{"id":26792,"date":"2022-06-20T10:52:52","date_gmt":"2022-06-20T15:52:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-47-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:52:52","modified_gmt":"2022-06-20T15:52:52","slug":"comentario-de-juan-47-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-47-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Juan 4:7 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Vino una mujer de Samaria para sacar agua, y Jes\u00fas le dijo: \u2014Dame de beber.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>4:7-8<\/span> \u2014 Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jes\u00fas le dijo: Dame de beber. (<span>G\u00e9n 24:13-14<\/span>; <span>\u00c9xo 2:16<\/span>). Pues sus disc\u00edpulos hab\u00edan ido a la ciudad a comprar de comer. \u2014 Los disc\u00edpulos hubieran ofrecido dinero para sacar agua, pero Jes\u00fas concedi\u00f3 a la mujer la oportunidad de hacerle un favor (JWM).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Dame de beber.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 4:10<\/span>; <span class='bible'>Jua 19:28<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 24:43<\/span>; <span class='bible'>2Sa 23:15-17<\/span>; <span class='bible'>1Re 17:10<\/span>; <span class='bible'>Mat 10:42<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">samaritanos:<\/span>\u00a0Cuando Asiria conquist\u00f3 el reino norte\u00f1o en 722 a.C<\/span> se llev\u00f3 la mitad de la poblaci\u00f3n a otro pa\u00eds y trajo gentiles. Los jud\u00edos que quedaron en el reino del norte se casaron con los extranjeros que llegaron; as\u00ed, perdieron su pureza racial. Estos jud\u00edos mezclados racialmente fueron los samaritanos. Cuando Babilonia conquist\u00f3 y llev\u00f3 al destierro a los jud\u00edos del reino del sur, estos se mantuvieron jud\u00edos inalterablemente. Despu\u00e9s que volvieron a la Tierra Santa, los jud\u00edos puros no se relacionaron con los samaritanos. Para empeorar las cosas, los samaritanos construyeron un templo rival en el monte Gerizim. Como resultado de todo esto, los jud\u00edos y los samaritanos se odiaban.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>UNA MUJER DE SAMARIA<\/b>. La conversaci\u00f3n de Jes\u00fas con la mujer de Samar\u00eda demuestra su dedicaci\u00f3n al prop\u00f3sito de su Padre celestial y su propio deseo de conducirla a la vida eterna. La pasi\u00f3n consumidora de Jes\u00fas era salvar a los perdidos (v\u00e9ase <span class=\"bible\">Luc 15:1-32<\/span>; cf. <span class=\"bible\">Pro 11:30<\/span>; <span class=\"bible\">Dan 12:3<\/span>; <span class=\"bible\">Stg 5:20<\/span>), un prop\u00f3sito mucho m\u00e1s importante para \u00c9l que la comida y la bebida (v. <span class=\"bible\">Jua 4:34<\/span>). El que sigue a Cristo debe imitar su ejemplo, reconociendo que a su alrededor hay personas dispuestas a o\u00edr la Palabra de Dios. Debe hablarles de Jesucristo, el \u00fanico que puede satisfacer su necesidad espiritual.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Vino una mujer de Samaria a sacar agua.<\/b> Era usual que las mujeres vinieran en grupos para sacar agua en la ma\u00f1ana o en la tarde para evitar el calor del sol. Si la mujer vino sola a las doce del mediod\u00eda (<i>vea la nota sobre el v.<\/i><span class='bible'>Jua 4:6<\/span>), esto podr\u00eda indicar que su verg\u00fcenza p\u00fablica (vv. <span class='bible'>Jua 4:16-19<\/span>) la llev\u00f3 a aislarse de las otras mujeres. <b>Dame de beber.<\/b> El hecho de que un hombre jud\u00edo hablara con una mujer en p\u00fablico, y que adem\u00e1s le pidiera algo, siendo ella samaritana, constitu\u00eda una completa violaci\u00f3n de la costumbre social rigurosa y de la enemistad que prevalec\u00eda entre los dos grupos. Adem\u00e1s, un \u00abrab\u00ed\u00bb y l\u00edder religioso no sosten\u00eda conversaciones con mujeres de mala reputaci\u00f3n (v. <span class='bible'>Jua 4:18<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t4:7-8 &#8212; Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jes\u00fas le dijo: Dame de beber. (G\u00e9n 24:13-14; \u00c9xo 2:16). Pues sus disc\u00edpulos hab\u00edan ido a la ciudad a comprar de comer. &#8212; Los disc\u00edpulos hubieran ofrecido dinero para sacar agua, pero Jes\u00fas concedi\u00f3 a la mujer la oportunidad de hacerle un favor (JWM).