{"id":27329,"date":"2022-06-20T11:18:39","date_gmt":"2022-06-20T16:18:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T11:18:39","modified_gmt":"2022-06-20T16:18:39","slug":"comentario-de-juan-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Juan 15:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cYo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> En el cap\u00edtulo anterior vemos c\u00f3mo Jes\u00fas alentaba a los ap\u00f3stoles, prometi\u00e9ndoles que a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo El todav\u00eda estar\u00eda con ellos. En la primera parte del cap\u00edtulo 15 Jes\u00fas habla de lo que El espera de ellos. La palabra clave de este texto es permanecer. \u00bfCu\u00e1ntas veces aparece en <span>15:4-10<\/span>? <\/p>\n<p \/>\n<p \/> <span>15:1<\/span> Yo soy (<span>6:35<\/span>; <span>8:12<\/span>; <span>10:7<\/span>; <span>10:11<\/span>; <span>11:25<\/span>; <span>14:6<\/span>) la vid verdadera, \u2014 Todos los textos \u00abYo soy\u00bb enfatizan la necesidad de estar en Cristo para tener la vida espiritual. En Cristo se realiza el prop\u00f3sito eterno de Dios. El es la verdadera luz (1:4; 8:12) y el verdadero pan (6:32). Aun despu\u00e9s de f\u00edsicamente dejar a sus ap\u00f3stoles estar\u00eda con ellos, y de El recibir\u00edan vida, para poder llevar fruto en su servicio. <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 y mi Padre es el labrador (vi\u00f1ador, LBLA). \u2014 El Padre es el vi\u00f1ador, porque todo el plan que Jes\u00fas llevaba a cabo era seg\u00fan el prop\u00f3sito eterno de Dios (<span>Efe 1:11<\/span>; <span>Hch 2:22<\/span>). La figura de la vid y los sarmientos describe la relaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles con Cristo. Pronto Jes\u00fas volver\u00eda al Padre y despu\u00e9s volver\u00eda a los ap\u00f3stoles en la persona del Esp\u00edritu Santo, para seguir trabajando con ellos. <\/p>\n<p \/> Cristo es la vid verdadera porque sus ap\u00f3stoles, como sarmientos de esa vid, no podr\u00edan recibir vida de otra fuente para poder llevar fruto para Dios. El pensamiento principal en estas palabras de Jes\u00fas era la necesidad de que sus ap\u00f3stoles permaneciesen en El aunque estuviera f\u00edsicamente ausente de ellos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Yo soy la vid.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 49:10<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 49:11<\/span>; <span class='bible'>Sal 80:8<\/span>; <span class='bible'>Isa 4:2<\/span>; <span class='bible'>Isa 5:1<\/span>; <span class='bible'>Jer 2:21<\/span>; <span class='bible'>Jer 12:10<\/span>; <span class='bible'>Eze 15:2-6<\/span>; <span class='bible'>Ose 10:1<\/span>; <span class='bible'>Zac 3:8<\/span>; <span class='bible'>Mat 21:33<\/span>; <span class='bible'>Luc 13:6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>verdadera.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 1:9<\/span>, <span class='bible'>Jua 1:17<\/span>; <span class='bible'>Jua 6:32<\/span>, <span class='bible'>Jua 6:55<\/span>; <span class='bible'>1Jn 2:8<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>mi Padre es el labrador.<\/i><\/b> <span class='bible'>Cnt 7:12<\/span>; <span class='bible'>Cnt 8:11<\/span>, <span class='bible'>Cnt 8:12<\/span>; <span class='bible'>Isa 27:2<\/span>, <span class='bible'>Isa 27:3<\/span>; <span class='bible'>Isa 60:21<\/span>; <span class='bible'>Isa 61:3<\/span>; <span class='bible'>Mat 20:1<\/span>; <span class='bible'>Mar 12:1<\/span>; <span class='bible'>1Co 3:9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La uni\u00f3n de Cristo y sus miembros mostrada en la par\u00e1bola de la vid,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 15:1-17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El odio del mundo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 15:18-25<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>El oficio del Esp\u00edritu Santo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 15:26<\/span>, <span class='bible'>Jua 15:27<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">vid:<\/span>\u00a0Esta palabra puede describir una simple planta de uva o toda una vi\u00f1a. De un modo u otro, la imagen evoca la descripci\u00f3n de una dependencia colectiva. Israel era la vid de la plantaci\u00f3n de Dios, pero no pudo llevar el fruto apropiado (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 5:1-7<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 2:19-21<\/span><\/span>). Jes\u00fas, con sus creyentes incorporados en \u00c9l, es la vid verdadera, el cumplimiento verdadero y actualizaci\u00f3n de la vi\u00f1a. Como toda la naci\u00f3n de Israel brot\u00f3 del patriarca Jacob, la nueva generaci\u00f3n del pueblo de Dios se ve aqu\u00ed como origin\u00e1ndose de Cristo, unida org\u00e1nicamente a \u00c9l, como ramas que salen de la vid. Este es un cumplimiento del\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 80:1-19<\/span><\/span>, en el cual se dice que \u00abel hijo de hombre\u00bb (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 80:17<\/span><\/span>) es la vi\u00f1a plantada por Dios.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>YO SOY LA VID VERDADERA.<\/b> En esta alegor\u00eda Jes\u00fas se describe como \u00abla vid verdadera\u00bb y los que han llegado a ser sus disc\u00edpulos como \u00ablos p\u00e1mpanos\u00bb. Al permanecer unidos a \u00c9l como la Fuente de la vida, dan fruto. Dios es el vi\u00f1ador que cuida de los p\u00e1mpanos \u2014las ramas\u2014 a fin de que puedan producir fruto (v. <span class=\"bible\">Jua 15:2<\/span>; <span class=\"bible\">Jua 15:8<\/span>). Dios espera que todos los creyentes den fruto (v\u00e9ase la nota que sigue).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 15.<\/p>\n<p>Problema literario de los cap\u00edtulos 15 y 16.<br \/>\n\t Los cap\u00edtulos 15 y 16 est\u00e1n en una situaci\u00f3n violenta con relaci\u00f3n al cap\u00edtulo 14. En \u00e9ste se terminaba el discurso de Cristo con la orden terminante de partida a Getseman\u00ed, por lo que se entronca con el cap\u00edtulo 18. Adem\u00e1s, los cap\u00edtulos 15 y 16 tienen muchos temas de contenido equivalente a los que se desarrollan en el 14. De aqu\u00ed varias soluciones para explicar esto.<br \/>\n\t1) Cristo, una vez dada la orden de partida, habr\u00eda continuado en el mismo cen\u00e1culo estos discursos. Pero es incre\u00edble que, dada la orden terminante de partida, contin\u00fae estos discursos, de tema semejante y en un espacio de tiempo muy largo, ya que aqu\u00ed est\u00e1n representados, esquem\u00e1ticamente, por 86 vers\u00edculos.<br \/>\n\t2) Cristo, dada la orden de partida, continuar\u00eda por el camino estos discursos. Aparte de las razones anteriores, explica a\u00fan menos que la anterior hip\u00f3tesis, ya que no es cre\u00edble que, en aquella noche de peligros y asechanzas, Cristo se exponga a esto, prolongando su camino a Getseman\u00ed; ni la sublimidad continuada de los temas hace factible esta posici\u00f3n.<br \/>\n\t3) Se propone cambiar el orden de algunos cap\u00edtulos, d\u00e1ndoles a varios de \u00e9stos una hipot\u00e9tica situaci\u00f3n primitiva, correspondiente a otra \u00e9poca. Pero esto no tiene apoyo ninguno en la tradici\u00f3n manuscrita. Ni explica el porqu\u00e9 de una tem\u00e1tica tan af\u00edn. Explicando menos, pues, al situarlos cronol\u00f3gicamente antes, ! no se ve el porqu\u00e9 repetirlos en el cen\u00e1culo.<br \/>\n\t4) Otros lo explican, y parece m\u00e1s veros\u00edmil, por un procedimiento redaccional de adici\u00f3n, hecho una vez terminado el evangelio. Sea porque, pronunciado en la cena &#8211; repetici\u00f3n semita &#8211; , fueron recordados despu\u00e9s por el autor; sea porque, pronunciados en otras ocasiones, se los incluye aqu\u00ed por raz\u00f3n de un contexto l\u00f3gico! ; sea porque se ven en este evangelio retoques, adiciones, retractaciones de un tema elaborado en diversas ocasiones, con enfoques posiblemente distintos, acaso en orden a problemas de la catequesis a tipo de haggadah. Lo que se har\u00eda a\u00fan m\u00e1s factible si se supone que el autor no dio la \u00faltima mano y fueron incluidos aqu\u00ed por sus disc\u00edpulos 2. Si no hubieran sido m\u00e1s que una creaci\u00f3n del evangelista &#8211; o su \u201cc\u00edrculo\u201d &#8211; , se hubiese presentado todo en una sola redacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Alegor\u00eda de la vid, 15:1-11.<br \/>\n1 Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el vi\u00f1ador. 2 Todo sarmiento que en m\u00ed no lleve fruto, lo cortar\u00e1; y todo el que d\u00e9 fruto, lo podar\u00e1, para que d\u00e9 m\u00e1s fruto. 3 Vosotros est\u00e1is ya limpios por la palabra que os he hablado; 4 permaneced en m\u00ed y Yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto de s\u00ed mismo si no permaneciese en la vid, tampoco vosotros si no permaneciereis en m\u00ed. 5 Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en m\u00ed y Yo en \u00e9l, \u00e9se da mucho fruto, porque sin m\u00ed no pod\u00e9is hacer nada. 6 El que no permanece en m\u00ed, es echado fuera, como el sarmiento, y se seca, y los amontonan y los arrojan al fuego para que ardan. 7 Si permanec\u00e9is en m\u00ed y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que quisiereis, y se os dar\u00e1. 8 En esto ser\u00e1 glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto, y as\u00ed ser\u00e9is disc\u00edpulos m\u00edos. 9 Como el Padre me am\u00f3, Yo tambi\u00e9n os he amado; permaneced en mi amor. 10 Si guardareis mis preceptos, permanecer\u00e9is en mi amor, como yo guard\u00e9 los preceptos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 Esto os lo digo para que yo me goce en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.<\/p>\n<p>Discuten los autores acerca del g\u00e9nero literario de este pasaje, sobre si es alegor\u00eda o par\u00e1bola. Se ve en la simple lectura que hay elementos de ambas; se trata, pues, de un g\u00e9nero mixto; y como en \u00e9l prevalece el elemento aleg\u00f3rico, pues comienza por elementos aleg\u00f3ricos y toda la trama fundamental de la misma es aleg\u00f3rica, se la ha de tener por una alegor\u00eda-parabolizante 4.<br \/>\n\tCristo comienza la alegor\u00eda present\u00e1ndose como \u201cla vid verdadera\u201d (\u03ae  \u03b1\u03bb\u03b7\u03b8\u03b9\u03bd\u03ae ). \u201cVerdadera\u201d puede significar aut\u00e9ntico, genuino, contrapuesto a degenerado, falso; o tambi\u00e9n significar superior, excelente, contrapuesto a vulgar, ordinario. La segunda significaci\u00f3n es la que parece m\u00e1s l\u00f3gica. Es \u201cvid verdadera\u201d en cuanto se trasladan a \u00e9l, en el orden espiritual, las propiedades de la vid. En el ap\u00f3crifo Apocalipsis de Baruc, la vi\u00f1a aparece como s\u00edmbolo del Mes\u00edas 5. Acaso la inspira aqu\u00ed el \u201cvino\u201d de la \u00faltima Cena. LaDidaje (9:2) habla de la \u201cvid santa de David.\u201d<br \/>\n\tAl Padre se lo representa como el que trabaja esta vi\u00f1a: el \u201clabrador\u201d (\u03b3\u03b5\u03c9\u03c1\u03b3\u03cc\u03c2 ).<br \/>\n\tLo que aqu\u00ed se quiere expresar es que Cristo, Dios-hombre, influye directamente, por la gracia, en los sarmientos. El Padre, en cambio, es el que tiene el gobierno y providencia exterior de la vi\u00f1a.<br \/>\n\tEl tema central es la necesidad de estar unidos a Cristo (v.5). Pero hay dos modos de estar unidos a Cristo. Se habla de los fieles en general, tal como est\u00e1 redactado, aunque pudiera apuntar, originariamente a los ap\u00f3stoles (v.8).<br \/>\n\tUno es por la fe, bautismo, pero sin obras. Al que as\u00ed se comporta, el Padre lo \u201ccortar\u00e1\u201d de la Vid-Cristo. El Padre, que ejerce el gobierno y providencia exterior, consumar\u00e1 la separaci\u00f3n que, culpablemente, tenga ese sarmiento. Es efecto de la \u201cfe sin obras,\u201d que es\u201dfe muerta\u201d (Stg 2:17). La fe que no \u201copera por la \u201ccaridad\u201d (Gal 5:6). As\u00ed se anuncia el peligro trascendental en que est\u00e1n estos sarmientos. \u00bfCu\u00e1ndo ser\u00e1n separados de Cristo? No se dice. En la muerte, por la p\u00e9rdida de la fe, por una excomuni\u00f3n. Sin embargo, por la comparaci\u00f3n literaria de textos de este mismo pasaje, en que se habla de los \u201csarmientos cortados y echados al fuego\u201d (v.6), acaso se refiera especialmete al juicio final, como se ve en los sin\u00f3pticos (Mat 13:40.42; 25.41). Tambi\u00e9n se hace ver la libertad del hombre y la culpabilidad de su no cooperaci\u00f3n a la gracia (v.5b-8). La forma \u201csapiencial\u201d en que es anunciado y el hablarse seg\u00fan la naturaleza de las cosas, no considera el caso en que el sarmiento desgajado pueda ser nuevamente injertado; lo que ser\u00eda aqu\u00ed el arrepentimiento y penitencia.<br \/>\n\tPero hay otra forma de estar unido a Cristo: por la fe, el bautismo y la fructificaci\u00f3n en obras. Al que as\u00ed est\u00e1, el Padre lo \u201cpodar\u00e1\u201d (\u03ba\u03b1\u03b8\u03b1\u03c6\u03b5\u03af  = lo \u201climpiar\u00e1\u201d) para que d\u00e9 m\u00e1s fruto.\u201d Cuando en las vides los sarmientos son excesivos, hay que podarlos para que la demasiada proliferaci\u00f3n no reste vigor a la savia. A su semejanza se har\u00e1 con el fiel&lt; sarmiento\u201d esta poda: se le quitar\u00e1n los obst\u00e1culos que le impiden a la savia de la gracia fructificar y expansionarse. Pero aqu\u00ed esta comparaci\u00f3n es parab\u00f3lica, pues la savia de la gracia no se agota en Cristo ni la proliferaci\u00f3n de los cristianos es obst\u00e1culo al vigor de la savia. Se ense\u00f1a aqu\u00ed la gran doctrina de las \u201cpurificaciones,\u201d que\u201din genere\u201d ser\u00e1 el \u201cnegar se a s\u00ed mismo\u201d o todo lo que es apego ego\u00edsta e impedimento a la fructificaci\u00f3n de la gracia. Esta ense\u00f1anza de Cristo es el mejor comentario al libro de Job: por qu\u00e9 sufre el justo.<br \/>\n\tLa doctrina general &#8211; sapiencial &#8211; encuentra en el v.3 una aplicaci\u00f3n directa a los ap\u00f3stoles. La obra de \u201cpurificaci\u00f3n\u201d a que aludi\u00f3 evoca la \u201climpieza\u201d en que ellos estaban a la hora del lavatorio de los pies (Jua 13:10). Tienen fundamentalmente esa pureza a causa de \u201cla palabra que os he hablado,\u201d es decir, el Evangelio: toda la ense\u00f1anza que Cristo les hizo, ya que sus palabras \u201cson esp\u00edritu y vida.\u201d<br \/>\n\tEstando ya unidos a la Vid, s\u00f3lo necesitan, pues, tener toda esa vitalidad, \u201cpermanecer\u201d en ella, en \u00e9l. Es permanencia mutua: \u00e9l en ellos y ellos en \u00e9l.<br \/>\n\tEl verbo que se usa, \u201cpermanecer\u201d (\u03bc\u03ad\u03bd\u03c9 ), es el t\u00e9rmino propio y t\u00e9cnico de Jn. Lo usa 40 veces en su evangelio y 23 en su primera ep\u00edstola. Y formula aqu\u00ed con \u00e9l la \u00edntima, permantente y vital uni\u00f3n de los fieles con Cristo. Es la palabra que usa para expresar el efecto eucar\u00edstico de uni\u00f3n (Jua 6:56.57) 6. La dicci\u00f3n puede tener sentido preceptivo o condicional: \u201cpermanece\u201d o \u201cpermanecer para.\u201d Fundamentalmente el sentido no cambia. Lo esencial es estar unidos a Cristo. Este pensamiento va a ser desarrollado en los apartados siguientes:<br \/>\n\t1) \u201cSin m\u00ed no pod\u00e9is hacer nada\u201d (v.52). Esta es la sentencia fundamental de todo el pasaje. Es uno de los textos que ense\u00f1a la absoluta necesidad de la dependencia sobrenatural de Cristo. El concilio II Milevitano, de 416, y Cartaginense XVI, de 418, despu\u00e9s de definir la necesidad de la gracia para toda obra sobrenatural, invocan en el mismo canon definitorio estas palabras de Cristo, con las cuales \u201cno dice: Sin m\u00ed m\u00e1s dif\u00edcilmente lo pod\u00e9is hacer, sino que dice: Sin m\u00ed no pod\u00e9is hacer nada\u201d 7. Invocan este texto para lo mismo el concilio Arausicano II, de 529, confirmado luego por Bonifacio II; el concilio de Trento y el Vaticano II 8.<br \/>\n\t2) \u201cEl que permanece en m\u00ed&#8230;, \u00e9se da mucho fruto\u201d (v.5ab). El pensamiento progresa. No solamente sin la uni\u00f3n a Cristo no se puede nada &#8211; aspecto semita negativo &#8211; , sino que, \u201cpermaneciendo\u201d en El &#8211; aspecto positivo &#8211; , se \u201cda mucho fruto.\u201d La acci\u00f3n de la savia-gracia tiende a expansionarse. Cuando el cristiano responde a las mociones de la misma, \u201cda fruto\u201d y el Padre le \u201cpoda\u201d para que se expansione m\u00e1s la gracia, \u201cd\u00e9 mucho fruto.\u201d<br \/>\n\tAunque no se dice, est\u00e1 latiendo en todo este pasaje el aspecto del m\u00e9rito en esta obra hecha en uni\u00f3n con Cristo. El concilio de Trento invoca este pasaje para hacer ver el m\u00e9rito de la obra hecha en gracia 9.<br \/>\n\t3) \u201cSi permanec\u00e9is en m\u00ed&#8230;, pedid lo que quisiereis y se os dar\u00e1\u201d (v.7). Este vers\u00edculo es como un par\u00e9ntesis entre el 6 y 8. Si el v.7 est\u00e1 en su propio contexto hist\u00f3rico, se explica esta promesa o porque Cristo les da la clave normal para \u201cpermanecer\u201d unidos a El, o porque, asombrados ellos ante la posible perspectiva de la separaci\u00f3n, lo que es imposible despu\u00e9s de decirles que les iba a preparar las \u201cmansiones,\u201d les da la soluci\u00f3n para esta uni\u00f3n: el recurso a la oraci\u00f3n.<br \/>\n\tLa formulaci\u00f3n con que se hace es universal: se les dar\u00e1 cualquier cosa que pidan. La forma rotunda \u201csapiencial\u201d podr\u00eda tener excepciones o ser interpretada conforme a Jn (1Jn 5:14), en la hip\u00f3tesis que, \u201csi le pedimos algo conforme a su voluntad, El nos oye.\u201d Pues es oraci\u00f3n que se hace \u201cpermaneciendo\u201d unidos a Cristo, y, movidos por su savia, nada se pedir\u00eda que no convenga (cf. Jua 14:13).<br \/>\n\tPero, si el vers\u00edculo est\u00e1 fuera de su propio contexto, acaso sea paralelo a Jua 14:13.14, en que se refiere s\u00f3lo a lo que se pide para la obra de apostolado. As\u00ed dir\u00e1 que el fruto que les desea los acreditar\u00e1 como \u201cdisc\u00edpulos m\u00edos\u201d (v.8), y m\u00e1s adelante habla de la elecci\u00f3n que hizo de ellos para el apostolado (v.16), a\u00f1adi\u00e9ndoles, en esa perspectiva apost\u00f3lica, que el Padre les dar\u00e1 cuanto pidan (v.16c).<br \/>\n\t4) \u201cEn esto ser\u00e1 glorificado mi Padre: en que deis mucho fruto\u201d (v.8). La misi\u00f3n de Cristo es \u201cglorificar\u201d al Padre. Pero \u00bfcual es el deseo del Padre en orden a la fructificaci\u00f3n de estos \u201csarmientos\u201d unidos a Cristo-Vid? No tienen tasa ni m\u00f3dulo. La ense\u00f1anza ya est\u00e1 dada antes (v.2), al decirse que al que d\u00e9 fruto se lo \u201cpodar\u00e1\u201d para que d\u00e9 \u201cm\u00e1s fruto.\u201d La \u201cglorificaci\u00f3n,\u201d pues, del Padre est\u00e1 en que \u201cdeis mucho fruto.\u201d Es la valoraci\u00f3n a la santidad, sea general, sea, en concreto, a la del apostolado.<br \/>\n\tCon ello \u201cser\u00e9is disc\u00edpulos m\u00edos.\u201d Este futuro sugiere que esta f\u00f3rmula expresa algo sobre el porvenir, y se entender\u00eda mejor de un discurso pronunciado despu\u00e9s de la elecci\u00f3n de los ap\u00f3stoles 10.<br \/>\n\tHay aqu\u00ed seguramente dos temas combinados, al menos en la perspectiva did\u00e1ctica de Jn: la necesidad de aunion a Cristo para toda obra sobrenatural y un tema de apostolado, unido por analog\u00eda con la necesidad de la vitalizaci\u00f3n por Cristo, acaso con car\u00e1cter pol\u00e9mico contra las herej\u00edas nacientes.<br \/>\n\t5) \u201cAl que no permanece en m\u00ed&#8230;, lo arrojan al fuego para que arda\u201d (v.6). Es el aspecto semita negativo de la no \u201cpermanencia\u201d en Cristo-Vid. La imagen est\u00e1 tomada de los sarmientos secos. Con ella s\u00f3lo se anuncia el hecho del castigo de estos \u201csarmientos\u201d unidos a Cristo sin fructificaci\u00f3n. Pero, si se tiene en cuenta su afinidad conceptual con la descripci\u00f3n de Mt del juicio final (Mat 13:40.42), acaso esta descripci\u00f3n de Jn sea una alusi\u00f3n a la separaci\u00f3n oficial de Cristo en el juicio \u00faltimo, del que habla el cuarto evangelio (Jua 5:29; Jua 11:23.24) 11.<br \/>\n\tLos vers\u00edculos 9-11 pueden ser considerados como un complemento conceptual de la alegor\u00eda expuesta, y que tienen cabida aqu\u00ed por una cierta analog\u00eda.<br \/>\n\tCristo les indica a sus ap\u00f3stoles el ansia de su amor hacia ellos para que fructifiquen unidos a El, pues los ama al modo sobrenatural, como el Padre le ama a El. Unidos a El y amados por El no necesitan, para dar \u201cmucho fruto,\u201d m\u00e1s que \u201cpermanecer en El.\u201d<br \/>\n\tY la prueba de esta permanencia son las obras: \u201cmis preceptos.\u201d No todo el que diga Se\u00f1or, Se\u00f1or, entrar\u00e1 en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad del Padre (Mat 7:21). Ha de ser copiado su ejemplo: \u201cguardo los preceptos de mi Padre y permanezco en su amor.\u201d<br \/>\n\tY les dice esto para que \u201cyo me goce en vosotros.\u201d Porque cumplen el mensaje del Padre, que El trajo como el Enviado.<br \/>\n\tY \u201cvuestro gozo sea cumplido.\u201d Pues al saber ellos que est\u00e1n unidos a Cristo-Vid, que \u201cpermanecen\u201d unidos a El y que guardan sus \u201cmandatos,\u201d saben entonces la meta suprema de sus aspiraciones: son amados por el Padre.<\/p>\n<p>El precepto de la caridad,Mat 15:72-77.<br \/>\n12 Este es mi precepto: que os am\u00e9is unos a otros, como Yo os he amado. 13 Nadie tiene amor mayor que \u00e9ste de dar uno la vida por sus amigos. 14 Vosotros sois mis amigos si hac\u00e9is lo que os mando. 15 Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su se\u00f1or; pero os digo amigos, porque todo lo que o\u00ed de mi Padre os lo he dado a conocer. 16 No me hab\u00e9is elegido vosotros a m\u00ed, sino que yo os eleg\u00ed a vosotros, y os he destinado para que vay\u00e1is y deis fruto y vuestro fruto permanezca, para que cuanto pidiereis al Padre en mi nombre os lo d\u00e9. 17 Esto os mando, que os am\u00e9is unos a otros.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n hist\u00f3rica de esta secci\u00f3n queda sugerida por el lugar paralelo del amor al pr\u00f3jimo (Jua 13:34.35).