{"id":26708,"date":"2022-06-20T10:48:54","date_gmt":"2022-06-20T15:48:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-135-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:48:54","modified_gmt":"2022-06-20T15:48:54","slug":"comentario-de-juan-135-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-135-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Juan 1:35 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Al d\u00eda siguiente, de nuevo estaba Juan con dos de sus disc\u00edpulos.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>1:35<\/span>, <span>36<\/span> El siguiente d\u00eda otra vez estaba Juan, y dos de sus disc\u00edpulos. Y mirando a Jes\u00fas que andaba por all\u00ed, dijo: He aqu\u00ed el Cordero de Dios. \u2014 Juan ya hab\u00eda dicho p\u00fablicamente que Jes\u00fas era el Cordero de Dios (<span>1:29<\/span>), pero ahora lo dice a dos de sus disc\u00edpulos, porque el \u00e9xito del ministerio de Juan depend\u00eda de que sus disc\u00edpulos llegaran a ser disc\u00edpulos de Cristo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>y dos de sus disc\u00edpulos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 3:25<\/span>, <span class='bible'>Jua 3:26<\/span>; <span class='bible'>Mal 3:16<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Uno de los\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">dos<\/span>\u00a0disc\u00edpulos de Juan el Bautista era Andr\u00e9s (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 1:40<\/span><\/span>). El otro no se menciona, pero probablemente era Juan, el autor de este Evangelio.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este pasaje incluye el testimonio acerca de Jes\u00fas que Juan dio a un tercer grupo compuesto por algunos de los disc\u00edpulos de Juan, en el tercer d\u00eda (vea en los vv. <span class='bible'>Jua 1:19-28<\/span> y <span class='bible'>Jua 1:29-34<\/span> los grupos primero y segundo en los primeros dos d\u00edas). Con la misma humildad que exhibi\u00f3 en los encuentros anteriores, Juan enfoca la atenci\u00f3n de sus propios disc\u00edpulos en Jes\u00fas (v. <span class='bible'>Jua 1:37<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t1:35, 36 El siguiente d\u00eda otra vez estaba Juan, y dos de sus disc\u00edpulos. Y mirando a Jes\u00fas que andaba por all\u00ed, dijo: He aqu\u00ed el Cordero de Dios. &#8212; Juan ya hab\u00eda dicho p\u00fablicamente que Jes\u00fas era el Cordero de Dios (1:29), pero ahora lo dice a dos de sus disc\u00edpulos, porque el \u00e9xito del ministerio de Juan depend\u00eda de que sus disc\u00edpulos llegaran a ser disc\u00edpulos de Cristo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LOS PRIMEROS DISC\u00cdPULOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 1:35-39<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Al otro d\u00eda estaba otra vez Juan con dos de sus disc\u00edpulos, y vio que andaba por all\u00ed Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Mirad! -les dijo- \u00a1El Cordero de Dios!<\/em><\/p>\n<p><em>Dos de sus disc\u00edpulos, al o\u00edrle, se pusieron a seguir a Jes\u00fas. Jes\u00fas se volvi\u00f3 y los vio seguirle.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is? -les pregunt\u00f3. Y le contestaron:<\/em><\/p>\n<p><em>-Rab\u00ed -que quiere decir <\/em>maestro-, <em>\u00bfd\u00f3nde te alojas?<\/em><\/p>\n<p><em>-Venid y ved -les contest\u00f3 Jes\u00fas; y ellos fueron a ver d\u00f3nde se alojaba, y ya se quedaron con \u00c9l todo aquel d\u00eda, porque eran como las cuatro de la tarde.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Es posible que no haya otro pasaje de la Escritura m\u00e1s lleno que este de peque\u00f1os detalles reveladores.