{"id":26958,"date":"2022-06-20T11:00:50","date_gmt":"2022-06-20T16:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T11:00:50","modified_gmt":"2022-06-20T16:00:50","slug":"comentario-de-juan-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Juan 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Despu\u00e9s de esto, andaba Jes\u00fas por Galilea. No quer\u00eda andar por Judea, porque los jud\u00edos le buscaban para matarlo.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>7:1<\/span> Despu\u00e9s de estas cosas, andaba Jes\u00fas en Galilea; pues no quer\u00eda andar en Judea, porque los jud\u00edos (los l\u00edderes) procuraban matarle. \u2014 5:18. Cuando Juan dice \u00ablos jud\u00edos\u00bb, sin m\u00e1s explicaci\u00f3n, el t\u00e9rmino tiene sentido hostil. Desde luego, los ap\u00f3stoles y muchos de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas eran jud\u00edos, pero cuando Juan escribi\u00f3 este libro (probablemente a fines del primer siglo) la palabra jud\u00edos indicaba los jud\u00edos inconversos y opuestos al evangelio. Los jud\u00edos obedientes se llamaban cristianos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p>A\u00f1o 33 d.C.<\/p>\n<p>\n<b><i>Andaba Jes\u00fas en Galilea.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 4:3<\/span>, <span class='bible'>Jua 4:54<\/span>; <span class='bible'>Jua 10:39<\/span>, <span class='bible'>Jua 10:40<\/span>; <span class='bible'>Jua 11:54<\/span>; <span class='bible'>Luc 13:31-33<\/span>; <span class='bible'>Hch 10:38<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>porque los jud\u00edos procuraban matarle.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 7:19<\/span>, <span class='bible'>Jua 7:25<\/span>; <span class='bible'>Jua 5:16-18<\/span>; <span class='bible'>Mat 10:23<\/span>; <span class='bible'>Mat 21:38<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas reprueba la ambici\u00f3n y audacia de sus hermanos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 7:1-9<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>sube desde Galilea a la fiesta de los tabern\u00e1culos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 7:10-13<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>ense\u00f1a en el templo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 7:14-39<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Diversas opiniones acerca de \u00e9l entre el pueblo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 7:40-44<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Los fariseos se enojan porque los alguaciles no les traen a Jes\u00fas, y reprenden a Nicodemo por tomar parte con \u00e9l,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 7:45-53<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">los jud\u00edos<\/span>\u00a0aqu\u00ed son las autoridades religiosas, no el pueblo en general (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 5:18<\/span><\/span>). Mucha gente com\u00fan respondi\u00f3 con regocijo a la ense\u00f1anza de Jes\u00fas (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mar 12:37<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 7.<br \/>\nAl t\u00e9rmino del discurso del \u201cPan de vida,\u201d el evangelista sit\u00faa a Cristo a\u00fan en Galilea en un per\u00edodo impreciso de tiempo: \u201cDespu\u00e9s de esto,\u201d f\u00f3rmula con que Juan indica una nueva secci\u00f3n. El motivo de esta estancia de Cristo en Galilea es que no quer\u00eda ir a \u201cJudea, porque los jud\u00edos le buscaban para darle muerte\u201d (v.l). El milagro de la piscina de Bethesda, hecho en s\u00e1bado, hab\u00eda excitado tan fuertemente los \u00e1nimos, que le hace retirarse al ambiente m\u00e1s tranquilo de Galilea &#8216;.<\/p>\n<p>Diversos pareceres sobre Cristo en Galilea por sus hermanos y en Judea, 7:1-13.<br \/>\n1 Despu\u00e9s de esto andaba Jes\u00fas por Galilea, pues no quer\u00eda ir a Judea, porque los jud\u00edos le buscaban para darle muerte. 2 Estaba cerca la fiesta de los jud\u00edos, la de los Tabern\u00e1culos. 3 Dij\u00e9ronle sus hermanos: Sal de aqu\u00ed y vete a Judea para que tus disc\u00edpulos vean las obras que haces; 4 nadie hace esas cosas en secreto si pretende manifestarse. Puesto que eso haces, mu\u00e9strate al mundo. 5 Pues ni sus hermanos cre\u00edan en El. 6 Jes\u00fas les dijo: Mi tiempo no ha llegado a\u00fan, pero vuestro tiempo siempre est\u00e1 pronto. 7 El mundo no puede aborreceros a vosotros, pero a m\u00ed me aborrece, porque doy testimonio en contra de \u00e9l de que sus obras son malas. 8 Vosotros subid a la fiesta; yo no subo a esa fiesta, porque a\u00fan no se ha cumplido mi tiempo. 9 Dicho esto, se qued\u00f3 en Galilea. 10 Una vez que sus hermanos subieron a la fiesta, entonces subi\u00f3 El tambi\u00e9n, no manifiestamente, sino en secreto.   11  Los jud\u00edos le buscaban en la fiesta y dec\u00edan: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 \u00e9se? 12 Y hab\u00eda entre las muchedumbres gran cuchicheo acerca de El. Los unos dec\u00edan: \u201cEs bueno; pero otros dec\u00edan: \u201cNo; seduce a las turbas.\u201d 13 Sin embargo, nadie hablaba libremente de El por temor a los jud\u00edos.<\/p>\n<p>\u201cEstaba cerca la fiesta de los Tabern\u00e1culos.\u201d Era \u00e9sta una de las fiestas de peregrinaci\u00f3n a la Ciudad Santa (Deu 16:16). Era llamada en hebreo Sukoth, fiesta de las cabanas, y en griego Eskenopegia. El sentido primitivo fue agr\u00edcola: agradecer a Dios las recolecciones finales, que terminaban con la vendimia (Exo 23:16.17; Deu 16:13), pidiendo la bendici\u00f3n de Yahv\u00e9 sobre las futuras cosechas (Deu 16:15). Posteriormente se le uni\u00f3 tambi\u00e9n otro significado: conmemorar la obra de Yahv\u00e9, que, sacando a Israel de Egipto, le hizo habitar en el desierto en cabanas (Lev 23:43). \u00faltimamente vino a tomar tambi\u00e9n un sentido prof\u00e9tico y escatol\u00f3gico, anunciando las alegr\u00edas y bendiciones que habr\u00eda en la era mesi\u00e1nica (Zac 14:16-19). Se celebraba del 15 del mes de Tishri al 21 del mismo (septiembre-octubre): era el final del a\u00f1o agr\u00edcola. Se celebraba durante siete d\u00edas, m\u00e1s un octavo de clausura (Zac 23:33-36; 2Ma 10:6; Josefo, Antiq. III 10:4). Durante todos estos d\u00edas se deb\u00eda morar en cabanas (Lev 23:42), instaladas incluso en los terrados y patios de las casas, en las plazas y hasta \u201cen los atrios de la casa de Dios\u201d (Neh 8:16.17). Era la fiesta m\u00e1s popular (Josefo, Antiq. VIII 4:1).<br \/>\n\tDespu\u00e9s del destierro babil\u00f3nico se introdujeron otras ceremonias, como el ir cada d\u00eda un sacerdote a buscar, en un recipiente de oro, agua a la fuente de Silo\u00e9, hecho de que se hablar\u00e1 despu\u00e9s, ya que dar\u00e1 ocasi\u00f3n a Jesucristo para presentarse como el agua de vida 2. Estaba muy pr\u00f3xima esta festividad de los Tabern\u00e1culos, cuando los \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas que, aunque a veces son los ap\u00f3stoles (Jua 20:17), aqu\u00ed, como normalmente, son sus parientes 3, le dicen que vaya a Judea aprovechando la \u201cpr\u00f3xima\u201d festividad de los Tabern\u00e1culos y las caravanas galileas que all\u00ed iban a dirigirse. Estos \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas, que en un principio creyeron que su doctrina era un producto de exaltaci\u00f3n, pensando que \u201cestaba fuera de s\u00ed\u201d (Mar 3:21), tuvieron que rendirse a los milagros que hab\u00eda hecho \u00faltimamente en Galilea; v.gr., curaci\u00f3n de un sordomudo (Mar 7:31), multiplicaci\u00f3n de panes (Mat 15:32-39; Mar 8:1-10), curaci\u00f3n del ciego de Bethsaida (Mar 8:22-26). Estos hechos se les impon\u00edan por su evidencia; sin embargo, ellos \u201cno cre\u00edan en \u00e9l,\u201d es decir, en su misi\u00f3n, en su doctrina, y de su entrega a \u00e9l, que tal es en Jn el sentido de \u201ccreer en El\u201d 4. Probablemente no le creen Mes\u00edas, como El se presentaba, porque, creyendo conocer su origen humano, estaban imbuidos, por el medio ambiente, de que el Mes\u00edas tendr\u00eda un origen desconocido (Jua 7:27.41-42). Pensaban que ten\u00eda pretensi\u00f3n o ambiciones, y acaso cierta timidez de presentarse en el ambiente oficial de Jerusal\u00e9n. Por eso le invitan, le animan, le empujan a ello. La mentalidad con que aparecen sugiere que buscan la aprobaci\u00f3n oficial de El en Jerusal\u00e9n y el aplauso de los \u201cdisc\u00edpulos\u201d que all\u00ed tiene, con lo que esto significa de ambiente y de ventaja para ellos mismos, sus \u201chermanos.\u201d<br \/>\n\tPero, ante esta propuesta, en la que jugaba papel importante la ambici\u00f3n de sus \u201chermanos,\u201d la respuesta de Cristo es terminante para no subir con ellos: \u201cMi tiempo no ha llegado.\u201d<br \/>\n\t\u00bfA qu\u00e9 se refiere este \u201ctiempo\u201d suyo que a\u00fan no ha llegado? Este \u201ctiempo\u201d es equivalente a la otra expresi\u00f3n tan usual de Cristo, \u201cmi hora.\u201d Y esta \u201chora\u201d en el evangelio de Jn puede referirse o a la hora de su manifestaci\u00f3n gloriosa &#8211; milagrosa &#8211; como Mes\u00edas o a la hora, m\u00e1s que de su muerte, de su glorificaci\u00f3n definitiva junto al Padre, aunque \u00e9sta ha de comenzar por su \u201cexaltaci\u00f3n\u201d en la cruz 5.<br \/>\n\tAun dado el contexto en que se encuentra, se refiere a la hora de su muerte-glorificaci\u00f3n. La raz\u00f3n es que comienza el cap\u00edtulo situando a Cristo en Galilea, y \u201cno quer\u00eda ir a Judea porque los jud\u00edos le buscaban para darle muerte\u201d (Jua 7:1). Lo mismo que se expone en el v.7, en donde dice que el mundo no puede aborrecerlos a ellos, \u201cpero a m\u00ed me aborrece\u201d (v.7), porque testifica que \u201csus obras son malas\u201d (Jua 3:19). Y dice luego el evangelista: \u201cBuscaban, pues, prenderle, pero nadie le pon\u00eda las manos, porque a\u00fan no hab\u00eda llegado su hora\u201d (v.30).<br \/>\n\tPor no haber llegado esta \u201chora\u201d es por lo que El no va con ellos a la fiesta. \u201cVosotros subid a esta fiesta; Yo no subo a esta fiesta\u201d (v.8).<br \/>\n\tAlgunos c\u00f3dices, para evitar la negaci\u00f3n terminante de Cristo, le hacen decir, en lugar de \u201cyo no subo a esta fiesta,\u201d lo siguiente: \u201cYo a\u00fan no subo a esta fiesta.\u201d Pero, si la lecci\u00f3n es discutida 6, en ning\u00fan caso se cambia el sentido ni se crea dificultad al ver a Cristo subir muy poco despu\u00e9s a la misma fiesta, puesto que no es ello otra cosa que un caso de negaci\u00f3n extremista y rotunda del estilo semita.<br \/>\n\tTambi\u00e9n se ha pensado si no podr\u00eda verse en esta palabra una alusi\u00f3n a la \u201csubida\u201d de Cristo al Padre (Jua 3:13; Jua 6:62; Jua 20:17). Esto explicar\u00eda que Jes\u00fas haya podido decir: \u201cYo no subo,\u201d pensando en su \u201csubida\u201d a Jerusal\u00e9n para la salud del mundo y para su glorificaci\u00f3n. El proceder ser\u00eda an\u00e1logo al que se lee en Jua 2:19-21 a prop\u00f3sito de la \u201cdestrucci\u00f3n\u201d del templo 7. El verbo \u03b1\u03bd\u03b1\u03b2\u03b1\u03af\u03bd\u03b5\u03b9  \u03bd  (subir): \u201cYo no subo\u201d ahora, evocar\u00eda la idea de \u201cresurrecci\u00f3n\u201d (\u03ac\u03bd\u03ac\u03b2\u03b1\u03c3\u03b9\u03c2 ). Podr\u00eda estar incluido en el intento simbolista de la redacci\u00f3n de Jn.<br \/>\n\tLa actitud de Cristo se ve perfectamente cu\u00e1l era al no ir con sus \u201chermanos.\u201d Era el no ir en caravana. Esta estaba compuesta de galileos entusiasmados con su Profeta, al que hab\u00edan querido ya proclamarle \u201crey\u201d (Jua 6:15), y seguramente en aquel prop\u00f3sito estaba el llevarle para ello a Jerusal\u00e9n, para proclamarle all\u00ed, en el templo, Rey-Mes\u00edas. Todo lo cual era entrar ostentosamente en Jerusal\u00e9n con aquel Profeta-Mes\u00edas, lo que era desatar m\u00e1s a\u00fan la hostilidad de los dirigentes, que ya \u201clo buscaban para darle muerte\u201d (Jua 7:1) y, en lo humano, precipitar los acontecimientos, lo que ser\u00eda adelantar la \u201chora\u201d de su pasi\u00f3n y muerte; lo que El deb\u00eda evitar. Y precisamente por esto andaba entonces por Galilea y no quer\u00eda andar por Judea, pues ya lo buscaban para matarle (Jua 7:1).<br \/>\n\tTal era la expectaci\u00f3n que por El all\u00ed hab\u00eda, que \u201clos jud\u00edos le buscaban en las fiestas.\u201d Al ver que no hab\u00eda llegado con las caravanas galileas, hab\u00eda cuchicheo para saber si hab\u00eda venido, y discusi\u00f3n sobre El: para unos era \u201cbueno,\u201d para otros \u201cseduc\u00eda a las turbas\u201d (v. 11-13); es decir, pensaban que daba una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, antitradicional (v.15) e impropia de la Escritura (Jua 7:47-53).<br \/>\n\tPor eso, si El va a Jerusal\u00e9n, fue despu\u00e9s que ellos y las caravanas festivas hab\u00edan subido, y lo hizo \u201cno manifiestamente, sino en secreto\u201d (v.10). Evit\u00f3 la entrada espectacular y triunfal; o fue solo, o se uni\u00f3 a alg\u00fan peque\u00f1o grupo ya en ruta, con el que pudiese pasar inadvertido en su llegada a Jerusal\u00e9n. Lo que no excluye el que haya sido ya acompa\u00f1ado por sus disc\u00edpulos.<br \/>\n\tEn cambio, eliminada esta entrada suya con las caravanas, se explica el que aparezca luego ense\u00f1ando en el templo, en las solemnidades de estos d\u00edas (v. 14.37). Con sus partidarios en la ciudad, y temerosos de una revuelta, con las posibles repercusiones pol\u00edticas de Roma, no se atreven all\u00ed a prenderle. Que era lo que se propon\u00edan, cuidadosamente, evitar en el acuerdo que tomaron definitivamente los dirigentes los d\u00edas antes de la pasi\u00f3n: \u201cNo sea durante la fiesta, no vaya a alborotarse el pueblo\u201d (Mat 26:5 par.). No obstante esto, en alguna coyuntura que les pareci\u00f3 propicia, \u201cenviaron a los ministros para que le prediesen\u201d (Jua 7:32); pero \u00e9stos, impresionados por su manera y autoridad de hablar, no se atrevieron a prenderle (Jua 7:45). Esto era lo que hac\u00eda cuchichear acerca de El, en un principio, por temor a los dirigenies jud\u00edos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas defiende su posici\u00f3n por la curaci\u00f3n hecha en s\u00e1bado,Jua 7:14-24.<br \/>\n\tEsta per\u00edcopa recoge un discurso de Cristo en el templo. Tiene dos ideas fundamentales: a) su doctrina es verdadera, porque es del que \u201cme ha enviado\u201d (v.14-19); b) justifica \u201ca fortiori\u201d su obra de curaci\u00f3n en el reposo sab\u00e1tico con un caso concreto de la Ley.<br \/>\n\tBultmann, Bernard, Wikenhauser, etc., piensan que este \u201cdiscurso\u201d por su gran paralelismo con el de Jua 5:31ss, que se trata de una \u201ctransposici\u00f3n,\u201d y que los v.15-16 empalman con Jua 5:47. Lo que podr\u00eda revalorizarse al ver que a Jn m\u00e1s que la cronolog\u00eda le interesa la teolog\u00eda.<\/p>\n<p>14 Mediada ya la fiesta, subi\u00f3 Jes\u00fas al templo y ense\u00f1aba. 15 Admir\u00e1banse los jud\u00edos, diciendo: \u00bfC\u00f3mo es que \u00e9ste, no habiendo estudiado, sabe letras? 16 Jes\u00fas les respondi\u00f3 y dijo: Mi doctrina no es m\u00eda, sino del que me ha enviado. 17 Quien quisiere hacer la voluntad de El, conocer\u00e1 si mi doctrina es de Dios o si es m\u00eda. 18 El que de s\u00ed mismo habla busca su propia gloria; pero el que busca la gloria del que le ha enviado, \u00e9se es veraz y no hay en \u00e9l injusticia. 19 \u00bfNo os dio Mois\u00e9s la Ley? \u00bfY ninguno de vosotros cumple la Ley? \u00bfPor qu\u00e9 busc\u00e1is darme muerte? 20 La muchedumbre respondi\u00f3: T\u00fa est\u00e1s pose\u00eddo del demonio; \u00bfqui\u00e9n busca darte muerte? 21 Respondi\u00f3 Jes\u00fas y les dijo: Una obra he hecho, y todos os maravill\u00e1is. 22 Mois\u00e9s os dio la circuncisi\u00f3n &#8211; no que proceda de Mios\u00e9s, sino de los padres &#8211; , y vosotros circuncid\u00e1is a un hombre en s\u00e1bado. 23 Si un hombre recibe la circuncisi\u00f3n en s\u00e1bado para que no quede incumplida la ley de Mois\u00e9s, \u00bfpor qu\u00e9 os irrit\u00e1is contra m\u00ed porque he curado del todo a un hombre en s\u00e1bado? 24 No juzgu\u00e9is seg\u00fan las apariencias; juzgad seg\u00fan justicia.<\/p>\n<p>La Verdad de la doctrina de Cristo (Jua 7:14-18).<br \/>\n\tCristo fue a Jerusal\u00e9n poco despu\u00e9s que sus \u201chermanos.\u201d Y ya all\u00ed, \u201cmediada la fiesta,\u201d por tanto sobre el cuarto o quinto d\u00eda de las solemnidades de los Tabern\u00e1culos, ya que estas solemnidades duraban ocho d\u00edas (Lev 23:33-36; 2Ma 10:6; Josefo, Antiq. III 10:4), Cristo \u201csubi\u00f3 al templo,\u201d expresi\u00f3n por topograf\u00eda y por uso (Luc 18:10).<br \/>\n\tAnte esta ense\u00f1anza maravillosa de Cristo, se \u201cadmiraban los jud\u00edos.\u201d El motivo era porque, si su ense\u00f1anza era maravillosa, al exponerla la justificaba con la Escritura, y &#8211; dec\u00edan &#8211; no \u201chabiendo estudiado,\u201d sin embargo, \u201cEl sabe letras.\u201d El no saber letras no se refiere a que no sab\u00eda leer, puesto que El mismo le\u00eda el texto sagrado en la sinagoga de Nazaret (Luc 4:16-20), cuya lectura de los \u201cProfetas\u201d pod\u00eda ser asignada libremente por el jefe de la sinagoga a uno de los presentes, sino que aqu\u00ed \u201cletras\u201d significaba precisamente el estudio de la Sagrada Escritura, como se ve en otro pasaje semejante de Jn (Jua 5:47).<br \/>\n\tPero en la insinuaci\u00f3n de los \u201cjud\u00edos\u201d &#8211; escribas y fariseos &#8211; hab\u00eda encerrada una insidia. Si Cristo ense\u00f1aba la Escritura y la expon\u00eda y comentaba sin haber cursado oficialmente en las escuelas rab\u00ednicas, es que entonces la hab\u00eda estudiado por su cuenta. Y esto, \u00bfno le hac\u00eda a El ser un innovador? 8 \u00bfNo era esto para las gentes, como antes dijeron grupos de ellas, ser un \u201cseductor\u201d? As\u00ed e llama en la literatura rab\u00ednica a los que se apartan de la Ley y radici\u00f3n de Israel 9.<br \/>\n\tA esta pregunta, tirada insidiosamente sobre las turbas, va a responder Cristo. Y la raz\u00f3n que alega es esta: El no estudi\u00f3 con los rabinos; pero no por eso es un innovador, porque su doctrina no la inventa El, puesto que \u201cmi doctrina no es m\u00eda, sino del que me ha enviado\u201d (v.16). Su doctrina es la revelaci\u00f3n que le hizo el Padre, y que estaba demasiado garantizada por los milagros, como lo hab\u00eda reconocido abiertamente un \u201cfariseo\u201d de ^\u201dprincipales,\u201d Nicodemo (Jua 3:1.2), reflejando la creencia de muchos. Y aqu\u00ed, en este discurso, el evangelista recoge dos razones que Cristo alega para probarlo.<br \/>\n\t1) La primera es \u00e9sta: \u201cQuien quisiere hacer la voluntad de El (del Padre), conocer\u00e1 si mi doctrina es de Dios o m\u00eda\u201d (v.17).<br \/>\n\tLa doctrina es de Cristo, porque, como enviado que es del Padre, es la doctrina suya, frente a otras doctrinas, v.gr., la del rabinismo; y no es suya en el sentido en que no es invento suyo, sino que le fue revelada, donada a El, como hombre, por el Padre.<br \/>\n\tPero lo que es de un gran inter\u00e9s y de una gran hondura es la raz\u00f3n primera que El alega para hacer ver que su doctrina no es un invento suyo, sino revelaci\u00f3n del Padre. Y es la pr\u00e1ctica de lo que Dios dice y lo que Cristo ense\u00f1a. No todos tendr\u00edan tiempo ni capacidad para ello. Pero remite a una experiencia f\u00e1cil de hecho. Todos est\u00e1n obligados a la perfecci\u00f3n moral en funci\u00f3n de la ley de Dios. Que practiquen bien \u00e9sta. Y entonces \u201cconocer\u00e1n,\u201d por una experiencia vital, \u00edntima; por una plena satisfacci\u00f3n de conciencia, que hace ver que lo que Cristo dice no s\u00f3lo no est\u00e1 contra lo que Dios ense\u00f1a, sino que lleva profundamente a ello y al desarrollo de una mayor perfecci\u00f3n en el cumplimiento de esa misma ley de Dios. La gracia no falla para traer a la \u201cluz\u201d (Jua 3:21; Jua 8:31-32). El mismo dir\u00e1 a Pilato: \u201cTodo el que es de la verdad oye mi voz\u201d (Jua 18:37). Que, en el fondo, es lo que dice Jn de la \u201cdonaci\u00f3n\u201d del Padre (Jua 6:37.39.44-65; cf. 1Co 2:14).<br \/>\n\tEs una prueba basada en un hecho de experiencia vital religiosa. \u201cEs el fundamento del conocimiento m\u00edstico, que procede menos por razonamiento que por un instinto que une lo semejante a lo semejante\u201d 10.<br \/>\n\t2) La segunda prueba que les alega a este prop\u00f3sito est\u00e1 sacada de un hecho de evidencia psicol\u00f3gica y cotidiana. \u201cEl que de s\u00ed mismo habla busca su propia gloria\u201d (v. 18a). El desinter\u00e9s con que Cristo habla de la doctrina de \u201csu Padre\u201d hace ver que no se busca su propia glor\u00eda, y, en consecuencia, que su doctrina no es suya. No es, pues, un innovador. S\u00f3lo expone la doctrina del Padre, que le ha enviado. Y la garant\u00eda de que esta doctrina es del Padre es que \u00e9ste la acredit\u00f3 con innumerables milagros (Jer 8:13-18). Pero aqu\u00ed la prueba se queda en ese aspecto psicolog\u00eda] tan humano y, en consecuencia, tan decisivo. Es un argumento que estaba al alcance de todos.<\/p>\n<p>Cristo Justifica una Curaci\u00f3n hecha en \u201cS\u00e1bado\u201d con un Caso de la ley (Jer 7:19-24).<br \/>\n\tLa segunda prueba que aqu\u00ed alega est\u00e1 en funci\u00f3n del milagro que hab\u00eda hecho curando al paral\u00edtico en la piscina Prob\u00e1tica. Cristo introduce su argumentaci\u00f3n con una claridad y fuerza extraordinarias.<br \/>\n\tLo primero que les antepone es esto: \u201c\u00bfNo os dio Mois\u00e9s la Ley? Y ninguno de vosotros cumple la Ley\u201d (v.19). Es discutido el sentido preciso de esta frase. Se proponen varias hip\u00f3tesis sobre esta afirmaci\u00f3n: que \u201cninguno de vosotros cumple la Ley.\u201d Su sentido ser\u00eda:<br \/>\n\t1) No cumpliendo la Ley, no tienen derecho a presentarse como celadores de ella.<br \/>\n\t2) No la cumplen, pues la violan al practicar la circuncisi\u00f3n en s\u00e1bado, sin que esto est\u00e9 preceptuado expl\u00edcitamente por Mois\u00e9s (v.22.23).<br \/>\n\t3) No la cumplen al querer matarle: homicidio predeterminado por los dirigentes. Se basa en el v.19.<br \/>\n\tAcaso la interpretaci\u00f3n sea que ellos, en general, no cumplen la Ley con el esp\u00edritu con que ha de ser cre\u00edda y practicada. Pues, de ser as\u00ed, se hallar\u00edan mejor dispuestos hacia Cristo y su obra, como ya dijo Cristo en otra ocasi\u00f3n, que Jn recoge en el cap\u00edtulo 5. All\u00ed dice: \u201cSi creyerais en Mois\u00e9s, creer\u00edais en m\u00ed, pues de mi escribi\u00f3 \u00e9l; pero si no cre\u00e9is (como se debe) en sus Escrituras, \u00bfc\u00f3mo vais a creer en m\u00ed?\u201d (Jua 5:46-47.39.45).<br \/>\n\tPor eso, por no \u201ccreer\u201d como se debe en ellas, es por lo que \u201cbuscan darle muerte\u201d; creen que \u201cviola\u201d el s\u00e1bado, cuando, conforme al sentido hondo de la Escritura y su esp\u00edritu, el Mes\u00edas no puede, al obrar as\u00ed, violarlo. Es el \u201cenviado\u201d para ense\u00f1ar la verdadera Ley: no la materialidad de una f\u00f3rmula.<br \/>\n\tEl motivo por el que El andaba por Galilea era porque los jud\u00edos le \u201cbuscaban para matarle\u201d (Jua 7:1). Esto era debido a sus curaciones en s\u00e1bado (Jua 5:16) y a la doctrina de su divinidad, que expon\u00eda para justificar su obrar as\u00ed (Jua 5:18; Mat 12:1-8 par.). Pero aunque El \u201cquebrantase el s\u00e1bado,\u201d no era culpa. Por eso, para justificar su posici\u00f3n, descubre abiertamente sus maquinaciones contra el mismo y contra el mismo esp\u00edritu y respecto a su Ley: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 busc\u00e1is darme muerte?\u201d (v.20).<br \/>\n\tLa frase \u201cest\u00e1s pose\u00eddo del demonio\u201d no tiene sentido directo de injuria, sino que, en aquel medio ambiente, se atribu\u00edan las \u03b9  enfermedades mentales a influjo del demonio n. Probablemente, \u03b9  por el contexto, sea \u00e9ste el sentido. Otros han propuesto que la tiene el sentido de mago, \u03c1 seudo-profeta, o persona que realizase sus \u201cmilagros\u201d por arte diab\u00f3lica (Mat 12:24 par.) 12. Pero el \u00e9xito no alude al modo como El realiz\u00f3 el milagro, sino a que les Depende, como si estuviera fuera de s\u00ed, la afirmaci\u00f3n que hace, la primera opini\u00f3n parece la m\u00e1s probable. I La respuesta de Cristo es un argumento definitivo y \u201ca fortiori,\u201d con el que justifica el milagro que obr\u00f3 en un reposo sab\u00e1tico. Generalmente se admite que se refiere a la curaci\u00f3n del paral\u00edtico en la piscina Prob\u00e1tica (Jua 5:1-9); pero en absoluto podr\u00eda referise a otra curaci\u00f3n hecha en s\u00e1bado.<br \/>\n\tMois\u00e9s orden\u00f3 circuncidar, sin ponerse restricciones expl\u00edcitas, al octavo d\u00eda (Lev 12:3). El evangelista, en un par\u00e9ntesis, escribiendo para los no jud\u00edos, explica y precisa este punto: hace ver que la circuncisi\u00f3n no procede de Mois\u00e9s, sino de los patriarcas, ya que \u00e9sta fue se\u00f1al de la alianza que estableci\u00f3 Yahv\u00e9 con Abraham y su descendencia (Gen 15 y 17).<br \/>\n\tPero esto ellos lo cumplen religiosamente para que la Ley de Mois\u00e9s no se quede sin cumplir, y por eso no tienen inconveniente en practicarlo aunque sea s\u00e1bado. Pero esto supon\u00eda actividades diversas. Y, sin embargo, todos estaban de acuerdo \u201cque todo lo que es necesario hacerse para la circuncisi\u00f3n se puede hacer en s\u00e1bado.\u201d 13<br \/>\n\tDe aqu\u00ed Cristo va a sacar un argumento de tipo \u201ca fortiori,\u201d uno de los argumentos preferentes usados por la l\u00f3gica rab\u00ednica 14. No va a argumentarles por el materialismo de su casu\u00edstica, sino bas\u00e1ndose en el fondo y esp\u00edritu aut\u00e9ntico que presupone toda legislaci\u00f3n recta (Tob 3:20). As\u00ed les dice ante esta argumentaci\u00f3n: \u201cNo juzgu\u00e9is seg\u00fan las apariencias; juzgad conforme a un juicio justo.\u201d<br \/>\n\tEl motivo por el que los rabinos permit\u00edan la circuncisi\u00f3n en s\u00e1bado no era por ventaja del sujeto en que se hac\u00eda, sino para dar cumplimiento material a la legislaci\u00f3n mosaica sobre la circuncisi\u00f3n.<br \/>\n\tIncluso se encuentran citados algunos casos en la literatura rab\u00ednica que parecer\u00eda ten\u00edan semejanza formal con la argumentaci\u00f3n que va a utilizar Cristo. As\u00ed se lee, sobre el a\u00f1o 100 d.C., la siguiente sentencia, atribuida a Ele\u00e1zaro bar Azar\u00eda, justificando el salvar una vida: \u201cSi la circuncisi\u00f3n, que no afecta m\u00e1s que a uno de los doscientos cuarenta y ocho miembros del hombre, prevalece sobre el s\u00e1bado, \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s todo su cuerpo ha de prevalecer sobre el s\u00e1bado!\u201d 15<br \/>\n\tPero, si el argumento que Cristo va a utilizar est\u00e1 basado en el  tipo de argumentaci\u00f3n \u201ca fortiori,\u201d de la m\u00e1xima preferencia rab\u00ednica, el motivo en el que basa su argumentaci\u00f3n no es la simple, ventaja material de la que se va a aprovechar el paciente, sino el materialismo de la legislaci\u00f3n (Mat 12:11.12). La argumentaci\u00f3n et \u00e9sta:<br \/>\n\t\u201cSi es l\u00edcito quebrantar el s\u00e1bado haciendo una intervenci\u00f3n quir\u00fargica en una parte sola del cuerpo, para que no quede sin cumplimiento la Ley de Mois\u00e9s, que no es m\u00e1s que una determinaci\u00f3n positiva de la ley natural, \u201ca fortiori\u201d ha de ser l\u00edcito hacer en s\u00e1bado una curaci\u00f3n que sana a un \u201chombre total me nte,para que no quede sin cumplimiento la misma ley natural, en la que se entronca, con primac\u00eda, la ley de la caridad. Por eso, \u201cno se hizo el hombre para el s\u00e1bado, sino el s\u00e1bado para el hombre\u201d (Mar 2:27). Tal era juzgar seg\u00fan el ideal mesi\u00e1nico declarado en la misma Escritura (Isa 11:13ss; Zac 7:9, etc.).<\/p>\n<p>Origen verdadero del Mes\u00edas,Zac 7:25-30.<br \/>\n\tEl evangelista recoge aqu\u00ed una serie de temas de los que no se dice cu\u00e1ndo tuvieron lugar, aunque s\u00ed lo fueron ante grupos y momentos distintos. Abiertamente va a hacer, ante un grupo de gentes, en el templo, una afirmaci\u00f3n de lo m\u00e1s trascendente sobre la naturaleza de su mesianismo: la divinidad del mismo.<\/p>\n<p>25 Dec\u00edan, pues, algunos de los de Jerusal\u00e9n: \u00bfNo es \u00e9ste a quien buscan matar? 26 Y habla libremente y no le dicen nada. \u00bfSer\u00e1 que de verdad habr\u00e1n reconocido las autoridades que es el Mes\u00edas? 21 Pero de \u00e9ste sabemos de d\u00f3nde viene; mas del Mes\u00edas, cuando venga, nadie sabr\u00e1 de d\u00f3nde viene. 28 Jes\u00fas, ense\u00f1ando en el templo, grit\u00f3 y dijo: Vosotros me conoc\u00e9is y sab\u00e9is de d\u00f3nde soy: y yo no he venido de m\u00ed mismo, pero el que me ha enviado es veraz, aunque vosotros no le conoc\u00e9is. 29 Yo le conozco, porque procedo de El, y El me ha enviado. 