<br \/>\n\tEl amor mutuo que han de tenerse no es filantrop\u00eda, ha de estar calcado en el ejemplo de \u00e9l: que se amen como \u00e9l los ha amado. Precisamente por este modo es por lo que antes llam\u00f3 tambi\u00e9n a este precepto \u201cmandato nuevo\u201d (Jua 13:34.35; cf. Lev 19:18).<br \/>\n\tComo ejemplo que clarifique este amor suyo, pone lo que es prueba humana: dar la vida por los amigos. No es que Cristo restrinja la universalidad de su muerte, sino que utiliza la comparaci\u00f3n usual humana.<br \/>\n\tAl hablar de \u201camigos,\u201d el \u201cencadenamiento semita\u201d le lleva a llamar a sus ap\u00f3stoles amigos. Los siervos no saben lo que hacen sus se\u00f1ores. El A.T. ten\u00eda m\u00e1s aspecto de servidumbre. Los amigos conocen sus intimidades. Y El les \u201crevel\u00f3\u201d el gran secreto y \u201cmensaje\u201d del Padre: el Evangelio, las intimidades de Dios. Pero la verdadera amistad exige obras. As\u00ed aqu\u00ed, \u201csois mis amigos si hac\u00e9is lo que os mando\u201d (v.14).<br \/>\n\tComo \u201camigos\u201d de Cristo son predilectos. Y esto evoca la \u201celecci\u00f3n\u201d que hizo de ellos para el apostolado, como lo indica el t\u00e9rmino filol\u00f3gico (Jua 6:70; Jua 13:18; Jua 6:13, etc.) y el contexto.<br \/>\n\tDirectamente se refiere no a la predestinaci\u00f3n, sino a la elecci\u00f3n, \u201cvocaci\u00f3n,\u201d al apostolado, que les hizo al llamarlos a cada uno en su d\u00eda (Jua 6:34). No piensen que este privilegio fue algo que sali\u00f3 de ellos.<br \/>\n\tLa finalidad de esta elecci\u00f3n es para que \u201cvay\u00e1is.\u201d El sentido es: a seguir su camino (Mat 9:6; Mat 19:21); es la misi\u00f3n de \u201cap\u00f3stoles\u201d; ni se pone t\u00e9rmino geogr\u00e1fico a su \u201cmisi\u00f3n\u201d (cf. Mt 28-19): \u201cdeis mucho fruto\u201d de apostolado, como lo pide el contexto. Es la vocaci\u00f3n a la santidad antes dicha. Y es a lo que lleva la secci\u00f3n siguiente, en que habla de las persecuciones que tendr\u00e1n por causa de \u00e9l.<br \/>\n\t\u201cY vuestro fruto permanezca,\u201d es decir, el fruto de su apostolado que sea de una eficacia permanente 12 all\u00e1 donde ellos arrojen la simiente.<br \/>\n\tY otra vez se pone la oraci\u00f3n como medio eficaz de apostolado. El ap\u00f3stol tiene en la oraci\u00f3n un recurso de \u00e9xito, pero tiene la obligaci\u00f3n de usarla como medio normal del fruto de su apostolado. La forma rotunda con que est\u00e1 expresada la concesi\u00f3n de todo lo que pidan tiene una explicaci\u00f3n semejante a lo anteriormente expuesto 13.<br \/>\n\tLa secci\u00f3n termina con unaexposici\u00f3n chocante: \u201cEstas cosas (\u03c4\u03b1\u03cd\u03c4\u03b1 ) os mando: que os am\u00e9is mutuamente.\u201d Pero s\u00f3lo hay un precepto: el amor. Puede ser debido a que \u201cestas cosas\u201d quedan encerradas, en un sentido amplio, en el precepto de la caridad (Jua 15:9.10; Gal 5:14; 1Jn 3:13ss-1Jn 4:7ss), formando as\u00ed el cierre de la \u201cinclusi\u00f3n sem\u00edtica\u201d con el v.12.<\/p>\n<p>El odio del mundo a los disc\u00edpulos,1Jn 15:18-21.<br \/>\n18 Si el mundo os aborrece, sabed que me aborreci\u00f3 a m\u00ed primero que a vosotros. 19 Si fueseis del mundo, el mundo amar\u00eda lo suyo; pero porque no sois del mundo, sino que yo os escog\u00ed del mundo, por esto el mundo os aborrece. 20 Acordaos de la palabra que yo os dije: No es el siervo mayor que su se\u00f1or. Si me persiguieron a m\u00ed, tambi\u00e9n a vosotros os perseguir\u00e1n; si guardaren mi palabra, tambi\u00e9n guardar\u00e1n la vuestra. 21 Pero todas estas cosas las har\u00e1n con vosotros por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.<\/p>\n<p>El odio del \u201cmundo\u201d malo a Cristo se va a continuar en sus disc\u00edpulos, precisamente porque son los continuadores de su obra. La lucha escatol\u00f3gica entre la luz y las tinieblas se contin\u00faa contra los portadores de la \u201cluz\u201d<br \/>\n\tCristo les recuerda a este prop\u00f3sito la palabra \u201cque os dije: No es el siervo mayor que su se\u00f1or.\u201d Esta frase fue dicha por Cristo en varias ocasiones (Mat 10:24; Luc 6:40; Jua 13:6). En Mt es a prop\u00f3sito de las persecuciones que sufrir\u00e1n. Pero en Jn aparece dicha a prop\u00f3sito del lavatorio de los pies, mas para que imiten este ejemplo; no a prop\u00f3sito de persecuciones. De suyo podr\u00eda aludir al uso que con ella (Mt) anunci\u00f3 las persecuciones. Pero en este contexto de Jn parece referirse a la escena antes citada, tray\u00e9ndola ahora a prop\u00f3sito distinto. Que se recuerde aquella frase, que tambi\u00e9n ten\u00eda virtualidad para aplicarla al caso presente.<br \/>\n\tTodas estas persecuciones se las har\u00e1n \u201cpor causa de mi nombre.\u201d No el personal. En los semitas \u201cnombre\u201d est\u00e1 por la persona. Ser\u00e1 a causa de ser el Hijo de Dios: \u201cporque no conocen al que me ha enviado,\u201d al Padre, en lo que tiene de especificante divino como Padre. Algo incre\u00edble en aquel monote\u00edsmo cerrado del juda\u00edsmo del A.T.\u201d<\/p>\n<p>La testificaci\u00f3n que Cristo ofrece de su verdad,Jua 15:22-27.<br \/>\n22 Si no hubiera venido y les hubiera hablado, no tendr\u00edan pecado; pero ahora no tienen excusa de su pecado. 23 El que a m\u00ed me aborrece, tambi\u00e9n aborrece a mi Padre. 24 Si no hubiera hecho entre ellos obras que ninguno otro hizo, no tendr\u00edan pecado; pero ahora no s\u00f3lo han visto, sino que me aborrecieron a m\u00ed y a mi Padre. 25 Pero es para que se cumpla la palabra que en la Ley de ellos est\u00e1 escrita: \u201cMe aborrecieron sin motivo.\u201d 26 Cuando venga el Par\u00e1clito, que yo os enviar\u00e9 de parte del Padre, \u00e9l dar\u00e1 testimonio de m\u00ed, 27 y vosotros dar\u00e9is tambi\u00e9n testimonio, porque desde el principio est\u00e1is conmigo.<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n est\u00e1 \u00edntimamente entroncada con la anterior. El \u201cmundo\u201d malo persigue a Cristo y a sus disc\u00edpulos porque no conoci\u00f3 a Cristo. Pero Cristo alega contra ese \u201cmundo\u201d &#8211; los jud\u00edos &#8211; tres testificaciones de su verdad.<br \/>\n\tCristo mismo (v.22-25). &#8211; Cristo alega contra el \u201cmundo\u201d su propio testimonio. No s\u00f3lo habl\u00f3 exponiendo el mensaje del Padre, sino que lo rubric\u00f3 con milagros \u201cque ninguno otro hijo.\u201d La superioridad de Cristo sobre otro taumaturgo no est\u00e1 en que uno hizo tal o cual milagro, sino en el complejo de los milagros de Cristo, que lo sit\u00faan en una esfera totalmente excepcional: divina (Jua 3:2; Jua 7:31; Jua 8:54), y la finalidad por que los hizo.<br \/>\n\tY como todos estos milagros se los \u201cdaba a hacer el Padre\u201d (Jua 5:36), el \u201cpecado\u201d era contra Cristo y contra el Padre. Es el pecado contra la luz (v.24).<br \/>\n\tEsta conducta de odio del \u201cmundo\u201d contra Cristo la ve prefigurada en la Escritura. Es una cita de dos salmos (Sal 35:19; Sal 69:5) en los que se habla del \u201cjusto\u201d perseguido. La cita est\u00e1 hecha libremente. Pero como la Escritura era el argumento definitivo para el jud\u00edo, sea que se argumentase con un s\u00e9 nudo \u201ct\u00edpico,\u201d sea conforme a alguno de los procedimientos usuales en las escuelas y en el ambiente 14, era aportar un argumento decisivo a su causa. Esto corroboraba su testimonio.<br \/>\n\tTestificaci\u00f3n del Par\u00e1clito (v.26). &#8211; Tambi\u00e9n se cita aqu\u00ed la testificaci\u00f3n que dar\u00e1 el Par\u00e1clito. Se conserva as\u00ed su nombre, por el rico contenido etimol\u00f3gico que puede tener seg\u00fan los contextos.<br \/>\n\tNo es aqu\u00ed una simple fuerza o acci\u00f3n divina \u201cad extra,\u201d como el rual Elohim del A.T. De la confrontaci\u00f3n de textos en Jn se ve que lo est\u00e1 presentando como una persona divina (Jua 14:15-17).<br \/>\n\tAdem\u00e1s, Cristo dice que \u00e9l lo enviar\u00e1. Pero esto, por el m\u00e9todo de \u201calusi\u00f3n,\u201d tiene un valor especial. En el A.T. s\u00f3lo Yahv\u00e9 pod\u00eda enviar este Esp\u00edritu. Cristo se est\u00e1, pues, poniendo, al \u201cenviarlo,\u201d en la misma esfera divina.<\/p>\n<p>\u201cCuando venga el Par\u00e1clito, que Yo os enviar\u00e9 de junto al Padre,<br \/>\nel Esp\u00edritu de verdad, que procede (\u03b5\u03ba\u03c0\u03bf\u03c1\u03b5\u03cd\u03b5\u03c4\u03b1\u03b9 ) del Padre,<br \/>\n\u00e9l dar\u00e1 testimonio de m\u00ed\u201d (v.26).<\/p>\n<p>Al Par\u00e1clito, por la funci\u00f3n que va a desempe\u00f1ar de testimoniar a Cristo, se lo llama, como en el cap\u00edtulo anterior, \u201cEsp\u00edritu de verdad.\u201d<br \/>\n\tVa a testificar que el \u201cmensaje\u201d que Cristo tra\u00eda del Padre &#8211; el Evangelio, centrado en la tem\u00e1tica de Jn, en que Cristo es el verdadero Hijo de Dios &#8211; era verdadero. Y lo va a testimoniar con las maravillas que realizar\u00e1 a favor de Cristo y su obra. Fundamentalmente en Pentecost\u00e9s, con el cumplimiento de la promesa que hizo Cristo de enviarlo desde el cielo (Jua 16:7ss; Act c.2), acusando as\u00ed al mundo del gran \u201cpecado\u201d contra Cristo (Jua 16:9ss). Tambi\u00e9n los \u201ccarismas\u201d en la primitiva Iglesia (Hec 10:44ss; Hec 19:5-6; 1 Cor c.12; Gal 3:5), y, en general, los milagros de todo tipo, que, hechos por el Esp\u00edritu Santo, testifican la verdad del mensaje de Cristo.<\/p>\n<p>En este pasaje hay un vers\u00edculo que es valorado diversamente por los exegetas. Es el Esp\u00edritu Santo, que procede (\u03b5\u03ba\u03c0\u03bf\u03c1\u03b5\u03cd\u03b5\u03c4\u03b1\u03b9  del Padre.\u201d<br \/>\n\t1) Para unos, se trata de la eterna \u201cprocesi\u00f3n\u201d o spiratio del Esp\u00edritu<br \/>\n\tSanto del Padre en el seno de la Trinidad. Las razones que alegan son:<br \/>\n\tEl contraste entre el futuro, en que Cristo \u201cenviar\u00e1,\u201d y se presente, en que dice que \u201cprocede\u201d del Padre (Lagrange).<br \/>\n\t\u201cEl verbo proceder, distinto de ser enviado o venir, usados todas las otras veces para significar la misi\u00f3n temporal, debe de significar algo diferente, que aqu\u00ed no puede ser sino la procesi\u00f3n eterna\u201d (Bover).<br \/>\n\tLos verbos ser enviado o venir expresan, impl\u00edcitamente al menos, el t\u00e9rmino \u201cad quem\u201d; proceder s\u00f3lo expresa el t\u00e9rmino \u201ca quo\u201d (Bover).<br \/>\n\tA esto puede a\u00f1adirse que esta interpretaci\u00f3n es la de \u201cla inmensa mayor\u00eda de los cat\u00f3licos\u201d (Lagrange).<br \/>\n\t2) Para otros, se trata s\u00f3lo de la \u201cmisi\u00f3n\u201d temporal del Esp\u00edritu Santo de parte del Padre.<br \/>\n\tLos defensores de esta posici\u00f3n sostienen que las razones alegadas por los contrarios no son ni evidentes ni decisivas.<br \/>\n\tLa contraposici\u00f3n entre futuro y presente se explica bien. Cristo usa el futuro porque \u201cenviar\u00e1\u201d al  Esp\u00edritu Santo; pero usa el presente para indicar la garant\u00eda m\u00e1xima al decir que viene de la parte del Padre: \u201cmisi\u00f3n\u201d temporal.<\/p>\n<p>Sobre la procedencia del Esp\u00edritu Santo.<br \/>\n\tLa ense\u00f1anza ortodoxa antigua sobre las cualidades personales del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo fue deformada por la iglesia latina con la creaci\u00f3n de la doctrina de la procedencia atemporal y eterna del Esp\u00edritu Santo, del Padre y del Hijo (Filioque). La expresi\u00f3n que el Esp\u00edritu Santo procede del Padre y del Hijo tiene su origen en San Agust\u00edn, quien en sus reflexiones teol\u00f3gicas se expres\u00f3 de esa manera en algunos lugares de sus trabajos, aunque en otros confiesa que el Esp\u00edritu Santo procede del Padre. Habiendo aparecido esta expresi\u00f3n en occidente, empez\u00f3 a difundirse all\u00ed en el siglo s\u00e9ptimo y se afirm\u00f3 all\u00ed definitivamente en el siglo noveno. Aunque todav\u00eda en el comienzo del siglo 9, el papa Le\u00f3n 3, aunque personalmente era partidario de esta ense\u00f1anza, prohibi\u00f3 modificar el texto del S\u00edmbolo de la fe Niceo Constantinopolitano a favor de la doctrina del Filioque y por ello orden\u00f3 grabar el s\u00edmbolo de la Fe en su versi\u00f3n ortodoxa antigua (es decir, sin el Filioque) en dos tablas met\u00e1licas: en una en griego y en la otra en lat\u00edn. Estas tablas fueron colocadas en la Bas\u00edlica de San Pedro con la siguiente inscripci\u00f3n: \u201cYo, Le\u00f3n, he puesto esto por amor a la fe ortodoxa y para su conservaci\u00f3n.\u201d Esto ocurri\u00f3 despu\u00e9s del Concilio de Aaj\u00e9n  (ocurrido en el siglo noveno, bajo el Emperador Carlomagno), como respuesta al pedido hecho al papa por dicho concilio para que proclame el Filioque como doctrina de toda la Iglesia.<br \/>\n\tA pesar de ello, el nuevo dogma continu\u00f3 dispers\u00e1ndose en Occidente, y cuando a mediados del siglo 9 los misioneros latinos fueron a Bulgaria, su credo conten\u00eda el Filioque.<br \/>\n\tA medida que las relaciones entre los Papas y la Ortodoxia Oriental se hacina m\u00e1s tensas, el dogma latino se fortalec\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s en Occidente y, finalmente, fue declarado obligatorio. Esta doctrina luego fue heredada por el Protestantismo de la Iglesia Romana.<br \/>\n\tEl dogma latino del Filioque es una desviaci\u00f3n importante y sustancial de la verdad ortodoxa. Este dogma fue analizado en detalle y deshechado especialmente por los Patriarcas Fotio y Miguel, al igual que por el obispo Marcos de Efeso, quien particip\u00f3 del Concilio de Florencia. Ad\u00e1n Zernikav (siglo 18), convertido del catolicismo romano a la Ortodoxia, en su Obra \u201cSobre la procedencia del Esp\u00edritu Santo\u201d cita cerca de mil testimonios de las obras de los Santos Padres de la Iglesia a favor de la ense\u00f1anza ortodoxa del Esp\u00edritu Santo.<br \/>\n\tM\u00e1s adelante, la iglesia romana, con fines \u201cmisioneros\u201d aplaca la diferencia (mejor dicho, su substancialidad) entre la doctrina ortodoxa y la romana sobre el Esp\u00edritu Santo. Con ese mismo fin, los papas dejaron para los uniatas y el \u201crito oriental\u201d el texto ortodoxo antiguo del S\u00edmbolo de la Fe, sin las palabras \u201cy del Hijo.\u201d Tal procedimiento no debe comprenderse como una semi-negaci\u00f3n de Roma de su dogma. En el mejor de los casos, ello es s\u00f3lo una visi\u00f3n encubierta de Roma, que la Ortodoxia Oriental est\u00e1 atrasada en lo que respecta a su desarrollo dogm\u00e1tico, que hay que comportarse hacia este atraso con condescendencia y que el dogma expresado en Occidente en su forma desarrollada (explicite, de acuerdo con la teor\u00eda romana \u201cdel desarrollo de los dogmas\u201d) est\u00e1 impl\u00edcito en el dogma ortodoxo en su estado todav\u00eda no descubierto (implicite). Pero en los libros de Dogm\u00e1tica latinos, destinados al uso interno, encontramos un tratado especial sobre el dogma ortodoxo sobre la procedencia del Esp\u00edritu Santo como una \u201cherej\u00eda.\u201d En la dogm\u00e1tica latina, oficialmente reconocida, del doctor en Teolog\u00eda A. Sandi, leemos: \u201cLos griegos cism\u00e1ticos son los opositores de dicha doctrina romana. Ellos ense\u00f1an que el Esp\u00edritu Santo procede del Padre. Ya en el a\u00f1o 808 los monjes griegos protestaban en contra de la inclusi\u00f3n por parte de los latinos de la palabra Filioque en el s\u00edmbolo&#8230; No se sabe qui\u00e9n fue el iniciador de esta herej\u00eda\u201d (Sinopsis Theologiae specialis.  Autore D-re A. Sanda. Volum. I, p\u00e1g. 100, Edit. Gerder, 1916).<br \/>\n\tEntretanto, el dogma latino no se corresponde ni con las Sagradas Escrituras, ni con la Sagrada Tradici\u00f3n, no se corresponde siquiera con la antigua tradici\u00f3n de la iglesia romana local.<br \/>\n\tLos te\u00f3logos romanos citan en su defensa una serie de pasajes del Santo Evangelio donde el Esp\u00edritu Santo es llamado \u201cde Cristo,\u201d donde se dice que \u00e9l es otorgado por el Hijo de Dios: de all\u00ed sacan la conclusi\u00f3n que procede y del Hijo.<br \/>\n\tEl m\u00e1s importante de estos pasajes, citados por los te\u00f3logos romanos son las palabras del Salvador a sus disc\u00edpulos sobre el Esp\u00edritu Santo Consolador: \u201crecibir\u00e1 de lo m\u00edo y se lo anunciar\u00e1 a vosotros\u201d (Jua 16:14-15); las palabras del ap\u00f3stol Pablo: \u201cenvi\u00f3 Dios el Esp\u00edritu de Su Hijo a vuestros corazones\u201d (Gal 4:6); y del mismo ap\u00f3stol: \u201cel que no tiene el Esp\u00edritu de Cristo, no puede ser de Cristo\u201d (Rom 8:9); y el evangelio de San Juan: \u201csopl\u00f3 sobre ellos y dijo: Recibid el Esp\u00edritu Santo\u201d (Jua 20:22).<br \/>\n\tDel mismo modo, los te\u00f3logos romanos encuentran en las obras de los Santos Padres de la Iglesia lugares donde con frecuencia se habla del env\u00edo del Esp\u00edritu Santo \u201cpor medio del Hijo,\u201d y a veces hasta de la \u201cprocedencia a trav\u00e9s del Hijo.\u201d<br \/>\n\t Empero, ning\u00fan razonamiento puede cubrir las palabras absolutamente precisas del Salvador: \u201cConsolador, el cual os enviar\u00e9 del Padre\u201d y las palabras: \u201cEsp\u00edritu de Verdad, Quien procede del Padre.\u201d Los Santos Padres de la Iglesia no pudieron colocar otra cosa en las palabras \u201ca trav\u00e9s del Hijo\u201d m\u00e1s de lo que contienen la Sagradas Escrituras.<br \/>\n\tEn este caso, los te\u00f3logos cat\u00f3lico-romanos confunden dos dogmas: el dogma de la existencia personal de las Hip\u00f3stasis y el dogma, inmediatamente ligado con este, pero al mismo tiempo singular, de la Consubstancialidad. Es una verdad cristiana irrefutable que el Esp\u00edritu Santo es consubstancial con el Padre y el Hijo, que por ello \u00e9l es el Esp\u00edritu del Padre y del Hijo, ya que Dios es Trinidad Consubstancial e Indivisible.<br \/>\n\t San Teodorito expresa esta idea de manera clara: \u201cDel Esp\u00edritu Santo se dice, que no del Hijo, ni por el Hijo tiene existencia, sino que del Padre procede, es propio del Hijo como consubstancial con \u00e9l\u201d (San Teodorito: Sobre el Tercer Concilio Ecum\u00e9nico).<br \/>\n\tEn los oficios Divinos ortodoxos con frecuencia escuchamos las palabras dirigidas a Nuestro Se\u00f1or Jesucristo: \u201ccon Tu Esp\u00edritu Sant\u00edsimo ilum\u00ednanos, gu\u00edanos, cons\u00e9rvanos\u2026\u201d Tambi\u00e9n ortodoxa es la expresi\u00f3n \u201cEsp\u00edritu del Padre y del Hijo.\u201d Pero estas expresiones se refieren al dogma de la consubstancialidad e imprescindiblemente se diferencian del otro dogma, es decir del nacimiento y procedencia, que seg\u00fan los Santos Padres muestran la primera Causa del hijo y del Esp\u00edritu Santo. Todos los Padres orientales admiten, que el Padre es \u201cmonoV aitioV\u201d &#8211; causa \u00fanica del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Por eso, cuando algunos Padres de la Iglesia usan la expresi\u00f3n \u201cpor el Hijo\u201d justamente con esa expresi\u00f3n est\u00e1n protegiendo el dogma de la procedencia del Padre y la inalterabilidad de la formula dogm\u00e1tica \u201cdel Padre procede.\u201d Los Santos Padres utilizan la expresi\u00f3n \u201cpor el Hijo\u201d para diferenciar de \u201cdel\u201d referida s\u00f3lo al Padre.<br \/>\n\tEs necesario a\u00f1adir, que en las obras de algunos Santos Padres la expresi\u00f3n \u201cpor el Hijo\u201d en la mayor\u00eda de los casos se refiere definitivamente a la aparici\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en el mundo, es decir, a los actos providenciales de la Sant\u00edsima Trinidad y no a la vida de Dios en S\u00ed mismo. Cuando la Iglesia Oriental advirti\u00f3 por primera vez la alteraci\u00f3n de la doctrina del Esp\u00edritu Santo en Occidente y empez\u00f3 a censurar a los te\u00f3logos occidentales en la innovaci\u00f3n, se levant\u00f3 San M\u00e1ximo, el Confesor (siglo VII), queriendo defender a los latinos, justificando que ellos, con las palabras \u201cdel Hijo\u201d tienen en vista indicar que el Esp\u00edritu Santo \u201cpor medio del Hijo se dispensa a la creaci\u00f3n, se presenta, se env\u00eda,\u201d y no que el Esp\u00edritu Santo tenga en \u00e9l su existencia. El mismo San M\u00e1ximo, el Confesor se erigi\u00f3 como estricto defensor de la doctrina de la Iglesia Oriental sobre la procedencia del Esp\u00edritu Santo del Padre y escribi\u00f3 un tratado especial sobre este dogma.<br \/>\n\tSobre el env\u00edo Providencial del Esp\u00edritu Santo por el Salvador se dice en las palabras: \u201cel cual Yo os enviar\u00e9 de junto al Padre.\u201d Y de esta forma oramos: \u201cSe\u00f1or, que en la hora de tercia enviaste tu sant\u00edsimo Esp\u00edritu a los disc\u00edpulos, no lo quites de nosotros, \u00a1oh, Bueno! sino renu\u00e9vanos a los que rogamos a ti.\u201d<br \/>\n\tAl mezclar los textos de las Sagradas Escrituras, donde se habla de la \u201cprocedencia\u201d y el \u201cenv\u00edo\u201d del Esp\u00edritu Santo, los te\u00f3logos romanos trasladan la idea de la relaci\u00f3n providencial a la profundidad misma de la relaci\u00f3n entre las Personas de la Sant\u00edsima Trinidad.<br \/>\n\tAl introducir un nuevo dogma, la iglesia romana, transgredi\u00f3 no s\u00f3lo la parte dogm\u00e1tica, sino tambi\u00e9n las disposiciones del Tercer Concilio Ecum\u00e9nico y subsiguientes (IV-VII Concilios), que prohib\u00edan introducir cualquier clase de modificaciones en el S\u00edmbolo de la fe de Nicea, una vez que el Segundo Concilio Ecum\u00e9nico le dio su forma definitiva. De esta manera, ella cometi\u00f3 una aguda infracci\u00f3n al Derecho Can\u00f3nico.<br \/>\n\tCuando los te\u00f3logos cat\u00f3lico-romanos tratan de infundir la idea de que toda la diferencia entre el catolicismo romano y la Ortodoxia est\u00e1 en la ense\u00f1anza sobre el Esp\u00edritu Santo, es decir, que una ense\u00f1a que el Esp\u00edritu procede \u201cy del Hijo\u201d y la otra \u201cpor el Hijo\u201d; en esta afirmaci\u00f3n se encubre por lo menos una incomprensi\u00f3n (aunque a veces nuestros escritores eclesiales tambi\u00e9n, siguiendo a los cat\u00f3lico-romanos, se permiten repetir esta idea): ya que la expresi\u00f3n \u201cpor al Hijo\u201d no es un dogma de la Iglesia Ortodoxa, sino solamente un procedimiento explicativo usado por alguno Santos Padres en la ense\u00f1anza acerca de la Sant\u00edsima Trinidad. El sentido mismo de la ense\u00f1anza de la Iglesia Ortodoxa y la iglesia cat\u00f3lico romana es sustancialmente diferente.