{"id":27159,"date":"2022-06-20T11:10:57","date_gmt":"2022-06-20T16:10:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-117-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T11:10:57","modified_gmt":"2022-06-20T16:10:57","slug":"comentario-de-juan-117-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-117-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Juan 11:7 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>y luego, despu\u00e9s de esto, dijo a sus disc\u00edpulos: \u2014Vamos a Judea otra vez.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>11:7<\/span>, <span>8<\/span> Luego, despu\u00e9s de esto (los dos d\u00edas) , dijo a los disc\u00edpulos: Vamos a Judea (no dice Betania, sino Judea) otra vez (<span>10:40<\/span>) . Le dijeron los disc\u00edpulos: Rab\u00ed, ahora procuraban los jud\u00edos apedrearte, \u00bfy otra vez vas all\u00e1? \u2014 Los disc\u00edpulos no entend\u00edan la expresi\u00f3n, \u00abporque todav\u00eda no hab\u00eda llegado su hora\u00bb (<span>7:30<\/span>; <span>8:20<\/span>). Por eso, se inquietaron, porque cre\u00edan que si El volv\u00eda a Judea, los jud\u00edos seguir\u00edan con el plan de apedrearle.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Vamos a Judea otra vez.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 10:40-42<\/span>; <span class='bible'>Luc 9:51<\/span>; <span class='bible'>Hch 15:36<\/span>; <span class='bible'>Hch 20:22-24<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los disc\u00edpulos eran conscientes de que la animosidad contra Jes\u00fas era tan grande que su regreso podr\u00eda traer como resultado su muerte, debido a las intenciones homicidas de los jud\u00edos (cp. <span class='bible'>Jua 8:59<\/span>; <span class='bible'>Jua 10:31<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t11:7, 8 Luego, despu\u00e9s de esto (los dos d\u00edas) , dijo a los disc\u00edpulos: Vamos a Judea (no dice Betania, sino Judea) otra vez (10:40) . Le dijeron los disc\u00edpulos: Rab\u00ed, ahora procuraban los jud\u00edos apedrearte, \u00bfy otra vez vas all\u00e1? &#8212; Los disc\u00edpulos no entend\u00edan la expresi\u00f3n, \u00abporque todav\u00eda no hab\u00eda llegado su hora\u00bb (7:30; 8:20). Por eso, se inquietaron, porque cre\u00edan que si El volv\u00eda a Judea, los jud\u00edos seguir\u00edan con el plan de apedrearle.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p>El vers\u00edculo empieza con dos part\u00edculas temporales: <span style=\"font-weight:bold\">Luego, despu\u00e9s de esto<\/span>, <span style=\"font-weight:bold\">dijo a los disc\u00edpulos<\/span>. Esta doble expresi\u00f3n temporal es t\u00edpica del griego b\u00edblico, lo que en espa\u00f1ol es una redundancia, pero que se puede dejar para enfatizar la transici\u00f3n temporal de la narraci\u00f3n. La oraci\u00f3n <span style=\"font-weight:bold\">Vamos de nuevo a Judea<\/span> no se debe entender como una forma de pedir permiso, sino como una manera elegante y suave de dar una orden donde todos los oyentes se sienten apelados. En algunos contextos se pudiera expresarse: \u201cPor favor, volvamos de nuevo a Judea\u201d, \u201cTenemos que regresar otra vez a Judea\u201d o, simplemente, \u00abRegresemos a la regi\u00f3n de Judea\u00bb (TLA). N\u00f3tese que desde este vers\u00edculo y hasta el v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 11:11<\/span><\/span> no se dice nada de L\u00e1zaro.