{"id":25958,"date":"2022-06-20T10:14:15","date_gmt":"2022-06-20T15:14:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-928-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:14:15","modified_gmt":"2022-06-20T15:14:15","slug":"comentario-de-lucas-928-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-928-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 9:28 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aconteci\u00f3, como ocho d\u00edas despu\u00e9s de estas palabras, que tom\u00f3 consigo a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subi\u00f3 al monte a orar.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>9:28<\/span> Aconteci\u00f3 como ocho d\u00edas despu\u00e9s de estas palabras, que tom\u00f3 a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subi\u00f3 al monte a orar. \u2014 Dice <span>Mat 17:1<\/span>, \u201cSeis d\u00edas despu\u00e9s\u201d; no hay conflicto aqu\u00ed, pues se refieren a una semana, \u201c como ocho d\u00edas\u201d), Jes\u00fas tom\u00f3 a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano. Estos tres acompa\u00f1aron a Jes\u00fas cuando resucit\u00f3 a la hija de Jairo, y tambi\u00e9n en el huerto de Getseman\u00ed, <span>Mat 26:37<\/span>. De esa manera hab\u00eda tres testigos de estos eventos. Sin lugar a dudas estos eventos fortalecieron la fe de estos tres ap\u00f3stoles y, en turno, ellos pod\u00edan fortalecer la fe de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>como ocho d\u00edas despu\u00e9s de estas palabras.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 17:1<\/span>; <span class='bible'>Mar 9:2<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>tom\u00f3 a Pedro y a Juan y a Jacobo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 8:51<\/span>; <span class='bible'>Mat 26:37-39<\/span>; <span class='bible'>Mar 14:33-36<\/span>; <span class='bible'>2Co 13:1<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>subi\u00f3 al monte a orar.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 9:18<\/span>; <span class='bible'>Luc 6:12<\/span>; <span class='bible'>Sal 109:4<\/span>; <span class='bible'>Mar 1:35<\/span>; <span class='bible'>Mar 6:46<\/span>; <span class='bible'>Heb 5:7<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">En la Transfiguraci\u00f3n la figura de Jes\u00fas cambi\u00f3 a una figura radiante, hasta el grado que sus vestidos quedaron\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">blancos y resplandecientes<\/span>. La descripci\u00f3n que se hace aqu\u00ed es similar a la que se hace de Mois\u00e9s despu\u00e9s del encuentro con Dios (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 34:29-35<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>como ocho d\u00edas.<\/b> Una expresi\u00f3n com\u00fan que se refiere a un tiempo aproximado de una semana (cp. <span class='bible'>Jua 20:26<\/span>). <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 17:1<\/span>. <b>despu\u00e9s de estas palabras.<\/b> Esta expresi\u00f3n conecta la promesa de ver el reino de Dios (v. <span class='bible'>Luc 9:27<\/span>) a los acontecimientos que siguen (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 16:28<\/span>). <b>Pedro \u2026 Juan \u2026 Jacobo.<\/b> Estos tres disc\u00edpulos fueron los \u00fanicos a quienes se permiti\u00f3 ser testigos en la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo (<span class='bible'>Luc 8:51<\/span>), en la transfiguraci\u00f3n (cp. <span class='bible'>Mat 17:1<\/span>), y en la agon\u00eda de Cristo en el huerto <span class='bible'>Mar 14:33<\/span>). <b>al monte.