{"id":26285,"date":"2022-06-20T10:29:40","date_gmt":"2022-06-20T15:29:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-175-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T10:29:40","modified_gmt":"2022-06-20T15:29:40","slug":"comentario-de-lucas-175-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-175-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 17:5 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Los ap\u00f3stoles dijeron al Se\u00f1or: \u2014Aum\u00e9ntanos la fe.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>17:5<\/span> Dijeron los ap\u00f3stoles al Se\u00f1or: Aum\u00e9ntanos la fe. \u2014 Jes\u00fas les hab\u00eda reprendido por su \u201cpoca fe\u201d (<span>Mat 8:26<\/span>; <span>Mat 14:31<\/span>; <span>Mat 17:19-21<\/span>). Se requiere una \u201cfe grande\u201d (extraordinaria) para evitar tropiezos (v. <span>1<\/span>) y para poder reprender y perdonar (v. <span>2<\/span>, <span>3<\/span>). Probablemente no ten\u00edan concepto alguno del perdonar sin l\u00edmite. Se requiere una fe fuerte (\u201cgrande\u201d) para obedecer tales mandamientos. Muchos no lo hacen. Para poder aumentar la fe es necesario reconocer la falta de ella (<span>2Co 13:5<\/span>; <span>G\u00e1l 6:3<\/span>; <span>1Co 10:12<\/span>) y tener el sincero deseo de tener una fe grande (<span>Mat 15:28<\/span>). Es necesario reconocer lo que la fe puede hacer. Para muchos es muy dif\u00edcil reprender e imposible perdonar. Una fe fuerte convierte lo imposible en lo posible.<\/p>\n<p \/> <span>Rom 10:17<\/span>, \u201cAs\u00ed que la fe es por el o\u00edr, y el o\u00edr, por la palabra de Dios\u201d. Por lo tanto, entre m\u00e1s uno oye y estudia la Palabra m\u00e1s crecer\u00e1 su fe, pero \u00bfcu\u00e1nto tiempo dedican los miembros de la iglesia a la sincera lectura (estudio) de las Escrituras? Algunos ni siquiera asisten a todos los servicios y clases b\u00edblicas de la iglesia. \u00bfCu\u00e1ntos de estos tendr\u00e1n estudio b\u00edblico en el hogar?<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Aum\u00e9ntanos la fe.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 9:24<\/span>; <span class='bible'>2Co 12:8-10<\/span>; <span class='bible'>Flp 4:13<\/span>; <span class='bible'>2Ts 1:3<\/span>; <span class='bible'>Heb 12:2<\/span>; <span class='bible'>1Pe 1:22<\/span>, <span class='bible'>1Pe 1:23<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">Aum\u00e9ntanos la fe:<\/span>\u00a0Los disc\u00edpulos desean crecer en la fe.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Aum\u00e9ntanos la fe.<\/b> Lit. \u00abdanos m\u00e1s fe\u00bb. Se sent\u00edan ineptos ante el ejemplo de excelencia que \u00c9l les dio a seguir.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>17:5 Dijeron los ap\u00f3stoles al Se\u00f1or: Aum\u00e9ntanos la fe. &#8211; Jes\u00fas les hab\u00eda reprendido por su \u201cpoca fe\u201d (Mat 8:26; Mat 14:31; Mat 17:19-21). Se requiere una \u201cfe grande\u201d (extraordinaria) para evitar tropiezos (v. 1) y para poder reprender y perdonar (v. 2, 3). Probablemente no ten\u00edan concepto alguno del perdonar sin l\u00edmite. Se requiere una fe fuerte (\u201cgrande\u201d) para obedecer tales mandamientos. Muchos no lo hacen. Para poder aumentar la fe es necesario reconocer la falta de ella (2Co 13:5; G\u00e1l 6:3; 1Co 10:12) y tener el sincero deseo de tener una fe grande (Mat 15:28). Es necesario reconocer lo que la fe puede hacer. Para muchos es muy dif\u00edcil reprender e imposible perdonar. Una fe fuerte convierte lo imposible en lo posible.<br \/>\n\tRom 10:17, \u201cAs\u00ed que la fe es por el o\u00edr, y el o\u00edr, por la palabra de Dios\u201d. Por lo tanto, entre m\u00e1s uno oye y estudia la Palabra m\u00e1s crecer\u00e1 su fe, pero \u00bfcu\u00e1nto tiempo dedican los miembros de la iglesia a la sincera lectura (estudio) de las Escrituras? Algunos ni siquiera asisten a todos los servicios y clases b\u00edblicas de la iglesia. \u00bfCu\u00e1ntos de estos tendr\u00e1n estudio b\u00edblico en el hogar?