{"id":26361,"date":"2022-06-20T10:33:10","date_gmt":"2022-06-20T15:33:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:33:10","modified_gmt":"2022-06-20T15:33:10","slug":"comentario-de-lucas-191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 19:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Habiendo entrado Jes\u00fas en Jeric\u00f3, pasaba por la ciudad.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>19:1<\/span> Habiendo entrado Jes\u00fas en Jeric\u00f3, iba pasando por la ciudad. 2 Y sucedi\u00f3 que un var\u00f3n llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico \u2014 la Biblia no dice ni implica que Zaqueo hab\u00eda ganado su riqueza por medios fraudulentos o extorsioncitas.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jeric\u00f3.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 2:1<\/span>; <span class='bible'>Jos 6:1<\/span>; <span class='bible'>Jos 6:26<\/span>; <span class='bible'>1Re 16:34<\/span>; <span class='bible'>2Re 2:18-22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Conversi\u00f3n de Zaqueo, un publicano,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 19:1-10<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Par\u00e1bola de las diez minas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 19:11-27<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jes\u00fas entra triunfalmente a Jerusal\u00e9n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 19:28-40<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>llora sobre ella,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 19:41-44<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>echa a los cambistas fuera del templo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 19:45<\/span>, <span class='bible'>Luc 19:46<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>ense\u00f1a diariamente en el templo y los gobernantes buscan destruirle, pero temen al pueblo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 19:47<\/span>, <span class='bible'>Luc 19:48<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Zaqueo, como\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">jefe de los publicanos<\/span>, es muy posible que licitara el derecho a cobrar los impuestos y luego, contratara a otro cobrador de impuestos para hacer el trabajo.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>CONVERSI\u00d3N DE ZAQUEO.<\/b> Jes\u00fas todav\u00eda estaba procurando salvar a los perdidos (v. <span class=\"bible\">Luc 19:10<\/span>) s\u00f3lo unos d\u00edas antes de su crucifixi\u00f3n; ese era el prop\u00f3sito de su venida (cf. <span class=\"bible\">Luc 15:3-7<\/span>; <span class=\"bible\">Eze 34:16<\/span>). Zaqueo, un recaudador de impuestos, \u00abjefe de los publicanos\u00bb, se ganaba la vida cobr\u00e1ndole al pueblo m\u00e1s de lo que deb\u00eda. Por esa raz\u00f3n, los publicanos eran despreciados por el pueblo. El inter\u00e9s de Jes\u00fas por Zaqueo debe impulsar al creyente a llevar el evangelio a los indeseables de la sociedad, porque todas las personas est\u00e1n perdidas y necesitan la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 19.<\/p>\n<p>Zaqueo el publicano, 19:1-10.<br \/>\n1 Entrando, atraves\u00f3 Jeric\u00f3. 2 Hab\u00eda all\u00ed un hombre llamado Zaqueo, jefe de publ\u00edcanos y rico. 3 Hac\u00eda por ver a Jes\u00fas, pero a causa de la muchedumbre no pod\u00eda, porque era de poca estatura. 4 Corriendo adelante, se subi\u00f3 a un sic\u00f3moro para verle, pues hab\u00eda de pasar por all\u00ed. 5 Cuando lleg\u00f3 a aquel sitio, levant\u00f3 los ojos Jes\u00fas y le dijo: Zaqueo, baja pronto, porque hoy me hospedar\u00e9 en tu casa. 6El baj\u00f3 a toda prisa y le recibi\u00f3 con alegr\u00eda. 7 Vi\u00e9ndolo, todos murmuraban de que hubiera entrado a alojarse en casa de un pecador. 8 Zaqueo, en pie, dijo al Se\u00f1or: Se\u00f1or, doy la mitad de mis bienes a los pobres, y si a alguien he defraudado en algo, le devuelvo el cu\u00e1druplo. 9 D\u00edjole Jes\u00fas: Hoy ha venido la salud a tu casa, por cuanto \u00e9ste es tambi\u00e9n hijo de Abraham; 10 pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.<\/p>\n<p>La escena es en la Jeric\u00f3 herodiana, a 3 kil\u00f3metros al sur de la vieja, que era la \u00fanica habitada. Lc es el \u00fanico que narra esta escena. A la fascinaci\u00f3n que causan las riquezas, y que Lc expuso en el pasaje del joven que no \u201csigui\u00f3\u201d a Cristo por sus muchas riquezas, la conversi\u00f3n de Zaqueo presenta un ejemplo en contrapartida. Es otro caso, aqu\u00ed con hechos, del tema de la misericordia de Cristo, tan destacado por Lc.<br \/>\n\tZaqueo, que significa \u201cel puro,\u201d \u201cel justo,\u201d o, si es abreviatura de Zacar\u00edas, \u201cDios se acord\u00f3,\u201d es presentado por Lc en dos caracteres \u00edntimamente unidos entre s\u00ed. Es \u201cjefe de publ\u00edcanos\u201d y hombre \u201crico.\u201d<br \/>\n\tLos publ\u00edcanos eran los recaudadores de los impuestos de Roma a Israel. Por eso eran aborrecidos por los jud\u00edos, como cofautores de la dominaci\u00f3n romana. La autoridad de Roma admit\u00eda de \u00e9stos una cantidad alzada, y luego ellos pod\u00edan resarcirse en los cobros del pueblo. Ello dejaba un margen de abuso manifiesto en los beneficios. Acaso por eso era \u201crico.\u201d M\u00e1xime siendo \u201cjefe\u201d de los publ\u00edcanos de toda aquella zona de Jeric\u00f3 (cf. Luc 3:12-13).<br \/>\n\tEl buen deseo se ve en este hombre de \u201cestatura peque\u00f1a,\u201d por lo que se sube a un \u00e1rbol, y no tiene reparo en \u201ccorrer\u201d para situarse por donde Cristo ha de pasar.<br \/>\n\tA su paso, Cristo lo mir\u00f3, lo llam\u00f3, y Lc dijo que bajase \u201cpronto\u201d &#8211; en esta palabra hay un ansia espiritual de ganarle &#8211; , porque \u201choy tengo (\u03b4\u03b5 i) que hospedarme en tu casa.\u201d El baj\u00f3 \u201ccon toda prisa.\u201d Este rasgo de Lc corresponde al ansia que Cristo tiene de \u00e9l. Y lo recibi\u00f3 en su casa \u201ccon alegr\u00eda.\u201d La murmuraci\u00f3n jud\u00eda no pod\u00eda faltar al ver que se hospedaba en la casa de un \u201cpecador.\u201d Esta palabra ten\u00eda para ellos el sentido de un hombre inmerso en toda impureza \u201clegal,\u201d que aqu\u00ed tambi\u00e9n pod\u00eda ser moral por su oficio.<br \/>\n\tLc es r\u00e1pido en la descripci\u00f3n. Pero va a lo fundamental de los hechos. Zaqueo est\u00e1 convertido. El confiesa su satisfacci\u00f3n: \u201cDoy la mitad de mis bienes a los pobres, y si a alguien he defraudado en algo, le devuelvo el cuadruplo.\u201d<br \/>\n\tEn la Ley se exig\u00eda el cuadruplo en casos de robo (Exo 21:37; Exo 22:1). Pero en caso de fraudes s\u00f3lo se exig\u00eda una quinta parte, a m\u00e1s de la devoluci\u00f3n o compensaci\u00f3n de lo defraudado (Lev 5:24; Num 5:6.7). En el uso de esta \u00e9poca s\u00f3lo estaba vigente la satisfacci\u00f3n de una quinta parte sobre lo robado 1.<br \/>\n\tAs\u00ed, la oferta de Zaqueo es: la primera, como una indemnizaci\u00f3n; y la segunda, un acto de generosidad muy por encima de lo que la justicia exig\u00eda entonces.<br \/>\n\tCon Cristo lleg\u00f3 a Zaqueo la \u201csalud.\u201d Tambi\u00e9n \u00e9l, aunque degradado por los fraudes y malos negocios, era digno de ser hijo de Abraham: de la suerte de los jud\u00edos dignos y rectos. Y, sin duda, tambi\u00e9n a toda su \u201ccasa\u201d (Hec 10:2; Hec 11:14; Hec 16:15.31; Hec 18:8), lo mismo que antes participar\u00edan de \u201criqueza de iniquidad.\u201d<br \/>\n\tY se hace ver que \u00e9sta era la misi\u00f3n de Cristo. Lo criticaban por \u201ccomer y beber con los publ\u00edcanos y pecadores\u201d (Luc 15:1) y les respondi\u00f3 con las par\u00e1bolas de la misericordia. Y aqu\u00ed se responde, aparte de los hechos, con destacar que \u00e9sta era la misi\u00f3n del Hijo del hombre: que \u201cha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.\u201d Esta sentencia de Cristo debe de provenir de otro contexto. Pero es el complemento \u201csapiencial\u201d al hecho de esta conversi\u00f3n. San Ambrosio ve en Zaqueo un fruto maduro que cae del \u00e1rbol a la primera sacudida que le hace Cristo 2.<br \/>\n\tSiendo hist\u00f3rica la escena, es de una destacada tem\u00e1tica y elaboraci\u00f3n lucana: Cristo invitado a un banquete (v.5); alegr\u00eda (v.6); desprendimiento (v.8); salud universal (v.10a); Cristo amigo de pecadores (v.l0b). La propuesta de Bultmann que sea una reelaboraci\u00f3n de Mar 2:14-17, no tiene base.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de las minas,Mar 19:11-28 (Mat 25:14-30). Cf. comentario a Mat 25:14-30.<br \/>\n11 Oyendo ellos esto, a\u00f1adi\u00f3 Jes\u00fas una par\u00e1bola, por cuanto estaba pr\u00f3ximo a Jerusal\u00e9n, y les parec\u00eda que el reino de Dios iba a manifestarse luego. 12 Dijo, pues: Un hombre noble parti\u00f3 para una regi\u00f3n lejana para recibir la dignidad real y volverse; 13 llamando a diez siervos suyos, les entreg\u00f3 diez minas y les dijo: Negociad mientras vuelvo. u Sus conciudadanos le aborrec\u00edan, y enviaron detr\u00e1s de \u00e9l una legaci\u00f3n, diciendo: No queremos que \u00e9ste reine sobre nosotros. 15 Sucedi\u00f3 que, al volver \u00e9l, despu\u00e9s de haber recibido el reino, hizo llamar a aquellos siervos a quienes hab\u00eda entregado el dinero, para saber c\u00f3mo hab\u00edan negociado. 16 Se present\u00f3 el primero, diciendo: Se\u00f1or, tu mina ha producido diez minas. 17 D\u00edjole: Muy bien, siervo bueno; puesto que has sido fiel en lo poco, recibir\u00e1s el gobierno de diez ciudades. 18 Vino el segundo, que dijo: Se\u00f1or, tu mina ha producido cinco minas. 19 D\u00edjole tambi\u00e9n a \u00e9ste: Y t\u00fa recibe el gobierno de cinco ciudades. 20 Llega el otro diciendo: Se\u00f1or, ah\u00ed tienes tu mina, que tuve guardada en un pa\u00f1uelo, 21 pues ten\u00eda miedo de ti, que eres hombre severo, que quieres recoger lo que no pusiste y segar donde no sembraste. 22 D\u00edjole: Por tu boca misma te condeno, mal siervo. Sab\u00edas que yo soy hombre severo, que rengo donde no deposit\u00e9, y siego donde no sembr\u00e9. 23 \u00bfPor qu\u00e9, pues, no diste mi dinero al banquero, y yo, al volver, lo hubiera recibido con los intereses? 24 Y dijo a los presentes: Tomadle a \u00e9ste la mina y d\u00e1dsela al que tiene diez. 25 Le dijeron: Se\u00f1or, ya tiene diez minas. 26 D\u00edjoles: Os digo que a todo el que tiene se le dar\u00e1, y al que no tiene, aun lo que tiene le ser\u00e1 quitado. 27 Cuanto a esos mis enemigos que no quisieron que yo reinase sobre ellos, traedlos ac\u00e1 y, delante de m\u00ed, degolladlos. 28 Y diciendo esto, sigui\u00f3 adelante, subiendo hacia Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola de las \u201cminas\u201d de Lc es la misma par\u00e1bola de los \u201ctalentos\u201d de Mt. Es generalmente admitido, y basta para ello la comparaci\u00f3n y estructura de ambas. No obstante, la finalidad que se expone es distinta. En Mt es la necesidad de rendir los dones que Dios concedi\u00f3 a cada uno; pues se ha de rendir cuenta de ellos a \u00e9l en su juicio, en la parus\u00eda. En Lc, en cambio, la finalidad es distinta, buscada, seguramente, por el mismo evangelista. La trae con elementos que no tiene Mt, y en \u00e9stos est\u00e1 su finalidad. Se ve ya en la introducci\u00f3n. Cristo cuenta la par\u00e1bola \u201cporque estaba pr\u00f3ximo a Jerusal\u00e9n y les parec\u00eda que el reino de Dios iba a manifestarse luego.\u201d La sobreexcitaci\u00f3n mesi\u00e1nica se agudizaba, despu\u00e9s de tantos milagros de Cristo, al ir a celebrar la Pascua 3.<br \/>\n\tPor eso, la finalidad directa de la par\u00e1bola no es, como en Mt, rendir cuentas de los ahorros aunque alude incidentalmente a la parus\u00eda (v.19), sino hacer ver la necesidad de la ida de Cristo y la tardanza de su retorno en la parus\u00eda. Mientras, se han de rendir los dones de Dios, para darle cuenta a El en su venida.<br \/>\n\tEra esto una grave preocupaci\u00f3n en la Iglesia primitiva (2Pe 3:4; 2Te 2:1ss). Comparada con Mt se ve que en \u00e9sta se mezclan dos par\u00e1bolas. Son las siguientes, con una introducci\u00f3n-tema:<br \/>\n\tV.II=tema\/ v.12-13 y 15b-26 (las minas)! 14-15a.27 (adquisici\u00f3n de un reino: es alegor\u00eda) \/v.28=indicaci\u00f3n hist\u00f3rico-geogr\u00e1fica.<br \/>\n\tEn el \u201cEvangelio de los Nazarenos,\u201d ap\u00f3crifo, se encuentra otra versi\u00f3n de esto. Son tres siervos: uno gasta su \u201cmina\u201d con rameras; otro la aumenta con el comercio; el otro la esconde y no gana nada. Por ello, uno es aceptado con alegr\u00eda; otro, reprendido; y el tercero es puesto en prisi\u00f3n.\u201d 3<br \/>\n\tEsta par\u00e1bola es mixta; tiene varios elementos alegorizados.<br \/>\n\tEl auditorio, aunque no se dice, son los ap\u00f3stoles. Parece que son los que pueden relacionar la ida a Jerusal\u00e9n con esta declaraci\u00f3n all\u00ed, p\u00fablica y oficial, de su mesianismo.<br \/>\n\tv.12. Este \u201chombre\u201d que va a recibir la dignidad real es Cristo, que va a lograr el m\u00e9rito de establecer el reino mesi\u00e1nico en la cruz. Volver\u00e1 visiblemente en la parus\u00eda, como lo exige el contexto de rendir cuentas. La imagen parece tomada de la ida a Roma de Herodes el Grande, y despu\u00e9s de su hijo Arquelao, para lograr la dignidad real de Augusto. La primera fue el a\u00f1o 40 antes de Cristo, y la segunda, el 4 despu\u00e9s de Cristo. 4<br \/>\n\tv.13. La \u201cmina\u201d era la moneda tipo en Grecia. Era equivalente a 100 dracmas (igual a 100 denarios).<br \/>\n\tv.14. El aborrecimiento de sus conciudadanos se refiere a los Herodes. Y hasta enviaron una legaci\u00f3n para que no le confirmasen la dignidad real, porque no quer\u00edan que reinase sobre ellos. Esta historia refleja la ida a Roma de Arquelao, el odio que contra \u00e9l hab\u00eda y la embajada que se envi\u00f3 tras \u00e9l para esto 4. En sentido aleg\u00f3rico, este rey es Cristo. Sus \u201cconciudadanos,\u201d en frase redonda, le \u201caborrec\u00edan.\u201d La embajada se pone para m\u00e1s acusar a los que no quieren que reine sobre ellos. Pero tambi\u00e9n se ve cumplido esto en el proceso de Cristo ante Pilato al pedir su muerte y proclamar que no tienen m\u00e1s rey que al Cesar.<br \/>\n\tv.15. Vuelve despu\u00e9s de recibir el reino. Es Cristo en su parus\u00eda. Mt lo dice claramente. Vuelve \u201cdespu\u00e9s de mucho tiempo.\u201d Ya desde aqu\u00ed coincide con Mt. Los dones de Dios se los ha de hacer fructificar. El fijar el n\u00famero en la rendici\u00f3n de cuentas de tres siervos es por raz\u00f3n de abreviar. Pero en ellos est\u00e1 un m\u00e1ximum, un medio y una falta total de rendimiento.