<\/b> Es improbable que sea el sitio tradicional identificado con el Monte Tabor. Jes\u00fas y los disc\u00edpulos hab\u00edan estado en \u00abla regi\u00f3n de Cesarea de Filipo\u00bb (<span class='bible'>Mat 16:13<\/span>), y Tabor no est\u00e1 cerca de all\u00ed. Adem\u00e1s, hay evidencias de que Tabor hab\u00eda sido un lugar dedicado a cultos paganos (<span class='bible'>Ose 5:1<\/span>), y en el tiempo de Jes\u00fas una guarnici\u00f3n del ej\u00e9rcito ocupaba una fortaleza construida sobre su cima. La ubicaci\u00f3n exacta de la transfiguraci\u00f3n no se identifica en las Escrituras, pero se cree que el Monte de Herm\u00f3n (2.133 metros m\u00e1s alto que Tabor y m\u00e1s cerca a Cesarea de Filipo) sea el lugar en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9:28 Aconteci\u00f3 como ocho d\u00edas despu\u00e9s de estas palabras, que tom\u00f3 a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subi\u00f3 al monte a orar. &#8211; Dice Mat 17:1, \u201cSeis d\u00edas despu\u00e9s\u201d; no hay conflicto aqu\u00ed, pues se refieren a una semana, \u201c como ocho d\u00edas\u201d), Jes\u00fas tom\u00f3 a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano. Estos tres acompa\u00f1aron a Jes\u00fas cuando resucit\u00f3 a la hija de Jairo, y tambi\u00e9n en el huerto de Getseman\u00ed, Mat 26:37. De esa manera hab\u00eda tres testigos de estos eventos. Sin lugar a dudas estos eventos fortalecieron la fe de estos tres ap\u00f3stoles y, en turno, ellos pod\u00edan fortalecer la fe de los dem\u00e1s.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EN LA CIMA DE LA MONTA\u00d1A DE LA GLORIA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 9:28-36<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Como una semana despu\u00e9s de esa conversaci\u00f3n, Jes\u00fas se llev\u00f3 a Pedro, Juan y Santiago, y subi\u00f3 a orar<\/em><\/p>\n<p><em>con ellos a un monte. Y mientras estaba orando, le cambi\u00f3 el aspecto de la cara, y la ropa se le puso<\/em><\/p>\n<p><em>resplandeciente de blanca como la luz de un rel\u00e1mpago.<\/em><\/p>\n<p><em>Y se les aparecieron rodeados de gloria dos varones, <\/em><\/p>\n<p><em>que eran Mois\u00e9s y El\u00edas, y se pusieron a hablar con<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas acerca de c\u00f3mo se iba a cumplir su partida de este mundo en Jerusal\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><em>Pedro y sus compa\u00f1eros estaban rendidos de sue\u00f1o; pero, cuando se despertaron del todo, contemplaron con sus propios ojos la gloria de Jes\u00fas, y a los dos hombres que estaban con \u00c9l. Cuando \u00e9stos se iban separando de Jes\u00fas, le dijo Pedro:<br \/>-\u00a1Maestro! Lo mejor que podemos hacer es quedarnos aqu\u00ed. Vamos a hacer tres refugios: uno para Ti, otro para Mois\u00e9s y otro para El\u00edas.<br \/>\u00a1Pero no sab\u00eda lo que se dec\u00eda! Y, mientras hablaba, los envolvi\u00f3 una nube, cosa que les produjo mucho temor. Y de la nube les lleg\u00f3 una voz que dec\u00eda:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Este es mi Hijo, mi Escogido! \u00a1Hacedle caso a \u00c9l!<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando se call\u00f3 la voz, Jes\u00fas se encontraba solo; y ellos no dijeron nada m\u00e1s, y no le contaron nada a nadie de lo que hab\u00edan visto.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos otro de los momentos decisivos de la vida de Jes\u00fas en la Tierra. Debemos recordar que estaba a punto de ponerse en camino hacia Jerusal\u00e9n y hacia la cruz. Ya hemos estudiado otro momento decisivo, cuando les pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos Qui\u00e9n cre\u00edan que era \u00c9l, a fin de saber si alguien hab\u00eda descubierto su verdadera identidad. Pero hab\u00eda algo que Jes\u00fas no har\u00eda jam\u00e1s: no dar\u00eda ni un paso sin la aprobaci\u00f3n de Dios. Esto es lo que le vemos buscar y recibir en esta escena. No podemos saber exactamente qu\u00e9 es lo que sucedi\u00f3 en el Monte de la Transfiguraci\u00f3n; pero sabemos que fue algo tremendo. Jes\u00fas hab\u00eda subido all\u00ed a buscar la aprobaci\u00f3n de Dios en el paso