{"id":25976,"date":"2022-06-20T10:15:03","date_gmt":"2022-06-20T15:15:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-946-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:15:03","modified_gmt":"2022-06-20T15:15:03","slug":"comentario-de-lucas-946-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-946-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 9:46 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces hubo una discusi\u00f3n entre los disc\u00edpulos: cu\u00e1l de ellos ser\u00eda el m\u00e1s importante.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>9:46<\/span> Entonces entraron en discusi\u00f3n sobre qui\u00e9n de ellos ser\u00eda el mayor (<span>22:24<\/span>). \u2014 Obviamente los ap\u00f3stoles pensaban que en el reino mesi\u00e1nico habr\u00eda oficiales mayores y otros menores, y quer\u00edan los puestos m\u00e1s altos (comp\u00e1rese <span>Mat 20:21<\/span>). Jes\u00fas acaba de decirles (v. <span>23<\/span>) que \u201cSi alguno quiere venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, y tome su cruz cada d\u00eda, y s\u00edgame\u201d, pero ellos no estaban pensando en negarse sino en exaltarse. \u00bfCu\u00e1ntos disc\u00edpulos siguen su ejemplo? Esta disputa continuaba hasta la misma noche cuando Jes\u00fas fue entregado, (<span>22:24-27<\/span>).<\/p>\n<p \/> \u201cLa verdadera nobleza, seg\u00fan el concepto de Jes\u00fas, no se determina por la notoriedad de uno ni por su control sobre otros hombres para manipularlos como quisiera. La raz\u00f3n primaria de esto es que, entre los hombres, el poder de regir sobre otros no implica necesariamente la habilidad de regir a s\u00ed mismo. Pero el hombre que pueda exitosamente servir a otros estando contento de hacer grandes a otros es el que tiene bajo control su propio esp\u00edritu tambi\u00e9n. Este rige sobre la ciudadela de su propia alma. (<span>Pro 16:32<\/span>; <span>Pro 25:28<\/span>)\u201d (HF).<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 14:7-11<\/span>; <span class='bible'>Luc 22:24-27<\/span>; <span class='bible'>Mat 18:1<\/span>; <span class='bible'>Mat 20:20-22<\/span>; <span class='bible'>Mat 23:6<\/span>, <span class='bible'>Mat 23:7<\/span>; <span class='bible'>Mar 9:33-37<\/span>; <span class='bible'>Rom 12:3<\/span>, <span class='bible'>Rom 12:10<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 5:20<\/span>, <span class='bible'>G\u00e1l 5:21<\/span>, <span class='bible'>G\u00e1l 5:25<\/span>, <span class='bible'>G\u00e1l 5:26<\/span>; <span class='bible'>Flp 2:3<\/span>, <span class='bible'>Flp 2:14<\/span>; <span class='bible'>3Jn 1:9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">qui\u00e9n de ellos ser\u00eda el mayor:<\/span>\u00a0Aqu\u00ed se ve una gran iron\u00eda. Jes\u00fas predice su sufrimiento, mientras que sus disc\u00edpulos se disputan por un lugar en el Reino (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 22:24<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mar 10:35-45<\/span><\/span>). Todav\u00eda ten\u00edan mucho que aprender. Nosotros tambi\u00e9n tenemos mucho que aprender cuando construimos nuestro propio reino en vez de construir el de Cristo. No hay nada de malo en querer tener gloria y honor en el Reino de Cristo, pero ellos estaban olvidando algunos de los principios que les entreg\u00f3 Cristo en el Aposento Alto (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 22:14-25<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 13:12-17<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 13:33-35<\/span><\/span>). Es cuando buscamos servir a otro en amor que ganamos verdadera grandeza. Todos estos principios formar\u00e1n parte de la evaluaci\u00f3n final de Cristo de nuestra mayordom\u00eda durante esta vida (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 9:23-24<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 4:5<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 5:10<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>ser\u00eda el mayor.