{"id":26565,"date":"2022-06-20T10:42:28","date_gmt":"2022-06-20T15:42:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-231-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T10:42:28","modified_gmt":"2022-06-20T15:42:28","slug":"comentario-de-lucas-231-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-231-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 23:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces, levant\u00e1ndose toda la multitud de ellos, le llevaron a Pilato.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>23:1<\/span> Levant\u00e1ndose entonces toda la muchedumbre de ellos, llevaron a Jes\u00fas a Pilato. \u2014 \u00abMuy de ma\u00f1ana\u00bb (<span>Mar 15:1<\/span>). El d\u00eda era viernes, el d\u00eda 15 de Nis\u00e1n, entre las tres y las seis. Ten\u00edan a Jes\u00fas en sus manos y se apresuraban para ponerlo en la cruz. Parece que el plan de los jud\u00edos era acabar con el \u00abjuicio\u00bb de Jes\u00fas y llevarlo a Pilato muy temprano antes de que el pueblo se diera cuenta de lo que pasaba (26:5). Esta acci\u00f3n era de \u00abtodo el concilio\u00bb (<span>Mar 15:1<\/span>); es decir, tomaron acci\u00f3n oficial. <span>Jua 18:28<\/span>, \u201cy ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse, y as\u00ed poder comer la pascua\u201d. <span>Hch 10:28<\/span>; <span>Hch 11:3<\/span>. Esto fue otro acto de hipocres\u00eda, pues no les preocupaba el crimen de matar a su Mes\u00edas, pero les preocupaba contaminarse ceremonialmente y el no comer la pascua (<span>Luc 11:39<\/span>; <span>Mat 23:24<\/span>).<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 22:66<\/span>; <span class='bible'>Mat 27:1<\/span>, <span class='bible'>Mat 27:2<\/span>, <span class='bible'>Mat 27:11<\/span>; <span class='bible'>Mar 15:1<\/span>; <span class='bible'>Jua 18:28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas es acusado delante de Pilato, y enviado a Herodes,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 23:1-7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Herodes se burla de \u00e9l,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 23:8-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Herodes y Pilato se hacen amigos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 23:12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El pueblo pide a Barrab\u00e1s, Pilato lo suelta, y Jes\u00fas es entregado para ser crucificado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 23:13-25<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>\u00c9l les dice a las mujeres que lamentan por \u00e9l, acerca de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 23:26-33<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>ora por sus enemigos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 23:34-38<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Dos malhechores son crucificados con \u00e9l,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 23:39-45<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Su muerte,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 23:46-49<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Su entierro,<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 23:50-56<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El gobernador romano\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">Pilato<\/span>\u00a0era el responsable de cobrar los impuestos y de mantener la paz. Puede ser que se encontrara en Jerusal\u00e9n por audiencias judiciales, en un procedimiento denominado \u00abinvestigaci\u00f3n judicial\u00bb. Esto es probable por el hecho de que otros fueran crucificados junto a Jes\u00fas.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>PILATO.<\/b> Pilato era el gobernador romano de Jerusal\u00e9n en el tiempo de la Pascua. A Jes\u00fas lo llevaron ante \u00e9l porque bajo la ley romana los jud\u00edos no pod\u00edan llevar a cabo legalmente la pena de muerte contra nadie. Pilato se ha convertido en un s\u00edmbolo de los que toman decisiones religiosas basadas en la conveniencia pol\u00edtica en vez de la verdad y la justicia. Cada creyente debe tener cuidado de no comprometer la Palabra de Dios debido a intereses ego\u00edstas; siempre debe defender lo que es justo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 23.<\/p>\n<p>Acusaci\u00f3n ante Pilato, 23:1-5 (Mat 27:11-14; Mar 15:1-5; Jua 18:28-38). Cf. comentario a Mat 27:11-14 y a Jua 18:28-38.<br \/>\n1 Levant\u00e1ndose todos, le llevaron a Pilato, 2 y comenzaron a acusarle, diciendo: Hemos encontrado a \u00e9ste pervirtiendo a nuestro pueblo; prohibe pagar tributo al Cesar y dice ser El el Mes\u00edas rey. 3 Pilato le pregunt\u00f3, diciendo: \u00bfEres t\u00fa el Rey de los jud\u00edos? El respondi\u00f3 y dijo: T\u00fa lo dices. 4 Pilato dijo a los pr\u00edncipes de los sacerdotes y a la muchedumbre: Ning\u00fan delito hallo en este hombre. 5 Pero ellos insist\u00edan, diciendo: Subleva al pueblo ense\u00f1ando por toda Judea, desde Galilea hasta aqu\u00ed.<\/p>\n<p> Los cuatro evangelistas recogen que la primera acusaci\u00f3n que se hace contra Cristo ante Pilato no es la divinidad, que es por lo que le condena el Sanedr\u00edn, sino la realeza: el proclamarse Mes\u00edas. Confesi\u00f3n que Cristo hab\u00eda hecho en su vida, pues era su misi\u00f3n. Pero deformado, por deformaci\u00f3n involuntaria o maldad, que prohib\u00eda pagar tributo al Cesar, cuando era todo lo contrario. Pilato, del ex\u00e1men de Cristo, no ve nada punible. Pilato confiesa tres veces la inocencia de Cristo (Luc 23:4.14-21; lo mismo que en Jua 18:38; Jua 19:4.6). La narraci\u00f3n de Jn da bien el sentido. Y aqu\u00ed se supone un interrogatorio de fondo similar al de Jn (Jua 18:15-38). La respuesta tajante de Cristo en Lc resulta equivoca si no se supone un interrogatorio que la precise lo mismo que en Mt-Mc. Pilato vio en El un idealista oriental. Pero le acusan de \u201csubversi\u00f3n\u201d con su ense\u00f1anza. Y al dar el volumen de la misma Judea-Galilea, dan a Pilato oportunidad para una h\u00e1bil maniobra. Se lo va a remitir a Antipas.  La frase \u201cno encuentro culpa\u201d era expresi\u00f3n de la jurisprudencia romana, que daba por terminada una sentencia por falta de pruebas (Stuhlmueller).<\/p>\n<p>Cristo es enviado a Herodes Antipas,Jua 23:6-12.<br \/>\n6 Oyendo esto Pilato, pregunt\u00f3 si aquel hombre era galileo, 7 y, enterado de que era de la jurisdicci\u00f3n de Herodes, le envi\u00f3 a \u00e9ste, que estaba tambi\u00e9n en Jerusal\u00e9n por aquellos d\u00edas. 8 Viendo Herodes a Jes\u00fas, se alegr\u00f3 mucho, pues desde hac\u00eda bastante tiempo deseaba verle, porque hab\u00eda o\u00eddo hablar de El y esperaba ver de El alguna se\u00f1al. 9 Le hizo bastantes preguntas, pero El no le contest\u00f3 nada. 10 Estaban presentes los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los escribas, que insistentemente le acusaban.   11  Herodes con su escolta le despreci\u00f3, y por burla le visti\u00f3 una vestidura blanca y se lo devolvi\u00f3 a Pilato. 12 En aquel d\u00eda se hicieron amigos uno del otro Herodes y Pilato, pues antes eran enemigos.<\/p>\n<p>S\u00f3lo Lc trae este relato. Pero ya en la descripci\u00f3n que hace Lc de Antipas, a prop\u00f3sito del Bautista, deja literariamente preparada esta escena (Luc 9:9).<br \/>\n\tHerodes Antipas era hijo de Herodes el Grande. Desde el a\u00f1o 4 (d. C.) era tetrarca de Galilea. Se le considera el m\u00e1s inteligente de los hijos de Herodes. Pero era hombre sensual y frivolo. Algunas veces sub\u00eda, por pol\u00edtica, a Jerusal\u00e9n a las fiestas &#8216;, hosped\u00e1ndose en el palacio de los Asmoneos 2. \u00bfSiempre?<br \/>\n\tPilato, al o\u00edr que Cristo \u201cera,\u201d es decir, viv\u00eda en Galilea, ve una buena soluci\u00f3n para eximirse de aquel enojoso asunto para \u00e9l, pues reconociendo la inocencia de Cristo, ve en ello una imposici\u00f3n y exigencia de los jud\u00edos, a los que odiaba. Los gobernadores romanos no pod\u00edan administrar justicia a sus s\u00fabditos fuera de su jurisdicci\u00f3n 3. Pero el caso de Antipas era distinto, y el procurador de Roma pod\u00eda delegar en Antipas, adem\u00e1s pr\u00edncipe vasallo de Roma, su jurisdicci\u00f3n en este caso, y en su territorio.<br \/>\n\tPilato esperaba que Antipas se hiciese cargo definitivamente de aquel asunto. En todo caso, esperaba una declaraci\u00f3n de inocencia. Pues si hubiese un crimen delictivo, el tetrarca lo hubiese encarcelado o muerto all\u00ed. Aparte que, si creyese que iba a sentenciarle a muerte, la acusaci\u00f3n recaer\u00eda sobre \u00e9l, por mostrar poco celo por Roma.<br \/>\n\tLa llegada de Cristo a Antipas agrad\u00f3 mucho a \u00e9ste. La raz\u00f3n era que hab\u00eda o\u00eddo hablar mucho de El y \u201cesperaba ver alguna se\u00f1al,\u201d un prodigio. Lo consider\u00f3 como un buf\u00f3n o como persona entregada a artes ocultas, que divert\u00edan por entonces a las cortes. Y, por eso, \u201cle hizo muchas preguntas.\u201d Pero Cristo nada contest\u00f3. Cristo no ven\u00eda con sus milagros a divertir, sino a salvar. Antipas, que en un principio no dio importancia a las acusaciones de los sanedritas, ahora, seguramente para salir de aquella situaci\u00f3n, permite que le acusen. Pero no les hace caso. La venganza de Cristo la va a buscar por otro lado, menos comprometido para \u00e9l. Lc mand\u00f3 poner \u201cuna vestidura brillante\u201d (\u03ad\u03c3\u03b8\u03b7\u03c4\u03b1  \u03bb\u03b1\u03bc\u03c0\u03c1\u03ac\u03bd ), despu\u00e9s que \u00e9l con su corte le \u201cdespreci\u00f3.\u201d Probablemente esto \u00faltimo se refiere a que Antipas, con una frase despectiva, logr\u00f3 que le hiciese coro la corte servilista que ten\u00eda. La \u201cvestidura brillante\u201d piensan algunos que ser\u00eda al tipo de la cl\u00e1mide roja (\u03c7\u03bb\u03b1\u03bc\u03cd\u03b4\u03b1  \u03c7\u03bf\u03c7\u03c7\u03af &#8216;\u03bd\u03b7\u03bd ) que le pondr\u00e1n en la coronaci\u00f3n de espinas 4, o una vestidura blanca, s\u00edmbolo de inocencia, y aqu\u00ed de irrisi\u00f3n, locura 5; para otros era una parodia del vestido real jud\u00edo, que era blanco 6. De un pasaje de las actas ap\u00f3crifas del ap\u00f3stol Santo Tom\u00e1s se deduce que ponerse vestidos reales viene a ser equivalente a ponerse vestidos brillantes 7. El sentido, pues, de esta vestimenta irrisoria de Cristo es representarlo, en sus pretensiones de Rey Mes\u00edas, como rey de burla.<br \/>\n\tY, desde aquel d\u00eda, Herodes y Pilato se hicieron amigos, pues \u201cantes eran enemigos.\u201d Se ignora el motivo de esta enemistad. Acaso por haber hecho colocar Pilato unos escudos de oro con inscripciones romanas ofensivas en el antiguo palacio de Herodes 8, o por la matanza de galileos que hizo en el templo mientras ofrec\u00edan sacrificios (Luc 13:1). Lo que se sabe es que Antipas era \u201cpersona grat\u00edsima\u201d a Tiberio 9 y que le serv\u00eda de \u201cesp\u00eda\u201d de sus representantes I0. A Pilato le conven\u00eda estar bien con Antipas. Y utiliz\u00f3, h\u00e1bilmente, el caso de Cristo para lograr tambi\u00e9n un golpe pol\u00edtico con el tetrarca.<br \/>\n\tDibelius pretende que esta escena de Lc est\u00e1 construida a base de noticias hist\u00f3ricas, tales como Luc 9:7-9 (Antipas teme y desea ver a Cristo, ante los milagros que oye de \u00e9l); de Actos 13:1 (como fuentes de informaci\u00f3n), y lo que dice Luc 8:3 (informes de la mujer de Cusa, administrador de Antipas; Dibelius, en NTW [1915] p.l 13ss). Que Lc necesit\u00f3 \u201dfuentes,\u201d es claro. Como los testigos que cita son \u201chist\u00f3ricos,\u201d han de informar la verdad. \u00bfA qu\u00e9 viene aqu\u00ed la pasada &#8211; en total desprop\u00f3sito &#8211; escena de Antipas para esta historia?<br \/>\n\tBultmann dice que Lc hall\u00f3 la \u201cleyenda\u201d hecha. Pero pudo (!) arreglar la cronolog\u00eda y prescindir de la geograf\u00eda palestinense, con vistas al desarrollo tem\u00e1tico de su teolog\u00eda. No obstante, pretende apoyarse en testigos pres\u00e9nciales y \u201cfuentes\u201d conocidas; incluso apunta cu\u00e1l sea \u00e9sta para el material de Herodes (Hec 13:1; Luc 8:3; Bultmann, en HST 273). Pero, si el relato, en su conjunto, es ya conocido por m\u00faltiples testigos presenciales, sabido por el k\u00e9rigma y por otros evangelios, \u00bfpor qu\u00e9 habla de \u201cleyenda\u201d? Y si el relato, por tanto, es hist\u00f3rico, \u00bfpor qu\u00e9 Lc tiene que \u201carreglarlo\u201d? \u00bfPara que sea impugnado por m\u00faltiples testigos presenciales? \u00bfY cu\u00e1l es aqu\u00ed la tesis teol\u00f3gica de Le? \u00bfNo es esto una m\u00e1s de las construcciones hipot\u00e9ticas de Bultmann?<\/p>\n<p>Continuaci\u00f3n del proceso ante Pilato: condenaci\u00f3n. 23:13-25 (Mat 27:15-26; Mar 15:6-15; Jua 18:39-40; Jua 19:1-16). Cf. comentario a Mat 27:15-26 y a Jua 18:39-40; Jua 19:1-16.<br \/>\n13 Pilato, convocando a los pr\u00edncipes de los sacerdotes, a los magistrados y al pueblo, les dijo: 14 Me hab\u00e9is tra\u00eddo a este hombre como alborotador del pueblo, y, habi\u00e9ndole interrogado yo ante vosotros, no hall\u00e9 en \u00e9l delito alguno de los que aleg\u00e1is contra El. 15 Y ni aun Herodes, pues nos lo ha vuelto a enviar. Nada, pues, ha hecho digno de muerte. 16 Le corregir\u00e9 y le soltare.  17  Ten\u00eda que soltarles uno por la fiesta. 18 Pero todos a una comenzaron a gritar, diciendo: Qu\u00edtale y su\u00e9ltanos a Barrab\u00e1s, 19 el cual hab\u00eda sido encarcelado por un mot\u00edn ocurrido en la ciudad y por homicidio. 20 De nuevo Pilato se dirigi\u00f3 a ellos, queriendo librar a Jes\u00fas. 2I Pero ellos gritaban diciendo: Crucif\u00edcale, crucif\u00edcale. 22 Por tercera vez les dijo: \u00bfQu\u00e9 mal ha hecho? Yo no encuentro en El nada digno de muerte; le corregir\u00e9 y le soltar\u00e9. 23 Pero ellos a grandes voces instaban pidiendo que fuese crucificado, y sus voces prevalecieron. 24 Decidi\u00f3, pues, Pilato, acceder a su petici\u00f3n. 25 Solt\u00f3 al que por mot\u00edn y homicidio hab\u00eda sido puesto en la c\u00e1rcel, seg\u00fan le ped\u00edan, y entreg\u00f3 a Jes\u00fas a la voluntad de ellos.<\/p>\n<p>El relato de Lc, terminada la escena de Herodes, sigue al modo de los otros dos sin\u00f3pticos, excepto que omite la escena de la flagelaci\u00f3n y la escena burlesca que los soldados hacen a Cristo en el pretorio. Esta \u00faltima omisi\u00f3n, debida, seguramente, al p\u00fablico gentil a quien destina su evangelio.<br \/>\n\tLa condenaci\u00f3n es a petici\u00f3n del pueblo; es una exigencia fan\u00e1tica del mismo. Mc expl\u00edcita m\u00e1s en su relato que el motivo es por hacerse rey. Juan destaca tambi\u00e9n la exigencia jud\u00eda de respetar su Ley, castig\u00e1ndole por hacerse Hijo de Dios. Lc-Mt dejan el tema planteado al entregar a Cristo a Pilato, por &#8216;hacerse Rey; pero en la condena s\u00f3lo presentan el pugilato entre Pilato, que quiere defenderle, y los jud\u00edos, que piden su muerte. La condena religiosa del sanedr\u00edn interesaba menos &#8211; y hasta ser\u00eda menos comprendida &#8211; por el p\u00fablico gentil al que destina su evangelio Hec 18:14-16). Por eso destaca el aspecto \u201cpol\u00edtico\u201d de la condena.<br \/>\n\tLos elementos de este relato se exponen en el Comentario a Mat 27:15-26 y a Jua 10:39-40 \u03bdJua 19:1-16.<\/p>\n<p>Camino del Calvario,Jua 23:26-32 (Mat 27:31-32; Mar 15:20-22; Jua 19:16-17). Cf. comentario a Mat 27:31-32.<br \/>\n26 Cuando le llevaban, echaron mano de un cierto Sim\u00f3n de Cirene, que ven\u00eda del campo, y le cargaron con la cruz para que la llevase detr\u00e1s de Jes\u00fas. 27 Le segu\u00eda una gran muchedumbre del pueblo y de mujeres, que se her\u00edan y lamentaban por EL. 28 Vuelto a ellas Jes\u00fas, dijo: Hijas de Jerusal\u00e9n, no llor\u00e9is por m\u00ed, llorad m\u00e1s bien por vosotras mismas y por vuestros hijos, 29 porque d\u00edas vendr\u00e1n en que se dir\u00e1: Dichosas las est\u00e9riles, y los vientres que no engendraron, y los pechos que no amamantaron. 30 Entonces dir\u00e1n a los montes: Caed sobre nosotros, y a los collados: Ocultednos, 31 porque, si esto se hace en el le\u00f1o verde, en el seco, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1? 32 Con EL llevaban otros dos malhechores para ser ejecutados.<\/p>\n<p>Lc es el \u00fanico que cuenta dos datos propios en esta V\u00eda Dolorosa.<br \/>\n\tViendo el desfallecimiento de Cristo, el centuri\u00f3n, seguramente, fue el que \u201crequis\u00f3\u201d a Sim\u00f3n de Cirene para que \u201cllevase la cruz detr\u00e1s (\u00bf\u03c0\u03b9\u03c3\u03b8\u03b5\u03bd ) de Jes\u00fas\u201d Sim\u00f3n debi\u00f3 de llevar s\u00f3lo el patibulum, que era lo ordinario, pero \u00e9l solo 10. Con ello buscaba descargar del peso a Cristo desfallecido. Por lo que es error arqueol\u00f3gico presentar a Cristo cargado con la cruz y al Cireneo llev\u00e1ndola tambi\u00e9n, pero levant\u00e1ndola por la parte inferior. Con esto se lograba lo contrario de lo que se pretend\u00eda: cargar todo el peso sobre Cristo.<br \/>\n\tLuego de decir que le segu\u00eda gran \u201cmuchedumbre de pueblo\u201d y \u201cde mujeres que se her\u00edan en el pecho y lamentaban por El,\u201d va a narrar las palabras de Cristo a estas piadosas mujeres.<br \/>\n\tEra costumbre en los duelos funerales la presencia de lloronas (Mat 9:23), que con gritos \u03bd  gestos desgarradores mostraban el dolor. En los duelos de alguna persona muy insigne tomaba parte el pueblo. Pero en los casos de condenados a muerte estaban prohibidas estas manifestaciones, que se pod\u00edan interpretar o prestar a protestas . Este grupo de mujeres jerosolimitanas eran gentes afectas a El. Acaso pod\u00edan ser parte de la \u201ccofrad\u00eda\u201d que exist\u00eda en Jerusal\u00e9n para ofrecer \u201cvino mirrado\u201d a los ajusticiados, como un alivio narcotizante, seg\u00fan se lee en el Talmud. 11 No debi\u00f3 de ser un grupo numeroso, y por eso pudo no llamar especialmente la atenci\u00f3n, menos a\u00fan la preocupaci\u00f3n de la escolta de la custodia. Pero Cristo, en su caminar, se \u201cvolvi\u00f3\u201d a ellas para agradecerles aquella compasi\u00f3n, acaso tambi\u00e9n para evitarles complicaciones legales de continuar as\u00ed, y, sobre todo, para hacerles la profec\u00eda de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. Sabe lo que es el dolor de madre. Por eso, ante el dolor de la muerte de sus hijos, guerreros muertos o cautivos en la destrucci\u00f3n de la ciudad, desear\u00edan no haber sido madres. Pero el castigo va a ser terrible. Si se hace esto con el \u201cle\u00f1o verde,\u201d que es El, \u00a1qu\u00e9 ha de suceder con el \u201cseco,\u201d que es Jerusal\u00e9n, que no quiso recibir al Se\u00f1or en las horas ben\u00e9ficas de su visitaci\u00f3n!<br \/>\n\tEl v.30 est\u00e1 tomado de Oseas (Mat 10:8) que describe una cat\u00e1strofe social, lo mismo que el n.30 evoca a Mar 19:43.<\/p>\n<p>La crucifixi\u00f3n y muerte,Mar 23:33-46 (Mat 27:33-50; (Mar 15:33-40; Jua 19:18-30). Cf. comentario a Mat 27:33-50 y a Jua 19:18-30.<br \/>\n33 Guando llegaron al lugar llamado Calvario, le crucificaron all\u00ed, y a los dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 34 Jes\u00fas dec\u00eda: Padre, perd\u00f3nales, porque no saben qu\u00e9 hacen. Dividiendo sus vestidos, echaron suerte sobre ellos. 3S El pueblo estaba all\u00ed mirando, y los pr\u00edncipes mismos se burlaban, diciendo: A otros salv\u00f3; s\u00e1lvese a s\u00ed mismo si es el Mes\u00edas de Dios, el Elegido. 36 Y le escarnec\u00edan tambi\u00e9n los soldados, que se acercaban a El ofreci\u00e9ndole vinagre 37 y diciendo: Si eres el Rey de los jud\u00edos, s\u00e1lvate a ti mismo. 38 Hab\u00eda tambi\u00e9n una inscripci\u00f3n sobre El: \u201cEl Rey de los jud\u00edos (es) \u00e9ste.\u201d 39 Uno de los malhechores crucificados le insultaba, diciendo: \u00bfNo eres t\u00fa el Mes\u00edas? S\u00e1lvate, pues, a ti mismo y a nosotros. 40 Pero el otro, tomando la palabra, le reprend\u00eda, diciendo: \u00bfNi t\u00fa, que est\u00e1s sufriendo el mismo suplicio, temes a Dios? 41 En nosotros se cumple la justicia, pues recibimos el digno castigo de nuestras obras; pero \u00e9ste nada malo ha hecho. 42 Y dec\u00eda: Jes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando llegues a tu reino. 43 El le dijo: En verdad te digo, hoy ser\u00e1s conmigo en el para\u00edso. 44 Era ya como el mediodia, y las tinieblas cubrieron toda la tierra hasta las tres de la tarde, 45 obscureci\u00f3se el sol, y el velo del templo se rasg\u00f3 por medio. 46 Jes\u00fas, dando una gran voz, dijo: Padre, en tus manos entrego mi esp\u00edritu; y diciendo esto, expir\u00f3.<\/p>\n<p>Dentro del cuadro general de la crucifixi\u00f3n de Cristo en el Calvario, con algunas variantes, hay algunos elementos propios de Lc y otros m\u00e1s desarrollados.<br \/>\n\tLc es el que recoge la primera palabra de Cristo en la cruz: \u201cPadre, perd\u00f3nales, porque no saben qu\u00e9 hacen\u201d (v.34). Este vers\u00edculo tiene un problema cr\u00edtico: falta en c\u00f3dices muy importantes (Alef, B), en min\u00fasculos y en versiones. Sin embargo, las ediciones cr\u00edticas lo admiten 11. Por cr\u00edtica externa est\u00e1 incomparablemente m\u00e1s apoyada la genuinidad. Y por cr\u00edtica interna, nada est\u00e1 m\u00e1s en consonancia con la conducta de Cristo, que est\u00e1 muriendo por perdonar a los seres humanos. Se piensa que su supresi\u00f3n, sin que sea la raz\u00f3n del todo evidente, se deba al abuso que de esta palabra hac\u00edan los herejes, por pensar que era demasiada indulgencia para los jud\u00edos y los pecadores (Harnack).<br \/>\n\tEsta palabra debi\u00f3 de ser pronunciada por Cristo en diversos momentos de su crucifixi\u00f3n e incluso ya crucificado. Lc usa el imperfecto \u201cdec\u00eda\u201d (\u03ad\u03bb\u03b5\u03b3\u03b5\u03bd ), que, puesto en funci\u00f3n de otros actos reiterativos de esta misma escena (v.34-39), hace ver que aqu\u00ed tiene, no valor de acci\u00f3n pasada, sino repetida.<br \/>\n\tEl perd\u00f3n que Cristo pide a su \u201cPadre\u201d &#8211; la mejor invocaci\u00f3n que pod\u00eda hacer, ya que estaba siendo crucificado por haber revelado que era su \u201cHijo\u201d &#8211; se refiere probablemente a los dirigentes de Israel, los verdaderos culpables de su muerte. Los soldados romanos no sab\u00edan qui\u00e9n era Cristo; se limitaban a cumplir una ordenanza. Pero, si los dirigentes sab\u00edan qui\u00e9n era Cristo, \u00bfc\u00f3mo dice que \u201cno saben qu\u00e9 hacen\u201d? Cristo s\u00f3lo presenta al Padre un hecho: el hecho actual pasional de su ceguera. No alude a su acto voluntario \u201cen causa.\u201d San Pablo dir\u00e1 que, si lo hubiesen conocido como tal, nunca le hubiesen crucificado (1Co 2:8). Pero no lo conocieron culpablemente. Y Cristo s\u00f3lo presenta esta ceguera pasional como hecho actual. Es la misericordia de Cristo volc\u00e1ndose por los seres humanos (Hec 3:17; Hec 13:27).