{"id":26096,"date":"2022-06-20T10:20:43","date_gmt":"2022-06-20T15:20:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-128-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T10:20:43","modified_gmt":"2022-06-20T15:20:43","slug":"comentario-de-lucas-128-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-128-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 12:8 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cOs digo que todo aquel que me confiese delante de los hombres, tambi\u00e9n el Hijo del Hombre le confesar\u00e1 delante de los \u00e1ngeles de Dios;<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>12:8<\/span> Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, tambi\u00e9n el Hijo del Hombre le confesar\u00e1 delante de los \u00e1ngeles de Dios; 9 mas el que me negare delante de los hombres, ser\u00e1 negado delante de los \u00e1ngeles de Dios. \u2014 La palabra confesar (HOMOLOGEO) significa \u201chablar la misma cosa, asentir, estar de acuerdo\u201d (WEV). Al confesar a Cristo lo reconocemos como nuestro Se\u00f1or. Al negarlo uno lo repudia, no lo reconoce como suyo. Ser\u00eda como el padre que dijera de su hijo, \u201c\u00e9ste no es m\u00edo, no lo reconozco como m\u00edo\u201d. Es lo que Pedro hizo. Dijo, \u201cNo conozco al hombre\u201d; es decir, no es mi Se\u00f1or, no es nada, ni lo conozco.<\/p>\n<p \/> Puede ser peligroso confesar (reconocer) a Cristo como el Hijo de Dios y como nuestro Se\u00f1or. Si uno teme a los hombres en lugar de temer a Dios, est\u00e1 en gran peligro de negar a Cristo. V\u00e9anse <span>Jua 9:22<\/span>; <span>Jua 12:42<\/span>.Lo hace por temor de lo que los hombres piensen, digan o hagan, o simplemente por el temor de ser rechazado. El Se\u00f1or espera que seamos atrevidos en la defensa de la verdad (GH). V\u00e9ase <span>Jud 1:3<\/span>; <span>Flp 1:16<\/span> :<\/p>\n<p \/> Este texto (y el texto paralelo en <span>Mat 10:32-33<\/span>) se cita frecuentemente para ense\u00f1ar que debemos confesar que Cristo es el Hijo de Dios antes de ser bautizados y es muy correcto hacerlo, pero Jes\u00fas dice esto en un contexto de persecuci\u00f3n y tribulaci\u00f3n. El quiere decir que aunque haya mucha oposici\u00f3n y persecuci\u00f3n no debemos temer a los hombres, porque esto puede causar que neguemos a Cristo (26:70,72). <span>2Ti 1:7<\/span>, \u201cPorque no nos ha dado Dios esp\u00edritu de cobard\u00eda, sino de poder, de amor y de dominio propio. 8 Por tanto, no te averg\u00fcences de dar testimonio de nuestro Se\u00f1or, ni de m\u00ed, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio seg\u00fan el poder de Dios\u201d. <span>Mar 8:38<\/span>, \u201cPorque el que se avergonzare de m\u00ed y de mis palabras en esta generaci\u00f3n ad\u00faltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzar\u00e1 tambi\u00e9n de \u00e9l, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos \u00e1ngeles\u201d. <\/p>\n<p \/> Al confesar que Jes\u00fas de Nazaret es el Cristo, el Hijo de Dios, estamos confesando que El es Dios (<span>Jua 1:1<\/span>; <span>Rom 9:5<\/span>; <span>Tit 2:13<\/span>; <span>2Pe 1:1<\/span>; <span>1Jn 5:20<\/span>). Ejemplos de esta confesi\u00f3n se encuentran en <span>16:16<\/span>; <span>Jua 6:69<\/span>; <span>Jua 11:27<\/span>; <span>Jua 20:28<\/span>; <span>Hch 8:37<\/span>; <span>1Ti 6:12<\/span>.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>todo aquel que me confesare delante de los hombres.