30 Buscaban, pues, prenderle, pero nadie le pon\u00eda las manos, porque a\u00fan no hab\u00eda llegado su hora.<\/p>\n<p>En contraposici\u00f3n a los grupos \u201cjud\u00edos\u201d (v.15), a los que antes se refiri\u00f3, y ante los que Cristo habl\u00f3 en el templo, el evangelista presenta ahora a \u201calgunos de Jerusal\u00e9n.\u201d La escena no se realiza ante Cristo. Cristo habla en el templo, y un grupo de gentes de Jerusal\u00e9n, apartadas de El, lo oyen hablar, y cuchichean entre ellas sobre Cristo. Est\u00e1n al corriente de c\u00f3mo lo quieren \u201cmatar.\u201d Sea porque la noticia hab\u00eda trascendido, sea porque recogen la acusaci\u00f3n que Cristo hizo de c\u00f3mo quieren matarlo.<br \/>\n\tLo que les extra\u00f1a es c\u00f3mo, si quieren matarlo, permiten que hable as\u00ed tan claramente en el templo. No piensan en la maldad de los \u201cdirigentes\u201d ni en su acuerdo definitivo para eliminar al Cristo. Hasta creen, ingenuamente, en la posibilidad de que los dirigentes, pensando mejor las cosas, hayan venido a convencerse de que Cristo fuese en verdad el Mes\u00edas.<br \/>\n\tPero contra esta suposici\u00f3n se les presenta una objeci\u00f3n que era una creencia popular.<br \/>\n\tDe Cristo \u201csabemos de d\u00f3nde viene.\u201d Jes\u00fas pasaba ante el vulgar, ignorante de la concepci\u00f3n virginal, como hijo de Jos\u00e9 y Mar\u00eda y como un galileo originario de Nazaret (Mat 10:47; Mat 21:10.11, etc\u00e9tera).<br \/>\n\tEn cambio, estos jerosolimitanos estaban imbuidos en la creencia popular seg\u00fan la cual el Mes\u00edas estar\u00eda oculto antes de su aparici\u00f3n, y as\u00ed nadie sabr\u00eda de d\u00f3nde vendr\u00eda 16.<br \/>\n\tSea que este rumor se hubiese extendido por Jerusal\u00e9n, sea que este grupo estuviese en el templo, el evangelista introduce en la escena siguiente la respuesta de Cristo a este tipo de objeci\u00f3n. Parece que son aqu\u00ed dos temas yuxtapuestos.<br \/>\n\tCristo responde a esto; \u201cense\u00f1ando en el templo, grit\u00f3, diciendo.\u201d Concretamente en el evangelio de Jn, este \u201cgritar\u201d para ense\u00f1ar, se dice de una ense\u00f1anza muy importante y dicha de un modo solemne (Jua 1:15; Jua 7:37; Jua 12:44; cf. Isa 58:1).<br \/>\n\tCristo concede que ellos saben de d\u00f3nde es, en el sentido de que es, por su nacimiento, de la tierra; pero va a contraponerles a esto su ignorancia sobre su alto origen:<\/p>\n<p>a) \u201cMas yo no he venido de m\u00ed mismo,<br \/>\npero el que me ha enviado es verdaderamente tal,<br \/>\naunque vosotros no le conoc\u00e9is.<br \/>\nb) Yo le conozco, porque procedo (\u03c0\u03b1\u03c1 &#8216; \u0391\u03c5\u03c4\u03bf\u03cd  \u03b5\u03b9\u03bc\u03b9 ) de El,<br \/>\ny El me envi\u00f3\u201d<\/p>\n<p>En este pasaje, esta \u201cprocedencia\u201d de Cristo, \u00bfa qu\u00e9 se refiere? \u00bfEs s\u00f3lo el hecho de ser \u201cenviado\u201d como Mes\u00edas o expresa la divinidad del mismo con relaci\u00f3n a su encarnaci\u00f3n?<br \/>\n\tDos son las ense\u00f1anzas que aqu\u00ed hace Cristo con relaci\u00f3n a s\u00ed mismo.<br \/>\n\ta) El es un \u201cenviado.\u201d Es el Mes\u00edas \u201cenviado.\u201d Pero dice m\u00e1s: \u201cque es verdaderamente tal el que me env\u00eda.\u201d En Jn el t\u00e9rmino aqu\u00ed usado (\u03ac\u03bb\u03b7\u03c4\u03af\u03bd\u03bf\u03c2 ) no es sin\u00f3nimo de \u201cverdaderamente\u201d (\u03b1\u03bb\u03b7\u03b8\u03ae\u03c2 ), sino que califica al nombre al que acompa\u00f1a, acusando la verdad de lo que significa el nombre. As\u00ed, aqu\u00ed el pensamiento no es: \u201cPero el que me ha enviado es veraz,\u201d sino: \u201cEl que me env\u00eda es verdaderamente tal enviador,\u201d es digno de este nombre. Como los jud\u00edos no \u201cconocen\u201d al que le \u201cenv\u00eda,\u201d al Padre, por eso no \u201cme conoc\u00e9is\u201d verdaderamente ni \u201csab\u00e9is de d\u00f3nde soy.\u201d Su ignorancia del origen verdadero de Cristo proviene de su ignorancia culpable con relaci\u00f3n a Dios, que lo envi\u00f3 (Jn 8:Jua 19:54ss; Jua 15:21). En cambio, Cristo es el \u00fanico que sabe que El es \u201cenv\u00edado,\u201d porque le \u201cconoce\u201d y porque \u201cprocede de El.\u201d<br \/>\n\tb) Podr\u00eda pensarse si este \u201cprocedo (\u03c0\u03b1\u03c1 &#8216; \u03b1\u03cd\u03c4\u03bf\u03b0  \u03b5\u03b9\u03bc\u03c2 ) de El\u201d no ser\u00eda sin\u00f3nimo de ser \u201cenviado\u201d por El, y si ambas expresiones no ser\u00edan solamente sin\u00f3nimas para hablar de El como Mes\u00edas, pero sin intentar expresar la. naturaleza del mismo. Y, en absoluto, acaso no hubiese inconveniente en ello.<br \/>\n\tSin embargo, esto, en el contexto del evangelio de Jn, y adem\u00e1s en este mismo contexto, rebasa la simple ense\u00f1anza de presentarlo s\u00f3lo como Mes\u00edas, para hacer ver en ello la divinidad.<br \/>\n\tYa, en primer lugar, si dice que El es enviado, por lo que ellos no lo conocen, intenta con ello decir o elevar el pensamiento a una esfera superior sobre su origen, pues todos sab\u00edan que el Mes\u00edas proced\u00eda de la \u201ccasa de David.\u201d Esta elevaci\u00f3n de su origen sobre la \u201ccasa de David\u201d ya la plantea El a los fariseos, como relatan los tres sin\u00f3pticos (Mat 22:41-45 par.). Y, aunque en absoluto pudieran pensar que no fuese el Mes\u00edas, por conocer a sus \u201cpadres\u201d y considerarlo originario de Nazaret y Galilea (v.42-52), aqu\u00ed la respuesta de Cristo rebasa este posible err\u00f3neo enfoque.<br \/>\n\tPor tanto, si tiene un origen superior a la simple procedencia de la \u201ccasa de David\u201d,\u201d este origen resulta que es trascendente, puesto que ellos no lo conocen &#8211; no pueden conocerlo &#8211; , sino s\u00f3lo El. Porque s\u00f3lo El \u201cconoce\u201d al Padre y procede de El. Luego esta \u201cprocedencia\u201d afecta al origen del mismo. Y, por ello, su origen es trascendente.<br \/>\n\tY as\u00ed, precisamente, lo entendieron los oyentes; pues, al o\u00edr esto, \u201cbuscaban prenderle\u201d (v.30). Lo que est\u00e1, sin duda, en el mismo plano de equivalencia a la actitud de los jud\u00edos cuando, al o\u00edrle conceptos semejantes, \u201ctomaron piedras para arroj\u00e1rselas\u201d como a un blasfemo, porque se \u201chac\u00eda Dios\u201d (Jua 5:18; Jua 10:31-33; Jua 8:59). Se trata, pues, de la divinidad de Cristo.<br \/>\n\tEl comentario mejor a esta expresi\u00f3n, aparte de toda la doctrina que se est\u00e1 ense\u00f1ando a trav\u00e9s de todo el evangelio de Jn, es lo que El mismo dice en el cen\u00e1culo redactado con \u201cinclusi\u00f3n semita,\u201d lo que permite valorarlo mejor:<\/p>\n<p>\u201cSal\u00ed (\u03b5\u03be\u03b5\u03bb\u03b8\u03cc\u03bd ) del Padre y vine (\u03ad\u03bb\u03ae\u03bb\u03bf\u03b8\u03b1 ) al mundo;<br \/>\nnuevamente (\u03c0\u03ac\u03bb\u03b9\u03bd ) dejo (\u03b1\u03c6\u00bf\u03b7\u03bc\u03b9 ) el mundo,<br \/>\ny voy (\u03c0\u03bf\u03c1\u03b5\u03cd\u03bf\u03bc\u03b1\u03b9 ) al Padre\u201d (Jua 16:28).<\/p>\n<p>Y a continuaci\u00f3n ruega al Padre que le glorifique junto a El: \u201cCon la gloria que tuve cerca de ti antes que el mundo existiese\u201d (Jua 17:5).<br \/>\n\tEn este ambiente evang\u00e9lico yoanneo, esta expresi\u00f3n se refiere manifiestamente a la divinidad de Cristo.<br \/>\n\tPero, como hay correlaci\u00f3n entre \u201csalir-venir\u201d y \u201cretornar-ir\u201d de nuevo al Padre, tan frecuentemente, en el cap\u00edtulo 16 de Jn, tambi\u00e9n ha de haberlo entre la expresi\u00f3n \u201cprocede,\u201d del cap\u00edtulo 7 y su \u201cir\u00e9\u201d al Padre del mismo cap\u00edtulo (v.33c.34.36). A este \u201cprocede\u201d del Padre ha de corresponderle este \u201cretorno\u201d al Padre (Jua 6:62). Y si se trata de un retorno, no se puede referir a la \u201ceterna generaci\u00f3n\u201d en s\u00ed misma, en la que no hay \u201cretorno,\u201d sino a la divinidad encarnada.<br \/>\n\tAnte una declaraci\u00f3n tan sustancial, los oyentes jud\u00edos, no all\u00ed mismo, seguramente, sino en maquinaciones posteriores y repetidas, como lo indica la forma imperfecta usada, \u201cbuscaban\u201d su muerte; pero nadie le pon\u00eda las manos, \u201cporque a\u00fan no hab\u00eda llegado su hora\u201d: la hora se\u00f1alada por el Padre para subir a la cruz.<\/p>\n<p>Desaparici\u00f3n misteriosa de Jes\u00fas,Jua 7:31-36.<br \/>\n\tLas ense\u00f1anzas de aquellos d\u00edas de Cristo en el templo, junto con el recuerdo de sus milagros, especialmente los hechos en Jerusal\u00e9n (Jua 2:23), vinieron a crear en las multitudes un estado de opini\u00f3n muy favorable a El. Lo que va a provocar una reacci\u00f3n polic\u00edaca de los fariseos y una respuesta de Cristo de gran importancia.<\/p>\n<p>31 De la multitud, muchos creyeron en El, y dec\u00edan: El Mes\u00edas, cuando venga, \u00bfhar\u00e1 m\u00e1s milagros de los que \u00e9ste hace? 32 Oyeron los fariseos a la muchedumbre que cuchicheaba acerca de El, y enviaron los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los fariseos alguaciles para que le prendiesen. 33 Dijo entonces Jes\u00fas: A\u00fan estar\u00e9 con vosotros un poco de tiempo, y me ir\u00e9 al que me ha enviado. 34 Me buscar\u00e9is y no me hallar\u00e9is, y, a donde yo voy, vosotros no pod\u00e9is venir. 3S Dij\u00e9ronse entonces los jud\u00edos: \u00bfAdonde va a ir \u00e9ste que nosotros no hayamos de hallarle? \u00bfAcaso quiere irse a la dispersi\u00f3n de los gentiles a ense\u00f1arles a ellos? 3\u00f3 \u00bfQu\u00e9 es esto que dice: Me buscar\u00e9is y no me hallar\u00e9is, y, a donde yo voy, vosotros no pod\u00e9is venir?<\/p>\n<p>Toda esta actuaci\u00f3n de Cristo en aquellos d\u00edas de la fiesta de los Tabern\u00e1culos tuvo por resultado el que \u201cmuchos\u201d del pueblo creyeron\u201d en El. La raz\u00f3n que los movi\u00f3 a ello eran los milagros que hac\u00eda. Fue la misma argumentaci\u00f3n que movi\u00f3 a ello a Nicodemo (Jua 3:2). Se dijeron: \u201cCuando venga el Mes\u00edas, \u00bfhar\u00e1 m\u00e1s milagros que los que hace \u00e9ste?\u201d (Jua 6:14; Mat 12:22.23).<br \/>\n\tEn efecto, estaba en la creencia popular que el Mes\u00edas har\u00eda milagros. Concretamente se esperaba que, al modo de Mois\u00e9s, hiciese descender una lluvia perenne de man\u00e1 17.<br \/>\n\tPero, al o\u00edr los fariseos que la turba cuchicheaba as\u00ed en favor de Cristo, ellos, de acuerdo con los \u201cpr\u00edncipes de los sacerdotes\u201d (v.32), enviaron sus ministros.<br \/>\n\tLos \u201cministros,\u201d recibida la orden, vinieron a llevarselo a Cristo cuando hablaba, en el \u201c\u00faltimo d\u00eda de la fiesta\u201d (v.37), del tema de la promesa del \u201cagua viva.\u201d Y parece lo m\u00e1s l\u00f3gico que es tambi\u00e9n en este d\u00eda cuando, conocedor de la determinaci\u00f3n de su prisi\u00f3n, da la ense\u00f1anza de su desaparici\u00f3n misteriosa (v.33.34). Si no, habr\u00eda que suponer que Cristo habla ante otro p\u00fablico, cuando ya supo El la orden de su prisi\u00f3n. La respuesta de Cristo a esta determinaci\u00f3n es \u00e9sta: \u201c33 A\u00fan por poco tiempo estoy con vosotros, y voy al que me envi\u00f3. 34 Me buscar\u00e9is, y no me encontrar\u00e9is,^ donde yo voy no pod\u00e9is venir.\u201d<br \/>\n\tEl sentido del v.33 es claro. Cristo alude a su no lejana muerte. Es la primera menci\u00f3n en Jn de su partida (Mat 8:21; Mat 12:35; Mat 13:33). Antes del a\u00f1o se cumplir\u00e1 \u00e9sta. Por eso est\u00e1 con ellos, es decir, entre los jud\u00edos, por \u201cpoco tiempo.\u201d Que se trata de su muerte, se ve, porque su ausencia es debida a que se va \u201cal que me envi\u00f3\u201d (Jua 13:35; Jua 16:5-7ss; Jua 17:1-11ss).<br \/>\n\tPero el v.34 presenta dificultad. \u00bfCu\u00e1l es el sentido de \u201cme buscar\u00e9is y no me encontrar\u00e9is?\u201d Esta f\u00f3rmula es de sabor b\u00edblico, con el que se indica en el A.T. una amenaza contra el pueblo infiel (Isa 55:6; Ose 5:6).<br \/>\n\tNada en el texto sugiere un arrepentimiento tard\u00edo e ineficaz jud\u00edo despu\u00e9s de la cat\u00e1strofe del a\u00f1o 70 18. Pues, en un pasaje conceptualmente paralelo a \u00e9ste, se dice lo contrario. Relata Jn estas palabras de Cristo: \u201cYo me voy, y me buscar\u00e9is, y morir\u00e9is en vuestro pecado; a donde yo voy no pod\u00e9is venir vosotros\u201d (Jua 8:21).<br \/>\n\tLa interpretaci\u00f3n generalmente admitida es otra. Los jud\u00edos buscar\u00e1n impl\u00edcitamente a Cristo, porque siempre esperaron al Mes\u00edas. Pero, no reconoci\u00e9ndole a El como tal, resulta que le \u201cbuscan\u201d a El y \u201cno le hallan.\u201d 19<br \/>\n\tPor eso, al rechazar culpablemente (Jua 9:40.41) a Cristo Mes\u00edas, no pueden \u201cvenir\u201d a donde va El, por lo que, destac\u00e1ndose el pecado personal, se dice en el pasaje, conceptualmente paralelo del cap\u00edtulo 8, que \u201cmorir\u00e9is en vuestro pecado\u201d (Jua 8:21).<br \/>\n\tLos oyentes, entre los que no deben de estar ausentes los fariseos, dicen abiertamente que no comprenden lo que dice (v.36), e interpretando su ausencia en un sentido material, piensan si querr\u00e1 marcharse a las comunidades jud\u00edas de la \u201cdi\u00e1spora,\u201d a las numerosas colonias jud\u00edas extendidas por el Imperio 20,\u201dpara ense\u00f1arles\u201d su doctrina. La expresi\u00f3n usada es: \u201c\u00bfAcaso quiere irse a la dispersi\u00f3n de los griegos y ense\u00f1ar a los griegos?\u201d (v.36). El sentido no es que El piense ir a la \u201cdispersi\u00f3n\u201d de los jud\u00edos, es decir, al mundo del Imperio, en el que se hablaba el griego, y en \u00e9l predicar su doctrina a los \u201cgriegos\u201d y no a los jud\u00edos de la \u201cdi\u00e1spora.\u201d Al suponer estos oyentes que se puede ir a la dispersi\u00f3n, como este t\u00e9rmino es t\u00e9cnico para expresar las comunidades jud\u00edas \u201cdispersadas\u201d por el Imperio, el valor aqu\u00ed de esta expresi\u00f3n no es otro que \u00e9ste: pensar que se pueda ir a predicar su doctrina entre las comunidades jud\u00edas distribuidas por el Imperio de habla griega &#8211; la Koin\u00e9 &#8211; , en contraposici\u00f3n a las regiones \u201cb\u00e1rbaras\u201d (Rom 1:14; cf. Rom 1:16). Y con esta interpretaci\u00f3n est\u00e1 de acuerdo lo que dice en el verso siguiente, referente a que ellos habr\u00edan de \u201challarle.\u201d Pero, aun as\u00ed y todo, se extra\u00f1an de lo que dice, pues en cualquier sitio que fuese, ellos, y se ve en esto la sugerencia farisaica, habr\u00edan de \u201challarle.\u201d<br \/>\n\tLas comunidades jud\u00edas de la \u201cdi\u00e1spora\u201d estaban en constante contacto con Jerusal\u00e9n (Hec 28:21). Y San Justino cuenta c\u00f3mo, despu\u00e9s de la muerte de Cristo, los jud\u00edos jerosolimitanos enviaron mensajeros por la \u201cdi\u00e1spora\u201d para difamar a Cristo 21.<br \/>\n\tPero no era \u00e9ste el sentido de las palabras de Cristo. El Padre le hab\u00eda se\u00f1alado que El, normalmente, se limitase a transmitir la Buena Nueva al Israel palestino (Mat 15:24; Mar 7:27). Cristo, con otras palabras, profetizaba su muerte y su subida al cielo.<\/p>\n<p>La gran promesa del \u201cagua viva.\u201d 7:37-39.<br \/>\n\tEn el escenario del templo y en uno de estos d\u00edas de la fiesta de los Tabern\u00e1culos, Cristo va a hacer la proclamaci\u00f3n de una gran ense\u00f1anza: C\u00f3mo la fe en El vincula a los creyentes a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>37 El \u00faltimo d\u00eda, el d\u00eda grande de la fiesta, se detuvo Jes\u00fas y grit\u00f3, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a m\u00ed y beba. 38 El que cree en m\u00ed, seg\u00fan dice la Escritura, r\u00edos de agua viva correr\u00e1n de su seno. 39 Esto dijo del Esp\u00edritu, que hab\u00edan de recibir los que creyeran en El, pues a\u00fan no hab\u00eda sido dado el Esp\u00edritu porque Jes\u00fas no hab\u00eda sido glorificado.<\/p>\n<p>La escena pasa estando en el templo, y el evangelista hace notar que tiene lugar precisamente \u201cel \u00faltimo d\u00eda, el grande de la fiesta\u201d de los Tabern\u00e1culos. En efecto, Cristo fue a Jerusal\u00e9n \u201cmediada ya la fiesta\u201d (Jua 7:14). Pero en ning\u00fan pasaje de la literatura jud\u00eda se llama el \u201cm\u00e1s grande\u201d al \u00faltimo d\u00eda de los Tabern\u00e1culos. Solo \u03a1  66 (Papiro Bodmer u) dice:\u201del \u00faltimo d\u00eda de la gran fiesta.\u201d Podr\u00eda ser una apreciaci\u00f3n subjetiva o popular. No obstante, v\u00e9ase lo que se dice a continuaci\u00f3n.<br \/>\n\tDiciendo el evangelista que esta ense\u00f1anza de Cristo tiene lugar \u201cen el \u00faltimo d\u00eda, el grande de la fiesta\u201d de los Tabern\u00e1culos; estando esta ense\u00f1anza en manifiesta relaci\u00f3n con el rito del agua usado en esta fiesta, y haci\u00e9ndose esta solemne libaci\u00f3n del agua s\u00f3lo los siete primeros d\u00edas, ha de descartarse, para situar esta escena, el octavo d\u00eda de la fiesta de los Tabern\u00e1culos, como pensaron algunos, ya que \u00e9ste era complementario, y, aunque ten\u00eda reposo sab\u00e1tico como el d\u00eda primero (Lev 23:36; Num 29:35), los sacrificios eran menos importantes 22. Era costumbre pedag\u00f3gica de Cristo hacer, en ocasiones, sus ense\u00f1anzas tomando la imagen de alg\u00fan hecho concreto y en situaci\u00f3n actual, v.gr., el \u201cagua\u201d de vida de la Samaritana, etc.<br \/>\n\tRecordaba este rito 23, que parece probable tuviese especial solemnidad el \u00faltimo d\u00eda 24, el agua manada prodigiosamente en el desierto, lo mismo que era impetraci\u00f3n de lluvias para las futuras cosechas 25.<br \/>\n\tAdem\u00e1s, en los d\u00edas de esta fiesta se ten\u00edan lecturas de los profetas anunciando, por la imagen de la fuente y el agua, la renovaci\u00f3n espiritual de Si\u00f3n en los d\u00edas mesi\u00e1nicos (Zac 14:8; Eze 47:1-12). Precisamente, mientras el sacerdote sacaba agua de la fuente de Silo\u00e9, el coro cantaba el verso de Isa\u00edas: \u201cSacar\u00e9is agua con gozo de las fuentes de la salud\u201d (Isa 12:3). Pero los jud\u00edos, con estos ritos del agua en la fiesta de los Tabern\u00e1culos, pensaban tambi\u00e9n en la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en los d\u00edas mesi\u00e1nicos (Isa 44:3; Eze 36:25; Eze 47:1-12; Joe 3:18, etc.). Evocaba ello, a un mismo tiempo, el milagro de Mois\u00e9s y la efusi\u00f3n mesi\u00e1nica del Esp\u00edritu Santo 26.<br \/>\n\tEs en este ambiente en el que Cristo va a hacer esta importante ense\u00f1anza.<br \/>\n\tEl \u201c\u00faltimo d\u00eda\u201d de la fiesta, sin duda rodeado de una gran multitud, y acaso al acabarse de realizar el rito lit\u00fargico de aquella ma\u00f1ana, en el que se derram\u00f3 el agua de la fuente de Silo\u00e9 sobre el altar, y en la que se evocaba tambi\u00e9n la alabanza del Esp\u00edritu Santo, Cristo, \u201cestando de pie,\u201d clam\u00f3 en \u201cvoz alta,\u201d diciendo. El sentido de este \u201cgrito\u201d es no s\u00f3lo un elevar la voz por raz\u00f3n del auditorio, sino el de dar una ense\u00f1anza importante y hecha de modo solemne (Jua 1:15; Jua 7:28; Jua 12:44; cf. 58:1). No excluye esto el que est\u00e9 a tono con esta fiesta, que era por excelencia la fiesta m\u00e1s gozosa. As\u00ed se lee en la literatura rab\u00ednica: \u201cEl que no vio la alegr\u00eda al sacar esta agua, no vio nunca la alegr\u00eda\u201d 27.<br \/>\n\tLa frase en que se encierra esta ense\u00f1anza presenta una dificultad ya cl\u00e1sica, a causa de la puntuaci\u00f3n que se le d\u00e9, pues conforme a ella se cambia el sentido. Esta doble lectura es la siguiente:<br \/>\n\tA) \u201c37 Si alguno tiene sed, venga a m\u00ed y beba. 38 El que cree en m\u00ed, seg\u00fan dice la Escritura, r\u00edos de agua viva correr\u00e1n de su seno.\u201d<br \/>\n\tB) \u201c37 Si alguno tiene sed, venga a m\u00ed y beba 38 el que cree en m\u00ed. Como dice la Escritura, r\u00edos de agua correr\u00e1n de su seno.\u201d<\/p>\n<p>Seg\u00fan la lectura A, los r\u00edos de agua del Esp\u00edritu correr\u00e1n del fiel, dispensados por Cristo; en la segunda proceden de Cristo.<br \/>\n\tAmbas lecturas tienen, aproximadamente, los mismos partidarios 28. La misma tradici\u00f3n patr\u00edstica se divide en las dos lecturas, y, en el estado actual de su investigaci\u00f3n, no presenta una base segura para una sola de la interpretaciones 29.<br \/>\n\tPara la lectura \u0392  se alegan a su favor, entre otras, estas razones: permite obtener un paralelismo excelente con otro pasaje de Jn (6:35) y con el Apocalipsis (22:1.17). Esta posici\u00f3n est\u00e1 dentro de la \u201ctipolog\u00eda\u201d que Jn hace del \u00e9xodo, y en el que la roca de la que brot\u00f3 el agua ser\u00eda Cristo (1Co 10:4) 30. Como posibles textos del A.T. a los que se aludir\u00eda con esta frase, se citan varios (Isa 12:3; Exo 17:5.6; Num 20:7-16; cf. Zac 13:1; Eze 47:1). Boismard piensa que se alude al Sal 78:16 o a la combinaci\u00f3n del Sal 78:16 e Isa 48:21.22 31.<br \/>\n\tAdmitida esta lectura B, el sentido del texto es el siguiente:<br \/>\n\tSi alguno tiene sed, que venga a Cristo y que beba en El el que \u201ccree\u201d en El &#8211; fe con obras, entrega plena a Cristo, seg\u00fan el sentido yoanneo de \u201ccreer\u201d &#8211; . Pues de Cristo, como dice la Escritura, correr\u00e1n al creyente r\u00edos del agua viva de toda gracia. Gracia que es, como se dice en el v.39, la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, que El dispensa (cf. Jua 1:16).<br \/>\n\tEn Jn, con la palabra \u201cla Escritura,\u201d que sale once veces, se refiere siempre a un texto completo, excepto en 20:9, en el que se hace una alusi\u00f3n vaga a la misma. Si en la lectura B la construcci\u00f3n es m\u00e1s coherente, tambi\u00e9n se puede interpretar en el estilo yo\u00e1nnico en la hip\u00f3tesis A como un \u201ccasus pendens\u201d (Jua 6:39; Jua 8:45; Jua 17:2). En el pasaje de la Samaritana (Jua 4:14), el \u201cagua viva\u201d es fuente que sale de la persona creyente. El argumento del \u201cparalelismo\u201d puede orientar a esta lectura.<br \/>\n\t\u201cDentro del estilo de Jn, la disposici\u00f3n cruzada (o qui\u00e1stica) de los dos incisos resulta extra\u00f1a y aun violenta. No hemos sabido dar, en sus escritos, con otros vers\u00edculos paralelos de estructura completamente cruzada, mientras que abundan los de disposici\u00f3n normal, que.es la que tiene la frase interpretada tradicionalmente. J\u00fazguense estos casos:<\/p>\n<p>\u201cEl que viene a m\u00ed no padecer\u00e1 hambre,<br \/>\ny el que cree en m\u00ed no padecer\u00e1 jam\u00e1s sed\u201d (Jua 6:35).<\/p>\n<p>\u201cComo t\u00fa me enviaste al mundo, yo tambi\u00e9n los envi\u00e9 al mundo\u201d (Jua 17:18; Jua 8:23; Jua 6:55; Rev 22:17; Jua 3:18.30.36; Jua 4:22; Jua 5:26; Jua 7:6; Jua 15:2.5; Jua 17:23).<\/p>\n<p>Ocurren, sin embargo, otros casos en que tal vez podr\u00e1 objetarse que la disposici\u00f3n de los vers\u00edculos aparece cruzada.<\/p>\n<p>\u201cLas cosas que yo vi junto al Padre, \u00e9sas hablo; vosotros, las cosas que o\u00edsteis de vuestro padre, \u00e9sas hac\u00e9is\u201d (Jua 8:38; cf. Jua 8:23; Jua 16:28).<\/p>\n<p>Si bien se atiende, no son estos casos una verdadera objeci\u00f3n. Fuera de que en algunos de ellos, m\u00e1s que paralelismo, es una contraposici\u00f3n a lo que se pretende, nunca se encuentra una disposici\u00f3n cruzada completa. La disposici\u00f3n de Jua 7:37, con el nominativo cruzado y al fin del segundo inciso, ser\u00eda en Jn el \u00fanico caso. Tal raz\u00f3n nos parece encierra un valor no despreciable, y es digna de tenerse en cuenta.\u201d 36<br \/>\n\tTambi\u00e9n se quiere alegar contra la interpretaci\u00f3n \u0392  el que se llega a una tautolog\u00eda, pues en Jn \u201cvenir a m\u00ed\u201d puede ser sin\u00f3nimo de \u201ccreer en.\u201d Sin embargo, no es objeci\u00f3n, ya que en Jn aparecen expresiones tautol\u00f3gicas por raz\u00f3n del \u201cparalelismo\u201d (Jua 6:35.44), pues su lectura viene a ser:<\/p>\n<p>\u201cSi alguno tiene sed, venga a m\u00ed [ = crea en m\u00ed] y beba el que cree en m\u00ed.\u201d<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n se piensa en que pueda haber otras tautolog\u00edas en el mismo verso, pues \u201cbeber\u201d puede ser sin\u00f3nimo de \u201ccreer\u201d 37. As\u00ed resultar\u00eda que el segundo hemistiquio se leer\u00eda: \u201cy beba ( = crea) el que cree en m\u00ed.\u201d Pero esta redacci\u00f3n y objeci\u00f3n resultar\u00eda igual para la hip\u00f3tesis A.<br \/>\n\tSiendo el problema dif\u00edcil, parece que hay dos razones que hacen a la lectura A m\u00e1s probable. Son las siguientes:<br \/>\n\ta) La frase \u201cbeba el que cree en m\u00ed\u201d no parece una frase correcta en esta hip\u00f3tesis, menos correcta a\u00fan en el exigido \u201cparalelismo\u201d del verso. Y, si se admite que \u201cbeber\u201d significa aqu\u00ed \u201ccreer,\u201d resultar\u00eda una frase tautol\u00f3gica en el mismo verso, lo cual ya no era la sola tautolog\u00eda por \u201cparalelismo sin\u00f3nimo.\u201d<br \/>\n\tb) Esta lectura encuentra excelentes paralelos en la literatura rab\u00ednica, que justifican el incluir en el primer hemistiquio la palabra \u201cbeba,\u201d sin que haya que d\u00e1rsele este sentido riguroso de creer, o, al menos, en este ambiente aparece como un complemento pleon\u00e1stico. As\u00ed, por Schlatter, en su obra Der Evangelist Johannes, se cita, entre otros ejemplos, tomados de la literatura rab\u00ednica: \u201cEl que desee recibir, que venga y que reciba.\u201d<br \/>\n\tEn la hip\u00f3tesis de esta lectura, el sentido es:<br \/>\n\tDel que cree en Cristo brotar\u00e1n torrentes de agua viva &#8211; de gracia &#8211; . La imagen est\u00e1 tomada ocasionalmente con motivo de la fiesta de los Tabern\u00e1culos 38.<br \/>\n\tEl evangelista cree oportuno indicar que Cristo, al anunciar estos \u201ctorrentes de agua viva,\u201d se refer\u00eda al Esp\u00edritu Santo, que \u201crecibir\u00edan\u201d los que creyesen en El.<br \/>\n\tM\u00e1s a\u00fan: \u00e9l mismo a\u00f1adir\u00eda que \u201cno hab\u00eda sido dado a\u00fan el Esp\u00edritu porque Jes\u00fas no hab\u00eda sido glorificado.\u201d \u00bfA qu\u00e9 se refiere esta expresi\u00f3n? Pues toda obra de santidad es obra de la gracia, y \u00e9sta del Esp\u00edritu.<br \/>\n\tAs\u00ed, antes de Pentecost\u00e9s, a la Samaritana le anuncia el \u201cagua viva\u201d (Jua 4:10-14), y a los cafarna\u00edtas les anuncia que la fe en El les hace tener ya la \u201cvida eterna\u201d (Jua 6:35-40.47), y a los ap\u00f3stoles les dice en el cen\u00e1culo que, unidos a El, se \u201cda mucho fruto\u201d (Jua 15:1-6). El Esp\u00edritu Santo, en absoluto, hab\u00eda comunicado estas obras de la gracia, lo mismo que toda la obra del A.T. No es, pues, a esta acci\u00f3n y comunicaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo a la que Cristo se refiere. \u00bfA cu\u00e1l es, por tanto?<br \/>\n\tEs a la misi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en Pentecost\u00e9s, la cual era la misi\u00f3n oficial e inaugural en plenitud normal del mismo en los d\u00edas mesi\u00e1nicos. Es el Esp\u00edritu Santo que Cristo prometi\u00f3 enviar a la Iglesia despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n y de su ida al Padre (Jua 14:26; Jua 16:7; Hec 1:4-8; Hec 2:14ss.33), y que, al venir, \u201cglorificar\u00eda\u201d (Jua 16:14) a Cristo, \u201cacusando\u201d al mundo \u201cde pecado, de justicia y de juicio\u201d (Jua 16:8-11.14), y manifest\u00e1ndose en dones prodigiosos y \u201ccarism\u00e1ticos,\u201d atestiguando con ello la santificaci\u00f3n de las almas y la obra de Cristo (Act c.10; Gal 3:2.4.5; 1 Cor c.12 y 14).<\/p>\n<p>Diversos pareceres sobre Cristo en Jerusal\u00e9n,Gal 7:40-53.<br \/>\n40 De la muchedumbre, algunos que escuchaban estas palabras dec\u00edan: Verdaderamente que \u00e9ste es el Profeta. 41 Otros dec\u00edan: Este es el Mes\u00edas. Pero otros replicaban: \u00bfAcaso el Mes\u00edas puede venir de Galilea? 42 \u00bfNo dice la Escritura que del linaje de David y de la aldea de Bel\u00e9n, de donde era David, ha de venir el Mes\u00edas? 43 Y se origin\u00f3 un desacuerdo en la multitud por su causa. 44 Algunos de ellos quer\u00edan apoderarse de El, pero nadie le puso las manos. 45 Volvieron, pues, los alguaciles a los pr\u00edncipes de los sacerdotes y a los fariseos, y \u00e9stos les dijeron: \u00bfPor qu\u00e9 no le hab\u00e9is tra\u00eddo? 46 Respondieron los alguaciles: Jam\u00e1s hombre alguno habl\u00f3 como \u00e9ste. 47 Pero los fariseos les replicaron: \u00bfEs que tambi\u00e9n vosotros os hab\u00e9is dejado enga\u00f1ar? 48 \u00bfAcaso alg\u00fan magistrado o fariseo ha cre\u00eddo en El? 49 Pero esta gente, que ignora la Ley, son unos malditos. 50 Les dijo Nicodemo, el que hab\u00eda ido antes a El, que era uno de ellos: 51 \u00bfAcaso nuestra Ley condena a un hombre antes de o\u00edrle y sin averiguar lo que hizo? 52 Le respondieron y dijeron: \u00bfTambi\u00e9n t\u00fa eres de Galilea? Investiga y ver\u00e1s que de Galilea no ha salido profeta alguno. 