{"id":26725,"date":"2022-06-20T10:49:45","date_gmt":"2022-06-20T15:49:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:49:45","modified_gmt":"2022-06-20T15:49:45","slug":"comentario-de-juan-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Juan 2:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Al tercer d\u00eda se celebr\u00f3 una boda en Can\u00e1 de Galilea, y estaba all\u00ed la madre de Jes\u00fas.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>2:1<\/span> Al tercer d\u00eda <\/p>\n<p \/>\u2014 despu\u00e9s de llamar a Felipe y Natanael (<span>1:43<\/span>, <span>47<\/span>). <\/p>\n<p \/> \u2014 se hicieron unas bodas (fiesta de bodas, v\u00e9ase <span>Mat 22:2<\/span>; <span>Mat 22:8<\/span>) en Can\u00e1 de Galilea; y estaba all\u00ed la madre de Jes\u00fas. \u2014 Juan no dice que Mar\u00eda fue invitada, sino que \u00abestaba all\u00ed\u00bb. Obviamente Mar\u00eda era muy amiga (tal vez pariente) de la familia que celebr\u00f3 la boda, porque comparti\u00f3 la responsabilidad de servir a los invitados.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p>a\u00f1o 30 d.C.<\/p>\n<p>\n<b><i>Al tercer d\u00eda.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 1:43<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>se hicieron unas bodas.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 1:27<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 1:28<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 2:18-25<\/span>; <span class='bible'>Sal 128:1-4<\/span>; <span class='bible'>Pro 18:22<\/span>; <span class='bible'>Pro 19:14<\/span>; <span class='bible'>Pro 31:10-12<\/span>; <span class='bible'>Efe 5:30-33<\/span>; <span class='bible'>1Ti 4:1-3<\/span>; <span class='bible'>Heb 13:4<\/span>. <\/p>\n<p><b><i>en Can\u00e1 de Galilea.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 4:46<\/span>; <span class='bible'>Jua 21:2<\/span>; <span class='bible'>Jos 19:28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas transforma agua en vino,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 2:1-11<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>salida a Capernaum,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 2:12<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y a Jerusal\u00e9n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 2:13<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>donde limpia el templo de compradores y vendedores,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 2:14-17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jes\u00fas anuncia su muerte y resurrecci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 2:18-22<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Muchos creen por causa de sus milagros, pero \u00e9l no se f\u00eda de ellos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 2:23-25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">Al tercer d\u00eda<\/span>\u00a0alude al tercer d\u00eda desde el \u00faltimo que se menciona (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 1:43<\/span><\/span>). Caminar desde donde Juan estaba bautizando hasta Can\u00e1 habr\u00eda tomado probablemente tres d\u00edas.<\/span> <\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">C<\/span><span style=\"font-weight:bold\">an\u00e1<\/span>\u00a0estaba aproximadamente a unos seis km al noroeste de Nazaret. El estilo del texto\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">y estaba all\u00ed la madre de Jes\u00fas \u2026 Y fueron invitados a las bodas Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos<\/span>\u00a0indica que Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos fueron invitados por causa de Mar\u00eda. Su prominencia al pedir a Jes\u00fas que ayudara cuando se acab\u00f3 el vino (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 2:3<\/span><\/span>) puede indicar que ella estaba relacionada con la familia que celebraba la boda.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 2.<\/p>\n<p>Primer milagro de Cristo en las bodas de Can\u00e1, 2:1-11.<br \/>\n\tEl milagro de Cristo en las bodas de Can\u00e1 cierra el ciclo de siete d\u00edas en que Juan sit\u00faa el comienzo de la obra recreadora de Cristo (Jua 1:3.17), en paralelismo con la obra creadora de los siete d\u00edas, relatada en el G\u00e9nesis, y que tambi\u00e9n fue hecha por el Verbo (Jua 1:1-5).<\/p>\n<p> 1 Al tercer d\u00eda hubo una boda en Can\u00e1 de Galilea, y estaba all\u00ed la Madre de Jes\u00fas. 2 Fue invitado tambi\u00e9n Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos a la boda. 3 No ten\u00edan vino, porque el vino de la boda se hab\u00eda acabado. La madre de Jes\u00fas le dijo: No tienen vino. 4 D\u00edjole Jes\u00fas: Mujer, \u00bfqu\u00e9 nos va a ti y a m\u00ed? No es a\u00fan llegada mi hora. 5 Dijo la madre a los servidores: Haced lo que El os diga. 6 Hab\u00eda all\u00ed seis tinajas de piedra para las purificaciones de los jud\u00edos, en cada una de las cuales cab\u00edan dos o tres metretas. 7 D\u00edjoles Jes\u00fas: Llenad las tinajas de agua. Las llenaron hasta el borde, 8 y El les dijo: Sacad ahora y llevadlo al maestre sala. Se lo llevaron, 9 y luego que el maestresala prob\u00f3 el agua convertida en vino &#8211; \u00e9l no sab\u00eda de d\u00f3nde ven\u00eda, pero lo sab\u00edan los servidores, que hab\u00edan sacado el agua &#8211; , llam\u00f3 al novio 10 y le dijo: Todos sirven primero el vino bueno, y cuando est\u00e1n ya bebidos, el peor; pero t\u00fa has guardado hasta ahora el vino mejor. 11 Este fue el primer milagro que hizo Jes\u00fas, en Cana de Galilea, manifest\u00f3 su gloria y creyeron en El sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>\u201cAl tercer d\u00eda\u201d se celebraban unas bodas en Cana de Galilea. El t\u00e9rmino de referencia de este \u201ctercer d\u00eda\u201d parece lo m\u00e1s natural referirlo a la \u00faltima indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica que hace el evangelista (v.43): el encuentro de Cristo con Felipe y su \u201cvocaci\u00f3n\u201d al apostolado, m\u00e1xime dentro del expl\u00edcito esquema cronol\u00f3gico-literario que viene haciendo en los v.29.35.<br \/>\n\tSin embargo, como ya antes se indic\u00f3 1, la \u201cvocaci\u00f3n\u201d de Felipe acaso no sea el mismo d\u00eda que la \u201cvocaci\u00f3n\u201d de Natanael (Jua 1:45), aunque una primera lectura del texto parezca suponerlo. En este caso, el \u201ctercer d\u00eda\u201d se referir\u00eda al \u00faltimo hecho narrado, la \u201cvocaci\u00f3n de Natanael,\u201d sea en su conquista por Felipe (Jua 1:45), sea en su venida y trato directo con Cristo (Jua 1:47-50). De hecho, en el esquema literario del evangelista, en que va narrando las escenas vinculadas a una cronolog\u00eda expl\u00edcita, este \u201ctercer d\u00eda\u201d se refiere literariamente a la \u00faltima indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica (Jua 11:4).<br \/>\n\tNi hay inconveniente en que el punto de referencia cronol\u00f3gica fuese este \u00faltimo, ya que tres d\u00edas son suficientes para ir desde la parte baja del Jord\u00e1n hasta Cana y Nazaret. Desde Jeric\u00f3 a Beis\u00e1n, entonces Escit\u00f3polis, se puede ir holgadamente en dos d\u00edas. Y de aqu\u00ed en uno a Cana y Nazaret. Si Cristo parti\u00f3 de Betania, en Transjordania, y sigui\u00f3 aproximadamente la ruta dicha, habr\u00eda debido recorrer unos 110 kil\u00f3metros en tres d\u00edas. Lo que supone unos 37 kil\u00f3metros diarios.<br \/>\n\tEl emplazamiento de Cana en Galilea, para distinguirla de otra Cana en la tribu de Aser (Jos 19:28), debe de ser la actual Kefr Kenna, que est\u00e1 a unos siete kil\u00f3metros al nordeste de Nazaret, en la ruta de Tiber\u00edades-Cafarna\u00fam. Ya desde el siglo IV hubo aqu\u00ed una iglesia cristiana y una fuente abundante, de la que hablan los antiguos peregrinos. Y San Jer\u00f3nimo da de ella una serie de datos 2 que excluyen el otro emplazamiento propuesto, Khirbet Qana, que se encuentra a 14 kil\u00f3metros al norte de Nazaret, y sin tradici\u00f3n cristiana que la se\u00f1ale. Los vi\u00f1edos de Kef Konna dan excelente vino.<br \/>\n\tRelaciones sociales, de parentesco o amistad, que no se prensan, hac\u00edan que Mar\u00eda estuviese presente en la boda. Mar\u00eda vino, por su parte, probablemente desde Nazaret. La distancia de siete kil\u00f3metros que la separaba de Cana pudo hacerla muy bien el mismo d\u00eda.<br \/>\n\tLa forma \u201cestaba all\u00ed la madre de Jes\u00fas\u201d supone que Mar\u00eda estaba ya en Cana cuando lleg\u00f3 su Hijo. Y la ausencia nominal de Jos\u00e9, citado poco antes como padre legal de Jes\u00fas (Jua 1:45), hace suponer que a estas horas ya hab\u00eda muerto.<br \/>\n\t\tA esta boda tambi\u00e9n hab\u00eda sido invitado \u201cJes\u00fas con sus disc\u00edpulos.\u201d Una vez llegado a Cana y sabida su llegada, es cuando, probablemente, recibi\u00f3 la invitaci\u00f3n. Es lo que parece m\u00e1s natural viniendo de una larga ausencia de Betania del Jord\u00e1n. El hacerlos ya \u201cdisc\u00edpulos\u201d debe ser una denominaci\u00f3n por anticipaci\u00f3n.<br \/>\n\t\tEl desarrollo de la escena, la forma escueta en que se presenta a Mar\u00eda, manifestando a su Hijo la carencia de vino, hace suponer que Jes\u00fas hab\u00eda estado ya con su Madre, o que es un esquematismo redaccional.<br \/>\n\tPero lo que pudiera extra\u00f1ar m\u00e1s es el porqu\u00e9 son tambi\u00e9n invitados con El los disc\u00edpulos, como dice abiertamente el evangelio, puesto que Cristo no se hab\u00eda presentado a\u00fan ante las gentes, ni como taumaturgo ni como Mes\u00edas, ya que aqu\u00ed har\u00e1 su primer milagro (Jua 2:11). Podr\u00eda pensarse que, siendo Natanael de Cana (Jua 21:2), y recientemente unido a Cristo (Jua 1:45-50) y en pleno fervor de admiraci\u00f3n y dedicaci\u00f3n al llamamiento que le hizo, fuese el que mediase para que aquel primer grupo de pocos disc\u00edpulos, ya sus compa\u00f1eros, fuesen invitados a la boda, como compa\u00f1\u00eda de Cristo, del que, sin duda, habl\u00f3 elogiosamente. En todo caso, la hospitalidad oriental permite ciertamente iniciativas de este g\u00e9nero 4.<br \/>\n\tLas bodas en Oriente comienzan al oscurecer, con la conducci\u00f3n de la novia a casa del esposo, acompa\u00f1ada de un cortejo de j\u00f3venes, familiares e invitados, a los que f\u00e1cilmente se viene a sumar, en los villorrios, todo el pueblo, y prolong\u00e1ndose las fiestas varios d\u00edas (Gen 29:27; Jue 14:10.12.17; Tob 9:12:Tob 8:20 en los LXX; Tob 10:1).<br \/>\n\tEn las bodas de los pueblos, los menesteres de la cocina y del banquete son atendidos por las hermanas y mujeres familiares o amigas. Es lo que aparece aqu\u00ed en el caso de Mar\u00eda. A ellas incumbe atender a todo esto.<br \/>\n\tEl vino es tan esencial en un banquete de bodas en Oriente, que dice el Talmud: \u201cDonde no hay vino, no hay alegr\u00eda.\u201d 5<br \/>\n\tSeg\u00fan la Mishna, la duraci\u00f3n de las bodas era de siete d\u00edas si la desposada era virgen, y tres si era viuda 6. Durando las bodas varios d\u00edas, los invitados se renuevan. Los escritos rab\u00ednicos suponen la posibilidad de la llegada de hu\u00e9spedes inesperados 7.<br \/>\n\tEs en este marco en el que se va a desenvolver la escena del milagro de Cristo 8.<br \/>\n\tLa boda debe de llevar ya algunos d\u00edas de fiesta y banquete. Nuevos comensales han ido llegando en afluencia gr\u00e1nele, tanto que las provisiones calculadas del vino van a faltar. Cristo, acompa\u00f1ado de sus disc\u00edpulos, llega a Cana y es invitado con ellos a la fiesta. Estando El presente, el vino lleg\u00f3 a faltar. Sin esto faltaba a la fiesta algo esencial, y el desdoro iba a caer sobre aquella familia, que el Se\u00f1or bendec\u00eda con su presencia. Una doble lectura cr\u00edtica del texto en nada cambia el sentido fundamental 9. Probablemente se debe de estar al fin de las fiestas de boda, cuando alg\u00fan aumento imprevisto hizo cr\u00edtica la situaci\u00f3n. Y \u00e9ste es el momento de la intervenci\u00f3n de Mar\u00eda.<br \/>\n\tSer\u00eda muy probable, y es lo que parece sugerir el texto, que Mar\u00eda, invitada como amiga de la familia, prestase, conforme a los usos orientales, ayuda en los menesteres de la cocina. Por eso pudo estar informada a tiempo de la situaci\u00f3n cr\u00edtica y antes de que trascendiese a los invitados. Ni el mismo maestresala lo sab\u00eda (v.9.10). Y discretamente se lo comunica a su Hijo, dici\u00e9ndole simplemente: \u201cNo tienen vino.\u201d<br \/>\n\tDe suyo, esta frase era una simple advertencia informativa. Pero no est\u00e1 en el esp\u00edritu de Mar\u00eda ni del relato la sola comunicaci\u00f3n informativa. \u201cTodo pasa en una atm\u00f3sfera de sentimientos delicados; es penetrar en el esp\u00edritu del texto comprenderlo as\u00ed\u201d 10. Todo el contexto hace ver que Mar\u00eda espera una intervenci\u00f3n especial, sobrenatural, de Jes\u00fas. Por eso, la \u201ccomunicaci\u00f3n\u201d que les hace a los servidores es \u201cmitad orden, mitad consejo\u201d 11, y esto supone un conocimiento muy excepcional en Mar\u00eda de su Hijo. Esta escena descorre un velo sobre el misterio de la vida oculta de Nazaret y sobre la \u201cciencia\u201d de Mar\u00eda sobre el misterio de Cristo.<br \/>\n\tLa respuesta de Cristo a su Madre presenta una cl\u00e1sica dificultad exeg\u00e9tica. Por eso, para no interrumpir el desarrollo del pasaje, se la estudia al final de la exposici\u00f3n del mismo, e igualmente el sentido que parece m\u00e1s probable de esta intervenci\u00f3n de Mar\u00eda.<br \/>\n\tEsta, segura de la intervenci\u00f3n de su Hijo, se acerca a los servidores para decirles que hagan lo que El les diga. Esta iniciativa y como orden de Mar\u00eda a los servidores se explica a\u00fan m\u00e1s f\u00e1cilmente suponiendo la especial familiaridad de ella con los miembros de aquel hogar.<br \/>\n\tAquel hogar deb\u00eda de ser, aun dentro de un peque\u00f1o villorrio, de una cierta posici\u00f3n econ\u00f3mica, ya que hab\u00eda en \u00e9l \u201cseis hidrias de piedra\u201d para las purificaciones rituales de los jud\u00edos.<br \/>\n\tLas \u201chidrias\u201d de que se serv\u00edan ordinariamente los jud\u00edos palestinos eran de barro cocido; pero las escuelas rab\u00ednicas estaban de acuerdo en que las \u00e1nforas o jarras de piedra no contra\u00edan impureza, por lo que las recomendaban especialmente para contener el agua de estas abluciones 12. Se han encontrado varias de ellas en piedra.<br \/>\n\tLas hidrias que estaban en esta casa, adem\u00e1s de ser de \u201cpiedra,\u201d eran de una capacidad grande, ya que en \u201ccada una cab\u00edan dos o tres metretas.\u201d<br \/>\n\tLa \u03bc\u03b5\u03c4\u03c1\u03b7\u03c4\u03ae\u03c2 , \u03bf  \u201cmedida\u201d de que se habla aqu\u00ed, es la medida \u00e1tica de los l\u00edquidos, y equivaldr\u00eda al bath hebreo. Y \u00e9ste ven\u00eda a equivaler a algo m\u00e1s de 39 litros 13. Por lo que a cada una de estas hidrias le correspond\u00eda una capacidad entre 80 y 120 litros. La hidria de piedra que est\u00e1 en el atrio de la iglesia Eudoxia (San Esteban) de Jerusal\u00e9n tiene una capacidad aproximada de 180 litros. Si se supone que tres de ellas tuviesen una capacidad de dos \u201cmetretas,\u201d y las otras, tres, la capacidad total de ellas vendr\u00eda a ser de unos 600 litros. Cantidad verdaderamente excepcional. Se trataba, pues, de una fiesta de gran volumen; lo que hace pensar en una familia destacada y pudiente.<br \/>\n\tEl milagro se realiza sin aparatosidad. El evangelista mismo lo relata sin comentarios ni adornos. Jes\u00fas, en un momento determinado, se dirige a los \u201cservidores\u201d (v.7 y 5), dici\u00e9ndoles que \u201cllenasen\u201d de agua aquellas \u00e1nforas. Y las llenaron \u201chasta el borde.\u201d El evangelista resaltar\u00e1 bien este detalle de valor apolog\u00e9tico. Con ello se iba a probar, a un tiempo, que no hab\u00eda mixtificaciones en el vino, y con ello que no se \u00bfevaluase el milagro, sino que \u00e9ste quedase bien constatado 14, y, adem\u00e1s, que se demostrase la generosidad de Cristo en la producci\u00f3n de aquel milagro. A Jn tambi\u00e9n le gusta destacar el concepto de \u201cplenitud.\u201d<br \/>\n\tEl milagro se realiz\u00f3 s\u00fabitamente, una vez colmadas de agua las \u00e1nforas. Pues, al punto, en el contexto y en el esp\u00edritu del relato est\u00e1, Cristo les mand\u00f3 \u201csacar ahora\u201d el contenido de las \u00e1nforas y que lo llevasen al \u201carquitriclinos.\u201d<br \/>\n\tEste no era lo que se llamaba en los banquetes griegos symposiarja, o en los romanos rex, imperator conviv\u00fc o arbiter bibendi, \u03b3  que era elegido por los convidados al banquete (Eco 39:12) o designado por suerte l5. Su papel est\u00e1 bien descrito por Plutarco 16. Este \u201carquitriclinos\u201d era un familiar o un siervo que estaba encargado de atender a la buena marcha del banquete. Era m\u00e1s o menos un equivalente a nuestro \u201cmaitre.\u201d<br \/>\n\tLos servidores obedecen la orden c\u00ede Cristo y llevan al maestresala \u201cel agua convertida en vino.\u201d F\u00e1cilmente se supone la sorpresa de los servidores. Nada le dicen del milagro. Expresamente lo dice el evangelista. Aguardan su sorpresa, o los contiene el temor reverencial del milagro, incluido en esto el que hab\u00edan obrado al margen del maestresala.<br \/>\n\tLa sorpresa del maestresala se acusa, destac\u00e1ndose incluso literariamente. Est\u00e1 ignorante del milagro, pero se sorprende, maque ante la soluci\u00f3n inesperada, ya que acaso estaba tambi\u00e9n ignorante de la falta de vino, ante la calidad del mismo. Tanto que llam\u00f3 al novio, sin duda por ser el due\u00f1o del hogar, y se lo advierte en tono de reflexi\u00f3n un poco amarga, ya que \u00e9l, responsable de la buena marcha del banquete, estaba ignorante de aquella provisi\u00f3n. Todo ello se acusa en la reflexi\u00f3n que adem\u00e1s le hace. El vino bueno se sirve al principio, cuando se puede gustar y apreciar su buena calidad, y cuando ya las gentes est\u00e1n \u201cembriagadas\u201d se les ofrece el de peor calidad. Si el beber despu\u00e9s de los banquetes se introdujo como costumbre en Palestina por influjo griego, no quiere decir la frase que se esperase la hora de una verdadera embriaguez para servir los vinos de peor calidad, sino que quiere aludir con ello a esa hora en que, ya saciados, no se presta especial atenci\u00f3n a un refinamiento m\u00e1s. En todo caso, aqu\u00ed se hab\u00eda hecho al rev\u00e9s. Y \u201cnunca los orientales son tan quisquillosos como cuando desempe\u00f1an ciertos cargos honor\u00edficos,\u201d ha notado con gran exactitud un buen conocedor de las costumbres orientales (William).<br \/>\n\tDe esta manera tan maravillosamente sencilla cuenta el evangelista este milagro de Cristo. Y a\u00f1adir\u00e1: \u201ctal fue el comienzo de los milagros\u201d que hizo Jes\u00fas \u201cen Cana de Galilea.\u201d Por el texto s\u00f3lo no es f\u00e1cil precisar si este milagro de Cristo fue el primero que hizo en Cana de Galilea o fue absolutamente el primero de su vida p\u00fablica. Pero, en la perspectiva del evangelista, la penetraci\u00f3n del coraz\u00f3n de Natanael y la promesa de que ver\u00edan nuevas maravillas y la \u201cvocaci\u00f3n\u201d de los disc\u00edpulos que con El ahora , estaban, sin duda son considerados como milagros por lo que se refiere al primero de los hechos en Cana. O acaso, a\u00fan mejor, sea el primero de los milagros oficiales que El realiza en su presentaci\u00f3n p\u00fablica de Mes\u00edas.<br \/>\n\tSin embargo, este milagro ten\u00eda un car\u00e1cter apolog\u00e9tico, de credibilidad en El: era un \u201csigno\u201d que hablaba de la grandeza de Cristo, del testimonio que el Padre le hac\u00eda de su divinidad y de su misi\u00f3n (Jua 10:38; Jua 14:10; Jua 20:30), y que manifestaba \u201csu gloria\u201d (\u03b4\u03cc\u03be\u03b1 ); aquella gloria que le conven\u00eda \u201ccomo a Unig\u00e9nito del Padre\u201d y que \u201cnosotros\u201d hemos visto\u201d (Jua 1:14; Jua 3:35; Jua 5:22.; Jua 17:1.), y que era la evocaci\u00f3n sobre Cristo de la \u201cgloria\u201d de Yahv\u00e9 en el A.T. En el A.T., y lo mismo en el Nuevo, se asocian las ideas de \u201cgloria\u201d y \u201cpoder\u201d de tal manera que la \u201cgloria\u201d se manifiesta precisamente en el \u201cpoder.\u201d Y ante esta manifestaci\u00f3n del poder sobrenatural que Cristo ten\u00eda, sus disc\u00edpulos \u201ccreyeron en El.\u201d Ya cre\u00edan antes, pues el Bautista se lo se\u00f1al\u00f3 como Mes\u00edas, y ellos le reconocieron, como Juan relat\u00f3 en el cap\u00edtulo anterior, y como a tal le siguieron. Pero ahora creyeron m\u00e1s plenamente en El. El milagro encuadraba a Cristo en un halo sobrenatural.<br \/>\n\tOtro aspecto apolog\u00e9tico de este milagro se refiere a la santificaci\u00f3n del matrimonio. Los Padres lo han destacado y comentado frecuentemente. As\u00ed, v.gr., San Juan Cris\u00f3stomo 17. La presencia de Cristo y Mar\u00eda en unas bodas, santific\u00e1ndolas con su presencia y rubric\u00e1ndolas con un milagro a favor de sus regocijos, son la prueba palpable de la santidad de la instituci\u00f3n matrimonial, la condena de toda tentativa her\u00e9tica sobre la misma y como la \u201csombra\u201d y preparaci\u00f3n de su elevaci\u00f3n al orden sacramental (Efe 5:32).<\/p>\n<p>* * *<br \/>\nLas palabras de Mar\u00eda a Jes\u00fas &#8211; \u201cNo tienen vino\u201d &#8211; , lo mismo que la respuesta de \u00e9ste a su Madre, tienen especial dificultad exeg\u00e9tica.<br \/>\n\tAl faltar el vino, Mar\u00eda se dirige sin m\u00e1s a Jes\u00fas y le dice: \u201cNo tienen vino.\u201d A lo cual Jes\u00fas responde literalmente diciendo: \u201c\u00bfQu\u00e9 para m\u00ed y para ti, mujer? Todav\u00eda no vino la hora m\u00eda.\u201d<br \/>\n\tEs abundant\u00edsima la bibliograf\u00eda sobre este tema y muy diversos los intentos de explicaci\u00f3n exeg\u00e9tica de las mismas frases. De ellas solamente se exponen las que tienen m\u00e1s valor de probabilidad.<br \/>\n\t1) La respuesta de Cristo es una negativa a la petici\u00f3n de Mar\u00eda, por no haber llegado la hora de los milagros. Pero ante la actitud de Mar\u00eda, que, o insiste ante su Hijo, lo que ser\u00eda omitido en el evangelio, o por conocer, como madre, privilegiadamente, el coraz\u00f3n de su Hijo, llena de confianza, sabe que ser\u00e1 escuchada, da la orden a los sirvientes de que hagan cuanto su Hijo les diga. Y as\u00ed, por la petici\u00f3n de Mar\u00eda, se adelanta, excepcionalmente, la hora de los milagros de Cristo. Esta es la posici\u00f3n m\u00e1s ordinaria.<br \/>\nAparte de tener gran representaci\u00f3n patr\u00edstica, entre los modernos la defienden Prat, Lagrange, Ceuppens, F. Truyols, Ricciotti, Lebreton, William, Thibaut, Beel, Lousseau-Collomb y ya antes Ma\u00eddo na do y Toledo 18.<br \/>\n\tEsta soluci\u00f3n no justifica, de hecho, c\u00f3mo sin haber llegado la \u201chora\u201d de Cristo, que se alega para no poder intervenir, act\u00faa como si nada significase esa \u201chora\u201d de gran trascendencia mesi\u00e1nica, fijada por el Padre e inalterable por ning\u00fan otro plan.<br \/>\n\t2) La respuesta de Cristo dir\u00eda a Mar\u00eda que lo dejase actuar a El solo; que no se inmiscuyese en sus asuntos mesi\u00e1nicos; que El s\u00f3lo o\u00eda al Padre. Como excusa alega que a\u00fan no lleg\u00f3 la \u201chora\u201d de su pasi\u00f3n. Con ello se indicar\u00eda tambi\u00e9n a Mar\u00eda, aunque indirectamente, que cuando llegue esa hora esperada, ella podr\u00e1 tener una intervenci\u00f3n ordinaria y normal con El; tendr\u00e1 relaciones m\u00e1s directas en el reino mesi\u00e1nico. El hecho de llamar a su Madre \u201cmujer\u201d es algo deliberado y que conduce a esto 19.<br \/>\n\tEs gratuito que el t\u00edtulo de \u201cmujer\u201d conduzca a demostrar una independencia mesi\u00e1nica. Aparte que el significado de esta palabra &#8211; se ver\u00e1 &#8211; es otro. Tampoco la negativa de Cristo exige esta interpretaci\u00f3n. Ni la intervenci\u00f3n \u201cmediadora\u201d de Mar\u00eda con Cristo ha de limitarse hasta la hora de la pasi\u00f3n. Ni explica el que, si Cristo niega su intervenci\u00f3n por raz\u00f3n de no haber llegado su \u201chora,\u201d al punto lo concede. Ni el paralelo con el acto de independencia mesi\u00e1nica de Cristo ni\u00f1o en el templo es absolutamente cierto 20.<br \/>\n\t3) Otra interpretaci\u00f3n, con matices distintos, es la que mantiene en la primera frase un valor negativo-interrogativo, y a la segunda frase le da un valor interrogativo: \u201c\u00bfQu\u00e9 hay de oposici\u00f3n entre t\u00fa y yo? \u00bfEs que no lleg\u00f3 mi hora?\u201d<br \/>\n\tEsta soluci\u00f3n ya fue conocida en las antig\u00fcedad por Taciano 21, San Gregorio Niceno 22, y entre los modernos por Beel 23, H. Seemann 24, A. Kurfess 2S, Michl 26, Grill 27, Boismard 28, Cort\u00e9s Quirant 29.<br \/>\n\tLa raz\u00f3n ortogr\u00e1fica que se alega es que los c\u00f3dices griegos no son matizados &#8211; puntos, comas, acentos, interrogaciones, etc. &#8211; hasta los siglos IV-V d. C. La matizaci\u00f3n se hac\u00eda por el sentido. Pero las frases ambiguas admit\u00edan diversas lecturas y, m\u00e1s tarde\u201d diversas puntuaciones (Jua 1:3).<br \/>\n\tEsta soluci\u00f3n, aunque con matices diversos, explica la realizaci\u00f3n del milagro precisamente porque lleg\u00f3 la \u201chora\u201d de Cristo.<br \/>\n\tLa primera parte es traducida, parafraseada, de diversas maneras: \u00bfPor qu\u00e9 me dices esto?\u201d (Michl); \u201c\u00bfNo has comprendido? \u00bfNo sabes que ha llegado para m\u00ed la hora de manifestar mi gloria?\u201d (Boismard); \u201c\u00bfQu\u00e9 pasa entre nosotros, Madre m\u00eda? \u00bfC\u00f3mo no me pides abiertamente el milagro? Mi hora, la hora de mi pasi\u00f3n (en que esto ya no nos ser\u00e1 posible: a ti el pedir y a m\u00ed el conced\u00e9rtelo), todav\u00eda no ha llegado\u201d (Cort\u00e9s Quirant).<br \/>\n\tDada esta variedad de opiniones, se analizan los diversos elementos componentes de esta frase para ver, dentro del margen que dejen, cu\u00e1l puede ser la soluci\u00f3n m\u00e1s probable.<\/p>\n<p>El Intento de la Petici\u00f3n de Mar\u00eda.<br \/>\n\t\u00bfCu\u00e1l es el intento de Mar\u00eda al decir a su Hijo \u201cno tienen vino\u201d? Desde luego no s\u00f3lo informarle, lo que estar\u00eda all\u00ed fuera de prop\u00f3sito; indudablemente buscaba el remedio. \u00bfPor qu\u00e9 medios? Algunos autores cat\u00f3licos pensaron que por medios naturales. Pero si Mar\u00eda pidiese que actuase por medios naturales, \u00bfpor qu\u00e9 Cristo alega su \u201chora\u201d para realizar el milagro? Aparte del intento que se percibe en la estructura de este evangelio, Mar\u00eda sab\u00eda que su Hijo era el Mes\u00edas y el Hijo de Dios. Esto es una exigencia mariana. A los criados les previene que hagan cuanto les ordene; no deber\u00e1n extra\u00f1arse de nada ante el modo prodigioso como El act\u00fae. Y hasta no deja de haber una omisi\u00f3n interesante por parte del evangelista despu\u00e9s de relatar el milagro: \u201clos disc\u00edpulos creyeron en El.\u201d Lo que no dir\u00e1 de Mar\u00eda. Esta omisi\u00f3n pudiera ser un detalle y una insinuaci\u00f3n evang\u00e9lica sobre el alto concepto que ten\u00eda Mar\u00eda de su Hijo. En cambio, en el verso siguiente dir\u00e1 que bajaron a Cafarna\u00fam su Madre y sus disc\u00edpulos. Es la interpretaci\u00f3n m\u00e1s tradicional del pasaje, comenzando por San Juan Cris\u00f3stomo 30 y San Agust\u00edn 31.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el Significado de la Respuesta de Cristo: \u201cQue a Mi y a Ti\u201d? (\u03a4\u03b9  \u0388\u03bc\u03bf\u03b9  \u03a7\u03b1\u03af  \u03a3\u03bf\u03b9).<br \/>\n\tEsta frase responde al hebreo ma li walak. En la Escritura, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, esta expresi\u00f3n tiene dos significados:<br \/>\n\t1) Oposici\u00f3n, enemistad. &#8211; As\u00ed se lee: \u201cMando Jeft\u00e9 mensajeros al rey de los hijos de Amm\u00f3n, que le dijeran: \u00bfQue hay entre ti y m\u00ed para que hayas venido contra m\u00ed a combatir la tierra?\u201d (Jue 11:12; cf. 1Re 17:18; 2Cr 35:21; Mat 8:29; Mar 5:7; Luc 8:28; Mar 1:24; Luc 4:34).<br \/>\n\t2) Algo que hay entre dos sujetos que no los une o separa. &#8211; De hecho, esto \u00faltimo es lo que aparece. Se lee: \u201c\u00bfQu\u00e9 tendr\u00e1 ya que ver Efra\u00edm con los \u00eddolos?\u201d (Ose 14:9; cf. 2Re 3:13; Jos 22:24).<br \/>\n\tEsta expresi\u00f3n aparece igualmente en la literatura rab\u00ednica con estos dos sentidos 32.<br \/>\n\tHoy mismo entre los \u00e1rabes es frecuente la expresi\u00f3n: Ma li ulak. \u201c\u00bfQu\u00e9 tengo que ver contigo? no te preocupes.\u201d En \u00e1rabe la frase Quid mihi et tibi? viene traducida por esta otra de uso corriente: Mata bain anta un ana, que literalmente significa: \u201c\u00bfQu\u00e9 diferencia hay entre ti y m\u00ed?\u201d Y en (sir\u00f3-caldeo), el lenguaje que hablaron Cristo y sus ap\u00f3stoles, se dice: Ma bain ent\u00e9e wa ana, exactamente con el mismo significado y traducci\u00f3n. En sir\u00edaco, la expresi\u00f3n es similar al hebreo: Ma li wa lekh, traduci\u00e9ndose del mismo modo. En maltes, lenguaje tambi\u00e9n de origen sem\u00edtico, tienen la expresi\u00f3n usual a\u00fan hoy d\u00eda: X&#8217;hemm bejnitna, con el significado literal: \u201c\u00bfQu\u00e9 hay entre ti y m\u00ed?\u201d y se usa como expresi\u00f3n de sorpresa al notar alg\u00fan cambio en la otra persona. Es de advertir que en estas frases, id\u00e9nticas en el contenido, tambi\u00e9n el verbo est\u00e1 impl\u00edcito, como sucede en la frase griega 33.<br \/>\n\tEn el griego profano, \u00e9ste es el sentido que indica siempre esta frase, a la que suele a\u00f1ad\u00edrsele la palabra \u201ccom\u00fan\u201d; es decir: \u00bfQu\u00e9 hay de com\u00fan entre t\u00fa y yo? 34<br \/>\n\tPor \u00faltimo, se puede indicar aqu\u00ed que de esta frase evang\u00e9lica se propon\u00edan en 1908 doce interpretaciones distintas por cat\u00f3licos 35.<br \/>\n\tEl significado b\u00edblico-rab\u00ednico de esta frase indica una oposici\u00f3n o enemistad entre dos personas o agrupaciones, o algo que hay entre dos personas o agrupaciones que les separa entre s\u00ed.<br \/>\n\tMas tambi\u00e9n ha de notarse que, en una frase hecha, no se agoten todos sus posibles significados o matices en el uso b\u00edblico-rab\u00ednico. Caben otros matices hipot\u00e9ticos, como se ve en otras lenguas afines.<br \/>\n\t3) Valoraci\u00f3n en esta frase de la expresi\u00f3n \u201cmujer.\u201d &#8211; Piensan algunos autores que el usarse para llamar a Mar\u00eda \u201cmujer\u201d en lugar de \u201cmadre\u201d es porque hay en ello una intenci\u00f3n muy especial. \u201cQue la palabra mujer sea, sin m\u00e1s, un ep\u00edteto casi normal para dirigirse a su madre, es una hip\u00f3tesis enteramente gratuita. No se apoya en ning\u00fan ejemplo sacado ni de la Biblia ni de los escritos rab\u00ednicos. Cuando un jud\u00edo se dirig\u00eda en arameo a su madre, le dec\u00eda: imma, \u201cmadre m\u00eda.\u201d Si Jes\u00fas dice aqu\u00ed a su Madre uta&#8217;, \u201cmujer,\u201d es que El hace aparentemente abstracci\u00f3n de su condici\u00f3n de hijo.\u201d 36<br \/>\n\tUna cosa es que el llamar \u201cmujer\u201d a una madre sea \u201cun ep\u00edteto casi normal,\u201d lo cual no es verdad que lo sea, y otra cosa muy distinta es que no pueda ser normal en circunstancias extraordinarias el poder llamar \u201cmujer\u201d a la madre.<br \/>\n\tEn primer lugar, el uso de esta palabra en labios de Cristo no indicar\u00eda frialdad o despego, sino solemnidad. As\u00ed dice a la cananea: \u201c\u00a1Oh mujer!, grande es tu fe\u201d (Mat 15:28). Es algo admitido por los autores que tal apelativo no incluye de suyo frialdad o repulsa 37. Hasta incluso puede ir incluido en este t\u00e9rmino un matiz de ternura 38. En la literatura griega aparecen con este nombre reinas y princesas. En Hornero se llama as\u00ed a la reina Helena 39. Lo mismo aparece en S\u00f3focles 40. As\u00ed llam\u00f3 Cesar a Cleopatra41.<br \/>\n\tY ya en el mundo oriental extrab\u00edblico se encuentran casos afines. En los textos de Rash Shamra se llama a la diosa Ashirat \u201cSt\u201d (mujer) 42.<br \/>\n\tEn Flavio Josefo, al relatarse el encuentro del siervo de Abraham que va a buscar esposa para Isaac, se pone en boca de este siervo mensajero un discurso, en el cual hay una expresi\u00f3n de inter\u00e9s a este prop\u00f3sito:<br \/>\n\t\u201cTerminada (la cena) \u00e9l (siervo) habl\u00f3 as\u00ed a la madre de la joven (Rebeca): Abraham es hijo de Tarej, vuestro consangu\u00edneo, pues Najor es abuelo, \u00a1Oh mujer! (\u03ce  \u03b3\u03c5\u03bd\u03b1\u03b9 ) de tus hijos.\u201d   43<br \/>\n\tLos textos rab\u00ednicos tambi\u00e9n tienen una sugerencia de inter\u00e9s. En la vigilia del d\u00eda de la gran expiaci\u00f3n, los ancianos hablan as\u00ed al sumo sacerdote: \u201c\u00a1Oh hombre m\u00edo (ish\u00ed), sumo sacerdote!\u201d 44<br \/>\n\tEn el mismo \u039d . \u03a4 . hay un dato importante. En la par\u00e1bola de los dos hijos, uno de ellos se dirige a su \u201cpadre\u201d llam\u00e1ndole \u201cse\u00f1or\u201d (Mat 21:30). Este dato puede ser de inter\u00e9s. Si el hijo puede llamar a su padre, en ocasiones, \u201cse\u00f1or,\u201d igualmente el hijo a su madre \u201cmujer,\u201d si este nombre significa en ciertos casos deferencia y solemnidad.<br \/>\n\tY William, tan buen conocedor del Oriente b\u00edblico, ha escrito a este prop\u00f3sito: \u201cEs se\u00f1al de un trato elevado y, por consiguiente, tambi\u00e9n algo distanciado, como acontece muchas veces dentro de la vida familiar en Oriente. El oriental puede hablar, en ciertas coyunturas, aun de s\u00ed mismo en tercera persona, y lo mismo hace con otros, pues es la forma de expresi\u00f3n empleada en el trato elevado. El oriental dice no s\u00f3lo a su esposa, sino tambi\u00e9n en ciertos casos a su misma madre: ja mar\u00e1!, \u201c\u00a1oh mujer!\u201d  45<br \/>\n\tEl vocablo \u201cmujer,\u201d aplicado por Cristo a su madre, no expresar\u00eda, de suyo, m\u00e1s que una forma m\u00e1s deferente y solemne de tratarla. Es sin\u00f3nimo de madre, pero dicho con m\u00e1s solemnidad.<br \/>\n\tPero la interpretaci\u00f3n parece ha de ser otra. El razonamiento de esto se hace con motivo de las palabras de Cristo en el Calvario: \u201cMujer, he ah\u00ed a tu hijo\u201d (Jua 19:26-27). De ello se desprende &#8211; se ver\u00e1 &#8211; que esta palabra \u201cMujer,\u201d de la sentencia del Calvario, probablemente no es de Cristo. \u201cNada nos proh\u00edbe negar que Jn ha querido verter por ella el equivalente de las palabras pronunciadas por Jes\u00fas\u201d (Michaud). Pero este cambio obedece deliberadamente &#8211; es necesario ver antes esta exposici\u00f3n en el Comentario a Jua 19:26-27 &#8211; para expresar m\u00e1s directa y claramente, y potencializar as\u00ed con m\u00e1s precisi\u00f3n el mismo concepto espiritual de Madre universal de los hombres, que en Jn, a primera vista, podr\u00eda parecer que se refiriese a una maternidad afectiva y personal de Mar\u00eda a Juan. Para eso el evangelista evoca, por el \u201cprocedimiento de alusi\u00f3n,\u201d en esa palabra \u201cMujer,\u201d sea a Eva, por \u201cser madre de todos los vivientes\u201d (Gen 3:20), como la nueva Eva, surgida acaso del primitivo ambiente cristiano paulino, en el que Cristo es el nuevo Ad\u00e1n; sea para evocar directamente el \u201calumbramiento\u201d espiritual y \u201cdoloroso\u201d en el Calvario, de la conocida figura de la \u201cHija de Si\u00f3n\u201d (Miq 4:9.10; Isa 66:7-9) en d\u00f3nde \u00e9sta \u201c(Hija) de Si\u00f3n est\u00e1 de parto.\u201d 46<br \/>\n\tSi por la palabra mujer, literariamente, se orienta a G\u00e9nesis, acaso por el \u201cprocedimiento de complejidad,\u201d tan en uso en Jn, se aluda tambi\u00e9n al valor conceptual de \u201calumbramiento\u201d de un nuevo pueblo (Isa 66:7-9) implicado en varios pasajes de la \u201cHija de Si\u00f3n.