{"id":25993,"date":"2022-06-20T10:15:53","date_gmt":"2022-06-20T15:15:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:15:53","modified_gmt":"2022-06-20T15:15:53","slug":"comentario-de-lucas-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 10:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Despu\u00e9s de estas cosas, el Se\u00f1or design\u00f3 a otros setenta, a los cuales envi\u00f3 delante de s\u00ed de dos en dos, a toda ciudad y lugar a donde \u00e9l hab\u00eda de ir.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>10:1<\/span> Despu\u00e9s de estas cosas, design\u00f3 el Se\u00f1or tambi\u00e9n a otros setenta, a quienes envi\u00f3 de dos en dos delante de \u00e9l a toda ciudad y lugar adonde \u00e9l hab\u00eda de ir. \u2014 Solamente Lucas registra este ministerio. A pesar de las multitudes que segu\u00edan a Jes\u00fas por una diversidad de motivos y los muchos que se le opon\u00edan, es alentador saber que, aparte de los doce ap\u00f3stoles, Jes\u00fas hab\u00eda ganado a otros como estos setenta que eran fieles y capaces de predicar la palabra. Sin duda hab\u00eda otros como \u00e9stos. V\u00e9ase lo que Pedro dice en <span>Hch 1:21-22<\/span>. <\/p>\n<p \/> Trabajar \u201cde dos en dos\u201d provee compa\u00f1erismo, \u00e1nimo, valent\u00eda, protecci\u00f3n y credibilidad para los obreros (JBC). V\u00e9ase <span>Ecl 4:9<\/span>. Trabajaban juntos Pedro y Juan, Pablo y Bernab\u00e9, Pablo y Silas, Bernab\u00e9 y Marcos.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>design\u00f3 el Se\u00f1or a otros setenta.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 10:1<\/span>; <span class='bible'>Mar 6:7<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 11:16<\/span>, <span class='bible'>N\u00fam 11:24-26<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>envi\u00f3 de dos en dos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 13:2-4<\/span>; <span class='bible'>Apo 11:3-10<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>a donde \u00e9l hab\u00eda de venir.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 1:17<\/span>, <span class='bible'>Luc 1:76<\/span>; <span class='bible'>Luc 3:4-6<\/span>; <span class='bible'>Luc 9:52<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas env\u00eda a los setenta disc\u00edpulos a obrar milagros, y a predicar,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 10:1-12<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>pronuncia una maldici\u00f3n sobre ciertas ciudades,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 10:13-16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los setenta regresan con gozo; \u00e9l les muestra en qu\u00e9 regocijarse, y agradece a su Padre por su gracia,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 10:17-22<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>se alegra del presente ministerio en su pueblo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 10:23<\/span>, <span class='bible'>Luc 10:24<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>ense\u00f1a al int\u00e9rprete de la ley como obtener vida eterna, y a hacer por el pr\u00f3jimo lo que este necesite,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 10:25-37<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>reprende a Marta, y felicita a Mar\u00eda, su hermana,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 10:38-42<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La narraci\u00f3n de Jes\u00fas en su llamado a\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">los setenta<\/span>\u00a0disc\u00edpulos es \u00fanica en el Evangelio de Lucas. Las instrucciones que Jes\u00fas le dio a estos disc\u00edpulos son similares a las que les dio a los doce ap\u00f3stoles en (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 9:1-6<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>A QUIENES ENVI\u00d3 DE DOS EN DOS.<\/b> Este principio de enviar a los obreros de dos en dos es muy importante en la obra del Se\u00f1or, pues da a cada uno fe y sabidur\u00eda dobles, adem\u00e1s del \u00e1nimo de un acompa\u00f1ante. Otros pasajes que tratan del principio de dos en dos son: <span class=\"bible\">Ecl 4:9-12<\/span>; <span class=\"bible\">Mat 18:16<\/span>; <span class=\"bible\">Mar 6:7<\/span>; <span class=\"bible\">Mar 14:13<\/span>; <span class=\"bible\">Luc 7:19<\/span>; <span class=\"bible\">Jua 1:35-41<\/span>; <span class=\"bible\">Jua 8:17<\/span>; <span class=\"bible\">Hch 9:38<\/span>; <span class=\"bible\">Hch 10:7<\/span>; <span class=\"bible\">Hch 15:36-41<\/span>; <span class=\"bible\">Hch 19:22<\/span>; <span class=\"bible\">2Co 13:1<\/span>; <span class=\"bible\">1Ti 5:19<\/span>; <span class=\"bible\">Heb 10:28<\/span>; <span class=\"bible\">Apo 11:3-6<\/span>; <span class=\"bible\">Apo 11:10-12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 10.<\/p>\n<p> Misi\u00f3n de los setenta y dos disc\u00edpulos, 10:1-20 (Mat 9:37; Mat 10:5-16; Mar 6:8-11).<br \/>\n Cf. comentario a Mat 9:37; Mat 10:5-16.<br \/>\n1 Despu\u00e9s de esto, design\u00f3 Jes\u00fas a otros setenta y dos y los envi\u00f3, de dos en dos, delante de s\u00ed, a toda ciudad y lugar adonde El hab\u00eda de venir, 2 y les dijo: La mies es mucha y los obreros pocos; rogad, pues, al amo de la mies mande obreros a su mies. 3 Id, yo os env\u00edo como corderos en medio de lobos. 4 No llev\u00e9is bolsa, ni alforja, ni sandalias, y a nadie salud\u00e9is por el camino. 5 En cualquier casa en que entr\u00e9is, decid primero: La paz sea con esta casa. 6 Si hubiere en ella un hijo de la paz, descansar\u00e1 sobre \u00e9l vuestra paz; si no, se volver\u00e1 a vosotros. 7 Permaneced en esa casa y comed y bebed lo que os sirvieren, porque el obrero es digno de su salario. No vay\u00e1is de casa en casa. 8 En cualquier ciudad en que entrareis y os recibieren, comed lo que os fuere servido, 9 y curad a los enfermos que en ella hubiere, y decidles: El Reino de Dios est\u00e1 cerca de vosotros. 10 En cualquier ciudad en que entr\u00e9is y no os recibieren, salid a las plazas y decid: 11 Hasta el polvo que de vuestra ciudad se nos peg\u00f3 a los pies, os lo sacudimos, pero sabed que el Reino de Dios est\u00e1 cerca.   12 Yo os digo que aquel d\u00eda Sodoma ser\u00e1 tratada con menos rigor que aquella ciudad. 13 \u00a1Ay de ti, Coraze\u00edn! \u00a1Ay de ti, Betsaida! Que si en Tiro y en Sid\u00f3n hubieran sido hechos los milagros que en vosotras se han hecho, tiempo ha que en saco y sentados en ceniza hubieran hecho penitencia. 14Pero Tiro y Sid\u00f3n ser\u00e1n tratadas con m\u00e1s blandura que vosotras en el Juicio. 15 Y t\u00fa, Cafarna\u00fam, \u00bfte levantar\u00e1s hasta el Cielo? Hasta el Infierno ser\u00e1s abatida. 16 El que a vosotros oye, a m\u00ed me oye, y el que a vosotros desecha, a m\u00ed me desecha, y el que me desecha a m\u00ed, desecha al que me envi\u00f3. 17 Volvieron los setenta y dos llenos de alegr\u00eda, diciendo: Se\u00f1or, hasta los demonios se nos somet\u00edan en tu nombre. 18 El les dijo: Ve\u00eda yo a Satan\u00e1s caer del cielo como un rayo. 19 Yo os he dado poder para andar sobre serpientes y escorpiones y sobre toda potencia enemiga, y nada os da\u00f1ar\u00e1. 20 Mas no os alegr\u00e9is d\u00e9 que los esp\u00edritus os est\u00e9n sometidos; alegraos m\u00e1s bien de que vuestros nombres est\u00e9n escritos en los cielos.<\/p>\n<p> Esta misi\u00f3n de los setenta y dos disc\u00edpulos es distinta de la misi\u00f3n confiada a los Doce. El n\u00famero de setenta y dos es discutido, pues en gran n\u00famero de c\u00f3dices se lee setenta 1. El n\u00famero setenta y dos es preferible, ya que se explica mejor el haber reducido el n\u00famero de setenta y dos a setenta, evocador de los setenta ancianos elegidos por Mois\u00e9s (Num 11:16ss) para que lo ayudasen en el gobierno del pueblo, que no viceversa. Pero surge un cl\u00e1sico problema al ver que la redacci\u00f3n de los consejos de Cristo a sus disc\u00edpulos son los mismos que se usan en el relato de Mt (Num 10:5-16) para la misi\u00f3n galilaica de los Doce, lo mismo, aunque m\u00e1s sintetizado, que esta misma misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles en Mc (Num 6:7-11). Adem\u00e1s, algunas de estas sentencias aparecen tambi\u00e9n dispersas en otros lugares de Mt (Num 9:37ss; Num 11:21-23; Num 10:40). Para algunos son dos episodios hist\u00f3ricos distintos; pero, como las advertencias hab\u00edan de ser semejantes, se dan bajo una f\u00f3rmula ya hecha. Otros, para salvar la identidad sustancial de conceptos, piensan que la misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles y la de los disc\u00edpulos no fue m\u00e1s que una, pero que se presenta desdoblada por el evangelista y por la catequesis al aplicar estas sentencias a otros grupos m\u00e1s amplios de \u201cmisioneros.\u201d Se pretender\u00eda con ello dar un especial relieve a la misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles. Pero, en este caso, tambi\u00e9n aparece con especial relieve la misi\u00f3n de los disc\u00edpulos. Suponiendo que ambas misiones sean distintas, se explica bien la redacci\u00f3n literaria, sustancialmente igual, ya que las advertencias hab\u00edan de ser, o suponerse, muy semejantes. En cambio, hay un hecho a favor de la distinci\u00f3n de ambas: el que Lc, que narra las dos, no ha de pretender repetirse (cf. Luc 9:1-6).<br \/>\n\tCristo design\u00f3 a \u201cotros setenta y dos (disc\u00edpulos) y los envi\u00f3 de dos en dos delante de s\u00ed\u201d adonde El hab\u00eda de ir, a preparar el ambiente para la predicaci\u00f3n del Reino.<br \/>\n\tEl comentario a estas instrucciones se da en Mt (cf. Comentario a Mat 9:37; Mat 10:5-16). Pero Lc a\u00f1ade algo que Mt trae en otro contexto (Mat 11:20-24).<br \/>\n\tLos disc\u00edpulos van en plan de misi\u00f3n. Y esto evocaba su personal misi\u00f3n en Coraze\u00edn, Betsaida y Cafarna\u00fam. A pesar de su evangelizaci\u00f3n y de sus milagros, estas ciudades no respondieron como deb\u00edan a su ingreso en el Reino. No se puede jugar con la hora de Dios, como lo evoca su visita en esta misi\u00f3n de los disc\u00edpulos. Y les anuncia la gravedad de su culpa y el castigo. Para ello las compara con las ciudades infieles cl\u00e1sicas, Tiro y Sid\u00f3n. Adelanta la comparaci\u00f3n de Sodoma, que tambi\u00e9n la trae en este cuadro Mt, posiblemente para dejar un cuadro de ritmo binario, o por efecto de encontrarlo as\u00ed en su \u201cfuente\u201d o de oportunidad de clausura literaria a las advertencias del discurso, ya que el cuadro siguiente se ve que tiene una independencia literaria en las \u201cfuentes,\u201d como elemento comparativo de las ciudades que no quieran recibir el reino de Dios. Si con toda su maldad hubiesen recibido su presencia, su doctrina y sus milagros, se hubiesen vestido de \u201csaco y ceniza,\u201d atuendo oriental de duelo, y hecho penitencia. Por eso ser\u00e1n tratadas con menos rigor en el juicio. \u00e9ste, t\u00e9rmino ya t\u00e9cnico ambiental, es el juicio postrero. El resto de los detalles se expone en el Comentario a Mat 11:20-24.<br \/>\n\tEn el v.7 hace ver que a la hora de esta redacci\u00f3n, la discriminaci\u00f3n de los alimentos no cuenta (1Co 10:27; Hec 10:25).<br \/>\n\tLc relata a continuaci\u00f3n la vuelta de los disc\u00edpulos. Debieron de retornar en binas por turno. Pero presenta la s\u00edntesis de su \u201cmisi\u00f3n.\u201d Volvieron \u201cllenos de alegr\u00eda.\u201d La raz\u00f3n que se destaca, a pesar de hab\u00e9rseles dado poder sobre la curaci\u00f3n de enfermedades (v.9), es el poder ejercido con \u00e9xito sobre los demonios, que se les somet\u00edan en el nombre de Cristo. Era no s\u00f3lo lo m\u00e1s espectacular, sino lo que m\u00e1s los acreditaba como disc\u00edpulos del Mes\u00edas, por ser signo de la llegada del Reino. Por eso, el imperio sat\u00e1nico va a llegar a su fin. Y Cristo se lo confirma. Satan\u00e1s, del arameo Satan\u00e1&#8217;, significa enemigo. Y es el adversario por excelencia de la instauraci\u00f3n del reino de Dios. Por eso les dice, comentando su obra exorcista: \u201cVe\u00eda yo a Satan\u00e1s caer del cielo como un rayo\u201d 2. Durante su misi\u00f3n exorcista, Cristo, por su ciencia sobrenatural, estaba viendo la derrota del imperio sat\u00e1nico, lo que expresa con esta imagen. La comparaci\u00f3n \u201ccomo un rayo\u201d indica acaso la evidencia y rapidez con que est\u00e1 disminuyendo el poder hostil de Sat\u00e1n contra la pr\u00f3xima y definitiva instauraci\u00f3n del reino mesi\u00e1nico (Jua 12:31). La ca\u00edda de Sat\u00e1n es \u201cdel cielo\u201d c\u00f3smico, como lugar donde, seg\u00fan creencias de entonces, se localizaba tambi\u00e9n la morada de los poderes demon\u00edacos (Efe 2:2; Efe 6:12).<br \/>\n\tEstos poderes que Cristo les dio para que pudiesen realizar su misi\u00f3n est\u00e1n expresados por la met\u00e1fora de diversos animales venenosos (Sal 90:13), lo mismo que contra \u201ctoda potencia enemiga,\u201d por la que se significan los poderes demon\u00edacos (cf. Mar 16:17-18).<br \/>\n\tPero que no se \u201calegren\u201d s\u00f3lo de que los demonios se les sometan en su nombre. Es ello algo carism\u00e1tico, transitorio, y en su gozo justo podr\u00eda haber mezcla de elemento humano, como en otra ocasi\u00f3n sucedi\u00f3 a los ap\u00f3stoles (Mat 17:19-21, par.). Que se alegren de que sus nombres, semitismo por ellos mismos, est\u00e9n \u201cescritos en el libro de la vida.\u201d El t\u00e9rmino es usado en el A.T., y es usual en esta \u00e9poca 3. Porque ello no es otra cosa que ser privilegiados miembros del Reino, en este contexto, en su fase definitiva celeste.<br \/>\n\tSe ha intentado interpretar este pasaje como una \u201ciron\u00eda\u201d de Cristo. Este ver\u00eda en los disc\u00edpulos que estaban expuestos a creer que los exorcismos eran casi algo suyo, y Cristo les responder\u00eda as\u00ed: como si ya viese la victoria antisat\u00e1nica debida al poder de ellos. No parece haber base seria en el texto para esto 3.<\/p>\n<p>Revelaci\u00f3n del Hijo,Mat 10:21-24 (Mat 11:25-30). Cf. comentario a Mat 11:25-30.<br \/>\n21 En aquella hora se sinti\u00f3 inundado de gozo en el Esp\u00edritu Santo y dijo: Yo te alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y las revelaste a los peque\u00f1os. S\u00ed, Padre, porque tal ha sido tu benepl\u00e1cito. 22 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, y qui\u00e9n es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quisiere revel\u00e1rselo. 23 Vuelto a los disc\u00edpulos, aparte les dijo: Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis, 24 porque yo os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, y o\u00edr lo que o\u00eds, y no lo oyeron.<\/p>\n<p> Mt pone este pasaje en una forma independiente. Lc lo vincula al gozo de Cristo, a la vuelta de la misi\u00f3n de los setenta y dos disc\u00edpulos. Aunque en la perspectiva literaria de Lc tambi\u00e9n quiera incluir a los ap\u00f3stoles (v.23). Acaso se quiera dar tambi\u00e9n una proyecci\u00f3n eclesial (1Co 1:26ss).<br \/>\n\tY \u201cvolvi\u00e9ndose\u201d a los \u201cdisc\u00edpulos,\u201d que aqu\u00ed deben de ser los ap\u00f3stoles, y cuya primera expresi\u00f3n, \u201cvolvi\u00e9ndose,\u201d hace pensar en su inserci\u00f3n aqu\u00ed en un contexto l\u00f3gico, ya que Mt lo trae en otro pasaje (1Co 13:16-17), los llama dichosos, porque &#8211; la obra del Padre a la que acaba de aludir &#8211; les permiti\u00f3 \u201cver\u201d y \u201co\u00edr\u201d lo que fue la aspiraci\u00f3n de todo jud\u00edo: los d\u00edas del Mes\u00edas, y que aqu\u00ed lo sintetiza en \u201creyes\u201d &#8211; v.gr., David, de cuya dinast\u00eda proceder\u00eda &#8211; y \u201cprofetas,\u201d que lo vaticinaron. Mt pone la variante de \u201cprofetas y justos.\u201d Era el ansia de todo sincero israelita. El an\u00e1lisis de este importante pasaje se hace en el Comentario a Mat 11:25-30 4.<br \/>\n\t\u201cLos vers\u00edculos podr\u00edan ser un himno de la Iglesia primitiva, tan conocido como para que fuera citado al pie de la letra, tanto por Mt como por Lc (C. Stuhlmueller, \u00e9v. St. L\u00fae [1972] p.368).<\/p>\n<p>La par\u00e1bola del samaritano,Mat 10:25-37 (Mat 22:34-40; Mar 12:28-34). Cf. comentario a Mat 22:34-40.<br \/>\n25 Levant\u00f3se un doctor de la Ley para tentarlo y le dijo: Maestro, \u00bfqu\u00e9 har\u00e9 para alcanzar la vida eterna? 26 El le dijo: \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 escrito en la Ley? \u00bfC\u00f3mo lees? 27 Le contest\u00f3 diciendo: Amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y al pr\u00f3jimo como a ti mismo.28 Y le dijo: Bien has respondido. Haz esto y vivir\u00e1s. 29 El, queriendo justificarse, pregunt\u00f3 a Jes\u00fas: \u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo? 30 Tomando Jes\u00fas la palabra, dijo: Bajaba un hombre de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 y cay\u00f3 en poder de ladrones, que lo desnudaron, lo cargaron de azotes y se fueron, dej\u00e1ndole medio muerto. 31 Por casualidad, baj\u00f3 un sacerdote por el mismo camino, y, vi\u00e9ndolo, pas\u00f3 de largo. 32 Asimismo un levita, pasando por aquel sitio, lo vio tambi\u00e9n y pas\u00f3 adelante. 33 Pero un samaritano, que iba de camino, lleg\u00f3 a \u00e9l, y, vi\u00e9ndolo, se movi\u00f3 a compasi\u00f3n, 34 acerc\u00f3se, le vend\u00f3 las heridas, derramando en ellas aceite y vino; lo hizo montar sobre su propia cabalgadura, lo condujo al mes\u00f3n y cuid\u00f3 de \u00e9l. 35 A la ma\u00f1ana, sacando dos denarios, se los dio al mesonero y le dijo: Cuida de \u00e9l, y lo que gastes, a la vuelta te lo pagar\u00e9. 36 \u00bfQui\u00e9n de estos tres te parece haber sido pr\u00f3jimo de aquel que cay\u00f3 en poder de ladrones? 37 EL contest\u00f3: El que hizo con \u00e9l misericordia. Contest\u00f3le Jes\u00fas: Vete y haz t\u00fa lo mismo.<\/p>\n<p> Este pasaje tiene en Lc dos partes. Primero es la pregunta que le hace un doctor de la Ley, pero tent\u00e1ndole. Mt hace ver que fue como una revancha de los fariseos porque, y en esto ellos lo aplaud\u00edan, hab\u00eda hecho callar a los saduceos a prop\u00f3sito de la resurrecci\u00f3n. Este primer tema lo traen Mt-Mc. Con esto prosigue el tema de la condici\u00f3n de \u201cdisc\u00edpulo.