{"id":27070,"date":"2022-06-20T11:06:16","date_gmt":"2022-06-20T16:06:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T11:06:16","modified_gmt":"2022-06-20T16:06:16","slug":"comentario-de-juan-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Juan 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Mientras pasaba Jes\u00fas, vio a un hombre ciego de nacimiento,<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> Esta es la sexta de las siete se\u00f1ales hechas por Jes\u00fas que Juan registra. Todo el cap\u00edtulo se dedica a ese evento y al efecto que tuvo sobre el hombre que naci\u00f3 ciego, sus padres, los vecinos y los l\u00edderes de los jud\u00edos. <\/p>\n<p \/>\n<p \/> 9:1 Al pasar Jes\u00fas, \u2014 Es dif\u00edcil precisar cu\u00e1ndo sucedi\u00f3 este evento, porque Juan no se preocupaba por la cronolog\u00eda exacta de los eventos de la vida de Jes\u00fas, pero no es necesario concluir que los sucesos del cap. 9 siguieran inmediatamente despu\u00e9s de los del cap. 8. No es muy razonable que los disc\u00edpulos hayan hecho esta pregunta en los mismos momentos en los que los jud\u00edos tomaron piedras para arroj\u00e1rselas (8:39). <\/p>\n<p \/> \u00abAl pasar Jes\u00fas\u00bb El vio una oportunidad para \u00abhacer las obras del que\u00bb le envi\u00f3 (9:4). Nosotros tambi\u00e9n, \u00abal pasar\u00bb (al ocuparnos en las actividades normales) veremos muchas oportunidades si abrimos los ojos (4:35). <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 vio a un hombre ciego de nacimiento. \u2014 Muchos lo hab\u00edan visto pero no como Jes\u00fas lo vio. De los seis milagros registrados en los que Jes\u00fas abri\u00f3 los ojos de los ciegos, este es el \u00fanico caso en que el individuo era ciego de nacimiento. \u00abDesde el principio no se ha o\u00eddo decir que alguno abriese los ojos a uno que naci\u00f3 ciego\u00bb (9:32).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>vi\u00f3 un hombre ciego de nacimiento.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 9:32<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El hombre nacido ciego recupera la visi\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 9:1-7<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>luego es tra\u00eddo a los fariseos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 9:8-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Desp\u00faes de interrogarlo, lo expulsan,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 9:13-34<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>pero \u00e9l es recibido por Jes\u00fas y confiesa su nombre,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 9:35-38<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La ceguera espiritual,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 9:39-41<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">hombre ciego de nacimiento<\/span>\u00a0era un mendigo (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 9:8<\/span><\/span>). Los mendigos esperaban en las puertas del Templo por las donaciones que les daban los adoradores. Por lo tanto, es probable que esta escena tenga lugar cerca del Templo justo despu\u00e9s de la confrontaci\u00f3n registrada en el cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 9:8<\/span><\/span>.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 9.<\/p>\n<p>Narraci\u00f3n del milagro, 9:1-7.<br \/>\n\tLa conexi\u00f3n narrativa de este milagro con lo anterior no es muy clara. Para unos ha de unirse con la siguiente (Westcott, Bernard) del cap\u00edtulo 10, bas\u00e1ndose en Jua 10:22. Pero esta raz\u00f3n no es concluyente. Si algo pudiera sugerir la narraci\u00f3n, parecer\u00eda que fuese la alusi\u00f3n a las aguas de Silo\u00e9, que tanta actualidad lit\u00fargica ten\u00edan en la fiesta de los Tabern\u00e1culos; acaso esta evocaci\u00f3n pudiese ligar esta narraci\u00f3n m\u00e1s directamente con esta festividad. Al menos se pensar\u00eda que su situaci\u00f3n literaria pudiese ser evocada por las narraciones anteriores (c.7 y 8), que tienen lugar en la festividad de los Tabern\u00e1culos. Pero lo que m\u00e1s puede pedir otro contexto hist\u00f3rico es que, despu\u00e9s que buscaban prenderle (Jua 7:30) y lapidarle (Jua 8:59), a continuaci\u00f3n act\u00faa y habla libremente con los fariseos. Posiblemente suponga esto una circunstancia hist\u00f3rica anterior a los cap\u00edtulos 7 y 8.<\/p>\n<p>1 Pasando, vio a un hombre ciego de nacimiento, 2 y sus disc\u00edpulos le preguntaron diciendo: Rab\u00ed, \u00bfqui\u00e9n pec\u00f3: \u00e9ste o sus padres, para que naciera ciego? 3 Contest\u00f3 Jes\u00fas: Ni pec\u00f3 \u00e9ste ni sus padres, sino para que se manifiesten en \u00e9l las obras de Dios. 4 Es preciso que yo haga las obras del que me envi\u00f3, mientras es de d\u00eda; venida la noche, ya nadie puede trabajar. 5 Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo. 6 Diciendo esto, escupi\u00f3 en el suelo, hizo con saliva un poco de lodo y unt\u00f3 con \u00e9l los ojos, 7 y le dijo: Vete y l\u00e1vate en la piscina de Silo\u00e9 &#8211; que quiere decir \u201cenviado\u201d &#8211; . Fue, pues, se lav\u00f3 y volvi\u00f3 con vista.<\/p>\n<p>La escena se introduce escuetamente diciendo que, \u201cpasando\u201d Cristo, vio a \u201cun hombre ciego de nacimiento.\u201d<br \/>\n\tSabido es que los enfermos ped\u00edan habitualmente limosna a la puerta del templo (Hec 3:2-10). Acaso fuese aqu\u00ed donde estaba este ciego, al que Cristo mir\u00f3 con misericordia al pasar al templo.<br \/>\n\tLos \u201cdisc\u00edpulos\u201d que le acompa\u00f1aban, le preguntaron qui\u00e9n hab\u00eda pecado para que naciese ciego: si \u00e9l o sus padres.<br \/>\n\tEra una creencia popular, que ense\u00f1aban los mismos rabinos, que todo padecimiento f\u00edsico o moral era castigo al pecado 1. Aunque varios profetas anunciaban que se anulaba el castigo por solidaridad de los padres en los hijos (Isa 31:29.30; Eze 18:2-32), sin embargo, esta creencia primera estaba completamente arraigada en el pueblo 2. Tanto que exist\u00edan las dos corrientes 3. A esto responde esta pregunta de los \u201cdisc\u00edpulos.\u201d M\u00e1s a\u00fan, la doble pregunta que le hacen, si pec\u00f3 \u00e9l o sus padres, era una preocupaci\u00f3n y tema doble que se refleja en la literatura rab\u00ednica 4.<br \/>\n\tPero, trat\u00e1ndose de un ciego de nacimiento, \u00bfc\u00f3mo pudo pecar antes de nacer? Se pens\u00f3 por algunos autores en la hip\u00f3tesis, que habr\u00eda que suponer divulgada entre el pueblo, de la \u201cpreexistencia\u201d de las almas, que, seg\u00fan Jos\u00e9fo, admit\u00edan los esenios 5; o la inclinaci\u00f3n al mal en el seno de la madre 6; o por raz\u00f3n del acto conyugal (Sal 51:7), que, en aquella mentalidad, causaba impureza ritual 7. Probablemente esto era una creencia popular, no bien justificada, pero que acaso hab\u00eda nacido por una conclusi\u00f3n de no saber interpretar las retribuciones materiales prometidas en la Ley.<br \/>\n\tPero, ante esta err\u00f3nea concepci\u00f3n popular, Cristo descubre un gran misterio. No pec\u00f3 ni \u00e9l ni sus padres. Este problema del dolor, que ingres\u00f3 en el mundo por el pecado de origen, tiene, sin culpa personal del sujeto, una finalidad profunda en el plan de Dios: \u201cque sean manifestadas en \u00e9l (ciego) las obras de Dios.\u201d No solamente es para m\u00e9rito del justo, como en el caso de Job, sino que aqu\u00ed se muestra esta otra profunda finalidad en el plan de Dios: su gloria (Jua 11:4), al patentizarse estas intervenciones maravillosas &#8211; los milagros &#8211; , que son \u201csignos\u201d de la obra de la salud y de la grandeza de Cristo (Jua 5:36; Jua 10:32.37; Jua 10:14).<br \/>\n\tEn un par\u00e9ntesis (v.4.5) expone Cristo, en una peque\u00f1a alegor\u00eda, el tema y \u201cs\u00edmbolo\u201d del milagro que va a realizar. Al modo que se trabaja en el d\u00eda y se descansa en la noche en aquel medio ambiente, as\u00ed Cristo ha de realizar estas \u201cobras\u201d en el d\u00eda (Jua 5:17), que es la hora de su vida p\u00fablica, de su \u201cmanifestaci\u00f3n,\u201d pues El, \u201cmientras est\u00e1 en el mundo, es Luz del mundo.\u201d Llegar\u00e1 la \u201cnoche,\u201d la hora de su muerte, en que desaparecer\u00e1 visiblemente El, la Luz, del mundo. Sin embargo, cr\u00edticamente parece ser la lectura en plural: \u201cnos conviene obrar\u201d (v.4). Aunque aparece \u00e9sta en la mayor parte de los manuscritos, la forma singular parece ser una correcci\u00f3n. Jn con el plural, podr\u00eda advertir a los cristianos la necesidad de \u201chacer las obras de Dios\u201d (Jua 6:28b) 7.<br \/>\n\tEl \u201csimbolismo\u201d de este milagro queda aqu\u00ed destacado y centrado: Cristo \u201ciluminador.\u201d Va a abrir los ojos a un ciego para que lo vean a El; .para iluminar su alma con su luz de vida (v.35-38).<br \/>\n\tEl milagro va a realizarse. Tiene primero una preparaci\u00f3n. Cristo \u201cescupi\u00f3 en el suelo,\u201d e inclin\u00e1ndose, hizo en el suelo, con aquella saliva y el polvo, un poco de \u201clodo.\u201d Y tom\u00e1ndolo con las manos, no s\u00f3lo lo puso encima de los ojos del ciego, sino que los \u201cungi\u00f3,\u201d los frot\u00f3 con ello. F\u00e1cilmente se reconstruye la escena de este ciego. Sus ojos estar\u00edan abiertos; descentradas sus pupilas y blancas, como se ven tantos ciegos en Jerusal\u00e9n. Y Cristo tap\u00f3, cerr\u00f3 aquellos ojos con el barro. Es \u201cceguera sobre ceguera.\u201d 8.Y le dijo al mismo tiempo: Ahora \u201cvete y l\u00e1vate en la piscina de Silo\u00e9 &#8211; que quiere decir Enviado &#8211; . Fue, se lav\u00f3, y volvi\u00f3 viendo.\u201d<br \/>\n\tLa saliva era considerada en la antig\u00fcedad como remedio curativo de la vista 9. Cristo hab\u00eda usado, simb\u00f3licamente, este remedio para curaciones instant\u00e1neas en otras ocasiones (Mat 7:33; Mat 8:23). El barro aparece recomendado como remedio de tipo tu-moral o inflamatorio en los ojos s\u00f3lo en un poema del siglo III d. C. 10. Pero este tipo de emplasto estaba prohibido usarlo para curar en d\u00eda de s\u00e1bado 11. Manifiestamente, ni estos elementos son colirios curativos, ni a nadie se le pod\u00eda ocurrir que, \u201cceg\u00e1ndole\u201d con barro, el ojo muerto iba a curarse, ni Cristo pretende curarlos con ello; pues, aplicado \u00e9ste, no se produce la curaci\u00f3n; \u00e9sta se realiza al lavarse en la piscina de Silo\u00e9.<br \/>\n\t\u00bfQu\u00e9 significaba, pues, aqu\u00ed esta acci\u00f3n? Algunos Padres pensaron que ten\u00eda un valor simb\u00f3lico, al estilo de los antiguos profetas (1Re 22:11; Isa 8:1-4.18; Jer 19,lss; Isa 27:2ss). San Ireneo pensaba que Cristo con esto simbolizaba o evocaba el acto de la creaci\u00f3n &#8211; el hombre formado de barro &#8211; , poni\u00e9ndose as\u00ed en el mismo plano del Creador 12. Lo que parece l\u00f3gico, puesto que el milagro se va a producir en Silo\u00e9, es que con este lodo quiere plastificar m\u00e1s el milagro que va a realizarse al \u201ccegar\u201d de esta manera a aquel ciego de nacimiento. Y si con el lodo usa saliva, que se la cre\u00eda con propiedades curativas, aqu\u00ed es usada solamente como medio de formar el lodo, y as\u00ed \u201ccegar\u201d a aquel ciego. Cristo Luz quiere demostrar bien que es s\u00f3lo su poder el que le comunicar\u00e1 la luz a los ojos, como realidad y s\u00edmbolo a un tiempo de la luz que le va a comunicar, por la fe, al esp\u00edritu (v.35-38).<br \/>\n\tLa piscina de Silo\u00e9 es un rect\u00e1ngulo de 24 metros de largo por cinco y medio de ancho. El agua que contiene no es por manantial, sino que le viene por un canal subterr\u00e1neo tallado en la roca de la colina de Ofel. Tiene uno 530 metros de largo y toma su agua de la actual \u00abAin Sitti Mariam,\u201d la antigua Gih\u00f3n. Este canal lo construy\u00f3 el rey Ezequ\u00edas (2Re 20:20; 2Cr 32:30; Isa 22:11; Eco 48:19) 13. Ni ten\u00edan sus aguas propiedades curativas (Jua 5:2-4).<br \/>\n\tJuan dice que Silo\u00e9 significa \u201cenviado.\u201d Es un dato caracter\u00edstico del valor hist\u00f3rico-simbolista\u201d de este evangelio. El nombre de Silo\u00e9 (Shiloah = el que env\u00eda; Isa 8:6) es el canal de Ezequ\u00edas que conduce el agua a la piscina. Y en este dato ve Juan un dato simbolista que ilumina esta escena. Pues en este nombre, del verbo shalah, enviar, ve \u00e9l un s\u00edmbolo de Cristo, cuyo tema constante de su evangelio es que es \u201cel Enviado.\u201d Y si Cristo env\u00eda a este ciego a lavarse en Silo\u00e9, lo env\u00eda, realmente, a lavarse, cuerpo y alma, en El, pues lo env\u00eda a su poder de Enviado.<br \/>\n\tPrecisamente en la liturgia jud\u00eda de la fiesta de los Tabern\u00e1culos, se iba a buscar, ritualmente, agua a Silo\u00e9 para derramarla en el altar, y cuya agua era s\u00edmbolo de las bendiciones mesi\u00e1nicas 14. Es todo ello evocar que es en Cristo donde est\u00e1n las bendiciones mesi\u00e1nicas.<br \/>\n\tSi la etimolog\u00eda Jn la toma en pasiva, y el nombre de Silo\u00e9 (Shiloah) es activa, no es m\u00e1s que un caso ordinario de construcci\u00f3n de etimolog\u00eda al modo popular, por sola asonancia o \u201caproximaci\u00f3n.\u201d 15<br \/>\n\tNo ser\u00eda nada imposible que, en el pensamiento al menos de Jn, est\u00e9 aludido en estas aguas de Silo\u00e9 &#8211; el agua del Enviado &#8211; el bautismo cristiano. Tanto por el \u201csimbolismo\u201d de su evangelio cuanto por haber hablado de \u00e9l en el cap\u00edtulo 3 (Jua 3:3-7), lo mismo que por la \u00e9poca de composici\u00f3n de su evangelio. A esto mismo parece llevar el v.32, como se ver\u00e1 en su lugar. Adem\u00e1s la lectura del v.6 en que se dice que \u201cpuso (\u03ad\u03c0\u03ad\u03b8\u03b7\u03ba\u03b5\u03bd ) sobre los ojos\u201d el \u201clodo,\u201d tiene en varios c\u00f3dices la palabra que, para decir lo mismo, se usa en el v.1 1: le \u201cungi\u00f3 (\u03b5\u03c0\u03ad\u03c7\u03c1\u03b9\u03c3\u03b5\u03bd ) los ojos.\u201d Y la \u201cunci\u00f3n\u201d formaba parte del rito bautismal ya en la liturgia primitiva (Contituciones Apost\u00f3licas 7:22). Y hasta podr\u00eda ser eco de leerse este pasaje &#8211; o su n\u00facleo &#8211; en alguna catequesis bautismal.<br \/>\n\tEl remitirlo a Silo\u00e9 era una prueba para su fe. As\u00ed hab\u00eda hecho el profeta El\u00edseo con Naam\u00e1n, sirio, haci\u00e9ndole ir a lavarse siete veces en el Jord\u00e1n para curar de su lepra (2 Re 5:lss; cf. Isa 8:6).<\/p>\n<p>Discusi\u00f3n popular sobre la curaci\u00f3n,Isa 9:8-12.<br \/>\n\tEl evangelista trae a continuaci\u00f3n un doble relato de discusiones sobre el milagro. Con ello se tiende a autentificar y poner en claro la verdad del milagro. La primera discusi\u00f3n que se recoge es, como era l\u00f3gico, la discusi\u00f3n popular.<\/p>\n<p>8 Los vecinos y los que antes le conoc\u00edan, pues era mendigo, dec\u00edan: \u00bfNo es \u00e9ste el que estaba sentado pidiendo limosna? 9 Unos dec\u00edan que era \u00e9l; otros dec\u00edan: No, pero se le parece. El dec\u00eda: Soy yo. 10 Entonces le dec\u00edan: Pues \u00bfc\u00f3mo se te han abierto los ojos?   11  Respondi\u00f3 \u00e9l: Ese hombre llamado Jes\u00fas hizo lodo, me unt\u00f3 los ojos y me dijo: Vete a Silo\u00e9 y l\u00e1vate; fui, me lav\u00e9 y recobr\u00e9 la vista. 12 Y le dijeron: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 \u00e9se? Contest\u00f3: No lo s\u00e9.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n comienza, como era l\u00f3gico, entre los \u201cvecinos\u201d y entre los que \u201cantes le conoc\u00edan\u201d (v.8).<br \/>\n\tComo Cristo envi\u00f3 al ciego a curarse a Silo\u00e9, \u00e9ste, al curar aqu\u00ed, seguramente fue a los suyos. Un ciego rehecho cobra una fisonom\u00eda distinta. De ah\u00ed el que surjan las disputas en torno a \u00e9l: algunos negaban que fuese el mismo. La sorpresa mayor era que \u201cjam\u00e1s se oy\u00f3 decir que nadie haya abierto los ojos a un ciego de nacimiento.\u201d Pero, sobre todo, gritaba \u00e9l diciendo que era el mismo.<br \/>\n\tY vinieron las preguntas obligadas sobre qui\u00e9n le hab\u00eda curado y de qu\u00e9 modo. De Cristo s\u00f3lo supo decir su nombre, con el que acusa la fama que Cristo ten\u00eda y la noticia que de ella le hab\u00eda llegado; pero ignoraba d\u00f3nde estuviese despu\u00e9s de su cura. Lo mismo que le dijeron la preparaci\u00f3n curativa del lodo.<\/p>\n<p>Discusi\u00f3n del milagro por los fariseos, 9:13-34.<br \/>\n\tDespu\u00e9s de estas primeras reacciones de sorpresa en los \u201cvecinos\u201d y algunas gentes que le conoc\u00edan, el milagro va a ser sometido a un proceso ante los \u201cfariseos,\u201d porque esto hab\u00eda sido hecho violando el reposo del \u201cs\u00e1bado.\u201d<\/p>\n<p>13 Llevan a presencia de los fariseos al antes ciego, 14 pues era s\u00e1bado el d\u00eda en que Jes\u00fas hizo lodo y le abri\u00f3 los ojos. 1S De nuevo le preguntaron los fariseos c\u00f3mo hab\u00eda recobrado la vista. El les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, me lav\u00e9 y veo. 16 Dijeron entonces algunos de los fariseos: No puede venir de Dios este hombre, pues no guarda el s\u00e1bado. Otros dec\u00edan: \u00bfY c\u00f3mo puede un hombre pecador hacer tales milagros? Y hab\u00eda desacuerdo entre ellos. 17 Otra vez dijeron al ciego: \u00bfQu\u00e9 dices t\u00fa de ese que te abri\u00f3 los ojos? El contest\u00f3: Que es profeta. 18 No quer\u00edan creer los jud\u00edos que aqu\u00e9l era ciego y que hab\u00eda recobrado la vista, hasta que llamaron a sus padres, 19 y les preguntaron, diciendo: \u00bfEs \u00e9ste vuestro hijo, de quien vosotros dec\u00eds que naci\u00f3 ciego? \u00bfC\u00f3mo ahora ve? 20 Respondieron los padres y dijeron: Lo que sabemos es que \u00e9ste es nuestro hijo y que naci\u00f3 ciego; 21 c\u00f3mo ve ahora, no lo sabemos; qui\u00e9n le abri\u00f3 los ojos, nosotros no lo sabemos; pregunt\u00e1dselo a \u00e9l; edad tiene; que \u00e9l hable por s\u00ed. 22 Esto dijeron sus padres porque tem\u00edan a los jud\u00edos, que ya \u00e9stos hab\u00edan convenido en que, si alguno le confesaba Mes\u00edas, fuera expulsado de la sinagoga. 23 Por esto sus padres dijeron: Edad tiene, preguntadle a \u00e9l. 24 Llamaron, pues, por segunda vez al ciego y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador. 25 A esto respondi\u00f3 \u00e9l: Si es pecador, no lo s\u00e9; lo que s\u00e9 es que, siendo ciego, ahora veo. 26 Dij\u00e9ronle tambi\u00e9n: \u00bfQu\u00e9 te hizo? \u00bfC\u00f3mo te abri\u00f3 los ojos? 27 El les respondi\u00f3: Os lo he dicho ya y no hab\u00e9is escuchado. \u00bfPara qu\u00e9 quer\u00e9is o\u00edrlo otra vez? \u00bfEs que quer\u00e9is haceros disc\u00edpulos suyos? 28 Ellos, insult\u00e1ndole, dijeron: S\u00e9 t\u00fa disc\u00edpulo suyo; nosotros somos disc\u00edpulos de Mois\u00e9s. 29 Nosotros sabemos que Dios habl\u00f3 a Mois\u00e9s; cuanto a \u00e9ste, no sabemos de d\u00f3nde viene. 