{"id":26300,"date":"2022-06-20T10:30:20","date_gmt":"2022-06-20T15:30:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1720-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:30:20","modified_gmt":"2022-06-20T15:30:20","slug":"comentario-de-lucas-1720-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1720-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 17:20 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Y cuando los fariseos le preguntaron acerca de cu\u00e1ndo hab\u00eda de venir el reino de Dios, les respondi\u00f3 diciendo: \u2014El reino de Dios no vendr\u00e1 con advertencia.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>17:20<\/span> Preguntado por los fariseos, cu\u00e1ndo hab\u00eda de venir el reino de Dios, les respondi\u00f3 y dijo: El reino de Dios no vendr\u00e1 con advertencia, \u2014 con \u201cse\u00f1ales visibles\u201d, LBLA. No vendr\u00eda con manifestaciones pol\u00edticas (<span>Mat 12:19<\/span>), con la organizaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito y campa\u00f1as militares, con la delineaci\u00f3n de fronteras, etc. <span>Jua 18:36<\/span>; <span>2Co 10:3-5<\/span>; <span>Efe 6:10-19<\/span>.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>cu\u00e1ndo hab\u00eda de venir el reino de Dios.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 10:11<\/span>; <span class='bible'>Luc 16:16<\/span>; <span class='bible'>Luc 19:11<\/span>; <span class='bible'>Hch 1:6<\/span>, <span class='bible'>Hch 1:7<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>no vendr\u00e1 con advertencia, o con se\u00f1ales visibles.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 17:23<\/span>, <span class='bible'>Luc 17:24<\/span>; <span class='bible'>Dan 2:44<\/span>; <span class='bible'>Zac 4:6<\/span>; <span class='bible'>Jua 18:36<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">En el antiguo Israel, exist\u00eda la creencia de que el\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">reino de Dios<\/span>\u00a0vendr\u00eda con se\u00f1ales c\u00f3smicas. Esta expectativa ten\u00eda sus ra\u00edces en algunos textos que relacionaban la venida de Dios con grandes se\u00f1ales (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Joe 2:28-32<\/span><\/span>). El concepto que Jes\u00fas tiene del Reino de Dios, sin embargo, iba m\u00e1s all\u00e1 del tiempo de la consumaci\u00f3n final cuando se ver\u00e1n tales se\u00f1ales (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 24:29<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>cu\u00e1ndo hab\u00eda de venir el reino de Dios.<\/b> Es posible que hayan hecho la pregunta con esp\u00edritu de burla porque ya hab\u00edan llegado a su propia conclusi\u00f3n de que \u00c9l no era el Mes\u00edas. <b>no vendr\u00e1 con advertencia.<\/b> Los fariseos cre\u00edan que el triunfo del Mes\u00edas ser\u00eda inmediato. Esperaban que viniera a derrocar a los romanos para establecer el reino milenario. El programa de Cristo era por completo diferente. \u00c9l inaugur\u00f3 una era en la que el reino se har\u00eda manifiesto en el se\u00f1or\u00edo de Dios en el coraz\u00f3n de los hombres por medio de la fe en el Salvador (v. <span class='bible'>Luc 17:21<\/span>; cp. <span class='bible'>Rom 14:17<\/span>). Ese reino no estar\u00eda limitado a una ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica en particular ni ser\u00eda visible a la vista humana. Vendr\u00eda de manera silenciosa e invisible, libre de la pompa y el esplendor asociados con la llegada de un rey. Jes\u00fas