{"id":26218,"date":"2022-06-20T10:26:28","date_gmt":"2022-06-20T15:26:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T10:26:28","modified_gmt":"2022-06-20T15:26:28","slug":"comentario-de-lucas-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 15:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Se acercaban a \u00e9l todos los publicanos y pecadores para o\u00edrle,<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>15:1<\/span> \u2014 Se acercaban a Jes\u00fas todos los publicanos y pecadores (los parias de la sociedad jud\u00eda, evitados como contaminados) para o\u00edrle, \u2014 No se acercaban para tentarle o atraparle, sino para o\u00edrle, porque ellos sab\u00edan que pod\u00edan acercarse a Cristo. El no era como los otros maestros jud\u00edos. El ten\u00eda verdadera compasi\u00f3n de ellos. <span>Mat 9:1-38<\/span>, \u201c36 Y al ver las multitudes, tuvo compasi\u00f3n de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor\u201d.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 5:29-32<\/span>; <span class='bible'>Luc 7:29<\/span>; <span class='bible'>Luc 13:30<\/span>; <span class='bible'>Eze 18:27<\/span>; <span class='bible'>Mat 9:10-13<\/span>; <span class='bible'>Mat 21:28-31<\/span>; <span class='bible'>Rom 5:20<\/span>; <span class='bible'>1Ti 1:15<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La par\u00e1bola de la oveja p\u00e9rdida,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 15:1-7<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>de la dracma perdida,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 15:8-10<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y del hijo pr\u00f3digo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 15:11-32<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">publicanos y pecadores:<\/span>\u00a0Las tres par\u00e1bolas del cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 15:1-32<\/span><\/span>\u00a0explican por qu\u00e9 Jes\u00fas se relacionaba con los grupos despreciados de la sociedad, y los fariseos y los escribas no. Las par\u00e1bolas de este cap\u00edtulo s\u00f3lo se encuentran en Lucas.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 15.<\/p>\n<p>Censura de los fariseos, 15:1-2.<br \/>\n1 Se acercaban a El todos los publ\u00edcanos y pecadores para o\u00edrle, 2 y los fariseos y escribas murmuraban, diciendo: Este acoge a los pecadores y come con ellos.<\/p>\n<p>En estos dos vers\u00edculos, y con una hip\u00e9rbole manifiesta &#8211; \u201ctodos los publ\u00edcanos,\u201d ya que la \u201ctotalidad\u201d es t\u00e9rmino usual de Lc &#8211; , plantea el tema de este cap\u00edtulo: la misericordia. Estos publ\u00edcanos y pecadores &#8211; gentes que no se preocupaban de la pureza \u201clegal\u201d farisaica &#8211; acud\u00edan a Cristo para o\u00edrle. Esto levant\u00f3, una vez m\u00e1s, la censura de los fariseos y escribas para murmurar de El, porque com\u00eda y acog\u00eda a los pecadores. Pero la respuesta de Cristo la articula Lc en tres par\u00e1bolas. Las tres, con desarrollo distinto, tienen la misma finalidad: la misi\u00f3n y el gozo de Cristo por salvar a los pecadores 1.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de la oveja perdida 15:3-7 (Mat 18:12-14). Cf. comentario a Mat 18:12-14.<br \/>\n3 Prop\u00fasoles esta par\u00e1bola, diciendo: 4 \u00bfQui\u00e9n habr\u00e1 entre vosotros que, teniendo cien ovejas y habiendo perdido una de ellas, no deje las noventa y nueve en el desierto y vaya en busca de la perdida hasta que la halle? 5 Y, una vez hallada, la pone alegre sobre sus hombros, 6 y, vuelto a casa, convoca a los amigos y vecinos, dici\u00e9ndoles: Alegraos conmigo, porque he hallado mi oveja perdida. 7 Yo os digo que en el cielo ser\u00e1 mayor la alegr\u00eda por un pecador que haga penitencia que por noventa y nueve justos que no necesitan de penitencia.<\/p>\n<p> Mt trae esta par\u00e1bola. Aunque el contexto en que la inserta es distinto, la finalidad es semejante. Evocada por el \u201cesc\u00e1ndalo\u201d a los peque\u00f1uelos &#8211; gentes sencillas &#8211; , Mt pone esta par\u00e1bola. Mt s\u00f3lo saca la consecuencia de la finalidad a que la trae: as\u00ed como el pastor busca la oveja perdida y Dios al pecador, es la prueba clara de que es voluntad de Dios que no se pierda uno de esos \u201cpeque\u00f1uelos.\u201d<br \/>\n\tEn Lc el tema directamente es la misericordia de Dios sobre el pecador. Esta es tal, que Dios no s\u00f3lo Lc ofrece est\u00e1tico el perd\u00f3n, sino que tiene sobre \u00e9l una misericordia din\u00e1mica: lo \u201cbusca\u201d de mil maneras, \u201chasta\u201d (\u03ad\u03c9\u03c2 ) que halle a esta oveja perdida. Y se confirma por el \u201cgozo\u201d en el cielo.<br \/>\n\tEl dejar las noventa y nueve en el \u201cdesierto,\u201d al cargo de otro, posiblemente alude a la situaci\u00f3n topogr\u00e1fica de la par\u00e1bola en el desierto de Jud\u00e1 (Lagrange). El traerla sobre sus hombros es un detalle m\u00e1s del gozo de Dios por el pecador convertido. El rasgo de convocar a \u201camigos y vecinos,\u201d para que se \u201calegren\u201d con \u00e9l por el hallazgo, es un rasgo parab\u00f3licamente irreal, pero que en su mismo uso indica una finalidad superior. Y \u00e9sta es la solicitud y gozo de Dios en la busca y conversi\u00f3n del pecador. Como en los grandes \u00e9xitos familiares se convida, para celebrarlos, a la vecindad 2.<br \/>\n\tMt subraya en esta par\u00e1bola la idea de buscar; Lc la alegr\u00eda de encontrar (Dupont).<br \/>\n\tY aun este gozo por la conversi\u00f3n del pecador cobra un nuevo rasgo y una nueva perspectiva: su eco en el cielo. La frase que en el cielo \u201cser\u00e1 mayor la alegr\u00eda\u201d por un pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan conversi\u00f3n, es una paradoja oriental. \u201cSin duda, Dios no ama menos a los justos que al pecador arrepentido; pero a este pecador Dios lo ha buscado, perseguido con su gracia, como el pastor ha hecho con su oveja, y el resultado, la conversi\u00f3n, da a Dios una ocasi\u00f3n de alegr\u00eda que no le ofrecen los justos.\u201d3 Hasta se dir\u00eda que, us\u00e1ndose aqu\u00ed de un antropomorfismo, \u201cla fidelidad de los justos produce una alegr\u00eda discreta, completamente \u00edntima; pero la conversi\u00f3n de los pecadores causa transportes de alegr\u00eda.\u201d 4<br \/>\n\tEsta par\u00e1bola de Lc, como la par\u00e1bola de Mt, tuvo otra finalidad en su momento hist\u00f3rico: la r\u00e9plica de Cristo a las cr\u00edticas farisaicas de tomar contacto con los \u201cpecadores.\u201d Con ello buscaba ingresarlos en el reino. Ya en la fase de pasar a los evangelios pudieron sufrir una \u201cadaptaci\u00f3n\u201d al orden \u201cmoral\u201d cristiano, lo cual era potenciarles en extensi\u00f3n y penetraci\u00f3n, al abrirles una perspectiva de misericordia, en las discusiones o concepciones de la Iglesia primitiva. Era para el pecador una \u201creadmisi\u00f3n\u201d plenaria al reino y una exhortaci\u00f3n a los \u201cpastores\u201d a ir en busca de sus cristianos descarriados, v.gr., grandes pecadores, ap\u00f3statas, etc. Este es su Sitz im Leben en la Comunidad primitiva.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de la dracma perdida,Mat 15:8-10.<br \/>\n8 \u00bfO qu\u00e9 mujer que tenga diez dracmas, si pierde una, no enciende la luz, barre la casa y busca cuidadosamente hasta hallarla? 9 Y, una vez hallada, convoca a las amigas y vecinas, diciendo: Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma, que hab\u00eda perdido. 10 Tal os digo que ser\u00e1 la alegr\u00eda entre los \u00e1ngeles de Dios por un pecador que haga penitencia.<\/p>\n<p>Con la misma finalidad de la solicitud y gozo de Dios por la conversi\u00f3n de un pecador se expone por Cristo esta par\u00e1bola.<br \/>\n\tS\u00f3lo Lc la trae. La descripci\u00f3n es minuciosa, viva. La dracma, si se trata de la dracma \u00e1tica, ten\u00eda un valor equivalente al denario. La mujer barre y revuelve todo para encontrarla; en las casas pobres, el suelo era de tierra pisada. Tal es el gozo de esta pobre mujer por aquella dracma que para ella le era cosa tan preciada &#8211; como para Dios el pecador convertido &#8211; , que convoca a la vecindad para que la feliciten y se alegren con ella.<br \/>\n\tAs\u00ed habr\u00e1 alegr\u00eda \u201centre los \u00e1ngeles de Dios\u201d por un pecador que se convierta. Los \u201c\u00e1ngeles de Dios\u201d es una forma sin\u00f3nima de la \u201calegr\u00eda que hay en el cielo\u201d de la par\u00e1bola anterior. El pecador convertido pertenece a la familia del cielo, y hay gozo cuando el pecador vuelve a esta familia s. \u00bfAcaso \u201centre los \u00e1ngeles de Dios\u201d (v.10) \u201ces una per\u00edfrasis del nombre divino?\u201d (W. J. Harrington, o.c., p.241). El cristianismo primitivo ten\u00eda en ello una lecci\u00f3n a imitar.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo,Mat 15:11-32.<br \/>\n11 Y a\u00f1adi\u00f3: Un hombre ten\u00eda dos hijos, 12 y dijo el m\u00e1s joven de ellos al padre: Padre, dame la parte de hacienda que me corresponde. Les dividi\u00f3 la hacienda, 13 y, pasados pocos d\u00edas, el m\u00e1s joven, reuni\u00e9ndolo todo, parti\u00f3 a una lejana tierra, y all\u00ed disip\u00f3 toda su hacienda viviendo disolutamente. 14 Despu\u00e9s de haberlo gastado todo, sobrevino una fuerte hambre en aquella tierra, y comenz\u00f3 a sentir necesidad. 15 Fue y se puso a servir a un ciudadano de aquella tierra, que le mand\u00f3 a sus campos a apacentar puercos. 16 Deseaba llenar su est\u00f3mago de las algarrobas que com\u00edan los puercos, y no le era dado.   17  Volviendo en s\u00ed, dijo: \u00a1Cu\u00e1ntos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia y yo aqu\u00ed me muero de hambre! 18 Me levantar\u00e9 e ir\u00e9 a mi padre y le dir\u00e9: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy digno He ser llamado hijo tuyo; tr\u00e1tame como a uno de tus jornaleros. 20 Y, levant\u00e1ndose, se vino a su padre. Cuando a\u00fan estaba lejos, viole el padre, y, compadecido, corri\u00f3 a \u00e9l y se arroj\u00f3 a su cuello y le cubri\u00f3 de besos. 21 D\u00edjole el hijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo. 22 Pero el padre dijo a sus criados: Pronto, traed la t\u00fanica m\u00e1s rica y vest\u00eddsela, poned un anillo en su mano y unas sandalias en sus pies, 23 y traed un becerro bien cebado y matadle, y comamos y alegr\u00e9monos, 24 porque este mi hijo, que hab\u00eda muerto, ha vuelto a la vida; se hab\u00eda perdido, y ha sido hallado. Y se pusieron a celebrar la fiesta. 25 El hijo mayor se hallaba en el campo, y cuando, de vuelta, se acercaba a la casa, oy\u00f3 la m\u00fasica y los coros; 26 y llamando a uno de los criados, le pregunt\u00f3 qu\u00e9 era aquello. 27 El le dijo: Ha vuelto tu hermano, y tu padre ha mandado matar un becerro, porque le ha recobrado sano. 28 El se enoj\u00f3 y no quer\u00eda entrar; pero su padre sali\u00f3 y le llam\u00f3. 29 El respondi\u00f3 y dijo a su padre: Hace ya tantos a\u00f1os que te sirvo sin jam\u00e1s haber traspasado tus mandatos, y nunca me diste un cabrito para hacer fiesta con mis amigos; 30 y al venir este hijo tuyo, que ha consumido su hacienda con meretrices, le matas un becerro cebado. 