<br \/>Una vez m\u00e1s vemos a Juan el Bautista se\u00f1alando m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo. Tiene que haberse dado perfecta cuenta de que al hablar as\u00ed a sus disc\u00edpulos acerca de Jes\u00fas los estaba invitando a dejarle a \u00e9l y transferir su lealtad a este nuevo y m\u00e1s excelente Maestro; y sin embargo lo hizo. No cab\u00edan los celos en su noble coraz\u00f3n. Hab\u00eda venido a poner al pueblo en contacto, no consigo mismo, sino con Cristo. No hay nada m\u00e1s dif\u00edcil que ocupar el segundo puesto cuando se ha gozado del primero; pero tan pronto como surgi\u00f3 Jes\u00fas en la escena, Juan no ten\u00eda otro pensamiento que el de mandarle a \u00c9l a la gente.<br \/>As\u00ed es que los dos disc\u00edpulos de Juan siguieron a Jes\u00fas. Puede que fueran demasiado t\u00edmidos para acercarse a \u00c9l directamente; el caso es que Le iban siguiendo a una distancia respetuosa. Entonces Jes\u00fas hizo algo muy caracter\u00edstico: se volvi\u00f3 y les dirigi\u00f3 la palabra. Es decir: se encontr\u00f3 con ellos a mitad de camino. Les puso las cosas m\u00e1s f\u00e1ciles. Les abri\u00f3 la puerta para que pudieran entrar.<br \/>Aqu\u00ed tenemos un s\u00edmbolo de la iniciativa divina. Siempre es Dios el Que da el primer paso. Cuando la mente humana empieza a buscar, y el coraz\u00f3n humano empieza a anhelar, Dios, nos sale al encuentro mucho m\u00e1s que hasta la mitad del camino. Dios no nos deja buscar y buscar hasta que Le encontremos, sino que nos sale al encuentro. Como dijo Agust\u00edn, no podr\u00edamos ni haber empezado a buscar a Dios si El no nos hubiera encontrado ya. Cuando acudimos a Dios, no descubrimos que Se ha estado escondiendo para mantener la distancia; acudimos a Uno que Se detiene a esperarnos, y que hasta toma la iniciativa de salir a buscarnos al camino.<br \/>Jes\u00fas empez\u00f3 por hacerles a aquellos dos la pregunta m\u00e1s fundamental de la vida: \u00bb \u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is?\u00bb Era muy pertinente hacer esa pregunta en Palestina en el tiempo de Jes\u00fas. \u00bfSer\u00edan legalistas que no buscaban m\u00e1s que conversaciones sutiles y rebuscadas sobre los detalles m\u00e1s diminutos de la Ley como los escribas y fariseos? \u00bfO ser\u00edan ambiciosos oportunistas buscando la ocasi\u00f3n propicia o el poder como los saduceos? \u00bfO nacionalistas en busca de un pol\u00edtico demagogo o un jefe militar que los guiara a sacudirse el yugo de los Romanos como hac\u00edan los celotas? \u00bfO tal vez humildes hombres de oraci\u00f3n buscando a Dios y Su voluntad como \u00bb los reposados de la tierra\u00bb? \u00bfO ser\u00edan simplemente pecadores desorientados y confusos, buscando una luz en el camino de la vida y el perd\u00f3n de Dios?<br \/>Ser\u00eda bueno a veces que nos pregunt\u00e1ramos: \u00bb \u00bfQu\u00e9 estoy yo buscando? \u00bfCu\u00e1les son mi prop\u00f3sito y mi meta? \u00bfQu\u00e9 es lo que quiero encontrar en la vida?\u00bb<br \/>Hay algunos que lo que buscan es <em>seguridad. <\/em>Les gustar\u00eda tener una posici\u00f3n segura, con suficiente dinero para cubrir las necesidades de la vida y reservar algo para los imprevistos que puedan surgir; es decir, una seguridad material que elimine las preocupaciones esenciales sobre las cosas materiales. No hay nada de malo en este deseo, pero no es muy elevado, ni tampoco adecuado para inspirar toda la vida; adem\u00e1s, en \u00faltimo an\u00e1lisis, tampoco se puede estar a salvo de los azares y avatares de la vida.