{"id":26183,"date":"2022-06-20T10:24:52","date_gmt":"2022-06-20T15:24:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T10:24:52","modified_gmt":"2022-06-20T15:24:52","slug":"comentario-de-lucas-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 14:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aconteci\u00f3 un s\u00e1bado, cuando \u00e9l entr\u00f3 en casa de uno de los principales de los fariseos para comer pan, que ellos le observaban cuidadosamente.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>14:1<\/span> Aconteci\u00f3 un d\u00eda de reposo, que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante (uno de los principales de los fariseos, LBLA; margen, i.e., miembro del Sanedr\u00edn (?) ), que era fariseo, LBLA) \u2014 \u201cNotemos que Jes\u00fas nunca rechaz\u00f3 la hospitalidad de nadie. Hasta el fin mantuvo su esperanza en los hombres. Esperar cambiarlos\u2026, puede que fuera la empresa m\u00e1s desesperada de todas, pero nunca dejaba pasar una oportunidad. Ni siquiera rechazaba la invitaci\u00f3n de un enemigo. Est\u00e1 claro como la luz del d\u00eda que nunca lograremos hacer amigos a nuestros enemigos si nos negamos a encontrarnos y hablar con ellos\u00bb (WB). V\u00e9anse <span>7:36<\/span>, \u201cuno de los fariseos le ped\u00eda que comiera con \u00e9l; y entrando en la casa del fariseo, se sent\u00f3 a la mesa\u201d; 11, \u201c37 Luego que hubo hablado, le rog\u00f3 un fariseo que comiese con \u00e9l; y entrando Jes\u00fas en la casa, se sent\u00f3 a la mesa\u201d). <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 \u00e9stos le acechaban (estaban observando cuidadosamente), \u2014 \u201cAcechaban atentamente\u2026 estaban vigilando por s\u00ed mismos a un lado (disimuladamente), observando insidiosamente, con mala intenci\u00f3n, como en <span>Mar 3:2<\/span>\u201d (ATR).<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>entrando en casa.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 7:34-36<\/span>; <span class='bible'>Luc 11:37<\/span>; <span class='bible'>1Co 9:19-22<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>de los principales de los fariseos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 3:1<\/span>; <span class='bible'>Hch 5:34<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>\u00e9stos le acechaban, o estaban observando cuidadosamente.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 6:7<\/span>; <span class='bible'>Luc 11:53<\/span>, <span class='bible'>Luc 11:54<\/span>; <span class='bible'>Luc 20:20<\/span>; <span class='bible'>Sal 37:32<\/span>; <span class='bible'>Sal 41:6<\/span>; <span class='bible'>Sal 62:4<\/span>; <span class='bible'>Sal 64:5<\/span>, <span class='bible'>Sal 64:6<\/span>; <span class='bible'>Pro 23:7<\/span>; <span class='bible'>Isa 29:20<\/span>; <span class='bible'>Isa 29:21<\/span>; <span class='bible'>Jer 20:10<\/span>, <span class='bible'>Jer 20:11<\/span>; <span class='bible'>Mar 3:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas sana a un hidr\u00f3pico un d\u00eda de reposo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 14:1-6<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>ense\u00f1a sobre la humildad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 14:7-14<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>con la par\u00e1bola de la gran cena, ense\u00f1a como los hombres de mente mundana, quienes rechazan la palabra, ser\u00e1n excluidos del cielo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 14:15-24<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los que ser\u00e1n sus disc\u00edpulos, deben contar el costo de antemano para llevar su cruz, para que al final no se alejen de \u00e9l avergonzados,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 14:25-33<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y lleguen a ser inservibles, como la sal que perdi\u00f3 su sabor,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 14:34<\/span>, <span class='bible'>Luc 14:35<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">d\u00eda de reposo:<\/span>\u00a0Lucas cubre otro acontecimiento ocurrido en un d\u00eda de reposo (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 4:16-30<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 4:31-38<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 6:1-11<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 13:10-17<\/span><\/span>). Anota que los fariseos\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">acechaban<\/span>\u00a0a Jes\u00fas.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 14.<\/p>\n<p> Un hidr\u00f3pico curado en s\u00e1bado, 14:1-6.<br \/>\n1 Habiendo entrado en casa de uno de los principales fariseos para comer en d\u00eda de s\u00e1bado, le estaban observando. : Hab\u00eda delante de \u00e9l un hidr\u00f3pico. 3 Y tomando Jes\u00fas la palabra, habl\u00f3 a los doctores de la Ley y a los fariseos, diciendo: \u00bfEs l\u00edcito curar en s\u00e1bado o no? 4 Ellos guardaron silencio. Y, asi\u00e9ndole, le cur\u00f3 y le despidi\u00f3, 5 y les dijo: \u00bfQui\u00e9n de vosotros, si su hijo o su asno cayere en un pozo, no le saca al instante en d\u00eda de s\u00e1bado? 6 Y no pod\u00edan replicar a esto.<\/p>\n<p>Este pasaje posiblemente est\u00e1 desplazado de su situaci\u00f3n cronol\u00f3gica. No ser\u00eda lo m\u00e1s l\u00f3gico ver su presencia en casa de un fariseo despu\u00e9s de las recriminaciones que les hizo en el cap\u00edtulo 11 (v.37:44). Es propio de Lc, aunque el v.5 est\u00e1 en Mat 12:11.12.<br \/>\n\tEl banquete al que es invitado Cristo tiene lugar en casa de un fariseo y en s\u00e1bado. Este era un fariseo importante. Pero Lc pone, textualmente, que era uno de los \u201cjefes (\u03c4\u03af\u03bd\u03bf\u03c2  \u03c4\u03c9\u03bd  \u03b1\u03c1\u03c7\u03cc\u03bd\u03c4\u03c9\u03bd ) de los fariseos.\u201d Pero \u00e9stos no ten\u00edan ni jefes ni s\u00fabditos. O es un simple lapsus material de Lc por ir solo a lo central del tema, o por querer indicar con ello el prestigio que ostentaba entre ellos. Hab\u00eda m\u00e1s fariseos que estaban \u201cobserv\u00e1ndole,\u201d sin duda con intenciones de sorprenderle en alguna transgresi\u00f3n del ritual por ellos elaborado.<br \/>\n\tDurante el fest\u00edn se present\u00f3 un \u201chidr\u00f3pico.\u201d Conforme a las costumbres de Oriente, en los banquetes de importancia se permite ingresar a otras personas a t\u00edtulo de curiosidad, no de invitados.<br \/>\n\tY Cristo, tomando la palabra y dirigi\u00e9ndose al grupo de los \u201cdoctores de la Ley y fariseos\u201d y previendo la objeci\u00f3n (Lev.3), les pregunt\u00f3 si el a l\u00edcito curar en s\u00e1bado o no. Ellos, como ordinariamente, callaron. Y Cristo le cur\u00f3. Y luego les dio un razonamiento que no pod\u00eda negarse, y que ellos practicaban. Si un d\u00eda de s\u00e1bado ca\u00eda su \u201chijo\u201d 1 o su \u201casno\u201d en un \u201cpozo,\u201d una de esas cisternas cavadas en tierra, y a veces medio ocultas por tierra y follaje, al punto lo sacaban. Podr\u00eda haber en el v.5a, en su substractum aramaico, un juego de palabras entre \u201chijo\u201d (bera), \u201cbuey\u201d (be&#8217;ira&#8217;) y \u201cpozo\u201d (bera&#8217;; M. Black). Era la conducta ordinaria. S\u00f3lo alguna fracci\u00f3n jud\u00eda, muy rara, prohib\u00eda esto 2. Un grave da\u00f1o que ha de seguirse no est\u00e1 vedado impedirlo por el reposo sab\u00e1tico. La ley natural est\u00e1 por encima. Y la caridad tambi\u00e9n, ya que en el amor a Dios est\u00e1 incluido el amor al pr\u00f3jimo, como tantas veces se lee en la Escritura. Argumentaciones semejantes las us\u00f3 Cristo en otras ocasiones (Luc 13:15; cf. 6:6-11; Mat 12:11). Y as\u00ed el milagro rubric\u00f3 la doctrina.<\/p>\n<p>Exhortaci\u00f3n a la modestia,Mat 14:7-11.<br \/>\n7 Dec\u00eda a los invitados una par\u00e1bola, observando c\u00f3mo escog\u00edan para s\u00ed los primeros puestos: 8 Cuando seas invitado a una boda, no te sientes en el primer puesto, no sea que venga otro m\u00e1s honrado que t\u00fa, invitado por el mismo, 9 y, llegando el que al uno y al otro os invit\u00f3, te diga: \u201cCede a \u00e9ste tu puesto,\u201d y entonces, con verg\u00fcenza, vayas a ocupar el \u00faltimo lugar. 10 Cuando seas invitado, ve y si\u00e9ntate en el postrer lugar, para que, cuando venga el que te invit\u00f3, te diga: \u201cAmigo, sube m\u00e1s arriba.\u201d Entonces tendr\u00e1s gran honor en presencia de todos los comensales, 11 porque el que se ensalza ser\u00e1 humillado, y el que se humilla ser\u00e1 ensalzado.<\/p>\n<p> Esta par\u00e1bola es propia de Lc. En los banquetes jud\u00edos, los fariseos gustaban&#8217; colocarse en los puestos de honor. Los rabinos ten\u00edan reglamentado el orden de la importancia de estos puestos 3. Tomando pie de este banquete, pero trasladando su consejo a un banquete hipot\u00e9tico \u201cde bodas\u201d para no ofender a los invitados del presente, censura esta ansia de los primeros puestos, que era vanidad. Hasta por precauci\u00f3n no debe adelantarse a posesionarse de estos puestos, ya que pueden ignorar qu\u00e9 m\u00e1s invitados vayan a venir, y que para darles puestos superiores los hagan a ellos descender. Naturalmente, Cristo no trata de dar aqu\u00ed un \u201ccurso de cortes\u00eda\u201d (Marchal), sino que habla en una par\u00e1bola. El banquete de bodas al que El apunta es el Reino mesi\u00e1nico, ordinariamente representado bajo la imagen de un banquete, y la lecci\u00f3n que da es que, para obtener en \u00e9l los primeros puestos, no se pueden comportar como en los banquetes ordinarios. All\u00ed los primeros puestos estar\u00e1n reservados a los que aqu\u00ed fueron m\u00e1s humildes. La formulaci\u00f3n est\u00e1 hecha con extremismo hiperb\u00f3lico \u201csapiencial\u201d sin m\u00e1s matices. Los fariseos se consideraban con derecho al ingreso en el Reino y a puestos importantes. Pero el Reino es don gratuito de Dios. Por eso, a otras gentes sencillas y humildes les da Dios el reino y los puestos que quiere, mientras, culpablemente, queda fuera del mismo el farise\u00edsmo engre\u00eddo y exigente (Mat 20:1-15).<br \/>\n\tLiterariamente se une esta par\u00e1bola (v.7) con lo anterior. Pero no deja de extra\u00f1ar el aspecto, se dir\u00eda artificioso, que parece tener. El tema de la par\u00e1bola \u00bfdicho en un banquete. y de fariseos? Es de un procedimiento paralelo al del paral\u00edtico\/perd\u00f3n de pecados. Adem\u00e1s, el v.II se encuentra en otros contextos (cf. Luc 18:14; Mat 18:4; Mat 23:12). Esto ha hecho pensar que Lc tiene aqu\u00ed una elaboraci\u00f3n hecha con gran libertad, o incluso una elaboraci\u00f3n propia para encuadrar esta sentencia. Originariamente es \u201cuna advertencia escatol\u00f3gica\u201d (J. Jerem\u00edas).<\/p>\n<p>No buscar recompensas terrenas,Mat 14:12-14.<br \/>\n12 Dijo tambi\u00e9n al que le hab\u00eda invitado: Cuando hagas una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos, a su vez, te inviten y tengas ya tu recompensa. 13 Cuando hagas una comida, llama a los pobres, a los tullidos, a los rengos y a los ciegos, 14 y tendr\u00e1s la dicha de que no podr\u00e1n pagarte, porque obtendr\u00e1s la recompensa en la resurrecci\u00f3n de los muertos.<\/p>\n<p> Nuevamente el evangelista recoge otra lecci\u00f3n que dijo al que \u201cle hab\u00eda invitado.\u201d Con elemento subyacente al banquete celeste mesi\u00e1nico, toma pretexto del banquete humano para dar una lecci\u00f3n  en este banquete-reino 3.<br \/>\n\tSi se da un banquete, que no se d\u00e9 a los que, por cortes\u00eda u obligaci\u00f3n social, van a responder con otro banquete, pues ya est\u00e1 pagada esta cortes\u00eda. Que invite a los que no pueden invitarle; y la imagen toma por modelo a los pobres, tullidos, ciegos. Como aqu\u00ed tampoco se trata de un simple acto de cortes\u00eda social, sino, tomando por base de ilustraci\u00f3n de la doctrina del Reino esta imagen, su doctrina es: las cosas hechas para lograr ingresar en \u00e9l &#8211; \u00e9poca hist\u00f3rica o progresar en el mismo &#8211; s\u00f3lo se han de hacer por Dios y no por los nombres; por el Reino y no por ventajas materiales. Porque, hechos por \u00e9stas, \u00e9stas son el pago, mientras que, hechas por el Reino, la \u201cretribuci\u00f3n\u201d a las mismas se tendr\u00e1 \u201cen la resurrecci\u00f3n,\u201d que es en el Juicio final seg\u00fan la concepci\u00f3n jud\u00eda. Es obrar a imitaci\u00f3n del Padre (Luc 6:34-36).<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de los invitados a un gran banquete. 14:15-24 (Mat 22:2-14). Cf. comentario a Mat 22:2-14.<br \/>\n15 Oyendo esto, uno de los invitados dijo: Dichoso el que coma pan en el Reino de Dios. 16 El le contest\u00f3: Un hombre hizo un gran banquete e invit\u00f3 a muchos. &#8216;7 A la hora del banquete envi\u00f3 a su siervo a decir a los invitados: Venid, que ya est\u00e1 preparado todo. 18 Pero todos, un\u00e1nimemente, comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado un campo y tengo que salir a verlo; te ruego que me excuses. 19 Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes y tengo que ir a probarlas; ruego te que me excuses. 20 Otro dijo: He tomado mujer y no puedo ir. 21 Vuelto el siervo, comunic\u00f3 a su amo estas cosas. Entonces el amo de la casa, irritado, dijo a su siervo: Sal aprisa a las plazas y calles de la ciudad, y a los pobres tullidos, ciegos y cojos, tr\u00e1elos aqu\u00ed. 22 El siervo le dijo: Est\u00e1 hecho lo que mandaste, y a\u00fan queda lugar. 23 Y dijo el amo al siervo: Sal a los caminos y a los cercados y obliga a entrar para que se llene mi casa, 24 porque os digo que ninguno de aquellos que hab\u00edan sido invitados gustar\u00e1 mi cena.<\/p>\n<p> Esta par\u00e1bola, alegorizada, aparece relatada en Mt con m\u00e1s precisi\u00f3n de t\u00e9rminos en orden a lo que quiere ense\u00f1arse, y con una manifiesta \u201creelaboraci\u00f3n.\u201d Lc refleja esta par\u00e1bola alegorizante en un estadio m\u00e1s primitivo. En Lc surge dentro de un contexto l\u00f3gico. Al o\u00edr las \u00faltimas palabras de la ense\u00f1anza anterior, que se tendr\u00eda el premio en la resurrecci\u00f3n, comienzo oficial del Reino en su fase celeste, seg\u00fan la concepci\u00f3n ordinaria jud\u00eda, uno de los invitados dijo: \u201cDichoso el que coma el pan en el Reino de Dios,\u201d que, conforme a la met\u00e1fora usual, significaba el deseo de tener parte en el mismo. Y, partiendo de aqu\u00ed, Cristo, contest\u00e1ndole, da la ense\u00f1anza.<br \/>\n\tEl Comentario de conjunto, con el an\u00e1lisis de su reelaboraci\u00f3n, se hace en Mat 22:2-14.<br \/>\n\tEl elemento subyacente de la alegorizaci\u00f3n es el Reino. A la hora del banquete, seg\u00fan costumbre oriental, un criado &#8211; \u00bfno podr\u00eda ser una alegorizaci\u00f3n de Juan Bautista? &#8211; les vuelve a recordar la invitaci\u00f3n 4. Los primeros invitados son los miembros de la comunidad de Israel. Pero muchos, por motivos f\u00fatiles &#8211; artificio de la par\u00e1bola &#8211; se excusan de ingresar en el banquete mesi\u00e1nico. Se piensa en los \u201cjustos,\u201d en los dirigentes, en los fariseos. En una segunda etapa &#8211; artificio igualmente alegorizante &#8211; se invita a los \u201cenfermos,\u201d \u201cpecadores,\u201d seg\u00fan la concepci\u00f3n primitiva del A.T. Se ve en ello a los \u201cpubl\u00edcanos,\u201d a las clases menesterosas, desvalidos y gentes de mala vida. Estos se convirtieron e ingresaron en el fest\u00edn del Reino (cf. Mat 21:31). Pero hay en la artificiosa clasificaci\u00f3n capacidad para m\u00e1s. Por eso manda ir a buscar m\u00e1s gentes \u201ca los caminos y los cercados\u201d (v.23).<br \/>\n\tEl anuncio aleg\u00f3rico de la sentencia contra Israel se hace prof\u00e9ticamente: \u201cno gustar\u00e1n mi cena.\u201d En su sentido hist\u00f3rico, gran parte de aquel Israel farisaico qued\u00f3 fuera del Reino. En cambio, entraron los menospreciados, los \u201cpecadores\u201d y los gentiles (Luc 13:29; cf. Mat 22:9.10) 5.<br \/>\n\tEn Mt un aspecto de esta par\u00e1bola &#8211; ya que hay varias yuxtapuestas &#8211; destaca las condiciones para entrar en el reino; en cambio, en Lc se acusa m\u00e1s el problema judeo-gentil 6.<\/p>\n<p>El aut\u00e9ntico disc\u00edpulo de Cristo,Mat 14:25-35.<br \/>\n25 Se le juntaron numerosas muchedumbres, y, vuelto a ellas, les dec\u00eda: 26 Si alguno viene a m\u00ed y no aborrece a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y aun su propia vida, no puede ser mi disc\u00edpulo. 27 El que no toma su cruz y viene en pos de m\u00ed no puede ser mi disc\u00edpulo. 28 \u00bfQui\u00e9n de vosotros, si quiere edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos a ver si tiene para terminarla? 