{"id":26750,"date":"2022-06-20T10:50:58","date_gmt":"2022-06-20T15:50:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:50:58","modified_gmt":"2022-06-20T15:50:58","slug":"comentario-de-juan-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Juan 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Y hab\u00eda un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un gobernante de los jud\u00edos.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>3:1<\/span> <\/p>\n<p \/>\u2014 Hab\u00eda un hombre de los fariseos \u2014 Nos informa Juan que Nicodemo era fariseo. De todas las sectas de los jud\u00edos, esta era la m\u00e1s estricta (<span>Hch 26:5<\/span>). Eran muy celosos de la ley de Mois\u00e9s y, bas\u00e1ndose en ella, hab\u00edan formulado un n\u00famero infinito de reglamentos para gobernar toda actividad de la vida de la gente. Jes\u00fas denunci\u00f3 aquellos reglamentos como \u00abtradiciones de los hombres\u00bb (<span>Mat 15:3<\/span>; <span>Mat 15:8-9<\/span>). Para ellos las tradiciones eran ley, porque dec\u00edan lo mismo de ellas que los cat\u00f3licos dicen de las suyas, es decir, que fueron entregados oralmente por hombres de Dios, y que a trav\u00e9s de los siglos se han conservado. Desde luego, despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo, las tradiciones orales llegan a ser tradiciones escritas. Jes\u00fas dijo que los fariseos eran hip\u00f3critas porque \u00abatan cargas pesadas y dif\u00edciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas\u00bb (<span>Mat 23:4<\/span>). <\/p>\n<p \/> Los fariseos no se preocupaban por los pecados internos, sino solamente por los externos. Tambi\u00e9n la purificaci\u00f3n era externa (<span>Mat 23:25-26<\/span>). Jes\u00fas les dijo que aunque oraban, ofrendaban y ayunaban, lo hac\u00edan para ser vistos de los hombres (<span>Mat 6:1-18<\/span>). <\/p>\n<p \/> El Talmud es la \u00abBiblia\u00bb de los jud\u00edos, porque contiene sus comentarios sobre la ley de Mois\u00e9s, y de all\u00ed sus tradiciones que eran tan importantes para ellos. Seg\u00fan el Talmud hab\u00eda siete clases de fariseos: (1) el fariseo hombro, que llevaba sus buenos hechos sobre el hombro, que obedec\u00eda los preceptos de la ley, pero no con sinceridad, sino por conveniencia; (2) el fariseo esperar-un-poco, quien ped\u00eda m\u00e1s tiempo para cumplir con sus obras meritorias; (3) el fariseo sangriento, que para no mirar a una mujer para codiciarla cerraba sus ojos y, por eso, tropezaba y se golpeaba contra la pared; (4) el fariseo pintado, quien anunciaba su piedad, para que nadie le tocara y que, por eso, quedara contaminado; (5) el fariseo calculador quien siempre preguntaba, \u00ab\u00bfqu\u00e9 deber puedo hacer para deshacer cierto pecado que he cometido?\u00bb; (6) el fariseo temeroso cuya relaci\u00f3n con Dios era la de temor temblante; (7) el fariseo de amor, el \u00fanico que era sincero (que no estaba fingiendo la piedad). <\/p>\n<p \/> Muchos fariseos eran muy orgullosos, <span>7:49<\/span>. <\/p>\n<p \/> Sus leyes tradicionales eran muy arbitrarias: por ejemplo, seg\u00fan ellos, no era pecado montar asno el d\u00eda s\u00e1bado, pero si llevaba azote, era pecado, porque de esa manera pon\u00eda carga sobre la bestia. <\/p>\n<p \/> Hac\u00edan distinci\u00f3n entre el extender su mano fuera de la puerta para ayudar al mendigante o que el mendigante extendiera su mano hacia adentro de la casa para recibir limosna. <\/p>\n<p \/> He aqu\u00ed algunos ejemplos de las leyes de los fariseos y escribas: \u00abHac\u00edan este tipo de cosas: atar un nudo en el d\u00eda s\u00e1bado era trabajar. Pero hay que definir lo que es un nudo. &#8216;Estos son los nudos que convierten en culpable al hombre que los hace: el nudo de quienes conducen camellos y el de los marineros; y as\u00ed como se es culpable por atarlos, tambi\u00e9n se est\u00e1 en falta al desatarlos&#8217;. Por otro lado, los nudos que pod\u00edan atarse con una sola mano eran legales&#8230; Tomemos el caso de alguien que viajaba en el d\u00eda s\u00e1bado. <span>\u00c9xo 16:29<\/span> dice, &#8216;Est\u00e9se, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de \u00e9l en el s\u00e9ptimo d\u00eda&#8217;. De manera que los viajes en el d\u00eda s\u00e1bado se limitaban a dos mil codos, es decir, unos 900 metros. Pero si se ataba una soga que cruzara el extremo de una calle, toda esa calle se convert\u00eda en una casa y cualquier hombre pod\u00eda caminar un centenar de pasos m\u00e1s all\u00e1 del extremo de esa calle&#8230; Tomemos el caso de alguien que carga un bulto. <span>Jer 17:21-24<\/span> dec\u00eda: &#8216;Guardaos por vuestra vida de llevar carga en el d\u00eda de reposo&#8217;. De manera que se hac\u00eda necesario definir lo que era una carga. Se la defin\u00eda como &#8216;comida que equivalga al peso de un higo seco, la suficiente cantidad de vino para mezclar en un vaso, leche suficiente para un trago, miel suficiente para poner sobre una herida, la suficiente cantidad de aceite como para untar un miembro peque\u00f1o, la suficiente cantidad de agua como para humedecer un ap\u00f3sito en un ojo y as\u00ed segu\u00eda\u00bb (WB). <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 que se llamaba Nicodemo, un principal entre los jud\u00edos. \u2014 Era miembro del Sanedr\u00edn, la corte suprema del juda\u00edsmo. Solamente Juan nos dice de la conversaci\u00f3n entre Jes\u00fas y Nicodemo. Despu\u00e9s de esto Nicodemo defendi\u00f3 a Jes\u00fas diciendo, \u00ab\u00bfJuzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho?\u00bb (<span>7:51<\/span>), y cuando Jes\u00fas muri\u00f3 y Jos\u00e9 de Arimatea pidi\u00f3 su cuerpo, \u00abTambi\u00e9n Nicodemo, el que antes hab\u00eda visitado a Jes\u00fas de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de \u00e1loes, como cien libras\u00bb (<span>19:39<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jua 3:10<\/span>; <span class='bible'>Jua 7:47-49<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas ense\u00f1a a Nicodemo la necesidad de la regeneraci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 3:1-13<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>de creer en su muerte,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 3:14<\/span>, <span class='bible'>Jua 3:15<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>del gran amor de Dios hacia el mundo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 3:16<\/span>, <span class='bible'>Jua 3:17<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y la condenaci\u00f3n por incredulidad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 3:18-21<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jes\u00fas bautiza en Judea,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 3:22<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>El bautismo de Juan, su testimonio y doctrina acerca de Jes\u00fas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 3:23-36<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La frase\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">un principal entre los jud\u00edos<\/span>\u00a0indica que\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">Nicodemo<\/span>\u00a0era un miembro del consejo jud\u00edo, el grupo que hab\u00eda enviado un comit\u00e9 para investigar a Juan el Bautista (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 1:24<\/span><\/span>). Sin duda Nicodemo sab\u00eda que Juan el Bautista hab\u00eda negado ser el Mes\u00edas (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 1:20<\/span><\/span>), pero que hab\u00eda dicho que el Mes\u00edas estaba presente (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 1:26<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 1:27<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 3.<br \/>\n El cap\u00edtulo tercero es la continuaci\u00f3n del anterior, cuyos \u00faltimos vers\u00edculos (v.23-25) son la introducci\u00f3n evidente a \u00e9ste.<\/p>\n<p>Visita y conversaci\u00f3n con Nicodemo, 3:1-21.<br \/>\n1 Hab\u00eda un fariseo de nombre Nicodemo, principal entre los jud\u00edos, 2 que vino de noche a Jes\u00fas y le dijo: Rab\u00ed, sabemos que has venido como maestro de parte de Dios, pues nadie puede hacer esos signos que t\u00fa haces si Dios no est\u00e1 con \u00e9l. 3 Respondi\u00f3 Jes\u00fas y le dijo: En verdad te digo que quien no naciere de arriba no podr\u00e1 entrar en el reino de Dios. 4 D\u00edjole Nicodemo: \u00bfC\u00f3mo puede el hombre nacer siendo viejo? \u00bfAcaso puede entrar de nuevo en el seno de su madre y volver a nacer? 5 Respondi\u00f3 Jes\u00fas: En verdad, en verdad te digo que quien no naciere del agua y del Esp\u00edritu no puede entrar en el reino de los c\u00edelos. 6 Lo que nace de la carne, carne es, pero lo que nace del Esp\u00edritu, es esp\u00edritu. 7 No te maravilles porque te he dicho: Es preciso nacer de arriba. 8 El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni adonde va; as\u00ed es todo nacido del Esp\u00edritu. 9 Respondi\u00f3 Nicodemo y dijo: \u00bfC\u00f3mo puede ser eso? 10 Jes\u00fas respondi\u00f3 y dijo: \u00bfEres maestro en Israel y no sabes esto?<\/p>\n<p>Entre el grupo de personas jerosolimitanas vivamente impresionadas por los milagros de Cristo, con que termina el cap\u00edtulo segundo (2:23), pero con fe imperfecta, se hallaba un tal Nicodemo.<br \/>\n\tNicodemo ( &#8211; vencedor del pueblo), con nombre sugestivamente simb\u00f3lico, era un hombre muy principal en Israel. El evangelista dice de \u00e9l que era magistrado o \u201cpr\u00edncipe\u201d (\u03b1\u03c1\u03c7\u03ce\u03bd ) de los jud\u00edos (v.1) y, adem\u00e1s, \u201cmaestro\u201d o rab\u00ed (\u03b4\u03b9\u03b4\u03ac\u03c3\u03ba\u03b1\u03bb\u03bf\u03c2 ; \u03bd . 10); tambi\u00e9n formaba parte del Sanedr\u00edn (Jua 7:50). De \u00e9l se hablar\u00e1 dos veces m\u00e1s en el evangelio: una defendiendo a Cristo, como miembro del Sanedr\u00edn (Jua 7:50), y luego prestando su concurso personal para el embalsamamiento y sepultura de Cristo (Jua 19:39.40).<br \/>\n\tSu mismo nombre griego o grecizado estaba en uso en la \u00e9poca. Por influjo helen\u00edstico se usaban nombres griegos entre personas principales o incluso del pueblo; v.gr., Andr\u00e9s, Felipe.<br \/>\n\tNicodemo era \u201cfariseo.\u201d Aunque en el Sanedr\u00edn predominaban los \u201csaduceos,\u201d tambi\u00e9n se compon\u00eda de algunos \u201cfariseos.\u201d Esto da un inter\u00e9s especial a esta visita que hace Nicodemo. El fariseo ten\u00eda un sentido excesivo y falso de \u201csu\u201d ortodoxia. Era un id\u00f3latra de la \u201cletra\u201d del texto sagrado, y daba excepcional importancia a las \u201ctradiciones\u201d de los mayores. Cristo mismo tuvo que decirles: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 traspas\u00e1is vosotros el precepto de Dios por vuestras tradiciones?\u201d (Mat 15:3) 1.<br \/>\n\tVivamente impresionado por los milagros que Cristo hace, y que eran r\u00fabrica divina (v.2), pero que chocaba fuertemente con el tradicionalismo farisaico, Nicodemo quiere escuchar la doctrina de aquel profeta.<br \/>\n\tPara ello viene a visitarlo por la \u201cnoche.\u201d No eran infrecuentes los coloquios cient\u00edficos con los rabinos por la noche 2. Acaso Nicodemo desease una larga conversaci\u00f3n con El, y \u00e9sta fuese la hora m\u00e1s oportuna (Jua 1:38.39), aparte que Cristo dedicaba el d\u00eda al ministerio. Pero por todo el conjunto de ser fariseo, doctor y miembro del Sanedr\u00edn, parece que hubiese elegido esta hora furtivamente por precauci\u00f3n y timidez (Jua 19:38; cf. Jua 12:42). Lo que no debe estar al margen del intento simbolista del evangelista es destacar esta hora de la \u201cnoche\u201d (Jua 13:30) desde la que Nicodemo viene a la ense\u00f1anza de Cristo-Luz.<br \/>\n\tEl aspecto esquem\u00e1tico del coloquio es lo que hace introducirlo literariamente de improviso, sin los corteses y prolijos preludios orientales. Pero, si se tiene en cuenta que Nicodemo era rab\u00ed, maestro, y la estima en que se ten\u00edan a s\u00ed mismos los doctores, se puede comprender la actitud respetuosa y discente con que Nicodemo ven\u00eda a esta visita. No ven\u00eda s\u00f3lo a conocer por erudici\u00f3n una doctrina; impresionado por los milagros de Cristo, y que les hac\u00eda saber que \u201cven\u00eda como maestro de parte de Dios\u201d (v.2), quer\u00eda conocer aquella doctrina as\u00ed rubricada por Dios. Esto mismo se acusa en el t\u00edtulo que da a Cristo: \u201cRab\u00ed\u201d (v.2).<br \/>\n\tNicodemo viene a Cristo reflejando, adem\u00e1s, la inquietud de otras personas, pues le dice que \u201csabemos\u201d que Dios est\u00e1 con El y que es causa de sus milagros. \u00bfQui\u00e9nes son \u00e9stos? Acaso fariseos de las \u201cmuchas\u201d personas que creyeron en El o un grupo de doctores o sanedritas o grupos de gentes, que, vivamente impresionados por los milagros que hac\u00eda (Jua 2:23), deseaban conocer su doctrina, pero que ten\u00edan reparos en venir al mismo.<br \/>\n\tLa exposici\u00f3n que hace Nicodemo es \u00e9sta: confiesa que \u00e9l y otros est\u00e1n impresionados a causa de los milagros que hace. Por ello reconocen que viene \u201ccomo maestro de parte de Dios.\u201d La conclusi\u00f3n es \u00e9sta: quieren escucharle. \u00a1Que hable! \u00a1Que ense\u00f1e su doctrina! As\u00ed se va a cumplir en El y en ellos aquel pensamiento de Pascal: \u201cLos milagros disciernen la doctrina, y la doctrina discierne los milagros.\u201d 3 Pero al evangelista no le interesa tanto la persona de Nicodemo, que quedar\u00e1 olvidada, cuanto el di\u00e1logo y la doctrina que Cristo expone aqu\u00ed: el modo del ingreso en su reino.<br \/>\n\tEn esta \u201cintroducci\u00f3n\u201d responde Cristo a un problema no planteado abiertamente por Nicodemo. Sea porque falta aqu\u00ed el enlace literario, por lo esquem\u00e1tico del discurso, sea porque Cristo aparece ya respondiendo al fondo de la cuesti\u00f3n. Ni en realidad hace falta interpretar el verbo \u201cresponder\u201d como tal, ya que equivale al hebreo &#8216;atiah, que significa tanto \u201cresponder\u201d como \u201ctomar la palabra,\u201d \u201chablar.\u201d Jn. va a la tem\u00e1tica teol\u00f3gica.<br \/>\n\tY la ense\u00f1anza de Cristo es \u00e9sta: para \u201cver,\u201d es decir, para experimentar, para \u201cingresar\u201d (v.5) en el reino, es necesario \u201cnacer\u201d de \u201carriba.\u201d<br \/>\n\tEl \u201creino de Dios\u201d o \u201creino de los cielos\u201d (Mt) es la frase usual en los sin\u00f3pticos. Jn s\u00f3lo la usa aqu\u00ed (v.35), y en forma de s\u00f3lo \u201creino\u201d en otros dos pasajes (Jua 18:36.37). Acaso sea por reflejar m\u00e1s directamente el sentido hist\u00f3rico de la escena o tambi\u00e9n el substrato aramaico primitivo del evangelio de Jn. Normalmente Jn expresa este concepto bajo la expresi\u00f3n de \u201cvida eterna,\u201d con lo que destaca el concepto de la realidad espiritual e \u00edntima del mismo en el alma (Jua 3:15.16.36; Jua 4:5.24; Jua 6:40.47.59; Jua 17:3). Es el reino de la gracia 4.<br \/>\n\tPara \u201cver\u201d este reino hace falta un nuevo \u201cnacimiento.\u201d La expresi\u00f3n \u201cver\u201d tiene aqu\u00ed el valor de visi\u00f3n experimental, disfrute del mismo, posesi\u00f3n de \u00e9l (Luc 2:26; Hec 2:27; 1Pe 3:10); es decir, \u201cingreso\u201d en el reino, como dice aqu\u00ed el mismo Jn (v.5).<br \/>\n\tEste \u201cnacimiento\u201d que hace falta tener para el ingreso y vida en este reino ha de ser de \u201carriba\u201d (\u03ac\u03bd\u03c9\u03b8\u03b5\u03bd ). La palabra griega empleada, lo mismo puede tener un sentido local: nacer de \u201carriba,\u201d que temporal: nacer de nuevo. Conceptualmente no hay gran diferencia entre ellos, ya que un nacimiento de lo \u201calto\u201d ha de ser de \u201cnuevo,\u201d y viceversa.<br \/>\n\tAnte esta afirmaci\u00f3n de Cristo, Nicodemo, m\u00e1s que sorprenderse, parece que con su pregunta busca saber m\u00e1s precisiones en este punto. La frase \u201c\u00bfAcaso puede el hombre entrar de nuevo en el seno de su madre y volver a nacer?\u201d no tiene un sentido ir\u00f3nico. Es m\u00e1s sagaz de lo que parecer\u00eda. Nicodemo no puede pensar en el absurdo de un renacimiento humano.<br \/>\n\t\u201cComo ocurre frecuentemente en los di\u00e1logos jo\u00e1nicos, la expresi\u00f3n es bastante oscura, como para permitir a Nicodemo rearg\u00fcir en el siguiente vers\u00edculo\u201d (B. Vawter). Jn es amigo de \u201cdi\u00e1logos\u201d y, en ellos, sabe destacar la idea con artificio. Para este fin \u201cexpresiones de doble sentido se encuentran con bastante frecuencia en Juan\u201d (Wikenhauser).<br \/>\n\tComo luego, en el cap\u00edtulo sexto (Jua 6:51-53), la ense\u00f1anza se reafirma progresivamente con una afirmaci\u00f3n dogm\u00e1tica fundamental: \u201cQuien no naciere del agua y del Esp\u00edritu, no puede entrar en el reino de los cielos.\u201d La raz\u00f3n es que \u201clo que nace de la carne, es carne; pero lo que nace del Esp\u00edritu, es esp\u00edritu.\u201d Y la vida nueva es vida \u201cespiritual.\u201d Y \u201cla carne y la sangre no pueden poseer el reino de Dios\u201d (1Co 15:50). La \u201ccarne,\u201d el hombre de abajo, est\u00e1 limitado a sus solas fuerzas naturales; pero este \u201cnacimiento\u201d es de tipo superior a la \u201ccarne y sangre,\u201d es nacimiento del Esp\u00edritu, que constituye a los hombres en \u201chijos de Dios\u201d (Jua 1:12), por lo que \u201cnacen de Dios\u201d (\u03b5\u03c7  \u0398\u03b5\u03bf\u03cd ; Jua 1:13). De aqu\u00ed la necesidad y la ense\u00f1anza terminante de nacer del Esp\u00edritu.<br \/>\n\tIba a surgir, al llegar aqu\u00ed, una extra\u00f1eza en Nicodemo, y que filol\u00f3gicamente se acusa por una interrupci\u00f3n anticipada de Cristo a su escepticismo o a su objeci\u00f3n: \u201cNo te maravilles5 de que te he dicho: Es preciso nacer de arriba\u201d (v.7). \u00bfEn qu\u00e9 pod\u00eda estar esta extra\u00f1eza de Nicodemo al saber que era preciso \u201cnacer de arriba\u201d?<br \/>\n\tNicodemo, como doctor, conocedor de las Escrituras, sab\u00eda que las almas, como estaba anunciado por los profetas, deber\u00edan experimentar un cambio moral, que era una \u201cregeneraci\u00f3n\u201d (Eze 11:20). Entre los rabinos se dec\u00eda que el que sal\u00eda de un vicio o hab\u00eda purgado ya sus pecados era creado de nuevo, o nacido de nuevo, o regenerado, lo mismo que se admit\u00eda este cambio en los \u201cpros\u00e9litos.\u201d 6 Si estas expresiones no estaban ya totalmente en uso, al menos salieron de la ense\u00f1anza rab\u00ednica tradicional. Y, de hecho, en el \u039d . \u03a4 . aparecen expresiones equivalentes al llamar al bautizado \u201cnueva criatura\u201d (Gal 6:15; 2Co 5:17).<br \/>\n\tPor eso, esta extra\u00f1eza de Nicodemo no se refiere a este anuncio de \u201cregeneraci\u00f3n\u201d moral, sino o al modo del mismo (v.9), al ver que este \u201crenacimiento\u201d trascend\u00eda al efecto de los bautismos de \u00e9l conocidos, o al escepticismo que este anuncio causaba en aquel rab\u00ed (v.12). \u00bfEn qu\u00e9 consistir\u00eda aquel nuevo renacimiento moral? O \u00bfc\u00f3mo controlar la realidad regeneradora de aquella ense\u00f1anza? \u00bfPodr\u00eda un rab\u00ed aceptar aquel anuncio tan vago? Nicodemo entonces debi\u00f3 de quedar esc\u00e9ptico (v.12).<br \/>\n\tPero la ense\u00f1anza que aqu\u00ed se hace es de una portada dogm\u00e1tica excepcional: la necesidad del bautismo cristiano.<br \/>\n\tEl rito de las purificaciones bautismales en el agua era algo que estaba en el medio ambiente; era cosa usual. Tal el bautismo de Juan; las purificaciones en agua de los esenios\/Qumr\u00e1n, y el mismo bautismo que, en vida de Cristo y en su misma presencia, administraban los disc\u00edpulos de Cristo (Jua 4:1.2). Era, pues, \u00e9ste un rito que estaba en uso. El bautismo de Cristo \u201cen agua,\u201d por no poder interpretarse metaf\u00f3ricamente a causa de la contraposici\u00f3n al del Bautista, que era superficial y no purificaba el alma, y por ser adem\u00e1s un rito usual, el contexto lleva a hacer ver que en esta ense\u00f1anza se trata de un verdadero rito \u201cen agua,\u201d pero que, al mismo tiempo, hay una acci\u00f3n inmersiva \u201cen el Esp\u00edritu Santo.\u201d<br \/>\n\tPrecisamente la fuerza de la construcci\u00f3n de la frase lleva a esto mismo. Pues hay que \u201cnacer del agua y del Esp\u00edritu.\u201d El \u201cdel\u201d (\u03ad\u03c7 ) indica el origen de esta generaci\u00f3n. Y puesto en principio de la frase afecta por igual a los dos elementos, que adem\u00e1s est\u00e1n unidos por la copulativa 7.<br \/>\n\tA esto se a\u00f1ade que a la hora de la composici\u00f3n del evangelio de Jn no se pod\u00eda interpretar por lectores cristianos sino del bautismo cristiano. Esto lo sab\u00eda bien el evangelista, y, sin embargo, no lo corrige ni lo matiza, para evitar que se lo entiendan as\u00ed. Precisamente se lee en San Pablo que Cristo nos salv\u00f3 \u201cmediante el ba\u00f1o de la regeneraci\u00f3n y renovaci\u00f3n en el Esp\u00edritu Santo\u201d (Tit 3:5; Efe 5:26; cf. Mat 28:19). Adem\u00e1s, este relato parece, aparte de lo hist\u00f3rico, que es reflejo de una catequesis bautismal. Acaso proceda de alguna haggadah bautismal. El concilio de Trento interpret\u00f3 aut\u00e9nticamente este pasaje del evangelio de Jn, definiendo de fe lo siguiente: \u201cSi alguno dijese que el agua verdadera y natural no es de necesidad para el bautismo, y, por tanto, que aquellas palabras de nuestro Se\u00f1or Jesucristo: \u201cQuien no renaciere del agua y del Esp\u00edritu Santo\u201d (Jua 3:5), las interpretase como met\u00e1fora, sea excomulgado.\u201d 7<br \/>\n\tBultmann y otros autores consideran las palabras de \u201cagua y\u201d como interpolaci\u00f3n, \u201ceclesi\u00e1stica\u201d para dar al texto una significaci\u00f3n sacramental. Pero cr\u00edticamente esto no es sostenible. I. de la Potterie cree que es Juan mismo el que hace esta adici\u00f3n en pleno uso ya del ejercicio bautismal cristiano.7 En esto no habr\u00eda objeci\u00f3n de principio. Cristo pod\u00eda haber hablado de la necesidad de la renovaci\u00f3n aut\u00e9ntica y profunda por obra del E. S. Ezequiel habla de los tiempos mesi\u00e1nicos purificados por agua y estableciendo una renovaci\u00f3n de los corazones (Eze 36:25ss)8 El evangelista, a la hora de la composici\u00f3n del evangelio, pudo expresar el \u201csentido pleno\u201d que ten\u00edan esas palabras en boca de Cristo: el bautismo cristiano que estaba en pleno ejercicio en la Iglesia.<br \/>\n\tEs interesante tambi\u00e9n destacar el sentido mesi\u00e1nico de esta escena. Cristo se presenta aqu\u00ed como el revelador y legislador del reino de los cielos (v.3.5), Para esto pone por condici\u00f3n necesaria una \u201cregeneraci\u00f3n\u201d por obra del Esp\u00edritu. Esta renovaci\u00f3n ha de ser para todos los que quieran ingresar en \u00e9l. Supone una abundancia y universalidad nuevas, excepcionales. Pero esto era caracter\u00edstico, seg\u00fan los profetas, de los d\u00edas mesi\u00e1nicos (Joe 2:28ss). Nicodemo, como \u201cdoctor\u201d de la Ley, no pod\u00eda ignorar esto. Cristo, pues, al anunciar el cumplimiento de esta efusi\u00f3n del Esp\u00edritu, est\u00e1 anunciando la presencia de los d\u00edas mesi\u00e1nicos. Y \u00e9l, al presentarse como el administrador de esta obra del reino, se est\u00e1 presentando como Mes\u00edas. A confirmar esto llevaba el movimiento premesi\u00e1nico creado en torno al Bautista. Todo esto no pod\u00eda ser ajeno al conocimiento real, y literario al menos, de Nicodemo. Por eso, en estas ense\u00f1anzas de Cristo ten\u00eda que estar viendo a Cristo presentarse como el Mes\u00edas.<br \/>\n\tA la sorpresa que iba a surgir en Nicodemo (v.7), Cristo la previene, y le anticipa una sugerencia de soluci\u00f3n. Sin duda que todo esto es un misterio, pero no por ello deja de ser una realidad. Si es vida de \u201carriba,\u201d ha de ser misterio. Pero la misma vida de abajo est\u00e1 llena de misterios, y, sin embargo, se reconoce a diario su realidad. Y le pone un ejemplo que era de cl\u00e1sica preocupaci\u00f3n en los antiguos (Ecl 11:5). \u201cEl viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni adonde va; as\u00ed es todo el nacido del Esp\u00edritu\u201d (v.8).<br \/>\n\tProbablemente, conforme al uso, esta conversaci\u00f3n se ten\u00eda en una azotea. Y \u201ctal vez, en esta tranquila  tibia noche de primavera (pues se est\u00e1 en la proximidad de la Pascua), sintiese correr, como es frecuente en Jerusal\u00e9n, el paso de la brisa marina. Este vientecillo que se levanta de repente susurrando a lo largo de las estrechas callejas, \u00bfde d\u00f3nde viene y adonde va? Nadie lo sabe, y s\u00f3lo lo declaran y acusan esos miles de objetos que anima y hace vibrar. As\u00ed es tambi\u00e9n el Esp\u00edritu de Dios: nadie conoce su origen y ninguno sigue su marcha, pero se ve que las almas vibran tocadas y animadas por \u00e9l.\u201d 8 Precisamente la experiencia de esta nueva vida ser\u00e1 un tema que Jn destacar\u00e1 en su evangelio (Jua 7:17). As\u00ed sucede a todo el nacido del Esp\u00edritu Santo.<br \/>\n\tEn el di\u00e1logo, Nicodemo muestra aqu\u00ed expl\u00edcitamente su sorpresa, la que antes le previno e interrumpi\u00f3 el mismo Cristo (v.7). \u201c\u00bfC\u00f3mo puede ser eso?\u201d (v.9). La respuesta de Cristo parece descubrir que no pensaba en una regeneraci\u00f3n espiritual. \u201c\u00bfEres el maestro en Israel, y no sabes estas cosas?\u201d (v.10). Entre Cristo y Nicodemo, \u00e9ste era \u201cel maestro\u201d oficial en Israel, y, por tanto, no pod\u00eda ignorar lo que dec\u00edan las Escrituras sobre esta posibilidad.<br \/>\n\tEn efecto, en los profetas se le\u00eda que, en diversas ocasiones, Dios enviar\u00eda una efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo que producir\u00eda una renovaci\u00f3n espiritual en las almas (Eze 19:20; Jer 31:33.34). El salmista oraba as\u00ed: \u201cCrea en m\u00ed, \u00a1oh Dios!, un coraz\u00f3n puro, renueva dentro de m\u00ed un esp\u00edritu recto.; no quites de m\u00ed tu santo Esp\u00edritu\u201d (Sal 51:12.13).<br \/>\n\tSi Cristo hablaba de una \u201cregeneraci\u00f3n\u201d por obra del Esp\u00edritu, \u00bfpor qu\u00e9 ignorar la posibilidad de esto, cuando ya estaba ense\u00f1ado en las Escrituras? \u00bfAcaso surgi\u00f3 en \u00e9l la soberbia del rabino? Nicodemo o\u00eda la voz del Esp\u00edritu, pero no sab\u00eda de d\u00f3nde ven\u00eda ni adonde iba. Y pas\u00f3 de largo, pues Nicodemo entonces se debi\u00f3 de quedar esc\u00e9ptico (v.12).<\/p>\n<p>Contin\u00faa la exposici\u00f3n de Cristo.<br \/>\nA partir del v.1 1, el estilo literario cambia, por lo menos, hasta el v.16.<br \/>\n11 En verdad, en verdad te digo que nosotros hablamos de lo que sabemos, y de lo que hemos visto damos testimonio; pero vosotros no recib\u00eds nuestro testimonio. 12 Si hablandoos de cosas terrenas no cre\u00e9is, \u00bfc\u00f3mo creer\u00edais si os hablase de cosas celestiales? 13 Nadie subi\u00f3 al cielo sino el que baj\u00f3 del cielo, el Hijo del hombre, que est\u00e1 en el cielo. 14 A la manera que Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto, as\u00ed es preciso que sea levantado el Hijo del hombre, 15 para que todo el que creyere en El tenga la vida eterna.<\/p>\n<p>En contraste con el di\u00e1logo directo empleado hasta aqu\u00ed, el estilo ahora cambia. El que habla usa la primera persona del plural. Los t\u00e9rminos que usa son: \u201csabemos,\u201d \u201cvimos,\u201d \u201chablamos,\u201d \u201ctestificamos.\u201d Y tiene por tema general toda la econom\u00eda de la salud. De todo ello concluyeron algunos autores que ya no es Cristo el que habla, sino el evangelista y su grupo (Jua 21:24).<br \/>\n\tSin embargo, dos razones fundamentales inclinan a ver que es a\u00fan Cristo el que habla, aunque revestido su contenido por la redacci\u00f3n del evangelista. Son las siguientes:<br \/>\n\t1) El \u201cen verdad, en verdad\u201d es reservado en los evangelios exclusivamente a Cristo. En las mismas ep\u00edstolas de San Juan no aparece esa f\u00f3rmula.<br \/>\n\t2) La muerte de Cristo (v.14.15) aparece como un hecho futuro. Si hubiesen sido reflexiones de otro autor, del mismo evangelista a la hora de la composici\u00f3n del evangelio, dar\u00eda la muerte de Cristo como un hecho pasado, no futuro.<br \/>\n\t\u00bfC\u00f3mo explicar entonces estos plurales? Se propusieron varias hip\u00f3tesis.<br \/>\n\tLa explicaci\u00f3n m\u00e1s l\u00f3gica parece ser \u00e9sta: Nicodemo habl\u00f3 a Cristo reflejando el pensamiento y juicio sobre El de un sector y grupo de personas: \u201cSabemos que has venido como Maestro de parte de Dios\u201d (v.2), le dijo, aunque Cristo no se confiaba a este grupo (Jua 2:24.25); y ahora Cristo, a ese grupo de gentes preocupadas, vacilantes, temerosas, le opone, asoci\u00e1ndoselos idealmente, el grupo de creyentes supuestos y varios ya reales 9. Parece, pues, tratarse de un \u201cplural figurado.\u201d 10<br \/>\n\tEn esta secci\u00f3n, el evangelista recoge dos ense\u00f1anzas fundamentales de Cristo: 1) El Hijo del hombre es autor de la revelaci\u00f3n (v. 11-13). 2) El Hijo del hombre es autor de la salud (v.14-15).<\/p>\n<p>El Hijo del Hombre es Autor de la Revelaci\u00f3n,Jua 3:1 1-13.<br \/>\n\tEl mensaje de Cristo &#8211; revelaci\u00f3n &#8211; es muy amplio y muy sublime. Por eso, Cristo, ante esta perspectiva de la revelaci\u00f3n total, y al ver la reacci\u00f3n ante las cosas m\u00e1s accesibles, le dice que si, \u201chabl\u00e1ndoos de cosas terrenas, no cre\u00e9is, \u00bfc\u00f3mo creer\u00edais si os hablase de las cosas celestiales?\u201d<br \/>\n\tYa el autor del libro de la Sabidur\u00eda, aunque en un orden m\u00e1s inferior de conocimiento, hab\u00eda hecho esta comparaci\u00f3n: \u201cPues si apenas adivinamos lo que en la tierra sucede y con trabajo hablamos lo que est\u00e1 en nuestras manos, \u00bfqui\u00e9n rastrear\u00e1 lo que sucede en el cielo?\u201d (Sab 9:16).<br \/>\n\tPues aqu\u00ed se trata de misterios profundos de la fe. No se trata del modo de expresar estas verdades, que se expresan al modo de los hombres, sino del mismo contenido real de las mismas.<br \/>\n\tY de \u00e9stas, unas pueden ser \u201cterrenas,\u201d no porque no sean verdades de revelaci\u00f3n y contenido sobrenatural, y, por tanto, objeto de fe, sino porque esos misterios se realizan o est\u00e1n en la tierra (v. 12a). As\u00ed, se acaba de hablar del bautismo, que se administra a los hombres \u201csobre la tierra,\u201d y no s\u00f3lo se ve su rito, sino que hasta se pueden \u201cexperimentar\u201d de alguna manera sus efectos en el que lo recibe (Jua 7:17; Jua 4:14).<br \/>\n\tPero hay tambi\u00e9n otras realidades totalmente inaccesibles y celestiales. Son las que aqu\u00ed se dice que est\u00e1n, etimol\u00f3gicamente, \u201csobre los cielos.\u201d Son los misterios de la vida \u00edntima de Dios, el misterio trinitario, etc. Pero aqu\u00ed, sobre todo, el misterio que est\u00e1 en situaci\u00f3n es el misterio del origen divino del Hijo del hombre y la gloria que por ello le corresponde\u201d (Jua 6:62; Jua 8:23; Jua 17:4.5.8.11.24).<br \/>\n\tMas la ense\u00f1an\/a de estas verdades inaccesibles al hombre est\u00e1 bien garantizada. Nicodemo quiz\u00e1s se preguntase c\u00f3mo pod\u00eda conocer Cristo estas verdades. Pues, aunque lo consideraba, al menos, como un profeta (Jua 3:2), \u00bfpodr\u00eda un profeta sondear los mismos misterios de Dios? A esto previene la respuesta y ense\u00f1anza de Cristo (Hec 1:24).<br \/>\n\tLos \u201capocalipsis\u201d ap\u00f3crifos jud\u00edos contienen leyendas de personajes santos que fueron transportados al cielo. As\u00ed lo admit\u00edan para Henoc 11, lo mismo que en la Escritura se recoge esta creencia para Elias (1 Re c.2), que hab\u00eda sido transportado al ed\u00e9n celestial. No obstante, se negaba esto para Mois\u00e9s y Elias en otros medios rab\u00ednicos 12.<br \/>\n\tPero no es a esto a lo que se alude para superarlo. Cristo reivindica para s\u00ed un conocimiento \u00fanico y excepcional. Se lo formula as\u00ed:<br \/>\n\u201cNadie subi\u00f3 al cielo<br \/>\nsino el que baj\u00f3 del cielo,<br \/>\nel Hijo del hombre, que est\u00e1 en el cielo.\u201d<\/p>\n<p>Aunque la frase est\u00e1 construida por el evangelista conforme a un \u201cparalelismo\u201d hebreo, la frase del primer hemistiquio &#8211; subi\u00f3 al cielo &#8211; se refiere manifiestamente a la ascensi\u00f3n de Cristo al cielo (Jua 6:62), contrapuesta a que Cristo baj\u00f3 del cielo en la \u201cencarnaci\u00f3n\u201d (Jua 1:14a; Jua 6:38.41.51). Todo esto es claro para los lectores de Jn despu\u00e9s del \u201cpr\u00f3logo\u201d de su evangelio.<br \/>\n\tPero, como si se quisiera corregir una mala interpretaci\u00f3n de estas expresiones, se destaca el sentido de las mismas. El Hijo del hombre, que \u201csubi\u00f3\u201d al cielo en la \u201cascensi\u00f3n\u201d y que \u201cbaj\u00f3\u201d del cielo en la \u201cencarnaci\u00f3n,\u201d no por eso dej\u00f3 jam\u00e1s de estar \u201cen el cielo,\u201d<br \/>\n\tLa expresi\u00f3n el Hijo del hombre, \u201cque est\u00e1 en el cielo,\u201d es cr\u00edticamente muy discutida. Falta en varios c\u00f3dices muy importantes 13. Se interpretar\u00eda mejor de una adici\u00f3n hecha al modo de Jn (Jua 1:18), para precisar el sentido ortodoxo de la frase, evitando posibles errores de interpretaci\u00f3n.<br \/>\n\tCristo le est\u00e1 diciendo a Nicodemo que su morada es el cielo, por lo que El penetra los misterios m\u00e1s profundos y \u201csupercelestiales.\u201d Cristo no manifiesta esta revelaci\u00f3n al estilo del oficio de los \u00e1ngeles, puesto que vincula su conocimiento a pertenecer a una esfera totalmente trascendental. La divinidad de Cristo se est\u00e1 manifestando aqu\u00ed a trav\u00e9s de los procedimientos argumentativos y caracter\u00edsticos b\u00edblicos jud\u00edos. M\u00e1xime despu\u00e9s del \u201cpr\u00f3logo.\u201d<br \/>\n\tPrecisamente en el libro de Baruc hay un pasaje que ambienta hasta con exactitud literaria este pasaje. Se lee, entre otras cosas, lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQuien subi\u00f3 al cielo y se apoder\u00f3 de ella (la Sabidur\u00eda!,<br \/>\ny la hizo descender de las nubes?<br \/>\n&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<br \/>\nNo hay quien conozca sus caminos<br \/>\nni quien tenga noticia de sus senderos;<br \/>\npero el que sabe todas las cosas la conoce,<br \/>\n y con su inteligencia la descubre.<br \/>\n&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<br \/>\nEste es nuestro Dios,<br \/>\nninguno otro cuenta a su lado para nada\u201d (Bar 3:29.32a.36).<\/p>\n<p>El pensamiento del evangelista es claro. Pero \u00bfhabr\u00e1 hablado Cristo a Nicodemo con esta claridad? El evangelista, sin duda, explica aqu\u00ed la doctrina. Se est\u00e1 en teolog\u00eda de Jn.<\/p>\n<p>El Hijo del Hombre es Autor de la Salud,Bar 3:14.-15.<br \/>\n\tPero en esta revelaci\u00f3n que Cristo est\u00e1 haciendo, no s\u00f3lo se presenta El como objeto de fe, sino tambi\u00e9n de vida. Y precisamente esta vida la presenta huyendo de su misma muerte redentora.<br \/>\n\tLa ense\u00f1anza se hace con la referencia a la escena de la serpiente de bronce en el desierto. A la protesta de los hijos de Israel en el desierto de Faraon. Dios env\u00eda contra ellos serpientes venenosas, cuyas mordeduras eran c\u00e1ustico-febriles y causadoras de muerte. Reconociendo el pueblo su pecado, pide perd\u00f3n. Y Yahv\u00e9 ordena a Mois\u00e9s hacer una serpiente de bronce y ponerla bien a la vista, sobre un asta. Y todos cuantos, habiendo sido mordidos, la mirasen, sanar\u00edan (Num 21:5-9).<br \/>\n\tPero ya el autor del libro de la Sabidur\u00eda comentaba: \u201cEl que se volv\u00eda a mirarla no era curado por lo que ve\u00eda, sino por ti, Salvador (Yahv\u00e9) de todos\u201d (Sab 16:7). Por eso, el mismo autor llama a aquella serpiente de bronce \u201cs\u00edmbolo de salvaci\u00f3n\u201d (Sab 16:6).<br \/>\n\tAquella imagen era una ordenaci\u00f3n \u201ct\u00edpica\u201d hecha por Dios, en el A.T., de la plena realidad de Cristo en la cruz 14.<br \/>\n\tSi la evocaci\u00f3n \u201ct\u00edpica\u201d de la escena mosaica en el desierto se hace ahora, lo es para recordar el pasaje y contrastar la superioridad de la obra de Cristo, verdadero Liberador y Redentor, sobre el primer liberador, Mois\u00e9s (Jua 1:17; Jua 5:45). Es un intento \u201ctipol\u00f3gico\u201d del evangelio de Jn y del \u039d . \u03a4 ., bien conocido.<br \/>\n\tEl pecado fue introducido por la seducci\u00f3n de la gran serpiente (Gen 3:1ss), que es el diablo (Jua 8:44). Los hombres se encuentran \u201cmordidos\u201d por la serpiente, y est\u00e1n condenados a la muerte. Pero Dios dispone el plan salvador de ellos. An\u00e1logamente a la serpiente de bronce, levantada en alto, as\u00ed \u201ces preciso que el Hijo del hombre sea elevado.\u201d<br \/>\n\tEl verbo que se usa, \u201celevar\u201d (\u03cd\u03c8\u03cc\u03c9 ), se emplea por Jn, sea para significar la \u201celevaci\u00f3n\u201d a la cruz, sea para expresar la \u201cglorificaci\u00f3n\u201d de Cristo (Jua 8:28; Jua 12:32.34). Pero, en Jn, la muerte de Cristo, su \u201celevaci\u00f3n\u201d a la cruz, es un paso a su \u201cglorificaci\u00f3n\u201d: glorificaci\u00f3n en la manifestaci\u00f3n de su divinidad en su resurrecci\u00f3n, en su ascensi\u00f3n.<br \/>\n\tPor eso, esta \u201celevaci\u00f3n\u201d de Cristo queda redactada en forma el\u00edptica, por el evangelista para dejar la sugerencia amplia de la necesidad de \u201cver\u201d a Cristo \u201celevado,\u201d que es \u201cverle\u201d como Hijo de Dios. El mismo dijo: \u201cCuando levant\u00e9is (vosotros) al Hijo del hombre (en la cruz), entonces conocer\u00e9is que soy yo\u201d (Jua 8:28), por la gloria de su resurrecci\u00f3n, el Mes\u00edas-Hijo de Dios. Es decir, por la \u201celevaci\u00f3n\u201d de El a la cruz conocer\u00e1n la \u201celevaci\u00f3n\u201d de El donde estaba antes \u201cde la creaci\u00f3n del mundo\u201d (Jua 17:24), que es de donde El \u201cbaj\u00f3\u201d (Jua 3:13), del \u201cseno del Padre\u201d (Jua 1:18).<br \/>\n\tDados los prejuicios jud\u00edos sobre el Mes\u00edas, nacional y pol\u00edtico, en la expresi\u00f3n \u201cas\u00ed conviene que sea levantado el Hijo del hombre,\u201d existe cierto \u00e9nfasis, para indicar con ello que \u00e9ste es el verdadero trono de gloria del Mes\u00edas.