{"id":26603,"date":"2022-06-20T10:44:13","date_gmt":"2022-06-20T15:44:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-2339-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:44:13","modified_gmt":"2022-06-20T15:44:13","slug":"comentario-de-lucas-2339-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-2339-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 23:39 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba diciendo: \u2014\u00bfNo eres t\u00fa el Cristo? \u00a1S\u00e1lvate a ti mismo y a nosotros!<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>23:39<\/span> Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, (<span>Matthew 27<\/span>,<span>44<\/span>, al principio los dos le injuriaban) diciendo: Si t\u00fa eres el Cristo, s\u00e1lvate a ti mismo y a nosotros. 40 Respondiendo el otro, le reprendi\u00f3, diciendo: \u00bfNi aun temes t\u00fa a Dios, estando en la misma condenaci\u00f3n? (Estaba cometiendo otro pecado, difamando a un hombre inocente) 41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas \u00e9ste ning\u00fan mal hizo (ten\u00eda la misma humildad, la misma actitud hacia su pecado que el publicano que dijo \u201cs\u00e9 propicio a m\u00ed, pecador\u201d (<span>Luc 18:13<\/span>) y descendi\u00f3 a su casa justificado) . 42 Y dijo a Jes\u00fas: Acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vengas en tu reino. \u2014 No se puede saber lo que este hombre entend\u00eda acerca del reino de Cristo, pero lo importante es que Jes\u00fas, conociendo su coraz\u00f3n, le salv\u00f3.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 17:34-36<\/span>; <span class='bible'>Mat 27:44<\/span>; <span class='bible'>Mar 15:32<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">s\u00e1lvate a ti mismo:<\/span>\u00a0La burla ven\u00eda de los gobernadores (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 23:35<\/span><\/span>), de los soldados (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 23:37<\/span><\/span>), y ahora lo que Lucas cataloga de injuria viene de uno de los criminales.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>uno de los malhechores.<\/b> <span class='bible'>Mat 27:44<\/span> y <span class='bible'>Mar 15:32<\/span> relatan que ambos criminales se unieron a la multitud en sus burlas contra Cristo. Sin embargo, al transcurrir las horas, la conciencia de este malhechor fue traspasada y se arrepinti\u00f3. Tan pronto el ladr\u00f3n impenitente insisti\u00f3 en burlarse (v. <span class='bible'>Luc 23:39<\/span>), este ladr\u00f3n lo reprendi\u00f3 y se neg\u00f3 a hacerlo de nuevo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>23:39 Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, (Matthew 27,44, al principio los dos le injuriaban) diciendo: Si t\u00fa eres el Cristo, s\u00e1lvate a ti mismo y a nosotros. 40 Respondiendo el otro, le reprendi\u00f3, diciendo: \u00bfNi aun temes t\u00fa a Dios, estando en la misma condenaci\u00f3n? (Estaba cometiendo otro pecado, difamando a un hombre inocente) 41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas \u00e9ste ning\u00fan mal hizo (ten\u00eda la misma humildad, la misma actitud hacia su pecado que el publicano que dijo \u201cs\u00e9 propicio a m\u00ed, pecador\u201d (Luc 18:13) y descendi\u00f3 a su casa justificado) . 42 Y dijo a Jes\u00fas: Acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vengas en tu reino. &#8211; No se puede saber lo que este hombre entend\u00eda acerca del reino de Cristo, pero lo importante es que Jes\u00fas, conociendo su coraz\u00f3n, le salv\u00f3.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA PROMESA DEL PARA\u00cdSO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 23:39-43<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Uno de los criminales que estaban crucificados no hac\u00eda m\u00e1s que lanzarle insultos a Jes\u00fas, y dec\u00eda:<br \/>-\u00a1Anda, si es verdad que eres el Mes\u00edas, s\u00e1lvate a ti mismo, y a nosotros!