<\/b> <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 20:21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9:46 Entonces entraron en discusi\u00f3n sobre qui\u00e9n de ellos ser\u00eda el mayor (22:24). &#8211; Obviamente los ap\u00f3stoles pensaban que en el reino mesi\u00e1nico habr\u00eda oficiales mayores y otros menores, y quer\u00edan los puestos m\u00e1s altos (comp\u00e1rese Mat 20:21). Jes\u00fas acaba de decirles (v. 23) que \u201cSi alguno quiere venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, y tome su cruz cada d\u00eda, y s\u00edgame\u201d, pero ellos no estaban pensando en negarse sino en exaltarse. \u00bfCu\u00e1ntos disc\u00edpulos siguen su ejemplo? Esta disputa continuaba hasta la misma noche cuando Jes\u00fas fue entregado, (22:24-27).<br \/>\n\t\u201cLa verdadera nobleza, seg\u00fan el concepto de Jes\u00fas, no se determina por la notoriedad de uno ni por su control sobre otros hombres para manipularlos como quisiera. La raz\u00f3n primaria de esto es que, entre los hombres, el poder de regir sobre otros no implica necesariamente la habilidad de regir a s\u00ed mismo. Pero el hombre que pueda exitosamente servir a otros estando contento de hacer grandes a otros es el que tiene bajo control su propio esp\u00edritu tambi\u00e9n. Este rige sobre la ciudadela de su propia alma. (Pro 16:32; Pro 25:28)\u201d (HF).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA VERDADERA GRANDEZA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 9:46-48<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Entonces <\/em>los <em>ap\u00f3stoles se pusieron a discutir qui\u00e9n de ellos era el m\u00e1s importante. Jes\u00fas se daba cuenta de lo que estaba pensando cada uno, y tom\u00f3 a un chiquillo, y le puso a su lado, y les dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-El que reciba a este chiquillo en mi nombre, es como <\/em>si m<em>e recibiera a M\u00ed; y el que me recibe a M\u00ed, recibe al que me envi\u00f3, que es Dios. As\u00ed que el que se considera el m\u00e1s insignificante de todos vosotros, ese es verdaderamente grande.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Mientras los Doce siguieran pensando que el Reino de Jes\u00fas era de este mundo, era inevitable que se disputaran los puestos  m\u00e1s altos. Hace mucho tiempo, el historiador ingl\u00e9s conocido como el venerable Beda sugiri\u00f3 que esta pelea surgi\u00f3 porque Jes\u00fas se hab\u00eda llevado a la cima del monte a Pedro, Santiago y Juan, y los otros estaban celosos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas sab\u00eda lo que estaban pensando. Tom\u00f3 a un chiquillo y le puso a su lado; es decir, en el lugar de m\u00e1ximo honor. Seguidamente les dijo que el que recibiera a un chiquillo, le recib\u00eda a \u00c9l, y el que le recib\u00eda a \u00c9l, recib\u00eda a Dios. \u00bfQu\u00e9 quer\u00eda decir? Los Doce eran los lugartenientes de Jes\u00fas; pero ese chico no ocupaba ninguna posici\u00f3n oficial. Jes\u00fas estaba diciendo: \u00abSi est\u00e1is dispuestos a pasaros la vida sirviendo, ayudando y amando a personas que a los <em>ojos <\/em>del mundo no tienen ninguna importancia, est\u00e1is sirvi\u00e9ndome a m\u00ed y a Dios. Si est\u00e1is dispuestos a pasaros la vida haciendo cosas que parece que no tienen ninguna importancia, sin proponeros ser lo que el mundo llama <em>grande, <\/em>ser\u00e9is grandes a los <em>ojos <\/em>de Dios.\u00bb<\/p>\n<p>Hay muchos que est\u00e1n dispuestos a prestar servicios por razones falsas.