{"id":26456,"date":"2022-06-20T10:37:28","date_gmt":"2022-06-20T15:37:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-211-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T10:37:28","modified_gmt":"2022-06-20T15:37:28","slug":"comentario-de-lucas-211-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-211-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 21:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Alzando la mirada, Jes\u00fas vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca del tesoro.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>21:1<\/span> Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas (<span>Mar 12:41<\/span>, \u201cmuchos ricos echaban mucho\u201d) . 2 Vio tambi\u00e9n a una viuda muy pobre, que echaba all\u00ed dos blancas. 3 Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre ech\u00f3 m\u00e1s que todos. \u2014 \u201cSeg\u00fan su estimaci\u00f3n, las dos moneditas de cobre eran diamantes brillantes\u201d (GH).<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>vio a los ricos que echaban sus ofrendas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 7:11-13<\/span>; <span class='bible'>Mar 12:41-44<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>en el arca de las ofrendas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 6:19<\/span>, <span class='bible'>Jos 6:24<\/span>; <span class='bible'>1Re 14:26<\/span>; <span class='bible'>2Re 24:13<\/span>; <span class='bible'>2Cr 36:18<\/span>; <span class='bible'>Neh 13:13<\/span>; <span class='bible'>Mat 27:6<\/span>; <span class='bible'>Jua 8:20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas alaba a la viuda pobre,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 21:1-4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Predice la destrucci\u00f3n del templo, y la ciudad de Jerusal\u00e9n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 21:5-24<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y tambi\u00e9n las se\u00f1ales que ser\u00e1n antes de los \u00faltimos d\u00edas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 21:25-33<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>exhorta a sus disc\u00edpulos a velar,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 21:34-38<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Exist\u00edan varios lugares alrededor del Templo en donde las personas depositaban sus contribuciones. Trece de tales sitios se ubicaban frente al\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">Templo<\/span>. Los recept\u00e1culos ten\u00edan la forma de trompetas. Cada uno representaba un tipo diferente de ofrenda. Hab\u00eda tambi\u00e9n una sala del\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">arca<\/span>\u00a0cerca del atrio de las mujeres.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>LA OFRENDA DE LA VIUDA.<\/b> Jes\u00fas da una lecci\u00f3n sobre la manera como Dios mide la acci\u00f3n de dar.<\/p>\n<p>(1) La ofrenda de una persona no se determina por la cantidad que da, sino por el sacrificio que hace para dar. A veces los ricos dan de lo que les sobra y no les cuesta nada. La ofrenda de la viuda, al contrario, le cost\u00f3 todo. Ella dio tanto como pod\u00eda.<\/p>\n<p>(2) Este principio se puede aplicar a todo el servicio que se le preste a Cristo. \u00c9l juzga la obra y el ministerio dedicados a \u00c9l, no por su tama\u00f1o ni por su influencia o \u00e9xito, sino por la dedicaci\u00f3n sincera, el sacrificio, la fe y el amor puestos en ellos (v\u00e9anse <span class=\"bible\">Luc 22:24-30<\/span>, nota; <span class=\"bible\">Mat 20:26<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 21.<\/p>\n<p>El \u00f3bolo de la viuda, 21:1-4 (Mar 12:41-44).<br \/>\n1 Levantando la vista, vio ricos que echaban sus ofrendas en el gazofilacio, 2 y vio tambi\u00e9n a una viuda pobre que echaba dos ochavos, 3 y dijo: En verdad os digo que esta pobre viuda ha echado m\u00e1s que todos los otros, 4 porque los dem\u00e1s echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobraba, mientras que \u00e9sta ech\u00f3 de su indigencia todo lo que ten\u00eda para el sustento.<\/p>\n<p>Trata este tema tambi\u00e9n Mc, y con alguna mayor precisi\u00f3n. El \u201cgazofilacio\u201d o tesoro del templo estaba situado en el \u201catrio de las mujeres.\u201d Hab\u00eda varias c\u00e1maras para la custodia de estos tesoros ofrendados. Seg\u00fan la Mishna, hab\u00eda trece cepos, como trompetas, con la abertura muy grande al exterior, por donde se echaban las diversas especies de ofrendas 1.<br \/>\n\t\u201cLevantando la vista\u201d Cristo, porque estaba \u201csentado enfrente del gazofilacio\u201d (Mc), vio a gentes ricas que tra\u00edan, probablemente y ostentosamente, criados con sus ofrendas para ofrecerlas al templo a trav\u00e9s de aquellos recipientes. El \u201clevantar la vista\u201d y estar \u201csentado\u201d acaso sugiera una lecci\u00f3n magisterial (V. Grundmann, Evangelium 377).<br \/>\n\tPero, en tremendo contraste con ellos, seguramente fariseos, Cristo vio que una pobre viuda echaba all\u00ed \u201cdos lept\u00f3n.\u201d Dos \u201clepton\u201d = un \u201cquadrans\u201d (Mar 12:42). El \u201cquadrans\u201d = 4.a parte de un \u201cas.\u201d Y el \u201cdenario,\u201d sueldo diario de un trabajador (Mat 20:2), lleg\u00f3 a tener 16 \u201cases.\u201d Mc lo interpreta para sus lectores. Todo lo que ech\u00f3 era una insignificancia 2. Pero Cristo, que era el juez de la verdad, ense\u00f1\u00f3 c\u00f3mo esta viuda dio m\u00e1s que todos los otros. Porque los ricos echaron de lo que les sobraba, mientras que esta pobre viuda ech\u00f3 \u201cde su indigencia todo lo que ten\u00eda para el sustento.\u201d Lo que pesa en la ofrenda a Dios es el coraz\u00f3n, no la simple materialidad de una ofrenda. Como era la ostentaci\u00f3n de las ofrendas farisaicas. Era la doctrina ya urgida por los profetas.<\/p>\n<p>Discurso escatol\u00f3gico.<br \/>\nA continuaci\u00f3n Lc inserta el \u201cdiscurso escatol\u00f3gico.\u201d Las interpretaciones ordinarias son dos: 1) se trata de un entreverado de cuadros, en los que se habla en unos de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y en otros del fin del mundo (parus\u00eda final); 2) otros lo interpretan todo de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n.<br \/>\n\tEn realidad, no parece haber una exigencia exeg\u00e9tica en la narraci\u00f3n que de \u00e9l hacen los tres sin\u00f3pticos que obligue a interpretarlo de la parus\u00eda final. En las primeras generaciones cristianas se esperaba una parus\u00eda inminente de Cristo, no la final, llamada ya \u201csegunda venida\u201d por San Justino 3, y que ser\u00eda una manifestaci\u00f3n triunfal suya, aunque no se sab\u00eda en qu\u00e9 iba a consistir, en compensaci\u00f3n a su humillaci\u00f3n en la muerte de cruz. Y Lc \u201cdesescatologiza.\u201d<br \/>\n\tEntre Mt y Mc-Lc hay una diferencia notable en cuanto a la pregunta que le hacen a Cristo: en Mc-Lc, la pregunta es cu\u00e1l ser\u00e1 la \u201cse\u00f1al\u201d de que esto va a cumplirse. Y en el contexto es la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. En cambio, en Mt se le hacen dos preguntas: 1) \u201c\u00bfCu\u00e1ndo ser\u00e1 esto?\u201d que es la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n; 2) y \u201c\u00bfCu\u00e1l es la se\u00f1al de tu venida (postrera) y de la consumaci\u00f3n del mundo?\u201d En el cap\u00edtulo 24, fundamentalmente coincidente con Mc-Lc, se responde a la primera pregunta: la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n; en el cap\u00edtulo 25, a la segunda: su venida judicial en la parus\u00eda final.<br \/>\n\tDado que el tema es amplio y que en gran parte de los casos hay que valorar los elementos con los mismos datos, se hace la exposici\u00f3n exeg\u00e9tica de conjunto en el Comentarlo a Mt, cap\u00edtulos 24 y 25.<\/p>\n<p>Anuncio de la destrucci\u00f3n del templo,Mat 21:5-7 (Mat 24:1-3; Mar 13:1-4). Cf. comentario a Mat 24:1-3.<br \/>\n5 Habl\u00e1ndole algunos del templo, que estaba edificado con hermosas piedras y adornado de exvotos, dijo: 6 De todo esto que veis, vendr\u00e1n d\u00edas en que no quedar\u00e1 piedra sobre piedra que no sea destruido. 7 Le preguntaron diciendo: Maestro, \u00bfy cu\u00e1ndo suceder\u00e1 y cu\u00e1l es la se\u00f1al de que estas cosas comiencen a suceder?<\/p>\n<p> El tema es introducido ante la observaci\u00f3n que le hacen los disc\u00edpulos Lc lo describe algo m\u00e1s para sus lectores de la gentilidad. Pero omite los nombres de los disc\u00edpulos que as\u00ed le abordan. A la vista de aquel magn\u00edfico templo, que en Mt-Mc se destaca, m\u00e1s que por la belleza, por la consistencia y fortaleza, les dice que llegar\u00e1 un d\u00eda en que todo \u00e9l ser\u00e1 destruido.<\/p>\n<p>Tiempo de angustia y persecuci\u00f3n 21:8-19 (Mat 24:4-14; Mar 13:5-13). Cf. comentario a Mat 24:4-14.<br \/>\n8 El les dijo: Mirad que no os dej\u00e9is enga\u00f1ar, porque muchos vendr\u00e1n en mi nombre diciendo: \u201cSoy yo\u201d y \u201cEl tiempo est\u00e1 cerca.\u201d No los sig\u00e1is. 9 Cuando oyereis hablar de guerras y revueltas, no os aterr\u00e9is; porque es preciso que sucedan estas cosas primero, pero no vendr\u00e1 luego el fin. 10 Entonces les dec\u00eda: Se levantar\u00e1 naci\u00f3n contra naci\u00f3n y reino contra reino, u habr\u00e1 grandes terremotos, y en diversos lugares, hambres, pestes, espantos y grandes se\u00f1ales del cielo. 12 Pero antes de todas estas cosas pondr\u00e1n sobre vosotros las manos y os perseguir\u00e1n, entreg\u00e1ndoos a las sinagogas y meti\u00e9ndoos en prisi\u00f3n, conduci\u00e9ndoos ante los reyes y gobernadores por amor de mi nombre. 13 Ser\u00e1 para vosotros ocasi\u00f3n de dar testimonio. 14 Haced prop\u00f3sito de no preocuparos de vuestra defensa, 15 porque yo os dar\u00e9 un lenguaje y una sabidur\u00eda a la que no podr\u00e1n resistir ni contradecir todos vuestros adversarios. 16 Ser\u00e9is entregados aun por los padres, por los hermanos, por los parientes y por los amigos, y har\u00e1n morir a muchos de vosotros, 17 y ser\u00e9is aborrecidos de todos a causa de mi nombre. 18 Pero no se perder\u00e1 un solo cabello de vuestra cabeza. 19 Por vuestra paciencia salvar\u00e9is vuestras almas.<\/p>\n<p> Antes de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n se les describe un panorama de angustias de todo tipo. Aparecer\u00e1n falsos mes\u00edas; habr\u00e1 toda clase de cataclismos &#8211; guerras, hambres, pestes, se\u00f1ales en el cielo &#8211; Aparte de los elementos que tuvieron cumplimiento hist\u00f3rico, el anuncio est\u00e1 hecho con clis\u00e9s de tipo apocal\u00edptico, y la prueba est\u00e1 basada principalmente en el valor de acumulaci\u00f3n que dan todos estos elementos, y con los que se pinta un gran  sufrimiento previo.<\/p>\n<p>La ruina de Jerusal\u00e9n y la venida del Hijo del hombre,Mat 21:20-27 (Mat 24:15-31; Mar 13:14-27). Cf. comentario a Mat 24:15-31.<br \/>\n20 Cuando viereis a Jerusal\u00e9n cercada por los ej\u00e9rcitos, entended que se aproxima su desolaci\u00f3n. 21 Entonces los que est\u00e9n en Judea huyan a los montes; los que est\u00e9n en medio de la ciudad, ret\u00edrense; quienes en los campos, no entren en ella, 22 porque d\u00edas de venganza ser\u00e1n \u00e9sos para que se cumpla todo lo que est\u00e1 escrito. 23 \u00a1Ay entonces de las encintas y de las que est\u00e9n criando en aquellos d\u00edas! Porque vendr\u00e1 una gran calamidad sobre la tierra y gran c\u00f3lera contra este pueblo. 24 Caer\u00e1n al filo de la espada y ser\u00e1n llevados cautivos entre todas las naciones, y Jerusal\u00e9n ser\u00e1 hollada por los gentiles hasta que se cumplan los tiempos de las naciones. 25 Habr\u00e1 se\u00f1ales en el sol, en la luna y en las estrellas, y sobre la tierra perturbaci\u00f3n de las naciones, aterradas por los bramidos del mar y la agitaci\u00f3n de las olas, 26 exhalando los hombres sus almas por el terror y el ansia de lo que viene sobre la tierra, pues las columnas de los cielos se conmover\u00e1n. 27 Entonces ver\u00e1n al Hijo del hombre venir en una nube con poder y majestad grandes.<\/p>\n<p> Lc, para hablar de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, no pone la \u201cabominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u201d de Mt-Mc, sino que pone a Jerusal\u00e9n \u201ccercada por los ej\u00e9rcitos\u201d de Roma, con lo que se avisa que el fin est\u00e1 pr\u00f3ximo. La yuxtaposici\u00f3n de temas no deja espacio para el desarrollo normal del aviso que da: que entonces se huya de la ciudad, se prevengan. Y cuando vean esto, que sepan que se acerca la \u201cdesolaci\u00f3n,\u201d que es, sin duda, la alusi\u00f3n a la \u201cabominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n.\u201d<br \/>\n\tPero parece que no es una descripci\u00f3n \u201cpost eventum,\u201d pues los elementos descriptivos son ordinarios y tipo clis\u00e9 en el A.T. (2 Re c.25; Eze 4:2.3). Y una contraprueba est\u00e1 en que Lc tampoco dice que se haya cumplido el vaticinio del Se\u00f1or. La importancia de esta cat\u00e1strofe hubiese hecho a Lc describirla, probablemente, con matices hist\u00f3ricamente impresionantes, v.gr., la destrucci\u00f3n del templo por el fuego, lo mismo que haber a\u00f1adido alguna reflexi\u00f3n sobre el fin religioso del juda\u00edsmo. Tambi\u00e9n, como antes (Luc 19:43.44), aunque con menos colorido, podr\u00eda ser una objeci\u00f3n a la fecha de la composici\u00f3n de este evangelio. Pero podr\u00eda proceder esta descripci\u00f3n de una \u201cfuente\u201d anterior, que se respet\u00f3 al redactarse este pasaje 4<br \/>\n\tLc es el que habla de c\u00f3mo Jerusal\u00e9n \u201cser\u00e1 hollada por los gentiles, hasta que se cumplan los tiempos de las naciones,\u201d sea para castigarla o hasta que se cumplan estos tiempos para el ingreso de Israel en la fe, conforme a lo que ense\u00f1a San Pablo en la ep\u00edstola a los Romanos (c.9-11). Tito coloc\u00f3 a la Legio X en el lugar de la ciudad destruida 4. Cu\u00e1ndo ser\u00e1 esto, no se dice, ni el modo de su realizaci\u00f3n. La part\u00edcula \u201chasta que\u201d corresponde al hebreo W, y significa un t\u00e9rmino, pero en el que se prescinde de lo que suceder\u00e1 despu\u00e9s. Este tiempo tope no se indica cu\u00e1l sea cronol\u00f3gicamente en el plan de Dios para ninguna de las hip\u00f3tesis propuestas.<br \/>\n\tLuego se anuncia, en un cuadro id\u00e9ntico, s\u00f3lo que con pintura apocal\u00edptica, esta \u201cvisi\u00f3n\u201d del Hijo del hombre, que viene \u201cen una nube de poder y majestad.