{"id":26197,"date":"2022-06-20T10:25:31","date_gmt":"2022-06-20T15:25:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1415-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:25:31","modified_gmt":"2022-06-20T15:25:31","slug":"comentario-de-lucas-1415-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1415-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 14:15 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Al o\u00edr esto, uno de los que estaban sentados juntos a la mesa le dijo: \u2014\u00a1Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios!<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>14:15<\/span> Oyendo esto uno de los que estaban sentados con \u00e9l a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios. \u2014 Esta figura indica la comuni\u00f3n con Dios. <span>Sal 23:5<\/span>; <span>Mat 8:11-12<\/span>; <span>Apo 3:20<\/span>; <span>Apo 19:9<\/span>. La siguiente par\u00e1bola tiene que ver con esta comuni\u00f3n con Dios, comparada a \u201cuna gran cena\u201d. Comp\u00e1rese <span>Mat 22:2<\/span>, \u201cEl reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo\u201d.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Bienaventurado el que coma pan en el reino de los cielos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 12:37<\/span>; <span class='bible'>Luc 13:29<\/span>; <span class='bible'>Luc 22:30<\/span>; <span class='bible'>Mat 8:11<\/span>; <span class='bible'>Mat 25:10<\/span>; <span class='bible'>Jua 6:27<\/span>; <span class='bible'>Apo 19:9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">Bienaventurado el que coma:<\/span>\u00a0Uno de los invitados a la mesa reflexiona sobre la gloria que resulta del sentarse en la mesa de Dios, que representa el ser salvo y vivir en la presencia de Dios. Posiblemente el hombre supuso que muchos de los que estaban en la mesa con Jes\u00fas tambi\u00e9n estar\u00edan presentes en la mesa de Dios. Jes\u00fas responde a la suposici\u00f3n del hombre con una advertencia.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>PAR\u00c1BOLA DE LA GRAN CENA.<\/b> Aunque esta par\u00e1bola ten\u00eda que ver con Israel y su rechazo del evangelio, tambi\u00e9n es aplicable a las iglesias y a cada creyente en la actualidad.<\/p>\n<p>(1) El tema de esta par\u00e1bola es el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n en su futura gloria celestial (vv. <span class=\"bible\">Luc 14:14-15<\/span>; cf. <span class=\"bible\">Luc 22:18<\/span>), es decir, el retorno de Cristo para llevar a su pueblo al reino celestial.<\/p>\n<p>(2) Los que inicialmente aceptaron la invitaci\u00f3n, pero luego se negaron a ir representan a los que han aceptado, o aparentado aceptar la invitaci\u00f3n de Jesucristo para salvaci\u00f3n, pero se ha enfriado su amor por \u00c9l y por el reino celestial (vv. <span class=\"bible\">Luc 14:17-20<\/span>).<\/p>\n<p>(3) Tales personas han dejado de poner sus metas en las cosas celestiales (vv. <span class=\"bible\">Luc 14:18-20<\/span>). Han rechazado la exhortaci\u00f3n b\u00edblica a pensar en \u00ablas cosas de arriba, no en las de la tierra\u00bb, mientras esperan la aparici\u00f3n de Cristo (<span class=\"bible\">Col 3:1-4<\/span>). Su esperanza y su vida se centra en las cosas de este mundo, y ya no anhelan una patria mejor, \u00abesto es, celestial\u00bb (<span class=\"bible\">Heb 11:16<\/span>).<\/p>\n<p>(4) Los vv. <span class=\"bible\">Luc 14:21-23<\/span> indican que tambi\u00e9n hay quienes tienen el coraz\u00f3n puesto en Cristo y el cielo y no lo tienen ajustado a lo que les ofrece este mundo. Ellos exclaman con el Esp\u00edritu y la novia: \u00abAm\u00e9n; s\u00ed, ven, Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb (<span class=\"bible\">Apo 22:20<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>el que coma pan en el reino.