no sugiri\u00f3 que las promesas del AT sobre un reino terrenal quedaran anuladas. M\u00e1s bien, estableci\u00f3 que esa manifestaci\u00f3n visible y terrenal del reino a\u00fan est\u00e1 por venir (<span class='bible'>Apo 20:1-6<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>17:20 Preguntado por los fariseos, cu\u00e1ndo hab\u00eda de venir el reino de Dios, les respondi\u00f3 y dijo: El reino de Dios no vendr\u00e1 con advertencia, &#8212; con \u201cse\u00f1ales visibles\u201d, LBLA. No vendr\u00eda con manifestaciones pol\u00edticas (Mat 12:19), con la organizaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito y campa\u00f1as militares, con la delineaci\u00f3n de fronteras, etc. Jua 18:36; 2Co 10:3-5; Efe 6:10-19.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LAS SE\u00d1ALES DE SU VENIDA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 17:20-37<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Una vez le preguntaron a Jes\u00fas los fariseos cu\u00e1ndo iba a venir el Reino de Dios, y \u00c9l les contest\u00f3:<br \/>-EL Reino de Dios no vendr\u00e1 con se\u00f1ales que uno pueda observar, ni se dir\u00e1: \u00ab\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1!\u00bb, o \u00ab\u00a1Por all\u00ed viene!\u00bb Porque, fijaos: el Reino de Dios est\u00e1 dentro de vosotros-. Y sigui\u00f3 diciendo a sus disc\u00edpulos-: Llegar\u00e1 un tiempo en que querr\u00e9is ver uno de los d\u00edas del Hijo del Hombre, y no lo ver\u00e9is. Y os dir\u00e1n: \u00ab\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1!\u00bb, o \u00ab\u00a1Por all\u00ed viene!\u00bb Pero no vay\u00e1is ni les hag\u00e1is caso; porque el Hijo del Hombre se presentar\u00e1 en su D\u00eda como el rel\u00e1mpago que resplandece de una punta a otra de los cielos. Pero antes es necesario que padezca mucho, y que le rechacen los de este tiempo. Los d\u00edas del Hijo del Hombre ser\u00e1n como cuando viv\u00eda No\u00e9: que la gente com\u00eda y beb\u00eda, se casaba y celebraba bodas, hasta el momento en que No\u00e9 se meti\u00f3 en el arca y se descarg\u00f3 el Diluvio y acab\u00f3 con todos. O como sucedi\u00f3 cuando viv\u00eda Lot: que se com\u00eda y se beb\u00eda, se compraba y se vend\u00eda, se plantaba y se edificaba; pero, en cuanto sali\u00f3 Lot de Sodoma, se puso a llover fuego y azufre de los cielos, y murieron todos. As\u00ed suceder\u00e1 el D\u00eda que se manifieste el Hijo del Hombre: entonces, el que est\u00e9 en la azotea, que no intente bajar alas habitaciones a recoger sus bienes; y el que est\u00e9 en el campo, que no trate de volver a casa. \u00a1Acordaos de la mujer de Lot! El que haga todo lo posible para salvar la vida, la perder\u00e1; y el que est\u00e9 dispuesto a perderla, la salvar\u00e1. Os aseguro que esa noche estar\u00e1n dos en una cama, y uno ser\u00e1 arrebatado y otro dejado. Habr\u00e1 dos mujeres juntas moliendo, y una ser\u00e1 arrebatada y otra dejada. Estar\u00e1n dos trabajando juntos en el campo, y uno ser\u00e1 arrebatado y otro dejado.<br \/>-\u00bfAd\u00f3nde, Se\u00f1or? -le preguntaron entonces.