{"id":27356,"date":"2022-06-20T11:19:59","date_gmt":"2022-06-20T16:19:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T11:19:59","modified_gmt":"2022-06-20T16:19:59","slug":"comentario-de-juan-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Juan 16:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cOs he dicho esto para que no os escandalic\u00e9is.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>16:1<\/span> Estas cosas os he hablado, \u2014 Esta expresi\u00f3n se encuentra varias veces en estos cap\u00edtulos: 14:25; <span>15:11<\/span>; <span>16:1<\/span>, <span>4<\/span>, <span>6<\/span>, <span>25<\/span>, <span>33<\/span>. \u00abEstas cosas\u00bb incluyeron la traici\u00f3n de Judas, la negaci\u00f3n de Pedro, la muerte de Jes\u00fas, la culpa del mundo perseguidor, y la promesa de la venida de otro Consolador (el Esp\u00edritu Santo). Jes\u00fas dirigi\u00f3 su atenci\u00f3n al sufrimiento de los perseguidos para que estuvieran bien preparados y prevenidos en el tiempo dif\u00edcil que los aguardaba. Les habla con toda claridad de las privaciones a las que tendr\u00edan que someterse, de la labor que tendr\u00edan que sostener, de los sacrificios que tendr\u00edan que hacer, y de los sufrimientos que tendr\u00edan que soportar. Habr\u00eda mucha felicidad, pero ser\u00eda la dicha espiritual, con la promesa del gozo eterno en el mundo futuro, porque en este mundo Cristo era el \u00abvar\u00f3n de dolores, experimentado en quebranto\u00bb (<span>Isa 53:3<\/span>), y que ellos, como sus seguidores, estar\u00edan en el mismo mundo hostil en el cual El hab\u00eda sufrido (<span>17:11<\/span>). <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 para que no teng\u00e1is tropiezo (<span>6:61<\/span>; <span>Mat 5:29-30<\/span>; <span>Mat 11:6<\/span>; <span>Mat 13:21<\/span>) . \u2014 Hab\u00eda peligro de tropiezo por causa del odio y las persecuciones del mundo (<span>15:18-27<\/span>). Antes de orar en Getseman\u00ed Jes\u00fas les dijo, \u00abTodos vosotros os escandalizar\u00e9is de m\u00ed esta noche; porque escrito est\u00e1: Herir\u00e9 al pastor, y las ovejas del reba\u00f1o ser\u00e1n dispersadas\u00bb (<span>Mat 26:31<\/span>). Surge la pregunta \u00bfpor qu\u00e9 les hizo esta advertencia, sabiendo que esa misma noche todos se escandalizar\u00edan? (<span>Mat 26:31<\/span>). Para recalcar la responsabilidad humana. Ellos estaban obligados a velar y orar para no caer en tentaci\u00f3n (<span>Mat 26:41<\/span>). Desde luego, la presencia del Esp\u00edritu Santo con ellos no evitar\u00eda el odio y las persecuciones del mundo, pero les fortalecer\u00eda para que no tropezaran. Despu\u00e9s de salir Jes\u00fas habr\u00eda mucha presi\u00f3n sobre los ap\u00f3stoles; por eso, les exhortaba y consolaba con estas advertencias y promesas. Tendr\u00edan que ser muy fuertes porque ser\u00edan bautizados con el bautismo de sufrimiento (<span>Mat 20:23<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jua 16:4<\/span>; <span class='bible'>Jua 15:11<\/span>; <span class='bible'>Mat 11:6<\/span>; <span class='bible'>Mat 13:21<\/span>, <span class='bible'>Mat 13:57<\/span>; <span class='bible'>Mat 24:10<\/span>; <span class='bible'>Mat 26:31-33<\/span>; <span class='bible'>Rom 14:21<\/span>; <span class='bible'>Flp 1:10<\/span>; <span class='bible'>1Pe 2:8<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas conforta a sus disc\u00edpulos con la promesa del Esp\u00edritu Santo, y su ascensi\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 16:1-22<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>asegura que las oraciones hechas en su nombre ser\u00e1n contestadas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 16:23-32<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>paz en Cristo, y aflicci\u00f3n en el mundo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 16:33<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">teng\u00e1is tropiezo:<\/span>\u00a0El rechazo del mundo deber\u00eda confirmar, no debilitar, nuestra fe. Ambas predicciones del vers\u00edculo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 16:2<\/span><\/span>\u00a0se cumplieron en la vida de los ap\u00f3stoles.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 16.<br \/>\n E l cap\u00edtulo 16, en continuaci\u00f3n de problem\u00e1tica literaria, como se expuso al comienzo del cap\u00edtulo 15, se entronca conceptualmente con 15:18-21, en que se anuncian las persecuciones a los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Anuncio de la persecuci\u00f3n a los disc\u00edpulos, 16:1-4.<br \/>\n1 Esto os he dicho para que no os escandalic\u00e9is. 2 Os echar\u00e1n de la sinagoga; pues llega la hora en que todo el que os quite la vida pensar\u00e1 prestar un servicio a Dios. 3 Y esto lo har\u00e1n porque no conocieron al Padre ni a m\u00ed. 4 Pero yo os he dicho estas cosas para que, cuando llegue la hora, os acord\u00e9is de ellas y de que Yo os las he dicho; pero esto no os lo dije desde el principio porque estaba con vosotros.<\/p>\n<p>Cristo les anuncia la persecuci\u00f3n por causa suya. El horizonte de estas persecuciones es jud\u00edo: \u201cos echar\u00e1n de la sinagoga,\u201d no en sentido local, sino de la congregaci\u00f3n de Israel !. Y como la \u201chora\u201d de Dios para la expansi\u00f3n mesi\u00e1nica llega, llegar\u00e1 tambi\u00e9n la persecuci\u00f3n al m\u00e1ximum: la muerte. Directamente las palabras son dirigidas a los ap\u00f3stoles para la hora de su \u201causencia,\u201d pero el contenido doctrinal tiene mayor amplitud. La \u201cexcomuni\u00f3n\u201d de la comunidad jud\u00eda era practicada desde la vuelta de la cautividad (Esd 10:8). Ten\u00eda diversos grados; el \u00faltimo llevaba anejo la interdicci\u00f3n de todo para el \u201cexcomulgado.\u201d Son las persecuciones que por falso celo hizo Saulo de Tarso. Es el motivo de falso celo por el que se mata a San Esteban (Hec 6:8ss) y sobre el 44 a Santiago el Mayor (Hec 12:1ss).<br \/>\n\tY con este falso celo creer\u00e1n prestar \u201cun servicio a Dios.\u201d El t\u00e9rmino usado (\u03bb\u03b1\u03c4\u03c1\u03b5\u03b9\u03b1\u03bd  \u03c0\u03c1\u03bf\u03c3\u03c6\u03ad\u03c1\u03b5\u03b9\u03bd  \u03c4\u03c9  \u03b8\u03b5\u03ce ) significa ofrecer un acto de culto lit\u00fargico. En la literatura rab\u00ednica se lee: \u201cAl que derrama la sangre de los imp\u00edos se le ha de considerar como si hubiese ofrecido un sacrificio.\u201d 2 Tal es la paradoja del fanatismo de Israel contra los seguidores del Hijo de Dios.<br \/>\n\tEl motivo de hacer esto es la ceguera culpable, tantas veces expuesta o aludida en Jn, por no haber conocido ni al Hijo ni al Padre, que le envi\u00f3.<br \/>\n\tLa advertencia &#8211; prof\u00e9tica &#8211; que les hace, tiene para ellos un sentido apolog\u00e9tico: que no se \u201cescandalicen\u201d a la hora de su cumplimiento. Cuando los poderes de la tierra los persigan, que sepan que Cristo se lo anunci\u00f3; no es fracaso en su doctrina, es la permisi\u00f3n del plan del Padre. As\u00ed les anuncia la persecuci\u00f3n y el triunfo, o mejor, el triunfo por la persecuci\u00f3n.<br \/>\n\tAntes, \u201cdesde el principio,\u201d no les anunci\u00f3 esto porque estaba \u00e9l con ellos, y este vaticinio es sobre la suerte de ellos en la hora de su \u201causencia.