<br \/>\n\tSin embargo, parece que esta palabra tiene en el intento de Cristo un mayor alcance. Pide perd\u00f3n por todos los hombres, va que el pecado de todos es la causa real de su crucifixi\u00f3n. Pues en todas las palabras de Cristo en la cruz, excepto en la segunda, al buen ladr\u00f3n, que tiene un car\u00e1cter m\u00e1s personal, todas las dem\u00e1s tienen, directa o indirectamente, un sentido universal por todos los hombres. En el \u201csentido pleno\u201d de ella, probablemente, tiene este sentido universal 12.<br \/>\n\tLc pone todav\u00eda ante el cuadro de los que escarnecen a Cristo a los \u201csoldados\u201d de la custodia, que repet\u00edan lo que o\u00edan a los pr\u00edncipes de los sacerdotes: que, si era el Mes\u00edas, bajase de la cruz. Era el odio del soldado &#8211; romano o samaritano &#8211; al jud\u00edo.<br \/>\n\tEn boca de los pr\u00edncipes de los sacerdotes pone, como sin\u00f3nimo del Mes\u00edas, el \u201cElegido\u201d (\u03b4  \u03b5\u03ba\u03bb\u03b5\u03c7\u03c4\u03cc\u03c2 ).<br \/>\n\tEn cambio, deja para lo \u00faltimo, para darle un desarrollo especial, la escena de los dos ladrones crucificados con El; los otros dos sin\u00f3pticos s\u00f3lo aluden a que estos \u201cbandidos\u201d le ultrajaban.<br \/>\n\tSeg\u00fan el derecho jud\u00edo, no pod\u00edan ser ejecutadas dos personas el mismo d\u00eda 13, pero la crucifixi\u00f3n y la justicia aqu\u00ed eran romanas. Y en el uso romano esto era frecuente, o por comodidad de no repetir m\u00e1s ejecuciones, o por ejemplaridad de la pena. En las \u201cactas de los m\u00e1rtires\u201d son frecuentes las ejecuciones colectivas. Quintilio Varo conden\u00f3 una vez a 2.000 jud\u00edos a la cruz.<br \/>\n\tEstos que van a ser crucificados con Cristo eran \u201cmalhechores\u201d y \u201csalteadores,\u201d bandidos que asaltan a mano armada. Es la conducta que justifica su muerte en aquella \u00e9poca que Josefo refleja con numerosas alteraciones sociales 14.<br \/>\n\tCuando Cristo estaba en la cruz, el mal ladr\u00f3n le injuriaba. Mt-Mc ponen que lo injuriaban los crucificados con El. Se pens\u00f3, como soluci\u00f3n f\u00e1cil, que primero lo injuriaban los dos, y luego uno se convirti\u00f3. Pero psicol\u00f3gicamente es incre\u00edble que, de haber sido as\u00ed en un principio, el buen ladr\u00f3n censure al otro en la forma que lo hace. La raz\u00f3n es que Mt-Mc hablan de categor\u00edas de los que injuriaban a Cristo, y as\u00ed los grupos anteriores condicionan esta redacci\u00f3n literaria en plural.<br \/>\n\tLa escena debi\u00f3 de tener lugar alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n. Pues supone el haberse este ladr\u00f3n recuperado algo de los espasmos del suplicio; tambi\u00e9n requiere esto el ver que insultaba a Cristo con las palabras que oye a los asistentes.<br \/>\n\tLa injuria era que, si era el Mes\u00edas, que hab\u00eda de estar dotado de poderes prodigiosos, que bajase de la cruz y que los bajase con El. As\u00ed ser\u00eda m\u00e1s espectacular su triunfo. Era iniquidad. Pero probablemente tambi\u00e9n servilismo, a ver si lograba una conmiseraci\u00f3n en los presentes, y que, excepcionalmente, un movimiento de masas le perdonase la vida (Hec 7:56-58; Luc 4:28-30).<br \/>\n\tPero el buen ladr\u00f3n le reprende, y, reconociendo la justicia de la pena a sus culpas, proclama la inocencia de Cristo, al tiempo que, por los insultos que el otro dirige a un inocente, demuestra no temer a Dios, que le aguarda ya en su tribunal. Seguramente el buen ladr\u00f3n hab\u00eda o\u00eddo hablar de Cristo: de su vida de portentos y de su mesianismo. Y ahora, ante su majestad y conducta en la cruz, se confirmaba en ello. Aquella conducta era sobrehumana.<br \/>\n\tY, volvi\u00e9ndose a Cristo, le pidi\u00f3 que se \u201cacordase de \u00e9l,\u201d no cuando llegase a su reino, como vierte la Vulgata (cum veneris in regnum tuum), sino conforme al texto griego: \u201ccuando vengas con tu reino\u201d (\u03b5\u03bd\u03c4\u03b7  \u03b2\u03b1\u03c3\u03b9\u03bb\u03b5\u03af\u03b1  \u03c3\u03bf\u03c5 . Lc pide que se acuerde de \u00e9l cuando venga a establecer su reino en el momento \u201cescatol\u00f3gico,\u201d a la hora de la resurrecci\u00f3n de los cuerpos. Aunque algunos cr\u00edticos admiten la lecci\u00f3n griega como vierte la Vulgata, Lagrange, en el comentario sobre San Lucas, hace ver c\u00f3mo esta lecci\u00f3n es original, mientras la otra es una correcci\u00f3n. La forma imperfecta (\u03ad\u03bb\u03b5\u03b3\u03b5 v) puede indicar que se lo ped\u00eda reiteradamente.<br \/>\n\tUno de los temas m\u00e1s oscuros del mesianismo es la concepci\u00f3n del mismo seg\u00fan las especulaciones rab\u00ednicas. Se lo concibe de varias formas. Una de las preferidas es la concepci\u00f3n mesi\u00e1nica de \u201cformas complejas o confusas.\u201d Es la de los que \u201cconfunden los d\u00edas del Mes\u00edas y la consumaci\u00f3n \u00faltima escatol\u00f3gica; porque la resurrecci\u00f3n y el juicio son situados en los tiempos mesi\u00e1nicos.\u201d 15 Es la concepci\u00f3n que se refleja en este relato.<br \/>\n\tLa respuesta de Cristo es prometerle, con gran solemnidad, que \u201choy estar\u00e1s conmigo en el Para\u00edso.\u201d Este disponer por parte de Cristo de la suerte eterna de los seres humanos le presenta dotado de poderes divinos.<br \/>\n\tNo es un profeta que anuncia una revelaci\u00f3n tenida; es Cristo que aparece disponiendo \u00e9l mismo de la suerte eterna de un hombre. Y esto es poder de Dios.<br \/>\n\tEl \u201cpara\u00edso,\u201d palabra persa, significa jard\u00edn. Los jud\u00edos conoc\u00edan \u00e9ste como lugar de las almas justas bajo el nombre de \u201cGran Ed\u00e9n,\u201d \u201cJard\u00edn del Ed\u00e9n.\u201d 16 Al descender Cristo al infierno, confiri\u00f3 la visi\u00f3n beat\u00edfica a las almas ya justificadas 17. Los autores suelen valorar esta expresi\u00f3n no de lugar, sino de participaci\u00f3n de la felicidad con Cristo (Flp 1:23). Se basan en la locuci\u00f3n an\u00e1loga \u201cseno de Abraham,\u201d que no indica propiamente lugar, sino participaci\u00f3n en la felicidad del padre de los creyentes. Lo mismo que en otras locuciones semejantes: \u201cestar entre los santos,\u201d \u201ccongregarse con los padres.\u201d 18<br \/>\n\tLas expresiones \u201cestar con Cristo\u201d (2Co 5:8; Flp 1:23; Rom 14:8ss) y el enf\u00e1tico \u201choy\u201d (Gal 2:20; Rom 8:17) recuerdan la teolog\u00eda paulina.<br \/>\n\tSobre el mediod\u00eda, es decir, desde la hora de la crucifixi\u00f3n de Cristo hasta las tres de la tarde, en que muere, una oscuridad se extiende por todo el Calvario y acaso por el horizonte perceptible. La frase \u201ctoda la tierra\u201d no exige una universalidad mundial, ni siquiera de Palestina. Son f\u00f3rmulas rotundas, y m\u00e1s en Lc, tan propicio a expresar literariamente el impacto de algo grande por la expresi\u00f3n \u201ctodo.\u201d El significado de este fen\u00f3meno, puesto en funci\u00f3n de los profetas, es signo de venganza divina por el deicidio.<br \/>\n\tTambi\u00e9n Lc relata la rotura del velo del templo, que significaba que se hac\u00eda profano el viejo culto (cf. Heb 9:12; Heb 10:20). Pero lo pone conjuntamente con las \u201ctinieblas,\u201d y antes de la muerte de Cristo, mientras que Mt-Mc lo ponen despu\u00e9s; y Mt como parte de un \u201csumario\u201d de hechos prodigiosos; y Mc abreviado. Sobre el valor hist\u00f3rico de estos fen\u00f3menos, cf. Comentario a Mat 27:45 y 51-53.<br \/>\n\tEl grito que Cristo da al morir, si, en absoluto, pod\u00eda ser natural, tal como lo describen los evangelistas, junto con las expresiones literarias que usan, hace ver que lo presentan como fen\u00f3meno sobrenatural, que acusa la libertad de Cristo en su muerte 19.<br \/>\n\tLc es el \u00fanico evangelista que recoge la s\u00e9ptima \u201cpalabra\u201d de Cristo en la cruz al morir. Con ese \u201cgran grito,\u201d Cristo pronuncia esta \u201cpalabra,\u201d tomada del Sal 31:6, mesi\u00e1nico, al que Lc recoge antepuesta la palabra \u201cPadre.\u201d Cristo, al utilizarla, conecta mesi\u00e1nicamente con ella y la enriquece de contenido. Libremente \u201cdepone\u201d (\u03c0\u03b1\u03c1\u03b1\u03c4\u03af &#8216;\u03b8\u03b5\u03bc\u03b1\u03af ) su \u201cesp\u00edritu\u201d &#8211; semitismo por vida &#8211; en las \u201cmanos\u201d &#8211; semitismo por voluntad &#8211; de su Padre. Cristo muere libremente. Nada sucede en El al margen de su voluntad. Si el proceso natural de su muerte va a llegar, no llegar\u00eda si El no lo autorizase. Quiso sincronizar el proceso natural de su muerte con su voluntad de morir (Jua 10:17-18). En cambio, omiti\u00f3 el que citan Mt-Mc, posiblemente por sus lectores, ya que les pod\u00eda confundir su \u201cabandono.\u201d<\/p>\n<p>Glorificaci\u00f3n de Cristo por el centuri\u00f3n y asistentes. 23:47-49 (Mat 27:54-56; Mar 15:37-41).<br \/>\n47 Vi\u00e9ndolo el centuri\u00f3n, glorific\u00f3 a Dios diciendo: Verdaderamente este hombre era justo. 48 Toda la muchedumbre que hab\u00eda asistido a aquel espect\u00e1culo, viendo lo sucedido, se volv\u00eda hiri\u00e9ndose el pecho. 49 Todos sus conocidos y las mujeres que le hab\u00edan seguido de Galilea estaban a distancia y contemplaban todo esto.<\/p>\n<p>En un peque\u00f1o esquema, Lc pone la reacci\u00f3n de las gentes ante la muerte de Cristo.<br \/>\n\tEl primero es el centuri\u00f3n, que lo proclama \u201cjusto.\u201d La grandeza y dominio sobrehumano de Cristo en su muerte le hace proclamar que no era lo que los jud\u00edos dec\u00edan, sino un hombre \u201cjusto.\u201d En Mt-Mc, el centuri\u00f3n lo proclama \u201cHijo de Dios.\u201d Pod\u00eda ser porque Mt-Mc hacen una cita \u201cquoad sensum,\u201d o porque el centuri\u00f3n refleja ser verdad lo que los sanedritas dec\u00edan ser mentira: ser \u201cHijo de Dios,\u201d valorado por \u00e9l al modo mitol\u00f3gico; o por una interpretaci\u00f3n posterior; o por el enfoque distinto de los evangelistas: Mateo-Marcos buscar\u00edan expresar la confesi\u00f3n mesi\u00e1nico-divina de Cristo, mientras que Lc buscar\u00eda destacar el valor apolog\u00e9tico de la inocencia del mismo, por lo que quiere destacar su inocencia de no agitador pol\u00edtico ante sus lectores \u00e9tnicos 20, o acaso, por escribir para lectores \u00e9tnico-cristianos, en un mundo en el que se hablaba mitol\u00f3gicamente de hijos de dioses, quisiera Lc evitar una mala inteligencia de la expresi\u00f3n.<br \/>\n\tCon la f\u00f3rmula rotunda de su estilo, dir\u00e1 que \u201ctoda la muchedumbre\u201d que asisti\u00f3 al Calvario, al ver lo sucedido &#8211; conducta de Cristo, tinieblas, terremoto, etc. &#8211; , se \u201cvolv\u00eda hiri\u00e9ndose el pecho\u201d en se\u00f1al de arrepentimiento. Con esta f\u00f3rmula Lc quiere acusar el fuerte impacto causado. Pero \u00bfcu\u00e1l es el intento exacto de esta afirmaci\u00f3n de Lc? \u00bfC\u00f3mo se compagina esto con el que los disc\u00edpulos, despu\u00e9s del Calvario, estaban \u201cencerrados\u201d por miedo a los jud\u00edos? (Jua 20:19). \u00bfHay un adelantamiento de los efectos cristianos posteriores al Calvario, conectados con el impacto de lo sucedido all\u00ed?<br \/>\n\tPor un contexto l\u00f3gico-hist\u00f3rico dice que \u201ctodos\u201d sus conocidos, jerosolimitanos unos, otros galileos, y seguramente que entre ellos los ap\u00f3stoles, como lo sugiere el caso concreto de la presencia de Juan, \u201cdesde lejos,\u201d pues la guardia de la custodia no permit\u00eda acercarse all\u00ed a nadie, \u201ccontemplaban todo esto.\u201d \u00bfPor qu\u00e9 ninguno de los sin\u00f3pticos, y Mt-Mc citan a Magdalena junto a la cruz, no citan a Mar\u00eda, su Madre?<\/p>\n<p>La sepultura. 23:50-56 (Mat 27:57-61; Mar 15:42-47; Jua 19:38-42). Cf. comentario a Mat 27:57-61 y Jua 19:42-47.<br \/>\n50 Un var\u00f3n de nombre Jos\u00e9, que era consejero, hombre bueno y justo, 51 que no hab\u00eda dado su consentimiento a la resoluci\u00f3n y a los actos de aqu\u00e9llos, originario de Arimatea, ciudad de Judea, que esperaba el reino de Dios, 52 se present\u00f3 a Pilato y le pidi\u00f3 el cuerpo de Jes\u00fas; 53 y, baj\u00e1ndolo, lo envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana y lo deposit\u00f3 en un monumento cavado en la roca, donde ninguno hab\u00eda sido a\u00fan sepultado. S4 Era d\u00eda de la Parasceve y estaba para lucir el s\u00e1bado. 55 Las mujeres que hab\u00edan venido con El de Galilea le siguieron y vieron el monumento y c\u00f3mo fue depositado su cuerpo. 56 A la vuelta prepararon aromas y mirra. Durante el s\u00e1bado estuvieron quietas por causa del precepto.<\/p>\n<p> La primera parte de la descripci\u00f3n coincide con Mt-Mc. Juan completa bastante la escena.<br \/>\n\tLc dice que era la \u201cParasceve,\u201d o preparaci\u00f3n de la Pascua, \u03bd  que \u201cestaba para lucir (\u00bf\u03c0\u03ad\u03c6\u03c9\u03c3\u03c7\u03b5\u03bd ) el s\u00e1bado.\u201d El sentido de este estar \u201cpara lucir\u201d el s\u00e1bado, cuando \u00e9ste comenzaba al ponerse el sol, acaso sea debido a la costumbre jud\u00eda de encender la \u201cl\u00e1mpara el s\u00e1bado\u201d con especial abundancia de luminarias. Como cosa extra\u00f1a para Lc, pudo haber recogido el t\u00e9rmino con esta significaci\u00f3n 21.<br \/>\n\tComo los otros sin\u00f3pticos, pone a las mujeres observando bien el sepulcro y el lugar donde pon\u00edan el cuerpo. Como no conoc\u00edan este sepulcro y pod\u00eda tener varios \u201cloculi,\u201d no quieren que, cuando vuelvan, pasado el reposo sab\u00e1tico, a completar el especial embalsamamiento, pudieran encontrarse con la duda de d\u00f3nde hab\u00eda sido depositado. Sobre la finalidad a que iban, puede verse en el Comentario a Mat 28:1, lo mismo que los lugares paralelos y a Jua 19:42-45.<\/p>\n<p>  1 Josefo, Antiq. XVIII 5.3.  2 Holzmeister, Hist. Aetat. . T. (1938) P.69-76.  3 Dig. I 18:3.   4 Blinzler, El Proceso De Jes\u00fas, Vers. Esp. (1959) P.250-251.  5 Kastner, Jes\u00fas Von Pilatus (1912) P.75.   6 Josefo,. I. IIAntiq. Viii 7:9; Xix8:2; Delbrueck, En Zeit. Tur Neut. Vviss. (1942) 124-145.  7 Hennecke, Neut. Apokryphen (1924) P.260.  8 Fil\u00f3n, Legatio Ad Caium 38-299-305.  9 Josefo, Antiq. XVIII 2:3.  10 Josefo, O.C., XVIII 4:5; Cf. XVIII 5:1; J. B. Tvsqk Jes\u00fas And Herodes Antipas: Journ. Bibl. Literal. Exeg (1960) 239-246.  10 \u201cPahbulum Feral Per Urbem\u201d (Plauto, Carbonaria 2).  11 Sanhedrin, 43a; W Kaser, Exegetische Und Theologische Erwagungen Zur Seligpre\u00ed-Sung Der Kindeslosen L\u00fae 233qb Znw (1963.  240-254  11 Nestl\u00e9, N.T. Graece Et Latine, Ap. Crit. A Lev 23:34;  Lev 23:12 M. De Tuya, Palabras En El Calvario (1961) P. 11-21; Del Cen\u00e1culo Al Calvario (1962) P.500-506; D. Daube, \u201cFor They Not What They Do,\u201d Luc 23:34 : S Patrist 4:58-70.  13 Sanhedrin Vi 4.  14 Josef\u00f3, Antiq. VI 10:8; Xx 8:10; B. I. Ii.  15 Bonsirven, Le Juda&#8217;isme Palestinien Au Temps De J.-Ch.  (1934) I P.419.  16 Strack-B., Kommentar. Ii P.264-268.  17 S. Th., Sum. Theol Iii Q.52 A.5.  18 Strack-B., O.C., Ii P. 225-227; Frey, En Rev. Bib.  (1932) 100-103; M. De Tuya, Palabras En El Calvario (1961) P.25-37; L. Delo1r, Hodie Mecum Eris In Para-Diso (L\u00fae. 23:43): Rev. Di Namur.  19 Cf. comentario A Mat 45:50-51; M. De Tuya, Del Cen\u00e1culo Al Calvario (1962) P.572-573.  20 Mann, The Centuri\u00f3n Ai The Cross: Expos. Times (1908-1909) 563-564; M. De Tuya, Del Cen\u00e1culo Al Calvario P.583-585.   21 Llghfoot, Horae Hebraica  21 Et Talmudicae. H.L. Cf. Persio, Sai. V 176ss; Tert., Ad Nat.  I 13.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>toda la muchedumbre de ellos.<\/b> Es decir, todo el sanedr\u00edn, unos setenta hombres. Al menos un miembro del concilio, Jos\u00e9 de Arimatea, estaba en desacuerdo con la decisi\u00f3n de condenar a Cristo (vv. <span class='bible'>Luc 23:50-52<\/span>). <b>llevaron a Jes\u00fas a Pilato.<\/b> <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 27:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>23:1 Levant\u00e1ndose entonces toda la muchedumbre de ellos, llevaron a Jes\u00fas a Pilato. &#8212; \u00abMuy de ma\u00f1ana\u00bb (Mar 15:1). El d\u00eda era viernes, el d\u00eda 15 de Nis\u00e1n, entre las tres y las seis. Ten\u00edan a Jes\u00fas en sus manos y se apresuraban para ponerlo en la cruz. Parece que el plan de los jud\u00edos era acabar con el \u00abjuicio\u00bb de Jes\u00fas y llevarlo a Pilato muy temprano antes de que el pueblo se diera cuenta de lo que pasaba (26:5). Esta acci\u00f3n era de \u00abtodo el concilio\u00bb (Mar 15:1); es decir, tomaron acci\u00f3n oficial. Jua 18:28, \u201cy ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse, y as\u00ed poder comer la pascua\u201d. Hch 10:28; Hch 11:3. Esto fue otro acto de hipocres\u00eda, pues no les preocupaba el crimen de matar a su Mes\u00edas, pero les preocupaba contaminarse ceremonialmente y el no comer la pascua (Luc 11:39; Mat 23:24).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>JUICIO ANTE PILATO<\/u><\/strong><\/p>\n<p><strong><u>Y SILENCIO ANTE HERODES<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 23:1-12<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Inmediatamente se levant\u00f3 la sesi\u00f3n, y todos a una llevaron a Jes\u00fas a Pilato. Cuando llegaron ante \u00e9l, se pusieron a acusar a Jes\u00fas:<br \/>-Hemos descubierto a este -dijeron- conspirando para provocar problemas pol\u00edticos en nuestra naci\u00f3n, a intentando que la gente deje de pagar tributo al Emperador, y pretendiendo ser un rey, el Mes\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>Pilato entonces le pregunt\u00f3 a Jes\u00fas:<br \/>-\u00bfEres t\u00fa el rey de los jud\u00edos?<br \/>-\u00a1T\u00fa lo has dicho! -le contest\u00f3 Jes\u00fas.<br \/>Pilato dijo a los principales sacerdotes y a la gente:<br \/>-Yo no veo que este sea culpable de ning\u00fan crimen.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Est\u00e1 alborotando a la gente, difundiendo su propaganda por toda Judasa; empez\u00f3 en Galilea y ahora ha llegado hasta aqu\u00ed! porfiaban ellos.<br \/>Cuando les oy\u00f3 mencionar a Galilea, Pilato pregunt\u00f3 si Jes\u00fas era de all\u00ed. Y al enterarse de que era de la jurisdicci\u00f3n de Herodes, le remiti\u00f3 a Jes\u00fas, aprovechando que Herodes se encontraba en Jerusal\u00e9n aquellos d\u00edas. Herodes dio muestras de estar encantado de ver a Jes\u00fas, porque hac\u00eda mucho tiempo que lo estaba deseando, por lo mucho que hab\u00eda o\u00eddo hablar de \u00c9l; esperaba verle hacer alg\u00fan milagro. Herodes le hizo muchas preguntas a Jes\u00fas; pero Jes\u00fas no le contest\u00f3 a nada. A todo esto, los sacerdotes y los escribas estaban all\u00ed acusando a Jes\u00fas con sa\u00f1a. Por \u00faltimo Herodes, rodeado de sus soldados, se puso a mostrarle su desprecio a Jes\u00fas y a burlarse de El; le visti\u00f3 con un atuendo regio, y se le devolvi\u00f3 a Pilato. Con este motivo se reconciliaron Pilato y Herodes, que hac\u00eda tiempo que estaban enemistados.<br \/><\/em><\/p>\n<p>En tiempos de Jes\u00fas los jud\u00edos no ten\u00edan autoridad para ejecutar la pena capital, que ten\u00eda que imponer el procurador romano y ser ejecutada por las autoridades romanas. Por eso llevaron los jud\u00edos a Jes\u00fas a Pilato. El crimen del que le acusaban da muestra a todas luces de su malignidad. Ante el Sanedr\u00edn, el crimen hab\u00eda sido la blasfemia, porque \u00c9l hab\u00eda osado llamarse Hijo de Dios. Esa acusaci\u00f3n ni se le mencion\u00f3 a Pilato; porque sab\u00edan que no tendr\u00eda ning\u00fan peso para \u00e9l, sino que la habr\u00eda considerado cosa de la religi\u00f3n o de la superstici\u00f3n jud\u00eda. El cargo que quer\u00edan sustanciar contra Jes\u00fas era exclusivamente pol\u00edtico, y lleva el sello de la mentalidad y astucia de los saduceos. De hecho fueron los saduceos arist\u00f3cratas y colaboracionistas los que consiguieron la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas, porque tem\u00edan que resultara un elemento disturbador y produjera una situaci\u00f3n en la que ellos perdieran la riqueza y el poder que ten\u00edan.<br \/>La acusaci\u00f3n ante Pilato era realmente triple. Acusaban a Jes\u00fas de: <em>(a) <\/em>agitaci\u00f3n sediciosa; <em>(b) <\/em>animar a la gente a no pagar tributo al Emperador, y (c) atribuirse el t\u00edtulo de rey. Todo esto era falso, y ellos lo sab\u00edan; pero recurrieron a las mentiras m\u00e1s calculadas y maliciosas en su loco deseo de eliminar a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>No en vano Pilato era un oficial romano experimentado: vio sus intenciones, y no ten\u00eda ningunas ganas de complacerlos. Pero tampoco los quer\u00eda ofender. Se les hab\u00eda escapado decir que Jes\u00fas era galileo; o lo hab\u00edan dicho para a\u00f1adir le\u00f1a al fuego, porque Galilea era \u00bb la cuna de los rebeldes\u00bb. Pero aquello le ofrec\u00eda a Pilato una salida de escape. Galilea era la jurisdicci\u00f3n de Herodes Antipas, que se encontraba casualmente en Jerusal\u00e9n, probablemente para cumplir la Pascua. As\u00ed es que Pilato le remiti\u00f3 el caso a Herodes. Herodes era una persona a la que Jes\u00fas no ten\u00eda nada que decir. \u00bfPor qu\u00e9?<br \/>(i) Herodes consideraba a Jes\u00fas un mero espect\u00e1culo, y Jes\u00fas era el Rey al que hab\u00eda que someterse. El famoso maestro estoico griego Epicteto sol\u00eda lamentar que hab\u00eda gente que ven\u00eda de todo el mundo a sus clases para verle, como si fuera una estatua, y no para aceptar y poner en pr\u00e1ctica sus ense\u00f1anzas. Jes\u00fas no es s\u00f3lo una figura que vale la pena contemplar, sino el Maestro que nos ense\u00f1a a vivir victoriosamente.<\/p>\n<p>(ii) Herodes tom\u00f3 a Jes\u00fas a broma: se burl\u00f3 de \u00c9l, y le visti\u00f3 de una ropa de rey para re\u00edrse de \u00c9l. Para decirlo de otra manera: se neg\u00f3 a tomar a Jes\u00fas en serio. Se le mostr\u00f3 a su corte como una curiosidad divertida, y nada m\u00e1s. Y lo tr\u00e1gico es que, todav\u00eda, la inmensa mayor\u00eda de la gente se niega a tomar a Jes\u00fas en serio. Si no fuera as\u00ed, prestar\u00edan m\u00e1s atenci\u00f3n a su Palabra.<\/p>\n<p>(iii) El vers\u00edculo 11 se puede traducir: \u00bb Herodes y sus soldados trataron a Jes\u00fas con desprecio.\u00bb Y tambi\u00e9n: \u00bb Herodes, con sus soldado detr\u00e1s, pens\u00f3 que Jes\u00fas no ten\u00eda ninguna importancia.\u00bb Es decir: seguro en su puesto como rey, con la fuerza que le daba su guardia, pens\u00f3 que ese carpintero Nazareno no ten\u00eda la menor importancia. Y a\u00fan hay muchos que, consciente o inconscientemente, llegan a la conclusi\u00f3n de que Jes\u00fas no tiene ninguna importancia, que es un elemento que se puede omitir en la vida. No le dan lugar en su coraz\u00f3n ni influencia en sus vidas, y creen que se pueden pasar sin \u00c9l. Para un cristiano, lejos de no tener ninguna importancia, Jes\u00fas es el m\u00e1s importante de todo el universo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 23<\/p>\n<p>1. ANTE PILATO (Lc\/23\/01-05) <\/p>\n<p>1 Se levant\u00f3, pues, toda la asamblea en pleno, y lo llevaron ante Pilato. 