<br \/>-\u00abDonde est\u00e9n los cuerpos, all\u00ed se juntar\u00e1n los buitres\u00bb -respondi\u00f3 Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos dos pasajes dif\u00edciles:<br \/>En los vers\u00edculos 20 y 21, Jes\u00fas contesta a la pregunta de los fariseos acerca de cu\u00e1ndo vendr\u00e1 el Reino de Dios. Dijo que no vendr\u00e1 con se\u00f1ales que podamos esperar. La palabra que se usa sugiere un m\u00e9dico que est\u00e1 observando a un paciente para descubrir los s\u00edntomas de la enfermedad que sospecha. Y no estamos seguros de lo que Jes\u00fas dijo a continuaci\u00f3n, porque el original puede querer decir dos cosas:<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Puede querer decir que <em>el Reino de Dios est\u00e1 dentro de vosotros; <\/em>es decir, que es algo que obra en los corazones de las personas; no va a producir cosas nuevas, sino personas nuevas. Lo que debemos buscar no es una revoluci\u00f3n que vaya a afectar a las cosas materiales, sino una revoluci\u00f3n en los corazones.<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Puede querer decir que <em>el Reino de Dios est\u00e1 entre vosotros. <\/em>Querr\u00eda decir \u00c9l, Jes\u00fas mismo. \u00c9l era la personificaci\u00f3n del Reino, aunque no le reconoc\u00edan. Es como si dijera: \u00abAqu\u00ed est\u00e1n la oferta total y el secreto de Dios, y vosotros no los quer\u00e9is aceptar.\u00bb<\/p>\n<p>Los vers\u00edculos 22-37 hablan de la Segunda Venida de Cristo. De este pasaje s\u00f3lo podemos sacar algunas cosas que son seguras, \u00a1y ya es bastante!<br \/>(i) Habr\u00e1 tiempos en que los cristianos anhelen la venida de Cristo. Como los m\u00e1rtires, clamar\u00e1n: \u00bb \u00a1Se\u00f1or! \u00bfHasta cu\u00e1ndo?\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Ap 6:10<\/span><em> ). <\/em>Pero tendr\u00e1n que aprender a mantener encendidas las l\u00e1mparas de la paciencia, y esperar. Dios tiene su momento.<\/p>\n<p>(ii) La venida de Cristo es segura, pero no sabemos cu\u00e1ndo ser\u00e1. Es in\u00fatil especular. Vendr\u00e1n personas con profec\u00edas y predicciones falsas; pero no debemos inquietarnos ni hacerles caso. La mejor manera en que puede encontrarnos Cristo es cumpliendo con nuestro deber paciente y fielmente. Como dice un comentarista: \u00bb Nadie lo podr\u00e1 <em>prever, <\/em>pero todos lo <em>ver\u00e1n.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>(iii) Cuando llegue ese D\u00eda, el juicio de Dios se har\u00e1 realidad, y de dos personas que han estado juntas toda la vida, una ser\u00e1 arrebatada y otra dejada. Aqu\u00ed hay una advertencia: el haber estado cerca de una persona que es fiel al Se\u00f1or no es una garant\u00eda de salvaci\u00f3n. \u00abNadie puede librar a su hermano.\u00bb No hace mucho que era corriente el entregar uno de los hijos a la iglesia para que cumpliera por todos. Y todav\u00eda lo es el que un marido se descargue dejando a la mujer que cumpla con la iglesia. Pero el juicio de Dios es individual. No podemos delegar en otro el cumplimiento de nuestros deberes con Dios. A menudo uno es arrebatado y otro dejado.<br \/>(iv) Cuando le preguntaron a Jes\u00fas cu\u00e1ndo pasar\u00eda todo eso, contest\u00f3 citando un conocido refr\u00e1n: \u00abDonde est\u00e9n los cuerpos se juntar\u00e1n los buitres\u00bb, que quer\u00eda decir que una cosa suced\u00eda cuando se cumpl\u00edan las condiciones necesarias. Para nosotros quiere decir que Dios enviar\u00e1 otra vez a Jesucristo a Su debido tiempo -el de Dios. No podemos saber cu\u00e1ndo, y no osaremos especular. Debemos vivir de tal manera que cuando \u00c9l venga nos encuentre preparados.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 3:2<\/span>; <span class='bible'>Mat 4:17<\/span>; <span class='bible'>Mat 12:28<\/span>; <span class='bible'>Mar 9:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El reino y el Hijo del Hombre (cf. Mat. 24:23-28, 37-41). Jes\u00fas ya hab\u00eda hablado de la venida del reino y del Hijo del Hombre (9:26; 10:9, 11; 12:40). Era natural que se le preguntara cu\u00e1ndo ocurrir\u00edan esos hechos y si habr\u00eda alguna indicaci\u00f3n cuando se acercara el fin para que la gente pudiera prepararse y recibir esperanza del pensamiento de que no estaba muy lejano.