29 No sea que, echados los cimientos y no pudiendo acabarla, todos cuantos lo vean comiencen a burlarse de \u00e9l diciendo: 30 Este hombre comenz\u00f3 a edificar y no pudo acabar. 31 \u00bfO qu\u00e9 rey, saliendo a su campa\u00f1a para guerrear con otro rey, no considera primero y delibera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra \u00e9l con veinte mil? 32 Si no, hall\u00e1ndose a\u00fan lejos de aqu\u00e9l, le env\u00eda una embajada haci\u00e9ndole proposiciones de paz. 33 As\u00ed, pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi disc\u00edpulo. 34 Buena es la sal; pero, si la sal se vuelve ins\u00edpida, \u00bfcon qu\u00e9 se sazonar\u00e1? 3S Ni para la tierra es \u00fatil, ni aun para el estercolero; la tiran fuera. El que tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga.<\/p>\n<p>La predicaci\u00f3n siguiente, al menos en su marco literario, se pronuncia toda ella ante \u201cmuchedumbres.\u201d En ella se habla de las condiciones del verdadero disc\u00edpulo de Cristo. Lc recoge aqu\u00ed sentencias de Cristo pronunciadas en momentos distintos. El tono general del discurso aqu\u00ed parece dirigirse al disc\u00edpulo como simple sin\u00f3nimo de cristiano. S\u00f3lo los vers\u00edculos 34-35 podr\u00edan postular los disc\u00edpulos como ap\u00f3stoles. Pero pueden estar adaptados en un contexto l\u00f3gico, o, por situarlos aqu\u00ed, tomar, en esta perspectiva literaria de Lc, el sentido gen\u00e9rico y sin\u00f3nimo de cristiano en su vida moral.<br \/>\n\tv.26. La palabra \u201codiar\u201d no es m\u00e1s que un semitismo para indicar amar menos (Rom 8:13; Mat 10:37). Cristo aparece aqu\u00ed poni\u00e9ndose en una esfera superior al amor a los padres. Nada hay superior, por ley natural, para un hijo que el amor a los padres. Sobre ellos s\u00f3lo est\u00e1 Dios. Con esta exigencia, Cristo se sit\u00faa en una esfera trascendente. Es su modo pedag\u00f3gico de ir haciendo la revelaci\u00f3n. Lc tiene aqu\u00ed algunos elementos m\u00e1s que no trae Mt en el lugar paralelo (Mat 10:37). Puede ser efecto de \u201cfuentes\u201d distintas o posibles modificaciones de Lc.<br \/>\n\tLc trae lo que no trae Mt en el lugar paralelo: la renuncia a \u201csu mujer,\u201d bien atestiguado en Luc 18:21-22.<br \/>\n\tv.27. Tomar la cruz y seguir en pos de Cristo (Mat 10:38). El espect\u00e1culo de crucifixiones era ambiental. Pero el matiz de seguir \u201cen pos de m\u00ed\u201d parece comprenderse mejor despu\u00e9s de la escena de Sim\u00f3n de Cirene, que iba \u201cdetr\u00e1s\u201d de Cristo llevando la cruz (Luc 23:26). La cruz es s\u00edmbolo de negaci\u00f3n, y el cristiano puede, como Cristo, dirigirse al Calvario. S\u00f3lo Lc pone por \u201cllevar\u201d \u03c6\u03b1\u03c3\u03c4\u03ac\u03b6\u03b5\u03b9\u03bd ) la cruz, que Jn (Luc 19:17) pone al hablar de Cristo camino del Calvario; lo mismo que \u201cdetr\u00e1s\u201d (\u03cc\u03c4\u03c0 &#8216;\u03c3\u03c9 ).<br \/>\n\tLuego se ponen dos peque\u00f1as par\u00e1bolas, para ilustrar esta sentencia conclusiva: \u201cAs\u00ed, pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todas las cosas que posee, no puede ser mi disc\u00edpulo\u201d (v.33). La ense\u00f1anza es que, para ser disc\u00edpulo de Cristo, hay que estar decidido a seguir el camino pleno de renunciaciones &#8211; padre, hogar, lo que se posee &#8211; . Estas expresiones, primitivamente, afectaban a la decisi\u00f3n para el ingreso en el Reino en su fase terrena. En la redacci\u00f3n de Lc, como en otros varios pasajes suyos, se percibe el valor \u201cmoral\u201d de la ascesis cristiana cotidiana. Y se ilustra con dos peque\u00f1as comparaciones o par\u00e1bolas propias de Lc. Uno que quiere edificar una torre &#8211; seguramente de defensa de una fortaleza &#8211; ha de calcular bien todo para llegar al final. Lo mismo el rey que hace la guerra: ha de hacer todo lo necesario, aqu\u00ed incluso la paz, antes de ir a la derrota 7. Sin duda, estas palabras ilustraron Originariamente y de una manera m\u00e1s directa otras cosas, y Lc las haya insertado aqu\u00ed por raz\u00f3n pedag\u00f3gica, ya que la uni\u00f3n para lo que quiere ilustrarse no es de lo m\u00e1s expresivo. Pero siendo de estructura primitiva y de Cristo, ya que de lo contrario el evangelista las hubiese redactado ad hoc, se ve que posiblemente quiere utilizar el prestigio de la ense\u00f1anza de Cristo, para adaptarlas a preocupaciones de ascesis discipular cristiana, que interesaba destacar en la Iglesia primitiva.<br \/>\n\tv.34-35. Por \u00faltimo, se a\u00f1ade el mensaje de la sal. Esto es aplicado, naturalmente, al disc\u00edpulo-ap\u00f3stol (Mat 5:13). El ap\u00f3stol de Cristo que se desvirt\u00faa no es \u00fatil, lo arrojan \u201cafuera.\u201d \u00bfDe d\u00f3nde? \u00bfDe su uni\u00f3n con Cristo, del Reino? La ense\u00f1anza reclama una especial curiosidad por penetrarla. \u201cEl que tenga o\u00eddos para o\u00edr, oiga\u201d 8. Aqu\u00ed acaso aluda a la necesidad de la renunciaci\u00f3n para no quedar desvirtuado, como la sal, en su apostolado.<\/p>\n<p> 1 La Lectura De Esta Palabra Es Cr\u00edticamente Discutida, Aunque Generalmente Aceptada.  Cf. Nestl\u00e9, \u039d . \u03a4 . Graece Et Latine, Ap. Cr\u00edt. A Luc 14:5; Rev. Bibl.  (1957) 199-200. 2 Rev. \u00e9tud. Juiv. (1911) 198. Propia De Lc. Tiene Un \u201cContexto L\u00f3gico\u201d Con Lo Anterior &#8211; Banquete &#8211; O Una Cierta \u201cConcate Naci\u00f3 \u0397  Semita\u201d Por Lo Mismo. Y Con Un Contraste Semita Negativo &#8211; \u201cNo Llames.\u201d &#8211; \/Positivo &#8211; \u201cLlama.\u201d 3 Bonsirven, Textes. N.485, Etc. 3 M. Gruenewald, A Rabbinical Paralkl To Lk 14 12: Der Friede. Fg. F. A. Leschnitzer (1961). 4 Vost\u00e9, Parabolae. I P.379-380; Cf. Est 6:14.  5 Vost\u00e9, Parabolae. I P.373-391; L\u00edese, Coena Magna: Verb. Dom. (1933) 161-166. 6 A. Hastings, Prophet And Witness 131-133.  7 Vost\u00e9, Parabolae. P.710-717. Biblia Comentada 5b 6 8 Cf. comentario a Mat 5:13.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>d\u00eda de reposo.<\/b> <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Luc 13:10<\/span>. Lucas muestra sanidades de Cristo en d\u00edas de reposo con mayor frecuencia que cualquiera de los dem\u00e1s Evangelios. Parece que Cristo favoreci\u00f3 el d\u00eda de reposo como un d\u00eda para hacer actos de misericordia. <b>le<\/b> <b>acechaban.<\/b> Es evidente que los fariseos ten\u00edan motivos muy poco honorables para invitarlo a comer.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>14:1 Aconteci\u00f3 un d\u00eda de reposo, que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante (uno de los principales de los fariseos, LBLA; margen, i.e., miembro del Sanedr\u00edn (?) ), que era fariseo, LBLA) &#8211; \u201cNotemos que Jes\u00fas nunca rechaz\u00f3 la hospitalidad de nadie. Hasta el fin mantuvo su esperanza en los hombres. Esperar cambiarlos\u2026, puede que fuera la empresa m\u00e1s desesperada de todas, pero nunca dejaba pasar una oportunidad. Ni siquiera rechazaba la invitaci\u00f3n de un enemigo. Est\u00e1 claro como la luz del d\u00eda que nunca lograremos hacer amigos a nuestros enemigos si nos negamos a encontrarnos y hablar con ellos\u00bb (WB). V\u00e9anse 7:36, \u201cuno de los fariseos le ped\u00eda que comiera con \u00e9l; y entrando en la casa del fariseo, se sent\u00f3 a la mesa\u201d; 11, \u201c37 Luego que hubo hablado, le rog\u00f3 un fariseo que comiese con \u00e9l; y entrando Jes\u00fas en la casa, se sent\u00f3 a la mesa\u201d).<br \/>\n\t&#8212; \u00e9stos le acechaban (estaban observando cuidadosamente), &#8212; \u201cAcechaban atentamente\u2026 estaban vigilando por s\u00ed mismos a un lado (disimuladamente), observando insidiosamente, con mala intenci\u00f3n, como en Mar 3:2\u201d (ATR).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>BAJO EL ESCRUTINIO DE GENTE HOSTIL<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 14:1-6<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Un cierto s\u00e1bado ocurri\u00f3 que Jes\u00fas fue a comer a casa de un hombre importante que era fariseo, es decir, de los que le acechaban continuamente. Y, mira por d\u00f3nde, estaba all\u00ed, precisamente enfrente de Jes\u00fas, un hidr\u00f3pico.<br \/>Jes\u00fas se dirigi\u00f3 en primer lugar a los int\u00e9rpretes de la ley y a los fariseos para preguntarles:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfEst\u00e1 permitido curar en s\u00e1bado, o no?<\/em><\/p>\n<p><em>Ellos no le contestaron. Y entonces Jes\u00fas cogi\u00f3 y cur\u00f3 al enfermo, y luego le dijo que se fuera. Despu\u00e9s se dirigi\u00f3 a los dem\u00e1s, y les dijo:<br \/>-\u00bfA que cualquiera de vosotros, si se le cae un burro o una vaca en un pozo, lo saca a toda prisa aunque sea s\u00e1bado?<\/em><\/p>\n<p><em>Y no le pod\u00edan decir que no.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>En los evangelios hay siete situaciones en las que Jes\u00fas cur\u00f3 en s\u00e1bado. En <em>Lucas <\/em>ya hemos estudiado el relato de la curaci\u00f3n de la suegra de Pedro (4:38); del hombre que ten\u00eda el brazo seco (6:6), y de la mujer que llevaba doblada dieciocho a\u00f1os (13:13). En <em>Juan <\/em>tenemos dos m\u00e1s: la del paral\u00edtico de Betesda (5:9), y la del ciego de nacimiento (9:14). <em>Marcos <\/em>cuenta otra, la del poseso de la sinagoga de Cafarna\u00fan (1:21).<\/p>\n<p>Uno creer\u00eda que un curriculum as\u00ed habr\u00eda hecho que todo el mundo amara a Jes\u00fas; pero es un hecho lamentable que, cada vez que Jes\u00fas hac\u00eda una curaci\u00f3n en s\u00e1bado, los escribas y los fariseos se convenc\u00edan m\u00e1s de que era imp\u00edo y peligroso, y hab\u00eda que acabar con \u00c9l a toda costa. Para entender lo que le pas\u00f3 a Jes\u00fas es esencial recordar que, para los jud\u00edos de su tiempo, era un transgresor de la ley. Curaba en s\u00e1bado, lo cual era hacer un trabajo y, por tanto, quebrantar la ley.<br \/>En esta ocasi\u00f3n, un fariseo le invit\u00f3 a comer un s\u00e1bado. Hab\u00eda unas reglas muy rigurosas acerca de las comidas del s\u00e1bado. Por supuesto que no se pod\u00eda cocinar, porque eso era un trabajo. Hab\u00eda que hacer la comida el viernes; y, si se ten\u00eda que mantener caliente, hab\u00eda que hacerlo de manera que no siguiera cocin\u00e1ndose. As\u00ed que se establec\u00eda que, para mantener caliente la comida del s\u00e1bado \u00abno se pod\u00eda meter en orujo de aceituna, esti\u00e9rcol, sal, yeso o arena, ya fueran h\u00famedos o secos, ni en paja, orujo de uva, o verduras, si estaban h\u00famedos, pero s\u00ed se pod\u00eda si estaban secos. Se pod\u00eda poner entre pa\u00f1os, frutas, plumas de pich\u00f3n y estopa de lino.\u00bb El cumplimiento de tales reglas era lo que los escribas y fariseos llamaban religi\u00f3n. \u00a1No nos sorprende que no entendieran a Jes\u00fas!<br \/>No es improbable que los fariseos hubieran colocado all\u00ed al hidr\u00f3pico a ver lo que hac\u00eda Jes\u00fas. Le estaban <em>acechando <\/em>-palabra que quiere decir en el original \u00abespiando con inter\u00e9s siniestro.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas no dud\u00f3 en sanar al enfermo. Sab\u00eda perfectamente bien lo que estaban planeando, y cit\u00f3 sus leyes y costumbres. En Palestina abundaban los pozos sin brocal, y no menos los accidentes que causaban (cp. <span class='bible'>Ex 21:33<\/span> ). Se pod\u00eda sacar un animal del pozo en s\u00e1bado. Jes\u00fas pregunta con iron\u00eda, si se puede ayudar a un animal en s\u00e1bado, por qu\u00e9 no a una persona.<\/p>\n<p>Este pasaje nos dice varias cosas sobre Jes\u00fas y sobre sus enemigos.<br \/>(i) Nos muestra la serenidad con que Jes\u00fas se enfrentaba con la vida. A uno le pone nervioso que le est\u00e9n acechando constantemente. Mucha gente pierde los estribos, y luego vienen muchos problemas y dolores. Pero, en circunstancias que habr\u00edan puesto a otros a cien, Jes\u00fas se manten\u00eda sereno. Si vivimos con \u00c9l, Jes\u00fas acabar\u00e1 por gustarnos&#8230;<br \/>(ii) Es curioso que Jes\u00fas nunca rehus\u00f3 ninguna. invitaci\u00f3n. Nunca perdi\u00f3 la esperanza en nadie. Esperar cambiar a otros y seguir intent\u00e1ndolo es una de las esperanzas m\u00e1s desesperantes; pero Jes\u00fas nunca dejaba pasar la ocasi\u00f3n. No rehusaba una invitaci\u00f3n ni de un enemigo. Est\u00e1 claro que nunca conseguiremos hacer amigos de nuestros enemigos si no nos prestamos a verlos y hablar con ellos.<br \/>(iii) Lo que m\u00e1s nos sorprende de los escribas y fariseos es la falta de sentido de proporci\u00f3n. Estaban dispuestos a todo para cumplir sus reglitas y preceptillos, y consideraban un pecado aliviar el dolor de una persona en s\u00e1bado.<br \/>Si se nos diera la posibilidad de pedir nada m\u00e1s que una cosa, valdr\u00eda la pena pedir el sentido de proporci\u00f3n. A menudo no son m\u00e1s que peque\u00f1eces las cosas. que alteran la paz de una congregaci\u00f3n. Lo que muchas veces separa a la gente y destruye amistades suelen ser cosas a las que no dar\u00edamos importancia en nuestros momentos normales. Esas minucias se hacen tan grandes que llenan todo el horizonte. Cuando tenemos las prioridades en orden, todo est\u00e1 en su lugar -y el amor es lo primero.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 14<\/p>\n<p>2. COMIDA EN CASA DE UN FARISEO (14,01-24). <\/p>\n<p>El tema \u00abcomer\u00bb sirve de nexo para reunir cuatro escenas en una unidad de composici\u00f3n: la historia de una curaci\u00f3n en s\u00e1bado (v. 1-6), dos sentencias relativas a la mesa (w. 7-11, 12-14) y la par\u00e1bola de la gran cena. Lucas entreteji\u00f3 con arte conforme a un plan literario estos diferentes fragmentos de tradici\u00f3n. Las dos piezas narrativas en que se enmarca el relato se mantienen en cohesi\u00f3n mediante el tema mismo de comer. Los dos fragmentos centrales tienen la misma estructura: introducci\u00f3n, formulaci\u00f3n negativa y positiva de las reglas de la mesa, perspectiva escatol\u00f3gica (logia antit\u00e9ticos con vers\u00edculo escatol\u00f3gico de conclusi\u00f3n). El \u00faltimo fragmento est\u00e1 ligado con las reglas que preceden, mediante la enumeraci\u00f3n de los mismos comensales (v. 13,21). Aunque s\u00f3lo se da la palabra a uno de los comensales y, por lo dem\u00e1s, s\u00f3lo Jes\u00fas dirige la conversaci\u00f3n, se tiene la impresi\u00f3n de que todos intervienen en ella, la cual da animaci\u00f3n a la escena. En efecto, en las par\u00e1bolas hablan el amo de casa, los criados y los invitados. Se interesa a todos los que toman parte en la comida: invitados, anfitri\u00f3n, un comensal. Como Plat\u00f3n y otros pensadores de la antig\u00fcedad dejaron consignados en un banquete los m\u00e1s profundos pensamientos en forma de conversaci\u00f3n, as\u00ed tambi\u00e9n Lucas reuni\u00f3 en este symposion diferentes palabras del Se\u00f1or. Situ\u00f3 en el mundo helen\u00edstico el Evangelio transmitido por tradici\u00f3n, con lo cual, adapt\u00e1ndolo sin falsificarlo, le prest\u00f3 un importante servicio. Jes\u00fas da impronta y brillo a la comida del s\u00e1bado; devuelve la salud a un enfermo, para todos tiene una palabra. La comida hace referencia a la comida de los \u00faltimos tiempos, en la que se representa el reino de Dios. Cuando los cristianos se re\u00fanen el domingo para celebrar la \u00abcena del se\u00f1or\u00bb, hacen memoria de estas comidas en com\u00fan con \u00e9l, de su presencia salv\u00edfica y del futuro tiempo de salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>a) Curaci\u00f3n en s\u00e1bado (Lc\/14\/01-06) <\/p>\n<p>1 Un s\u00e1bado entr\u00f3 \u00e9l a comer en casa de uno de los jefes de los fariseos, y \u00e9stos lo estaban acechando. 2 Precisamente hab\u00eda un hidr\u00f3pico delante de \u00e9l. <\/p>\n<p>Jes\u00fas va a las ciudades y aldeas, a las sinagogas y a las casas para proclamar su doctrina. Ni siquiera esquiva las invitaciones de sus contrarios, pues ha venido para ofrecer a todos la salvaci\u00f3n. El anfitri\u00f3n que lo invita a la mesa, es jefe de los fariseos, un jefe de la sinagoga del partido de los fariseos (8,41) o quiz\u00e1 incluso miembro del sanedr\u00edn en Jerusal\u00e9n (23,13.35; Jua 3:1). La casa en que entra Jes\u00fas rebosa devoci\u00f3n a la ley y un estilo de tradici\u00f3n rigurosamente observado. <\/p>\n<p>Era s\u00e1bado. En este d\u00eda suelen los jud\u00edos comer de fiesta. Los d\u00edas de la semana se com\u00eda dos veces; los s\u00e1bados, tres. La comida principal -al mediod\u00eda- segu\u00eda al culto de la sinagoga. \u00abLos d\u00edas de fiesta se debe comer o beber o retirarse a estudiar.