{"id":26608,"date":"2022-06-20T10:44:27","date_gmt":"2022-06-20T15:44:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-2344-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:44:27","modified_gmt":"2022-06-20T15:44:27","slug":"comentario-de-lucas-2344-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-2344-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 23:44 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Cuando era como la hora sexta, descendi\u00f3 oscuridad sobre la tierra hasta la hora novena.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>23:44<\/span> Cuando era como la hora sexta, (a medio d\u00eda) hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena (las tres de la tarde) . 45 Y el sol se oscureci\u00f3, \u2014Lucas usa la palabra EKLIPONTOS, de la cual viene la palabra eclipse, pero un eclipse solar no es posible cuando la luna estaba llena durante el tiempo de la Pascua; por eso, las tinieblas era sobrenaturales (JPL). Las tinieblas acompa\u00f1an los juicios de Dios (<span>\u00c9xo 10:22<\/span>; <span>Isa 60:2<\/span>; <span>Joe 2:10<\/span>; <span>Am\u00f3 8:9<\/span>).<\/p>\n<p \/> \u2014 y el velo del templo se rasg\u00f3 por la mitad. \u2014 El velo del templo era la cortina que separaba el Lugar Sant\u00edsimo del Lugar Santo. Solamente el sumo sacerdote entraba en el Lugar Sant\u00edsimo, y \u00e9ste solamente una vez al a\u00f1o, en el d\u00eda de la expiaci\u00f3n (<span>Lev 16:15-17<\/span>). Ahora ese \u201cvelo del templo se rasg\u00f3 por la mitad\u201d, dando a entender que el camino al cielo queda abierto para todos. V\u00e9ase <span>Heb 10:19-22<\/span>.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>cuando era como la hora de sexta.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 27:45<\/span>; <span class='bible'>Mar 15:33<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>hubo tinieblas sobre toda la tierra.<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 10:21-23<\/span>; <span class='bible'>Sal 105:28<\/span>; <span class='bible'>Joe 2:31<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 5:18<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 8:9<\/span>; <span class='bible'>Hab 3:8-11<\/span>; <span class='bible'>Hch 2:20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">hora sexta \u2026 hora novena:<\/span>\u00a0Se contaba como primera hora el amanecer, por lo que la hora corresponde de las 12 p.m. a las 3 p.m. Durante estas tres horas, se\u00f1ales de la creaci\u00f3n revelaron que ese momento no era de luz, sino de oscuridad (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 22:53<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>la hora sexta \u2026 hasta la hora novena.<\/b> Desde el mediod\u00eda hasta las 3:00 p. m. Lucas emple\u00f3 el sistema jud\u00edo para calcular el tiempo. <i>Vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 27:45<\/span><i>;<\/i> <span class='bible'>Mar 15:25<\/span>. <b>tinieblas.<\/b> Esto no pudo haber sido producido por un eclipse, ya que los jud\u00edos usaban un calendario lunar, y la Pascua siempre coincid\u00eda con la luna llena, lo cual descarta por completo un eclipse solar. Fue un fen\u00f3meno sobrenatural.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>23:44 Cuando era como la hora sexta, (a medio d\u00eda) hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena (las tres de la tarde) . 45 Y el sol se oscureci\u00f3, -Lucas usa la palabra EKLIPONTOS, de la cual viene la palabra eclipse, pero un eclipse solar no es posible cuando la luna estaba llena durante el tiempo de la Pascua; por eso, las tinieblas era sobrenaturales (JPL). Las tinieblas acompa\u00f1an los juicios de Dios (\u00c9xo 10:22; Isa 60:2; Joe 2:10; Am\u00f3 8:9).<br \/>\n\t&#8212; y el velo del templo se rasg\u00f3 por la mitad. &#8211; El velo del templo era la cortina que separaba el Lugar Sant\u00edsimo del Lugar Santo. Solamente el sumo sacerdote entraba en el Lugar Sant\u00edsimo, y \u00e9ste solamente una vez al a\u00f1o, en el d\u00eda de la expiaci\u00f3n (Lev 16:15-17). Ahora ese \u201cvelo del templo se rasg\u00f3 por la mitad\u201d, dando a entender que el camino al cielo queda abierto para todos. V\u00e9ase Heb 10:19-22.