decisivo que iba a dar. All\u00ed se le aparecieron Mois\u00e9s, el gran legislador del Pueblo de Israel, y El\u00edas, el m\u00e1s grande de sus profetas. Era como si los pr\u00edncipes de la vida, del pensamiento y de la religi\u00f3n de Israel le dijeran que siguiera adelante. Ahora Jes\u00fas pod\u00eda dirigirse a Jerusal\u00e9n, seguro de que por lo menos un grupito de hombres sab\u00edan Qui\u00e9n era, seguro de que lo que estaba haciendo era la consumaci\u00f3n de toda la vida y el pensamiento y la obra de su naci\u00f3n, y seguro de que Dios estaba de acuerdo con el paso que \u00c9l daba. <br \/>Hay aqu\u00ed una frase henchida de sentido. Dice que los ap\u00f3stoles, \u00abcuando se despertaron del todo, contemplaron con sus propios ojos la gloria de Jes\u00fas.\u00bb<br \/>(i) En la vida nos perdemos muchas cosas porque tenemos la mente dormida. Hay ciertas cosas que nos mantienen espiritualmente dormidos.<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Est\u00e1n <em>los prejuicios. <\/em>Tenemos las ideas tan fijas que nuestra mente est\u00e1 cerrada. Nuevas ideas llaman a la puerta, pero estamos tan dormidos que no las dejamos entrar.<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Existe <em>el letargo mental. <\/em>Hay muchos que se resisten a la fatigosa lucha del pensamiento. \u00abNo vale la pena vivir -dec\u00eda Plat\u00f3n- una vida sin examen de conciencia.\u00bb \u00bfCu\u00e1ntas veces nosotros pensamos las cosas realmente y a fondo?<\/p>\n<p>(c) Est\u00e1 <em>el amor a la tranquilidad. <\/em>Tenemos una especie de mecanismo de defensa que nos hace cerrar la puerta a todo pensamiento inquietante.<\/p>\n<p>Uno puede drogarse mentalmente hasta el punto de quedarse mentalmente dormido.<br \/>(ii) Pero hay innumerables cosas en la vida capaces de despertarnos.<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Est\u00e1 <em>el dolor.<\/em> Una vez dijo Elgar de una joven cantante, que era t\u00e9cnicamente perfecta, pero sin sentimiento ni expresi\u00f3n: \u00abSer\u00e1 estupenda cuando algo le rompa el coraz\u00f3n.\u00bb A menudo el dolor nos despierta con rudeza; y en ese momento, a trav\u00e9s de las l\u00e1grimas, vemos la gloria.<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Est\u00e1 <em>el amor. <\/em>El poeta Browning escribe de dos personas que se enamoraron. Ella le mir\u00f3 a \u00e9l, y \u00e9l a ella, \u00bb y de pronto despertaron a la vida.\u00bb El amor verdadero es un despertar a un horizonte que ni siquiera sospech\u00e1bamos que exist\u00eda.<\/p>\n<p>(c) Est\u00e1 <em>el sentimiento de necesidad. <\/em>Uno puede vivir medio dormido por cierto tiempo la rutina de la vida; pero, de pronto, le asalta un problema totalmente insoluble, alguna pregunta incontestable, alguna tentaci\u00f3n arrollador, alg\u00fan desaf\u00edo que exige un esfuerzo por encima de nuestras fuerzas; y en ese momento no nos queda m\u00e1s remedio que clamar al Cielo. Ese sentimiento de necesidad nos despierta a Dios.<\/p>\n<p>Haremos bien en pedir: \u00bb Se\u00f1or, mantenme siempre despierto a Ti.\u00bb<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas (ver Mat. 17:1-8; Mar. 9:2-8).  S\u00f3lo Luc. registra que Jes\u00fas estaba orando y, por lo tanto, estaba en contacto con el mundo celestial. Quiz\u00e1 la historia tiene el prop\u00f3sito de mostrar c\u00f3mo los ojos de los disc\u00edpulos fueron abiertos para que vieran lo que ocurr\u00eda cuando Jes\u00fas estaba en comuni\u00f3n con su Padre (cf. 2 Rey. 6:17). Su apariencia cambi\u00f3 y sus vestiduras resplandecieron con una luz celestial, y junto a \u00e9l aparecieron dos hombres, que hab\u00edan muerto hac\u00eda tiempo. Mois\u00e9s y El\u00edas, que representaban la ley y los profetas, tuvieron ambos una partida poco com\u00fan de este mundo y se esperaba que ambos reaparecieran al fin de los tiempos. Hablaban con Jes\u00fas