\u201d<br \/>\n\tLa ausencia de la par\u00e1bola que aqu\u00ed trae Lc en Mt-Mc hace suponer que su uni\u00f3n con lo anterior, por el tema del amor al \u201cpr\u00f3jimo,\u201d es obra de Lc o su \u201cfuente,\u201d con lo que quiere interpretar el concepto universalista de la caridad y del \u201cpr\u00f3jimo.\u201d<br \/>\n\tLa pregunta que le hace no es, como en Mt-Mc, cu\u00e1l sea el mayor mandato de la Ley, sino qu\u00e9 har\u00e1 para alcanzar la vida eterna. Pero, como doctor, ten\u00eda que saberlo. Y Cristo, conforme al procedimiento rab\u00ednico, le responde con otra pregunta. Si \u00e9l era doctor, deb\u00eda saberlo. Y, efectivamente, le responde con los dos mandamientos: el amor a Dios y al pr\u00f3jimo. Mc es el que pone una transcripci\u00f3n m\u00e1s directa deja Ley (Deu 6:4-9; Deu 11:13; Lev 19:18). En Lc la respuesta es una combinaci\u00f3n de Deuteronomio (Lev 6:4) y Lev\u00edtico (Lev 19:18), como en \u201cTest, de Isacar.\u201djEn Mc la respuesta del doctor recibe el elogio de Cristo. Pero, de suyo, era tan elemental, que el doctor quiso justificarse, pregunt\u00e1ndole lo que era tema de discusi\u00f3n en las escuelas: qui\u00e9n era su pr\u00f3jimo. Y Cristo le responde con la par\u00e1bola del buen samaritano, propia de Lc.<br \/>\n\tUn hombre \u201cbajaba\u201d de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3: unos mil metros de descenso. El hecho de poner un \u201chombre,\u201d y no un jud\u00edo, es elemento necesario para valorar el pr\u00f3jimo, ya que para el jud\u00edo s\u00f3lo era pr\u00f3jimo otro jud\u00edo. El camino, sobre todo cerca de Jeric\u00f3, es abrupto y lleno de recovecos, muy propicio al asalto. San Jer\u00f3nimo dice que una parte del camino, llamado \u201cascensus Adommim\u201d (Jos 18:18), puede llamarse \u201csubida de los rojos,\u201d por la sangre de los frecuentes homicidios que all\u00ed hab\u00eda 5. As\u00ed le pas\u00f3 a este hombre. Lc robaron todo. Los detalles de su desvalijamiento no tienen valor aleg\u00f3rico espiritual; son elementos descriptivos. Y lo dejaron medio muerto.<br \/>\n\tPero, cercano a \u00e9l, y \u201cvi\u00e9ndolo\u201d as\u00ed, pasaron junto a \u00e9l un \u201csacerdote\u201d y un \u201clevita.\u201d El s\u00edmbolo de la religiosidad oficial de Israel. Jeric\u00f3 era ciudad sacerdotal, y acaso volv\u00edan de cumplir su turno semanal en el templo. En el Deuteronomio se dec\u00eda que, si el asno de tu \u201chermano\u201d (jud\u00edo) cae, lo ayudar\u00e1s a levantarse (Deu 22:4; Exo 23:5). Y ellos sab\u00edan bien la Ley.<br \/>\n\tPas\u00f3 luego por all\u00ed un \u201csamaritano.\u201d Estos eran abominables para los jud\u00edos: como racialmente esp\u00fareos, y cism\u00e1ticos. Su odio religioso aparece reflejado en la Escritura (Jua 4:9; Eco 50:25-26). Sin embargo, lleno de compasi\u00f3n, se acerc\u00f3 a \u00e9l, le vend\u00f3 las heridas, derramando en ellas \u201caceite y vino,\u201d uso oriental ordinario en la antig\u00fcedad 6, y hasta entre ciertos beduinos de nuestros d\u00edas 7; lo carg\u00f3 en su cabalgadura, lo llev\u00f3 a un mes\u00f3n, y tuvo con \u00e9l todos los cuidados. Hasta adelant\u00f3 para los primeros cuidados \u201cdos denarios,\u201d el doble de un jornal diario, prometiendo pagar el resto de los gastos a su vuelta, pues a\u00fan sigue interes\u00e1ndose por \u00e9l.<br \/>\n\tPero no es debida la falta de asistencia a no contraer impureza \u201clegal\u201d por el contacto con un muerto, pues \u00e9ste no lo estaba. Adem\u00e1s, el sacerdote \u201cbajaba\u201d (v.31) por el \u201cmismo camino,\u201d es decir, ven\u00eda de Jerusal\u00e9n, lo mismo que el levita (v.32). La motivaci\u00f3n es poner esta ausencia de caridad al \u201cpr\u00f3jimo\u201d en la representaci\u00f3n de los int\u00e9rpretes de la Ley y lo m\u00e1s sagrado de la naci\u00f3n. La \u201cregla de tres\u201d en las narraciones populares (Mat 25:14-30 par.; Luc 14:18-20; Luc 20:10-12) omite lo que se esperar\u00eda &#8211; un jud\u00edo laico &#8211; y presenta al samaritano.<br \/>\n\tLa pregunta de Cristo est\u00e1 hecha con especial intenci\u00f3n. Lc preguntaron que qui\u00e9n era el \u201cpr\u00f3jimo\u201d para \u00e9l. Y Cristo le pregunta que qui\u00e9n obr\u00f3 \u201ccomo pr\u00f3jimo.\u201d Y as\u00ed, con la pr\u00e1ctica hizo ver que cada ser humano es \u201cpr\u00f3jimo\u201d para todos los humanos. Por lo que ha de estar \u201cpr\u00f3ximo\u201d a \u00e9l en todas sus necesidades. Es la paradoja oriental sirviendo de m\u00e1xima pedagog\u00eda .\u201d<\/p>\n<p>Marta y Mar\u00eda,Luc 10:38-42.<br \/>\n38 Yendo de camino, entr\u00f3 en una aldea, y una mujer, Marta de nombre, lo recibi\u00f3 en su casa. 39 Ten\u00eda \u00e9sta una hermana llamada Mar\u00eda, la cual, sentada a los pies del Se\u00f1or, escuchaba su palabra. 40 Marta andaba afanada en los muchos cuidados del servicio, y, acerc\u00e1ndose, dijo: Se\u00f1or, \u00bfno te da enfado que mi hermana me deje a m\u00ed sola en el servicio? Dile, pues, que me ayude. 41 Respondi\u00f3 el Se\u00f1or y le dijo: Marta, Marta, t\u00fa te inquietas por muchas cosas; pero pocas son necesarias, o m\u00e1s bien, una sola. 42 Mar\u00eda ha escogido la mejor parte, que no le ser\u00e1 arrebatada.<\/p>\n<p>Pasaje propio de Lc. La escena debe de tener lugar ya en esta ida de Cristo a Jerusal\u00e9n. Va con los ap\u00f3stoles 9. El tono del relato, la coincidencia de nombres y la familiaridad que estas mujeres tienen con Cristo, hace ver que son las hermanas de L\u00e1zaro y que se hosped\u00f3 en Betania. Lc dice que lo recibe Marta en su casa. Esto indicar\u00eda, en la perspectiva literaria, seg\u00fan las costumbres orientales, que, ausente L\u00e1zaro, Marta es la mayor y ama de casa, o un arreglo literario para presentar la escena.<br \/>\n\tEl contraste de la escena est\u00e1 entre Mar\u00eda, que est\u00e1 \u201csentada a los pies del Se\u00f1or,\u201d que es la actitud de los disc\u00edpulos ante el Maestro, para escuchar \u201csu palabra\u201d (\u03bb\u03cc\u03b3\u03bf\u03c2 ), el Evangelio, t\u00e9rmino t\u00e9cnico de la primitiva Iglesia.<br \/>\n\tMarta, en cambio, como superior en la casa, quiere atender con todo el esmero oriental al Se\u00f1or y a sus acompa\u00f1antes. De ah\u00ed todo el traj\u00edn dom\u00e9stico. Siendo grande el moverse y el esmero, con la familiaridad que supone la pregunta, se queja al Se\u00f1or de que Mar\u00eda no la ayude en la preparaci\u00f3n acaso de la comida [(\u03bc\u03cc\u03bd\u03b7\u03bd  \u03bc\u03b5  \u03ba\u03b1\u03c4\u03ad\u03bb\u03b5\u03b9\u03c0\u03b5\u03bd  \u03b4\u03b9\u03b1\u03c7\u03bf\u03bd\u03b5\u03a4\u03bd ), y le pide que la fuerce a ayudarla.<br \/>\n\tLa respuesta de Cristo tiene con ella el mismo tono de familiaridad al repetir su nombre dos veces. Pero le da la gran lecci\u00f3n: se \u201cafana por muchas cosas.\u201d Pero \u201cpocas, o m\u00e1s bien una sola es necesaria.\u201d Tres lecturas hay de este pasaje, pero s\u00f3lo dos son cr\u00edticamente admisibles, y en nada cambian el sentido 10. Y Mar\u00eda escogi\u00f3 la mejor parte, que no le ser\u00e1 arrebatada.<br \/>\n\tLa ense\u00f1anza que de aqu\u00ed se desprende es, no que no se pueda atender a los menesteres del hogar, que tambi\u00e9n Dios los puso, sino que, con el pretexto de estas palabras de Marta, da Cristo una ense\u00f1anza, con contrastes hiperb\u00f3licos acusados: es m\u00e1s importante atender a la lecci\u00f3n y vida del Reino que no el derramarse en excesivos menesteres, que pueden apartar de \u00e9l.<br \/>\n\tEs la doctrina que Lc recoge en otros pasajes (Luc 4:4; Luc 8:21; Luc 11:27-28).<br \/>\n\tEs lo mismo que dijo con otras expresiones: \u201cBuscad primero el Reino y su justicia, y todo eso se os dar\u00e1 por a\u00f1adidura\u201d (Mat 6:33).<br \/>\n\tPero no es directamente la ense\u00f1anza de la vida contemplativa sobre la activa, sino la necesidad de que los trabajos secundarios o importantes no impidan el atender a la doctrina del Reino, al Evangelio, que es la \u201cpalabra\u201d que el Se\u00f1or dirig\u00eda a Mar\u00eda de Betania 11.<\/p>\n<p> 1 Nestl\u00e9, N.T. Graece Et Latine, Ap.  Cr\u00edt. A Luc 10:1; Cf. S. Jellicoe, En Nts (1959-1960) P.319-321. 2  Jo\u00fcon, L&#8217;\u00e9vangile. (1930) P.363.   3 Strack-B., Kammentar. Ii P.!69ss; G. G. Gamba, La P\u00f3rtala Universalista Dell&#8217;invio Dei Settanta (Due) Discepoli, L\u00fae 10:1ss (1963). 3 Citado Por ]. Jerem\u00edas En Die Gleichnisse Jesu (1970) P.151 Nota 33. 4 Benoit, L&#8217;\u00e9vangile S. St. Matth., En La Sainte Bible De Jerusalem (1950) P.80 Nota E; Mertens, L&#8217;hymne De Jubilation Chez Les Syn&amp;Ptiques: Mat 11:25-30; Luc 10:21-22 (1957); Cerfaux, L&#8217;\u00e9vangile De Jean Et Le \u201cLogion Johannique\u201d Des Synoptiques, En L&#8217;\u00e9vangile De Jean. Eludes Et Problemas (1938) P.147-160; Les Sources Scripturaires De Mat 11:26-27; Luc 10:21-22 : Eph. Theol. Lov. (1955) P.331-342; Charlier, L&#8217;actwn De Gr\u00e1ces De Jes\u00fas (Luc 10:17-24): Bibl. Et V. Chr\u00e9t. (1957) 87-89. 5 Mal 24:726. 6 Strack-E.,Kommentar. I P.428-429; Columela, Vii 5:18; Plinio.Mzf. Hist. 7 F. Truyols, Vida De Jesucristo (1954) P.414-415; Julien, L&#8217;\u00e9gypte (1895) P.276. 8 Vost\u00e9,Parabolae. (1933) Ii P.616-635; Llemd, Par\u00e1bola Boni Samaritani: Verb. Dom.  (1931) 262-264; Beauvery, La Route Romaine Dejerusalem Ajericho: Rev. Bibl.  (1957) 72-101; J. Dani\u00e9lou, Lc Bou Samaritain: M\u00e9l. Robert (1957) 457-465; H. Gloowitzer, Das Gleichnis Vom Barmherzigen Samariter: Bibl. Stud. 34 (1962).  9  Nestl\u00e9, \u039d . \u03a4 . Graece Et Latine, Ap. Cr\u00edt. A Luc 10:38.  10 Nestl\u00e9, O.C., Ap.  Cr\u00edt. A Luc 10:4ib. 11 Rizo, Marta Y Mar\u00eda.: Est. B\u00edbl. (1960) 851-857; Zerwick, En Verb. Dom. (1949) 294-298; P.Sacchi, Lc Varianti Di L\u00fae 10:42: Parola Del Passato (1956) 200-203; E. Laland, Die Martha-Ma\u00f1a-Pe\u00f1kopt Lukas 10:38-42: Stud. Theol. (Lund 1959) 70-85; F. Puzo, Marta Y Mar\u00eda. Nota Exeg\u00e9tica A Luc 10:38-42.: Est. Ecle. (1960) 851-857.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>otros setenta.<\/b> La comisi\u00f3n de los setenta solo aparece registrada en Lucas. Mois\u00e9s tambi\u00e9n nombr\u00f3 a setenta ancianos como sus representantes (<span class='bible'>N\u00fam 11:16<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 11:24-26<\/span>). Los doce disc\u00edpulos hab\u00edan sido enviados a Galilea (<span class='bible'>Luc 9:1-6<\/span>), mientras que los setenta fueron enviados a todas las ciudades y lugares a donde \u00c9l se dispon\u00eda a ir, como fue el caso de Judea y tal vez Perea (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 19:1<\/span>). <b>de dos en dos.<\/b> As\u00ed como los doce hab\u00edan sido enviados (<span class='bible'>Mar 6:7<\/span>; cp. <span class='bible'>Ecl 4:9<\/span>; <span class='bible'>Ecl 4:11<\/span>; <span class='bible'>Hch 13:2<\/span>; <span class='bible'>Hch 15:27<\/span>; <span class='bible'>Hch 15:39-40<\/span>; <span class='bible'>Hch 19:22<\/span>; <span class='bible'>Apo 11:3<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>10:1 Despu\u00e9s de estas cosas, design\u00f3 el Se\u00f1or tambi\u00e9n a otros setenta, a quienes envi\u00f3 de dos en dos delante de \u00e9l a toda ciudad y lugar adonde \u00e9l hab\u00eda de ir. &#8211; Solamente Lucas registra este ministerio. A pesar de las multitudes que segu\u00edan a Jes\u00fas por una diversidad de motivos y los muchos que se le opon\u00edan, es alentador saber que, aparte de los doce ap\u00f3stoles, Jes\u00fas hab\u00eda ganado a otros como estos setenta que eran fieles y capaces de predicar la palabra. Sin duda hab\u00eda otros como \u00e9stos. V\u00e9ase lo que Pedro dice en Hch 1:21-22.<br \/>\n\tTrabajar \u201cde dos en dos\u201d provee compa\u00f1erismo, \u00e1nimo, valent\u00eda, protecci\u00f3n y credibilidad para los obreros (JBC). V\u00e9ase Ecl 4:9. Trabajaban juntos Pedro y Juan, Pablo y Bernab\u00e9, Pablo y Silas, Bernab\u00e9 y Marcos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>OBREROS PARA LA COSECHA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 10:1-16<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Despu\u00e9s de lo que queda dicho, Jes\u00fas nombr\u00f3 a otros setenta, a los que mand\u00f3 por delante de dos en dos a todos los pueblos y caser\u00edos que \u00c9l se propon\u00eda visitar; y les dec\u00eda:<br \/>-La cosecha promete ser grande, pero todav\u00eda hay muy pocos obreros. Pedidle al Se\u00f1or de <\/em>la<em> cosecha que mande m\u00e1s obreros a su campo: \u00a1Hala, en marcha! Yo os env\u00edo como a corderos a una manada de lobos. No llev\u00e9is bolsa, ni mochila, &#8216;ni sandalias; y no <\/em>os <em>par\u00e9is en <\/em>el <em>camino a saludar a nadie. Cuando entr\u00e9is en una casa, decid: \u00ab\u00a1A la paz de Dios!\u00bb; y si vive all\u00ed alg\u00fan hijo de paz recibir\u00e1 vuestro saludo; <\/em>y si <em>no, la bendici\u00f3n que hab\u00e9is echado se volver\u00e1 a vosotros. Parad en la misma casa todo el tiempo que est\u00e9is en ese lugar, comiendo y bebiendo lo que os den, porque el obrero se merece la paga; no vay\u00e1is de casa en casa. Y cuando llegu\u00e9is a un pueblo y os reciban bien, comed lo que os pongan por delante; curad a los enfermos que haya, y decidles: \u00ab\u00a1El Reino de Dios se ha acercado a vosotros!\u00bb Pero cuando llegu\u00e9is a un pueblo en el que no os quieran recibir, marchaos de all\u00ed dici\u00e9ndoles por las calles: \u00abHasta el polvo de vuestro pueblo que se nos haya pegado a los pies lo sacudimos para que os deis cuenta de lo que hab\u00e9is hecho. \u00a1Pero tened presente que el Reino de Dios se os ha acercado!\u00bb Os aseguro que el D\u00eda del Juicio ser\u00e1 m\u00e1s leve el castigo que se le imponga a Sodoma que el de ese pueblo. \u00a1Pobre de ti, Coraz\u00edn! \u00a1Pobre de ti, Betsaida! Si los milagros que se han hecho en vosotras se hubieran hecho en Tiro y en Sid\u00f3n, hace mucho que se habr\u00edan sentado en saco y en ceniza para mostrar su arrepentimiento; y en cuanto a ti, Cafarna\u00fan, \u00bfte has cre\u00eddo que te vas a elevar hasta el Cielo? \u00a1Hasta el infierno vas a hundirte! En cuanto a vosotros, mensajeros m\u00edos, el que os escucha a vosotros es como si me escuchara a M\u00ed; y el que os rechaza a vosotros, como si me rechazara a M\u00ed; y el que me rechaza a M\u00ed es como si rechazara a Dios, que es Quien me ha enviado.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Este pasaje se refiere a una misi\u00f3n m\u00e1s amplia que la primera de los Doce.<\/p>\n<p>El n\u00famero <em>setenta <\/em>era simb\u00f3lico para los jud\u00edos.<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Era el n\u00famero de los ancianos que se eligieron para ayudar a Mois\u00e9s con la tarea de gobernar y dirigir al pueblo en el desierto <em>(<\/em><em><u>Nm_11:16-17; Nm_11:24-25<\/u><\/em><em> ).<\/em><\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Era el n\u00famero de los miembros del Sanedr\u00edn, el consejo supremo de los jud\u00edos. Los Setenta fueron elegidos para ayudar a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>(c) Tambi\u00e9n se cre\u00eda que hab\u00edan sido setenta los traductores del Antiguo Testamento al griego, por lo que se llama esa versi\u00f3n Septuaginta, y se indica corrientemente como LXX.<\/p>\n<\/p>\n<p>(d) Se dec\u00eda que ese era el n\u00famero de las naciones del mundo. Lucas ten\u00eda una visi\u00f3n universalista, y puede ser que estuviera pensando en el d\u00eda cuando todas las naciones conocer\u00e1n y amar\u00e1n a su Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Hay aqu\u00ed un detalle interesante. Uno de los pueblos que Jes\u00fas cita aqu\u00ed es Coraz\u00edn. Se supone que Jes\u00fas hizo all\u00ed muchos milagros; pero este lugar no se menciona en los evangelios nada m\u00e1s que aqu\u00ed, as\u00ed que no sabemos nada de lo que Jes\u00fas hizo o dijo all\u00ed. Aqu\u00ed tenemos un ejemplo de lo mucho que ignoramos de la vida de Jes\u00fas. Los evangelios no son biograf\u00edas, sino meros bocetos de la vida de Jes\u00fas (cp. <span class='bible'>Jn 21:25<\/span> ).<\/p>\n<p>Este pasaje nos dice algunas cosas de suprema importancia sobre el transmisor y el receptor del Evangelio.<\/p>\n<p>(i) El predicador tiene que estar descargado de cosas materiales; tiene que viajar ligero. Es f\u00e1cil liarse con las cosas de la vida. Una vez el doctor Johnson, despu\u00e9s de ver las dependencias de un gran castillo, observ\u00f3 gravemente: \u00abEstas son las cosas que le hacen a uno dif\u00edcil morir.\u00bb La Tierra no debe nunca borrar el Cielo.<br \/>(ii) El predicador se tiene que concentrar en su tarea; no tiene que saludar a nadie en el camino. Esto nos recuerda las instrucciones que le dio El\u00edas a Giezi en <span class=''>2R 4:29<\/span> . Ya sabemos lo ceremoniosos y prolijos que son los orientales en sus saludos. No se nos manda que seamos maleducados; lo que quiere decir esto es que el hombre de Dios no debe dejarse distraer ni retrasar por cuestiones menores cuando las mayores le requieren.<\/p>\n<p>(iii) El predicador no debe tener esp\u00edritu mercenario; debe comer lo que le pongan por delante, y no debe andarse mudando de casa en casa en busca de mayores y mejores comodidades. No pas\u00f3 mucho tiempo antes de que surgieran aprovechados en la Iglesia Primitiva. Hay un tratado llamado <em>La Ense\u00f1anza de los Doce Ap\u00f3stoles, <\/em>que se escribi\u00f3 hacia el a\u00f1o 100 d C., y que es el primer libro de orden eclesi\u00e1stico. Hab\u00eda entonces <em>profetas <\/em>que iban visitando las iglesias de pueblo en pueblo. Se advierte qu\u00e9, si un profeta quiere quedarse en el mismo lugar m\u00e1s de tres d\u00edas sin trabajar, es un falso profeta; y si habla en el Esp\u00edritu para pedir dinero o comida, es un falso profeta. El obrero merece su paga, pero el siervo del Se\u00f1or crucificado no puede buscar lujos.<\/p>\n<p>(iv) El haber escuchado la Palabra de Dios conlleva una gran responsabilidad. Seremos juzgados seg\u00fan lo que hayamos tenido oportunidad de saber. A un ni\u00f1o se le consienten cosas que se condenar\u00edan en un adulto; a un salvaje se le perdonan cosas que se castigar\u00edan en un civilizado. La responsabilidad es la otra cara del privilegio.<br \/>(v) Es un error terrible el rechazar la invitaci\u00f3n de Dios. En cierto sentido, todas las promesas de Dios que hayamos escuchado pueden convertirse en nuestra condenaci\u00f3n. Si las recibimos, son nuestra mayor gloria; pero cada una de las que hemos rechazado ser\u00e1 alg\u00fan d\u00eda un testigo en contra nuestra.