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Sa 2:30<\/span>; <span class='bible'>Sal 119:46<\/span>; <span class='bible'>Mat 10:32<\/span>, <span class='bible'>Mat 10:33<\/span>; <span class='bible'>Rom 10:9<\/span>, <span class='bible'>Rom 10:10<\/span>; <span class='bible'>2Ti 2:12<\/span>; <span class='bible'>1Jn 2:23<\/span>; <span class='bible'>Apo 2:10<\/span>, <span class='bible'>Apo 2:13<\/span>; <span class='bible'>Apo 3:4<\/span>, <span class='bible'>Apo 3:5<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>el Hijo del hombre le confesar\u00e1 delante de los \u00e1ngeles de Dios.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 25:31-34<\/span>; <span class='bible'>Jud 1:24<\/span>, <span class='bible'>Jud 1:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El tema de este vers\u00edculo es el permanecer fiel al testimonio de Jes\u00fas, especialmente cuando exista rechazo por parte de otros grupos religiosos. El reconocer a Jes\u00fas delante de los hombres implica que el\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">Hijo del Hombre<\/span>\u00a0nos reconozca delante de Dios.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>ME CONFESARE DELANTE DE LOS HOMBRES.<\/b> V\u00e9ase <span class=\"bible\">Mat 10:32<\/span>, nota.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>delante de los \u00e1ngeles de Dios.<\/b> Es decir, en el d\u00eda del juicio. Cp. <span class='bible'>Mat 25:31-34<\/span>; <span class='bible'>Jud 1:24<\/span>. <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 10:32<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>12:8 Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, tambi\u00e9n el Hijo del Hombre le confesar\u00e1 delante de los \u00e1ngeles de Dios; 9 mas el que me negare delante de los hombres, ser\u00e1 negado delante de los \u00e1ngeles de Dios. &#8211; La palabra confesar (HOMOLOGEO) significa \u201chablar la misma cosa, asentir, estar de acuerdo\u201d (WEV). Al confesar a Cristo lo reconocemos como nuestro Se\u00f1or. Al negarlo uno lo repudia, no lo reconoce como suyo. Ser\u00eda como el padre que dijera de su hijo, \u201c\u00e9ste no es m\u00edo, no lo reconozco como m\u00edo\u201d. Es lo que Pedro hizo. Dijo, \u201cNo conozco al hombre\u201d; es decir, no es mi Se\u00f1or, no es nada, ni lo conozco.<br \/>\n\tPuede ser peligroso confesar (reconocer) a Cristo como el Hijo de Dios y como nuestro Se\u00f1or. Si uno teme a los hombres en lugar de temer a Dios, est\u00e1 en gran peligro de negar a Cristo. V\u00e9anse Jua 9:22; Jua 12:42.Lo hace por temor de lo que los hombres piensen, digan o hagan, o simplemente por el temor de ser rechazado. El Se\u00f1or espera que seamos atrevidos en la defensa de la verdad (GH). V\u00e9ase Jud 1:3; Flp 1:16 :<br \/>\n\tEste texto (y el texto paralelo en Mat 10:32-33) se cita frecuentemente para ense\u00f1ar que debemos confesar que Cristo es el Hijo de Dios antes de ser bautizados y es muy correcto hacerlo, pero Jes\u00fas dice esto en un contexto de persecuci\u00f3n y tribulaci\u00f3n. El quiere decir que aunque haya mucha oposici\u00f3n y persecuci\u00f3n no debemos temer a los hombres, porque esto puede causar que neguemos a Cristo (26:70,72). 2Ti 1:7, \u201cPorque no nos ha dado Dios esp\u00edritu de cobard\u00eda, sino de poder, de amor y de dominio propio. 8 Por tanto, no te averg\u00fcences de dar testimonio de nuestro Se\u00f1or, ni de m\u00ed, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio seg\u00fan el poder de Dios\u201d. Mar 8:38, \u201cPorque el que se avergonzare de m\u00ed y de mis palabras en esta generaci\u00f3n ad\u00faltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzar\u00e1 tambi\u00e9n de \u00e9l, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos \u00e1ngeles\u201d.