30 Respondi\u00f3 el hombre y les dijo: Eso es de maravillar: que vosotros no sep\u00e1is de d\u00f3nde viene, habi\u00e9ndome abierto a m\u00ed los ojos. 31 Sabido es que Dios no oye a los pecadores; pero, si uno es piadoso y hace su voluntad, a \u00e9se le escucha. 32 Jam\u00e1s se oy\u00f3 decir que nadie haya abierto los ojos a un ciego de nacimiento. 33 Si \u00e9ste no fuera de Dios, no podr\u00eda hacer nada. 34 Respondieron y dij\u00e9ronle: Eres todo pecado desde que naciste, \u00bf\u03b3  pretendes ense\u00f1arnos? Y le echaron fuera.<\/p>\n<p>En los evangelios se ve c\u00f3mo se ataca a Cristo porque hac\u00eda milagros en s\u00e1bado. Ya Jn relat\u00f3 otra curaci\u00f3n en s\u00e1bado, en la piscina de Bethesda (Jua 5:9), lo mismo que las persecuciones que hab\u00eda contra El porque \u201chac\u00eda estas cosas en s\u00e1bado\u201d (Jua 5:16).<br \/>\n\t\u201cAl escoger de nuevo un s\u00e1bado para esta curaci\u00f3n prodigiosa, ten\u00eda Jes\u00fas una intenci\u00f3n marcad\u00edsima: acometer de frente, en Jerusal\u00e9n., la casu\u00edstica rab\u00ednica, pero autorizando el paso con un milagro.\u201d 16<br \/>\n\tEn realidad, lo que los jud\u00edos censuraban no era la curaci\u00f3n en s\u00e1bado, sino el que hubiese hecho lodo con saliva en el d\u00eda del s\u00e1bado. No en la Ley, sino en la casu\u00edstica rab\u00ednica se hab\u00eda terminantemente prohibido \u201camasar,\u201d aqu\u00ed el hacer lodo con saliva 17, y poner emplasto 18, como era aqu\u00ed el poner este lodo sobre los ojos del ciego.<br \/>\n\tDe aqu\u00ed el llevar al ciego curado ante los \u201cfariseos,\u201d ya que esta curaci\u00f3n se presentaba con un car\u00e1cter prodigioso, religioso, y ellos eran s\u00f3lo los competentes en las cosas religiosas. Estos fariseos son o est\u00e1n en \u00edntimo contacto con el Sanedr\u00edn (v.22).<\/p>\n<p>Primer testimonio del ciego ante los fariseos (v.13-17).<br \/>\n\tLos fariseos le preguntan c\u00f3mo recobr\u00f3 la vista. El ciego repite el relato. Pero el evangelista destaca en su respuesta uno de los elementos que los rabinos prohib\u00edan en s\u00e1bado: \u201cMe puso lodo sobre los ojos,\u201d a\u00f1adiendo sint\u00e9ticamente lo que el lector ya sabe y suple: \u201cMe lav\u00e9 (en la piscina de Silo\u00e9) y veo.\u201d<br \/>\n\tAnte esta narraci\u00f3n surge una disputa: \u201cAlgunos de los fariseos\u201d negaron que \u201ceste hombre pueda venir de Dios,\u201d pues violaba las leyes que ellos dieron sobre el s\u00e1bado. En cambio, otros, sin duda fariseos, ya que se llev\u00f3 el caso del ciego ante ellos, admit\u00edan que fuese enviado de Dios, pues \u201cun hombre pecador\u201d no pod\u00eda hacer, con poder de Dios, tales prodigios. Argumento que luego va a esgrimir contra la obstinaci\u00f3n de ellos el ciego de nacimiento. Ya Jn hab\u00eda dicho que hab\u00eda en Jerusal\u00e9n fariseos que cre\u00edan en Cristo a causa de los milagros que hac\u00eda (Jua 3:1.2), aunque la fe de ellos no era muy firme (Jua 2:23-25).<br \/>\n\tDivididos entre s\u00ed y disputando, un grupo de ellos, sin duda el primer grupo fariseo hostil, le preguntan al ciego qu\u00e9 piensa de Cristo. Naturalmente, la pregunta es capciosa, pues ellos no van a creer en Cristo por lo que diga el ciego, cuando ellos niegan la obra de Cristo ante la evidencia. El ciego confiesa a Cristo por un \u201cprofeta,\u201d es decir, un hombre santo, un enviado de Dios y dotado de poder y sabidur\u00eda sobrenaturales. Es la confesi\u00f3n que de El hizo la Samaritana, y la que hac\u00eda muchas veces el pueblo ante su obra taumat\u00fargica (Jua 4:19; Jua 6:14; Luc 7:16, etc.). Los fariseos s\u00f3lo buscaban en su respuesta un motivo de poder desvirtuar los hechos y negar que Cristo lo hubiese curado.<\/p>\n<p>Testimonio de sus padres ante los \u201cfariseos\u201d (v.18.-23).<br \/>\n\tLos fariseos, que aqu\u00ed Jn los llama as\u00ed sin m\u00e1s, como en otras ocasiones \u201clos jud\u00edos,\u201d expresi\u00f3n, que en varios casos significa la autoridad religiosa o las clases rectoras, no quer\u00edan creer en el milagro, para lo cual negaron que aquel hombre fuese ciego de nacimiento. Y para ello llamaron a sus padres. Contaban, seguramente, que la intimidaci\u00f3n de \u00e9stos les prestase base para negar el milagro de Cristo.<br \/>\n\tY les preguntan si aquel hombre es su hijo, que naci\u00f3 ciego; y entonces, c\u00f3mo ve ahora.<br \/>\n\tLa respuesta de los padres fue pol\u00edtica. Reconocieron que era su hijo, que hab\u00eda nacido ciego; pero que ellos no lo sab\u00edan: ni qui\u00e9n le abri\u00f3 los ojos ni qu\u00e9 procedimiento hubo para ello. Ellos no lo saben, dicen, pero que se lo pregunten a \u00e9l, que \u201cya tiene edad.\u201d<br \/>\n\tLa frase \u201cque tiene edad\u201d no s\u00f3lo significa que ya tiene una edad que le permite hablar y contar lo que le sucedi\u00f3, sino edad madura, pues en los papiros la palabra \u201cedad\u201d (\u03b7\u03bb\u03b9\u03ba\u03af\u03b1 ) aparece, en ocasiones, probablemente como aqu\u00ed, como t\u00e9rmino t\u00e9cnico de mayor\u00eda de edad 19.<br \/>\n\tEl evangelista destaca esta evasi\u00f3n de los padres. Dijeron esto \u201csus padres porque tem\u00edan a los jud\u00edos\u201d dirigentes, ya que \u00e9stos \u201chab\u00edan convenido en que, si alguno le confesaba Mes\u00edas, fuera expulsado de la sinagoga\u201d (Jua 12:42; Jua 16:2).<br \/>\n\tLa \u201cexcomuni\u00f3n\u201d de la sinagoga era la excomuni\u00f3n de la comunidad jud\u00eda. Y revest\u00eda tres formas: 1) Nezijha: se reduc\u00eda a una reprensi\u00f3n al delincuente, alej\u00e1ndosele una semana o hasta un mes; 2) Niddu\u00ed: era el segundo grado y duraba un mes; el delicuente as\u00ed castigado deb\u00eda sentarse en el suelo, vestir de luto, dejar crecer cabello y barba, privarse de ba\u00f1os y ung\u00fcentos y no asistir a la oraci\u00f3n com\u00fan: 3) Herem: era el grado m\u00e1s grave. Llevaba anejo el destierro; era de duraci\u00f3n indefinida; pod\u00eda llevar aneja la confiscaci\u00f3n de bienes; prohib\u00eda a todos el trato, aun el privado, con el culpable 20.<br \/>\n\tSe piensa si Jn refleje el ambiente posterior de las excomuniones de la sinagoga a los judeocristianos. En tiempo de Cristo, parece tuviese un car\u00e1cter menos duro. Pero la triple forma de excomuni\u00f3n, antes indicada, podr\u00eda utilizarse en una de sus dos formas primeras; Jn habla en general. Aunque no se excluye la sugerencia hecha.<br \/>\n\tLos padres temen esta \u201cexcomuni\u00f3n\u201d si lo proclaman Mes\u00edas. Y, aunque el ciego no pas\u00f3 de proclamarlo profeta, se estaba al borde de la proclamaci\u00f3n mesi\u00e1nica, m\u00e1xime en aquel ambiente neotestamentario, sobre todo despu\u00e9s del movimiento creado por el Bautista (Jua 1:19ss; Jua 6:15). Ya en Jerusal\u00e9n, en los d\u00edas de los Tabern\u00e1culos, se hab\u00eda dicho de Cristo por \u201cmuchos de la muchedumbre\u201d que \u201ccreyeron en El\u201d: \u201cEl Mes\u00edas, cuando venga, \u00bfhar\u00e1 m\u00e1s milagros de los que hace \u00e9ste?\u201d (Jua 7:2.31); por lo que los fariseos enviaron sus agentes para que prendiesen a Cristo (Jua 7:32).<\/p>\n<p>Segundo testimonio del ciego ante los fariseos (v.24.-34).<br \/>\n\tLos fariseos, determinados a no admitir la grandeza de Cristo, de nuevo interrogan al ciego, esperando lograr en su nuevo relato alguna contradicci\u00f3n o algo que les permita desvirtuar aquella curaci\u00f3n.<br \/>\n\tEl nuevo interrogatorio del ciego comienza por una frase que, en esta situaci\u00f3n, era coactiva en sentido peyorativo: \u201cDa gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador.\u201d<br \/>\n\tLa expresi\u00f3n \u201cDa gloria a Dios\u201d es una f\u00f3rmula de adjuraci\u00f3n conocida ya en el Antiguo Testamento (Jos 7:18; Jos 7:1 Esd 10:11), con la cual tambi\u00e9n se forzaba a hablar a una persona obstinada en no hablar, y cuyo sentido preciso depende del contexto 21. Aqu\u00ed el sentido es claro: negando el milagro, le adjuran a que diga la verdad, que, seg\u00fan ellos, no ha de ser lo contado. La raz\u00f3n es que la curaci\u00f3n, o mejor, el poner \u201clodo\u201d en sus ojos, fue hecho en s\u00e1bado. Por eso es \u201cpecador.\u201d Y, en consecuencia, Dios no pudo ni quebrantar el s\u00e1bado ni dar a Cristo el hacer obras prodigiosas.<br \/>\n\tPero el ciego da una respuesta, \u201cdando gloria a Dios,\u201d incontrovertible y llena de iron\u00eda: no sabe si es pecador, pero s\u00ed sabe que, siendo ciego de nacimiento, gracias a Cristo ahora ve. La iron\u00eda es profunda. Si ellos saben eso, El sabe lo contrario., probado con un milagro.<br \/>\n\tA la insistencia capciosa de los fariseos en que repita el milagro, les responde el curado, harto de tanta maniobra, con una iron\u00eda que los hiere en lo mas vivo: \u00bfes que con tanta insistencia pretenden hacerse \u201cdisc\u00edpulos suyos\u201d? Si podr\u00eda pensarse en una formulaci\u00f3n de Jn, queda en ello el fondo de un hombre exasperado ante la cr\u00edtica de la obra ben\u00e9fica evidente de su bienhechor. El insulto aparece claro al mandarle que se haga disc\u00edpulo de Cristo. Pero la amenaza aparece al punto. Ellos, como maestros de la Ley, saben que Dios habl\u00f3 a Mois\u00e9s en el Sina\u00ed y le dio la Ley. Pero no saben \u201cde d\u00f3nde viene \u00e9ste.\u201d Y, seg\u00fan ellos, al no atenerse a la Ley y a su interpretaci\u00f3n, despu\u00e9s de no haber cursado con ellos (Jua 7:15) 22 y despu\u00e9s de no observar, seg\u00fan su interpretaci\u00f3n, el s\u00e1bado, no puede venir ni de Mois\u00e9s ni, en consecuencia, de Dios. As\u00ed quedaba flotando la insinuaci\u00f3n que mal\u00e9volamente le hicieron los fariseos en otra ocasi\u00f3n: que obraba prodigios en virtud de Beelzebul (Mat 12:24ss par.). Y, con esta expresi\u00f3n, los jud\u00edos confiesan candidamente su ceguera. Ejemplo de iron\u00eda propia de Jn (Mat 11:49-51; Mat 18:28, etc.) 23.<br \/>\n\tPero el ciego replica con un argumento irrebatible, basado en un principio admitido por los fariseos y ense\u00f1ado frecuentemente en el A.T.: Dios ayuda al justo, pero al pecador, mientras no se arrepienta, no le da el obrar prodigios. Estaba ello basado en el principio de la \u201cretribuci\u00f3n.\u201d Si Cristo realiz\u00f3 esta curaci\u00f3n &#8211; y nadie mejor que el ciego es testigo &#8211; , la conclusi\u00f3n que se sigue es incontrovertible: Cristo no es pecador, es santo. Y lo recalca subrayando el tipo de milagro hecho: \u201cjam\u00e1s se oy\u00f3 decir que nadie haya abierto los ojos a un ciego de nacimiento.\u201d Tan raro era esto, si alguna vez se dio en la antig\u00fcedad, que el ciego lo esgrime como argumento irrebatible.<br \/>\n\tTodo el curso de la narraci\u00f3n, y especialmente el destacar ahora, en forma tan enf\u00e1tica, que el ciego fue curado de una enfermedad de nacimiento, lo que nadie hab\u00eda hecho, hace pensar que el evangelista est\u00e1 apuntando aqu\u00ed, sobre el hecho hist\u00f3rico, al valor simb\u00f3lico del mismo: el bautismo cristiano. En la antig\u00fcedad cristiana se llamaba al sacramento del bautismo la \u201ciluminaci\u00f3n.\u201d<br \/>\n\tEn el cap\u00edtulo 3 habl\u00f3 de la necesidad de \u201cnacer por el agua y el Esp\u00edritu,\u201d que es la doctrina de la necesidad del bautismo; Cristo, en este cap\u00edtulo, se presenta expl\u00edcitamente como \u201ciluminador\u201d (cf. v.4.5.39-41) del cuerpo, para que aquellos ojos ciegos lo vean a El y luego (v.35ss) se crea en El; env\u00eda al ciego a lavarse en la piscina, que evocaba, a la hora de la composici\u00f3n de este evangelio, el rito bautismal de inmersi\u00f3n (Rom 6:3ss); lo \u201cunge\u201d en los ojos; y la piscina lleva el nombre de Silo\u00e9, \u201cque quiere decir Enviado\u201d; es decir, que el ciego se va a lavar en Cristo. Y lavarse con agua en Cristo evoca el bautismo cristiano. As\u00ed lo comentaba San Agust\u00edn: \u201cLav\u00f3 los ojos en aquella piscina que quiere decir Enviado, es decir, fue bautizado en Cristo\u201d 24.<br \/>\n\tA todo este razonamiento, los fariseos responden con dos venganzas.<br \/>\n\tLa primera fue decirle: \u201cEres todo pecado desde que naciste, \u00bfy pretendes ense\u00f1arnos?\u201d<br \/>\n\tEllos, los \u201cfariseos,\u201d los \u201cseparados,\u201d son los incontaminados, los puros; el ciego, en cambio, que naci\u00f3 ciego, es \u201ctodo pecado\u201d desde que naci\u00f3. El sentido debe de ser aludiendo a la creencia de entonces, que atribu\u00eda en este caso el pecado a los padres. Todo \u00e9l era pecado, porque as\u00ed hab\u00eda sido engendrado (Sal 51:7), y contamin\u00e1ndose hasta nacerle in\u00fatil para todo al no ver la luz. \u201cEllos afectan ver en su ceguera cong\u00e9nita el signo de una impureza total, que le afectar\u00eda cuerpo y alma.\u201d 25 \u00bfY ellos no fueron tambi\u00e9n concebidos de esa manera, antes dicha (Sal 51:7) en su nacimiento?<br \/>\n\t\u00bfY \u00e9l pretend\u00eda ense\u00f1arles a ellos, los maestros de la Ley? Ellos, que dec\u00edan que los que no cultivaban la Ley, dedic\u00e1ndole, como ellos, su vida a su estudio, no s\u00f3lo eran unos \u201cignorantes\u201d de lo \u00fanico interesante, sino que eran \u201cmalditos\u201d (cf. Jua 7:49) 26.<br \/>\n\tY luego \u201clo echaron fuera.\u201d Seguramente el evangelista quiere indicar aqu\u00ed que se trata, m\u00e1s que de donde se tuvo este di\u00e1logo, de la sinagoga, de la \u201cexcomuni\u00f3n,\u201d con la que ya hab\u00edan amenazado a los que confesasen a Cristo por Mes\u00edas o fuesen sus defensores o disc\u00edpulos (v.22). Acaso, como antes se dijo \u00bfrefleje ya las excomuniones de los judeocristianos?<\/p>\n<p>La Ley y la ceguera espiritual,Jua 9:35-41.<br \/>\n\tEl t\u00e9rmino de la narraci\u00f3n va a concluir la historia destacando el sentido simb\u00f3lico del milagro, presentando, una vez m\u00e1s, a Cristo \u201ciluminador.\u201d<\/p>\n<p>35 Oy\u00f3 Jes\u00fas que le hab\u00edan echado fuera, y, encontr\u00e1ndole, le dijo: \u00bfCrees en el Hijo del hombre? 36 Respondi\u00f3 \u00e9l y dijo: \u00bfQui\u00e9n es, Se\u00f1or, para que crea en El? 37 D\u00edjole Jes\u00fas: Le est\u00e1s viendo; es el que habla contigo. 38 Dijo \u00e9l: Creo, Se\u00f1or, y se postr\u00f3 ante El. 39 Jes\u00fas dijo: Yo he venido al mundo para un juicio, para que los que no ven, vean, y los que ven, se vuelvan ciegos. 40 Oyeron esto algunos fariseos que estaban con El, y le dijeron: Conque \u00bfnosotros somos tambi\u00e9n ciegos? 41 D\u00edjoles Jes\u00fas: Si fuerais ciegos, no tendr\u00edais pecado; pero ahora dec\u00eds: Vemos, y vuestro pecado permanece.<\/p>\n<p>La noticia de la \u201cexpulsi\u00f3n,\u201d seguramente \u201cexcomuni\u00f3n,\u201d que los fariseos hicieron del ciego, lleg\u00f3 a o\u00eddos de Cristo. Y \u201cencontr\u00e1ndole,\u201d aunque se dir\u00eda que fue un encuentro buscado por El y providencial, como Jn destaca frecuentemente en el evangelio (Jua 1:42.45; 5.14), le pregunta si cree en el Hijo del hombre 27.<br \/>\n\tNo deja de extra\u00f1ar que se le presente la fe al ciego en el Hijo del Hombre, t\u00edtulo que no era sin\u00f3nimo de Mes\u00edas en el pueblo (Jua 12:34) 28. Sin embargo, aqu\u00ed est\u00e1 usado como sustitutivo del Mes\u00edas. Y puede ser vocabulario prestado por Jn.<br \/>\n\tPero el ciego, que ya le hab\u00eda reconocido por \u201cprofeta\u201d (v.17), ignora qui\u00e9n sea y qu\u00e9 importa para \u00e9l esta persona y su fe en ella. El di\u00e1logo de Jn es esquem\u00e1tico, y s\u00f3lo transmite la sustancia del hecho, aunque ello mismo incita a suponer una mayor explicaci\u00f3n sin descartarse los matices y comentarios de Jn.<br \/>\n\tY declar\u00e1ndosele, el ciego protest\u00f3 su fe en El, y, postr\u00e1ndose en tierra, le reverenci\u00f3, le \u201cador\u00f3,\u201d \u00bfHasta d\u00f3nde lleg\u00f3 en aquel ciego la \u201cluz\u201d de la revelaci\u00f3n de Dios? Es secreto de Dios. Mas no parece &#8211; dado el proceso hist\u00f3rico con que Cristo lo hizo &#8211; que vislumbrase la divinidad de Cristo. Acaso \u201cador\u00f3\u201d a un excepcional \u201cenviado\u201d de Dios.<br \/>\n\tY el tema de la \u201ciluminaci\u00f3n\u201d de Cristo se presenta como en una tesis: ha venido al mundo para que haya, ante El, un juicio, una discriminaci\u00f3n: para que los que no ven, \u201cvean,\u201d y los que \u201cven,\u201d no vean. La proposici\u00f3n es general, \u201csapiencial.\u201d Pero, en el contexto, la aplicaci\u00f3n se hace autom\u00e1ticamente. Los sabios, los que dicen \u201cver\u201d la verdad religiosa, los que se consideraban rectores espirituales e int\u00e9rpretes infalibles de la Ley, se \u201cciegan\u201d para no ver la Luz, a Cristo-Mes\u00edas; investigan las Escrituras, que hablan de El (Jua 5:39), y no logran el sentido de las mismas; en cambio, los \u201cciegos\u201d a la sabidur\u00eda orgullosa encuentran la \u201ciluminaci\u00f3n\u201d de la sabidur\u00eda en Cristo-Luz. Por eso aqu\u00e9llos permanecen en ceguera de pecado.<br \/>\n\tEl ciego curado es, adem\u00e1s de historia, \u201cs\u00edmbolo\u201d de los ignorantes que encuentran la Luz. Frente a los sabios fariseos est\u00e1n los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos de Cristo, en quienes \u201cplugo al Padre. ocultar estas cosas a los sabios y discretos\u201d y revelarlas, en cambio, \u201ca los peque\u00f1uelos\u201d (Mat 11:25 par.). Era un tema oue va recogen los sin\u00f3pticos.<\/p>\n<p> 1 Cf. comentario a Mat 8:20. &#8211; 2 Bereshith Rabba 34:12. &#8211; 3 Bonsirven, Le Judaisme. (1935) Ii P.86. &#8211; 4 Strack-B., Kommentar. Ii P.528. &#8211; 5 Josefo, De Bello Iud.  Ii 8:11. &#8211; 6 Sanhedrim 91 B; Cf. W\u00fcnsche, Nene Beitrage Zur Erlauterung Der Evangelien Aus Talmud Und Midrasch (1878) P.537. &#8211; 7 Sal 51:7. &#8211; 7 Nestle, O. C., Ap.  Crit. A Jua 9:4. &#8211; 8 Lagrange, O.C., P.260. &#8211; 9 Suetonio, Vespasiana Vii; Plinio, Nat.  Hist. Xxvii 4. &#8211; 10 Poetae Latini Minores (Ed. Baehreus) Iii N.214ss. &#8211; 11 Shabbath 6:5; Bonsirven, Textes Rabbiniques.  (1955) N.727. &#8211; 12 Adv. Haer. V 15:2. &#8211; 13 Vlncent-Aeeljerusakm Nouv. Ii P.860-864; Perrella, \/ Luoghi Santi (1936) C.16: La Piscina Di Silo\u00e9 P. 194-196. &#8211; 14 Sobre La Etimolog\u00eda De Shiloah, Cf. Strack-B., Ii P.530. &#8211; 15 Felten, Storia Dei Tempi Del N.T., Vers. Del Alem. (1932) Ii P.255. &#8211; 16 Lebreton, La Vida Y. Vers. Esp. (1942) Ii P.33. &#8211; 17 Shabbath M.7:2; M.24:1; Cf. Bonsirven, Textes Rabbimques.  N.661.705. &#8211; 18 Shabbath 6:3.4.4; Cf. Bonsirven, O. C., N.727. &#8211; 19 Papiro Ryland Ii, Citado Por Lagrange, \u00e9vang. S. St. Jean (1927) P.265. &#8211; 20 Strack-B., Kommentar.  