<\/p>\n<p>Testificaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles (v.27). &#8211; Tambi\u00e9n los ap\u00f3stoles van a ser testigos de la verdad de Cristo: que \u00e9l es el Mes\u00edas &#8211; Hijo de Dios, tema del evangelio de Jn &#8211; . Y ellos lo dar\u00e1n &#8211; profec\u00eda que les hace &#8211; porque ellos est\u00e1n capacitados como ninguno para ello. Estuvieron con \u00e9l \u201cdesde el principio\u201d de su elecci\u00f3n, casi al comienzo de la vida p\u00fablica de Cristo, y fueron \u201ctestigos\u201d de su doctrina y de sus milagros &#8211; el mensaje rubricado con \u201csignos\u201d &#8211; y ser\u00e1n testigos en el \u201cmundo\u201d y contra el \u201cmundo\u201d de la verdad de lo que vieron. Pues \u201cnosotros hemos visto su gloria como de Unig\u00e9nito del Padre\u201d (Jua 1:14) 16.<\/p>\n<p>  1 Lagrange, Evang. S. St. Jean (1937) P.434. &#8211; 2 Mollat, L&#039;\u00e9vang\u00fce. De St. Jean, En La Sainte Bible De Ferusalem (1953) \u0397  26-27 &#8211; 3 Durano,&#039;Evang.  S. St. Jean&#039;(1927) P.410. &#8211; 4 Vost\u00e9, Parabolae Selectae D. N. J.-Ch.  (1933) Ii P.820-821. &#8211; 5 Kautzsch, Apokryphen Und Pseudepigraphen Des A.T. Ii P.424ss. Sobre Posibles Or\u00edgenes De Donde Se Podr\u00eda Tomar Aqu\u00ed El Uso De La \u201cVid,\u201d C\u00ed. B. Vawter, O.C. (1972) P.499-500; A. Wlkenhauser, O.C. (1972) P.426. &#8211; 6 Zorell, Lexic\u00f3n Graecum N.T. (1931) Col.434-435 Nota; C. Pecorara,Zte Verbo \u201cManere\u201d Apuds. Loannem: Div. Thom. Plac. (1937) 159-171; Para La Comparaci\u00f3n De Este Concepto Entre San Pablo Y San Juan, Cf. Prat, La Theologie De S. Paul (1925) Ii P.477. &#8211; 7 Denzinger, Enchiridion Synb. N.105. &#8211; 8 Denzinger, O.C., N. 180.197.809.836; Vaticano Ii, Const. Sacrosanctum Conci-Lium N.8; Lumen Gentium N.6; Cf. Leal, Sine Me Nihil Potestis Facer\u00e9 (Jua 15:5). Contenido Teol\u00f3gico Pleno Del Texto: Xii Semana B\u00edblica Espa\u00f1ola (1951) 485-498. &#8211; 9 Denzinger, Ench.  Symb. N.809. &#8211; 10 Lagrange, \u00e9vang. S. St. Jean (1927) P.405. &#8211; 11 Power, Ego Sum Vitis Vera: Verb. Dom.  (1921) 147-152; Braun, \u0395\u03bd\u03b1\u03b7\u03b5 . S. St. Jean (1946) P.436. &#8211; 12 Bover, Comentario Al Serm\u00f3n De La Cena (1951) P.103-104; Braun, \u00e9vang. S. St Jean (1946) P.437; Huby, Le Discours De Jes\u00fas Apres La Cene (1942) P.83. &#8211; 13 Cf. comentario A Jua 15:7. &#8211; 14 Bonsirven, Le Judalsme Palestinien (1934) I P.296ss. &#8211; 15 O.C. (1953) P.167 Nota G.<br \/>\n16 M. De Tuya, Del Cen\u00e1culo Al Calvario (1962) P.185-212.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Yo soy la vid verdadera.<\/b> Esta es la \u00faltima de siete afirmaciones contundentes de su deidad que Cristo hace en la forma de declaraciones que se reconocen por la frase \u00abYo soy\u00bb en el Evangelio de Juan (vea <span class='bible'>Jua 6:35<\/span>; <span class='bible'>Jua 8:12<\/span>; <span class='bible'>Jua 10:7<\/span>; <span class='bible'>Jua 10:9<\/span>; <span class='bible'>Jua 10:11<\/span>; <span class='bible'>Jua 10:14<\/span>; <span class='bible'>Jua 11:25<\/span>; <span class='bible'>Jua 14:6<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En estos cap\u00edtulos restantes antes de su crucifixi\u00f3n, el registro muestra a Jes\u00fas dedicado por completo a sus propios disc\u00edpulos. Mientras que los cap\u00edtulos <span class='bible'>Jua 1:1-51<\/span>; <span class='bible'>Jua 2:1-25<\/span>; <span class='bible'>Jua 3:1-36<\/span>; <span class='bible'>Jua 4:1-54<\/span>; <span class='bible'>Jua 5:1-47<\/span>; <span class='bible'>Jua 6:1-71<\/span>; <span class='bible'>Jua 7:1-53<\/span>; <span class='bible'>Jua 8:1-59<\/span>; <span class='bible'>Jua 9:1-41<\/span>; <span class='bible'>Jua 10:1-42<\/span>; <span class='bible'>Jua 11:1-57<\/span>; <span class='bible'>Jua 12:1-50<\/span> se centran en el rechazo de Jes\u00fas por parte de la naci\u00f3n (cp. <span class='bible'>Jua 1:11<\/span>), los cap\u00edtulos <span class='bible'>Jua 13:1-38<\/span>; <span class='bible'>Jua 14:1-31<\/span>; <span class='bible'>Jua 15:1-27<\/span>; <span class='bible'>Jua 16:1-33<\/span>; <span class='bible'>Jua 17:1-26<\/span> se enfocan en aquellos que s\u00ed le recibieron (vea <span class='bible'>Jua 1:12<\/span>). A partir del cap\u00edtulo <span class='bible'>Jua 13:1-38<\/span>, Jes\u00fas se abstuvo por completo del ministerio p\u00fablico para ejercer un ministerio privado que benefici\u00f3 a quienes lo hab\u00edan recibido. Los cap\u00edtulos <span class='bible'>Jua 13:1-38<\/span>; <span class='bible'>Jua 14:1-31<\/span>; <span class='bible'>Jua 15:1-27<\/span>; <span class='bible'>Jua 16:1-33<\/span>; <span class='bible'>Jua 17:1-26<\/span> fueron hablados por Jes\u00fas a manera de despedida en la noche de su traici\u00f3n y arresto, con el fin de comunicar a sus seguidores el legado futuro que se dispon\u00eda a dejarles (caps. <span class='bible'>Jua 13:1-38<\/span>; <span class='bible'>Jua 14:1-31<\/span>; <span class='bible'>Jua 15:1-27<\/span>; <span class='bible'>Jua 16:1-33<\/span>), y tambi\u00e9n para orar por ellos (cap. <span class='bible'>Jua 17:1-26<\/span>). Solo faltaba un d\u00eda para que llegara la cruz.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\tEn el cap\u00edtulo anterior vemos c\u00f3mo Jes\u00fas alentaba a los ap\u00f3stoles, prometi\u00e9ndoles que a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo El todav\u00eda estar\u00eda con ellos. En la primera parte del cap\u00edtulo 15 Jes\u00fas habla de lo que El espera de ellos. La palabra clave de este texto es permanecer. \u00bfCu\u00e1ntas veces aparece en 15:4-10? <\/p>\n<p>\t15:1 Yo soy (6:35; 8:12; 10:7; 10:11; 11:25; 14:6) la vid verdadera, &#8212; Todos los textos \u00abYo soy\u00bb enfatizan la necesidad de estar en Cristo para tener la vida espiritual. En Cristo se realiza el prop\u00f3sito eterno de Dios. El es la verdadera luz (1:4; 8:12) y el verdadero pan (6:32). Aun despu\u00e9s de f\u00edsicamente dejar a sus ap\u00f3stoles estar\u00eda con ellos, y de El recibir\u00edan vida, para poder llevar fruto en su servicio.<br \/>\n\t&#8212; y mi Padre es el labrador (vi\u00f1ador, LBLA). &#8212; El Padre es el vi\u00f1ador, porque todo el plan que Jes\u00fas llevaba a cabo era seg\u00fan el prop\u00f3sito eterno de Dios (Efe 1:11; Hch 2:22). La figura de la vid y los sarmientos describe la relaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles con Cristo. Pronto Jes\u00fas volver\u00eda al Padre y despu\u00e9s volver\u00eda a los ap\u00f3stoles en la persona del Esp\u00edritu Santo, para seguir trabajando con ellos.<br \/>\n\tCristo es la vid verdadera porque sus ap\u00f3stoles, como sarmientos de esa vid, no podr\u00edan recibir vida de otra fuente para poder llevar fruto para Dios. El pensamiento principal en estas palabras de Jes\u00fas era la necesidad de que sus ap\u00f3stoles permaneciesen en El aunque estuviera f\u00edsicamente ausente de ellos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA VID Y LOS SARMIENTOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 15:1-10<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>-Yo soy la aut\u00e9ntica Vid, y Mi Padre es el Vi\u00f1ador. \u00c9l poda todos los sarmientos que no dan ning\u00fan fruto en M\u00ed, y limpia todos los que s\u00ed dan fruto, para que den m\u00e1s.<br \/>Vosotros ya est\u00e1is limpios por la palabra que os he hablado. Manteneos en M\u00ed de la misma forma que Yo Me mantengo en vosotros; porque, lo mismo que un sarmiento no puede dar ning\u00fan fruto por s\u00ed mismo si no se mantiene en la vid, as\u00ed tampoco vosotros a menos que os manteng\u00e1is en M\u00ed. Yo soy la vid y vosotros los sarmientos. La persona que se mantiene en M\u00ed y en quien Yo Me mantengo, da mucho fruto; porque no pod\u00e9is hacer nada separados de M\u00ed. Al que no se mantiene en M\u00ed se le desecha como sarmiento seco; y esos se recogen despu\u00e9s y se echan al fuego para que ardan. Si os manten\u00e9is en M\u00ed y Mis palabras se mantienen en vosotros, pedid lo que quer\u00e1is, y se os conceder\u00e1. Es precisamente por el hecho de que deis tal fruto y de que os comport\u00e9is como disc\u00edpulos M\u00edos como es glorificado Mi Padre. Como Me ha amado el Padre, as\u00ed os he amado Yo. Manteneos en Mi amor. Como Yo he cumplido los mandamientos de Mi Padre, Me mantengo en Su amor.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Jes\u00fas, como en otras ocasiones, elabora en este pasaje figuras e ideas que eran parte de la herencia religiosa de la naci\u00f3n jud\u00eda. Una y otra vez en el Antiguo Testamento, Israel se representa como la parra o la vi\u00f1a de Dios. \u00abLa vi\u00f1a del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos es la casa de Israel\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Isa 5:1-7<\/span><em> ). \u00abYo <\/em>te plant\u00e9 de pura cepa,\u00bb es el mensaje de Dios a Israel por medio de Jerem\u00edas <em>(<\/em><span class='bible'>Jer 2:21<\/span><em> ). <\/em><em><span class='bible'>Ezequiel 15<\/span><\/em><em> <\/em>compara a Israel a una vid cuya madera no sirve nada m\u00e1s que para el fuego, y <span class='bible'>Ez 19:10-14<\/span>  con una parra en medio de la vi\u00f1a, que luego es arrojada al desierto. \u00abIsrael es una frondosa parra\u00bb <span class='bible'>Os 10:1<\/span><em> ). \u00abTe trajiste una vid de Egipto\u00bb<\/em><em><span class='bible'> <\/span><\/em><span class='bible'>Sal 80:8<\/span><em> ). La vid hab\u00eda llegado a ser de hecho el s\u00edmbolo de la naci\u00f3n de Israel. Era el emblema que aparec\u00eda en las monedas de los Macabeos. Una de las glorias del templo era la gran vid de oro que hab\u00eda en la fachada del lugar santo. Muchos grandes hombres hab\u00edan considerado un gran honor ofrendar oro para un manojo de uvas o aun para una sola uva de aquella vid. La vid era una pieza especial de la imaginer\u00eda jud\u00eda, y el mism\u00edsimo s\u00edmbolo de Israel.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas Se llama \u00abla aut\u00e9ntica Vid.\u00bb La punta de esa palabra al\u00e9thin\u00f3s <\/em>-verdadera, real, genuina- es la siguiente. Es curioso que el s\u00edmbolo de la vid no se usa nunca en el Antiguo Testamento sino unido a la idea de <em>degeneraci\u00f3n. <\/em>La punta de la alegor\u00eda de Isa\u00edas es que la vi\u00f1a se ha vuelto silvestre. Jerem\u00edas dice que Dios se queja de que la naci\u00f3n que \u00c9l plant\u00f3 de pura cepa se ha vuelto cepa borde.<\/p>\n<p>Es como si Jes\u00fas dijera: \u00abCre\u00e9is que porque pertenec\u00e9is a la naci\u00f3n de Israel sois sarmientos de la verdadera vid de Dios; pero la naci\u00f3n es una vid degenerada, como dijeron todos vuestros profetas. Pero la aut\u00e9ntica Vid de Dios soy Yo. Por el hecho de ser jud\u00edos no os vais a salvar. Lo \u00fanico que os puede salvar es estar unidos vitalmente <em>conmigo, <\/em>porque Yo soy la aut\u00e9ntica Vid de Dios y, por tanto, ten\u00e9is que ser sarmientos unidos a M\u00ed.\u00bb Jes\u00fas estaba estableciendo el principio de que el verdadero camino a la salvaci\u00f3n de Dios no es tener sangre jud\u00eda, sino tener fe en \u00c9l. Ninguna cualificaci\u00f3n externa puede poner a una persona en la debida relaci\u00f3n con Dios; s\u00f3lo la amistad de Jesucristo puede hacerlo.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><u>LA VID Y LOS SARMIENTOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 15:1-10<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas traz\u00f3 la alegor\u00eda de la vid sab\u00eda de lo que estaba hablando. La vid se cultivaba y se cultiva todav\u00eda en toda Palestina, m\u00e1s o menos como en Espa\u00f1a, aunque m\u00e1s en terrazas. Es una planta que requiere mucha atenci\u00f3n si se quiere obtener un fruto de calidad. El terreno tiene que estar perfectamente limpio, y las plantas se separan convenientemente para que se puedan desarrollar. Se suelen podar los sarmientos en el invierno reduciendo la cepa a su m\u00ednima expresi\u00f3n. Algunas veces se poda la cepa a menos de un metro de altura, dej\u00e1ndole brazos radiales que se atan a tutores hasta que se hacen resistentes, que son los que producen los sarmientos, y estos el fruto; otras veces se apoyan las varas en espalderas o en \u00e1rboles. Y, desde luego, a veces como parras, que se hacen muy frondosas a la puerta de las caba\u00f1as. Pero siempre requieren una buena preparaci\u00f3n y un buen cuidado del suelo. No se deja que la vid d\u00e9 fruto los tres primeros a\u00f1os, para que desarrolle conservando toda su energ\u00eda. Ya adulta produce dos tipos de sarmientos, unos que dan fruto y otros que no. Los que no van a dar fruto se cortan bien atr\u00e1s para que no vuelvan a brotar ni esquilmen la fuerza de la planta. La vid no puede dar buen fruto a menos que se la pode dr\u00e1sticamente-y Jes\u00fas lo sab\u00eda muy bien.<br \/>Adem\u00e1s, la madera de la vid tiene la curiosa particularidad de que no sirve para nada. Es demasiado fibrosa y poco compacta. En ciertas \u00e9pocas del a\u00f1o, establec\u00eda la ley, se ten\u00edan que llevar al templo ofrendas de madera para los fuegos de los altares; pero no se consideraban aceptables las cepas. Lo \u00fanico que se pod\u00eda hacer con los sarmientos de la poda o con las cepas que se arrancaban era una fogata, para que no trajeran miseria -plagas-a los \u00e1rboles. En Espa\u00f1a se usa para le\u00f1a en las casas de los pueblos o para encender los hornos. Este es otro detalle que a\u00f1ade verosimilitud a la alegor\u00eda de Jes\u00fas.<\/p>\n<\/p>\n<p>Jes\u00fas dice que as\u00ed son Sus seguidores. Algunos de ellos son estupendos sarmientos productores Suyos, y otros son chupones que no dan ning\u00fan fruto. \u00bfEn qui\u00e9n estaba pensando Jes\u00fas al hablar de los sarmientos est\u00e9riles? Se pueden dar dos respuestas.<br \/>La primera es que estaba pensando en los jud\u00edos. \u00bfNo era esa la lecci\u00f3n que hab\u00edan dado los antiguos profetas? La mayor\u00eda de los jud\u00edos se negaron a escuchar a Jes\u00fas y a aceptarle; por tanto, eran sarmientos est\u00e9riles y secos. La segunda es que estaba pensando en algo m\u00e1s general que incluye a los cristianos cuyo cristianismo es pura profesi\u00f3n sin pr\u00e1ctica <span class=''>-c<\/span> omo se definen muchos: creyentes, pero no practicantes. Estaba pensando en los cristianos in\u00fatiles: todo hojas, pero nada de fruto. Y estaba pensando en los cristianos que se vuelven ap\u00f3statas, que oyeron el mensaje y lo aceptaron y lo abandonaron convirti\u00e9ndose en traidores al Maestro al Que se hab\u00edan comprometido a servir.<\/p>\n<p>As\u00ed es que hay tres maneras en que podemos ser sarmientos improductivos. Podemos negarnos a escuchar a Jesucristo. O podemos escucharle, y luego confesarle de labios para fuera, sin acciones. O podemos aceptarle como Maestro y luego, en vista de las dificultades que se nos presentan o el deseo de vivir nuestra vida, Le abandonamos. Es uno de los principios fundamentales del Nuevo Testamento que la <em>inutilidad invita <\/em>al <em>desastre. <\/em>El sarmiento improductivo acaba en el fuego.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><u>LA VID Y LOS SARMIENTOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 15:1-10<\/span><\/strong><strong> <\/strong><strong><em>(conclusi\u00f3n)<\/em><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Este pasaje nos dice mucho acerca de mantenernos en Cristo. \u00bfQu\u00e9 quiere decir eso? Es verdad que hay un sentido m\u00edstico en el que el cristiano est\u00e1 en Cristo y Cristo en \u00e9l. Pero hay muchos -puede que la mayor\u00eda- que no tienen nunca esta experiencia m\u00edstica. Si nos encontramos entre ellos, no debemos acomplejarnos. Hay una manera mucho m\u00e1s simple de considerarlo y experimentarlo que est\u00e1 abierta a todos.<br \/>Usemos una analog\u00eda humana. Todas las analog\u00edas son imperfectas, pero tenemos que hacer uso de las ideas de que disponemos. Supongamos que una persona es d\u00e9bil. Ha ca\u00eddo en una tentaci\u00f3n; ha hecho un l\u00edo de su vida. Est\u00e1 desliz\u00e1ndose hacia un estado de degeneraci\u00f3n mental, moral y f\u00edsica. Ahora supongamos que tiene un amigo o amiga de car\u00e1cter fuerte y amable y amante, que la rescata de su degradaci\u00f3n. S\u00f3lo hay una manera en la que puede mantener su reforma y mantenerse en el buen camino: <em>manteni\u00e9ndose en constante contacto con quien le ha otorgado su amistad y ayuda. Si <\/em>pierde el contacto, todas las probabilidades apuntan a que sus debilidades se le impondr\u00e1n otra vez. Las viejas tentaciones le saldr\u00e1n al paso otra vez, y caer\u00e1. Su salvaci\u00f3n depende de que se mantenga en contacto constante con el car\u00e1cter fuerte que es su apoyo.<\/p>\n<p>Muchas veces una persona derrotada por el vicio o por la vida ha ido a vivir con otra que le ha ofrecido ayuda. Mientras se mantuvo en aquel hogar y compa\u00f1\u00eda, todo parec\u00eda ir bien; pero cuando salt\u00f3 la barrera otra vez y se fue a lo suyo, cay\u00f3. Tenemos que mantenernos en contacto con el bien para derrotar al mal. Robertson de Brighton fue un gran predicador. Hab\u00eda all\u00ed un comerciante que ten\u00eda una tiendecita; en la trastienda conservaba una foto de Robertson, que era su h\u00e9roe y su inspiraci\u00f3n. Siempre que ten\u00eda la tentaci\u00f3n de hacer algo que no estaba bien del todo, se met\u00eda corriendo en la trastienda y miraba la foto y se le iba la tentaci\u00f3n. Cuando le preguntaron a Kingsley el secreto de su vida, refiri\u00e9ndose a D. F. Maurice dec\u00eda: \u00abTuve un amigo.\u00bb El contacto con la integridad le hizo \u00edntegro.<br \/>Mantenernos en Cristo es algo as\u00ed. El secreto de la vida de Jes\u00fas era Su constante contacto con Dios; con frecuencia se retiraba a alg\u00fan lugar solitario a encontrarse con \u00c9l. Debemos mantenernos en contacto con Jes\u00fas. No podremos hacerlo a menos que nos lo propongamos. Por ejemplo: orar por las ma\u00f1anas, aunque sea s\u00f3lo un momento, es tomar un antis\u00e9ptico que nos dura todo el d\u00eda: porque no podemos salir de la presencia de Cristo a tocar cosas malas. Para unos pocos de nosotros, permanecer en Cristo ser\u00e1 una experiencia m\u00edstica que no se podr\u00e1 expresar con palabras. Para la mayor parte de nosotros, ser\u00e1 un constante contacto con \u00c9l. Querr\u00e1 decir organizar la vida, y la oraci\u00f3n, y el silencio, de tal manera que no haya nunca un d\u00eda que nos olvidemos de \u00c9l.<br \/>Por \u00faltimo, fij\u00e9monos en que aqu\u00ed se establecen dos cosas acerca del buen disc\u00edpulo. Primera, que enriquece su propia vida; su contacto con Jes\u00fas le hace fruct\u00edfero. Segunda, que da gloria a Dios. El ver una vida as\u00ed hace que la gente piense en Dios. Dios es glorificado cuando llevamos mucho fruto y nos mostramos disc\u00edpulos de Jes\u00fas. La mayor gloria de los cristianos es dar gloria a Dios con nuestra vida y conducta.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 15<\/p>\n<p>SEGUNDO DISCURSO DE DESPEDIDA (15,1-16,33) <\/p>\n<p>Aun cuando el segundo discurso de despedida trata temas parecidos a los del primero, se puede comprobar un cambio de acento. El discurso primero hab\u00eda estudiado sobre todo la cuesti\u00f3n de las nuevas relaciones de la comunidad con Jes\u00fas, reflejando asimismo la importante distinci\u00f3n teol\u00f3gica entre la situaci\u00f3n prepascual y la postpascual. En el discurso segundo de despedida, por el contrario, aparece la comunidad como tal en un primer plano mucho m\u00e1s destacado; aqu\u00ed se formula expl\u00edcitamente la tem\u00e1tica eclesiol\u00f3gica. Sabemos as\u00ed, ante todo, qu\u00e9 es la comunidad cristiana seg\u00fan Juan, c\u00f3mo se define, cu\u00e1l es su situaci\u00f3n en el mundo y en qu\u00e9 se funda su esperanza. <\/p>\n<p>1 LA VERDADERA VID (Jn\/15\/01-10) <\/p>\n<p>1 \u00abYo soy la vid verdadera, y mi Padre es el vi\u00f1ador. 2 Todo sarmiento unido a m\u00ed que no da fruto, lo corta; y todo el que da fruto, lo poda para que d\u00e9 m\u00e1s todav\u00eda. 3 Vosotros est\u00e1is ya limpios por la palabra que os he hablado. 4 Permaneced en m\u00ed, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por s\u00ed mismo si no permanece en la vid, as\u00ed tampoco vosotros si no permanec\u00e9is en m\u00ed. 5 Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en m\u00ed y yo en \u00e9l, \u00e9se da mucho fruto; porque separados de m\u00ed no pod\u00e9is hacer nada. 6 EI que no permanece en m\u00ed es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; y los re\u00fanen y echan al fuego, y se queman. 7 Si permanec\u00e9is en m\u00ed y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que quer\u00e1is, y os ser\u00e1 concedido. 8 Con esto ser\u00e1 glorificado mi Padre: con que deis mucho fruto y as\u00ed manifestar\u00e9is ser mis disc\u00edpulos. 9 Como el Padre me am\u00f3, os am\u00e9 tambi\u00e9n yo. Permaneced en mi amor. 10 Si guard\u00e1is mis mandamientos, permanecer\u00e9is en mi amor, lo mismo que yo siempre he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.