\u201d Unido a este procedimiento el de \u201calusi\u00f3n,\u201d probablemente pone en juego los dos conceptos: de \u201cMujer\u201d &#8211; Si\u00f3n y \u201cMujer\u201d &#8211; Eva para completarse.<br \/>\n\tSupuesto que \u00e9ste sea el intento de Jn al usar aqu\u00ed la palabra \u201cMujer,\u201d \u00bfqu\u00e9 valor puede tener aqu\u00ed a este prop\u00f3sito de las bodas de Cana? Pronto se ver\u00e1 al considerar su aspecto \u201csimbolista\u201d de \u201csuperposici\u00f3n de planos.\u201d<br \/>\n\t4) Sentido de la expresi\u00f3n \u201ca\u00fan no ha llegado mi hora.\u201d &#8211; La interpretaci\u00f3n de esta frase es casi la clave para precisar la primera: el \u201cqu\u00e9 a m\u00ed y a ti.\u201d<br \/>\n\tLos autores suelen adoptar una de dos posiciones: o la \u201chora\u201d de la muerte, o la \u201chora\u201d del comienzo de su manifestaci\u00f3n mesi\u00e1nica. Las razones que se invocan a favor de una u otra son las siguientes:<br \/>\n\ta) Hora de la pasi\u00f3n. &#8211; Se basan para esto en que en los pasajes en que Jn habla de la \u201chora\u201d de Cristo se refiere a la hora de la pasi\u00f3n. As\u00ed, v.gr., \u201cnadie le prendi\u00f3, pues todav\u00eda no hab\u00eda llegado su hora\u201d (Jua 7:30; Jua 8:20; Jua 13:1; Jua 7:6.8; Jua 12:27; Jua 16:25; cf. Mar 14:41; Luc 22:14).<br \/>\n\tEn otros pasajes se habla de la \u201chora\u201d de su glorificaci\u00f3n, pero en cuanto est\u00e1 vinculada al paso por su pasi\u00f3n: \u201cPadre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo\u201d (Jua 17:1; Jua 12:33) 47.<br \/>\n\tb) Hora de la manifestaci\u00f3n de su gloria y ministerio p\u00fablico. &#8211; Otra posici\u00f3n interpreta esta \u201chora\u201d de la \u201cglorificaci\u00f3n\u201d de Cristo, teniendo en cuenta tanto el medio ambiente b\u00edblico como las sugerencias de los textos b\u00edblicos (cf. Jua 5:25.28; Jua 4:21.23).<br \/>\n\tSeg\u00fan la creencia popular, el Mes\u00edas deb\u00eda ser manifestada por \u201csignos\u201d y prodigios. Es a lo que alude San Justino, Mateo (Jua 24:26), Marcos (Jua 13:22) hablando de los pseudomes\u00edas, y Josefo, al hablar de \u00e9stos (cf. Jua 13:31.32; Jua 12:28).<br \/>\n\t\u201cAs\u00ed, la glorificaci\u00f3n del Hijo se realiza en un doble plano: en un sentido ya est\u00e1 hecha, en otro sentido a\u00fan ha de hacerse. \u00bfC\u00f3mo se realiza esto? Si la glorificaci\u00f3n por excelencia es la de la resurrecci\u00f3n, no hay que olvidar que ya los milagros son una manifestaci\u00f3n de la gloria de Cristo y de la gloria del Padre (Jua 2:11; Jua 4:40). Jes\u00fas ha sido ya glorificado por los milagros, pero El ser\u00e1 glorificado a\u00fan, y perfectamente, por la resurrecci\u00f3n. Si, pues, la hora de Cristo es la de la manifestaci\u00f3n de su gloria, esta hora puede decirse en dos sentidos complementarios. Existe la hora de la manifestaci\u00f3n por los milagros (ya venida) y la hora de la manifestaci\u00f3n de la gloria por la resurrecci\u00f3n (no venida a\u00fan); la hora de la glorificaci\u00f3n incoativa y la hora de la glorificaci\u00f3n definitiva\u201d 48.<\/p>\n<p>La Conclusi\u00f3n que parece m\u00e1s probable en funci\u00f3n de los datos analizados.<br \/>\n\t1) La \u201chora\u201d que alega Cristo, diciendo que \u201ca\u00fan no lleg\u00f3,\u201d no puede ser escuetamente, tal como suena, ni la \u201chora\u201d de la pasi\u00f3n ni la de su \u201cglorificaci\u00f3n\u201d en su Epifan\u00eda mesi\u00e1nica. Lo primero podr\u00eda, en cierto caso, ser una soluci\u00f3n. Alegar\u00eda Cristo el no haber llegado esa hora, en la que, en el plan del Padre, no podr\u00eda hacer milagros; por lo que podr\u00eda hacerlos antes de esa hora. Pero no es, a lo que parece, la \u201chora\u201d a la que alude el texto (v.11). Y si es, por el contrario, la hora de su Epifan\u00eda mesi\u00e1nica, entonces, si no lleg\u00f3 esa \u201chora,\u201d \u00bfc\u00f3mo a continuaci\u00f3n hace el milagro, lo que vale tanto como decir que lleg\u00f3 sin haber llegado?<br \/>\n\tNi valdr\u00eda alegar el que se adelant\u00f3 esa hora por intercesi\u00f3n de Mar\u00eda. Pues esa \u201chora\u201d tan trascendental y fijada, eternamente, como comienzo del plan redentor, por el Padre, no parece cre\u00edble que pueda ser alterada por la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda, cuya mediaci\u00f3n se ve. Habr\u00eda que suponer ese plan redentor condicionado en sus \u201choras\u201d trascendentales. Lo que no es cre\u00edble.<br \/>\n\tPor eso, s\u00f3lo parece justificar esa \u201chora\u201d a la que alude Cristo para intervenir el que precisamente esa hora haya llegado. Y esto cr\u00edticamente se logra con suponer, lo que es posible, que la frase de Cristo es una frase interrogativa: \u201c\u00bfEs que no lleg\u00f3 (para intervenir) mi hora?\u201d<br \/>\n\t2) Con la frase, tambi\u00e9n interrogativa, aunque aqu\u00ed por su misma estructura gramatical, \u201c\u00bfqu\u00e9 a m\u00ed y a ti?\u201d \u00bfqu\u00e9 es lo que niega Cristo a Mar\u00eda? No puede ser:<br \/>\n\ta) El que no le importe ni tenga que ver nada con el asunto. Lo cual no es verdad, ni teol\u00f3gica, ni filol\u00f3gicamente, ni por el contexto, pues act\u00faa.<br \/>\n\tb) El no intervenir, pues interviene; no el no hacer un milagro, pues lo hace.<br \/>\n\tAlegar que en el texto se omite parte de la conversaci\u00f3n y el di\u00e1logo entre Cristo y Mar\u00eda, en el cual \u00e9sta convencer\u00eda a Cristo de que hiciese el milagro, no s\u00f3lo es gratuito, sino que tambi\u00e9n va contra esa \u201chora\u201d inmutable del plan de Dios antes aludido.<br \/>\n\tHa de ser una negativa exigida por la estructura misma de la frase, pero que afirme. \u00bfCabe esto en la valoraci\u00f3n de esta frase? Seguramente. Esta es una frase el\u00edptica que admite diversidad de matices, conforme al uso, tono o inflexiones de voz, gestos que la acompa\u00f1an, etc., sin poder darse por cierto el que no tenga otros posibles significados no registrados en los documentos extrab\u00edblicos o b\u00edblicos. De ah\u00ed que el matiz que propiamente le corresponda haya que captarlo en el contexto.<br \/>\n\tY como aqu\u00ed Cristo alega el que lleg\u00f3 su \u201chora\u201d &#8211; afirmaci\u00f3n que resulta de su forma interrogativo-negativa &#8211; , pues hace el milagro, se sigue que no va a negarlo en la primera frase, de la cual la segunda es alegato para justificar la primera. Por tanto, \u00e9sta negando ha de afirmar. Tal es la interpretaci\u00f3n que varios autores alegan. Expresada en forma interrogativa, ha de querer, fundamentalmente, decir que no hay para intervenir en este asunto ni oposici\u00f3n, discrepancia o negativa entre Cristo y Mar\u00eda, para que El no acceda al ruego de su Madre (1Re 17:18), puesto que ya no hay el inconveniente de no haber llegado su \u201chora.\u201d Precisamente el pasaje alegado de 1 Reyes (1Re 17:18) es una interrogaci\u00f3n que supone la negaci\u00f3n de una enemistad o desuni\u00f3n entre Elias y la mujer de Sarepta. Niega la desuni\u00f3n para as\u00ed afirmar un estado de uni\u00f3n.<br \/>\n\tLo mismo se ve en 2 Samuel (1Re 19:23), en el que la interrogaci\u00f3n de David a los hijos de Sarvia, sus fieles acompa\u00f1antes, supone negaci\u00f3n de discrepancia o desuni\u00f3n con \u00e9l; lo que es venir, hipot\u00e9ticamente, a afirmar su uni\u00f3n con \u00e9l.<br \/>\n\tParafraseando estas expresiones, podr\u00eda decirse:<br \/>\n\t\u201cNo tienen vino; interv\u00e9n sobre naturalmente.<br \/>\n\tS\u00ed, lo har\u00e9; \u00bfqu\u00e9 discrepancia u oposici\u00f3n puede haber entre t\u00fa y yo?<br \/>\n\tPrecisamente para hacerlo, \u00bfno lleg\u00f3 ya mi hora? Puedo y debo comenzar ya la manifestaci\u00f3n gloriosa de mi vida de Mes\u00edas. S\u00f3lo que, en este caso, accedo complacido a tu petici\u00f3n, porque con todo ello se cumple el plan del Padre al poner t\u00fa la condici\u00f3n para la manifestaci\u00f3n de mi \u201cgloria.\u201d 48<br \/>\n\tEs as\u00ed como, dentro de las posibilidades cient\u00edficas, parece esta soluci\u00f3n satisfacer tanto a los elementos exeg\u00e9ticos como a la teolog\u00eda.<\/p>\n<p>Valor simb\u00f3lico de este milagro.<br \/>\n\tLos autores ven, generalmente, adem\u00e1s del sentido real e hist\u00f3rico de este milagro de Cristo, un valor simb\u00f3lico en \u00e9l. El conjunto de toda la escena y la excesiva insistencia, a veces casi se dir\u00eda innecesaria de la palabra \u201cvino\u201d en el relato, y muy especialmente la excelencia de este vino que Cristo dio, lo mismo que el decirse que el buen vino se sirve al principio, pero que aqu\u00ed fue al rev\u00e9s &#8211; el Evangelio despu\u00e9s de la Ley &#8211; , con la generosa abundancia del mismo, y todo ello encuadrado en el \u201csimbolismo\u201d del evangelio de Jn, hace seriamente pensar en la existencia de un valor tambi\u00e9n \u201csimb\u00f3lico\u201d en este relato. S\u00f3lo se dividen al interpretar el sentido preciso del valor simb\u00f3lico de este milagro. Las interpretaciones generalmente propuestas son las siguientes:<br \/>\n\ta) Simbolismo sacramental. &#8211; En la antig\u00fcedad la propuso ya San Ireneo 49. En \u00e9poca reciente, Lagrange 50 y O. Cullmann 5I. Cullmann cree que el \u201csimbolismo\u201d de este milagro se refiere a la sangre eucar\u00edstica. Lagrange escribe: \u201cEste milagro, como la multiplicaci\u00f3n de los panes, es probablemente tambi\u00e9n una orientaci\u00f3n hacia la Eucarist\u00eda.\u201d 52<br \/>\n\tEn la perspectiva del evangelio de Jn, en el que la Eucarist\u00eda tiene un lugar tan destacado, y de la cual el previo milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes es, a la par que una realidad hist\u00f3rica, un \u201cs\u00edmbolo\u201d de la misma, permitir\u00eda orientar el \u201csimbolismo\u201d de este milagro hacia un enfoque sacramental. Por lo menos, alusivo al mismo.<br \/>\n\tEn todo caso, parece tener tambi\u00e9n un valor apolog\u00e9tico de posibilidad eucar\u00edstica, al modo que lo tienen la multiplicaci\u00f3n de los panes y la anterior deambulaci\u00f3n de Cristo sobre el mar sin sumergirse 53.<br \/>\n\tb) Simbolismo pneum\u00e1tico. &#8211; Braun quiere ver en este \u201csimbolismo\u201d el \u201cr\u00e9gimen del Esp\u00edritu,\u201d que no ser\u00eda donado hasta despu\u00e9s de la muerte y glorificaci\u00f3n de Cristo. La sustituci\u00f3n del antiguo r\u00e9gimen por el nuevo es el tema de casi toda la secci\u00f3n posterior del evangelio de Jn: el nuevo nacimiento (1Re 3:3-8), la desaparici\u00f3n del Bautista (A.T.) ante uno m\u00e1s grande que \u00e9l (1Re 3:22-30), la sustituci\u00f3n del agua viva a la del pozo de Jacob (1Re 4:7-15), la instauraci\u00f3n de un culto nuevo en el Esp\u00edritu (1Re 4:21), lo mismo que el nuevo culto referido al templo de su cuerpo. Al oponerse as\u00ed los dos reg\u00edmenes, Jn querr\u00eda destacar la insuficiencia profunda del A.T.; la Ley estaba desprovista del vino necesario para las bodas mesi\u00e1nicas. Si Cristo aqu\u00ed \u201cconvierte\u201d el agua en vino, no es para instituir una econom\u00eda totalmente nueva, sino para \u201cperfeccionar la Ley\u201d 54. Es, por tanto, la contraposici\u00f3n de dos lineas de accion, destac\u00e1ndose el Esp\u00edritu que anima a la Ley nueva 55.<br \/>\n\tc) Simbolismo doctrinal. &#8211; Otra interpretaci\u00f3n es ver en el vino milagrosamente dado un \u201cs\u00edmbolo\u201d de la nueva, sobrenatural y generosa doctrina que Cristo trae.<br \/>\n\tOr\u00edgenes ve en el vino un s\u00edmbolo de la Escritura; viniendo a faltar \u00e9ste &#8211; faltando la Ley y los Profetas &#8211; , Cristo da el vino nuevo de su doctrina 56.<br \/>\n\tFundamentalmente defendieron, con matices diversos, esta posici\u00f3n: San Cirilo de Alejandr\u00eda 57, San Efr\u00e9n 58, Gaudencio de Brescia 59, Severo de Antioqu\u00eda 60. Modernamente, en parte al menos, defienden esta interpretaci\u00f3n: Dodal 61, R. H. Lightfoot 62 y Boismard 63.<br \/>\n\tLos elementos que llevan a esto, admitido el hecho del \u201csimbolismo\u201d yo\u00e1nico en esta escena, son los siguientes:<br \/>\n\t1) El vino aparece en el A.T. como uno de los recursos m\u00e1s frecuentes de las bendiciones de Dios, como premio a los cumplidores de la Ley (Deu 7:13; Deu 32:13.14; Sal 104:15), pero a\u00fan m\u00e1s es una de las pinturas caracter\u00edsticas para realzar las bendiciones mesi\u00e1nicas (Amo 9:14; Ose 2:11; Ose 14:18; Jer 31:12; Isa 62:8, etc.). Sobre todo, dos son, por excelencia, las bendiciones mesi\u00e1nicas expresadas por esta imagen. Una es la bendici\u00f3n mesi\u00e1nica de Isaac: \u201cD\u00e9te Dios el roc\u00edo del cielo. y abundancia de trigo y mosto\u201d (Gen 27:28). Y bendiciendo Jacob a sus hijos, dice: \u201cNo faltar\u00e1 de Jud\u00e1 el cetro. hasta que venga aquel cuyo es. Y a \u00e9l dar\u00e1n obediencia los pueblos.\u201d<br \/>\nAtar\u00e1 a la vid su pollino,<br \/>\na la vid generosa el hijo de la asna.<br \/>\nLavar\u00e1 en vino sus vestidos,<br \/>\ny en la sangre de las uvas su ropa.<br \/>\nBrillan por el vino sus ojos (Gen 49:10-12).<\/p>\n<p>Se est\u00e1, pues, ante una imagen del m\u00e1s cl\u00e1sico abolengo b\u00edblico-mesi\u00e1nico.<br \/>\n\t2) La conversi\u00f3n del agua en vino se va a hacer dentro de unas jarras de piedra que estaban all\u00ed para las purificaciones de los jud\u00edos. Es imagen que va a hablar, a la luz del \u201cs\u00edmbolo,\u201d de un cambio en algo que caracteriza bien al juda\u00edsmo decadente.<br \/>\n\t3) El vino &#8211; mesi\u00e1nico &#8211; va a sustituir y superar al agua de las jarras judaicas &#8211; juda\u00edsmo &#8211; . Era tema muy extendido en el juda\u00edsmo despu\u00e9s del destierro que el juda\u00edsmo estaba \u201cestancado\u201d: no hab\u00eda profetas; la palabra de Dios no se dejaba o\u00edr (Lam 2:9; Sal 74:9; 1Ma 4:46; 1Ma 14:41). La Ley hab\u00eda ca\u00eddo en un virtualismo formalista y materialista. De ah\u00ed el que en las palabras \u201cNo tienen vino\u201d pudiera Jn \u201csimbolizar\u201d esta carencia de autenticidad religiosa y este estancamiento jud\u00edo.<br \/>\n\t4) La extra\u00f1eza del maestresala de que el vino mejor se guard\u00f3 para el fin, ser\u00eda la alusi\u00f3n joannea al N.T. (cf. Luc 5:39).<br \/>\n\t5) Se va a sustituir con verdadera abundancia, pues tal es la capacidad de las jarras, \u201cllenadas hasta arriba,\u201d conforme a la pintura prof\u00e9tica. Y, conforme a la misma, va a ser s\u00edmbolo de la alegr\u00eda (Sal 104:15; Jue 9:13; Eco 40:20) mesi\u00e1nica: el vino que alegraba el convite.<br \/>\n\t6) La donaci\u00f3n de este vino se va a hacer en un banquete. Y este dato orienta b\u00edblicamente a dos elementos de importancia:<br \/>\n\ta) El banquete de la Sabidur\u00eda. &#8211; En los Proverbios, el autor pone a la Sabidur\u00eda invitando a los hombres a incorporarse a ella bajo la imagen de un banquete: \u201cVenid y comed mi pan y bebed mi vino, que para vosotros he mezclado\u201d (Pro 9:5.2; cf. Isa 55:1.2). Era conocido y cl\u00e1sico en Israel este tema del banquete &#8211; pan y vino &#8211; con el que la Sabidur\u00eda invitaba a que la \u201casimilasen\u201d los hombres.<br \/>\n\t\u201cLa escena de la vocaci\u00f3n de los primeros disc\u00edpulos est\u00e1 dominada por el tema de la Sabidur\u00eda, que invita a los seres humanos a recibir su ense\u00f1anza y a meterse en su escuela. Jes\u00fas es la Sabidur\u00eda que recluta sus disc\u00edpulos; la Sabidur\u00eda que es preciso buscar para encontrarla. Entonces ella conduce a sus disc\u00edpulos hasta el banquete en donde ella les da el vino de la ense\u00f1anza y de la doctrina que conduce a la vida. Si Jn (Isa 1:35ss) supone como fondo textos como Proverbios, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s natural que interpretar Jua 2:1ss en funci\u00f3n de Pro 9:1-57.\u201d 64<br \/>\n\tAcaso no est\u00e9n tan lejos las diversas interpretaciones propuestas sobre el valor \u201csimb\u00f3lico\u201d yoanneo. Si el \u201csimbolismo\u201d lleva a Cristo Maestro, Cristo Sabidur\u00eda, \u00e9sta no se presenta de un modo exclusivamente te\u00f3rico, sino en el sentido de Cristo Sabidur\u00eda, que es al mismo tiempo Cristo Nueva Econom\u00eda, por lo que es el instaurador del nuevo Esp\u00edritu. Y as\u00ed, en esta Sabidur\u00eda te\u00f3rico-pr\u00e1ctica se encuentra m\u00e1s pleno y m\u00e1s real el \u201csimbolismo\u201d yoanneo de este milagro de Cristo.<br \/>\n\tb) El desposorio de Yahv\u00e9 con su pueblo. &#8211; Otro de los temas e im\u00e1genes tradicionales en Israel era el amor de Yahv\u00e9 con su pueblo, expresado bajo la imagen de un desposorio. Si Jn ve en este \u201csimbolismo\u201d a Cristo Sabidur\u00eda, que cambia la accion vieja , simbolizada en las \u201djarras para la purificaci\u00f3n de los jud\u00edos,\u201d purificando as\u00ed sus mismas purificaciones, no ser\u00e1 nada improbable que est\u00e9 en la mente de Jn el intentar este simbolismo como un trasfondo del tema y la imagen tradicional de los \u201cdesposorios\u201d de Yahv\u00e9 con su pueblo. Es en una boda donde Cristo-Yahv\u00e9 asiste, bendici\u00e9ndola con su presencia, al tiempo que se simboliza la nueva fase de su \u201cdesposorio\u201d mesi\u00e1nico con Israel. Sin que sea necesario para ello caer en un alegorismo preciso, que destruir\u00eda la misma ense\u00f1anza que se buscaba, v.gr., el novio no representa a Dios ni sus desposorios con Israel. Es m\u00e1s bien un elemento m\u00e1s, un clis\u00e9 tradicional, que tambi\u00e9n puede proyectar su evocaci\u00f3n en el conjunto de este \u201csimbolismo\u201d yoanneo.<br \/>\n\tSi este \u201csimbolismo\u201d es el preferente, y al que parece llevar el cursus del pensamiento del evangelista, acaso no est\u00e9 tampoco al margen del pensamiento del autor un posible \u201csimbolismo\u201d secundario, pero complementario y orientador hacia la Eucarist\u00eda. Como lo est\u00e1 en la multiplicaci\u00f3n de los panes del cap\u00edtulo 6 de su evangelio (Jua 6:48-58) y la amplitud con que es tratada la Eucarist\u00eda como \u201cPan de la vida.\u201d 65<br \/>\n\tSi \u00e9ste es el simbolismo yoanneo fundamental, \u00bfqu\u00e9 parte tiene Mar\u00eda, precisamente al sintetizarla complementariamente en su t\u00edtulo extra\u00f1o de llamarla \u201cMujer\u201d (\u03b3\u03cd\u03bd\u03b1\u03b9 )? Si con ella &#8211; y se vuelve a remitir al Comentario a Jua 19:26-27 &#8211; se pretende evocar \u201calusivamente\u201d al G\u00e9nesis &#8211; Eva, madre de todos los vivientes &#8211; y a la \u201cHija de Si\u00f3n\u201d &#8211; en el \u201calumbramiento\u201d doloroso de un nuevo pueblo &#8211; , esto tiene aqu\u00ed su raz\u00f3n de ser en este aspecto \u201csimbolista\u201d de Jn, por raz\u00f3n de la \u201csuperposici\u00f3n de planos\u201d: sobre la escena hist\u00f3rica est\u00e1 superpuestamente evocada la. simb\u00f3lica.<br \/>\n\tSi el \u201csimbolismo\u201d del agua convertida en vino es el cambio del viejo r\u00e9gimen &#8211; A.T. &#8211; , y el que lo causa es Cristo, a la hora de la boda todav\u00eda no est\u00e1 plenamente establecido: \u201cno tienen (el) vino\u201d mesi\u00e1nico. Y es Mar\u00eda &#8211; mediadora &#8211; la que, como Madre espiritual de los hombres, pide a Cristo el cambio de obra y que establezca el reino de Dios. Si Cristo tiene ansias de su muerte redentora y est\u00e1 constre\u00f1ido hasta que llegue, Jn presenta a Mar\u00eda para lo mismo con ansias de \u201calumbramiento\u201d (\u201cHija de Si\u00f3n\u201d), para ser Madre espiritual de los vivientes (\u201cnueva Eva\u201d).<br \/>\n\tEs interesante destacar que Jn, con la palabra \u201cMujer\u201d aplicada a Mar\u00eda en el c.2 (Cana) y en el c.19 (Calvario) establece con ellas una \u201cinclusi\u00f3n semita.\u201d Pues extra\u00f1an en boca de Cristo (son de Jn); extra\u00f1a esta coincidencia en boca de Cristo; extra\u00f1a que nunca salga en los sin\u00f3pticos; extra\u00f1a el que esta palabra sea puesta estrat\u00e9gicamente en dos pasajes estrat\u00e9gicos de su evangelio; y extra\u00f1a que est\u00e9 puesto en estos lugares por su conexi\u00f3n \u201calusiva\u201d a los pasajes citados, que parecen desarrollados con la teolog\u00eda de San Juan. Mar\u00eda, pues, en el evangelio de Jn tiene un puesto de excepci\u00f3n y clave. El concepto de la maternidad espiritual de Mar\u00eda es de gran importancia para Jn. Por eso, Cana &#8211; y con ella Mar\u00eda &#8211; tienen un \u201ccar\u00e1cter seminal\u201d (Jo\u00fcon) orientativo a &#8211; o hacia &#8211; la escena del Calvario. 65.<br \/>\n\tEn esta escena de las bodas de Cana se deja ver tambi\u00e9n el coraz\u00f3n misericordioso de Mar\u00eda y el conocimiento que ten\u00eda de la grandeza de su Hijo.<\/p>\n<p>Estancia circunstancial de Cristo en Cafarna\u00fam,Jua 2:12.<br \/>\n\tDespu\u00e9s de este relato, el evangelista, como punto de transici\u00f3n real o literaria a la escena de la expulsi\u00f3n de los mercaderes del templo, trae una estancia breve de Jes\u00fas en Cafarna\u00fam. La expresi\u00f3n usada: \u201cdespu\u00e9s de esto,\u201d es una simple f\u00f3rmula literaria de transici\u00f3n (Jua 11:7.11; Jua 13:7; Jua 19:28).<\/p>\n<p>12 Despu\u00e9s de esto baj\u00f3 a Cafarna\u00fam El con su Madre, sus hermanos y sus disc\u00edpulos, y permanecieron all\u00ed algunos d\u00edas.<\/p>\n<p>La lectura cr\u00edtica del texto es discutida. En diversos c\u00f3dices es omitido \u201cy sus disc\u00edpulos\u201d 66.<br \/>\n\t\u00bfA qu\u00e9 va Jes\u00fas con este grupo familiar a Cafarna\u00fam? No lo dice el evangelista; s\u00f3lo a\u00f1ade que \u201cpermanecieron all\u00ed algunos d\u00edas.\u201d<br \/>\n\tSe sabe por los sin\u00f3pticos que Jes\u00fas se estableci\u00f3 definitivamente en Cafarna\u00fam, \u201csu ciudad\u201d (Mat 4:13; Mat 9:1; Mat 11:23; Mat 12:46; Mat 17:24-27; Mar 2:1; Mar 3:31; Luc 10:15; Jua 6:17.24.42.59, etc.). A la hora de la misi\u00f3n p\u00fablica de Cristo conven\u00eda dejar Nazaret, que \u201cera un pobre villorrio oculto en el fondo de un valle, lejos de las grandes v\u00edas de comunicaci\u00f3n y con alrededores relativamente escasos de habitantes\u201d 67, y trasladarse a un lugar c\u00e9ntrico, donde pudiese tener un medio mejor para su actividad y ense\u00f1anza p\u00fablica, lo mismo que por la facilidad de comunicaciones. Entre los pueblos del lago de Genesaret hab\u00eda algunos bien poblados. Tariquea ten\u00eda unos 40.000 habitantes y una flotilla pesquera de unas 230 barcas68. Pero las dos ciudades de Galilea, Tiberias y S\u00e9foris, eran medio paganas. Cristo elegir\u00e1 para establecerse Cafarna\u00fam, que probablemente corresponde al actual Tell-Hum 69, en el litoral, algo al nordeste del lago.<br \/>\n\tSin embargo, no debe de ser \u00e9ste el momento en que se traslada y fija all\u00ed su residencia. Mt lo pone despu\u00e9s de la prisi\u00f3n del Bautista (Mat 4:13). Los tres sin\u00f3pticos suponen que estaban establecidos en Cafarna\u00fam.<br \/>\n\tDel texto parece deducirse, ya que \u201cpermanecen all\u00ed unos d\u00edas,\u201d que s\u00f3lo \u201cbajan\u201d de Cana a Cafarna\u00fam probablemente para unirse a alguna caravana que fuese a Jerusal\u00e9n, pues se dice en el vers\u00edculo siguiente que \u201cestaba pr\u00f3xima la Pascua\u201d (v.13). El rodeo que hacen en ir hasta Cafarna\u00fam se explica bien por la costumbre de evitar el pasar por Samar\u00eda, a causa de las rivalidades entre jud\u00edos y samaritanos, especialmente exacerbados con motivo de las \u201cperegrinaciones.\u201d Josefo dice que muchos galileos hac\u00edan estos rodeos por el valle del Jord\u00e1n 70 por las causas dichas.<br \/>\n\tA Cafarna\u00fam vinieron con El \u201csu madre y sus hermanos.\u201d Es lectura sostenida por los c\u00f3dices el que con El vinieron tambi\u00e9n \u201csus disc\u00edpulos.\u201d<br \/>\n\tSobre los \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas, que se citan en otros pasajes neotestamentarios (Mat 12:46.47; Mat 13:55ss; Mar 3:31.32; Mar 6:3;  Luc 8:19.20; Jua 2:12; Jua 7:3.5.10; Jua 20:17; Hec 1:14; 1Co 9:5; Gal 1:19), es problema que se aborda especialmente en otro lugar 71. La raz\u00f3n de usarse este t\u00e9rmino para designar a parientes de Cristo es debido a que el hebreo solamente tiene la palabra \u201chermano\u201d (ah) para designar el parentesco. Adem\u00e1s, en los evangelios, como se expone en el pasaje de Mt a que se remite, se dan los nombres de la madre de estos \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas.<br \/>\n\tPero, si en la lectura cr\u00edtica de este pasaje no figurase la expresi\u00f3n \u201cy sus disc\u00edpulos,\u201d sino que s\u00f3lo fuese: baj\u00f3 \u201c\u00e9l (Cristo) con su madre y sus hermanos,\u201d entonces, lo mismo que en otro pasaje de Jn, la palabra \u201chermanos\u201d podr\u00eda no referirse a los parientes, sino a los \u201cap\u00f3stoles.\u201d As\u00ed se lee en el mismo Jn: \u201cJes\u00fas dijo. Ve a mis hermanos (los ap\u00f3stoles) y diles\u201d (Jua 20:17). Aunque aqu\u00ed el contexto parece sugerir mejor los \u201cparientes.\u201d<\/p>\n<p>Expulsi\u00f3n de los vendedores del templo,Jua 2:13-22 (Mat 21:12-13; Mar 11:15-17; Luc 19:45-46).<br \/>\n\tLos cuatro evangelistas relatan este hecho. Lc con una alusi\u00f3n r\u00e1pida; Mt describe algo m\u00e1s; Mc pone alg\u00fan detalle que los otros omiten (v.16), aunque los tres ponen las palabras de Cristo que indican el sentido de esta purificaci\u00f3n. Juan no s\u00f3lo hace la descripci\u00f3n detallada de la escena, sino que a\u00f1ade dos elementos nuevos; la impresi\u00f3n que caus\u00f3 esto en los disc\u00edpulos y la interrogaci\u00f3n de Cristo por las autoridades jud\u00edas y la respuesta del mismo.<br \/>\n\tTanto en los tres sin\u00f3pticos como en Jn se ve que la descripci\u00f3n del hecho es la misma. Pero entre esos dos grupos hay una divergencia fundamental de cronolog\u00eda: Jn la situa en la primera Pascua, mientras que los sin\u00f3pticos la ponen en la \u00faltima Pascua de Cristo en Jerusal\u00e9n. \u00bfEs la misma escena? Y si lo es, \u00bfqui\u00e9n la sit\u00faa hist\u00f3ricamente bien? Es problema que se abordar\u00e1 al final de la exposici\u00f3n exeg\u00e9tica de este pasaje.<\/p>\n<p> 13 Estaba pr\u00f3xima la Pascua de los jud\u00edos, y subi\u00f3 Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n.   14  Encontr\u00f3 en el templo a los vendedores de bueyes, de ovejas y de palomas, y a los cambistas sentados; 15 y, haciendo de cuerdas un azote, los arroj\u00f3 a todos del templo, con las ovejas y los bueyes; derram\u00f3 el dinero de los cambistas y derrib\u00f3 las mesas; 16 y a los que vend\u00edan palomas les dijo: Quitad de aqu\u00ed todo esto y no hag\u00e1is de la casa de mi Padre casa de contrataci\u00f3n. 17 Se acordaron sus disc\u00edpulos que est\u00e1 escrito: \u201cEl celo de tu casa me consume.\u201d 18 Los jud\u00edos tomaron la palabra y le dijeron: \u00bfQu\u00e9 se\u00f1al das para obrar as\u00ed? 19 Respondi\u00f3 Jes\u00fas y dijo: Destruid este templo y en tres d\u00edas lo levantar\u00e9. 20 Replicaron los jud\u00edos: Cuarenta y seis a\u00f1os se han empleado en edificar este templo, \u00bfy t\u00fa vas a levantarlo en tres d\u00edas? 21 Pero El hablaba del templo de su cuerpo. 22 Cuando resucit\u00f3 de entre los muertos, se acordaron sus disc\u00edpulos de que hab\u00eda dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jes\u00fas hab\u00eda dicho.<\/p>\n<p>Jes\u00fas entra en el templo, que es aqu\u00ed el \u201catrio de los gentiles,\u201d en contraposici\u00f3n al resto del mismo, como se ve por el comercio en \u00e9l establecido. Sin embargo, por la proximidad al \u201csantuario,\u201d los rabinos prohib\u00edan, m\u00e1s te\u00f3rica que pr\u00e1cticamente, el utilizar su paso como un atajo o en forma menos decorosa. \u201cNo se ha de subir al templo con bast\u00f3n o llevando sandalias o la bolsa, ni aun el polvo de los pies. No se debe pasar por el templo como por un atajo para ahorrar el camino\u201d 72. Precisamente esto \u00faltimo es un detalle que tambi\u00e9n conservar\u00e1 Mc (v. 16). Pero, a pesar de estas ideales medidas preventivas de la santidad del templo, \u00e9sta no se respetaba, pues se llegaba a verdaderas profanaciones en el recinto sagrado, como lo confirma la escena de Cristo expulsando a los mercaderes.<br \/>\n\tEn la fiesta de la Pascua se hab\u00eda de ofrecer por todo israelita un sacrificio, consistente en un buey o en una oveja, por los ricos, y en una paloma, por los pobres (Lev 5:7; Lev 15:14.29; Lev 17:3, etc.), aparte de los sacrificios que se ofrec\u00edan en todo tiempo como votos. Adem\u00e1s, todo israelita deb\u00eda pagar anualmente al templo, llegado a los veinte a\u00f1os (Neh 10:33-35; Mar 17:23.24) 73 medio siclo, pero conforme a la moneda del templo (Exo 30:13), que era en \u201cmoneda tiria\u201d (Bonsirven). No se permit\u00eda la moneda romana. De ah\u00ed la necesidad de cambistas.<br \/>\n\tPara facilitar a los peregrinos adquirir en Jerusal\u00e9n las materias de los sacrificios: bueyes, corderos, palomas, lo mismo que las materias que ritualmente acompa\u00f1aban a \u00e9stos: incienso, harina, aceite, etc., as\u00ed como para procurar a todos, y especialmente a los jud\u00edos de la di\u00e1spora, el cambio de sus monedas locales por la moneda que reg\u00eda en el templo, se hab\u00eda permitido por los sacerdotes instalar puestos de venta y cambio en el mismo recinto del templo, en el \u201catrio de los gentiles.\u201d<br \/>\n\tEl cuadro de abusos a que esto dio lugar era deplorable: balidos de ovejas, mugidos de bueyes, esti\u00e9rcol de animales., disputas, regateos, altercados de vendedores 74.<br \/>\n\tLos cambistas all\u00ed establecidos realizaban frecuentemente sus cambios cobrando una sobrecarga llamada \u03c7\u03cc\u03bb\u03bb\u03c5\u03b2\u03bf\u03c2 , que sub\u00eda del 5 al 10 por 100 75. De aqu\u00ed llamar \u03c7\u03bf\u03bb\u03bb\u03c5\u03b2\u03b9\u03c3\u03c4\u03b7\u03c2  al mercader de este tr\u00e1fico.<br \/>\n\tCon esto, el recinto del templo, el \u201catrio de los gentiles,\u201d hab\u00eda sido transformado en un mercado, en un gran bazar oriental. Y todo ello con autorizaci\u00f3n y connivencia de los sacerdotes. Pero los sacerdotes saduceos ve\u00edan en ello una buena fuente de ingresos 76.<br \/>\n\tEntrando Jes\u00fas en el templo, encontr\u00f3 a \u201clos vendedores de bueyes, de ovejas y de palomas,\u201d con sus ganados, que ser\u00edan en cada uno de ellos peque\u00f1os reba\u00f1os, y, en conjunto, todo aquello un peque\u00f1o parque de ganado. Tambi\u00e9n encontr\u00f3 all\u00ed a los \u201ccambistas sentados.\u201d Ten\u00edan delante de ellos sus peque\u00f1os puestos, seguramente al estilo de los peque\u00f1os puestos de cambio establecidos en las calles, tales como los que aparecen en El Cairo y Jerusal\u00e9n.<br \/>\n\tCristo, al ver aquel espect\u00e1culo, hizo de cuerdas un \u201cflagelo.\u201d S\u00f3lo Jn es el que transmite este detalle. La palabra griega es traducci\u00f3n de la latina flagellum. Pero aqu\u00ed no es el terrible instrumento del suplicio de la \u201cflagelaci\u00f3n.\u201d Aqu\u00ed el \u201cflagelo\u201d fue una especie de varios l\u00e1tigos unidos en haz, hecho con cuerdas que se hallasen tiradas por el suelo, de las usadas para sujetar aquellos comercios de ganados, y que le sirviese para ahuyentar a los profanadores. Era, como traduce la Vulgata, aunque no est\u00e1 en el texto griego cr\u00edtico, un \u201dquasi flagellum,\u201d que \u201cservir\u00eda m\u00e1s como s\u00edmbolo de autoridad que como estimulante f\u00edsico\u201d (B. Vawter). Jn describe el aspecto del templo, profanado por estos mercaderes, cuando Jes\u00fas entra en \u00e9l, y cuya descripci\u00f3n minuciosa omitir\u00e1 luego, al relatar la expulsi\u00f3n, pero momento en el que los sin\u00f3pticos se fijan m\u00e1s. Los elementos de los cuatro evangelistas se pueden reducir a los siguientes grupos:<\/p>\n<p>a) \u201cEch\u00f3 a todos (los mercaderes) del templo\u201d (Jn). Los sin\u00f3pticos acusan este acto repetido o mantenido, dirigi\u00e9ndose a un lugar y a otro, ordenando que desalojasen el templo (Mc-Lc); o como m\u00e1s gr\u00e1ficamente dice a\u00fan Mt: El mismo \u201cexpuls\u00f3\u201d a todos los comerciantes. Con ellos fueron arrojados \u201clas ovejas y los bueyes\u201d (Jn). Pero tambi\u00e9n se dir\u00e1 que fueron expulsados \u201ctodos los que vend\u00edan y compraban\u201d (Mt-Mc). Debe de querer indicarse con ello que Cristo expuls\u00f3 todo aquello que, de hecho, ven\u00eda a ser causa de profanaci\u00f3n.<br \/>\n\tTanto Mt como Jn ponen que Cristo expuls\u00f3 a \u201ctodos\u201d del recinto del templo. Pero esto tiene un sentido de frase redonda, que ha de valorarse seg\u00fan la naturaleza de las cosas en estos casos.<br \/>\n\tb) A los \u201ccambistas\u201d (\u03c7\u03b5\u03c1\u03bc\u03b1\u03c4\u03af\u03c3\u03c4\u03b7\u03c2 , \u03bd . 14, de \u03c7\u03b5\u03c1\u03bc\u03b1 , moneda peque\u00f1a = \u03c7\u03bf\u03bb\u03bb\u03bf  \u03c3\u03c4\u03b7\u03c2 , \u03bd . 15, de \u03c7\u03cc\u03bb\u03bb\u03c5\u03b2\u03bf\u03c2, peque\u00f1a moneda, sobrecarga en cambio), no s\u00f3lo los expuls\u00f3 del templo, sino que tambi\u00e9n \u201cles derrib\u00f3 las mesas\u201d (Mt-Mc-Jn) y les \u201cdesparram\u00f3 el dinero\u201d (Jn). Este resaltar Jn que \u201cdesparram\u00f3 el dinero y volc\u00f3 las mesas\u201d indica bien c\u00f3mo con su mano tir\u00f3 las monedas que estaban sobre los peque\u00f1os mostradores, y c\u00f3mo tambi\u00e9n, al pasar, les volcaba las mesitas de sus puestos.<br \/>\n\tc) Los evangelistas destacan tambi\u00e9n la conducta que tuvo con los vendedores de palomas. \u00bfTiene esto un significado espec\u00edfico y distinto, de consideraci\u00f3n con ellos? \u00bfEs que acaso vend\u00edan a precio justo su mercanc\u00eda y no profanaban as\u00ed el templo? En Jn se dice que les mand\u00f3 que ellos mismos desalojasen el templo; Mt y Mc, en cambio, lo ponen en la misma l\u00ednea de los cambistas: que derrib\u00f3 los \u201casientos de los vendedores de palomas\u201d (Mt). Esta divergencia es una variante descriptiva. El sentido de esta escena no est\u00e1 tanto en los abusos comerciales a que se prestaba aquel comercio cuanto en el hecho mismo de haberse establecido aqu\u00ed estas ventas. Por eso, se concibe muy bien el hecho hist\u00f3rico as\u00ed: Jes\u00fas, en su obra de purificaci\u00f3n del templo, no se limita a \u201cdesparramar el dinero\u201d de las mesas de los cambistas y a \u201cderribar\u201d \u00e9stas, sino que parece lo m\u00e1s natural que fuese derribando mesas y monedas de cambistas, y \u201casientos &#8211; puestos &#8211; de vendedores de palomas.\u201d<br \/>\n\td) Marcos es el \u00fanico que destaca otra prohibici\u00f3n que Jes\u00fas hac\u00eda: \u201cno permit\u00eda que nadie llevase objetos por el templo\u201d (Mar 11:16). En el Talmud se prohib\u00eda esto 77; antes se cit\u00f3 el texto. Pero no dejaba de ser una prohibici\u00f3n ideal. Cristo quiere imponer la realidad de la veneraci\u00f3n a la casa de Dios.<\/p>\n<p>Y en esta obra de purificaci\u00f3n mediante la expulsi\u00f3n de mercaderes, dec\u00eda repetidas veces, como est\u00e1 en la psicolog\u00eda de estos hechos, \u03bd  que Mc incluso literariamente destaca: \u201cy les ense\u00f1aba y dec\u00eda\u201d que estaba dicho en la Escritura: \u201cMi casa es casa de oraci\u00f3n,\u201d y a\u00fan a\u00f1ade: \u201cpara todas las gentes.\u201d La forma de Mt: \u201cmi casa ser\u00e1 llamada casa de oraci\u00f3n,\u201d no tiene otro valor que el de \u201cllamar\u201d en sentido semita, que es de reconocerse por tal. Por eso es totalmente equivalente a la forma en que los transmiten Mc y Lc.<br \/>\n\tEsta cita de \u201cmi casa es casa de oraci\u00f3n\u201d solamente la traen los tres sin\u00f3pticos, aunque en el relato de Jn, en las palabras con que Cristo se dirige a los mercaderes, todav\u00eda se ve una alusi\u00f3n a este pasaje de la Escritura. La cita est\u00e1 tomada de Isa\u00edas (Mar 56:7). En ella Isa\u00edas anuncia el mesianismo universal.