Iv P.292-333. &#8211; 21 Strack-B., O. C., U P.535. &#8211; 22 Cf. comentario A Jua 7:15. &#8211; 23 Mollat, L&#8217;\u00e9vang\u00fce S. St. Jean, En La Sainte Bible De J\u00e9rusalem (1953) P.125 Nota A. &#8211; 24 In Lo. Evang. Troc\u00ed, Tr.44:2:15. &#8211; 25 Braun, L&#8217;\u00e9vang. S. St. Jean (1946) P.393. &#8211; 26 Cf. comentario A Jua 7:49. &#8211; 27 Varios C\u00f3dices Ponen Hijo De Dios, Pero Es Probablemente Una Correcci\u00f3n. La Lectura Cr\u00edtica Admitida Es La Primera. Cf. Nestl\u00e9,;V. T. Graece Et Latine (1928) Ap. Cr\u00edt. Ajn 9:35. &#8211; 28 Sobre El Concepto De Hijo Del Hombre, Cf. comentario a Mat 8:20. Su uso en Jn, cf.  Jua 1:51; Mat 3:13; Mat 6:27.53.62; Mat 8:28; Mat 12:34.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\tEsta es la sexta de las siete se\u00f1ales hechas por Jes\u00fas que Juan registra. Todo el cap\u00edtulo se dedica a ese evento y al efecto que tuvo sobre el hombre que naci\u00f3 ciego, sus padres, los vecinos y los l\u00edderes de los jud\u00edos. <\/p>\n<p>\t9:1 Al pasar Jes\u00fas, &#8212; Es dif\u00edcil precisar cu\u00e1ndo sucedi\u00f3 este evento, porque Juan no se preocupaba por la cronolog\u00eda exacta de los eventos de la vida de Jes\u00fas, pero no es necesario concluir que los sucesos del cap. 9 siguieran inmediatamente despu\u00e9s de los del cap. 8. No es muy razonable que los disc\u00edpulos hayan hecho esta pregunta en los mismos momentos en los que los jud\u00edos tomaron piedras para arroj\u00e1rselas (8:39).<br \/>\n\t\u00abAl pasar Jes\u00fas\u00bb El vio una oportunidad para \u00abhacer las obras del que\u00bb le envi\u00f3 (9:4). Nosotros tambi\u00e9n, \u00abal pasar\u00bb (al ocuparnos en las actividades normales) veremos muchas oportunidades si abrimos los ojos (4:35).<br \/>\n\t&#8212; vio a un hombre ciego de nacimiento. &#8212; Muchos lo hab\u00edan visto pero no como Jes\u00fas lo vio. De los seis milagros registrados en los que Jes\u00fas abri\u00f3 los ojos de los ciegos, este es el \u00fanico caso en que el individuo era ciego de nacimiento. \u00abDesde el principio no se ha o\u00eddo decir que alguno abriese los ojos a uno que naci\u00f3 ciego\u00bb (9:32).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LUZ PARA LOS OJOS CIEGOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 9:1-5<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando Jes\u00fas iba pasando por ah\u00ed, vio a uno que era ciego de nacimiento; y Sus disc\u00edpulos Le preguntaron:<br \/>-Rab\u00ed, \u00bfqui\u00e9n fue el que pec\u00f3 para que naciera ciego, \u00e9l mismo o sus padres?<br \/>No es porque pecaran ni \u00e9ste ni sus padres -les contest\u00f3 Jes\u00fas-; sino que sucedi\u00f3 para que hubiera en \u00e9l una demostraci\u00f3n de lo que Dios puede hacer. Tenemos que hacer las obras del Que Me envi\u00f3 mientras dure el d\u00eda; se acerca la noche cuando nadie podr\u00e1 hacer nada. Mientras est\u00e9 en el mundo, Yo soy la luz del mundo.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Este es el \u00fanico de los milagros que se nos narran en los evangelios en el que se dice que se trataba de una dolencia de nacimiento. En <em>Hechos <\/em>tenemos dos casos de personas que hab\u00edan estado impedidas desde que nacieron: el cojo de la puerta Hermosa del templo en <span class='bible'>Hch 3:2<\/span> , y el paral\u00edtico de Listra en <span class='bible'>Hch 14:8<\/span> . Pero este ciego es la \u00fanica persona de la historia evang\u00e9lica que se encontraba en ese caso. Debe de haber sido un personaje conocido, porque los disc\u00edpulos de Jes\u00fas ya sab\u00edan de \u00e9l.<\/p>\n<p>Cuando le vieron, aprovecharon la oportunidad para presentarle a Jes\u00fas un problema que los jud\u00edos llevaban mucho tiempo discutiendo, y que sigue siendo enigm\u00e1tico. Los jud\u00edos consideraban que el sufrimiento segu\u00eda al pecado como el efecto a la causa hasta tal punto que supon\u00edan que ten\u00eda que haber habido alg\u00fan pecado donde hab\u00eda sufrimiento. As\u00ed es que Le dirigieron a Jes\u00fas la pregunta que consideraban clave: \u00abEste hombre -Le dijeron- est\u00e1 ciego. \u00bfEs su ceguera debida a su propio pecado, o al de sus padres?\u00bb<br \/>\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda ser debida a su propio pecado, si era ciego <em>de nacimiento? <\/em>Los te\u00f3logos jud\u00edos propon\u00edan una de dos posibles respuestas a esa pregunta.<\/p>\n<p>(i) Algunos de ellos sustentaban la extra\u00f1a idea del pecado prenatal. De hecho, cre\u00edan que una persona pod\u00eda empezar a pecar cuando estaba en el vientre de su madre. En las conversaciones imaginarias entre Antonino y el rabino Jud\u00e1 el Patriarca acerca del origen del pecado en la vida personal, Antonino le pregunt\u00f3 a su interlocutor: \u00ab\u00bfDesde qu\u00e9 momento ejerce su influencia la mala tendencia sobre una persona, desde que se forma el embri\u00f3n en el seno materno o desde el nacimiento?\u00bb Y el rabino contest\u00f3 al principio: \u00abDesde que se forma el embri\u00f3n.\u00bb Antonino no estaba de acuerdo, y convenci\u00f3 a Jud\u00e1 de su postura; porque Jud\u00e1 tuvo que admitir que, si la mala tendencia empezara con la formaci\u00f3n del embri\u00f3n, entonces el beb\u00e9 romper\u00eda el vientre a patadas y saldr\u00eda. Jud\u00e1 encontr\u00f3 un texto que respaldaba esta postura, <span class='bible'>Ge 4:7<\/span>  : \u00abEl pecado est\u00e1 a la puerta,\u00bb que \u00e9l interpret\u00f3 como que el pecado est\u00e1 acechando a la puerta del seno materno tan pronto como nace el ni\u00f1o. El razonamiento nos parecer\u00e1 rid\u00edculo, pero es una prueba de que la idea del pecado prenatal era, por lo menos, tema frecuente de discusi\u00f3n entre los jud\u00edos.<\/p>\n<p>(ii) En tiempos de Jes\u00fas, los jud\u00edos cre\u00edan en la preexistencia del alma. Realmente, esta idea la hab\u00eda tomado de los griegos; entre otros, de Plat\u00f3n. Cre\u00edan que todas las almas exist\u00edan antes de la creaci\u00f3n de la raza humana en el huerto del Ed\u00e9n, o que estaban en el s\u00e9ptimo cielo o en una cierta c\u00e1mara, esperando la oportunidad para entrar en un cuerpo. Los griegos hab\u00edan cre\u00eddo que esas almas eran buenas, y que era la entrada en el cuerpo lo que las contaminaba; pero hab\u00eda algunos jud\u00edos que cre\u00edan que las almas eran ya buenas o malas antes del nacimiento. El autor del <em>Libro de la Sabidur\u00eda <\/em>dice: \u00abAhora bien, yo era un ni\u00f1o bueno por naturaleza, y me toc\u00f3 en suerte un alma buena\u00bb <em>(Sabidur\u00eda 8:19  ).<\/em><\/p>\n<p>En tiempos de Jes\u00fas, algunos jud\u00edos cre\u00edan que la aflicci\u00f3n de una persona, aunque fuera de nacimiento, pod\u00eda venirle de un pecado que hubiera cometido antes de nacer. Es una idea extra\u00f1a, y que nos parecer\u00e1 hasta fant\u00e1stica; pero a su base se encuentra la idea de un universo infectado de pecado.<\/p>\n<p>La alternativa era que los males que se padec\u00edan desde el nacin-fiento los causaba el pecado de los padres. La idea de que los ni\u00f1os heredan las consecuencias del pecado de sus padres est\u00e1 entretejida en todo el Antiguo Testamento. \u00abYo soy el Se\u00f1or tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generaci\u00f3n\u00bb (<span class='bible'>Ex 20:5<\/span> ; cp. <span class='bible'>Ex 34:7<\/span> ; <span class='bible'>Nm 14:18<\/span> ). El salmista dice del malvado: \u00abVenga en memoria ante el Se\u00f1or la maldad de sus padres, y el pecado de su madre no sea borrado\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Sal 109:14<\/span><em> ). <\/em>Isa\u00edas habla de las iniquidades de ellos y de \u00ablas iniquidades de sus padres,\u00bb y llega a decir: \u00abYo les medir\u00e9 en el seno el pago de sus obras antiguas\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Isa 65:6-7<\/span><em> ). <\/em>Una de las ideas caracter\u00edsticas del Antiguo Testamento es que Dios siempre visita, es decir, castiga, los pecados de los padres en los hijos. No debemos olvidar que nadie vive ni muere para s\u00ed mismo solamente. Cuando pecamos, ponemos en movimiento una cadena de consecuencias sin fin.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><u>LUZ PARA LOS OJOS CIEGOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 9:1-5<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<p>En este pasaje encontramos dos grandes principios eternos. (i) Jes\u00fas no contesta directamente a la pregunta, ni trata de desarrollar o explicar la relaci\u00f3n que existe entre el pecado y el sufrimiento. Dice que la aflicci\u00f3n de aquel hombre le vino para que hubiera una oportunidad de demostrar lo que Dios puede hacer. Esto es cierto en dos sentidos.<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Para Juan, los milagros son siempre una se\u00f1al de la gloria y el poder de Dios. Los autores de los otros evangelios parece que ten\u00edan otro punto de vista, y los ve\u00edan como una demostraci\u00f3n de la misericordia de Jes\u00fas. Cuando Jes\u00fas vio la multitud hambrienta, tuvo <em>compasi\u00f3n <\/em>de ellos, porque Le parec\u00edan como ovejas sin pastor <em>(<\/em><span class='bible'>Mr 6:34<\/span><em> ). <\/em>Cuando lleg\u00f3 el leproso con su angustioso ruego de limpieza, Jes\u00fas fue <em>movido a misericordia (<\/em><span class='bible'>Mr 1:41<\/span><em> ). <\/em>Se suele insistir en que el Cuarto Evangelio es diferente en esto; pero no tenemos por qu\u00e9 verlo como una contradicci\u00f3n. Son sencillamente dos maneras distintas de ver la misma cosa. En el fondo est\u00e1 la suprema verdad de que la gloria de Dios se muestra en Su compasi\u00f3n, y que \u00c9l no revela nunca Su gloria m\u00e1s plenamente que cuando revela Su piedad.<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Hay otro sentido en que el sufrimiento humano es prueba de lo que Dios puede hacer. La aflicci\u00f3n, el dolor, la desilusi\u00f3n, la p\u00e9rdida de seres queridos, son siempre oportunidades para que se despliegue la gracia de Dios. Primero, permite al paciente mostrar a Dios en acci\u00f3n. Cuando llega el desastre o la aflicci\u00f3n a una persona que no conoce a Dios, esa persona puede que se desmorone; pero cuando llegan a una persona que camina con Dios, sacan la fuerza y la belleza y la paciencia y la nobleza que hay en un coraz\u00f3n en el que est\u00e1 Dios. Se cuenta que, cuando estaba muriendo un santo de la antig\u00fcedad en una agon\u00eda de dolor, mand\u00f3 a buscar a su familia diciendo: \u00abQue vengan a ver c\u00f3mo muere un cristiano.\u00bb Es cuando la vida nos asesta uno de sus golpes m\u00e1s terribles cuando podemos demostrarle al mundo c\u00f3mo le es posible vivir y morir a un cristiano. Veamos un ejemplo:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Mientras m\u00e1s se prolonga el sufrimiento m\u00e1s veo en \u00e9l Tu cari\u00f1osa mano, m\u00e1s cerca estoy de Ti, m\u00e1s puro siento el amor que me aparta de lo vano y a Ti me lleva en amoroso aliento.<br \/>T\u00fa me has dado esta copa de amargura con designio de amor; de otra manera Tu mano paternal no me la diera, porque no haces sufrir a Tu criatura sin un plan que despu\u00e9s haga patente un designio de amor beneficente.<br \/>La recibo, Se\u00f1or, con bendiciones; pero hazme m\u00e1s humilde y resignado, m\u00e1s grato a la riqueza de Tus dones, en Tus promesas a\u00fan m\u00e1s confiado y siempre alegre en lo que T\u00fa dispones.<br \/>Y si, apurada la postrera gota, permites que prolongue mi misi\u00f3n, anunciar\u00e9 Tu amor, que no se agota, predicando en Jes\u00fas la Salvaci\u00f3n.<br \/>Y si quisieres dar por concluida esta misi\u00f3n, que realic\u00e9 tan mal, \u00a1oh Roca de los Siglos, de guarida s\u00edrveme ante el divino tribunal!<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>(Carlos Araujo Carretero, \u00faltima Rima, escrita un mes antes de su muerte).<\/p>\n<\/p>\n<p>Cualquier clase de sufrimiento es una oportunidad para que se muestre la gloria de Dios en nuestras vidas. (b) Segundo, ayudando a los que pasan por dificultades o dolores, les podemos demostrar a otros la gloria de Dios. Frank Laubach nos hace part\u00edcipes del gran pensamiento de que, cuando Cristo, Que es el Camino, llega a nuestra vida, \u00abnos convertimos en parte del Camino. El Camino Real de Dios pasa por nosotros.\u00bb Cuando nos gastamos como una vela ayudando a los que pasan por dificultades, distr\u00e9s, dolor o aflicci\u00f3n, Dios nos est\u00e1 usando como camino por el que \u00c9l env\u00eda Su ayuda a las vidas de los que sufren. El ayudar a un semejante necesitado es manifestar la gloria de Dios, que quiere decir mostrar c\u00f3mo es Dios.<\/p>\n<p>Jes\u00fas pasa a decir que \u00c9l y Sus seguidores deben hacer la obra de Dios mientras haya tiempo para hacerla. Dios ha dado a la humanidad el d\u00eda para trabajar y la noche para descansar; cuando se acaba el d\u00eda, tambi\u00e9n se acaba el tiempo de trabajar. Para Jes\u00fas era verdad que ten\u00eda que darse prisa con el trabajo que Dios Le hab\u00eda confiado porque faltaba poco para la noche de la Cruz. Pero es verdad que todas las personas disponemos de un tiempo limitado. Nuestra tarea la tenemos que cumplir en ese tiempo.<br \/>Hay en Glasgow un reloj de sol con esta leyenda en escoc\u00e9s: \u00abTak&#8217; tent of time ere time be tint.\u00bb \u00abAprovecha el tiempo antes que se te acabe.\u00bb No debemos dejar las cosas para otro d\u00eda, pues puede que ese d\u00eda no llegue nunca. El deber del cristiano es usar el tiempo de que dispone -y nadie sabe cu\u00e1nto ser\u00e1- en el servicio de Dios y de sus semejantes. No hay pesar m\u00e1s intenso que el tr\u00e1gico descubrimiento de que se nos ha hecho demasiado tarde para hacer lo que ten\u00edamos que hacer.<br \/>Pero hay otra oportunidad que podemos desaprovechar. Jes\u00fas dijo: \u00abMientras est\u00e9 en el mundo, Yo soy la luz del mundo.\u00bb Cuando Jes\u00fas dijo eso no quer\u00eda decir que el tiempo de Su vida y obra eran limitados, sino que nuestra oportunidad de recibirle s\u00ed es limitada. A toda persona le llega la oportunidad de aceptar a Cristo como su Salvador, su Maestro y su Se\u00f1or; y, si no se aprovecha, puede que no vuelva a presentarse. E. D. Starbuck, en su <em>Psicolog\u00eda de la religi\u00f3n, <\/em>tiene algunas estad\u00edsticas interesantes y aleccionadoras sobre la edad en que suele producirse la conversi\u00f3n. Puede suceder tan pronto como a los siete u ocho a\u00f1os; aumenta el porcentaje gradualmente hasta la edad de diez u once a\u00f1os; aumenta r\u00e1pidamente hasta los diecis\u00e9is; declina abruptamente hasta los veinte, y despu\u00e9s de los treinta es rara. Dios nos dice: <em>\u00abAhora <\/em>es el tiempo.\u00bb No es que el poder de Jes\u00fas disminuya, o que Su luz se haga m\u00e1s difusa, sino que, si aplazamos esa gran decisi\u00f3n, vamos perdiendo capacidad para hacerla con el paso de los a\u00f1os. Hay que hacer un trabajo, hay que tomar unas decisiones, mientras es de d\u00eda, antes que se nos eche encima la noche.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 9<\/p>\n<p>LA CURACI\u00d3N DE UN CIEGO DE NACIMIENTO (9,1-41) <\/p>\n<p>El relato, que enlaza de un modo perfectamente coherente con los duros enfrentamientos que preceden, de forma que no se ve la necesidad de admitir un cambio de lugar, es un t\u00edpico relato jo\u00e1nico acerca de una se\u00f1al o signo. A la narraci\u00f3n bastante esquem\u00e1tica de un milagro de curaci\u00f3n (v. 1-7) sigue un enfrentamiento dram\u00e1tico acerca del mismo, que, en el fondo, se convierte en un enfrentamiento acerca de la importancia de la persona de Jes\u00fas (v. 8-38). Acaba todo con una sentencia general (v. 39-41). Lo que la hace importante, como relato de se\u00f1al es el tema de la \u00abluz del mundo\u00bb, formulado en el v. 5. <\/p>\n<p>Jes\u00fas est\u00e1 presente como la \u00abluz del mundo\u00bb. Al s\u00edmbolo de la luz responde la doble reacci\u00f3n humana de ceguera y visi\u00f3n, como expresi\u00f3n respectivamente de la incredulidad y de la fe, de la desgracia y la salvaci\u00f3n. As\u00ed, pues, el milagro de curaci\u00f3n est\u00e1 al servicio de la revelaci\u00f3n y la salud que Jes\u00fas trae al hombre. Adem\u00e1s, el propio curado aparece como testigo de Cristo, y lo es en virtud de lo que Jes\u00fas ha obrado en \u00e9l. Su testimonio consiste precisamente en que no puede por menos de testificar su curaci\u00f3n operada por Jes\u00fas: al hablar de su curaci\u00f3n tiene que hablar tambi\u00e9n de qui\u00e9n le ha curado y salvado. Por ello, de un modo perfectamente l\u00f3gico, el enfrentamiento acerca de su curaci\u00f3n se convierte en un enfrentamiento acerca del mismo Jes\u00fas, aunque \u00e9l se halle ausente. Y, por fin, se suma un \u00faltimo elemento, y es el de que en este relato se trata del enfrentamiento entre la comunidad jud\u00eda y la cristiana en tiempo del evangelista y de su c\u00edrculo (*). <\/p>\n<p>Aqu\u00ed se mencionan por vez primera las medidas que, hacia el a\u00f1o 90 d.C., se tomaron por parte jud\u00eda contra los judeo-cristianos, a saber la expulsi\u00f3n total de la sinagoga. Se ve c\u00f3mo en esta historia se entrecruza toda una serie de motivos importantes. Por lo que hace a su disposici\u00f3n literaria, el cap\u00edtulo 9 se cuenta entre los literariamente mejores y m\u00e1s tensos de todo el Evangelio seg\u00fan Juan. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* Seg\u00fan Schnackenburg la exposici\u00f3n trasluce con singular claridad las circunstancias hist\u00f3ricas del evangelista y de su comunidad. Dos son los puntos principales que se destacan: a) el enfrentamiento acerca de la mesianidad de Jes\u00fas; b) el proceso de exclusi\u00f3n de la comunidad jud\u00eda. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. LA CURACI\u00d3N DE UN CIEGO (Jn\/09\/01-07) <\/p>\n<p>La historia de la curaci\u00f3n de un ciego de nacimiento pertenece a las historias jo\u00e1nicas de signos y, como relato milagroso, tiene sin duda una historia de tradici\u00f3n aut\u00f3noma anterior a Juan. Sin embargo, es dif\u00edcil entresacar el relato de curaci\u00f3n original y anterior al texto actual, porque la narraci\u00f3n est\u00e1 tan fuertemente trenzada con el lenguaje y mentalidad jo\u00e1nicos que en su redacci\u00f3n presente hay que tratarla como una narraci\u00f3n jo\u00e1nica. Las diferentes afirmaciones y reflexiones muestran que tal narraci\u00f3n se ha elaborado dentro por completo de la teolog\u00eda jo\u00e1nica de los signos. Cierto que en las curaciones sin\u00f3pticas de ciegos (Mar 8:22-26 y 10,46-62) se advierten unos paralelos objetivos ciertos; pero la disposici\u00f3n y prop\u00f3sito del relato son fundamentalmente distintos. Seg\u00fan Bultmann, ni siquiera hay que derivar la narraci\u00f3n jo\u00e1nica de la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica, \u00absino que var\u00eda de modo independiente el motivo latente en ellas\u00bb. La diferencia est\u00e1 sobre todo, seg\u00fan el mismo Bultmann, en la discusi\u00f3n aneja as\u00ed como en el hecho de que es Jes\u00fas el que toma la iniciativa del milagro, lo que por lo dem\u00e1s constituye un rasgo permanente en los relatos jo\u00e1nicos de milagros. <\/p>\n<p>1 Al pasar vio [Jes\u00fas] a un ciego de nacimiento. 