eda poder para perdonar los pecados, cur\u00f3 a un paral\u00edtico: \u201c\u00bfQui\u00e9n es este que as\u00ed blasfema? \u00bfQui\u00e9n puede perdonar los pecados sino s\u00f3lo Dios?\u201d (Luc 5:21, par.). As\u00ed Cristo, con este procedimiento de las obras, se presenta con poderes que en el A.T. estaban reservados exclusivamente a Dios. Seg\u00fan la tradici\u00f3n rab\u00ednica, el Mes\u00edas no tendr\u00eda el poder de perdonar los pecados 12.<br \/>\n\tAcaso haya dos temas entrelazados. Es un problema an\u00e1logo al que se plantea a prop\u00f3sito de la curaci\u00f3n de un paral\u00edtico. Para su exposici\u00f3n, cf. Comentario a Luc 5:17-26. A la comunidad primitiva le interesa grandemente justificar el poder de perdonar todos los pecados (Jua 20:23), especialmente los m\u00e1s graves.<\/p>\n<p>Un Problema Evang\u00e9lico de Identificaci\u00f3n de Personas y Escenas.<br \/>\n\tTema muy discutido es saber si este relato se identifica con la unci\u00f3n en Betania que relatan los otros evangelistas (Jua 12:1-8; Mat 26:6-13; Mar 14:3-9), o si esta mujer pecadora se ha de identificar con Mar\u00eda Magdalena, de la cual Cristo hab\u00eda \u201cechado siete demonios\u201d (Luc 8:2).<br \/>\n\tPero no hay base para esta identificaci\u00f3n. El que de Magdalena haya Cristo \u201cechado siete demonios\u201d no significa que fuese pecadora, sino que la hab\u00eda curado de siete enfermedades, o, por ser el n\u00famero siete n\u00famero de plenitud, podr\u00eda significar una grave enfermedad, o una enfermedad importante y cr\u00f3nica, o, en el peor de los casos, un tipo de posesi\u00f3n diab\u00f3lica, aunque valorando esto con la apreciaci\u00f3n popular de entonces; lo que no indica que fuese pecadora. Adem\u00e1s, Lc, al comienzo del cap\u00edtulo siguiente, presenta a Magdalena como a una protagonista desconocida. De identificarse, lo l\u00f3gico era presentarla haciendo referencia a la escena que acaba de contar (cf. Jua 19:25; Mat 27:55.61; par.).<br \/>\n\tEn cuanto a Mar\u00eda de Betania, la hermana de L\u00e1zaro, la \u00fanica raz\u00f3n que se alega para su identificaci\u00f3n es el gesto de la unci\u00f3n con el perfume sobre sus pies y el enjug\u00e1rselos con sus cabellos, seg\u00fan el relato de Jn. Pero contra esta identificaci\u00f3n est\u00e1n las siguientes razones:<br \/>\n\t1.a Jn destaca s\u00f3lo la unci\u00f3n en los \u201cpies,\u201d por raz\u00f3n del \u201csimbolismo\u201d; pero Mt-Mc destacan la unci\u00f3n en la \u201ccabeza,\u201d por lo que debi\u00f3 de ser en cabeza y pies; pero no pueden decir que enjugase ambas cosas con los cabellos.<br \/>\n\t2.a La escena de Lc tiene lugar en la \u00e9poca media del ministerio p\u00fablico de Cristo, y, por la situaci\u00f3n del relato, tiene lugar en Galilea. La de Jn es en Judea seis d\u00edas antes de su muerte.<br \/>\n\t3.a Nunca se dice que sea pecadora, ni se habla desfavorablemente de Mar\u00eda de Betania. Y hasta ser\u00eda posiblemente una raz\u00f3n psicol\u00f3gica el que Cristo, que no repara en ir a buscar a los pecadores, no hubiese admitido, por raz\u00f3n social, ni una hospitalidad tan habitual ni tan \u00edntima con esta familia si Mar\u00eda de Betania hubiese sido una mujer pecadora, reconocida como tal en la ciudad.<br \/>\n\t4.a El enfoque estructural de ambos relatos es distinto. En el de Lc, el motivo del relato es el perd\u00f3n y conversi\u00f3n de una pecadora; en el de Jn y Mt-Mc, el tema es un acto de amor a Cristo, que es comentado y presentado por Cristo en orden a su honra funeral.<br \/>\n\t5.a El que el banquete se d\u00e9 en casa de Sim\u00f3n en ambos relatos no es objeci\u00f3n, ya que este nombre era vulgar\u00edsimo. El \u039d . \u03a4 . cita m\u00e1s de diez personajes de este nombre. Y mientras Lc lo llama sin m\u00e1s Sim\u00f3n, Mt-Mc lo destacan, precisamente para distinguirlo de entre lo usual del mismo, llam\u00e1ndolo \u201cSim\u00f3n el leproso.\u201d Jn, en su relato, omite el nombre de Sim\u00f3n.<br \/>\n\tLo que acaso no repugne, a t\u00edtulo de hip\u00f3tesis, ser\u00eda el admitir que Lc hubiese tomado para retocar su relato alg\u00fan elemento &#8211; concretamente el enjugar con sus cabellos los pies ungidos &#8211; de la escena conocida de Mar\u00eda de Betania. La raz\u00f3n pudiera ser doble: a) No era normal, ni es f\u00e1cil se repitiese, el que una mujer, despu\u00e9s de ungir los pies de Cristo, los enjugase con sus cabellos. Esto aparece como un rasgo excepcional, b) El relato de esta escena de Mar\u00eda de Betania tuvo tanta repercusi\u00f3n en la catequesis primitiva que, como Cristo anunci\u00f3 en la r\u00e9plica a Judas, se narrar\u00eda esto cuando se expusiese el Evangelio. Esto podr\u00eda haber permitido a Lc tomarlo como un rasgo complementario para hacer la descripci\u00f3n de este otro episodio de la mujer pecadora 13. O, acaso, Jn, para su \u201csimbolismo,\u201d lo toma de esta escena, contra Mt-Mc.<\/p>\n<p>  1 Orfali, Capharna\u00fam Et Ses Ruines (1922). 2 Kohl Und Watzinger, Antike Sinagogen In Galilea (1916); Perrella, \/ Luoghi Santi (1936) 142-144. 3 Holzmeister, En Verb. Dom. (1937) 27-30; Mariner, Sub Potestate Constitu-Tus: Helmantica (1956) 391-399. 4 Strack-B., Kommentar. Ii P.161. 5 Abel, Geographie De La Palest.  (1938) Ii P.394-395. 6 Edersheim, Sketches Of Jewish Social Life In The Day Of Christ P. 168-181. 6 D. K. Campbell, The Prime Of Life At Naim: Bibliotheca Sac. (Dallas 1958) 341-347; J. Dupont, L&#8217;ambassade De Jean Baptiste (Mat 11:2-6; Lite 7:18-23): Nouv. Rev. Th\u00e9ol. (1961) 805-821.943-959. 7 F. Hauck, Das Evangelium Des Lukas (1934) P.102. 8 William, Vida De Jes\u00fas., Vers.  Del Alem. (1940) P.223ss. 9 Prat, Lc Cours De Monnaies En Palestine Au Temps De J.-Ch.: Recher. Se. Relig. (1925) 446. 10  Para Una S\u00edntesis De Ellos, Cf. Sim\u00f3n-Dorado, Praelect.  Bibl. \u03bd. \u03a4. (1947) P.571-572.  11 Mar\u00e9chal, \u00e9vang. S. St. L\u00fae (1946) P.106. 12 Strack-B., Kommentar. I P.495. 13 Lagrange, Jes\u00fas A-T-Il \u00e9t\u00e9 Oint Par Pluriersfemmes?: Rev. Bibl. (1912) 504-532; Holzmeister, Die Magdalenen Frage In Der Christlichen \u00dcberlieferung: Zeitsch. Cath. Theol. (1922) 422ss.599ss: Verb. Dom. (1936) 139-199; Ketter, Ckristus Und Die Frauen (1935); P. Bruin, War Mar\u00eda Magdalena Eine S\u00fcnderin?: Theol.  Praktische Quartal. (1962) 222-226.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7:1 Despu\u00e9s que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le o\u00eda, entr\u00f3 en Caperna\u00fam. 2 Y el siervo de un centuri\u00f3n &#8211;\u201cdenota un oficial militar al mando de 50 o 100 hombres, seg\u00fan el tama\u00f1o de la legi\u00f3n de la que formara parte\u201d (Vine); el centuri\u00f3n romano era \u201cOficial del ej\u00e9rcito romano (Hch 21:32; Hch 22:26), comandante de 100 soldados, m\u00e1s tarde, de una cantidad algo mayor (cp 23:23)\u201d (V-E). Eran la \u201cespina dorsal\u201d del ej\u00e9rcito romano. El Nuevo Testamento habla de algunos centuriones excepcionales: aparte del centuri\u00f3n mencionado en este texto, leemos de Cornelio (Hch 10:1-48; Hch 11:1-30) y de Julio, el centuri\u00f3n encargado de Pablo en su viaje a Roma. Tambi\u00e9n digno de mencionarse fue aquel centuri\u00f3n encargado de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas quien exclam\u00f3, \u201cVerdaderamente \u00e9ste era Hijo de Dios\u201d (Mat 27:54). El centuri\u00f3n de este texto amaba a su siervo, amaba a los jud\u00edos y apoyaba el culto al Dios verdadero.<br \/>\n\t&#8212; a quien \u00e9ste quer\u00eda mucho, estaba enfermo (paral\u00edtico, Mat 8:6) y a punto de morir. &#8211; Hab\u00eda amos crueles, pero tambi\u00e9n hab\u00eda amos bondadosos. 1Pe 2:18 se refiere a las dos clases de amos. Cuando se toma en cuenta la posici\u00f3n social de los esclavos en aquel entonces, la simpat\u00eda de este centuri\u00f3n es admirable, porque algunos militares permiten que su experiencia en guerras, etc. les endurezcan el coraz\u00f3n y se preocupan poco por otros<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA FE DE UN SOLDADO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 7:1-10<\/span><\/strong><\/p>\n<p><em><br \/>Cuando Jes\u00fas acab\u00f3 de decirle al pueblo todo lo que quer\u00eda ense\u00f1arle, se fue a Capernaum. Hab\u00eda all\u00ed un centuri\u00f3n romano que ten\u00eda un esclavo al que quer\u00eda mucho, que estaba gravemente enfermo y a punto de morir. Cuando oy\u00f3 hablar de Jes\u00fas, le envi\u00f3 un grupo de jud\u00edos respetables para pedirle a Jes\u00fas que fuera a su casa y le salvara la vida a su esclavo. Ellos se dirigieron a Jes\u00fas sin p\u00e9rdida de tiempo para transmitirle el ruego del centuri\u00f3n, y a\u00f1adieron:<br \/>-Se merece que le hagas este favor, porque nos tiene afecto a los jud\u00edos y nos ha construido una sinagoga.<br \/>Jes\u00fas se puso en camino con ellos, y no estaba ya lejos de la casa cuando el centuri\u00f3n le mand\u00f3 a unos amigos suyos con otro recado:<br \/>-Se\u00f1or, no te molestes en venir, porque no me merezco que entres en mi casa; y si no me he puesto en contacto contigo personalmente ha sido porque no me considero digno. Lo \u00fanico que te ruego es que des la orden para que mi esclavo se ponga bien. Yo tambi\u00e9n s\u00e9 lo que es la disciplina militar, y tengo soldados a mis \u00f3rdenes. Si le digo a uno que vaya, va; y a otro que venga, y viene; y a un esclavo que haga algo, y lo hace.<br \/>Jes\u00fas se llen\u00f3 de admiraci\u00f3n cuando oy\u00f3 aquello, y se volvi\u00f3 a la gente que le segu\u00eda para decirles:<br \/>-\u00a1Os aseguro que no he encontrado a nadie que tuviera tanta fe en el pueblo de Israel!<br \/>Cuando los mensajeros llegaron a la casa se encontraron con que el esclavo ya estaba completamente restablecido.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>El personaje central de este historia es un centuri\u00f3n romano. No era un hombre cualquiera.<\/p>\n<\/p>\n<p>(i) El mero hecho de que <em>fuera un centuri\u00f3n <\/em>indica que no era un cualquiera. El centuri\u00f3n equival\u00eda entonces al coronel de ahora; los centuriones eran la columna vertebral del ej\u00e9rcito romano. Todos los centuriones que aparecen en el Nuevo Testamento eran personas respetables (cp.<span class='bible'> <\/span><span class='bible'>Lc 23:47<\/span> ; <span class='bible'>Hch 10:22<\/span> ; <span class='bible'>Hch 22:26<\/span> ; <span class='bible'>Hch 23:17<\/span><span class='bible'>; <\/span><span class='bible'>Hch 23:23-24<\/span> ; <span class='bible'>Hch 24:23<\/span> ; <span class='bible'>Hch 27:43<\/span> ). El historiador Polibio nos describe las cualidades de un centuri\u00f3n: \u00abDebe ser, m\u00e1s que un militar temerario, uno que es capaz de mandar a la tropa, firme en la acci\u00f3n y de confianza; no demasiado dispuesto a entrar en combate, pero cuando es necesario debe estarlo a defender su posici\u00f3n y a morir en su puesto.\u00bb El centuri\u00f3n ten\u00eda que ser un hombre especial, o no habr\u00eda podido conservar su puesto.<\/p>\n<\/p>\n<p>(ii) Ten\u00eda una actitud muy poco corriente con su esclavo. Amaba a su esclavo, y habr\u00eda hecho lo que fuera necesario para salvarle la vida. La ley romana defin\u00eda al esclavo como una herramienta viva; no ten\u00eda derechos; su amo le pod\u00eda maltratar y matar si quer\u00eda. Un escritor romano recomienda a los terratenientes que pasen revista a sus aperos todos los a\u00f1os, y que tiren los que ya est\u00e1n, rotos o inservibles, y que hagan lo mismo con los esclavos. Era corriente abandonar a los esclavos para que se murieran cuando ya no rend\u00edan en el trabajo. Pero la actitud de este centuri\u00f3n era fuera de lo corriente.<\/p>\n<p><em>(iii) Era un hombre profundamente religioso. <\/em>Tiene que haber tenido m\u00e1s que un inter\u00e9s superficial para construir una sinagoga. Es verdad que los Romanos consideraban que la religi\u00f3n era buena para mantener a la gente en orden; la consideraban como el opio del pueblo. Augusto recomendaba que se construyeran sinagogas por esa raz\u00f3n. El historiador Gibbon dice en una frase famosa: \u00bb Todas las formas de religi\u00f3n que exist\u00edan en el Imperio Romano, la gente las consideraba como igualmente verdaderas; los fil\u00f3sofos, como igualmente falsas, <em>y los magistrados como igualmente \u00fatiles.\u00bb <\/em>Pero este centuri\u00f3n no era un administrador c\u00ednico, sino un hombre sinceramente religioso.<\/p>\n<\/p>\n<p><em>(iv) Ten\u00eda una actitud muy poco corriente hacia los jud\u00edos.