\u00bb <\/p>\n<p>El segundo discurso de despedida empieza de inmediato con una alocuci\u00f3n \u00abYo soy\u00bb ligada a una met\u00e1fora: \u00abYo soy la verdadera vid\u00bb 75. En este discurso se exponen las relaciones de los disc\u00edpulos con Jes\u00fas, por lo que trata de la funci\u00f3n y vida de la comunidad de disc\u00edpulos. <\/p>\n<p>Para la inteligencia del texto es fundamental el problema de la significaci\u00f3n de la met\u00e1fora \u00abvid\u00bb. \u00bfDe qu\u00e9 tradici\u00f3n la ha tomado Juan y qu\u00e9 ha querido expresar con dicha met\u00e1fora? 76. R. Borig ha analizado con particular agudeza los numerosos pasajes veterotestamentarios en que la vid aparece como imagen del pueblo de Israel77. Y ha demostrado ante todo que en la tradici\u00f3n del Antiguo Testamento est\u00e1 firmemente establecida la conexi\u00f3n de vi\u00f1a, vid y fecundidad, que tambi\u00e9n es t\u00edpica del discurso figurado, sacando la misma conclusi\u00f3n desde otras averiguaciones 78: \u00abEl empleo de la met\u00e1fora en Jua 15:1 ss puede derivarse claramente del AT, en la medida en que no est\u00e1 condicionada por el uso peculiar de Jn. Lo cual no debe excluir en absoluto la apertura a otras tradiciones. Como eslab\u00f3n intermedio, entre el empleo metaf\u00f3rico veterotestamentario y jud\u00edo de la vi\u00f1a o la vid y el discurso figurado de Juan sobre la \u00abvid verdadera\u00bb, hay que poner sin duda la par\u00e1bola de los malos vi\u00f1adores (Mar 12:1-12). Es verdad que en ese relato parab\u00f3lico no hay ninguna identificaci\u00f3n expl\u00edcita entre la vi\u00f1a y Jes\u00fas. Pero en la redacci\u00f3n de Mc es evidente que la historia tiene un acento cristol\u00f3gico. Ciertamente el Hijo y heredero de la vi\u00f1a es muerto por los vi\u00f1adores, pero Dios le glorifica. <\/p>\n<p>Las palabras \u00abYo soy la vid verdadera\u00bb deben por ello entenderse ante todo como un discurso de revelaci\u00f3n cristol\u00f3gica. El calificativo complementario \u00abla verdadera\u00bb no ha de entenderse en primer t\u00e9rmino como una oposici\u00f3n entre la \u00abverdadera\u00bb y otras que esgrimen, aunque sin fundamento, la misma pretensi\u00f3n, sino como designaci\u00f3n de Jes\u00fas, que, como revelador de Dios, es \u00abla verdad\u00bb 80. Como Hijo de Dios, Jes\u00fas se designa a s\u00ed mismo como \u00abla vid en el sentido de que s\u00f3lo el Hijo puede ser la vid\u00bb. En esa radical superioridad late el acento de esa oposici\u00f3n: \u00abCon la imagen metaf\u00f3rica de la vid y la noci\u00f3n cualitativa asociada a esta imagen, todas las dem\u00e1s realidades que pretenden an\u00e1loga calificaci\u00f3n deben ser desechadas; es decir, \u00abcon la imagen jo\u00e1nica de la vid Jes\u00fas se pone en el lugar que hasta ahora sol\u00eda ocupar el pueblo de Israel\u00bb. Esa explicaci\u00f3n, seg\u00fan la cual la imagen jud\u00eda de la vid como s\u00edmbolo de Israel se aplica ahora a Jes\u00fas, y Jes\u00fas ocupa en consecuencia el lugar del antiguo Israel, responde por lo dem\u00e1s perfectamente bien a la teolog\u00eda jo\u00e1nica. Seg\u00fan Juan con la venida de Jes\u00fas ha llegado el fin del culto del templo israelita y el fin de la comunidad cultual perteneciente a ese templo (cf. 2,13-22; 4,21-26; 8,31-59). <\/p>\n<p>Mas, desde el punto de vista de la historia de la salvaci\u00f3n, la comunidad cristiana, como \u00abnuevo Israel\u00bb no entra sin m\u00e1s ni m\u00e1s en el puesto del Israel antiguo, sino que es ante todo Jes\u00fas mismo, quien como Hijo y revelador de Dios, ocupa el lugar de Israel. Es \u00e9l personalmente el que constituye el centro de la nueva comunidad salv\u00edfica. As\u00ed la imagen de la vid empieza por experimentar una concentraci\u00f3n cristol\u00f3gica como requisito para la ampliaci\u00f3n eclesiol\u00f3gica, que aparece despu\u00e9s. Simult\u00e1neamente Juan logra de este modo establecer que la historia de la salvaci\u00f3n se funde en Dios: el Padre, es decir, Dios, es en este discurso metaf\u00f3rico el vi\u00f1ador, que de conformidad con la comparaci\u00f3n veterotestamentaria, habitualmente es tambi\u00e9n el due\u00f1o y se\u00f1or de la vi\u00f1a. <\/p>\n<p>En este texto se trata de la nueva (escatol\u00f3gica) comunidad de salvaci\u00f3n, la Iglesia, fundada por Jes\u00fas, la \u00abvid verdadera\u00bb. Naturalmente en la exposici\u00f3n no hay que sobrepasar el discurso metaf\u00f3rico, ni deformarla en el sentido de una par\u00e1bola sin\u00f3ptica. Discurso figurado y razonamiento objetivo est\u00e1n a menudo en Juan tan apretadamente entrelazados que es necesario tomar el texto a la letra. <\/p>\n<p>La introducci\u00f3n de los \u00absarmientos\u00bb (v. 2) llega un tanto precipitadamente. Pero que el texto pueda hablar de los mismos sin ninguna transici\u00f3n, muestra que en la representaci\u00f3n de la \u00abvid verdadera\u00bb se sobreentend\u00edan los sarmientos ya desde el comienzo. Responde a la mentalidad veterotestamentaria y jud\u00eda el que con la vid y los sarmientos se conecte directamente el \u00abdar fruto\u00bb 85. M\u00e1s a\u00fan, el inter\u00e9s del vi\u00f1ador est\u00e1 en que su vi\u00f1a d\u00e9 la cosecha m\u00e1s abundante posible. El concepto \u00abdar fruto\u00bb se desprende directamente de la imagen, sin que el contexto proporcione ninguna aclaraci\u00f3n complementaria. Se trata de \u00abtoda la cosecha\u00bb de una vida en comuni\u00f3n con Jes\u00fas y no s\u00f3lo ni preferentemente del fruto misional (la idea misionera no aparece en el contexto del discurso de la vid). En el Antiguo Testamento se habla a menudo de que Israel, como vi\u00f1a de Yahveh, no dio el fruto esperado (por ej., Isa 5:2.4). A ello se opondr\u00eda aqu\u00ed el hecho en s\u00ed de \u00abdar fruto\u00bb. Se trata sobre todo de \u00abdar fruto\u00bb y de c\u00f3mo conseguirlo. <\/p>\n<p>En el desarrollo de la imagen del vi\u00f1ador se mencionan en particular dos actividades: la corta de los sarmientos infecundos y la poda (= limpieza) de los sarmientos buenos para que lleven a\u00fan m\u00e1s fruto. La imagen, que s\u00f3lo se interrumpe por el giro \u00abel que permanece en m\u00ed&#8230;\u00bb, apunta como de paso al juicio divino, con el que tambi\u00e9n ha de contar la fe. Mas la alusi\u00f3n debe subrayar principalmente que en la comunidad de Jes\u00fas importa sobre todo lo dem\u00e1s el \u00abdar fruto\u00bb. Sin duda que si la comunidad, al igual que cada uno de los disc\u00edpulos, dejan de vivir en la fe y el amor, deben contar con que ser\u00e1n \u00abcortados\u00bb. De otro modo s\u00f3lo han de esperar la poda o limpieza. <\/p>\n<p>El vers\u00edculo 3 asegura que los disc\u00edpulos ya est\u00e1n \u00ablimpios\u00bb, y desde luego por la palabra de Jes\u00fas. \u00abLa pureza hay que entenderla en el marco de la imagen de la vid; es la disposici\u00f3n para dar fruto. No se piensa en la pureza moral o ritual\u00bb. El encuentro con la palabra de Jes\u00fas, que pone al hombre en la decisi\u00f3n de creer, al conducir a la fe opera tambi\u00e9n esta limpieza o purificaci\u00f3n, que hace posible el dar fruto. Aqu\u00ed, una vez m\u00e1s, el don est\u00e1 al comienzo, la palabra de Jes\u00fas, de modo que el \u00abdar fruto\u00bb no ha de entenderse como un logro humano. No obstante, de ese don brota tambi\u00e9n la llamada: \u00abPermaneced en m\u00ed, y yo en vosotros\u00bb (v. 4). El verbo \u00abpermanecer\u00bb (griego menein), que a continuaci\u00f3n presenta constantes variaciones, indica en Juan lo definitivo y duradero de la relaci\u00f3n con Jes\u00fas fundada en la fe; una relaci\u00f3n de mutua confianza y lealtad, que se desarrolla entre \u00e9l y los suyos. La f\u00f3rmula \u00abpermaneced en m\u00ed, y yo en vosotros\u00bb, que define esa relaci\u00f3n como una reciprocidad personal, es singularmente t\u00edpica de Juan. En esa relaci\u00f3n se funda que el creyente permanezca en \u00e9l, y ese permanecer en Jes\u00fas es la condici\u00f3n indispensable para dar fruto. Hasta qu\u00e9 grado de intensidad haya de entenderse ese permanecer rec\u00edproco, lo indica el vers\u00edculo 4b: sin la uni\u00f3n con la cepa es imposible que el sarmiento d\u00e9 fruto; por s\u00ed mismo, por su propia fuerza y capacidad no puede absolutamente nada. Del mismo modo tampoco los disc\u00edpulos pueden dar fruto, si no permanecen unidos a Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Y ahora sigue el punto culminante de todo el discurso: \u00abYo soy la vid, vosotros los sarmientos\u00bb (v. 5a). Se ha aludido al hecho de que el Jes\u00fas jo\u00e1nico no se designa simplemente como el tronco o la cepa, en oposici\u00f3n a los sarmientos, sino como la \u00abvid\u00bb, que comprende ya la totalidad de las ramas. Se entender\u00eda falsamente la imagen de querer referir la \u00abvid\u00bb s\u00f3lo a Jes\u00fas. Se trata m\u00e1s bien de una totalidad dada, que se funda desde luego en Jes\u00fas, pero que abarca tambi\u00e9n los sarmientos, de tal modo que desde este lado es clara asimismo la referencia a la comunidad. En todo caso hay una prioridad de Jes\u00fas absoluta e inconmovible: \u00abporque, separados de m\u00ed, no pod\u00e9is hacer nada\u00bb (v. 5c). Sola la uni\u00f3n con Jes\u00fas tiene la promesa del \u00abmucho fruto\u00bb, mientras que la separaci\u00f3n de \u00e9l comporta la infecundidad radical. Las contraposiciones \u00abdar fruto\u00bb e infecundidad significan una salvaci\u00f3n o desgracia definitivas, al igual que el permanecer en Jes\u00fas se entiende de un modo definitivo. As\u00ed lo indica el vers\u00edculo 6 con el ejemplo de la extrema posibilidad negativa: quien no permanece en Jes\u00fas, y quiere vivir y obrar sin \u00e9l, ser\u00e1 \u00abarrojado\u00bb (cf. Mat 5:13; Mat 21:39), del mismo modo que los sarmientos cortados y secos se amontonan y queman. Es indiscutible que Juan recoge el lenguaje tradicional del juicio incorpor\u00e1ndolo a su visi\u00f3n: la separaci\u00f3n de Jes\u00fas, es decir, la incredulidad provoca ya el juicio. Echando una ojeada al discurso hasta este lugar (v. 1-6), destacan las siguientes l\u00edneas b\u00e1sicas. Se trata en este discurso metaf\u00f3rico de c\u00f3mo se funda la comunidad. Jes\u00fas es personalmente la \u00abvid verdadera\u00bb, que ha ocupado el lugar del Israel antiguo y, se puede agregar, que con su obediencia al Padre constituye tambi\u00e9n el nuevo fundamento para todo el \u00abdar fruto\u00bb de los creyentes. Con tal que uno se deje guiar por su palabra y crea, queda ya purificado e injertado en la fecundidad de la \u00abvid\u00bb. Con ello vienen a identificarse realmente el \u00abdar fruto\u00bb y \u00abpermanecer en Jes\u00fas\u00bb: no hay fecundidad alguna sin permanecer en \u00e9l, ni hay comuni\u00f3n alguna duradera con Jes\u00fas, que a la larga resulte infecunda. S\u00f3lo la separaci\u00f3n de Jes\u00fas produce la infecundidad. Para formular la relaci\u00f3n de la comunidad con Jes\u00fas, se sirve Juan de la f\u00f3rmula \u00abvosotros en m\u00ed y yo en vosotros\u00bb que abraza en s\u00ed los distintos elementos. <\/p>\n<p>El vers\u00edculo 7 aporta una idea nueva con la referencia a la oraci\u00f3n. El \u00abpermanecer\u00bb se define ahora de modo que las palabras de Jes\u00fas permanecen en los creyentes. La fe va ligada a la palabra de Jes\u00fas, lo que incluye tambi\u00e9n la obediencia a esa palabra, el seguimiento. A la conformidad con la palabra de Jes\u00fas se le promete ahora que la oraci\u00f3n ser\u00e1 escuchada en todo su alcance. En ese contexto de oraci\u00f3n, acuerdo con la palabra de Jes\u00fas y fecundidad, la oraci\u00f3n no es ninguna acci\u00f3n m\u00e1gica, sino m\u00e1s bien la incardinaci\u00f3n al Esp\u00edritu y al obrar de Jes\u00fas, y en ese sentido participa de la certeza de ser escuchada. Tambi\u00e9n la oraci\u00f3n est\u00e1 relacionada con el dar fruto y aparece como la forma de meditaci\u00f3n subordinada a la fecundidad. <\/p>\n<p>Con el vers\u00edculo 8 se cierra el razonamiento mediante la alusi\u00f3n a la glorificaci\u00f3n del Padre. Como el Padre es glorificado por el Hijo y su destino (cf. 13,31s), as\u00ed es tambi\u00e9n glorificado por el hecho de que los disc\u00edpulos lleven fruto. En definitiva esa fecundidad se da, y con ella la realizaci\u00f3n de la vida cristiana, en uni\u00f3n con Jes\u00fas para mayor gloria de Dios, y tambi\u00e9n desde luego para la verdadera vida del hombre. <\/p>\n<p>En los inmediatos vers\u00edculos 9-10 se puede ver un nuevo giro del discurso de la vid, una \u00abexplicaci\u00f3n m\u00e1s profunda del discurso metaf\u00f3rico\u00bb, o tambi\u00e9n la introducci\u00f3n a la per\u00edcopa siguiente (v. 9-17). En todo caso esos vers\u00edculos constituyen como un puente entre 15,1-8 y 15,11-17, puesto que representan una conexi\u00f3n real, y de ese modo exponen la trabaz\u00f3n interna de 15,1-17. Frente al discurso metaf\u00f3rico con su forma de expresi\u00f3n siempre oscilante y abierta reaparece ahora en primer plano un lenguaje referido a la realidad, que concreta lo dicho en el lenguaje metaf\u00f3rico y lo explica por la idea del amor entendida de un modo pr\u00e1ctico. Jes\u00fas ha amado a los disc\u00edpulos de una manera tan radical como el Padre \u00abam\u00f3 al Hijo\u00bb (v. 9). La forma de pasado (aoristo) alude al hecho de que en ese amor no se trata de una realidad pasada, sino m\u00e1s bien de una realidad permanentemente v\u00e1lida. Seg\u00fan 17,24, el Padre ama a Jes\u00fas \u00abantes de la creaci\u00f3n del mundo\u00bb, es decir, desde siempre; no hay tiempo alguno en que el Padre no haya amado a Jes\u00fas. Ese amor eterno, permanente e imperecedero es el que Jes\u00fas promete tambi\u00e9n a los suyos. Constituye incluso parte y expresi\u00f3n de la realidad escatol\u00f3gica de la salvaci\u00f3n. En esa medida el amor es tambi\u00e9n el objeto del que se trata en todo el discurso metaf\u00f3rico de la \u00abvid verdadera\u00bb. <\/p>\n<p>Por ello la exhortaci\u00f3n \u00abpermaneced en m\u00ed\u00bb puede transformarse al presente pasaje en esta otra: \u00abpermaneced en mi amor\u00bb. El \u00abdar fruto\u00bb no es por tanto otra cosa que la acci\u00f3n y dominio del amor. Con ello la idea de inmanencia (\u00abvosotros en m\u00ed, y yo en vosotros\u00bb)91 recibe su interpretaci\u00f3n pr\u00e1ctica y queda protegida contra una falsa exaltaci\u00f3n m\u00edstica. Pues, como afirma el vers\u00edculo 10, permanecer en el amor de Jes\u00fas no es otra cosa que \u00abguardar sus mandamientos\u00bb, con lo que se indica el obrar del amor. El ejemplo lo constituye el propio Jes\u00fas:\u00abLo mismo que yo siempre he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.\u00bb \u00bfDe qu\u00e9 manera ha guardado Jes\u00fas los mandamientos del Padre? No de otro modo que haciendo el camino de la cruz; es decir, dentro por completo de la linea del lavatorio de pies. Con ello la pr\u00e1ctica ejemplar de Jes\u00fas se convierte en modelo de la pr\u00e1ctica de los disc\u00edpulos. Estos permanecen en su amor, cuando se orientan por Jes\u00fas y se mantienen fieles a su ejemplo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>75. Acerca de la f\u00f3rmula jo\u00e1nica \u00abYo soy\u00bb, cf. el comentario a 14,6. 76. Siguiendo las huellas de E. SCHWEIZER (Ego eimi, p. 40 ss. 69.79), ha sido sobre todo BULTMANN quien ha defendido la idea de que la vid del cap. 15 hab\u00eda que referirla al mito del \u00e1rbol de la vida. Los apoyos m\u00e1s importantes en favor de esta hip\u00f3tesis se encuentran en los llamados textos mandeos, una secta baptista, que todav\u00eda hoy existe en el curso inferior del Eufrates y del Tigris, y cuyos or\u00edgenes se remontan a los primeros tiempos del juda\u00edsmo y cristianismo. Su mitolog\u00eda religiosa presenta marcados rasgos gn\u00f3sticos. \u00abLa vid es el \u00e1rbol de la vida&#8230; El mito que sue\u00f1a con un agua y un pan de vida, sue\u00f1a tambi\u00e9n con un \u00e1rbol de la vida. Pero lo que all\u00ed no es m\u00e1s que sue\u00f1o es aqu\u00ed realidad: ego eimi, de tal modo que, seg\u00fan Juan, Jes\u00fas habr\u00eda dicho: Yo soy el verdadero \u00e1rbol de la vida\u00bb (as\u00ed BULTMANN, Johannes, p. 407s). <\/p>\n<p>77. Por ejemplo, la famosa canci\u00f3n de la vi\u00f1a de Isa\u00edas (Isa 5:1-7), o bien Jer 2:21 : \u00abYo te hab\u00eda plantado como cepa escogida, toda ella de semilla genuina \u00bfC\u00f3mo, pues, para m\u00ed te has cambiado en sarmiento silvestre de vi\u00f1a bastarda? Cf. adem\u00e1s, Eze 15:1-6; Eze 19:10-14; Sal 80:9-15. 78. Seg\u00fan el relato del historiador jud\u00edo FLAVIO JOSEFO, hab\u00eda en Jerusal\u00e9n, sobre la puerta del templo propiamente dicho, el hekal, una vid de oro con sarmientos colgantes; Bellum Iudaicum v, 210; Antiquitates xv, 395. Tambi\u00e9n T\u00c1CITO, Historias v, 5, sabe al respecto que en el templo jerosolimitano hab\u00eda una vid de oro. \u00abLa vid, el racimo y el c\u00e1liz contaban entre los s\u00edmbolos m\u00e1s antiguos empleados por los jud\u00edos. En la \u00e9poca del Nuevo Testamento se utilizaron muchos en sepulturas, osarios y monedas; ni siquiera faltan en las monedas de los procuradores, que se acomodaban as\u00ed a las concepciones jud\u00edas y aparecen asimismo en las monedas de la primera y la segunda sublevaci\u00f3n. M\u00e1s tarde tales s\u00edmbolos florecen sobre todo en las sinagoga\u00bb: FLAVIO JOSEFO, Bellum Iudaicum II, 1, Darmstadt 1963. p 253s, nota 77. 80. Cf. 14,6. 85. Cf. por ej. Sal 1; pero tambi\u00e9n Mat 3:8.10; Mat 7:16-20; Mat 12:33. 91. Cf. el comentario a 14,3. <\/p>\n<p> Meditaci\u00f3n <\/p>\n<p>Entre todos los conceptos teol\u00f3gicos probablemente no existe hoy ninguno que haya ca\u00eddo en tanto descr\u00e9dito ni que comporte tantas dificultades, malas interpretaciones y antipat\u00edas emocionales como el concepto \u00abIglesia\u00bb. Lo cual resulta tanto m\u00e1s sorprendente cuanto que al tema \u00abIglesia\u00bb se le ha consagrado en este siglo una enorme labor teol\u00f3gica, labor en que se han empleado las mejores fuerzas y que han encontrado cierta culminaci\u00f3n en la constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Iglesia, del concilio Vaticano II. El malestar afecta sobre todo a la Iglesia como instituci\u00f3n, a la Iglesia jer\u00e1rquica. Aqu\u00ed no se trata de analizar el problema de las m\u00faltiples causas que han motivado ese cambio de opini\u00f3n, sino de tomar el hecho como ocasi\u00f3n para preguntarnos en este pasaje por la idea jo\u00e1nica de Iglesia o mejor de comunidad. Es posible que una mirada a la concepci\u00f3n jo\u00e1nica nos ayude para poder ver y enjuiciar mejor las deficiencias actuales. <\/p>\n<p>A tal fin hemos de tener en cuenta lo que sigue. Al tiempo en que se redact\u00f3 el Evangelio de Juan a\u00fan no exist\u00eda una gran instituci\u00f3n eclesi\u00e1stica perfectamente organizada y se estaba todav\u00eda muy lejos de una direcci\u00f3n centralista con el papa y la curia romana en el v\u00e9rtice m\u00e1s alto. En semejante desarrollo -sobre cuya justificaci\u00f3n y necesidad no vamos a entrar aqu\u00ed- no pudo pensar ninguno de los autores del Nuevo Testamento. \u00abIglesia\u00bb era, en primer t\u00e9rmino, la respectiva comunidad local, el grupo local de cristianos con sus reuniones regulares, como las describe claramente la carta primera a los Corintios (cf. 1Cor 14). C. Plinio el Joven, que por los a\u00f1os 110\/112 era gobernador romano en Bitinia y encontr\u00f3 que en aquella regi\u00f3n el cristianismo hab\u00eda ya adquirido una difusi\u00f3n considerable 92, proporciona en su famosa carta al emperador Trajano una visi\u00f3n interesante de espectador externo sobre la vida comunitaria cristiana. Y as\u00ed escribe: \u00abPero ellos (los cristianos denunciados previamente ante el procurador) afirman que toda su culpa o su extrav\u00edo hab\u00eda consistido en reunirse habitualmente un d\u00eda determinado antes de salir el sol, cantar alabanzas alternadas a Cristo como a su dios y oblig\u00e1ndose bajo juramento no a cualquier tipo de crimen, sino a no cometer ning\u00fan robo, asalto ni adulterio, a no traicionar la confianza, a empe\u00f1arse en no denegar el bien confiado. Tras cumplir esas acciones era habitual entre ellos separarse, para volver luego a reunirse en un banquete, aunque sencillo por completo e inocente; incluso esto lo hab\u00edan celebrado previo permiso m\u00edo, con lo que yo les hab\u00eda prohibido la asistencia de heter\u00edas, de acuerdo con tus disposiciones\u00bb93. Sociol\u00f3gicamente considerada, esta imagen responde a la conducta de un grupo marginado en la sociedad oficial, que se separa de su entorno social, mientras que hacia dentro desarrolla una fuerte cohesi\u00f3n. La composici\u00f3n y estructura interna de aquellas primeras comunidades cristianas era extraordinariamente diversa. Todav\u00eda no exist\u00eda una constituci\u00f3n jer\u00e1rquica unitaria, de lo que son un claro testimonio los escritos jo\u00e1nicos del evangelio y las cartas. De todos modos las comunidades locales parece que desde muy pronto estuvieron en contacto e intercambio intenso. Hab\u00eda muchos lazos de uni\u00f3n que reforzaban el sentimiento de unidad. Por lo dem\u00e1s, las distintas comunidades eran aut\u00f3nomas, de tal modo que -desde una perspectiva hist\u00f3rica- no se puede hablar de una organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica universal y unitaria con una autoridad central, como la que sigue desarroll\u00e1ndose progresivamente en el catolicismo romano occidental, y que habr\u00eda sido la \u00fanica forma posible de una direcci\u00f3n eclesi\u00e1stica. A partir del Nuevo Testamento cabe pensar en otros tipos de constituci\u00f3n. <\/p>\n<p>A esto se agrega que, seg\u00fan el estado actual de los estudios escritur\u00edsticos, ya no se puede sostener la doctrina tradicional de que el Jes\u00fas hist\u00f3rico haya fundado la Iglesia en un determinado momento dot\u00e1ndola en cierto modo de una especie de documento constitucional, en el que ya estar\u00edan establecidos todos los elementos esenciales de una estructura eclesi\u00e1stica. A la formaci\u00f3n de la comunidad s\u00f3lo se llega despu\u00e9s del viernes santo y de pascua. En ese proceso es adem\u00e1s decisivo el que tuviera lugar invocando a Jes\u00fas y su predicaci\u00f3n, en el \u00abnombre de Jes\u00fas\u00bb. Tanto las cartas paulinas como los evangelios certifican de distintas formas el hecho trascendental de que Jes\u00fas de Nazaret, el crucificado y resucitado, fuera tenido por todas las comunidades cristianas como la autoridad decisiva lo que se echa de ver sobre todo en los t\u00edtulos honor\u00edficos de Mes\u00edas (Cristo), Hijo del hombre, Hijo de Dios, Se\u00f1or, etc. La comunidad se sabe ligada a Cristo por el Esp\u00edritu, y est\u00e1 totalmente persuadida de que en definitiva es el propio Se\u00f1or, resucitado y elevado al cielo, el que rige la comunidad, hasta el punto de que las