<br \/>\n\tEs, por tanto, a Cristo, as\u00ed \u201celevado\u201d en la cruz, como es necesario \u201cverle\u201d y \u201ccreer\u201d en El para tener la \u201cvida eterna.\u201d Para Jn, \u201cver\u201d y \u201ccreer\u201d son sin\u00f3nimos (Jua 6:40). A la \u201cvisi\u00f3n\u201d de la serpiente de bronce corresponde aqu\u00ed otro modo de visi\u00f3n, que es la \u201cfe\u201d en El. S\u00f3lo esta fe en ver a Cristo elevado en la cruz y muerto como Mes\u00edas e Hijo de Dios da la \u201cvida eterna.\u201d Es \u00e9ste un misterio esencial 15.<br \/>\n\tLa lectura de una parte de este pasaje tiene dos formas en los c\u00f3dices:<br \/>\n\ta) \u201cEl que cree tenga en El vida eterna.\u201d<br \/>\n\tb) \u201cEl que cree en El tenga vida eterna.\u201d<br \/>\n\tLa valoraci\u00f3n cr\u00edtica es muy discutida. Es bastante frecuente admitir la primera 15. Fundamentalmente, el pensamiento no cambia.<br \/>\n\tNaturalmente, esta fe que se exige no exime de las obras. Si la expresi\u00f3n tiene aqu\u00ed sentido afirmativo, no lo tiene exclusivo. No puede ponerse nunca a Cristo en contradicci\u00f3n consigo mismo, ni tampoco al evangelista, el cual dice en el v.21 de este mismo cap\u00edtulo que \u201cel que obra la verdad viene a la luz,\u201d pues esas obras \u201cest\u00e1n hechas en Dios.\u201d<\/p>\n<p>Reflexiones del evangelista,Jua 3:16-21.<br \/>\n16 Porque tanto am\u00f3 Dios al mundo, que le dio su unig\u00e9nito Hijo, para que todo el que crea en El no perezca, sino que tenga la vida eterna; 17 pues Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para que juzgue al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.   18  El que no cree, ya est\u00e1 juzgado, porque no crey\u00f3 en el nombre del unig\u00e9nito Hijo de Dios. 19 Y el juicio consiste en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron m\u00e1s las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Porque todo el que obra mal, aborrece la luz, y no viene a la luz por que tus obras no sean reprendidas. 21 Pero el que obra la verdad viene a la luz, para que sus obras sean manifiestas, pues est\u00e1n hechas en Dios.<\/p>\n<p>Discuten los autores si estas palabras que anteceden (v. 16-21) son de Cristo o son \u201cconsideraciones\u201d del evangelista penetrando la doctrina de Cristo. Y las razones que hacen ver como m\u00e1s probable, que son \u201cconsideraciones\u201d del evangelista, son las siguientes:<br \/>\n\tLas expresiones que se leen aqu\u00ed: \u201cHijo unig\u00e9nito\u201d (v.16-18), \u201ccreer en el nombre\u201d (v.18), \u201chacer la verdad\u201d (v.21), nunca aparecen en boca de Cristo; por el contrario, son expresiones propias de Jn, como se ve en otros lugares suyos (Jua 1:14.18; 1Jn 1:16; 1Jn 3:23; 1Jn 4:9; 1Jn 5:13). La misma forma aqu\u00ed usada (\u03bf\u03cd\u03c4\u03c9\u03c2  \u03b3\u03b1\u03c1 ; \u03bd . 16), que abre la secci\u00f3n, es la que Jn suele utilizar para expresar sus propias consideraciones (Jua 2:25; Jua 4:8; Jua 5:13.20; Jua 6:33; Jua 13:11) 17.<br \/>\n\tEl mismo tono impersonal en que se habla no es de Cristo. Es el tono de una persona distinta; no es el tono del que habla de su propia doctrina 18. A lo que se a\u00f1ade que estos vers\u00edculos no a\u00f1aden doctrina nueva.<br \/>\n\tSiendo esta per\u00edcopa reflexiones teol\u00f3gicas hechas por el evangelista con motivo de la doctrina expuesta por Cristo, la uni\u00f3n de este pasaje con lo anterior es s\u00f3lo l\u00f3gica. A Juan le interesa, m\u00e1s que el hecho hist\u00f3rico de Nicodemo, cuya persona pronto olvid\u00f3, la doctrina salv\u00edfica que Cristo expuso y el estado psicol\u00f3gico de tantos contempor\u00e1neos de Nicodemo y del evangelista, como lo acusa igualmente en el \u201cpr\u00f3logo\u201d de su evangelio y de sus ep\u00edstolas.<\/p>\n<p>El Fin de la Obra de Cristo es la Salvaci\u00f3n de los Hombres,Jua 3:16-18.<br \/>\n\tAnte la \u201celevaci\u00f3n\u201d de Cristo en la cruz, como \u201cantitipo\u201d de la serpiente de bronce del desierto, el evangelista ve en ello la obra suprema del amor del Padre por el \u201cmundo.\u201d Este tiene dos sentidos en Jn. El \u201cmundo\u201d es la universidad \u00e9tnica, contrapuesta a Israel (Jua 4:42; Jua 6:33.51; Jua 12:47); pero frecuentemente lleva un matiz pesimista: los hombres malos (Jua 1:10; Jua 12:31; Jua 16:11; 1Jn 2:16; 1Jn 4:4ss; 1Jn 5:19).<br \/>\n\tAqu\u00ed, pues, el contraste est\u00e1 entre el \u201camor\u201d profundo 19 que el Padre demostr\u00f3 al \u201cmundo\u201d malo con la prueba suprema que le dio. Pues \u201centreg\u00f3\u201d a su Hijo unig\u00e9nito. Este no s\u00f3lo se \u201cencarn\u00f3,\u201d no s\u00f3lo fue \u201cenviado,\u201d sino que lo dio, que en el contexto es: lo entreg\u00f3 a la muerte. Acaso est\u00e9 subyacente en Jn la tipolog\u00eda del sacrificio de Isaac: Padre\/Hijo.<br \/>\n\tPero la muerte de este Hijo unig\u00e9nito tiene una finalidad salvadora para ese \u201cmundo\u201d malo. Y es que todo el que \u201ccrea en El,\u201d que es, en la teolog\u00eda yoannea, valorarlo como el Hijo de Dios, pero entreg\u00e1ndosele como a tal (Jua 6:26ss; Jua 15:5), \u201ctenga la vida eterna.\u201d<br \/>\n\tEl evangelista resalta que el Padre no envi\u00f3 a su Hijo para que \u201ccondene\u201d al mundo, sino para que \u00e9ste sea salvo por El. Este insistir pleon\u00e1sticamente en forma antit\u00e9tica negativo-positiva (semitismo), en esta obra de no \u201ccondenaci\u00f3n\u201d del mundo por Cristo, mira a precisar la misma ante las creencias divulgadas en aquel medio ambiente, seg\u00fan las cuales habr\u00eda un castigo previo a la venida del Mes\u00edas &#8211; los \u201cdolores mesi\u00e1nicos\u201d &#8211; , y haci\u00e9ndole intervenir a El como ejecutor de los mismos en su obra 20. Ni va esto contra los poderes judiciales de Cristo, ya que, primordialmente, vino a salvar.<\/p>\n<p>Hay un Juicio Condenatorio que se Realiza,Jua 3:18-21.<br \/>\n\tJuan ve c\u00f3mo autom\u00e1ticamente se establece en los \u201chombres\u201d un juicio condenatorio por su actitud ante Cristo.<br \/>\n\t\u201cEl juicio consiste en que vino la Luz al mundo.\u201d Es la encarnaci\u00f3n de Cristo (Jua 1:9; Jua 8:12; Jua 12:46ss). Con su venida al mundo se establece un juicio, consistente en su actitud ante El. Este juicio, o mejor, esta \u201ccondenaci\u00f3n,\u201d consiste en \u201cno creer en el nombre del unig\u00e9nito Hijo de Dios.\u201d Es un juicio personal que se realiza en lo \u00edntimo del alma.<br \/>\n\tEl \u201cnombre\u201d para los semitas est\u00e1 por la persona. Consiste, pues, en no creer en la persona de Cristo como Hijo de Dios, tema del cuarto evangelio (Jua 20:31), por cuya fe en El se tiene vida.<br \/>\n\tEl que \u201cno cree\u201d en la filiaci\u00f3n divina de Cristo Mes\u00edas (Jua 20:31) ya \u201cest\u00e1 condenado.\u201d Naturalmente, se habla en un tono de tipo \u201csapiencial\u201d; no considera el evangelista la posibilidad de rectificarse el juicio condenatorio. No es, pues, una \u201cescatolog\u00eda realizada.\u201d<br \/>\n\tA la hora de la composici\u00f3n del cuarto evangelio, sobre el \u00faltimo decenio del siglo I, el evangelista hab\u00eda visto la obra de las Tinieblas ensa\u00f1arse contra la Luz. En Asia Menor, en Efeso, donde, seg\u00fan la tradici\u00f3n, escribe el evangelio, Jn hab\u00eda visto la obra de la gentilidad para no recibir la vida que le ven\u00eda de Cristo-Luz (Hec 19:23ss). Hasta hab\u00eda visto las herej\u00edas nacientes (1Jn 2:18ss), y los peligros \u201cjudaizantes,\u201d y la ceguedad jud\u00eda. Esta uni\u00f3n tr\u00e1gica de los hombres amando m\u00e1s las Tinieblas que la Luz, debi\u00f3 de pasar por la mente de Jn al escribir estas \u201creflexiones.\u201d As\u00ed la luz es t\u00e9rmino escatol\u00f3gico.<br \/>\n\tY, ante esta obstinaci\u00f3n, el juicio \u201ccondenatorio\u201d se produce autom\u00e1ticamente en los hombres: al separarse de Cristo-Luz, quedan en las tinieblas (Jua 8:12); al separarse de Cristo-Vida, quedan en la muerte (Jua 15:5).<br \/>\n\tPosiblemente aqu\u00ed las \u201ctinieblas\u201d que aman los seres humanos, no solamente es el error, como contrapuesto a la verdad-luz, sino que acaso tambi\u00e9n se refiere al mundo diab\u00f3lico, como fondo malo, en el que los seres humanos  malos se mueven y en los que \u00e9l influye y dirige (Jua 1:5; Col 1:13; 1Pe 2:9) 21.<br \/>\n\tPero la raz\u00f3n de esta obstinaci\u00f3n de los humanos en no aceptar la Luz, \u201cque luce en las tinieblas\u201d (Jua 1:5), es que \u201csus obras eran malas.\u201d<br \/>\n\tEl evangelista ilustra esta ense\u00f1anza con un s\u00edmil tomado de la luz en funci\u00f3n de la vida social. Fuera de casos de pretenciosos libertinos que quieren presumir del mal, normalmente el que obra el mal evita la luz para no exhibirse: \u201caborrece la luz. para que sus obras no sean reprendidas.\u201d<br \/>\n\tPero aqu\u00ed, junto con ese elemento parab\u00f3lico, debe de estar mixtificado o subyacente otro elemento aleg\u00f3rico.<br \/>\n\tLos que obran el mal &#8211; gentiles o jud\u00edos &#8211; no quieren venir a la luz, pero esta Luz es aqu\u00ed a la fe en Cristo, Hijo de Dios, porque, ante sus ense\u00f1anzas, las obras de ellos son condenadas.<br \/>\n\tEn contraposici\u00f3n antit\u00e9tica, se expone la conducta del que \u201chace la verdad\u201d (\u00f3 \u03b4\u03b5  \u03c0\u03bf\u03b9\u03ce\u03bd  \u03c4\u03b7\u03bd  \u03ac\u03bb\u03ae\u03b8\u03b5 (\u03b1\u03bd ). La \u201cVerdad\u201d es la revelaci\u00f3n del Verbo.<br \/>\n\tEs la contra posici\u00f3n \u201cal que practica el mal\u201d del vers\u00edculo anterior. Y es un semitismo que expresa ser conforme la conducta a la voluntad divina (1Jn 1:6) 22.<br \/>\n\tEl que as\u00ed obra \u201cviene a la luz.\u201d La raz\u00f3n es \u201cpara que\u201d o \u201cde modo que\u201d sus obras sean manifestadas \u201ccomo hechas en Dios.\u201d<br \/>\n\t\u201cHechas en Dios\u201d es expresi\u00f3n que significa \u201cen comuni\u00f3n con El\u201d (1Jn 1:6): la suprema ansia evang\u00e9lica.<\/p>\n<p>Tercer testimonio del Bautista sobre Cristo,1Jn 3:22-36.<br \/>\n\tEsta segunda secci\u00f3n tiene tambi\u00e9n dos partes bien definidas. El tercer testimonio del Bautista sobre Cristo (v.22-30), y unas reflexiones del evangelista con este motivo (v.31-36).<\/p>\n<p>22 Despu\u00e9s de esto vino Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos a la tierra de Judea, y permaneci\u00f3 all\u00ed con ellos y bautizaba. 23 Juan bautizaba tambi\u00e9n en Ain\u00f3n, cerca de Salim, donde hab\u00eda mucha agua, y ven\u00edan a bautizarse, 24 pues Juan a\u00fan no hab\u00eda sido metido en la c\u00e1rcel. 25 Se suscit\u00f3 una discusi\u00f3n entre los disc\u00edpulos de Juan y cierto jud\u00edo acerca de la purificaci\u00f3n, 26 y vinieron a Juan y le dijeron: Rab\u00ed, aquel que estaba contigo al otro lado del Jord\u00e1n, de quien t\u00fa diste testimonio, est\u00e1 ahora bautizando, y todos se van a El. 27Juan les respondi\u00f3, diciendo: No debe el hombre tomarse nada si no le fuere dado del cielo. 28 Vosotros mismos sois testigos de que dije: Yo no soy el Mes\u00edas, sino que he sido enviado ante El. 29 El que tiene esposa es el esposo; el amigo del esposo, que le acompa\u00f1a y le oye, se alegra grandemente de o\u00edr la voz del esposo; pues as\u00ed este mi gozo es cumplido. 30 Preciso es que El crezca y yo meng\u00fce.<\/p>\n<p>\u201cLa extra\u00f1a cronolog\u00eda de este pasaje (en 3:22 Jes\u00fas va a Judea, mientras que 3:1-21 ya estaba en Jerusal\u00e9n) y el hecho de que los v.31-36 sean en gran parte una repetici\u00f3n de los v. 13-21 no son necesariamente se\u00f1ales de dislocaci\u00f3n del texto. La cronolog\u00eda ocupa un lugar secundario en las miras teol\u00f3gicas de Jn. M\u00e1s bien se dir\u00eda que el evangelista ha puesto en paralelo dos narraciones referentes a un mismo tema, cada una de ellas seguida de una meditaci\u00f3n semejante. El tema sigue siendo la sustituci\u00f3n de las instituciones del juda\u00edsmo realizada por Jes\u00fas, espec\u00edficamente a trav\u00e9s del bautismo cristiano (cf. 3:4).\u201d 23<br \/>\n\t\u201cY permaneci\u00f3 all\u00ed con sus disc\u00edpulos y bautizaba.\u201d \u00bfA qu\u00e9 lugar vino? \u00bfD\u00f3nde bautizaba? No se dice. Varias son las hip\u00f3tesis hechas 23.<br \/>\n\tLa estancia de Cristo y estos disc\u00edpulos en esta regi\u00f3n debi\u00f3 de tener una relativa prolongaci\u00f3n, como indican los imperfectos usados: \u201cmoraba,\u201d \u201cbautizaba,\u201d y como lo supone la misma naturaleza de ese bautismo, puesto que \u201cbautizaba m\u00e1s que Juan,\u201d que \u201chac\u00eda m\u00e1s disc\u00edpulos\u201d que el Bautista, y que esta noticia hab\u00eda llegado a o\u00eddos de los fariseos de Jerusal\u00e9n (Jua 4:1-3).<br \/>\n\tSi Jn dice aqu\u00ed en forma gen\u00e9rica que Cristo \u201cbautizaba,\u201d lo precisar\u00e1 en el cap\u00edtulo siguiente, donde dice que, en realidad, \u201cJes\u00fas mismo no bautizaba, sino sus disc\u00edpulos\u201d (Jua 4:1.2), pero \u00e9stos lo hac\u00edan autorizados por El y probablemente en su misma presencia.<br \/>\n\tSe trataba, seguramente, de un bautismo de inmersi\u00f3n, como lo indica el t\u00e9rmino usado (\u03ad\u03b2\u03ac\u03c0\u03c4\u03af\u03b6\u03b5\u03bd ), y como era el bautismo que administraba el Bautista (Mat 3:6.16; cf. Jua 3:25), y a cuyo bautismo se hace aqu\u00ed mismo referencia, sin duda, como bautismo de inmersi\u00f3n, ya que a este prop\u00f3sito se cita que el Bautista bautizaba all\u00ed porque \u201chab\u00eda mucha agua.\u201d<br \/>\n\tYa los comentaristas antiguos se plantearon el problema sobre el valor de este bautismo de los disc\u00edpulos de Cristo. \u00bfEra ya el bautismo sacramental cristiano? \u00bfEra s\u00f3lo como el del Bautista? \u00bfCu\u00e1l era el significado de este bautismo administrado por los disc\u00edpulos de Cristo? Es una cuesti\u00f3n muy discutida tanto por los Padres como por los autores.<br \/>\n\tSupuesto que este bautismo no fuese el bautismo sacramental (Jua 7:39; Mat 28:19), \u00bfqu\u00e9 valor y finalidad ten\u00eda entonces este bautismo? San Juan Cris\u00f3stomo dice que el bautismo que administraban los disc\u00edpulos no se diferenciaba sustancialmente en nada del que administraba el Bautista, pues ambos no confer\u00edan por s\u00ed mismos la gracia. Pero a\u00f1ade que ambos bautismos ten\u00edan positivamente de com\u00fan el \u201cconducir a Cristo a los que se bautizaban.\u201d 24<br \/>\n\tSin embargo, ten\u00eda una ventaja. El bautismo de los \u201cdisc\u00edpulos,\u201d con la misma presencia y autorizaci\u00f3n de Cristo, y, sin duela, con alguna instrucci\u00f3n cristiana, orientaba y conduc\u00eda de una manera m\u00e1s directa hacia el mismo Cristo. Y hasta su recepci\u00f3n era un rito de incorporaci\u00f3n, como \u201cdisc\u00edpulos,\u201d a la persona y, reino de Cristo (Jua 4:1). Pero Cristo no bautizaba (Jua 4:2), sino s\u00f3lo sus disc\u00edpulos. Pero no era el bautismo sacramental, pues \u201ca\u00fan no hab\u00eda sido dado el Esp\u00edritu, porque Jes\u00fas no hab\u00eda sido a\u00fan glorificado\u201d (Jua 7:39). Pero todo ello preludiaba ya el bautismo cristiano 25.<br \/>\n\tEn esta misma \u00e9poca en que se estaba \u201cbautizando en Judea,\u201d tambi\u00e9n el Bautista ejerc\u00eda su ministerio bautismal \u201cen Ain\u00f3n, cerca de Sal\u00edm, donde hab\u00eda mucha agua\u201d (v.23).<br \/>\n\tEstando en el per\u00edodo posterior a la Pascua (Jua 2:23), acaso los vados del Jord\u00e1n fuesen menos accesibles a las turbas a causa de las lluvias del invierno y deshielo de nieves.<br \/>\n\tHa sido propuesto como localizaci\u00f3n un lugar a unos 10 kil\u00f3metros al sur del Beis\u00e1n, la antigua Escit\u00f3polis. En\u00f3n traduce al hebrero plural cenayim, que significa \u201cfuentes.\u201d Y, efectivamente, en el lugar propuesto brotan unas ocho fuentes abundant\u00edsimas, que dan lugar a peque\u00f1os vados 26. Albright lo quiere identificar con Ainun, a 11 km. de Salim, al E. de Nabl\u00fas (Samar\u00eda). Pero una tradici\u00f3n del siglo IV lo relaciona con Salumias o Salima, a 10 km. al S. del Bet-Shan (Beis\u00e1n) 26. \u201cAll\u00ed ven\u00edan a bautizarse\u201d las gentes.<br \/>\n\tPero, al comenzar su bautismo los \u201cdisc\u00edpulos\u201d de Cristo, ven\u00edan muchas m\u00e1s gentes al bautismo de \u00e9ste que al del Bautista, hasta tal punto que le dir\u00e1n con un tono de amargura los disc\u00edpulos del Bautista: \u201cTodos van a El\u201d (v.26). El Bautista ya estaba en su ocaso.<br \/>\n\tEn este ambiente bautismal hubo una \u201cdisputa\u201d entre los disc\u00edpulos del Bautista y \u201cun jud\u00edo.\u201d 27<br \/>\n\tEl motivo de ella era la \u201cpurificaci\u00f3n.\u201d Por lo que sigue del texto se ve que debi\u00f3 de ser la discusi\u00f3n sobre el bautismo de Juan y el de Cristo. Sin duda, aqu\u00e9l apoyaba \u00e9ste \u00faltimo. Las disputas rab\u00ednicas sobre \u201cpurificaciones\u201d en orden a la comida y otros objetos no eran raras (Mat 15:1ss; Mar 7:1ss; Luc 11:37ss). Pero aqu\u00ed la comparaci\u00f3n versaba sobre los dos bautismos. \u00bfPor qu\u00e9? No se dice. A pesar del gran prestigio alcanzado por el Bautista, el bautismo que administraban los disc\u00edpulos de Cristo atra\u00eda a m\u00e1s gentes, y da a entender que este jud\u00edo opinaba as\u00ed. Acaso se deb\u00eda esta impresi\u00f3n de superioridad a la ense\u00f1anza que se hac\u00eda para recibirle y por la orientaci\u00f3n que daba de vinculaci\u00f3n directamente a la persona de Cristo, haciendo \u201cdisc\u00edpulos\u201d suyos a los que lo recib\u00edan (Jua 4:1). Posiblemente se ve\u00eda en \u00e9l el cumplimiento del anuncio del Bautista: el Mes\u00edas. Precisamente \u00e9sta es la queja que le dan al Bautista sus disc\u00edpulos: \u201cRab\u00ed, aquel que estaba contigo al otro lado del Jord\u00e1n (Jua 1:29ss), de quien t\u00fa diste testimonio, est\u00e1 bautizando\u201d (v.26), y se destaca aqu\u00ed mismo que el Bautista dijo que \u201cyo no soy el Mes\u00edas, sino que he sido enviado ante el\u201d (v.28).<br \/>\n\tAparece en ellos que el declinar del Bautista significa su propio ocaso. Por eso les dol\u00eda que \u201ctodos van tras El\u201d (Cristo). Generalizaci\u00f3n que, si acusa un gran movimiento en torno a Cristo, es tambi\u00e9n \u201cel tono de una amargura que exagera inconscientemente\u201d 28 por ego\u00edsmo. Este es uno de los pasajes que hace pensar en la ignorancia del Bautista sobre Cristo-Mes\u00edas. Si lo reconoc\u00eda por tal, \u00bfpor qu\u00e9 bautiza \u00e9l por su parte, tiene \u201csus disc\u00edpulos\u201d y no se incorporan \u00e9l y ellos al bautismo de Cristo y a sus seguidores; y le enviar\u00e1 una \u201cembajada\u201d para preguntarle si es \u00e9l el Mes\u00edas? (cf. Mat 11:2ss; Luc 7:18ss). Y seg\u00fan lasRecognitionesClementis (I 60), los disc\u00edpulos del Bautista lo ten\u00edan a \u00e9l por el Mes\u00edas (cf. Jua 1:20). Por eso, toda la redacci\u00f3n del pasaje debe de estar hecha \u201cpost facta.\u201d Y lo que era una \u201crevelaci\u00f3n\u201d in genere al Bautista, de su misi\u00f3n, aparece descrita aqu\u00ed con los caracteres de un conocimiento personal.<br \/>\n\tAnte esta queja amarga que le traen sus disc\u00edpulos, la respuesta del Bautista es de una gran nobleza. Los vers\u00edculos que contienen su respuesta tienen un claro encadenamiento arm\u00f3nico.<br \/>\n\tLa providencia de Dios tiene sus planes. Bien se lo dijo el mismo Cristo al Bautista (Mat 3:15). El hombre no debe intentar arrogarse lo que Dios no le tiene concedido. El Bautista ten\u00eda encomendada una misi\u00f3n del cielo. \u201cHubo un hombre enviado de Dios, de nombre Juan,\u201d que \u201cvino a dar testimonio de la luz\u201d (Jua 1:6.7). En ella deb\u00eda moverse, y ajustarse s\u00f3lo a esta obra.<br \/>\n\tConforme a este don recibido del cielo act\u00faa. No se arroga poderes que no tiene ni se deja halagar por el triunfo que despierta su misi\u00f3n. El heraldo desaparece a la hora de la visita del rey. Pero desaparece con el m\u00e1s profundo placer al ver cumplida su misi\u00f3n y la presencia del Mes\u00edas. \u201cPreciso es que \u00e9l crezca y yo meng\u00fce\u201d (v.30). Es lo que le va a decir tambi\u00e9n el Bautista con una imagen tan bella como densa de contenido y expresiva: \u201cEl que tiene esposa es el esposo; el amigo del esposo, que le acompa\u00f1a y le oye, se alegra grandemente al o\u00edr la voz del esposo\u201d (v.30a).<br \/>\n\tEn las festividades nupciales de Israel se eleg\u00eda a un grupo de j\u00f3venes de su edad, llamados \u201camigos del esposo,\u201d o tambi\u00e9n, seg\u00fan el Talmud, \u201chijos del esposo\u201d 29, cuyo n\u00famero pod\u00eda ser bastante elevado (Jua 14:11; 1Ma 9:39), y cuya misi\u00f3n era acompa\u00f1ar al esposo, sirvi\u00e9ndole de guardia de honor, y contribuir al esplendor de la fiesta. Pero uno era llamado por excelencia \u201cel amigo del esposo,\u201d que era como su lugarteniente, y que prove\u00eda a los preliminares del matrimonio: preparaba las fiestas y llevaba todo el alto control. En contraposici\u00f3n a \u00e9stos, se llamaba a los otros \u201chijos de la c\u00e1mara nupcial\u201d (Mat 9:15; Mar 2:19; Luc 5:34), Pero, seg\u00fan el Talmud, los \u201chijos del esposo\u201d son los invitados a la boda 30.<br \/>\n\t\u201cEl amigo del esposo se alegra grandemente al o\u00edr la voz del esposo,\u201d dice el Bautista. Es el amigo por excelencia, que se goza en la festividad nupcial de su amigo; que por oficio mira s\u00f3lo a que salga bien la festividad nupcial; \u00e9ste es precisamente su triunfo. El Bautista es el amigo del esposo. Su misi\u00f3n es prepararle todo, destacarle y honrarle. Su gozo est\u00e1 en eso. \u201cSe alegra grandemente en o\u00edr la voz del esposo.\u201d Por eso a\u00f1ade: \u201cPues as\u00ed este mi gozo es cumplido\u201d (v.29b).<br \/>\n\tLa comparaci\u00f3n o peque\u00f1a par\u00e1bola podr\u00eda terminar aqu\u00ed; sin embargo, al menos en la perspectiva \u201csimbolista\u201d del autor del cuarto evangelio, su contenido es mucho m\u00e1s rico; se \u201calegoriza.\u201d<br \/>\n\tEn el A.T., frecuentemente se utiliz\u00f3 la imagen nupcial para expresar con ella las relaciones entre Dios e Israel (Exo 34:16; Deu 31:16; Isa 54:5; Jer 2:2; Ez c.16; Ose 2:19ss, etc.). Cristo mismo utiliz\u00f3 esta imagen para hablar de las \u201cbodas mesi\u00e1nicas\u201d (Mat 9:15 par.; 22,lss).<br \/>\n\tValorada esta expresi\u00f3n en el ambiente jud\u00edo neotestamentario y en la estructura e intento \u201csimbolista\u201d del cuarto evangelio, en el cual se present\u00f3 a Cristo como el Mes\u00edas de Israel, y que luego tiene su primera manifestaci\u00f3n en las bodas de Cana 31, \u00e9sta manifiestamente tiene un sentido aleg\u00f3rico.<br \/>\n\tCristo-Hijo de Dios viene a celebrar las bodas con Israel. Las evocaciones prof\u00e9ticas mesi\u00e1nico-nupciales tienen su m\u00e1s plena realizaci\u00f3n ahora. Cristo es, pues, el Esposo. Pero el Bautista es el amigo del Esposo.\u201d El ten\u00eda la misi\u00f3n, como tal, de preparar convenientemente a Israel para recibir al Mes\u00edas, que era para preparar dignamente estas nupcias de evocaci\u00f3n prof\u00e9tica del Mes\u00edas-Dios con el Israel de Dios.<br \/>\n\tProbablemente en esta frase se condensa la venida \u201cnupcial mesi\u00e1nica\u201d de Cristo-Dios.<br \/>\n\tSi el Bautista no conoce personalmente a Cristo, al menos como Mes\u00edas, \u00bfcu\u00e1ndo se ve o elabora la doctrina del Bautista -Precursor? Todo estaba en funci\u00f3n del conocimiento &#8211; revelaci\u00f3n de Cristo &#8211; Mes\u00edas. Pudo ser por Cristo mismo. En todo caso, los disc\u00edpulos &#8211; \u00bfen vida de Cristo? &#8211; , despu\u00e9s de la gran iluminaci\u00f3n de Pentecost\u00e9s, al recordar el cumplimiento de tantas profec\u00edas de Cristo &#8211; como ellos expl\u00edcitamente reconocen &#8211; , casi hab\u00edan de surgirles espont\u00e1neamente, al ver el hecho claro de la misi\u00f3n preparatoria del bautismo, la aparici\u00f3n y relaci\u00f3n con ella de Cristo y la adecuaci\u00f3n a ellos de la profec\u00eda de Malaqu\u00edas (Mal 3:1ss; Mal 4:5-6), del \u201cheraldo\u201d precursor de Yahv\u00e9 en su venida.<\/p>\n<p>Reflexiones del evangelista con este motivo,Mal 3:31-36.<br \/>\n\tLa secci\u00f3n que sigue son una reflexiones del evangelista y corno un comentario sugerido por este tema del Bautista. Son conceptual y literariamente afines a las \u201creflexiones\u201d del evangelista despu\u00e9s de la conversaci\u00f3n con Nicodemo (v. 16-21).<br \/>\n\tPero este \u00faltimo testimonio del Bautista est\u00e1 insertado entre dos secciones, 16-21 y 31-36, que est\u00e1n construidas estil\u00edsticamente conforme al procedimiento literario de \u201cinclusi\u00f3n sem\u00edtica.\u201d Posiblemente con ello quiere el evangelista \u201crebajar\u201d la figura del Bautista, lo que hace ver al situarlo en la simple esfera de servidor y \u201cprecursor,\u201d frente a las exageraciones y sectas \u201cbautistas\u201d que hubo.<\/p>\n<p>31 El que viene de arriba est\u00e1 sobre todos. El que procede de la tierra es terreno y habla de la tierra; el que viene del cielo, 32 da testimonio de lo que ha visto y o\u00eddo, pero su testimonio nadie lo recibe. 33 Quien recibe su testimonio pone su sello atestiguando que Dios es veraz. 34 Porque aquel a quien Dios ha enviado habla palabras de Dios, pues Dios no le dio el Esp\u00edritu con medida. 35 El Padre ama al Hijo y ha puesto en su mano todas las cosas. 36 El que cree en el Hijo tiene la vida eterna; el que rehusa creer en el Hijo no ver\u00e1 la vida, sino que est\u00e1 sobre \u00e9l la c\u00f3lera de Dios.<\/p>\n<p>Cristo, por su Origen Divino, Comunica la Revelaci\u00f3n (v. 31-34).<br \/>\n\tS\u00f3lo puede hablar con verdadero conocimiento de lo que es el cielo y las cosas divinas \u201cel que viene del cielo,\u201d Cristo, que \u201cest\u00e1 en el cielo\u201d (Jua 1:18).<br \/>\n\tEn cambio, \u201cel que procede de la tierra es terreno y habla de la tierra\u201d (v.31b). Si la frase es una ense\u00f1anza \u201csapiencial\u201d que va a servir de contraste con lo anterior, en este contexto en que se encuentra es probable que sea una alusi\u00f3n a situar en esta esfera al Bautista. Pues aunque \u00e9ste tuvo una misi\u00f3n por parte de Dios (Jua 1:6ss) y una revelaci\u00f3n para su actuaci\u00f3n (Jua 1:31-34), sin embargo, lo que aqu\u00ed se destaca es la esfera absolutamente distinta en que se mueven Cristo y el Bautista. Por eso, \u201cel que viene de arriba (= cielo; cf. v.31c) est\u00e1 sobre todos\u201d (v.31a).<br \/>\n\tPor eso Cristo habla de \u201clo que ha visto y o\u00eddo\u201d (v.32). \u00bfDe d\u00f3nde viene esta visi\u00f3n en perfecto, cuya acci\u00f3n pasada contin\u00faa, y esta audici\u00f3n en aoristo? Son matices literarios que no tienen precisi\u00f3n teol\u00f3gica (1Jn 1:3). Es un g\u00e9nero literario tomado de la experiencia ordinaria para expresar la familiaridad e intimidad de Cristo con las cosas celestiales.<\/p>\n<p>El v.34 es de inter\u00e9s, pero su sentido preciso es muy discutido. Dice as\u00ed:<\/p>\n<p>\u201cPorque aquel a qui\u00e9n Dios ha enviado<br \/>\nhabla las palabras de Dios,<br \/>\npuesto que no da el Esp\u00edritu con medida\u201d<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n es el que \u201cno da el Esp\u00edritu con medida?\u201d \u00bfDios a Cristo, o Cristo a los hombres?<br \/>\n\tVarios c\u00f3dices a\u00f1aden despu\u00e9s del verbo \u201cdar\u201d la palabra \u201cDios,\u201d haci\u00e9ndolo sujeto de la oraci\u00f3n. Con lo cual Dios era el que daba con esta plenitud el Esp\u00edritu a Cristo. Pero cr\u00edticamente esta palabra es una interpolaci\u00f3n 32.<br \/>\n\tSe pensar\u00eda que Cristo hablaba palabras plenamente divinas, en contraposici\u00f3n al Bautista y los profetas, porque \u201cno daba el Esp\u00edritu con medida.\u201d As\u00ed, El promete enviarles el Esp\u00edritu, que les har\u00eda comprender con plenitud sus ense\u00f1anzas (Jua 14:16ss; Jua 16:5ss), y, ya resucitado, les confiri\u00f3 el Esp\u00edritu Santo para perdonar los pecados (Jua 20:22).<br \/>\n\tEn todo esto se ve que, en contraposici\u00f3n a los profetas, Cristo confiri\u00f3 el Esp\u00edritu con m\u00e1s plenitud; sin embargo, siendo siempre para cosas concretas, parece resultar que confer\u00eda el Esp\u00edritu \u201ccon medida\u201d (1Co 12:7ss).<br \/>\n\tEn cambio, hay otra v\u00eda m\u00e1s teol\u00f3gica, y que responde mejor a la estructura literaria total del cuarto evangelio y a la desarrollada hasta aqu\u00ed.<br \/>\n\tEl evangelista relata dos cap\u00edtulos antes (Jua 1:29-34) el segundo testimonio del Bautista sobre Cristo. Y en \u00e9l proclama, como garant\u00eda de ser Cristo el Mes\u00edas, que vio \u201cdescender el Esp\u00edritu y posarse sobre El.\u201d Y as\u00ed supo que Cristo es el que \u201cbautiza en Esp\u00edritu Santo\u201d (Jua 1:32.33; Mat 3:16-17 par.). Esto es la alusi\u00f3n a la profec\u00eda de Isa\u00edas acerca del \u201cSiervo de Yahv\u00e9,\u201d sobre el que reposa el septenario esp\u00edritu de Dios, s\u00edmbolo de la plenitud con que se le comunica este Esp\u00edritu (Is ll,2ss; 61,lss). As\u00ed, por tener Cristo, dado por el Padre, el Esp\u00edritu \u201csin medida,\u201d es por lo que dice el evangelista tambi\u00e9n en el \u201cpr\u00f3logo\u201d que \u201cde su plenitud recibimos todos gracia sobre gracia\u201d (Jua 1:16).<br \/>\n\tY hasta parecer\u00eda que, en el contexto, la raz\u00f3n que se da para ense\u00f1ar que \u201caquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios\u201d es que el Padre \u201cno le dio el Esp\u00edritu con medida.\u201d<br \/>\n\tEs, en el fondo, la contraposici\u00f3n que detecta la ep\u00edstola a los Hebreos al hacer ver la plenitud de la revelaci\u00f3n en que \u201cantes\u201d el Padre habl\u00f3 \u201cfraccionadamente\u201d (\u03c0\u03bf\u03bb\u03c5\u03bc\u03b5\u03c1\u03ce\u03c2 ) por los profetas; pero, en cambio, ahora habl\u00f3 \u201cpor el Hijo\u201d (Heb 1:1.2).<br \/>\n\tTeniendo el Hijo la plenitud del Esp\u00edritu, tiene el que lo recibe la suprema garant\u00eda de la verdad, y, por su parte, el que \u201crecibe su testimonio pone su sello, atestiguando que Dios es veraz\u201d (v.33), es decir, que Dios revela y habla verdaderamente por Cristo. El que tiene el mensaje de Cristo por verdadero, tiene a Dios por veraz, ya que Cristo, \u201cenviado,\u201d no hace otra cosa que hablar \u201clas palabras de Dios\u201d (v.34). Ning\u00fan comentario mejor a estas palabras del evangelista que las que \u00e9l mismo dice en su primera ep\u00edstola: \u201cEl que no cree en Dios le hace embustero, porque no cree en el testimonio que Dios ha dado de su Hijo\u201d (1 Jn 5.10).<br \/>\n\tLa imagen de \u201csellar\u201d est\u00e1 tomada de la costumbre de sellar los documentos para que tuviesen un valor aut\u00e9ntico. Es imagen usada en el N.T. (Jua 6:27; Rom 4:11; Rom 15:8, etc.).<br \/>\n\tPero los hombres, en lugar de aceptar este testimonio del Hijo y de rendir a Dios este homenaje de su creencia, \u201csellando\u201d la verdad del Padre en la revelaci\u00f3n del Hijo, no obran as\u00ed. A la hora de la composici\u00f3n del cuarto evangelio, el autor vio el rechazo que se hacia a Cristo. Y con una hip\u00e9rbole oriental dice la actitud culpable de los hombres ante este testimonio de Cristo: \u201cpero su testimonio nadie lo recibe\u201d (v.32b). Es el tono tr\u00e1gico del cuarto evangelio 33.<\/p>\n<p>S\u00f3lo la Fe en Cristo da la Vida Eterna,Rom 3:35-36.<br \/>\n\tNo s\u00f3lo Cristo, por su origen celestial y divino, con la plenitud del Esp\u00edritu, puede ense\u00f1ar \u201clas palabras de Dios\u201d a los seres humanos, como pod\u00eda hacer, servatis servandis, un profeta que hablase en nombre de Dios, sino que el Padre dispuso la necesidad de la fe en el Hijo. Fe que es, en el contexto del evangelista, la plena entrega a Cristo &#8211; fe y obras &#8211; (Jua 3:21).<br \/>\n\tNo s\u00f3lo es necesario \u201ccreer\u201d en El, sino que el que \u201ccree en el Hijo tiene la vida eterna.\u201d Jn no habla de posibles p\u00e9rdidas de esta fe de modo temporal o irremediablemente, habla de ello seg\u00fan la naturaleza de las cosas. Supone el acto presente y constante (0 \u03c0\u03b9\u03c3\u03c4\u03b5\u03cd\u03c9  v), bien expresado en participio de presente. Y mientras se est\u00e9 creyendo as\u00ed en el Hijo, se est\u00e1 teniendo la \u201cvida eterna\u201d (Jua 17:3; 1Jn 1:1-4), que es el reino de Dios, presentado por Jn como algo \u00edntimo y vitalizador del alma.<br \/>\n\tEn cambio, \u201cel que rehusa creer en El, no ver\u00e1 la vida, sino que est\u00e1 sobre \u00e9l la c\u00f3lera de Dios\u201d (v.36b). La palabra \u201cc\u00f3lera\u201d de Dios est\u00e1 aqu\u00ed como sustituto del juicio de \u201ccondenaci\u00f3n\u201d que us\u00f3 el evangelista antes, en el lugar paralelo, al hablar del juicio de condenaci\u00f3n que se produc\u00eda autom\u00e1ticamente por \u201cno creer en el nombre del unig\u00e9nito Hijo de Dios\u201d (Jua 3:18ss).<br \/>\n\tEs la ense\u00f1anza de la absoluta necesidad de la fe y comuni\u00f3n con Cristo para toda obra de salud.<br \/>\n\tEl motivo que el evangelista alega para hacer ver esta necesidad de fe y comuni\u00f3n con El, es \u201cque el Padre ama al Hijo,\u201d como Verbo encarnado, por lo cual \u201cha puesto en sus manos todas las cosas.\u201d Es la plenitud de todo, y que Jn hace ver en otros pasajes.<br \/>\n\tEl evangelista hace una ense\u00f1anza grandiosa de la necesidad de creer en Cristo y estar en comuni\u00f3n con El para toda obra de bendici\u00f3n y gracia. Ning\u00fan comentario mejor de esta absoluta necesidad de Cristo que sus palabras en la alegor\u00eda de la vid: \u201cSin m\u00ed no pod\u00e9is hacer nada\u201d (Jua 15:5).<\/p>\n<p> 1 Sobre El \u201cFarise\u00edsmo,\u201d Cf. comentario A Mat 23:1-33. &#8211; 2 Strack-B., Kommentar. Ii P.419ss. &#8211; 3 Pasca!., Pensees Ed. Garmer (1930) P.307 &#8211; 4.803. Frey, Royanme De Dieu, En Dict. B\u00edb. V Col. 1237-1257. &#8211; 5 Esta Part\u00edcula Mc, Con Aoristo Subjuntivo, Previene Una Acci\u00f3n A\u00fan No Comenzada.  Cf. Robertson, Grammar Of The \u03bd. \u03a4. (1923) P.852. &#8211; 6 Strack-B. Kommentar. Ii P.421-423; Cf. Yebamoth 62a. &#8211; 7 Denzinger, Ench. Symb. N.858. &#8211; 7 Se. Relig. (1962) P.417-443. &#8211; 8 Lebreton, La Vie Et L&#8217;emeignement., Vers. Esp. (1942) I P.92: lliam, Das Leben Jes\u00fas Im Laude., Vers. Esp. (1940) P. 128; F. M. Bralx, Le Bapt\u00e9me D&#8217;apres Le Quatrieme \u00e9vangile: Rev. Thom.  (1948) 347-356. &#8211; 9 Mollat, .L&#8217;\u00e9vang. \u039b . St.Jean, En La Sainte Bible Dejerusalem (1953) P.80 Nota B. &#8211; 10 Lagrange, Evang. S. St. Jean (1927) P.79. &#8211; 11 Libro De Los Jubileos Iv 23. &#8211; 12 Bonsirven, Texles Mbbiniques. (1955) N.972. &#8211; 13 Merk, N.T. Graece Et Latine (1938) En El Ap. Cr\u00edt. A Jua 3:13. &#8211; 14 Clamer, Les Nombres, En La Sainte Bible (1946) P.371. &#8211; 15 Boismard, Du Bapteme A Cana (1956) P.113-115. &#8211; 16 Merk, N.T. Graece Et Latine (1938) Ap. Cr\u00edt. A Jua 3:15. &#8211; 17 Braun, \u00e9vang. S. St. Jean (1946) P.336. &#8211; 18 Vost\u00e9, Studia Ioannea (1930) P.121-123. &#8211; 19 Para El Sentido De Agapan En Contraposici\u00f3n A Ph\/Lein, Cf. Klttel, Teologisches W\u00f3rterbuch Zum N.T. (1934) I 37.  &#8211;   20 Libro De Henoc C.40: Asunci\u00f3n D Mois\u00e9s X 7; Cf. Lagraxge, Le Judatsme. (1931) P.364; Le Messianisme. (1909) P.85.92, Etc. &#8211; 21 Test, De Los Doce Patnarcas: Lev\u00ed 19:1; Cf. comentario A Jua 1:5; Cf. Col 1:13; 1 Pe &#8211; 22 Zerwik, Veritatem Facer\u00e9 Lo 3:21; I Lo 1:6: Verb. Dom. (1938) 338-341.373-377 I. De La Potterie, L&#8217;arri\u00e9re Fond Du Theme Johannique De Vente: Sac. Pag. (1959) 277-294. &#8211; 23 Bruce Vawter, Ev. S. S. Juan (1972) P.44(). &#8211; 23 Fern\u00e1ndez Truyols, Vida De Jesucristo (1954) P.195 196. &#8211; 24 San Iuan Cris\u00f3stomo, Hom. Xxx. &#8211; 25 D&#8217;ales, En Dict. Bib.  Suppl., Art. \u201cBapt\u00e9me\u201d T.I. Col.857-859. &#8211; 26 Abel, En Rev. Bib.  (1913) 220-223; Buzy, 5. ]Ean Baptiste (1922) P.221-229; Abel, Geographie De La Palestiw I (1933) P.447; Ii (1938) P.442. &#8211; 27 La Lectura \u201cUn Jud\u00edo\u201d Est\u00e1 Apoyada Por Los Mejores C\u00f3dices, Frente A La Otra Lectura De \u201cLos Jud\u00edos.\u201d  C\u00ed&#8217;. Nestl\u00e9, Jv. T. Graece Et Latine (1928) Ap. Cr\u00edt. A Jua 3:25. &#8211; 28 Lagrange, \u00e9vang.  S. St. Jean (1927) P.94. &#8211; 29 Felten, Storia Dei Tempi Del N.T., Vers.  Del Al.  (1932) Ii P.197 Nota 47. &#8211; 30 Kethuboth 12a; Kethubth Jer. I 1; Cf. Strack-B., Kommentar.  I P.500ss. &#8211; 31 Comentario A Fn 2:1-11: \u201cSimbolismo\u201d Del Milagro. &#8211; 32 Nestl\u00e9, Ar. T. Graece Et Latine (1928) Ap. Cr\u00edt. A Jua 3:34. &#8211; 33 F. M. Braun, L&#8217;accueil de la Foi selon saint Jean: Vie Spir.  (1955) 344-363 A. De-Courtray,La conceptionjohannique (te Itifoi: Nouv. Rev. Th\u00e9ol. (1959)561-57\u03b2<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>fariseos.<\/b> <i>V\u00e9ase nota en<\/i> <span class='bible'>Mat 3:7<\/span>. Es probable que la palabra \u00abfariseo\u00bb se derive de un vocablo hebreo que significa \u00abseparar\u00bb y por esa raz\u00f3n se puede traducir \u00ablos apartados\u00bb. No eran separatistas en el sentido que se aislaran de la sociedad, sino en sentido puritano, es decir, manten\u00edan un gran celo por la pureza ritual y ceremonial de acuerdo con la ley mosaica as\u00ed como sus propias tradiciones que a\u00f1ad\u00edan a la legislaci\u00f3n del AT. Aunque su origen se desconoce, parece que surgieron como una ramificaci\u00f3n del grupo conocido como <i>hasidim<\/i> o \u00ablos piadosos\u00bb durante la era de los Macabeos. Proced\u00edan por lo general de la clase media jud\u00eda y casi todos eran laicos (hombres de negocios) antes que sacerdotes o levitas. Representaban el n\u00facleo ortodoxo del juda\u00edsmo y ejerc\u00edan una gran influencia sobre las personas comunes en Israel. Seg\u00fan Josefo, exist\u00edan unos seis mil fariseos en el tiempo de Herodes el Grande. Jes\u00fas los conden\u00f3 por su concentraci\u00f3n excesiva en los aspectos exteriores de la religi\u00f3n (reglas y regulaciones) antes que en la transformaci\u00f3n espiritual interna (vv. <span class='bible'>Jua 3:3<\/span>; <span class='bible'>Jua 3:7<\/span>). <b>Nicodemo.