<\/em><\/p>\n<p>Si los jud\u00edos despreciaban a los gentiles, los gentiles odiaban a los jud\u00edos. El antisemitismo no es nada nuevo. Los Romanos dec\u00edan que los jud\u00edos eran una raza asquerosa, y consideraban su religi\u00f3n como una superstici\u00f3n b\u00e1rbara; hablaban del odio que ten\u00edan los jud\u00edos a toda la raza humana; acusaban a los jud\u00edos de adorar a una cabeza de burro y de sacrificarle todos los a\u00f1osa un gentil. Es verdad que muchos gentiles, cansados de los muchos dioses y de la baja moralidad del paganismo, hab\u00edan aceptado la doctrina jud\u00eda de un solo Dios y la \u00e9tica jud\u00eda austera; pero el trasfondo de este relato implica un sincero lazo de amistad entre el centuri\u00f3n y los jud\u00edos.<\/p>\n<p><em>(v) Era un hombre humilde. <\/em>Sab\u00eda muy bien que a un jud\u00edo estricto le prohib\u00eda su ley entrar en la casa de un gentil<span class='bible'> <\/span><span class='bible'>Hch 10:28<\/span><em> ), de la misma manera que le estaba prohibido dejar entrar a un gentil en su casa o tener ning\u00fan trato con \u00e9l. Por eso no fue directamente a Jes\u00fas, sino que les pidi\u00f3 ese favor a sus amigos jud\u00edos. Este hombre tan acostumbrado a mandar era sorprendentemente humilde en presencia de la verdadera grandeza.<\/em><\/p>\n<p><em>(vi) Era un hombre de fe. Y <\/em>su fe estaba basada en los argumentos m\u00e1s sanos. Razonaba del aqu\u00ed y ahora al all\u00ed y entonces, de su propia experiencia a Dios. Si su autoridad produc\u00eda resultados, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s los producir\u00eda la de Jes\u00fas! Ten\u00eda la perfecta confianza del que mira hacia arriba y dice: \u00abSe\u00f1or, yo s\u00e9 que puedes hacerlo.\u00bb Si tuvi\u00e9ramos una fe as\u00ed, nos suceder\u00edan milagros y la vida ser\u00eda nueva.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 07<\/p>\n<p>2. LA ACCI\u00d3N SALVADORA DE DlOS (7,1-8,3). <\/p>\n<p>En el serm\u00f3n de la monta\u00f1a ha hablado Jes\u00fas como maestro que ense\u00f1a con autoridad y poder; ahora se nos muestra como salvador poderoso. Su poder de sanar y de salvar tiene una amplitud ilimitada: otorga su favor a un pagano (7,1-10), resucita a un muerto (7,11-17), se revela como el salvador prometido de los enfermos y de los pecadores (7,18-35) y perdona a la pecadora (7,36-SO). El resultado de su actividad se muestra de nuevo en los disc\u00edpulos (8,1-3). <\/p>\n<p>a) Curaci\u00f3n del criado del centuri\u00f3n (Lc\/07\/01-10)  <\/p>\n<p>1 Despu\u00e9s de terminar todos sus discursos ante el pueblo, entr\u00f3 en Cafarna\u00fam. 2 Un centuri\u00f3n tenia enfermo y a punto de morir un criado al que estimaba mucho. 3 Cuando oy\u00f3 hablar de Jes\u00fas, le envi\u00f3 unos ancianos de los jud\u00edos, para rogarle que viniera a salvar a su criado. 4 Al llegar \u00e9stos ante Jes\u00fas, le suplicaban con mucho inter\u00e9s, diciendo: Merece de verdad que le hagas este favor: 5 porque ama a nuestro pueblo, y \u00e9l nos ha edificado la sinagoga. <\/p>\n<p>Cafarna\u00fam, como ciudad fronteriza que era, ten\u00eda puesto de aduanas (Mar 2:13 s) y guarnici\u00f3n. Herodes Antipas, al igual que su padre, tiene en su ej\u00e9rcito de mercenarios gentes de todo el mundo: sirios, tracios, germanos, galos. El centuri\u00f3n era pagano. Cuando enferma de muerte su criado, hace todo lo que est\u00e1 en su mano para curarlo. Siendo pagano, se cree indigno de presentar personalmente su petici\u00f3n a Jes\u00fas y por esto le env\u00eda como mediadores a unos ancianos de los jud\u00edos. Con humildad reconoce la disposici\u00f3n de Dios, seg\u00fan la cual la salud debe llegar a los gentiles a trav\u00e9s de los jud\u00edos. Su compasi\u00f3n, su humildad y su obediencia lo predisponen para recibir el mensaje salv\u00edfico de Cristo. EI centuri\u00f3n era uno de aquellos paganos a los que ya no satisfac\u00edan los mitos polite\u00edstas, cuya hambre religiosa no se saciaba con la sabidur\u00eda de los fil\u00f3sofos y que, por consiguiente, simpatizaban con el monote\u00edsmo judaico y con la moral que de \u00e9l derivaba. Era temeroso de Dios, profesaba la fe en el Dios \u00fanico, tomaba parte en el culto jud\u00edo, pero todav\u00eda no hab\u00eda pasado definitivamente al juda\u00edsmo. Buscaba la salvaci\u00f3n de Dios. Su fe en el Dios \u00fanico, su amor y su temor de Dios lo manifestaba en el amor al pueblo de Dios y en la solicitud por la sinagoga, que \u00e9l mismo hab\u00eda edificado. Sus sentimientos se expresaban en obras. <\/p>\n<p>Los ancianos de los jud\u00edos, miembros dirigentes de la comunidad, ven en Jes\u00fas a un hombre por el que Dios hace favores a su pueblo. Est\u00e1n convencidos de que Dios s\u00f3lo otorga tales favores a su pueblo, pero esperan que haga una excepci\u00f3n con el centuri\u00f3n por los m\u00e9ritos que se ha granjeado con el pueblo de Dios, y que se muestre tambi\u00e9n clemente con el pagano. Sin embargo, estiman que la pertenencia a Israel es condici\u00f3n necesaria para la salvaci\u00f3n (Hec 15:5). Las condiciones para entrar en el reino de Dios y para la salvaci\u00f3n est\u00e1n formuladas en las bienaventuranzas. Bienaventurados los pobres, los que tienen hambre, los que lloran&#8230; Ni una palabra sobre la pertenencia a Israel y a la sinagoga. Jes\u00fas es profeta para todos, tambi\u00e9n para los paganos, como El\u00edas y Eliseo. <\/p>\n<p>6 Entonces Jes\u00fas se fue con ellos. Pero, cuando estaba ya cerca de la casa, el centuri\u00f3n le mand\u00f3 unos amigos para decirle: Se\u00f1or, no te molestes; porque yo no soy digno de que entres bajo mi techo; 7 por eso yo mismo tampoco me sent\u00ed digno de presentarme ante ti. Pero dilo de palabra, y que mi criado se cure. 8 Porque tambi\u00e9n yo, aunque no soy m\u00e1s que un subalterno, tengo soldados bajo mis \u00f3rdenes, y le digo a uno: Ve, y va, y a otro: Ven, y viene, y a mi criado: Haz esto, y lo hace. <\/p>\n<p>El centuri\u00f3n cree que Jes\u00fas est\u00e1 en relaci\u00f3n especial con Dios; \u00e9l, pagano impuro y pecador, se tiene por indigno de hallarse en presencia de Jes\u00fas. Con parecida emoci\u00f3n ante la santidad de Dios que se manifiesta en Jes\u00fas, no pod\u00eda soportar Pedro la presencia de Jes\u00fas. Al dirigirse uno al Dios santo, siente su propia falta de santidad. Esto es fruto del retorno a Dios y de la penitencia, camino de la salvaci\u00f3n. \u00abConvert\u00edos; el reino de Dios est\u00e1 cerca. <\/p>\n<p>Los ancianos de los jud\u00edos consideraban necesaria la presencia de Jes\u00fas para la curaci\u00f3n del enfermo. En cambio, el centuri\u00f3n atribuye eficacia a la sola palabra de Jes\u00fas. Por su experiencia del mundo militar la considera como orden de mando y acto de autoridad. Tal palabra causa lo que expresa. Independientemente de la presencia del que la profiere hace llegar a todas partes el poder salvador. Con esta palabra basta para que se expulsen los poderes malignos y se reciba la salvaci\u00f3n. La palabra, sin embargo, no est\u00e1 desligada de la actividad general de Cristo. En ella se presenta la palabra y la obra de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>La palabra de Dios nos capacita para experimentar, percibir y recibir la revelaci\u00f3n de Dios y su acci\u00f3n salvadora en Jes\u00fas. La palabra no es s\u00f3lo una parte de su acci\u00f3n, sino el fundamento que todo lo sostiene. Desde que fue exaltado Jes\u00fas, su palabra se extiende por el mundo en la obra apost\u00f3lica de la Iglesia; en ella obra el Esp\u00edritu Santo. Jes\u00fas est\u00e1 lejos de nuestros ojos, pero su palabra est\u00e1 ah\u00ed, y en ella causa \u00e9l nuestra salvaci\u00f3n (Cf. Hec 26:18; Hec 10:36; Hec 1:8). <\/p>\n<p>9 Cuando Jes\u00fas oy\u00f3 estas palabras, qued\u00f3 admirado de \u00e9l, y vuelto hacia la multitud que le segu\u00eda, dijo: Os digo que ni en Israel encontr\u00e9 tanta fe. 10 Entonces los enviados volvieron a la casa y encontraron al criado ya sano. <\/p>\n<p>Ni en Israel&#8230; Estas palabras reproducen lo que escribe san Mateo: \u00abOs lo aseguro: En Israel, en nadie encontr\u00e9 una fe tan grande (Mat 8:10). Por su larga historia, por la ley y los profetas estaba Israel preparado para la venida del Mes\u00edas; vino el Mes\u00edas, pero no hall\u00f3 fe. El pagano cree, y halla lo que busca, y proporciona la curaci\u00f3n a su criado. Las bienaventuranzas del serm\u00f3n de la monta\u00f1a han descubierto la actitud fundamental del hombre, que es necesaria para la salvaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es lo que se ha mostrado? Las bienaventuranzas piden una actitud interior, del coraz\u00f3n, una apertura para con Dios, que es posible a todos, sean jud\u00edos o gentiles. La palabra de Jes\u00fas tiene virtud para traer a todos la salvaci\u00f3n, con tal que se reciba con fe. <\/p>\n<p>El criado enfermo queda curado y se ve salvado de la muerte, que s\u00f3lo asoma al principio y al fin de la narraci\u00f3n, pero que est\u00e1 constantemente en el fondo del cuadro. Por encima de los poderes malignos que empujan al enfermo a la muerte, est\u00e1 la misericordia de su se\u00f1or, el amor del centuri\u00f3n a Israel y a su Dios, la mediaci\u00f3n del juda\u00edsmo, la fe humilde del centuri\u00f3n, pero sobre todo la potente palabra de Jes\u00fas; la Iglesia, en la que est\u00e1 encarnado lo que vive en el centuri\u00f3n. Con profundo sentido hace la Iglesia que se recen las palabras del centuri\u00f3n cuando Jes\u00fas se acerca a los fieles en la eucarist\u00eda trayendo su salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>b) Resurrecci\u00f3n del hijo de la viuda de Na\u00edm (Lc\/07\/11-17) <\/p>\n<p>11 A continuaci\u00f3n se fue a una ciudad llamada Na\u00edm, y con \u00e9l iban sus disc\u00edpulos y una gran multitud. 12 Cuando se acerc\u00f3 a la puerta de la ciudad, se encontr\u00f3 con que llevaban a enterrar un muerto, hijo \u00fanico de su madre, que era viuda, y bastante gente de la ciudad la acompa\u00f1aba. <\/p>\n<p>Na\u00edm estaba situada en el camino que partiendo del lago de Genesaret y pasando al pie del Tabor por la llanura de Esdrel\u00f3n, conduc\u00eda a Samar\u00eda. Na\u00edm era s\u00f3lo una peque\u00f1a aldea, aunque Lucas habla de una ciudad. A la entrada de la ciudad se encuentran dos comitivas, la que va encabezada por el dispensador de vida, y la comitiva que va precedida de la muerte. En un serm\u00f3n despu\u00e9s de pentecost\u00e9s pronunci\u00f3 san Pedro estas palabras: \u00abVosotros, pues, negasteis al santo y al justo, y pedisteis que se os hiciera gracia de un asesino (Barrab\u00e1s) al paso que disteis muerte al autor de la vida, a quien Dios resucit\u00f3 de entre los muertos\u00bb (Hec 3:14 s). <\/p>\n<p>El difunto era hijo \u00fanico de su madre, la cual era viuda. E1 marido y el hijo hab\u00edan muerto prematuramente, y la muerte prematura era considerada como castigo por el pecado. El hijo facilitaba la vida a la madre. En \u00e9l ten\u00eda protecci\u00f3n legal, sustento, consuelo. La magnitud de la desgracia halla misericordia en la gran multitud de la ciudad que la acompa\u00f1aba. Pod\u00edan consolarla, pero nadie pod\u00eda socorrerla. <\/p>\n<p>13 Al verla el Se\u00f1or, sinti\u00f3 compasi\u00f3n de ella y le dijo: No llores m\u00e1s. 14 Y lleg\u00e1ndose al f\u00e9retro, lo toc\u00f3; los que lo llevaban, se pararon. Entonces dijo: \u00a1Joven! Yo te lo mando: lev\u00e1ntate. 15 Y el difunto se incorpor\u00f3 y comenz\u00f3 a hablar, y Jes\u00fas lo entreg\u00f3 a su madre. <\/p>\n<p>Jes\u00fas se sinti\u00f3 lleno de compasi\u00f3n. \u00e9l mismo predica y trae la misericordia de Dios con los que se lamentan y lloran. Dios toma posesi\u00f3n de su reino mediante su misericordia con los oprimidos. <\/p>\n<p>El cad\u00e1ver yace en el f\u00e9retro, envuelta en un lienzo. El gesto de tocar el f\u00e9retro, como escribe Lucas conforme a la concepci\u00f3n griega, es para los que lo llevan una se\u00f1al para que se paren. Jes\u00fas llama al joven difunto, como si todav\u00eda viviera. Su llamada infunde vida. \u00abDios da vida a los muertos, y a la misma nada llama a la existencia\u00bb (Rom 4:17). Con su palabra poderosa es Jes\u00fas \u00abautor de la vida\u00bb (Hec 3:15). <\/p>\n<p>El joven vive, se incorpora y comienza a hablar. Jes\u00fas lo entrega a su madre. La resurrecci\u00f3n de los muertos es prueba de su poder y de su misericordia. El poder est\u00e1 al servicio de la misericordia. Poder y misericordia son signos del tiempo de salvaci\u00f3n. Por sus entra\u00f1as misericordiosas visita Dios a su pueblo para iluminar a los que yacen en tinieblas y sombras de muerte (Hec 1:78 s). <\/p>\n<p>Lo entreg\u00f3 a su madre. As\u00ed se dice tambi\u00e9n en el libro de los Reyes (1Re 17:23), que cuenta c\u00f3mo El\u00edas resucit\u00f3 al hijo difunto de la viuda de Sarepta. Jes\u00fas es profeta, como El\u00edas, pero aventaja a El\u00edas. Jes\u00fas resucita a los muertos con su palabra poderosa; El\u00edas con oraciones y prolijos esfuerzos. <\/p>\n<p>16 Todos quedaron sobrecogidos de temor y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta ha surgido entre nosotros; Dios ha visitado a su pueblo. 