dem\u00e1s instancias humanas dirigentes pasan a un segundo plano. <\/p>\n<p>Si unimos ambos elementos, a saber, la situaci\u00f3n sociol\u00f3gica de la comunidad como grupo marginal en un entorno indiferente u hostil, y la convicci\u00f3n creyente, fundada en el evangelio, acerca de la presencia y de la autoridad siempre vigente de Jesucristo en la comunidad, comprenderemos mejor el trasfondo del discurso de revelaci\u00f3n de la verdadera vid. Ese discurso se refiere originariamente a un peque\u00f1o grupo, a una insignificante comunidad local, sin que se pueda acomodar f\u00e1cilmente a una gran organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica. El discurso mantiene adem\u00e1s con toda resoluci\u00f3n el principio de que la comunidad o Iglesia s\u00f3lo puede entenderse desde el propio Jesucristo y de que jam\u00e1s puede ella separarse de ese fundamento hist\u00f3rico y teol\u00f3gico. Atendiendo a la met\u00e1fora, entre la vid y los sarmientos existe la uni\u00f3n m\u00e1s estrecha y vital, como lo expresa de manera insuperable la que llamamos f\u00f3rmula de inmanencia: \u00abVosotros en m\u00ed y yo en vosotros\u00bb muestra adem\u00e1s por completo el car\u00e1cter \u00edntimo y personal de esa comuni\u00f3n. Las autoridades eclesi\u00e1sticas, los dirigentes comunitarios, no gozan de una fuerza de direcci\u00f3n absoluta en esa visi\u00f3n. Es m\u00e1s bien la comunidad la que aparece como el lugar en que se ventila sobre todo la autoridad de Jes\u00fas y su causa. Desde ah\u00ed adquieren tambi\u00e9n un sentido amplio las afirmaciones sobre \u00abdar fruto\u00bb. A la comunidad y a sus miembros se les promete fecundidad, lo que quiere decir asimismo \u00e9xito, s\u00f3lo en la medida en que tienen el coraje de asumir la causa de Jes\u00fas y defenderla ante el mundo. As\u00ed como Jes\u00fas es el fundamento hist\u00f3rico y la autoridad permanentemente v\u00e1lida de su comunidad, as\u00ed tambi\u00e9n el esfuerzo por el triunfo e irradiaci\u00f3n del evangelio en el mundo y la sociedad es la tarea constante de la Iglesia. Ah\u00ed entra asimismo la distinci\u00f3n cr\u00edtica, y, llegado el caso, la exclusi\u00f3n de cuanto en el curso de los siglos ha ido adquiriendo la Iglesia de poder, riquezas, prestigio p\u00fablico, etc., por motivos hist\u00f3rico-culturales de toda \u00edndole, pero que no pertenece al evangelio. <\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre el evangelio para volver a escuchar de nuevo sus promesas y exigencias en la hora actual y llegar as\u00ed a la verdadera fecundidad, es un proceso que siempre resulta necesario para que pueda imponerle la causa de Jes\u00fas. En la medida en que la Iglesia abandona esa suprema tarea y se interesa por asegurar sus tradiciones y su posici\u00f3n de poder, en esa misma medida se convierte en sarmiento infecundo al que se corta y quema. La comuni\u00f3n permanente con Jes\u00fas es, pues, de hecho el requisito indispensable de toda aut\u00e9ntica cristiandad y de todo obrar cristiano. Como lo ha mostrado el texto, esa comuni\u00f3n no se puede entender como una garant\u00eda de salvaci\u00f3n, porque est\u00e1 ligada a la palabra de Jes\u00fas y al acto de amor. Ambas realidades, la palabra de Jes\u00fas y el amor pasan a ser los criterios decisivos por los que deben regirse la Iglesia y su acci\u00f3n, a lo que deben colaborar todos los cristianos. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>92.\u00abAsia Menor&#8230; fue la tierra cristiana por excelencia en el per\u00edodo preconstantiniano\u00bb, en opini\u00f3n de A. VON HARNACK. 93.C. PLINIO, Ep. x. 96, las hetairiai o hermandades privadas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>2. Los AMlGOS DE JES\u00daS (Jn\/15\/11-17) <\/p>\n<p>11 \u00abOs he dicho estas cosas, para que mi alegr\u00eda est\u00e9 en vosotros, y vuestra alegr\u00eda sea colmada. 12 Este es mi mandamiento: que os am\u00e9is los unos a los otros como yo os he amado. 13 Nadie tiene mayor amor que \u00e9ste: dar uno la propia vida por sus amigos. 14 Vosotros sois mis amigos si hac\u00e9is lo que yo os mando. 15 Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe qu\u00e9 hace su se\u00f1or; os he llamado amigos, porque todo lo que o\u00ed de mi Padre os lo he dado a conocer. <\/p>\n<p>16 No me hab\u00e9is elegido vosotros, sino que yo os eleg\u00ed, y os he puesto para que vay\u00e1is y deis fruto, y que vuestro fruto sea permanente para que todo lo que pid\u00e1is al Padre en mi nombre, \u00e9l os lo d\u00e9. 17 Esto os mando: que os am\u00e9is los unos a los otros.\u00bb <\/p>\n<p>La serie de afirmaciones, con escasa conexi\u00f3n, desarrolla el tema de la comuni\u00f3n de los disc\u00edpulos con Jes\u00fas, recogido en el discurso de la verdadera vid, y califica a la comunidad como el c\u00edrculo de los amigos de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>El vers\u00edculo 11 empieza hablando de la \u00abalegr\u00eda\u00bb que Jes\u00fas quiere comunicar mediante su palabra a los disc\u00edpulos. Al igual que el concepto de paz en 14,27s, as\u00ed tambi\u00e9n la alegr\u00eda ha de entenderse como un don escatol\u00f3gico 95, que se comunicar\u00e1 al creyente. Y, al igual que all\u00ed la paz se destaca llam\u00e1ndola \u00abmi paz\u00bb, del mismo modo se dice aqu\u00ed: \u00abPara que mi alegr\u00eda est\u00e9 en vosotros, y vuestra alegr\u00eda sea colmada.\u00bb Con ello la alegr\u00eda aparece como un don escatol\u00f3gico de Jes\u00fas: En 20,20 la alegr\u00eda viene en consecuencia motivada por el encuentro con el resucitado, el Jes\u00fas siempre presente. Esa alegr\u00eda tiene car\u00e1cter pascual. A la existencia escatol\u00f3gica corresponde tambi\u00e9n un nuevo sentimiento deI hombre, y es la alegr\u00eda, en una medida totalmente colmada, como una alegr\u00eda infinita y sin l\u00edmites, la que describe la exaltaci\u00f3n y el entusiasmo del hombre al que, mediante el evangelio, se le ha hecho part\u00edcipe del supremo sentido de la vida, de la salvaci\u00f3n. Alegr\u00eda y j\u00fabilo eran tambi\u00e9n, seg\u00fan Hec 2:46, una nota fundamental de las asambleas comunitarias; de lo que son testimonios elocuentes los himnos y c\u00e1nticos del cristianismo primitivo. As\u00ed se dice en un c\u00e1ntico de las Odas de Salom\u00f3n, la colecci\u00f3n de himnos cristianos m\u00e1s antigua que se conserva, y que est\u00e1 cerca del Evangelio de Juan en el tiempo y en el contenido: <\/p>\n<p>\u00abMi alegr\u00eda es el Se\u00f1or y a \u00e9l corren mis pasos. <\/p>\n<p>Ese mi camino es hermoso, <\/p>\n<p>pues es para m\u00ed una ayuda hacia el Se\u00f1or. <\/p>\n<p>Se me dio a conocer sin celos en su magnanimidad, <\/p>\n<p>pues su amabilidad empeque\u00f1eci\u00f3 su grandeza. <\/p>\n<p>Se hizo como yo, para que yo pudiera abarcarle. <\/p>\n<p>Y no me aterroric\u00e9 al verle, porque \u00e9l es mi gracia\u00bb <\/p>\n<p>(Odas de Salom\u00f3n 7,2-5) <\/p>\n<p>El vers\u00edculo 12 presenta el mandamiento del amor96 en la interpretaci\u00f3n jo\u00e1nica del \u00abamor mutuo\u00bb. Lo que este pasaje aporta de nuevo es que en el vers\u00edculo 13 se define en cierto modo la esencia del amor o m\u00e1s exactamente se esclarece mediante un ejemplo: \u00abNadie tiene mayor amor que \u00e9ste: dar uno la propia vida por sus amigos.\u00bb Aqu\u00ed aflora una t\u00edpica formulaci\u00f3n jo\u00e1nica: entregar su alma, su vida 97. Eso constituye la esencia del amor: comprometerse por los dem\u00e1s. La entrega de la vida por los amigos es sin duda la forma suprema de amor que cabe pensar. De hecho no se da un amor mayor, no se puede hacer m\u00e1s. Juan piensa ante todo en el ejemplo de Jes\u00fas. \u00e9l es, en efecto, el buen pastor que da su vida por las ovejas (10, 11.15), y eso con la libertad suprema, como all\u00ed se pone de relieve expl\u00edcitamente: \u00abPor esto el Padre me ama: porque yo doy mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo por m\u00ed mismo la doy; poder tengo para darla, y poder tengo para volverla a tomar. Tal es el mandato que recib\u00ed de mi Padre\u00bb (10,17s). Por lo que a Jes\u00fas se refiere, el giro \u00abdar su vida por las ovejas\u00bb o \u00abpor los amigos\u00bb, contiene la interpretaci\u00f3n jo\u00e1nica de la muerte de Jes\u00fas, como muerte expiatoria y vicaria. Seg\u00fan \u00e9l, esa muerte es la forma suprema del compromiso, contra\u00eddo por amor, para la salvaci\u00f3n del mundo: \u00abtras haber amado a los suyos, que estaban en el mundo, los am\u00f3 hasta el extremo\u00bb (13,1). Y no es ciertamente que Jes\u00fas se haya comprometido por sus amigos porque \u00e9stos se lo hubieran merecido, y no le quedase otra soluci\u00f3n; sino que la muerte de Jes\u00fas tiene para la comunidad una importancia decisiva. Porque Jes\u00fas muere por los suyos, \u00e9stos pasan a ser sus amigos. <\/p>\n<p>En 10,17s se pone especialmente de relieve que Jes\u00fas puede disponer por completo de su vida como Hijo y revelador de Dios; no es posible arrebat\u00e1rsela en contra de su voluntad. Con ello destaca una vez m\u00e1s la libertad y voluntariedad absoluta de la muerte de Jes\u00fas; en todo y por ello Jes\u00fas es el Se\u00f1or de s\u00ed mismo y de su destino. Si, pues, el compromiso de Jes\u00fas para la muerte no se debe a un desgarramiento interno o externo sino a una suprema superioridad y autenticidad del amor de Jes\u00fas a sus amigos. Con la entrega de su vida Jes\u00fas realiza de un modo radical su entrega a los dem\u00e1s. Por eso, en \u00e9l forman un todo absoluto libertad y servicio, libertad y compromiso radical por los amigos; eso es lo que constituye, precisamente, la esencia del amor (agape). Se indica una vez m\u00e1s el sentido fundamental que tiene el ejemplo del lavatorio de pies al comienzo de los discursos de despedida. S\u00edguese en consecuencia, que el amor de los disc\u00edpulos consiste en la misma disposici\u00f3n (v. 14). S\u00f3lo cuando los disc\u00edpulos cumplen el mandamiento de Jes\u00fas son tambi\u00e9n sus amigos. <\/p>\n<p>Ahora bien los disc\u00edpulos que son en efecto los amigos de Jes\u00fas y que han entrado por completo en su comuni\u00f3n (v. 15). \u00abSiervo\u00bb o esclavo (griego doulos) indica en Israel no s\u00f3lo -como en todo el mundo antiguo- al que pertenece al estado de esclavitud, sino que es tambi\u00e9n expresi\u00f3n de la sumisi\u00f3n del hombre a Dios. Ser un \u00absiervo de Dios\u00bb constituye seg\u00fan el pensamiento veterotestamentario tal vez lo m\u00e1s alto que puede afirmarse de un hombre. De Mois\u00e9s se dice en Exo 33:11 : \u00abYahveh hablaba a Mois\u00e9s cara a cara, como habla un hombre con su amigos, y ello como una excepci\u00f3n soberana (cf. Deu 34:10 en que se hace la misma afirmaci\u00f3n, aunque falta el calificativo \u00abamigo\u00bb; s\u00f3lo a Abraham se le vuelve a aplicar en Isa 41:8). El concepto de amistad no basta para indicar la distancia entre Dios y el hombre. Visto as\u00ed constituye una inversi\u00f3n de valores el que, seg\u00fan Juan, Jes\u00fas llame amigos suyos a los disc\u00edpulos; nombrar o llamar equivale aqu\u00ed a constituirlos en amigos suyos. Ese nuevo estado de amigos de Jes\u00fas lo alcanzan los creyentes por el hecho de participar en la comuni\u00f3n divina. Gracias a Jes\u00fas, los disc\u00edpulos -y ciertamente que todos sin excepci\u00f3n, sin que aqu\u00ed se piense para nada en la distinci\u00f3n entre cl\u00e9rigos y laicos- se convierten en participantes de la revelaci\u00f3n de Dios. Jes\u00fas les ha dado a conocer todo lo que ha o\u00eddo del Padre. Ahora bien, como Hijo de Dios, es personalmente el contenido completo de la revelaci\u00f3n y eso lo han conocido los disc\u00edpulos. El punto m\u00e1s alto de la revelaci\u00f3n es la entrega de la vida que Jes\u00fas hace por los suyos como la prueba suprema de amor. En la medida en que los disc\u00edpulos se dejan prender por ese amor de Jes\u00fas, quedan transformados pasando a ser de esclavos o siervos, los amigos de Jes\u00fas. El vers\u00edculo 16 expresa una vez m\u00e1s el mismo contenido recurriendo a la idea de elecci\u00f3n. No han sido los disc\u00edpulos quienes han escogido a Jes\u00fas como caudillo y h\u00e9roe, sino justamente lo contrario: es Jes\u00fas el que, por su propia iniciativa y autoridad, ha elegido a los disc\u00edpulos (cf. a este respecto el relato de su llamamiento, Jua 1:35-51). Como los sin\u00f3pticos, tambi\u00e9n Juan mantiene la irreversibilidad de las relaciones entre Jes\u00fas y los disc\u00edpulos. Respecto de los disc\u00edpulos, Jes\u00fas no es simplemente el m\u00e1s humano que cabe imaginar, sino tambi\u00e9n el Se\u00f1or, aquel por quien se realiza en el hombre la acci\u00f3n liberadora y electiva de Dios. <\/p>\n<p>Con la elecci\u00f3n por Jes\u00fas va unido al mismo tiempo un encargo, una determinaci\u00f3n de dar fruto. Ese fruto debe \u00abpermanecer\u00bb. Por el contexto cabr\u00eda, sin m\u00e1s, a\u00f1adir: pues de otro modo no se podr\u00eda agregar \u00abpara la vida eterna\u00bb. Pues el \u00abpermanecer\u00bb no es otra cosa que el estado adquirido por el hombre cuando se entrega a la acci\u00f3n del amor. Asimismo responde a la comuni\u00f3n divina, a la amistad de Jes\u00fas el que se asegure la plena acogida a la oraci\u00f3n \u00aben nombre de Jes\u00fas\u00bb (cf. com. a 14,12-14). Como amigos de Jes\u00fas los disc\u00edpulos han entrado en el \u00ab\u00e1mbito vital\u00bb de \u00e9l, de tal modo que tambi\u00e9n Dios lo pone todo a disposici\u00f3n suya. E1 nuevo c\u00edrculo de amistad abierto por Jes\u00fas se convierte as\u00ed en el marco de una nueva libertad e independencia en contacto con Dios. <\/p>\n<p>En este contexto adquiere tambi\u00e9n su sentido la idea de elecci\u00f3n. No se trata de un acto divino arbitrario, por lo que unos son elegidos y otros por el contrario excluidos y condenados; tal predestinaci\u00f3n la ignora el Evangelio de Juan. Se trata m\u00e1s bien de la supremac\u00eda incondicional de la libertad y amor de Jes\u00fas frente a los creyentes. El reconocimiento de esa primac\u00eda es, por lo dem\u00e1s, condici\u00f3n indispensable. Con la referencia al mandamiento del amor (v. 17) se cierra el c\u00edrculo ideol\u00f3gico. <\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de esta per\u00edcopa Bultmann anota la \u00abunidad objetiva\u00bb entre fe y amor. \u00abComo la palabra asegura a la fe el amor de Dios revelado en Jes\u00fas y como el amor s\u00f3lo se recibe cuando, mediante \u00e9l, el hombre se libera para amar, as\u00ed la palabra s\u00f3lo se escucha debidamente cuando el creyente como tal es el que ama\u00bb. Con ello podr\u00eda haberse alcanzado el n\u00facleo de la afirmaci\u00f3n jo\u00e1nica; se trata, en efecto, de la unidad formada por fe y amor. S\u00f3lo unidas ambas realidades se les promete la amistad de Jes\u00fas y entra en consideraci\u00f3n el \u00abpermanecer\u00bb <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>95. Cf. 16,20.21.22.24; 17,13; 20,20. 96. Cf. 13,34s. <\/p>\n<p> 97. Cf. 10,11.15.17.18; 13,37s; 1Jn 3:16; el giro refleja una construcci\u00f3n sem\u00edtica. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p> Meditaci\u00f3n <\/p>\n<p>Alegr\u00eda, entusiasmo y j\u00fabilo pertenecen, en la tradici\u00f3n b\u00edblica, al n\u00facleo esencial de la experiencia religiosa. El encuentro con Dios, que crea la salvaci\u00f3n y libera al hombre, expande alegr\u00eda entre los hombres: \u00abPero el \u00e1ngel les dijo: \u00abNo teng\u00e1is miedo. Porque mirad: os traigo una buena noticia que ser\u00e1 de grande alegr\u00eda para todo el pueblo. Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, que es Cristo Se\u00f1or\u00bb\u00bb (Luc 2:10s). As\u00ed suena el alegre mensaje del \u00e1ngel a los pastores acerca del nacimiento de Cristo. Cuando se anuncia y se experimenta la salvaci\u00f3n, domina la alegr\u00eda. La presencia de la salvaci\u00f3n aparecida con Cristo es tambi\u00e9n lo que da sentido a las festividades cristianas del a\u00f1o eclesi\u00e1stico. La alegr\u00eda, el \u00e1nimo levantado, forman parte del d\u00eda festivo. <\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, hay que admitir que hoy ni los cristianos ni las iglesias est\u00e1n ya a la cabeza por lo que se refiere a la difusi\u00f3n de la alegr\u00eda, lo cual es sin duda un mal signo. Ciertamente que la alegr\u00eda no se puede establecer por mandato, asemej\u00e1ndose m\u00e1s bien a una irrupci\u00f3n incontenible contra la que no cabe defensa; sino que nos invade y domina. O bien, considerada a largo plazo y en la vida cotidiana, tiene el car\u00e1cter de una atm\u00f3sfera amable, confortable y sin violencias. \u00bfSe debe quiz\u00e1 la falta de alegr\u00eda en las iglesias a una falsa relaci\u00f3n con el evangelio? Seg\u00fan el Nuevo Testamento, la alegr\u00eda es efecto del amor experimentado o fruto del Esp\u00edritu, unida a la felicidad del dominio de Dios. Se comunica al hombre, en cuanto que le libera y despierta en \u00e9l la capacidad de amar. El legalismo con sus tablas de mandamientos produce miedo; las pr\u00e1cticas opresivas fomentan un esp\u00edritu de esclavo y refuerzan las trabas y dificultad de acci\u00f3n. No habr\u00eda que salir al paso de la objeci\u00f3n diciendo que se trata en primer t\u00e9rmino de la alegr\u00eda espiritual e interna. En realidad tambi\u00e9n la alegr\u00eda escatol\u00f3gica, espiritual, se adue\u00f1a de todo el hombre y lo libera para una nueva conducta creadora. <\/p>\n<p>La liberaci\u00f3n del hombre para la alegr\u00eda es un cap\u00edtulo importante, al que la religi\u00f3n deber\u00eda recurrir, si se dejase impregnar por el Esp\u00edritu del Evangelio de Jes\u00fas. Aqu\u00ed probablemente se enfrentar\u00eda sin competencia posible a muchas otras ofertas, porque de hecho tiene para ofrecer un evangelio, un mensaje de alegr\u00eda que llena al hombre todo y la vida entera. Ciertamente que los hombres alegres tienen iniciativas creadoras de todo tipo que llevan a t\u00e9rmino; pero no se dejan dominar y manipular f\u00e1cilmente. Tal vez a ello se deba el que se haya puesto tan poco en pr\u00e1ctica \u00abuna revoluci\u00f3n de la alegr\u00eda\u00bb. <\/p>\n<p>Cuando domina la alegr\u00eda, f\u00e1cilmente se llega a la amistad. \u00a1La Iglesia y la comunidad cristiana como el c\u00edrculo de los \u00abamigos de Jes\u00fas\u00bb! S\u00f3lo es necesario a\u00f1adir los principios, y en seguida se echa de ver el enorme abismo que media entre esa concepci\u00f3n jo\u00e1nica y las iglesias dominantes. Tal vez existan hoy los peque\u00f1os grupos y c\u00edrculos de amigos, en los que \u00abIglesia\u00bb todav\u00eda puede acercarse al m\u00e1ximo a las concepciones neotestamentarias. A uno se le ocurre pensar que en la historia de la Iglesia esa concepci\u00f3n jo\u00e1nica de \u00abamigos de Jes\u00fas\u00bb no ha podido imponerse, pero que en todos los tiempos ha habido grupos cristianos que intentaron realizar ese objetivo, como los fraticelli medievales, los hermanos bohemios, las fraternidades pietistas y distintas congregaciones del siglo XIX. Entre tales grupos siempre se ha impuesto la idea de que, para su realizaci\u00f3n en el mundo, el cristianismo de la comunidad concreta y visible necesita de una forma comunitaria cuya estructura interna se acerque a los v\u00ednculos m\u00e1s libres de una gran familia, y que por lo mismo no sea jur\u00eddicamente tan r\u00edgida e intratable como a la larga parece ser la estructura de la gran Iglesia. Amor y amistad s\u00f3lo pueden practicarse a largo plazo dentro de una cierta proximidad. Como quiera que sea, la interpretaci\u00f3n clerical es una interpretaci\u00f3n grosera de \/Jn\/15\/15: \u00abYa no os llamar\u00e9 siervos&#8230;\u00bb El texto se cantaba en la ordenaci\u00f3n sacerdotal; lo que quer\u00eda decir que s\u00f3lo al sacerdote consagrado se le llamaba \u00abamigo de Jes\u00fas\u00bb, mientras que los laicos eran considerados como \u00absiervos de Jes\u00fas\u00bb. Para Juan todos los creyentes son \u00abamigos de Jes\u00fas\u00bb. <\/p>\n<p>El texto -como vemos- entiende el amor seg\u00fan el ejemplo personal de Jes\u00fas, como entrega de la vida por los amigos; es decir, como un compromiso por los dem\u00e1s. <\/p>\n<p>Ciertamente que tambi\u00e9n la f\u00f3rmula puede entenderse mal, y buena muestra de ello podr\u00eda ser la historia de la \u00faltima guerra en que a menudo se exalt\u00f3 la muerte heroica por la patria con las palabras de Jua 15:13. Sin embargo el tenor literal de la f\u00f3rmula sigue siendo importante, como lo muestra la exposici\u00f3n de la carta primera de Juan: \u00abEn esto hemos conocido el amor: en que \u00e9l dio su vida por nosotros. Y nosotros debemos dar la vida por los hermanos. Si uno tiene bienes del mundo y ve a su hermano en necesidad, y le cierra sus entra\u00f1as, \u00bfc\u00f3mo permanece en \u00e9l el amor de Dios? Hijitos, no amemos de palabra ni con la lengua, sino de obra y de verdad\u00bb (1Jn 3:16-18). Se trata aqu\u00ed de la interpretaci\u00f3n social m\u00e1s antigua de la \u00e1gape en el sentido de un comprometerse por los dem\u00e1s. Para nosotros es importante ver c\u00f3mo ya el cristianismo primitivo dedujo del evangelio esa interpretaci\u00f3n social, y ello en una comunidad que a primera vista m\u00e1s bien suscita una impresi\u00f3n espiritualista. Y es precisamente esa interpretaci\u00f3n social concreta y pr\u00e1ctica de la \u00e1gape, la que parece separar al c\u00edrculo de comunidades jo\u00e1nicas del espiritualismo gn\u00f3stico. A eso se agrega hoy la escala mundial a que ha llegado la distinci\u00f3n entre \u00ablos que poseen los bienes de este mundo\u00bb y \u00ablos hermanos necesitados\u00bb. En este caso la ayuda debe llegar m\u00e1s all\u00e1 de la comunidad concreta, y en ciertas circunstancias habr\u00e1 que considerar la necesidad de unos cambios de estructuras sociales. Si es preciso llegar a un compromiso duradero, eficaz y de ayuda en el mejor sentido a los pueblos subdesarrollados, tambi\u00e9n ser\u00e1 necesario que los cristianos se familiaricen con el an\u00e1lisis cr\u00edtico de la sociedad y con la idea de unos cambios de estructuras. Con el fin de estar preparadas para esas tareas y otras de parecida envergadura, las iglesias deber\u00edan liberarse con mayor resoluci\u00f3n que hasta el presente de sus viejas concepciones burguesas. Tales concepciones constituyen un grave lastre que las comunidades jo\u00e1nicas de hacia el a\u00f1o 100 d.C. no hubieron de arrastrar. Entonces fueron ellas los grupos marginados, que carec\u00edan del reconocimiento social y pol\u00edtico, lo que pudo favorecer el radicalismo de su compromiso en beneficio de los dem\u00e1s. <\/p>\n<p>3. EL ODIO DEL MUNDO (15,18-16,4a) <\/p>\n<p>El texto de 15,18-16,4a describe detenidamente la situaci\u00f3n precaria de la comunidad en el mundo, que en concreto era la sociedad pagana y en parte tambi\u00e9n la jud\u00eda de finales del siglo I y comienzos del siglo II. Esa situaci\u00f3n se caracteriza por el rechazo y hasta por la persecuci\u00f3n abierta por parte del entorno. Como quiera que sea, entre esa comunidad y el entorno en que tiene que vivir se abre una sima insuperable. En su calidad de pastor de almas, Juan se encuentra ante la tarea de proporcionar tales motivos que hagan posible la constancia y que incluso permitan presentarla como perfectamente l\u00f3gica. Este texto puede dividirse de forma c\u00f3moda en tres secciones: 15,18-25 trata el aspecto fundamental y teol\u00f3gico de esa situaci\u00f3n: en cuanto comunidad de Jes\u00fas, los disc\u00edpulos tienen tambi\u00e9n que compartir su destino. La resistencia a la revelaci\u00f3n no ha cesado con la cruz de Jes\u00fas; ahora se dirige contra la comunidad creyente, que mantiene el testimonio de la revelaci\u00f3n y que se presenta frente al mundo. La per\u00edcopa 15,26s trae otra sentencia sobre el Par\u00e1clito, que se relaciona asimismo con la situaci\u00f3n comunitaria. En tal situaci\u00f3n la comunidad no s\u00f3lo est\u00e1 llamada a dar testimonio de Cristo, sino que se halla especialmente capacitada para ello. 16,1-4a toma abiertamente posici\u00f3n frente al problema agudo de la exclusi\u00f3n de los cristianos de la comunidad jud\u00eda. <\/p>\n<p>a) La comunidad y el odio del mundo (Jn\/15\/18-25) <\/p>\n<p>18 \u00abSi el mundo os odia, sabed que antes que a vosotros me ha odiado a m\u00ed. 19 Si fuerais del mundo, el mundo amar\u00eda lo suyo; pero, porque no sois del mundo, sino que yo os eleg\u00ed del mundo, por eso el mundo os odia. 20 Acordaos de las palabras que os dije: El esclavo no es mayor que su se\u00f1or. Si a mi me han perseguido, tambi\u00e9n a vosotros os perseguir\u00e1n; si han guardado mi palabra, guardar\u00e1n tambi\u00e9n la vuestra. 