<br \/>\n\tv.17. El gobierno sobre \u201cdiez ciudades\u201d es premio a la fidelidad que tuvo al rey en su ausencia. Reinar\u00e1 con \u00e9l. Su fidelidad le ha ganado la plena confianza del rey. As\u00ed participar\u00e1 de su confianza en el gobierno del reino.<br \/>\n\tv.24-25. Extra\u00f1a que se d\u00e9 la \u201cmina\u201d del que no la hab\u00eda hecho fructificar al que rend\u00eda el m\u00e1ximum. Con ello se indica que el que m\u00e1s rinde es m\u00e1s digno de premio. Lo mismo que el despojo de los bienes dados al que no los hace rendir.<br \/>\n\tv.26. La primera parte es el comentario a lo anterior: \u201ca todo el que tiene se le dar\u00e1.\u201d En cambio, al que no produjo se le quitar\u00e1n, en castigo, esos dones que no hizo rendir. Bienes que aqu\u00ed est\u00e1n dados y fructificados o esterilizados en orden al reino, a la vida eterna. \u201cAl que no tiene\u201d esa fructificaci\u00f3n, \u201caun lo que tiene,\u201d esos primeros dones dados por Dios y por \u00e9l no fructificados, \u201cle ser\u00e1 quitado\u201d en castigo. Este doble proverbio, incluso en forma m\u00e1s parad\u00f3jica, se encuentra citado en otros pasajes evang\u00e9licos (Mat 13:12; Mar 4:25; Luc 8:18).<br \/>\n\tv.27. El deg\u00fcello de sus enemigos ante \u00e9l es un modo oriental de describir un castigo m\u00e1ximo. Es el infernal, sentenciado oficialmente en la parus\u00eda 5.<br \/>\n\tEn su sentido original debi\u00f3 de ser una par\u00e1bola de \u201ccrisis\u201d dirigida a los fariseos, que no hicieron rendir los dones que se les dieron &#8211; la ciencia de Dios &#8211; para llevar el pueblo jud\u00edo al reino, y el anuncio de su responsabilidad ante la parus\u00eda.<\/p>\n<p> Entrada mesi\u00e1nica en Jerusal\u00e9n,Luc 19:29-40 (Mat 21:1-9; Mar 11:1-10; Jua 12:12-29). Cf. comentario a Mat 21:1-9.<br \/>\n29 Al acercarse a Betfag\u00e9 y Betania, en el monte llamado de los Olivos, envi\u00f3 a dos de sus disc\u00edpulos, 30 dici\u00e9ndoles: Id a la aldea de enfrente, y, entrando en ella, hallar\u00e9is un pollino atado, que todav\u00eda no ha sido montado por nadie; desatadlo y traedlo. 31 Y si alguno os dijere: \u00bfPor qu\u00e9 lo solt\u00e1is? dir\u00e9is as\u00ed: El Se\u00f1or tiene de \u00e9l necesidad. 32 Fueron los enviados y lo hallaron as\u00ed como les hab\u00eda dicho. 33 Desatando ellos el pollino, les dijeron sus amos: \u00bfPor qu\u00e9 desat\u00e1is el pollino? 34 Les respondieron: El Se\u00f1or tiene necesidad de \u00e9l. 35 Lo llevaron a Jes\u00fas, y, echando sus mantos sobre el pollino, montaron a Jes\u00fas. 36 Seg\u00fan El iba, extend\u00edan sus vestidos en el camino. 37 Cuando ya se acercaba a la bajada del monte de los Olivos, comenz\u00f3 la muchedumbre de los disc\u00edpulos a alabar alegres a Dios a grandes voces por todos los milagros que hab\u00edan visto, 38 diciendo: \u00a1Bendito el que viene, el Rey, en nombre del Se\u00f1or! \u00a1Paz en el cielo y gloria en las alturas! 39 Algunos fariseos de entre la muchedumbre le dijeron: Maestro, reprende a tus disc\u00edpulos. 40 El contest\u00f3 y dijo: Os digo que, si ellos callasen, gritar\u00edan las piedras.<\/p>\n<p> Los cuatro evangelistas relatan aunque con variantes, este \u201cingreso mesi\u00e1nico\u201d de Cristo en Jerusal\u00e9n, en el viaje a su muerte.<br \/>\n\tEl relato es com\u00fan a los tres sin\u00f3pticos. En el Comentario a Mt se expone. Jn lo matiza m\u00e1s. Sin embargo, Lc da una serie de detalles de este cortejo. La gran aclamaci\u00f3n comenz\u00f3 al \u201cacercarse a la bajada del monte de los Olivos.\u201d Era el momento en que se divisaba bien Jerusal\u00e9n, y el entusiasmo se desbord\u00f3 (v.37). El asno pod\u00eda ser la cabalgadura de un pr\u00edncipe que entraba en son de paz (Zac 9:9).<br \/>\n\tLa aclamaci\u00f3n que le dan es:<br \/>\n\t\u201cBendito el que viene (Luc 7:20). el Rey (Jua 12:14.15), en nombre del Se\u00f1or (Sal 118:26); paz en el cielo, y gloria en las alturas\u201d<br \/>\n\tLas primeras aclamaciones son t\u00edtulos mesi\u00e1nicos. La redacci\u00f3n de Lc, comparada con la de Mt-Mc, est\u00e1 m\u00e1s comprensible para sus lectores helenistas. Los dos \u00faltimos hemistiquios son una alabanza a Dios por enviar al Mes\u00edas. Omite a Mar 11:10 acaso porque sus lectores no piensen en un \u201creino\u201d dav\u00eddico material.<br \/>\n\tLos fariseos invitan a Cristo a que corte aquellas aclamaciones. Pero, aparte que ellos lo dec\u00edan por envidia, era la \u201chora\u201d del mesianismo, la \u201chora\u201d de Dios. Por ello, si ellos callasen, gritar\u00edan las piedras. La frase podr\u00eda ser un proverbio (Hab 2:11). Estos v.39-40 son propios de Lc. Algo parecido se encuentra en el Talmud b. (Hagigah 16 a).<br \/>\n\tNo hay que figurarse el cortejo como algo ins\u00f3lito. No debi\u00f3 de pasar del volumen, o poco m\u00e1s, de una caravana que llegaba a la Ciudad Santa. Lo inesperado y r\u00e1pido del desarrollo del mismo explica el pasar inadvertido o no inquietante para la autoridad romana, m\u00e1xime en aquellos d\u00edas de exacerbaci\u00f3n mesi\u00e1nica, en los cuales una intervenci\u00f3n imprudente pod\u00eda peligrosamente acentuarlos. La valoraci\u00f3n que parece probable se expone en Comentario a Mat 21:1-9.<\/p>\n<p>Llanto sobre Jerusal\u00e9n,Mat 19:41-44.<br \/>\n41 As\u00ed que estuvo cerca, al ver la ciudad, llor\u00f3 sobre ella, diciendo: 4 \u00a1Si al menos en este d\u00eda conocieras lo que hace a la paz tuya! Pero ahora est\u00e1 oculto a tus ojos. 43 Porque d\u00edas vendr\u00e1n sobre ti, y te rodear\u00e1n de trincheras tus enemigos, y te cercar\u00e1n, y te estrechar\u00e1n por todas partes, 44 y te abatir\u00e1n al suelo a ti y a los hijos que tienes dentro, y no dejar\u00e1n en ti piedra sobre piedra por no haber conocido el tiempo de tu visitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Propio de Lc. Al bajar el monte de los Olivos, ya acerc\u00e1ndose a Jerusal\u00e9n, y contemplarla, y enfrente el templo herodiano, \u201cllor\u00f3\u201d a causa de la ciudad. Lc acompa\u00f1aban la aclamaci\u00f3n de sus disc\u00edpulos y gentes galileas y algunos jud\u00edos. Pero ve\u00eda lo que le aguardaba a \u00e9l y a ella. \u00a1Si Jerusal\u00e9n hubiese conocido \u201cen este d\u00eda,\u201d como extrema tabla de salvaci\u00f3n, toda la misi\u00f3n de paz mesi\u00e1nica que El le tra\u00eda! Pero eran muchas las pasiones que estaban en juego contra El. Y la historia de un pueblo que esperaba al Mes\u00edas para su gloria y su paz, cuando \u00e9ste lleg\u00f3., lo va a crucificar. Es lo que el Se\u00f1or ve y por lo que derrama sus l\u00e1grimas. Pero con ellas, como garant\u00eda de su verdad, da la profec\u00eda de su castigo. Es la cat\u00e1strofe de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 70.<br \/>\n\tLa descripci\u00f3n, detallista, no supone, parece, el cumplimiento de la ruina de Jerusal\u00e9n para su descripci\u00f3n. Son los elementos usuales para la descripci\u00f3n del asedio de una ciudad. Algo semejante se encuentra en Isa\u00edas para hablar del asedio de Jerusal\u00e9n por los asirios (Isa 29:3-7) 6, y m\u00e1s a\u00fan en Ezequiel (Isa 4:2.3). Si hubiera sido redactado literariamente este pasaje despu\u00e9s de los hechos &#8211; no en sentido prof\u00e9tico de Cristo &#8211; , posiblemente hubiera tenido una descripci\u00f3n m\u00e1s vivida, y concretamente el \u201cincendio\u201d del templo. Es posible objeci\u00f3n a la fecha de la composici\u00f3n de este evangelio. Cabr\u00eda, sin embargo, que procediese el relato de una \u201cfuente\u201d anterior y que se hubiese respetado e incorporado, o por querer respetar el estilo \u201cprof\u00e9tico\u201d con clis\u00e9s tradicionales. En todo caso es discutible su valoraci\u00f3n.<br \/>\n\tLa descripci\u00f3n de esta cat\u00e1strofe en Flavio Josefo y la arqueolog\u00eda han probado la verdad del  mensaje prof\u00e9tico del Se\u00f1or.<br \/>\n\tTodo ello por \u201cno haber conocido el tiempo de su visitaci\u00f3n.\u201d \u201cLa visita de Dios\u201d es frase frecuente en el A.T. para indicar castigos o premios. El \u201ctiempo de su visitaci\u00f3n\u201d es todo el per\u00edodo mesi\u00e1nico de Cristo, de ense\u00f1anza y milagros, en Galilea y Judea, en sus repercusiones en Jerusal\u00e9n, y, m\u00e1s en concreto, sus \u201cvisitas\u201d &#8211; ense\u00f1anzas y milagros mesi\u00e1nicos &#8211; en Jerusal\u00e9n (= paz).<\/p>\n<p>Expulsi\u00f3n de los mercaderes del templo,Isa 19:45-48 (Tm 21:12-13; Mar 11:15-19; Jua 2:13-22). Cf. comentario a Jua 2:13-22.<br \/>\n45 Entrando en el templo, comenz\u00f3 a echar a los vendedores, 46 dici\u00e9ndoles: Escrito est\u00e1: Mi casa es casa de oraci\u00f3n; mas vosotros la hab\u00e9is convertido en cueva de ladrones. 47 Ense\u00f1aba cada d\u00eda en el templo; pero los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los escribas, as\u00ed como los primates del pueblo, buscaban prenderle, 48 y no sab\u00edan qu\u00e9 hacer, porque el pueblo todo estaba pendiente de El escuch\u00e1ndole.<\/p>\n<p> La descripci\u00f3n que hace Lc de la expulsi\u00f3n de los mercaderes del templo es la m\u00e1s sint\u00e9tica de todas. Casi es una alusi\u00f3n, ante la descripci\u00f3n de Mt-Mc y, sobre todo, Jn, que le da un mayor complemento hist\u00f3rico y una expresa valoraci\u00f3n teol\u00f3gica. Casi es una alusi\u00f3n a este pasaje.<br \/>\n\tCristo, al purificar el templo expulsando a unos y otros, dice que \u201cmi casa es casa de oraci\u00f3n, pero vosotros la hab\u00e9is convertido en cueva de ladrones.\u201d La cita es de Jerem\u00edas (Jua 7:11). El pasaje de Lc es demasiado concreto. Pero, a la luz del relato de Jn (Luc 20:1-2), se ve que fue un acto de tipo mesi\u00e1nico.<br \/>\n\tEn cuanto al momento hist\u00f3rico de la escena, parece que los sin\u00f3pticos la han desplazado, retardando su narraci\u00f3n a la \u00faltima Pascua, cuando el momento hist\u00f3rico parece ser el de Jn, es decir, la primera Pascua. Es en Jua 2:13-22 donde se hace el Comentario a este pasaje ?<br \/>\n\tNo deja de extra\u00f1ar que Lc, que tanto destaca la oraci\u00f3n, y la oraci\u00f3n de Cristo, no comente m\u00e1s este tema. Acaso \u201cdeja este aspecto para Act 7 y los d\u00edas de la Iglesia\u201d (C. Stuhlmueller). Aqu\u00ed se lo prepara como escenario de su ense\u00f1anza.<\/p>\n<p> 1 Strack-B., Kommentar. Ii P.25\u00fc. 2 Ml 15:1792. 3 Josefo, Antiq.  XIV 14:4-5. 4 E. Hennecke, N.T. Apocrypha 1:149 4 Josefo, Antiq. XVIII 9:3-4; Bl Ii 2:1-3. 5 Vost\u00e9, Parabolae. Ii P.522-533; Marechal, \u00e9vang. S. St. L\u00fae 1946) P.225-228; M. Zerwick, Die Parabel Vom Thonanwarter, L\u00fae 19:11-27: Bibl.  (1959) 654-674; J. Jerem\u00edas, Die Gleichnisse. P.72-78. 6 Rev. Bibl. (1894) 263ss.<br \/>\n7 Ervijn,L&#8217;expulsion des vendeurs du Temple: Rev. Bibl. (1929) 178-200: The clean-sing ofthe Temple: Bullet. J. Rylands Libr. (1950) 271-282; N. Q. Hamilton, Temple Cleansing and Temple Bank: Journ. Bibl. Literat. Exeg. (1964) 365-372; I. Buse, The Cleansing of the Temple in the Sinopties and in John: Exp.  Tim (1958) 22ss.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>19:1 Habiendo entrado Jes\u00fas en Jeric\u00f3, iba pasando por la ciudad. 2 Y sucedi\u00f3 que un var\u00f3n llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico &#8211; la Biblia no dice ni implica que Zaqueo hab\u00eda ganado su riqueza por medios fraudulentos o extorsioncitas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL HU\u00c9SPED DEL QUE TODOS DESPRECIABAN<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 19:1-10<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Luego entr\u00f3 Jes\u00fas en Jeric\u00f3, e iba cruz\u00e1ndolo cuando sucedi\u00f3 algo. All\u00ed viv\u00eda un tal Zaqueo, que era el jefe de los publicanos, y era muy rico. Ten\u00eda inter\u00e9s en ver qui\u00e9n era Jes\u00fas; pero no pod\u00eda porque era muy bajito y hab\u00eda mucha gente rodeando a Jes\u00fas. As\u00ed es que lo que hizo fue adelantarse corriendo, y encaramarse a un sicomoro para verle cuando pasara por all\u00ed.<br \/>Cuando lleg\u00f3 Jes\u00fas a aquel lugar, mir\u00f3 hacia arriba y le dijo:<br \/>-\u00a1Zaqueo, b\u00e1jate de ah\u00ed a toda prisa, que hoy necesito parar en tu casa!<br \/>Y Zaqueo se baj\u00f3 del \u00e1rbol a toda prisa, y se alegr\u00f3 mucho de que Jes\u00fas le visitara; pero toda la gente no hac\u00eda m\u00e1s que criticar a Jes\u00fas por haberse alojado con un pecador despreciable. Zaqueo se puso en pie, y le dijo al Se\u00f1or:<br \/>Mira, Se\u00f1or: voy a darles a los pobres la mitad de todo lo que tengo, y a los que haya cobrado de m\u00e1s se lo voy a devolver cuadruplicado.<br \/>-Hoy ha venido a esta casa la salvaci\u00f3n -dijo Jes\u00fas-; porque, al fin y al cabo, este tambi\u00e9n es hijo de Abraham. El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se hab\u00eda perdido.<\/em><\/p>\n<p>Jeric\u00f3 era una ciudad muy importante y rica. Estaba en el valle del Jord\u00e1n, y controlaba el acceso a Jerusal\u00e9n y el paso al Este del Jord\u00e1n. Ten\u00eda un gran palmeral, y bosques de balsameras mundialmente famosos que perfumaban el aire varios kil\u00f3metros a la redonda. Sus jardines de rosas tambi\u00e9n eran c\u00e9lebres. Tambi\u00e9n lo llamaban \u00bb La Ciudad de las Palmeras\u00bb, y Josefo dice que era cuna regi\u00f3n divina\u00bb, \u00abla m\u00e1s feraz de Palestina.\u00bb Los Romanos comercializaron e hicieron famosos sus d\u00e1tiles y b\u00e1lsamo.<br \/>Todo eso convirti\u00f3 a Jeric\u00f3 en uno de los principales centros de impuestos de Palestina. Ya hemos estudiado los impuestos y el negocio de los publicanos <em>(<\/em><span class='bible'>Lc 5:27-32<\/span><em> ). <\/em>Zaqueo hab\u00eda llegado a la cima de su profesi\u00f3n, por lo que ser\u00eda el hombre m\u00e1s odiado del distrito. La historia tiene tres etapas:<\/p>\n<p>(i) Zaqueo era rico, pero no era feliz. No pod\u00eda por menos de sentirse solo, porque hab\u00eda escogido una profesi\u00f3n que le convert\u00eda en un descastado. Hab\u00eda o\u00eddo hablar de Jes\u00fas, que recib\u00eda a los publicanos y a los pecadores, y quer\u00eda saber si tendr\u00eda algo para \u00e9l. Despreciado y odiado por los hombres, Zaqueo buscaba el amor de Dios.<br \/>(ii) Zaqueo decidi\u00f3 ver a Jes\u00fas, y no dej\u00f3 que nada se lo impidiera. El mezclarse con la multitud requer\u00eda valor en su caso, porque muchos aprovechar\u00edan la oportunidad para pegarle una patada o un pu\u00f1etazo o algo peor, de forma que Zaqueo acabar\u00eda el d\u00eda con m\u00e1s cardenales que la curia romana. Pero aun as\u00ed no pod\u00eda ver nada, porque era bajito; as\u00ed es que tuvo una gran idea: sali\u00f3 corriendo, se adelant\u00f3 a la comitiva, se subi\u00f3 a un \u00e1rbol corpulento y frondoso cuyas ramas daban sombra a la carretera, y all\u00ed se dispuso a ver lo que pasaba sin ser visto ni molestado.