\u201d Si aparecen vaticinios de persecuciones en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a (Mat 5:11; Luc 6:22), en la instrucci\u00f3n a los Doce (Mat 10:16-19) y a los disc\u00edpulos (Luc 12:4) y en el Apocalipsis sin\u00f3ptico (Mat 24:9 par.), no son obst\u00e1culo a esta afirmaci\u00f3n de ahora; porque varios de estos anuncios est\u00e1n agrupados artificiosamente y otros no est\u00e1n lejanos, en su anuncio, de los d\u00edas de la pasi\u00f3n. De ah\u00ed que el t\u00e9rmino \u201cdesde el principio\u201d no tenga una interpretaci\u00f3n estricta desde su \u201cvocaci\u00f3n\u201d al apostolado; ni el momento de decirse esto en este discurso excluye el que no se les hubiese dicho, m\u00e1s o menos claramente, en otras ocasiones. Pero su presencia no exig\u00eda dec\u00edrselo o record\u00e1rselo con el apremio apolog\u00e9tico de su inminente partida.<\/p>\n<p>Significado de la venida del Par\u00e1clito,Mat 16:5-15.<br \/>\n\tTambi\u00e9n en este cap\u00edtulo se habla del Par\u00e1clito, aunque m\u00e1s ampliamente que en los cap\u00edtulos 14 y 15; y precisamente de su acci\u00f3n \u201ctestificadora\u201d y \u201cdocente.\u201d Pero m\u00e1s extensa y m\u00e1s matizada.<\/p>\n<p>5 Mas ahora voy al que me ha enviado, y nadie de vosotros me pregunta: \u00bfAdonde vas? 6 Antes, porque os habl\u00e9 estas cosas, vuestro coraz\u00f3n se llen\u00f3 de tristeza. 7 Pero os digo la verdad: os conviene que Yo me vaya. Porque, si no me fuere, el Par\u00e1clito no vendr\u00e1 a vosotros; pero, si me fuere, os lo enviar\u00e9. 8Y el viniendo, \u00e9ste arg\u00fcir\u00e1 al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9 De pecado, porque no creen en m\u00ed; 10 de justicia, porque voy al Padre y no me ver\u00e9is m\u00e1s; 11 de juicio, porque el pr\u00edncipe de este mundo est\u00e1 ya juzgado. 12 Muchas cosas tengo a\u00fan que deciros, mas no pod\u00e9is llevarlas ahora; 13pero cuando viniere aqu\u00e9l, el Esp\u00edritu de verdad, os guiar\u00e1 hacia la verdad completa, porque no hablar\u00e1 de s\u00ed mismo, sino que hablar\u00e1 lo que oyere y os comunicar\u00e1 las cosas venideras. 14 EL me glorificar\u00e1, porque tomar\u00e1 de lo m\u00edo y os lo dar\u00e1 a conocer. Todo cuanto tiene el Padre es m\u00edo; 15 por esto os he dicho que tomar\u00e1 de lo m\u00edo y os lo dar\u00e1 a conocer.<\/p>\n<p>Necesidad de la ausencia de Cristo para que se env\u00ede el Esp\u00edritu Santo (v.5-7). &#8211; Antes les habl\u00f3 de su ida al Padre, y se entristecieron, como se vio anteriormente. En los cap\u00edtulos 13 y 14 les anunci\u00f3 su partida (Mat 13:36; Mat 14:5); y en el 14 hay un di\u00e1logo con algunos ap\u00f3stoles sobre el sentido de su partida. Y ahora que habla de nuevo sobre lo mismo, no se extra\u00f1an. Son procedimientos redaccionales, probablemente temas retractados, como se dijo, en que se omiten o trasladan cosas de su propio contexto ante una perspectiva determinada. La expresi\u00f3n \u201cninguno de vosotros me pregunta.\u201d equivale a \u201cahora vosotros no me pregunt\u00e1is m\u00e1s\u201d (Lagrange). En griego neotestamentario, la part\u00edcula m\u00e1s es frecuentemente omitida en la locuci\u00f3n: \u201cno. M\u00e1s.\u201d 3<br \/>\n\tEn el plan del Padre, la \u201causencia\u201d de Cristo es condici\u00f3n no s\u00f3lo para la \u201cvenida\u201d del Esp\u00edritu Santo, sino para que el mismo Cristo lo \u201cenv\u00ede.\u201d<br \/>\n\t\u201cEste primer rasgo basta para se\u00f1alar la divinidad del que es objeto de esta promesa; s\u00f3lo Dios puede ser aquel cuya venida es tan preciosa, que es uno dichoso compr\u00e1ndola al precio mismo de la ausencia de Cristo\u201d 4.<br \/>\n\tLa acci\u00f3n \u201cacusadora\u201d del Esp\u00edritu contra el \u201cmundo\u201d (\u03c5 .8-11). La venida del Esp\u00edritu trae primeramente una misi\u00f3n fiscalizadora y condenatoria. Esta ofensiva del Esp\u00edritu contra el \u201cmundo\u201d malo va a ser triple. El pensamiento se expresa con una serie de matizaciones de un tema fundamental, que casi viene a ser un peque\u00f1o cl\u00edmax conceptual.<br \/>\n\t\u201cDe pecado, porque no creen en m\u00ed.\u201d Este fue el gran pecado de Israel: cerrar culpablemente los ojos a la Luz (Jua 3:2.19; Jua 8:46; Jua 15:22.24; Jua 9:41).<br \/>\n\t\u201cDe justicia, porque voy al Padre y no me ver\u00e9is.\u201d La venida del Par\u00e1clito va a ser la venida del gran defensor de la verdad de Cristo: hacerle \u201cjusticia.\u201d Todo su \u201cmensaje\u201d quedaba garantizado con la gran efusi\u00f3n de la venida del Par\u00e1clito, que El promet\u00eda. Pentecost\u00e9s fue la prueba de la verdad del \u201cmensaje\u201d del Hijo, rubricado con la promesa que hizo de enviar el Esp\u00edritu Santo. Y la prueba de que estaba con el Padre. Y como una secuencia de esta misma garant\u00eda es que ya no \u201cver\u00edan en adelante\u201d de una manera normal a Cristo. Su ausencia era el precio del env\u00edo que hac\u00eda 5.<br \/>\n\t\u201cDe juicio, porque el pr\u00edncipe de este mundo ya est\u00e1 condenado.\u201d El \u201cpr\u00edncipe de este mundo\u201d es Satan\u00e1s. El es el que establece la lucha escatol\u00f3gica de las tinieblas contra la Luz, moviendo a los hombres a ser hostiles al imperio del Mes\u00edas. Pero al venir el Esp\u00edritu, viene la prueba de que el \u201cmensaje\u201d redentor de Cristo estaba hecho, y, por tanto, el imperio sat\u00e1nico vencido, \u201cjuzgado,\u201d en el sentido de \u201ccondenado.\u201d La hora escatol\u00f3gica final no ser\u00e1 m\u00e1s que la expulsi\u00f3n definitiva de Satan\u00e1s de su imperio temporal en el \u201cmundo\u201d (Jua 12:31; Jua 16:33). La \u201ccondena\u201d de Satan\u00e1s es el triunfo de la \u201cjusticia\u201d de Cristo.<br \/>\n\tEsta \u201cvenida\u201d del Esp\u00edritu, que trae esta misi\u00f3n tan concreta, \u00bfse refiere s\u00f3lo a Pentecost\u00e9s o tiene una proyecci\u00f3n indefinida?<br \/>\n\tLa promesa de esta venida se refiere, como auditorio inmediato, a los ap\u00f3stoles (v.16c) y, con relaci\u00f3n a un momento determinado, a la actitud del mundo jud\u00edo, al cual expuso Cristo directamente su \u201cmensaje,\u201d y a su reacci\u00f3n ante \u00e9l: \u201cporque no creen en m\u00ed\u201d (v.9). Pero el contenido doctrinal de la misma lleva una proyecci\u00f3n m\u00e1s universal. Se ve ya esto en el mismo Pentecost\u00e9s, en el prodigio de la \u201cglosolalia,\u201d en que la acci\u00f3n del Esp\u00edritu testifica la verdad de Cristo ante gentes de la di\u00e1spora que estaban en Jerusal\u00e9n (Hec 2:5-12). Esta amplitud se continuar\u00e1 luego en la Iglesia con toda la acci\u00f3n del Esp\u00edritu: no hace ella siempre otra cosa que testificar la verdad de Cristo. Y los \u201ccarismas\u201d del Esp\u00edritu fueron uno de los medios que contribuyeron a la expansi\u00f3n, a los comienzos del cristianismo, y establecimiento de la \u201cverdad\u201d de Cristo (cf. Gal 3:1-5).<br \/>\n\tLa acci\u00f3n docente &#8211; \u201creveladora\u201d del Esp\u00edritu a los ap\u00f3stoles (v.12-15). &#8211; La acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo sobre los ap\u00f3stoles contin\u00faa explicit\u00e1ndose ahora en una funci\u00f3n \u201creveladora.\u201d<br \/>\n\tCristo quer\u00eda completar su ense\u00f1anza sobre sus ap\u00f3stoles, pero no puede \u201cahora,\u201d porque no podr\u00edan comprender ni recibir \u00fatilmente estas ense\u00f1anzas sublimes. A pesar de tener el mejor Maestro, su rudeza, su estado de gentes sencillas e imbuidas en el ambiente jud\u00edo, y, sobre todo, la sublimidad de las ense\u00f1anzas, no les permit\u00eda recibirlas entonces. Necesitaban una transformaci\u00f3n radical, que estaba reservada, en el plan del Padre, a Pentecost\u00e9s, como momento inicial de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu en ellos.<br \/>\n\tPor eso, cuando venga el Par\u00e1clito, los \u201cconducir\u00e1 a la verdad toda entera\u201d<br \/>\n\t(\u03b5?