<\/b> Es probable que este hombre creyera en la noci\u00f3n popular de que solo los jud\u00edos ser\u00edan invitados al banquete celestial (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 8:12<\/span>). Quiz\u00e1 fue un dicho que pronunci\u00f3 a la ligera o con pretensiones de piedad, sin mucha reflexi\u00f3n seria. Cristo contest\u00f3 con una par\u00e1bola que ilustra la inclusi\u00f3n de los gentiles.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>14:15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados con \u00e9l a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios. &#8211; Esta figura indica la comuni\u00f3n con Dios. Sal 23:5; Mat 8:11-12; Apo 3:20; Apo 19:9. La siguiente par\u00e1bola tiene que ver con esta comuni\u00f3n con Dios, comparada a \u201cuna gran cena\u201d. Comp\u00e1rese Mat 22:2, \u201cEl reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo\u201d.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL BANQUETE DEL REY Y SUS HU\u00c9SPEDES<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 14:15-24<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando uno de los comensales oy\u00f3 lo que hab\u00eda dicho Jes\u00fas, exclam\u00f3:<br \/>-\u00a1Felices los que est\u00e9n invitados al banquete del Reino de Dios!<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces Jes\u00fas les cont\u00f3 otra par\u00e1bola:<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>-Una vez un hombre organiz\u00f3 un gran banquete e invit\u00f3 a mucha gente. Y cuando lleg\u00f3 el momento, mand\u00f3 a su siervo a decirles a los convidados: \u00ab\u00a1Venid, porque ya est\u00e1 todo preparado!\u00bb Pero los convidados empezaron a disculparse como si se hubieran puesto de acuerdo. Uno dijo: \u00abAcabo de comprar una propiedad y no tengo m\u00e1s remedio que ir a verla. Disc\u00falpame, por favor.\u00bb Y otro dijo: \u00abAcabo de comprar cinco yuntas de bueyes, y ahora mismo iba a probarlos; as\u00ed que haz el favor de excusarme.\u00bb Y otro dijo: \u00abAcabo de casarme. Comprender\u00e1s que no puedo ir.\u00bb Cuando volvi\u00f3 el siervo, se lo hizo saber todo a su se\u00f1or, que se puso furioso y le dijo: \u00ab\u00a1Sal a toda prisa por las plazas y por las calles de la ciudad, y tr\u00e1ete para ac\u00e1 a todos los pordioseros, mancos, cojos y ciegos que te encuentres!\u00bb Al cabo de un rato el siervo volvi\u00f3 y le dijo a su se\u00f1or: \u00abSe\u00f1or, ya se ha hecho como mandaste; pero todav\u00eda queda sitio.\u00bb Y el se\u00f1or le dijo al siervo: \u00ab\u00a1Pues salte por los caminos y los senderos, y obliga a entrar a todos los que encuentres, hasta que se me llene la casa! Porque os aseguro que ninguno de los que estaban convidados va a probar mi banquete!\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Los jud\u00edos ten\u00edan una serie de historias acerca de lo que iba a suceder cuando llegara la nueva era. Una de estas era la del banquete mesi\u00e1nico, en el que leviat\u00e1n, el monstruo marino <em>(<\/em><span class='bible'>Job 41:1<\/span><em> ), <\/em>ser\u00eda el plato de pescado y behemot <em>(<\/em><span class='bible'>Job 40:15<\/span><em> ) <\/em>el de carne. En este banquete estaba pensando el que dijo: \u00ab\u00a1Felices los que est\u00e9n invitados al banquete del Reino de Dios!\u00bb Naturalmente, estaba pensando s\u00f3lo en los buenos jud\u00edos, porque los gentiles y los pecadores no tendr\u00edan parte en la fiesta de Dios. Y por eso cont\u00f3 Jes\u00fas esta par\u00e1bola.