<br \/>(iii) Zaqueo se comprometi\u00f3 con la comunidad al anunciar su cambio. Cuando Jes\u00fas le hizo saber que parar\u00eda en su casa aquel d\u00eda, y cuando Zaqueo descubri\u00f3 que hab\u00eda encontrado un nuevo amigo maravilloso, hizo la mayor decisi\u00f3n de su vida: decidi\u00f3 darles a los pobres la mitad de todo lo que ten\u00eda; y la otra mitad no se la reserv\u00f3 para s\u00ed mismo, sino para hacer restituci\u00f3n de los fraudes que hubiera cometido. En esto de la restituci\u00f3n fue mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que mandaba la ley, que obligaba a devolver por cuadruplicado o quintuplicado s\u00f3lo lo que se hubiera robado violentamente <em>(<\/em><span class='bible'>Ex 22:1<\/span><em> ). Si <\/em>se trataba de un robo ordinario y no se pod\u00edan devolver las cosas, hab\u00eda que pagar el doble de su valor <em>(<\/em><span class='bible'>Ex 22:4<\/span><em> ; <\/em><em><span class='bible'>7<\/span><\/em><em>). Si <\/em>se confesaba el robo y se hac\u00eda restituci\u00f3n voluntariamente, hab\u00eda que devolver el valor de lo robado m\u00e1s una quinta parte <em>(<\/em><span class='bible'>Lv 6:5<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Nm 5:7<\/span><em> ). <\/em>Zaqueo estaba decidido a hacer m\u00e1s de lo que demandaba la ley, y mostrar en sus obras que era un hombre cambiado. La conversi\u00f3n es algo que no se demuestra con palabras, sino con obras.<\/p>\n<p>(iv) La historia termina con una gloriosa afirmaci\u00f3n: \u00abEl Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se hab\u00eda perdido.\u00bb Debemos tener cuidado con el sentido que damos a la palabra <em>perdido. <\/em>En el Nuevo Testamento no quiere decir <em>condenado, <\/em>sino sencillamente que <em>no est\u00e1 en su sitio, <\/em>y que no se sabe d\u00f3nde est\u00e1. Cuando encontramos aquello que hab\u00edamos perdido, lo volvemos a poner en su sitio. Una persona est\u00e1 perdida cuando no est\u00e1 en contacto con Dios; y es hallada cuando una vez m\u00e1s ocupa su debido lugar como hijo o hija obediente en la casa y familia de su Padre Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 19<\/p>\n<p>c) Zaqueo (Lc\/19\/01-10). <\/p>\n<p>1 Entr\u00f3 en Jeric\u00f3 y atravesaba la ciudad. 2 Y hab\u00eda all\u00ed un hombre, llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos y muy rico, 3 el cual trataba de ver qui\u00e9n era Jes\u00fas, pero no pod\u00eda por causa de la multitud, ya que \u00e9l era peque\u00f1o de estatura. 4 Y ech\u00f3 a correr hacia delante y se subi\u00f3 a un sic\u00f3moro para ver a Jes\u00fas, pues ten\u00eda que pasar por all\u00ed. <\/p>\n<p>Jes\u00fas va por la ciudad. Hay gran aglomeraci\u00f3n. Un hombre de estatura peque\u00f1a, al que nadie hace sitio, se abre paso por entre la multitud. Echa a correr delante de la gente. Trepa a un sic\u00f3moro que se halla junto al camino. El hombrecillo se llama Zaqueo (\u00abDios se ha acordado\u00bb = Zacar\u00edas). El hombre era jefe de publicanos. Tiene arrendados los impuestos de la aduana y del mercado y los recauda por medio de ayudantes. Jeric\u00f3 era ciudad aduanera lindante con la provincia de Arabia, era ciudad exportadora de b\u00e1lsamo. En su calidad de publicano, era Zaqueo, para los jud\u00edos, pecador; como rico que era, presentaba tambi\u00e9n un \u00abcaso dif\u00edcil\u00bb para el mensaje de Jes\u00fas (18,24). <\/p>\n<p>En este hombre, que aparentemente s\u00f3lo vive para el dinero, que ha prostituido su fidelidad al pueblo de Dios y su honor de pertenecerle, arde el deseo de ver a Jes\u00fas. El ciego quiere o\u00edr, el publicano quiere ver. Por la vista y por el o\u00eddo llega la salvaci\u00f3n al hombre. Los mensajeros del Bautista recibieron de Jes\u00fas el encargo: \u00abId a contar a Juan lo que hab\u00e9is visto y o\u00eddo\u00bb (7,22). Como el ciego tiene que superar el obst\u00e1culo de la multitud que acompa\u00f1a a Jes\u00fas, as\u00ed tambi\u00e9n el jefe de publicanos. El ciego grita, el publicano trepa al \u00e1rbol, que tiene sus ramas extendidas. Zaqueo no se cuida de su dignidad, no teme el rid\u00edculo de su parapeto ni las miradas sarc\u00e1sticas y hostiles de los que lo conocen. Entrar en contacto con Jes\u00fas le importa ante todo. <\/p>\n<p>5 Cuando lleg\u00f3 Jes\u00fas a aquel sitio, mir\u00f3 hacia arriba y le dijo: Zaqueo, baja de prisa; porque conviene que hoy me quede en tu casa. 6 Baj\u00f3 de prisa, y lo recibi\u00f3 en su casa muy contento. <\/p>\n<p>Jes\u00fas, como profeta que es, conoce los corazones. Conoce tambi\u00e9n el deseo de Zaqueo. Mientras Jes\u00fas le mira hacia arriba, alborea para \u00e9l el gran hoy de historia de la salvaci\u00f3n. Hoy se cumple para \u00e9l la Escritura que promete la buena nueva a los pobres y a los indigentes (4,18), hoy se le ha acercado el Salvador (2,11), hoy se encuentra en Jes\u00fas con la acci\u00f3n parad\u00f3jica de Dios, que obtiene resultado all\u00ed donde humanamente no se esperaba (5,26). <\/p>\n<p>El publicano es llamado por su nombre. Ahora se cumple en \u00e9l lo que este nombre significa; Dios se acuerda de \u00e9l y se compadece. Ha tomado bajo su amparo a su siervo, acord\u00e1ndose de su misericordia (1,55). En \u00e9l se realiza lo que conviene, lo que ha sido decretado por la voluntad salv\u00edfica de Dios, que Jes\u00fas tiene que cumplir. Todo acontece con rapidez: la visita de Dios tiene que realizarse a su tiempo (1,39). La prisa, Jes\u00fas como hu\u00e9sped, la buena hospitalidad dispensada en casa del pecador, la alegr\u00eda, la inesperada elecci\u00f3n de Dios, el hacerse peque\u00f1o el grande&#8230; todo esto es indicio de lo que ha de aportar la subida a Jerusal\u00e9n. Cuando Jes\u00fas sea \u00abelevado\u00bb, exaltado, se multiplicar\u00e1 lo que ahora tiene lugar en Jeric\u00f3. Los ap\u00f3stoles lo experimentar\u00e1n constantemente en sus marchas apost\u00f3licas. <\/p>\n<p>7 Al ver esto, todos murmuraban, comentando que hab\u00eda ido a hospedarse en casa de un pecador. 8 Pero Zaqueo se levant\u00f3 y dijo al Se\u00f1or: Mira, Se\u00f1or; voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes, y si en algo he defraudado a alguien, le devolver\u00e9 cuatro veces m\u00e1s. <\/p>\n<p>El jud\u00edo piadoso no se sienta a la mesa con publicanos y pecadores p\u00fablicos (15,2). Todos se escandalizan y murmuran (5,30; 15,2). Israel murmura en el desierto cuando Dios no responde a sus exigencias. La voluntad salv\u00edfica de Dios tropieza con incomprensi\u00f3n y murmuraci\u00f3n. Jes\u00fas cumple la voluntad de Dios y pasa por encima de las murmuraciones de los hombres. \u00abBienaventurado aquel que en m\u00ed no encuentre ocasi\u00f3n de tropiezo\u00bb (7,23); conviene recordarlo, cuando \u00e9l no procede como se hab\u00eda esperado. <\/p>\n<p>El publicano capt\u00f3 el \u00abhoy\u00bb del tiempo de la salvaci\u00f3n, con su oferta divina (Deu 30:15-20), y se convirti\u00f3. Su sinceridad se manifiesta en su voluntad de cumplir radicalmente las prescripciones de la ley. No s\u00f3lo restituy\u00f3 el 120 % del valor que ha adquirido injustamente (Lev 5:20-26), sino que adem\u00e1s piensa dar una compensaci\u00f3n del cu\u00e1druplo (cf. Exo 21:37). Los doctores de la ley exigen que se d\u00e9 tambi\u00e9n una cierta suma de dinero a los pobres si el arrepentimiento ha de mostrarse sincero. Ellos propon\u00edan un quinto del capital como primera prestaci\u00f3n y la misma proporci\u00f3n de los ingresos anuales como prestaci\u00f3n sucesiva (cf. Num 5:6 s). Tambi\u00e9n esto tiene intenci\u00f3n de cumplir el publicano. Esto ante todo, pues no consta si ha perjudicado a alguien con extorsi\u00f3n, que era el pecado de los publicanos. Como \u00e9l ha o\u00eddo interiormente el mensaje de la salvaci\u00f3n, pone en pr\u00e1ctica lo que exige la ley y todav\u00eda m\u00e1s. Como el amor de Dios le ha alcanzado en Jes\u00fas, rebasa \u00e9l lo que exige la ley y lo que quiere la exposici\u00f3n de la ley. Dios santifica a su pueblo cuando Jes\u00fas se interesa por los pecadores. <\/p>\n<p>9 Entonces le dijo Jes\u00fas: Hoy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa; pues tambi\u00e9n \u00e9ste es hijo de Abraham. 10 Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido. <\/p>\n<p>Hoy ha llegado la salvaci\u00f3n a la casa de Zaqueo. Lo que en el nacimiento de Jes\u00fas fue anunciado a los pastores, que entre la gente piadosa eran tenidos por pecadores, se realiza en el jefe de los publicanos por la palabra de Jes\u00fas. En efecto; all\u00ed se dijo: \u00abHoy os ha nacido un Salvador\u00bb (Num 2:11). En el camino hacia Jerusal\u00e9n se lleva a cabo lo que se hab\u00eda anunciado en el comienzo del tiempo de salvaci\u00f3n. Al publicano no se le reconoc\u00eda ya que era hijo de Abraham, pero su fe y su acogida por Jes\u00fas lo ha acreditado como verdadero hijo de Abraham. \u00e9l \u00abespera contra toda esperanza\u00bb cuando le alcanza la oferta salvadora de Dios (Rom 4:18 ss). La descendencia de Abraham es ampliada, de modo que tengan participaci\u00f3n en las promesas de Abraham incluso los que no son de su sangre. La misi\u00f3n de Jes\u00fas se cumple mediante la acogida de los pecadores. Dios lo envi\u00f3 para que aportara salvaci\u00f3n, no perdici\u00f3n; salud, no condenaci\u00f3n; vida, no muerte. \u00abCristo vino al mundo para salvar a los pecadores\u00bb (1Ti 1:15). Por \u00e9l se cumple lo que el profeta hab\u00eda anunciado acerca del tiempo de salvaci\u00f3n: \u00abBuscar\u00e9 la oveja perdida, traer\u00e9 la extraviada, vendar\u00e9 la perniquebrada y curar\u00e9 la enferma; guardar\u00e9 y apacentar\u00e9 con justicia las justas y robustas\u00bb (Eze 34:16). En Jes\u00fas sale Dios al encuentro a su pueblo como buen pastor: \u00abYo mismo ir\u00e9 a buscar a mis ovejas y las reunir\u00e9\u00bb (Eze 34:11). Lo que se signific\u00f3 en las par\u00e1bolas relativas al amor a los pecadores, se efect\u00faa en la realidad de la vida. Jes\u00fas es el salvador de los que estaban perdidos. <\/p>\n<p>En el relato de la conversi\u00f3n de Zaqueo est\u00e1n reunidas todas las palabras y conceptos preferidos del Evangelio de los pobres: hoy, salvaci\u00f3n; para salvar lo que estaba perdido; peque\u00f1o, pecador, publicano; el \u00abconven\u00eda\u00bb de la voluntad salvadora de Dios, la prisa, la acogida en la casa, la alegr\u00eda. Gracia rebosante de Dios y buena voluntad rebosante del hombre se manifiestan en Jeric\u00f3, ciudad sobre la que pesaba una antigua maldici\u00f3n (Jos 6:26), en casa del jefe de los publicanos y pecador, que es rico. Jeric\u00f3 es la ciudad de donde Jes\u00fas emprende la subida a Jerusal\u00e9n, es como la puerta para la ciudad en la que aguarda la consumaci\u00f3n de la historia de la salud, de la que proviene la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>d) Par\u00e1bola de las diez minas (Lc\/19\/11-27) <\/p>\n<p>11 Mientras ellos escuchaban estas cosas, Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3 una par\u00e1bola, porque estaba ya cerca de Jerusal\u00e9n y porque ellos pensaban que el reino de Dios iba a manifestarse inmediatamente. <\/p>\n<p>Jes\u00fas sube a Jerusal\u00e9n en el tiempo de la fiesta de pascua. Grandes caravanas de peregrinos afluyen para celebrar juntos en la ciudad santa la salvaci\u00f3n de Israel de la esclavitud de Egipto. Est\u00e1n despiertas todas las grandes esperanzas de restauraci\u00f3n del reino dav\u00eddico. El ciego ha confesado a Jes\u00fas por Hijo de David y Jes\u00fas no ha rechazado el t\u00edtulo; ante Zaqueo se ha dado a conocer como el Pastor mesi\u00e1nico prometido. Despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas confiesan los disc\u00edpulos que hab\u00edan esperado que hab\u00eda de redimir a Israel (Jos 24:21) y restablecer el reino (cf. Hec 1:6). En esta situaci\u00f3n resulta comprensible la pregunta: \u00bfVa a manifestarse inmediatamente el reino de Dios? Esta pregunta est\u00e1 viva tambi\u00e9n en los primeros tiempos de la Iglesia. En algunos ambientes se espera la pronta venida del Se\u00f1or (*). Sin embargo, el Se\u00f1or se hizo esperar. No faltan burlones que dicen: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la promesa de su parus\u00eda? Desde que murieron los padres, todo sigue como desde el principio de la creaci\u00f3n\u00bb (2Pe 3:4). La par\u00e1bola de las minas pone freno a la entusi\u00e1stica espera de la pronta venida del Se\u00f1or, y a la vez alimenta la esperanza escatol\u00f3gica. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* 1Te 4:15 ss; 1Co 7:29 ss.;  1Co 10:11;  Rom 13:11 s;  Flp 4:5; Rev 1:3;  Rev 3:11, etc. Cf. L\u00e9ON-DUFOUR, Vocabulario de teolog\u00eda b\u00edblica, Herder, Barcelona 4, 1967, p. 582 ss, art. Paz. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>12 Dijo, pues: Un hombre de familia noble se fue a un pa\u00eds lejano, para recibir la investidura del reino y volver luego. 13 Llam\u00f3 a diez criados suyos, les dio diez minas y les dijo: Negociad hasta que yo vuelva. 14 Pero sus compatriotas lo aborrec\u00edan, y enviaron tras \u00e9l una embajada que dijera: No queremos que sea \u00e9ste nuestro rey. <\/p>\n<p>Jeric\u00f3, donde se cuenta la par\u00e1bola, es ciudad de Arquelao. Conforme al testamento de Herodes, se hab\u00edan de repartir su territorio sus tres hijos, Herodes Antipas, Filipo y Arquelao. Arquelao hab\u00eda de recibir la regi\u00f3n de Judea con el t\u00edtulo de rey. Sin embargo, tuvo que negociar para obtener este t\u00edtulo del emperador romano Augusto. A este fin se dirigi\u00f3 a Roma. Una embajada de cincuenta jud\u00edos logr\u00f3 que no se cumpliera el deseo del soberano. Augusto le otorg\u00f3 s\u00f3lo el t\u00edtulo de etnarca en espera de que hiciera m\u00e9ritos. La par\u00e1bola parece inspirarse en la historia de la \u00e9poca. El hombre de familia noble que va a un pa\u00eds lejano, es Arquelao. En la par\u00e1bola, el hombre de familia noble que pretende la corona hace referencia a Jes\u00fas, que est\u00e1 subiendo a Jerusal\u00e9n. No va a recibir inmediatamente el reino, sino que primero tiene que ir a un pa\u00eds lejano, al cielo a trav\u00e9s de la muerte; de all\u00ed volver\u00e1 con poder y dignidad regia. <\/p>\n<p>Para el tiempo de la ausencia, el pretendiente a la corona conf\u00eda dinero a sus \u00abcriados\u00bb, para que lo empleen en negocios. El n\u00famero de diez de estos funcionarios parece que no tiene otra finalidad sino encarecer la dignidad del arist\u00f3crata. La mina que recibe cada uno, no es una cantidad extraordinaria; un jornalero pod\u00eda ganarla en un trimestre. Los \u00abcriados\u00bb han de demostrar su fidelidad en lo poco (16,10). Mientras Jes\u00fas est\u00e1 ausente de los suyos, conf\u00eda a sus disc\u00edpulos la administraci\u00f3n de sus bienes. \u00ab\u00bfQui\u00e9n es, pues, el administrador fiel y sensato, a quien el se\u00f1or pondr\u00e1 al frente de sus criados, para darles la raci\u00f3n de trigo a su debido tiempo?