{"id":26079,"date":"2022-06-20T10:19:55","date_gmt":"2022-06-20T15:19:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1145-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:19:55","modified_gmt":"2022-06-20T15:19:55","slug":"comentario-de-lucas-1145-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1145-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 11:45 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Respondi\u00f3 uno de los maestros de la ley y le dijo: \u2014Maestro, cuando dices esto, tambi\u00e9n nos afrentas a nosotros.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>11:45<\/span> Respondiendo uno de los int\u00e9rpretes de la ley (probablemente uno de los escribas) , le dijo: Maestro, cuando dices esto, tambi\u00e9n nos afrentas (insultas) a nosotros. \u2014 \u00bfEst\u00e1 implicando este escriba que tal vez Jes\u00fas hubiera sido un poco precipitado en lo que dijo? \u00bfQu\u00e9 deber\u00eda tener m\u00e1s cuidado en lo que dec\u00eda y que tal vez deber\u00eda corregir lo que dec\u00eda? Si este escriba tuviera tales pensamientos, ahora se sentir\u00eda aun m\u00e1s \u201cinsultado\u201d porque lo que Jes\u00fas les dice en seguida es aun m\u00e1s fuerte. Lo que Jes\u00fas dice a estos fariseos y expertos de la ley no fue dicho con el prop\u00f3sito de insultarles y ofenderles, sino que con todo amor les habl\u00f3 de esta manera con el prop\u00f3sito de salvar sus almas.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>tambi\u00e9n nos afrentas a nosotros.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 22:8<\/span>; <span class='bible'>Jer 6:10<\/span>; <span class='bible'>Jer 20:8<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 7:10-13<\/span>; <span class='bible'>Jua 7:7<\/span>, <span class='bible'>Jua 7:48<\/span>; <span class='bible'>Jua 9:40<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">tambi\u00e9n nos afrentas a nosotros:<\/span>\u00a0Un int\u00e9rprete trata de defender a los fariseos al notar la estrecha relaci\u00f3n con los escribas. Si se censura a un grupo, lo mismo ocurre con el otro.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>int\u00e9rpretes de la ley.<\/b> Es decir, escribas. <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Luc 10:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11:45 Respondiendo uno de los int\u00e9rpretes de la ley (probablemente uno de los escribas) , le dijo: Maestro, cuando dices esto, tambi\u00e9n nos afrentas (insultas) a nosotros. &#8211; \u00bfEst\u00e1 implicando este escriba que tal vez Jes\u00fas hubiera sido un poco precipitado en lo que dijo? \u00bfQu\u00e9 deber\u00eda tener m\u00e1s cuidado en lo que dec\u00eda y que tal vez deber\u00eda corregir lo que dec\u00eda? Si este escriba tuviera tales pensamientos, ahora se sentir\u00eda aun m\u00e1s \u201cinsultado\u201d porque lo que Jes\u00fas les dice en seguida es aun m\u00e1s fuerte. Lo que Jes\u00fas dice a estos fariseos y expertos de la ley no fue dicho con el prop\u00f3sito de insultarles y ofenderles, sino que con todo amor les habl\u00f3 de esta manera con el prop\u00f3sito de salvar sus almas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LOS PECADOS DE LOS LEGALISTAS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 11:45-54<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Uno de los int\u00e9rpretes de la ley le interpel\u00f3:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Maestro, que cuando hablas as\u00ed nos ofendes a nosotros tambi\u00e9n!