<\/b> Aunque Nicodemo era un fariseo, su nombre era de origen griego y significa \u00abvictorioso sobre el pueblo\u00bb. Era un fariseo destacado y miembro del sanedr\u00edn (\u00abun principal entre los jud\u00edos\u00bb). No se conocen detalles sobre su trasfondo familiar. En alg\u00fan momento de su vida lleg\u00f3 a creer en Jes\u00fas (<span class='bible'>Jua 7:50-52<\/span>) y arriesg\u00f3 su propia vida y reputaci\u00f3n al colaborar para que el cuerpo de Jes\u00fas recibiera un funeral decente (<span class='bible'>Jua 19:38-42<\/span>). <b>un principal entre los jud\u00edos.<\/b> Esta es una referencia al sanedr\u00edn (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 26:59<\/span>), la principal entidad gubernamental de los jud\u00edos en Palestina. Era la \u00abcorte suprema\u00bb de los jud\u00edos o el concilio superior de la \u00e9poca y es probable que hubiera adquirido su preponderancia pol\u00edtica durante el per\u00edodo persa. En tiempos del NT, el sanedr\u00edn estaba conformado por el sumo sacerdote (presidente), los principales de los sacerdotes, los ancianos (cabezas de familia) y los escribas, para un total de setenta y un miembros. El m\u00e9todo de nombramiento era tanto hereditario como pol\u00edtico. Ejerc\u00eda la jurisdicci\u00f3n tanto civil como penal de acuerdo con la ley jud\u00eda. Sin embargo, los casos de pena capital requer\u00edan la sanci\u00f3n del procurador romano (<span class='bible'>Jua 18:30-32<\/span>). Despu\u00e9s del a\u00f1o 70 d.C. y la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, el sanedr\u00edn fue abolido y reemplazado por la <i>bet din<\/i> (tribunal del juicio), conformada por escribas cuyas decisiones solo pose\u00edan autoridad moral y religiosa.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La historia de Jes\u00fas y Nicodemo refuerza los temas de Juan: Jes\u00fas como el Mes\u00edas y el Hijo de Dios (aspecto apolog\u00e9tico), as\u00ed como el hecho de que \u00c9l vino a ofrecer salvaci\u00f3n a los hombres (aspecto evangel\u00edstico). El pasaje de <span class='bible'>Jua 2:23-24<\/span> sirve en realidad como la introducci\u00f3n a la historia de Nicodemo, ya que el cap\u00edtulo <span class='bible'>Jua 3:1-36<\/span> constituye una evidencia tangible de la capacidad de Jes\u00fas para discernir y conocer a fondo el coraz\u00f3n de los hombres, lo cual demuestra a su vez la deidad de Jes\u00fas. Aqu\u00ed Jes\u00fas tambi\u00e9n presenta el plan de salvaci\u00f3n Dios a Nicodemo, y muestra que \u00c9l es el mensajero principal de Dios cuya obra de redenci\u00f3n hace realidad la salvaci\u00f3n prometida a su pueblo (v. <span class='bible'>Jua 3:14<\/span>). El cap\u00edtulo puede dividirse en dos secciones: 1) el di\u00e1logo de Jes\u00fas con Nicodemo (vv. <span class='bible'>Jua 3:1-10<\/span>) y 2) el discurso de Jes\u00fas sobre el plan de salvaci\u00f3n de Dios (vv. <span class='bible'>Jua 3:11-21<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t3:1 &#8212; Hab\u00eda un hombre de los fariseos &#8212; Nos informa Juan que Nicodemo era fariseo. De todas las sectas de los jud\u00edos, esta era la m\u00e1s estricta (Hch 26:5). Eran muy celosos de la ley de Mois\u00e9s y, bas\u00e1ndose en ella, hab\u00edan formulado un n\u00famero infinito de reglamentos para gobernar toda actividad de la vida de la gente. Jes\u00fas denunci\u00f3 aquellos reglamentos como \u00abtradiciones de los hombres\u00bb (Mat 15:3; Mat 15:8-9). Para ellos las tradiciones eran ley, porque dec\u00edan lo mismo de ellas que los cat\u00f3licos dicen de las suyas, es decir, que fueron entregados oralmente por hombres de Dios, y que a trav\u00e9s de los siglos se han conservado. Desde luego, despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo, las tradiciones orales llegan a ser tradiciones escritas. Jes\u00fas dijo que los fariseos eran hip\u00f3critas porque \u00abatan cargas pesadas y dif\u00edciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas\u00bb (Mat 23:4).<br \/>\n\tLos fariseos no se preocupaban por los pecados internos, sino solamente por los externos. Tambi\u00e9n la purificaci\u00f3n era externa (Mat 23:25-26). Jes\u00fas les dijo que aunque oraban, ofrendaban y ayunaban, lo hac\u00edan para ser vistos de los hombres (Mat 6:1-18).<br \/>\n\tEl Talmud es la \u00abBiblia\u00bb de los jud\u00edos, porque contiene sus comentarios sobre la ley de Mois\u00e9s, y de all\u00ed sus tradiciones que eran tan importantes para ellos. Seg\u00fan el Talmud hab\u00eda siete clases de fariseos: (1) el fariseo hombro, que llevaba sus buenos hechos sobre el hombro, que obedec\u00eda los preceptos de la ley, pero no con sinceridad, sino por conveniencia; (2) el fariseo esperar-un-poco, quien ped\u00eda m\u00e1s tiempo para cumplir con sus obras meritorias; (3) el fariseo sangriento, que para no mirar a una mujer para codiciarla cerraba sus ojos y, por eso, tropezaba y se golpeaba contra la pared; (4) el fariseo pintado, quien anunciaba su piedad, para que nadie le tocara y que, por eso, quedara contaminado; (5) el fariseo calculador quien siempre preguntaba, \u00ab\u00bfqu\u00e9 deber puedo hacer para deshacer cierto pecado que he cometido?\u00bb; (6) el fariseo temeroso cuya relaci\u00f3n con Dios era la de temor temblante; (7) el fariseo de amor, el \u00fanico que era sincero (que no estaba fingiendo la piedad).<br \/>\n\tMuchos fariseos eran muy orgullosos, 7:49.<br \/>\n\tSus leyes tradicionales eran muy arbitrarias: por ejemplo, seg\u00fan ellos, no era pecado montar asno el d\u00eda s\u00e1bado, pero si llevaba azote, era pecado, porque de esa manera pon\u00eda carga sobre la bestia.<br \/>\n\tHac\u00edan distinci\u00f3n entre el extender su mano fuera de la puerta para ayudar al mendigante o que el mendigante extendiera su mano hacia adentro de la casa para recibir limosna.<br \/>\n\tHe aqu\u00ed algunos ejemplos de las leyes de los fariseos y escribas: \u00abHac\u00edan este tipo de cosas: atar un nudo en el d\u00eda s\u00e1bado era trabajar. Pero hay que definir lo que es un nudo. &#8216;Estos son los nudos que convierten en culpable al hombre que los hace: el nudo de quienes conducen camellos y el de los marineros; y as\u00ed como se es culpable por atarlos, tambi\u00e9n se est\u00e1 en falta al desatarlos&#8217;. Por otro lado, los nudos que pod\u00edan atarse con una sola mano eran legales&#8230; Tomemos el caso de alguien que viajaba en el d\u00eda s\u00e1bado. \u00c9xo 16:29 dice, &#8216;Est\u00e9se, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de \u00e9l en el s\u00e9ptimo d\u00eda&#8217;. De manera que los viajes en el d\u00eda s\u00e1bado se limitaban a dos mil codos, es decir, unos 900 metros. Pero si se ataba una soga que cruzara el extremo de una calle, toda esa calle se convert\u00eda en una casa y cualquier hombre pod\u00eda caminar un centenar de pasos m\u00e1s all\u00e1 del extremo de esa calle&#8230; Tomemos el caso de alguien que carga un bulto. Jer 17:21-24 dec\u00eda: &#8216;Guardaos por vuestra vida de llevar carga en el d\u00eda de reposo&#8217;. De manera que se hac\u00eda necesario definir lo que era una carga. Se la defin\u00eda como &#8216;comida que equivalga al peso de un higo seco, la suficiente cantidad de vino para mezclar en un vaso, leche suficiente para un trago, miel suficiente para poner sobre una herida, la suficiente cantidad de aceite como para untar un miembro peque\u00f1o, la suficiente cantidad de agua como para humedecer un ap\u00f3sito en un ojo y as\u00ed segu\u00eda\u00bb (WB).<br \/>\n\t&#8212; que se llamaba Nicodemo, un principal entre los jud\u00edos. &#8212; Era miembro del Sanedr\u00edn, la corte suprema del juda\u00edsmo. Solamente Juan nos dice de la conversaci\u00f3n entre Jes\u00fas y Nicodemo. Despu\u00e9s de esto Nicodemo defendi\u00f3 a Jes\u00fas diciendo, \u00ab\u00bfJuzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho?\u00bb (7:51), y cuando Jes\u00fas muri\u00f3 y Jos\u00e9 de Arimatea pidi\u00f3 su cuerpo, \u00abTambi\u00e9n Nicodemo, el que antes hab\u00eda visitado a Jes\u00fas de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de \u00e1loes, como cien libras\u00bb (19:39).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL QUE VINO A JES\u00daS DE NOCHE<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 3:1-6<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Hab\u00eda un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, que era un l\u00edder de los jud\u00edos. Este vino a Jes\u00fas de noche y Le dijo:<br \/>-Rab\u00ed, sabemos que eres un maestro que ha venido de Dios; porque nadie podr\u00eda hacer las se\u00f1ales que T\u00fa haces si Dios no estuviera con \u00e9l.<br \/>Lo que te digo es la pura verdad -le contest\u00f3 Jes\u00fas-: a menos que se renazca de arriba no se puede ver el Reino de Dios.<br \/>-\u00bfC\u00f3mo puede uno renacer cuando ya es mayor? -le pregunt\u00f3 entonces Nicodemo-. \u00a1No va a meterse en el vientre de su madre para nacer otra vez!<br \/>-Lo que te digo es la pura verdad -le dijo Jes\u00fas a menos que se nazca de agua y del Esp\u00edritu no se puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Esp\u00edritu es esp\u00edritu.<br \/><\/em><\/p>\n<p>La mayor parte de las veces vemos a Jes\u00fas rodeado de personas corrientes; pero aqu\u00ed le vemos en contacto con uno de la aristocracia de Jerusal\u00e9n. Hay algunas cosas que sabemos de Nicodemo.<br \/>(i) Nicodemo tiene que haber sido rico. Cuando Jes\u00fas muri\u00f3, Nicodemo trajo para preparar Su cuerpo para la sepultura \u00abuna mezcla de mirra y \u00e1loes que pesaba unas cien libras\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Jn 19:39<\/span><em> ), <\/em>que s\u00f3lo podr\u00eda comprar uno que fuera rico.<\/p>\n<p>(ii) Nicodemo era fariseo. En muchos sentidos los fariseos eran las mejores personas de todo el pa\u00eds. Nunca fueron m\u00e1s de seis mil; formaban lo que se llamaba <em>una jabur\u00e1 <\/em>o hermandad. Se ingresaba en esa hermandad comprometi\u00e9ndose delante de tres testigos a consagrar su vida al cumplimiento de todos los detalles de la ley  tradicional.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 quer\u00eda decir eso? Para los jud\u00edos, la Ley era la cosa m\u00e1s sagrada del mundo. La Ley eran los cinco primeros libros del Antiguo Testamento. Cre\u00edan que era la perfecta Palabra de Dios. El a\u00f1adirle o sustraerle una sola palabra era pecado mortal. Ahora bien: si la Ley era la Palabra completa y perfecta de Dios, eso quer\u00eda decir que conten\u00eda todo lo que una persona necesitaba saber para vivir una vida buena, si no expl\u00edcitamente, por lo menos impl\u00edcitamente. Si no todo s\u00e9 encontraba en ella con todas las letras, ten\u00eda que ser posible deducirlo. La Ley tal como se encontraba consist\u00eda en un conjunto de grandes principios, amplios y nobles, que cada uno ten\u00eda que aplicar a su vida. Pero para los jud\u00edos posteriores eso no era suficiente. Dec\u00edan: \u00abLa Ley es completa; contiene todo lo necesario para vivir una vida buena; por tanto, en la Ley tiene que haber una regla que gobierne cualquier incidente posible de cualquier momento posible para cualquier persona posible.\u00bb As\u00ed es que se dedicaron a extraer de cada principio de la Ley un n\u00famero incalculable de reglas y. normas para gobernar cualquier situaci\u00f3n imaginable de la vida. En otras palabras: cambiaron la Ley de los grandes principios en un legalismo de reglas adicionales interminables.<br \/>El mejor ejemplo de lo que hac\u00edan se ve en la ley del s\u00e1bado.<br \/>En la Biblia se nos dice sencillamente que hemos de acordarnos del s\u00e1bado para mantenerlo corno un d\u00eda santo y no hacer en \u00e9l ning\u00fan trabajo, ni uno mismo ni sus criados y animales. No contentos con eso, los jud\u00edos de tiempos posteriores se dedicaron hora tras hora y generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n a definir lo que es un trabajo y a hacer la lista de todas las cosas que se pueden o no se pueden hacer en s\u00e1bado. <em>La Misn\u00e1 <\/em>es la codificaci\u00f3n de la ley tradicional. Los escribas se pasaban la vida deduciendo estas reglas y normas. En la Misn\u00e1, la secci\u00f3n acerca del s\u00e1bado ocupa no menos de veinticuatro cap\u00edtulos. <em>El Talmud <\/em>es el comentario de la Misn\u00e1, y en el Talmud de Jerusal\u00e9n la secci\u00f3n dedicada a las leyes del s\u00e1bado ocupa sesenta y cuatro columnas y media; y en el Talmud de Babilonia, ciento cincuenta y seis p\u00e1ginas de doble folio. Y se nos dice que un rabino pas\u00f3 dos a\u00f1os y medio estudiando, uno de los veinticuatro cap\u00edtulos de la Misn\u00e1 sobre el s\u00e1bado:<\/p>\n<p>La clase de cosa que hac\u00edan era algo as\u00ed: Atar un nudo en s\u00e1bado era hacer un trabajo; pero hab\u00eda que definir qu\u00e9 era un nudo. \u00abLos siguientes son los nudos que es pecado hacer: el nudo de los conductores de camellos y el de los marineros; y tan pecado es si se atan como si se desatan.\u00bb Por otra parte, los nudos que se pueden atar y desatar con una sola mano estaban permitidos. Adem\u00e1s, \u00abuna mujer puede atarse la abertura de la enagua y las cintas de la cofia o de la faja, las correas de los zapatos o. sandalias y de los pellejos del vino o del aceite.\u00bb Ahora veamos lo que suced\u00eda: Supongamos que un hombre quer\u00eda bajar, al pozo el cubo para sacar agua el s\u00e1bado; no pod\u00eda atarle la. cuerda, porque era ilegal hacer un nudo en una cuerda el s\u00e1bado; pero lo pod\u00eda atar al cintur\u00f3n de su mujer para bajarlo, porque el nudo del cintur\u00f3n s\u00ed era legal. Esas eran cosas de vida o muerte para los escribas y fariseos; eso era la religi\u00f3n, la manera de servir y agradar a Dios.<\/p>\n<p>Tomemos el ejemplo de viajar en s\u00e1bado. <span class='bible'>Ex 16:29<\/span>  dice: \u00abEstese, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de \u00e9l en el s\u00e9ptimo d\u00eda.\u00bb As\u00ed que lo que se pod\u00eda viajar el s\u00e1bado se limitaba a dos mil codos, es decir, algo menos de un kil\u00f3metro.<\/p>\n<p>Pero, si se ataba una cuerda de lado a lado al final de una calle, toda la calle se consideraba la casa de uno, y se pod\u00eda recorrer el kil\u00f3metro a partir de la cuerda. O, si se depositaban alimentos suficientes para una comida el viernes antes de la puesta del sol, que era cuando empezaba el s\u00e1bado, en alg\u00fan lugar, \u00e9se se convert\u00eda t\u00e9cnicamente en la casa de esa persona, que pod\u00eda contar desde all\u00ed la distancia que pod\u00eda recorrer en s\u00e1bado. Las reglas y reglamentos y las exenciones se amontonaban hasta el infinito.<\/p>\n<p>Tomemos el ejemplo de llevar una carg<span class='bible'>a<\/span>. <span class=''>Jer 17:2124<\/span>  dec\u00eda: \u00abGuardaos por vuestra vida de llevar carga en el d\u00eda de reposo.\u00bb Entonces hab\u00eda que definir lo que era una carga; y se dec\u00eda que era \u00abcomida comparable a un higo seco, el vino necesario para mezclarlo en una copa, un sorbo de leche, la miel que se pondr\u00eda en una herida, el aceite necesario para ungir un miembro peque\u00f1o, el agua necesaria para disolver un colirio,\u00bb etc., etc. As\u00ed que se ten\u00eda que decidir si una mujer Pod\u00eda llevar un broche en s\u00e1bado o no, si se pod\u00eda llevar una pierna o una dentadura postiza, o si eso ser\u00eda llevar una carga. \u00bfSe pod\u00eda levantar una silla, o llevar en brazos a un ni\u00f1o? Y as\u00ed se prolongaban indefinidamente las discusiones y las disposiciones.<\/p>\n<p><em>Los escribas <\/em>eran los que deduc\u00edan todas estas reglas, y los <em>fariseos, <\/em>los que dedicaban la vida a cumplirlas. Est\u00e1 claro que, por muy equivoco que estuviera un hombre, ten\u00eda que tomarlo muy en serio para proponerse obedecer cada una de todos esos millares de reglas: Yeso era precisamente lo que hac\u00edan los fariseos. El nombre de <em>fariseos <\/em>quer\u00eda decir <em>separado, un hombre aparte; y los <\/em>fariseos eran los que se separaban de la vida ordinaria para observar todos los detalles de la ley de los escribas.<\/p>\n<p>Nicodemo era fariseo, y es sorprendente que quisiera hablar con Jes\u00fas un hombre: que ten\u00eda esa idea de la bondad y que estaba entregado a esa clase de vida porque estaba convencido de que era la manera de agradar a Dios.<br \/>(iii) Nicodemo era uno de los gobernadores de los jud\u00edos.<br \/>La palabra es arj\u00f3n. Esto quiere decir que eran un miembro el sanedr\u00edn, que era el tribunal supremo de los jud\u00edos que estaba formado por setenta miembros. Por supuesto que, bajo el dominio romano; sus poderes estaban muy limitados; pero segu\u00edan siendo considerables. En particular, el sanedr\u00edn ten\u00eda jurisdicci\u00f3n religiosa sobre todos los jud\u00edos del mundo, y uno de sus deberes era examinar y dictaminar en el caso de que surgiera un falso profeta. As\u00ed que resulta todav\u00eda m\u00e1s sorprendente el que Nicodemo quisiera hablar con Jes\u00fas.<br \/>(iv) Es posible que Nicodemo perteneciera a una familia jud\u00eda distinguida. All\u00e1 por el a\u00f1o 63 a C., cuando los Romanos y los jud\u00edos hab\u00edan estado en guerra, el l\u00edder jud\u00edo Arist\u00f3bulo envi\u00f3 a un cierto Nicodemo como embajador al emperador romano Pompeyo. Mucho m\u00e1s tarde, en los terribles \u00faltimos d\u00edas de Jerusal\u00e9n, el que negoci\u00f3 la rendici\u00f3n de la guarnici\u00f3n fue un cierto Gori\u00f3n, hijo de Nicomedes o Nicodemo. Puede que estos dos personajes hist\u00f3ricos pertenecieran a la misma familia de nuestro Nicodemo, y que la suya fuera una de las familias m\u00e1s distinguidas de Jerusal\u00e9n. -Si era as\u00ed, es verdaderamente maravilloso que este arist\u00f3crata &#8211; jud\u00edo viniera a hablarle de su alma a este profeta ambulante que no hab\u00eda sido m\u00e1s que un carpintero en Nazaret.<br \/>Fue por la noche cuando vino Nicodemo a Jes\u00fas, lo que puede haber sido por una de dos razones.<br \/>\u00ab),Puede que fuera por precauci\u00f3n: Puede que Nicodemo no estuviera dispuesto a comprometerse viniendo a Jes\u00fas de d\u00eda. No le podemos condenar por eso. Bastante sorprendente es ya que un hombre de su categor\u00eda viniera a Jes\u00fas, como y cuando fuera. Era infinitamente mejor venir de noche que no venir. Fue un milagro de la gracia de Dios el que Nicodemo venciera sus prejuicios y principios y sentido de la vida lo suficiente como para venir a Jes\u00fas.<br \/>(ii) Pero puede que fuera por otra raz\u00f3n. Los rabinos dec\u00edan que la mejor hora para estudiar la Ley era por la noche, cuando no se presentaban distracciones. Durante el d\u00eda Jes\u00fas estaba siempre rodeado de gente. Puede ser que Nicodemo viniera a Jes\u00fas por la noche porque quer\u00eda hablar a solas y sin interrupciones con \u00c9l.<br \/>Nicodemo era un hombre con inquietudes, con muchos honores pero con un gran vac\u00edo en su vida. Vino a hablar con Jes\u00fas a ver si encontraba la luz en las tinieblas de la noche.<\/p>\n<p><strong><u>EL QUE VINO A JES\u00daS DE NOCHE<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 3:1-6<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando Juan nos relata las conversaciones que tuvo Jes\u00fas con algunas personas, sigue un cierto esquema. Aqu\u00ed lo vemos muy claro. El interlocutor dice algo (vers\u00edculo 2). Jes\u00fas contesta de una forma que resulta dif\u00edcil de entender (vers\u00edculo 3). El interlocutor lo toma en otro sentido (vers\u00edculo 4). Jes\u00fas se lo dice de otra manera que es todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil de entender (vers\u00edculo 5). Y sigue a continuaci\u00f3n una exposici\u00f3n e interpretaci\u00f3n. Juan usa este m\u00e9todo para que veamos c\u00f3mo llegaban las personas a comprender por s\u00ed mismas, y para que nosotros hagamos lo mismo.<br \/>Cuando Nicodemo se encontr\u00f3 a solas con Jes\u00fas Le dijo que nadie pod\u00eda por menos de sentirse impresionado con las se\u00f1ales y milagros que realizaba Jes\u00fas. Jes\u00fas le contest\u00f3 que lo realmente importante no eran las se\u00f1ales y los milagros, sino el cambio radical en la vida de una persona, que s\u00f3lo se podr\u00eda describir como un nuevo nacimiento.<br \/>Cuando Jes\u00fas dijo que es necesario <em>nacer de nuevo <\/em>Nicodemo no Le entendi\u00f3, y su confusi\u00f3n proced\u00eda del hecho de que la palabra que la versi\u00f3n <em>Reina-Valera <\/em>traduce por <em>de nuevo, <\/em>en griego <em>an\u00f3then, <\/em>tiene tres sentidos diferentes. (i) Puede querer decir <em>desde el principio, totalmente, de arriba a abajo. (ii) <\/em>Puede querer decir <em>de nuevo, otra vez, <\/em>en el sentido de <em>por segunda vez. (iii) <\/em>Puede querer decir <em>de arriba, y, <\/em>por tanto, <em>de Dios. <\/em>No nos es posible indicar todos esos sentidos en una sola palabra espa\u00f1ola; pero los tres est\u00e1n incluidos en la frase <em>nacer de nuevo. <\/em>Nacer de nuevo es experimentar un cambio tan radical que es como un nuevo nacimiento; es que le pase a uno en el alma algo que s\u00f3lo se puede describir como nacer totalmente de nuevas otra vez; y ese proceso no es el resultado del esfuerzo humano, sino de la gracia y el poder de Dios.<\/p>\n<p>Cuando leemos este pasaje nos parece que Nicodemo entendi\u00f3 la palabra <em>de nuevo <\/em>solamente en el segundo sentido, es decir, en el m\u00e1s literal. \u00bfC\u00f3mo puede uno que ya es mayor, dijo, meterse otra vez en el seno materno y nacer por segunda vez? Pero la reacci\u00f3n de Nicodemo no era tan simple. Hab\u00eda una gran ansia insatisfecha en su coraz\u00f3n; y es como si dijera, con un anhelo sincero y profundo: \u00bb T\u00fa hablas de nacer de nuevo, de ese cambio radical y fundamental que necesitamos. Yo s\u00e9 que es <em>necesario; <\/em>pero, en mi experiencia, es <em>imposible. <\/em>No hay nada que yo desee m\u00e1s que eso; pero es como si me dijeras a m\u00ed, un hombre hecho y derecho, que me meta en el vientre de mi madre y nazca otra vez.\u00bb No pon\u00eda en duda el que tal cambio fuera <em>deseable, <\/em>eso lo sab\u00eda y reconoc\u00eda Nicodemo demasiado bien, sino que fuera <em>posible. <\/em>Nicodemo se enfrentaba con el eterno problema del que quiere cambiar, pero no puede cambiarse a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Esta frase <em>nacer de nuevo o renacer <\/em>recorre todo el Nuevo Testamento. Pedro habla de renacer por la gran misericordia de Dios (<span class='bible'>1Pe 1:3<\/span> ); y tambi\u00e9n de renacer, no de simiente corruptible, sino incorruptible (<span class='bible'>1Pe 1:23<\/span> ). Santiago nos dice que Dios nos hizo renacer por la Palabra de verdad <em>(<\/em><span class='bible'>Stg 1:18<\/span><em> ). <\/em>En la <em>Carta a Tito <\/em>se nos habla del lavamiento de la regeneraci\u00f3n <em>(3: S). <\/em>Algunas veces se expresa esta misma idea como una muerte seguida de una resurrecci\u00f3n o recreaci\u00f3n. Pablo dice que los cristianos hemos muerto con Cristo y resucitado a una nueva vida <em>(<\/em><span class='bible'>Rm 6:1-11<\/span><em> ). Y <\/em>habla de los que se han convertido hace poco como <em>beb\u00e9s en Cristo (<\/em><span class='bible'>1Co 3:1-2<\/span><em> ). El <\/em>que una persona est\u00e9 en Cristo, es decir, sea cristiana es como si hubiera sido <em>creada <\/em>totalmente de nuevo (<span class='bible'>2Co 5:17<\/span> ). Una nueva creaci\u00f3n tiene lugar en Cristo (<span class='bible'>Gal 6:15<\/span> ). Nuevas personas son creadas seg\u00fan Dios en la justicia y santidad de la verdad (<span class=''>Ef 2:24<\/span> ). El que est\u00e1 dando los primeros pasos en Cristo es un ni\u00f1o (<span class='bible'>He 5:12-14<\/span> ). Esta idea del nuevo nacimiento o de la nuevas creaci\u00f3n aparece en todo el Nuevo Testamento.  Ahora bien, esta idea no les sonar\u00eda extra\u00f1a en absoluto a los primeros lectores del Nuevo Testamento. Los jud\u00edos la usaban al hablar de los que proced\u00edan del paganismo y aceptaban el juda\u00edsmo mediante la oraci\u00f3n, el sacrificio, el bautismo y la circuncisi\u00f3n: eran nacidos de nuevo. \u00abEl pros\u00e9lito que abraza el juda\u00edsmo -dec\u00edan los rabinos- es como un ni\u00f1o, reci\u00e9n nacido.\u00bb Tan radical era el cambio que todos los pecados que hubiera cometido antes se le hab\u00edan perdonado, por que ahora era una persona diferente. En teor\u00eda se afirmaban aunque es de esperar que no se llevara nunca a cabo, que tal hombre se pod\u00eda casar con su madre o con su hermana, porque todos sus lazos familiares anteriores quedaban anulados. Los jud\u00edos hablaban del nuevo nacimiento.<\/p>\n<p>Los griegos tambi\u00e9n conoc\u00edan muy bien esa idea. Las religiones m\u00e1s reales de los griegos de entonces eran los misterios. Esas religiones se basaban en el mito de alg\u00fan dios que sufr\u00eda, mor\u00eda y resucitaba. Se hac\u00edan representaciones de su pasi\u00f3n. Los iniciados pasaban por un largo per\u00edodo de preparaci\u00f3n, instrucci\u00f3n, ascetismo y ayuno. Entonces se representaba el drama con una m\u00fasica y un ritual impresionantes, incienso y todo lo que pudiera influir en las emociones. En la representaci\u00f3n, el que tomaba parte en aquella forma de culto se identificaba con el dios de tal manera que pasaba por los mismos sufrimientos y compart\u00eda el triunfo y la vida divina del dios. Las religiones mist\u00e9ricas ofrec\u00edan una uni\u00f3n m\u00edstica con alg\u00fan dios. Cuando se experimentaba aquella uni\u00f3n, el iniciado era, en el lenguaje de los misterios, <em>un nacido <\/em>de nuevo. Los misterios herm\u00e9ticos ten\u00edan como parte de sus creencias b\u00e1sicas que \u00abNo puede haber salvaci\u00f3n sin regeneraci\u00f3n.\u00bb Apuleyo, que se someti\u00f3 a la iniciaci\u00f3n, dijo que hab\u00eda pasado por \u00abuna muerte voluntaria,\u00bb y que mediante ella hab\u00eda alcanzado \u00bb su nuevo nacimiento espiritual,\u00bb y era \u00abcomo nacido de nuevo.\u00bb Muchos de los ritos de iniciaci\u00f3n de los misterios ten\u00edan lugar a medianoche, cuando muero y renace el d\u00eda. En los misterios frigios, al iniciado, despu\u00e9s de su iniciaci\u00f3n, le daban leche, como si fuera un ni\u00f1o reci\u00e9n nacido.<\/p>\n<p>El mundo antiguo conoc\u00eda muy bien la idea del renacimiento y la regeneraci\u00f3n. Lo anhelaba y buscaba por todas partes. La m\u00e1s famosa de todas las ceremonias misteriosas era el taurobolium. El candidato se met\u00eda en un pozo, que se cubr\u00eda con una rejilla. Sobre esta se degollaba un toro, cuya sangre ba\u00f1aba al iniciado; y cuando sal\u00eda del pozo era renatus in aeternum, renacido para la eternidad. El Cristianismo trajo precisamente lo que todo el mundo estaba buscando.<br \/>\u00bfQu\u00e9 quiere decir para nosotros el nuevo nacimiento? En el Nuevo Testamento, y especialmente en el Cuarto Evangelio, hay cuatro ideas \u00edntimamente relacionadas: el nuevo nacimiento; el Reino del Cielo, en el que nadie puede entrar a menos que nazca de nuevo; llegar a ser hijos de Dios, y la vida eterna. La idea del nuevo nacimiento no es exclusiva del pensamiento del Cuarto Evangelio. En Mateo encontramos la misma gran verdad expresada a\u00fan m\u00e1s sencilla y gr\u00e1ficamente: \u00abSi no os volv\u00e9is y os hac\u00e9is como ni\u00f1os no entrar\u00e9is en el Reino del Cielo\u00bb (18:3). Estas ideas encierran la misma verdad.<\/p>\n<p><strong><u>NACER DE NUEVO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 3:1-6<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Vamos a empezar por El Reino del Cielo. \u00bfQu\u00e9 quiere decir? Su mejor definici\u00f3n la encontramos en la Oraci\u00f3n Dominical, que contiene dos peticiones paralelas:<\/p>\n<\/p>\n<p>Venga Tu Reino, H\u00e1gase Tu voluntad, como en el Cielo, as\u00ed tambi\u00e9n en la Tierra.<\/p>\n<p>Es caracter\u00edstico del estilo hebreo el decir las cosas de dos maneras algo diferentes, la segunda de las cuales explica y ampl\u00eda la primera. En los <em>Salmos <\/em>encontramos innumerables ejemplos de esta forma po\u00e9tica que se conoce t\u00e9cnicamente <em>como paralelismo:<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Dios es nuestro amparo y fortaleza,<br \/>Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.<\/p>\n<p>Por tanto, no temeremos aunque la tierra sea removida,<br \/> Y se traspasen los montes al coraz\u00f3n del mar;<\/p>\n<p>Aunque bramen y borboteen sus aguas,<br \/>Y tiemblen los montes a causa de su \u00edmpetu.<\/p>\n<p>Jehov\u00e1 de las ej\u00e9rcitos est\u00e1 con nosotros;<\/em><\/p>\n<p><em>Nuestro refugio es el Dios de Jacob (<\/em><span class='bible'>Sal 46:1-3<\/span><span class='bible'>; <\/span><span class='bible'>Sal 46:7<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>L\u00e1vame m\u00e1s y m\u00e1s de mi maldad,<\/em><\/p>\n<p><em>Y l\u00edmpiame de mi pecado (<\/em><span class='bible'>Sal 51:2<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>En lugares de delicados pastos me har\u00e1 descansar;<\/em><\/p>\n<p><em>Junto a aguas de reposo me pastorear\u00e1 (<\/em><span class='bible'>Sal 23:2<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Apliquemos ese principio a las dos peticiones de la Oraci\u00f3n Dominical: la segunda completa y explica la primera, y as\u00ed llegamos a la definici\u00f3n del <em>Reino del Cielo como una sociedad en la que la voluntad de Dios se hace en la Tierra tan perfectamente como en el Cielo. <\/em>Estar en el Reino del Cielo es, por tanto, llevar una vida en la que lo sometemos todo voluntariamente a la voluntad de Dios; es haber llegado a una situaci\u00f3n en la que aceptamos la voluntad de Dios de una manera perfecta y completa.<\/p>\n<p>Ahora vamos a fijarnos en <em>la condici\u00f3n de hijos. <\/em>En un sentido, es un <em>privilegio <\/em>tremendo. A los que creen se les concede el derecho de llegar a ser hijos de Dios <em>(<\/em><span class='bible'>Jn 1:12<\/span><em> ).<\/em>Pero es de la misma esencia de la condici\u00f3n de hijos <em>la obediencia. \u00abSi <\/em>Me am\u00e1is, <em>guardad mis mandamientos.\u00bb \u00abEl que <\/em>tiene Mis mandamientos, y los <em>guarda, <\/em>\u00e9se es el que me ama&#8230;\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Jn 14:15<\/span><em>  y 21ss). <\/em>La esencia de la condici\u00f3n de hijos es el amor, y la esencia del amor es la obediencia. No podemos ser sinceros si decimos que amamos a una .persona y hacemos cosas que hieren y entristecen su coraz\u00f3n. Ser hijos es un privilegio del que se participa solamente cuando se rinde una obediencia .perfecta. As\u00ed pues, ser hijos de Dios y estar en el Reino de Dios son la misma cosa.. Los hijos de Dios y los ciudadanos de Su Reino son las personas que han aceptado completa y libremente la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Ahora fij\u00e9monos en la <em>vida eterna. <\/em>Es mejor llamarla <em>eterna <\/em>que <em>perdurable. <\/em>Lo principal de la vida eterna no es simplemente una cuesti\u00f3n de duraci\u00f3n. Est\u00e1 claro que una vida que se prolongara indefinidamente podr\u00eda ser un infierno lo mismo que un cielo. La idea que subyace en la vida eterna es la de una cierta calidad de vida. \u00bfCu\u00e1l? Hay s\u00f3lo Uno al Que se le puede aplicar este adjetivo <em>eterno (ai\u00f3nios), <\/em>y es Dios. La vida eterna es la clase de vida que vive Dios, la vida de Dios. El entrar en la vida eterna es llegar a participar de la clase de vida que es la vida de Dios. Es estar por encima de todo lo meramente humano y pasajero, y entrar en el gozo y la paz que pertenecen solamente a Dios. Est\u00e1 claro que no se puede entrar en esa \u00edntima comuni\u00f3n con Dios a menos que Le ofrezcamos el amor, la devoci\u00f3n y la obediencia que Le son debidos y que nos introducen en ella.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos, pues, tres grandes concepciones gemelas: entrar en el Reino del Cielo, llegar a ser hijos de Dios y participar de la vida eterna; y las tres dependen y son productos de la obediencia perfecta a la voluntad de Dios. Aqu\u00ed es donde se introduce la idea del <em>nuevo nacimiento: <\/em>es lo que enlaza y armoniza estas tres concepciones. Est\u00e1 claro que, tal como somos y dependiendo de nuestras fuerzas somos absolutamente incapaces de rendir a Dios esa perfecta obediencia; s\u00f3lo cuando la gracia de Dios llega a tomar posesi\u00f3n de nosotros y nos cambia podemos darle a Dios la reverencia y la devoci\u00f3n que Le debemos. Nacemos de nuevo por medio de Jesucristo; es cuando Le entregamos nuestros corazones y vidas cuando se produce el cambio:<\/p>\n<p>Cuando eso sucede, nacemos <em>de agua y del Esp\u00edritu. Aqu\u00ed <\/em>hay dos ideas. El agua es el s\u00edmbolo de la limpieza. Cuando Jes\u00fas toma posesi\u00f3n de nuestras vidas, cuando Le amamos con todo nuestro coraz\u00f3n, nuestros pecados pasados son perdonados y olvidados. El <em>Esp\u00edritu <\/em>es el s\u00edmbolo del <em>poder. <\/em>Cuando Jes\u00fas toma posesi\u00f3n de nuestras vidas, no es s\u00f3lo que nuestros pecados pasados son perdonados y olvidados; si eso fuera todo, podr\u00edamos volver otra vez a arruinar la vida, pero entra en ella un nuevo poder que nos permite ser lo que por nosotros mismos no podr\u00edamos ser, y hacer lo que por nosotros mismos no podr\u00edamos hacer. El agua y el Esp\u00edritu representan la limpieza y la fortaleza del poder de Cristo que borra el pasado y da la victoria en el futuro.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, en este pasaje Juan establece una gran ley. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Esp\u00edritu es esp\u00edritu. La persona humana no es nada m\u00e1s que carne, y sus posibilidades se limitan a las de la carne. Por s\u00ed misma no puede salir de la frustraci\u00f3n y del fracaso; eso lo sabemos muy bien, es el hecho universal de la experiencia humana. Pero la esencia misma del Esp\u00edritu es un poder y una vida que est\u00e1n por encima de la vida y el poder humanos, y cuando el Esp\u00edritu toma posesi\u00f3n de nosotros, la vida derrotada de nuestra naturaleza humana se transforma en la vida victoriosa de Dios.<br \/>Nacer de nuevo es experimentar un cambio tan total que s\u00f3lo se puede describir como re-nacimiento o re-creaci\u00f3n. Este cambio se produce cuando amamos a Jes\u00fas y Le dejamos entrar en nuestro coraz\u00f3n. Entonces se nos perdona el pasado y el Esp\u00edritu nos capacita para el futuro; entonces podemos aceptar la voluntad de Dios de veras. Y entonces llegamos a ser ciudadanos del Reino del Cielo, e hijos de Dios, y a entrar en la vida eterna, que es la vida misma de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 3<\/p>\n<p>EL PROBLEMA DE LA SALVACI\u00d3N DEL HOMBRE <\/p>\n<p>(DIALOGO CON NICODEMO) <\/p>\n<p>Y LA RESPUESTA DE LA FE CRISTIANA <\/p>\n<p>(\u00abEL KERYGMA JO\u00c1NICO\u00bb) <\/p>\n<p>(Jua 3:1-12.31-36.13-21.22-30) <\/p>\n<p>1. EL DIALOGO CON NICODEMO (\/Jn\/03\/01-10)  <\/p>\n<p>1 Hab\u00eda entre los fariseos un hombre, llamado Nicodemo, dignatario entre los jud\u00edos. 2 \u00e9ste fue de noche a ver a Jes\u00fas y le dijo: Rab\u00ed, nosotros lo sabemos: t\u00fa has venido de parte de Dios en calidad de maestro. Porque nadie puede hacer esas se\u00f1ales que t\u00fa haces, si Dios no est\u00e1 con \u00e9l. 3 Jes\u00fas le respondi\u00f3: De verdad te aseguro: Quien no nace de lo alto (o de nuevo), no puede ver el reino de Dios. 4 D\u00edcele Nicodemo: \u00bfC\u00f3mo puede un hombre nacer cuando ya es viejo? \u00bfAcaso puede entrar por segunda vez en el seno de su madre, y volver a nacer? 5 Jes\u00fas respondi\u00f3: De verdad te aseguro: Quien no nace de agua y de esp\u00edritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo nacido de la carne, carne es, y lo nacido del esp\u00edritu, esp\u00edritu es. 7 No te extra\u00f1es de que te haya dicho: Es necesario que nazc\u00e1is de lo aIto (o de nuevo). 8 EI viento sopla donde quiere: t\u00fa oyes su silbido, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni ad\u00f3nde va. As\u00ed le sucede a todo el que ha nacido del esp\u00edritu. 