\u00bb (12,42). El tiempo que va de la ascensi\u00f3n de Jes\u00fas al cielo a su segunda manifestaci\u00f3n en gloria, es tiempo de trabajo, tiempo de misi\u00f3n. Al pretendiente a la corona le odian sus conciudadanos; no quieren que sea su rey. En el tiempo de la ausencia de Cristo no descansan sus enemigos. Hacen todo lo posible para que no sea reconocida la realeza de Cristo. El tiempo de la Iglesia es tiempo de persecuci\u00f3n, en la que se prueba la fidelidad y la perseverancia (17,22; 21,12 ss). Jes\u00fas viene en el esplendor de la realeza, pero no viene \u00abinmediatamente\u00bb. <\/p>\n<p>15 Cuando volvi\u00f3, investido ya de la dignidad real, mand\u00f3 llamar a aquellos criados a quienes hab\u00eda entregado el dinero, para saber cu\u00e1nto hab\u00eda ganado cada uno. <\/p>\n<p>El pretendiente tiene \u00e9xito en su viaje. Vuelve con el t\u00edtulo de rey. Los criados son llamados para rendir cuentas. Hay que ver qui\u00e9nes y c\u00f3mo han negociado. S\u00f3lo se le puede confiar mucho al que ha dado buena prueba en lo poco (16,11). Jes\u00fas, a su retorno, exigir\u00e1 cuentas de la administraci\u00f3n (12,41 ss). <\/p>\n<p>16 Se present\u00f3, pues, el primero, diciendo Se\u00f1or, tu mina ha producido diez minas. 17 Muy bien, criado bueno, le dijo. Puesto que has sido fiel en lo poco, tendr\u00e1s autoridad sobre diez ciudades. 18 Lleg\u00f3 el segundo, que dijo: Tu mina, se\u00f1or, me ha producido cinco minas. 19 D\u00edjole tambi\u00e9n a \u00e9ste: Tambi\u00e9n t\u00fa estar\u00e1s al frente de cinco ciudades. <\/p>\n<p>S\u00f3lo se presenta a tres de los diez criados. El arte de la narraci\u00f3n no consiente que aparezcan los diez. Las par\u00e1bolas quieren hacer impacto, no aburrir. Los dos primeros criados han negociado con \u00e9xito. Con modestia no hablan de su propio esfuerzo. Las minas han proporcionado la ganancia. \u00abDios es el que produce el crecimiento\u00bb (1Co 3:6 s). La aprobaci\u00f3n se refiere a la fidelidad en lo poco. Los criados reciben un encargo mayor, son puestos como gobernadores al frente de algunas ciudades, proporcionalmente a la ganancia que han reportado. Los disc\u00edpulos que sean fieles en servir al Se\u00f1or reinar\u00e1n juntamente con Cristo (1Co 12:43; 1Co 22:30). <\/p>\n<p>20 Lleg\u00f3 luego el otro, que dijo: Se\u00f1or, aqu\u00ed est\u00e1 tu mina, que ten\u00eda guardada en un pa\u00f1uelo; 21 pues ten\u00eda miedo de ti, porque eres hombre severo: te llevas lo que no depositaste y cosechas lo que no sembraste. 22 \u00e9l le contesta: Criado malo, por tus propias palabras te juzgo. Sab\u00edas que yo soy hombre severo: que me llevo lo que no deposit\u00e9 y cosecho lo que no sembr\u00e9. 23 \u00bfPor que, entonces, no pusiste mi dinero en el banco? As\u00ed yo, a mi vuelta, lo habr\u00eda retirado con sus intereses. <\/p>\n<p>El tercer criado no hab\u00eda emprendido nada con su dinero, lo hab\u00eda guardado y custodiado en un pa\u00f1uelo como los que se llevan al cuello para protegerse contra el ardor del sol. Los amargos reproches contra su se\u00f1or vienen de su mala conciencia. Se acusa al se\u00f1or: se le trata de d\u00e9spota cruel, de negociante avaro y rapaz, de ego\u00edsta sin consideraciones. \u00e9l tiene la culpa de que le faltaran \u00e1nimos al criado y de que el miedo lo paralizara. El criado quiere estar seguro y por eso no se arriesga. Quiz\u00e1 se trasluce aqu\u00ed el sentido originario de la par\u00e1bola, que quer\u00eda alcanzar a los fariseos. \u00e9stos s\u00f3lo conciben a Dios como alguien que exige sin misericordia. Observan con ansiedad la letra de la ley, levantan una cerca alrededor de la ley, a fin de que no pueda ser violada; observan, pero no se arriesgan. Jes\u00fas, en cambio, concibe a Dios como el que da y el que ama. Exige m\u00e1s de lo que exige la ley, pero ense\u00f1a que la justicia es don de Dios; que su reino lo exige todo, porque lo da todo <\/p>\n<p>El pretendiente a la corona no se contenta con que le sea simplemente restituido el dinero confiado. Mantiene su encargo: Negociad. El criado perezoso no lo ha cumplido. Ha impedido incluso que el dinero mismo, sin trabajo por su parte, reportara ganancia en el banco. Lo que exige el Se\u00f1or es fidelidad en la administraci\u00f3n, valor para obrar, trabajo discreto. La aut\u00e9ntica actitud escatol\u00f3gica no es una espera inactiva, llena de temor. La espera del Se\u00f1or que ha de venir, que ha de pedir cuentas, no paraliza, sino que estimula a la acci\u00f3n. Si paraliza, es que se ha entendido mal. <\/p>\n<p>24 Y mand\u00f3 a los que estaban presentes: Quitadle la mina y d\u00e1dsela al que ya tiene diez. 25 Ellos le dijeron: Se\u00f1or, que ya tiene diez minas. 26 Yo os digo que a todo el que tiene, se le dar\u00e1; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1. <\/p>\n<p>Cuando viene el rey, celebra juicio. La mina que todav\u00eda tiene en la mano el mal criado, se le quita. En cambio se da al emprendedor, al animoso que m\u00e1s ha ganado. Esto sorprende, anima. La seguridad no est\u00e1 en guardar, sino en osar y en ganar. Tampoco en la vida de los disc\u00edpulos hay capital en reposo, haberes inactivos. El que quiere conservar tranquilamente lo pose\u00eddo, pierde incluso lo que posee. <\/p>\n<p>27 En cuanto a aquellos enemigos m\u00edos que no quer\u00edan que yo fuera su rey, traedlos aqu\u00ed y degolladlos en mi presencia. <\/p>\n<p>El rey procede con sus enemigos como un soberano oriental, sin gracia ni misericordia. Cuando regres\u00f3 Arquelao -aunque sin la dignidad que hab\u00eda esperado- se veng\u00f3 sangrientamente de sus adversarios. Cristo obra a su retorno como juez. Al criado malo se le quita lo que tiene; los enemigos son aniquilados. El juicio responde al grado de la culpa (12,46-48). Una sentencia mucho m\u00e1s dura que la de los criados indo]entes se pronuncia contra los enemigos. La venida de Cristo est\u00e1 por encima de la vida, la acci\u00f3n, la persecuci\u00f3n y las suertes de la Iglesia. <\/p>\n<p>Parte cuarta <\/p>\n<p>EN JERUSAL\u00e9N 19,28-21,38 <\/p>\n<p>I.ULTIMAS ACTlVIDADES DE JES\u00daS EN PUBLICO (19,28-48). <\/p>\n<p>Jes\u00fas entra en Jerusal\u00e9n como rey Mes\u00edas (19,28-40); pero como la ciudad rechaza la oferta salv\u00edfica de Dios, le predice su ruina (19,41-44). En la ciudad toma Jes\u00fas posesi\u00f3n del templo y lo constituye en centro de su actividad y del nuevo pueblo de Dios (19,45-48). Se echan los cimientos para la Iglesia primitiva en Jerusal\u00e9n (cf. Hec 2:41-47; Hec 4:32-37). <\/p>\n<p>1. ENTRADA TRIUNFAL (Lc\/19\/28-40) JERUSALEN\/ENTRADA <\/p>\n<p>28 Cuando acab\u00f3 de decir estas cosas, caminaba delante, subiendo a Jerusal\u00e9n. <\/p>\n<p>Se disipa el equ\u00edvoco acerca de lo que iba a suceder: La entrada en Jerusal\u00e9n no erige todav\u00eda el esplendoroso reinado del Mes\u00edas. La marcha contin\u00faa. El profeta, \u00abpoderoso en obras y en palabras\u00bb, camina en medio de sus disc\u00edpulos, el Hijo de David se dirige a la fiesta de la redenci\u00f3n de Israel. Muchos de los que caminan con \u00e9l eran testigos de sus obras y de sus palabras. Todos est\u00e1n convencidos de que se acerca la hora en que se cumpla lo que se hab\u00eda prometido a Israel. Pero no se comprende c\u00f3mo ha de suceder esto (Hec 18:34). <\/p>\n<p>29 Al acercarse a Betfag\u00e9 y Betania, junto al monte llamado de los Olivos, envi\u00f3 a dos de sus disc\u00edpulos, 30 diciendo: Id a esa aldea que est\u00e1 enfrente, y, al entrar en ella, encontrar\u00e9is atado un pollino, en el cual no se ha montado nunca nadie; desatadlo y traedlo. 31 Y si alguien os preguntara: \u00bfPor qu\u00e9 lo desat\u00e1is?, responder\u00e9is: Porque el Se\u00f1or lo necesita. 32 Fueron, pues, los enviados y encontraron conforme Jes\u00fas les hab\u00eda indicado. 33 Mientras ellos estaban desatando el pollino, les preguntaron los due\u00f1os: \u00bfPor qu\u00e9 lo desat\u00e1is? 34 Ellos respondieron: Porque el Se\u00f1or lo necesita. <\/p>\n<p>Betfag\u00e9 (\u00abcasa de la higuera\u00bb) estaba situada en la vertiente occidental del monte de los Olivos; Betania (\u00abcasa de la tribulaci\u00f3n\u00bb) est\u00e1 sobre la vertiente sudoeste del mismo. Quien viaja de Jeric\u00f3 a Jerusal\u00e9n llega primero a Betania, luego a Betfag\u00e9. Una vez m\u00e1s se mira el camino desde Jerusal\u00e9n (Hec 17:11), el viaje se enjuicia en funci\u00f3n de la meta; s\u00f3lo as\u00ed se puede comprender debidamente la marcha. <\/p>\n<p>En Betfag\u00e9 se someten los peregrinos a los ritos de la purificaci\u00f3n, antes de hacer su entrada en la ciudad santa. Se preparan. Tambi\u00e9n Jes\u00fas se prepara para su entrada en Jerusal\u00e9n. Env\u00eda una pareja de disc\u00edpulos como hab\u00eda enviado por parejas a sus precursores (Hec 10:1). Esta vez no hab\u00edan de preparar su llegada con la palabra, sino trayendo lo que era necesario para su entrada triunfal como rey. E1 oficio de aquellos consiste siempre en preparar para la venida del Mes\u00edas. <\/p>\n<p>Jes\u00fas tiene necesidad de una cabalgadura; \u00e9sta tiene que ser el pollino de una asna. Los guerreros montan a caballo; el asno es la cabalgadura de los pobres y de las gentes de paz. Aqu\u00ed se cumple lo que hab\u00eda predicho el profeta Zacar\u00edas: \u00abAl\u00e9grate con alegr\u00eda grande, hija de Si\u00f3n. Salta de j\u00fabilo, hija de Jerusal\u00e9n. Mira que viene a ti tu rey, justo y salvador, montado en un asno, en un pollino hijo de asna. Extirpar\u00e1 los carros de guerra de Efraim y los caballos de Jerusal\u00e9n, y ser\u00e1 roto el arco de guerra, y promulgar\u00e1 a las gentes la paz, y se extender\u00e1 de mar a mar su se\u00f1or\u00edo y desde el r\u00edo hasta los confines de la tierra\u00bb (Zac 9:9 s)(Cf. Mat 21:5; Zac 9:9; Jua 12:15; Isa 40:9). Se elige un pollino porque todav\u00eda no ha servido a nadie. Como el animal sacrificado no debe usarse para ning\u00fan trabajo corriente, pues est\u00e1 reservado a Dios, as\u00ed tambi\u00e9n la cabalgadura de Jes\u00fas, el rey Mes\u00edas, ha de ser un pollino en que todav\u00eda no haya montado nadie (Deu 21:3; Num 19:2). Jes\u00fas sabe a ciencia cierta d\u00f3nde se ha de hallar este pollino y dispone que le sea entregado por sus due\u00f1os. Tiene ciencia sobrehumana y se\u00f1or\u00edo sobre los se\u00f1ores. En \u00e9l se manifiestan santidad divina, saber divino y poder divino, y le acompa\u00f1an en su camino incomprensible para los hombres. <\/p>\n<p>35 Lo llevaron, pues, ante Jes\u00fas y echando encima del pollino sus mantos, hicieron que Jes\u00fas se montara en \u00e9l. 36 Mientras \u00e9l caminaba, las gentes extend\u00edan sus mantos por el camino. <\/p>\n<p>Hicieron que se montara. Estas palabras usadas esta vez, y s\u00f3lo esta, en el Nuevo Testamento, evocan un hecho memorable del Antiguo Testamento, en el que se usan las mismas palabras: \u00abCuando estuvieron en presencia del rey (el sacerdote Sadoc, el profeta Nat\u00e1n y Banayas, hijo de Joyada), el rey les dijo: Tomad con vosotros a los servidores de vuestro se\u00f1or, montad a mi hijo Salom\u00f3n sobre mi mula y bajadle a Gih\u00f3n. All\u00ed el sacerdote Sadoc y Nat\u00e1n, profeta, le ungir\u00e1n rey de Israel, y tocar\u00e9is las trompetas, gritando: \u00a1Viva el rey Salom\u00f3n! Despu\u00e9s volver\u00e9is a subir tras \u00e9l y se sentar\u00e1 en mi trono para que reine en mi lugar, pues a \u00e9l le instituyo jefe de Israel y de Jud\u00e1\u00bb (lRe 1,33-35). El ciego de Jeric\u00f3 proclam\u00f3 a Jes\u00fas Hijo de David; como hijo real de David, como pr\u00edncipe de la paz, entra Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n. Tambi\u00e9n el hecho de extender los vestidos como una alfombra al paso de Jes\u00fas forma parte del ceremonial de la coronaci\u00f3n de los reyes. Cuando Jeh\u00fa fue aclamado rey \u00abtomaron todos sus mantos y los pusieron debajo de \u00e9l en las gradas, y, haciendo sonar las trompetas, gritaron: \u00a1Jeh\u00fa, rey!\u00bb (2Re 9:13). Lo que hacen los disc\u00edpulos responde al plan salv\u00edfico de Dios; tributan homenaje a Jes\u00fas como a rey Mes\u00edas. <\/p>\n<p>37 Acerc\u00e1ndose ya a la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los disc\u00edpulos, llenos de alegr\u00eda, comenzaron a alabar a Dios a grandes voces por todos los prodigios que hab\u00edan visto, 38 y exclamaban: \u00a1Bendito el que viene, el rey, en nombre del Se\u00f1or! \u00a1Paz en el cielo y gloria en las alturas! <\/p>\n<p>Quien desde Betania va acerc\u00e1ndose a la pendiente del monte de los Olivos ve a Jerusal\u00e9n delante de s\u00ed. A la vista de la magnificencia del templo y de la ciudad se llena de fe entusi\u00e1stica la multitud que acompa\u00f1a a Jes\u00fas. Del lado del monte de los Olivos es esperada la entrada del Mes\u00edas (Zac 14:4). El pueblo se acuerda de las obras de poder que hab\u00eda visto durante el tiempo de la actividad de Jes\u00fas, \u00abc\u00f3mo Dios lo ungi\u00f3 con Esp\u00edritu Santo y poder, y pas\u00f3 haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con \u00e9l\u00bb (Hec 10:38). Dios mismo ha visitado en Jes\u00fas a su pueblo, aport\u00e1ndole la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>En una aclamaci\u00f3n de homenaje se condensa todo lo que llena de alegr\u00eda a la multitud. A los peregrinos que se dirigen al templo les gritan los sacerdotes desde el interior del santuario las palabras de bendici\u00f3n: \u00ab\u00a1Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or!\u00bb (Sal 118:26). Estas palabras de bendici\u00f3n se convierten en aclamaci\u00f3n de homenaje a Jes\u00fas. \u00e9l es rey, al que Dios ha dado misi\u00f3n y poder. Dios lo ha bendecido, y el pueblo lo bendice, el pueblo que lo recibe como rey, lo saluda y lo acompa\u00f1a a la ciudad real, Jerusal\u00e9n. El rey Mes\u00edas entra en Jerusal\u00e9n: se cumplen las promesas de Dios. <\/p>\n<p>Ha alboreado una gran hora en la historia de la salvaci\u00f3n. El pueblo que acompa\u00f1a a Jes\u00fas se hace cargo de lo que tal hora entra\u00f1a en s\u00ed. Su grito de aclamaci\u00f3n lo expresa: \u00a1Paz en el cielo y gloria en las alturas! Aqu\u00ed resuena lo que los \u00e1ngeles hab\u00edan anunciado la noche de navidad (2,14). El rey Mes\u00edas, rey de paz, entra en Jerusal\u00e9n y toma posesi\u00f3n del reino; esto es se\u00f1al de que Dios procura la paz a los hombres y se glorifica como Dios. Por el momento hay paz y gloria en el cielo. Lo que sucede en el cielo tendr\u00e1 efecto en la tierra. En efecto, se formula una oraci\u00f3n que dice: \u00abLa paz reina en las alturas, quieras procurarnos paz a nosotros y a todo el pueblo de Israel.