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 10<\/p>\n<p>2. MISI\u00d3N DE LOS SETENTA (10,1-24). <\/p>\n<p>a) Designaci\u00f3n y misi\u00f3n (Lc\/10\/01-16) <\/p>\n<p>1 Despu\u00e9s de esto, design\u00f3 el Se\u00f1or a otros setenta y los envi\u00f3 por delante, de dos en dos, a todas las ciudades y lugares adonde \u00e9l ten\u00eda que ir. 2 Y les dec\u00eda. Mucha es la mies, pero pocos los obreros; rogad, pues, al due\u00f1o de la mies que env\u00ede obreros a su mies. <\/p>\n<p>La misi\u00f3n de los doce va dirigida a Israel. Jes\u00fas design\u00f3 adem\u00e1s p\u00fablicamente a otros setenta (*), que fueron enviados tambi\u00e9n. Para la antigua Iglesia ten\u00eda la mayor importancia saber que adem\u00e1s de los doce hab\u00eda otro grupo que ten\u00eda encargo misionero. Adem\u00e1s de los doce tienen tambi\u00e9n otros el nombre de ap\u00f3stoles y llevan a cabo la misi\u00f3n de Jes\u00fas. La elecci\u00f3n del n\u00famero setenta hace referencia a los setenta pueblos de que se compone la humanidad seg\u00fan la tabla etnogr\u00e1fica de la Biblia (G\u00e9n 10). Jes\u00fas y su mensaje llaman a la humanidad. Los doctores de la ley estaban convencidos de que la ley se hab\u00eda ofrecido primeramente a todos los pueblos, pero s\u00f3lo Israel la hab\u00eda aceptado. El tiempo final realiza y lleva a t\u00e9rmino el plan primigenio de Dios. El Se\u00f1or design\u00f3 e invisti\u00f3 a los mensajeros, con lo cual les dio encargo oficial y dio a su misi\u00f3n car\u00e1cter jur\u00eddico. Son enviados de dos en dos, pues tienen que actuar como testigos. <\/p>\n<p>Si dos testigos est\u00e1n de acuerdo sobre una cosa, entonces su testimonio tiene plena fuerza y validez jur\u00eddica (Deu 19:15; Mat 18:16). Los disc\u00edpulos van delante del Se\u00f1or; son sus pregoneros y tienen que preparar su llegada. Van por delante de \u00e9l a todas las ciudades y lugares. Se traspasan los l\u00edmites de Galilea, pero la acci\u00f3n est\u00e1 todav\u00eda restringida a Palestina. Sin embargo, estos l\u00edmites se borrar\u00e1n cuando el Se\u00f1or haya subido al cielo. La mies es mucha. Los hombres son comparados con una mies que ha de recogerse en el reino de Dios. El campo de misi\u00f3n que tiene delante Jes\u00fas en Palestina, es el comienzo de un campo de recolecci\u00f3n mucho m\u00e1s vasto, que se extiende al mundo entero. Jes\u00fas conoce a los muchos que tienen buena voluntad. Para el grande y apremiante trabajo hay s\u00f3lo pocos obreros. Los llamamientos de disc\u00edpulos han mostrado que hasta en hombres llenos de fervor y de buena voluntad se echa de menos la entrega total. <\/p>\n<p>Dios es el due\u00f1o de la mies. Dispone de todo lo relativo a la mies. La acogida en el reino de Dios es obra y gracia suya. \u00e9l da tambi\u00e9n las vocaciones de los disc\u00edpulos. Por eso invita Jes\u00fas a orar para que despierte Dios en el hombre el esp\u00edritu de los disc\u00edpulos que con entrega total e indivisa ayuden a introducir a los hombres en el reino de Dios. La oraci\u00f3n por los obreros de la mies mantiene constantemente despierta en los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos la conciencia de haber sido llamados y enviados por la gracia de Dios. \u00abPor la gracia de Dios soy lo que soy\u00bb (1Co 15:10). \u00abLo que cuenta no es el que planta ni el que riega, sino el que produce el crecimiento, Dios&#8230; Porque somos colaboradores con Dios; y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. Conforme a la gracia que Dios me ha dado&#8230; puse yo los cimientos\u00bb ( 1Co 3:7-10). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* La tradici\u00f3n textual vacila entre 70 y 72; en todo caso es exacta la referencia a la tabla etnogr\u00e1fica (de que se habla a continuaci\u00f3n), pues tambi\u00e9n en G\u00e9n 10 existe la misma inseguridad: el texto hebreo dice 70 pueblos, los Setenta leen 72. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>3 Id. Mirad que os env\u00edo como corderos en medio de lobos. 4 No llev\u00e9is bolsa, ni alforja, ni sandalias; ni salud\u00e9is a nadie por el camino. <\/p>\n<p>Id. Con esto se expresa la misi\u00f3n. Es misi\u00f3n, encargo de partir, caminar y obrar. El aprovisionamiento es sorprendente. Sencillamente: Id. Lo primero y principal de este aprovisionamiento es el hecho de ser enviados por Jes\u00fas mismo, lo cual implica que el poder de Dios tambi\u00e9n los acompa\u00f1ar\u00e1 y armar\u00e1. <\/p>\n<p>Se retira a los disc\u00edpulos todo aprovisionamiento y toda defensa humana. Son enviados indefensos, como corderos en medio de lobos. Israel se conoce como \u00aboveja entre setenta lobos\u00bb, pero conf\u00eda tambi\u00e9n en que su gran pastor lo salva y lo custodia. Los setenta enviados por Jes\u00fas son el n\u00facleo del nuevo Israel. A los sufridos e inermes se promete el reino de Dios (Mat 5:3 ss). Jes\u00fas env\u00eda a los disc\u00edpulos como pobres. Cuando no se tiene bolsa, alforja ni sandalias, es uno totalmente pobre. La pobreza es condici\u00f3n para entrar en el reino de Dios (Mat 6:20) y distintivo de los que lo anuncian. Los disc\u00edpulos deben tener constantemente ante los ojos su misi\u00f3n y no dejarse distraer por nada. No salud\u00e9is a nadie por el camino. La entrega total a la misi\u00f3n no consiente las complicadas y largas f\u00f3rmulas de cortes\u00eda de Oriente. En Lucas todos los mensajeros tienen prisa: Mar\u00eda, los pastores, Felipe (Hec 8:30). <\/p>\n<p>Jes\u00fas mismo y los tres llamamientos de disc\u00edpulos al comienzo del relato del viaje han mostrado ya lo que caracteriza a los disc\u00edpulos: desvalimiento y mansedumbre frente a la hostilidad, falta de hogar y pobreza, entrega total a la misi\u00f3n de anunciar el reino de Dios. Las figuras primigenias de este anuncio son Jes\u00fas, los doce, los setenta disc\u00edpulos. <\/p>\n<p>5 Y en cualquier casa en que entr\u00e9is, decid primero: Paz a esta casa, 6 y si all\u00ed hay alguien que merece la paz, se posar\u00e1 sobre \u00e9l vuestra paz; pero de lo contrario, retornar\u00e1 a vosotros. 7 Permaneced, pues, en aquella casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan; porque el obrero merece su salario. Y no os mud\u00e9is de una casa a otra. <\/p>\n<p>El m\u00e9todo de misionar es natural y sencillo. Los misioneros van de casa en casa. La misi\u00f3n cristiana se extiende de la casa a la ciudad. Paz a esta casa: esto es saludo y don. El anuncio y la proclamaci\u00f3n comienza con deferencia y cortes\u00eda. Un consejo rab\u00ednico reza: \u00abAdel\u00e1ntate en saludar a todos.\u00bb La paz que aporta el misionero de la salvaci\u00f3n no da s\u00f3lo salud y bienestar, que es lo que se sobrentiende en el saludo cotidiano \u00abpaz\u00bb, sino el don de la salvaci\u00f3n de los \u00faltimos tiempos. Los enviados cumplen la misi\u00f3n de Jes\u00fas, de la que se dice: \u00abTal es el mensaje que ha enviado (Dios) a los hijos de Israel anunciando el Evangelio de paz por medio de Jesucristo\u00bb (Hec 10:36). <\/p>\n<p>Las palabras de saludo producen lo que expresan, si topan con alguien que ha sido elegido por Dios para la salvaci\u00f3n, alguien que \u00abmerece la paz\u00bb. El nacimiento de Jes\u00fas trae la paz a los hombres, objeto del amor de Dios. La paz se posa sobre aquel que la recibe, como el esp\u00edritu sobre los setenta ancianos, a los que lo hab\u00eda comunicado Mois\u00e9s: Descendi\u00f3 Yahveh en la nube y habl\u00f3 a Mois\u00e9s: tomando del esp\u00edritu que resid\u00eda en \u00e9l, lo puso sobre los setenta ancianos, y cuando sobre ellos se pos\u00f3 el esp\u00edritu, pusi\u00e9ronse a profetizar y no cesaban\u00bb (Num 11:26). \u00abLos hijos de los profetas, habi\u00e9ndole visto (a Eliseo), dijeron: El esp\u00edritu de El\u00edas reposa sobre Eliseo\u00bb (2Re 2:15). La paz y el esp\u00edritu son los dos grandes dones saludables de los \u00faltimos tiempos. Aun cuando no se encuentre nadie que se abra a la salvaci\u00f3n y se muestre digno de ella, no por eso carece de eficacia la palabra de saludo; la paz retorna a los mensajeros. \u00abPor m\u00ed lo juro: sale la verdad de mi boca y es irrevocable mi palabra\u00bb (Isa 45:23). El saludo de paz no es una f\u00f3rmula vana. Al don que aportan los predicadores corresponden los hijos de la paz con hospitalidad. La primera casa en que sean acogidos los disc\u00edpulos, debe ser para \u00e9stos como su propia casa. Permaneced, pues, en aquella casa. No os mud\u00e9is de una casa a otra. El gran objetivo de los misioneros es el mensaje del reino de Dios. Lo decisivo no debe ser el bienestar personal, el buen trato y los cuidados de la hospitalidad. El que cambia de alojamiento muestra que el valor supremo no es para \u00e9l la palabra de Dios, sino su propia persona. Perjudica y se perjudica. Desacredita a su hu\u00e9sped y se desacredita \u00e9l mismo. No debe violarse la ley sagrada de la hospitalidad. <\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos deben comer y beber de lo que se les ofrezca. No deben preocuparse pensando que molestan indebidamente a quien les da hospitalidad. El quehacer de los enviados no debe verse entorpecido por preocupaciones de la tierra. Lo que reciben es justa compensaci\u00f3n por lo que ellos aportan: su don es mayor. \u00abEl obrero merece su salario\u00bb (1Ti 5:18). \u00abSi nosotros hemos sembrado para vosotros lo espiritual, \u00bfqu\u00e9 de extra\u00f1o tiene que recojamos nosotros vuestros bienes materiales?\u00bb (1Co 9:11). Pero los disc\u00edpulos deben tambi\u00e9n contentarse con lo que se les d\u00e9. <\/p>\n<p>8 En cualquier ciudad donde entr\u00e9is y os reciban, comed lo que os presenten, 9 curad los enfermos que haya en ella, y decidles: Est\u00e1 cerca de vosotros el reino de Dios. 10 Pero, en cualquier ciudad donde entr\u00e9is y no quieran recibiros, salid a la plaza y decid: 11 Hasta el polvo de vuestra ciudad que se nos peg\u00f3 a los pies, lo sacudimos sobre vosotros. Sin embargo, sabedlo bien: \u00a1el reino de Dios est\u00e1 cerca! 12 Os aseguro que habr\u00e1 menos rigor para Sodoma en aquel d\u00eda que para esa ciudad. <\/p>\n<p>La actividad de los disc\u00edpulos es misi\u00f3n en las casas y en las ciudades. Una ciudad que los acoge muestra buena disposici\u00f3n. Los disc\u00edpulos deben realizar aquello para que han sido enviados. Comed lo que os presenten. Los disc\u00edpulos no deben preocuparse de si los alimentos son cultualmente puros o impuros. As\u00ed parece haber entendido Lucas estas palabras, aunque dif\u00edcilmente ser\u00eda esta la intenci\u00f3n de Jes\u00fas. Para la misi\u00f3n entre los gentiles era de gran importancia esta libertad de conciencia (Cf.1Co 10:27; Act 15). La curaci\u00f3n de los enfermos que se encargaba a los disc\u00edpulos debe preparar para la hora de la historia de la salvaci\u00f3n que ellos anuncian, debe demostrar en la pr\u00e1ctica su poderoso alborear. Deben proclamar con la palabra eso a que preparan las obras: Est\u00e1 cerca el reino de Dios. El acercarse Jes\u00fas es acercarse el reino de Dios. Por eso dice Jes\u00fas: \u00abSi yo arrojo los demonios por el dedo de Dios, es que el reino de Dios ha llegado a vosotros\u00bb (1Co 11:20). \u00abEl reino de Dios est\u00e1 en medio de vosotros\u00bb (1Co 17:21). Jes\u00fas mismo es el reino de Dios. <\/p>\n<p>\u00bfY si una ciudad no acoge a los disc\u00edpulos? Entonces han de expresar p\u00fablicamente (por las calles) y solemnemente su separaci\u00f3n y su anatema. Los jud\u00edos sacuden el polvo de sus pies cuando vienen de tierra de gentiles y ponen los pies en la tierra santa de Palestina. Con esto se quiere significar que no existe v\u00ednculo alguno entre Israel y los gentiles. Una ciudad que no acoge a los enviados de Cristo rompe los v\u00ednculos que la unen con el pueblo de Dios, desconoce la gran hora que ha sonado: Hab\u00e9is de saber que el reino de Dios est\u00e1 cerca y que con \u00e9l se acerca el juicio. Los mensajeros no anuncian que el reino de Dios est\u00e1 presente, sino que se acerca. Todav\u00eda es posible dar marcha atr\u00e1s, pero \u00e9sta es ya la \u00faltima posibilidad. <\/p>\n<p>El que rechaza el anuncio del reino de Dios y as\u00ed se cierra a Jes\u00fas, se atrae la sentencia de condenaci\u00f3n. El desenlace de este juicio es m\u00e1s terrible que la condenaci\u00f3n que se pronunci\u00f3 contra Sodoma. El juicio sobre esta ciudad nefanda ha venido a ser proverbial. La culpa de quien rechaza a Jes\u00fas y los bienes del reino de Dios es mayor que la culpa de Sodoma. La proclamaci\u00f3n de los mensajeros de Jes\u00fas ofrece la gracia m\u00e1s grande y sit\u00faa ante una decisi\u00f3n de conciencia cuya \u00faltima consecuencia es la salvaci\u00f3n o la sentencia condenatoria. <\/p>\n<p>13 \u00a1Ay de ti, Coroza\u00edn! \u00a1Ay de ti, Betsaida! Porque, si en Tiro y Sid\u00f3n se hubieran realizado los mismos milagros que en vosotras, ya hace tiempo que, sentados, cubiertos de saco y ceniza, se habr\u00edan convertido. 14 Por eso, en el juicio habr\u00e1 menos rigor para Tiro y Sid\u00f3n que para vosotras. 15 Y t\u00fa, Cafarna\u00fam, \u00bfes que te vas a encumbrar hasta el cielo? \u00a1Hasta el infierno ser\u00e1s precipitada! <\/p>\n<p>Las ciudades de Coroza\u00edn, Betsaida y Cafarna\u00fam formaban al norte del lago de Genesaret un tri\u00e1ngulo, en el que se hab\u00eda desarrollado con la mayor intensidad la actividad de Jes\u00fas. De ella se destacan los milagros en que se manifest\u00f3 la virtud divina de Jes\u00fas. El centro de gravedad de la acci\u00f3n de Jes\u00fas estaba en Cafarna\u00fam. En esta ciudad se reproduce lo que se dijo acerca del rey de Babilonia: \u00abT\u00fa, que dec\u00edas en tu coraz\u00f3n: Subir\u00e9 a los cielos; en lo alto, sobre las estrellas de Dios, elevar\u00e9 mi trono; me instalar\u00e9 en el monte santo, en las profundidades del aquil\u00f3n. Subir\u00e9 sobre la cumbre de las nubes y ser\u00e9 igual al Alt\u00edsimo. Pues bien, al sepulcro has bajado, a las profundidades del abismo\u00bb (Isa 14:15). Jes\u00fas elev\u00f3 a Cafarna\u00fam al rango de \u00absu ciudad\u00bb (Mat 9:1). A ella, como a las otras dos ciudades, ofreci\u00f3 Jes\u00fas salvaci\u00f3n, poder y gloria. Las exalt\u00f3 y quer\u00eda darles participaci\u00f3n en el reino de Dios. Los milagros que se realizaron en ellas estaban destinados a hacer reflexionar, a hacer reconocer la voluntad de Dios, a situarla en el centro de su vida, a abrir sus corazones y predisponerlos para la conversi\u00f3n. Pero las tres ciudades dejaron de cumplir lo que exig\u00eda la oferta de gracia por Dios. Jes\u00fas las amenaza con el juicio. Cuanto m\u00e1s grande era la gracia que se les hab\u00eda demostrado, tanto m\u00e1s se les ha de pedir en el juicio final. <\/p>\n<p>Tiro y Sid\u00f3n, las dos ciudades paganas, que eran consideradas como completamente orientadas hacia lo de la tierra (L\u00e9ase Isa 23:1-11; Ez 26-28,), no recibieron esta gracia de las ciudades galileas. Jes\u00fas sabe que sus habitantes habr\u00edan hecho penitencia, cubiertos de saco y de ceniza, si Dios las hubiera visitado con su oferta de gracia. En se\u00f1al de luto y de penitencia llevaban las gentes una t\u00fanica de crin y se sentaban sobre la ceniza o la esparc\u00edan sobre la cabeza. Precisamente porque sabe Dios que otros habr\u00edan usado de la gracia muy de otra manera, por eso juzgar\u00e1 con una medida inexorablemente justa, a unos con suavidad, a otros con severidad. <\/p>\n<p>Conforme a este castigo que se anuncia a las ciudades galileas puede calcular cada ciudad lo que le suceder\u00e1 si repudia a los enviados de Jes\u00fas. Estas palabras las pronunci\u00f3 Jes\u00fas al abandonar Galilea, donde hab\u00eda trabajado en vano. Lo que hab\u00eda de ser salvaci\u00f3n se convierte en sentencia de condenaci\u00f3n, porque no se prest\u00f3 atenci\u00f3n al llamamiento a la conversi\u00f3n. La amenaza de castigo formulada por Jes\u00fas y sus enviados es un \u00faltimo llamamiento de Dios dirigido al duro coraz\u00f3n humano. <\/p>\n<p>16 Quien a vosotros escucha, a m\u00ed me escucha; y quien a vosotros desprecia, a m\u00ed me desprecia; pero quien me desprecia a m\u00ed, desprecia a aquel que me envi\u00f3. <\/p>\n<p>El enviado es como el que lo env\u00eda. En los enviados viene Jes\u00fas, y en Jes\u00fas viene Dios. La palabra que pronuncian los enviados, la pronuncia Jes\u00fas, y la palabra de Jes\u00fas la pronuncia Dios. Aceptaci\u00f3n o repudio de la palabra de los enviados es aceptaci\u00f3n o repudio de la palabra de Jes\u00fas, aceptaci\u00f3n o repudio de la palabra de Dios. \u00abQuien a vosotros recibe, a m\u00ed me recibe, y quien a m\u00ed me recibe, recibe a aquel que me envi\u00f3\u00bb (Mat 10:40). \u00abEl que no honra al Hijo, tampoco honra al Padre que lo envi\u00f3 (Jua 5:23). <\/p>\n<p>Entre los enviados, Jes\u00fas y Dios existe una cadena cuyos eslabones no se pueden separar. Jes\u00fas es el mediador. Para su mediaci\u00f3n con el pueblo se sirve de los enviados. El hombre es conducido a la salvaci\u00f3n por medio de hombres. Cristo se revel\u00f3 a Saulo, que, sin embargo, recibi\u00f3 este encargo: \u00abLev\u00e1ntate y entra en la ciudad, y se te dir\u00e1 lo que has de hacer\u00bb ( Hec 9:6). Tambi\u00e9n \u00e9l es enviado al mediador humano, aunque no se menciona a este por su nombre, pues lo que importa no es el mensajero, sino la palabra anunciada. Los mensajeros son \u00abservidores de la palabra\u00bb (Hec 1:2). Entre o\u00edr y deso\u00edr, o despreciar, no se da t\u00e9rmino medio. Nadie puede permanecer indeciso frente a la palabra de Dios. El que no est\u00e1 en favor de Jes\u00fas, est\u00e1 contra \u00e9l. El que no oye la palabra, no la acepta y no la obedece, la desprecia. <\/p>\n<p>b) Regreso (Lc\/10\/17-20) <\/p>\n<p>17 Volvieron, pues, los setenta llenos de alegr\u00eda diciendo: \u00a1Se\u00f1or, hasta los demonios se nos someten en tu nombre! 