\u201d Es \u00e9sta la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, el cumplimiento de la profec\u00eda de Cristo sobre la ruina de Jerusal\u00e9n. No se exige una visi\u00f3n sensible de Cristo, sino \u00e9l en su poder.<\/p>\n<p>Se\u00f1ales de la proximidad del reino de Dios. 21:28-33 (Mat 24:32-35; Mar 13:28-31). Cf. comentario a Mat 24:32-35.<br \/>\n28 Cuando estas cosas comenzaren a suceder, cobrad \u00e1nimo y levantad vuestras cabezas, porque se acerca vuestra redenci\u00f3n. 29 Y les dijo una par\u00e1bola: Ved la higuera y todos los \u00e1rboles; 30 cuando echan ya brotes, vi\u00e9ndolos, conoc\u00e9is por ellos que se acerca el verano. 31 As\u00ed tambi\u00e9n vosotros, cuando ve\u00e1is estas cosas, conoced que est\u00e1 cerca el reino de Dios.32 En verdad os digo que no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n antes que todo suceda. 33 El cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras no pasar\u00e1n.<\/p>\n<p> Los tres sin\u00f3pticos ponen como s\u00edmbolo la par\u00e1bola de la higuera, \u00e1rbol tan caracter\u00edstico en el viejo Israel: cuando echa hojas, se ve que en seguida est\u00e1 el verano, ya que la primavera apenas existe all\u00ed. As\u00ed, cuando vean estas se\u00f1ales dichas, sepan que esta venida del reino de Cristo en poder est\u00e1 pr\u00f3xima. Esta era la \u201csegunda venida\u201d (San Justino), que tanto esperaba la primitiva Iglesia, distinta de la parus\u00eda final. Era la creencia en una manifestaci\u00f3n ostensible del poder triunfal de Cristo despu\u00e9s de su muerte humillante en la cruz. Es lo que suceder\u00e1 en \u201cesta generaci\u00f3n,\u201d ser\u00e1n \u201cliberados\u201d de la persecuci\u00f3n jud\u00eda. La palabra \u201credenci\u00f3n,\u201d \u201crescate\u201d (\u03ae  \u03ac\u03c0\u03bf\u03bb\u03c5\u03c4\u03c1\u03c9\u03c3\u03b9\u03c2 ) s\u00f3lo sale aqu\u00ed en los evangelios. Es muy frecuente en Pablo con matiz teol\u00f3gico (Rom 3:24; Rom 8:23; 1Co 1:30; Efe 1:7.14; Efe 4:30; Col 1:14). Aqu\u00ed est\u00e1 enraizada en el A.T., con la que se indican acciones poderosas de Dios para liberar a su pueblo de situaciones dif\u00edciles. Aqu\u00ed, el cristianismo del juda\u00edsmo. Si se interpretase de la parus\u00eda final, habr\u00eda que pensar en la \u201cliberaci\u00f3n\u201d como el fin triunfal de la redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Necesidad de vigilancia,Col 21:34-36 (Mat 24:36-44; Mar 13:33-37).<br \/>\n34 Estad atentos, no sea que se emboten vuestros corazones por la cr\u00e1pula, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, y de repente venga sobre vosotros aquel d\u00eda 35 como un lazo; porque vendr\u00e1 sobre todos los moradores de la tierra. 36 Velad, pues, en todo tiempo y orad para que pod\u00e1is evitar todo esto que ha de venir, y comparecer ante el Hijo del hombre.<\/p>\n<p> Los tres evangelistas sin\u00f3pticos ponen aqu\u00ed una exhortaci\u00f3n a la vigilancia. Mt-Mc, con par\u00e1bolas. Mt trae dos &#8211; el ladr\u00f3n y el siervo prudente o infiel &#8211; ; Mc una: la del se\u00f1or que, al partir de viaje, deja diversos encargos a sus siervos. No sabiendo la hora en que ha de venir, han de \u201cvelar.\u201d Lc, en cambio, no pone ninguna. S\u00f3lo pone la exhortaci\u00f3n a la vigilancia en general, aunque acusadamente moral<br \/>\n\tEn cambio, expresa bien el sentido de esta \u201cvigilia\u201d constante en rectitud de vida y oraci\u00f3n: \u201cpara que pod\u00e1is evitar todo esto que ha de venir, y comparecer ante el Hijo del Hombre.\u201d La cat\u00e1strofe sobre Jerusal\u00e9n ha de venir, pero la oraci\u00f3n les podr\u00e1 lograr dos cosas: una marcha a tiempo de Jerusal\u00e9n, como dice Eusebio de Ces\u00e1rea que hicieron los cristianos, ateni\u00e9ndose a las palabras del Se\u00f1or y retir\u00e1ndose a Pella, en Transjordania; o una salvaci\u00f3n de su vida y fe aun dentro de los horrores de aquel asedio. As\u00ed protegidos por Dios, pueden comparecer, moralmente dignos, ante esta \u201cvenida\u201d del Hijo del hombre. Pues todo esto pasar\u00e1 a \u201cesta generaci\u00f3n\u201d (v.32). Si no es que Lc o la catequesis aprovecha para darle deliberadamente, en su redacci\u00f3n, una proyecci\u00f3n paren\u00e9tica moral universal.<\/p>\n<p>Ep\u00edlogo hist\u00f3rico,Mar 21:37-38.<br \/>\n37 Ense\u00f1aba durante el d\u00eda en el templo, y por la noche sal\u00eda para pasarla en el monte llamado de los Olivos. 38 Todo el pueblo madrugaba para escucharle en el templo.<\/p>\n<p> El evangelista, que va a narrar en el cap\u00edtulo siguiente la pasi\u00f3n, hace una buena indicaci\u00f3n hist\u00f3rica sobre los \u00faltimos d\u00edas de Cristo en Jerusal\u00e9n. Ense\u00f1aba por el d\u00eda en el templo y el pueblo \u201cmadrugaba\u201d para escucharle. En Oriente se madruga. Y la noche sal\u00eda a pasarla al \u201cmonte llamado de los Olivos,\u201d que es el huerto de Getseman\u00ed, ya que Lc, cuando habla de la pasi\u00f3n de Cristo, no habla del huerto, sino de su prisi\u00f3n en el monte de los Olivos, adonde se fue despu\u00e9s del cen\u00e1culo, \u201cseg\u00fan costumbre\u201d (Luc 22:39).<\/p>\n<p> 1 Felten, Storia dei tempi del X T., vers. del al.  (1932) I p.92-93. 2 Zorell, Lexic\u00f3n. col.768. 3 Apol. 53:3; Dial. 14:8; 40:4; 54:1, etc.<br \/>\n4 C. H. Dodd, The Fall of Jerusalem and the \u201cabommation of Desolatwn\u201d: Journ, of Rom\u00e1n Studies \u03a0947) 47-54. Acent\u00faa la inutilidad descriptiva del \u201casedio\u201d como prueba para la fecha de composici\u00f3n del evangelio de Lc. 4 Josefo,E. VI, 9:3.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>el arca.<\/b> Trece cofres con aberturas en forma de embudo que se colocaban en el atrio de las mujeres. Cada uno estaba marcado para un uso espec\u00edfico y las donaciones se distribu\u00edan de acuerdo con esa clasificaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>21:1 Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas (Mar 12:41, \u201cmuchos ricos echaban mucho\u201d) . 2 Vio tambi\u00e9n a una viuda muy pobre, que echaba all\u00ed dos blancas. 3 Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre ech\u00f3 m\u00e1s que todos. &#8211; \u201cSeg\u00fan su estimaci\u00f3n, las dos moneditas de cobre eran diamantes brillantes\u201d (GH).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL PRECIOSO DON<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 21:1-4<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Jes\u00fas mir\u00f3 hacia arriba desde donde estaba, y vio c\u00f3mo echaban sus ofrendas los ricos en los cepillos del templo. Y vio tambi\u00e9n a una pobrecita viuda que echaba dos blancas. Y dijo Jes\u00fas:<br \/>-Os aseguro que esa pobrecita viuda es la que m\u00e1s ha echado. Porque todos esos echaron en la ofrenda de Dios lo que ten\u00edan de m\u00e1s; pero ella, que no tiene m\u00e1s que pobreza, ha echado todo lo que ten\u00eda para vivir.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>En el Atrio de las Mujeres del templo hab\u00eda trece grandes cepillos que se llamaban \u00abLas Trompetas\u00bb, por la forma que ten\u00edan, con la parte estrecha para arriba y lo m\u00e1s ancho abajo. Cada cepillo recog\u00eda las ofrendas para un fin determinado: para la le\u00f1a para los holocaustos; para el incienso; para la conservaci\u00f3n de los utensilios de oro, etc. Jes\u00fas estaba sentado cerca de las trompetas.<br \/>Despu\u00e9s de los agotadores debates con los emisarios del Sanedr\u00edn y de los saduceos, Jes\u00fas estaba tan cansado que se sent\u00f3 y apoy\u00f3 la cabeza entre las manos. En cierto momento levant\u00f3 la vista y vio a la gente echar sus ofrendas en las trompetas; y luego vio a una viuda pobre: todo lo que ten\u00eda en el mundo eran dos <em>leptas, <\/em>blancas. El <em>lepton <\/em>era la moneda m\u00e1s peque\u00f1a, y su nombre quer\u00eda decir \u00abla delgada\u00bb, as\u00ed es que la compararemos con la moneda m\u00e1s peque\u00f1a de nuestro pa\u00eds; pero Jes\u00fas dijo que la ofrenda de la viuda val\u00eda m\u00e1s que lo que hab\u00edan echado los ricos, porque era todo lo que ten\u00eda.<\/p>\n<p>El valor de una ofrenda lo determinan dos cosas:<\/p>\n<p><em>(i) El esp\u00edritu con que se da. <\/em>Una ofrenda que se hace por obligaci\u00f3n, a rega\u00f1adientes o para presumir, pierde casi todo su valor. La \u00fanica ofrenda que vale la pena es la que sale de un coraz\u00f3n de amor, la que se da con libertad y voluntad.<\/p>\n<p><em>(ii) El sacrificio que supone. <\/em>Lo que es una miseria para uno puede ser una fortuna para otro. Las ofrendas que los ricos dejaban caer para que todos las vieran y oyeran tintinear no les supon\u00edan ning\u00fan sacrificio; pero las dos blancas de la viuda eran todo lo que ten\u00eda. Probablemente los ricos ofrendaban despu\u00e9s de calcular el valor de cada moneda. Ella daba con la m\u00e1xima generosidad, porque no ten\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p>El dar no empieza a ser real hasta que duele. Un regalo no es se\u00f1al de amor a menos que hayamos tenido que privarnos de algo o trabajar horas extraordinarias para hacerlo. \u00a1Qu\u00e9 pocos son los que le dan a Dios as\u00ed! Alguien ha descrito a uno que cantaba fervorosamente<\/p>\n<p><em>Mi esp\u00edritu, alma y cuerpo, mi ser, mi vida entera, cual viva, santa ofrenda, entrego a Ti, mi Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi todo a Dios consagro&#8230; mientras, sobaba cuidadosamente las monedas en el bolsillo para asegurarse de que no hab\u00eda ninguna de m\u00e1s <\/em><em><span class='bible'>de 5<\/span><\/em><em> pesetas entre las que iba a echar en la colecta.<\/em><\/p>\n<p><em>Ser\u00eda una se\u00f1al de suprema insensatez el ser capaz de leer la historia de las dos blancas de la viuda sin hacer un examen de conciencia.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><u>NUEVAS DE PROBLEMAS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 21:5-24<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Hab\u00eda unos que hablaban de las bellezas del templo, como sus piedras labradas y sus ofrendas votivas; pero Jes\u00fas dijo:<br \/>De todas esas cosas que admir\u00e1is, se acerca el tiempo en que no quedar\u00e1 una piedra sobre otra y ser\u00e1n destruidos todos los edificios.<br \/>-Maestro -le preguntaron-, \u00bfcu\u00e1ndo pasar\u00e1 eso, y c\u00f3mo podremos saber que est\u00e1 a punto de suceder?<br \/>-Tened cuidado con que no os enga\u00f1en -sigui\u00f3 dici\u00e9ndoles Jes\u00fas-. Vendr\u00e1n muchos que pretender\u00e1n ser el Mes\u00edas, y que dir\u00e1n: \u00ab\u00a1Yo soy \u00e9l!\u00bb, y \u00ab\u00a1Ha llegado el momento!\u00bb; pero no los sig\u00e1is. Y no os alarm\u00e9is cuando oig\u00e1is que se producen guerras y sediciones; porque hace falta que todo eso suceda antes, pero todav\u00eda no ser\u00e1 el fin. -Y Jes\u00fas sigui\u00f3 dici\u00e9ndoles-: Unas naciones se levantar\u00e1n contra otras, y unos reinos contra otros; habr\u00e1 unos terremotos terribles, y hambrunas y plagas; todo el mundo estar\u00e1 aterrado, y habr\u00e1 grandes portentos en los cielos. Pero antes de que suceda todo eso os apresar\u00e1n, y os perseguir\u00e1n, y os entregar\u00e1n a las sinagogas y alas c\u00e1rceles, y os har\u00e1n comparecer ante reyes y gobernadores porque ten\u00e9is relaci\u00f3n conmigo. Entonces tendr\u00e9is ocasi\u00f3n de dar testimonio de M\u00ed. Haceos el prop\u00f3sito de no preocuparos por lo que vais a decir en defensa vuestra; porque en ese momento Yo os dar\u00e9 una palabra y una sabidur\u00eda que no podr\u00e1n resistir ni contradecir los que est\u00e9n en contra vuestra. Os delatar\u00e1n hasta vuestros mismos padres, hermanos, parientes y amigos; y matar\u00e1n a algunos de vosotros, y todo el mundo os odiar\u00e1 por vuestra relaci\u00f3n conmigo. Pero no se perder\u00e1 in\u00fatilmente ni un cabello de vuestra cabeza. Mantendr\u00e9is el control de vuestras personas a base de firmeza de car\u00e1cter. Cuando ve\u00e1is ej\u00e9rcitos sitiar a Jerusal\u00e9n, no dud\u00e9is que ha llegado su destrucci\u00f3n. Los que est\u00e9n entonces en Judasa, que huyan a los montes; y los que est\u00e9n en medio de Jerusal\u00e9n, que se vayan; y los que est\u00e9n en el campo, que no vuelvan a la ciudad: Porque esos ser\u00e1n los d\u00edas de la retribuci\u00f3n del Se\u00f1or en los que se han de cumplir las Escrituras. \u00a1Pobres de las que est\u00e9n entonces embarazadas o criando! Porque habr\u00e1 innumerables desgracias en la Tierra, y violencia desatada sobre el pueblo. Y caer\u00e1n muchos afilo de espada, y a muchos llevar\u00e1n cautivos a todas las naciones; los paganos hollar\u00e1n a Jerusal\u00e9n hasta que se cumpla el tiempo de los gentiles.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><strong>EL TRASFONDO DEL CAP\u00cdTULO<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Desde el vers\u00edculo 5 este cap\u00edtulo es muy dif\u00edcil. Su dificultad consiste en que se reflejan en \u00e9l cuatro ideas diferentes:<br \/>(i) Est\u00e1 la idea del <em>D\u00eda del Se\u00f1or. <\/em>Los jud\u00edos cre\u00edan que el tiempo tiene dos edades: est\u00e1 la <em>edad presente, <\/em>que es completa e irremediablemente mala y que acabar\u00e1 en destrucci\u00f3n, y la <em>era por venir, <\/em>que ser\u00eda la edad de oro de Dios y de la supremac\u00eda de los jud\u00edos. Pero entre ambas estaba el <em>D\u00eda del Se\u00f1or, <\/em>que ser\u00eda un tiempo terrible de cataclismos c\u00f3smicos y destrucci\u00f3n, los dolores de parto de la nueva era.<\/p>\n<p>Ser\u00eda un d\u00eda de terror. \u00bb He aqu\u00ed el D\u00eda del Se\u00f1or viene, terrible y de indignaci\u00f3n y ardor de ira, para convertir la Tierra en soledad, y raer de ella a sus pecadores\u00bb <span class='bible'>Isa 13:9<\/span><em>; comparar con <\/em><span class='bible'>Jl 2:1-2<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Am 5:18-20<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Sof 1:14-18<\/span><em> ). <\/em>Vendr\u00eda repentinamente: \u00abEl D\u00eda del Se\u00f1or vendr\u00e1 as\u00ed como ladr\u00f3n en la noche\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>1Ts 5:2<\/span><em> ; <\/em>comparar con<span class='bible'> <\/span><span class='bible'>2Pe 3:10<\/span> ). Ser\u00eda un d\u00eda en el que el universo sufrir\u00eda sacudidas: \u00abLas estrellas de los cielos y sus luceros no dar\u00e1n su luz; y el sol se oscurecer\u00e1 al nacer, y la luna no dar\u00e1 su resplandor&#8230; Har\u00e9 estremecer los cielos, y la Tierra se mover\u00e1 de su lugar, en la indignaci\u00f3n del Se\u00f1or de los Ej\u00e9rcitos, y en el d\u00eda del ardor de su ira\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Isa 13:10-13<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Jl 2:30-31<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>2Pe 3:10<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<p>El D\u00eda del Se\u00f1or era una de las ideas b\u00e1sicas del pensamiento religioso en tiempos de Jes\u00fas; todo el mundo conoc\u00eda estas terribles premoniciones. En este cap\u00edtulo las vemos reflejadas en los vers\u00edculos 9, 11, 25 y 26.