<\/p>\n<p>Hay algunos que buscan lo que llamar\u00edan <em>hacer carrera, <\/em>algo que les proporcione poder, prominencia, prestigio, oportunidades para aplicar las habilidades y los talentos que creen poseer y realizar el trabajo para el que se consideran capacitados. Si lo que inspira esta actitud son motivos de ambici\u00f3n personal, puede ser mala; pero si es el deseo de servir a los semejantes y a la sociedad puede considerarse incluso elevada. Pero no es suficiente, porque sus horizontes est\u00e1n limitados a este tiempo y a este mundo.<\/p>\n<p>Hay algunos que lo que buscan es alguna clase de <em>paz, <\/em>algo que les permita vivir en paz consigo mismos, con sus semejantes y con Dios. En realidad lo que buscan esa Dios, y este objetivo s\u00f3lo Jesucristo lo puede satisfacer.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos de Juan le respondieron a Jes\u00fas que quer\u00edan saber d\u00f3nde paraba. Le llamaron <em>Rab\u00ed, <\/em>-palabra hebrea que quiere decir literalmente <em>Mi grande. <\/em>Era el t\u00edtulo de respeto que daban los estudiantes y los buscadores del conocimiento a sus maestros y a los sabios. Juan, el evangelista, estaba escribiendo para los griegos. Supon\u00eda que no conocer\u00edan la palabra, y se la tradujo por el t\u00e9rmino griego <em>did\u00e1skalos, maestro. No <\/em>era s\u00f3lo por curiosidad por lo que aquellos dos hicieron aquella pregunta. Lo que quer\u00edan decir era que quer\u00edan hablar con \u00c9l, no s\u00f3lo en el camino y de pasada, como meros conocidos ocasionales que pudieran cruzarse algunas palabras; quer\u00edan detenerse con El lo suficiente para hablar de sus problemas y preocupaciones: La persona que quiera ser disc\u00edpula de Jes\u00fas no se dar\u00e1, por satisfecha con una palabra de pasada, sino querr\u00e1 tener un encuentro personal con El, no como conocida sino como amiga, en Su propia casa.<\/p>\n<p>Jes\u00fas les contest\u00f3: \u00bb \u00a1Venid y ved!\u00bb Los rabinos jud\u00edos ten\u00edan la costumbre de usar esa expresi\u00f3n en su ense\u00f1anza. Dec\u00edan a veces: \u00ab\u00bfQuieres saber la respuesta a esa pregunta? \u00bfQuieres saber la soluci\u00f3n a ese problema? Ven y ve, y lo razonaremos juntos.\u00bb Cuando Jes\u00fas les. dijo \u00ab\u00a1Venid y ved!\u00bb los estaba invitando, no s\u00f3lo a ir con \u00c9l para hablar, sino a ir a encontrar lo que s\u00f3lo \u00c9l les pod\u00eda descubrir.<\/p>\n<p>El autor de este evangelio termina el p\u00e1rrafo diciendo que \u00aberan como las cuatro de la tarde.\u00bb Es muy probable que lo <\/p>\n<p>diga porque \u00e9l era uno de aquellos dos, y pod\u00eda hasta decid <\/p>\n<p>exactamente la hora del d\u00eda y hasta la piedra que hab\u00eda al borde del camino donde encontr\u00f3 a Jes\u00fas. A las cuatro de la tarde <\/p>\n<p>de un d\u00eda de primavera en Galilea, la vida se le ofreci\u00f3 comer algo completamente nuevo. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">(<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:35-51<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p>En este contexto los primeros disc\u00edpulos de Jes\u00fas no tienen que ver con rango o importancia. Lo que obviamente se indica es que fueron los primeros escogidos de las filas de Juan Bautista. El texto muestra c\u00f3mo los primeros disc\u00edpulos de Jes\u00fas fueron encontrados entre los disc\u00edpulos del Bautista. \u00c9ste da testimonio de la mesianidad de Jes\u00fas ante las multitudes, ante las autoridades de Jerusal\u00e9n, y ahora lo hace ante sus mismos disc\u00edpulos en este tercer d\u00eda.<\/p>\n<p>El texto en estos vers\u00edculos es muy escueto. Hay mucho movimiento, numerosos verbos, varios t\u00edtulos de presentaci\u00f3n de Jes\u00fas. El verbo m\u00e1s recurrente, con gran carga de sentido juanino, es \u201cver\u201d, que aparece once veces en varias formas.