2 Y comenzaron a acusarlo: Hemos encontrado a este hombre pervirtiendo a nuestro pueblo, prohibiendo pagar los tributos al C\u00e9sar y diciendo que \u00e9l es rey, el Mes\u00edas. <\/p>\n<p>Seg\u00fan el estilo jud\u00edo de Palestina, en los asuntos oficiales aparece siempre ante las autoridades romanas un contingente masivo de dignatarios. Se quiere hacer presi\u00f3n en Pilato. Algo an\u00e1logo sucede a Pablo en Corinto: \u00abEra entonces proc\u00f3nsul de Acaya, Gali\u00f3n. Y amotinados los jud\u00edos contra Pablo, lo condujeron al tribunal, diciendo: Este hombre anda incitando a todos a dar culto a Dios en forma contraria a la ley\u00bb (Hec 18:12). La pasi\u00f3n de Cristo ha de levantar los \u00e1nimos de los cristianos: si son perseguidos como Jes\u00fas, no les sucede nada extra\u00f1o. <\/p>\n<p>En las grandes fiestas, el procurador, que reside en Cesarea mar\u00edtima, va a Jerusal\u00e9n y se aloja en el palacio de Herodes, en el \u00e1ngulo nordeste de la ciudad (*). All\u00ed parece haber sido conducido tambi\u00e9n Jes\u00fas. Al tribunal romano no le interesan cuestiones religiosas (Hec 18:14s; Hec 23:29; Hec 25:18 ss). Por esto, la acusaci\u00f3n contra Jes\u00fas debe formularse pol\u00edticamente, y las reivindicaciones religiosas de Jes\u00fas deben interpretarse tambi\u00e9n pol\u00edticamente: su predicaci\u00f3n ambulante se explica como subversi\u00f3n del pueblo, su reivindicaci\u00f3n de mesianidad (Mes\u00edas, Cristo, ungido), como alta traici\u00f3n. Contra el emperador romano, que en Oriente es denominado rey. Con estos manejos nacionalistas que se echan en cara a Jes\u00fas, se le hace aparecer marcado con el sello de afiliado al movimiento de los zelotas. Por esta raz\u00f3n debe tambi\u00e9n, por motivos religiosos, oponerse a que se pague el tributo al C\u00e9sar, aunque de palabra hubiera respondido en otro sentido a esta cuesti\u00f3n. Lo que Jes\u00fas hab\u00eda evitado constantemente, no se le toma en cuenta; se le echa en cara aquello a que se hab\u00eda opuesto. La acusaci\u00f3n se basa en sofismas y en embustes. Como ahora \u00abtoda la asamblea\u00bb de los sanedritas incita al procurador contra Jes\u00fas, as\u00ed tambi\u00e9n m\u00e1s tarde los manejos calumniosos de los jud\u00edos incr\u00e9dulos inducir\u00e1n a las autoridades a proceder judicialmente contra los cristianos. \u00abLes jud\u00edos instigaron a las mujeres devotas y distinguidas y a los principales de la ciudad, y levantaron una persecuci\u00f3n contra Pablo y Bernab\u00e9, arroj\u00e1ndolos de sus confines\u00bb (Hec 13:50) (Cf. tambi\u00e9n Hch 14.19;  Hec 17:5-8; Hec 17:13; Hec 18:12s; Hec 24:1). La Iglesia carga con la suerte de Cristo, y esto le comunica alientos. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Var\u00edan las opiniones acerca del lugar donde Jes\u00fas compareci\u00f3 ante el tribunal romano: en el palacio de Herodes o en la torre Antonia (donde comienza tradicionalmente la calle de la amargura). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>3 Entonces Pilato le pregunt\u00f3: \u00bfEres t\u00fa el rey de los jud\u00edos? \u00e9l contest\u00f3: T\u00fa lo dices. <\/p>\n<p>El procurador instituye un interrogatorio (Hec 23:14); de las tres acusaciones elige la fundamental: Jes\u00fas es rey. Pilato formula la pregunta como corresponde al procurador romano y como se la han insinuado los acusadores: en sentido pol\u00edtico, secularizada. Se evita la palabra Mes\u00edas (ungido, Cristo). \u00bfJes\u00fas, rey de los jud\u00edos ? \u00bfRey en sentido pol\u00edtico? \u00bfRey en el sentido de los zelotas, que quer\u00edan sacudir por la fuerza la dominaci\u00f3n romana? Si Jes\u00fas formula la pretensi\u00f3n de ser rey pol\u00edtico de los jud\u00edos, entonces, tarde o temprano, \u00e9l y sus adeptos acabar\u00e1n por rebelarse contra Roma y negarse a pagar los impuestos. Todos los que despu\u00e9s de Jes\u00fas formularon pretensiones mesi\u00e1nicas siguieron personalmente este camino o indujeron a seguirlo a sus adeptos. \u00bfPero la pretensi\u00f3n mesi\u00e1nica tiene s\u00f3lo sentido pol\u00edtico? Jes\u00fas esquiva dar una respuesta clara: T\u00fa lo dices, no yo. Estas palabras quieren hacer reflexionar. El procurador romano piensa s\u00f3lo pol\u00edticamente, entiende el t\u00edtulo de Cristo s\u00f3lo en sentido pol\u00edtico. En este sentido no es Jes\u00fas rey de los jud\u00edos. \u00abT\u00fa lo dices\u00bb no quiere negar totalmente el t\u00edtulo de rey. Jes\u00fas es el ungido, el Cristo, el Mes\u00edas, es el rey, pero&#8230; en otro sentido. Entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n como rey mesi\u00e1nico, montado sobre un asno. Viene a Jerusal\u00e9n, pero no ocupa la ciudad, sino el templo. Ejerce su soberan\u00eda con autoridad, pero ense\u00f1ando. En Lucas est\u00e1 insinuado lo que la defensa de Jes\u00fas formula expl\u00edcitamente en Juan: \u00abMi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis guardias habr\u00edan luchado para que no fuera yo entregado a los jud\u00edos; pero mi reino no es de aqu\u00ed&#8230; T\u00fa dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para ser testigo de la verdad\u00bb (Jua 18:36s). <\/p>\n<p>4 Dijo luego Pilato a los sumos sacerdotes y al pueblo: Yo no encuentro delito alguno en este hombre. 5 Pero ellos insist\u00edan con m\u00e1s ahinco: Est\u00e1 amotinando al pueblo con la que ense\u00f1a por toda judea, desde que comenz\u00f3 por Galilea hasta llegar aqu\u00ed. <\/p>\n<p>Los principales acusadores de Jes\u00fas son los sumos sacerdotes, los sacerdotes influyentes del sanedr\u00edn; a ellos les siguen las gentes del pueblo, una masa que se hab\u00eda reunido para asistir al proceso. Pilato declara a Jes\u00fas inocente del delito de que se le acusa. Recela de la fidelidad de los jud\u00edos al emperador, y por el interrogatorio de Jes\u00fas comprende que son ajenas a \u00e9l las miras pol\u00edticas; se hizo sin duda cargo de la esfera religiosa, en la que ten\u00eda sus ra\u00edces la acusaci\u00f3n (cf. Jua 18:38). No quiere mezclarse en asuntos y disputas religiosas (cf. Hec 18:14s). <\/p>\n<p>Se intensifica la presi\u00f3n sobre Pilato mediante la masa y con la tenaz repetici\u00f3n de las acusaciones. Con una t\u00e9cnica semejante se hab\u00eda ya una vez ablandado a Pilato y se le hab\u00eda forzado a ceder. Ahora se pone en primer t\u00e9rmino la subversi\u00f3n del pueblo. Se ha tocado directamente la esfera de poder del procurador y del Estado romano: Judea. Los intentos comenzaron en el foco de los disturbios pol\u00edticos, en Galilea. All\u00ed estall\u00f3 tambi\u00e9n la revuelta de Judas el Galileo (6 d.C.). Entonces desempe\u00f1\u00f3 un importante papel el censo de la poblaci\u00f3n ordenado con vistas al pago de los impuestos (cf. Hec 5:37). Jes\u00fas no es una figura anodina. Viene del pa\u00eds de los rebeldes. Fascina a las gentes por toda Palestina, hasta el territorio de la jurisdicci\u00f3n de Pilato. El \u00e9xito religioso de Jes\u00fas se presenta, con todos los medios, como \u00e9xito pol\u00edtico, a fin de que se acabe con \u00e9l. <\/p>\n<p>2. ANTE HERODES (Lc\/23\/06-12) <\/p>\n<p>6 Al o\u00edr esto Pilato, pregunt\u00f3 si aquel hombre era galileo, 7 y cuando se enter\u00f3 de que pertenec\u00eda a la jurisdicci\u00f3n de Herodes, lo mand\u00f3 a Herodes, que tambi\u00e9n estaba en Jerusal\u00e9n por aquellos d\u00edas. <\/p>\n<p>Herodes Antipas, tetrarca de Galilea, era pr\u00edncipe vasallo de Roma y gozaba de autoridad judicial soberana. Jes\u00fas, que proced\u00eda de Galilea y que adem\u00e1s hab\u00eda iniciado all\u00ed, por lo menos en parte, el \u00abdelito\u00bb que se le echaba en cara pod\u00eda ser remitido al tribunal del se\u00f1or de su regi\u00f3n por el procurador de Judea. Entonces Herodes, por raz\u00f3n de la fiesta de pascua, se hallaba en Jerusal\u00e9n. Sol\u00eda alojarse en el palacio de los Asmoneos, al oeste del templo. All\u00e1 es remitido el acusado. La nueva vista de la causa dar\u00eda lugar por lo menos a que se pronunciase un dictamen judicial o a que se fallase una sentencia decisiva (Hec 25:13 ss). Pilato quer\u00eda desentenderse de aquel proceso molesto. Quiz\u00e1 esperaba tambi\u00e9n con este gesto de reconocimiento de Herodes reparar algunas provocaciones con que hab\u00eda ofendido al insignificante pr\u00edncipe semita, que gozaba del favor del emperador. El Evangelio no investiga las razones pol\u00edticas y psicol\u00f3gicas de esta medida, limit\u00e1ndose a se\u00f1alarla por su significado en la historia de nuestra salvaci\u00f3n. En tiempo de persecuciones oraba as\u00ed a Dios la Iglesia de Jerusal\u00e9n: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa eres el que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto en ellos hay. T\u00fa, el que en el Esp\u00edritu Santo, por boca de nuestro padre y siervo tuyo David, dijiste: \u00bfPor qu\u00e9 se amotinaron las naciones y los pueblos maquinaron cosas vanas? Se han juntado los reyes de la tierra y los pr\u00edncipes se han confabulado contra el Se\u00f1or y contra su ungido. Porque en verdad se confabularon en esta ciudad contra tu santo siervo Jes\u00fas, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato con los gentiles y tribus de Israel, para hacer lo que tu mano y tu designio ten\u00eda predeterminado que sucediera. Ahora, pues, Se\u00f1or, mira sus amenazas y concede a tus siervos anunciar con toda entereza tu palabra, alargando tu mano para que se hagan curaciones, se\u00f1ales y prodigios mediante el nombre de tu santo siervo Jes\u00fas\u00bb (Hec 4:24-30). Herodes y Pilato, jud\u00edos y gentiles son culpables respecto a Jes\u00fas, Se\u00f1or del mundo. Sin embargo, no pueden eliminar a Jes\u00fas, sino que tienen que cooperar para que Dios le d\u00e9 el se\u00f1or\u00edo del mundo. La Iglesia amenazada y perseguida cobra fuerzas de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas. En el discurso escatol\u00f3gico se predice que los disc\u00edpulos ser\u00e1n llevados por el nombre de Jes\u00fas ante reyes y gobernadores (Hec 21:12); Jes\u00fas pas\u00f3 anteriormente por ello. La Iglesia perseguida lleva consigo la persecuci\u00f3n de Jes\u00fas. Su martirio tiene su raz\u00f3n de ser en el designio de Dios por el que tambi\u00e9n se hace comprensible el martirio de Jes\u00fas. Los cristianos, los siervos de Dios, est\u00e1n asociados con el santo siervo de Dios, Jes\u00fas, el que Dios ungi\u00f3; est\u00e1n asociados con \u00e9l en la persecuci\u00f3n y en la gloria. <\/p>\n<p>8 Al ver Herodes a Jes\u00fas, se alegr\u00f3 mucho; porque desde hac\u00eda bastante tiempo estaba deseando verlo por lo que hab\u00eda o\u00eddo acerca de \u00e9l, y hasta esperaba verlo hacer alg\u00fan milagro. 9 H\u00edzole, pues, muchas preguntas; pero \u00e9l nada le respondi\u00f3. <\/p>\n<p>El tetrarca de Galilea es caprichoso, condescendiente con jovialidad, religiosamente indiferente, hombre de mundo, amigo de construcciones fastuosas y de banquetes op\u00edparos, un hombre que quiere vivir tranquilo, diplom\u00e1tico astuto que va en busca de sensaci\u00f3n, algo as\u00ed como son caracterizados los atenienses: \u00abLos atenienses&#8230; no se ocupan en otra cosa que en decir u o\u00edr la \u00faltima novedad\u00bb (Hec 17:21). Herodes se alegra al ver a Jes\u00fas. Espera ver alg\u00fan milagro del taumaturgo. Los prestidigitadores entretienen al p\u00fablico de la corte con sus juegos de manos. Jes\u00fas proporcionar\u00e1 a Herodes un cosquilleo divertido&#8230; Pablo experimentar\u00e1 algo parecido en el Are\u00f3pago por parte de los fil\u00f3sofos epic\u00fareos y estoicos: \u00abT\u00fa traes algo que suena extra\u00f1o a nuestros o\u00eddos. Nos gustar\u00eda saber lo que esto quiere decir\u00bb (Hec 17:19s). Los m\u00e1s santos designios de Dios se rebajan al nivel de sensaciones. Tambi\u00e9n esto es persecuci\u00f3n&#8230; <\/p>\n<p>Jes\u00fas no responde con palabras ni con obras. Sus milagros son signos del reino de Dios que se inicia. Su palabra es mensaje prof\u00e9tico que llama a la decisi\u00f3n de fe y sit\u00faa ante la alternativa de salvaci\u00f3n o ruina, de vida o muerte. El poder de hacer milagros y la palabra no se han dado a Jes\u00fas para su propia utilidad. Contra tal oferta del tentador se decidi\u00f3 tambi\u00e9n Jes\u00fas al comienzo de su actividad (Hec 4:1-13). Tampoco ahora cae en la tentaci\u00f3n, ahora que se halla ante la decisi\u00f3n por la libertad o la condenaci\u00f3n. Quien pide signos, por el mero gusto de ver, se marcha con las manos vac\u00edas (Hec 9:9; Hec 8:19 ss). Quien reclama signos no recibe otro que la predicaci\u00f3n de conversi\u00f3n y penitencia (Hec_1 1:29 ss). <\/p>\n<p>El silencio de Jes\u00fas es se\u00f1al del siervo de Yahveh \u00abComo cordero llevado al matadero, como oveja muda ante los trasquiladores\u00bb (Isa 53:7). El silencio es para los griegos signo de la divinidad: el silencio, s\u00edmbolo de Dios. Bajo este silencio no se oculta la impotencia, que aguarda el d\u00eda de la venganza, sino la callada obediencia a los designios de Dios. <\/p>\n<p>10 Entre tanto, los sumos sacerdotes y las escribas estaban all\u00ed, acus\u00e1ndolo con vehemencia. 11 Entonces Herodes, con su escolta, despu\u00e9s de tratarlo con desprecio y de burlarse de \u00e9l, mand\u00f3 ponerle una vestidura espl\u00e9ndida y lo devolvi\u00f3 a Pilato. <\/p>\n<p>Los sanedritas de Jerusal\u00e9n pod\u00edan temer que el pr\u00edncipe galileo interviniera en favor del galileo Jes\u00fas y desbaratara sus planes de acabar con \u00e9l. El tetrarca gustaba ya de o\u00edr en otro tiempo al Bautista (Mar 6:20) y se hab\u00eda interesado por Jes\u00fas (Mar 9:9). Las acusaciones se hacen violentas. La fuerza persuasiva que falta se suple con tenacidad y obstinaci\u00f3n. Tambi\u00e9n la sesi\u00f3n ante Herodes se cierra con sentencia absolutoria. Jes\u00fas es m\u00e1s rid\u00edculo que peligroso, m\u00e1s un so\u00f1ador ajeno a la realidad, que un rebelde pol\u00edtico; candidato a la corona, pero no rey; un quijote, pero no un revolucionario. Herodes manda poner a Jes\u00fas una vestidura espl\u00e9ndida, una toga c\u00e1ndida. Jes\u00fas lleva ahora la vestidura de pretendiente. Es declarado candidato rid\u00edculo al trono, y como tal es ridiculizado. <\/p>\n<p>La reivindicaci\u00f3n de realeza de Jes\u00fas, que no se acredita con poder y esplendor regio (cf. Jua 18:36), como piensan los hombres, no se toma en serio, es ridiculizada, caricaturizada. Un pobre loco&#8230; Un idealista ajeno a la realidad&#8230; Esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos, locura para los gentiles&#8230; (\/1Co\/01\/23). <\/p>\n<p>12 Y aquel mismo d\u00eda, Herodes y Pilato, que antes estaban enemistados entre s\u00ed, se hicieron amigos. <\/p>\n<p>Pilato hab\u00eda hecho colocar escudos votivos en su palacio de Jerusal\u00e9n. Los jud\u00edos ve\u00edan en ello una provocadora profanaci\u00f3n de la ciudad santa mediante signos paganos. Una embajada jud\u00eda se present\u00f3 en Roma ante el emperador Tiberio con quejas contra Pilato. En esta embajada hab\u00eda tomado parte tambi\u00e9n Herodes Antipas. Esta pudo ser una raz\u00f3n de la enemistad. Remitiendo a Jes\u00fas al tribunal de Herodes reconoce Pilato p\u00fablicamente la soberan\u00eda de Herodes y entabla as\u00ed de nuevo relaciones normales con el tetrarca. El Evangelio ve en esta reconciliaci\u00f3n aspectos de historia de la salud. Herodes y Pilato, jud\u00edos y paganos, se re\u00fanen en Jerusal\u00e9n contra el santo siervo de Yahveh, al que Dios ha ungido como Mes\u00edas. Jud\u00edos y paganos declaran su inocencia, pero al mismo tiempo se hacen culpables contra \u00e9l. Comienza ya la gran obra de la uni\u00f3n, que se consuma cuando Jes\u00fas es exaltado y glorificado (cf. Isa 49:7-13). Jes\u00fas \u00abes nuestra paz\u00bb (Efe 2:14). <\/p>\n<p>3. CONDENADO (Lc\/23\/15). <\/p>\n<p>13 Entonces Pilato convoc\u00f3 a los sumos sacerdotes, a los jefes y al pueblo, 14 y les dijo: Me hab\u00e9is tra\u00eddo a este hombre como agitador del pueblo; pero ya v\u00e9is que yo, tras haber hecho la investigaci\u00f3n delante de vosotros, no encontr\u00e9 en \u00e9l delito alguno de esos que le acus\u00e1is. 15 Ni tampoco Herodes, por lo cual nos lo ha devuelto. Por consiguiente, ya v\u00e9is que no ha hecho nada que merezca la muerte. 16 As\u00ed que le dar\u00e9 un escarmiento y lo pondr\u00e9 en libertad. <\/p>\n<p>La masa ante la cual celebra el proceso Pilato ha aumentado a\u00fan m\u00e1s. Pilato ha convocado a los sumos sacerdotes, a los jefes y al pueblo. En un principio estaba la entera asamblea de los sanedritas (y la guardia, 23-1), luego los sumos sacerdotes y el pueblo (Efe 2:4), ahora los sumos sacerdotes y los jefes (los ancianos o miembros restantes del sanedr\u00edn, descontando sacerdotes y el pueblo -pueblo de Dios-, que hasta ahora estaba del lado de Jes\u00fas. El entero pueblo jud\u00edo tiene que hab\u00e9rselas con Jes\u00fas. Se halla ante su gran decisi\u00f3n hist\u00f3rica. Herodes y Pilato se confabulan con los gentiles y el pueblo de Israel para hacer lo que ha prefijado la mano de Dios y su poderoso designio. <\/p>\n<p>Pilato proclama el resultado del proceso. La acusaci\u00f3n se compendia en un punto: agitaci\u00f3n del pueblo contra el Estado romano. La investigaci\u00f3n ha conducido a la conclusi\u00f3n de que la acusaci\u00f3n no est\u00e1 justificada. La vista de la causa se ha efectuado ante el pueblo con plena publicidad. Todos pod\u00edan convencerse de que Pilato no hab\u00eda obrado ilegalmente. La sentencia de Pilato se ve confirmada tambi\u00e9n por la de Herodes. El veredicto reza as\u00ed: Jes\u00fas no ha cometido ning\u00fan delito digno de muerte. La inculpabilidad pol\u00edtica de Jes\u00fas indica que la causa que sostiene no va contra los intereses del Estado. La sentencia era de importancia fundamental para la Iglesia que se iba propagando en el imperio romano. El Estado romano conoce y reconoce lo inofensivo de la acci\u00f3n y del mensaje de Jes\u00fas. El juez conoce los sentimientos y la voluntad de los sumos sacerdotes y de la masa que los sigue. Se declara pronto a hacer una concesi\u00f3n. Antes de dejar en libertad a Jes\u00fas, ser\u00e1 sometido a la pena de azotes (Mar 15:15). La flagelaci\u00f3n se efect\u00faa de una manera b\u00e1rbara. Se despoja de los vestidos al reo, se lo ata a un poste o a una columna, o se lo tend\u00eda en el suelo, y luego era azotado por varios verdugos hasta que estos se cansaban, o colgaba la carne en jirones del cuerpo ensangrentado. Por lo regular acompa\u00f1aba la flagelaci\u00f3n a la crucifixi\u00f3n (Mar 15:15). Pilatos quiere ordenarla como castigo separado (Jua 19:1-5). Lucas evita la palabra \u00abazotar\u00bb, tampoco habla de la ejecuci\u00f3n de este castigo. Tiene consideraci\u00f3n con los romanos. Pilato sucumbe a la obstinaci\u00f3n de la masa y se lanza as\u00ed por un camino fatal. Se convierte en instrumento del sanedr\u00edn, que quiere acabar con Jes\u00fas. El sanedr\u00edn tiene mayor culpa que Pilato (Jua 19:11). <\/p>\n<p>17 En cada fiesta ten\u00eda que soltarles un preso. 18 Pero ellos comenzaron a gritar todos en masa \u00a1Fuera con \u00e9l! \u00a1Su\u00e9ltanos a Barrab\u00e1s! 19 A \u00e9ste lo hab\u00edan metido en la c\u00e1rcel por un mot\u00edn ocurrido en la ciudad y por un homicidio. <\/p>\n<p>El procurador ten\u00eda que libertar un preso en la fiesta de la pascua. Esto se deb\u00eda, sin duda, a un privilegio que los romanos hab\u00edan otorgado a los jud\u00edos (*). La masa lanza el nombre de Barrab\u00e1s en medio del proceso. Este hombre hab\u00eda combatido por la independencia, hab\u00eda amotinado al pueblo y en una revuelta hab\u00eda cometido un homicidio. Es culpable precisamente de eso de que los sanedritas acusan a Jes\u00fas. Sin embargo se pide la libertad del revoltoso y homicida y se exige que se elimine violentamente a Jes\u00fas. Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n dir\u00e1 Pedro a los jud\u00edos: \u00abEl Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jes\u00fas, a quien vosotros entregasteis y negasteis en presencia de Pilato, mientras \u00e9ste se inclinaba a dejarlo en libertad. Vosotros, pues, negasteis al santo y al justo, y pedisteis que se os hiciera gracia de un asesino\u00bb (\/Hch\/03\/13s). Los marcados contrastes son tremendamente tr\u00e1gicos. El pueblo se decide contra el santo y justo en favor de un revoltoso sin escr\u00fapulos; contra el autor de la vida que gu\u00eda a la vida, en favor de uno que destruye la vida.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Se puede discutir la autenticidad del v. 17; seguramente se tomar\u00eda de Mar 15:6, y se insertar\u00eda aqu\u00ed para mejor inteligencia del hecho. Diversas indicaciones en el Talmud y en textos jur\u00eddicos paralelos confirman este uso transmitido en los Evangelios. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>20 Pilato, deseoso de poner en libertad a Jes\u00fas, les dirigi\u00f3 de nuevo la palabra. 21 Pero ellos segu\u00edan gritando: \u00a1Crucif\u00edcalo, crucif\u00edcalo! 