31 El le dijo: Hijo, t\u00fa est\u00e1s siempre conmigo, y todos mis bienes tuyos son; 32 pero era preciso hacer fiesta y alegrarse, porque este tu hermano estaba muerto, y ha vuelto a la vida; se hab\u00eda perdido, y ha sido hallado.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo es una de las m\u00e1s bellas del Evangelio y que expresa m\u00e1s efusivamente la misericordia de Dios sobre el pecador arrepentido. Es propia de Lc.<br \/>\n\tLiterariamente es una par\u00e1bola, aunque con algunos elementos alegorizantes. Todos los elementos de su desarrollo est\u00e1n mostrando esta solicitud de Dios por el pecador para perdonarlo. Los detalles de esta solicitud son acusad\u00edsimos.<br \/>\n\tEs evidente que este \u201cpadre\u201d de la par\u00e1bola es Dios. Pero \u00bfa qui\u00e9nes representan los hijos \u201cmayor\u201d y \u201cmenor\u201d?<br \/>\n\tEs seguro que el \u201chijo menor\u201d estaba aleg\u00f3ricamente por los \u201cpubl\u00edcanos y pecadores,\u201d ya que \u00e9stos eran gentes que no se preocupaban gran cosa de no incurrir en la impureza \u201clegal,\u201d o acaso, m\u00e1xime en la proyecci\u00f3n de Lc \u201cmoralizante,\u201d que mira a la gentilidad, a los pecadores en general, sin estas especificaciones jud\u00edas.<br \/>\n\tPero el \u201chijo mayor,\u201d \u00bfa qui\u00e9n representa? Algunos piensan que a los fariseos, como contrapuestos en la par\u00e1bola a los publ\u00edcanos y pecadores, con cuyos grupos se plantea el problema y la situaci\u00f3n tem\u00e1tica de estas tres par\u00e1bolas. Pero, si esto se admite, \u00bfc\u00f3mo justificar la conducta farisaica, tan terriblemente estigmatizada por Cristo, hasta decirle que \u201cni entr\u00e1is vosotros en el reino de los cielos ni permit\u00eds entrar a los que quer\u00edan\u201d (Mat 23:13). Es imposible que en esta par\u00e1bola el \u201chijo mayor,\u201d que est\u00e1 siempre en la casa de su padre y en todo le obedece, se pueda identificar con los fariseos, desobedientes a Dios y hostiles al reino.<br \/>\n\tEn cambio, resulta m\u00e1s l\u00f3gico identificarlo con \u201clos justos,\u201d que en esta redacci\u00f3n de Lc se extiende a los cristianos. Podr\u00e1 extra\u00f1ar que \u00e9stos protesten, personificados en el \u201chijo mayor,\u201d de la conducta misericordiosa de Dios con el pecador. No se olvide que es un rasgo pedag\u00f3gico de la par\u00e1bola para m\u00e1s resaltar estos planes de Dios. El \u201chijo mayor\u201d est\u00e1 \u201cpor los justos que, al modo humano, muestran no comprender los misterios de la divina misericordia\u201d 6. Puede haber iron\u00eda contra los cristianos.<br \/>\n\tAunque en la proyecci\u00f3n de Lc, para \u00e9tnico-cristianos, los dos hijos acaso puedan estar, sin m\u00e1s matices de ambiente jud\u00edo, por justos y pecadores.<br \/>\n\tAlgunos elementos descriptivos de la narraci\u00f3n, u otros que se alegorizan, son:<br \/>\n\tv.12. La parte que correspond\u00eda al hijo menor, siendo s\u00f3lo dos, de la hacienda de su padre, era una tercera parte (Deu 21:15-17).<br \/>\n\tUn padre pod\u00eda renunciar a sus bienes antes de morir y repartirlos (1 Re c.1-2; Eco 33:19-23).<br \/>\n\tv.15. El jud\u00edo que apacentase puercos era maldito, por ser este animal impuro 7. Con ello se acusa m\u00e1s su vida de pecado (Lev 11:7).<br \/>\n\tv.20. \u201cCuando estaba lejos, sale su padre, y, compadecido, corri\u00f3 a \u00e9l\u201d llen\u00e1ndole de cari\u00f1o, es alegor\u00eda de la providencia misericordiosa de Dios. El beso es signo de perd\u00f3n (2Sa 14:33).<br \/>\n\tv.22. El mandar ponerle el vestido (\u03c3\u03c4\u03bf\u03bb\u03ae ), el anillo y las sandalias, expresa, probablemente y globalmente, su restituci\u00f3n al estado de hijo en la casa, aunque con atuendo festivo y de honor.<br \/>\n\tOriginariamente es la respuesta de Cristo a las cr\u00edticas farisaicas ante la admisi\u00f3n de \u201cpecadores\u201d en el reino. \u00a1Tal es la bondad de Dios! Lc la \u201cmoraliza\u201d a los pecadores. El cristiano, renovado por el bautismo, y hecho \u201chijo\u201d de Dios, vuelto al pecado &#8211; sin distinci\u00f3n de gravedades &#8211; tiene sobre s\u00ed el perd\u00f3n de Dios, \u201csu Padre.\u201d El tema central no es \u201cel hijo pr\u00f3digo,\u201d sino el permanente perd\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p> 1 Cantinat, Les paraboks de la misericorde: Nouv.  Rev. Th\u00e9ol. (1955) 246-264; Kossen, Quelques remarques sur \u03a4  orare des paraboles dans L\u00fae 15: Xov.  Test. (1956) 75-80; . H. Glblin, Structural and Theologkal Coiisiderations on Luk 15: Cath. Bibl. Quart. (1962) 15-31. 2  Buzy, La brebis perdue: Rev. Bib. (1930) 53.   3  Marechal, \u00e9vang. s. St. L\u00fae (1946) p.189.  4  Buzy, Paraboles p.143; cf. Vost\u00e9, Parabolae. II p.660-670; H. Harrington, The Setting ofthe Parables (Lk 15:1-16:13): Doctrine and Life (Dubl\u00edn 1963) 165-173; J. Dupont, en \u201cLum. Vie\u201d (1957) p. 15-23.   5 Walls, In The presencie of the Angels (Luc 15:10): Nov.  Test. (1959) 314-346; Vost\u00e9, Parabolae. II p.671-675; Dupont, La brevis perdue et la drachme perdue: Lum. et Vie (1957) p. 15-23. 6 Vost\u00e9, Parabolae. II p.694.  7 Strack-B., Kommentar. I p.492-493; J. Glblet, La par\u00e1bale de l&#8217;accue\u00fc messia-nique (L\u00fae 15:11-32): Bible et Vie chr\u00e9t. (1962) 17-28; J. Alonso, Paralelos entre la narraci\u00f3n del libro de Jo\u00f1as y la par\u00e1bola del pr\u00f3digo: B\u00edblica (1959) 632-640; J. Jerem\u00edas, o.c., p.158-163. C. H. Glblin, en CBQ (1962) p.15-31.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>los publicanos y pecadores.<\/b> <i>Vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>Luc 14:21<\/span><i>;<\/i> <span class='bible'>Mat 5:46<\/span> <i>;<\/i> <span class='bible'>Mat 21:32<\/span>. A pesar de las dificultades del mensaje de Cristo (<span class='bible'>Luc 14:25-35<\/span>), los excluidos de la sociedad se sent\u00edan atra\u00eddos a \u00c9l, mientras que los l\u00edderes religiosos estaban cada vez m\u00e1s determinados a matarlo. Cp. <span class='bible'>1Co 1:26-29<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>15:1 &#8212; Se acercaban a Jes\u00fas todos los publicanos y pecadores (los parias de la sociedad jud\u00eda, evitados como contaminados) para o\u00edrle, &#8212; No se acercaban para tentarle o atraparle, sino para o\u00edrle, porque ellos sab\u00edan que pod\u00edan acercarse a Cristo. El no era como los otros maestros jud\u00edos. El ten\u00eda verdadera compasi\u00f3n de ellos. Mat 9:1-38, \u201c36 Y al ver las multitudes, tuvo compasi\u00f3n de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor\u201d.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA ALEGR\u00cdA DEL PASTOR<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 15:1-7<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Jes\u00fas para escucharle; y los fariseos y los escribas se lo criticaban:<br \/>-Este se relaciona con gente de mal vivir, y hasta come con ellos.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas entonces les cont\u00f3 una par\u00e1bola:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfA que cualquiera de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una, deja las noventa y nueve en el desierto<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>y va a buscar a la perdida hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la lleva a hombros rebosando de contento; y en llegando a casa, re\u00fane a los amigos y a los vecinos para decirles: \u00bb \u00a1Alegraos conmigo, que he encontrado la oveja que se me hab\u00eda perdido!\u00bb De la misma manera, os aseguro que da m\u00e1s alegr\u00eda en el Cielo el que se arrepienta un pecador, que los noventa y nueve \u00abjustos\u00bb que no sienten la necesidad de arrepentirse.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Probablemente este es el cap\u00edtulo que mejor conocen y m\u00e1s quieren muchos lectores del Nuevo Testamento. Se le ha llamado \u00bb el Evangelio dentro del Evangelio\u00bb, porque contiene la quintaesencia de la Buena Noticia que Cristo vino a traer.<\/p>\n<p>Estas par\u00e1bolas surgieron de una situaci\u00f3n determinada. Los escribas y los fariseos se escandalizaban de que Jes\u00fas se asociara con hombres y mujeres que los jud\u00edos practicantes consideraban <em>pecadores. <\/em>Los fariseos pon\u00edan en la misma categor\u00eda a todos los que no cumpl\u00edan todos los detalles de la ley tradicional, y los llamaban <em>la gente de la tierra; y hab\u00eda <\/em>una barrera infranqueable entre estas dos clases de personas. El permitir que una de sus hijas se casara con un hombre de la tierra era para un fariseo como dejarla indefensa a merced de una fiera. Las reglas fariseas establec\u00edan: \u00bb A nadie de la gente de la tierra le conf\u00edes dinero, ni aceptes su testimonio, ni le reveles ning\u00fan secreto, ni le nombres tutor de ning\u00fan hu\u00e9rfano, ni le pongas a cargo de un fondo de caridad, ni le acompa\u00f1es en un viaje.\u00bb Un fariseo ten\u00eda prohibido hospedarse en casa de un hombre de la tierra e invitarle a la suya. Ten\u00eda prohibido hasta donde fuera posible tener ning\u00fan trato con \u00e9l. Los fariseos ten\u00edan el prop\u00f3sito deliberado de evitar todo contacto con los que no cumpl\u00edan todos los detalles de la ley tradicional. Est\u00e1 claro que se escandalizaban a tope de que Jes\u00fas se relacionara con gente que ellos consideraban no s\u00f3lo extra\u00f1os, sino pecadores, cuyo solo contacto contaminaba. Comprenderemos mejor estas par\u00e1bolas si recordamos que un jud\u00edo estricto no dir\u00eda:<\/p>\n<p>\u00bb Hay alegr\u00eda en el Cielo cuando se arrepiente un pecador\u00bb, sino: \u00abHay alegr\u00eda en el Cielo cuando se pierde un pecador.\u00bb Deseaban s\u00e1dicamente, no la salvaci\u00f3n de los pecadores, sino su destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed es que Jes\u00fas les cont\u00f3 la par\u00e1bola de la oveja perdida y de la alegr\u00eda del pastor cuando la encontr\u00f3. Los pastores de Judasa ten\u00edan un trabajo duro y peligroso. El pasto era escaso. La meseta central ten\u00eda pocos kil\u00f3metros de anchura, y estaba bordeada de precipicios que la comunicaban con la terrible devastaci\u00f3n del desierto. No hab\u00eda muros protectores, y las ovejas vagaban sin rumbo. George Adam Smith escribi\u00f3 acerca de esos pastores:<br \/>\u00abCuando le encuentras en alg\u00fan cerro en el que a\u00fallan las hienas, insomne, con la vista acostumbrada a la lejan\u00eda, curtido por el tiempo, armado, apoyado en el cayado y siguiendo con la mirada a sus ovejas esturreadas, con cada una de ellas en el coraz\u00f3n, comprendes por qu\u00e9 el pastor de Judasa salt\u00f3 a la cabeza en la historia de su pueblo; por qu\u00e9 dio su nombre a los reyes, y se convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo de la Providencia; por qu\u00e9 Cristo le tom\u00f3 como prototipo del sacrificio.