<br \/>-\u00a1Pobres de vosotros tambi\u00e9n, int\u00e9rpretes de la ley! -le respondi\u00f3 Jes\u00fas-. A los dem\u00e1s les impon\u00e9is cargas insoportables, pero vosotros no les ech\u00e1is una mano&#8230; \u00a1ni siquiera un dedo! \u00a1Pobres de vosotros, que erig\u00eds monumentos funerarios a la memoria de los profetas a los que asesinaron vuestros antecesores! Bien se ve que sois sus dignos sucesores: porque ellos los mataron, y vosotros les erig\u00eds el memorial. Por eso dijo Dios en su sabidur\u00eda: \u00abLes enviar\u00e9 profetas y ap\u00f3stoles; pero ellos matar\u00e1n a algunos, y a otros los perseguir\u00e1n,\u00bb hasta que se les pida cuenta a los de este tiempo de la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde el principio de la Historia, es decir, desde la sangre de Abel hasta la de Zacar\u00edas, al que mataron entre el altar y el templo; s\u00ed, os lo aseguro: de toda esa sangre se le pedir\u00e1 cuenta a la actual generaci\u00f3n. \u00a1Pobres de vosotros, int\u00e9rpretes de la ley, que hab\u00e9is escondido la llave del conocimiento espiritual! No hab\u00e9is entrado en \u00e9l vosotros, y a los que quer\u00edan entrar se lo hab\u00e9is impedido.<br \/>A partir de entonces, los escribas y los fariseos le iban estrechando m\u00e1s y m\u00e1s el cerco, y le provocaban para que diera su opini\u00f3n de muchas cosas, acech\u00e1ndole para cogerle alguna palabra por la que pudieran acusarle de herej\u00eda o blasfemia.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se exponen tres cargos contra los escribas.<br \/>(i) Eran expertos en la ley; les impon\u00edan a los dem\u00e1s mil y una cargas de la ley ceremonial, pero ellos no las cumpl\u00edan, porque eran expertos en la exenci\u00f3n. Veamos algunas de sus exenciones.<br \/>Lo m\u00e1ximo que se permit\u00eda recorrer el s\u00e1bado eran 2.000 codos, algo menos de un kil\u00f3metro, desde su lugar de residencia. Pero si se ataba la cuerda al final de la calle, \u00e9se se consideraba su residencia, y pod\u00eda alejarse de all\u00ed un kil\u00f3metro; si el viernes por la tarde dejaba en alg\u00fan sitio alimentos suficientes para dos comidas, ese sitio se consideraba t\u00e9cnicamente como su residencia, y pod\u00eda recorrer otro kil\u00f3metro a partir de all\u00ed. \u00a1Y as\u00ed sucesivamente!<br \/>Uno de los trabajos prohibidos en s\u00e1bado era hacer nudos, ya fueran de marino, o de camellero, o nudos en sogas. Pero una mujer se pod\u00eda atar un nudo en el cintur\u00f3n. \u00a1As\u00ed que, si hab\u00eda que atar el cubo para sacar agua del pozo, se ataba con el cintur\u00f3n de una mujer, y en paz!<br \/>Estaba prohibido llevar cargas; pero estaba escrito en las leyes codificadas que \u00bb el que lleva algo, ya sea en la mano derecha o en la izquierda, o en el seno, o al hombro, es culpable; pero el que lleva algo en el reverso de la mano, o con el pie, o en la boca, o al codo, o en la oreja, o en el pelo, o en la bolsa del dinero puesta al rev\u00e9s, o entre la bolsa del dinero y la camisa, o en el forro de la camisa, o en el zapato o la .sandalia, no es culpable, porque no lo lleva como se lleva corrientemente.\u00bb<br \/>Es incre\u00edble que pudieran pensar que Dios hab\u00eda hecho leyes semejantes, y que el tener en cuenta esos detalles era un deber religioso, y el cumplirlos era una cuesti\u00f3n de vida o muerte; pero \u00e9sa era la religi\u00f3n de los escribas. No nos sorprende que Jes\u00fas se metiera con los escribas, y que ellos le consideraran hereje e imp\u00edo.<br \/>(ii) La actitud de los escribas con los profetas era parad\u00f3jica. Les profesaban una profunda admiraci\u00f3n a los de tiempos pasados; pero, si se encontraran con uno, tratar\u00edan de matarlo. Honraban a los profetas muertos con monumentos memoriales, pero deshonraban a los profetas vivos con persecuci\u00f3n y muerte.