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL FINAL DE UN LARGO D\u00cdA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 23:44-49<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Era entonces como el mediod\u00eda, y se produjo una oscuridad terrible que dur\u00f3 hasta las tres de la tarde en todo el pa\u00eds, porque el Sol se eclips\u00f3. La cortina del templo que cerraba el Lugar Sant\u00edsimo se rasg\u00f3 por la mitad: Entonces Jes\u00fas clam\u00f3 a gran voz:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Padre, dejo mi esp\u00edritu en tus manos!<\/em><\/p>\n<p><em>E inmediatamente muri\u00f3. Cuando el centuri\u00f3n vio lo que hab\u00eda sucedido, alab\u00f3 a Dios y dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>No cabe duda de que este hombre era inocente.<\/em><\/p>\n<p><em>En cuanto al gent\u00edo que estaba presenciando el espect\u00e1culo, cuando vieron lo que hab\u00eda sucedido, se marcharon de all\u00ed d\u00e1ndose golpes de pecho en se\u00f1al de duelo. Todos los amigos de Jes\u00fas y las mujeres que hab\u00edan venido con \u00c9l desde Galilea estaban mir\u00e1ndolo todo a una cierta distancia.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Todos los detalles de este pasaje est\u00e1n henchidos de profundo significado.<\/p>\n<\/p>\n<p>(i) Se produjo una gran oscuridad cuando muri\u00f3 Jes\u00fas. Era como si el Sol mismo no pudiera mirar lo que las manos humanas hab\u00edan hecho. El mundo queda sumido en las tinieblas cuando los hombres intentan deshacerse de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>(ii) La cortina del templo se rasg\u00f3 por en medio. Esta era la cortina que ocultaba el Lugar Sant\u00edsimo, donde moraba la presencia de Dios, el lugar en el que nadie pod\u00eda entrar m\u00e1s que el sumo sacerdote, una vez al a\u00f1o, el gran D\u00eda de la Expiaci\u00f3n. Era como si el camino a la presencia de Dios que hab\u00eda estado cerrado se hubiera abierto totalmente para todos. Era como si el coraz\u00f3n de Dios, hasta entonces oculto, se hubiera <em>descubierto. <\/em>El nacimiento, la vida y la muerte de Jes\u00fas rasgaron el velo que hab\u00eda ocultado a Dios a la vista de los hombres. \u00bb El que me ha visto a M\u00ed -dijo Jes\u00fas-, ha visto al Padre\u00bb <span class='bible'>Jn 14:9<\/span><em> ). En la Cruz, m\u00e1s claro que en ning\u00fan otro lugar, vemos el amor de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>(iii) Jes\u00fas clam\u00f3 a gran voz. Los tres evangelios sin\u00f3pticos nos recuerdan ese grito final (v\u00e9ase <\/em><span class='bible'>Mt 27:50<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Mr 15:37<\/span><em> ). Juan, por otra parte, no menciona el gran grito, pero nos dice que Jes\u00fas muri\u00f3 diciendo: \u00bb \u00a1Consumado es!\u00bb <\/em><span class='bible'>Jn 19:30<\/span><em> ). En griego y en arameo, consumado es, <\/em>es una sola palabra, y esa fue la que Jes\u00fas dijo en voz muy alta al morir. Muri\u00f3 con un grito de triunfo en sus labios. No susurr\u00f3 \u00bb Se acab\u00f3\u00bb, como teniendo que reconocer su derrota, sino que proclam\u00f3 su triunfo como el vencedor que hab\u00eda derrotado definitivamente al enemigo en el \u00faltimo enfrentamiento, y que hab\u00eda completado una gloriosa misi\u00f3n. \u00bb \u00a1Terminado!\u00bb, grit\u00f3 Cristo, crucificado pero victorioso.<\/p>\n<p>(iv) Jes\u00fas muri\u00f3 con una oraci\u00f3n en sus labios: \u00ab\u00a1Padre, dejo mi esp\u00edritu en tus manos!\u00bb Es una cita del<span class='bible'> <\/span><span class='bible'>Sal 31:5<\/span> . Ese vers\u00edculo era la oraci\u00f3n que pronunciaba un ni\u00f1o jud\u00edo al acostarse por la noche. Jes\u00fas hizo a\u00fan m\u00e1s tierna la oraci\u00f3n confiada a\u00f1adi\u00e9ndole la palabra <em>Padre. <\/em>Aun en la cruz, la muerte era para Jes\u00fas como el quedarse dormido en los brazos de su Padre.<\/p>\n<p>(v) La muerte de Jes\u00fas impresion\u00f3 vivamente al centuri\u00f3n y a la multitud. Su muerte tuvo el efecto que no hab\u00eda tenido su vida: quebrant\u00f3 el duro coraz\u00f3n humano. Ya se estaba cumpliendo el dicho de Jes\u00fas: \u00abCuando me levanten de la tierra, atraer\u00e9 hacia M\u00ed a todos los hombres\u00bb <span class='bible'>Jn 12:32<\/span><em> ). El im\u00e1n de la Cruz hab\u00eda empezado a producir efecto en el mismo momento de la muerte de Jes\u00fas.