<br \/>\n\tAl confesar que Jes\u00fas de Nazaret es el Cristo, el Hijo de Dios, estamos confesando que El es Dios (Jua 1:1; Rom 9:5; Tit 2:13; 2Pe 1:1; 1Jn 5:20). Ejemplos de esta confesi\u00f3n se encuentran en 16:16; Jua 6:69; Jua 11:27; Jua 20:28; Hch 8:37; 1Ti 6:12.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Hijo del hombre:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Mat 8:20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>m 794 Rom 10:9<\/p>\n<p>n 795 Mat 10:32; Mar 8:38<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> V\u00e9ase coments. en Mt 10:32\u2013 33.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 8 <strong>super (1)<\/strong> Implica la uni\u00f3n de \u00e9l con el Se\u00f1or. <\/p>\n<p> 8 <strong>super (2)<\/strong> Implica la uni\u00f3n del Se\u00f1or con \u00e9l.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos nos ense\u00f1an, en primer lugar, que debemos confesar a Cristo sobre la tierra si deseamos que \u00e9l nos reconozca como suyos en el \u00faltimo d\u00eda.<br \/>\nNo debemos avergonzarnos de que los hombres sepan que creemos en Cristo, que lo amamos, que lo servimos o que aspiramos m\u00e1s a obtener la aprobaci\u00f3n  de \u00e9l que la de ellos.<br \/>\nSiempre ha sido y ser\u00e1 deber del cristiano confesar a Cristo. Jam\u00e1s olvidemos esta verdad. No es deber de los m\u00e1rtires solamente, sino de todo creyente,  cualquiera que sea su posici\u00f3n o estado. No es deber que hayamos de practicar solamente en oraciones extraordinarias, sino tambi\u00e9n en el trato social de  cada d\u00eda. El rico en medio de los ricos, el jornalero en medio de los jornaleros, el joven en medio de los j\u00f3venes, el criado en medio de los criados \u00adtodos  deben estar prontos, si son verdaderos cristianos, a confesar a su Maestro. No es necesario hacer ruido por medio de la jactancia. Nada m\u00e1s se necesita que  aprovechar las oportunidades que se presenten cada d\u00eda. Pero esto ha de tenerse siempre presente: que si alguno ama al Salvador no debe avergonzarse de  que la gente lo sepa.<br \/>\nSin duda es dif\u00edcil confesar a Cristo. En ninguna \u00e9poca ha sido f\u00e1cil y jam\u00e1s lo ser\u00e1. Ese acto acarrear\u00e1 siempre la irrisi\u00f3n, el ludibrio, el desprecio, la befa,  la envidia y la persecuci\u00f3n. A los malos les disgusta saber que los dem\u00e1s hombres son mejores que ellos. El mismo mundo que aborreci\u00f3 a Cristo aborrecer\u00e1  siempre a los verdaderos cristianos. M\u00e1s bien, sea de nuestro agrado o no, bien sea f\u00e1cil o dif\u00edcil, no hay duda sobre cual debe ser nuestra l\u00ednea de conducta.<br \/>\nDe todos modos es preciso confesar a nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<br \/>\nEn las palabras de que tratamos se expresa de una manera terminante cual es la raz\u00f3n que existe para que hagamos esta franca confesi\u00f3n. Nuestro Se\u00f1or  manifiesta que si nosotros no lo confesamos ante los hombres, \u00e9l no nos confesar\u00e1 delante de los \u00e1ngeles de Dios, en el \u00faltimo d\u00eda; rehusar\u00e1 reconocernos  como suyos; nos desechar\u00e1 como cobardes, infieles y ap\u00f3statas; no interceder\u00e1 por nosotros; no ser\u00e1 nuestro abogado; no nos librar\u00e1 de la \u00abira que ha de  venir;\u00bb \u00a1y dejar\u00e1 que, sufriendo las consecuencias de nuestra timidez, comparezcamos ante el tribunal de Dios, sin amparo, sin defensa y sin perd\u00f3n! \u00a1Qu\u00e9  perspectiva tan terrible es \u00e9sta! \u00a1Cu\u00e1nto no