<br \/>\n\tDebiendo ser esto el templo, \u201ccasa de oraci\u00f3n,\u201d ellos la han convertido en una \u201ccueva de ladrones.\u201d La expresi\u00f3n est\u00e1 tomada del profeta Jerem\u00edas (Mar 7:11). En el profeta no tiene un sentido exclusivo y espec\u00edfico de gentes que roban, aunque en ella se incluye tambi\u00e9n esto (Jer 7:6.9), cuanto que es expresi\u00f3n gen\u00e9rica sin\u00f3nima de maldad. Por eso, al ingresar en el templo cargados de maldad, lo transformaban en una cueva de maldad. Pero en boca de Cristo, en este momento, la expresi\u00f3n del profeta cobraba un realismo extraordinario, puesto que aquellos mercaderes deb\u00edan de ser verdaderos usureros y explotadores del pueblo y de los peregrinos.<br \/>\n\tEl sentido, pues, de esta obra de Cristo es claro: hacer que se d\u00e9 al templo, lugar sant\u00edsimo de la morada de Dios, la veneraci\u00f3n que le corresponde. Es la purificaci\u00f3n de toda profanaci\u00f3n en la Casa de Dios.<br \/>\n\t\u201cDif\u00edcilmente se evita (adem\u00e1s) la impresi\u00f3n de que con todos esos detalles es el antiguo r\u00e9gimen lo que se arroja afuera.\u201d 77<br \/>\n\tPero \u00bfacaso hay otro intento superpuesto a \u00e9ste en la mente de Cristo? Algunos autores as\u00ed lo piensan. La venta de estos mercaderes se refer\u00eda a la materia de los sacrificios. Pero, con este acto, \u201cJes\u00fas va a echar fuera estos animales y anunciar, con la destrucci\u00f3n del templo, un sacrificio mejor: el de su propia muerte.\u201d 78 No ser\u00eda improbable esto en el intento de Cristo o en el de Juan, sobre todo teniendo en cuenta el v.19ss.<br \/>\n\tJn trae un matiz de gran importancia teol\u00f3gica. Pone en boca de Cristo, al derribar mesas y expulsar mercaderes, las siguientes palabras: \u201cNo hag\u00e1is de la casa de mi Padre casa de contrataci\u00f3n.\u201d<br \/>\n\tEn el A.T. se llamaba al templo la \u201ccasa de Dios.\u201d Dios era considerado como Padre de Israel colectivamente. En \u00e9poca m\u00e1s tard\u00eda se ve tambi\u00e9n la relaci\u00f3n individual de Dios como Padre (Sab 2:16.18; Sab 5:5; Sab 14:3). Pero era lo menos frecuente. Y la literatura rab\u00ednica insiste en que se le invoque como Padre com\u00fan 79. Mas nunca, aun en la invocaci\u00f3n personal, Dios era llamado Padre especialmente de uno. Sin embargo, el Mes\u00edas era considerado como Hijo de Dios por antonomasia. El juda\u00edsmo, fuera de algunas facciones menores o tard\u00edas, no consider\u00f3 al Mes\u00edas como divino 80. Por eso, cuando Cristo proclama en el evangelio de Jn que el templo es la casa de \u201csu Padre,\u201d en un sentido personal y \u00fanico, no s\u00f3lo se proclama Mes\u00edas, sino tambi\u00e9n Hijo de Dios \u00bfA qu\u00e9 jud\u00edo se le hubiese ocurrido llamar al templo \u201cmi casa\u201d y \u201cla casa de mi Padre\u201d en un sentido personal, excepcional y \u00fanico? S\u00f3lo podr\u00eda decirlo el Mes\u00edas. Pero esta frase, interpretada a la luz del evangelio de Jn, es la proclamaci\u00f3n de la divinidad de Cristo81.<br \/>\n\tAdem\u00e1s, estaba en el ambiente que la manifestaci\u00f3n del Mes\u00edas, para algunas corrientes, ser\u00eda en el templo 82. A esto responde, en las \u201ctentaciones\u201d de Cristo, el llevarle el demonio al \u201cpin\u00e1culo del templo\u201d (Mat 4:5-6 par.), lo mismo que, en la multiplicaci\u00f3n de los panes, las turbas quer\u00edan \u201carrebatarle para hacerle rey\u201d mes\u00edas (Jua 6:15), llev\u00e1ndole en caravana a Jerusal\u00e9n.<br \/>\n\tJn es el \u00fanico que a\u00f1ade que, ante todas estas cosas, los \u201cdisc\u00edpulos\u201d \u201crecordaron\u201d que en los Libros Sagrados estaba escrito: \u201cEl celo de tu casa me devorar\u00e1.\u201d<br \/>\n\tEstas palabras est\u00e1n tomadas del Sal 69:10. Las solas palabras sugieren en \u00e9l un celo interior que le consume por la gloria de Dios. Pero el otro hemistiquio del verso habla de un celo que hace caer sobre el salmista dolores y vituperios. Esto orienta preferentemente, no s\u00f3lo al celo ardiente interior que Cristo ahora tiene, sino tambi\u00e9n a las consecuencias que de este celo se seguir\u00e1n un d\u00eda en Cristo, cayendo sobre \u00e9l. Como el original pone esto en un tiempo pasado, si Jn toma el futuro \u201cme devorar\u00e1\u201d de los mejores manuscritos de los LXX, o si lo modifica \u00e9l, es para indicar bien cu\u00e1l es el intento de este celo que consumir\u00e1 a Cristo. Es muy probable que, en el pensamiento del evangelista, este vers\u00edculo contenga un anuncio de la pasi\u00f3n. Este celo por la casa de Dios, como parte de toda una actuaci\u00f3n mesi\u00e1nico-divina, le acarrear\u00e1 un d\u00eda la muerte. Adem\u00e1s, son muchas las citas de este salmo que se hacen en el \u039d . \u03a4 . relacion\u00e1ndolo con la pasi\u00f3n, tanto en Jn (Sal 15:25; Sal 19:28) como en otros escritos neotestamentarios (Hec 1:20; Rom 11:9; Rom 15:3, etc.).<br \/>\n\tLos \u201cdisc\u00edpulos\u201d se \u201cacordaron\u201d de este pasaje de la Escritura; pero \u00bfcu\u00e1ndo? \u00bfEntonces mismo o despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n? Probablemente despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, al pensar en los hechos de su vida. Antes su mentalidad no se acusa preparada para esto. En cambio, es lo que les pas\u00f3 a prop\u00f3sito semejante, en otras ocasiones, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n (Jua 2:22; Jua 20:9; Luc 24:45). Fue despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Cristo, al meditar las ense\u00f1anzas y en su vicia, cuando recordaron estas palabras de un salmo mesi\u00e1nico y cuando vieron la relaci\u00f3n mesi\u00e1nica que hab\u00eda en aquella escena de Cristo, lleno de \u201ccelo\u201d por la obra mesi\u00e1nica, y lo que se dec\u00eda del \u201ccelo\u201d del Mes\u00edas en este salmo. Ya hab\u00eda sido la gran iluminaci\u00f3n de Pentecost\u00e9s.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se explica esta expulsi\u00f3n de los mercaderes del templo? Se quiere explicar este gesto de Cristo, imponi\u00e9ndose a aquellos mercaderes y expuls\u00e1ndolos del templo, por motivos humanos. La turba, explotada y vejada por aquellos comerciantes, se une a un caudillo que aparece de pronto. M\u00e1xime si la escena tuvo lugar en la \u00faltima Pascua, cuando la persona de Cristo era suficientemente conocida. Aunque en la hip\u00f3tesis de la primera Pascua el prestigio de Cristo hubo de ser muy grande, pues hac\u00eda muchos \u201cmilagros\u201d y \u201cmuchos creyeron en El\u201d (Jua 2:23). Interpretado en forma naturalista, la muchedumbre aplaudir\u00eda, y presionaria moral y hasta f\u00edsicamente a aquellos comerciantes. Ser\u00eda para ella una hora de revancha.<br \/>\n\tNo se niega la parte que la turba haya podido significar en aquel momento. Pero el texto sagrado vincula la escena a Cristo, que se impone y derriba mesas y monedas de cambistas, asientos de vendedores, y, l\u00e1tigo en mano, amenaza a todos aquellos profanadores del templo. \u00bfC\u00f3mo se explicar\u00eda este primer gesto de Cristo imponi\u00e9ndose a los mercaderes? No s\u00f3lo la letra del texto, sino el esp\u00edritu del mismo, lo relaciona con la autoridad de Cristo. Cuando poco despu\u00e9s los dirigentes jud\u00edos interrogan a Cristo por esta obra, no aluden a lo que hizo la \u201cturba,\u201d sino a lo que hizo El: \u00bfQu\u00e9 se\u00f1al das para obrar as\u00ed?\u201d (v. 18).<br \/>\n\tSi ordinariamente Cristo quer\u00eda pasar inadvertido, en algunos momentos dejaba irradiar m\u00e1s su majestad, apareciendo entonces su persona avasalladora. Es un caso an\u00e1logo a la escena que el mismo Jn relata cuando, yendo los ministros del sanedr\u00edn a prenderle, al llegar a El se encuentran subyugados, y a los sacerdotes y fariseos, que les preguntan: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no le hab\u00e9is tra\u00eddo?\u201d responden admirados: \u201cPorque jam\u00e1s hombre alguno habl\u00f3 como \u00e9ste\u201d (Jua 7:45.46). Es la misma causa, seg\u00fan la interpretaci\u00f3n ordinaria 83, que hace en Getseman\u00ed retroceder y caer en tierra a los que van a prenderle (Jua 18:2-8). Se ha expresado muy bien el motivo de aquel efecto: \u201cAquella majestuosa y repentina aparici\u00f3n de la Santidad indignada llen\u00f3 de espanto a todos los presentes.\u201d 84<\/p>\n<p>Los tres sin\u00f3pticos nada m\u00e1s dicen de esta escena. Es Jn el que narra el final de la misma.<br \/>\n\tAnte este hecho ins\u00f3lito, \u201crespondieron los jud\u00edos.\u201d Responder no supone aqu\u00ed que se les hubiese preguntado nada por Cristo. Es la transcripci\u00f3n griega del verbo hebreo &#8216;anah, que lo mismo significa \u201cresponder\u201d que \u201ctomar la palabra.\u201d Que es el sentido que aqu\u00ed tiene por el contexto.<br \/>\n\t\u201cLos jud\u00edos\u201d son en Jn, a causa de la hora de la composici\u00f3n de su evangelio, nombre colectivo por enemigos de Jes\u00fas, pero indicando aqu\u00ed concretamente las autoridades y dirigentes responsables o altos funcionarios lev\u00edticos y encargados de la polic\u00eda del templo (Mat 21:23; Mar 11:18; Luc 19:47; Luc 20:2; Hec 4:1; Hec 5:24-26) 85.<br \/>\n\tEstos se le acercaron para preguntarle: \u201c\u00bfQu\u00e9 se\u00f1al das para obrar as\u00ed?\u201d Pasada la primera impresi\u00f3n, \u201clleg\u00f3 esto a o\u00eddos de los pr\u00edncipes de los sacerdotes y de los escribas,\u201d se lee en el contexto de Mc (Hec 11:18), e intervienen las autoridades para exigir responsabilidades de un acto de tal naturaleza realizado en el mismo templo, y que les parec\u00eda ser una usurpaci\u00f3n de sus poderes y una censura a ellos mismos por la permisi\u00f3n de aquellos comercios en el lugar sagrado. \u00bfFue en el mismo d\u00eda?<br \/>\n\tEn absoluto, el hecho de una purificaci\u00f3n del templo no era un acto exclusivamente mesi\u00e1nico. Pero, como antes se dijo, en el caso concreto de Cristo llevaba un sentido mesi\u00e1nico-divino. El mismo hecho de intervenir los jud\u00edos exigi\u00e9ndole un \u201csigno\u201d que garantizase esta conducta suya, en lugar de aplicarle la ley por usurpar sus poderes, hace ver que la cuesti\u00f3n est\u00e1 planteada a Cristo por considerar que El se pon\u00eda en el plano, hipot\u00e9tico para ellos, de Mes\u00edas. Era la r\u00e9plica h\u00e1bil que ellos hac\u00edan a la invocaci\u00f3n que hab\u00eda hecho, para obrar as\u00ed, del celo por la \u201ccasa de mi Padre.\u201d<br \/>\n\tLos jud\u00edos eran muy propensos a pedir como garant\u00eda milagros (1Co 1:22; Mat 16:1; Mar 8:11). Y as\u00ed le piden aqu\u00ed, como garant\u00eda de su actuaci\u00f3n en la casa de \u201csu Padre,\u201d un \u201csigno,\u201d un milagro, que en Jn se les llama ordinariamente \u201csignos,\u201d en cuanto lo son de un poder o de una intervenci\u00f3n sobrenatural.<br \/>\n\tCristo acepta la invitaci\u00f3n, acepta dar un \u201csigno.\u201d Fue un acto de condescendencia, de garant\u00eda y de misericordia, que en su d\u00eda podr\u00eda valorarse. Pero el \u201csigno\u201d no requiere ser claro a la hora que se da, sino a la hora que se cumple (Isa 7:14). Pues \u201ctoda profec\u00eda es enigma antes de su cumplimiento,\u201d escribe San Ireneo 86.<br \/>\n\tPor eso les dice: \u201cDestruid este templo y en tres d\u00edas lo levantar\u00e9.\u201d<br \/>\n\tNaturalmente, estas palabras de Cristo no son una orden de su destrucci\u00f3n. El que tanto celo hab\u00eda demostrado por la veneraci\u00f3n del templo no pod\u00eda mandar destruirlo. Ni los jud\u00edos le acusar\u00e1n aqu\u00ed de blasfemia. Era una hip\u00f3tesis concesiva. La forma con que aqu\u00ed es enunciado esto, \u201cdestruid,\u201d puede ser filol\u00f3gicamente equivalente a la forma concesiva: \u201cy si lo destru\u00eds\u201d o \u201cdestruyeseis\u201d 87. Como Cristo habla de su cuerpo, habla de un futuro.<br \/>\nEl t\u00e9rmino \u201ctemplo\u201d (\u03bd\u03b1\u03cc\u03c2 ) significa el recinto del \u201csancta,\u201d y del \u201csanctasanct\u00f3rum,\u201d en contraposici\u00f3n al resto del templo (\u03b9\u03b5\u03c1\u03cc\u03bd ). Los oyentes pod\u00edan entenderlo de todo el templo. Pero con esta palabra se indica preferentemente el lugar del templo en que moraba la divinidad. Y la divinidad \u201cmoraba\u201d en su cuerpo. \u00e9ste era el \u201ctemplo\u201d de la divinidad.<br \/>\nA la destrucci\u00f3n de este templo se seguir\u00e1 lo que Cristo anuncia: \u201cy yo lo levantar\u00e9 en tres d\u00edas.\u201d<br \/>\n\tEl verbo usado aqu\u00ed (\u03ad\u03b3\u03b5\u03c6\u03c9 ) se emplea indistintamente en el sentido material de levantar algo de sus ruinas, reconstruir un edificio (Eco 49:15) 88, o para hablar de la resurrecci\u00f3n de un muerto (Mat 10:3; Jua 5:21; 1Co 15:42; Rom 4:24; Hec 3:15; Hec 4:10; Hec 13:30).<br \/>\n\t\u201cEn tres d\u00edas\u201d no significa \u201cal tercer d\u00eda,\u201d sino durante tres d\u00edas 89. La comparaci\u00f3n simula un edificio desplomado y que El, como un operario, lo reconstruye en tres d\u00edas. Pero en la comparaci\u00f3n est\u00e1 el intento de su resurrecci\u00f3n al tercer d\u00eda.<br \/>\n\tDeliberadamente Cristo habla de una manera velada, como lo es toda profec\u00eda. Ellos y los mismos disc\u00edpulos (v.22) lo entendieron del templo de Herodes. Si en los disc\u00edpulos la incomprensi\u00f3n era por efecto del velo prof\u00e9tico y de su falta de preparaci\u00f3n (Jua 16:12), en los jud\u00edos hab\u00eda adem\u00e1s una positiva y mala disposici\u00f3n contra Cristo. El \u201csigno\u201d de su muerte y de su resurrecci\u00f3n lo usar\u00e1 Cristo m\u00e1s veces, y tambi\u00e9n veladamente ante exigencias farisaicas, al aludir a Jonas (Mat 12:38; Mat 16:1; Luc 11:29.30). Estas eran las credenciales con las que Cristo responde a la exigencia de qui\u00e9n le dio el poder de haber actuado as\u00ed en el templo.<br \/>\n\tDesfiguradamente, los jud\u00edos alegar\u00e1n esta afirmaci\u00f3n de Cristo como blasfemia (Jer 26:4ss) en el proceso de su muerte (Mar 14:58; Mat 26:61) y como sarcasmo de impostura en el G\u00f3lgota (Mar 15:29; Mat 27:40), y tambi\u00e9n aparecer\u00e1 como acusaci\u00f3n en el proceso contra el protom\u00e1rtir San Esteban (Hec 6:14). Se\u00f1al de que hab\u00eda trascendido la afirmaci\u00f3n de Cristo. Aunque originariamente no bien comprendida, fue despu\u00e9s desfigurada al correr de boca en boca, a\u00f1adi\u00e9ndosele lo que El no hab\u00eda dicho: que \u00e9l destruir\u00eda el templo. Buena prueba de esta mala inteligencia es que los jud\u00edos dirigentes no le acusan de blasfemia cuando les da este \u201csigno\u201d en el templo.<br \/>\n\tS\u00f3lo desde un punto de vista cr\u00edtico la lectura de Jn, frente a la de estos testigos citados, es la m\u00e1s garantizada. No procede de falsos testigos ni aparece recargada de ep\u00edtetos como ellos (\u201checha por manos de hombres\u201d), en contraposici\u00f3n al templo que Cristo levantar\u00eda; est\u00e1 m\u00e1s en situaci\u00f3n, y no es censurada all\u00ed por los jud\u00edos como blasfemia 90.<br \/>\nAlgunos autores pensaron que, cuando Cristo dec\u00eda esto, se\u00f1alase con su mano, como con un \u00edndice de interpretaci\u00f3n, su cuerpo. La soluci\u00f3n es m\u00e1s ingenua que cient\u00edfica. Si as\u00ed hubiese sido, los disc\u00edpulos, a la hora de su comprensi\u00f3n, hubiesen dicho que ya entonces El hab\u00eda acusado su verdadero intento con este gesto. Pero s\u00f3lo dice el evangelista que, a la hora de su comprensi\u00f3n, \u201csus disc\u00edpulos se acordaron que hab\u00eda dicho esto\u201d (Jua 2:22).<br \/>\nSin embargo, en la misma expresi\u00f3n de Cristo hab\u00eda ya un \u00edndice que les permit\u00eda orientar su inteligencia hacia su intento. Ni El ni ellos &#8211; los jud\u00edos &#8211; pod\u00edan, en realidad, interpretarlo de la destrucci\u00f3n del templo. El que tanto celo mostraba por la veneraci\u00f3n y santidad del mismo no pod\u00eda pensar en destruirlo. Y prueba de ello es que los dirigentes del templo no le acusan de blasfemia, sino de lo inveros\u00edmil que es que una obra que necesit\u00f3 para realizarse cuarenta y seis a\u00f1os, El pretenda realizarla en tres d\u00edas. \u201cEl exceso mismo de lo inveros\u00edmil debi\u00f3 de haberles puesto en guardia contra una interpretaci\u00f3n demasiado literal. Acostumbrados al lenguaje figurado, los jud\u00edos, m\u00e1s que ning\u00fan otro, deb\u00edan pensar que se trataba de un \u201cenigma.\u201d En este caso se busca la soluci\u00f3n, y, mientras se espera encontrarla, se suspende el juicio. Tal fue la actitud de los disc\u00edpulos. Los jud\u00edos prefieren creer el absurdo.\u201d 90<\/p>\n<p>El templo en que sucede esta escena es el templo reconstruido por Herodes el Grande. Herodes comenz\u00f3 a reconstruirlo el a\u00f1o 18 de su reinado 91, que era el 734-735 de Roma, o sea el 19-20 antes de Cristo. El santuario propiamente dicho (\u03bd\u03b1\u03cc\u03c2 ) se reconstruy\u00f3 en a\u00f1o y medio, emple\u00e1ndose en su reconstrucci\u00f3n 1.000 sacerdotes, preparados especialmente para esta actividad, ya que s\u00f3lo ellos pod\u00edan entrar en el santuario. Los atrios se tardaron en construir, a causa de la nueva amplificaci\u00f3n que se hizo en ellos, ocho a\u00f1os. La restauraci\u00f3n fundamental del templo se tard\u00f3, por tanto, en realizarse nueve a\u00f1os y medio, habi\u00e9ndose empleado en sus obras unos 18.000 operarios 92. Si las cifras de Josefo no son exageradas. Sin embargo, las obras de retoque y complemento se fueron haciendo sucesivamente. De hecho se termin\u00f3 la totalidad del mismo pocos a\u00f1os antes de su misma destrucci\u00f3n, bajo el procurador Albinus (62-64 d. C.) 93. De ah\u00ed que la expresi\u00f3n de los jud\u00edos en este pasaje evang\u00e9lico, que se han empleado cuarenta y seis a\u00f1os en edificar este templo,\u201d se refiera a que ellos lo consideraban terminado ya en lo esencial. Tambi\u00e9n podr\u00eda ser un aoristo con sentido de duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Power ha propuesto otra interpretaci\u00f3n. Hace hincapi\u00e9 en que no se trata de todo el recinto del templo, sino del \u201csantuario.\u201d Y pretende demostrar que el naos o \u201csantuario\u201d se construy\u00f3 en s\u00f3lo unos nueve a\u00f1os y medio, termin\u00e1ndose sobre el a\u00f1o 17 d. C. Por lo que cree debe traducirse as\u00ed esta frase: \u201cEste santuario se levant\u00f3 hace cuarenta y seis a\u00f1os, y \u00a1t\u00fa pretendes reconstruirlo en tres d\u00edas!\u201d 94<br \/>\n\tSi esto gramatical mente es posible, la objeci\u00f3n principal contra esta teor\u00eda es que suprime la misma objeci\u00f3n de los jud\u00edos, pues \u00e9sta est\u00e1 evidentemente en la desproporci\u00f3n de una obra hecha hac\u00eda cuarenta y seis a\u00f1os y la misma que se har\u00eda en tres d\u00edas. ,<br \/>\n\tEste pasaje da una de las fechas m\u00e1s seguras para la cronolog\u00eda de la vida de Cristo. Si se toma como punto de comienzo de las obras del templo el 19-20 a. C., se est\u00e1 ahora en la Pascua del 27-28 d. C. 95.<br \/>\n\tEl evangelista resalta que Cristo hab\u00eda dicho aquella doble profec\u00eda de su muerte y resurrecci\u00f3n, \u201cdel templo de su cuerpo.\u201d<br \/>\n\t\u201cLa espera escatol\u00f3gica del juda\u00edsmo aguarda un Mes\u00edas que, en lugar del antiguo templo, profanado por el pecado, construir\u00e1 un santuario nuevo, de magnificencia y esplendor inauditos, destinado a durar para siempre.\u201d 96 Acaso Cristo con su respuesta contraponga su verdadero templo a este otro fastuoso material para la escatolog\u00eda mesi\u00e1nica.<br \/>\n\tEl anuncio de su resurrecci\u00f3n, que es de la restauraci\u00f3n definitiva del templo de su cuerpo, pod\u00eda evocar lo que iba a significar este templo de Cristo en el nuevo culto. \u201cEl cuerpo de Cristo resucitado ser\u00e1 el centro del culto en esp\u00edritu y verdad (Jua 4:21ss), el lugar de la presencia divina (Jua 1:14), el templo espiritual de donde brota el agua viva (Jua 7:37-39). Es uno de los grandes s\u00edmbolos joanneos (cf. Rev 21:22). Ello se funda sobre una de las palabras m\u00e1s literalmente aut\u00e9nticas de Jes\u00fas (Mat 26:61 par. y 12:6).\u201d 97<br \/>\n\tCristo resucitado es el verdadero templo, pues en \u00e9l vive la \u201cplenitud de la divinidad corporalmente\u201d (Col 2:9; cf. Col 1:19; cf. Jua 1:14) y como Mediador absoluto (1Ti 2:5), es, a trav\u00e9s de \u00e9l &#8211; sacerdote y v\u00edctima &#8211; como, necesariamente, se rinde culto a Dios.<br \/>\n\tEl evangelista consigna, como antes indic\u00f3 an\u00e1logamente, que los disc\u00edpulos despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n se \u201cacordaron\u201d de esto. Al repasar la vida de Cristo a la luz de Pentecost\u00e9s, penetraron el hondo sentido de aquellas palabras, conforme a la promesa del Se\u00f1or (Jua 14:26; Jua 16:13), y \u201ccreyeron en la Escritura y en la palabra que Jes\u00fas hab\u00eda dicho.\u201d El Esp\u00edritu Santo les trajo a su consideraci\u00f3n los pasajes en que se hablaba de la resurrecci\u00f3n, y comprendieron a un tiempo el sentido profetice que ten\u00edan, lo mismo que la profec\u00eda de la resurrecci\u00f3n de Cristo, \u201ctemplo\u201d de la divinidad, anunciada por El mismo 97.<\/p>\n<p>La Situaci\u00f3n Hist\u00f3rica de este relato.<br \/>\n\tEste relato de Juan, \u00bfes el mismo que transmiten los sin\u00f3pticos? Es un tema ya cl\u00e1sico, que dividi\u00f3, m\u00e1s antes que ahora, a los exegetas.<br \/>\n\tLa opini\u00f3n hoy m\u00e1s generalizada entre los autores es que la escena es la misma en Jn y en los sin\u00f3pticos, y que es Jn el que la sit\u00faa, probablemente, en su proyecci\u00f3n hist\u00f3rica. Las razones que llevan a esto son las siguientes:<br \/>\n\t1) La escena, tal como est\u00e1 descrita por Jn y los sin\u00f3pticos, es la misma. Las peque\u00f1as variantes literarias en la narraci\u00f3n, excepto el final completivo de Jn, no rebasan las diferencias de un mismo relato en otros pasajes evang\u00e9licos.<br \/>\n\t2) Pensar que se hubiese repetido esta escena y que los sin\u00f3pticos la relatasen en la \u00faltima Pascua y Jn en la primera, no explica la identidad literaria del relato. Y pensar en una referencia \u00fanica \u201ctipo\u201d no explica la identidad literaria surgida en catequesis y medios kerigm\u00e1ticos distintos.<br \/>\n\t3) Se explica bien por qu\u00e9 los sin\u00f3pticos ponen el relato en la \u00faltima Pascua. Es porque solamente relatan un viaje de Cristo a Jerusal\u00e9n. Y esto explica el que lo sit\u00faen en un marco hist\u00f3rico no preciso, pero deseando situarlo en su propio escenario geogr\u00e1fico: Jerusal\u00e9n el templo.<br \/>\n\t4) Adem\u00e1s, tal como est\u00e1 relatado en los sin\u00f3pticos, se ve que no est\u00e1 en su contexto propio.<br \/>\n\ta) En Mt, el contexto en que est\u00e1 situado parece ser un \u201ccontexto l\u00f3gico,\u201d ya que a continuaci\u00f3n de la expulsi\u00f3n de los mercaderes se pone una serie de curaciones y aclamaciones mesi\u00e1nicas a El en el mismo templo (Mat 21:14-17). Esto es incre\u00edble despu\u00e9s de la expulsi\u00f3n de los mercaderes y del acto inquisitorial al que le someten las autoridades. Por eso, al no tener una conexi\u00f3n hist\u00f3rica con estos vers\u00edculos, hace ver que puede tener una simple conexi\u00f3n l\u00f3gica: temas sucedidos en el templo.<br \/>\n\tb) La situaci\u00f3n en que lo ponen Mc (Mat 11:15-19) y Lc (Mat 19:45-46) no exige una necesaria conexi\u00f3n con el contexto en que est\u00e1 incluido, ni, por tanto, exige una necesaria situaci\u00f3n hist\u00f3rica. M\u00e1s a\u00fan, Mc lo pone en un contexto distinto del de Mt, y estos dos son distintos del de Lc. Todo ello hace ver que tienen una situaci\u00f3n especial, libre. O est\u00e1 por \u201ccontexto l\u00f3gico\u201d o por el intento y sesgo de cada evangelista.<br \/>\n\t5) Por el contrario, Jn, que narra varias Pascuas, \u00bfpor qu\u00e9 lo sit\u00faa en la primera y no en la \u00faltima, que tambi\u00e9n narra ampliamente? Si la sit\u00faa en la primera, teniendo un amplio margen hist\u00f3rico para relatarla en la \u00faltima, en concreto al narrar la entrada mesi\u00e1nica del d\u00eda de Ramos en Jerusal\u00e9n, no ignorando, con probabilidad, los sin\u00f3pticos, sea en escritos o en narraciones por v\u00eda oral, parece indicar que Jn intenta situar la escena en su propia proyecci\u00f3n hist\u00f3rica. Jn suele ser cuidadoso en la cronolog\u00eda.<br \/>\n\t6) La fecha citada: \u201cSe han empleado cuarenta y seis a\u00f1os para edificar este templo,\u201d lleva al primer a\u00f1o del ministerio de Cristo. Y \u201csi no queremos rechazar estas palabras de los jud\u00edos como c\u00e1lculo del evangelista y una ficci\u00f3n, nos vemos forzados a concluir que se las dijeron a Jes\u00fas en los comienzos de su ministerio.\u201d 98<\/p>\n<p>Reacciones ante Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n,Mat 2:23-25.<br \/>\n\tEsta peque\u00f1a anecdota tiene por finalidad servir de introducci\u00f3n a la conversaci\u00f3n con Nicodemo. Es un cuadro de conjunto sobre muchas actitudes que hab\u00eda sobre Cristo en Jerusal\u00e9n: se le admiraba, pero no se le entregaban completamente.<\/p>\n<p>23 Al tiempo en que estuvo en Jerusal\u00e9n por la fiesta de la Pascua, creyeron muchos en su nombre viendo los milagros que hac\u00eda; 24 pero Jes\u00fas no se confiaba a ellos, porque los conoc\u00eda a todos, 25 y no ten\u00eda necesidad de que nadie diese testimonio del hombre, pues El conoc\u00eda lo que en el hombre hab\u00eda.<\/p>\n<p>La referencia hist\u00f3rica de estos compendiados sucesos que va a hacer el evangelista la vincula \u201cal tiempo en que Cristo estuvo en Jerusal\u00e9n, en la Pascua.\u201d Se refiere seguramente a la primera Pascua que Cristo pas\u00f3 en Jerusal\u00e9n. Es a la ida a la Ciudad Santa, que describi\u00f3 despu\u00e9s de las bodas de Cana (Jua 2:12.13).<br \/>\n\tLa construcci\u00f3n de la frase exige alguna precisi\u00f3n. Dice as\u00ed: al tiempo que Cristo estuvo en Jerusal\u00e9n \u201cen la Pascua, en la fiesta.\u201d Si s\u00f3lo se tuviese en cuenta la gram\u00e1tica, habr\u00eda que suponer que todos los milagros que Cristo hizo y las conversaciones obtenidas habr\u00edan sido precisamente en el mismo d\u00eda de \u201cla fiesta de la Pascua.\u201d Pero a esto han de notarse dos cosas:<br \/>\n\ta) La palabra \u201cla fiesta,\u201d aludiendo a fiestas de \u201cperegrinaci\u00f3n,\u201d lo mismo puede significar el d\u00eda mismo de la fiesta (Jua 7:8.11) que los d\u00edas de la octava (Jua 7:14; Col 2:16). Por tanto, la sola palabra no decide. Ha de tenerse en cuenta el contexto.<br \/>\n\tb) Tanto por la palabra usada para indicar su obra milagrosa &#8211; \u201clos milagros que hac\u00eda\u201d &#8211; , cuanto por la naturaleza de las cosas, se refiere a los d\u00edas que estuvo en Jerusal\u00e9n con motivo de la Pascua: sean los de la octava, sea el per\u00edodo que se extendi\u00f3 hasta su partida. Si no es que hay una agrupaci\u00f3n impl\u00edcita de otros.<br \/>\n\tFue, pues, un per\u00edodo jerosolimitano, en el que Cristo hizo \u201cmilagros,\u201d \u201csignos\u201d que manifestaban su poder y su grandeza.<br \/>\n\tEsto hizo que \u201cmuchos\u201d viniesen a \u201ccreer en su nombre.\u201d Conforme al uso sem\u00edtico, \u201cnombre\u201d est\u00e1 por persona. La fe de estos jud\u00edos, \u00bfa qu\u00e9 se refiere? \u00bfA su fe en Cristo Mes\u00edas o a su fe en Cristo como Hijo de Dios? Al comienzo de su ministerio, no puede interpretarse esto de su filiaci\u00f3n divina. Basta ver el progreso de revelaci\u00f3n paulatina que Cristo tiene con sus disc\u00edpulos en los sin\u00f3pticos, para ver que aqu\u00ed deba referirse s\u00f3lo a su mesianismo. En Jn \u201ccreer en su nombre\u201d se refiere, en otras ocasiones, a la filiaci\u00f3n divina (Jua 1:12; Jua 3:18). Jn usa aqu\u00ed una interpretaci\u00f3n posterior, con la que expresa el tema de su evangelio.<br \/>\n\tEl proceso de su revelaci\u00f3n mesi\u00e1nica fue lento, como se ve en los sin\u00f3pticos. A veces, sospecha (Mat 12:23), otras, es creencia fruto de entusiasmo (Jua 6:14-15), pero con reservas (Jua 7:40ss; cf. Jua 7:3-5).<br \/>\n\tPero, a pesar de profesar estos jud\u00edos su fe en Cristo, El no se \u201cfiaba\u201d de ellos, no se \u201cconfiaba.\u201d<br \/>\n\tLa raz\u00f3n la da el evangelista: \u201cporque los conoc\u00eda a todos, y no ten\u00eda necesidad de que nadie diese testimonio del hombre, pues \u00e9l conoc\u00eda lo que en el hombre hab\u00eda.\u201d<br \/>\n\tEs la penetraci\u00f3n divina de Jes\u00fas en los corazones, y que tantas veces aparece resaltada en Jn (Jua 1:49.50; Jua 4:19; Jua 6:61-64, etc.). En el A.T. s\u00f3lo se dice esto de Dios; s\u00f3lo Dios sondea los corazones (1Sa 16:7; 1Re 8:39; Jer 17:9.10; Sal 32:15, etc.) En el Talmud se dice que s\u00f3lo Dios conoce los pensamientos de los corazones (cf. Hec 1:24).<br \/>\n\t\u00bfA qu\u00e9 se deb\u00eda esta inconsistencia en ellos, lo que hac\u00eda en Cristo que no se les \u201cconfiase\u201d plenamente? Los milagros les deslumbraban y les hablaban como \u201csignos\u201d del poder y dignidad mesi\u00e1nica de Cristo, pero en ellos quedaba un fondo, una reserva frente a Cristo. Probablemente, m\u00e1s que defecto en la fe, era defecto en la entrega plena a Cristo. Acaso pensaban seguirlo, al modo de un disc\u00edpulo a los c\u00e9lebres maestros Hillel o Shamma\u00ed; pero no pensaban entregarse plenamente a El, con lo que importaba esto en el orden moral y religioso (Jua 3:16.18.21; Jua 6:28.30). \u201cDesde este primer contacto con las multitudes de Jerusal\u00e9n, v\u00e9seles ya cuales aparecer\u00e1n siempre en Juan: impresionables, r\u00e1pidamente conquistados por los milagros de Jes\u00fas, pero superficiales y precariamente adheridos.\u201d 100<br \/>\n\tEsta anecdota de Jn y la siguiente escena de Nicodemo, \u00bfest\u00e1n bien situadas cronol\u00f3gicamente? La raz\u00f3n de plantearse este problema de cronolog\u00eda literaria es que Jn dice que Cristo hizo \u201cmilagros\u201d en esta primera Pascua en Jerusal\u00e9n, y luego a\u00f1ade que en Cana de Galilea cura al hijo de un funcionario real, y escribe: \u201cEste fue el segundo milagro que hizo Jes\u00fas viniendo de Judea a Galilea\u201d (Jua 4:54). Tambi\u00e9n se alegar\u00eda el que la doctrina sobre el Hijo del hombre \u201clevantado\u201d se pone m\u00e1s tarde (Jua 12:21ss). Y, por \u00faltimo, que antiguas sinopsis (Taciano y Codex Fuldensis) colocan la entrevista con Nicodemo despu\u00e9s de la \u00faltima entrada en Jerusal\u00e9n.<br \/>\n\tSin embargo, estas razones no son definitivas. En primer lugar es el mismo Jn el que dice expresamente que la entrevista con Nicodemo fue mucho antes de la \u00faltima Pascua. Ciertamente antes de la fiesta de los Tabern\u00e1culos, que cita (Jua 7:50). El intento, pues, de Jn de situarlo pronto es claro.<br \/>\n\tQue la doctrina de la \u201celevaci\u00f3n\u201d del Hijo del hombre se ponga tambi\u00e9n m\u00e1s adelante, no es obst\u00e1culo. Puede ser doctrina repetida en varias ocasiones, o adelantada en el cap\u00edtulo de Nicodemo, o retrasada luego.<br \/>\n\tPor \u00faltimo, \u201cla disposici\u00f3n de las per\u00edcopas en Taciano y en el Codex Fuldensis, que depende de Taciano, es con frecuencia arbitraria y no nos puede dar indicaci\u00f3n alguna cronol\u00f3gica.\u201d 101<br \/>\n\tPor eso, si Jn sit\u00faa expl\u00edcitamente la conversaci\u00f3n con Nicodemo (Jua 7:50) y ese cuadro de \u201cmilagros\u201d hechos en Jerusal\u00e9n en la primera Pascua, que le sirve de introducci\u00f3n hist\u00f3rica, y con el que tiene una conexi\u00f3n cronol\u00f3gica, y luego dice, con ocasi\u00f3n de la curaci\u00f3n del hijo de un funcionario real, que \u00e9ste fue \u201cel segundo milagro que hizo Jes\u00fas viniendo de Judea a Galilea,\u201d hace ver esto que el intento del evangelista no es crear oposici\u00f3n hist\u00f3rica entre estos hechos, sino que han de tener otra intenci\u00f3n en \u00e9l.<br \/>\n\tPero, sobre todo, Jn dice que fue el \u201csegundo milagro,\u201d mas precisando que \u201cviniendo de Judea a Galilea.\u201d No se toma por c\u00f3mputo inicial los hechos en Jerusal\u00e9n, sino los que hizo despu\u00e9s de salir de Judea, entrando en Galilea. Como una prueba acaso de benevolencia a su regi\u00f3n. Acaso el \u201dprimero\u201d por relaci\u00f3n a \u00e9ste no se registr\u00f3.<\/p>\n<p> 1 Comentario A Jua 1:43. &#8211; 2 Epist. 108:1: Mal 22:889; Epist. 46:12: Mal 22:491. &#8211; 3 Por Kefr Kenna, Cf. Le Camus, En Dict. Bib., Art. Cana T.2:110ss; Lagrange, \u00e9vang.  S. St. Jean (1927) P.55-56; Prat, Jesus-Christ (1947) I P.180; Perrella, \/ Luoghi Santi (1936) P. 119-127.  Para Khirbet Qana, Cf. Thomson, The Land And The Book P.425ss; Abel, Geographie De La Palestine (1938) Ii P.412-413. &#8211; 4 Para La Descripci\u00f3n Ambiental De Una Boda En Oriente, F, M. Wllliam, Das Leben Jesu., Vers.  Esp. (1940) P.118-119. &#8211; 5 Pesah\u00edm 109a; Cf. Sal 103:15. &#8211; 6 Ketuboth I 1. &#8211; 7 Strack-B., Kommentar.  Ii P.387ss. &#8211; 8 Sobre Las Costumbres Orientales Y Palestinas Sobre Las Bodas, Para La Edad Antigua, Cf. Kostleitner, Archaeologia B\u00edblica (1917) P.560ss; Fonck, Die Parabeln P.411-414.575-579; Kraus, Talmudische Archaologie (1911) Ii P.36ss; Strack-B., Kommentar.  I P.505-517; Wllliam, Das Uben Jesu., Vers. Esp. (1940) P.L 17-123.&#8217; Para Las Costumbres Jud\u00edas Posteriores, Cf. J. Neil, Everyday Life In The Holy Land (1911) P.223-260. &#8211; 9 Nestl\u00e9, Jv. T. Graece Et Latine (1928) En El Ap.  Cr\u00edt. A Jua 2:3. &#8211; 10 Lagrange, \u00e9vang. S. St. Jean (1927) P.57. &#8211; 11 Braun, \u00e9vang. S. St. Jean (1946) P.328. &#8211; 12 Strack-B., Kommentar. Ii P.406ss. &#8211; 13 Josefo, Ant\u00edq.  Viii 2:9; Barrois. En Rev. Bib. (1931) 200ss Y 212ss. &#8211; 14 San Juan Cris\u00f3stomo, In Lo. Hom. 20. &#8211; 15 Hor., Odae I 4:18. &#8211; 16 Quaestiones Conviv\u00edales I &#8211; 17 Mg 59:129 .   &#8211; 18 Cort\u00e9s Quirant, Las Bodas De Cana: Marianum \u00dc958) 158-\u00ed61, &#8211; 19 Braun, La Mere De Jes\u00fas Dans Voeuvre De Saint Jean: Rev. Thom. (1950) 446-463; (1951) 5-68; La Mere Des Fideles (1953) P.49-74; Hoskyns,La Vie De Mane, Mere De Jes\u00fas (1938) P.255ss; Cullmann,L\u201d Sacrements Dans L&#8217;\u00e9vangilejohannique. (1951) P.37; Leal, La Hora De Jes\u00fas, La Hora De Su Madre: Est. Ecl.  (1952) 147-168; Gachter, Mar\u00eda Im Erdenleben P.180; Mana Im Kana: Zeitschrift F\u00fcr Katholische Theologie (1931) P.351-402.  Ya Antes Lo Hab\u00eda Defendido San Agust\u00edn; Cf. In Loannis Evange-Lium Tractatus 8: Mal 35:1455; Y Newman, A Letter Addressed To The Rev. E. B. Pusey, D. D. From: Certain Difficulties Felt By Anglicans In Catholic Teaching (1896) Ii 72; A. Feui-Llet, L&#8217;heure De Jes\u00fas Et Le Signe De Cana: Ephem.  Theol. Lov. (1960) 5-22; V. Anza-Lone, Ges\u00fc E Mar\u00eda Alie Nozze Di Cana: Div. Thom. P\u00eda. (1962) 65-80. &#8211; 20 Bover, Vida De N. S. Jesu-Cnsto (1956) P.261; Cf. Ceroke, Theological Studies (1956) Sobre La Interpretaci\u00f3n De Mat 12:48-50; Lev 11:27-28; Lev 8:20-21, En Que Cristo S\u00f3lo Indica La Superioridad Espiritual Sobre Los Lazos Familiares, Pero No La Exclusi\u00f3n Real De Su Madre En El Per\u00edodo Previo A Su Pasi\u00f3n. &#8211; 21 Preuschen-Pott, Tatians Diatessaron Ans Dem Arabischen \u00dcbersetzt (1926) P.76. &#8211; 22 Mg 44:1308d Y 18. &#8211; 23 Collect.  Brug. (1932) P.425ss. &#8211; 24 Aufgehellte Bibelstellen: Benediknische Monatschrift (1952) Heft 5-6 &#8211; 25 Zujohn. 2:4: Zeit \u03bd. \u03a4. Wissen. (1952-1953) 257. &#8211; 26 Bemerkungen Zu Jo. 2:4: Biblica (1955) 492-509. &#8211; 27 Jes\u00fas Auf Der Horchzeit Zu Kana: Bibel Und Liturgie (1952-1953) 333-336. 