9 Nicodemo le volvi\u00f3 a preguntar: \u00bfC\u00f3mo puede suceder esto? 10 Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00bfT\u00fa eres maestro de Israel, y no lo sabes? <\/p>\n<p>El texto precedente (2,23-25) hab\u00eda hablado de que en la fiesta jud\u00eda de pascua muchos creyeron en Jes\u00fas al ver las se\u00f1ales que hac\u00eda. En la mayor parte de los casos se trataba de una fe bastante superficial y sin hondura, que dif\u00edcilmente induc\u00eda a seguir inquiriendo y menos a\u00fan empujaba al seguimiento de Jes\u00fas. De ese trasfondo general destaca ahora el cap\u00edtulo 3 a una figura prominente. Un var\u00f3n de nombre Nicodemo, miembro del consejo jud\u00edo, versado en la Escritura y miembro asimismo del partido religioso de los fariseos, busca a Jes\u00fas de noche -probablemente para no llamar demasiado la atenci\u00f3n-, a fin de tratar con \u00e9l el grav\u00edsimo problema de la salvaci\u00f3n humana. A este personaje s\u00f3lo nos lo encontramos en el cuarto Evangelio (adem\u00e1s del pasaje presente en 7.50 y 19,39). La designaci\u00f3n \u00abdignatario entre los jud\u00edos\u00bb le se\u00f1ala como miembro del sanedr\u00edn, y pertenec\u00eda tambi\u00e9n a la fracci\u00f3n de los fariseos, que en la \u00e9poca de Jes\u00fas representaba una minor\u00eda dentro del consejo. No se puede excluir en modo alguno la posibilidad de que Jes\u00fas contase tambi\u00e9n con seguidores y simpatizantes entre los prominentes fariseos, m\u00e1s bien hay que suponer lo contrario (cf. Mar 12:28-34, donde Jes\u00fas da testimonio a favor de un fariseo: \u00abNo est\u00e1s lejos del reino de Dios\u00bb, Mar 12:34). Asimismo Hechos de los ap\u00f3stoles refiere de miembros fariseos en la primera comunidad cristiana de Jerusal\u00e9n (Hec 15:5). Hay, pues, que contar seriamente con esas tradiciones personales. Pero, aun cuando el relato pueda tener un trasfondo hist\u00f3rico, ciertamente que aqu\u00ed no constituye el punto determinante. Al personaje Nicodemo s\u00f3lo se le utiliza aqu\u00ed como aliciente para una determinada funci\u00f3n. Es la figura del jud\u00edo piadoso a la vez que destacado, al que inquieta el problema de la salvaci\u00f3n, de la vida eterna, problema que plantea a Jes\u00fas, aun cuando sea el propio Jes\u00fas el que lo expone como la cuesti\u00f3n central. Nicodemo es adem\u00e1s la figura de cualquier hombre acuciado por el problema de la salvaci\u00f3n, por la cuesti\u00f3n del sentido, pues seg\u00fan Jn se puede decir que en realidad no hay hombre alguno al que no acucie ese problema central de la vida. Quien se pregunta por la salvaci\u00f3n o por el sentido \u00faltimo de la vida, se topa de alguna forma con Jes\u00fas. Por elIo se trata tambi\u00e9n en este texto del n\u00facleo de la fe cristiana. \u00bfCu\u00e1l es la cuesti\u00f3n que mueve al hombre a creer y cu\u00e1l la respuesta que puede ofrecer la comunidad a esa cuesti\u00f3n? <\/p>\n<p>En representaci\u00f3n de otros muchos, Nicodemo saca la \u00fanica conclusi\u00f3n recta, en el sentido del evangelio seg\u00fan Juan, de cuanto ha experimentado hasta ahora con Jes\u00fas, cuando le dice: \u00abRab\u00ed, nosotros sabemos que has venido de parte de Dios en calidad de maestro, porque nadie puede hacer esas se\u00f1ales que t\u00fa haces, si Dios no est\u00e1 con \u00e9l\u00bb (v. 2b, cf. asimismo 9,31: \u00abSabemos que Dios no escucha a los pecadores, sino que al hombre temeroso de Dios y cumplidor de su voluntad, a \u00e9se es a quien escucha\u00bb). Las \u00abse\u00f1ales\u00bb llaman la atenci\u00f3n sobre Jes\u00fas y plantean la cuesti\u00f3n de si Jes\u00fas ha recibido de Dios la facultad de realizar tales signos o la tiene de alguna otra parte. Para Nicodemo est\u00e1 claro que, habida cuenta de las se\u00f1ales, s\u00f3lo se puede llegar a esta conclusi\u00f3n: Dios es un aliado de este hombre y est\u00e1 por completo de su parte. Rompe, pues, en cierto modo con el prejuicio existente acerca de Jes\u00fas. Mas tarde intervendr\u00e1 tambi\u00e9n a favor de Jes\u00fas en presencia de sus colegas y acabar\u00e1 colaborando en el sepelio de Jes\u00fas. Su apertura de esp\u00edritu es buena prueba de su manera de pensar y actuar. Y el hombre que quiere llegar a la fe en Jes\u00fas debe sin duda mostrar ese inter\u00e9s general y positivo por Jes\u00fas y por el problema de la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>La primera respuesta de Jes\u00fas en el v. 3 parece de momento ir mucho m\u00e1s all\u00e1 de su motivaci\u00f3n inmediata, avanzando directamente y sin rodeos hasta el n\u00facleo teol\u00f3gico de la cuesti\u00f3n. Ello constituye una prueba evidente de lo artificial de nuestro texto; aunque puede tambi\u00e9n expresar la idea de que la respuesta que la fe tiene para el problema de la salvaci\u00f3n humana, arranca de una dimensi\u00f3n radicalmente distinta y se mueve en un plano diferente del que el hombre se espera con sus preguntas. En efecto, el problema de la salvaci\u00f3n humana y la respuesta de la revelaci\u00f3n est\u00e1n en dos planos diferentes; s\u00f3lo una fe comprometida muestra en qu\u00e9 forma la b\u00fasqueda humana y la respuesta divina est\u00e1n \u00edntimamente relacionadas y se corresponden. Pese a todos sus deseos, incluido el deseo de salvaci\u00f3n y de un sentido a su vida, el hombre se mueve siempre en medio de lo finito, transitorio y mundano. S\u00f3lo Jes\u00fas le hace ser consciente de que en realidad quiere algo muy distinto: \u00abDe verdad te aseguro que quien no nace de lo alto (o de nuevo) no puede ver el reino de Dios.\u00bb Lo peculiar de esta afirmaci\u00f3n est\u00e1 en que aqu\u00ed, cuando habla de \u00abver el reino de Dios\u00bb o de \u00abentrar en el reino de Dios\u00bb (v. 5), resuena un lenguaje comunitario anterior a la redacci\u00f3n del Evangelio jo\u00e1nico. E1 concepto \u00abreino de Dios\u00bb o de \u00abrealeza divina\u00bb es el concepto central de la predicaci\u00f3n del Jes\u00fas hist\u00f3rico y designa el acontecimiento salv\u00edfico y escatol\u00f3gico con el que Dios proclama su voluntad definitiva de salvaci\u00f3n respecto del hombre y su deseo de establecer su dominio salvador. Dentro de algunas tradiciones de la comunidad postpascual (en Pablo, por ejemplo) ese concepto aparece en el fondo como un concepto teol\u00f3gico fundamental. En su pleno significado s\u00f3lo se ha mantenido dentro de la tradici\u00f3n sobre Jes\u00fas que han conservado Marcos y la fuente de los logia. En Jn, por el contrario, s\u00f3lo aparece dos veces (3,3.5), mientras que habla de la realeza soberana de Jes\u00fas (18,36). Al lenguaje tradicional formal pertenece sobre todo la expresi\u00f3n \u00abentrar en el reino de Dios\u00bb (1), en que se trata del problema de la participaci\u00f3n del hombre en la salvaci\u00f3n final. Y son precisamente esas expresiones las que indican el inter\u00e9s por el problema de la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>En ese marco se llega tambi\u00e9n despu\u00e9s a formular las condiciones de admisi\u00f3n, como cuando se dice en  Mar 10:15 : \u00abOs aseguro que quien no recibe como un ni\u00f1o el reino de Dios, no entrar\u00e1 en \u00e9l\u00bb (cf. Mat 18:3 : \u00abOs aseguro que, si no cambi\u00e1is y os hac\u00e9is como ni\u00f1os, no entrar\u00e9is en el reino de los cielos, cf. nota 1). Es precisamente caracter\u00edstico del ambiente jud\u00edo el que el problema de la salvaci\u00f3n se presente como un inter\u00e9s comprometido de la participaci\u00f3n en la salud final, en el reino de Dios, en la vida del mundo futuro (del \u00abe\u00f3n que viene\u00bb). Hemos de observar que el concepto \u00abvida (eterna)\u00bb, expresi\u00f3n t\u00edpica de Jn para indicar la salvaci\u00f3n final, todav\u00eda no se encuentra en nuestra per\u00edcopa. Con su respuesta es Jes\u00fas el primero que hace adquirir conciencia del problema de la salvaci\u00f3n como tal. Esto se evidencia sobre todo en la genuina formulaci\u00f3n de la condici\u00f3n salv\u00edfica. Si la tradici\u00f3n jud\u00eda formulaba la cuesti\u00f3n salv\u00edfica en el sentido de qui\u00e9n puede ver el reino de Dios, qui\u00e9n tiene acceso al reino de Dios, la formulaci\u00f3n de las condiciones apunta m\u00e1s bien al medio helen\u00edstico. El texto griego tiene un doble sentido que dif\u00edcilmente puede reproducir la versi\u00f3n castellana: todos deben nacer anothen. Este adverbio anothen puede significar dos cosas: nacer \u00abde arriba\u00bb, es decir, nacer de Dios, y tambi\u00e9n \u00abvolver a nacer, nacer de nuevo\u00bb. La Vulgata latina traduce nisi quis renatus fuerit denuo, non potest videre regnum Dei, y Lutero dice: \u00abResulta, pues, que cualquiera que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios.\u00bb La ambivalencia, como demuestra la continuaci\u00f3n, est\u00e1 elegida a prop\u00f3sito, cuando se juega con las posibilidades sem\u00e1nticas de la palabra anothen (desde arriba o de nuevo). Es cierto que al acento decisivo carga sobre el significado \u00abde arriba\u00bb = de Dios, o, como se dice a modo de conclusi\u00f3n, sobre el nacimiento \u00abde agua y de esp\u00edritu\u00bb (cf. tambi\u00e9n 1,12-13) (2). Como quiera que sea, no parece que el acento secundario del \u00abnacer de nuevo\u00bb o regeneraci\u00f3n carezca por completo de importancia, aunque ese acento est\u00e9 sujeto al principal. <\/p>\n<p>Jes\u00fas hab\u00eda planteado el problema de la salvaci\u00f3n y \u00e9l mismo contin\u00faa dando la respuesta: S\u00f3lo puede \u00abver el reino de Dios\u00bb, aquel que \u00abnace de arriba, de nuevo\u00bb. Resuena ya aqu\u00ed la idea de que se trata de algo que no est\u00e1 pura y llanamente en el campo de las posibilidades humanas. La palabra anothen contribuye a que, gracias al equ\u00edvoco, se explique mejor la idea de un \u00abnacimiento de arriba\u00bb y se distingan con mayor nitidez los cambios de lo terreno y de lo celestial. Es Nicodemo el que plantea la cuesti\u00f3n del \u00abc\u00f3mo\u00bb de ese misterioso proceso: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puede un hombre nacer, cuando ya es viejo? \u00bfAcaso puede entrar por segunda vez en el seno de su madre, y volver a nacer?\u00bb La pregunta responde exactamente a la de Tat: \u00abExpl\u00edcame el proceso de la regeneraci\u00f3n\u00bb (C.H., XIII, 3), y se demuestra con ello que pertenece formalmente al di\u00e1logo doctrinal. En todo caso la idea del renacimiento necesitaba una explicaci\u00f3n, para ponerla a seguro de un equ\u00edvoco simplista. Est\u00e1 claro que Nicodemo entiende la expresi\u00f3n \u00abnacimiento de arriba\u00bb en el sentido de una regeneraci\u00f3n representando, por lo mismo la interpretaci\u00f3n tradicional. Mediante una serie de afirmaciones Jes\u00fas pone en el lugar debido esa concepci\u00f3n tradicional (v. 5-8). El v. 5 explica lo que contiene tal \u00abnacimiento de arriba\u00bb \u00abSi no nac\u00e9is del agua y del esp\u00edritu&#8230;\u00bb Ah\u00ed es donde carga sobre todo el acento. El nacer de arriba equivale a nacer del agua y del esp\u00edritu. Como muestra el estado textual, no existe el menor motivo para eliminar del texto el \u00abdel agua\u00bb, como propone Bultmann. La concepci\u00f3n de que el Evangelio seg\u00fan Jn en su estrato m\u00e1s antiguo se mostraba cr\u00edtico frente a los sacramentos, porque la tradici\u00f3n jo\u00e1nica o algunas de sus partes estaban m\u00e1s cerca del espiritualismo y entusiasmo gn\u00f3stico-helen\u00edstico, choca con un punto decisivo que aparece repetidas veces en el cuarto Evangelio, a saber: la concurrencia con el movimiento baptista. El c\u00edrculo jo\u00e1nico hubo de practicar el bautismo por el mero hecho de que el bautismo cristiano, en cuanto \u00abbautismo en esp\u00edritu\u00bb, se contrapone al simple \u00abbautismo en agua\u00bb de Juan (1,26.33). Tampoco en otros textos del cristianismo primitivo el concepto \u00abbautismo en esp\u00edritu\u00bb excluye, en modo alguno, el rito bautismal que por supuesto se realizaba con agua. En  Jua 3:22, el bautismo aparece en conexi\u00f3n expl\u00edcita con Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos. Tampoco se puede esgrimir en ese sentido la gnosis, pues que entre algunos gn\u00f3sticos se practicaba el bautismo como un rito, seg\u00fan ha demostrado recientemente K. Rudolph. Los textos gn\u00f3sticos, que se refieren a Jua 3:5, suponen el texto tradicional, aunque lo interpreten de un modo dualista. \u00abCon todo, hay que reconocer que el punto de mira propiamente dicho no es el bautismo de agua (en cuanto rito externo y exigencia extr\u00ednseca), sino el \u00abnacimiento del Esp\u00edritu (de Dios)\u00bb, es decir, ese hecho salv\u00edfico fundamental que, para la Iglesia primitiva, s\u00f3lo al sacramento del bautismo estaba vinculado\u00bb. <\/p>\n<p>Mediante la introducci\u00f3n del concepto \u00abesp\u00edritu o pneuma\u00bb enlaza el \u00abnacimiento de arriba o de nuevo\u00bb con la primitiva tradici\u00f3n cristiana, que entiende el don del Esp\u00edritu como un acontecimiento escatol\u00f3gico, acontecimiento del que somos part\u00edcipes gracias a Cristo glorificado (cf. Hec 2:1-13.14-36, y tambi\u00e9n Jua 20:22s) Esa relaci\u00f3n escatol\u00f3gica se articula aqu\u00ed mediante la relaci\u00f3n con la soberan\u00eda de Dios. El nacimiento del esp\u00edritu es, a su vez, un acontecimiento y una realidad escatol\u00f3gicos. Se trata del fundamento de la existencia escatol\u00f3gico-pneum\u00e1tica, del cristiano. Para lo cual hay que suponer la concepci\u00f3n din\u00e1mico-vital del ruakh o pneuma propia de la tradici\u00f3n b\u00edblica. <\/p>\n<p>El v. 6 \u00ablo nacido de la carne, carne es, y lo nacido del esp\u00edritu, esp\u00edritu es\u00bb contrapone de una forma, que es t\u00edpica de Jn, las dos dimensiones o esferas sarx o carne y pneuma o esp\u00edritu. A diferencia de lo que ocurre en Pablo, se trata aqu\u00ed de dos dimensiones radicalmente distintas, que est\u00e1n en la base de una diferente manera de ser. \u00abMientras que en Pablo la sarx experimenta su caracter\u00edstico modo de ser por cuanto que es el campo de dominio del poder del pecado, en Jn el t\u00e9rmino sarx sirve para designar el origen (cf. 1,13). Pero en el origen se centra todo, ya que decide la calidad del principio vital que habita dentro de un ser. Una y otra vez encontramos en Jn esta mentalidad caracter\u00edstica, cuya nota t\u00edpica es el empleo de la preposici\u00f3n \u00abde\u00bb (ek) en un sentido perfectamente definido, de tal modo que con ella se designa un \u00abde d\u00f3nde\u00bb singular del hombre. Ese \u00abde d\u00f3nde\u00bb se refiere a la misma concepci\u00f3n que el ser humano tiene de s\u00ed mismo, o, mejor dicho, al fundamento y origen \u00faltimo de esa concepci\u00f3n. Tal mentalidad incluye sin embargo el que el \u00abde d\u00f3nde\u00bb del hombre, y tambi\u00e9n el \u00abde d\u00f3nde\u00bb del revelador Jes\u00fas, cualifique y defina de modo permanente su manera de ser. su manera de pensar y su conducta. Quien \u00abha nacido de la carne\u00bb s\u00f3lo se puede entender desde la esfera de esa misma \u00abcarne\u00bb, es decir, desde el mundo; su forma de ser viene a estar como programada de antemano por tal origen, al tiempo que establece sus posibilidades. Por el contrario, lo \u00abnacido del esp\u00edritu\u00bb establece una nueva concepci\u00f3n de la propia realidad, por cuanto el hombre recibe su origen en la dimensi\u00f3n del Pneuma divino, es decir \u00abde Dios\u00bb. \u00abY es que regeneraci\u00f3n&#8230; no significa simplemente algo as\u00ed como una mejora del hombre, significa m\u00e1s bien que el hombre recibe un nuevo origen\u00bb. Ello supone evidentemente que el hombre puede elegir entre esas dos esferas como entre dos alternativas; lo cual quiere decir que mediante el encuentro con la revelaci\u00f3n se le abre la posibilidad de elegir. El hombre debe decidir por s\u00ed mismo \u00abdesde d\u00f3nde\u00bb quiere entenderse radicalmente, si quiere hacerlo desde el \u00e1mbito de la \u00abcarne\u00bb, es decir, desde el mundo y sus posibilidades, o si m\u00e1s bien prefiere poner el cimiento de su propia concepci\u00f3n y, por ende, de su existencia, en el campo del pneuma, es decir, en Dios y desde Dios. <\/p>\n<p>Tras esta explicaci\u00f3n, que caracterizaba la \u00abregeneraci\u00f3n\u00bb como un acontecer escatol\u00f3gico, que el hombre experimenta en definitiva desde Dios, resulta claro, a todas luces, y ya no cabe sorprenderse de que Jes\u00fas diga: \u00abEs necesario que nazc\u00e1is de lo alto (o de nuevo)\u00bb (v. 7). La respuesta completa al problema humano de la salvaci\u00f3n s\u00f3lo puede venir dada por la revelaci\u00f3n, es decir, \u00fanicamente por Dios; y el hablar de Dios es siempre una acci\u00f3n eficaz, que realiza de inmediato lo que dice. De hecho el problema de la salvaci\u00f3n es el problema \u00faltimo del hombre, frente al cual todas las dem\u00e1s cuestiones son siempre problemas pen\u00faltimos. Y es el problema \u00faltimo porque es el problema del hombre acerca de s\u00ed mismo, en el que est\u00e1 en juego el sentido de su existencia. De ese problema cabe decir que el hombre no es capaz de resolverlo por s\u00ed mismo. La verdadera respuesta a esta cuesti\u00f3n s\u00f3lo puede llegar \u00fanica y exclusivamente \u00abdesde fuera\u00bb; y ese acontecimiento de \u00abla llegada de la respuesta\u00bb tiene el car\u00e1cter de un \u00abnacimiento desde arriba\u00bb. <\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que en la \u00abregeneraci\u00f3n\u00bb no se trata de un proceso moral, sino del problema de la fundamentaci\u00f3n \u00faltima de la existencia humana; es decir, del problema del sentido \u00faltimo y fundamental de la existencia, del fundamento y origen que todo lo sostiene, que precede incluso a cualquier \u00e9tica y, por tanto, a toda actuaci\u00f3n humana, a la que m\u00e1s bien presta el sentido o fundamento que la sustenta. Y entonces cabe tambi\u00e9n mostrar mejor con una imagen (met\u00e1fora) de qu\u00e9 \u00edndole es la esfera del pneuma. \u00abEl viento sopla donde quiere: t\u00fa oyes su silbido, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni ad\u00f3nde va. As\u00ed le sucede a todo el que ha nacido del esp\u00edritu\u00bb. La met\u00e1fora resulta en definitiva intraducible, porque juega con dos planos sem\u00e1nticos, toda vez que tanto el hebreo ruakh como el griego pneuma significan viento y esp\u00edritu como fuerza vital divina, en forma tan concreta que abraza tanto el sentido sensible como el significado en una unidad, como lo demuestra la formulaci\u00f3n de la met\u00e1fora: el viento sopla donde quiere&#8230; el esp\u00edritu sopla donde quiere&#8230; O para expresarlo en el lenguaje de Martin Buber: \u00abEl soplo del esp\u00edritu sopla donde quiere, t\u00fa escuchas su soplo, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni ad\u00f3nde camina; as\u00ed ocurre con todo el que ha nacido del soplo del esp\u00edritu\u00bb. El soplo del esp\u00edritu es la fuerza vital divina parecida a la borrasca. S\u00f3lo quien tras el ardor inclemente del d\u00eda haya experimentado en Arad, el desierto judaico de Israel, a la ca\u00edda de la tarde, la fuerza refrescante y vivificadora de la brisa, sabe bien lo que promete el concepto b\u00edblico de ruakh, pneuma o esp\u00edritu. La imagen contiene una comparaci\u00f3n; \u00bfen qu\u00e9 consiste? Evidente- mente en explicar lo incomprensible, sorprendente y maravilloso del nacimiento del esp\u00edritu. Para el hombre antiguo el soplo del viento era algo totalmente misterioso; al viento no se le puede aferrar, no se le puede meter en un pu\u00f1o, no se le puede comprender; ni siquiera se puede establecer su direcci\u00f3n. Y eso es exactamente lo que ocurre con el que ha nacido del esp\u00edritu. En definitiva ese tal resulta incomprensible, alguien sobre cuyo pensar, querer y actuar no se puede hacer ning\u00fan calculo, porque su persona y existencia se fundan en DioS y en el Pneuma divino. La existencia pneum\u00e1tica escatol\u00f3gica del \u00abnacido del esp\u00edritu\u00bb, del creyente, no se puede comprender con medidas. normas y categor\u00edas mundanas. Es una existencia que participa del soplo del esp\u00edritu y, por tanto, de Dios. \u00abEl que un hombre viva como ruakh, quiera el bien y obre con autoridad, es algo que no proviene de \u00e9l mismo. <\/p>\n<p>La pregunta que Nicodemo formula en conexi\u00f3n con esa imagen grandiosa y profunda: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puede suceder esto?\u00bb, no hace m\u00e1s que reforzar la impresi\u00f3n de lo misterioso y sorprendente que resulta ese nacimiento espiritual del hombre. Nuestro texto renuncia a una respuesta como la que da el C.H. en el trat. XIII. No se trata de un \u00absalir de s\u00ed mismo en un cuerpo inmortal\u00bb, sino de un acontecimiento en el que el hombre acepta y realiza a Dios y al Esp\u00edritu de Dios como el fundamento \u00faltimo que da sentido a su existencia. Es verdad que el texto jo\u00e1nico trabaja con la distinci\u00f3n dualista de las dos esferas, pero no con una antropolog\u00eda dualista. Lo que m\u00e1s bien est\u00e1 siempre en juego es el \u00abde d\u00f3nde\u00bb de todo el hombre. Y, siguiendo el sentido de nuestro texto, tambi\u00e9n aqu\u00ed cuenta el que en definitiva es algo que no se puede ense\u00f1ar objetivamente. S\u00f3lo cabe referirse a lo mismo como en la imagen del v. 8. La pregunta de Jes\u00fas deja totalmente pendiente el problema: \u00ab\u00bfT\u00fa eres maestro de Israel y no lo sabes (no lo entiendes)?\u00bb, pues es dif\u00edcil referirla s\u00f3lo a un detalle particular y no m\u00e1s bien a la concepci\u00f3n hebraico-b\u00edblica del esp\u00edritu. La frase tiene sin duda un sentido pol\u00e9mico. Por boca de Jes\u00fas el autor cristiano hace un reproche al escriba jud\u00edo: aunque rab\u00ed familiarizado con el mundo espiritual de la Escritura, no comprende el misterio del nacimiento del esp\u00edritu. Con lo cual se pone una vez m\u00e1s de manifiesto que el nacimiento del esp\u00edritu es un aut\u00e9ntico milagro del que el hombre en modo alguno puede disponer; m\u00e1s bien tiene que \u00abocurrirle\u00bb. <\/p>\n<p>2. UNA PALABRA DE TESTIMONIO (\/Jn\/03\/11-12) <\/p>\n<p>11 De verdad te aseguro: Nosotros hablamos de lo que sabemos, y damos testimonio de lo que hemos visto; pero vosotros no acept\u00e1is nuestro testimonio. 12 Si os habl\u00e9 de las cosas de la tierra, y no cre\u00e9is, \u00bfc\u00f3mo vais a creer al hablaros de las cosas del cielo? <\/p>\n<p>Mediante las diferentes conexiones los comentarios muestran la dificultad que encuentran para la recta colocaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de los vers\u00edculos 11 y 12. \u00bfSon la conclusi\u00f3n del discurso a Nicodemo, como piensan Schnackenburg y muchos otros, o pertenecen m\u00e1s bien a la per\u00edcopa siguiente, como supone Bultmann? Tambi\u00e9n se discute el sentido de ambas frases, aunque parece bastante claro que cada uno de los dos vers\u00edculos se refiere a un contenido diferente. Pese a lo cual, se hallan en una cierta conexi\u00f3n tanto con el texto precedente como con el que sigue, y constituyen una transici\u00f3n perfectamente l\u00f3gica. El problema del v. 11 radica ante todo en que la palabra de Jes\u00fas, introducida con el doble \u00abAm\u00e9n, am\u00e9n\u00bb (\u00abde verdad\u00bb), pasa del singular al plural: \u00abDe verdad te aseguro: Nosotros hablamos de lo que sabemos, y damos testimonio de lo que hemos visto\u00bb; lo cual resulta por completo inhabitual en Jn. Si no se quiere admitir que se trata de un plural maiestatis, de un plural mayest\u00e1tico y que Jes\u00fas ha empleado de prop\u00f3sito una forma \u00abnosotros\u00bb, quedar\u00eda como segunda posibilidad la suposici\u00f3n de que aqu\u00ed entra en juego un segundo c\u00edrculo de testigos. La formulaci\u00f3n del v. 11b recuerda mucho el comienzo de la carta primera de Juan (cf. 1Jn 1:1-3) Tal como lo entiende el c\u00edrculo jo\u00e1nico, el testimonio de Jes\u00fas y el testimonio de ese c\u00edrculo de disc\u00edpulos forman un todo; se trata de un solo y \u00fanico testimonio. Es importante adem\u00e1s que en esa palabra de Jes\u00fas se alce una acusaci\u00f3n que dif\u00edcilmente podr\u00eda dirigirse a Nicodemo. La acusaci\u00f3n es \u00e9sta: \u00abVosotros no acept\u00e1is nuestro testimonio.\u00bb Quienes rechazan el testimonio de la comunidad jo\u00e1nica son muy probablemente \u00ablos jud\u00edos\u00bb, contemplados aqu\u00ed en oposici\u00f3n a Nicodemo. La palabra pertenece, seg\u00fan ello, a la pol\u00e9mica antijud\u00eda del c\u00edrculo jo\u00e1nico. Con su distinci\u00f3n entre \u00ablas cosas de la tierra\u00bb y \u00ablas cosas del cielo\u00bb el v. 12 recoge el lenguaje del dualismo jo\u00e1nico (cf. v. 6), aunque aplic\u00e1ndolo de una forma particular. En efecto, las cosas de la tierra y las del cielo no se contraponen como realidades contrarias, cual hace el v. 6 con \u00abcarne\u00bb y \u00abesp\u00edritu\u00bb, sino que son tratadas seg\u00fan el conocido procedimiento l\u00f3gico \u00abde menor a mayor\u00bb. Si ni siquiera se entienden las cosas de la tierra, \u00bfc\u00f3mo se pretende entender las cosas del cielo? Para entonces se encuentra ya en el juda\u00edsmo la idea de que el hombre, que dif\u00edcilmente entiende lo terrenal, mucho menos est\u00e1 en condiciones de captar lo celestial (Cf. Ecl 5:1; Isa 55:8-9; Sab 9:16). Es dif\u00edcil decir a qu\u00e9 se refiere en concreto esta aseveraci\u00f3n, y sobre todo qu\u00e9 es lo que se entiende por \u00ablas cosas del cielo\u00bb. La salida de Schnackenburg de que lo \u00fanico que Jes\u00fas quiso ense\u00f1ar a Nicodemo con todo lo dicho fueron los fundamentos primeros de su revelaci\u00f3n salv\u00edfica, o ense\u00f1ar lo terreno, como ahora se dice, no proyecta ninguna luz, pues 3,1-10 dif\u00edcilmente se puede enmarcar en la categor\u00eda de \u00ablas cosas terrenas\u00bb. Lo mejor es considerar el v. 12 sin demasiadas profundidades como una f\u00f3rmula de transici\u00f3n, que en el lenguaje del dualismo jo\u00e1nico, aunque transform\u00e1ndolo en el sentido de un paralelismo recrecido, debe preparar al oyente o al lector para las siguientes afirmaciones reveladoras. De hecho frente a lo dicho hasta ahora, tales revelaciones representan una verdadera superaci\u00f3n. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. La expresi\u00f3n \u00abentrar en el reino de Dios\u00bb o \u00abentrar en la vida (eterna)\u00bb se encuentra a menudo en la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica, cf. Mat 17:13-14 y par; Luc 13:23-24 (met\u00e1fora de la puerta estrecha); Mar 9:43-48 y par. Mat 18:8-9 (+ 5.29-30: met\u00e1fora de la automutilaci\u00f3n); Mar 10:15 y par. Mt 18.3: Luc 18:17 (hay que hacerse ni\u00f1os); Mar 10:17-22 y par. Mat 19:23-25; Luc 18:24-25 (met\u00e1fora del camello y del ojo de la aguja). <\/p>\n<p> 2. BILLERBECK: \u00abanothen aparece en otros pasajes de Jn s\u00f3lo en sentido espacial =\u00abde lo alto\u00bb, desde arriba; cf 3,31; 19,11.23; as\u00ed tambi\u00e9n en 3,3 debe significar \u00abde lo alto\u00bb = desde Dios. En favor de ello hablan asimismo Jua 1:13; 1Jn 2:29; 1Jn 3:9; 1Jn 4:7; 5;1; pasajes en los que el nuevo nacimiento aparece regularmente como un nacimiento (desde) Dios. SCHNACKENBURG: \u00abAs\u00ed pues, anothen designa el mundo celestial, divino, por cuyos poderes debe ser renovado el hombre\u00bb.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>3. JES\u00daS REVELADOR AUTORIZADO POR DIOS (Jn\/03\/31-36) <\/p>\n<p>Si la conversaci\u00f3n con Nicodemo hab\u00eda tratado el problema de la salvaci\u00f3n humana y hab\u00eda ense\u00f1ado la necesidad de una renovaci\u00f3n radical del hombre mediante el \u00abnacimiento de arriba en el esp\u00edritu\u00bb, cabe considerar los textos que siguen (3,31-36.13-15.16-21) como la respuesta jo\u00e1nico- cristiana a ese mismo problema de la salvaci\u00f3n. Dichos textos tienen en com\u00fan el proporcionar con sus afirmaciones una especie de armaz\u00f3n b\u00e1sico a la cristolog\u00eda jo\u00e1nica. En su conjunto tales textos ofrecen una especie de \u00abcompendio de todo el evangelio seg\u00fan Juan\u00bb, el kerygma de la tradici\u00f3n jo\u00e1nica. Sin duda no es casualidad el que precisamente esos textos nos permitan reconocer unas conexiones claras con el pr\u00f3logo de Jn, y tampoco se contar\u00e1n por ello entre los \u00abdiscursos de revelaci\u00f3n\u00bb en sentido estricto. Porque aqu\u00ed se puede echar de ver que no habla el \u00abJes\u00fas jo\u00e1nico\u00bb, sino que tenemos m\u00e1s bien la expresi\u00f3n de lo que el c\u00edrculo jo\u00e1nico entend\u00eda por revelaci\u00f3n cristol\u00f3gica, y ello con un estilo y lenguaje objetivista y capaz de provocar una confesi\u00f3n. Para este g\u00e9nero literario es sumamente apropiada la designaci\u00f3n de \u00abtextos kerigm\u00e1ticos\u00bb. Sin embargo no deber\u00eda tratarse tanto de una homil\u00eda cuanto de los principios b\u00e1sicos de la teolog\u00eda jo\u00e1nica, cuyas afirmaciones fundamentales resuenan una y otra vez en el cuarto Evangelio con diferentes variaciones. <\/p>\n<p>La cristolog\u00eda de dichos textos no constituye algo totalmente nuevo, sino que est\u00e1 m\u00e1s bien ligada a trav\u00e9s de m\u00faltiples hilos con tradiciones m\u00e1s antiguas o de otros c\u00edrculos, que por lo dem\u00e1s son reelaboradas y reinterpretadas de forma aut\u00f3noma. Las f\u00f3rmulas cristol\u00f3gicas que se encuentran en 3,31-36 presentan este tenor: \u00abel que viene de lo alto\u00bb (v. 31) o del cielo. \u00abaquel a quien Dios envi\u00f3\u00bb (v. 34) y, finalmente \u00abel Hijo\u00bb (v. 35). Tales afirmaciones enlazan con las que se dan en la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica y que ven en Jes\u00fas al definitivo enviado de Dios, al profeta y revelador escatol\u00f3gico (cf Mt 23.34-36 y par. Lc 11.49-51; Mt 23.37-39 y par. Luc 13:34-35; Mar 12:1-12 y par. Mat 21:33-46; Luc 20:9-19). Adem\u00e1s el logion de revelaci\u00f3n de Mat 11:25-27 y par. Luc 10:21-22 se demuestra una vez m\u00e1s como el texto clave y como un eslab\u00f3n decisivo entre la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica (Q) y la cristolog\u00eda jo\u00e1nica. <\/p>\n<p>31 El que viene de lo alto est\u00e1 por encima de todos. El que es de la tierra, terreno es y como terreno habla. El que viene del cielo est\u00e1 por encima de todos: 32 da testimonio de lo que ha visto y o\u00eddo, pero nadie quiere aceptar su testimonio. 33 El que acepta su testimonio, certifica que Dios es veraz. 34 Porque el que ha sido enviado por Dios habla las palabras de Dios; pues Dios no da el Esp\u00edritu con medida. 35 El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en sus manos. 36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que reh\u00fasa creer en el Hijo, no ver\u00e1 la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre \u00e9l. <\/p>\n<p>Con un lenguaje apod\u00edctico y confesional empieza el texto del v. 31 a exponer de una manera dualista las dos esferas y respectivas posibilidades. Por una parte est\u00e1 claro que con \u00abel que viene de lo alto\u00bb o \u00abdel cielo\u00bb se piensa en Jes\u00fas. De \u00e9l se dice que est\u00e1 \u00abpor encima de todos\u00bb, es decir, que ocupa una eminente posici\u00f3n de poder y dominio. Seg\u00fan la primitiva concepci\u00f3n cristiana, Jes\u00fas ha obtenido esa posici\u00f3n como Se\u00f1or sobre todos (hombres, principados y potestades) con su resurrecci\u00f3n y glorificaci\u00f3n (cf. Mat 11:27; Mat 28:18; Flp 2:9-11). Nuestro texto supone, pues, la fe en la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas, y fundamenta as\u00ed su singular potestad salv\u00edfica como revelador y portador de la salvaci\u00f3n de Dios. Jn ahonda, al modo como lo hace en el pr\u00f3logo, la idea de los plenos poderes de Jes\u00fas al remitirse a su origen celestial. Jes\u00fas est\u00e1 por encima de todos, porque ha venido \u00abde lo alto\u00bb, \u00abdel cielo\u00bb, es decir, de Dios. Al revocarse al origen divino de Jes\u00fas, la aserci\u00f3n debe servir para calificar de antemano su palabra. Eso lo subraya a\u00fan m\u00e1s el v. 31b mediante el contraste entre \u00abel que viene de lo alto\u00bb, y el que \u00abes de la tierra\u00bb, como se dice literalmente, como su contrasujeto. Este \u00faltimo no designa a ninguna persona particular (ni Juan Bautista, ni Nicodemo); se trata m\u00e1s bien de un contexto como tal. Y por lo mismo se piensa en todos los que son \u00abde abajo\u00bb, es decir, \u00abde este mundo\u00bb (Flp 8:23), y que, como un c\u00edrculo cerrado, se oponen al revelador de Dios. <\/p>\n<p>De ellos se dice que su origen terreno marca toda su manera de ser terrenal; lo cual quiere decir sobre todo que s\u00f3lo pueden hablar cosas terrenas. M\u00e1s bien permanecen prisioneros por completo de \u00ablo terreno\u00bb en su manera de pensar y de hablar; y es \u00e9sa una frontera esencial que no pueden sobrepasar. Lo m\u00e1s importante es que en ese \u00e1mbito no existe revelaci\u00f3n alguna procedente de Dios. Tal es el sentido que pretende establecer la primera afirmaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Por el contrario, es totalmente distinto el testimonio de aquel que en efecto viene \u00abde lo alto\u00bb. La afirmaci\u00f3n supone la idea de la preexistencia y de la revelaci\u00f3n, tal como ha sido desarrollada en el pr\u00f3logo. La expresi\u00f3n \u00abda testimonio de lo que ha visto y o\u00eddo\u00bb parte de la conocida experiencia de que s\u00f3lo puede ser testigo quien ha vivido algo mediante la presencia ocular o auditiva, trasladando ese modelo al revelador de Dios. S\u00f3lo Jes\u00fas conoce a Dios por experienCIa directa, porque es el Logos encarnado. El acento tiende a poner de relieve la singularidad y el car\u00e1cter exclusivo de la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas acerca de Dios, como lo expresa tambi\u00e9n el logion de revelaci\u00f3n que encontramos en los sin\u00f3pticos: <\/p>\n<p>Todo me lo ha confiado mi Padre. <\/p>\n<p>Y nadie conoce al Hijo sino el Padre, <\/p>\n<p>y nadie conoce al Padre sino el Hijo <\/p>\n<p>y aquel a quien el Hijo quiera revel\u00e1rselo <\/p>\n<p>(Mt 1197 y par. Luc 10:22). <\/p>\n<p>En este texto formula la comunidad cristiana su confesi\u00f3n de fe de que Jes\u00fas, como Hijo de Dios, es el \u00fanico mediador de revelaci\u00f3n. En ese mundo de ideas se mueve nuestro texto jo\u00e1nico. El \u00abver y o\u00edr\u00bb viene a indicar la continuidad en recibir la revelaci\u00f3n. Jes\u00fas est\u00e1 en permanente contacto con Dios, como se dice tambi\u00e9n del siervo de Yahveh: \u00abMa\u00f1ana tras ma\u00f1ana despierta mis o\u00eddos para que oiga como disc\u00edpulo\u00bb (Isa 50:4b). Se asegura adem\u00e1s que Jes\u00fas es un testigo veraz que s\u00f3lo dice lo que ha visto u o\u00eddo, por lo que merece fe. Su palabra se caracteriza como testimonio. Con ello no s\u00f3lo se dice que Jes\u00fas puede actuar en el mundo como leg\u00edtimo \u00abtestigo de Dios\u00bb (cf. 18,37c: \u00abYo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para ser testigo de la verdad; todo el que es de la verdad escucha mi voz.