sobre su partida (gr. e\u0152xodos) o sea su muerte y resurrecci\u00f3n, y de esa forma confirmaban lo que Jes\u00fas hab\u00eda profetizado en el v. 22. Pedro sinti\u00f3 que deb\u00edan hacer tres enramadas para Jes\u00fas y los visitantes, para honrarlos o para proveer alg\u00fan lugar donde pudieran quedarse. Pero el narrador insiste en que Pedro no hab\u00eda entendido cu\u00e1l era la situaci\u00f3n. El verdadero significado deb\u00eda encontrarse en la nube (un s\u00edmbolo de la presencia de Dios) y en la voz celestial que repiti\u00f3 lo que hab\u00eda sido dicho en el bautismo de Jes\u00fas (3:22), pero esta vez dirigi\u00e9ndose a los disc\u00edpulos. Aquel Jes\u00fas a quien Pedro hab\u00eda confesado como Mes\u00edas era realmente el Hijo de Dios, no a pesar de sus inminentes sufrimientos sino a causa de ellos. Por lo tanto, los disc\u00edpulos deb\u00edan obedecerle, y s\u00f3lo a \u00e9l. Lucas omite la conversaci\u00f3n que los disc\u00edpulos tuvieron al bajar de la monta\u00f1a.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>h 602 Mat 17:1; Mar 9:2<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> ocho d\u00edas despu\u00e9s&#8230;al monte. V\u00e9ase coment. en Mt 17:1. <\/p>\n<p><p> a orar.  Lucas contin\u00faa asociando la oraci\u00f3n con los momentos cruciales en la vida de nuestro Se\u00f1or (v. coment. en 3:21).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n28<strong> (1)<\/strong> Con respecto a los vs.28-36, v\u00e9anse las notas de Mat_17:1-9 . <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El suceso descrito en estos vers\u00edculos, com\u00fanmente llamado \u00abla transfiguraci\u00f3n \u00bb es uno de los m\u00e1s notables en la historia de la vida terrenal de nuestro  Se\u00f1or. Es uno de aquellos pasajes qua debemos leer siempre con peculiar gratitud; descorre parte del velo que est\u00e1 extendido sobre el otro mundo, y aclara  algunas verdades muy profundas de nuestra religi\u00f3n.<br \/>\nEn primer lugar, este pasaje nos descubre algo de la gloria que acompa\u00f1ar\u00e1 \u00e1 Cristo cuando venga al mundo por segunda vez. Nos dice que \u00abla apariencia de  su rostro cambi\u00f3, y su vestido se puso blanco y resplandeciente,\u00bb y que los disc\u00edpulos que estaban con \u00e9l \u00abvieron su gloria..<br \/>\nNo tenemos porque dudar que en esta visi\u00f3n maravillosa se tuviera por objeto animar y fortalecer \u00e1 los disc\u00edpulos de nuestro Se\u00f1or. Acababan de o\u00edr hablar  de la cruz y la pasi\u00f3n, y de la abnegaci\u00f3n, y los padecimientos \u00e1 que deb\u00edan someterse si quer\u00edan salvarse; esta vez fueron alentados con la vislumbre de la  \u00abgloria que se seguir\u00edan\u00bb y de la recompensa que recibir\u00edan alg\u00fan d\u00eda todos los siervos fieles \u00e1 su Maestro. Hab\u00edan entrevisto la hora de la humillaci\u00f3n de su  Maestro; esta vez contemplaron por unos pocos minutos una manifestaci\u00f3n de su poder futuro.<br \/>\nAnim\u00e9monos con el pensamiento de que hay bienes en gran abundancia reservados para todos los verdaderos cristianos, que recompensar\u00e1n ampliamente las  aflicciones de esta vida. Ahora es tiempo de llevar la cruz y de participar de la humillaci\u00f3n de nuestro Salvador. La corona, el reino, la gloria, est\u00e1n a\u00fan por  venir. Cristo y su pueblo se hallan ahora, como David en la cueva de Odollan, menospreciados y desde\u00f1ados del mundo. No rodea ni el esplendor ni la  opulencia. Mas ya se acerca de la hora, y pronto ha de llegar, en que Cristo se posesione de su gran poder y reino, y ponga \u00e1 todos sus enemigos debajo de  sus pies. Y entonces la gloria que fue vista primero unos pocos minutos por tres testigos, en el Monte de la Transfiguraci\u00f3n, ser\u00e1 vista por todo el mundo, y  nunca jam\u00e1s se ocultar\u00e1.