<\/p>\n<p>En Palestina, cuando se hac\u00eda una fiesta, se fijaba la fecha con mucha antelaci\u00f3n y se mandaban las invitaciones para que se dijera si se aceptaban. Pero no se dec\u00eda la hora; as\u00ed es que, cuando llegaba el d\u00eda y todo estaba preparado, iban los siervos a avisar a los invitados. Era un grave insulto el haber aceptado la invitaci\u00f3n y luego no asistir.<\/p>\n<\/p>\n<p>El due\u00f1o de la casa de la par\u00e1bola representa a Dios. Los convidados originales eran los jud\u00edos. A lo largo de toda su historia hab\u00edan estado esperando el d\u00eda en que Dios interviniera; ese d\u00eda hab\u00eda llegado, y ellos rechazaron la invitaci\u00f3n. Los pordioseros y minusv\u00e1lidos de la calle representan a los publicanos y pecadores que recibieron a Jes\u00fas, mientras que los religiosos le rechazaron. Los de los caminos y las sendas del campo eran los gentiles, para los que hab\u00eda sitio en la fiesta de Dios. Belgel, el gran comentarista de tiempos de la Reforma, dice: \u00abTanto la naturaleza como la gracia aborrecen los vac\u00edos.\u00bb As\u00ed que, cuando los jud\u00edos no acudieron a la invitaci\u00f3n de Dios, la recibieron los gentiles.<br \/>Hay una frase de esta par\u00e1bola que desgraciadamente se usa mal: \u00ab\u00a1Pues salte por los caminos y los senderos, y obliga <em>a entrar <\/em>a todos los que encuentres!\u00bb Hace mucho, Agust\u00edn de Hipona usaba este texto para justificar la persecuci\u00f3n religiosa. Se tomaba como una orden para hacer cristianos a la fuerza, y como la raz\u00f3n para la Inquisici\u00f3n, las torturas, los autos de fe, las campa\u00f1as contra los herejes, el bautismo o la muerte para los vencidos en supuestas guerras santas, etc\u00e9tera, etc\u00e9tera, cosas que son la verg\u00fcenza de la llamada civilizaci\u00f3n ,cristiana. Debemos entender esa frase de acuerdo con otra: \u00abEl amor de Cristo nos constri\u00f1e\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>2Co 5:14<\/span><em> ). <\/em>En el Reino de Dios no existe m\u00e1s que una obligatoriedad: la del amor.<\/p>\n<p>Pero, aunque esta par\u00e1bola presenta una amenaza a los jud\u00edos que rechazan la invitaci\u00f3n de Dios y una gloriosa oportunidad para los pecadores y los gentiles que nunca hab\u00edan so\u00f1ado con recibirla, tambi\u00e9n contiene verdades de car\u00e1cter permanente que son tan actuales hoy como entonces. Los convidados presentan excusas nada diferentes de las que se ponen hoy.<\/p>\n<p>(i) El primer invitado dijo que hab\u00eda comprado un terreno, y que iba a verlo. Esto sucede cuando dejamos que los negocios usurpen los derechos de Dios. Es posible estar tan inmerso en las cosas de este mundo que no se tiene tiempo para dar culto. a Dios ni aun para orar.<\/p>\n<p>(ii) El segundo invitado dijo que hab\u00eda comprado cinco yuntas de bueyes y que iba a probarlos. Esto es dejar que las novedades usurpen los derechos de Cristo. Sucede a menudo que, cuando se entra en una nueva situaci\u00f3n se est\u00e1 tan absorto que no se tiene tiempo para ir al culto ni para orar. Se da el caso de personas que se compran un coche, o un chal\u00e9, y dicen: \u00abAntes \u00edbamos al culto los domingos; pero ahora salimos al campo, que buena falta nos hace a todos, y especialmente a los chicos.\u00bb Es peligrosamente f\u00e1cil que algo nuevo, como un juego, o un <em>hobby, <\/em>o un amigo, desalojen de nuestro horario los deberes espirituales.<\/p>\n<p>(iii) El tercer invitado dijo, m\u00e1s enf\u00e1ticamente que los otros: \u00abAcabo de casarme. Comprender\u00e1s que no puedo ir.