\u00bb) El testimonio compromete mucho m\u00e1s al testigo en la causa de la verdad, que ha de atestiguar. Al oyente de ese testimonio se le plantea la cuesti\u00f3n de si ha de aceptarlo o no, es decir, de si debe o no creer. Entre las notas caracter\u00edsticas del testimonio est\u00e1 el que no se puede tener o alcanzar el tema, aqu\u00ed la revelaci\u00f3n de Dios, prescindiendo del testigo y de su testimonio, mediante por ejemplo una intuici\u00f3n o conocimiento independiente del mismo, sino s\u00f3lo a trav\u00e9s del lenguaje fiable y digno de cr\u00e9dito del testigo. Si se rechaza al testigo; el testimonio pierde todo su valor. El sentido peculiar de la existencia de Jes\u00fas, seg\u00fan Jn, es el ser testigo aut\u00e9ntico de Dios en el mundo. <\/p>\n<p>Por ello resulta tanto m\u00e1s extra\u00f1o el que se diga a continuaci6n: \u00abPero nadie quiere aceptar su testimonio\u00bb (cf. 1,11; 3,11). El gran enigma con que la fe se enfrenta una y otra vez desde los d\u00edas mismos de Jes\u00fas es y ser\u00e1 siempre el que \u00abel mundo\u00bb no acepte el testimonio divino de Jes\u00fas, el que exista una incredulidad que se cierra a la revelaci\u00f3n y a sus datos. No obstante tambi\u00e9n existe la otra reacci\u00f3n positiva por la que el hombre acepta el testimonio divino de Jes\u00fas y llega a la fe. De \u00e9l se dice que \u00abcertifica (lit. \u00absella\u00bb) que Dios es veraz\u00bb, fiable y fiel. En la afirmaci\u00f3n late la idea de que el testimonio de Dios, y por tanto la realidad, verdad y fidelidad de Dios, est\u00e1n en juego y a la intemperie en el mundo. Dios no es una realidad que se imponga por la fuerza y se procure por esa v\u00eda el reconocimiento y aceptaci\u00f3n. Y lo es mucho menos en Jes\u00fas precisamente. Espera el libre asentimiento del hombre; quiere ser \u00abcertificado\u00bb y autenticado por el hombre, cuando \u00e9ste por su propia decisi\u00f3n acepta a Dios con su fe. La fe en el testimonio divino de Jes\u00fas es un acto libre del hombre, que, con su respuesta positiva, viene a poner su firma y sello a la lealtad y veracidad de Dios. <\/p>\n<p>La segunda idea del v. 34 designa a Jes\u00fas como \u00abel que ha sido enviado por Dios\u00bb, como el enviado y mensajero de Dios. Aqu\u00ed se recoge otro modelo ideal, muy difundido en el mundo antiguo (e incluso en nuestros mismos d\u00edas, baste pensar, por ejemplo, en los enviados diplom\u00e1ticos) y que sobre todo en el AT alcanz\u00f3 una gran importancia dentro del marco del env\u00edo, misi\u00f3n y legitimaci\u00f3n de los profetas como mensajeros de Dios. Ese concepto de misi\u00f3n es fundamental para la estructura de la cristolog\u00eda jo\u00e1nica y de la teolog\u00eda de la revelaci\u00f3n. Jes\u00fas es aquel al que Dios o el Padre ha enviado, y que por ello habla tambi\u00e9n de Dios (o el Padre) \u00abque me ha enviado\u00bb. Se puede calificar perfectamente la cristolog\u00eda jo\u00e1nica como la cristolog\u00eda de la misi\u00f3n. Mas para saber con exactitud de qu\u00e9 se trata nada mejor que recordar un principio jur\u00eddico, caracter\u00edstico del sistema jud\u00edo de enviados y emisarios y que suena as\u00ed: \u00abEl enviado de un hombre es como \u00e9l mismo\u00bb. Ah\u00ed late sobre todo el principio de representaci\u00f3n: el enviado es el representante del que le manda y representa la parte contraria frente a quien es enviado. Est\u00e1 autorizado y encargado para actuar en nombre del que le env\u00eda, transmitir mensajes y cerrar acuerdos, etc. Pero esa competencia va ligada a la misi\u00f3n; el enviado no act\u00faa por propia autoridad, sino que est\u00e1 siempre al servicio de quien le env\u00eda, del mandante. Ahora bien, como en el emisario est\u00e1 siempre presente como soberano el respectivo mandante -como lo estaba, por ejemplo, el senado en los emisarios romanos- el rechazo, la humillaci\u00f3n o los malos tratos inferidos al enviado constituyen uno de los cr\u00edmenes m\u00e1s graves, que en casos extremos puede hasta desencadenar una guerra. Veremos c\u00f3mo, sobre todo en el enfrentamiento de Jes\u00fas con los jud\u00edos, encontramos una y otra vez ese modelo de enviado con sus notas caracter\u00edsticas. El modelo directo del mismo podr\u00eda ser el modelo de enviado prof\u00e9tico, en que el profeta aparece como mensajero de Yahveh, que transmite por encargo y fielmente, la palabra de Dios. S\u00f3lo que para Jn eso se agudiza en Jes\u00fas mucho m\u00e1s, por el hecho de que en Jes\u00fas se encuentra personalmente la Palabra de Dios encarnada, es decir, porque aqu\u00ed mensajero y mensaje se identifican. Jes\u00fas act\u00faa \u00fanica y exclusivamente por encargo de Dios, su Padre. Su palabra es palabra de Dios hasta lo m\u00e1s profundo de su existencia personal. Y a la vez Jes\u00fas es el representante de Dios en el mundo, que puede decir: \u00abQuien me ve a m\u00ed ve al Padre\u00bb (14,9). <\/p>\n<p>Como enviado de Dios Jes\u00fas habla naturalmente las palabras de Dios de acuerdo con el encargo recibido; al igual que los profetas del AT es el portavoz de Dios, y lo es en virtud y autoridad de su \u00abdotaci\u00f3n mesi\u00e1nica del Esp\u00edritu\u00bb. Como hemos de entenderlo en el v. 34c, Dios no ha dotado a Jes\u00fas mezquinamente o simplemente ad hoc, con una autoridad limitada, sino con poderes absolutos e ilimitados. Mediante su dotaci\u00f3n y plenitud de Esp\u00edritu desbordante, es decir, por su carisma mesi\u00e1nico, la autoridad de Jes\u00fas como enviado y portavoz de Dios est\u00e1 m\u00e1s que legitimada y asegurada. En Jes\u00fas la autorizaci\u00f3n jur\u00eddica y la plenitud carism\u00e1tica del Esp\u00edritu constituyen una unidad perfecta. Pero lo importante aqu\u00ed es que el Evangelio seg\u00fan Juan fundamenta la facultad reveladora de Jes\u00fas sobre bases carism\u00e1ticas y no metaf\u00edsicas. <\/p>\n<p>El v. 35 aporta otra idea al hablar ahora del amor de Dios, del Padre, al Hijo: \u00abEl Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en sus manos\u00bb (cf. 13,3; 17,2.23.24.25-26). El \u00abmotivo\u00bb determinante por el que Dios ha dotado al \u00abHijo\u00bb Jes\u00fas con tan vastos poderes de revelaci\u00f3n y de Esp\u00edritu, est\u00e1 en el amor divino, en el amor del Padre al Hijo. Verdad es que en la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica, y respecto de Jes\u00fas, se emplea el giro de \u00abHijo amado\u00bb (Mar 1:11; Mar 9:7; Mar 12:6 y par.), pero en dicha tradici\u00f3n no se encuentra ninguna expresi\u00f3n equiparable que caracterice de forma tan intensa las relaciones de Dios con Jes\u00fas como \u00abHijo\u00bb mediante el verbo \u00abamar\u00bb, como lo hace el cuarto Evangelio M\u00e1s a\u00fan, ese amor de Dios a Jes\u00fas ahonda en el abismo personal de Dios ante y por encima del tiempo, y as\u00ed se dice, por ejemplo \u00abporque me has amado desde antes de la creaci\u00f3n del mundo\u00bb; asimismo el mundo debe conocer \u00abque me has amado\u00bb (Mar 17:23), lo que se pone de manifiesto en la \u00abglorificaci\u00f3n de Jes\u00fas\u00bb, es decir, en su resurrecci\u00f3n de entre los muertos. <\/p>\n<p>Ah\u00ed se echa de ver asimismo la profundizaci\u00f3n jo\u00e1nica de la idea de Dios, que le ha llevado a esta formulaci\u00f3n: \u00abDios es amor\u00bb (\/1Jn\/04\/08). El amor de Dios Padre al Hijo se expresa aqu\u00ed como la realidad m\u00e1s \u00edntima de las relaciones divinas de Jes\u00fas y, por tanto, de las verdaderas relaciones de Dios con cualquier hombre. El coraz\u00f3n de las relaciones entre Dios y su Hijo Jes\u00fas no es fr\u00eda metaf\u00edsica u ontolog\u00eda, sino el amor que supera todos los conceptos. A partir de ah\u00ed tambi\u00e9n se puede entender la autoridad conferida a Jes\u00fas exclusivamente como una autoridad salvadora. <\/p>\n<p>Con ello la pretensi\u00f3n reveladora de Jes\u00fas queda iluminada hasta sus \u00edntimas profundidades: es una pretensi\u00f3n, en efecto, que se funda en el amor del Padre al Hijo, de tal manera que en la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas es el amor de Dios el que sale al encuentro del hombre, llegando en el v. 36, a modo de conclusi\u00f3n, el aspecto soteriol\u00f3gico del acontecimiento revelador. Primero de una forma positiva: \u00abEl que cree en el Hijo tiene vida eterna\u00bb (v. 36a). \u00abCreer\u00bb (pisteuein, Jn emplea siempre la forma verbal y nunca el sustantivo pistis, fe) es el t\u00e9rmino en el que se articula para Jn la nueva posibilidad que la revelaci\u00f3n proporciona al hombre para que alcance la salvaci\u00f3n. \u00abCreer\u00bb es aceptar a Jes\u00fas como al revelador y salvador autorizado por Dios. Desde ah\u00ed el acto de creer se orienta por completo y enf\u00e1ticamente a la persona y a la palabra de Jes\u00fas; el medio cristol\u00f3gico es indispensable para la concepci\u00f3n jo\u00e1nica de la fe. Lo que significa \u00abcreer\u00bb no cabe expresarlo de un modo m\u00e1s lapidario que con el giro \u00abel que cree tiene vida eterna\u00bb. La expresi\u00f3n hay que tomarla con la simplicidad y precisi\u00f3n con que est\u00e1 formulada. \u00abEl que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida\u00bb (\/1Jn\/05\/12). \u00abTener la vida eterna)\u00bb es la f\u00f3rmula jo\u00e1nica para la participaci\u00f3n en la salud mesi\u00e1nica escatol\u00f3gica. V\/SV SV\/V La \u00abvida\u00bb es salvaci\u00f3n, y la salvaci\u00f3n es la vida en su plena y no mermada realidad. <\/p>\n<p>Si aqu\u00ed el lenguaje encuentra una simplicidad completa y suprema, se debe a que la representaci\u00f3n de una plenitud vital divina s\u00f3lo se puede decir y expresar con esas simples palabras; de otro modo no es posible describirla. Lo nuevo en la aserci\u00f3n jo\u00e1nica es que la fe \u00abtiene\u00bb ya ahora la salvaci\u00f3n final. Cuando el hombre llega a la fe, no s\u00f3lo se da, seg\u00fan Jn, el comienzo de la fe sino tambi\u00e9n el comienzo de la \u00abvida eterna\u00bb. Por eso precisamente se subraya con tanto \u00e9nfasis en el di\u00e1logo con Nicodemo la necesidad de un nacimiento por el esp\u00edritu desde lo alto. Tal regeneraci\u00f3n acontece como comienzo de la nueva vida operada por Dios, cuando empieza la fe. La fe, como comienzo de la vida, es el \u00abnacimiento de lo alto\u00bb. Naturalmente que todo ello constituye una concepci\u00f3n de la fe mucho m\u00e1s honda, como que llega a las \u00faltimas profundidades existenciales del hombre, que la superficial aceptaci\u00f3n de unos dogmas como verdaderos. Ciertamente que el hombre no posee la vida como una posesi\u00f3n objetiva y segura. La salvaci\u00f3n nunca puede adquirir el car\u00e1cter de una propiedad privada a disposici\u00f3n personal, pues eso ser\u00eda volver a entenderla como algo terreno. Est\u00e1 ligada a la relaci\u00f3n creyente y vital con Jes\u00fas; seg\u00fan Jn en la relaci\u00f3n de fe hay algo totalmente real y presente. <\/p>\n<p>El v. 36b habla, por el contrario, de la alternativa negativa, formulada en un lenguaje m\u00e1s tradicional y eclesi\u00e1stico: \u00abPero el que reh\u00fasa creer en el Hijo, no ver\u00e1 vida, sino que la ira de Dios pesa sobre \u00e9l.\u00bb A la fe en el Hijo se le contrapone del lado negativo el rechazo y desobediencia al Hijo. Que la incredulidad se defina como desobediencia es algo que esperar\u00edamos m\u00e1s de Pablo que de Jn; sin embargo es una expresi\u00f3n perfectamente justificada, cuando se piensa hasta qu\u00e9 punto trabaja nuestro texto con la potestad salvadora de Jes\u00fas como enviado de Dios. En Jes\u00fas el mismo Dios sale al encuentro del hombre, al que quiere salvar como a su criatura y mediante su amor. Cuando el hombre desprecia esa solicitud divina cae en la desobediencia por cuanto escapa a la voluntad salvadora de Dios. Y en esa situaci\u00f3n ya \u00abno ver\u00e1 la vida\u00bb, sino que permanece m\u00e1s bien en un estado de desgracia, bajo la ira de Dios. <\/p>\n<p>Naturalmente que con esa manera de hablar, que desde luego resulta at\u00edpica en Jn, no se se\u00f1ala un afecto divino, sino que se piensa m\u00e1s bien en una situaci\u00f3n grave de alejamiento, cf. por ejemplo, Efe 2:1-3 : \u00abY a vosotros, que estabais muertos por vuestras culpas y pecados, en los que en un tiempo caminabais seg\u00fan la corriente de este mundo, seg\u00fan el pr\u00edncipe de la potestad del aire, el esp\u00edritu que act\u00faa ahora entre los hijos de la rebeld\u00eda, entre los cuales tambi\u00e9n nosotros todos viv\u00edamos entonces seg\u00fan las tendencias de nuestra carne, realizando los deseos de la carne y de la mente, y \u00e9ramos por naturaleza hijos de ira, exactamente como los otros&#8230;\u00bb La \u00abira de Dios\u00bb designa el alejamiento, que impregna la relaci\u00f3n de \u00abincredulidad\u00bb entre el hombre y Dios. El hombre permanece en la incredulidad en un extra\u00f1amiento radical frente al origen de su verdadera vida. <\/p>\n<p>4. \u00abTIENE QUE SER ELEVADO EL HIJO DEL HOMBRE\u00bb (\/Jn\/03\/13-15) <\/p>\n<p>Siguen ahora dos sentencias jo\u00e1nicas sobre el Hijo del hombre, v. 13 y 14, que hay que tomar como aserciones independientes. Si bien se consideran, certifican dos tradiciones distintas en la cristolog\u00eda del Hijo del hombre. Ya nos hemos referido al hecho de que las afirmaciones jo\u00e1nicas sobre el Hijo del hombre se diferencian notablemente de las que formulan los sin\u00f3pticos. Como quiera que sea, hay que decir que el Hijo del hombre jo\u00e1nico no puede derivar directamente de la apocal\u00edptica ni de las concepciones gn\u00f3sticas; m\u00e1s bien la interpretaci\u00f3n de Jn supone ya una cristianizaci\u00f3n de la figura del Hijo del hombre y arranca por lo mismo de unos supuestos cristianos. Para Jn resulta ya habitual la atribuci\u00f3n de ese t\u00edtulo de Hijo del hombre a Jes\u00fas; para el cuarto Evangelio est\u00e1 claro y establecido que Jes\u00fas de Nazaret es ese Hijo del hombre. Los cambios que han tenido lugar con la atribuci\u00f3n del t\u00edtulo de Hijo del hombre, tomado del marco de la apocal\u00edptica jud\u00eda, a la persona de Jes\u00fas con su contenido y alcance, tienen un reflejo explicito en Jn, cuando por ejemplo en 12,34 se pregunta la multitud: \u00abNosotros hemos sabido por la ley que el Cristo permanece para siempre. \u00bfY c\u00f3mo dices t\u00fa que el Hijo del hombre tiene que ser levantado en alto? \u00bfQui\u00e9n es ese Hijo del hombre?\u00bb <\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 consiste la nueva visi\u00f3n que Jn tiene del t\u00edtulo de Hijo del hombre? Eso es precisamente lo que explican las dos aserciones siguientes que trabajan con dos modelos mentales. Primero, el Hijo del hombre va ligado a la imagen ideal del descenso y el ascenso, que sirve, sobre todo, para formular la idea de revelaci\u00f3n. El segundo modelo comporta la f\u00f3rmula \u00abtiene que ser elevado el Hijo del hombre\u00bb. Aqu\u00ed se trata sobre todo de la importancia salv\u00edfica de Jes\u00fas; se trata, por tanto, de un modelo soteriol\u00f3gico. Naturalmente que ambos modelos concuerdan y constituyen el rasgo espec\u00edfico de la cristolog\u00eda jo\u00e1nica del Hijo del hombre. <\/p>\n<p>13 Pues nadie ha subido al cielo, sino aquel que baj\u00f3 del cielo, el Hijo del hombre (que est\u00e1 en el cielo). 14 Y al igual que Mois\u00e9s elev\u00f3 la serpiente en el desierto, as\u00ed tiene que ser elevado el Hijo del hombre, 15 para que todo el que cree en \u00e9l tenga vida eterna. <\/p>\n<p>El v. 13 pone ahora la primera afirmaci\u00f3n acerca del Hijo del hombre en conexi\u00f3n con el modelo descenso y ascenso. Algunos manuscritos a\u00f1aden tras \u00abHijo del hombre\u00bb: \u00ab&#8230;que est\u00e1 en el cielo\u00bb. queriendo con ello referirse a la idea de preexistencia y al concepto de revelaci\u00f3n permanente y v\u00e1lida. Parece sin embargo que tal a\u00f1adido es secundario. <\/p>\n<p>\u00abBajar\u00bb o descender se encuentra muy a menudo en Jn, aplicado, por ejemplo, al \u00abEsp\u00edritu\u00bb (1,32.33); hablando de \u00ablos \u00e1ngeles de Dios\u00bb (1,52) dice que suben y bajan sobre el Hijo del hombre. Cristol\u00f3gicamente es importante el \u00abbajar\u00bb sobre todo en el discurso del pan (6,33.38.41.42.50.51.58); v\u00e9ase la afirmaci\u00f3n: \u00abYo soy el pan vivo, que ha bajado del cielo\u00bb (6,51a). A la idea de \u00abbajar\u00bb corresponde luego la idea de \u00absubir\u00bb (3,13; 6,62; 20,17). Ese \u00absubir\u00bb se describe como un \u00absubir al Padre\u00bb en 20,17. En el Antiguo Testamento griego se encuentran innumerables ejemplos de ese empleo ling\u00fcistico y de su significado tanto literal y f\u00edsico (por ejemplo, la subida a un monte y la consiguiente bajada) como metaf\u00f3rico, cuando alguien quiere indicar el origen celeste y divino de una determinada persona o cosa. <\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n del v. 13 ha de entenderse evidentemente en un sentido radical. La tradici\u00f3n jo\u00e1nica conoce, sin duda, las diferentes concepciones apocal\u00edpticas y gn\u00f3sticas de reveladores y enviados de su entorno religioso, con sus correspondientes ofertas de salvaci\u00f3n. La aseveraci\u00f3n podr\u00eda, pues, dirigirse contra todo cuanto la apocal\u00edptica y la gnosis pretend\u00edan saber sobre viajes celestes ext\u00e1ticos, as\u00ed como sobre la subida al mundo luminoso superior del pleroma. Todo esto lo rechaza categ\u00f3ricamente el v. 13: ning\u00fan hombre ha tenido jam\u00e1s acceso a la regi\u00f3n celeste; por consiguiente, todas las pretensiones de revelaci\u00f3n en tal sentido son vac\u00edas. La tesis afirma m\u00e1s bien que s\u00f3lo uno ha \u00absubido\u00bb al cielo, y ello porque s\u00f3lo \u00e9l ha venido desde all\u00ed; ese uno es \u00abel Hijo del hombre\u00bb. S\u00f3lo \u00e9l en raz\u00f3n de su origen celeste puede traer la revelaci\u00f3n divina. Y est\u00e1 claro que ese Hijo del hombre no puede ser otro que Jes\u00fas de Nazaret. S\u00f3lo Jes\u00fas es el revelador y enviado de Dios. Tal es el testimonio de la fe cristiana que aqu\u00ed se expresa. Para esa fe es fundamental la vinculaci\u00f3n exclusiva y radical a la persona y obra de Jes\u00fas. Por lo dem\u00e1s quien est\u00e1 fuera de ese c\u00edrculo puede desde luego relativizar y poner en tela de juicio esa \u00abafirmaci\u00f3n absoluta\u00bb con cierto derecho; cosa que, en definitivas no puede hacer el creyente. <\/p>\n<p>El \u00abdescenso\u00bb precede al \u00abascenso\u00bb. Uno y otro, descenso y ascenso, constituyen en la concepci\u00f3n jo\u00e1nica todo el proceso revelador y salv\u00edfico, que se expresa mediante tales categor\u00edas (cf. asimismo Efe 4:8-10 : \u00abPor eso dice: Subiendo a la altura, llev\u00f3 consigo cautivos dio dones a los hombres. Lo que subi\u00f3, \u00bfqu\u00e9 es sino que baj\u00f3 primero a las regiones inferiores de la tierra? El que baj\u00f3 es el mismo que subi\u00f3 por encima de todos los cielos para llenarlo todo\u00bb). Dif\u00edcilmente podr\u00eda ponerse en duda que Jn, con el descenso, piense a la vez en su extrema consecuencia que es la de la cruz. La muerte en cruz de Jes\u00fas es el supuesto indispensable para su \u00abascenso\u00bb y hasta constituye su comienzo. El que aqu\u00ed la frase se cierre enf\u00e1ticamente con el \u00abHijo del hombre\u00bb tiene un evidente sentido demostrativo: justamente ese Hijo del hombre es el revelador y salvador de Dios. Dicho concepto ocupa tambi\u00e9n el centro de las afirmaciones siguientes, las cuales definen con mayor precisi\u00f3n a\u00fan el significado del descenso y del ascenso. <\/p>\n<p>Los v. 14s aportan como un nuevo elemento el concepto de \u00abexaltaci\u00f3n\u00bb, que recibe una primera explicaci\u00f3n con ayuda de una tipolog\u00eda veterotestamentaria y que despu\u00e9s es referida al Hijo del hombre. Se trata de una especie de midrash cristol\u00f3gico. La afirmaci\u00f3n del v. 14a: \u00abY al igual que Mois\u00e9s elev\u00f3 la serpiente en el desierto&#8230;\u00bb, alude al relato de \/Nm\/21\/04-09 sobre la serpiente de bronce en que se dice: <\/p>\n<p>(Los israelitas) partieron del monte Her, por el camino del mar de los Juncos para rodear el pa\u00eds de Edom; pero en el camino empez\u00f3 el pueblo a impacientarse, y habl\u00f3 contra Dios y contra Mois\u00e9s diciendo: \u00bfPor qu\u00e9 nos sacaste de Egipto, para hacernos morir en el desierto? No hay aqu\u00ed pan ni agua; y estamos ya cansados de este alimento tan ligero. Envi\u00f3 entonces Yahveh contra el pueblo serpientes abrasadoras, que mord\u00edan al pueblo y muri\u00f3 mucha gente de Israel. Vino el pueblo a Mois\u00e9s y le dijo: \u00a1Hemos pecado, por haber hablado contra Yahveh y contra ti! Ruega a Yahveh que aleje de nosotros las serpientes. Mois\u00e9s intercedi\u00f3 por el pueblo, y Yahveh le respondi\u00f3: Hazte una serpiente abrasadora, y ponla sobre un asta; as\u00ed todo el que haya sido mordido y la mire, vivir\u00e1. Hizo, pues, Mois\u00e9s una serpiente de bronce y la coloc\u00f3 sobre un asta; y si una serpiente mord\u00eda a uno, y \u00e9ste miraba a la serpiente de bronce, viv\u00eda <\/p>\n<p>La exposici\u00f3n tipol\u00f3gica de este texto se encuentra en diversos autores del cristianismo primitivo (Bern 12,5-7; Justino, Apol. I, 60,1-4; Di\u00e1logo con Trif\u00f3n 94,1-3) y debi\u00f3 estar bastante difundida (1). Seg\u00fan la carta de Bernab\u00e9 se trata de una \u00abimagen de Jes\u00fas, que deb\u00eda padecer y que deb\u00eda vivificar precisamente a quienes cre\u00edan que le hab\u00eda matado en la se\u00f1al (de la cruz)\u00bb (Bern 12,5). Respecto de esa tipolog\u00eda debi\u00f3 ser importante la acci\u00f3n salvadora de la serpiente de bronce, ya que quienquiera que hubiese sido mordido por la serpiente y miraba la serpiente de bronce continuaba vivo (Num 21:9). Cierto que ni en el relato de la serpiente de bronce en Num 21:4-9 ni en las primeras exposiciones cristianas se encuentra la expresi\u00f3n \u00abelevar\u00bb. La introducci\u00f3n de dicho concepto y la explicaci\u00f3n consiguiente podr\u00eda deberse al c\u00edrculo jo\u00e1nico y a su teolog\u00eda. La idea de \u00abelevar\u00bb constituye el concepto clave que enlaza la tipolog\u00eda veterotestamentaria con la aserci\u00f3n kerigm\u00e1tica de nuestro texto. <\/p>\n<p>El concepto \u00abelevar\u00bb, \u00abser elevado\u00bb hay que entenderlo desde su trasfondo del AT. Son frecuentes los pasajes veterotestamentarios en que se dice que Dios \u00abengrandece\u00bb a un hombre, eleva para \u00e9l el honor, el poder, el prestigio y la gloria, que \u00abha solicitado para \u00e9l un cuerno de salvaci\u00f3n\u00bb (cf 1Sa 2:1.10: Sal 75:11; Sal 92:11; cf. asimismo Luc 1:52 en el Magnificat: \u00abA los potentados derrib\u00f3 del trono, y elev\u00f3 a los humildes\u00bb, es decir, les dio gran reputaci\u00f3n, poder y dominio). Y hay que recordar sobre todo el c\u00e1ntico del siervo paciente y victorioso de Yahveh (Isa 52:13-53, 12) (2), donde al comienzo mismo se dice: <\/p>\n<p>\u00abHe aqu\u00ed que mi siervo prosperar\u00e1, <\/p>\n<p>ser\u00e1 engrandecido y ensalzado, puesto muy alto\u00bb (Isa 52:13). <\/p>\n<p>La versi\u00f3n griega de dicho pasaje dice textualmente: <\/p>\n<p>\u00abHe aqu\u00ed que mi siervo obtendr\u00e1 prestigio, <\/p>\n<p>ser\u00e1 exaltado y muy glorificado.\u00bb <\/p>\n<p>Nos encontramos aqu\u00ed con la peculiar forma jo\u00e1nica de la primitiva cristolog\u00eda cristiana de la exaltaci\u00f3n, tal como la hallamos en el conocido himno de Filipenses (\/Flp\/02\/06-11), aunque tambi\u00e9n en los Hechos de los ap\u00f3stoles, con la f\u00f3rmula por ejemplo de \u00abEl Dios de nuestros padres resucit\u00f3 a Jes\u00fas, a quien vosotros disteis muerte colg\u00e1ndolo de una cruz; a \u00e9ste lo ha exaltado Dios a su diestra como pr\u00edncipe y salvador, para dar a Israel el arrepentimiento y remisi\u00f3n de los pecados\u00bb (Hec 5:30s; cf. tambi\u00e9n Hec 2:33). Hay que recordar igualmente aqu\u00ed la importancia del Sal 110:1. La cristolog\u00eda de la exaltaci\u00f3n formula la idea de que la exaltaci\u00f3n de Jes\u00fas, es decir, su instalaci\u00f3n como Se\u00f1or y Mes\u00edas en conexi\u00f3n con su resurrecci\u00f3n de entre los muertos, es la respuesta de Dios a los padecimientos y muerte en cruz de Jes\u00fas, en otras palabras, es la elevaci\u00f3n de Jes\u00fas desde el estado humillante del dolor y del desprecio inherente a la cruz al estado de Se\u00f1or escatol\u00f3gico (a Kyrios redentor y salvador). Generalmente se distinguen ah\u00ed dos estadios: el estadio de la humillaci\u00f3n (\u00abhasta la muerte y muerte de cruz\u00bb. Flp 2:8) y el estadio de la exaltaci\u00f3n (\u00abpor lo cual Dios, a su vez, lo exalt\u00f3, y le concedi\u00f3 el nombre que est\u00e1 sobre todo nombre\u00bb, Flp 2:9s). El \u00abnombre\u00bb es una designaci\u00f3n de Kyrios para indicar la posici\u00f3n se\u00f1orial escatol\u00f3gica y c\u00f3smica de Jes\u00fas. As\u00ed pues, en esa primer\u00edsima cristolog\u00eda de la exaltaci\u00f3n siempre se distingue entre humillaci\u00f3n y exaltaci\u00f3n, entre muerte en cruz y resurrecci\u00f3n (y glorificaci\u00f3n). La peculiaridad, en cambio, de Jn consiste en no distinguir entre esos dos estadios diferentes y sucesivos, entendiendo ya la misma cruz como el comienzo de la exaltaci\u00f3n y glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas. Con la cruz empieza ya la exaltaci\u00f3n de Jes\u00fas. Por ello puede Jn presentar la historia de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas como su historia victoriosa y triunfal. <\/p>\n<p>Cuando se dice que el Hijo del hombre \u00abtiene que\u00bb ser elevado, se est\u00e1 aludiendo a un \u00abdeber\u00bb que es \u00abla necesidad mesi\u00e1nica del sufrimiento\u00bb. La aserci\u00f3n presenta ciertas resonancias de los vaticinios sin\u00f3pticos de la pasi\u00f3n (cf. Mar 8:31 y par. Mat 16:21; Luc 9:22; v\u00e9ase adem\u00e1s Luc 17:25; Luc 24:26 : \u00ab\u00bfAcaso no era necesario que el Cristo padeciera esas cosas para entrar en su gloria?\u00bb). La Iglesia primitiva reconoci\u00f3 en la muerte en cruz de Jes\u00fas el pasillo necesario, desde el punto de vista de la historia de la salvaci\u00f3n, para que Jes\u00fas llegase a la gloria mesi\u00e1nica. Con ello se solucionaba teol\u00f3gicamente el esc\u00e1ndalo de la cruz. Tambi\u00e9n aqu\u00ed Jn compendia en un \u00fanico proceso todo el acontecer de la cruz y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. As\u00ed pues, \u00abel HiJo del hombre tiene que ser elevado\u00bb significa que Jes\u00fas, como HiJo del hombre y siervo de Dios, tiene que recorrer el camino del dolor hasta la misma cruz. La instalaci\u00f3n del pat\u00edbulo de la cruz es parte integrante del proceso de exaltaci\u00f3n, y es preciso representarse en forma tan concreta y sensible todo el asunto. Al mismo tiempo eso representa la instalaci\u00f3n de Jes\u00fas como Se\u00f1or escatol\u00f3gico y mesi\u00e1nico en la gloria de Dios. De conformidad con ello, en Jn el \u00abexaltado\u00bb se identifica con el crucificado y glorificado, por cuanto que mediante el nuevo remodelado de la cristolog\u00eda de la exaltaci\u00f3n el v\u00eda crucis de Jes\u00fas es ya su camino victorioso. Cuando la cruz se entiende como \u00abelevaci\u00f3n\u00bb, aparece ya iluminada con el fulgor glorioso del triunfo mesi\u00e1nico. <\/p>\n<p>El v. 15 indica cu\u00e1l es el objetivo final por el que debe cumplirse la elevaci\u00f3n del Hijo del hombre, es decir, tiene Jes\u00fas que recorrer el camino de la cruz y del triunfo: \u00ab ..para que todo el que cree en \u00e9l tenga vida eterna\u00bb. La exaltaci\u00f3n del Hijo del hombre, la cruz y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, constituyen el acontecer salvador y, por lo mismo, son tambi\u00e9n el supuesto necesario para que los hombres puedan recibir el don de la vida eterna s\u00f3lo con que crean. El acontecimiento salvador de la elevaci\u00f3n del Hijo del hombre aparece, pues, como la realidad objetivamente dada y preordenada, como el fundamento vital establecido para la fe. Precisamente porque el Hijo del hombre tiene que recorrer ese camino, puede ya ahora como Hijo del hombre exaltado, convertirse en donante de vida eterna para los creyentes y en principio para todos los que crean. El \u00abcreer\u00bb aparece como la conducta humana, que establece la relaci\u00f3n con el acontecer salv\u00edfico y con el salvador. Cuando logra establecer esa relaci\u00f3n, el creyente por el hecho mismo de haber llegado a la fe ha obtenido ya la salvaci\u00f3n; \u00abtiene vida eterna en \u00e9l\u00bb o \u00abpor \u00e9l\u00bb, es decir, gracias al Hijo del hombre exaltado. <\/p>\n<p>La salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica, que tal es la vida eterna, aparece como un don presente, y para la inteligencia cristiana de la salvaci\u00f3n es decisivo el que ese don sea comunicado a trav\u00e9s del Hijo del hombre Jes\u00fas y que est\u00e9 vinculado a su exaltaci\u00f3n. El acto de creer, por el que el hombre establece su relaci\u00f3n con el revelador y salvador, establece pues, al mismo tiempo, una comuni\u00f3n con el, y de una naturaleza tan radical que la fe, por el solo hecho de creer, alcanza ya una verdadera participaci\u00f3n en la vida eterna del Hijo del hombre exaltado. De este modo queda aqu\u00ed explicada con palabras sencill\u00edsimas la concepci\u00f3n cristiana de la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. Cf. BLANK, Krisis, p 80: DANl\u00e9LOU, Jud\u00e9o-Christianisme. Los textos aducidos muestran la exposici\u00f3n judeo-rab\u00ednica en sus diferentes direcciones; cf., por ej, el pasaje Rosh-ha-shama 3,8: \u00abDe igual modo hay que decir cuando Num 21:8 asegura: Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un asta, y suceder\u00e1 que todo aquel que haya sido mordido y la vea, permanecer\u00e1 con vida. \u00bfAcaso tiene la serpiente virtud para matar y para dar la vida? Suced\u00eda m\u00e1s bien que los israelitas al mirar hacia arriba y someter su coraz\u00f3n al Padre del cielo, eran sanados; mientras que los que no lo hac\u00edan as\u00ed perec\u00edan\u00bb. <\/p>\n<p> 2. Cf. BLANK: \u00abIs 52,13-53,12, o m\u00e1s brevemente Is 53 trata&#8230; no s\u00f3lo del siervo de Dios paciente, sino m\u00e1s exactamente de la victoria del ebed Yahveh por virtud divina; verdad es que al principio ha de padecer, pero al final triunfa, de modo que por \u00e9l prospera el plan salv\u00edfico de Dios.\u00bb<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. <\/p>\n<p>5. EL ACONTECIMIENTO SALV\u00cdFICO COMO PRESENCIA DE LA SALVACI\u00d3N Y DEL JUICIO (Jn\/03\/16-21) <\/p>\n<p>La per\u00edcopa siguiente prolonga las afirmaciones que anteceden y saca de las mismas una serie de conclusiones importantes. Como lo demuestra todo el Nuevo Testamento, la primitiva fe cristiana en la salvaci\u00f3n operada por la cruz y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas represent\u00f3 un corte de graves consecuencias en la historia b\u00edblica de la fe religiosa. La consecuencia primera no fue tanto un cambio de los contenidos de fe tradicionales en la Biblia y en el juda\u00edsmo con su imaginer\u00eda y mentalidad corrientes, cuanto un desplazamiento radical del acento en toda la actitud creyente, lo que necesariamente deb\u00eda conducir a un cambio de valores en los mismos conceptos tradicionales. Esto deb\u00eda evidenciarse sobre todo en las representaciones y conceptos relativos al tiempo final, es decir, en el campo de la escatolog\u00eda. La cristolog\u00eda neotestamentaria ten\u00eda que repercutir necesariamente en la escatolog\u00eda. <\/p>\n<p>16 Porque tanto am\u00f3 Dios al mundo, <\/p>\n<p>que entreg\u00f3 a su Hijo \u00fanico, <\/p>\n<p>para que todo el que cree en \u00e9l no perezca, <\/p>\n<p>sino que tenga vida eterna. <\/p>\n<p>17 Porque Dios no envi\u00f3 a su Hijo al mundo <\/p>\n<p>para condenar al mundo, <\/p>\n<p>sino para que el mundo sea salvo por medio de \u00e9l. <\/p>\n<p>18 El que cree en \u00e9l no se condena; <\/p>\n<p>pero el que no cree ya est\u00e1 condenado, <\/p>\n<p>por no haber cre\u00eddo en el nombre del Hijo \u00fanico de Dios. <\/p>\n<p>19 Y \u00e9sta es la condenaci\u00f3n. <\/p>\n<p>que la luz vino al mundo, <\/p>\n<p>y los hombres amaron m\u00e1s las tinieblas que la luz <\/p>\n<p>porque las obras de ellos eran malas. <\/p>\n<p>20 Pues todo el que obra el mal <\/p>\n<p>odia la luz y no se acerca a la luz, <\/p>\n<p>por que no se descubra la maldad de sus obras. <\/p>\n<p>21 Pero el que practica la verdad, <\/p>\n<p>se acerca a la luz, <\/p>\n<p>y as\u00ed queda manifiesto <\/p>\n<p>que sus obras est\u00e1n hechas en Dios. <\/p>\n<p>Aunque el presente texto por su g\u00e9nero literario no es un himno, sino m\u00e1s bien, como ya hemos establecido, un texto de propaganda misional, presenta sin embargo una divisi\u00f3n en estrofas. Mediante afirmaciones aisladas de gran densidad va desarrollando, paso a paso, el acontecer salv\u00edfico con tesis que ponen de relieve su importancia para el hombre a una con las alternativas anejas, de tal modo que nos recuerda un poco el estilo de 1Jn. Es evidente que el c\u00edrculo jo\u00e1nico ha expresado aqu\u00ed su interpretaci\u00f3n del acontecimiento salv\u00edfico en toda su profundidad y alcance. <\/p>\n<p>El v. 16 reconduce las afirmaciones sobre el hecho de la revelaci\u00f3n y salvaci\u00f3n, encarnadas en el Hijo del hombre, hasta su \u00faltimo fundamento, que es el amor de Dios al mundo. Tan incomprensible, vigoroso y eficaz es ese amor de Dios al mundo, al mundo humano creado por Dios aunque alejado de \u00e9l, que \u00able entreg\u00f3 a su HiJo \u00fanico\u00bb. En el vocabulario del cristianismo primitivo esa manera de hablar est\u00e1 siempre en relaci\u00f3n con la cruz; v\u00e9ase, por ejemplo, \/Rm\/08\/32: \u00abEl que ni siquiera escatim\u00f3 darnos a su propio Hijo, sino que por todos nosotros lo entreg\u00f3&#8230;\u00bb Es una reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre la muerte en cruz de Jes\u00fas, muerte que en definitiva atribuye no a simple \u00abpermisi\u00f3n divina\u00bb, ni a un proceso lleno de vicisitudes sino a la misma voluntad de Dios. Ahora bien esa \u00abvoluntad de Dios\u00bb no es un capricho arbitrario y ciego, sino una \u00abvoluntad de salvarnos\u00bb, es decir, \u00abamor\u00bb. Ah\u00ed puede haber intervenido tambi\u00e9n un recuerdo del \u00absacrificio de Isaac\u00bb (G\u00e9n 22). Y el amor de Dios gana en proporciones mucho mayores en cuanto que es \u00abHijo unig\u00e9nito\u00bb (el Hijo \u00fanico) el que Dios entreg\u00f3 para la salvaci\u00f3n del mundo (cf. Gen 22:2 en que Dios se dirige a Abraham para decirle: \u00abAnda, coge a tu hijo, a tu unig\u00e9nito, a quien tanto amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofr\u00e9cemelo all\u00ed en holocausto sobre uno de los montes que yo te indicar\u00e9\u00bb). En cualquier caso la expresi\u00f3n griega monogenes, \u00abunig\u00e9nito\u00bb, \u00ab\u00fanico\u00bb, pone de relieve la peculiaridad y singularidad de las relaciones del Hijo Jes\u00fas con Dios Padre. Es, pues, un don singular\u00edsimo el que Dios entrega por la salvaci\u00f3n del mundo, un don en el que tiene puesto todo su coraz\u00f3n, hasta tal punto que Dios participa del modo m\u00e1s \u00edntimo y comprometido en ese acontecer, con una participaci\u00f3n que s\u00f3lo puede ser la del amor. Resulta patente la conexi\u00f3n objetiva con las afirmaciones correspondientes de 1Jn acerca del tema \u00abDios es amor\u00bb: <\/p>\n<p>Queridos m\u00edos, am\u00e9monos unos a otros, porque el amor es de Dios. Y quien ama, ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama es que no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifest\u00f3 el amor de Dios en nosotros: en que Dios envi\u00f3 al mundo a su Hijo, el unig\u00e9nito, para que vivamos por \u00e9l. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Dios nos am\u00f3 y envi\u00f3 su Hijo como sacrificio de purificaci\u00f3n por nuestros pecados (1Jn 4:7-10). <\/p>\n<p>Seg\u00fan parece, en la tradici\u00f3n jo\u00e1nica es \u00e9ste un tema que ha merecido una meditaci\u00f3n frecuente y profunda. Debi\u00f3 reconocerse que el encuentro con Jes\u00fas, y muy especialmente con el Jes\u00fas crucificado y resucitado ten\u00eda tambi\u00e9n consecuencias para la concepci\u00f3n general de Dios. Y es que no se trata de un principio o axioma especulativo cuando se define a Dios simplemente como el amor, como el amor absoluto se trata m\u00e1s bien de una afirmaci\u00f3n que s\u00f3lo ha sido posible en estrecha conexi\u00f3n con el acontecimiento salv\u00edfico, con la primitiva experiencia cristiana acerca de Jes\u00fas. Pero desde esa experiencia nueva y radical resulta tambi\u00e9n l\u00f3gica y consecuente. El ser de Dios, inescrutable para nosotros los hombres en cualquier aspecto, est\u00e1 \u00edntimamente ligado a la muerte de Jes\u00fas en cruz, como el amor que se ha hecho simplemente visible; a partir de ah\u00ed y de modo definitivo a Dios hay que entenderlo y aceptarlo como el amor personal. Por otra parte, la afirmaci\u00f3n \u00abDios es amor\u00bb tiene su criterio decisivo y su apoyo concreto en la cruz de Jes\u00fas. Justamente el Dios, que se ha mostrado en el destino de Jes\u00fas es el Dios cuya esencia total es amor. Ese amor es que en principio, desde su origen y por su naturaleza, cuenta para \u00abel mundo\u00bb. Es \u00abel mundo\u00bb, \u00abel cosmos\u00bb al que Dios ha amado y ama, seg\u00fan la presente aseveraci\u00f3n. No habiendo m\u00e1s que un solo Dios y creador universal, tampoco puede haber m\u00e1s que un \u00abamor universal\u00bb al mundo y a todos los hombres, a la humanidad entera. No es, por tanto, un amor limitado que s\u00f3lo rige para un peque\u00f1o grupo de elegidos y piadosos especiales, para un peque\u00f1o ej\u00e9rcito de redimidos. Jesucristo como se dice claramente en 1Jn, \u00abes sacrificio de purificaci\u00f3n por nuestros pecados, y no s\u00f3lo por los nuestros, sino tambi\u00e9n por los de todo el mundo\u00bb (1Jn 2:2). El Dios que entreg\u00f3 a su propio Hijo es el que ha destinado la salvaci\u00f3n para el mundo entero. Lo cual vale en principio sin l\u00edmites ni condiciones de ning\u00fan g\u00e9nero. Aun cuando s\u00f3lo un manojo de hombres conozcan y defiendan esa verdad, ser\u00e1n precisamente ellos los que han de proclamarla a todo el mundo, para que el amor de Dios no rija s\u00f3lo para su peque\u00f1o grupo o la propia iglesia, sino para todos, para el mundo entero. Pese a que el mundo nada sabe y nada quiere saber de ello, el acontecimiento salv\u00edfico y el Dios del amor, que late bajo el mismo, s\u00f3lo pueden entenderse como un acontecimiento salv\u00edfico universal y como amor universal, y como tal han de ser testificados. Tales afirmaciones proh\u00edben de antemano dar cabida a una interpretaci\u00f3n del Evangelio seg\u00fan Juan y de la tradici\u00f3n jo\u00e1nica que defendiera una concepci\u00f3n ego\u00edsta y de capillita. No es eso lo que aqu\u00ed se ventila. <\/p>\n<p>El amor de Dios, tal como se hace patente en la entrega del Hijo, quiere la salvaci\u00f3n \u00ab&#8230;a fin de que todo el que crea en \u00e9l no se pierda, sino que tenga vida eterna\u00bb. O, seg\u00fan se dice en el v. 17: Dios no ha enviado al Hijo para que \u00abjuzgue\u00bb al mundo, o lo que es lo mismo, para que lo entregue al castigo escatol\u00f3gico, que s\u00f3lo significar\u00eda la aniquilaci\u00f3n y desgracia completas, sino para que el mundo se salve por el Hijo. El prop\u00f3sito aut\u00e9ntico y originario de Dios, seg\u00fan se ha hecho patente en el env\u00edo del Hijo, es la salvaci\u00f3n del mundo, no su condenaci\u00f3n. Se trata, pues, de un expl\u00edcito y claro predominio del designio de salvaci\u00f3n en la actuaci\u00f3n amorosa de Dios en el cosmos, de una preponderancia y prioridad de la salvaci\u00f3n sobre la condenaci\u00f3n; se trata de un triunfo de la salud. Eso quiere decir que, ateni\u00e9ndose a la clara afirmaci\u00f3n del texto jo\u00e1nico, salvaci\u00f3n y condenaci\u00f3n del hombre no son, en modo alguno, unas alternativas equivalentes, sino que a la salvaci\u00f3n le corresponde una prevalencia inequ\u00edvoca. Seg\u00fan nuestro texto, existe en Dios una voluntad inequ\u00edvoca de salvaci\u00f3n y de amor, mientras que no existe una voluntad de condenaci\u00f3n en Dios, no hay predestinaci\u00f3n alguna divina para la condenaci\u00f3n eterna. Lo que queda abierta, evidentemente, es una posibilidad de perder la salvaci\u00f3n por parte del hombre, y ello, desde luego, porque responde a la condici\u00f3n humana, a la realidad existencial del hombre en la historia. En el env\u00edo del Hijo -y eso es lo que dice nuestro texto- Dios ha explicado a todo el mundo que quiere salvar al mundo y que quiere liberarlo de la condenaci\u00f3n y ruina. Es necesario reconocer esa acci\u00f3n anticipada de Dios con un compromiso claro. <\/p>\n<p>Con tal proceder de Dios en la entrega del Hijo \u00fanico se ha operado un cambio esencial en la concepci\u00f3n de la salvaci\u00f3n y del juicio. De eso se va a tratar ahora. El v. 1 establece: \u00abEl que cree en \u00e9l (en el Hijo) no se condena.