17 Y esta fama acerca de \u00e9l se extendi\u00f3 por toda la Judea y por toda la regi\u00f3n cercana. <\/p>\n<p>En Jes\u00fas se hizo patente el poder de Dios. La manifestaci\u00f3n de Dios suscita temor. El temor y asombro por la acci\u00f3n poderosa de Dios es comienzo de la glorificaci6n de Dios. La glorificaci\u00f3n de Dios por los testigos proclama dos acontecimientos salv\u00edficos: a) ha surgido un gran profeta. Dios interviene decisivamente en la historia; Jes\u00fas es, en efecto, un gran profeta. b) Dios ha visitado benignamente a su pueblo. Ahora se realiza lo que hab\u00eda anunciado prof\u00e9ticamente en su himno el padre del Bautista: \u00abBendito el Se\u00f1or, Dios de Israel, porque ha venido a ver a su pueblo y a traerle el rescate, y nos ha suscitado una fuerza salvadora en la casa de David, su siervo\u00bb (1,68s). La fama de Jes\u00fas se extendi\u00f3 por toda Palestina y por la regi\u00f3n circunvecina. El que ha escuchado la palabra de Dios la propaga. La palabra acerca de Jes\u00fas tiende a llenar el mundo. <\/p>\n<p>c) Mensaje del Bautista a Jes\u00fas (Lc\/07\/18-35) <\/p>\n<p>Lucas re\u00fane tres fragmentos de tradici\u00f3n para representar la grandeza de Jes\u00fas mediante la grandeza del Bautista. El Bautista pregunta por la misi\u00f3n de Jes\u00fas (7,18-23), Jes\u00fas se pronuncia sobre la misi\u00f3n del Bautista y con ello sobre su propia misi\u00f3n (7,24-30), y habla de la actitud del pueblo frente al Bautista y frente a \u00e9l mismo (7,31-35). <\/p>\n<p>18 Llevaron a Juan sus disc\u00edpulos la noticia de todas estas cosas. Entonces Juan llam\u00f3 a dos de ellos 19 y los envi\u00f3 a preguntar al Se\u00f1or: \u00bfEres t\u00fa el que tiene que venir, o hemos de esperar a otro? 20 Lleg\u00e1ndose a \u00e9l aquellos hombres, le dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti para preguntarte: \u00bfEres t\u00fa el que tiene que venir, o hemos de esperar a otro? <\/p>\n<p>Juan est\u00e1 en la c\u00e1rcel. Por sus disc\u00edpulos le llega la noticia de las poderosas obras y de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas. Estas noticias inducen a Juan a enviar a dos de sus disc\u00edpulos al Se\u00f1or para preguntarle si es o no el Mes\u00edas. <\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n es Jes\u00fas? Lucas, y s\u00f3lo Lucas en este lugar, escribe: Los envi\u00f3 a preguntar al Se\u00f1or. Aqu\u00ed se expresa toda la fe de la primitiva Iglesia acerca de Jes\u00fas. La profesi\u00f3n de fe dice, en efecto: \u00abJesucristo es Se\u00f1or\u00bb (Flp 2:11). Como tal lo constituy\u00f3 Dios despu\u00e9s que llev\u00f3 a t\u00e9rmino su obra en la tierra, despu\u00e9s que padeci\u00f3 y muri\u00f3, y despu\u00e9s que Dios lo resucit\u00f3 y lo exalt\u00f3. A este conocimiento conduce el largo camino que va desde la predicaci\u00f3n del Bautista hasta la resurrecci\u00f3n y el env\u00edo del Esp\u00edritu Santo. Ahora bien, este Se\u00f1or nos dice d\u00f3nde termina y d\u00f3nde debe terminar este camino. <\/p>\n<p>Por el que tiene que venir entend\u00eda el Bautista una figura mesi\u00e1nica, no a Dios mismo, y designa a Jes\u00fas como el que ha de venir. \u00abViene el que es m\u00e1s poderoso que yo\u00bb (Flp 3:16). \u00abEn medio de vosotros hay uno al que no conoc\u00e9is, el que viene detr\u00e1s de m\u00ed\u00bb (Jua 1:26 s). \u00abUn poco, un poco nada m\u00e1s, y el que ha de venir vendr\u00e1, y no tardar\u00e1\u00bb (Heb 10:37). El Bautista describi\u00f3 a este que ha de venir como juez, que tiene ya el bieldo en la mano, que bautiza con fuego y esp\u00edritu, juzga y comunica nueva vida. \u00bfQu\u00e9 ha sido de \u00e9l? El Bautista manda a preguntar: \u00bfEres t\u00fa el que tiene que venir o hemos de esperar a otro? A Lucas le interesa esta pregunta, no precisamente el estado de \u00e1nimo del Bautista que late en la pregunta. \u00bfQui\u00e9n es Jes\u00fas? <\/p>\n<p>21 En aquel momento cur\u00f3 a muchos de sus enfermedades y males, y de esp\u00edritus malignos, y a muchos ciegos les concedi\u00f3 la gracia de ver. 22 Y respondiendo les dijo: Id a contar a Juan lo que hab\u00e9is visto y o\u00eddo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, y se anuncia la buena nueva a los pobres, 23 y bienaventurado aquel que en mi no encuentre ocasi\u00f3n de tropiezo. <\/p>\n<p>Hechos hist\u00f3ricos y la palabra prof\u00e9ticamente divina dicen qui\u00e9n es Jes\u00fas. El tiempo de la salud comienza a realizarse. Los enviados son testigos de las curaciones milagrosas que lleva a cabo Jes\u00fas. Libra de muchas enfermedades, quita dolencias, que se conciben como castigos de Dios (azotes), y salva de los malos esp\u00edritus. Se destaca expresamente la curaci\u00f3n de ciegos, pues \u00e9stos se consideraban muertos. Jes\u00fas aporta la transformaci\u00f3n de las cosas: libra de la enfermedad y de la miseria, trae reconciliaci\u00f3n con Dios y quebranta el dominio de los malos esp\u00edritus. <\/p>\n<p>Lo que este acontecer significa en la historia de la salvaci\u00f3n, lo dice el encargo que da Jes\u00fas a los mensajeros; est\u00e1 expresado con palabras de la Escritura, tomadas de Isa\u00edas, el profeta de la expectaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n en tiempos de Jes\u00fas. \u00abEntonces oir\u00e1n los sordos las palabras del libro, y los ciegos ver\u00e1n sin sombras ni tinieblas\u00bb (Isa 29:18). \u00abEntonces se abrir\u00e1n los ojos de los ciegos, se abrir\u00e1n los o\u00eddos de los sordos. Entonces saltar\u00e1 el cojo como un ciervo, y la lengua de los mudos cantar\u00e1 gozosa\u00bb (Isa 35:5 s). \u00abEl esp\u00edritu del Se\u00f1or, Yahveh, descansa sobre m\u00ed, pues Yahveh me ha ungido. Y me ha enviado para anunciar la buena nueva a los pobres\u00bb (Isa 61:1). Jes\u00fas act\u00faa en vez de Dios en favor de los hombres. No viene como soberano y juez, sino como siervo de Dios, que quita las enfermedades y la culpa de los hombres; como mensajero de gozo, que anuncia a los pobres la buena nueva; como sumo sacerdote, que reconcilia y une con Dios. <\/p>\n<p>La manera de presentarse \u00abel que tiene que venir\u00bb produce esc\u00e1ndalo. Bienaventurado aquel que en m\u00ed no encuentre ocasi\u00f3n de tropiezo. La idea del que hab\u00eda de venir, tal como lo entreve\u00edan los disc\u00edpulos de Juan, tal como lo conceb\u00edan los fariseos, debe comprobarse mediante la comparaci\u00f3n con los hechos que pone Dios, y mediante la palabra que profiere Dios por los profetas. Bienaventurado aquel que no se cierra a la acci\u00f3n de Dios en Jes\u00fas, aunque \u00e9sta no responda a la idea que uno mismo se ha formado. <\/p>\n<p>24 Cuando los enviados de Juan se fueron, comenz\u00f3 \u00e9l a hablar de Juan a la gente: \u00bfQu\u00e9 salisteis a ver en el desierto: una ca\u00f1a agitada por el viento? 25 Si no, \u00bfqu\u00e9 salisteis a ver: un hombre vestido con ropajes refinados? Bien sab\u00e9is que los que visten suntuosamente y viven con lujo habitan en los palacios reales. 26 Pues entonces, \u00bfqu\u00e9 salisteis a ver: a un profeta? Pues s\u00ed, yo os lo digo y mucho m\u00e1s que a un profeta. <\/p>\n<p>Con una manera de hablar popular, gr\u00e1fica y sin artificio, con preguntas insistentes invita Jes\u00fas a su auditorio a entrar dentro de s\u00ed y a reflexionar sobre la misi\u00f3n del Bautista. El que la comprende, llega tambi\u00e9n a comprender lo que significa el modo de presentarse Jes\u00fas. \u00bfQui\u00e9n es Juan? \u00bfPor qu\u00e9 acud\u00edan a \u00e9l las multitudes al desierto? \u00bfQu\u00e9 es lo que ha dado lugar a este movimiento? \u00bfNo ir\u00e1n a ver las ca\u00f1as del Jord\u00e1n&#8230; ni a un hombre que se pliega y se adapta a todo viento como una ca\u00f1a? Juan era un hombre valiente y firme y dec\u00eda delante de grandes y peque\u00f1os lo que le ordenaba su misi\u00f3n. \u00bfEra esa firmeza de car\u00e1cter lo que arrastraba a las multitudes hacia \u00e9l? <\/p>\n<p>\u00bfO era acaso el espect\u00e1culo de un pr\u00edncipe fastuoso lo que llevaba a las gentes al desierto? Para esto no hac\u00eda falta ir al desierto; m\u00e1s bien hab\u00eda que ir a ver las cortes de los pr\u00edncipes helenistas. Juan llevaba un vestido de pelo de camello con un ce\u00f1idor de cuero a la cintura; su alimento consist\u00eda en langostas y miel silvestre (Mat 3:4 s). \u00bfQui\u00e9n es Juan? \u00bfUn asceta? \u00bfUn profeta? El pueblo ve en \u00e9l un profeta que pregona la voluntad de Dios (Mat 21:16). Todos ten\u00edan a Juan por profeta (Mar 11:32). Su padre Zacar\u00edas predijo que ser\u00eda profeta del Alt\u00edsimo (Mar 1:76). Una comisi\u00f3n investigadora enviada por el sanedr\u00edn le hab\u00eda dirigido esta pregunta: \u00abEres t\u00fa el profeta? (Jua 1:21). En su predicaci\u00f3n se repite la predicaci\u00f3n de los profetas; Juan anuncia el castigo de Dios, exige conversi\u00f3n radical y habla de la salud venidera. Como profeta se enfrenta con el se\u00f1or de la regi\u00f3n (Mar 6:17 ss) y procede como Samuel frente a Sa\u00fal (1Sa 15:10 ss), como Nat\u00e1n frente a David (2Sam 12), como El\u00edas frente a Acaz (lRe 21,17 ss). Jes\u00fas confirma esta impresi\u00f3n: S\u00ed, es un profeta. Pero con eso no est\u00e1 dicho todo. Consciente de su autoridad dice Jes\u00fas: Yo os digo, mucho mas que un profeta. \u00bfQui\u00e9n es Juan? <\/p>\n<p>27 \u00e9ste es aquel de quien est\u00e1 escrito: He aqu\u00ed que env\u00edo ante ti mi mensajero, el cual preparar\u00e1 tu camino delante de ti. 28 Yo os digo: entre los nacidos de mujer, no hay ninguno mayor que Juan; sin embargo, el m\u00e1s peque\u00f1o en el reino de Dios es mayor que \u00e9l. <\/p>\n<p>En Juan se cumple el or\u00e1culo del profeta Malaqu\u00edas: \u00abPues he aqu\u00ed que voy a enviar a mi mensajero, que preparar\u00e1 el camino delante de m\u00ed.\u00bb As\u00ed dice el texto del profeta, pero la tradici\u00f3n que acepta Lucas adapta el or\u00e1culo a la realizaci\u00f3n. Dios habla a otro, que es enviado por \u00e9l, que viene en nombre de Dios y aporta el tiempo final: Env\u00edo ante ti mi mensajero. Juan es el preparador del camino del portador de la salvaci\u00f3n de los \u00faltimos tiempos, preparador enviado por Dios. Cierra la serie de los profetas y los supera. Es el profeta que est\u00e1 situado en el alborear del tiempo mesi\u00e1nico. <\/p>\n<p>Con conocimiento y autoridad lo llama Jes\u00fas el m\u00e1s grande de los hombres. Ve la grandeza de un hombre en su servicio a la causa de la salvaci\u00f3n. Juan prepara la venida del portador de ella. El relato de la infancia de Juan hablaba ya de esta grandeza: Juan fue anunciado por el \u00e1ngel, su nacimiento estuvo rodeado de gozo por la salvaci\u00f3n, desde un principio posee el Esp\u00edritu y est\u00e1 consagrado a Dios, sobrepuja a Samuel y viene como otro El\u00edas. Descuella por encima de todos los hombres, incluso por encima de todas las grandes figuras de la historia de la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Sin embargo, la grandeza de Juan tiene sus l\u00edmites. El m\u00e1s peque\u00f1o en el reino de Dios es mayor que \u00e9l. El m\u00e1s peque\u00f1o es Jes\u00fas. Jes\u00fas sirve a todos los hombres, se hace peque\u00f1o ante Juan al hacerse bautizar por \u00e9l, no se presenta como soberano, sino como humilde siervo de Dios. A juicio de algunos disc\u00edpulos de Juan, era \u00e9l el menor en comparaci\u00f3n con Juan. \u00e9l aporta el reino de Dios. Con \u00e9l alborea el tiempo de la realizaci\u00f3n y se cierra el tiempo de las esperanzas, en el que todav\u00eda viv\u00eda Juan. En el empeque\u00f1ecimiento es Jes\u00fas el m\u00e1s grande. El reino de Dios alborea en los peque\u00f1os (*) <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Del 28 se dan diferentes explicaciones. La que hemos dado se halla ya en los padres de la Iglesia y hoy vuelve a sostenerse. La otra explicaci\u00f3n dice: el m\u00e1s peque\u00f1o es un disc\u00edpulo de Jes\u00fas que tiene participaci\u00f3n en el reino de Dios. \u00e9ste es mayor que Juan, porque vive ya en el tiempo en que se inaugura el reino de Dios, mientras que Juan pertenece todav\u00eda al tiempo de la espera. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>29 Y al o\u00edrlo todo el pueblo, incluso los publicanos reconocieron los designios de Dios y recibieron el bautismo de Juan. 30 Pero los fariseos y los doctores de la ley frustraron el plan de Dios respecto de ellos mismos y no recibieron el bautismo de aqu\u00e9l. <\/p>\n<p>Mediante el bautismo de conversi\u00f3n para el perd\u00f3n de los pecados prepara Juan el camino al que tiene que venir. Dios mismo es quien establece el bautismo de penitencia como camino de salvaci\u00f3n para todos. Todo el pueblo lo necesita, y a todo el pueblo se ofrece. <\/p>\n<p>El pueblo, que era despreciado por los fariseos y los escribas por su ignorancia de la ley, y los publicanos, que pasaban por pecadores y eran despreciados como parias, daban raz\u00f3n a Dios y se plegaban a su designio salv\u00edfico, se convert\u00edan, hac\u00edan penitencia e iban a bautizarse. En cambio, los fariseos y los escribas rechazaban el bautismo de Juan, y as\u00ed dejaban sin vigor para ellos el designio salv\u00edfico de Dios. Los sin ley y los pecadores aceptan la oferta de Dios para la conversi\u00f3n, los fariseos y los escribas la recusan. Los que son segregados por los fariseos son acogidos en la comunidad de salvaci\u00f3n; los que se apartan de los otros consider\u00e1ndose ellos mismos como comunidad de salvaci\u00f3n, desprecian la acogida en la verdadera comunidad mediante la penitencia. La oferta de salvaci\u00f3n que se extiende a todos exige la conversi\u00f3n de todos. El camino lo fija para todos el designio de Dios, nadie puede fij\u00e1rselo por su propia cuenta. Juan, con su actividad, aporta divisi\u00f3n y juicio; con esto anuncia tambi\u00e9n la acci\u00f3n de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>31 \u00bfA qui\u00e9n, pues, comparar\u00e9 los hombres de esta generaci\u00f3n, y a quien se parecen? 32 Se parecen a los ni\u00f1os sentados en la plaza y que gritan unos a otros aquello que dice: Os tocamos la flauta y no hab\u00e9is bailado; entonamos cantos l\u00fagubres y no hab\u00e9is llorado. <\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no se acepta el designio salv\u00edfico de Dios? \u00bfPor qu\u00e9 es rechazado Juan, y en definitiva tambi\u00e9n Jes\u00fas? La raz\u00f3n de esto la pone al descubierto la par\u00e1bola de los ni\u00f1os caprichosos. Algunos ni\u00f1os juegan en la plaza de una ciudad. Los unos quieren jugar a bodas, los otros a entierros. Los unos tocan la flauta e invitan a la danza; los otros entonan cantos l\u00fagubres, lloran y sollozan, pero los primeros persisten en querer jugar a bodas. <\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n puede aprobar tal terquedad? As\u00ed tambi\u00e9n los hombres quieren algo distinto de lo fijado por el designio divino. El impedimento para recibir la salvaci\u00f3n es el propio yo. La conversi\u00f3n aparta al hombre de s\u00ed mismo y lo vuelve hacia Dios y su voluntad. El camino de la salvaci\u00f3n est\u00e1 en apartarse de s\u00ed y volverse a Dios. <\/p>\n<p>33 Porque ha llegado Juan el Bautista, que ni come pan ni bebe vino, y dec\u00eds: \u00a1Est\u00e1 endemoniado! 34 Lleg\u00f3 el Hijo del hombre, que come y que bebe, y dec\u00eds: \u00e9ste es hombre comil\u00f3n y bebedor, amigo de publicanos y pecadores. <\/p>\n<p>La caprichosa terquedad de los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas se muestra en el juicio que formulan sobre \u00e9l y Juan. Al Bautista lo tienen por demasiado severo y lo creen loco. A Jes\u00fas lo creen poco santo y lo tienen por un vividor sin religi\u00f3n, que traba amistad con publicanos y pecadores. Lo llaman \u00abcomil\u00f3n y bebedor\u00bb, aunque Lucas usa unos t\u00e9rminos m\u00e1s suaves que los de Mateo (Mat 11:19). Juan se presenta como predicador de conversi\u00f3n y de penitencia, Jes\u00fas como dispensador de la salvaci\u00f3n para todos, y en particular para los que pasaban por perdidos y no ten\u00edan esperanza alguna en Israel. <\/p>\n<p>En uno y otro se revela el designio salv\u00edfico de Dios. Juan el Bautista, profeta de los \u00faltimos tiempos, prepara el camino para el salvador. Jes\u00fas, en cambio, es el Hijo del hombre, que trae los tiempos finales; porque Dios le ha dado todo poder, todo dominio, dignidad y realeza, dominio imperecedero sobre todos los pueblos, razas y lenguas, realeza que no ser\u00e1 destruida (Dan 7:14). <\/p>\n<p>35 Pero la sabidur\u00eda fue reconocida por todos sus hijos. <\/p>\n<p>Por muy enigm\u00e1ticos que puedan parecernos los caminos de Dios en la historia de la salvaci\u00f3n, no son arbitrarios, son sabidur\u00eda de Dios. Jes\u00fas vino de distinta manera de como se lo imaginaban los disc\u00edpulos de Juan, de como lo ense\u00f1aban los fariseos y los doctores de la ley, de como lo esperaban los diferentes partidos en Israel. El Bautista vino de distinta manera de como se figuraba Israel al preparador del camino de la salvaci\u00f3n venidera; porque no era El\u00edas que volv\u00eda a aparecer, sino otro que se presentaba a la manera de El\u00edas. \u00abSi as\u00ed lo quer\u00e9is\u00bb, era El\u00edas. La Iglesia es distinta de como quieren muchos; los santos son distintos de como los hombres los imaginan. <\/p>\n<p>La sabidur\u00eda de Dios en sus obras s\u00f3lo la puede reconocer como sabidur\u00eda el que es hijo de la sabidur\u00eda, que, por decirlo as\u00ed, ha nacido de la sabidur\u00eda, el que es transformado y penetrado por la sabidur\u00eda, el que piensa y juzga como la sabidur\u00eda. <\/p>\n<p>Que el pueblo sencillo reconociera a Juan como precursor del Mes\u00edas y no se escandalizara de Jes\u00fas, no es obra humana, sino don de Dios, comunicaci\u00f3n de la sabidur\u00eda por Dios. Por esto dice tambi\u00e9n Jes\u00fas dando gracias: \u00abTe bendigo, Padre, &#8230; porque has ocultado estas cosas a sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla\u00bb (Dan 10:21). La sabidur\u00eda humana no sirve para el conocimiento y la aceptaci\u00f3n de los planes salv\u00edficos de Dios; es Dios mismo quien tiene que hacernos el don de su sabidur\u00eda y de su revelaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Las dos afirmaciones: Bienaventurado aquel que en m\u00ed no encuentre ocasi\u00f3n de tropiezo, y: La sabidur\u00eda fue reconocida por todos sus hijos, se completan mutuamente. El juicio puramente humano encuentra tropiezo en los designios salv\u00edficos de Dios; la sabidur\u00eda divina da la raz\u00f3n de ellos. El hombre que haya de reconocer en Juan y en Jes\u00fas el comienzo de la salvaci\u00f3n tiene necesidad de la sabidur\u00eda divina, tiene que renunciar al pensar puramente humano. Tiene que dar marcha atr\u00e1s, tiene que reformar su modo de pensar, no debe tomarse a s\u00ed mismo por medida de las cosas, sino a Dios, tiene que salir de s\u00ed mismo y dejarse iluminar por la palabra de Dios, despojarse de la sabidur\u00eda humana y hacerse ni\u00f1o. Dios, en efecto, hace que se anuncie a los pobres la buena nueva. <\/p>\n<p>d) Conversi\u00f3n de la pecadora (Lc\/07\/36-50) <\/p>\n<p>S\u00f3lo Lucas refiere que Jes\u00fas se sent\u00f3 a ]a mesa con fariseos. Le gusta de hablar de conversaciones habidas a la mesa. Durante la comida se trata de lo que separa a Jes\u00fas y a los fariseos: la actitud frente a los pecadores (Dan 7:36 ss), las leyes de pureza (Dan 11:39 s), el reposo sab\u00e1tico (Dan 14:1 ss). Las disputas se convierten en conversaciones habidas junto a la mesa (Dan 14:7 ss). El clima es distinto que en Mateo, m\u00e1s griego, m\u00e1s humano, m\u00e1s estimulante. <\/p>\n<p>36 Cierto fariseo lo invit\u00f3 a comer con \u00e9l. Entr\u00f3, pues, Jes\u00fas en la casa del fariseo y se puso a la mesa. 37 Y en esto, una mujer pecadora que hab\u00eda en la ciudad, al saber que \u00e9l estaba comiendo en la casa del fariseo, Ilev\u00f3 consigo un frasco de alabastro lleno de perfume, 38 y poni\u00e9ndose detr\u00e1s de \u00e9l, a sus pies, y llorando, comenz\u00f3 a ba\u00f1\u00e1rselos con l\u00e1grimas, y con sus propios cabellos se los iba secando; luego los besaba y los ung\u00eda con el perfume. <\/p>\n<p>Jes\u00fas se puso a la mesa. Estaba invitado a comer en casa de un fariseo. Aprovecha tambi\u00e9n esta oportunidad para ense\u00f1ar; Sim\u00f3n le da el nombre de maestro. Jes\u00fas procede de distinta manera que el Bautista. \u00e9ste vive en el desierto, lejos de los hombres, como asceta riguroso, quien quiera o\u00edrle, tiene que ir a buscarlo al desierto. Jes\u00fas despliega su actividad en las ciudades, donde viven los hombres, en las casas, en invitaciones y fiestas. Juan cita a los hombres a juicio, Jes\u00fas les trae la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>La casa en que se celebraba un banquete estaba abierta aun a los no invitados. Pod\u00edan mirar, deleitarse con la vista del espect\u00e1culo, participar en las conversaciones de los comensales. As\u00ed pudo entrar tambi\u00e9n la mujer que era conocida como pecadora en la ciudad. Parece ser que era una meretriz (*). <\/p>\n<p>La mujer muestra que profesa a Jes\u00fas una veneraci\u00f3n sin l\u00edmites. Llora profundamente conmovida. Besar los pies era se\u00f1al de la m\u00e1s humilde gratitud, como la que se tiene, por ejemplo, a uno que salva la vida. La mujer se suelta los cabellos, aunque era ignominioso para una mujer casada soltarse los cabellos delante de hombres. Con los cabellos destrenzados seca los pies de Jes\u00fas. Se olvida de s\u00ed misma, no escatima nada y se entrega totalmente al sentimiento de gratitud a Dios. \u00bfPor qu\u00e9 todo esto? Jes\u00fas va a aludir a los antecedentes de esta conmoci\u00f3n interior. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* \u00abPecadora\u00bb puede ser tambi\u00e9n una mujer que -ella o su marido- ejerce una profesi\u00f3n poco honrosa, como la de publicano, vendedor ambulante, curtidor, o que desprecia la ley. Sin embargo, sus manifestaciones de dolor hacen pensar m\u00e1s bien en una culpa muy personal. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>39 Viendo esto el fariseo que lo hab\u00eda invitado, se dec\u00eda para s\u00ed: Si \u00e9ste fuera profeta, sabr\u00eda qui\u00e9n y qu\u00e9 clase de mujer es \u00e9sta que le est\u00e1 tocando: \u00a1Es una pecadora! 40 Entonces tom\u00f3 Jes\u00fas la palabra y le dijo: Sim\u00f3n, tengo que decirte una cosa. Y \u00e9l contest\u00f3: Pues d\u00edmela, Maestro. 41 Cierto prestamista ten\u00eda dos deudores: el uno le deb\u00eda quinientos denarios, y el otro, cincuenta. 42 Como no pod\u00edan pagarle, a los dos les perdon\u00f3 la deuda. \u00bfCu\u00e1l, pues, de ellos lo amar\u00e1 m\u00e1s? 43 Sim\u00f3n le respondi\u00f3: Supongo que aquel a quien m\u00e1s perdon\u00f3. Entonces Jes\u00fas le dijo: Bien has juzgado. <\/p>\n<p>Sim\u00f3n ha o\u00eddo lo que el pueblo dice de Jes\u00fas, que es profeta. Ahora ha podido formarse un juicio por s\u00ed mismo. Imposible que sea profeta, puesto que un profeta posee el don de escudri\u00f1ar los corazones de los hombres y no tiene trato con los pecadores. Juzga al profeta seg\u00fan la doctrina de los fariseos, seg\u00fan su propia prudencia y sabidur\u00eda, no seg\u00fan la sabidur\u00eda y los pensamientos de Dios. <\/p>\n<p>Sin embargo, Jes\u00fas posee el conocimiento de los corazones propio de los profetas, pues conoci\u00f3 los pensamientos de Sim\u00f3n. El que mantenga relaciones con los pecadores no se opone a su proximidad con Dios. En efecto, el tiempo de salvaci\u00f3n es tiempo de la buena nueva para los pecadores, tiempo de perd\u00f3n y de misericordia. Tenemos que remontarnos a la palabra de Jes\u00fas, y por ella a los pensamientos de Dios, para enjuiciar los \u00abdogmas\u00bb que nos hemos fabricado nosotros mismos y conforme a los cuales queremos juzgarlo todo, incluso los designios de Dios&#8230; <\/p>\n<p>Sim\u00f3n desprecia a la mujer como pecadora y se constituye en su juez. \u00bfQu\u00e9 pensar de esto? Jes\u00fas es profeta y conoce los corazones de los hombres y el designio de Dios. La par\u00e1bola se aplica a la situaci\u00f3n. Se compara la culpa o deuda del pecado con la deuda pecuniaria. \u00bfCu\u00e1l de los dos a quienes se ha perdonado amar\u00e1 m\u00e1s al que ha perdonado? M\u00e1s obvio habr\u00eda sido preguntar: \u00bfCu\u00e1l de los dos estar\u00e1 m\u00e1s agradecido? En arameo no hay palabra especial para decir \u00abagradecer\u00bb. La gratitud se manifiesta en el deseo de dar algo por lo que se ha recibido, en el amor. La pecadora a los pies de Jes\u00fas expresa gran agradecimiento con sus demostraciones de amor. <\/p>\n<p>\u00bfNo deb\u00eda Sim\u00f3n quedarse pensativo reflexionando sobre la segunda parte de la par\u00e1bola? Al que se han perdonado cinco denarios&#8230; \u00e9l tambi\u00e9n es deudor. Pero no tiene conciencia de su deuda. Por eso ama poco. Aqu\u00ed asoma el dicho del serm\u00f3n de la monta\u00f1a acerca de la paja y la viga en el ojo. <\/p>\n<p>44 Y volvi\u00e9ndose hacia la mujer, dijo a Sim\u00f3n: \u00bfVes esta mujer? Cuando entr\u00e9 en tu casa, no me diste agua para los pies: ella, en cambio, me los ha ba\u00f1ado con l\u00e1grimas y me los ha secado con sus cabellos. 45 No me diste un beso; ella, en cambio, desde que entr\u00e9, no ha cesado de besarme los pies. 46 No me ungiste la cabeza con aceite; ella, en cambio, ha ungido mis pies con perfume. 