{"id":25896,"date":"2022-06-20T10:11:21","date_gmt":"2022-06-20T15:11:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-822-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:11:21","modified_gmt":"2022-06-20T15:11:21","slug":"comentario-de-lucas-822-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-822-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 8:22 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aconteci\u00f3 en uno de aquellos d\u00edas, que \u00e9l entr\u00f3 en una barca, y tambi\u00e9n sus disc\u00edpulos. Y les dijo: \u2014Pasemos a la otra orilla del lago. Y zarparon.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>8:22<\/span> Aconteci\u00f3 un d\u00eda, que entr\u00f3 en una barca con sus disc\u00edpulos, y les dijo: Pasemos al otro lado del lago. Y partieron. \u2014 \u201cY hab\u00eda con \u00e9l otras barcas\u201d (<span>Mar 4:36<\/span>); por eso, hab\u00eda otros testigos del milagro que iba a hacer. <\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>un d\u00eda que \u00e9l entr\u00f3 en una barca.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 8:18<\/span>, <span class='bible'>Mat 8:23-27<\/span>; <span class='bible'>Mar 4:35-41<\/span>; <span class='bible'>Jua 6:1<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Pasemos a la otra parte del lago.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 14:22<\/span>; <span class='bible'>Mar 5:21<\/span>; <span class='bible'>Mar 6:45<\/span>; <span class='bible'>Mar 8:13<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">tempestad:<\/span>\u00a0El episodio de la tormenta es uno de los cuatro milagros de los vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 8:22-56<\/span><\/span>\u00a0que demuestran la autoridad de Jes\u00fas sobre una gran variedad de fen\u00f3menos: La naturaleza, los demonios, las enfermedades y la muerte. Todos los enemigos atacan m\u00e1s cerca de la persona pero son vencidos por Jes\u00fas, lo que muestra la comprensi\u00f3n de su autoridad. Este primer milagro se lleva a cabo en el lago de Galilea. El aire fr\u00edo que corre hacia abajo por los barrancos y montes del \u00e1rea chocan con el aire c\u00e1lido, lo que provoca tormentas repentinas y violentas. Hasta los pescadores experimentados en el bote le tem\u00edan a este tipo de tormenta.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i>Vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 8:24-27<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>8:22 Aconteci\u00f3 un d\u00eda, que entr\u00f3 en una barca con sus disc\u00edpulos, y les dijo: Pasemos al otro lado del lago. Y partieron. &#8212; \u201cY hab\u00eda con \u00e9l otras barcas\u201d (Mar 4:36); por eso, hab\u00eda otros testigos del milagro que iba a hacer. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>CALMA EN MEDIO DE LA TEMPESTAD<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 8:22-25<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Un d\u00eda Jes\u00fas se embarc\u00f3 con sus disc\u00edpulos en una barca, y les dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-Vamos a la otra parte del lago.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed es que se pusieron a reMarcos Y mientras iban bogando, Jes\u00fas se qued\u00f3 dormido. Al poco tiempo se desencaden\u00f3 en el lago una tempestad de viento tan fuerte que corr\u00edan peligro de irse a pique. Entonces se volvieron a Jes\u00fas y se pusieron a decirle:<br \/>-\u00a1Maestro, Maestro, que nos hundimos!