\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>El pastor era responsable de las oveSantiago Si una se perd\u00eda, el pastor ten\u00eda que encontrarla, o presentar la piel para demostrar que hab\u00eda muerto. Los pastores eran expertos en el rastreo, y pod\u00edan seguir las huellas de una oveja perdida a lo largo de kil\u00f3metros por el monte. No hab\u00eda pastor que no considerara parte de su trabajo el arriesgar la vida por las oveSantiago<br \/>Muchos reba\u00f1os eran comunales -es decir, no de uno solo, sino de todo el pueblo- y ten\u00edan dos o tres pastores. A veces pasar\u00eda que los que ten\u00edan sus reba\u00f1os completos volv\u00edan antes al pueblo, y dec\u00edan que el otro estaba todav\u00eda en el monte buscando una oveja que se le hab\u00eda perdido. Todo el pueblo estar\u00eda velando hasta que, por fin, aparec\u00eda el pastor en la distancia, saltando de alegr\u00eda, con su oveja a hombros. Y entonces se elevar\u00eda de toda la comunidad un clamor de alegr\u00eda y de gracias a Dios.<\/p>\n<\/p>\n<p>Esa es la escena del Cielo que pint\u00f3 Jes\u00fas. As\u00ed es como es Dios. Dios se alegra cuando se encuentra a un pecador que se hab\u00eda perdido como se alegra el pastor cuando vuelve a casa con la oveja extraviada. Como dijo un gran santo: \u00abDios tambi\u00e9n conoce la alegr\u00eda de encontrar lo que se le hab\u00eda perdido.\u00bb<br \/>Aqu\u00ed hay una idea maravillosa. Es realmente tremendo el hecho de que Dios es m\u00e1s amable que los hombres. Los religiosos exclu\u00edan del pueblo de Dios a los publicanos y a los pecadores, que no merec\u00edan, seg\u00fan ellos, m\u00e1s que la destrucci\u00f3n; pero Dios no. Los hombres pueden perder la esperanza, pero Dios no. Dios ama a los que no se han extraviado; pero hay una alegr\u00eda indecible en su coraz\u00f3n cuando uno que estaba perdido vuelve a casa. Es mil veces m\u00e1s f\u00e1cil volver a Dios que a las fr\u00edas cr\u00edticas y recriminaciones de algunos hogares, y de algunas iglesias.<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Pastor, que con tus silbos amorosos me despertaste del profundo sue\u00f1o; T\u00fa, que hiciste cayado de ese le\u00f1o en que tiendes los brazos poderosos:<br \/>vuelve los ojos a mi fe piadosos, pues te confieso por mi autor y due\u00f1o, y la palabra de seguir te empe\u00f1o tus dulces silbos y tus pies hermosos.<br \/>Oye, pastor: pues por amores mueres no te espante el rigor de mis pecados, pues tan amigo de rendidos eres;<br \/>espera, pues, y escucha mis cuidados; pero, \u00bfc\u00f3mo te digo que me esperes, si est\u00e1s, para esperar, los pies clavados?<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>LOPE DE VEGA<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 15<\/p>\n<p>a) El esc\u00e1ndalo (Lc\/15\/01-02) <\/p>\n<p>1 \u00cdbanse acercando a \u00e9l, para escucharlo, todos los publicanos y pecadores. 2 y tanto los fariseos como los escribas murmuraban, diciendo: \u00a1Este hombre acoge a los pecadores y come con ellos! <\/p>\n<p>Grandes multitudes del pueblo acompa\u00f1an a Jes\u00fas, pero tambi\u00e9n se le acercan todos los publicanos y pecadores. Los publicanos se cuentan entre la gente m\u00e1s despreciable. Se enumeran juntos: el publicano y el ladr\u00f3n; el publicano y el bandido; el publicano y el gentil; cambistas y publicanos; publicanos y meretrices; bandidos, enga\u00f1adores, ad\u00falteros y publicanos; asesinos, bandidos y publicanos. Son designados como pecadores todos aquellos cuya vida inmoral es notoria y los que ejercen una profesi\u00f3n nada honorable o que induce a faltar a la honradez, como los jugadores de dados, los usureros, los pastores, arrieros, buhoneros curtidores. Tambi\u00e9n pasa por pecador el que no conoce la interpretaci\u00f3n farisea de la ley, pues si no conoce la interpretaci\u00f3n de la ley, tampoco la observa. <\/p>\n<p>Jes\u00fas es profeta, poderoso en obras y palabras (24,19). Los publicanos y los pecadores han visto sus obras y le han visto a \u00e9l. Vienen a \u00e9l para escucharlo. Lo que han visto se hace comprensible por la palabra. Jes\u00fas ofrece la salud y exige conversi\u00f3n, reforma de las costumbres. Escuchar es el comienzo de la fe, y la fe es el comienzo de la conversi\u00f3n y del perd\u00f3n. La coronaci\u00f3n del hecho de escuchar es la obediencia que se cifra en la fe, y la fe que se cifra en obedecer. Los pecadores se acercan a Jes\u00fas y por \u00e9l, el profeta, a Dios. El profeta es portador del or\u00e1culo de Dios. Se acercan para o\u00edr a Dios. De ellos se puede decir: \u00abBuscadme y me hallar\u00e9is. S\u00ed. cuando me busqu\u00e9is de todo coraz\u00f3n, yo me mostrar\u00e9 a vosotros&#8230; y trocar\u00e9 vuestra suerte, y os reunir\u00e9 de entre todos los pueblos y de todos los lugares a que os arroj\u00e9&#8230; y os har\u00e9 volver a este lugar del que os ech\u00e9\u00bb (Jer 29:12 ss). <\/p>\n<p>Los fariseos y los escribas hablan despectivamente de Jes\u00fas: Este hombre. Lo observan en toda ocasi\u00f3n, pues se sienten responsables de la santidad del pueblo. Descontentos, murmuran: Tolera que se le acerquen los pecadores, los acoge y se sienta con ellos a la mesa (Jer 5:29). Con tal manera de proceder hace vano el empe\u00f1o que tienen por la santidad del pueblo escogido. <\/p>\n<p>Su lema es: \u00abEl hombre no debe mezclarse con los imp\u00edos.\u00bb Hay que aislar a los transgresores de la ley y a los pecadores. Hay que expulsarlos de la comunidad del pueblo santo de Dios. As\u00ed es como se ha de castigar el pecado, estigmatizar el vicio, proscribir al pecador, restaurar el orden y conservar la santidad. Lo que hace Jes\u00fas debe parecer necesariamente escandaloso. Adem\u00e1s \u00e9l se presenta como profeta que pretende obrar y hablar en nombre de Dios. <\/p>\n<p>Jes\u00fas responde a los fariseos con una trilog\u00eda de par\u00e1bolas. Las dos primeras responden al reproche de que acoge a los pecadores; la tercera, que culmina en el banquete festivo, responde al reproche de que Jes\u00fas come con ellos. Jes\u00fas tiene conciencia de proclamar el mensaje de Dios y no tiene nada de qu\u00e9 retractarse. Los pobres reciben la buena nueva, el Evangelio, y entre los pobres se cuentan tambi\u00e9n los pecadores que est\u00e1n dispuestos a convertirse. <\/p>\n<p>b) Gozo por hallar al extraviado (Lc\/15\/03-10) <\/p>\n<p>3 Entonces les propuso esta par\u00e1bola: 4 \u00bfQui\u00e9n de vosotros, teniendo cien ovejas y habiendo perdido una de ellas, no abandona las noventa y nueve en el desierto, y va en busca de la que se le ha perdido, hasta encontrarla? 5 Y cuando la encuentra, se la pone sobre los hombros, lleno de alegr\u00eda, 6 y apenas llega a casa, re\u00fane a los amigos y vecinos, y les dice: Alegraos conmigo, que ya encontr\u00e9 la oveja que se me hab\u00eda perdido. 7 Os digo que igualmente habr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo por un solo pecador que se convierte, que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de conversi\u00f3n. <\/p>\n<p>Palestina es una tierra en que abundan los reba\u00f1os de ovejas y de cabras. Todo el mundo conoce al pastor y su g\u00e9nero de vida. Lo que Jes\u00fas enfoca e ilustra en el ejemplo del pastor es su solicitud por el reba\u00f1o y su amor a los animales. Desde antiguo, en el pueblo de Israel, es presentado Dios bajo la imagen del pastor por profetas, poetas y sabios (Isa 40:11; Isa 49:10; Zac 10:8; Sal 13:1-4; Sal 78:52; Eco 18:13.). <\/p>\n<p>La par\u00e1bola comienza con una pregunta (cf. 14,28.31). El que la oye juzgar\u00e1 por su propia experiencia. El pastor obra como dice Jes\u00fas. Toma sobre s\u00ed toda solicitud y fatiga por cada animal descarriado de su reba\u00f1o, como si no tuviera otro, como si no contaran los otros noventa y nueve. Ninguno le es indiferente, no quiere perder ni uno solo. Que le queden noventa y nueve no le resarce de la p\u00e9rdida de uno. El pastor pone sobre sus hombros la oveja hallada. Esto est\u00e1 observado de la vida misma. Cuando la oveja se extrav\u00eda del reba\u00f1o, va corriendo sin meta de una parte a otra, se echa al suelo sin fuerzas y es preciso cargar con ella. El pastor la trata con m\u00e1s delicadeza que a las otras. Sin embargo, la b\u00fasqueda por un terreno monta\u00f1oso y pedregoso le impone esfuerzos y fatigas. Pero todo lo olvida cuando recobra la oveja perdida. <\/p>\n<p>Su alegr\u00eda es tan grande que no puede guardarla para s\u00ed. La anuncia a los amigos y vecinos. Una y otra vez tiene que repetir: Ya encontr\u00e9 la oveja que se me hab\u00eda perdido. <\/p>\n<p>Como se alegra el pastor por una \u00fanica oveja que se hab\u00eda perdido y se ha vuelto a encontrar, as\u00ed se alegra Dios por uno solo que era pecador y se convierte. As\u00ed es Dios. Ni un solo pecador le es indiferente. No se consuela con los muchos justos. Busca al pecador, tambi\u00e9n \u00e9ste es suyo; nunca lo abandona. Le causa preocupaci\u00f3n y dolor, aun cuando va por caminos extraviados. <\/p>\n<p>Cuando el pecador extraviado se convierte y se deja encontrar, no le aguardan reproches, recelos ni duras prescripciones. Dios salva, perdona, recibe en casa con alegr\u00eda y con toda clase de demostraciones de amor. \u00abTanto am\u00f3 Dios al mundo, que entreg\u00f3 a su Hijo \u00fanico, para que el que cree en \u00e9l no perezca, sino que tenga la vida eterna\u00bb (Jua 3:16). Habr\u00e1 alegr\u00eda en el cielo, cerca de Dios. La alegr\u00eda se pone en futuro. Dios se alegrar\u00e1 en el juicio final cuando a uno de los m\u00e1s peque\u00f1os notifique su sentencia de absoluci\u00f3n. Dios se goza en perdonar, no en condenar. La historia de la salvaci\u00f3n hasta el juicio final est\u00e1 penetrada de la misericordia de Dios. <\/p>\n<p>M\u00e1s alegr\u00eda habr\u00e1 por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de conversi\u00f3n. Tambi\u00e9n los doctores jud\u00edos contraponen a los \u00abhombres de la conversi\u00f3n\u00bb (que hacen penitencia y se convierten) los \u00abjustos perfectos\u00bb. Unos y otros pueden decir: \u00abBien haya el que no ha pecado y aquel a quien se ha perdonado el pecado.\u00bb Jes\u00fas dice m\u00e1s. Tambi\u00e9n el Antiguo Testamento sabe que Dios no se complace en la muerte del pecador, sino m\u00e1s bien en que se convierta y viva (Eze 18:23). Jes\u00fas se esfuerza por hallar palabras cuando quiere describir el amor de Dios que perdona y que salva. Los hombres hablamos de mayor alegr\u00eda cuando \u00e9sta viene de donde no se esperaba. El pecador se hab\u00eda perdido y ha sido encontrado. Grande, serio, incomprensible es el amor de Dios, su voluntad de perdonar. La mayor alegr\u00eda celebra la omnipotencia creadora del amor cuando \u00e9ste pone un nuevo comienzo. <\/p>\n<p>Dado que a Dios causa alegr\u00eda perdonar a los pecadores y volverlos al hogar, tambi\u00e9n Jes\u00fas debe cuidarse de los pecadores y sentarse a la mesa con ellos. El tiempo de salvaci\u00f3n que \u00e9l anuncia es tiempo de misericordia y de alegr\u00eda. Dios se alegra cuando perdona, los pecadores se alegran cuando son perdonados; \u00bfhabr\u00e1n de murmurar los \u00abbuenos\u00bb? \u00bfRepudiar\u00e1n ellos cuando Dios busca? \u00bfSe amargar\u00e1n cuando alborea el tiempo de j\u00fabilo? Jes\u00fas justifica su amor a los pecadores al justificar el amor que les tiene Dios. Defensa parad\u00f3jica: tener que defender al Dios santo contra los reproches de los hombres&#8230; S\u00f3lo el que cree que se ha inaugurado el reino de Dios y que Dios reina por su misericordia, puede creer que el amor a los pecadores puede santificar al pueblo. Los fariseos no comprenden que ha llegado la gran mutaci\u00f3n de los tiempos, porque no aceptan el mensaje de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>8 \u00bfO qu\u00e9 mujer que tenga diez dracmas, si se le pierde una, no enciende una l\u00e1mpara y barre la casa, y la busca cuidadosamente hasta encontrarla? 