\u00bb Lo cual equivale a decir que el creyente escapa por la fe al juicio escatol\u00f3gico; que ya no ser\u00e1 condenado en modo alguno. El fundamento y apoyo de tal afirmaci\u00f3n es, sin duda, la idea de \u00abla muerte de expiaci\u00f3n vicaria\u00bb o tambi\u00e9n, para utilizar la f\u00f3rmula jo\u00e1nica, el que en la muerte de Jes\u00fas se ha cumplido ya el juicio escatol\u00f3gico contra el cosmos y contra \u00abel pr\u00edncipe de este mundo\u00bb (cf. l2, 31). Por obra del acontecimiento salvador ha cambiado radicalmente la situaci\u00f3n del mundo y del hombre delante de Dios. El \u00e1mbito salv\u00edfico que se abre por el acontecimiento de la salvaci\u00f3n escapa ya por completo a cualquier juicio escatol\u00f3gico; pero la fe es la relaci\u00f3n positiva con el acontecer salv\u00edfico. Por ello justamente ha dejado atr\u00e1s el juicio. En ese sentido el creyente est\u00e1 de hecho y por completo en la salvaci\u00f3n. Gracias a la fe, la voluntad salv\u00edfica de Dios alcanza su meta en el hombre. Por lo contrario, en el v. 18b se dice: \u00abpero el que no cree ya est\u00e1 condenado por no haber cre\u00eddo en el nombre del Hijo \u00fanico de Dios\u00bb. La alternativa de la fe es la no fe, la incredulidad como no aceptaci\u00f3n, como repudio o rechazo del acontecimiento salvador y del amor divino que se da en \u00e9l. Por ello la incredulidad se atrae ya el juicio condenatorio. Si en Jesucristo se realiza y est\u00e1 presente la salvaci\u00f3n en todo su alcance, tambi\u00e9n queda perfectamente definido y enmarcado a la vez el \u00e1mbito de la condenaci\u00f3n a saber: la negativa resuelta a la salvaci\u00f3n, que es precisamente la incredulidad. El \u00abya ha sido condenado\u00bb significa el afianzamiento de la condenaci\u00f3n en forma definitiva fuera de la esfera de Cristo, que tiene efecto siempre que no se cree de modo resuelto y definitivo. La intensificaci\u00f3n \u00abpor no haber cre\u00eddo en el nombre del Hijo \u00fanico de Dios\u00bb pretende destacar una vez m\u00e1s la confusi\u00f3n que desencadena la incredulidad: esa incredulidad excluye la oferta amorosa de Dios. Con ello adquiere toda su importancia la aseveraci\u00f3n de que as\u00ed es como uno se atrae el juicio. <\/p>\n<p>El v. 19 esclarece esa idea al expresar ahora en qu\u00e9 consiste la krisis, la separaci\u00f3n y discernimiento de los esp\u00edritus a la vez que el juicio. Seg\u00fan la formulaci\u00f3n cl\u00e1sica de Bultmann, \u00abno es otra cosa que el hecho de que la \u00abluz\u00bb, el revelador, ha venido al mundo. Pero ese acontecimiento es a la vez el juicio, porque los hombres -de nuevo teniendo en cuenta c\u00f3mo son los hombres en general- se han cerrado a la luz. Se cumple as\u00ed -por cuanto que se juega con el significado ambivalente de krisis- el juicio como la gran separaci\u00f3n. Y \u00e9sta se describe como la separaci\u00f3n de la luz y las tinieblas en el v. 20. \u00abLa luz vino al mundo\u00bb (cf. 1,5.9): una vez m\u00e1s nos encontramos con el dualismo jo\u00e1nico. Lo importante para el pensamiento jo\u00e1nico es que la met\u00e1fora de la \u00abluz\u00bb recibe un sello cristol\u00f3gico. Es Jes\u00fas de Nazaret quien dice de s\u00ed mismo: \u00abYo soy la luz del mundo\u00bb (8,12), y tambi\u00e9n: \u00abYo soy la luz que he venido a este mundo\u00bb ( 12,46). Se presupone, sin duda, que el cosmos en su estado presente se halla alejado de Dios, pertenece a \u00ablas tinieblas\u00bb, pero no en un sentido radical ontol\u00f3gico, sino en su cerraz\u00f3n frente a Dios y, por tanto, en su pecado. Esa cerraz\u00f3n y alejamiento de Dios se cuartean y rompen con la llegada de la luz, y quedan en tela de juicio su existencia aut\u00f3noma por obra de la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>As\u00ed pues, la llegada de la luz desencadena -precisamente porque con ello brinda al hombre la posibilidad de salvaci\u00f3n y revelaci\u00f3n- una crisis, m\u00e1s a\u00fan, la crisis decisiva; quiere decir, que desencadena un proceso, un enfrentamiento, que empujan a una decisi\u00f3n, la cual produce a su vez una separaci\u00f3n o discernimiento. Esa es precisamente la crisis provocada por la revelaci\u00f3n, el reto planteado por la venida del revelador, que a la vez es el salvador. Tal es la nueva situaci\u00f3n del hombre, que, mediante la revelaci\u00f3n, se encuentra en la necesidad de elegir entre la fe o la incredulidad. En la fe esa crisis se resuelve en una soluci\u00f3n positiva, por cuanto se reduce pura y simplemente a nada y queda sin contenido alguno. Por el contrario, en la incredulidad subyace una salida negativa, toda vez que permanece sobre esa incredulidad como un juicio (condenatorio). Crisis, incredulidad y juicio vienen a constituir el complejo de la condenaci\u00f3n y desgracia en su estructura y din\u00e1mica negativas, de todo lo cual son s\u00edmbolo las tinieblas. La crisis alcanza caracteres de juicio siempre que los hombres \u00abaman m\u00e1s las tinieblas a la luz\u00bb, es decir, prefieren las tinieblas a la luz, la incredulidad a la fe. El v. 19c explica la motivaci\u00f3n de la incredulidad cuando dice: \u00ab&#8230;Porque sus obras (las de los incr\u00e9dulos) eran malas\u00bb, afirmaci\u00f3n que evidentemente pretende decir algo m\u00e1s de que \u00abla decisi\u00f3n est\u00e9 condicionada por la conducta moral\u00bb. <\/p>\n<p>Seg\u00fan Jua 7:7 resulta que en las obras malas se manifiesta la \u00edndole del mundo incr\u00e9dulo, cuando responde al revelador con su \u00abodio\u00bb. Y ello porque ese revelador descubre y certifica las obras malas del cosmos, convenci\u00e9ndole de su alejamiento de Dios. As\u00ed pues, en las malas obras se pone realmente de manifiesto el dato real de que los hombres \u00abaman m\u00e1s las tinieblas que la luz\u00bb. Tales obras malas son, por tanto, la expresi\u00f3n y efecto de la incredulidad. As\u00ed pues, seg\u00fan el v. 19c en las obras malas se hace patente la \u00edndole del cosmos, y bajo ellas late el motivo impulsor de que amen a las tinieblas m\u00e1s que la luz: es decir, la perversi\u00f3n ego\u00edsta del amor, vertida pura y simplemente hacia el cosmos. En definitiva los hombres se atraen el juicio porque as\u00ed lo quieren ellos, y sin que pueda darse ninguna otra explicaci\u00f3n de tal conducta. El rechazo de la luz se da sin raz\u00f3n, gratuitamente (cf. 15,25). <\/p>\n<p>Los v. 20-21 ahondan en esta reflexi\u00f3n por cuanto siguen desarrollando el problema de los motivos de la fe y de la incredulidad. La cuesti\u00f3n de cu\u00e1les son los hombres que \u00abllegan a la vida eterna\u00bb y cu\u00e1les no, qui\u00e9n llega a la fe y qui\u00e9n no, es una cuesti\u00f3n que se planteaba ante todo en la experiencia cotidiana de la pr\u00e1ctica misional en el cristianismo primitivo. \u00bfCu\u00e1les son los motivos que mueven a los hombres para abrirse a la predicaci\u00f3n cristiana y unirse a la comunidad, y cu\u00e1les los motivos que alejan de todo ello a otras gentes? La respuesta a esta pregunta es desconcertantemente simple. As\u00ed la propone el v. 20: \u00abPues todo el que obra el mal odia la luz y no se acerca a la luz, por que no se descubra la maldad de sus obras.\u00bb El incr\u00e9dulo es un malvado, una mala persona, alguien \u00abque obra el mal\u00bb, con lo cual se indica una conducta despreciable en cualquier aspecto, que est\u00e1 en contradicci\u00f3n con los mandamientos de Dios y contra la buena conducta humana en general. Para la incredulidad s\u00f3lo puede haber motivos despreciables, y en esta concepci\u00f3n, como muy bien sabemos hoy, puede haber un gran peligro. <\/p>\n<p>As\u00ed pues, la incredulidad aborrece la luz porque, seg\u00fan parece, tiene buenos motivos para que no se descubran sus malas obras y no salgan a la luz del d\u00eda. Ahora bien en el proceso de conversi\u00f3n cristiana entra la confesi\u00f3n de los propios pecados como elemento esencial. \u00abSi decimos que no tenemos pecado, nos enga\u00f1amos a nosotros mismos, y la verdad no est\u00e1 en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, fiel es y justo para perdonarnos los pecados y para purificarnos de toda iniquidad\u00bb (\/1Jn\/01\/08s). La aceptaci\u00f3n y reconocimiento del propio pecado es condici\u00f3n esencial para la recepci\u00f3n de la salud, para el perd\u00f3n de los pecados. Lo que quiere decir que la incredulidad incluye tambi\u00e9n el no querer reconocer la propia culpa y la necesidad personal de salvaci\u00f3n. Su \u00abodio a la luz\u00bb se relaciona, pues, con el hecho de que el incr\u00e9dulo no puede impedir, pese a todo, que la revelaci\u00f3n ponga de manifiesto su posici\u00f3n equivocada y problem\u00e1tica, ni que contribuya a confirmar la verdad de la revelaci\u00f3n precisamente con su odio pertinaz. <\/p>\n<p>La alternativa a todo ello la formula el v. 21: \u00abPero el que practica la verdad, se acerca a la luz, y as\u00ed queda manifiesto que sus obras est\u00e1n hechas en Dios.\u00bb La expresi\u00f3n \u00abel que practica la verdad\u00bb tiene su modelo en f\u00f3rmulas del AT, como \u00abobrar la justicia y el derecho\u00bb (Cf. Jer 22:3.15:Jer 23:5; Jer 33:15; Eze 18:5.2l.27; Eze 33:14.19). O \u00abhacer la fidelidad (o verdad)\u00bb, como se encuentra en los textos de Qumr\u00e1n, y con la f\u00f3rmula concreta de \u00abpara adherirse a todas las obras del bien, lealtad (emet, tambi\u00e9n \u00abverdad\u00bb), para obrar en la tierra la justicia y el derecho\u00bb (1QS 1,5s). Se trata aqu\u00ed de una f\u00f3rmula global, que define de un modo ideal y t\u00edpico toda la conducta humana de acuerdo con una norma universal. \u00abLa \u00abverdad del hombre\u00bb se manifiesta en su manera de obrar. En el AT, la norma de tal conducta es la tora; en Jn, por el contrarios lo es la \u00abverdad\u00bb condicionada siempre por la relaci\u00f3n cristol\u00f3gica. As\u00ed pues, la \u00abpr\u00e1ctica de la verdad\u00bb -y de ello se trata aqu\u00ed- es la fe con que el hombre acepta y asume la verdad liberadora que se le ofrece en la revelaci\u00f3n para convertirla as\u00ed en su propia verdad personal. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed se ha podido hablar de un \u00abpracticar la verdad\u00bb porque la fe es el acto esencial de todo el hombre. No se trata, pues, de un comportamiento puramente externo en distintos actos aislados, sino de aquel obrar por el que el hombre se convierte en algo por lo que en definitiva decide personalmente el sentido de su existencia. Mediante esa conducta el hombre llega a la luz, a la comuni\u00f3n con el revelador y por ello a la salvaci\u00f3n. Aqu\u00ed se hacen patentes sus obras y, desde luego unas obras \u00abque han sido hechas en Dios\u00bb. Pero \u00bfde qu\u00e9 modo pueden entenderse las buenas obras del hombre como \u00abhechas en Dios\u00bb? S\u00f3lo en el sentido de que la fe y las obras que derivan de la misma ya no se entienden como mera realizaci\u00f3n humana sino como obras cuyo verdadero autor y fundamento es Dios mismo. Precisamente la fe es de tal naturaleza, que ya no puede concebirse como una realizaci\u00f3n o logro, sino cual don de la gracia divina. Igualmente la fe pertenece por completo a todo el hombre. El creyente, que llega a la luz, se descubre a s\u00ed mismo como una obra de Dios, que ha encontrado su verdadero fundamento vital en Dios. Es en el creyente donde el designio divino de salvaci\u00f3n alcanza su objetivo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. <\/p>\n<p> MEDITACI\u00d3N <\/p>\n<p>La per\u00edcopa que acabamos de interpretar ofrece, si echamos una mirada retrospectiva, un concepto amplio, una concepci\u00f3n general del cristianismo de acuerdo con la perspectiva del c\u00edrculo jo\u00e1nico y de su tradici\u00f3n. Ah\u00ed queda claro que en el \u00ednterin hab\u00eda cristalizado toda una serie de puntos firmes, que, a todas luces, fueron considerados como indispensables para ser cristiano. La comunidad cristiana se traza aqu\u00ed un perfil neto que distingue claramente su car\u00e1cter y su oferta espec\u00edfica de salvaci\u00f3n de las ofertas concurrentes de las religiones mist\u00e9ricas, de las sectas gn\u00f3sticas y de la filosof\u00eda popular c\u00ednico-estoica. En esa delimitaci\u00f3n puede observarse una doble toma de posici\u00f3n: por una parte, el c\u00edrculo jo\u00e1nico entra en los planteamientos y problemas de su propio tiempo y de la sociedad pagana. Recoge expl\u00edcitamente tales cuestiones: por ejemplo, la palabra clave \u00abregeneraci\u00f3n\u00bb y tambi\u00e9n el problema de la revelaci\u00f3n como ilustraci\u00f3n sobre las relaciones con el mundo celestial y con el camino de la salvaci\u00f3n del hombre. Por otra parte, sin embargo, todos esos problemas y representaciones quedan despojados de su contenido mitol\u00f3gico y psicol\u00f3gico tradicional, al tiempo que se les encuentra su acoplamiento y armonizaci\u00f3n con la genuina tradici\u00f3n cristiana sobre Jes\u00fas de Nazaret. Tiene, pues, efecto una fusi\u00f3n de tradiciones, y la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n es aqu\u00ed el que da y qui\u00e9n la parte receptora, d\u00f3nde hay que asentar la ganancia y d\u00f3nde la p\u00e9rdida, si han sido las religiones tradicionales las que han acogido al cristianismo cambi\u00e1ndolo y dobleg\u00e1ndolo, etc., o si, por el contrario, han sido las tradiciones cristianas las que han asumido elementos de la paganidad en la medida en que eran aceptables y los han cristianizado constituye, sin duda, un problema altamente interesante y de suma importancia. <\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, y por lo que respecta al Evangelio seg\u00fan Jn, el resultado final ha sido en nuestro caso esa segunda hip\u00f3tesis, pues para Jn y para el c\u00edrculo jo\u00e1nico el criterio supremo y definitivo ha sido la vinculaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n y de la concepci\u00f3n salv\u00edfica a la persona de Jes\u00fas de Nazaret. Asimismo tambi\u00e9n la cruz y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas constituyen el elemento fundamental y s\u00f3lido del kerygma io\u00e1nico. Hemos de admitir ciertamente que en el cuarto Evangelio no son ya muchos los detalles que se recogen del \u00abJes\u00fas hist\u00f3rico\u00bb. No obstante lo cual, hay que decir con R. Bultmann: \u00abEl revelador no aparece como un hombre gen\u00e9rico, es decir, como portador de la naturaleza humana, sino como un hombre hist\u00f3rico determinado, como Jes\u00fas de Nazaret\u00bb. \u00abSu ministerio en conjunto es revelaci\u00f3n como impulso, que mediante el ir y venir constituye una unidad cerrada&#8230; Su marcha, su \u00abelevaci\u00f3n\u00bb, es decir, su cruz no s\u00f3lo pertenece a la parte final de ese conjunto sino que lo convierte en tal conjunto de cara a lo que es realmente, la revelaci\u00f3n como impulso\u00bb. Tal vinculaci\u00f3n de fe, revelaci\u00f3n y salvaci\u00f3n al hombre hist\u00f3rico Jes\u00fas de Nazaret es lo que constituye lo espec\u00edfico del cristianismo, y ello desde luego tanto frente al juda\u00edsmo tradicional como frente a todas las religiones y los mitos todos del gentilismo. Ah\u00ed est\u00e1 el aut\u00e9ntico misterio del origen del cristianismo. <\/p>\n<p>En concurrencia con las m\u00e1s diversas ofertas el cristianismo primitivo tuvo que estar en condiciones de poder dar una respuesta al problema que conmov\u00eda entonces a la sociedad de finales de la edad antigua, y que era sobre todo el problema de la soteria, el problema de la salvaci\u00f3n de hombre, de su redenci\u00f3n. La situaci\u00f3n religiosa de aquel tiempo ha sido descrita en los t\u00e9rminos siguientes: <\/p>\n<p>\u00abAnte la realidad superior del mundo del esp\u00edritu palidece el valor del mundo visible. La confianza en la propia fuerza y en la capacidad realizadora de la raz\u00f3n se tambalea. El esfuerzo ya no se endereza a desarrollar las fuerzas naturales del hombre con vistas a una libre autodecisi\u00f3n \u00e9tica, sino a elevar todo su ser a una forma de existencia superior y hacerle capaz de participar en unas fuerzas supranaturales. El sentimiento de culpa y debilidad, el anhelo de redenci\u00f3n y de asistencia divina, el deseo de revelaciones, la entrega voluntaria a unas autoridades, son cosas que hemos reconocido como sentimientos dominantes de la antig\u00fcedad. En ello coinciden el juda\u00edsmo, las religiones de redenci\u00f3n orientales y la filosof\u00eda. La idea de un redentor o mediador que llega en plan de ayuda cuando la fuerza humana fracasa, es muy frecuente en esa orientaci\u00f3n m\u00edstica, en la cual aflora el sentimiento de la caducidad del mundo, de la fragilidad de la persona y de la resignaci\u00f3n. Las religiones orientales difunden los sentimientos de la impotencia humana, de la pecaminosidad y toda la hondura del sufrimiento, al tiempo que ofrecen revelaciones antiqu\u00edsimas y medios eficaces de salvaci\u00f3n\u00bb. <\/p>\n<p>A esta necesidad de redenci\u00f3n precisamente ten\u00eda que ofrecer una respuesta el cristianismo primitivo. A la larga el \u00e9xito tan enorme del cristianismo se debi\u00f3, y desde luego ya antes de la era constantiniana, al hecho de que su respuesta al problema de la salvaci\u00f3n tuvo una mayor fuerza de convicci\u00f3n. Todo parece indicar que el problema de la salvaci\u00f3n del hombre en cualquiera de sus formas, ya sea como problema de la salvaci\u00f3n del alma, como problema de la salvaci\u00f3n en cuanto inmortalidad o incluso como problema acerca del \u00abDios clemente\u00bb (Lutero), constituye una de las condiciones indispensables sin las que en modo alguno puede entenderse la religi\u00f3n como fen\u00f3meno humano. <\/p>\n<p>La crisis religiosa de nuestro tiempo consiste evidentemente en que el moderno mundo de la t\u00e9cnica ya no siente ninguna necesidad de redenci\u00f3n: la liberaci\u00f3n del hombre de muchos condicionantes naturales ha hecho superflua, en much\u00edsimos campos, la idea de redenci\u00f3n. El hombre se libera ahora a s\u00ed mismo de muchos problemas para los que en tiempos pret\u00e9ritos ten\u00eda que recurrir a una \u00abredenci\u00f3n divina\u00bb. Sin embargo, hemos de seguir pregunt\u00e1ndonos si la concepci\u00f3n del cristianismo como una religi\u00f3n liberadora en el sentido en que lo tomaba el hombre de finales de la antig\u00fcedad representa una concepci\u00f3n adecuada del cristianismo y de la figura de Jes\u00fas. \u00bfNo representa m\u00e1s bien una extra\u00f1a vestimenta con la que el cristianismo tuvo entonces que revestirse por necesidad? <\/p>\n<p>Ciertamente que no es casualidad el que hoy se hable m\u00e1s de liberaci\u00f3n que de redenci\u00f3n. La liberaci\u00f3n se percibe justamente como acorde con la Biblia, y desde luego tanto en armon\u00eda con el AT como con el mensaje paulino de la libertad de cada cristiano. Precisamente esta nueva formulaci\u00f3n de la concepci\u00f3n de la salud en el sentido de que se trata de la liberaci\u00f3n del hombre, de la verdadera autoafirmaci\u00f3n del hombre en su plena y no mermada humanidad, como individuo y en el marco de una sociedad, bien puede entenderse como indicio de que la necesidad de redenci\u00f3n no ha desaparecido por completo sino que simplemente se ha desplazado y que su manifestaci\u00f3n ha cambiado simplemente las formas de presentarse. Evidentemente ya no se manifiesta como antes. Lo cual quiere decir, a su vez, que las formas de una respuesta, como las que antes se daban de acuerdo con las expectativas, hoy tienen que volver a examinarse y, llegado el caso, a cambiarse. En un punto existe una perfecta consonancia entre la antig\u00fcedad tard\u00eda y el presente: como oferta para la salvaci\u00f3n del hombre, el cristianismo s\u00f3lo puede ponerse en marcha, si se entiende como respuesta a los problemas del hombre actual; es decir: si el hombre de hoy reconoce en ese cristianismo una aut\u00e9ntica ayuda para un concepto m\u00e1s humano de la vida. <\/p>\n<p>El problema del bautismo. <\/p>\n<p>Entendido el acontecimiento bautismal como una \u00abregeneraci\u00f3n\u00bb, ofrece hoy toda una serie de problemas grav\u00edsimos. El Evangelio seg\u00fan Juan, en conexi\u00f3n con otras tradiciones del cristianismo primitivo, pudo entender el bautismo como una \u00abregeneraci\u00f3n\u00bb o como \u00abun nacimiento desde lo alto, del agua y del Esp\u00edritu\u00bb, porque tambi\u00e9n en la vida de los ne\u00f3fitos se correspond\u00eda con una experiencia concreta. La conversi\u00f3n al cristianismo iba ligada a unas exigencias considerables. \u00abPretend\u00eda ser total y abarcar a todo el hombre, y desde luego sin ninguna reserva negativa ni positiva\u00bb. \u00abCuando los neoconversos recib\u00edan el bautismo, sab\u00edan perfectamente a lo que se compromet\u00edan. Se hac\u00edan cargo de unas exigencias precisas, que en lo esencial se extend\u00edan a los puntos siguientes: renuncia absoluta y definitiva al pasado; vinculaci\u00f3n a unos dogmas misteriosos; la pr\u00e1ctica de una severa moral sin pecado\u00bb. La Iglesia de entonces no s\u00f3lo predicaba eso sino que lo realizaba. As\u00ed pues, al hecho de hacerse cristiano iba realmente ligado un nuevo comienzo, un \u00abnacimiento de lo alto\u00bb, de car\u00e1cter m\u00e1s radical que en los misterios y en la gnosis, donde faltaba en buena medida la seriedad de la nueva \u00e9tica. Pero todo ello era posible porque el hacerse cristiano era asunto de una personalidad adulta y madura; es decir, porque lo normal era el bautismo de adultos y no el bautismo de infantes. Es, junto a otras razones, la raz\u00f3n que impide el que la pr\u00e1ctica del bautismo de los indios -que desde luego no carece de problemas- se vincule con el acontecimiento bautismal como la experiencia de un \u00abnuevo nacimiento desde lo alto\u00bb, con la creaci\u00f3n del \u00abhombre nuevo\u00bb en el sentido del NT. <\/p>\n<p>Por ello ser\u00e1 perfectamente l\u00f3gico si m\u00e1s tarde, sobre todo los m\u00edsticos, herejes y reformadores, insisten en la idea de un \u00abnacimiento de lo alto\u00bb; evidentemente porque en la evoluci\u00f3n religiosa de los cristianos siempre se han dado tales experiencias espirituales, tales renovaciones y rupturas internas. A menudo se ha atribuido a esa experiencia el aut\u00e9ntico efecto salv\u00edfico, mientras que se ha visto el bautismo de los ni\u00f1os como una pr\u00e1ctica m\u00e1s o menos ineficaz. Tambi\u00e9n hay que ver la ruptura reformista de Mart\u00edn Lutero en este contexto, por cuanto el bautismo no sustituye la penitencia y conversi\u00f3n de cada cristiano. La pregunta de \u00ab\u00bfC\u00f3mo llegar\u00e9 a convertirme en un cristiano viviente?\u00bb ten\u00eda que plantearse de forma completamente nueva en una Iglesia popular que normalmente se reclutaba mediante el bautismo de infantes; lo cual no pod\u00eda por menos de tener unas determinadas consecuencias. El problema todav\u00eda no ha sido discutido a fondo, y menos a\u00fan resuelto; las consecuencias pueden rastrearse hasta el presente. De hecho existe una \u00abcrisis estructural de la iniciaci\u00f3n cristiana\u00bb (1). El problema es mucho m\u00e1s importante, puesto que encubre otros anejos a las relaciones de la Iglesia y de la sociedad presente. El reclutamiento de la Iglesia popular mediante la pr\u00e1ctica del bautismo de ni\u00f1os tiene evidentemente una grave dificultad, pues en la Rep\u00fablica Federal de Alemania, por ejemplo, esa pr\u00e1ctica del bautismo de infantes garantiza los impuestos eclesi\u00e1sticos. En general parece que esa pr\u00e1ctica se discute mucho m\u00e1s que el \u00abnacimiento desde lo alto\u00bb o el otro problema de c\u00f3mo llegar\u00e1 a ser un verdadero cristiano. Hoy adem\u00e1s, sobre todo los psic\u00f3logos profundos de la escuela de C.G. Jung, tienen algo esencial que decir sobre la idea de la \u00abregeneraci\u00f3n\u00bb y del \u00abnacimiento de lo alto\u00bb o del \u00abnacimiento en Esp\u00edritu\u00bb del hombre. <\/p>\n<p>Seg\u00fan Jn la venida de Jes\u00fas como acontecimiento salvador significa en su muerte y resurrecci\u00f3n el juicio sobre el mundo, es decir, el juicio escatol\u00f3gico o el \u00abjuicio final\u00bb. Es \u00e9sta una idea que apenas ha tomado en cuenta la teolog\u00eda cristiana con verdadera resoluci\u00f3n. S\u00f3lo R. Bultmann en su comentario de Jn ha comprendido y estudiado todo su alcance. Naturalmente se puede decir que esa idea no se halla en el NT tan aislada como parece a primera vista. Tambi\u00e9n en la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica queda claro que Jes\u00fas de Nazaret atribuye a su mensaje una condici\u00f3n resueltamente salvadora y que ello es lo que, en primer t\u00e9rmino interesa, el Dios del amor y la salvaci\u00f3n en el inminente reino de Dios, y no la condenaci\u00f3n del hombre. Por lo general la palabra de Jes\u00fas, repetidamente transmitida por los sin6pticos: \u00abRespecto a todo aquel que se declare en mi favor delante de los hombres, el Hijo del hombre tambi\u00e9n se declarar\u00e1 en favor suyo delante de los \u00e1ngeles de Dios. Pero aquel que me niegue ante los hombres, tambi\u00e9n \u00e9l ser\u00e1 negado ante los \u00e1ngeles de Dios\u00bb (Luc 12:8s; cf. Mat 10:32s; Mar 8:38 y par.), subraya que la salvaci\u00f3n y condenaci\u00f3n del hombre se deciden en su toma de posici\u00f3n respecto de Jes\u00fas. La idea de que el hombre mediante su conducta presente decide sobre s\u00ed mismo y sobre su existencia delante de Dios, es en s\u00ed perfectamente b\u00edblica. Para los profetas del AT siempre se trata de hacer para que el hombre consciente de la urgencia de una decisi\u00f3n en el aqu\u00ed y ahora de una concreta situaci\u00f3n hist\u00f3rica. Tambi\u00e9n la grandiosa palabra que se nos ha transmitido del rabi Hilel (siglo I a.C.) est\u00e1 marcada de ese mismo esp\u00edritu: <\/p>\n<p>\u00abSi yo no estoy en favor m\u00edo, \u00bfqui\u00e9n lo estar\u00e1? <\/p>\n<p>Si s\u00f3lo yo estoy en mi favor, \u00bfqu\u00e9 soy yo? <\/p>\n<p>Y si no es ahora, \u00bfcu\u00e1ndo lo sera?\u00bb. <\/p>\n<p>No se puede aplazar una decisi\u00f3n urgente, y menos una decisi\u00f3n en la que est\u00e1n en juego la propia salvaci\u00f3n y la vida. En la misma decisi\u00f3n apunta una f\u00f3rmula de Franz Kafka: \u00abS\u00f3lo nuestro concepto del tiempo nos permite hablar del juicio final, cuando en realidad se trata de un juicio sumar\u00edsimo\u00bb. El presente, en el que siempre est\u00e1n en juego de una forma nueva y concreta la fe y el amor del hombre, es el kairos decisivo para la salvaci\u00f3n, el instante oportuno en el que conviene actuar de una manera totalmente decidida y resuelta. Para la configuraci\u00f3n de nuestra vida es importante encontrar una huella a fin de no fallar la consigna que me llama. El hombre que vive al d\u00eda o el que vive de espaldas a la historia, s\u00f3lo de acuerdo con unas recetas o prescripciones dadas, de ordinario carece ciertamente de sensibilidad para el kairos, para el momento fecundo y cargado en que puede llegar la llamada de Dios. Es un hombre que vive en buena parte al margen del tiempo. <\/p>\n<p>Ahondando en esta misma idea, aparece como plausible que, seg\u00fan Jn, la fe y la incredulidad se entiendan como las alternativas decisorias de la salvaci\u00f3n, en las cuales afloran al primer plano las posibilidades extremas de la existencia humana. FE\/QUE-ES:Con la fe, el hombre alcanza la vida eterna, la vida sin m\u00e1s en su sentido pleno, mientras que con la incredulidad la pierde. La fe, tal como aqu\u00ed se entiende, significa naturalmente no la aceptaci\u00f3n como verdaderos de unos art\u00edculos de fe, de unos dogmas, etc., de la indoctrinaci\u00f3n intraeclesial que inculca al hombre un super yo de configuraci\u00f3n eclesi\u00e1stica en exclusiva; no se trata de una fe de catecismo, sino del \u00absalto\u00bb a los brazos de Dios, en que el hombre se entrega a s\u00ed mismo con plena confianza, libremente, para vivir por completo del amor de Dios, tal como se ha manifestado en Jes\u00fas. Semejante fe afecta de hecho a las \u00faltimas profundidades de la existencia; debe traspasar la epidermis para llegar a lo m\u00e1s hondo del coraz\u00f3n. Por el contrario, la pura fe de inteligencia y de obediencia representa una dura atrofia y violaci\u00f3n del hombre. En cambio, la afirmaci\u00f3n del cuarto Evangelio, seg\u00fan la cual el hombre s\u00f3lo con que lo quiera, con tal que lo quiera realmente, llega a la vida plena, sin mermas y eterna, cuando se entrega por completo al amor divino, cuando se conf\u00eda libremente al amor sin l\u00edmites, es decir, cuando arriesga su propia vida. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. Para el problema en su conjunto, cf. \u00abConcilium\u00bb XV (1979) II. Crisis estructural de la iniciaci\u00f3n cristiana, p. 73: \u00abCon la disoluci\u00f3n de la sociedad cristiana o con la desaparici\u00f3n de la influencia de la autoridad eclesi\u00e1stica sobre las masas, la realidad de la comunidad eclesi\u00e1stica se hace cada vez mis problem\u00e1tica. Incluso aquellos comentaristas de la escena presentes que defienden resueltamente la opini\u00f3n de que el sentido de lo religioso est\u00e1 hoy tan vivo como siempre y a\u00fan m\u00e1s, conceden que a menudo ya no tiene ninguna relaci\u00f3n con una pertenencia categ\u00f3rica a la Iglesia. Lo cual significa que ni el medio social ni el religioso representa un apoyo directo para la pertenencia a la Iglesia. Por consiguiente, tambi\u00e9n la problem\u00e1tica de la iniciaci\u00f3n cristiana aparece bajo una nueva luz\u00bb, as\u00ed en el Pr\u00f3logo de L. MALDONADO y D. POWER. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>V. EL ULTIMO TESTIMONIO DEL BAUTISTA (Jn\/03\/22-30) <\/p>\n<p>22 Despu\u00e9s de esto, Jes\u00fas anduvo con sus disc\u00edpulos por la regi\u00f3n de Judea, permaneciendo all\u00ed con ellos y bautizando. 23 Tambi\u00e9n Juan segu\u00eda bautizando en En\u00f3n, cerca de Salim, porque hab\u00eda all\u00ed aguas abundantes, y las gentes acud\u00edan para bautizarse; 24 porque Juan no hab\u00eda sido encarcelado todav\u00eda. 25 Se origin\u00f3 entonces una discusi\u00f3n entre los disc\u00edpulos de Juan y un jud\u00edo acerca de la purificaci\u00f3n. 26 Fueron, pues, a ver a Juan y le dijeron: Rab\u00ed, aquel que estaba contigo al otro lado del Jord\u00e1n, de quien t\u00fa has dado testimonio, ahora se pone a bautizar, y todos acuden a \u00e9l. 27 Juan contest\u00f3: Nadie puede asumir nada que no se le haya dado del cielo. 25 Vosotros mismos sois testigos de que dije: Yo no soy el Mes\u00edas, sino que he sido enviado delante de \u00e9l. 29 EI que tiene a la esposa, es el esposo; pero el amigo del esposo, que est\u00e1 con \u00e9l y lo oye, se llena de alegr\u00eda al o\u00edr su voz. Pues bien, esta alegr\u00eda m\u00eda se ha cumplido ya. 30 \u00e9l tiene que crecer y yo tengo que disminuir. <\/p>\n<p>El relato empieza de modo que el v. 22 se refiere a una actividad baptista de Jes\u00fas junto al Jord\u00e1n. Seg\u00fan el texto jo\u00e1nico, Jes\u00fas ha vuelto a dejar Jerusal\u00e9n y se ha dirigido \u00aba la regi\u00f3n de Judea\u00bb, y desde luego a las proximidades del Jord\u00e1n. All\u00ed permaneci\u00f3 durante alg\u00fan tiempo con sus disc\u00edpulos bautizando. En los evangelios es \u00e9sta la \u00fanica noticia que nos informa de una actividad bautizadora de Jes\u00fas. El relato s\u00f3lo puede enmarcarse con pleno sentido en el marco jo\u00e1nico de la historia de Jes\u00fas. En el cuadro marciano y en el de la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica ser\u00eda muy dif\u00edcil encontrarle un lugar, porque Jes\u00fas no ha iniciado su actividad en Jerusal\u00e9n sino en Galilea. Est\u00e1 claro el prop\u00f3sito de la observaci\u00f3n, que pretende mostrar c\u00f3mo Jes\u00fas entra ahora en competencia con el Bautista, consiguiendo un gran n\u00famero de seguidores, como lo dice claramente el v. 26. A continuaci\u00f3n el Bautista aparece una vez m\u00e1s como testigo a favor de Jes\u00fas, para confirmar de manera expl\u00edcita que en ese desarrollo de las cosas se manifiesta la voluntad de Dios. <\/p>\n<p>Seg\u00fan el v. 23, Juan Bautista habr\u00eda abandonado su primer enclave en que bautizaba Betania y Betabara (cf. com. a 1,28), traslad\u00e1ndose a las cercan\u00edas de En\u00f3n (griego A\u00ednon) en Salim, porque aqu\u00ed el agua era m\u00e1s abundante. <\/p>\n<p>La observaci\u00f3n del v. 24 muestra que tampoco entre el c\u00edrculo jo\u00e1nico era desconocido el destino del Bautista: por entonces no hab\u00eda sido a\u00fan encarcelado. De la ejecuci\u00f3n de Juan Bautista (cf. Mar 6:17-29 y par. por obra de Herodes Antipas) no sabe nada el cuarto Evangelio. Tenemos as\u00ed trazado el marco en que se va a desarrollar la escena siguiente. Jes\u00fas y el Bautista trabajan ahora codo con codo como en competencia. <\/p>\n<p>Y se llega a una pol\u00e9mica, a un enfrentamiento entre los disc\u00edpulos de Juan y un jud\u00edo \u00abacerca de la purificaci\u00f3n\u00bb. Dif\u00edcilmente cabe suponer que se tratase de las prescripciones purificatorias jud\u00edas en general (cf. en cambio Mc c. 7), sino del bautismo en concreto. Probablemente se trataba del problema de cu\u00e1l de los bautismos aportaba una mayor justificaci\u00f3n y, por lo mismo, ten\u00eda un mayor efecto salvador. Tal vez deba recordar el lector la distinci\u00f3n entre \u00abbautismo con agua\u00bb y \u00abbautismo con Esp\u00edritu\u00bb (cf. 1,26s.33). Al hablar adem\u00e1s de una actividad bautizadora de Jes\u00fas, esta per\u00edcopa muestra que el c\u00edrculo jo\u00e1nico ha conocido evidentemente el bautismo como rito cristiano de iniciaci\u00f3n y que lo mantiene, al tiempo que acent\u00faa la superioridad del bautismo cristiano. Por lo dem\u00e1s, la discusi\u00f3n con el jud\u00edo acerca de la purificaci\u00f3n s\u00f3lo tiene un papel introductorio. Ante esta nueva situaci\u00f3n los disc\u00edpulos de Juan acuden a su maestro y le informan. La formulaci\u00f3n resulta bastante circunstanciada debido a las referencias retrospectivas a la per\u00edcopa precedente acerca del Bautista (1,19-34). Tambi\u00e9n los disc\u00edpulos de Juan dan a su maestro el t\u00edtulo de Rab\u00ed. Incidentalmente sabemos que el Bautista se hab\u00eda trasladado a la otra orilla del Jord\u00e1n, es decir, a la ribera occidental. Los disc\u00edpulos dicen expl\u00edcitamente que Juan depuso testimonio en favor de Jes\u00fas; \u00abAhora se pone a bautizar y todos acuden a \u00e9l\u00bb. <\/p>\n<p>Se escucha un acento inconfundible de envidia y competencia aunque hay tambi\u00e9n una confirmaci\u00f3n contenida de que el testimonio del Bautista a favor de Jes\u00fas ha surtido realmente efecto y que as\u00ed se cumple la voluntad de Dios: \u00abEste vino para ser testigo&#8230; a fin de que, todos creyeran por \u00e9l.\u00bb As\u00ed pues, los disc\u00edpulos de Juan siguen sin comprender lo que ha ocurrido ni la verdadera misi\u00f3n de su maestro, cuando se muestran impacientes por el \u00e9xito de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Pero es precisamente \u00e9sa su pregunta la que conduce una vez m\u00e1s a que Juan refrende su testimonio anterior con uno nuevo, que es a la vez su \u00faltimo testimonio en favor de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>El v. 27 empieza con un principio general: Nadie puede tomar nada, si antes no le ha sido dado por el cielo, por Dios. En tal aseveraci\u00f3n se trata del problema de la legitimaci\u00f3n prof\u00e9tica: todo profeta debe en \u00faltima instancia su cometido al hecho de haber sido enviado por Dios. El texto recuerda vivamente la per\u00edcopa sobre el tema de la autoridad (Mar 11:27-33). S\u00f3lo se trata de una inversi\u00f3n muy significativa. En el texto marciano Jes\u00fas certifica indirectamente en favor del propio Bautista que su bautismo procede \u00abdel cielo\u00bb, de Dios; aqu\u00ed, en cambio es el Bautista el que con su palabra se\u00f1ala la misi\u00f3n divina de Jes\u00fas. El hecho de que adem\u00e1s Jes\u00fas logre m\u00e1s disc\u00edpulos que el Bautista obliga a ver justamente en ello la acci\u00f3n misteriosa de Dios que as\u00ed lo ha dispuesto. Es Dios mismo quien conduce a Jes\u00fas numerosos seguidores. <\/p>\n<p>El v. 28 trae una clara referencia retrospectiva al testimonio precedente Los propios disc\u00edpulos se ven en la necesidad de confirmar lo que en la precedente ocasi\u00f3n hab\u00eda dicho Juan: Yo no soy el Mes\u00edas, sino alguien que ha sido enviado delante de \u00e9l. Lo cual bien podr\u00eda ser un argumento tomado del enfrentamiento entre cristianos y seguidores del Bautista. Cabe suponer que este argumento no se ha encontrado de hecho en forma completamente espont\u00e1nea, puesto que el Bautista hist\u00f3rico hab\u00eda hablado de que \u00abtras de m\u00ed viene el que es m\u00e1s fuerte que yo\u00bb. Los cristianos lo han esgrimido en beneficio propio. En los v. 29-30, las afirmaciones del Bautista se elevan hasta alcanzar una verdadera grandeza de himno, cuando habla del Mes\u00edas como del \u00abesposo\u00bb mientras se designa a s\u00ed mismo como \u00abamigo del esposo\u00bb, cuya mayor alegr\u00eda es poder prestarle sus servicios en cualquier aspecto durante la celebraci\u00f3n nupcial. Sin duda alguna subyacen aqu\u00ed las representaciones del tiempo de la salvaci\u00f3n mesi\u00e1nica como unas bodas. \u00abEl \u00abamigo del esposo\u00bb es uno de los dos paraninfos o padrinos de boda&#8230; que en las bodas jud\u00edas desempe\u00f1aban ciertas funciones de confianza y, sobre todo, conduc\u00edan la esposa al esposo y vigilaban su conducta matrimonial\u00bb. Juan Bautista ha cumplido su misi\u00f3n respecto de Jes\u00fas, el Mes\u00edas: \u00abEsta alegr\u00eda m\u00eda se ha cumplido ya.\u00bb Y, al modo de la \u00faltima recomendaci\u00f3n que el Bautista da a sus disc\u00edpulos, llega en el v. 30 esta palabra: \u00ab\u00e9I tiene que crecer y yo tengo que disminuir\u00bb, expresando as\u00ed la norma que en la visi\u00f3n jo\u00e1nica ha de prevalecer entre el precursor y el consumador. <\/p>\n<p>JBTA\/FECHA-FT: La liturgia cristiana ha expresado esto de modo gr\u00e1fico al establecer la fiesta de Juan Bautista el d\u00eda 24 de junio, tres d\u00edas despu\u00e9s del equinoccio de verano, mientras que celebra la fiesta de Navidad el 25 de diciembre, cuatro d\u00edas despu\u00e9s del equinoccio de invierno (as\u00ed en el hemisferio septentrional). El \u00absol menguante\u00bb es el s\u00edmbolo del Bautista, mientras que el \u00absol creciente\u00bb es el s\u00edmbolo de Cristo. <\/p>\n<p> Meditaci\u00f3n <\/p>\n<p>En el cuarto Evangelio se repite una v otra vez con toda claridad que Juan Bautista es simplemente el testigo de Cristo. Ese papel t\u00edpico ideal, tal como aqu\u00ed se nos muestra, lo mantiene Juan hasta el final en toda la linea. La imagen del Bautista en la tradici\u00f3n cristiana, especialmente en el arte pl\u00e1stico, est\u00e1 profundamente influida por esa imagen, pues proporcionaba un cuadro interpretativo convincente para la figura del Bautista. En la visi\u00f3n cristiana tradicional Juan Bautista es el t\u00edpico personaje de transici\u00f3n entre ei Antiguo Testamento y el Nuevo; aquel que al tiempo que cierra la profec\u00eda veterotestamentaria abre, como precursor del Mes\u00edas Jes\u00fas, la nueva era mesi\u00e1nica, el tiempo de la salvaci\u00f3n. Como testigo de Cristo, que consecuentemente resiste a la tentaci\u00f3n de querer ser algo m\u00e1s que \u00abla voz del que clama en el desierto\u00bb, y que por lo mismo no alimenta ambiciones mesi\u00e1nicas de ning\u00fan tipo, ve m\u00e1s bien su cometido en el papel de \u00abamigo del esposo\u00bb, hasta el cual conduce a la novia, es decir, a los creyentes. Ello significa que Juan Bautista se convierte en prototipo del magisterio eclesi\u00e1stico. En efecto, a partir del Bautista, como testigo de Cristo, se puede explicar la esencia del magisterio eclesi\u00e1stico. Al igual que la figura de Juan, tampoco ese magisterio tiene ninguna funci\u00f3n aut\u00f3noma, ninguna validez en s\u00ed mismo, sino que todo su cometido, por el que pueden entenderse todas sus actividades, se centra en el testimonio a favor de Cristo. El magisterio tiene que defender ante el mundo la causa de Jes\u00fas, su evangelio. No puede ni debe suplantar la causa de Jes\u00fas por sus instituciones y actuaciones, como por desgracia ha ocurrido tant\u00edsimas veces en el curso de la historia de la Iglesia y sucede todav\u00eda hoy repetidamente. As\u00ed pues, el ministerio como instituci\u00f3n carece de garant\u00edas firmes de que sus manifestaciones y sus medidas pr\u00e1cticas, publicaciones y exhortaciones, s\u00f3lo por que sean indicaciones y pr\u00e1cticas del magisterio, vayan a identificarse con la causa de Jes\u00fas y puedan contar como testimonio leg\u00edtimo en favor de Cristo. En principio el magisterio no dispone de una especial garant\u00eda de verdad ni tampoco de una direcci\u00f3n especial. M\u00e1s bien est\u00e1 continuamente ligado a su tarea de testigo de Cristo, por lo que tambi\u00e9n debe preguntarse siempre con sentido cr\u00edtico hasta qu\u00e9 punto se acomoda realmente a dicha tarea y pretensi\u00f3n y si con sus actuaciones ministeriales testifica realmente en favor de la causa de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Sin embargo no se trata s\u00f3lo de la humildad personal, m\u00e1s o menos privada, ni del cristianismo de quien ejerce el ministerio, sino m\u00e1s bien de la humildad y cristianismo del propio ministerio. Como lo prueba la historia de la Iglesia, una y otra vez se ha dado una humildad privada en conexi\u00f3n directa con el orgullo ministerial eclesi\u00e1stico, porque se pensaba que era necesario defender el magisterio en su pureza incontaminada. El cristianismo del magisterio, que en el sentido del NT se entiende \u00fanica y exclusivamente como ministerio de testimonio y de servicio, se reconocer\u00e1 sobre todo en si es capaz de deponer y arrinconar las aspiraciones de dominio frente al hombre y de servir a la libertad concreta de todos los creyentes y de los hombres todos en general. Tampoco se puede emplear una doble medida, defendiendo por ejemplo los derechos humanos de puertas afuera y no aplicar el mismo criterio dentro de la propia Iglesia. Ya no podr\u00e1 entenderse precisamente como un \u00abjerarqu\u00eda establecida por Dios\u00bb con una validez metaf\u00edsica, porque algo de tal \u00edndole no se da en el NT, sino como simple servicio a la causa del hombre.