\u03c2 \u03c4\u03b7\u03bd \u03ac\u03bb\u03ae\u03b8\u03b5\u03b9\u03b1\u03bd \u03c0\u03b4\u03c3\u03b1\u03bd).<br \/>\n\t\tEl t\u00e9rmino usado aqu\u00ed para llevarlos o hacerles comprender es \u201cguiar en el camino (\u00bf\u03b4\u03b7\u03b3\u03ad\u03c9 ): los llevar\u00e1 \u201ca la verdad toda entera.\u201d 6<br \/>\n\tLa raz\u00f3n de esto es que les hac\u00eda falta la acci\u00f3n del Esp\u00edritu para comprender la plenitud de la ense\u00f1anza de Cristo; pues el Esp\u00edritu Santo \u201cno hablar\u00e1\u201d de s\u00ed mismo, sino que hablar\u00e1 lo que \u201coyere,\u201d \u201cporque tomar\u00e1 de lo m\u00edo y os lo dar\u00e1 a conocer.\u201d<br \/>\n\t\tEl Par\u00e1clito les \u201crecordar\u00e1\u201d (\u03cd\u03c0\u03bf\u03bc  \u03bd\u03ae\u03c3\u03b5\u03b9 ) todo lo que Yo os he dicho (Jua 14:26), es decir, \u201ctomar\u00e1\u201d las ense\u00f1anzas de Cristo y se las har\u00e1 comprender en la plenitud conveniente, llev\u00e1ndoles as\u00ed \u201ca la verdad completa\u201d de su ense\u00f1anza.<br \/>\n\t\tComo una garant\u00eda trinitaria, final, dir\u00e1 Cristo que toda su doctrina es del Padre. \u201cTodo cuanto tiene el Padre es m\u00edo\u201d (v.14), parece restringirse aqu\u00ed al orden doctrinal; es toda la doctrina que el Padre le entreg\u00f3 para comunicarla en su \u201cmensaje.\u201d Por eso es una posesi\u00f3n mutua. Y, siendo su doctrina del Padre y llev\u00e1ndola a plenitud el Esp\u00edritu, la doctrina de Cristo es, en realidad, esa \u201cverdad toda entera\u201d (v.12-15).<br \/>\n\t\tEl contexto del evangelio de Jn sugiere que, mejor que a una revelaci\u00f3n absolutamente nueva de verdades hecha por el Esp\u00edritu, se refiere a una mayor penetraci\u00f3n de las verdades reveladas por Cristo a los ap\u00f3stoles (Jua 15:15; Jua 17:8.14; cf. Mat 28:19.20).<br \/>\n\t\tEn esta acci\u00f3n iluminadora del Esp\u00edritu se destaca concretamente que \u201cos anunciar\u00e1 las cosas venideras\u201d (v.13). Encuadrado esto en las ense\u00f1anzas de Cristo, probablemente se refiere este sentido prof\u00e9tico a que el Esp\u00edritu Santo \u201cles revelar\u00e1 el nuevo orden de cosas, que tiene su origen en la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo\u201d 7.<br \/>\n\tUna \u00faltima cuesti\u00f3n es saber si este llevar \u201ca la verdad toda entera\u201d se refiere s\u00f3lo a los ap\u00f3stoles o es promesa hecha aqu\u00ed, en este pasaje, a la Iglesia. El paralelo con Jua 14:26 hace ver que esta frase forma parte de un contexto m\u00e1s amplio, que conduce, all\u00ed como aqu\u00ed, a la valoraci\u00f3n de un contenido m\u00e1s universal 8.<\/p>\n<p>Tristeza y gozo que tendr\u00e1n los disc\u00edpulos a causa de Cristo,Jua 16:16-22.<br \/>\n16 Todav\u00eda un poco, y ya no me ver\u00e9is; y todav\u00eda otro poco, y me ver\u00e9is. 17 Dij\u00e9ronse entonces algunos de los disc\u00edpulos: \u00bfQu\u00e9 es esto que nos dice: Todav\u00eda un poco, y no me ver\u00e9is; y todav\u00eda otro poco, y me ver\u00e9is? Y \u00bfporque voy al Padre? 18 Dec\u00edan, pues: \u00bfQu\u00e9 es esto que dice: Un poco? No sabemos lo que dice. 19 Conoci\u00f3 Jes\u00fas que quer\u00edan preguntarle, y les dijo: \u00bfDe esto inquir\u00eds entre vosotros, porque os he dicho: Todav\u00eda un poco, y no me ver\u00e9is; y todav\u00eda otro poco, y me ver\u00e9is? 20 En verdad, en verdad os digo que llorar\u00e9is y os lamentar\u00e9is, y el mundo se alegrar\u00e1; vosotros os entristecer\u00e9is, pero vuestra tristeza se volver\u00e1 en gozo. 21 La mujer, cuando pare, siente tristeza, porque llega su hora; pero, cuando ha dado a luz un hijo, ya no se acuerda de la tribulaci\u00f3n, por el gozo que tiene de haber venido al mundo un hombre. 22 Vosotros, pues, ahora ten\u00e9is tristeza; pero de nuevo os ver\u00e9, y se alegrar\u00e1 vuestro coraz\u00f3n, y nadie ser\u00e1 capaz de quitaros vuestra alegr\u00eda.<\/p>\n<p>En forma alg\u00fan tanto velada les habla de su muerte y resurrecci\u00f3n. Despu\u00e9s de las ense\u00f1anzas que sobre esto les hizo en su vida p\u00fablica, los ap\u00f3stoles deber\u00edan haberlo comprendido, pero aparecen con la incomprensi\u00f3n con que se muestran en otras ocasiones, sobre todo ante el anuncio de grandes misterios. Alegan tambi\u00e9n como incomprensi\u00f3n el que anuncia su ida al Padre. Jn inserta aqu\u00ed escenas an\u00e1logas, pero pertenecientes a una \u00e9poca muy anterior al discurso de la cena (c.13 y 14), puesto que en los cap\u00edtulos 14 y 15 se habla con claridad de esto.<br \/>\n\tLes ilustra la tristeza y gozo que van a tener por su muerte y resurrecci\u00f3n, con la comparaci\u00f3n, tan usual en el Antiguo Testamento (Isa 66:7-14, etc.), sobre el dolor en el alumbramiento y el olvido del mismo ante el gozo del hijo nacido. \u00bfPuede haber en esta frase sugerencias mesi\u00e1nicas? Ahora tienen &#8211; acaso se barajan contextos distintos o redacciones alg\u00fan tanto acopladas &#8211; dolor por el anuncio de su muerte; pero a la hora de la resurrecci\u00f3n, pues se ver\u00e1n mutuamente en las apariciones siguientes a la resurrecci\u00f3n, el gozo por efecto de la certeza de la misma ser\u00e1 insospechado, en lo que significaba de afectivo y apolog\u00e9tico. Precisamente Lc, describiendo la aparici\u00f3n de Cristo resucitado a los Once, dir\u00e1 que casi no cre\u00edan \u201cen fuerza del gozo\u201d (Luc 24:41; Mat 28:8), y ser\u00e1 tan hondo y definitivo, que \u201cnadie ser\u00e1 capaz de quitaros vuestra alegr\u00eda.\u201d Este gozo fue el culmen apolog\u00e9tico para su apostolado (1Co 15:14) 9.<\/p>\n<p>Anuncia nuevas promesas. 16:23-33.<br \/>\n\tEn esta secci\u00f3n se agrupan promesas que les hace para los d\u00edas de su \u201causencia\u201d; promesas de optimismo, salvo el anuncio de su defecci\u00f3n en Getseman\u00ed. Varias sentencias ya fueron dichas en otros pasajes.<\/p>\n<p>23 En aquel d\u00eda no me preguntar\u00e9is nada; en verdad, en verdades digo: Cuanto pidiereis al Padre os lo dar\u00e1 en mi nombre. 24 Hasta ahora no hab\u00e9is pedido nada en mi nombre; pedid y recibir\u00e9is, para que sea cumplido vuestro gozo. 2S Esto os lo he dicho en par\u00e1bolas; llega la hora en que ya no os hablar\u00e9 m\u00e1s en par\u00e1bolas, antes os hablar\u00e9 claramente del Padre. 26 Aquel d\u00eda pedir\u00e9is en mi nombre, y no os digo que Yo rogar\u00e9 al Padre por vosotros, 27pues el mismo Padre os ama, porque vosotros me hab\u00e9is amado y cre\u00eddo que Yo he salido de Dios. 28 Sal\u00ed del Padre y vine al mundo; de nuevo dejo el mundo y me voy al Padre. 29 Dij\u00e9ronle los disc\u00edpulos: Ahora hablas claramente y no dices par\u00e1bola alguna. 30 Ahora sabemos que conoces todas las cosas y que no necesitas que nadie te pregunte; en esto creemos que has salido de Dios. 31 Respondi\u00f3les Jes\u00fas: \u00bfAhora cre\u00e9is? 32 He aqu\u00ed que llega la hora, y ya es llegada, en que os dispersar\u00e9is cada uno por su lado y a m\u00ed me dejar\u00e9is solo; pero no estoy solo, porque el Padre est\u00e1 conmigo. 33 Esto os lo he dicho para que teng\u00e1is paz en m\u00ed; en el mundo hab\u00e9is de tener tribulaci\u00f3n; pero confiad, Yo he vencido al mundo.<\/p>\n<p>La revelaci\u00f3n m\u00e1s clara (v.23-25). &#8211; La primera promesa que les hace Cristo a los ap\u00f3stoles es que ser\u00e1 \u201cen aquel d\u00eda.\u201d La frase es de tipo prof\u00e9tico, y se refiere a un per\u00edodo (Hec 2:17, etc.). Este se inaugura en Pentecost\u00e9s. No se refiere a los cuarenta d\u00edas en que, despu\u00e9s de resucitado, les habl\u00f3 del reino (Act c.3; Jua 21:12). Es todo el per\u00edodo que comienza en Pentecost\u00e9s, para continuarse indefinidamente.