2 Y le preguntaron sus disc\u00edpulos: Rab\u00ed, \u00bfqui\u00e9n pec\u00f3, para que \u00e9ste naciera ciego: \u00e9l o sus padres? 3 Contest\u00f3 Jes\u00fas: Ni \u00e9l pec\u00f3, ni sus padres, sino que esto es para que se manifiesten las obras de Dios en \u00e9l. 4 Mientras es de d\u00eda, tenemos que trabajar en las obras de aquel que me envi\u00f3, Ilega la noche, cuando nadie puede trabajar. 5 Mientras estoy en el mundo, luz del mundo soy. 6 Dicho esto, escupi\u00f3 en tierra, hizo barro con la saliva, aplic\u00f3 el barro a los ojos del ciego 7 y le dijo: Ve a lavarte a la piscina de Silo\u00e9, que significa \u00abenviado\u00bb. Fue, pues, y se lav\u00f3, y volvi\u00f3, obtenida ya la vista. <\/p>\n<p>Jes\u00fas sale del templo -as\u00ed hay que imaginar sin duda el suceso- y ve, probablemente en alguna de las puertas, donde sol\u00edan mendigar todo tipo de personas achacosas (cf. Hec 3:2), a un ciego de nacimiento (v. 1). Se dice expresamente que el hombre era \u00abciego de nacimiento\u00bb. Ello contribuir\u00e1 a destacar la grandeza del milagro; pero al mismo tiempo se convierte en punto de arranque para la pregunta acerca de Jes\u00fas, cuya acci\u00f3n reveladora se manifiesta a la luz p\u00fablica y a la conciencia de todos mediante este acto. La circunstancia de que aquel hombre fuera ciego de nacimiento empieza por plantear a los disc\u00edpulos acompa\u00f1antes un problema largamente discutido, y que se formula en la pregunta de qui\u00e9n \u00abpec\u00f3\u00bb y es culpable, por tanto, de que aquel individuo viniera ya ciego al mundo: \u00bfla culpa era de \u00e9l o de sus progenitores? (v. 2). <\/p>\n<p>Se trata aqu\u00ed de la problem\u00e1tica de la creencia en la retribuci\u00f3n compensativa; m\u00e1s en concreto, de la convicci\u00f3n de que una conducta buena y conforme al mandamiento de Dios tendr\u00e1 necesariamente buenas consecuencias, mientras que una conducta mala tendr\u00e1 de necesidad consecuencias funestas. Hoy se habla de la conexi\u00f3n obras-resultados o tambi\u00e9n de la esfera del acto forjador del destino, mentalidad que se ha fraguado especialmente dentro de ia tradici\u00f3n sapiencial del Antiguo Testamento. Los actos buenos y malos entra\u00f1an unas consecuencias y comportan unos efectos bien precisos, tanto para los individuos como para la comunidad. Por tanto, de las secuelas buenas o malas, de la felicidad o desgracia, del bienestar y de la enfermedad, de las cat\u00e1strofes, etc., puede deducirse la conducta buena o mala de una persona. Estando a la l\u00f3gica de esta concepci\u00f3n, cuando a un hombre, como en el caso de Job, le asaltan la desgracia y la enfermedad con inusitada violencia, hay que pensar -cosa que defienden los amigos de Job en sus contrarr\u00e9plicas- que subyace una acci\u00f3n mala del tipo que sea, oculta de alg\u00fan modo con que necesariamente sea manifiesta. Ya el libro de Job analiza toda la problem\u00e1tica entra\u00f1ada en esta mentalidad, al presentar el problema tomado de la experiencia de un hombre, notoriamente piadoso -\u00abrecto, justo, temeroso de Dios, alejado del mal\u00bb son los atributos con que se introduce al personaje Job, 1,1- que sufre una desgracia inaudita. Ante tal experiencia esa manera de pensar fracasa por completo. Ciertamente que no existe una soluci\u00f3n te\u00f3rica definitiva para dicha problem\u00e1tica empe\u00f1ada en buscar una conexi\u00f3n interna entre bondad moral y bienestar, maldad moral y desgracia o infelicidad. En todas las \u00e9pocas se pueden observar experiencias en sentido contrario: personas buenas que sufren, y personas malas que prosperan. <\/p>\n<p>El problema de todos modos tiene sus ra\u00edces en un estrato m\u00e1s profundo, enlazando directamente con la fe \u00e9tica en Dios. Si Dios es el autor de todo bien, si es el Dios del derecho, de la justicia y del amor, no hay duda de que el problema de la injusta distribuci\u00f3n de bienes y males en el mundo y en la historia constituye un grav\u00edsimo esc\u00e1ndalo para la fe en Dios (el gran problema de la teodicea). De ah\u00ed que un hombre como Job no luche s\u00f3lo por su derecho, sino a\u00fan m\u00e1s por su Dios. La experiencia de la injusticia representa uno de los ataques m\u00e1s violentos contra la fe en Dios. Y es tambi\u00e9n uno de los motivos por los que en la l\u00f3gica del pueblo sencillo y de muchos hombres piadosos se ha podido mantener tan tenazmente -en contra de las numerosas afirmaciones en contrario- la idea de que la desgracia y las enfermedades eran secuelas de unos pecados especiales. Tambi\u00e9n en el juda\u00edsmo el planteamiento del libro de Job representaba m\u00e1s bien una excepci\u00f3n y para la mayor\u00eda demasiado pretencioso. Cierto que era conocida la idea de una correcci\u00f3n por amor; es decir, que Dios quiere educar y purificar al hombre mediante el sufrimiento; pero eso era m\u00e1s bien la excepci\u00f3n. \u00abSe consideraba como regla el que no hay correcci\u00f3n sin culpa, y que el padecer supone pecado\u00bb. Asimismo la idea de que un ni\u00f1o pueda pecar en el seno materno no era totalmente ajena a los rabinos jud\u00edos. Y la discusi\u00f3n se apoyaba en el relato de Esa\u00fa y de Jacob (\/Gn\/25\/19-26), en la afirmaci\u00f3n de que los dos ni\u00f1os \u00abchocaban\u00bb en el seno materno (Gen 25:22) (*). Por el contrario, era una opini\u00f3n muy difundida el que los hijos hubieran de sufrir las consecuencias de los pecados de los padres. <\/p>\n<p>La respuesta de Jes\u00fas a la pregunta de los disc\u00edpulos (v. 3), que aqu\u00ed aparecen como representantes de la creencia popular, corta en seco ese tipo de pregunta. Frente a la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas la pregunta resulta a todas luces absurda, porque queda totalmente superada por esa misma revelaci\u00f3n. Quiz\u00e1s haya tambi\u00e9n que incorporar la idea de que, frente a Jes\u00fas, \u00abluz del mundo\u00bb, todos los hombres se encuentran en un estado de ceguera religioso-espiritual, de la que s\u00f3lo la fe puede liberarlos. La pregunta acerca de una culpa ajena apartar\u00eda de ese conocimiento de s\u00ed mismo. La respuesta de Jes\u00fas resulta en todo caso clara. Ni el hombre en cuesti\u00f3n ha pecado, ni han pecado sus progenitores. Es una pregunta que se antoja totalmente secundaria, tan pronto como se percibe el lado positivo del asunto, a saber, que en ese ciego \u00abse manifiestan las obras de Dios\u00bb o, lo que es lo mismo, se muestran de manera portentosa. As\u00ed, el ciego de nacimiento se convierte en ejemplo magn\u00edfico de las obras de Dios, con esta expresi\u00f3n se indica la salud que Jes\u00fas ha tra\u00eddo. A eso apunta precisamente el signo de la curaci\u00f3n del ciego. <\/p>\n<p>El v. 4 pone de relieve la necesidad que pesa sobre Jes\u00fas de realizar tales signos de salvaci\u00f3n por encargo de Dios, como \u00abobras del que me envi\u00f3\u00bb, mientras dura el tiempo de revelaci\u00f3n, \u00abmientras es de d\u00eda\u00bb. La referencia al \u00abque me envi\u00f3\u00bb pertenece a las met\u00e1foras m\u00e1s sugerentes de la historia. \u00abLa noche, cuando nadie puede trabajar\u00bb alude ante todo a la muerte y con ello al fin de la actividad terrena de Jes\u00fas. El tiempo de Jes\u00fas es limitado; debe aprovechar la oportunidad de \u00abtrabajar\u00bb, aunque ello ocurra en s\u00e1bado. Que lo que importa son justamente esas demostraciones de la actividad salv\u00edfica de Jes\u00fas, lo indica la referencia al propio Jes\u00fas. Mientras est\u00e1 en el mundo es la luz del mundo. La afirmaci\u00f3n enlaza el relato con el discurso acerca de la luz (8,12), al tiempo que revela el car\u00e1cter simb\u00f3lico de toda la narraci\u00f3n. Aunque con ello se expresa tambi\u00e9n el tiempo hist\u00f3ricamente limitado de la revelaci\u00f3n, en la afirmaci\u00f3n no deja de haber resonancias al significado supratemporal de la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas. Porque gracias a la fe y a la predicaci\u00f3n de la Iglesia, Jes\u00fas contin\u00faa siendo para todos los tiempos y \u00e9pocas \u00abla luz del mundo\u00bb. Lo que ocurre en este ciego de nacimiento ejemplifica lo que acontece en cada uno de los hombres que llegan a creer en Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Los v. 6-7 describen el proceso curativo. Seg\u00fan el v. 6, no depende s\u00f3lo de una palabra de Jes\u00fas, sino que va ligado a una acci\u00f3n. Jes\u00fas escupe en tierra, y con el polvo y la saliva hace una masa que pone sobre los ojos del ciego. \u00abLa saliva pasa por ser un remedio para la enfermedad de los ojos (Plinio, Nat. 28,7) y se encuentra en las curaciones de ciegos (Mat 8:22 ss; Jua 9:1 ss; T\u00e1cito, Hist. IV, 81)\u00bb. El dato se repite en el subsiguiente enfrentamiento como argumento importante; casi como testimonio sentimental del ciego. Al mismo tiempo sirve para inculpar a Jes\u00fas de haber transgredido el s\u00e1bado. A ello se une en el v. 7 la orden que Jes\u00fas da al ciego para que vaya a lavarse en la piscina de Silo\u00e9. La piscina de Silo\u00e9 (hebr. shelakh) era una importante instalaci\u00f3n hidr\u00e1ulica de la Jerusal\u00e9n antigua. Era alimentada con las aguas de la fuente de Guih\u00f3n a trav\u00e9s de una red de canales subterr\u00e1neos, el m\u00e1s notable de los cuales era el construido por el rey Ezequ\u00edas (ha. 704 a.C.; cf. 2Re 20:90; Isa 22:11). La construcci\u00f3n de dicho canal est\u00e1 atestiguada por la inscripci\u00f3n de Silo\u00e9, que habla del encuentro de las cuadrillas de trabajadores que llegaban de diferentes puntos. Tambi\u00e9n aqu\u00ed vuelve a ser enga\u00f1oso el conocimiento topogr\u00e1fico de Juan. <\/p>\n<p>La orden de Jes\u00fas tiene un cierto paralelismo formal con el relato de la curaci\u00f3n del general sirio Naam\u00e1n, al que el profeta El\u00edas orden\u00f3 lavarse en el Jord\u00e1n (cf. 2Re 5:8-9.14). M\u00e1s importante, sin embargo, es la significaci\u00f3n simb\u00f3lica, que Juan destaca expl\u00edcitamente, del nombre de Silo\u00e9, que significa \u00abel enviado\u00bb. \u00abEl ciego se cura con esas aguas gracias al Enviado de Dios\u00bb. El ciego obedeci\u00f3 la indicaci\u00f3n de Jes\u00fas: \u00abfue, pues, y se lav\u00f3, y volvi\u00f3, obtenida ya la vista\u00bb, dice el texto escuetamente dando a conocer el resultado de la operaci\u00f3n. <\/p>\n<p>2. SE CONFIRMA LA CURACI\u00d3N (Jn\/09\/08-12) <\/p>\n<p>8 Los vecinos y los que antes lo conoc\u00edan, pues era un mendigo, dec\u00edan: \u00bfNo es \u00e9ste el que estaba sentado pidiendo limosna? 9 Unos dec\u00edan: S\u00ed, es \u00e9ste. Otros replicaban: No, sino otro que se le parece. Pero \u00e9l afirmaba: S\u00ed, que soy yo. 10 Entonces le preguntaban: Pues, \u00bfc\u00f3mo te fueron abiertos los ojos? 11 \u00e9l respondi\u00f3: Ese hombre que se llama Jes\u00fas hizo barro, me lo unt\u00f3 en los ojos y me dijo: Ve a lavarte a Silo\u00e9. Fui entonces, me lav\u00e9 y obtuve la vista 12 y ellos le preguntaron: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 \u00e9se? \u00e9l contesta: Pues no lo s\u00e9. <\/p>\n<p>Se llega a la confirmaci\u00f3n del hecho curativo milagroso por parte de \u00ablos vecinos\u00bb y otras gentes, que conoc\u00edan de antes al hombre hasta entonces ciego y mendigo. Que el ciego mendigaba lo sabemos aqu\u00ed por primera vez, aunque nada tiene de sorprendente. El rasgo, de suyo t\u00edpico, resulta aqu\u00ed importante para la identificaci\u00f3n del curado Se refleja ah\u00ed el asombro general de la gente, que pregunta si en efecto se trata del mismo sujeto, que se sentaba en uno de los accesos al templo y ped\u00eda limosna. Se llega as\u00ed a un peque\u00f1o enfrentamiento, pues mientras unos afirman la identidad, otros la ponen en duda (v. 9). Se anticipa con ello la disputa acerca del reconocimiento del signo, as\u00ed como la divisi\u00f3n que cada vez se va haciendo mayor. El curado confirma desde luego su identidad, refrendando con ello la realidad del milagro operado. Se establece con ello el hecho en cuanto tal, al tiempo que se plantea la pregunta acerca del \u00abc\u00f3mo\u00bb de la curaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo se ha realizado el milagro? (v. 10). A la misma el curado s\u00f3lo puede responder con un relato que sit\u00faa a Jes\u00fas de un modo totalmente espont\u00e1neo en el centro de la discusi\u00f3n: \u00abEse hombre, que se llama Jes\u00fas&#8230;\u00bb Sigue luego un relato escueto del proceso de la curaci\u00f3n, que se atiene literalmente a la historia referida. Esa fidelidad a la verdad es una nota permanente del relato (cf. v. 15b.27). El curado se mantiene firme en el hecho por \u00e9l experimentado, mientras que otros -como har\u00e1n m\u00e1s tarde, sobre todo los fariseos- pretenden apartarle de esa su convicci\u00f3n con todo tipo de preguntas. Es un hombre que saca las conclusiones rectas, mientras que los argumentos de los enemigos de Jes\u00fas resultan cada vez m\u00e1s retorcidos y deshilvanados. Con ello, se convierte en testigo de Jes\u00fas. El v. 11 plantea, pues, la pregunta acerca de Jes\u00fas: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 \u00e9se?\u00bb A lo que el hombre responde: \u00abPues no lo s\u00e9.\u00bb <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>* He aqu\u00ed una tradici\u00f3n relacionada con el tema: \u00abLos ni\u00f1os (Esa\u00fa y Jacob) chocaban en el seno materno, uno quer\u00eda matar al otro, uno quer\u00eda rechazar los mandamientos del otro. Cuando nuestra madre Rebeca pasaba cerca de los templos de los \u00eddolos, Esa\u00fa se abalanzaba y quer\u00eda salir; pasaba ella, en cambio, antes las casas de Dios y los p\u00f3rticos escolares, el que se abalanzaba y quer\u00eda salir era Jacob\u00bb, citado seg\u00fan M.J. BIN GURlON. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>3. EL CIEGO CURADO Y LOS FARISEOS (Jn\/09\/13-34) <\/p>\n<p>Viene ahora un interrogatorio por parte de los fariseos, que se desarrolla en tres fases: a) Primer interrogatorio en presencia de los fariseos (v. 13-17). b) Episodio con los progenitores del ciego (v. 18-23). c) Condena del hombre curado por parte de los fariseos (v. 2434). <\/p>\n<p>a) Primer interrogatorio por parte de los fariseos (9,13-17). <\/p>\n<p>13 Llevan a presencia de los fariseos al que hasta entonces hab\u00eda sido ciego. 14 Era precisamente s\u00e1bado el d\u00eda en que Jes\u00fas hizo el barro y le abri\u00f3 los ojos. 15 Tambi\u00e9n los fariseos le preguntaban, a su vez, c\u00f3mo hab\u00eda obtenido la vista. \u00e9l les contest\u00f3: Me aplic\u00f3 barro a los ojos, me lav\u00e9 y veo. 16 Algunos fariseos dec\u00edan: Este hombre no viene de parte de Dios, pues no guarda el s\u00e1bado. Pero otros replicaban: \u00bfC\u00f3mo puede un pecador realizar se\u00f1ales como \u00e9stas? Y hab\u00eda divisi\u00f3n entre ellos. 17 Nuevamente preguntan al ciego: \u00bfT\u00fa qu\u00e9 dices acerca de este que te abri\u00f3 los ojos? \u00e9l contest\u00f3: \u00a1Que es un profeta! <\/p>\n<p>El hombre curado es conducido ahora a presencia de los fariseos (v. 13), subrayando al final del vers\u00edculo \u00abel que hasta entonces hab\u00eda sido ciego\u00bb; habr\u00eda que completar sin duda \u00abel supuesto vidente, pero que en realidad siempre hab\u00eda sido ciego\u00bb. As\u00ed se identifican ambos personajes. La exposici\u00f3n asume ahora el car\u00e1cter de un interrogatorio en regla, un interrogatorio oficial. En el v. 14 se alude al hecho de que el d\u00eda de la curaci\u00f3n era s\u00e1bado, con lo que se agrega el nuevo motivo del conflicto sab\u00e1tico. Jes\u00fas hab\u00eda hecho barro en d\u00eda de s\u00e1bado, trabajo que era uno de los prohibidos en el d\u00eda de descanso, y hab\u00eda abierto los ojos del ciego. Con la pregunta de \u00abc\u00f3mo hab\u00eda obtenido la vista\u00bb empieza el interrogatorio de los fariseos. El hombre sanado vuelve a relatar correctamente el proceso de la curaci\u00f3n. \u00abMe aplic\u00f3 barro a los ojos, me lav\u00e9 y veo.\u00bb Puesto que el hecho es evidente y no contiene contradicciones de ning\u00fan tipo, el enfrentamiento vuelve a surgir ahora acerca de la persona de Jes\u00fas, que empieza aqu\u00ed sin transici\u00f3n alguna. La discusi\u00f3n acerca del signo de revelaci\u00f3n se convierte en discusi\u00f3n acerca de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Entra as\u00ed Jes\u00fas en el choque de opiniones, siendo dos las concepciones que se enfrentan: unos dicen: Este hombre no viene de Dios, y fundamentan su manera de pensar en que no guarda el s\u00e1bado. Otros argumentan: \u00bfC\u00f3mo puede un pecador realizar se\u00f1ales como \u00e9stas? Por ese camino se produce entre los fariseos un cisma, una verdadera divisi\u00f3n, que da origen a la crisis y que puede conducir a la revelaci6n (v. 16). Los fariseos, pues, est\u00e1n divididos sin que logren ponerse de acuerdo; lo que puede indicar la diversidad de opiniones que acerca de Jes\u00fas hab\u00eda de hecho entre ellos. E intentan solucionar la crisis dejando ahora la decisi\u00f3n en manos del hombre curado: \u00bfQu\u00e9 opinas t\u00fa del que te ha abierto los ojos? Y el hombre contesta r\u00e1pidamente: \u00ab\u00a1Que es un profeta!\u00bb La respuesta parece tener un tono gen\u00e9rico, aunque bien podr\u00eda designar tambi\u00e9n al profeta escatol\u00f3gico. Tal es la contestaci\u00f3n del hombre al que le han sido abiertos los ojos, y que con su fe ya ha empezado a ver qui\u00e9n es Jes\u00fas. M\u00e1s tarde quedar\u00e1 patente que esta categor\u00eda de \u00abprofeta\u00bb no es tampoco aqu\u00ed la \u00faltima palabra acerca de Jes\u00fas. La afirmaci\u00f3n del sanado es un primer testimonio de fe. Los fariseos se enfrentan aqu\u00ed a una afirmaci\u00f3n confesional, simple y positiva, respecto de Jes\u00fas; lo que les pone en una situaci\u00f3n penosa. <\/p>\n<p>b) La intervenci\u00f3n de los padres del ciego (9,18-23) <\/p>\n<p>18 Sin embargo, no creyeron los jud\u00edos que este hombre hab\u00eda sido ciego y que hab\u00eda obtenido la vista, hasta que llamaron a sus padres 19 y les preguntaron: \u00bfEs \u00e9ste vuestro hijo, del que vosotros asegur\u00e1is que naci\u00f3 ciego? Pues \u00bfc\u00f3mo es que ahora ve? 20 Respondieron sus padres: Nosotros sabemos que \u00e9ste es nuestro hijo y que naci\u00f3 ciego. 