18 \u00e9l les dijo: Yo estaba viendo a Sat\u00e1n caer del cielo como un rayo. <\/p>\n<p>De todo lo que experimentaron los setenta en su viaje de misi\u00f3n, s\u00f3lo destacan una cosa: el poder sobre los poderes demon\u00edacos. Hasta los demonios nos obedecen. No s\u00f3lo las enfermedades se les somet\u00edan, no s\u00f3lo los hombres obedec\u00edan la palabra de Dios; el colmo era la sumisi\u00f3n de las fuerzas sat\u00e1nicas. Volvieron llenos de alegr\u00eda, porque hab\u00edan experimentado el reino de Dios, que se hab\u00eda iniciado con Jes\u00fas. Los disc\u00edpulos interpelan a Jes\u00fas con el nombre de Se\u00f1or; al pronunciar su nombre hab\u00edan recibido se\u00f1or\u00edo sobre los demonios. Gracias al Se\u00f1or alcanza el poder de los enviados hasta el mismo reino de los poderes y potestades que ejercen invisiblemente su influjo pernicioso sobre este mundo. El poder de Jes\u00fas y de sus disc\u00edpulos domina no s\u00f3lo sobre lo terreno, sino tambi\u00e9n sobre la esfera que influye en la determinaci\u00f3n del curso de lo terreno. <\/p>\n<p>En las expulsiones de demonios practicadas por los disc\u00edpulos se hace visible el triunfo del reino de Dios sobre los poderes sat\u00e1nicos. Yo estaba viendo a Sat\u00e1n caer del cielo como un rayo. En las expulsiones de demonios ve\u00eda constantemente Jes\u00fas que hab\u00eda quebrantado el poder de Sat\u00e1n. \u00bfCu\u00e1ndo sucedi\u00f3 esto? De esto no dice nada la palabra. Pero s\u00ed da a entender que es imponente el triunfo sobre Sat\u00e1n. La exposici\u00f3n recuerda las palabras de Isa\u00edas sobre la imponente ca\u00edda de Nabucodonosor, rey de Babilonia. \u00abT\u00fa&#8230; dominador de las naciones&#8230; al sepulcro has bajado, a las profundidades del abismo\u00bb (Isa 14:12.15). Esta victoria sobre Sat\u00e1n es fruto de la muerte de cruz de Cristo y de su glorificaci\u00f3n: \u00abEste es el momento de la condenaci\u00f3n de este mundo; ahora el jefe de este mundo ser\u00e1 arrojado fuera\u00bb (Jua 12:31). Es posible que Lucas pensara en las tentaciones en que fue derrotado el demonio. Con esta victoria de Jes\u00fas qued\u00f3 sacudido para siempre el poder de Sat\u00e1n, aunque todav\u00eda no definitivamente. Definitivamente quedar\u00e1 despojado de su poder en el tiempo final, pero ya ha comenzado lo que era la gran esperanza del tiempo final: \u00abEntonces aparecer\u00e1 su reino en toda su creaci\u00f3n, y entonces se acabar\u00e1 con Sat\u00e1n y se quitar\u00e1 la tristeza\u00bb. <\/p>\n<p>19 Mirad que os he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones, y contra toda la fuerza del enemigo, sin que nada pueda haceros da\u00f1o. 20 Sin embargo, no os alegr\u00e9is de eso: de que los esp\u00edritus se os sometan; sino alegraos m\u00e1s bien de que vuestros nombres est\u00e1n ya inscritos en los cielos. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los doce toman parte en el triunfo de Jes\u00fas sobre Sat\u00e1n; lo que se aplica a los doce quiere extenderlo Lucas tambi\u00e9n a los setenta, a todos los que colaboran en la obra de Jes\u00fas. Tienen poder sobre serpientes y escorpiones. Precisamente estos animales taimados, que constituyen una amenaza para la vida, se consideran en la Biblia y en el lenguaje influido por la Biblia, como instrumentos de Sat\u00e1n. El Salvador que se espera salvar\u00e1 de serpientes y de escorpiones, y de malos esp\u00edritus. El Mes\u00edas, protegido por el \u00e1ngel de Dios, camina sobre v\u00edboras y \u00e1spides y huella al le\u00f3n y al drag\u00f3n (Sal 91:13). Cuando envi\u00f3 Jes\u00fas a los doce les dio tambi\u00e9n participaci\u00f3n en este poder; de esta investidura les queda como resultado permanente el no estar ya a merced del poder de Sat\u00e1n, sino bajo la soberan\u00eda de Dios. <\/p>\n<p>Lo que se dice sobre el poder de caminar sobre serpientes y escorpiones se ampl\u00eda con la explicaci\u00f3n que sigue: Los doce tienen poder contra toda fuerza del enemigo. Sat\u00e1n utiliza su fuerza para da\u00f1ar a los hombres; su hostilidad no puede ya da\u00f1ar, una vez que asoma el reino de Dios. Hay aqu\u00ed un poder m\u00e1s grande y m\u00e1s fuerte. \u00bfQu\u00e9 puede, pues, ya da\u00f1ar? El canto triunfal de san Pablo tiene aqu\u00ed su explicaci\u00f3n: \u00abSin embargo, en todas estas cosas vencemos plenamente por medio de aquel que nos am\u00f3. Pues estoy firmemente convencido de que ni muerte ni vida, ni \u00e1ngeles ni principados, ni lo presente ni lo futuro, ni potestades, ni altura ni profundidad, ni ninguna otra cosa podr\u00e1 separarnos del amor de Dios, manifestado en Cristo Jes\u00fas, Se\u00f1or nuestro\u00bb (Rom 8:37-39). La inauguraci\u00f3n del reino de Dios es un motivo de gozo todav\u00eda m\u00e1s profundo que el poder sobre los malos esp\u00edritus y el quebrantamiento del se\u00f1or\u00edo de Sat\u00e1n. Para los disc\u00edpulos, la suprema raz\u00f3n de alegrarse es su elecci\u00f3n y predestinaci\u00f3n a la vida eterna. Las ciudades de la antig\u00fcedad tienen listas de ciudadanos. El que est\u00e1 inscrito en la lista goza de todas las ventajas que ofrece la ciudad. Tambi\u00e9n en el cielo, donde se representa la morada de Dios, se imaginan tales listas de ciudadanos, en las que est\u00e1n inscritos los elegidos de Dios; seguramente se identifican con lo que se llama el libro de la vida (*). El motivo de alegr\u00eda que est\u00e1 por encima de todo es el hecho de poder participar en el reino de Dios, de alcanzar la vida eterna y de estar en comuni\u00f3n con Dios. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Sal 69:29 : \u00abSean borrados del libro de la vida, no sean inscritos entre los justos\u00bb; cf. Ex 32.52s; Isa 4:3; Isa 56:5; Dan 12:1; Rev 3:5; 13.8, etc. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>c) J\u00fabilo de Jes\u00fas (Lc\/10\/21-24) <\/p>\n<p>21 En aquel momento, Jes\u00fas se estremeci\u00f3 de gozo en el Esp\u00edritu Santo y exclam\u00f3: Yo te bendigo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra; porque has ocultado estas cosas a sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla. S\u00ed, Padre, as\u00ed lo has querido t\u00fa. <\/p>\n<p>Con el retorno de los disc\u00edpulos y con el relato del mismo est\u00e1n asociadas una acci\u00f3n de gracias (2Re 10:21), unas palabras de revelaci\u00f3n (2Re 10:22), y una f\u00f3rmula de felicitaci\u00f3n (2Re 10:23). En el mismo momento en que regresaron los disc\u00edpulos se estremeci\u00f3 de gozo Jes\u00fas. Estaba penetrado del j\u00fabilo del tiempo final y del tiempo de salvaci\u00f3n que se anunciaba en la victoria sobre Sat\u00e1n y en la comunicaci\u00f3n de la vida eterna. Jes\u00fas, portador de la salvaci\u00f3n, fue ungido por el Esp\u00edritu, por lo cual salta de gozo y ora en el Esp\u00edritu Santo. Su oraci\u00f3n es debida al influjo del Esp\u00edritu Santo; as\u00ed oran Zacar\u00edas (2Re 1:67), Isabel (2Re 1:41) y Mar\u00eda (2Re 1:47). La vida de Jes\u00fas est\u00e1 sostenida por el Esp\u00edritu. \u00abTodos los que se dejan guiar por el Esp\u00edritu de Dios, \u00e9stos son hijos de Dios\u00bb (Rom 8:14). En calidad de Hijo de Dios pronuncia Jes\u00fas su acci\u00f3n de gracias, su revelaci\u00f3n y su f\u00f3rmula de felicitaci\u00f3n. <\/p>\n<p>La oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias comienza con una interpelaci\u00f3n y termina con un encarecimiento. En el medio se halla el motivo de la acci\u00f3n de gracias. La interpelaci\u00f3n contiene alabanza de Dios y acci\u00f3n de gracias. Jes\u00fas alaba a Dios y con ello le da gracias. Reconoce interiormente la disposici\u00f3n divina y, alabando a Dios, expresa la unidad que reina entre su voluntad y la divina. <\/p>\n<p>Yo te bendigo: te doy un s\u00ed con todo mi coraz\u00f3n. La acci\u00f3n de gracias y la alabanza de Dios se realiza de la mejor manera en la entrega a la voluntad de Dios. Todas las oraciones de Jes\u00fas que nos han sido transmitidas por la Escritura comienzan con la invocaci\u00f3n: Padre. Esta palabra responde al arameo abba (Mar 14:36), palabra balbuceada por los ni\u00f1os peque\u00f1os cuando se dirig\u00edan a su padre. Jes\u00fas habla en singular intimidad con Dios, su Padre, pues regularmente nadie osaba decir abba a Dios, aunque tambi\u00e9n se le llama Padre (ab). A la invocaci\u00f3n llena de confianza se a\u00f1ade el calificativo majestuoso de Se\u00f1or del cielo y de la tierra. Dios cre\u00f3 el universo entero, y as\u00ed dispone del universo entero. La confianza y la reverencia son los pilares de la oraci\u00f3n. <\/p>\n<p>Dios ha ocultado y ha revelado. El motivo principal de la alabanza no es el haber ocultado, sino el haber revelado. Pero Dios oculta tambi\u00e9n por el hecho de no revelar a todos \u00bfQu\u00e9 es lo que ha revelado y ocultado? Los misterios del reino de Dios (Mar 8:10), la inauguraci\u00f3n del reino de Dios en Jes\u00fas, la victoria sobre Sat\u00e1n, la elecci\u00f3n para el reino de Dios&#8230; Dios ha ocultado esto a los sabios y entendidos y lo ha revelado a los menores sujetos a tutela, a los ignorantes, a los que no son nadie. En tiempos de Jes\u00fas eran los sabios y los entendidos los doctores de la ley, que se designaban como sabios y prudentes; los menores, sujetos a tutela, eran los que formaban parte del \u00abpueblo maldito\u00bb, de la hez de la tierra, que no ten\u00edan el menor conocimiento de la ley, eran ignorantes y, por tanto, ni siquiera se recataban del pecado. As\u00ed, un doctor de la ley del tiempo de Jes\u00fas dec\u00eda: \u00abUn ignorante no teme el pecado, y un am ha arez (uno que no conoc\u00eda la ley a la manera de los doctores de la ley) no es piadoso.\u00bb La primitiva Iglesia hubo de experimentar que persist\u00eda esta elecci\u00f3n de Dios en cuanto a revelar y a ocultar. En Corinto no pertenec\u00edan a la Iglesia muchos ricos, sabios y de alta alcurnia, sino los pobres, los necios, los plebeyos, los que no eran nada en este mundo (1Co 1:26 ss). <\/p>\n<p>Jes\u00fas alaba y bendice a Dios por el plan salv\u00edfico seg\u00fan el cual da la revelaci\u00f3n del reino precisamente a los pobres. Por el hecho de que estos aceptan el mensaje de Jes\u00fas, se cumple lo que se le hab\u00eda prefijado como programa de su vida: \u00abAnunciar la buena nueva a los pobres\u00bb (1Co 4:18). <\/p>\n<p>La oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias vuelve al comienzo con encarecimiento. S\u00ed, Padre: con esto se resume gozosamente lo que se hab\u00eda expresado hasta aqu\u00ed. Jes\u00fas no revoca nada, sino que ratifica el designio de Dios con su voluntad, alabanza y acci\u00f3n de gracias. As\u00ed lo has querido tu. <\/p>\n<p>El designio de Dios, que est\u00e1 fundado en su voluntad, en su benepl\u00e1cito, decide el querer de Jes\u00fas. Toda verdadera oraci\u00f3n termina con un s\u00ed a la voluntad de Dios, en la victoria de la voluntad de Dios sobre la voluntad del orante, en la entrega al benepl\u00e1cito de Dios. Cuando Jes\u00fas da un s\u00ed al designio salv\u00edfico de Dios, que no elige a los sabios y entendidos, a los fuertes y poderosos, sino a los ignorantes, d\u00e9biles y peque\u00f1os, da tambi\u00e9n un s\u00ed a la cruz. Su mira est\u00e1 puesta en Jerusal\u00e9n, donde le aguarda su \u00abelevaci\u00f3n\u00bb. No busca nada, sino el benepl\u00e1cito de Dios. <\/p>\n<p>22 Todo me lo ha confiado mi Padre. Y nadie conoce qui\u00e9n es el Hijo, sino el Padre; ni qui\u00e9n es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiere revel\u00e1rselo. <\/p>\n<p>La oraci\u00f3n empalma con las palabras de revelaci\u00f3n. Jes\u00fas habla de su relaci\u00f3n con Dios. Todo le ha sido confiado por el Padre. Le ha sido confiado lo que \u00e9l anuncia. Lo que Dios ha confiado a Jes\u00fas, no es s\u00f3lo la palabra, puesto que con la palabra est\u00e1 asociada la acci\u00f3n y el poder. Como Hijo del hombre que es, todo le ha sido confiado por Dios: todo poder, todos los reinos de este mundo, todos los hombres. \u00abSe me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra\u00bb (Mat 28:18). Lo que Sat\u00e1n hab\u00eda ofrecido a Jes\u00fas en la tentaci\u00f3n, se lo conf\u00eda el Padre, porque dice s\u00ed a su voluntad. El Padre ama al Hijo, y todo lo ha puesto en sus manos (Jua 3:35). La relaci\u00f3n de Jes\u00fas con el Padre es la relaci\u00f3n de Hijo a Padre. Como el Hijo lo ha recibido todo del Padre, de la misma manera Jes\u00fas lo ha recibido de Dios. <\/p>\n<p>Jes\u00fas y el Padre est\u00e1n en la m\u00e1s estrecha comuni\u00f3n. Nadie conoce qui\u00e9n es el Hijo, sino el Padre; ni qui\u00e9n es el Padre, sino el Hijo. Cuando nosotros conocemos a alguien, pensamos en \u00e9l, recibimos su influencia, y \u00e9l recibe la nuestra: recibimos de \u00e9l y le damos, estamos en comuni\u00f3n con \u00e9l, comuni\u00f3n que marca la existencia por ambos lados. Que el Padre conozca al Hijo y el Hijo al Padre se debe a que el Padre y el Hijo viven en la m\u00e1s \u00edntima comuni\u00f3n. Jes\u00fas y Dios se conocen rec\u00edprocamente: el Padre conoce qui\u00e9n es el Hijo, y el Hijo, qui\u00e9n es el Padre. La vida consciente del Hijo est\u00e1 marcada por la comuni\u00f3n con el Padre, como la vida del Padre lo est\u00e1 por la comuni\u00f3n con el Hijo. Dado que nadie conoce qui\u00e9n es el Hijo, sino el Padre, y nadie conoce qui\u00e9n es el Padre, sino el Hijo, la comuni\u00f3n entre Padre e Hijo es \u00fanica y exclusiva. Es una comuni\u00f3n singular, en la que nadie puede tener participaci\u00f3n fuera del Padre y del Hijo. Lo que se dice acerca de esta comuni\u00f3n rec\u00edproca entre Jes\u00fas y Dios, se expresa por la relaci\u00f3n de Hijo a Padre. Tambi\u00e9n esta se da entre Jes\u00fas y Dios de una forma que no se repite entre otro hombre y Dios. Lo que expresa esta \u00abperla\u00bb de todas las aserciones de Cristo sobre la relaci\u00f3n de Jes\u00fas con Dios, se halla con frecuencia formulado en el Evangelio de san Juan: \u00abYo soy el buen pastor: yo conozco las m\u00edas, y las m\u00edas me conocen a m\u00ed, como el Padre me conoce a mi, y yo conozco al Padre\u00bb (Jua 10:14 s). El Padre conoce al Hijo, y el Hijo conoce al Padre, porque todo lo que Cristo llama suyo es tambi\u00e9n del Padre, y lo que es del Padre, es tambi\u00e9n suyo: \u00abTodo lo m\u00edo es tuyo, y lo tuyo m\u00edo, y as\u00ed soy yo glorificado\u00bb (Jua 17:10). Jes\u00fas y el Padre son \u00abuno\u00bb (Jua 10:30). <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n conoce qui\u00e9n es el Padre aquel a quien el Hijo quiere revel\u00e1rselo. Jes\u00fas tiene tambi\u00e9n poder para dar participaci\u00f3n en su propio conocimiento del Padre. El Hijo puede revelar este conocimiento a quien quiere revel\u00e1rselo. Por s\u00ed mismo no puede el hombre tener este conocimiento. Cuando Jes\u00fas revela a una persona que Dios es el Padre de Jes\u00fas, y lo hace en forma singular\u00edsima y en la m\u00e1s \u00edntima comuni\u00f3n, entonces le da tambi\u00e9n participaci\u00f3n en la comuni\u00f3n en que \u00e9l mismo vive con el Padre, le da participaci\u00f3n en la vida eterna. \u00abEsta es la vida eterna, que te conozcan a ti y al que t\u00fa enviaste\u00bb (Jua 17:3). El poder que se ha dado a Jes\u00fas lo utiliza \u00e9l para otorgar el conocimiento del Padre y con ello dar vida eterna (Jua 17:2). La oraci\u00f3n de Jes\u00fas es una eflorescencia del conocimiento mutuo del Padre y del Hijo, di\u00e1logo que procede de este conocimiento, j\u00fabilo del alma por esta mutua comuni\u00f3n de conocimiento. Aquel a quien Jes\u00fas revela qui\u00e9n es el Padre, llega a una oraci\u00f3n semejante, que es un clamar \u00ababba\u00bb (Rom 8:15; Gal 4:6), que es una exuberancia del conocimiento de fe y proviene del fondo de la comunidad de don con el Padre y el Hijo. El fondo m\u00e1s \u00edntimo del que brota el di\u00e1logo del alma con Dios es la uni\u00f3n con \u00e9l seg\u00fan el arquetipo de la uni\u00f3n de Jes\u00fas con Dios, del Hijo con el Padre. <\/p>\n<p>23 Y vuelto hacia sus disc\u00edpulos, les dijo a solas: Dichosos los ojos que ven lo que est\u00e1is viendo. 24 Porque yo os digo: muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros est\u00e1is viendo y no lo vieron, y o\u00edr lo que vosotros est\u00e1is oyendo, y no lo oyeron. <\/p>\n<p>S\u00f3lo a los disc\u00edpulos revel\u00f3 el Hijo qui\u00e9n es el Padre. Los inici\u00f3 en su singular\u00edsima relaci\u00f3n con el Padre. La entera historia salv\u00edfica aguardaba la satisfacci\u00f3n de este anhelo. Los profetas miraban y escudri\u00f1aban s\u00f3lo desde muy lejos qu\u00e9 nos es aportado por la salvaci\u00f3n y qui\u00e9n es el que nos la trae. La soberan\u00eda de los reyes era caduca y perecedera, imperfecta y limitada; ellos miraban al rey cuya soberan\u00eda no tiene l\u00edmites. Los profetas eran portadores de la palabra divina, los reyes eran administradores del poder divino. Jes\u00fas re\u00fane en s\u00ed a ambas prerrogativas, la palabra y la autoridad, la palabra llena de autoridad. Dichosos los ojos que ven lo que est\u00e1is viendo. Los disc\u00edpulos deben ser y permanecer conscientes de la gracia de que Dios les haya revelado el conocimiento del Mes\u00edas y el comienzo del tiempo de salvaci\u00f3n. En estas palabras resuena tambi\u00e9n el j\u00fabilo de la Iglesia primitiva, que transmiti\u00f3 estas palabras, porque ella misma estaba penetrada del gozo del don de la fe. A los peque\u00f1os y a los ignorantes se revel\u00f3 lo que se neg\u00f3 a los sabios y a los entendidos. Los disc\u00edpulos son dichosos porque son peque\u00f1os y pobres. Oir lo que vosotros est\u00e1is oyendo. S\u00f3lo ver no basta. Al ver debe a\u00f1adirse el o\u00edr. S\u00f3lo se puede ver debidamente a Jes\u00fas cuando se oye lo que dice sobre \u00e9l la revelaci\u00f3n. Ver los acontecimientos hist\u00f3ricos y o\u00edr lo que la revelaci\u00f3n de Dios dice sobre ellos: esto es lo que da al cristiano el verdadero conocimiento quo proporciona gozo. <\/p>\n<p>3. OBRAS Y PALABRAS (Gal 10:25-42). <\/p>\n<p>Jes\u00fas va por el pa\u00eds dispensando beneficios y anunciando la palabra de Dios. Los disc\u00edpulos s\u00f3lo est\u00e1n pertrechados con el amor al pr\u00f3jimo, que se extiende al mundo entero (Gal 10:25-37), y en la palabra, que se recibe escuchando a Jes\u00fas. <\/p>\n<p>a) Amor al pr\u00f3jimo (Lc\/10\/25-37) <\/p>\n<p>25 Entonces se levant\u00f3 un doctor de la ley que, para tentarlo, le pregunta: Maestro, \u00bfqu\u00e9 debo hacer para heredar la vida eterna? 26 \u00e9l le contest\u00f3: \u00bfQu\u00e9 es lo que est\u00e1 escrito en la ley? \u00bfC\u00f3mo lees t\u00fa? 27 Y \u00e9l le respondi\u00f3: Amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. 