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 a Judea:<\/b><\/i> Seg\u00fan <span class='bible'>Jua 10:4<\/span>, Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos deb\u00edan encontrarse en la regi\u00f3n de Perea, en la Transjordania.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Judea.  En este contexto se refiere a la regi\u00f3n alrededor de Jerusal\u00e9n, incluyendo Betania, de donde el Se\u00f1or hab\u00eda salido (10:40, v. coment. en Mt 2:1).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Es digno de notarse en este pasaje cuan misteriosos son los medios que a veces usa Jesucristo para guiar a su pueblo. Se nos cuenta que, cuando hizo saber su  resoluci\u00f3n de regresar a Judea, sus disc\u00edpulos se sorprendieron sobremanera, puesto que ese era el lugar en el cual poco antes los jud\u00edos hab\u00edan intentado  apedrearlo: volverse all\u00e1 era, en su concepto, arrojarse en medio del peligro. Estos t\u00edmidos galileos, no pod\u00edan percibir que ese paso, sobre ser prudente, era  necesario.<br \/>\nSucesos como este frecuentemente tienen lugar a nuestra vista. Los siervos de Jesucristo se ven frecuentemente tan perplejos y angustiados como esos  disc\u00edpulos. Se encuentran de repente como forzados participantes en actos cuyo objeto no pueden percibir: se les llama a llenar puestos ante los cuales su  \u00e1nimo naturalmente desmaya y que, si de ellos hubiera dependido, jam\u00e1s habr\u00edan elegido. La senda que tienen que seguir no es la de su preferencia. Por  entonces no perciben que bienes pueden de ello resultar.<br \/>\nEn tales momentos el cristiano debe poner en ejercicio su fe y su paciencia; convencido de que su Maestro, que sabe mejor que camino debe seguir, lo  conduce por la v\u00eda recta a las mansiones de los justos; y de que las circunstancias en que se encuentra son precisamente las m\u00e1s calculadas para promover su  virtud y poner un dique \u00e1 sus pecados dominantes. Lo que en la vida presente no entiende lo comprender\u00e1 despu\u00e9s. Si los doce disc\u00edpulos no hubieran sido  llevados otra vez \u00e1 Judea, no habr\u00edan presenciado el glorioso milagro de Betania. Si \u00e1 los cristianos se les permitiera escoger su propia senda, dejar\u00edan de  aprender centenares de lecciones acerca de Jesucristo y sus m\u00e9ritos, lecciones que aprenden en el camino que Dios les se\u00f1ala. Recordemos esto. Puede  llegarse el d\u00eda en que tengamos que emprender en el valle de la vida una peregrinaci\u00f3n que nos disguste. Cuando ese d\u00eda llegue, pong\u00e1monos en camino de  buen \u00e1nimo, en la persuasi\u00f3n de que todo ir\u00e1 bien.<br \/>\nDebemos notar, en segundo lugar, con cu\u00e1nta ternura se refiere Cristo \u00e1 la muerte de los creyentes. He aqu\u00ed c\u00f3mo anunci\u00f3 la muerte de L\u00e1zaro: \u00abL\u00e1zaro  nuestro amigo duerme..<br \/>\nTodo cristiano tiene en el cielo un Amigo de un poder infinito y de un amor sin l\u00edmites. Tiene un Protector que jam\u00e1s le falta, porque jam\u00e1s se duerme y vela  sobre \u00e9l continuamente. Los amigos de este mundo son \u00e1 menudo amigos de la prosperidad, y nos abandonan, como los arroyos que se secan en el est\u00edo,  cuando tenemos mayor necesidad; mas el Hijo de Dios nos profesa una amistad que es m\u00e1s fuerte que la muerte y alcanza m\u00e1s all\u00e1 del sepulcro. El amigo de  los pecadores es un Amigo m\u00e1s amoroso que un hermano.