<\/p>\n<p>Ahora, este tercer d\u00eda se organiza dentro de cuatro secciones de vocaciones de los primeros disc\u00edpulos de Jes\u00fas dentro de dos jornadas: primera (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:38-40<\/span><\/span> y <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:41-42<\/span><\/span>); y segunda (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:43-44<\/span><\/span> y <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:45-51<\/span><\/span>).<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: El t\u00edtulo propuesto predominante es <span style=\"font-style:italic\">Los primeros disc\u00edpulos<\/span> (RV60, RV95, BA) y su principal variante <span style=\"font-style:italic\">Los primeros disc\u00edpulos de Jes\u00fas<\/span> (DHH, TLA). Considerando la importancia de Juan Bautista en los or\u00edgenes del movimiento de Jes\u00fas, ser\u00eda tambi\u00e9n oportuno indicar que los primeros disc\u00edpulos de Jes\u00fas proven\u00edan de las filas del Bautista: <span style=\"font-style:italic\">Disc\u00edpulos del Bautista siguen a Jes\u00fas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">c. Tercer d\u00eda -El testimonio del Bautista ante los primeros disc\u00edpulos de Jes\u00fas (vv. <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:35-37<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\"><\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p>Juan Bautista est\u00e1 ah\u00ed con dos de sus disc\u00edpulos o \u201cseguidores\u201d. Jes\u00fas <span style=\"font-weight:bold\">andaba<\/span> o \u00abpasaba\u00bb (TLA) por la cercan\u00eda. No se especifica el auditorio ni el lugar del Bautista. \u00c9ste fija la mirada en Jes\u00fas y expresa: <span style=\"font-weight:bold\">\u00a1Este es el Cordero de Dios!<\/span> (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:29<\/span><\/span>).<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El llamado de los primeros disc\u00edpulos<\/p>\n<p>La repetida afirmaci\u00f3n sobre el Cordero de Dios (35) tiene el prop\u00f3sito de dar a entender que los dos disc\u00edpulos que siguieron a Jes\u00fas hab\u00edan captado algo del significado en cuanto a aquel a quien Juan hab\u00eda se\u00f1alado. No hay nada en la narraci\u00f3n que sugiera que Juan el Bautista esperara que alguno de sus disc\u00edpulos lo dejara; al contrario, lo que se deduce es que vio que esto era parte de su propia misi\u00f3n al anunciar a Jes\u00fas. El hecho de que se d\u00e9 s\u00f3lo el nombre de uno de los disc\u00edpulos, puede significar que el otro era Juan el autor. La idea de siguieron en el v. 37 sin duda no tiene el sentido pleno que adquirir\u00eda despu\u00e9s como discipulado. Su respuesta a la pregunta de Jes\u00fas y el que se hayan dirigido a \u00e9l como rab\u00ed muestran sus serias intenciones al seguirle. El t\u00edtulo \u201crab\u00ed\u201d era de respeto y no se refiere (como fue m\u00e1s adelante) a alguien que ha sido capacitado en una escuela rab\u00ednica. Se puede preguntar por qu\u00e9 en el v. 39 se menciona la hora d\u00e9cima. Si Juan estaba usando el m\u00e9todo normal jud\u00edo de calcular la hora, ser\u00eda al atardecer y de eso se infiere que fue una visita hasta el fin del d\u00eda.