22 Insisti\u00f3 Pilato por tercera vez. \u00bfPues qu\u00e9 mal ha hecho \u00e9ste? Yo no he encontrado en \u00e9l ning\u00fan delito de muerte; as\u00ed que le dar\u00e9 un escarmiento y lo pondr\u00e9 en libertad. <\/p>\n<p>Desde la acusaci\u00f3n de alta traici\u00f3n est\u00e1 la pena de muerte en el trasfondo del proceso, se reclama luego abiertamente (Mar 23:18), y al final se determina bajo la forma de crucifixi\u00f3n (Mar 23:21). En el derecho romano se consideraba la alta traici\u00f3n como delito capital y se castigaba seg\u00fan los casos con la cruz, con la entrega a las fieras en el circo o con la deportaci\u00f3n a una isla. Los miembros dirigentes del consejo supremo de los jud\u00edos traman para Jes\u00fas la muerte en cruz. Hay que acabar absolutamente con \u00e9l. El que muere crucificado pierde la vida, la honra, la existencia delante de Dios. La Escritura dice: \u00abEs maldito el que est\u00e1 colgado\u00bb (Deu 21:23; cf. Gal 3:13). <\/p>\n<p>Por tercera vez reconoce Pilato la inocencia de Jes\u00fas (Gal 23:4.13-16.22). Las declaraciones de inculpabilidad van in crescendo: la primera es el resultado de la investigaci\u00f3n de Pilato, la segunda es adem\u00e1s apoyada por Herodes, la tercera tiene lugar en presencia del rebelde y homicida. As\u00ed aparece un hombre que ha perpetrado eso por lo cual es acusado Jes\u00fas&#8230; \u00bfPues qu\u00e9 mal ha hecho \u00e9ste, Jes\u00fas? Ecce homo (Jua 19:5). <\/p>\n<p>Cada vez que Pilato declara la inocencia e inculpabilidad de Jes\u00fas se endurece la actitud de la muchedumbre. Los sumos sacerdotes y el pueblo persisten en la resistencia (Jua 22:5), el pueblo entero grita (sin interrupci\u00f3n): \u00a1Crucif\u00edcalo! (Jua 22:18). Ininterrumpidamente gritan a lo que dice Pilato: \u00a1Crucif\u00edcalo, crucif\u00edcalo! Tres veces intenta Pilato ganarlos para su sentencia. Lo remite al tribunal de Herodes (Jua 22:7); quiere escarmentarlo (Jua 22:16); repite esta cruel soluci\u00f3n de compromiso (Jua 22:22). No los jueces romanos, sino las multitudes de los jud\u00edos, que acusan a Jes\u00fas ante su tribunal, son las que empujan a la muerte a Jes\u00fas. Lucas no sit\u00faa en el campo visual la d\u00e9bil condescendencia, la deficiencia e injusticia de Pilato, sino la creciente obstinaci\u00f3n de los enemigos de Cristo. Ahora se colma la medida de la oposici\u00f3n a Dios. Dando una mirada retrospectiva a la historia del proceder de Dios con su pueblo, saca Esteban la siguiente conclusi\u00f3n en su discurso ante el consejo supremo: \u00ab\u00a1Gentes de dura cerviz e incircuncisos de coraz\u00f3n y de o\u00eddos! Siempre est\u00e1is resistiendo al Esp\u00edritu Santo. Como vuestros padres, igual vosotros. \u00bfA qui\u00e9n de entre los profetas no persiguieron vuestros padres? Hasta dieron muerte a los que preanunciaban la venida del Justo, de quien vosotros ahora os hab\u00e9is hecho traidores y asesinos\u00bb (Hec 7:51s). <\/p>\n<p>23 Pero ellos insist\u00edan, pidiendo a grandes voces que fuera crucificado, y su griter\u00edo se hac\u00eda cada vez m\u00e1s violento. <\/p>\n<p>Pilato sucumbe ante el griter\u00edo fan\u00e1tico de las masas. Los acusadores lo dominaban con su griter\u00edo; \u00e9l sucumbi\u00f3 a sus fan\u00e1ticas exigencias. Su griter\u00edo se impuso. El furioso gritar aparece casi despersonalizado. En este griter\u00edo confuso act\u00faa el poder de las tinieblas. Tras la masa del pueblo y sus dirigentes combate el poder de las tinieblas contra el Se\u00f1or de la gloria (Hec 22:53; cf. 1Co 2:6 ss). <\/p>\n<p>24 Por fin, Pilato decret\u00f3 que se ejecutara lo que ellos ped\u00edan. 25 Puso, pues, en libertad al que ellos reclamaban, al que hab\u00eda sido encarcelado por mot\u00edn y homicidio, y a Jes\u00fas lo entreg\u00f3 al arbitrio de ellos. <\/p>\n<p>Las palabras no contienen una sentencia expresa de muerte del juez Pilato. Indicios no faltan de que tal sentencia fue fallada de hecho. Pilato se sent\u00f3 en el tribunal para dictar la sentencia (Jua 19:13). La tabla en que se notificaba la culpa indica que Jes\u00fas fue condenado por alta traici\u00f3n (Jua 23:38). La ejecuci\u00f3n de la condena fue llevada a cabo por soldados romanos (Jua 23:47). \u00bfPor que se expresa Lucas de una manera tan velada: \u00abPilato lo entreg\u00f3 al arbitrio de ellos\u00bb? La voluntad de los jud\u00edos que estaban ante el tribunal de Pilato era que Jes\u00fas fuera crucificado. Pedro declara en su primer serm\u00f3n el d\u00eda de pentecost\u00e9s: \u00abHombres de Israel, o\u00edd estas palabras: a Jes\u00fas de Nazaret, hombre acreditado por Dios ante vosotros con milagros, prodigios y se\u00f1ales que por \u00e9l realiz\u00f3 Dios entre vosotros, como bien sab\u00e9is; a \u00e9ste, entregado seg\u00fan el plan definido y el previo designio de Dios, vosotros, crucific\u00e1ndolo por manos de paganos, lo quitasteis de en medio\u00bb (Hec 2:22s) (Cf. tambi\u00e9n Hec 2:36; Hec 3:15; Hec 5:30; Hec 7:52; Hec 13:27s; 1Te 2:14 ss). La culpa m\u00e1s profunda de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas recae sobre los dirigentes jud\u00edos y el pueblo de Jerusal\u00e9n, que con su griter\u00edo se prest\u00f3 como instrumento al odio de aqu\u00e9llos. No se puede hablar de culpa colectiva de todos los jud\u00edos. En la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores malvados patentiza Jes\u00fas la culpa de los escribas y pont\u00edfices en su muerte (1Te 20:16.19). A los habitantes de Jerusal\u00e9n se predice la destrucci\u00f3n de su ciudad, porque \u00e9sta no ha aceptado y reconocido la misericordiosa visita de Dios por medio de Jes\u00fas (1Te 19:43 ss). La voluntad de los jud\u00edos que estaban delante de Pilato era que Jes\u00fas fuera crucificado. El procurador romano entrega a Jes\u00fas. Hab\u00eda hecho todo lo imaginable por establecer la inculpabilidad pol\u00edtica de Jes\u00fas. La masa de pueblo jud\u00eda, bajo la gu\u00eda de los sanedritas, lo forz\u00f3 con todos los medios a condescender. Pilato queda en gran manera descargado. Al evangelista, al hacer su exposici\u00f3n, no le interesa precisamente investigar la culpa por la ejecuci\u00f3n de Jes\u00fas y repartirla equitativamente. Para la misi\u00f3n de la Iglesia era m\u00e1s importante poner a plena luz el testimonio del juez romano, a saber, que Jes\u00fas y su causa no son sospechosos pol\u00edticamente ni peligrosos para el Estado. El Estado romano no tiene motivo alguno para perseguir a la Iglesia, puesto que por raz\u00f3n de su fundador no tiene veleidades ni aspiraciones de influencia pol\u00edtica. Las autoridades romanas no deben dejarse influenciar y enga\u00f1ar por las calumnias jud\u00edas contra los ap\u00f3stoles de Cristo, propaladas por todas las ciudades del imperio romano, ni deben dar cr\u00e9dito a tales patra\u00f1as. <\/p>\n<p>Para la Iglesia es siempre el proceso de Jes\u00fas un documento que le muestra c\u00f3mo debe comportarse frente al Estado. Es tambi\u00e9n un documento por el que puede ver el Estado c\u00f3mo ha de entender debidamente a la Iglesia. Lo que experiment\u00f3 Jes\u00fas ante el tribunal de Pilato levanta los \u00e1nimos de la Iglesia cuando \u00e9sta se ve tratada por los poderosos y jueces de la tierra como Jes\u00fas fue tratado por Pilato. Para no implicarse en dificultades pol\u00edticas se entrega a Jes\u00fas, como m\u00e1s tarde los procuradores romanos F\u00e9lix y Festo estar\u00e1n a punto de sacrificar a Pablo, entreg\u00e1ndolo a sus fan\u00e1ticos adversarios ( Hec 24:25 ss; Hec 25:9). El tiempo de la Iglesia es esencialmente tiempo de pasi\u00f3n, cuyos aprietos y tentaciones s\u00f3lo cesar\u00e1n cuando venga el Hijo del hombre. El Se\u00f1or conforta a su Iglesia, porque \u00e9l fue el primero en experimentar el destino de ser condenado por alta traici\u00f3n y como causante de des\u00f3rdenes, mientras que se dio libertad al verdadero reo de alta traici\u00f3n y homicida. <\/p>\n<p>La resoluci\u00f3n de condenarle a muerte, adoptada por los sanedritas, puede realizarse. La historia de c\u00f3mo se realiz\u00f3 comenz\u00f3 con la promesa de entreg\u00e1rselo hecha por Judas. Termina con las palabras \u00aby a Jes\u00fas lo entreg\u00f3 (Pilato) al arbitrio de ellos\u00bb. La palabra \u00abentregar\u00bb caracteriza no s\u00f3lo al principio y al fin del proceso de Jes\u00fas, sino a la pasi\u00f3n entera; seg\u00fan las actas jud\u00edas de procesos y de martirios, se entrega al m\u00e1rtir en manos de los que han de atormentarlo y matarlo (Cf. tambi\u00e9n Hec 21:11; Hec 28:17). La palabra \u00abentregar\u00bb expresa, juntamente con el acontecimiento hist\u00f3rico, tambi\u00e9n su interpretaci\u00f3n. La entrega no es s\u00f3lo obra de hombres, sino en \u00faltimo t\u00e9rmino obra de Dios. El Se\u00f1or lo entreg\u00f3 por nuestros pecados (Isa 53:12). En la entrega de Jes\u00fas a la voluntad de los jud\u00edos se cumpli\u00f3 la propia voluntad de Dios revelada en la Escritura (Isa 24:26s) (Hec 2:23; Hec 3:18; Hec 13:27; Hec 26:23). En el martirio no s\u00f3lo se desencadena poder humano; se trata tambi\u00e9n de un drama salv\u00edfico divino. <\/p>\n<p>IV. LA MUERTE DE JES\u00daS (Hec 23:26-56). <\/p>\n<p>El camino de Jes\u00fas hacia la muerte y su muerte misma se presentan de tal modo que Jes\u00fas aparece ante la Iglesia como m\u00e1rtir. En el martirio se da conocimiento a la misi\u00f3n y la vida de Jes\u00fas. El triunfo del martirio se manifiesta ya antes de que Jes\u00fas haya expirado. La Iglesia perseguida experimenta con Jes\u00fas el poder en la impotencia de la muerte en el martirio. <\/p>\n<p>1. V\u00cdA DOLOROSA (Lc\/23\/26-32). <\/p>\n<p>26 Cuando lo conduc\u00edan, echaron mano de un tal Sim\u00f3n de Cirene, que volv\u00eda del campo, y lo cargaron con la cruz, para que la llevara detr\u00e1s de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Por lo regular, la sentencia se ejecutaba inmediatamente despu\u00e9s de su promulgaci\u00f3n. De la ejecuci\u00f3n se encargaba la guardia del procurador cuando impon\u00eda Pilato un castigo militar. Lo conduc\u00edan. Lucas no hace menci\u00f3n de los soldados romanos. Tampoco cont\u00f3 c\u00f3mo se hab\u00edan burlado de Jes\u00fas (Mar 15:16s). No son los romanos los que cargan con la culpa de los tormentos y de la ejecuci\u00f3n de Jes\u00fas, por lo menos no cargan con la culpa principal (Jua 19:11). El camino del palacio de Herodes hasta el lugar de la ejecuci\u00f3n fuera de las murallas de la ciudad (Mat 28:11; Jua 19:20) era de unos 300 metros. Pasaba por calles animadas, pues la pena de crucifixi\u00f3n deb\u00eda servir de escarmiento. Jes\u00fas llevaba, como era corriente, el palo transversal de la cruz. El palo largo, el madero vertical, lo aguardaba, clavado en tierra, en el lugar de la ejecuci\u00f3n. El evangelista no habla de todo lo que estaba implicado en este sencillo \u00ablo conduc\u00edan\u00bb. S\u00f3lo pone de relieve lo que sirve para animar a los m\u00e1rtires cristianos. <\/p>\n<p>En el camino echan mano de Sim\u00f3n de Cirene para que lleve la cruz de Jes\u00fas. Lucas elige un t\u00e9rmino civil en lugar del militar empleado por Marcos (15,21): \u00ablo obligaron\u00bb. Las tropas romanas de ocupaci\u00f3n tienen derecho a enrolar a cualquiera para servicios p\u00fablicos. Lucas tiene consideraci\u00f3n con los romanos; la ejecuci\u00f3n de Jes\u00fas no aparece como obra de los soldados romanos. Sim\u00f3n vuelve del campo, de su terreno que hab\u00eda comprado quiz\u00e1 para cavar un sepulcro. Era jud\u00edo de la di\u00e1spora, que ven\u00eda de Cirene -quiz\u00e1 para prepararse para la vida futura en la proximidad del templo; se cre\u00eda, en efecto, que la resurrecci\u00f3n de los muertos comenzar\u00eda en el monte de Si\u00f3n. Sim\u00f3n lleva la cruz detr\u00e1s de Jes\u00fas; con ello cumple lo que exige Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: \u00abEl que quiere venir en pos de m\u00ed (ser mi disc\u00edpulo), ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, cargue cada d\u00eda con su cruz y s\u00edgame\u00bb (9,23). \u00abQuien no lleve su cruz y viene tras de m\u00ed, no puede ser mi disc\u00edpulo\u00bb (14,27). El sentido del martirio cristiano consiste en llevar cada uno su propia cruz juntamente con Cristo que lleva la cruz. Tambi\u00e9n la cruz cotidiana, impuesta por la vida cristiana con los imperativos del d\u00eda -la Iglesia es Iglesia perseguida- forma parte del llevar la cruz de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>27 Una gran muchedumbre de pueblo lo segu\u00eda, y tambi\u00e9n mujeres, las cuales iban llorando y lament\u00e1ndose por \u00e9l. 28 Vuelto Jes\u00fas hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusal\u00e9n, no llor\u00e9is por m\u00ed; llorad, m\u00e1s bien, por vosotras y por vuestros hijos. 29 Porque se acercan d\u00edas en que se dir\u00e1: \u00a1Dichosas las est\u00e9riles! \u00a1Bienaventurados los senos que no engendraron y los pechos que no criaron! 30 Entonces se pondr\u00e1n a decir a los montes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Sepultadnos. 31 Porque, si esto hacen con el le\u00f1o verde, \u00bfqu\u00e9 no se har\u00e1 con el seco? <\/p>\n<p>El \u00abpueblo\u00bb, el pueblo de Dios, vuelve a aparecer aqu\u00ed, y tambi\u00e9n las mujeres que en los entierros jud\u00edos suelen encargarse de las lamentaciones por el difunto (8,52). El c\u00edrculo de las pla\u00f1ideras y de los que se lamentan se ampl\u00eda hasta convertirse en un duelo del pueblo, cuando se trata de la muerte de personalidades destacadas. Los jud\u00edos no permiten que se hagan lamentaciones en p\u00fablico por los que mueren en el pat\u00edbulo (Deu 21:22s). Jes\u00fas, sin embargo, es objeto de tales lamentaciones -las mujeres se golpeaban el pecho y lloraban- en el camino hacia el lugar de la ejecuci\u00f3n. A \u00e9l se le hacen como a maestro, profeta y rey de su pueblo. Las mujeres que se lamentan dan un testimonio valeroso de que Jes\u00fas no era un criminal. Hombres temerosos de Dios guardaron tambi\u00e9n gran luto por el m\u00e1rtir Esteban (Hec 8:2). <\/p>\n<p>A las mujeres que se lamentan habla Jes\u00fas como profeta, lleno de soberan\u00eda y de grandeza. Sus palabras est\u00e1n revestidas del lenguaje de los profetas de infortunio: \u00abHijas de Jerusal\u00e9n\u00bb (Isa 3:16), \u00abSe acercan d\u00edas\u00bb (Amo 4:2), \u00abDir\u00e1n a los montes: Caed sobre nosotros&#8230;\u00bb (Ose 10:8). Jes\u00fas hab\u00eda actuado como profeta, y como profeta lleva a t\u00e9rmino su obra. Por parte de la ciudad que asesina a los profetas, sufre ahora el destino de muerte de todos los profetas (Ose 13:34). Jes\u00fas es fiel hasta el fin. La constancia y perseverancia es su grandeza, y tambi\u00e9n la grandeza de los cristianos, porque el tiempo de la Iglesia es tiempo de persecuci\u00f3n (Ose 21:19). <\/p>\n<p>El camino, la marcha de Jes\u00fas hacia la muerte es m\u00e1s que una lamentable cat\u00e1strofe personal. No llor\u00e9is por m\u00ed. Su ejecuci\u00f3n atrae sobre Jerusal\u00e9n el castigo de Dios. Llorad por vosotras y por vuestros hijos. La ciudad, que en todo tiempo resisti\u00f3 a los profetas y les dio muerte, que con lo que ahora sucede colma la medida del empedernimiento, esta ciudad recibir\u00e1 su castigo (Ose 11:50s; Ose 13:34s; Ose 19:11-27.41-44; Ose 20:9-19; Ose 21:20-24). Le sobrevendr\u00e1n cosas intolerables. Lo que regularmente es la mayor felicidad, se convertir\u00e1 en infortunio. Entonces se felicitar\u00e1 a las madres que no tengan hijos. La vida ser\u00e1 tan insoportable que ser\u00e1 preferida la muerte. El juicio y castigo de Jerusal\u00e9n es el remate de una historia milenaria de infidelidad y rebeld\u00eda contra Dios. Es al mismo tiempo modelo y s\u00edmbolo del juicio universal sobre todo lo malo, sobre todos los repudios de las ofertas de gracia hechas por Dios y sobre todos los poderes hostiles a Dios. <\/p>\n<p>Jes\u00fas piensa, m\u00e1s que en su desgracia, en la triste suerte de Jerusal\u00e9n y de sus habitantes. Llorad por vosotras y por vuestros hijos. Su palabra prof\u00e9tica exhorta a la conversi\u00f3n y a la penitencia. La vista de la ciudad (Ose 19:41) y el contacto con sus habitantes, que tienen buenos sentimientos para con \u00e9l, le impele a revelar el fin de esta ciudad y el amor que le tiene. Su camino a la cruz realiza todos los planes de Dios. Con la lamentaci\u00f3n sobre Jerusal\u00e9n entra \u00e9l en la ciudad de su muerte y de su repudio y reprobaci\u00f3n; en presencia de las mujeres que se lamentan y que deben llorar por la ciudad, la abandona para sufrir la muerte que ella le tiene preparada. No ha reconocido Jerusal\u00e9n lo que hab\u00eda de proporcionarle la paz. <\/p>\n<p>Lo grave de la hora se dibuja en la marcha misma de Jes\u00fas hacia la muerte. El juicio comienza por \u00e9l, el Justo. \u00e9l es el Siervo de Dios, que en forma vicaria sufre por los muchos, pero con ello no queda sin vigor la sentencia sobre aquellos por quienes \u00e9l sufre. Lo que sucede con Jes\u00fas es advertencia y llamamiento a la conversi\u00f3n. <\/p>\n<p>Si el juicio de Dios le alcanza en forma tan dura a \u00e9l, el inocente, \u00bfqu\u00e9 suceder\u00e1 a aquellos que no carecen de culpa? Jes\u00fas se sirve de un proverbio: \u00abSi el fuego ataca al le\u00f1o verde, \u00bfqu\u00e9 han de hacer los que est\u00e1n secos?\u00bb El m\u00e1rtir que exp\u00eda por los otros quiere sacudir los \u00e1nimos. De la Iglesia de los m\u00e1rtires dice Pedro: \u00abPorque es ya el tiempo de que comience el juicio por la casa de Dios. Y si empieza por nosotros, \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 el final de los que se rebelan contra el Evangelio de Dios? Y si el justo a duras penas se salva, \u00bfd\u00f3nde podr\u00e1 presentarse el imp\u00edo y pecador?\u00bb (\/1P\/04\/17s). <\/p>\n<p>32 Llevaban tambi\u00e9n a otros dos, que eran malhechores, para ejecutarlos con \u00e9l. <\/p>\n<p>Los romanos sol\u00edan practicar a la vez diversas ejecuciones, cosa que no hubiera sido posible seg\u00fan la ley jud\u00eda. Seg\u00fan Marcos, parece que los dos \u00abmalhechores\u00bb hab\u00edan sido combatientes por la independencia; seg\u00fan Lucas no son criminales pol\u00edticos, sino sencillamente malhechores, pecadores. Jes\u00fas es computado entre los criminales y los pecadores. En \u00e9l se cumple lo que \u00e9l mismo hab\u00eda dicho a sus disc\u00edpulos antes de marchar al huerto de los Olivos, y lo que la Escritura hab\u00eda anunciado anticipadamente como su suerte fijada por Dios (22,37; Isa 53:12). Jes\u00fas se encuadra entre los malhechores y carga con su castigo, como expiaci\u00f3n per ellos. Los criminales est\u00e1n \u00abcon \u00e9l\u00bb, son sus disc\u00edpulos&#8230; <\/p>\n<p>2. EN EL CALVARIO (Isa 23:33-43). <\/p>\n<p>a) Crucificado (Lc\/23\/33-34) <\/p>\n<p>33 Cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, lo crucificaron all\u00ed a \u00e9l y a los malhechores: uno a la derecha y otro a la izquierda. 34 Jes\u00fas dec\u00eda: Padre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen. Luego se repartieron sus vestidos echando suertes. <\/p>\n<p>El lugar del suplicio lleva el nombre de Calvario, lugar de la Calavera; as\u00ed se traduce el nombre hebreo de G\u00f3lgota (Jua 19:17). Este nombre caracteriza el lugar, con la designaci\u00f3n de \u00abcabeza\u00bb (en \u00e1rabe ra&#8217;s), frecuente en Oriente, como un altozano que sobresale ligeramente (un cabezo). Jes\u00fas lleva a t\u00e9rmino su misi\u00f3n en el pat\u00edbulo y all\u00ed la consuma. \u00abDespreciado, desecho de los hombres\u00bb (Isa 53:3). <\/p>\n<p>:All\u00ed lo crucificaron. Sobre la colina se hallaban algunos postes que llevaban en medio una tabla que sirviera de asiento, y arriba, sobre el sitio de la cabeza, una muesca para el palo transversal. Las manos de Jes\u00fas fueron clavadas en este palo (Isa 24:39; Jua 20:25). Este se elev\u00f3 con su carga sobre el poste; luego se sujetaron el palo y los pies. La antig\u00fcedad sinti\u00f3 y calific\u00f3 la muerte en cruz como \u00abla m\u00e1s cruel y terrible de las penas de muerte\u00bb (Cicer\u00f3n), como \u00abla muerte m\u00e1s luctuosa de todas\u00bb (Flavio Josefo), como la \u00abpena de muerte propia de esclavos\u00bb (T\u00e1cito). La cruz coloca a Jes\u00fas entre los criminales m\u00e1s infames. El que hab\u00eda entrado en Jerusal\u00e9n como pr\u00edncipe de la paz, termina en el pat\u00edbulo fuera de la ciudad de la paz, como perturbador del orden y de la paz. Es crucificado como el criminal m\u00e1s vulgar entre dos criminales. Precisamente por el hecho de ser Jes\u00fas computado entre los criminales en su calidad de m\u00e1rtir y Siervo de Dios, surge una esperanza luminosa: \u00abPor eso yo le dar\u00e9 por parte suya muchedumbres, y recibir\u00e1 muchedumbres por bot\u00edn; por haberse entregado a la muerte y haber sido contado entre los pecadores\u00bb (Isa 53:12). La imagen de Cristo levanta los \u00e1nimos de los cristianos cuando tambi\u00e9n ellos son ejecutados como criminales por el nombre de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Jes\u00fas ruega por sus enemigos y por los que lo atormentan (*). Los tormentos y la injusticia no pueden retraerlo del amor. En su derrota sale victorioso. Lo que ense\u00f1\u00f3, lo vive. \u00e9l mismo predic\u00f3 el amor a los enemigos: ahora \u00e9l tambi\u00e9n ora por sus enemigos, como lo hab\u00eda exigido (Isa 6:35). Se mantiene fiel a su palabra, aun en las horas tenebrosas. Trata de hacer entrar dentro de s\u00ed a Judas en el momento mismo en que lo entrega; sana la oreja del criado herido, que hab\u00eda acudido para participar en su captura; ora por sus enemigos mientras lo crucifican. El Crucificado es la ilustraci\u00f3n de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas, arquetipo de vida cristiana, de oraci\u00f3n y de sufrimiento. \u00abPara esto fuisteis llamados. Porque tambi\u00e9n Cristo sufri\u00f3 por vosotros, dej\u00e1ndoos ejemplo para que sig\u00e1is sus huellas\u00bb (1Pe 2:21). <\/p>\n<p>Con su oraci\u00f3n se constituye Jes\u00fas en abogado y sumo sacerdote (Heb 7:25; 1Jn 2:1) por sus \u00abtraidores y asesinos\u00bb (Hec 7:52). Para obtener lo que va a implorar pone Jes\u00fas en juego toda la intimidad que lo une con Dios y a Dios con \u00e9l, y que se expresa con la palabra Padre (abba, m\u00e1s bien \u00abpap\u00e1\u00bb). Adem\u00e1s, excusa todav\u00eda lo que est\u00e1n haciendo los que lo atormentan y los que los apoyan, sus adversarios entre los jud\u00edos. \u00abNo saben lo que hacen.\u00bb Con esto no se niega la culpa. Si no hubiese habido culpa, habr\u00eda estado de sobra la intercesi\u00f3n de Jes\u00fas. El proceso ha demostrado que sus adversarios no han escatimado mentiras ni odios, obstinaci\u00f3n y presi\u00f3n sobre el juez, con objeto de lograr su intento. Pero \u00bftienen plena conciencia de lo que significa su suplicio? Est\u00e1n crucificando a Cristo, al Hijo de Dios, al Hijo del hombre (22,66 ss). Conocemos las palabras de Pedro, que censur\u00f3 a los jud\u00edos de Jerusal\u00e9n primeramente con estas palabras: Vosotros \u00abdisteis muerte al autor de la vida\u00bb, pero inmediatamente a\u00f1ade: \u00abAhora bien, hermanos, yo s\u00e9 que obrasteis por ignorancia, como asimismo vuestros jefes\u00bb (Hec 3:15.17). Pablo concuerda con \u00e9l en el discurso que pronunci\u00f3 ante los jud\u00edos en Antioqu\u00eda de Pisidia: \u00abPorque los habitantes de Jerusal\u00e9n y sus jefes, al condenarlo, cumplieron, sin saberlo, las palabras de los profetas que se leen cada s\u00e1bado\u00bb (Hec 13:27). Tampoco Pedro y Pablo absolvieron a los jud\u00edos de toda culpa; en efecto, la ignorancia y el no reconocer no se limitan a la esfera del conocimiento, sino que tienen tambi\u00e9n que ver con la decisi\u00f3n de la voluntad. \u00abEI no reconocer no es simplemente no estar uno orientado, lo cual, en cuanto tal, se puede excusar, sino que es tambi\u00e9n un delito sujeto a la ira de Dios y tiene necesidad de perd\u00f3n.