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">1. Encuentro de Jes\u00fas con la samaritana (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:7-26<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">a. Primer di\u00e1logo: el agua de vida (vv. <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:7-15<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">1) Jes\u00fas pide agua para beber (vv. <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:7-10<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Una mujer de Samaria<\/span>. En algunos idiomas puede ser normal decir \u201cuna mujer samaritana\u201d o \u201cuna se\u00f1ora del pueblo de Samaria\u201d. En otros idiomas habr\u00e1 que buscar c\u00f3mo expresar la relaci\u00f3n de la mujer con su pueblo, por ejemplo: \u201cuna mujer oriunda de Samaria\u201d o \u201cuna mujer que tiene su hogar en Samaria\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Dame de beber<\/span> como lectura literal se entiende como: \u00abDame un poco de agua\u00bb (TLA, DHH), \u201cdame agua para beber\u201d, \u201cdame un poco de agua\u201d. Aunque se entiende que el pedido de Jes\u00fas es agua, en algunas culturas hay que explicitarlo para evitar alg\u00fan malentendido. En algunas sociedades se puede entender que Jes\u00fas act\u00faa con malos modales. Por eso es necesario introducir alguna f\u00f3rmula que indique respeto hacia la mujer, como por ejemplo: \u201cPor favor, deme agua\u201d. Tambi\u00e9n esa solicitud se puede presentar en forma de pregunta: \u201c\u00bfMe quiere dar un poco de agua, por favor?\u201d, \u201c\u00bfPuede hacerme el favor de darme agua?\u201d.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>una mujer de Samar\u00eda<\/i><\/b>. Sobre los samaritanos, v\u00e9ase nota en <span class='bible'>Luc 10:33<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En su entrevista con Nicodemo nuestro Se\u00f1or nos dio \u00e1 conocer como procede con los gazmo\u00f1os que tienen ideas  exageradas de su propia justicia. En su entrevista con la Samaritana nos dio \u00e1 conocer como procede \u00e1 veces con las  mujeres de \u00e1nimo carnal y cuya inmoral es mala en demas\u00eda.<br \/>\nNotemos, ante todo, cu\u00e1nto tino, \u00e1 la par que condescendencia, manifiesta nuestro Se\u00f1or en su conducta para con una  pecadora abandonada. Nuestro Se\u00f1or estaba sentado \u00e1 orillas del pozo de Jacob cuando una mujer de Samaria viene \u00e1 sacar  agua. Al punto le dice: \u00bb Dame de beber.'\u00bb No aguarda \u00e1 que ella le hable primero, ni empieza por reconvenirla \u00e1 causa de  sus pecados, aunque estos no le eran desconocidos. Da principio \u00e1 la entrevista por pedir un favor. Se dirige \u00e1 la mujer  habl\u00e1ndole del agua, cosa en que ella naturalmente estar\u00eda pensando m\u00e1s. Sencilla como puede parecemos esta s\u00faplica  abri\u00f3 el camino para tratar de asuntos espirituales; cerr\u00f3 el abismo que separaba \u00e1 la Samaritana de Jes\u00fas y as\u00ed dio origen \u00e1  la conversi\u00f3n de aquella.<br \/>\nEs en vano pensar que las personas ligeras \u00e9 ignorantes se acerquen \u00e1 nosotros de su propia voluntad para adquirir  conocimientos en las cosas espirituales. Preciso es que nosotros nos les acerquemos de una manera cort\u00e9s y amigable; pero  al mismo tiempo agresiva. Tambi\u00e9n es en vano esperar que tales personas est\u00e9n naturalmente dispuestas \u00e1 recibir nuestras  ense\u00f1anzas y \u00e1 comprender y reconocer lo acertado de nuestro proceder. Es menester, pues, que obremos con prudencia,  examinando de qu\u00e9 manera es m\u00e1s probable que nos granjeemos sus simpat\u00edas y obtengamos su atenci\u00f3n. Sobre todo  hemos de tratarlas con cari\u00f1o, guard\u00e1ndonos de darles \u00e1 conocer que comprendemos nuestra superioridad.