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mar 9:24<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El poder de la fe (cf. Mat. 17:20, 21; Mar. 11:22, 23). Jes\u00fas les recomend\u00f3 desear tener la fe necesaria que capacitara a los disc\u00edpulos para obedecer sus mandamientos; aun una peque\u00f1a \u201ccantidad\u201d de fe puede hacer grandes maravillas. Aum\u00e9ntanos la fe puede significar simplemente: \u201cMu\u00e9stranos la fe.\u201d El dicho sobre el sic\u00f3moro no es para ser interpretado lit.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201cAmo\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>h 1029 Mar 9:24; Efe 2:8; Heb 12:2<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 5 <strong>super (1)<\/strong> O, A\u00f1\u00e1denos fe.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Notemos la importante suplica que hicieron los ap\u00f3stoles. Ellos dijeron \u00e1 nuestro Se\u00f1or: \u00bb Aum\u00e9ntanos la fe..<br \/>\nIgnoramos que emociones secretas dieron origen \u00e1 dicha s\u00faplica. Acaso al o\u00edr los sagrados preceptos que se desprend\u00edan de los labios del Redentor los  ap\u00f3stoles sintieron que su coraz\u00f3n desmayaba. Acaso se preguntaron \u00e1 s\u00ed mismos: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es id\u00f3neo para estas cosas? \u00bfQui\u00e9n puede aceptar tan elevadas  doctrinas? \u00bfQui\u00e9n puede seguir una norma de conducta tan pura?\u00bb Estas sin embargo son meras conjeturas; mas, sea de ello lo que fuere, no puede negarse  que la s\u00faplica que hicieron fue de alta trascendencia.<br \/>\nLa fe es el cimiento sobre el cual descansa la verdadera religi\u00f3n, la religi\u00f3n que salva. \u00abMenester es que el que \u00e1 Dios se allega, crea que le hay, y que es  galardonador de los que le buscan\u00bb  Heb 11:6. Es el lazo por el cual el alma se une \u00e1 Cristo, y obtiene la salvaci\u00f3n. Es, en fin, una fuente de consuelo y de  felicidad para el cristiano. En proporci\u00f3n \u00e1 nuestra fe ser\u00e1 nuestra paz, nuestra esperanza, nuestra firmeza, nuestro valor y nuestra piedad. Los ap\u00f3stoles  obraron, pues, discretamente cuando la pidieron.<br \/>\nLa fe es una virtud que se posee en diferentes grados. No llega \u00e1 todo su vigor ni \u00e1 toda su perfecci\u00f3n tan luego como El Esp\u00edritu Santo la inocula en el  coraz\u00f3n humano. Hay fe \u00abpeque\u00f1a\u00bb y fe \u00abgrande.\u00bb Hay fe \u00abd\u00e9bil\u00bb y fe \u00abvigorosa.\u00bb De ambas trata la Escritura; ambas existen en la iglesia cristiana.<br \/>\n\u00bfTenemos fe? Esta es, en suma, la pregunta que este tema debiera sugerirnos. La fe que salva no consiste meramente en repetir el credo y decir: \u00abCreo en  Dios Padre, y en Dios Hijo, y en Dios Esp\u00edritu Santo.\u00bb Muchos hombres hay que hacen uso de estas palabras diariamente, y que, sin embargo, no poseen la  verdadera fe. Las palabras de S. Pablo son muy solemnes: \u00abNo todos tienen fe.\u00bb 2Th 3:2. La verdadera fe no nace con el hombre, sino desciende de lo alto;  porque es el don de Dios.<br \/>\nSi tenemos fe, pidamos \u00e1 Dios que nos conceda m\u00e1s. Cuando un hombre est\u00e1 satisfecho con la vida que lleva, y no anhela \u00abcrecer en gracia\u00bb da malas  nuestras de su condici\u00f3n espiritual. Boguemos \u00e1 Dios que nos aumente la fe.<br \/>\nObservemos, adem\u00e1s, qu\u00e9 golpe tan terrible da nuestro Se\u00f1or \u00e1 los que conf\u00edan en sus propios m\u00e9ritos para la salvaci\u00f3n. Dice \u00e1 sus ap\u00f3stoles: \u00bb Cuando  hubiereis hecho todo lo que os es mandado, decid: Siervos in\u00fatiles somos, porque lo que deb\u00edamos hacer, hicimos..