21 Pero todo esto har\u00e1n contra vosotros por causa de mi nombre, porque no conocen al que me envi\u00f3.25 Si yo no hubiera venido ni les hubiera hablado, pecado no tendr\u00edan; pero ahora no tienen excusa de su pecado. 23 EI que a m\u00ed me odia, tambi\u00e9n odia a mi Padre. 24 Si yo no hubiera hecho entre ellos obras que ning\u00fan otro realiz\u00f3, pecado no tendr\u00edan; pero ahora, aunque las han visto, nos han odiado, tanto a mi como a mi Padre. 25 Pero esto es por que se cumpla lo que est\u00e1 escrito en su ley: \u00abMe han odiado sin motivo\u00bb.\u00bb <\/p>\n<p>El giro del comienzo: \u00abSi el mundo os odia, sabed&#8230;\u00bb, etc. (v. 18) tiene, a todas luces, car\u00e1cter de respuesta a una pregunta apremiante. Esa pregunta viene provocada por el estado de cosas que el texto describe como odio del mundo. Aqu\u00ed, como en los pasajes inmediatos, \u00abmundo\u00bb (griego, kosmos) designa el \u00abmundo humano\u00bb, que se muestra hostil al revelador de Dios y a su comunidad. En la pasi\u00f3n y cruz de Jes\u00fas esa hostilidad ha alcanzado su culminaci\u00f3n m\u00e1s significativa. Mas tambi\u00e9n despu\u00e9s de pascua hubieron de experimentar las comunidades que de su entorno no s\u00f3lo no lograban el asentimiento, sino que desencadenaban adem\u00e1s su persecuci\u00f3n. <\/p>\n<p>Desde los or\u00edgenes del cristianismo, la persecuci\u00f3n con todos sus fen\u00f3menos concomitantes de suspicacia, mala comprensi\u00f3n, burlas, etc., forma parte de la imagen peculiar de esa nueva religi\u00f3n, como de los grandes ataques a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, que no ten\u00edan conciencia de ning\u00fan crimen. Ya Pablo alude a esa realidad (cf. 1Te 2:14-16; 2Cor lls23-33). Tambi\u00e9n, seg\u00fan los sin\u00f3pticos, a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas les aguardan el rechazo, el odio y la persecuci\u00f3n 99. Sobre todo el discurso misional de Mateo (Mat 10:5-11, 1) ofrece una serie de paralelismos con la secci\u00f3n que comentamos. La idea de un \u00abparalelismo del destino de la comunidad con el del revelador\u00bb tiene un ancho fundamento en las m\u00e1s diversas tradiciones neotestamentarias, el rechazo de los cristianos por la sociedad fue adem\u00e1s una dura realidad con la que hubieron de enfrentarse cada d\u00eda. Desde la persecuci\u00f3n neroniana del a\u00f1o 64 se sum\u00f3 la amenaza constante de que tambi\u00e9n el representante del Estado romano adoptase una postura hostil contra los cristianos. La redacci\u00f3n del Evangelio de Juan coincide muy probablemente con la \u00e9poca inmediata posterior a la persecuci\u00f3n domiciana (hacia el 95 d.C.), y pocos a\u00f1os despu\u00e9s tuvo lugar el martirio de Ignacio, obispo de Antioqu\u00eda (ha. 107\/110 d.C.). Hab\u00eda, pues, bastantes motivos reales para afrontar el tema de la comunidad perseguida. <\/p>\n<p>La exhortaci\u00f3n a la comunidad empieza con un recuerdo lapidario; la invitaci\u00f3n \u00absabed\u00bb invita a los oyentes a reflexionar sobre su situaci\u00f3n fundamental y a pensar en aquel al que se han unido mediante la fe. El odio del mundo sale al paso a los disc\u00edpulos, que probablemente no contaron con esa contingencia al abrazar la fe. Que la fe suscite odio y no amor es algo que de hecho puede confundir; tanto m\u00e1s cuanto que por la misma doctrina cristiana se est\u00e1 obligado al amor. A esto se suma el peligro, presente ya desde el comienzo, de que, frente a la amenaza de las persecuciones y dificultades, los cristianos capitulasen y apostatasen. Por eso en este pasaje empieza por ser tan apremiante el recuerdo de Jes\u00fas. Al encontrarse con el odio del mundo, la suerte de los disc\u00edpulos no es otra que la del propio Jes\u00fas: Antes que a vosotros me han odiado a m\u00ed. <\/p>\n<p>El vers\u00edculo 19 trae una raz\u00f3n teol\u00f3gica del hecho: los disc\u00edpulos ya no pertenecen al mundo. El giro jo\u00e1nico \u00abser del mundo\u00bb o \u00abno ser del mundo\u00bb 102 tiene el sentido de una designaci\u00f3n de origen; indica un \u00abde d\u00f3nde\u00bb preciso. La idea ah\u00ed latente es que el origen condiciona tambi\u00e9n la naturaleza, la \u00edndole, incluso la conducta de un hombre. Aqu\u00ed se enfrentan dos posibilidades contrarias: la primera, venir de arriba, \u00abser de Dios\u00bb, y la segunda, proceder de abajo \u00abser del mundo\u00bb. El \u00abser de Dios\u00bb corresponde sobre todo al revelador aunque se ampl\u00eda despu\u00e9s a cuantos le pertenecen. \u00abSer del mundo\u00bb, por el contrario, define en primer t\u00e9rmino la situaci\u00f3n f\u00e1ctica de todos los hombres que todav\u00eda no han encontrado la fe, para pasar despu\u00e9s a designar sobre todo, y en un sentido negativo cualificado, la situaci\u00f3n de quienes conscientemente han tomado partido contra el revelador y su mensaje. <\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos \u00abno son del mundo\u00bb han pasado ya \u00abde la muerte a la vida\u00bb (Mat 5:24), con lo que se han despojado asimismo de la naturaleza mundana. Para el mundo ya no son \u00ablo suyo\u00bb (griego, ho idion), sino que ahora pertenecen a Jes\u00fas. \u00e9l los ha hecho suyos mediante su elecci\u00f3n. Porque ya no pertenecen al mundo, tampoco el mundo les demuestra su amor, habiendo perdido a sus ojos todo inter\u00e9s. Por su pertenencia a Jes\u00fas los disc\u00edpulos han entrado en la tensa y radical oposici\u00f3n que media entre Dios y el mundo; Pablo llegar\u00eda a decir que \u00abest\u00e1n crucificados con Jes\u00fas\u00bb. Ello significa que, si bien ya \u00abno son del mundo\u00bb, sino que \u00abhan nacido de Dios\u00bb, son hijos de Dios (Mat 1:12s), sin embargo han de vivir en el mundo, aunque en ning\u00fan caso puedan ya volver a entenderse desde el mundo, ni sentirse por completo en \u00e9l como en su propia casa. El disc\u00edpulo de Jes\u00fas no puede ya identificarse con el mundo. Y eso es justamente lo que el mundo no le perdonar\u00e1: \u00abPor eso el mundo os odia.\u00bb <\/p>\n<p>Tal situaci\u00f3n -as\u00ed lo dice el vers\u00edculo 20- est\u00e1 predeterminada por una palabra de Jes\u00fas. Se trata ante todo de una referencia a un pasaje anterior (Mat 13:16), en que ya se dijo: \u00abEl esclavo no es mayor que su se\u00f1or.\u00bb Quiz\u00e1s el recuerdo precisamente de ese pasaje tenga una significaci\u00f3n ulterior, pues se trata de una palabra, que aparece de modo similar en Mateo y en un contexto parecido: \u00abUn disc\u00edpulo no est\u00e1 por encima del maestro, ni un esclavo por encima de su se\u00f1or. Ya es bastante que el disc\u00edpulo llegue a ser como su maestro, y el esclavo como su se\u00f1or. Si al se\u00f1or de la casa lo llamaron Beelzebul ( = demonio) \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s a los que viven con el!\u00bb (Mat 10:24s; cf. Luc 6:40). Esto hace suponer que en la tradici\u00f3n comunitaria de Juan hab\u00eda unas palabras del Se\u00f1or, que pueden haber sonado de modo semejante: \u00a1No pueden irnos las cosas mejor de lo que fueron al Maestro! Es evidente que Mateo ha entendido la palabra de modo similar a Juan. La comunidad de destino de los disc\u00edpulos es inseparable del de Jes\u00fas, tanto en el bien como en el mal. En el vers\u00edculo 21 se describe con mayor detalle la conducta hostil del mundo, motivada por el odio a Jes\u00fas y por el desconocimiento de Dios. El mundo, en fin, tiene que conducirse as\u00ed porque no conoce al Padre. El desconocimiento de Dios por parte del mundo y de sus representantes no es, sin embargo, una ignorancia que pueda eliminarse mediante una informaci\u00f3n complementaria, sino que, de acuerdo con el concepto b\u00edblico de conocimiento, es el reconocimiento deficiente de Dios y de su revelador. Para la Biblia no cabe, frente a Dios, una postura neutral y \u00abobjetiva\u00bb; sino que el conocer o el desconocimiento implica siempre un tema de posici\u00f3n por parte del hombre. El desconocimiento de Dios como tal es culpable; no es otra cosa que la incredulidad, como se subraya en el vers\u00edculo 22 103. Despu\u00e9s que Jes\u00fas ha venido como revelador de Dios trayendo la revelaci\u00f3n escatol\u00f3gica, el mundo es inexcusable. Su incredulidad es su pecado; y ello porque \u00abse vuelve contra Jes\u00fas, que con sus palabras y obras ha demostrado ser el revelador\u00bb. <\/p>\n<p>Jes\u00fas ha sido el primero en padecer el odio del mundo. La hostilidad desencadenada contra \u00e9l es al propio tiempo, seg\u00fan Juan, una hostilidad contra Dios (v\u00e9ase al respecto 8,31-59), pues que en la persona y en la palabra de Jes\u00fas era Dios mismo quien sal\u00eda al encuentro del hombre (v. 23). El vers\u00edculo 24 ha de entenderse como paralelo del v. 22, ya que en Juan las palabras y las obras de Jes\u00fas forman una unidad. Entre estas \u00abobras que ning\u00fan otro realiz\u00f3\u00bb deben incluirse las se\u00f1ales milagrosas. Los milagros hay que entenderlos como signos reveladores. Por tanto, el sentido viene a ser: pese a la acci\u00f3n del revelador en el mundo, su mensaje no ha sido acogido. Pese a lo que ha visto, el mundo persiste en su odio y, por consiguiente, tambi\u00e9n en su pecado. <\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, ese hecho no es casual. El vers\u00edculo 25 dice que en tal conducta se ha cumplido un pasaje de la \u00abley\u00bb, del Antiguo Testamento: \u00abMe han odiado sin motivo\u00bb (Sal 35:19; Sal 69:4). Esa cita escritur\u00edstica no constituye una prueba estricta; expresa m\u00e1s bien la convicci\u00f3n de que en el destino de Jes\u00fas se ha cumplido la Escritura, se ha realizado el plan salvador de Dios. En este caso hasta el odio del mundo totalmente infundado contra Jes\u00fas, que no se puede entender l\u00f3gicamente, tiene tambi\u00e9n su lugar y sentido dentro del plan de Dios. M\u00e1s a\u00fan: opera la salvaci\u00f3n del mundo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>99.Cf. Mar 13:9-13 par Mat 24:9-14; Luc 21:12-19; Mat 5:11s par Luc 6:22s. 102.Cf.8,23; 15,19; 17,14.16; 18,36; 1Jn 2:16; 1Jn 4:5. 103.Cf. tambi\u00e9n 12,37-50. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. <\/p>\n<p>b) El Par\u00e1clito y los disc\u00edpulos como testigos de Jes\u00fas (Jn\/15\/26-27) <\/p>\n<p>26 \u00abCuando venga el Par\u00e1clito, que desde el Padre os enviar\u00e9 yo, el Esp\u00edritu de la verdad que proviene del Padre, \u00e9l dar\u00e1 testimonio de m\u00ed, 27 y vosotros tambi\u00e9n dar\u00e9is testimonio, porque desde el principio est\u00e1is conmigo.\u00bb <\/p>\n<p>Juan trae otra sentencia sobre el Par\u00e1clito, el Esp\u00edritu (abogado o asistente), atribuy\u00e9ndole una nueva funci\u00f3n que hasta ahora no hab\u00eda sido descrita, a saber: la funci\u00f3n de \u00abdar testimonio\u00bb en favor de Jes\u00fas. Cabe tambi\u00e9n observar la unidad operacional entre el Padre y el Hijo: Jes\u00fas, desde el Padre, \u00abenv\u00eda\u00bb al Par\u00e1clito, y \u00e9ste \u00abproviene del Padre\u00bb. Que se trata sobre todo del \u00abtestimonio\u00bb se desprende de la sentencia paralela: tambi\u00e9n la comunidad dar\u00e1 testimonio de Jes\u00fas. El testimonio del Par\u00e1clito y el de los disc\u00edpulos corren paralelos en cierto modo. Se trata de un proceso singular: en el testimonio de los disc\u00edpulos se manifiesta el testimonio del Esp\u00edritu. La idea del testimonio tiene un papel importante en el evangelio de Juan. La verdad de la revelaci\u00f3n en definitiva s\u00f3lo puede ser testificada. La conducta adecuada a esa verdad no consiste, como por ejemplo en el proceso cognoscitivo de las ciencias naturales, en una observaci\u00f3n de un experimento, que puede repetirse frecuentemente a voluntad, sino en una toma de conocimiento comprometida y en una admiraci\u00f3n existencial y personal. As\u00ed el propio Jes\u00fas en toda su existencia es el testigo de Dios y, por ende, de la verdad (cf. 18,37). Pero tambi\u00e9n los disc\u00edpulos deben hacerse testigos de Jes\u00fas; la fe no se puede demostrar en s\u00ed misma, sino que siempre se transmite por el testimonio vivo. Al propio tiempo late ah\u00ed un elemento hist\u00f3rico como lo demuestran las palabras \u00ab&#8230;porque desde el principio est\u00e1is conmigo\u00bb. Como testigos de Jes\u00fas contaban sobre todo en la Iglesia primitiva aquellos disc\u00edpulos que \u00abdesde el principio\u00bb, desde la primera aparici\u00f3n p\u00fablica de Jes\u00fas estuvieron con \u00e9l (cf. la introducci\u00f3n al evangelio de Lucas Luc 1:1-4; o bien Hec 1:21-22 : \u00abConviene, pues, que de entre los hombres que nos han acompa\u00f1ado todo el tiempo en que anduvo el Se\u00f1or Jes\u00fas entre nosotros, a partir del bautismo de Juan&#8230; uno de \u00e9stos sea constituido con nosotros testigo de su resurrecci\u00f3n.\u00bb El testimonio creyente de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas es tambi\u00e9n un testimonio hist\u00f3rico. <\/p>\n<p>A esto se agrega otro elemento: precisamente frente al mundo, que persigue a la comunidad con su odio, aqu\u00e9lla est\u00e1 llamada de continuo a ser un testimonio, y un testimonio plenamente v\u00e1lido y p\u00fablico. El testigo, el m\u00e1rtir, pas\u00f3 a ser un concepto espec\u00edfico del cristianismo. Para ese testimonio peligroso frente a un mundo hostil la comunidad necesita del Esp\u00edritu Par\u00e1clito. Tambi\u00e9n con esta afirmaci\u00f3n se adentra Juan en la vasta corriente de la primitiva tradici\u00f3n cristiana. As\u00ed se dice en Mar 13:9-11 : \u00abMirad por vosotros mismos: os entregar\u00e1n a los tribunales del sanedr\u00edn, ser\u00e9is azotados en las sinagogas, y tendr\u00e9is que comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos&#8230; Y cuando os lleven para entregaros, no os preocup\u00e9is de antemano de lo que hab\u00e9is de decir, sino que aquello que se os d\u00e9 en aquel momento, eso dir\u00e9is. Porque no ser\u00e9is vosotros los que hablar\u00e9is, sino el Esp\u00edritu Santo.\u00bb Es l\u00edcito, pues, pensar que tambi\u00e9n en 15,26 se trata en primer t\u00e9rmino del testimonio cristiano publico frente al mundo incr\u00e9dulo. En ese testimonio colaborar\u00e1 el Esp\u00edritu y, al igual que en el testimonio divino de Jes\u00fas, se llegar\u00e1 a la divisi\u00f3n de los esp\u00edritus. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">SEGUNDA PARTE<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">El ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas: Dios muestra su majestad esplendorosa a la comunidad creyente (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 13:1-38<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 14:1-31<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-27<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-33<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 17:1-26<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 18:1-40<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:1-42<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 20:1-31<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Jes\u00fas, la vid verdadera<\/span><\/p>\n<p>En este cap\u00edtulo se contin\u00faa con el discurso iniciado en el anterior. Este tema del discurso comienza sin aviso previo, de manera intempestiva. En esta secci\u00f3n no se menciona de forma espec\u00edfica el tema de la ida y el regreso de Jes\u00fas, como tampoco aparecen los disc\u00edpulos interrumpiendo las palabras del Maestro. El discurso comprende dos partes: (1) <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-17<\/span><\/span> con una mirada hacia adentro de la comunidad creyente, y (2) <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:18-27<\/span><\/span> que mira hacia afuera, hacia el mundo. Aunque la primera secci\u00f3n es reconocida por la mayor\u00eda de los expertos del Nuevo Testamento como unidad textual y tem\u00e1tica, existen opiniones divergentes en cuanto a las divisiones en peque\u00f1as unidades o subsecciones. Algunos estudiosos creen que en el v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:10<\/span><\/span> hay una divisi\u00f3n, mientras que otros la consideran despu\u00e9s del v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:8<\/span><\/span>, y aun otros en el v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:6<\/span><\/span>. Donde quiera que se hagan las divisiones, en general se reconoce que la primera parte de la secci\u00f3n trata de la vid y los sarmientos en lenguaje que algunos estudiosos califican de metaf\u00f3rico, mientras otros de parab\u00f3lico. La segunda parte de la secci\u00f3n trata de la aplicaci\u00f3n de esta ense\u00f1anza al amor rec\u00edproco entre los disc\u00edpulos y Jes\u00fas. Algunos estudiosos de Juan sit\u00faan la primera secci\u00f3n despu\u00e9s del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 13:1-38<\/span><\/span>, incluso sostienen que la primera secci\u00f3n es un comentario a <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 13:34<\/span><\/span>., donde Jes\u00fas aborda con mayor profundidad el tema del amor.<\/p>\n<p>En la primera secci\u00f3n se distinguen tres temas que se corresponden con las siguientes divisiones: vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1<\/span><\/span>, vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:5-8<\/span><\/span> y vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:9-17<\/span><\/span>. Jes\u00fas se presenta como la vid verdadera y al Padre como el agricultor. El v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:4<\/span><\/span> es una exhortaci\u00f3n para que los disc\u00edpulos permanezcan en uni\u00f3n con Jes\u00fas. Luego los vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:5-8<\/span><\/span> presentan las alternativas de permanecer o no permanecer en Jes\u00fas, mientras que los vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:9-17<\/span><\/span> ofrecen el lado positivo de permanecer, asociado estrechamente con el tema del amor. Sus disc\u00edpulos permanecer\u00e1n en su amor por la obediencia a sus preceptos.<\/p>\n<p>La segunda secci\u00f3n del cap\u00edtulo contrasta con la primera. La uni\u00f3n \u00edntima de la comunidad con Jes\u00fas hace que \u00e9sta entre en abierto conflicto con el mundo. Si antes, en la segunda divisi\u00f3n de la primera parte, el tema central es el amor, ahora el \u00e9nfasis es el odio y el anuncio de la persecuci\u00f3n, tema que continuar\u00e1 en el cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-33<\/span><\/span>, por lo que algunos biblistas concluyen el discurso de la vid y los sarmientos hasta en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:4<\/span><\/span>.