47 Por lo cual, yo te lo digo, le quedan perdonados sus pecados, sus muchos pecados, porque ha amado mucho. Porque aquel a quien poco se le perdona, es que ama poco. <\/p>\n<p>Las miradas de Jes\u00fas se posan en la pecadora arrepentida. Tambi\u00e9n Sim\u00f3n debe de mirarla. Es un cuadro que va a sensibilizar la ense\u00f1anza. La mujer ama mucho. Todas las demostraciones de hospitalidad: lavar los pies, besarlos, ungir la cabeza, todo esto lo ha practicado ella en forma personal, con humildad y entrega: lava los pies con sus l\u00e1grimas y sus cabellos, unge, con ung\u00fcento precioso que ella misma se hab\u00eda procurado, no la cabeza, sino los pies; ha amado mucho, personalmente conmovida hasta lo m\u00e1s \u00edntimo. \u00bfY el fariseo? T\u00fa no me diste&#8230; No has cumplido conmigo ni siquiera los deberes normales de la hospitalidad y de la cortes\u00eda. El amor de esta mujer, a la que se desprecia como pecadora, es un amor que desborda de gratitud por la bondad desbordante de Dios. Se deshace de s\u00ed, se olvida de s\u00ed, Dios lo es todo para ella. <\/p>\n<p>Le quedan perdonados sus pecados, porque ha amado mucho. Es cierto que son incompatibles el amor y el pecado. \u00abEl amor cubre multitud de pecados\u00bb (\/1P\/04\/08). \u00abNosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, porque amamos a nuestros hermanos\u00bb (1Jn 3:14). \u00abAl que me ama, mi Padre lo amar\u00e1\u00bb (Jua 14:21). El amor borra los pecados. A ella se le perdonan los pecados, los muchos pecados, porque ha amado mucho. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la par\u00e1bola parec\u00eda que hab\u00eda de sacarse la conclusi\u00f3n: porque se le ha perdonado mucho, por eso ha amado mucho. \u00bfC\u00f3mo se dice, pues: Quedan perdonados sus pecados porque ha amado mucho? Los enigmas, las paradojas, hacen reflexionar. El amor de la pecadora es, al mismo tiempo, motivo y consecuencia del perd\u00f3n. Porque por las palabras de Jes\u00fas ha comprendido que \u00e9l anuncia con autoridad el perd\u00f3n de los pecados, por eso ama, y porque ama recibe el perd\u00f3n. La palabra del perd\u00f3n de los pecados proferida por Jes\u00fas causa lo que expresa. Ahora bien, para ser palabra eficaz debe al mismo tiempo infundir el amor, ya que sin amor no se perdonan los pecados. Este amor que se infunde al pecador, hace que \u00e9l ame, lo convierte en amante. El amor es la nueva forma de su vida, y con ella se borra su pecado. <\/p>\n<p>Aquel a quien poco se le perdona, es que ama poco. \u00bfHay, pues, que tener muchos pecados para que se perdone mucho y se ame mucho? Esto se parecer\u00eda a lo que se reprueba como absurdo en la carta a los Romanos: \u00abPermanezcamos en el pecado para que la gracia se multiplique\u00bb (se muestre en toda su fuerza), Rom 6:1. Ni tampoco se quiere aludir al fariseo Sim\u00f3n; la frase es el reverso de la precedente, que as\u00ed queda m\u00e1s iluminada. El que se f\u00eda de su justicia y cree que no tiene, o que apenas tiene necesidad de perd\u00f3n, se halla en peligro. A este no le induce la angustia de la culpa a acoger con ansia, con gozo y gratitud la buena nueva de la misericordia de Dios; a este se le pasa muy f\u00e1cilmente inadvertido el amor desbordante que se manifiesta en el reino de Dios. Los pobres son llamados por Jes\u00fas bienaventurados, y los ricos tienen que oir: \u00a1Ay de vosotros! Sim\u00f3n se halla en peligro si se tiene a s\u00ed mismo por justo y, en cambio, desprecia a la pecadora. Su amor es peque\u00f1o, porque&#8230; \u00e9l es justo&#8230; <\/p>\n<p>Jes\u00fas no borra la diferencia entre deuda grande y peque\u00f1a. Llama pecado al pecado. Pero entabla su lucha contra el pecado de manera diferente que la de los fariseos. \u00e9stos excluyen a los pecadores del santo pueblo de Dios y se apartan de ellos; Jes\u00fas, en cambio, anuncia y trae el perd\u00f3n, hace a los pecadores santos y los introduce en el pueblo de Dios. Esto se efect\u00faa por cuanto \u00e9l anuncia el amor, que es don y precepto a la vez: el amor a Jes\u00fas y por \u00e9l a Dios, como el que tiene la pecadora, el amor al hermano, como se insin\u00faa en la par\u00e1bola del siervo despiadado al que se retira el perd\u00f3n porque no perdona a su hermano y no lo ama. El amor entra\u00f1a perd\u00f3n: el amor de Dios a los pecadores, el amor de los pecadores a Dios y a los semejantes. <\/p>\n<p>48 Luego dijo a ella: Perdonados te son tus pecados. 49 Y comenzaron a decir entre s\u00ed los comensales: \u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste, que hasta perdona pecados? 50 Pero \u00e9l dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado; vete en paz. <\/p>\n<p>Jes\u00fas formula el perd\u00f3n del pecado. El perd\u00f3n se ha producido y permanece. Jes\u00fas lo anuncia y lo efect\u00faa. \u00abEl Hijo del hombre tiene poder para perdonar pecados\u00bb (Rom 5:24). Jes\u00fas es maestro, profeta, y m\u00e1s que profeta. Dios mismo le ha conferido el poder de perdonar pecados. \u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste, que hasta perdona pecados? <\/p>\n<p>Lo que salv\u00f3 a la mujer fue la fe. El perd\u00f3n se promete al amor. \u00abMucho se le perdona, porque ha amado mucho.\u00bb Ahora bien, la mujer alcanz\u00f3 el amor porque oy\u00f3 la palabra de Jes\u00fas, se la aplic\u00f3 a s\u00ed misma y la acept\u00f3 con fe. Fe y amor van de la mano. Pero una y otro van dirigidos en primer lugar a Jes\u00fas. A nadie se le ha ocurrido jam\u00e1s pensar en un amor a Jes\u00fas que lo venere, le d\u00e9 gracias y lo adore, y a la vez sea capaz de mantenerse sin fe, en lugar de hacer creyente al hombre ante todo y sobre todo. <\/p>\n<p>Jes\u00fas designa el perd\u00f3n del pecado como salvaci\u00f3n y paz. Jes\u00fas es el portador de la salvaci\u00f3n y de la paz. En esta secci\u00f3n del Evangelio hay dos mujeres profundamente afligidas: la viuda de Na\u00edm y la pecadora. Las dos son libradas de su aflicci\u00f3n. Jes\u00fas es el salvador de todo sufrimiento agobiante. El consuela a los que lloran, a la mujer que llora por su hijo difunto, a la mujer que llora por su pecado. Jes\u00fas se muestra aqu\u00ed el salvador de las mujeres. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Cafarna\u00fan:<\/b><\/i> Ver segunda nota a <span class='bible'>Mat 4:13<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Sanidad del siervo de un centuri\u00f3n (ver Mat. 8:5-13; Juan 4:46-53). La figura central de este relato es un gentil, posiblemente empleado por Herodes Antipas, quien mandaba a 100 soldados (cf. 3:14). Ten\u00eda suficiente dinero como para hacer una donaci\u00f3n para la construcci\u00f3n de una sinagoga en Caperna\u00fam. (Aun un hombre honesto pod\u00eda hacer dinero f\u00e1cilmente en las fuerzas policiales.) Es presentado como un car\u00e1cter superior, lo que se demuestra por su preocupaci\u00f3n por su esclavo, su actitud hacia los jud\u00edos y su conciencia de indignidad en presencia de Jes\u00fas. Lo que brilla sobre todo lo dem\u00e1s es la calidad de su fe. Como alguien que hab\u00eda recibido autoridad de su superior para obligar a sus soldados a obedecer, reconoc\u00eda en Je s\u00fas una autoridad superior, la de Dios, para superar la enfermedad, y estaba preparado para confiar en que Jes\u00fas pod\u00eda sanar con una simple voz de mando. Jes\u00fas elogi\u00f3 su fe y coment\u00f3 que un gentil hab\u00eda superado a los jud\u00edos en mostrarla.<\/p>\n<p>El relato de Luc. difiere en algunos aspectos de la versi\u00f3n de Mat. Aqu\u00ed el centuri\u00f3n manda dos grupos de mensajeros a Jes\u00fas. El primero consist\u00eda en ancianos jud\u00edos; \u00e9stos eran los l\u00edderes de la peque\u00f1a comunidad y estaban estrechamente ligados a la sinagoga. El segundo grupo consist\u00eda de amigos que repitieron su mensaje palabra por palabra como si \u00e9l mismo estuviera presente (cf. 2 Rey. 19:20-34). Puede ser que por abreviar el relato, Mat. haya dado una impresi\u00f3n diferente (cf. c\u00f3mo Mat. 9:18-26 abrevia el relato de Mar. 5:22-43). El enfoque de Luc. subraya m\u00e1s la humildad y la fe del centuri\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay una historia muy similar en Juan 4:46-53 sobre un oficial en Caperna\u00fam, cuyo hijo estaba enfermo. La similitud es aun mayor si la palabra pais (usada en Luc. 7:7 y en Mat. 8:6) se traduce por \u201cmu chacho\u201d (hijo) y no como \u201cmuchacho\u201d (criado) y si se presume que doulos (esclavo, o siervo) en los vv. 2 y 10 es un error. Pero no hay nada en Luc. o Mat. que sugiera que se trata de un hijo y los de talles de la historia de Juan son muy diferentes.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7.2 Un centuri\u00f3n era el encargado de cien hombres en el ej\u00e9rcito romano. Vino a Jes\u00fas no como \u00faltimo recurso ni amuleto m\u00e1gico, sino porque cre\u00eda que Dios envi\u00f3 a Jes\u00fas. Al parecer, reconoci\u00f3 que los jud\u00edos ten\u00edan un mensaje de Dios para la humanidad. Se narra que amaba a la naci\u00f3n y que construy\u00f3 una sinagoga. De manera que le result\u00f3 natural recurrir a Jes\u00fas en su necesidad.7.3 \u00bfPor qu\u00e9 el centuri\u00f3n envi\u00f3 a Jes\u00fas unos ancianos de los jud\u00edos en vez de ir \u00e9l mismo? Enterado del odio de los jud\u00edos a los soldados romanos, quiz\u00e1s no quiso interrumpir la reuni\u00f3n jud\u00eda. Como un capit\u00e1n del ej\u00e9rcito, cada d\u00eda delegaba tareas y enviaba grupos en misi\u00f3n, de ah\u00ed que escogi\u00f3 esta manera de enviar su mensaje a Jes\u00fas.7.3 Mat 8:5 dice que el centuri\u00f3n romano visit\u00f3 personalmente a Jes\u00fas, mientras que Luk 7:3 dice que envi\u00f3 a unos ancianos de los jud\u00edos para presentar su petici\u00f3n a Jes\u00fas. En el trato con los mensajeros, Jes\u00fas trataba con el mismo centuri\u00f3n. Para su audiencia jud\u00eda, Mateo enfatiz\u00f3 la fe del hombre. Para su audiencia gentil, Lucas destaca las buenas relaciones entre los ancianos jud\u00edos y el centuri\u00f3n romano.7.9 El centuri\u00f3n no fue a Jes\u00fas ni tampoco esperaba que Jes\u00fas fuera a \u00e9l. As\u00ed como no necesitaba estar presente para que sus \u00f3rdenes se llevaran a cabo, tampoco Jes\u00fas necesit\u00f3 estar presente para sanarlo. La fe del centuri\u00f3n fue en especial sorprendente, porque era un gentil que a\u00fan no conoc\u00eda el amor de Dios.7.11-15 La situaci\u00f3n de la viuda era seria. Perdi\u00f3 a su esposo y ahora a su hijo \u00fanico, su medio de sustento. El grupo de dolientes volver\u00eda a su hogar y ella quedar\u00eda abandonada sin dinero ni amigos. Tal vez hab\u00eda pasado la edad de procrear y no volver\u00eda a casarse de nuevo. A menos que alg\u00fan familiar viniera para ayudarle, su futuro carec\u00eda de esperanzas. Ser\u00eda una presa f\u00e1cil de estafadores y podr\u00eda terminar pidiendo limosna para alimentarse. M\u00e1s a\u00fan, como Lucas enfatiza, era el tipo de persona que Jes\u00fas vino para ayudar y fue lo que hizo. Jes\u00fas ten\u00eda poder para dar esperanza en medio de cualquier tragedia.7.11-17 Esta historia ilustra la salvaci\u00f3n. El mundo entero estaba muerto en pecado (Eph 2:1), as\u00ed como el hijo de la viuda lo estuvo. Al estar muertos, nada pudimos hacer por nosotros mismos, ni siquiera pudimos pedir ayuda. Pero el coraz\u00f3n de Dios sobreabund\u00f3 en compasi\u00f3n y envi\u00f3 a Jes\u00fas para darnos vida con El (Eph 2:4-7). El hijo muerto no gan\u00f3 su segunda oportunidad a la vida, nosotros tampoco ganamos la nueva vida en Cristo. Pero podemos aceptar el regalo de Dios, alabarlo por esto y usar nuestra vidas para cumplir su voluntad.7.12 Honrar al difunto era importante en la tradici\u00f3n jud\u00eda. Una procesi\u00f3n f\u00fanebre, los familiares del fallecido segu\u00edan el cuerpo que se hab\u00eda envuelto y llevado en una especie de camilla, atravesaba el pueblo y se esperaba que los espectadores se unieran al grupo. Adem\u00e1s, las pla\u00f1ideras (que recib\u00edan dinero por esto) lloraban en voz alta y atra\u00edan la atenci\u00f3n. El luto familiar continuaba durante treinta d\u00edas.7.16 La gente pensaba que Jes\u00fas era un profeta porque, como los profetas del Antiguo Testamento, proclam\u00f3 con audacia el mensaje de Dios y algunas veces resucit\u00f3 muertos. Tanto El\u00edas como Eliseo resucitaron ni\u00f1os (1Ki 17:17-24; 2Ki 4:18-37). La gente no se equivoc\u00f3 al pensar que Jes\u00fas era profeta, pero El es m\u00e1s que eso: es Dios mismo.7.18-23 Juan estaba confundido porque los informes recibidos relacionados con Jes\u00fas eran inesperados e incompletos. Sus dudas eran naturales y Jes\u00fas no lo reprendi\u00f3 por esto; en cambio, contest\u00f3 de manera que Juan comprendiera, al explicarle que El cumpl\u00eda las cosas que se esperaba que hiciera el Mes\u00edas. Dios tambi\u00e9n puede resolver nuestras dudas y no rechaza nuestras preguntas. \u00bfTiene preguntas acerca de Jes\u00fas, acerca de qui\u00e9n es El o qu\u00e9 espera de usted? Adm\u00edtalas ante s\u00ed y ante Dios, y comience a buscar respuestas. Solo en la medida que enfrente sus dudas de una manera sincera podr\u00e1 comenzar a resolverlas.7.20-22 Las pruebas enumeradas