<\/p>\n<p>(ii) Est\u00e1 la <em>profec\u00eda de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, <\/em>que se cumpli\u00f3 el a\u00f1o 70 d C., despu\u00e9s de un asedio en el que los habitantes llegaron al canibalismo y la ciudad fue tomada literalmente piedra a piedra. Josefo dice que un n\u00famero incre\u00edble de 1.100.000 personas perecieron en el asedio, y 97.000 fueron llevadas cautivas. La naci\u00f3n jud\u00eda fue borrada del mapa; el templo fue incendiado y desolado. En este pasaje se hace referencia a ese acontecimiento todav\u00eda futuro en los vers\u00edculos 5, 6, 20-24.<\/p>\n<p>(iii) Est\u00e1 <em>la Segunda Venida de Cristo. <\/em>Jes\u00fas estaba seguro de que iba a volver otra vez, y la Iglesia Primitiva esperaba su vuelta. Nos ayudar\u00e1 a comprender los pasajes del Nuevo Testamento que hablan de la Segunda Venida si tenemos en cuenta que muchos de los detalles que estaban en relaci\u00f3n con el D\u00eda del Se\u00f1or se le aplicaron, como los vers\u00edculos 27 y 28 de este cap\u00edtulo. Antes de la Segunda Venida se esperaba que muchos pretendieran ser el Mes\u00edas, y que tuvieran lugar muchos cataclismos. A eso se refieren los vers\u00edculos 7-9.<\/p>\n<p>(iv) Est\u00e1 la idea de <em>la persecuci\u00f3n por venir. <\/em>Jes\u00fas previ\u00f3 y predijo las cosas terribles que habr\u00edan de sufrir los suyos por su relaci\u00f3n con \u00c9l en los d\u00edas por venir. Se refieren a esto los vers\u00edculos 12-17.<\/p>\n<p>Este pasaje nos resultar\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil de entender y provechoso si tenemos presente que no trata exclusivamente de un tema, sino de cuatro \u00edntimamente relacionados.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>EL PASAJE<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Fue la referencia a las bellezas del templo lo que movi\u00f3 a Jes\u00fas a profetizar. Los pilares de los p\u00f3rticos y de las columnatas eran de m\u00e1rmol blanco, <span class='bible'>de 12<\/span> metros de alto, Hechos de un solo bloque de piedra. El adorno m\u00e1s famoso era la representaci\u00f3n de una parra, toda de oro, con racimos de la altura de una persona. La mejor descripci\u00f3n del templo en los d\u00edas de Jes\u00fas nos la ha dejado Josefo en su libro <em>Las Guerras de los Jud\u00edos, <\/em>libro V, secci\u00f3n 5: \u00abLa fachada del templo no carec\u00eda de nada que pudiera sorprender a los ojos o a la imaginaci\u00f3n, porque estaba recubierta por todas partes de planchas de oro de gran peso, y a los primeros rayos del Sol reflejaba un esplendor ardiente, y obligaba a apartar la mirada a los que intentaban fijar en ella los ojos, exactamente igual que si hubieran querido mirar al Sol. Pero el templo les parec\u00eda a los extra\u00f1os que lo miraban a distancia como una monta\u00f1a cubierta de nieve; porque las partes que no estaban chapadas de oro eran extremadamente blancas.\u00bb A los jud\u00edos les parec\u00eda imposible que la gloria del templo fuera reducida a polvo.<\/p>\n<p>En este pasaje aprendemos algunas cosas fundamentales acerca de Jes\u00fas y de la vida cristiana:<br \/>(i) Jes\u00fas sab\u00eda leer las se\u00f1ales de la Historia. Todos estaban ciegos al desastre que se les avecinaba, pero \u00c9l vio el alud que se le ven\u00eda encima a Israel. Las cosas s\u00f3lo se ven claras cuando se ven con la \u00f3ptica de Dios.<br \/>(ii) Jes\u00fas era absolutamente sincero. \u00abEso -dijo a sus disc\u00edpulos es lo que pod\u00e9is esperar si decid\u00eds seguirme.\u00bb Una vez, en medio de una gran lucha por causa de la justicia, un l\u00edder heroico le escribi\u00f3 a un amigo: \u00abLas cabezas ruedan por la arena; ven a a\u00f1adir la tuya.\u00bb Jes\u00fas cre\u00eda lo bastante en los hombres como para ofrecerles, no un camino f\u00e1cil, sino un camino heroico.<\/p>\n<p>(iii) Jes\u00fas les prometi\u00f3 a sus disc\u00edpulos que nunca estar\u00edan solos cuando se enfrentaran con sus tribulaciones. Es evidente en la historia que han escrito los cristianos con sus vidas que, cuando estaban sufriendo torturas y esperando la muerte, sent\u00edan la presencia del Se\u00f1or de una manera espacial\u00edsima. La c\u00e1rcel se convierte en un palacio, el pat\u00edbulo en un trono, la tormenta en una brisa grata, <em>cuando Cristo est\u00e1 con nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em>(iv) Jes\u00fas les habl\u00f3 de una seguridad que sobrepasa a todas las amenazas de la Tierra. \u00abNi un pelo de vuestra cabeza va a sufrir da\u00f1o.\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p><em>1 Castillo fuerte es nuestro Dios, &#8211; defensa y buen escudo; con su poder nos librar\u00e1 &#8211; en este trance agudo.<br \/>Con furia y con af\u00e1n &#8211; ac\u00f3sanos Sat\u00e1n;<br \/>por armas deja ver &#8211; astucia y gran poder. Cual \u00e9l no hay en la Tierra.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>2 Nuestro valor es nada aqu\u00ed, &#8211; con \u00e9l todo es perdido; mas por nosotros pugnar\u00e1 &#8211; de Dios el Escogido.<br \/>\u00bfSab\u00e9is qui\u00e9n es? \u00a1Jes\u00fas, &#8211; el que venci\u00f3 en la Cruz, Se\u00f1or de Sabaot! &#8211; \u00a1Y, pues \u00c9l solo es Dios,<br \/>\u00c9l triunfa en la batalla!<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>MART\u00cdN LUTERO &#8211; JUAN B. CABRERA<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 21<\/p>\n<p>1 Levant\u00f3 luego la vista y vio a los ricos que iban echando sus ofrendas en el tesoro. 2 Vio tambi\u00e9n a una pobre viuda que ech\u00f3 dos monedas muy peque\u00f1as. <\/p>\n<p>En el atrio del templo destinado a las mujeres, frente a la galer\u00eda del tesoro, que era accesible a todos los que acud\u00edan al templo, hab\u00eda trece cepillos en forma de trompeta. En ellos se recog\u00edan las contribuciones impuestas por la ley, y tambi\u00e9n aportaciones voluntarias. All\u00ed est\u00e1 sentado tambi\u00e9n Jes\u00fas. Est\u00e1 sentado como maestro que es. Levanta la vista y ve c\u00f3mo las gentes echan su \u00f3bolo en los cepillos. Estos se entregan al sacerdote que desempe\u00f1a el ministerio. Dicho sacerdote pregunta por el montante de la oferta y por su finalidad, comprueba el dinero y, seg\u00fan la finalidad, indica el lugar en que se debe depositar. Jes\u00fas observa lo que sucede. Ve a ricos que llevan sus ofrendas y tambi\u00e9n a una pobre viuda que s\u00f3lo deposita dos piezas de moneda, de las m\u00e1s peque\u00f1as. <\/p>\n<p>3 Y dijo: Os digo de verdad que esta viuda pobre ech\u00f3 m\u00e1s que todos. 4 Porque todos ellos echaron para las ofrendas de lo que les sobraba; pero \u00e9sta, de su pobreza, ech\u00f3 todo lo que ten\u00eda para vivir. <\/p>\n<p>La viuda que llega a depositar su \u00f3bolo era pobre y por consiguiente despreciada, como aquella pobre mujer de la que se refiere que s\u00f3lo pudo aportar un pu\u00f1ado de harina para el sacrificio, por lo cual tuvo que o\u00edr palabras de desprecio del sacerdote que desempe\u00f1aba su ministerio. Seg\u00fan el juicio de Jes\u00fas, la viuda pobre dio m\u00e1s que los ricos. Su \u00f3bolo es peque\u00f1o, pero al mismo tiempo grande. Ha dado todo lo que ten\u00eda. Pone su vida en manos de Dios sin preocuparse ansiosamente (12,22-31). Forma parte de aquellos que son llamados bienaventurados (6,10) y que viven de las palabras de Jes\u00fas: \u00abBuscad su reino (de Dios), y estas cosas (los medios de subsistencia) se os dar\u00e1n por a\u00f1adidura\u00bb (12,31). En ella est\u00e1 representado el pueblo de Dios, del que se dice: \u00abNo temas, peque\u00f1o reba\u00f1o; que ha tenido a bien vuestro Padre daros el reino.\u00bb (12,32). El pueblo de Dios es pobre y carece de apoyo jur\u00eddico, pero da lo poco que tiene. No se apoya en los bienes y en el poder, sino en el Padre. As\u00ed vive la Iglesia primitiva en Jerusal\u00e9n: \u00abY todos los creyentes a una ten\u00edan todas las cosas en com\u00fan, y vend\u00edan sus posesiones y sus bienes, y las repart\u00edan entre todos seg\u00fan las necesidades de cada cual. Diariamente perseveraban un\u00e1nimes en el templo, part\u00edan el pan por las casas y tomaban juntos el alimento con alegr\u00eda y sencillez de coraz\u00f3n; alababan a Dios y ten\u00edan el favor de todo el pueblo\u00bb (Hec 2:44-47). <\/p>\n<p>De tres verdades fundamentales vive la Iglesia. Jes\u00fas se las proporciona en su camino a trav\u00e9s de los tiempos: Hay una resurrecci\u00f3n de los muertos, Jes\u00fas es Cristo y Se\u00f1or, la Iglesia es la comunidad de los peque\u00f1os, pobres y despreciados, pero que son grandes delante de Dios, porque lo dan todo con humildad y ocultamente, y ponen su confianza en Dios. <\/p>\n<p>IV. DlSCURSO ESCATOL\u00d3GICO (21.5-38) Tambi\u00e9n Lucas concluye como Marcos (cap. 13) la \u00faltima actuaci\u00f3n de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n con un discurso escatol\u00f3gico (apocalipsis). Pese a las muchas semejanzas, ambos discursos acusan con frecuencia notables diferencias. Por esto hay quienes suponen que Lucas utiliz\u00f3 otras fuentes adem\u00e1s del texto de Marcos. Sin embargo, las diversidades se explican por la labor redaccional de Lucas. \u00e9ste pasa por alto algunas cosas, porque rehuye las repeticiones (comp. Mar 13:21-23 y Luc 21:9 y 17,21); otras, por reparos teol\u00f3gicos (Mar 13:32): predicciones que ya se hab\u00edan cumplido son modificadas a base de los acontecimientos que ya hab\u00edan tenido lugar (comp. Mar 13:14 y Lc 21.20; Mar 13:19 s y Luc 21:23 s). <\/p>\n<p>La manera como describe Lucas la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (Luc 19:43 s; Luc 21:20.24) se explica con dificultad si no representaba ya para \u00e9l un hecho hist\u00f3rico en la fecha en que escrib\u00eda el Evangelio. Hoy d\u00eda aumenta el n\u00famero de los que suponen que Lucas escribi\u00f3 su Evangelio despu\u00e9s del a\u00f1o 70 d.C. \u00abMarcos mira en su Evangelio al que viene, lo describe como vino porque el que estaba presente as\u00ed se lo revel\u00f3.\u00bb Esta frase se puede tambi\u00e9n invertir. \u00abMarcos describe al que ya ha venido como el que viene\u00bb, y finalmente as\u00ed: \u00abMarcos da testimonio del que est\u00e1 presente mirando a su parus\u00eda, y emprende su exposici\u00f3n con medios que tienen su origen en el que ya ha venido\u00bb. <\/p>\n<p>El evangelista Marcos no conoce una verdadera sucesi\u00f3n en el sentido de un transcurso hist\u00f3rico. No as\u00ed Lucas. Mira retrospectivamente al cumplimiento de ciertas predicciones (v. 5-24). Todav\u00eda hay que esperar la venida del Hijo del hombre (v. 25-28). En el per\u00edodo que va de la ascensi\u00f3n a esta venida, en el tiempo de la Iglesia se prepara \u00e9sta para la venida de Jes\u00fas (v 29-36). Lucas lee su fuente de Marcos 13 con los ojos de quien est\u00e1 ya iluminado por los acontecimientos hist\u00f3ricos, y la interpreta a base de sus experiencias de un tiempo posterior. Los hechos pasados le demuestran que Jes\u00fas hab\u00eda visto certeramente y que se han cumplido sus predicciones. Esto ofrece una garant\u00eda de que tambi\u00e9n se verificar\u00e1 lo que todav\u00eda est\u00e1 por venir. En esta esperanza escatol\u00f3gica vive tambi\u00e9n la Iglesia de hoy, y as\u00ed debe vivir. <\/p>\n<p>1. PREDICCIONES CUMPLIDAS (Luc 21:5-24). <\/p>\n<p>a) Preguntas acuciantes (Lc\/21\/05-09) <\/p>\n<p>5 Mientras algunos iban hablando acerca del templo, de c\u00f3mo estaba adornado con hermosas piedras y exvotos, \u00e9l dijo: De todo esto que est\u00e1is viendo, llegar\u00e1n d\u00edas en que no quedar\u00e1 piedra sobre piedra: todo ser\u00e1 demolido. <\/p>\n<p>El templo, en cuya construcci\u00f3n se trabajaba (20\/19 a.C.-63 d.C.) todav\u00eda en la \u00e9poca de Jes\u00fas, contaba entre las siete maravillas de la antig\u00fcedad. Espl\u00e9ndidamente brillan blancos bloques de m\u00e1rmol; el templo est\u00e1 adornado con magn\u00edficos exvotos, sobre todo con la vid de oro sobre la puerta del santuario. Sol\u00eda decirse: \u00abQuien no ha visto a Jerusal\u00e9n en su magnificencia, no ha experimentado gozo en sus d\u00edas. Quien no ha visto el santuario con su ornato, no ha visto una ciudad bella.\u00bb <\/p>\n<p>A los que expresan su admiraci\u00f3n entre el pueblo responde Jes\u00fas con predicciones de ruina: El templo ser\u00e1 destruido (Luc 19:43). Dios no mira a las hermosas piedras y a los preciosos exvotos, sino que busca un pueblo en que se eche de ver que Dios mora en medio de \u00e9l. Ahora se repite y se cumple la amenaza de los profetas: \u00abO\u00edd, pues, cabezas de la casa de Jacob y jefes de la casa de Israel, que aborrec\u00e9is lo justo y torc\u00e9is lo derecho&#8230; Sus jueces sentencian por cohecho; sus sacerdotes ense\u00f1an por salario; sus profetas profetizan por dinero y se apoyan sobre Yahveh diciendo: \u00bfNo est\u00e1 entre nosotros Yahveh? No nos sobrevendr\u00e1 la desventura. Por eso, por vosotros ser\u00e1 Si\u00f3n arada como un campo, y Jerusal\u00e9n ser\u00e1 un mont\u00f3n de ruinas, y el monte del templo ser\u00e1 un bre\u00f1al\u00bb (Miq 3:9-12, cf. Jer 7:14;  Jer 26:18; Eze 24:21). <\/p>\n<p>7 Luego le preguntaron: Maestro, \u00bfcu\u00e1ndo, pues, suceder\u00e1 esto, y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que estas cosas se van a realizar? <\/p>\n<p>S\u00f3lo se pregunta por el fin del templo. En Marcos se pregunta cu\u00e1ndo vendr\u00e1 el fin del mundo (Eze 13:4). Mateo formula m\u00e1s concretamente la pregunta: \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de tu parus\u00eda y del final de los tiempos?\u00bb (Mat 24:3). La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, la venida del Hijo del hombre y el fin de este mundo est\u00e1n enlazados entre s\u00ed. Lucas deshace el enlace. La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n no forma parte de los acontecimientos del tiempo final. Se ha e\u00a3ectuado ya cuando Lucas escribe su Evangelio. El fin del mundo, en cambio, no ha llegado todav\u00eda. Toda predicci\u00f3n es oscura hasta que se cumple. Nosotros leemos el discurso escatol\u00f3gico como lo le\u00eda Lucas. Tambi\u00e9n para nosotros se ha cumplido una parte de sus predicciones, pero todav\u00eda aguardamos el cumplimiento de la otra parte. <\/p>\n<p>8 \u00e9l contest\u00f3: Mirad que no os dej\u00e9is enga\u00f1ar. Porque muchos vendr\u00e1n ampar\u00e1ndose en mi nombre, y dir\u00e1n. Soy yo, y tambi\u00e9n: El tiempo est\u00e1 cerca. No vay\u00e1is tras ellos. 