{"id":26651,"date":"2022-06-20T10:46:18","date_gmt":"2022-06-20T15:46:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-2431-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:46:18","modified_gmt":"2022-06-20T15:46:18","slug":"comentario-de-lucas-2431-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-2431-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 24:31 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le reconocieron. Pero \u00e9l desapareci\u00f3 de su vista.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>24:31<\/span> Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron (v\u00e9anse <span>nota<\/span>s sobre el v. <span>16<\/span>) ; mas \u00e9l se desapareci\u00f3 de su vista. 32 Y se dec\u00edan el uno al otro: \u00bfNo ard\u00eda nuestro coraz\u00f3n en nosotros (expresi\u00f3n de emoci\u00f3n extraordinaria, <span>Sal 39:3<\/span>; <span>Jer 20:9<\/span>) , mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abr\u00eda las Escrituras? \u2014 Ahora estos disc\u00edpulos que estaban desesperanzados vuelven a tener esperanza. Habiendo sido tan desanimados, ahora son fervientes en esp\u00edritu. \u00bfSe puede decir que los corazones de los primeros conversos (los tres mil, los samaritanos, el eunuco, Saulo, Cornelio, Lidia, el carcelero) ard\u00edan cuando escuchaban la predicaci\u00f3n del evangelio? \u00bfCu\u00e1ntos corazones arden cuando les predicamos la palabra de salvaci\u00f3n?<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>fueron abiertos los ojos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 24:16<\/span>; <span class='bible'>Jua 20:13-16<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>\u00e9l se desapareci\u00f3 de su vista, o de la presencia de ellos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 4:30<\/span>; <span class='bible'>Jua 8:59<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>les fueron abiertos los ojos.<\/b> Es decir, por Dios. Ellos hab\u00edan sido impedidos por Dios para reconocerlo hasta ese momento (cp. el v. <span class='bible'>Luc 24:16<\/span>). Su cuerpo resucitado hab\u00eda sido glorificado y su apariencia hab\u00eda cambiado (vea la descripci\u00f3n de Juan en <span class='bible'>Apo 1:13-16<\/span>), y esto explica sin duda por qu\u00e9 Mar\u00eda no lo hab\u00eda reconocido al principio (cp. <span class='bible'>Jua 20:14-16<\/span>). Pero en este caso, Dios intervino de forma activa para impedirles reconocerlo hasta el momento de su partida. <b>\u00e9l se desapareci\u00f3 de su vista.<\/b> Su cuerpo resucitado, aunque era real y tangible (<span class='bible'>Jua 20:27<\/span>), y a\u00fan pod\u00eda tomar alimentos (vv. <span class='bible'>Luc 24:42-43<\/span>), pose\u00eda sin embargo, las cualidades de un cuerpo glorificado y transformado de manera misteriosa (cp. <span class='bible'>1Co 15:35-54<\/span>; <span class='bible'>Flp 3:21<\/span>). Cristo pod\u00eda aparecer y desaparecer en su cuerpo, como podemos ver en este pasaje. Su cuerpo pod\u00eda traspasar objetos s\u00f3lidos, como los lienzos de la tumba (<i>vea la nota sobre el v.<\/i><span class='bible'>Luc 24:12<\/span>), o los muros y puertas de una habitaci\u00f3n cerrada (<span class='bible'>Jua 20:19<\/span>; <span class='bible'>Jua 20:26<\/span>). Al parecer, tambi\u00e9n pod\u00eda recorrer grandes distancias en un instante, porque en el tiempo en el cual los disc\u00edpulos regresaron a Jerusal\u00e9n, Cristo ya se le hab\u00eda aparecido a Pedro (v. <span class='bible'>Luc 24:34<\/span>). Su ascensi\u00f3n demostr\u00f3 que su cuerpo resucitado ya estaba listo para ir al cielo. Con todo, era su propio cuerpo, el mismo que desapareci\u00f3 de la tumba, que conservaba rasgos que lo identificaban, tales como las heridas de los clavos (<span class='bible'>Jua 20:25-27<\/span>). No era un fantasma o un espectro.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>24:31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron (v\u00e9anse notas sobre el v. 16) ; mas \u00e9l se desapareci\u00f3 de su vista. 32 Y se dec\u00edan el uno al otro: \u00bfNo ard\u00eda nuestro coraz\u00f3n en nosotros (expresi\u00f3n de emoci\u00f3n extraordinaria, Sal 39:3; Jer 20:9) , mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abr\u00eda las Escrituras? &#8211; Ahora estos disc\u00edpulos que estaban desesperanzados vuelven a tener esperanza. Habiendo sido tan desanimados, ahora son fervientes en esp\u00edritu. \u00bfSe puede decir que los corazones de los primeros conversos (los tres mil, los samaritanos, el eunuco, Saulo, Cornelio, Lidia, el carcelero) ard\u00edan cuando escuchaban la predicaci\u00f3n del evangelio? \u00bfCu\u00e1ntos corazones arden cuando les predicamos la palabra de salvaci\u00f3n?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1489 Jua 20:19<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 31 <strong>super (1)<\/strong> El Salvador camin\u00f3 con ellos (v. 15) y se qued\u00f3 con ellos (v. 29), pero s\u00f3lo cuando le dieron el pan, y El lo parti\u00f3, los ojos de ellos fueron abiertos y le reconocieron. Ellos necesitaban que El caminara y se quedara con ellos, pero necesitaba que ellos le trajeran el pan para partirlo y as\u00ed abrir sus ojos a fin de que le vieran en realidad. <\/p>\n<p> 31 <strong>super (2)<\/strong> Lit., El se les hizo invisible. El Salvador todav\u00eda estaba con ellos. No los dej\u00f3, sino que solamente se hizo invisible.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>se desapareci\u00f3 de su vista<\/i><\/b>. Lit., se volvi\u00f3 invisible.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>TGr79 y sig. Hay un doble hincapi\u00e9 en el pronombre \u03b1\u1f50\u03c4\u1ff6\u03bd: en primer lugar, el hecho de usarlo; y luego, el hecho de colocarlo tan enf\u00e1ticamente al comienzo de la oraci\u00f3n. Sin embargo, el \u00e9nfasis no carece de sentido cuando consideramos la oraci\u00f3n en relaci\u00f3n con lo que antecede. El evangelista ha colocado juntos los dos pronombres de pronunciaci\u00f3n similar: \u03b1\u1f50\u03c4\u03bf\u1fd6\u03c2 y \u03b1\u1f50\u03c4\u1ff6\u03bd; y la clave para la interpretaci\u00f3n correcta consiste en unir mentalmente los pronombres tan \u00edntimamente como sea posible, y entender que el concepto subyacente en la historia del camino a Ema\u00fas es la capacidad iluminadora del partimiento del pan. Todos los que (\u03b1\u1f50\u03c4\u03bf\u1fd6\u03c2) reciben el pan partido, estos son los que (\u03b1\u1f50\u03c4\u1ff6\u03bd) logran la iluminaci\u00f3n. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le reconocieron. Pero \u00e9l desapareci\u00f3 de su vista. 24:31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron (v\u00e9anse notas sobre el v. 16) ; mas \u00e9l se desapareci\u00f3 de su vista. 32 Y se dec\u00edan el uno al otro: \u00bfNo ard\u00eda nuestro coraz\u00f3n en nosotros (expresi\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-2431-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 24:31 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26651","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26651","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26651"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26651\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}