18 Rev. Bib. (1954) 259; Du Bapteme A Cana (1956) P. 156-158. &#8211; 29 Las Bodas De Cana: Marianum (1958) 179-182. &#8211; 30 Mg 59:129. &#8211; 31 Ml 35:1455. &#8211; 32 Strack-B., Kommentar. Ii P.401. &#8211; 33 Cort\u00e9s Quirant, O.C., P.178-179: Dominican Studies (1954) P. 106-107. &#8211; 34 K\u00fchner-Gerth, Grarnmatik Der Grieschen Sprache Ii 1 P.417. &#8211; 35 Meyenberg, Homiutische Und Katechetische Studien. Erganzungwerk (1908) I P.553ss. &#8211; 36 Braun, La Mere Des Fideles (1953) P.50. &#8211; 37 Barret, The Cospel According To St. John (1955) H.L. &#8211; 38 Westcott, The Cospel According To St. John (1919) H.L. &#8211; 39 Odisea XIX 107.165.221; Cf. Il\u00edada Iii 204. &#8211; 40 Oedip. Tyr. 655. &#8211; 41 Di\u00f3n Casio, Hist. Rom. Li 12:5. &#8211; 42 Ditlef Nielsen, Ras Shamra Mythologie Und Biblische (1936) P.32 N.L; P.90. &#8211; 43 Antiq.  I 16, &#8211; 44 Texto Citado Por E. Zolli En Mi Encuentro Con Cristo (1948) P.217. &#8211; 45 William, Das Leben Jesu Im Laude Und Volke Israel, Vers. Esp. (1940) P.121. &#8211; 46 G. Roschini, La Vita Di Mar\u00eda (1946) P.319-320. &#8211; 47 Sobre Defensores Recientes De Esta Posici\u00f3n Y Bibliograf\u00eda, Cf. cort\u00e9s Qui-Rant, A.C., P.170. &#8211; 48 Boismard, Du Bapt\u00e9me A Cana (1956) P.153; Cf. P.149-154. &#8211; 48 Pfo Xii, Per Chris\u00fc Matrem (A.A.S. [1948] P.536-537); Vat. Ii, L. G. N.58. &#8211; 49 Adv. Haer. Iii 16:7. &#8211; 50 \u00e9vang. S. S\u00ed.  Jean (1927) P.60. &#8211; 51 Les Sacrements Dans V\u00e9vangik Johannique (1951) H.L. &#8211; 52 O.C., P.60. &#8211; 53 Comentario A Jua 6:1-21 Introd. &#8211; 54 Mat 5:17; S. Thom, Comm. In Evang. Lo. C.2 Lect. 1 H.L. &#8211; 55 Braun, La Mere Des Fid\u00e9les (1953) P.69-71; Macgregor, The Cospel Ofjohn (1948) P.55. &#8211; 56 Or\u00edgenes, In Lo. 10:31; In Cant. Can 1:2. &#8211; 57 In Lo. 2,Lss: Mg 73:229. &#8211; 58 Commentaire De L&#8217;evangile Concordant, \u00e9d. Leloir (1954) P.46 Tract. VIII (C.S.E.L.) LXVIII P.65ss72ss. Hom.  (P.O.) XXVI P.389 &#8211; 428. Interpretaron Of The Fourth Cospel (1953) P.298. &#8211; 62 The Cospel Message Of Marck P.73. &#8211; 63 Du Bapteme A Cana (1956) P. 140-143. &#8211; 64 Boismard, Du Bapteme A Cana (1956) P.141. &#8211; 65 A Rivera, Nota Sobre El Simbolismo Del Milagro De Cana En La Interpretaci\u00f3n Patr\u00edstica: Estudios Marianos (1953) P.68ss. &#8211; 65 M. De Tuya, La Virgen En La Biblia, En Enciclopedia Mariana Posconciliar (1976). &#8211; 66 Nestl\u00e9,. \u03a4 . Graece Et Latine (1928) Ap. Cr\u00edt. A Jua 2:12. &#8211; 67 A. F. Truyols, Vida De Jesucristo (1948) P.141. &#8211; 68 Josefo, De Bello Iud. Ii 21:4.8. &#8211; 69 Sobre La Topograf\u00eda De Cafarna\u00fam, Cf. B. M\u00e9istermann, Capharnaum Et Beth-Saide (Par\u00eds 1921); G. \u00dcrfali, Capharnaum Et Ses Ruines (Par\u00eds 1922); Abel, Capharnaum En D.B.S. I 1045-46; W. Ewing, En Hasting&#8217;s Dictionary 350ss; Bpver, S. 1. Datos Evang\u00e9licos Sobre La Identificaci\u00f3n De Cafarna\u00fam: Estudios Eclesi\u00e1sticos (1925) 214-217; A. E. Mader, En B\u00edblica (1932) 295-297, Y En Journal Of Pal. Or. Soc.  (1933) 218-220. &#8211; 70 Vita 52. &#8211; 71 Comentario A Mat 13:55-56. &#8211; 72 Berakoth 9:5; Cf. Strack-B., Kommentar. Ii P.27. Biblia Comentada 5b &#8211; 73 Josefo, Antiq. Xviii 19:1. &#8211; 74 William, Das Leben Jesu Im Lande Und., Vers.  Esp. (1940) P.124-125. &#8211; 75 Edersheim, The Life Of Jes\u00fas T.L P.368-372. &#8211; 76 Strack-B., Kommentar. I P.853; II P.570; Bonsinver, Textes Rabbiniques. (1955) N.834; Edersheim, The Life Of Jes\u00fas T.L P.368-372.  En Las Obras Citadas Pueden Verse Noticas Sobre Las Extorsiones Que Hac\u00edan Las Grandes Familias Sacerdotales A Las Gentes En Materia De Negocios. &#8211; 77 Berakoth 9:5; Cf. Strack-B., Kommentar. Ii P.27. &#8211; 77 H. Van Den Bussche, El Ev. S. S. Jn (1972) P.189. &#8211; 78 Mollat, L&#8217;evang. S. St. Jean, En La Samte Bible De J\u00e9rusalem (1953) P.77 Nota C. &#8211; 79 Bonsirven, \/\/ Giudaismo Palestine.Se Al Tempo Di G. C. (1950) P.25-26. &#8211; 80 Bonsirven, Le \u00a1Udaisme.  (1934) I P.370-376. &#8211; 81 Braun, \u00e9vang. S. St. Jean (1956) P.331; C\u00ed. Heb 3:2-6. &#8211; 82 Levi Rabba 9:6; Cant.  Rabb 4:16; Deut. Rabba 1:17; Targum Jer. Gen, 35:21; Pesiq. Rabba 162a; Cf. Bonsirven, Le Judaisme Palestinien.  (1934) I P.406-407. &#8211; 83 Comentario A Jua 18:2-8. &#8211; 84 Filliox, Vie De .S. J.-Ch.  Vers. Esp. (1942) Ii P.152. &#8211; 85 Josefo, De Bello Iud. II 17:2; Cf. comentario A Jua 1:19-24. &#8211; 86 Mg 7:1052. &#8211; 87 Abel, Grammaire Du Grec Btbliq\u00edie (1927) \u00a7 60a P.273. &#8211; 88 Para El Griego Cl\u00e1sico, Cf. Bailly, Dict.  Grec-Francaise Ed.Ii P.566.328  &#8211; 89 Abel, Grammaire Du Grec Biblique (1927) \u00a7 47h P.213. &#8211; 90 Burkitt, En Journ. Of Theol. Studies (1924) P.386; Dobsch\u00fctz, En Zeitsch. F\u00fcr Die Neut. Wissenschaft (1929) P.169. &#8211; 90 Braljn, Evang.  S. S\u00ed. Jean P.332. &#8211; 91 Josefo, Antiq.  Xv 11:1. &#8211; 92 Josefo, Antiq. Xv 14. &#8211; 93 Josefo, Antiq. Xv 9:7. &#8211; 94 Power, En B\u00edblica (1928) 258-277. &#8211; 95 Sobre La Fecha Del A\u00f1o 15 De Tiberio, En Que Cristo Comienza Su Ministerio P\u00fablico, Cf. Ceuppens, Theol.  Bib. Iv P. 140-143. &#8211; 96 A. Wikenhalser, Ev S. Jn. (1972) P.125. &#8211; 97 Mollat, U\u00e9vang. &#8211; 97 L.-Dufolr, Le Signe Du Temple Selon St Jean: Rev. Scienc.  Relig. (1951) 155- &#8211; 98. St. Jean, En La Sainte Bible De J\u00e9rwalem (1953) P.78 Nota C.  175.   &#8211; 99 Cadoux, En \u201cJournal O\u00ed Theol.  Studies\u201d (1919) P.314. &#8211; 99 Sanh. 37b; Strack-B., Ii P.412. &#8211; 100 Lebreton, La Vie Et L&#8217;emeignement., Vers.  Esp. (1942) P.89. &#8211; 101 Lebreton, La vie et renseigtiement.t. esp. (1942) I p.90 \u03af\u03ba  Scien. Relig. (1929) 336 n.8.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Al tercer d\u00eda.<\/b> Esta frase hace referencia al \u00faltimo suceso relatado, es decir, el llamamiento de Felipe y Natanael (<span class='bible'>Jua 1:43<\/span>). <b>bodas.<\/b> En Palestina la celebraci\u00f3n de bodas pod\u00eda extenderse hasta una semana. La responsabilidad financiera le correspond\u00eda al novio (vv. <span class='bible'>Jua 2:9-10<\/span>). El hecho de no tener m\u00e1s vino para ofrecer a sus invitados habr\u00eda sido una afrenta para el novio y lo expondr\u00eda a un litigio por parte de los familiares de la novia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t2:1 Al tercer d\u00eda &#8212; despu\u00e9s de llamar a Felipe y Natanael (1:43, 47).<br \/>\n\t&#8212; se hicieron unas bodas (fiesta de bodas, v\u00e9ase Mat 22:2; Mat 22:8) en Can\u00e1 de Galilea; y estaba all\u00ed la madre de Jes\u00fas. &#8212; Juan no dice que Mar\u00eda fue invitada, sino que \u00abestaba all\u00ed\u00bb. Obviamente Mar\u00eda era muy amiga (tal vez pariente) de la familia que celebr\u00f3 la boda, porque comparti\u00f3 la responsabilidad de servir a los invitados.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA NUEVA EUFORIA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 2:1-11<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Dos d\u00edas despu\u00e9s hab\u00eda una boda en Can\u00e1 de Galilea; la madre de Jes\u00fas estaba all\u00ed, y estaban invitados Jes\u00fas y Sus disc\u00edpulos.<br \/>Cuando se les acab\u00f3 el vino, la madre de Jes\u00fas Le dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-Se han quedado sin vino.<\/em><\/p>\n<p><em>-Se\u00f1ora, d\u00e9jame resolverlo a Mi manera. Todav\u00eda no ha llegado mi momento le contest\u00f3 Jes\u00fas. Seguidamente, Su madre les dijo a los criados:<\/em><\/p>\n<p><em>-Haced lo que os diga Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Hab\u00eda all\u00ed colocadas seis tinajas de piedra (que se necesitaban para los ritos de purificaci\u00f3n de los jud\u00edos), en cada una de las cuales cab\u00edan unos cien litros. Jes\u00fas les dijo a los criados:<\/em><\/p>\n<p><em>-Llenad las tinajas de agua.<br \/>Y las llenaron hasta el borde. Luego les dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora sacad algo y llev\u00e1dselo al maestro de ceremonias.. Y as\u00ed lo hicieron.<br \/>Cuando el maestro de ceremonias prob\u00f3 el agua que se hab\u00eda vuelto vino, (cosa que \u00e9l no sab\u00eda, pero s\u00ed los que hab\u00edan sacado el agua), llam\u00f3 al novio y le dijo:<br \/>Lo que se hace siempre es ofrecerles a los invitados el buen vino primero; y, cuando ya han bebido bastante, se les sirve un vino inferior. \u00a1Pero t\u00fa has reservado el buen vino hasta ahora!<br \/>Jes\u00fas hizo la primera de Su se\u00f1ales en Can\u00e1 de Galilea, y manifest\u00f3 Su gloria; y Sus disc\u00edpulos creyeron en \u00c9l.<\/em><\/p>\n<p>La misma riqueza de detalles del Cuarto Evangelio les presenta un problema a los que lo quieren estudiar o explicar.<\/p>\n<p>Siempre hay dos cosas: la historia clara y sencilla que cualquiera puede entender y contar, y una riqueza de sentido profundo para el que quiera investigar y desentra\u00f1ar y entender m\u00e1s. Hay tanto en un pasaje como \u00e9ste que vamos a tomarnos tres d\u00edas para estudiarlo. Primero lo miraremos sencillamente para situarlo en su entorno y darle vida. Luego miraremos algunas de las cosas que nos dice de Jes\u00fas y Su obra. Y por \u00faltimo, consideraremos la verdad permanente que Juan est\u00e1 tratando de decirnos.<\/p>\n<p>Can\u00e1 de Galilea se llamaba as\u00ed para distinguirla de otra Can\u00e1 que hab\u00eda en Celesiria. Era una aldea que estaba cerca de Nazaret. Jer\u00f3nimo, que estuvo en Palestina, dice que se la ve\u00eda desde Nazaret. En Can\u00e1 hab\u00eda una fiesta de boda en la que se encontraba Mar\u00eda, que parece que ten\u00eda alguna responsabilidad. Tal vez ten\u00eda algo que ver con los preparativos, porque se preocup\u00f3 cuando se dio cuenta de que faltaba el vino; y ten\u00eda suficiente autoridad para decirles a los criados que hicieran lo que les dijera Jes\u00fas. Algunos de los evangelios posteriores que no se incluyeron en el Nuevo Testamento a\u00f1aden ciertos detalles a esta historia. Uno de los evangelios coptos nos dice que Mar\u00eda era la hermana de la madre del novio. Hay un antiguo compendio de introducciones a los libros del Nuevo Testamento que se llama <em>Los prefacios mon\u00e1rquicos, <\/em>que nos cuenta que el novio era nada menos que el mismo Juan, y su madre Salom\u00e9, la hermana de Mar\u00eda. No sabemos si estos detalles extra ser\u00e1n ciertos o no, pero la historia se nos cuenta tan gr\u00e1ficamente que no podemos dudar que procede de un testigo presencial.<\/p>\n<p>No se menciona a Jos\u00e9, como tampoco en los otros evangelios despu\u00e9s de las historias de la Navidad. La explicaci\u00f3n m\u00e1s probable es que para entonces ya habr\u00eda muerto. Parece que muri\u00f3 bastante pronto, y que la raz\u00f3n por la que Jes\u00fas pas\u00f3 dieciocho largos a\u00f1os en Nazaret fue que ten\u00eda que hacerse cargo de mantener a su madre y familia. S\u00f3lo cuando Sus hermanos y hermanas m\u00e1s j\u00f3venes se pudieron valer por s\u00ed mismos, Jes\u00fas sali\u00f3 del hogar familiar.<br \/>La escena nos presenta una fiesta de boda en una aldea. En Palestina, una boda era una ocasi\u00f3n especial\u00edsima. La ley jud\u00eda especificaba que la boda de una virgen se deb\u00eda celebrar en mi\u00e9rcoles. Este es un detalle interesante, porque nos da una fecha desde la que podemos contar hacia atr\u00e1s; si esta boda tuvo lugar el mi\u00e9rcoles, tiene que haber sido s\u00e1bado cuando Jes\u00fas se encontr\u00f3 por primera vez con Andr\u00e9s y Juan, que se quedaron con \u00c9l todo el d\u00eda. La fiesta de bodas duraba mucho m\u00e1s de un d\u00eda. La ceremonia en s\u00ed ten\u00eda lugar por la tarde, despu\u00e9s de una fiesta. Despu\u00e9s de la ceremonia se acompa\u00f1aba a la pareja a su nuevo hogar. Para entonces ya hab\u00eda oscurecido, y la comitiva iba por las calles de la aldea a la luz de antorchas llameantes y con un dosel bajo el que iba la pareja. Los llevaban por un camino intencionadamente m\u00e1s largo para que hubiera m\u00e1s personas que tuvieran oportunidad de felicitarlos. Pero la nueva pareja no se iba para la luna de miel; se quedaban en casa, y recib\u00edan visitas toda la semana. Llevaban coronas y se vest\u00edan con su ropa de bodas. Los trataban como a un rey y a una reina, hasta d\u00e1ndoles ese tratamiento, y su palabra era ley. En un tiempo en que en la vida hab\u00eda mucha pobreza y un trabajo muy duro, esa semana de fiestas y alegr\u00eda era algo especial\u00edsimo.<br \/>Jes\u00fas participaba encantado de una ocasi\u00f3n alegre como esa. Pero algo estuvo a punto de estropearla, se les acab\u00f3 el vino. Se ha sugerido que a lo mejor una de las causas fue la venida de Jes\u00fas; porque no vino solo, sino con cuatro disc\u00edpulos, y tal vez se incorporaron cuando ya se hab\u00edan hecho todos los preparativos sin contar con ellos. Cinco personas m\u00e1s en la fiesta de una familia humilde pueden causar problemas.<br \/>En una fiesta jud\u00eda el vino era esencial. \u00abSin vino -dec\u00edan los rabinos- no puede haber alegr\u00eda.\u00bb No es que la gente se emborrachara; la borrachera se miraba muy mal, y no era frecuente, porque se mezclaban dos partes de vino con tres de agua. En cualquier tiempo habr\u00eda sido un problema que faltaran las provisiones, porque la hospitalidad es un sagrado deber en Oriente; pero era una desgracia mayor, y hasta una humillaci\u00f3n terrible para los novios, el que faltara el vino en su boda.<br \/>Eso explica el que Mar\u00eda acudiera a Jes\u00fas para decirle lo que pasaba. La traducci\u00f3n de la respuesta de Jes\u00fas en la versi\u00f3n Reina-Valera hace que suene muy descort\u00e9s -\u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo contigo, mujer?\u00bb(1909). \u00ab\u00bfQu\u00e9 tienes conmigo, mujer?\u00bb (1960). Esa es una traducci\u00f3n literal de <em>las palabras; <\/em>pero no nos permite adivinar <em>el tono.<\/em><\/p>\n<p>La frase: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo que ver contigo?\u00bb era muy corriente en un tono conversacional. Si se dec\u00eda brusca y airadamente indicaba desacuerdo o reproche; pero cuando se dec\u00eda amablemente quer\u00eda decir que no se hab\u00eda entendido bien. Aqu\u00ed quiere decir: \u00abNo te preocupes; t\u00fa no entiendes muy bien lo que pasa; d\u00e9jamelo a M\u00ed, que lo resolver\u00e9 a Mi manera.\u00bb Jes\u00fas le estaba diciendo a Mar\u00eda sencillamente que lo dejara en Sus manos, que \u00c9l ya sab\u00eda lo que ten\u00eda que hacer.<br \/>La palabra <em>Mujer (guynai) <\/em>tambi\u00e9n puede despistarnos. Nos parece muy ruda y abrupta. Pero es la misma palabra que us\u00f3 Jes\u00fas en la Cruz dirigi\u00e9ndose a Mar\u00eda al confi\u00e1rsela a Su Disc\u00edpulo amado <em>(<\/em><span class='bible'>Jn 19:26<\/span><em> ). <\/em>Homero la usa como el tratamiento que le da Ulises a su muy amada esposa Pen\u00e9lope. El emperador Augusto la usaba como un t\u00edtulo al dirigirse a Cleopatra, la famosa reina egipcia. Lejos de ser una manera ruda y descort\u00e9s de dirigirse a una mujer, era un t\u00edtulo de respeto. No tenemos en castellano una expresi\u00f3n que corresponda exactamente; la palabra <em>se\u00f1ora <\/em>expresa por lo menos la cortes\u00eda que se supone en el tono.<\/p>\n<p>Lo dijera como fuera, Mar\u00eda no lo tom\u00f3 como \u00ab\u00a1D\u00e9jame en paz!\u00bb, sino todo lo contrario; as\u00ed es que fue a los criados y les dijo que hicieran lo que Jes\u00fas les dijera. A la entrada hab\u00eda seis grandes tinajas para el agua. La palabra que la versi\u00f3n ReinaValera traduce por <em>c\u00e1ntaros (metr\u00e9t\u00e9s) <\/em>equivale a unos cuarenta litros, y se nos dice que en cada tinaja cabr\u00edan dos o tres c\u00e1ntaros, es decir, alrededor de cien litros.<\/p>\n<p>Juan est\u00e1 escribiendo su evangelio para los griegos, as\u00ed es que les explica que estas tinajas se ten\u00edan para guardar el agua que se usaba en los ritos de purificaci\u00f3n de los jud\u00edos. El agua se necesitaba para dos cosas. La primera, para lavarse los pies al entrar en la casa. Las carreteras y las calles no estaban pavimentadas en la mayor parte de los casos. El calzado m\u00e1s corriente eran las sandalias, que no eran m\u00e1s que unas suelas que se sujetaban a los pies con unas correas. En un d\u00eda seco se traer\u00edan los pies llenos de polvo, y en uno h\u00famedo, de barro; as\u00ed es que se necesitaba agua para limpiarlos. En segundo lugar, se necesitaba para lavarse las manos. Los jud\u00edos estrictos se las lavaban antes de la comida y entre platos. Primero se pon\u00eda la mano con los dedos hacia arriba, y se echaba el agua de forma que resbalara hasta la mu\u00f1eca; y luego se pon\u00edan los dedos hacia abajo para que el agua resbalara desde la mu\u00f1eca hasta la punta de los dedos. Esto se hac\u00eda con cada mano por separado, y luego se limpiaba la palma restreg\u00e1ndolas con el otro pu\u00f1o. La ley ceremonial jud\u00eda insist\u00eda en que esto hab\u00eda que hacerlo no s\u00f3lo al principio de la comida sino tambi\u00e9n entre platos. Si no se hac\u00eda, se ten\u00edan las manos t\u00e9cnicamente <em>inmundas. <\/em>Era para esos lavatorios de manos y de pies para lo que se ten\u00edan las tinajas a la entrada de la casa.<\/p>\n<p>Jes\u00fas dijo que llenaran las tinajas hasta el borde. Juan da ese detalle para que se sepa que all\u00ed no se meti\u00f3 m\u00e1s que agua. Y luego les dijo que sacaran algo y se lo llevaran al <em>arjitriklinos, <\/em>al maestro de ceremonias. En los banquetes Romanos hab\u00eda un personaje al que llamaban <em>arbiter bibendi, <\/em>el encargado de la bebida. A veces era uno de los invitados el que actuaba de maestro de ceremonias en una boda jud\u00eda, pero nuestro equivalente del <em>arjitriklinos <\/em>ser\u00eda <em>el padrino. <\/em>Entonces estaba a cargo de la colocaci\u00f3n de los invitados y de la organizaci\u00f3n de la fiesta en general. Cuando prob\u00f3 el agua que se hab\u00eda vuelto vino se qued\u00f3 alucinado. Llam\u00f3 al novio -lo corriente era que fueran los padres del novio los que corrieran con los gastos- y le dijo en un tono de broma que Juan nos transmite con gracia: \u00ab\u00a1Oye, t\u00fa! Lo corriente es que se sirva primero el buen vino, y despu\u00e9s, cuando la gente ya ha bebido bastante y no est\u00e1 en condiciones de distinguir de calidades, se le sirve algo inferior; \u00a1pero t\u00fa te ten\u00edas guardado el mejor hasta ahora!\u00bb<\/p>\n<p>As\u00ed es que fue en la boda de unos pueblerinos de Galilea donde Jes\u00fas manifest\u00f3 Su gloria; y fue en aquella ocasi\u00f3n cuando Sus disc\u00edpulos captaron otro detalle que les hizo darse cuenta de qui\u00e9n era su Maestro.<\/p>\n<p><strong><u>LA NUEVA EUFORIA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 2:1-11<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Tomamos nota de tres cosas en esta se\u00f1al maravillosa que realiz\u00f3 Jes\u00fas.<br \/>(i) Tomamos nota de <em>cu\u00e1ndo <\/em>sucedi\u00f3: en una fiesta de bodas. Jes\u00fas estaba en su ambiente. No era ning\u00fan austero <em>aguafiestas. <\/em>\u00a1Todo lo contrario, como vemos aqu\u00ed! Le encantaba participar de la alegr\u00eda y el regocijo de una boda, y ayudar en los problemas que se presentaran.<\/p>\n<p>Hay algunas personas \u00abreligiosas\u00bb que difunden una atm\u00f3sfera l\u00fagubre por donde van. Miran con suspicacia todo lo que sea alegr\u00eda y felicidad. Para ellos la religi\u00f3n es cosa de sotanas, de Salmodias y de caras largas. Dijo de Alice Freeman Palmer uno de sus estudiantes: \u00ab\u00a1Me hac\u00eda sentirme como si estuviera d\u00e1ndome un ba\u00f1o de sol!\u00bb (Y eso en Escocia&#8230;). As\u00ed era Jes\u00fas. C. H. Spurgeon tiene algunos consejos sabios, aunque c\u00e1usticos, en su libro <em>Charlas a mis estudiantes: <\/em>\u00abEl tono sepulcral puede que le vaya bien al de la funeraria; pero a los lazaros no los hacen salir de la tumba los gemidos espectrales.\u00bb \u00abConozco a hermanos que desde la coronilla hasta la planta de los pies son tan <em>ministeriales <\/em>en facha, tono, modales, cuello y botas que no les queda ni una part\u00edcula de humanidad visible&#8230; A algunos parece que les han enroscado una corbata blanca alrededor del alma, como un pingajo almidonado que les estrangula toda su hombr\u00eda.\u00bb \u00abUn individuo drenado totalmente de simpat\u00eda ser\u00eda mejor que se dedicara a los oficios funerarios de enterrar a los muertos, porque jam\u00e1s conseguir\u00e1 hacerles mella a los vivos.\u00bb \u00abRecomiendo jovialidad a todos los que quieran ganar almas; no frivolidad ni espuma, sino un esp\u00edritu sociable y feliz. Se cogen m\u00e1s moscas con miel que con vinagre, y conduce m\u00e1s almas al Cielo el que lleva el Cielo en la cara que el que lleva el T\u00e1rtaro en sus gestos y aspecto.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas nunca consideraba que fuera un crimen ser feliz. \u00bfPor qu\u00e9 lo han de considerar sus seguidores?<br \/>(ii) Tomamos nota de <em>d\u00f3nde <\/em>sucedi\u00f3: en un humilde hogar de una aldea de Galilea. Este milagro no se realiz\u00f3 en el escenario de una gran ocasi\u00f3n ni en presencia de grandes multitudes, sino en un hogar. A. H. N. Green Armytage, en su libro <em>Retrato de san Lucas, <\/em>dice que a Lucas le encantaba presentar a Jes\u00fas en ambientes sencillos, hogare\u00f1os y de gente humilde. En una frase gr\u00e1fica dice que el evangelio de Lucas \u00bb domestica a Dios\u00bb, es decir, Le introduce en el c\u00edrculo del hogar y en las cosas m\u00e1s corrientes de la vida. Su intervenci\u00f3n en Can\u00e1 de Galilea nos muestra lo que Jes\u00fas pensaba del hogar. Como dice la versi\u00f3n Reina-Valera, \u00bb manifest\u00f3 Su gloria\u00bb -es decir, se present\u00f3 tal corno era-, y esa manifestaci\u00f3n tuvo lugar en un sencillo hogar de pueblo.<\/p>\n<p>Hay una extra\u00f1a paradoja en la actitud de mucha gente hacia el lugar que llaman hogar. Admitir\u00edan sin reservas que \u00abno hay sitio bajo el Cielo m\u00e1s dulce que el hogar;\u00bb y, sin embargo, al mismo tiempo tendr\u00edan que reconocer que es all\u00ed donde reclaman el derecho a portarse peor, con menos cortes\u00eda, con mal genio y m\u00e1s ego\u00edsmo; mucho peor que en cualquier otro sitio o entre extra\u00f1os. Muchos de nosotros tratamos a nuestros seres queridos de una forma que no osar\u00edamos emplear con meros conocidos o compa\u00f1eros ocasionales. A menudo son los extra\u00f1os los que nos ven en nuestra mejor actitud, y los nuestros en nuestra peor. Deber\u00edamos recordar siempre que fue en un hogar humilde donde Jes\u00fas manifest\u00f3 Su gloria. Para \u00c9l el hogar era el sitio en el que hab\u00eda que portarse de la mejor manera posible.<br \/>(iii) Tomamos nota de por qu\u00e9 sucedi\u00f3. Ya hemos visto que la hospitalidad era siempre un deber sagrado en Oriente. Habr\u00eda hecho que a aquella familia se le cayera la cara de verg\u00fcenza el que faltara el vino en la boda. Fue para salvar a una humilde familia galilea para lo que Jes\u00fas despleg\u00f3 Su poder. Lo hizo movido por la simpat\u00eda, la amabilidad y la comprensi\u00f3n hacia la gente sencilla.<br \/>Casi todos estamos dispuestos a echar el resto en una gran ocasi\u00f3n; pero s\u00f3lo Jes\u00fas es capaz de hacer una cosa tan bonita en una ocasi\u00f3n tan sencilla e \u00edntima como aquella. Hay una especie de malicia humana natural que m\u00e1s bien se alegra de las desgracias de los dem\u00e1s y que se complace en contarlas despu\u00e9s mientras se toman unas ca\u00f1as. Pero Jes\u00fas, el Se\u00f1or de toda la vida, el Rey de la gloria, emple\u00f3 su poder para salvar de la humillaci\u00f3n a una sencilla pareja de novios de una aldea de Galilea. Es precisamente con gestos sencillos de comprensi\u00f3n y amabilidad como este como podemos demostrar que pertenecemos a Jesucristo y somos Sus seguidores.<br \/>Adem\u00e1s, esta historia nos revela dos cosas hermosas sobre la fe que Mar\u00eda ten\u00eda en Jes\u00fas.<br \/>(i) Instintivamente Mar\u00eda acud\u00eda a Jes\u00fas cuando surg\u00edan problemas. Conoc\u00eda a su Hijo. \u00c9l estuvo en el hogar familiar hasta los treinta a\u00f1os, y todo ese tiempo Jes\u00fas y Mar\u00eda compartieron la vida. Hay una antigua leyenda que nos cuenta algo de cuando Jes\u00fas era un ni\u00f1o peque\u00f1o en el hogar de Nazaret. Nos dice que en aquellos d\u00edas, cuando la gente estaba cansada o preocupada o disgustada, dec\u00eda: \u00abVamos a ver al ni\u00f1o de Mar\u00eda.\u00bb E iban, y ve\u00edan a Jes\u00fas, y se les disipaban los problemas. Todav\u00eda sigue siendo verdad que los que conocen \u00edntimamente a Jes\u00fas acuden a \u00c9l cuando se encuentran en alg\u00fan apuro&#8230; y \u00c9l nunca les falla.<br \/>(ii) Aun cuando Mar\u00eda no sab\u00eda lo que Jes\u00fas iba a hacer, aun cuando parec\u00eda que no le hab\u00eda hecho caso, todav\u00eda Mar\u00eda cre\u00eda tanto en \u00c9l que se dirigi\u00f3 a los servidores y les dijo que hicieran lo que Jes\u00fas les dijera. Mar\u00eda ten\u00eda la fe que puede confiar aun cuando no entiende. No sab\u00eda lo que iba a hacer Jes\u00fas, pero estaba segura de que lo que hiciera ser\u00eda lo mejor. En todas nuestras vidas hay momentos en los que no sabemos por d\u00f3nde tirar. En todas nuestras vidas suceden cosas que no comprendemos y a las que no vemos ning\u00fan sentido. \u00a1Felices y las personas que, en tales casos, siguen confiando, aunque no puedan entender! <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, esta historia nos dice algo de Jes\u00fas. Respondiendo a Mar\u00eda dijo: \u00abTodav\u00eda no ha llegado mi momento.\u00bb. En el evangelio aparece varias veces esta referencia a Su hora. En <span class='bible'>Jn 7:6<\/span><span class='bible'>; <\/span><span class='bible'>Jn 7:8<\/span> , se refiere a Su manifestaci\u00f3n como Mes\u00edas.  <span class='bible'>Jn 12:23<\/span>  y 17:1; en<span class='bible'> <\/span><span class='bible'>Mt 26:18<\/span>  y 45, y en <span class='bible'>Mr 14:41<\/span> ,,i es la hora de Su crucifixi\u00f3n y muerte. A lo largo de toda su vida Jes\u00fas sab\u00eda que hab\u00eda venido al mundo para una tarea y con un prop\u00f3sito determinados. Ve\u00eda Su vida, no en funci\u00f3n de Sus deseos, sino en relaci\u00f3n con la voluntad de Dios. No ve\u00eda Su vida en el marco del incesante fluir del tiempo, sino en el de la permanente y definitiva eternidad. La vida de Jes\u00fas iba transcurriendo segura hacia el momento para el que \u00c9l sab\u00eda que hab\u00eda venido al mundo.<\/p>\n<p>Aunque en casi nada nos podemos comparar con Jes\u00fas, en esto s\u00ed, no fue \u00c9l el \u00fanico que vino a este mundo para cumplir el prop\u00f3sito de Dios. Como dec\u00eda Unamuno: \u00abTodos somos un  sue\u00f1o y una idea de Dios.\u00bb Cada uno de nosotros debemos pensar, no en t\u00e9rminos de nuestros propios deseos y gustos sino en la misi\u00f3n para la que estamos en el mundo.<\/p>\n<p><strong><u>LA NUEVA EUFORIA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 2:1-11<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Ahora hemos de pensar en la verdad profunda y permanente que Juan est\u00e1 tratando de ense\u00f1arnos con esta historia.<br \/>Recordemos que Juan estaba escribiendo desde un doble trasfondo. Era jud\u00edo, y estaba escribiendo tambi\u00e9n para los jud\u00edos; pero su gran objetivo era escribir la historia de Jes\u00fas de tal manera que pudiera llegar tambi\u00e9n a los griegos.<br \/>Vamos a considerarla antes de nada desde el punto de vista jud\u00edo. Debemos recordar siempre que detr\u00e1s de las sencillas historias de Juan hay un significado profundo que s\u00f3lo pueden descubrir los que tienen ojos para ver. En todo su evangelio Juan no escribi\u00f3 nunca ning\u00fan detalle superfluo o innecesario. Todo tiene un significado y todo se\u00f1ala m\u00e1s all\u00e1.<br \/>Hab\u00eda seis tinajas de piedra y  a la orden de Jes\u00fas, el agua que conten\u00edan se volvi\u00f3 vino. Para los jud\u00edos, <em>el siete <\/em>es el n\u00famero completo y perfecto, y el <em>seis <\/em>es incompleto e imperfecto. Las seis tinajas de piedra representan a la Ley jud\u00eda, incompleta e imperfecta. Jes\u00fas vino a acabar con las imperfecciones de la Ley y a poner en su lugar el vino nuevo del Evangelio de Su gracia. Jes\u00fas cambi\u00f3 la imperfecci\u00f3n de la Ley por la perfecci\u00f3n de la gracia.<\/p>\n<p>Hay otra cosa que debemos notar en conexi\u00f3n con esta. Hab\u00eda seis tinajas de agua en cada una de las cuales cab\u00edan unos cien litros. Jes\u00fas convirti\u00f3 el agua en vino. Eso har\u00eda que hubiera unos seiscientos litros de vino, m\u00e1s que suficiente para acabar felizmente las bodas y las dem\u00e1s bodas. Aunque sabemos lo que son estas fiestas en los pueblos del Mediterr\u00e1neo, nos damos cuenta de que Juan no pretend\u00eda que nos qued\u00e1ramos en el sentido literal exclusivamente. Lo que s\u00ed quer\u00eda decirnos es que, cuando la gracia de Jes\u00fas viene a nuestra vida, hay bastante y de sobra para todo. No hay necesidad en el mundo que pueda agotar la gracia de Cristo; hay una gloriosa superabundancia de gracia para todas las necesidades humanas de todos los tiempos.<br \/>Juan nos est\u00e1 diciendo que las imperfecciones se han convertido en perfecci\u00f3n en Jes\u00fas, y que la gracia se ha vuelto ilimitada, suficiente y m\u00e1s que suficiente para todas las necesidades.<br \/>Vamos a considerar esta historia ahora desde el punto de vista griego. Resulta que los griegos ten\u00edan historias exteriormente parecidas. Dionysos era el dios del vino de los griegos. Pausanias fue un griego que escribi\u00f3 una historia de su pa\u00eds y de sus antiguas ceremonias. En su descripci\u00f3n de Elis describe una vieja ceremonia y creencia: \u00abEntre el mercado y el Menius hay un teatro antiguo y un santuario de Dionysos; la imagen la hizo Praxiteles. No hay dios que sea m\u00e1s reverenciado por los eleanos que Dionysos, y dicen que asiste a todo festival de la Thyia. El lugar en el que se celebra el festival llamado la Thyia est\u00e1 como a una milla de la ciudad. Se lleva al edificio tres cacharros vac\u00edos, y los sacerdotes los depositan,, all\u00ed en presencia de los ciudadanos y de los forasteros que est\u00e9n a la saz\u00f3n en el pa\u00eds. En las puertas de los edificios, todos los que quieran hacerlo ponen sus sellos. Al d\u00eda siguiente tienen libertad para mirar los sellos y, al entrar en el edificio, se encuentran los cacharros llenos de vino. Yo no he estado nunca en el tiempo del festival, pero la gente m\u00e1s respetable de Elis, y los forasteros, juran que los Hechos se produjeron como he dicho.\u00bb<br \/>As\u00ed que los griegos tambi\u00e9n ten\u00edan sus historias de milagros; y es como si Juan les dijera: \u00ab\u00abVosotros ten\u00e9is vuestras historias y leyendas de vuestros dioses. No son m\u00e1s que mitos, y sab\u00e9is muy bien que no son verdad. Pero Jes\u00fas ha venido a hacer lo que vosotros estabais so\u00f1ando que vuestros dioses pod\u00edan hacer. Jes\u00fas ha venido a hacer realidad todos nuestros anhelos y sue\u00f1os.\u00bb<br \/>A los jud\u00edos, Juan les dec\u00eda: \u00abJes\u00fas ha venido a cambiar la imperfecci\u00f3n de la Ley por la perfecci\u00f3n de la gracia.\u00bb Y a los griegos: \u00abJes\u00fas ha venido real y verdaderamente para hacer lo que vosotros s\u00f3lo pod\u00edais so\u00f1ar que vuestros dioses hicieran.\u00bb<br \/>Ahora podemos ver lo que Juan est\u00e1 tratando de ense\u00f1arnos. Todos los pasajes del Cuarto Evangelio nos cuentan, no simplemente algo que Jes\u00fas hizo una vez y nunca m\u00e1s, sino algo que hace todav\u00eda y hoy. Y lo que Juan quiere que veamos aqu\u00ed no es que Jes\u00fas cambi\u00f3 el agua de unas tinajas en vino una vez; lo que quiere es que veamos que siempre que Jes\u00fas viene a la vida de una persona trae una nueva calidad de vida que es como cambiar el agua en vino. Sin Jes\u00fas la vida es un fracaso y una desilusi\u00f3n, y con Jes\u00fas es interesante, emocionante y satisfactoria.<br \/>Cuando sir Wilfred Grenfell estaba pidiendo voluntarios para ir a su trabajo en Labrador dijo que no pod\u00eda prometerles mucho dinero, pero s\u00ed que se lo pasar\u00edan estupendamente. Eso es lo que Jes\u00fas nos promete. Recordad que Juan estaba escribiendo setenta a\u00f1os despu\u00e9s de la Cruz. Se hab\u00eda pasado setenta a\u00f1os pensando, recordando y meditando, hasta que comprendi\u00f3 el sentido y el significado que no hab\u00eda percibido antes. Cuando Juan cont\u00f3 esta historia se estaba acordando de c\u00f3mo es la vida con Jes\u00fas  y dijo: \u00abDondequiera que iba Jes\u00fas y siempre que ven\u00eda a la vida era como si el agua se cambiara en vino\u00bb. Esta historia de Juan nos dice <em>a nosotros: \u00abSi <\/em>quieres el nuevo optimismo, hazte seguidor de Jesucristo y vendr\u00e1 un cambio a tu vida como cuando el agua se vuelve vino.