<br \/>\n\tMuchas veces tuvo que hablar en forma figurada, en \u201cpar\u00e1bolas\u201d; traducci\u00f3n del hebreo mashal, que es todo tipo de lenguaje figurado o sapiencial. La grandeza del tema y la rudeza de ellos hizo a Cristo utilizar este sistema pedag\u00f3gico. Pero \u201cen aquel d\u00eda\u201d ya les hablar\u00e1 claramente del Padre. El Esp\u00edritu Santo, que les enviar\u00e1, les iluminar\u00e1 de tal manera que no necesitar\u00e1n preguntarle nada, porque estar\u00e1n suficientemente ilustrados, por las luces del Esp\u00edritu, para conocer \u00f3ptimamente al Padre. Se cumple as\u00ed lo del profeta: \u201cVienen d\u00edas. en que no tendr\u00e1n que ense\u00f1arse unos a otros, diciendo: \u201cConoced a Yahv\u00e9,\u201d sino que todos me conocer\u00e1n, desde los peque\u00f1os hasta los grandes\u201d (ler 31:31-34) 10.<br \/>\n\tEl tema de las \u201cpar\u00e1bolas\u201d &#8211; mashal &#8211; planteado por los sin\u00f3pticos (Mt c.13 par.) es un problema a\u00fan en estudio, pero debe de responder, especialmente, a la dificultad del contenido doctrinal; entonces, su claridad y comprensi\u00f3n espera el \u201cenv\u00edo\u201d del Esp\u00edritu Santo por Cristo en Pentecost\u00e9s.<br \/>\n\tEl poder de su oraci\u00f3n en \u201caquel d\u00eda\u201d (v.23b.24.26). &#8211; Cristo les invita tambi\u00e9n, en \u201caquel d\u00eda\u201d (v.26), el per\u00edodo antes citado, a que pidan al Padre en \u201csu nombre.\u201d Este est\u00e1 en los semitas por persona. Han de rogar al Padre por la fe en Cristo, el Hijo de Dios encarnado. Hasta ahora ellos sab\u00edan el gran poder intercesor de Cristo (Jua 11:22). Pero no lo hab\u00edan puesto a El como intercesor, no hab\u00edan pedido en su \u201cnombre\u201d de Hijo de Dios encarnado.<br \/>\n\tPero El les garantiza el \u00e9xito de su oraci\u00f3n as\u00ed hecha al Padre de lo \u201cque pidiereis.\u201d Como en otros pasajes (Jua 14:13.14), por el \u201cparalelismo\u201d de estos contextos, es una enunciaci\u00f3n de tipo \u201csapiencial,\u201d que supone restricciones o condiciones con las que ha de entenderse. Tal es tambi\u00e9n su formulaci\u00f3n \u201csapiencial\u201d en los sin\u00f3pticos (Mat 7:7-11 par.). La misma conclusi\u00f3n de esta ense\u00f1anza: que pidan en su nombre \u201cpara que vuestro gozo sea cumplido,\u201d hace ver que esta oraci\u00f3n ser\u00e1 escuchada dentro de la finalidad que aqu\u00ed se establece: \u201cpara que su gozo sea cumplido.\u201d \u00bfCu\u00e1l es \u00e9ste? Esta frase aparece con perspectivas distintas en Jn (Jua 15:11; Jua 17:13). Pero si, \u201cen aquel d\u00eda,\u201d ya iluminados por el nuevo estado de cosas, tendr\u00e1n el gozo cumplido al ser escuchados por pedir en el \u201cnombre\u201d de Cristo, supone esto que lo que piden los ap\u00f3stoles est\u00e1 en consonancia con este nuevo estado de cosas y con el Esp\u00edritu que entonces los mover\u00e1 en su actuaci\u00f3n.<br \/>\n\tY como nueva garant\u00eda, les dice que no necesitar\u00e1n que El \u201cruegue\u201d por ellos ante el Padre. No es que niegue la necesidad de su intercesi\u00f3n (Jua 15:5; Heb 7:25), sino que lo que les quiere destacar es la confianza y seguridad, siempre \u201cservatis servandis,\u201d con que deben hacer esta oraci\u00f3n en su \u201cnombre,\u201d pues deben saber que ya el Padre los \u201cam\u00f3,\u201d porque han cre\u00eddo en que El \u201cha salido (\u00bf\u03c2\u03b7\u03bb\u03b8\u03bf\u03bd ) de Dios.\u201d<br \/>\n\tNo es esto la eterna generaci\u00f3n en el seno de la Trinidad, sino la divinidad de Cristo, que, como Hijo de Dios, viene a la tierra encarnado, como se ve por el contexto en que retorna al Padre (Jr\u00ed 1:18; 6:22; 17:5.8.24).<br \/>\n\tEsto fue la ense\u00f1anza de Cristo en el intento del evangelista. Pero \u00bfcu\u00e1l fue la comprensi\u00f3n entonces de los ap\u00f3stoles? \u201cAhora\u201d dicen que habla claramente y no en \u201cpar\u00e1bolas.\u201d Aunque este pasaje, con su enf\u00e1tico \u201cahora,\u201d pudiera pertenecer a otra situaci\u00f3n cronol\u00f3gica, el problema de la comprensi\u00f3n en nada cambia. \u00bfHabr\u00edan podido comprender entonces la altura de este misterio? Es verdad que hay grados en ello. Pero algo les impresion\u00f3, hasta el punto de creer que hab\u00edan penetrado el misterio. Mas esta plenitud de inteligencia estaba prometida para m\u00e1s tarde, para la gran iluminaci\u00f3n que comenzar\u00eda en Pentecost\u00e9s. As\u00ed dice San Agust\u00edn: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 dicen ellos: Ahora hablas con claridad y no dices par\u00e1bolas (que se les volv\u00edan a ellos enigmas), sino porque sus palabras son par\u00e1bolas para quienes no las entienden, hasta el extremo de no entender que no las entienden?\u201d   11<br \/>\n\t Anuncio de la defecci\u00f3n de los ap\u00f3stoles (v.31-33). Este pasaje es extra\u00f1o. Los ap\u00f3stoles creen, gozosamente, comprender este lenguaje que no es en \u201cpar\u00e1bolas\u201d (v.29), cuando el lenguaje es, fundamentalmente, el mismo que us\u00f3 antes, en estos cap\u00edtulos (cf. Jua 13:36; Jua 14:2.5.19.27.30; Jua 16:5), y que los ap\u00f3stoles dicen que no entend\u00edan (Jua 16:17.18). \u00bfHay en ello alg\u00fan intento del evangelista? Parece que insistir en la necesidad de la \u201cvenida\u201d del Esp\u00edritu Santo.<br \/>\n\tPor eso, ante esta actitud, Cristo les dice: \u201c\u00bfAhora cre\u00e9is?\u201d \u00bfCu\u00e1l es el significado de esta frase? Alg\u00fan autor pens\u00f3 que una exclamaci\u00f3n de j\u00fabilo. Se encontrar\u00eda ante una profesi\u00f3n de fe en su filiaci\u00f3n divina; se dar\u00eda por satisfecho con esta profesi\u00f3n de los Once. Esto le bastaba por ahora; el Esp\u00edritu Santo acabar\u00eda de glorificarle en ellos 12.<br \/>\n\tSin embargo, no parece esto lo m\u00e1s probable. Primero porque esta revelaci\u00f3n ser\u00eda la luz pentecostal y porque la contraposici\u00f3n que inmediatamente se hace, anunci\u00e1ndoles la defecci\u00f3n que har\u00e1n de El, no parece orientar la interpretaci\u00f3n de la frase en este sentido.<br \/>\n\tAnte la creencia de haber comprendido la ense\u00f1anza, debieron de tener, con aquel gozo, un fondo y presunci\u00f3n humanos, como en otras ocasiones. As\u00ed la frase de Cristo est\u00e1 \u201cmatizada de blanda iron\u00eda e impregnada de compasiva tristeza\u201d 13. Y les anuncia su defecci\u00f3n de El, que se cumple en Getseman\u00ed.<br \/>\n\tPero, si ellos le abandonar\u00e1n cuando los poderes de la tierra le prendan, El est\u00e1 en la verdad, El no queda solo: se queda garantiz\u00e1ndole el Padre, que \u201cest\u00e1 conmigo.\u201d En boca de Cristo, estas palabras llevan toda la trascendencia de la filiaci\u00f3n divina.<br \/>\n\tEl v.33 se refiere a todo lo anteriormente dicho, entronc\u00e1ndose, sobre todo, con los pasajes anteriores en que se habla de persecuciones.<br \/>\n\tEl horizonte se ampl\u00eda: en el \u201cmundo\u201d malo, no s\u00f3lo en su ambiente jud\u00edo, tendr\u00e1n \u201cpersecuciones\u201d por causa de \u00e9l. Pero que no se conturben ni teman haber perdido la partida. Se lo avisa para que se gocen con su verdad y en la esperanza que les abri\u00f3. Se lo avisa \u201cpara que teng\u00e1is paz en m\u00ed.\u201d La paz que ya antes les prometi\u00f3: \u201cmi paz,\u201d que no es como la del \u201cmundo\u201d ( Jua 14:27). La paz, que, para los hebreos, incluye todo tipo de venturas, es sin\u00f3nimo de la m\u00e1s amplia felicidad 14. Que aqu\u00ed es que se sepan unidos a \u00e9l; con los \u201ctres\u201d morando en ellos, y sabiendo que El y el Padre los aman. Y que tengan, en su derrota, la certeza de su victoria: \u201cporque Yo he vencido al mundo\u201d malo 15. Se ven ya actuar las persecuciones contra la Iglesia naciente.