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">PRIMERA PARTE<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">El ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas: Dios muestra su majestad esplendorosa al mundo (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:19-51<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:1-36<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:1-54<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-47<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 6:1-71<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-53<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:1-59<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-41<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 10:1-42<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 11:1-57<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 12:1-50<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">De Can\u00e1 a Jerusal\u00e9n<\/span><\/p>\n<p>Los caps. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:1-36<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:1-54<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-47<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 6:1-71<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-53<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:1-59<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-41<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 10:1-42<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 11:1-57<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 12:1-50<\/span><\/span> muestran una serie de siete milagros o se\u00f1ales que Jes\u00fas realiza durante su ministerio p\u00fablico. Por medio de ellos muestra la gloria de Dios al mundo. Esta secci\u00f3n, que comienza con la se\u00f1al de la boda en Can\u00e1 de Galilea, es conocida por los comentaristas como \u201cel libro de las se\u00f1ales\u201d.<\/p>\n<p>Los 25 vers\u00edculos del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span> se organizan en tres temas: (1) El milagro en Can\u00e1 de Galilea, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-12<\/span><\/span>. (2) La expulsi\u00f3n de los mercaderes del templo, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:13-22<\/span><\/span>. (3) La reacci\u00f3n y las se\u00f1ales en Jerusal\u00e9n, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:23-25<\/span><\/span>.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Jes\u00fas conversa con Nicodemo<\/span><\/p>\n<p>El cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:1-36<\/span><\/span> se estructura alrededor del di\u00e1logo de Jes\u00fas con Nicodemo, aunque no lo agota. Juan introduce otros materiales en este cap\u00edtulo: (1) Di\u00e1logo de Jes\u00fas con Nicodemo, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:1-12<\/span><\/span>. (2) Mon\u00f3logo: el amor del Padre, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:13-21<\/span><\/span>. (3) Jes\u00fas y Juan Bautista, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:22-36<\/span><\/span>. Este es el primero de los discursos en Juan que comienza con un di\u00e1logo y termina con un mon\u00f3logo.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">1. Di\u00e1logo de Jes\u00fas con Nicodemo (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:1-12<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p>El material narrativo en esta secci\u00f3n es reducido al m\u00ednimo. Pronto se nota no la conversaci\u00f3n o di\u00e1logo entre dos personas, sino el tema m\u00e1s amplio entre lo que puede ser la tensi\u00f3n entre la iglesia y la sinagoga. Por eso, n\u00f3tese el uso de la primera persona plural por Nicodemo (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span>) y por Jes\u00fas despu\u00e9s (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 11:1-57<\/span><\/span>). El di\u00e1logo de Jes\u00fas con Nicodemo es una unidad organizada art\u00edsticamente, unida a los vers\u00edculos anteriores por la preposici\u00f3n griega <span style=\"font-style:italic\">d\u00e9<\/span> y por el pronombre \u201cnosotros\u201d del v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:2<\/span><\/span>. El tema central del di\u00e1logo va a ser el nacimiento por el Esp\u00edritu que se lleva a cabo por la fe en Jes\u00fas como el enviado del Padre. Algunos estudiosos creen que este di\u00e1logo es una unidad literaria en su composici\u00f3n, mientras que otros son de la opini\u00f3n de que este material es una composici\u00f3n redaccional con diferentes fuentes.<\/p>\n<p>Nicodemo pregunta a Jes\u00fas tres veces (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:2<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:4<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:9<\/span><\/span>), y ello provee la ocasi\u00f3n a Jes\u00fas de responder con una verdad espiritual cada vez m\u00e1s profunda. Cada respuesta de Jes\u00fas es introducida por la expresi\u00f3n juanina \u201cam\u00e9n, am\u00e9n\u201d (\u201ccon seguridad\u201d, \u201cverdaderamente\u201d o \u201ccon toda certeza\u201d). As\u00ed el di\u00e1logo se estructura en tres partes, de acuerdo con las preguntas: primera (2-3), segunda pregunta (4-8) y tercera (9-12).<\/p>\n<p>Los vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:1-8<\/span><\/span> son controlados por la verdad de que el nacimiento <span style=\"font-weight:bold\">de nuevo<\/span> o \u00abde lo alto\u00bb (LPD, BA) es necesario para entrar al reino de Dios. Pero Nicodemo falla en comprender qu\u00e9 es lo que Jes\u00fas est\u00e1 diciendo. Esta incapacidad para entender sirve para conducir el di\u00e1logo cada vez a mayor profundidad. Entonces, Jes\u00fas indica que su autoridad (y la de sus seguidores \u2013n\u00f3tese el plural <span style=\"font-style:italic\">nosotros<\/span> en el v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:11<\/span><\/span>) y la autoridad de su mensaje han venido del cielo. Luego, el v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:13<\/span><\/span> sirve como un cl\u00edmax de lo que Jes\u00fas ha dicho y como transici\u00f3n a los vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:14-17<\/span><\/span>. En realidad el mensaje cristiano ha venido del cielo, porque vino a trav\u00e9s del Hijo del Hombre, cuyo origen es el cielo.<\/p>\n<p>Pero el Hijo del Hombre no es meramente el que trae del cielo el mensaje de Dios: \u00e9l mismo es el Hijo \u00fanico de Dios y asegura la salvaci\u00f3n de toda persona con su muerte en la cruz, la cual es hecha an\u00e1loga al levantamiento de la serpiente de bronce por Mois\u00e9s en el desierto (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 14:17<\/span><\/span>). Los vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:18-20<\/span><\/span> contin\u00faan este tema de salvaci\u00f3n. Todo el que cree tiene al alcance esta salvaci\u00f3n, pero la condenaci\u00f3n llega para todos los que rechazan al Hijo. Uno de los problemas en los vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:13-21<\/span><\/span> es la identificaci\u00f3n de qui\u00e9n es el que habla (otro ejemplo de la dificultad de los discursos juaninos). As\u00ed Juan entreteje sus propias declaraciones teol\u00f3gicas con las palabras de Jes\u00fas, de tal manera que es dif\u00edcil decir d\u00f3nde Jes\u00fas termina de hablar y d\u00f3nde el editor del evangelio comienza. En cuanto a la verdad que se ha dicho no hay ning\u00fan problema, porque el Esp\u00edritu de Dios ha guiado al escritor del evangelio a decir lo que ha dicho. Pero es un problema al traducir, especialmente cuando es necesario identificar a los que hablan. Este problema ser\u00e1 tratado a medida que avanza la ex\u00e9gesis.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: La titulaci\u00f3n m\u00e1s frecuente es la sencilla <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas y Nicodemo<\/span> (RV60, RV95, DHH, TLA, NBE). La BJ prefiere <span style=\"font-style:italic\">Entrevista con Nicodemo<\/span>. Si se quiere hacer referencia al contenido de la conversaci\u00f3n pudiera titularse <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas y Nicodemo hablan del nuevo nacimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p>Se introduce aqu\u00ed un nuevo participante en el evangelio que es identificado con su propio nombre, afiliaci\u00f3n religiosa y relaci\u00f3n con su nacionalidad o cultura. <span style=\"font-weight:bold\">Nicodemo<\/span>, en este sentido, es uno de aquellos de quienes Jes\u00fas conoce el coraz\u00f3n o sabe sus intenciones y pensamientos. Posiblemente Nicodemo era miembro del sanedr\u00edn, o Gran Consejo, el organismo m\u00e1s alto de la autoridad jud\u00eda. Este cuerpo era presidido por el sumo sacerdote, y la mayor\u00eda de sus 70 miembros eran saduceos, contando tambi\u00e9n con algunos fariseos. La palabra griega <span style=\"font-style:italic\">d\u00e9<\/span> se puede traducir \u201cahora bien\u201d o \u201cpues bien\u201d, sin embargo, la mayor\u00eda de las versiones hacen caso omiso de esta transici\u00f3n y presentan el di\u00e1logo de Jes\u00fas con Nicodemo como algo nuevo e independiente de lo anterior. Ser\u00eda importante no hacer tan brusca la transici\u00f3n de la narraci\u00f3n porque este di\u00e1logo con Nicodemo en cierta medida es una ilustraci\u00f3n de la afirmaci\u00f3n de <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:25<\/span><\/span>.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jua 7:50<\/span>; <span class='bible'>Jua 19:39<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El nuevo nacimiento<\/p>\n<p>La importancia de la entrevista de Jes\u00fas y Nicodemo aumenta por el hecho de que se trataba de un miembro del Sanedr\u00edn jud\u00edo. Un hombre as\u00ed deber\u00eda estar bien informado de las ense\u00f1anzas jud\u00edas y haber entendido las alusiones hechas por Jes\u00fas. Aunque a menudo Juan menciona a los fariseos en sentido negativo, aqu\u00ed se concentra en un fariseo que ten\u00eda un motivo serio al buscar a Jes\u00fas. No es seguro por qu\u00e9 fue a verlo de noche. Puede haber sido para eludir la publicidad. Por el otro lado, el comentario puede ser una nota incidental de la hora sin ning\u00fan significado especial, o puede haber sido simb\u00f3lico y relacionado con el estado espiritual de Nicodemo. La primera es la explicaci\u00f3n m\u00e1s simple. Las palabras iniciales de Nicodemo en el v. 2 se relacionan con el comentario de 2:23-25. Aqu\u00ed aparece un hombre que hab\u00eda visto las se\u00f1ales y est\u00e1 dispuesto a hacer preguntas. Sin embargo, es claro que el criterio de Nicodemo sobre Jes\u00fas no iba m\u00e1s all\u00e1 de ver a un maestro con el sello de Dios sobre \u00e9l. Por lo menos, aquello era un principio pero muy lejos de una real comprensi\u00f3n. El comentario de Jes\u00fas en el v. 3 va m\u00e1s all\u00e1 de la pregunta impl\u00edcita de Nicodemo. La necesidad del nuevo nacimiento era un desaf\u00edo al derecho de Nicodemo de hacer una afirmaci\u00f3n sobre Jes\u00fas en un plano puramente humano. Las palabras a menos que uno nazca de nuevo podr\u00edan ser entendidas en el sentido de ser nacido de arriba o de dirigir la atenci\u00f3n al car\u00e1cter espiritual del nacimiento. Como es claro Nicodemo las entendi\u00f3 en el primer sentido, y rechaz\u00f3 la posibilidad de un nuevo nacimiento. Pero Jes\u00fas se refer\u00eda a ello en el segundo sentido, o sea a un tipo totalmente distinto de nacimiento. Muchos de los Padres de la iglesia primitiva entendieron que esa afirmaci\u00f3n se refer\u00eda al bautismo a la luz del v. 5, pero la interpretaci\u00f3n m\u00e1s natural es la de una regeneraci\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p> El reino de Dios es una expresi\u00f3n que se encuentra m\u00e1s en los Sin\u00f3pticos que en Juan. Se relaciona primariamente con la soberan\u00eda ejercida por Dios. Aqu\u00ed el hecho de \u201cver el reino\u201d parece ser equivalente a la expresi\u00f3n m\u00e1s habitual en Juan sobre la vida eterna. En el v. 5 es citada como \u201centrar en el reino\u201d. La pregunta de Nicodemo en el v. 4 es sorprendente, ya que tom\u00f3 las palabras de Jes\u00fas tan lit. Su rechazo de la idea de volver al seno materno refleja esa confusi\u00f3n. No pod\u00eda captar que el reino requiere un acto de regeneraci\u00f3n. Hay un elemento de incredulidad en su comentario. La repetici\u00f3n de la necesidad de un nuevo nacimiento en el v. 5 se fortalece por el contraste entre el nacimiento en agua y el en Esp\u00edritu. Ha habido mucha discusi\u00f3n sobre el significado de este vers\u00edculo. Algunos entienden que la referencia al agua se\u00f1ala el bautismo y piensan que Nicodemo habr\u00eda entendido que era una alusi\u00f3n al bautismo de arrepentimiento practicado por Juan el Bautista. Pero no hay indicio de eso en el pasaje. Otros han supuesto que es una referencia al bautismo cristiano, caso en el cual no hab\u00eda posibilidad de que Nicodemo entendiera y Juan deber\u00eda haber interpuesto la idea en la historia para sus propios contempor\u00e1neos cuando \u00e9l escrib\u00eda. Sin embargo, si las palabras de Jes\u00fas tuvieron alg\u00fan sentido para Nicodemo, debemos tomar juntos al agua y al esp\u00edritu y relacionarlos con un nacimiento como en el v. 3. El uso del AT introduce el agua y el esp\u00edritu con el significado de que Dios actuar\u00eda para la limpieza de su pueblo (ver, p. ej., Eze. 36:25-27). En este caso, Nicodemo estaba recibiendo la ense\u00f1anza de que alg\u00fan tipo de experiencia espiritual de regeneraci\u00f3n era necesario para una apreciaci\u00f3n adecuada del reino de Dios. Se discute si se debiera usar una may\u00fascula al hablar de Esp\u00edritu (como hace la RVA y casi todas las versiones, pero no Besson) o si debe ser entendido b\u00e1sicamente para indicar una experiencia espiritual en contraste con una limpieza ritual. En cuanto a lo que concierne a Nicodemo, lo m\u00e1s probable es lo \u00faltimo, pero a la luz de las referencias posteriores al Esp\u00edritu en este Evangelio, posiblemente Juan quiso que sus lectores entendieran que era el Esp\u00edritu Santo. En realidad en el v. 6 el contraste entre carne y Esp\u00edritu tiene m\u00e1s sentido si se tiene en mente el Esp\u00edritu Santo. Carne apunta aqu\u00ed a la naturaleza humana, que s\u00f3lo puede producir m\u00e1s naturaleza humana, pero no hijos de Dios. Nacer del Esp\u00edritu requiere un cambio radical, un nuevo comienzo. En efecto, Jes\u00fas dice que el car\u00e1cter de los que nacen es determinado por la fuente que les da la vida.<\/p>\n<p>Es una l\u00e1stima que en el lenguaje com\u00fan la expresi\u00f3n \u201cnacido de nuevo\u201d se haya convertido, en algunos pa\u00edses, en una sarc\u00e1stica descripci\u00f3n de alguna secta extremista, o aun se refiriere a viejas ideas renovadas o nuevas versiones de motores de autom\u00f3vil. Ser\u00eda muy desafortunado permitir que tal desprecio nos prive de un concepto tan vital y central a la fe cristiana.<\/p>\n<p>El v. 7 subraya el car\u00e1cter imperativo del nuevo nacimiento. No tiene nada de optativo. La ilustraci\u00f3n del viento (8) se hace m\u00e1s inteligible cuando nos damos cuenta de que en gr. la misma palabra se puede traducir como \u201cviento\u201d o \u201cesp\u00edritu\u201d. Lo que Jes\u00fas estaba diciendo aqu\u00ed era que, aunque haya falta de conocimiento sobre el origen tanto del viento como del Esp\u00edritu, los efectos de ambos pueden ser observados. Nuestro conocimiento de los movimientos del viento ha aumentado notablemente en los tiempos modernos, pero en aquellos tiempos, el viento era impredecible. Lo que expresa es la acci\u00f3n soberana del Esp\u00edritu de Dios. Relaciona todo con la afirmaci\u00f3n de 1:13.<\/p>\n<p>Es claro que Jes\u00fas esperaba que un hombre como Nicodemo entendiera su ilustraci\u00f3n y lo reprendi\u00f3 porque no fue as\u00ed. Su pregunta estaba te\u00f1ida de incredulidad y el v. 11 muestra que Jes\u00fas lo reconoci\u00f3. Nicodemo a\u00fan no hab\u00eda logrado captar el significado de lo que Jes\u00fas estaba diciendo. El uso de la primera persona plural en el v. 11, en la respuesta de Jes\u00fas, ha sido interpretado de distintas maneras. \u00bfEstaba incluyendo a los disc\u00edpulos? A esa altura, ellos sab\u00edan muy poco. \u00bfEstaba incluyendo al Padre y al Esp\u00edritu? Esto es posible, aunque es dudoso que Nicodemo lo haya reconocido. \u00bfO estaba reiterando el uso de \u201cnosotros\u201d que hab\u00eda hecho Nicodemo en el v. 2? Es claro que presenta un contraste con el cambio de primera a tercera persona plural al fin del mismo vers\u00edculo, lo cual parece referirse a los jud\u00edos en general que no alcanzaban a creer en el mensaje de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Las cosas terrenales del v. 12 deben referirse a lo que ya ha sido dicho, y por lo tanto deben incluir el nuevo nacimiento. Este ocurre en la tierra, mientras que las cosas celestiales se relacionan con las revelaciones del futuro cuando el reino alcanzar\u00e1 su cumplimiento. El v. 13 probablemente se refiere al estado del cual Jes\u00fas descendi\u00f3 y al cual volver\u00eda despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n. Como el cielo era su hogar, estaba en condiciones de hablar con autoridad sobre las cosas espirituales. Al principio, no parece ser muy claro que haya alguna conexi\u00f3n entre el v. 14 y el vers\u00edculo previo. La acci\u00f3n de Mois\u00e9s de levantar la serpiente en el desierto era un s\u00edmbolo bien conocido de la provisi\u00f3n divina de vida para su pueblo, pero era tambi\u00e9n una conexi\u00f3n m\u00e1s profunda con el simbolismo del levantamiento en la cruz, el punto central de la obra del Hijo del Hombre en la tierra. Las palabras as\u00ed es necesario muestran la naturaleza inevitable de la cruz si la vida eterna ha de ser compartida con los creyentes, punto que es fuertemente presentado en el v. 15.<\/p>\n<p>Generalmente en este Evangelio, el autor distingue entre las palabras de Jes\u00fas y las propias, pero en este caso no lo ha hecho. Los vv. 31-36 aparentemente son un comentario de Juan. La declaraci\u00f3n del v. 16 expresa concisamente estas tres verdades: el car\u00e1cter universal del amor de Dios, su naturaleza de sacrificio y su prop\u00f3sito eterno. No nos maravilla que se haya descripto como \u201cel evangelio en miniatura\u201d. Como el verbo usado (tenga) est\u00e1 en tiempo presente, significa que la intenci\u00f3n es que la vida eterna sea una posesi\u00f3n actual. Esta afirmaci\u00f3n ser\u00eda un desaf\u00edo para los oyentes jud\u00edos que estaban acostumbrados a pensar en Dios como alguien que amaba s\u00f3lo a Israel, pero es acorde con la idea del amor universal que se encuentra en todo en NT. La palabra mundo se usa en el sentido habitual en este Evangelio de un lugar necesitado de la gracia salvadora de Dios. Esto explica por qu\u00e9 Jes\u00fas vino a salvar y no a condenar (17). El hecho es que el mundo ya estaba en un estado de condenaci\u00f3n, aunque eso se acentu\u00f3 por la falta de fe en el Hijo de Dios. El v. 18 pone en claro que Jes\u00fas como Hijo de Dios es el recurso final que divide el mundo en dos grupos, los creyentes y los incr\u00e9dulos. Aqu\u00ed la referencia a la fe en el Hijo de Dios se relaciona con la afirmaci\u00f3n del prop\u00f3sito del autor al escribir su Evangelio seg\u00fan 20:30, 31.<\/p>\n<p>Los vv. 19-21 contienen un eco del pr\u00f3logo (1:5) en el contraste entre luz y tinieblas. Los que est\u00e1n en tinieblas son aquellos cuyas obras eran malas. Esto implica una decisi\u00f3n deliberada para realizar actos que son malos a la vista de Dios. Esto explica por qu\u00e9 tales personas odian la luz, ya que ella significa que la verdadera naturaleza de sus hechos ser\u00e1 manifestada (20). Hay un fuerte contraste con aquellos que viven en la luz, que se describen aqu\u00ed como aquel que hace la verdad. Su prop\u00f3sito es completamente diferente, porque quieren que sus acciones se vean claramente a fin de que la obra de Dios en ellos sea manifiesta. Se puede entender el v. 21 en dos maneras: o expresando el contenido de lo que se ve; o la raz\u00f3n por la que cualquier persona viene a la luz. La primera cabe mejor en el contexto. El prop\u00f3sito de esta secci\u00f3n es el de animar la fe en Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3.1 Nicodemo era fariseo y miembro del concilio (llamado Sanedr\u00edn), un grupo de l\u00edderes religiosos que Jes\u00fas y Juan el Bautista criticaron a menudo por su hipocres\u00eda. (Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n sobre los fariseos, v\u00e9ase la nota a Mat 3:7.) Muchos fariseos estaban celosos de Jes\u00fas porque socavaba su autoridad y rebat\u00eda sus puntos de vista. Pero Nicodemo indagaba y cre\u00eda que Jes\u00fas ten\u00eda respuestas. Aunque era un erudito, fue a Jes\u00fas para instruirse. No importa cu\u00e1n inteligente o educado uno sea, debe acercarse a Cristo con un coraz\u00f3n abierto y dispuesto a fin de que le ense\u00f1e la verdad acerca de Dios.3.1ss Nicodemo fue a Jes\u00fas pese a que pudo haber enviado a uno de sus asistentes. Quiso examinar a Jes\u00fas personalmente para distinguir entre hecho y rumor. Quiz\u00e1s tem\u00eda que sus colegas, los fariseos, criticaran su visita, y por eso fue cuando ya era de noche. M\u00e1s tarde, cuando entendi\u00f3 que Jes\u00fas era en realidad el Mes\u00edas, habl\u00f3 abiertamente en su defensa (7.50, 51). Como Nicodemo, debemos examinar a Jes\u00fas personalmente; otros no lo pueden hacer en nuestro lugar. Luego, si creemos que es lo que El dice ser, querremos hablar en p\u00fablico a su favor.3.3 \u00bfQu\u00e9 sab\u00eda Nicodemo acerca del Reino? Por las Escrituras sab\u00eda que Dios lo regir\u00eda, que lo restaurar\u00eda en la tierra y que pertenecer\u00eda al pueblo de Dios. Jes\u00fas revel\u00f3 a su devoto fariseo que el Reino ser\u00eda para todo el mundo (3.16), no solo para los jud\u00edos, y que Nicodemo pod\u00eda pertenecer a \u00e9l si personalmente nac\u00eda de nuevo (3.5). Este era un concepto revolucionario: el Reino es algo personal, no nacional ni \u00e9tnico, y para entrar en \u00e9l se requiere arrepentimiento y renacimiento espiritual. Jes\u00fas m\u00e1s tarde anunci\u00f3 que el reino de Dios est\u00e1 en el coraz\u00f3n de los creyentes mediante la presencia del Esp\u00edritu Santo (Luk 17:21). Su pleno cumplimiento ser\u00e1 cuando Jes\u00fas regrese a juzgar al mundo y destruya para siempre al maligno. (v\u00e9ase Apocalipsis 21; 22).3.5, 6 \u00abDe agua y del Esp\u00edritu\u00bb quiz\u00e1s se refiera (1) al contraste entre el nacimiento f\u00edsico (agua) y el nacimiento espiritual (Esp\u00edritu), o (2) a ser regenerados por el Esp\u00edritu y renacidos por el bautismo. El agua tambi\u00e9n podr\u00eda representar la acci\u00f3n limpiadora del Esp\u00edritu Santo de Dios (Tit 3:5). Sin duda, Nicodemo debe haber estado familiarizado con las promesas de Dios en Eze 36:25-26. Jes\u00fas explica la importancia del nuevo nacimiento espiritual, manifestando que no entraremos al Reino por ser buenos, sino por experimentar ese nuevo nacimiento. NICODEMODios es especialista en hallar y cambiar a personas que consideramos dif\u00edciles de alcanzar. En el caso de Nicodemo, le tom\u00f3 un poco de tiempo salir de la oscuridad, pero Dios fue paciente con su creyente \u00abencubierto\u00bb.Temeroso de ser descubierto, Nicodemo procur\u00f3 ver a Jes\u00fas de noche. Las conversaciones diurnas entre los fariseos y Jes\u00fas tend\u00edan a ser antag\u00f3nicas, pero Nicodemo en verdad quer\u00eda aprender. Tal vez consigui\u00f3 mucho m\u00e1s de lo esperado: \u00a1un desaf\u00edo a una nueva vida! Sabemos muy poco de Nicodemo, pero s\u00ed sabemos que de ese encuentro nocturno sali\u00f3 un hombre cambiado. Se march\u00f3 con una comprensi\u00f3n nueva de Dios y de s\u00ed mismo.Nicodemo aparece m\u00e1s tarde como parte del concilio. En medio de la discusi\u00f3n en que se buscaba formas de eliminar a Jes\u00fas, plante\u00f3 el asunto de la justicia. Habl\u00f3 en su favor a pesar de que rechazaron su objeci\u00f3n. Empezaba a cambiar.La \u00faltima semblanza de Nicodemo nos muestra que se une a Jos\u00e9 de Arimatea en el tr\u00e1mite de solicitar el cuerpo de Jes\u00fas para sepultarlo. Tomando en cuenta el riesgo que esto significaba, Nicodemo daba un paso audaz. Su crecimiento espiritual no se deten\u00eda.Dios busca un crecimiento paulatino no una perfecci\u00f3n instant\u00e1nea. \u00bfDe qu\u00e9 manera su actual crecimiento espiritual concuerda con el tiempo que lleva de conocer a Jes\u00fas?Puntos fuertes y logros :&#8211;\tUno de los pocos l\u00edderes religiosos que crey\u00f3 en Jes\u00fas&#8211;\tUn miembro del poderoso concilio jud\u00edo&#8211;\tUn fariseo al que sedujeron el car\u00e1cter y los milagros de Jes\u00fas&#8211;\tCon Jos\u00e9 de Arimatea, sepulta a Jes\u00fasDebilidades y errores :&#8211;\tLimitado por su temor a mostrarse en p\u00fablico como seguidor de Jes\u00fasLecciones de su vida :&#8211;\tA menos que nazcamos otra vez, nunca entraremos en el Reino de Dios&#8211;\tDios puede cambiar a quienes consideramos inalcanzables&#8211;\tDios es paciente, pero persistente&#8211;\tSi estamos dispuestos, Dios puede usarnosDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Jerusal\u00e9n&#8211;\tOcupaci\u00f3n: L\u00edder religioso&#8211;\tContempor\u00e1neos: Jes\u00fas, An\u00e1s, Caif\u00e1s, Pilato, Jos\u00e9 de ArimateaVers\u00edculo clave :\u00bbNicodemo le dijo: \u00bfC\u00f3mo puede un hombre nacer siendo viejo? \u00bfPuede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?\u00bb (Joh 3:4).La historia de Nicodemo se narra en Joh 3:1-21; Joh 7:50-52 y 19.39, 40.3.6 \u00bfQui\u00e9n es el Esp\u00edritu Santo? Dios es tres personas en una: el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo. Dios se hizo hombre en Jes\u00fas a fin de morir por nuestros pecados. Resucit\u00f3 de la muerte para ofrecer salvaci\u00f3n a todos mediante la renovaci\u00f3n espiritual y el nuevo nacimiento. Cuando Jes\u00fas ascendi\u00f3 al cielo, su presencia f\u00edsica dej\u00f3 la tierra, pero prometi\u00f3 enviar al Esp\u00edritu Santo al grado que su presencia espiritual continuar\u00eda entre los seres humanos (v\u00e9ase Luk 24:49). El Esp\u00edritu Santo por primera vez vino para estar a disposici\u00f3n de todos los creyentes en el Pentecost\u00e9s (Hechos 2). En los tiempos del Antiguo Testamento el Esp\u00edritu Santo dotaba de poder a ciertas personas y solo por asuntos determinados, pero ahora todos los creyentes tienen el poder del Esp\u00edritu Santo a su disposici\u00f3n. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n acerca del Esp\u00edritu Santo, l\u00e9anse 14.16-28; Rom 8:9; 1Co 12:13 y 2Co 1:22.3.8 Jes\u00fas explic\u00f3 que no podemos controlar la obra del Esp\u00edritu Santo. El obra de maneras imprevisibles o incomprensibles. As\u00ed como uno no pudo controlar su nacimiento f\u00edsico, tampoco podr\u00e1 controlar su nacimiento espiritual. Es un regalo de Dios, dado por el Esp\u00edritu Santo (Rom 8:16; 1Co 2:10-12; 1Th 1:5-6).3.10, 11 Este maestro jud\u00edo conoc\u00eda muy bien el Antiguo Testamento, pero no hab\u00eda entendido lo que dec\u00eda del Mes\u00edas. Conocimiento no es salvaci\u00f3n. Debiera usted conocer la Biblia, pero algo mucho m\u00e1s importante es entender al Dios que revela y la salvaci\u00f3n que ofrece.3.14, 15 Cuando los israelitas vagaban por el desierto, Dios envi\u00f3 una plaga de serpientes para castigarlos por su actitud rebelde. Los sentenciados a muerte por causa de la mordedura de serpientes pod\u00edan curarse al obedecer a Dios y mirar a la serpiente de bronce que se levant\u00f3, creyendo que El podr\u00eda sanarlos si lo hac\u00edan (v\u00e9ase Num 21:8-9). Mirar a Jes\u00fas en busca de salvaci\u00f3n tiene los mismos efectos. Dios nos prepar\u00f3 este modo de ser salvos de los efectos mort\u00edferos de la \u00abmordedura\u00bb del pecado.3.16 Todo el evangelio se centra en este vers\u00edculo. El amor de Dios no es est\u00e1tico ni ego\u00edsta, sino que se extiende y atrae a otros a s\u00ed. Dios establece aqu\u00ed el verdadero molde del amor, la base de toda relaci\u00f3n de amor. Si uno ama a alguien profundamente, est\u00e1 dispuesto a darle amor a cualquier precio. Dios pag\u00f3, con la vida de su Hijo, el m\u00e1s alto precio que se puede pagar. Jes\u00fas acept\u00f3 nuestro castigo, pag\u00f3 el precio de nuestros pecados, y luego nos ofreci\u00f3 una nueva vida que nos compr\u00f3 con su muerte. Cuando predicamos el evangelio a otros, nuestro amor debe de ser como el suyo, y estar dispuestos a renunciar a nuestra comodidad y seguridad para que otros reciban el amor de Dios como nosotros.3.16 Muchas personas rechazan la idea de vivir para siempre porque viven vidas tristes. Pero la vida eterna no es la extensi\u00f3n de la miserable vida mortal del hombre; vida eterna es la vida de Dios encarnada en Cristo que se da a todos los que creen como garant\u00eda de que vivir\u00e1n para siempre. En esa vida no hay muerte, enfermedad, enemigo, demonios ni pecado. Cuando no conocemos a Cristo, tomamos decisiones pensando que esta vida es todo lo que tenemos. En realidad, esta vida es solo el comienzo de la eternidad. Empiece, por lo tanto, a evaluar todo lo que le sucede desde una perspectiva eterna.3.16 \u00abCreer\u00bb es m\u00e1s que una reflexi\u00f3n intelectual de que Jes\u00fas es Dios. Significa depositar nuestra confianza en El, que es el \u00fanico que nos puede salvar. Es poner a Cristo al frente de nuestros planes presentes y nuestro destino eterno. Creer es confiar en su palabra y depender de El para cambiar. Si nunca ha confiado en Cristo, haga suya esta promesa de vida eterna y crea.3.18 Muchas veces la gente trata de salvarse de lo que teme poniendo su fe en cosas que tienen o hacen: buenas obras, capacidad o inteligencia, dinero o posesiones. Pero solo Dios puede salvarnos de lo que en verdad debemos temer: la condenaci\u00f3n eterna. Confiamos en Dios reconociendo la insuficiencia de nuestros esfuerzos por alcanzar la salvaci\u00f3n y pidi\u00e9ndole que haga su obra en nuestro favor. Cuando Jes\u00fas habla acerca del \u00abque no cree\u00bb, se refiere a quien le rechaza por completo o hace caso omiso de El, no al que tiene dudas moment\u00e1neas.3.19-21 Muchas personas no quieren que sus vidas queden expuestas a la luz de Dios porque temen lo que esta pueda revelar. No quieren cambiar. No se sorprenda de que personas as\u00ed se sientan amenazadas por el deseo suyo de obedecer a Dios y hacer lo que es bueno. Temen que la luz que hay en usted ponga al descubierto algo oscuro en sus vidas. No se desanime. Mant\u00e9ngase en oraci\u00f3n por ellas para que comprendan que es mejor vivir en la luz que en la oscuridad.3.25ss Algunas personas buscan puntos discrepantes para sembrar semillas de discordia, descontento y duda. Juan el Bautista termin\u00f3 esta discusi\u00f3n teol\u00f3gica hablando de su devoci\u00f3n a Cristo. Es contraproducente forzar a otros a que crean como nosotros. Es mejor hablarles de nuestra entrega personal a Cristo y lo que El ha hecho por nosotros. Despu\u00e9s de todo, \u00bfqui\u00e9n puede refutarnos eso?3.26 Los disc\u00edpulos de Juan el Bautista estaban confundidos porque la gente segu\u00eda a Jes\u00fas y no a Juan. Es f\u00e1cil que nuestros celos germinen cuando aumenta la popularidad del ministerio de otra persona. Sin embargo, debemos recordar que nuestra verdadera misi\u00f3n es lograr que las personas sigan a Cristo y no a nosotros.3.27 \u00bfPor qu\u00e9 Juan el Bautista sigui\u00f3 bautizando despu\u00e9s que Jes\u00fas entr\u00f3 en escena? \u00bfPor qu\u00e9 no se convirti\u00f3 tambi\u00e9n en disc\u00edpulo? Juan explic\u00f3 que como Dios fue el que le dio este trabajo, deb\u00eda continuarlo hasta que lo llamara a hacer otra cosa. El prop\u00f3sito principal de Juan era conducir la gente a Cristo. Aunque Jes\u00fas ya hab\u00eda comenzado su ministerio, Juan pod\u00eda seguir guiando la gente a Jes\u00fas.3.30 La disposici\u00f3n de Juan a menguar en importancia muestra su humildad. Los pastores y otros cristianos pueden sentirse tentados a enfatizar m\u00e1s el \u00e9xito de su ministerio que a Cristo. Cu\u00eddese de los que ponen m\u00e1s \u00e9nfasis en sus logros que en el Reino de Dios.3.31-35 El testimonio de Jes\u00fas era confiable porque vino del cielo y hablaba de lo que vio all\u00ed. Sus palabras eran las mismas de Dios. Toda su vida espiritual depende de c\u00f3mo responde a una sola pregunta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es Jesucristo?\u00bb Si acepta a Jes\u00fas \u00fanicamente como un profeta o un maestro, tendr\u00e1 que rechazar su ense\u00f1anza, puesto que El declar\u00f3 que era el Hijo de Dios, incluso que era Dios mismo. La esencia del Evangelio de Juan es la verdad din\u00e1mica de que Jesucristo es el Hijo de Dios, el Mes\u00edas, el Salvador, el que fue desde el principio y seguir\u00e1 viviendo para siempre. Este mismo Jes\u00fas nos ha invitado a aceptarlo y vivir con El eternamente. Cuando entendemos qui\u00e9n es Jes\u00fas, nos sentimos compelidos a creer lo que dijo.3.34 El Esp\u00edritu de Dios estaba sobre Jes\u00fas sin l\u00edmite y sin medida. Por lo tanto, Jes\u00fas fue la suprema revelaci\u00f3n de Dios a la humanidad (Heb 1:2).3.36 Jes\u00fas dice que todo el que cree en El tiene (no dice que tendr\u00e1) vida eterna. La vida eterna se recibe cuando uno se une a la vida de Dios, la cual por naturaleza es eterna. As\u00ed que la vida eterna comienza en el momento del nacimiento espiritual.3.36 Juan, el escritor de este Evangelio, demostr\u00f3 que Jes\u00fas es el verdadero Hijo de Dios. Establece ante nosotros la gran alternativa en la vida. A nosotros nos toca elegir hoy a qui\u00e9n obedeceremos (Jos 24:15) y Dios quiere que lo elijamos a El (Deu 30:15-20). Postergar nuestra elecci\u00f3n es decidir no seguir a Cristo. La indecisi\u00f3n es una decisi\u00f3n fatal.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 110 Jua 7:50; Jua 19:39<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> los fariseos.  V\u00e9ase coment. en Mt 3:7. <\/p>\n<p><p> prominente.  El t\u00e9rmino parece indicar que Nicodemo era miembro del Sanedr\u00edn, o Concilio jud\u00edo en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> <em> Ahora bien<\/em> indica que \u00e9ste caso, el de Nicodemo, es diferente del caso de los vers\u00edculos anteriores, 2:23-25. All\u00ed las personas creyeron en el Se\u00f1or por haber visto los milagros que hizo. El Se\u00f1or no pod\u00eda fiarse de tales personas. Pero el caso de este cap\u00edtulo trata de la vida en la regeneraci\u00f3n; revela que este libro no trata de cosas milagrosas, sino solamente de la vida. Es por esto que aun los milagros que el Se\u00f1or hizo en este libro se llaman se\u00f1ales, lo cual significa que el Se\u00f1or vino para dar vida a fin de que Dios pudiera multiplicarse (12:24), no vino para hacer milagros en beneficio del hombre. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Nicodemo, un principal entre los jud\u00edos<\/i><\/b>. Un miembro del sanedr\u00edn (cp. nota en <span class='bible'>Luc 22:66<\/span>). Representa perfectamente el juda\u00edsmo aristocr\u00e1tico, bien intencionado, pero sin luz, de su tiempo. Para una informaci\u00f3n adicional sobre Nicodemo, v\u00e9ase <span class='bible'>Jua 7:50-51<\/span> y <span class='bible'>Jua 19:39<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>48 (i) Di\u00e1logo: el don de la vida eterna (3,1-15). Nicodemo es un maestro jud\u00edo simpati\u00adzante aunque \u00abno creyente\u00bb (7,50-51; 19-39). A pesar de su origen griego, la palabra \u00abNico\u00addemo\u00bb se hab\u00eda incorporado al arameo y de\u00adsignaba a una familia de la aristocracia de Jerusal\u00e9n (Naqdim\u00f3n). Algunos exegetas consi\u00adderan que la secuencia de escenas de Nicode\u00admo describe un camino de fe. Queda claro que la fe de Nicodemo se distingue de la fe super\u00adficial rechazada en 2,23; el apelativo \u00abmaestro de Israel\u00bb (v. 10; cf. 1,47 \u00abverdadero israelita\u00bb) quiz\u00e1s est\u00e9 destinado a distinguirle de \u00ablos ju\u00add\u00edos\u00bb, las autoridades hostiles que de una for\u00adma expl\u00edcita rechazan a Jes\u00fas.