<br \/>(i) Por el deseo de <em>prestigio. <\/em>A. J. Cronin habla de cierta enfermera que conoci\u00f3 cuando era m\u00e9dico rural. Aquella mujer llevaba veinte a\u00f1os al servicio de un distrito de quince kil\u00f3metros a la redonda, ella sola. \u00abA m\u00ed me admiraba su paciencia, su resistencia y su alegr\u00eda. Nunca estaba demasiado cansada para levantarse a media noche cuando ten\u00eda una llamada urgente. Ganaba el sueldo base, y una noche, a las tantas, despu\u00e9s de un d\u00eda especialmente agobiado, me atrev\u00ed a preguntarle por qu\u00e9 no ped\u00eda que la pagaran m\u00e1s, porque Dios sab\u00eda que se lo merec\u00eda. Y me contest\u00f3 que si Dios sab\u00eda que se lo merec\u00eda, eso era lo \u00fanico que le importaba a ella.\u00bb No trabajaba para los hombres, sino para Dios; y cuando trabajamos para Dios, el prestigio es lo \u00faltimo que se nos ocurrir\u00e1 pensar, porque sabemos que \u00c9l se lo merece todo.<\/p>\n<p>(ii) Por el deseo de <em>una posici\u00f3n. Si <\/em>se le da a una persona una tarea o una posici\u00f3n o un puesto en la iglesia, debe considerarlo, no como un honor, sino como una responsabilidad. Hay quienes sirven en la iglesia, no pensando realmente en aquellos a los que sirven, sino en s\u00ed mismos. A cierto primer ministro ingl\u00e9s le estaban felicitando por su elecci\u00f3n, y dijo: \u00abLo que necesito no son vuestras felicitaciones, sino vuestras oraciones.\u00bb El ser elegidos para un cargo es serlo para un servicio, no para un honor.<\/p>\n<p>(iii) Por el deseo de <em>prominencia. <\/em>Muchas personas est\u00e1n dispuestas a servir o a dar siempre que se les reconozca el servicio o la generosidad. Las instrucciones de Jes\u00fas son que no debemos dejar que nuestra mano izquierda sepa lo que hace la derecha. Si damos o hacemos algo s\u00f3lo para recibir algo para nosotros, eso no tiene ninguna gracia <em>(<\/em><span class='bible'>Lc 6:32-34<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 22:24<\/span>; <span class='bible'>Luc 22:26-27<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201cera\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>d 625 Mat 18:1; Mar 9:33; Luc 22:24<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> el mayor.  N\u00f3tese el contraste entre la actitud de Jes\u00fas y el inter\u00e9s ego\u00edsta de los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos contienen admoniciones muy importantes, respecto de dos males muy comunes en la iglesia de Cristo. El que las hizo sab\u00eda bien lo que pasa  en el coraz\u00f3n del hombre. \u00a1Bueno sido que la iglesia de Cristo hubiera dado m\u00e1s atenci\u00f3n \u00e1 las palabras de su Fundador! En primer lugar, el Se\u00f1or nos previene contra el orgullo y la presunci\u00f3n. Se nos dice que \u00abentraron en disputa (los disc\u00edpulos) cu\u00e1l de ellos seria el  mayor.\u00bb Extraordinario como puede parecer, peque\u00f1a junta de pescadores y publ\u00edcanos no estaba exenta del ego\u00edsmo y de la ambici\u00f3n. Llenos de la falsa  idea de que el reino de nuestro Se\u00f1or hab\u00eda de venir inmediatamente, estaban prontos \u00e1 disputar acerca del lugar y de la posici\u00f3n que en \u00e9l ocupar\u00edan. Cada  uno cre\u00eda que su petici\u00f3n era la m\u00e1s justa. Cada uno cre\u00eda que sus propios merecimientos y sus propias prerrogativas no pod\u00edan dudarse. Cada uno cre\u00eda que  cualquiera que fuese el puesto que se asignase \u00e1 sus hermanos, el principal deb\u00eda asign\u00e1rsele \u00e1 \u00e9l. Y todo esto acontec\u00eda cuando estaban en compa\u00f1\u00eda del  mismo Cristo, y bajo la luz meridiana de Su ense\u00f1anza. \u00a1Tal es el coraz\u00f3n del hombre! Hay algo sumamente instructivo en este hecho. Debe penetrar profundamente en el coraz\u00f3n de todo lector cristiano. De todos los pecados no hay ninguno  contra el cual tenemos tanta necesidad de vigilar y orar, como el del orgullo. Es \u00abpestilencia que anda oscuridad y mortandad que destruye al mediod\u00eda.