\u00bb Para celebrar la fiesta con alegr\u00eda se ten\u00edan invitados, a los que se obsequiaba abundantemente. A pobres, hu\u00e9rfanos y forasteros se les deb\u00eda hacer bien y .saciar su hambre. <\/p>\n<p>El s\u00e1bado era un d\u00eda en que se conmemoraban los grandes favores de Dios: la creaci\u00f3n (Exo 20:8-11) y la liberaci\u00f3n de la servidumbre do Egipto (Deu 5:12-15). Sobre el s\u00e1bado flotaba una atm\u00f3sfera de fiesta que nada de la fe en la elecci\u00f3n de Israel por Dios: \u00abEl Se\u00f1or bendijo el s\u00e1bado; pero no consagr\u00f3 a ning\u00fan pueblo ni a ninguna naci\u00f3n para la celebraci\u00f3n del s\u00e1bado, sino a Israel; s\u00f3lo a \u00e9l le permiti\u00f3 comer y beber y celebrar el s\u00e1bado en la tierra. Y el Alt\u00edsimo bendijo este d\u00eda, que cre\u00f3 para bendici\u00f3n, consagraci\u00f3n y gloria con preferencia a todos los dem\u00e1s d\u00edas\u00bb (Jubileos 2,31s). El s\u00e1bado era signo de la fidelidad de Dios a la alianza. En \u00e9l deb\u00eda reconocerse que Dios es su Se\u00f1or, que lo santifica (Exo 31:13). La gloria eterna se conceb\u00eda como un s\u00e1bado sin fin (Heb 4:9). En la comida del s\u00e1bado hab\u00eda un ambiente de recuerdo de las grandes gestas de Dios, de esperanza del mundo venidero y de la participaci\u00f3n en el reposo sab\u00e1tico de Dios. A tal comida fue invitado Jes\u00fas en casa de un fariseo. Jes\u00fas quiere llevar a t\u00e9rmino las grandes gestas de Dios en la historia de la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>El invitado de honor en la comida era Jes\u00fas. Es invitado como doctor de la ley. Era costumbre hacer que en el culto de la sinagoga hablasen doctores renombrados de la ley e invitarlos a continuaci\u00f3n a comer. La noticia de Jes\u00fas se hab\u00eda extendido por todo el pa\u00eds (Heb 7:17). El pueblo lo ten\u00eda por un gran profeta (Heb 7:16). Tambi\u00e9n los fariseos se planteaban la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n pod\u00eda ser Jes\u00fas (Heb 7:39). Lo observaban. Cada vez que Jes\u00fas era hu\u00e9sped de un fariseo, se le observaba y se le examinaba y calibraba conforme a la norma de la religiosidad farisaica. El fariseo Sim\u00f3n se forma un juicio de \u00e9l conforme a su trato con la pecadora; el fariseo innominado (Heb 11:37-53), conforme a su descuido de las prescripciones de pureza legal. Ahora va a ser enjuiciado conforme a su concepto de la santificaci\u00f3n del s\u00e1bado. El resultado es \u00e9ste: No puede ser un profeta de Dios. No habla la palabra de Dios. Los fariseos constituyen su propia exposici\u00f3n de la ley en norma y medida de la voluntad y palabra de Dios. No creen que Jes\u00fas obre y hable por encargo de Dios, porque no responde a sus expectativas y a su doctrina. <\/p>\n<p>Estaban invitados doctores de la ley, fariseos, hombres del mismo esp\u00edritu que el anfitri\u00f3n. Jes\u00fas tambi\u00e9n se interesa por ellos. No se ha consumado la ruptura. Las palabras conminatorias dirigidas contra ellos son en Mateo (cap. 23) una sentencia condenatoria; en Lucas (Heb 11:42-52), son invitaci\u00f3n a la penitencia y a la conversi\u00f3n. Al excluir a los pecadores de la comunidad del pueblo, al observar meticulosamente las prescripciones de pureza legal y al preocuparse por la santificaci\u00f3n del s\u00e1bado, quer\u00edan presentar a Dios un pueblo santo. Consideraban su camino, su exposici\u00f3n de la ley, sus tradiciones, como el camino querido por Dios. Estaban tan seguros de ello, que ni siquiera se les ocurr\u00eda pensar que Dios pudiera seguir un nuevo camino para santificar a su pueblo. Con ello se cierran el acceso a Jes\u00fas, que anuncia y trae un nuevo orden de salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Hab\u00eda todav\u00eda un hu\u00e9sped, que no hab\u00eda sido invitado, un \u00abmir\u00f3n\u00bb, que s\u00f3lo hab\u00eda ido para ver al hu\u00e9sped de honor (d. 7,37; 19,3). Sorprende verlo all\u00ed. Mira: es un hidr\u00f3pico. Los fariseos y los doctores de la ley creen adem\u00e1s saber que toda enfermedad es castigo de una vida inmoral; m\u00e1s a\u00fan, creen poder se\u00f1alar qu\u00e9 vicio se oculta en cada enfermedad. La hidropes\u00eda es se\u00f1al de lascivia. Todos los ojos est\u00e1n fijos en Jes\u00fas y en el hidr\u00f3pico. <\/p>\n<p>3 Y tomando Jes\u00fas la palabra, dijo a los doctores de la ley y a los fariseos: \u00bfEs l\u00edcito curar en s\u00e1bado? 4 Ellos permanecieron callados. Tom\u00f3 entonces al hidr\u00f3pico de la mano, lo cur\u00f3 y lo despidi\u00f3. <\/p>\n<p>Jes\u00fas procede como quien tiene autoridad, y toma la palabra. Su pregunta es una pregunta de escuela de los doctores de la ley. Hac\u00eda tiempo que ellos hab\u00edan contestado ya a aquella pregunta: Si alguien est\u00e1 enfermo y en peligro de muerte, se le puede socorrer aunque haya que infringir la ley del s\u00e1bado. Pero si no hay grave peligro de muerte, hay que dejar que pase el s\u00e1bado antes de hacer nada por el enfermo. El peligro de muerte del hidr\u00f3pico no era grave. La pregunta de Jes\u00fas no puede menos de ser una provocaci\u00f3n. Jes\u00fas fuerza a repensar en nueva forma la ley, a no contentarse con la \u00abtradici\u00f3n de los antepasados\u00bb (Mar 7:5). <\/p>\n<p>Jes\u00fas reivindica el derecho de interpretar y renovar la ley en su calidad de profeta, en nombre de Dios (Mat 5:17-48). Los fariseos se callaron; no quer\u00edan disputar con Jes\u00fas, puesto que la doctrina de ellos era intangible. \u00bfQui\u00e9n pod\u00eda con dlos? <\/p>\n<p>Jes\u00fas toma al hidr\u00f3pico de la mano, lo atrae a su comuni\u00f3n, lo cura y lo despide. La curaci\u00f3n es un signo; en efecto, testimonia que Dios est\u00e1 con \u00e9l y que \u00e9l obra con la virtud y autoridad de Dios (Hec 10:38), que \u00e9l explica tambi\u00e9n con autoridad divina la ley del s\u00e1bado, que se ha inaugurado el tiempo de salvaci\u00f3n y el tiempo final, que comienza a surtir sus efectos el reposo sab\u00e1tico de Dios y que el renovado mundo venidero, \u00abla restauraci\u00f3n de todas las cosas\u00bb (Hec 3:21), comienza ya a anunciarse. <\/p>\n<p>El reposo sab\u00e1tico cobra el sentido que tiene por voluntad de Dios. Los doctores de la ley dan la mayor importancia a la discusi\u00f3n sobre el reposo del s\u00e1bado, pero olvidan la voluntad divina de salvaci\u00f3n y de amor, que da la t\u00f3nica a este d\u00eda. Jes\u00fas, en cambio, vuelve a penetrarlo de la misericordia y del amor de Dios. El hidr\u00f3pico es atra\u00eddo a Jes\u00fas, es curado por \u00e9l y despedido por \u00e9l. Jes\u00fas se presenta con autoridad, domina la situaci\u00f3n. Se halla en el centro del s\u00e1bado y le da su impronta. El s\u00e1bado se convierte en \u00abd\u00eda del Se\u00f1or\u00bb (Ap l,lO). Por \u00e9l es Dios el Dios de la misericordia y de la bondad para todos los pobres, el s\u00e1bado es d\u00eda de auxilio salvador, d\u00eda de la consumaci\u00f3n del universo. <\/p>\n<p>5 Luego les dijo: \u00bfQui\u00e9n de vosotros, si se le cae a un pozo un hijo o un buey, no lo saca enseguida, aunque sea s\u00e1bado? 6 y nada pudieron responderle a esto. <\/p>\n<p>El documento de Damasco de las gentes de Qumr\u00e1n prescrib\u00eda: \u00abSi un animal cae en una cisterna o en un foso, no se lo ha de sacar en d\u00eda de s\u00e1bado.\u00bb Seg\u00fan la opini\u00f3n m\u00e1s severa de los doctores de la ley, a tal animal s\u00f3lo se lo pod\u00eda alimentar en s\u00e1bado, de modo que pudiera subsistir hasta el d\u00eda siguiente; seg\u00fan la otra opini\u00f3n m\u00e1s benigna, aunque no se pod\u00eda sacar al animal, se le pod\u00eda dar la posibilidad de salir por s\u00ed mismo ech\u00e1ndole mantas y cojines. Jes\u00fas no condena esta interpretaci\u00f3n m\u00e1s benigna, sino que la apoya y, bas\u00e1ndose en ella, va todav\u00eda m\u00e1s lejos. Al animal -al buey- se lo debe salvar. \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s al hijo! \u00bfSe ha de rehusar la salvaci\u00f3n a la persona enferma? <\/p>\n<p>Los fariseos interpretan la ley humanamente cuando est\u00e1 en juego su propio inter\u00e9s. Al hijo, y tambi\u00e9n al buey, hay que salvarlo, \u00a1sin el menor escr\u00fapulo! La exposici\u00f3n farisaica de la ley no otorga al pr\u00f3jimo lo que se otorga a s\u00ed misma. Jes\u00fas exige: \u00abAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (10,27). Lo que Jes\u00fas hubo de reprochar a Sim\u00f3n el fariseo, hay que reprocharlo tambi\u00e9n a los fariseos que fueron testigos de la curaci\u00f3n del hidr\u00f3pico en s\u00e1bado: Aman poco (7,47). La ley no quiere poner l\u00edmites al amor, pues tampoco el amor de Dios conoce l\u00edmites. El reino de Dios que anuncia Jes\u00fas, es el reinado de la misericordia divina. <\/p>\n<p>Jes\u00fas pone el reposo sab\u00e1tico al servicio del hombre (13,15s). Las obras maravillosas que lleva Jes\u00fas a cabo en s\u00e1bado son se\u00f1ales de que se ha inaugurado el tiempo de la salud y que ha comenzado el reposo sab\u00e1tico del tiempo final. Dios se glorifica ahora a s\u00ed mismo con su misericordia. El reposo del s\u00e1bado significa para Jes\u00fas la revelaci\u00f3n de la benevolencia divina con sus criaturas: paz y salvaci\u00f3n. Ahora se glorifica Dios a s\u00ed mismo en Jes\u00fas, que de palabra y obra lo anuncia como Dios de gracia y de amor, como Dios que da y perdona, como Dios de los pobres y de los afligidos, para los que se proclama un a\u00f1o de gracia (4,18s). El gozo de que est\u00e1 penetrado el s\u00e1bado del tiempo final es el j\u00fabilo por las grandes gestas de la misericordia divina. La curaci\u00f3n del hidr\u00f3pico introduce la comida de s\u00e1bado en casa del fariseo en la atm\u00f3sfera gozosa del tiempo de salvaci\u00f3n. En el centro del s\u00e1bado cristiano se halla de palabra y de obra la acci\u00f3n redentora de Jesucristo, el gran hecho de la misericordia divina, que por Jes\u00fas es perpetuado en el d\u00eda del Se\u00f1or: el sagrado banquete de la eucarist\u00eda. Esta debe darnos una nueva impronta para que representemos el amor de Dios entre los hombres. <\/p>\n<p>Con una reflexi\u00f3n muy llana razona Jes\u00fas su proceder en d\u00eda de s\u00e1bado: la ley de Dios no puede exigir que en d\u00eda de s\u00e1bado se deje perecer al propio hijo o al propio buey, si tienen necesidad de salvaci\u00f3n. La ley piensa humanitariamente. El reposo sab\u00e1tico fue establecido por la ley con miras humanitarias y sociales, en consideraci\u00f3n de la familia, de la servidumbre y hasta del ganado del amo (Exo 23:12; Deu 5:14s). Reglas sencillas de vida se convierten en reglas fundamentales para la entrada en el reino de Dio s (Deu 14:7-14). Jes\u00fas proclama la voluntad del Dios creador y legislador sin la menor desfiguraci\u00f3n humana. Los doctores de la ley no sab\u00edan qu\u00e9 oponer a las consideraciones de Jes\u00fas, que concuerdan con la prudencia y sabidur\u00eda humanas. La sabidur\u00eda de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas sobrepasa la sabidur\u00eda de los doctores de la ley. Jes\u00fas es el maestro de los hombres enviado por Dios, y habla como alguien que tiene autoridad, no como los doctores de la ley (Mat 7:29). Dos veces se ha hablado ya de curaciones en s\u00e1bado (Mat 6:6-11; Mat 13:15s.), y adem\u00e1s del conflicto sab\u00e1tico, cuando se refiri\u00f3 c\u00f3mo los disc\u00edpulos cog\u00edan y desgranaban las espigas (Mat 6:1-5). Lucas no gusta de tratar dos veces la misma materia, no le gustan los duplicados. \u00bfPor qu\u00e9, pues, no temi\u00f3 aqu\u00ed la repetici\u00f3n? La cuesti\u00f3n del s\u00e1bado hab\u00eda dejado ya de ser actual en las comunidades cristianas a las que se dirig\u00eda. La comunidad primitiva hab\u00eda comenzado ya a celebrar el domingo como d\u00eda del Se\u00f1or (Hec 20:7) con el banquete del Se\u00f1or y la fracci\u00f3n del pan. \u00bfC\u00f3mo entend\u00eda Jes\u00fas el descanso sab\u00e1tico y la celebraci\u00f3n del s\u00e1bado? Importaba saber esto, pues con aquel nuevo esp\u00edritu hab\u00eda que celebrar el d\u00eda del Se\u00f1or. La comida del s\u00e1bado en casa del fariseo dirigente hace referencia a la comida de los \u00faltimos tiempos en el \u00abreposo sab\u00e1tico&#8230; de Dios\u00bb (Heb 4:9 ss). La comida, en cambio, que celebran los cristianos el d\u00eda del Se\u00f1or se halla en el medio entre la comida de s\u00e1bado de los jud\u00edos y la comida de los \u00faltimos tiempos en el reino de Dios. El Se\u00f1or est\u00e1 siempre presente y reparte sus dones salvadores. <\/p>\n<p>b) No ambicionar los primeros puestos (Lc\/14\/07-11). <\/p>\n<p>7 Al notar c\u00f3mo los invitados escog\u00edan los primeros puestos, les propon\u00eda una par\u00e1bola: 8 Cuando seas invitado por alguien a un banquete de bodas, no te pongas en el primer puesto, no sea que otro m\u00e1s importante que t\u00fa haya sido invitado por \u00e9l, 9 y cuando llegue el que te invit\u00f3 a ti y al otro, te tenga que decir: D\u00e9jale el sitio a \u00e9ste; y entonces, lleno de verg\u00fcenza, tengas que ponerte en el \u00faltimo lugar. 10 Al contrario, cuando est\u00e9s invitado, ve a ponerte en el \u00faltimo lugar, de suerte que, cuando llegue el que te invit\u00f3, te tenga que decir: Amigo, sube m\u00e1s arriba. Entonces quedar\u00e1s muy honrado delante de todos los comensales. 11 Porque todo el que se ensalza ser\u00e1 humillado, y todo el que se humilla ser\u00e1 ensalzado. <\/p>\n<p>La comida de fiesta de los fariseos doctores de la ley est\u00e1 condimentada con discursos que conducen al debido conocimiento de Dios. Jes\u00fas habla como uno de ellos, no en el estilo de una amonestaci\u00f3n prof\u00e9tica. Sus palabras son discursos figurados, con moraleja, son par\u00e1bolas. En ellos late su objetivo, su mensaje y su doctrina, el reino de Dios. Lo que \u00e9l observa le sirve de imagen para exponer su doctrina de salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Los invitados llegan y se sientan a la mesa. En ello hay que observar rigurosamente las precedencias. Seg\u00fan antigua usanza, se eligen los puestos no por raz\u00f3n de la edad, sino conforme a la dignidad y categor\u00eda de los invitados. Cada cual elige su puesto conforme a su rango, que \u00e9l mismo se asigna. Jes\u00fas ve c\u00f3mo los invitados se precipitan a los primeros puestos. Los fariseos cuidaban mucho de su honra, gustaban de ocupar los primeros puestos en las sinagogas y procuraban que se les saludase en las plazas p\u00fablicas (11,43; 20,46; Mat 23:6; Mar 12:38) Reivindicaban su precedencia, pues estaban convencidos de tener derecho a los primeros puestos. Con la misma seguridad con que ocupaban los primeros puestos en la mesa juzgando que les correspond\u00edan como propios, cre\u00edan tambi\u00e9n saber cu\u00e1l es su puesto en la mesa de Dios. Estaban seguros del reino de Dios. \u00bfCon derecho? <\/p>\n<p>Lo que en esta circunstancia observa Jes\u00fas le da pie para el di\u00e1logo. Comienza con una regla de urbanidad. En ella late un viejo aforismo: \u00abNo te alabes en presencia del rey y no te sientes en la silla de los grandes. Pues mejor es que te digan: Sube ac\u00e1, que tener que ceder tu puesto a otro m\u00e1s grande\u00bb (Pro 25:6s). Tambi\u00e9n los doctores de la ley conocen esta regla de prudencia: \u00abMantente alejado dos o tres asientos del puesto (que te corresponde), hasta que te digan: \u00a1Ven m\u00e1s arriba!, en lugar de decirte: \u00a1M\u00e1s abajo, m\u00e1s abajo!