<br \/>\nEn segundo lugar, este pasaje nos ense\u00f1a que todos los verdaderos creyentes que han partido de este mundo est\u00e1n en salvo. Se nos dice que cuando nuestro  Se\u00f1or apareci\u00f3 en gloria, Mois\u00e9s y El\u00edas fueron vistos con \u00e9l de pi\u00e9 y hablando. Mois\u00e9s hab\u00eda muerto hacia cerca de mil quinientos a\u00f1os; El\u00edas hab\u00eda sido  arrebatado de la tierra por un torbellino hacia mas de novecientos a\u00f1os; empero estos santos varones fueron vistos vivos en el Monte de la Transfiguraci\u00f3n,  \u00a1y no solamente vivos sino en gloria! Consol\u00e9monos con el pensamiento glorioso, de que hay una resurrecci\u00f3n y una vida venidera. Todo no se acaba  cuando exhalamos el \u00faltimo suspiro. Est\u00e1 otro mundo m\u00e1s all\u00e1 de la sepultura. Y, sobre todo, consol\u00e9monos con saber que entre tanto que llega el d\u00eda, y  empieza la resurrecci\u00f3n, el pueblo de Dios est\u00e1 con Cristo exento de todo peligro. Sin duda, su estado actual es para nosotros un profundo misterio. \u00bfEn  d\u00f3nde queda el lugar de su residencia? \u00bfQu\u00e9 conocimiento tiene de las cosas de la tierra? Estas son preguntas que no podemos responder. Pero b\u00e1stenos  saber que Jes\u00fas cuida de \u00e9l, y lo traer\u00e1 consigo el \u00faltimo d\u00eda. El puso \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 El\u00edas \u00e1 vista de sus disc\u00edpulos en el Monte de la Transfiguraci\u00f3n, y  expondr\u00e1 \u00e1 la nuestra \u00e1 todos los que han muerto en la fe, cuando venga la segunda vez- Nuestros hermanos en Cristo est\u00e1n bien cuidados. No los hemos  perdido; nos han precedido.<br \/>\nEn tercer lugar, este pasaje nos ense\u00f1a que los santos del Antiguo Testamento, que est\u00e1n en la gloria, toman intenso inter\u00e9s en la muerte expiatoria de Cristo.<br \/>\nCuando Mois\u00e9s y El\u00edas se aparecieron en gloria \u00e1 nuestro Se\u00f1or en el Monte de la Transfiguraci\u00f3n, hablaron con El; y \u00bfcu\u00e1l era el asunto de su  conversaci\u00f3n? No tenemos que formar conjeturas \u00f3 hacer suposiciones acerca de esto. S. Lucas nos dice \u00abque hablaron de su salida, la cual hab\u00eda de cumplir  en Jerusal\u00e9n.\u00bb Ellos sab\u00edan el objeto de esa muerte, y preve\u00edan sus resultados; por eso \u00abhablaban\u00bb acerca de ella.<br \/>\nEs error grave suponer que los santos del Antiguo Testamento no sab\u00edan nada tocante al sacrificio que Cristo iba \u00e1 consumar por el pecado del mundo. Sus  conocimientos, indudablemente, no eran tan claros como los nuestros. Ellos ve\u00edan muy remota \u00e9 indistintamente las cosas que nosotros vemos como si  estuviesen \u00e1 la mano. Pero no hay la prueba mas ligera de que alg\u00fan santo del Antiguo Testamento confiara jam\u00e1s en otra satisfacci\u00f3n por el pecado, sino en  la que Dios prometi\u00f3 dar en la persona del Mes\u00edas. Desde Abel toda la serie ulterior de los antiguos creyentes ten\u00edan fe en un sacrificio prometido, y en una  sangre de poderosa eficacia que a\u00fan estaba por ser revelada. Desde el principio del mundo nunca ha habido sino un centro de esperanza y paz para los  pecadores: la muerte del poderoso Mediador entre Dios y el hombre. Esta es la verdad fundamental de toda religi\u00f3n revelada. Fue el asunto de que hablaron  Mois\u00e9s y El\u00edas cuando se les vio aparecer en gloria.