{"id":26071,"date":"2022-06-20T10:19:31","date_gmt":"2022-06-20T15:19:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1137-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:19:31","modified_gmt":"2022-06-20T15:19:31","slug":"comentario-de-lucas-1137-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1137-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 11:37 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Cuando Jes\u00fas acab\u00f3 de hablar, un fariseo le rog\u00f3 que comiese con \u00e9l; y habiendo entrado Jes\u00fas en su casa, se sent\u00f3 a la mesa.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>11:37<\/span> Luego que hubo hablado, le rog\u00f3 un fariseo que comiese con \u00e9l; y entrando Jes\u00fas en la casa, se sent\u00f3 a la mesa. \u2014 <span>7:36<\/span>. Nos extra\u00f1a que los fariseos que tanto se opon\u00edan a Jes\u00fas le invitaran a comer con ellos. Tambi\u00e9n estuvieron varios compa\u00f1eros de este fariseo (vv. <span>39<\/span>, <span>46<\/span>, <span>53<\/span>). Jes\u00fas com\u00eda con publicanos y tambi\u00e9n con fariseos, porque vino para buscar y salvar a los que se hab\u00eda perdido (19:10). Los fariseos estaban tan perdidos como los dem\u00e1s pecadores.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 7:36<\/span>; <span class='bible'>Luc 14:1<\/span>; <span class='bible'>1Co 9:19-23<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">no se hubiese lavado antes de comer:<\/span>\u00a0En el AT. se describe ese rito ceremonial (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 18:4<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jue 19:21<\/span><\/span>), pero no se ordena.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11:37 Luego que hubo hablado, le rog\u00f3 un fariseo que comiese con \u00e9l; y entrando Jes\u00fas en la casa, se sent\u00f3 a la mesa. &#8211; 7:36. Nos extra\u00f1a que los fariseos que tanto se opon\u00edan a Jes\u00fas le invitaran a comer con ellos. Tambi\u00e9n estuvieron varios compa\u00f1eros de este fariseo (vv. 39, 46, 53). Jes\u00fas com\u00eda con publicanos y tambi\u00e9n con fariseos, porque vino para buscar y salvar a los que se hab\u00eda perdido (19:10). Los fariseos estaban tan perdidos como los dem\u00e1s pecadores.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL CULTO DE LOS DETALLES Y EL OLVIDO DE LO ESENCIAL<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 11:37-44<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando Jes\u00fas acab\u00f3 de hablar, un fariseo le invit\u00f3 a comer con \u00e9l.<br \/>Jes\u00fas entr\u00f3 en la casa, y se reclin\u00f3 a la mesa; y el fariseo se sorprendi\u00f3 mucho de que no se hubiera lavado las manos antes de comer. Entonces Jes\u00fas le dijo:<br \/>-El hecho es que vosotros los fariseos limpi\u00e1is los vasos y los platos por fuera, y por dentro los dej\u00e1is llenos de codicia y maldad. \u00a1Tontos! \u00bfEs que Dios no ha hecho el interior lo mismo que el exterior? Compartid lo que ten\u00e9is con <\/em>los <em>necesitados, y ver\u00e9is como todo se os vuelve limpio. \u00a1Pobres de vosotros, fariseos! Porque consagr\u00e1is a Dios el diezmo de la menta, y de la ruda, y de todas las hortalizas, y pas\u00e1is por alto la equidad y el amor de Dios. El cumplir en lo peque\u00f1o no os da derecho a olvidar lo mayor. \u00a1Pobres de vosotros, fariseos, porque os encanta ocupar los asientos m\u00e1s importantes de la sinagoga, y que os saluden ceremoniosamente en las plazas,! \u00a1Pobres de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que sois como tumbas tan disimuladas por fuera que uno las puede pisar sin darse cuenta!