\u00bb Una de las leyes maravillosamente humanitarias del Antiguo Testamento establec\u00eda: \u00abCuando alguno fuere reci\u00e9n casado, no saldr\u00e1 a la guerra, ni en ninguna cosa se le ocupar\u00e1; libre estar\u00e1 en su casa por un a\u00f1o, para hacer feliz a la mujer que tom\u00f3\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Dt 24:5<\/span><em> ). <\/em>Sin duda esa ley era la que se aplicaba este hombre. Una de las tragedias de la vida es que las cosas buenas hacen que nos olvidemos de Dios. No hay nada m\u00e1s maravilloso que el hogar; pero no se pretende que se use de una manera ego\u00edsta. Los que viven juntos, viven todav\u00eda mejor con Dios; se sirven mejor mutuamente si sirven tambi\u00e9n a otros; el ambiente del hogar es a\u00fan m\u00e1s maravilloso cuando los que viven en \u00e9l se acuerdan de que tambi\u00e9n son miembros de la familia y de la casa de Dios.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>EL BANQUETE DEL REINO<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Antes de salir de este pasaje, conviene que nos fijemos en que los vers\u00edculos 1 a 24 tratan de fiestas y banquetes. Jes\u00fas comparaba su Reino y su servicio con una fiesta. El Reino se parec\u00eda a la ocasi\u00f3n m\u00e1s feliz que se conoc\u00eda en la vida. No cabe duda de que no hay que pensar que el Evangelio proh\u00edbe pasarlo bien.<br \/>Siempre ha habido un tipo de cristianismo que le quita toda la gracia a la vida. Juliano hablaba de esos cristianos paliduchos y con pecho de tabla que nunca ve\u00edan que el sol brillaba tambi\u00e9n para ellos. Swinburne apostrofaba contra Cristo:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>\u00abT\u00fa has ganado, p\u00e1lido Galileo; El mundo se ha puesto gris con tu aliento.\u00bb<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Ruskin, que se cri\u00f3 en un hogar r\u00edgido y estrecho, cuenta que le regalaron una vez un caballito de juguete, y que una t\u00eda suya muy \u00abpiadosa\u00bb se lo quit\u00f3, diciendo que los juguetes no eran para los ni\u00f1os cristianos. Hasta un pensador tan sanote como A. B. Bruce dice que uno no se puede figurar al ni\u00f1o Jes\u00fas jugando con los otros chicos cuando era peque\u00f1o, o sonriendo cuando era hombre. W. M. Macgregor, en sus Conferencias Warrack, habla con su magistral iron\u00eda de uno de los pocos errores de John Wesley, que fund\u00f3 un colegio en Kingswood, cerca de Bristol, y dispuso que no se deb\u00edan permitir juegos ni en el colegio ni en sus terrenos, porque \u00abel que juega de ni\u00f1o sigue jugando de mayor.\u00bb No se ten\u00edan vacaciones. Los chicos se levantaban a <span class='bible'>las 4<\/span> de la ma\u00f1ana, y pasaban la primera hora del d\u00eda de oraci\u00f3n y meditaci\u00f3n, y los viernes ayunaban hasta<span class='bible'> las 3<\/span> de la tarde. W. M. Macgregor califica todo el sistema de \u00abest\u00fapido desaf\u00edo a la naturaleza.\u00bb<\/p>\n<p>Tenemos que tener presente que Jes\u00fas pensaba en el Reino como una fiesta. Un cristiano l\u00fagubre es un monstruo de la naturaleza. El gran fil\u00f3sofo Locke defin\u00eda la risa como \u00abuna gloria repentina.\u00bb Al cristiano no se le proh\u00edbe ning\u00fan placer sano, porque para \u00e9l la vida es una fiesta de bodas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 13:29<\/span>; <span class='bible'>Apo 19:9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El banquete celestial (cf. Mat. 22:1-10).  