28 Jes\u00fas le dijo: Bien has respondido; haz esto y vivir\u00e1s. <\/p>\n<p>Jes\u00fas ha hablado de la victoria sobre Sat\u00e1n, los disc\u00edpulos mismos han experimentado el reino de Dios, sus nombres est\u00e1n inscritos en las listas de ciudadanos del cielo, son llamados dichosos porque est\u00e1n viviendo el tiempo de la salvaci\u00f3n: nada m\u00e1s normal que preguntar qu\u00e9 hay que hacer para entrar en la vida eterna. Asunto serio, cuesti\u00f3n candente, que el rico plante\u00f3 a Jes\u00fas (\/Mc\/10\/17) y que dirig\u00edan a los doctores de la ley sus disc\u00edpulos. \u00abRab\u00ed, ens\u00e9\u00f1anos los caminos de la vida, para que por ellos alcancemos la vida del mundo futuro\u00bb. <\/p>\n<p>El doctor de la ley pregunt\u00f3 a Jes\u00fas para tentarlo. Lo interpela como maestro y doctor, y quiere probarlo y ver qu\u00e9 puede responder a su pregunta candente. Hace la pregunta como la hac\u00edan los jud\u00edos y pregunta por las obras. Las obras exigidas por la ley, salvan; lo que se tiene en cuenta son las obras, no la actitud interior. \u00bfQu\u00e9 obras y qu\u00e9 preceptos son los que importan? Los doctores de la ley hablaban de seiscientos trece preceptos (doscientos cuarenta y ocho mandamientos y trescientas sesenta y cinco prohibiciones). <\/p>\n<p>La respuesta a la pregunta del doctor de la ley indica la ley misma, la ley escrita de la Sagrada Escritura. Jes\u00fas halla la respuesta en la ley, en la que se da a conocer la voluntad de Dios. La ley muestra el camino para la vida eterna. Los doctores de la ley hab\u00edan tratado de compendiar los mandamientos y prohibiciones tan numerosos, reduci\u00e9ndolos a unas cuantas leyes. Un medio de lograrlo era la \u00abregla \u00e1urea\u00bb: Lo que a ti no te agrada, no lo hagas a tu pr\u00f3jimo; esto es toda la ley, todo lo dem\u00e1s es explicaci\u00f3n (rab\u00ed Hilel, hacia el a\u00f1o 20 a.C.). Otro doctor de la ley indicaba el precepto del amor al pr\u00f3jimo (Lev 19:18). El doctor de la ley que interrog\u00f3 a Jes\u00fas resum\u00eda toda la ley en los mandamientos del amor de Dios (Deu 6:5) y del amor del pr\u00f3jimo (Lev 19:18), al igual que Jes\u00fas (Mar 12:28). Esta manera de compendiar la ley no deb\u00eda de ser conocida para el juda\u00edsmo del tiempo de Jes\u00fas (*). Jes\u00fas da la raz\u00f3n al doctor de la ley por hallar compendiada la ley en estos dos mandamientos. Las verdades de la revelaci\u00f3n necesitan ser compendiadas y presentadas sistem\u00e1ticamente a fin de que sirvan para la vida religiosa. <\/p>\n<p>El precepto del amor a Dios (\/Dt\/06\/05) con entrega de todas las potencias del alma a Dios, con una existencia dedicada a \u00e9l sin reserva, era formulado diariamente ma\u00f1ana y tarde por los jud\u00edos del tiempo de Jes\u00fas en su profesi\u00f3n de monote\u00edsmo. Este precepto liga al hombre con Dios hasta en lo m\u00e1s profundo de su ser. Con este precepto est\u00e1 asociado el precepto del amor al pr\u00f3jimo (Lev 19:18). E1 amor a uno mismo se presenta como medida del amor al pr\u00f3jimo. <\/p>\n<p>Con esto se dice mucho. La actitud fundamental del hombre debe ser el amor. El hombre que cumple la voluntad de Dios y corresponde a su imagen, no es el que piensa \u00fanicamente en s\u00ed sino el que existe para Dios y para el pr\u00f3jimo. Dios es el centro del hombre, pues lo ama con toda su alma y con todas sus fuerzas. El amor a s\u00ed y el amor al pr\u00f3jimo est\u00e1 absorbido por esta entrega total a Dios. En el amor del pr\u00f3jimo se ha de expresar el amor a s\u00ed mismo y la entrega a Dios. <\/p>\n<p>Todas las leyes dadas por Dios arrancan de este precepto del amor y desembocan en \u00e9l como en su meta. El amor es el precepto m\u00e1s importante, el que todo lo abarca y todo lo anima. El amor es el sentido de la ley. Si se expone la ley de tal manera que se viole el amor o no se le permita desarrollarse, se comete un error. Toda ley, incluso las establecidas en la Iglesia, debe servir al amor. Para llegar a la vida no basta el conocimiento del mandamiento m\u00e1s importante y decisivo. Se requieren tambi\u00e9n las obras. Haz esto y vivir\u00e1s. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* En el Testamento de los doce patriarcas (escrito jud\u00edo no exento de a\u00f1adiduras cristianas), Testamento de Isacar 5,2, se dice: \u00abAmad s\u00f3lo al Se\u00f1or y a vuestro pr\u00f3jimo\u00bb. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>23 Pero \u00e9l, queriendo justificarse, pregunt\u00f3 a Jes\u00fas: \u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo? <\/p>\n<p>Los fariseos cuidaban mucho de su prestigio. Se justificaban. \u00abEl fariseo, erguido, oraba as\u00ed en su interior: \u00a1Oh Dios! Gracias te doy, porque no soy como los dem\u00e1s hombres&#8230;\u00bb (18,11). Jes\u00fas les echa en cara que se justifican delante de los hombres (16,15). \u00bfMerec\u00eda reproche el doctor de la ley cuando preguntaba, aunque sab\u00eda lo que hay que hacer para alcanzar la vida eterna? \u00bfNo hab\u00eda todav\u00eda bastantes preguntas que reclamaban soluci\u00f3n, aunque eran claros los mandamientos m\u00e1s importantes? El doctor de la ley hace una pregunta que no hab\u00eda hallado todav\u00eda una soluci\u00f3n clara y decisiva. \u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los l\u00edmites del precepto del amor? La ley extiende el amor a los compatriotas y a los extranjeros que viven en Israel (Lev 19:34). En el juda\u00edsmo tard\u00edo se restringi\u00f3 el amor de los extranjeros a los verdaderos pros\u00e9litos (gentiles que hab\u00edan aceptado la fe en un solo Dios, se circuncidaban y observaban la ley). Los fariseos exclu\u00edan tambi\u00e9n del amor al pueblo ignorante de la ley. Se negaba el amor a los contrarios al partido. La ley de Dios deja por tanto cuestiones pendientes. S\u00f3lo el esp\u00edritu de Dios puede resolverlas en la debida forma. <\/p>\n<p>30 Jes\u00fas continu\u00f3 diciendo: Un hombre bajaba de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3, y cay\u00f3 en manos de ladrones, que, adem\u00e1s de haberlo despojado de todo y molido a golpes, se fueron, dej\u00e1ndolo medio muerto\u00bb. <\/p>\n<p>Jes\u00fas cuenta un relato. El Evangelio de Lucas narra cuatro m\u00e1s de este estilo. Las par\u00e1bolas comparan el obrar divino con el humano. La acci\u00f3n de Dios se hace comprensible a partir de lo que hace el hombre. En cambio, en estos relatos se presenta el hombre a los hombres para que examinen su comportamiento tomando como norma al hombre mostrado por Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Jeric\u00f3 (350 m bajo el nivel del mar) est\u00e1 mil metros m\u00e1s bajo que Jerusal\u00e9n (740 metros sobre el nivel del mar). El camino solitario y rocoso (unos 27 kil\u00f3metros) va por una regi\u00f3n en que abundan los barrancos. Asaltos de ladrones se refieren desde la antig\u00fcedad hasta la edad moderna. Un hombre bajaba a Jeric\u00f3. No se menciona su nacionalidad ni su religi\u00f3n. Era un hombre. Esto basta para el amor. Es posible que los ladrones fueran guerrilleros celotas fan\u00e1ticos que se ocultaban en las grutas y escondrijos de aquella regi\u00f3n y viv\u00edan de la rapi\u00f1a, pero que no quitaban a sus compatriotas m\u00e1s que lo que necesitaban para vivir y, sobre todo, no atentaban contra la vida si ellos mismos no se ve\u00edan atacados. Aqu\u00ed aparece la v\u00edctima de los ladrones en un estado lastimoso: despojado de todo, molido a golpes, medio muerto. El hombre debi\u00f3 sin duda defenderse cuando se vio asaltado por los ladrones. <\/p>\n<p>31 Casualmente, bajaba un sacerdote por aquel camino, y, al verlo, cruz\u00f3 al otro lado y pas\u00f3 de largo. 32 Igualmente, un levita que iba por el mismo sitio, al verlo, cruz\u00f3 al otro lado y pas\u00f3 de largo. 33 Pero un samaritano que iba de camino, lleg\u00f3 hasta \u00e9l, y, al verlo, se compadeci\u00f3; 34 se acerc\u00f3 a \u00e9l, le vend\u00f3 las heridas, ungi\u00e9ndolas con aceite y vino, lo mont\u00f3 en su propia cabalgadura, lo llev\u00f3 a la posada y se ocup\u00f3 de cuidarlo. 35 Al d\u00eda siguiente, sac\u00f3 dos denarios y se los dio al posadero, dici\u00e9ndole: Ten cuidado de \u00e9l; y lo que gastes de m\u00e1s, yo te lo pagar\u00e9 cuando vuelva. <\/p>\n<p>Jeric\u00f3 era una ciudad sacerdotal. Sacerdotes y levitas (servidores del templo, cantores) hab\u00edan desempe\u00f1ado su ministerio en el templo y volv\u00edan a casa. Con gran efecto se repite: Al verlo cruz\u00f3 al otro lado y pas\u00f3 de largo. Por qu\u00e9 pasaron de largo sacerdotes y levitas no se dice en la narraci\u00f3n. Quiz\u00e1 porque les pareci\u00f3 que el hombre tan malherido estaba muerto y no quisieron tocarlo, pues el contacto con un cad\u00e1ver causaba impureza legal (Lev 21:1). \u00bfQuiz\u00e1 porque tem\u00edan caer tambi\u00e9n en manos de los ladrones? \u00bfO porque no quer\u00edan detenerse? En todo caso les mov\u00eda m\u00e1s su propio inter\u00e9s que la compasi\u00f3n por el miserable, si es que la sent\u00edan. En su calidad de sacerdotes y levitas serv\u00edan a Dios. eran personas que encarnaban el precepto del amor a Dios. Pero \u00bfel amor al pr\u00f3jimo? Se establec\u00eda separaci\u00f3n entre culto y misericordia <\/p>\n<p>Los samaritanos son enemigos del pueblo jud\u00edo. No hay contacto entre unos y otros. Se odia por las dos partes. Una vez m\u00e1s vuelve a decirse: Al verlo. Pero inmediatamente viene la mutaci\u00f3n: Se compadeci\u00f3. Esta compasi\u00f3n no es est\u00e9ril. El samaritano obra como se debe obrar en esta situaci\u00f3n. Cuidadosamente se describen los seis actos de amor que se practican con la mayor sencillez y naturalidad, no s\u00f3lo en el momento presente, sino hasta la curaci\u00f3n del herido. Los dos denarios dados al posadero era lo que se pagaba a los jornaleros por dos d\u00edas de trabajo. No es mucho. En efecto, en Italia, hacia el a\u00f1o 140 a.C. se pagaba 1,32 denarios al d\u00eda por la pensi\u00f3n completa. Lo que hace el samaritano no es precisamente un acto heroico, pero s\u00ed todo lo que era necesario para salvar al desgraciado. <\/p>\n<p>36 \u00bfCu\u00e1l de estos tres te parece que vino a ser pr\u00f3jimo del que hab\u00eda ca\u00eddo en manos de los ladrones? 37 El doctor de la ley respondi\u00f3: El que practic\u00f3 la misericordia con \u00e9l. D\u00edjole Jes\u00fas: Pues anda, y haz t\u00fa lo mismo. <\/p>\n<p>La pregunta de Jes\u00fas suena como algo inesperado. El doctor de la ley hab\u00eda preguntado: \u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo? Jes\u00fas le pregunta: \u00bfCu\u00e1l de estos tres te parece que vino a ser pr\u00f3jimo del que hab\u00eda ca\u00eddo en manos de los ladrones? En la pregunta del doctor de la ley ocupa el centro el que pregunta, en la pregunta de Jes\u00fas, el necesitado de socorro. Seg\u00fan el precepto de la ley, tal como lo interpreta Jes\u00fas, es pr\u00f3jimo todo el que tiene necesidad de ayuda. Nada tienen que ver aqu\u00ed la naci\u00f3n, la religi\u00f3n, el partido. Todo hombre es pr\u00f3jimo. Donde la necesidad llama a la misericordia, tambi\u00e9n llama a la acci\u00f3n el precepto del amor del pr\u00f3jimo. <\/p>\n<p>Jes\u00fas no dio una respuesta abstracta, teor\u00e9tica. No dijo: El pr\u00f3jimo es cualquier persona que se halla en estrechez y necesita ayuda. Da m\u00e1s bien una indicaci\u00f3n pr\u00e1ctica. La pregunta de Jes\u00fas se refiere a la acci\u00f3n, y la acci\u00f3n se rige conforme a las circunstancias. Al responder el doctor de la ley no pudo menos de confesar: El que practic\u00f3 la misericordia con \u00e9l. Jes\u00fas invita a obrar: Haz t\u00fa lo mismo. El amor al pr\u00f3jimo es amor de obrar. \u00abHijitos, no amemos de palabra ni con la lengua, sino de obra y de verdad\u00bb (\/1Jn\/03\/018). \u00abSi un hermano o hermana se encuentran desnudos y carecen del alimento diario, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y hartaos, pero no les dais lo necesario para el cuerpo, \u00bfde qu\u00e9 servir\u00e1 esto?\u00bb (\/St\/02\/15 ss). <\/p>\n<p>Los dos ministros del culto divino solemne sirvieron ciertamente a Dios, pero no al pr\u00f3jimo que se hallaba en la necesidad. El samaritano los aventaja en el cumplimiento de la ley&#8230; Jes\u00fas echa mano de la doctrina prof\u00e9tica: \u00abMisericordia quiero, y no sacrificio\u00bb (Ose 6:6). La mejor preparaci\u00f3n para el cumplimiento del precepto del amor al pr\u00f3jimo es un coraz\u00f3n accesible a la miseria, el sentir miserIcordia o, como lo expresa la sencilla psicolog\u00eda de la Biblia: el \u00abconmoverse las entra\u00f1as\u00bb a la vista de la miseria humana. Cuando un hombre se siente mal al ver la miseria, est\u00e1 preparado para el amor. \u00abBienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia\u00bb (Mat 5:7). El mayor impedimento es el coraz\u00f3n endurecido. La misericordia debe convertirse en amor de obras, tal como lo exige el momento. El precepto del amor no puede desmenuzarse en art\u00edculos. Lo que la realidad muestra, exige y hace posible, eso debe hacerse. As\u00ed obr\u00f3 el samaritano en su situaci\u00f3n. As\u00ed se pone en pr\u00e1ctica la entrega a la voluntad de Dios. En efecto, el que ama pr\u00e1cticamente y sabe responder a todo llamamiento de la miseria humana, \u00e9se es obediente a Dios. <\/p>\n<p>b) Escuchar la palabra (\/Lc\/10\/38-42) <\/p>\n<p>38 Siguiendo ellos su camino, entr\u00f3 Jes\u00fas en cierta aldea; y una mujer llamada Marta lo recibi\u00f3 en su casa. <\/p>\n<p>El comienzo de esta narraci\u00f3n tiene semejanza con la primera del relato del viaje. Se pone de relieve el caminar de Jes\u00fas. Aqu\u00ed halla Jes\u00fas lo que no hab\u00eda hallado en la aldea de Samar\u00eda: alojamiento. No se nos dice d\u00f3nde se hallaba esta aldea ni c\u00f3mo se llamaba. Seg\u00fan la tradici\u00f3n de san Juan se trataba de Betania (Jua 11:1), que estaba situada cerca de Jerusal\u00e9n. Esto no pod\u00eda decirlo Lucas, aunque lo supiera. En efecto, Jerusal\u00e9n es la meta de la expedici\u00f3n, que s\u00f3lo se pod\u00eda alcanzar cuando hubiera llegado la hora de su muerte y de su ascensi\u00f3n al cielo. <\/p>\n<p>Una mujer llamada Marta lo recibi\u00f3 en su casa. Jes\u00fas se hosped\u00f3 en la casa a fin de que fuera o\u00edda su palabra. Como Marta, tambi\u00e9n otras mujeres acogieron y alojaron a los mensajeros del Evangelio: \u00abEscuchaba una de ellas, por nombre Lidia, traficante en p\u00farpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, y a la cual el Se\u00f1or abri\u00f3 el coraz\u00f3n para atender a lo que Pablo dec\u00eda. Una vez que se hubo bautizado ella y los de su familia, nos rog\u00f3 diciendo: Si me hab\u00e9is juzgado fiel al Se\u00f1or, entrad y quedaos en mi casa. Y nos forz\u00f3 a ello\u00bb (Hec 16:14 s). <\/p>\n<p>39 Ten\u00eda ella una hermana llamada Mar\u00eda, la cual sentada a los pies del Se\u00f1or, escuchaba su palabra. 40 Marta, entre tanto, andaba muy atareada con los muchos quehaceres del servicio; por fin, se present\u00f3 y dijo: Se\u00f1or, \u00bfes que no te importa que mi hermana me deje sola para servir? Dile, pues, que venga a ayudarme. <\/p>\n<p>Mar\u00eda, hermana de Marta, se sent\u00f3 a los pies de Jes\u00fas. Estaba sentada, como Pablo a los pies de Gamaliel, su maestro (Hec 22:3). Jes\u00fas es maestro, Mar\u00eda su disc\u00edpula. Los doctores jud\u00edos de la ley no explican la ley a las mujeres. El Maestro, en cambio, que es tambi\u00e9n Se\u00f1or, anuncia su doctrina tambi\u00e9n a la mujer (Hec 8:2). Lucas presenta el hecho con palabras que proced\u00edan de la comunidad primitiva: Jes\u00fas es el Se\u00f1or, Mar\u00eda escucha la palabra. La Iglesia es la comunidad de los que no cesan de o\u00edr la palabra del Se\u00f1or (Hec 8:21). Jes\u00fas se ve honrado en su visita de dos maneras. Mar\u00eda est\u00e1 sentada, sin hacer nada, a los pies del Se\u00f1or y escucha sin pesta\u00f1ear su palabra. Mar\u00eda andaba muy atareada, preocupada por el servicio de la mesa. Jes\u00fas es honrado con las obras de un amor que presta servicios y con el hecho de escuchar su palabra, como lo dijeron los padres de la Iglesia: con la vida activa y con la vida contemplativa. Marta sirve a Jes\u00fas atareada con muchos quehaceres, Mar\u00eda sirve sin atarearse con muchos quehaceres, como dice san Pablo cuando recomienda la virginidad: \u00abY esto lo digo mirando a vuestro provecho, no para tenderos un lazo, sino para una digna y sol\u00edcita dedicaci\u00f3n al Se\u00f1or\u00bb (1Co 7:35). <\/p>\n<p>Marta no comprende que Mar\u00eda est\u00e9 escuchando sin hacer nada, pues hay que preparar la mesa para los hu\u00e9spedes. EL servicio de la mesa le importa m\u00e1s que el servicio de la palabra, que consiste ante todo y sobre todo en escuchar. No comprende que Jes\u00fas quiere ser primeramente el que da, no el que recibe; no comprende que ha sido enviado para anunciar la salvaci\u00f3n y que la mejor manera de servirle consiste en o+r y cumplir su palabra de salvaci\u00f3n. Habla a Jes\u00fas con un ligero acento de reproche y quiere que Mar\u00eda deje de escuchar la palabra para dedicarse al servicio de la mesa. Da demasiada importancia a su servicio y rebaja el hecho de escuchar la palabra de Jes\u00fas, antepone las obras al hecho de o\u00edr la palabra. <\/p>\n<p>41 Pero el Se\u00f1or le contest\u00f3: Marta, Marta, por muchas cosas te afanas y te agitas; sin embargo, una sola cosa es necesaria. Mar\u00eda ha escogido la buena parte, que no se le ha de quitar. <\/p>\n<p>La repetici\u00f3n del nombre: Marta, Marta, proviene de simpat\u00eda, de solicitud y de amor. Jes\u00fas no deja de apreciar lo que hace, pero en las palabras con que designa su actividad muestra tambi\u00e9n c\u00f3mo la enjuicia. Su acci\u00f3n es solicitud inquieta e inquietud sol\u00edcita, dejando de lado lo principal. \u00abBuscad su reino (el de Dios), y estas cosas se os dar\u00e1n por a\u00f1adidura\u00bb (1Co 12:31). La palabra de Dios no puede llevar fruto si el que oye es retenido por una inquieta solicitud (1Co 8:14). <\/p>\n<p>Una sola cosa es necesaria (*); Mar\u00eda ha escogido la buena parte. Jes\u00fas presenta la audici\u00f3n de la palabra como lo \u00fanico necesario. No dice que Marta habr\u00eda debido preparar un solo plato (o pocos) a fin de poder oir la palabra de Dios; m\u00e1s bien no habr\u00eda debido preparar nada, pues s\u00f3lo una cosa es necesaria: o\u00edr la palabra que anuncia Jes\u00fas. El primer puesto corresponde a lo divino. \u00abAmar\u00e1s a tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con todas tus fuerzas&#8230;\u00bb Tambi\u00e9n la lucha de Jes\u00fas contra el amor a la riqueza proviene de su preocupaci\u00f3n, de su temor de que Dios no sea el \u00fanico pensamiento que domine la vida del hombre. Para mostrar a los hombres que s\u00f3lo una cosa es necesaria envi\u00f3 a sus mensajeros sin bolsa, sin alforja y sin calzado. \u00e9l mismo s\u00f3lo tiene un manjar: hacer la voluntad del que le envi\u00f3 (cf. Jua 4:31-34). <\/p>\n<p>O\u00edr la palabra es la buena parte. La palabra toma y da la salvaci\u00f3n, la vida eterna. La buena parte, como tal, no se ha de quitar. La salvaci\u00f3n dura siempre. En las palabras de Jes\u00fas a Mar\u00eda laten sin duda las palabras del salmo: \u00abLa porci\u00f3n de mi herencia y de mi copa eres t\u00fa, Yahveh; t\u00fa eres el que cuida de mis suertes. En delicias me cayeron las medidas y mi herencia me place\u00bb (Sal 15:5 s). Jes\u00fas llama bienaventurados a los que oyen la palabra de Dios y la guardan (Sal 11:28). <\/p>\n<p>Aunque no se puede negar que son tambi\u00e9n grandes el servicio de la mesa y todas las obras de caridad, puesto que, seg\u00fan la palabra de Cristo, son servicios prestados a \u00e9l mismo (Mat 25:40), sin embargo, no por eso hay que rebajar y descuidar el hecho de escuchar la palabra. Conforme a esta palabra dejaron los ap\u00f3stoles de servir a los pobres a la mesa a fin de quedar libres para la proclamaci\u00f3n de la palabra y confiaron a los di\u00e1conos el servicio de los pobres (Hec 6:1 s). El relato de la acci\u00f3n del buen samaritano tiene su necesario complemento en el relato de la visita a Marta y a Mar\u00eda. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* La tradici\u00f3n ha corregido mucho del vers\u00edculo 42: 1) (S\u00f3lo) poco es necesario = no te preocupes por preparar muchos platos; 2) poco o s\u00f3lo una cosa es necesaria = con poco nos basta; t\u00fa te fatigas demasiado; 3) el pasaje se suprime por completo; 4) la traducci\u00f3n que presentamos en el texto parece responder al texto original; cf. Mat 6:33. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 setenta y dos:<\/b><\/i> Numerosos mss., entre ellos varios de reconocido valor, dicen setenta. Sea cual sea la lectura correcta, Lc podr\u00eda simbolizar en este pasaje la misi\u00f3n a los pueblos paganos que, seg\u00fan la interpretaci\u00f3n que el juda\u00edsmo hac\u00eda de <span class='bible'>G\u00e9n 10:1-32<\/span>, ser\u00edan, bien setenta seg\u00fan el texto hebreo, bien setenta y dos seg\u00fan la versi\u00f3n griega de los LXX.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 9:1<\/span> y par; <span class='bible'>Jua 4:35<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Misi\u00f3n de los setenta y dos (cf. Mat. 9:37, 38; 10:7-16; 11:21-23).  Lucas es el \u00fanico que registra que, adem\u00e1s de los doce, Jes\u00fas mand\u00f3 a otro grupo de disc\u00edpulos a hacer obra misionera. Aqu\u00ed y en el v. 17 en los distintos mss. var\u00eda la cantidad entre setenta y setenta y dos (ver nota de la RVA); en ambos casos es simb\u00f3lica y nos recuerda el n\u00famero de naciones de G\u00e9n. 10 o el de ancianos que ayudaron a Mois\u00e9s en Exo. 24:1. Probablemente simboliza las naciones gentiles a las que m\u00e1s tarde ser\u00eda llevado el mensaje de Jes\u00fas por los disc\u00edpulos, aunque en ese tiempo el ministerio estar\u00eda confinado a los jud\u00edos.<\/p>\n<p>Las instrucciones a este grupo eran muy similares a las que fueron dirigidas a los doce en 9:1-6. Deb\u00edan ir con sencillez en medio de una horda de lobos rapaces que tratar\u00edan de frustrar su misi\u00f3n. Deb\u00edan viajar con poca carga, como los doce, y no perder tiempo en salutaciones al estilo oriental. Deb\u00edan aceptar la hospitalidad que se les diera como una buena recompensa por su trabajo, pero no deb\u00edan buscar mejores condiciones cambiando de una casa a otra. M\u00e1s tarde, la iglesia primitiva asumi\u00f3 su responsabilidad proveyendo para que sus maestros y evangelistas no tuvieran que depender de los que eran evangelizados (3 Jn. 7, 8). Pablo trat\u00f3 de no poner cargas de cualquier tipo a sus iglesias, aunque ten\u00eda pleno derecho para ello y el v. 7 es citado en relaci\u00f3n con los derechos de los ancianos (ver 1 Cor. 9:14; 1 Tim. 5:18).<\/p>\n<p>Su mensaje ser\u00eda que el reino de Dios hab\u00eda llegado; las se\u00f1ales de su presencia eran las obras poderosas que ellos har\u00edan. Cuando se proclama el evangelio las bendiciones del reinado de Dios est\u00e1n al alcance de todos los que las aceptan (cf. Mar. 1:15). Si el mensaje no era recibido, deb\u00eda darse una advertencia sobre el juicio de Dios. Los mensajeros deb\u00edan se\u00f1alar que no ten\u00edan m\u00e1s responsabilidad despu\u00e9s de haber presentado el mensaje.<\/p>\n<p>De paso Jes\u00fas coment\u00f3 sobre el destino que esperaba en el d\u00eda del juicio a las ciudades que hab\u00edan rechazado su mensaje. Los jud\u00edos consideraban que las ciudades paganas de la antig\u00fcedad eran absolutamente imp\u00edas. Decir que tendr\u00edan una respuesta m\u00e1s c\u00e1lida al evangelio que esas poblaciones jud\u00edas era una forma de declarar la ceguedad de los jud\u00edos al evangelio; su orgullo sufrir\u00eda un r\u00e1pido derrumbe. Finalmente, Jes\u00fas enfatiz\u00f3 que los disc\u00edpulos deb\u00edan ser sus representantes personales y, en consecuencia, representantes de Dios (cf. 9:48; Juan 15:23).<\/p>\n<p>Notas. 6 Un hijo de paz es una persona que ama la paz, alguien digno del don mesi\u00e1nico de la paz. Se considera que el saludo paz tiene efecto sobre el que lo recibe. 13 Coraz\u00edn era un pueblo al norte de Caperna\u00fam. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>10.1, 2 M\u00e1s de doce personas segu\u00edan a Jes\u00fas. Ahora designa un grupo de setenta [setenta y dos en otros manuscritos] para preparar algunas ciudades que El visitar\u00eda m\u00e1s tarde. Estos disc\u00edpulos no pose\u00edan calificaciones \u00fanicas. No eran los m\u00e1s educados, ni los m\u00e1s capaces, ni los de m\u00e1s alto nivel social que otros seguidores de Jes\u00fas. Lo que los capacit\u00f3 para su misi\u00f3n fue su conocimiento del poder de Jes\u00fas y su visi\u00f3n para llegar a toda la gente. Es importante que usted dedique sus talentos al Reino de Dios, pero m\u00e1s importante a\u00fan es tener una experiencia personal de su poder y una visi\u00f3n clara de lo que El quiere que hagamos.10.2 Jes\u00fas envi\u00f3 treinta y cinco parejas para alcanzar las multitudes. No intentar\u00edan cumplir su tarea sin ayuda. En cambio, pedir\u00edan a Dios que enviara m\u00e1s obreros. Al llevar a cabo la obra de evangelizaci\u00f3n, sin duda querr\u00e1 empezar de inmediato alcanzar a las personas inconversas. Esta historia sugiere un acercamiento diferente: empiece por movilizar personas para orar. Y antes de orar por los inconversos, ore que otras personas interesadas se le unan para alcanzarlos.10.2 En el servicio cristiano, no hay desempleo. Dios tiene trabajo m\u00e1s que suficiente para cada uno. No se siente atr\u00e1s para mirar lo que otros hacen, busque la manera de tomar parte en la cosecha.10.3 Jes\u00fas dice que enviaba a sus disc\u00edpulos \u00abcomo corderos en medio de lobos\u00bb. Deb\u00edan tener mucho cuidado, sin duda enfrentar\u00edan oposici\u00f3n. A nosotros tambi\u00e9n nos han enviado al mundo como corderos en medio de lobos. Est\u00e9 alerta y recuerde que no enfrentaremos al enemigo con agresi\u00f3n, sino con amor y amabilidad. Una misi\u00f3n peligrosa demanda entrega sincera.10.7 La orientaci\u00f3n de Jes\u00fas de quedarse en una sola casa evitaba ciertos problemas. Cambiarla podr\u00eda ofender a las familias que los recibieron antes. Las familias empezar\u00edan a competir para contar con la presencia de los disc\u00edpulos y algunos podr\u00edan pensar que no eran lo bastante buenos para o\u00edr su mensaje. Si los disc\u00edpulos despreciaban en apariencia la hospitalidad ofrecida, a lo mejor los habitantes no aceptar\u00edan a Jes\u00fas cuando llegara despu\u00e9s. Adem\u00e1s, al estar en un solo lugar, los disc\u00edpulos no ten\u00edan que preocuparse por conseguir un lugar c\u00f3modo. Podr\u00edan alojarse y realizar la tarea encomendada.10.7 Jes\u00fas les dijo que aceptaran la hospitalidad cort\u00e9smente porque su tarea los calificaba para ello. A los ministros del evangelio se les debe sostener y nuestra responsabilidad es que tengan todo lo necesario. Hay varias formas de apoyar los esfuerzos de quienes sirven a Dios en la iglesia. Primera, vele para que tengan un salario adecuado. Segunda, vele para que tengan apoyo emocional y planee un tiempo para expresar su aprecio por algo que hayan hecho. Tercera, an\u00edmelos con sorpresas ocasionales que los estimule a seguir adelante. Nuestros ministros merecen saber que lo hacemos con gusto y con generosidad.10.8, 9 Jes\u00fas dio dos normas a los disc\u00edpulos para el viaje. Deb\u00edan comer lo que les pusieran delante, o sea, aceptar\u00edan la hospitalidad sin cr\u00edticas, y sanar\u00edan los enfermos. Gracias a ello, la gente estar\u00eda dispuesta a o\u00edr el evangelio.10.12 Sodoma era una ciudad perversa que Dios destruy\u00f3 por su pecaminosidad extrema (G\u00e9nesis 19). El nombre de la ciudad se usa a menudo como s\u00edmbolo de perversidad e inmoralidad. Sodoma sufrir\u00e1 en el d\u00eda del juicio, pero las ciudades que vieron y rechazaron al Mes\u00edas sufrir\u00e1n mucho m\u00e1s. JACOBOJes\u00fas separ\u00f3 a tres de sus disc\u00edpulos para una preparaci\u00f3n especial. Jacobo, su hermano Juan y Pedro formaron este c\u00edrculo \u00edntimo. A la larga, cada uno jug\u00f3 un papel clave en la iglesia primitiva. Pablo lleg\u00f3 a ser un gran predicador, Juan se convirti\u00f3 en un importante escritor y Jacobo fue el primero de los doce disc\u00edpulos en morir por su fe.La forma en que los nombres de Jacobo y Juan se mencionan juntos indica que Jacobo fue el hermano mayor. Zebedeo, su padre, era propietario de un negocio de pesca donde trabajaron con Pedro y Andr\u00e9s. Cuando Pedro, Andr\u00e9s y Juan dejaron Galilea para ver a Juan el Bautista, Jacobo se qued\u00f3 con las barcas y las redes. M\u00e1s tarde, cuando Jes\u00fas los llam\u00f3, fue el m\u00e1s deseoso de seguirle.Jacobo disfrut\u00f3 con pertenecer al c\u00edrculo \u00edntimo de los disc\u00edpulos, pero no entendi\u00f3 bien el prop\u00f3sito de Jes\u00fas. El y su hermano incluso intentaron asegurarse un buen puesto en el reino de Jes\u00fas, y le rogaron que les prometiera un lugar especial. Como los dem\u00e1s disc\u00edpulos, Jacobo pose\u00eda una visi\u00f3n limitada de lo que Jes\u00fas hac\u00eda en la tierra, y vislumbraba solo un reinado terrenal que derrocar\u00eda a Roma y restaurar\u00eda la gloria pasada de Israel. Pero por sobre todo, Jacobo quiso estar con Jes\u00fas. Encontr\u00f3 al l\u00edder que ten\u00eda que encontrar, pero estaba equivocado en cuanto a cu\u00e1ndo tomar\u00eda el poder. Fue necesaria la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas para corregir la visi\u00f3n de Jacobo.Jacobo fue el primero de muchos en morir por el Evangelio. Estuvo dispuesto a morir porque sab\u00eda que Jes\u00fas conquist\u00f3 la muerte, y que esta era solo la puerta de entrada a la vida eterna. Nuestras expectativas acerca de la vida ser\u00e1n limitadas si no podemos ver m\u00e1s all\u00e1 de esta vida. Jes\u00fas prometi\u00f3 vida eterna a los que desean seguirle. Si creemos esta promesa, El nos dar\u00e1 \u00e1nimo para permanecer firmes aun en tiempos dif\u00edciles.Puntos fuertes y logros :&#8211;\tUno de los doce disc\u00edpulos&#8211;\tCon Pedro y Juan, integra un c\u00edrculo \u00edntimo&#8211;\tPrimero de los doce disc\u00edpulos que muri\u00f3 por la feDebilidades y errores :&#8211;\tSe mencionan dos explosiones de Jacobo que indican problemas de temperamento (Luk 9:54) y ego\u00edsmo (Mar 10:37). En ambos casos, \u00e9l y su hermano, Juan, hablaron como uno.Lecci\u00f3n de su vida :&#8211;\tPara los disc\u00edpulos de Jes\u00fas perder la vida no era un precio muy alto a pagarDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Galilea&#8211;\tOcupaciones: Pescador, disc\u00edpulo&#8211;\tFamiliares: Padre: Zebedeo. Madre: Salom\u00e9. Hermano: Juan&#8211;\tContempor\u00e1neos: Jes\u00fas, Pilato, Herodes AgripaVers\u00edculos clave :\u00bbEntonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querr\u00edamos que nos hagas lo que pidi\u00e9remos. El les dijo: \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is que os haga? Ellos le dijeron: Conc\u00e9denos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda\u00bb (Mar 10:35-37).La historia de Jacobo se narra en los Evangelios. Tambi\u00e9n se menciona en Act 1:13 y 12.2.10.13 Coraz\u00edn fue una ciudad cerca del mar de Galilea, tal vez a tres kil\u00f3metros al norte de Capernaum. Tiro y Sid\u00f3n fueron ciudades que Dios destruy\u00f3 en castigo a su maldad (v\u00e9ase Ezequiel 26-28).10.15 Capernaum era la base de Jes\u00fas para su ministerio galileo. La ciudad era un cruce de caminos importantes que usaban los viajeros y el ej\u00e9rcito romano, y un mensaje que se daba en Capernaum se extender\u00eda a lugares mucho m\u00e1s distantes. Sin embargo, mucha gente de all\u00ed no entendi\u00f3 los milagros de Jes\u00fas ni dio cr\u00e9dito a sus ense\u00f1anzas. La ciudad se inclu\u00eda entre las que se juzgar\u00edan por rechazar a Jes\u00fas.10.17-20 Los disc\u00edpulos vieron grandes resultados al ministrar en el nombre y con la autoridad de Jes\u00fas. Estaban muy contentos con las victorias obtenidas al testificar y Jes\u00fas se goz\u00f3 con ellos. Sin embargo, los hizo reflexionar al recordarles que hab\u00eda una victoria mucho m\u00e1s importante: que sus nombres est\u00e9n escritos en el cielo. Este honor era mucho m\u00e1s importante que cualquier otro logro. A medida que vemos las maravillas de Dios que obran en nosotros y por medio de nosotros, no debemos perder de vista que hay una maravilla mayor, nuestra ciudadan\u00eda celestial.10.18, 19 Quiz\u00e1s Jes\u00fas mir\u00f3 hacia adelante, a su victoria sobre Satan\u00e1s en la cruz. Joh 12:31-32 indica que la muerte de Cristo juzgar\u00eda y derrotar\u00eda a Satan\u00e1s. Por otro lado, Jes\u00fas quiz\u00e1s alert\u00f3 a sus disc\u00edpulos en contra del orgullo. A lo mejor se refer\u00eda a Isa 14:12-17, donde comienza diciendo: \u00ab\u00a1C\u00f3mo ca\u00edste del cielo, oh Lucero, hijo de la ma\u00f1ana!\u00bb Muchos int\u00e9rpretes identifican este vers\u00edculo con Satan\u00e1s y explican que su orgullo lo condujo a todo lo malo que vemos en la tierra hoy. A sus disc\u00edpulos, que les impact\u00f3 el poder sobre los esp\u00edritus malignos (\u00abserpientes y escorpiones\u00bb), Jes\u00fas les dio esta clase de advertencia: \u00abLo vuestro es el tipo de orgullo que hizo caer a Satan\u00e1s. \u00a1Cu\u00eddense!\u00bb10.21 Jes\u00fas agradeci\u00f3 a Dios que la verdad espiritual fuera para todos, no solo para un grupo selecto. Al parecer muchos premios de la vida van hacia los inteligentes, los ricos, los bien parecidos o los poderosos, pero el Reino de Dios est\u00e1 al alcance de todos, sin distinci\u00f3n, sin importar la posici\u00f3n ni la habilidad. No llegamos a Jes\u00fas mediante la fuerza ni la inteligencia, sino por confiar como un ni\u00f1o. Jes\u00fas no est\u00e1 en contra de los que buscan erudici\u00f3n; se opone al orgullo espiritual (ser sabio a sus propios ojos). Un\u00e1monos a Jes\u00fas en agradecimiento a Dios de que todos tenemos igual acceso a El. Conf\u00ede en la gracia de Dios para su ciudadan\u00eda en el Reino y no en las aptitudes personales.10.22 La misi\u00f3n de Cristo fue revelar a Dios el Padre a la gente. Su Palabra trajo a la tierra ideas complicadas. Explic\u00f3 el amor de Dios mediante par\u00e1bolas, ense\u00f1anzas y, sobre todo, con su vida. Al examinar las acciones, principios y actitudes de Jes\u00fas, comprendemos a Dios con m\u00e1s claridad.10.23, 24 Los disc\u00edpulos ten\u00edan una oportunidad maravillosa: ser testigos presenciales de Cristo, el Hijo de Dios. No obstante, durante varios meses no lo apreciaron como era debido, ni en verdad lo escucharon ni le obedecieron. Tambi\u00e9n nosotros tenemos un lugar privilegiado con dos mil a\u00f1os de historia de la Iglesia, acceso a la Biblia en cientos de idiomas y versiones, muchos pastores y predicadores excelentes. Sin embargo, con cu\u00e1nta frecuencia no les damos importancia, olvidando esas grandes bendiciones recibidas. Recuerde, con el privilegio viene la responsabilidad. Debido a que tenemos la ventaja de conocer mucho acerca de Cristo, debemos tener m\u00e1s cuidado al seguirle.10.24 Los hombres de Dios del Antiguo Testamento, como el rey David y el profeta Isa\u00edas, dijeron muchas profec\u00edas inspiradas por Dios que Jes\u00fas cumpli\u00f3. Se preguntaban, como Pedro escribiera m\u00e1s tarde, el posible significado de estas profec\u00edas y cu\u00e1ndo se cumplir\u00edan (1Pe 1:10-13). En palabras de Jes\u00fas, \u00abdesearon ver lo que vosotros veis\u00bb: la llegada del Reino de Dios.10.27 Este experto en la Ley de Mois\u00e9s se refer\u00eda a Deu 6:5 y Lev 19:18. Entend\u00eda muy bien que la Ley demandaba total devoci\u00f3n a Dios y amor al pr\u00f3jimo. Jes\u00fas habl\u00f3 m\u00e1s acerca de estas leyes en otras ocasiones (v\u00e9anse Mat 19:16-22 y Mar 10:17-22).10.27-37 Los expertos en la Ley trataron al herido como un tema de discusi\u00f3n; los ladrones, como un objeto de explotaci\u00f3n; los sacerdotes, como un problema a evitar; y el levita como un objeto de curiosidad. Solo el samaritano lo trat\u00f3 como una persona a la que se deb\u00eda amar.10.27-37 De la par\u00e1bola aprendemos tres principios acerca de lo que significa el amor al pr\u00f3jimo: (1) la carencia de amor es a menudo f\u00e1cil de justificar a pesar de que nunca es buena; (2) nuestro pr\u00f3jimo es cualquiera que est\u00e9 en necesidad, sin importar raza, credo ni procedencia social; y (3) amor significa hacer algo para suplir la necesidad de alguien. No importa d\u00f3nde viva, hay gente necesitada a su alrededor. No hay raz\u00f3n justificada para negarse a brindar ayuda.10.33 Exist\u00eda un odio profundo entre jud\u00edos y samaritanos. Los jud\u00edos se ve\u00edan como descendientes puros de Abraham, mientras que los samaritanos eran una raza mezclada cuyo origen se debi\u00f3 al casamiento de jud\u00edos del norte con gente de otros pueblos despu\u00e9s del exilio de Israel. Para este experto en leyes jud\u00edas, la persona que parec\u00eda actuar como se deb\u00eda era el samaritano. En realidad, no pod\u00eda ni siquiera pronunciar la palabra samaritano cuando contestaba la pregunta de Jes\u00fas. Su actitud de experto traicion\u00f3 su falta de amor, lo que antes manifest\u00f3 que la Ley mandaba.10.38-42 Marta y Mar\u00eda amaban a Jes\u00fas. En esta ocasi\u00f3n ambas le serv\u00edan. Pero Marta pens\u00f3 que el estilo de servicio de Mar\u00eda era inferior al de ella. No dedujo que en su deseo de servir descuidaba a su visita. \u00bfEst\u00e1 tan ocupado haciendo cosas para Jes\u00fas al grado que no tiene tiempo para estar con El? No permita que su servicio llegue a ser un autoservicio.10.41, 42 Jes\u00fas no conden\u00f3 a Marta por preocuparse de los quehaceres de la casa. Solo le pidi\u00f3 fijar prioridades. Es posible que el servicio a Cristo degenere en un simple ajetreo que deja de ser una entrega total a Dios.UNA COLECCION DE ACTITUDESPara el experto en la Ley, el hombre herido era un asunto para discutir.Para los ladrones, el herido era alguien que pod\u00edan despojar.Para los religiosos, el herido era un problema que deb\u00eda evitarse.Para el mesonero, el herido era un cliente a quien servir por un precio.Para el samaritano, el herido era un ser humano valioso al que hab\u00eda que cuidar y amar.Para Jes\u00fas, todos ellos y nosotros somos tan importantes, que dio su vida por nosotros.Las necesidades de otros motivan una serie de actitudes en nosotros. Jes\u00fas us\u00f3 la historia del bueno pero despreciado samaritano para aclarar qu\u00e9 actitudes aceptaba. Si somos sinceros, a menudo nos hallaremos en el lugar del int\u00e9rprete de la Ley, necesitando aprender de nuevo qui\u00e9n es nuestro pr\u00f3jimo. Note estas diferentes actitudes hacia el hombre herido.