21 Pero c\u00f3mo ahora ve, no lo sabemos; o qui\u00e9n le abri\u00f3 los ojos, nosotros no lo sabemos. Pregunt\u00e1dselo a \u00e9l; ya tiene edad; \u00e9l dar\u00e1 raz\u00f3n de s\u00ed. 22 Esto dijeron sus padres, porque ten\u00edan miedo de los jud\u00edos; pues \u00e9stos hab\u00edan acordado ya que quien reconociera a Jes\u00fas como Mes\u00edas, quedara expulsado de la sinagoga. 25 Por eso sus padres dijeron: Ya tiene edad; pregunt\u00e1dselo a \u00e9l. <\/p>\n<p>Ahora se toma otro camino para eludir la decisi\u00f3n. Ese es el verdadero motivo por el que hacen que los padres del hombre curado intervengan en la discusi\u00f3n. El testimonio del interesado era claro e inequ\u00edvoco; pero siempre existe la posibilidad de poner en duda el hecho mismo de la curaci\u00f3n, y para ello se intenta poner en tela de juicio que sea credible el sanado. \u00abLos jud\u00edos\u00bb -como se designa ahora a los enemigos de Jes\u00fas- no creen que el hombre curado diga la verdad hasta tanto no interroguen a sus progenitores (v. 18s). Y el interrogatorio de los mismos debe aclarar dos hechos: primero \u00bfes \u00e9ste vuestro hijo, del que se dice que naci\u00f3 ciego? Segundo \u00bfc\u00f3mo es que ve ahora? Los padres contestan afirmativamente a la pregunta primera (v. 20). Ello basta para la confirmaci\u00f3n objetiva del hecho: Cierto que \u00e9ste es nuestro hijo y que naci\u00f3 ciego. Mas, por lo que hace a la pregunta segunda, los padres se muestran m\u00e1s cautos, sin que den informe alguno sobre el asunto. C\u00f3mo es que ahora ve no lo sabemos, ni sabemos tampoco qui\u00e9n le ha abierto los ojos. Sobre todo ello debe informar el hombre curado, que ya tiene edad suficiente para hacerlo. El v. 22 explica esta actitud de los padres como una escapatoria; el motivo de la misma estaba en el miedo a los jud\u00edos, que ya hab\u00edan decretado expulsar de su sinagoga a quienquiera que reconociese a Jes\u00fas por Mes\u00edas. El v. 23 vuelve a confirmar enf\u00e1ticamente la noticia. <\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n \u00abreconocer a Jes\u00fas como Mes\u00edas\u00bb o Cristo es un lenguaje t\u00edpico de la primitiva confesi\u00f3n cristiana. La homologu\u00eda es la confesi\u00f3n espec\u00edfica de los cristianos de que Jes\u00fas de Nazaret es el Mes\u00edas. Se trata, pues, de la primitiva confesi\u00f3n cristiana: Jes\u00fas es el Mes\u00edas. En ese interrogatorio de testigos se trata, adem\u00e1s, de la confesi\u00f3n p\u00fablica de Jes\u00fas ante los representantes oficiales del juda\u00edsmo. A ello se suma otra noticia importante: los jud\u00edos hab\u00edan decidido expulsar de la comuni\u00f3n sinagogal a quienquiera que emitiese dicha confesi\u00f3n. La noticia no encaja en vida de Jes\u00fas, ni tampoco en la \u00e9poca en que la comunidad primera permanec\u00eda todav\u00eda dentro del marco del juda\u00edsmo, es decir aproximadamente hasta el final del templo segundo (a\u00f1o 70 d.C.). M\u00e1s bien nos sit\u00faa en la \u00e9poca en que se compuso el Evangelio seg\u00fan Juan, es decir, en la d\u00e9cada de los noventa del siglo I de la era cristiana. <\/p>\n<p>La \u00abpresi\u00f3n griega aposynagog\u00f3s genesthai\/poiein significa en pasiva \u00abser excluido de la sinagoga\u00bb (as\u00ed en 9,22; 14,42), y en activa: \u00abexpulsar de la sinagoga\u00bb. No tiene, pues, aqu\u00ed el significado de \u00ablanzar contra alguien la excomuni\u00f3n sinagogal mayor o menor\u00bb, pues esa excomuni\u00f3n sinagogal era una pena correctiva. Hay que diferenciarla de la expulsi\u00f3n plena, que se impon\u00eda a los herejes y ap\u00f3statas. \u00abEsos c\u00edrculos de ap\u00f3statas y herejes eran considerados como los enemigos m\u00e1s peligrosos de la sinagoga, ya que hab\u00edan surgido en la misma. Contra ellos no se proced\u00eda con la excomuni\u00f3n sinagogal, sino que se les expulsaba simplemente de la sinagoga en virtud de unas normas, que deb\u00edan hacer pensar aun a los jud\u00edos m\u00e1s simples, ya que se cortaba cualquier tipo de comuni\u00f3n entre la sinagoga y tales c\u00edrculos. Quedaba prohibido todo trato personal y social con los mismos.. \u00bb. <\/p>\n<p>Hacia el 90 d.C., el rabino Gamaliel II introdujo la f\u00f3rmula o bendici\u00f3n de los herejes (= la bendici\u00f3n XII de la oraci\u00f3n de las dieciocho peticiones). J. Petuchowski ha demostrado al respecto que la introducci\u00f3n de la bendici\u00f3n de los herejes contra los minim (min = hereje) y los nozerim (= los nazarenos, los cristianos y, m\u00e1s en concreto, los judeocristianos) tuvo tambi\u00e9n sin duda alguna un aspecto pol\u00edtico. En su opini\u00f3n, habr\u00eda que \u00ab&#8230;pensar tambi\u00e9n en la actitud que los judeocristianos adoptaron frente a los diversos movimientos jud\u00edos de liberaci\u00f3n en terreno palestino, hasta el aplastamiento de la sublevaci\u00f3n de Bar Kokeba el a\u00f1o 135 de una manera ininterrumpida. Lo mesi\u00e1nico tuvo siempre resonancias en tales movimientos de liberaci\u00f3n. Es evidente que los judeo-cristianos, que cre\u00edan haber reconocido al verdadero Mes\u00edas, no pod\u00edan participar en tales movimientos mesi\u00e1nicos. La actitud de los jud\u00edos hacia sus hermanos separados es f\u00e1cilmente comprensible\u00bb. Se ve\u00eda, por tanto, en los judeo-cristianos unos traidores en potencia, no s\u00f3lo del pueblo jud\u00edo sino tambi\u00e9n de la causa pol\u00edtico-mesi\u00e1nica. <\/p>\n<p>Sobre los judeo-cristianos pend\u00eda la sospecha de haberse unido incluso a los romanos. Lo importante, pues, es que con la exclusi\u00f3n de la sinagoga se trataba de una medida dirigida contra los judeo-cristianos. Lo que aqu\u00ed est\u00e1 en juego es la separaci\u00f3n definitiva entre el juda\u00edsmo normativo y el judeo-cristianismo. En ello ha desempe\u00f1ado ciertamente un papel importante la confesi\u00f3n de Jes\u00fas Mes\u00edas. \u00abNo aceptados por los jud\u00edos como jud\u00edos de pleno derecho, ni por la Iglesia como cristianos aut\u00e9nticos, ya que la Iglesia se iba haciendo cada vez m\u00e1s paulina y se compon\u00eda principalmente de gentes no jud\u00edas, los minim y los nazoreos no pod\u00edan mantenerse durante largo tiempo, como tampoco pudieron hacerlo los ebionitas\u00bb. <\/p>\n<p>Nos encontramos, pues, en Jua 9:22; Jua 12:42 y 16,2 con unas referencias claras a la separaci\u00f3n definitiva entre el juda\u00edsmo y el (judeo) cristianismo. \u00abSe trata de una erradicaci\u00f3n de la comunidad religiosa jud\u00eda con graves consecuencias personales y sociales\u00bb. Mas tampoco podemos dejar de mencionar las consecuencias teol\u00f3gicas y eclesi\u00e1sticas, que han ido conduciendo cada vez m\u00e1s a un extra\u00f1amiento y, finalmente, al fen\u00f3meno del antisemitismo cristiano. <\/p>\n<p>c) Condena y expulsi\u00f3n del ciego curado (9,24-34) <\/p>\n<p>24 Llamaron por segunda vez al hombre que hab\u00eda sido ciego y le dijeron: Da gloria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es pecador. 25 Pero \u00e9l respondi\u00f3: Si es pecador, no lo s\u00e9. S\u00f3lo s\u00e9 una cosa: que antes yo era ciego y que ahora veo. 26 Pregunt\u00e1ronle entonces: \u00bfQu\u00e9 es lo que hizo contigo? \u00bfC\u00f3mo te abri\u00f3 los ojos? 27 \u00e9l les respondi\u00f3: Yo os lo dije y no hab\u00e9is hecho caso. \u00bfPara qu\u00e9 quer\u00e9is o\u00edrlo de nuevo? \u00bfAcaso tambi\u00e9n vosotros quer\u00e9is haceros disc\u00edpulos suyos? 28 Pero ellos le llenaron de improperios y le dijeron: \u00a1Tu ser\u00e1s disc\u00edpulo de \u00e9se; que nosotros somos disc\u00edpulos de Mois\u00e9s! 29 Nosotros sabemos que a Mois\u00e9s le habl\u00f3 Dios; pero \u00e9ste no sabemos de d\u00f3nde es. 30 El hombre les respondi\u00f3: Pues esto s\u00ed que es asombroso: que vosotros no sep\u00e1is de d\u00f3nde es, y que me haya abierto los ojos. 31 Sabemos que Dios no escucha a los pecadores; sino que al hombre temeroso de Dios y cumplidor de su voluntad, a \u00e9se es a quien escucha. 32 Nunca se oy\u00f3 decir que nadie abriera los ojos a un ciego de nacimiento. 33 Si \u00e9ste no viniera de parte de Dios, no habr\u00eda podido hacer nada. 34 Respondi\u00e9ronle ellos: En pecados naciste todo t\u00fa, \u00bfy t\u00fa nos vas a dar lecciones? Y lo arrojaron fuera. <\/p>\n<p>El proceso de desviaci\u00f3n de los fariseos no produjo el resultado apetecido; m\u00e1s bien se hab\u00eda demostrado de inmediato como un arma de doble filo, con un resultado final contrario a los propios iniciadores. Ahora no tienen m\u00e1s remedio que quitarse la m\u00e1scara, evidenciando con ello que no son m\u00e1s que unos ciegos. <\/p>\n<p>Montan ahora un segundo interrogatorio (v. 24a). Empiezan por exhortarle a que d\u00e9 gloria a Dios, que en este caso equivale a decir la verdad sin m\u00e1s. Pero el v. 24b indica que para los interrogadores ya estaba establecido el resultado de la expresi\u00f3n: \u00abNosotros sabemos que ese hombre es pecador.\u00bb As\u00ed, pues, el \u00abdar gloria a Dios\u00bb significa en su perspectiva el asentir al \u00absaber\u00bb y juicio ya establecido, sin tener para nada en cuenta los pros ni los contras. La autoridad espiritual identifica sin m\u00e1s ni m\u00e1s su conocimiento y juicio con la verdad de Dios. No puede admitir que la verdad pueda encontrarse en otro sitio. El ciego que, como sabemos, se ha convertido ya en vidente, ve tambi\u00e9n aqu\u00ed sin dificultad el problema, y pone en entredicho la afirmaci\u00f3n de \u00abEse hombre es pecador\u00bb: \u00abSi es pecador no lo s\u00e9; s\u00f3lo s\u00e9 una cosa: que antes yo era ciego y ahora veo\u00bb (v. 25). El v. 26 muestra el embarazo de los fariseos que no pueden avanzar; no hacen m\u00e1s que dar vueltas al asunto y empiezan a repetir preguntas que ya estaban contestadas. Y en tal sentido suena la respuesta del interrogado, al que empieza tambi\u00e9n a fastidiarle el asunto (v. 27). \u00bfQu\u00e9 inter\u00e9s se oculta en todo este interrogatorio? No sin iron\u00eda el ciego sanado formula a su vez su contrapregunta: \u00ab\u00bfAcaso tambi\u00e9n vosotros quer\u00e9is haceros disc\u00edpulos suyos?\u00bb Eso es algo que saca a los interrogadores de sus casillas, hasta el punto de que empiezan a insultarle. Se llega a una separaci\u00f3n formal entre los disc\u00edpulos de Jes\u00fas y los disc\u00edpulos de Mois\u00e9s, que los fariseos quieren seguir siendo, seg\u00fan ellos proclaman (v. 28). Para ello se reclaman de manera expl\u00edcita en el v. 29 a la revelaci\u00f3n hecha a Mois\u00e9s: Nosotros sabemos que Dios le habl\u00f3. De Jes\u00fas, en cambio, ni siquiera saben de d\u00f3nde es. Y ah\u00ed queda patente su aut\u00e9ntica ceguera, como un no saber nada acerca del origen de Jes\u00fas. Y menos a\u00fan advierten, como disc\u00edpulos de Mois\u00e9s, que el gran legislador es un testigo a favor de Jes\u00fas (5,45-47). <\/p>\n<p>Al hombre le resulta sorprendente de veras la salida de los fariseos (v. 30). Y lo sorprendente para \u00e9l est\u00e1 en que los fariseos no hayan podido deducir el origen del autor de la curaci\u00f3n milagrosa y simb\u00f3lica que ha realizado, pues que el signo apunta con suficiente claridad al verdadero origen de Jes\u00fas. El curado se remite tambi\u00e9n a un saber de fe, com\u00fan a los jud\u00edos y a los cristianos, y que quiz\u00e1s ha desempe\u00f1ado un papel de argumento en la discusi\u00f3n: Sabemos que Dios no escucha a pecadores, m\u00e1s bien escucha s\u00f3lo a los piadosos, que cumplen su voluntad (v. 30). En una palabra, el signo es a la vez un argumento en pro de la piedad de Jes\u00fas y testifica que \u00e9ste no es ning\u00fan pecador. Luego, en esa se\u00f1al, Dios mismo ha hablado en favor de Jes\u00fas, y ello de acuerdo con unos criterios v\u00e1lidos para los dos grupos. Sobre todo y ante todo porque se trata de un signo tan maravilloso como jam\u00e1s se hab\u00eda o\u00eddo de siglos. Tal es la conclusi\u00f3n a que el antiguo ciego ha llegado partiendo de sus experiencias e ideas: desde que el mundo es mundo jam\u00e1s se ha o\u00eddo que se le hayan abierto los ojos a un ciego de nacimiento. Si Jes\u00fas no viniera de Dios, en modo alguno hubiera podido hacerlo. E1 argumento, tal como aqu\u00ed se aduce, resulta concluyente en la discusi\u00f3n teol\u00f3gica; nada se puede objetar en contra. O se acepta o hay que rechazarlo sin m\u00e1s. Con ello el enfrentamiento llega al fin, al que tend\u00eda toda la historia desde el comienzo. Todas las otras posibilidades de que la curaci\u00f3n no hubiera tenido efecto, que Jes\u00fas pudiera ser un pecador, han quedado excluidas sistem\u00e1ticamente una tras otra. El signo est\u00e1 comprobado y lo mismo cuanto el signo pretend\u00eda demostrar: que Jes\u00fas tiene que haber venido de Dios. Por consiguiente, lo \u00fanico que ahora falta es la decisi\u00f3n de fe. <\/p>\n<p>La respuesta de los fariseos en el v. 34 es muy caracter\u00edstica dentro del sentido de la narraci\u00f3n. Empiezan por poner en tela de juicio la credibilidad del hombre curado mediante un argumento, que Jes\u00fas ya hab\u00eda excluido desde el principio (v. 1-3): \u00abEn pecados naciste todo t\u00fa&#8230;\u00bb, referido evidentemente al ciego de nacimiento. Con ello confirman a la vez indirectamente que tampoco ellos han logrado reconocer la curaci\u00f3n, y que su conducta es un no querer reconocer consciente e intencionado, siendo por tanto una ceguera consciente. Y. finalmente, no se les ocurre m\u00e1s que apoyarse en su condici\u00f3n de maestros y letrados, contraponi\u00e9ndola a la de un am ha arez, un simple hombre del pueblo. Rechazan el dejarse ense\u00f1ar por semejante tipo, al que adem\u00e1s califican de pecador. No quieren ni pueden ceder en su autoridad docente, para aprender algo nuevo del asunto. As\u00ed que, \u00ablo arrojan fuera\u00bb, expresi\u00f3n que parece indicar la expulsi\u00f3n de la sinagoga. <\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente esta actuaci\u00f3n se nos antoja un peque\u00f1o anticipo del proceso contra Jes\u00fas. <\/p>\n<p>4. JES\u00daS SALE AL ENCUENTRO DEL CIEGO SANADo (Jn\/09\/35-38) <\/p>\n<p>35 Se enter\u00f3 Jes\u00fas de que lo hab\u00edan arrojado fuera y, al encontrarlo, le pregunt\u00f3: \u00bfT\u00fa crees en el Hijo del hombre? 36 \u00e9l le respondi\u00f3 \u00bfY qui\u00e9n es, Se\u00f1or, para que yo crea en \u00e9l? 37 Jes\u00fas le respondi\u00f3: Ya lo has visto: el que est\u00e1 hablando contigo, \u00e9se es. 38 Entonces exclam\u00f3: \u00a1Creo, Se\u00f1or! Y se postr\u00f3 ante \u00e9l. <\/p>\n<p>Seg\u00fan el v. 35 a Jes\u00fas le han llegado rumores de que hab\u00edan expulsado al ciego curado. En un nuevo encuentro le plantea la pregunta de fe con la f\u00f3rmula concreta de \u00bfCrees t\u00fa en el Hijo del hombre? Es una formulaci\u00f3n que supone la firme identificaci\u00f3n cristiana entre Jes\u00fas de Nazaret y el Hijo del hombre, como ven\u00eda dada en la comunidad pospascual de tradici\u00f3n judeocristiana. Pero en la concepci\u00f3n jo\u00e1nica -como ya hemos visto repetidas veces- el concepto \u00abHijo del hombre\u00bb incluye tambi\u00e9n el acontecimiento salvador de la muerte en cruz y la resurrecci\u00f3n, es decir, la exaltaci\u00f3n y glorificaci\u00f3n del Hijo del hombre. En ese sentido el concepto de Hijo del hombre como f\u00f3rmula cristol\u00f3gica es en Juan una f\u00f3rmula de fe universal, que abarca en un solo concepto la persona y el destino de Jes\u00fas. Se trata, por consiguiente, de la plena confesi\u00f3n cristol\u00f3gica y soteriol\u00f3gica de la comunidad jo\u00e1nica. <\/p>\n<p>El ex ciego responde con la contrapregunta de qui\u00e9n es ese personaje en el que debe creer. Para ello utiliza el tratamiento Kyrios, Se\u00f1or, que aqu\u00ed probablemente todav\u00eda no hay por qu\u00e9 entender en todo su alcance cristol\u00f3gico, aunque s\u00ed con una gran apertura en esa direcci\u00f3n (v. 36). El giro \u00abpara que yo crea en \u00e9l\u00bb muestra toda su buena disposici\u00f3n para la fe. Y a esa pregunta responde Jes\u00fas d\u00e1ndose a conocer personalmente, que ahora con su experiencia de fe se convierte en vidente en el pleno sentido de la palabra. El simbolismo determina tambi\u00e9n aqu\u00ed hasta los \u00faltimos detalles la elecci\u00f3n del vocabulario, pues que Jes\u00fas dice: T\u00fa le has visto su realidad, entera y sin mermas, que constituye el ser de Jes\u00fas. En la visi\u00f3n de Jes\u00fas entra tambi\u00e9n la palabra de Jes\u00fas: \u00ab&#8230;el que est\u00e1 hablando contigo, \u00e9se es\u00bb. <\/p>\n<p>De inmediato el ciego sanado proclama el pleno reconocimiento de Jes\u00fas, y formula la confesi\u00f3n de fe: \u00ab\u00a1Creo, Se\u00f1or! \u00bb En esas palabras la f\u00f3rmula con Kyrios alcanza ahora todo su sentido (cf. la paralela confesi\u00f3n de Tom\u00e1s: \u00ab\u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo!\u00bb, Jua 20:28). Y al mismo tiempo se postra ante Jes\u00fas. Cumple el rito de la proskynesis, lo cual significa que reconoce en Jes\u00fas el lugar de la presencia de Dios. Y as\u00ed el relato alcanza su verdadero objetivo. <\/p>\n<p>5. SENTENCIA CONCLUSIVA (Jn\/09\/39-41) <\/p>\n<p>Sigue todav\u00eda una sentencia final (v. 39), con la que enlaza un breve di\u00e1logo entre los fariseos y Jes\u00fas (v. 4041). No se trata propiamente de una disputa, sino de una aclaraci\u00f3n complementaria que recapitula una vez m\u00e1s el contenido teol\u00f3gico de la curaci\u00f3n del ciego; y, desde luego, en el sentido de la crisis, del juicio que se celebra ya al presente, y que ha sido introducido con la venida de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>39 Y Jes\u00fas dijo: Yo he venido a este mundo para una decisi\u00f3n: para que los que no ven, vean; y los que ven, se queden ciegos. 40 Oyeron esto algunos de los fariseos, que estaban con \u00e9l, y le dijeron: \u00bfEs que tambi\u00e9n nosotros somos ciegos? 