{"id":26291,"date":"2022-06-20T10:29:56","date_gmt":"2022-06-20T15:29:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1711-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:29:56","modified_gmt":"2022-06-20T15:29:56","slug":"comentario-de-lucas-1711-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1711-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 17:11 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aconteci\u00f3 que yendo a Jerusal\u00e9n, pasaba por Samaria y Galilea.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>17:11<\/span> Yendo Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n (<span>9:51<\/span>; <span>13:22<\/span>) , pasaba entre Samaria y Galilea. 12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, \u2014 V\u00e9ase <span>5:12<\/span>, Notas, para una descripci\u00f3n de la lepra. Estos no pod\u00edan entrar en los pueblos, pero frecuentemente se encontraban cerca de las puertas mendigando pan. Dice <span>Jua 4:9<\/span> que \u201cjud\u00edos y samaritanos no se tratan entre s\u00ed\u201d, pero estos diez leprosos estaban unidos en su miseria. En un sentido todos los afligidos son \u201chermanos\u201d, reducidos al mismo nivel. <\/p>\n<p \/> \u2014 los cuales se pararon de lejos \u2014 Porque estaban inmundos, <span>Lev 13:45<\/span>; <span>N\u00fam 5:2<\/span>; <span>2Re 15:5<\/span>. Esto bien ilustra c\u00f3mo el pecado hace inmundos a todos. Estaban aislados. El pecado nos separa de Dios (<span>Isa 59:1-2<\/span>).<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 9:51<\/span>, <span class='bible'>Luc 9:52<\/span>; <span class='bible'>Jua 4:4<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">Samaria y Galilea:<\/span>\u00a0Pese a que Jes\u00fas se dirig\u00eda hacia\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">Jerusal\u00e9n<\/span>, su viaje no segu\u00eda una ruta directa.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Yendo Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n, pasaba entre Samaria y Galilea.<\/b> Lucas no explic\u00f3 la raz\u00f3n para esta ruta circular, pero una comparaci\u00f3n de los Evangelios produce varias pistas. Parece que transcurri\u00f3 un tiempo entre el v. <span class='bible'>Luc 17:10<\/span> y el v. <span class='bible'>Luc 17:11<\/span>. La resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro en Betania, cerca de Jerusal\u00e9n (<span class='bible'>Jua 11:1-57<\/span>) parece corresponder a este marco temporal. En <span class='bible'>Jua 11:54<\/span> se afirma que tras levantar a L\u00e1zaro de los muertos, para evitar a las autoridades que lo buscaban para matarlo, Cristo fue \u00aba una ciudad llamada Efra\u00edn\u00bb, al N de Jerusal\u00e9n y cerca a la frontera con Samaria. Al parecer, desde all\u00ed se desplaz\u00f3 hacia el N pasando por Samaria y Galilea una vez m\u00e1s, quiz\u00e1 para reunirse con amigos y parientes de Galilea que en ese momento hac\u00edan el peregrinaje hacia Jerusal\u00e9n para la Pascua. Desde all\u00ed habr\u00eda viajado hacia el S por la ruta convencional, lo cual le habr\u00eda hecho pasar por Jeric\u00f3 (<span class='bible'>Luc 18:35<\/span>) hacia Jerusal\u00e9n. <i>Vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>Luc 9:51<\/span> <i>;<\/i> <span class='bible'>Luc 13:22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>17:11 Yendo Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n (9:51; 13:22) , pasaba entre Samaria y Galilea. 12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, &#8212; V\u00e9ase 5:12, Notas, para una descripci\u00f3n de la lepra. Estos no pod\u00edan entrar en los pueblos, pero frecuentemente se encontraban cerca de las puertas mendigando pan. Dice Jua 4:9 que \u201cjud\u00edos y samaritanos no se tratan entre s\u00ed\u201d, pero estos diez leprosos estaban unidos en su miseria. En un sentido todos los afligidos son \u201chermanos\u201d, reducidos al mismo nivel.<br \/>\n\t&#8212; los cuales se pararon de lejos &#8211; Porque estaban inmundos, Lev 13:45; N\u00fam 5:2; 2Re 15:5. Esto bien ilustra c\u00f3mo el pecado hace inmundos a todos. Estaban aislados. El pecado nos separa de Dios (Isa 59:1-2).