La menci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n llev\u00f3 a uno de los invitados a la feliz situaci\u00f3n de los que compartir\u00e1n el banquete celestial. Respondi\u00e9ndole, Jes\u00fas plante\u00f3 la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 tipo de personas ser\u00e1 invitado. La doble invitaci\u00f3n (16, 17) era caracter\u00edstica de las pr\u00e1cticas antiguas. Para aquel auditorio las excusas para no asistir deben haber sonado muy inadecuadas, y seguramente estaban disfrutando mucho del humor del relato hasta que se dieron cuenta de que \u00e9sa era la forma en que, a los ojos de Jes\u00fas, ellos estaban tratando la invitaci\u00f3n de Dios. Por lo tanto, es bueno expresar el tipo de sentimientos piadosos mencionados en el v. 15: el punto vital es si uno ha aceptado la invitaci\u00f3n celestial. Pero la historia prosigue mostrando c\u00f3mo Dios invita a los que no tienen posici\u00f3n alguna en la sociedad. Jes\u00fas ya se est\u00e1 defendiendo por llevar el evangelio a los publicanos y pecadores (ver 15:1-32).<\/p>\n<p>La historia similar de Mat. 22:1-10 hace surgir la cuesti\u00f3n de si Jes\u00fas originalmente cont\u00f3 una par\u00e1bola que sus disc\u00edpulos desarrollaron en dos formas diferentes o cont\u00f3 dos similares pero distintas. De cualquier modo, podemos preguntarnos cu\u00e1l es el punto principal de cada versi\u00f3n. <\/p>\n<p>Notas. Una historia jud\u00eda, que data del siglo V a. de J.C., y que podr\u00eda estar basada en una tradici\u00f3n anterior, habla de un ambicioso cobrador de impuestos que trat\u00f3 de lograr una posici\u00f3n social entre los arist\u00f3cratas tradicionales invit\u00e1ndolos a cenar, pero fue \u00e1speramente rechazado por ellos. Para no perder la comida invit\u00f3 a los pobres en lugar de aqu\u00e9llos. Si la historia era conocida en tiempos de Jes\u00fas, proyecta una interesante luz sobre la par\u00e1bola. 16, 17, 23  Puede haber aqu\u00ed alusiones aleg\u00f3ricas a las invitaciones de Dios en el AT, y por medio de Jes\u00fas a los jud\u00edos y finalmente a los gentiles.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201cest\u00e9 en el banquete\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>\u00f1 927 Luc 13:29; Rev 19:9<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Bienaventurado el que<\/i><\/b>. Una observaci\u00f3n aparentemente piadosa, hecha con el prop\u00f3sito de embotar la fuerza del punto que Cristo estaba ense\u00f1ando.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los vers\u00edculos arriba trascritos contienen una da las par\u00e1bolas instructivas que se encuentran en el Evangelio. A olla dio  lugar la siguiente observaci\u00f3n que hizo un hambre que estaba sentado con js la masa, en casa de un fariseo:  \u00abBienaventurado el que comer\u00e1 pan en el reino de los cielos.\u00bb No se nos dice que objeti ten\u00edan esas-palabras Tal vez el  que las pronunci\u00f3 era de aquella clase de personas que desean ir al cielo y gustan de o\u00edr hablar sobre asuntos religiosos,  pero nunca dan un poso m\u00e1s adelante. Nuestro Se\u00f1or aprovech\u00f3 la oportunidad para recordarle a \u00e9l y \u00e1 todos los que  estaban presentes, que hay muchos que han invitados \u00e1 entrar en el reino de los cielos; pero que sin embargo nunca llegan  all\u00ed porque desatienden la invitaci\u00f3n.<br \/>\nLa par\u00e1bola nos ense\u00f1a en primer lugar, que Dios .ha provisto abundantes los medios por los el hombre puede ser salvo.<br \/>\nEsto es lo que significan las siguientes palabras: \u00abUn hombre hizo una gran cena, y llam\u00f3 a muchos. He aqu\u00ed el  Evangelio.<br \/>\nE Evangelio contiene todo lo que los pecadores han menester para ser salvos. Por naturaleza todos nos hallamos  desamparados y prontos \u00e1 perecer; mas el Eterno concede para la salvaci\u00f3n de nuestras almas la paz con \u00e9l y el perd\u00f3n de  los pecados; la justificaci\u00f3n y la santificaci\u00f3n; la gracia en esta vida y la gloria en la otra. No hay nada que un coraz\u00f3n  culpable \u00f3 una conciencia alarmada pueda desear, que Cristo no pueda otorgar. Cristo, en una palabra, es la figura que  descuella en la gran cena. \u00abYo soy el pan de la vida,\u00bb dice El, \u00abel que \u00e1 m\u00ed viene nunca tendr\u00e1 hambre; y el que en m\u00ed cree  no tendr\u00e1 sed jam\u00e1s.