<br \/><\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 mediod\u00eda&#8230; tres de la tarde:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Mat 27:45<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) La \u201chora nona\u201d ser\u00eda aproximadamente las 3 de la tarde. La \u201chora sexta\u201d ser\u00eda aproximadamente las 12 de la ma\u00f1ana, al contar desde la salida del sol.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>v 1441 Am\u00f3 8:9; Mat 27:45; Mar 15:33<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> descendieron tinieblas.  La oscuridad que dur\u00f3 tres horas, no pudo haber sido un eclipse solar, ya que continu\u00f3 por mucho tiempo. Hubo otros acontecimientos sobrenaturales: la tierra tembl\u00f3, las piedras se partieron, las resurrecciones (Mt 27:51\u2013 52) y la propia resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, de los que no se da explicaci\u00f3n alguna (Lc 24:6). Todo sugiere que fue algo sobrenatural, simbolizando las obras \u00ab oscuras\u00bb  del mal (22:53) y el juicio de Dios (Jl 2:10; Sof 1:15).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 44 <strong>super (1)<\/strong> V\u00e9ase la nota 45 <strong>super (1)<\/strong> de Mt 27.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>la hora sexta<\/i><\/b>. I.e., el mediod\u00eda.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Notamos primeramente cu\u00e1les fueron los signos milagrosos que anunciaron la muerte de nuestro Se\u00f1or. Se nos dice que  hubo tinieblas sobre toda la tierra por el espacio de tres horas; y que el sol se oscureci\u00f3 y el velo del templo se rompi\u00f3 por  medio.<br \/>\nPropio y justo era que se llamase la atenci\u00f3n de Jerusal\u00e9n de una manera especial \u00e1 tiempo que se estaba ofreciendo el  gran sacrificio propiciatorio y el Hijo de Dios estaba agonizando. Muchos prodigios y se\u00f1ales acaecieron en presencia de  todo Israel cuando se dio la ley en el Sina\u00ed; y de la misma manera hubo prodigios y se\u00f1ales cuando se derram\u00f3 en el  Calvario la sangre expiatoria de Cristo. Una de estas se\u00f1ales, la oscuridad, fue para provecho del mundo incr\u00e9dulo, puesto  que har\u00eda meditar \u00e1 los hombres. La otra, el acto de romperse el velo que pend\u00eda entre el santo y el santo de los santos, fue  para provecho de los miembros de la iglesia y de los ministros del templo, puesto que era un milagro que debi\u00f3 de  llenarlos de pavor religioso.<br \/>\nSe\u00f1ales como esas forman parte del plan que la divina Providencia ha establecido para gobernar la humanidad. Dios sabe  que la torpeza y la incredulidad son defectos anexos \u00e1 los hombres, y por lo tanto, cuando quiere hacer una nueva  revelaci\u00f3n, se digna despertarnos de la indiferencia, por medio de obras milagrosas. De este modo, de grado \u00f3 por fuerza,  tenemos que o\u00edr su voz.<br \/>\nNotemos, en segundo lugar, cuan notables fueron las palabras que nuestro Se\u00f1or pronunci\u00f3 al expirar. Refi\u00e9resenos que,  clamando en alta voz, dijo: \u00abPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu..<br \/>\nEstas palabras entra\u00f1an un pensamiento profund\u00edsimo, un pensamiento que nosotros no alcanzamos \u00e1 sondear. La muerte  de nuestro Se\u00f1or tuvo algo de misterioso que la diferenci\u00f3 de la del hombre. El ten\u00eda dos naturalezas: una divina y otra  humana. Su naturaleza divina no pod\u00eda morir. El mismo hab\u00eda dicho: \u00abYo pongo mi vida para volverla \u00e1 tomar. Nadie la  quita de m\u00ed, mas yo la pongo de m\u00ed mismo; porque tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla \u00e1 tomar.\u00bb Joh 10:17 y 18. Cristo no muri\u00f3, como nosotros morimos, porque estuviera obligado \u00e1 ello y no pudiera evitarlo, sino de su  propia y libre voluntad.<br \/>\nEsto no obstante, en cierto sentido las palabras de nuestro Se\u00f1or son aplicables \u00e1 todos los verdaderos cristianos; pues  indican de que manera deben estos someterse \u00e1 la muerte. \u00c1 semejanza de nuestro Maestro, debemos aguardarla sin  temor, consider\u00e1ndola como un enemigo vencido \u00e1 quien la muerte de Cristo ha dejado inerme; como un adversario que  despu\u00e9s que ha atacado el cuerpo se encuentra impotente. As\u00ed lo hizo Esteban. \u00abSe\u00f1or Jes\u00fas,\u00bb dijo \u00e9l, \u00abrecibe mi esp\u00edritu.