\u00bb Para los doctores de la ley eran estas palabras no s\u00f3lo reglas de prudencia con que librarse del bochorno; describen adem\u00e1s una actitud que es fruto de sentimientos morales. <\/p>\n<p>La regla dada por Jes\u00fas no es de pura cortes\u00eda y de prudencia mundana, no es una exhortaci\u00f3n moral general a ser modestos, sino una par\u00e1bola sugerida por la b\u00fasqueda ansiosa de los primeros puestos y que expresa una verdad concerniente al reino de Dios: quien quiera entrar en el reino de Dios, ha de ser peque\u00f1o, ha de hacerse peque\u00f1o, no debe formular falsas pretensiones teni\u00e9ndose por justo. La sentencia final da la clave: Dios humillar\u00e1 al que se ensalce. Al que se tiene por justo, que quiere hacer valer sus derechos delante de Dios, Dios mismo lo excluye de su reino; al peque\u00f1o, que no se tiene por digno de los dones de Dios, le hace Dios entrar en su reino. \u00abDios revela su secreto a los peque\u00f1os\u00bb (Eco 3:20). Ser peque\u00f1o es la primera condici\u00f3n para ser uno admitido en el reino de Dios (Eco 6:20). Con la misma sentencia se cierra tambi\u00e9n el relato del fariseo y del publicano en el templo. All\u00ed reivindica el fariseo el primer puesto delante de Dios, como aqu\u00ed en la comida; el publicano, en cambio, que no se estima digno del primer puesto, queda justificado delante de Dios. <\/p>\n<p>El comportamiento en la comida descubre tambi\u00e9n qui\u00e9n puede participar en el banquete del reino de Dios. Para los cristianos no hay s\u00f3lo reglas de pura urbanidad o de conveniencias cortesanas; para ellos, incluso el comportamiento en una comida corriente est\u00e1 significativamente envuelto en la sombra del misterio del reino de Dios. El reino de Dios lo abarca todo: el hombre, su comida, su comportamiento en la mesa, todas las esferas de su vida y de su ser. Dios lo es todo en todo. Nada se le puede sustraer; el Evangelio del reino reclama conversi\u00f3n. <\/p>\n<p>Durante la \u00faltima cena surge una disputa entre los disc\u00edpulos acerca de las precedencias. \u00abSurgi\u00f3 entre ellos una discusi\u00f3n sobre cu\u00e1l de ellos deb\u00eda ser tenido por mayor\u00bb (Eco 22:24). Jes\u00fas exige que uno se haga peque\u00f1o: \u00abEI mayor entre vosotros p\u00f3rtese como el menor; y el que manda, como quien sirve\u00bb (Eco 22:26). Jes\u00fas mismo se convierte en servidor: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es mayor: el que est\u00e1 a la mesa o el que sirve? \u00bfAcaso no lo es el que est\u00e1 a la mesa? Sin embargo, yo estoy entre vosotros como quien sirve\u00bb (Eco 22:27). La celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda se efect\u00faa en el marco de servir y ser peque\u00f1o. De nuevo se tiende un arco que va del banquete terreno al banquete de los \u00faltimos tiempos, y entre ambos est\u00e1 el banquete sagrado de la comunidad. El arco que re\u00fane a los tres es la actitud de ser peque\u00f1o: el Se\u00f1or que se ha hecho servidor, Jes\u00fas en camino hacia Jerusal\u00e9n, donde \u00e9l, sirviendo, dar\u00e1 su vida como rescate por los muchos, esperando la exaltaci\u00f3n. El camino de la salvaci\u00f3n es el de hacerse peque\u00f1os. <\/p>\n<p>c) La elecci\u00f3n de invitados (Lc\/14\/12-14). <\/p>\n<p>12 Dec\u00eda tambi\u00e9n al que lo hab\u00eda invitado: Cuando des una comida o una cena, no convides a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que tambi\u00e9n ellos a su vez te inviten, y ello te sirva de recompensa. 13 Al contrario, cuando des un banquete, invita a pobres, tullidos, cojos, ciegos. 14 Dichoso t\u00fa entonces, pues ellos no tienen con qu\u00e9 recompensarte, y as\u00ed tendr\u00e1s tu recompensa en la resurrecci\u00f3n de los justos. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el anfitri\u00f3n, el que hab\u00eda invitado a la comida es implicado en el di\u00e1logo. Las palabras que se le dirigen no pueden considerarse una par\u00e1bola. Jes\u00fas formula una verdad de vigencia perpetua mediante un imperativo aplicable a un determinado caso de la vida. La alocuci\u00f3n dirigida al anfitri\u00f3n quiere ser obligatoria. Jes\u00fas quiere que se cumpla lo que \u00e9l dice, pero no s\u00f3lo esto, sino algo m\u00e1s, como apunta \u00e9l mismo. <\/p>\n<p>La palabra dirigida al anfitri\u00f3n est\u00e1 adaptada a \u00e9l. Invitar es cuidado del anfitri\u00f3n. Jes\u00fas no habla de esta comida presente, sino de una comida o de una cena, que \u00e9stas eran las dos refecciones del d\u00eda. A la comida durante la cual est\u00e1 hablando Jes\u00fas, est\u00e1n invitados no s\u00f3lo amigos, hermanos, parientes y vecinos ricos, sino tambi\u00e9n Jes\u00fas y quiz\u00e1 sus disc\u00edpulos. La exhortaci\u00f3n prof\u00e9tica se expresa con consideraciones y afabilidad. \u00bfPor qu\u00e9 son invitados amigos, hermanos, parientes, vecinos ricos? Jes\u00fas, con sus palabras, quiere hacer reflexionar. Con amigos se est\u00e1 a gusto; los hermanos y los parientes pertenecen a la gran familia, y con su invitaci\u00f3n \u00abtodo queda en casa\u00bb. De los vecinos ricos se espera abundante compensaci\u00f3n. La invitaci\u00f3n est\u00e1 regida por el amor al propio yo. \u00abSi am\u00e1is a los que os aman, \u00bfQu\u00e9 gracia ten\u00e9is? Tambi\u00e9n los pecadores hacen lo mismo. Y si hac\u00e9is bien a los que bien os hacen, \u00bfqu\u00e9 gracia ten\u00e9is? Tambi\u00e9n los pecadores hacen lo mismo\u00bb (6,32s). El distintivo del amor de los disc\u00edpulos es: sin esperar nada a cambio (6,35). Su amor no debe ser s\u00f3lo un amor que espera ser correspondido. Jes\u00fas no se contenta con un comportamiento basado en conveniencias o en esperanza de compensaci\u00f3n. Hay que invitar a los m\u00e1s pobres entre los pobres: los tullidos, los cojos, los ciegos. De ellos no hay nada que esperar. No pueden invitar por su parte, no acarrean acrecentamiento del honor o de la influencia. Tampoco es un placer comer con ellos. Nadie los ve a gusto. En la comunidad de Qumr\u00e1n no se admit\u00edan tullidos de pies o manos, cojos, sordos o mudos. El sordomudo, el ciego y el idiota no pod\u00edan, en determinados sacrificios en el templo, poner sus manos sobre la cabeza de la v\u00edctima; a estas gentes se las exclu\u00eda del culto oficial del templo. Precisamente a \u00e9stos es a los que hay que invitar, a fin de que se borre toda idea de compensaci\u00f3n. En el serm\u00f3n de la Monta\u00f1a se pide todav\u00eda m\u00e1s a los disc\u00edpulos: el amor de los enemigos. El amor a los enemigos no supone la menor esperanza de contracambio y compensaci\u00f3n. \u00abAmad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada\u00bb (\/Lc\/06\/35). <\/p>\n<p>Quien est\u00e1 penetrado de tal desinter\u00e9s y altruismo, tendr\u00e1 participaci\u00f3n en el reino de Dios. Dios le dar\u00e1 la compensaci\u00f3n. El que en sus obras s\u00f3lo busca a Dios, recibir\u00e1 de \u00e9l gracia, agradecimiento y recompensa. \u00abTened cuidado de no hacer vuestras buenas obras delante de la gente para que os vean; de lo contrario, no tendr\u00e9is recompensa ante vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos\u00bb (Mat 6:1). <\/p>\n<p>En la comida que se celebr\u00f3 en casa del fariseo se hizo manifiesta la bondad mun\u00edfica de Dios cuando el hidr\u00f3pico obtuvo la curaci\u00f3n en s\u00e1bado. Dios se glorific\u00f3 a s\u00ed mismo haciendo bien al m\u00e1s pobre. \u00abEs bueno aun con los desagradecidos y malvados\u00bb (Mat 6:35). En la par\u00e1bola del gran banquete dirige Dios mismo su invitaci\u00f3n a los tullidos, a los ciegos y a los cojos (Mat 14:21). El disc\u00edpulo representa la imagen de Dios. \u00abSed misericordiosos, como (y porque) vuestro Padre es misericordioso\u00bb (Mat 6:36); el disc\u00edpulo da sin esperar compensaci\u00f3n, su pensamiento est\u00e1 puesto en Dios. Dios se le revela (cf. Mat 5:16). <\/p>\n<p>Las reglas del convite se convierten en reglas del banquete celestial del reino de Dios. La Iglesia primitiva puso empe\u00f1o en que la regla de la invitaci\u00f3n se viviera tambi\u00e9n en el banquete del Se\u00f1or. \u00bfLo logr\u00f3? Pablo se queja de la comunidad de Corinto que se re\u00fane para el banquete del Se\u00f1or, de que cada uno toma anticipadamente su comida, que uno no tiene hambre y otro est\u00e1 ebrio: \u00ab\u00bfTen\u00e9is en tan poco las asambleas de Dios, que avergonz\u00e1is a los que no tienen?\u00bb (1Co 11:20-22). En la carta de Santiago se lee: \u00abSuponed que en vuestra asamblea entra un hombre con anillo de oro y con vestido elegante, y que entra tambi\u00e9n un pobre con vestido sucio. Si atend\u00e9is al que lleva el vestido elegante y le dec\u00eds: T\u00fa si\u00e9ntate aqu\u00ed en lugar preferente; y al pobre le dec\u00eds: T\u00fa qu\u00e9date all\u00ed de pie, o si\u00e9ntate bajo mi escabel, \u00bfno juzg\u00e1is con parcialidad en vuestro interior y os hac\u00e9is jueces de pensamientos inicuos?\u00bb (Stg 2:2-4). \u00bfD\u00f3nde es m\u00e1s grande la gracia que se da, que en la mesa de la eucarist\u00eda? \u00bfD\u00f3nde es el hombre m\u00e1s mendigo que en esta mesa, en la que se le da comida y bebida \u00abpara perd\u00f3n de los pecados\u00bb (Mat 26:28)? Como la par\u00e1bola, tambi\u00e9n el imperativo termina con una mirada sobre los acontecimientos del fin de los tiempos, En aquella se promet\u00eda la exaltaci\u00f3n, aqu\u00ed la resurrecci\u00f3n de los justos. All\u00ed el camino pasaba por el abajamiento, aqu\u00ed por el desinter\u00e9s. Servir con amor desinteresado, d\u00e1ndolo todo, sin esperar nada: esto constituye al verdadero disc\u00edpulo, que sigue a Jes\u00fas en el camino hacia Jerusal\u00e9n, donde le aguarda la \u00abelevaci\u00f3n\u00bb. <\/p>\n<p>Jes\u00fas habla de retribuci\u00f3n y recompensa. La idea de la recompensa no es la que determina la acci\u00f3n del disc\u00edpulo, sino el Padre que est\u00e1 en los cielos. Quien as\u00ed proceda, ser\u00e1 recompensado misericordiosamente con la comuni\u00f3n con Dios en el reino de Dios. La recompensa se dar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n de los justos. No s\u00f3lo los justos, sino tambi\u00e9n los pecadores han de resucitar (Hec 24:15). La suerte de Tiro y de Sid\u00f3n en el juicio ser\u00e1 m\u00e1s llevadera que la de las ciudades galileas, que rehusaron la fe a Jes\u00fas (Hec 10:14; Hec 11:31). Resucitar\u00e1n para el juicio. \u00abLos que hicieron el bien saldr\u00e1n para resurrecci\u00f3n de vida; los que hicieron el mal, para resurrecci\u00f3n de condena\u00bb (Jua 5:29). La resurrecci\u00f3n quiere ser promesa de felicidad, quiere cimentar bienaventuranzas.<\/p>\n<p>d) La gran cena (Lc\/14\/15-24) <\/p>\n<p>15 Cuando oy\u00f3 esto uno de los comensales, le dijo: Dichoso el que participe en el banquete del reino de Dios. <\/p>\n<p>Uno de los comensales toma la palabra y formula lo que se cierne t\u00e1citamente sobre estas conversaciones: el banquete del reino de Dios. El banquete en la tierra es imagen del banquete futuro, con el que se representa la consumaci\u00f3n final, el reino de Dios (13,28). El comensal llama dichoso al que pueda participar en aquel banquete. La esperanza y el anhelo de Israel gira en torno a este banquete. Es el banquete de la redenci\u00f3n, que no ha de tener fin. Los escritos apocal\u00edpticos lo describieron con los colores m\u00e1s vivos: \u00abEn la \u00faltima venida sacar\u00e1 (Dios) a Ad\u00e1n y a los patriarcas y los conducir\u00e1 aqu\u00ed (al para\u00edso del Ed\u00e9n), para que se regocijen, como una persona trae a los que ama para que se sienten a la mesa con \u00e9l, y esos que han venido, hablan ante el palacio de ese hombre, esperando con gozo su banquete, el disfrute del bien y de la riqueza inconmensurable, y gozo y alegr\u00eda en la luz y en la vida eterna\u00bb (Henoc eslavo 42,5). La antigua Iglesia repite la felicitaci\u00f3n del comensal, cuando piensa en la vida futura: \u00abBienaventurados los invitados al banquete de las bodas del Cordero\u00bb (\/Ap\/19\/09). Confluyen las im\u00e1genes del banquete escatol\u00f3gico y de las bodas escatol\u00f3gicas. Dejan entrever el gozo que aporta el tiempo final. Cuando la comunidad primitiva de Jerusal\u00e9n se reun\u00eda para \u00abpartir el pan\u00bb, se sent\u00eda penetrada de gozo por lo que iba a venir y de j\u00fabilo por la salvaci\u00f3n (Hec 2:46). El banquete que se celebraba orientaba la mirada hacia la salvaci\u00f3n consumada. El \u00abpartir el pan\u00bb del banquete eucar\u00edstico hac\u00eda esperar confiadamente el banquete del fin de los tiempos. Jes\u00fas mismo, en la \u00faltima cena, hizo menci\u00f3n del banquete futuro en el reino de Dios (Hec 22:16.18.29). \u00abBienaventurado el que coma el pan en el reino de Dios.\u00bb La mirada pasa de la comida del s\u00e1bado al banquete eucar\u00edstico, y de \u00e9ste al banquete en el reino de Dios. <\/p>\n<p>Al fariseo que pronunci\u00f3 las palabras de parabi\u00e9n no 1e cab\u00eda duda de que \u00e9l participar\u00eda en el banquete de la bienaventuranza. Para tener parte en la vida futura que libra de toda angustia, lleva \u00e9l con gusto el peso de la ley y se preocupa ansiosamente por cumplir con todas sus letras, y edifica con artificio una valla alrededor de la ley para impedir que sufra la menor violaci\u00f3n. Si la obediencia no era f\u00e1cil y s\u00f3lo se pod\u00eda observar con gran renuncia, el hombre religioso se sent\u00eda fortalecer con la mirada a la bienaventuranza con que Dios recompensar\u00eda su servicio. \u00a1Qu\u00e9 bien les ir\u00e1 a los que est\u00e9n invitados al banquete que Dios prepara para los justos, cuando sea revelado su reino! El fariseo est\u00e1 convencido de que \u00e9l estar\u00e1 presente, pues se reconoce por \u00abhijo del reino\u00bb (Mat 8:12). <\/p>\n<p>16 Entonces \u00e9l le contest\u00f3: Un hombre preparaba un gran banquete e invit\u00f3 a mucha gente; 17 y envi\u00f3 a su criado a la hora del banquete para decir a los invitados: Venid, que ya est\u00e1 preparado. <\/p>\n<p>Jes\u00fas no se detiene en la felicitaci\u00f3n del comensal, sino que habla del comportamiento de los invitados. Siempre evit\u00f3 describir la magnificencia del banquete de los \u00faltimos tiempos; el reino de Dios sobrepuja toda representaci\u00f3n humana. Jes\u00fas pasa de la felicitaci\u00f3n a la decisi\u00f3n personal que se requiere para tomar parte en el banquete (cf. 13, 23s). Era necesario hacer vacilar la falsa seguridad en s\u00ed mismo y deb\u00eda aceptarse su llamamiento a la conversi\u00f3n. <\/p>\n<p>Los grandes banquetes tienen lugar por la noche. Aqu\u00ed se trata de un gran banquete, pues son muchos los invitados. Primero se hace una invitaci\u00f3n previa, con la que se anuncia el banquete. Todav\u00eda no se indica la hora exacta. Poco antes de comenzar env\u00eda el anfitri\u00f3n a un criado para que los invitados que hab\u00edan aceptado la invitaci\u00f3n se acuerden de que ya es hora, que todo est\u00e1 preparado. Con esta forma de invitaci\u00f3n observa el anfitri\u00f3n una pr\u00e1ctica de cortes\u00eda que se hab\u00eda hecho corriente en los ambientes distinguidos de Jerusal\u00e9n. \u00abEn Jerusal\u00e9n no acud\u00eda nadie a un banquete si no hab\u00eda sido invitado dos veces.\u00bb Cuando ten\u00eda lugar la segunda invitaci\u00f3n, la cortes\u00eda exig\u00eda que se cumplimentase. <\/p>\n<p>18 Pero todos, sin excepci\u00f3n, comenzaron a excusarse. El primero le dijo: He comprado un campo y necesariamente tengo que ir a verlo; te ruego que me dispenses. 19 Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a ir a probarlas; te ruego que me dispenses. 20 Y otro contest\u00f3: Me acabo de casar, y por eso no puedo ir. 21a Se present\u00f3, pues, el criado y refiri\u00f3 estas cosas a su se\u00f1or. <\/p>\n<p>Ser invitado a un banquete es un honor y una alegr\u00eda. Como si se hubiesen puesto de acuerdo, todos los invitados se excusan, aunque ya hab\u00edan aceptado la invitaci\u00f3n. Todos sin excepci\u00f3n: el hecho es grave. Rechazar la invitaci\u00f3n, sobre todo en el \u00faltimo momento, se tiene por una ofensa. La manera como fue rechazada hubo de disgustar al anfitri\u00f3n (*). El primero habla todav\u00eda de necesidad, de fuerza mayor, y se excusa. El segundo se contenta ya con decir: Voy&#8230;, y tambi\u00e9n se excusa. E1 tercero ni siquiera se excusa ya. La propiedad, las ocupaciones, la esposa son los impedimentos para cumplimentar la invitaci\u00f3n, para decidirse a responder al llamamiento: son cosas que hacen perder todo el inter\u00e9s por la invitaci\u00f3n. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* La forma actual de la par\u00e1bola ve en las palabras de los invitados una negativa total, no s\u00f3lo una excusa por acudir m\u00e1s tarde. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>21b Entonces el amo de casa se enfureci\u00f3 y dijo a su criado: Sal inmediatamente per las plazas y las calles de la ciudad, y trae aqu\u00ed los pobres, los tullidos, los ciegos y los cojos. 22 Luego le dijo el criado: Se\u00f1or, se ha hecho lo que has mandado, pero todav\u00eda queda sitio. 