<br \/>Jes\u00fas se despert\u00f3, y reprendi\u00f3 al viento y a las olas encrespadas, que se calmaron en seguida, produci\u00e9ndose una maravillosa bonanza.<br \/>-\u00bfQu\u00e9 ha sido de vuestra fe? -dijo Jes\u00fas a sus atemorizados disc\u00edpulos. Pero ellos no sal\u00edan de su asombro, y se dec\u00edan:<br \/>-\u00bfQu\u00e9 clase de hombre es \u00e9ste, que le da \u00f3rdenes hasta al viento y a la mar, y le obedecen?<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Lucas nos cuenta esta escena con una extraordinaria econom\u00eda de palabras, pero con gran efectividad. No cabe duda de que Jes\u00fas decidi\u00f3 cruzar el lago porque ten\u00eda mucha necesidad de descanso y de tranquilidad. Mientras navegaban, se qued\u00f3 dormido.<br \/>Es encantador pensar en el Jes\u00fas durmiente. Estaba cansado, como a veces lo estamos todos nosotros. Tambi\u00e9n \u00c9l pod\u00eda llegar al punto de agotamiento en que es imperiosa la necesidad de dormir. Confiaba en sus hombres; eran pescadores del lago, y Jes\u00fas dej\u00f3 de buena gana todo lo relativo a la traves\u00eda, a la experiencia y habilidad de sus disc\u00edpulos, y se ech\u00f3, a dormir. Confiaba en Dios; sab\u00eda que estaba en sus manos en el lago lo mismo que en tierra firme.<br \/>Entonces se desencaden\u00f3 la tempestad. El Mar de Galilea es famoso por sus turbiones repentinos. Un viajero nos cuenta: \u00abApenas se hab\u00eda puesto el sol cuando el viento empez\u00f3 a abalanzarse contra al lago, y sigui\u00f3 toda la noche con creciente violencia de tal manera que, cuando llegamos a la otra orilla la ma\u00f1ana siguiente, el lago parec\u00eda un inmenso caldero hirviendo.\u00bb La raz\u00f3n es la siguiente: el Mar de Galilea est\u00e1 a m\u00e1s de 200 metros por debajo del nivel del mar, y est\u00e1 rodeado de mesetas cercadas de grandes monta\u00f1as. Los torrentes han ahondado sus lechos por la llanura hasta el mar, y estos torrentes act\u00faan como embudos que canalizan los vientos fr\u00edos de las monta\u00f1as. Y as\u00ed surgen las tempestades. El mismo viajero nos cuenta c\u00f3mo intentaron montar las tiendas en un vendaval semejante: \u00abTen\u00edamos que poner dos clavos a todas las cuerdas de la tienda, y a menudo ten\u00edamos que colgarnos con todo nuestro peso para que toda la tienda no saliera volando por la fuerza del viento.\u00bb<br \/>Fue una de esas tormentas repentinas la que atac\u00f3 a la barquilla aquel d\u00eda, y las vidas de Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos estuvieron en peligro. Los disc\u00edpulos le despertaron, y \u00c9l calm\u00f3 la tempestad con una palabra. Todo lo que hac\u00eda Jes\u00fas ten\u00eda un sentido m\u00e1s que temporal. Y el verdadero significado de este incidente es que <em>donde est\u00e1 Jes\u00fas, la tempestad se convierte en calma.<\/em><\/p>\n<p>(i) Cuando viene Jes\u00fas, calma <em>las tormentas de la tentaci\u00f3n. <\/em>A veces nos asaltan las tentaciones con una fuerza casi arrolladora. Stevenson dijo una vez: \u00ab\u00bfConoc\u00e9is la estaci\u00f3n Caledonia de Edimburgo? Una inh\u00f3spita y fr\u00eda ma\u00f1ana yo me encontr\u00e9 all\u00ed con Satan\u00e1s.\u00bb A todos nos sorprenden encuentros semejantes. Si nos enfrentamos con la tempestad de la tentaci\u00f3n a solas, pereceremos; pero Cristo trae la calma, y las tentaciones pierden la fuerza.<\/p>\n<p>(ii) Jes\u00fas calma <em>las tormentas de las pasiones. <\/em>La vida le es m\u00e1s dif\u00edcil al que tiene un coraz\u00f3n caliente y un temperamento fogoso. Un amigo se encontr\u00f3 con un hombre de \u00e9sos, y le dijo:<\/p>\n<p>-Veo que has conquistado tu temperamento.