<br \/>\nObservemos, en segundo lugar, cuan dispuesto est\u00e1 Jesucristo \u00e1 conceder mercedes \u00e1 los pecadores. Dijo \u00e1 la Samaritana  que si le hubiera pedido \u00abEl le dar\u00eda agua viva.\u00bb La conoc\u00eda perfectamente bien desde el principio, sin embargo le dijo que  si le hubiera pedido le habr\u00eda dado agua viva, es decir, le habr\u00eda dado el agua viva de la gracia, de la misericordia y de la  paz.<br \/>\nQue Jesucristo tiene una voluntad sin l\u00edmites de recibir \u00e1 los pecadores es una verdad que debi\u00e9ramos atesorar en nuestros  corazones y comunicar \u00e1 otros. Constantemente est\u00e1 extendiendo su mano benigna hacia los desobedientes y rebeldes. Se  compadece y se apiada de los m\u00e1s viles pecadores, aun cuando ellos no se acuerdan de \u00e9l. Pronto est\u00e1 \u00e1 conceder gracia y  toda clase de bendiciones \u00e1 los que alcen hasta \u00e9l su voz. Nunca falta \u00e1 esa sublime promesa: \u00bb Pedid y se os dar\u00e1; buscad  y hallar\u00e9is.\u00bb Los r\u00e9probos percibir\u00e1n en el \u00faltimo d\u00eda que si nada obtuvieron fue porque nada pidieron.<br \/>\nNotemos, en tercer lugar, cuan excelentes son los dones que concede Jesucristo comparados con las cosas de este mundo.<br \/>\nNuestro Se\u00f1or dijo \u00e1 la Samaritana: \u00bb Cualquiera que bebiere de esta agua volver\u00e1 \u00e1 tener sed; mas el que bebiere del agua  que yo le dar\u00e9 para siempre no tendr\u00e1 sed..<br \/>\nTodo el que no est\u00e9 cegado por la preocupaci\u00f3n \u00f3 por el amor al mundo conceder\u00e1 la verdad de este principio. Millares de  hombres hay que poseen todos los bienes terrenos que se pueden desear, y, sin embargo, se sienten aburridos y  descontentos. Hoy d\u00eda sucede lo mismo que en los tiempos de David: \u00abMuchos dicen: Qui\u00e9n nos mostrar\u00e1 el bien\u00bb Psa 4:6. Las riquezas, el rango, la posici\u00f3n social, el poder, la ciencia, las diversiones&#8211;nada de esto puede satisfacer el alma.<br \/>\nEl que beba de esas aguas infaliblemente volver\u00e1 \u00e1 tener sed. Nuestro coraz\u00f3n no puede estar satisfecho hasta que creamos  en Cristo. Solo Jes\u00fas puede llenar el vac\u00edo de nuestro interior, y concedernos una felicidad s\u00f3lida y duradera. La paz que \u00e9l  comunica es una fuente que, en empezando \u00e1 brotar, corre por toda la eternidad. Sus aguas pueden tener \u00e9pocas de escasez;  pero son aguas vivas que jam\u00e1s se secar\u00e1n completamente.<br \/>\nNotemos, en cuarto lugar, cuan absoluta es la necesidad que un alma tiene de la convicci\u00f3n del pecado antes de que pueda  convertirse \u00e1 Dios. La mujer samaritana permaneci\u00f3 sin conmoverse, seg\u00fan parece, hasta que nuestro Se\u00f1or la descubri\u00f3  como infractora del s\u00e9ptimo mandamiento. Esas palabras escrutadoras, \u00abVe, llama \u00e1 tu marido,\u00bb parecen haberle penetrado  la conciencia como una saeta. Desde aquel instante, ignorante como era, empez\u00f3 \u00e1 hablar como si de veras y sinceramente  quisiese hallar la verdad. Y la raz\u00f3n es clara: percibi\u00f3 que su mal espiritual hab\u00eda sido descubierto, y por primera vez se  conoci\u00f3 \u00e1 s\u00ed misma.<br \/>\nConducir \u00e1 los pecadores irreflexivos \u00e1 esta condici\u00f3n especial del alma es el fin que se han de proponer los maestros y los  ministros del Evangelio, \u00e1 imitaci\u00f3n de su Maestro. No es sino cuando el hombre empieza \u00e1 sentir su culpabilidad y su  desamparo, que puede hacerse algo en bien de su alma. Hasta que un pecador se vea como Dios lo ve, permanecer\u00e1  indiferente, liviano y sin conmoverse. Ante todo, hemos de esforzarnos en convencer \u00e1 los hombres de su pecado, en  despertarles la conciencia y en quitarles de delante de los ojos el prisma que les impide verse tales como son. Con este fin  debemos presentarles la santa ley de Dios en toda su profundidad y extensi\u00f3n; y protestar contra toda pr\u00e1ctica opuesta \u00e1  ella, por muy en consonancia que est\u00e9 con la moda y las costumbres del d\u00eda. He aqu\u00ed el \u00fanico modo de hacer bien. El  hombre no aprecia en su debido valor el b\u00e1lsamo que ofrece el Evangelio si no percibe su enfermedad.