{"id":26656,"date":"2022-06-20T10:46:29","date_gmt":"2022-06-20T15:46:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-2436-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:46:29","modified_gmt":"2022-06-20T15:46:29","slug":"comentario-de-lucas-2436-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-2436-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lucas 24:36 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Mientras hablaban estas cosas, Jes\u00fas se puso en medio de ellos y les dijo: \u2014Paz a vosotros.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas se puso en medio de ellos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 16:14<\/span>; <span class='bible'>Jua 20:19-23<\/span>; <span class='bible'>1Co 15:5<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Paz a vosotros.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 10:5<\/span>; <span class='bible'>Isa 57:18<\/span>; <span class='bible'>Mat 10:13<\/span>; <span class='bible'>Jua 14:27<\/span>; <span class='bible'>Jua 16:33<\/span>; <span class='bible'>Jua 20:26<\/span>; <span class='bible'>2Ts 3:16<\/span>; <span class='bible'>Apo 1:4<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">Jes\u00fas se puso en medio de ellos:<\/span>\u00a0Aunque Jes\u00fas est\u00e1 \u00abausente\u00bb, se hace presente y aparece nuevamente frente a ellos.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Jes\u00fas se puso en medio de ellos.<\/b> Las puertas estaban cerradas y aseguradas (<span class='bible'>Jua 20:19<\/span>). <i>Vea la nota sobre el v.<\/i><span class='bible'>Luc 24:31<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EN EL APOSENTO ALTO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Lucas 24:36-49<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>No hab\u00edan acabado de contar su historia cuando Jes\u00fas se puso en medio de todos ellos y los salud\u00f3:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1La paz sea con vosotros!<\/em><\/p>\n<p><em>Todos se llenaron de miedo y de espanto, porque pensaban que estaban viendo un fantasma.<br \/>-\u00bfDe qu\u00e9 os asust\u00e1is y por qu\u00e9 se os ocurren esas cosas? \u00a1Miradme las manos y los pies! \u00a1Mirad! \u00a1Soy Yo! \u00a1Tocadme y miradme! Un fantasma no es una persona de carne y hueso como, veis que soy Yo.<br \/>Cuando les dijo eso, les ense\u00f1\u00f3 las manos y los pies. Y, como todav\u00eda ellos cre\u00edan que aquello era demasiado bueno para ser verdad, <\/em>y estaban <em>como alucinados, les dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfTen\u00e9is algo de comida?<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces le dieron un trozo de pescado asado; y lo cogi\u00f3 y se lo comi\u00f3 delante de ellos. Y les dijo:<br \/>-Cuando estaba con vosotros ya os dec\u00eda Yo que era menester que se cumpliera todo lo que se hab\u00eda dicho de M\u00ed en la Ley de Mois\u00e9s, y en los Profetas, y en los Salmos. .<br \/>A continuaci\u00f3n les ayud\u00f3 a entender las Escrituras, y les dijo:<br \/>-Ya veis que estaba escrito que el Mes\u00edas hab\u00eda de padecer, y que resucitar\u00eda al tercer d\u00eda, y que se proclamar\u00eda en. su Nombre el arrepentimiento que conduce al perd\u00f3n de los pecados en todas las naciones, empezando por Jerusal\u00e9n. Y vosotros sois los que ten\u00e9is que decirle todo esto al mundo entero. Fijaos bien: Yo os enviar\u00e9 al Que el Padre os ha prometido; pero esperad en Jerusal\u00e9n hasta que se\u00e1is revestidos de un poder de lo Alto.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed leemos c\u00f3mo vino Jes\u00fas a los suyos que estaban en el aposento alto. En este pasaje resuenan algunas de las notas caracter\u00edsticas de la fe cristiana. Escuch\u00e9moslas.<\/p>\n<p>(i) Se hace hincapi\u00e9 en <em>la realidad de la Resurrecci\u00f3n. <\/em>El Se\u00f1or Resucitado no era un fantasma o una alucinaci\u00f3n: era realmente \u00c9l. El Jes\u00fas que muri\u00f3 era el mismo Cristo que resucit\u00f3. El Evangelio no est\u00e1 basado en sue\u00f1os de mentalidades fantasiosas o en visiones calenturientas, sino en uno que en realidad se enfrent\u00f3 y luch\u00f3 con la muerte, y la venci\u00f3, y resucit\u00f3.