\u00bb La entrada de Jes\u00fas, rey de paz, en Jerusal\u00e9n, no trae todav\u00eda el reino de la paz; primero tiene todav\u00eda que morir \u00e9l y ser elevado al cielo. Cuando \u00e9l vuelva a venir, vendr\u00e1 la paz a la tierra (19,11). Se han reunido tres jalones de la historia de la salvaci\u00f3n: El nacimiento del rey de la paz, su entrada en Jerusal\u00e9n para la pasi\u00f3n y la glorificaci\u00f3n, y su retorno para la erecci\u00f3n definitiva del reino de Dios. <\/p>\n<p>39 Algunos de los fariseos que estaban entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus disc\u00edpulos. 40 Pero \u00e9l contest\u00f3: Yo os digo, que si \u00e9stos se callan, gritar\u00e1n las piedras. <\/p>\n<p>Entre la multitud que rinde homenaje a Jes\u00fas se hallan tambi\u00e9n fariseos. Antes hab\u00edan puesto ya a Jes\u00fas en guardia contra Herodes (13,31), ahora vuelven a advertirlo. Lo que aqu\u00ed se desarrolla es acci\u00f3n de alta pol\u00edtica. \u00bfQu\u00e9 va a decir la potencia romana de ocupaci\u00f3n? Con mucho retint\u00edn lo llaman maestro; maestro con autoridad puede llamarse si quiere, pero tambi\u00e9n rey y Mes\u00edas. Le insin\u00faan que mande guardar silencio. \u00a1Cu\u00e1ntas veces se lo impuso tambi\u00e9n \u00e9l a sus disc\u00edpulos! Pero ahora ha pasado ya el tiempo de callar. Dios quiere que se deje aclamar como rey Mes\u00edas. <\/p>\n<p>Jes\u00fas aprueba la aclamaci\u00f3n y la confesi\u00f3n por Mes\u00edas de sus disc\u00edpulos, como en Jeric\u00f3 hab\u00eda aprobado el grito de socorro del ciego que lo aclamaba como Hijo de David. La confesi\u00f3n tiene que pronunciarse. Un proverbio, que es un eco del profeta Habacuc, confirma esta necesidad: \u00abChilla en el muro la piedra y le responde en el enmaderado la viga\u00bb (Hab 2:11). La frase suena a proverbio: Si se hace callar a sus disc\u00edpulos porque la realeza de Jes\u00fas es rechazada por su pueblo, entonces las ruinas de Jerusal\u00e9n destruida gritar\u00e1n testimoniando que se ha rechazado injustamente la reivindicaci\u00f3n mesi\u00e1nica de Jes\u00fas. Jerusal\u00e9n se convertir\u00e1 en un mont\u00f3n de escombros, no porque sea peligrosa la confesi\u00f3n mesi\u00e1nica, sino porque Jes\u00fas es rechazado como rey, no se reconoce la hora de la historia de la salvaci\u00f3n y no se acepta la oferta salv\u00edfica de Dios. <\/p>\n<p>2. LAMENTACI\u00d3N SOBRE JERUSAL\u00e9N (Lc\/19\/41-44) <\/p>\n<p>41 Cuando se acerc\u00f3, al contemplar la ciudad, llor\u00f3 por ella, 42 diciendo \u00a1Ah, si t\u00fa tambi\u00e9n hubieras comprendido en este d\u00eda el mensaje de paz! Pero \u00a1ay! queda oculto a tus ojos. <\/p>\n<p>Jerusal\u00e9n se ofrece a los ojos de Jes\u00fas en todo su esplendor. Jes\u00fas sabe que la ciudad ser\u00e1 reprobada y destruida. Lo que dijo Dios a Jerem\u00edas se cumple ahora en Jes\u00fas: \u00abDiles, pues, as\u00ed (a los falsos profetas): Mis ojos l\u00e1grimas derraman d\u00eda y noche sin cesar, pues la virgen hija de mi pueblo ha sido quebrantada con gran quebranto, herida con grav\u00edsima plaga\u00bb (Jer 14:17). Jes\u00fas llora por la ciudad. <\/p>\n<p>El castigo viene sobre ella. Jes\u00fas no lo puede ya desviar. Ya s\u00f3lo puede decir: Si hubieras comprendido lo que es para tu paz. Las l\u00e1grimas revelan su impotencia. Ha expulsado demonios, curado enfermos, resucitado muertos, convertido a publicanos y pecadores. En esta ciudad tropieza su poder con barreras y resistencias. Su llanto de impotencia encierra un profundo misterio. En la antigua Iglesia pareci\u00f3 a algunos tan enigm\u00e1tico y escandaloso para la fe en el poder de Cristo, que no quer\u00edan tenerlo por verdadero. Dios oculta su poder en el amor y en la debilidad salvadora de Jes\u00fas. Toma tan en serio la libre decisi\u00f3n del hombre, que prefiere llorar de impotencia en Jes\u00fas antes que privar al hombre de su libertad. El llanto de Jes\u00fas es el \u00faltimo llamamiento a la conversi\u00f3n dirigido a la ciudad endurecida. <\/p>\n<p>Este d\u00eda de la entrada de Jes\u00fas como Mes\u00edas en Jerusal\u00e9n pone t\u00e9rmino a la larga historia de la oferta de salvaci\u00f3n por Dios a la ciudad. Lo que los profetas predijeron para Jerusal\u00e9n, la \u00abciudad de paz\u00bb. y lo que imploraron las oraciones del pueblo de Dios, hab\u00eda de ser otorgado ahora: la paz, la suspirada salud mesi\u00e1nica (*). Pero Jerusal\u00e9n ten\u00eda \u00fanicamente que reconocer que Jes\u00fas es el pr\u00edncipe de la paz de los \u00faltimos tiempos enviado por Dios, como lo expresaron los disc\u00edpulos en su aclamaci\u00f3n, como lo reconocieron en Jeric\u00f3 el ciego y el jefe de los publicanos, Zaqueo. Jerusal\u00e9n se niega a reconocerlo; mat\u00f3 a los profetas y apedre\u00f3 a los que Dios hab\u00eda enviado (Jer 13:34). El pueblo de Jerusal\u00e9n se cierra a la palabra de Dios: \u00abEs gente sin consejo, no tienen conocimiento\u00bb (Deu 32:28). <\/p>\n<p>La ciudad no acepta la oferta de paz hecha por Dios. En lugar de rendir tributo a Jes\u00fas como Mes\u00edas, lo reprobar\u00e1 y lo llevar\u00e1 a la cruz. Lo que significa esta hora de la entrada en Jerusal\u00e9n, est\u00e1 oculta a sus ojos por Dios. La incredulidad de Jerusal\u00e9n y su empedernido repudio de Jes\u00fas forma parte de lo que debe suceder por designio divino, al igual que su muerte. Pero esto no impide que la lamentaci\u00f3n de Jes\u00fas sea aut\u00e9ntica lamentaci\u00f3n y que la culpa de Jerusal\u00e9n sea aut\u00e9ntica culpa. Jes\u00fas, en su llanto por Jerusal\u00e9n, por la perdici\u00f3n de la ciudad, reconoce a Dios como Dios y le da raz\u00f3n. Cuando en su actividad de predicaci\u00f3n vio que los sabios se hac\u00edan refractarios a sus palabras y que los peque\u00f1os cre\u00edan, dijo: \u00abYo te bendigo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla. S\u00ed, Padre; as\u00ed lo has querido t\u00fa\u00bb (Deu 10:21). <\/p>\n<p>Jerusal\u00e9n no reconoci\u00f3 a Jes\u00fas como Mes\u00edas, y por eso ha sido herida de ceguera espiritual, que hace irrealizable el deseo de Jes\u00fas. La sentencia se ha fallado ya. El plazo de gracia ha vencido, el castigo est\u00e1 en curso. Jes\u00fas s\u00f3lo puede ya decir: Si hubieras comprendido. Lo que Dios dijo en otro tiempo a Jerem\u00edas se cumple tambi\u00e9n ahora: \u00abT\u00fa me dejaste a m\u00ed y me volviste la espalda; y yo voy a extender contra ti mi mano y te abatir\u00e9 sin duelo\u00bb (Jer 15:5).<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* La paz es un concepto central de la predicaci\u00f3n prof\u00e9tica, en particular en las profec\u00edas de Jerem\u00edas y Ezequiel; es un tema de la promesa salv\u00edfica del tiempo mesi\u00e1nico (Isa 57:19; Isa 66:12; Jer 33:6; Eze 34:25; Eze 37:26). El Mes\u00edas, con el t\u00edtulo de Pr\u00edncipe de la paz, aporta la paz perfecta y eterna (Isa 9:7; Isa 32:17 s; Sal 72:7) El creyente implora la paz como don de Dios (Is 26,]2; Sal 35:27; Sal 85:9 ss; Sal 122:6 ss). Cf LEON-DUFOUR, o.c., p 465 ss art Mes\u00edas, NT I. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>43 Porque d\u00edas llegar\u00e1n sobre ti, en que tus enemigos te cercar\u00e1n de empalizadas, te sitiar\u00e1n y te oprimir\u00e1n por todas partes; 44 te arrasar\u00e1n a ti y a tus hijos dentro de ti, y no dejar\u00e1n en ti piedra sobre piedra, por no haber conocido el tiempo en que fuiste visitada. <\/p>\n<p>El profeta de infortunio tiene la palabra. Siniestramente se repite \u00aby\u00bb hasta que la opresi\u00f3n se convierte en aniquilamiento. Los enemigos acampan delante de la ciudad, penetran en ella, los hombres perecen, no queda piedra sobre piedra en la ciudad. La soberbia ciudad queda extinguida. El tono prof\u00e9tico de las palabras conminatorias es garant\u00eda de su irrevocabilidad (Cf.Is 29,3; Ose 14:1; Nah 3:10; Sal 137 [136] 9). <\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s surge la pregunta sobre la raz\u00f3n de este castigo. Jerusal\u00e9n no acept\u00f3 el tiempo decisivo de la visita misericordiosa de Dios, no reconoci\u00f3 culpablemente su desbordante bondad en concederle este tiempo: ni la conoci\u00f3, ni la reconoci\u00f3. El tiempo de salvaci\u00f3n de Jes\u00fas, fue introducido con estas palabras: \u00abBendito el Se\u00f1or, Dios de Israel, porque ha venido a ver a su pueblo y a traerle el rescate&#8230; por las entra\u00f1as misericordiosas de nuestro Dios, por las cuales vendr\u00e1 a vernos la aurora de lo alto (el Mes\u00edas), para iluminar a los que yacen en tinieblas y sombras de muerte, para enderezar nuestros pasos por la senda de la paz\u00bb (1,68-79). En el punto culminante de la actividad de Jes\u00fas en Galilea confiesa el pueblo que Dios lo ha visitado misericordiosamente (7,16). Jerusal\u00e9n, en cambio, se hace refractaria al reconocimiento de esta visita misericordiosa de Dios, que se le otorg\u00f3 con la entrada del pr\u00edncipe de la paz. Jes\u00fas es signo y objeto de la decisi\u00f3n. <\/p>\n<p>3. PURIFICACI\u00d3N DEL TEMPLO (\/Lc\/19\/45-48) <\/p>\n<p>45 Y entrando en el templo, comenz\u00f3 a expulsar a los vendedores, 46 dici\u00e9ndoles: Escrito est\u00e1: Mi casa ser\u00e1 casa de oraci\u00f3n, pero vosotros la hab\u00e9is convertido en guarida de ladrones. <\/p>\n<p>Inmediatamente va Jes\u00fas al templo, que es la meta de su entrada en Jerusal\u00e9n (*). Lo que es Jerusal\u00e9n, lo es por el templo de Si\u00f3n. El templo, a su vez, recibe su esplendor de la presencia de Dios (1Re 8:10 s 16). Jes\u00fas, con su entrada, le da nuevo sentido. Ahora se cumple lo que dice el profeta Malaqu\u00edas: \u00abLuego, en seguida, vendr\u00e1 a su templo el Se\u00f1or a quien busc\u00e1is y el \u00e1ngel de la alianza que dese\u00e1is\u00bb (Mal 3:1). Este d\u00eda trae la sentencia: \u00abY \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 soportar el d\u00eda de su venida? \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 mantenerse firme cuando aparezca? Porque ser\u00e1 como fuego del fundidor y como lej\u00eda del batanero\u00bb (Mal 3:2). Pero el d\u00eda aporta tambi\u00e9n la salvaci\u00f3n: \u00abEntonces agradar\u00e1 a Yahveh el sacrificio de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, como en los d\u00edas pasados y como en los a\u00f1os antiguos\u00bb (Mal 3:4). La purificaci\u00f3n del templo se refiere con muy pocas palabras. No se describe a Jes\u00fas con fuertes sentimientos. La poderosa acci\u00f3n prof\u00e9tica resuena tambi\u00e9n a trav\u00e9s de las breves palabras: \u00abComenz\u00f3 a expulsar a los vendedores.\u00bb Bastaba con el comienzo&#8230; Los negocios desdicen de la casa de Dios. El templo es casa de oraci\u00f3n (Isa 56:7); los vendedores, y tras ellos la autoridad jud\u00eda, que toleraba aquel tr\u00e1fico y se lucraba con \u00e9l, lo han convertido en una \u00abguarida de ladrones\u00bb (Jer 7:11). Jes\u00fas contin\u00faa la acci\u00f3n de los profetas, no s\u00f3lo de palabra, sino todav\u00eda m\u00e1s de obra. Se cumple lo que se espera del tiempo mesi\u00e1nico: \u00abNo habr\u00e1 aquel d\u00eda m\u00e1s mercader en la casa de Yahveh Sebaot\u00bb (Zac 14:21). El culto de Dios se restaura contra el culto de Mam\u00f3n. Seg\u00fan Marcos, el templo es llamado \u00abcasa de oraci\u00f3n para todas las naciones\u00bb (Mar 11:17). Lucas no escribe acerca de este destino mundial. El templo no ser\u00e1 ya lugar de oraci\u00f3n para las naciones paganas, pero la Iglesia naciente de Jerusal\u00e9n se reunir\u00e1 all\u00ed para la oraci\u00f3n (Hec 2:46; Hec 3:1; Hec 5:20.21.25.42; Hec 21:16). Para ella consagra Jes\u00fas el templo con su presencia y su acci\u00f3n mesi\u00e1nica, antes de que sea destruido. La Iglesia de Jes\u00fas est\u00e1 ligada con Israel, el pueblo de Dios veterotestamentario. La historia de la salvaci\u00f3n se realiza en un proceso conducido por Dios a su t\u00e9rmino. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Mc 11.11.15 son omitidos por Lucas; as\u00ed, seg\u00fan \u00e9l, Jes\u00fas va al templo, pero no a la ciudad de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>47a Todos los d\u00edas estaba ense\u00f1ando en el templo. <\/p>\n<p>Jes\u00fas, que a los doce a\u00f1os se qued\u00f3 en Jerusal\u00e9n, fue hallado en el templo en medio de los doctores de la ley, oy\u00e9ndolos y haci\u00e9ndoles preguntas; todos los que lo o\u00edan, se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas (2,46s). Ahora ense\u00f1a \u00e9l mismo en el templo. Entonces se mostr\u00f3 su gran seguridad de s\u00ed: \u00ab\u00bfNo sab\u00edais que ten\u00eda que estar en la casa de mi Padre?\u00bb (2,49); ahora act\u00faa con la autoridad del Mes\u00edas e Hijo de Dios (20,44). Lo que Jes\u00fas comenz\u00f3 en el templo, lo continuar\u00e1n los ap\u00f3stoles despu\u00e9s de su ascensi\u00f3n al cielo; ense\u00f1ar\u00e1n en el templo (Hec 5:12; Hec 5:202Re 25:42). Se tiende un arco de la ida del ni\u00f1o Jes\u00fas al templo a la entrada de Jes\u00fas como rey antes de su pasi\u00f3n y glorificaci\u00f3n, y finalmente a la actividad docente de los ap\u00f3stoles en el templo despu\u00e9s de la venida del Esp\u00edritu Santo. Los grandes momentos de la Iglesia naciente son la encarnaci\u00f3n, la muerte y glorificaci\u00f3n, y la venida del Esp\u00edritu Santo. La infancia y la venida del Esp\u00edritu Santo deben considerarse en funci\u00f3n de la muerte y la glorificaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Antes de ser destruido el templo, logra su plenitud y su total esplendor. El Mes\u00edas ense\u00f1a en \u00e9l y congrega a su pueblo. En tanto el juda\u00edsmo no hab\u00eda repudiado definitivamente el Evangelio, el antiguo lugar del culto no perdi\u00f3 todav\u00eda todo enlace con el nuevo culto fundado por Jes\u00fas. Este enlace deb\u00eda representar el puente entre el antiguo Israel y la Iglesia de los gentiles. Sin embargo, san Esteban, con su intervenci\u00f3n en favor del culto espiritual, hizo presentir la desaparici\u00f3n del santuario construido por manos de hombres (Hec 7:48 ss). Pero sus palabras fueron consideradas como blas\u00a3emia, lo que dio lugar a su ejecuci\u00f3n. Algunos a\u00f1os despu\u00e9s, la ruina de Jerusal\u00e9n sell\u00f3 el endurecimiento del juda\u00edsmo. \u00e9ste hab\u00eda excluido a los cristianos de sus filas y hab\u00eda roto as\u00ed con la Iglesia. <\/p>\n<p>47b Pero los sumos sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo intentaban acabar con \u00e9l; 48 sin embargo, no encontraban c\u00f3mo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus labios. <\/p>\n<p>Con la purificaci\u00f3n del templo se acarre\u00f3 Jes\u00fas la hostilidad de las autoridades religiosas del juda\u00edsmo. Los sumos sacerdotes y la aristocracia sacerdotal no estaban al margen del tr\u00e1fico que se practicaba en la plaza del templo. El sumo sacerdote en funciones es presidente del consejo supremo o sanedr\u00edn, suprema autoridad del juda\u00edsmo. El sanedr\u00edn est\u00e1 constituido por la aristocracia sacerdotal, los doctores de la ley y los seglares conspicuos. Los dirigentes jud\u00edos traman la muerte de Jes\u00fas; tambi\u00e9n despu\u00e9s de la venida del Esp\u00edritu Santo sobre los ap\u00f3stoles continuar\u00e1n sus manejos para impedir que se vaya formando la Iglesia (Cf. Hec 4:1; Hec 5:17). <\/p>\n<p>El pueblo, sin embargo, sigue adherido a Jes\u00fas, est\u00e1 pendiente de sus labios. La gran masa (\u00abtodo el pueblo\u00bb) est\u00e1 de su lado. Escuchan la palabra de Jes\u00fas. Cuando los ap\u00f3stoles comiencen a edificar la Iglesia suceder\u00e1 lo mismo. El pueblo acud\u00eda junto a Pedro y Juan (Hec 3:11); \u00e9stos hablan al pueblo (Hec 4:1); el pueblo ten\u00eda en gran estima a la Iglesia naciente (Hec 5:13). En este pueblo se dise\u00f1a el verdadero pueblo de Dios de Israel, que est\u00e1 pronto a aceptar el mensaje de Dios anunciado por Jes\u00fas. De este pueblo se formar\u00e1 el nuevo pueblo de Dios de la Iglesia (*). Por temor al pueblo no osa el sanedr\u00edn proceder abiertamente y con violencia contra Jes\u00fas (cf. Hec 5:26). En Jes\u00fas, Se\u00f1or de la Iglesia naciente, ve la Iglesia su propio destino.