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>ESCASEZ DE LA GRATITUD<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 17:11-19<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando Jes\u00fas se dirig\u00eda hacia Jerusal\u00e9n iba pasando entre Samaria y Galilea. A la entrada de una aldea le salieron al encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y empezaron a gritarle:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Maestro Jes\u00fas, api\u00e1date de nosotros!<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Id a presentaros a los sacerdotes! -les contest\u00f3 Jes\u00fas cuando los vio.<br \/>Mientras iban de camino, \u00a1su lepra desapareci\u00f3! Uno de ellos, en cuanto se dio cuenta de que estaba curado, volvi\u00f3 adonde estaba Jes\u00fas, alabando a Dios a voces, y se postr\u00f3 rostro a tierra a los pies de Jes\u00fas, d\u00e1ndole las gracias. Aquel hombre era samaritano. Dijo Jes\u00fas:<br \/>-\u00bfNo se curaron los diez? Pues, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los otros nueve? \u00bfEste extranjero es el \u00fanico que ha vuelto a darle gracias a Dios?-Y, dirigi\u00e9ndose al samaritano, le dijo-: \u00a1Hala, ponte en pie y vete! La fe que tienes es lo que ha sido tu salvaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Jes\u00fas iba por la l\u00ednea que separaba Galilea y Samaria cuando se encontr\u00f3 con aquel grupo de diez leprosos. Sabemos que los jud\u00edos no se trataban con los samaritanos <em>(<\/em><span class='bible'>Jn 4:9<\/span><em> ); <\/em>sin embargo, en este grupo hab\u00eda por lo menos uno que era samaritano.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos un ejemplo de una de las leyes de la vida: la com\u00fan desgracia hab\u00eda roto las barreras raciales y nacionales haci\u00e9ndoles olvidar las diferencias que hab\u00eda entre jud\u00edos y samaritanos, y recordar s\u00f3lo que eran seres humanos necesitados de compa\u00f1\u00eda y ayuda mutua.<br \/>Si se produce una inundaci\u00f3n en un terreno y se re\u00fanen diferentes clases de animales en alg\u00fan lugar m\u00e1s alto, conviven pac\u00edficamente los que en circunstancias normales ser\u00edan enemigos y luchar\u00edan a muerte. Lo que m\u00e1s deber\u00eda hacer que los seres humanos convivieran en paz es su com\u00fan necesidad de Dios.<\/p>\n<p>Los leprosos se pararon a lo lejos (v\u00e9ase <span class='bible'>Lv 13:45-46<\/span> ; <span class='bible'>Nm 5:2<\/span> ). No era una distancia fija; pero una autoridad establec\u00eda que fueran por lo menos cincuenta metros los que separaran al leproso de los sanos. Ah\u00ed vemos el absoluto aislamiento en que ten\u00edan que vivir los leprosos.<\/p>\n<p>Esta es la historia evang\u00e9lica que nos muestra m\u00e1s a las claras la realidad de la ingratitud. Los leprosos clamaron a Jes\u00fas en una situaci\u00f3n desesperada; \u00c9l los cur\u00f3, y nueve de los diez no volvieron a darle las gracias. Eso es lo que suele pasar: una vez que se ha obtenido lo que se necesitaba, no se vuelve ni para dar las gracias.<\/p>\n<\/p>\n<p>(i) A menudo somos. desagradecidos con nuestros padres. Hubo una \u00e9poca de nuestra vida en la que, si nos hubieran abandonado unos pocos d\u00edas, nos habr\u00edamos muerto. De todas las. criaturas, el ser humano es el que tarda m\u00e1s en independizarse de sus padres. Pero a veces llega el d\u00eda en que los padres son una molestia, y muchos j\u00f3venes no est\u00e1n dispuestos a pagar la deuda de gratitud que les deben. W. Shakespeare pone en boca del rey Lear:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>\u00bb \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s aguda que los dientes de una serpiente es la ingratitud de un hijo!\u00bb<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>(ii) A menudo somos desagradecidos con nuestros semejantes. Ser\u00e1 raro entre nosotros el que no haya recibido una ayuda considerable en alg\u00fan momento de necesidad, y m\u00e1s raro el que haya devuelto la deuda de gratitud que contrajo. A veces un amigo, o maestro, o m\u00e9dico, hace algo por nosotros que nunca podremos pagar; pero lo malo es que hasta lo olvidamos.