aqu\u00ed para demostrar que Jes\u00fas es el Mes\u00edas son importantes. Consisten de hechos palpables, no teor\u00edas, acciones que los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas vieron y anotaron para que las leamos hoy. Los profetas manifestaron que el Mes\u00edas ser\u00eda capaz de hacer estas cosas (v\u00e9anse Isa 35:5-6; Isa 61:1). Estas pruebas f\u00edsicas ayudaron a Juan y nos ayudar\u00e1n a nosotros para saber qui\u00e9n es Jes\u00fas.7.28 De todas las personas, nadie cumpli\u00f3 mejor el prop\u00f3sito dado por Dios que Juan. M\u00e1s a\u00fan, en el Reino de Dios todo el que viniera despu\u00e9s de \u00e9l tendr\u00eda una mayor herencia espiritual porque sabe m\u00e1s del prop\u00f3sito de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Juan fue el \u00faltimo profeta del Antiguo Testamento, el \u00faltimo en preparar a la gente para la era mesi\u00e1nica. Jes\u00fas no hac\u00eda un contraste entre Juan hombre con cristianos particulares, sino la oposici\u00f3n entre la vida antes de Cristo con la vida en la plenitud de su Reino.7.29, 30 Los recaudadores de impuestos (quienes encarnaban la maldad en las mentes de muchos) y las personas comunes oyeron el mensaje de Juan y se arrepintieron. En contraste, los l\u00edderes religiosos rechazaron sus palabras. Quer\u00edan vivir a su manera, se negaron a prestar atenci\u00f3n a otras ideas. Antes de intentar imponer sus planes a Dios, procure descubrir su plan para usted.7.31-35 Los l\u00edderes religiosos odiaban a cualquiera que hablara la verdad y desenmascarara la hipocres\u00eda, y no se molestaron en ser l\u00f3gicos en sus cr\u00edticas. Criticaron a Juan el Bautista porque ayunaba y no tomaba vino, criticaron a Jes\u00fas porque com\u00eda en abundancia y tomaba vino con los recaudadores de impuestos y \u00abpecadores\u00bb. Su objeci\u00f3n real hacia ambos, por supuesto, no ten\u00eda nada que ver con sus h\u00e1bitos de dieta. Lo que fariseos y expertos en la Ley no soportaban era que les descubrieran su hipocres\u00eda.7.33, 34 A los fariseos no les preocupaba su actitud il\u00f3gica con Juan el Bautista y Jes\u00fas. Eran muy buenos para justificar su \u00absabidur\u00eda\u00bb. La mayor\u00eda podemos encontrar razones muy v\u00e1lidas para hacer o creer cualquier cosa que encaje con nuestros prop\u00f3sitos. Sin embargo, si no examinamos nuestras ideas a la luz de Dios, llegaremos a ser tan autosuficientes como los fariseos.7.35 Los hijos de la sabidur\u00eda segu\u00edan a Jes\u00fas y Juan. Ten\u00edan vidas cambiadas. Su estilo de vida recto demostraba la sabidur\u00eda que Jes\u00fas y Juan ense\u00f1aban.7.36 Un incidente similar ocurri\u00f3 m\u00e1s tarde en el ministerio de Jes\u00fas (v\u00e9anse Mat 26:6-13; Mar 14:3-9; Joh 12:1-11).7.37 Los vasos de alabastro eran tallados, caros y hermosos.7.38 A pesar de que no invitaron a la mujer, de alg\u00fan modo entr\u00f3 en la casa y se arrodill\u00f3 ante Jes\u00fas. En la \u00e9poca de Jes\u00fas, se acostumbraba recostarse mientras se com\u00eda. Los invitados se recostaban sobre lechos con sus cabezas cerca de la mesa, permiti\u00e9ndoles apoyarse en un codo y estirar sus pies. La mujer pudo con facilidad ungir los pies del Se\u00f1or sin tener que acercarse a la mesa.7.44ss Lucas compara de nuevo a los fariseos con los pecadores y de nuevo estos toman la delantera. Sim\u00f3n cometi\u00f3 varios errores sociales al pasar por alto lavar los pies de Jes\u00fas (una cortes\u00eda que se extend\u00eda a los invitados, ya que con el uso de las sandalias los pies se ensuciaban mucho), ungir su cabeza con aceite y ofrecerle el beso de bienvenida. \u00bfPens\u00f3 quiz\u00e1s que era demasiado bueno como para tratar a Jes\u00fas como igual? La mujer pecadora, por contraste, derram\u00f3 l\u00e1grimas y perfume costoso y bes\u00f3 a su Salvador. En esta historia la prostituta es generosa, y no el avaro l\u00edder religioso, quien obtiene el perd\u00f3n de sus pecados. Aunque es la gracia de Dios mediante la fe lo que nos salva y no actos de amor ni de generosidad, los hechos de esta mujer demostraron su verdadera fe, la cual Jes\u00fas honr\u00f3.7.47 El amor se desborda como reacci\u00f3n natural al perd\u00f3n y al efecto apropiado de la fe. Pero solo los que reconocen la profundidad de su pecado pueden apreciar todo el perd\u00f3n de Dios que se les ofrece. Jes\u00fas rescata a todos sus seguidores de la muerte eterna, sea que alguna vez fueran malvados en extremo o que fueran convencionalmente buenos. \u00bfValora la infinita misericordia de Dios? \u00bfEst\u00e1 agradecido por su perd\u00f3n?7.49, 50 Los fariseos pensaban que solo Dios pod\u00eda perdonar pecados, de manera que se admiraban que este hombre, Jes\u00fas, dijera que los pecados de la mujer eran perdonados. No ve\u00edan a Jes\u00fas como Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 430 Mat 8:5<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Caperna\u00fam. V\u00e9ase coment. en Mt 4:13.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Con respecto a los vs.1-10, v\u00e9anse las notas de Mat_8:5-13 . <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>93 (H) El mensaje del reino de Jes\u00fas se dirige a hombres y mujeres, y rompe los l\u00edmites de lo puro e impuro (7,1-9,6). Esta secci\u00f3n, en la que Jes\u00fas aparece traspasando los l\u00edmites que separaban lo puro de lo impuro para restablecer a la gente en la vida y en la comunidad, comienza con los relatos de la curaci\u00f3n de un enfermo y de la resurrecci\u00f3n de un muerto (7,1-17), y concluye con los relatos de la curaci\u00f3n de una mujer enferma y la resurrecci\u00f3n de una mujer (8,40-56). A trav\u00e9s de toda esta secci\u00f3n late el tema de qui\u00e9n es quien responde o no con generosidad a los mensajeros de Dios. Los gentiles, los publ\u00edcanos, los pecadores y los enfermos desahuciados reconocen la autoridad de Jes\u00fas, escuchan su palabra y la ponen en pr\u00e1ctica. Ellos forman el Israel reconstituido. Al final de toda la secci\u00f3n, Jes\u00fas env\u00eda a los Doce a curar y a predicar como \u00e9l lo ha hecho (9,1-6). Nosotros, en cuanto lectores, sabemos perfectamente bien, sobre la base de 7,1-8,56, lo que implica la curaci\u00f3n y la predicaci\u00f3n, y qui\u00e9nes responder\u00e1n a ellas.<\/p>\n<p>94 (a) Gentiles impuros se abren al mensaje del reino de Jes\u00fas (7,1-10). Este relato es un anuncio del movimiento cristiano a gran escala que se producir\u00e1 entre los gentiles. En \u00e9l, Lucas desarrolla el tema de qui\u00e9n es digno de recibir los beneficios de Jes\u00fas, el profeta de Dios para Israel (cf. 7,16). Cf. Mt 8,5-13; Jn 4,46-54. 2. centuri\u00f3n: Este centuri\u00f3n es un oficial gentil que, tal vez, estaba al servicio de Herodes Antipas. Hay un paralelismo entre este relato y el relato lucano del primer convertido gentil, un centuri\u00f3n llamado Cornelio (Hch 10). Mediante sus limosnas, este centuri\u00f3n era solidario con el pueblo de Dios (10,2; 4,31). A trav\u00e9s de \u00e9l, Dios mostrar\u00e1 a Pedro que no es parcial (10,34-35). Sobre la inesperada y generosa respuesta que los soldados dan a los mensajeros de Dios, cf. Lc 3,14. \u00bfEs indicativo del car\u00e1cter ejemplar del centuri\u00f3n su preocupaci\u00f3n por un criado? 3-5. ancianos de los jud\u00edos: \u00c9sta es la primera de dos delegaciones; cf. 7,6b-8. Presenta el tema de lo que hace a uno merecedor de recibir un beneficio de Jes\u00fas. En efecto, lo que dicen los ancianos jud\u00edos es: Por todo cuanto ha hecho a favor del pueblo elegido de Dios, no lo consideramos un gentil y, por tanto, no cae fuera del alcance de tus bendiciones para Israel. 6-8. En contraste con lo que dicen los ancianos jud\u00edos, el centuri\u00f3n afirma que \u00e9l no es digno. No es tan santo ni tan bueno como para que Jes\u00fas entrara en su casa, quebrantando as\u00ed una regla de pureza ritual. Argumentado por analog\u00eda con su propia experiencia de autoridad, el centuri\u00f3n reconoce el poder de Jes\u00fas sobre las fuerzas de la muerte. La sola palabra de Jes\u00fas devolver\u00e1 la salud a su criado. 9. una fe tan grande: El centuri\u00f3n es digno no por haber realizado buenas acciones a favor de Israel, sino porque cree que Dios vence a la muerte en Jes\u00fas. Su inesperada fe est\u00e1 en contraste con la de aquellos que se esperaba que creyesen pero no creyeron.<\/p>\n<p>95 (b) El profeta de Dios, Jes\u00fas, se compadece de una viuda (7,11-17). Este relato propio de Lucas prepara para la declaraci\u00f3n de 7,22 y proclama que el Dios que Jes\u00fas anuncia libera a quienes est\u00e1n en las prisiones de la muerte. 12. hijo \u00fanico: Sobre parecidos coloridos lucanos, cf. 8,42 (hija \u00fanica) y 9,38 (hijo, el \u00fanico). En una sociedad patriarcal, la p\u00e9rdida del \u00fanico hijo significaba para una mujer quedarse sin protecci\u00f3n masculina. Su destino ser\u00eda inexorable. 13-14. La compasi\u00f3n de Jes\u00fas por alguien que se encuentra en tan terrible necesidad traspasa las leyes de pureza ritual que prohib\u00edan tocar un cad\u00e1ver (Nm 19,11.16). 15. \u00e9l se lo entreg\u00f3 a su madre: Estas mismas palabras aparecen en 1 Re 17,23 (LXX), el relato en el que El\u00edas devuelve la vida al hijo de la viuda de Sarepta. De nuevo, se resalta la misericordia de Dios a trav\u00e9s de Jes\u00fas. 16. un gran profeta: La audiencia evoca los portentosos hechos de El\u00edas. El tema de Jes\u00fas como profeta est\u00e1 extendido en toda la obra lucana. Encontramos tres tipos de pasajes. En el primero, Jes\u00fas act\u00faa como profeta, aunque el texto no lo designe como tal (9,22-23; 9,43b-45; 11,20.29-32.50; 13,32.34; 18,31-34; 19,41-44; 20,9-18; 21,20-24; 22,64; 23,28-30.43; 24,19-20; Hch 3,22-23; 7,37-53). En el segundo tipo, Jes\u00fas mismo se aplica el t\u00edtulo de \u00abprofeta\u00bb (4,24; 13,33). En el tercero, el t\u00edtulo se utiliza para describir el poder de Jes\u00fas (7,16.39; 9,8-9,19). Cf. A. Biichele, Der Tod Jes\u00fas im Lukasevangelium (FRTS 26, Francfort 1978) 91-92. En muchos de estos casos, el profeta Jes\u00fas es rechazado, ha visitado: Dios se ha acercado al pueblo necesitado en, y a trav\u00e9s de, la misi\u00f3n regia de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>96 (c) Las funciones de Juan y Jes\u00fas en el plan salv\u00edfico de Dios (7,18-35). Lucas se detiene en su narraci\u00f3n para reflexionar sobre las funciones de Juan y Jes\u00fas en el plan salv\u00edfico de Dios, y sobre las respuestas que ambos mensajeros de Dios han recibido. Estos materiales est\u00e1n estrechamente relacionados con 3,1-10, y son paralelos de Mt 11.26.7-11.16-19. 18-23. Esta secci\u00f3n remite a 4,16-21 y reinterpreta el ministerio del reino de Jes\u00fas de 4,31-7,17 en t\u00e9rminos del cumplimiento de la promesa por Dios. 18. todo esto: Siguiendo el relato, se refiere a la presentaci\u00f3n lucana de la acci\u00f3n de Jes\u00fas en 4,16-7,17. dos disc\u00edpulos: Servir\u00e1n como testigos oculares (Dt 19,15) de la acci\u00f3n del poder de Dios en Jes\u00fas a favor del necesitado. 19-20. el que ten\u00eda que venir: cf. 3,15-18. \u00bfViene Jes\u00fas con ojos col\u00e9ricos, con el hacha y con el bieldo en la mano? 21. Jes\u00fas responde con las acciones que est\u00e1n beneficiando a los desgraciados. 22. Este vers\u00edculo evoca 4,18. Las acciones misericordiosas de Jes\u00fas son el cumplimiento de las promesas de Dios; a lo largo del vers\u00edculo hay alusiones a Is 26,19; 28,18-19; 35,5 y 61,1-2. 23. escandalizarse: La respuesta que Juan recibe es un desaf\u00edo para \u00e9l, para las comunidades lucanas y para nosotros mismos, en cuanto afecta a nuestros conceptos preconcebidos sobre la identidad de Dios y los destinatarios de su acci\u00f3n. El Dios de Jes\u00fas no es el de la venganza, sino el Dios de la misericordia.<\/p>\n<p>97 24-30. Lucas completa lo que en 3,1-20 dec\u00eda sobre el bautismo de Juan y su vida en el desierto. 25. vestido elegantemente: Lucas est\u00e1 familiarizado con el s\u00edmbolo del vestido. Cf. 2,7.11; 8,35; 16,19; 23,11. 26-28. Se subraya la funci\u00f3n de Juan en el plan de Dios. Es un profeta, el precursor de Jes\u00fas, el m\u00e1s grande entre los humanos; pero \u00e9l no es Jes\u00fas, que aunque menor que Juan, es m\u00e1s grande que \u00e9l en el reino de Dios. 29-30. Este exclusivo material lucano es una completa analepsis o \u00abflashback\u00bb que remite a 3,10-14, donde no se menciona a los fariseos ni a los doctores de la ley. Al comprobar c\u00f3mo hab\u00edan respondido a Jes\u00fas en cuanto mensajero de Dios (5,17-6,11), el lector no se sorprende al saber que tampoco dispensaron una acogida favorable al otro mensajero de Dios, a Juan. Los fariseos no quieren aceptar el plan de la justicia de Dios revelado en Juan o en Jes\u00fas. Ellos tienen su propia justicia. En contraposici\u00f3n, el pueblo y los publ\u00edcanos reconocen, de buena gana, su necesidad de Dios.