<\/p>\n<p>La forma en que se dice que Andr\u00e9s encontr\u00f3 a su hermano Sim\u00f3n Pedro primero (DHH: \u201cantes que nada\u201d) sugiere que hab\u00eda captado el gran significado del encuentro con Jes\u00fas. Juan da otros dos indicios sobre el car\u00e1cter de Andr\u00e9s en este Evangelio (cf. 6:8; 12:22). El t\u00e9rmino Mes\u00edas (40) es traducido por Juan para beneficio de sus lectores no jud\u00edos. Tanto el heb. Mes\u00edas como el gr. Cristo se derivan de una ra\u00edz que significa \u201cel Ungido\u201d. Aunque en el AT la idea de ungir estaba principalmente relacionada con la elecci\u00f3n de los reyes, en el NT el concepto se aplica a Jes\u00fas en un sentido ampliado para incluir la idea de un profeta, un sacerdote y un rey ungidos. Se ha supuesto que hay una contradicci\u00f3n entre este anuncio y los relatos sin\u00f3pticos que sugieren que Jes\u00fas no fue reconocido como Mes\u00edas hasta la confesi\u00f3n de Pedro en Cesarea de Filipos. Pero no hay necesidad de suponer que aqu\u00ed los disc\u00edpulos ten\u00edan m\u00e1s que una idea muy general de lo que realmente significaba el mesianismo. En el v. 42 hay un marcado \u00e9nfasis sobre las relaciones personales que abarcaban a Andr\u00e9s, Sim\u00f3n y Jes\u00fas. Nuevamente hay una diferencia entre Juan y los Sin\u00f3pticos sobre el momento en que el nombre Pedro fue dado a Sim\u00f3n. Aqu\u00ed es dado al comienzo del ministerio, mientras que en Mat. 16:18 es confirmado despu\u00e9s de la confesi\u00f3n de Pedro. Vale la pena notar que aqu\u00ed Jes\u00fas usa el tiempo futuro que indica lo acontecido seg\u00fan Mat. 16:18. Tanto Pedro como Cefas significa \u201croca\u201d, lo que sugiere que Jes\u00fas estaba pensando en el car\u00e1cter \u201crocoso\u201d que se propon\u00eda formar en Sim\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed, se dice que por lo menos tres disc\u00edpulos han seguido a Jes\u00fas. Pero Juan menciona a otros dos, antes de comenzar su relato del ministerio de Jes\u00fas en el cap. 2. En el caso de Felipe, Jes\u00fas tom\u00f3 la iniciativa de decirle que lo siguiera. Felipe vuelve a ser mencionado varias veces en este Evangelio (6:5; 12:21; 14:8). Parece haber sido un hombre de mente pr\u00e1ctica. Aunque se dice que Felipe, Andr\u00e9s y Pedro eran de Betsaida, estaban viviendo en Caperna\u00fam (Mar. 1:21, 29). Un nuevo ejemplo de testimonio personal que llev\u00f3 a otro a Jes\u00fas se menciona aqu\u00ed cuando Felipe busc\u00f3 a Natanael. Como el tema del testimonio es tan importante en el Evangelio, el m\u00e9todo por el cual Pedro y Natanael fueron llevados a Jes\u00fas es muy significativo. El testimonio personal siempre ha sido uno de los m\u00e9todos m\u00e1s fruct\u00edferos para llevar a quienes pueden ser disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Hay una diferencia en la forma en que Felipe present\u00f3 a Jes\u00fas en comparaci\u00f3n con la de Andr\u00e9s, ya que \u00e9l no mencion\u00f3 al Mes\u00edas, sino a aquel de quien Mois\u00e9s escribi\u00f3 en la Ley, y tambi\u00e9n los Profetas. Es lo mismo. La referencia a Jes\u00fas de Nazaret dio lugar a una expresi\u00f3n esc\u00e9ptica de Natanael (46). Evidentemente Nazaret ten\u00eda alg\u00fan tipo de mala reputaci\u00f3n y la forma en que sus habitantes rechazaron a Jes\u00fas concuerda con esa fama.<\/p>\n<p>El encuentro entre Jes\u00fas y Natanael es muy instructivo. Primero, notamos la elevada opini\u00f3n que Jes\u00fas expres\u00f3 sobre \u00e9l (47). El pensamiento de un verdadero israelita, en quien no hay enga\u00f1o puede haber sido causado por la historia de Jacob que sin duda estaba en mente en el v. 51. Segundo, notamos su mente inquisitiva: \u00bfDe d\u00f3nde me conoces? Aqu\u00ed hay un elemento de sorpresa que sugiere que Natanael no se hab\u00eda encontrado antes con Jes\u00fas. Tercero, notamos el conocimiento previo de Jes\u00fas que habr\u00e1 impresionado mucho a Natanael. No hay manera para saber qu\u00e9 hac\u00eda Natanael debajo de la higuera, pero el punto principal aqu\u00ed es la perspicacia poco com\u00fan de Jes\u00fas, que fue reconocida claramente por Natanael. Su respuesta ten\u00eda gran alcance. No s\u00f3lo reconoci\u00f3 a Jes\u00fas como rab\u00ed, sino tambi\u00e9n como Hijo