<\/p>\n<p>La segunda secci\u00f3n del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-27<\/span><\/span> se organiza en torno al pronombre en plural \u201custedes\u201d y el singular \u201cyo\u201d: vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:18-21<\/span><\/span>, vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:22-25<\/span><\/span> y vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:26-27<\/span><\/span>. El encabezamiento del cap\u00edtulo \u201cJes\u00fas, la vid verdadera\u201d plantea por lo menos dos problemas de interpretaci\u00f3n y de traducci\u00f3n. En primer lugar, es una expresi\u00f3n en la que \u201cla vid verdadera\u201d parece estar en oposici\u00f3n a Jes\u00fas. En segundo lugar, \u201cla vid verdadera\u201d como expresi\u00f3n metaf\u00f3rica requiere cierta identificaci\u00f3n que haga la transici\u00f3n de car\u00e1cter sem\u00e1ntico con otros medios conocidos. Por ejemplo, se podr\u00eda usar mejor un s\u00edmil: \u201cJes\u00fas es como la vid genuina\u201d o \u201cJes\u00fas como una vid verdadera\u201d. La organizaci\u00f3n general podr\u00eda quedar as\u00ed:<\/p>\n<p>1. El discurso de la vid y los sarmientos (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-17<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>a. La vid y el vi\u00f1ador (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-4<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>b. La vid y las ramas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:5-8<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>c. El precepto del amor rec\u00edproco (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:9-17<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>2. La persecuci\u00f3n por la uni\u00f3n con Jes\u00fas (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:18-27<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-4<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>a. Jes\u00fas y los disc\u00edpulos odiados por el mundo (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:18-21<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>b. La rebeld\u00eda de la gente en el mundo (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:22-25<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>c. El testimonio en la persecuci\u00f3n (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:26-27<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-4<\/span><\/span>)<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">1. El discurso de la vid y los sarmientos (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-17<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p>Este discurso parab\u00f3lico de la vid, que guarda cierta semejanza con el del \u201cpastor y las ovejas\u201d de <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 10:1-5<\/span><\/span>, comienza sin ninguna part\u00edcula de transici\u00f3n, y no contin\u00faa ni explicita en su contenido el tema de la despedida. La CEV intenta suavizar la brusquedad de la redacci\u00f3n introduciendo el discurso con \u00abJes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos\u00bb, oraci\u00f3n que le sirve de transici\u00f3n entre los caps. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 14:1-31<\/span><\/span> y <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-27<\/span><\/span>, as\u00ed como tambi\u00e9n para presentar a los personajes participantes. En realidad este recurso no tiene fundamento en el texto mismo, por lo que mejor ser\u00e1 traducir como lo hacen la mayor\u00eda de las versiones, iniciando con las palabras de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: La met\u00e1fora central del pasaje ha sido tomada como t\u00edtulo por la mayor\u00eda de las versiones: <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas, la vid verdadera<\/span> (RV60, RV95, BI). Interesantes alternativas son: <span style=\"font-style:italic\">La verdadera vid<\/span> (NBE), <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas, Dios y nosotros<\/span> (TLA), <span style=\"font-style:italic\">El verdadero discipulado<\/span> (LPD). Nos parece que los diversos temas se pueden sintetizar as\u00ed: <span style=\"font-style:italic\">La gloria del Padre: que lleven mucho fruto y se amen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">a. La vid y el vi\u00f1ador (vv. <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-4<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador<\/span>. \u201cYo soy\u201d aparece ya desde <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 4:26<\/span><\/span>, en tanto el adjetivo \u201cverdadero\u201d desde <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:9<\/span><\/span>. En el Antiguo Testamento se habla de Israel como una vid y a veces como de una vi\u00f1a. La relaci\u00f3n de Dios como labrador e Israel como vi\u00f1a es conocida en las tradiciones veterotestamentarias. Para evocar la relaci\u00f3n del pueblo con Dios se hablaba sin m\u00e1s de \u201cla vi\u00f1a\u201d. Este es el contexto de la figura que se usa en este vers\u00edculo. Oseas es el primer profeta que identifica a Israel con la vi\u00f1a que da frutos en abundancia (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Ose 10:1<\/span><\/span>). Yahv\u00e9 planta la vi\u00f1a e Israel tiene que dar frutos de justicia (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Isa 5:1-2<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jer 2:21<\/span><\/span>). Ezequiel reconoce que la vi\u00f1a se ha secado (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Eze 17:5-10<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Eze 19:10-14<\/span><\/span>) y el salmista intercede por ella (cf. LXX <span class=\"bible\">Sal 79:16<\/span>, LXX <span class=\"bible\">Sal 79:17<\/span>; LXX <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Sal 80:9-17<\/span><\/span>). Esta ense\u00f1anza tambi\u00e9n la recoge la tradici\u00f3n cristiana, donde la vi\u00f1a no s\u00f3lo es Israel sino tambi\u00e9n el reino de Dios (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 12:1-9<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mat 21:28-46<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Luc 20:9-16<\/span><\/span>).<\/p>\n<p>La traducci\u00f3n con el t\u00e9rmino \u201cvi\u00f1a\u201d se complica en idiomas que no la conocen de manera directa. Algunos traductores se han equivocado al escoger un vocablo que significa planta trepadora, lo que en algunos contextos pudiera entenderse como enredadera, bejuco o liana que crece en la selva y que no produce frutos comestibles. Por supuesto, lo que se necesita es un equivalente que identifique una planta que produce fruto y se poda y sigue produciendo a\u00f1o tras a\u00f1o. El mejor equivalente en algunas culturas que no conocen las uvas pudiera ser \u201cun \u00e1rbol que produce buen fruto\u201d. Hay que notar que la vid (por su contexto b\u00edblico que se refiere al pueblo de Israel) alude directamente a una colectividad.<\/p>\n<p>Otro problema de traducci\u00f3n es encontrar un t\u00e9rmino adecuado para el adjetivo \u201cverdadera\u201d. La idea no es que la vid realmente existe, como si fuera lo contrario de una vid imaginaria. En realidad el sentido es que es una vid \u201cgenuina\u201d, en oposici\u00f3n a otra falsa. En algunos idiomas se puede expresar dando la idea de \u201cverdadera\u201d como de una planta exclusiva o especial, o de una cuyo fruto es de confianza. En otras palabras, que da frutos buenos en contraste con la planta que da frutos malos.<\/p>\n<p>Este es el \u00fanico texto \u201cyo soy\u201d en el evangelio donde la oraci\u00f3n se extiende para incluir a otros. Aqu\u00ed Jes\u00fas es \u201cla parra\u201d o \u201cla vid verdadera\u201d y su Padre es el <span style=\"font-weight:bold\">labrador<\/span>, \u00abvi\u00f1ador\u00bb (BI, BA), \u201chortelano\u201d o \u201cagricultor\u201d. En muchas regiones el \u00e9nfasis se pone m\u00e1s en el cuidado del terreno alrededor de las plantas y no en las plantas mismas, por eso para ellos se puede traducir con algo como \u201cy mi Padre es el que cuida el terreno alrededor de las vides\u201d, \u00abmi Padre es el que la cuida\u00bb (TLA), \u00abel que la cultiva\u00bb (DHH).<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 yo soy la vid:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Jua 6:35<\/span>. La imagen de la vid o de la vi\u00f1a es utilizada con frecuencia en el AT para referirse al pueblo de Israel, elegido, protegido y mimado por Dios, pero no siempre fiel al llamado divino: <span class='bible'>Isa 5:1-7<\/span>; <span class='bible'>Jer 2:21<\/span>; <span class='bible'>Eze 15:1-8<\/span>; <span class='bible'>Eze 19:10-14<\/span>; <span class='bible'>Sal 8:8-8<\/span>; <span class='bible'>Luc 13:6-9<\/span>; (ver <span class='bible'>Mat 20:1-16<\/span>; <span class='bible'>Mat 21:28-41<\/span> y par.).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Sir 24:17<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La alegor\u00eda de la vi\u00f1a<\/p>\n<p>No es claro, en la narraci\u00f3n, d\u00f3nde estaba Jes\u00fas cuando dio esta ense\u00f1anza. Si 14:31 marca el punto de partida del aposento alto, es posible que Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos estuvieran pasando junto a una vid que fue usada como ilustraci\u00f3n espiritual. Yo soy la vid (1) es el \u00faltimo de los grandes dichos \u201cYo soy\u201d en el Evangelio de Juan. Su significado puede apreciarse frente al trasfondo de la idea del AT de Israel como una vi\u00f1a (Sal. 80:8-16; Isa. 5:1-7; Eze. 15:1-6; 19:10-14). Jes\u00fas era la vid verdadera en el sentido de ser genuino en comparaci\u00f3n con Israel que no hab\u00eda actuado en armon\u00eda con su llamamiento. Jes\u00fas era la realidad de la cual Israel era el tipo. El labrador, identificado con el Padre, ser\u00eda responsable del cuidado de la vid. La figura muestra cu\u00e1n estrecha es la relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y el Padre. Como el prop\u00f3sito de la vid es producir fruto, el foco de atenci\u00f3n recae en las ramas y lo que necesitan para dar seguridad de una buena cosecha. (2) La operaci\u00f3n m\u00e1s importante para mantener fruct\u00edfera una vid es la poda. Una rama completamente infruct\u00edfera no es digna de su lugar en la vid y debe ser removida, mientras que las ramas d\u00e9biles pueden ser fortalecidas al ser podadas. Entre los disc\u00edpulos, Judas fue removido, mientras que los otros debieron soportar experiencias de \u201cpoda\u201d antes de producir fruto despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s. Como Jes\u00fas habl\u00f3 de su palabra como medio de poda, pod\u00eda hablar como si sus disc\u00edpulos ya hubieran sido podados (3), aunque era claro que el proceso estaba lejos de haber sido completado.<\/p>\n<p>Puesto que las ramas no unidas a la vid no tendr\u00e1n posibilidad de producir fruto, es imprescindible que los disc\u00edpulos permanezcan en \u00e9l (4). El principal prop\u00f3sito de la alegor\u00eda de la vid es el de subrayar la importancia de la dependencia de \u00e9l. El v. 5 subraya la impotencia de los disc\u00edpulos separados de Jes\u00fas. El ser \u201cechado fuera\u201d del v. 6 es el complemento de la poda del v. 2. No hay necesidad aqu\u00ed de considerar que el fuego sea algo m\u00e1s que un v\u00edvido detalle de la par\u00e1bola. Estas ramas que necesitan ser cortadas est\u00e1n destinadas a la hoguera. Pero la aplicaci\u00f3n de la ilustraci\u00f3n se encuentra en el v. 7, donde la permanencia en la vid est\u00e1 estrechamente ligada a la oraci\u00f3n. Quienes est\u00e9n debidamente cerca de la vid no querr\u00e1n pedir sino aquello que est\u00e9 acorde con la vid misma. Este p\u00e1rrafo termina (8) con un nuevo \u00e9nfasis en la necesidad de fructificar; no es un fin en s\u00ed mismo, sino que su raz\u00f3n de ser es traer gloria al Padre. <\/p>\n<p>El segundo p\u00e1rrafo de esta secci\u00f3n desarrolla algunos de los temas del primero, especialmente la estrecha relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos. Primero, el amor del Padre por el Hijo es el modelo para el amor del Hijo por sus disc\u00edpulos (9). Segundo, la obediencia del Hijo al Padre es el modelo de la obediencia de los disc\u00edpulos al Hijo (10). Tercero, la necesidad de permanecer en su amor se repite tres veces en los vv. 9, 10. Cuarto, el gozo del Hijo es la base para el gozo de los disc\u00edpulos (11). Teniendo en cuenta la proximidad de la pasi\u00f3n esto es especialmente agudo (pero cf. Heb. 12:2).<\/p>\n<p>Luego Jes\u00fas enfoc\u00f3 el poder del amor. Este debe ser mutuo (12); una vez m\u00e1s el modelo es el amor de Jes\u00fas por sus disc\u00edpulos. Que Jes\u00fas mismo estaba pensando en su cercana pasi\u00f3n se ve en los dichos sobre el mayor amor en los vv. 13, 14 porque \u00e9l estaba a punto de dar su vida por sus amigos, un acto de sacrificio que ellos no eran capaces de apreciar a\u00fan. El cambio de relaci\u00f3n de siervos a amigos es significativo. La diferencia no est\u00e1 en un cambio de actitud -ambos deben obedecer (14)- sino en la comunicaci\u00f3n. Mientras que los siervos obedecen ciegamente, los amigos son llevados a la confianza (15). Aunque la afirmaci\u00f3n de que os he dado a conocer todas las cosas que o\u00ed de mi Padre aparece como un acto completo, la revelaci\u00f3n no se entendi\u00f3 plenamente hasta despu\u00e9s de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (cf. 16:12). El Esp\u00edritu habr\u00eda de ser el int\u00e9rprete. Para que los disc\u00edpulos no pensaran que hab\u00edan ganado un favor especial, Jes\u00fas les record\u00f3 que \u00e9l los hab\u00eda escogido y no a la inversa. Pero el prop\u00f3sito de esta elecci\u00f3n era de llevar fruto, lo que en este contexto posiblemente ser\u00e1 llevar a otros a Cristo. N\u00f3tese que la promesa de que el Padre contestar\u00e1 la oraci\u00f3n es un resultado de su elecci\u00f3n y no la consecuencia de haber llevado fruto. El v. 17 subraya al 12. Puede parecer extra\u00f1o pensar en el amor como un mandamiento, pero esta idea se destaca en este pasaje.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>15.1 La vid es una planta prol\u00edfica; una sola vid produce muchas uvas. En el Antiguo Testamento, las uvas simbolizaban la capacidad de Israel de llevar fruto haciendo la obra de Dios en la tierra (Psa 80:8; Isa 5:1-7; Eze 19:10-14). En la comida de Pascua, el fruto de la vid simbolizaba la bondad de Dios para con su pueblo.15.1ss Cristo es la vid y Dios es el labrador que cuida de los p\u00e1mpanos para lograr que produzcan fruto. Los p\u00e1mpanos son todos los que se declaran seguidores de Cristo. Los p\u00e1mpanos fruct\u00edferos son los verdaderos creyentes que mediante su uni\u00f3n viva con Cristo llevan mucho fruto. Pero a los que se tornan improductivos, a los que se arrepienten de seguir a Cristo despu\u00e9s de comprometerse superficialmente, se les separar\u00e1 de la vid. Ser improductivos es como estar muertos, por lo cual los cortar\u00e1n y los echar\u00e1n fuera.15.2, 3 Jes\u00fas establece una diferencia entre dos tipos de poda: (1) quitar, y (2) limpiar las ramas. Las ramas que llevan fruto se limpian a fin de promover el crecimiento. En otras palabras, a veces Dios debe disciplinarnos para fortalecer nuestro car\u00e1cter y nuestra fe. Pero las ramas que no llevan fruto se quitan del tronco porque no solo son in\u00fatiles, sino que a menudo afectan el resto del \u00e1rbol. Las personas que no llevan fruto para Dios o que intentan bloquear los esfuerzos de los que lo siguen, ser\u00e1n cortados de su poder vitalizador.15.5 El fruto no se limita a ganar almas. En este cap\u00edtulo, la oraci\u00f3n respondida, el gozo y el amor se mencionan como fruto (15.7, 11, 12). Gal 5:22-24 y 2Pe 1:5-8 describen frutos adicionales: cualidades del car\u00e1cter cristiano.15.5, 6 Permanecer en Cristo significa: (1) creer que El es el Hijo de Dios (1Jo 4:15), (2) recibirlo como Se\u00f1or y Salvador (Joh 1:12), (3) hacer lo que Dios dice (1Jo 3:24), (4) seguir creyendo en el evangelio (1Jo 2:24), y (5) relacionarse en amor con la comunidad de creyentes (Joh 15:12).15.5-8 Muchos tratan de ser personas buenas y sinceras que hacen lo que es debido. Pero Jes\u00fas dice que la \u00fanica manera de llevar una vida buena de veras es permanecer cerca de El, como un p\u00e1mpano unido a la vid. Separados de Cristo, nuestros esfuerzos no llevan fruto. \u00bfRecibe usted el alimento y la vida que ofrece Cristo, la vid? Si no los recibe, se est\u00e1 perdiendo algo extraordinario que da el Se\u00f1or.15.8 Cuando una vid lleva \u00abmucho fruto\u00bb, Dios se glorifica, pues cada d\u00eda env\u00eda el sol y la lluvia para hacer crecer los cultivos, y alimenta cada plantita y la prepara para que florezca. \u00a1Qu\u00e9 momento de gloria para el Se\u00f1or de la cosecha cuando esta se lleva a los almacenes, madura y lista para su uso! \u00a1El es quien hizo que sucediese! Esta analog\u00eda de la agricultura muestra c\u00f3mo Dios se glorifica cuando la gente establece una buena relaci\u00f3n con El y comienza a \u00abllevar mucho fruto\u00bb en sus vidas.15.11 Cuando todo va bien, nos sentimos jubilosos. Cuando se presentan las dificultades, nos hundimos en depresi\u00f3n. Pero el verdadero gozo trasciende las olas agitadas de las circunstancias. El gozo viene de una firme relaci\u00f3n con Jesucristo. Cuando nuestras vidas est\u00e1n entrelazadas con la de Cristo, El nos ayuda a atravesar la adversidad sin hundirnos en depresiones debilitantes y administrar la prosperidad sin trasladarnos a alturas enga\u00f1osas. El gozo de vivir con Jesucristo cada d\u00eda nos mantendr\u00e1 equilibrados a pesar de los altibajos de nuestras circunstancias.15.12, 13 Debemos amarnos unos a otros como nos am\u00f3 Jes\u00fas, y El nos am\u00f3 tanto que dio su vida por nosotros. Tal vez no sea necesario que demos nuestra vida por otro, pero existen otras formas de practicar el amor sacrificial: escuchar, ayudar, alentar, dar. Piense en alguien en particular que necesite hoy esta clase de amor. D\u00e9le todo el amor que pueda y luego trate de dar un poco m\u00e1s.15.15 Como Jesucristo es Se\u00f1or y Amo, debiera llamarnos siervos; pero nos llama amigos. Cu\u00e1nto consuelo y seguridad nos da que el Se\u00f1or nos haya escogido como amigos de Cristo. Como El es Se\u00f1or y Amo, le debemos nuestra obediencia plena. Pero por sobre todo, Jes\u00fas nos pide que le obedezcamos por amor.15.16 Jes\u00fas tom\u00f3 la primera decisi\u00f3n: amar y morir por nosotros, invitarnos a vivir con El para siempre. Nos toca a nosotros la siguiente decisi\u00f3n: aceptar o rechazar su oferta. Sin la decisi\u00f3n de El, no nos quedar\u00eda alternativa.15.17 Los cristianos recibir\u00e1n bastante odio del mundo; entre nosotros lo que debemos darnos es amor y apoyo. \u00bfPermite usted que un problema peque\u00f1o le impida amar a otro creyente? Jes\u00fas le ordena amarlo y le dar\u00e1 la fortaleza necesaria para hacerlo.15.26 Una vez m\u00e1s Jes\u00fas ofrece esperanza. El Esp\u00edritu Santo da fortaleza para soportar el odio y la maldad irracionales de nuestro mundo y la hostilidad que muchos tienen para con Cristo. Esto resulta muy consolador para los que deben enfrentar la persecuci\u00f3n.15.26 Jes\u00fas usa dos nombres para referirse al Esp\u00edritu Santo: Consolador y Esp\u00edritu de verdad. La palabra Consolador trasmite el concepto de la ayuda, aliento y fortalecimiento que recibimos del Esp\u00edritu. Esp\u00edritu de verdad se\u00f1ala hacia la obra de ense\u00f1anza, iluminaci\u00f3n y rememoraci\u00f3n. El Esp\u00edritu Santo ministra a la mente y al coraz\u00f3n, y ambas dimensiones son importantes.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 855 Isa 4:2<\/p>\n<p>b 856 Sal 80:8; Jer 2:21; 1Co 3:9<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Yo soy.  V\u00e9anse coments. en 4:26 y 8:58. <\/p>\n<p><p> la vid verdadera.  Tanto en el A.T. como en tiempos de Jes\u00fas, la vid era s\u00edmbolo de Israel. Sin embargo, en el A.T. se enfatiza la infidelidad de Israel, mientras que aqu\u00ed se enfatiza la fidelidad de Jes\u00fas a su misi\u00f3n.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> La vid verdadera (el Hijo), junto con sus p\u00e1mpanos (los que creen en el Hijo), es el organismo del Dios Triuno en la econom\u00eda de Dios. Est\u00e9 organismo crece con Sus riquezas y expresa Su vida divina. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> La palabra griega significa <em> el que labra la tierra, el agricultor <\/em> ( 2Ti_2:6 Stg_5:7 ; Mat_21:33). El Padre como el labrador es la fuente, el autor, el que planea, el que planta, la vida, la substancia, el suelo, el agua, el aire, la luz del sol y todo para la vid. El Hijo como la vid, es el centro de la econom\u00eda de Dios y la corporificaci\u00f3n de todas las riquezas del Padre. El Padre, al cultivar al Hijo, se forja a S\u00ed mismo con todas Sus riquezas en esta vid, y con el tiempo la vid llega a expresar al Padre mediante sus p\u00e1mpanos de una manera corporativa. Esta es la econom\u00eda del Padre en el universo. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los caps. <span class='bible'>Jua 15:1-27<\/span> y <span class='bible'>Jua 16:1-33<\/span> contienen el segundo discurso de despedida. En el <span class='bible'>Jua 15:1-27<\/span> est\u00e1n los temas del fruto que hay que llevar y del odio del mundo hacia los disc\u00edpulos de Cristo. El tema de la persecuci\u00f3n se contin\u00faa en el C\u00e1p. <span class='bible'>Jua 16:1-33<\/span>, juntamente con la ense\u00f1anza acerca del ministerio del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>     189 (i) Jes\u00fas es la vid verdadera (15,1-11). 1. la vid verdadera: Jn 4,23 y 6,32 utilizan el t\u00e9rmino \u00abverdadero\u00bb asociado al s\u00edmbolo que proclama que Jes\u00fas sustituye al AT. Las im\u00e1\u00adgenes de Israel como \u00abvi\u00f1a\u00bb (p.ej., Is 5,1-7; 27,2-6; Jr 2,21; 5,10; Os 10,1; Ez 15,1-6; 17,5-10; 19,10-14; Sal 80,8-15) fundamentan el uso simb\u00f3lico de la imagen en Juan (R. Borig, Der warhe Weinstock [SANT 16, M\u00fanich 1967]). El s\u00edmbolo del pastor del cap. 10 iba dirigido a evitar que nadie \u00abse apropiase\u00bb las ovejas de Jes\u00fas (10,28-29); y la tradici\u00f3n eucar\u00edstica de 6,51b-58, que quiz\u00e1s vehiculaba tambi\u00e9n el s\u00edmbolo del \u00abvino\u00bb en la comunidad jo\u00e1nica, se asociaba a la exhortaci\u00f3n a permanecer en Jes\u00fas. As\u00ed como es Dios el responsable de las ovejas de Jes\u00fas, tambi\u00e9n es \u00c9l quien prodiga sus cuidados a la vid. 2. el Padre arranca: Las tradiciones del AT nos hablan de arrancar la vid que no da fruto (Jr 5,10; Ez 17,7). Esta afir\u00admaci\u00f3n quiz\u00e1s fuera un aviso destinado a los cristianos que intentaban \u00abocultar\u00bb su fe en tiempos de persecuci\u00f3n (p.ej., 12,43). 3. voso\u00adtros ya est\u00e1is limpios gracias a la palabra: Esta aclaraci\u00f3n, que quiz\u00e1s aluda a 13,10, parece destinada a confirmar a los disc\u00edpulos que ellos no est\u00e1n en peligro de ser arrancados. 