<br \/>(iii) A menudo somos desagradecidos con Dios. En alg\u00fan momento de amarga necesidad hemos orado con intensidad desesperada; pero pas\u00f3 aquella situaci\u00f3n, y nos olvidamos de Dios. Dios dio a su amado Hijo por nosotros a la muerte de cruz, y muchos no le hemos dado ni siquiera las gracias. La mejor gratitud es tratar de ser un poco m\u00e1s dignos, o menos indignos, de su bondad y misericordia. \u00bb Bendice, alma m\u00eda al Se\u00f1or, y no <em>olvides ninguno de sus beneficios\u00bb (<\/em><span class='bible'>Sal 103:2<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 9:51<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El samaritano agradecido. Cuando algunos leprosos buscaron ser sanados por Jes\u00fas, \u00e9l simplemente les dijo que fueran a mostrarse a un sacerdote (5:14). Eso implica que su fe se demostrar\u00eda por su obediencia y llevar\u00eda a su curaci\u00f3n. Todos mostraron fe y fueron sanados, pero s\u00f3lo uno se detuvo para alabar a Dios y agradecer a Jes\u00fas por su sanidad. Jes\u00fas destac\u00f3 la ingratitud de los dem\u00e1s (presumiblemente todos jud\u00edos) y confirm\u00f3 que la fe del samaritano le trajo sanidad tanto del cuerpo como del alma. La historia es una ilustraci\u00f3n de la fe que obra maravillas (cf. v. 6) y una lecci\u00f3n de la necesidad de gratitud como parte de la fe.<\/p>\n<p>Nota. 11 La ubicaci\u00f3n del episodio en la frontera explica la constituci\u00f3n racial mixta del grupo. Sin embargo, la geograf\u00eda no es clara. Es posible que aqu\u00ed Galilea incluya Perea, la zona oriental del Jord\u00e1n que tambi\u00e9n era gobernada por Herodes.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>k 1032 Luc 9:51; Jua 4:4<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> camino a Jerusal\u00e9n.  La frase reintroduce la narrativa del viaje de Jes\u00fas (cp. 9:51; 13:22). <\/p>\n<p><p> entre Samaria y Galilea.  Jes\u00fas se acerca a Samaria en su camino hacia el valle del Jord\u00e1n.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Notemos, en primer lugar, con cu\u00e1nta, vehemencia puede el hombre pedir socorro cuando lo necesita. Se nos refiere que  \u00abentrando el Se\u00f1or en una aldea, le vinieron al encuentro diez hombres leprosos.\u00bb Es dif\u00edcil imaginarse situaci\u00f3n m\u00e1s  lastimosa que la de los que sufren de la lepra: se ven arrojados de la sociedad y privados de comunicaci\u00f3n con sus  semejantes. Los hombres descritos en el pasaje que tenemos \u00e1 la vista parecen haber sentido todo el peso de su doloroso  estado. \u00abSe pararon de lejos;\u00bb mas no permanecieron as\u00ed sin hacer nada, pues alzaron la voz diciendo: Jes\u00fas, maestro, ten  misericordia de nosotros..<br \/>\nLa conducta de los leprosos es muy instructiva, porque ilustra uno de los puntos m\u00e1s importantes de la pr\u00e1ctica del  Cristianismo: el de la oraci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfPorqu\u00e9 hay tantas personas que jam\u00e1s oran? \u00bfPorqu\u00e9 hay tantas personas que se contentan con repetir ciertas palabras,  pero jam\u00e1s oran de coraz\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 es que hombres y mujeres que se hallan sumergidos en el pecado y que tienen  almas inmortales, no saben hacer una plegaria real y fervorosa? La respuesta \u00e1 estas preguntas es corta y sencilla : es que  la mayor parte de los hombres cierran los ojos ante sus culpas y pecados, y no sienten su malestar espiritual, ni se  aperciben que est\u00e1n al perderse, que se hallan al borde de la miseria eterna. Cuando el hombre descubre cu\u00e1les son las  dolencias de su alma, pronto aprende \u00e1 orar. A semejanza del leproso, encuentra palabras con qu\u00e9 expresar su necesidad.<br \/>\nClama por ayuda.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 es, tornamos \u00e1 preguntar, que muchos creyentes verdaderos oran sin fervor? La contestaci\u00f3n que puede darse \u00e1  esta pregunta es tambi\u00e9n sencilla: es que la conciencia de su propia maldad no es en ellos tan profunda como debiera ser.<br \/>\nNo tienen una convicci\u00f3n firme de que son d\u00e9biles y desvalidos, y por eso no imploran con fervor gracia y misericordia.<br \/>\nProcuremos, pues, conocer \u00e1 fondo nuestras propias necesidades. Si los fieles pudieran contemplar su alma como los  desdichados leprosos contemplaban su cuerpo, seguro es que orar\u00edan much\u00edsimo mejor.<br \/>\nNotemos, en seguida, que, por lo general, cuando somos obedientes obtenemos auxilio. Se nos dice que cuando los  leprosos pidieron la protecci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or, lo \u00fanico que \u00e9l les dijo en r\u00e9plica fue: \u00abId, mostraos \u00e1 los sacerdotes.