<\/p>\n<p>Pero el otro crucificado le reprendi\u00f3 seriamente:<\/p>\n<p>-\u00bfEs que no tienes temor de Dios t\u00fa que est\u00e1s sufriendo la misma pena que \u00c9l? Nuestra condena es justa, porque la hemos merecido por <em>nuestras obras; pero \u00c9ste no ha cometido ning\u00fan crimen. -Y luego, dirigi\u00e9ndose a Jes\u00fas-: \u00a1Acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vuelvas como Rey!<\/em><\/p>\n<p><em>-Te doy mi palabra -le contest\u00f3 Jes\u00fas- que hoy estar\u00e1s conmigo en el Para\u00edso.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aquello de crucificar a Jes\u00fas entre dos delincuentes conocidos lo hicieron las autoridades a prop\u00f3sito para humillar a Jes\u00fas ante la gente, equipar\u00e1ndole a otros criminales.<br \/>La leyenda se ha ocupado extensamente del ladr\u00f3n arrepentido. Se le identifica por el nombre de Dismas, Demas o D\u00edmaco. Una leyenda le convierte en una especie de Robin Hood jud\u00edo, que robaba a los ricos para d\u00e1rselo a los pobres. Otra leyenda reaparece en el \u00abLibro deis. Tres Reis d&#8217; Orient, una joyita de los or\u00edgenes de la literatura espa\u00f1ola: cuenta que, cuando iba huyendo de Bel\u00e9n a Egipto la Sagrada Familia, fue apresada por dos bandoleros; uno cruel, que quer\u00eda matar al ni\u00f1o Jes\u00fas, y otro compasivo que le salv\u00f3 la vida, e invit\u00f3 a la Sagrada Familia a pasar la noche en su cueva. La mujer de este \u00abbuen ladr\u00f3n\u00bb le cuenta a Mar\u00eda que tiene un hijito reci\u00e9n nacido que est\u00e1 leproso. Mar\u00eda le ba\u00f1a en la misma agua en la que ha ba\u00f1ado a Jes\u00fas, y el ni\u00f1o queda sano y limpio. En el Calvario, el hijo del ladr\u00f3n alevoso muere a la izquierda de Jes\u00fas, y el del compasivo, a la derecha.<\/p>\n<p>La palabra <em>Para\u00edso <\/em>viene del persa, y quiere decir <em>un jard\u00edn amurallado. <\/em>Cuando el rey persa quer\u00eda hacerle un gran honor a alguno de sus servidores, le nombraba su acompa\u00f1ante en el para\u00edso, para que paseara y conversara con el rey en aquel lugar delicioso. Fue m\u00e1s que la inmortalidad lo que Jes\u00fas le prometi\u00f3 al ladr\u00f3n arrepentido: le prometi\u00f3 el honor de gozar de su compa\u00f1\u00eda en el jard\u00edn de la corte celestial.<\/p>\n<p>Este relato nos dice, entre otras cosas importantes, que nunca es tarde para reconocer a Jes\u00fas como nuestro Rey y Salvador. Hay otras posibilidades de las que tenemos que decir: \u00abEso ya no es posible. He perdido la oportunidad.\u00bb Pero eso no se puede decir de volver a Cristo: mientras late el coraz\u00f3n, sigue en pie la invitaci\u00f3n. Aunque sea \u00abpuesto ya el pie en el estribo\u00bb, como dec\u00eda Cervantes refiri\u00e9ndose a su pr\u00f3xima muerte, es literalmente cierto que \u00abmientras hay vida, hay esperanza\u00bb. Pero, como tambi\u00e9n dec\u00eda el predicador evang\u00e9lico don Enrique Lindegaard: \u00abSabemos de un caso de alguien que se convirti\u00f3 a las puertas de la muerte, para que nadie desespere; pero es un solo caso, para que nadie se conf\u00ede.\u00bb<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>p 1435 Mat 26:68; Mat 27:44; Mar 15:32<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Esta secci\u00f3n es el punto central de la narrativa de la crucifixi\u00f3n, pues aqu\u00ed Lucas presenta a Jes\u00fas como el Mes\u00edas que ante la burla del malhechor (ver. 39):  S\u00e1lvate a ti mismo y a nosotros , tiene el poder de salvar al malhechor que cree en El, dici\u00e9ndole:  hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso (vers. 43). La redenci\u00f3n es el mensaje de la crucifixi\u00f3n.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los vers\u00edculos que acabamos de transcribir merecen ser impresos con letras de oro. Muchos hombres, sin duda, dar\u00e1n  gracias \u00e1 Dios por toda la eternidad de que la Biblia contiene la historia del ladr\u00f3n penitente.