de Dios y rey de Israel. Una vez m\u00e1s, aun en esta etapa temprana, hab\u00eda una comprensi\u00f3n de Jes\u00fas como Hijo de Dios, aunque fuera rudimentaria. Juan hab\u00eda presentado las referencias iniciales del car\u00e1cter divino del Hijo del Hombre en el pr\u00f3logo hasta llevarlo aqu\u00ed al mismo n\u00facleo del ministerio de Jes\u00fas que emerg\u00eda. Las cosas mayores del v. 50 se explican en el 51, que habla del desarrollo de la visi\u00f3n espiritual. La idea de ver \u00e1ngeles subiendo y descendiendo sobre el Hijo del Hombre parece ser un eco de la historia de Jacob (G\u00e9n. 28:12). El significado de la afirmaci\u00f3n es que el cielo ahora est\u00e1 abierto para una comunicaci\u00f3n continua con aquellos cuyo representante es Cristo mismo con el t\u00edtulo de Hijo del Hombre. Es notable que Natanael haya sustituido este t\u00edtulo por el de Hijo de Dios, porque esto muestra que el aspecto humano de Jes\u00fas es tan importante como el divino.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> dos de sus disc\u00edpulos. Uno de estos disc\u00edpulos era Andr\u00e9s (vers. 40). Es muy probable que el otro era Juan, constituy\u00e9ndose as\u00ed en un testigo ocular de lo que \u00e9l escribe.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos poseer\u00e1n siempre grande inter\u00e9s para el verdadero cristiano, puesto que describen la manera como  principi\u00f3 la iglesia de Cristo. Grande como es esta hoy, hubo un tiempo en que solo se compon\u00eda de dos miembros no muy  firmes en la fe. El llamamiento de esos dos miembros es lo que se describe en el pasaje de que nos ocupamos.<br \/>\nEns\u00e9\u00f1asenos primeramente cu\u00e1les son los bienes que resultan de declarar con constancia qui\u00e9n es Jesucristo.<br \/>\nCuando S. Juan dijo por primera vez: \u00bb He aqu\u00ed el Cordero de Dios,\u00bb parece que no se sigui\u00f3 resultado alguno. No se nos  dice que persona alguna oyera, preguntara \u00f3 creyera. Mas s\u00ed se nos cuanta que, cuando al d\u00eda siguiente dijo las mismas  palabras, dos de sus disc\u00edpulos lo oyeron hablar y siguieron \u00e1 Jes\u00fas, que los recibi\u00f3 graciosamente. \u00abVinieron y vieron  donde moraba, y se quedaron aquel d\u00eda.\u00bb Fue aquel \u00e1 la verdad d\u00eda feliz y memorable para esos dos pros\u00e9litos. Desde  entonces empez\u00f3 su amor y adhesi\u00f3n al Mes\u00edas. Tomaron sobre s\u00ed la cruz;&#8217; le acompa\u00f1aron en sus tentaciones; le siguieron  por donde quiera que dirigi\u00f3 sus pasos; y uno de ellos \u00e1 lo menos, si no ambos, vino \u00e1 ser uno de los ap\u00f3stoles, y por lo  tanto, uno de los principales obreros del Cristianismo. Y todo fue debido al testimonio del Bautista: \u00bb He aqu\u00ed el Cordero  de Dios..<br \/>\nEsta sencilla narraci\u00f3n presenta un ejemplo del modo como ha progresado en todos los siglos la iglesia cristiana. Es por  medio do un testimonio como el de Juan, y no por medio de ninguno otro quo se convierten los hombres y se salvan. Es  ensalzando \u00e1 Cristo, no la iglesia, ni los sacramentos, ni al clero, que los corazones se conmueven y los pecadores son  encaminados hacia Dios.<br \/>\nSe nos ense\u00f1a, adem\u00e1s, cu\u00e1ntos beneficios puede el creyente hacer a los dem\u00e1s si les habla acerca de Jesucristo.<br \/>\nApenas acaba Andr\u00e9s de hacerse disc\u00edpulo cuando le da \u00e1 su hermano Sim\u00f3n las nuevas de su hallazgo. Como el que oye  inesperadamente buenas noticias, se apresura \u00e1 comunicarlas al que le es m\u00e1s querido. D\u00edsele: \u00bb Hemos hallado al Mes\u00edas,\u00bb  y lo lleva al lugar donde estaba Jes\u00fas. Y \u00bfqu\u00e9 habr\u00eda sucedido si Andr\u00e9s hubiera sido tan retra\u00eddo y reservado como lo son  muchos cristianos del d\u00eda? Acaso su hermano hubiera sido siempre un simple pescador del mar de Galilea. Pero, felizmente  para Sim\u00f3n, Andr\u00e9s no era hombre de esa clase. Era uno de aquellos cuyo coraz\u00f3n rebosa tanto de gozo que no pueden  menos que hablar.