<\/p>\n<p> 1 Complementario A Jua 9:22. &#8211; 2 Lagrange, Le Messianisme. (1909) P.294; Bonsirven, Textes Rabbiniques.  (1955) P.2 N.5; Midrash Sobre Num 25:30; Cf. Strack-B., O.C., Ii P.565. &#8211; 3 Jo\u00fcon, En Recher. Scien. Relig. (1928) 500ss. &#8211; 4 Lebreton, La Vie Et L&#8217;ensegnement. Vers. Esp. (1942) Ii P.220. &#8211; 5 Lagrange, \u00e9vang. S. St. Jean (1927) P.419. &#8211; 6 Sobre Las Variantes Cr\u00edticas, En Ac. O Dat.: \u201cA La Verdad Toda Entera\u201d O \u201cEn La Verdad Toda Entera,\u201d Cuya Lectura En Ac. Es La L\u00f3gica Y La Diplom\u00e1ticamente Mejor Sostenida, Cf. Nestle, \u039d . \u03a4 . Graece El Latine, Ap. Cr\u00edt. A Jua 16:13. &#8211; 7 Mollat, L&#8217;\u00e9vang. S. S\u00ed. Jean, En La Sainte Bible De J\u00e9rusalem (1953) P.170. &#8211; 8 Huby, Le Discours De Jes\u00fas Apres La Cene (1942) P.98; Lagrange, \u00e9vang.  S St Jean (1927) P.424-425; Cf. comentario A Jua 14:26; L. J. Lutkemeyer The Role Of The Paracleto (Job 16:7-15): Cath.  Bibl. Quart. (1946) 220-229.259-275; J. Glblet, Les Promesses De L&#8217;esprit Et La Mission Des Apotres Dans Les Evangiles: Tren. (1956) P.5-43; P. Bella M. De D., Lo Spirito Santo Nel Quarto Vangelo: E. Carm.  (1956) 401-527; J. Goitia, La Noci\u00f3n Din\u00e1mica Del Pneuma En Los Libros Sagrados: Est. B\u00edbl. (1956) 148-185.341-380 (1957) P.L 15-159; G. Saldarini-G. Blffi, Le Tre Persone Divine Nel N.T.: Scuol.  Catt. (1959) P.241-277; F. Mussner, Die Johanneischen \u03a1arakletpr\u00fccfu-Una Die Apostolische Tradition: Bibl.  Zeitsch. (1961) 36-70. &#8211; 9 Huby, Le Discours De Jes\u00fas Apres La Cene (1942) P.101. &#8211; 10 Huby, Le Discours. Apres La Cene (1942) P.101. &#8211; 11 San Agust\u00edn, In Evang. Lo. Tract. Tr.103 ( Bar 100:1957) P.583; Lagrange, \u00e9vang. S. St. Jean (1927) P.432. &#8211; 12 Godet, The Cospel Of St. John, H.L. &#8211; 13 Bover, Comentario Al Serm\u00f3n De La Cena (1951) P.172. &#8211; 14 Vargha, en Verb. Dom. (1928) 371. &#8211; 15 M. De Tuya, Del Cen\u00e1culo al Calvano (1962) p.212-239.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Estas cosas.<\/b> Se refiere a lo que acaba de decir en <span class='bible'>Jua 15:18-25<\/span>. <b>tropiezo.<\/b> Esta palabra sugiere la idea de una trampa. El odio del mundo era tal que har\u00eda todo lo posible por poner trampas y aniquilar a los disc\u00edpulos en un esfuerzo por frenar su testimonio de Jes\u00fas como Mes\u00edas e Hijo de Dios. Jes\u00fas no quer\u00eda que esto los tomara por sorpresa (v. <span class='bible'>Jua 16:4<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En estos cap\u00edtulos restantes antes de su crucifixi\u00f3n, el registro muestra a Jes\u00fas dedicado por completo a sus propios disc\u00edpulos. Mientras que los cap\u00edtulos <span class='bible'>Jua 1:1-51<\/span>; <span class='bible'>Jua 2:1-25<\/span>; <span class='bible'>Jua 3:1-36<\/span>; <span class='bible'>Jua 4:1-54<\/span>; <span class='bible'>Jua 5:1-47<\/span>; <span class='bible'>Jua 6:1-71<\/span>; <span class='bible'>Jua 7:1-53<\/span>; <span class='bible'>Jua 8:1-59<\/span>; <span class='bible'>Jua 9:1-41<\/span>; <span class='bible'>Jua 10:1-42<\/span>; <span class='bible'>Jua 11:1-57<\/span>; <span class='bible'>Jua 12:1-50<\/span> se centran en el rechazo de Jes\u00fas por parte de la naci\u00f3n (cp. <span class='bible'>Jua 1:11<\/span>), los cap\u00edtulos <span class='bible'>Jua 13:1-38<\/span>; <span class='bible'>Jua 14:1-31<\/span>; <span class='bible'>Jua 15:1-27<\/span>; <span class='bible'>Jua 16:1-33<\/span>; <span class='bible'>Jua 17:1-26<\/span> se enfocan en aquellos que s\u00ed le recibieron (vea <span class='bible'>Jua 1:12<\/span>). A partir del cap\u00edtulo <span class='bible'>Jua 13:1-38<\/span>, Jes\u00fas se abstuvo por completo del ministerio p\u00fablico para ejercer un ministerio privado que benefici\u00f3 a quienes lo hab\u00edan recibido. Los cap\u00edtulos <span class='bible'>Jua 13:1-38<\/span>; <span class='bible'>Jua 14:1-31<\/span>; <span class='bible'>Jua 15:1-27<\/span>; <span class='bible'>Jua 16:1-33<\/span>; <span class='bible'>Jua 17:1-26<\/span> fueron hablados por Jes\u00fas a manera de despedida en la noche de su traici\u00f3n y arresto, con el fin de comunicar a sus seguidores el legado futuro que se dispon\u00eda a dejarles (caps. <span class='bible'>Jua 13:1-38<\/span>; <span class='bible'>Jua 14:1-31<\/span>; <span class='bible'>Jua 15:1-27<\/span>; <span class='bible'>Jua 16:1-33<\/span>), y tambi\u00e9n para orar por ellos (cap. <span class='bible'>Jua 17:1-26<\/span>). Solo faltaba un d\u00eda para que llegara la cruz.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t16:1 Estas cosas os he hablado, &#8212; Esta expresi\u00f3n se encuentra varias veces en estos cap\u00edtulos: 14:25; 15:11; 16:1, 4, 6, 25, 33. \u00abEstas cosas\u00bb incluyeron la traici\u00f3n de Judas, la negaci\u00f3n de Pedro, la muerte de Jes\u00fas, la culpa del mundo perseguidor, y la promesa de la venida de otro Consolador (el Esp\u00edritu Santo). Jes\u00fas dirigi\u00f3 su atenci\u00f3n al sufrimiento de los perseguidos para que estuvieran bien preparados y prevenidos en el tiempo dif\u00edcil que los aguardaba. Les habla con toda claridad de las privaciones a las que tendr\u00edan que someterse, de la labor que tendr\u00edan que sostener, de los sacrificios que tendr\u00edan que hacer, y de los sufrimientos que tendr\u00edan que soportar. Habr\u00eda mucha felicidad, pero ser\u00eda la dicha espiritual, con la promesa del gozo eterno en el mundo futuro, porque en este mundo Cristo era el \u00abvar\u00f3n de dolores, experimentado en quebranto\u00bb (Isa 53:3), y que ellos, como sus seguidores, estar\u00edan en el mismo mundo hostil en el cual El hab\u00eda sufrido (17:11).<br \/>\n\t&#8212; para que no teng\u00e1is tropiezo (6:61; Mat 5:29-30; Mat 11:6; Mat 13:21) . &#8212; Hab\u00eda peligro de tropiezo por causa del odio y las persecuciones del mundo (15:18-27). Antes de orar en Getseman\u00ed Jes\u00fas les dijo, \u00abTodos vosotros os escandalizar\u00e9is de m\u00ed esta noche; porque escrito est\u00e1: Herir\u00e9 al pastor, y las ovejas del reba\u00f1o ser\u00e1n dispersadas\u00bb (Mat 26:31). Surge la pregunta \u00bfpor qu\u00e9 les hizo esta advertencia, sabiendo que esa misma noche todos se escandalizar\u00edan? (Mat 26:31). Para recalcar la responsabilidad humana. Ellos estaban obligados a velar y orar para no caer en tentaci\u00f3n (Mat 26:41). Desde luego, la presencia del Esp\u00edritu Santo con ellos no evitar\u00eda el odio y las persecuciones del mundo, pero les fortalecer\u00eda para que no tropezaran. Despu\u00e9s de salir Jes\u00fas habr\u00eda mucha presi\u00f3n sobre los ap\u00f3stoles; por eso, les exhortaba y consolaba con estas advertencias y promesas. Tendr\u00edan que ser muy fuertes porque ser\u00edan bautizados con el bautismo de sufrimiento (Mat 20:23).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>ADVERTENCIA Y DESAF\u00cdO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 16:1-4<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>-Os he dicho todo esta por si os hacen tropezar en el camino. Os excomulgar\u00e1n de la sinagoga; s\u00ed, y hasta llegar\u00e1 el momento cuando cualquiera que os mate creer\u00e1 que Le est\u00e1 haciendo un servicio a Dios. Y todo eso lo har\u00e1n porque no han reconocido ni al Padre ni a M\u00ed. Pero os he dicho esto para que, cuando llegue el momento, os acord\u00e9is de que ya os lo hab\u00eda dicho Yo.