\u00bb<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 2<\/p>\n<p>LAS BODAS DE CANA (Jn\/02\/01-12) <\/p>\n<p>Con la narraci\u00f3n de las bodas de Can\u00e1 empieza el relato jo\u00e1nico del ministerio de Jes\u00fas. Hay que ver en estrecha conexi\u00f3n tanto esa narraci\u00f3n como la siguiente sobre la primera aparici\u00f3n de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n con la purificaci\u00f3n del templo (2,13-22). Y es que ambos relatos tienen un car\u00e1cter program\u00e1tico, por cuanto uno y otro ponen bajo una luz deslumbrante la importancia de Jes\u00fas en el sentido jo\u00e1nico, y no mediante discursos sino con dos acciones cargadas de simbolismo. En ambos casos se trata de relatos o escenas, en las que todo cuanto tienen que decir aparece en su alcance simb\u00f3lico A ello se suma el hecho de que el narrador subraya intencionadamente esa importancia, bien mediante la frase final 2,11, bien mediante el discurso 2,18-22. <\/p>\n<p>Las bodas de Can\u00e1 abren al mismo tiempo el ciclo de los \u00abrelatos de milagros\u00bb, o m\u00e1s exactamente \u00abrelatos de se\u00f1ales\u00bb. Esas bodas son el comienzo de las se\u00f1ales; si la historia de curaci\u00f3n de 4.46-54 -que seg\u00fan Jn tambi\u00e9n ocurre en Can\u00e1- se relata como la \u00absegunda se\u00f1al\u00bb, no por ello hay que concluir en una \u00abfuente de se\u00f1ales\u00bb escrita, puesto que la numeraci\u00f3n se puede deber perfectamente al propio evangelista, sobre todo cuando \u00e9ste propende con frecuencia a una \u00abse\u00f1alizaci\u00f3n\u00bb esquem\u00e1tica (por ejemplo, en el relato de la pasi\u00f3n, aunque tambi\u00e9n en 1,19-51). Adem\u00e1s la numeraci\u00f3n no contin\u00faa. En conjunto son siete los relatos de milagros o se\u00f1ales: 1) las bodas de Can\u00e1 (2,1-11), 2) la curaci\u00f3n del hijo de un funcionario (4,46-54); 3) la curaci\u00f3n del tullido de la piscina de Betzat\u00e1 (5,1-9); 4) la alimentaci\u00f3n milagrosa (6,1-15); 5) el paseo por las aguas del lago (6,16-21); 6) la curaci\u00f3n del ciego de nacimiento (9,141); 7) la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro (11,1-44). Si hay que dar al n\u00famero siete una significaci\u00f3n simb\u00f3lica o no es algo que se puede pasar por alto o darle una respuesta negativa, pues parece que la multiplicaci\u00f3n milagrosa de los panes y el deambular sobre las aguas (6,1-21) hay que verlo en estrecha conexi\u00f3n, lo que se sugiere asimismo por la historia de la tradici\u00f3n (cf. Mar 6:32-44.45-52). Sorprende adem\u00e1s que con los relatos de milagros o se\u00f1ales jo\u00e1nicos, prescindiendo de los dos primeros, siempre van unidos largos discursos de revelaci\u00f3n o pol\u00e9micos, que por lo general tienden a proyectar la mayor luz posible sobre el significado de la se\u00f1al respectiva. Se tiene la impresi\u00f3n de que los discursos de revelaci\u00f3n, anexos a los milagros o se\u00f1ales, se han desarrollado en conexi\u00f3n m\u00e1s o menos directa con \u00e9stos; o, m\u00e1s exactamente, que se trata de homil\u00edas de tipo midr\u00e1shico sobre los relatos de se\u00f1ales; por tanto, de pr\u00e9dicas como las que se pronunciaban en la liturgia cristiana. Sobre todo ello volveremos m\u00e1s adelante. Por lo que al g\u00e9nero literario se refiere, tenemos aqu\u00ed -seg\u00fan la visi\u00f3n certera de Bultmann- \u00abuna t\u00edpica historia de milagros; los v. 1-2 proporcionan la exposici\u00f3n, los v. 3-5 presentan la preparaci\u00f3n del milagro, que estil\u00edsticamente relatan en forma que suscite tensi\u00f3n; los v. 6-8 refieren el milagro en s\u00ed, aunque en un estilo indirecto silenciando el proceso milagroso propiamente dicho; los v. 9-10 constituyen la conclusi\u00f3n que, por su estilo, pone de relieve la paradoja del milagro\u00bb. <\/p>\n<p>Jn ha tomado la narraci\u00f3n -\u00abque por lo dem\u00e1s, forma algo as\u00ed como un bloque err\u00e1tico dentro de nuestro evangelio\u00bb, mostrando unas peculiaridades estil\u00edsticas relativamente poco jo\u00e1nicas de su tradici\u00f3n particular, aunque reelabor\u00e1ndola con trazos t\u00edpicos suyos con vistas a su empleo en la predicaci\u00f3n. Aqu\u00ed el pretender una distinci\u00f3n precisa entre redacci\u00f3n y tradici\u00f3n parece de escasa utilidad, toda vez que el relato tal como se encuentra ahora presenta una estructura consecuente y bien pensada. Lo mejor ser\u00e1 interpretarlo en un plano sincr\u00f3nico. Se indica el lugar, en que discurre la historia, como \u00abCan\u00e1 de Galilea\u00bb (cf. tambi\u00e9n 4,46), que es tambi\u00e9n el lugar de origen de Natanael (21,2). Se trata de Khirbet-Kana, sito 14 Km al norte de Nazaret. \u00abS\u00f3lo en este pasaje se ha conservado el nombre de Can\u00e1 en la Galilea propiamente dicha, y el constante determinativo tes Galilaias por el que se distingue del Can\u00e1 sirio, prueba que en Galilea s\u00f3lo hab\u00eda un poblado con tal nombre, que seg\u00fan la opini\u00f3n com\u00fan correspond\u00eda a Khirbet-Kana\u00bb. El lugar lo menciona tambi\u00e9n Flavio Josefo y desempe\u00f1a tambi\u00e9n un papel de cierta importancia en la guerra jud\u00eda (66-70 d.C.). Dado que Jn nombra tres veces Can\u00e1, cabe suponer que para la tradici\u00f3n jo\u00e1nica a ese lugar iban vinculadas algunas tradiciones locales particulares. Si, como sospecha Lagrange, la invitaci\u00f3n a la boda del lugar se la hizo Natanael a Jes\u00fas, es posible que esa tradici\u00f3n local est\u00e9 en la base del relato. En cualquier caso, garantiza el hecho de que Can\u00e1 haya existido (y todav\u00eda hoy existe), pero no garantiza, en modo alguno, la facticidad hist\u00f3rica de la subsiguiente historia milagrosa, como veremos despu\u00e9s. Lo que interesa en primer t\u00e9rmino a esa historia es una teolog\u00eda narrativa. <\/p>\n<p>1 Al tercer d\u00eda, se celebr\u00f3 una boda en Can\u00e1 de Galilea, y la madre de Jes\u00fas estaba all\u00ed. 2 Tambi\u00e9n fueron invitados a la boda Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos. 3 Y como lleg\u00f3 a faltar vino, la madre de Jes\u00fas le dice a \u00e9ste: No tienen vino. 4 Pero Jes\u00fas le responde: \u00bfQu\u00e9 nos va a m\u00ed y a ti, mujer? Todav\u00eda no ha llegado mi hora. 5 Dice su madre a los sirvientes: Haced lo que \u00e9l os diga. <\/p>\n<p>6 Hab\u00eda all\u00ed seis tinajas de piedra dispuestas para las purificaciones de los jud\u00edos, con capacidad, cada una, de dos o tres medidas. 7 D\u00edceles Jes\u00fas: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. 8 Entonces les manda: Sacad ahora y llevadlo al mayordomo. As\u00ed lo hicieron. 9 Cuando el mayordomo prob\u00f3 el agua convertida en vino, sin saber \u00e9l de d\u00f3nde proced\u00eda, aunque s\u00ed lo sab\u00edan los sirvientes que hab\u00edan sacado el agua, llama al esposo 10 y le dice: Todos sirven al principio el vino bueno; y cuando ya la gente est\u00e1 bebida, el m\u00e1s flojo. Pero t\u00fa has guardado el mejor vino hasta ahora. 11 Esta es la primera de las se\u00f1ales que Jes\u00fas realiz\u00f3 en Can\u00e1 de Galilea. As\u00ed manifest\u00f3 su gloria, y sus disc\u00edpulos creyeron en \u00e9l. <\/p>\n<p>12 Despu\u00e9s de esto, baj\u00f3 a Cafarna\u00fam \u00e9l, con su madre, los hermanos y sus disc\u00edpulos; pero no se quedaron all\u00ed muchos d\u00edas. <\/p>\n<p>La indicaci\u00f3n \u00abal tercer d\u00eda\u00bb enlaza la nueva escena con lo que precede, al tiempo que constituye la introducci\u00f3n al inmediato relato milagroso, que hay que considerar como una unidad aut\u00f3noma y que tiene muchas semejanzas con las per\u00edcopas sin\u00f3pticas de milagros. El suceso que iba a ocurrir ese d\u00eda era, seg\u00fan se nos dice, una boda en Can\u00e1 de Galilea. Como en todas las culturas humanas, tambi\u00e9n en Israel y en el juda\u00edsmo las bodas constituyen uno de los grandes festejos. A la boda precede normalmente el noviazgo, que seg\u00fan la costumbre judeo-veterotestamentaria representaba una promesa en firme de matrimonio, que se hac\u00eda con un per\u00edodo de antelaci\u00f3n mayor o menor a la boda. \u00abCon el noviazgo la uni\u00f3n de un hombre y una mujer para el matrimonio era en la estimaci\u00f3n jud\u00eda perfecta bajo todos los aspectos. De ah\u00ed que a la novia prometida se la llame \u00abmujer\u00bb del var\u00f3n\u00bb. Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de la promesa matrimonial el novio invitaba a la novia a que abandonara su casa paterna para trasladarse a la casa del novio. V\u00e9ase, por ejemplo, la bella canci\u00f3n nupcial del Sal 45 en que se dice: \u00abEscucha, hija, atiende y apresta tus o\u00eddos: olvida tu naci\u00f3n y tu familia si se prendare el rey de tu hermosura ya que \u00e9l es tu se\u00f1or, p\u00f3strate ante \u00e9l\u00bb (Sal 45:11s). La aut\u00e9ntica fiesta nupcial, que se celebraba con toda pompa y con el mayor boato, era la conducci\u00f3n de la novia a casa del novio. Las bodas se prolongaban por lo general ocho d\u00edas, tiempo en el que llegaban de continuo nuevos invitados mientras otros se marchaban. La reuni\u00f3n nupcial no era una asamblea cerrada: adem\u00e1s de los parientes y amigos de la nueva pareja, la fiesta estaba abierta para cuantos quer\u00edan participar en la celebraci\u00f3n. Para ello no se escatimaba en la comida ni en la bebida. Y por supuesto que en las bodas, como en cualquier festejo, no pod\u00eda faltar el vino. <\/p>\n<p>Cuando se dice que la madre de Jes\u00fas -cuyo nombre no se menciona en la historia- estaba entre los participantes en la fiesta y que tambi\u00e9n Jes\u00fas hab\u00eda sido invitado con sus disc\u00edpulos, se est\u00e1n haciendo unas indicaciones necesarias para la comprensi\u00f3n del relato, aunque sin decir nada concreto sobre las relaciones de Jes\u00fas y su madre con los anfitriones. Formaban parte de los asistentes a la fiesta; eso es lo que importa. Y durante la celebraci\u00f3n del festejo surge un gran contratiempo: el vino se termina amenazando con poner fin a la euforia y jolgorio. El hecho se narra brevemente y casi a modo de inciso. Pero all\u00ed est\u00e1 la madre de Jes\u00fas, que advierte la circunstancia y que inmediatamente llama la atenci\u00f3n de su hijo sobre tal contratiempo: \u00ab\u00a1No tienen vino!\u00bb La indicaci\u00f3n de la madre de Jes\u00fas sirve en el curso de la narraci\u00f3n para preparar el milagro. Si la madre de Jes\u00fas advierte el hecho y llama la atenci\u00f3n de su hijo sobre el mismo, hay que suponer que espera ayuda de su hijo Jes\u00fas. La respuesta de \u00e9ste a su madre es negativa y muy ruda: \u00ab\u00bfQu\u00e9 nos va a m\u00ed y a ti, mujer?\u00bb \u00bfPor qu\u00e9 tienes que meterte en mis asuntos? El tratamiento de \u00abmujer\u00bb o \u00abse\u00f1ora\u00bb dado a la propia madre resultaba incluso en tiempo de Jes\u00fas muy inhabitual, fr\u00edo y distanciado cuando no hiriente. Subraya en cualquier caso la distancia entre Jes\u00fas y su madre, y de ning\u00fan modo la intimidad cercana y cordial. Distancia que a\u00fan pone m\u00e1s de relieve la afirmaci\u00f3n siguiente, y que ha de entenderse como el motivo explicativo: \u00abTodav\u00eda no ha llegado mi hora.\u00bb \u00bfQu\u00e9 quiere decir esa frase singular? La hora de Jes\u00fas, en su pleno sentido, es para Jn la \u00abhora de la glorificaci\u00f3n\u00bb, la hora de la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>De ah\u00ed que algunos expositores pretendan ver tambi\u00e9n aqu\u00ed una alusi\u00f3n anticipada a esa hora singular de la salvaci\u00f3n. Lo cual no va por completo descaminado, porque tal expresi\u00f3n permite escuchar una asociaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica en esa direcci\u00f3n. No obstante lo cual la expresi\u00f3n hay que interpretarla tambi\u00e9n desde el contexto inmediato. Se trata ante todo de que el tiempo de Jes\u00fas, su hora, es radicalmente distinto del tiempo de los hombres o del tiempo del cosmos; Jes\u00fas no est\u00e1 \u00abdirigido desde fuera\u00bb sino \u00abdesde dentro\u00bb. Lo que ha de hacer u omitir en el fondo no se lo puede decir ning\u00fan hombre, ni siquiera su propia madre. La hora de Jes\u00fas depende m\u00e1s bien de la voluntad del Padre y de su propio albedr\u00edo que se orienta por esa voluntad del Padre. S\u00f3lo Jes\u00fas sabe cu\u00e1ndo es realmente tiempo de algo. Si, pese a todo, la madre de Jes\u00fas recomienda a los criados \u00abHaced cuanto \u00e9l os diga\u00bb, es que, al parecer, no ha entendido la negativa de Jes\u00fas como algo definitivo, sino que sigue contando con una posibilidad de que Jes\u00fas intervenga en plan de ayuda. Sin duda que la expresi\u00f3n vuelve a ser polivalente, aunque en \u00faltimo t\u00e9rmino lo que importa es hacer cuanto Jes\u00fas dice. El giro pasa por alto la situaci\u00f3n concreta y se dirige al lector por cuanto que le dice cu\u00e1l ha de ser su conducta respecto de Jes\u00fas. Hasta ah\u00ed la situaci\u00f3n sigue abierta por completo. <\/p>\n<p>Es a partir del v. 6 cuando el relato toma una direcci\u00f3n concreta hacia el milagro. Se refiere que en la casa nupcial hab\u00eda seis tinajas de piedra para el agua, de una capacidad notable, toda vez que cab\u00edan en cada una de dos a tres medidas (metretas dice el texto griego; la capacidad de cada una era de aproximadamente 40 litros, exactamente 39,39 litros; las 2\/3 medidas hac\u00edan alrededor de 1 hect\u00f3litro, lo que daba en conjunto unos 600 litros). Estos datos de las medidas de capacidad indican la gran abundancia, que es importante para el inminente milagro. Las tinajas estaban dispuestas para las prescripciones de purificaci\u00f3n del ritual jud\u00edo (1). Y las tinajas de piedra se recomendaban sobre todo porque as\u00ed no contra\u00edan ninguna impureza ritual. <\/p>\n<p>Jes\u00fas ordena a los sirvientes que llenen las tinajas de agua; ellos se atienen a la recomendaci\u00f3n de la madre de Jes\u00fas y hacen lo que \u00e9ste les dice. Las tinajas quedaron llenas hasta los bordes. Y la orden siguiente de Jes\u00fas suena as\u00ed: \u00abSacad ahora y llevadlo al mayordomo.\u00bb Las versiones antiguas traducen habitualmente en este pasaje la palabra griega arkhitriklinos por \u00abmaestresala\u00bb. Se entiende por tal la persona -entre griegos y romanos generalmente un esclavo- que corr\u00eda con la responsabilidad suprema del desarrollo ordenado del fest\u00edn, al que correspond\u00eda asimismo cuidarse del vino. Impl\u00edcitamente se da a entender que ahora el milagro ya est\u00e1 hecho, sin que se describa en s\u00ed mismo el proceso milagroso; lo \u00fanico que se puede describir es el resultado. Cuando el maestresala o mayordomo prueba la bebida que le ofrecen, el milagro ya ha ocurrido. Lo que saborea es el agua convertida en vino; y se encuentra ante un enigma completo; ya que no sabe de d\u00f3nde ha salido el vino nuevo, cosa que s\u00f3lo los sirvientes sab\u00edan. \u00a1Lo curioso es que no se les pregunta sobre el particular y que nada digan! Corresponde, pues, al narrador fundamentalmente explicar en lo posible el misterio que rodea la procedencia del vino. <\/p>\n<p>En su comentario al pasaje Schnackenburg apunta con raz\u00f3n al hecho de que el \u00abde d\u00f3nde\u00bb tiene un sentido con trasfondo, \u00abconstantemente se trata en el Evangelio seg\u00fan Juan de la cuesti\u00f3n sobre \u00abde d\u00f3nde\u00bb viene el don de Jes\u00fas (4,11) y \u00abde d\u00f3nde\u00bb viene \u00e9l mismo (7,27s; 8,14; 9, 29s). Con el origen se insin\u00faa tambi\u00e9n la \u00edndole (celestial y divina) del don, o bien lo que \u00e9ste indica simb\u00f3licamente&#8230;\u00bb. Para el mayordomo el enigma persiste a lo largo de todo el episodio; y ello constituye el supuesto de lo que sigue En efecto, llama al novio y le dirige estas palabras: \u00abTodos sirven al principio el vino nuevo; y cuando ya la gente est\u00e1 bebida, el m\u00e1s flojo. Pero t\u00fa has guardado el mejor vino hasta ahora\u00bb (v. 10). Lo que aqu\u00ed proclama el mayordomo no es la regla escalonada, conocida desde antiguo, ni tampoco es seguro que las palabras hayan de tomarse como una observaci\u00f3n humor\u00edstica; lo que su frase expresa es su asombro por algo total y absolutamente desusado. El sentido es \u00e9ste: normalmente se acostumbra a ofrecer a los invitados a bodas el vino bueno cuando todav\u00eda est\u00e1n sobrios y cuerdos, porque a\u00fan conservan el buen paladar para saborear y alegrarse con el vino generoso. Para el que est\u00e1 bebido ese buen vino es como tirado; por eso a medida que el tiempo avanza se pasa a un vino peor. Mas lo que \u00e9l saborea ahora va en contra de tal uso y tambi\u00e9n contra las expectativas del propio mayordomo, quien se admira de que despu\u00e9s de agotado el vino, quede todav\u00eda algo tan singularmente sabroso. El novio hab\u00eda reservado lo mejor para el final. Y as\u00ed termina la primera historia milagrosa. <\/p>\n<p>El v. 11 es una observaci\u00f3n complementaria del evangelista y tiene una funci\u00f3n explicativa. Dice, primero, que el milagro del vino en Can\u00e1 fue \u00abla primera de las se\u00f1ales\u00bb; es decir, que fue la primera \u00abse\u00f1al\u00bb o signo. Segundo, que con tal signo Jes\u00fas \u00abmanifest\u00f3 su gloria\u00bb, con lo que se indica algo de la importancia de la se\u00f1al, pues tiene algo que ver con la revelaci\u00f3n de la gloria de Jes\u00fas. Tercero, se menciona el efecto del signo: \u00abY sus disc\u00edpulos creyeron en \u00e9l.\u00bb Esta observaci\u00f3n final apunta a la cuesti\u00f3n de la que ahora hemos de ocuparnos m\u00e1s ampliamente: \u00bfCu\u00e1l es el sentido de esta historia? <\/p>\n<p>a) La concepci\u00f3n jo\u00e1nica de los milagros: el milagro como \u00abse\u00f1al\u00bb. El concepto o categor\u00eda con que Jn califica el milagro del vino en Can\u00e1 se denomina \u00abse\u00f1al\u00bb o signo, semeion en griego. En Can\u00e1 realiz\u00f3 Jes\u00fas \u00abla primera de las se\u00f1ales\u00bb (2,11a). Es evidente que con ello se insin\u00faa una peculiar inteligencia teol\u00f3gica de las historias de milagros: hay que entenderlos como \u00abse\u00f1ales\u00bb. En cambio la idea de que los sin\u00f3pticos tienen de los milagros se expresa habitualmente por la palabra dynamis = muestra de poder, acto poderoso (cf., por ejemplo, Mar 6:2.5.14; Mar 9:39; Mat 11:20.21.23; Mat 13:5S). \u00abLa singularidad del uso jo\u00e1nico de semeion est\u00e1 en que aqu\u00ed la palabra&#8230; ha venido a asumir la funci\u00f3n de designar en exclusiva determinados procesos milagrosos, funci\u00f3n que en el Nuevo Testamento, y especialmente en los sin\u00f3pticos desempe\u00f1a dynamis\u00bb. El concepto semeion (se\u00f1al) pertenece al particular lenguaje t\u00e9cnico de la teolog\u00eda del evangelio y del c\u00edrculo jo\u00e1nicos (cf. 2,11.18.21; 3,2; 4,48.54; 6,2.14.26.30; 7,31; 9,16; 10,41; 11,47; 12,18.37; 20,30). Mas, dado que precisamente en los relatos milagrosos Jn depende de tradiciones m\u00e1s antiguas, que en parte aparecen como fuentes entrecruzadas de la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica, se puede captar perfectamente bien la teolog\u00eda jo\u00e1nica tanto en la elaboraci\u00f3n de esas tradiciones por Jn como en su interpretaci\u00f3n cual se\u00f1ales. <\/p>\n<p>La palabra griega semeion tiene originariamente el simple significado de \u00abse\u00f1al, nota, indicio\u00bb, sin ning\u00fan especial contenido teol\u00f3gico; por consiguiente en principio no connota la significaci\u00f3n de milagro. Las se\u00f1ales tienen una funci\u00f3n indicativa, tienen algo que significar, quieren llamar la atenci\u00f3n y transmitir un determinado conocimiento. Para el hombre, como ser dotado de lenguaje, es necesario y t\u00edpico poner se\u00f1ales y poder desarrollar sistemas de signos en el sentido m\u00e1s amplio; en definitiva todos los sistemas humanos de se\u00f1ales se fundan en la capacidad ling\u00fc\u00edstica del hombre: sin lenguaje no hay signos. Tales signos est\u00e1n \u00aben lugar de algo\u00bb a lo que apuntan y s\u00f3lo resultan comprensibles en un contexto m\u00e1s amplio, en un \u00abconjunto referencial\u00bb. <\/p>\n<p>En la Biblia griega de los setenta (LXX) semeion es la traducci\u00f3n de la palabra hebrea &#8216;ot, traducci\u00f3n interesante en extremo para la sem\u00e1ntica teol\u00f3gica de semeion. El t\u00e9rmino &#8216;ot aparece en el AT dentro de contextos diferentes. La funci\u00f3n m\u00e1s importante del signo es indicar algo. \u00ab&#8217;Ot, se\u00f1al, es una cosa, un proceso, un acontecimiento, por el que se puede conocer, aprender, recordar o ver la credibilidad de algo. Esta definici\u00f3n, dada por H. Gunkel (G\u00e9nesis 150), subraya atinadamente el car\u00e1cter funcional del signo. Pues lo importante para su significado no es el objeto de la se\u00f1al sino su funci\u00f3n, no su ejecuci\u00f3n sino su comunicaci\u00f3n. Los objetos de las se\u00f1ales son tan abigarrados como el mundo en que acontecen\u00bb. As\u00ed hay se\u00f1ales en la creaci\u00f3n, como las luminarias del firmamento, el sol, la luna y las estrellas, de las que se dice \u00abque separen el d\u00eda de la noche y que sirvan de se\u00f1ales para estaciones, d\u00edas y a\u00f1os\u00bb, o, lo que es lo mismo, sirven para el establecimiento del calendario de las fiestas lit\u00fargicas (Gen 1:14-19). Y est\u00e1 el arco iris que, tras el diluvio universal, Dios pone en las nubes como signo de paz, de reconciliaci\u00f3n y de la alianza que establece con No\u00e9 (Gen 9:12-17). <\/p>\n<p>Asimismo hay se\u00f1ales en la historia; y aqu\u00ed hemos de mencionar en primer t\u00e9rmino los diversos signos vinculados a la salida de Israel del pa\u00eds de Egipto, y sobre todo las plagas y los distintos signos milagros del tiempo del \u00e9xodo: \u00abYahveh hizo en Egipto, a nuestros propios ojos, se\u00f1ales y prodigios, grandiosos y terribles, contra el fara\u00f3n y contra toda su casa. Y nos sac\u00f3 de Egipto para hacernos entrar en posesi\u00f3n de la tierra, que con juramento hab\u00eda prometido a nuestros padres\u00bb (Deu 6:22s). Es curioso, efectivamente, que el concepto de se\u00f1al aparezca con frecuencia especial en el libro del \u00e9xodo, y sobre todo en los cap\u00edtulos 4-13, que tratan el acontecimiento de la salida (Cf. Exo 3:12 :Exo 4:8.9.17.28.30:Exo 7:3.9:Exo 8:23; Exo 10:1. 2; Exo 11:9 10; Exo 12:13; Exo 13:9.16; Exo 31:13.17). Singularmente importantes son las se\u00f1ales que Mois\u00e9s hubo de realizar en presencia del pueblo y del fara\u00f3n a fin de legitimar la misi\u00f3n divina que se le hab\u00eda confiado de sacar a Israel del pa\u00eds egipcio (cf. Ex 4). \u00abY es que el prop\u00f3sito de la se\u00f1al no es aterrar a quienes la contemplan, sino transmitir un conocimiento o mover a una forma de conducta. Cuando Mois\u00e9s obra se\u00f1ales por orden de Dios (Exo 3:12; Exo 4:8.9.28.30), tales se\u00f1ales contribuyen a su legitimaci\u00f3n personal, no para asombrar a los israelitas\u00bb. Asimismo las se\u00f1ales cumplidas por Dios en Egipto sirven en definitiva para conducir al fara\u00f3n y a sus gentes \u00abal conocimiento de que yo soy Yahveh\u00bb (cf. Exo 7:3 y v. 5) o \u00aba fin de que sepas que yo, Yahveh, estoy en medio de la tierra (com. a Exo 8:19, cf. v. 18)\u00bb. \u00abLa conexi\u00f3n entre conocimiento y se\u00f1al es tan estrecha que -en el contexto de la aserci\u00f3n cognoscitiva- conocer equivale a \u00abdejarse proporcionar la certeza de una cosa mediante una se\u00f1al\u00bb\u00bb. <\/p>\n<p>As\u00ed pues, con las se\u00f1ales del \u00e9xodo se trata, ante todo, de demostrar que Mois\u00e9s es realmente el libertador enviado y autorizado por Dios; para e]lo el signo es la se\u00f1al de reconocimiento, que debe obrar en conocimiento y la conducta correspondiente. Pero, en definitiva, de lo que se trata es del reconocimiento del propio Yahveh, que con esas se\u00f1ales se muestra como el Dios que act\u00faa en la historia y que se hace presente con su actuaci\u00f3n. Quiere esto decir que ya en el AT se encuentra la se\u00f1al como signo de fe, que debe conducir al reconocimiento del emisario divino, de Mois\u00e9s, y, por medio de \u00e9l, al reconocimiento del propio Yahveh y de la fe en \u00e9l. Seg\u00fan Deu 11:3 (cf. 11, 1-9) las se\u00f1ales del \u00e9xodo de Egipto y de la conquista de la tierra prometida son un motivo capital para \u00abamar a Yahveh, tu Dios, y obedecer sus mandamientos\u00bb. De todo ello saca Helfmeyer esta conclusi\u00f3n: \u00abNo es el signo como tal el que puede motivar la fe; lo determinante es m\u00e1s bien la palabra que se convierte en signo. Esa palabra dice la fe en qui\u00e9n o en qu\u00e9 ha de motivar la se\u00f1al. De conformidad con ello no hay ninguna revelaci\u00f3n en se\u00f1al que no vaya acompa\u00f1ada de la correspondiente revelaci\u00f3n de palabras que la interpreta\u00bb. <\/p>\n<p>Por el contrario las acciones simb\u00f3licas (= acciones con se\u00f1ales) de los profetas apuntan en otra direcci\u00f3n. Van estrechamente unidas a la predicaci\u00f3n prof\u00e9tica y contribuyen a la dramatizaci\u00f3n del mensaje, a su exposici\u00f3n demostrativa y se\u00f1alizadora, a su actualizaci\u00f3n concreta. \u00abAl igual que la palabra tampoco la acci\u00f3n prof\u00e9tica no es una mera referencia al acontecimiento inminente, sino el anuncio eficaz y cargado de realidad. Es una predicaci\u00f3n operativa por cuanto produce la acci\u00f3n de Dios que debe cumplirse\u00bb. Esta definici\u00f3n de Fohrer encaja abiertamente mejor con la concepci\u00f3n sin\u00f3ptica del milagro que no con la jo\u00e1nica. La idea que Jn tiene del signo parece estar m\u00e1s cerca de la concepci\u00f3n del Pentateuco, y especialmente del libro del \u00e9xodo, que de la acci\u00f3n simb\u00f3lica de los profetas. <\/p>\n<p>A este respecto tambi\u00e9n hay que tener en cuenta la funci\u00f3n de Mois\u00e9s, como recientemente ha expuesto con gran acierto J.A. Buhner, al presentar la importancia de Mois\u00e9s como shali&#8217;akh (= enviado, mensajero) de Dios en los testimonios rab\u00ednicos. Tambi\u00e9n las se\u00f1ales adecuadas contaban para la legitimaci\u00f3n de Mois\u00e9s y de Aar\u00f3n, como un apoyo divino de los mensajeros en el cumplimiento de su misi\u00f3n. Con la referencia a Mois\u00e9s se abre un nuevo aspecto lleno de significaci\u00f3n, a saber: la expectativa jud\u00eda de que en el tiempo final, por mediaci\u00f3n del \u00abprofeta escatol\u00f3gico como Mois\u00e9s\u00bb, es decir, por el Mes\u00edas, se renovar\u00e1n las maravillas del \u00e9xodo. As\u00ed, por ejemplo, se esperaba al final de los tiempos la renovaci\u00f3n del milagro del man\u00e1 por obra del Mes\u00edas: \u00abRab\u00ed Berek\u00eda (hacia 340) ha dicho en nombre del rab\u00ed Yizkhak (hacia 300): como el primer libertador (es decir, Mois\u00e9s), as\u00ed el libertador \u00faltimo (= el Mes\u00edas)&#8230; Como el primer libertador hizo descender el man\u00e1, Exo 16:4 : Voy a haceros llover pan del cielo; as\u00ed tambi\u00e9n el libertador \u00faltimo har\u00e1 bajar el man\u00e1 del cielo, cf. Sal 72:16 : Habr\u00e1 pan de trigo sobre la tierra (as\u00ed el Midrash)\u00bb. <\/p>\n<p>Que esa expectaci\u00f3n era extraordinariamente viva en tiempo de Jes\u00fas y del cristianismo primitivo, sobre todo antes y durante la guerra jud\u00eda, nos lo certifica Flavio Josefo en un texto interesante. Refiere, en efecto, la crisis creciente antes de la sublevaci\u00f3n de los jud\u00edos, la aparici\u00f3n de terroristas como los sicarios, y contin\u00faa: \u00abse form\u00f3 adem\u00e1s otra banda de hombres indignos, cuyas manos estaban limpias, pero cuya mente era no menos imp\u00eda que la de los asesinos a sueldo, los cuales trajeron la destrucci\u00f3n de la felicidad de la ciudad. Eran, en efecto, esp\u00edritus exaltados y embaucadores, que, so pretexto de inspiraci\u00f3n divina, provocaban el malestar y la insurrecci\u00f3n y con su palabra pon\u00edan a la multitud en una exaltaci\u00f3n demon\u00edaca. Finalmente condujeron al pueblo hasta el desierto porque all\u00ed Dios quer\u00eda mostrarles las se\u00f1ales milagrosas, que anuncian la libertad\u00bb. <\/p>\n<p>Las \u00abse\u00f1ales de la libertad\u00bb (Semeia tes eleutherias) a las que se refiere, o mejor a\u00fan, los \u00absignos de la liberaci\u00f3n\u00bb son las se\u00f1ales o milagros del \u00e9xodo; de ah\u00ed tambi\u00e9n la marcha al desierto que quer\u00edan organizar esos profetas mesi\u00e1nicos que Josefa s\u00f3lo puede calificar como esp\u00edritus exaltados y embaucadores. Parece que la tradici\u00f3n jo\u00e1nica y el cuarto Evangelio hubieron de enfrentarse a su manera a tales manifestaciones y problemas. <\/p>\n<p>Somos del parecer que la teolog\u00eda jo\u00e1nica del signo debe entenderse desde ese trasfondo jud\u00edo. Resulta interesante que, sobre esta tem\u00e1tica, hasta ahora no se hayan encontrado paralelos convincentes en la literatura gn\u00f3stica. Rengstorf subraya, por lo dem\u00e1s con raz\u00f3n, que semeion (se\u00f1al) en el lenguaje jo\u00e1nico ha de entenderse como una interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica. Es decir, que la concepci\u00f3n de los milagros de Jes\u00fas como \u00abse\u00f1ales\u00bb es algo t\u00edpico de la tradici\u00f3n jo\u00e1nica, que expresa tambi\u00e9n as\u00ed su peculiar idea de Jes\u00fas. Seg\u00fan esa concepci\u00f3n, Jes\u00fas es el profeta y mes\u00edas escatol\u00f3gico, siendo, por tanto, el contratipo de Mois\u00e9s que con sus obras milagrosas realiza los signos mesi\u00e1nicos del tiempo \u00faltimo. As\u00ed al menos seg\u00fan el postulado de la teolog\u00eda de las se\u00f1ales. <\/p>\n<p>De todos modos aqu\u00ed se plantea un problema: el problema de la divergencia entre la expectaci\u00f3n jud\u00eda de las se\u00f1ales en relaci\u00f3n con el Mes\u00edas y la tradici\u00f3n de los milagros de Jes\u00fas, sin que sea posible reducir ambas concepciones a un com\u00fan denominador. El cuarto Evangelio asume sin embargo el peso probatorio sobre la base de la convicci\u00f3n cristiana de que Jes\u00fas es el Mes\u00edas. Porque para la fe cristiana del c\u00edrculo jo\u00e1nico Jes\u00fas es el Mes\u00edas, tambi\u00e9n los milagros que se nos han transmitido acerca de \u00e9l han de entenderse tambi\u00e9n como las se\u00f1ales del tiempo de la salvaci\u00f3n mesi\u00e1nica que se abre con Jes\u00fas. En ese sentido la confesi\u00f3n cristiana: Jes\u00fas es el Mes\u00edas prometido constituye el aut\u00e9ntico fundamento para la teolog\u00eda jo\u00e1nica de los signos. Sin embargo esa teolog\u00eda significativa no es un complemento posterior de la tradici\u00f3n jo\u00e1nica de los milagros, como piensa Richter, sino que la inteligencia mesi\u00e1nica de las se\u00f1ales se dejaba ya sentir en la recepci\u00f3n y reinterpretaci\u00f3n de la tradici\u00f3n milagrosa jo\u00e1nica. Los relatos milagrosos los ha transformado Jn, incluso formalmente, en \u00abrelatos se\u00f1ales\u00bb, de tal modo que la teolog\u00eda significativa se encuentra en el cuarto Evangelio en una doble forma: primera, en los \u00abrelatos se\u00f1ales\u00bb y, segunda, en la teolog\u00eda significativa profundamente meditada. Esas se\u00f1ales tienen tambi\u00e9n en Jn una funci\u00f3n especial, que interesa sobre todo y que es una funci\u00f3n de referencia y reconocimiento. La funci\u00f3n indicativa queda subrayada por el hecho de que los relatos jo\u00e1nicos de milagros refuerzan el car\u00e1cter de lo milagroso m\u00e1s all\u00e1 de la tradici\u00f3n culminando en lo demostrativo. En las bodas de Can\u00e1, Jes\u00fas crea una aut\u00e9ntica bodega de vino (2,6s). En el caso del hijo del funcionario el cl\u00edmax se alcanza por cuanto que, en la curaci\u00f3n a distancia, se agranda notablemente esa distancia al tiempo que se acent\u00faa la simultaneidad de la palabra de Jes\u00fas y del resultado de la curaci\u00f3n (4,43-54). El enfermo de la piscina de Betzet\u00e1, al que Jes\u00fas sana, lleva ya treinta y ocho a\u00f1os de enfermedad y su curaci\u00f3n estaba descartada de hecho (5,1-9). Tambi\u00e9n en el milagro de los panes -que recoge y evoca directamente la expectaci\u00f3n mesi\u00e1nica- se destaca la enorme abundancia, ya que con las sobras se llenan doce canastos (6,1-15). En la curaci\u00f3n del ciego se dice expl\u00edcitamente que era ciego de nacimiento sin culpa suya (9,1-7). Pero el milagro m\u00e1ximo y m\u00e1s demostrativo es la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro (11,1-44), que dentro de la serie jo\u00e1nica de milagros ocupa enf\u00e1ticamente el \u00faltimo puesto y que, seg\u00fan Jn, tiene como consecuencia directa la condena a muerte de Jes\u00fas por parte del sanedr\u00edn (11,45-53). En otras palabras: los milagros de Jes\u00fas se presentan intencionadamente como grandes milagros y como \u00abse\u00f1ales\u00bb, sobre los que no se puede pasar por alto s\u00f3lo con que se tengan ojos en la cara. La tradici\u00f3n jo\u00e1nica afirma con toda exactitud: no pueden pasar inadvertidos en modo alguno; si de hecho ocurri\u00f3 lo contrario, ello se debi\u00f3 a una ceguera, y desde luego intencionada. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el objetivo de las se\u00f1ales est\u00e1 perfectamente claro: deben llevar a la fe en Jes\u00fas y en su misi\u00f3n divina (2,11.23; 4,48; 6,2). Las se\u00f1ales dan a conocer abiertamente a Jes\u00fas, de modo que es preciso enfrentarse con \u00e9l y su pretensi\u00f3n, y formularse de continuo esta pregunta: \u00bfEs este Jes\u00fas el Mes\u00edas o es un pecador? En ning\u00fan caso puede dejarse de tomar una posici\u00f3n (7,31; 9,16; 11,47). En sentido positivo se expresa Nicodemo cuando dice: \u00abRab\u00ed, nosotros lo sabemos: t\u00fa has venido de parte de Dios en calidad de maestro, porque nadie puede hacer esas se\u00f1ales que t\u00fa haces, si Dios no est\u00e1 con \u00e9l\u00bb (3,2). En Jn se trata, por tanto, de que en el ministerio mesi\u00e1nico de Jes\u00fas se ve a Dios actuando, por lo que hay que creer en Jes\u00fas. De no hacerlo as\u00ed, las se\u00f1ales se convierten en acusaci\u00f3n y castigo de la incredulidad (12,37), de modo parecido a lo que en tiempos pasados ocurri\u00f3 en Egipto. <\/p>\n<p>Y adem\u00e1s las \u00abse\u00f1ales\u00bb tienen en Jn una clara e inequ\u00edvoca relaci\u00f3n cristol\u00f3gica y un car\u00e1cter simb\u00f3lico. Y eso es precisamente lo que m\u00e1s las diferencia de los relatos milagrosos de los sin\u00f3pticos. Deben dejar traslucir la gloria de Jes\u00fas, por completo en el sentido que \u00e9sta tiene en el pr\u00f3logo (1,14: \u00abnosotros vimos su gloria\u00bb), como la gloria del Logos encarnado, del Mes\u00edas, Hijo del hombre y revelador de Dios. El motivo de la revelaci\u00f3n de la gloria no es en ning\u00fan caso algo apendicular, sino que pertenece ya a la configuraci\u00f3n jo\u00e1nica de los relatos milagrosos, como lo demuestra la exaltaci\u00f3n de lo milagroso. Sin embargo Jn utiliza de manera especial el sentido metaf\u00f3rico de los relatos de milagros tradicionales a fin de reelaborar tambi\u00e9n intencionadamente su contenido simb\u00f3lico. Ciertos rasgos particulares, que les son propios, se acent\u00faan ahora de prop\u00f3sito, lo cual llega hasta la elecci\u00f3n de las palabras; como es bien sabido, Jn prefiere vocablos polivalentes y abiertos, alusiones, la sugerencia m\u00e1s que el concepto preciso. Lo que a menudo crea dificultades a la ex\u00e9gesis, favorece la configuraci\u00f3n. As\u00ed el milagro de los panes apunta al \u00abverdadero pan de vida\u00bb, que es Jes\u00fas. La curaci\u00f3n del ciego alude a Jes\u00fas como \u00abla luz del mundo\u00bb. La resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro desarrolla simb\u00f3licamente en una teolog\u00eda narrativa la aseveraci\u00f3n \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida\u00bb. Aqu\u00ed se pone de manifiesto el contenido simbolista y revelador que de cara a la cristolog\u00eda tienen las se\u00f1ales a trav\u00e9s de los discursos de revelaci\u00f3n que no deben separarse de esas mismas se\u00f1ales. Muestran, en efecto, que Jes\u00fas es el salvador escatol\u00f3gico y el donador de vida eterna. Como signos de revelaci\u00f3n cristol\u00f3gica los relatos jo\u00e1nicos de mi]agros proclaman la unidad intr\u00ednseca de donante y don. No se puede discutir que en \u00e9ste pasaje las afirmaciones jo\u00e1nicas van m\u00e1s all\u00e1 de los supuestos veterotestamentarios y jud\u00edos. <\/p>\n<p>Indudablemente que tambi\u00e9n pertenece a la exposici\u00f3n jo\u00e1nica de los milagros como se\u00f1ales el singular claroscuro, lo impreciso y ambivalente, que comporta asimismo una devaluaci\u00f3n cr\u00edtica del milagro y de la fe milagrera. Por una parte, los milagros constituyen otras tantas demostraciones grandes y vigorosas, que, en modo alguno, pueden pasar inadvertidas, que provocan la adhesi\u00f3n de muchas gentes a Jes\u00fas. Por otra parte, sin embargo, nunca se sabe con certeza la hondura que alcanza la fe en Jes\u00fas de quienes creen en los milagros. Como quiera que sea, es curioso que incluso seg\u00fan Jn no se llega a la fe en Jes\u00fas pese a la multitud de las se\u00f1ales milagrosas. El cuarto Evangelio es el \u00fanico que habla claramente de una deserci\u00f3n de las multitudes respecto de Jes\u00fas (6,60-66). <\/p>\n<p>Son precisamente los signos los que ponen al hombre ante la decisi\u00f3n de fe, en la que no se trata de creer o no creer en los milagros, sino de querer creer o no en Jes\u00fas. En cuanto se\u00f1ales los milagros constituyen unas indicaciones; pero justamente como tales conservan una categor\u00eda subordinada; la fe recta puede darse muy bien sin ellos. Quien desea asistir como testigo presencial y directo a un milagro est\u00e1 fallando justa y precisamente en la significaci\u00f3n de la se\u00f1al, en su car\u00e1cter de referencia indicativa: \u00abComo no ve\u00e1is se\u00f1ales y prodigios, nunca jam\u00e1s creer\u00e9is\u00bb (4,48); tambi\u00e9n les dice: \u00abDe verdad os aseguro que me and\u00e1is buscando, no porque hab\u00e9is visto se\u00f1ales, sino porque hab\u00e9is comido pan hasta saciaros\u00bb (6,26). De ese modo, las se\u00f1ales contienen un \u00abtropiezo\u00bb en el doble sentido de la palabra: como impulso y est\u00edmulo para creer en Jes\u00fas, o como tropez\u00f3n que lleva a escandalizarse de Jes\u00fas y que conduce a la incredulidad. La direcci\u00f3n que cada cual toma es asunto exclusivo de su libertad y, por ende, de su fe. <\/p>\n<p>c) Resumen. La significaci\u00f3n del milagro del vino en Can\u00e1 deber\u00eda haber quedado clara de alg\u00fan modo. Jn ha colocado intencionadamente esa se\u00f1al al principio, porque de hecho podr\u00eda ejercer la funci\u00f3n de una importante escena de apertura de la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas. Lo que con esa se\u00f1al trae Jes\u00fas es nada menos que el comienzo de la \u00e9poca mesi\u00e1nica de salvaci\u00f3n. Es esa \u00e9poca un tiempo de plenitud divina; as\u00ed el signo de Can\u00e1 puede entenderse como una ilustraci\u00f3n del enunciado \u00abDe su plenitud todos nosotros hemos recibido: gracia por gracia\u00bb. La conversi\u00f3n del agua en vino designa el tr\u00e1nsito del tiempo viejo al tiempo nuevo, el comienzo de la nueva realidad escatol\u00f3gica. En ese aspecto est\u00e1n tambi\u00e9n justificadas las explicaciones que ven en las seis tinajas de agua, dispuestas para los lavatorios rituales jud\u00edos, el viejo tiempo de la ley que fue dada por mediaci\u00f3n de Mois\u00e9s, y que ha sido suplantado por el tiempo nuevo de \u00abgracia y verdad\u00bb, que irrumpe y se abre con la llegada de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>La relaci\u00f3n cristol\u00f3gica, que no se ha de ver estrecha en demas\u00eda, consiste en que mediante esa se\u00f1al Jes\u00fas se da a conocer como el portador de la salud y a cuya presencia va ligada dicha salvaci\u00f3n. Por el don se echa de ver qui\u00e9n y qu\u00e9 tal es el donante. El v. 10b, con el que originariamente terminaba el relato, destaca en forma clara el elemento escatol\u00f3gico: \u00abPero t\u00fa has guardado el mejor vino hasta ahora.