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* El original griego usa la palabra laos. Es caracter\u00edstica de los escritos lucanos. En \u00e9stos se usa con frecuencia para designar a Israel como pueblo de Dios del Antiguo Testamento (por ejemplo: Luc 2:32; Hec 26:17.23; Hec 28:27.28; Luc 19:47; Luc 22:66; Hec 4:8.23; Luc 24:19). De ah\u00ed pasa a la Iglesia de Cristo: en los Hechos (l5,14; 18,10) y en particular en los escritos paulinos y en la literatura influida por ellos. La Iglesia \u00abes el verdadero laos, en medio del cual mora Dios, y que tiene acceso a \u00e9l, porque es santo en cuanto santificado por Cristo\u00bb. Aqu\u00ed se expresa con toda concisi\u00f3n una certeza, que a la Iglesia con su patrimonio religioso, la liga tan s\u00f3lidamente con el Pueblo de Dios veterotestamentario, como la distingue de su estadio precedente dejado atr\u00e1s, por raz\u00f3n de la acci\u00f3n salvadora de Cristo. (STRATHMANN). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Zaqueo, el cobrador de impuestos. No todos los ricos se separaron tristemente de Jes\u00fas. Zaqueo es un ejemplo de lo que es posible para Dios (18:27). Los romanos vend\u00edan la tarea de cobrar los impuestos en una determinada zona al mejor postor. La persona designada no recib\u00eda sueldo por su trabajo; simplemente cobraba todo el dinero que pod\u00eda y se guardaba lo que quedaba despu\u00e9s de haber pagado la cantidad acordada con los romanos. El intento de Zaqueo de ver a Jes\u00fas, que era conocido popularmente como amigo de los cobradores de impuestos (7:34), muestra su inter\u00e9s en \u00e9l y los extremos a que estaba dispuesto a llegar. Sea o no que Zaqueo esperaba quedar oculto, Jes\u00fas lo llam\u00f3 con un pedido de alojamiento. Zaqueo mostr\u00f3 tanto arrepentimiento como gozo al darle la bienvenida. Jes\u00fas justific\u00f3 su elecci\u00f3n; hab\u00eda venido a traer salvaci\u00f3n a un hombre que ten\u00eda tanto derecho a o\u00edr el evangelio como cualquier otro jud\u00edo. Aqu\u00ed se resume en forma completa y definitiva el prop\u00f3sito de la venida de Jes\u00fas: as\u00ed como un pastor va y busca la oveja perdida para rescatarla del peligro (cf. 15:3-7; Eze. 34:16, aplicado a Dios mismo y a su siervo el Mes\u00edas), as\u00ed Jes\u00fas como Hijo del Hombre busca y salva a los perdidos.<\/p>\n<p>Notas. 8 Algunas traducciones agregan \u201caqu\u00ed y ahora\u201d interpretando los verbos doy y devuelvo (ambos en presente en gr.) como demostraci\u00f3n de que Zaqueo resolvi\u00f3 hacerlo inmediatamente y no como referencia a sus pr\u00e1cticas anteriores. La decisi\u00f3n corresponde a la penitencia del cobrador de impuestos en 18:13. 9 Este dicho no implica que Jes\u00fas no estaba preocupado por los gentiles sino que simplemente subraya que cualquier jud\u00edo es del mismo valor que otro a los ojos de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>19.1-10 Para financiar su gran imperio mundial, los romanos cargaron de impuestos elevados a las naciones que estaban bajo su dominio. Los jud\u00edos se opon\u00edan a estos impuestos porque serv\u00edan para apoyar a un gobierno secular y a sus dioses paganos, pero aun as\u00ed estaban obligados a pagar. Los cobradores de impuestos eran las personas m\u00e1s impopulares en Israel. A los jud\u00edos por nacimiento que optaban trabajar para los romanos se les consideraba traidores. Adem\u00e1s, era sabido por todos, que los cobradores de impuestos se enriquecieron a expensas de sus compatriotas. No sorprende, por lo tanto, que las multitudes se sintieron molestas cuando Jes\u00fas visit\u00f3 a Zaqueo, un cobrador de impuestos. A pesar de que Zaqueo era deshonesto y traidor, Jes\u00fas lo amaba y, en respuesta, el peque\u00f1o recaudador de impuestos se convirti\u00f3. En toda sociedad ciertos grupos de personas se consideran \u00abintocables\u00bb ya sea por su opini\u00f3n pol\u00edtica, conducta inmoral o forma de vivir. No debemos ceder a la presi\u00f3n social y evadir a este tipo de personas. Jes\u00fas las ama y estas necesitan o\u00edr sus buenas nuevas.19.8 Por la reacci\u00f3n de la gente se puede juzgar que Zaqueo fue, sin duda, un torcido publicano. Sin embargo, despu\u00e9s de su encuentro con Jes\u00fas lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que su vida necesitaba que la enderezaran. Al dar a los pobres y restituir con intereses generosos a los que defraud\u00f3, Zaqueo demostr\u00f3 mediante acciones externas el cambio interno que experiment\u00f3. No es suficiente seguir a Cristo de coraz\u00f3n. Debe mostrar su cambio de vida mediante una nueva conducta. \u00bfTraduce su fe en acciones? \u00bfQu\u00e9 cambios necesita hacer?19.9, 10 Cuando Jes\u00fas dijo que Zaqueo era un hijo perdido de Abraham, debe haber sorprendido a sus oyentes al menos en dos maneras. No les debe haber gustado reconocer que este cobrador de impuestos tan impopular era un compatriota hijo de Abraham y no deben haber deseado admitir que hijos de Abraham pudieran perderse. Una persona no se salva por un notable linaje, ni se condena por uno malo; la fe es m\u00e1s importante que la estirpe. A Jes\u00fas le interesa llevar su Reino a los perdidos, sin importarle sus antecedentes ni estilos de vida anteriores. Mediante la fe, los perdona y hace nuevos.19.11ss La gente segu\u00eda esperando un l\u00edder pol\u00edtico que llegara a establecer un reino terrenal y que los librara del dominio de Roma. La par\u00e1bola de Jes\u00fas mostr\u00f3 que su Reino no tendr\u00eda esta caracter\u00edstica de inmediato. Primero, se ausentar\u00eda por un tiempo y se requer\u00eda de sus seguidores que fueran fieles y productivos durante su ausencia. Su regreso establecer\u00eda el Reino m\u00e1s poderoso y justo que jam\u00e1s hayan imaginado.19.11ss Esta par\u00e1bola mostr\u00f3 a sus seguidores lo que tendr\u00edan que hacer en el lapso entre su partida y su Segunda Venida. Ya que vivimos en este tiempo, se relaciona directamente con nosotros. Se nos han dado medios excelentes para edificar y extender el Reino de Dios. Jes\u00fas espera que usemos estos talentos al grado que puedan multiplicarse y que el Reino se expanda. El nos pedir\u00e1 cuenta a cada uno sobre lo que hemos hecho con lo que nos dio. Mientras esperamos la venida del Reino de Dios en gloria, cumplamos la tarea encomendada.19.20-27 \u00bfPor qu\u00e9 el rey fue tan duro con el hombre que no increment\u00f3 el dinero? Lo castig\u00f3 porque: (1) no ten\u00eda el mismo inter\u00e9s que su amo en el reino; (2) no confi\u00f3 en las intenciones de su amo; (3) su lealtad solo fue para \u00e9l mismo; y (4) no hizo nada para invertir el dinero. Como el rey en esta historia, Dios nos ha dado dones para usarlos en beneficio de su Reino. \u00bfDesea que el Reino crezca? \u00bfConf\u00eda en que Dios lo gobierna con justicia? \u00bfLe interesa el bienestar de los dem\u00e1s as\u00ed como en el suyo? \u00bfEst\u00e1 deseoso de usar con fidelidad lo que se le ha confiado?19.30-35 En este momento Jes\u00fas ya era muy conocido. Todo el que ven\u00eda a Jerusal\u00e9n para la Pascua hab\u00eda o\u00eddo de El y por un tiempo el \u00e1nimo popular estaba a su favor. \u00abEl Se\u00f1or lo necesita\u00bb, fue todo lo que dijeron los disc\u00edpulos, y los due\u00f1os del pollino con agrado lo dieron.19.35-38 Los cristianos celebran el acontecimiento del Domingo de Ramos. La gente estaba a lo largo del camino, alabando a Dios, agitando ramas de \u00e1rboles y tendiendo sus mantos delante del pollino a medida que pasaba. \u00ab\u00a1Larga vida al Rey!\u00bb, era el significado de sus gritos de alegr\u00eda porque sab\u00edan que Jes\u00fas cumpl\u00eda con toda intenci\u00f3n la profec\u00eda de Zec 9:9 : \u00abAl\u00e9grate mucho, hija de Sion; da voces de j\u00fabilo, hija de Jerusal\u00e9n; he aqu\u00ed tu rey vendr\u00e1 a ti, justo y salvador, humildemente, cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna\u00bb. Para anunciar que El era en realidad el Mes\u00edas, Jes\u00fas escogi\u00f3 el tiempo cuando todo Israel estar\u00eda congregado en Jerusal\u00e9n, un lugar en el que una gran multitud lo ver\u00eda, una forma por la cual mostrar\u00eda que su misi\u00f3n era inconfundible. Las multitudes estaban entusiasmadas. Ahora ten\u00edan la seguridad de que su liberaci\u00f3n estaba cerca.ULTIMA SEMANA EN JERUSALEN :   Al acercarse a Jerusal\u00e9n viniendo de Jeric\u00f3 (Zec 19:1), Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos visitaron las aldeas de Betania y Betfag\u00e9, situadas al este del Monte de los Olivos, solo a pocos kil\u00f3metros de Jerusal\u00e9n. Durante las noches de esa \u00faltima semana, Jes\u00fas se qued\u00f3 en Betania y entraba a Jerusal\u00e9n durante el d\u00eda.19.38 La multitud que alababa a Dios por darles un Rey ten\u00eda un concepto err\u00f3neo de Jes\u00fas. Estaban seguros de que ser\u00eda un l\u00edder nacional que restaurar\u00eda la naci\u00f3n a su gloria inicial y esto demostraba que eran sordos a las palabras de los profetas y ciegos a la verdadera misi\u00f3n de Jes\u00fas. Cuando lleg\u00f3 a ser evidente que Jes\u00fas no cumplir\u00eda con sus esperanzas, se volvieron en su contra.19.39, 40 Los fariseos consideraron que las palabras de la multitud eran sacr\u00edlegas y blasfemas. No quer\u00edan a alguien que trastornara su poder y autoridad, y a la vez no quer\u00edan una sublevaci\u00f3n que sofocara el ej\u00e9rcito romano. De ah\u00ed que pidieron a Jes\u00fas que calmara a su gente. Pero Jes\u00fas dijo que si la gente callaba, aun las piedras clamar\u00edan. \u00bfPor qu\u00e9? No porque Jes\u00fas institu\u00eda un reino pol\u00edtico poderoso, sino porque establec\u00eda el Reino eterno de Dios, una raz\u00f3n m\u00e1s que suficiente para la gran celebraci\u00f3n de todos.19.41-44 Los l\u00edderes jud\u00edos rechazaban a su Rey (19.47). Iban demasiado lejos. Rechazaban la oferta de salvaci\u00f3n de Dios en Jesucristo cuando Dios mismo los visitaba (\u00abel tiempo de tu visitaci\u00f3n\u00bb) y muy pronto su naci\u00f3n sufrir\u00eda. De todos modos, Dios no le dio las espaldas a los jud\u00edos que le obedecieron. Contin\u00faa ofreciendo salvaci\u00f3n a la gente que ama, sean jud\u00edos o gentiles. La paz eterna est\u00e1 a su alcance, ac\u00e9ptela antes que sea demasiado tarde.19.43, 44 Estas palabras se hicieron realidad cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s que Jes\u00fas las pronunciara. En 66 d.C. los jud\u00edos se levantaron en contra de Roma. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde enviaron a Tito, hijo del emperador Vespasiano, para sofocar la rebeli\u00f3n, los soldados romanos atacaron Jerusal\u00e9n y se abrieron paso a trav\u00e9s de los muros del norte, pero aun as\u00ed no pudieron tomar la ciudad. Finalmente la sitiaron y en 70 d.C. entraron en la ciudad que estaba demasiado debilitada y la incendiaron. Seiscientos mil jud\u00edos murieron durante el ataque de Tito.19.47 \u00bfQui\u00e9nes eran los \u00abprincipales del pueblo\u00bb? Este grupo quiz\u00e1s inclu\u00eda pr\u00f3speros l\u00edderes en pol\u00edtica, comercio y leyes. Ten\u00edan muchas razones para deshacerse de Jes\u00fas. Les caus\u00f3 da\u00f1o en el negocio que desarrollaban en el templo al echar fuera a los mercaderes. Adem\u00e1s, predic\u00f3 en contra de la injusticia y muchas veces sus ense\u00f1anzas favorec\u00edan a los pobres antes que a los ricos. A\u00fan m\u00e1s, su gran popularidad pod\u00eda atraer la atenci\u00f3n de Roma y los l\u00edderes de Israel quer\u00edan relacionarse lo menos posible con esta ciudad, por lo que representaba.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1118 Mat 20:29<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> pasaba por la ciudad.  V\u00e9ase coment. en Mt 20:29. Los detalles del viaje de Jes\u00fas en 18:35 y 19:1 unen las narraciones de la curaci\u00f3n de Bartimeo (18:35\u2013 43; cp Mt 20:29\u2013 34) y la salvaci\u00f3n de Zaqueo (19:1\u2013 10), dos ejemplos de la preocupaci\u00f3n del Se\u00f1or por la salvaci\u00f3n de los marginados por la sociedad y pecadores.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> V\u00e9ase la nota 30 <strong>super (3)<\/strong> del C\u00e1p.10.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>160 19,1-10. Este relato es exclusivo de Lucas. 2. Zaqueo: El nombre significa \u00abpuro\u00bb. Vincula dos \u00e1mbitos simb\u00f3licos lucanos: es un publicano que responde con generosidad a la llamada de Dios (cf. 3,12-13; 5,27-32; 7,29-30; 15,1-2; 19,9-14); tambi\u00e9n es un rico que tiene gran dificultad en liberarse del apego a las posesiones (18,24-27). 5. hoy: cf. v. 9 y el comentario a 2,11. es necesario: De acuerdo con el plan de Dios, Jes\u00fas se autoinvita a casa de Zaqueo; cf. comentario a 2,49. 7. todos murmuraban: \u00abTodos\u00bb en general murmuran contra el hecho de que Jes\u00fas traspase los l\u00edmites entre lo puro e impuro. 