41 Jes\u00fas les contest\u00f3: Si fuerais ciegos, no tendr\u00edais pecado; mas como dec\u00eds: \u00a1Nosotros vemos!, vuestro pecado permanece. <\/p>\n<p>En su forma escueta la sentencia del v. 39 recuerda varias otras palabras del Se\u00f1or en los sin\u00f3pticos, as\u00ed como el caracter\u00edstico: \u00abYo he venido\u00bb, o \u00abYo no he venido\u00bb (cf. Mat 5:17.24:Mat 10:34s). El v. 39a dice que Jes\u00fas \u00abha venido a este mundo para una decisi\u00f3n\u00bb (lit. \u00abjuicio\u00bb). Su venida introduce el proceso judicial escatol\u00f3gico; y de tal manera que su presencia opera la separaci\u00f3n definitiva como la que se da en la alternativa creer o no creer, ver o no ver. Tambi\u00e9n el testimonio de Cristo, de palabra y obra, en el que se manifiesta la experiencia de salvaci\u00f3n cristiana, enfrenta de continuo al mundo con el propio Jesucristo. El lugar del juicio es este mundo, un giro que aproxima el concepto de cosmos a la idea de \u00abeste e\u00f3n malo\u00bb. <\/p>\n<p>Como revelador de Dios, Jes\u00fas es personalmente \u00abla luz del mundo\u00bb. Pero esa luz introduce tambi\u00e9n la crisis en forma de divisi\u00f3n entre ciegos y videntes. El proceso divisorio est\u00e1 formulado de un modo parad\u00f3jico, como un cambio de la situaci\u00f3n existente. Est\u00e1n los ciegos, es decir, aquellos que est\u00e1n en la desgracia y tienen conciencia de la misma, de tal forma que no se atribuyen la visi\u00f3n, y que van a convertirse en videntes. Y, a la inversa, est\u00e1n los \u00abvidentes\u00bb, o lo que es lo mismo, los que alardean de ver, y que por ello piensan que no necesitan curaci\u00f3n: se trocar\u00e1n en ciegos. En esta afirmaci\u00f3n resuena tambi\u00e9n una vez m\u00e1s el motivo del endurecimiento u obstinaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Algunos de los fariseos, que oyen la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas, se sienten aludidos por tales palabras: \u00bfAcaso piensa que tambi\u00e9n ellos son ciegos? (v. 40). La respuesta de Jes\u00fas (v. 41) asegura que no son precisamente ciegos, sino \u00abvidentes\u00bb; gentes que saben muy bien de qu\u00e9 se trata y que realmente han visto algo en la actividad de Jes\u00fas, como se demuestra en la curaci\u00f3n del ciego. Por tanto, su no ver no es algo ajeno a cualquier prejuicio, sino m\u00e1s bien un consciente e intencionado no querer ver, con lo que se sit\u00faan del lado de la incredulidad y se hacen culpables. Si realmente hubieran sido ciegos, no habr\u00edan tenido pecado, ni culpa alguna, delante de Dios. Su pecado es la incredulidad por la que rechazan el reconocimiento del enviado de Dios. Adem\u00e1s se tienen a s\u00ed mismos por videntes, por lo cual tambi\u00e9n les falta el recto deseo de la salvaci\u00f3n. De ah\u00ed que su culpa persista, y desde luego tanto como persista su incredulidad. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p> MEDITACI\u00d3N<\/p>\n<p>En Juan 9 aparecen \u00ablos fariseos\u00bb como los representantes oficiales del juda\u00edsmo y como los aut\u00e9nticos enemigos de Jes\u00fas. No perdamos de vista esta imagen de los fariseos que nos presenta Jn 9. A ellos es conducido el ciego curado, y son ellos los que montan la escena del interrogatorio. Son asimismo los representantes de una r\u00edgida observancia del s\u00e1bado, que, debido al simple hecho de que Jes\u00fas haya curado en tal d\u00eda, pronuncian contra \u00e9l la sentencia de que no puede venir \u00abde parte de Dios\u00bb. Ello conduce, por lo dem\u00e1s, a un cisma, porque muchos de los fariseos defienden la opini\u00f3n de que un \u00abpecador\u00bb no puede llevar a cabo tales se\u00f1ales. Han tomado ya la resoluci\u00f3n de excluir de la comunidad jud\u00eda a cualquiera que confiese a Jes\u00fas por Mes\u00edas. Gozan, pues, de plenos poderes para lanzar la excomuni\u00f3n y para expulsar de la comunidad jud\u00eda a herejes y nazoreos. En todo ello obran con buena intenci\u00f3n; aspiran a \u00abdar gloria a Dios\u00bb, y lo mismo esperan del que ha sido curado. No hay duda de que para ellos la \u00abgloria de Dios\u00bb ocupa el lugar supremo en la jerarqu\u00eda de valores. Pese a todo, en el relato se demuestran incapaces de atender al testimonio concreto del interrogado. Se tiene la impresi\u00f3n de que semejante testimonio no encaja en su programa, no encaja en su sistema religioso. Tal sistema tiene para ellos un peso mucho mayor de cuanto el ciego sanado tiene que decirles en base a su experiencia. <\/p>\n<p>A la pregunta de si tambi\u00e9n ellos quieren hacerse disc\u00edpulos de Jes\u00fas, reaccionan con una alergia extremosa; se sienten heridos e irritados, hasta el punto de que cubren de insultos al sanado; lo que descubre las m\u00e1s de las veces un sentimiento de inferioridad. Realmente no quieren saber nada de cuanto les dice el ciego curado, y se sienten profundamente inseguros. Lo \u00fanico que tienen que oponer a la pregunta del curado es la pura afirmaci\u00f3n de su posici\u00f3n presente. T\u00fa ser\u00e1s disc\u00edpulo suyo; nosotros somos y queremos seguir siendo disc\u00edpulos de Mois\u00e9s. Se reclaman as\u00ed a la exigencia de revelaci\u00f3n teol\u00f3gica; por la tora escrita y oral saben que Dios habl\u00f3 a Mois\u00e9s. Es \u00e9sa una doctrina verdadera transmitida por los padres. Jes\u00fas aparece, por contra, como algo totalmente nuevo y sin pruebas. La afirmaci\u00f3n \u00ab\u00e9ste no sabemos de d\u00f3nde es\u00bb es a todas luces equ\u00edvoca. Y se presta a muchas interpretaciones, pudiendo referirse, por ejemplo, al origen de Jes\u00fas de la aldea oscura de Nazaret, a su pasado bastante desconocido y tambi\u00e9n, desde luego, a su origen de Dios. <\/p>\n<p>Frente a los sabios fariseos, con sus criterios firmes, ese Jes\u00fas no goza, en modo alguno, de garant\u00edas. Frente al grupo religioso firmemente establecido con su programa doctrinal y su preparaci\u00f3n acad\u00e9mica aparece Jes\u00fas como un exc\u00e9ntrico con pretensiones inauditas, que no pueden confirmarse con testimonios bien trenzados. Y se entiende perfectamente bien que un hombre as\u00ed pudiera poner en dificultades a los maestros y gu\u00eda de la comunidad, que gozaban de reconocimiento. Por lo dem\u00e1s, los propios fariseos incurren en m\u00faltiples contradicciones quedando presos en sus mismas trampas. Es una consecuencia objetiva de su comportamiento el que pongan fin a la discusi\u00f3n con una medida autoritaria y \u00abarrojen fuera\u00bb al ciego sanado. Probablemente lo hacen por un instinto de conservaci\u00f3n. Juan desde luego condena tal conducta como un intencionado \u00abno querer ver\u00bb, como una ceguera afectada y, por tanto, culpable. <\/p>\n<p>Considerando el cuadro a cierta distancia, no se le puede negar cierta verdad en distintos aspectos. Se ha dicho ya repetidas veces que se ha de considerar este texto en su relaci\u00f3n a los actuales enfrentamientos entre las comunidades jud\u00eda y cristiana, y que tales enfrentamientos conservaban entonces un lado intrajudaico, f\u00e1cilmente rastreable, por cuanto afectaban directamente a los judeo-cristianos. Es un conflicto entre hermanos re\u00f1idos, que como es bien sabido suelen combatirse con especial acritud; un conflicto entre grupos rivales, que se desarrolla en la historia real, en que tales procesos no se desarrollan habitualmente de forma amistosa sino entre peleas y discusiones. En tales enfrentamientos raras veces un bando mantiene una manera sensata y reflexiva de considerar las cosas; lo que domina m\u00e1s bien es la pol\u00e9mica. Los hombres, que en esa disputa practican un sentido soberano de reconciliaci\u00f3n, son verdaderas excepciones; cuando realmente se dan, no pueden mostrarse como son, porque entonces tendr\u00edan dificultades con su propio grupo. Con ello se pone de manifiesto una vez m\u00e1s la importancia que tiene el contemplar las afirmaciones neotestamentarias en su inmediata situaci\u00f3n hist\u00f3rica, en el contexto dado, para ver y comprender su alcance y no atribuirles precipitadamente la trascendencia de una palabra divina supratemporal. Una interpretaci\u00f3n dogmatista de afirmaciones condicionadas hist\u00f3ricamente no hace justicia a tales textos y resulta adem\u00e1s peligrosa en extremo, como debemos saber hoy tras una experiencia de diecinueve siglos. Porque, en virtud de esa concepci\u00f3n ahist\u00f3rico-dogmatista de dichos textos, como los que repetidas veces encontramos en el Evangelio de Juan, afirmaciones pronunciadas en el calor de la lucha, se convierten y fijan como verdades absolutas. De ese modo han surgido los patrones antisemitas que marcaron la imagen cristiana de \u00ablos jud\u00edos\u00bb. En este contexto \u00bfqui\u00e9n no piensa en la imagen de la sinagoga con la venda ante los ojos, que tan expl\u00edcitamente subraya su \u00abceguera\u00bb frente a Jes\u00fas? Justamente im\u00e1genes as\u00ed han impedido ver a los jud\u00edos como son en realidad. Hoy constituye un precepto apremiante la supresi\u00f3n de tales patrones en un an\u00e1lisis autocr\u00edtico. <\/p>\n<p>Por otra parte, en los fariseos del cap\u00edtulo 9 de Jn encontramos la imagen de una autoridad de la fe, que a los te\u00f3logos cat\u00f3licos les resulta muy familiar por la historia y por la experiencia presente. Uno se sorprende de ver en este texto trazadas de forma tan incre\u00edblemente perfecta unas estructuras, unas maneras de conducta y unos modelos de comportamiento espec\u00edficos de un proceso inquisitorial religioso, cual si el autor hubiera podido contemplar de antemano la historia cristiana del Santo Oficio, de la Inquisici\u00f3n y de la Congregaci\u00f3n de la Fe. Naturalmente que no lo hizo. Su visi\u00f3n clara y precisa de esas actitudes y estructuras problem\u00e1ticas procede sobre todo de la propia experiencia personal de pertenecer a una minor\u00eda religiosa combatida y en cierto modo tambi\u00e9n oprimida; de pertenecer a las v\u00edctimas y no a los vencedores. Las victimas, que padecen tales estructuras y procedimientos, ven habitualmente la realidad de manera un tanto distinta de los defensores de la \u00abverdad divina\u00bb, que piensan han de actuar con interrogatorios y castigos. Nuestro texto muestra adem\u00e1s algo del absurdo y de la problematicidad crasos de tales \u00abprocesos de la verdad y de la fe\u00bb. <\/p>\n<p>Es evidente que en este contexto Jes\u00fas aparece personalmente como un hereje peligroso, afectando tambi\u00e9n con ello al ciego sanado, que se pone cada vez m\u00e1s del lado de Jes\u00fas hasta llegar al pleno convencimiento de su verdad. El hereje empieza por alzarse con toda sencillez contra las autoridades establecidas y contra su concepci\u00f3n de la verdad y de la fe. Cuentan ciertamente de su parte con toda la tradici\u00f3n y con las autoridades reconocidas del pasado, que desde largo tiempo atr\u00e1s encontraron las f\u00f3rmulas y las pr\u00e1cticas adecuadas. Defienden, pues, unas posiciones acreditadas, y ah\u00ed est\u00e1 su fuerza. El individuo con sus nuevas experiencias, ideas y verdades experimentadas no logra imponerse en modo alguno frente a una instituci\u00f3n tan poderosa, que no se deja conmover tan f\u00e1cilmente. Y cuando de hecho se llega a ciertas conmociones, el hereje corre un mayor peligro. Pues debe contar con que en caso de duda la instituci\u00f3n le abandone. Con Jes\u00fas las cosas discurrieron de hecho como despu\u00e9s han venido repiti\u00e9ndose hasta el d\u00eda de hoy. <\/p>\n<p>Otro de los rasgos es la \u00abpreinteligencia dogm\u00e1tica\u00bb, o mejor el prejuicio. Aqu\u00ed se expresa mediante la afirmaci\u00f3n de que quien no guarda el s\u00e1bado no puede ser un hombre piadoso, sino que pertenece al n\u00famero de los pecadores. Pero a ello se opone simple y llanamente la experiencia del hombre curado, que era ciego y ha recuperado la vista. La guarda del s\u00e1bado, sin embargo, es tan importante y constituye una norma tan inmutable, que nada pueden en contra las nuevas experiencias. Cabe objetar que aqu\u00ed se trata de una instituci\u00f3n pr\u00e1ctica designada falsamente como dogma, mientras que los dogmas cristianos han de entenderse como afirmaciones de verdades que se han de creer. Mas -como bien se sabe- en el cristianismo existen tambi\u00e9n \u00abdogmas pr\u00e1cticos\u00bb (por ejemplo, en la moral del matrimonio) y, adem\u00e1s, el problema psicol\u00f3gico y humano se plantea en ambos casos de un modo muy similar. Cierto que los dogmas son expresi\u00f3n de la verdad de la fe, que aqu\u00ed no se discute. Pero, cuando se afirman como firmes \u00abaxiomas de verdad\u00bb, que ya no permiten ninguna contrapregunta ni ning\u00fan replanteamiento, pueden convertirse en prejuicios s\u00f3lidos y anquilosados, sobre todo cuando se les atribuye sin dificultad una exigencia de absoluto, que elimina las relaciones y relatividades necesariamente anejas a cualquier dogma, cuando se consideran como un sistema cerrado en s\u00ed y deja de tenerse en cuenta la condici\u00f3n decisiva de su verdad, que es el creer. <\/p>\n<p>Los dogmas pueden ser fecundos e importantes; pero el creer apunta a la persona misma de Jes\u00fas. Y eso es lo que ense\u00f1a el Evangelio seg\u00fan Juan en cada una de sus p\u00e1ginas. En una palabra, cada dogma puede trocarse en un prejuicio ciego, porque su \u00abverdad\u00bb no est\u00e1 s\u00f3lo en la afirmaci\u00f3n como tal, sino sobre todo en la realizaci\u00f3n viva de la fe. Con el dogma convertido en prejuicio suele ir ligada la desidia del coraz\u00f3n y la dureza inhumana que a tant\u00edsimas personas ha condenado a la muerte en la hoguera \u00abpara mayor gloria de Dios\u00bb. <\/p>\n<p>Una autoridad de fe, que se considera obligada a vigilar angustiosamente sobre la verdad, que se sabe al cabo de la calle sobre lo que es verdadero y falso, que no permite nuevos planteamientos ni r\u00e9plicas, ni el poner nada en tela de juicio, que no se abre al di\u00e1logo con el hombre, que aporta sus experiencias y verdades redescubiertas por \u00e9l mismo y que deben reelaborarse, una autoridad semejante cae irremediablemente en la manera de pensar y de actuar que muestran los fariseos en nuestro relato, y acaba cayendo en la ceguera. Y todo ello en virtud de sus propios mecanismos. Cuando el dogma se convierte en un prejuicio firme, porque ya no se puede poner en tela de juicio, traducir ni reinterpretar su verdad, que pretende transmitir al hombre, deriva a la pura ideolog\u00eda y asume unos rasgos totalitarios, que son funestos, porque han dejado de servir a la vida. Se convierten en una ilusi\u00f3n mort\u00edfera. Pero la urgencia apremiante de la sentencia final, de que los ciegos pueden llegar a ver y los videntes hacerse ciegos, es tambi\u00e9n importante para los cristianos, y que la fe necesita orientarse de hecho a la persona misma de Jes\u00fas, a fin de que su verdad resulte clara y luminosa tambi\u00e9n dentro de la Iglesia. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">PRIMERA PARTE<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">El ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas: Dios muestra su majestad esplendorosa al mundo (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:19-51<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:1-36<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:1-54<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-47<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 6:1-71<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-53<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:1-59<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-41<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 10:1-42<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 11:1-57<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 12:1-50<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">De Can\u00e1 a Jerusal\u00e9n<\/span><\/p>\n<p>Los caps. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 3:1-36<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:1-54<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-47<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 6:1-71<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:1-53<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:1-59<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-41<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 10:1-42<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 11:1-57<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 12:1-50<\/span><\/span> muestran una serie de siete milagros o se\u00f1ales que Jes\u00fas realiza durante su ministerio p\u00fablico. Por medio de ellos muestra la gloria de Dios al mundo. Esta secci\u00f3n, que comienza con la se\u00f1al de la boda en Can\u00e1 de Galilea, es conocida por los comentaristas como \u201cel libro de las se\u00f1ales\u201d.<\/p>\n<p>Los 25 vers\u00edculos del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-25<\/span><\/span> se organizan en tres temas: (1) El milagro en Can\u00e1 de Galilea, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:1-12<\/span><\/span>. (2) La expulsi\u00f3n de los mercaderes del templo, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:13-22<\/span><\/span>. (3) La reacci\u00f3n y las se\u00f1ales en Jerusal\u00e9n, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 2:23-25<\/span><\/span>.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">La curaci\u00f3n de un hombre que naci\u00f3 ciego<\/span><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la tensa pol\u00e9mica con las repetidas amenazas de muerte, este cap\u00edtulo sigue mostrando la misma t\u00f3nica agresiva de las autoridades jud\u00edas. El evangelista pinta aqu\u00ed un cuadro dentro de dos niveles: por un lado la historia misma de Jes\u00fas y el enfrentamiento agresivo de las autoridades contra \u00e9l y, por otro, el destino hist\u00f3rico de los seguidores de Jes\u00fas distanciados hasta la separaci\u00f3n de la sinagoga.<\/p>\n<p>La estructura del texto es sencilla y, hasta cierto punto, con matices populares. S\u00f3lo dos vers\u00edculos describen el milagro (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:6<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:7<\/span><\/span>), pero el resto del cap\u00edtulo depende de este acontecimiento. Dicho acontecimiento se repite intencionalmente como una frase muy conocida: \u201cel hombre ciego se fue, se lav\u00f3 la cara y recobr\u00f3 la vista\u201d (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:7<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:11<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:15<\/span><\/span>). Adem\u00e1s, para los prop\u00f3sitos del evangelista es importante insistir en que este hombre es ciego desde su nacimiento. Por eso el verbo \u201cnacer\u201d aparece varias veces (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:2<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:19<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:20<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:32<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:34<\/span><\/span>).