<br \/>\n49 1-2. Nicodemo se identifica como arch\u00f3n, \u00abl\u00edder\u00bb, de los jud\u00edos, supuestamente miembro del sanedr\u00edn, el \u00f3rgano de gobierno \u00abcivil\u00bb de la comunidad jud\u00eda en Jerusal\u00e9n. de noche: La expresi\u00f3n es simb\u00f3lica para el lector del evangelio. Jn 3,19-21 contrapone simb\u00f3li\u00adcamente el grupo de los que \u00abvienen a la luz (Jes\u00fas)\u00bb y el grupo de los que le rechazan. Se sugiere tambi\u00e9n que la visita nocturna refleja el miedo del pueblo a asociarse con Jes\u00fas a causa de \u00ablos jud\u00edos\u00bb (p.ej., 19,38). Tambi\u00e9n puede indicar que Nicodemo es un verdadero maestro de la ley, puesto que pasa la noche medit\u00e1ndola (p.ej., 1QS 6,7). El saludo de Ni\u00adcodemo demuestra que, a causa de los \u00absig\u00adnos\u00bb que ha realizado, considera a Jes\u00fas un maestro de su talla enviado por Dios. Su reco\u00adnocimiento contrasta con la falsa interpreta\u00adci\u00f3n de los signos por parte de la multitud en 2,23 y con el rechazo que m\u00e1s adelante experi\u00admentar\u00e1 Jes\u00fas por ser un \u00abiletrado\u00bb (7,15).<br \/>\n50 3-5. el que no nazca de lo alto: Una afir\u00admaci\u00f3n enigm\u00e1tica inicia el di\u00e1logo (cf. 4,10; 5,17.19; 6,26). El uso del doble Am\u00e9n en este evangelio puede agruparse como sigue: (1) afirmaciones cristol\u00f3gicas (5,19; 8,58; 10,7); (2) juicios formales contra los interlocutores de Jes\u00fas (3,11 [en representaci\u00f3n de la comunidad]; 6,26; 8,34; 10,1; 6,32 [impl\u00edcito]; (3) condiciones para la salvaci\u00f3n expresadas me\u00addiante una afirmaci\u00f3n (5,24-25; 6,47; 8,51); (4) condiciones para la salvaci\u00f3n expresadas me\u00addiante una negaci\u00f3n (3,3.5; 6,53; 12,24 [\u00bfadap\u00adtaci\u00f3n de un proverbio?]; (5) anticipaciones de las experiencias de salvaci\u00f3n de la comunidad (1,51; 13,16.20; 14,12; 15,20.23); (6) prediccio\u00adnes (13,21.38; 21,18). La afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas juega con la ambig\u00fcedad de la palabra an\u00f3then, que puede significar \u00abde lo alto\u00bb, \u00abdesde el principio\u00bb o \u00abde nuevo\u00bb. El lector sabe que el significado correcto es el primero (1,12). Nicodemo inicia el debate interpretando la ex\u00adpresi\u00f3n en su sentido m\u00e1s literal: ser\u00eda necesa\u00adrio salir de nuevo del seno materno. La repeti\u00adci\u00f3n de la frase en el v. 5 hace del Esp\u00edritu el agente del nuevo nacimiento. Probablemente sea \u00e9sta la expresi\u00f3n tradicional, puesto que nos habla de \u00abentrar en el reino de Dios\u00bb, fra\u00adseolog\u00eda propia de las tradiciones sin\u00f3pticas acerca del reino, mientras que el v. 3 nos habla de \u00abver el reino\u00bb (cf. \u00abver\u00e9is el cielo abierto\u00bb en 1,51). El discurso en 3,31 se desplaza del Esp\u00edritu a Jes\u00fas, que es quien proviene \u00abde lo alto\u00bb. Se ha sugerido que estas afirmaciones jo\u00e1nicas son una variante de las afirmaciones sin\u00f3pticas acerca de \u00abhacerse como ni\u00f1os\u00bb a fin de entrar en el reino (p.ej., Mt 16,3; \u2192 Teo\u00adlog\u00eda jo\u00e1nica, 83:58-61).<br \/>\n51 6-8. lo que nace del Esp\u00edritu: El v. 6 nos recuerda la distinci\u00f3n entre la carne y el hecho de \u00abconvertirse en Hijo de Dios\u00bb descrito en 1,12. Los escritos jud\u00edos apocal\u00edpticos (p.ej., Jub 1,23 \u00abCrear\u00e9 en ellos un esp\u00edritu santo y los purificar\u00e9 y no me abandonar\u00e1n por toda la eternidad\u00bb) asociaban la purificaci\u00f3n por el Esp\u00edritu de Dios a la era mesi\u00e1nica. Los MmM identifican la incorporaci\u00f3n a la comunidad con esta purificaci\u00f3n interior (p.ej., 1QS 4,20-24; 1QH 3,21; 11,10-14) y la \u00abcarne\u00bb con la persona sujeta a la debilidad y la pecaminosidad y alienada respecto a Dios (1QS 9,7; 1QH 4,29; 8,31; 9,16). El v. 8 cita un breve proverbio sobre el \u00abviento\u00bb para explicar la misteriosa actividad del Esp\u00edritu (la misma palabra sirve para designar al \u00abviento\u00bb y al \u00abEsp\u00edritu\u00bb tanto en hebreo [r\u00fcah] como en griego [pneuma]). La identificaci\u00f3n del Esp\u00edritu con el agua rea\u00adparece en 7,38-39 y adquiere su sentido cristol\u00f3gico pleno: Jes\u00fas es la fuente del \u00abEsp\u00edri\u00adtu\/agua viva\u00bb. 9-10. Existen paralelos jud\u00edos en el s. I que dan plausibilidad a la respuesta cortante de Jes\u00fas a Nicodemo. 11. damos tes\u00adtimonio de lo que hemos visto: El pl. \u00absabe\u00admos\u00bb usado aqu\u00ed probablemente fue intro\u00adducido por el evangelista y contrasta con el \u00absabemos\u00bb usado por Nicodemo en el v. 2. Los maestros jud\u00edos no aceptar\u00e1n la verdad del testimonio cristiano sobre Jes\u00fas.<br \/>\n52 12. si no me cre\u00e9is cuando os hablo de las cosas terrenas: La respuesta es un prover\u00adbio que tiene paralelos en escritos jud\u00edos y griegos. En la literatura jud\u00eda puede referirse a los l\u00edmites de la sabidur\u00eda humana que llevan al hombre a confiar en la Sabidur\u00eda de Dios (cf. Prov 30,3-4; Sab 9,16-18). 13. El discurso se centra en la proclamaci\u00f3n por parte de Juan de que Jes\u00fas es la \u00fanica fuente de conoci\u00admiento sobre el mundo celestial (p.ej., Hen (et) 70,2; 71,1 nos presenta el ascenso de Henoc al cielo y su identificaci\u00f3n con la figura del Hijo del hombre descrita en Dn 7,14). La afirma\u00adci\u00f3n sobre el Hijo del hombre en 1,51 prome\u00adte al creyente esta misma visi\u00f3n celestial con Jes\u00fas como protagonista. 14-15. Es la prime\u00adra de las tres afirmaciones sobre el Hijo del hombre que menciona la exaltaci\u00f3n de Jes\u00fas (\u2192 Teolog\u00eda jo\u00e1nica, 83:28-38). La alusi\u00f3n a Nm 21,9-11 probablemente sea una tipolog\u00eda propia de la iglesia jo\u00e1nica. Sab 16,6-7 se re\u00adfiere a este hecho como causa de conversi\u00f3n de Israel a la Tor\u00e1 y a Dios como Salvador. La conexi\u00f3n jo\u00e1nica entre creer y tener vida eter\u00adna se aplica a este episodio en el v. 15.<br \/>\n53 (ii) Comentario: Dios envi\u00f3 a su Hijo para dar vida (3,16-21). El evangelista inte\u00adrrumpe el relato con un discurso sobre el Hijo enviado para dar vida al mundo. La escato\u00adlog\u00eda realizada propia de la teolog\u00eda jo\u00e1nica se hace evidente en la conexi\u00f3n entre creer en el Hijo, ser absuelto en el juicio y tener la vida eterna (cf. Jn 12,46-48). Algunos exegetas identifican una tipolog\u00eda del AT tambi\u00e9n en es\u00adte pasaje. Encontramos aqu\u00ed, aparte del pr\u00f3lo\u00adgo (1,16.18), los \u00fanicos vers\u00edculos de este evan\u00adgelio que se refieren al Hijo como monogen\u00e9s. El tipo veterotestamentario ser\u00eda Isaac como \u00abhijo \u00fanico\u00bb amado de Abrah\u00e1n que \u00e9ste est\u00e1 dispuesto a sacrificar. Aunque el cuarto evan\u00adgelio no enfatiza el aspecto sacrificial de la muerte de Jes\u00fas, la expresi\u00f3n \u00ab[Dios] entreg\u00f3 a su Hijo \u00fanico\u00bb (v. 16) debe entenderse en refe\u00adrencia a Jes\u00fas que es entregado a la muerte (cf. G\u00e1l 1,4; 2,20; Rom 8,32). 19-21. quien act\u00faa conforme a la verdad viene a la luz: Mediante el dualismo \u00e9tico que contrapone la luz y la os\u00adcuridad, se expone el motivo del rechazo a la salvaci\u00f3n de Dios. En los MmM, \u00abactuar con\u00adforme a la verdad\u00bb es una frase equivalente a \u00abser justo\u00bb. La aceptaci\u00f3n de la verdad est\u00e1 en funci\u00f3n del nivel de justicia\/justificaci\u00f3n de la persona. En un pasaje sobre la purificaci\u00f3n por el Esp\u00edritu, leemos: \u00abSi la propia posesi\u00f3n es la verdad y la justicia, se odiar\u00e1 el mal; pero si se posee la perversi\u00f3n, se abominar\u00e1 la ver\u00addad\u00bb (1QS 4,24). El fragmento jo\u00e1nico proba\u00adblemente se basa en material jud\u00edo anterior (\u2192Teolog\u00eda jo\u00e1nica, 83:21.50-54).<br \/>\n54 (iii) Juan da testimonio de Jes\u00fas (3,22-30). Dos comentarios han sido introducidos en esta escena por el evangelista (w. 24.28), a fin de recordar al lector la vida y el testimonio previo de JBau (1,20). Su encarcelamiento es ignorado por el cuarto evangelio. 22-23. La in\u00adtroducci\u00f3n es extra\u00f1a y probablemente pro\u00adviene de una tradici\u00f3n geogr\u00e1fica muy primi\u00adtiva, aunque los sitios mencionados no se han podido identificar con seguridad. Jn 4,2 corre\u00adgir\u00e1 m\u00e1s adelante la impresi\u00f3n de que Jes\u00fas bautizaba. 25-26. Tampoco no es clara la refe\u00adrencia a una controversia sobre la purifi\u00adcaci\u00f3n. Probablemente pretende clarificar el valor relativo del bautismo de Juan y el de Je\u00ads\u00fas, aunque lo que sigue no se refiere directamente a los ritos de purificaci\u00f3n sino al \u00e9xito personal de estos dos hombres. 27.29-30. La primera respuesta de Juan toma la forma de un aforismo. \u00bfQui\u00e9n es el sujeto, Juan o Jes\u00fas? Si lo aplicamos a Jes\u00fas, la conclusi\u00f3n de Jes\u00fas en 6,65, tras el abandono de muchos de sus seguidores, puede considerarse una variante del mismo tema. El evangelio insiste a menu\u00addo en que es Dios quien da \u00abcreyentes\u00bb a Jes\u00fas (6,37). Mc 2,18-19 pone en boca de Jes\u00fas un aforismo sobre la presencia del novio a fin de justificar el hecho de que sus disc\u00edpulos no ayunen como los de JBau. Si lo aplicamos a JBau, debemos concluir que su misi\u00f3n como \u00abn\u00famero uno de Dios\u00bb ha terminado. No hay, pues, por qu\u00e9 sorprenderse si la respuesta a la misi\u00f3n de Jes\u00fas y de JBau es distinta.<br \/>\n55 (iv) Comentario: Dios envi\u00f3 a Jes\u00fas pa\u00adra dar vida (3,31-36). Este fragmento resume toda la secci\u00f3n. No puede acusarse a JBau de haber anunciado \u00abcosas de la tierra\u00bb puesto que ha cumplido la misi\u00f3n que Dios le enco\u00admend\u00f3, a saber, dar testimonio de Jes\u00fas. 31. de lo alto: Este adv. nos remite a los w. 3 y 7: Jes\u00fas se revela como el que viene \u00abde lo alto\u00bb. cosas de la tierra: El contraste entre \u00abel que ha\u00adbla de cosas de la tierra\u00bb y el que viene \u00abdel cielo\u00bb y puede hablar de cosas del cielo remite al v. 13. 32. El testimonio de lo que uno ha vis\u00adto y el rechazo de este testimonio remiten al v. 11 m\u00e1s que al testimonio inmediato de JBau.<br \/>\n33-34. El cambio brusco de la condena de la falta de fe a la experiencia del creyente tiene un paralelo en 1,11-12. Rechazar el testimonio de Jes\u00fas es rechazar a Dios (5,23; 8,50; 12,44-45). le ha comunicado plenamente el Esp\u00edritu: Las palabras de Jes\u00fas son palabras de Dios. Dios es asimismo la fuente de la donaci\u00f3n sin l\u00edmites del Esp\u00edritu. La referencia al Esp\u00edritu recuerda los w. 6-8. 35 El amor del Padre por el Hijo (5,20; 10,17; 15,9-10; 17,23-26) aparece aqu\u00ed por vez primera, aunque puede conside\u00adrarse impl\u00edcito en monogen\u00e9s de en 3,16. Entre los dones que, seg\u00fan el evangelio el Hijo reci\u00adbe de Dios, encontramos el juicio (5,22.27), la vida (5,26), el poder de dar vida a \u00abtoda carne\u00bb (17,2) , sus seguidores (6,37; 10,29; 17,6), lo que dice (12,49; 17,8), el nombre divino (17,11-12) y la gloria (17,22). 36. El pasaje concluye con una referencia a la divisi\u00f3n entre los creyentes que tienen vida eterna (p.ej., 12,48), y los no creyentes que sufren la conde\u00adna divina; conclusi\u00f3n amenazadora de una secci\u00f3n dedicada a presentarnos a los perso\u00adnajes que se acercan a Jes\u00fas para descubrir su identidad y creer en \u00e9l.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La conversaci\u00f3n que tuvo lugar entre Nicodemo y Jes\u00fas, y que empieza en los vers\u00edculos que quedan transcritos, es uno de los pasajes m\u00e1s importantes de la  Biblia. En ninguna otra parte se tratan de una manera tan expl\u00edcita y vigorosa esos dos temas sublimes: el renacimiento y la salvaci\u00f3n por medio de la fe. Todo  siervo de Cristo debiera estudiar profundamente este cap\u00edtulo.<br \/>\nNotemos, ante todo, cuan d\u00e9biles son a veces los primeros pasos que da un cristiano que m\u00e1s tarde viene a ser fuerte en la fe.<br \/>\nNo puede dudarse mucho que Nicodemo fuese a ver a Jes\u00fas de noche por falta de valor. Ten\u00eda miedo de lo que la gente pudiera creer o hacer en caso de que  llegara a saber que hab\u00eda tenido una entrevista con Jes\u00fas. Y sin embargo, alg\u00fan tiempo despu\u00e9s ese mismo Nicodemo habl\u00f3 a favor de Jes\u00fas en pleno d\u00eda ante  el concilio de los jud\u00edos. \u00ab\u00bfJuzga nuestra ley a hombre alguno,\u00bb dijo \u00absi primero no oyere de \u00e9l y entendiere lo que ha hecho?\u00bb Juan 7.51.<br \/>\nA\u00fan m\u00e1s lleg\u00f3 el d\u00eda en que ese mismo Nicodemo fue uno de los dos \u00fanicos hombres que tributaron honor al cad\u00e1ver de nuestro Se\u00f1or. Si, \u00e9l ayud\u00f3 a Jos\u00e9 de  Arimatea a sepultar a Jes\u00fas cuando a\u00fan los mismos ap\u00f3stoles lo hab\u00edan abandonado y hab\u00edan huido. Su conducta al fin fue mejor que la principio; aunque  empez\u00f3 mal acab\u00f3 bien.<br \/>\nLa historia de Nicodemo nos ense\u00f1a que no debemos desde\u00f1ar en materias religiosas \u00abel d\u00eda de los peque\u00f1os principios\u00bb No hemos de decidir que una persona  no posee la gracia divina, porque en sus primeros pasos en la senda del bien manifieste timidez y vacilaci\u00f3n. Recordemos de qu\u00e9 manera recibi\u00f3 nuestro Se\u00f1or  a Nicodemo. \u00e9l no quebr\u00f3 la ca\u00f1a rajada ni apag\u00f3 el pabilo que humeaba. Mat. 12.20. A imitaci\u00f3n suya, tratemos con dulzura y amabilidad a los que  empiecen a manifestar inter\u00e9s en asuntos religiosos. Principio quieren las cosas. Los que al principio hacen las m\u00e1s ruidosas protestas de su fe y de la  sinceridad de sus convicciones, no son siempre los m\u00e1s constantes y los m\u00e1s fuertes. Judas Iscariote era ya ap\u00f3stol cuando Nicodemo empezaba apenas a ver  unas vislumbres de luz. Empero, m\u00e1s tarde, a tiempo que Nicodemo ayudaba a sepultar el cad\u00e1ver del Salvador, Judas Iscariote se estaba ahorcando por  haberlo traicionado.<br \/>\nNotemos en seguida que cambio tan estupendo es el que nuestro Se\u00f1or dijo que era necesario para la salvaci\u00f3n, y que expresi\u00f3n tan notable us\u00f3 para  denotarlo. A Nicodemo dijo: \u00abEl que no naciere otra vez no puede ver el reino de Dios.\u00bb y a fin de aclarar m\u00e1s a su interlocutor esa idea la repiti\u00f3 en distintas  palabras: \u00abel que no renaciere de agua y del Esp\u00edritu, no puede entrar en el reino de Dios.\u00bb Con esto quiso dar a entender a Nicodemo que ninguno pod\u00eda  hacerse su disc\u00edpulo a menos que su alma fuese purificada y renovada por el Esp\u00edritu tan completamente como el cuerpo humano lo es por el agua. Todo lo  que se necesitaba para adquirir los derechos del juda\u00edsmo era nacer de la raza de Abrah\u00e1n. Para gozar de los privilegios del reino de Cristo, es preciso nacer  nuevamente del Esp\u00edritu.<br \/>\nEl cambio, pues, de que trat\u00f3 nuestro Se\u00f1or no es un cambio ligero o superficial; no es tan solo una reforma, una enmienda, una mutaci\u00f3n moral, un cambio  externo de vida. Es un cambio radical de coraz\u00f3n, de voluntad, de car\u00e1cter; es una resurrecci\u00f3n, es una nueva creaci\u00f3n; es un tr\u00e1nsito de la muerte a la vida; es  la inoculaci\u00f3n en nuestros corazones de un principio celeste; es dar a luz una nueva criatura, de nueva \u00edndole, nuevos h\u00e1bitos, nuevos gustos, nuevas  aspiraciones, nuevas ideas, nuevas opiniones, nuevas esperanzas, nuevos temores. Todo esto, sin exceptuar nada, implica el nacer otra vez.<br \/>\nLo que hace que este cambio de coraz\u00f3n sea absolutamente indispensable para nuestra salvaci\u00f3n es el estado de corrupci\u00f3n en que nacemos todos, sin  excepci\u00f3n alguna. \u00ablo que es nacido de la carne, carne es.\u00bb \u00abEl \u00e1nimo carnal es enemistad contra Dios.\u00bb Rom. 8.7 Venimos al mundo sin fe, sin temor o amor  hacia Dios. Por naturaleza no nos sentimos inclinados a servirle u obedecerle, o a cumplir con su santa voluntad.<br \/>\nY t\u00e9ngase presente que este cambio no es un don o gracia que nosotros mismos podamos otorgarnos. Hasta el nombre de renacimiento que le dio Nuevo  Testamento Se\u00f1or es prueba de ello. Ning\u00fan hombre es autor de su propia existencia, y ning\u00fan ser humano puede renovar su propia alma. M\u00e1s f\u00e1cil cosa ser\u00eda  que un muerto se diera vida a si mismo, que el hombre no convertido se hiciera espiritual. Es menester que intervenga un poder de lo alto, el mismo poder que  creo los cielos y la tierra. 2 Cor. 4.6 Notemos, finalmente, la interesante comparaci\u00f3n de que hizo uso nuestro Se\u00f1or para explicar el renacimiento. Habiendo percibido que Nicodemo estaba  at\u00f3nito y confundido de lo que le hab\u00eda dicho, misericordiosamente se dign\u00f3 sacarlo de su asombro con el s\u00edmil del viento.<br \/>\nMuchos de los fen\u00f3menos del viento son inexplicables. \u00abNo sabes,\u00bb dice nuestro Se\u00f1or, \u00abde donde viene, o a donde va.\u00bb No podemos palparlo con las manos<br \/>\nJuan ni verlo con los ojos. Cuando sopla, no podemos decir en donde empez\u00f3 a hacerse sentir, o hasta donde seguir\u00e1 acariciando las plantas o encrespando las  aguas. Pero no por eso negamos su existencia. Lo propio sucede con las operaciones del Esp\u00edritu cuando el hombre nace de nuevo. P\u00e1resenos misteriosas,  singulares, incomprensibles en muchos respectos. Pero es insensatez dejar por eso de creer en ellas.<br \/>\nM\u00e1s, por misterioso que sea el viento, podemos asegurarnos de su presencia por sus efectos. Lo propio sucede con las operaciones del Esp\u00edritu cuando el  hombre nace de nuevo. Maravillosas e incomprensibles como son, siempre las podemos percibir. El renacimiento no es un hecho que se pueda mantener  oculto. En el que haya nacido del Esp\u00edritu los frutos del Esp\u00edritu se manifestar\u00e1n siempre.<br \/>\n\u00bfDeseamos saber cuales son las se\u00f1ales que indican el renacimiento? Podemos encontrarlas en la primera ep\u00edstola de S. Juan. El hombre que nace de Dios  \u00abcree que Jes\u00fas es el Cristo,\u00bb \u00abno comete pecado,\u00bb \u00abhace justicia,\u00bb \u00abama a los hermanos,\u00bb \u00abvence al mundo,\u00bb \u00abse guarda del maligno.\u00bb Juan 5.1; 3.9; 2.29;  3.14; 5.4; 5.18.<br \/>\nPregunt\u00e9monos seriamente, en conclusi\u00f3n, si sabemos por experiencia propia lo que es este maravilloso cambio. \u00bfHemos nacido otra vez? \u00bfSe ven en nosotros  las se\u00f1ales del renacimiento? \u00bfPuede o\u00edrse el susurro del Esp\u00edritu en nuestra conversaci\u00f3n diaria? Vendr\u00e1 el d\u00eda en que los que no hayan sido regenerados desear\u00e1n no haber nacido nunca.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R1185 No est\u00e1 claro si \u03b4\u03ad es copulativo o adversativo. \u00bfEs Nicodemo una ilustraci\u00f3n o una excepci\u00f3n? [Editor. Esta part\u00edcula parece indicar un contraste, ya que Nicodemo era una excepci\u00f3n de aquella clase de hombres de los cuales Jes\u00fas no se fiaba, tal como se describen en los vers\u00edculos anteriores.] <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>principal<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Instruye el Se\u00f1or a Nicodemo sobre el misterio de la regeneraci\u00f3n, y sobre su exaltaci\u00f3n, semejante a la que hizo Mois\u00e9s de la serpiente de bronce. Le dice que Dios ha enviado a su Hijo para salvar al mundo. Murmuran de Cristo los disc\u00edpulos de Juan; y este da un nuevo testimonio de \u00e9l, exhortando a que le reciban, y amenazando con la ira de Dios al que no creyese en \u00e9l.<\/p>\n<p>1 a. 1 Era de la secta de los fariseos, que se ten\u00eda por la m\u00e1s ajustada y de doctrina m\u00e1s pura. Era asimismo, miembro del sanedr\u00edn, o del supremo consejo de la naci\u00f3n; y por \u00faltimo era tambi\u00e9n doctor de la ley; circunstancias y calidades todas que le hac\u00edan muy recomendable entre los jud\u00edos. Era jud\u00edo de nacimiento, aunque su nombre sea griego, porque los jud\u00edos, particularmente los que hab\u00edan nacido en provincias griegas o descend\u00edan de mayores que hab\u00edan nacido en ellas, tomaban nombres griegos, y aun tal vez los juntaban a los hebreos.<\/p>\n<p>2 b. Dice San Juan (12,41) que muchos de los ancianos y personas principales cre\u00edan en Jesucristo; pero que no se atrev\u00edan a hacer p\u00fablica profesi\u00f3n de su fe, por temor de que no los excomulgasen o echasen de la sinagoga; y este temor, como que su fe era a\u00fan muy d\u00e9bil e imperfecta, pudo obligar a Nicodemo, a que viniese de noche y recibiese las instrucciones del Se\u00f1or. San Juan Cris\u00f3stomo.<\/p>\n<p>c. El plural por el singular. F\u00f3rmula de hablar usada en todas las lenguas.<\/p>\n<p>d. Nicodemo alude en \u00e9ste a que ya por m\u00e1s de cuatrocientos a\u00f1os hab\u00edan cesado de todo punto las profec\u00edas.<\/p>\n<p>e. Se ve por estas palabras que no cre\u00eda ni conoc\u00eda todav\u00eda que fuese Dios aquel con quien hablaba, sino un profeta inspirado y asistido particularmente de Dios; pero al mismo tiempo viendo en los asombrosos milagros, que el Se\u00f1or hac\u00eda, alg\u00fan indicio de que pod\u00eda ser llegado el cumplimiento de los tiempos, y el reino del Mes\u00edas anunciado por los profetas, le hace, dudando, esta pregunta. Y el Se\u00f1or le instruye, d\u00e1ndole lecciones del modo con que se ha de disponer para tener entrada y parte en este reino; y al mismo tiempo le da a entender que de nada serv\u00eda para entrar en el reino de Dios el haber nacido israelita, si no renac\u00eda nuevamente: \u00e1nothen, de arriba, como se dice en el texto Griego, o por medio del Bautismo.<\/p>\n<p>3 f. El Salvador no responde a lo que suenan las palabras de Nicodemo, sino a lo que por ellas quiso significar, y que el Hijo de Dios no ten\u00eda necesidad de que declarase, para responderle a su intento. Nicodemo en las instrucciones y discursos del Salvador le habr\u00eda sin duda o\u00eddo hablar frecuentemente del Reino de los Cielos; y como era un hombre p\u00edo, le dijo: Ninguno, si Dios no est\u00e1 con \u00e9l, puede hacer los milagros que t\u00fa haces. Estos declaran que t\u00fa eres un maestro enviado de Dios; por tanto dime y decl\u00e1rame los medios seguros para poder entrar en ese Reino de los Cielos, de que oigo que tan frecuentemente hablas. El Se\u00f1or le responde en general, para que aplicase a s\u00ed lo que necesitaba. Este segundo o nuevo nacimiento, de que habla el Se\u00f1or, es espiritual por medio del Bautismo, y se extiende a todos sin excepci\u00f3n. Porque as\u00ed como para ver la luz de este mundo es necesario nacer por el orden natural y ordinario, del mismo modo para entrar en el reino de Dios es necesario nacer espiritualmente por el agua y por el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>4 g. No entendiendo Nicodemo el nacimiento de que hablaba el Se\u00f1or, le hizo esta objeci\u00f3n, fundada sobre el nacimiento, que es puramente seg\u00fan la carne.<\/p>\n<p>5 h. Habla aqu\u00ed del Bautismo, en que el hombre que naci\u00f3 pecador renace espiritualmente, y es purificado invisiblemente por el Esp\u00edritu Santo, al mismo tiempo que es lavado visiblemente por el agua.<\/p>\n<p>6 i. El hombre, por su primer nacimiento que trae de Ad\u00e1n, s\u00f3lo tiene pensamientos e inclinaciones carnales; mas por el segundo nacimiento que recibe del Esp\u00edritu Santo, se renueva y hace espiritual.<\/p>\n<p>8 j. Aunque la palabra del texto significa igualmente el esp\u00edritu y el viento, aqu\u00ed, seg\u00fan los Padres, se entiende el Esp\u00edritu Santo, el cual se comunica a qui\u00e9n y c\u00f3mo le place, y aunque no se sepa por qu\u00e9 camino entra en un coraz\u00f3n, esto no obstante da a conocer bien su presencia por la mudanza visible y maravillosa de aquel en quien habita. Y de este modo se obra en \u00e9l este espiritual renacimiento. El Se\u00f1or, viendo que Nicodemo no entend\u00eda el lenguaje en que le hablaba, us\u00f3 de la palabra que puede significar el esp\u00edritu material o el viento, para que quedase menos sorprendido, cuando la aplicase a los efectos milagrosos que obra el Esp\u00edritu Santo en la regeneraci\u00f3n espiritual del Bautismo. San Ambrosio; S. Ciril. in Joan.<\/p>\n<p>9 k. El sonido de las palabras del Se\u00f1or llegaba solamente a lo exterior de los o\u00eddos de Nicodemo, y se verificaba en \u00e9l lo mismo que acababa de decirle, puesto que hab\u00eda o\u00eddo la voz del esp\u00edritu, sin saber, ni de d\u00f3nde ven\u00eda, ni a d\u00f3nde iba; y por eso le hace esta pregunta. San Agust\u00edn.<\/p>\n<p>10 l. La perfecci\u00f3n de la ley est\u00e1 toda en la renovaci\u00f3n interior del alma por medio de la gracia que infunde el Esp\u00edritu Santo. Parece que Nicodemo estaba muy distante de esta doctrina. Y el Se\u00f1or le quiso humillar, para disponerlo a recibirla.<\/p>\n<p>11 m. Modo proverbial, del que usamos, cuando pretendemos que se d\u00e9 mayor cr\u00e9dito a lo que contamos. Y as\u00ed solemos decir: Yo lo he visto por mis propios ojos. Y es, como si dijera el Se\u00f1or: No porque estas cosas exceden tu inteligencia, dejan de ser muy ciertas y verdaderas; porque yo y los profetas que las previeron y dejaron escritas, hablamos con ciencia infalible, y como testigos irrefragables. Mas, como no quer\u00e9is recibir esta gracia saludable que se os presenta, ni ten\u00e9is docilidad para comprender lo que os anuncio, ni fe para abrazar estas verdades, todo ello es in\u00fatil, y corr\u00e9is sin remedio a una ruina inevitable. Fuera de que si explic\u00e1ndoos unas verdades sencillas y que todo el mundo puede entender, porque las propongo bajo de par\u00e1bolas de cosas de ac\u00e1 abajo, con todo eso no las cre\u00e9is, \u00bfc\u00f3mo creer\u00e9is, si os hablo de las m\u00e1s altas y sublimes, propuestas como son en s\u00ed mismas, sin par\u00e1bolas ni figuras?<\/p>\n<p>13 n. Si quer\u00e9is ser salvos, dijo continuando su discurso el Salvador, es necesario que cre\u00e1is; mas no pod\u00e9is creer y saber tales misterios, si no os los ense\u00f1a el Hijo del hombre, el que s\u00f3lo subi\u00f3 al cielo; esto es, penetr\u00f3 los arcanos de Dios, y descendi\u00f3 del cielo, haci\u00e9ndose hombre para conversar con los hombres, para salvar a los hombres, y para ense\u00f1ar a los hombres; pero sin dejar de estar en el cielo, a causa de la uni\u00f3n de las dos naturalezas en una sola persona divina. Esta bajada se debe referir primeramente a la naturaleza divina, y despu\u00e9s al modo con que el Verbo eterno fue concebido haci\u00e9ndose hombre. Cuando se dice luego que el Hijo del hombre est\u00e1 en el cielo, se distinguen claramente las dos naturalezas, y se confirma una sola persona. Muchas veces se atribuye a Cristo todo lo que es propio de una de las dos naturalezas; como cuando decimos que Cristo naci\u00f3, padeci\u00f3, etc., y a este modo se dice aqu\u00ed de \u00e9l, que est\u00e1 en el cielo, lo cual era propio de la naturaleza divina antes de su Ascensi\u00f3n. Algunas veces tambi\u00e9n lo que es de una naturaleza se traslada a la otra, como cuando se dice, que fue crucificado el Se\u00f1or de la gloria (1Cor 8,8), que Dios conquist\u00f3 la Iglesia con su sangre, y otras expresiones semejantes. Esto llaman los te\u00f3logos comunicaci\u00f3n de los idiomas; esto es, de las propiedades. Hemos tenido por conveniente hacer aqu\u00ed esta advertencia, para que todos entiendan en qu\u00e9 sentido se deben tomar tales modos de hablar, de que usa frecuentemente la Escritura, la Iglesia, los te\u00f3logos y los fieles.<\/p>\n<p>14 o. As\u00ed como Mois\u00e9s alz\u00f3 en el desierto una serpiente de bronce para salvar la vida a tantos que mor\u00edan de las picaduras de las serpientes (N\u00fam 21,8-9); del mismo modo es necesario que el Hijo del hombre, esto es, el Hijo de Dios, que descendi\u00f3 del cielo para hacerse Hijo del hombre por su Encarnaci\u00f3n, sea levantado sobre la cruz, para que todo el que cree en \u00e9l no perezca, sino que tenga vida eterna.<\/p>\n<p>16 p. Esto es; a los hombres.<\/p>\n<p>q. No uno de sus siervos, no un \u00e1ngel o un arc\u00e1ngel, sino su Hijo, t\u00f3n monogen\u00e9, el unig\u00e9nito. \u00bfQu\u00e9 padre dio jam\u00e1s pruebas de tan grande exceso de amor a un hijo suyo, como las que dio Dios a los hombres que le hab\u00edan de corresponder con tanta ingratitud?<\/p>\n<p>17 r. Yo no he sido enviado como Mois\u00e9s, aquel antiguo legislador, cuya ley serv\u00eda solamente para condenar al universo; sino como Se\u00f1or y como Redentor, para emplear mi misericordia con los hombres, para sacarlos de la esclavitud en que viven, y para conceder la gracia, que justifica, en lugar de la ley, que condena. S. Ciril. Viv\u00edan los jud\u00edos en la persuasi\u00f3n, que Dios solamente amaba a ellos, y aborrec\u00eda a todas las otras naciones, y por consiguiente, que estas eran incapaces de tener parte en el reino del Mes\u00edas; y el Se\u00f1or, contra esta opini\u00f3n com\u00fan y sentada entre los jud\u00edos, da a entender a Nicodemo que el Se\u00f1or ser\u00eda el Redentor, no solamente de los jud\u00edos sino tambi\u00e9n de todas las naciones del mundo. V\u00e9ase la Ep\u00edstola primera del mismo San Juan, cap. II, 2.<\/p>\n<p>18 s. El fin de la primera venida de Jesucristo es la salud de los hombres condenados en Ad\u00e1n. El que cree en Jesucristo con una fe viva, y animada de la caridad, se salva de la condenaci\u00f3n de Ad\u00e1n; mas el que no creyere, y no se aprovechare de la gracia de su Encarnaci\u00f3n, \u00e9ste queda comprendido en la condenaci\u00f3n de Ad\u00e1n; o como dice San Juan Bautista (v. 36), la ira de Dios est\u00e1 sobre \u00e9l. Esta palabra juzgar del texto de ordinario se toma por condenar.<\/p>\n<p>t. MS. Del unengendrado.<\/p>\n<p>19 u. Esto es; la causa de su condenaci\u00f3n.<\/p>\n<p>v. Esta luz es Jesucristo, su doctrina, su gracia. A todo esto han cerrado los hombres los ojos, y han elegido antes permanecer ciegos en medio de las tinieblas y de sus pasiones, que gozar del beneficio de esta divina luz; y no queriendo apartarse de sus malas costumbres, tampoco quieren acercarse a esta luz, que descubre sus viciosas inclinaciones, y la corrupci\u00f3n de su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>21 w. Seg\u00fan el Esp\u00edritu de Dios, y conforme a la verdad de la Santa ley. Esto fue tambi\u00e9n como dar una t\u00e1cita reprensi\u00f3n a Nicodemo, de que hubiese venido de noche a buscar a Jesucristo.<\/p>\n<p>22 x. La conferencia que tuvo el Se\u00f1or con Nicodemo, fue en Jerusal\u00e9n, que estaba en Judea; y as\u00ed, cuando dice que vino a Judea, se entiende que sal\u00eda por su territorio y por la ribera del Jord\u00e1n, a donde sol\u00eda ir ordinariamente desde Jerusal\u00e9n, cuando sub\u00eda los d\u00edas solemnes de fiesta a ense\u00f1ar al pueblo, y a autorizar su misi\u00f3n con milagros.<\/p>\n<p>y. En el cap. 4,2, se dice que buatizaba por ministerio de sus disc\u00edpulos. Pudo muy bien el Se\u00f1or bautizar a \u00e9stos, y a aquellos primeros que llegaron a \u00e9l con la fe y disposici\u00f3n debida, y luego dejar este cuidado y ministerio a sus Ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>23 z. Ain\u00f3n, en donde Juan bautizaba, estaba cerca de Scit\u00f3polis, hacia el Jord\u00e1n y Salim, que era una ciudad poco distante de Siquem. San Jer\u00f3n. El bautismo de Juan era la imagen del de Jesucristo, y serv\u00eda solamente de preparaci\u00f3n; mas el que daba el Se\u00f1or, limpiaba verdaderamente todos los pecados, como lo dijo despu\u00e9s a San Pedro y a los otros Ap\u00f3stoles: Vosotros est\u00e1is puros; y el que ha sido ya lavado, s\u00f3lo necesita lavarse los pies, estando puro en todo el resto (Jn 13,10).<\/p>\n<p>25 a. Estos jud\u00edos eran los que Jes\u00fas hab\u00eda bautizado. Daban estos la preferencia a su bautismo; y los disc\u00edpulos de Juan sosten\u00edan al contrario, que el de su maestro deb\u00eda preferirse, o que a lo menos no le era inferior.<\/p>\n<p>27 b. Como si les dijera: Vuestro celo es indiscreto, pues pretend\u00e9is que yo me haga mayor de lo que soy, y que me apropie un honor y dignidad que el cielo no me ha concedido. Ese, de quien me habl\u00e1is, no es un puro hombre como los otros, sino Dios y hombre todo junto; y esto bien lo sab\u00e9is, porque me hab\u00e9is o\u00eddo dar testimonio de esta verdad. Yo no soy el esposo, ni es m\u00eda la esposa. \u00c9l es el Cristo, y a \u00e9l pertenece la Iglesia. La congregaci\u00f3n de todos los que crean en \u00e9l, a \u00e9l debe acudir: yo soy solamente un ministro suyo, que vengo delante de \u00e9l, para hacer que se prepare y atav\u00ede la esposa, y que salga a recibir al esposo. Con esto he cumplido mi ministerio y me hallo en el colmo de mi gozo, viendo que escucha su voz un grande n\u00famero de personas, que como disc\u00edpulos le siguen. San Cirilo; San Juan Cris\u00f3stomo.<\/p>\n<p>30 c. Yo he trabajado, prosigue Juan, para llevar la esposa al esposo, y despu\u00e9s de haberla puesto en sus manos, me toca estar en pie delante de \u00e9l, para escucharle como uno de sus disc\u00edpulos. Por esto conviene que \u00e9l crezca, y por el contrario yo meng\u00fce y sea humillado; y no habiendo servido hasta ahora m\u00e1s que de ministro, debo dar lugar a la verdadera luz, y a aquel a quien pertenece la gloria. Algunos interpretan este lugar, como que el Bautista signific\u00f3 por estas palabras que el Se\u00f1or deb\u00eda crecer, cuando fuese levantado en la cruz; y \u00e9l menguar, cuando le fuese cortada la cabeza por orden de Herodes.<\/p>\n<p>31 d. Es sobre m\u00ed, y sobre todos los profetas; porque es de naturaleza celestial y divina.<\/p>\n<p>32 e. El Hijo de Dios, que es la imagen y el Verbo de su Padre, da ahora testimonio en sus p\u00fablicas instrucciones de lo que ha visto y entendido de toda eternidad en el seno mismo de aquel que le ha engendrado. San Juan Cris\u00f3stomo. Mas son tan pocos los que se le muestran d\u00f3ciles y creen con fe viva las verdades que anuncia, que se puede decir que ninguno las recibe.<\/p>\n<p>33 f. Tal es Juan, que se\u00f1al\u00f3, y confirm\u00f3 como con un sello que Dios es verdadero en sus promesas acerca de Cristo.<\/p>\n<p>34 g. El que ha recibido el Esp\u00edritu de Dios con cierta medida, podr\u00e1 tal vez hablar seg\u00fan su esp\u00edritu, y no seg\u00fan el de Dios. Mas no as\u00ed aquel a quien ha sido comunicado sin limitaci\u00f3n ni medida. Con medida fue dado a Juan y a los otros profetas; sin medida le tuvo el Unig\u00e9nito del Padre; porque como Dios, le tuvo por su naturaleza; no por participaci\u00f3n, ni por gracia, como los otros. Y as\u00ed el Hijo puede comunicar a los hombres el mismo Esp\u00edritu, como cosa propia suya.<\/p>\n<p>35 h. No s\u00f3lo para que fuese Due\u00f1o y Se\u00f1or de todo, sino para que lo comunicase como quisiese a los hombres.<\/p>\n<p>36 i. Aquella ira, que le estar\u00e1 hiriendo siempre, pero sin acabarle; a diferencia de aquella moment\u00e1nea y pasajera, con que cura las enfermedades espirituales de sus escogidos. Y as\u00ed la palabra manet vale permanet. San Agust\u00edn.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [6] Un requisito Hebreo de seguir y obedecer Torah como est\u00e1 Escrito en <span class='bible'>Deu 10:16<\/span>, donde YHWH requiere a Jacob\/Israel a tener que circuncidarse los corazones.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Israel restaurado bajo el Moshiach, a trav\u00e9s del nuevo nacimiento.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Una referencia a <span class='bible'>Eze 36:25-27<\/span>, donde el Renovado Pacto Israel fue prometido para tener un nuevo coraz\u00f3n para obedecer, junto con un cambio de pensamiento, as\u00ed como poner agua sobre ello para purificarlos. Esa agua es tanto el agua que salio del costado de Yahshua en el madero, as\u00ed como el sellado en la fe por la total inmersi\u00f3n en agua en el Nombre de Yahshua. La referencia de Ezequiel es una clara afirmaci\u00f3n que Yahshua vino a vertir agua al Israel sucio, no crear una distinta entidad gentil aparte del Israel hist\u00f3rico.\n<\/p>\n<p><strong> [9] El principio de \u201ccomo tipo.\u201d\n<\/p>\n<p><strong> [10] Los verdaderos maestros de Israel ense\u00f1an a las personas c\u00f3mo nacer de nuevo y seguir Torah, y Nicodemo no estaba haciendo eso.\n<\/p>\n<p><strong> [11] Los maestros que no conocen a Yahshua, o quienes est\u00e1n todav\u00eda \u201cbuscando\u201d la verdad deber\u00edan ser estudiantes en Israel, no maestros.\n<\/p>\n<p><strong> [12] El y El Padre en El.\n<\/p>\n<p><strong> [13] Esto no quiere decir que los esp\u00edritus de los creyentes no van al cielo como algunos afirman. M\u00e1s bien, significa lo que dice. Que nadie antes de la muerte de Yahshua, Su sepultura y Su resurrecci\u00f3n fue al cielo, como se ve en Lucas 16, donde eran preservado en el ceno de Abraham, o Para\u00edso, que despu\u00e9s fue liberado en la ascensi\u00f3n de el Moshiach.\n<\/p>\n<p><strong> [14] <span class='bible'>Num 21:6-9<\/span>. Vean G\u00f3lgota y vivan.\n<\/p>\n<p><strong> [1] \u00bfCu\u00e1l es Su nombre? Sin saberlo y todo los que implica, una persona permanece condenada.\n<\/p>\n<p><strong> [2] El Hijo preexisti\u00f3 como la Palabra de YHWH. <span class='bible'>Pro 30:4<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Yahshua s\u00f3lo mientras en el cielo, ha visto y o\u00eddo cosas de El El Padre y desea revel\u00e1rnoslas si sabemos verdaderamente qui\u00e9n Yahshua es.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] Jes\u00fas insiste en la necesidad de renacer a la gracia, para entrar en el reino de Dios.[10] T\u00fa, siendo doctor y maestro, no sabes lo que dice David. Sal 51 (50).[13] Aun despu\u00e9s de haber bajado a la tierra.[14] Num 21, 9.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y hab\u00eda un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un gobernante de los jud\u00edos. 3:1 \u2014 Hab\u00eda un hombre de los fariseos \u2014 Nos informa Juan que Nicodemo era fariseo. De todas las sectas de los jud\u00edos, esta era la m\u00e1s estricta (Hch 26:5). Eran muy celosos de la ley de Mois\u00e9s y, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Juan 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26750","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26750","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26750"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26750\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26750"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}