8. Mientras que anteriormente era Jes\u00fas quien respond\u00eda a las objeciones hechas contra \u00e9l y sus disc\u00edpulos por reunirse con publicanos (5,27-32), ahora es el publicano quien responde a las objeciones, doy&#8230; devuelvo: Los especialistas no se ponen de acuerdo sobre la traducci\u00f3n de estos vb. en tiempo presente. Si consideramos el presente como futuro, entonces lo que dice Zaqueo es que dejar\u00e1 de ser un pecador; es decir, decide cambiar su vida. Si consideramos el presente como iterativo o habitual, entonces Zaqueo alega que \u00e9l no es un pecador, porque su conducta habitual es generosa y justa. Seg\u00fan esta \u00faltima interpretaci\u00f3n, en el v. 9 Jes\u00fas vindicar\u00eda la buena reputaci\u00f3n de Zaqueo. Cf. R. C. White, ExpTim 91 (1979) 21. Preferimos la primera interpretaci\u00f3n. La segunda interpretaci\u00f3n reduce la profundidad de las afirmaciones soteriol\u00f3gicas de los vv. 9-10, pues indicar\u00eda que Zaqueo habr\u00eda logrado la salvaci\u00f3n por s\u00ed mismo, dejando a Jes\u00fas fuera de aqu\u00e9lla. 9. salvaci\u00f3n&#8230; hoy: Por el deseo de Jes\u00fas de estar con Zaqueo, su aceptaci\u00f3n y su cambio de vida, la salvaci\u00f3n llega a toda su casa. \u00ab&#8230;La presencia de Jes\u00fas hace posible lo que es humanamente imposible. \u00a1Un rico consigue pasar por el ojo de una aguja! Pero no sin algunos cambios radicales\u00bb (Pilgrim, Good News to the Poor [\u219272 supra] 133). hijo de Abrah\u00e1n: Este marginado no est\u00e1 fuera de los l\u00edmites del pueblo elegido de Dios (\u2192 23 supra). 10. salvar lo que estaba perdido: Como el Dios-pastor de Ez 36,14, Jes\u00fas busca a los perdidos para salvarlos. As\u00ed resume Lucas su visi\u00f3n sobre Jes\u00fas, el predicador de la misericordia de Dios. <\/p>\n<p>161 (g) LOS DISC\u00cdPULOS DEBEN ASUMIR LOS RIESGOS DE SEGUIR A JES\u00daS, EL REY (19,11-27). Esta par\u00e1bola, que procede de Q (cf. Mt 25,14-30) y de la propia elaboraci\u00f3n de Lucas, debe interpretarse desde su contexto: \u00bfQu\u00e9 respuestas deben darse a Jes\u00fas, el rey? Cf. L. T. Johnson, NovT 24 (1982) 139-59. 11. ellos escuchaban estas cosas: Este \u00abellos\u00bb parece incluir a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, al pueblo y a sus adversarios. \u00abEstas cosas\u00bb se refieren, por lo menos, a 19,1-10. En aquella per\u00edcopa como tambi\u00e9n en \u00e9sta, de lo que se trata es de c\u00f3mo usar los bienes materiales como respuesta a la venida de Jes\u00fas en la propia vida, reino de Dios: En 18,17.24-25.29, Lucas trat\u00f3 de las condiciones de entrada en el reino de Dios. Aqu\u00ed establece el fundamento de un nuevo aspecto de su ense\u00f1anza sobre el reino de Dios. No habr\u00e1 una manifestaci\u00f3n espectacular del reino de Dios en Jerusal\u00e9n. Lo que se har\u00e1 presente en Jerusal\u00e9n ser\u00e1 la firmeza y fidelidad de Jes\u00fas, el rey (19,38; 22,29-30; 23,3.11.37-38), obediente a la voluntad de su Padre. Desde esta perspectiva, el rey de la par\u00e1bola puede, ciertamente, parecer exigente y estricto, pues \u00e9l mismo ha asumido el riesgo de la fe, ha pasado por el crisol del sufrimiento y viste como galas regias las marcas de la cruz. 12. viaj\u00f3 a un pa\u00eds lejano para recibir la investidura real: El material que hallamos en los vv. 12-27 no se opone a la expectaci\u00f3n evocada en el v. 11: Jes\u00fas aparecer\u00e1 como rey a lo largo del relato; el pueblo, los jefes religiosos y los disc\u00edpulos responder\u00e1n de forma diferente a Jes\u00fas rey. En el relato no se prev\u00e9 un largo retraso. 14. no queremos que \u00e9se reine sobre nosotros: Notemos que, frecuentemente, en lo que sigue, Lucas contrasta la respuesta positiva del pueblo (laos) con la respuesta negativa de los dirigentes religiosos a Jes\u00fas, el rey (19,47-48; 20,1.19; 21,37-38; 22,2.52-53.66; 23,10.13.27.35). 15-19. siervos: Esta es la tercera par\u00e1bola lucana sobre los \u00absiervos\u00bb, que se refiere al discipulado cristiano (\u2192 136, 152 supra). A los disc\u00edpulos que son fieles a Jes\u00fas en el camino se les recompensar\u00e1 abundantemente y se les confiar\u00e1n, incluso, responsabilidades mayores. \u00abNo hay una posici\u00f3n de seguridad. El \u00fanico camino para tener \u00e9xito es asumir el riesgo de los dos primeros siervos\u00bb (Perkins, Parables [\u2192 148 supra] 150). 20-23. El tercer siervo, paralizado por el temor, ha sido desobediente e improductivo. 24-26. La generosidad del rey es abundante. 27. matadlos delante de m\u00ed: La imagen de la aniquilaci\u00f3n de los que rechazaron aceptar al rey pone de manifiesto que la aceptaci\u00f3n de que Dios reine sobre uno es un momento cr\u00edtico de decisi\u00f3n. Desgraciadamente, algunos optaron contra la vida que el rey Jes\u00fas tra\u00eda. El significado cristol\u00f3gico de esta par\u00e1bola es profundo: Jes\u00fas, el rey, tiene un papel decisivo en el destino humano, pues la vida y la muerte dependen de la respuesta que se le d\u00e9.<\/p>\n<p>162 (VI) Jerusal\u00e9n rechaza al Profeta, a 162 (VI) Jerusal\u00e9n rechaza al Profeta, al Hijo y al templo de Dios (19,28-21,38). En<br \/>\nesta secci\u00f3n, Lucas depende ampliamente de Mc 11,1-13,37, pero desarrolla sus propios temas, principalmente mediante la inclusio de 19,47-48 y 21,37-38: Jes\u00fas ense\u00f1aba al pueblo (laos) diariamente en el templo, y los dirigentes religiosos estaban contra \u00e9l. Jes\u00fas, el rey que trae la paz de Dios (19,28-40), que es rechazado por los dirigentes religiosos (19,41-44), toma posesi\u00f3n del templo y \u00e9l mismo es el templo (19,45-46). Todo cuanto Jes\u00fas ense\u00f1a en 20,1-21,36 ocurre en el templo e ilumina la identidad de Jes\u00fas, el verdadero culto a Dios y la pertenencia al Israel reconstituido. Esta ense\u00f1anza se desarrolla en medio de la controversia y anuncia la oposici\u00f3n contra los miembros del Israel reconstituido, cuya piedra angular es Jes\u00fas, aquel que es rechazado.<\/p>\n<p>163 (A) Jes\u00fas toma posesi\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n (19,28-48). Es importante que advirtamos que el primer acto del Jes\u00fas luca\u00adno al finalizar su viaje a Jerusal\u00e9n (cf. 9,51-19,27) es la entrada en el templo (19,45). <\/p>\n<p>(a) JES\u00daS, ACLAMADO COMO REY (19,28-40). 28. Jes\u00fas sigui\u00f3 su viaje: Jes\u00fas est\u00e1 terminando su viaje de regreso al Padre, que inici\u00f3 en 9,51. Sus acciones \u00faltimas en Jerusal\u00e9n profundizar\u00e1n las instrucciones de 9,51-19,27 sobre el significado del discipulado y de la misi\u00f3n de los que transitan por el camino de Jes\u00fas. El camino cristiano recibe su autoridad del \u00e9xodo de Jes\u00fas en su pasi\u00f3n, muerte, resurrecci\u00f3n, ascensi\u00f3n y env\u00edo del Esp\u00edritu Santo. Jerusal\u00e9n: Desde 9,51, Jes\u00fas ha estado viajando hacia este destino; desde \u00e9ste, la misi\u00f3n cristiana viajar\u00e1 hasta los confines de la tierra. \u00abJerusal\u00e9n se convierte casi en un \u201cs\u00edmbolo geogr\u00e1fico\u201d de la continuidad de las acciones de Dios\u00bb (Shweizer, Good News 301). 29-30. A trav\u00e9s del teolog\u00fameno de la presciencia de Jes\u00fas, manifiesta Lucas que Jes\u00fas controla su viaje hasta su Padre, conoce su voluntad y le es fiel y obediente. un pollino que nadie ha montado todav\u00eda: Esta frase est\u00e1 copiada de Marcos y parece aludir a Zac 9,9. Sin embargo, Lucas no explotar\u00e1 este texto veterotestamentario sobre el reinado. Tiene su propio punto de vista de c\u00f3mo Jes\u00fas es rey dando vida a trav\u00e9s de la muerte. 35-36. mantos: En lugar de palmas, Lucas menciona el uso de una de las prendas de vestir m\u00e1s caras. Fiel a su tema del rico y del pobre, describe Lucas la respuesta de la gente a Jes\u00fas, el rey, mediante el uso de sus posesiones. Cf. Mars\u00adhall, Gospel 714. 37. hechos portentosos: Se trata de una afirmaci\u00f3n que resume el ministerio de Jes\u00fas a favor del ciego, cojo, paral\u00edtico y pobre como cumplimiento de la Escritura (cf. 4,18-19; 7,22); manifiesta que el poder regio de Jes\u00fas vence a los enemigos de la paz: la enfermedad, los demonios y la muerte. Adem\u00e1s, su ministerio previo se relaciona ahora (cf. v. 38) a Jes\u00fas Rey, cuyo regio gobierno glorioso a favor del marginado se manifestar\u00e1 mediante el sufrimiento (cf. 23,42-43). 38. rey: El salmo de peregrinaci\u00f3n (118,26) es usado como base para la proclamaci\u00f3n lucana del status regio de Jes\u00fas. El tema de Jes\u00fas como rey, anunciado en 1,32 y 18,38.40 (\u00abhijo de David [el rey]\u00bb), se desarrollar\u00e1 en los cap\u00edtulos finales del evangelio. Cf. 22,16.18.29-30; 23,3.37.38.42. que viene: Esta frase alude a 7,19 y a la pregunta del Bautista, que fue respondida por las acciones portentosas de Jes\u00fas como cumplimiento de las promesas de Dios en Isa\u00edas (7,20-22). Jes\u00fas es, ciertamente, aquel que viene (al templo de Dios), anunciado por Mal 3,1 (LXX), y lo es no s\u00f3lo por las acciones portentosas, sino tambi\u00e9n por la ense\u00f1anza de lo que significa el verdadero culto a Dios y por asumir el gobierno y la salvaci\u00f3n de los marginados desde la cruz, paz en el cielo: Esta referencia, que forma tambi\u00e9n una inclusio con 2,14, indica que toda la misi\u00f3n de Jes\u00fas consiste en traer el don celestial de la paz a hombres y mujeres. Si \u00aben cielo\u00bb sustituye a \u00abDios\u00bb, el significado puede ser \u00abque la inevitable muerte de Jes\u00fas es el acontecimiento que crear\u00e1 la paz entre la humanidad alienada y Dios\u00bb (J. R. Donahue, The Way 22 [1982] 95). 39. Los fariseos se oponen a Jes\u00fas maestro. Durante su ministerio en el templo habr\u00e1 continuas referencias a Jes\u00fas como maestro (del camino de Dios). Cf. 20,21.28.39; 21,7. En cada fase del ministerio de Jes\u00fas, Lucas mostrar\u00e1 la verdad de lo anunciado por Sime\u00f3n sobre la ca\u00edda y elevaci\u00f3n (2,34). Cf. 4,16-30 (Galilea); 9,51-55 (viaje a Jerusal\u00e9n). 40. las piedras gritar\u00e1n: El trasfondo veterotestamentario de este dif\u00edcil vers\u00edculo parece ser Hab 2,11. Lo que quiere decirnos es que si los disc\u00edpulos tuviesen que callar, entonces las piedras, que personifican el testimonio de la vindicaci\u00f3n divina de la injusticia, proclamar\u00edan la llegada de Jes\u00fas, el agente de la vindicaci\u00f3n de Dios. El testimonio de estas piedras contra quienes no han respondido a Dios recibe una expresi\u00f3n m\u00e1s dram\u00e1tica en 19,44; 21,6; 20,17. Cf. FGL 1252.<\/p>\n<p>164 (b) JES\u00daS LLORA POR JERUSAL\u00c9N (19,41-44). Jes\u00fas se detiene antes de entrar en el templo. En contraste con 4,16-30, donde el tema de la universalidad domina sobre el del rechazo, y tambi\u00e9n en contraste con 9,51-55, donde \u00e9ste queda oscurecido por el tema de la oposici\u00f3n a la venganza exigida por la ley del tali\u00f3n, 19,41-44 insiste en el tema del rechazo de Jes\u00fas por los dirigentes religiosos (19,39). La ciudad, cuyo nombre significa paz, no reconoce la visita de Jes\u00fas, el agente de la paz enviado por Dios (cf. 13,34-35). La lamentaci\u00f3n de Jes\u00fas tiene una prehistoria prof\u00e9tica. \u00abEl pathos de este relato lo constituye la identificaci\u00f3n del profeta sufriente, de Mois\u00e9s en el Deuteronomio, de Jerem\u00edas, Isa\u00edas y Oseas, con la rabia, angustia, frustraci\u00f3n y dolor de Dios por Israel\u00bb (Tiede, Prophecy and History 78). El gran amor de Jes\u00fas por el pueblo de Dios, puesto de manifiesto en 19,41-44 al iniciar su entrada en Jerusal\u00e9n, tiene su paralelo en 23,27-31, cuando abandona Jerusal\u00e9n para morir. 43-44. tus enemigos te rodear\u00e1n de empalizadas: Aunque esta descripci\u00f3n de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n concuerda con los hechos hist\u00f3ricos del 70 d.C., su significado es m\u00e1s profundo. El hecho de que los vv. 43-44 dependan intensamente de la descripci\u00f3n prof\u00e9tica de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n (cf. FGL 1258-59) indica que los dirigentes religiosos est\u00e1n repitiendo el error de sus antepasados, lo que tendr\u00e1 severas consecuencias.<\/p>\n<p>165 (c) JES\u00daS TOMA POSESI\u00d3N DEL TEMPLO; \u00c9L ES EL TEMPLO (19,45-46). Como muy bien dijo H. Conzelmann (TL 113), la \u00fanica finalidad de la entrada de Jes\u00fas es tomar posesi\u00f3n del templo. La presencia de Jes\u00fas en el templo ha sido preparada desde el principio (1,9-10; 2,27.49; 4,9; cf. Ernst, Lukas 530); su entrada cumple Mal 3,1 (LXX). entrando en el templo, comenz\u00f3 a echar fuera a los que vend\u00edan: Puesto que el templo era el lugar del verdadero culto a Dios, de la ense\u00f1anza sobre la voluntad de Dios, del tesoro y, esp., el lugar donde Dios se hac\u00eda presente, la toma de posesi\u00f3n por Jes\u00fas dice mucho sobre s\u00ed mismo. \u00abCuando Jes\u00fas entra en el templo o est\u00e1 en el templo, entonces el templo es realmente templo\u00bb (K. Baltzer, HTR 58 [1965] 275). En su ense\u00f1anza dentro del templo (20,1-21,36), Jes\u00fas dir\u00e1 cu\u00e1l es la voluntad de Dios y en qu\u00e9 consiste el aut\u00e9ntico culto. Fundamentar\u00e1 al Israel reconstituido sobre s\u00ed mismo, la piedra angular. Como revelar\u00e1 23,44-45, mediante \u00e9l, Dios se hace presente a todos. Una nota final que suena en este pasaje es la del dinero: La finalidad de Jes\u00fas \u00abes purificar la casa de su Padre (2,49) del incompatible servicio a mamm\u00f3n\u00bb (FGL 1266).<\/p>\n<p>166 (d) REACCIONES DEL PUEBLO Y DE LOS L\u00cdDERES RELIGIOSOS ANTE JES\u00daS (19,47-48). \u00c9sta es la primera parte de la inclusio lucana; la segunda parte es 21,37-38. Todas las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas se desarrollan en el templo. La gente (laos), que formar\u00e1 el Israel reconstituido, escucha atentamente las palabras de Jes\u00fas, mientras que los dirigentes religiosos conspiran contra \u00e9l. Cf. J. Kodell, CBQ 31 (1969) 327-43, sobre este importante y persistente contraste en los caps. 19-23.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos describen la salvaci\u00f3n de un alma. La historia de Zaqueo, lo mismo que la de Nicodemo y de la mujer  Samaritana, debiera ser frecuente asunto de estudio para todo cristiano.<br \/>\nEn primer lugar se nos ense\u00f1a que ninguno es tan malo que no pueda ser salvo, \u00f3 que est\u00e9 fuera del alcance de la gracia  de Cristo. Un acontecimiento m\u00e1s inesperado no puede concebirse. He aqu\u00ed \u00abel camello pasando por el ojo de una aguja,\u00bb  y el rico \u00abentrando en el reino de Dios.\u00bb \u00a1He aqu\u00ed al avaro recaudador de diezmos transformado en cristiano bondadoso!  Prueba de que para Dios nada es imposible.