{"id":26800,"date":"2022-06-20T10:53:16","date_gmt":"2022-06-20T15:53:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-415-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T10:53:16","modified_gmt":"2022-06-20T15:53:16","slug":"comentario-de-juan-415-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-415-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Juan 4:15 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>La mujer le dijo: \u2014Se\u00f1or, dame esta agua, para que no tenga sed, ni venga m\u00e1s ac\u00e1 a sacarla.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>4:15<\/span> La mujer le dijo: Se\u00f1or, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aqu\u00ed a sacarla. \u2014 Todav\u00eda le faltaba entendimiento acerca de la naturaleza de esta agua y de lo que le costar\u00eda recibirla, pero aunque estuviera confusa ya hab\u00eda comenzado a tener fe en Jes\u00fas y ansiosamente pidi\u00f3 el agua que le ofrec\u00eda.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>dame esa agua.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 6:26<\/span>, <span class='bible'>Jua 6:34<\/span>; <span class='bible'>Jua 17:2<\/span>, <span class='bible'>Jua 17:3<\/span>; <span class='bible'>Sal 4:6<\/span>; <span class='bible'>Rom 6:23<\/span>; <span class='bible'>Rom 8:5<\/span>; <span class='bible'>1Co 2:14<\/span>; <span class='bible'>1Jn 5:20<\/span>; <span class='bible'>Stg 4:3<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La mujer, al igual que Nicodemo (<span class='bible'>Jua 3:4<\/span>) no entend\u00eda que Jes\u00fas le hablaba acerca de su necesidad espiritual. M\u00e1s bien, pensaba que dicha agua la exonerar\u00eda de ir al pozo de Jacob con tanta frecuencia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t4:15 La mujer le dijo: Se\u00f1or, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aqu\u00ed a sacarla. &#8212; Todav\u00eda le faltaba entendimiento acerca de la naturaleza de esta agua y de lo que le costar\u00eda recibirla, pero aunque estuviera confusa ya hab\u00eda comenzado a tener fe en Jes\u00fas y ansiosamente pidi\u00f3 el agua que le ofrec\u00eda.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>ENFRENT\u00c1NDOSE CON LA VERDAD<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 4:15-21<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>La mujer Le dijo a Jes\u00fas:<\/em><\/p>\n<p><em>-Se\u00f1or, dame de esa agua para que ya no tenga m\u00e1s sed, y para que no tenga que venir aqu\u00ed a sacar agua.<\/em><\/p>\n<p><em>Y El le contest\u00f3:<br \/>-Ve a llamar a tu marido, y luego vuelve aqu\u00ed.<br \/>-No tengo marido -le dijo ella; y Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3:<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora s\u00ed has dicho la verdad al decir que no tienes marido; porque has tenido cinco maridos, y el que tienes ahora no es tu marido. Lo que has dicho es la verdad.<br \/>-Se\u00f1or, ya veo que eres profeta dijo la mujer-. Nuestros antepasados daban culto a Dios en este monte, y los jud\u00edos dec\u00eds que donde tenemos que adorar a Dios es en Jerusal\u00e9n.<br \/>-Cr\u00e9eme, mujer -le contest\u00f3 Jes\u00fas&#8212;, que est\u00e1 llegando la hora en que no se dar\u00e1 culto a Dios ni en este monte ni en Jerusal\u00e9n.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Ya hemos visto que la mujer Le pidi\u00f3 a Jes\u00fas en tono de broma que le diera el agua viva para no tener m\u00e1s sed y poderse ahorrar el fatigoso paseo diario al pozo. Instant\u00e1nea e impactantemente Jes\u00fas la hizo volver a la realidad. Se hab\u00eda terminado el tiempo para los juegos de palabras y las bromas. \u00abVete a por tu marido, y vuelve con \u00e9l\u00bb -le dijo Jes\u00fas. La mujer se puso r\u00edgida, como si le hubiera dado un dolor repentino; dio un paso atr\u00e1s, como si hubiera recibido un golpe; se puso p\u00e1lida, como si de pronto hubiera visto un fantasma&#8230; y eso era precisamente lo que le hab\u00eda pasado: <em>se hab\u00eda visto repentinamente a s\u00ed misma.<\/em><\/p>\n<p>De pronto, no tuvo m\u00e1s remedio que enfrentarse consigo misma, y con su vida andrajosa e inmoral e inadecuada. Hay dos revelaciones en el Evangelio: la de Dios y la de nosotros mismos. Nadie se ha visto como es en realidad a menos que se haya visto en la presencia de Cristo; y lo que se ve entonces no es nada halag\u00fce\u00f1o. Para decirlo de otra manera: la conversi\u00f3n empieza con un sentimiento de pecado. Uno se da cuenta de pronto de que la vida que vive no vale. Despertamos a nosotros mismos y a nuestra necesidad de Dios.