\u00bb Ese \u00abhasta ahora\u00bb se\u00f1ala el comienzo de la era de salvaci\u00f3n. El v. 11, por el contrario hay que entenderlo como interpretaci\u00f3n del evangelista, enmarcando la historia milagrosa dentro de su teolog\u00eda cristol\u00f3gica de los signos, aunque no deja de estar en una cierta tensi\u00f3n con el mismo relato. Como ocurre las m\u00e1s de las veces en la interpretaci\u00f3n te\u00f3rica de unas narraciones, cuando la historia ha de llevarse a un concepto, la tesis s\u00f3lo recoge una parte del relato en cuesti\u00f3n, y en cierto aspecto lo reduce demasiado. \u00e9se es tambi\u00e9n nuestro caso. La interpretaci\u00f3n entiende la se\u00f1al como \u00absigno revelador de la gloria divina de Jes\u00fas\u00bb. Es interesante que a estas se\u00f1ales no siga todav\u00eda ning\u00fan discurso de revelaci\u00f3n y que no se llegue a una decisi\u00f3n cr\u00edtica. El efecto es m\u00e1s bien positivo por completo: \u00abY sus disc\u00edpulos creyeron en \u00e9l.\u00bb Aparece as\u00ed al principio el prop\u00f3sito kerigm\u00e1tico de presentar la importancia soteriol\u00f3gica de Jes\u00fas y el comienzo de la era de salvaci\u00f3n con una limpieza sin sombras y en la pura alegr\u00eda de una consumaci\u00f3n perfecta. Compar\u00e1ndolo con los otros relatos de se\u00f1ales, en el milagro del vino de Can\u00e1 brilla un sol claro y jubiloso. Por lo que toca a la funci\u00f3n de la madre de Jes\u00fas, la historia no gira primordialmente en torno a ella. Se la introduce sin duda para motivar la presencia de Jes\u00fas y de sus disc\u00edpulos: all\u00ed estaban tambi\u00e9n los hermanos de Jes\u00fas, como sabemos por el v. 12. Advierte a Jes\u00fas del aprieto en que se encontraba aquella gente y aconseja amistosamente a los servidores de la mesa que hagan lo que les diga Jes\u00fas. Y establece as\u00ed en la historia las conexiones, sin que recaiga sobre las mismas un peso mayor. Por el contrario, la respuesta de Jes\u00fas pone fuertemente de relieve la distancia entre \u00e9l y su madre; su conducta no viene determinada por el hombre, sino que est\u00e1 sujeta a una instancia interior. Es un distanciamiento similar al que refleja el episodio de \u00abJes\u00fas a los doce a\u00f1os en el templo\u00bb cuando dice a sus padres: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me buscabais? \u00bfNo sab\u00edais que ten\u00eda que estar en la casa de mi Padre?\u00bb (Luc 2:49). Ambos pasajes quieren decir que Jes\u00fas pertenece por completo al mundo de Dios. <\/p>\n<p>El v. 12 da la noticia de que Jes\u00fas \u00abbaj\u00f3 a Cafarna\u00fam, con su madre, los hermanos y sus disc\u00edpulos\u00bb y que permanecieron all\u00ed algunos d\u00edas. Bajo esa noticia late tambi\u00e9n la tradici\u00f3n, conocida tambi\u00e9n por otras fuentes, de que durante su actividad en Galilea Jes\u00fas tuvo su \u00abcuartel general\u00bb en Cafarna\u00fam, ciudad situada en la orilla noroccidental del lago. Nuestro texto da la impresi\u00f3n de que los parientes de Jes\u00fas, su madre y sus hermanos, formaban entre sus seguidores, lo que seg\u00fan el propio Jn (Luc 7:1-9) resulta muy problem\u00e1tico. La noticia -redaccional- nos permite m\u00e1s bien entrever las grandes lagunas, la falta de informaciones fidedignas de Jn sobre el ministerio de Jes\u00fas en Galilea con las que nos debemos contentar. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. Sobre el lavatorio ritual de las manos en la comida y las prescripciones de pureza legal entre los jud\u00edos, cf. Mar 7:1-5 y par. Mat 15:1-2 : el enjugarse las manos antes de la comida, es un uso que sin duda se remonta a la tradici\u00f3n de los letrados en la Escritura, pero que muy pronto se afianz\u00f3 como algo propio y, como sucede a menudo con tales ritos, adquiri\u00f3 una significaci\u00f3n muy especial. Una sentencia rab\u00ednica (de ha. 300 d.C.) afirma: \u00abEI que come pan sin haberse lavado las manos es como el que cohabita con una ramera\u00bb.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. <\/p>\n<p> Meditaci\u00f3n<\/p>\n<p>Novum genus potentiae! <\/p>\n<p>Aquae rubescunt hydriae <\/p>\n<p>vinumque iussa fundere <\/p>\n<p>mundavit unda originem. <\/p>\n<p>Un nuevo milagro de su poder: las c\u00e1ntaras de agua se arrebolan y al mandato de arrojar vino el agua cambia su naturaleza. C Sedulio 209 <\/p>\n<p>\u00abNosotros llamamos para que \u00e9l nos abra y nos d\u00e9 a beber del vino invisible, y \u00e9l nos ha convertido en vino, nos ha hecho sabrosos (sabios), pues tenemos el sabor de su fe los que antes \u00e9ramos ins\u00edpidos (ignorantes)\u00bb (\u00b7Agust\u00edn-SAN, In  Job 8:3). <\/p>\n<p>Seg\u00fan la interpretaci\u00f3n que hemos propuesto, Jn coloca al principio la se\u00f1al del milagro del vino en las bodas de Can\u00e1, a fin de demostrar el comienzo del tiempo de salvaci\u00f3n que se abre con la llegada de Jes\u00fas. Con Jes\u00fas ha llegado al hombre la salvaci\u00f3n de Dios, salvaci\u00f3n que se presenta con abundancia inagotable. Con esa imagen grandiosa Jn nos dice en qu\u00e9 consiste seg\u00fan su concepci\u00f3n lo nuevo y peculiar del cristianismo. Con ello expresa exactamente la esencia del cristianismo. Ocurre as\u00ed que en Jn las bodas de Can\u00e1 representan el mismo acontecimiento que Mar 1:15 expresa con estas palabras: \u00abSe ha cumplido el tiempo; el reino de Dios est\u00e1 cerca; convert\u00edos y creed al evangelio.\u00bb Si nos atenemos al testimonio de los evangelios y de las cartas de Pablo, el cristianismo se entiende desde el comienzo, a partir del propio Jes\u00fas, como la \u00abreligi\u00f3n del cumplimiento\u00bb, de la plenitud. Lo que eso significa realmente pueden expresarlo las im\u00e1genes y la historia mucho mejor que unos conceptos r\u00edgidos. Y eso es lo que aportan precisamente las \u00abse\u00f1ales\u00bb y las \u00abacciones simb\u00f3licas\u00bb en forma mucho m\u00e1s directa y adecuada. La celebraci\u00f3n de bodas, la fiesta de los esponsales, la alegr\u00eda, los cantos, los banquetes y las danzas nupciales se entienden como fiesta del amor y de la vida que se prolonga, como fiesta de la familia y de la sociedad, cual fiesta c\u00f3smica que abraza el cielo y la tierra. Al menos entre los pueblos y culturas de la antig\u00fcedad dif\u00edcilmente puede encontrarse una imagen para expresar del modo m\u00e1s intenso y ext\u00e1tico la suprema alegr\u00eda del vivir, la felicidad y el placer de la existencia como la fiesta nupcial. Cierto que la religi\u00f3n b\u00edblica, el AT, es contraria a los cultos orgi\u00e1sticos de los baales y a su divinizaci\u00f3n de la sexualidad y la fecundidad; pero afirma sin reservas y toma muy en serio su importancia humana, como se ve sobre todo en el Cantar de los Cantares. Incluso ha encontrado en ese campo un s\u00edmbolo de las relaciones entre Yahveh e Israel. Enlazando con el Cantar de los Cantares algunos te\u00f3logos cristianos han visto en la imagen de las bodas la encarnaci\u00f3n como uni\u00f3n de la naturaleza divina con la humana y como culminaci\u00f3n de la alianza amorosa de Dios con toda la humanidad. Desde tal tradici\u00f3n escribe todav\u00eda E. Przywara: \u00abVisto as\u00ed, en el milagro de las bodas de Can\u00e1 de Galilea se compendia todo el prodigio nupcial del reino de Dios: las nupcias como forma intim\u00edsima de la singular unidad de divinidad y humanidad en Cristo (seg\u00fan Agust\u00edn); nupcias como misterio fundamental entre Cristo, cual segundo Ad\u00e1n, y Mar\u00eda cual segunda Eva (Agust\u00edn, Serm. 195,3 y 192,2.3); nupcias como forma fundamental de la nueva alianza a partir de Juan Bautista (Jua 3:29) hasta el sentido \u00faltimo de esa misma alianza ( Rev 19:7-9 ss); nupcias como misterio entre Dios y el mundo en Cristo en el misterio de la suprema conversi\u00f3n nupcial que es la eucar\u00edstica; nupcias, finalmente, tambi\u00e9n como forma b\u00e1sica de la unidad de Dios y del mundo en Cristo en general, que empieza en la se\u00f1al de las bodas de Can\u00e1 y se consuma en el ser de toda boda humana como misterio entre Cristo y la Iglesia (Efe 5:29-32)\u00bb. <\/p>\n<p>\u00abFestivo es, pues, un tiempo que se toma para proporcionar al sentimiento la plena expresi\u00f3n. Contiene un elemento de af\u00e1n de prodigalidad, de vida superior, que no admite m\u00e1s aclaraciones. Acepta la experiencia. Trae alegr\u00eda, lo que explica por lo dem\u00e1s, por qu\u00e9 deseamos a la gente mucha suerte en las fiestas y por qu\u00e9 se considera logrado un convite cuando ha sido del agrado de todos. La fiesta, como todo lo que hacemos por s\u00ed mismo, nos procura una breve pausa y aliento en el engranaje de lo cotidiano; un cambio sin el que la vida ser\u00eda insoportable\u00bb (\u00b7COX-H). <\/p>\n<p>En el calendario festivo del a\u00f1o eclesi\u00e1stico las bodas de Can\u00e1 constituyen un aspecto esencial de la fiesta de la manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or (o epifan\u00eda), el 6 de enero. \u00abCelebramos la festividad marcada por tres milagros. Hoy la estrella condujo a los sabios hasta el pesebre; hoy en las bodas el agua se convirti\u00f3 en vino; hoy quiso Cristo ser bautizado en el Jord\u00e1n para salvarnos, aleluya\u00bb (ant\u00edfona del magnificat), La epifan\u00eda es la fiesta helen\u00edstico-cristiana m\u00e1s antigua de tradici\u00f3n no jud\u00eda que nosotros conocemos, y debe \u00absu origen sin duda a la acomodaci\u00f3n a las fiestas paganas existentes, como las celebraciones del d\u00eda natal del dios E\u00f3n, el mito solar, y tambi\u00e9n debido a la relaci\u00f3n con la fiesta de Dioniso\u00bb. En el campo helen\u00edstico pronto pudo establecerse tambi\u00e9n una relaci\u00f3n entre el milagro del vino de Can\u00e1 y el dios del vino, Dioniso. Inmediatamente despu\u00e9s se estableci\u00f3 ya una relaci\u00f3n entre Cristo y Dioniso, y los intentos de Holderlin por reunir a Dioniso, Heracles y Cristo tendr\u00edan una significaci\u00f3n m\u00e1s profunda de lo que muchas veces se ha supuesto. A partir de ah\u00ed tambi\u00e9n se proyecta una luz peculiar sobre la figura de un F. Nietzsche y sus visiones. \u00bfNo existe quiz\u00e1 entre el Crucificado y Dioniso la alternativa radical que Nietzsche afirm\u00f3? Lo que se vive en Dioniso es la plenitud beoda de una existencia que se derrama y transciende en una embriaguez ext\u00e1tica. El anhelo que ah\u00ed late se ver\u00eda colmado cuando el hombre se perdiera en la plenitud del amor divino, para reencontrarse en el Dios del amor en la exuberancia ext\u00e1tica de una alegr\u00eda infinita. <\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s resulta instructivo c\u00f3mo ya en el cristianismo primitivo aflora un miedo a lo ext\u00e1tico, que intenta racionalizar y sublimar la intensidad elemental del sentimiento de fe y de salvaci\u00f3n; lo cual puede advertirse precisamente en la interpretaci\u00f3n de las bodas de Can\u00e1. \u00abEl hecho de que el Logos en las bodas haya convertido el agua en vino, no es porque quisiera permitir emborracharse, sino que ha vivificado el sentir humano equiparable al agua, al hombre convertido desde Ad\u00e1n en autor de la ley y hasta al cosmos entero lo ha inundado con la sangre de la vid, por cuanto ofreci\u00f3 la bebida de la verdad, la mezcla de la ley antigua y del Logos nuevo para cumplir la preanunciada era de la felicidad divina\u00bb (Clemente de Alejandr\u00eda). <\/p>\n<p>Plenitud de la salvaci\u00f3n, ofrecida como don milagroso del amor divino, que el hombre s\u00f3lo puede recibir agradecido; pero tambi\u00e9n como fuente de juventud a la que el hombre puede siempre volver desde todos los fallos y errores de su vida, a fin de renovarse en amor inusual; todo lo cual est\u00e1 contenido en la imagen de las bodas de Can\u00e1. Tampoco, seg\u00fan Jn, es el cristianismo, ni una anquilosada religi\u00f3n legal, ni una oscura fe dogm\u00e1tica, sino el anuncio al hombre del amor inagotable de Dios, la revelaci\u00f3n del Dios de la alegr\u00eda y de la vida, que tambi\u00e9n despierta al hombre a la plenitud de la vida. <\/p>\n<p>LA PURIFICACI\u00d3N DEL TEMPLO (2,13-25) <\/p>\n<p>III. LA PRIMERA PRESENTACI\u00d3N DE JES\u00daS EN JERUSAL\u00e9N. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n est\u00e1 concebido de forma program\u00e1tica el siguiente relato de la primera actuaci\u00f3n de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n, en el cual ocupa el centro la historia de la purificaci\u00f3n del templo. Se toca aqu\u00ed un tema fundamental en el Evangelio seg\u00fan Juan: la revelaci\u00f3n escatol\u00f3gica de Jes\u00fas significa el final del viejo culto del templo. Se prepara ya aqu\u00ed la respuesta a la pregunta de la samaritana: \u00bfD\u00f3nde hay que adorar a Dios: en el monte Garizim o en el templo de Jerusal\u00e9n? \u00abCr\u00e9eme, mujer; llega la hora en que ni en este monte ni en Jerusal\u00e9n adorar\u00e9is al Padre&#8230; Llega la hora, y es el momento actual, en que los verdaderos adoradores adorar\u00e1n al Padre en esp\u00edritu y en verdad; porque \u00e9sos son, precisamente, los adoradores que el Padre desea\u00bb (cf. 4,20-24). El enfrentamiento con la piedad jud\u00eda del templo se prolonga a lo largo de todo el Evangelio, alcanzando su punto culminante en los cap\u00edtulos 7-10. Con ello la tradici\u00f3n jo\u00e1nica recog\u00eda un problema b\u00e1sico, que mereci\u00f3 una reflexi\u00f3n y discusi\u00f3n profunda en la primitiva situaci\u00f3n cristiana, a saber: el problema del nuevo lugar de la presencia de Dios, del lugar del culto escatol\u00f3gico. <\/p>\n<p>Con ello enlaza tambi\u00e9n el problema de la verdadera comunidad, as\u00ed como la cuesti\u00f3n de qui\u00e9nes poseen realmente la revelaci\u00f3n verdadera, \u00bflos cristianos o los jud\u00edos? A partir de la destrucci\u00f3n objetiva del templo de Jerusal\u00e9n el a\u00f1o 70 d.C. Ia Iglesia primitiva tuvo un argumento contundente a favor de su propia concepci\u00f3n (1). La ruina del templo significaba para ella la confirmaci\u00f3n positiva de que con Jes\u00fas hab\u00eda llegado al final del culto tradicional en dicho templo. Sin que se pueda sin m\u00e1s achacar a mala disposici\u00f3n esa manera de pensar, toda vez que es t\u00edpica de la concepci\u00f3n de la historia que tienen el AT y el juda\u00edsmo, y en ella hicieron hincapi\u00e9 los judeocristianos. La tradici\u00f3n jo\u00e1nica (a una con la carta a los Hebreos) hace valer dicha concepci\u00f3n. Para ello se reclama a las tradiciones de Jes\u00fas, y en este caso con cierta raz\u00f3n. De hecho, Jes\u00fas hab\u00eda ejercido la cr\u00edtica del templo; su doctrina era una cr\u00edtica radical al ordenamiento de la salvaci\u00f3n establecido por el culto saduceo. La importancia del templo de Jerusal\u00e9n como sistema salv\u00edfico central del antiguo culto jud\u00edo se infravalora hoy en buena medida, sobre todo porque ese sistema termin\u00f3 hist\u00f3ricamente con el hundimiento del templo de Jerusal\u00e9n. En realidad hasta su destrucci\u00f3n el templo fue para Jerusal\u00e9n una gran empresa religiosa, econ\u00f3mica y pol\u00edtica, que seg\u00fan la concepci\u00f3n c\u00faltica dominante deb\u00eda garantizar la salud p\u00fablica a todo Israel; por lo que un ataque a tal instituci\u00f3n era de hecho un ataque al ordenamiento religioso-pol\u00edtico vigente. Y realmente bien pudiera haber ocurrido lo que O. Cullmann sospecha, a saber: que los helenistas del c\u00edrculo de Esteban (Act c. 5-7) fueran los primeros en comprender la importancia de la cr\u00edtica de Jes\u00fas al templo en su alcance fundamental, y que la tradici\u00f3n jo\u00e1nica hubiera asumido esa concepci\u00f3n convirti\u00e9ndola en pieza clave de su idea del cristianismo. Su tesis b\u00e1sica ser\u00eda \u00e9sta: con su revelaci\u00f3n y, sobre todo, con su propia persona Jes\u00fas ha tra\u00eddo el final del sistema c\u00faltico del templo. <\/p>\n<p>Divisi\u00f3n. El texto consta de tres unidades, de las que las dos primeras est\u00e1n unidas \u00edntimamente: 1. La acci\u00f3n simb\u00f3lica (= con valor de signo) de la purificaci\u00f3n del templo (v. 13-17); 2. Petici\u00f3n de un signo y significaci\u00f3n de la acci\u00f3n simb\u00f3lica; (v. 18-22). A lo cual se suma 3. Afirmaci\u00f3n sobre el especial conocimiento que Jes\u00fas tiene del hombre, que conduce ya al di\u00e1logo con Nicodemo en el c. 3, aunque tambi\u00e9n cabe verla como una observaci\u00f3n general, que Jn ha introducido oportunamente en este pasaje. <\/p>\n<p>En el caso presente tenemos textos sin\u00f3pticos paralelos, primero, de la purificaci\u00f3n del templo (Mar 11:15-17 y par. Mat 21:12-13; Luc 19:45-46) y, despu\u00e9s, con la solicitud de la se\u00f1al, la pregunta acerca de la autoridad de Jes\u00fas (Mar 11:27-33 y par. Mat 21:23-27; Luc 20:1-8), as\u00ed como el peculiar logion sobre el templo ( Mar 14:57-58;  Mat 26:60b-61;  Hec 6:14). La confrontaci\u00f3n con los sin\u00f3pticos proporciona la posibilidad de comprender mejor la reelaboraci\u00f3n jo\u00e1nica de la per\u00edcopa recibida por tradici\u00f3n. Y todo ello con la important\u00edsima diferencia de que la purificaci\u00f3n del templo, seg\u00fan los sin\u00f3pticos, ocurri\u00f3 durante la \u00faltima estancia de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n, seg\u00fan Mc un d\u00eda despu\u00e9s de la entrada triunfal; seg\u00fan Mt, inmediatamente despu\u00e9s de \u00e9sta, mientras que Jn la sit\u00faa al comienzo del ministerio de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>La discusi\u00f3n de si hubo dos purificaciones del templo una al comienzo de la actividad p\u00fablica de Jes\u00fas y otra al final, o de cu\u00e1l de las dos es m\u00e1s veros\u00edmil, la situaci\u00f3n que presentan los sin\u00f3pticos o la de Jn, es algo que hoy puede darse por concluido. Hist\u00f3ricamente resulta m\u00e1s probable la situaci\u00f3n sin\u00f3ptica. Por consideraciones literario-teol\u00f3gicas, Jn ha colocado la purificaci\u00f3n del templo al comienzo por el efecto que pretende: ya desde el principio el lector tiene que enterarse del punto decisivo del enfrentamiento (cf. un procedimiento similar en Lucas cuando adelanta program\u00e1ticamente el relato de la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas en Nazaret -Mc 6,14- convirti\u00e9ndola en una escena de apertura altamente impresionante: Luc 4:16-30). <\/p>\n<p>1. LA ACCI\u00d3N SlMB\u00d3LICA DE LA PURIFICACI\u00d3N DEL TEMPLO (Jn\/02\/13-17) <\/p>\n<p>13 Estaba ya cercana la pascua de los jud\u00edos, y Jes\u00fas subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n. 14 Y encontr\u00f3 en el templo a los que vend\u00edan bueyes, y ovejas, y palomas, y a los cambistas sentados junto a sus mesas. 15 Y haciendo un l\u00e1tigo de cuerdas, los arroj\u00f3 a todos del templo con las ovejas y los bueyes; desparram\u00f3 las monedas a los cambistas y les volc\u00f3 las mesas; 16 y a los que vend\u00edan palomas les dijo: Quitad esto de aqu\u00ed; no hag\u00e1is de la casa de mi Padre una casa de comercio. 17 Sus disc\u00edpulos se acordaron de que est\u00e1 escrito: El celo de tu casa me devorar\u00e1 (Sal 69:9). <\/p>\n<p>La historia de la purificaci\u00f3n del templo transmite una acci\u00f3n simb\u00f3lica de Jes\u00fas. He aqu\u00ed c\u00f3mo la describe Marcos: \u00abLlegan a Jerusal\u00e9n. Y entrando en el templo, comenz\u00f3 a expulsar a los que vend\u00edan y compraban en \u00e9l: tambi\u00e9n volc\u00f3 las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas; y no dejaba a nadie transportar objeto alguno a trav\u00e9s del templo. Y les ense\u00f1aba dici\u00e9ndoles: \u00bfAcaso no est\u00e1 escrito: Mi casa ha de ser casa de oraci\u00f3n para todos los pueblos? (Isa 56:7). Pero vosotros la ten\u00e9is convertida en guarida de ladrones\u00bb (Jer 7:11). <\/p>\n<p>Al entender Jn la purificaci\u00f3n del templo en un sentido radical, su interpretaci\u00f3n no hace sino acercarse m\u00e1s que la tradici\u00f3n de Mc al significado originario de la narraci\u00f3n. Seg\u00fan Jn, Jes\u00fas sube por primera vez a Jerusal\u00e9n con motivo de la fiesta de pascua, siguiendo la costumbre jud\u00eda. La f\u00f3rmula \u00abla pascua de los jud\u00edos\u00bb da a entender ya la distancia de Jn respecto del juda\u00edsmo y de sus ritos c\u00falticos. Entre tanto los cristianos ya celebraban muy probablemente su propia pascua. Como quiera que sea, no se puede ignorar que, seg\u00fan el v. 13, Jes\u00fas aparece como un var\u00f3n observante de la ley que sigue el uso jud\u00edo, aunque s\u00f3lo sea para ponerlo en tela de juicio. \u00abEn 2,13 comienza el calendario festivo jo\u00e1nico, que registra tres fiestas pascuales: la pascua presin\u00f3ptica (2,13-23), la pascua de la multiplicaci\u00f3n de los panes (6,4), la pascua de la muerte (11,55; 12,i). No parece indicado querer ver otra pascua en la fiesta innominada de 5,1\u00bb. Es posible que el cuarto Evangelio establezca una conexi\u00f3n entre la fiesta de la pascua jud\u00eda y la purificaci\u00f3n del templo, porque aqu\u00ed hay ya una alusi\u00f3n clara a la pasi\u00f3n de Jes\u00fas (cf. Ia explicaci\u00f3n de los v. 18-22), con la que en definitiva desaparece el culto veterotestamentario del templo. Pero no hay duda de que lo verdaderamente importante es la acci\u00f3n que Jes\u00fas realiza al presentarse por primera vez en Jerusal\u00e9n; acci\u00f3n descrita de inmediato. Jes\u00fas encuentra \u00aben el templo\u00bb -y naturalmente que hemos de pensar en el gran atrio del templo herodiano, cf. supra- \u00aba los que vend\u00edan bueyes y ovejas y palomas\u00bb, enumeraci\u00f3n con la que Jn se\u00f1ala con toda exactitud las diferentes categor\u00edas de animales que se sacrificaban como v\u00edctimas en el templo. Se menciona asimismo a los cambistas. En el v. 15, Jes\u00fas pasa a la acci\u00f3n, descrita en Jn de forma m\u00e1s dram\u00e1tica que en Mc. Forma un l\u00e1tigo con cuerdas para sacudir a los mercaderes y expulsa a \u00abtodos\u00bb, hombres y ganados, fuera del atrio del templo. Derrama las bolsas de monedas de Ios cambistas y vuelca las mesas, armando un verdadero tumulto. A los tratantes en palomas, a los que aqu\u00ed se menciona por motivo de variedad y que naturalmente representan a todos, les dice Jes\u00fas: \u00abQuitad eso de aqu\u00ed; no hag\u00e1is de la casa de mi Padre una casa de comercio\u00bb (v. 16). Seg\u00fan Jn, Jes\u00fas habla aqu\u00ed de la \u00abcasa de mi Padre\u00bb, aunque con ello no proclama la relaci\u00f3n especial de Jes\u00fas con Dios como Padre suyo, sino que expresa el motivo interno del inter\u00e9s de Jes\u00fas por el templo. El templo era el lugar de la presencia divina. M\u00e1s tarde dir\u00e1 Jes\u00fas que la presencia de Dios va ligada a su propia persona; ser\u00e1 \u00e9l mismo quien ocupar\u00e1 el lugar del templo. Es innegable que con la expulsi\u00f3n del templo de todos los animales destinados al sacrificio Jn no pretende anatematizar s\u00f3lo la desafortunada mezcla de negocios y religi\u00f3n, sino que muestra adem\u00e1s como inminente el fin de toda la empresa sacrificial y c\u00faltica. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Jn aduce en este contexto (v. 17) una cita veterotestamentaria; son en concreto los disc\u00edpulos a los que la purificaci\u00f3n del templo les recuerda el pasaje del Sal 69:10 : \u00abEl celo de tu casa me devorar\u00e1.\u00bb El texto presenta unas ligeras variantes respecto de LXX y del TM, pues en los mismos ese celo es la causa de la necesidad que padece el piadoso orante: \u00abEl celo de tu casa me devora (= me ha devorado ya).\u00bb En la tradici\u00f3n jo\u00e1nica el cambio textual ha sido intencionado, en el sentido de que el celo de Jes\u00fas por la casa del Padre terminar\u00e1 devor\u00e1ndolo por completo; es el mismo celo que llevar\u00e1 a Jes\u00fas hasta la muerte. Ah\u00ed resuena el motivo que en definitiva, seg\u00fan Jn, provoca el enfrentamiento de Jes\u00fas con \u00ablos jud\u00edos\u00bb. As\u00ed pues, la tradici\u00f3n jo\u00e1nica entiende el compromiso de Jes\u00fas como un compromiso radical por la causa de Dios, por la casa del Padre, que no puede equipararse con ning\u00fan templo terreno. Y ah\u00ed radica tambi\u00e9n el que Dios no se complazca, en modo alguno, en los sacrificios tal como se le ofrecen en el templo, sino que espera del hombre algo muy diferente. La purificaci\u00f3n del templo hay que verla a la luz de la tradici\u00f3n de cr\u00edtica al culto que hacen los profetas del AT (cf. tambi\u00e9n Heb 10:1-10). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. Aqu\u00ed hay que referirse al \u00abapocalipsis sin\u00f3ptico\u00bb de Mar 13:1-2, (Cf. Mat 24:1-28; Lc 21.5-24), bajo el cual posiblemente se esconde un vaticinio de Jes\u00fas sobre el fin del templo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>2. PETICI\u00d3N DE UNA SE\u00d1AL Y EXPLICACI\u00d3N DE LAS ACCIONES SIMB\u00d3LICAS (Jn\/02\/18-22) <\/p>\n<p>18 Los jud\u00edos, entonces, le dijeron: \u00bfQu\u00e9 se\u00f1aI nos muestras para poder t\u00fa hacer esto? 19 Jes\u00fas les contest\u00f3, dici\u00e9ndoles: Destruid este templo y en tres d\u00edas lo levantar\u00e9. 20 Y respondieron los jud\u00edos: Cuarenta y seis a\u00f1os dur\u00f3 la construcci\u00f3n de este templo, \u00bfy t\u00fa lo vas a levantar en tres d\u00edas? 21 Pero \u00e9l hablaba del templo de su cuerpo. 22 Luego, cuando Jes\u00fas fue resucitado de entre los muertos, se acordaron los disc\u00edpulos de que hab\u00eda dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jes\u00fas les hab\u00eda dicho. <\/p>\n<p>En este texto aparecen por primera vez \u00ablos jud\u00edos\u00bb como los aut\u00e9nticos antagonistas y oponentes de Jes\u00fas. Toman la acci\u00f3n simb\u00f3lica de la purificaci\u00f3n del templo como pretexto para pedir una se\u00f1al: \u00ab\u00bfQu\u00e9 se\u00f1al nos muestras para poder t\u00fa hacer esto?\u00bb (v. 18). Tales peticiones de se\u00f1ales por parte jud\u00eda, y en especial por parte de los fariseos, formuladas a Jes\u00fas aparecen frecuentemente en los evangelios (cf. Mar 8:11-13 y par. Mat 16:1-4; Luc 11:16; la palabra sobre la se\u00f1al de Jon\u00e1s Luc 11:29-32; Mat 12:38-42, as\u00ed como Jua 6:30); en cada caso se trata de una prueba especial con la que Jes\u00fas debe refrendar su misi\u00f3n. Y \u00e9se es tambi\u00e9n aqu\u00ed el sentido de la petici\u00f3n de un signo: Jes\u00fas tiene que aducir una prueba justificativa de su actuaci\u00f3n sorprendente y provocadora. Sin embargo la petici\u00f3n de un signo en los v. 18 ss podr\u00eda estar m\u00e1s bien cercana a la tradici\u00f3n de Mar 11:27-33, en que tambi\u00e9n a prop\u00f3sito de la purificaci\u00f3n del templo se le formula a Jes\u00fas la pregunta acerca de su autoridad, y ello por parte de los pont\u00edfices, los escribas y los ancianos. Parece plausible que con motivo de la acci\u00f3n prof\u00e9tica de Jes\u00fas en la purificaci\u00f3n del templo, pudiera saltar la pregunta acerca de los poderes y la justificaci\u00f3n de tal conducta. Como quiera que sea, las peticiones de se\u00f1ales en los sin\u00f3pticos discurren siempre de tal forma que Jes\u00fas se niega regularmente a realizar la se\u00f1al en el sentido que se espera de \u00e9l. Semejante petici\u00f3n de una se\u00f1al tiene un trasfondo preciso en el juda\u00edsmo de aquel tiempo. Se fundamenta en la prescripci\u00f3n legal de probar la credibilidad y buena fe, es decir, la fidelidad a Yahveh de cualquiera que se presenta como profeta o taumaturgo (cf. Deu 13:2-6). Que tales prescripciones fueran de la m\u00e1xima actualidad en tiempos de Jes\u00fas lo demuestra el volumen de Qumr\u00e1n sobre el templo, publicado recientemente, en que cita por entero el texto deuteron\u00f3mico. La petici\u00f3n de una se\u00f1al pregunta, pues, en definitiva por la autorizaci\u00f3n que tenga Jes\u00fas para obrar as\u00ed. La legitimaci\u00f3n prof\u00e9tica es siempre en la Biblia una legitimaci\u00f3n por parte de Dios. <\/p>\n<p>En Jn -a diferencia de lo que ocurre en los sin\u00f3pticos- Jes\u00fas accede a la petici\u00f3n de un signo (v. 19), aunque con una respuesta metaf\u00f3rica y ambigua: \u00abDestruid este templo y en tres d\u00edas lo levantar\u00e9.\u00bb La palabra griega que est\u00e1 detr\u00e1s de ese \u00ablevantar\u00e9\u00bb es el verbo griego egeirein, elegido precisamente en raz\u00f3n de su polivalencia, y que tambi\u00e9n se emplea en el sentido de despertar, que a los oyentes o lectores cristianos les recordaba de inmediato la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Como met\u00e1fora el \u00ablogion del templo\u00bb presenta algunos enigmas. Ante todo tenemos importantes paralelos sin\u00f3pticos. As\u00ed, por ejemplo, en el interrogatorio de Jes\u00fas por parte del gran consejo se presentan, seg\u00fan Marcos, unos testigos, los cuales afirman: \u00abNosotros le hemos o\u00eddo decir: Yo destruir\u00e9 este templo, hecho por manos humanas, y en tres d\u00edas construir\u00e9 otro, no hecho por manos humanas\u00bb (Mar 14:58s). Prescindiendo del marco en el que ahora est\u00e1 la palabra, est\u00e1 claro que aqu\u00ed se contrapone al templo terreno hecho por manos humanas\u00bb, un templo celestial, \u00abno hecho por manos humanas\u00bb y que debe sustituir al santuario terreno. La sentencia se inserta en el marco de la expectaci\u00f3n escatol\u00f3gica jud\u00eda que, para la \u00e9poca del Mes\u00edas, aguardaba tambi\u00e9n una renovaci\u00f3n gloriosa del templo. Pero la sentencia es mucho m\u00e1s radical, puesto que el nuevo templo escatol\u00f3gico aparece como una realidad puramente trascendente y divina, edificado por Dios mismo. \u00abEl nuevo templo, no hecho por manos humanas, es el templo mesi\u00e1nico del tiempo final\u00bb. Comprobamos ante todo que el logion, aducido por Jn como una palabra aut\u00e9ntica de Jes\u00fas, lo pone Mc en boca de \u00abfalsos testigos\u00bb. Pero tambi\u00e9n puede concebirse como palabra aut\u00e9ntica de Jes\u00fas, y ello es mucho m\u00e1s veros\u00edmil que lo contrario. \u00abAun cuando su tenor literal ya no pueda reconstruirse exactamente, la m\u00faltiple tradici\u00f3n y las numerosas transformaciones del logion hacen muy probable que frente al templo de Jerusal\u00e9n Jes\u00fas haya adoptado una posici\u00f3n cr\u00edtica que se prolonga hasta el futuro\u00bb. <\/p>\n<p>Mateo trae asimismo la palabra en el interrogatorio, aunque debilitando notablemente su contenido, toda vez que hace decir a Jes\u00fas: \u00abYo puedo destruir el templo de Dios, y en tres d\u00edas reconstruirlo\u00bb (Mat 26:61). En Lucas la frase se encuentra entre las acusaciones que los jud\u00edos hacen contra Esteban: \u00abLe hemos o\u00eddo decir que ese Jes\u00fas de Nazaret destruir\u00e1 este lugar y cambiar\u00e1 las costumbres que nos transmiti\u00f3 Mois\u00e9s\u00bb (Hec 6:14). Aqu\u00ed vuelve a subrayarse el tono cr\u00edtico de la frase contra el templo. La historia de la tradici\u00f3n de la palabra nos aclara: primero, que el logion tiene much\u00edsimas posibilidades de proceder del Jes\u00fas hist\u00f3rico, pues responde a su concepci\u00f3n radical del reino de Dios: la llegada del reino de Dios significa tambi\u00e9n el final del templo terrestre de Jerusal\u00e9n; segundo, la palabra pudo haber desempe\u00f1ado un papel importante en el proceso contra Jes\u00fas ante el gran consejo; tercero, la palabra resultaba sumamente inc\u00f3moda a un grupo de la comunidad primitiva, probablemente a los judeocristianos moderados, a los \u00abhebreos\u00bb de Act 6, porque dificultaba su situaci\u00f3n en el marco del juda\u00edsmo; cuarto, para los helenistas, y en conexi\u00f3n con ellos, para la tradici\u00f3n jo\u00e1nica, la sentencia era de importancia extraordinaria. Ellos han afirmado su sentido cr\u00edtico frente al culto y al templo, habiendo sacado las consecuencias l\u00f3gicas para la pr\u00e1ctica y para la teolog\u00eda. Es aqu\u00ed donde la comunidad cristiana empez\u00f3 a trazar su propio perfil y a separarse de la comunidad c\u00faltica jud\u00eda. Y as\u00ed, sobre el trasfondo de esa palabra late el radicalismo escatol\u00f3gico del propio Jes\u00fas. <\/p>\n<p>El v. 20 aporta el primer \u00abequ\u00edvoco jo\u00e1nico\u00bb, cuando los jud\u00edos dicen: \u00abCuarenta y seis a\u00f1os dur\u00f3 la construcci\u00f3n de este templo\u00bb -aludiendo evidentemente al templo herodiano, cuya reedificaci\u00f3n se hab\u00eda iniciado el a\u00f1o XVIII del reinado de Herodes, es decir, el a\u00f1o 20-19 a.C.-, \u00ab\u00bfy t\u00fa lo vas a levantar en tres d\u00edas?\u00bb Esa cifra de 46 a\u00f1os nos conduce al a\u00f1o 26-27 d.C. (cf. Luc 3:1s); de hecho la terminaci\u00f3n efectiva de las obras en su conjunto no lleg\u00f3 hasta la \u00e9poca del procurador Albino (62-64 d.C.); de modo que la indicaci\u00f3n del tiempo contiene una referencia a las concepciones cronol\u00f3gicas del c\u00edrculo jo\u00e1nico, que si en l\u00edneas generales son correctas, nunca sin embargo son precisas. El sentido de la frase es claro: \u00ablos jud\u00edos\u00bb toman la met\u00e1fora al pie de la letra y por ello la entienden err\u00f3neamente. Era simplemente absurdo pensar que se pod\u00eda rematar en tres d\u00edas una construcci\u00f3n como la del templo. Los equ\u00edvocos jo\u00e1nicos son un recurso literario que a menudo se encuentra en textos religiosos helen\u00edsticos y que Jn ha conocido. En buena medida tiene su lugar propio dentro de la instrucci\u00f3n religiosa, y tambi\u00e9n en Jn sirve habitualmente para una interpretaci\u00f3n m\u00e1s exacta de las comparaciones y met\u00e1foras. Su funci\u00f3n did\u00e1ctica es innegable. Tambi\u00e9n aqu\u00ed el equ\u00edvoco da pie para explicar el verdadero sentido de la met\u00e1fora: Jes\u00fas hab\u00eda hablado \u00abdel templo de su cuerpo\u00bb, es decir, que con esa palabra se refer\u00eda a s\u00ed mismo, y desde luego que como el nuevo templo escatol\u00f3gico. Aqu\u00ed no hay por qu\u00e9 pensar en la imagen paulina del cuerpo de Cristo (1Co 12:12-30; Rom 12:4-8), pues \u00e9sta deber\u00eda tener un trasfondo completamente distinto, como es el de la cena del Se\u00f1or. Tampoco hacen al caso los textos de Col y Ef. Mucho m\u00e1s cerca del tema estar\u00eda la afirmaci\u00f3n del Apocalipsis jo\u00e1nico con su descripci\u00f3n de la Jerusal\u00e9n celestial, en que se dice: \u00abNo vi santuario en ella, porque su santuario es el Se\u00f1or, Dios todopoderoso, y el Cordero\u00bb (Rev 21:22). As\u00ed pues, el sentido de la imagen en Jn es \u00e9ste: Jes\u00fas en persona es el nuevo templo, el lugar de la presencia de Dios. Y lo es ciertamente como crucificado, resucitado y glorificado. <\/p>\n<p>Sigue luego en el v. 22 una noticia importante para la comprensi\u00f3n jo\u00e1nica de Jes\u00fas, y por ende tambi\u00e9n para la hermen\u00e9utica jo\u00e1nica, tal como se manifiesta m\u00e1s detalladamente en los \u00abdiscursos de despedida\u00bb. Seg\u00fan el dato, la met\u00e1fora result\u00f3 en principio enigm\u00e1tica e incomprensible tambi\u00e9n para los disc\u00edpulos; s\u00f3lo cuando Jes\u00fas fue resucitado de entre los muertos, se recordaron de este logion singular sobre la destrucci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n del templo. En otras palabras, s\u00f3lo despu\u00e9s de pascua entendieron realmente la palabra de que Jes\u00fas es el nuevo templo. As\u00ed pues, la fe pascual en el Jes\u00fas glorificado proporcion\u00f3 de primeras a la comunidad la verdadera y completa comprensi\u00f3n de Jes\u00fas, hasta el punto de que tampoco en el evangelio de Jn, Jes\u00fas no es nunca el simple Jes\u00fas hist\u00f3rico, sino el celestial y glorificado, \u00abel Jes\u00fas hist\u00f3rico y el Cristo de la fe\u00bb a la vez. Semejante recuerdo de Jes\u00fas, que aqu\u00ed es recuerdo y comprensi\u00f3n de una palabra suya altamente significativa, tuvo en los disc\u00edpulos un efecto adecuado: creyeron en la Escritura y en la palabra de Jes\u00fas. Hay en este pasaje una coordinaci\u00f3n singular: la Sagrada Escritura, el Antiguo Testamento, y la palabra de Jes\u00fas forman un todo; se confirman y refrendan mutuamente y motivan al hombre para que crea en Jes\u00fas. Mediante esa fe la historia de la purificaci\u00f3n del templo alcanza, con su aut\u00e9ntica interpretaci\u00f3n, su verdadero objetivo. <\/p>\n<p>3. SINGULAR CONOCIMIENTO QUE JES\u00daS TIENE DEL HOMBRE (Jn\/02\/23-25) <\/p>\n<p>23 Mientras estaba en Jerusal\u00e9n, durante la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las se\u00f1ales que realizaba. 