<br \/>\nTodos por naturaleza somos orgullosos, y confiamos demasiado en la bondad de nuestros actos. Esta es una enfermedad que se manifiesta de distintas  maneras. La mayor parte de los hombres la pueden percibir en los dem\u00e1s; pero pocos hay que confiesen tenerla. Raro es encontrar \u00e1 un hombre que, por  malo que sea, no se lisonjee de que hay alguno peor que \u00e9l. Raro tambi\u00e9n es encontrar un hombre piadoso, que no tenga \u00e1 veces la tentaci\u00f3n de sentirse  satisfecho de su piedad. Hay una clase de orgullo que se cubre con el manto de la humildad. No hay coraz\u00f3n en que no se albergue algo de la \u00edndole del  fariseo.<br \/>\nEl que desee salvarse tiene que confesar que de suyo no tiene merecimiento \u00f3 virtud alguna; tiene que abandonar su propia justicia, y confiar en la de otro  ser m\u00e1s puro que \u00e9l: nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Cuando hayamos sido perdonados, debemos vivir siempre con la convicci\u00f3n de que somos siervos in\u00fatiles.<br \/>\nPor muy bien que nos conduzcamos, no hacemos m\u00e1s que cumplir con nuestro deber, y nada tenemos de que jactarnos. Y adem\u00e1s, no es por virtud nuestra  que lo cumplimos, sino por medio de la gracia que Dios nos concede. Dios no tiene obligaci\u00f3n alguna para con el hombre. Nosotros no tenemos derecho  para exigir nada de \u00e9l, ni podemos alegar \u00e1 nuestro favor merecimientos algunos. Dado nos ha sido todo lo que poseemos. Todo lo que somos se lo debemos  \u00e1 la gracia de Dios.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es la verdadera causa de la confianza que tenemos en nuestros m\u00e9ritos? \u00bfC\u00f3mo es que una criatura tan d\u00e9bil, miserable y pecadora como el hombre  puede llegar \u00e1 imaginarse que merece cosa alguna de las manos de Dios? Todo proviene de la ignorancia. Es que no alcanzamos \u00e1 conocer lo que somos, ni  qui\u00e9n es Dios, ni qu\u00e9 cosa es la ley divina. Tan luego como la luz de la gracia penetra en el coraz\u00f3n del hombre la confianza que este tiene en s\u00ed mismo cesa.<br \/>\nAcaso queden algunos restos de orgullo que se manifiesten de cuando en cuando; m\u00e1s desaparecen de un todo cuando el Esp\u00edritu Santo ilumina al hombre y  le hace ver qui\u00e9n es \u00e9l y quien es Dios. El verdadero cristiano no conf\u00eda jam\u00e1s en su propia bondad; mas, como S. Pablo, exclama: \u00abYo soy el primero de los  pecadores.\u00bb \u00abLejos est\u00e9 de m\u00ed el gloriarme, sino en la cruz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.\u00bb 1Ti 1:15; Gal 6:14 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>B181 El imperativo \u03c0\u03c1\u03cc\u03c3\u03b8\u03b5\u03c2 se usa en una petici\u00f3n: y los ap\u00f3stoles le dijeron al Se\u00f1or: Aum\u00e9ntanos la fe. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ap\u00f3stoles dijeron al Se\u00f1or: \u2014Aum\u00e9ntanos la fe. 17:5 Dijeron los ap\u00f3stoles al Se\u00f1or: Aum\u00e9ntanos la fe. \u2014 Jes\u00fas les hab\u00eda reprendido por su \u201cpoca fe\u201d (Mat 8:26; Mat 14:31; Mat 17:19-21). Se requiere una \u201cfe grande\u201d (extraordinaria) para evitar tropiezos (v. 1) y para poder reprender y perdonar (v. 2, 3). Probablemente no ten\u00edan &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-175-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 17:5 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26285","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26285","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26285"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26285\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26285"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26285"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26285"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}