23 Entonces el se\u00f1or dijo al criado: Pues sal a los caminos y cercados, y obliga a la gente a entrar, hasta que mi casa se llene. <\/p>\n<p>El banquete est\u00e1 preparado. El amo de casa no tiene la menor idea de suspenderlo. Quiere brindar la alegr\u00eda del banquete. As\u00ed pues, hay que buscar a otros que sustituyan a los primeros invitados. A la primera invitaci\u00f3n no halla suficientes comensales como para llenar la sala. Se env\u00eda por segunda vez al criado que hace las invitaciones. El anfitri\u00f3n es generoso y magn\u00e1nimo. La magnanimidad del anfitri\u00f3n contrasta con la mezquindad de los primeros invitados. Aqu\u00ed se dise\u00f1a la imagen de Dios. Dios es amor que da, que se da, que se muestra condescendiente. <\/p>\n<p>Primeramente se invita a los pobres que se hallan por las calles y plazas. No tienen casa, pero por lo menos viven resguardados por los muros de la ciudad. Los tullidos, los ciegos y los cojos son excluidos de la comunidad cultual por los jud\u00edos (14,13). Los nuevos comensales no han de ser sencillamente invitados: hay que traerlos. No les cabe en la cabeza que puedan ser invitados a un banquete, ni siquiera se atreven a ir cuando oyen la invitaci\u00f3n; es preciso llevarlos. Hay que darse prisa, pues el tiempo apremia, el banquete est\u00e1 preparado. <\/p>\n<p>La segunda invitaci\u00f3n va dirigida a los que vagan por los caminos en los alrededores de la ciudad. Los caminos del campo est\u00e1n limitados por cercas. Los extra\u00f1os que acampan por all\u00e1, que no tienen derecho de ciudadan\u00eda en la ciudad, tienen que ser tra\u00eddos a la fuerza. Seg\u00fan la cortes\u00eda oriental, hasta los m\u00e1s pobres deben resistirse a toda invitaci\u00f3n hasta que tomados de la mano y con suave violencia (24,29) se los introduzca en la casa. Esas gentes, que andan vagando fuera de la ciudad, \u00bfpodr\u00e1n ahora ir a la ciudad, a un \u00abgran banquete\u00bb? Les parece incre\u00edble. No se creen dignos. <\/p>\n<p>24 Porque os digo que ninguno de aquellos que estaban invitados ha de probar mi banquete. <\/p>\n<p>Estas \u00faltimas palabras de la par\u00e1bola no las dice ya el amo de casa, sino Jes\u00fas. Es como si saliera al proscenio y hablara al p\u00fablico (*). La par\u00e1bola va avanzando cada vez m\u00e1s hacia Jes\u00fas. Primero se habla de \u00abun hombre\u00bb (v. 16), luego se dice \u00abel amo de casa\u00bb (v21b), y finalmente se lo llama \u00abse\u00f1or\u00bb (v. 23). Jes\u00fas mismo pronuncia las palabras conminatorias de la exclusi\u00f3n de los primeros invitados que hab\u00edan despreciado su invitaci\u00f3n. <\/p>\n<p>El fariseo que durante la comida hab\u00eda pronunciado su \u00abbienaventuranza\u00bb, estaba persuadido de que tomar\u00eda parte en el banquete del fin de los tiempos. \u00bfPuede estar tan seguro? Desde luego, todo Israel fue invitado por Dios a lo largo de la historia de la salvaci\u00f3n. Ahora tiene lugar el llamamiento \u00faltimo y decisivo, la invitaci\u00f3n definitiva: por Jes\u00fas. Se ha iniciado la hora m\u00e1s decisiva de la historia de la salud. \u00abAhora es el tiempo favorable; ahora es el d\u00eda de salvaci\u00f3n\u00bb (2Co 6:2; Isa 49:8;  Luc 4:21). Ahora hay que dirigirse a Jes\u00fas y hay que escuchar su invitaci\u00f3n (Luc 13:24.25s). \u00bfQu\u00e9 es lo que sucede? Se rechaza su invitaci\u00f3n. El desenlace: \u00abNinguno de aquellos que estaban invitados ha de probar mi banquete.\u00bb \u00bfQu\u00e9 decir ahora de la seguridad del fariseo? <\/p>\n<p>Las razones que dan los invitados para excusarse est\u00e1n desarrolladas tan ampliamente por Lucas (**) que merecen ser examinadas. La propiedad (un campo), los negocios y las faenas (los bueyes), la mujer (contraer matrimonio) son los impedimentos para cumplimentar la invitaci\u00f3n. Tres motivos parecidos impiden que se desarrolle y d\u00e9 fruto la palabra de Dios: \u00abLo que cay\u00f3 entre zarzas son los que oyeron; pero con las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, se van ahogando y no llegan a madurar\u00bb (Luc 8:14). A la propiedad y al amor de la mujer se opone en san Mateo el llamamiento a la pobreza y a la virginidad (Mat 19:21.11s), llamamiento que no va dirigido a todos. <\/p>\n<p>La par\u00e1bola es una invitaci\u00f3n a entrar dentro de s\u00ed, a convertirse. Se pone en contingencia la entrada al banquete del reino de Dios, si no se oye y se pone en pr\u00e1ctica la palabra de Jes\u00fas. Los tres invitados rechazan la invitaci\u00f3n porque los negocios de la tierra, los asuntos de la vida, los placeres y su satisfacci\u00f3n tienen para ellos m\u00e1s importancia que el llamamiento de Jes\u00fas y la predicaci\u00f3n de la Iglesia, que lleva a los hombres esta invitaci\u00f3n de Jes\u00fas. Se animan quiz\u00e1 por un momento -como los invitados a la primera invitaci\u00f3n-, pero no toman una decisi\u00f3n seria y definitiva que se traduce en obras; quieren alcanzar bienestar y disfrutarlo. <\/p>\n<p>Dos clases de hombres son llevados al banquete y ocupan los puestos de los primeros invitados. Tambi\u00e9n sobre esto conviene reflexionar. Son precisamente los mismos que son excluidos del reino de Dios por los fariseos: los pobres (tullidos, cojos, ciegos) y los gentiles. No pertenecen a la sagrada comunidad de Israel y no pueden esperar gozar de la comunidad de mesa en el reino de Dios. Jes\u00fas juzga diferentemente. Precisamente a los pobres y a los paganos despeja Jes\u00fas el camino del banquete en el reino. En ellos halla eso que \u00e9l mismo anuncia como condici\u00f3n fundamental para entrar en el reino. Los pobres y los paganos que aceptan la invitaci\u00f3n no se atreven a creer que se les ha invitado a ellos; tienen que ser llevados y forzados a entrar. Se reconocen pobres delante de Dios y se tienen por indignos, como la pecadora en casa del fariseo (Mat 7:36), el jefe de publicanos, Zaqueo (Mat 19:1), el publicano en el templo (Mat 18:8), el hijo pr\u00f3digo (Mat 15:11), el ladr\u00f3n crucificado juntamente con Jes\u00fas (Mat 23:41). <\/p>\n<p>La par\u00e1bola del gran banquete cierra el symposion lucano. De ella se proyecta luz sobre el banquete que celebran las comunidades cristianas el domingo. \u00bfQui\u00e9nes son, pues, los que all\u00ed se congregan? Pablo hace la presentaci\u00f3n de la comunidad de Corinto: \u00abFijaos, hermanos, qui\u00e9nes hab\u00e9is sido llamados: no hay entre vosotros muchos sabios seg\u00fan la carne, ni muchos poderosos, ni muchos de noble cuna; todo lo contrario: lo que para el mundo es necio, lo escogi\u00f3 Dios para avergonzar a los sabios, y lo que para el mundo es d\u00e9bil, lo escogi\u00f3 Dios para avergonzar a lo fuerte, y lo plebeyo del mundo y lo despreciable, lo que no cuenta, lo escogi\u00f3 Dios\u00bb (1Co 1:26-28). \u00bfPor qu\u00e9 as\u00ed? En la comida de un pr\u00edncipe de los fariseos -en una comida festiva de s\u00e1bado- s\u00f3lo uno hall\u00f3 la salud y salvaci\u00f3n: el pobre hidr\u00f3pico despreciado&#8230; <\/p>\n<p>Sobre el symposion se extiende la luz, el resplandor del amor generoso, misericordioso, de Dios, que se goza de darlo todo a los que no tienen nada: al hidr\u00f3pico, a los tullidos, cojos y ciegos -y a los gentiles que viven fuera del abrigo de la ciudad de Dios-; todos \u00e9stos son saciados porque tienen hambre y no poseen nada. Los que se jactan de poseer, salen con las manos vac\u00edas (1Co 1:53). Esta fe, esta convicci\u00f3n de que lo m\u00e1s grande que puede esperar el hombre es don y gracia, es lo que crea la verdadera comunidad, que congrega a las gentes en el banquete del Se\u00f1or. El saber que la adhesi\u00f3n al Se\u00f1or es lo decisivo en el camino de la salud, esto es lo que proporciona el verdadero fruto de la eucarist\u00eda: participaci\u00f3n en la muerte del Se\u00f1or hasta que \u00e9l venga (1Co 22:20; 1Co 11:25). El symposion se celebra camino de Jerusal\u00e9n. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* An\u00e1logamente tambi\u00e9n 11,8; 15,7; 16,9; 18,8.14; 19,26. <\/p>\n<p>** Mateo, en la par\u00e1bola paralela, aduce s\u00f3lo dos razones: el campo y el negocio (Mat 22:5); esta forma m\u00e1s sucinta parece ser la m\u00e1s original. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>3. ABNEGACI\u00d3N CRISTIANA (Mat 14:25-35). <\/p>\n<p>Para entrar en el reino de Dios es necesario seguir el llamamiento de Jes\u00fas. Ya en la par\u00e1bola del gran banquete ha aparecido claro que hay impedimentos para aceptar este llamamiento. En una nueva unidad literaria, en la que se combinan dichos de Jes\u00fas transmitidos por tradici\u00f3n, se muestran las condiciones del seguimiento m\u00e1s radical de Jes\u00fas: renuncia al abrigo y seguridad en la familia y prontitud para dar la vida (v. 25-27), serena ponderaci\u00f3n y consideraci\u00f3n de si se ha de tomar la decisi\u00f3n de seguir a Jes\u00fas de esta forma tan radical (v. 28-32), desapego de toda propiedad (v. 33). S\u00f3lo as\u00ed se logra vivir el verdadero sentido del seguimiento de Jes\u00fas en calidad de disc\u00edpulo y de la entrega total a Jes\u00fas, y estar a la altura de la responsabilidad que esto implica (v. 34). En la comunidad hay personas que viven voluntariamente en virginidad y pobreza (1Co 7:8; Hec 4:37). \u00bfQu\u00e9 hay que decir sobre esto? <\/p>\n<p>a) Renuncia del disc\u00edpulo de Cristo (\/Lc\/14\/25-27) <\/p>\n<p>25 Grandes multitudes iban caminando con \u00e9l, y volvi\u00e9ndose hacia ellas, les dijo:&#8230; <\/p>\n<p>La gran muchedumbre del pueblo quieren ser disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Van tras \u00e9l. \u00bfSabe la multitud lo que esto significa y lo que exige? Jes\u00fas camina hacia Jerusal\u00e9n, donde le aguarda la glorificaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n la pasi\u00f3n y la muerte&#8230; ya se han dejado o\u00edr algunas exigencias formuladas a los disc\u00edpulos, ya se han mencionado algunas condiciones de la glorificaci\u00f3n: \u00abEsforzaos por entrar por la puerta estrecha\u00bb (13,24). Quien quiera entrar al gran banquete, debe seguir inmediatamente el llamamiento y la invitaci\u00f3n y diferir la visita de su campo, la prueba de las yuntas de bueyes, el tomar esposa (14,18-20). \u00bfQu\u00e9 quiere decir caminar con \u00e9l? \u00bfLlegar a la \u00abelevaci\u00f3n\u00bb? <\/p>\n<p>La multitud del pueblo camina tras Jes\u00fas; \u00e9l ten\u00eda que volverse cuando quer\u00eda dirigirle la palabra. Se ha dado el primer paso en el seguimiento de Jes\u00fas. El pueblo ha tomado conocimiento de Jes\u00fas, se le ha adherido no obstante la contradicci\u00f3n de muchos, le sigue y oye su palabra. Lo que salva es s\u00f3lo la adhesi\u00f3n a Jes\u00fas. \u00bfPero basta con ir tras \u00e9l? \u00bfQu\u00e9 significa seguir a Jes\u00fas? <\/p>\n<p>26 Si alguno viene a m\u00ed y no odia a su padre y a su madre, a la mujer y a los hijos, a los hermanos y hermanas, y m\u00e1s a\u00fan, incluso a s\u00ed mismo, no puede ser mi disc\u00edpulo. <\/p>\n<p>El que viene a Jes\u00fas para ser su disc\u00edpulo tiene que poner a Jes\u00fas por encima de todo, poner todo lo dem\u00e1s en segundo lugar. Lo que esto significa, lo formul\u00f3 Jes\u00fas con una palabra tremendamente dura, extremada, imposible de pasar inadvertida, provocativa: odiar. Odiar todo lo que amamos y tenemos el deber de amar: las personas que est\u00e1n unidas con nosotros con los v\u00ednculos m\u00e1s fuertes, la familia, que asegura protecci\u00f3n y abrigo -la expresi\u00f3n presupone la gran familia-, la propia vida&#8230; S\u00f3lo Jes\u00fas se propone como el \u00fanico objeto de amor, como el \u00fanico refugio, como dispensador de vida. Jes\u00fas ha predicado el amor, no el odio. Ni tampoco pens\u00f3 en dejar sin vigor el cuarto mandamiento (18,19s). Seg\u00fan la manera de hablar sem\u00edtica, odiar significa poner en segundo lugar, posponer (Cf. Gen 29:30.31.33; Dt 21.15 ss; Jue 14:16). Mateo explica lo que quiere decir Lucas, con estas palabras: \u00abEl que ama a su padre o a su madre m\u00e1s que a m\u00ed\u00bb (\/Mt\/10\/37). \u00abOdiarse\u00bb a s\u00ed mismo significa lo mismo que negarse a s\u00ed mismo (Jue 9:23). <\/p>\n<p>Padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas, la propia vida deben pasar a segundo t\u00e9rmino delante de Jes\u00fas. La adhesi\u00f3n a Jes\u00fas (en alg\u00fan sentido) es condici\u00f3n ineludible para alcanzar el reino de Dios, el m\u00e1s alto de todos los valores. Por lo menos en caso de conflicto hay que poner a Jes\u00fas por encima de todo lo dem\u00e1s y desligarse de cualquier otro v\u00ednculo. <\/p>\n<p>De Lev\u00ed, padre y patriarca de los levitas que sirven en el templo se dice que dijo as\u00ed acerca del padre y de la madre: \u00abNo los conozco\u00bb, que no consider\u00f3 a sus hermanos y desconoci\u00f3 a sus hijos (Deu 33:9). Levi se siente ligado incondicionalmente al templo, a la ley, y a la alianza de Dios; por raz\u00f3n de este v\u00ednculo deja en segundo lugar todas las obligaciones con su familia. Para Lev\u00ed, consagrado a Dios, la ley de Dios y la alianza son las realidades incondicionales que hay que anteponer a todo lo dem\u00e1s. Para los disc\u00edpulos de Jes\u00fas es Jes\u00fas la realidad incondicional, exclusiva, que no admite comparaci\u00f3n. \u00e9l es la ley, el nuevo orden salv\u00edfico, la revelaci\u00f3n de Dios, la verdad (Jua 14:6) y la realidad, en cuya comparaci\u00f3n todo lo dem\u00e1s no es sino sombra. S\u00f3lo en \u00e9l est\u00e1 la salvaci\u00f3n (Hec 4:12). <\/p>\n<p>27 Quien no lleva su cruz y viene tras m\u00ed, no puede ser mi disc\u00edpulo. <\/p>\n<p>Estas palabras se pronuncian en camino hacia Jerusal\u00e9n, donde aguarda a Jes\u00fas la muerte de cruz. Quien quiera seguirle, tiene que estar dispuesto a llevar su cruz. Jes\u00fas va delante en el camino del Calvario. En la antig\u00fcedad, el que era crucificado deb\u00eda arrastrar hasta el lugar de la ejecuci\u00f3n la viga transversal. La palabra de Jes\u00fas es una palabra figurada, una imagen (*). La muerte en cruz es castigo de los infames, de los desertores y de los esclavos. El que lleva la cruz pierde la vida, la honra, y est\u00e1 condenado a la destrucci\u00f3n total; se dice: \u00abMaldito el que est\u00e1 colgado de un madero\u00bb (cf. Gal 3:13). El que se resuelve a seguir a Jes\u00fas, debe estar pronto a tomar sobre s\u00ed todo lo que est\u00e1 incluido en esta gama, pero que repugna al hombre hasta lo m\u00e1s hondo de su ser. Jes\u00fas, Maestro y Se\u00f1or, lleva la cruz y es un crucificado; \u00e9ste es su camino hacia la \u00abelevaci\u00f3n\u00bb. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa seguir a Jes\u00fas? Los muchos que caminan con Jes\u00fas hacia Jerusal\u00e9n \u00bfest\u00e1n dispuestos a ponerlo por encima de todo, a tomar sobre s\u00ed su suerte, a cargar con la cruz, a exponer su vida si Dios lo exige en el seguimiento de Jes\u00fas? Tales exigencias se fundan en la palabra y llamamiento de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* No est\u00e1 resuelto si al hablar Jes\u00fas de llevar la cruz hace una predicci\u00f3n de su muerte o bien emplea un giro popular. \u00bfDe d\u00f3nde provendr\u00eda \u00e9ste? \u00bfDe Eze 9:4-6 : Se salvar\u00e1 el que lleve marcada la T (+)? \u00bfDe Gen 22:6, donde Isaac lleva su haz de le\u00f1a para el sacrificio?<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>b) Decisi\u00f3n deliberada (Lc\/14\/28-32). <\/p>\n<p>28 Porque \u00bfqui\u00e9n de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta antes a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? 29 No vaya a ser que, si despu\u00e9s de poner los cimientos no puede acabarla, todos los que la vean empiecen a burlarse de \u00e9l 30 diciendo: Este hombre comenz\u00f3 a edificar, pero no pudo terminar. <\/p>\n<p>La par\u00e1bola empieza en estilo sem\u00edtico. El que la oye, puede y debe juzgar por s\u00ed mismo. Se pone el caso de uno que quiere edificar una torre. \u00bfUn edificio de varias plantas? \u00bfUna fortaleza? \u00bfUn gran edificio mercantil? Ahora bien, los oyentes de Jes\u00fas son por lo regular gentes sencillas, labradores, vi\u00f1adores. A ellos se dirige Jes\u00fas: \u00bfQui\u00e9n de vosotros&#8230;? En la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas se dice: \u00abUn hombre plant\u00f3 una vi\u00f1a y la rode\u00f3 de una cerca, cav\u00f3 un lagar y construy\u00f3 una torre\u00bb (Mar 12:1). Esta torre en una vi\u00f1a ten\u00eda una doble finalidad. En temporadas de mucho trabajo serv\u00eda de habitaci\u00f3n; en todos los casos serv\u00eda para vigilar, pues desde el terrado plano se divisaba todo sin dificultad y se pod\u00eda observar si se acercaban ladrones o animales. Todo vi\u00f1ador so\u00f1ar\u00eda con poseer, en lugar de una caba\u00f1a de follaje, una verdadera torre en medio de su vi\u00f1a. Aqu\u00ed comienza la par\u00e1bola de Jes\u00fas. Si uno de vosotros, que posee una vi\u00f1a, quiere edificar en ella una torre de vig\u00eda, no llamar\u00e1 sin m\u00e1s a los alba\u00f1iles y aprontar\u00e1 el material de construcci\u00f3n, sino que primero reflexionar\u00e1 para ver si los medios de que dispone le permiten llevar a cabo la construcci\u00f3n. Se sienta, hace c\u00e1lculos con la pluma en la mano, se toma tiempo para reflexionar. Se comparan los gastos de construcci\u00f3n y el capital disponible. S\u00f3lo cuando consta que es suficiente el capital se comienzan las obras. El que se ahorra estas reflexiones y, un d\u00eda, cuando le viene la idea, manda comenzar las obras, se expone a graves riesgos. Podr\u00eda suceder que viniera a gastarse todo el capital cuando apenas se hubieran echado los cimientos. \u00bfQu\u00e9 hacer entonces? Habr\u00e1 que suspender las obras, \u00e9l habr\u00e1 despilfarrado su dinero y todos los que vean la obra sin acabar se le reir\u00e1n trat\u00e1ndole de charlat\u00e1n y fanfarr\u00f3n, de hombre irreflexivo. Jes\u00fas quiere decir, y en ello todos le dan la raz\u00f3n: nadie de vosotros querr\u00e1 hacer semejante tentativa, sino que reflexionar\u00e1 y calcular\u00e1 diligentemente y s\u00f3lo dar\u00e1 la orden de edificar cuando est\u00e9 seguro de que tiene medios suficientes para llevar a t\u00e9rmino su proyecto. De lo contrario, vale m\u00e1s dejar el asunto. <\/p>\n<p>31 \u00bfO qu\u00e9 rey, teniendo que salir a campa\u00f1a contra otro rey, no se sienta antes a reflexionar si ser\u00e1 capaz de enfrentarse con diez mil hombres al que viene contra \u00e9l con veinte mil? 32 De lo contrario, mientras el otro est\u00e1 todav\u00eda lejos, le env\u00eda una embajada para pedirle condiciones de paz. <\/p>\n<p>La segunda imagen no est\u00e1 ya tomada de la vida de las gentes sencillas, sino de la alta pol\u00edtica. Por eso no se comienza aqu\u00ed, como antes, con las palabras \u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros?\u00bb, sino que se dice: \u00ab\u00bfQu\u00e9 rey?\u00bb Se pone el caso de un rey que quiere guerrear contra otro rey. Este otro rey ha emprendido ya la marcha. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1 el rey que se ve agredido? \u00bfSalir precipitadamente al encuentro del enemigo, con su ej\u00e9rcito reclutado de prisa con trompetas y tambores, sin considerar antes cu\u00e1l es la proporci\u00f3n de las fuerzas? Sabe que el rey enemigo avanza contra \u00e9l con veinte mil hombres y que \u00e9l mismo s\u00f3lo dispone de diez mil hombres en condiciones de combatir. \u00bfVale verdaderamente la pena oponer resistencia? Por lo regular es imposible derrotar a un enemigo que cuenta con doble contingente de fuerzas. Cuando las circunstancias ayudan, no todo depende del n\u00famero. <\/p>\n<p>Por ejemplo, Judas Macabeo, el a\u00f1o 165 a.C., derrot\u00f3 al general sirio Lisias s\u00f3lo con diez mil hombres, mientras que el ej\u00e9rcito sirio contaba sesenta mil hombres, m\u00e1s 5000 de a caballo (1Ma 4:28-35). Hay que considerar y estimar no s\u00f3lo el n\u00famero de los soldados, sino tambi\u00e9n su armamento, su moral de guerra, la pericia de los oficiales, las cualidades del general en jefe. El rey se sienta y se pone a considerar. S\u00f3lo se lanza al combate si el resultado de sus reflexiones le permite esperar un desenlace favorable. De lo contrario, pide condiciones de paz y se rinde sin m\u00e1s. <\/p>\n<p>La doble par\u00e1bola expresa la misma idea con dos ejemplos diametralmente opuestos: condiciones grandes y peque\u00f1as, un peque\u00f1o labrador, un gran rey \u00bfQu\u00e9 idea se trataba de representar gr\u00e1ficamente? Evidentemente \u00e9sta: el que emprende algo grande examina antes cuidadosamente si tiene medios y fuerzas suficientes para tal empresa En el centro de ambas par\u00e1bolas se dice: \u00abno se sienta antes\u00bb, \u00aba calcular\u00bb, \u00aba reflexionar\u00bb. \u00bfPero esto es todo? \u00bfNo se trata en las par\u00e1bolas de una elecci\u00f3n: construir la torre o no construirla; emprender la guerra o someterse? Si resulta que los medios son insuficientes, vale m\u00e1s renunciar sencillamente a la empresa. En la par\u00e1bola del rey que trata de guerrear, se dice esto expresamente. En la otra par\u00e1bola se hace referencia a los perjuicios que acarrea un proceder inconsiderado: en lugar de ventajas, sobrevienen inconvenientes. Las par\u00e1bolas dobles ilustran la misma idea, pero no de la misma forma. Con la idea principal se asocian las dos ideas secundarias mencionadas. La doble par\u00e1bola quiere decir: primero pensar, luego osar; mejor no comenzar en absoluto una cosa, que lanzarse a ella con medios insuficientes para acabar en un fracaso. Con estas ideas no quiere Jes\u00fas dar reglas de prudencia para la vida cotidiana; Lucas encuadra las dos par\u00e1bolas en la doctrina de las graves exigencias que implica el seguir a Jes\u00fas. La gran empresa es seguir a Jes\u00fas, hacerse su disc\u00edpulo. Quien se sienta inclinado a seguir a Jes\u00fas y a ser su disc\u00edpulo debe comenzar por reflexionar y considerar bien si tiene tambi\u00e9n la voluntad seria y resuelta y las fuerzas que se requieren, no s\u00f3lo para hacerse disc\u00edpulo de Jes\u00fas, sino para serlo de veras y perseverar como tal. Quien no se sienta a la altura de este quehacer, vale m\u00e1s que lo deje. En efecto, el fracaso pone en peligro la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>As\u00ed interpretadas, las dos par\u00e1bolas plantean una dif\u00edcil cuesti\u00f3n: \u00bfDej\u00f3, pues, Jes\u00fas al arbitrio de cada uno el asunto de que habla? Seguir a Cristo \u00bfno es necesario a todos para la salvaci\u00f3n? \u00bfQuiere Jes\u00fas que los que tratan de seguirle se pregunten si quieren seguirle de veras y, si no, que lo dejen? Su llamamiento a seguirle ha decidido ya acerca de este \u00absi\u00bb. Pues si ello es as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 quieren decir todav\u00eda las par\u00e1bolas? <\/p>\n<p>El seguimiento de Cristo puede efectuarse de diferentes maneras. Sigue a Jes\u00fas quien oye y pone en pr\u00e1ctica su llamamiento a la conversi\u00f3n y a la fe en su mensaje. Pero los Evangelios conocen tambi\u00e9n un seguimiento que consiste en la adhesi\u00f3n permanente a Jes\u00fas, abandonando por consiguiente casa, profesi\u00f3n y familia. De esta manera siguieron a Jes\u00fas los ap\u00f3stoles. No a todos los que le siguen exige Jes\u00fas que renuncien al matrimonio, sino \u00fanicamente a aquellos a quienes es dado por Dios comprender esta palabra (Mat 19:12). Ni tampoco exige a todos que renuncien totalmente al dinero y a los bienes. El publicano Zaqueo no renunci\u00f3 a todos sus bienes despu\u00e9s de su conversi\u00f3n (Mat 19:1-10). Las mujeres galileas que segu\u00edan a Jes\u00fas no se privaron de todo lo que pose\u00edan (Mat 8:3). Cuando Jes\u00fas habla de las graves exigencias de su seguimiento, se refiere, seg\u00fan este pasaje de san Lucas, al seguimiento m\u00e1s estricto. Para esto no basta mero entusiasmo, un fervor moment\u00e1neo. Lleva consigo una renuncia radical, incluso a lo que parece ser imprescindible para la vida. Esto es lo que requiere reflexi\u00f3n madura antes de emprender tal seguimiento de Cristo (cf. 9,57s). Jes\u00fas quer\u00eda impedir que se le unieran entusiastas que comienzan con ardor, pero que luego se hast\u00edan de la vida fatigosa y acaban incluso por perder la fe (Jua 6:60-71). <\/p>\n<p>Es posible que la elecci\u00f3n de las im\u00e1genes de las par\u00e1bolas se refiera al seguimiento de Jes\u00fas tal como lo practican los ap\u00f3stoles: edificaci\u00f3n de una torre y guerra. Edificaci\u00f3n y combate est\u00e1n encomendados a los ap\u00f3stoles (Rom 15:20; Flp 2:25). Uno y otro exigen decisi\u00f3n, reflexi\u00f3n, entrega total. Gloria y paz coronar\u00e1n estas obras; se ver\u00e1 dominada la ignominia y la cruel servidumbre. La salvaci\u00f3n mesi\u00e1nica es gloria y paz. <\/p>\n<p>c) El verdadero disc\u00edpulo (Lc\/14\/33-35) <\/p>\n<p>33 Igualmente, pues, ninguno de vosotros que no renuncie a todos sus bienes, puede ser mi disc\u00edpulo. <\/p>\n<p>Al disc\u00edpulo se le exige optar \u00abincondicionalmente\u00bb por Jes\u00fas; las personas queridas, la propia vida, el honor deben posponerse a Jes\u00fas. Tambi\u00e9n la propiedad. Una sentencia particular exige el abandono de la propiedad por parte de los compa\u00f1eros y colaboradores estables de Jes\u00fas. Todos sus pensamientos e intenciones deben estar orientados a lo que concierne al reino de Dios. La propiedad domina al hombre, tiene absorbido su pensar y su vida, lo somete a su hechizo. \u00abNo pod\u00e9is servir a Dios y a Mam\u00f3n\u00bb (Flp 16:13). El llamamiento de Pedro y de los dos hijos del Zebedeo se cierra con estas palabras: \u00abDej\u00e1ndolo todo, lo siguieron\u00bb (Flp 5:11). Del publicano Lev\u00ed se refiere: \u00abDej\u00e1ndolo todo, lo segu\u00eda\u00bb (Flp 5:28). Pero, como portavoz de los doce, puede decir que lo han dejado todo (Flp 18:28). Sin embargo, no a todos los que en alguna manera quieren seguir a Jes\u00fas se les exige que renuncien a todo lo que poseen. En la primitiva Iglesia de Jerusal\u00e9n muchos se despojaron de sus bienes (,11), pero se pod\u00eda pertenecer a la Iglesia sin renunciar a todas las posesiones (Hec 5:4). <\/p>\n<p>34 Buena es ciertamente la sal; pero, si tambi\u00e9n la sal pierde su sabor, \u00bfcon qu\u00e9 se le devolver\u00e1? 35 Ya no sirve ni para la tierra ni para el estercolero; la tiran fuera. El que tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga. <\/p>\n<p>La sal es buena y provechosa: para condimentar los alimentos, para conservar pescados y pieles de animales, hasta para el culto sagrado del sacrificio (Lev 2:13). El mundo no puede subsistir sin sal. Pero la sal puede perder su virtud de salar. En Palestina se obtiene del mar Muerto; est\u00e1 mezclada con otras muchas materias, por lo cual puede \u00abecharse a perder\u00bb. Entonces pierde su sabor y se vuelve sosa e ins\u00edpida. \u00bfPara qu\u00e9 sirve entonces? Ni siquiera sirve para el campo ni para el estercolero, al que se echa todo lo que no sirve para nada. La sal quita la fertilidad al suelo. Lo convierte en una tierra desierta y \u00e1rida, suelo salino e inhabitable (Jer 17:16). \u00abTodo lugar en que se encuentra sal es est\u00e9ril y no produce nada\u00bb, es una convicci\u00f3n de la antig\u00fcedad. La sal es buena mientras conserva la virtud de salar. El disc\u00edpulo de Jes\u00fas es bueno si tiene el esp\u00edritu de verdadero disc\u00edpulo, si Jes\u00fas es todo para \u00e9l, si hace pasar a segundo t\u00e9rmino todo lo que estorba en su camino hacia Jes\u00fas, si se desprende radicalmente de todo para poder entregarse entera y radicalmente al seguimiento de Jes\u00fas, sigui\u00e9ndole \u00aba dondequiera que vaya\u00bb (9,57). Si el disc\u00edpulo de Jes\u00fas, que se ha decidido a seguirle muy de cerca, no realiza radicalmente este prop\u00f3sito, entonces se asemeja a la sal que ha perdido su sabor. No es apto para servir al mundo y se grava con culpa (Mat 5:13). Las palabras relativas a la suerte de la sal que se ha hecho inservible son tan detalladas, que invitan a recapacitar; son un aviso y una amenaza. <\/p>\n<p>Lo que dice Jes\u00fas sobre la sal tiene un sentido oculto. Para comprenderlo hay que tener o\u00eddos abiertos, hay que reflexionar y estar dispuestos a aceptarlo. El que verdaderamente oye la palabra y le obedece, recibe fuerza de Dios para salvarse. La palabra es tambi\u00e9n invitaci\u00f3n. \u00abEl que sea capaz de entenderlo, que lo entienda\u00bb (Mat 19:12). No todos son capaces de practicar el seguimiento radical de Jes\u00fas. En la Iglesia hay siempre necesidad de personas que renuncien radicalmente a todo, a fin de que los disc\u00edpulos de Cristo se hagan cargo de que por encima de toda posesi\u00f3n de la tierra est\u00e1n el reino de Dios y sus bienes, y de que todos deben estar de tal manera despegados de la propiedad y de todo lo dem\u00e1s, que practiquen el desprendimiento incluso materialmente, exteriormente cuando la decisi\u00f3n lo exija, que ellos mismos entreguen la vida por la causa, cuando tengan que perder la vida con el martirio por confesar a Jes\u00fas. En estos disc\u00edpulos de Jes\u00fas se echa de ver lo que significa seguir a Jes\u00fas en su sentido m\u00e1s profundo. El discurso de Jes\u00fas acerca de las serias exigencias de su seguimiento como disc\u00edpulos va dirigido a las multitudes. \u00e9stas deben saber lo que en definitiva significa seguir a Jes\u00fas. Estas palabras no incluyen una exigencia incondicional para todos. \u00abNo todos son capaces de aceptar esta doctrina\u00bb (Mat 19:11). Sin embargo, a todos muestra este discurso cu\u00e1n serio es ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>4. ACOGIDA A LOS PECADORES (Mat 15:01-32). <\/p>\n<p>Para ser disc\u00edpulo de Cristo se requiere fundamentalmente la conversi\u00f3n, la fe en la palabra de Jes\u00fas (Mar 1:15) y la adhesi\u00f3n a \u00e9l. La vida anterior de quien quiere seguir a Jes\u00fas no es impedimento para seguirle y salvarse, con tal que se efect\u00fae la conversi\u00f3n. Esto se muestra por medio de las par\u00e1bolas de la oveja perdida, de la dracma perdida (v. 3-10) y del hijo pr\u00f3digo (v. 11-32). El amor de Dios a los pecadores proclamado en esta p\u00e1gina evang\u00e9lica tiene la mayor importancia para la predicaci\u00f3n misionera entre los paganos. La tradici\u00f3n que utiliz\u00f3 Lucas refiere que Jes\u00fas, en su proclamaci\u00f3n del amor misericordioso de Dios a los pecadores, tuvo que defenderse contra las objeciones de los fariseos. Es posible que en las comunidades cristianas primitivas afloraran ideas parecidas a las de los fariseos cuando se acercaban pecadores al bautismo y asist\u00edan juntamente con los \u00absantos\u00bb al banquete com\u00fan. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 7:36<\/span>; <span class='bible'>Luc 11:37<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 6:6-11<\/span> y par.; <span class='bible'>Luc 13:10-17<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El hombre hidr\u00f3pico. En una comida despu\u00e9s del culto en la sinagoga Jes\u00fas aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para ense\u00f1ar usando la ilustraci\u00f3n de un banquete. Sin embargo, primero san\u00f3 a un hombre hidr\u00f3pico (hinchaz\u00f3n de algunas partes del cuerpo debido a la acumulaci\u00f3n de l\u00edquido en los tejidos). El milagro despert\u00f3 la ira de un auditorio suspicaz y hostil porque fue realizado en s\u00e1bado. Jes\u00fas declar\u00f3 que en principio no hab\u00eda diferencia entre su acci\u00f3n y la de rescatar a un animal que hubiera ca\u00eddo en un pozo. El relato presenta un punto similar al que ha sido registrado antes en 13:11-17 y es posible que las dos historias hayan sido narradas originalmente como un par (como las dos par\u00e1bolas de 13:18-20). No obstante, aqu\u00ed el punto principal puede ser la forma en la que Jes\u00fas mostr\u00f3 compasi\u00f3n a un visitante inesperado (cf. vv. 13, 21).