<br \/>\nPedro, pues, fue atra\u00eddo hacia Jes\u00fas por medio de las palabras de un pariente, pronunciadas en privado. No hab\u00eda visto  ning\u00fan milagro maravilloso. La sencilla manifestaci\u00f3n de un hermano de coraz\u00f3n fervoroso fue el primer eslab\u00f3n de la  cadena por medio de la cual Pedro fue sacado del mundo y conducido ante Jes\u00fas.<br \/>\n\u00a1Bueno seria para la iglesia de Cristo que todos los creyentes se asemejaran m\u00e1s \u00e1 Andr\u00e9s! Bueno seria para las almas que  todos los que se fueran convirtiendo hablaran \u00e1 sus parientes y amigos sobre asuntos espirituales y les dijesen qu\u00e9 han  hallado. \u00a1Cu\u00e1nto bien no resultar\u00eda de ello! Cu\u00e1ntos que al presente mueren en la incredulidad podr\u00edan hacerse disc\u00edpulos  de Jes\u00fas. La obra de dar \u00e1 conocer el Evangelio y la gracia de Dios no debe dejarse solo en manos de los ministros. Todos  los que han sido libertados del poder del demonio \u00abdeben ir \u00e1 su casa \u00e1 los suyos, y contarles cuan grandes cosas ha hecho  el Se\u00f1or por ellos.\u00bb Mar 5:19. Muchas personas que no quieren o\u00edr sermones, escuchan con atenci\u00f3n las palabras de  exhortaci\u00f3n de un amigo. Cada creyente debe ser una especie da misionero en medio de sus parientes y amigos.<br \/>\nCiertamente que si no encontramos nada que decir \u00e1 los dem\u00e1s acerca de Jes\u00fas, hay motivo para dudar si somos verdaderos  disc\u00edpulos suyos.<br \/>\nPara ser contados en ese n\u00famero no es suficiente que oigamos atentos la exposici\u00f3n del Evangelio, y que leamos las vidas  que de \u00e9l se han escrito. Es menester que lo sigamos realmente, que le abramos nuestros corazones y que tengamos  comuni\u00f3n con \u00e9l. Entonces, y solo entonces nos sentiremos constre\u00f1idos \u00e1 dar \u00e1 conocer \u00e1 otros la fe que en \u00e9l tenemos.<\/p>\n<p>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>BD321 En los vv. 35-43, las circunstancias, o todo lo que es secundario, se da en un tiempo pasado; por otro lado, es probable que la acci\u00f3n principal est\u00e9 representada por el presente, mientras que los eventos concluyentes vuelven al aoristo, porque aqu\u00ed no ser\u00eda natural el uso de un presente hist\u00f3rico (el pluscuamperfecto \u03b5\u1f31\u03c3\u03c4\u03ae\u03ba\u03b5\u03b9 equivale a un imperfecto: estaba). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>y<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al d\u00eda siguiente, de nuevo estaba Juan con dos de sus disc\u00edpulos. 1:35, 36 El siguiente d\u00eda otra vez estaba Juan, y dos de sus disc\u00edpulos. Y mirando a Jes\u00fas que andaba por all\u00ed, dijo: He aqu\u00ed el Cordero de Dios. \u2014 Juan ya hab\u00eda dicho p\u00fablicamente que Jes\u00fas era el Cordero de Dios (1:29), &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-135-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Juan 1:35 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26708","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26708","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26708"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26708\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26708"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26708"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26708"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}