<\/p>\n<p>(ii) Se hace hincapi\u00e9 en <em>la necesidad de la Cruz. <\/em>Era a la Cruz a lo que apuntaban todas las Escrituras. La Cruz no fue una emergencia que Dios se vio obligado a aceptar porque otras medidas le hab\u00edan fallado y su plan hab\u00eda fracasado. <em>Era una parte esencial del plan de Dios, <\/em>porque es el \u00fanico lugar en todo el universo en el que podemos ver, en un instante, el amor eterno de Dios.<\/p>\n<p>(iii) Se hace hincapi\u00e9 en <em>la urgencia de la misi\u00f3n. <\/em>Tiene que llegar a todos los hombres la llamada al arrepentimiento y la oferta del perd\u00f3n. La Iglesia no se pod\u00eda quedar indefinidamente en el aposento alto; ten\u00eda que ir a todo el mundo. Despu\u00e9s del aposento alto vino la misi\u00f3n universal de la Iglesia. Hab\u00edan pasado los d\u00edas de aflicci\u00f3n, y hab\u00eda que llevar la Nueva de gran gozo a todos los hombres.<\/p>\n<p>(iv) Se hace hincapi\u00e9 en <em>el secreto del poder. <\/em>Ten\u00edan que esperar en Jerusal\u00e9n hasta que viniera sobre ellos el poder de lo Alto. Hay ocasiones en las que los cristianos parece que est\u00e1n perdiendo el tiempo, esperando pasivamente. Pero la acci\u00f3n sin preparaci\u00f3n, a menudo falla. Hay un tiempo para esperar en Dios, y un tiempo para trabajar para Dios.<\/p>\n<p>Hasta en medio de tareas apremiantes y problemas agobiantes es menester buscar un tiempo para esperar en Dios. No es un tiempo perdido, porque cuando nos apartamos un momento de las tareas y preocupaciones recibimos de lo Alto las fuerzas para cumplirlas y asumirlas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Hch 1:3<\/span>; <span class='bible'>1Co 15:5<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Jes\u00fas vuelve a aparecer a los disc\u00edpulos (cf. Mat. 28:16-20; Mar. 16:14-20; Juan 20:19-23).  Los disc\u00edpulos necesitaban ser convencidos de que estaban viendo a una persona aut\u00e9ntica y que realmente era Jes\u00fas, y que se calmaran sus temores ante esta manifestaci\u00f3n sobrenatural. Por eso, Jes\u00fas les mostr\u00f3 su cuerpo f\u00edsico de carne y hueso, y sus manos y pies con las se\u00f1ales de los clavos. Para dar m\u00e1s pruebas de la realidad de su presencia, comi\u00f3 algo mientras estaba con ellos.<\/p>\n<p>Hay una repetici\u00f3n de la instrucci\u00f3n dada a los dos disc\u00edpulos en el camino a Ema\u00fas, como para lograr que todos los disc\u00edpulos entendieran las profec\u00edas del AT sobre la venida de Jes\u00fas. Otros dos factores se introducen. El mandato de predicar el arrepentimiento y la remisi\u00f3n de pecados en todas las naciones fue presentado y demostrado que se basaba en las profec\u00edas del AT. Los que fueron testigos de las apariciones despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n (un grupo mayor que los once) recibieron la promesa de Dios de que su poder los capacitar\u00eda para testificar de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Finalmente, los llev\u00f3 fuera de Jerusal\u00e9n a Betania donde les dio una bendici\u00f3n de despedida y luego fue llevado de ellos al cielo. Volvieron a Jerusal\u00e9n y esperaron all\u00ed en gozosa expectativa el cumplimiento de su promesa.<\/p>\n<p>Notas. 36-53 La historia tiene semejanzas no s\u00f3lo con la de Juan 20:19-23, sino tambi\u00e9n con la de Mat. 28:16-20 en la que Jes\u00fas aparece a los disc\u00edpulos en Galilea y les da sus \u00faltimas instrucciones. No hay grandes problemas con que Jes\u00fas apareciera a los disc\u00edpulos tanto en Jerusal\u00e9n (como en Luc., Hech. y Juan 20) y en Galilea (como en Mar. y Juan 21). La aparici\u00f3n final de Mat. 28 no coincide con la ascensi\u00f3n y es posible que Jes\u00fas repitiera su mandato m\u00e1s de una vez a los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Podr\u00eda tomarse la narraci\u00f3n como si la resurrecci\u00f3n y la ascensi\u00f3n ocurrieron el mismo d\u00eda, el domingo de Pascua. Pero esto contradir\u00eda la posterior afirmaci\u00f3n de Lucas en Hech. 1. De all\u00ed se deduce que aqu\u00ed tenemos descripto brevemente lo que debe haber ocurrido en un per\u00edodo m\u00e1s largo. 43 La descripci\u00f3n del Se\u00f1or resucitado en t\u00e9rminos definidamente f\u00edsicos perturba a algunos lectores, pero si su encarnaci\u00f3n involucra al Hijo de Dios visti\u00e9ndose de carne y huesos verdaderos, es dif\u00edcil entender por qu\u00e9 su cuerpo resucitado no deber\u00eda incorporar lo mismo. 