\u00bb Sin embargo, s\u00f3lo despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es inexcusable el no haber cre\u00eddo en su mesianidad. Hasta entonces no tom\u00f3 Dios en cuenta los \u00abtiempos de la ignorancia\u00bb, no los castig\u00f3 como correspond\u00eda; ahora, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, se produce una mutaci\u00f3n (Hec 17:30). La oraci\u00f3n del perd\u00f3n y del amor a los enemigos ilumina los tiempos de persecuci\u00f3n de la Iglesia. El protom\u00e1rtir Esteban, bajo las pedradas mort\u00edferas, cae de rodillas y clama con fuerte voz: \u00abSe\u00f1or, no les tomes en cuenta este pecado\u00bb (Hec 7:60). Se dirige al Cristo glorificado, al que Dios ha transmitido el poder de juzgar, y ora con su esp\u00edritu. Jes\u00fas es modelo y fortaleza de los m\u00e1rtires. <\/p>\n<p>Jes\u00fas deja muy atr\u00e1s a los m\u00e1rtires jud\u00edos. Sus figuras son veneradas. No puede uno menos de conmoverse al leer el martirio de los hermanos Macabeos y de su heroica madre (2Mac 7). \u00bfC\u00f3mo se comportan con sus enemigos? Amenazan al rey que los manda atormentar: \u00abPero t\u00fa no creas que quedar\u00e1s impune por haber osado luchar contra Dios\u00bb (2Ma 7:19). Insultan a sus enemigos, los escarnecen y excitan su furor, los anatematizan y les anuncian terribles castigos (4Mac 9,15). Jes\u00fas perdona, excusa, ora por el perd\u00f3n de sus adversarios. <\/p>\n<p>Los jud\u00edos aguardan de los ajusticiados una confesi\u00f3n de culpabilidad. El ladr\u00f3n arrepentido hizo tal confesi\u00f3n (23,41). Jes\u00fas es el Santo y Justo, pero carga con la culpa de todos, y ora por ellos, particularmente y en primer lugar por los que se han desmandado contra \u00e9l. Antes de morir cumple toda justicia, la justicia que \u00e9l mismo exig\u00eda; porque es misericordioso como es misericordioso el Padre que est\u00e1 en los cielos (cf. 6,36). Los vestidos y los pocos efectos de los ajusticiados, que eran crucificados desnudos, pertenecen a los verdugos. Para decidir lo que corresponde a cada uno, se echan suertes. El sorteo de las vestiduras de Jes\u00fas se refiere con las palabras del Salmo 22(21),19. El designio y plan salv\u00edfico de Dios quiere que Jes\u00fas muera en la mayor pobreza y deshonra. En el camino hacia su \u00abelevaci\u00f3n\u00bb habl\u00f3 Jes\u00fas con frecuencia e insistentemente de la pobreza y del hacerse pobre; ahora se le quita todo lo que posee, y el lo da de buena gana, porque as\u00ed lo quiere Dios. Cuando entr\u00f3 Jes\u00fas en este mundo fue envuelto en pa\u00f1ales por Mar\u00eda; antes de salir de la vida, son repartidos sus vestidos. <\/p>\n<p>Todo lo que ten\u00eda se le ha quitado: la libertad con la crucifixi\u00f3n; la honra, al ser contado entre los criminales; los vestidos, como derecho de sus verdugos. Todo lo entreg\u00f3 para hacer bien a los que le odian. S\u00f3lo una cosa le ha quedado: el Padre, abba. \u00e9l quiere enriquecer a los pobres, como lo anuncia el Salmo de pasi\u00f3n que acaba de insinuarse: \u00abDe ti parten mis loores en la gran asamblea, ante los que te temen cumplir\u00e9 yo mis promesas. Los pobres comer\u00e1n hasta saciarse, los que buscan al Se\u00f1or le alabar\u00e1n: su coraz\u00f3n ha de vivir para siempre. Recordar\u00e1n y volver\u00e1n hacia el Se\u00f1or todos los confines de la tierra: ante \u00e9l se postrar\u00e1n las familias todas de las gentes. <\/p>\n<p>El reino es del Se\u00f1or y \u00e9l es el que domina en las naciones. S\u00f3lo a \u00e9l han de adorar los satisfechos de la tierra, ante \u00e9l se inclinar\u00e1n los que bajan al polvo&#8230; Su descendencia ha de servirle, del Se\u00f1or se cantar\u00e1 por las generaciones. A medida que vengan, dir\u00e1n de su justicia, a las gentes que nazcan, lo que ha hecho\u00bb (Sal 22[21l,26-31). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* El v. 34 falta en toda una serie de antiguos e importantes manuscritos. La palabra parece haber resultado molesta para la pol\u00e9mica contra los jud\u00edos y su culpa en la muerte de Jes\u00fas (cf. 22,43s). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Escarnecido (Lc\/23\/35-38) <\/p>\n<p>35 El pueblo estaba all\u00ed mirando. Y tambi\u00e9n los jefes arrugaban la nariz, diciendo: Ha salvado a otros; pues que se salve a s\u00ed mismo, si \u00e9l es el ungido de Dios, el elegido. <\/p>\n<p>Se hace distinci\u00f3n entre el pueblo (pueblo de Dios) y sus jefes. El pueblo se ha quedado all\u00ed y est\u00e1 mirando. El pueblo lo hab\u00eda escuchado en el templo, nunca aparece activo en el proceso; ahora est\u00e1 otra vez presente. Tambi\u00e9n el pueblo arrugaba la nariz, como los jefes. Lo que ve y experimenta bajo la cruz es superior a \u00e9l. La muerte en cruz de Jes\u00fas es la gran prueba de la fe, que constantemente se debe intentar superar. \u00bfPuede este crucificado ser el salvador, el Mes\u00edas, si \u00e9l mismo no se puede salvar? El pueblo no dice nada ni participa activamente en las burlas de Jes\u00fas, pero interiormente no acaba de vencer el esc\u00e1ndalo que le ocasiona la muerte en cruz del Mes\u00edas. \u00bfNo intervendr\u00e1 Dios cuando se ve aniquilado su ungido, su elegido, cuando perece el m\u00e1rtir miserablemente? Los jefes del pueblo \u00abarrugan la nariz\u00bb, tuercen los labios, desprecian a Jes\u00fas y se creen legitimados para ello. Las mofas compendian lo que est\u00e1 contenido en los t\u00edtulos de Jes\u00fas: salvador, ungido de Dios y Mes\u00edas (9,35), elegido, siervo de Dios (9,35; Isa 42:1) e Hijo de Dios. Si Jes\u00fas es todo eso que dicen estos t\u00edtulos y tiene el poder que en ellos se expresa, ahora es cuando tiene que demostrar este poder y salvarse&#8230; Con semejante tentaci\u00f3n comenz\u00f3 su obra (Isa 4:3), la misma se le ofrece en Nazaret, su ciudad paterna (Isa 4:23); la misma concluye tambi\u00e9n su camino por la tierra y se le plantea como objeto de decisi\u00f3n antes de ser glorificado. Que la impotencia haya de demostrar el poder de Jes\u00fas, es cosa que no se puede comprender. Este hecho parad\u00f3jico s\u00f3lo se comprende por la Escritura, y resuena en las palabras de la Escritura: \u00abarrugan la nariz\u00bb. \u00abPero yo soy un gusano, no un hombre; el oprobio de los hombres y el desprecio del pueblo. B\u00farlanse de m\u00ed cuantos me ven, tuercen los labios y mueven la cabeza\u00bb (Sal 22 [21],8) <\/p>\n<p>36 Tambi\u00e9n se burlaban de \u00e9l los soldados, que se acercaban para ofrecerle vinagre 37 y le dec\u00edan: Si t\u00fa eres el rey de los jud\u00edos, s\u00e1lvate a ti mismo. 38 Hab\u00eda tambi\u00e9n sobre \u00e9l una inscripci\u00f3n: \u00e9ste es el rey de los jud\u00edos. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los soldados romanos -hasta aqu\u00ed no ha hablado nunca de ellos el evangelista- se burlan de Jes\u00fas. Ofrecen vinagre al sediento. Aqu\u00ed resuena en lontananza el Salmo: \u00abEn mi sed me abrevaron con vinagre\u00bb (Sal 69 [68], 22). Jes\u00fas se ve atormentado en su angustia. <\/p>\n<p>El t\u00edtulo de rey de los jud\u00edos ocupaba el centro del proceso. Este t\u00edtulo es la culpa de Jes\u00fas. \u00bfQu\u00e9 clase de rey es \u00e9ste? Impotente y colgado de la cruz, un aut\u00e9ntico rey de los jud\u00edos, sometidos a los romanos. El rey de los jud\u00edos no puede salvarse: menos podr\u00e1 salvar a su pueblo. El Mes\u00edas rey crucificado es esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos, necedad para los gentiles (1Co 1:23). <\/p>\n<p>Cuando los delincuentes se dirigen al lugar del suplicio, llevan colgada al cuello una tabla b]anca o se lleva \u00e9sta delante de ellos. En la tabla va escrita la culpa con grandes letras negras o rojas. Tambi\u00e9n la inscripci\u00f3n en la tabla que se clavar\u00e1 sobre la cruz servir\u00e1 para ridiculizar la realeza de Jes\u00fas. Ah\u00ed est\u00e1 \u00e9ste, el crucificado&#8230; el rey de los jud\u00edos&#8230; Pilato y los soldados se burlan de Jes\u00fas como el sanedr\u00edn se burla de los jud\u00edos. Jud\u00edos y gentiles se confabulan para ridiculizar la realeza de Jes\u00fas. Las mofas contra Jes\u00fas alcanzan tambi\u00e9n a su Iglesia, a su pueblo, a sus testigos y m\u00e1rtires. <\/p>\n<p>c) El ladr\u00f3n arrepentido (Lc\/23\/39-43) <\/p>\n<p>39 Uno de los malhechores crucificados lo insultaba \u00bfNo eres t\u00fa el ungido? Pues s\u00e1lvate a ti mismo y a nosotros. 40 Pero, respondiendo el otro, lo reprend\u00eda y le dec\u00eda: \u00bfNi siquiera t\u00fa temes a Dios, t\u00fa que est\u00e1s en el mismo suplicio? 41 Para nosotros, al fin y al cabo, esto es de justicia; pues estamos recibiendo lo merecido por nuestras fechor\u00edas. Pero \u00e9ste nada malo ha hecho. 42 y a\u00f1ad\u00eda: \u00a1Jes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando llegues a tu reino! 43 \u00e9l le contest\u00f3: Yo te aseguro que hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso. <\/p>\n<p>\u00abEn aquella noche (de la venida del Se\u00f1or), dos estar\u00e1n a la misma mesa: el uno ser\u00e1 tomado, y el otro dejado\u00bb (1Co 17:34). Junto a la cruz de Jes\u00fas se dise\u00f1a ya esta hora final. Los dos ladrones, que estaban crucificados con Jes\u00fas penden de la cruz como \u00e9l -junto con Jes\u00fas-, y sin embargo es muy diferente el desenlace de su vida. Ambos est\u00e1n con \u00e9l, pero uno s\u00f3lo exteriormente, el otro tambi\u00e9n interiormente, con la fe. Ni siquiera el estar con \u00e9l aprovecha, si falta la decisi\u00f3n personal en su favor (13,26s). <\/p>\n<p>El uno toma parte en las burlas. Si Jes\u00fas fuese el Cristo, el ungido de Dios, el Mes\u00edas, se salvar\u00eda y salvar\u00eda a sus dos compa\u00f1eros de suplicio. Exige que Jes\u00fas aporte la prueba de su mesianidad mediante la salvaci\u00f3n. Sus palabras son una blasfemia, puesto que hacen befa de los planes salv\u00edficos de Dios, que se realizan en Jes\u00fas. El otro malhechor sigue el camino de la fe, que comienza con el temor y veneraci\u00f3n de Dios, se somete aI designio y a la sabidur\u00eda de Dios, en la que cree, y reconoce tambi\u00e9n al Crucificado como al Mes\u00edas. El que se convierte, reconoce su culpa y la justicia del castigo con que Dios lo visita. El ladr\u00f3n arrepentido considera su crucifixi\u00f3n como castigo que ha merecido con sus fechor\u00edas. Llega a reconocer su culpa gracias a la mirada de Jes\u00fas, del que est\u00e1 convencido de que pende de la cruz injustamente. A \u00e9l se le perdonan los pecados, porque da gloria a Dios, renuncia a justificarse, muriendo reconoce por justo el juicio de Dios, y acepta la muerte con obediencia a la voluntad de Dios y como compa\u00f1ero de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Una penitencia y conversi\u00f3n constructiva suponen la confianza y seguridad de que Dios est\u00e1 dispuesto a perdonar. El ladr\u00f3n arrepentido cifra su esperanza en Jes\u00fas. En el ve al salvador. Cree que el Padre da el reino a Jes\u00fas (*), porque sigue este camino de la cruz (22,29s). Jes\u00fas da el reino a los que hacen suyo su camino (22,29). El ladr\u00f3n pone su destino futuro en manos de Jes\u00fas. En el Antiguo Testamento, quien se halla en grave aprieto y tentaci\u00f3n invoca a Dios para que se acuerde de su acci\u00f3n salv\u00edfica, de su alianza que \u00e9l otorga, de los patriarcas, a los que hab\u00eda hecho sus promesas (Gen 9:15; Exo 2:24; Sal 104:8; Sal 110:5, etc.). El ladr\u00f3n ora a Jes\u00fas pidi\u00e9ndole que se acuerde de \u00e9l. La s\u00faplica del ladr\u00f3n es acogida por Jes\u00fas. El hoy con la promesa de salvaci\u00f3n empieza en aquel mismo instante. Jes\u00fas, despu\u00e9s de su muerte, penetra en el para\u00edso; el Padre le otorga el reino, el poder y la gloria (el banquete de 22,30). El ladr\u00f3n arrepentido est\u00e1 con \u00e9l. Dios otorga el para\u00edso a Jes\u00fas, y \u00e9l lo da a los suyos. La promesa hecha al ladr\u00f3n creyente y convertido sienta las bases de la participaci\u00f3n en el para\u00edso de Jes\u00fas. Estar con \u00e9l es el para\u00edso mismo. Esteban exclamar\u00e1: \u00abSe\u00f1or Jes\u00fas, acoge mi esp\u00edritu\u00bb (Hec 5:59), y Pablo: \u00abAspiro a irme y estar con Cristo\u00bb (Flp 1:23; cf. 1Te 4:17). <\/p>\n<p>Jes\u00fas es hasta la muerte el libertador y salvador de los pecadores. Como en casa del fariseo sali\u00f3 en defensa de la pecadora, ahora, cuando se promete al ladr\u00f3n la salvaci\u00f3n en la \u00faltima hora, halla remate y coronamiento lo que Jes\u00fas cont\u00f3 en las par\u00e1bolas (oveja perdida, hijo pr\u00f3digo, dracma perdida), as\u00ed como la bondadosa acogida que dispens\u00f3 al jefe de los publicanos, Zaqueo. Lo m\u00e1s hondo de la misericordia divina se revela en la cruz de Cristo, que da la vida en forma vicaria por los muchos. En los relatos de martirios del juda\u00edsmo tard\u00edo se repite con frecuencia la observaci\u00f3n de que un pagano convertido que participa en la suerte del m\u00e1rtir, recibe tambi\u00e9n participaci\u00f3n en la recompensa del m\u00e1rtir. Jes\u00fas es Siervo de Dios y m\u00e1rtir.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* En lugar de las palabras \u00abCuando llegues a tu reino\u00bb, se dan tambi\u00e9n otras lecciones \u00abCuando llegues (a reinar) en la gloria del rey\u00bb, y \u00abEl d\u00eda de tu salvaci\u00f3n\u00bb. Con el pensar de Lucas concuerda mejor que ninguna otra la variante que hemos adoptado en nuestra versi\u00f3n, pues Lucas considera el reino como realidad celestial. El para\u00edso o el mundo venidero es concebido en la teolog\u00eda rab\u00ednica como un lugar supraterrestre (4Esd 7:11).<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>3. MUERE JES\u00daS (Lc\/23\/44-49)  <\/p>\n<p>a) Se\u00f1ales divinas (Esd 23:44-45). <\/p>\n<p>44 Era ya alrededor de la hora sexta, cuando qued\u00f3 en tinieblas toda aquella tierra hasta la hora nona, 45 por haberse eclipsado el sol. Y el velo del templo se rasg\u00f3 por medio. <\/p>\n<p>El historiador Lucas, que quiere dar cifras exactas (Esd 3:23), opina que los datos tradicionales son imprecisos. La hora sexta es al mediod\u00eda, la hora nona es a las tres de la tarde. Durante estas tres horas qued\u00f3 toda la tierra en tinieblas. Lucas trata de explicar esto: por haberse eclipsado el sol (*). Dios interviene en el acontecer del mundo. La muerte de Jes\u00fas es un acontecimiento que afecta a toda la tierra, a los hombres y al cosmos de los cuerpos celestes. Como el acontecimiento final de la venida del Hijo del hombre ir\u00e1 precedido de trastornos c\u00f3smicos, as\u00ed tambi\u00e9n al morir Jes\u00fas muestra su participaci\u00f3n el cosmos, representado por el sol, con su brillo y su fuerza vivificadora y ordenadora. Cuando Dios oscurezca el sol, ser\u00e1 esto se\u00f1al del juicio que se aproxima. Tambi\u00e9n Jes\u00fas recuerda el juicio venidero a las mujeres que lloran y se lamentan (23,27S). En la muerte de Jes\u00fas quiere Dios inducir al mundo a la conversi\u00f3n (**). <\/p>\n<p>El lugar sant\u00edsimo, el sancta sanctorum del templo, estaba separado y dividido del santuario, del lugar santo, por un velo. S\u00f3lo una vez al a\u00f1o pod\u00eda entrar all\u00ed el sumo sacerdote cuando celebraba el rito propio del d\u00eda de la expiaci\u00f3n. Por intervenci\u00f3n de Dios, el velo del templo se rasga a la muerte de Jes\u00fas; el acceso al lugar sant\u00edsimo, que estaba guardado, se abre, el lugar de la manifestaci\u00f3n de Dios en el Antiguo Testamento queda profanado y Dios lo abandona; cesan el antiguo templo y sus instituciones. El mundo antiguo y la antigua econom\u00eda de salvaci\u00f3n desaparecen con la muerte de Jes\u00fas; surge una nueva econom\u00eda de la salud y un nuevo orden del mundo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Hay manuscritos en que se lee, como en nuestro texto: \u00abPor haberse eclipsado el sol\u00bb, en lugar de la lecci\u00f3n m\u00e1s corriente: \u00abEl sol se oscureci\u00f3\u00bb, o \u00abdej\u00f3 de brillar\u00bb; se trataba de prevenir el reparo hecho con frecuencia de que las tinieblas no pod\u00edan deberse a un eclipse natural de sol. <\/p>\n<p>** Seg\u00fan otra explicaci\u00f3n, la creaci\u00f3n de Dios se cubre de luto. Con frecuencia se tienen por legendarias aquellas tinieblas; tambi\u00e9n en este caso se da como explicaci\u00f3n que se trataba de grabar la importancia salv\u00edfica de la muerte de Jes\u00fas, que la muerte de Jes\u00fas tiene dimensiones escatol\u00f3gicas y c\u00f3smicas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) La muerte (23,46). <\/p>\n<p>46 Entonces Jes\u00fas, clamando con voz potente, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu. Y dicho esto, expir\u00f3. <\/p>\n<p>Quiz\u00e1 no sea completamente extraordinario el que algunas personas griten todav\u00eda fuerte inmediatamente antes de morir. En todo caso, los crucificados se acaban tras lento agotamiento y p\u00e9rdida de la conciencia. La \u00abvoz potente\u00bb de Jes\u00fas en la cruz da qu\u00e9 pensar. \u00bfEs se\u00f1al de que hasta el \u00faltimo momento tiene Jes\u00fas a su disposici\u00f3n una fuerza sobrehumana, de que entrega su vida voluntariamente? (Jua 10:17s). <\/p>\n<p>Jes\u00fas concluye su vida con una oraci\u00f3n. Jes\u00fas ora cuando en su vida se encuentran la muerte y la glorificaci\u00f3n: en el bautismo (Jua 3:21), en la transfiguraci\u00f3n (Jua 9:28), ahora, en el momento en que por la muerte va a entrar en la gloria. Las palabras de su oraci\u00f3n las toma del gran libro de oraciones dado por Dios a su pueblo: los Salmos (Sal 30[31],6). Como siempre, introduce tambi\u00e9n estas palabras del Salmo con la invocaci\u00f3n Padre (abba). El perseguido sin culpa conf\u00eda su vida al poder de Dios, al amor del Padre. Jes\u00fas entrega al Padre el esp\u00edritu, que es portador de vida; se lo entrega totalmente. \u00e9ste pasa a la esfera de poder y de propiedad del Padre. Dios es un Dios fiel, de fiar, Padre; en sus manos y en su bondad paterna est\u00e1 bien asegurada su alma. \u00e9l no la pierde, sino que quiere guardarla y salvarla. Jes\u00fas acaba su vida con entrega, obediencia y confianza. Al poner Jes\u00fas su vida en manos de Dios, alaba a Dios como a quien se la ha dado y de quien de nuevo la ha de rec\u00ecbir. <\/p>\n<p>Los jud\u00edos recitan estas palabras como oraci\u00f3n vespertina. A las tres de la tarde anuncian las trompetas del templo la hora de la oraci\u00f3n vespertina. El Crucificado del Calvario la pronuncia con su pueblo. La dice con voz potente, como lo exig\u00eda la usanza piadosa. Probablemente pronunciar\u00eda Jes\u00fas esta oraci\u00f3n vespertina desde los d\u00edas de su infancia. La oraci\u00f3n de la infancia es su oraci\u00f3n de la muerte. <\/p>\n<p>La primera palabra de la revelaci\u00f3n de s\u00ed mismo y de la revelaci\u00f3n de Dios fue una palabra acerca del Padre: \u00ab\u00bfNo sab\u00edais que ten\u00eda que estar en la casa de mi Padre?\u00bb (2,49). La \u00faltima palabra que pronuncia hace de nuevo menci\u00f3n del Padre, en cuyas manos encomienda su esp\u00edritu, porque \u00e9l tiene que estar con el Padre. <\/p>\n<p>El m\u00e1rtir san Esteban abandona este mundo con las palabras: \u00abSe\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi esp\u00edritu\u00bb (Hec 7:59). La oraci\u00f3n a Dios, al Padre, se ha convertido en \u00e9l en una oraci\u00f3n a Jes\u00fas. El Padre ha dado a Jes\u00fas todo poder. En \u00e9l est\u00e1 la salvaci\u00f3n. El m\u00e1rtir Esteban muere imitando al Se\u00f1or maestro del martirio. Pedro escribe a los cristianos: \u00abQue ninguno de vosotros tenga que sufrir por criminal, o por ladr\u00f3n, o por malhechor, o por entrometido. Pero si es por cristiano, no se averg\u00fcence, sino d\u00e9 gloria a Dios por este nombre&#8230; As\u00ed pues, tambi\u00e9n los que sufren seg\u00fan la voluntad de Dios, p\u00f3nganse en manos del Creador fiel, practicando el bien\u00bb (1Pe 4:15-19). <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la oraci\u00f3n exhala Jes\u00fas el esp\u00edritu: muere. La fuerza vital abandona al cuerpo en la muerte. El yo propiamente dicho, el alma, sobrevive a la muerte. Las almas de los justos son guardadas por Dios en el para\u00edso para el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n (1Pe 23:43) (Cf. Mat 27:50; Jua 19:30). <\/p>\n<p>c) Manifestaci\u00f3n de la gloria (Lc\/23\/47-49). <\/p>\n<p>47 Cuando el centuri\u00f3n vio lo sucedido, glorificaba a Dios, diciendo: Realmente, este hombre era un justo. <\/p>\n<p>El centuri\u00f3n o capit\u00e1n de la guardia que custodiaba a Jes\u00fas fue testigo del gran drama que se desarrollaba en el Calvario. Gritos de rabia y de dolor de las desgraciadas v\u00edctimas, maldiciones y explosiones de su desesperaci\u00f3n dan un aspecto horroroso a la ejecuci\u00f3n de la pena de la crucifixi\u00f3n. Jes\u00fas no maldice a sus verdugos, sino que pide perd\u00f3n por ellos, no se desespera, sino que se encomienda confiadamente al Dios Padre, no maldice a los que se le burlan, sino que calla. Lo que aqu\u00ed sucede supera las fuerzas humanas. El centuri\u00f3n est\u00e1 convencido de que aqu\u00ed est\u00e1 actuando Dios. En Jes\u00fas obra Dios: el centuri\u00f3n glorifica a Dios. Cuando naci\u00f3 Jes\u00fas, glorificaron a Dios los pastores (Jua 2:20). El pueblo lo glorifica cuando Jes\u00fas se muestra poderoso en obras y en palabras (Jua 13:13; Jua 17:15; Jua 18:43). Al final de su vida se une tambi\u00e9n a este coro de glorificaci\u00f3n de Dios la voz del centuri\u00f3n pagano. Se ha cumplido lo que a la entrada de Jes\u00fas en este mundo, como tambi\u00e9n a su entrada en Jerusal\u00e9n, es proclamado por \u00e1ngeles y hombres: Gloria a Dios en las alturas (Jua 2:14; Jua 19:38). Dios se glorifica en Jes\u00fas. En su vida, en su acci\u00f3n y en su muerte se manifiesta el \u00abDios de la gloria\u00bb (Hec 6:2), su omnipotencia y grandeza, su santidad y sabidur\u00eda. <\/p>\n<p>El drama del Calvario demuestra al centuri\u00f3n que Jes\u00fas es inocente. Es un justo. As\u00ed lo llam\u00f3 tambi\u00e9n la mujer de Pilato (Mat 27:19); de ello estaba convencido Pilato cuando dec\u00eda: \u00abSoy inocente de la sangre de este justo\u00bb (Mat 27:24). La antigua Iglesia percibi\u00f3 en estas palabras del centuri\u00f3n m\u00e1s que un testimonio de inculpabilidad; para ella, \u00abel Justo\u00bb era un t\u00edtulo del Mes\u00edas. Pablo recibe este encargo: \u00abEl Dios de nuestros padres te ha designado de antemano para conocer su voluntad, y ver al justo, y o\u00edr la palabra de su boca, porque le ser\u00e1s testigo ante todos los hombres de lo que has visto y o\u00eddo\u00bb (Hec 22:14s). Los profetas anunciaron la venida del Justo (Hec 7:51s). Jerem\u00edas dice: \u00abHe aqu\u00ed que vienen d\u00edas en que yo suscitar\u00e9 a David un v\u00e1stago de justicia, que, como verdadero rey, reinar\u00e1 prudentemente, y har\u00e1 derecho y justicia en la tierra\u00bb (Jer 23:5). El distintivo del tiempo mesi\u00e1nico es la justicia. Es el Mes\u00edas quien cumple perfectamente la voluntad de Dios. Es el santo y justo (Hec 3:13). La vista del Crucificado no retrae de la confesi\u00f3n del Mes\u00edas, sino que lleva a ella. <\/p>\n<p>La confesi\u00f3n del centuri\u00f3n pagano es una acusaci\u00f3n contra los jud\u00edos que no creyeron a Jes\u00fas. Esteban formula este reproche: \u00ab\u00a1Gentes de dura cerviz e incircuncisos de coraz\u00f3n y de o\u00eddos! Siempre est\u00e1is resistiendo al Esp\u00edritu Santo. Como vuestros padres, igual vosotros. \u00bfA qui\u00e9n de entre los profetas no persiguieron vuestros padres? Hasta dieron muerte a los que preanunciaban la venida del Justo, de quien vosotros ahora os hab\u00e9is hecho traidores y asesinos\u00bb (Hec 7:51s). <\/p>\n<p>La muerte del m\u00e1rtir salva al que es condenado con \u00e9l y hasta a su mismo verdugo. Los Hechos de los ap\u00f3stoles asociaron muy estrechamente el nombre de Esteban y el de Saulo, \u00abque estaba de acuerdo con aquella muerte\u00bb (Hec 8:1). Ante el sanedr\u00edn se presentan contra Esteban iguales testigos falsos con igual acusaci\u00f3n (Hec 6:14) que en el proceso contra el Se\u00f1or (Mar 14:56s). Palabras acerca de la gloria del Hijo del hombre se hallan en el relato de la pasi\u00f3n de los sin\u00f3pticos (Mar 14:62s) igualmente que en el martirio de san Esteban (Hec 7:55s). Esteban es arrojado fuera de la ciudad (Hec 7:58), como el Se\u00f1or y con el los creyentes (Mat 21:39; Luc 20:15; Jua 19:17; Heb 13:12s). En los m\u00e1rtires est\u00e1 viva la fuerza del martirio de Jes\u00fas, la gloria de Dios. <\/p>\n<p>48 Y toda la multitud que se hab\u00eda reunido all\u00ed ante aquel espect\u00e1culo, al ver las cosas que hab\u00edan pasado, regresaba golpe\u00e1ndose el pecho. 