<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>El fariseo se sorprendi\u00f3 de que Jes\u00fas no se lavara las manos antes de comer. No era cuesti\u00f3n de limpieza, sino de leyes ceremoniales. Se ten\u00edan que cumplir los detalles m\u00e1s insignificantes. Se ten\u00edan grandes vasijas de agua especialmente para ese fin, porque el agua ordinaria pod\u00eda estar contaminada; hab\u00eda que usar por lo menos la cuarta parte de un log, es decir, lo suficiente para llenar una c\u00e1scara de huevo y media. Primero hab\u00eda que verter el agua en la mano empezando por la punta de los dedos de forma que corriera hasta la mu\u00f1eca; luego hab\u00eda que limpiar cada palma restreg\u00e1ndola con el pu\u00f1o de la otra mano; y por \u00faltimo se vert\u00eda agua en la mano otra vez, \u00e9sta empezando por la mu\u00f1eca para que corriera hasta la punta de los dedos. Para el fariseo, el omitir el m\u00e1s m\u00ednimo de estos detalles era pecado; y el comentario de Jes\u00fas fue que, si tuvieran el mismo cuidado en mantener limpio el coraz\u00f3n como en limpiarse las manos, ser\u00edan mejores personas.<br \/>Hab\u00eda algunos impuestos que un jud\u00edo practicante no se olvidar\u00eda de pagar jam\u00e1s.<\/p>\n<p><em>(a) Los primeros frutos o primicias de la tierra. <\/em>Se ofrec\u00edan en el templo siete clases de primeros frutos: los de los trigales, de la cebada, de la vi\u00f1a, de la higuera, del granado, del olivo y de la colmena.<\/p>\n<p><em>(b) Estaba la \u00abterum\u00e1\u00bb. <\/em>Los primeros frutos se ofrec\u00edan a Dios, pero la terum\u00e1 era la contribuci\u00f3n al mantenimiento de los sacerdotes, y eran las primicias de todo lo que se cultivaba; hab\u00eda que dar la quincuag\u00e9sima parte de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>(c) Estaba el diezmo. <\/em>Este se pagaba directamente a los levitas, que a su vez pagaban a los sacerdotes el diezmo de todo lo que recib\u00edan. Era la d\u00e9cima parte de \u00abtodo lo que se puede usar como alimento y se cultiva o crece en la tierra.\u00bb Hasta qu\u00e9 punto eran meticulosos en el diezmo los fariseos se ve en que diezmaban hasta la ruda, que la ley dec\u00eda que no hab\u00eda que diezMarcos No les importaba c\u00f3mo fueran sus corazones o sus sentimientos, ni si dejaban de cumplir con la equidad u olvidaban el amor; pero no omit\u00edan los diezmos.<\/p>\n<p>Los asientos m\u00e1s importantes de la sinagoga eran los que estaban al frente, de cara al auditorio. Los mejores asientos de la congregaci\u00f3n eran los de la primera fila, e iban disminuyendo en honor hacia atr\u00e1s. \u00a1La ventaja de los asientos principales era que todo el mundo los pod\u00eda ver!<br \/>Cuanto m\u00e1s exageradas eran las muestras de respeto que recib\u00edan los fariseos de los que los saludaban en las calles y plazas, mejor para ellos.<\/p>\n<p>El detalle del vers\u00edculo 44 est\u00e1 en que en <span class='bible'>Nm 19:16<\/span>  se establece que \u00abcualquiera que tocare sobre la faz del campo una tumba, siete d\u00edas ser\u00e1 inmundo.\u00bb Los inmundos no pod\u00edan asistir a los cultos. Y pod\u00eda ser que alguien pisara una tumba sin darse cuenta; pero quedaba inmundo lo mismo. Jes\u00fas dijo que los fariseos son exactamente as\u00ed: aunque no se diera cuenta la gente, su influencia era nociva. El que entrara en contacto con ellos, aunque no se diera cuenta de su corrupci\u00f3n, se contaminaba de ideas falsas acerca de Dios y de lo que \u00c9l nos manda.<\/p>\n<p>Dos cosas sobresal\u00edan en los fariseos, y por ellas los condenaba Jes\u00fas.<br \/>(i) Se limitaban a lo <em>externo. <\/em>Mientras se cumpliera eso, lo dem\u00e1s no importaba. Pod\u00edan tener el coraz\u00f3n tan negro como el infierno, absolutamente falto de caridad y equidad; pero, mientras cumplieran con todos los detalles rituales a su debido tiempo, cre\u00edan que eran buenos a los ojos de Dios.