<\/p>\n<p>-No; no he sido yo el que lo ha conquistado: Jes\u00fas lo ha conquistado por m\u00ed.<br \/>Es una batalla perdida a menos que Jes\u00fas nos d\u00e9 la calma de la victoria.<br \/>(iii) Jes\u00fas <em>calma la tempestad de la aflicci\u00f3n. <\/em>A todas las vidas llega a veces la tempestad del dolor, porque el dolor es siempre el precio del amor, y el que ama tiene que sufrir. Cuando muri\u00f3 la esposa de Pusey, \u00e9l dijo: \u00abEra como si hubiera una mano debajo de mi barbilla sosteni\u00e9ndome la cabeza.\u00bb Ese d\u00eda, en la presencia de Jes\u00fas, se nos enjugan las l\u00e1grimas y se nos suavizan las heridas del coraz\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 la otra orilla:<\/b><\/i> Es decir, la parte oriental del lago de Genesaret, territorio habitado sobre todo por paganos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El se\u00f1or de la tormenta (ver Mat. 8:23-27; Mar. 4:35-41). El lago de Galilea est\u00e1 rodeado de monta\u00f1as con valles estrechos entre ellas; estos forman canales por donde el viento sopla de repente con fuerza, produciendo grandes oleajes. La respuesta de Jes\u00fas a los disc\u00edpulos sugiere que ellos tendr\u00edan que haberse dado cuenta de que, aunque \u00e9l estaba dormido, no podr\u00eda sobrevenirles ning\u00fan mal. Sin embargo, se levant\u00f3 y se dirigi\u00f3 al viento y al mar como si fuera su due\u00f1o. Esta \u201cpar\u00e1bola en acci\u00f3n\u201d llev\u00f3 a los disc\u00edpulos a la pregunta correcta: \u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste? La respuesta es que Dios es quien gobierna el mar y que su poder estaba en acci\u00f3n en Jes\u00fas (Sal. 89:8, 9; 93:3, 4; 106:8, 9; 107:23-32; Isa. 51:9, 10). Sin embargo, los disc\u00edpulos apenas comenzaban a entenderlo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>f 518 Mat 8:23; Mar 4:36<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n22<strong> (1)<\/strong> Con respecto a los vs.22-25, v\u00e9anse las notas de Mat_8:23-27 y de Mar_4:36-41 . <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El acontecimiento descrito en estos vers\u00edculos ha sido referido tres veces en los Evangelios. Mateo, Marcos y Lucas fueron inspirados para narrarlo. Esta  circunstancia debe indicarnos su importancia, y debe hacernos fijar m\u00e1s la atenci\u00f3n en las lecciones que contiene.<br \/>\nAprendemos, primeramente, en estos vers\u00edculos, que nuestro Se\u00f1or Jesucristo era tan realmente hombre como Dios. Refi\u00e9resenos que navegando en el lago  de Genesaret en una barca con sus disc\u00edpulos, \u00abse durmi\u00f3.\u00bb El sue\u00f1o, como es bien sabido, es uno de los fen\u00f3menos de nuestra constituci\u00f3n f\u00edsica corno seres  humanos. Los \u00e1ngeles y los esp\u00edritus no necesitan alimento ni descanso. Pero los seres humanos, para conservar la existencia, tienen que comer, beber, y  dormir. Si Jes\u00fas se cansaba y necesitaba de reposo, debi\u00f3 haber unido dos naturalezas en una sola persona&#8211;una humana lo mismo que una divina.<br \/>\nEsta verdad es una fuente de consuelo y animaci\u00f3n para todos los verdaderos cristianos. El Mediador, en quien se nos manda confiar, particip\u00f3 de la  naturaleza humana. El Sumo Sacerdote, que mora \u00e1 la diestra del Padre, tuvo experiencia propia de todos los sufrimientos corporales, excepto los que causa  el pecado. El tuvo hambre y sed, y padeci\u00f3 dolores; El sufri\u00f3 cansancio, y busc\u00f3 descanso en el sue\u00f1o. Abramos con franqueza nuestros corazones en su  presencia, y cont\u00e9mosle aun nuestros m\u00e1s peque\u00f1os pesares, sin reserva. Aquel que hizo expiaci\u00f3n por nosotros en la cruz es quien \u00abpuede compadecerse de  nuestras flaquezas.