<\/p>\n<p>La curaci\u00f3n de ciegos en los evangelios sin\u00f3pticos (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 8:22-26<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 10:46-52<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mat 9:27-30<\/span><\/span>) recuerda, como en este caso en Juan, que los tiempos mesi\u00e1nicos se han hecho realidad en Jes\u00fas. Sin embargo, este milagro coincide m\u00e1s en su estructura y forma a la primera se\u00f1al en Jerusal\u00e9n del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 5:1-47<\/span><\/span>, aunque tambi\u00e9n se notan claras diferencias. Este milagro es el segundo que Jes\u00fas hace en Jerusal\u00e9n. Como ha ocurrido en otros pasajes, despu\u00e9s del milagro sigue una fuerte controversia con los jud\u00edos, primero con el hombre sanado y despu\u00e9s con Jes\u00fas mismo, lo que permite al evangelista elaborar para sus prop\u00f3sitos los discursos de Jes\u00fas en cuanto a su divinidad. Es de notarse que desde <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 7:10<\/span><\/span> no hab\u00edan intervenido los disc\u00edpulos en la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Juan coloca este texto al final de la fiesta de los Tabern\u00e1culos, posterior a la celebraci\u00f3n del \u201cfestival de las luces\u201d, precisamente cuando Jes\u00fas anuncia que \u00e9l es \u201cla luz del mundo\u201d (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 8:12<\/span><\/span>), y ahora mostrar\u00e1 esa realidad en la vida de un hombre que ha estado ciego toda su vida. La ausencia de datos cronol\u00f3gicos al comienzo del relato confirma este contexto, y la redacci\u00f3n es tal que se nota una continuaci\u00f3n entre este cap\u00edtulo con el anterior. El cap\u00edtulo cierra con la denuncia de Jes\u00fas por la ceguera espiritual de los fariseos.<\/p>\n<p>El relato est\u00e1 sencilla y hermosamente entretejido, donde el principal segmento de la narraci\u00f3n (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:8-34<\/span><\/span>) muestra el desarrollo gradual de la comprensi\u00f3n que el hombre curado va teniendo de Jes\u00fas. En esto se parece mucho a la evoluci\u00f3n cristol\u00f3gica que la mujer de Samaria tiene en el cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:1-54<\/span><\/span>, con la diferencia que la fe de este hombre va creciendo bajo la presi\u00f3n de los fariseos y el temor de perder la vida. Cuando le preguntan sus vecinos en cuanto a c\u00f3mo recuper\u00f3 la vista \u00e9l identifica a \u201cun tal hombre llamado Jes\u00fas\u201d (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:11<\/span><\/span>). Cuando los fariseos le presionan para que defina a la persona que lo cur\u00f3 en el s\u00e1bado, \u00e9l responde que \u201c\u00e9l es profeta\u201d (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:17<\/span><\/span>). Durante el segundo interrogatorio de los fariseos, el hombre responde: \u201ceste hombre viene de Dios\u201d (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:33<\/span><\/span>). Despu\u00e9s que sufre la expulsi\u00f3n de la sinagoga, y Jes\u00fas lo encuentra, el hombre confiesa a Jes\u00fas: \u201cCreo, Se\u00f1or\u201d (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:38<\/span><\/span>).<\/p>\n<p>El relato muestra tambi\u00e9n la ceguera progresiva de los l\u00edderes religiosos de Jerusal\u00e9n. En el primer interrogatorio los fariseos est\u00e1n dispuestos a aceptar que se ha producido un milagro en este hombre, aunque algunos no quieren admitir que quien realiz\u00f3 el milagro viene de parte de Dios. Algunos de ellos quiz\u00e1s est\u00e1n a punto de creer (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:13-16<\/span><\/span>). Sin embargo, en el segundo interrogatorio los fariseos expresan dudas de que el hombre haya nacido ciego. Por esta raz\u00f3n llaman a interrogar a los padres del hombre (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:17-23<\/span><\/span>). Y, finalmente, cuando no quedan dudas de que s\u00ed era ciego desde su nacimiento, entonces lo acusan de haber nacido en pecado y le expulsan de la sinagoga (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:24-34<\/span><\/span>).<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo se puede organizar de la siguiente manera:<\/p>\n<p>1. El contexto del milagro (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-7<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>a. El di\u00e1logo con los disc\u00edpulos (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-5<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>b. La curaci\u00f3n del ciego (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:6-7<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>2. La controversia por el milagro (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:8-34<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>a. El di\u00e1logo con los vecinos (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:8-12<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>b. El primer interrogatorio de los fariseos al hombre (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:13-17<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>c. El interrogatorio de los fariseos a los padres del ciego (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:18-23<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>d. El segundo interrogatorio de los fariseos al hombre (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:24-34<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>3. Las consecuencias finales por el milagro (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:35-41<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>a. Encuentro con Jes\u00fas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:35-38<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>b. La ceguera de los fariseos (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:39-41<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>En algunas culturas el t\u00edtulo del cap\u00edtulo necesitar\u00e1 otra equivalencia para \u201cel hombre que naci\u00f3 ciego\u201d. Podr\u00eda titularse \u201cJes\u00fas sana a un hombre ciego\u201d o \u201cJes\u00fas sana a un hombre con ceguera de toda la vida\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Todas las versiones coinciden en titular este pasaje se\u00f1alando el evento central: <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas sana a un ciego de nacimiento<\/span> (RV60, RV95), <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas sana a un ciego<\/span> (TLA), <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas da la vista a un hombre que naci\u00f3 ciego<\/span> (DHH), <span style=\"font-style:italic\">Cura al ciego de nacimiento<\/span> (NBE), <span style=\"font-style:italic\">Curaci\u00f3n de un ciego de nacimiento<\/span> (BJ). La BA consigna que esta sanidad es otro de los signos: <span style=\"font-style:italic\">Sexto signo: el ciego de nacimiento.<\/span> Consideramos importante mencionar este car\u00e1cter de signo, pero ser m\u00e1s enf\u00e1ticos que la BA, por ejemplo: <span style=\"font-style:italic\">Sexto signo: Jes\u00fas sana a un hombre que naci\u00f3 ciego.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">1. El contexto del milagro (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-7<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">a. El di\u00e1logo con los disc\u00edpulos (vv. <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 9:1-5<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo comienza diciendo literalmente \u201cY caminando \u00e9l vio a un hombre ciego de nacimiento\u201d, sin ninguna indicaci\u00f3n de que es algo diferente a lo narrado en el cap\u00edtulo anterior. Pero como comienza otra secci\u00f3n hay que especificar que la narraci\u00f3n se refiere a Jes\u00fas: <span style=\"font-weight:bold\">Al pasar Jes\u00fas vio a un hombre ciego de nacimiento.<\/span><\/p>\n<p>La idea es que mientras Jes\u00fas \u201ccaminaba\u201d o \u201cpasaba\u201d se dio cuenta de la presencia del hombre ciego. La frase <span style=\"font-weight:bold\">un hombre ciego de nacimiento<\/span> es una expresi\u00f3n griega que tiene su equivalencia en el dicho en hebreo \u201cdesde el vientre de su madre\u201d. Habr\u00e1 que buscar una equivalencia en otros idiomas que exprese bien la idea de alguien que ha nacido ciego. Se podr\u00eda pensar en \u201cun hombre que era ciego desde que su madre lo trajo al mundo\u201d, \u201cque siempre ha estado ciego, desde la cuna\u201d o \u201cdesde que vino a este mundo\u201d.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Encuentro con el ciego. Hay una clara conexi\u00f3n entre este cap. y el 8, porque tanto en 8:12 como en 9:5 Jes\u00fas declar\u00f3 que \u00e9l era la luz del mundo. Ahora Juan menciona una ocasi\u00f3n espec\u00edfica en la cual Jes\u00fas fue visto como luz, dando la vista a un ciego. Los otros Evangelios registran casos de curaciones de ciegos por Jes\u00fas, pero lo caracter\u00edstico en Juan es la discusi\u00f3n que provoc\u00f3 la curaci\u00f3n que se centr\u00f3 en la persona de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>No es claro en base al texto cu\u00e1ndo ocurri\u00f3 este episodio, pero fue en alg\u00fan momento entre la fiesta de los Tabern\u00e1culos y la de la Dedicaci\u00f3n (cf. 10:22). El hombre nunca hab\u00eda visto (1). El hecho de que \u00e9l hab\u00eda nacido en esa condici\u00f3n realz\u00f3 la discusi\u00f3n teol\u00f3gica que sigui\u00f3. Hay menos dificultad en ver alguna conexi\u00f3n entre el pecado y el sufrimiento como un principio general, que en aplicarlo a casos concretos (2). La suposici\u00f3n de los disc\u00edpulos de que el hombre mismo o sus padres debieron haber cometido alguna falta estaba de acuerdo con las teor\u00edas de la \u00e9poca. Algunos rabinos pensaban que era posible pecar antes del nacimiento. Pero Jes\u00fas se neg\u00f3 a contestar la pregunta de \u00bfqui\u00e9n pec\u00f3 \u2026 ? y prefiri\u00f3 poner la atenci\u00f3n m\u00e1s bien en la gloria de Dios. Que el sufrimiento se pudiera usar para la gloria de Dios era un concepto dif\u00edcil de creer, aunque sea inherente en el enfoque cristiano del problema. Puede demostrar el poder iluminador de Cristo, no s\u00f3lo en la esfera f\u00edsica sino tambi\u00e9n en la espiritual. En el v. 4 Jes\u00fas estaba incluyendo a sus disc\u00edpulos en la realizaci\u00f3n de su propia misi\u00f3n, aunque no estaban involucrados en la realizaci\u00f3n inmediata del milagro de sanidad. El contraste entre d\u00eda y noche parece ser simb\u00f3lico si se refiere a la misi\u00f3n de Jes\u00fas, caso en el cual la noche representar\u00eda el fin de esa misi\u00f3n. La creciente hostilidad e incredulidad de los jud\u00edos se pod\u00edan representar por las tinieblas de la noche, pero el primer criterio parece ser m\u00e1s aceptable.<\/p>\n<p>La observaci\u00f3n de Jes\u00fas en el v. 5 muestra que estaba pensando en su vida terrenal. El uso de saliva para curar la ceguera tiene alg\u00fan paralelo en Mar. 7:33; 8:23, aunque en estos casos la saliva fue aplicada directamente, mientras que aqu\u00ed se la mezcl\u00f3 con lodo. Hab\u00eda una idea com\u00fan de que la saliva era buena para los ojos enfermos. Pero si bien Jes\u00fas us\u00f3 los medios que se aceptaban corrientemente, no les dio ning\u00fan valor supersticioso. De hecho, la curaci\u00f3n ocurri\u00f3 s\u00f3lo cuando el hombre se lav\u00f3 en el estanque de Silo\u00e9, como le indic\u00f3 Jes\u00fas. No es claro por qu\u00e9 Juan dice que Silo\u00e9 significa enviado, pero quiz\u00e1 ve\u00eda alguna conexi\u00f3n con Jes\u00fas, que era el enviado. Por supuesto, puede ser solamente una ayuda para sus lectores griegos, como en otros casos con los nombres hebreos (cf. 1:42). El v. 7 implica cierto retardo en la curaci\u00f3n, quiz\u00e1 para probar la fe del hombre. La conversaci\u00f3n posterior entre el hombre y sus vecinos se cuenta con vivacidad excepcional (8-12). La discusi\u00f3n sobre la identidad del hombre, su vaguedad en cuanto al conocimiento de Jes\u00fas y la certeza de la curaci\u00f3n son elementos presentados claramente.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9.1ss En el cap\u00edtulo 9 vemos cuatro reacciones diferentes ante Jes\u00fas. Los vecinos revelaron sorpresa y escepticismo; los fariseos mostraron incredulidad y prejuicio; los padres creyeron pero callaron por temor a la excomuni\u00f3n; y el hombre sanado demostr\u00f3 una fe constante y creciente.9.2, 3 Una creencia com\u00fan en la cultura jud\u00eda era que la calamidad y el sufrimiento eran el resultado de alg\u00fan gran pecado. Pero Cristo utiliz\u00f3 el sufrimiento de este hombre para ense\u00f1ar acerca de la fe y glorificar a Dios. Vivimos en un mundo ca\u00eddo donde la buena conducta no recibe siempre una recompensa y la mala conducta no recibe siempre un castigo. Por lo tanto, los inocentes a veces sufren. Si Dios quitase el sufrimiento cada vez que lo pidi\u00e9semos, lo seguir\u00edamos por comodidad y conveniencia, no por amor y devoci\u00f3n. Sean cuales fueren las razones de nuestro sufrimiento, Jes\u00fas tiene poder para ayudarnos a lidiar con \u00e9l. Cuando sufra debido a una enfermedad, una tragedia o una incapacidad, trate de no preguntar: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me sucedi\u00f3 esto?\u00bb ni \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 me equivoqu\u00e9?\u00bb M\u00e1s bien pida a Dios que le d\u00e9 fortaleza para la prueba y una perspectiva m\u00e1s clara de lo que est\u00e1 sucediendo.9.7 Ezequ\u00edas construy\u00f3 el estanque de Silo\u00e9. Sus obreros abrieron un conducto subterr\u00e1neo desde un manantial que estaba fuera del muro de la ciudad para que llevase agua al interior de la misma. As\u00ed la gente pod\u00eda siempre obtener agua sin temor al ataque. Esto resultaba especialmente importante en tiempos de sitio (v\u00e9anse 2Ki 20:20; 2Ch 32:30).9.13-17 Mientras que los fariseos investigaban y discut\u00edan acerca de Jes\u00fas, la gente se sanaba y cambiaba. El escepticismo de los fariseos no se basaba en la falta de evidencia, sino en los celos debido a la popularidad de Jes\u00fas y su influencia en las personas.9.14-16 El d\u00eda de reposo de los jud\u00edos, el s\u00e1bado, era el santo d\u00eda de descanso de la semana. Los fariseos elaboraron una larga lista espec\u00edfica de permisos y prohibiciones referentes al d\u00eda de reposo. Trabajar con lodo y sanar al hombre se consideraban trabajo y por lo tanto estaban prohibidos. Es posible que Jes\u00fas haya hecho el lodo a prop\u00f3sito a fin de enfatizar su ense\u00f1anza acerca del d\u00eda de reposo: Es bueno ocuparse de las necesidades de otros aun cuando implique trabajar en un d\u00eda de reposo.9.25 Ya el ex ciego hab\u00eda escuchado las mismas preguntas demasiadas veces. No sab\u00eda c\u00f3mo ni por qu\u00e9 Jes\u00fas lo san\u00f3, pero sab\u00eda que su vida cambi\u00f3 milagrosamente y no tem\u00eda decir la verdad. No es necesario que uno conozca todas las respuestas para hablar de Cristo a otros. Es importante decirles c\u00f3mo El ha cambiado nuestra vida. Luego confiemos que Dios usar\u00e1 esas palabras para ayudar a otros a creer tambi\u00e9n en El.9.28, 34 La nueva fe del hombre fue severamente probada por algunas de las autoridades. Lo maldijeron y lo expulsaron de la sinagoga. Es posible que llegue persecuci\u00f3n cuando uno sigue a Jes\u00fas. Tal vez pierda amigos; incluso quiz\u00e1s pierda la vida. Pero nadie puede quitarle jam\u00e1s la vida eterna que Jes\u00fas le da.9.38 Cuanto m\u00e1s experimentaba este hombre su nueva vida a trav\u00e9s de Cristo, m\u00e1s confiaba en aquel que lo san\u00f3. No solo adquiri\u00f3 la vista f\u00edsica, sino tambi\u00e9n la espiritual al reconocer a Jes\u00fas primeramente como un profeta (9.17), luego como su Se\u00f1or. Cuando usted va a Cristo, empieza a verlo de manera diferente. Cuanto m\u00e1s anda con El, mejor comprender\u00e1 qui\u00e9n es. Pedro nos dice que crezcamos \u00aben la gracia y el conocimiento de nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo\u00bb (2Pe 3:18). Si desea saber m\u00e1s de Jes\u00fas, siga andando con El.9.40, 41 A los fariseos les choc\u00f3 que Jes\u00fas pensase que eran ciegos espirituales. Jes\u00fas les contest\u00f3 que solo la ceguera (obstinaci\u00f3n y estupidez) disculpaba su conducta. A los que fueron receptivos y reconocieron que el pecado en verdad los ten\u00eda ciegos en cuanto a conocer la verdad, El les dio entendimiento y revelaci\u00f3n espiritual. Pero rechaz\u00f3 a quienes se volvieron condescendientes, arrogantes y ciegos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Este caso tambi\u00e9n comprueba que la religi\u00f3n de la ley (v\u00e9ase la nota 14<strong> (1)<\/strong>) no pudo, en ninguna manera, ayudar a un hombre ciego. Pero- el Se\u00f1or Jes\u00fas, como luz del mundo, le imparti\u00f3 la vista conforme a la vida (10:10b, 28). <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> La ceguera, igual que el pecado en el cap\u00edtulo anterior, tambi\u00e9n es asunto de muerte. Indudablemente, una persona muerta est\u00e1 ciega. \u00abEl dios de este siglo ceg\u00f3 las mentes de los incr\u00e9dulos\u00bb. As\u00ed que, ellos necesitan que \u00abla iluminaci\u00f3n del evangelio de la gloria de Cristo\u00bb les alumbre ( 2Co_4:4), para abrir sus ojos y volverlos \u00abde las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satan\u00e1s a Dios\u00bb ( Hch_26:18). Seg\u00fan el principio establecido en el cap.2, esto tambi\u00e9n es cambiar la muerte en vida. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>128 (i) LA CURACI\u00d3N DEL CIEGO DE NACIMIENTO (9,1-12). En los sin\u00f3pticos hallamos milagros similares (p.ej., Mc 10,46-52 par.; Mc 8,22-26). Los w. 1.2.3a.6.7 representan probablemente la tradici\u00f3n recibida por el evangelista; los w. 3-5b son a\u00f1adidos por \u00e9l. Estos vers\u00edculos cla\u00adrifican el simbolismo de Jes\u00fas-luz y anuncian la proximidad de su partida. Quiz\u00e1s sustituyan una explicaci\u00f3n previa al sentido del milagro. El narrador proporciona asimismo al lector una interpretaci\u00f3n del nombre de la piscina del v. 7. 11. ese hombre que se llama Jes\u00fas: A dife\u00adrencia del paral\u00edtico, el ciego de nacimiento puede responder a los que le interrogan que es Jes\u00fas quien le ha curado, aunque no puede de\u00adcirles \u00abd\u00f3nde\u00bb se encuentra.<br \/>\n129 (ii) Los fariseos interrogan al ciego: Je\u00ads\u00fas es un profeta (9,13-17). El milagro se tras\u00adlada a s\u00e1bado a fin de justificar el interrogato\u00adrio. 16. los fariseos le preguntaron de nuevo: El primer intento de las autoridades jud\u00edas de desautorizar a Jes\u00fas insistiendo en que quien viola el reposo sab\u00e1tico (moldeando arcilla) no puede ser \u00abde Dios\u00bb provoca una divisi\u00f3n de opiniones. Un pecador no podr\u00eda realizar tales signos (cf. 5,36, las \u00abobras\u00bb de Jes\u00fas tes\u00adtifican a su favor; tambi\u00e9n 10,25.32.33; cf. el comentario favorable acerca de los signos de Jes\u00fas en 3,2). 17. que es un profeta: El ciego responde a la pregunta de los fariseos afir\u00admando que Jes\u00fas es un profeta. \u00abProfeta\u00bb pro\u00adbablemente no se refiere aqu\u00ed a la figura mesi\u00e1nica de Jn 4 \u00f3 7,52, sino a Jes\u00fas como alguien cuyo poder procede de Dios.