<\/p>\n<p>Una persona puede que asista regularmente a la iglesia; que estudie la Biblia meticulosamente; que eche mucho dinero en las colectas&#8230; Pero si hay en su coraz\u00f3n orgullo y desprecio, si no hay amor en sus relaciones cotidianas con los dem\u00e1s, si es injusto con sus subordinados o fraudulento en su trabajo, no es una persona cristiana. No se puede ser cristiano cuando se cumplen meticulosamente las convenciones de la religi\u00f3n y se olvidan sus realidades.<br \/>(ii) Se limitaban a los <em>detalles. <\/em>Comparados con el amor, la amabilidad, la equidad y la generosidad, el lavarse las manos con meticulosidad y el pagar los diezmos con exactitud matem\u00e1tica son detalles sin importancia. Una vez vino un hombre al doctor Johnson con una historia t\u00e9trica: trabajaba en una f\u00e1brica de papel, y se hab\u00eda quedado con un trocito de papel y con una cuerdecita, y estaba convencido de que hab\u00eda cometido un pecado mortal, y no hac\u00eda m\u00e1s que hablar de ello. Por \u00faltimo, el doctor Johnson le interrumpi\u00f3: \u00ab\u00a1Hombre, deje ya de preocuparse del papelillo y de la guita cuando todos estamos viviendo en un mundo que est\u00e1 a reventar de pecado y de dolor!\u00bb \u00a1Qu\u00e9 a menudo los tribunales y los funcionarios de las iglesias se pierden en detalles de gobierno y de administraci\u00f3n eclesi\u00e1stica que no tienen la menor importancia, y hasta discuten y se pelean sobre ellos, y olvidan las grandes realidades de la vida cristiana!<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 7:36<\/span>; <span class='bible'>Luc 14:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La hipocres\u00eda de los fariseos y los escribas (ver Mat. 23:4-7, 13, 23-26; cf. Luc. 20:46). Jes\u00fas visit\u00f3 la casa de un fariseo (cf. 7:36; 14:1) para una de las dos comidas principales diarias de los jud\u00edos. Los fariseos se lavaban antes de comer, no especialmente para mantener limpio el cuerpo, sino para remover la posible impureza del pecado causada por el contacto con gentiles y otros pecadores (Mar. 7:1-5). Jes\u00fas los critic\u00f3 fuertemente as\u00ed como la posici\u00f3n que asum\u00edan. Al lavar sus cuerpos (39), se parec\u00edan a alguien que lavara s\u00f3lo la parte exterior de una copa llena de suciedad. Si Dios hizo tanto lo exterior como lo interior de las personas, seguramente lo interior tambi\u00e9n exige ser limpiado. Si los fariseos dieran caritativamente en vez de ser avaros y malvados, eso les har\u00eda realmente limpios en sus corazones; y no precisar\u00edan nada m\u00e1s. (De ese modo, Jes\u00fas rechazaba la idea de una contaminaci\u00f3n ritual; cf. Mar. 7:15, 19).<\/p>\n<p>En una serie de tres ayes (42-44) quedaron expuestas las fallas de los fariseos. Estaban tan concentrados en los peque\u00f1os detalles de la religi\u00f3n que se hab\u00edan olvidado de los grandes principios morales. Hab\u00edan llegado a medir el respeto debido a otros por su religiosidad. Como consecuencia, eran hip\u00f3critas que desviaban a la gente, como tumbas ocultas que inadvertidamente pod\u00edan pisar y as\u00ed quedar contaminados.<\/p>\n<p>Los maestros de la ley (5:17) ya estaban condenados con lo que Jes\u00fas dijo, pero ahora hizo nuevas acusaciones contra ellos. Hab\u00edan creado las reglas triviales de la ley y no hac\u00edan nada por aliviar la carga de los dem\u00e1s o ni tampoco lograban cargarlas sobre sus propios hombros. Aunque constru\u00edan tumbas con muchos ornamentos para los profetas, eran iguales que sus antepasados que los hab\u00edan matado, al asegurarse de que quedasen muertos, haciendo caso omiso a su mensaje. En su sabidur\u00eda, Dios hab\u00eda previsto lo que ellos har\u00edan. La actitud de tales maestros para con los profetas y ap\u00f3stoles de la iglesia ser\u00eda simplemente el \u00faltimo y peor hecho de una larga historia de ataques a los mensajeros de Dios y as\u00ed vendr\u00eda el juicio. Finalmente, se condenaban al oscurecer la revelaci\u00f3n de Dios y mantener a la gente fuera del reino.