5. el que permanece unido a m\u00ed, como yo estoy unido a \u00e9l, produce mucho fruto: Este vers\u00edcu\u00adlo une la imagen de la vid con el tema de la presencia \u00edntima de Jes\u00fas caracter\u00edstico de los discursos de despedida (p.ej., 14,10-11.20). Jn 4,36 y 12,24 identifican \u00abdar fruto\u00bb con \u00abllevar acabo una actividad misionera\u00bb, aunque esta \u00faltima expresi\u00f3n probablemente debe enten\u00adderse simplemente como vivir como cristiano. En los sin\u00f3pticos aparecen im\u00e1genes escatol\u00f3\u00adgicas que advierten que las ramas y los sar\u00admientos que no dan fruto ser\u00e1n echados al fuego (p.ej., Mt 3,10; 13,30). \u00abPermanecer\u00bb en Jes\u00fas es la \u00fanica actitud que nos da confianza en la oraci\u00f3n (cf.14,13). 8. mi Padre recibe glo\u00adria: Ahora los disc\u00edpulos representan a Jes\u00fas en el mundo (cf. 13,35) y son encargados en consecuencia \u00abde dar gloria al Padre\u00bb. 9. co\u00admo el Padre me ha amado a m\u00ed, as\u00ed os he ama\u00addo yo a vosotros: El amor mutuo se funda\u00admenta en que tanto Jes\u00fas como los disc\u00edpulos guardan los mandamientos y permanecen en el amor de quien es mayor que ellos. 11. mi gozo: Recuperando el tema del \u00abgozo\u00bb que ha\u00adb\u00eda aparecido en 14,28, este vers\u00edculo se\u00f1ala la transici\u00f3n al tema de la muerte de Jes\u00fas como manifestaci\u00f3n m\u00e1xima de su amor.<br \/>\n190 (ii) Los disc\u00edpulos son amigos de Je\u00ads\u00fas (15,12-17). El amor que Jes\u00fas siente por \u00ablos suyos\u00bb y que demostrar\u00e1 muriendo por ellos (13,1) es el fundamento del amor mutuo d\u00e9los disc\u00edpulos. El lector ha visto ya reflejada en el relato de L\u00e1zaro la profundidad del amor de Jes\u00fas por sus amigos (11,3.11.36). El t\u00e9rmi\u00adno \u00abamigos\u00bb aparece en Fil\u00f3n para designar a los \u00absabios\u00bb, que son \u00abamigos de Dios\u00bb en lu\u00adgar de ser sus esclavos (p.ej., De sobr. 55; De migr. Abr. 45; Leg. alleg. 3.1). Sal 7,27 se refiere tambi\u00e9n a \u00ablos sabios\u00bb como amigos de Dios. Aqu\u00ed, esta tradici\u00f3n se extiende a todos los que creen. No es el privilegio de unos pocos elegi\u00addos. La tradici\u00f3n de ser \u00abamigos\u00bb y no \u00abescla\u00advos\u00bb de Dios probablemente se halle impl\u00edcita en la pol\u00e9mica de Jn 8,32-36, donde se afirma que el Hijo del hombre ha venido a traernos la libertad. Uno de los atributos de Mois\u00e9s como \u00abamigo de Dios\u00bb era poder hablarle con total libertad (parrh\u00e9sia). Esta tradici\u00f3n quiz\u00e1s se refleje en la segunda referencia de Jes\u00fas a la oraci\u00f3n (v. 16). Como hemos visto en otros pa\u00adsajes evang\u00e9licos, tambi\u00e9n aqu\u00ed queda claro que nadie puede \u00abescoger a Jes\u00fas\u00bb sin antes haber \u00absido escogido\u00bb por Jes\u00fas o el Padre (p.ej., 6,70; 13,18). Sin embargo, a diferencia de los primeros cap\u00edtulos del evangelio que vinculaban la salvaci\u00f3n al hecho de creer, esta secci\u00f3n enfatiza el hecho de \u00abdar fruto\u00bb como consecuencia de haberse convertido en \u00abami\u00adgo de Dios\u00bb.<br \/>\n191 (iii) El mundo odiar\u00e1 a los disc\u00edpulos (15,18-25). El discurso anterior estableci\u00f3 una divisi\u00f3n clara entre la comunidad de disc\u00edpu\u00adlos a la cual \u00abretornar\u00e1\u00bb Jes\u00fas y \u00abel mundo\u00bb que es incapaz de recibirle (14,19.22.27). Aqu\u00ed el dualismo propio de esta imagen se expresa ampliando el tema del \u00abamor\u00bb y el \u00abodio\u00bb a Je\u00ads\u00fas que el discurso previo hab\u00eda insinuado (14,24) . El mundo \u00abodiar\u00e1\u00bb a los disc\u00edpulos de la misma manera que odi\u00f3 a Jes\u00fas, puesto que ellos son ahora los \u00abenviados\u00bb de Jes\u00fas. La in\u00adsistencia de los w. 18-25 sobre este punto re\u00admite al lector a los enfrentamientos entre Je\u00ads\u00fas y \u00ablos jud\u00edos\u00bb descritos en 8,12-59. El \u00abpecado\u00bb que el mundo comete persiguiendo a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas es el mismo pecado que cometi\u00f3 persiguiendo a Jes\u00fas. Rechazar a Jes\u00fas o a sus disc\u00edpulos equivale a odiar a Dios. El v. 25 presenta una introducci\u00f3n un tanto peculiar de una cita de la Escritura que trata de este odio. Al parecer, el pasaje citado es Sal 69,5. (Las citas del Sal 69 se aplican a la muerte de Jes\u00fas en Mc 15,36; Jn 2,17; 19,29.)<br \/>\n192 (iv) El Par\u00e1clito como testigo (15,26-27). Las alusiones a la persecuci\u00f3n de los cris\u00adtianos que aparecen en los sin\u00f3pticos se acom\u00adpa\u00f1an de referencias al Esp\u00edritu Santo (Mc 13,9.11; Mt 10,20). Los w. 26-27 vinculan la acci\u00f3n de \u00abdar testimonio\u00bb propia del Esp\u00edritu Santo a la misi\u00f3n de \u00abdar testimonio\u00bb confia\u00adda a los disc\u00edpulos. Si aceptamos que este se\u00adgundo discurso se compuso a modo de conti\u00adnuaci\u00f3n del discurso precedente, entonces la exhortaci\u00f3n a \u00abdar fruto\u00bb propia del primer discurso puede interpretarse como una exhor\u00adtaci\u00f3n a \u00abdar testimonio\u00bb de Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Menester es tener en cuenta que estos vers\u00edculos contienen una par\u00e1bola, que debemos interpretar seg\u00fan la regla aplicable \u00e1 todas las par\u00e1bolas de nuestro  Se\u00f1or. Esa regla es que lo que principalmente ha de notarse es la lecci\u00f3n general que cada una ense\u00f1a, sin estirar y torcer los detalles indebidamente para  exprimirles un significado que tal vez no entra\u00f1a. Los errores en que han incurrido los cristianos por haber descuidado esta regla han sido numerosos y graves.<br \/>\nDe estos vers\u00edculos se infiere, primeramente, que la uni\u00f3n entre Jesucristo y los creyentes es muy estrecha. El es la \u00abVid\u00bb y ellos los \u00bb sarmientos..<br \/>\nLa uni\u00f3n que existe entre el ramo de la vid y el tronco principal es de lo m\u00e1s estrecha que puede concebirse. De ella depende la vida, la fuerza, el vigor, la  lozan\u00eda y la fertilidad del ramo. Separado este de aquella se marchita y se seca. La savia que afluye del tronco es lo que alimenta las hojas, los botones, las  flores y la fruta.<br \/>\nTan estrecha y tan real como esta uni\u00f3n es la que existe entre Jesucristo y los creyentes. Por s\u00ed mismos estos no tienen ni vida, ni vigor, ni fuerza espirituales.<br \/>\nLa fuente de su actividad religiosa es Jesucristo. Lo que son, lo que sienten, lo que hacen&#8211;todo es debido \u00e1 la gracia y el poder que \u00e9l les comunica. Unidos  al Se\u00f1or por medio de la fe y ligados \u00e1 \u00e9l misteriosamente por el Esp\u00edritu, hacen su peregrinaci\u00f3n en este mundo y lidian, don buen \u00e9xito contra todos sus  enemigos.<br \/>\nDe estos vers\u00edculos se desprende, en segundo lugar, que as\u00ed como hay cristianos verdaderos, los hay tambi\u00e9n falsos. Hay sarmientos en la vid que parecen  ligados \u00e1 la cepa, y que sin embargo no producen fruto alguno. Hay hombres que parecen ser miembros del cuerpo de Cristo, y no obstante en el postrero d\u00eda  tal vez resultar\u00e1 que su uni\u00f3n no hab\u00eda sido vital.<br \/>\nEn todas las iglesias hay cristianos que han hecho profesi\u00f3n de fe y cuya uni\u00f3n con Jesucristo es, sin embargo, solamente aparente. Algunos de ellos se han  unido por medio del bautismo; otros han ido m\u00e1s all\u00e1 y comulgan con regularidad y discurren en voz alta sobre materias religiosas; mas todos ellos carecen  del \u00fanico elemento esencial. A pesar de todos los oficios divinos \u00e1 que han concurrido, de los sermones que han o\u00eddo, de los sacramentos de que han  participado, en su coraz\u00f3n no ha penetrado ni la gracia divina, ni la fe, ni el influjo del Esp\u00edritu Santo. Es que no est\u00e1n unificados con Jesucristo; es que  parecen vivir, pero en realidad est\u00e1n muertos.<br \/>\nCon mucha propiedad se simboliza \u00e1 los cristianos de esta laya por medio de los sarmientos de una vid que no produce fruto alguno. In\u00fatiles y feos como son,  lo que puede hacerse con esos sarmientos es cortarlos y arrojarlos al fuego. Nada absorben del tronco, y nada producen por el lugar que ocupan. As\u00ed suceder\u00e1  en el \u00faltimo d\u00eda con los pseudo-cristianos. Su fin, si no se arrepienten, ser\u00e1 terrible. Ser\u00e1n separados de los verdaderos creyentes, y arrojados, como ramos  marchitos \u00e9 in\u00fatiles, en el fuego eterno. Cualesquiera que hayan sido sus ideas en esta vida, en la otra se apercibir\u00e1n de que hay un gusano que nunca muere y  un fuego que nunca se apaga.<br \/>\nDe estos vers\u00edculos so colige, en tercer lugar, que los frutos del Esp\u00edritu ofrecen la \u00fanica prueba satisfactoria de que un hombre dado sea verdadero cristiano.<br \/>\nEl disc\u00edpulo que \u00abpermanece\u00bb en Jesucristo, como el p\u00e1mpano que permanece en la vid, siempre producir\u00e1 fruto.<br \/>\nEl que desee saber lo que fruto significa en este caso obtendr\u00e1 prontamente una respuesta. El arrepentimiento ante Dios, la fe en nuestro Se\u00f1or Jesucristo, la  santidad de vida&#8211;he aqu\u00ed lo que en el Nuevo Testamento se llama fruto, he aqu\u00ed lo que distingue al que es v\u00e1stago viviente de la verdadera vid. Donde eso  falta es en vano querer encontrar gracia latente \u00f3 vida espiritual. En donde no hay fruto no hay vida.<br \/>\nLa verdadera gracia nunca est\u00e1 ociosa, nunca permanece indiferente \u00f3 se amortece. Es un enga\u00f1o suponer que somos miembros vivientes de Jesucristo, si no  imitamos el ejemplo que \u00e9l nos legara. El Esp\u00edritu de vida en Cristo Jes\u00fas se dar\u00e1 \u00e1 conocer en la conducta diaria de aquellos que est\u00e1n penetrados de su  influjo. El Maestro mismo dijo: \u00abTodo \u00e1rbol se conoce por su fruto..<br \/>\nInferimos, por \u00faltimo, de estos vers\u00edculos, que Dios aumenta menudo la santidad de los verdaderos creyentes por medio de sus visitaciones. Escrito est\u00e1:  \u00abTodo p\u00e1mpano que lleva fruto, lo limpia (\u00f3 le poda), para que lleve m\u00e1s fruto..<br \/>\nEl sentido de estas palabras es bien claro. As\u00ed como el vi\u00f1ador segrega y poda los ramos de una vid fruct\u00edfera, \u00e1 fin de que de m\u00e1s fruto, as\u00ed Dios purifica y  santifica \u00e1 los creyentes por medio de las circunstancias de que los rodea.<br \/>\nPara expresarnos en lenguaje m\u00e1s claro, el sufrimiento y el infortunio es el medio de que hace uso la Providencia para purificar \u00e1 los cristianos. Por medio del  sufrimiento los hace \u00e9l poner en juego las virtudes pasivas, y manifestar si pueden sobrellevar las penalidades que les env\u00ede, as\u00ed como obedecer los preceptos  que les imponga. Por medio del sufrimiento los separa del mundo; los acerca \u00e1 Jesucristo; los induce \u00e1 leer la Biblia y \u00e1 orar; los obliga \u00e1 conocer sus propios  corazones y los hace ser humildes. Ese es el procedimiento por el cual los limpia y los hace m\u00e1s fruct\u00edferos. As\u00ed, \u00e1 lo menos, lo prueban las vidas de los justos  de todos los siglos.<br \/>\nAprendamos, pues, \u00e1 tener paciencia en los d\u00edas da duelo y de pesar. Recordemos la doctrina contenida en el pasaje de que tratamos, y no nos quejemos ni  murmuremos cuando nos sobrevengan desgracias. Nuestros sufrimientos no son para nuestro da\u00f1o, sino para nuestro bien. \u00abDios nos castiga para lo que es  provechoso, \u00e1 fin de que participemos de su santidad.\u00bb  Heb 12:1G.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Prosigue el Se\u00f1or consolando a sus disc\u00edpulos, y les dice que \u00e9l es la vid, y su Padre el labrador, y ellos los sarmientos. Les encarga nuevamente que se amen entre s\u00ed. Los alienta contra el odio del mundo, y contra las persecuciones; y les declara por \u00faltimo, que los jud\u00edos son inexcusables en su pecado.<\/p>\n<p>1 a. En la Escritura es frecuentemente comparada a una vi\u00f1a la Iglesia de Israel (Is 5,7). Y en atenci\u00f3n a esta vi\u00f1a se llama el Se\u00f1or a s\u00ed mismo la verdadera vid; a su Padre el labrador de ella; y a sus escogidos los sarmientos que est\u00e1n injertos y participan del jugo de esta vid; represent\u00e1ndose los r\u00e9probos en los sarmientos que se cortan para el fuego; y tambi\u00e9n que sus disc\u00edpulos no se llamar\u00edan ya israelitas o jud\u00edos, sino cristianos. Act. XI, 26.<\/p>\n<p>2 b. El Griego: kath\u00e1irei, limpia, poda.<\/p>\n<p>3 c. Sois ya como los sarmientos que el labrador ha podado, y que pod\u00e9is llevar fruto estando unidos conmigo por la fe y por la caridad, puesto que hab\u00e9is permanecido siempre firmes conmigo en mis tentaciones y trabajos (Lc 22,28). Y porque en el agua la palabra limpia, quita la palabra, \u00bfqu\u00e9 es el agua, sino agua? San Agust\u00edn hablando del Bautismo. Parece aludirse aqu\u00ed a lo que se mandaba en el Lev\u00edtico (19,23), acerca de las vides: su fruto por espacio de tres a\u00f1os era inmundo, y como de un \u00e1rbol no circuncidado o podado; y por esto no se com\u00eda. As\u00ed que vosotros, les dice el Se\u00f1or, ya est\u00e1is podados y limpios por la palabra que os he predicado por espacio de tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>4 d. Como yo estoy en vosotros por el amor que me hizo bajar de lo alto de los cielos, del mismo modo vosotros estad en m\u00ed por un amor rec\u00edproco, por el que os hall\u00e9is dispuestos a dejarlo todo, antes que abandonarme y apartaros de m\u00ed.<\/p>\n<p>e. Porque yo soy el \u00fanico principio de la vida y de la felicidad de las almas. Y sin mi gracia, nada conducente a la salud eterna se puede hacer, ni poco ni mucho. San Agust\u00edn y Santo Tom\u00e1s.<\/p>\n<p>5 f. Significa que los que no viven unidos con Jesucristo por la fe, animada de una ardiente caridad, ser\u00e1n separados de \u00e9l, y echados en el fuego. Se secar\u00e1n como miembro que no participan del fuego de la gracia, y arder\u00e1n en las llamas eternas del infierno.<\/p>\n<p>6 g. El Griego: ebl\u00e9the, fue echado, arrojado, etc., exer\u00e1nthe, y se sec\u00f3.<\/p>\n<p>h. El Griego: k\u00e1i sun\u00e1gousin aut\u00e1, etc., y los cogen, etc. k\u00e1i eis t\u00f3 p\u00far b\u00e1llousi, k\u00e1i k\u00e1ietai, y echan en el fuego, y arden.<\/p>\n<p>7 i. Si permanecemos en Dios por caridad, y ponemos sus palabras en el fondo de nuestro coraz\u00f3n para no pecar (Sal 118,11), conseguiremos sin duda todo lo que pidamos; porque en este caso no querremos, ni pediremos sino lo que fuere conforme a la voluntad de Dios; y este Se\u00f1or no dejar\u00e1 de concedernos lo que le pidamos, puesto que es \u00e9l mismo el que nos lo hace pedir. San Agust\u00edn.<\/p>\n<p>8 j. Dios es glorificado con el buen ejemplo que damos a nuestros hermanos; y siguiendo en esto los ejemplos y doctrina de Jesucristo, mostramos que somos sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>9 k. El sicut denota semejanza, no igualdad.<\/p>\n<p>10 l. Yo aunque soy igual a Dios, me humill\u00e9 a m\u00ed mismo, y me hice obediente hasta la muerte, cumpliendo el mandamiento de mi Padre, que me orden\u00f3 que padeciese muerte, y muerte afrentosa de cruz, por la salud de todos los hombres: obedeci\u00e9ndole as\u00ed, di muestras de que le amaba. Pues, del mismo modo vosotros para dar muestras de que am\u00e1is a vuestro Maestro, deb\u00e9is observar inviolablemente sus preceptos, aunque sea a expensas de vuestra libertad y de vuestra vida.<\/p>\n<p>11 m. Porque no puede ser cumplido sin una entera resignaci\u00f3n a la divina voluntad.<\/p>\n<p>12 n. Jn 13,34.<\/p>\n<p>14 o. \u00a1Qu\u00e9 palabras tan llenas de consuelo para alentar nuestras desconfianzas! \u00a1Cu\u00e1n a poca costa podemos ser amigos de Jesucristo, con s\u00f3lo guardar el precepto de su amor! \u00bfY con todo eso llega a tal extremo nuestra ingratitud, que todos los d\u00edas nos negamos a corresponder al amor de Jesucristo? No queremos corresponder a un amor, como el del Hijo de Dios, que mira el beneficio de nuestra salud, como gloria suya propia; a un amor que nos es de tanta honra y de tan grande utilidad.<\/p>\n<p>15 p. La prueba que les da de ser sus amigos es, que les ha revelado todos aquellos secretos de su Padre, que les conven\u00eda saber, seg\u00fan su estado presente, y que les hab\u00eda de revelar m\u00e1s copiosamente, cuando recibiesen la plenitud del Esp\u00edritu Santo; a distinci\u00f3n de los jud\u00edos obstinados, a quienes no hab\u00eda sido concedido conocer el misterio del reino de Dios, ni entrar en los consejos ni designios del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>16 q. Entre los jud\u00edos los disc\u00edpulos eran los que se escog\u00edan el maestro, y com\u00fanmente sucede as\u00ed.<\/p>\n<p>r. No han sido vuestros m\u00e9ritos, sino mi misericordia, mi gracia y mi bondad la que os ha prevenido para que de malos fuerais buenos: ella os ha escogido entre muchos millares para haceros Ap\u00f3stoles, para ense\u00f1aros el camino de la verdad, para que despu\u00e9s se lo ense\u00f1\u00e9is a otros, les prediqu\u00e9is mi Evangelio, convirt\u00e1is el mundo, padezc\u00e1is por mi nombre, y que el fruto de vuestras fatigas sea permanente, y \u00faltimamente os pong\u00e1is en estado de que mi Padre os conceda todo lo que le pidi\u00e9reis.<\/p>\n<p>18 s. Priorem vobis. El Griego: pr\u00f3ton hum\u00f3n, mejor, o superior a vosotros, o el primero de vosotros. Todos los que quieran vivir en la piedad, ser\u00e1n expuestos a la persecuci\u00f3n (2Tim 3,12). Deb\u00edan padecer mucho los que eran enviados a declarar la guerra al demonio, arruinando con la verdad y solidez del Evangelio todas las vanas supersticiones del paganismo, y combatiendo todas las pasiones de los hombres. Pero el Se\u00f1or los alienta con su ejemplo.<\/p>\n<p>19 t. El mundo aborrece todo lo que le es opuesto; el mundo soberbio aborrece a los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, que son humildes, y que predican la necesidad de la humildad. El mundo que ama las riquezas, aborrece a los que aman la cruz, y ense\u00f1an la penitencia. Y as\u00ed es necesario que sea aborrecido del mundo el que no sigue el esp\u00edritu y las m\u00e1ximas del mundo.<\/p>\n<p>20 u. Mt 10,24; Jn 13,16. Otros interpretan servaverunt por observaverunt, observaron con el fin de sorprenderme: ut caperent in sermone.<\/p>\n<p>21 v. Sufrir todos los malos tratamientos y violencias por la confesi\u00f3n de mi nombre.<\/p>\n<p>22 w. En su voluntaria y obstinada incredulidad. Yo mismo he venido a predicarles: yo he confirmado mi doctrina con repetidos y nunca vistos prodigios. Yo mismo les he hecho ver cu\u00e1n conforme es todo lo que ven en m\u00ed con lo que Mois\u00e9s y los profetas les anunciaron del Mes\u00edas que hab\u00eda de venir para salvarlos. De aqu\u00ed se ve que la infidelidad negativa de aquellos, a quienes no fue predicado el Evangelio, no es pecado. Mas de que tengan disculpa de este pecado, no se sigue que la tengan de los otros. San Agust\u00edn, al cap. 16,9.<\/p>\n<p>23 x. Porque mi Padre y yo somos una misma cosa (Jn 10,30).<\/p>\n<p>25 y. Sal 24,19; 68,5. Al paso que el Se\u00f1or los colmaba de nuevos y mayores beneficios, se aumentaba m\u00e1s y m\u00e1s su furor y odio contra su persona. Gratis, sin causa, de balde, por su pura malicia. Odio iniquo.<\/p>\n<p>26 z. El Esp\u00edritu consolador y de verdad, que procede de m\u00ed como del Padre, dar\u00e1 testimonio de m\u00ed, haciendo conocer que soy verdaderamente Dios, y que todo lo que he hecho y padecido durante mi vida, ha sido por la redenci\u00f3n del universo. Y este mismo Esp\u00edritu, que os llenar\u00e1 a vosotros, har\u00e1 que deis tambi\u00e9n testimonio de m\u00ed, como testigos oculares de mi vida, de la santidad de mi doctrina, y de tantas obras milagrosas que s\u00f3lo un Dios pod\u00eda hacer.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [7] Este discurso es dado a la luz de Isa\u00edas 5, donde la vi\u00f1a es Israel y el Amado a quien pertenece la vi\u00f1a es YHWH-El Padre.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Tanto literal como figurativo.\n<\/p>\n<p><strong> [1] \u00c9sos que lo niegan, despu\u00e9s de que en un tiempo hab\u00edan cre\u00eddo en El.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Tanto Yahshua como Israel deben guardar la Torah de YHWH como una se\u00f1al de afecci\u00f3n, sumisi\u00f3n y obediencia. Afirmar de un amor por Yahshua sin la obediencia a la Torah resultar\u00e1 en ser cortado de la Vi\u00f1a, junto con las consecuencias de esa eliminaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Israel es el escogido y como tal es la naci\u00f3n restaurada de Su Su escogencia.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Arameo Peshitta; la palabra alatha significa sacrificio u ofrenda.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Que la Casa de Judah tome nota de precauci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Claramente Yahshua no es El Padre, como algunos peligrosamente ense\u00f1an.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[17] El mandamiento del amor fraterno y su pr\u00e1ctica es la m\u00e1xima expresi\u00f3n de la transformaci\u00f3n operada por el evangelio o buena nueva del reino de Dios.[25] Sal 25 (24), 19.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cYo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. En el cap\u00edtulo anterior vemos c\u00f3mo Jes\u00fas alentaba a los ap\u00f3stoles, prometi\u00e9ndoles que a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo El todav\u00eda estar\u00eda con ellos. En la primera parte del cap\u00edtulo 15 Jes\u00fas habla de lo que El espera de ellos. La palabra clave de este &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Juan 15:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27329","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27329","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27329"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27329\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27329"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27329"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27329"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}