9 Y cuando la encuentra, re\u00fane a las amigas y vecinas y les dice: Alegraos conmigo, que ya encontr\u00e9 la dracma que se me hab\u00eda perdido. 10 Igualmente -os digo- hay gran alegr\u00eda entre los \u00e1ngeles del cielo por un solo pecador que se convierte. <\/p>\n<p>Hay un cambio de escena. Al lado del hombre aparece la mujer, al lado del que posee bienes, la pobre. As\u00ed piensa y obra el ser humano, ya sea hombre o mujer, rico o pobre. Dos testigos confirman la verdad cuando concuerda su testimonio (Deu 19:15). E1 inaudito amor de Dios a los pecadores es verdad, no es exageraci\u00f3n, no es un error. Lo que se ha dicho se ve ahora confirmado. El que recita dos veces los mismos versos los graba m\u00e1s hondamente en el oyente, induce a recapacitar. Las canciones repiten el tema en diferentes estrofas. Dios es con toda seguridad tal como Jes\u00fas lo pinta. No como creen saberlo y lo dicen los piadosos, los doctores de la ley, los sabios de Israel. Una dracma tiene el valor de un denario de plata, que es el jornal de un trabajador (Mat 20:2). Diez dracmas no representan un capital, pero para la pobre mujer eran mucho. La mujer no dispone de dinero para los gastos de la casa, pues el que compra es el hombre. Quiz\u00e1 ten\u00eda cari\u00f1o a aquella moneda porque formaba parte de las arras de su boda, que durante largos a\u00f1os llevaba cosidas en una especie de turbante para no perderlas. Ahora se le ha perdido una dracma. <\/p>\n<p>La mujer busca con gran diligencia. Faena dif\u00edcil en una casa de Palestina. En una habitaci\u00f3n estaba reunido todo. Hab\u00eda poca luz. La mujer enciende una l\u00e1mpara, alumbra todos los rincones, barre la case, busca por todas partes hasta que aparece la moneda. La alegr\u00eda es grande y no se puede contener: tiene que comunicarse. Los que han participado de su aflicci\u00f3n tienen tambi\u00e9n que conocer su alegr\u00eda. Una y otra vez repite la mujer lo que en aquel momento la emociona: \u00abYa encontr\u00e9 la dracma que se me hab\u00eda perdido.\u00bb <\/p>\n<p>As\u00ed se alegra Dios por un pecador que se convierte. La alegr\u00eda de Dios se hace visible en la alegr\u00eda de los \u00e1ngeles, en el gozo de la corte celestial. Su alegr\u00eda es el reflejo de la alegr\u00eda de Dios. En la primera par\u00e1bola se dec\u00eda: Habr\u00e1 alegr\u00eda en el cielo; ahora se dice: Hay alegr\u00eda entre los \u00e1ngeles. No se pronuncia el nombre de Dios. Las palabras de Jes\u00fas sobre la alegr\u00eda de Dios por los pecadores que se convierten, son atrevidas y al mismo tiempo reservadas, revelan y velan a la vez. El amor misericordioso de Dios no ha de borrar la soberana santidad de Dios&#8230; <\/p>\n<p>En las dos par\u00e1bolas se dice que Dios se alegra por el pecador que se convierte. No se suprime la distinci\u00f3n entre pecador y justo, no se pasa expresamente por alto, y menos a\u00fan se trata ir\u00f3nicamente, Jes\u00fas no habl\u00f3 nunca como si el pecado no fuera pecado. Si tambi\u00e9n, como los profetas, reclama conversi\u00f3n y penitencia. La exige m\u00e1s radicalmente que cualquier profeta de los que le precedieron. Llamar a la conversi\u00f3n lo considera como la raz\u00f3n de su misi\u00f3n: \u00abEl reino de Dios est\u00e1 cerca, haced penitencia\u00bb (Mar 1:15). Todos deben hacer penitencia, porque todos son pecadores delante de Dios. Al llamar a penitencia y conversi\u00f3n amenaza con el juicio y la perdici\u00f3n. Tambi\u00e9n la predicaci\u00f3n del amor de Dios a los pecadores es predicaci\u00f3n de conversi\u00f3n, predicaci\u00f3n de salud y predicaci\u00f3n de penitencia. <\/p>\n<p>Jes\u00fas anuncia el alborear del tiempo de salvaci\u00f3n: \u00abEl reino de Dios est\u00e1 cerca.\u00bb De este reino de Dios que se inicia forma parte la gozosa misericordia de Dios con todos los que se vuelven a su gracia salvadora. El rasgo m\u00e1s original e incomparable del anuncio del reino de Dios por Jes\u00fas es la revelaci\u00f3n del amor que Dios tiene a los pecadores. <\/p>\n<p>Los doctores de la ley pretenden saber que el pecador no era amado por Dios antes de su conversi\u00f3n. S\u00f3lo cuando ha abandonado las malas obras y las ha reparado, le otorga Dios su amor. \u00abConvert\u00edos, y os acoger\u00e9&#8230; Si una persona se convierte perfectamente, entonces le perdona Dios.\u00bb Jes\u00fas habla de otra manera: La iniciativa parte de Dios. El pastor va en busca de la oveja perdida, la mujer busca la moneda. La alegr\u00eda se expresa as\u00ed: \u00abEncontr\u00e9 lo que se me hab\u00eda perdido.\u00bb \u00abEn esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que el nos am\u00f3 y envi\u00f3 a su Hijo como sacrificio de purificaci\u00f3n por nuestros pecados&#8230; Nosotros amamos porque \u00e9l fue el primero en amarnos\u00bb (\/1Jn\/04\/10\/19). El pecador no puede volver por s\u00ed mismo, sino que Dios debe volverlo al hogar (Jer 24:7). <\/p>\n<p>c) El hijo pr\u00f3digo (Lc\/15\/11-32) <\/p>\n<p>11 A\u00f1adi\u00f3 luego: Un hombre ten\u00eda dos hijos. 12 Y el m\u00e1s joven de ellos dijo al padre: Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde. Entonces el padre les reparti\u00f3 los bienes. 13 No muchos d\u00edas despu\u00e9s, el hijo m\u00e1s joven lo reuni\u00f3 todo, se fue a un pa\u00eds lejano y all\u00ed despilfarr\u00f3 su hacienda, viviendo licenciosamente. <\/p>\n<p>Las dos par\u00e1bolas relativas a la b\u00fasqueda de lo que se hab\u00eda perdido han puesto de manifiesto el proceder de Dios con los pecadores; la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo mostrar\u00e1 tambi\u00e9n lo que pasa en el que se ha perdido. Antes se hab\u00edan perdido una oveja y una moneda, aqu\u00ed se ha perdido el hijo&#8230; Anteriormente se ha hablado de retorno, de conversi\u00f3n, pero sin decir lo que \u00e9sta significa. Ahora se descubre el sentido de esta palabra. En ambos casos se trata de defender Jes\u00fas el proceder misericordioso de Dios con los pecadores. <\/p>\n<p>El hombre que tiene dos hijos es un labrador hacendado: tiene muchos jornaleros, a los que no les falta nada (v. 17) y criados (v. 22); tiene inmediatamente a su disposici\u00f3n un becerro cebado (v. 23). Los dos hijos son solteros, a\u00fan no han cumplido veinte a\u00f1os. El padre mismo explota su granja. El hijo menor ruega -as\u00ed habr\u00e1 que entender el imperativo despu\u00e9s de la cordial interpelaci\u00f3n como \u00abpadre\u00bb- que le sea entregada la parte de la herencia que le corresponde por la ley. La granja misma, siendo bien inmueble, era inalienable y deb\u00eda recaer en el hijo mayor (Lev 25:23 ss). De los bienes muebles recibe el primog\u00e9nito dos terceras partes, el resto, por partes iguales, los dem\u00e1s (Deu 21:17). En esta narraci\u00f3n el hijo menor pidi\u00f3 la tercera parte de los bienes muebles. Aunque la parte de los bienes que correspond\u00eda a cada uno se transmit\u00eda ya en vida del padre, esto no implica, sin embargo -adem\u00e1s del derecho de propiedad-, derecho de disposici\u00f3n y de usufructo. El padre otorga la petici\u00f3n. Reparte el capital entre los hijos. El mayor es designado como propietario futuro absoluto (v. 31), pero el padre ejerce el usufructo (v. 22s.29). El hijo menor pide la propiedad y el derecho de disponer, pues quiere ser independiente. Ambos derechos le son otorgados. El padre no lo trata ya como menor de edad. Es un riesgo que se afronta. <\/p>\n<p>La vida en la casa paterna, con sus reglamentos y obligaciones, ha venido a ser una carga para el hijo, que aspira a la autonom\u00eda y quiere vivir a su arbitrio. Pocos d\u00edas despu\u00e9s el hijo menor lo re\u00fane todo, lo liquida y se va al extranjero, a la tierra al este del Jord\u00e1n. Palestina no pod\u00eda alimentar a sus habitantes. Quien quisiera prosperar, ten\u00eda que abandonar el pa\u00eds. En la di\u00e1spora viv\u00edan cuatro millones de jud\u00edos, en la patria, en Palestina, medio mill\u00f3n. La patria es una atadura, el extranjero promete una libertad e independencia que seduce. En el extranjero acaba pronto por gastarse el capital en una vida de libertinaje y despilfarro. \u00abEI que ama la sabidur\u00eda alegra a su padre, el que frecuenta rameras pierde su hacienda\u00bb (Pro 29:3). <\/p>\n<p>14 Despu\u00e9s de haberlo malgastado todo, sobrevino un hambre muy grande por toda aquella regi\u00f3n, y \u00e9l comenz\u00f3 a sufrir privaciones. 15 Y fue a ponerse al servicio de uno de los ciudadanos de aquella regi\u00f3n, que lo mand\u00f3 a sus campos para apacentar puercos. 16 Y ansiaba llenar su est\u00f3mago siquiera de algunas algarrobas que com\u00edan los puercos, pero nadie se las daba. <\/p>\n<p>En per\u00edodos de hambre y de carest\u00eda lo pasa mal incluso quien posee capital. \u00bfQu\u00e9 decir del que no tiene nada? \u00bfQu\u00e9 har\u00eda el hijo que se lo hab\u00eda gastado todo y no le quedaba ya nada? Los doctores jud\u00edos de la ley dir\u00edan que deb\u00eda andar hasta destrozarse los pies para llegar a la pr\u00f3xima comunidad jud\u00eda e implorar all\u00ed ayuda y trabajo. \u00bfQu\u00e9 hace, en cambio, el \u00abhijo pr\u00f3digo\u00bb. Lo m\u00e1s insoportable para un jud\u00edo piadoso. Se presenta a un ciudadano de aquel pa\u00eds pagano y se agarra a \u00e9l como un pordiosero importuno. Quiere trabajar para poder vivir, quiere hacer todo lo posible para no perecer, quiere sacrificarlo todo para poder siquiera \u00abir tirando\u00bb, y nada m\u00e1s. Se halla en una tierra pagana, en la que no existe el reposo sab\u00e1tico, no hay comidas rituales, no se observan leyes de pureza. Vive en medio de pecadores y de gentes sin ley. El trabajo que asume es intolerable para un jud\u00edo piadoso: \u00abMaldito el hombre que cr\u00eda puercos.