<\/p>\n<p>98 31-35. En esta secci\u00f3n, Juan no est\u00e1 subordinado a Jes\u00fas. Ambos son mensajeros de Dios y pertenecen a los hijos de la sabidur\u00eda. 31-32. como ni\u00f1os: La comparaci\u00f3n se centra en la obstinaci\u00f3n infantil en hacer lo que les da la gana. 33. El estilo de vida asc\u00e9tica de Juan es muy riguroso. Pero no es \u00e9sta la dimensi\u00f3n de su predicaci\u00f3n que Lucas hab\u00eda mencionado en 3,10-14. \u00bfRealmente prestaron atenci\u00f3n los contempor\u00e1neos de Juan a lo que dec\u00eda? 34. un comil\u00f3n y un borracho&#8217;. Posible referencia a Dt 21,20, al hijo d\u00edscolo que debe ser ejecutado. Jes\u00fas no utiliza la comida y la bebida como medios para distinguir entre cosas y personas puras, sino como medios para entrar en comuni\u00f3n con todos, tanto con los puros como con los impuros. Cf. Wimmer, Fasting in the New Testament (\u219253 supra) 112. 35. justificada: Es una palabra gancho que remite a 7,29. Quienes criticaron a Juan y Jes\u00fas no eran realmente sabios, como ellos pensaban, sino necios. En su obstinaci\u00f3n cerraron sus mentes e ignoraron la sabidur\u00eda, que ofrece su amistad a hombres y mujeres (cf. Sab 6,16). todos sus hijos: Juan y Jes\u00fas no son los \u00fanicos. Otros sabios, como la mujer pecadora de 7,36-50, pertenecen tambi\u00e9n a la familia de la sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>99 (d) Una mujer pecadora es sensible al don divino del perd\u00f3n (7,36-50). Este relato es convincente en la proclamaci\u00f3n del amor de Dios a los pecadores, sugerente en la descripci\u00f3n de la generosidad del pecador perdonado y sobrio en la presentaci\u00f3n de la autojustificaci\u00f3n religiosa. Lucas es fiel a la tradici\u00f3n que se encuentra tambi\u00e9n en Mc 14,3-9; Mt 26,6-13 y Jn 12,1-8, pero la ha modificado de dos formas. En sinton\u00eda con su tema dominante de la solicitud por el pobre, Lucas ha eliminado la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas sobre la permanente presencia de los pobres en medio de nosotros (Mc 14,7; Mt 26,11; Jn 12,8). Ha colocado la tradici\u00f3n en el marco del g\u00e9nero helen\u00edstico del simposio, que tambi\u00e9n utiliza en 11,37-54 y 14,1-24. Los dramatis personae de este g\u00e9nero son el anfitri\u00f3n, el invitado principal y los otros invitados. La estructura que sigue es: invitaci\u00f3n (v. 36), revelaci\u00f3n progresiva de la identidad del anfitri\u00f3n (v. 40) y de los otros invitados (v. 49), el fait divers o incidente que provoca el discurso del anfitri\u00f3n (v. 39, reacci\u00f3n no comunicada de Sim\u00f3n) y el discurso del invitado principal (vv. 40-50). Cf. E. S. Steele, JBL 103 (1984) 379-94.<\/p>\n<p>100 36. fariseos: \u2192 76-77 supra. Los fariseos representan a los judeocristianos que aplican criterios rigoristas para el ingreso en las comunidades lucanas y participar en sus comidas. Una idea impl\u00edcita en el ofrecimiento de hospitalidad es la Weltanschauung de lo puro e impuro. \u00abEl problema reside en c\u00f3mo admitir durante un breve periodo de tiempo, dentro de las fronteras de pureza de la comunidad, a un marginado, para, posteriormente, devolverlo a su sitio, sin alterar con ello la estructura social&#8230; La hospitalidad tiene que colocar obligatoriamente al invitado en una posici\u00f3n liminal o marginal, pues se trata de un marginado que, temporalmente, est\u00e1 dentro, pero que, al no pertenecer a los de dentro, debe regresar de nuevo a su posici\u00f3n exterior\u00bb (B. J. Malina, Semeia 35 [1986] 182). Al permitir Jes\u00fas que lo toque la mujer pecadora (vv. 37-39), manifiesta que sus normas sobre lo puro e impuro entran en conflicto con las de los fariseos. 37. pecadora: No hay razones convincentes para calificar a la mujer de prostituta. V\u00e9ase el adj. gen\u00e9rico \u00abpecadores\u00bb en 5,30; 7,34; 15,2. Tanto hombres como mujeres pueden ser culpables de otros pecados, es decir, no tienen por qu\u00e9 ser exclusivamente pecados de car\u00e1cter sexual. 38. El trato de la mujer hacia Jes\u00fas es exquisito. V\u00e9ase c\u00f3mo se vuelven a contar sus acciones en los vv. 44-46 interpret\u00e1ndose como ejemplo de un amor intenso. 39. profeta: cf. 7,16. Jes\u00fas es ciertamente profeta, pero un profeta que perdona a los pecadores. 40. Comienza el discurso del invitado principal. 43. m\u00e1s: Con genuino estilo socr\u00e1tico, Jes\u00fas extrae de Sim\u00f3n la respuesta correcta. 44-46. Aunque Sim\u00f3n no infringe ninguna de las reglas de la hospitalidad, tampoco le ha mostrado ning\u00fan tratamiento especial. Se ponen en contraste la generosidad de la pecadora con la taca\u00f1er\u00eda del anfitri\u00f3n. 47. La primera parte de este problem\u00e1tico vers\u00edculo puede parafrasearse como sigue: Puesto que ha realizado tales actos de amor por m\u00ed, es evidente que sus muchos pecados han sido perdonados. El texto no dice expl\u00edcitamente cu\u00e1ndo recibi\u00f3 el don del perd\u00f3n, pero tuvo que ser con anterioridad al encuentro con Jes\u00fas en el banquete. J. J. Kilgallen (JBL 104 [1985] 675-70) afirma que sus pecados hab\u00edan sido perdonados con el bautismo de Juan, poco ama: Jes\u00fas lleva a su terreno el mensaje de la par\u00e1bola de los vv. 40-43 y cuestiona la autojustificaci\u00f3n de los fariseos. 48. son perdonados: Jes\u00fas expresa con palabras lo que era evidente en las acciones de la mujer pecadora. 49. que incluso perdona: A la dimensi\u00f3n teoc\u00e9ntrica del relato se le da una orientaci\u00f3n cristol\u00f3gica mediante la intervenci\u00f3n de los comensales de Jes\u00fas. Percibimos aqu\u00ed ecos de 5,17-32, al tiempo que nos prepara para las preguntas sobre la identidad de Jes\u00fas en 9,7-50. 50. paz: Uno de los temas preferidos por Lucas, cf. 1,79.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos describen la cura milagrosa de un enfermo, centuri\u00f3n \u00fa oficial del ej\u00e9rcito Romano acude \u00e1 nuestro Se\u00f1or interesarlo en favor de su siervo,  y obtiene lo que pide. Milagro de curaci\u00f3n mayor que este no se registra en ninguna parte de Evangelios. Aun sin ver al paciente, que estaba moribundo,  tocarlo con la mano, ni mirarlo, nuestro Se\u00f1or le restituye la salud por medio de una sola palabra. Habla, y el enfermo es curado. Manda, y la enfermedad  desaparece. No leemos de ning\u00fan profeta \u00f3 ap\u00f3stol, que obrara milagros de esta manera. He aqu\u00ed el dedo de Dios.<br \/>\nDebemos de notar en estos vers\u00edculos la bondad del centuri\u00f3n. Este rasgo de su car\u00e1cter se manifiesta de tres modos distintos. Le vemos en el tratamiento  que da \u00e1 su siervo: lo cuida tiernamente cuando est\u00e1 enfermo, y se esmera en que recobre la salud. Le vemos tambi\u00e9n en su cari\u00f1o por el pueblo Jud\u00edo. No lo  desprecia como otros gentiles lo hac\u00edan generalmente, pues los ancianos dan este testimonio importante: \u00ab\u00e9l ama \u00e1 nuestra naci\u00f3n.\u00bb Le vemos finalmente en  la generosidad con que patrocin\u00f3 la sinagoga de Caperna\u00fam: no manifest\u00f3 su amor para con Israel de palabra solamente, sino tambi\u00e9n con hechos. Los  mensajeros que envi\u00f3 \u00e1 nuestro Se\u00f1or apoyaron la petici\u00f3n diciendo: \u00abEl nos edific\u00f3 una sinagoga..<br \/>\nAhora bien, \u00bfen d\u00f3nde aprendi\u00f3 el centuri\u00f3n \u00e1 ser bondadoso? \u00bfC\u00f3mo podemos explicarnos porqu\u00e9 uno que era pagano de nacimiento y soldado de  profesi\u00f3n manifestara tal car\u00e1cter? Cualidades como estas no es probable que se adquiriesen entre los paganos ni que se formasen en la sociedad de un  campamento romano. La filosof\u00eda Griega y la Latina no las recomendaban. Los tribunos, c\u00f3nsules, prefectos, y emperadores no pod\u00edan fomentarlas. Ocurre  solamente una raz\u00f3n: el centuri\u00f3n era lo que era \u00abpor la gracia de Dios.\u00bb El Esp\u00edritu hab\u00eda abierto los ojos de su entendimiento, y cambi\u00e1ndole el coraz\u00f3n. Su  discernimiento de las cosas divinas era sin duda muy oscuro. Sus opiniones religiosas se fundaban probablemente en un conocimiento imperfecto de las  Escrituras del Antiguo Testamento. Pero cualquiera que fuese la luz que hubiese recibido de lo alto, ella influy\u00f3 en su vida, y uno de sus resultados fue la  bondad descrita en este pasaje.<br \/>\nS\u00edrvanos de ejemplo la conducta del centuri\u00f3n. Como \u00e9l, demos muestras de benevolencia \u00e1 todos aquellos con quienes nos tratemos. Empe\u00f1\u00e9monos en  tener una mano dispuesta \u00e1 socorrer, y un coraz\u00f3n inclinado \u00e1 sentir, y una voluntad pronta \u00e1 hacer bien \u00e1 todo el mundo. Estemos dispuestos \u00e1 llorar con los  que lloran, y \u00e1 alegrarnos con los que est\u00e1n alegres. Este es un medio de hacer simp\u00e1tica nuestra religi\u00f3n, y de enaltecerla ante los ojos de los hombres. La  bondad es una virtud que todos pueden alcanzar; y por la cual nos hacemos semejantes \u00e1 nuestro bendito Salvador. Si hay alg\u00fan rasgo de su car\u00e1cter m\u00e1s  notable que otro, es su bondad no interrumpida y su amor. El bondadoso ser\u00e1 feliz y prospero aun en esta vida. La persona ben\u00e9fica rara vez estar\u00e1 sin  amigos.<br \/>\nDebemos observar tambi\u00e9n en este pasaje la humildad del centuri\u00f3n. Manifi\u00e9stese en el mensaje verbal que envi\u00f3 \u00e1 nuestro Se\u00f1or cuando este estaba cerca  de su casa: \u00abNo soy digno de que entres debajo de mi techo; por lo cual ni aun me tuve por digno de venir a ti.\u00bb Tales expresiones forman un contraste  sorprendente con el lenguaje que usaron, los ancianos de los jud\u00edos. \u00abDigno es,\u00bb dijeron, \u00abde concederle esto.\u00bb \u00abNo soy digno,\u00bb dice el buen centuri\u00f3n, \u00bb de  que entres debajo de mi techo..<br \/>\nHumildad como esta es una de las pruebas m\u00e1s fuertes de que el Esp\u00edritu de Dios mora en el coraz\u00f3n. De ella no sabemos nada por naturaleza, porque todos nacemos soberbios. Convencernos de pecado, exponer nuestra propia vileza y corrupci\u00f3n, colocarnos en lugar que nos corresponde, hacernos sumisos y  abatidos&#8211;he aqu\u00ed algunas de las principales obras que el Esp\u00edritu Santo realiza el coraz\u00f3n del hombre. Pocas expresiones de nuestro Se\u00f1or son m\u00e1s  rechazadas como las que terminan la par\u00e1bola del Fariseo y el publicano: \u00abCualquiera que se ensalza ser\u00e1 humillado, y o\u00ed que se humilla ser\u00e1 ensalzado.\u00bb  Luk 18:14. Poseer grandes idas y hacer grandes obras por Dios, no es dado \u00e1 todos los oyentes. Pero todos los creyentes deben procurar ser humildes.<br \/>\nDebemos notar adem\u00e1s la fe del centuri\u00f3n. De ella tenemos una, prueba en la s\u00faplica que hizo \u00e1 nuestro Se\u00f1or: \u00abDi tan solo palabra, y mi criado ser\u00e1 sano.\u00bb  El cree superfluo que nuestro Se\u00f1or vaya al lugar en que su criado yace moribundo. Considera al Se\u00f1or ejerciendo sobre las enfermedades una autoridad tan  completa como la que \u00e9l tenia sobre sus soldados, \u00f3 como la del aperador Romano sobre \u00e9l; conf\u00eda en que una palabra de Jes\u00fas, bastante para expeler la  enfermedad; no quiere ver se\u00f1al \u00f3 milagro alguno; y expresa su convicci\u00f3n de que Jes\u00fas es Se\u00f1or y Rey Todopoderoso, y de que las enfermedades, cual  siervos obedientes \u00e1 \u00f3rdenes, desaparecer\u00e1n prontamente.<br \/>\nFe como esta era, \u00e1 la verdad, muy rara cuando el Se\u00f1or Jes\u00fas estaba en la tierra. \u00abMu\u00e9stranos una se\u00f1al del cielo,\u00bb fue lo que exigieron los despreciativos  Fariseos. Ver alguna cosa maravillosa fue el gran deseo del gent\u00edo que agolpado segu\u00eda \u00e1 nuestro Se\u00f1or. No hay que extra\u00f1ar, pues estas palabras notables,  \u00abJes\u00fas se maravill\u00f3 de \u00e9l,\u00bb y que dijera \u00e1 las gentes, \u00abOs digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.\u00bb Ningunos debieran haber tenido una el vuelo \u00e1 sus  altos pensamientos con algunas palabras oportunas \u00abMuchos que son primeros ser\u00e1n \u00faltimos, y los \u00faltimos primeros..<br \/>\n\u00a1Que verdad no encierran estas palabras aun aplicadas \u00e1 los doce ap\u00f3stoles! Entre los que o\u00edan \u00e1 nuestro Se\u00f1or se encontraba un hombre que por alg\u00fan  tiempo pareci\u00f3 ser uno de los m\u00e1s preeminentes de los doce. Ten\u00eda \u00e1 su cuidado el tesoro y guardaba lo que en \u00e9l se pon\u00eda; y, sin embargo, ese hombre cay\u00f3  y tuvo un fin desastroso. Se llamaba Judas Iscariote. Por el contrario, entre los oyentes de nuestro Se\u00f1or no se encontraba aquel d\u00eda uno que en \u00e9poca  posterior hizo m\u00e1s por Cristo que todos los doce. Cuando nuestro Se\u00f1or hablaba as\u00ed era a\u00fan un joven fariseo, que se educaba \u00e1 los pies de Gamaliel, y que  por nada sent\u00eda tanto celo como por la ley. Y, sin embargo, ese joven al fin fue convertido \u00e1 la fe do Cristo, no se qued\u00f3 atr\u00e1s de los principales de los  ap\u00f3stoles, y trabaj\u00f3 m\u00e1s que todos. Su nombre era Saulo. Con raz\u00f3n dijo nuestro Se\u00f1or, \u00ablos primeros ser\u00e1n \u00faltimos, y los \u00faltimo s primeros..