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) \u201cSetenta\u201d, \u05d0ACWSyp; P75BDVgSyc,sArm: \u201csetenta y dos\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 647 \u00c9xo 24:1; N\u00fam 11:16<\/p>\n<p>b 648 Mar 6:7<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> setenta.  El uso de  setenta  aqu\u00ed es conforme al uso del A.T., implicando un grupo grande o importante (Ex 1:5; 24:1; Nm 11:16; Da 9:24). <\/p>\n<p><p> de dos en dos.  El enviarlos en pares no s\u00f3lo les ofrec\u00eda protecci\u00f3n y compa\u00f1erismo, sino que se conformaba a la demanda del A.T. de dos testigos en ca sos judiciales (Dt 17:6; 19:15).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Algunos mss. dicen: setenta y dos. (As\u00ed tambi\u00e9n en el v.17.) El Salvador design\u00f3 setenta disc\u00edpulos para que tuvieran parte en Su ministerio, as\u00ed como Mois\u00e9s design\u00f3 setenta ancianos para que tuvieran parte en su carga como Dios le mand\u00f3 ( N\u00fam_11:16-17 ; \u00c9xo_24:1 , \u00c9xo_24:9). <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> Como testigos ( Deu_17:6 ; Deu_19:15 ; Mat_18:16). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>setenta<\/i><\/b>. S\u00f3lo Lucas refiere esta comisi\u00f3n. El hecho de que 70 personas pudiesen ser enviadas muestra que Jes\u00fas deb\u00eda de tener gran cantidad de seguidores.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>122 (c) LA ENSE\u00d1ANZA DE JES\u00daS SOBRE LA MISI\u00d3N (10,1-24). Esta secci\u00f3n es la m\u00e1s extensa meditaci\u00f3n lucana sobre la misi\u00f3n. Tiene sus paralelos en Q (Mt 9,37-38; 10,7-16; 11,21-23) y en Lc 9,1-6; 22,35-38; 24,44-49. Lucas no presta atenci\u00f3n a la misi\u00f3n de los disc\u00edpulos en cuanto tal, sino que centra m\u00e1s bien sus reflexiones en la naturaleza de la misi\u00f3n y en las causas de sus alegr\u00edas y tristezas. 1. setenta (y dos): La aplicaci\u00f3n de los principios de la cr\u00edtica textual no aclara de forma incuestionable si el texto original dec\u00eda 70 \u00f3 72; los antiguos manuscritos apoyan ambas lecturas. Parece que el texto veterotestamentario que se encuentra tras este n\u00famero es Gn 10,2-31, la tabla de los pueblos de la tierra; el TM lee 70, mientras que los LXX leen 72. En todo caso, Lucas enra\u00edza la misi\u00f3n universal de su Iglesia en el ministerio de Jes\u00fas, de dos en dos: Tres son las razones para esta distribuci\u00f3n por parejas: la ayuda mutua; garantizar la verdad de su testimonio (cf. Dt 19,15); ser una expresi\u00f3n viviente del evangelio de la paz (cf. vv. 5-6). Posiblemente, la pareja misionera m\u00e1s famosa del NT sea la formada por Pablo y Bernab\u00e9 (cf. Hch 13). 3. corderos en medio de lobos: Esta poderosa imagen tiene dos dimensiones: indefensi\u00f3n de los misioneros cristianos ante personas hostiles; la misi\u00f3n cristiana inaugura una nueva era de paz y reconciliaci\u00f3n en la que el cordero se tumbar\u00e1 con el lobo (cf. Is 11, 6; 65,25). 4. no salud\u00e9is a nadie: Esta acci\u00f3n simb\u00f3lica socialmente chocante, semejante a la de los profetas (Ez 4-5), parece entrar en contradicci\u00f3n con lo que implica la aut\u00e9ntica paz. Cf. Klassen, Love of Enemies (\u2192 91 supra) 92-93. 6. hijo de paz: Esta singular expresi\u00f3n forma parte del \u00e9nfasis lucano sobre el mensaje cristiano de la reconciliaci\u00f3n se aplica a quien est\u00e1 dedicado a la consecuci\u00f3n de la paz. 9. El reino de Dios se manifiesta en la misi\u00f3n cristiana mediante la predicaci\u00f3n y la curaci\u00f3n de los enfermos.<\/p>\n<p>123 10-16. Hasta este momento, Lucas ha acentuado la \u00edndole esencialmente positiva de la misi\u00f3n cristiana. Ahora introduce su aspecto negativo: as\u00ed como Jes\u00fas se encontr\u00f3 con la hostilidad y el rechazo, de igual modo le ocurrir\u00e1 a sus misioneros. Pero, como mostrar\u00e1 la historia de Pablo en Hechos, la palabra de Dios triunfar\u00e1 aunque sus predicares no sean imprescindibles. 13-15. En su actual contexto lucano, estos vers\u00edculos funcionan como una advertencia dirigida a las comunidades lucanas para que respondieran favorablemente a la palabra de Dios y no imitaran las respuestas dadas a la misi\u00f3n de Jes\u00fas por algunas ciudades de Galilea. 16. quien a vosotros os escucha, a m\u00ed me escucha: El sentido de la misi\u00f3n cristiana encuentra en esta frase su expresi\u00f3n lapidaria: escuchar la palabra anunciada por los disc\u00edpulos es escuchar la palabra de Jes\u00fas; y escuchar la palabra de Jes\u00fas es escuchar la palabra de Dios. Cf. v. 22, sobre este mismo profundo fundamento de la misi\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>124 17-20. La atenci\u00f3n se centra en los efectos de la misi\u00f3n realizada en el nombre de Jes\u00fas. 17. demonios: Evoca el poder de Jes\u00fas sobre los demonios en Galilea (8,26-39) y el poder que confiri\u00f3 a los Doce (9,1-2). Los 70 (o 72) disc\u00edpulos comparten la misma autoridad. 18. Los poderes del mal son atacados y vencidos en el ministerio de Jes\u00fas y de su Iglesia. 19. \u00abLa serpiente y el escorpi\u00f3n eran bien conocidos en Palestina por su mort\u00edfero veneno; pero es que, adem\u00e1s, en el AT eran considerados s\u00edmbolos de todo g\u00e9nero de males\u00bb (FEL, III, 241). En el libro de Hechos, cuenta frecuentemente Lucas c\u00f3mo el Se\u00f1or Jes\u00fas salva a sus misioneros de las fuerzas destructivas (p.ej., 28,1-6). 20. Lucas mitiga el entusiasmo provocado por el \u00e9xito de la misi\u00f3n insistiendo en un don m\u00e1s duradero: el tener el propio nombre inscrito en la lista de los ciudadanos del cielo.<\/p>\n<p>125 21-24. Lucas concluye sus reflexiones sobre la misi\u00f3n desde el \u00e1mbito de la sabidur\u00eda, a diferencia del \u00e1mbito de la representaci\u00f3n que hallamos en el v. 16. El enfoque es posterior a la resurrecci\u00f3n, pues los disc\u00edpulos, en contraste con 9,45 y 18,34, poseen el don del conocimiento y de la visi\u00f3n profunda mediante el que pueden entender a Jes\u00fas como la revelaci\u00f3n del Padre. 21. estas cosas: En el contexto lucano se refiere a la naturaleza del reino de Dios, a la comuni\u00f3n de los disc\u00edpulos en la misi\u00f3n de Jes\u00fas y a las relaciones de Jes\u00fas con Dios. Aunque con unos t\u00e9rminos diferentes, la idea es la misma que encontramos en 8,10. sabios&#8230; peque\u00f1os: La sabidur\u00eda familiar pone en contraste a los que no tienen necesidad de Dios con los peque\u00f1os, que son los disc\u00edpulos que se acercan a Dios con una mente y un coraz\u00f3n abiertos. 22. La misi\u00f3n cristiana tiene su fundamento m\u00e1s profundo en la relaci\u00f3n del Hijo con su Padre y en el don, totalmente gratuito, del Hijo de revelar a sus disc\u00edpulos la identidad del Padre, todo: \u00abUna vez m\u00e1s, el sentido de panta (10,22) en su marco original se nos escapa. En el contexto lucano (y mateano) se refiere al conocimiento que el Hijo tiene del Padre y al conocimiento que solamente \u00e9l puede transmitir a sus seguidores, a los \u201cpeque\u00f1os\u201d\u00bb (J. A. Fitzmyer, \u00abAbba and Jes\u00fas\u2019 Relation to God\u00bb, \u00c1 cause de l&#8217;\u00e9vangile [Fest. J. Dupont, ed. R. Gantoy, LD 123, Par\u00eds 1985] 36). 23-24. En la nueva era del cumplimiento, inaugurada por Jes\u00fas, los disc\u00edpulos presencian con visi\u00f3n profunda su actividad misionera y participan de su poder para hacer el bien. Lo que estos \u00abpeque\u00f1os\u00bb experimentan no les fue concedido a los dirigentes religiosos y pol\u00edticos del pasado.<\/p>\n<p>126 (d) LA MISI\u00d3N CRISTIANA Y LA OBSERVANCIA DE LA LEY (10,25-37). Este pasaje tiene dos caras. Por una, da una lecci\u00f3n magistral sobre la misericordia hacia los necesitados; por otra, anuncia que los no jud\u00edos pueden tambi\u00e9n observar la ley y entrar, por tanto, en la vida eterna. Este relato de controversia consta de los siguientes elementos: 10,25, pregunta de un maestro de la ley; 10,26, contrapregunta de Jes\u00fas; 10,27, respuesta del maestro de la ley; 10,28, mandato de Jes\u00fas; 10,29, nueva pregunta del maestro de la ley; 10,30-36, contrapregunta de Jes\u00fas, que contiene la par\u00e1bola del buen samaritano; 10,37a, respuesta del maestro de la ley; 10,37b, mandato de Jes\u00fas. 25. para probarlo: Parece que el jurista ha o\u00eddo lo que Jes\u00fas acaba de decir sobre la misi\u00f3n cristiana en 10,1-24. La prueba tiene que ver con la funci\u00f3n de la ley de Dios en la salvaci\u00f3n proclamada por los misioneros. Lucas da dos respuestas: la ley sigue siendo v\u00e1lida; los no jud\u00edos que observen la ley heredar\u00e1n la vida eterna. Posteriormente, en 18,18-30, Lucas ofrecer\u00e1 una respuesta m\u00e1s espec\u00edficamente cristiana a la misma pregunta sobre la herencia de la vida eterna. Sobre esta doble visi\u00f3n lucana de la ley, cf. Wilson, Luke and the Law (\u2192 58 supra). 27. La respuesta del jurista procede de Dt 6,5 y Lv 19,18. 28. Jes\u00fas confirma la validez de la ley para la salvaci\u00f3n y subraya la importancia de cumplir (cf., tambi\u00e9n, vv. 25.36) los dos mandamientos. 29. pr\u00f3\u00adjimo: La pregunta del jurista procede de los debates sobre qui\u00e9n pertenece al pueblo de Dios, y, por tanto, hay que amarlo como un pr\u00f3jimo. 30-35. La contrapregunta de Jes\u00fas en el v. 36 se introduce extensamente por esta famosa historia ejemplar, cuyo objetivo es detener la atenci\u00f3n del lector para obligarlo a imitar el comportamiento de un paria, de un samaritano. un sacerdote&#8230; un levita: Estos dos destacados representantes de la observancia de la ley no ayudan al hombre que hab\u00eda sido totalmente despojado y se encontraba aparentemente muerto, por temor a contaminarse. 36. \u00bfqui\u00e9n&#8230; fue pr\u00f3jimo&#8230;?: La pregunta de Jes\u00fas da la vuelta a la del jurista: No preguntes qui\u00e9n pertenece al pueblo de Dios para que merezca mi amor como pr\u00f3jimo suyo, sino pregunta, m\u00e1s bien, cu\u00e1l es el comportamiento que incumbe a un miembro del pueblo elegido por Dios. 37. el que practic\u00f3 misericordia: El jurista no se atreve a decir \u00absamaritano\u00bb. Porque practic\u00f3 la ley, el marginado samaritano muestra que es realmente un pr\u00f3jimo, un miembro del pueblo de Dios, heredero de la vida eterna. Cf. G. Sellin, ZNW 65 (1974) 166-89; 66 (1975) 19-60.<\/p>\n<p>127 (e) EL DISCIPULADO ES PARA HOMBRES Y PARA MUJERES (10,38-42). Se destaca el universalismo lucano en la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas actuando tres veces contra las normas culturales jud\u00edas: Jes\u00fas est\u00e1 solo con mujeres que no pertenecen a su familia; una mujer le sirve; Jes\u00fas ense\u00f1a a una mujer en su propia casa. Cf. B. Witherington, Women in the Ministry of Jes\u00fas (SNTSMS 51, Cambridge 1984) 100-3. 38. en su casa: Algunos manuscritos han omitido esta frase para armonizar este pasaje con 19,6; cf. Hch 17,7, donde Lucas usa hypodechesthai, \u00abrecibir\u00bb, sin especificaci\u00f3n de complemento de lugar. El \u00e9nfasis que recibe \u00abcasa\u00bb en este exclusivo episodio lucano concuerda con la redacci\u00f3n lucana de Q y Marcos, en la que a\u00f1adi\u00f3 28 referencias a \u00abcasa\/hogar\u00bb (p.ej., 8,27; 14,23). Esta perspectiva responde a su visi\u00f3n del cristianismo como familia; las mujeres hospedan a la Iglesia en sus casas. Cf. J. Koenig, New Testament Hospitality (OBT 17, Filadelfia 1985) 103-07. 39. a los pies del Se\u00f1or. Sobre esta postura del disc\u00edpulo, cf. 8,35; Hch 22,3. 40. sirviendo: En tiempos del evangelio de Lucas, diakonein se refer\u00eda al ministerio cristiano (cf. 1 Cor 4,1; Rom 16,1). Como ocurre frecuentemente en sus relatos sobre la comensalidad de Jes\u00fas (5,29-39; 7,36-50; 11,37-54; 14,1-24; 19,1-10; 24,13-35), el invitado, Jes\u00fas, se convierte en la figura dominante, en anfitri\u00f3n, y responde a las preguntas sobre la vida comunitaria. 42. una cosa: El sentido no es que es mejor una cazuela que siete platos. Una sola cosa debe preocupar a todos cuantos sigan a Jes\u00fas: escuchar su palabra (v. 39; cf. 8,4-21); \u00e9sta es la parte mejor.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos refieren a un hecho que no se registra en los otros Evangelios. Este hecho es el nombramiento de los setenta disc\u00edpulos que adem\u00e1s de los  doce ap\u00f3stoles hab\u00edan de ir delante Jes\u00fas. No sabemos los nombres de ninguno de estos disc\u00edpulos. Nada se nos dice sobre su historia despu\u00e9s que fueron  enviados. Pero las instrucciones que se les dieron son sumamente interesantes, y merecen ser estudiadas detenidamente por todos los ministros y maestros  del Evangelio.<br \/>\nEl primer punto \u00e1 que nuestro Se\u00f1or llam\u00f3 la atenci\u00f3n de los setenta fue la importancia de la oraci\u00f3n \u00e9 intercesi\u00f3n. Esta es la idea cardinal con que nuestro  Se\u00f1or empieza su discurso. Antes de explicar \u00e1 sus mensajeros el objeto y naturaleza de su misi\u00f3n, les ordena orar: \u00abBogad al Se\u00f1or de la mies que envi\u00e9  obreros \u00e1 su mies..<br \/>\nLa oraci\u00f3n es una de los mejores y m\u00e1s eficaces medios para promover el adelanto de la causa de Cristo. Y es un medio al alcance de todos los que tienen el  \u00abesp\u00edritu de adopci\u00f3n.\u00bb No todos los fieles tienen dinero que dar para las misiones. Muy pocos tienen grandes dotes intelectuales, \u00f3 ejercen mucho influjo  entro los hombres. M\u00e1s todos los fieles pueden y deben orar por el buen \u00e9xito del Cristianismo. Muchas y sorprendentes son las bendiciones que se han  obtenido por medio de la oraci\u00f3n, y que la Biblia refiere para nuestra edificaci\u00f3n. \u00abLa oraci\u00f3n eficaz del justo vale mucho.\u00bb Jam 5:16.<br \/>\nEl ministro del Evangelio para ser verdadero sucesor de los ap\u00f3stoles, debe, consagrarse \u00e1 la oraci\u00f3n, tanto como \u00e1 la predicaci\u00f3n de la palabra. Actos 6:4.<br \/>\nDebe hacer uso no solamente de \u00abla espada del Esp\u00edritu,\u00bb sino de la oraci\u00f3n constante, \u00abcon todo ruego y s\u00faplica.\u00bb Efes. 7: Neh 17:18. Este es el medio de que  pueden servirse para ser benditos en sus sagradas tareas. Este, sobretodo, es el medio de conseguir quienes cooperen en la causa de Cristo. Los colegios  pueden educar \u00e1 muchos; los obispos pueden ordenarlos; y sus bienhechores pueden darles la subsistencia. Pero solo Dios puede proveer obreros que quieran  trabajar en bien de las almas. Oremos diariamente por m\u00e1s obreros de esta clase.<br \/>\nEl segundo punto al cual nuestro Se\u00f1or llama la atenci\u00f3n de los setenta disc\u00edpulos es la naturaleza peligrosa de la obra que iban \u00e1 emprender. El no les oculta  los peligros ni las tribulaciones que les esperaban. No los env\u00eda con enga\u00f1osas promesas, ni les predice cosas halag\u00fce\u00f1as, ni les anuncia un \u00e9xito brillante.<br \/>\nLes dice claramente lo que deb\u00edan esperar. \u00abHe aqu\u00ed,\u00bb dice, \u00abYo os envi\u00f3 como \u00e1 corderos en medio de lobos..<br \/>\nEstas palabras, sin duda, se refer\u00edan especialmente al transcurso de la vida de aquellos \u00e1 quienes se dirigieron. V\u00e9rnoslas cumplidas en las muchas  persecuciones descritas en los Actos de los Ap\u00f3stoles. Pero no se nos oculta que esas palabras describen un estado de cosas que puede verse en nuestros  d\u00edas. Mientras exista la iglesia, los fieles deben esperar encontrarse como \u00abcorderos en medio de lobos;\u00bb tienen que resolverse \u00e1 ser aborrecidos, y  perseguidos, y maltratados por los que no tienen verdadera religi\u00f3n. Ni deben solicitar favor alguno de las gentes no convertidas, porque no lo obtendr\u00e1n,  Lutero sol\u00eda decir con mucha fuerza y no poca raz\u00f3n que \u00abCa\u00edn matar\u00eda \u00e1 Abel, si pudiera, hasta el fin del mundo.\u00bb \u00abNo os maravill\u00e9is, hermanos m\u00edos,\u00bb dice  Juan, \u00absi el mundo os aborrece.\u00bb \u00abTodos los que quieren vivir p\u00edamente en Cristo padecer\u00e1n persecuci\u00f3n.\u00bb 1Jo 3:13; 2Ti 3:12.