24 Pero Jes\u00fas no se confiaba a ellos, porque \u00e9l conoc\u00eda a todos 25 y no ten\u00eda necesidad de que le atestiguaran nada de nadie; porque \u00e9l sab\u00eda lo que hay en el interior de cada uno. <\/p>\n<p>El texto de Jua 2:23-25 presenta una gran semejanza con los relatos compendio de los sin\u00f3pticos (por ej.,  Mar 1:39; Mar 3:7-8), y ha de ponerse sin duda alguna en la cuenta de la redacci\u00f3n jo\u00e1nica. Al mismo tiempo dice algo sobre la inteligencia de Jes\u00fas en dicha tradici\u00f3n, al subrayar la gran distancia que media entre Jes\u00fas y sus oyentes. Ciertamente que tambi\u00e9n en la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica hay ejemplos al respecto (cf. Mar 9:19), pero la aserci\u00f3n jo\u00e1nica ahonda m\u00e1s. Como motivo de este texto podr\u00edamos suponer el deseo de situar en los comienzos m\u00e1s remotos, en el propio Jes\u00fas, el desarrollo del enfrentamiento cr\u00edtico entre la comunidad de Jes\u00fas y la comunidad jud\u00eda. Ya en el primer encuentro de Jes\u00fas con \u00ablos jud\u00edos\u00bb en Jerusal\u00e9n se llega a una relaci\u00f3n firme y duradera entre ambos. Esa relaci\u00f3n se mantuvo m\u00e1s bien en una distancia notable, y Jes\u00fas lo supo exactamente. El v. 23 empieza por establecer de una manera global que con motivo de la presencia de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n para la fiesta de pascua \u00abmuchos creyeron en su nombre, viendo las se\u00f1ales que realizaba\u00bb. Tales aserciones de \u00edndole general responden al estilo de los relatos compendio, que resumen, de manera general, la actividad de Jes\u00fas y que contienen, de ordinario, una proclama con \u00e9xito. De ah\u00ed que, por cuanto se refiere a las \u00abse\u00f1ales\u00bb, debamos preguntarnos acerca de peculiaridades m\u00e1s precisas. En todo caso las \u00abse\u00f1ales\u00bb siempre han operado lo que pod\u00edan operar, a saber: que muchos creyeran en su nombre y, por ende, encontrasen las posibilidades de \u00abllegar a ser hijos de Dios\u00bb (cf. 1,12). Se unieron, pues, a Jes\u00fas. No se dice, sin embargo, la hondura de ese compromiso; pero la reserva que Jes\u00fas mantiene hace suponer que esa fe todav\u00eda no hab\u00eda resistido la prueba de fuego. Se asegura, en efecto, que frente a dicha fe de muchos Jes\u00fas manten\u00eda una evidente reserva; lo que en el texto griego se expresa de manera a\u00fan m\u00e1s gr\u00e1fica mediante el diferente empleo del mismo verbo pisteuein para indicar el comportamiento de muchos y la conducta de Jes\u00fas. Al \u00abmuchos creyeron en su nombre\u00bb se contrapone el \u00abpero Jes\u00fas no se confiaba a ellos\u00bb. Lo contrario de esto, que Jes\u00fas se conf\u00eda a los suyos, es lo que reflejan los \u00abdiscursos de despedida\u00bb dirigidos a los creyentes. La situaci\u00f3n sigue aqu\u00ed conscientemente abierta. La raz\u00f3n nos la proporcionan los v. 24b-25: Jes\u00fas los conoc\u00eda a todos y no ten\u00eda ninguna necesidad de ning\u00fan testimonio externo sobre ninguna persona. Es un rasgo que ya hemos encontrado con sentido positivo a prop\u00f3sito de la historia de Natanael (1,44-50). La reserva de Jes\u00fas radica en su peculiar conocimiento. El revelador de Dios conoce al hombre por dentro y por fuera, de modo que no necesita del testimonio ajeno. Ese conocimiento insobornable del hombre, que penetra hasta sus profundidades, as\u00ed como la correspondiente capacidad de juicio que Jes\u00fas tiene, caracterizan al Mes\u00edas lleno del Esp\u00edritu (cf. \/Is\/11\/03 en que se afirma del Mes\u00edas: \u00abNo juzgar\u00e1 por la apariencia de los ojos ni arg\u00fcir\u00e1 por lo que se oye de o\u00eddas\u00bb), como portador de la sabidur\u00eda y del juicio divinos. <\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n final \u00abporque \u00e9l sab\u00eda lo que hay en el interior de cada uno\u00bb (v. 25b) abre un amplio campo a la imaginaci\u00f3n. Se trata de alg\u00fan modo de la problem\u00e1tica del hombre, que Jes\u00fas conoce perfectamente y que, en raz\u00f3n del contexto, hay que entender aqu\u00ed como el problema de la capacidad creyente del hombre. Creer y confiar exigen una cierta decisi\u00f3n y firmeza, sin que sean posibles el \u00e1nimo veleidoso, la pusilanimidad ni el miedo, la falta de confianza ni la lealtad a medias. Lo que Jes\u00fas conoce a las claras es precisamente que el hombre es un ser eminentemente inseguro, problem\u00e1tico y mutable, que depende de m\u00faltiples influencias internas y exteriores, todo lo cual se deja sentir justo sobre su capacidad para creer. No se trata, pues, de una omnisciencia divina de Jes\u00fas, sino de su mirada penetrante con la que abarca la problem\u00e1tica de la fe como el problema central del hombre. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. <\/p>\n<p> Meditaci\u00f3n <\/p>\n<p>La fundamental importancia teol\u00f3gica que tiene la historia de la purificaci\u00f3n del templo y su significado en la concepci\u00f3n general de la visi\u00f3n jo\u00e1nica de Jes\u00fas, dif\u00edcilmente pueden sobreestimarse. Al ocuparnos de las formas jo\u00e1nicas de exposici\u00f3n logramos una visi\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda de los motivos que impulsan al cuarto Evangelio: con lo que, a su vez, resulta cada vez m\u00e1s claro lo poco que contribuyen al esclarecimiento de los textos jo\u00e1nicos ni la simple consideraci\u00f3n hist\u00f3rica ni la pura consideraci\u00f3n sistem\u00e1tico-teol\u00f3gica. El enfrentamiento acerca de la importancia de Jes\u00fas alcanza su punto de m\u00e1xima actualidad dentro de la situaci\u00f3n de la comunidad jo\u00e1nica, que se encuentra en un enfrentamiento cada vez m\u00e1s intenso con el juda\u00edsmo. Esa comunidad intenta explicar y justificar su teolog\u00eda y su pr\u00e1ctica por el hecho de que se pregunta por Jes\u00fas y por \u00e9l se orienta. Con ello consigue para s\u00ed misma una situaci\u00f3n existencial tan convincente como segura. La visi\u00f3n, que nosotros logramos en este pasaje, nos muestra nada menos que el nacimiento de una nueva religi\u00f3n cristiana que entretanto se ha independizado del juda\u00edsmo, el nacimiento de una nueva comunidad de fe y de culto. \u00bfC\u00f3mo se ha llegado al establecimiento de esa nueva comunidad? El presente relato nos da una respuesta clara: porque Jes\u00fas de Nazaret se present\u00f3 en Jerusal\u00e9n con pleno poder prof\u00e9tico y declar\u00f3 contrario a Dios y superado todo el culto del templo con sus ofrendas y sacrificios. Eso es lo que ha pretendido mostrar con su purificaci\u00f3n del templo y con el logion pronunciado a prop\u00f3sito del mismo, cuyo verdadero significado s\u00f3lo se entendi\u00f3 desde luego despu\u00e9s de los acontecimientos pascuales. El tema aqu\u00ed iniciado se prolonga a lo largo de todo el Evangelio seg\u00fan Juan. <\/p>\n<p>Afrontemos con mayor exactitud todav\u00eda esta visi\u00f3n de las cosas, de primeras tan inhabitual y en cierto modo tan sorprendente. Ella proporciona -aunque tal vez esto pudiera esgrimirse en contrario- a la interpretaci\u00f3n jo\u00e1nica un peso aparentemente mayor del que cabr\u00eda atribuirle de acuerdo con la versi\u00f3n sin\u00f3ptica. Cuanto m\u00e1s se la estudia, tenemos la impresi\u00f3n de que s\u00f3lo la versi\u00f3n jo\u00e1nica ha comprendido en todo su alcance la verdadera importancia del asunto. Es esa visi\u00f3n la que descubre el aut\u00e9ntico conflicto de Jes\u00fas con \u00ablos jud\u00edos\u00bb y el juda\u00edsmo en el conflicto con el templo como instituci\u00f3n religiosa, y por ende tambi\u00e9n con la jerarqu\u00eda del templo. Seg\u00fan la exposici\u00f3n jo\u00e1nica los verdaderos enemigos de Jes\u00fas no son tanto los fariseos y su piedad legal, cuanto el templo con su culto sacrificial y su concepci\u00f3n ritualista de la salvaci\u00f3n. Y es en este pasaje donde se desarrolla el verdadero conflicto. Para una comprensi\u00f3n m\u00e1s clara del tema ser\u00eda necesario exponer la importancia del templo en el mundo coet\u00e1neo de las creencias jud\u00edas de una forma m\u00e1s precisa y vasta de la que aqu\u00ed nos es posible. Pero baste saber que el templo, no s\u00f3lo como edificio sino como instituci\u00f3n y como gran empresa religiosa, econ\u00f3mica y pol\u00edtica, lo ve\u00edan como absolutamente necesario para la salvaci\u00f3n cuantos pertenec\u00edan a esa empresa, desde los simples servidores o cantores del templo hasta la cima m\u00e1s alta de esa jerarqu\u00eda, que era el pont\u00edfice. El mantenimiento ininterrumpido y absolutamente correcto del ritual diario garantizaba como tal la salvaci\u00f3n de todo Israel. Ese es el supuesto ideol\u00f3gico fundamental sobre el que descansaba el templo como instituci\u00f3n. <\/p>\n<p>Dicha concepci\u00f3n, y la ideolog\u00eda correlativa, no la comparti\u00f3 Jes\u00fas; tampoco seg\u00fan los sin6pticos. En el mundo mental de Jes\u00fas el templo no tiene ning\u00fan papel importante en lo que podemos deducir de los evangelios. Frente a la tendencia que querr\u00eda hacer de Jes\u00fas un jud\u00edo observante y defensor de la piedad c\u00faltica en el sentido que la expresi\u00f3n ten\u00eda por aquel tiempo, se acerca m\u00e1s a la verdad la opini\u00f3n que ve en \u00e9l al heredero y defensor m\u00e1s importante de la cr\u00edtica de los profetas contra el culto. <\/p>\n<p>La cr\u00edtica prof\u00e9tica al culto tiene una larga tradici\u00f3n y se ha reflejado en numerosos testimonios. La idea fundamental que alienta en esa cr\u00edtica a los sacrificios suena as\u00ed: la obediencia a Dios y a su voluntad revelada en la tora es mejor que todos los sacrificios. En el pasado se ha minimizado esa tradici\u00f3n de cr\u00edtica al culto: se tratar\u00eda simplemente de una cr\u00edtica al culto sacrificial entendido de un modo unilateral y m\u00e1gico; los profetas habr\u00edan combatido simplemente los abusos de la bacanal desbocada que ten\u00eda lugar en los santuarios centrales, en que se sacrificaban miles de reses y se celebraban fiestas orgi\u00e1sticas. Pero las f\u00f3rmulas de Am\u00f3s (\/Am\/05\/21-27) y de Jerem\u00edas (\/Jr\/07\/21-28) no dejan ninguna duda al respecto de que dicha cr\u00edtica apunta al culto de los sacrificios como tal. Ambos profetas parten del hecho de que cuando Israel marchaba por el desierto Yahveh nada hab\u00eda dicho acerca de los sacrificios sangrientos ni de los banquetes sacrificiales. En Jerem\u00edas se encuentra la expresi\u00f3n, de resonancias grotescas, de que los sacrificantes deber\u00edan aumentar sus ofrendas y comerse toda la carne de las ofrendas y sacrificios, con lo que al menos sacar\u00edan alg\u00fan provecho, pues que Yahveh no obtiene de todo ello la menor utilidad (Jer 7:21). Esa tradici\u00f3n de cr\u00edtica al culto se deja sentir tambi\u00e9n despu\u00e9s del destierro, como lo prueban algunos Salmos ( Sal 40:7-9; 50; 51). Dentro del juda\u00edsmo helen\u00edstico enlaza con el espiritualismo griego, preparando as\u00ed una concepci\u00f3n espiritual de los sacrificios, frecuente sobre todo en Fil\u00f3n (1). <\/p>\n<p>Cierto que en el \u00e1mbito palestino postex\u00edlico se impone una tendencia restauradora, debida a la reconstrucci\u00f3n del templo y al establecimiento de la teocracia del templo. Pero en la primitiva tradici\u00f3n cristiana no es s\u00f3lo Jn el que ve a Jes\u00fas en esa l\u00ednea de cr\u00edtica al culto, sino tambi\u00e9n y sobre todo la carta a los Hebreos, la cual en un pasaje importante recoge literalmente esa cr\u00edtica al culto refiri\u00e9ndola a Jes\u00fas, por cuanto que cierra el resumen de sus reflexiones sobre Jes\u00fas como v\u00edctima y pont\u00edfice escatol\u00f3gico, sirvi\u00e9ndose para ello de la cita de Sal 40:7-9 (Heb 10:5-10). <\/p>\n<p>En algunos profetas forma parte de la cr\u00edtica al culto la cr\u00edtica, no sin riesgos, al templo, como la que encontramos por primera vez en Miqueas (cuya actividad se desarroll\u00f3 por los a\u00f1os 725-700 a.C.): <\/p>\n<p>\u00abEscuchad tambi\u00e9n esto, jefes de la casa de Jacob, gobernantes de la casa de Israel, vosotros que detest\u00e1is la justicia, que torc\u00e9is toda equidad, que edific\u00e1is Si\u00f3n con sangre y Jerusal\u00e9n con cr\u00edmenes&#8230; Y se apoyan en Yahveh diciendo: \u00bfNo est\u00e1 Yahveh entre nosotros? \u00a1No nos suceder\u00e1 nada malo! Justamente por vuestra culpa, Si\u00f3n ser\u00e1 arada como un campo, Jerusal\u00e9n reducida a un mont\u00f3n de ruinas y el monte del templo a un cerro silvestre\u00bb (Miq 3:9-10.11b-12). <\/p>\n<p>Cuando el profeta Jerem\u00edas pronuncia su gran discurso sobre el templo y anuncia la destrucci\u00f3n del mismo (Jer 7:1-15), el asunto se torna en un peligro directo para su vida; el recuerdo del vaticinio de Miqueas fue lo que le salv\u00f3 de la muerte (cf. Jer 26:1-19.20-24). Aun cuando entre los disc\u00edpulos del Deuteroisa\u00edas y del Tritoisa\u00edas alientan evidentes tendencias de cr\u00edtica al culto, no pudieron imponerse contra la restauraci\u00f3n. A diferencia de lo que hiciera Jes\u00fas, la cr\u00edtica de la comunidad de Qumr\u00e1n contra el culto y el templo no es radical, pues no se dirige contra el culto del templo en s\u00ed, sino s\u00f3lo contra su presente falta de legitimidad. Se esperaba que para el tiempo final se restablecer\u00eda el culto puro y pac\u00edfico del templo. Tambi\u00e9n los fariseos, que desde luego atribu\u00edan el m\u00e1ximo valor a la piedad legal, se mostraban en el fondo positivos frente al templo y su culto. La conducta de Jes\u00fas no ten\u00eda realmente ejemplo. <\/p>\n<p>La comunidad postpascual fue haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s consciente de esa singularidad, mientras que al principio se hab\u00eda mantenido firmemente unida a la piedad del templo. S\u00f3lo los \u00abhelenistas\u00bb (cf. Act 6) empezaron por comprender que esa piedad del templo en el fondo ya no pod\u00eda conciliarse con la confesi\u00f3n y reconocimiento de la persona, la doctrina y la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas de Nazaret. La confesi\u00f3n de Jes\u00fas reclamaba otra forma de liturgia: el servicio de Dios \u00aben esp\u00edritu y en verdad\u00bb, sin culto sacrificial y sin una instituci\u00f3n jer\u00e1rquica. El centro de esa liturgia es Jesucristo glorificado. Frente a tales concepciones el posterior desarrollo eclesi\u00e1stico y teol\u00f3gico representa a todas luces un retroceso. \u00abPero yo creo, adem\u00e1s, que Jes\u00fas mediante sus discursos nos procur\u00f3 una se\u00f1al de significado a\u00fan m\u00e1s profundo a fin de que pudi\u00e9ramos reconocer que todo ello aconteci\u00f3 como un misterio, a saber: para que en este templo ya no ofreciesen los sacerdotes v\u00edctimas visibles como servicio de Dios, y la ley ya no pudiera mantenerse. Al menos no al modo que quer\u00edan los jud\u00edos carnales. En efecto, despu\u00e9s que fueron arrojados los bueyes y ovejas y despu\u00e9s que mand\u00f3 retirar de all\u00ed las palomas, ya no se deber\u00edan sacrificar en adelante ni bueyes, ni ovejas, ni palomas seg\u00fan el uso de los jud\u00edos. Y, por supuesto, que deber\u00edan derramarse las monedas que llevasen el troquel de un dinero terreno y no el de Dios, pues la legislaci\u00f3n seg\u00fan la letra que mata, honrosa en apariencia, ten\u00eda que disolverse y derramarse frente al pueblo mediante la venida de Jes\u00fas a golpes de l\u00e1tigo. Por ello pas\u00f3 el ministerio de los jud\u00edos a los gentiles que creyeron en Dios y en Cristo (Hec 1:20), y el reino de Dios les fue arrebatado a aqu\u00e9llos y entregado a los gentiles que llevan sus frutos\u00bb (\u00b7Or\u00edgenes, Evang. s. Jn). <\/p>\n<p>A prop\u00f3sito del conocimiento humano de Jes\u00fas hemos de indicar una vez m\u00e1s que no se trata de una omnisciencia abstracta de Jes\u00fas -en la forma en que la discut\u00eda la dogm\u00e1tica antigua- sino del conocimiento peculiar del Jes\u00fas Mes\u00edas, conocimiento de car\u00e1cter carism\u00e1tico y pneum\u00e1tico, sobre su cometido espec\u00edfico. Justamente cuando aceptamos que ese saber no se refiere a todas las cosas posibles, que no ha de entenderse en forma milagrosa, sino que m\u00e1s bien se refiere a las relaciones del hombre con Dios y a su capacidad de fe, justamente entonces es cuando la interpretaci\u00f3n jo\u00e1nica cobra un sentido \u00fatil. Jes\u00fas ve al hombre en ese aspecto especial de si es un creyente, o de si \u00abno se procura\u00bb esa fe y, en definitiva, permanece en la incredulidad. Al hablar de fe (FE\/QUE-ES), sin embargo, no se ha de entender la fe dogm\u00e1tica, sino aquellos cambios y procesos vitales que alcanzan a las \u00faltimas profundidades del coraz\u00f3n humano y que conducen al hombre a una nueva vida cargada de sentido. Mediante la fe Jes\u00fas conduce a los hombres hasta s\u00ed mismo y los pone en una nueva relaci\u00f3n con el pr\u00f3jimo, Dios y el mundo. Quiz\u00e1 Jes\u00fas consider\u00f3 el templo como instituci\u00f3n con una visi\u00f3n tan cr\u00edtica, porque en el fondo la piedad c\u00faltica y ritualista como \u00abreligi\u00f3n\u00bb y \u00abley\u00bb no permit\u00eda a la fe desarrollarse. Tal piedad promet\u00eda una seguridad absoluta de salvaci\u00f3n, pretendiendo acallar en el hombre sus miedos ancestrales. Pero no estaba en condiciones de despertar en el hombre una fe viva. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. \u00abAmigo m\u00edo, en los sacrificios -y as\u00ed querr\u00eda dec\u00edrtelo- Dios no tiene complacencia aIguna, porque \u00e9l mismo puede prepararse hecatombes; puesto que todo le pertenece y todo lo posee, no necesita de nada; s\u00f3lo se alegra en el sentimiento piadoso = en los hombres que llevan una vida p\u00eda&#8230;\u00bb \u00b7FILON <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">PRIMERA PARTE<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">El ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas: Dios muestra su majestad esplendorosa al mundo (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:19-51<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:1-36<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:1-54<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-47<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 6:1-71<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-53<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:1-59<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-41<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 10:1-42<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 11:1-57<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 12:1-50<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">De Can\u00e1 a Jerusal\u00e9n<\/span><\/p>\n<p>Los caps. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:1-36<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:1-54<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-47<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 6:1-71<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-53<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:1-59<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-41<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 10:1-42<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 11:1-57<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 12:1-50<\/span><\/span> muestran una serie de siete milagros o se\u00f1ales que Jes\u00fas realiza durante su ministerio p\u00fablico. Por medio de ellos muestra la gloria de Dios al mundo. Esta secci\u00f3n, que comienza con la se\u00f1al de la boda en Can\u00e1 de Galilea, es conocida por los comentaristas como \u201cel libro de las se\u00f1ales\u201d.<\/p>\n<p>Los 25 vers\u00edculos del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span> se organizan en tres temas: (1) El milagro en Can\u00e1 de Galilea, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-12<\/span><\/span>. (2) La expulsi\u00f3n de los mercaderes del templo, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:13-22<\/span><\/span>. (3) La reacci\u00f3n y las se\u00f1ales en Jerusal\u00e9n, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:23-25<\/span><\/span>.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">1. La boda en Can\u00e1 (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-12<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p>El relato de la boda de Can\u00e1, cuando Jes\u00fas convierte el agua en vino como la primera se\u00f1al, es en s\u00ed un texto organizado como una unidad completa. Est\u00e1 conectado con los eventos anteriores por una frase temporal: <span style=\"font-weight:bold\">Al tercer d\u00eda<\/span> (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1<\/span><\/span>), y al final conecta con los eventos que siguen por medio de otra frase temporal, \u201cdespu\u00e9s de esto\u201d que lo enlaza con la expulsi\u00f3n de los mercaderes del templo en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>El relato se puede analizar en los elementos que lo conforman de esta manera:<\/p>\n<p>a. Circunstancias de la se\u00f1al (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-2<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>(1). Tiempo \u2013dos d\u00edas m\u00e1s tarde<\/p>\n<p>(2). Ocasi\u00f3n \u2013una boda en Can\u00e1<\/p>\n<p>b. Necesidad del milagro (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:3-5<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>(1). Escasez de vino<\/p>\n<p>(2). Presencia de la madre<\/p>\n<p>c. El vino nuevo y mejor (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:6-10<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>(1). Las tinajas vac\u00edas<\/p>\n<p>(2). El encargado del banquete<\/p>\n<p>(3). El mejor vino<\/p>\n<p>d. Interpretaci\u00f3n de los hechos (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:11-12<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>(1). Manifestaci\u00f3n de su gloria<\/p>\n<p>(2). Baj\u00f3 a Caperna\u00fan<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: La mayor\u00eda de las versiones hacen referencia a la boda: <span style=\"font-style:italic\">Las bodas de Can\u00e1<\/span> (RV60), <span style=\"font-style:italic\">Las bodas en Can\u00e1 de Galilea<\/span> (RV95), <span style=\"font-style:italic\">Boda en Can\u00e1<\/span> (NBE). La BA especifica el car\u00e1cter de signo del milagro: <span style=\"font-style:italic\">Primer signo: una boda en Can\u00e1.<\/span> La TLA opta por anunciar el milagro a narrarse: <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas convierte el agua en vino.<\/span> Pudiera intentarse una s\u00edntesis de los diversos elementos: <span style=\"font-style:italic\">Primera se\u00f1al: conversi\u00f3n de agua en vino en una boda<\/span>.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">a. Circunstancias de la se\u00f1al (vv. <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-2<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p>El t\u00edtulo de esta se\u00f1al quiz\u00e1s exija cierta explicaci\u00f3n para que no se confunda boda con matrimonio. El \u00e9nfasis est\u00e1 en el hecho de que se celebra una fiesta. En toda cultura las bodas o ceremonias nupciales siempre son ocasi\u00f3n para alegr\u00eda, celebraci\u00f3n y festividad. La fiesta se celebra en un pueblo llamado Can\u00e1, y Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos son invitados a esta celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Al tercer d\u00eda<\/span> o \u00abTres d\u00edas m\u00e1s tarde\u00bb (TLA) es una referencia cronol\u00f3gica que parece aludir al d\u00eda del di\u00e1logo de Jes\u00fas con Natanael.<\/p>\n<p>El pueblo de Can\u00e1 en Galilea quedaba a unos 15 kil\u00f3metros de Nazaret, y solo se menciona en el Evangelio de Juan (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:11<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:46<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:2<\/span><\/span>); era el pueblo de Natanael. Como Can\u00e1 se localizaba en Galilea, se registra, tambi\u00e9n, que el ministerio de Jes\u00fas se inicia en esta \u201ctierra de gentiles\u201d.<\/p>\n<p>La madre de Jes\u00fas es mencionada varias veces en este libro, pero nunca por nombre (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:12<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 6:42<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:25<\/span><\/span>).<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Can\u00e1 de Galilea:<\/b><\/i> Peque\u00f1a localidad situada a unos 10 kil\u00f3metros al noreste de Nazaret. Se la menciona tambi\u00e9n en <span class='bible'>Jua 2:11<\/span>; <span class='bible'>Jua 4:46<\/span>; <span class='bible'>Jua 21:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Revelaci\u00f3n por medio de una se\u00f1al<\/p>\n<p>En este Evangelio hay un cierto n\u00famero de se\u00f1ales y la transformaci\u00f3n del agua en vino es la primera. La mayor\u00eda de las se\u00f1ales mencionadas por Juan lleva a un discurso sobre un tema relacionado. Estas se\u00f1ales son claramente una parte integral de la estructura del Evangelio. Como resultado de la primera, Juan menciona especialmente que la gloria de Cristo fue vista y esto se\u00f1ala el camino para una comprensi\u00f3n del resto. Debe notarse que tanto esta se\u00f1al como la siguiente (4:54) fueron realizadas en Can\u00e1 de Galilea. Esta poblaci\u00f3n estaba a unos tres d\u00edas de camino desde donde Juan bautizaba. La referencia en el v. 1 al tercer d\u00eda es significativa porque junto con las dem\u00e1s referencias a d\u00edas en el cap. 1 es posible ver el milagro en Can\u00e1 como algo que ocurri\u00f3 al final de un per\u00edodo de siete d\u00edas. Quiz\u00e1 Juan est\u00e1 pensando en los hechos de la primera semana del ministerio de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>En la conversaci\u00f3n entre Jes\u00fas y su madre (3, 4) debe recordarse que Mar\u00eda vio el hecho de que se agotara la provisi\u00f3n de vino como un motivo serio de verg\u00fcenza para los due\u00f1os de la casa, mientras que Jes\u00fas se concentr\u00f3 en su principal misi\u00f3n, que aqu\u00ed se indica en el t\u00e9rmino hora, o sea su tiempo. El tema de la \u201chora\u201d de Jes\u00fas corre a lo largo de todo el Evangelio, culminando en la historia de la pasi\u00f3n (cf. 7:30; 8:20; 12:23, 27; 13:1; 17:1). La forma en que Jes\u00fas habl\u00f3 a su madre puede parecer extra\u00f1a, pero su intenci\u00f3n fue claramente la de corregir cualquier malentendido de que \u00e9l pudiera recibir \u00f3rdenes de cualquiera que no fuera el Padre (cf. 5:30; 8:29). La conexi\u00f3n entre la observaci\u00f3n de Mar\u00eda y el comentario de Jes\u00fas probablemente se encuentra en el concepto de que Jes\u00fas estaba mirando m\u00e1s all\u00e1 del casamiento mismo y hacia la venidera fiesta mesi\u00e1nica. Jes\u00fas tambi\u00e9n distingui\u00f3 entre el concepto humano de tiempo y el de Dios. Las palabras sugieren una comprensi\u00f3n de la crisis y el cl\u00edmax que se acercaban. La intenci\u00f3n es que, desde el primer momento, los lectores tengan un atisbo de esto aunque deb\u00edan esperar hasta m\u00e1s adelante para captar todo su significado.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n de las seis tinajas de piedra para agua en el v. 6 como usadas en los ritos de los jud\u00edos para la purificaci\u00f3n, sugiere que se quiere representar alg\u00fan significado simb\u00f3lico m\u00e1s bien que lit. para demostrar la superioridad del cristianismo sobre el juda\u00edsmo, caso en el que el agua representa la Torah y el vino el evangelio. Pero es mejor ver el episodio como un tema de una boda dom\u00e9stica con implicaciones de significado simb\u00f3lico. Puede haber alguna alusi\u00f3n al hecho de que Jes\u00fas proveer\u00e1 abundantemente para la fiesta mesi\u00e1nica, pero no dej\u00f3 de resolver las necesidades inmediatas del novio. La capacidad de las tinajas era de m\u00e1s de 450 litros. No se aclara si fue cambiada en vino toda el agua o s\u00f3lo la que hab\u00eda sido extra\u00edda para la fiesta. El encargado del banquete puede haber sido uno de los invitados que hab\u00eda sido designado para actuar como maestro de ceremonias, pero que habr\u00eda sido la responsabilidad del novio de proveer el vino y la comida. Esto puede explicar por qu\u00e9 \u00e9l no sab\u00eda el origen del vino (9). La costumbre general era servir primero el mejor vino. El texto sugiere que esta costumbre era debido a que algunos de los invitados pod\u00edan embriagarse un tanto y no reconocer\u00edan el vino de menor calidad. Pero en este relato el punto principal parece ser la superioridad del vino que provey\u00f3 Jes\u00fas como precursor de lo que ser\u00e1 provisto en la fiesta mesi\u00e1nica. El episodio se concluye subrayando el hecho de que \u00e9ste era el principio de se\u00f1ales (11). N\u00f3tese que Juan usa la palabra se\u00f1ales, mientras que los Evangelios sin\u00f3pticos prefieren hablar de maravillas y obras poderosas. Una se\u00f1al siempre apunta hacia alguna verdad m\u00e1s profunda que la trasciende. El comentario de que esta se\u00f1al fue para que Jes\u00fas revelara su gloria sugiere que los seguidores de Jes\u00fas vieron en las se\u00f1ales m\u00e1s que los observadores en general, y los cristianos no han sido lerdos en ver el contraste entre el agua ins\u00edpida de la vieja vida y la riqueza de la nueva vida en Cristo. Se necesita fe para discernir la gloria.