9 Y cuando oig\u00e1is fragores de guerras y de revoluciones, no os alarm\u00e9is; porque eso tiene que suceder primero, pero no llegar\u00e1 tan pronto el fin. <\/p>\n<p>La pregunta por el tiempo y las se\u00f1ales de la ruina de Jerusal\u00e9n queda sin respuesta. A los cristianos que aguardan con ansia la venida de Cristo se les dirigen palabras de instrucci\u00f3n, pues el deseo impaciente de ver satisfecho este anhelo induce a prestar o\u00eddos a falsos rumores. Tambi\u00e9n Pablo tuvo que amonestar y precaver a los cristianos de Tesal\u00f3nica: \u00abY ahora, hermanos, a prop\u00f3sito de la parus\u00eda de nuestro Se\u00f1or Jesucristo y de nuestra reuni\u00f3n con \u00e9l, os hacemos un ruego: no os desconcert\u00e9is tan pronto perdiendo el buen sentido, no os alarm\u00e9is, sea con motivo de una inspiraci\u00f3n, o de una declaraci\u00f3n, o de una carta que se nos atribuya, sobre la inminencia del d\u00eda del Se\u00f1or. Que nadie os enga\u00f1e de ninguna manera\u00bb (2Te 2:1 ss). <\/p>\n<p>Vendr\u00e1n muchos que reivindiquen para s\u00ed el nombre de Mes\u00edas y digan por su cuenta la palabra con que sol\u00eda revelarse: soy yo (Mar 6:50; con frecuencia en Juan; cf. Exo 3:14; Isa 43:10 s; Isa 52:6). Con ello querr\u00e1n decir que ellos son el salvador definitivo enviado por Dios, que prepara la consumaci\u00f3n del mundo. En tiempo del procurador romano Cuspio Fado (44-46 d.C.) surgi\u00f3 Teudas y \u00abse hizo pasar por alguien\u00bb (Hec 5:36). Despu\u00e9s apareci\u00f3 Judas de Galilea y arrastr\u00f3 a cantidad de gente detr\u00e1s de s\u00ed (Hec 5:37). Las palabras de Jes\u00fas desenmascaran a estos falsos redentores. Otros proclaman: El tiempo final ha llegado ya. Tambi\u00e9n \u00e9stos disfrazan su mensaje con palabras de Jes\u00fas (Mar 1:15). Hay que poner freno a una expectativa demasiado entusi\u00e1stica de la venida de Cristo y del fin de este mundo: \u00abEl Se\u00f1or tarda en llegar\u00bb (Mar 12:45). El pretendiente al trono viaja a un pa\u00eds lejano para recibir la investidura del reino (Mar 19:1 1). <\/p>\n<p>No es f\u00e1cil ver claro en estos mensajes sensacionales. Son numerosos los que los anuncian; su multitud contagia y sugestiona. Se disfrazan con las palabras de Jes\u00fas. Su mensaje suena como el de \u00e9l: \u00abSoy yo\u00bb; \u00abse acerca el tiempo\u00bb. Re\u00fanen, como \u00e9l, disc\u00edpulos a su alrededor. Estos disc\u00edpulos los siguen. En este juego desconcertante del fraude brilla con su amonestaci\u00f3n la palabra del Se\u00f1or. Estas gentes son impostores y acaban en apostas\u00eda y perdici\u00f3n. Las palabras de Jes\u00fas comienzan y terminan con una gravedad que pone en guardia: No os dej\u00e9is enga\u00f1ar, no vay\u00e1is tras ellos. <\/p>\n<p>En la literatura apocal\u00edptica de los jud\u00edos se predicen para el tiempo final guerras, revoluciones y rumores desconcertantes a este respecto: \u00abVienen d\u00edas, en los que yo, el Alt\u00edsimo, quiero rescatar a los que est\u00e1n en la tierra. Entonces ser\u00e1n presa de enorme excitaci\u00f3n los habitantes de la tierra, hasta el punto de tramar guerras unos con otros, ciudad contra ciudad, lugar contra lugar, pueblo contra pueblo, reino contra reino\u00bb (4Esd 11 [13] 29-32). Es posible que los profetas de la pr\u00f3xima venida interpretaran acontecimientos de la \u00e9poca como tales se\u00f1ales del fin. A la muerte de Ner\u00f3n siguieron las revueltas romanas bajo Galba, Ot\u00f3n y Vitelio (68-69 d.C.). La guerra jud\u00eda comenz\u00f3 el a\u00f1o 66. Contra los anunciadores del fin pr\u00f3ximo est\u00e1 la palabra de Jes\u00fas. Las guerras y revoluciones no son motivo para angustiarse por raz\u00f3n del fin pr\u00f3ximo. Estos terribles azotes de la humanidad forman tambi\u00e9n parte del designio divino. Pasar\u00e1n con el tiempo presente y han de tener en vela para el venidero e inducir a la conversi\u00f3n (Rev 16:11). Las guerras y revoluciones no son indicios de que va a llegar en seguida el fin. Con estas palabras se minan los fundamentos de todas las doctrinas de sectas adventistas. <\/p>\n<p>b) Se\u00f1ales precursoras (Lc\/21\/10-11) <\/p>\n<p>10 Entonces les a\u00f1adi\u00f3: Se levantar\u00e1 naci\u00f3n contra naci\u00f3n y reino contra reino; 11 habr\u00e1 grandes terremotos, pestes y hambres en diversos lugares; se dar\u00e1n fen\u00f3menos aterradores y grandes se\u00f1ales en el cielo. <\/p>\n<p>Se reanuda el discurso. Anuncia se\u00f1ales. Las palabras est\u00e1n envueltas en oscuridad. Lucas, a lo que parece, las interpreta como se\u00f1ales de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y del templo. Mira retrospectivamente a los acontecimientos y sabe que la cat\u00e1strofe estuvo precedida de se\u00f1ales. Se ha cumplido la palabra de Jes\u00fas que anunciaba se\u00f1ales. Las se\u00f1ales afectan a todo lo que rodea al hombre. Todo lo que asegura su vida comienza a tambalearse. El orden pac\u00edfico entre los pueblos se ve destruido por guerras, la solidez de la tierra se ve sacudida por terremotos, la vida se ve amenazada por hambres y epidemias, el orden de los cuerpos celestes se ve trastornado por fen\u00f3menos terror\u00edficos. No sabemos en qu\u00e9 acontecimientos de la historia de la \u00e9poca vio Lucas cumplida esta predicci\u00f3n. \u00bfPensaba en las guerras que llevaron consigo las revueltas de Roma? \u00bfO en la situaci\u00f3n confusa en Palestina antes de que estallara la guerra jud\u00eda? \u00bfEn temblores de tierra que, seg\u00fan se narra, tuvieron lugar en Frigia en aquella \u00e9poca? Lucas sabe que rein\u00f3 el hambre bajo el emperador Claudio (Hec 11:28). Seg\u00fan la tradici\u00f3n jud\u00eda, el a\u00f1o 66 apareci\u00f3 en el cielo de Jerusal\u00e9n un meteoro en forma de espada; durante todo el a\u00f1o se vio un cometa en el cielo. Seis d\u00edas despu\u00e9s de estallar la guerra jud\u00eda parece como si cruzaran el cielo carros de guerra. La noche de pentecost\u00e9s del mismo a\u00f1o oyen los sacerdotes en el templo una voz que dice: \u00abMarch\u00e9monos de aqu\u00ed.\u00bb Marcos vio en estos presagios \u00abel comienzo de los dolores de parto\u00bb, precursores de la \u00abregeneraci\u00f3n\u00bb del mundo (Mat 19:28). Aunque Lucas ley\u00f3 esto en su fuente, no lo menciona; \u00e9l interpret\u00f3 estas se\u00f1ales no como comienzo de las tribulaciones del tiempo final, sino como se\u00f1ales precursoras de la ruina de Jerusal\u00e9n, y explic\u00f3 la predicci\u00f3n con los hechos hist\u00f3ricos. El curso de la historia no es determinado \u00fanicamente por causas intramundanas, sino por el designio divino. Aun considerada as\u00ed, encierra muchos misterios. <\/p>\n<p>c) Persecuci\u00f3n de la Iglesia <\/p>\n<p>(Lc\/21\/12-19) <\/p>\n<p>12 Pero, antes de todo eso, se apoderar\u00e1n de vosotros y os perseguir\u00e1n: os entregar\u00e1n a las sinagogas y os meter\u00e1n en las c\u00e1rceles; os har\u00e1n comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre. <\/p>\n<p>A los acontecimientos que presagian la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, preceden las persecuciones de los disc\u00edpulos. Los acontecimientos se ordenan hist\u00f3ricamente: primeramente es perseguida la Iglesia, de lo cual hablan los Hechos de los ap\u00f3stoles; siguen luego los acontecimientos que preceden a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, los cuales son interpretados como signos precursores; finalmente viene la guerra jud\u00eda y la ruina de Jerusal\u00e9n y del templo. <\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas son perseguidos por las autoridades jud\u00edas y paganas. \u00abMientras Pedro y Juan estaban hablando al pueblo, se les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del templo y los saduceos&#8230; Les echaron mano y los pusieron bajo custodia hasta el amanecer\u00bb (Hec 4:1-3; d. 5,18; 8,3; 12,4). Los pretores de Filipos \u00abdespojaron a Pablo y a Silas de sus vestiduras y los mandaron azotar con varas; despu\u00e9s de darles muchos golpes, los metieron en la c\u00e1rcel\u00bb (Hec 16:22 s). Pablo comparece ante el tribunal del rey Agripa II (Hec 26:1), del procurador Gali\u00f3n en Corinto (Hec 18:12), de Felix (Hec 24:1 s) y de Festo (Hec 25:1) en Cesarea mar\u00edtima. Las palabras de la predicci\u00f3n son confirmadas por los hechos de la historia. Lo que la hora hist\u00f3rica aporta al disc\u00edpulo de Cristo no debe \u00e9ste tomarlo como destino oscuro y oprimente; lo que le sucede lo sab\u00eda anticipadamente el Se\u00f1or y lo inserta en el plan salvador de Dios. <\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos soportan por el nombre de Jes\u00fas la persecuci\u00f3n, las condenas y los castigos. En el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas recibieron el bautismo (Hec 8:16) despu\u00e9s de haber confesado que Jes\u00fas es el Se\u00f1or. En aquella hora fueron reunidos con \u00ablos que invocan el nombre del Se\u00f1or\u00bb (Hec 9:14). Invocando este nombre cur\u00f3 Pedro enfermos (Hec 3:6). \u00abNo hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, por el cual hayamos de ser salvos\u00bb (Hec 4:12). La predicaci\u00f3n apost\u00f3lica anuncia y ense\u00f1a el nombre de Jesucristo (Hec 4:17 s: S,28; 8.12). Por raz\u00f3n de esta predicaci\u00f3n son vejados los ap\u00f3stoles, pero \u00absal\u00edan gozosos de la presencia del sanedr\u00edn, porque hab\u00edan sido dignos de padecer afrentas por el nombre de Jes\u00fas\u00bb (Hec 5:41). El nombre de Jes\u00fas representa la presencia activa de Cristo glorificado. <\/p>\n<p>13 Esto os servir\u00e1 de ocasi\u00f3n para dar testimonio. 14 Por consiguiente, fijad bien en vuestro coraz\u00f3n que no deb\u00e9is preocuparos de c\u00f3mo os podr\u00e9is defender; 15 Porque yo os dar\u00e9 un lenguaje y una sabidur\u00eda que no podr\u00e1 resistir ni contradecir ninguno de vuestros adversarios. <\/p>\n<p>La gran preocupaci\u00f3n y el empe\u00f1o acuciante de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas es la proclamaci\u00f3n del nombre de Jes\u00fas. Mediante la persecuci\u00f3n se abren puertas para dar testimonio en favor de Cristo. Los cristianos de la comunidad primitiva de Jerusal\u00e9n, que se ven forzados a abandonar la ciudad para salvar sus vidas, llevan el Evangelio a las zonas de Judea y Samar\u00eda (Hec 8:1-4), a Fenicia, Chipre y Antioqu\u00eda (Hec 11:19; Hec 15:3). Pedro, Juan y Esteban comparecen ante el sanedr\u00edn, Pablo ante los procuradores, y llevan el mensaje de Cristo a lugares donde de otra manera se le hab\u00edan mostrado refractarias las gentes (Hec 4:8 ss; Hec 7:1 ss; 25-26). Pablo comunica a los filipenses que su prisi\u00f3n sirve para el progreso del Evangelio: \u00abEn todo el pretorio y entre todos los dem\u00e1s se ha puesto de manifiesto que mis cadenas son por Cristo\u00bb (Flp 1:12 s). <\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos reciben una palabra que deben grabar en su mente y tener presente en el tiempo de la persecuci\u00f3n. No deben preocuparse por lo que han de decir en su propia defensa ante los tribunales, no tienen necesidad de preparar ning\u00fan discurso para no dejar en mal lugar a Cristo ante el tribunal; Cristo mismo les dar\u00e1 lenguaje y sabidur\u00eda. Como Dios prometi\u00f3 a Mois\u00e9s que estar\u00eda con \u00e9l y le ense\u00f1ar\u00eda lo que ten\u00eda que decir (Exo 4:12), as\u00ed tambi\u00e9n Jes\u00fas pertrechar\u00e1 a sus disc\u00edpulos para la confesi\u00f3n y el testimonio delante de sus adversarios. No est\u00e1n abandonados a ret\u00f3ricas y sabidur\u00edas humanas, sino que sus palabras estar\u00e1n dotadas de virtud y sabidur\u00eda divina. El Esp\u00edritu Santo les ense\u00f1ar\u00e1 en aquella hora lo que tienen que decir (Exo 12:12). La historia ha demostrado la verdad de esta promesa. Cuando los miembros del sanedr\u00edn observaron el franco y valeroso comportamiento de Pedro y de Juan y notaron que eran personas sin cultura, se admiraron (Hec 4:13). Los jud\u00edos helenistas que disputaban con Esteban se sent\u00edan inferiores a la sabidur\u00eda y al esp\u00edritu con que hablaba Esteban (Hec 6:10). No se logra hacer callar a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, sino que son sus adversarios los que tienen que enmudecer. Las palabras de la predicci\u00f3n est\u00e1n penetradas del optimismo que desencaden\u00f3 la carrera triunfal del Evangelio. <\/p>\n<p>16 Ser\u00e9is entregados incluso por padres, hermanos, parientes y amigos, y dar\u00e1n muerte a algunos de vosotros; 17 y ser\u00e9is odiados por todos a causa de mi nombre. <\/p>\n<p>Familiares, parientes y amigos se convierten en traidores contra los disc\u00edpulos de Cristo. Ni siquiera los c\u00edrculos de amigos y la familia les ofrecen protecci\u00f3n. Su confesi\u00f3n tiene que contar \u00fanicamente con la fe en Cristo. Lucas reproduce la predicci\u00f3n: \u00ables dar\u00e1n muerte\u00bb (Mar 13:12), iluminada por su cumplimiento: \u00abDar\u00e1n muerte a algunos de vosotros.\u00bb Cuando \u00e9l escribe, hab\u00edan ya dado algunos la vida por su fe: Esteban (Hec 7:54-60) y Santiago (Hec_1 2:2). <\/p>\n<p>La fidelidad a Cristo pone a los disc\u00edpulos en contradicci\u00f3n con jud\u00edos y gentiles, con el Estado romano, con la sociedad y las costumbres. Son odiados por todos. Los cristianos vinieron a ser objeto de \u00abodio del g\u00e9nero humano\u00bb; as\u00ed compendia el historiador romano T\u00e1cito el juicio sobre los cristianos. El odio alcanza a los cristianos por el nombre de Jes\u00fas. El cristiano cree en la predicaci\u00f3n \u00absobre el reino de Dios y el nombre de Jesucristo\u00bb (Hec 8:12). Por el hecho de ser repudiado Cristo y su palabra, es tambi\u00e9n repudiado el cristiano. \u00abSi el mundo os odia, sabed que antes que a vosotros me ha odiado a m\u00ed\u00bb (\/Jn\/15\/18). Pero en ]a confesi\u00f3n del disc\u00edpulo es glorificado Dios (Flp 2:11). El martirio es culto tributado a Dios (Flp 2:17 s). <\/p>\n<p>18 Pero ni siquiera un cabello de vuestra cabeza se perder\u00e1. 19 A fuerza de constancia poseer\u00e9is vuestras vidas. <\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos perseguidos no est\u00e1n a merced de sus perseguidores: no est\u00e1n abandonados a su poder y a su arbitrio. Dios mira por la Iglesia perseguida y extiende sobre ella su mano. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se aplica lo que dice el refr\u00e1n: \u00abNo se perder\u00e1 ni un cabello de vuestra cabeza\u00bb (1Sa 14:45). Se quita a algunos la vida, pero gracias a la providencia protectora de Dios, muchos salen ilesos de los casos m\u00e1s dif\u00edciles. Pedro es librado milagrosamente de la c\u00e1rcel (Hec 12:6 ss), y Pablo, pese a m\u00faltiples hostilidades y persecuciones, lleva adelante su imponente obra misionera (Act 13 ss; 2Co 11:23-31). Cuando Esteban fue apedreado, \u00abcomenz\u00f3 una gran persecuci\u00f3n contra la iglesia de Jerusal\u00e9n, y todos se dispersaron por los lugares de Judea y de Samar\u00eda, a excepci\u00f3n de los ap\u00f3stoles&#8230; Los que se hab\u00edan dispersado iban por todas partes anunciando el Evangelio\u00bb (Hec 8:1-4). <\/p>\n<p>El tiempo de la Iglesia es tiempo de persecuci\u00f3n. Este tiempo se prolonga. La redenci\u00f3n total se inicia con la venida del Hijo del hombre, pero esto no tiene lugar inmediatamente. Se requiere paciencia, constancia y perseverancia, sumisi\u00f3n a lo que impone la persecuci\u00f3n y ha sido decretado por Dios. Lo que aporta la salvaci\u00f3n y hace alcanzar la vida no es una violencia arrolladora y apasionada, ni tampoco la apostas\u00eda, sino la paciencia perseverante. \u00abQuien va destinado a cautividad, a cautividad vaya. Quien mata a espada, a espada muera. Aqu\u00ed est\u00e1 la constancia y la fe del pueblo santo\u00bb (Rev 13:10). Dios no permite que nada deje de redundar en bien de los suyos (Rom 8:28). <\/p>\n<p>d) La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (Lc\/21\/20-24) <\/p>\n<p>20 Cuando ve\u00e1is a Jerusal\u00e9n rodeada de ej\u00e9rcitos, sabed entonces que est\u00e1 cerca su devastaci\u00f3n. 21 Entonces, los que est\u00e9n en Judea, huyan a los montes; los que est\u00e9n dentro de la ciudad, al\u00e9jense de ella; los que est\u00e9n en los campos, no entren en la ciudad; 22 que \u00e9stos son d\u00edas de venganza, en que ha de cumplirse todo lo que est\u00e1 escrito. <\/p>\n<p>Lucas hab\u00eda le\u00eddo en Marcos: \u00abCuando ve\u00e1is la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n, que ha sido instalada donde no debe&#8230;, entonces, los que est\u00e9n en Judea huyan a los montes\u00bb (Mar 13:14). Los acontecimientos finales comenzar\u00e1n a realizarse cuando se instale la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n. Fuerzas de choque enviadas por Ant\u00edoco Ep\u00edfanes (175-164 a.C.) hab\u00edan profanado el santuario en Jerusal\u00e9n y ocupado la ciudadela, hab\u00edan suprimido el sacrificio perpetuo y hab\u00edan instalado la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n (Dan 11:31), una estatua o un altar del dios Zeus. Tambi\u00e9n antes de que se inicie el tiempo final se instalar\u00e1 donde no debe una abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n. Ignoramos cu\u00e1l sea tal abominaci\u00f3n: es un enigma. Quien lee, debe hacer uso de su inteligencia. Un texto paulino trata de resolver as\u00ed el problema: \u00abQue nadie os enga\u00f1e de ninguna forma. Porque primero ha de venir la apostas\u00eda y aparecer el hombre de impiedad, el hijo de perdici\u00f3n, el que se rebela y se alza contra todo lo que lleva nombre de Dios o es objeto de culto, llegando hasta sentarse en el templo de Dios, exhibi\u00e9ndose a s\u00ed mismo como si fuera Dios&#8230;\u00bb (\/2Ts\/02\/03s). El Apocalipsis dise\u00f1a una an\u00e1loga previsi\u00f3n escatol\u00f3gica en el s\u00edmbolo de los dos monstruos. La primera bestia es un poder pol\u00edtico que blasfema de Dios, se hace adorar y persigue a los verdaderos creyentes (\/Ap\/13\/01-10). La segunda bestia es una realidad religiosa: lucha contra el cordero (Cristo), realiza milagros capciosos y seduce a los hombres para que adoren a la primera bestia (Rev 13:11-18). Este poder es el \u00abAnticristo\u00bb (cf. 1Jn 2:22). Tambi\u00e9n Lucas, que separa la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el acontecimiento del final de los tiempos, trata de escrutar la enigm\u00e1tica abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n y la interpreta bas\u00e1ndose en los hechos hist\u00f3ricos. El ej\u00e9rcito romano que asedia a Jerusal\u00e9n es la abominaci\u00f3n que lleva a la desolaci\u00f3n. Es posible que esto no reproduzca de forma exhaustiva la misteriosa expresi\u00f3n de Marcos; el Apocalipsis de Juan abre otra perspectiva en sentido del poder\u00edo romano sobre el mundo entero y de sus emperadores, que se ponen en lugar de Dios. La lucha de las dos bestias contra el Cordero se refiere tambi\u00e9n con palabras veladas a la situaci\u00f3n en que se hallaba la Iglesia de Juan, que, perseguida por el imperio romano, estaba sujeta a duro combate. <\/p>\n<p>Cuando el ej\u00e9rcito romano cerque la ciudad (1Jn 19:43 s) ser\u00e1 esto para los cristianos la se\u00f1al divina de que est\u00e1 inminente el juicio de Dios sobre ella. Ya no habr\u00e1 salvaci\u00f3n posible, la resistencia ser\u00e1 in\u00fatil, porque la ciudad ser\u00e1 entregada a los enemigos. Los cristianos no deben perecer juntamente con la ciudad, sino que deben salvarse mediante la huida. El que viva en Jerusal\u00e9n, que abandone la ciudad al acercarse las huestes. Por lo regular, los que viven en el campo se refugian en la ciudad fortificada; esto no sirve para nada en el caso presente, pues Jerusal\u00e9n ha de caer. Tambi\u00e9n el campo que rodea a la ciudad est\u00e1 amenazado como la ciudad misma. Lo \u00fanico que aprovecha es huir a los montes; all\u00ed hay escondrijos, barrancos y grutas inaccesibles. En este derrumbamiento general del pueblo jud\u00edo, la palabra de predicci\u00f3n de Jes\u00fas salva a los disc\u00edpulos que creen en \u00e9l. El tiempo de la venganza y del castigo descargar\u00e1 sobre la ciudad, el tiempo de gracia habr\u00e1 pasado. Los infortunios con que ]os profetas hab\u00edan amenazado a la ciudad, se cumplir\u00e1n entonces (1Re 9:6-8; Miq 3:12; cf.Dn 9,26). Para la Sagrada Escritura, la ruina de Jerusal\u00e9n no es s\u00f3lo acontecimiento pol\u00edtico, sino juicio y castigo de Dios. <\/p>\n<p>23 \u00a1Ay de las que est\u00e9n encinta y de las que est\u00e9n criando en aquellos d\u00edas! Porque vendr\u00e1 una gran calamidad sobre la tierra, y la ira pesar\u00e1 sobre este pueblo. 24 Caer\u00e1n al filo de la espada y ser\u00e1n llevados cautivos a todas las naciones; Jerusal\u00e9n ser\u00e1 pisoteada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan. <\/p>\n<p>Gran calamidad descarga sobre la ciudad, se ejecuta el castigo de Dios sobre el pueblo de esta tierra. Lo que por lo regular se recibe con placer. es ahora amargo infortunio. Las madres que est\u00e9n embarazadas o criando. experimentan aflicci\u00f3n y desamparo. Con la imagen de las mujeres embarazadas y lactantes pinta Jes\u00fas los apuros del juicio de Dios que va a descargar, pero tambi\u00e9n el dolor que \u00e9l mismo sufre por esta ciudad (19,42 ss). Ni siquiera como profeta de infortunio es Jes\u00fas un celador fan\u00e1tico que haya perdido todo sentimiento y compasi\u00f3n con los que perecen, sino hermano de las v\u00edctimas, que con obediencia se somete al designio y a la palabra de Dios. <\/p>\n<p>Lo profetizado por Jes\u00fas se verifica en la guerra jud\u00eda (66-70 d.C.). La predicci\u00f3n es interpretada a base de los acontecimientos hist\u00f3ricos y se reproduce completada. Confirma su cumplimiento el historiador de la guerra jud\u00eda, Flavio Josefo. Seg\u00fan sus cifras, no exentas totalmente de exageraci\u00f3n, se dio muerte a 1.100.000 jud\u00edos, 97.000 fueron llevados cautivos, la ciudad fue devastada, el templo incendiado, el pa\u00eds ocupado por los conquistadores. Cuando Lucas escribe su Evangelio. todav\u00eda dura la ocupaci\u00f3n. Jerusal\u00e9n es pisoteada por los pueblos gentiles. <\/p>\n<p>Las palabras de la predicci\u00f3n enlazan con los t\u00e9rminos prof\u00e9ticos. Los habitantes de Jerusal\u00e9n caer\u00e1n al filo de la espada. Palabras que son un eco de Jerem\u00edas: \u00abCaer\u00e1n ante la espada del enemigo&#8230; entregar\u00e9 a todo Jud\u00e1 en manos del rey de Babilonia, adonde los llevar\u00e1 cautivos y los har\u00e1 morir a espada\u00bb (Jer 20.4). Jerusal\u00e9n es pisoteada por las naciones gentiles, como hab\u00eda dicho Daniel: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo va a durar esta visi\u00f3n de la supresi\u00f3n del sacrificio perpetuo, de la asoladora prevaricaci\u00f3n y de la profanaci\u00f3n del santuario?\u00bb (Dan 8:13). La palabra del profeta, la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en manos de los babilonios preparan su ca\u00edda definitiva. Se ha agotado la longanimidad de Dios. Ahora se cumple lo que se hab\u00eda amenazado en la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores. La Escritura nos ha sido dada para consuelo, advertencia y amonestaci\u00f3n (1Co 10:11). <\/p>\n<p>La duraci\u00f3n del tiempo en que Jerusal\u00e9n est\u00e1 entregada en manos de los gentiles, es determinado y limitado por Dios. Cuando se cumplan los tiempos de los gentiles vendr\u00e1 el juicio final y la plena soberan\u00eda de Dios. Entre la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y la venida del Hijo del hombre al final de los tiempos, se insertan los tiempos de las naciones gentiles. El curso de la historia muestra que durante este tiempo van entrando en la Iglesia las naciones gentiles. Los tiempos en que Jerusal\u00e9n es pisoteada por las naciones gentiles son tambi\u00e9n los tiempos en que Dios ofrece a los gentiles la salvaci\u00f3n que hab\u00eda prometido a Israel. <\/p>\n<p>Pablo, en su calidad de elegido que tiene especial penetraci\u00f3n en el proceso hist\u00f3rico de la salvaci\u00f3n de Dios y en la finalidad de Dios en la historia, escribe: \u00abNo quiero, hermanos, para que no presum\u00e1is de vosotros mismos, que ignor\u00e9is este misterio: que el encallecimiento ha sobrevenido a Israel parcialmente, hasta que la totalidad de los gentiles haya entrado. Y entonces todo Israel ser\u00e1 salvo\u00bb (Rom 11:25 s). A esta esperanza parece que aluden tambi\u00e9n las palabras: Jerusal\u00e9n ser\u00e1 pisoteada hasta que se cumplan los tiempos de los gentiles (cf. 13,35). La fidelidad de Dios se mantiene en vigor aun por encima de la reprobaci\u00f3n. <\/p>\n<p>2. LA VENIDA DEL HIJO DEL HOMBRE (21,25-28). <\/p>\n<p>a) Se\u00f1ales en el universo (Lc\/21\/25-26) <\/p>\n<p>25 Y habr\u00e1 se\u00f1ales en el sol, en la luna y en las estrellas. Y en la tierra, las naciones ser\u00e1n presa de angustia por los bramidos del mar y el embate de las olas, 26 y quedar\u00e1n los hombres sin aliento por el miedo y la ansiedad de lo que est\u00e1n viendo venir sobre la tierra. Porque el mundo de los astros se desquiciar\u00e1. <\/p>\n<p>De las predicciones, cuyo cumplimiento se ha experimentado ya, pasa el discurso a los acontecimientos del tiempo final, que todav\u00eda est\u00e1n pendientes de realizaci\u00f3n. Se distingue claramente la ruina de Jerusal\u00e9n y el tiempo final. Pero no se dice nada acerca de lo que han de durar los tiempos de los gentiles. <\/p>\n<p>El tiempo final se anuncia con grandes acontecimientos c\u00f3smicos. Antes de que venga el Hijo del hombre, se producir\u00e1 un trastorno en el universo. Se ver\u00e1n sacudidos sus tres grandes \u00e1mbitos, conforme a la idea de la \u00e9poca, que conceb\u00eda el mundo dividido en tres pisos. En el firmamento se producen signos en el sol, en la luna y en las estrellas. Como se ve, Lucas no tiene gran inter\u00e9s en describir detalladamente estas se\u00f1ales, como lo hace Marcos: el sol se oscurecer\u00e1, la luna no dar\u00e1 ya luz, las estrellas caer\u00e1n del cielo (Mar 13:24). En la tierra se ver\u00e1n las gentes presa de angustia y de desconcierto. El mar, sujeto por el poder de Dios (Job 38:10 s), quedar\u00e1 abandonado a sus impulsos ca\u00f3ticos. Seg\u00fan la concepci\u00f3n de la antig\u00fcedad, el universo es tenido a raya, ordenado y dirigido por potencias espirituales que tienen su morada en el espacio celeste. Las potencias del cielo se ver\u00e1n sacudidas, por ello irrumpir\u00e1 el caos sobre el universo. <\/p>\n<p>Las naciones, los paganos, los hombres ser\u00e1n presa de angustia, quedar\u00e1n sin aliento y desconcertados por el miedo y la ansiedad. \u00abCuando el p\u00e1nico se apodere de los habitantes de la tierra, se hallar\u00e1n en muchos apuros, en enormes aflicciones\u00bb (ApBar 25,3). \u00bfEn qu\u00e9 podr\u00e1 uno todav\u00eda apoyarse cuando se tambaleen las leyes m\u00e1s seguras? El suelo se hunde bajo los pies. Los hombres se preguntan qu\u00e9 significa esto, de qu\u00e9 es se\u00f1al. El disc\u00edpulo de Cristo conoce el significado de estos acontecimientos por la palabra de Cristo. Son se\u00f1ales del que ha de venir. El horizonte de las palabras se extiende al mundo entero. La humanidad est\u00e1 dividida en dos grandes campos: el uno -los \u00abhombres\u00bb- se consume de p\u00e1nico, el otro -los disc\u00edpulos- afronta esta hora con gozosa expectativa. Sin Cristo, ansiedad; con Cristo, esperanza inquebrantable. <\/p>\n<p>Las se\u00f1ales se presentan en palabras que tienen una antigua tradici\u00f3n; en una predicci\u00f3n sobre la ruina de Babilonia se dice: \u00abVed que se acerca el d\u00eda de Yahveh, implacable, c\u00f3lera y furor ardiente, para hacer de la tierra un desierto y exterminar a los pecadores. Las estrellas del cielo y sus luceros no dar\u00e1n su luz, el sol se oscurecer\u00e1 en naciendo, y la luna no har\u00e1 brillar su luz\u00bb (Isa 13:9 s). En la sentencia pronunciada sobre Edom dice el mismo profeta: \u00abLa milicia de los cielos se disuelve, se enrollan los cielos como se enrolla un libro, y todo su ej\u00e9rcito cae como caen las hojas de la vid, como caen las hojas de la higuera. La espada de Yahveh se embriaga en los cielos y va a caer sobre Edom, sobre el pueblo que ha destinado al exterminio\u00bb (Isa 34:4 s). Y en un or\u00e1culo de infortunio sobre Egipto se dice: \u00abAl apagar tu luz velar\u00e9 los cielos y oscurecer\u00e9 las estrellas. Cubrir\u00e9 de nubes el sol, y la luna no resplandecer\u00e1; todos los astros que brillan en los cielos se vestir\u00e1n de luto por ti, y se extender\u00e1n las tinieblas sobre la tierra\u00bb (Eze 32:7 s). La intervenci\u00f3n primitiva de Dios en la historia de las ciudades y de las naciones se encuadra en el marco de grandes trastornos c\u00f3smicos. Estos parecen