<\/p>\n<p>Notas. 41 Dad con misericordia puede ser una par\u00e1frasis de Lucas de lo que Jes\u00fas quiso decir a hablar de \u201climpio\u201d (Mat. 23:26). 42 Estos diezmos iban m\u00e1s all\u00e1 de los requerimientos de la ley.<\/p>\n<p>43 Este dicho debe referirse a los fariseos que eran \u201cmaestros de la ley\u201d (cf. 20:46). 48 Edificar tumbas tiene alguna similitud con el asesinato; el dicho es metaf\u00f3rico e ir\u00f3nico. 51 En cuanto a Zacar\u00e9\u0081 as, ver 2 Cr\u00f3n. 24:20, 21 y sobre Mat. 23:35.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>s 757 Luc 7:36; Luc 14:1<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 37 <strong>super (1)<\/strong> Se refiere a la primera comida, tomada temprano en la ma\u00f1ana (as\u00ed tambi\u00e9n en el v. 38).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>se sent\u00f3<\/i><\/b> [mejor, se reclin\u00f3] <b><i>a la mesa<\/i><\/b>. Cristo se serv\u00eda a menudo de invitaciones para comer como de oportunidades para alcanzar a las personas (<span class='bible'>Luc 5:29<\/span>; <span class='bible'>Luc 7:36<\/span>; <span class='bible'>Luc 14:1<\/span>; <span class='bible'>Luc 19:5<\/span>; <span class='bible'>Jua 2:1-12<\/span>; <span class='bible'>Jua 12:1-2<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Notemos en este pasaje que nuestro Se\u00f1or Jesucristo estaba pronto, cuando era necesario, a mezclarse en la sociedad de  los no convertidos. Se nos refiere que le rog\u00f3 un fariseo que comiese con \u00e9l., Dicho hombre no pertenec\u00eda al n\u00famero de  sus disc\u00edpulos; y sin embargo \u00abJes\u00fas entr\u00f3 y su sent\u00f3 \u00e1 la mesa..<br \/>\nLa conducta que nuestro Se\u00f1or observ\u00f3 en esta y otras ocasiones ha sido descrita para que sirva de ejemplo \u00e1 todos los  cristianos. Cristo es nuestro modelo, as\u00ed como tambi\u00e9n nuestra propiciaci\u00f3n. Hay circunstancias en que el siervo de Cristo  tiene que hallarse en contacto con los irreligiosos y los hijos de este mundo. Ocasiones hay en que tal vez sea un deber  relacionarse con ellos en el trato social, aceptar sus invitaciones y sentarse con ellos \u00e1 la mesa. Nada, por supuesto, debe  inducir al cristiano \u00e1 tomar parte en los pecados que cometan en sus diversiones fr\u00edvolas. M\u00e1s no debe ser descort\u00e9s: no  debe separarse completamente de la sociedad de los no convertidos, y tornarse as\u00ed en un ermita\u00f1o \u00f3 asceta. Ha de tener  presente que tanto en la sala de recibo, como en el pulpito, puede hacerse bien \u00e1 nuestros semejantes.<br \/>\nEs preciso, no obstante, que no perdamos de vista una circunstancia cuando imitemos \u00e1 nuestro Se\u00f1or en este particular:  cuidemos de que al mezclarnos en la sociedad de los no convertidos, estemos animados del mismo esp\u00edritu que anim\u00f3 \u00e1  Jes\u00fas. Recordemos con cuanta libertad hablaba \u00e9l de las cosas divinas. Recordemos la fidelidad con que denunciaba el  pecado. No exceptuaba ni las faltas de los que le daban hospitalidad, si ocurr\u00eda algo que la llamasen la atenci\u00f3n hacia  ellas. Entremos en sociedad animados de buenas intenciones, seguros de que nuestras creencias religiosas no sufrir\u00e1n  menoscabo ninguno. Si sentimos interiormente alg\u00fan temor en imitar \u00e1 Cristo en el c\u00edrculo social, mejor es que no  salgamos nuestras casas.