<br \/>\nLa muerte de los verdaderos cristianos es un sue\u00f1o: no es el aniquilamiento. Es un cambio solemne y milagroso, sin duda, mas no es tal que deba mirarse con  alarma. Ellos no tienen por qu\u00e9 estar con zozobra acerca del estado futuro de sus almas, pues sus pecados han sido lavados en la sangre de Jesucristo. Para el  hombre el aguij\u00f3n m\u00e1s agudo de la muerte es el convencimiento do que sus pecados no han .sido perdonados. Mas los cristianos no tienen nada que temer:  pronto resucitar\u00e1n, renovados y glorificados, \u00e1 la imagen c\u00ede su Se\u00f1or. La sepultura misma ha sido sometida al poder divino, y tiene que entregar sus  moradores sanos y salvos, tan luego como Jesucristo los llame. Tengamos esto presente cuando aquellos a quienes amamos exhalen el \u00faltimo suspiro, \u00f3 cuando nosotros mismos recibamos aviso de que nuestro fin se  acerca. No olvidemos que el Se\u00f1or mismo yaci\u00f3 en el sepulcro, y que as\u00ed como \u00e9l se levant\u00f3 victorioso de ese fr\u00edo lecho, as\u00ed tambi\u00e9n suceder\u00e1 con su pueblo.<br \/>\nPara el hombre mundano la muerte tiene por fuerza que ser un trance terrible, mas el que tiene la fe del cristiano puede decir: \u00abEn paz \u00a1Me acostar\u00e9 y  asimismo dormir\u00e9; porque t\u00fa, Jehov\u00e1, solo me har\u00e1s estar confiado..<br \/>\nDebemos notar, por \u00faltimo, hasta qu\u00e9 punto conserva el creyente su \u00cdndole natural despu\u00e9s de la conversi\u00f3n. Cuando Tomas vio que L\u00e1zaro estaba muerto, y  que Jes\u00fas, \u00e1 despecho de todo peligro, hab\u00eda determinado volver \u00e1 Judea, dijo: \u00abVamos tambi\u00e9n nosotros, para que muramos con \u00e9l.\u00bb Ese no fue sino el  lenguaje de un hombre afanoso y desesperanzado que no pod\u00eda ver en el horizonte sino negros nubarrones. El mismo ap\u00f3stol que m\u00e1s tarde no pod\u00eda creer que  su Maestro hubiese resucitado, y quo pens\u00f3 que las nuevas eran demasiado felices para ser ciertas, fue precisamente el que crey\u00f3 que si volv\u00edan \u00e1 Judea  \u00a1todos tendr\u00edan que morir! Hechos como este son muy instructivos, y sin duda han sido historiados para provecho nuestro. Ellos nos demuestran que la gracia de Dios, en la conversi\u00f3n,  no trasforma al hombre de tal manera que no deje vestigio alguno de su genio natural. Los de natural sangu\u00edneo no dejan de ser del todo sangu\u00edneos; los de  \u00e1nimo apocado no dejan de ser de \u00e1nimo apocado al pasar de la muerte \u00e1 la vida y hacerse verdaderos cristianos. No debemos esperar que todos los hijos de  Dios sean iguales. Cada \u00e1rbol del bosque es peculiar en su forma y en su modo de crecer, y sin embargo, desde lejos no se ve sino un conjunto uniforme de  follaje y de verdura. Cada miembro de la iglesia de Cristo tiene sus inclinaciones peculiares, y no obstante todos son guiados por el mismo Esp\u00edritu y aman al  mismo Se\u00f1or. Las hermanas Marta y Mar\u00eda y los ap\u00f3stoles Pedro, Juan y Tomas fueron desemejantes entre s\u00ed en muchos respectos. Mas hab\u00eda algo que era  com\u00fan \u00e1 todos: amaban \u00e1 Cristo y se contaban en el n\u00famero de sus amigos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>y luego, despu\u00e9s de esto, dijo a sus disc\u00edpulos: \u2014Vamos a Judea otra vez. 11:7, 8 Luego, despu\u00e9s de esto (los dos d\u00edas) , dijo a los disc\u00edpulos: Vamos a Judea (no dice Betania, sino Judea) otra vez (10:40) . 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