49 Todos sus conocidos y algunas mujeres que lo hab\u00edan seguido desde Galilea estaban all\u00ed, mirando estas cosas desde lejos. <\/p>\n<p>El martirio es un espect\u00e1culo. El relato est\u00e1 influido por el estilo de los relatos de martirios: \u00abLa multitud de la ciudad afluy\u00f3 al triste espect\u00e1culo\u00bb (3Mac 5,24). Las multitudes se golpean el pecho en se\u00f1al de dolor y de arrepentimiento (18,13). Las palabras del relato recuerdan a Zacar\u00edas: \u00abDerramar\u00e9 sobre la casa de David y sobre los moradores de Jerusal\u00e9n un esp\u00edritu de gracia y de oraci\u00f3n, y alzar\u00e1n sus ojos a m\u00ed; y a aquel a quien traspasaron, le llorar\u00e1n como se llora al unig\u00e9nito, y se lamentar\u00e1n por \u00e9l como se lamenta por el primog\u00e9nito\u00bb (Zac 12:10). Esta figura admirable, a la que se ha llamado \u00abm\u00e1rtir de Dios\u00bb, es el arquetipo del buen pastor (Zac 11:4-14); es herido por la espada conforme al propio designio de Dios (Zac 13:7-9). Mas ahora sucede lo maravilloso: el abatido y traspasado por el pueblo (Zac 12:10) es ahora llorado por \u00e9l con la m\u00e1s amarga lamentaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 esta lamentaci\u00f3n f\u00fanebre? Es arrepentimiento por la propia culpa en la muerte del m\u00e1rtir, y dolor por el infortunio que esta muerte acarrear\u00e1 sobre el pueblo de Dios (Zac 13:7-9). Esta lamentaci\u00f3n f\u00fanebre tiene lugar sobre un fondo luminoso; es fruto de la recepci\u00f3n de esp\u00edritu divino y comienzo de una vida renovada: \u00abAquel d\u00eda habr\u00e1 una fuente abierta para la casa de David y para los habitantes de Jerusal\u00e9n, para la purificaci\u00f3n del pecado y de la inmundicia\u00bb (Zac 13:1). Jes\u00fas, el Hijo de David ajusticiado por su pueblo conforme al designio divino, el buen pastor y rey de Israel, que al mismo tiempo es, en sentido muy particular, el \u00fanico amado y el primog\u00e9nito, es llorado por las multitudes de Jerusal\u00e9n, porque se han hecho culpables de la muerte de Cristo. Para la lamentaci\u00f3n f\u00fanebre de las mujeres puso Jes\u00fas en el primer plano el juicio que amenaza a Jerusal\u00e9n (23,28 ss). En esta lamentaci\u00f3n f\u00fanebre de las multitudes de Jerusal\u00e9n se anuncia ya la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu. Con la proclamaci\u00f3n de la muerte y de la resurrecci\u00f3n despu\u00e9s del env\u00edo del Esp\u00edritu habr\u00e1 muchos que se convertir\u00e1n (2,37s). <\/p>\n<p>Todos los conocidos de Jes\u00fas se hab\u00edan alejado de \u00e9l cuando fue detenido y condenado&#8230; y Dios no sali\u00f3 en su defensa. Se cumple un dicho prof\u00e9tico; como lo hace casi siempre, Lucas se limita a insinuarlo: \u00abHas alejado de m\u00ed a mis conocidos, me has hecho para ellos abominable\u00bb (Sal 88 [87], 9). \u00abMis amigos y mis compa\u00f1eros se alejan por mis llagas, y mis vecinos se quedan lejos\u00bb (Sal 38 [37], 12). Ahora est\u00e1n todav\u00eda lejos, pero all\u00ed se han situado y all\u00ed permanecen. Vuelven a hallarse con el Crucificado y gracias a \u00e9l. El m\u00e1rtir los anima y los recoge. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n las mujeres que lo hab\u00edan seguido desde Galilea, sus disc\u00edpulos (8,2), se hallan all\u00ed para ver aquellas cosas. Tambi\u00e9n ellas se sit\u00faan all\u00ed y permanecen en pie. Los conocidos y las mujeres son testigos de su muerte, como hab\u00edan sido testigos de su vida. Comienza a reunirse la Iglesia, como se lee en el c\u00e1ntico del Siervo doliente de Dios: \u00abLibrada su alma de los tormentos ver\u00e1, y lo que ver\u00e1 colmar\u00e1 sus deseos. El Justo, mi siervo, justificar\u00e1 a muchos y cargar\u00e1 con las iniquidades de ellos\u00bb (Isa 53:11s). El n\u00facleo inicial de la Iglesia lo forman los once ap\u00f3stoles, las mujeres (que lo hab\u00edan seguido desde Galilea) y Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas, y sus hermanos (los \u00abconocidos\u00bb) (Hec 1:13s). <\/p>\n<p>4. LA SEPULTURA (\/Lc\/23\/50-56) <\/p>\n<p>50 Un hombre llamado Jos\u00e9, que era miembro del consejo, hombre bueno y recto 51 -\u00e9ste no hab\u00eda dado su voto a lo decretado y ejecutado por los dem\u00e1s-, natural de Arimatea, ciudad de Judea, el cual esperaba el reino de Dios, 52 se present\u00f3 ante Pilato y le pidi\u00f3 el cuerpo de Jes\u00fas; 53 y despu\u00e9s de bajarlo de la cruz, lo envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana y lo puso en un sepulcro excavado en piedra, donde nadie hab\u00eda sido puesto todav\u00eda. <\/p>\n<p>El que es ajusticiado seg\u00fan el derecho romano, pierde los honores de la sepultura. Su cuerpo debe permanecer insepulto, hasta que, devorado por los animales y por las aves de rapi\u00f1a, s\u00f3lo queden de \u00e9l los huesos. El que por su propia cuenta retira el cad\u00e1ver de un ajusticiado, se hace punible. El derecho jud\u00edo, en cambio, no tolera que el ajusticiado quede por la noche suspendido del le\u00f1o: \u00abCuando uno que cometi\u00f3 un crimen digno de muerte sea muerto colgado de un madero, su cad\u00e1ver no quedar\u00e1 en el madero durante la noche, no dejar\u00e1s de enterrarle el d\u00eda mismo, porque el ahorcado es maldici\u00f3n de Dios, y no has de manchar la tierra que Yahveh, tu Dios, te da en heredad\u00bb (Deu 21:22s). En estos casos proh\u00edben los jud\u00edos incluso la lamentaci\u00f3n f\u00fanebre. Permiten el sepelio. Pero el ajusticiado se entierra en un terreno especial. Los pecadores no deben reposar al lado de los justos, a fin de que \u00e9stos no se vean afectados de deshonor. Las autoridades jud\u00edas se encargan de que Jes\u00fas no quede colgado en la cruz (Jua 19:32). \u00bfPero hab\u00eda de ser Jes\u00fas enterrado como un criminal en el cementerio de los criminales? <\/p>\n<p>Alguien interviene inesperadamente. Un miembro del consejo, que quiz\u00e1 pertenec\u00eda al grupo de los ancianos (la nobleza laica), se cuida del cad\u00e1ver de Jes\u00fas. A este hombre erige el Evangelio un monumento egregio. El hombre se llama Jos\u00e9. La ciudad en que vive, o de la que procede, es Arimatea, una ciudad jud\u00eda en la llanura costera (Ramatain junto a Lida). Es bueno y justo, un hombre generoso, en el que la palabra de Dios lleva fruto (cf. 8,15). Aguarda el advenimiento del reino de Dios; esta esperanza y este anhelo lo hace accesible y atento al mensaje de Jes\u00fas. No est\u00e1 convencido de la culpabilidad de Jes\u00fas que le achaca el sanedr\u00edn, por lo cual no da su aprobaci\u00f3n a la resoluci\u00f3n y el proceder del consejo. <\/p>\n<p>De los dos que est\u00e1n crucificados con Jes\u00fas, le trae Dios un disc\u00edpulo que est\u00e1 con \u00e9l en el para\u00edso, de entre los soldados paganos un confesor, que glorifica su justicia como obra de Dios, del sanedr\u00edn que lo condena, un hombre que lo reconoce como portador del reino de Dios y que, cuando est\u00e1 pasando de la muerte a la gloria, le tributa reconocimiento y fe. Dios no pregunta por la procedencia de los que \u00e9l llama. Dondequiera que halla una persona que con hermoso y buen coraz\u00f3n se abre a Dios, que no se cree justa sino que pone su confianza en la venida del reino de Dios, la acoge en la comunidad de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, que es la comunidad de la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Jos\u00e9 tiene que procurarse de las autoridades romanas, de Pilato, el permiso para sepultar a Jes\u00fas. El derecho romano ordena que los ajusticiados por los romanos no sean sepultados sino con permiso de las autoridades competentes. Si Jos\u00e9 quiere obtener este permiso para dar sepultura a Jes\u00fas, tiene que superar dos dificultades: Jos\u00e9 no es pariente de Jes\u00fas, Jes\u00fas ha sido condenado por delito de lesa majestad. Pilato da el permiso, pues est\u00e1 convencido de la inocencia de Jes\u00fas, tanto m\u00e1s que un hombre del consejo supremo se presenta como su garante. El Evangelio piensa en sentido de historia de la salvaci\u00f3n. No obstante las dificultades jur\u00eddicas, Jes\u00fas recibe una sepultura honorable, pues su glorificaci\u00f3n comienza ya despu\u00e9s de su muerte. As\u00ed se cumple el or\u00e1culo del profeta: \u00abDispuesta estaba entre los imp\u00edos su sepultura, mas con un rico tuvo parte despu\u00e9s de su muerte\u00bb (Isa 53:9) (*). El m\u00e1rtir es reconocido y glorificado. Tambi\u00e9n a Esteban le dan sepultura hombres temerosos de Dios (probablemente jud\u00edos que admiran a Esteban) y celebran una gran lamentaci\u00f3n f\u00fanebre por \u00e9l (Hec 8:2). <\/p>\n<p>Se cumple todo lo que exige una digna sepultura. El cad\u00e1ver es descendido de la cruz (lavado: cf. Hec 9:37), envuelto en lienzos y sepultado en un sepulcro cavado en la roca. All\u00ed yace en una c\u00e1mara sepulcral sobre un banco de piedra o en una cavidad practicada en la roca. En el sepulcro de Jes\u00fas no hab\u00eda sido puesto todav\u00eda nadie. Jes\u00fas entra en Jerusal\u00e9n en una cabalgadura en la que no hab\u00eda montado nunca nadie (Hec 19:30). Al santo le compete reverencia; est\u00e1 extra\u00eddo de la esfera profana y segregado de los pecadores (Heb 7:26). En la muerte y en la sepultura se le reconoce como el santo y justo, cosa que le hab\u00edan negado los jud\u00edos al elegir a Barrab\u00e1s (Hec 3:14). <\/p>\n<p>En la m\u00e1s antigua profesi\u00f3n de fe se halla tambi\u00e9n el art\u00edculo: Jes\u00fas fue sepultado. \u00abPorque os he transmitido, en primer lugar, lo que a mi vez recib\u00ed: que Cristo muri\u00f3 por nuestros pecados seg\u00fan las Escrituras; que fue sepultado y que al tercer d\u00eda fue resucitado seg\u00fan las Escrituras\u00bb (1Co 15:3s). \u00abLos habitantes de Jerusal\u00e9n y sus jefes, al condenarlo, cumplieron, sin saberlo, las palabras de los profetas que se leen cada s\u00e1bado; y sin encontrar causa alguna de muerte, pidieron a Pilato que lo quitara de enmedio. Cuando hubieron realizado todo lo que de \u00e9l estaba escrito, baj\u00e1ndolo de la cruz, lo pusieron en un sepulcro\u00bb (Hec 13:27 ss). El sepelio confirma que estaba muerto. El sepulcro es fin y comienzo, monumento de la muerte y de la resurrecci\u00f3n, de la humillaci\u00f3n y de la exaltaci\u00f3n. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* As\u00ed reza el vers\u00edculo seg\u00fan el texto hebraico y seg\u00fan diferentes manuscritos griegos; otros traducen: \u00abY fue en la muerte igualado a los malhechores\u00bb. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>54 Era el d\u00eda de la parasceve y despuntaba ya el s\u00e1bado. 55 Las mujeres que hab\u00edan acompa\u00f1ado a Jes\u00fas desde Galilea, siguieron de cerca y observaron el sepulcro y c\u00f3mo quedaba colocado el cuerpo de Jes\u00fas; 56 luego regresaron para preparar sustancias arom\u00e1ticas y perfumes. Pero guardaron el descanso del s\u00e1bado seg\u00fan la ley. <\/p>\n<p>El viernes es preparaci\u00f3n para el s\u00e1bado. Cuando se deposita el cad\u00e1ver en el sepulcro, est\u00e1 terminando este d\u00eda de preparaci\u00f3n. Ya se anuncia el s\u00e1bado. El lucero vespertino comienza a brillar, y en las casas se encienden las antorchas que anuncian el d\u00eda de reposo para glorificaci\u00f3n de Dios. Comienza a brillar luz sobre las tinieblas del viernes santo. Sobre el sepulcro de Jes\u00fas no se extiende una noche sin esperanza, sino que comienza a irradiar vida, luz y gloria. El viernes santo, el s\u00e1bado del reposo en el sepulcro y el domingo de pascua forman una unidad en la celebraci\u00f3n pascual cristiana. Las mujeres que hab\u00edan seguido a Jes\u00fas desde Galilea (Hec 8:2) y son junto a la cruz testigos de la muerte, son tambi\u00e9n testigos de la sepultura. Ven el sepulcro y observan c\u00f3mo es depositado el cuerpo de Jes\u00fas. Ser\u00e1n tambi\u00e9n las primeras testigos despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Aunque su testimonio sea tenido en menos por algunos, aunque sea rebajado y calificado de \u00abdelirio\u00bb, de vanas habladur\u00edas (Hec 24:11; cf. Jua 4:42), sin embargo, tambi\u00e9n su testimonio merece toda consideraci\u00f3n. Se est\u00e1 preparando la labor misionera de las mujeres. <\/p>\n<p>Debido al reposo sab\u00e1tico, no se pueden ya tributar al amado difunto los honores del embalsamamiento. Sin embargo, se prepara ya todo lo necesario, a fin de cumplir el domingo muy de madrugada lo que antes no ha sido posible. El s\u00e1bado que separa la muerte y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es el gran d\u00eda de reposo. Las mujeres se reposan, Jerusal\u00e9n se reposa de su trabajo. El cad\u00e1ver de Jes\u00fas reposa en el sepulcro, el alma de Jes\u00fas en las manos del Padre. \u00abEl s\u00e9ptimo d\u00eda descans\u00f3 Dios de cuanto hab\u00eda hecho\u00bb (Gen 2:2). Se ha hecho una profunda fisura en la historia de la salvaci\u00f3n. Todo contiene la respiraci\u00f3n antes de que comience lo nuevo. Todo est\u00e1 ya dispuesto y preparado para esto nuevo: las mujeres con sus ung\u00fcentos, las testigos del primer mensaje de la resurrecci\u00f3n, el resplandor lleno de esperanza del s\u00e1bado que no tendr\u00e1 fin (Heb 4:1 ss). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Pilato:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Mat 27:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Jes\u00fas ante Pilato (ver Mat. 27:1, 2, 11-14; Mar. 15:1-5; cf. Juan 18:28-38). Dado que los jud\u00edos en general no ten\u00edan poder para ejecutar una sen tencia de muerte (Juan 18:31), era necesario llevar el caso ante las autoridades romanas. Un gobernador romano no escuchar\u00eda \u201ccuestiones de palabras, de nombres y de vuestra ley\u201d (Hech. 18:14, 15) y por lo tanto la acusaci\u00f3n contra Jes\u00fas ten\u00eda que ser replanteada como de sedici\u00f3n contra Roma. De los dos cargos concretos que se hicieron uno era falso (cf. 20:25), pero el segundo era verdadero aunque no en el sentido en que lo presentaban los jud\u00edos (cf. Juan 18:36, 37). De modo que cuando Pilato pregunt\u00f3 a Jes\u00fas si \u00e9l pretend\u00eda ser un rey, contest\u00f3 en tal forma que no se comprometi\u00f3. Pilato debi\u00f3 haber interrogado m\u00e1s directamente a Jes\u00fas antes de dar su veredicto de que no hab\u00eda base para una acusaci\u00f3n pol\u00edtica contra \u00e9l.<\/p>\n<p>Notas. Aunque Pilato normalmente resid\u00eda en la capital administrativa de Cesarea (cf. Hech. 23:33, que no debe confundirse con Cesarea de Filipos, Mar. 8:27), visitaba Jerusal\u00e9n en la fiesta de la Pascua, como hac\u00eda Herodes. 2 Rey expresa el significado de Cristo para los romanos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>23.1 Pilato era el gobernador romano de Judea, regi\u00f3n donde estaba Jerusal\u00e9n. Parec\u00eda experimentar un placer especial en hostigar a los jud\u00edos. Por ejemplo, tom\u00f3 el dinero del templo y lo us\u00f3 para construir un acueducto y afrent\u00f3 la religi\u00f3n jud\u00eda al traer a la ciudad im\u00e1genes imperiales. Sin embargo, como Pilato bien sab\u00eda, dichos actos podr\u00edan causarle dificultades. Si la gente presentaba una queja formal en contra de su administraci\u00f3n, Roma podr\u00eda destituirlo del cargo. Pilato comenzaba a sentirse inseguro en su puesto cuando los l\u00edderes jud\u00edos trajeron a Jes\u00fas para enjuiciarlo. \u00bfContinuar\u00eda molestando a los jud\u00edos al poner en riesgo su futuro pol\u00edtico o ceder\u00eda ante sus demandas y condenar\u00eda a un hombre que, y estaba seguro de esto, era inocente? Esa fue la pregunta que enfrent\u00f3 Pilato ese viernes primaveral hace aproximadamente dos mil a\u00f1os. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de Pilato, v\u00e9ase su perfil en Marcos 15.23.7 Herodes, llamado tambi\u00e9n Herodes Antipas, estaba en Jerusal\u00e9n ese fin de semana para la celebraci\u00f3n de la Pascua. (Este fue el Herodes que mat\u00f3 a Juan el Bautista.) Pilato pens\u00f3 delegar su responsabilidad enviando a Jes\u00fas a Herodes, porque sab\u00eda que Jes\u00fas vivi\u00f3 y trabaj\u00f3 en Galilea. Sin embargo, Herodes no fue de mucha ayuda. Fue escrupuloso con Jes\u00fas y disfrut\u00f3 burl\u00e1ndose de El. A pesar de ello, cuando lo envi\u00f3 de nuevo a Pilato, fue con el veredicto de \u00abinocente\u00bb. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n de Herodes Antipas, v\u00e9ase su perfil en Marcos 6.23.12 Herodes era el gobernador medio jud\u00edo de Galilea y Perea. Pilato era el gobernador romano de Judea y Samaria. Estas cuatro provincias, con otras m\u00e1s, estaban unidas bajo el gobierno del rey Herodes el Grande, pero cuando muri\u00f3 en 4 a.C. el reino se dividi\u00f3 entre sus cuatro hijos. A ninguno se les llam\u00f3 rey, sino tetrarca (significaba \u00abgobernador de un cuarto de la regi\u00f3n\u00bb). Arquelao, el hijo que recibi\u00f3 Judea y Samaria, transcurridos diez a\u00f1os lo destituyeron y sus provincias las gobernaron una sucesi\u00f3n de gobernadores romanos de los cuales Pilato fue el quinto.Herodes Antipas ten\u00eda dos ventajas sobre Pilato: ven\u00eda de una monarqu\u00eda heredada, en parte jud\u00eda, y permaneci\u00f3 durante m\u00e1s tiempo en su cargo. En el caso de Pilato, tambi\u00e9n ten\u00eda dos ventajas sobre Herodes: era ciudadano romano y enviado del emperador y su posici\u00f3n la crearon para reemplazar al ineficiente medio hermano de Herodes. No es una sorpresa, por lo tanto, que la relaci\u00f3n de estos dos hombres fuera tensa. Sin embargo, el juicio de Jes\u00fas los uni\u00f3. Debido a que Pilato reconoc\u00eda la autoridad de Herodes sobre Galilea, este detuvo el sentimiento amenazante de los pol\u00edticos romanos, y como ning\u00fan hombre sab\u00eda lo que deb\u00eda hacer en este trance, su problema com\u00fan los uni\u00f3.JUICIO DE JESUS :   Desde el Getseman\u00ed, llevaron a Jes\u00fas ante el concilio jud\u00edo, el que se convoc\u00f3 al amanecer en la casa de Caif\u00e1s. De all\u00ed fueron a la casa de Pilato, el gobernador romano; luego a la casa de Herodes, tetrarca de Galilea, que se encontraba de visita en Jerusal\u00e9n, y de all\u00ed volvieron a Pilato que, desesperado, lo sentenci\u00f3 finalmente a muerte.23.13-25 Pilato quiso liberar a Jes\u00fas, pero la multitud a grandes voces demand\u00f3 su muerte, de modo que Pilato lo sentenci\u00f3. Sin lugar a dudas no quer\u00eda arriesgar su posici\u00f3n, la que quiz\u00e1s ya estaba vacilante, y permitir un alboroto en su provincia. Como pol\u00edtico de profesi\u00f3n, ten\u00eda presente la importancia de un compromiso y vio a Jes\u00fas como una amenaza pol\u00edtica y no como un ser humano con derechos y dignidad.Cuando las ganancias son jugosas, es dif\u00edcil ponerse al lado de lo bueno y es f\u00e1cil ver en nuestros oponentes solo problemas que resolver antes que personas que merecen respeto. Si Pilato hubiera sido en realidad un hombre de valor, habr\u00eda dado la libertad a Jes\u00fas sin importarle las consecuencias. Pero la multitud vociferaba y Pilato se asust\u00f3. Cuando enfrente una decisi\u00f3n dif\u00edcil, no pase por alto los efectos de las presiones. Considere de antemano que las buenas decisiones quiz\u00e1s sean poco agradables y tengan consecuencias: rechazo social, rid\u00edculo p\u00fablico, carrera afectada. Piense en Pilato y decida ponerse en el bando de la verdad sin importar la coacci\u00f3n de otros.23.15 A Jes\u00fas lo probaron seis veces, tanto por jud\u00edos como por autoridades romanas, y nunca lo hallaron culpable de un delito digno de muerte. Aun cuando lo llevaron a los jud\u00edos para su ejecuci\u00f3n, no pudieron culparlo de felon\u00eda. Hasta hoy nadie puede hallar falta alguna en Jes\u00fas. Pero, como en el caso de Pilato, Herodes y los l\u00edderes religiosos, muchos siguen neg\u00e1ndose a recibirlo como Se\u00f1or.23.18, 19 Barrab\u00e1s form\u00f3 parte de una rebeli\u00f3n en contra de los gobernantes romanos (Mar 15:7). Como insurgente pol\u00edtico era sin duda un h\u00e9roe entre algunos de los jud\u00edos. Qu\u00e9 iron\u00eda, Barrab\u00e1s, que lo pusieron en libertad, era culpable de los mismos cr\u00edmenes imputados a Jes\u00fas (Mar 23:14).23.18, 19 \u00bfQui\u00e9n era Barrab\u00e1s? Los jud\u00edos ten\u00edan nombres que los identificaba con sus padres. A Sim\u00f3n Pedro, por ejemplo, se le llama Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s (Mat 16:17). Barrab\u00e1s no se identifica por el nombre que se le dio, de ah\u00ed que no nos sea de mucha ayuda. Barrab\u00e1s significa \u00abhijo del padre\u00bb. Pudo haber sido un hijo de nadie y ese es precisamente el asunto. Barrab\u00e1s, hijo de un padre sin nombre, cometi\u00f3 un crimen. Debido a que Jes\u00fas muri\u00f3 en su lugar, liberaron a este hombre. Nosotros tambi\u00e9n somos pecadores y malhechores en contra de la ley santa de Dios. Como Barrab\u00e1s, sentenciados a morir. Pero Jes\u00fas muere en nuestro lugar, por nuestros pecados y nos pone en libertad. No necesitamos ser \u00abmuy importantes\u00bb para aceptar nuestra libertad en Cristo. M\u00e1s a\u00fan, gracias a Jes\u00fas Dios nos adopta como a hijos y nos da el derecho de llamarlo Abba, \u00abpap\u00e1\u00bb (v\u00e9ase Gal 4:4-6).23.22 Cuando Pilato dijo \u00able castigar\u00e9\u00bb, se refer\u00eda a un castigo que podr\u00eda llevar a Jes\u00fas a la muerte. El procedimiento usual consist\u00eda en desnudar el torso de la v\u00edctima y luego atarles las manos a un poste antes de flagelarlo con un l\u00e1tigo triple con pedazos de metal. El n\u00famero de latigazos lo determinaba la severidad del crimen; la Ley jud\u00eda permit\u00eda un m\u00e1ximo de cuarenta. Despu\u00e9s de flagelado, Jes\u00fas soport\u00f3 otras agon\u00edas m\u00e1s como se indica en Mateo y Marcos. Lo abofetearon, golpearon a pu\u00f1etazos y escarnecieron. Le pusieron una corona de espinas en su cabeza, lo golpearon con una ca\u00f1a y lo desnudaron antes de colgarlo en la cruz.23.23, 24 Pilato no quiso sentenciar a Jes\u00fas a la pena de muerte. Pens\u00f3 que los l\u00edderes religiosos solamente lo envidiaban y quer\u00edan librarse de un rival. Cuando amenazaron a Pilato con denunciarlo ante el C\u00e9sar (Joh 19:12), se asust\u00f3. Informaci\u00f3n hist\u00f3rica se\u00f1ala que las autoridades romanas amonestaron a Pilato debido a hostilidades en su regi\u00f3n. Lo menos que necesitaba era una revuelta en Jerusal\u00e9n y durante la Pascua, cuando la ciudad estaba llena de jud\u00edos procedentes de todo el imperio. De manera que entreg\u00f3 a Jes\u00fas a la chusma para que hicieran con El lo que quisieran.23.27-29 Solo Lucas menciona el llanto de las mujeres jud\u00edas mientras llevaban a Jes\u00fas por las calles para su ejecuci\u00f3n. Les dijo que no lloraran por El, sino por ellas mismas. Sab\u00eda que solo cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s los romanos