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Para cuando estaba escribiendo Juan era inevitable que algunos cristianos se hubieran apartado, porque la persecuci\u00f3n ya se hab\u00eda desencadenado sobre la Iglesia. El <em>Apocalipsis <\/em>condena a los cobardes entre otros muchos culpables de diversos pecados <em>(<\/em><span class='bible'>Ap 21:8<\/span><em> ). <\/em>Cuando Plinio, el gobernador romano de Bitinia, estaba interrogando a algunos para ver si eran cristianos o no, escribi\u00f3 al emperador Trajano para decirle que algunos reconoc\u00edan \u00abque hab\u00edan sido cristianos, pero que hab\u00edan dejado de serlo hac\u00eda muchos a\u00f1os, algunos hac\u00eda veinte a\u00f1os.\u00bb Hasta en medio del hero\u00edsmo de la Iglesia Primitiva hubo algunos que no tuvieron bastante fe para resistir la persecuci\u00f3n, ni aguante para mantenerse fieles.<\/p>\n<p>Jes\u00fas lo previ\u00f3 todo, y lo advirti\u00f3 de antemano. No quer\u00eda que nadie pudiera decir que no sab\u00eda lo que le pod\u00eda esperar si se hac\u00eda cristiano. Cuando a Tyndale le estaban persiguiendo y sus enemigos iban a por su vida porque \u00e9l quer\u00eda darle a su pueblo la Biblia en ingl\u00e9s, dijo tranquilamente: \u00abJam\u00e1s esper\u00e9 otra cosa.\u00bb Jes\u00fas ofrec\u00eda la gloria, pero tambi\u00e9n la cruz.<br \/>Jes\u00fas habl\u00f3 de dos maneras en que perseguir\u00edan a Sus seguidores.<br \/>Ser\u00edan excomulgados de la sinagoga. Eso era algo terrible para un jud\u00edo. La sinagoga ocupaba un lugar clave en la vida jud\u00eda. Algunos de los rabinos llegaban hasta a decir que la oraci\u00f3n no era eficaz a menos que se ofreciera en la sinagoga. Pero a\u00fan hab\u00eda m\u00e1s. Puede que alg\u00fan gran erudito o te\u00f3logo se pudiera pasar sin compa\u00f1\u00eda humana, viviendo solo en compa\u00f1\u00eda de sus pensamientos y aventuras intelectuales; pero los disc\u00edpulos de Jes\u00fas eran gente normal y corriente; necesitaban compa\u00f1\u00eda. Necesitaban la sinagoga y su culto. Ser\u00eda terrible para ellos que los expulsaran y les cerraran todas las puertas. Algunas veces tenemos que aprender, como dijo Juana de Arco, que \u00abes mejor estar solo, con Dios.\u00bb Algunas veces, la soledad en la sociedad es el precio de la compa\u00f1\u00eda con Dios.<\/p>\n<p>Jes\u00fas tambi\u00e9n dijo que no faltar\u00edan quienes creyeran que Le estaban prestando un servicio a Dios matando a Sus seguidores. La palabra que se usa aqu\u00ed es latre\u00eda, que se suele referir al ministerio del sacerdote en el templo. Una de las tragedias de la religi\u00f3n ha sido que muchos cre\u00edan que estaban sirviendo a Dios cuando persegu\u00edan a los que consideraban herejes. Probablemente ninguno estuvo m\u00e1s convencido de que estaba sirviendo a Dios que Saulo, cuando estaba haciendo todo lo posible para acabar con los seguidores de Jes\u00fas <span class='bible'>Hch 26:9-11<\/span><em> ). Los Jueces y torturadores de la Inquisici\u00f3n protagonizaron un cap\u00edtulo vergonzoso de la Historia de Espa\u00f1a, pero estaban seguros de que estaban sirviendo a Dios cuando torturaban a los protestantes para que aceptaran lo que ellos consideraban la fe verdadera. Cre\u00edan que estaban tratando de salvar del infierno a aquellos condenados. \u00ab\u00a1Oh Libertad -dec\u00eda madame Roland-, qu\u00e9 de cr\u00edmenes se cometen en tu nombre!\u00bb Y eso se puede decir tambi\u00e9n de la religi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Eso sucede, como dijo Jes\u00fas, porque no reconocen a Dios. La tragedia de la Iglesia es que muchos se han afanado en propagar su idea de la religi\u00f3n; muchas veces se han cre\u00eddo que ellos <\/em>ten\u00edan el monopolio de la verdad y de la gracia de Dios. Y lo desesperante es que sigue pasando; esa es la barrera que impide la uni\u00f3n y la unidad entre las iglesias. Siempre existir\u00e1 la persecuci\u00f3n -aunque no necesariamente matando y torturando, pero s\u00ed excluyendo de la Casa de Dios- mientras haya quienes crean que s\u00f3lo hay un camino a Dios, que es, desde luego, el de ellos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas sab\u00eda tratar con las personas. De hecho, estaba diciendo: \u00abOs ofrezco la tarea m\u00e1s dif\u00edcil y arriesgada del mundo. Os ofrezco algo que os lacerar\u00e1 el cuerpo y os rasgar\u00e1 el coraz\u00f3n. \u00bfSois lo bastante valientes para aceptarlo?\u00bb Todo el mundo conoce la proclama de Garibaldi en el asedio de Roma de 1849, cuando ped\u00eda reclutas diciendo: \u00abNo os ofrezco soldada, ni cuartel, ni provisiones; os ofrezco hambre, sed, marchas agotadoras, batallas y muerte. \u00a1El que ame a su pa\u00eds de coraz\u00f3n y no de labios, que me siga!\u00bb Y le siguieron a millares. Cuando los espa\u00f1oles estaban conquistando Sudam\u00e9rica, Pizarro present\u00f3 a sus hombres una alternativa: Pod\u00edan tener la riqueza de Per\u00fa con sus peligros, o la relativa pobreza de Panam\u00e1 con su seguridad. Hizo una raya con la espada en la arena y dijo: \u00abCamaradas: a este lado el esfuerzo, el hambre, la falta de ropa, la tormenta, la deserci\u00f3n y la muerte; a este otro, la tranquilidad. All\u00ed est\u00e1 Per\u00fa con sus riquezas; all\u00ed, Panam\u00e1 con su pobreza. Que escoja cada hombre lo que le corresponde a un valiente castellano. En cuanto a m\u00ed, yo voy al Sur.\u00bb Se produjo un silencio y una vacilaci\u00f3n; y luego, un viejo piloto y doce soldados (\u00ablos trece de la fama\u00bb) cruzaron al lado de Pizarro. Fue con ellos con los que empez\u00f3 el descubrimiento y la conquista de Per\u00fa.<br \/>Jes\u00fas ofreci\u00f3, y todav\u00eda ofrece, no un camino f\u00e1cil, sino el camino de la gloria. Quiere personas que est\u00e9n dispuestas y con los ojos abiertos a aventurarlo todo por y con El.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 16<\/p>\n<p>c) La persecuci\u00f3n de la sinagoga (Jn\/16\/01-04a) <\/p>\n<p>1 \u00abOs he dicho esto para que no teng\u00e1is tropiezo. 2 Os echar\u00e1n de las sinagogas; m\u00e1s a\u00fan, llega la hora en que todo aquel que os mate, creer\u00e1 dar culto a Dios. 3 Y esto lo har\u00e1n, porque no han conocido ni al Padre ni a m\u00ed. 4 Sin embargo, os he dicho esto para que, cuando llegue esa hora, os acord\u00e9is de todo esto, porque yo os lo hab\u00eda dicho. No os lo dije desde el principio, porque yo estaba con vosotros.\u00bb <\/p>\n<p>Este pasaje describe una dificultad hist\u00f3rica concreta que evidentemente hizo sufrir a la comunidad jo\u00e1nica y que lleg\u00f3 a convertirse en uno de los problemas m\u00e1s graves del cristianismo primitivo, a saber, el rechazo del mensaje cristiano por parte de la comunidad creyente jud\u00eda. El enfrentamiento de juda\u00edsmo y cristianismo en la Iglesia primitiva resulta, en su perspectiva hist\u00f3rica, un proceso extremadamente complejo, que todav\u00eda est\u00e1 muy lejos de haber sido estudiado a fondo. La separaci\u00f3n no se realiz\u00f3 de golpe. Al principio hubo una fase relativamente amistosa. Pero las tensiones y enfrentamientos empezaron bastante pronto, como lo demuestra el ejemplo de Pablo, que antes de su conversi\u00f3n hacia el a\u00f1o 35 d.C. combati\u00f3 resueltamente a la comunidad cristiana. En su condici\u00f3n de misionero de los gentiles entr\u00f3 personalmente en conflicto con las autoridades de las sinagogas jud\u00edas y fue azotado cinco veces (2Co 11:24 ss). Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y del templo el a\u00f1o 70 d.C. por los romanos, las relaciones empeoraron a\u00fan m\u00e1s. Se supone hoy cada vez m\u00e1s que el rabino Gamaliel II, que tras la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n habr\u00eda asumido la direcci\u00f3n de la nueva escuela superior fundada en Jabneh (o Jamnia) hada el a\u00f1o 80, como sucesor del rector fundador, el rabino Johan\u00e1n ben Zakkaij, fue el que dictamin\u00f3 la exclusi\u00f3n definitiva de los cristianos como herejes (minim) de la comuni\u00f3n de fe jud\u00eda. A \u00e9l se debe tambi\u00e9n la introducci\u00f3n de la bendici\u00f3n 12\u00aa, dirigida contra los herejes, en la oraci\u00f3n de las dieciocho bendiciones. Dicha bendici\u00f3n 12\u00aa suena as\u00ed: \u00ab\u00a1Que no florezca esperanza alguna para los perseguidores! \u00a1Que el reino del orgullo (= los romanos) sea pronto arrancado de ra\u00edz en nuestros d\u00edas! \u00a1Que los nasoreos y los dem\u00e1s ap\u00f3statas desaparezcan en un instante! \u00a1Sean borrados del libro de los vivientes, y no sean inscritos con los piadosos! \u00a1Alabado seas t\u00fa, Se\u00f1or, que doblegas a los imp\u00edos!\u00bb. <\/p>\n<p>El giro \u00abechar de las sinagogas\u00bb (v. 2; cf. 9,22: \u00ablos jud\u00edos hab\u00edan acordado ya que quien lo reconociera como Cristo quedara expulsado de la sinagoga\u00bb) no tiene aqu\u00ed el significado de castigar a uno con la excomuni\u00f3n sinagogal menor o mayor, que era una medida correctiva. Dicha expresi\u00f3n hay que identificarla con la exclusi\u00f3n total que se lanzaba contra los herejes y ap\u00f3statas. \u00abEsos c\u00edrculos de her\u00e9ticos y ap\u00f3statas pasaban por ser los enemigos m\u00e1s peligrosos de la sinagoga, por haber salido de la misma. Contra ellos no se proced\u00eda con excomuniones, sino que se les expulsaba sencillamente de la sinagoga mediante unas reglas disciplinarias, que tambi\u00e9n deb\u00edan recordar al jud\u00edo m\u00e1s sencillo el hecho de que ya no exist\u00eda la menor comuni\u00f3n entre la sinagoga y tales c\u00edrculos. Quedaba prohibido todo trato personal y social con ellos&#8230;\u00bb. El Evangelio de Juan supone evidentemente esta situaci\u00f3n de ruptura total al menos en su estrecho \u00e1mbito geogr\u00e1fico, pues la hip\u00f3tesis no hay que generalizarla a la ligera. Posiblemente hubo que contar, tambi\u00e9n en la comunidad o comunidades jo\u00e1nicas con la persecuci\u00f3n del lado jud\u00edo (cf. Rev 2:8-11), puesto que el giro de que \u00abtodo aquel que os mate, creer\u00e1 dar culto a Dios\u00bb (v. 2b), dif\u00edcilmente cabe referirlo a los perseguidores gentiles que no pod\u00edan pensar en nada parecido. Si no se trata de un artificio ret\u00f3rico, habr\u00e1 que suponer, pues, unas persecuciones jud\u00edas, que, como demuestra el ejemplo personal de Saulo\/Pablo, pod\u00edan estar motivadas por razones teol\u00f3gicas. S\u00f3lo desde ese trasfondo de actualidad resulta perfectamente comprensible el texto de Jua 16:1-4a. Resulta asimismo evidente que no puede tratarse de un discurso aut\u00e9ntico de Jes\u00fas, sino de una exposici\u00f3n \u00abdesde Cristo\u00bb de la propia situaci\u00f3n. La expulsi\u00f3n de la comunidad jud\u00eda y las persecuciones (ya se trate en definitiva de las movidas por los gentiles o por los jud\u00edos) representa en todo caso una dura prueba. El vers\u00edculo 1, que caracteriza al texto como un vaticinio, pretende ense\u00f1ar o entender adecuadamente esa situaci\u00f3n. Para ello la mejor ayuda es el recuerdo de Jes\u00fas. Pues, en Jes\u00fas la comunidad puede explicarse que su camino no est\u00e9 libre de conflictos, sino que tambi\u00e9n ah\u00ed habr\u00e1 de seguir las huellas de su Maestro. Habr\u00e1 de contar con la misma incomprensi\u00f3n, el mismo repudio y la misma incredulidad que Jes\u00fas. Mas no debe por ello agitarse y dejarse descarriar. <\/p>\n<p> Meditaci\u00f3n <\/p>\n<p>En un texto que, como 15,18-16,4a, evoca la situaci\u00f3n de la comunidad perseguida o de la Iglesia de los m\u00e1rtires se echa de ver, a todas luces, lo necesario que es entenderlo ante todo desde su contexto hist\u00f3rico y no generalizar precipitadamente. En tiempos de Juan la comunidad no era m\u00e1s que un peque\u00f1o grupo. Se hab\u00eda separado precisamente de la asociaci\u00f3n con la comunidad creyente jud\u00eda, desde luego m\u00e1s a rega\u00f1adientes que con entusiasmo, sin que todav\u00eda contase con respaldo alguno en la sociedad en la que ten\u00eda que vivir. Estaba muy lejos de ser algo s\u00f3lido y firmemente establecido, ni pose\u00eda en modo alguno una historia de cuya consideraci\u00f3n hubiera podido sacar confianza. As\u00ed las cosas, lo m\u00e1s adecuado sin duda era que Juan remitiese la comunidad sobre todo a la palabra y al ejemplo de Jes\u00fas y que procurase explicarle que con su existencia realmente ya no pertenec\u00eda al mundo, sino que como grupo de disc\u00edpulos elegidos ten\u00eda su fundamento existencial en Dios. Ah\u00ed est\u00e1 la dignidad y la conciencia supramundana de esa comunidad, en que como grupo de disc\u00edpulos de Jes\u00fas no se presente como una asociaci\u00f3n cualquiera sino cual la comunidad de Dios en el mundo. Desde ah\u00ed hay que entender asimismo el que Juan atribuya el odio del mundo contra los disc\u00edpulos a que los persigue por causa de Jes\u00fas y halle su raz\u00f3n m\u00e1s profunda en el desconocimiento de Dios. O cuando dice que el odio contra Jes\u00fas es en definitiva un odio contra Dios. Tales afirmaciones han de entenderse, como queda dicho desde la situaci\u00f3n del autor y de sus destinatarios. En todo caso tenemos que preguntamos hoy, si s\u00f3lo ha de verse ah\u00ed una sabidur\u00eda teol\u00f3gica superior, o si bien tales sentencias no incluyen su propio peligro, precisamente por entenderlas de un modo ahist\u00f3rico y en exclusiva dogm\u00e1tico, como una especie de afirmaci\u00f3n especial y al margen del tiempo sobre cualquier situaci\u00f3n hist\u00f3rica de la Iglesia. O dicho en otras palabras: hoy ya no podemos comparar esas sentencias, que fueron escritas al comienzo de la historia de la Iglesia, hace diecinueve siglos, y que todav\u00eda entonces ten\u00edan un sentido cabal y claro, con lo que en los siglos posteriores se ha sacado de las mismas. <\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de la Iglesia ha cambiado notablemente respecto de sus comienzos. La caracter\u00edstica jo\u00e1nica de la comunidad vale a lo m\u00e1s para la \u00e9poca preconstantiniana, es decir, hasta el Edicto de Mil\u00e1n de hacia 313, e incluso entonces con ciertas limitaciones. Desde esa fecha las circunstancias han cambiado por completo. Sorprende observar la rapidez con que la Iglesia, hasta entonces insegura, aunque no fuera perseguida ni siempre ni en todas partes, se acomod\u00f3 a la nueva situaci\u00f3n establecida. No pas\u00f3 mucho tiempo sin que frente a los de fuera y a los discrepantes, los herejes y los jud\u00edos, la Iglesia adoptase los mismos m\u00e9todos represivos que ella hab\u00eda tenido que padecer durante los tres primeros siglos. \u00a1Tan pronto se olvidaron o arrinconaron las experiencias de la primera \u00e9poca!: \u00abMandamos (iubemus) que cuantos siguen dicha ley (lege) conserven el nombre de cristianos cat\u00f3licos, mientras que los dem\u00e1s, a quienes consideramos enajenados e insensatos, los que cargan sobre s\u00ed con la marca infamante de la doctrina her\u00e9tica, as\u00ed como sus concili\u00e1bulos, no retengan el nombre de la Iglesia; antes deber\u00e1n alcanzar el perd\u00f3n divino y despu\u00e9s recibir el castigo de nuestra autoridad, que hemos recibido por benepl\u00e1cito celeste\u00bb. As\u00ed reza el edicto con que el emperador Teodosio el Grande (379-395), elev\u00f3 la cristiandad de