\u00bb Heb 4:15. Aburrirse de trabajar por Dios es pecaminoso, pero sentir cansancio y decaimiento no es pecado. Jes\u00fas mismo estuvo  cansado, y repos\u00f3.<br \/>\nVemos, en segundo lugar, en estos vers\u00edculos, qu\u00e9 de temores y ansiedades turban \u00e1 veces el coraz\u00f3n de los verdaderos disc\u00edpulos de Cristo. Se nos dice que  cuando descarg\u00f3 una tempestad de viento sobre el lago, y la barca en que nuestro Se\u00f1or iba se estaba llenando de agua, y se hallaba en peligro, Sus  compa\u00f1eros se alarmaron mucho, y se acercaron \u00e1 \u00e9l y lo despertaron diciendo: \u00abMaestro, maestro, que perecemos \u00bb Olvidaron, por un instante, el cuidado  no interrumpido que su Maestro hab\u00eda tenido de ellos en tiempos pasados. Se olvidaron que \u00e1 su lado estaban exentos de todo peligro, cualquiera que fuese  el accidente que sobreviniese, todo lo olvidaron, excepto la vista y la convicci\u00f3n del peligro presente, y bajo esa impresi\u00f3n ni aun pudieron aguardar \u00e1 que  Cristo despertase. Que cierto es que la vista, las sensaciones y los sentimientos forman muy pobres te\u00f3logos.<br \/>\nHechos como estos abaten el orgullo de la naturaleza humana, nuestra presunci\u00f3n y nuestros pensamientos altivos se desvanecen al ver que criatura tan vil es  el hombre, aun en sus mejores circunstancias. Pero hechos tales son, por otra parte, sumamente instructivos: nos ense\u00f1an sobre qu\u00e9 cosas debemos velar y  contra tales debemos implorar el auxilio divino; nos ense\u00f1an cual d\u00e9benos esperar que sea la conducta de otros cristianos. En nuestras esperanzas debemos  ser moderados. No debemos suponer que algunos hombres no sean creyentes, porque algunas veces manifiestan grande fragilidad, porque se encuentren  algunas veces abrumados temores. Aun Pedro, Santiago y Juan exclamaron, \u00abMaestro, nuestro, que perecemos..<br \/>\nSe nos da \u00e1 conocer, en tercer lugar, en estos vers\u00edculos, cuan grande es el poder de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Se nos dice que cuando Sus disc\u00edpulos lo  llamaron durante la tempestad, \u00abdespertando \u00e9l ri\u00f1\u00f3 al viento y \u00e1 la tempestad de agua, y cesaron; y fue grande bonanza.\u00bb Este fue, sin duda, un milagro  prodigioso. Se necesitaba el poder de Aquel que hizo descender el diluvio sobre la tierra en los d\u00edas de No\u00e9, y, \u00e1 su tiempo lo hizo desaparecer, dividi\u00f3 en  dos el mar Rojo y el r\u00edo Jord\u00e1n, y abri\u00f3 camino \u00e1 Su pueblo por entre las aguas; y que hizo venir las langostas sobre Egipto con un viento del Este, y con un  viento del Oste las arrebat\u00f3. Exo 10:13, Exo 10:19. Ning\u00fan poder menor que este hubiera podido convertir en un momento una tempestad en bonanza. \u00abHablar \u00e1  los vientos y \u00e1 las olas \u00bb es un proverbio com\u00fan para denotar que lo que se intenta es imposible. Pero en este pasaje vemos que Jes\u00fas habla, y los vientos y  las olas obedecen instant\u00e1neamente. Como hombre hab\u00eda dormido; como Dios apacigu\u00f3 la tempestad.<br \/>\nEs un pensamiento glorioso y consolador que nuestro Se\u00f1or Jesucristo hace uso de su poder infinito en favor de los creyentes. Vino al mundo \u00e1 salvarlos \u00e1  todos, y \u00abpoderoso es para salvar.