destruir\u00edan Jerusal\u00e9n y el templo.23.31 Este proverbio es dif\u00edcil de interpretar. Algunos lo interpretan as\u00ed: Si Jes\u00fas que era inocente (\u00e1rbol verde) sufri\u00f3 en manos de los romanos, \u00bfqu\u00e9 suceder\u00e1 con los jud\u00edos culpables (\u00e1rbol seco)?23.32, 33 La Calavera, tambi\u00e9n llamada G\u00f3lgota, era quiz\u00e1s una colina que se hallaba en las afueras de Jerusal\u00e9n junto a un camino principal. Los romanos llevaban a cabo ejecuciones p\u00fablicas para escarmiento de la gente.23.32, 33 Cuando los hijos de Zebedeo le preguntaron si podr\u00edan tener un lugar de honor junto a Jes\u00fas en su Reino, El les respondi\u00f3 que no sab\u00edan lo que ped\u00edan (Mar 10:35-39). Ahora que Jes\u00fas se preparaba para inaugurar su Reino mediante la muerte, los lugares a su derecha e izquierda los ocuparon hombres que mor\u00edan: malhechores. Como Jes\u00fas explic\u00f3 a sus dos disc\u00edpulos hambrientos de poder, una persona que quiera estar cerca de El debe estar preparado para sufrir y morir. El camino al Reino es el camino de la cruz.23.34 Jes\u00fas pidi\u00f3 a Dios que perdonara a la gente que le daba muerte: l\u00edderes jud\u00edos, pol\u00edticos romanos, soldados y espectadores, y Dios contest\u00f3 esa oraci\u00f3n al abrir el camino de salvaci\u00f3n aun para los asesinos de Jes\u00fas. El oficial romano y los soldados testigos de la crucifixi\u00f3n dijeron: \u00abVerdaderamente \u00e9ste era Hijo de Dios\u00bb (Mat 27:54). Pronto muchos sacerdotes se convirtieron a la fe cristiana (Act 6:7). Ya que somos pecadores, todos tuvimos parte en la muerte de Cristo. La buena nueva es que Dios es bondadoso, que nos perdonar\u00e1 y nos dar\u00e1 una nueva vida a trav\u00e9s de su Hijo.23.34 Los soldados romanos acostumbraban repartirse las ropas de los malhechores ejecutados. Cuando echaron suertes por las de Jes\u00fas, cumplieron la profec\u00eda del Psa 22:18.23.38 Este letrero pretend\u00eda ser ir\u00f3nico. Era obvio que un rey, desnudado y ejecutado en p\u00fablico, hab\u00eda perdido su reino para siempre. Pero Jes\u00fas, que trastorna la sabidur\u00eda del mundo, iniciaba su Reino. Su muerte y resurrecci\u00f3n significar\u00edan un golpe mortal al gobierno de Satan\u00e1s y quedar\u00eda establecida su autoridad eterna sobre la tierra. Pocas personas al leer el letrero esa tarde sombr\u00eda comprendieron su verdadero significado, pero el letrero estaba en lo cierto. No todo estaba perdido. Jes\u00fas era el Rey de los jud\u00edos, de los gentiles y de todo el universo.23.39-43 Este hombre a punto de morir, se volvi\u00f3 hacia Jes\u00fas en busca de perd\u00f3n y El lo acept\u00f3. Esto nos muestra que nuestras obras no nos salvan, pero nuestra fe en Cristo s\u00ed. Nunca es demasiado tarde para volvernos a El. Aun en su miseria, Jes\u00fas tuvo misericordia de este malhechor que decidi\u00f3 creer en El. Nuestras vidas son mucho m\u00e1s \u00fatiles y plenas si nos volvemos a Dios a temprana edad, pero incluso los que se arrepienten casi al final estar\u00e1n con Dios en su para\u00edso.23.42, 43 El malhechor moribundo tuvo m\u00e1s fe que los dem\u00e1s seguidores de Jes\u00fas juntos. Aunque los disc\u00edpulos segu\u00edan amando a Jes\u00fas, sus esperanzas por el Reino comenzaron a desvanecerse. Muchos se apartaron. Como uno de sus seguidores dijo con tristeza dos d\u00edas m\u00e1s tarde: \u00abPero nosotros esper\u00e1bamos que El era el que hab\u00eda de redimir a Israel\u00bb (24.21). El ladr\u00f3n, por el contrario, mir\u00f3 al hombre que agonizaba junto a El y dijo: \u00abAcu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vengas en tu reino\u00bb. Al parecer, el Reino hab\u00eda llegado a su fin. \u00a1Qu\u00e9 inspiradora es la fe de este hombre que vio la gloria venidera m\u00e1s all\u00e1 de la ignominia presente!JESUS LLEVADO A LA MUERTE :   Como no pudo cargar su cruz a trav\u00e9s de las calles de Jerusal\u00e9n, se asign\u00f3 a Sim\u00f3n de Cirene la tarea de ayudarle. A Jes\u00fas lo crucificaron junto a dos malhechores comunes en un monte en las afueras de Jerusal\u00e9n.23.44 Al mediod\u00eda, la oscuridad cubri\u00f3 toda la tierra cerca de tres horas. Parec\u00eda que la naturaleza se condol\u00eda por la tr\u00e1gica muerte del Hijo de Dios.23.45 Este hecho tan importante simboliza la obra de Cristo en la cruz. El templo ten\u00eda tres partes: los atrios, para toda la gente; el Lugar Santo, donde solo los sacerdotes pod\u00edan entrar; el Lugar Sant\u00edsimo donde el sumo sacerdote entraba una sola vez al a\u00f1o para ofrecer sacrificios por los pecados del pueblo. En el Lugar Sant\u00edsimo se hallaba el arca del pacto y la presencia de Dios en \u00e9l. El velo que se rasg\u00f3 era lo que imped\u00eda que el Lugar Sant\u00edsimo estuviera a la vista. Al morir Cristo, desapareci\u00f3 la barrera entre Dios y el hombre. Ahora cada persona puede llegar a Dios directamente mediante Cristo (Heb 9:1-14; Heb 10:19-22).23.50-52 Jos\u00e9 de Arimatea fue un miembro honorable y rico del concilio jud\u00edo. Tambi\u00e9n era un disc\u00edpulo secreto de Jes\u00fas (Joh 19:38). Los disc\u00edpulos que siguieron p\u00fablicamente a Jes\u00fas huyeron, pero Jos\u00e9 de manera audaz tom\u00f3 una decisi\u00f3n que pudo haberle costado caro. Estimaba mucho a Jes\u00fas, por eso pidi\u00f3 su cuerpo para darle sepultura.23.53 Esta tumba era como una cueva hecha por mano de hombres, cavada en la ladera de una de las muchas colinas de piedra caliza que se hallaban alrededor de Jerusal\u00e9n. Era lo bastante espaciosa como para caminar en su interior. Despu\u00e9s del sepelio, se puso una piedra de gran tama\u00f1o para tapar la entrada (Joh 20:1).23.55 Las mujeres galileas siguieron a Jos\u00e9 a la tumba, de manera que sab\u00edan con exactitud d\u00f3nde encontrar el cuerpo de Jes\u00fas cuando volvieran con sus especias y ung\u00fcentos una vez pasado el d\u00eda de reposo. Estas mujeres no pudieron hacer \u00abgrandes\u00bb obras por Jes\u00fas, no se les permit\u00eda presentarse ante el concilio jud\u00edo ni ante el gobernador romano y testificar en su favor; pero hicieron lo que pudieron. Permanecieron junto a la cruz cuando la mayor\u00eda de los disc\u00edpulos huyeron y estuvieron listas para ungir el cuerpo de su Se\u00f1or. Debido a su devoci\u00f3n, fueron las primeras en enterarse de la resurrecci\u00f3n. Como cristianos quiz\u00e1s sintamos que no podemos hacer mucho por Jes\u00fas. Pero tenemos el llamamiento a valernos de las oportunidades que se nos conceden, haciendo lo que podemos y no lament\u00e1ndonos por lo que no podemos hacer.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1392 Mat 27:2; Mar 15:1; Jua 18:28<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Pilato.  V\u00e9ase coment. en Mt 27:2.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> V\u00e9anse las notas 2 <strong>super (1)<\/strong> de Mt 27 y 1 <strong>super (2)<\/strong> de Mr 15.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>187 (C) Para terminar, Jes\u00fas inocente en compa\u00f1\u00eda de pecadores (23,1 -56a). A trav\u00e9s de esta secci\u00f3n, Lucas subraya la amorosa fidelidad a Dios de Jes\u00fas, el justo que sufre inocentemente, y que, en su \u00faltimo suspiro, extiende a todos los pecadores la misericordia de Dios.<br \/>\n(a) JES\u00daS, EL JUSTO MALTRATADO, ES ENTREGADO A LA CRUCIFIXI\u00d3N (23,1-25). La inocencia de Jes\u00fas es un estribillo que late a lo largo de esta secci\u00f3n (vv. 4.14.15.22): \u00e9l, que es justo, es maltratado. Cf. Mc 15,1-15. 1. Jes\u00fas, que no est\u00e1 esposado, viaja hacia su Padre obediente y libremente conforme se cumplen sus predicciones de 9,22.44 y 18,32. Pilato, el prefecto romano (\u219242 supra), tiene la autoridad para dictar la sentencia de muerte por crucifixi\u00f3n contra un culpable. 2. comenzaron a acusarlo: Las acusaciones contra Jes\u00fas no tienen fundamento alguno. Jes\u00fas no se opuso al pago del impuesto imperial (cf. 20,20-25). Su reino (cf. 19,38; 22,24-35; 23,35.37.39) no es pol\u00edtico. De hecho, consiste en servir (22,24-27). Con iron\u00eda, Lucas indica que son los mismos jud\u00edos quienes no s\u00f3lo aprueban la insurrecci\u00f3n (23,18-19,25), sino que incluso incitan a la sublevaci\u00f3n (cf. Hch 13,50; 14,19; 17,5-8,13; 18,12-17; 21,27). Cf. G. Schneider, \u00abThe political charges against Jes\u00fas (Luke 23,2)\u00bb, Jes\u00fas and the Politics of His Day (\u2192 183 supra) 403-14. 4. no encuentro culpa alguna en este hombre: Pilato absuelve a Jes\u00fas. 6-12. Este fragmento, que es propio de Lucas, ha sido preparado mediante 3,1.19-20; 9,7-9; 13,31-32. 8. Tres veces menciona Lucas el vb. \u00abver\u00bb, estableciendo as\u00ed un contraste entre el tipo de visi\u00f3n que Herodes aplica a Jes\u00fas y el tipo de visi\u00f3n exigido por la fe (cf. 23,35.47-49; 24,12.16.24.31.32.39.45; Hch 26,17-18). 9. Como ocurrir\u00e1 en el pr\u00f3ximo encuentro con Pilato (22,13-25), Jes\u00fas permanece en silencio. Es el silencio del siervo justo que sufre inocentemente de Is 53,7; el silencio que surge de la profunda confianza en un Dios fiel. 11. traje blanco magn\u00edfico: Puesto que Herodes es tetrarca, no puede tratarse de un traje regio. Puede haber dos niveles de significado. Jes\u00fas, que es inocente, es vestido con el color blanco, s\u00edmbolo de pureza. Jes\u00fas es vestido con la ropa utilizada por los candidatos al cargo: \u00bfA qui\u00e9n elegir\u00e1 la naci\u00f3n jud\u00eda? \u00bfA \u00e9l o a Barrab\u00e1s? 12. se hicieron amigos: Incluso cuando parece desprovisto de todo poder, Jes\u00fas lleva a cabo una obra salv\u00edfica, la reconciliaci\u00f3n entre enemigos. Cf. M. L. Soards, Bib 66 (1985) 344-63.<\/p>\n<p>188 13-25. Pilato declara primero inocente a Jes\u00fas, en un proceso legalmente correcto, pero posteriormente, cuando todo Israel le pide la muerte de Jes\u00fas, act\u00faa cobardemente. 13. Todo Israel, gobernantes y pueblo (laos), est\u00e1 presente. 14-16. Se pone de manifiesto el proceso exhaustivo y completo ordenado por Pilato: detenci\u00f3n (v. 14a); acusaciones (v. 14b); investigaci\u00f3n o cognitio (v. 14c); veredicto de inocencia (v. 14d); confirmaci\u00f3n del veredicto por Herodes (v. 15a); absoluci\u00f3n de Jes\u00fas (v. 15b); advertencia judicial (v. 16). \u00abLucas ha puesto especial cuidado en presentar la audiencia de Jes\u00fas ante Pilato como un aut\u00e9ntico juicio, legalmente correcto en todos sus aspectos y f\u00e1cilmente reconocible como tal\u00bb (Neyrey, Passion [\u2192 52 supra] 81). 17. Por razones de cr\u00edtica interna y externa debe omitirse este vers\u00edculo. 18. fuera \u00e9se: En dos ocasiones m\u00e1s (vv. 21.23) la totalidad de Israel pedir\u00e1 la muerte de Jes\u00fas. Lucas indicar\u00e1 cinco veces que todo Israel opt\u00f3 por la condena de Jes\u00fas: vv. 18.23.24.25a.25b. Barrab\u00e1s: \u00ab\u00a1Piden que se sustituya a un criminal por otro criminal! La iron\u00eda de la escena es evidente. M\u00e1s a\u00fan, gritan por la liberaci\u00f3n de uno que se llama Barrab\u00e1s, \u201chijo del padre\u00bb, y rechazan a aquel que realmente es el Hijo del Padre (recordemos 2,49; 10,21-22; 11,2; 22,29.42)\u00bb (FGL 1489). 19. hab\u00eda sido encarcelado por insurrecci\u00f3n y asesinato: Aqu\u00ed y en el v. 25 subraya Lucas la vileza de Barrab\u00e1s. Jes\u00fas morir\u00e1 para que este tipo de gente sea liberada de la prisi\u00f3n (cf. 4,18-19). 22. Pilato proclama la inocencia de Jes\u00fas por \u00faltima vez. Aunque Pilato menciona el azote o la fustigado, Lucas nunca dice que Jes\u00fas fuese azotado o flagelado. \u00c9l va hacia su cruz con total dominio de la situaci\u00f3n. 23. insist\u00edan a grandes voces: Como clarificar\u00e1 23,35.48, el pueblo de Dios (laos) se arrepentir\u00e1 de su acci\u00f3n contra Jes\u00fas, mientras que los dirigentes religiosos permanecer\u00e1n firmes en su decisi\u00f3n. 25. se lo entreg\u00f3 a su voluntad: Esto no es una sentencia judicial. El Pilato lucano ya la hab\u00eda emitido: Jes\u00fas es inocente. Lucas reduce la responsabilidad de los romanos en la condena y crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas. En lo que sigue ver\u00e1n los lectores que Dios no permite que la perversi\u00f3n de la noble instituci\u00f3n de la ley y la justicia romana impida su voluntad de crear una vida nueva mediante la resurrecci\u00f3n y la reconstituci\u00f3n de Israel. Cf. Walaskay, \u00abAnd so we carne to Rome\u00bb (\u2192 46 supra) 38-49.<\/p>\n<p>189 (b) JES\u00daS, PROFETA RECHAZADO, LLAMA AL ARREPENTIMIENTO (23,26-31). Cuando Jes\u00fas estaba a punto de entrar en Jerusal\u00e9n (19,41-44) llam\u00f3 al arrepentimiento a sus habitantes. Ahora que est\u00e1 dejando Jerusal\u00e9n para ser crucificado, llama de nuevo al arrepentimiento. 26. Cf. Mc 15,20b-21. cuando lo llevaban fuera: Lucas emplea el ambiguo \u00abellos\u00bb, cuyo antecedente gramatical es \u00absumos sacerdotes, dirigentes y pueblo\u00bb, en 23,13. El evangelista suaviza la responsabilidad romana, echaron tnano: El objetivo de Lucas es paren\u00e9tico. En Lc-Hch, el t\u00e9rmino gr. epilambanesthai tiene el sentido de \u00abobligar\u00bb (Hch 16,19; 18,17; 21,30.33); tambi\u00e9n tiene el sentido positivo de \u00abechar una mano\u00bb a alguien para curarlo o para recomendarlo (9,47; 14,4; Hch 9,27; 17,19; 23,19). Nadie est\u00e1 obligado a convertirse en disc\u00edpulo; la llamada es gratuita. Como en el caso de Sim\u00f3n, \u00e9sta puede producirse de forma inesperada, detr\u00e1s de Jes\u00fas: Terminolog\u00eda propia del discipulado (cf. 9,23; 14,27). 27-31. Jes\u00fas emite una severa advertencia para que los habitantes de Jerusal\u00e9n se arrepintieran de su rechazo a \u00e9l, el justo e inocente, el profeta de Dios. De no hacerlo, el castigo de Dios caer\u00eda sobre ellos. Sin embargo, como muestra el modelo del profeta rechazado, el castigo no es la \u00faltima palabra de Dios para su pueblo. En 23,34a, como en las predicaciones de Hechos, mostrar\u00e1 Lucas que Dios extiende de nuevo el ofrecimiento del perd\u00f3n a quienes hab\u00edan rechazado a Jes\u00fas. Cf. comentario a 4,24. 29. Lucas expresa la tragedia con un lenguaje que aterra a quienes consideran el embarazo como una bendici\u00f3n especial. Cf. 1,25. 30. caed sobre nosotros: cf. Os 10,8. 31. No est\u00e1 claro el significado de este proverbio. \u00bfSe refiere el pronombre \u00abellos\u00bb en la frase \u00abellos hacen esto\u00bb a los romanos, a los jud\u00edos, a Dios o al poder del mal? \u00bfD\u00f3nde reside el contraste entre \u00abverde\u00bb y \u00abseco\u00bb? \u00bfEntre a medio crecer o totalmente crecido, dif\u00edcil de quemar o f\u00e1cil de quemar, vivo o muerto? Una par\u00e1frasis del v. 31 que diera raz\u00f3n de los vv. 28-30 podr\u00eda ser la siguiente: Si han hecho esto con Jes\u00fas, es decir, con aquel que da la vida, \u00bfqu\u00e9 ocurrir\u00e1 con la muerta e impenitente Jerusal\u00e9n?<\/p>\n<p>190 (c) JES\u00daS, ENTRE PECADORES, ORA POR EL PERD\u00d3N (23,32-34). Lo que el profeta Jes\u00fas hab\u00eda anunciado en 22,37 se realiza ahora: se encuentra entre malhechores. Cf. Mc 15,22-24. 34a. Padre, perd\u00f3nalos\u2019. Muchos manuscritos de diferente procedencia omiten la oraci\u00f3n por el perd\u00f3n, que es exclusiva de Lucas. La cr\u00edtica interna, sin embargo, apoya su autenticidad. El lenguaje y el pensamiento son t\u00edpicamente lucanos: Padre (cf. 10,21; 11,2; 22,42; 23,46); perd\u00f3n de los pecados por su ignorancia (Hch 3,17; 13,27; 17,30). Lucas modela la oraci\u00f3n de Esteban siguiendo la de Jes\u00fas (Hch 7,60). El evangelista presenta dichos de Jes\u00fas en cada secci\u00f3n principal del relato de la crucifixi\u00f3n (23,28-31.43.46). La inclusi\u00f3n de un dicho en este lugar est\u00e1 en conformidad con el modo lucano de composici\u00f3n. Esta oraci\u00f3n de Jes\u00fas es parte esencial de la teolog\u00eda lucana del profeta rechazado y de un Jes\u00fas que ense\u00f1a y pone en obra el amor a los enemigos (6,27-28; 17,4). Podr\u00eda haber sido eliminada por copistas posteriores porque entraba en conflicto con su interpretaci\u00f3n de 22,28-31, o bien porque pensaron que la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n manifestaba la ineficacia de la oraci\u00f3n o porque ten\u00edan un sentimiento antijud\u00edo. Cf. Marshall, Gospel 867-68; Talbert, Reading Luke 219-20. Jes\u00fas, que hab\u00eda venido para llamar al arrepentimiento a los pecadores, contin\u00faa su ministerio hasta el final, tal como pone de manifiesto la oraci\u00f3n a su Padre. 34b. se repartieron sus vestiduras: Se cumple en Jes\u00fas lo dicho en el Sal 22,18, uno de los salmos del justo que sufre inocentemente. Sobre el ultraje que implicaba ser dejado al desnudo, \u2192 170 supra. No parece plausible que los romanos permitiesen un taparrabos a un crucificado jud\u00edo para no ofender la sensibilidad jud\u00eda.<\/p>\n<p>191 (d) REACCIONES POSITIVAS Y NEGATIVAS ANTE JES\u00daS (23,35-49). En los vv. 35-39 se encuentran respuestas hostiles, que, ir\u00f3nicamente, llevan raz\u00f3n, a la revelaci\u00f3n de Dios en Jes\u00fas crucificado. En los vv. 40-43.47-49 (cf. tambi\u00e9n 23,50-53), la revelaci\u00f3n de Dios es, aut\u00e9nticamente, comprendida y acogida con respuestas positivas de fe y arrepentimiento. Cf. Mc 15,25-39. 35-39. Hay una progresi\u00f3n descendente en aquellos que humillan a Jes\u00fas: autoridades religiosas, soldados, un malhechor. 35. el pueblo&#8230; las autoridades religiosas: Lucas establece un contraste entre el pueblo (laos), que contempla los \u00faltimos acontecimientos de la vida de Jes\u00fas, y las autoridades religiosas, que se burlan de Jes\u00fas. Movidos por lo que ven, la gente se arrepentir\u00e1 de su rechazo de Jes\u00fas (cf. 23,13-25). Como ya hizo antes en 23,34b, Lucas se inspira ahora en el Sal 22 para describir lo que le acontece (cf. Sal 22,7-8; Sab 2,18). salvado: Se convierte en la cantinela de la mofa (cf. vv. 37.39). Estas burlas evocan las tentaciones de 4,1-13, pues ahora Jes\u00fas experimenta la tentaci\u00f3n de salvar su vida, no entreg\u00e1ndola sino agarr\u00e1ndose f\u00e9rreamente a ella (cf. 9,24). Lo que salvar\u00e1 a Jes\u00fas ser\u00e1 su fe en un Dios y Padre misericordioso que lo levantar\u00e1 de la muerte (cf. las predicciones de la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n en 9,22 y 18,33; cf., tambi\u00e9n, 20,27-40; 22,69). Mes\u00edas de Dios: El contenido de esta burla es, ir\u00f3nicamente, cierto (cf. confesi\u00f3n de Pedro en 9,20). el elegido: El contenido de esta burla es tambi\u00e9n, ir\u00f3nicamente, cierto (cf. 9,35). 36. vinagre: Las acciones de los soldados est\u00e1n en sinton\u00eda con otro de los salmos del justo que sufre inocentemente, Sal 69,21. 37. rey de los jud\u00edos: Ir\u00f3nicamente, tambi\u00e9n es cierto esto (cf. 19,38). 39. Mes\u00edas: Lucas concluye con la confesi\u00f3n cristiana de fe, que, ir\u00f3nicamente, ha puesto en labios de uno de los que se mofan de Jes\u00fas. Los que contemplan esta escena con los ojos de la fe saben que Jes\u00fas crucificado es todo aquello que se le est\u00e1 negando.<\/p>\n<p>192 40-43. El malhechor \u00abbueno\u00bb inicia las reacciones positivas a Jes\u00fas. La teolog\u00eda y soteriolog\u00eda lucanas de la cruz encuentran una poderosa expresi\u00f3n dram\u00e1tica en este \u00abevangelio\u00bb dentro del Evangelio. 41. \u00e9ste no ha hecho nada malo: De nuevo aparece el tema de la inocencia de Jes\u00fas. 42. Jes\u00fas: A trav\u00e9s de los t\u00edtulos, Lucas prosigue con su confesi\u00f3n del significado de Jes\u00fas crucificado: s\u00f3lo hay salvaci\u00f3n en el nombre de Jes\u00fas (cf. Hch 4,12). dentro de tu reino: La lectura \u00abdentro de\u00bb en lugar de \u00aben\u00bb no solamente se apoya en manuscritos fiables, sino que tambi\u00e9n est\u00e1 de acuerdo con la teolog\u00eda lucana (cf. 22,30), para la que el gobierno regio de Jes\u00fas ha comenzado con su muerte y resurrecci\u00f3n; cf., tambi\u00e9n, 24,26. El malhechor tiene una fe profunda en que el Jes\u00fas agonizante es realmente rev y que, como tal, puede administrar el perd\u00f3n y la misericordia. 43. Jes\u00fas, que experimentar\u00e1 la victoria de Dios sobre la muerte, declara libre de pecado al malhechor arrepentido. \u00abEs una absoluci\u00f3n emitida por aquel que ha sido \u00abestablecido por Dios para ser juez de vivos y muertos\u201d (Hch 10,42)\u00bb (FGL 1508). hoy: La muerte salv\u00edfica de Jes\u00fas tiene sentido para el presente, conmigo: Este aspecto de la salvaci\u00f3n est\u00e1 tambi\u00e9n presente en la comensalidad de Jes\u00fas con pecadores y en el restablecimiento de los impuros en la comuni\u00f3n con los dem\u00e1s. Cf. R. J. Karris, CurTM 12 (1985) 346-52. para\u00edso: Esta rica imagen comprende el regreso a la creaci\u00f3n original, la comida del fruto del \u00e1rbol de la vida y la compa\u00f1\u00eda de los justos. Las puertas del para\u00edso se han abierto de nuevo por la obediencia y la fe del nuevo Ad\u00e1n. Cf. Neyrey, Passion (\u2192 52 supra) 156-92. 44-45. La creaci\u00f3n de Dios y el templo jud\u00edo responden al sentido de la muerte de Jes\u00fas. 44. oscuridad: En Jl 2,31 y Am 8,9, el D\u00eda del Se\u00f1or, un d\u00eda de juicio, sobreviene en la oscuridad. En Am 8,9, la oscuridad acontece al mediod\u00eda. El juicio de Dios contra el mal acontece en la muerte de Jes\u00fas. 45. velo del templo se rasg\u00f3 por medio: Puesto que Lucas tiene una visi\u00f3n positiva del templo, este vers\u00edculo no puede significar la destrucci\u00f3n de este lugar sagrado (\u2192 165 supra). Al morir Jes\u00fas, el velo exterior del templo, que separaba a todos, menos a los sacerdotes, de Dios, se rasga por la mitad. En Jes\u00fas, todos tienen acceso a Dios. Para una opini\u00f3n diferente, cf. D. D. Sylva, JBL 105 (1986) 239-50.<\/p>\n<p>193 46. Padre, en tus manos pongo mi esp\u00edritu: La oraci\u00f3n de Jes\u00fas se basa en otro salmo del justo que sufre inocentemente (Sal 31,5). Con una profunda fe en su Padre misericordioso, que da la vida a los muertos, concluye Jes\u00fas su vida de obediencia a la voluntad de Dios. Ha bebido la copa que Dios le hab\u00eda preparado (cf. 22,42). 47-49. Lucas prosigue su relato de las reacciones positivas a Jes\u00fas al regresar a su tema de la visi\u00f3n (cf. 22,8.35). 