<br \/>\n130 (iii) Los jud\u00edos interrogan a los padres: Temor a ser expulsados de la sinagoga (9,18-23). Mediante el interrogatorio a los padres, el hombre ciego queda identificado sin lugar a dudas con el ciego de nacimiento (contrastar con la confusi\u00f3n en los vv. 8-9). La negativa de los padres a involucrarse m\u00e1s en el asunto per\u00admite al evangelista relacionar este episodio con la crisis sufrida por algunos miembros de la comunidad jo\u00e1nica (vv. 22-23).<br \/>\n131 (iv) Segundo interrogatorio y expul\u00adsi\u00f3n de la sinagoga (9,24-34). La escena culmi\u00adna, mostrando la profundidad de la iron\u00eda del evangelista, cuando los fariseos acusan al cie\u00adgo de haber \u00abnacido en pecado\u00bb (cf. la desau\u00adtorizaci\u00f3n de esta interpretaci\u00f3n por Jes\u00fas en los w. 2-3), y lo expulsan de la sinagoga. 24. dar gloria a Dios: Se trata de una f\u00f3rmula que introduce la confesi\u00f3n de los pecados (p.ej., Jos 7,19; 1 Sm 6,5; 2 Cr 30,8; Jr 13,16; mSanh. 6,2) . El lector jo\u00e1nico sabe que nadie puede dar \u00abgloria\u00bb a Dios llamando a Jes\u00fas pecador. Jes\u00fas es quien ha recibido la gloria de Dios (p.ej., 5,41.44; 7,18; 8,54). 26-28. ya os lo he di\u00adcho: Al pedir al ciego por segunda vez que re\u00adpita c\u00f3mo fue curado, se inicia una tensa dis\u00adcusi\u00f3n que acaba identificando al hombre que era ciego con los \u00abdisc\u00edpulos de Jes\u00fas\u00bb y a los jud\u00edos con los \u00abdisc\u00edpulos de Mois\u00e9s\u00bb. 29-33. Los argumentos contra Jes\u00fas probablemente reflejan las disputas entre los cristianos jo\u00e1nicos y sus oponentes jud\u00edos, si este hombre no viniese de Dios: Los \u00abjud\u00edos\u00bb argumentan que Mois\u00e9s habl\u00f3 con Dios, pero que no se sabe de d\u00f3nde procede Jes\u00fas. El lector sabe que Jes\u00fas habla de lo que ha o\u00eddo de su Padre (8,26) y es el \u00fanico que ha visto a Dios (1,18). de Dios: A diferencia de sus interrogadores, el ciego com\u00adprende el \u00absigno\u00bb revelado mediante la cura\u00adci\u00f3n de un ciego de nacimiento y llega a la conclusi\u00f3n de que Jes\u00fas es \u00abde Dios\u00bb.<br \/>\n132 (v) Jes\u00fas es el Hijo del hombre (9,35-38). La fe del ciego en Jes\u00fas no es plena hasta que en su segundo encuentro Jes\u00fas le revela que es el \u00abHijo del hombre\u00bb. Jes\u00fas va a buscar\u00adlo confirmando as\u00ed lo que \u00e9l mismo hab\u00eda afir\u00admado en 6,37, \u00abTodos los que me da el Padre vendr\u00e1n a m\u00ed, y yo no rechazar\u00e9 nunca al que venga a m\u00ed\u00bb. La expresi\u00f3n \u00abHijo del hombre\u00bb en este contexto probablemente remita a su uso cultual entre los cristianos jo\u00e1nicos puesto que tiene como consecuencia que el ciego ado\u00adre a Jes\u00fas. Jn 12,32.34 anuncia que el Hijo del hombre tras la exaltaci\u00f3n atraer\u00e1 a todos a \u00e9l.<br \/>\n133 (vi) La ceguera de los fariseos (9,39-41) . Reaparece el tema del juicio. La venida de Jes\u00fas al mundo ha separado a los que real\u00admente ven de los que, como los fariseos, pre\u00adtenden ver pero en realidad est\u00e1n ciegos. 41. vuestro pecado permanece: La expresi\u00f3n re\u00adcuerda al lector que el \u00abpecado\u00bb es la falta de fe (p.ej., 8,24) y remite a la condena de 3,36b, \u00abpero quien no lo acepta, no tendr\u00e1 esa vida, sino que la ira de Dios pesa sobre \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En el cap\u00edtulo que comienza con los vers\u00edculos arriba trascritos se nos dice c\u00f3mo dio Jes\u00fas la vista \u00e1 un hombre que era ciego de nacimiento. La narraci\u00f3n,  que es minuciosa en los detalles, abunda en lecciones espirituales. He aqu\u00ed algunas de ellas : 1a. Que el pecado ha tra\u00eddo al mundo muchas desgracias. Se nos dice que hab\u00eda un hombre que era ciego de nacimiento. Es dif\u00edcil concebir una desgracia m\u00e1s  grande. De todos los sufrimientos corporales que pueden imponerse al hombre sin quitarle la vida, no hay quiz\u00e1 uno peor que la p\u00e9rdida de la vista. El ciego  est\u00e1 privado de los m\u00e1s grandes goces de la vida, tiene que permanecer encerrado en los estrechos l\u00edmites de su propia personalidad, y para todos sus  movimientos depende de una manera en extremo penosa del auxilio que le presten los dem\u00e1s. \u00c1 la verdad, no es sino hasta que un hombre pierde la vista, que  se forma una idea adecuada de su valor.<br \/>\nAhora bien, la ceguera, como cualquiera otro mal, es uno de los frutos del pecado. Si Ad\u00e1n no hubiera ca\u00eddo, no hay duda que no habr\u00eda habido ciegos, ni  sordos, ni mudos. Las numerosas dolencias que son herencia de la carne, los innumerables dolores, enfermedades y desarreglos f\u00edsicos \u00e1 que todos estamos  sujetos, empezaron cuando descendi\u00f3 la maldici\u00f3n sobre la tierra. Odiemos pues el pecado como fuente que ha sido de todos nuestros afanes y desdichas.<br \/>\n2&#8243;. Que en el curso de la vida nos incumbe aprovechar, para hacer bien, las oportunidades que tengamos. Jes\u00fas dijo \u00e1 sus disc\u00edpulos, cuando estos le hicieron  una pregunta acerca del ciego: \u00bb \u00c1 m\u00ed me conviene obrar entre tanto que el d\u00eda es: la noche viene, cuando nadie puede obrar..<br \/>\nEsas palabras son muy ciertas si se aplican \u00e1 nuestro Se\u00f1or mismo. El sab\u00eda muy bien que su ministerio terrenal durar\u00eda solo tres a\u00f1os, y por lo tanto,  aprovech\u00f3 diligentemente el tiempo. No dej\u00f3 pasar ninguna oportunidad de hacer obras de misericordia y de cumplir los deberes de su misi\u00f3n. De d\u00eda \u00f3 de  noche, siempre estaba empe\u00f1ado en la obra que le encomend\u00f3 el Padre. En toda su conducta pod\u00eda percibirse la aplicaci\u00f3n de estas palabras: \u00bb Me conviene  obrar entre tanto que el d\u00eda es: la noche viene, cuando nadie puede obrar..<br \/>\nPalabras son estas que todos los cristianos debieran recordar. La vida presente es el d\u00eda. Cuidemos de emplearla bien, para gloria de Dios y provecho de  nuestras almas. Trabajemos por nuestra salvaci\u00f3n con temor y con temblor mientras dura el d\u00eda. En el sepulcro, al cual todos nos encaminamos  apresuradamente, no hay tareas que cumplir ni trabajo que ejecutar. Oremos, leamos buenos libros, santifiquemos el domingo, oigamos predicar la Palabra de  Dios, hagamos bien \u00e1 nuestros semejantes, manifestemos, en fin, que no nos olvidamos de que la noche se acerca. El tiempo de que podemos disponer es  breve; las tinieblas empezar\u00e1n pronto \u00e1 invadir nuestro horizonte; jam\u00e1s podremos recobrar oportunidades una vez perdidas. Evitemos, pues toda demora  escrupulosamente, y empleemos toda la fuerza y habilidad de que somos capaces en cumplir los deberes que nos caigan en lote. \u00abLa noche viene, cuando  nadie puede obrar..<br \/>\n3a. Que para obrar los milagros Jes\u00fas emple\u00f3 diferentes medios en las diferentes ocasiones. Para sanar al ciego El habr\u00eda podido, si lo hubiese tenido \u00e1 bien,  haberle tocado meramente con el dedo \u00f3 haber pronunciado una palabra. Mas no fue de su agrado hacerlo as\u00ed, sino le unt\u00f3 los ojos con lodo que \u00e9l mismo  hab\u00eda hecho. Por supuesto que ese lodo no pose\u00eda inherentemente ninguna virtud sanativa; mas Jes\u00fas quiso emplear ese medio.<br \/>\nEse hecho nos ense\u00f1a que el Se\u00f1or de cielos y tierra no se ci\u00f1e \u00f3 limita al empleo de un solo medio, y que los que han recibido de Jesucristo algunas mercedes  no deben juzgar de otra por su propia experiencia. \u00bfNos ha restituido Jesucristo la vista y la vida? Rindamos por ello gracias al Eterno, y procuremos ser m\u00e1s  humildes. Mas guard\u00e9monos de decir que solo han recibido la salud y la vida espirituales aquellos cuya experiencia corresponde exactamente \u00e1 la nuestra.<br \/>\n4a. Que Jesucristo posee un poder infinito. Lo que \u00e9l hizo era de suyo imposible. Sin medicamentos cur\u00f3 una enfermedad incurable, restituy\u00f3 la vista \u00e1 uno  que hab\u00eda nacido ciego.<br \/>\nEmpero, adem\u00e1s de demostrarnos que el Se\u00f1or es todopoderoso en los cielos y en la tierra, un milagro de ese linaje debe llenarnos de esperanza acerca del  porvenir de nuestras almas y de las almas de nuestros semejantes. \u00bfQu\u00e9 enfermedad espiritual hay que \u00e9l no pueda curar? El puede abrir los ojos de los m\u00e1s  pecadores \u00e9 ignorantes, y hacerlos ver cosas que jam\u00e1s hab\u00edan visto. El env\u00eda la luz \u00e1 las mentes m\u00e1s entenebrecidas, y hace desaparecer los errores y las  preocupaciones que las ofuscaban.<br \/>\nSi no nos salvamos la culpa es nuestra. Estemos alerta no sea que puedan aplic\u00e1rsenos aquellas palabras solemnes: \u00bb La luz vino al mundo, y los hombres  amaron m\u00e1s las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.\u00bb No quer\u00e9is venir \u00e1 m\u00ed para que teng\u00e1is vida. Joh 3:19; Joh 5:40.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M73 Aqu\u00ed en la expresi\u00f3n temporal, \u1f10\u03ba indica el punto de partida (comp. el v. Jua 9:24 y Jua 6:64): desde su nacimiento. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Da el Se\u00f1or vista a un ciego de nacimiento. Los jud\u00edos pretenden despojarle de la gloria de este milagro. Constancia del ciego en confesar y defender a su Bienhechor. Los jud\u00edos excomulgan al ciego, y le echan de su sinagoga. El Se\u00f1or lo recibe, e instruye; y el ciego le adora.<\/p>\n<p>2 a. \u00bfCu\u00e1l ha podido ser la causa de que este naciese ciego? \u00bfsus pecados, o los de sus padres? Bien sab\u00edan que este ciego no hab\u00eda podido pecar con pecado personal antes de nacer; y tambi\u00e9n que el pecado fue el que introdujo las enfermedades en el mundo, y que algunas veces castiga Dios en los hijos los pecados de los padres. Por esto proponen al Se\u00f1or esta cuesti\u00f3n, para que los instruyese y dijese lo que pudiera haber ocasionado en este hombre una tal desgracia. <\/p>\n<p>3 b. El Se\u00f1or les responde, que no precisamente por sus pecados le hab\u00eda Dios enviado aquel trabajo, pues hab\u00eda otros muchos igualmente pecadores, a quienes no hab\u00eda acaecido semejante desgracia; y que Dios las env\u00eda a los hombres, o para castigar sus propios pecados, o en los hijos las injusticias de los padres en que tuvieron alguna parte, o que los imitan; o para purificar y probar su virtud, o para hacer brillar las obras de su poder. Santo Tom\u00e1s. San Juan Cris\u00f3stomo hace aqu\u00ed una observaci\u00f3n muy importante que puede servir para ilustrar otros muchos lugares paralelos de la Escritura, esto es; que Dios no hizo nacer ciego a este hombre para tener ocasi\u00f3n de obrar un milagro en su persona; sino que la ceguera de este hombre sirvi\u00f3 para manifestar y hacer brillar el poder divino. La palabra griega \u00edna que se traslada, para que, o a fin de que, no siempre denota el fin, o la causa, sino muchas veces el efecto. As\u00ed se ha de entender en el v. 39 de este mismo cap\u00edtulo, y lo que San Pablo dice en Rom 1,19-20. <\/p>\n<p>4 c. El tiempo que deb\u00eda estar en este mundo, y alumbrarle con la luz de su doctrina. <\/p>\n<p>d. El tiempo de su muerte, en que ces\u00f3 de obrar visiblemente. <\/p>\n<p>e. En estas palabras nos da el Se\u00f1or un important\u00edsimo aviso, esto es; que no perdamos los d\u00edas, que nos han sido dados para que los empleemos en buenas obras (G\u00e1l 6,10), porque llegar\u00e1 la noche de la muerte, en la que no podremos ya trabajar ni por nuestra propia salud, ni por la de los otros. <\/p>\n<p>7 f. MS. En la nadadera. <\/p>\n<p>g. Este es uno de los nombres que la Escritura da al Mes\u00edas, Shil\u00f3, Enviado; o como otros quieren, el que ha de ser enviado. Por una secreta disposici\u00f3n de la divina Providencia fue dado este nombre a una piscina, a cuyas aguas deb\u00eda comunicar el Enviado de Dios la virtud de dar la vista a un ciego de nacimiento; siendo esto la figura del Bautismo, en donde nuestras almas son lavadas e iluminadas por el Esp\u00edritu Santo, y representando ellas al vivo todas las gracias que nos vienen por los m\u00e9ritos del Mes\u00edas verdadero. El Se\u00f1or con sola su palabra pudo curarle; pero quiso que precediesen todas estas disposiciones para probar su fe; y lo mismo hab\u00eda ya practicado Eliseo con Naam\u00e1n (2Re 5,12), y tambi\u00e9n para confundir a los fariseos, que por leyes de su capricho, y que hab\u00edan a\u00f1adido a la ley de Dios, hac\u00edan consistir la religi\u00f3n del s\u00e1bado en ciertas menudas observancias, que no eran sino hipocres\u00eda y superstici\u00f3n (v. 14), y por la misma raz\u00f3n mand\u00f3 al paral\u00edtico (5,8), a quien cur\u00f3 tambi\u00e9n en s\u00e1bado, que cargase con el lecho en que yac\u00eda. <\/p>\n<p>8 h. El Griego: h\u00f3ti tufl\u00f3s \u00e9n, que era ciego. <\/p>\n<p>17 i. Un hombre santo, un hombre eminente en virtud y en doctrina, un enviado de Dios. <\/p>\n<p>19 j. La pregunta que hacen da bien a entender la respuesta que buscaban. Quer\u00edan, pues, sin duda, que o dijesen que no era aquel su hijo, o que no hab\u00eda nacido ciego, lo que les bastaba para disminuir el cr\u00e9dito de un milagro. Pero los padres intimidados confesaron que era su hijo, y que hab\u00eda nacido ciego; pero a\u00f1adieron que no sab\u00edan c\u00f3mo ve\u00eda. Para esto se remitieron al testimonio de su hijo, de quien dec\u00edan que ten\u00eda edad para poder hablar y ser cre\u00eddo en juicio, que entre los hebreos era la de trece a\u00f1os arriba. <\/p>\n<p>22 k. Esta es una especie de excomuni\u00f3n, por la que separaban del trato y comunicaci\u00f3n de los otros a los que eran convencidos de impiedad y de irreligi\u00f3n. <\/p>\n<p>24 l. Esta era una f\u00f3rmula solemne con que se pretend\u00eda obligar a decir la verdad al que se le preguntaba, como si le dijeran: Para gloria de Dios confi\u00e9sanos toda la verdad del hecho. Pero no es esta la que buscaban, sino tapar la boca al ciego, e intimidarle, para que se desdijese de lo que antes hab\u00eda confesado. Nosotros, dicen, que somos los doctores de la ley, las cabezas del pueblo y los jueces en materia de religi\u00f3n, sabemos que ese hombre es un pecador, un hombre malo y perverso, \u00bfqu\u00e9 es lo que t\u00fa dices de \u00e9l? Sobre dicha f\u00f3rmula v\u00e9ase Jos 7,19; 1Sam 6,5. <\/p>\n<p>25 m. A m\u00ed no me toca juzgar, les respondi\u00f3, si es o no, lo que vosotros dec\u00eds; me toca declarar solamente lo que s\u00e9. S\u00e9 que era ciego, y no me enga\u00f1o en lo que digo; y s\u00e9, y no me enga\u00f1o tampoco, cuando digo que ahora veo claramente. A esta respuesta tan sencilla y tan fuerte quedaron como mudos para poderle replicar, y volvieron otra vez a su primera pregunta. <\/p>\n<p>27 n. El Griego: k\u00e1i ouk ek\u00f3usate, y no lo hab\u00e9is querido entender. Cansado ya de tanta importunidad, y conociendo que sus preguntas no eran dirigidas a informarse de la verdad, sino a oscurecerla y a calumniarla, les respondi\u00f3 con firmeza, y en tono ir\u00f3nico les dio en rostro con su incredulidad. Y as\u00ed la palabra vos es enf\u00e1tica. <\/p>\n<p>30 o. En el mismo tono de iron\u00eda les dice: Por cierto es una cosa asombrosa, que vosotros, que entend\u00e9is las Escrituras, e instruis a los otros, no alcanc\u00e9is de d\u00f3nde sea aquel que ha abierto los ojos a un ciego de nacimiento; y que nosotros, aunque rudos e ignorantes, alcancemos que Dios no oye a pecadores para obrar una maravilla como la que ha obrado conmigo, y tal, que no se ha o\u00eddo semejante desde que el mundo es mundo. Dem\u00e1s de esto entendemos que este hombre es de Dios, le honra, y cumple su voluntad, porque Dios le oye: de lo contrario no podr\u00eda hacer tales prodigios; porque Dios, que es la verdad, no concede a un impostor el poder de autorizar sus mentiras con milagros. <\/p>\n<p>31 p. El ciego habla como que a\u00fan no estaba enteramente iluminado en el esp\u00edritu; porque es cierto que Dios oye a los pecadores que de veras le buscan, como se vio en el publicano, y en otros lugares de la Escritura. Y aun algunas veces concede a los pecadores las gracias extraordinarias, que los te\u00f3logos llaman gratis datas, como el don de profec\u00eda, de milagros, etc. As\u00ed profetiz\u00f3 Caif\u00e1s, como dice el Evangelio, y de historias fidedignas consta haber Dios obrado milagros por medio de pecadores, y aun infieles. <\/p>\n<p>34 q. \u00bfNaciste ciego, has vivido pidiendo una limosna, y lleno de arrogancia pretendes venir ahora a ense\u00f1arnos a nosotros, que sabemos los \u00e1pices de la ley? <\/p>\n<p>r. Del concilio, o sala en donde estaban congregados. Algunos dicen que le echaron de la sinagoga, o le excomulgaron. <\/p>\n<p>36 s. Dice esto, porque no conoc\u00eda al Se\u00f1or, ni le hab\u00eda visto, puesto que no cobr\u00f3 la vista hasta haberse lavado en la piscina. <\/p>\n<p>37 t. Esto es; t\u00fa le ves al presente. S. Ciril. O, seg\u00fan otros: T\u00fa le has visto; experimentando en ti su divina virtud, cuando te dio vista. <\/p>\n<p>39 u. Para hacer brillar este terrible juicio, que los que reconocen de buena fe su ceguedad, sean alumbrados de la luz divina; y los que conf\u00edan en sus propias luces, sean castigados por la ceguedad de su coraz\u00f3n. <\/p>\n<p>41 v. Si conocieseis vuestra ceguedad, recurrir\u00edais a aquel que puede curarla, y os librar\u00eda de vuestros pecados; mas por cuanto no la reconoc\u00e9is, y os ten\u00e9is por los videntes, no busc\u00e1is al m\u00e9dico que os pudiera curar; por esto permanec\u00e9is en la ceguedad de vuestro pecado, o vuestro pecado permanece en vosotros, y os tiene ciegos, y por lo mismo incurables. El Griego lee: El pecado vuestro.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] Un hijo del pacto, y por tanto de 13 o mayor.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Los l\u00edderes lo acordaron, no el pueblo que le o\u00eda gustosamente.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras pasaba Jes\u00fas, vio a un hombre ciego de nacimiento, Esta es la sexta de las siete se\u00f1ales hechas por Jes\u00fas que Juan registra. Todo el cap\u00edtulo se dedica a ese evento y al efecto que tuvo sobre el hombre que naci\u00f3 ciego, sus padres, los vecinos y los l\u00edderes de los jud\u00edos. 9:1 Al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Juan 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27070","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27070","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27070"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27070\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27070"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27070"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27070"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}