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>2.1, 2 Jes\u00fas ten\u00eda como misi\u00f3n salvar al mundo, la m\u00e1s grande misi\u00f3n en la historia de la humanidad. A pesar de esto emple\u00f3 tiempo para asistir a una boda y participar en las festividades. Quiz\u00e1s nos sintamos tentados a pensar que no debi\u00e9ramos ocupar tiempo de nuestro trabajo \u00abimportante\u00bb en asuntos sociales. Pero a lo mejor esas actividades sociales pueden ser parte de nuestra misi\u00f3n. Jes\u00fas dio importancia a estas festividades nupciales porque asist\u00edan personas y El vino para estar con ellas. A menudo nuestra misi\u00f3n puede llevarse a cabo en momentos agradables de celebraci\u00f3n con otros. Incluya a Jes\u00fas lo mismo en sus momentos de placer que en su tiempo de trabajo.2.1-3 Las bodas en los d\u00edas de Jes\u00fas eran fiestas de una semana de duraci\u00f3n. Los banquetes se preparaban para muchos invitados y la semana se la pasaban celebrando la nueva vida de la pareja. Muchas veces se invitaba a todo el pueblo y la gente iba, ya que se consideraba un insulto rehusar la invitaci\u00f3n a una boda. Para atender a tanta gente, se necesitaba una planificaci\u00f3n cuidadosa. Era una verg\u00fcenza que se acabara el vino, pues romp\u00eda las leyes t\u00e1citas de la hospitalidad. Jes\u00fas quiso resolver un verdadero problema.2.4 Mar\u00eda tal vez no ped\u00eda que Jes\u00fas hiciera un milagro, sino que le ayudara a resolver este problema tan importante hallando un poco de vino. La tradici\u00f3n dice que Jos\u00e9, esposo de Mar\u00eda, ya hab\u00eda fallecido, de modo que acudi\u00f3 a su hijo para que le ayudara a salir del problema. La respuesta de Jes\u00fas a Mar\u00eda no es f\u00e1cil de entender y quiz\u00e1s ese es el punto. A lo mejor Mar\u00eda no logr\u00f3 entender lo que Jes\u00fas pensaba hacer, pero confi\u00f3 en lo que El har\u00eda. Los que creen en Jes\u00fas y se hallen en situaciones que no entienden deben seguir confiando en que El har\u00e1 lo que es mejor.2.5 Mar\u00eda se someti\u00f3 a la forma de actuar de Jes\u00fas. Reconoci\u00f3 que El era m\u00e1s que su hijo humano: era el Hijo de Dios. Cuando presentamos a Cristo nuestros problemas, quiz\u00e1s pensamos que sabemos c\u00f3mo El los resolver\u00e1. Pero El quiz\u00e1s tenga un plan diferente. Como Mar\u00eda, debemos someternos y permitirle que resuelva los problemas a su manera.2.6 Las seis tinajas de piedra casi siempre se usaban para el lavado ceremonial. Su capacidad era de setenta y cinco a ciento diez litros. De acuerdo a las leyes ceremoniales jud\u00edas, la gente se ensuciaba, en forma simb\u00f3lica, al entrar en contacto con diferentes objetos cada d\u00eda. Antes de comer, derramaban agua sobre sus manos para limpiarse de cualquier influencia perniciosa relacionada con lo que tocaban.2.10 La gente siempre anda en busca de emociones y sentido en todo menos en Dios. Quiz\u00e1s temen que Dios sea aburrido, muerto. As\u00ed como el vino que Jes\u00fas hizo era el mejor, tambi\u00e9n la vida en El es mejor que la nuestra. \u00bfPor qu\u00e9 esperar hasta que se agote todo para acudir a Dios? \u00bfPor qu\u00e9 reservar lo mejor para el final?2.11 Cuando los disc\u00edpulos vieron los milagros de Jes\u00fas, creyeron. El milagro demostr\u00f3 su poder sobrenatural. La forma de realizarlo revel\u00f3 la manera en que cumplir\u00eda su ministerio: ayudando a otros, relacion\u00e1ndose con autoridades y estando en contacto con la gente.2.11 Los milagros no son simples actos sobrehumanos, sino actos que demuestran el poder de Dios. Casi cada milagro que Jes\u00fas hizo fue una renovaci\u00f3n de la criatura ca\u00edda: restaurar la vista, hacer que el paral\u00edtico camine, rescatar la vida de la muerte. Crea en Cristo, no porque es un superhombre sino porque es Dios que contin\u00faa con su creaci\u00f3n, aun en los que somos pobres, d\u00e9biles, cojos, hu\u00e9rfanos, ciegos, sordos, o con alguna otra necesidad desesperante de restauraci\u00f3n.2.12 Capernaum se convirti\u00f3 en sede de su ministerio en Galilea. Localizada en una importante ruta comercial, era una ciudad importante en la regi\u00f3n que contaba con una guarnici\u00f3n romana y un puesto aduanero. En Capernaum, Mateo recibi\u00f3 el llamado a ser un disc\u00edpulo (Mat 9:9). En esta ciudad vivieron tambi\u00e9n muchos otros disc\u00edpulos (Mat 4:13-19) y un oficial del rey (Mat 4:46). Tuvo al menos una sinagoga principal. A pesar de que Jes\u00fas hizo de esta ciudad su base de operaciones en Galilea, la atac\u00f3 por su gente incr\u00e9dula (Mat 11:23; Luk 10:15).2.13 La Pascua se celebraba todos los a\u00f1os en el templo de Jerusal\u00e9n. Cada jud\u00edo deb\u00eda hacer un peregrinaje a Jerusal\u00e9n durante esta \u00e9poca (Deu 16:16). Era una fiesta que duraba una semana (la Pascua se realizaba un d\u00eda y la Fiesta de los Panes sin Levadura duraba el resto de la semana). Toda la semana conmemoraba la liberaci\u00f3n de los jud\u00edos de la esclavitud de Egipto (Exo 12:1-13).2.13 Jerusal\u00e9n fue sede pol\u00edtica y religiosa de Palestina y el lugar donde se esperaba que el Mes\u00edas apareciera. All\u00ed se encontraba el templo y muchas familias jud\u00edas de todo el mundo viajaban a Jerusal\u00e9n durante las fiestas importantes. El templo se construy\u00f3 en un lugar majestuoso, un monte desde donde se dominaba la ciudad. Salom\u00f3n construy\u00f3 el primer templo casi en ese mismo lugar, unos mil a\u00f1os antes (949 a.C.), pero los babilonios lo destruyeron (2 Reyes 25). El templo se reconstruy\u00f3 en 515 a.C. y Herodes el Grande lo engrandeci\u00f3 y remodel\u00f3.2.14 El templo era un lugar muy concurrido durante la Pascua con miles de visitantes de todas partes. Los l\u00edderes religiosos permit\u00edan que se congestionara mucho m\u00e1s al dejar entrar a los cambistas y mercaderes para establecer sus puestos en el atrio de los gentiles. Aceptaron esta pr\u00e1ctica como una manera de ayudar a los adoradores y una forma de obtener dinero para el mantenimiento del templo. Pero los l\u00edderes religiosos parec\u00edan no dar importancia al hecho de que el atrio de los gentiles estaba lleno de mercaderes y los extranjeros ten\u00edan dificultad para adorar. Y el motivo principal de visitar el templo era la adoraci\u00f3n. \u00a1Con raz\u00f3n Jes\u00fas se puso molesto!2.14 Los impuestos del templo ten\u00edan que pagarse con moneda local, de manera que los extranjeros ten\u00edan que cambiar su dinero con los cambistas, los que a menudo eran deshonestos e impon\u00edan tarifas altas. A la gente tambi\u00e9n se le demandaba ofrecer sacrificios por el pecado. Debido a los viajes tan largos, muchos no llevaban sus animales. Muchas veces, los animales que llevaban se los rechazaban por imperfectos. Los vendedores de animales ten\u00edan un negocio floreciente en el patio del templo. El precio de los animales para el sacrificio en el templo era m\u00e1s alto que en cualquier otro lugar. Jes\u00fas se molest\u00f3 por la deshonestidad y voracidad practicada por cambistas y mercaderes. No deb\u00edan trabajar en el templo mismo. Su presencia denigraba el templo, el lugar de adoraci\u00f3n a Dios.2.14ss Juan narra la primera limpieza del templo. La segunda limpieza, ocurrida al final del ministerio de Jes\u00fas cerca de tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, se relata en Mat 21:12-17; Mar 11:12-19; Luk 19:45-48.2.14-16 Usaban mal el templo al convertirlo en un mercado. Olvidaban, o no les importaba, que la casa de Dios es un lugar de adoraci\u00f3n, no un mercado para obtener ganancias. Nuestra actitud hacia la iglesia es errada si la vemos solo como un medio para establecer relaciones personales o para ventajas comerciales. Procure que su asistencia a la iglesia sea solo para adorar a Dios.2.15, 16 Era obvio que Jes\u00fas estaba molesto con los mercaderes que explotaban a quienes iban a la casa de Dios para adorar. Hay una diferencia entre la ira sin control y la ira santa; sin embargo, a ambas se les llama ira. Debemos tener mucho cuidado en c\u00f3mo usamos la poderosa emoci\u00f3n de la ira. Es bueno sentirla ante injusticia y pecado, pero es malo sentirla por asuntos personales triviales.2.15, 16 Jes\u00fas hizo un l\u00e1tigo y ech\u00f3 fuera a los cambistas. \u00bfDebemos usar la violencia contra los que obran mal? A algunas autoridades se les permite, pero no a todos. Por ejemplo, la autorizaci\u00f3n para usar armas y reprimir a la gente la tiene la polic\u00eda, no el p\u00fablico en general. La facultad de encarcelar la tienen los jueces, no los ciudadanos. Jes\u00fas ten\u00eda la autoridad de Dios para aquello, algo que no se nos ha otorgado a nosotros. Mientras procuramos vivir como Cristo, nunca debi\u00e9ramos apropiarnos de su autoridad donde no se nos ha dado.2.17 Jes\u00fas interpret\u00f3 la maldad en el templo como un insulto a Dios y fue en\u00e9rgico. La ira santa en contra del pecado y la falta de respeto a Dios le consum\u00eda.VISITA SAMARIA :   Jes\u00fas fue a Jerusal\u00e9n para la Pascua, limpi\u00f3 el templo y habl\u00f3 con un l\u00edder religioso llamado Nicodemo acerca de la vida eterna. Luego dej\u00f3 Jerusal\u00e9n y viaj\u00f3 por Judea. En su camino a Galilea, visit\u00f3 Sicar y otras villas en Samaria. A diferencia de muchos jud\u00edos de su tiempo, no intent\u00f3 esquivar la regi\u00f3n de Samaria.2.19, 20 Los jud\u00edos interpretaron que Jes\u00fas se refer\u00eda al templo del cual expuls\u00f3 a los mercaderes y cambistas. Aquel era el templo de Zorobabel construido unos quinientos a\u00f1os antes y que Herodes comenz\u00f3 a remodelar, haci\u00e9ndolo m\u00e1s espacioso y mucho m\u00e1s hermoso. Aunque hab\u00edan transcurridos unos cuarenta y seis a\u00f1os desde iniciada la remodelaci\u00f3n (20 a.C.), todav\u00eda no se hab\u00eda concluido el trabajo, por lo que las palabras de Jes\u00fas de que podr\u00eda destruirse y reedificarse en tres d\u00edas fueron desconcertantes.2.21, 22 Jes\u00fas no hablaba del templo hecho de piedras, sino de su cuerpo. Sus oyentes no pod\u00edan darse cuenta, pero Jes\u00fas es m\u00e1s grande que el templo (Mat 12:6). Sus palabras cobraron significado en los disc\u00edpulos luego de la resurrecci\u00f3n. Aquel Cristo cumpli\u00f3 a la perfecci\u00f3n lo predicho y eso fue una prueba contundente de que era Dios.2.23-25 El Hijo de Dios conoce todo lo relacionado con la naturaleza humana. Estaba al tanto de la verdad expresada en Jer 17:9 : \u00abEnga\u00f1oso es el coraz\u00f3n m\u00e1s que todas las cosas, y perverso; \u00bfqui\u00e9n lo conocer\u00e1?\u00bb Nadie es capaz de conocer a fondo la maldad. Jes\u00fas discern\u00eda y conoc\u00eda que la fe de algunos seguidores era superficial. Algunos de los mismos que proclamaron creer en Jes\u00fas, m\u00e1s tarde gritar\u00edan: \u00abCrucif\u00edcalo\u00bb. Es f\u00e1cil creer cuando todo es emocionante y todos creen en la misma forma. Pero la fe firme permanece cuando no es popular seguir a Cristo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 82 Jua 4:46; Jua 21:2<\/p>\n<p>b 83 Luc 2:51<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Al tercer d\u00eda. El  tercer d\u00eda despu\u00e9s de llamar a Felipe (vers. 43). <\/p>\n<p><p> Can\u00e1. Esta aldea estaba situada a unos 15 km al norte de Nazaret.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> El d\u00eda de la resurrecci\u00f3n ( 1Co_15:4). <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> El matrimonio implica la continuaci\u00f3n de la vida humana y la boda (la fiesta) indica el placer y el disfrute de la vida humana. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (3)<\/strong> <em> Cana <\/em> significa <em> ca\u00f1a<\/em>, y las ca\u00f1as representan personas d\u00e9biles y fr\u00e1giles ( Isa_42:3 a, Mat_12:20 a; 11:7). <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (4)<\/strong> Galilea era un lugar menospreciado ( Jua_7:52). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>40 (b) Can\u00e1: los disc\u00edpulos contemplan su gloria (2,1-12). El primer milagro del evan\u00adgelio se describe como el primero de los \u00absig\u00adnos\u00bb de Jes\u00fas. En el signo, los disc\u00edpulos reco\u00adnocen la gloria de Jes\u00fas que les conduce a creer en \u00e9l (v. 11). Aunque algunos lectores pueden haber identificado aqu\u00ed una referencia a Dioniso, parece ser que el evangelista se ins\u00adpir\u00f3 en una fuente m\u00e1s antigua, probablemen\u00adte de origen palestino. Aparecen dos temas que nos remiten de forma directa al contexto \u00abjud\u00edo\u00bb: (a) Jes\u00fas debe \u00absustituir\u00bb el agua de los rituales de purificaci\u00f3n de las tinajas \u00abva\u00adc\u00edas\u00bb; (b) la imagen del vino como componen\u00adte del banquete mesi\u00e1nico (Is 54,4-8; 62,4-5). Ambos temas aparecen en la tradici\u00f3n sin\u00f3pti\u00adca, sin relaci\u00f3n con ning\u00fan milagro (p.ej., Mc 2,19.22 incluye una afirmaci\u00f3n sobre el \u00abvino nuevo\u00bb; 7,1-7). El vino abundante es a menu\u00addo imagen de restauraci\u00f3n o del eschaton (cf. Am 9,13; Os 2,24; Jl 4,18; Is 29,17; Jr 31,5; Hen [et] 10,19; ApBar [gr] 29,5). Se ha sugerido que este milagro deber\u00eda considerarse una varian\u00adte de los milagros sobre \u00abdar alimento\u00bb en el ciclo El\u00edas-Eliseo (panes, 2 Re 4,42-44; aceite, 1 Re 17,1-16; 2 Re 4,1-7).<br \/>\n41 Sean cuales fueren sus or\u00edgenes, el evangelio incorpora este relato por su valor simb\u00f3lico con relaci\u00f3n a Jes\u00fas. El milagro en s\u00ed se menciona solamente de manera circuns\u00adtancial (v. 9) y no se convierte en ning\u00fan mo\u00admento en una demostraci\u00f3n p\u00fablica del poder de Jes\u00fas. Con excepci\u00f3n del v. 4, que se refiere a la \u00abhora\u00bb de Jes\u00fas, el relato no utiliza el len\u00adguaje jo\u00e1nico. Adem\u00e1s, el milagro se describe como \u00abel principio\u00bb en el v. 11 (antes de ir a Judea) y en Jn 4,54 se nos informa de que la curaci\u00f3n del hijo del funcionario fue el \u00abse\u00adgundo signo que hizo Jes\u00fas al volver de Judea a Galilea\u00bb. Quiz\u00e1s la numeraci\u00f3n inusual de estos dos \u00absignos\u00bb proceda de la fuente usada por el evangelista (\u2192 Teolog\u00eda jo\u00e1nica, 83:55-57). Adem\u00e1s del v. 4, el evangelista a\u00f1adi\u00f3 tambi\u00e9n la expresi\u00f3n temporal del v. 1 que da continuidad a la secuencia iniciada en 1,35, los comentarios explicativos acerca del uso de las tinajas (v. 6b) y acerca de la ignorancia del maestresala que no sab\u00eda \u00abde d\u00f3nde proced\u00eda el vino\u00bb, y la conclusi\u00f3n, al menos la identificaci\u00f3n del lugar y del milagro como una manifestaci\u00f3n de la \u00abgloria\u00bb de Jes\u00fas (v. 11; &#8211; Teolog\u00eda jo\u00e1nica, 83:25). La versi\u00f3n original del milagro debi\u00f3 de incluir alguna referencia a la fe que el milagro origin\u00f3, quiz\u00e1s como ma\u00adnifestaci\u00f3n del \u00abpoder\u00bb de Jes\u00fas, pero proba\u00adblemente no se refer\u00eda a su \u00abgloria\u00bb. 1. Can\u00e1: \u2192 Arqueolog\u00eda b\u00edblica, 74:146. 4. \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n tiene este asunto conmigo?: Tanto la petici\u00f3n de Mar\u00eda en el v. 3 como la respuesta de Jes\u00fas son ambiguas. El v. 5 sugiere que la madre de Jes\u00fas (en este evangelio no se la llama nunca por su nombre) cree en Jes\u00fas al principio de su misi\u00f3n (Can\u00e1) y al final (al pie de la cruz, 19,25). El evangelista pudo haber a\u00f1adi\u00addo la explicaci\u00f3n de que \u00abla hora\u00bb de Jes\u00fas (es\u00adto es, su crucifixi\u00f3n\/glorificaci\u00f3n) no hab\u00eda lle\u00adgado a\u00fan, a fin de resolver la ambig\u00fcedad que percibi\u00f3 en su fuente. La expresi\u00f3n \u00abqu\u00e9 nos importa a ti y a m\u00ed, mujer\u00bb podr\u00eda traducir el hebr. m\u00e1-li wdl\u00e1k, que implica rechazo o como m\u00ednimo indiferencia (p.ej., Jue 11,12; 1 Re 17,18; 2 Re 3,13; Os 14,8). La persistencia tras el aparente rechazo se repite en el segundo mi\u00adlagro de Can\u00e1 (4,47-50). Sirve para recordar al lector que no es ning\u00fan acto humano, sino so\u00adlamente la voluntad de Dios, quien gu\u00eda el mi\u00adnisterio de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>42 (c) Judea: la expulsi\u00f3n de los merca\u00adderes del Templo (2,13-25). El cuarto evange\u00adlio difiere de los sin\u00f3pticos al situar este epi\u00adsodio al inicio del ministerio de Jes\u00fas en lugar de hacer de \u00e9l la causa de la hostilidad oficial que precipita la pasi\u00f3n (p.ej., Mc 11,15-19 par.). Aqu\u00ed, la autoridad de Jes\u00fas para actuar como lo hace es cuestionada inmediatamente, mientras que en los sin\u00f3pticos pasa alg\u00fan tiempo entre el incidente y la confrontaci\u00f3n (Mc 11,27-28). La acusaci\u00f3n de que Jes\u00fas pre\u00addijo la destrucci\u00f3n del Templo aparece en los sin\u00f3pticos como parte del falso testimonio en su contra (Mc 14,58); Juan reinterpreta esta tradici\u00f3n para poder aplicarla a la resurrec\u00adci\u00f3n de Jes\u00fas. Las cr\u00edticas al Templo introdu\u00adcen en Juan la afirmaci\u00f3n acerca de los \u00abver\u00addaderos adoradores\u00bb de 4,21. El ataque frontal al Templo representa una motivaci\u00f3n m\u00e1s plausible para el arresto de Jes\u00fas que la resu\u00adrrecci\u00f3n de L\u00e1zaro.<br \/>\n43 (i) Signo de la resurrecci\u00f3n (2,13-22). El evangelista parece haber cambiado de lugar el episodio del Templo a fin de convertir el epi\u00adsodio de L\u00e1zaro en causa inmediata de la muerte de Jes\u00fas. La ausencia de paralelos ver\u00adbales extensos entre Juan y los sin\u00f3pticos su\u00adgiere que Juan tuvo acceso a una tradici\u00f3n independiente: menciona \u00abbueyes y ovejas\u00bb junto a las palomas; Jes\u00fas hace un l\u00e1tigo de cuerdas y echa a los vendedores de bueyes y ovejas y a los cambistas, y luego se dirige a los vendedores de palomas (en los sin\u00f3pticos vuel\u00adca tambi\u00e9n sus mesas). A diferencia de los si\u00adn\u00f3pticos, la justificaci\u00f3n de Jes\u00fas no es una cita de la Escritura (cf. Is 56,7; Jr 7,11) sino una afirmaci\u00f3n directa del Se\u00f1or. 17. sus disc\u00edpu\u00adlos recordaron las palabras de la Escritura: \u00abRe\u00adcordar\u00bb es un tecnicismo en Juan que expresa el proceso mediante el cual la comunidad postpascual lleg\u00f3 a comprender que Jes\u00fas era la plenitud de las Escrituras. Se cita el AT, Sal 69,10, aunque el evangelista cambia el presen\u00adte del salmo en futuro, probablemente antici\u00adpando la amarga hostilidad que tendr\u00e1 lugar entre Jes\u00fas y \u00ablos jud\u00edos\u00bb (5,16,18).<br \/>\n44 18-20. La demanda de \u00abun signo\u00bb apa\u00adrece durante el ministerio p\u00fablico tanto en Juan (6,30) como en los sin\u00f3pticos (Mc 8,11-12; Mt 12,38-39; 16,11; Lc 11,16.29-30). Aqu\u00ed la petici\u00f3n aparece con relaci\u00f3n al cuestionamiento de la autoridad de Jes\u00fas (tambi\u00e9n Mc 11,27-33). La respuesta de Jes\u00fas se formula co\u00admo una \u00abrevelaci\u00f3n enigm\u00e1tica\u00bb, incomprensi\u00adble en el contexto en que se produce. Se crea un malentendido t\u00edpico de Juan, al asumir las autoridades que Jes\u00fas amenaza con destruir el magn\u00edfico Templo que Herodes hab\u00eda empeza\u00addo a construir ca. 20 a.C. (\u2192 Historia, 75:158) y que no se termin\u00f3 de forma definitiva hasta poco antes de la Insurrecci\u00f3n Jud\u00eda (ca. AD 62; cf. Flavio Josefo, Ant. 15.11.1 \u00a7 380). En su sen\u00adtido literal, la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas es absurda. 21-22. El evangelista clarifica para el lector el significado simb\u00f3lico de la afirmaci\u00f3n de Je\u00ads\u00fas: el nuevo Templo ser\u00e1 el cuerpo resucitado de Jes\u00fas. Los MmM se refieren a la comunidad como el verdadero \u00abtemplo\u00bb del Esp\u00edritu de Dios (p.ej., 1QS 5,5-6; 8,7-10; 1QH 6,25-28; 4QpPsa 2,16). Esta imagen aparece tambi\u00e9n en Pablo (p.ej., 1 Cor 6,19-20). Una referencia a la resurrecci\u00f3n muy diferente se halla en Mt 12,38-40, el signo del profeta Jon\u00e1s. Sin em\u00adbargo, el evangelista no considera a la comuni\u00addad como el nuevo Templo sino a Jes\u00fas. \u00c9ste es el esquema dominante en la simbolog\u00eda del evangelio. Hemos visto ya que Jes\u00fas es \u00abla luz\u00bb. Solamente en una ocasi\u00f3n hallamos el t\u00e9rmino democratizador \u00abhijos de la luz\u00bb apli\u00adcado a la comunidad (12,36). Para Juan, Jes\u00fas es la realidad de todos los grandes s\u00edmbolos re\u00adligiosos de Israel. El v. 22 establece un nuevo paralelo entre la palabra de Jes\u00fas y la Escritu\u00adra. Jn 20,9 afirmar\u00e1 en relaci\u00f3n a la comuni\u00addad prepascual que hasta entonces no hab\u00edan entendido \u00abla Escritura, seg\u00fan la cual Jes\u00fas te\u00adn\u00eda que resucitar de entre los muertos\u00bb.<br \/>\n45 (ii) Comentario: el rechazo de la fe (2,23-25). El evangelista ha introducido estos ver\u00ads\u00edculos a modo de puente que nos conduce a la escena de Nicodemo en el siguiente cap\u00edtulo. Se ha sugerido que la reserva con que se valo\u00adra la fe basada en los milagros, aqu\u00ed llamados \u00absignos\u00bb, es una advertencia contra el tipo de fe derivada de la \u00abfuente de los milagros\u00bb. (Es probable que la \u00abfuente de los milagros\u00bb per\u00addiera su relevancia para la comunidad jo\u00e1nica cuando \u00e9sta tuvo que enfrentarse a la persecu\u00adci\u00f3n.) Encontramos una cr\u00edtica similar a la fe basada en los milagros en 6,14-15, donde la multitud reacciona al milagro de la multiplica\u00adci\u00f3n de los panes con el intento de proclamar rey a Jes\u00fas. El di\u00e1logo que sigue revela la in\u00admadurez de esta fe (v\u00e9ase Z. Hodges, BSac 135 [1978] 139-52; F. J. Moloney, Salesianum 40 [1978] 817-43). 25. \u00e9l sab\u00eda muy bien lo que hay en el hombre: El conocimiento de lo que est\u00e1 escondido en el coraz\u00f3n humano es uno de los atributos de Dios (cf. 1QS 1,7; 4,25). Jes\u00fas ha demostrado ya poseer este atributo divino en su interacci\u00f3n con Sim\u00f3n y Natanael (1,42.47).<br \/>\n46 (d) Nicodemo: el nuevo nacimiento y la vida eterna (3,1-36). El evangelista inter\u00adviene en esta secci\u00f3n con una exposici\u00f3n en dos partes del kerigma jo\u00e1nico (vv. 16-21.31-36). A causa de su paralelismo (continuidad tem\u00e1tica) con los vv. 31-32, algunos exegetas consideran que la primera parte se inicia en el v. 13. Sin embargo, los w. 13-15 pueden consi\u00adderarse tambi\u00e9n la \u00abconclusi\u00f3n\u00bb del episodio de Nicodemo. Especifican las \u00abcosas celestia\u00adles\u00bb que deben \u00abser vistas\u00bb y desplazan el rela\u00adto al plano cristol\u00f3gico. Este esquema, parale\u00adlo a 1,50-51, es el resultado de una estrategia de redacci\u00f3n destinada a reelaborar las narra\u00adtivas a fin de mostrar la necesidad de la cris\u00adtolog\u00eda de Jes\u00fas como \u00abel Hijo \u00fanico\u00bb. Si el di\u00e1logo con Nicodemo concluye en el v. 12, la pregunta final es una condena impl\u00edcita de su incapacidad para comprender la verdad. Jn 5,47 concluye de esta misma manera el di\u00e1lo\u00adgo con los oponentes jud\u00edos de Jes\u00fas (v\u00e9ase J. H. Neyrey, Nov T 23 [1981] 115-27).<br \/>\n47 Las estrategias de redacci\u00f3n de este pasaje suscitan preguntas acerca de la teolog\u00eda sacramental del evangelista. Jn 1,12 asocia la fe en Jes\u00fas con la capacidad de convertirse en \u00abhijos de Dios\u00bb (M. Vellanickal, The Divine Sonship of Christians [AnBib 72, Roma 1977]). El nacimiento \u00abde lo alto\u00bb en Jn 3,3 puede tambi\u00e9n referirse a la fe como don divino. Las explicaciones acerca de lo que es necesario pa\u00adra la salvaci\u00f3n siguen este mismo esquema. Es necesario creer en el Hijo del hombre crucifi\u00adcado\/exaltado para poder tener vida (M. Pamment, JTS 36 [1985] 56-66). Jn 3,6-8 se refiere al Esp\u00edritu como el origen del nacimiento \u00abde lo alto\u00bb. En consecuencia, la \u00fanica prueba tex\u00adtual a favor de una alusi\u00f3n al bautismo en este pasaje se encuentra en \u00absi no nace del agua y del Esp\u00edritu\u00bb (v. 5) y en la secuencia entre el episodio de Nicodemo y la siguiente secci\u00f3n narrativa (w. 22-30). Si esta secuencia no se viera interrumpida por los vv. 13-21, la alusi\u00f3n al bautismo ser\u00eda clara. Tambi\u00e9n la omisi\u00f3n de los w. 31-36 restaurar\u00eda la continuidad narra\u00adtiva del tema del bautismo: en 4,1, la preo\u00adcupaci\u00f3n de los fariseos por la actividad bau\u00adtismal de Jn (1,25) se ve superada por su preocupaci\u00f3n por Jes\u00fas que \u00abbautizaba inclu\u00adso m\u00e1s que Juan\u00bb. Aunque se argumenta en ocasiones que el v. 5 fue a\u00f1adido por un re\u00addactor final a fin de justificar pr\u00e1cticas eclesiales posteriores, nuestro argumento va en di\u00adrecci\u00f3n contraria. Juan modifica lo que en un principio fue una secuencia de narraciones acerca del bautismo, el Esp\u00edritu y la purifica\u00adci\u00f3n, destinadas a contrastar las pr\u00e1cticas cris\u00adtianas con las jud\u00edas, a fin de anunciar al ini\u00adcio de su evangelio la interdependencia entre cristolog\u00eda y soteriolog\u00eda (R. Fortna, Int 27 [1973] 31-47). La fe en el que ha bajado del cielo y a \u00e9l ha vuelto por la exaltaci\u00f3n de la cruz es la clave de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En estos vers\u00edculos se describe un milagro que siempre debiera ser de importancia especial para todo verdadero cristiano; fue el primero que Jes\u00fas obr\u00f3  cuando estuvo en la tierra. Como todos los que S. Juan registr\u00f3, se encuentra referido como minuciosidad; y contiene muchas y muy importantes lecciones  espirituales.<br \/>\nNos ense\u00f1a, primeramente, cuan honroso es a los ojos de Cristo el estado conyugal. Casi el primer acto de Jes\u00fas, despu\u00e9s de aparecer en p\u00fablico, fue concurrir  a unas bodas.<br \/>\nEl matrimonio no es un sacramento, como lo afirma la iglesia de Roma. Es simplemente un estado ordenado por Dios para beneficio del hombre. Empero no  debemos tratar de \u00e9l con ligereza o considerarlo con menosprecio, habiendo sido instituido, como lo fue, cuando el hombre era inocente, y significando, como  significa, la uni\u00f3n m\u00edstica de Cristo y la iglesia.<br \/>\nAll\u00ed donde se tiene un poco de v\u00ednculo conyugal, la sociedad se desmoraliza y la causa de la religi\u00f3n pierde terreno. Los que desprecian el matrimonio no  tienen el esp\u00edritu de Jesucristo. Aquel que enalteci\u00f3 el matrimonio y lo sancion\u00f3 y honr\u00f3 con su presencia, cuando obr\u00f3 su primer milagro, no cambia jam\u00e1s de  parecer. \u00abHonorable,\u00bb dice el Esp\u00edritu Santo por conducto de S. Pablo, \u00abes en todo el matrimonio.\u00bb Heb. 13.4 Sin embargo, relativamente a este punto hay una verdad que no debe perderse de vista. El matrimonio es un acto que afecta tan seriamente la felicidad  temporal y espiritual de dos almas inmortales, que es preciso no realizarlo atropellada, ligera o caprichosamente y sin debida deliberaci\u00f3n. Para que conduzca  a la verdadera felicidad es necesario ejercerlo reverente, discreta, acertadamente, y en el temor del Se\u00f1or. La presencia y la bendici\u00f3n de Cristo son  indispensables para la felicidad de un enlace.<br \/>\nEn estos vers\u00edculos se nos ense\u00f1a, adem\u00e1s, que hay \u00e9pocas en que es l\u00edcito divertirse y regocijarse. Nuestro Se\u00f1or mismo sancion\u00f3 con su presencia una fiesta  nupcial. No rehus\u00f3 ser contado en el n\u00famero de los convidados que concurrieron a Can\u00e1 de Galilea.<br \/>\nLa verdadera religi\u00f3n no debe jam\u00e1s dar origen a la melancol\u00eda. Por el contrario ha de tender a fomentar la felicidad y la alegr\u00eda en el seno de la familia  humana. El cristiano que se a\u00edsla completamente de la sociedad de sus semejantes, y pone siempre una cara tan triste como si estuviera concurriendo a un  funeral, perjudica la causa del Evangelio. El contento y la afabilidad son cualidades que honran al creyente. Ser jovial y estar dispuesto a tomar parte en toda  diversi\u00f3n inocente, son prendas de una valor inestimable, pues contribuyen en mucho a vencer las preocupaciones, a allanar obst\u00e1culos y a prepara el camino  para presentar a Cristo y el Evangelio.<br \/>\nEste asunto es, sin duda, delicado de suyo, pues no es f\u00e1cil trazar la l\u00ednea divisoria de lo que es l\u00edcito y de lo que no lo es, de lo que es bueno y lo que es malo.<br \/>\nDif\u00edcil a la verdad es ser alegre y prudente al mismo tiempo. El bueno humor degenera a menudo en ligereza, y la frecuente concurrencia a banquetes, festines  y tertulias debilita la fuerza espiritual. Sobre este particular, m\u00e1s que sobre ning\u00fan otro, los disc\u00edpulos de Jesucristo tienen que estar alerta para no caer en  tentaci\u00f3n. Cada uno debe examinar hasta que punto alcanzan sus propias fuerzas y obrar en armon\u00eda con sus facultades. Un creyente puede concurrir sin  riesgo alguno donde otro estar\u00eda expuesto a extraviarse. \u00a1Dichoso el que puede hacer uso de la libertad sin abusar! Puede, es cierto, establecerse una regla que  nos evitar\u00e1 muchas desazones: cuidemos, al concurrir a cualquiera convite, de ir animados del mismo esp\u00edritu que anim\u00f3 a nuestro Maestro en iguales  circunstancias, y guard\u00e9monos de asistir a un lugar a donde \u00e9l no hubiera consentido asistir.<br \/>\nEn estos vers\u00edculos se deja comprender, por \u00faltimo, el poder infinito de Jesucristo. Ese poder fue manifestado en el milagro de convertir el agua en vino para  festejar a los convidados.<br \/>\nLa manera como el milagro fue ejecutado merece particular atenci\u00f3n. No hubo acto o signo externo que lo precediera o acompa\u00f1ara. Jes\u00fas no toc\u00f3 las vasijas  que conten\u00edan el agua. Ni tampoco, seg\u00fan lo refiere el evangelista, mand\u00f3 el agua que cambiase sus calidades u or\u00f3 a su Padre celestial. Solamente quiso y fue  hecho. La Biblia no nos ense\u00f1a que ning\u00fan profeta o ap\u00f3stol obrase milagros de este modo.<br \/>\nDichosos los que, como los disc\u00edpulos, creen en Aquel que hizo ese milagro. Alg\u00fan d\u00eda habr\u00e1 una fiesta nupcial m\u00e1s espl\u00e9ndida que la de Can\u00e1 en la que el  Redentor mismo ser\u00e1 el esposo, y el conjunto de creyentes la esposa. Bienaventurados ser\u00e1n en ese d\u00eda los que fueren llamados a la cena de las bodas del  Cordero. Hechos 19.9 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Primer milagro que hizo el Se\u00f1or convirtiendo el agua en vino en las bodas de Can\u00e1, a las que fue convidado. Pasa a Cafarna\u00fam, y de aqu\u00ed a Jerusal\u00e9n, donde ech\u00f3 del templo a los que traficaban en \u00e9l. Le piden los jud\u00edos un milagro, y les anuncia el de su Resurrecci\u00f3n bajo de una par\u00e1bola que no entienden. Obra varios milagros por los cuales muchos se convierten.<\/p>\n<p>1 a. Despu\u00e9s de haber llegado a aquella tierra (1,29.43).<\/p>\n<p>b. Estaba esta en la tribu de Zabul\u00f3n al Norte del Tabor a tres leguas de distancia; y la distingue as\u00ed de otra Can\u00e1 de los sidonios, que pertenec\u00eda a la tribu de Aser (Jos 19,28).<\/p>\n<p>3 c. O porque hab\u00eda mucha gente, o porque celebr\u00e1ndose las bodas por espacio de ocho d\u00edas, hab\u00edan pasado ya algunos.<\/p>\n<p>4 d. Como estaba para hacer una obra que era propia de Dios, parece da muestra de desconocer a la madre que le hab\u00eda engendrado, seg\u00fan la carne; para que por aqu\u00ed entendiesen todos que adem\u00e1s de aquello que se descubr\u00eda en su exterior, hab\u00eda en \u00e9l otra cosa que no parec\u00eda, y a la que deb\u00eda extenderse la fe de sus disc\u00edpulos. La prueba de esta verdad, esto es, del ser divino que se ocultaba en Jesucristo, deb\u00eda ser la prodigiosa conversi\u00f3n del agua en vino.<\/p>\n<p>e. El momento decretado por mi Padre, para comenzar yo a probar mi misi\u00f3n con milagros. Esto lo pudo decir, porque aun no hab\u00eda llegado a noticia de los convidados la falta que hab\u00eda del vino, lo que era necesario para que quedasen convencidos del milagro y del poder divino con que lo hac\u00eda. San Juan Cris\u00f3stomo. Otros lo explican de este otro modo: Aun no es llegada mi hora, la de mi muerte: tiempo hay bastante para hacer conocer con maravillas de mi divino poder el ministerio de que me ha encargado mi Padre; sin embargo condescendi\u00f3 con los deseos de su madre, haciendo un milagro, por no hacerla pasar por la confusi\u00f3n de haberlo pedido in\u00fatilmente.<\/p>\n<p>5 f. Esto prueba la grande fe de la Virgen. No se dio por ofendida, ni se acobard\u00f3 por la respuesta del Hijo; antes bien, llena de una justa y humilde confianza, cuando parec\u00eda que no quedaba lugar para tenerla, habl\u00f3 y dio \u00f3rdenes, como que estaba cierta y asegurada del milagro que al parecer le hab\u00eda sido negado. El primer milagro que hizo Jesucristo, fue por la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda, para que por aqu\u00ed entendi\u00e9semos que pues el eterno Padre quiso que por ella recibi\u00e9semos a su mismo Hijo unig\u00e9nito, en quien nos dio todas las cosas, quer\u00eda tambi\u00e9n que por su mediaci\u00f3n nos viniesen de \u00e9l todas las gracias.<\/p>\n<p>6 g. O tinajuelas de agua, que estaban destinadas para las purificaciones, esto es, para lavarse las manos, y aun para las vasijas que serv\u00edan al convite. Mateo, XV, 2; Marc. VII, 4. No sin misterio advierte el Evangelista que las seis hidrias, o tinajillas o c\u00e1ntaros estaban all\u00ed para llenarlas de agua, para purificarse o lavarse los convidados las manos, seg\u00fan las ceremonias y costumbre de los jud\u00edos, a fin de quitar a los circunstantes, y m\u00e1s a los incr\u00e9dulos de los tiempos venideros, toda ocasi\u00f3n de tergiversar esta maravilla de Jesucristo. Porque si se hubiera servido de tinajas en que antes hubiera habido vino, querr\u00edan decir que con las heces o madre anterior se hab\u00eda convertido el agua en vino. Y por lo mismo en la Vulgata est\u00e1 bien conservada la palabra griega hudr\u00edai, cuya etimolog\u00eda es h\u00fador, aqua, como destinada para tener agua. Y sin duda con el mismo fin de que los circunstantes vieran m\u00e1s claramente el milagro, advierte el Evangelista en el v. 7, que llenaron las hidrias de agua usque ad summum, hasta arriba.<\/p>\n<p>h. La metreta, o c\u00e1ntaro era una medida \u00e1tica, que corresponde al cado de los hebreos; mayor que la \u00e1nfora romana, y pesaba como unas cincuenta y seis libras; y por consiguiente cada hidria conten\u00eda por lo menos de cinco a siete arrobas.<\/p>\n<p>8 i. Architriclinus quiere decir princeps trium lectorum; porque los antiguos usaban de tres lechos en sus convites, uno para el amo, otro para el ama, y el tercero para el que convidaban, o para el hu\u00e9sped. Era aquel a cuyo cargo estaba el gobierno y disposici\u00f3n de la fiesta o banquete. Se llamaba tambi\u00e9n rex aut princeps convivii.<\/p>\n<p>10 j. MS. \u00c9 pues que fueron beudos. En frase hebrea inebriari no es propiamente embriagarse, sino beber bien.<\/p>\n<p>k. La costumbre en semejantes festines era servir al principio el mejor vino; y como no sab\u00eda de d\u00f3nde hab\u00eda venido aquel tan excelente, se le quej\u00f3 de que contra la costumbre recibida en los banquetes le hab\u00eda reservado para la postre.<\/p>\n<p>11 l. MS. Este fu\u00e9 \u00e9l compezamiento de los miraglos de Jes\u00fa en Can\u00e1 de Galilea.<\/p>\n<p>m. Esto es; su divinidad y el absoluto poder que ten\u00eda sobre todas las criaturas.<\/p>\n<p>n. Se arraigaron m\u00e1s en la fe del Mes\u00edas, viendo un milagro tan estupendo obrado por \u00e9l.<\/p>\n<p>12 o. Los hebreos llamaban hermanos a todos los parientes.<\/p>\n<p>14 p. En uno de los patios del templo, que probablemente se cree fue el que se llamaba de los gentiles (v\u00e9ase Mt 21,12).<\/p>\n<p>16 q. MS. De Merchandia.<\/p>\n<p>18 r. Mt 26,61; 27,40; Mc 14,58. Esto es; que tienes autoridad para hacer esto, como el Cristo o el Mes\u00edas.<\/p>\n<p>19 s. El imperativo solvite, destruid, derribad, est\u00e1 puesto por el futuro solvetis, destruir\u00e9is. Los jud\u00edos creyeron que hablaba del templo material que hab\u00eda en Jerusal\u00e9n; pero el Se\u00f1or les dio a entender que destruir\u00edan, haci\u00e9ndole morir, el templo m\u00edstico de su cuerpo, y que resucitar\u00eda al tercero d\u00eda.<\/p>\n<p>20 t. El primer templo fue fabricado por Salom\u00f3n en el espacio de siete a\u00f1os. El segundo, que es del que hablan los jud\u00edos, fue construido por Zorobabel en cuarenta y seis a\u00f1os no continuos, sino contados desde que se dio principio a su f\u00e1brica, hasta que se concluy\u00f3. Otros entienden esto de la reparaci\u00f3n que emprendi\u00f3 Herodes, y todav\u00eda continuaba; pues contando desde el a\u00f1o diez y nueve del reino de Herodes hasta el quince del de Tiberio, en que Jesucristo empez\u00f3 a predicar, se hallan efectivamente cuarenta y seis a\u00f1os: particularidad que confirma el testimonio del Evangelista.<\/p>\n<p>24 u. No se fiaba de ellos, ni les confiaba como a verdaderos disc\u00edpulos suyos los secretos y misterios de su reino; porque conoc\u00eda cu\u00e1n d\u00e9bil era su fe, fundada solamente sobre el haber visto sus milagros, y que en lo sucesivo le abandonar\u00edan, levant\u00e1ndose y volvi\u00e9ndose contra \u00e9l.<\/p>\n<p>25 v. Porque siendo el Criador, conoc\u00eda mejor su obra, que la obra puede conocerse a s\u00ed misma. San Agust.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [4] La hora de romper Su voto Nazareo.\n<\/p>\n<p><strong> [5] N\u00f3tese c\u00f3mo Mar\u00eda estaba totalmente sujeta a YHWH en El, y no saco el rango carnal.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Como Moshiaj Hijo de Josef, el recolector de los exiliados de Israel, era necesario que Su trabajo empezara en los territorios del norte de los exiliados de la Casa de Israel como se ve aqu\u00ed.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Los cambiadores de dinero estaban permitidos seg\u00fan la Torah en <span class='bible'>Deu 14:24-26<\/span>. Los que no se les permit\u00eda hacer era operar deshonestamente, y en los d\u00edas cuando el trabajo era prohibido por la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Arameo Peshitta.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Su cuerpo f\u00edsico, as\u00ed como la Naci\u00f3n de Israel, que ser\u00eda revivido, o levantado al tercer d\u00eda, o el principio del tercer milenio despu\u00e9s de la primera venida de Yahshua seg\u00fan <span class='bible'>Ose 6:2<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [3] <span class='bible'>Ose 6:2<\/span>, <span class='bible'>Sal 16:10<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Fe en el verdadero Nombre es esencial seg\u00fan la palabra.\n<\/p>\n<p><strong> [5] El conoc\u00eda los corazones de todo Israel tantos buenos como malos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[6] En estas tinajas se manten\u00eda el agua para las purificaciones rituales o abluciones; cada c\u00e1ntara equival\u00eda aproximadamente a 40 litros.[11] Juan narra s\u00f3lo siete milagros de Jes\u00fas en su Evangelio y los llama signos, pues cada uno de ellos expresa una forma de revelaci\u00f3n de Jes\u00fas. EnCan\u00e1, la abundancia del vino en que se convierte el agua de las tinajas significa que ha llegado la mejor y definitiva etapa de la salvaci\u00f3n.[17] Es la primera acci\u00f3n de Jes\u00fas al llegar al templo. Sal 69 (68), 10.[22] Sal 3, 6; 47 (46), 9.[24] Conoc\u00eda la debilidad e inconstancia de su fe.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* Literalmente \u201cel tercer d\u00eda\u201d (por c\u00e1lculos inclusivos).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al tercer d\u00eda se celebr\u00f3 una boda en Can\u00e1 de Galilea, y estaba all\u00ed la madre de Jes\u00fas. 2:1 Al tercer d\u00eda \u2014 despu\u00e9s de llamar a Felipe y Natanael (1:43, 47). \u2014 se hicieron unas bodas (fiesta de bodas, v\u00e9ase Mat 22:2; Mat 22:8) en Can\u00e1 de Galilea; y estaba all\u00ed la madre de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Juan 2:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26725","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26725"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26725\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}