ser \u00fanicamente una representaci\u00f3n figurada del poder y de la grandeza de Dios que viene a juzgar. Tiembla el universo cuando se levanta Dios y visita la tierra. El sacudimiento del universo a la venida del Hijo del hombre sirve seguramente s\u00f3lo para la representaci\u00f3n del Hijo del hombre, al que Dios ha dado todo poder en el cielo y sobre la tierra. Cuando en su venida atraviese los espacios del universo, temblar\u00e1n los poderes del cielo de respeto y sobrecogimiento. Pero las predicciones son oscuras hasta que se cumplen. \u00bfQui\u00e9n se aventurar\u00e1 a darles una interpretaci\u00f3n definitiva? <\/p>\n<p>b) Aparece el Hijo del hombre (Lc\/21\/27-28). <\/p>\n<p>27 Entonces ver\u00e1n al Hijo del hombre venir en una nube con poder\u00edo y majestad. <\/p>\n<p>El Hijo del hombre se har\u00e1 visible. Se le podr\u00e1 contemplar con los ojos. Nadie podr\u00e1 sustraerse a este acontecimiento. Adem\u00e1s, todos los que lo vean estar\u00e1n seguros de que es \u00e9l. <\/p>\n<p>La manifestaci\u00f3n del Hijo del hombre se pinta con im\u00e1genes procedentes de la tradici\u00f3n: \u00abVi venir en las nubes del cielo a un como hijo de hombre, que se lleg\u00f3 al anciano de muchos d\u00edas y fue presentado a \u00e9ste. Fuele dado el se\u00f1or\u00edo, la gloria y el imperio, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron, y su dominio es dominio eterno que no acabar\u00e1 nunca, y su imperio, imperio que nunca desaparecer\u00e1\u00bb (Dan 7:13 s). El Hijo del hombre viene sobre una nube; la nube es el carro de Dios. Dios mismo se manifiesta con poder\u00edo y majestad. El Hijo del hombre tiene participaci\u00f3n en el se\u00f1or\u00edo de Dios. Las im\u00e1genes transmitidas por tradici\u00f3n tienen por objeto representar la majestad divina de Cristo. Todas las im\u00e1genes son sencillamente un d\u00e9bil balbuceo en comparaci\u00f3n con lo inefable de su grandeza. Jes\u00fas no viene ya en la debilidad de su manifestaci\u00f3n terrena, sino en la grandeza y gloria de su exaltaci\u00f3n. Pero \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 hablar de ella en forma adecuada? <\/p>\n<p>28 Cuando comience a suceder todo esto, tened \u00e1nimo y levantad la cabeza, porque vuestra liberaci\u00f3n se acerca. <\/p>\n<p>La Iglesia marcha encorvada como un hombre que tiene que llevar una carga pesada. Va como con la cabeza baja, como un hombre que se ve odiado, perseguido y sin honra. Cuando se inicie lo que preparar\u00e1 los acontecimientos finales, entonces podr\u00e1n tener \u00e1nimo los creyentes. Lo que para los otros es amenaza de destrucci\u00f3n, para ellos significa exaltaci\u00f3n. S\u00f3lo entonces, cuando aparezca el Hijo del hombre, cesar\u00e1 la Iglesia de ser una Iglesia oprimida, tentada, encorvada. <\/p>\n<p>La liberaci\u00f3n se acerca cuando aparece el Hijo del hombre glorificado. Cesan la persecuci\u00f3n y los peligros. Se ve cumplida la esperanza antes ridiculizada y escarnecida. La Iglesia sufriente se convierte en Iglesia exultante. Lo que cant\u00f3 el padre del Bautista cuando se acercaba el tiempo de salvaci\u00f3n, puede cantarse ahora como realizado: \u00abBendito el Se\u00f1or Dios de Israel, porque ha venido a ver a su pueblo y a traerle el rescate\u00bb (1,68). <\/p>\n<p>La venida del Hijo del hombre es el d\u00eda de la recolecci\u00f3n para la Iglesia. Seg\u00fan Marcos, el Hijo del hombre enviar\u00e1 a los \u00e1ngeles para que re\u00fanan a sus escogidos desde los cuatro vientos (Mc 13.27). De ello no dice nada Lucas. El tiempo de la Iglesia entre la ascensi\u00f3n y la segunda venida era tiempo de misi\u00f3n, tiempo de recogida de los pueblos; ahora es el tiempo en el que la Iglesia reunida recibe su forma plena y su liberaci\u00f3n definitiva. <\/p>\n<p>3. ACTITUDES ESCATOL\u00d3GICAS (Lc\/21\/29-36). <\/p>\n<p>a) No dejarse desorientar (21,29-33). <\/p>\n<p>29 Y les propuso una par\u00e1bola: Fijaos en la higuera y en los dem\u00e1s \u00e1rboles: 30 cuando veis que ya reto\u00f1an, os dais cuenta de que ya est\u00e1 cerca el verano. 31 Igualmente vosotros tambi\u00e9n, cuando ve\u00e1is que suceden estas cosas, daos cuenta de que el reino de Dios est\u00e1 cerca. <\/p>\n<p>Cuando en la \u00faltima crisis del mundo venga el Hijo del hombre, levantar\u00e1n la cabeza los creyentes. Entonces se podr\u00e1 decir con raz\u00f3n que el reino de Dios est\u00e1 cerca. El que ose decirlo antes, es un embustero (21,8) y no dice verdad. Entonces no har\u00e1n ya falta mensajeros que anuncien la proximidad del reino; todos podr\u00e1n reconocerlo claramente por su mismo acercamiento. Una breve par\u00e1bola ilustra esta idea. Cuando la higuera y los dem\u00e1s \u00e1rboles reto\u00f1an, nota cualquiera que ha pasado el invierno y se acerca el verano. En Palestina no hay primavera: el verano sucede al invierno. Nadie que est\u00e9 en sus cabales tiene necesidad del testimonio de nadie para ver que se acerca el verano cuando reto\u00f1an los \u00e1rboles. <\/p>\n<p>La aparici\u00f3n del Hijo del hombre, la liberaci\u00f3n y el reino de Dios est\u00e1n entrelazados entre s\u00ed. \u00abDespu\u00e9s, ser\u00e1 el final: cuando (Cristo) entregue el reino a Dios Padre, y destruya todo principado y toda potestad y poder (contrario a Dios). Porque \u00e9l tiene que reinar, hasta que ponga a todos los enemigos bajo sus pies&#8230; En efecto: Todas las cosas las someti\u00f3 bajo sus pies&#8230; Y cuando se le hayan sometido todas las cosas, entonces tambi\u00e9n se someter\u00e1 el mismo Hijo al que se lo someti\u00f3 todo; para que Dios lo sea todo en todos\u00bb (\/1Co\/15\/24-28). <\/p>\n<p>32 Os aseguro que no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n sin que todo suceda. 33 El cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras jam\u00e1s pasar\u00e1n. <\/p>\n<p>Por mucho que se extienda el per\u00edodo que va de la ascensi\u00f3n a la venida de Jes\u00fas, esta generaci\u00f3n, el g\u00e9nero humano, experimentar\u00e1 todo lo que entra\u00f1a la plena realizaci\u00f3n del plan divino, la manifestaci\u00f3n del Hijo del hombre, la plena liberaci\u00f3n y redenci\u00f3n y el perfecto reinado de Dios. Todo se cumplir\u00e1 sin g\u00e9nero de duda. Las palabras tan encarecidas de Jes\u00fas no pretenden fijar un tiempo, sino asegurar el cumplimiento de su predicci\u00f3n. Cuando se designa a todo el g\u00e9nero humano como esta generaci\u00f3n, quiere con ello recordarse que es mala y que no puede sostener el juicio de Dios. Tiene necesidad de recapacitar sobre la venida de los acontecimientos finales. La proclamaci\u00f3n escatol\u00f3gica es tambi\u00e9n en todo caso predicaci\u00f3n de penitencia y conversi\u00f3n (*). <\/p>\n<p>A veces podr\u00eda parecer que las promesas de Dios son meras palabras de consuelo. En todo tiempo se han quejado los creyentes de que Dios hace esperar su ayuda. \u00bfNo habr\u00e1 que decir lo mismo de esta promesa, la mayor de todas? Se hace duro perseverar con paciencia cuando la espera no tiene fin. Contra toda apariencia de inseguridad, de cosa poco de fiar, est\u00e1 la seguridad de las palabras de promesa de Jes\u00fas. El universo, que parece imperecedero, perecer\u00e1, todo pasar\u00e1; las palabras de Jes\u00fas conservan su vigencia. Vienen los acontecimientos finales. Estos iluminan nuestra vida presente. Es indiferente cu\u00e1ndo han de venir, pero no lo es el hecho de que han de venir. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* \u00abEsta generaci\u00f3n\u00bb lleva con frecuencia atributos peyorativos: ad\u00faltera (Mat 8:38), perversa (Mat 12:45; Luc 11:29), perversa y ad\u00faltera (Mat 12:39 s; Mat 16:4), incr\u00e9dula y pervertida (Mat 17:17), incr\u00e9dula (Luc 9:41); \u00abesta generaci\u00f3n&#8230; implica siempre un sentido accesorio de condenaci\u00f3n\u00bb (BUCHSEL). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Vigilancia y sobriedad (21.34-36). <\/p>\n<p>34 Tened cuidado de vosotros mismos, no sea que vuestro coraz\u00f3n se embote por la cr\u00e1pula, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, y caiga de improviso sobre vosotros aquel d\u00eda 35 como un lazo; pues ha de llegar para todos los habitantes de la tierra. <\/p>\n<p>El Hijo del hombre ha de venir, aunque su venida no sea pr\u00f3xima y aunque se difiera el tiempo en que ha de venir. No se puede hacer como el criado infiel que dec\u00eda para s\u00ed: \u00abMi se\u00f1or est\u00e1 tardando en llegar\u00bb (Luc 12:45). Vendr\u00e1 de improviso, r\u00e1pida e inesperadamente, como un lazo en el que cae un p\u00e1jaro desprevenido y demasiado confiado. Es necesario tener cuidado. Aquel d\u00eda en que vendr\u00e1 el Se\u00f1or, es d\u00eda de juicio (Luc 17:31). En \u00e9l se decide el destino final. Ese d\u00eda es a la vez d\u00eda de liberaci\u00f3n y d\u00eda de condenaci\u00f3n. Hay que estar prevenidos. <\/p>\n<p>La cr\u00e1pula y la embriaguez embotan el coraz\u00f3n del hombre, distray\u00e9ndolo de los acontecimientos venideros; la excesiva preocupaci\u00f3n por comer y beber enturbia la vista para no ver lo que nos aguarda. El coraz\u00f3n, del que provienen las decisiones morales y religiosas, tiene que mantenerse disponible para los acontecimientos finales. El que s\u00f3lo se interesa por la vida terrena y sus placeres, no tiene espacio ni voluntad para pensar en \u00abaquel d\u00eda\u00bb. \u00abLa noche est\u00e1 muy avanzada, el d\u00eda se acerca. Despoj\u00e9monos, pues, de las obras de las tinieblas y revist\u00e1monos de las armas de la luz. Como en pleno d\u00eda, caminemos con decencia: no en orgias y borracheras; no en fornicaciones ni lujurias; no en discordias ni envidias\u00bb (Rom 13:12 s). <\/p>\n<p>El d\u00eda del juicio viene para todos. Alcanza a todos los habitantes de la tierra. Las descripciones pormenorizadas despiertan la atenci\u00f3n. Con tales palabras anuncia el profeta Jerem\u00edas la universalidad del juicio: \u00abSi yo, al desatar el mal, he comenzado por la ciudad en que se invoca mi nombre, \u00bfibais a quedar vosotros impunes? No quedar\u00e9is, no, puesto que llamar\u00e9 a la espada contra todos los moradores de la tierra\u00bb (Jer 25:29). El cristiano no puede decir: Yo soy disc\u00edpulo de Cristo, ese d\u00eda no puede perjudicarme. El juicio ejecutado sobre Jerusal\u00e9n nos advierte del juicio final y nos pone en guardia. <\/p>\n<p>36 Velad, pues, orando en todo tiempo, para que logr\u00e9is escapar de todas estas cosas que han de sobrevenir, y para comparecer seguros ante el Hijo del hombre. <\/p>\n<p>El Hijo del hombre ha de venir con toda seguridad. Cuando venga pedir\u00e1 cuentas a los criados fieles y a los infieles (Jer 12:41-48), a los que negociaron con las minas que les hab\u00edan sido confiadas y las multiplicaron, y a los que, inactivos, las guardaron sin hacerlas fructificar (Jer 19:12-27). <\/p>\n<p>El cristiano debe velar a fin de estar preparado para la llegada del Se\u00f1or. El Hijo del hombre ha de venir, pero nadie sabe el d\u00eda ni la hora en que vendr\u00e1. \u00abVelad, pues, porque no sab\u00e9is en qu\u00e9 d\u00eda va a llegar vuestro Se\u00f1or\u00bb (\/Mt\/24\/42). El disc\u00edpulo que tiene presentes los decisivos acontecimientos finales, no puede adormecerse. Su vida debe estar caracterizada por la vigilancia en espera del Se\u00f1or y por la prontitud para recibirlo. La exhortaci\u00f3n a estar prontos y en vela brota de lo m\u00e1s original, caracter\u00edstico y decisivo del mensaje de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>A la vigilancia se asocia la oraci\u00f3n. El que ora, est\u00e1 en vela para Dios, y el que est\u00e1 en vela religiosamente, ora. \u00abOrad en toda ocasi\u00f3n en el Esp\u00edritu, y velad un\u00e1nimemente con toda constancia\u00bb (Efe 6:18). En todo tiempo es necesario orar, pues nadie conoce el d\u00eda y la hora (*) en que vendr\u00e1 el Se\u00f1or. La Iglesia primitiva asoci\u00f3 la vigilancia y la oraci\u00f3n con la celebraci\u00f3n del banquete eucar\u00edstico: \u00abPerseverad en la oraci\u00f3n, velando en ella en la acci\u00f3n de gracias\u00bb (Col 4:2). En esta exhortaci\u00f3n est\u00e1n reunidas las tres cosas: oraci\u00f3n, vigilancia, banquete eucar\u00edstico. En estas vigilias del culto cristiano se realiza la vigilancia cristiana y se imita lo que Cristo mismo hizo cuando celebr\u00f3 la noche pascual (Col 22:15). Cristo viene como juez. \u00bfPodremos escapar de todas estas cosas que han de sobrevenir? \u00bfPodremos librarnos de la existencia condenatoria? \u00bfPodremos comparecer seguros ante el Hijo del hombre? \u00bfLograremos hallar en \u00e9l un abogado. Mediante la vigilancia y la oraci\u00f3n podremos afrontar el inminente juicio y comparecer seguros ante el juez. <\/p>\n<p>Termina el \u00faltimo discurso que pronunci\u00f3 Jes\u00fas ante el pueblo en el templo. Las \u00faltimas palabras son: el Hijo del hombre. Se dirige a su pasi\u00f3n, pero volver\u00e1 en calidad de Hijo del hombre. En las \u00faltimas palabras que pronuncie delante del sanedr\u00edn dir\u00e1: \u00abPero desde ahora, el Hijo del hombre estar\u00e1 sentado a la diestra del Poder de Dios\u00bb (Col 22:69). La venida de Jes\u00fas como Hijo del hombre, al que Dios ha transmitido todo poder, es se\u00f1al de que su reivindicaci\u00f3n era justa, su mensaje verdadero, de que est\u00e1n garantizadas sus promesas y sus amenazas. El camino va del pueblo en el templo y de sus adversarios en el sanedr\u00edn a la pasi\u00f3n y a la muerte, pero \u00e9sta conduce a la gloria del Hijo del hombre. El hijo del hombre tiene la \u00faltima palabra. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Orar en todo tiempo:Col 18:1; Col 24:53; cf. Rom 1:9 s; 1Co 1:4; Efe 5:20; Flp 1:3 s; Col 1:3; Col 4:12; 1Te 1:2 s; 2Te 1:3.11; 2Te 2:13; Flm 1:4; Hab 7:25; orar sin interrupci\u00f3n: 1Te 5:17; cf. 1Te 2:13; 2Ti 1:3; no ceso de orar: Efe 1:16; Col 1:9; noche y d\u00eda: 1Te 3:10; 1Ti 5:5; 2Ti 1:3; cf. Luc 2:37; Luc 18:7; Rev 4:8; Rev 7:15. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>V. ULTIMAS ACTIVIDADES DE JES\u00daS (Lc\/21\/37-38) <\/p>\n<p>37 As\u00ed pues, durante eI d\u00eda ense\u00f1aba en el templo; pero sal\u00eda a pasar las noches al aire libre en el monte llamado de los Olivos. 