<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3 que la venida del reino no ser\u00eda acompa\u00f1ada por se\u00f1ales visibles. Nadie podr\u00e1 decir por adelantado: \u201cEst\u00e1 aqu\u00ed.\u201d La segunda parte de su declaraci\u00f3n no es f\u00e1cil. Algunas traducciones dicen que \u201cel reino est\u00e1 dentro de vosotros\u201d, pero es una traducci\u00f3n improbable, porque el reino no estaba en los fariseos que plantearon la cuesti\u00f3n, y adem\u00e1s porque en ninguna parte Jes\u00fas habl\u00f3 del reino como de una experiencia \u00edntima y espiritual. En medio de vosotros es una mejor traducci\u00f3n; en ese caso, la frase significa que est\u00e1 a su alcance. Aunque Jes\u00fas dijo que est\u00e1 (en tiempo presente) algunos han sugerido que realmente estaba hablando del futuro. Esto tambi\u00e9n es improbable, dado que en otro momento Jes\u00fas habl\u00f3 del reino como algo presente (11:20) as\u00ed como futuro. El reino de Dios ya estaba en acci\u00f3n en medio de los oyentes de Jes\u00fas; all\u00ed estaba para que ellos lo alcanzaran.<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas dirige su mirada hacia el futuro y habla sobre la forma en que Dios intervendr\u00e1 s\u00fabitamente en la historia, una vez m\u00e1s sin se\u00f1ales de advertencia. La gente desear\u00e1 ver el tiempo de la venida del Hijo del Hombre y de una nueva era, sin duda en parte por sus tribulaciones en este mundo. En esta situaci\u00f3n los hombres podr\u00e1n ser confundidos por falsas se\u00f1ales. Cuando realmente venga el Hijo del Hombre, su gloriosa llegada ser\u00e1 suficientemente clara como para que todos reconozcan lo que estar\u00e1 ocurriendo, en marcado contraste con el sufrimiento y la humillaci\u00f3n que pas\u00f3 primero como algo necesario en el camino a su glorioso triunfo. Su venida ser\u00e1 una sorpresa, y desagradable, para el mundo en general y, por lo tanto, todos deber\u00e1n estar preparados. As\u00ed como el diluvio una vez cubri\u00f3 el mundo y el fuego devor\u00f3 a Sodoma por sorpresa, a pesar de las advertencias de No\u00e9 y Lot (2 Ped. 2:5-8), as\u00ed ser\u00e1 cuando el Hijo del Hombre venga en juicio. Ser\u00e1 demasiado tarde para escapar de ello, por lo cual hay que cuidarse de no estar demasiado ligados a las cosas terrenales, recordando la terrible experiencia de la mujer de Lot. S\u00f3lo aquellos que han dejado de vivir para s\u00ed mismos lograr\u00e1n escapar. Habr\u00e1 separaciones entre los miembros de la misma familia y entre grupos de compa\u00f1eros de trabajo. Cuando se pregunt\u00f3 a Jes\u00fas por el lugar en que eso ocurrir\u00eda, no hizo m\u00e1s concesiones a aquellos que deseaban un mapa y tambi\u00e9n un calendario; cuando llegue el tiempo ser\u00e1 muy obvio d\u00f3nde estar\u00e1 el Hijo del Hombre, as\u00ed como la ubicaci\u00f3n de un cad\u00e1ver en el desierto es evidente por la cantidad de buitres que est\u00e1n volando encima.<\/p>\n<p>Notas. 20 La advertencia de Jes\u00fas en contra de estar buscando se\u00f1ales con frecuencia se ve como contraria a 21:5-36. Sin embargo, esto se basa en una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del pasaje posterior (y de Mat. 24 y Mar. 13). Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 siempre que no hay se\u00f1ales seguras y que todos deben estar vigilantes en todo momento. 22 Los d\u00edas del Hijo del Hombre probablemente se refiere al per\u00edodo inmediatamente anterior a su venida. 36 Este vers\u00edculo -que no ha sido incluido en la RVA- no figura en los mejores mss.; fue a\u00f1adido por escribas familiarizados con Mat. 24:40.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>s 1041 Mat 24:3<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> no viene con se\u00f1ales visibles. Los fariseos siempre buscaban se\u00f1ales que comprobaran la llegada del reino, pero Jes\u00fas no les dio ninguna. La venida del reino no se puede predecir con se\u00f1ales, pues llegar\u00e1 de repente (vers. 24).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n20<strong> (1)<\/strong> V\u00e9ase la nota 43<strong> (2)<\/strong> del cap.4. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n20<strong> (2)<\/strong> Indica que el reino de Dios no es f\u00edsico, sino espiritual. Es el Salvador en Su primera venida (vs. 21-22), en Su segunda venida (vs. 23-30), en el arrebatamiento de Sus creyentes vencedores (vs. 31-36), y al destruir al anticristo (v. 37) a fin de recobrar toda la tierra para Su reinado all\u00ed ( Rev_11:15). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En este pasaje se nos ense\u00f1a que el reino de Dios es enteramente distinto de los reinos de este mundo. Nuestro Se\u00f1or dijo  \u00e1 los fariseos que el reino de Dios no vendr\u00eda manifiesto. Quiso decir con estas palabras que su llegada no seria anunciada  con signos exteriores de dignidad. Los que esperasen contemplar algo de esa especie ver\u00edan sus esperanzas burladas, pues  mientras estuviesen vanamente en acecho del reino que su imaginaci\u00f3n se hab\u00eda creado, el reino verdadero estar\u00eda en  medio de ellos, sin que lo apercibiesen. \u00abHe aqu\u00ed,\u00bb dijo, \u00bb el reino de Dios est\u00e1 dentro de vosotros..<br \/>\nCon las palabras que encierra el vers\u00edculo ya citado nuestro Se\u00f1or describi\u00f3 con toda exactitud el principio de su reino  espiritual. Empez\u00f3 este en un pesebre de Bel\u00e9n, sin que de ello tuviesen conocimiento los grandes, los ricos \u00f3 los sabios.<br \/>\nApareci\u00f3 repentinamente en el templo de Jerusal\u00e9n, y nadie sino Sime\u00f3n y Ana reconocieron \u00e1 su Rey. Y treinta a\u00f1os  despu\u00e9s solo fue recibido por unos pocos pescadores y publ\u00edcanos de Galilea. El Rey vino \u00e1 los suyos, y los suyos no lo  recibieron. Entretanto, los jud\u00edos estaban esperando el reino; pero no fijaban la vista en la direcci\u00f3n debida, y quer\u00edan ver  signos que no se les hab\u00edan anunciado. El reino de Dios estaba en medio de ellos, y sin embargo no lo ve\u00edan.<br \/>\nEl reino efectivo que Cristo ha de establecer alg\u00fan d\u00eda, ser\u00e1 muy semejante \u00e1 su reino espiritual. No lo acompa\u00f1ar\u00e1n los  signos y las manifestaciones exteriores que muchos tienen esperanza de ver; no ser\u00e1 precedido, como se cree, de un  per\u00edodo de paz y pureza universales; ni tampoco ser\u00e1 anunciado \u00e1 la Iglesia de una manera tan clara que todos se puedan  prepara para su advenimiento Vendr\u00e1 de s\u00fabito y la mayor parte de los hombres lo contemplar\u00e1n con sorpresa. Los  Simeones y las Anas ser\u00e1n tan escasos en ese d\u00eda como en la otra venida de Cristo.