<br \/>\nCuidemos de que esta muerte de Cristo sea la base de toda nuestra confianza. Ninguna otra cosa puede darnos consuelo en la hora de la muerte y en el d\u00eda  del juicio. Todas nuestras obras son defectuosas \u00e9 imperfectas. Nuestros pecados son m\u00e1s numerosos que los cabellos de nuestra cabeza. Psa 40:15. La  muerte que sufri\u00f3 Cristo por nuestros pecados, y su resurrecci\u00f3n para nuestra justificaci\u00f3n, deben ser nuestra \u00fanica defensa, si deseamos salvarnos. \u00a1Feliz el  que ha aprendido \u00e1 no de confiar en sus obras, y \u00e1, no gloriarse en ninguna otra cosa que en la cruz de Cristo! Si los santos que est\u00e1n en la gloria creen de tal  importancia la muerte de Cristo, que necesariamente han de hablar de ella, \u00a1cuanto m\u00e1s obligados a Hacerlo no est\u00e1n los pecadores en la tierra! Finalmente, el pasaje nos ense\u00f1a la inmensa superioridad de i respecto de todos los dem\u00e1s maestros que Dios ha dado al hombre. Se nos dice que cuando  Pedro, \u00abno sabiendo lo que se dec\u00eda,\u00bb propuso hacer tres pabellones en el monte, uno para Jes\u00fas, otro para Mois\u00e9s, y otro para El\u00edas, como si los tres  merecieran igual honor, la propuesta fue censurada al instante de un modo muy notable: Vino una voz de la nube, que dec\u00eda: \u00abEste es mi Hijo amado, \u00e1 \u00e9l  o\u00edd\u00bb Esta voz fue la voz de Dios el Padre, expresando tanto censura, como instrucci\u00f3n. Esta voz proclamaba \u00e1 los o\u00eddos de Pedro, que sin embargo de lo  grande que fueran Mois\u00e9s y El\u00edas, ten\u00eda delante de \u00e9l un Ser mucho m\u00e1s grande que ellos. Ellos eran meras criaturas: \u00e9l era el Hijo del Rey. Ellos no eran  sino estrellas, \u00e9l era el Sol. Ellos no eran sino testigos: \u00e9l era la Verdad. Que resuenen siempre en nuestros o\u00eddos esas solemnes palabras Padre, y sean, por  decirlo as\u00ed, la nota fundamental de nuestra religi\u00f3n. Honremos \u00e1 los ministros por amor \u00e1 su Maestro: sig\u00e1moslos mientras siguen \u00e1 Cristo; pero que nuestro  cuidado principal sea o\u00edr la voz de Cristo, y seguirle adonde quiera que vaya. Hablen algunos, si quieren, de la voz de la iglesia. Cont\u00e9ntense otros con decir,  \u00abYo oigo \u00e1 este predicador, \u00f3 \u00e1 ese cl\u00e9rigo.\u00bb Nunca estemos satisfechos, \u00e1 menos que el Esp\u00edritu afirme en nuestro interior, que o\u00edmos al mismo Cristo, y que  ellos son Sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los par. (<span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Mat 17:1<\/span><\/span> y <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Mar 9:2<\/span><\/span>) solo cuentan los d\u00edas intermedios entrambos episodios. Lucas incluye comienzo y final.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R107 \u039b\u03cc\u03b3\u03bf\u03c5\u03c2 tiene el sentido de cosas.<\/p>\n<p> R468 \u1f69\u03c3\u03b5\u03af significa: como (comp. el v. 14). <\/p>\n<p> T231 El nominativo aparece aqu\u00ed con designaci\u00f3n de tiempo (\u1f21\u03bc\u03ad\u03c1\u03b1\u03b9), donde se espera el acusativo: como ocho d\u00edas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>Y sucedi\u00f3 que<\/i> <\/p>\n<p><p>  O, <i>Santiago<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 17:1<\/span>. y <span class='bible'>Mar 9:2<\/span>. registran <em>seis<\/em> porque s\u00f3lo cuentan los d\u00edas intermedios entre los dos episodios, mientras que Lucas incluye tambi\u00e9n el comienzo y el final.<\/p>\n<p> 9.28 Lit. <em>y<\/em>. <\/p>\n<p> 9.28 g <span class='bible'>2Pe 1:17-18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aconteci\u00f3, como ocho d\u00edas despu\u00e9s de estas palabras, que tom\u00f3 consigo a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subi\u00f3 al monte a orar. 9:28 Aconteci\u00f3 como ocho d\u00edas despu\u00e9s de estas palabras, que tom\u00f3 a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subi\u00f3 al monte a orar. \u2014 Dice Mat 17:1, \u201cSeis d\u00edas despu\u00e9s\u201d; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-928-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 9:28 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25958","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25958"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25958\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}