<br \/>\nDicha historia nos da \u00e1 conocer, primeramente, la relaci\u00f3n que existe entre la salvaci\u00f3n de los pecadores y la soberana  voluntad de Dios. Se nos refiere que dos malhechores fueron crucificados con nuestro Se\u00f1or&#8211;uno \u00e1 su diestra y el otro \u00e1  su siniestra. Ambos se hallaban \u00e1 la misma distancia de Cristo; ambos vieron todo lo que sucedi\u00f3 durante las seis horas  que estuvo pendiente de la cruz; ambos estaban agonizando y sufriendo dolores agudos; ambos eran grandes pecadores y  necesitaban del perd\u00f3n. Y sin embargo, el uno muri\u00f3 en sus pecados&#8211;tan impenitente, incr\u00e9dulo \u00e9 indiferente como  hab\u00eda vivido; y el otro se arrepinti\u00f3, crey\u00f3, implor\u00f3 misericordia de Jes\u00fas y fue salvo.<br \/>\nUn hecho como este debiera hacernos humildes. No nos es dado explicarlo. Solo podemos decir: \u00abAs\u00ed, Padre, porque as\u00ed  agrad\u00f3 \u00e1 tus ojos.\u00bb Mat 11:26. \u00bfC\u00f3mo es que en las mismas circunstancias exactamente un hombre se convierte y otro  no; por qu\u00e9 es que de dos que oyen el mismo serm\u00f3n uno permanece indiferente y otro va \u00e1 su hogar \u00e1 orar y \u00e1 implorar el  auxilio de Jesucristo; por qu\u00e9 raz\u00f3n el Evangelio es anunciado \u00e1 uno y no \u00e1 otro? todas estas son preguntas que no  podemos contestar. Solo sabemos que son hechos ciertos y que en vano pretenderemos negarlos.<br \/>\nNuestro deber es claro y sencillo, \u00e1 saber: hacer uso con ah\u00ednco de los medios que Dios ha puesto \u00e1 nuestro alcance para  bien de nuestras almas. No hay necesidad de que nadie se pierda: la Biblia no contiene decreto condenatorio contra  ning\u00fan individuo, y las oportunidades de salvaci\u00f3n que el Evangelio ofrece son amplias y universales. Por otra parte, la  soberan\u00eda de Dios no anula la responsabilidad del individuo. Uno de los ladrones obtuvo la salvaci\u00f3n para que ninguno  pierda la esperanza, y otro se perdi\u00f3 para que ninguno se haga ilusiones.<br \/>\nEsta historia nos ense\u00f1a, adem\u00e1s, cual es el car\u00e1cter invariable del verdadero arrepentimiento. Por lo com\u00fan se pasa por  alto este hecho de la historia del ladr\u00f3n penitente. Muchos hay que no consideran sino la circunstancia de que se salv\u00f3 \u00e1 la  hora de la muerte; y no examinan las claras \u00e9 inequ\u00edvocas pruebas de arrepentimiento que dio antes de exhalar el \u00faltimo  suspiro. Esas pruebas merecen se\u00f1alada atenci\u00f3n.<br \/>\nLa primera fue la indignaci\u00f3n que manifest\u00f3 por la mala conducta de su compa\u00f1ero para con el Se\u00f1or: \u00ab\u00a1Ni aun t\u00fa temes \u00e1  Dios, estando en la misma condenaci\u00f3n!\u00bb La segunda fue el reconocimiento de sus propios pecados: \u00abNosotros \u00e1 la  verdad, justamente, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos.\u00bb La tercera consisti\u00f3 en una declaraci\u00f3n  expl\u00edcita de la inocencia de Jesucristo: \u00abEste ning\u00fan mal hizo.\u00bb La cuarta fue la fe en que Jesucristo ten\u00eda poder y  voluntad para salvarlo: tornando hacia \u00e9l los ojos lo llam\u00f3 \u00abSe\u00f1or,\u00bb y expres\u00f3 su creencia de que \u00e9l ten\u00eda un reino. La  quinta consisti\u00f3 en hacer oraci\u00f3n: clam\u00f3 \u00e1 Jes\u00fas cuando estaba en la cruz y le suplic\u00f3 que aun en aquellos momentos se  apiadase de su alma. La sexta y \u00faltima fue la humildad: pidi\u00f3 \u00e1 Jes\u00fas que se apiadase de \u00e9l. No pidi\u00f3 ninguna grandeza: le  bastaba que Cristo se acordara de \u00e9l.