\u00bb Tiene que tratar constantemente con animales impuros (Lev 11:7), con lo cual reniega de su religi\u00f3n. El hijo pr\u00f3digo se vuelve pecador, ap\u00f3stata, imp\u00edo. \u00bfQu\u00e9 le queda ya? <\/p>\n<p>En el hijo pr\u00f3digo se demuestra la verdad del proverbio: \u00abEl bebedor y el comil\u00f3n empobrecer\u00e1n\u00bb (Pro 23:21). Se ve privado de todo lo que necesita el hombre para poder vivir como hombre. Pasa hambre. La comida que se le da es tan escasa, que suspira por el pienso de los puercos. Ansiaba llenarse el est\u00f3mago con las algarrobas a medio madurar que se daban a los puercos. \u00e9l vale menos que los animales; nadie le da de ese pienso; es un forastero. Tiene que vivir como bajo la maldici\u00f3n de Dios&#8230; \u00abEl Alt\u00edsimo aborrece a los pecadores y les har\u00e1 experimentar su venganza\u00bb (Eco 12:6). \u00bfLos odia Dios siempre y para siempre? <\/p>\n<p>17 Entrando entonces dentro de s\u00ed mismo, se dijo. \u00a1Cu\u00e1ntos jornaleros de mi padre tienen pan de sobra, mientras yo estoy aqu\u00ed muri\u00e9ndome de hambre! 18 Ahora mismo ir\u00e9 a casa de mi padre, y le dir\u00e9: Padre, pequ\u00e9 contra el cielo y contra ti; 19 ya no soy digno de llamarme hijo tuyo; tr\u00e1tame como a uno de tus jornaleros. <\/p>\n<p>Los jud\u00edos tienen un refr\u00e1n que dice: \u00abCuando los israelitas tienen necesidad de algarrobas, entonces se vuelven (a Dios).\u00bb En el hijo pr\u00f3digo se verifica el refr\u00e1n. Entra dentro de s\u00ed mismo, recapacita. Todo lo que se arremolinaba en torno a \u00e9l, se le ha escapado. Su miseria le trae a la memoria la casa paterna con su abundancia. Las algarrobas de los puercos le hacen pensar en el pan de los jornaleros, el extranjero tan poco acogedor le traslada a la casa de su padre. No quiere consumirse, sino vivir. Ni Dios ni su padre ocupan el centro de sus reflexiones, sino en primer lugar salir con vida del hambre que padece en pa\u00eds extranjero. \u00abSi el imp\u00edo entra dentro de s\u00ed\u00bb -hacen decir a Dios los doctores jud\u00edos de la ley- \u00able ce\u00f1ir\u00e9 una corona a la hora de la muerte (la corona de la vida eterna)&#8230; Si el imp\u00edo entra dentro de s\u00ed, podr\u00e1 entrar cada vez m\u00e1s (en la proximidad del Santo).\u00bb El camino del que entra dentro de s\u00ed conduce a Dios&#8230; <\/p>\n<p>El hijo pr\u00f3digo entra dentro de s\u00ed, se vuelve a su padre y va a acabar en Dios. Las palabras de su conversi\u00f3n est\u00e1n inspiradas en la Sagrada Escritura: \u00abEl fara\u00f3n llam\u00f3 en seguida a Mois\u00e9s y Aar\u00f3n, y dijo: He pecado contra Yahveh, vuestro Dios, y contra vosotros\u00bb (Exo 10:16). Y en los Salmos se hallan estas palabras: \u00abContra ti, s\u00f3lo contra ti he pecado, he hecho lo malo a tus ojos para que sea reconocida la justicia de tus palabras y seas vencedor en el juicio\u00bb (Sal 51:6). El recuerdo de la casa paterna, de su abundancia, de su vida religiosa -y el recuerdo del que est\u00e1 por encima de todo, el padre- le hace acordarse de Dios, despierta en \u00e9l la conciencia del pecado y le mueve a volverse a Dios. La imagen del padre amoroso hace nacer en \u00e9l la seguridad del perd\u00f3n. De lo contrario, \u00bfc\u00f3mo se resolver\u00eda a emprender la marcha hacia su padre? A trav\u00e9s de la imagen de su padre se le ofrece la imagen de Dios. \u00abVuelve, ap\u00f3stata Israel, palabra de Yahveh, que quiero dejar de mostrarte rostro airado, porque soy misericordioso&#8230;, que no es eterna mi c\u00f3lera, siempre que reconozcas tu maldad al pecar contra Yahveh\u00bb (Jer 3:12 s). El hijo pr\u00f3digo se da cuenta de su culpa y reconoce que con su modo de vivir ha perdido sus derechos de hijo. S\u00f3lo quiere ser tratado como uno de los jornaleros. <\/p>\n<p>20 Parti\u00f3, pues, y volvi\u00f3 a la casa de su padre. Todav\u00eda estaba lejos, cuando su padre lo vio venir y, hondamente conmovido, corri\u00f3 a abrazarse a su cuello y lo bes\u00f3 repetidamente. 21 El hijo le dijo entonces: Padre, pequ\u00e9 contra el cielo y contra ti; ya no soy digno de llamarme hijo tuyo. <\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n se traduce en acci\u00f3n. La conversi\u00f3n interior reclama \u00abfrutos de penitencia\u00bb, ruptura con la vida pasada, retorno a Dios. El padre sale al encuentro a su hijo. El amor y la nostalgia del hijo aguza su vista. Se siente hondamente conmovido cuando ve su miseria. Corre a su encuentro, cosa nada corriente e indigna para los antiguos orientales. El padre olvida su dignidad y le prodiga todas las muestras de su amor paterno. Bes\u00e1ndolo en la mejilla lo acoge como hijo antes de que \u00e9l haya podido pronunciar sus palabras de arrepentimiento. Comienza la \u00abfrasecita\u00bb de confesi\u00f3n, pero no la termina. El padre no aguarda para perdonar a que se cumplan todos los requisitos de la penitencia. A trav\u00e9s de la imagen de este padre se nos presenta la imagen del Padre celestial, que nos ama anticipadamente. <\/p>\n<p>22 Pero el padre orden\u00f3 a sus criados: Inmediatamente, traed el vestido m\u00e1s rico y pon\u00e9dselo; ponedle tambi\u00e9n un anillo en su mano y sandalias en sus pies. 23 Luego traed el becerro cebado, matadlo, y vamos a comer y a celebrar alegremente la fiesta. 24 Porque este hijo m\u00edo estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado. Y comenzaron a celebrar la fiesta con alegr\u00eda. <\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed hab\u00eda guardado silencio el padre. Ahora comienza \u00e9l a hablar. Antes hab\u00eda estado lleno de solicitud vigilante y amorosa, ahora estallan sus palabras rebosantes de alegr\u00eda. No pide cuentas, no pone condiciones, no fija per\u00edodo alguno de prueba. No se pronuncian palabras de perd\u00f3n, pero m\u00e1s significativas que estas palabras son las obras de perd\u00f3n. El padre restituye al hijo pr\u00f3digo sus derechos de hijo. El vestido mas rico lo constituye en hu\u00e9sped de honor, el anillo lo capacita de nuevo para proceder como hijo. <\/p>\n<p>Las sandalias lo declaran hombre libre; es otra vez hijo libre de un labrador libre, no uno de los jornaleros que van con los pies descalzos. Sacrificando el becerro cebado se inicia una fiesta de alegr\u00eda; el hijo es admitido de nuevo en la comunidad de mesa de la casa paterna. La alegr\u00eda festiva en el coraz\u00f3n del padre no puede contenerse y llena toda la casa. <\/p>\n<p>La alegr\u00eda de la fiesta desborda de ]as palabras: \u00abEste hijo m\u00edo estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.\u00bb Este j\u00fabilo festivo es el j\u00fabilo del tiempo de salvaci\u00f3n. El Evangelio de la misericordia es el Evangelio de la alegr\u00eda. Jes\u00fas salva de la perdici\u00f3n y de la muerte, puesto que vino para \u00abiluminar a los que yacen en tinieblas y sombra de muerte\u00bb (1,79). Las palabras cierran como un estribillo la primera y la segunda parte de la par\u00e1bola, a saber: la narraci\u00f3n de la magnanimidad amorosa del padre y la narraci\u00f3n de la severidad sin piedad y de la estrechez de esp\u00edritu del hijo mayor. Dios es como el primero, el fariseo como el segundo. \u00abSed misericordiosos, como misericordioso es vuestro Padre\u00bb (6,36). <\/p>\n<p>25 Pero el hijo mayor estaba en el campo. Y al volver, cuando se acerc\u00f3 a la casa, oy\u00f3 m\u00fasica y danzas, 26 y llamando a uno de los criados le pregunt\u00f3 qu\u00e9 significaba aquello. 27 El criado le respondi\u00f3: Es que ha vuelto tu hermano, y tu padre, como lo ha recobrado sano y salvo, ha mandado matar el becerro cebado. 28a Entonces \u00e9l se enfad\u00f3 y no quer\u00eda entrar. <\/p>\n<p>El hijo mayor es fiel en el servicio, d\u00eda tras d\u00eda. Ahora vuelve a casa del trabajo del campo. El banquete ha terminado, y ha comenzado la alegre danza. Desde fuera se oye la m\u00fasica y el zapato de la danza. El hijo que se dedica al cumplimiento escrupuloso del deber se ve envuelto en el j\u00fabilo festivo y en la algazara. El criado que le explica la raz\u00f3n del j\u00fabilo, ve s\u00f3lo lo exterior: el regreso del hermano, el sacrificio del becerro cebado, la salud del que ha vuelto a casa. Pero \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda ver tambi\u00e9n lo que hab\u00eda sucedido en el interior del padre y del hijo vuelto al hogar? Este drama del retorno, de la conversi\u00f3n, la transformaci\u00f3n que hab\u00eda tenido lugar, la resurrecci\u00f3n del muerto&#8230; \u00a1cu\u00e1ntas cosas hab\u00edan sucedido! La penitencia es un comienzo de los acontecimientos escatol\u00f3gicos. Lo que all\u00ed sucede entre el hombre y Dios es imagen del acontecimiento que abarca al mundo entero, que se hab\u00eda aguardado y que ahora se produce. El tiempo de salvaci\u00f3n es tiempo de alegr\u00eda. <\/p>\n<p>Lo que siente el hijo mayor tiene tambi\u00e9n lugar cn los fariseos. Su imagen es la imagen de los piadosos de Israel. Enfadado se revela contra el proceder de su padre, Protesta contra el peligro en que se pone el orden moral, murmura contra esta incre\u00edble misericordia. El d\u00eda de Dios, en el que se erigir\u00e1 el reino de Dios, es sin embargo \u00abd\u00eda de ira\u00bb, en el que los transgresores de la ley recibir\u00e1n su castigo. \u00bfEntrar en la sala del fest\u00edn? Esto ser\u00eda entrar en comuni\u00f3n con un pecador, sentarse a la mesa con uno que se ha contaminado con meretrices, con paganos y con puercos&#8230; El hijo mayor se comporta como los \u00abjustos\u00bb, los piadosos, los fariseos&#8230; \u00abEste hombre acoge a los pecadores y come con ellos\u00bb (15,2). <\/p>\n<p>28b Pero su padre sali\u00f3 para llamarlo. 29 El contest\u00f3 a su padre: De modo que hace ya tantos a\u00f1os que te vengo sirviendo, sin haber quebrantado jam\u00e1s ninguna orden tuya, y nunca me diste un cabrito para que yo celebrara alegremente una fiesta con mis amigos; 30 pero, cuando llega ese hijo tuyo que ha devorado tus bienes con meretrices, has mandado matar para \u00e9l el becerro cebado. <\/p>\n<p>El padre sale a ver a su hijo mayor; \u00e9ste no le es indiferente. Le habla con ruegos y exhortaciones. Sin embargo, del alma del hijo mayor irrumpe como una corriente impetuosa que ha roto la presa que la conten\u00eda. Lo que est\u00e1 sucediendo en casa le parece provocador: el justo es preterido, el pecador desencadena la alegr\u00eda. A sus ojos se contraponen \u00abtantos a\u00f1os\u00bb de servicio fiel y \u00abdevorar tus bienes\u00bb; \u00abno haber quebrantado jam\u00e1s ninguna orden\u00bb y despilfarrar \u00abcon meretrices\u00bb; \u00abnunca me diste un cabrito para celebrar alegremente una fiesta con mis amigos\u00bb y \u00abmatar para \u00e9l el becerro cebado\u00bb. Tambi\u00e9n la misericordia de Dios y su amor son misterios que no se pueden apreciar con criterios humanos. Jes\u00fas anuncia el reino de Dios que se acerca, que trae perd\u00f3n y salvaci\u00f3n, y lo anuncia revelando a Dios como Padre misericordioso. <\/p>\n<p>31 Pero el padre le contest\u00f3: Hijo, t\u00fa siempre est\u00e1s conmigo, y todas mis cosas son tuyas; 32 pero hab\u00eda que hacer fiesta y alegrarse, porque ese hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido hallado. <\/p>\n<p>El padre se justifica. \u00bfHa considerado el mayor lo que tiene recibido de su padre? Es para \u00e9l un hijo querido -\u00abhijito\u00bb se dice en el texto original-, ha gozado siempre del amor del padre, ha vivido en comuni\u00f3n con \u00e9l. \u00e9l no pierde nada de la parte que le corresponde, se le ratifica la propiedad de lo