\u00bb  El no los toc\u00f3 ni mand\u00f3 \u00e1 la enfermedad que los dejara en el acto, ni les recet\u00f3 ning\u00fan remedio \u00f3 lavatorio; y sin embargo,  \u00e1 las palabras que se desprendieron de sus labios se sigui\u00f3 la curaci\u00f3n. Los enfermos obtuvieron alivio tan pronto como  hubieron obedecido su mandato. \u00abY aconteci\u00f3, que yendo ellos fueron limpios..<br \/>\nEste suceso nos ense\u00f1a una lecci\u00f3n importante: nos demuestra que siempre haremos bien en obedecer, como tiernos  ni\u00f1os, los preceptos de Cristo. No nos es dado permanecer en la inacci\u00f3n, ni vacilar una vez que percibamos que los  mandamientos de Dios son claros \u00e9 inequ\u00edvocos. Si los leprosos hubieran sido indolentes es bien seguro que jam\u00e1s  habr\u00edan sido curados. Preciso es, pues, que leamos las Escrituras con constancia, que procuremos orar con fervor, y que  hagamos uso de los medios de gracia. Todos estos son deberes que Cristo nos impone, y, si amamos nuestra propia vida,  debemos cumplirlos sin hacer preguntas capciosas. \u00abEl que quisiere hacer Su voluntad conocer\u00e1 de la doctrina si es de  Dios..<br \/>\nNotemos, por \u00faltimo, cuan rara es la gratitud. De todos los diez leprosos \u00e1 quien Cristo cur\u00f3, solo uno volvi\u00f3 \u00e1 darle  gracias. Las palabras que pronunci\u00f3 entonces son muy solemnes: \u00ab\u00bfNo son diez los que fueron limpios? \u00bfY los nueve  donde est\u00e1n?.<br \/>\nEsta lecci\u00f3n es sumamente instructiva y debe hacernos sentir humillados y contritos. Nuestra conducta es muy semejante  \u00e1 la de los diez leprosos. Estamos m\u00e1s dispuestos \u00e1 implorar que \u00e1 alabar, y \u00e1 pedir \u00e1 Dios nos conceda lo que no  tenemos, que \u00e1 darle gracias por lo que tenemos. El desagradecimiento universal de los cristianos es un hecho que debiera  causar rubor, puesto que demuestra bien la falta de humildad.<br \/>\nRoguemos \u00e1 Dios nos conceda gratitud. Esta es una virtud en que se deleita. Es la virtud que ha caracterizado \u00e1 los  hombres m\u00e1s rectos en todos los siglos de la iglesia. Es una virtud que forma la atm\u00f3sfera del cielo: los \u00e1ngeles y los  santos est\u00e1n siempre loando \u00e1 Dios. Es, por \u00faltimo, una virtud que produce felicidad en la tierra. Si no queremos sentir  ansiedad por nada debemos exponer \u00e1 Dios nuestras necesidades, no solo con la oraci\u00f3n y el ruego, sino con hacimiento  de gracias. Phi 4:6.<br \/>\nMas, ante todo, pidamos al Alt\u00edsimo nos d\u00e9 una conciencia m\u00e1s profunda de nuestra culpabilidad y desmerecimiento. De  ah\u00ed es que emana la gratitud: el hombre que cada d\u00eda reconoce de cu\u00e1nto es deudor \u00e1 la gracia divina, alaba y bendice \u00e1  Dios constantemente. La gratitud es una planta que solo florece cuando tiene por ra\u00edz la humildad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R581 \u0394\u03b9\u03ac con el acusativo tiene el sentido de a trav\u00e9s de, aqu\u00ed (comp. \u03b4\u03b9\u1f70 \u03bc\u03ad\u03c3\u03bf\u03c5 en el Luc 4:30); note el genitivo despu\u00e9s de \u03bc\u03ad\u03c3\u03bf\u03bd (la frase prepositiva \u03b4\u03b9\u1f70 \u03bc\u03ad\u03c3\u03bf\u03bd tiene un sentido estrictamente local: entre Samaria y Galilea [sin embargo, la variante es incierta; A tiene \u03b4\u03b9\u1f70 \u03bc\u03ad\u03c3\u03bf\u03c5 y D s\u00f3lo tiene \u03bc\u03ad\u03c3\u03bf\u03bd] -M55). <\/p>\n<p> T170 \u0393\u03b1\u03bb\u03b9\u03bb\u03b1\u03af\u03b1 generalmente aparece con art\u00edculo, excepto aqu\u00ed, donde la omisi\u00f3n del art\u00edculo con \u03a3\u03b1\u03bc\u03b1\u03c1\u03b5\u03af\u03b1\u03c2 ha causado su omisi\u00f3n con \u0393\u03b1\u03bb\u03b9\u03bb\u03b1\u03af\u03b1\u03c2, para dar equilibrio (comp. BD261[4]). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>por en medio de,<\/i> o, <i>a lo largo de las fronteras de<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aconteci\u00f3 que yendo a Jerusal\u00e9n, pasaba por Samaria y Galilea. 17:11 Yendo Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n (9:51; 13:22) , pasaba entre Samaria y Galilea. 12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, \u2014 V\u00e9ase 5:12, Notas, para una descripci\u00f3n de la lepra. 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