53 Y se fueron cada uno a su casa.<\/p>\n<p>1) Las turbas (v.40-44). &#8211; Las turbas que \u201cescucharon estas palabras.\u201d \u00bfA qu\u00e9 se refieren \u201cestas palabras\u201d?<br \/>\n\tDe interpretarse estrictamente dentro del esquema de Jn, habr\u00eda que pensar que, viniendo literariamente despu\u00e9s de la promesa del \u201cagua viva,\u201d habr\u00eda de referirse a esto, m\u00e1xime cuando ya antes se relataron otras reacciones de las turbas ante otras ense\u00f1anzas de Cristo (Gal 7:25.30.31.32). Sin embargo, debe de referirse literariamente a todo el conjunto de estas ense\u00f1anzas jeroso-limitanas en la fiesta de los Tabern\u00e1culos, pues no s\u00f3lo ser\u00edan muy pocos los elementos de la turba para manifestarse y reaccionar ante El (v.37.38), si s\u00f3lo se interpreta del pasaje del \u201cagua viva,\u201d sino que aqu\u00ed entran en escena los ministros del sanedr\u00edn, que ya antes hab\u00edan sido enviados, y que oyeron otras ense\u00f1anzas (v.31-36) y ahora vuelven para dar su impresi\u00f3n.<br \/>\n\tEstas turbas dec\u00edan de El que era, para unos, \u201cel Profeta.\u201d La falta de profeta pod\u00eda ser uno de los mayores castigos para Israel (Eze 7:26; Isa 3:1-13). Y esta ausencia fue muy larga, de siglos (Dan 3:37-39; Dan 9:27). En los d\u00edas de los Macabeos se suspiraba por un profeta que precisase ciertos puntos (1Ma 4:46; 1Ma 14:41). Por eso, sobre la base del Deuteronomio (1Ma 18:18), se esperaba incluso a un profeta especial, que preludiase, al estilo de Elias, los d\u00edas mesi\u00e1nicos. Y as\u00ed, cuando el Bautista apareci\u00f3 en las orillas del Jord\u00e1n, con su atuendo de profeta y su vida de austeridad, las turbas pensaron si no ser\u00eda \u201cel Profeta\u201d (Jua 1:21.25).<br \/>\n\tEn el cristianismo primitivo se interpret\u00f3 el anuncio de Mois\u00e9s en un sentido mesi\u00e1nico (Hec 3:22; Hec 7:37; cf. Jua 6:14.15; Jua 1:45). Pero, en cambio, en los escritos judaicos nunca ha sido identificado este Profeta con el Mes\u00edas 39. Y en los escritos de Qumr\u00e1n se distinguen las venidas del Profeta y del Mes\u00edas, y se basaban para ello en el pasaje de Mois\u00e9s (Deu 18:18) 40. De aqu\u00ed la exactitud de esta distinci\u00f3n entre el Profeta y el Mes\u00edas. Aunque en el pueblo esta distinci\u00f3n andaba confusa (cf. Jua 6:14.15).<br \/>\n\t\u201cOtros, en cambio, dec\u00edan si no ser\u00eda el mismo Mes\u00edas.\u201d Ya antes pensaron ciertos grupos que deb\u00eda de serlo, pues los milagros que hac\u00eda los persuad\u00edan de ello (Jua 7:31; Jua 6:14.15).<br \/>\n\tMas para esto se les presentaba la objeci\u00f3n de su nacimiento. Seg\u00fan la Escritura, el Mes\u00edas proceder\u00eda de la casa de David (2Sa 7:12ss, etc.). Pero desde la profec\u00eda de Miqueas (Miq 5:2) hab\u00eda interpretado por ciertas fracciones jud\u00edas que el nacimiento del Mes\u00edas ser\u00eda en el mismo Bel\u00e9n (Mat 2:4). Y siendo desconocida de las gentes la concepci\u00f3n virginal de Cristo y pasando \u00e9ste por hijo \u201clegal\u201d de Jos\u00e9 (Jua 6:42) y como \u201cel profeta de Nazaret de Galilea\u201d (Mat 21:11), ya que el nacimiento en Bel\u00e9n no parece haber trascendido, en vida de Cristo, del c\u00edrculo de familiares e \u00edntimos, se les planteaba esta oposici\u00f3n entre los hechos que ve\u00edan, lo que ellos sab\u00edan y lo que la Escritura dec\u00eda de los or\u00edgenes del Mes\u00edas.<br \/>\n\tPor eso \u201cse origin\u00f3 un desacuerdo en la multitud por su causa\u201d (v.43).<br \/>\n\tY, ante todo esto, \u201calgunos quer\u00edan apoderarse de El\u201d (v.44a). Es el fanatismo religioso oriental, tan pronto a estallar y traducirse en medidas tan incontroladas como radicales (Hec 7:75ss; cf. Jua 18:31).<br \/>\n\t2) Los ministros del sanedr\u00edn (v.45-49). &#8211; El evangelista agrupa aqu\u00ed a los \u201cministros\u201d enviados por el sanedr\u00edn para prender a Cristo (v.32), para exponer as\u00ed, sistematizadamente, los diversos pareceres y reacciones ante las ense\u00f1anzas del mismo.<br \/>\n\tLos sin\u00f3pticos reflejan la admiraci\u00f3n y la impresi\u00f3n profunda que Cristo causaba en los oyentes (Mar 1:22; Mat 7:28ss): la grandeza del mismo, su doctrina, la autoridad propia con que hablaba. En este pasaje se dice que dos veces dio sus ense\u00f1anzas en el templo y \u201cgritando\u201d (v.28:37). Todo esto caus\u00f3 una impresi\u00f3n tal en la polic\u00eda del mismo, que tem\u00edan la misi\u00f3n de prenderle, y no solamente no procedieron a ello, sino que alegaron, sorprendidos, ante sus jefes, para justificar su desobediencia, el que \u201cjam\u00e1s hombre alguno habl\u00f3 como \u00e9ste\u201d (v.46). Acusa ello la convicci\u00f3n de los polic\u00edas en la grandeza que concibieron de Cristo y su mensaje.<br \/>\n\tLa r\u00e9plica de los fariseos se ve\u00eda venir; les preguntan, aunque filol\u00f3gicamente se apunta la respuesta negativa que se espera, para m\u00e1s acusar lo inveros\u00edmil de su conducta: \u201c\u00bfEs que tambi\u00e9n vosotros os hab\u00e9is dejado enga\u00f1ar?\u201d El t\u00e9rmino griego usado, \u201cerrar\u201d (\u03c0\u03ad\u03c0\u03bb\u03b1\u03bd\u03b7\u03c3\u03b8\u03b5 ), no s\u00f3lo tiene aqu\u00ed el sentido de compartir un error, sino el de dar una ense\u00f1anza distinta tambi\u00e9n de las Escrituras (v.12 y 15), acusaci\u00f3n que ya antes hab\u00edan insidiado contra \u00e9l 41<br \/>\n\tY como argumento complementario y corroborador contra Cristo y contra la \u201cseducci\u00f3n\u201d que hab\u00edan experimentado estos ministros, alegan los fariseos el que ning\u00fan \u201cmagistrado\u201d o fariseo crey\u00f3 en El, es decir, los jefes oficiales en materia religiosa o ellos, que eran los \u201ctradicionalistas\u201d del mosa\u00edsmo y los rectores espirituales de Israel. Lo que ellos no cre\u00edan, pensaban que nadie pod\u00eda admitirlo (Mat 23:13).<br \/>\n\tY concluyeron, en su orgullo, que \u201cesta gente ignora la Ley,\u201d y por ello, dec\u00edan, \u201cson unos malditos\u201d (v.49). Los rabinos y fariseos despreciaban profundamente al pueblo, porque no dedicaba su actividad al estudio de la Ley. Despectivamente lo llamaban el \u201cpueblo de la tierra\u201d 42. Porque, ignorando todas las minucias y casu\u00edstica rab\u00ednica, no pod\u00edan cumplirlas. Por lo que as\u00ed la Ley, mejor su casu\u00edstica, ven\u00eda a caer sobre ellos, \u201cmaldici\u00e9ndoles.\u201d<br \/>\n\t3) El sanedr\u00edn (v.50.53). &#8211; Jn agrupa aqu\u00ed, por \u00faltimo, el juicio del sanedr\u00edn con la actitud discordante y defensiva de Cristo por un miembro del mismo: Nicodemo 43.<br \/>\n\tJn no precisa el momento de esta intervenci\u00f3n defensiva, por agruparlo en este cuadro de \u201creacciones\u201d; no debi\u00f3 de ser, sin embargo, muy distanciado de esta estancia y hechos de Cristo en Jerusal\u00e9n.<br \/>\n\tLa defensa de Nicodemo es velada, pues a\u00fan no es un disc\u00edpulo abierto de Cristo; pero su argumentaci\u00f3n es la propia de un doctor de la Ley: la Ley no condena a nadie sin o\u00edrle y permitir su defensa (Deu 1:16ss; Deu 17:4). Pero ellos ya lo hab\u00edan condenado antijur\u00eddicamente a muerte (Jua 7:25).<br \/>\n\tLa respuesta de los sanedritas a Nicodemo es una fuerte y doble injuria camuflada: \u201c\u00bfTambi\u00e9n t\u00fa eres de Galilea?\u201d De sobra sab\u00edan el origen noble de Nicodemo. Al aludirle a una hipot\u00e9tica relaci\u00f3n galilea, no pretenden tanto el querer ponerle en el bando defensivo de un compatriota cuanto, veladamente, injuriarle, puesto que, para los de Judea, los galileos eran considerados como jud\u00edos inferiores, por su origen mixtificado, y tratados despectivamente. Un proverbio jud\u00edo dec\u00eda as\u00ed: \u201cTodo galileo es un le\u00f1o.\u201d 44 El t\u00e9rmino de \u201cest\u00fapido\u201d habl\u00e1ndose de galileos aparece en los escritos rab\u00ednicos 45.<br \/>\n\tLa segunda injuria es remitirle a que \u201cinvestigue\u201d las Escrituras, para que vea que \u201cde Galilea no ha salido profeta alguno\u201d (v.52).<br \/>\n\tSin embargo, esto, tomado estrictamente, no era verdad, ya que, seg\u00fan el libro de los Reyes, Jo\u00f1as era galileo (2Re 14:25). Pero no deja de ser extra\u00f1o este error en boca de sanedritas. Acaso quisieran decir que ning\u00fan profeta notable hab\u00eda salido de Galilea. En todo ello se ve que, para estos dirigentes, Jes\u00fas pasaba como oriundo de Galilea. As\u00ed lo denominar\u00e1n un d\u00eda las turbas: \u201cJes\u00fas, el profeta de Nazaret de Galilea\u201d (Mat 21:11). Pero los lectores del cuarto evangelio sab\u00edan de sobra el nacimiento de Cristo en Bel\u00e9n. Por eso el evangelista no tiene por qu\u00e9 corregir esta opini\u00f3n, que, adem\u00e1s, se refer\u00eda a la vida p\u00fablica de Cristo como \u201cprofeta,\u201d ya que los sanedritas no se plantean aqu\u00ed el problema de que Cristo sea el Mes\u00edas.<br \/>\n\tMas, en todo caso, la opini\u00f3n de los sanedritas nada probaba. Porque, si ning\u00fan profeta notable hab\u00eda provenido de Galilea, esto no imposibilitaba el que, en el futuro, pudiese provenir alguno de all\u00ed.<br \/>\n\tEl v.53 est\u00e1 interpolado 46, aunque est\u00e1 inspirado.<br \/>\n\tLa reuni\u00f3n se disolvi\u00f3. La injuria se dirigi\u00f3 a Nicodemo. Pero las razones de \u00e9ste no fueron rebatidas. Y contra la injuria qued\u00f3 entonces flotando sobre el sanedr\u00edn una acusaci\u00f3n formidable: de modo injusto se hab\u00eda ya condenado, en forma m\u00e1s o menos oficial, a Cristo a muerte. \u00bfPuede tener este pasaje alg\u00fan contacto de fondo con la condena sanedrita y de Caifas? (Jua 11:47ss).<\/p>\n<p>1 Sobre El Lugar De Este Cap\u00edtulo Con Relaci\u00f3n Al 5 Y 6, V\u00e9ase Lo Dicho Al Hablar Del &#8211; 2 Sukka: Tosephta 2:4; Bonsirven Textes Rabbiniques. (1955) P.252 N.1004, 2:4: Sukka 5:2-3; E. Kalt, Archeohgia B\u00edblica (1942) P.167-168; G. Felten, Storia Dei Tempi Del N.T. (1932) Vol.2 P.253-256; Strack-B., Kommentar.  Ii Exkursus: Das Laubhuttenfest, P.774-812; Sukka 5:1; Cf. Bonsirven, O.C., N.995; De Spec. Leg.  Ii 86: &#8211; Plutarco, Symp. Iv 6:2. &#8211; 3 Comentario A Jua 2:12; Especialmente Cf. comentario A Mat 13:55-57. &#8211; 4 Abott, Johannine Vocabulary (1905), Palabra Believing P. 19-102. &#8211; 5 Boismard, Du Bapteme A Cana (1956) P.149-154. &#8211; 6 Nestl\u00e9, \u039d . \u03a4 . Graece Et Latine (1928) En El Ap. Cr\u00edt. A Jua 7:8. &#8211; 7 D. Mollat, L&#8217;\u00e9vangile De S\u00ed. Jean, En La Bible De J\u00e9htsalem (1953) P.106 Nt.F. &#8211; 8 Strack-B., Kommentar. Ii P.486. &#8211; 9 Bonsirven, Textes. N. 1892.1909.1931. &#8211; 10 Lagrange, \u00e9vang. S. St. Jean (1927) P.204. &#8211; 11 Lagrange, \u00e9vang. S. S\u00ed. Jean (1927) P.205. &#8211; 12 P. Samain, En Eph.  Theol. Lov. (1938) P.473ss. &#8211; 13 Shabbat Xviii 3; Bonsirven, Textes. (1955) N.160.178.691.692.693.757. 1342.760; Strack-B., Kommen\u00edar.  Ii P.478. &#8211; 14 Bonsirven, Le Judaismo. (1934) J P.296 &#8211; 15 Melkita Sobre Exo 31:13; Cf. Bonsirven, Textes.  N.761. &#8211; 16 Lagrange, Le Messianisme. (1909) P.222ss; Strack-B., Kommentar. 1t P.488ss. &#8211; 17 Midrash Qphelet 1:9; Apoc. Baruk 29:8; Strack-B., Kommentar. Ii P.481. &#8211; 18 Durand, \u00e9vang. S. St. Jean (1927) P.234. &#8211; 19 A.-H. Silver, Messianic Specidation In Israel (1927). &#8211; 20 Felten, Storia Dei Tempi Del N.T. Vers.  Del Al. (1932) I P.318-349. &#8211; 21 Di\u00e1logo Con Trif\u00f3n 108 Y 17: Mg 6:725.728; 6:512ss. &#8211; Sukka 4:1; &#8211; 22 Bonsirven, Textes. (1955) N.990. &#8211; 23 Mishna: Trat. Sukka, En Bonsirven, Textes. (1955) P.234-253f Felten, Storia Dei Tempi Del \u039d . \u03a4 ., Vers.  Del It. (1932) Ii P.255. &#8211; 24 Strack-B., Kommentar. Ii P.490. &#8211; 25 Siphr\u00e9 Sobre N\u00fam 28:Num 8:143; Sukka 18; Cf. Bonsirven, O.C., N.264.1007. &#8211; 26 Badcock, En Journ. Theol. Stud. (1923) 169ss. &#8211; 27 Sukka 51a; Strack-B., Kommentar. Ii P.490ss. &#8211; 28 Rev. Bib. (1958) 523; G. D. Kllpatrick, The Punctuation Of John 7:37-38: Journ. Of Theol.  Stud. (1960) 340-342. &#8211; 29 H. Rahner, Flumina De Ventre Christi. Die Patnstische Auslelung Von Jua 7:37-38 : B\u00edblica (1941) 269-302.367-403. &#8211; 30 J. E. M\u00e9nard, L&#8217;interpre&#8217;tation Patristique De Jean 7:38: Rev. De L&#8217;universit\u00e9 D&#8217;ottawa (1955). &#8211; 31 Boismard, De Son Ventre Couleront Des Fleuves D&#8217;eau: Rev. Bib.  (1958) 535-546 &#8211; 32 Lagrange, \u00e9vang. S. St. Jean (1927) P.215. &#8211; 33 Braun,&#8217;\u00e9vang. S. St.Jean (1946) P.376. &#8211; 34 Barret, The O\u00edd Testament In The Fourth Cospel: Journal Of Theological Studies (1947) 156. &#8211; 35 Dodd, The Interpretation Of The Fourth Cospel (1953) P.349. &#8211; 36 Cort\u00e9s Quirant, Torrentes De Agua Viva. \u00bfUna Nueva Interpretaci\u00f3n De Jua 7:37.38?: Estudios B\u00edblicos (1957) 302-303. &#8211; 37 Cort\u00e9s Quirant, Torrentes De Agua Viva: Estudios B\u00edblicos (1957) 303-305. &#8211; 38 Sobre La Expresi\u00f3n \u201cDe Su Vientre Correr\u00e1n R\u00edos De Agua Viva,\u201d Cuya Primera  Parte, \u201cVientre,\u201d Significa No   S\u00f3lo El \u201cInterior,\u201d Lo Mismo Que Sobre El Posible Origen De La Expresi\u00f3n \u201cR\u00edos,\u201d Cf. Boismard, De Son Ventre Couleront Desfleuves D&#8217;eau (Lo 7:38): Rev. Bib. (1958) 540-545; Gr\u00e9lot, De Son Ventre Couleront Des Fleuvese D&#8217;eau: Rev. Bibl. (1959) 369-374; Jean Vil, 38: Eau De Rocher Ou Source Du Temple: Rev. Bibl. (1963) 43-51; J. Coppens, Le Don De L&#8217;esprit D&#8217;apr\u00e9s Les Textes De Qumr\u00e1n Et Le Quatr\u00fcme \u00e9vangi-Le: L&#8217;\u00e9vangik De S. Jean., P.209-224; G. D. Kilpatrick, The Punctuation Of John Vii, 37-38: Jts (1960) 340-342; M. Kohler, Des Fleuves D&#8217;eau Vive: Rtp (1960) P. 188-201 &#8211; 39 J. Glblet, Le Messianisme Prophetique (1954), Enl&#8217;attente De Messie P.85-130. &#8211; 40 Regla De La Comunidad Ix, Ii; Cf. Vermes, Les Manuscrito Du D\u00e9sert Dejuda (1935) P.151; O. Barth\u00e9lemy-J.  T. Mllik, Discoveries In The Judaean D\u00e9sert: Qumr\u00e1n Cave I P.121. &#8211; 41 Cf. comentario A Jua 7:15. &#8211; 42 Strack-B., Kommentar. Ii P.495-519. &#8211; 43 Sobre Nicodemo, Cf. comentario A Jua 3:1. &#8211; 44 Neubauer, Geographie Du Talmud P. 183-184. &#8211; 45 Erubim 53b; Bonsirven, O.C., N.787. &#8211; 46 Nestl\u00e9, N.T. graece et latinean ap. crit.  Jua 7:53; cf. Bruce Vawter, o. c. (1972) p.466.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Despu\u00e9s de estas cosas.<\/b> Lo m\u00e1s probable es que un intervalo de siete meses haya tenido lugar entre los cap\u00edtulos <span class='bible'>Jua 6:1-71<\/span> y <span class='bible'>Jua 7:1-53<\/span>. Mientras que el cap\u00edtulo <span class='bible'>Jua 6:1-71<\/span> ocurri\u00f3 alrededor de la Pascua (en abril, cp. <span class='bible'>Jua 6:4<\/span>), el cap\u00edtulo <span class='bible'>Jua 7:1-53<\/span> ocurre durante la fiesta de los tabern\u00e1culos (octubre). Juan no escribi\u00f3 acerca de esos meses porque su prop\u00f3sito no era presentar una cronolog\u00eda exhaustiva de la vida de Cristo, sino retratarle como el Mes\u00edas y el Hijo de Dios, as\u00ed como mostrar la manera en la que reaccionaron y respondieron a \u00c9l los hombres. <b>andaba Jes\u00fas en Galilea.<\/b> El cap\u00edtulo <span class='bible'>Jua 6:1-71<\/span> indica que Jes\u00fas pas\u00f3 dos d\u00edas con la multitud de veinte mil personas (<span class='bible'>Jua 6:22<\/span>), pero dedic\u00f3 siete meses a la ense\u00f1anza de los doce disc\u00edpulos que creyeron en \u00c9l. Esta frase recalca con sutileza la gran importancia del discipulado, porque Jes\u00fas consagr\u00f3 gran parte de su tiempo y energ\u00edas a la preparaci\u00f3n y el adiestramiento de sus futuros l\u00edderes espirituales.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n presenta evidencias del cambio radical de actitud: muchos pasaron de tener reservas y vacilaci\u00f3n en cuanto a Jes\u00fas como Mes\u00edas (<span class='bible'>Jua 3:26<\/span>; <span class='bible'>Jua 4:1-3<\/span>) al rechazo abierto (<span class='bible'>Jua 7:52<\/span>). La oposici\u00f3n comenz\u00f3 con la controversia en cuanto a la sanidad de Jes\u00fas en el d\u00eda de reposo (vv. <span class='bible'>Jua 5:1-18<\/span>), se intensific\u00f3 en el cap\u00edtulo <span class='bible'>Jua 6:1-71<\/span> con el abandono de muchos de sus disc\u00edpulos (<span class='bible'>Jua 6:66<\/span>), y se endureci\u00f3 por \u00faltimo en el cap\u00edtulo <span class='bible'>Jua 7:1-53<\/span> en la modalidad de oposici\u00f3n oficial en su contra con el intento fallido de las autoridades religiosas para arrestarlo (<span class='bible'>Jua 7:20-52<\/span>). De conformidad con esto, la secci\u00f3n presenta el rechazo de Jes\u00fas como Mes\u00edas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jua 8:1-59<\/span> Todo el sentimiento de esta secci\u00f3n puede clasificarse como \u00abodio de gran intensidad\u00bb, ya que el disgusto efervescente hacia Jes\u00fas que se percibi\u00f3 en los cap\u00edtulos <span class='bible'>Jua 5:1-47<\/span> y <span class='bible'>Jua 6:1-71<\/span> da paso ahora a una erupci\u00f3n de hostilidad infernal. La culminaci\u00f3n de este odio ocurre en <span class='bible'>Jua 11:45-57<\/span> donde las autoridades jud\u00edas traman la muerte del Hijo de Dios y sus intrigas culminan por \u00faltimo en su crucifixi\u00f3n. Ambos cap\u00edtulos hablan sobre Jes\u00fas en la fiesta de los tabern\u00e1culos en Jerusal\u00e9n. Es importante advertir el hecho de que los dos temas principales que se asocian con esta fiesta, a saber, el agua y la luz, jugaron un papel predominante en estos dos cap\u00edtulos (vv. <span class='bible'>Jua 7:37-39<\/span>; <span class='bible'>Jua 8:12<\/span>). Durante la Pascua que vino tras esta celebraci\u00f3n de los tabern\u00e1culos, Jes\u00fas fue crucificado. La verdad central que domina todo el pasaje es que Jes\u00fas cumpl\u00eda paso a paso el programa divino. Su vida no era una sucesi\u00f3n de incidentes aleatorios, sino que operaba en el tiempo de Dios y conforme a su direcci\u00f3n perfecta y soberana.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t7:1 Despu\u00e9s de estas cosas, andaba Jes\u00fas en Galilea; pues no quer\u00eda andar en Judea, porque los jud\u00edos (los l\u00edderes) procuraban matarle. &#8212; 5:18. Cuando Juan dice \u00ablos jud\u00edos\u00bb, sin m\u00e1s explicaci\u00f3n, el t\u00e9rmino tiene sentido hostil. Desde luego, los ap\u00f3stoles y muchos de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas eran jud\u00edos, pero cuando Juan escribi\u00f3 este libro (probablemente a fines del primer siglo) la palabra jud\u00edos indicaba los jud\u00edos inconversos y opuestos al evangelio. Los jud\u00edos obedientes se llamaban cristianos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 7<\/p>\n<p>JES\u00daS EN JERUSAL\u00e9N PARA LA FIESTA DE LOS TABERN\u00c1CULOS <\/p>\n<p>DISPUTAS SOBRE LA MESIANIDAD DE JES\u00daS (7,1-14.25-52) <\/p>\n<p>Los textos del cap. 7 se agrupan en torno al desarrollo de la fiesta de los tabern\u00e1culos, en este orden: <\/p>\n<p>1. La incredulidad de los parientes de Jes\u00fas (7,1-9). <\/p>\n<p>2. La multitud popular en la fiesta de los tabern\u00e1culos (7,9-13; quedan excluidos los v. 15-24). <\/p>\n<p>3. Disputa acerca de la mesianidad de Jes\u00fas I (7.14.25-31). <\/p>\n<p>4. Primer intento de apresar a Jes\u00fas (7,32-36). <\/p>\n<p>5. Discurso de Jes\u00fas en la fiesta de los Tabern\u00e1culos (7,37-39). <\/p>\n<p>6. Disputa acerca de la mesianidad de Jes\u00fas II (7,40-44). <\/p>\n<p>7. Reacci\u00f3n de los enemigos de Jes\u00fas a la fracasada tentativa de apresamiento (7, 44-52). <\/p>\n<p>La fiesta de los tabern\u00e1culos:<\/p>\n<p>La fiesta de los tabern\u00e1culos, que constituye el trasfondo de Jn 7 (y tal vez tambi\u00e9n de muchas de las afirmaciones del c. 8), es la tercera de las festividades en el antiguo calendario israelita tradicional (cf. Exo 23:16; Exo 34:22, donde se denomina \u00abfiesta de la recolecci\u00f3n\u00bb y se celebra a finales del a\u00f1o con la recolecci\u00f3n de los frutos de los \u00e1rboles, sobre todo de las uvas y de las aceitunas). Se celebra en el oto\u00f1o, es decir, al final del a\u00f1o, seg\u00fan el antiguo calendario que empezaba el a\u00f1o en oto\u00f1o. En la serie postex\u00edlica (todav\u00eda hoy en vigor) de fiestas, la festividad de los tabern\u00e1culos o tiendas representa la culminaci\u00f3n final de las tres grandes fiestas del primer mes de tishri: la fiesta de a\u00f1o nuevo (rosh-ha-shana, d\u00eda 1\/2 de dicho mes), la gran fiesta de la reconciliaci\u00f3n o expiaci\u00f3n (yom-kippur, d\u00eda 10) y la fiesta de las tiendas (sukkot, d\u00edas 15-23, siempre del mes de tishri). De acuerdo con nuestro c\u00f3mputo cronol\u00f3gico esas fiestas caen ordinariamente en el per\u00edodo del 10 de septiembre al 10 de octubre. FlaVio Josefo la designa \u00abcomo la fiesta m\u00e1s grande y m\u00e1s santa con mucho entre los hebreos\u00bb, de modo que a menudo pod\u00eda designarse simplemente como \u00abla fiesta\u00bb o como la \u00abfiesta de Yahveh\u00bb (cf. Lev 23:39). <\/p>\n<p>En sus or\u00edgenes la fiesta de los tabern\u00e1culos era una fiesta agraria. As\u00ed hay que explicar el hecho mismo de las tiendas. \u00abLa explicaci\u00f3n que resulta m\u00e1s satisfactoria consiste en reconocer en \u00e9l [el rito de las caba\u00f1as = sukkotl las caba\u00f1as de ramajes que se elevaban, y que todav\u00eda hoy se elevan, en las vi\u00f1as y en los huertos durante la vendimia y la recolecci\u00f3n de los frutos\u00bb. La fiesta agr\u00edcola de la recolecci\u00f3n experiment\u00f3, al igual que la pessakhmazzot (fiesta de pascua) una posterior interpretaci\u00f3n hist\u00f3rico salv\u00edfica, y as\u00ed se dice: \u00abPor siete d\u00edas habitar\u00e9is en caba\u00f1as; todos los naturales de Israel morar\u00e1n en caba\u00f1as, para que vuestras generaciones sepan que yo hice habitar a los hijos de Israel en caba\u00f1as cuando los saqu\u00e9 de Egipto. Yo, Yahveh, vuestro Dios\u00bb (\/Lv\/23\/42s). Esta interpretaci\u00f3n hist\u00f3rico-salvifica alcanz\u00f3 con el tiempo mayor importancia, pues sabemos que, en la \u00e9poca posterior al Destierro, la fiesta ten\u00eda que celebrarse en el templo como consecuencia de la \u00abconcentraci\u00f3n c\u00faltica realizada por Jos\u00edas\u00bb (622 a.C.). S\u00f3lo despu\u00e9s de destruido el segundo templo orden\u00f3 el rab\u00ed Yoian\u00e1n Ben Zakkai que la fiesta se celebrara tambi\u00e9n en el campo durante siete d\u00edas. La fiesta de las tiendas era una fiesta marcadamente piadosa, como apenas se encuentra en las fiestas de recolecci\u00f3n, y especialmente en los festejos de la vendimia. Expresamente se ordena el regocijo (Deu 16:13-15), que se manifiesta en los distintos ritos de la festividad, en los que muchas veces late una significaci\u00f3n simb\u00f3lica. Durante los siete d\u00edas de la fiesta hab\u00eda que vivir en caba\u00f1as hechas con ramas; en una mano el ramo festivo o lulab, una palma ligera en la que iban atados ramos de mirto y de sauce, y en la otra el etrog o cidra. El movimiento o agitaci\u00f3n del ramo festivo -tres veces atr\u00e1s y adelante, a derecha e izquierda, arriba y abajo-, expresaba sin lugar a dudas el car\u00e1cter c\u00f3smico de la ceremonia; todo el rito estaba perfectamente regulado y se realizaba acompa\u00f1ado de vers\u00edculos de salmos como \u00ab\u00a1Dad gracias a Yahveh!\u00bb y \u00ab\u00a1Ay\u00fadanos, Yahveh!\u00bb, tomados del gran Hallel (Sal 118:1-25). El sentido originario de ese agitar los ramos se relaciona a menudo con la petici\u00f3n de las aguas de oto\u00f1o, en una especie de ritual de las lluvias, en que puede latir la asociaci\u00f3n de vida y agua. Diariamente se celebraba una procesi\u00f3n alrededor del altar de los holocaustos, llevando ramos de sauce en las manos. Asimismo cada d\u00eda se celebraba la procesi\u00f3n del agua verti\u00e9ndola solemnemente sobre el dicho altar de los holocaustos. A ello se a\u00f1ad\u00edan otras celebraciones festivas, que a menudo se prolongaban hasta bien entrada la noche. Generalmente se ten\u00edan en el atrio de las mujeres. Entre m\u00fasicas y grandes luminarias festivas algunos hombres piadosos ejecutaban danzas con antorchas. Ese ser\u00eda el trasfondo que habr\u00eda que tener ante los ojos para entender la subida de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n tal como la describe el c. 7. El evangelista ha querido dar intencionadamente ese marco festivo a la intervenci\u00f3n de Jes\u00fas; de un lado, para subrayar la revelaci\u00f3n que Jes\u00fas hace de s\u00ed mismo en Jerusal\u00e9n y, de otro para exponer con una mayor eficacia el conflicto que, en su opini\u00f3n va agudiz\u00e1ndose cada vez m\u00e1s entre Jes\u00fas y \u00ablos jud\u00edos\u00bb. Para ello pone en marcha de un modo dram\u00e1tico y no sin habilidad las distintas partes con sus diferentes \u00abpuntos de vista\u00bb. <\/p>\n<p>1. LA INCREDULIDAD DE LOS PARIENTES DE JES\u00daS (Jn\/07\/01-09) <\/p>\n<p>1 Y despu\u00e9s de esto, andaba Jes\u00fas por Galilea; pues no quer\u00eda andar por Judea, porque los jud\u00edos trataban de matarlo. 2 Y estaba pr\u00f3xima la fiesta de los jud\u00edos, la de los tabern\u00e1culos. 3 Dij\u00e9ronle sus hermanos: M\u00e1rchate de aqu\u00ed y vete a Judea, para que tambi\u00e9n tus disc\u00edpulos vean las obras que t\u00fa haces; 4 porque nadie hace nada en secreto cuando pretende darse a conocer p\u00fablicamente. Puesto que realizas esas cosas, manifi\u00e9state al mundo. 5 Efectivamente, ni siquiera sus hermanos cre\u00edan en \u00e9l. 6 D\u00edceles Jes\u00fas: Mi tiempo no ha llegado todav\u00eda, mientras que vuestro tiempo siempre es oportuno. 7 A vosotros no os puede odiar el mundo; pero a m\u00ed me odia, porque el testimonio que doy contra \u00e9l es de que sus obras son malas. 8 Subid vosotros a la fiesta; yo no subo a esta fiesta, porque mi tiempo no se ha cumplido todav\u00eda. 9 Despu\u00e9s de decirles esto, permaneci\u00f3 en Galilea. <\/p>\n<p>El v. 1 habla directamente de que Jes\u00fas permaneci\u00f3 en Galilea, con toda probabilidad durante un largo per\u00edodo de tiempo; literalmente dice que \u00abandaba por\u00bb [de un lugar a otrol; seg\u00fan la presentaci\u00f3n que hace el evangelista, sin una vivienda estable, aunque tambi\u00e9n Jn conoce la vivienda habitual de Jes\u00fas en Cafarna\u00fam (Sal 2:12). Pero se trata, sobre todo, de destacar la distancia de Jes\u00fas respecto de Judea y Jerusal\u00e9n. Jes\u00fas no quer\u00eda permanecer en Judea, debido sin duda al prop\u00f3sito asesino de los jud\u00edos como expl\u00edcitamente se repite una vez m\u00e1s. <\/p>\n<p>El v. 1, comparado con el relato que sigue da la impresi\u00f3n de ser m\u00e1s bien redaccional, y tiende a establecer la conexi\u00f3n entre los cap\u00edtulos 5 y 7. Colocado despu\u00e9s del c. 6 el v 1 no encaja justamente por el motivo que se da. La secci\u00f3n que sigue reelabora tradiciones bien conocidas, que con toda probabilidad descansan en relatos orales, pero que est\u00e1n formulados de acuerdo con la teolog\u00eda y el lenguaje jo\u00e1nicos. <\/p>\n<p>As\u00ed, pues, Jes\u00fas contin\u00faa todav\u00eda en Galilea durante largo tiempo, sin que Jn diga nada acerca de una ulterior actividad de Jes\u00fas en Galilea. La verdadera actividad de Jes\u00fas en este cap\u00edtulo y los siguientes se concentra en Jerusal\u00e9n y Judea. Con el v. 2 empieza una nueva unidad narrativa con el dato de que \u00abYa estaba pr\u00f3xima la fiesta de los jud\u00edos, la de los tabern\u00e1culos.