<\/p>\n<p>\u00abAborrezco en el alma -dice Isa\u00edas= vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes\u00bb (1:14). \u00bb Dios te ha ense\u00f1ado, oh hombre -dice Miqueas -, d\u00f3nde est\u00e1 el bien; \u00bfqu\u00e9 espera Dios de ti sino que obres la justicia, y que ames la misericordia, y que te conduzcas humildemente con tu Dios?\u00bb (6:8). Esa era la esencia del mensaje prof\u00e9tico, y era la ant\u00edtesis de la ense\u00f1anza de los escribas. No nos sorprende que los escribas, tan dados a los detalles externos, odiaran a los profetas -y Jes\u00fas estaba en la l\u00ednea de los profetas. El asesinato de Zacar\u00edas se nos describe en <span class='bible'>2Ch 24:20-21<\/span> .<\/p>\n<p>(iii) Los escribas bloqueaban el acceso a la Sagrada Escritura. Sus interpretaciones eran tan fant\u00e1sticas que a la gente corriente le era imposible entenderlas. En manos de los escribas la Escritura se hab\u00eda convertido en un libro de enigmas. En su errado virtuosismo rehusaban ver el mensaje de las Escrituras para ellos mismos, y no se lo dejaban ver a nadie m\u00e1s. Ellos las hab\u00edan convertido en algo exclusivo de los expertos y en un misterio tenebroso para todos los dem\u00e1s.<br \/>No pensemos que esto son s\u00f3lo cosas del pasado. Sigue habiendo quienes les imponen a los dem\u00e1s unas obligaciones que ellos mismos no se sienten obligados a cumplir. Todav\u00eda existen personas para quienes religi\u00f3n no es m\u00e1s que legalismo. Y tambi\u00e9n hay supuestos eruditos que hacen la Palabra de Dios tan dif\u00edcil que desconciertan a las personas corrientes, que ya no saben lo que deben creer ni c\u00f3mo agradar a Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>c 767 Luc 10:25<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 45 <strong>super (1)<\/strong> O, ultrajas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>EL pasaje que tenemos \u00e1 la vista ofrece un ejemplo de la fidelidad con que nuestro Se\u00f1or trabajaba en bien de las almas  de los hombres. Lo vemos intr\u00e9pida y duramente reprender por sus pecados \u00e1 los Jud\u00edos que explicaban la ley de Dios.<br \/>\nEsa caridad mal entendida que apellida mal\u00e9volo al que dice \u00e1 otro que est\u00e1 equivocado, no fue recomendada por nuestro  Se\u00f1or. Llama cada cosa por su nombre y sab\u00eda que enfermedades graves necesitan remedios heroicos. El quiso darnos \u00e1  entender que nuestro mejor amigo no es el hombre que siempre est\u00e1 diciendo palabras cari\u00f1osas y dando asenso \u00e1 todo lo  que decimos, sino el que nos dice la verdad con mayor claridad.<br \/>\nLas palabras de nuestro Se\u00f1or arriba trascritas nos ense\u00f1an, en primer lugar, cuan grande es el pecado de pretender  ense\u00f1ar \u00e1 otros lo que nosotros mismos no practicamos. El dijo \u00e1 los doctores de la ley: \u00abVosotros carg\u00e1is \u00e1 los hombres  con cargas que no pueden llevar; mas vosotros ni aun con un dedo toc\u00e1is la carga. \u00abEllos exig\u00edan que otros se sometiesen  \u00e1 cansadas ceremonias religiosas descuidaban. Ten\u00edan el descaro de imponer \u00e1 las conciencias de los hombres yugos que  ellos mismos se exim\u00edan de palabra, ten\u00edan una regla de conducta para sus creyentes y otra distinta para s\u00ed.<br \/>\nLa severa amonestaci\u00f3n que pronunci\u00f3 nuestro Se\u00f1or tiene aplicaci\u00f3n especial \u00e1 determinadas clases de las personas que  forman el gremio de la iglesia. Va dirigida \u00e1 todos los que tengan \u00e1 a su cargo la instrucci\u00f3n de la juventud; \u00e1 todos los  amos de casa; a todos los padres y las madres de familia, y sobre todo, \u00e1 todos los cl\u00e9rigos y ministros del Evangelio. Que  todos ellos noten bien las palabras de Jes\u00fas. Que se guarden de decir \u00e1 otros que se empe\u00f1an en adoptar una l\u00ednea de  conducta que ellos mismos no siguen. Tal de proceder es, \u00e1 lo menos, una inconsecuencia, No hay duda que en este  mundo no podemos llegar \u00e1 ser perfectos. Si nadie hubiera de prescribir reglas, \u00f3 ense\u00f1ar, \u00f3 predicar en tanto que tuviese  falta alguna, todo el edificio de la sociedad se tornar\u00eda confusi\u00f3n y ruinas. Pero s\u00ed tenemos derecho de exigir que haya  alguna armon\u00eda \u00f3 correspondencia entre las palabras del individuo y sus obras; entre sus doctrinas y sus hechos; entre su  predicaci\u00f3n y sus acciones.