\u00bb  Ning\u00fan pecado est\u00e1 tan profundamente arraigado en nuestro coraz\u00f3n, y sus ra\u00edces nunca se secan completamente: en cualquiera oportunidad reviven y  muestran un vigor pernicioso. Ning\u00fan pecado es tan enga\u00f1oso y falaz: \u00e1 veces se reviste del traje de la misma humildad. Puede albergarse en el coraz\u00f3n del  ignorante, del destituido de talento, y del pobre, lo mismo que en el pecho del grande, del erudito y del rico. Es un dicho harto extra\u00f1o y familiar, pero  tambi\u00e9n muy verdadero, que ning\u00fan papa ha recibido jam\u00e1s tantos honores como el papa que se denomina el \u00abYo.\u00bb Que una de nuestras s\u00faplicas diarias sea  que Dios nos conceda humildad y sencillez infantil. De todas las criaturas ninguna tiene poca raz\u00f3n para tener orgullo como el hombre, y de todos los  hombres ninguno debe ser tan humilde como el cristiano. \u00bfConfesamos ser \u00abmiserables pecadores,\u00bb deudores de gracia y misericordia cada d\u00eda? \u00bfSomos  disc\u00edpulos de Jes\u00fas, que \u00abera manso y humilde de coraz\u00f3n,\u00bb y \u00abse despoj\u00f3 \u00e1 s\u00ed mismo\u00bb por amor nuestro? Entonces que nos anime el mismo esp\u00edritu que  anim\u00f3 \u00e1 Cristo Jes\u00fas. Desechemos todo pensamiento altivo y toda presunci\u00f3n. En humildad de coraz\u00f3n, estimemos \u00e1 los dem\u00e1s m\u00e1s que \u00e1 nosotros mismos.<br \/>\nEstemos dispuestos, en todas ocasiones, \u00e1 ocupar el lugar mas humilde, y hagamos que las palabras de nuestro Se\u00f1or resuenen continuamente en nuestros  o\u00eddos: \u00abEl que fuere el menor entre todos vosotros, este ser\u00e1 el grande.<br \/>\nNuestro Se\u00f1or Jesucristo nos previene, en segundo lugar, contra el fanatismo y la preocupaci\u00f3n. En este, lo mismo que en los vers\u00edculos precedentes,  provoca la admonici\u00f3n la conducta de sus disc\u00edpulos. Juan le dijo: \u00abMaestro, hemos visto \u00e1 uno que echaba fuera demonios en tu nombre, y se lo vedamos  porque no te sigue con nosotros.\u00bb Qui\u00e9n era este hombre, y porqu\u00e9 no se asociaba con los disc\u00edpulos, lo ignoramos; pero s\u00ed sabemos quo estaba haciendo una  obra buena en lanzar los demonios, y que lo hacia en el nombre de Cristo. Y sin embargo Juan dice: \u00bb Se lo vedamos.\u00bb Muy notable es la respuesta que al  instante le dio nuestro Se\u00f1or: \u00abNo se lo ved\u00e9is, porque el que no es contra nosotros, por nosotros es..<br \/>\nLa conducta de Juan y de los otros disc\u00edpulos en esta ocasi\u00f3n es una prueba de la identidad de la naturaleza humana en todos los siglos. Millares de hombres,  en todos los per\u00edodos de la historia de la iglesia, han pasado su vida imitando \u00e1 Juan. Se han empe\u00f1ado en impedir que haga cosa alguna por la causa de Dios  al que no obre \u00f3 piense como ellos; se han imaginado, en su ruin vanidad, que ninguno puede ser soldado de Cristo, \u00e1 menos que vista el uniforme de ellos y  lidie bajo el mismo estandarte; y se\u00f1alando con el dedo, han gritado \u00e1 todo cristiano que no ve todo del mismo color que ellos lo ven: \u00a1Ved\u00e1dselo!  \u00a1Ved\u00e1dselo! porque no nos sigue..<br \/>\nLa solemne observaci\u00f3n que hizo nuestro Se\u00f1or Jesucristo exige nuestra atenci\u00f3n especial \u00e9l no emiti\u00f3 su opini\u00f3n concerniente \u00e1 la conducta del hombre de  quien Juan habl\u00f3. Ni lo alab\u00f3 ni lo censur\u00f3 por obrar de un modo independiente, y por no trabajar con Sus disc\u00edpulos. Solo dijo que no deb\u00eda prohib\u00edrsele, y  que los que emprendiesen la misma obra que ellos hab\u00edan emprendido deb\u00edan ser mirados como aliados no como enemigos. \u00abEl que no es contra nosotros  por nosotros es..