<br \/>Algunos int\u00e9rpretes han mantenido, por lo de los cinco maridos, que esta historia no representa un hecho real, sino una verdad aleg\u00f3rica. Ya hemos visto que, cuando los habitantes originales de Samaria fueron deportados a Media, los asirios trajeron a otros de cinco naciones diferentes. Cada grupo trajo sus dioses <em>(<\/em><span class=''>2R 17:29<\/span><em> ); y se <\/em>ha sugerido que la mujer representa a Samaria, y sus cinco maridos a los dioses que trajeron aquellos pueblos, con los que, por as\u00ed decirlo, se casaron los samaritanos. El sexto marido representa al Dios verdadero, al Que adoraban, no en verdad, sino en ignorancia; y por tanto no estaban casados de veras. Puede que haya en esta historia un recuerdo de la infidelidad de los samaritanos; pero es demasiado pict\u00f3rica para ser una alegor\u00eda manufacturada. Rezuma realismo por todas partes.<\/p>\n<p>Alguien ha dicho que la profec\u00eda es una cr\u00edtica basada en la esperanza. Un profeta le se\u00f1ala a una persona o naci\u00f3n que va por mal camino; pero no para sumirlas en la desesperaci\u00f3n, sino para indicarles el camino de la sanidad, de la enmienda y de la rectificaci\u00f3n. As\u00ed Jes\u00fas, empez\u00f3 por revelarle a esta mujer la condici\u00f3n en que se encontraba; pero luego pas\u00f3 a revelarle en qu\u00e9 consiste el verdadero culto en el que nuestras almas pueden tener un encuentro con Dios.<br \/>La pregunta de la mujer nos suena extra\u00f1a. Dijo, y para ella era una cuesti\u00f3n angustiosa: \u00abNuestros l\u00edderes dicen que es aqu\u00ed, en el monte Guerizim, donde debemos dar culto a Dios; y vosotros, los jud\u00edos, dec\u00eds que es en Jerusal\u00e9n. \u00bfQu\u00e9 es lo que tengo que hacer?\u00bb<br \/>Los samaritanos ajustaban la historia a sus conveniencias. Ense\u00f1aban que hab\u00eda sido en el monte Guerizim donde Abraham hab\u00eda estado dispuesto a sacrificar a su hijo Isaac; donde Melquisedec le hab\u00eda salido al encuentro a Abraham; donde Mois\u00e9s hab\u00eda instalado el primer altar y ofrecido los primeros sacrificios cuando el pueblo de Israel entr\u00f3 en la Tierra Prometida -aunque eso fue en el monte Ebal, donde se han encontrado recientemente restos arqueol\u00f3gicos que lo confirman <em>(<\/em><span class='bible'>Dt 27:4<\/span><em> ). <\/em>Tergiversaban los textos b\u00edblicos y la historia para glorificar el monte Guerizim. A la mujer le hab\u00edan ense\u00f1ado a reverenciar el monte Guerizim como el lugar m\u00e1s santo de la Tierra, y a despreciar a Jerusal\u00e9n. Lo que estaba en su mente, y lo que se estaba diciendo a s\u00ed misma, era: \u00bb Yo soy una pecadora, y tengo que ofrecerle a Dios un sacrificio por mis pecados; tengo que llevar una ofrenda a la casa de Dios y ponerme a buenas con \u00c9l. \u00bfAd\u00f3nde tengo que ir?\u00bb Para ella, lo \u00fanico que pod\u00eda saldar el pecado era el sacrificio. Su problema fundamental era \u00bfD\u00f3nde hab\u00eda que presentar ese sacrificio? A estas alturas ella ya no est\u00e1 discutiendo los respectivos m\u00e9ritos del templo del monte Guerizim y los del monte de Si\u00f3n; lo que quiere saber es: \u00bb \u00bfD\u00f3nde puedo yo encontrar a Dios?<\/p>\n<p>Jes\u00fas le contest\u00f3 que el d\u00eda de las viejas rivalidades humanas estaba llegando a su final; y que estaba pr\u00f3ximo el tiempo cuando la humanidad encontrar\u00eda a Dios en todas partes. Zephaniah hab\u00eda tenido la visi\u00f3n de que las personas adorar\u00edan a Dios \u00bb cada una en su lugar\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Sof 2:11<\/span><em> ). Y <\/em>Malaqu\u00edas hab\u00eda so\u00f1ado que en todas partes se ofrecer\u00eda incienso como ofrenda pura al nombre de Dios <em>(<\/em><span class='bible'>Mal 1:11<\/span><em> ). <\/em>La respuesta que Jes\u00fas le dio a la Samaritana fue que no ten\u00eda necesidad de ir a ning\u00fan sitio determinado para encontrar a Dios, no ten\u00eda necesidad de ofrecer sacrificio en ning\u00fan lugar especial: el verdadero culto encuentra a Dios en cualquier lugar.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R1413 \u1f3d\u03bd\u03b1 no se repite aqu\u00ed en la continuaci\u00f3n de la cl\u00e1usula conectada por \u03bc\u03b7\u03b4\u03ad, pero la idea de prop\u00f3sito est\u00e1 en las dos (comp. Jua 3:16): para que yo no. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mujer le dijo: \u2014Se\u00f1or, dame esta agua, para que no tenga sed, ni venga m\u00e1s ac\u00e1 a sacarla. 4:15 La mujer le dijo: Se\u00f1or, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aqu\u00ed a sacarla. \u2014 Todav\u00eda le faltaba entendimiento acerca de la naturaleza de esta agua y de lo que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-415-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Juan 4:15 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26800","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26800","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26800"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26800\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26800"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}