<br \/>\nEns\u00e9\u00f1anos, asimismo, este pasaje, cu\u00e1nto m\u00e1s f\u00e1cil es venerar a los que han muerto que a los que viven. Jes\u00fas dijo \u00e1 los  doctores de la ley: \u00bb Vosotros edific\u00e1is los sepulcros de los profetas, y aron vuestros padres.\u00bb Pretend\u00edan honrar la  memoria de los profetas al mismo tiempo que hac\u00edan lo que los profetas hab\u00edan reprobado. Desacataban abiertamente sus  consejos y su ense\u00f1aza, y sin embargo, pretend\u00edan venerar sus sepulcros. No han faltado m\u00e1s tarde quienes imiten esta  pr\u00e1ctica en el esp\u00edritu si no en la letra. En todos los siglos de la historia de la millares de hombres malos han intentado  enga\u00f1arse \u00e1 s\u00ed mismos y enga\u00f1ar \u00e1 otros, haciendo ruidosas protestas de respeto hacia los justos despu\u00e9s de su  fallecimiento. De este modo han procurado tranquilizar al mundo y a su conciencia y alucinar al mundo. Sus esfuerzos se  han dirigido \u00e1 hacer que los dem\u00e1s digan para s\u00ed: \u00abSi estos hombros reverencian tanto la memoria de los buenos, sin duda  deben ser de su mismo modo de pensar. \u00abSe han olvidado que aun un ni\u00f1o sabe que los muertos no pueden hablar, y que  venerar \u00e1 un hombre cuando no puede amonestarnos, ni darnos a conocer por medio de su conducta cuan lejos estamos de  parecernos \u00e1 \u00e9l, es ciertamente cosa muy f\u00e1cil.<br \/>\n\u00bfQueremos saber cu\u00e1les son realmente las convicciones religiosas de un hombre? Pregunt\u00e9mosle que opina de los  verdaderos cristianos que viven todav\u00eda. \u00bfLos ama, es adicto \u00e1 ellos y los venera como hombres buenos? \u00bfO les huye, los  aborrece, y los considera como fan\u00e1ticos, exaltados, santurrones y demasiado escrupulosos? Las contestaciones que se  den \u00e1 esta pregunta son buena prueba del verdadero car\u00e1cter de un hombre. Cuando un hombre no puede ver nada bueno  en los cristianos que viven, pero s\u00ed mucho en los que han muerto, es se\u00f1al de que su alma so encuentra en muy mal  estado. Nuestro Se\u00f1or Jesucristo expres\u00f3 ya su reprobaci\u00f3n de tal conducta. El hombre que la sigue es un hip\u00f3crita ante  los ojos de Dios.<br \/>\nTambi\u00e9n nos hace saber nuestro Se\u00f1or en este pasaje que indefectiblemente llegar\u00e1 el d\u00eda en que los perseguidores  tendr\u00e1n que dar cuenta de su conducta. Dice que la sangre de los profetas ser\u00e1 demandada.<br \/>\nHay algo singularmente solemne en estas palabras. El n\u00famero de los que, en todos los siglos, han sido muertos por la fe,  es muy grande. Millares de hombres y mujeres han preferido dar su vida \u00e1 negar \u00e1 su Salvador, y han derramado su  sangre en aras de la verdad. \u00c1 la hora de su muerte no parec\u00eda haber quienes los socorriesen. A semejanza de Zacar\u00edas, y  Santiago, y Esteban, y Juan Bautista, \u00e9 Ignacio, y Huss, y Hooper, y Latimer, murieron sin resistirse. Pronto fueron  enterrados y olvidados, y sus enemigos creyeron haber obtenido un completo triunfo; pero Dios no se ha olvidado de su  muerte ni de la sangre que derramaron. Las persecuciones de Herodes, Ner\u00f3n, Diocleciano, Mar\u00eda la sanguinaria, y Carlos  XI no han sido relegadas al olvido. Alg\u00fan d\u00eda habr\u00e1 un gran juicio, y entonces el mundo ver\u00e1 que \u00abpreciosa es \u00e1 los ojos  de Jehov\u00e1 la muerte de sus santos.