<br \/>\n\u00a1Que verdaderas son esas palabras, cuando las aplicamos \u00e1 la historia de las iglesias cristianas! Hubo un tiempo que el Asia Menor, la Grecia, y el \u00c1frica  Septentrional estaban llenas de cristianos, mientras que la Inglaterra y la Am\u00e9rica eran pa\u00edses paganos. Mil y seiscientos a\u00f1os han producido un gran cambio.<br \/>\nLas iglesias de \u00c1frica y de Asia se han hundido en una ruina completa, al mismo tiempo que las iglesias de Inglaterra y de Am\u00e9rica est\u00e1n trabajando en  extender por el mundo el Evangelio. Con raz\u00f3n pudo decir nuestro Se\u00f1or que \u00ablos primeros ser\u00e1n los \u00faltimos, y los \u00faltimos primeros..<br \/>\n\u00a1Cuan verdaderas parecen estas palabras \u00e1 los creyentes, cuando registran sus pasadas vidas y recuerdan todo lo que han visto desde el d\u00eda de su conversi\u00f3n!  Cuantos empezaron \u00e1 servir \u00e1 Cristo en la misma \u00e9poca que ellos y al parecer marcharon bien por alg\u00fan tiempo. \u00bfPero en donde se encuentran ahora? El  mundo ha cautivado \u00e1 uno; falsas doctrinas han extraviado \u00e1 otro; un matrimonio malo ha echado \u00e1 perder \u00e1 un tercero; y pocos son los creyentes que no  puedan recordar muchos casos parecidos. Pocos son los que al fin no descubren que \u00ablos \u00faltimos son a menudo los primeros, y los primeros \u00faltimos..<br \/>\nAprendamos \u00e1 pedir en nuestras oraciones humildad al leer llaman buenas colocaciones son con frecuencia las que arruinan por toda la eternidad \u00e1 los que  las obtienen.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>T321 \u1f18\u03c0\u03b5\u03b9\u03b4\u03ae tiene un sentido temporal s\u00f3lo en este caso (note las lecturas variantes; normalmente es causal). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>a o\u00eddos del pueblo<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Alaba el Se\u00f1or la fe del Centuri\u00f3n, y cura a su criado. Resucita al hijo de la viuda de Na\u00edm. Responde a los disc\u00edpulos del Bautista, que se los envi\u00f3 para preguntarle si era \u00e9l el Mes\u00edas. Luego que estos partieron, hace un alto elogio de las virtudes del Bautista. Los jud\u00edos reprueban el modo de vivir de Cristo y del Bautista; y el Se\u00f1or los compara a los muchachos. Perdona a una mujer pecadora, y responde a Sim\u00f3n, que murmuraba, proponi\u00e9ndole una par\u00e1bola.<\/p>\n<p>6 a. MS. Sennor, non te trabaies.<\/p>\n<p>11 b. En la Vulgata se dice deinceps, que se explica en el Griego: en t\u00e9 hez\u00e9s, el d\u00eda siguiente, al en que el Se\u00f1or hab\u00eda curado al siervo de un Centuri\u00f3n, o capit\u00e1n romano. Supra.<\/p>\n<p>c. Era una peque\u00f1a ciudad de Galilea, a la falda del monte Herm\u00f3n, y distante s\u00f3lo dos millas del monte Tabor.<\/p>\n<p>12 d. Los jud\u00edos, del mismo modo que los romanos, no enterraban sus muertos en el recinto de sus ciudades, por temor de no inficionar el aire con el mal olor de los cad\u00e1veres (Mt 8,28). Los cristianos practicaron lo mismo en los principios, y para esto ten\u00edan destinados cementerios fuera de poblado. En estos cementerios enterraban sus m\u00e1rtires, y a estos ven\u00edan a orar, y a celebrar el d\u00eda de su muerte, que llamaban el de su nacimiento. En lo sucesivo se erigieron oratorios sobre sus sepulcros; y \u00faltimamente sucediendo el abuso a la devoci\u00f3n, se fueron erigiendo iglesias por todas partes, que se destinaban para el culto divino, y para enterrar los muertos; por manera, que las poblaciones llegaron a ser albergue no menos de los vivos que de los muertos.<\/p>\n<p>14 e. Los jud\u00edos ligaban con vendas el cuerpo de un muerto, y envolvi\u00e9ndolo en una s\u00e1bana, le recostaban sobre un peque\u00f1o lecho o cama, y de esta manera le llevaban a enterrar.<\/p>\n<p>f. Yo, que tengo el imperio sobre los muertos, y sobre los vivos, y a quien toda la naturaleza obedece perfectamente, tibi dico, a ti te lo mando.<\/p>\n<p>16 g. Lo miraban solamente como un gran profeta, que Dios hab\u00eda enviado a su pueblo para visitarlo; esto es, para consolarlo y ponerlo en libertad; sac\u00e1ndolo, como ellos entend\u00edan, del poder y yugo de los romanos, pero no como al Mes\u00edas; porque no pod\u00edan conciliar la idea que hab\u00edan concebido de la grandeza del Mes\u00edas, con el abatimiento y humildad exterior del Hijo de Dios, tan poco conforme al orgullo y soberbia de estos hombres; y porque el Se\u00f1or no se hab\u00eda aun declarado abiertamente por el Mes\u00edas, queriendo poco a poco lo fuesen reconociendo por sus obras y prodigios asombrosos, que exced\u00edan la virtud y facultad de los hombres.<\/p>\n<p>19 h. El Griego: ho erj\u00f3menos, el que viene; y lo mismo en el v. 20, \u00bfel que ha de venir a salvar el mundo, el Mes\u00edas?<\/p>\n<p>21 i. MS. \u00c9 de maiamientos.<\/p>\n<p>23 j. Que perseverare constantemente, sin que le aparte de m\u00ed ning\u00fan trabajo ni adversidad que pueda sobrevenirle. Ni dude de mi poder, por m\u00e1s que vea las humillaciones de la cruz.<\/p>\n<p>24 k. \u00bfUn hombre ligero e inconstante, simbolizado en la ca\u00f1a que mueve el viento a todas partes?<\/p>\n<p>25 l. MS. \u00bfOmme uestido de muelles pannos? los que uisten pannos preciados \u00e9 est\u00e1n en delicios, en las casas de los reyes son.<\/p>\n<p>28 m. Porque m\u00e1s es ser cristiano que profeta; y m\u00e1s es ser santificado interiormente, que ejercer un ministerio exterior, por grande y elevado que sea. El reino de Dios puede entenderse de la predicaci\u00f3n del Evangelio, por la cual establece Dios su reino. Y as\u00ed demuestra que el ministerio del Evangelio es superior al de Juan, como Juan.<\/p>\n<p>29 n. Confesando la justicia y la sabidur\u00eda de los consejos de Dios, se somet\u00edan al bautismo de Juan, y se preparaban para recibir el de Jesucristo. Estos eran los hombres m\u00e1s sencillos del pueblo, y los que se ten\u00edan y miraban como pecadores p\u00fablicos. Mas no as\u00ed los escribas y fariseos, cuyo orgullo les pon\u00eda como un velo, para que no conociesen los designios de Dios; y por consiguiente los despreciaban, haci\u00e9ndose indignos de reconocer a su Libertador y Redentor.<\/p>\n<p>32 o. MS. Cant\u00e1mosuos con albogues, etc. Llaniemos.<\/p>\n<p>34 p. MS. He el omme gargantero.<\/p>\n<p>35 q. Aprobada y recibida de los suyos. La rebeld\u00eda de los malos no servir\u00e1 de estorbo a los escogidos para que perseveren en la fe del Evangelio. Y as\u00ed estos se edifican de la austeridad de Juan, y del tenor de vida de Jesucristo.<\/p>\n<p>37 r. Mt 26,7; Mc 14,3; Jn 11,2; 12,3. Esta mujer no debe confundirse ni con Mar\u00eda Magdalena, de quien se habla en el cap\u00edtulo siguiente, y en otros lugares de los Evangelios, ni con Mar\u00eda, hermana de Marta y de L\u00e1zaro, porque ya hoy d\u00eda est\u00e1 casi demostrado que fueron tres personas distintas, aunque muchos de los antiguos int\u00e9rpretes las han confundido en una sola. V\u00e9ase a Calmet, a Tillemont, y otros.<\/p>\n<p>38 s. El Griego: kl\u00e1iousa, llorando. Leemos en el Evangelio, que muchos llegaron al Salvador buscando la salud de sus cuerpos; pero de sola esta pecadora se lee, que le buscase para que curase las llagas de su alma, y esto con una santa libertad y osad\u00eda, porque, como observa San Agust\u00edn: Quae solebat in sua fornicatione fortasse esse frontosa, frontosior facta est ad salutem: La que no tuvo verg\u00fcenza para pecar, tuvo menos para pedir perd\u00f3n. Y el conocimiento y dolor de las grandes heridas, que padec\u00eda en su alma, la hizo entrar osAd\u00e1nente en una casa extra\u00f1a, sin que nadie la hubiese convidado.<\/p>\n<p>t. MS. \u00c9 terzi\u00e9gelos.<\/p>\n<p>u. Acostumbraban los jud\u00edos quitarse las sandalias al acomodarse a la mesa para comer, y vuelto el rostro a la mesa, ten\u00edan los pies hacia fuera.<\/p>\n<p>40 v. Respondiendo a lo que pensaba y dec\u00eda en su interior.<\/p>\n<p>41 w. En esta par\u00e1bola se representan el fariseo y la pecadora deudores ambos a la justicia divina: el uno, en su opini\u00f3n y concepto, de menor cantidad; esto es, como de unos sesenta reales de vell\u00f3n, y la otra de mayor, porque se acercaban a seiscientos.<\/p>\n<p>42 x. El Griego: eip\u00e9, di, El Griego: agap\u00e9sei, amar\u00e1. Esto es; \u00bfcu\u00e1l de los dos le debe amar m\u00e1s? No pregunta lo que suele acontecer, sino lo que deb\u00eda ser, por raz\u00f3n del beneficio recibido.<\/p>\n<p>43 y. MS. Asmo.<\/p>\n<p>44 z. Por esta ant\u00edtesis que hace el Se\u00f1or, da a entender al fariseo la diferencia de disposici\u00f3n interior que hab\u00eda en su coraz\u00f3n, de la que ten\u00eda aquella ilustre pecadora para recibir los dones de su gracia.<\/p>\n<p>46 a. Era costumbre de los jud\u00edos, y de otros orientales, dar beso de paz y de amistad a los que recib\u00edan en su casa, lavarles los pies, principalmente cuando ven\u00edan de un largo viaje; y en los convites usaban de ung\u00fcentos y perfumes.<\/p>\n<p>47 b. El hab\u00e9rsele perdonado muchos pecados, fue causa de que se encendiese en su coraz\u00f3n una nueva y mayor llama de amor, y de agradecimiento hacia su bienhechor.<\/p>\n<p>c. El Griego: ol\u00edgon&#8230; ol\u00edgon. poquito&#8230; poquito. Estas palabras miran al fariseo, que, siendo justo en su opini\u00f3n, no se cre\u00eda deudor a la justicia divina.<\/p>\n<p>49 d. Que pretende apropiarse la potestad de perdonar pecados, que pertenece solamente a Dios.<\/p>\n<p>50 e. Aqu\u00ed se atribuye a la fe la remisi\u00f3n de los pecados; porque la fe en Jesucristo es el principio de la salud, y el primer paso que da el pecador hacia la justicia. La fe condujo a esta mujer a los pies de Jesucristo pero su arrepentimiento fue el que la reconcili\u00f3 con Dios; de manera que arrepinti\u00e9ndose y comenzando a amar, bast\u00f3 para que el Se\u00f1or la perdonase: esta misma gracia y perd\u00f3n del Se\u00f1or encendi\u00f3 en su coraz\u00f3n nuevas y mayores llamas de amor. La paz de la conciencia es un fruto de la fe.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [2] El centuri\u00f3n percibi\u00f3 bien, que a\u00fan Yahshua estaba bajo la autoridad de El Padre, quien sigue siendo El YHWH Mayor.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Una de dos el centurion era un verdadero no Israelita, o Yahshua limit\u00f3 Su observaci\u00f3n a la falta de fe que El encontr\u00f3 en Israel Jud\u00edo.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Representando ambas casas de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [5] \u00bfEres tu Moshiaj Ben\/hijo de Josef, o Ben\/Hijo de David? La pregunta no era: \u00bfEres tu el Moshiach? Mas bien, la pregunta era: \u00bfCu\u00e1l de ellos eres? \u00bfEl Reinante, o el que ha de Morir?\n<\/p>\n<p><strong> [6] Contestado a trav\u00e9s de hechos.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Mi tarea de morir y recoger de nuevo a Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [1] La Peshitta Aramea encaja el texto. A pesar de toda la m\u00fasica celestial y al arrepentimiento que se llevaba acabo alrededor de ellos, los l\u00edderes de Israel Jud\u00edo rehusaron o\u00edr, y como tales sus obras muestran su verdadero coraz\u00f3n hacia Moshiaj.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Una referencia a ambas casas. \u00bfQui\u00e9n le amar\u00e1 m\u00e1s en el regreso (de ellos a casa)? La casa que era la m\u00e1s culpable. Tambi\u00e9n es aplicable al individuo.\n<\/p>\n<p><strong> [3] La mujer es un tipo de Israel que ha sido perdonado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[22] Is 35, 5.[27] Mal 3, 1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una vez concluidas todas sus palabras al pueblo que le escuchaba, Jes\u00fas entr\u00f3 en Caperna\u00fam. 7:1 Despu\u00e9s que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le o\u00eda, entr\u00f3 en Caperna\u00fam. 2 Y el siervo de un centuri\u00f3n \u2014 \u201cdenota un oficial militar al mando de 50 o 100 hombres, seg\u00fan el tama\u00f1o de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25825","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25825","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25825"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25825\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25825"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25825"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25825"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}