\u00bb  As\u00ed lo hizo Pablo cuando se hallaba en la ancianidad y pr\u00f3ximo al fin de su existencia. \u00abYo s\u00e9,\u00bb dijo, \u00ab\u00e1 quien he cre\u00eddo, y  estoy cierto que es poderoso para guardar mi dep\u00f3sito para aquel d\u00eda\u00bb Actos 7:59; 2Ti 1:12. Felices, \u00e1 la verdad,  aquellos cuya vida termina as\u00ed. Notemos, por ultimo, c\u00f3mo en la conducta del centuri\u00f3n y de la dem\u00e1s gente que vio morir \u00e1 Jes\u00fas se dej\u00f3 ver la fuerza  irresistible de la conciencia. Se nos dice que el centuri\u00f3n dio gloria \u00e1 Dios, y dijo: \u00abVerdaderamente este hombre era  justo.\u00bb Asimismo se nos dice que la muchedumbre que hab\u00eda presenciado la solemne escena volv\u00eda d\u00e1ndose golpes de  pecho.<br \/>\nNo sabemos con exactitud cu\u00e1l fuera la naturaleza de las emociones que ellos experimentaron, ni del fruto que esas  emociones produjeron m\u00e1s tarde. M\u00e1s s\u00ed sabemos, por lo menos, esto: que el oficial romano se sinti\u00f3 \u00edntimamente  convencido de que hab\u00eda presidido \u00e1 la perpetraci\u00f3n de una injusticia y dirigido la crucifixi\u00f3n de un inocente. Por lo que  hace \u00e1 los espectadores, su dolor profundo era hijo de la persuasi\u00f3n de que hab\u00edan apoyado y aprobado un hecho atroz.<br \/>\nTanto los jud\u00edos como los gentiles se alejaron del Calvario llenos de remordimiento, sintiendo el coraz\u00f3n oprimido y  turbada la mente.<br \/>\n\u00a1Grande, \u00e1 la verdad, es el poder de la conciencia! \u00a1Irresistible es el influjo que puede ejercer en el coraz\u00f3n del hombre!  Llena de temor \u00e1 los monarcas en sus tronos; y puede hacer temblar y estremecer \u00e1 las muchedumbres ante un pu\u00f1ado de  defensores de la verdad. Sujeta \u00e1 errar como siempre est\u00e1, \u00e9 incapaz como es de convertir al hombre, es la m\u00e1s importante  funci\u00f3n del esp\u00edritu humano. No debemos, pues, sorprendernos que S. Pablo dijera: \u00abPor manifestaci\u00f3n de la verdad  encomend\u00e1ndonos nosotros mismos \u00e1 la conciencia de todo hombre.\u00bb 2Co 4:2.<br \/>\nQuienquiera que desee gozar de tranquilidad interior ha de guardarse de obrar en pugna abierta con su conciencia, y ante  todo, ha de orar diariamente para que el Esp\u00edritu Santo derrame sobra ella su luz y que la sangre de Cristo la purifique.<br \/>\nLas siguientes palabras de S. Juan son muy expresivas: \u00abSi nuestro coraz\u00f3n no nos reprende, confianza tenemos en Dios.\u00bb  1Jo 3:21. Bien habr\u00e1 quien puede decir: \u00abY por esto yo procuro tener siempre conciencia sin ofensa acerca de Dios y  acerca de los hombres.\u00bb Actos 24: 16.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>hora sexta&#8230;<\/b><\/i> Esto es, <i>las doce del d\u00eda<\/i>; <i><b>hora novena&#8230;<\/b><\/i> Esto es, <i>las tres de la tarde<\/i> \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">170<\/span> (N\u00famero 9).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> I.e., las doce del d\u00eda <\/p>\n<p><p>  O, <i>hubo<\/i> <\/p>\n<p><p>  I.e., las tres de la tarde <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esto es, <em>las doce del d\u00eda.<\/em> <\/p>\n<p> 23.44 Lit. <em>se hicieron.<\/em> <\/p>\n<p> 23.44 Esto es, <em>las tres de la tarde.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> <strong> Biblia Peshitta 2006 Notas:<\/p>\n<p> [35] <strong> 23.44 <\/strong> Literalmente, <em>hora sexta<\/em>.<\/p>\n<p> [36] <strong> 23.44 <\/strong> Literalmente, <em>hora novena<\/em>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Peshitta en Espa\u00f1ol<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando era como la hora sexta, descendi\u00f3 oscuridad sobre la tierra hasta la hora novena. 23:44 Cuando era como la hora sexta, (a medio d\u00eda) hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena (las tres de la tarde) . 45 Y el sol se oscureci\u00f3, \u2014Lucas usa la palabra EKLIPONTOS, de la cual &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-2344-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 23:44 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26608","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26608"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26608\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}