38 y todo el pueblo madrugaba para acudir a \u00e9l y escucharlo en el templo. <\/p>\n<p>La actividad de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n est\u00e1 enmarcada en dos relatos parecidos (cf. 19,47s). Jes\u00fas lleva a t\u00e9rmino lo que ha comenzado. Nada pod\u00eda retraerle de su actividad. Todos los d\u00edas estaba ense\u00f1ando en el templo. Su actividad consist\u00eda en ense\u00f1ar. Jes\u00fas desplegaba una actividad infatigable. Con su ense\u00f1anza hace del templo la sede del Dios salvador en medio de su pueblo. <\/p>\n<p>Las noches las pasaba Jes\u00fas fuera de la ciudad, en el monte de los Olivos. En lugar de esto se dijo anteriormente: \u00abLos sumos sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo intentaban acabar con \u00e9l\u00bb (19,47). Jes\u00fas pernocta fuera de la ciudad para escapar de sus enemigos. Su acci\u00f3n se lleva a cabo en contradicci\u00f3n con los poderosos y ante el apremio de las tinieblas. Todav\u00eda no ha llegado la hora en que Jes\u00fas, conforme a la voluntad de su Padre, ha de ser entregado a estos poderes. <\/p>\n<p>El pueblo est\u00e1 de parte de Jes\u00fas. Todo el pueblo. Nuevamente aparece \u00e9ste como pueblo de Dios. En \u00e9l se delinea la futura Iglesia. \u00abTodo el pueblo estaba pendiente de sus labios\u00bb (19,48). Por la ma\u00f1ana temprano acud\u00eda ya a \u00e9l -y lo hac\u00eda con alegr\u00eda y perseverancia- para escucharlo. El nuevo pueblo de Dios tiene su centro en Jes\u00fas; pende de \u00e9l, se deja guiar por su ense\u00f1anza, junto a \u00e9l se re\u00fane y escucha su palabra. Todo esto, pese a la hostilidad de los poderosos contra Jes\u00fas&#8230; <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 arca de las ofrendas:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Mar 12:41<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La ofrenda de la viuda (ver Mar. 12:41-44). En agudo contraste con la falsa religi\u00f3n de los escribas se presenta esta historia de una pobre viuda que ofrend\u00f3 dos de las menores monedas en circulaci\u00f3n en el templo, al mismo tiempo que las ofrendas de los ricos. A la vista de Dios, su ofrenda era la mayor porque Dios no mide tanto el monto de lo ofrendado como lo que queda a su propietario despu\u00e9s de haberlo dado. De hecho, ella hab\u00eda dado todo lo que ten\u00eda.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>21.1, 2 Jes\u00fas se hallaba en el lugar del templo llamado atrio de las mujeres y el arca de las ofrendas se pon\u00eda all\u00ed o en un pasillo anexo. En este lugar hab\u00eda siete urnas. En una los fieles depositaban sus impuestos al templo y en las seis restantes se depositaban las ofrendas voluntarias como la que dio esta mujer. No solo era pobre, adem\u00e1s, como viuda ten\u00eda muy pocos recursos para obtener ingresos econ\u00f3micos. Su peque\u00f1a contribuci\u00f3n fue un sacrificio, pero lo hizo voluntariamente.21.1-4 Esta viuda dio todo lo que ten\u00eda, en contraste con la forma en que administramos nuestro dinero. Cuando consideramos un gran logro dar cierta cantidad de dinero, nos parecemos a todos los que dieron solo un poco de lo que no necesitaban. Aqu\u00ed Jes\u00fas admira la ofrenda con sacrificio. Como creyentes, podemos incrementar nuestra d\u00e1diva, sea dinero, tiempo o talentos a\u00fan m\u00e1s all\u00e1 de lo que sea conveniente o seguro.21.5, 6 El templo que los disc\u00edpulos admiraban no era el de Salom\u00f3n, destruido por los babilonios en el siglo VII a.C. Este templo lo construy\u00f3 Esdras despu\u00e9s de su regreso del exilio en el siglo VI a.C., profanado por los sel\u00e9ucidas en el siglo II a.C. Reconsagrado por los macabeos poco despu\u00e9s y ampliado enormemente por Herodes el Grande en el lapso de cuarenta y seis a\u00f1os. Era una estructura hermosa, con una historia significativa, pero Jes\u00fas dijo que ser\u00eda destruida totalmente. Esto sucedi\u00f3 en 70 d.C. cuando el ej\u00e9rcito romano incendi\u00f3 Jerusal\u00e9n.21.7ss Jes\u00fas no abandon\u00f3 a sus disc\u00edpulos sin antes prepararlos para las dificultades de los a\u00f1os venideros. Les puso al tanto de que vendr\u00edan falsos mes\u00edas, desastres naturales y persecuciones, pero al mismo tiempo les asegur\u00f3 que El estar\u00eda con ellos para protegerlos y hacer que su Reino se conociera a trav\u00e9s de ellos. Les prometi\u00f3 que regresar\u00eda en poder y gloria para salvarlos. Las advertencias de Jes\u00fas y sus promesas a los disc\u00edpulos siguen vigentes para nosotros mientras esperamos su venida.21.12, 13 Estas persecuciones empezaron muy pronto. Lucas se refiri\u00f3 a muchas de ellas en Hechos. Desde la prisi\u00f3n, Pablo escribi\u00f3 que se gozaba en su sufrimiento porque este le ayudaba a conocer m\u00e1s a Cristo y a cumplir la obra de Cristo para la iglesia (Phi 3:10; Col 1:24). La iglesia primitiva sali\u00f3 victoriosa a pesar de la intensa persecuci\u00f3n. Es importante notar que m\u00e1s tarde, en el segundo siglo, el padre de la iglesia Tertuliano, escribi\u00f3: \u00abLa sangre de cristianos es semilla\u00bb, porque la oposici\u00f3n ayud\u00f3 a difundir el cristianismo.21.14-19 Jes\u00fas advirti\u00f3 que sus seguidores sufrir\u00edan la traici\u00f3n de familiares y amigos. Cristianos de cualquier edad tendr\u00edan que enfrentar esta posibilidad. Es reconfortante, sin embargo, saber que aunque nos sintamos por completo abandonados, el Esp\u00edritu Santo est\u00e1 con nosotros. Nos confortar\u00e1, nos proteger\u00e1 y nos dar\u00e1 las palabras que necesitemos. Esta seguridad nos dar\u00e1 el valor y la esperanza para mantenernos firmes por Cristo en medio de todas las situaciones dif\u00edciles que tengamos que soportar.21.18 Jes\u00fas no dice que los creyentes no sufrir\u00e1n ataques ni aun la muerte durante la persecuci\u00f3n. Recuerde que la mayor\u00eda de los disc\u00edpulos soportaron el martirio. Lo que Jes\u00fas dice es que ninguno de sus seguidores sufrir\u00e1 alguna p\u00e9rdida espiritual ni eterna. Usted puede dejar de existir en la tierra, pero ser\u00e1 salvo para una vida eterna.21.24 Los \u00abtiempos de los gentiles\u00bb empez\u00f3 cuando Babilonia destruy\u00f3 a Jerusal\u00e9n en 586 a.C. y el exilio de los jud\u00edos. Israel dej\u00f3 de ser una naci\u00f3n independiente para estar bajo el control de gobernantes gentiles. En los d\u00edas de Jes\u00fas, el Imperio Romano gobernaba a Israel y un general romano destruir\u00eda la ciudad en 70 d.C. En este vers\u00edculo Jes\u00fas expresa que esta dominaci\u00f3n gentil continuar\u00eda hasta que Dios decidiera terminarla. Los tiempos de los gentiles no solo se refiere a las frecuentes destrucciones de Jerusal\u00e9n, sino tambi\u00e9n a las persecuciones continuas y en ascenso dirigidas al pueblo de Dios hasta el final.21.28 La descripci\u00f3n de las persecuciones venideras y los desastres naturales es sombr\u00eda, pero al fin y al cabo, no son motivos de temor, sino de alegr\u00eda. Cuando los creyentes vean estos acontecimientos, sabr\u00e1n que la venida del Mes\u00edas est\u00e1 cerca y vislumbrar\u00e1n el reino de justicia y paz. Antes de aterrorizarse por lo que sucede en nuestro mundo, deber\u00edamos esperar confiadamente la venida de Cristo que traer\u00e1 justicia y restauraci\u00f3n a su pueblo.21.34, 36 Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos que deb\u00edan velar hasta su regreso. Aunque han pasado cerca de dos mil a\u00f1os desde que El dijera estas palabras, su verdad permanece; El viene otra vez y debemos estar expectantes y listos. Esto incluye el trabajo fiel en las tareas que Dios nos ha encomendado. No permita que su mente y esp\u00edritu se emboten con la vida descuidada, la bebida o la b\u00fasqueda necia del placer. No permita que las ansiedades de la vida lo sobrecarguen. As\u00ed estar\u00e1 listo para irse cuando Dios le mande.21.36 Solo pocos d\u00edas despu\u00e9s que dijera a los disc\u00edpulos que oraran para que fueran dignos de escapar de la persecuci\u00f3n, Jes\u00fas mismo pidi\u00f3 a Dios que si era posible pasara por alto las agon\u00edas de la cruz (Luk 22:41-42). No es normal querer sufrir, pero como seguidores de Cristo, estamos dispuestos a sufrir si al hacerlo contribuimos en la edificaci\u00f3n del Reino de Dios. Tenemos dos promesas maravillosas que pueden ayudarnos cuando sufrimos: Dios siempre estar\u00e1 con nosotros (Mat 28:20) y un d\u00eda nos redimir\u00e1 y dar\u00e1 vida eterna (Rev 21:1-4).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201cen la tesorer\u00eda sagrada\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1234 Mar 12:41<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> V\u00e9anse coments. en Mr 12:41, 43.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> V\u00e9ase la nota 41 <strong>super (1)<\/strong> de Mr 12. <\/p>\n<p> 1 <strong>super (2)<\/strong> Lo ofrecido a Dios (as\u00ed tambi\u00e9n en el v. 4).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>arca de las ofrendas<\/i><\/b>. Un cofre en el atrio del templo, donde se depositaban los donativos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>173 (f) CULTO A DIOS Y ESTILO DE VIDA JUSTA (20,45-21,4). A trav\u00e9s del tema de la \u00abviuda\u00bb (20,47; 21,2-4), se han unido dos fragmentos (20,45-47; 21,1-4). El verdadero culto a Dios, de acuerdo con la tradici\u00f3n prof\u00e9tica, exige justicia y solicitud por los miembros m\u00e1s necesitados y d\u00e9biles de la sociedad, representados por la viuda. 2. esta pobre viuda: Interpretando 21,1-4 como una queja, Jes\u00fas desacredita la ense\u00f1anza religiosa que provoca que una viuda d\u00e9 cuanto tiene para mantener una instituci\u00f3n religiosa decadente. Jes\u00fas alaba la generosidad de la viuda, que prepara al lector para percibir la generosidad de Jes\u00fas, el siervo autoanonadado (cf. 22,24-27). Cf. A. G. Wright, CBQ 44 (1982)256-65.<\/p>\n<p>174 (C) Consecuencias para Jerusal\u00e9n al no aceptar al Profeta de Dios (21,5-38). Cf. Mc 13,5-37; Mt 24,1-36. Esta per\u00edcopa nos abre dos ventanas. A trav\u00e9s de una, el lector puede mirar hacia atr\u00e1s, a 19,47-21,4, y ver las consecuencias del rechazo de Jes\u00fas y su ense\u00f1anza en el templo por los dirigentes religiosos. Mediante la otra, el lector avanza m\u00e1s all\u00e1 de Lc 22-23 para ver la vindicaci\u00f3n divina del Hijo del hombre rechazado y el fortalecimiento de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, que tambi\u00e9n ser\u00e1n rechazados por su fidelidad. Este complejo pasaje puede dividirse como sigue: (1) introducci\u00f3n (21,5-7); (2) exhortaci\u00f3n inicial (21,8-9); (3) desastres c\u00f3smicos (21,10-11); (4) acontecimientos antes del fin del mundo: persecuci\u00f3n de los cristianos (21,12-19); destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (21,20-24); (5) desastres c\u00f3smicos (21,25-33); (6) exhortaci\u00f3n conclusiva (21,34-36); (7) inclusio con 19,47-48 (21,37-38). Cf. J. Dupont, AsSeign 64 (1969) 77-86. Esta divisi\u00f3n muestra c\u00f3mo los acontecimientos del fin del mundo est\u00e1n relacionados con la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, subrayando de este modo una importante cuesti\u00f3n cristol\u00f3gica: la crisis que Jerusal\u00e9n afronta ante el ministerio de Jes\u00fas es \u00abun presagio de la crisis que Jes\u00fas y su mensaje, y, sobre todo, su venida como Hijo del hombre, provocar\u00e1 en \u201ctodos los que habitan toda la faz de la tierra\u00bb (21,35)\u00bb (FGL 1329).<\/p>\n<p>175 5-6. El Jes\u00fas lucano recuerda la destrucci\u00f3n del templo. En lo que sigue, se ampliar\u00e1 el horizonte hasta incluir Jerusal\u00e9n (vv. 20-24) y el fin del mundo (vv. 25-33). 7. estas cosas: Utilizando frecuentemente el gen\u00e9rico t\u00e9rmino gr. tauta, consigue Lucas un cierto grado de unidad en este complejo pasaje (cf. vv. 9.12.28.31.36). El antecedente de \u00abestas cosas\u00bb cambia desde la destrucci\u00f3n del templo a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y, despu\u00e9s, a la destrucci\u00f3n de todo el mundo, se\u00f1al: A los desastres c\u00f3smicos de los vv. 9-10 y 25-33 se les denomina \u00abse\u00f1ales\u00bb (en gr. semeion, vv. 11.25). \u00c9stas unen la explicaci\u00f3n del material lucano de los vv. 12-19, sobre la persecuci\u00f3n con los vv. 20-24, sobre la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. 8. Los disc\u00edpulos no deben confundir la destrucci\u00f3n del templo con el regreso de Jes\u00fas (como Hijo del hombre). 12. antes de todas estas cosas: \u00c9s decir, antes del fin del mundo. El Jes\u00fas que se ha encontrado con la controversia a lo largo de todo su ministerio, y, esp., en Jerusal\u00e9n, predice ahora el mismo trato para sus disc\u00edpulos. Pero el Jes\u00fas rechazado ha sido vindicado y dar\u00e1 fuerza a sus asediados disc\u00edpulos. Cf. 12,11-12 y los relatos sobre Esteban (Hch 7) y Pablo (Hch 21-26), que hablan vigorosa y elocuentemente cuando son perseguidos. 19. Jes\u00fas exhorta a sus disc\u00edpulos a la perseverancia en medio de las amenazas. Como en 12,35-48 y 17,20-18,8, Lucas utiliza material escatol\u00f3gico con finalidad paren\u00e9tica. 20-24. Lucas ha matizado la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por Dios con la tradici\u00f3n del profeta rechazado (\u219261 supra). 22. venganza: \u00abLa misma venganza que exige la vindicaci\u00f3n de la fidelidad de Dios a expensas de un pueblo infiel, produce tambi\u00e9n la vindicaci\u00f3n del pueblo convocado en nombre de Dios ante los gentiles\u00bb (Tiede, Prophecy and History 93). Como ejemplo del modelo teol\u00f3gico utilizado v\u00e9ase Dt 32,20.35.36.39. 24. el tiempo de los gentiles: El hecho de que Dios haya utilizado a los gentiles para castigar al pueblo infiel no significa que los gentiles hayan desplazado a Israel o que Dios no vaya a cumplir sus antiguas promesas (ibid. 95). 25-33. Lucas resume su relato sobre las se\u00f1ales c\u00f3smicas, introduciendo ahora una dimensi\u00f3n cristol\u00f3gica: Jes\u00fas, el victorioso Hijo del hombre, controla las fuerzas del mal, tanto la guerra (v. 9) como el mar (v. 25); \u00e9l es el juez. 28. se acerca vuestra redenci\u00f3n: Este vers\u00edculo colma a los disc\u00edpulos con un mensaje de confianza y esperanza. En contraste con las cobardes acciones de otros hombres y mujeres (w. 26-27), los disc\u00edpulos fieles permanecen firmes, con las cabezas en alto, para saludar a su justo juez, a Jes\u00fas, el Hijo del hombre (cf. 9,26; 12,9; Hch 7,56). 33. mis palabras nunca pasar\u00e1n: De nuevo irrumpe la cristolog\u00eda lucana: aquel que encontrar\u00e1 en Jerusal\u00e9n una muerte violenta dice palabras eternas. 34-38. Lucas da la \u00faltima palabra a la exhortaci\u00f3n. 34-36. tened cuidado: Lucas utiliza la ambientaci\u00f3n escatol\u00f3gica como veh\u00edculo para una minicatequesis de advertencias. Sobre paralelos de estas exhortaciones, cf. 8,11-15; 11,5-8; 12,22-31.45; 18,1-8. 