que era de su padre. \u00bfSe le hace acaso injusticia porque el padre sea bondadoso con el otro hijo? (Mat 20:15) \u00bfPierde \u00e9l acaso algo con esta bondad? <\/p>\n<p>Por los tres bienes que enumera el padre se deja entrever la alianza de Dios con su pueblo: hijo m\u00edo, pueblo m\u00edo; yo contigo, t\u00fa conmigo; comunidad de bienes. La nueva econom\u00eda de la salud que trae Jes\u00fas vuelve a restaurar la primera, ahond\u00e1ndola y perfeccion\u00e1ndola. Su sangre establece la nueva alianza (Mat 22:20) que confiere el perd\u00f3n de los pecados: \u00abLes perdonar\u00e9 sus maldades, de las que no me acordar\u00e9 m\u00e1s\u00bb (Jer 31:34). La voluntad de Dios exige que se celebre la fiesta con j\u00fabilo. Se trata del hermano. El mayor s\u00f3lo se preocupa por la ley, pero carece de amor fraterno. Ahora bien, seg\u00fan el mensaje de Jes\u00fas, este amor es el n\u00facleo de la ley y de la voluntad de Dios. Una vez m\u00e1s vuelve a emerger lo que hab\u00edan descubierto ya los conflictos sab\u00e1ticos (Jer 14:5). Los fariseos guardan el reposo sab\u00e1tico, pero descuidan el amor fraterno. Dios, en cambio se glorifica con las obras de misericordia y de amor. <\/p>\n<p>Si se perdona demasiado f\u00e1cilmente el pecado, \u00bfno se impondr\u00e1 \u00e9ste como una oleada que todo lo inunda? El anuncio del gozo del Se\u00f1or por la conversi\u00f3n del pecador \u00bfno ser\u00e1 una cat\u00e1strofe para la moralidad? \u00bfNo es cierto que la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas que proclama la misericordia de Dios con los pecadores representa una amenaza para el orden moral? En las palabras de Jes\u00fas se muestran dos poderes de orden: la conversi\u00f3n y el amor fraterno. El hijo pr\u00f3digo efect\u00faa la conversi\u00f3n, el retorno al padre; el hijo mayor es conducido al amor fraterno. En la conversi\u00f3n y en el amor fraterno se revela el comienzo del reino de Dios y del tiempo de la salud. La predicaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles, bajo el impulso del Esp\u00edritu Santo, lleva a la conversi\u00f3n e incorpora a la comunidad de los que est\u00e1n congregados en el nombre de Jes\u00fas y forman un solo coraz\u00f3n y una sola alma (cf. Hec 2:37-47). La conversi\u00f3n a Dios y el amor fraterno son las fuerzas fundamentales del orden moral. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la antigua Iglesia hubo de preocuparse por esta cuesti\u00f3n: \u00bfC\u00f3mo hay que tratar a los pecadores en el santo pueblo de Dios? En el Evangelio de Mateo hay un orden de este procedimiento, que es de naturaleza jur\u00eddica: correcci\u00f3n fraterna en privado, presentaci\u00f3n de testigos, juicio ante la comunidad reunida, exclusi\u00f3n de la comunidad (Mat 18:15-17). Lucas muestra el camino de la misericordia y de la bondad con amor. Ambos caminos tienen en com\u00fan que se remontan a Jes\u00fas, ambos est\u00e1n arraigados en la proclamaci\u00f3n del alborear del reino de Dios. La realeza de Dios es juicio y misericordia. En la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo se menciona tres veces el banquete festivo. Cuando la comunidad se congrega para celebrar el banquete eucar\u00edstico hace memoria de la acci\u00f3n salvadora y perdonadora de Dios por Jes\u00fas (Mat 22:10; 1Co 11:26) en el j\u00fabilo de la salvaci\u00f3n (Hec 2:46). La comunidad era una vez \u00abno pueblo\u00bb, ahora en cambio es pueblo de Dios; una vez estaba sin gracia, ahora en cambio est\u00e1 agraciada (1Pe 2:10). En el banquete del Se\u00f1or se da la sangre del Se\u00f1or \u00abpara el perd\u00f3n de los pecados\u00bb (Mat 26:28) y con gozosa acci\u00f3n de gracias se celebra la nueva econom\u00eda salvadora y la reintegraci\u00f3n en la filiaci\u00f3n divina. <\/p>\n<p>La narraci\u00f3n de la par\u00e1bola se interrumpe sin decir lo que piensa hacer el padre con el hijo mayor. Jes\u00fas no celebra juicio, sino que ofrece la salvaci\u00f3n. Quiere tambi\u00e9n salvar a los fariseos. Todos tienen necesidad de conversi\u00f3n, los pecadores y tambi\u00e9n los que se tienen por justos (Mat 18:9-14). \u00abTodos estamos bajo pecado\u00bb (Rom 3:9). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 recaudadores de impuestos y gente de mala reputaci\u00f3n:<\/b><\/i> Ver notas a <span class='bible'>Mat 5:46<\/span> y <span class='bible'>Luc 9:10<\/span> (tercera nota).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 5:30<\/span>; <span class='bible'>Luc 7:34<\/span>; <span class='bible'>Mat 9:10-13<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La oveja perdida y la moneda perdida (cf. Mat 18:12-14). La asociaci\u00f3n de Jes\u00fas con miembros de la sociedad considerados generalmente pecadores no arrepentidos produc\u00eda una continua cr\u00edtica por parte de los fariseos. Un dicho rab\u00ednico posterior resum\u00eda esa actitud: \u201cQue nadie se asocie con el malvado, ni siquiera para entregarlo al tribunal de justicia.\u201d Jes\u00fas ya se hab\u00eda defendido por hablar de las necesidades de tales personas (5:31, 32). En la par\u00e1bola del banquete celestial hab\u00eda declarado, adem\u00e1s, que \u00e9l llevar\u00eda la invitaci\u00f3n de Dios a esa gente antes que a los religiosos que la despreciaban. El tema recibe un an\u00e1lisis m\u00e1s amplio en el juego de tres par\u00e1bolas que presentan el principal motivo de todo. Dios se regocija en la recuperaci\u00f3n de un pecador perdido, y, por lo tanto, el mayor deseo de Jes\u00fas es el de buscar y salvar a los perdidos (19:10). Esta actitud divina se ilustra por la disposici\u00f3n de un pastor que sale por las monta\u00f1as buscando, a fin de que no falte en su reba\u00f1o ni una sola oveja. Bien pod\u00eda haber pastores que de hecho preguntaran: \u201c\u00bfQu\u00e9 significa una sola oveja perdida en comparaci\u00f3n con las noventa y nueve que est\u00e1n seguras en el redil?\u201d, ignorando el valor del individuo. Dios no piensa as\u00ed. El se regocija aun m\u00e1s (si es posible) por el regreso del perdido que por la seguridad de los que est\u00e1n en casa. Del mismo modo, un ama de casa re\u00fane a sus amigos para compartir su alegr\u00eda cuando encuentra su moneda perdida. De la misma manera, como queda impl\u00edcito, los fariseos deb\u00edan unirse a la alegr\u00eda de Dios por la salvaci\u00f3n de los despose\u00eddos.<\/p>\n<p>Notas. 3-7 En Mat. 18:12-14 la par\u00e1bola de la oveja perdida es una lecci\u00f3n objetiva para que los disc\u00edpulos cuiden de los miembros m\u00e1s d\u00e9biles del reba\u00f1o de Dios. 7, 10 Gozo en el cielo y delante de los \u00e1ngeles eran formas de decir que Dios mismo se regocijaba, pero tambi\u00e9n indican que el pueblo de Dios comparte ese regocijo. 8 La descripci\u00f3n de la mujer encendiendo una l\u00e1mpara y barriendo su casa confirma que era una persona relativamente pobre que viv\u00eda en una peque\u00f1a casa campesina con una puerta baja y sin ventanas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>15.2 \u00bfPor qu\u00e9 los fariseos y los escribas se molestaban cuando Jes\u00fas se relacionaba con estas personas? Los l\u00edderes religiosos se cuidaban mucho en mantenerse \u00ablimpios\u00bb conforme a la Ley del Antiguo Testamento. Incluso iban m\u00e1s all\u00e1 de la Ley en cuidarse de cierta gente, situaciones y en el ritual de purificaci\u00f3n. En contraste, Jes\u00fas tom\u00f3 el concepto de \u00ablimpieza\u00bb sin darle mucha trascendencia. Se arriesg\u00f3 a contaminarse al tocar leprosos y al no lavarse como los fariseos hab\u00edan establecido y mostr\u00f3 total desd\u00e9n por las sanciones que se aplicaban por relacionarse con cierta clase de personas. Vino para ofrecer salvaci\u00f3n a los pecadores, a mostrar que Dios los ama. Jes\u00fas no se alter\u00f3 con las acusaciones que le hicieron. En cambio, sigui\u00f3 en busca de quienes lo necesitaban sin importarle su pecaminosidad y el efecto que podr\u00eda causar en su reputaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 cosas le mantienen alejado de la gente necesitada de Cristo?15.3-6 Parece absurdo que el pastor deje las noventa y nueve ovejas para buscar una sola. Pero sab\u00eda que las noventa y nueve estaban seguras en el redil, mientras que la perdida estaba en peligro. Debido a que cada oveja tiene un alto precio, el pastor sabe que vale la pena buscar la perdida con diligencia. El amor de Dios por cada persona es tan grande que busca la seguridad de cada una y se regocija cuando la \u00abencuentra\u00bb. Jes\u00fas se relacion\u00f3 con los pecadores porque El iba al encuentro de la oveja perdida, pecadores considerados sin esperanza, para darles las buenas nuevas del Reino de Dios. Antes que usted creyera, Dios lo busc\u00f3 y su amor sigue buscando a los perdidos.15.8-10 Las mujeres palestinas recib\u00edan diez monedas de plata como regalo matrimonial. Estas monedas ten\u00edan un valor sentimental semejante al anillo de bodas y perder una era muy desesperante. As\u00ed como la alegr\u00eda que significar\u00eda para una mujer hallar la moneda o el anillo extraviado, tambi\u00e9n los \u00e1ngeles se regocijan cuando un pecador se arrepiente. Cada individuo es precioso para Dios. Se aflige por cada perdido y se regocija cuando encuentra y lleva al Reino a alguno de sus hijos. Quiz\u00e1s tendr\u00edamos m\u00e1s gozo en nuestras iglesias si testificamos del amor de Jes\u00fas y nos preocupamos por el perdido.15.12 La herencia del hijo menor era un tercio, la del hijo mayor era de dos tercios (Deu 21:17). En la mayor\u00eda de los casos, la recib\u00edan al morir el padre, aunque algunos padres optaban dividir su herencia antes y retirarse de la administraci\u00f3n de sus bienes. Lo que no es usual aqu\u00ed es que el hijo menor iniciara la divisi\u00f3n de los bienes. Mostraba as\u00ed falta de respeto a la autoridad de su padre como cabeza de la familia.15.15, 16 De acuerdo a la Ley de Mois\u00e9s, los cerdos eran animales inmundos (Lev 11:2-8; Deu 14:8). Esto significa que no se pod\u00edan comer ni usar en sacrificios. Para protegerse de la contaminaci\u00f3n, los jud\u00edos ni siquiera osaban tocarlos. Para un jud\u00edo pararse delante de cerdos que se alimentaban era una gran humillaci\u00f3n y para este joven comer lo que los cerdos dejaban era una degradaci\u00f3n que iba m\u00e1s all\u00e1 de lo cre\u00edble. El hijo menor realmente lleg\u00f3 a lo m\u00e1s bajo.15.17 El hijo menor, como muchos que son rebeldes e inmaduros, deseaba ser libre para vivir a su antojo. Necesitaba llegar a lo m\u00e1s bajo antes de recobrar el sentido. A menudo las personas deben pasar por gran pena y tragedia antes de mirar al Unico que puede ayudarlas. \u00bfTrata de vivir a su manera, con ego\u00edsmo, quitando todo lo que se le interponga en el camino? No pierda su conciencia, det\u00e9ngase y mire antes de tocar fondo, s\u00e1lvese y evite a su familia un dolor mayor.15.20 En las dos par\u00e1bolas anteriores, los que buscaban dieron todo de s\u00ed para encontrar la moneda y la oveja que no podr\u00edan volver solas. En esta, el padre velaba y esperaba. Se enfrentaba