<br \/>\nGuard\u00e9monos del arrepentimiento que no vaya acompa\u00f1ado de pruebas inequ\u00edvocas. Millares de hombres hay que  mueren en el enga\u00f1o. Se imagina que han de salvarse necesariamente, porque el ladr\u00f3n se salv\u00f3 \u00e1 la hora de la muerte; y  se olvidan que para ello es preciso que se arrepientan como \u00e9l se arrepinti\u00f3. Cuanto m\u00e1s corto sea el tiempo que uno tenga  disponible, con tanto mayor cuidado ha de aprovecharlo. Cuanto m\u00e1s cerca se halle el hombre al sepulcro cuando empiece  \u00e1 pensar seriamente en la salvaci\u00f3n de su alma tanto m\u00e1s claras han de ser las pruebas que d\u00e9 de su conversi\u00f3n. Puede  decirse que, por regla general, los arrepentimientos que se verifican en el lecho de muerte son poco satisfactorios.<br \/>\nEsta historia nos ense\u00f1a, adem\u00e1s, cuan grandes son el poder y la voluntad que Cristo tiene de salvar \u00e1 los pecadores.<br \/>\nEscrito est\u00e1 que puede salvar perpetuamente.  Heb 7:25. Si escudri\u00f1amos la Biblia, desde el G\u00e9nesis hasta la Revelaci\u00f3n,  no encontraremos una prueba m\u00e1s evidente del poder y la misericordia de Cristo que la salvaci\u00f3n del ladr\u00f3n penitente.<br \/>\n\u00bfQueremos que se nos presenten pruebas de que la salvaci\u00f3n se obtiene por la fe y no por las obras? El caso de que  tratamos es una. El ladr\u00f3n estaba clavado en la cruz de pies y manos, y no pod\u00eda hacer nada absolutamente en pro de su  alma. Sin embargo, por la gracia infinita de Cristo fue salvo.<br \/>\n\u00bfQueremos se nos den pruebas de que los sacramentos no son de necesidad absoluta para la salvaci\u00f3n, y que cuando no  puedan administrarse, los pecadores obtienen sin ellos el perd\u00f3n de sus culpas? El ladr\u00f3n penitente no fue bautizado  jam\u00e1s, no pertenec\u00eda \u00e1 ninguna iglesia visible, y nunca particip\u00f3 de la cena del Se\u00f1or, mas se arrepinti\u00f3 y crey\u00f3, y por lo  tanto fue salvo.<br \/>\nEsta historia nos ense\u00f1a, por \u00faltimo, cuan cerca del descanso y de la gloria se halla el creyente agonizante. Nuestro Se\u00f1or  dijo al malhechor en contestaci\u00f3n \u00e1 su s\u00faplica: \u00abHoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso..<br \/>\nLa palabra \u00abhoy\u00bb contiene un volumen entero de teolog\u00eda, pues nos hace saber que tan luego como el creyente muera, su  alma pasa \u00e1 gozar de felicidad. En ese momento no se efect\u00faa su completa redenci\u00f3n. Su dicha perfecta no empieza sino  el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n; mas no hay ni demoras misteriosas, ni intervalos de expectativa, ni purgatorio alguno entre su  muerte y el estado de la bienaventuranza. Tan pronto como expire se halla con Cristo. Filip. 1:23.<br \/>\nTengamos esto presente cuando nuestros parientes \u00f3 amigos mueran con fe en el Se\u00f1or. No debemos lamentarlos como si  hubieran perecido para siempre. En tanto que nosotros estamos de duelo, ellos est\u00e1n llenos de j\u00fabilo. Mientras nos  cubrimos de luto y derramamos l\u00e1grimas en sus funerales, ellos est\u00e1n gozando de felicidad en la presencia del Se\u00f1or.<br \/>\nAnte todo, si somos verdaderos cristianos, tengamos esto presente cuando pensemos en nuestra propia muerte. Serio  trance es morir; mas si morimos en el Se\u00f1or, no debemos dudar de que nuestra muerte sea una gran ganancia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>blasfemias<\/i> <\/p>\n<p><p>  I.e., el Mes\u00edas <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba diciendo: \u2014\u00bfNo eres t\u00fa el Cristo? \u00a1S\u00e1lvate a ti mismo y a nosotros! 23:39 Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, (Matthew 27,44, al principio los dos le injuriaban) diciendo: Si t\u00fa eres el Cristo, s\u00e1lvate a ti mismo y a nosotros. 40 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-2339-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 23:39 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26603","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26603","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26603"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26603\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26603"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}