\u00bb \u00abMi carne verdaderamente es comida, y mi sangre verdaderamente es bebida.\u00bb \u00abEl que come mi  carne y bebe mi sangre en m\u00ed mora, y yo en \u00e9l.\u00bb Joh 6:35, Joh 6:55-56.<br \/>\nEn esta par\u00e1bola se nos ense\u00f1a, en segundo lugar, que las invitaciones y los ofrecimientos contenidos en el Evangelio son  muy latos y comprensivos. El se\u00f1or honrado que dio la cena envi\u00f3 \u00e1 sus siervos \u00e1 decir \u00e1 los convidados: \u00bb Venid, que ya  todo est\u00e1 aparejado..<br \/>\nDe parte de Dios nada falta para la salvaci\u00f3n del hombre. El Padre est\u00e1 pronto \u00e1 recibir \u00e1 los que, por medio de Cristo, se  alleguen \u00e1 El. El Hijo est\u00e1 pronto \u00e1 limpiar de sus pecados \u00e1 los que acudan \u00e1 \u00e9l. El Esp\u00edritu Santo est\u00e1 pronto \u00e1  descender sobre todos los que imploren su auxilio. Si el hombre quiere obtener la vida eterna Dios tiene una voluntad sin  l\u00edmites de que se salve.<br \/>\n Con Jesucristo como Mediador, los pecadores pueden acercarse \u00e1 Dios sin temor. La palabra \u00abvenid \u00bb se dirige \u00e1 todos sin  excepci\u00f3n. \u00bfEstamos agobiados y cargados? \u00abVenid \u00e1 m\u00ed,\u00bb dice Jes\u00fas, \u00abque yo os har\u00e9 descansar.\u00bb Mat 11:28. \u00bfTenemos  sed? \u00abSi alguno tiene sed,\u00bb dice el Se\u00f1or, \u00bb venga \u00e1 m\u00ed y beba.\u00bb Joh 7:37. \u00bfEstamos necesitados y sufriendo de hambre?  \u00abVenid,\u00bb dice el mismo Salvador, \u00bb comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.\u00bb Ninguno podr\u00e1 decir que no se le  alent\u00f3 para que solicitara la vida eterna. Las siguientes palabras de nuestro Se\u00f1or acallar\u00edan sus quejas: \u00abAl que \u00e1 m\u00ed viene  no le echo fuera.\u00bb Joh 6:37.<br \/>\nSe nos ense\u00f1a, en tercer lugar, en esta par\u00e1bola, que muchos de los que reciben las invitaciones que el Evangelio contiene  reh\u00fasan aceptarlas. Cuando el siervo anunci\u00f3 que todo estaba preparado, comenzaron todos \u00e1 una \u00e1 excusarse. Uno tenia  una fr\u00edvola disculpa y otro, otra. Solo en una cosa estaban acordes: en que no quer\u00edan venir. la par\u00e1bola se nos presenta  un vivido bosquejo de la manera como es recibido el Evangelio donde quiera que se le proclama. Millares de pecadores  hacen todos los d\u00edas lo mismo que queda descrito en la par\u00e1bola. Se les exhorta \u00e1 que acudan \u00e1 Cristo, y reh\u00fasan hacerlo.<br \/>\nNo es por ignorancia de las doctrinas evang\u00e9licas que tantas almas se pierden: es por amor al mundo y por la falta de  voluntad de hacer uso de los conocimientos que se poseen. No es de hombres notoriamente corrompidos que el infierno  est\u00e1 lleno, sino de los que dan atenci\u00f3n excesiva \u00e1 asuntos que en s\u00ed mismos son l\u00edcitos. No es el odio franco al Evangelio  lo que hemos de temer, sino el esp\u00edritu de esos hombres que por todo se disculpan, que todo lo difieren y retardan, y que  est\u00e1n prontos \u00e1 aducir cualquiera raz\u00f3n para no servir \u00e1 Cristo siempre que se les exhorte \u00e1 ello. La infidelidad y la falta  de moral causan la ruina de millares de almas; pero las disculpas comedidas y corteses causan mayores p\u00e9rdidas. Ninguna  disculpa puede justificar al hombre que rehus\u00e9 los llamamientos de Dios y no acuda \u00e1 Cristo.