<br \/>\nSe nos ense\u00f1a, en segundo lugar, que el segundo advenimiento ser\u00e1 un acontecimiento muy repentino. Nuestro Se\u00f1or lo  describi\u00f3 por medio de una figura muy notable. Dijo as\u00ed: \u00abComo el rel\u00e1mpago, relampagueando desde una parte que est\u00e1  debajo del cielo, resplandece hasta la otra que est\u00e1 debajo del cielo, as\u00ed tambi\u00e9n ser\u00e1 el Hijo del hombre en su d\u00eda..<br \/>\nDel d\u00eda y la hora en que dicho acontecimiento tendr\u00e1 lugar, no sabemos nada. M\u00e1s s\u00ed sabemos esto: que para la iglesia y  para el mundo su venida ser\u00e1 repentina, instant\u00e1nea, sin previo aviso. Las Escrituras nos lo ense\u00f1an as\u00ed en varios lugares.<br \/>\n\u00abEl Hijo del hombre ha de venir \u00e1 la hora que no pens\u00e1is.\u00bb \u00abEl d\u00eda del Se\u00f1or como ladr\u00f3n en la noche as\u00ed vendr\u00e1.\u00bb Mat 24:44; 1Th 5:2.<br \/>\nBien solemne es por cierto la idea de que el segundo advenimiento de Cristo ser\u00e1 repentino. Ante ella debi\u00e9ramos  sentirnos impulsados \u00e1 hacer esfuerzos por preparar nuestra conciencia. El deseo m\u00e1s ardiente de nuestro coraz\u00f3n debiera  ser estar siempre listos para recibir \u00e1 nuestro Se\u00f1or, y no hace nada de que tuvi\u00e9semos que avergonzarnos si apareciese  repentinamente. \u00abBienaventurado,\u00bb dice el ap\u00f3stol S. Juan, \u00abel que vela y guarda sus vestiduras..<br \/>\nEs este pasaje se nos ense\u00f1a, en tercer lugar, que en las Escrituras se nos revelan dos advenimientos de Cristo en persona.<br \/>\nJes\u00fas vino la primera vez como d\u00e9bil y humilde, \u00e1 padecer y morir; la segunda vez se presentar\u00e1 en poder y gloria para  poner \u00e1 sus enemigos bajo sus plantas. En la primera venida carg\u00f3 con nuestros pecados y fue crucificado; en la segunda  aparecer\u00e1 sin pecado para salvar \u00e1 su pueblo. De ambos advenimientos habla nuestro Se\u00f1or expresamente en los  vers\u00edculos citados. Al primero se refiere cuando dice que es necesario que \u00abpadezca mucho y sea reprobado.\u00bb Hace  alusi\u00f3n al segundo cuando dice que el Hijo del hombre es como el rel\u00e1mpago que resplandece desde la una parte del cielo  hasta la otra.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>interrogado&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>habiendo sido preguntado<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>con observaci\u00f3n<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>habiendo sido preguntado.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> <strong> Biblia Peshitta 2006 Notas:<\/p>\n<p> [26] <strong> 17.20 <\/strong> Arameo, <em>neturata<\/em>, que se traduce <em>observancias<\/em>, <em>costumbres<\/em>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Peshitta en Espa\u00f1ol<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y cuando los fariseos le preguntaron acerca de cu\u00e1ndo hab\u00eda de venir el reino de Dios, les respondi\u00f3 diciendo: \u2014El reino de Dios no vendr\u00e1 con advertencia. 17:20 Preguntado por los fariseos, cu\u00e1ndo hab\u00eda de venir el reino de Dios, les respondi\u00f3 y dijo: El reino de Dios no vendr\u00e1 con advertencia, \u2014 con \u201cse\u00f1ales &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-1720-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 17:20 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26300","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26300"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26300\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}