<br \/>\nNotemos en segundo lugar, que la necedad es inseparable de la hipocres\u00eda. El fariseo \u00e1 cuya mesa se sirvi\u00f3 la comida, se  maravill\u00f3 que Nuestro Se\u00f1or no se hubiese lavado antes de comer. El crey\u00f3, como uno muchos de sus cofrades, que  hab\u00eda algo de profanaci\u00f3n en no lavarse, y que tal omisi\u00f3n indicaba impureza moral. Nuestro Se\u00f1or, por su parte, le hizo  saber que era insensatez dar tanta importancia al aseo del cuerpo, cuando se pasaba por alto la purificaci\u00f3n del coraz\u00f3n; y  le record\u00f3 que Dios contempla m\u00e1s nuestro interior, los secretos del alma, que nuestro cuerpo; y le hizo esta pregunta:  \u00ab\u00bfEl que hizo lo de fuera no hizo tambi\u00e9n lo de dentro? El mismo Dios que hizo nuestros cuerpos perecederos fue nos dio  coraz\u00f3n y alma.<br \/>\nNo perdamos jam\u00e1s de vista el hecho de que el estado de nuestros corazones es el asunto que preferentemente exige  nuestro examen si queremos inquirir lo que somos en materias religiosas. Ba\u00f1os, ayunos, genuflexiones, posturas  determinadas, flagelaciones de la carne, todo esto es completamente vano si el coraz\u00f3n es malo. La devoci\u00f3n externa, la  cara seria, la cerviz inclinada hacia abajo, y oraciones en voz alta son abominables \u00e1 los ojos de Dios, en tanto que  nuestros corazones no hayan sido limpiados de su maldad y renovados por el Espirito Santo. No olvidemos esta  admonici\u00f3n. La idea, de que el hombre puede ser verdaderamente devoto antes de convertirse, es un gran enga\u00f1o del  diablo contra el cual debemos estar alerta. Hay dos pasajes muy significativos que versan sobre este asunto. Uno es: \u00abDel  coraz\u00f3n mana la vida\u00bb Pro 4:23. El otro dice: \u00abEl hombre ve lo que est\u00e1 delante de sus ojos, mas Jehov\u00e1 ve el  coraz\u00f3n.\u00bb Hay una pregunta siempre debi\u00e9ramos hacernos al acercarnos \u00e1 Dios: \u00bb \u00bfQu\u00e9 ama nuestro coraz\u00f3n?.<br \/>\nNotemos, en tercer lugar, en este pasaje, cuan grosera es la inconsecuencia que a menudo manifiestan los hip\u00f3critas.<br \/>\nNuestro Se\u00f1or dijo a los fariseos: \u00bb Vosotros diezm\u00e1is la menta y la ruda, y toda hortaliza; mas el juicio y el amor de Dios  pas\u00e1is de largo.\u00bb Ellos llevaban hasta el exceso el celo por pagar los diezmos para el servicio del templo, y sin embargo  descuidaban los m\u00e1s claros deberes para con Dios y para con su pr\u00f3jimo. Eran escrupulosos en demas\u00eda respecto \u00e1 todas  las peque\u00f1eces de la ley ceremonial; y, con todo, hac\u00edan \u00e1 un lado los m\u00e1s sencillos principios de justicia para con el  hombre y de amor para con Dios. Respecto de ciertos deberes ten\u00edan sumo cuidado de hacer aun m\u00e1s de lo necesario;  respecto de otros no quer\u00edan hacer nada absolutamente. En lo secundario eran celosos y fan\u00e1ticos; mas en lo primordial no  aventajaban \u00e1 los paganos.<br \/>\nTal conducta, por desgracia no puede atribuirse, solo \u00e1 los fariseos. No han faltado hombres que, habiendo profesado el  Cristianismo, hayan exaltado las cosas secundarias sobre las primarias, y que en su celo por la pr\u00e1ctica de aquellas hayan  descuidado estas completamente. Millares de personas hay el d\u00eda de hoy que se afanan por concurrir diariamente \u00e1 los  servicios divinos, por guardar la cuaresma, por comulgar con frecuencia, por volverse hacia el Levante al entrar en la  iglesia, y por que se celebren oraciones pomposas y se hagan rogativas p\u00fablicas&#8211;pero eso es todo. Poco \u00f3 nada saben de  la pr\u00e1ctica de deberes como la humildad, la caridad, la mansedumbre, la espiritualidad; la lectura de la Biblia, la devoci\u00f3n  privada y el desprecio de los goces mundanos. Toman parte con ardor en todo pasatiempo. Se encuentran en toda  diversi\u00f3n mundana: en las carreras, en la \u00f3pera, en el teatro y en el baile. En su vida diaria no manifiestan que los mueva  el mismo \u00e1nimo que mov\u00eda \u00e1 Jes\u00fas. \u00bfQu\u00e9 es esto sino seguir las huellas de los fariseos? Bien dice el sabio: \u00abNada hay  nuevo debajo del sol.