<br \/>\nEl tercer punto que nuestro Se\u00f1or recomienda \u00e1 los setenta disc\u00edpulos es, la consagraci\u00f3n completa a la obra que iban a emprender. Hab\u00edan de abstenerse  hasta de la apariencia de la codicia, \u00f3 del amor al dinero, \u00f3 el lujo: \u00bb No llev\u00e9is bolsa, ni alforja, ni zapatos.\u00bb Y hab\u00edan de conducirse como hombres que no  ten\u00edan tiempo que perder en vanos cumplimientos, \u00f3 en las cortes\u00edas de estilo: \u00ab\u00c1 nadie salud\u00e9is en el camino..<br \/>\nEstas palabras tan notables deben interpretarse indudablemente con alguna limitaci\u00f3n. Lleg\u00f3 el tiempo en que nuestro Se\u00f1or mismo tuvo que decir \u00e1 sus  disc\u00edpulos: \u00abMas ahora el que tiene bolsa t\u00f3mela y tambi\u00e9n su alforja.\u00bb Luk 22:36. El ap\u00f3stol Pablo no ocultaba que tenia la costumbre de saludar. El  ap\u00f3stol Pedro nos manda expresamente \u00abser corteses.\u00bb 1Pe 3:8. Mas sin embargo, despu\u00e9s de hacer todas las limitaciones, hay una importante lecci\u00f3n en  estas palabras de nuestro Se\u00f1or, que no debe pasarse por alto. Los ministros y maestros del Evangelio deben guardarse de dejar que el mundo absorba todo  su tiempo y toda su atenci\u00f3n, y que les impida el progreso de su obra espiritual; el deseo del dinero, y la atenci\u00f3n excesiva \u00e1 lo que se llama \u00abla etiqueta,\u00bb  son lazos tendidos en el camino de los obreros de Cristo y en los que pueden caer si no est\u00e1n alerta.<br \/>\nConsideremos estas cosas. Tienen inter\u00e9s especial para los ministros, pero conciernen m\u00e1s \u00f3 menos \u00e1 todos los cristianos. Esforc\u00e9monos en hacer ver \u00e1 los  hombres del mundo, que no podemos perder tiempo en vivir \u00e1 su modo. Hag\u00e1mosles ver que juzgamos la vida demasiado valiosa para malgastarla en  continuos festines, en visitas, y en cosas semejantes, como si no hubiese muerte, \u00f3 juicio, \u00f3 vida futura. Por de contado que hemos de ser corteses. M\u00e1s no  hagamos de la etiqueta un \u00eddolo delante del cual todo deba prosternarse. Digamos abiertamente que nos estamos dirigiendo \u00e1 un pa\u00eds situado m\u00e1s all\u00e1 del  sepulcro y que no tenemos tiempo para todas esas comidas, y bebidas, y todo ese traj\u00edn de trajes, y de civilidad, y de cumplimientos, en que tantos intentan  en vano encontrar la felicidad. Digamos como Nehem\u00edas: \u00abYo hago una grande obra y no puedo venir.\u00bb Neh 6:3.<br \/>\nLa cuarta recomendaci\u00f3n que hizo nuestro Se\u00f1or \u00e1 los setenta es en cuanto al \u00e1nimo contento y apacible que deb\u00edan manifestar. En donde quiera que se  detuviesen cuando estuvieran viajando, hab\u00edan de evitar el parecer volubles, veleidosos, \u00f3 dif\u00edciles de agradar en cuanto al alimento y posada. Hab\u00edan de  \u00abcomer y beber\u00bb de lo que les dieran. No hab\u00edan de \u00abir de casa en casa..<br \/>\nInstrucciones como estas van, sin duda, dirigidas primaria y especialmente \u00e1 los ministros del Evangelio. Ellos son los que, sobre todos los dem\u00e1s hombres,  deben tener cuidado en su manera de vivir de evitar el \u00e1nimo mundano. La sencillez en el alimento y en el manejo dom\u00e9stico, y la conformidad con  cualquier cosa, siempre que pueda conservarse ilesa la salud, deben ser los distintivos del \u00abhombre de Dios.\u00bb Una vez que el predicador haya adquirido la  reputaci\u00f3n de gustar extraordinariamente de comer y beber, y de las comodidades mundanas, pierde en gran parte su influjo clerical. El serm\u00f3n acerca de las  \u00abcosas invisibles \u00bb producir\u00e1 poco efecto cuando la vida del que lo pronuncia recomienda las \u00abcosas visibles..<br \/>\nPero no debemos circunscribir estos preceptos de nuestro Se\u00f1or a los ministros solamente. Ellos deben apelar \u00e1 las conciencias de codos los fieles, y \u00e1 todos  los llamados por el Esp\u00edritu Santo, y que se hacen siervos de Dios. Deben recordarnos la necesidad de la sencillez, y del despego \u00e1 la vanidad mundana en  nuestra conducta diaria. Preciso es que nos guardemos de ocuparnos mucho acerca de nuestro alimento, y de nuestros muebles, y de nuestras casas, y da  todas las cosas que contribuyen al bienestar del cuerpo. Preciso es que nos esforcemos en vivir como hombres que piensan preferentemente en el alma  inmortal. Al pasar por el mundo debemos hacerlo como peregrinos que todav\u00eda no han llegado \u00e1 su patria y no se cuidan de que clase de hospedaje se les d\u00e9  por el camino. \u00a1Felices los que se consideran como peregrinos y extranjeros en esta vida, y cuyos mejores bienes son los venideros! <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b> setenta y dos&#8230;<\/b><\/i> \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">064<\/span>; \u00a7<span class=\"dct\">250<\/span>; <i><b>dos en dos&#8230;<\/b><\/i> \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">170<\/span> (N\u00famero 2).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R884 El verbo imperfecto \u1f24\u03bc\u03b5\u03bb\u03bb\u03b5\u03bd tiene un sentido progresivo, pero sin una mirada restrospectiva: estaba a punto de (comp. Luc 9:31). <\/p>\n<p> M67 \u1f08\u03bd\u03ac tiene aqu\u00ed un sentido distributivo: los envi\u00f3 en pares (es decir, en n\u00famero de, hasta, dos). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Algunos mss. antiguos dicen: <i>setenta y dos<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> g \u00a7064.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Escoge el Se\u00f1or otros setenta y dos disc\u00edpulos, y los env\u00eda a predicar su venida, d\u00e1ndoles las instrucciones de que deb\u00edan observar en su predicaci\u00f3n. Amenaza a las ciudades obstinadas, en las cuales se hab\u00edan hecho muchos milagros. Da gracias al Padre, porque esconde y niega su luz a los soberbios, y la comunica a los humildes. Ense\u00f1a a un doctor de la ley por medio de una par\u00e1bola, qui\u00e9n es el pr\u00f3jimo. Declara a Marta, que andaba afanada en servirle, que Mar\u00eda su hermana hab\u00eda escogido la mejor parte.<\/p>\n<p>1 a. El Griego: hebdom\u00e9konta, setenta: Usando del n\u00famero redondo, como acostumbran los hebreos. As\u00ed se han llamado despu\u00e9s los setenta disc\u00edpulos del Se\u00f1or, aunque la Vulgata y la mayor parte de los Padres e int\u00e9rpretes convienen en que fueron setenta y dos los escogidos. Estos eran de un grado y autoridad inferior a la que ten\u00edan los Ap\u00f3stoles. Por esto toda la antig\u00fcedad ha reconocido a los obispos por sucesores de los Ap\u00f3stoles, y a los sacerdotes por sucesores de los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>b. Porque un hermano asistido de otro hermano es como una ciudad muy fortificada (Pr 18,19). Y tambi\u00e9n para que se ayudasen y consolasen mutuamente en las fatigas y sucesos de su ministerio.<\/p>\n<p>4 c. Esto es; no os embarac\u00e9is ni aun en saludar a nadie. Era costumbre entre los pueblos orientales saludarse con muchas ceremonias, y con muchas preguntas y respuestas. Y el Se\u00f1or les encarga, que cuando van a un negocio de la mayor importancia, como es el anunciar a los pueblos el reino de Dios, no pierdan el tiempo en semejantes in\u00fatiles ceremonias (Mt 10,10).<\/p>\n<p>5 d. Mt 10,10. \u00c9ste era el modo de saludarse, con el que se deseaban toda prosperidad, felicidad, y bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>6 e. Que sea digno de vuestra paz, como se expone en Mt 10,13. Que est\u00e9 en disposici\u00f3n de aceptar la doctrina del Evangelio, en que se anuncia la paz y reconciliaci\u00f3n de Dios con los hombres.<\/p>\n<p>8 f. Esto es; aunque os he dicho que el obrero que trabaja, debe ser alimentado; y por consiguiente, que se os debe dar lo necesario para que pod\u00e1is vivir; esto no obstante no deb\u00e9is ser molestos en las casas, y os hab\u00e9is de contentar con lo que os pusieren delante, con tal que sea lo suficiente para poder vivir. De este modo recib\u00eds lo que os es debido, y al mismo tiempo mostr\u00e1is vuestro desinter\u00e9s, y que lo que busc\u00e1is, no son los bienes perecederos de la tierra, sino el aprovechamiento espiritual de los pr\u00f3jimos, y la salvaci\u00f3n de sus almas. Quiso al mismo tiempo darles a entender el Se\u00f1or, que estaban libres del yugo de la ley, por lo que tocaba a la diferencia de los manjares puros e impuros, en que los doctores de ella eran impertinentes y supersticios\u00edsimos.<\/p>\n<p>11 g. El Mes\u00edas, dador del reino de Dios.<\/p>\n<p>12 h. MS. Mas perdonadera ser\u00e1 Sodoma.<\/p>\n<p>13 i. MS. Pieza ha.<\/p>\n<p>17 j. Parece que este gozo que mostraban los disc\u00edpulos iba acompa\u00f1ado de alguna imperfecci\u00f3n y afecto humano; porque no tanto daban muestras de su contento por la fe y aprovechamiento que hab\u00edan visto en los pueblos, como por ver que se les sujetaban los demonios; subjiciuntur nobis.<\/p>\n<p>18 k. Como si les dijera: Tened presente la ca\u00edda de Satan\u00e1s, y guardaos bien de la vanagloria y soberbia, que en un punto lo derribaron del cielo, y de la mayor felicidad a la mayor miseria. San Ambrosio. Otros int\u00e9rpretes justifican a los disc\u00edpulos, y quieren que toda la gloria de lanzar los demonios, la atribuyesen a la virtud del nombre de Jesucristo; y en este sentido explican este verso de este modo: No cre\u00e1is que me dec\u00eds una cosa nueva; porque desde el momento mismo de mi Encarnaci\u00f3n ve\u00eda yo que iba a caer y ser destruido todo el poder de Satan\u00e1s, y a establecerse el reino de Dios por la predicaci\u00f3n de mi Evangelio.<\/p>\n<p>19 l. MS. \u00c9 no uos nuzr\u00e1. De esta potestad tenemos un buen ejemplo en Hch 28,5. Pero les da a entender al mismo tiempo, que todo el poder junto del infierno, figurado por las serpientes y escorpiones, no puede da\u00f1ar ni ofender a los que Dios tiene bajo su divina protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>20 m. En el libro de la vida, como dice San Juan (Ap 21,27). Mas por cuanto a ninguno ha revelado Dios su predestinaci\u00f3n, seg\u00fan la ley general de su providencia sobrenatural, de la que no consta expresa y aut\u00e9nticamente que haya dispensado en particular a nadie, debe entenderse, que aqu\u00ed el Se\u00f1or habla del estado de gracia en que entonces se hallaban los disc\u00edpulos. Y m\u00e1s, que siendo del n\u00famero de los setenta con quienes hablaba el Se\u00f1or, los siete di\u00e1conos de quienes se habla en los Hechos Apost\u00f3licos (6,3), de los cuales prevaric\u00f3 y se perdi\u00f3 uno que fue Nicol\u00e1s, autor del error de los Nicola\u00edtas, II, 6, no puede entenderse lo que les dice el Se\u00f1or de la predestinaci\u00f3n consumada, y perseverancia final. Si de los doce Ap\u00f3stoles se perdi\u00f3 uno, no es de extra\u00f1ar que de los setenta y dos disc\u00edpulos haya perecido uno o m\u00e1s. Son incomprensibles, y por tanto adorables los jucios de Dios.<\/p>\n<p>21 n. En el texto Griego dice solamente t\u00f3 pn\u00e9umati, spiritu, y no tiene la proposici\u00f3n \u00e9n, en; y en este sentido significa, que se regocij\u00f3 en su esp\u00edritu, o en su interior. Pero la Vulgata tiene m\u00e1s energ\u00eda.<\/p>\n<p>o. Mt 11,15. Atribuye a la elecci\u00f3n de Dios el que los sabios de este mundo no vean ni entiendan las verdades del Evangelio; y el que las comprendan las personas m\u00e1s humildes y abatidas.<\/p>\n<p>22 p. Demuestra, que el Padre le comunica su misma naturaleza, y por tanto, que \u00e9l es el \u00fanico medio para conseguir la salud, y como el canal por donde se nos comunica la gracia de Dios.<\/p>\n<p>q. Y por esto no se ha de juzgar de m\u00ed seg\u00fan el juicio de los hombres, sino conforme aquella voz de mi Padre: \u00c9ste es mi Hijo, etc.; o\u00eddle.<\/p>\n<p>r. El cual es su imagen, en el cual Dios nos es representado como si visiblemente le vi\u00e9semos.<\/p>\n<p>28 s. La Religi\u00f3n nunca fue una ciencia de sola especulaci\u00f3n: sus verdades nos encaminan principalmente a la pr\u00e1ctica de ella. Debemos conocer un Dios para servirle y adorarle; y debemos conocer un solo Dios, para no servir a otro, ni irnos tras de aquello que nos pueda apartar de su servicio y amor.<\/p>\n<p>29 t. O queriendo justificarse con Jes\u00fas, dando a entender, que no le hab\u00eda preguntado con fin torcido, o queriendo dar muestras de ser justo.<\/p>\n<p>u. Los jud\u00edos no miraban como a pr\u00f3jimos, sino a sus parientes y amigos, y cuando m\u00e1s a los de su naci\u00f3n y religi\u00f3n.<\/p>\n<p>30 v. La versi\u00f3n antigua lee suspiciens, mirando; mas el texto Griego lee como la Vulgata suscipiens. Muchos int\u00e9rpretes hay que toman este suceso como verdadero, y no como una simple par\u00e1bola o semejanza.<\/p>\n<p>31 w. El Griego: kat\u00e1 sunkur\u00edan, por suerte; esto es, casualmente.<\/p>\n<p>32 x. El Griego: elth\u00f3n, k\u00e1i id\u00f3n, llegando, y vi\u00e9ndole.<\/p>\n<p>33 y. Esto es; un extranjero, que hizo sin temor con un jud\u00edo los oficios que los sacerdotes y levitas negaron a un hombre de su misma religi\u00f3n. Bien sabido es el irreconciliable odio que ten\u00edan los jud\u00edos a los samaritanos, con quienes comunicaban aun menos que con los mismos infieles. Y en esta par\u00e1bola les quiso dar a entender, que el extra\u00f1o, y aun el enemigo debe ser tenido por pr\u00f3jimo. El samaritano no ve en su enemigo herido y a punto de expirar, sino un hombre que lleva sobre s\u00ed, como \u00e9l, la imagen de Dios, y un desgraciado que tiene necesidad de su socorro; y dej\u00e1ndose de vanas quejas, in\u00fatiles l\u00e1grimas y est\u00e9riles deseos, pone de luego a luego todos los medios para aliviarle. La caridad debe ser compasiva sin acepci\u00f3n de personas, y activa, reduci\u00e9ndose toda a obras.<\/p>\n<p>34 z. El Griego: pandoj\u00e9ion: diversorium, mes\u00f3n.<\/p>\n<p>a. MS. \u00c9 pens\u00f3 d\u00e9l.<\/p>\n<p>35 b. MS. Piensa d\u00e9l.<\/p>\n<p>36 c. Haber hecho oficios de pr\u00f3jimo con aqu\u00e9l, etc.<\/p>\n<p>37 d. Ama a todos los hombres, sean los que fueren, y est\u00e1 dispuesto a asistirlos y socorrerlos en todas sus necesidades.<\/p>\n<p>38 e. En Betania, en donde poco antes hab\u00eda resucitado a L\u00e1zaro (Mt 26,6; Mc 14,3; Jn 12,3).<\/p>\n<p>40 f. El Griego: periesp\u00e1to, andaba muy distra\u00edda.<\/p>\n<p>41 g. MS. Afazendada eres; \u00e9 est\u00e1s torbada en muchas faziendas.<\/p>\n<p>42 h. Ocuparse en el principal negocio de la salvaci\u00f3n, y escuchar y meditar la palabra de Dios: ocuparse en el conocimiento del sumo Bien, y de los medios para llegar a \u00e9l.<\/p>\n<p>i. El Griego: t\u00e9n agath\u00e9n, la buena, que equivale al superlativo la mejor. Marta serv\u00eda al Se\u00f1or en su carne mortal. Mar\u00eda estaba toda embelesada escuch\u00e1ndole, y contemplando las grandezas de su divinidad. Mar\u00eda distra\u00edda en muchos cuidados; Mar\u00eda atenta a uno solo, el m\u00e1s importante, y por consiguiente el mejor. A Mar\u00eda no le ser\u00e1 quitado el empleo que escogi\u00f3; esto es, estar unida y asida de su Se\u00f1or por medio de una perfecta caridad y alt\u00edsima contemplaci\u00f3n. A Marta le ser\u00e1 quitado el suyo, para darle otro mejor. San Agust\u00edn.<br \/>\nEstas dos Santas han sido despu\u00e9s miradas como representando en sus personas dos suertes de vidas diferentes. Marta es imagen de la una, que se llama activa. La otra, llamada contemplativa, es figurada en el reposo de Mar\u00eda. Estas dos vidas se unen frecuentemente en una misma persona. Y as\u00ed, si el que se ocupa en ejercicios exteriores de caridad, no procura recogerse de tiempo en tiempo, como a los pies de Jesucristo, para o\u00edr interiormente la voz de su verdad, que le instruya, ilumine y alimente, corre riesgo de perder por \u00faltimo todo el m\u00e9rito de los ejercicios de la vida activa. Del mismo modo, si bajo el pretexto de ser m\u00e1s perfecto el ejercicio de la contemplaci\u00f3n se despreciare el cuidado de los pobres y el asistir al pr\u00f3jimo en sus necesidades, cuando se puede, y hay obligaci\u00f3n de hacerlo, ser\u00eda una ilusi\u00f3n manifiesta, y un estado de vida muy peligroso. Porque en el d\u00eda del juicio ser\u00e1n destinados a las llamas del infierno los que no hubieren ejercitado las obras de misericordia con su pr\u00f3jimo (Mt 25,42-43).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [2] Quizas un Sanedr\u00edn para aquellos en el exilio.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Los corderos son Israel. Los lobos son los paganos.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Quedarse entre el pueblo de Israel visible por ahora, antes de ir a las naciones.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Arameo krubat, un ofrecimiento cercano a un acontecimiento, o cosa.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Anteriormente costa fenicia donde muchos Efrayimitas emigraron. Yahshua compara el estado de arrepentimiento de Efray\u00edm con el continuo orgullo de Judah.\n<\/p>\n<p><strong> [7] El Libro de la Vida de El Cordero.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Una referencia clara a los profetas de Israel y su antiguo anhelo de que toda Israel sea redimida. Tambi\u00e9n para los exiliados y cautivos de las dos casas para ser tra\u00eddos al fin en la completa restauraci\u00f3n del Tabern\u00e1culo de David.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[18] Jesucristo alude en estas palabras a la r\u00e1pida propagaci\u00f3n del evangelio o buena nueva del reino de Dios.[42] Marta, que sirve al Se\u00f1or entre muchas ocupaciones temporales, es una imagen de la vida activa y Mar\u00eda, de la contemplativa.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* Algunos textos antiguos dicen \u201csetenta y dos.\u201d<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de estas cosas, el Se\u00f1or design\u00f3 a otros setenta, a los cuales envi\u00f3 delante de s\u00ed de dos en dos, a toda ciudad y lugar a donde \u00e9l hab\u00eda de ir. 10:1 Despu\u00e9s de estas cosas, design\u00f3 el Se\u00f1or tambi\u00e9n a otros setenta, a quienes envi\u00f3 de dos en dos delante de \u00e9l a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 10:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25993","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25993","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25993"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25993\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}