a un ser humano con voluntad propia, pero estaba seguro que su hijo volver\u00eda. De la misma manera, el amor de Dios es persistente y fiel. Dios nos buscar\u00e1 y nos dar\u00e1 oportunidades para responder, pero no nos obligar\u00e1 a ir a El. Como el padre, nos espera con paciencia y desea que recobremos nuestros sentidos.15.24 La oveja se perdi\u00f3 porque vag\u00f3 negligentemente (15.4); la moneda se perdi\u00f3 sin que tuviera culpa en ello (15.8); el hijo se dej\u00f3 llevar por su ego\u00edsmo (15.12). El gran amor de Dios busca y halla pecadores, sin importar el porqu\u00e9 se perdieron.15.25-31 Fue duro para el hermano mayor aceptar el regreso de su hermano menor, y hoy en d\u00eda tenemos esta misma dificultad para aceptar al hijo menor. Las personas arrepentidas despu\u00e9s de ganar mala reputaci\u00f3n por su vida de pecado, a menudo las ven con recelo en las iglesias donde algunas veces no est\u00e1n dispuestas a aceptarlas como miembros. Sin embargo, debemos regocijarnos como los \u00e1ngeles en los cielos cuando un pecador se arrepiente y vuelve a Dios. Como Dios el Padre, debemos aceptar pecadores arrepentidos de todo coraz\u00f3n y brindarles apoyo y \u00e1nimo para que crezcan en Cristo.15.30 En la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, la respuesta del padre contrasta con la del hermano mayor. El padre perdon\u00f3 porque estaba lleno de amor. El hijo se neg\u00f3 a perdonar por su despecho ante la injusticia de todo lo ocurrido. Con este resentimiento solo logr\u00f3 perderse el amor del padre como el hermano menor lo perdi\u00f3. Si se niega a perdonar, se perder\u00e1 una maravillosa oportunidad de experimentar gozo y comuni\u00f3n con otros. Haga que su gozo crezca: perdone a alguien que lo haya herido.15.32 En esta par\u00e1bola, el hermano mayor representaba a los fariseos airados y resentidos porque los pecadores eran bien recibidos en el Reino de Dios. Despu\u00e9s de todo, podr\u00edan pensar, hemos sacrificado y hecho much\u00edsimo por Dios. Cu\u00e1n f\u00e1cil es resentirnos ante el bondadoso perd\u00f3n que Dios da a otros, a los que consideramos peores pecadores que nosotros. Pero cuando nuestra justicia obstruye el camino de regocijarnos por la misericordia de Dios, no somos mejores que los fariseos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 947 Mat 9:10; Mar 2:15; Luc 5:29; Luc 19:2<\/p>\n<p>b 948 1Ti 1:15<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> recaudadores de impuestos.  V\u00e9ase coment. en Mt 5:46.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>146 (e) TRES EJEMPLOS DE LA MISERICORDIA DE DIOS HACIA LOS PECADORES (15,1-32). Con tres par\u00e1bolas, Lucas defiende el tema de que la misericordia de Dios rompe todas las restricciones humanas que le imped\u00edan actuar a favor de los pecadores. Ciertamente, la misericordia de Dios es tan imprudente como la del pastor que abandona a 99 ovejas para rescatar solamente a una; es como la de una mujer de que vuelve su casa patas arriba para recuperar una insignificante cantidad de dinero; como la de un padre jud\u00edo que acoge con gran alegr\u00eda a su perdido hijo que se hab\u00eda convertido en un pagano. Dado que los disc\u00edpulos tienen a este Dios tan misericordioso, pueden embarcarse con toda confianza y gran alegr\u00eda en el camino de Jes\u00fas hacia este Dios. 1-10. Lucas imagina el amor de Dios por los pecadores mediante las figuras de un hombre y de una mujer. 2. fariseos: \u219276-77 supra. Aunque Lucas no sit\u00fae esta cr\u00edtica de los fariseos a Jes\u00fas en una escena de comida o simposio (cf. 7,36-50; 11,37-54; 14,1-24), percibimos una alusi\u00f3n a la comensalidad de Jes\u00fas que a nadie discrimina. El problema b\u00e1sico entre Jes\u00fas y los fariseos lucanos sigue siendo el mismo: \u00bfHay personas que est\u00e1n fuera de los l\u00edmites de la misericordia de Dios? 4-7. Un paralelo a esta par\u00e1bola se encuentra en Mt 18,12-14. 5. contento: El tema de la alegr\u00eda inunda este cap\u00edtulo (cf. tambi\u00e9n 15,6.7.9.10.23.24.29.32); tiene cuatro connotaciones: (1) Los motivos de universalidad, comunidad y soteriolog\u00eda est\u00e1n inextricablemente entreverados. (2) La conversi\u00f3n es una exigencia para encontrar la alegr\u00eda. (3) La felicidad consiste esencialmente en una voluntad de participar en la propia alegr\u00eda que Dios experimenta otorgando la salvaci\u00f3n. (4) La llamada a participar del amor y de la alegr\u00eda de Dios se realiza a trav\u00e9s de Jes\u00fas (cf. P. L. Bemadicou, ScEs 30 [1978] 76-78). 6. perdido: Se convierte en estribillo a lo largo del cap\u00edtulo: oveja perdida, moneda perdida (v. 9), hijo perdido (v. 24), hermano perdido (v. 32).<\/p>\n<p>147 11-32. Esta par\u00e1bola juega con el conocimiento previo que el auditorio tiene de las historias de dos hermanos, en las que el m\u00e1s joven triunfa sobre el mayor (o los mayores). Cf., p.ej., Esa\u00fa y Jacob (Gn 25,27-34; 27,1-36); Jos\u00e9 y sus hermanos (Gn 37,1-4). Jes\u00fas da la vuelta a lo esperado de dos formas: el hijo pr\u00f3digo es una parodia del \u00e9xito alcanzado por el hermano menor; el mayor no es derrotado, sino que es invitado a la fiesta. 15-16. a cuidar cerdos: El hijo menor ha acabado en el m\u00e1s bajo de los trabajos seg\u00fan la perspectiva pagana. Cf. 8,26-39 sobre el s\u00edmbolo de los cerdos. 17-19. El hijo menor expresa el despertar del arrepentimiento sacudiendo su interior. 20. corriendo: Conducta poco digna para un anciano caballero oriental. 22-23. Se representa el perd\u00f3n del padre al hijo que se hab\u00eda convertido en un pagano: traje ceremonial; anillo de sello; zapatos, que manifiestan la posici\u00f3n de las personas libres. La carne, raramente comida, marca el car\u00e1cter extraordinario de la ocasi\u00f3n. 24. Los estribillos \u00abperdido y encontrado\u00bb y la menci\u00f3n de la alegr\u00eda inundan el vers\u00edculo. 25-32. Aunque frecuentemente ignorados, estos vers\u00edculos forman parte integral de la par\u00e1bola de los dos hijos y se dirigen al asunto de la autojustificaci\u00f3n (cf. 15,2 sobre \u00ablos fariseos\u00bb, y 15,7, donde \u00abjusto\u00bb puede tener el significado ir\u00f3nico de \u00abautojustificado\u00bb). 30. ese hijo tuyo: El hijo mayor no quiere aceptar a su hermano \u00abmuerto\u00bb, ni como alguien que a\u00fan vive ni como hermano suyo. 32. tu hermano: Los estribillos de \u00abperdido y encontrado\u00bb y de la alegr\u00eda se agolpan en la s\u00faplica del padre para que su hijo mayor acepte al hijo arrepentido como su hermano. El desaf\u00edo de la par\u00e1bola se intensifica porque su final queda abierto: \u00bfentrar\u00e1n los justos en el lugar del banquete para divertirse con los pecadores y con el Dios que disfruta de su compa\u00f1\u00eda? Sobre un posible paralelo a 15,11-32 en la tradici\u00f3n ag\u00e1dica oral sobre Rab\u00ed Eliezer ben Hyrcanus, cf. R. D. Aus, JBL 104 (1985) 443-69.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El cap\u00edtulo que empieza con estos vers\u00edculos es bien conocido de los lectores de la Biblia. Pocas p\u00e1ginas hay en la Santa  Palabra que hay producido tan ben\u00e9ficos resultados como estas en el alma del hombre. Cuidemos de que nosotros tambi\u00e9n  las aprovechemos.<br \/>\nDebemos observar primeramente la notable aseveraci\u00f3n que respecto de nuestro Se\u00f1or hicieron sus enemigos cuando se  llegaban a \u00e9l todos los publicamos y pecadores \u00e1 o\u00edrlo, murmuraban los fariseos y los escribas, diciendo: \u00abEste \u00e1 los  pecadores recibe, y con ellos come.\u00bb Es bien evidente que estas palabras fueron pronunciadas en tono de sorpresa y  desprecio, y no de gozo y admiraci\u00f3n. Estos ignorantes gu\u00edas de los jud\u00edos no pod\u00edan comprender que el proclamador de  una religi\u00f3n se asociara con los malos. Y, no obstante, esas palabras produjeron buenos resultados. Fueron lanzadas en  tono de reproche, pero Jes\u00fas las acept\u00f3 como una descripci\u00f3n de su misi\u00f3n, y con motivo de ellas pronunci\u00f3 tres de las  par\u00e1bolas m\u00e1s instructivas que hayan salido de sus labios.<br \/>\nLa aseveraci\u00f3n que hicieron los escribas y fariseos era rigurosa y literalmente cierta. Nuestro Se\u00f1or Jesucristo recibe, \u00e1 la  verdad, \u00e1 los pecadores. Los recibe para perdonarlos, para santificarlos y hacerlos dignos de entrar en los cielos. Esa es su  misi\u00f3n especial. Con este fin vino al mundo. Vino \u00e1 llamar no \u00e1 los justos, sino \u00e1 los pecadores al arrepentimiento. Y lo  que fue sobro la tierra, lo es ahora que mora \u00e1 la diestra del Padre, y lo ser\u00e1 por toda la eternidad. Es verdaderamente el  amigo de los pecadores.<br \/>\n\u00bfReconocemos nosotros nuestro pecado? \u00bfConfesamos que somos malos, y perversos, y culpables, y merecedores de la  ira de Dios? \u00bfNos es doloroso el recuerdo de nuestra vida pasada? \u00bfNos ruborizamos cuando traemos \u00e1 la memoria  nuestra conducta de otros d\u00edas? Entonces nosotros somos cabalmente, quienes deben acudir \u00e1 Cristo sin tardanza. Cristo  nos recibir\u00e1 con benignidad, nos perdonar\u00e1 espont\u00e1neamente y nos dar\u00e1 la gloria eterna. No vayamos \u00e1 perdernos por no  acudir \u00e1 \u00e9l para obtener la salvaci\u00f3n.<br \/>\nDebemos observar, adem\u00e1s, los s\u00edmiles notables bajo los cuales nuestro Se\u00f1or manifiesta cual es la naturaleza de su amor  para con los pecadores. Se nos dice que, en respuesta \u00e1 la observaci\u00f3n irrisoria de sus enemigos, pronunci\u00f3 tres  par\u00e1bolas&#8211;la par\u00e1bola de la oveja perdida, la de la dracma y la del hijo pr\u00f3digo. Tenemos \u00e1 la vista las dos primeras.<br \/>\nTodas tres explican y ejemplifican una misma verdad. Todas tres manifiestan la voluntad que Cristo tiene de salvar \u00e1 los  pecadores.<br \/>\nEl amor de Cristo se manifiesta en una actividad incansable. As\u00ed como el pastor no se sent\u00f3 con los brazos cruzados \u00e1  lamentar la p\u00e9rdida de su oveja y la mujer no se qued\u00f3 quieta llorando la p\u00e9rdida de su moneda, nuestro bendito Se\u00f1or no  se content\u00f3 con permanecer en su trono apiad\u00e1ndose de los pecadores. Dej\u00f3 la gloria de que disfrutaba con el Padre, y se  humill\u00f3 para hacerse semejante al hombre. Descendi\u00f3 al mundo \u00e1 salvar lo que se hab\u00eda perdido, y no descans\u00f3 hasta que  no hubo hecho expiaci\u00f3n por nuestros pecados, producido una justificaci\u00f3n imperecedera, preparado redenci\u00f3n eterna, y  abierto la puerta de la vida \u00e1 todos los que deseen ser salvos.<br \/>\nEl amor de Cristo es un amor acompa\u00f1ado de abnegaci\u00f3n. El pastor prefiri\u00f3 traer la oveja perdida en sus hombros, m\u00e1s  bien que dejarla perder. La mujer encendi\u00f3 una vela y barri\u00f3 la casa, y busco con diligencia, y no ahorr\u00f3 esfuerzo alguno  hasta hallar la moneda. Y, de la misma manera, Cristo llev\u00f3 el sacrificio hasta el punto de entregarse \u00e1 s\u00ed mismo. \u00ab\u00e9l  sufri\u00f3 la cruz menospreciando la verg\u00fcenza,\u00bb \u00bb El dio su vida por sus amigos.