\u00bb Ecc 1:9. La generaci\u00f3n de los que diezmaban la yerbabuena, pero pasaban por alto el juicio y el  amor de Dios, no ha pasado todav\u00eda.<br \/>\nVigilemos y roguemos para que Dios nos ayude \u00e1 dar \u00e1 cada deber religioso la atenci\u00f3n que le corresponde. Guard\u00e9monos  de darles \u00e1 las cosas secundarias un lugar que no merecen, y de pasar por alto las cosas primarias. Por mucha importancia  que demos al culto extenso del Cristianismo, no olvidemos la fe y las buenas obras. Cualquiera ense\u00f1anza que nos haga  desde\u00f1ar estas, tiene en s\u00ed algo que es radicalmente deficiente.<br \/>\nNotemos, finalmente, qu\u00e9 falsedad y simulaci\u00f3n caracterizan hip\u00f3critas. Nuestro Se\u00f1or compar\u00f3 \u00e1 los fariseos con  \u00absepulturas no parecen y los hombres que andan encima no lo saben.\u00bb y jactanciosos maestros de los Jud\u00edos estaban llenos  de corrupci\u00f3n \u00e9 impureza interiormente y en un grado que sus enga\u00f1ados oyentes no sab\u00edan.<br \/>\nEl cuadro que se nos presenta \u00e1 la vista causa cierto dolor y disgusto. Sin embargo, que representa los hechos tales como  son, lo prueba la conducta de los hip\u00f3critas en todos los siglos de iglesia. \u00bfQu\u00e9 diremos de las vidas de los frailes y las  monjas que fueron descubiertas en la \u00e9poca de la reforma? Millares de los que se llamaban santos estaban sumergidos en  toda clase de .corrupci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 diremos de las vidas de ciertos jefes de sectas y herej\u00edas que han profesado un sistema de  doctrinas se\u00f1aladamente puras? No pocas veces ha acontecido que los mismos que proclamando libertad \u00e1 los dem\u00e1s,  han resultado ser siervos de la corrupci\u00f3n. La anatom\u00eda de la naturaleza humana es un estudio harto desagradable.<br \/>\nConstantemente se han hallado juntas la hipocres\u00eda y la inmoralidad de conducta.<br \/>\nTerminemos la consideraci\u00f3n de este pasaje haciendo la firme resoluci\u00f3n de velar y orar contra la hipocres\u00eda.<br \/>\nCualesquiera que sean nuestras convicciones como cristianos, seamos ingenuos, sinceros y fervorosos. Huyamos de todo  fingimiento, afectaci\u00f3n y doblez en las cosas divinas, sabiendo que todo eso es aborrecible \u00e1 los ojos de Cristo. Acaso  seamos d\u00e9biles, fr\u00e1giles y flacos, y no alcancemos \u00e1 cumplir nuestros deseos y aspiraciones; pero, de todos modos, si  profesamos creer en Jesucristo, seamos sinceros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>rog\u00f3&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>ruega<\/i>; <i><b>entrando&#8230;<\/b><\/i> M\u2193 a\u00f1aden <i>Jes\u00fas<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>B109 En \u1f10\u03bd \u03c4\u1ff7 \u03bb\u03b1\u03bb\u1fc6\u03c3\u03b1\u03b9, la acci\u00f3n denotada por el aoristo de infinitivo, en sentido estricto, precede a la acci\u00f3n del verbo principal; sin embargo, el escritor pudo haber pensado que indica de una manera m\u00e1s o menos exacta, el tiempo en que ocurre la acci\u00f3n del verbo (despu\u00e9s -BD404[2]). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>se recost\u00f3<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>ruega.<\/em> <\/p>\n<p> 11.37 M i a\u00f1aden <em>Jesu250?s.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Jes\u00fas acab\u00f3 de hablar, un fariseo le rog\u00f3 que comiese con \u00e9l; y habiendo entrado Jes\u00fas en su casa, se sent\u00f3 a la mesa. 11:37 Luego que hubo hablado, le rog\u00f3 un fariseo que comiese con \u00e9l; y entrando Jes\u00fas en la casa, se sent\u00f3 a la mesa. \u2014 7:36. 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