47 Sobre la profec\u00eda de la predicaci\u00f3n a los gentiles, ver Isa. 2:3; 42:6; 49:6; 51:4, 5; Rom. 15:9-12. 50 Betania estaba al pie del monte de los Olivos (cf. Hech 1:12). 53 Continuamente no debe entenderse demasiado lit. (cf. 2:37) como muestra Hech. 1:13, 14.<\/p>\n<p>I. Howard Marshall<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) \u201cY les dijo: \u2018Tengan paz\u2019\u201d, P75\u05d0AB; DIt omiten estas palabras.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Esta aparici\u00f3n es probablemente la misma que la de Juan 20:19\u2013 23 y 1 Co 15:5. Es la \u00faltima aparici\u00f3n de Jes\u00fas en el evangelio de Lucas y lleva directamente al relato de la gran comisi\u00f3n (vers. 44\u2013 49 ) y a la ascensi\u00f3n (vers. 50\u2013 53).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>  Observemos en este pasaje las palabras de extraordinaria, bondad con que nuestro Se\u00f1or se present\u00f3 ante sus disc\u00edpulos despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n. Se nos dice que de s\u00fabito se puso en medio de ellos y les dijo: \u201cPaz \u00e1 vosotros.\u201d<br \/>\nEstas palabras son sorprendentes si se considera \u00e1 qui\u00e9nes fueron dirigidas. Fueron dirigidas \u00e1 once disc\u00edpulos que tres d\u00edas antes hab\u00edan abandonado \u00e1 su Maestro y huido; que hab\u00edan violado sus promesas; que hab\u00edan olvidado los votos que hab\u00edan hecho de morir por la fe; que se hab\u00edan ido \u00e1 sus respectivos hogares, y hab\u00edan dejado que su Maestro muriese solo. Uno de ellos hasta lo hab\u00eda negado tres veces: todos ellos se hab\u00edan portado como desleales y cobardes. Y sin embargo, ved lo que el Se\u00f1or hace en vista de semejante conducta. No les dirige ni una palabra de reconvenci\u00f3n: ni una sola expresi\u00f3n de desagrado se desprende de sus divinos labios. Con calma y con serenidad se presenta en medio de ellos, y empieza por hablarles de paz. \u201c\u00a1Paz \u00e1 vosotros!\u201dEn estas palabras conmovedoras se deja ver una prueba m\u00e1s de que el amor de Cristo sobrepuja todo entendimiento. \u00e9l se complace en perdonar al que le ofende. \u00e9l \u201cse deleita en la misericordia.\u201d Est\u00e1 m\u00e1s pronto \u00e1 conceder el perd\u00f3n que el hombre \u00e1 recibirlo. Aunque nuestros pecados sean como la grana, est\u00e1 siempre dispuesto \u00e1 emblanquecerlos como la nieve, \u00e1 borrarlos, \u00e1 cargarlos sobre sus hombros, \u00e1 sepultarlos en las profundidades del mar, \u00e1 olvidarlos para siempre. Todas estas son frases b\u00edblicas que ense\u00f1an la misma verdad. El hombre en su estado natural reh\u00fasa entenderlas. Ni debe esto sorprendernos. Un perd\u00f3n gratuito, completo \u00e9 inmerecido no concuerda con el car\u00e1cter del hombre, pero s\u00ed con la naturaleza de Jesucristo.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n es el pecador, que por grandes que sean sus pecados, deba temer allegarse \u00e1 semejante Salvador? Jesucristo posee misericordia en abundancia. \u00bfQui\u00e9n es el reincidente, que, por mucho que se haya apartado del buen camino, deba temer volver sobre sus pasos? \u201cEn Cristo no hay enojo.\u201d Isa 27:4. El tiene voluntad de recobrar y atraer hacia s\u00ed aun \u00e1 los m\u00e1s malos. \u00bfQui\u00e9n es el santo que no ha de amar \u00e1 semejante Salvador, y tributarle santa obediencia? Hay perd\u00f3n acerca de \u00e9l; para que sea temido.  Psa 130:4. \u00bfQu\u00e9 cristiano no ha de perdonar \u00e1 sus hermanos? Los disc\u00edpulos de un Salvador cuyas palabras expresaban tanta paz deben ser pac\u00edficos, suaves, blandos de coraz\u00f3n. Col 3:13.<br \/>\nObservemos, adem\u00e1s, hasta qu\u00e9 punto cedi\u00f3 nuestro Se\u00f1or a la falta de valor y de fe de sus disc\u00edpulos. Refi\u00e9resenos que como sus disc\u00edpulos se espantasen de verlo y no creyesen que era \u00e9l, les dijo: \u201cMirad mis manos y mis pies que yo mismo soy. Palpad y ved.\u201d<br \/>\nNuestro Se\u00f1or pudo con justicia haber mandado \u00e1 sus disc\u00edpulos que creyesen en \u00e9l. Pudo haberles preguntado: \u201c\u00bfQu\u00e9 ha venido \u00e1 ser de vuestra fe? \u00bfPor qu\u00e9 no cre\u00e9is en mi resurrecci\u00f3n, siendo as\u00ed que me est\u00e1is viendo con vuestros propios ojos?