\u00bb Nadie tiene mayor amor que este. Joh 15:13; Heb 12:2.<br \/>\nEl amor de Cristo es profundo y vehemente. As\u00ed como el pastor se regocij\u00f3 de encontrar la oveja, y la mujer la moneda,  as\u00ed se regocija Jes\u00fas de salvar \u00e1 los pecadores. Acabar la obra que vino \u00e1 hacer fue su \u00abcomida y su bebida\u00bb cuando estuvo  sobre la tierra; y se sinti\u00f3 angustiado hasta que la consum\u00f3. El tiene m\u00e1s voluntad de salvar \u00e1 los pecadores que estos de  ser salvos.<br \/>\nProcuremos entender algo de la naturaleza del amor de Cristo. Es un amor que sobrepuja todo conocimiento. Es  indescriptible \u00e9 insondable. A \u00e9l, \u00e1 ese amor es que debemos confiar nuestras almas si queremos paz en esta vida y gloria  en la otra. Si confiamos en el amor que tengamos hacia Cristo, estamos edificando en la arena movediza; mas si nos  apoyamos en el amor de Cristo hacia nosotros, estamos edificando sobre una roca.<br \/>\nEn estos vers\u00edculos notamos, por \u00faltimo, los est\u00edmulos que Cristo presenta \u00e1 tos que se arrepientan. El vers\u00edculo 7  contiene estas importantes palabras: \u00abHabr\u00e1 gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente.\u00bb M\u00e1s abajo se encuentra el  mismo pensamiento. \u00abHay gozo delante de los \u00e1ngeles de Dios por un pecador que se arrepiente.\u00bb La misma expresi\u00f3n se  encuentra dos veces para no dejar duda alguna. La misma idea ha sido repetida para no dar margen \u00e1 la incredulidad del  hombre.<br \/>\nEstos dichos son profundos \u00e1 la verdad. Nuestro d\u00e9bil entendimiento no alcanza \u00e1 comprender como el gozo perfecto del  cielo pueda ser susceptible de aumento. Pero una cosa es bien clara: que Dios tiene voluntad infinita de recibir \u00e1 los  pecadores. Por malvado que un hombre haya sido, el d\u00eda que se arrepienta de sus culpas, y se acerque el Padre implorando  la protecci\u00f3n de Jesucristo, Dios se regocijar\u00e1 de ello. El no siente j\u00fabilo en la condenaci\u00f3n de los r\u00e9probos, pero s\u00ed se  alegra de un arrepentimiento verdadero.<br \/>\nQue el que tenga temor de arrepentirse, considere bien los vers\u00edculos de que venimos tratando y haga \u00e1 un lado toda  timidez. No hay nada de parte de Dios que justifique sus temores. \u00abSi confesamos nuestros pecados, \u00e9l es fiel y justo para  que nos los perdone, y nos limpie de toda maldad..<br \/>\nQue el que tenga verg\u00fcenza de arrepentirse medite sobre estos vers\u00edculos, y se despoje de todo encogimiento. \u00bfQu\u00e9  importa que el mundo se burle y se r\u00eda de su arrepentimiento? Mientras que los hombres hacen burlas, los \u00e1ngeles se est\u00e1n  regocijando. El cambio que los hombres llaman insensatez es el que llena el cielo de alegr\u00eda.<br \/>\n\u00bfNos hemos arrepentido nosotros? He aqu\u00ed la cuesti\u00f3n que m\u00e1s nos interesa. \u00bfDe qu\u00e9 nos sirve conocer el amor de Cristo  en teor\u00eda? \u00abSi sab\u00e9is estas cosas, bienaventurados sois si las hiciereis.\u00bb Joh 13:17.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>publicanos&#8230; pecadores&#8230;<\/b><\/i> \u2192 <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Luc 5:29-30<\/span><\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>publicanos;<\/i> i.e., los que explotaban la recaudaci\u00f3n de los impuestos romanos <\/p>\n<p><p>  Lit., <i>El<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> g <span class='bible'>Luc 5:29-30<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los escribas y fariseos murmuran del Se\u00f1or, porque recibe a los pecadores. Les responde proponi\u00e9ndoles tres par\u00e1bolas, la de la oveja perdida, la de la dracma, que perdi\u00f3 y hall\u00f3 la mujer, y la del hijo pr\u00f3digo.<\/p>\n<p>1 a. El Griego: p\u00e1ntes, todos.<\/p>\n<p>3 b. En Mt 17 se halla esta misma par\u00e1bola, aunque con diferente instrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>7 c. Que despu\u00e9s de una vida estragada y corrompida se convierte sinceramente, y hace penitencia de sus pecados.<\/p>\n<p>d. Sin que impidan esta justicia aquellos defectos cotidianos y veniales a que est\u00e1n sujetos los mismos justos. En otro sentido puede tambi\u00e9n entenderse de aquellos que se tienen por justos, y no se cuidan de hacer penitencia de sus defectos; porque o no los conocen, o no los quieren conocer. V\u00e9ase la nota al v. 28.<\/p>\n<p>8 e. Una dracma \u00e1tica equival\u00eda al denario romano, y casi a dos reales de vellon de nuestra moneda.<\/p>\n<p>f. MS. Aguciosamiente.<\/p>\n<p>11 g. Estos dos hijos representan, el uno a los justos que viven siempre sometidos a la voluntad de Dios; el otro a los pecadores, que despu\u00e9s de haber recibido infinitos bienes de la bondad y liberalidad divina, le vuelven villanamente las espaldas, y sacuden el yugo de su obediencia. El primog\u00e9nito puede tambi\u00e9n representar al pueblo jud\u00edo, y el m\u00e1s joven al gentil; por cuanto el primero hace alarde de su obediencia, y rehusa recibir a su hermano; en lo que se muestra el car\u00e1cter e \u00edndole de aquella naci\u00f3n. V\u00e9anse las notas a los vv. 7 y 8, 29 y 30.<\/p>\n<p>12 h. Mi leg\u00edtima. MS. Quantom cae. Debemos estar siempre unidos con Dios; porque en el momento que le pidamos que nos de lo que nos toca de derecho, lo perderemos todo, y moriremos.<\/p>\n<p>13 i. Este pa\u00eds distante es el olvido de Dios. El pecador en este estado disipa los dones de Dios, y cae en una vergonzosa pobreza. Se hace esclavo del demonio, que le induce a los vicios y pasiones m\u00e1s infames, en las que in\u00fatilmente busca saciar la cruel hambre que le acaba.<\/p>\n<p>16 j. La palabra siliquae de la Vulgata, en todo su rigor significa la vaina de las legumbres, lo que suele ser pasto ordinario de cerdos; mas atendiendo al Griego, kerat\u00edon, que se halla en este texto, puede significar la algarroba, por ser este fruto muy abundante en la Palestina, Siria, Rodas, Jonia. Otros trasladan bellotas, c\u00e1scaras.<\/p>\n<p>k. Ni se compadec\u00edan de \u00e9l.<\/p>\n<p>17 l. MS. Soldaderos son abondados de pan.<\/p>\n<p>19 m. Apart\u00e1ndome de tu obediencia, perd\u00ed el nombre de hijo.<\/p>\n<p>20 n. Todo esto representa los diversos grados de la conversi\u00f3n del pecador. Vuelve sobre s\u00ed, conoce su miseria, y la grande dicha que hay en servir a Dios; se resuelve a dejar el pecado, a apartarse de todo aquello que puede servirle de ocasi\u00f3n de pecar; y volverse a Dios, a quien mira siempre como a su Padre: le pide, como una singular gracia, que le ponga en la suerte de los \u00faltimos de su casa; y por \u00faltimo ejecuta sin dilaci\u00f3n lo que ha resuelto.<\/p>\n<p>22 o. Priman quiere decir el primero, o principal vestido, y como expresa el Griego: el m\u00e1s precioso. Que es s\u00edmbolo de la gracia santificante que Dios da a los que se convierten.<\/p>\n<p>p. Bondad infinita del Se\u00f1or, que recibe en su gracia al pecador convertido, le adorna de sus m\u00e1s preciosos dones, y le alimenta de la carne de Jesucristo.<\/p>\n<p>28 q. La misericordia de Dios con los pecadores es tan grande, que pudiera dar celos a los mismos justos, si estos fueran capaces de tenerlos. Este hijo mayor, disgustado de esta suerte, representa a los fariseos, que teni\u00e9ndose por justos, no pod\u00edan sufrir que Jesucristo conversase, y se familiarizase tanto con los pecadores, d\u00e1ndoles tan particulares muestras de su amor y benevolencia.<\/p>\n<p>r. Represent\u00e1ndole amistosamente y con cari\u00f1o, que aquello, lejos de darle motivo de enojo, deb\u00eda por el contrario llenarle de alegr\u00eda, por las razones que despu\u00e9s le alega.<\/p>\n<p>31 s. No pierdes nada por esto, cuando todo lo que yo tengo es para ti.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] La que es un tipo de Efray\u00edm.\n<\/p>\n<p><strong> [2] El coraz\u00f3n de Moshiaj es hacer volver al los exiliados al redil.\n<\/p>\n<p><strong> [3] A reference to Israel-Efray\u00edm.\n<\/p>\n<p><strong> [4] De Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Una referencia al redescubrimiento de las diez tribus.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Una actitud apropiada de la mujer, la cual es un tipo de una Israelita justa, (y su reacci\u00f3n) ante al retorno de cualquiera de las diez tribus.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Esta par\u00e1bola tiene que ver con los dos hijos biol\u00f3gicos de El El Padre YHWH, Judah y Efray\u00edm, y muestra como Judah no deber\u00eda de reaccionar ante el retorno de Efray\u00edm, en contraposici\u00f3n a la reacci\u00f3n correcta descrita en los vers\u00edculos del 1-10.\n<\/p>\n<p><strong> [8] En las Escrituras Israel-Efray\u00edm son aquellos a los que se refieren como los que est\u00e1n lechos, o lechos de Jerusal\u00e9n, como en los pasajes que encontramos en <span class='bible'>Efe 2:13<\/span>, <span class='bible'>Efe 2:17<\/span> y <span class='bible'>Dan 9:7<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [9] El verdadero arrepentimiento de Efray\u00edm y su confesi\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [10] La reacci\u00f3n de El Padre YHWH al retorno de Efray\u00edm.\n<\/p>\n<p><strong> [11] Regocij\u00e1ndose por el retorno de Efray\u00edm a la casa de El Padre.\n<\/p>\n<p><strong> [12] Judah.\n<\/p>\n<p><strong> [12] Judah.\n<\/p>\n<p><strong> [13] Muchos en Judah han tenido siempre un problema con entender el significado verdadero del retorno de Efray\u00edm.\n<\/p>\n<p><strong> [14] La reacci\u00f3n t\u00edpica ante el regreso de Efray\u00edm de las naciones. Esta reacci\u00f3n prevalece a\u00fan hoy en d\u00eda.\n<\/p>\n<p><strong> [15] Defend\u00eda la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [16] Observa la reacci\u00f3n de Judah, \u201cTu hijo\u201d no \u201cmi hermano.\u201d El (Judah) rehusa reconocer a Efray\u00edm como un hermano, vi\u00e9ndolo m\u00e1s bien como un pagano que ha traicionado a YHWH, y permanece como un granjero de cerdos.\n<\/p>\n<p><strong> [17] El comentario de El Padre sobre el reencuentro familiar.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se acercaban a \u00e9l todos los publicanos y pecadores para o\u00edrle, 15:1 \u2014 Se acercaban a Jes\u00fas todos los publicanos y pecadores (los parias de la sociedad jud\u00eda, evitados como contaminados) para o\u00edrle, \u2014 No se acercaban para tentarle o atraparle, sino para o\u00edrle, porque ellos sab\u00edan que pod\u00edan acercarse a Cristo. El no era &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 15:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26218","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26218","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26218"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26218\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26218"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26218"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26218"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}