<br \/>\nEn esta par\u00e1bola se nos ense\u00f1a, por \u00faltimo, que Dios quiere la salvaci\u00f3n de las almas, y ha ordenado que se empleen  todos los medios posibles para persuadir \u00e1 los hombres \u00e1 que acepten el Evangelio. Se nos dice que, cuando los que  fueron invitados primero \u00e1 la cena rehusaron aceptar la invitaci\u00f3n, el padre de familias dijo \u00e1 su criado: \u00abVe presto por las  plazas y por las calles de la ciudad, y mete ac\u00e1 los pobres, los mancos, y cojos, y ciegos.\u00bb Y cuando el siervo hubo hecho  esto, y todav\u00eda hab\u00eda espacio, el se\u00f1or le dijo: \u00bb Ve por los caminos, y por los vallados, y fu\u00e9rzalos \u00e1 entrar para que se  llene mi casa..<br \/>\nNo puede haber mucha controversia respecto del significado de estas palabras. Nos justifican al afirmar de la manera m\u00e1s  expl\u00edcita que Dios tiene grande amor y compasi\u00f3n para con el pecador. Su clemencia es inagotable. Si algunos no quieren  recibir la verdad, hace que se invite \u00e1 otros en su lugar. Su piedad para con los infieles no es fingida \u00f3 imaginaria.<br \/>\nPero, sobre todo, las palabras citadas justifican \u00e1 todo predicador y \u00e1 todo maestro del Evangelio en el empleo de todos  los medios que est\u00e9n \u00e1 su alcance, \u00e1 fin de conmover \u00e1 los pecadores y persuadirlos \u00e1 que se arrepientan de sus pecados.<br \/>\nSi no quieren presentarse delante de nosotros en p\u00fablico, preciso es que los visitemos privadamente. Si no concurren \u00e1 la  iglesia \u00e1 o\u00edr los sermones, es preciso predicarles de casa en casa. Y no debemos tener embarazo en usar de medios que  pudieran parecer poco suaves; pues es necesario que instemos \u00e1 tiempo y fuera de tiempo. 1Ti 4:2. \u00c1 muchos de los no  convertidos es preciso que los tratemos como si estuvieran aletargados \u00f3 en estado de demencia, que no se aperciben de  las circunstancias en que se encuentran. Es preciso llamarles la atenci\u00f3n al Evangelio repetidas veces. Ni hemos de  ahorrar palabras ni esfuerzos. Debemos tratarlos como si fueran \u00e1 cometer suicidio, y decirles: Ni podemos, ni queremos  dejaros que continu\u00e9is por la senda en que hab\u00e9is entrado. Los hombres irreligiosos tal vez no nos comprendan, tal vez  hagan burla de todo celo y fervor religioso y lo apelliden fanatismo. Pero el hombre piadoso, animado como est\u00e1 del  deseo de anunciar el Evangelio, no se cuidar\u00e1 de lo que diga el mundo, y traer\u00e1 \u00e1 la memoria las palabras de la par\u00e1bola.<br \/>\nExaminemos nuestras conciencias al terminar esta par\u00e1bola. Las verdades que contiene deben tener elocuencia para  nosotros. La exhortaci\u00f3n ha sido hecha \u00e1 nosotros de la misma manera que \u00e1 los jud\u00edos. \u00c1 nosotros nos dice el Se\u00f1or  constantemente: \u00abVenid a la cena,\u00bb y \u00bb Venid hacia m\u00ed..<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>coma&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>comer\u00e1<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>reclinados<\/i> <\/p>\n<p><p>  O, <i>Dichoso<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>comer\u00e1.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al o\u00edr esto, uno de los que estaban sentados juntos a la mesa le dijo: \u2014\u00a1Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios! 14:15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados con \u00e9l a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios. \u2014 Esta figura indica &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1415-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 14:15 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}