\u201d Mas no lo hizo as\u00ed. Su condescendencia fue todav\u00eda mayor: apel\u00f3 \u00e1 los  sentidos corporales de los once, y les mando que lo tocasen con sus propias manos, y que se satisficiesen que \u00e9l era algo tangible y no un esp\u00edritu \u00f3 un fantasma.<br \/>\nEsta circunstancia entra\u00f1a un gran principio que haremos bien en atesorar en nuestro coraz\u00f3n. Nuestro Se\u00f1or quiere que empleemos los sentidos en materias religiosas para juzgar de la certeza de un hecho \u00f3 la verdad de un aserto. Es cierto que el Cristianismo encierra verdades que est\u00e1n fuera del alcance de la raz\u00f3n humana. Pero en cuanto \u00e1 lo que es opuesto \u00e1 la raz\u00f3n, \u00f3 contrario \u00e1 los sentidos, nuestro Se\u00f1or ense\u00f1\u00f3 que no debemos creerlo. Una doctrina que contradiga los sentidos no dimana de Aquel que mand\u00f3 \u00e1 los once que le tocasen las manos y los pies.<br \/>\nRecordemos este principio cuando tratemos de la doctrina romanista del cambio del pan y del vino en la Cena del Se\u00f1or. Tal cambio no tiene lugar. Nuestros propios ojos y nuestro propio paladar nos dicen que el pan es pan y el vino, vino, despu\u00e9s de la consagraci\u00f3n lo mismo que antes. La doctrina de la transubstanciaci\u00f3n es falsa y contraria \u00e1 la Escritura.<br \/>\nRecordemos tambi\u00e9n este principio cuando tratemos de la doctrina romanista de la regeneraci\u00f3n del bautismo. No hay relaci\u00f3n \u00edntima entre el bautismo y la regeneraci\u00f3n del hombre.   Nuestros propios ojos y nuestros propios sentidos nos est\u00e1n diciendo que hay millares de bautizados que no tienen el Esp\u00edritu de Dios, que carecen de la gracia divina y que son siervos del demonio y del mundo.   Nuestro Se\u00f1or no nos exige que creamos lo que es contrario \u00e1 nuestros sentidos.   Por lo tanto, la doctrina de que la regeneraci\u00f3n sigue invariablemente al bautismo, no merece cr\u00e9dito. La conducta del Se\u00f1or con sus disc\u00edpulos nos ense\u00f1a, por otra parte, una lecci\u00f3n de aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica.   Esa lecci\u00f3n es que debemos tratar con suavidad \u00e1 los disc\u00edpulos d\u00e9biles, y que los instruyamos en proporci\u00f3n \u00e1 lo que puedan comprender.   \u00c1 semejanza de nuestro Se\u00f1or, debemos ser pacientes y long\u00e1nimes.   No debemos dejar de ense\u00f1ar \u00e1 persona alguna, porque no lo comprenda todo de una vez.   Ni hemos de desde\u00f1ar medios que parezcan peque\u00f1os y pueriles, si con ellos podemos persuadir \u00e1 los hombres \u00e1 que adopten la verdadera fe.   Acaso para ello se necesite de mucha paciencia.   Pero el que no puede tratar as\u00ed \u00e1 los de tierna edad, \u00e1 los ignorantes, \u00e1 los personas iliteratas, no posee el espiritu de Cristo. Bueno ser\u00eda que los creyentes recordasen con m\u00e1s frecuencia las siguientes palabras de S. Pablo: \u201cMe he hecho para los flacos como flaco, por ganar \u00e1 los flacos.\u201d 1Co 9:22.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M\u2193 a\u00f1aden <i>Jes\u00fas<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>B435 El participio tiene un sentido temporal: Y mientras ellos hablaban estas cosas, El mismo se par\u00f3 en medio de ellos. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>El<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M i a\u00f1aden <em>Jesu250?s.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras hablaban estas cosas, Jes\u00fas se puso en medio de ellos y les dijo: \u2014Paz a vosotros. Jes\u00fas se puso en medio de ellos. Mar 16:14; Jua 20:19-23; 1Co 15:5. Paz a vosotros. Luc 10:5; Isa 57:18; Mat 10:13; Jua 14:27; Jua 16:33; Jua 20:26; 2Ts 3:16; Apo 1:4. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lucas-2436-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lucas 24:36 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26656","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26656","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26656"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26656\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26656"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26656"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26656"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}