\u00bb Como dicha fiesta de los tabern\u00e1culos o tiendas pertenec\u00eda a las grandes festividades de peregrinaci\u00f3n, la gente sol\u00eda prepararse a la misma con una anticipaci\u00f3n relativa. Para la fiesta acud\u00edan anualmente grandes multitudes a Jerusal\u00e9n, por lo que la masiva afluencia del pueblo comportaba la adecuada notoriedad. Sabemos por los grandes profetas Am\u00f3s, Isa\u00edas y tambi\u00e9n Jerem\u00edas que aprovechaban gustosos las animadas fiestas de peregrinaci\u00f3n popular para anunciar su mensaje a la gente. Aquellas fiestas eran, en efecto, la ocasi\u00f3n para darse a conocer a todo Israel. En esa posibilidad de presentarse ante el gran p\u00fablico piensan, seg\u00fan parece, los hermanos de Jes\u00fas (a los que ya se ha aludido en 2,12). Incitan a Jes\u00fas a que abandone Galilea y se vaya a Judea, para que tambi\u00e9n los disc\u00edpulos de all\u00ed puedan contemplar las obras de Jes\u00fas. Piensan, naturalmente, en las \u00abse\u00f1ales\u00bb que Jes\u00fas ha realizado en Galilea: el milagro del vino en Can\u00e1 (2,1-12), la curaci\u00f3n del hijo del palaciego (4,46-54) y el milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes (6,1-15). Es probable que esperasen de tales signos demostrativos un \u00e9xito gigantesco. Posiblemente en el ruego de los hermanos late el miedo de que Jes\u00fas, que ya ha chocado con los jud\u00edos, no pueda proporcionarles a ellos m\u00e1s que contrariedades, por lo que de alg\u00fan modo quieren empujarle. Como quiera que sea, su proposici\u00f3n a Jes\u00fas es equ\u00edvoca. El v. 4 aduce las razones de su propuesta: nadie que desee ser conocido del p\u00fablico y lograr algo realiza sus obras a ocultas; por el contrario, le interesa mostrarse ante el mundo con toda su habilidad. Ese es el camino adecuado. y ning\u00fan encargado de asuntos publicitarios pensar\u00eda hoy de manera distinta. <\/p>\n<p>Pero esa forma de hablar de los hermanos de Jes\u00fas no procede de la fe: todo lo contrario. hablan as\u00ed porque no creen, y por tal motivo no entienden a Jes\u00fas ni su conducta, ni pueden juzgarle atinadamente. Su manera de pensar es por completo mundana, indicando c\u00f3mo debe actuar quien desea obtener \u00e9xito y prestigio en el mundo. Para ello se requiere la adecuada publicidad y propaganda. S\u00f3lo que respecto de lo que Jes\u00fas quiere, esa concepci\u00f3n mundana de la notoriedad y del \u00e9xito resulta en extremo problem\u00e1tica, porque, si bien se mira, Jes\u00fas no desea en modo alguno tal \u00e9xito, sino que persigue la adhesi\u00f3n de la fe, siendo dos cosas radicalmente distintas. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el gran enfrentamiento de Cafarna\u00fam (c. 6) hab\u00eda demostrado que la simple fe milagrera en manera alguna conduc\u00eda al fin deseado por Jes\u00fas, sino que m\u00e1s bien pod\u00eda tener consecuencias funestas, provocando incluso el rechazo y la incredulidad. Es, pues, posible que trabajar en secreto sea m\u00e1s fecundo en el plano de la fe que el hacer cosas en p\u00fablico, y que aqu\u00ed los criterios se inviertan. En realidad la fe es siempre un \u00e9xito en secreto, que nunca se puede medir adecuadamente con estad\u00edsticas y cifras de logros. La expansi\u00f3n de los hermanos muestra a las claras que todav\u00eda no hab\u00edan entendido nada de Jes\u00fas y de su manera de pensar. Lo cual vale sobre todo por lo que respecta a su incitaci\u00f3n para que \u00abse manifieste al mundo\u00bb. Y no entienden que justamente lo que ellos desean es lo que se realiza de continuo en el obrar de Jes\u00fas (cf. un equ\u00edvoco similar en 18,19-24; all\u00ed asegura Jes\u00fas: \u00abYo he hablado p\u00fablicamente al mundo&#8230;\u00bb). Pero \u00abel mundo\u00bb rechaza esa revelaci\u00f3n tal como se manifiesta en Jes\u00fas, hasta el punto de que entre Jes\u00fas y \u00abel mundo\u00bb se llega a un enfrentamiento permanente, como lo muestran los cap\u00edtulos que siguen. Jes\u00fas no tendr\u00e1 el \u00ab\u00e9xito\u00bb que sus hermanos esperan o quieren ver, sino que morir\u00e1 en la cruz. Ese ser\u00e1 su \u00e9xito. <\/p>\n<p>KAIROS\/CRONOS La respuesta de Jes\u00fas a la proposici\u00f3n de sus hermanos en el v. 6 es de tal \u00edndole que se\u00f1ala a una concepci\u00f3n radicalmente distinta del tiempo entre uno y otros. Jes\u00fas y \u00abel mundo\u00bb no tienen un tiempo com\u00fan. La expresi\u00f3n griega kairos, que aqu\u00ed aparece, designa el \u00abinstante favorable\u00bb, la hora oportuna, en que es preciso echar mano al destino y aferrarlo resueltamente; vendr\u00eda a ser como la hora decisiva en la que todo se gana o se pierde, si se deja pasar sin aprovecharla. Existe una oposici\u00f3n entre kairos y khronos, que es el tiempo que fluye siempre igual, mon\u00f3tono e imparable, como es el que conocemos por el cron\u00f3metro o por el reloj normal. El Antiguo Testamento est\u00e1 persuadido de que el tiempo tiene siempre para el hombre un car\u00e1cter de kairos, como tiempo de la historia y de la vida humanas; que \u00abcada cosa\u00bb en el mundo, \u00abbajo el sol\u00bb, \u00abtiene su tiempo\u00bb, seg\u00fan proclama el libro del Eclesiast\u00e9s en su gran texto sobre el misterio del tiempo (\/Qo\/03\/01-11). En el Sal 31:15s se dice: \u00abMas yo tengo confianza en ti, Se\u00f1or, y me digo que t\u00fa eres mi Dios. En tus manos est\u00e1 mi porvenir: s\u00e1lvame t\u00fa del poder de mi enemigo y de mi perseguidor.\u00bb Dios es quien tiene en su mano los tiempos, los kairoi, del hombre; as\u00ed que la adecuada comprensi\u00f3n del tiempo consiste en el asentimiento a la voluntad concreta de Dios aqu\u00ed y ahora. Y \u00e9sa es tambi\u00e9n la concepci\u00f3n del tiempo que tiene Jes\u00fas. El tiempo del mundo ignora esa dimensi\u00f3n, por lo que su tiempo siempre es oportuno. En realidad ignora cualquier instante decisivo. Para \u00e9 es indiferente de hecho el cu\u00e1ndo y el d\u00f3nde de los acontecimientos. Para Jes\u00fas, en cambio, el tiempo oportuno, el kairos deriva de su asentimiento y concordia con la voluntad de Dios. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aqu\u00ed podemos repetir que la experiencia temporal del \u00abmundo\u00bb est\u00e1 condicionada por la mera exterioridad, est\u00e1 \u00abcondicionada por algo extra\u00f1o\u00bb. Lo que manda son las expectativas habituales, las impresiones y valoraciones rutinarias, lo que domina es la moda. La experiencia de Jes\u00fas, por el contrario, est\u00e1 definida desde dentro, parodiando el t\u00edtulo de un famoso libro cabr\u00eda decir que las horas de Jes\u00fas pasan de otro modo. De ah\u00ed que su kairos no est\u00e9 siempre a mano, ni se pueda disponer de \u00e9l desde fuera. <\/p>\n<p>Puede parecer extra\u00f1o que Jes\u00fas, despu\u00e9s de haber establecido que existe una gran diferencia entre la experiencia temporal del \u00abmundo\u00bb y la suya propia, prosiga con una afirmaci\u00f3n sobre el odio del mundo. La idea de que la experiencia del tiempo, es decir, el problema de a qu\u00e9 tiempo me siento pertenecer, define y condiciona profundamente mi manera de ser y mi conducta, es hoy un problema en buena parte olvidado y mal comprendido. Quien, como los \u00abhermanos\u00bb incr\u00e9dulos de Jes\u00fas, se gu\u00eda por completo por el \u00abtiempo del mundo\u00bb y por sus intereses predominantes, no puede entrar en conflicto con el mundo ni el mundo podr\u00e1 odiarle por tal motivo. Jes\u00fas, en cambio, al estar condicionado por el \u00abtiempo de Dios\u00bb y poner en tela de juicio con su palabra y su existencia todo el tiempo del mundo y sus obras, no puede escapar en modo alguno a tal conflicto. El mundo tiene que odiar a Jes\u00fas, porque Jes\u00fas certifica que las obras del \u00abmundo\u00bb son malas, con una malicia que procede justamente de su incredulidad. Es la incredulidad la que marca la \u00edndole de dichas obras y la que en definitiva est\u00e1 en la base de la falsa concepci\u00f3n del tiempo que tiene el mundo. Los hermanos de Jes\u00fas pueden \u00absubir\u00bb a la fiesta de Jerusal\u00e9n (1), pero \u00e9l personalmente no acude a la fiesta \u00abporque mi tiempo no se ha cumplido todav\u00eda\u00bb. Y aqu\u00ed sin duda debe recordar el lector que el verdadero kairos de Jes\u00fas es la hora de su muerte y de su resurrecci\u00f3n. De ah\u00ed que personalmente no se someta a un tiempo extra\u00f1o ni a una voluntad ajena. <\/p>\n<p>Y por eso permanece en Galilea. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. \u00abSubir, ascender\u00bb, anabainein, es la expresi\u00f3n t\u00edpica para designar la peregrinaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n, condicio- nada por la diferencia de elevaciones o niveles que hab\u00eda que superar.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>2. LA MULTITUD EN LA FIESTA DE LOS TABERN\u00c1CULOS (Jn\/07\/10-13) <\/p>\n<p>10 Pero una vez que sus hermanos subieron a la fiesta, entonces subi\u00f3 tambi\u00e9n \u00e9l, no p\u00fablicamente sino como a ocultas. 11 Los jud\u00edos, entre tanto, andaban busc\u00e1ndolo durante la fiesta y preguntaban: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 \u00e9se? 12 Y hab\u00eda muchos comentarios acerca de \u00e9l entre las gentes. Unos dec\u00edan: Pues es un hombre de bien. [Perol otros replicaban: No; sino que est\u00e1 enga\u00f1ando al pueblo. 13 Sin embargo, nadie hablaba de \u00e9l abiertamente, por miedo a los jud\u00edos. <\/p>\n<p>Entre el v. 8b: \u00abYo no subo a esta fiesta, porque mi tiempo no se ha cumplido todav\u00eda\u00bb y el v. 10 \u00abpero una vez que sus hermanos subieron a la fiesta, entonces subi\u00f3 tambi\u00e9n \u00e9l, no p\u00fablicamente sino como a ocultas\u00bb hay una contradicci\u00f3n manifiesta, que muy pronto se advirti\u00f3 y que desde siempre han intentado resolver los comentaristas poniendo en ello un gran esfuerzo. Pese a lo cual no hay por qu\u00e9 pensar en una contradicci\u00f3n absoluta ni tampoco en un enga\u00f1o intencionado de Jes\u00fas, sino que m\u00e1s bien hay que interpretar las afirmaciones estrictamente desde su tenor literal y desde su contexto. Muchos int\u00e9rpretes establecen con raz\u00f3n un cierto paralelismo con Jua 2:4 en que a una indicaci\u00f3n de su madre Jes\u00fas responde con estas palabras: \u00ab\u00bfQu\u00e9 nos va a m\u00ed y a ti, mujer? Todav\u00eda no ha llegado mi hora.\u00bb Aqu\u00ed se trata de la misma situaci\u00f3n: Jes\u00fas tampoco se deja condicionar desde fuera, sino que sigue su propio tiempo. Adem\u00e1s el v. 8 subraya que Jes\u00fas no sube a Jerusal\u00e9n \u00aba esta fiesta\u00bb, por lo que habr\u00eda que completar que s\u00ed a otra fiesta. Lagrange alude al hecho de que la \u00absubida\u00bb de los grupos de peregrinos a la gran fiesta siempre constitu\u00eda un acontecimiento p\u00fablico, en el que Jes\u00fas no hubiera podido mantenerse oculto. Adem\u00e1s de que los grupos de peregrinos eran recibidos solemnemente en Jerusal\u00e9n. Para esa entrada solemne y p\u00fablica no hab\u00eda llegado a\u00fan el \u00abkairos\u00bb de Jes\u00fas. Llegar\u00e1 s\u00f3lo m\u00e1s tarde con la pascua de la muerte, que en Juan tambi\u00e9n ser\u00e1 precedida por la entrada solemne de Jes\u00fas en la capital. As\u00ed, pues, lo que rechaza Jes\u00fas es la peregrinaci\u00f3n p\u00fablica y solemne a la fiesta. Y a ello responde el que Jes\u00fas suba despu\u00e9s solo, \u00abno p\u00fablicamente sino como a ocultas\u00bb. Y no se trata de una restricci\u00f3n mental, como opina Schnackenburg. <\/p>\n<p>Como indica el v. 11, en Jerusal\u00e9n se esperaba una entrada p\u00fablica de Jes\u00fas para la gran fiesta de oto\u00f1o. Los jud\u00edos le andaban buscando y se preguntaban: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 \u00e9se?\u00bb Jes\u00fas era objeto de muchos y diversos comentarios (v. 12). Esos \u00abcomentarios\u00bb (lit. \u00abmurmullos\u00bb) designan en este caso el tema general de conversaci\u00f3n, el rumor cotidiano, con cuyos dimes y diretes, que llegan a la discusi\u00f3n abierta, se forma la opini\u00f3n p\u00fablica. Ah\u00ed est\u00e1n formuladas las opiniones favorables y adversas a Jes\u00fas, pues mientras unos aseguraban: \u00abEs un hombre de bien\u00bb, las voces contrarias afirmaban que nada de eso, sino que enga\u00f1aba al pueblo y era un impostor o un falso profeta. Todo lo cual constituye, a su vez, el reproche que aparece una y otra vez en la pol\u00e9mica del juda\u00edsmo contra Jes\u00fas a finales del siglo I cristiano, y m\u00e1s a\u00fan en el siglo II. As\u00ed, por ejemplo, asegura Justino (ha. 140 d.C.): \u00abPor sus obras Jes\u00fas indujo a los hombres de su tiempo a conocerlo. Pero, aunque ve\u00edan tales milagros, ellos supon\u00edan que eran fantasmagor\u00edas y encantamlentos, llegando incluso a considerar a Cristo como un hechicero y un embaucador del pueblo\u00bb (1). <\/p>\n<p>En el juda\u00edsmo de aquel tiempo no se hab\u00edan olvidado las prescripciones contra un \u00abfalso profeta\u00bb, ordenadas en Deu 18:19-22. Lo prueban el Documento de Damasco y el rollo del templo, de Qumr\u00e1n (2). Como se ve, la discreci\u00f3n de esp\u00edritus se va abriendo paso. La observaci\u00f3n del v. 13 de que nadie se atrev\u00eda a hablar abiertamente de Jes\u00fas por miedo a los jud\u00edos, que en este caso son ciertamente las autoridades jud\u00edas, podr\u00eda aludir asimismo a la \u00e9poca del evangelista y de su c\u00edrculo. Y probablemente es tambi\u00e9n 1a \u00e9poca en que se empieza a silenciar a Jes\u00fas de Nazaret. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. JUSTINO, Di\u00e1logo con el jud\u00edo Trif\u00f3n 69,8s, cf. tambi\u00e9n 108,2: por ello proclaman los jud\u00edos que \u00abun cierto galileo, Jes\u00fas, un seductor, hab\u00eda suscitado una secta imp\u00eda y perniciosa&#8230;\u00bb. <\/p>\n<p> 2. \u00abTodo aquel sobre el que dominan los esp\u00edritus de Belial, de modo que predique la apostas\u00eda, ser\u00e1 ejecutado seg\u00fan el derecho contra los evocadores de muertes y los hechiceroso (Documento de Damasco 12,2); cf. el Rollo del templo 54,8-21. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>3. DISPUTA ACERCA DE LA MESIANIDAD DE JES\u00daS I (Jn\/07\/14\/25-31) <\/p>\n<p>14 Mediada ya la fiesta, Jes\u00fas subi\u00f3 al templo y se puso a ense\u00f1ar. 25 Dec\u00edan algunos de Jerusal\u00e9n. Pero \u00bfno es \u00e9ste al que buscan para matarlo? 26 Pues ah\u00ed est\u00e1 hablando con toda libertad, y nadie le dice nada. \u00bfHabr\u00e1n reconocido realmente las autoridades que \u00e9ste es el Mes\u00edas? 27 Sin embargo, \u00e9ste, sabemos de d\u00f3nde es; en cambio, cuando llegue el Mes\u00edas, nadie sabr\u00e1 de d\u00f3nde es. 28 Jes\u00fas, que estaba ense\u00f1ando en el templo, exclam\u00f3 entonces con voz fuerte \u00a1S\u00ed, vosotros me conoc\u00e9is y sab\u00e9is de d\u00f3nde soy! Sin embargo, no he venido por mi cuenta, pero es veraz el que me envi\u00f3, a quien vosotros no conoc\u00e9is. 29 Yo s\u00ed lo conozco, porque de \u00e9l procedo y \u00e9l es quien me envi\u00f3. 30 Quer\u00edan, pues, prenderlo; pero nadie le ech\u00f3 mano, porque todav\u00eda no hab\u00eda llegado su hora. 31 Entre el pueblo hubo muchos que creyeron en \u00e9l y que dec\u00edan: Cuando llegue el Mes\u00edas, \u00bfacaso har\u00e1 m\u00e1s se\u00f1ales de las que ha hecho \u00e9ste? <\/p>\n<p>La semana festiva llegaba ya a su mitad, cuando Jes\u00fas \u00absubi\u00f3\u00bb al templo, a su explanada, y all\u00ed se puso a ense\u00f1ar. Por supuesto que lo que Jes\u00fas ten\u00eda que ense\u00f1ar no era un sistema de principios nuevos o ya establecidos; se trataba m\u00e1s bien de proclamar la revelaci\u00f3n que, en definitiva, no era otra cosa que la afirmaci\u00f3n de que \u00e9l, Jes\u00fas en persona, es la revelaci\u00f3n de Dios. En ese sentido existe una conexi\u00f3n objetiva con 7,15-18. Por \u00abtemplo\u00bb (gr. hieron) se entiende aqu\u00ed todo el recinto sagrado, incluyendo los atrios y p\u00f3rticos. El conocimiento topogr\u00e1fico del evangelista proporciona tambi\u00e9n el marco adecuado para la comparecencia de Jes\u00fas en el templo de Jerusal\u00e9n. Sobre la realidad hist\u00f3rica de estos discursos existen dudas fundadas, ya que resultan demasiado inconcretos y esquem\u00e1ticos. Lo importante, en cambio, es su valor simb\u00f3lico. <\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de Jes\u00fas suscita el asombro de algunos jerosolimitanos, que evidentemente estaban informados de la actitud hostil y de rechazo de los c\u00edrculos dirigentes de la capital contra Jes\u00fas. \u00a1Pese a ello, ah\u00ed est\u00e1 el hombre al que quieren apresar y matar! \u00a1Qu\u00e9 audacia, por no decir insolencia, es que ese hombre se atreva a mostrarse en p\u00fablico, sin que nadie le afronte ni diga nada! PARRESIA: Las f\u00f3rmulas utilizadas son marcadamente jo\u00e1nicas. Jn juega aqu\u00ed con el concepto de parrhesia (\u00abcon entera libertad\u00bb), v. 26 hablar en p\u00fablico y abiertamente, contrapuesto al hablar en secreto y a ocultas. Originariamente parrhesia significa el valor para tomar la palabra en p\u00fablico, ante la asamblea popular; es el lenguaje del ciudadano libre que tiene derecho a exponer en p\u00fablico su opini\u00f3n; y en estrecha conexi\u00f3n con esto significa tambi\u00e9n el valor civil. En el v. 4 los hermanos de Jes\u00fas le incitan a que se manifieste en p\u00fablico y haga algo por su propio \u00e9xito. Ahora Jes\u00fas se presenta de hecho ante la opini\u00f3n p\u00fablica, y ello sirve para mostrar que entre \u00e9l y esa opini\u00f3n p\u00fablica existe una relaci\u00f3n problem\u00e1tica. Los jerarcas quieren matar a Jes\u00fas y \u00e9l lo sabe perfectamente; pese a lo cual comparece en p\u00fablico. Con ello demuestra su superioridad, aunque provoca, a todas luces, a sus enemigos. Tal provocaci\u00f3n induce a los jerosolimitanos a preguntarse si de hecho las autoridades -designaci\u00f3n que abarca globalmente a los representantes de los c\u00edrculos dirigentes, y sobre todo a las familias nobles del gran sacerdocio, con el pont\u00edfice a la cabeza, y a los miembros del sanedr\u00edn- habr\u00e1n acabado por reconocer y admitir que es realmente el Cristo o Mes\u00edas. \u00bfHa sido ese reconocimiento y persuasi\u00f3n lo que les ha inducido a admitir abierta y realmente a Jes\u00fas? Por lo dem\u00e1s el desarrollo de los acontecimientos pronto se encargar\u00e1 de demostrar que no es as\u00ed. En cualquier caso se pronuncia de hecho la palabra clave de los enfrentamientos inmediatos: el problema de la mesianidad de Jes\u00fas, o de manera m\u00e1s general, de su peculiar importancia. Ese es el punto central de los enfrentamientos. Tambi\u00e9n aqu\u00ed hemos de recordar una vez m\u00e1s que se trata del n\u00facleo de la controversia judeo-cristiana. Y asimismo hemos de tener en cuenta que el problema del mes\u00edas, es decir, el problema de la mesianidad de Jes\u00fas es sin duda uno de los m\u00e1s dif\u00edciles de la ex\u00e9gesis y del di\u00e1logo entre cristianos y jud\u00edos. Durante siglos se ha supuesto con excesiva seguridad que Jes\u00fas se hab\u00eda entendido a s\u00ed mismo como el Mes\u00edas y se ha estado tambi\u00e9n demasiado seguro de saber lo que comportaba el concepto de Mes\u00edas. En estas per\u00edcopas se recogen algunas tesis y concepciones de la dogm\u00e1tica mesi\u00e1nica de los jud\u00edos y de los cristianos, contraponi\u00e9ndolas en parte de un modo apolog\u00e9tico y pol\u00e9mico. <\/p>\n<p>As\u00ed, en el v. 27 encontramos la afirmaci\u00f3n jud\u00eda: \u00abEste hombre sabemos de d\u00f3nde es, pero cuando llegue el Mes\u00edas nadie sabr\u00e1 de d\u00f3nde es.\u00bb El problema del origen de Jes\u00fas tiene un papel importante en el cuarto Evangelio (cf. 7.27.28; 9,29.30; 19,9). Es una cuesti\u00f3n relativa al origen esencial de Jes\u00fas, en la que puede flotar la idea de que quien \u00abconoce\u00bb exactamente a alguien, cuando se conoce su \u00aborigen\u00bb, se puede disponer de \u00e9l, se le puede situar con precisi\u00f3n. \u00abE1 mundo\u00bb, que aqu\u00ed son los jerosolimitanos, cree conocer el origen de Jes\u00fas, pues sabe que procede de Nazaret, en Galilea, y sabe c\u00f3mo se llaman sus progenitores, etc. Pero en realidad ese conocimiento acerca del origen terreno de Jes\u00fas es por completo externo y superficial; en el fondo s\u00f3lo Jes\u00fas conoce su verdadero origen, que es Dios. Justamente ese origen no es algo que se ignore por casualidad, sino que es y seguir\u00e1 siendo algo radicalmente oculto al hombre, mientras \u00e9ste no se abra camino a Jes\u00fas mediante la fe: s\u00f3lo a la fe se le patentiza el verdadero origen de Jes\u00fas, que procede del Padre. Los jerosolimitanos, que afirman conocer el origen de Jes\u00fas y que, por ello piensan saber con seguridad que Jes\u00fas no puede ser el Mes\u00edas, sufren un grave error. <\/p>\n<p>La idea del origen oculto del Mes\u00edas es una concepci\u00f3n peculiar, que aparece relativamente tarde en el juda\u00edsmo. Naturalmente que ya entonces \u00abse sab\u00eda\u00bb que el Mes\u00edas ser\u00eda un hijo de David y se consideraba a Bel\u00e9n como su lugar de nacimiento. Para el Evangelio de Juan esas ideas corrientes parecen ser bastante balad\u00edes. La imagen del ocultamiento del Mes\u00edas se encuentra sobre todo en Justino, que dice: \u00abAunque el Mes\u00edas haya nacido ya y se encuentre en alg\u00fan lugar, a\u00fan no se le conoce; m\u00e1s todav\u00eda: ni \u00e9l mismo sabe nada de s\u00ed ni tiene potestad alguna hasta tanto que llegue El\u00edas, le unja y le presente a todos\u00bb (Di\u00e1logo con el jud\u00edo Trif\u00f3n). <\/p>\n<p>Jes\u00fas sale al paso de esa idea de los jerosolimitanos con una sentencia de revelaci\u00f3n mucho m\u00e1s audible, ya que la pronuncia \u00abcon voz fuerte\u00bb (v. 28). Se trata de una llamada o grito prof\u00e9tico. El sentido de la afirmaci\u00f3n es \u00e9ste: naturalmente que los jerosolimitanos saben qui\u00e9n es Jes\u00fas y de d\u00f3nde procede, pero s\u00f3lo en el plano de los datos externos comprobables; en realidad, sin embargo, no saben nada, toda vez que no conocen ni aceptan a Jes\u00fas como el enviado de Dios. S\u00f3lo \u00e9se ser\u00eda el verdadero conocimiento acerca del origen y procedencia de Jes\u00fas. La afirmaci\u00f3n: \u00abYo no he venido por mi cuenta, pero es veraz el que me envi\u00f3, a quien vosotros no conoc\u00e9is\u00bb, compendia en una breve f\u00f3rmula el contenido de la teolog\u00eda jo\u00e1nica de la revelaci\u00f3n. En el fondo est\u00e1, sin duda el motivo del enviado. Jes\u00fas no ha venido por su cuenta, es decir en su propio nombre y misi\u00f3n. Pero hay que tener en cuenta el \u00abveraz\u00bb (gr. alethinos), calificativo que designa a Dios, y precisamente en el sentido de la convicci\u00f3n veterotestamentaria de que Dios es leal y fiable, hasta el punto de que se puede contar por completo en su palabra. A ese Dios no lo conocen los jud\u00edos. Esta declaraci\u00f3n es de \u00edndole fundamental por cuanto que seg\u00fan Juan s\u00f3lo Jes\u00fas aporta al mundo el verdadero conocimiento de Dios; y ello porque no ha recibido tal conocimiento de un modo puramente externo, sino que lo posee en virtud de su mismo origen divino, como el Logos preexistente: \u00abporque de \u00e9l procedo y \u00e9l es quien me envi\u00f3\u00bb. En esta declaraci\u00f3n advertimos que la funci\u00f3n de Jes\u00fas, su \u00abser enviado\u00bb por Dios, se reduce evidentemente a una afirmaci\u00f3n ontol\u00f3gica, que la sostiene y en cierto modo refuerza. El ser enviado de Jes\u00fas tiene su fundamento en su comuni\u00f3n de esencia con Dios. Por tanto, el env\u00edo se identifica con toda su existencia. <\/p>\n<p>El lenguaje escueto, en que Jes\u00fas manifiesta claramente su pretensi\u00f3n de ser el portador de la revelaci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n, hace que sus enemigos conciban el prop\u00f3sito de prenderlo, para refrendar as\u00ed lo dicho en el v. 25b. Pero se ven frenados por una especie de hechizo que les impide llevar a cabo su prop\u00f3sito; nadie osa echarle mano. El singular fen\u00f3meno se explica diciendo que todav\u00eda no hab\u00eda llegado la hora de Jes\u00fas (v. 30). Es \u00e9sta una de las ideas peculiares del Evangelio de Juan: sin la voluntad y asentimiento de Dios y del propio Jes\u00fas (cf. 18,4-8) ning\u00fan mal puede sucederle al Maestro. El v. 31 inserta la observaci\u00f3n de que mucha gente del pueblo crey\u00f3 en Jes\u00fas con la referencia expl\u00edcita a sus \u00abse\u00f1ales\u00bb. \u00bfCabe esperar algo realmente mayor del Mes\u00edas, cuando llegue? Repetidas veces nos hemos referido ya al hecho de que se esperaban del futuro Mes\u00edas determinados milagros y se\u00f1ales, que desde luego no fueron operados por Jes\u00fas. Los signos de Jes\u00fas eran de otra \u00edndole. Aun as\u00ed deb\u00edan conducir a la gente a la fe, no a una fe milagrera, sino a la fe en Jesucristo. <\/p>\n<p>4. PRIMER INTENTO PARA PRENDER A JES\u00daS (Jn\/07\/32-36) <\/p>\n<p>32 Oyeron los fariseos que entre el pueblo se rumoreaba esto acerca de \u00e9l, y los sumos sacerdotes y los fariseos enviaron guardias para prenderlo. 33 Jes\u00fas dijo: Todav\u00eda estoy un poco de tiempo con vosotros, pero luego me voy junto a aquel que me envi\u00f3. 34 Me buscar\u00e9is, pero no me encontrar\u00e9is; y a donde yo voy a estar, no pod\u00e9is venir vosotros. 35 Dij\u00e9ronse entonces los jud\u00edos entre s\u00ed: \u00bfAd\u00f3nde pensar\u00e1 irse \u00e9ste, que no lo podamos encontrar nosotros? \u00bfPensar\u00e1, acaso, irse a la di\u00e1spora entre los griegos y aun instruir a los griegos? 36 \u00bfQu\u00e9 significan estas palabras que ha dicho: Me buscar\u00e9is, pero no me encontrar\u00e9is; y a donde yo voy a estar, no pod\u00e9is venir vosotros? <\/p>\n<p>Por primera vez o\u00edmos en el v. 32 de una tentativa de las autoridades jud\u00edas para hacer prender a Jes\u00fas empleando una secci\u00f3n de la polic\u00eda del templo. Seg\u00fan nuestro texto la iniciativa de tal prendimiento parte de los fariseos, que hab\u00edan o\u00eddo ese rumor, como opini\u00f3n difundida entre el pueblo de que Jes\u00fas era el Mes\u00edas. As\u00ed, pues, los fariseos denuncian el hecho y las instancias supremas encargadas del recinto del templo, los pont\u00edfices llevan el asunto adelante, de modo que el env\u00edo de los polic\u00edas aparece como una acci\u00f3n com\u00fan de fariseos y sumos sacerdotes. As\u00ed empieza a perfilarse claramente por vez primera la formaci\u00f3n de los enemigos de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Los sumos sacerdotes constituyen, en conjunto, la suprema instancia competente para el \u00e1mbito del templo; el grupo lo formaban, adem\u00e1s del sumo sacerdote en funciones, el prefecto del templo, el inspector y el tesorero. Las familias vinculadas al sumo sacerdocio y la nobleza sacerdotal, a la que incumb\u00eda en general el servicio del templo, pertenec\u00edan en buena medida al partido de los saduceos. El nombre de saduceos deriva muy probablemente del Sadoc y pretende vincular ideol\u00f3gicamente a los representantes de ese partido con el antiguo linaje sacerdotal de los sadocitas o sadoquitas. Los saduceos representaban los intereses del templo y del Estado vinculado al templo y sol\u00edan colaborar con los respectivos gobernantes pol\u00edticos y, por tanto, en tiempo de Jes\u00fas con los romanos. Se les puede calificar como un partido liberal conservador. Por aquellas fechas ten\u00edan mayor\u00eda en el sanedr\u00edn. <\/p>\n<p>Los fariseos eran un movimiento religioso de laicos, surgido de la resistencia antihelenista, que fue ejerciendo una influencia cada vez mayor entre el pueblo. Su objetivo capital era la realizaci\u00f3n del ideal veterotestamentario y jud\u00edo de santidad; para lo que deb\u00edan cumplirse en la vida diaria incluso los preceptos sacerdotales de pureza y santidad. El estudio y la pr\u00e1ctica de la tora deb\u00edan prolongarse durante toda la vida. Los fariseos se un\u00edan en peque\u00f1os grupos (khaberut) y se designaban a s\u00ed mismos como khaberim (= compa\u00f1eros); la pr\u00e1ctica de la tora deb\u00eda llevarse a cabo en comunidad. Como los fariseos no se separaron del pueblo -su \u00abseparaci\u00f3n\u00bb, a la que alude el nombre: perushim = los separados, era m\u00e1s bien ideol\u00f3gica-, sino que practicaban su piedad en la vida social diaria, su pr\u00e1ctica legal no era tan rigurosa como la de los saduceos. Entre ellos alcanz\u00f3 una gran importancia la tora oral como exposici\u00f3n de la Escritura referida a la pr\u00e1ctica. Con ayuda de la misma, la tora escrita se convirti\u00f3 en algo practicable en la vida cotidiana, acomod\u00e1ndola al patr\u00f3n de la capacidad humana. Esa tendencia humanizadora en la pr\u00e1ctica legal de los fariseos no se puede pasar por alto, si se les quiere hacer justicia. \u00abTambi\u00e9n los fariseos pensaban desde la ley, pero la ley divina hubiera perdido su sentido de haberse aplicado contra el hombre y contra sus necesidades reales\u00bb. En virtud de esa su proximidad al pueblo, los fariseos llegaron a ejercer una influencia cada vez mayor entre el pueblo, incluso en el plano pol\u00edtico. Antes de la destrucci\u00f3n del segundo templo hubo al lado de los fariseos moderados un ala radical, cercana a los zelotes, que eran los combatientes radicales por la libertad. <\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l fue la actitud de Jes\u00fas frente a los fariseos? Hay que partir del hecho de que los textos neotestamentarios, sobre todo el Evangelio seg\u00fan Mateo y el Evangelio seg\u00fan Juan, agudizan el conflicto entre Jes\u00fas y los fariseos; seg\u00fan esos textos los fariseos fueron los aut\u00e9nticos enemigos de Jes\u00fas. Aqu\u00ed hay que contar con una proyecci\u00f3n retrospectiva de situaciones posteriores a la \u00e9poca de Jes\u00fas. Al comienzo no existi\u00f3 tal conflicto, sino que, de parte de Jes\u00fas, se advierte una actitud abierta, cuando no una convivencia benevolente por entero. Seg\u00fan Luc 7:36; Luc 11:37 y 14,1, Jes\u00fas se sienta a la mesa con los fariseos; de acuerdo con Luc 13:31-33 son los fariseos los que advierten a Jes\u00fas de las asechanzas de Herodes \u00abDe la fiabilidad de esos informes de Lucas no se puede dudar, tanto menos que en modo alguno responden a la tendencia que se observa en otros lugares de los evangelios sin\u00f3pticos\u00bb. Como quiera que sea, no se puede poner en tela de juicio cualquier tipo de conflicto. Poco a poco se lleg\u00f3, en efecto, a un conflicto tambi\u00e9n entre Jes\u00fas y los fariseos. Weiss lleva toda la raz\u00f3n al decir que \u00abla oposici\u00f3n de Jes\u00fas a la piedad legalista de los fariseos y, en consecuencia, a la pr\u00e1ctica legal inherente a la misma, se funda en la actitud cr\u00edtica de Jes\u00fas frente a la ley mosaica\u00bb. Ah\u00ed ten\u00eda que darse un enfrentamiento profundo -pi\u00e9nsese, por ejemplo, en los conflictos relativos al s\u00e1bado-. Como quiera que sea, no hay ning\u00fan inter\u00e9s por condenar en general a los fariseos, ni por convertirlos en los enemigos de Jes\u00fas culpables de todo en exclusiva. <\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo describe el Evangelio seg\u00fan Juan a los fariseos? En los seis primeros cap\u00edtulos los fariseos s\u00f3lo aparecen de un modo marginal y s\u00f3lo se los menciona tres veces. Seg\u00fan 1,24, algunos de los miembros de la embajada enviada a Juan Bautista eran fariseos; el vers\u00edculo parece a\u00f1adido. 