<br \/>\nLa puerta de salvaci\u00f3n que el Evangelio se\u00f1ala \u00e1 los pecadores est\u00e1 abierta de par en par. No pretendamos cerrarla en  nuestra ignorancia y fanatismo. Cristo puede salvar de una manera ilimitada, y aun el pecador m\u00e1s vil puede obtener  perd\u00f3n si viene \u00e1 \u00e9l. Ofrezcamos sin recelo el Evangelio aun \u00e1 los hombres m\u00e1s bajos y malvados, y dig\u00e1mosles:  \u00abEsperanza hay para vosotros si os arrepent\u00eds.\u00bb \u00abSi vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser\u00e1n  emblanquecidos: si fueren rojos como el carmes\u00ed, ser\u00e1n tornados como la lana.\u00bb Isa 1:18.<br \/>\nEstos vers\u00edculos nos ense\u00f1an, en segundo lugar, que las cosas m\u00e1s peque\u00f1as \u00e9 insignificantes son ocasi\u00f3n muchas veces  de la salvaci\u00f3n de un alma. Se nos dice que Zaqueo quer\u00eda ver \u00e1 Jes\u00fas para saber quien era; pero que no pod\u00eda por ser  peque\u00f1o de estatura. La curiosidad, y nada m\u00e1s que la curiosidad, parece haber sido lo que lo movi\u00f3, y una vez que  experiment\u00f3 el deseo, se resolvi\u00f3 \u00e1 satisfacerlo. Con ese fin corri\u00f3 hacia el camino y se subi\u00f3 en un \u00e1rbol. En cuanto  sobre semejantes acontecimientos le es dado penetrar al hombre, ese acto fue el que inici\u00f3 su nueva vida. Nuestro Se\u00f1or  se detuvo debajo del \u00e1rbol y le dijo: \u00abDesciende; porque hoy es menester que pose en tu casa.\u00bb Desde ese momento  Zaqueo experiment\u00f3 un cambio radical. Por la ma\u00f1ana se hab\u00eda levantado incr\u00e9dulo, por la noche se acost\u00f3 cristiano.<br \/>\nJam\u00e1s menospreciemos el d\u00eda de los \u00abpeque\u00f1os principios.\u00bb Zec 4:10. Para toda obra se necesita un principio, y en las  operaciones espirituales es muchas veces muy peque\u00f1o. \u00bfObservamos que uno de nuestros hermanos empieza \u00e1 hacer uso  de loa medios de gracia que antes desde\u00f1aba? \u00bfLo vemos concurrir \u00e1 la iglesia a o\u00edr la predicaci\u00f3n del evangelio, despu\u00e9s  de haber profanado el domingo por mucho tiempo? Cuando percibamos tales cosas traigamos \u00e1 la memoria la historia de  Zaqueo, y abriguemos buenas esperanzas de su cambio de vida. No lo tratemos con desabrimiento porque los incentivos  que lo impelan \u00e1 concurrir \u00e1 la iglesia no sean de buen car\u00e1cter. Es mejor o\u00edr el Evangelio por mera curiosidad, que no  o\u00edrlo absolutamente.<br \/>\nEstos vers\u00edculos nos ense\u00f1an, en tercer lugar, que Cristo se compadece de los pecadores y tiene poder para cambiar los  corazones. Un ejemplo m\u00e1s asombroso que el de que tratamos es dif\u00edcil de concebir. Sin ser solicitado, nuestro Se\u00f1or se  detiene y habla \u00e1 Zaqueo. Sin ser solicitado \u00e1 ello, se ofrece como hu\u00e9sped en la casa de un pecador. Sin ser solicitado,  hace penetrar en el coraz\u00f3n de un publicano la gracia renovadora del Esp\u00edritu, y le da ese mismo d\u00eda un lugar entre los  hijos de Dios. Jer 3:19.<br \/>\n\u00c1 vista de un pasaje como este no es posible ensalzar debidamente la gracia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Ni podemos  afirmar de la manera que debi\u00e9ramos, que siempre tiene voluntad y poder sin l\u00edmites para salvar \u00e1 los pecadores y que la  salvaci\u00f3n no se obtiene por medio de las obras, sino por medio de la gracia. Si alguna alma se ha salvado sin haber  ejecutado nada que la hiciese merecedora del cielo, esa alma fue la de Zaqueo. Penetr\u00e9monos bien de estas doctrinas y no  las arrojemos al olvido; son m\u00e1s valiosas que los rub\u00edes. La gracia de Dios es lo \u00fanico que puede dar descanso al hombre  \u00e1 la hora de la muerte. D\u00e9moselas \u00e1 conocer \u00e1 todos \u00e1 quienes hablemos sobre asuntos espirituales y record\u00e9mosles  aquellas palabras de Jesucristo: \u00abHe aqu\u00ed yo estoy parado \u00e1 la puerta y llamo; si alguno oyere mi voz, y me abriere la  puerta, entrar\u00e9 \u00e1 \u00e9l y cenar\u00e9 con \u00e9l, y \u00e9l conmigo..<br \/>\nEl pasaje de que tratamos nos ense\u00f1a, por ultimo, que los que experimentan el cambio de coraz\u00f3n dan siempre a conocer  su conversi\u00f3n por medio de manifestaciones exteriores. Zaqueo, seg\u00fan nos refiere la Escritura, dijo al Se\u00f1or: \u00abLa mitad de  mis bienes doy \u00e1 los pobres; y si en algo he defraudado \u00e1 alguno, se lo vuelvo con los cuatro tantos. Hab\u00eda algo real en  esas palabras; ellas contienen una prueba inequ\u00edvoca de que Zaqueo hab\u00eda cambiado de sentimientos y de vida. Cuando  un rico empieza \u00e1 distribuir sus riquezas, y un concusionario empieza \u00e1 indemnizar, podemos decir con seguridad, que \u00ablo  viejo se pas\u00f3 ya, y que todo es hecho nuevo.\u00bb 2Co 6:19. Esas palabras indicaban una resoluci\u00f3n firme. \u00abDoy,\u00bb \u00abvuelvo,\u00bb  dice Zaqueo. No se refiere \u00e1 prop\u00f3sitos que ha hecho para el porvenir. Habiendo sido perdonado sin merecerlo, y  habiendo sido transportado de la muerte \u00e1 la vida, Zaqueo pens\u00f3 que deb\u00eda empezar al punto \u00e1 mostrar en manos de quien  se hab\u00eda entregado y \u00e1 quien servia.<br \/>\nEl cristiano que desee dar \u00e1 conocer que es creyente verdadero, debe seguir el ejemplo de Zaqueo. Como este, debe  abandonar los pecados que m\u00e1s lo hayan dominado, y practicar las virtudes cristianas que m\u00e1s haya descuidado. De todos  modos, el cristiano debe vivir de manera que todos sepan que es creyente. La fe que no purifique el coraz\u00f3n y la vida es  una fe espuria. La virtud que no se puede ver como la luz, no es verdadera virtud sino hipocres\u00eda. El coraz\u00f3n que  realmente ha experimentado la gracia de Cristo, aborrece el pecado como por instinto.<br \/>\nAntes de terminar la consideraci\u00f3n do este pasaje meditemos sobre el \u00faltimo vers\u00edculo: \u00abEl Hijo del hombre vino \u00e1 buscar  y \u00e1 salvar lo que se hab\u00eda perdido.\u00bb Es como Salvador m\u00e1s bien que como juez que Jes\u00fas quiere que sus criaturas lo  reconozcan. Esforc\u00e9monos por conocerlo bajo ese car\u00e1cter. Aseguremos la salvaci\u00f3n de nuestras almas, y cuando nos  hayamos convertido, exclamemos: \u00bb \u00bfQu\u00e9 pagaremos \u00e1 Jehov\u00e1 por todos sus beneficios sobre nosotros?.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Conversi\u00f3n de Zacheo. Par\u00e1bola de las cien minas. Entra en triunfo en Jerusal\u00e9n: llora sobre esta ciudad, y anuncia su ruina y desolaci\u00f3n. Echa del templo a los que lo profanaban comprando y vendiendo.<\/p>\n<p>1 a. Entr\u00f3 Jes\u00fas en Jeric\u00f3 para pasar adelante.<\/p>\n<p>2 b. As\u00ed se llamaban los que arrendaban los tributos y rentas que se pagaban al pueblo romano. Adem\u00e1s de los que iban por los pueblos para cobrarlos y recogerlos, hab\u00eda otros, que los exig\u00edan en los puertos y en los puentes. No es f\u00e1cil determinar a cu\u00e1l clase de estos pertenec\u00eda Zaqueo; pero se puede presumir que a los de la primera o segunda, porque en cualquiera de las dos le era m\u00e1s f\u00e1cil defraudar, como \u00e9l confiesa de s\u00ed mismo, v. 8, que en la \u00faltima.<\/p>\n<p>4 c. Higuera silvestre, que se llama cabrahigo. San Agust\u00edn y Diosc\u00f3rides llaman a este \u00e1rbol higuera egipc\u00edaca, que participa de la higuera y del moral.<\/p>\n<p>5 d. Le vio y mir\u00f3, dice San Agust\u00edn, con los ojos de su admirable misericordia: le mir\u00f3 como a Natanael, cuando estaba debajo de la higuera, antes que Felipe le llamase (Jn 1,48): le mir\u00f3 como mir\u00f3 a San Pedro despu\u00e9s de su ca\u00edda.<\/p>\n<p>8 e. Esto es; voy a dar, o estoy resuelto a dar.<\/p>\n<p>f. Puesto que en realidad he defraudado a mi pr\u00f3jimo, como lo confieso hoy delante de ti. Este es el lenguaje de aquel a quien el Se\u00f1or hab\u00eda mirado, y que hab\u00eda ya recibido a Jesucristo, no solamente en su casa, sino dentro de su coraz\u00f3n. Era el Se\u00f1or el que hablaba en \u00e9l, o el que le hac\u00eda hablar de esta suerte. San Agust\u00edn. El volver cuatro tantos m\u00e1s, era pena que impon\u00edan las leyes romanas a los publicanos que hubiesen defraudado a alguno; y tambi\u00e9n la de Mois\u00e9s por los hurtos (\u00c9x 22,1; N\u00fam 5,7).<\/p>\n<p>9 g. Aunque este hombre no sea hijo, esto es, descendiente de Abraham, seg\u00fan la carne, lo es, seg\u00fan el esp\u00edritu y la fe. De estas palabras infieren algunos que Zaqueo era gentil; y de aqu\u00ed pudieron tomar los fariseos doble motivo de murmurar del Se\u00f1or, porque se hospedaba en casa de un gentil, y de un publicano. Otros defienden que era hebreo, fund\u00e1ndolo en el mismo nombre, que es hebreo, y en que los fariseos no acusaron al Se\u00f1or de haberse hospedado en casa de un infiel, sino de un hombre de mala vida; y \u00faltimamente en la misma expresi\u00f3n: El Hijo del hombre vino a buscar las ovejas que hab\u00edan perecido de la casa de Israel, y por eso ha venido hoy la salud a esta casa, porque este tambi\u00e9n es hijo o descendiente de Abraham como vosotros.<\/p>\n<p>11 h. MS. Aprieto de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>i. MS. Y porque asmaban.<\/p>\n<p>j. Ya dejamos dicho c\u00f3mo entend\u00edan este reino de Jesucristo (Mt 14,18-21).<\/p>\n<p>13 k. MS. Diez meajas. Una mina, que los griegos llaman mna, era la libra \u00e1tica, que constaba de cien dracmas, y estas conten\u00edan doce onzas y media, y val\u00edan ciento sesenta y dos reales vell\u00f3n.<br \/>\nSuidas: t\u00e1lanton mn\u00f3n esti 60, el talento vale 60 minas.<br \/>\nhe d\u00e9 mn\u00e1 drajm\u00f3n 100, la mina de 100 dracmas.<br \/>\nhe d\u00e9 drajm\u00e9 ob\u00f3l\u00f3n 6, la drama 6 \u00f3bolos.<br \/>\nho d\u00e9 obol\u00f3s jalk\u00f3n 6, el \u00f3bolo 6 monedas de cobre.<br \/>\nho d\u00e9 jalk\u00e9us lepn\u00f3n 7, la moneda de cobre 7 menudos o maravedises.<br \/>\nLa mina hebrea val\u00eda 60 siclos (Ez 45,12) y como unos 525 reales vellon.<\/p>\n<p>l. V\u00e9ase lo que dejamos advertido en Mt 25,14.<\/p>\n<p>14 m. Estos fueron los jud\u00edos, que mostraron mayor obstinaci\u00f3n en no reconocer a Jesucristo por su rey, y que fueron los primeros en oponerse al establecimiento de su Evangelio. A lo suyo vino, y los suyos no lo recibieron (Jn 1,11).<\/p>\n<p>17 n. Esto significa de una manera parab\u00f3lica y figurada la grande gloria a que ser\u00e1n elevados en recompensa de su fidelidad y servicios.<\/p>\n<p>23 o. El Griego: t\u00f3is trapez\u00edtais, a los banqueros.<\/p>\n<p>24 p. MS. Tolledle la meaia.<\/p>\n<p>26 q. Respuesta del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>r. MS. E ser\u00e1 abondado.<\/p>\n<p>27 s. El Griego: k\u00e1i katasf\u00e1xate, y degollad. As\u00ed fue ejecutado por las armas de los romanos, que castigaron a los jud\u00edos rebeldes delante del altar y templo. Puede esto entenderse tambi\u00e9n de la sentencia contra los r\u00e9probos, que no han querido someterse al imperio de Jesucristo.<\/p>\n<p>29 t. MS. Olivedo.<\/p>\n<p>30 u. Las Biblias comunes a\u00f1aden quod contra vos est; pero la Sixtina, y otras igualmente correctas, omniten el vos, como tambi\u00e9n el texto Griego.<\/p>\n<p>37 v. MS. E quando sacost\u00f3 a la decenduda de mont Oliveti.<\/p>\n<p>w. Todos aquellos que le iban siguiendo, movidos de las maravillas que hab\u00eda obrado en Galilea.<\/p>\n<p>38 x. Se ve aqu\u00ed renovado en parte el himno que los \u00e1ngeles cantaron en el nacimiento del Salvador: Que la paz, que est\u00e1 en el cielo, y viene del cielo, descienda sobre la tierra, y que Dios, que habita en las alturas, sea glorificado. La paz en estilo hebreo significa la m\u00e1s perfecta y cumplida prosperidad.<\/p>\n<p>40 y. No s\u00f3lo los gentiles, que se comparan a las piedras, sino las mismas piedras, por un efecto maravilloso de la divina omnipotencia. San Jer\u00f3n. As\u00ed se vio que en la muerte del Se\u00f1or se desgarr\u00f3 de alto abajo el velo del templo, se estremeci\u00f3 la tierra, se hendieron las piedras, y se abrieron los sepulcros, atestiguando con esta especie de grito p\u00fablico la divinidad y la gloria de aquel a quien se hac\u00eda morir como a un malhechor; aunque verdaderamente era el rey de los jud\u00edos, el pr\u00edncipe de todas las naciones, y el Dios de la naturaleza.<\/p>\n<p>42 z. \u00a1Oh ciudad ingrata, a quien tanto he amado y distinguido entre todas las ciudades! Si ahora siquiera, que vengo a ti en traje de mans\u00edsimo cordero, y de m\u00e9dico soberano, convid\u00e1ndote con la paz, y con la salud, cayeses en la cuenta, y reconocieses y admitieses a tu libertador que viene a traerte infinitos bienes, \u00bfcu\u00e1nta ser\u00eda tu dicha? Pero no ser\u00e1 as\u00ed: permanecer\u00e1s en tu obstinaci\u00f3n e ingratitud, y esto dar\u00e1 ocasi\u00f3n al terrible castigo que te espera, etc.<\/p>\n<p>44 a. En que has sido visitada: en que Dios se te ha manifestado en mi persona, convid\u00e1ndote con su gracia y perfecta reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [3] Arrepentimiento seg\u00fan la Torah siempre incluye restituci\u00f3n (no s\u00f3lo pena).\n<\/p>\n<p><strong> [4] Nada puede ser m\u00e1s claro. Yahshua visit\u00f3 Zacjaeus porque \u00e9l era una oveja perdida de Israel. Yahshua dicho que ese era el prop\u00f3sito principal y primario de Su venida.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Otra referencia a las diez tribus de Israel viniendo a casa y esperando, algunas veces fielmente, otras infielmente, por Su retorno para establecer el reino en la tierra.\n<\/p>\n<p><strong> [6] La palabra Aramea es kakra, no karja, mal traducida en la mayor\u00eda de los textos Griegos como \u201cciudad.\u201d .\n<\/p>\n<p><strong> [1] Ver nota en <span class='bible'>Mat 21:1<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Hablando de Israel Jud\u00edo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] Jesucristo lo llam\u00f3 por su nombre, con lo cual le manifest\u00f3 que era el Mes\u00edas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Habiendo entrado Jes\u00fas en Jeric\u00f3, pasaba por la ciudad. 19:1 Habiendo entrado Jes\u00fas en Jeric\u00f3, iba pasando por la ciudad. 2 Y sucedi\u00f3 que un var\u00f3n llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico \u2014 la Biblia no dice ni implica que Zaqueo hab\u00eda ganado su riqueza por medios fraudulentos o extorsioncitas. Fuente: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 19:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26361","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26361","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26361"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26361\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26361"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26361"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26361"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}