<\/p>\n<p>En el v. 5 los mejores mss. dicen hijo pero otros dicen \u201casno\u201d lo que se adecua m\u00e1s al contexto. Lo que Jes\u00fas se\u00f1ala aqu\u00ed como algo permisible por los jud\u00edos ortodoxos era prohibido por las normas m\u00e1s austeras de la comunidad de Qumr\u00e1n: \u201cQue ninguna bestia sea ayudada a parir en s\u00e1bado y, si cae en una cisterna o pozo, que no sea sacada en el d\u00eda s\u00e1bado\u201d (Regla de Damasco 11:13, 14). Probablemente Jes\u00fas quer\u00eda decir que, si la gente estaba dispuesta a ayudar a un animal, lo estar\u00eda aun m\u00e1s a ayudar a un hijo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>14.1-6 En otra ocasi\u00f3n, invitaron a Jes\u00fas a la casa de un fariseo para discutir (7.36). Esta vez, uno de los m\u00e1s prominentes lo invit\u00f3 con el prop\u00f3sito espec\u00edfico de atraparlo en algo que dijera o hiciera para arrestarlo. Quiz\u00e1s sorprenda ver a Jes\u00fas en los medios de los fariseos despu\u00e9s que los denunciara muchas veces, pero El no tem\u00eda enfrentarlos, aun sabiendo que ten\u00edan como prop\u00f3sito sorprenderlo en el quebrantamiento de las leyes.14.2 Lucas, el m\u00e9dico, identifica la enfermedad de este hombre: sufr\u00eda hidropes\u00eda. Esta enfermedad se debe a una acumulaci\u00f3n anormal de l\u00edquido en tejidos y cavidades.14.7-11 Jes\u00fas aconsej\u00f3 a las personas que no se apresuraran a escoger asientos en las fiestas. La gente hoy act\u00faa con igual ansiedad para mejorar su nivel social, ya sea por relacionarse con cierta clase de personas, usar un tipo de ropa que le d\u00e9 nivel o por manejar un autom\u00f3vil costoso. \u00bfA qui\u00e9n quiere impresionar? Antes que buscar prestigio, busque un lugar en el que pueda servir. Si Dios quiere que sirva en altas esferas, El lo invitar\u00e1 a ocupar un lugar de importancia.14.7-14 Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 dos lecciones aqu\u00ed. Primera, habl\u00f3 a los invitados dici\u00e9ndoles que no ocuparan los lugares de honor. El servicio es m\u00e1s importante en el Reino de Dios que el nivel social. Segunda, se dirigi\u00f3 al anfitri\u00f3n indic\u00e1ndole que no fuera elitista al invitar. Dios brinda su Reino a todos.14.11 \u00bfC\u00f3mo podemos humillarnos? Algunas personas procuran aparentar humildad a fin de manipular a los dem\u00e1s. Otros piensan que la humildad significa dejarse aplastar. Pero la gente humilde de verdad se compara solo con Cristo, reconoce su pecado, comprende sus limitaciones en habilidades, moral, logros y conocimientos. La humildad no es una autodegradaci\u00f3n, es una afirmaci\u00f3n realista y enfocada al servicio.14.15-24 El hombre que estaba con Jes\u00fas vio la gloria del Reino de Dios, pero fall\u00f3 en su visi\u00f3n para ser parte de \u00e9l. La par\u00e1bola de Jes\u00fas muestra c\u00f3mo a menudo rechazamos la invitaci\u00f3n de Dios a su banquete poniendo excusas. Los negocios, el matrimonio, la riqueza u otra cosa, pueden ser la causa para resistir o postergar la respuesta a la invitaci\u00f3n de Dios. La invitaci\u00f3n de Dios es lo m\u00e1s importante, no importa qu\u00e9 inconveniente tengamos. \u00bfSe excusa para evitar responder al llamado de Dios? Jes\u00fas nos recuerda que el d\u00eda vendr\u00e1 en que Dios dejar\u00e1 de invitarlo y lo har\u00e1 a otros, entonces ser\u00e1 demasiado tarde para entrar al banquete.14.16ss Para una fiesta, se acostumbraba enviar dos invitaciones: la primera la anunciaba, la segunda indicaba que todo estaba listo. Los invitados en la par\u00e1bola de Jes\u00fas ofendieron al anfitri\u00f3n al excusarse cuando se les envi\u00f3 la segunda invitaci\u00f3n. En la historia de Israel, la primera invitaci\u00f3n de Dios vino a trav\u00e9s de Mois\u00e9s y los profetas; la segunda vino mediante su Hijo. Los l\u00edderes religiosos aceptaron la primera invitaci\u00f3n. Creyeron en los profetas, pero desecharon a Dios al no creer en su Hijo. De la manera en que el amo de la historia envi\u00f3 su siervo a las calles para que invitara a los necesitados a participar en el banquete, asimismo Dios envi\u00f3 a su Hijo al mundo de gente necesitada para anunciar que el Reino de Dios hab\u00eda llegado y estaba a su disposici\u00f3n.14.16ss En este cap\u00edtulo leemos palabras de Jes\u00fas en contra de los que buscan rango social y favor del trabajo arduo y aun sufrido. No perdamos de vista el prop\u00f3sito de nuestra humildad y auto sacrificio, \u00a1un banquete lleno de gozo con nuestro Se\u00f1or! Dios nunca nos pide padecer por amor al sufrimiento. Nunca nos pide dejar algo bueno a menos que planee reemplazarlo con algo mucho mejor. No nos llama a unirnos a El para trabajar en el campo, sino para una fiesta, una fiesta de bodas, la cena del Cordero (Rev 19:6-9), cuando Dios y su amada Iglesia se unir\u00e1n para siempre.14.27 La audiencia de Jes\u00fas estaba bien enterada de lo que significaba llevar la cruz. Cuando los romanos iban a ejecutar a un criminal, este ten\u00eda la obligaci\u00f3n de llevar la cruz en que iban a colgarlo. Esto mostraba sumisi\u00f3n a Roma y adem\u00e1s advert\u00eda a los observadores de que les era mejor someterse. Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 para que las multitudes evaluaran su entusiasmo por El. Inst\u00f3 a convertir lo superficial en algo profundo, de lo contrario retroceder. Seguir a Cristo significa sumisi\u00f3n total a El, quiz\u00e1s hasta morir por El.14.28-30 Cuando un constructor no considera el costo o no hace un presupuesto en detalles de su obra, tal vez la abandone sin terminar. \u00bfEdificar\u00e1 su vida cristiana solo en parte y luego la abandonar\u00e1 por no tener en cuenta el costo de lo que es una entrega a Jes\u00fas? \u00bfCu\u00e1les son esos costos? Un cristiano puede enfrentar la p\u00e9rdida de jerarqu\u00eda social o riqueza. Puede perder el control sobre dinero, tiempo o profesi\u00f3n. Pueden odiarlo, separarlo de su familia o aun sentenciarlo a muerte. Seguir a Cristo no significa una vida exenta de problemas. Con verdadero inter\u00e9s debemos considerar el costo de ser un disc\u00edpulo de Cristo, al grado de saber a qu\u00e9 nos comprometimos y que m\u00e1s tarde no sintamos la tentaci\u00f3n de volvernos atr\u00e1s.14.34 La sal puede perder su sabor. Cuando se humedece y luego se seca, no queda sino un residuo ins\u00edpido. Muchos cristianos se mezclan con el mundo y evaden el costo de ponerse a favor de Cristo, pero El ha dicho que si los cristianos pierden su distintivo sabor a sal, dejan de tener valor. As\u00ed como la sal da sabor y preserva los alimentos, debemos preservar lo bueno en el mundo, ayudar a que no se eche a perder y que m\u00e1s bien traiga un nuevo sabor a la vida. Esto requiere planificaci\u00f3n, disposici\u00f3n para el sacrificio y entrega tenaz al Reino de Dios. No es f\u00e1cil llegar a ser \u00absal\u00bb, pero si la fe cristiana falla en esta funci\u00f3n, falla al representar a Cristo en el mundo. \u00bfCu\u00e1nta sabor cristiano puede dar usted?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 913 Luc 7:36; Luc 11:37<\/p>\n<p>b 914 Sal 37:32; Jer 20:10<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> fariseos.  V\u00e9ase coment. en 5:17. <\/p>\n<p><p> un d\u00eda de reposo para comer pan. La comida del mediod\u00eda, despu\u00e9s del servicio en la sinagoga, era preparada el d\u00eda anterior para no violar los reglamentos del d\u00eda de descanso jud\u00edo (7:36).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Con la maligna intenci\u00f3n de acusarle ( Mar_3:2). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>142 (c) LA NATURALEZA INCLUSIVA DEL BANQUETE DEL REINO DE JES\u00daS (14,1-24). Este pasaje prosigue con el tema de la oposici\u00f3n con que concluy\u00f3 el cap. 13. Jes\u00fas es el anfitri\u00f3n (14,24) del banquete escatol\u00f3gico de Dios, al que todos, elegidos y no elegidos, son invitados. 1-6. Este acontecimiento, exclusivo de Lucas, es el incidente que desencadena el discurso sapiencial de los vv. 7-24. Los fariseos deber\u00edan invitar a gente necesitada, como el hombre con hidropes\u00eda, a sus fiestas (cf. vv. 12-14). 1 .fariseos: -&lt;\u2192 76-77 supra. s\u00e1bado: \u219258 supra. \u00c9sta es la \u00faltima de las controversias que presenta Lucas sobre el s\u00e1bado, para comer: \u2192 99-100.132 supra, sobre la naturaleza del g\u00e9nero del simposio que Lucas adapta para dar respuesta a los problemas que en sus comunidades planteaban los \u00abfariseos\u00bb: \u00bfde\u00adber\u00edan juntarse con los impuros? (7,36-50); \u00bfqu\u00e9 hace a uno realmente puro? (11,37-54); \u00bfa qui\u00e9n deber\u00eda invitarse a las comidas cristianas? (14,1-24). En cada caso, Lucas da la respuesta, radical por lo dem\u00e1s, en el marco de un banquete. 2. hidropes\u00eda: La hidropes\u00eda o edema, enfermedad por la que el cuerpo retiene demasiado l\u00edquido, con los concomitantes problemas de hinchaz\u00f3n y de mala circulaci\u00f3n, y que es causada por el alto consumo de sodio, es bastante conocida en las sociedades occidentales. 4-6. Jes\u00fas de nuevo se muestra a s\u00ed mismo como \u00abSe\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb (6,5) que defiende la realizaci\u00f3n de obras de misericordia en aquel d\u00eda santo.<\/p>\n<p>143 7-15. Esta es la primera parte de la ense\u00f1anza sapiencial de Jes\u00fas, el invitado principal. Lucas la construye sobre un tema que constitu\u00eda una escena importante en la literatura sobre los simposios: el de los lugares de honor (cf. Luciano, Convivium 8-9). 7. invitados: En griego kekl\u00e9menoi. J. A. Sanders ha llamado la atenci\u00f3n sobre el doble significado que tiene este vb. gr. a lo largo de 14,1-24: \u00abkekl\u00e9menoi (\u201clos invitados&quot;) significa en Lucas \u201clos aparentemente elegidos\u201d o \u201caquellos que se consideran elegidos\u201d\u00bb (\u00abThe Ethic of Election in Luke\u2019s Great Banquet Parable\u00bb, Essays in O\u00edd Testament Ethics [Fest. J. R Hyatt; ed. J. L. Crenshaw et al.; Nueva York 1974] 259). As\u00ed pues, en los vv. 16-24, encontraremos un contraste entre los que se consideran elegidos y los que no. 11. todo el que se ensalza: Lucas da una orientaci\u00f3n teol\u00f3gica a la sabidur\u00eda del mundo: Dios no se dejar\u00e1 embaucar por la egolatr\u00eda de nadie. 12-14. Las comunidades lucanas no mantienen una estricta \u00e9tica grecorromana de la reciprocidad, o la mentalidad del do ut des, por la que los amigos, que lo tienen todo en com\u00fan, van en ayuda del otro con la esperanza de que, cuando a ellos les venga la desgracia, el amigo tambi\u00e9n vendr\u00e1 en su ayuda. En las comunidades lucanas, gentes con diferentes modos de vida y de nacionalidad diversa son como amigos que lo tienen todo en com\u00fan (Hch 4,32). Cf. VV. C. van Unnik, NovT 7 (1966) 284-300. 13. pobres, lisiados, cojos, ciegos: Estos personajes que se mencionan en este vers\u00edculo volver\u00e1n a aparecer en el v. 21. Hay suficiente evidencia de que, en el tiempo de Jes\u00fas y de Lucas, tanto la sociedad jud\u00eda como la grecorromana rechazaban a esta gente desgraciada; p.ej., lQSa 2,5-22 se\u00f1ala entre los excluidos de participar en el banquete escatol\u00f3gico a los siguientes individuos: \u00abTodo el que est\u00e1 contaminado en su carne, paralizado en sus pies o en sus manos, cojo, ciego, sordo, mudo, o contaminado en su carne con una mancha visible a los ojos, o el anciano tambaleante que no puede mantenerse firme en medio de la asamblea\u00bb (F. Garc\u00eda Mart\u00ednez, Textos de Qumr\u00e1n [Madrid 1993] 177). Cf. adem\u00e1s VV. den Boer, Pr\u00edvate Morality in Greece and Rome [Mnemosyne 57, Leiden 1979] 129-32. Lucas parece ser el \u00fanico en haber a\u00f1adido a la lista \u00ablos pobres\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9? \u00abTanto en las Escrituras hebreas como en la literatura de Qumr\u00e1n, se usa frecuentemente el t\u00e9rmino \u201cpobre\u201d para designar a Israel, y, esp., para el elegido dentro de Israel\u00bb (Ringe, Jes\u00fas [\u2192 59 supra] 59). Al introducir al \u00abpobre\u00bb en la lista de aquellos que estaban privados de toda influencia social y econ\u00f3mica, \u00bfno podr\u00eda estar Lucas expandiendo ir\u00f3nicamente el concepto de elegido? 14. la resurrecci\u00f3n del justo: Los vv. 12-14 han dejado claro que los justos, a quienes se recompensar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n son aquellos que han compartido el alimento de la vida con los viven en desventaja. 15. uno de los comensales: Uno de los \u00abotros invitados\u00bb del g\u00e9nero simposio habla en voz alta, muy seguro de s\u00ed mismo, dando a Lucas la oportunidad de introducir el elemento final del discurso de Jes\u00fas en los vv. 16-24.<br \/>\n144 16-24. Esta par\u00e1bola, con la que se cierra el extensivo uso del simbolismo del alimento en 14,1-24, tiene sus paralelos en Mt 21,1-10 y en EvTom 64, y prosigue con el motivo lucano del elegido que no responde al reino de Dios (vv. 16-20.24), que, sin embargo, est\u00e1 abierto para todos los dem\u00e1s (vv. 21-23). Como qued\u00f3 claro anteriormente (5,27-32), Jes\u00fas, invitado en la comida, se convierte en el anfitri\u00f3n (v. 24). 18-19. un campo&#8230; cinco yuntas de bueyes: Como esperamos de Lucas, las dos primeras excusas tienen que ver con el af\u00e1n de riqueza. Es importante que nos demos cuenta de que la l\u00ednea narrativa se fundamenta en el n\u00famero \u00abtres\u00bb: tres invitados, tres excusas, tres env\u00edos. Este dato excluye la observaci\u00f3n de que los no elegidos que son llamados en el segundo y tercer env\u00edo tienen menos valor a los ojos de Dios. Sin la segunda ni tercera ronda del criado sencillamente no habr\u00eda relato. 20. acabo de casarme: Este vers\u00edculo, que tiene su paralelo en el v. 26, da testimonio de una cierta tensi\u00f3n asc\u00e9tica en Lc-Hch. Aun teniendo una actitud positiva hacia el matrimonio (cf. Isabel y Zacar\u00edas [1,5-25]; \u00c1quila y Priscila [Hch 18]), Lucas tambi\u00e9n aprueba el celibato. Este \u00e9nfasis no entra en contradicci\u00f3n con el positivo retrato lucano de las mujeres disc\u00edpulas, puesto que, en una sociedad patriarcal, no casarse puede ser un medio de emancipaci\u00f3n. Adem\u00e1s de 14,20.26; 18,29 y 20,34-36, v\u00e9ase tambi\u00e9n sus retratos de Mar\u00eda, Jes\u00fas, Pablo y las cuatro hijas profetisas de Felipe (Hch 21,9). Mujeres como Mar\u00eda Magdalena (8,3; 24,10), Mar\u00eda y Marta (10,38-42), Tabit\u00e1 (Hch 9,36), Lidia (Hch 16,14-15) y Damaris (Hch 17,34) podr\u00edan estar solteras. Lucas est\u00e1 en contra de las segundas nupcias tras el divorcio (3,19-20; 16,18; Hch 24,24-25). Presenta a las viudas en una perspectiva positiva (2,36; 7,12; 18,3; 21,2; Hch 9,39). No parece fortuito que, en determinados pasajes (esp., 14,26; 18,29), Lucas conecte el abandono de las posesiones con el hecho de ser c\u00e9libe. Cf. H. -J. Klauck, Claretianum 26 (1986) 39-43. 23. haz entrar a la gente: No deber\u00edamos excedernos en la interpretaci\u00f3n de esta expresi\u00f3n, que est\u00e1 enraizada en los procedimientos de hospitalidad del Pr\u00f3ximo Oriente: \u00abtambi\u00e9n los m\u00e1s pobres guardan la cortes\u00eda oriental de rehusar por modestia el agasajo hasta que se los toma de la mano y con suave violencia se los introduce en la casa\u00bb (Jerem\u00edas, Las par\u00e1bolas de Jes\u00fas 216). 24. mi banquete: El Jes\u00fas lucano es Se\u00f1or del banquete escatol\u00f3gico.<\/p>\n<p>145 (d) REPETICI\u00d3N DE LAS EXIGENCIAS DEL DISCIPULADO (14,25-35). En esta parte, que, en general, es exclusiva de Lucas, establece de nuevo las exigencias del discipulado. Cf. 9,23-27.57-62. Eclo 14,16-24 pon\u00eda el acento en la absoluta gratuidad de la elecci\u00f3n de Dios, estos vers\u00edculos desarrollan el otro lado de la elecci\u00f3n, la respuesta absoluta por parte de los disc\u00edpulos. 26. odio: De forma severa se afirma el compromiso total que Jes\u00fas exige a sus disc\u00edpulos. esposa: \u2192 144 supra. m\u00ed disc\u00edpulo: Da pie al estribillo que encontraremos en los vv. 27.33. 28-32. Estas dos par\u00e1bolas se centran en la necesidad de reflexi\u00f3n antes de la acci\u00f3n. Los que quieran seguir a Jes\u00fas en su camino deben sopesar los costes. 33. Este problem\u00e1tico vers\u00edculo es introducido por la expresi\u00f3n gr. hout\u00f3s oun, normalmente traducida por \u00abdel mismo modo\u00bb, e indica que \u00e9ste es la conclusi\u00f3n de las par\u00e1bolas de los vv. 28-32. Pero \u00bfd\u00f3nde reside el punto de comparaci\u00f3n? Lo comparado en el v. 33 y en los vv. 28.32 parece residir en el destino de quienes son incapaces de llevar nada a cabo hasta su conclusi\u00f3n. Los seguidores de Jes\u00fas no deben retroceder ante ning\u00fan sacrificio requerido para llevar a cabo el seguimiento hasta el final, aunque \u00e9ste implique sacrificar de todas sus posesiones. Cf. J. Dupont, NRT 93 (1971) 561-82. A. Plummer (Luke 366) capta el sentido de Lucas: \u00abTodos los disc\u00edpulos deben estar dispuestos a renunciar a sus posesiones\u00bb. As\u00ed que el v. 33 no es ning\u00fan mandato para que los disc\u00edpulos, quieran o no, renuncien a sus posesiones. 34-35. sal: Los disc\u00edpulos deben ser conscientes de que el abandono de la fidelidad a Jes\u00fas los deteriora, hasta el punto de que pierden toda eficacia. \u00abUn constructor arruinado, un rey vencido, la sal deteriorada; tales son las desagradables im\u00e1genes que Lucas emplea para ilustrar la situaci\u00f3n del disc\u00edpulo que, por desaliento o por cualquier otra causa, se retracta de la profesi\u00f3n que una vez hizo\u00bb (C. E. Carlston, The Parables of the Triple Tradition [Filadelfia 1975] 89).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Notemos en este pasaje de qu\u00e9 manera nuestro Se\u00f1or aceptaba la hospitalidad de los que no eran disc\u00edpulos suyos. Se nos  dice que \u00abentr\u00f3 en casa de un pr\u00edncipe de los fariseos \u00e1 comer pan.\u00bb No .tenemos motivo para creer que este fariseo fuera  pros\u00e9lito de Jes\u00fas. Es m\u00e1s probable que lo invitara por seguir la costumbre da los hombres de su rango. Vio \u00e1 un  extranjero \u00e1 quien algunos imputaban como profeta, y lo convid\u00f3 \u00e1 comer \u00e1 su mesa. Pero la invitaci\u00f3n fue aceptada, y  este es el punto m\u00e1s interesante.