<br \/>\nEl principio establecido en este pasaje es de grande importancia. Comprenderlo bien nos ser\u00e1 \u00fatil en la \u00e9poca presente. Las divisiones y las diferencias de  opini\u00f3n que existen entre los cristianos son, sin duda, muy grandes. Los cismas y las disidencias que continuamente est\u00e1n acaeciendo respecto del gobierno  de la iglesia, los modos de celebrar el culto, causan mucha zozobra \u00e1 las conciencias timoratas. \u00bfAprobaremos esas divisiones? No podemos hacerlo. La  uni\u00f3n es la fuerza. La desuni\u00f3n de los cristianos es causa de que el progreso del Cristianismo sea tan lento, \u00bfDenunciaremos y expondremos \u00e1 la reprobaci\u00f3n  p\u00fablica \u00e1 todos los que no convienen en obrar de acuerdo con nosotros, \u00f3 en oponerse \u00e1 Satan\u00e1s \u00e1 nuestro modo? Es in\u00fatil el hacerlo. Las palabras injuriosas  jam\u00e1s han creado la unanimidad. Nunca se ha dado la uni\u00f3n por medio de la fuerza. Entonces \u00bfqu\u00e9 debemos hacer? Debemos dejar en paz \u00e1 los que no  est\u00e1n de acuerdo con otros, y aguardar tranquilamente hasta el d\u00eda en que Dios juzgue conveniente reconciliarnos. Sea lo que fuere que pensemos de  nuestros desacuerdos, no debemos olvidar las palabras de nuestro Se\u00f1or: \u00abNo se lo ved\u00e9is..<br \/>\nLa verdad es, que todos estamos demasiado inclinados \u00e1 decir: nosotros somos el pueblo y con nosotros morir\u00e1 la sabidur\u00eda.\u00bb Job 12:2. Olvidamos que  ninguna iglesia en la tierra tiene monopolio absoluto de toda la sabidur\u00eda, y que muchas personas pueden acertar en lo esencial, sin convenir con nosotros.<br \/>\nDebemos contentarnos si se ataca el pecado, y se predica el Evangelio, y se destruye el reino del demonio, aunque todo esto no se haga exactamente del  modo que es de nuestro agrado. Debemos creer que los hombres pueden ser disc\u00edpulos sinceros de Jesucristo, y que obstante por discretas razones pueden  tener en materias religiosas distintas opiniones de las que nosotros tenemos. Sobre todo, debemos alabar \u00e1 Dios si las almas son convertidas, y Cristo  exaltado&#8211;no importa quien sea el predicador, ni \u00e1 cu\u00e1l iglesia pertenezca. Felices los que pueden decir con Pablo: \u00abCristo es anunciado; y en esto me  huelgo, y aun me holgar\u00e9.\u00bb Filip. 1:18. Y como Mois\u00e9s, \u00bb \u00bfTienes t\u00fa celo por m\u00ed? \u00a1Ojal\u00e1 que todas las gentes del Se\u00f1or fuesen profetas, y que todas  profetizaran!\u00bb Num, 11:29.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>m\u00e1s grande&#8230;<\/b><\/i> \u2192 <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Luc 22:24<\/span><\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R585 \u1f18\u03bd aparece despu\u00e9s de un verbo de movimiento, donde \u03b5\u1f30\u03c2 pudiera parecer m\u00e1s natural (comp. M76; vino a ellos -BD218; comp. con el v. 47). <\/p>\n<p> T130 El verbo optativo \u03b5\u1f34\u03b7 se usa en una pregunta indirecta, y no debe traducirse ser\u00eda; no es indefinido, ni deliberativo, ni futuro, sino simplemente significa: era (el art\u00edculo neutro introduce la pregunta indirecta -R739). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>se introdujo<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> g <span class='bible'>Luc 22:24<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces hubo una discusi\u00f3n entre los disc\u00edpulos: cu\u00e1l de ellos ser\u00eda el m\u00e1s importante. 9:46 Entonces entraron en discusi\u00f3n sobre qui\u00e9n de ellos ser\u00eda el mayor (22:24). \u2014 Obviamente los ap\u00f3stoles pensaban que en el reino mesi\u00e1nico habr\u00eda oficiales mayores y otros menores, y quer\u00edan los puestos m\u00e1s altos (comp\u00e1rese Mat 20:21). 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