3,1 presenta a Nicodemo como fariseo y miembro del sanedr\u00edn; en 4,1 se menciona a los fariseos como los que esp\u00edan la actividad de Jes\u00fas. Por el contrario, en los grandes enfrentamientos de Jerusal\u00e9n los fariseos aparecen en primer plano como enemigos cerrados de Jes\u00fas (cf. 7,32.45.47.48; 8,3.13; 9,13.15.16.40; 11,46.47.57; 12,19.42; 18,3). Mas no se trata, como en las discusiones sin\u00f3pticas de problemas legales (discusiones: halakaicas), sino fundamentalmente de la pretensi\u00f3n de Jes\u00fas de ser el revelador mesi\u00e1nico escatol\u00f3gico. Pero, como ya ha quedado suficientemente claro, \u00e9se era el gran tema de discusi\u00f3n entre el c\u00edrculo jo\u00e1nico y el juda\u00edsmo farisaico de su tiempo. Entre tanto la corriente farisaica hab\u00eda influido de forma decisiva en todo el juda\u00edsmo, lo que se refleja en la concepci\u00f3n que Jn tiene de los fariseos. <\/p>\n<p>Seg\u00fan Juan, son \u00ablos sumos sacerdotes y los fariseos\u00bb los que proceden a una contra Jes\u00fas (cf. 7,32,45; 11,47.57; 18,3), aunque generalmente se saca la impresi\u00f3n de que los fariseos en ese proceso ejercen una funci\u00f3n preferentemente asesora, mientras que la funci\u00f3n ejecutiva corresponde expl\u00edcitamente a los sumos sacerdotes y, por tanto, a los saduceos. Y aunque en 18,3 se dice que Judas capitaneaba una cohorte formada por los servidores de los sumos sacerdotes y fariseos, ello s\u00f3lo responde a la concepci\u00f3n general jo\u00e1nica. De todos modos conviene observar que en toda la historia de la pasi\u00f3n, que Juan traza, los verdaderos actores son los sumos sacerdotes, mientras que los fariseos ya no aparecen. Lo cual es tambi\u00e9n un indicio de que en la tradici\u00f3n jo\u00e1nica se hab\u00eda conservado un conocimiento de los sucesos y situaciones reales, pero que, debido al cambio de cosas, se inculpa a los fariseos de una participaci\u00f3n mayor de la que les correspondi\u00f3 en realidad. <\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de un comando polic\u00edas no es para Jes\u00fas motivo de miedo, que le haga callar. Bien al contrario, Jes\u00fas habla entonces con toda elocuencia, dejando as\u00ed en claro, como ocurri\u00f3 en su prendimiento (18,4-8), qui\u00e9n es en tal caso el due\u00f1o de la situaci\u00f3n. Las sentencias recuerdan, adem\u00e1s, con sus malentendidos, los discursos jo\u00e1nicos de despedida y evidencian una mentalidad similar s\u00f3lo que aqu\u00ed en una disposici\u00f3n negativa (Cf. Jua 16:16-22). En el v. 33 dice Jes\u00fas que todav\u00eda se quedar\u00e1 un poco de tiempo entre los jud\u00edos a quienes se dirige, \u00abcon vosotros\u00bb, y que despu\u00e9s \u00abse ir\u00e1\u00bb junto al Padre, que le envi\u00f3. La marcha de Jes\u00fas como un retorno al Padre constituye asimismo uno de los grandes temas de los discursos de despedida (Jua 13:3.33.36; Jua 14:4.5.28; Jua 16:5.10.17). El revelador permanece s\u00f3lo durante breve tiempo en el mundo y no para siempre. La oportunidad de creer y de obtener as\u00ed la salvaci\u00f3n est\u00e1 limitada para los hombres, por lo que importa aferrar ese kairos con sus posibilidades. Es evidente que cuando Jes\u00fas se vaya, ya no estar\u00e1 para \u00abel mundo\u00bb; lo cual significa que \u00e9ste ya no tendr\u00e1 ninguna otra posibilidad de salvaci\u00f3n (cf. 16,8-11). De la oportunidad de salvaci\u00f3n desaprovechada habla el v. 34: \u00abMe buscar\u00e9is, pero no me encontrar\u00e9is, y a donde yo voy a estar no pod\u00e9is venir vosotros.\u00bb Todo lo contrario de lo que se promete a los disc\u00edpulos creyentes (14,1-4): que llegar\u00e1 all\u00ed donde est\u00e1 Jes\u00fas, a saber: a \u00abla casa del Padre\u00bb. La desgracia con que Jes\u00fas amenaza aqu\u00ed a la incredulidad consiste simple y llanamente en no tener parte alguna en Jes\u00fas, en no tener comuni\u00f3n alguna con \u00e9l: es la ausencia total de Jes\u00fas. En eso consiste precisamente la incredulidad: en la plena ausencia de Jes\u00fas y, a una con ello, en la falta de comuni\u00f3n con Dios. <\/p>\n<p>Es natural que los jud\u00edos no lo comprendan, confirmando as\u00ed, sin saberlo, lo desesperado de su situaci\u00f3n. Y reaccionan con un \u00abequ\u00edvoco jo\u00e1nico\u00bb, cuando preguntan: \u00ab\u00bfAd\u00f3nde pensar\u00e1 irse \u00e9ste, que no lo podamos encontrar nosotros? \u00bfPensar\u00e1, acaso, irse a la di\u00e1spora entre los griegos y aun instruir a los griegos?\u00bb La afirmaci\u00f3n es equ\u00edvoca, pues desde que exist\u00eda la di\u00e1spora judeo-helen\u00edstica los jud\u00edos hab\u00edan empezado a misionar entre ellos a fin de ganarse a los \u00abgriegos\u00bb, o mejor, a los helenistas, para el juda\u00edsmo (1). En el discurso mateano de Jes\u00fas contra los fariseos (Mt 23) se encuentra tambi\u00e9n esta sentencia: \u00ab\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que recorr\u00e9is el mar y la tierra para hacer un pros\u00e9lito, y cuando ya lo es, lo hac\u00e9is dos veces m\u00e1s digno de la gehenna que vosotros!\u00bb (Mat 23:15). Por lo dem\u00e1s, la gran \u00e9poca de la misi\u00f3n jud\u00eda en el helenismo fue antes de la guerra contra Roma y de la destrucci\u00f3n del segundo templo; despu\u00e9s de eso volvi\u00f3 a retraerse. As\u00ed que Jes\u00fas \u00bfiba a irse como un misionero jud\u00edo a trav\u00e9s de la di\u00e1spora a fin de ganar pros\u00e9litos para su causa? Despu\u00e9s de no haber obtenido \u00e9xito alguno en Jerusal\u00e9n, \u00bfintentar\u00eda fortuna entre los griegos? En este caso los griegos no ser\u00edan jud\u00edos que hablaban griego, sino precisamente gentes no jud\u00edas, gentiles propiamente dichos. De este modo la afirmaci\u00f3n contendr\u00eda una \u00abprofec\u00eda contra voluntad\u00bb, habr\u00eda profetizado sin quererlo. Efectivamente, la ida de Jes\u00fas, es decir, su muerte y resurrecci\u00f3n, servir\u00eda de hecho para que los griegos llegaran a creer en \u00e9l. En 12,20 ss se habla de que unos griegos, que hab\u00edan acudido a la fiesta de pascua, a Jerusal\u00e9n, se acercaron a Felipe con este ruego: \u00abSe\u00f1or, queremos ver a Jes\u00fas.\u00bb Para la incredulidad Jes\u00fas resulta inalcanzable, mientras que quienes desean ver a Jes\u00fas est\u00e1n plenamente abiertos a la fe en \u00e9l. La per\u00edcopa se cierra con palabras ambiguas y enigm\u00e1ticas: \u00abMe buscar\u00e9is, pero no me encontrar\u00e9is, y a donde yo voy a estar, no pod\u00e9is venir vosotros\u00bb, que conserva toda su carga de misterio. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. M. HENGELG Judentum und Hellenismus, Tubinga 1969, p. 568, opina: \u00abEn la \u00e9poca helen\u00edstica, a partir aproximadamente de la segunda mitad del siglo II a.C. el juda\u00edsmo era&#8230; gracias a la r\u00e1pida expansi\u00f3n de la di\u00e1spora y a una misi\u00f3n en marcha, parcialmente muy activa, una religi\u00f3n mundial. En abierta contradicci\u00f3n con ello estaba, sin duda. Ia fijaci\u00f3n temerosa y fervorosa a la letra de la tora. como la que encontramos en el farise\u00edsmo.\u00bb Una prueba importante en favor de Ia actividad misionera jud\u00eda nos la proporciona el ap\u00f3stol Pablo en la carta a los Romanos (2,17-24). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. <\/p>\n<p>5. DISCURSO DE JES\u00daS EN LA FIESTA DE LOS TABERN\u00c1CULOS (Jn\/07\/37-39) <\/p>\n<p>37 En el \u00faltimo d\u00eda de la fiesta, que era el m\u00e1s solemne, Jes\u00fas, puesto de pie, exclam\u00f3 con voz fuerte: Quien tenga sed venga a m\u00ed y beba. 38 De quien cree en m\u00ed, como ha dicho la Escritura, r\u00edos de agua viva correr\u00e1n de su seno. 39 Esto lo dijo refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu que hab\u00edan de recibir los que creyeran en \u00e9l; pues todav\u00eda no hab\u00eda Esp\u00edritu, porque Jes\u00fas no hab\u00eda sido glorificado todav\u00eda. <\/p>\n<p>Los v. 37-39 describen una nueva escena que se desarrolla \u00abel \u00faltimo d\u00eda de la fiesta, que era el m\u00e1s solemne\u00bb de la semana de las tiendas o caba\u00f1as. No se trata de la fiesta final propiamente dicha, el d\u00eda octavo, en que cesaba el rito de sacar agua, sino que se alude m\u00e1s bien al d\u00eda s\u00e9ptimo de la festividad en que el acto de sacar y verter el agua se celebraba con una especial solemnidad, pues la palabra de Jes\u00fas en el v. 38 parece relacionarse con ese ritual. El rito de sacar agua de la fuente y de verterla, al que ya antes se ha hecho una breve referencia, se realizaba diariamente durante la festividad de los tabern\u00e1culos y constitu\u00eda uno de los puntos m\u00e1s importantes de la misma. El ritual se desarrollaba as\u00ed: al romper el d\u00eda, antes del sacrificio matinal, se organizaba una procesi\u00f3n desde el templo hasta la cercana piscina de Silo\u00e9; una vez all\u00ed, uno de los sacerdotes llenaba de agua una jarra de oro, en la que cab\u00edan 3 log (= 1,641 l), y se llevaba al templo en solemne procesi\u00f3n; cuando \u00e9sta se acercaba a la puerta del agua en el lado meridional del templo, otros sacerdotes tocaban tres veces una trompeta, dando una se\u00f1al breve, una larga y otra breve. Esto se hac\u00eda teniendo en cuenta el pasaje de Isa 12:3 en que se dice: Sacar\u00e9is agua con gozo de las fuentes de la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>La tradici\u00f3n jud\u00eda relaciona siempre estas palabras con el rito de sacar el agua. El atrio de las mujeres, que directamente nada ten\u00eda que ver con ese rito, se design\u00f3 como \u00ablugar del escanciado\u00bb, y ello en raz\u00f3n del j\u00fabilo con que se acompa\u00f1aba el rito festivo. \u00abPero, en definitiva, esa explicaci\u00f3n del nombre s\u00f3lo fue posible cuando en el hecho de sacar y verter el agua durante la fiesta de los tabern\u00e1culos se vio una figura del futuro escanciado de las fuentes de la salvaci\u00f3n\u00bb. Los toques de trompeta eran, pues, la se\u00f1al para el regocijo festivo. Despu\u00e9s se llevaba el agua hasta el altar de los holocaustos, para hacer a su alrededor una procesi\u00f3n solemne. El d\u00eda s\u00e9ptimo esa procesi\u00f3n circular se realizaba siete veces. Despu\u00e9s el agua se ofrendaba junto con el sacrificio de libaci\u00f3n. Se ordenaba al sacerdote oficiante que al momento de derramar el agua elevase la mano cuanto pudiera, a fin de que todos pudieran ver que la ceremonia ritual se cumpl\u00eda sin contratiempos. Quiz\u00e1 se pens\u00f3 tambi\u00e9n en la visi\u00f3n de la fuente del templo que describe Ezequiel (Eze 47:1-12). All\u00ed se habla de un manantial milagroso, que brota debajo del umbral del templo, fluye hacia el este y se convierte en una corriente caudalosa. En tales ritos e im\u00e1genes confluyen una serie de asociaciones de la \u00ababundancia de aguas\u00bb, la \u00abplenitud de vida\u00bb y la \u00abplenitud de salvaci\u00f3n\u00bb, hasta constituir un conjunto impresionante. <\/p>\n<p>Sobre ese trasfondo hay que entender la palabra reveladora de Jes\u00fas, \u00abuna palabra vigorosa del Jes\u00fas jo\u00e1nico y una de sus met\u00e1foras m\u00e1s bellas\u00bb, seg\u00fan comenta Schnackenburg al pasaje. Jes\u00fas, en pie sobre la explanada del templo, clama \u00abcon voz fuerte\u00bb, \u00abcon la voz del revelador, que nunca dejar\u00e1 de resonar ampliamente\u00bb dirigiendo su palabra de revelaci\u00f3n a la muchedumbre popular. <\/p>\n<p>Por lo que hace a la composici\u00f3n y ordenamiento de la frase, se nos ofrecen dos posibilidades: <\/p>\n<p>a) Si uno tiene sed, venga a m\u00ed y <\/p>\n<p>b) beba. <\/p>\n<p>De quien cree en m\u00ed, como dice la Escritura, <\/p>\n<p>r\u00edos de agua viva correr\u00e1n de su seno. <\/p>\n<p>Con tal puntuaci\u00f3n la promesa est\u00e1 referida al creyente, que personalmente se convierte en manantial de agua viva. Es una explicaci\u00f3n que en s\u00ed no resulta imposible, y que puede reclamarse sobre todo a Jua 4:14c. <\/p>\n<p>b) Hoy va ganando una aceptaci\u00f3n cada vez mayor esta otra posibilidad: <\/p>\n<p>Quien tenga sed, verga a m\u00ed, <\/p>\n<p>y beba el que cree en m\u00ed. <\/p>\n<p>Como dice la Escritura: <\/p>\n<p>R\u00edos de agua viva correr\u00e1n de su seno. <\/p>\n<p>En este caso el v. 38b, la promesa, estar\u00eda referida a Jes\u00fas mismo, enlazando con la explicaci\u00f3n que a rengl\u00f3n seguido da el evangelista. Aqu\u00ed cargar\u00eda sobre todo el acento cristol\u00f3gico. <\/p>\n<p>La llamada de Jes\u00fas es una invitaci\u00f3n a todos, para que acudan a \u00e9l, a que beban en \u00e9l la verdadera \u00abagua viva\u00bb, que calma para siempre la sed vital del hombre (cf. c. 4, el di\u00e1logo junto al pozo de Jacob). Se trata de una invitaci\u00f3n a creer. Tales llamadas de invitaci\u00f3n son conocidas especialmente por la tradici\u00f3n sapiencial. La sabidur\u00eda invita, por ejemplo, as\u00ed a los j\u00f3venes al banquete, seg\u00fan el libro de los Proverbios: <\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n es ingenuo? \u00a1Venga por aqu\u00ed! <\/p>\n<p>Y al de poco juicio le dice: <\/p>\n<p>\u00a1Venid a comer mi pan, <\/p>\n<p>bebed el vino que he mezclado! <\/p>\n<p>\u00a1Abandonad la simpleza y vivir\u00e9is, <\/p>\n<p>marchad por la senda de la prudencia! <\/p>\n<p>(Pro 9:4-6; cf. Eco 24:19-22; Eco 51:23s). <\/p>\n<p>Jes\u00fas, el Logos hecho carne, viene a ser la Sabidur\u00eda encarnada. \u00e9l y su palabra son los verdaderos mediadores de salvaci\u00f3n y de vida. Y todo ello queda a\u00fan m\u00e1s destacado con la met\u00e1fora aneja. Tal met\u00e1fora, del v. 38b viene introducida como una cita de la Escritura, aunque como palabra b\u00edblica expl\u00edcita todav\u00eda no haya podido ser identificada. Se supone con buenas razones que se trata aqu\u00ed de una alusi\u00f3n a la tradici\u00f3n jud\u00eda de tipo targ\u00famico o expositivo (midrash hagg\u00e1dico), y en ese sentido se han propuesto distintas posibilidades. Se piensa, sobre todo, en los relatos b\u00edblicos del agua de la roca (cf. Exo 17:1-7; Num 20:2-13; Isa 48:21 : \u00abPor estepas los condujo y no tuvieron sed; agua de la roca les hizo brotar; hendi\u00f3 la roca y corrieron las aguas.\u00bb Adem\u00e1s de los Sal 76:18-20; Sal 105:41). A ello se suma una peculiar exposici\u00f3n del \u00abagua de la roca\u00bb que se encuentra en el Pseudo-Fil\u00f3n y que dice: \u00abEntonces condujo a su pueblo al desierto. Durante cuarenta a\u00f1os hizo llover pan del cielo, les proporcion\u00f3 codornices del mar e hizo brotar para ellos un pozo que les iba siguiendo\u00bb (Ps.-Fil\u00f3n 10,7). Aqu\u00ed encontramos la imagen de la roca que da agua y que se desplaza siguiendo al pueblo de Israel. Es una imagen tambi\u00e9n conocida del ap\u00f3stol Pablo, que en 1Co 10:4 habla asimismo de la \u00abroca sobrenatural, que los segu\u00eda (a los israelitas), y la roca era el Cristo\u00bb. As\u00ed pues, Pablo ha propuesto ya esa interpretaci\u00f3n que refiere a Cristo como la \u00abroca que proporciona agua\u00bb. Quiz\u00e1s era una idea que hab\u00eda recogido de la comunidad. Otro trasfondo, que habr\u00edamos de tener en cuenta, ser\u00edan los pasajes ya mencionados relativos a la fuente del templo (Eze 47:1-12 : Zac 13:1; Zac 14:8). <\/p>\n<p>De tales y parecidos textos deriv\u00f3 la concepci\u00f3n de que el presente pasaje hab\u00eda de entenderse en sentido cristol\u00f3gico. Jes\u00fas mismo es la fuente de vida, de la que fluye el agua viva y escatol\u00f3gica, es decir, la vida eterna que mana en abundancia ilimitada (cf. 1,16). Y es precisamente ese hontanar en su corporeidad, como Hijo de Dios hecho hombre; mientras que el Crucificado y Resucitado ser\u00e1 para todos fuente perenne de vida. Y a ello apunta la explicaci\u00f3n de la met\u00e1fora en el v. 39: \u00abEsto lo dijo refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu que hab\u00edan de recibir los que creyeran en \u00e9l; pues todav\u00eda no hab\u00eda Esp\u00edritu, porque Jes\u00fas no hab\u00eda sido glorificado todav\u00eda.\u00bb En esa interpretaci\u00f3n, la met\u00e1fora se entiende como una promesa, que s\u00f3lo despu\u00e9s de la pascua lograr\u00e1 su cumplimiento. La corriente de agua viva se entiende como una imagen del Esp\u00edritu, del Par\u00e1clito \u00abayudador\u00bb. \u00abLas corrientes de agua viva se aplican al Esp\u00edritu seguramente en raz\u00f3n de la antigua imagen de la efusi\u00f3n escatol\u00f3gica del Esp\u00edritu (Eze 36:25 ss; cf. lQS 40,20s), y de la conexi\u00f3n entre agua y esp\u00edritu que viene dada en Isa 44:3 y en la ex\u00e9gesis rab\u00ednica de la libaci\u00f3n del agua\u00bb. Condici\u00f3n necesaria, sin embargo, para la venida del Esp\u00edritu es la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas (cf. por ej.,Isa 16:7), su muerte y resurrecci\u00f3n. Y todav\u00eda se impone una tercera imagen: en Jua 19:31-37 se narra c\u00f3mo la lanza de un soldado traspas\u00f3 el costado de Jes\u00fas: \u00abuno de los soldados le atraves\u00f3 el costado con la lanza; y al momento sali\u00f3 sangre y agua\u00bb (Jua 19:34). Es natural y est\u00e1 permitido combinar entre s\u00ed ambos textos y su lenguaje metaf\u00f3rico, y entonces la met\u00e1fora \u00abr\u00edos de agua viva correr\u00e1n de su seno\u00bb contiene una referencia a la muerte en cruz de Jes\u00fas. Es la fe en Jes\u00fas crucificado y glorificado la que comunica el Esp\u00edritu y la vida eterna. <\/p>\n<p>Y, como conclusi\u00f3n, hay que referirse a otro punto. El discurso de revelaci\u00f3n de Jes\u00fas en la fiesta de los tabern\u00e1culos ha de verse asimismo en conexi\u00f3n con la purificaci\u00f3n del templo (Jua 2:13-22). All\u00ed qued\u00f3 establecido que la cuesti\u00f3n acerca del verdadero lugar de la presencia de Dios y del genuino lugar salv\u00edfico era uno de los problemas fundamentales del Evangelio seg\u00fan Juan. El evangelista habr\u00eda hecho comparecer a Jes\u00fas en el templo con ocasi\u00f3n de la fiesta de los tabern\u00e1culos y habr\u00eda hecho la importante afirmaci\u00f3n reveladora con motivo del rito del agua, justamente para demostrar que el altar del templo ya no es el lugar santo, al que van ligadas la promesa y otorgamiento de la vida, sino que el lugar de la salvaci\u00f3n, nuevo y escatol\u00f3gico, es el propio Jes\u00fas, que destruye el templo. \u00e9l es el donador del agua viva en toda su abundancia. Con todo ello Jn 7 adquiere a no dudarlo una importancia insospechada, a la que a menudo no se hace justicia. Y se comprende, adem\u00e1s, que precisamente con este cap\u00edtulo empiece el gran enfrentamiento, la disputa acerca de Jes\u00fas como la disputa acerca de la revelaci\u00f3n. <\/p>\n<p>6. DISPUTA ACERCA DE LA MESIANIDAD DE JES\u00daS II (Jn\/07\/40-44) <\/p>\n<p>40 Entre el pueblo, algunos que hab\u00edan o\u00eddo estas palabras dec\u00edan: \u00e9ste es realmente el profeta. 41 Otros dec\u00edan: \u00e9ste es el Mes\u00edas. Pero otros replicaban: \u00bfAcaso el Mes\u00edas va a proceder de Galilea? 42 \u00bfNo dijo la Escritura que el Mes\u00edas proceder\u00e1 del linaje de David, y de Bel\u00e9n, la aldea de David? 43 Hab\u00eda, pues, diversos bandos en el pueblo por causa de \u00e9l. 44 Algunos quer\u00edan prenderlo; pero nadie le ech\u00f3 mano. <\/p>\n<p>Las palabras de Jes\u00fas suscitan una discusi\u00f3n entre el pueblo. Muchos aseguran: \u00ab\u00e9ste es realmente el profeta\u00bb, entendiendo una vez m\u00e1s \u00abel profeta escatol\u00f3gico como Mois\u00e9s\u00bb (Deu 18:15-18), seg\u00fan encontramos frecuentemente en Jn. Es muy veros\u00edmil que la afirmaci\u00f3n de que Jes\u00fas es realmente el profeta est\u00e9 condicionada en Juan, dentro de este contexto, por el rito del agua y el correspondiente discurso de Jes\u00fas. En tal caso la afirmaci\u00f3n se hallar\u00eda en el mismo plano en que se encuentra la afirmaci\u00f3n: \u00abYo soy el pan de vida\u00bb, conectada al signo de la multiplicaci\u00f3n de los panes (c. 6). Tambi\u00e9n all\u00ed era id\u00e9ntica la reacci\u00f3n de la multitud: \u00ab\u00e9ste es, realmente, el profeta que iba a venir al mundo\u00bb (Deu 6:14). Lo cual confirmar\u00eda la sospecha de que en tales afirmaciones se puede reconocer una tradici\u00f3n judeo cristiana, en la que se entend\u00eda a Jes\u00fas como \u00abel profeta escatol\u00f3gico al igual que Mois\u00e9s\u00bb. En dicha tradici\u00f3n tambi\u00e9n deb\u00eda hablarse, sin duda, de la \u00abrenovaci\u00f3n de la \u00e9poca mosaica\u00bb con sus memorables milagros del man\u00e1 y del agua de la roca. <\/p>\n<p>Al mismo tiempo el Evangelio seg\u00fan Juan polemiza contra una equiparaci\u00f3n en exceso ingenua de esa expectativa del Mes\u00edas profeta con Jes\u00fas. Jes\u00fas no encaja en una expectativa materialista del \u00abnuevo Mois\u00e9s\u00bb, cuando precisamente se presenta a s\u00ed mismo como el pan de vida y como el dador del agua viva. As\u00ed, pues, la designaci\u00f3n de Jes\u00fas como profeta aparece como un intento por incorporarle a unas categor\u00edas conocidas (cf. una tentativa similar en Mar 8:27s y par), pero que en definitiva no cuaja. La singularidad de Jes\u00fas no entra en ninguna de las categor\u00edas habituales, como se pone claramente de manifiesto en esta discusi\u00f3n. <\/p>\n<p>Ese es tambi\u00e9n el caso, cuando otras gentes le tienen por el Mes\u00edas (v. 41a). Cierto que en ese trasfondo cuenta la concepci\u00f3n cristiana del Mes\u00edas, que no se corresponde con la expectativa judaica. De ello se ha hablado ya repetidas veces. Conviene advertir que en este pasaje Juan deja la cuesti\u00f3n sin resolver; para \u00e9l la afirmaci\u00f3n decisiva acerca de la \u00edndole espec\u00edfica de la mesianidad de Jes\u00fas se formular\u00e1 en el famoso di\u00e1logo entre Jes\u00fas y Pilato (Mar 18:33-38). Aqu\u00ed son los propios oyentes quienes han de juzgar c\u00f3mo se encuentran frente a Jes\u00fas y por qui\u00e9n quieren tenerle, decidiendo si aceptan o no su pretensi\u00f3n. En \u00faltimo t\u00e9rmino tampoco deciden al respecto las categor\u00edas de profeta o Mes\u00edas. Es perfectamente posible considerar a Jes\u00fas como el profeta, el Mes\u00edas e incluso como el Hijo de Dios sin creer realmente en \u00e9l; en cambio, se puede creer en Jes\u00fas sin disponer de unos t\u00edtulos adecuados. Todos los t\u00edtulos son, en definitiva, simples tentativas de aproximaci\u00f3n al excelso misterio de la persona de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Objeciones, como las que aqu\u00ed se aducen, derivan en buena parte de la dogm\u00e1tica mesi\u00e1nica del juda\u00edsmo o de la controversia judeo-cristiana. Tras la destrucci\u00f3n del segundo templo el juda\u00edsmo ortodoxo rab\u00ednico-farisaico no pod\u00eda ratificar por m\u00faltiples motivos la fe cristiana en la mesianidad del crucificado Jes\u00fas de Nazaret. Cabe suponer que Juan recoge aqu\u00ed y refiere objeciones aut\u00e9nticas, tal como se formulaban en el bando contrario. Una de las objeciones sonaba as\u00ed: \u00bfProcede el Mes\u00edas de Galilea? El origen galilaico de Jes\u00fas, y m\u00e1s en concreto del oscuro Nazaret (cf. 1,46: \u00ab\u00bfEs que de Nazaret puede salir algo bueno?\u00bb), constitu\u00eda para los jud\u00edos una objeci\u00f3n decisiva contra la mesianidad de Jes\u00fas. Ah\u00ed se pasa por alto el hecho de que en Galilea surgieron los centros m\u00e1s importantes del movimiento libertario mesi\u00e1nico-zelota y que de all\u00ed salieron una y otra vez personajes con pretensiones mesi\u00e1nicas. Posiblemente el fracaso de la guerra jud\u00eda fue para los rabinos farisaicos un motivo m\u00e1s de su profunda desconfianza frente a los candidatos mesi\u00e1nicos de Galilea. <\/p>\n<p>Por lo contrario, se esperaba que el Mes\u00edas fuera de la \u00abdescendencia de David\u00bb, del linaje dav\u00eddico y que tambi\u00e9n nacer\u00eda en Bel\u00e9n (1), ciudad nativa del glorioso rey. En los c\u00edrculos jud\u00edos se esperaba, en efecto, que el Mes\u00edas nacer\u00eda en la ciudad de Bel\u00e9n, seg\u00fan el famoso vaticinio de Miq 5:1 : <\/p>\n<p>Pero t\u00fa, Bel\u00e9n, Efrat\u00e1, <\/p>\n<p>aunque eres peque\u00f1a entre los clanes de Jud\u00e1, <\/p>\n<p>de ti me ha de salir <\/p>\n<p>el que ha de dominar en Israel. <\/p>\n<p>Sus or\u00edgenes vienen de anta\u00f1o, <\/p>\n<p>de tiempos lejanos, <\/p>\n<p>pasaje que se cita asimismo en el relato de los magos de Oriente (Mat 2:6). <\/p>\n<p>De hecho hay otros textos neotestamentarios que afirman expl\u00edcitamente el origen dav\u00eddico de Jes\u00fas, como en la antigua f\u00f3rmula de fe que reproduce Rom 1:3; en el tratamiento que el ciego da a Jes\u00fas (Mar 10:47s y par) y en los dos \u00e1rboles geneal\u00f3gicos (Mat 1:1-17; Luc 3:23-28). Adem\u00e1s tanto el relato mateano de la infancia como el lucano presentan el origen dav\u00eddico de Jes\u00fas y su nacimiento en la ciudad regia de Bel\u00e9n (Mat 2:1.5s; Luc 2:1-10). Por lo dem\u00e1s, hubo objeciones cr\u00edticas a la filiaci\u00f3n dav\u00eddica del Mes\u00edas, que probablemente se remontan al propio Jes\u00fas, como lo evidencia la disputa acerca de dicho punto (Mar 12:35-37a y par). En contraste con todo ello el cuarto evangelista \u00abno supone evidentemente ni el nacimiento de Jes\u00fas en Bel\u00e9n ni su origen dav\u00eddico. El Cristo, que \u00e9l proclama, no es un Mes\u00edas cuya legitimidad haya de demostrarse por los criterios de la expectativa mesi\u00e1nica del juda\u00edsmo\u00bb. No se puede negar que aqu\u00ed existe una diferencia entre Mateo y Lucas, de una parte, y Juan y Marcos, de otra, porque en concreto Marcos tampoco dice nada de un nacimiento de Jes\u00fas en Bel\u00e9n. Si no se quiere ventilar el asunto con argumentos aparentes y con evasivas, en este tema habr\u00e1 que dar preferencia a Juan y Marcos frente a Mateo y Lucas y considerar a Bel\u00e9n como el lugar natal \u00abmesianol\u00f3gico\u00bb de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Los jud\u00edos, que en el v. 42 argumentan contra la mesianidad de Jes\u00fas remiti\u00e9ndose a la Escritura, nada saben de un origen dav\u00eddico del mismo ni de su nacimiento en Bel\u00e9n. Esto puede estar condicionado por el hecho de que la concepci\u00f3n defendida en Mateo y Lucas era realmente desconocida en la tradici\u00f3n jo\u00e1nica y que tampoco los litigantes jud\u00edos del Evangelio de Juan sab\u00edan nada al respecto, de manera que forjaban as\u00ed un argumento contra la mesianidad de Jes\u00fas. El resultado de la discusi\u00f3n es que entre la multitud del pueblo se llega a una escisi\u00f3n, a un cisma, por causa de Jes\u00fas. Lo cual tampoco es desde luego objetivamente adecuado. Pues, si Jes\u00fas no puede legitimar su mesianidad con los criterios existentes entre los jud\u00edos y si tampoco sus disc\u00edpulos podr\u00e1n lograrlo despu\u00e9s de pascua, tanto menos cuanto que se hab\u00eda sumado ya el esc\u00e1ndalo de la cruz, la fe en la mesianidad de Jes\u00fas era y es una confesi\u00f3n, que jam\u00e1s resulta transparente. Tal como estaban las cosas, se ten\u00eda que llegar necesariamente a una divisi\u00f3n en bandos entre los seguidores de Jes\u00fas y sus adversarios. La Iglesia primitiva surgi\u00f3 como una secta jud\u00eda. Algunos de los enemigos en el calor del enfrentamiento quisieron echar mano de Jes\u00fas y prenderlo. Pero, al igual que en el v. 30, un hechizo misterioso retuvo a tales gentes. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. <\/p>\n<p>1. Bel\u00e9n (Betlehem): \u00abLugar de Jud\u00e1, 9 km al sur de Jerusal\u00e9n y algo al este de la divisoria principal de aguas&#8230; que entr\u00f3 en la historia con David, su familia (1Sa 16:18, 1Sa 16:20, 1Sa 16:8, 2Sa 2:32) y sus amigos (2Sa 21:10; 2Sa 23:24), que all\u00ed ten\u00edan su hogar&#8230; La peque\u00f1a aldea hac\u00eda tiempo que no ten\u00eda importancia alguna (como se desprende tambi\u00e9n de Miq 5:1)\u00bb <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>7. REACCI\u00d3N DE LOS ENEMIGOS ANTE LA FRACASADA TENTATIVA DE PRENDIMIENTO <\/p>\n<p>45 Volvieron, pues, los guardias ante los sumos sacerdotes y los fariseos, y \u00e9stos les preguntaron: Pero, \u00bfpor qu\u00e9 no lo hab\u00e9is tra\u00eddo? 46 Los guardias respondieron: Jam\u00e1s hombre alguno habl\u00f3 como habla \u00e9ste. 47 Los fariseos les replicaron: \u00bfEs que tambi\u00e9n vosotros os hab\u00e9is dejado enga\u00f1ar? 48 \u00bfAcaso alguien entre los jefes o entre los fariseos ha cre\u00eddo en \u00e9l? 49 Pero esa plebe, que no conoce la ley, son unos malditos. <\/p>\n<p>50 Uno de los jefes, Nicodemo, el que anteriormente hab\u00eda ido a ver a Jes\u00fas, les dice: 51 \u00bfAcaso nuestra ley condena a nadie, sin haberlo escuchado antes y sin haber conocido sus hechos? 52 Entonces ellos respondieron: \u00bfPero tambi\u00e9n t\u00fa eres de Galilea? \u00a1Est\u00fadialo bien, y ver\u00e1s que de Galilea no sale ning\u00fan profeta! <\/p>\n<p>El comando polic\u00edaco, de cuya composici\u00f3n se ha hablado en el v. 32, regresa con las manos vac\u00edas a quienes le hab\u00edan enviado, los sumos sacerdotes y los fariseos. Que entre el env\u00edo y el regreso de la escolta hayan pasado varios d\u00edas no tiene, en este caso, demasiada importancia, ya que a Juan lo que le interesa sobre todo es presentar un cuadro de verdadero relieve. Lo que importa es la impresi\u00f3n general que, como se ve, es negativa. Los que les hab\u00edan ordenado la detenci\u00f3n preguntan irritados: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no lo hab\u00e9is tra\u00eddo?\u00bb No est\u00e1n satisfechos del resultado. Y la respuesta de los criados es un testimonio involuntario en favor del poder que tiene la palabra de Jes\u00fas: \u00abJam\u00e1s hombre alguno habl\u00f3 como habla \u00e9ste.\u00bb En la palabra de Jes\u00fas late la fuerza peculiar de la palabra reveladora que llega de Dios, con su fuerza persuasiva y su fascinaci\u00f3n espec\u00edfica. Buena prueba de ello es tambi\u00e9n el que, seg\u00fan Juan, Jes\u00fas s\u00f3lo obra mediante la palabra. No dispone de ning\u00fan otro poder, y por eso mismo no forma parte de los candidatos mesi\u00e1nicos zelotas, que actuaban con acciones violentas y terroristas y que acabaron declarando la guerra a Roma. Ni siquiera entre las primeras objeciones jud\u00edas contra Jes\u00fas, que nosotros conocemos, se encuentra jam\u00e1s la incriminaci\u00f3n de que Jes\u00fas hubiera practicado la violencia. Como quiera que sea, aquellos sencillos alguaciles del templo no pueden escapar al embrujo de la palabra de Jes\u00fas, y es eso precisamente lo que m\u00e1s irrita a los fariseos, a juzgar por su r\u00e9plica. La pregunta: \u00ab\u00bfEs que tambi\u00e9n vosotros os hab\u00e9is dejado enga\u00f1ar?\u00bb, arranca del supuesto de que Jes\u00fas es un \u00abembaucador del pueblo\u00bb, un \u00abpredicador despreciable\u00bb (cf. comentario al v. 6) contra el que hay que proteger a la gente. \u00e9sta era evidentemente la etiqueta que el farise\u00edsmo hab\u00eda puesto a Jes\u00fas. <\/p>\n<p>A ello se suma una referencia a la propia conducta: \u00bfAcaso ha cre\u00eddo en Jes\u00fas alg\u00fan miembro del consejo o alg\u00fan fariseo? \u00e9se es el comportamiento f\u00e1ctico de la clase dirigente jud\u00eda frente a Jes\u00fas. Ni Jes\u00fas ni la Iglesia primitiva tuvieron, en efecto, seguidores, o muy contados, entre el estrato jud\u00edo dirigente. Seg\u00fan los Hechos de los ap\u00f3stoles parece que las cosas fueron algo mejor con los fariseos. Por otra parte, en esa afirmaci\u00f3n se proclama tambi\u00e9n la firmeza ortodoxa de los dirigentes del juda\u00edsmo. No era posible que ellos, tan firmes en la tora, se dejasen embaucar por semejante charlat\u00e1n de pueblo. Es esa maldita \u00abplebe, que no conoce la ley&#8230;\u00bb. Se recoge aqu\u00ed claramente el concepto rab\u00ednico del am-ha-arez o \u00abpueblo de la tierra\u00bb. El apelativo es una designaci\u00f3n despectiva de quienes ignoran la ley mosaica, de aquellos que \u00abcomo tales no pertenec\u00edan al verdadero Israel&#8230; El Israel aut\u00e9ntico lo representaban \u00fanicamente los varones de la ley y los c\u00edrculos que segu\u00edan su direcci\u00f3n\u00bb. Esta tendencia se fue agudizando con la influencia creciente del rabinismo. El sentido de la afirmaci\u00f3n es \u00e9ste: quien ha estudiado la tora y la conoce no puede ser un seguidor de Jes\u00fas; s\u00f3lo las gentes que ignoran la ley y que pertenecen al am ha arez pueden dejarse embaucar por ese Jes\u00fas. Tambi\u00e9n aqu\u00ed late un recuerdo atinado de que el Jes\u00fas hist\u00f3rico no se dirigi\u00f3 en su predicaci\u00f3n a los hombres cultos ni a los escribas de la ley, sino a la gente que formaba el am ha arez. <\/p>\n<p>Ahora bien, entre los fariseos hubo una excepci\u00f3n notable: la de Nicodemo, que ya nos es conocido por su visita y di\u00e1logo nocturno con Jes\u00fas, en el c. 3 -hecho al que se alude expl\u00edcitamente en el v. 50- y que pertenec\u00eda al c\u00edrculo de los miembros del consejo y a los fariseos. Este personaje formula en el v. 51 la importante pregunta de si la ley jud\u00eda -\u00abnuestra ley\u00bb, como subraya con \u00e9nfasis- permite condenar a un hombre sin un interrogatorio judicial y sin el previo establecimiento de que ha hecho algo contrario a la ley. Aunque el derecho jud\u00edo concede una gran importancia al interrogatorio de los testigos en el proceso criminal, tambi\u00e9n conoce el interrogatorio del acusado (1). Pero lo verdaderamente importante es el conocimiento exacto de los hechos, de lo que el acusado ha hecho realmente (cf. las preguntas adecuadas de Pilato en 18, 29.35). <\/p>\n<p>Como resulta del proceso de Jes\u00fas ante Pilato, Juan trabaja con el argumento realmente importante de que no existe contra Jes\u00fas ninguna acusaci\u00f3n real merecedora de castigo, con lo que un interrogatorio s\u00f3lo podr\u00eda demostrar su inocencia. Un juicio sin tal interrogatorio ser\u00eda prejuicio peligros\u00edsimo. Pero los fariseos est\u00e1n a pique de ir contra los principios b\u00e1sicos de la tora; ellos, que tanto alardean de su conocimiento de la ley, se comportan como el am ha arez. \u00e9se es el peligro que se\u00f1ala Nicodemo. Pero la reacci\u00f3n de sus compa\u00f1eros no es menos apasionada: \u00bfTambi\u00e9n t\u00fa eres de Galilea y tienes tal vez intereses comunes con Jes\u00fas&#8230;? \u00bfEres tal vez seguidor suyo? Pues, estudia primero la tora y podr\u00e1s juzgar por ti mismo si el \u00abprofeta\u00bb -muy probablemente vuelve a haber una referencia al profeta escatol\u00f3gico como Mois\u00e9s- (2) procede de Galilea. El argumento apunta una vez m\u00e1s contra la mesianidad de Jes\u00fas. Y la per\u00edcopa termina con este argumento antimesi\u00e1nico, que para Juan tiene car\u00e1cter de prejuicio. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. Cf. sobre el tema Exo 23:1; Deu 1:16; Deu 17:4; Flavio Josefo, Ant.  Jud 14:167 : \u00abPorque la ley proh\u00edbe expresamente ejecutar a nadie, aunque se trate del hombre m\u00e1s criminal, si previamente no ha sido condenado a muerte por el sanedr\u00edn.\u00bb <\/p>\n<p> 2. Con P66 es ciertamente preferible la lecci\u00f3n \u00abel profeta\u00bb frente al habitual ning\u00fan \u00abprofeta\u00bb. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p> Meditaci\u00f3n <\/p>\n<p>Una de las preguntas que, tras la lectura del cap\u00edtulo 7 de Juan, nos asalta con mayor urgencia es precisamente \u00e9sta: \u00bfEs que la confesi\u00f3n cristiana de la mesianidad de Jes\u00fas ha de separar para siempre a jud\u00edos y cristianos? \u00bfEs que realmente una cristolog\u00eda dogm\u00e1tica tiene que conducir, casi con necesidad interna, al rechazo de los jud\u00edos, al antisemitismo y, en consecuencia, al \u00abholocausto\u00bb? Tras la aniquilaci\u00f3n jud\u00eda de Auschwitz nosotros, los cristianos, hemos de leer con otros ojos nuestro Nuevo Testamento, y tambi\u00e9n nuestra dogm\u00e1tica, nuestra historia de los dogmas y de la Iglesia. No ya con los ojos ingenuos del que lleva raz\u00f3n, sino con los ojos por fin abiertos y autocr\u00edticos de quienes han tenido muchos fracasos ciegos. Es verdad que el antisemitismo de los nazis descansaba en definitiva sobre una visi\u00f3n del mundo biol\u00f3gica, cient\u00edfica y extremadamente problem\u00e1tica, al tiempo que iba unida a un decidido anticristianismo. En su famosa frase: \u00abEspiritualmente nosotros somos semitas\u00bb, ya el papa P\u00edo XI hab\u00eda dado a conocer claramente esa conexi\u00f3n entre odio al juda\u00edsmo y odio al cristianismo. En todo caso se plantea la cuesti\u00f3n de si el moderno antisemitismo, cuyos horribles ejecutores fueron los nazis, no tendr\u00e1 tambi\u00e9n ra\u00edces cristianas. \u00ab\u00bfHasta qu\u00e9 punto hay que cargar los cr\u00edmenes antisemitas del pasado pr\u00f3ximo y lejano en la cuenta del mensaje cristiano disimulado o explicado en forma falsa o correcta? \u00bfNo es el pasado antisemita del cristianismo el testimonio m\u00e1s fehaciente contra la verdad cristiana? Tales preguntas se han ido formulando cada vez con mayor frecuencia desde finales de la segunda guerra mundial dentro y fuera del cristianismo&#8230; Hoy se reconoce en buena medida que el antisemitismo se remonta a la doctrina y predicaci\u00f3n de la Iglesia, que durante siglos ha sido antijud\u00eda, pese a la obstinada afirmaci\u00f3n en contrario de sus defensores, para quienes la culpa hay que buscarla en los propios jud\u00edos, que se han atra\u00eddo sobre s\u00ed el odio y la persecuci\u00f3n por su mismo car\u00e1cter y destino\u00bb. <\/p>\n<p>Mientras que el antiguo odio a los jud\u00edos era m\u00e1s o menos espor\u00e1dico y estaba delimitado a ciertos lugares -siendo m\u00e1s o menos la expresi\u00f3n de una xenofobia-, el \u00abodio cristiano, al menos desde aproximadamente el tiempo de Constantino, ha sido permanente, universal, alentado de manera oficial, radical y sostenido por un sistema ideol\u00f3gico\u00bb. Lo singular es que tal odio no descansa precisamente en una experiencia debida al trato con los jud\u00edos, sino en una teor\u00eda dogm\u00e1tica; se ve a los jud\u00edos a trav\u00e9s de un prisma dogm\u00e1tico. Ese es el punto m\u00e1s destacado. \u00abEs precisamente en el Evangelio seg\u00fan Juan, en el que tan dif\u00edcil resulta establecer las relaciones entre historia, literatura y teolog\u00eda, donde se advierte la necesidad de una distinci\u00f3n entre el significado y la influencia de unos textos neotestamentarios\u00bb. <\/p>\n<p>Ahora bien, la cuesti\u00f3n de si Jes\u00fas tuvo una \u00abautoconciencia mesi\u00e1nica\u00bb y c\u00f3mo la manifest\u00f3, se discute largamente en la ex\u00e9gesis. Las investigaciones hist\u00f3ricas de la ex\u00e9gesis coinciden, por ejemplo, en los puntos siguientes: primero, las concepciones mesi\u00e1nicas del juda\u00edsmo no son totalmente unitarias, aunque tienden por lo general a considerar al \u00abMes\u00edas ben David\u00bb, al Mes\u00edas dav\u00eddico o incluso nacional, como un h\u00e9roe religioso-pol\u00edtico que, por encargo de Dios, establece el dominio pol\u00edtico de Israel. Segundo, es evidente que Jes\u00fas de Nazaret no ha compartido esa concepci\u00f3n mesi\u00e1nica. M\u00e1s a\u00fan, Jes\u00fas ha rechazado resueltamente el mesianismo pol\u00edtico de cu\u00f1o zelota, teni\u00e9ndolo por sumamente peligroso; en ese sentido estuvo relativamente cerca de los fariseos. Un an\u00e1lisis detenido de las fuentes demuestra que resulta insostenible toda tentativa de interpretar la postura de Jes\u00fas en la l\u00ednea zelota. Jes\u00fas proclam\u00f3 la proximidad inminente del reino y realeza de Dios; el \u00abprop\u00f3sito radicalmente religioso\u00bb de su acci\u00f3n y de su ense\u00f1anza aparece en primer t\u00e9rmino con meridiana claridad. Desde ese punto de vista es dif\u00edcil o, mejor dicho, imposible hablar de una \u00abconciencia mesi\u00e1nica de Jes\u00fas\u00bb (en sentido pol\u00edtico). Tercero, en \u00e9pocas pasadas se repiti\u00f3 a menudo que Jes\u00fas hab\u00eda adoptado el concepto de \u00abHijo del hombre\u00bb, porque quer\u00eda distanciarse del mesianismo pol\u00edtico. El hijo del hombre apocal\u00edptico estaba menos lastrado, a la vez que la expresi\u00f3n conservaba algo misterioso. Ah\u00ed se encontrar\u00eda, pues, la verdadera autoconciencia de Jes\u00fas. Pero tal opini\u00f3n ha sido vivamente discutida. Partiendo de los distintos conceptos, a nuestro entender el concepto \u00abHijo (de Dios)\u00bb sigue conservando las mayores posibilidades de manifestar la autoconciencia de Jes\u00fas, y desde luego en estrecha conexi\u00f3n con la nueva idea de Dios. Cuarto, lo mejor es partir de la imagen que los evangelios, los cuatro sin excepci\u00f3n, ofrecen de la actividad de Jes\u00fas. Es la imagen de un maestro prof\u00e9tico, con una conexi\u00f3n singular entre profeta y maestro; un hombre que adem\u00e1s estaba dotado de fuerzas milagrosas, y que no opera precisamente con la violencia externa, sino \u00fanica y exclusivamente con su palabra. La autoridad y poder de Jes\u00fas reside s\u00f3lo en su palabra influyente y eficaz. Su palabra es su acto m\u00e1s importante. Es precisamente ese punto de vista el que Juan subraya de modo expl\u00edcito, cuando le hace decir ante Pilato: \u00abMi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis guardias habr\u00edan luchado para que no fuera yo entregado a los jud\u00edos; pero mi reino no es de aqu\u00ed.\u00bb A\u00f1adiendo luego: \u00abYo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para ser testigo de la verdad; todo el que es de la verdad escucha mi voz\u00bb (18,36s). \u00e9sta es, sin duda, la concepci\u00f3n mesi\u00e1nica cristiana del Evangelio seg\u00fan Juan; la cual se caracteriza porque en ella se funden hasta formar una nueva unidad la imagen del profeta escatol\u00f3gico como Mois\u00e9s, la del maestro prof\u00e9tico y el predicado de \u00abMes\u00edas regio\u00bb. Tal imagen no se hab\u00eda dado antes y, a partir de entonces, tampoco se encuentran im\u00e1genes paralelas de la misma en la literatura jud\u00eda. En esta nueva imagen del Mes\u00edas, en la que se refleja el hecho de la actuaci\u00f3n no violenta de Jes\u00fas, ya no pod\u00eda reapropi\u00e1rsela sin m\u00e1s ni m\u00e1s el juda\u00edsmo. La imagen mesi\u00e1nica normal del juda\u00edsmo y la nueva imagen mesi\u00e1nica cristiana del Mes\u00edas Jes\u00fas no son id\u00e9nticas. El hecho de que desde el lado cristiano no se haya meditado esto suficientemente ha conducido a graves equ\u00edvocos y a falsas pretensiones cristianas; y ello debido sobre todo a que el frente cristiano transfiri\u00f3 al propio Jes\u00fas todas las afirmaciones soberanas del Mes\u00edas religioso-pol\u00edtico, que Jes\u00fas ni fue ni quiso ser; y de ah\u00ed se han deducido unas aspiraciones de poder de las que Jes\u00fas no quiso saber absolutamente nada. <\/p>\n<p>El prestigioso sabio jud\u00edo \u00b7Gershom-Sholem dice en su tratado Zum Verstandnis der messianischen Idee im Judentum (= Para comprender la idea mesi\u00e1nica en el juda\u00edsmo): \u00abEn todas sus formas y representaciones el juda\u00edsmo siempre ha mantenido un concepto de redenci\u00f3n entendida como un proceso que se realiza en p\u00fablico, sobre el escenario de la historia y en el centro de la comunidad; en una palabra, que se cumple abiertamente en el mundo de los visibles, y sin que se pueda pensar sin esa manifestaci\u00f3n en lo visible. Por el contrario, en el cristianismo prevalece una idea que entiende la redenci\u00f3n como un proceso en el \u00e1mbito espiritual e invisible, un proceso que se desarrolla en el alma, en el mundo de cada individuo y que produce una transformaci\u00f3n secreta, a la que no tiene por qu\u00e9 corresponder nada en el mundo exterior\u00bb. <\/p>\n<p>Redenci\u00f3n para el pensamiento jud\u00edo es siempre redenci\u00f3n del mundo; de ah\u00ed que tambi\u00e9n el Mes\u00edas sea en primer t\u00e9rmino un redentor y libertador religioso-pol\u00edtico. Ahora bien, es interesante que muchos autores jud\u00edos est\u00e9n plenamente dispuestos a atribuir a Jes\u00fas una autoconciencia mesi\u00e1nica, aunque la califiquen como un gran autoenga\u00f1o. Habr\u00eda que admitir sin duda que Jes\u00fas de alguna manera se ha considerado a s\u00ed mismo como el Mes\u00edas, pues que de otra forma resultar\u00eda incomprensible toda su historia, y en especial su muerte en cruz. Pero esa autoconciencia, condicionada por su \u00e9poca, se habr\u00eda demostrado con un gran error. Los modernos jud\u00edos estudiosos del Nuevo Testamento se esfuerzan en obtener una imagen m\u00e1s atinada sobre todo del Jes\u00fas hist\u00f3rico. Famosa se ha hecho la palabra de Martin Buber: <\/p>\n<p>Desde mi juventud he considerado a Jes\u00fas como mi hermano mayor. El que la cristiandad le haya visto y le siga viendo como Dios y redentor me ha parecido siempre un hecho de enorme trascendencia, que siempre he intentado comprender por m\u00ed y por \u00e9l. Mi propia relaci\u00f3n fraternal y abierta con \u00e9l se ha ido haciendo cada vez m\u00e1s fuerte y m\u00e1s pura, y hoy le veo con una mirada m\u00e1s fuerte y m\u00e1s pura que nunca. <\/p>\n<p>Hoy estoy m\u00e1s cierto que nunca de que le corresponde un gran lugar en la historia creyente de Israel, y que ese puesto no se puede describir con ninguna de las categor\u00edas habituales. <\/p>\n<p>Nosotros, como cristianos, haremos bien en considerar estas dos cosas y en tomarlas en serio: las tentativas jud\u00edas, hoy m\u00e1s numerosas que nunca, por proyectar nueva luz sobre la figura de Jes\u00fas y por entenderle, y tambi\u00e9n las reservas jud\u00edas; estas \u00faltimas debidas sobre todo a nuestro entusiasmo de redenci\u00f3n carente de realismo y, como la historia demuestra, tambi\u00e9n peligroso, porque f\u00e1cilmente puede derivar a un antisemitismo. <\/p>\n<p>Hace poco Franz Mussner, en su Traktat uber die Juden, ha planteado una cuesti\u00f3n que, a su entender, \u00abjam\u00e1s la teolog\u00eda cristiana ha estudiado a fondo, aunque es de importancia decisiva para el di\u00e1logo judeo-cristiano\u00bb. Se trata de esta pregunta: \u00ab\u00bfPod\u00eda Jes\u00fas ser reconocido por Israel?\u00bb Mussner re\u00fane toda una serie de observaciones -que en parte tambi\u00e9n nosotros hemos mencionado en la ex\u00e9gesis-, las cuales ponen de manifiesto el enjuiciamiento tan simplista que se ha hecho durante siglos de las posibilidades jud\u00edas frente a Jes\u00fas de Nazaret. La pregunta es, en efecto, muy importante: \u00bfPod\u00edan los jud\u00edos reconocer en su hermano de Nazaret al Mes\u00edas y al Hijo de Dios? Es una pregunta que nos remite a la historia real de Jes\u00fas. Y nos recuerda que Jes\u00fas era un hombre hist\u00f3rico, un hijo de su tiempo y del pueblo jud\u00edo, un predicador ambulante y laico, pobre y nada violento, a quien unos entendieron y otros no, al que unos aceptaron entusiasmados y otros rechazaron resueltamente. Jes\u00fas fue un hombre que no tuvo m\u00e1s posibilidad de mostrarse que su propia palabra, la cual pod\u00eda a su vez ser cre\u00edda o no. Cuanto m\u00e1s nos acercamos a ese Jes\u00fas de Nazaret -al menos as\u00ed me lo parece a m\u00ed-, tanto m\u00e1s c\u00f3modo y relajado se hace el di\u00e1logo con los jud\u00edos y, por lo mismo, tanto m\u00e1s prometedor puede ser. No tendr\u00eda por qu\u00e9 seguir separ\u00e1ndonos una mesianidad falsamente entendida. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">PRIMERA PARTE<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">El ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas: Dios muestra su majestad esplendorosa al mundo (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:19-51<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:1-36<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:1-54<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-47<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 6:1-71<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-53<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:1-59<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-41<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 10:1-42<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 11:1-57<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 12:1-50<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">De Can\u00e1 a Jerusal\u00e9n<\/span><\/p>\n<p>Los caps. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:1-36<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:1-54<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-47<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 6:1-71<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-53<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:1-59<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-41<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 10:1-42<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 11:1-57<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 12:1-50<\/span><\/span> muestran una serie de siete milagros o se\u00f1ales que Jes\u00fas realiza durante su ministerio p\u00fablico. Por medio de ellos muestra la gloria de Dios al mundo. Esta secci\u00f3n, que comienza con la se\u00f1al de la boda en Can\u00e1 de Galilea, es conocida por los comentaristas como \u201cel libro de las se\u00f1ales\u201d.<\/p>\n<p>Los 25 vers\u00edculos del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span> se organizan en tres temas: (1) El milagro en Can\u00e1 de Galilea, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-12<\/span><\/span>. (2) La expulsi\u00f3n de los mercaderes del templo, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:13-22<\/span><\/span>. (3) La reacci\u00f3n y las se\u00f1ales en Jerusal\u00e9n, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:23-25<\/span><\/span>.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n para la fiesta de Tabern\u00e1culos<\/span><\/p>\n<p>Cronol\u00f3gicamente hablando han pasado unos seis meses entre la fiesta de la Pascua (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 6:4<\/span><\/span>) y la fiesta de los Tabern\u00e1culos. Jes\u00fas no hab\u00eda vuelto a Jerusal\u00e9n. A partir de esta fiesta \u00e9l centr\u00f3 su ministerio alrededor de Jerusal\u00e9n y ya no volver\u00e1 a Galilea. Esta fiesta, que era la m\u00e1s popular, alegre y solemne del a\u00f1o, se celebraba en octubre (el mes de \u201ctisri\u201d) despu\u00e9s de las cosechas. A partir de ahora la violencia de las autoridades contra Jes\u00fas y sus seguidores ir\u00e1 en aumento. Juan intencionalmente no dice nada m\u00e1s del ministerio de Jes\u00fas en Galilea durante estos seis meses. De ahora en adelante le interesa centrar su atenci\u00f3n en la violencia y rechazo de Jerusal\u00e9n hacia Jes\u00fas. La violencia aparece acentuada precisamente por las constantes referencias al arresto y muerte de Jes\u00fas (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:13<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:19<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:25<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:30<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:32<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:44<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:37<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:40<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:59<\/span><\/span>).<\/p>\n<p>Por lo visto en los caps. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-47<\/span><\/span> y <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 6:1-71<\/span><\/span> sabemos que un milagro o se\u00f1al puede ser en Juan el pretexto para el desarrollo de un discurso. El texto del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-53<\/span><\/span> es el m\u00e1s discutido, desde el punto de vista de la redacci\u00f3n, de todo el evangelio. Contiene peque\u00f1os discursos por parte de Jes\u00fas zurcidos alrededor de la fiesta en un discurso largo. Se nota que este cap\u00edtulo, junto con el <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:1-59<\/span><\/span>, no presenta ning\u00fan milagro. El redactor tiene entonces que volver a mencionar m\u00e1s bien la se\u00f1al del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-47<\/span><\/span> (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:21<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:23<\/span><\/span>), realizada en Jerusal\u00e9n. Algunos comentaristas creen que originalmente el cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-53<\/span><\/span> segu\u00eda al <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-47<\/span><\/span>, con el <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 6:1-71<\/span><\/span> siguiendo al <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:1-54<\/span><\/span>. Pero si Jes\u00fas acababa de realizar el milagro de <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-15<\/span><\/span>, la petici\u00f3n de sus hermanos de que fuera a Judea para hacer las se\u00f1ales milagrosas all\u00e1 (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:3<\/span><\/span>) no tendr\u00eda ning\u00fan sentido. Adem\u00e1s, no existen evidencias textuales que apoyen la hip\u00f3tesis de reorganizar los cap\u00edtulos. Lo mejor para el traductor es seguir conservando el orden del texto original griego como ha llegado hasta hoy.<\/p>\n<p>El material discursivo en esta secci\u00f3n se organiza en torno a una semana que es el tiempo de duraci\u00f3n de la fiesta de Tabern\u00e1culos. Primero se anuncia la fiesta (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:2<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:10<\/span><\/span>); despu\u00e9s se menciona que en la mitad de la fiesta Jes\u00fas sube a Jerusal\u00e9n (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:14<\/span><\/span>); sigue el d\u00eda m\u00e1s solemne de la fiesta (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:37<\/span><\/span>); y, finalmente, despu\u00e9s de la fiesta, para incluir los caps. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:1-59<\/span><\/span> y <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-41<\/span><\/span>. La organizaci\u00f3n del texto quedar\u00eda as\u00ed:<\/p>\n<p>1. Antes de la fiesta (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-13<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>a. Jes\u00fas y sus hermanos (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-9<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>b. La opini\u00f3n de los incr\u00e9dulos (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:10-13<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>2. Jes\u00fas a mitad de la fiesta (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:14-36<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>a. Origen de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:14-18<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>b. Mois\u00e9s en el argumento de Jes\u00fas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:19-24<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>c. \u00bfEs Jes\u00fas el Mes\u00edas? (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:25-36<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>1) Ense\u00f1anzas como Mes\u00edas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:25-29<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>2) Actitudes frente al Mes\u00edas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:30-36<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>3. Jes\u00fas en el \u00faltimo d\u00eda de la fiesta (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:37-53<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>a. El agua viviente del Esp\u00edritu (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:37-39<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>b. Divisi\u00f3n entre el pueblo (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:40-44<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>c. Indignaci\u00f3n de las autoridades (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:45-53<\/span><\/span>)<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">1. Antes de la fiesta (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-13<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">a. Jes\u00fas y sus hermanos (vv. <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-9<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Para esta secci\u00f3n los t\u00edtulos ofrecidos por las versiones protestantes y cat\u00f3licas difieren marcadamente, ya que estas \u00faltimas prefieren evitar mencionar a los \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas, lo que no ocurre con las primeras. <span style=\"font-style:italic\">Incredulidad de los hermanos de Jes\u00fas<\/span> (RV60, RV95), <span style=\"font-style:italic\">Los hermanos de Jes\u00fas no cre\u00edan en \u00e9l<\/span> (DHH, TLA), <span style=\"font-style:italic\">Incredulidad de los parientes de Jes\u00fas<\/span> (BA), <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas sube a Jerusal\u00e9n para la fiesta y ense\u00f1a<\/span> (BJ), <span style=\"font-style:italic\">Va de inc\u00f3gnito<\/span> (NBE). Consideramos que es m\u00e1s dominante el tema de la exhortaci\u00f3n de los hermanos de Jes\u00fas para que vaya a la fiesta que su incredulidad respecto a Jes\u00fas, por lo que consideramos m\u00e1s apropiado el siguiente t\u00edtulo: <span style=\"font-style:italic\">Los hermanos de Jes\u00fas lo exhortan a subir a Jerusal\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Despu\u00e9s de esto<\/span> traduce el \u201cdespu\u00e9s de un tiempo\u201d estudiado en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:12<\/span><\/span>. Jes\u00fas caminaba o andaba por los alrededores de Galilea. Posiblemente, por el tiempo de los verbos, se puede entender que se refiere al tiempo entre la Pascua y Tabern\u00e1culos. Tambi\u00e9n tiene el sentido de \u201cviajaba de un lugar para otro en Galilea\u201d o que \u201cvisitaba los lugares en Galilea\u201d en un ministerio itinerante. Tambi\u00e9n \u201cpasaba un buen tiempo en Galilea\u201d. Esta \u00faltima oraci\u00f3n quiz\u00e1s ayuda m\u00e1s al sentido, pues da la idea de que visitaba a la gente. Al mismo tiempo respalda la idea en la segunda parte del vers\u00edculo de que Jes\u00fas no deseaba visitar Judea: \u201cy no iba a visitar por Judea\u201d. La CEV, siguiendo otras evidencias textuales, cambia el orden del vers\u00edculo y a la vez la raz\u00f3n por la cual Jes\u00fas sale de Galilea: porque los jud\u00edos quieren matarlo, y por eso se va a Judea. Sin embargo, todo lo contrario, la mayor\u00eda de las traducciones siguen el orden del texto y dan como raz\u00f3n de que Jes\u00fas permanezca en Galilea y no quiera ir a Judea, los deseos homicidas de las autoridades jud\u00edas: <span style=\"font-weight:bold\">porque los jud\u00edos intentaban matarlo<\/span>, \u00abporque los jefes jud\u00edos lo buscaban para matarlo\u00bb (TLA), \u00abporque los jud\u00edos buscaban una ocasi\u00f3n para matarle\u00bb (BI). <span style=\"font-weight:bold\">Los jud\u00edos<\/span> se refiere a los dirigentes o autoridades jud\u00edas y no a todo el pueblo.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jua 5:18<\/span>; <span class='bible'>Jua 7:19<\/span>; <span class='bible'>Jua 7:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Jes\u00fas va de Galilea a Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n es una exposici\u00f3n de las relaciones de Jes\u00fas con su familia y con los jud\u00edos en general a esta altura de su ministerio. Jes\u00fas ten\u00eda conciencia de la hostilidad y el complot en su contra (1) y Juan menciona esto para dar cuenta de su retraso al ir a la fiesta. La fiesta de los Tabern\u00e1culos era una fiesta popular y nadie que quisiera entrar en contacto con el mayor n\u00famero posible de gente pod\u00eda hacer algo mejor que aparecer en Jerusal\u00e9n en aquel momento. Ese fue el razonamiento de los hermanos de Jes\u00fas (3). Quiz\u00e1 hab\u00edan o\u00eddo que recientemente muchos de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas lo hab\u00edan abandonado (6:66). Pero el v. 4 muestra que no alcanzaban a captar el car\u00e1cter de la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Su prop\u00f3sito no era el de estar a la vista del p\u00fablico. Para \u00e9l no era m\u00e1s probable que el mundo creyera en \u00e9l que sus hermanos. La respuesta que dio Jes\u00fas en el v. 6 muestra su comprensi\u00f3n de que sus movimientos estaban gobernados por un ritmo que otros encontraban dif\u00edcil de entender. Para sus hermanos el tiempo siempre est\u00e1 a la mano, o sea que cualquiera es bueno. La palabra tiempo aqu\u00ed indica un tiempo oportuno y debe distinguirse de cualquier menci\u00f3n previa a la \u201chora\u201d, aunque est\u00e9 relacionado. Pareciera que Jes\u00fas estaba comentando el uso que hicieron sus hermanos de la palabra mundo (7) porque ellos no se hab\u00edan dado cuenta de que era hostil a Jes\u00fas (en el sentido en que se usa en el Evangelio). Aqu\u00ed se emplea espec\u00edficamente con un sentido moral (porque sus obras son malas). Algunos textos en el v. 8 incluyen un \u201cno\u201d y otros \u201ca\u00fan no\u201d. La segunda lectura puede haber sido un intento de evitar una dificultad dado que Jes\u00fas s\u00ed fue a Jerusal\u00e9n, pero la primera es la m\u00e1s probable. En ese caso, Jes\u00fas no estaba negando que ir\u00eda a la fiesta, sino que estaba neg\u00e1ndose a hacerlo tal como quer\u00edan sus hermanos en una demostraci\u00f3n p\u00fablica. Esto es apoyado por la afirmaci\u00f3n en el v. 10.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7.2 La Fiesta de los Tabern\u00e1culos se describe en Lev 23:33ss. Este acontecimiento ten\u00eda lugar en octubre, alrededor de seis meses despu\u00e9s de la celebraci\u00f3n de la Pascua mencionada en Joh 6:2-5. La fiesta conmemoraba los d\u00edas en que los israelitas peregrinaban por el desierto y viv\u00edan en tabern\u00e1culos (Lev 23:43).7.3-5 A los hermanos de Jes\u00fas les resultaba dif\u00edcil creer en El. A la larga, algunos de estos hermanos llegar\u00edan a convertirse en l\u00edderes de la iglesia (Santiago, por ejemplo), pero durante varios a\u00f1os se avergonzaron de Jes\u00fas. Despu\u00e9s de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, por fin creyeron. Hoy en d\u00eda tenemos toda raz\u00f3n de creer porque contamos con la narraci\u00f3n completa de los milagros, la muerte y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n contamos con la evidencia de lo que el evangelio ha obrado en la vida de las personas a trav\u00e9s de los siglos. No se pierda esta oportunidad de creer en el Hijo de Dios.7.7 Como el mundo odiaba a Jes\u00fas, quienes lo seguimos podemos esperar que la gente tambi\u00e9n nos odie. Si las circunstancias marchan demasiado bien, preg\u00fantese si sigue a Cristo como debiera. Podemos estar agradecidos cuando la vida transcurre sin dificultad, pero debemos asegurarnos de que no sea a costa de seguir a Cristo a medias o de no seguirlo.7.10 Jes\u00fas vino con el regalo m\u00e1s grande ofrecido jam\u00e1s, \u00bfpor qu\u00e9 entonces a menudo actuaba en secreto? Los l\u00edderes religiosos lo odiaban y muchos rechazaban su regalo de salvaci\u00f3n no importaba lo que dijera o hiciera. Cuanto m\u00e1s ense\u00f1aba y obraba Jes\u00fas en p\u00fablico, m\u00e1s problemas causaban dichos l\u00edderes a Jes\u00fas y a sus seguidores. De modo que era necesario que Jes\u00fas ense\u00f1ase y obrase con la mayor discreci\u00f3n posible. Muchas personas hoy en d\u00eda cuentan con el privilegio de ense\u00f1ar, predicar y adorar p\u00fablicamente enfrent\u00e1ndose a muy poca persecuci\u00f3n. Estos creyentes debieran estar agradecidos y aprovechar al m\u00e1ximo sus oportunidades de proclamar el evangelio.7.13 Los l\u00edderes religiosos ten\u00edan gran influencia sobre la gente com\u00fan. Al parecer no pudieron hacerle gran cosa a Jes\u00fas durante este tiempo, pero amenazaban a cualquiera que pudiera apoyarlo p\u00fablicamente. La expulsi\u00f3n de la sinagoga era una de las represalias por creer en Cristo (9.22). Para un jud\u00edo, esto constitu\u00eda un castigo severo.7.13 \u00a1Todos hablaban de Jes\u00fas! Pero cuando lleg\u00f3 el momento de hablar a su favor en p\u00fablico, callaron. Tuvieron temor. El temor puede ahogar nuestro testimonio. Aunque muchos hablan de Cristo en la iglesia, cuando llega el momento de hacer una declaraci\u00f3n p\u00fablica de fe, a menudo sienten verg\u00fcenza. Jes\u00fas dice que nos reconocer\u00e1 delante de Dios si lo reconocemos delante de los hombres (Mat 10:32). \u00a1Tenga valor! \u00a1Hable de Cristo!7.16-18 Los que procuran conocer la voluntad de Dios y cumplirla sabr\u00e1n en forma intuitiva que Jes\u00fas dijo la verdad con respecto a su persona. \u00bfHa escuchado alguna vez a oradores religiosos y se ha preguntado si dec\u00edan la verdad? Debe probarlos: (1) sus palabras deben estar de acuerdo con la Biblia, no contradecirla; (2) sus palabras deben se\u00f1alar a Dios y a su voluntad, no a ellos mismos.7.19 Los fariseos pasaban sus d\u00edas tratando de alcanzar la santidad mediante la observaci\u00f3n de las reglas meticulosas que hab\u00edan agregado a la Ley de Dios. La acusaci\u00f3n de Jes\u00fas de que no guardaban la Ley de Mois\u00e9s los hiri\u00f3 profundamente. A pesar del pomposo orgullo propio y del que sent\u00edan por sus reglas, ni siquiera llegaban a cumplir con su religi\u00f3n legalista, pues viv\u00edan muy por debajo de lo que requer\u00eda la Ley de Mois\u00e9s. El homicidio sin duda iba en contra de la Ley. Los seguidores de Jes\u00fas debieran hacer m\u00e1s de lo que demanda la ley moral y esto no se logra con a\u00f1adiduras a sus requisitos, sino yendo por encima y por debajo de los simples permisos y prohibiciones de la ley para llegar al esp\u00edritu de la misma.7.20 La mayor\u00eda de las personas tal vez no estaban al tanto de la conspiraci\u00f3n para matar a Jes\u00fas (5.18). Hab\u00eda un peque\u00f1o grupo que buscaba el momento oportuno para matarlo, pero casi todos a\u00fan no hab\u00edan llegado a una conclusi\u00f3n en cuanto a qu\u00e9 era lo que cre\u00edan con respecto a El.7.21-23 De acuerdo con la Ley de Mois\u00e9s, la circuncisi\u00f3n deb\u00eda efectuarse ocho d\u00edas despu\u00e9s del nacimiento de un beb\u00e9 (Gen 17:9-14; Lev 12:3). Este rito se cumpl\u00eda en todos los varones jud\u00edos para demostrar su identidad como parte del pueblo del pacto con Dios. Si el octavo d\u00eda despu\u00e9s del nacimiento era de reposo, la circuncisi\u00f3n se hac\u00eda de todos modos (a pesar de considerarse trabajo). Aun cuando los l\u00edderes religiosos permit\u00edan ciertas excepciones a las leyes del d\u00eda de reposo, no le permitieron ninguna a Jes\u00fas, que sencillamente mostraba misericordia a los que necesitaban sanidad.7.26 Este cap\u00edtulo muestra muchas de las formas en que la gente reacciona ante Jes\u00fas. Lo llamaron bueno (7.12), enga\u00f1ador (7.12), endemoniado (7.20), el Cristo (7.26) y el profeta (7.40). Debemos determinar en nuestras mentes qui\u00e9n era Jes\u00fas, sabiendo que cualquier cosa que decidamos tendr\u00e1 consecuencias eternas.7.27 Una tradici\u00f3n popular dec\u00eda que el Mes\u00edas sencillamente aparecer\u00eda. Pero los que cre\u00edan esta tradici\u00f3n pasaban por alto las Escrituras que anunciaban con claridad el lugar de nacimiento del Mes\u00edas (Mic 5:2).7.37 Las palabras de Jes\u00fas, \u00abVenga a m\u00ed y beba\u00bb, hac\u00edan alusi\u00f3n al tema de muchos pasajes b\u00edblicos que hablan acerca de las bendiciones generadoras de vida del Mes\u00edas (Isa 12:2-3; Isa 44:3-4; Isa 58:11). Al prometer dar el Esp\u00edritu Santo a todo el que creyese, Jes\u00fas declaraba ser el Mes\u00edas, ya que eso era algo que solo el Mes\u00edas pod\u00eda hacer.7.38 Jes\u00fas us\u00f3 la expresi\u00f3n agua viva en 4.10 para referirse a la vida eterna. Aqu\u00ed utiliza la expresi\u00f3n para referirse al Esp\u00edritu Santo. Los dos van juntos: dondequiera que se acepte el Esp\u00edritu Santo, trae vida eterna. Jes\u00fas ense\u00f1a m\u00e1s acerca del Esp\u00edritu Santo en los cap\u00edtulos 14-16. El Esp\u00edritu Santo dio poder a los seguidores de Jes\u00fas en Pentecost\u00e9s (Hechos 2) y desde entonces ha estado al alcance de todos los que aceptan a Jes\u00fas como Salvador.7.40-44 La multitud hac\u00eda preguntas acerca de Jes\u00fas. Algunos cre\u00edan, otros eran hostiles y otros lo descalificaban como Mes\u00edas porque era de Nazaret, no de Bel\u00e9n (Mic 5:2). Pero El naci\u00f3 en Bel\u00e9n (Luk 2:1-7), aunque creci\u00f3 en Nazaret. Si hubiesen prestado m\u00e1s atenci\u00f3n, no habr\u00edan arribado a conclusiones err\u00f3neas. Cuando busque la verdad de Dios, aseg\u00farese de escudri\u00f1ar la Biblia con atenci\u00f3n y reflexi\u00f3n conservando abierto el coraz\u00f3n. No llegue a conclusiones antes de informarse bien de lo que dice la Biblia.7.44-46 Aunque los romanos gobernaban Palestina, daban autoridad a los l\u00edderes religiosos jud\u00edos en los casos de asuntos civiles y religiosos de menor cuant\u00eda. Los l\u00edderes religiosos supervisaban a sus propios alguaciles y los invest\u00edan de poder para arrestar a cualquiera que provocase un disturbio o quebrantase cualquiera de sus leyes ceremoniales. Como dichos l\u00edderes desarrollaron cientos de leyes triviales, resultaba casi imposible que cualquiera, incluso ellos mismos, escapase de quebrantar, pasar por alto o al menos desconocer alguna en un momento dado. Pero estos alguaciles no pod\u00edan encontrar justificaci\u00f3n para arrestar a Jes\u00fas. Y al escucharlo con la intenci\u00f3n de descubrir alguna evidencia, no pudieron evitar escuchar las maravillosas palabras que dec\u00eda.7.46-49 Los l\u00edderes jud\u00edos se ve\u00edan como un grupo selecto que era el \u00fanico poseedor de la verdad, y rechazaban la verdad en cuanto a Cristo porque no hab\u00eda partido de ellos. Es f\u00e1cil pensar que somos due\u00f1os de la verdad y que los que no est\u00e1n de acuerdo con nosotros est\u00e1n totalmente equivocados. Pero la verdad de Dios est\u00e1 al alcance de todos. No copie la actitud ego\u00edsta y estrecha de los fariseos.7.50-52 Este pasaje ofrece un vistazo m\u00e1s a la vida de Nicodemo, el fariseo que visit\u00f3 a Jes\u00fas de noche (cap\u00edtulo 3). Al parecer, Nicodemo se convirti\u00f3 en un creyente secreto. Como la mayor\u00eda de los fariseos odiaba a Jes\u00fas y deseaba matarlo, Nicodemo arriesg\u00f3 su reputaci\u00f3n y su encumbrada posici\u00f3n cuando habl\u00f3 a favor de Jes\u00fas. Su declaraci\u00f3n fue valiente y de inmediato los fariseos sospecharon de \u00e9l. Despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas, Nicodemo le llev\u00f3 especias para ungirle (19.39). Esa es la \u00faltima vez que lo mencionan las Escrituras.7.51 Nicodemo confront\u00f3 a los fariseos con la realidad de que no guardaban sus leyes. Los fariseos perd\u00edan terreno; los alguaciles volvieron impactados por Jes\u00fas (7.46) y uno de los mismos fariseos, Nicodemo, lo defend\u00eda. Al ver que quedaban expuestos sus motivos hip\u00f3critas y que su prestigio se desmoronaba lentamente, comenzaron a movilizarse con el fin de protegerse. El orgullo habr\u00eda de interferir con su capacidad de razonar y en poco tiempo los obsesionar\u00eda el deseo de deshacerse de Jes\u00fas por el simple hecho de evitar la humillaci\u00f3n. Lo bueno y lo justo no importaban.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 371 Mar 9:30; Jua 5:18<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Despu\u00e9s de esto.  Unos seis meses han transcurrido entre la Pascua (6:4) y la fiesta de los Tabern\u00e1culos (7:2). Juan no menciona cada incidente del ministerio de Jes\u00fas (cp. 21:25).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> Aunque el Se\u00f1or es Dios el Creador, El vivi\u00f3 en la tierra como un hombre y sufri\u00f3 persecuci\u00f3n a manos de Sus criaturas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>104 (C) JERUSAL\u00c9N DURANTE LA FIESTA DE LOS TABERN\u00c1CULOS (7,1-8,59). El proceso de re\u00addacci\u00f3n del material de estos cap\u00edtulos fue complejo, como ponen en evidencia algunas secuencias extra\u00f1as, los cambios bruscos de tema y la falta de un contexto adecuado para<br \/>\n8,12-59. \u00danicamente el vers\u00edculo introductorio \u00abYo soy la luz del mundo\u00bb (v. 12) y la referen\u00adcia conclusiva al Templo (v. 59) sugieren que este discurso tiene lugar al final de la fiesta de los Tabern\u00e1culos que sirve de estructura al cap. 7. (Los copistas posteriores intentaron quiz\u00e1s resolver la incongruencia narrativa in\u00adsertando el episodio no jo\u00e1nico de la mujer ad\u00faltera en 7,53-8,11.) Jn 8 es el punto culmi\u00adnante del enfrentamiento de Jes\u00fas con \u00ablos ju\u00add\u00edos\u00bb, puesto que en \u00e9l Jes\u00fas se atribuye el \u00abYo soy\u00bb divino (vv. 28.58).<br \/>\nLa s\u00fabita reaparici\u00f3n del debate sobre la curaci\u00f3n del paral\u00edtico en 7,19-23 y la men\u00adci\u00f3n de una conspiraci\u00f3n contra Jes\u00fas que no forma parte del contexto narrativo de estos vers\u00edculos (w. 1.19.25.30.32) anticipan el pro\u00adceso cuasi-judicial al que se ver\u00e1 sometido Je\u00ads\u00fas al final del cap\u00edtulo (w. 44-52) y a\u00edslan na\u00adrrativamente el discurso que queda entre ellos. La defensa de la curaci\u00f3n en s\u00e1bado que apa\u00adrece en 7,19-23 no tiene una orientaci\u00f3n tan claramente cristol\u00f3gica como 5,19-47. En lu\u00adgar de enfatizar que \u00e9l act\u00faa en s\u00e1bado como su Padre, Jes\u00fas utiliza el mismo tipo de argu\u00admentaci\u00f3n legal que en los sin\u00f3pticos (cf. Mc 2,23-26; Mt 12,5). La pregunta sobre el origen de los \u00abconocimientos\u00bb de Jes\u00fas (7,15-17) per\u00adtenece al mismo contexto narrativo que la dis\u00adcusi\u00f3n sobre el s\u00e1bado. Probablemente esta secci\u00f3n de Jn 7 formaba parte en un principio del episodio de la curaci\u00f3n en s\u00e1bado que qued\u00f3 interrumpido por el largo discurso de Jes\u00fas sobre su relaci\u00f3n con Dios como dador de vida y juez. La divisi\u00f3n de opini\u00f3n y la tra\u00adma urdida contra Jes\u00fas en 7,43-44 quiz\u00e1s for\u00admaran tambi\u00e9n parte del episodio original. El recurso al tema de la Pascua en Jn 6 provee de contexto el ministerio de Jes\u00fas entre la fiesta innominada de Jn 5 (en realidad, un episodio de controversia sobre el s\u00e1bado) y el retorno de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n durante la fiesta de los Tabern\u00e1culos de Jn 7. Juan aprovecha la ocasi\u00f3n de esta nueva \u00absubida\u00bb a Jerusal\u00e9n para mos\u00adtrar al lector que, aunque Jes\u00fas deba manifes\u00adtarse en Jerusal\u00e9n, esto no ocurrir\u00e1 hasta que haya llegado la hora de su glorificaci\u00f3n en la cruz. Toda conspiraci\u00f3n contra Jes\u00fas ser\u00e1 in\u00fa\u00adtil hasta que no llegue la hora de su retorno al Padre. (V\u00e9ase H. W. Attridge, CBQ 42 [1980] 160-70.)<br \/>\n105 (i) Galilea: Jes\u00fas rechaza el consejo de ir a la fiesta (7,1-9). 1-2. La presencia de Jes\u00fas en Galilea est\u00e1 relacionada con la amenaza de muerte pronunciada en su contra por \u00ablos ju\u00add\u00edos\u00bb de Judea (cf. 5,18). 2. Tabern\u00e1culos: \u2192 Instituciones, 76:133-38. 3. Los \u00abhermanos\u00bb y los \u00abdisc\u00edpulos\u00bb de Jes\u00fas aparecieron por \u00fal\u00adtima vez en 2,12, en Cafarna\u00fan, el lugar del discurso sobre el pan de vida. La tradici\u00f3n so\u00adbre la incomprensi\u00f3n de los parientes de Jes\u00fas est\u00e1 presente tambi\u00e9n en los sin\u00f3pticos (Mc 3,21.31-32; 6,4). El lector sabe bien que los sig\u00adnos de Jes\u00fas no van a procurarle en Judea la aprobaci\u00f3n que anticipan sus hermanos (v\u00e9a\u00adse 2,23-24). 4. darte a conocer al mundo: La pe\u00adtici\u00f3n de una demostraci\u00f3n p\u00fablica de los po\u00adderes de Jes\u00fas es paralela a la lectura pol\u00edtica de la multiplicaci\u00f3n de los panes en 6,14-15. Sin embargo, la tensi\u00f3n entre la actuaci\u00f3n de Jes\u00fas que parece dirigir sus \u00absignos\u00bb solamen\u00adte a los creyentes y la demanda que \u00e9stos sean manifestados al mundo quiz\u00e1s refleje una de las acusaciones jud\u00edas contra la identificaci\u00f3n cristiana de Jes\u00fas con el Mes\u00edas. R. E. Brown (BGJ 308) identifica en las expectativas mesi\u00e1nicas un patr\u00f3n paralelo al de las tentaciones de la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica: (a) el pueblo desea coronar rey a Jes\u00fas (Jn 6,15; oferta de los rei\u00adnos del mundo, Mt 4,8); (b) el pueblo le pide el milagro del man\u00e1 (Jn 6,31; que las piedras se conviertan en pan, Mt 4,3); (c) demostraci\u00f3n p\u00fablica de los poderes de Jes\u00fas (Jn 7,4; l\u00e1nza\u00adte desde el pin\u00e1culo del templo, Mt 4,5). 5. El comentario del narrador recuerda al lector que tales peticiones son fruto de la falta de fe.<br \/>\n6-7. no me ha llegado el momento: El odio que provocar\u00e1 los intentos de acabar con la vida de Jes\u00fas (p.ej., 8,59) se halla ya presente. La \u00abho\u00adra\u00bb de su crucifixi\u00f3n\/exaltaci\u00f3n ser\u00e1 el mo\u00admento culminante del proceso c\u00f3smico inicia\u00addo por su testimonio; el mundo ser\u00e1 declarado culpable y esta ser\u00e1 la tarea que el Par\u00e1clito deber\u00e1 llevar a cabo (16,8-10).<br \/>\n106 (ii) Jes\u00fas va secretamente a la fiesta (7,10-13). La partida \u00absecreta\u00bb de Jes\u00fas a Je\u00adrusal\u00e9n provee de contexto narrativo a las murmuraciones (cf. 6,41.61) en Jerusal\u00e9n. Los debates entre opiniones divergentes (tambi\u00e9n 7,40-41; 10,20-21) a menudo introducen acu\u00adsaciones contra Jes\u00fas que emergieron durante las discusiones entre los cristianos jo\u00e1nicos y sus oponentes. El v. 13 refleja esta situaci\u00f3n refiri\u00e9ndose al \u00abmiedo de los jud\u00edos\u00bb que evita que el pueblo hable abiertamente sobre Jes\u00fas. El pasaje introduce a tres grupos, ninguno de ellos creyente, que interactuar\u00e1n con Jes\u00fas du\u00adrante su predicaci\u00f3n en Jerusal\u00e9n: (a) \u00abdisc\u00ed\u00adpulos\u00bb, personas con una fe inadecuada en Je\u00ads\u00fas que se basa en los primeros \u00absignos\u00bb de \u00e9ste; (b) la multitud, en la mayor\u00eda de los epi\u00adsodios dividida en su opini\u00f3n sobre Jes\u00fas; (c) \u00ablos jud\u00edos\u00bb, a veces representados por los fa\u00adriseos que el evangelista considera sus l\u00edderes y los enemigos declarados de Jes\u00fas.<br \/>\n107 La mayor cr\u00edtica contra Jes\u00fas, la acu\u00adsaci\u00f3n de que se trata de un falsario que enga\u00ad\u00f1a al pueblo (v. 12), se repite en 7,47 (cf. su uso como acusaci\u00f3n legal en Lc 23,2). Fuentes posteriores jud\u00edas (bSanh. 43a) y cristianas (Justino, Dial. 69,7; 108,2) atestiguan que los jud\u00edos condenaron a Jes\u00fas por \u00abbrujo\u00bb y por\u00adque \u00abenga\u00f1aba a la gente\u00bb. Jes\u00fas ser\u00e1 pues condenado como \u00abfalso profeta\u00bb seg\u00fan la ley en Dt 18,18-22 (tambi\u00e9n Dt 13,1-16; mSanh. 11, 5). Los escritos apocal\u00edpticos describen la llegada de falsos profetas que enga\u00f1ar\u00e1n a la gente y obrar\u00e1n milagros (Mc 13,22; Mt 24,11; lQpHab 2,2; 5,9-12 sobre \u00abel hombre de las mentiras\u00bb). Jn 7 hace frente a estas acusacio\u00adnes. (El evangelista ha ofrecido ya una prime\u00adra respuesta en 6,14-15 mostrando que Jes\u00fas no est\u00e1 interesado en reunir grandes multitu\u00addes ni en seducir a nadie con sus signos.)<br \/>\n108 (iii) Jes\u00fas ense\u00f1a en el Templo (7,14-24). Hemos visto ya los principales argumen\u00adtos de la autodefensa de Jes\u00fas: Jes\u00fas no habla en nombre propio sino en nombre de Dios (vv. 17-18; 5,19.30); no act\u00faa seg\u00fan su propia vo\u00adluntad (7,17; 5,30); no busca su propia gloria (7,18; 5,41.44). El contraste entre los \u00abconoci\u00admientos\u00bb (grammata) de Jes\u00fas y la idea que sus oponentes tienen de las \u00abense\u00f1anzas\u00bb (grammata) de Mois\u00e9s es asimismo motivo de controversia desde el principio (7,15; cf. 5,47). Jes\u00fas acusa a los oponentes que desean ma\u00adtarle de contradecir la misma ley de Mois\u00e9s que afirman defender (v. 19; 5,18). 20. \u00bfqui\u00e9n intenta matarte?: La multitud interpreta las palabras de Jes\u00fas como prueba de que \u00abest\u00e1 endemoniado\u00bb. La tradici\u00f3n sin\u00f3ptica presen\u00adta esta acusaci\u00f3n tras la curaci\u00f3n en s\u00e1bado y en relaci\u00f3n con la falta de fe de sus parientes, contexto probable en la tradici\u00f3n usada por Juan (Mc 3,20-22). 22-23. si circuncid\u00e1is a un hombre en s\u00e1bado: Aqu\u00ed Jes\u00fas responde con un estilo de argumentaci\u00f3n m\u00e1s convencional que el utilizado en Jn 5. Argumenta a partir del \u00abcaso menor\u00bb permitido por sus oponen\u00adtes, la circuncisi\u00f3n de un ni\u00f1o en s\u00e1bado, has\u00adta el \u00abcaso mayor\u00bb, el restablecimiento de la salud en el sentido m\u00e1s amplio. As\u00ed demuestra sus \u00abconocimientos\u00bb y la injusticia de la acu\u00adsaci\u00f3n que se le dirige (v. 24).<br \/>\n109 (iv) Divisi\u00f3n: \u00bfEs \u00e9ste el Mes\u00edas? (7,25-31). 25-27. cuando aparezca el Mes\u00edas, nadie sabr\u00e1 de d\u00f3nde viene: Justino atestigua esta creencia: el Mes\u00edas se halla escondido en\u00adtre los hombres hasta que ser\u00e1 \u00abrevelado\u00bb por la unci\u00f3n de El\u00edas (Dial. 8,4; 110,1). 28-29. El lector conoce ya la respuesta a esta objeci\u00f3n. Jes\u00fas no \u00abprocede\u00bb del \u00ablugar\/padres\u00bb que le atribuye la multitud, sino que procede del cie\u00adlo (6,41-42). Solamente los que \u00abconocen\u00bb al Padre que ha enviado a Jes\u00fas reconocen su procedencia (cf. 6,43-45). 30-31. La escena concluye con una nueva divisi\u00f3n: los que in\u00adtentan acabar con su vida y los que \u00abcreen\u00bb en base a sus \u00absignos\u00bb.<br \/>\n110 (v) Los guardias son enviados a arres\u00adtar a Jes\u00fas (7,32-36). La divisi\u00f3n de la multitud hace llegar la popularidad de Jes\u00fas a o\u00eddos de los fariseos (cf.4, 1.3), que en Juan se muestran siempre interesados en suprimir la fe en Jes\u00fas (7,47-48; 9,13-16.24-29.40; 11,46; 12,19.42). 33-34. me buscar\u00e9is, pero no me encontrar\u00e9is: La \u00abhora\u00bb se aproxima (cf. 11,9-10). Un anun\u00adcio similar al final del ministerio p\u00fablico sirve de juicio contra la falta de fe (12,35-36). Esta amenaza se expl\u00edcita en 8,21.23: morir\u00e1n por sus pecados. 35-36. El lector puede discernir el sentido oculto en las palabras de la multi\u00adtud. Cuando Jes\u00fas retorne al Padre, atraer\u00e1 a otros, \u00ablos griegos\u00bb, hacia \u00e9l (cf. 12,21-22).<br \/>\n111 (vi) Jes\u00fas es el agua viva (7,37-39). El simbolismo del agua en este evangelio alcanza aqu\u00ed su punto culminante. En el s\u00e9ptimo d\u00eda de los Tabern\u00e1culos, los sacerdotes tomaban agua del manantial de Silo\u00e9 y circundaban el altar siete veces. La multitud agitaba ramas de mirto y sauce sujetas con fibra de palmera en la mano derecha y sosten\u00eda un \u00abetr\u00f3n\u00bb o lim\u00f3n salvaje en la mano izquierda como signo de fertilidad. Tras la procesi\u00f3n en torno al altar, los sacerdotes sub\u00edan la rampa hasta el altar y vert\u00edan el agua a la tierra a trav\u00e9s de un em\u00adbudo de plata. Este ritual nos permite situar en un contexto adecuado las palabras de Jes\u00fas. 37b-38. La afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas presenta tres problemas \u00edntimamente relacionados: (a) \u00abEl que cree en m\u00ed\u00bb, \u00bfforma parte del v. 37b o del v. 38? (b) \u00bfA qu\u00e9 texto de la Escritura se re\u00adfiere Juan? (c) \u00bfEn qui\u00e9n brotan las aguas se\u00adg\u00fan esta imagen, en Jes\u00fas o en el creyente en Jes\u00fas? El contraste entre la invitaci\u00f3n a venir a Jes\u00fas todos los sedientos (cf. 4,14; 6,35) y la expresi\u00f3n \u00abde lo m\u00e1s profundo de \u00e9l\u00bb del si\u00adguiente vers\u00edculo sugiere que el origen del agua en ambos casos es Jes\u00fas. Este tema puede con\u00adsiderarse una repetici\u00f3n del paralelismo entre Jes\u00fas y la divina sabidur\u00eda (Prov 9,5; Eclo 24,19-21; 51,23-24). La expresi\u00f3n \u00abel que cree en m\u00ed\u00bb resulta problem\u00e1tica tanto si se la con\u00adsidera parte del v. 37b como del v. 38. Proba\u00adblemente sea una adici\u00f3n del evangelista des\u00adtinada a recordar al lector que \u00fanicamente el creyente puede recibir la salvaci\u00f3n de Jes\u00fas.<br \/>\n112 La identificaci\u00f3n de las citas jo\u00e1nicas de la Escritura resulta muy compleja cuando no existe una correspondencia expl\u00edcita con ning\u00fan pasaje. Algunos paralelos interesantes surgen de la comparaci\u00f3n con el agua y el ma\u00adn\u00e1 del desierto (v\u00e9ase en referencia al man\u00e1 Jn 6,35; p.ej., Sal 105,40-41; Sal 78,15-16.24). Son interesantes asimismo las referencias a los textos prof\u00e9ticos que anuncian r\u00edos de agua que brotar\u00e1n del monte del Templo al final de los tiempos (p.ej., Ez 47,1-11; Zac 14,8). Algu\u00adnas tradiciones reflejadas en los Targumes presentan las alusiones al agua escatol\u00f3gica que brotar\u00e1 de la roca del Templo en relaci\u00f3n con el agua que brota de la roca en el libro del \u00c9xodo (p.ej., Tos. Sukk. iii 3,18). 