47. centuri\u00f3n: \u219246 supra, sobre la opini\u00f3n positiva que Lucas tiene de los soldados. La reacci\u00f3n positiva de este gentil deber\u00eda unirse a la de los jud\u00edos (vv. 40-43.48.49) como signo del significado universal de la muerte de Jes\u00fas, al ver lo sucedido: Mediante el gratuito don de la fe, este gentil contempla el profundo significado del perd\u00f3n de los enemigos por Jes\u00fas, su fidelidad a Dios durante la tentaci\u00f3n y su misericordia hacia el malhechor arrepentido. alababa a Dios: En Lc-Hch, esta frase expresa la acogida a la revelaci\u00f3n del poder y la misericordia de Dios manifestados en un hecho portentoso (cf. 2,20; 5,26.27; 7,16; 13,13; 17,15; 18,43; Hch 4,21; 21,20). El hecho portentoso que ve el centuri\u00f3n no es la curaci\u00f3n de un leproso (17,15), sino que el poder y la misericordia de Dios, para beneficio de los seres humanos, acontecen en la muerte de un ser desprovisto de todo poder, Jes\u00fas de Nazaret. este hombre era justo: Mediante su insistencia en la inocencia de Jes\u00fas (23,4.14-15.22.41) y el empleo de los salmos del justo que sufre inocentemente, Lucas ha preparado a sus lectores para esta confesi\u00f3n de fe. A trav\u00e9s de su comportamiento justo, Jes\u00fas ha mostrado que es Hijo de Dios. Siendo fiel a Jes\u00fas, Dios ha mostrado que Jes\u00fas es su Hijo y que cuida de la creaci\u00f3n injustamente tratada y tipificada en Jes\u00fas. La l\u00f3gica del tema del justo de Dios (cf. tambi\u00e9n Hch 3,14-15; 7,52; 22,14) se manifiesta elocuentemente en Sab 2,18: \u00abPorque si el justo es hijo de Dios, \u00e9l lo asistir\u00e1, y lo librar\u00e1 de las manos de sus adversarios\u00bb. Cf. R. J. Karris, JBL 105 (1986) 65-74. 48. gente: \u219245 supra, sobre el car\u00e1cter intercambiable entre los t\u00e9rminos \u00abgente\u00bb y \u00abpueblo\u00bb. As\u00ed, el v. 48 alude a 23,35. Con tres palabras se refiere Lucas a la \u00abvisi\u00f3n\u00bb para subrayar que aquellos que prefirieron a Barrab\u00e1s en lugar de Jes\u00fas, contemplan ahora el profundo sentido de la muerte de Jes\u00fas como muerte que ha acontecido por ellos (cf. 22,19-20). Se arrepienten golpe\u00e1ndose el, pecho (cf. 18,13). 49. los que conoc\u00edan a Jes\u00fas: Este grupo incluye a sus disc\u00edpulos, que, seg\u00fan Lucas, no lo abandonaron. Estos, junto con las mujeres, contemplan el sentido de cuanto ha acontecido. Como el cap. 24 clarificar\u00e1, su visi\u00f3n ser\u00e1 altamente intensificada, mujeres que ha\u00adb\u00edan seguido a Jes\u00fas desde Galilea: No se refiere solamente al seguimiento geogr\u00e1fico, sino al seguimiento en cuanto disc\u00edpulas. Esta analepsis o \u00abflashback\u00bb, que remite a 8,2-3, exige que el lector vuelva a leer e incluya a las mujeres disc\u00edpulas en aquellos pasajes donde no aparecen. Cf., m\u00e1s adelante, e) comentario sobre 24,6-8.<\/p>\n<p>194 (e) A JES\u00daS SE LE DA UN ENTIERRO PROPIO DE UN REY (23,50-56a). Jos\u00e9 de Arimatea y las fieles mujeres ofrecen respuestas positivas adicionales a la revelaci\u00f3n de Dios en Jes\u00fas crucificado. 50. sanedr\u00edn: A pesar de 22,70 y 23,1, la decisi\u00f3n de los dirigentes religiosos contra Jes\u00fas no fue un\u00e1nime. 51. el reino de Dios: Este tema se ha desarrollado a lo largo del evangelio (p.ej., 4,43 y 23,42). Incluso en su muerte, Jes\u00fas es el que trae el reino de Dios. 53. lienzo: En tiempos de Lucas, el lienzo era el s\u00edmbolo de la inmortalidad, pues proced\u00eda del lino, que, a su vez, proced\u00eda de la madre tierra. Cf. J. Quasten, AJP 63 (1942) 206-15. Jos\u00e9 envuelve a Jes\u00fas en lino, con la esperanza de la resurrecci\u00f3n. En 24,12, Pedro encontrar\u00e1 s\u00f3lo los lienzos. El s\u00edmbolo de la vida resucitada apunta a la realidad del Se\u00f1or Jes\u00fas resucitado, quien revela lo que Dios ha preparado para toda la creaci\u00f3n, en el que nadie hab\u00eda sido puesto todav\u00eda: El inocentemente crucificado y justo Jes\u00fas no es arrojado a una fosa com\u00fan, sino que se le da una sepultura propia de quien es Mes\u00edas de Dios, Elegido y rey de los jud\u00edos. 55. Cf. comentarios a 23,49 y 24,1-12.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Advirtamos, en primer lugar, cuan falsas fueron las acusaciones que se hicieron contra nuestro Se\u00f1or. Se nos dice que los  jud\u00edos lo acusaron de \u00abpervertir la naci\u00f3n, de vedar dar tributo \u00e1 C\u00e9sar, y de alborotar al pueblo.\u00bb Es bien sabido que en  esta acusaci\u00f3n no hab\u00eda nada de cierto. El objeto con que la hicieron los jud\u00edos fue preocupar el \u00e1nimo del emperador  romano contra nuestro Se\u00f1or.<br \/>\nLa calumnia y los falsos testigos son armas favoritas del demonio. El fue mentiroso desde el principio, y es todav\u00eda padre  de mentiras. Joh 8:44. Cuando ve que no puede suspender las obras de Dios, se vale del artificio de denigrar el car\u00e1cter  de sus siervos, y de hacer nulo su testimonio. Con esa arma atac\u00f3 \u00e1 David: \u00abSe levantaron,\u00bb dice \u00e9l, \u00abtestigos falsos: lo  que no sab\u00eda me demandaron.\u00bb Con esa arma atac\u00f3 \u00e1 los profetas. Seg\u00fan un decir, El\u00edas era \u00abalborotador de Israel; y  Jerem\u00edas no buscaba la paz del pueblo sino el mal.\u00bb Psa 25:2; 1Ki 18:17; Jer 38:4. Con esa arma atac\u00f3 \u00e1 los  ap\u00f3stoles, diciendo que eran \u00abpestilenciales,\u00bb y que \u00abtrastornaban\u00bb el mundo. Actos 24:5; 27: 6. Y con esa arma atac\u00f3 \u00e1  Jes\u00fas durante su vida p\u00fablica.<br \/>\nEl siervo de Cristo no debe sorprenderse si tuviere que apurar el mismo c\u00e1liz que apur\u00f3 su Maestro. Cuando ese Ser  inocente, santo, sin mancha, fue atrozmente calumniado, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 escaparse? \u00abSi al mismo padre de familias  llamaron Belceb\u00fa, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s \u00e1 los de su casa?\u00bb La inocencia perfecta no pone \u00e1 nadie al abrigo de la mentira, la  calumnia y los falsos testimonios. Preciso es sobrellevar esa prueba con paciencia&#8211;es parte de la cruz de Cristo.<br \/>\nObservemos, tambi\u00e9n, de qu\u00e9 naturaleza tan extra\u00f1a y tan complexa son las razones qu\u00e9 \u00e1 menudo influyen en el \u00e1nimo  de los hombres grandes que no han sido convertidos. Cuando nuestro Se\u00f1or fue enviado por Pilato ante Herodes, rey de  Galilea, este \u00abse holg\u00f3 mucho; porque hab\u00eda mucho que le deseaba ver; porque hab\u00eda o\u00eddo de \u00e9l muchas cosas; y tenia  esperanza de que le ver\u00eda hacer un milagro..<br \/>\nEstas palabras son notables. Herodes era un hombre sensual y mundano: hab\u00eda hecho asesinar \u00e1 Juan el Bautista y viv\u00eda  en horrible concubinato con la esposa de su hermano. Es de suponerse, pues, que no deseara ver \u00e1 Jes\u00fas. Mas su  conciencia estaba intranquila. Los miles de los santos de Dios \u00e1 quienes hab\u00eda dado muerte se levantaron, sin duda, ante  su vista y turbaron su sosiego. Por otra parte, la fama de los milagros de nuestro Se\u00f1or hab\u00eda penetrado hasta el recinto  mismo de su corte. A sus o\u00eddos hab\u00eda llegado la noticia de que hab\u00eda aparecido otro adversario del pecado que era aun  m\u00e1s fiel y m\u00e1s osado que Juan Bautista, y que ratificaba sus ense\u00f1anzas con prodigios que ni los reyes mismos pod\u00edan  obrar. Semejantes rumores naturalmente lo inquietaban y desasogaban. \u00a1Qu\u00e9 mucho, pues, que se le hubiera avivado la  curiosidad y que deseara ver \u00e1 Cristo! Hay razones para temer que en todos los siglos de la iglesia ha habido hombres ricos de car\u00e1cter semejante al de Herodes:  hombres sin fe y sin Dios, llenos de ego\u00edsmo. Sin embargo, aun semejantes hombres sienten de cuando en cuando  alarmada la conciencia, y se sobrecogen de temor. Las palabras de los atletas de la religi\u00f3n, que Dios suscita, llegan \u00e1 sus  o\u00eddos ; al punto se despiertan del letargo en que se encontraban ; la conciencia los acusa y la zozobra se apodera de ellos ;  a pesar suyo se sienten atra\u00eddos por el predicador y alaban sus talentos y aun profesan admirar sus aptitudes. Empero,  jam\u00e1s pasan de ah\u00ed: como aconteci\u00f3 con Herodes, la voz de la conciencia les aviva la curiosidad; mas tambi\u00e9n como  sucedi\u00f3 \u00e1 ese rey, sienten el coraz\u00f3n ligado al mundo con cadenas de hierro. Enojados de un lado \u00e1 otro por el vendaval  de las pasiones, nunca tienen sosiego, y despu\u00e9s de sus luchas intermitentes de conciencia, mueren en el pecado.<br \/>\nQue la historia de Herodes nos mueva \u00e1 compadecer \u00e1 los hombres de distinci\u00f3n y \u00e1 orar por ellos. Con todo su boato y su  esplendor exterior, son \u00e1 menudo muy infelices. La seda, el terciopelo y la p\u00farpura cubren \u00e1 menudo corazones en que la  paz jam\u00e1s sienta sus reales.<br \/>\nNotemos, en seguida, cuan f\u00e1cil es para los hombres no convertidos ponerse de acuerdo en aborrecer \u00e1 Cristo.<br \/>\nCu\u00e9ntasenos que cuando Herodes hizo conducir otra vez \u00e1 Cristo ante Pilato, \u00abfueron hechos amigos Pilato y Herodes en  el mismo d\u00eda; porque antes eran enemigos entre s\u00ed.\u00bb No sabemos cual fuera la causa de esa enemistad; mas cualquiera que  fuere, qued\u00f3 olvidada tan pronto como los dos adversarios tuvieron ante s\u00ed una v\u00edctima \u00e1 quien ambos odiaban,  despreciaban \u00f3 tem\u00edan.<br \/>\nEste episodio presenta un ejemplo de lo que constantemente est\u00e1 teniendo lugar en el mundo. Hombres de las opiniones  m\u00e1s divergentes est\u00e1n \u00e1 menudo un\u00e1nimes en atacar la verdad. Maestros de las opiniones m\u00e1s opuestas se ponen de  acuerdo frecuentemente y forman causa com\u00fan contra el Evangelio. En la \u00e9poca de que tratamos no era raro ver fariseos y  saduceos conspirando juntos para prender \u00e1 Jes\u00fas Nazareno y darle muerte. Y en la \u00e9poca presente suele suceder que  romanistas y socinianos, infieles \u00e9 id\u00f3latras, amantes de la molicie y ascetas fan\u00e1ticos, mentidos progresistas y obstinados  recalcitrantes, forman una falange homog\u00e9nea contra la religi\u00f3n evang\u00e9lica. Un odio com\u00fan los liga: el odio de la cruz de  Cristo.<br \/>\nEl verdadero cristiano no debe extra\u00f1ar que el mundo le tenga ojeriza. Si alguna vez llega \u00e1 imaginarse que por medio de  una concesi\u00f3n puede granjearse la buena voluntad del hombre, tendr\u00e1 que pasar por un triste desenga\u00f1o. M\u00e1s no por esto  ha de conturbarse, sino, antes bien, ha de confiar en la aprobaci\u00f3n del cielo. Que tenga presente aquellas palabras de su  Maestro: \u00abSi fuerais del mundo, el mundo amar\u00eda lo que es suyo; mas porque no sois del mundo, sino que yo os eleg\u00ed del  mundo, por ese os aborrece el mundo.\u00bb Joh 15:19.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>llevaron&#8230;<\/b><\/i> M\u2193 a\u00f1aden <i>a<\/i> <i>Jes\u00fas<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>El<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M i a\u00f1aden <em>Jesu250?s.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Acusado delante de Pilato, le remite este a Herodes, que le desprecia y escarnece. Pilato procura libertarle, pero in\u00fatilmente. El pueblo prefiere a Barrab\u00e1s, que era un homicida y sedicioso; y Pilato, vencido de los clamores e importunidad de los jud\u00edos, le condena a muerte, y es conducido al suplicio. Dice a unas mujeres, que le lloraban, que no lo hiciesen por \u00e9l, sino por las calamidades que hab\u00edan de sobrevenir. Es crucificado en medio de dos ladrones, y ruega a su Padre por los mismos que le crucificaban. Le escarnecen todos, y le dan a beber vinagre. La confesi\u00f3n de uno de los dos ladrones. Muere en la cruz, y toda la naturaleza da testimonio de su divinidad. Lo mismo hace el Centuri\u00f3n; y Jos\u00e9 de Arimatea le da honrosa sepultura.<\/p>\n<p>2 a. Acab en otro tiempo acus\u00f3 a El\u00edas de alborotar al pueblo, porque le predicaba y exhortaba a que dejase la idolatr\u00eda. Los escribas y fariseos acusan ahora al Se\u00f1or de que pervert\u00eda al pueblo, porque les ense\u00f1aba una doctrina que condenaba la corrupci\u00f3n de sus costumbres. As\u00ed en todos tiempos ha sabido la malicia dar color y bulto a los delitos, convirtiendo en veneno los ant\u00eddotos m\u00e1s saludables.<\/p>\n<p>b. V\u00e9ase Mt 12,13 y se conocer\u00e1 la malignidad de esta acusaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3 c. Si su orgullo les hubiera dejado considerar las obras maravillosas del Se\u00f1or, y la perfecta correspondencia de todas las acciones de su vida con todo lo que ten\u00edan dicho y escrito de \u00e9l los profetas, hubieran concluido sin duda que era el verdadero Mes\u00edas; y que su reino, siendo todo espiritual, no pod\u00eda mover los celos o sospechas del C\u00e9sar, ni de ning\u00fan otro potentado de este mundo (Mt 21,22; Mc 12,17; Jn 18,36-37). Por esto Pilato no hizo caso de esta acusaci\u00f3n.<\/p>\n<p>4 d. MS. No fallo en est ombre achaque ninguna.<\/p>\n<p>5 e. MS. Mas ellos arrezi\u00e1vanse mas, y dezien.<\/p>\n<p>f. Nombrando Galilea, quer\u00edan traer a la memoria a Pilato la otra sedici\u00f3n movida en esta provincia, de la que ya hemos hablado en el cap. 13,1. Mas Pilato, conociendo que la envidia ten\u00eda m\u00e1s parte en esta acusaci\u00f3n que el inter\u00e9s del Estado, no hizo aprecio tampoco de ella.<\/p>\n<p>7 g. Pilato, no queriendo entender en un negocio en que reconoc\u00eda m\u00e1s pasi\u00f3n que justicia, le remiti\u00f3 a Herodes Antipas, el mismo que hizo degollar al Bautista, y que a la saz\u00f3n se hallaba en Jerusal\u00e9n con ocasi\u00f3n de celebrarse la pascua.<\/p>\n<p>9 h. Porque no lo merec\u00eda, y porque, como dice San Agust\u00edn, es tentar a Dios pedirle se\u00f1ales y prodigios, no por alguna utilidad, sino por sola curiosidad, como lo hac\u00eda entonces Herodes.<\/p>\n<p>10 i. MS. Estaban rezios en acusandol.<\/p>\n<p>11 j. El Griego: esth\u00e9ta lampr\u00e1n, una vestidura brillante, magn\u00edfica, y propia de un rey, queriendo que hiciese el papel de un rey de teatro.<\/p>\n<p>14 k. Pilato, despu\u00e9s de haber o\u00eddo a los acusadores, siguiendo el orden judicial, pregunt\u00f3 al acusado en presencia de los mismos; y aunque nada se nos dice ni de las cuestiones del gobernador, ni de las respuestas del Se\u00f1or; esto no obstante, se ve claramente que qued\u00f3 convencido de su inocencia (V\u00e9ase Jn 18,38; 19,4).<\/p>\n<p>15 l. O no se ha probado ni actuado contra \u00e9l cosa que merezca la muerte.<\/p>\n<p>16 m. Esta fue una iniquidad de Pilato; porque si le reconoc\u00eda inocente, \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda castigarle s\u00f3lo por satisfacer el furor de los jud\u00edos? La pena de azotes era la ordinaria, con que los romanos castigaban a los delincuentes, cuando los delitos no eran capitales.<\/p>\n<p>17 n. De Pascua. Y lo propuso al pueblo, vali\u00e9ndose de este motivo para librar a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>19 o. MS. Malfetria.<\/p>\n<p>22 p. Mt 27,23; Mc 15,14. MS. E enuiarle su uia.<\/p>\n<p>23 q. El texto Griego: hai fon\u00e1i aut\u00f3n, las voces de ellos; k\u00e1i t\u00f3n arjier\u00e9on, y de los pr\u00edncipes de los sacerdotes. En este lugar invalescebant puede tambi\u00e9n equivaler a praevaluerunt, se salieron con su man\u00eda; pudieron m\u00e1s que la resistencia de Pilato; lograron su intento.<\/p>\n<p>26 r. Para crucificarlo.<\/p>\n<p>s. El Griego: ap&#8217; agr\u00f3u, del campo (Mt 27,32). Este hombre, ocupado en la labor del campo, siendo jud\u00edo, dej\u00f3 probablemente su trabajo alg\u00fan tiempo antes que comenzase el s\u00e1bado, para ir a celebrar la pascua en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>27 t. MS. Que lo llanien e llorauan.<\/p>\n<p>28 u. Estas palabras se extienden a todas las mujeres que se hallaban en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>v. Ya hemos notado muchas veces que las desgracias y dispersi\u00f3n de la naci\u00f3n de los jud\u00edos fueron las que sacaron las l\u00e1grimas al Salvador.<\/p>\n<p>29 w. Este tiempo es la ruina de Jerusal\u00e9n, de la que ya hemos hablado en varios lugares.<\/p>\n<p>31 x. Si la justicia de Dios permiti\u00f3 que los hombres tratasen as\u00ed a su propio Hijo, porque puso sobre s\u00ed los pecados que no eran suyos, \u00bfqu\u00e9 deben esperar esos mismos hombres, que siendo \u00e1rboles secos, est\u00e9riles e in\u00fatiles para el Reino de los cielos, est\u00e1n destinados para el fuego eterno del infierno?<\/p>\n<p>33 y. V\u00e9ase la nota a Mt 27,33.<\/p>\n<p>34 z. No saben lo que hacen, porque no le reconoc\u00edan por Hijo de Dios. Si le hubieran reconocido por tal, dice San Pablo, no hubieran crucificado al Se\u00f1or y Rey de la gloria (1Cor 2,8). Pero su orgullo los hizo culpables, poni\u00e9ndoles un velo, para que no viesen la luz que los alumbraba. Parece que el Se\u00f1or dijo estas palabras en el mismo acto de crucificarle.<\/p>\n<p>35 a. Los pr\u00edncipes de los sacerdotes.<\/p>\n<p>36 b. Esta era bebida que usaban los soldados romanos. Para conciliar los Evangelistas, n\u00f3tese que los jud\u00edos, seg\u00fan su costumbre, le dieron vino mezclado con mirra, antes de ser crucificado; y los soldados vinagre puro, despu\u00e9s de estar en la cruz. Como era esta su bebida, pudieron d\u00e1rsela luego que le oyeron proferir que padec\u00eda sed.<\/p>\n<p>38 c. romaik\u00f3is, romanas.<\/p>\n<p>d. MS. Ladinas, e Ebraygas.<\/p>\n<p>39 e. San Mateo y San Marcos dicen que los ladrones, que estaban crucificados con Jesucristo, le escarnec\u00edan, etc. Y as\u00ed pudo suceder, como observa San Ambrosio, que al principio lo hiciesen as\u00ed, como todos los otros; pero el uno de ellos, penetrado despu\u00e9s de un poderoso y eficaz auxilio de la gracia, se convirti\u00f3, reconoci\u00f3 al Se\u00f1or, dio testimonio de su inocencia, le pidi\u00f3 perd\u00f3n, y mereci\u00f3 o\u00edr una sentencia tan favorable.<\/p>\n<p>40 f. Es lo mismo que si le dijera: \u00bfC\u00f3mo puedes t\u00fa imitar la inhumanidad de este pueblo, insultando sin ning\u00fan temor de Dios a este justo e inocente, t\u00fa, que sufres actualmente el mismo suplicio que \u00e9l? Mas con esta grande diferencia, que nosotros padecemos lo que es debido a nuestros delitos; mas este, a quien insultas de este modo, es inocente, no es reo de culpa alguna.<\/p>\n<p>43 g. Jes\u00fas estuvo en la cruz, como Josef en otro tiempo entre dos malhechores. All\u00ed el uno es puesto en libertad, y el otro en un pat\u00edbulo; aqu\u00ed el uno se salva, y el otro perece. Grande fue la fe de este venturoso ladr\u00f3n, y grande la eficacia de la gracia con que el Se\u00f1or le movi\u00f3 a que le reconociese y confesase por su Dios y Se\u00f1or. Desde el momento mismo en que expir\u00f3 el Hijo de Dios, todos los justos y santos de los siglos pasados estuvieron en su compa\u00f1\u00eda, y gozando de su presencia se hallaron en el para\u00edso; esto es, en el limbo de los Padres, en medio de unas delicias, que el esp\u00edritu del hombre no puede comprender, mientras permanece cercado de esta mortalidad. Porque en el cielo no entraron ni pudieron entrar hasta que el d\u00eda de la Ascensi\u00f3n fue elevada su sagrada humanidad, y les abri\u00f3 las puertas. Jesucristo se sirve de las expresiones de los jud\u00edos, que llamaban para\u00edso la mansi\u00f3n de las almas bienaventuradas, porque el para\u00edso terrestre lo hab\u00eda sido de nuestros primeros padres, mientras perseveraron en la inocencia. A este modo dieron tambi\u00e9n el nombre de Gehenna al lugar en donde los malos eran atormentados.<\/p>\n<p>44 h. MS. Era ya foscas, hora de sexta.<\/p>\n<p>48 i. Viendo el eclipse del sol contra las leyes naturales, el temblor de la tierra, y todos los dem\u00e1s prodigios con que la naturaleza mostraba su sentimiento, y publicaba la inocencia del Se\u00f1or, se volv\u00edan hiri\u00e9ndose los pechos en se\u00f1al de la pena que sent\u00edan de haber tenido parte en una injusticia tan grande. Y estos eran los de la plebe, que hab\u00edan pedido la muerte del Salvador, instigados de los pr\u00edncipes de los sacerdotes, y de los ancianos (Mt 27,20).<\/p>\n<p>50 j. V\u00e9ase la nota a Mc 15,4.<\/p>\n<p>53 k. De la cruz.<\/p>\n<p>l. MS. O nunqua ioguiera otro ninguno.<\/p>\n<p>54 m. Viernes.<\/p>\n<p>n. E el s\u00e1bado alborecie. Este comenzaba a contarse desde puesto el sol del viernes. Algunos quieren que San Lucas, para denotar con m\u00e1s determinaci\u00f3n que aquel d\u00eda de parasceves era viernes, a\u00f1adi\u00f3 el sabbatum illucescebat, y ya rayaba el s\u00e1bado. Y as\u00ed empezar a lucir, no es amanecer, sino lucir, o m\u00e1s bien ir cesando los crep\u00fasculos de la tarde, en que acababa el viernes y empezaba el s\u00e1bado. Bien sabida es la costumbre de los jud\u00edos de encender luces en sus casas, cuando iba a entrar el s\u00e1bado en honor de este d\u00eda. As\u00ed que puede muy bien hacer alusi\u00f3n a esta costumbre. Otros, que toman el illucescebat por el amanecer del s\u00e1bado, suponen que aquella piadosa compa\u00f1\u00eda ocup\u00f3 la tarde, y mucha parte de aquella noche en el descendimiento y entierro del cuerpo del Se\u00f1or, en la preparaci\u00f3n de aromas; porque el ejercicio de estas santas obras nada se opon\u00eda a la observancia del s\u00e1bado.<\/p>\n<p>55 o. O tambi\u00e9n: Yendo en pos de Jos\u00e9.<\/p>\n<p>56 p. Porque en este d\u00eda prohib\u00eda la ley toda ocupaci\u00f3n y trabajo (\u00c9x 20,10). Pudieron preparar todo esto el mismo viernes, y antes de entrar el s\u00e1bado, luego que vieron las disposiciones para quitar al Se\u00f1or de la cruz, y para darle sepultura.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] Yahshua profetisa la pronta destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el Templo.\n<\/p>\n<p><strong> [2] El \u00e1rbol verde es Judah en la tierra. El \u00e1rbol seco es el exilio total en las naciones de Judah.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Vea notas en <span class='bible'>Mar 15:27<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [4] El ladr\u00f3n en el \u00e1rbol fue la \u00faltima persona en el seno de Abraham, o el Para\u00edso antes que fuera liberado a la ascensi\u00f3n de el Moshiach de acuerdo con Lucas 16.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Hacia el Lugar Separado, no el Lugar M\u00e1s Separado.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Shab\u00e1t anual de Aviv 15.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[24] \u00a1Cu\u00e1ntas veces los gritos del pueblo iluso o seducido hacen callar las razones de la prudencia y de la justicia! La buena intenci\u00f3n de Pilatos no fue constante para evitar la crucifixi\u00f3n de Jesucristo.[26] Sim\u00f3n iba detr\u00e1s de Jes\u00fas sosteniendo el extremo de la cruz.[31] Proverbio hebreo que denota que si esos tormentos padece el justo y el santo, \u00bfqu\u00e9 no deben temer los imp\u00edos y pecadores?[35] Jer 42, 1.[42] \u00a1Admirable fe de este hombre! Ya sabe que el reino de Jesucristo no es de este mundo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces, levant\u00e1ndose toda la multitud de ellos, le llevaron a Pilato. 23:1 Levant\u00e1ndose entonces toda la muchedumbre de ellos, llevaron a Jes\u00fas a Pilato. \u2014 \u00abMuy de ma\u00f1ana\u00bb (Mar 15:1). El d\u00eda era viernes, el d\u00eda 15 de Nis\u00e1n, entre las tres y las seis. Ten\u00edan a Jes\u00fas en sus manos y se apresuraban para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-231-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 23:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26565","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26565"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26565\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}