\u00bb Las tribulaciones de Su pueblo son frecuentemente muchas y muy penosas: el demonio jam\u00e1s cesa de hacerles la guerra;  los gobernantes de este mundo los persiguen con frecuencia; los jefes mismos de la iglesia, que deber\u00edan ser pastores afectuosos, se oponen \u00e1 menudo y  obstinadamente contra la verdad que se encuentra en Jes\u00fas. Pero, no obstante todo esto, el pueblo de Cristo jam\u00e1s que dar\u00e1 completamente abandonado.<br \/>\nAunque cruelmente hostilizado, no ser\u00e1 anonadado; aunque abatido, no ser\u00e1 vencido. Aun en las horas m\u00e1s sombr\u00edas los verdaderos Cristianos pueden  tranquilizarse con la reflexi\u00f3n de que \u00abes mayor Aquel que est\u00e1 por ellos que todos los que est\u00e1n contra ellos. El oleaje y los huracanes de la pol\u00edtica y de la  iglesia pueden acaso estrellarse furiosamente contra ellos, y toda esperanza puede parecer perdida; m\u00e1s \u00bfpor qu\u00e9 desesperar? Aquel divino Protector que  mora en los cielos puede hacer que estos vientos y estos oleajes cesen en un instante. La iglesia verdadera, de la cual Cristo es la cabeza, jam\u00e1s perecer\u00e1. El  glorioso Jes\u00fas es omnipotente, y vive eternamente, y todos los miembros fieles de la iglesia vivir\u00e1n tambi\u00e9n y llegar\u00e1n finalmente salvos \u00e1 la patria celestial.<br \/>\nJoh 14:19.<br \/>\nVemos, por ultimo, en estos vers\u00edculos cuan necesario es que los cristianos mantengan viva su fe para servirse de ella en todo caso. Nuestro Se\u00f1or dijo \u00e1 sus  disc\u00edpulos cuando la tempestad hab\u00eda cesado, y sus terrores se hab\u00edan disipado: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 vuestra fe?\u00bb \u00a1No sin raz\u00f3n hizo esta pregunta! \u00bfDe qu\u00e9 les  servia tener fe si no pod\u00edan creer en el tiempo de la necesidad? \u00bfQu\u00e9 m\u00e9rito positivo tendr\u00eda su fe, \u00e1 no ser que la mantuvieran en activo ejercicio? \u00bfQu\u00e9  ventaja habr\u00eda en confiar, si solo confiaban en su Maestro durante la calma, pero no en la borrasca? La lecci\u00f3n de que nos ocupamos es de grande y pr\u00e1ctica importancia: poseer la fe verdadera es una cosa; mantener viva y activa esa fe para todo caso de  necesidad, es otra. Muchos aceptan \u00e1 Cristo como su Salvador, y le conf\u00edan sus almas en vida y en muerte; sin embargo, muchas veces les falta la fe cuando  acaece alg\u00fan suceso inesperado \u00fa ocurre repentinamente alguna tentaci\u00f3n. Esto no debiera ser as\u00ed. Nuestra oraci\u00f3n ferviente debe ser que siempre nuestra fe  permanezca \u00e1 nuestro alcance y que nunca nos encontremos desprevenidos. El cristiano m\u00e1s leal es el que vive \u00abc\u00f3mo si viese al invisible.\u00bb Heb 11:27. Ese  cristiano no se arredra ante la tempestad; pues ve \u00e1 Jes\u00fas cerca de \u00e9l en la hora m\u00e1s tenebrosa, y percibe el azul del cielo tras las nubes m\u00e1s negras <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>esos&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>los<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>Y sucedi\u00f3 que<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>los.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aconteci\u00f3 en uno de aquellos d\u00edas, que \u00e9l entr\u00f3 en una barca, y tambi\u00e9n sus disc\u00edpulos. Y les dijo: \u2014Pasemos a la otra orilla del lago. Y zarparon. 8:22 Aconteci\u00f3 un d\u00eda, que entr\u00f3 en una barca con sus disc\u00edpulos, y les dijo: Pasemos al otro lado del lago. 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