<br \/>\nAdvirtamos, en quinto lugar, lo in\u00fatil que es una religi\u00f3n que solo se compone de ceremonias. Cuando la mujer samaritana  se apercibi\u00f3 del verdadero estado de su alma, empez\u00f3 \u00e1 hacer preguntas acerca de la excelencia respectiva del culto  samaritano y el jud\u00edo. Nuestro Se\u00f1or le contest\u00f3 que el culto verdadero, el culto aceptable \u00e1 Dios, no depende del lugar en  que se ofrece sino del estado del coraz\u00f3n del que lo rinde.<br \/>\nTodos estamos por naturaleza inclinados \u00e1 hacer consistir la religi\u00f3n en ritos y ceremonias, y \u00e1 dar particular importancia a  nuestro modo de adorar \u00e1 Dios. Es preciso precavernos de semejante esp\u00edritu, especialmente cuando estamos pensando  seriamente en el estado de nuestras almas. Al acercarnos al trono de la gracia el coraz\u00f3n es lo principal. \u00abJehov\u00e1 ve el  coraz\u00f3n.\u00bb 1Sa 16:7. Los servicios m\u00e1s suntuosos celebrados en una magn\u00edfica catedral son ofensivos \u00e1 Dios si en ellos  no toma parte el coraz\u00f3n. Un pu\u00f1ado de creyentes reunidos en una choza para leer la Biblia y para orar es quiz\u00e1 m\u00e1s  aceptable \u00e1 los ojos de Dios que la m\u00e1s numerosa congregaci\u00f3n que jam\u00e1s se reuni\u00f3 en S. Pedro de Roma.<br \/>\nNotemos, por \u00faltimo, que Jesucristo en su misericordia se halla dispuesto \u00e1 revelarse \u00e1 los m\u00e1s grandes pecadores. Se deja  conocer esto en la manera con que termin\u00f3 su conversaci\u00f3n con la mujer de Samaria. \u00abYo soy,\u00bb le dijo, \u00abque hablo  contigo.\u00bb En ninguno otro pasaje de los Evangelios se nos refiere que nuestro Se\u00f1or hiciera una manifestaci\u00f3n tan plena de  su naturaleza y su misi\u00f3n.<br \/>\nY t\u00e9ngase presente que esa manifestaci\u00f3n fue hecha no \u00e1 los eruditos escribas ni \u00e1 los morales fariseos, sino \u00e1 una mujer  que hasta aquel momento hab\u00eda sido ignorante, indiferente \u00f3 inmoral.<br \/>\nPor mala que sea la vida que haya llevado un hombre, no deben perderse las esperanzas de que Cristo se compadezca de \u00e9l  y lo libre del peso de sus pecados. La mujer samaritana, el ladr\u00f3n penitente, el carcelero de Filipo, el publicano Zaqueo,  pueden citarse como ejemplos que comprueban esta aserci\u00f3n. En gloria suya sea dicho que, como un gran m\u00e9dico, cura \u00e1  muchos que parecen incurables.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 somos y c\u00f3mo nos conducimos? Acaso, \u00e1 semejanza de la mujer samaritana, hayamos sido indiferentes, negligentes,  culpables en todo lo relativo \u00e1 lo espiritual. Esto no obstante, no debemos perder las esperanzas. Aquel Ser divino que  habl\u00f3 con la mujer samaritana junto al pozo, vive \u00e1 la diestra de Dios y es inmutable. Pid\u00e1mosle y \u00e9l nos dar\u00e1 agua viva.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M127 El infinitivo \u03c0\u03b5\u1fd6\u03bd se usa como un sustantivo: dame un trago. <\/p>\n<p> T135 El infinitivo \u1f00\u03bd\u03c4\u03bb\u1fc6\u03c3\u03b1\u03b9 tiene la idea de prop\u00f3sito: con el prop\u00f3sito de sacar agua (comp. el v. 15)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vino una mujer de Samaria para sacar agua, y Jes\u00fas le dijo: \u2014Dame de beber. 4:7-8 \u2014 Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jes\u00fas le dijo: Dame de beber. (G\u00e9n 24:13-14; \u00c9xo 2:16). 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