39. sobre el Esp\u00edritu: El evangelista a\u00f1ade a continuaci\u00f3n su propio comentario, seg\u00fan el cual las expre\u00adsiones sobre el agua son en realidad referen\u00adcias al Esp\u00edritu que el Cristo resucitado verte\u00adr\u00e1 sobre sus disc\u00edpulos (p.ej., Jn 20-22).<br \/>\n113 (vii) Divisi\u00f3n: \u00bfEs \u00e9ste el Profeta? (7,40-44). Contin\u00faan las preguntas acerca de la identidad de Jes\u00fas. Esta secci\u00f3n es el antiti\u00adpo de los breves episodios que, al inicio del evangelio, presentan los t\u00edtulos cristol\u00f3gicos a la par que describen la reuni\u00f3n de los prime\u00adros disc\u00edpulos. Las preguntas mesi\u00e1nicas se re\u00adpiten con insistencia hasta alcanzar su cl\u00edmax en la afirmaci\u00f3n \u00abYo soy\u00bb del siguiente cap\u00edtulo. Y, sin embargo, el resultado no es otro que la falta de fe y una creciente hostilidad. 40-41a. Estos vers\u00edculos proponen dos t\u00edtulos, \u00abel profeta\u00bb y \u00abel Mes\u00edas\u00bb. 41b-42. de Bel\u00e9n: Una vez m\u00e1s, la procedencia de Jes\u00fas parece des\u00adcalificarle como Mes\u00edas dav\u00eddico (Miq 5,1 vin\u00adcula al Mes\u00edas con Bel\u00e9n; cf. Mt 2,4-6). Ya Natanael tuvo que superar su escepticismo ante el hecho de que Jes\u00fas fuera de Nazaret para poder creer en \u00e9l (1,45-46). Parece claro que esta cuesti\u00f3n form\u00f3 parte de los ataques anti\u00adcristianos dirigidos contra la comunidad jo\u00e1\u00adnica. 43-44. La divisi\u00f3n del pueblo preludia de nuevo la hostilidad que est\u00e1 por llegar.<br \/>\n114 (viii) Las autoridades rechazan a Je\u00ads\u00fas (7,45-52). 45-46. los guardias: Como excu\u00adsa por no haber arrestado a Jes\u00fas, los guardias aluden al car\u00e1cter inusual de su discurso (cf. Mc 1,22; 6,2; 7,37; 11,18). El lector jo\u00e1nico sa\u00adbe que los guardias, aun sin saberlo, est\u00e1n en lo cierto puesto que las palabras de Jes\u00fas tienen un origen \u00fanico (cf. 8,40). 47-49. \u00bfos ha\u00adb\u00e9is dejado seducir?: Los fariseos insisten en que Jes\u00fas enga\u00f1a a la gente. La hostilidad en\u00adtre los l\u00edderes jud\u00edos y \u00abla multitud\u00bb, ignoran\u00adte de la ley, se expresa de forma dram\u00e1tica en el testimonio que el ciego de nacimiento da de Jes\u00fas en Jn 9, y refleja probablemente las ex\u00adperiencias de persecuci\u00f3n de los cristianos jo\u00ad\u00e1nicos. 50. Nicodemo: S\u00fabitamente reaparece en escena. El evangelista nos recuerda su en\u00adcuentro con Jes\u00fas en 3,1-12. Nicodemo desta\u00adca la \u00abilegalidad\u00bb del proceso contra Jes\u00fas, que est\u00e1 siendo condenado sin que pueda de\u00adfenderse (cf. Exod. Rabb. 21,3), \u00bftambi\u00e9n t\u00fa eres de Galilea?: La respuesta que recibe Nico\u00addemo es el ep\u00edteto desde\u00f1oso de \u00abgalileo\u00bb, que equivale a considerarlo de tan poco valor co\u00admo la chusma que sigue a Jes\u00fas, mientras le repiten que las \u00c9scrituras dejan claro que \u00abel profeta\u00bb no puede provenir de Galilea.<\/p>\n<p>115 [AGRAFON: LA MUJER AD\u00daLTERA (7,53-8,11) ]. Este episodio no aparece en los ma\u00adnuscritos del cuarto evangelio hasta el s III. A pesar de que llena un vac\u00edo, aportando un epi\u00adsodio narrativo antes del discurso de 8,12-59, no presenta ninguna de las caracter\u00edsticas pro\u00adpias del estilo o la teolog\u00eda jo\u00e1nicos. Quien insert\u00f3 el episodio en este lugar quiz\u00e1s preten\u00addiera ilustrar 8,15, \u00abYo no quiero juzgar a nadie\u00bb, y 8,46, \u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros ser\u00eda ca\u00adpaz de demostrar que yo he cometido peca\u00addo?\u00bb. El episodio es un \u00abapotegma biogr\u00e1fico\u00bb en el que los oponentes de Jes\u00fas le tienden una \u00abtrampa\u00bb que \u00e9ste debe superar mediante una palabra o acci\u00f3n que demuestre su sabidur\u00eda (p.ej., Mc 12,13-17, sobre el tributo debido al c\u00e9sar). El contexto presupone \u00abla predicaci\u00f3n diaria en el Templo\u00bb propia del ministerio de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n seg\u00fan el evangelio de Lucas 20,1; 21,1.37; 22,53. Algunos de los manuscri\u00adtos del NT presentan este mismo episodio a continuaci\u00f3n de Lc 21,38. El tema del perd\u00f3n ofrecido por Jes\u00fas a la mujer pecadora forma parte de la tradici\u00f3n espec\u00edfica de Lucas (p.ej., Lc 7,36-50; 8,2-3). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Entre los acontecimientos narrados en este cap\u00edtulo y los referidos en el que le precede, med\u00eda un largo intervalo. S. Juan pasa en silencio casi completo los muchos milagros que nuestro Se\u00f1or hizo mientras \u201candaba\u201d en Galilea. Los sucesos que \u00e9l histori\u00f3 por inspiraci\u00f3n divina, son los que tuvieron lugar en Jerusal\u00e9n \u00f3 en sus alrededores.<br \/>\nEs de notarse en este pasaje lo extremo de la obstinaci\u00f3n \u00e9 incredulidad del g\u00e9nero humano. Cu\u00e9ntasenos que no cre\u00edan en nuestro Se\u00f1or ni aun sus hermanos. Aunque observaba una conducta santa, inofensiva, intachable, algunos de los que, seg\u00fan la carne, eran sus parientes m\u00e1s cercanos, rehusaron recibirlo como el Mes\u00edas. Harto extra\u00f1o era que su pueblo escogido, los jud\u00edos, procurasen matarlo; pero era aun peor que sus hermanos no creyeran en \u00e9l.<br \/>\nAh\u00ed se ve estampada como con letras luminosas la gran doctrina b\u00edblica de que todo hombre tiene necesidad de la gracia divina para convertirse y para preservarse del pecado. Que todos los que ponen en duda esa doctrina examinen el pasaje y mediten sobre \u00e9l. Advertir\u00e1n entonces que ver los milagros de Cristo, o\u00edr sus preceptos y vivir en compa\u00f1\u00eda con El, no fueron parte \u00e1 tornar los incr\u00e9dulos en creyentes. El mero goce de privilegios espirituales jam\u00e1s ha convertido \u00e1 persona alguna al Cristianismo. Todo es in\u00fatil sin la eficaz aplicaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Qu\u00e9 mucho que nuestro Se\u00f1or dijera en otro lugar: \u201cNinguno puede venir \u00e1 m\u00ed, si el Padre que me envi\u00f3 no le trajere.\u201d  Joh 6:44.<br \/>\nLos verdaderos siervos de Cristo, cualquiera que sea el siglo en que vivan, har\u00e1n siempre bien en acordarse de esto. Sabido es que frecuentemente se sorprenden y se conturban de pensar que se encuentran tan solos, tan aislados, en la profesi\u00f3n de su religi\u00f3n; y se imaginan que ellos tienen la culpa de que todos los que los rodean no se hayan convertido \u00e1 semejanza suya. Mas, que mediten en el vers\u00edculo de que venimos tratando. Nuestro Se\u00f1or Jesucristo era perfecto en su car\u00e1cter, en sus palabras y en sus acciones; y sin embargo, ni sus propios hermanos creyeron en El.<br \/>\nTambi\u00e9n nos ense\u00f1a este pasaje cu\u00e1l es la raz\u00f3n principal de que muchos sienten odio hacia Cristo. Se nos refiere que nuestro Se\u00f1or dijo \u00e1 sus incr\u00e9dulos hermanos: \u201cNo puede el mundo aborreceros \u00e1 vosotros; mas \u00e1 m\u00ed me aborrece, porque yo doy testimonio de \u00e9l, que sus obras son malas.\u201d<br \/>\nEstas palabras revelan una de esas razones ocultas que influyen en el \u00e1nimo de los hombres cuando tratan de asuntos religiosos; y explican, en parte, esa aversi\u00f3n mortal que muchos manifestaron hacia nuestro Se\u00f1or y hacia su sistema religioso. No era tanto las elevadas doctrinas que predicaba, sino las elevadas reglas de conducta que impon\u00eda, lo que despertaba oposici\u00f3n. No era siquiera el derecho que reclamaba de que se le recibiera corno al Mes\u00edas lo que les disgustaba tanto \u00e1 los hombres, sino las protestas que hacia contra la maldad de su conducta. En una palabra, ellos le habr\u00edan tolerado la expresi\u00f3n de sus opiniones, si \u00e9l, \u00e1 su turno, les hubiera pasado en silencio sus pecados.<br \/>\nEsta verdad, no hay que dudarlo, es de aplicaci\u00f3n universal.<br \/>\nSe nota tanto hoy corno mil ochocientos a\u00f1os ha. El verdadero motivo por el cual muchos rechazan con repugnancia el Evangelio es porque este exige santidad de conducta. Ense\u00f1ad solo doctrinas abstractas, y habr\u00e1 pocos que levanten queja alguna. Denunciad los pecados de moda y exhortad al pueblo al arrepentimiento, y al punto habr\u00e1 miliares que se sienten mortificados. La verdadera raz\u00f3n por la cual muchos profesan ser infieles y lanzan dicterios contra el Cristianismo, es que su sistema religioso es una censura permanente de sus malas vidas. Como Achab al profeta Miqueas, lo aborrecen porque nunca les profetiza bien, sino solamente mal  1Ki 22:8.<br \/>\nObservemos, por \u00faltimo, en este pasaje, cuan singular era la variedad de conceptos que acerca de Jesucristo se emit\u00edan desde el principio. Se nos dice que el pueblo hablaba por lo bajo acerca de \u00e9l, y que unos dec\u00edan que era bueno y otros que enga\u00f1aba \u00e1 la gente. Las palabras que el anciano Sime\u00f3n hab\u00eda pronunciado treinta a\u00f1os antes, se cumplieron entonces de una manera maravillosa. \u00e9l hab\u00eda dicho \u00e1 la madre de nuestro Se\u00f1or: \u201c He aqu\u00ed, que este ni\u00f1o es puesto para ca\u00edda y para levantamiento de muchos en Israel, y para blanco de contradicci\u00f3n;&#8230;.para que de muchos corazones sean manifestados los pensamientos.\u201d Luk 2:34-35.<br \/>\nEn vista de un pasaje como este, no debi\u00e9ramos sorprendernos al ver en nuestros d\u00edas esa variedad interminable en ideas religiosas de que tanto se habla. El odio declarado que algunos tienen hacia Jesucristo; el esp\u00edritu de censura y de murmuraci\u00f3n que manifiestan otros; la osada confesi\u00f3n de los pocos que son fieles; la timidez y cobard\u00eda de los muchos desleales; esa guerra incesante de palabras de que tantas veces ha sido v\u00edctima la iglesia de Cristo-todas estas cosas no son sino nuevos s\u00edntomas de la misma y antigua enfermedad. La corrupci\u00f3n de la naturaleza humana es tal que Jesucristo mismo causa separaciones entre los hombres donde quiera que su nombre es anunciado. Mientras el mundo exista constantemente se estar\u00e1n cumpliendo esas profundas y prof\u00e9ticas palabras que salieron de sus labios: \u201c No pens\u00e9is que he venido para meter paz, sino espada.\u201d Mat 10:34.<br \/>\nNo nos avergoncemos jam\u00e1s de pertenecer al peque\u00f1o n\u00famero de los que creen en Jesucristo, de los que oyen su voz, de los que lo siguen y lo confiesan ante los hombres. Mientras otros disipan el tiempo en vanas disputas y en controversias est\u00e9riles, acoj\u00e1monos nosotros \u00e1 la cruz y empe\u00f1\u00e9monos en \u201chacer firmes nuestra vocaci\u00f3n y elecci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R885 El negativo imperfecto (\u03bf\u1f50  \u1f24\u03b8\u03b5\u03bb\u03b5\u03bd) generalmente denota resistencia a la presi\u00f3n o la frustraci\u00f3n (comp. Luc 15:28). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Va el Se\u00f1or a Jerusal\u00e9n, y asiste a la fiesta de los Tabern\u00e1culos, en donde demuestra la verdad de su doctrina contra los jud\u00edos, que injustamente le calumniaban por haber sanado un hombre en d\u00eda de s\u00e1bado. Llama a s\u00ed a los que tienen sed. El pueblo se divide en diversos sentimientos acerca de su persona. Los sumos sacerdotes le env\u00edan a prender; y los ministros que fueron, oyendo su doctrina, vuelven, y le alaban. Nicodemo le defiende en el Sinedrio; y es reprendido por ello.<\/p>\n<p>1 a. Esto es; las cabezas y principales de los jud\u00edos.<\/p>\n<p>2 b. Esta fiesta, que en Griego se llama skenopeg\u00eda, esto es: de Tabern\u00e1culos o tiendas de campa\u00f1a, era de las m\u00e1s solemnes que ten\u00edan los jud\u00edos, y que celebraban por espacio de ocho d\u00edas en memoria de la divina protecci\u00f3n que experimentaron durante los cuarenta a\u00f1os que estuvieron en el desierto habitando bajo de tiendas o pabellones.<\/p>\n<p>3 c. Sus parientes, conforme al estilo de la Escritura.<\/p>\n<p>d. Deja esta tierra, que es de poco nombre y cr\u00e9dito, y pasa a Jerusal\u00e9n, para que en una ciudad tan nombrada e ilustre, todo el mundo vea las obras que haces. Esto lo dec\u00edan, porque no entend\u00edan a\u00fan el modo con que se hab\u00eda de establecer el reino del Mes\u00edas.<\/p>\n<p>5 e. Aunque hac\u00edan aprecio de sus milagros; pero algunos no le reconoc\u00edan por el Cristo y por el Mes\u00edas verdadero.<\/p>\n<p>6 f. Porque antes de ser glorificado, debo padecer y ser humillado: vosotros pod\u00e9is sin riesgo alguno subir a Jerusal\u00e9n. No puede el mundo aborreceros a vosotros, como me aborrece a m\u00ed; porque vosotros os conform\u00e1is con \u00e9l; y yo con mi doctrina y con mis obras manifiesto que las suyas son malas.<\/p>\n<p>8 g. Non por nondum; como se lee en el Griego: \u00f3upo anab\u00e1ino. Mas yo no subo ahora con vosotros, hasta que llegue mi tiempo.<\/p>\n<p>10 h. Por no excitar los celos y envidia de los fariseos, que no pod\u00edan sufrirle, se fue solo y sin el acompa\u00f1amiento de sus disc\u00edpulos; porque no hab\u00eda llegado el tiempo establecido por el Padre, para ofrecerse en sacrificio; que es lo que aqu\u00ed significa el Se\u00f1or a los suyos.<\/p>\n<p>11 i. Estas palabras descubren bien el desprecio con que le miraban, y el odio que le ten\u00edan.<\/p>\n<p>13 j. Esto se entiende de los que hablaban bien de \u00e9l, y que le ten\u00edan en buen concepto.<\/p>\n<p>14 k. Al tercero o cuarto d\u00eda de la festividad. Y si al principio se port\u00f3 el Se\u00f1or como hombre, ocult\u00e1ndose de los jud\u00edos, para dar ejemplo a los suyos, que no deben exponerse sin necesidad a la malicia y furor de sus enemigos; ahora obra como due\u00f1o soberano, se muestra p\u00fablicamente, ense\u00f1a en el templo, y sin temor alguno de los hombres da a entender que pod\u00eda cumplir su ministerio, sin que ninguno se lo estorbase.<\/p>\n<p>15 l. Esta admiraci\u00f3n era muy est\u00e9ril, pues se quedaban ciegos y obstinados, porque su orgullo les imped\u00eda ver y conocer que era verdaderamente el Hijo de Dios, aquel cuya doctrina admiraban, ense\u00f1ando con una autoridad que ellos no ten\u00edan.<\/p>\n<p>16 m. Esta doctrina, que vosotros mir\u00e1is como de un hombre, no es m\u00eda; porque si yo fuera un hombre tal como vosotros, hubiera debido hacerme instruir por vosotros, y recibir mi doctrina por el canal ordinario de los doctores que hay establecidos en Israel. Mas siendo Dios por mi naturaleza, y el Verbo y la sabidur\u00eda de Dios mi Padre, que me ha enviado, de \u00e9l es de quien tengo mi doctrina, como Dios y como hombre. San Cirilo.<\/p>\n<p>17 n. Del Padre. El que quisiere obedecer a Dios sinceramente, despoj\u00e1ndose de toda malicia, de toda envidia, y de ese odio que me ten\u00e9is injustamente, conocer\u00e1 luego sin dificultad que es Dios el que habla en m\u00ed, y el que os instruye por mi boca.<\/p>\n<p>18 o. Sin misi\u00f3n y vocaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>p. Habla sin respeto a personas: solamente busca la gloria de Dios, merece cr\u00e9dito, y es incapaz de enga\u00f1ar a los que instruye.<\/p>\n<p>19 q. \u00bfPor qu\u00e9 me dec\u00eds que yo no cumplo la ley, cuando sano a un hombre en d\u00eda de s\u00e1bado? \u00bfLa cumpl\u00eds vosotros, sustituy\u00e9ndole vuestras tradiciones, que son humanas, y opuestas a la misma ley? \u00bfC\u00f3mo sois tan escrupulosos, que no pod\u00e9is sufrir que yo sane a un hombre en d\u00eda de s\u00e1bado, al paso que vosotros lo est\u00e1is profanando a cada instante? \u00bfPor esto me busc\u00e1is para hacerme morir?<\/p>\n<p>20 r. El me es enf\u00e1tico; ninguno de vosotros cumple la ley, y con todo eso a m\u00ed solamente me quer\u00e9is matar, como a transgresor. \u00bfPor que a m\u00ed, y no a los otros?<\/p>\n<p>s. Aunque Jesucristo hablaba de los fariseos, que realmente buscaban medio para hacerle morir; el pueblo, que ignoraba sus designios, persuadido que el Se\u00f1or hablaba tambi\u00e9n con ellos, y no sinti\u00e9ndose culpable de semejante pensamiento, le respondi\u00f3 con desd\u00e9n y enojo, profiriendo una blasfemia contra su persona; mas el Se\u00f1or sin turbarse prosigui\u00f3 su discurso.<\/p>\n<p>21 t. Se entiende en s\u00e1bado; esto es, la curaci\u00f3n del paral\u00edtico.<\/p>\n<p>22 u. Mois\u00e9s la recibi\u00f3 de los patriarcas Jacob, Isaac y Abraham. Propterea, por lo cual, por cuanto, y otros, ciertamente. Ni hay raz\u00f3n alguna para violentar el texto, y unir el propterea al vers\u00edculo que precede.<\/p>\n<p>23 v. Porque \u00e9sta mandaba que se hiciese al octavo d\u00eda; y as\u00ed se ejecutaba, aunque este d\u00eda cayese en s\u00e1bado.<\/p>\n<p>w. En la circuncisi\u00f3n se cortaba una part\u00edcula de carne, que se llamaba prepucio, el cual entre los jud\u00edos era una nota de infamia y de infidelidad. Mas Jesucristo san\u00f3 al paral\u00edtico en todo su cuerpo: otros entienden, que la salud se extendi\u00f3 al cuerpo y alma. San Agust\u00edn.<\/p>\n<p>24 x. La ley os manda (Dt 1,16-17), que hag\u00e1is un juicio justo de las cosas, y que no juzgu\u00e9is seg\u00fan la apariencia de ellas, sino libres de odio, de favor, de respetos humanos; mas conmigo ejecut\u00e1is todo lo contrario. Usad de un mismo peso y de una misma medida para medir y pesar vuestras acciones y las m\u00edas, y no dar\u00e9is lugar a que se os acuse de prevaricadores de la ley.<\/p>\n<p>26 y. Ve\u00edan por una parte el furor de que estaban armados contra Jes\u00fas, y por otra le o\u00edan predicar con toda libertad, y sin que nadie se lo impidiese; y no sabiendo en qu\u00e9 pod\u00eda esto consistir, porque no conoc\u00edan la virtud divina, que invisiblemente no les permit\u00eda obrar contra el Se\u00f1or, comenzaron a dudar, si sus ancianos y sacerdotes le habr\u00edan reconocido por el Mes\u00edas.<\/p>\n<p>27 z. Confund\u00edan las dos generaciones de Jesucristo: la una temporal y visible; la otra oculta e incomprensible; porque no entend\u00edan aquel c\u00e9lebre lugar de Isa\u00edas (53,8): \u00bfQui\u00e9n es el que contar\u00e1 su generaci\u00f3n? San Cirilo, San Agust\u00edn.<\/p>\n<p>28 a. Vosotros sab\u00e9is mi origen y nacimiento, seg\u00fan la carne; mas ignor\u00e1is el eterno y divino que tengo. Et a me ipso non veni. Et en lugar de sed, lo que es muy usado. Verax, alethin\u00f3s, atributo propio de Dios.<\/p>\n<p>29 b. Engendrado ab aeterno, e Hijo natural.<\/p>\n<p>30 c. La hora de Jesucristo era la de su voluntad, por cuanto se ofreci\u00f3 al sacrificio, porque quiso; y as\u00ed hasta que lleg\u00f3 aquel momento determinado en el consejo de Dios, aunque quer\u00edan echarle mano, y le ten\u00edan presente, eran detenidos por una oculta fuerza y virtud que no conoc\u00edan. Santo Tom\u00e1s.<\/p>\n<p>32 d. Conocieron los fariseos la fuerza y consecuencias de esta opini\u00f3n y voz del pueblo, y quisieron cortarlas de pronto, y prenderle. Todos los esfuerzos de la malicia humana son in\u00fatiles contra los consejos de Dios. En estas palabras les da el Se\u00f1or una doble prueba de su divinidad: primeramente, descubri\u00e9ndoles el pensamiento y designio que ten\u00edan de prenderle; y en segundo lugar, d\u00e1ndoles a entender que eran in\u00fatiles todas sus tentativas, hasta que llegase el tiempo que ten\u00eda determinado para entregarse voluntariamente en las manos de su furor y rabia.<\/p>\n<p>34 e. Me buscar\u00e9is, despu\u00e9s que haya vuelto al que me envi\u00f3; mas no me hallar\u00e9is, ni me tendr\u00e9is presente corporalmente. Mientras estuviereis en esta vida mortal, no podr\u00e9is ir a donde yo estar\u00e9 entonces, y ya estoy por mi divinidad. Otros dan otras interpretaciones a este lugar, que pueden verse en San Cirilo, en San Agust\u00edn, y en otros.<\/p>\n<p>35 f. Llenos de orgullo se miraban como un pueblo distinguido de los otros, y a quienes Dios con particular predilecci\u00f3n hab\u00eda congregado en un solo lugar, al paso que hab\u00eda derramado por todo el mundo las otras naciones, que los jud\u00edos ten\u00edan por malditas de Dios, y por consiguiente por incapaces e indignas de que les fuese anunciada su palabra; y as\u00ed esto lo dijeron en un tono de desprecio e iron\u00eda. El texto Griego dice: eis t\u00e9n diaspor\u00e1n t\u00f3n hell\u00e9non, a la dispersi\u00f3n de los griegos; y significa, o los que profesan la religi\u00f3n griega y profana, o los jud\u00edos helenistas dispersos en las provincias fuera de Judea, griegos de nacimiento y de lenguaje.<\/p>\n<p>37 g. Dec\u00eda puesto de pie en el templo a todo el pueblo: Si alguno desea ser feliz, venga a m\u00ed, y hallar\u00e1 la verdadera felicidad, como se bebe el agua en un perenne manantial.<\/p>\n<p>38 h. Cualquiera que cree en m\u00ed ser\u00e1 lleno del Esp\u00edritu santo: su vientre, esto es, su coraz\u00f3n entonces se har\u00e1 una fuente abundante, de donde se derramar\u00e1 la gracia como una agua viva sobre s\u00ed, y tambi\u00e9n sobre los otros por el ejemplo que les dar\u00e1 por sus buenas obras y virtudes. Como dice la Escritura en varios lugares de los profetas, en especial en Joel (2,28).<\/p>\n<p>39 i. A\u00fan no hab\u00eda subido Cristo a su gloria; porque los dones del Esp\u00edritu Santo, que hab\u00eda de enviar sobre los hombres, hab\u00edan de ser el fruto de la Pasi\u00f3n y muerte del Salvador. \u00c9sta es una metonimia, por la cual se pone la causa por los efectos.<\/p>\n<p>42 j. F\u00e1cilmente hubieran podido asegurarse de la verdad, si la hubieran buscado sin preocupaci\u00f3n, y con deseo de acertar. Lo hubieran hallado todo conforme a lo que dijeron los profetas de Jesucristo; y as\u00ed reconocida la falsedad de la opini\u00f3n popular, que le hac\u00eda de Nazaret en Galilea, donde se hab\u00eda criado, le hubieran seguido y adorado como a verdadero Mes\u00edas (v\u00e9ase Miq 5,2).<\/p>\n<p>43 k. Diversidad de pareceres.<\/p>\n<p>46 l. Con estas palabras no s\u00f3lo manifiestan la admiraci\u00f3n que les hab\u00edan causado las palabras del Salvador, sino que condenan visiblemente la mala voluntad de los que hab\u00edan enviado a prenderle.<\/p>\n<p>47 m. Si los fariseos estuvieran menos preocupados, era natural que hubiesen preguntado a estos ministros, qu\u00e9 cosa era lo que hab\u00eda hecho tanta impresi\u00f3n en su \u00e1nimo, que los hab\u00eda dejado como sin manos y sin acci\u00f3n para ejecutar las \u00f3rdenes que llevaban; pero ellos ciegos y preocupados trataron de seducci\u00f3n y enga\u00f1o todo lo que pod\u00eda contribuir a aumentar el cr\u00e9dito de Jesucristo.<\/p>\n<p>48 n. \u00bfVeis que crea en ese hombre, que vosotros alab\u00e1is, alguno de los pr\u00edncipes o de los fariseos, que son los que entienden la ley? por tanto a estos deb\u00e9is seguir, y no a ese vulgo, que por ignorar la ley, es execrable y maldito de Dios. Este discurso es semejante al que podr\u00eda hacer un ciego, culpando a la luz del sol, porque no ve\u00eda, sin reparar que la falta estaba en sus propios ojos. Estos fariseos pretend\u00edan autorizar neciamente su voluntaria ceguedad con la multitud de otros ciegos sus semejantes.<\/p>\n<p>49 o. En el texto Latino hay la figura que los gram\u00e1ticos llaman silepsis; porque el adjetivo maledicti concierta con el sustantivo turba, no en cuanto a la letra y palabras, sino en cuanto al sentido y significado.<\/p>\n<p>52 p. A esta s\u00f3lida pregunta de Nicodemo deb\u00edan responder los fariseos, haci\u00e9ndole presentes los motivos que ellos ten\u00edan para mandar que se prendiese a Jes\u00fas. Pero le responden con una doble injuria, primeramente trat\u00e1ndole de galileo, que en su opini\u00f3n era un grande improperio, porque cre\u00edan que no pod\u00eda salir nada bueno de Galilea; y en segundo lugar, d\u00e1ndole en rostro con una grosera ignorancia de las Escrituras.<\/p>\n<p>q. Nah\u00fam y Jon\u00e1s, profetas conocidos de todos, eran galileos; y as\u00ed, o los fariseos sentaron aquella aserci\u00f3n llenos de c\u00f3lera, o por nombre de profeta entendieron el profeta prometido, haciendo relaci\u00f3n al v. 40, en donde se expresa el art\u00edculo ho, el, que aqu\u00ed no se halla en el Griego.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] No todos los Jud\u00edos. S\u00f3lo los l\u00edderes Jud\u00edos en Judea.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Estas referencias no cambian las fiestas de YHWH en fiestas Jud\u00edas, sino que simplemente se\u00f1alan que Efray\u00edm est\u00e1 todav\u00eda en las naciones, o de otra manera estar\u00edan celebr\u00e1ndolas como se supone que deber\u00edan. Todas estas referencias a las fiestas Jud\u00edas prueban simplemente que Efray\u00edm no hab\u00eda regresado en ese tiempo, y \u00e9sta es la manera de El Esp\u00edritu de dar a entender que faltaba Efray\u00edm.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Territorio del norte.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Hermanos f\u00edsicos, porque si fueran hermanos espirituales, ser\u00edan \u201chermanos espirituales incr\u00e9dulos\u201d &#8211; claramente un ox\u00edmoron.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Aparentemente El hab\u00eda tomado un voto Nazareo, y parece que haya hecho \u00e9sto durante Su vida en la tierra.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Aqu\u00ed vemos durante los d\u00edas intermedios de la fiesta, entre el 16 y 20 del mes 7 durante los Tabern\u00e1culos, donde Yahshua hace una sanidad en un Shab\u00e1t semanal. \u00c9sta es una prueba positiva que el Shab\u00e1t semanal no cae en alguno de los patrones puestos por los Sabbaritanos Lunares. El Arameo de <span class='bible'>Jua 7:23<\/span> indica una sanidad reci\u00e9n terminada y a\u00fan en curso en un Shab\u00e1t semanal que no se ajusta a alg\u00fan calculo de los Sabbaritanos Lunares.\n<\/p>\n<p><strong> [7] <span class='bible'>Deu 31:10-13<\/span> manda que toda la Torah sea le\u00edda en Sukkot en un a\u00f1o de shmetah, o a\u00f1o sab\u00e1tico, y eso es lo que exactamente estaba haciendo Yahshua. Esta habilidad es lo que asombro a los rabinos.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Aqu\u00ed la palabra es Griegos, y tomado junto con el t\u00e9rmino \u201cdispersado\u201d, se refiere a los exiliados de no Jud\u00edos de Israel entre las naciones Griegas. Eso incluir\u00eda Corintio, Atenas, y todas los otros pa\u00edses y ciudades dominadas por los Griegos en ese tiempo, como Antioquia. De muchas Fuentes como Primera de Macabeos 12:19-23, sabemos que los Jud\u00edos sab\u00edan que los Griegos y Espartanos eran hermanos f\u00edsicos de la misma raza. Este pasaje es una de las m\u00e1s claras referencias a Israel Efray\u00edm en las naciones en el tiempo de Yahshua, y no de nuevo en la tierra. El tono burl\u00f3n de esta pregunta tambi\u00e9n muestra la enemistad en curso entre las dos casas de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Peshitta.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Esta invitaci\u00f3n es dada dos veces en Juan. Una vez a Efray\u00edm, Efray\u00edm, y una vez a Judah, para ambas casas para o\u00edr y retornar.\n<\/p>\n<p><strong> [4] <span class='bible'>Isa 12:3<\/span>, <span class='bible'>Jer 17:13<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Am HaAretz, o el pueblo personas communes indoctas.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Israelita.\n<\/p>\n<p><strong> [7] El Arameo Peshitta se refiere al Profeta, o el Moshiaj, quien se se cre\u00eda no pod\u00eda venir de Galilea. Por supuesto, Yahshua era realmente de Belen de Judea y solamente viv\u00eda en Galilea, confundiendo as\u00ed sus habilidades de entender la situaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Estos vers\u00edculos, desde cap\u00edtulo 7:53 a cap\u00edtulo 8:11, no se encuentran ni en la Peshitta, ni en los cuatro manuscritos griegos m\u00e1s antiguos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[19] Ex 24, 3.[22] Gen 17, 10; Lev 12, 3.[24] Deut 1, 16.[38] Is 44, 3.[51] Regla de la equidad natural y de la ley escrita.[52] Se puede traduciry ver\u00e1s que el profeta prometido, y que esperamos no es originario de Galilea.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de esto, andaba Jes\u00fas por Galilea. No quer\u00eda andar por Judea, porque los jud\u00edos le buscaban para matarlo. 7:1 Despu\u00e9s de estas cosas, andaba Jes\u00fas en Galilea; pues no quer\u00eda andar en Judea, porque los jud\u00edos (los l\u00edderes) procuraban matarle. \u2014 5:18. Cuando Juan dice \u00ablos jud\u00edos\u00bb, sin m\u00e1s explicaci\u00f3n, el t\u00e9rmino tiene sentido &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Juan 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26958","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26958"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26958\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}