\u00bb Psa 116:15.<br \/>\nPensemos con frecuencia en el d\u00eda del juicio. Muchas cosas acontecen en el mundo que ponen \u00e1 prueba nuestra fe. Los  repetidos triunfos de los perversos nos llenan de confusi\u00f3n. Los descalabros de los buenos presentan un problema de  dif\u00edcil soluci\u00f3n.<br \/>\nPero alguna vez llegar\u00e1 el d\u00eda en que todo se aclare. En el gran trono blanco y en los libros de Dios todo ocupar\u00e1 el lugar  que le corresponde. Los intricados designios de la Providencia ser\u00e1n revelados. Cada l\u00e1grima que los malos hayan hecho  verter \u00e1 los justos ser\u00e1 tomada en cuenta. Cada gota de sangre cristiana que haya sido derramada, ser\u00e1 al fin demandada.<br \/>\nPor \u00faltimo, nuestro Se\u00f1or nos ense\u00f1a en el pasaje citado cuan grabe falta es estorbar que otros adquieran conocimientos  en materias religiosas. El dijo a los doctores de la ley: \u00bb Os alzasteis con la llave de la ciencia: vosotros no entrasteis, y \u00e1  los que entraban impedisteis.\u00bb El pecado \u00e1 que se refieren estas palabras es demasiado com\u00fan. Lo cometen muchas m\u00e1s  clases de personas de lo que generalmente se cree. Lo comete el sacerdote romanista que proh\u00edbe al pobre leer la  Biblia. Lo cometen algunos cl\u00e9rigos protestantes que previenen \u00e1 sus oyentes contra \u00ablas ideas exaltadas\u00bb y hacen burla  de la conversi\u00f3n. Lo comete el hombre irreligioso y calavera \u00e1 quien le disgusta que su esposa piense en cosas serias.<br \/>\nLo comete la madre irreverente que no puede sufrir que su hija piense en las cosas espirituales y se deje de teatros y de  bailes, Todas estas personas, advertida \u00f3 inadvertidamente se hacen acreedoras al \u00bb \u00a1Ay!\u00bb que con tanta solemnidad  pronunci\u00f3 nuestro j Se\u00f1or. Est\u00e1n impidiendo que otros entren en el cielo! Oremos \u00e1 Dios que nos libre de este pecado.<br \/>\nCualesquiera que sean nuestras creencias religiosas, guard\u00e9monos de desanimar \u00e1; otros cuando empiecen \u00e1 pensar  seriamente en la salvaci\u00f3n de sus almas. Nunca sirvamos de r\u00e9mora \u00e1 nadie en sus pr\u00e1cticas religiosas, y especialmente  en la lectura d\u00e9 la Biblia, la asistencia \u00e1 la iglesia y la oraci\u00f3n privada. Bien al contrario, anim\u00e9moslos, alent\u00e9moslos,  ayud\u00e9mosles, y demos gracias \u00e1 Dios si son mejores que nosotros. \u00abLib\u00e9rtame de homicidios, oh Dios,\u00bb fue una de las  oraciones de David. Es de temerse que, en el \u00faltimo d\u00eda, muchos tendr\u00e1n que dar cuenta de la sangre de sus parientes;  porque habi\u00e9ndolos visto prontos \u00e1 entrar en el reino del cielo, se lo estorbaron.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p> I.e., expertos en la ley de Mois\u00e9s <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Respondi\u00f3 uno de los maestros de la ley y le dijo: \u2014Maestro, cuando dices esto, tambi\u00e9n nos afrentas a nosotros. 11:45 Respondiendo uno de los int\u00e9rpretes de la ley (probablemente uno de los escribas) , le dijo: Maestro, cuando dices esto, tambi\u00e9n nos afrentas (insultas) a nosotros. \u2014 \u00bfEst\u00e1 implicando este escriba que tal vez &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1145-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 11:45 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26079","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26079"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26079\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}