<br \/>\nSi deseamos saber c\u00f3mo se conduc\u00eda nuestro Se\u00f1or en la mesa de un fariseo, solo tenemos que leer con atenci\u00f3n los  primeros veinticuatro vers\u00edculos de este cap\u00edtulo. As\u00ed veremos que all\u00ed, como en cualquiera otro lugar, siempre atend\u00eda \u00e1  los asuntos que le hab\u00eda encomendado su Padre. Veremos que primeramente defiende la observancia del domingo; que en  seguida explica \u00e1 los concurrentes la naturaleza de la verdadera humildad, y al hu\u00e9sped la de la hospitalidad; y que,  finalmente, pronuncia esa notable y bien adecuada par\u00e1bola, la de la gran cena; y todo esto con la mayor calma, prudencia  y dignidad. Todas sus palabras eran oportunas, \u00abcon gracia, sazonadas con sal.\u00bb Col 4:6, La perfecci\u00f3n de la conducta de  nuestro Se\u00f1or brilla en esta, as\u00ed como en otras ocasiones. Nunca olvid\u00f3 ni por un momento con qui\u00e9nes y en qu\u00e9 lugar se  hallaba.<br \/>\nEl ejemplo que Cristo nos presenta en este pasaje merece la atenci\u00f3n de todos los cristianos, y en especial de los ministros  del Evangelio; pues aclara algunos puntos muy dif\u00edciles, tales como las relaciones con los no convertidos, el grado de  confianza con que hemos de tratar \u00e1 estos, y la manera como debemos conducirnos cuando estemos en sociedad con ellos.<br \/>\nNuestro Se\u00f1or nos dej\u00f3 un modelo en este cap\u00edtulo, y \u00e1 nosotros nos incumbe hacer lo posible por imitarlo.<br \/>\nNo debemos vivir completamente, incomunicados con los que no se hayan convertido, aunque fuera posible hacerlo, pues  seria cobard\u00eda \u00e9 indolencia. As\u00ed nos privar\u00edamos de muchas oportunidades de hacer bien. Pero al tratarnos con ellos  debemos proceder con cautela y circunspecci\u00f3n, implorando la ayuda divina y haciendo la resoluci\u00f3n de promover la  gloria de Dios. En una cana donde se rechace el Evangelio deliberadamente no debemos admitir hospitalidad ni hacernos  amigos \u00edntimos. Hasta que punto hemos de cultivar relaciones con los no-convertidos, es cosa que cada creyente ha de  determinar por s\u00ed mismo. Algunos pueden adquirir relaciones m\u00e1s estrechas que otros sin recibir perjuicio ninguno y hasta  con provecho de las personas con quienes se traten. \u00abCada uno tiene su propio don de Dios.\u00bb 1Co 7:7. Hay dos  preguntas, que todo cristiano debiera hacerse con referencia \u00e1 este asunto: \u00ab\u00bfPaso las horas en sociedad en conversaciones  fr\u00edvolas y mundanas? \u00d3 \u00bfprocuro, aunque d\u00e9bilmente, imitar \u00e1 Jesucristo?\u00bb no podemos contestar estas preguntas  satisfactoriamente, es mejor que no frecuentemos la sociedad. M\u00e1s siempre que lo hagamos de la manera con que Cristo  se present\u00f3 en casa del fariseo, no hay riesgo de que suframos ning\u00fan da\u00f1o.<br \/>\nNotemos en segundo lugar, c\u00f3mo acechaban \u00e1 nuestro Se\u00f1or sus enemigos, cuando fue \u00e1 comer pan un s\u00e1bado \u00e1 casa del  fariseo.<br \/>\nEste incidente no es sino un ejemplo de lo mucho que nuestro Se\u00f1or tuvo que sufrir durante su misi\u00f3n terrena. Los ojos de  sus enemigos segu\u00edan todos sus pasos; y lo espiaban cuando se deten\u00eda, y aguardaban ansiosamente que pronunciara una  palabra sobre la cual pudieran basar una acusaci\u00f3n. Sin embargo, aguardaron en vano. Nuestro bendito Salvador fue  siempre santo, inocente, inmaculado y libre de todo mal. Perfecta en verdad debe haber sido esa vida en la que ni los m\u00e1s  encarnizados enemigos pudieron hallar falta ni lunar de ninguna clase.<br \/>\nEl que desee servir \u00e1 Cristo debe resignarse \u00e1 que lo acechen y lo esp\u00eden como \u00e1 su Maestro. No ha de olvidar nunca que  el mundo lo mira y que los malvados observan atentamente todas sus acciones. Especialmente ha de tener esto presente en  el trato con los no convertidos. Si entonces cometiere alg\u00fan desliz de palabra \u00f3 hecho, \u00fa obrare de una manera  inconsecuente, puede estar bien seguro de que no lo pasar\u00e1n por alto.<br \/>\nProcuremos vivir todos los d\u00edas como en presencia de un Dios tanto. Si as\u00ed vivi\u00e9remos importa poco cuanto nos esp\u00eda un  mundo mal\u00e9volo y ruin. Hagamos todo lo posible por tener una conciencia libre de ofensa hacia Dios y hacia el hombre, y  por evitar todo lo que pueda dar margen \u00e1 los enemigos del Se\u00f1or para que blasfemen. Ni es imposible poner esto en  pr\u00e1ctica. Mediante la grada de Dios podemos hacerlo. Los enemigos de Daniel se vieron obligados \u00e1 confesar: \u00abNunca  hallaremos contra este Daniel alguna ocasi\u00f3n, si no la hallamos contra \u00e9l en la ley de su Dios.\u00bb&#8216; Dan 9:5.<br \/>\nNotemos, por \u00faltimo, en este pasaje, que nuestro Se\u00f1or afirma que es l\u00edcito hacer obras de misericordia el s\u00e1bado. Se nos  refiere que san\u00f3 \u00e1 un hidr\u00f3pico en s\u00e1bado, y que entonces dijo \u00e1 los doctores de la ley y \u00e1 los fariseos: \u00bb \u00bfEl asno \u00f3 el  buey de cu\u00e1l de vosotros caer\u00e1 en un pozo, y \u00e9l no le sacar\u00e1 luego en d\u00eda de s\u00e1bado?\u00bb Este fue un golpe que no pudieron  evadir. Escrito est\u00e1: \u00bb Y no le pod\u00edan replicar \u00e1 estas cosas..<br \/>\nLa limitaci\u00f3n que se\u00f1al\u00f3 as\u00ed nuestro Se\u00f1or \u00e1 los requisitos del cuarto mandamiento est\u00e1 fundada evidentemente en las  Escrituras, la raz\u00f3n natural y el sentido com\u00fan. El s\u00e1bado fue hecho para el hombre, para su provecho, no para su da\u00f1o.<br \/>\nNo fue la voluntad del Supremo Legislador que se interpretase la ley con relaci\u00f3n al s\u00e1bado, de manera que excluyese las  obras de caridad, los actos do bondad, y la satisfacci\u00f3n de las necesidades naturales del hombre. Tales interpretaciones  son contraproducentes. Imponen lo que el hombre ca\u00eddo no puede hacer y as\u00ed desconcept\u00faan todo el mandamiento.<br \/>\nNuestro Se\u00f1or percibi\u00f3 bien esto, y trabaj\u00f3 durante el per\u00edodo de su misi\u00f3n por elevar esta valiosa parte de la ley de Dios  \u00e1 su verdadera posici\u00f3n.<br \/>\nEl principio que nuestro Se\u00f1or establece respecto \u00e1 la observancia del s\u00e1bado necesita rodearse de restricciones. Del  derecho de hacer en el domingo obras de necesidad y de misericordia se ha abusado terriblemente en nuestros d\u00edas.<br \/>\nMillares de cristianos parecen haber traspasado todo l\u00edmite con .respecto \u00e1 la guarda de este santo d\u00eda. Parecen haber  olvidado que si bien nuestro Se\u00f1or explic\u00f3 repetidamente lo que de nosotros exige el cuarto mandamiento, jam\u00e1s lo borr\u00f3  \u00f3 anul\u00f3, ni dijo que no era obligatorio para los cristianos.<br \/>\n\u00bfPuede persona alguna decir, que viajar en domingo, salvo en casos muy raros, sea obra de misericordia? \u00bfPuede alguien  afirmar que traficar en ese d\u00eda, y dar convites, y pasear, y distribuir cartas y peri\u00f3dicos son obras de misericordia? \u00bfEs que  los criados y tenderos, los maquinistas y cocheros, los escribientes y porteros no tienen alma? \u00bfNo necesitan como los  dem\u00e1s hombres descanso para el cuerpo y tiempo para atender \u00e1 las necesidades del alma? Estas son cuestiones serias que  deben hacer pensar \u00e1 mucha gente.<br \/>\nM\u00e1s, cualquiera que sea la l\u00ednea de conducta que adopten los dem\u00e1s, santifiquemos nosotros el domingo. Dios har\u00e1 cargo  \u00e1 las iglesias de la profanaci\u00f3n del domingo. Este es un pecado por el cual el clamor asciende al cielo, y de \u00e9l se pedir\u00e1  cuenta en el \u00faltimo d\u00eda. Absteng\u00e1monos de cometerlo. Si otros quieren apropiarse el d\u00eda del Se\u00f1or para satisfacer deseos y  aspiraciones ego\u00edstas, no nos hagamos c\u00f3mplices suyos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R613 El verbo compuesto \u03c0\u03b1\u03c1\u03b1\u03c4\u03b7\u03c1\u03ad\u03c9 se usa aqu\u00ed con la idea de: observaci\u00f3n envidiosa (mirar de cerca -T55). <\/p>\n<p> R811 \u0391\u1f50\u03c4\u03bf\u03af oscila entre un mero sentido personal y un sentido intensivo: ellos. <\/p>\n<p> T145 \u1f18\u03bd \u03c4\u1ff7 \u1f10\u03bb\u03b8\u03b5\u1fd6\u03bd \u03b1\u1f50\u03c4\u1f78\u03bd \u03b5\u1f30\u03c2 \u03bf\u1f36\u03ba\u03bf\u03bd significa: despu\u00e9s que hubo entrado en la casa (es improbable que \u1f10\u03bd \u03c4\u1ff7 con el aoristo de infinitivo se refiera a una acci\u00f3n anterior a la del verbo principal, en vista del tiempo imperfecto que sigue -B109; comp. Luc 9:34; es anterior en significado: despu\u00e9s -BD404[2]). [Editor. En verdad, el incidente que aparece en los siguientes vers\u00edculos ocurre despu\u00e9s que \u00e9l entr\u00f3 en la casa, y mientras \u00e9l estaba en ella.] <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>El<\/i> <\/p>\n<p><p>  I.e., miembro del Sanedr\u00edn <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>al ir u201?l.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Cura a un hidr\u00f3pico en s\u00e1bado, haciendo ver que era l\u00edcito hacerlo en este d\u00eda. Reprende la ambici\u00f3n de los escribas, y exhorta a la modestia y a la humildad. Par\u00e1bola de los convidados a la cena, que se excusaron. El que ha de seguir a Cristo, debe renunciarlo todo, tomando su cruz, y neg\u00e1ndose a s\u00ed mismo. Semejanzas del que ha de fabricar una torre, y de un rey que ha de salir a la guerra.<\/p>\n<p>1 a. Para comer pan. Expresi\u00f3n familiar a los hebreos para significar todo lo que sustenta.<\/p>\n<p>b. Llenos de malicia observaban todas sus acciones y movimientos, para ver si faltaba a alguno de sus ritos y observancias, que miraban con mayor respeto que la ley misma de Dios.<\/p>\n<p>3 c. Bien sab\u00eda el Se\u00f1or que en un inminente riesgo de la vida, era l\u00edcito al jud\u00edo aplicar las medicinas convenientes para conservarla. Pues, \u00bfpor qu\u00e9 les hace ahora esta pregunta? Para hacerles ver su ceguedad, y el odio que le ten\u00edan, pues acechaban sus acciones, para tomar ocasi\u00f3n de condenarle, pretendiendo que no le era l\u00edcito aquello que a otro era permitido. Mucho m\u00e1s que el Se\u00f1or curaba con sola su palabra: lo que tanto menos se opon\u00eda a lo que permit\u00edan sus c\u00e1nones en d\u00eda de s\u00e1bado.<\/p>\n<p>6 d. Ya dejamos notado como el Se\u00f1or confundi\u00f3 en varias ocasiones la malicia de los escribas y fariseos, ense\u00f1\u00e1ndoles que no se oponen a la observancia de los s\u00e1bados o fiestas los ejercicios de caridad que se practican con el pr\u00f3jimo. V\u00e9ase el cap\u00edtulo antecedente, v. 11 y siguientes.<\/p>\n<p>11 e. Por esta instrucci\u00f3n que da el Se\u00f1or, se ve cu\u00e1n conformes son al Evangelio las reglas de la urbanidad cristiana. Pero el Se\u00f1or quiso abatir el orgullo de los fariseos, que mir\u00e1ndose como elevados sobre los otros por una profesi\u00f3n de vida m\u00e1s santa, cre\u00edan tener derecho a los primeros asientos. La humildad se granjea el honor y respeto de todo el mundo; la presunci\u00f3n por el contrario solo se gana el desprecio y la confusi\u00f3n (v\u00e9ase Pr 25,7).<\/p>\n<p>12 f. La part\u00edcula no es comparativa.<\/p>\n<p>g. El Se\u00f1or no condena aqu\u00ed los convites sobrios y modestos, que los parientes y amigos se hacen unos a otros, con la mira sola de mantener una uni\u00f3n y caridad cristiana. Condena la suntuosidad de los banquetes, que se dan los ricos unos a otros por respetos temporales de inter\u00e9s, de gula y de vanidad; y quiere que las riquezas se empleen en socorrer a los pobres, y que no sirvan de fomento al lujo, a la diversi\u00f3n, y a la embriaguez.<\/p>\n<p>13 h. El Griego: anap\u00e9rous, mancos: y lo mismo en el v. 21. La palabra de la Vulgata d\u00e9biles es m\u00e1s gen\u00e9rica, a la letra estropeados, lisiados.<\/p>\n<p>14 i. Porque los justos resucitar\u00e1n para la vida y para la gloria; mas los malos para su condenaci\u00f3n (Jn 5,29).<\/p>\n<p>15 j. Dichoso aquel que mereciere ser admitido en el banquete celestial, en donde Dios alimentar\u00e1 a sus santos de una manera inefable, los colmar\u00e1 de bienes incomprensibles, y les har\u00e1 beber en el torrente de los placeres espirituales y divinos, que tiene reservados en su casa para sus escogidos (Sal 35,9).<\/p>\n<p>19 k. MS. Cinco iugos de bueys.<\/p>\n<p>21 l. MS. Ex ayna, etc., e adu quantos pobres, etc.<\/p>\n<p>23 m. Aqu\u00ed se insin\u00faa la dulce violencia, que Dios hace a los suyos, solicit\u00e1ndolos a recibir su gracia con los fuertes internos movimientos de su esp\u00edritu, y con las eficaces instancias de su palabra (Jer 20,7; Jn 6,44; Hch 9,5).<\/p>\n<p>24 n. El Padre celestial por medio de Jesucristo, que tom\u00f3 la naturaleza de un esclavo, convid\u00f3 a los jud\u00edos a recibir la gracia, de la salud. Aquellos, que asidos a las cosas de la tierra, cerraron los o\u00eddos a las voces de la verdad, fueron excluidos; y en su lugar entraron los m\u00e1s sencillos y humildes de los mismos jud\u00edos, y los gentiles, a los cuales por la omnipotencia de su palabra llam\u00f3 a la eterna felicidad.<\/p>\n<p>26 o. Mt 10,37-38. Aborrecer a sus parientes, no quiere decir quererlos mal, sino detestar sus m\u00e1ximas y su conducta, cuando son opuestas al Evangelio. En este caso hemos de estar dispuestos a perder su amistad antes que la de Dios, y a huir de ellos, como de perniciosos enemigos, que quieren quitarnos la vida del alma con sus discursos enga\u00f1osos y con sus perniciosos ejemplos.<\/p>\n<p>28 p. MS. No contar\u00e1 primero todas las misiones que ha y mester.<\/p>\n<p>30 q. MS. A fraguar.<\/p>\n<p>33 r. Por estas dos comparaciones nos quiere dar a entender Jesucristo, que antes de empe\u00f1arnos en seguirle, como verdaderos disc\u00edpulos, veamos y consideremos si hay en nosotros disposici\u00f3n para llevar su cruz toda nuestra vida, y para renunciar a todo lo que nos puede detener y servir de impedimento para conseguir la verdadera felicidad; pues de otra manera todos nuestros primeros esfuerzos de nada nos servir\u00e1n.<\/p>\n<p>34 s. \u00bfCon qu\u00e9 cundr\u00e1n? ni tien pro en tierra, ni en esti\u00e9rcol.<\/p>\n<p>35 t. Para que la pisen los que pasan. No hay cosa m\u00e1s grande ni m\u00e1s excelente que un cristiano, cuando su vida concuerda con su profesi\u00f3n. Pero tampoco la hay peor, ni m\u00e1s digna de reprensi\u00f3n, que este mismo cristiano, si lo es solamente en el nombre, y su vida no corresponde al nombre que tiene.<\/p>\n<p>u. Cuando Jesucristo usa de esta expresi\u00f3n, quiere darnos a entender que es de la mayor importancia lo que ha dicho, o lo que va a decir.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] Cuando una fiesta b\u00edblica es celebrada se puede y se debe usar para alcanzar a los perdidos. Las fiestas de YHWH son en su naturaleza evangel\u00edsticas.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Las muchas excusas de Judah en lo concerniente al porque Yahshua, no puede ser el Rey prometido.\n<\/p>\n<p><strong> [3] El llamado global a Efray\u00edm.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Israelitas no biol\u00f3gicos, que han llegado a ser el Israel redimido por invitaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [5] L\u00edderes Jud\u00edos del primer siglo.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Kal VaJomer. Si tu amas a tu familia, cuanto m\u00e1s deber\u00edas de amarme a M\u00ed. Esto no es una se\u00f1al para odiar a la familia f\u00edsica.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Aquellos que se apartan despu\u00e9s de haber expresado confianza inicialmente, como aquellos que han ca\u00eddo presa de los misioneros anti-Yahshua y que ahora est\u00e1n siendo expuestos a burla como aquellos que est\u00e1n confundidos y aturdidos, y como aquellos que no perseveran.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Ver nota sobre <span class='bible'>Mar 9:50<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [9] De Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [10] Otros Israelitas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aconteci\u00f3 un s\u00e1bado, cuando \u00e9l entr\u00f3 en casa de uno de los principales de los fariseos para comer pan, que ellos le observaban cuidadosamente. 14:1 Aconteci\u00f3 un d\u00eda de reposo, que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante (uno de los principales de los fariseos, LBLA; margen, i.e., miembro del Sanedr\u00edn (?) ), &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 14:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26183","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26183","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26183"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26183\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}