depende del mero acto de confesar a Cristo delante de los hombres! Verdaderamente no debi\u00e9ramos titubear por  un momento. Vacilar ante estas dos alternativas es el extremo de la insensatez. Que nosotros neguemos a Cristo o nos avergoncemos del Evangelio, puede  granjearnos la estimaci\u00f3n de los hombres por algunos a\u00f1os, aunque nunca nos puede proporcionar verdadera tranquilidad; pero que Cristo nos niegue el d\u00eda  del juicio, nos acarrear\u00e1 la condenaci\u00f3n por toda una eternidad. Echemos a un lado todo temor, y suceda lo que sucediere, confesemos a Cristo.<br \/>\nEste pasaje nos ense\u00f1a, en segundo lugar, que hay un pecado que es imperdonable. Nuestro Se\u00f1or Jesucristo dice al que blasfemare contra el Esp\u00edritu Santo  que no le ser\u00e1 perdonado.<br \/>\nEs preciso, sin duda, interpretar estas palabras con aquellas limitaciones que establece la misma Escritura. Nunca debemos interpretar un pasaje de manera  que contradiga otro. Para Dios nada hay imposible. La sangre de Cristo puede borrar todo pecado. Frecuentemente los m\u00e1s grandes pecadores han obtenido  perd\u00f3n. Esto no debe olvidarse. M\u00e1s, a despecho de todo esto, queda en pie una gran verdad que no debe perderse de vista: existe un pecado que no ser\u00e1  perdonado.<br \/>\nEl pecado a que nuestro Se\u00f1or se refiere en este pasaje parece ser el de rechazar de coraz\u00f3n y deliberadamente la verdad divina que la mente ha concebido.<br \/>\nEn la coexistencia de un entendimiento iluminado y un albedr\u00edo viciado. Es precisamente el pecado en que parecen haber ca\u00eddo muchos fariseos, cuando  negaron la comuni\u00f3n del Esp\u00edritu Santo despu\u00e9s del d\u00eda de Pentecost\u00e9s y rehusaron creer a los ap\u00f3stoles. Es un pecado en el que, tal vez, caen hoy d\u00eda  muchos de los que oyen el Evangelio, manifestando decidida y espont\u00e1neamente su apego al mundo. Y lo peor de todo es que a este pecado por lo regular se  sigue el endurecimiento, el amortiguamiento y la insensibilidad de coraz\u00f3n. No le son perdonados. He ah\u00ed el origen de su malestar. Podr\u00eda ser perdonado,  pero no quiere impetrar el perd\u00f3n. Est\u00e1 empedernido y es insensible al influjo del Evangelio. Tiene cauterizada la conciencia.<br \/>\nPidamos a Dios que nos libre de un conocimiento fr\u00edo, especulativo y meramente cient\u00edfico del cristianismo. Es un escollo en el cual muchos naufragan y se  pierden por toda una eternidad. Ning\u00fan coraz\u00f3n se endurece tanto como el del hombre que percibe la luz, y sin embargo la rechaza. El mismo fuego que  derrite la cera, endurece el barro. Hagamos uso de la luz que nos haya sido comunicada. Pongamos en pr\u00e1ctica nuestros conocimientos. Que uno sea pagano  y se postre ante los \u00eddolos de piedra, es de suyo un pecado; pero que se llame cristiano y sepa el Evangelio te\u00f3ricamente, y que, sin embargo, se adhiera al  pecado y al mundo, es hacerse merecedor del lugar m\u00e1s \u00ednfimo del infierno. Es asemejarse al diablo lo m\u00e1s posible.<br \/>\nEn este pasaje se nos ense\u00f1a, finalmente, que los cristianos no deben estar sol\u00edcitos en cuanto a lo que hayan de decir cuando tenga que hablar  inesperadamente a favor de su santa causa.<br \/>\nLo que nuestro Se\u00f1or promete relativamente a este asunto se refiere, sin duda, primariamente, a las arengas p\u00fablicas como la de Pablo ante F\u00e9lix y Festo.