37-38. Mediante estos vers\u00edculos forma Lucas su inclusio con 19,47-48. El pueblo, fundamento del Israel reconstituido, est\u00e1 abierto a la ense\u00f1anza del profeta, de Jes\u00fas, que morir\u00e1 en Jerusal\u00e9n (cf. 13,33).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos nos ense\u00f1an, en primer lugar, con qu\u00e9 ojo tan perspicaz observa nuestro Se\u00f1or Jesucristo lo que tiene  lugar sobre la tierra. Se nos dice que \u00abmirando, vio \u00e1 los ricos que echaban sus ofrendas en el arca del tesoro.\u00bb Y que \u00abvio  tambi\u00e9n \u00e1 una viuda pobre que echaba all\u00ed dos blancas.\u00bb Uno podr\u00eda bien suponer que, en la \u00e9poca de que tratamos, Jes\u00fas  tuviera la mente ocupada de los acontecimientos que estaban al verificarse. La traici\u00f3n, la sentencia injusta, la cruz, la  muerte no estaban remotas, y no lo ignoraba. La destrucci\u00f3n del templo, la dispersi\u00f3n de los jud\u00edos, la historia de los  pueblos antes del segundo advenimiento, todo, todo estaba ante su vista como un cuadro; y \u00e1 ello hizo alusi\u00f3n pocos  momentos despu\u00e9s. Y sin embargo, en tales momentos se fija en lo que pasa en torno suyo, y no cree que se degrade en  observar las acciones de una pobre viuda.<br \/>\nY lo que estos vers\u00edculos describen tiene lugar el d\u00eda de hoy en todo el mundo. \u00abLos ojos de Jehov\u00e1 en todo lugar est\u00e1n.\u00bb   Pro 16:3. Nada es tan peque\u00f1o que no lo note. No hay acci\u00f3n por insignificante que sea, que no la ponga en el libro de  los recuerdos. La misma mano que dio forma al sol, la luna y las estrellas, hizo las patas de la ara\u00f1a y las alitas de la  mosca. El mismo ojo que penetra en la sala de consejo de los reyes y emperadores, nota lo que pasa en la choza del  labriego. Todas las cosas est\u00e1n abiertas y desnudas ante los ojos de Aquel \u00e1 quien tenemos que dar cuenta. Heb 4:13. No  mide la peque\u00f1ez y la grandeza con la misma medida que el hombre. Algunos episodios de nuestra vida que para nosotros  no tienen importancia alguna, son tal vez de alta significaci\u00f3n \u00e1 los ojos de Cristo. Los actos diarios del pobre, que para  los grandes son triviales y ruines, tienen \u00e1 menudo gran valor para con Jesucristo.<br \/>\nQue el creyente que sea de humilde estirpe se consuele con esta gran verdad. Que recuerde todos los d\u00edas que su Maestro  que mora en los cielos est\u00e1 contemplando constantemente lo que pasa en la tierra, y que se digna seguir con su mirada la  vida del proletario as\u00ed como la del rey. Las peque\u00f1as contribuciones que de sus escasas ganancias hace para el culto el  labriego, tienen tanto valor \u00e1 los ojos de Dios como las onzas de oro que ofrenda un acaudalado. El que se penetre bien de  esto estar\u00e1 siempre contento con su suerte. Feliz el que puede decir como David: \u00abY yo afligido y necesitado; y Jehov\u00e1  pensar\u00e1 en m\u00ed.\u00bb Psa 40:17.<br \/>\nTambi\u00e9n se nos da \u00e1 entender en estos vers\u00edculos, quienes de los que contribuyen dinero para asuntos religiosos son los  que Jes\u00fas reputa como m\u00e1s generosos. El dijo relativamente \u00e1 la mujer que ech\u00f3 dos blancas en el arca del tesoro: \u00abEsta  viuda echo m\u00e1s que todos. Porque todos estos de lo que les cobraba echaron para las ofrendas de Dios; mas esta de su  pobreza ech\u00f3 todo su sustento que tenia.\u00bb Estas palabras demuestran que Jesucristo toma en consideraci\u00f3n algo m\u00e1s que  el valor de la ofrenda para determinar la generosidad del que la da. El toma en consideraci\u00f3n en que raz\u00f3n est\u00e1 la cantidad  con los bienes del individuo, y \u00e1 qu\u00e9 grado de abnegaci\u00f3n ha tenido que elevarse este para desprenderse de parte de su  haber.<br \/>\nEl asunto de que tratamos es asunto de conciencia. Es de temerse que hay millares de personas que jam\u00e1s dan nada para fomento del culto religioso, ni para el sostenimiento de las sociedades de beneficencia. Examinemos cu\u00e1les son nuestros  propios sentimientos sobre esta materia para que no seamos juzgados y condenados en el \u00faltimo d\u00eda. Guard\u00e9monos de la  mezquindad, y no dejemos de dedicar \u00e1 la causa de Dios alguna parte de nuestras ganancias. Y no vayamos \u00e1 pensar que  al obrar as\u00ed nos hemos de arruinar. Salom\u00f3n ha dicho: \u00abHay unos que reparten y les es a\u00f1adido m\u00e1s: hay otros que son  escasos m\u00e1s de lo que es justo; mas vienen \u00e1 pobreza.\u00bb Pro 11:24.<br \/>\nFinalmente, pidamos \u00e1 Dios que las riquezas de los que no saben cuanto lujo hay en dar, no vayan \u00e1 contribuir \u00e1 su propia  condenaci\u00f3n. Centenares de empresas religiosas y de beneficencia est\u00e1n paralizadas por falta de fondos. Ningunos  debieran dar m\u00e1s que los cristianos: los disc\u00edpulos de un Salvador generoso debieran tambi\u00e9n ser generosos. \u00abDe gracia  recibimos: de gracia debi\u00e9ramos dar.\u00bb 1Ti 6:18; Mat 10:8, <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>arca de las ofrendas&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>gazoful\u00e1kion<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>B138 Frecuentemente el participio de aoristo griego se traduce mejor al espa\u00f1ol por medio de un verbo conjugado en forma personal, m\u00e1s la palabra y: El levant\u00f3 los ojos y vio. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>donativos<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>gazofilacio.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La viuda, que ofreci\u00f3 dos peque\u00f1as monedas. Anuncia el Se\u00f1or la ruina del templo, las guerras, las persecuciones y las aflicciones que hab\u00edan de sobrevenir, la desolaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, y la esclavitud y dispersi\u00f3n de los jud\u00edos. De las se\u00f1ales que preceder\u00e1n al juicio. Amonesta a sus disc\u00edpulos que se guarden de la embriaguez, y que dejen los cuidados de esta vida; y les encarga la vigilancia y la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>4 a. MS. De su abondamiento.<\/p>\n<p>b. Dios no estima el don y la limosna por la cantidad, sino por el afecto del que la ofrece.<\/p>\n<p>c. MS. Mas esta dio daquello, que ha mengua: dio quanto avie.<\/p>\n<p>5 d. Josefo escribe con particularidad la magnificencia y riqueza de los presentes hechos al Se\u00f1or en el templo de Jerusal\u00e9n, y que pertenec\u00edan a su tesoro De Bell. Judaic. lib. V, cap. XIV.<\/p>\n<p>8 e. Les dice lo que les conviene saber en orden a la venida del Salvador, y tambi\u00e9n a los signos del fin del mundo, y de la ruina de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>f. El Cristo, el Mes\u00edas; vino ya el tiempo de la redenci\u00f3n de Israel.<\/p>\n<p>9 g. MS. El acabamiento.<\/p>\n<p>11 h. El Griego: k\u00e1i lim\u00f3i, k\u00e1i loim\u00f3i, es una paronomasia. Estas se\u00f1ales que precedieron a la ruina de Jerusal\u00e9n y de su templo, se pueden ver en Josefo, de Bell. Judaic. lib. VI, cap. XXXI.<\/p>\n<p>13 i. Para convencer a los hombres de su ingratitud y deslealtad; y para hacer manifiesta vuestra fe y constancia en el Evangelio, que sellar\u00e9is con vuestra sangre.<\/p>\n<p>14 j. El Griego: apologeth\u00e9nai, defenderse.<\/p>\n<p>15 k. Palabras santas, y llenas de sabidur\u00eda para responder a todo lo que os pudieren preguntar.<\/p>\n<p>19 l. Esto es; sufriendo con paciencia todos los males que os hicieren, ser\u00e9is se\u00f1ores de vosotros mismos, y vencer\u00e9is todo el poder de vuestros perseguidores, asegurando por este medio una vida eterna.<\/p>\n<p>20 m. El Griego: hup\u00f3 stratop\u00e9don, de ej\u00e9rcitos (Mt 24,15; Mc 13,14).<\/p>\n<p>21 n. De Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>o. As\u00ed he trasladado, siguiendo el sentido de la Vulgata, que se explica en San Mateo (24,18), en donde dice in agro. Y las palabras griegas, en t\u00e1is j\u00f3rais, significan tambi\u00e9n en los campos, en la comarca.<\/p>\n<p>23 p. El Griego: thelaz\u00f3usais, lactantibus del verbo thel\u00e1zo, lacto, as.<\/p>\n<p>24 q. Todo este suceso se lee en Josefo, de Bell. Judaic. lib. VI, cap. XLVI.<\/p>\n<p>r. Hasta que haya pasado el tiempo del reino de la idolatr\u00eda. Este tiempo, en que profanaron a Jerusal\u00e9n los gentiles, dur\u00f3 hasta el imperio de Constantino. Este pr\u00edncipe, habiendo abrazado la religi\u00f3n cristiana, empez\u00f3 con santa Elena su madre a purificar a Jerusal\u00e9n, haciendo fabricar iglesias en lugar de los templos que los id\u00f3latras hab\u00edan levantado en honor de sus falsos dioses. Euseb. Vit. Constant. lib. III, cap. XXV. Puede tambi\u00e9n explicarse de todo el tiempo de la infidelidad de los jud\u00edos, que dio lugar, como dice San Pablo (Rom 11,25), a la conversi\u00f3n de los gentiles, que el Hijo de Dios llama aqu\u00ed el tiempo de las naciones.<\/p>\n<p>25 s. MS. Y en tierra grandapretamiento de las yentes por el confondimiento del sueno del mar e de las ondas. Esto pertenece ya a la segunda venida del Se\u00f1or. El Griego a la letra, bramando el mar y las olas. V\u00e9ase lo que dejamos notado en Mt 24.<\/p>\n<p>28 t. Todo esto, que llenar\u00e1 de terror a los hombres carnales, porque pusieron su esperanza en el siglo, ser\u00e1 motivo de la mayor confianza a los escogidos, que viendo cercana la bienaventuranza que esperan, y la gloriosa venida de su Salvador, levantar\u00e1n la cabeza y empezar\u00e1n a respirar, como que van a ser rescatados de esta especie de esclavitud, libres ya de este cuerpo, que San Pablo llama cuerpo de muerte (Tit 2,13).<\/p>\n<p>32 u. Todo esto se verific\u00f3, por lo que mira a la ruina de Jerusal\u00e9n, antes que se hubiesen cumplido cincuenta a\u00f1os de la muerte del Salvador; y se cumplir\u00e1, por lo que mira a las se\u00f1ales que preceder\u00e1n al juicio final, antes que haya pasado la de los hombres que habitaren en la tierra.<\/p>\n<p>34 v. MS. A sobreuienta.<\/p>\n<p>35 w. Puesto por un cazador u ojeador de aves.<\/p>\n<p>36 x. Estas palabras miran en general a todos los cristianos. Porque aunque no todos pueden ser testigos de estas se\u00f1ales y prodigios que suceder\u00e1n al fin del mundo; ser\u00e1 este para ellos la hora de su muerte; y la disposici\u00f3n en que los halle, esta ser\u00e1 la que decida por una eternidad de su dicha o de su desgracia. \u00a1Cu\u00e1nto nos importa que este \u00faltimo momento no nos sorprenda y aprisione, como un lazo o una red en que un p\u00e1jaro de repente se halla preso, sin haberlo antes previsto! Por esto nos encarga el Se\u00f1or que estemos alerta, que velemos y oremos sin cesar, mortificando nuestras pasiones, huyendo de los excesos en el comer y en el beber, y asegurados que si tenemos en todo tiempo los ojos levantados al Se\u00f1or, \u00e9l mismo sacar\u00e1 nuestros pies de los lazos de nuestros enemigos (Sal 24,15).<\/p>\n<p>y. Estar en pie; esto es, comparecer con buen \u00e1nimo y confianza, sin temor de ser condenados, confundidos, ni aterrados de su gloriosa presencia, como los imp\u00edos (Sal 1,5; \u00c9f 6,13).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] N\u00f3tese c\u00f3mo los creyentes estar\u00e1n presentes en la Gran Tribulaci\u00f3n, y por tanto, prestar\u00e1n atenci\u00f3n a las advertencias de Yahshua. Si fueran arrebatados, ninguna advertencia ser\u00eda necesaria. El electo en ambos pactos habla s\u00f3lo de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [2] 70 DC bajo el general Romano Tito, junto tambi\u00e9n con una aplicaci\u00f3n del tiempo final.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Al hacer caso a esta advertencia, los Israelitas Nazarenos no fueron muertos, o aniquilados en la revuelta Jud\u00eda contra Roma. Como una consecuencia de huir de Jerusal\u00e9n y no pelear junto los Jud\u00edos tradicionales contra Roma, los primeros Israelitas Nazarenos fueron f\u00edsicamente removidos y sacados de la sinagoga, cumpliendo otra profec\u00eda por el Moshiach.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Lo qu\u00e9 pas\u00f3 a Israel Efray\u00edm en el 721 AC estaba a punto de pasar a Judah en 70 DC. Ambas casas se encontrar\u00edan dispersadas en todas las naciones, para ser reunidas de nuevo en los \u00faltimos d\u00edas, como ahora est\u00e1 ocurriendo. Este proceso llega a su culminaci\u00f3n en el milenio por venir.\n<\/p>\n<p><strong> [5] No confundirse con la \u201cplenitud de los gentiles\u201d que habla de la semilla de Efray\u00edm (10 tribus) llenando la tierra. El \u201ctiempo de los gentiles\u201d se refiere al control de los paganos sobre Jerusal\u00e9n que finaliza. Ese evento, como se profetiza aqu\u00ed, ya sucedi\u00f3 en 1967 DC cuando el estado de Israel recaptur\u00f3 Jerusal\u00e9n de Jordania finalizando una dominaci\u00f3n de 2000 a\u00f1os de Jerusal\u00e9n por potencias extranjeras no Israelitas y ordenes religiosas gentiles.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Estos eventos no pudieron haber pasado antes de 1967. Ahora est\u00e1n muy cercanos.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Peshitta.\n<\/p>\n<p><strong> [8] La higuera (Israel Jud\u00edo) y todos los \u00e1rboles (las naciones) todos brotando al mismo tiempo (despu\u00e9s de 1996 DC) cuando Israel es simult\u00e1neamente despertado en todas las naciones. La higuera (Judah) y los otros \u00e1rboles (Efray\u00edm) se despiertan y perciben una a otra, como una parte que brota del pueblo de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [9] Escape de muerte y hambre, no la Tribulaci\u00f3n misma.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] Mar 13, 1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* En el templo (<span class='bible'>Luc 20:1<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alzando la mirada, Jes\u00fas vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca del tesoro. 21:1 Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas (Mar 12:41, \u201cmuchos ricos echaban mucho\u201d) . 2 Vio tambi\u00e9n a una viuda muy pobre, que echaba all\u00ed dos blancas. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-211-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 21:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26456","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26456","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26456"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26456\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26456"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26456"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26456"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}