<br \/>\nMillares de personas en iguales circunstancias han visto cumplida dicha promesa. Las vidas de los reformadores y de otros siervos de Dios est\u00e1n llenas de  pruebas notables de que el Esp\u00edritu Santo suele ense\u00f1ar a los cristianos en tiempo de necesidad lo que han de decir.<br \/>\nPero secundariamente (y esto no debe perderse de vista) la promesa tiene referencia a todos los creyentes. Casos ocurren con frecuencia en que, repentina e  inesperadamente, el cristiano tiene que hablar a favor de su causa y expresar las razones en que funda sus esperanzas. Acontece esto en el c\u00edrculo domestico,  en la sociedad de parientes y amigos, y aun en el curso regular de nuestros quehaceres diarios. En tales casos las promesas de que hablamos son para el  cristiano un apoyo y sost\u00e9n. Es embarazoso tener que hablar de religi\u00f3n delante de otros, mayormente cuando ocurre alguna controversia. Pero no nos  alarmemos, ni afanemos, ni desalentemos. Si traemos a la memoria la promesa de Cristo, no tenemos por que temer.<br \/>\nPidamos a Dios nos ayude a recordar las promesas contenidas en la Biblia. En ello hallaremos much\u00edsimo consuelo. Hay promesas para casi todas las  circunstancias en que nos encontramos y para todos los acontecimientos en que tengamos parte. Entre otras no olvidemos la promesa citada. A menudo  tenemos que mezclarnos en sociedad con personas con quienes no congeniamos, y nuestro esp\u00edritu se turba. Tememos que tal vez digamos lo que no  debi\u00e9ramos o que dejemos de decir lo que debi\u00e9ramos. Cuando esto suceda, tengamos presente la promesa, pidamos al Salvador que le d\u00e9 cumplimiento. El  no nos faltar\u00e1 ni abandonar\u00e1. El nos dar\u00e1 palabras y sabidur\u00eda para que hablemos bien. El Esp\u00edritu Santo nos ense\u00f1ar\u00e1 lo que hemos de decir.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R684 \u1f49 \u03c5\u1f31\u1f78\u03c2 \u03c4\u03bf\u1fe6 \u1f00\u03bd\u03b8\u03c1\u03ce\u03c0\u03bf\u03c5 se usa en lugar de \u1f10\u03b3\u03ce, para hacer resaltar el sujeto. <\/p>\n<p> R1114 La cl\u00e1usula relativa \u1f43\u03c2 \u1f03\u03bd \u1f41\u03bc\u03bf\u03bb\u03bf\u03b3\u03ae\u03c3\u03b5\u03b9 es paralela con el participio que tiene art\u00edculo \u1f41 \u1f00\u03c1\u03bd\u03b7\u03c3\u03ac\u03bc\u03b5\u03bd\u03bf\u03c2. <\/p>\n<p> M183 El uso de la preposici\u00f3n en \u1f41\u03bc\u03bf\u03bb\u03bf\u03b3\u03ae\u03c3\u03b5\u03b9 \u1f10\u03bd, para significar: confesar (a alguno), es un resultado de traducir del original arameo (para un griego m\u00e1s natural, se espera, despu\u00e9s de \u1f41\u03bc\u03bf\u03bb\u03bf\u03b3\u03ad\u03c9, un dativo, un simple acusativo o un doble acusativo; comp. R524 y MT104). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>por m\u00ed<\/i> <\/p>\n<p><p>  Lit., <i>por \u00e9l<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> <strong> Biblia Peshitta 2006 Notas:<\/p>\n<p> [20] <strong> 12.8 <\/strong> Ver nota a <span class='bible'>Mat 10:32<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Peshitta en Espa\u00f1ol<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cOs digo que todo aquel que me confiese delante de los hombres, tambi\u00e9n el Hijo del Hombre le confesar\u00e1 delante de los \u00e1ngeles de Dios; 12:8 Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, tambi\u00e9n el Hijo del Hombre le confesar\u00e1 delante de los \u00e1ngeles de Dios; 9 mas el que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-128-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 12:8 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26096","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26096\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}