la gran Iglesia cat\u00f3lica a religi\u00f3n oficial del Estado, el a\u00f1o 380. <\/p>\n<p>Incluso cuando se lee la sentencia: \u00abM\u00e1s a\u00fan, llega la hora en que todo aquel que os mate, creer\u00e1 dar culto a Dios\u00bb -o seg\u00fan otra traducci\u00f3n posible del texto: \u00ab&#8230;un servicio agradable a Dios\u00bb-, \u00bfqui\u00e9n no pensar\u00e1 en las v\u00edctimas de la inquisici\u00f3n? Hasta ocurri\u00f3 que los cristianos llegaron a persuadirse que con la quema de hombres de firmes convicciones o de innumerables jud\u00edos celebraban un culto lit\u00fargico y consegu\u00edan la salvaci\u00f3n del alma de los castigados; se llamaban estos actos \u00abautos de fe\u00bb = actus fidei, es decir \u00absolemne confesi\u00f3n de Dios\u00bb, que se iniciaba con misas cantadas, procesiones y pompas p\u00fablicas; tal era la designaci\u00f3n oficial de tan crueles celebraciones. Se podr\u00edan aducir innumerables ejemplos en este sentido. Pero no har\u00edan m\u00e1s que reforzar la demostraci\u00f3n de que las iglesias cristianas no pod\u00edan apoyarse ingenuamente y con buena conciencia en tales textos. Pues entre tanto han ido asimilando tantas cosas del mundo y de la conducta mundana, sobre todo de la conducta de los poderosos, que, habida cuenta de su proceder, resulta dif\u00edcil responder a la pregunta de qui\u00e9n o qu\u00e9 es \u00abdel mundo\u00bb o \u00abno es del mundo\u00bb. <\/p>\n<p>Habr\u00eda ante todo que admitir la idea, y ciertamente que s\u00f3lo como posibilidad, y reflexionar sobre el hecho de si esta sentencia: \u00abPero ahora, aunque las han visto (las obras), nos han odiado, tanto a m\u00ed como a mi Padre\u00bb (15, 24), puede tambi\u00e9n aplicarse a la Iglesia. En el curso de la historia se ha tratado asimismo, y desde luego en los actos m\u00e1s elevados, de un \u00abdesconocimiento de Dios\u00bb. Mientras no se admita honestamente la falsa relaci\u00f3n frente al evangelio y la causa de Jes\u00fas que con bastante frecuencia se da en la historia de la Iglesia, no se puede llegar a ning\u00fan enfrentamiento fecundo con el Nuevo Testamento ni a ning\u00fan cambio positivo. A menudo el remitirse a la Sagrada Escritura s\u00f3lo no fue para legitimar la actuaci\u00f3n y doctrina propias, y las m\u00e1s de las veces sin preocuparse en modo alguno de adquirir un conocimiento de la realidad hist\u00f3rica. Hoy y en el futuro s\u00f3lo puede servir de ayuda un enfrentamiento cr\u00edtico. Mas no se trata simplemente de una cr\u00edtica en el sentido te\u00f3rico-cient\u00edfico, sino tambi\u00e9n de una cr\u00edtica cristiana de s\u00ed mismo y de la Iglesia, que incluye igualmente la historia eclesi\u00e1stica para la reelaboraci6n del pasado. <\/p>\n<p>Si esto ocurriera, constituir\u00eda tambi\u00e9n un testimonio espiritual y creyente de cara al mundo. Es verdad que se celebran y recuerdan las grandes figuras de fundadores y m\u00e1rtires. A menudo se tiene la impresi\u00f3n de que tales celebraciones de los \u00abpadres\u00bb s\u00f3lo han de servir para hacerlos inocuos: por suerte pertenecen al pasado. Los m\u00e1rtires reales del presente son gente inc\u00f3moda, a los que se aparta del camino, si es que no se les puede hacer callar. <\/p>\n<p>Un cap\u00edtulo especialmente tr\u00e1gico siguen siendo las relaciones con el juda\u00edsmo. Con la ex\u00e9gesis se lleg\u00f3 a probar que los comienzos del alejamiento entre jud\u00edos y cristianos estuvieron sumamente lastrados y que, siguiendo las afirmaciones de las fuentes, es preciso reconocer que en tales comienzos tambi\u00e9n se cometieron errores del lado jud\u00edo. As\u00ed lo han visto los propios eruditos jud\u00edos. La comunidad perseguida de los primeros tiempos estaba en una situaci\u00f3n extrema de minor\u00eda. Y no se debe cometer el error de proyectar sobre la \u00e9poca primera las relaciones posteriores que sin duda estuvieron condicionadas por el cambio de la posici\u00f3n de poder. En esa primera \u00e9poca los cristianos a\u00fan pudieron considerarse a s\u00ed mismos como la \u00abtercera raza\u00bb entre gentiles y jud\u00edos; lo que en la pr\u00e1ctica quer\u00eda decir que estaban sentados en medio de todos los tribunales. Lo cual no justifica ciertamente la conducta que los cristianos mostraron respecto de los jud\u00edos cuando aqu\u00e9llos se auparon en la sociedad pagana. Todav\u00eda en el siglo IV se lleg\u00f3 a destruir numerosas sinagogas. M. Sim\u00f3n ve en esa hostilidad activa una forma espec\u00edficamente cristiana de antisemitismo antiguo. Mientras que en el per\u00edodo gentil \u00abprecristiano\u00bb apenas se dieron acciones contra las sinagogas, \u00e9stas se multiplicaron repentinamente en la \u00e9poca cristiana. El antisemitismo ya no se dirige s\u00f3lo contra los jud\u00edos como un pueblo particular, sino contra la religi\u00f3n jud\u00eda. Sigue siendo una mancha para la Iglesia que personalidades tan destacadas y cultas como Ambrosio, obispo de Mil\u00e1n (388) y el patriarca Cirilo de Alejandr\u00eda (414) diesen su asentimiento a la actuaci\u00f3n antijud\u00eda. No se trata aqu\u00ed de exponer toda la triste historia del antisemitismo cristiano occidental. S\u00f3lo pretend\u00edamos mostrar lo falso que resultar\u00eda evaluar los problemas del comienzo con la pr\u00e1ctica cristiana posterior. Lo que describe 16,1-4a, a saber la exclusi\u00f3n de los cristianos de la comunidad jud\u00eda, es un hecho hist\u00f3rico singular, que desde luego tuvo graves consecuencias hist\u00f3ricas. Aqu\u00ed es necesario considerar los textos neotestamentarios de un modo cuidadoso y diferenciado. <\/p>\n<p>4. LA ACCI\u00d3N DEL ESP\u00cdRITU PAR\u00c1CLITO (16,4b-15) <\/p>\n<p>La secci\u00f3n 16,4b-15 constituye una unidad textual coherente, y el mejor modo de entenderla es partir del hecho de que se trata de las palabras sobre el Par\u00e1clito del segundo discurso de despedida que originariamente fueron escritas de un modo independiente. Pues s\u00f3lo as\u00ed se comprende que al comienzo vuelva a aparecer el tema de la partida de Jes\u00fas cual si todav\u00eda no hubiese hablado de \u00e9l. Se exponen y desarrollan los dos aspectos o direcciones de la actividad del Esp\u00edritu Par\u00e1clito: primero, su acci\u00f3n hacia fuera como juicio contra el mundo; y segundo, su acci\u00f3n hacia dentro como introducci\u00f3n a la verdad. Ambos aspectos est\u00e1n mutuamente relacionados como dos elementos de la misma realidad. Pues, la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Par\u00e1clito no se realiza de un modo misterioso y et\u00e9reo, sino en la comunidad y por la comunidad, que en su fe y su predicaci\u00f3n mantiene y certifica el acontecer salvador. Simult\u00e1neamente hay que entender los dos lados de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Par\u00e1clito como elementos constitutivos de la propia comunidad cristiana, que se manifiestan como aspecto externo y como aspecto interno. <\/p>\n<p>El texto se puede dividir, asimismo, en tres secciones: a) los vers\u00edculos 4b-7 contemplan la situaci\u00f3n de despedida subrayando al respecto la necesidad de la partida de Jes\u00fas. Los vers\u00edculos 8-11 tratan del juicio del Esp\u00edritu contra el mundo. Finalmente los vers\u00edculos 12-15 definen la acci\u00f3n del Esp\u00edritu dentro de la comunidad. <\/p>\n<p>a) La partida de Jes\u00fas (Jn\/16\/04b-07) <\/p>\n<p>4b \u00abNo os lo dije desde el principio, porque yo estaba con vosotros. 5 Pero ahora me voy al que me envi\u00f3, y ninguno de vosotros me pregunta: \u00ab\u00bfAd\u00f3nde vas?\u00bb 6 Sino que, por haberos dicho esto la tristeza os ha llenado el coraz\u00f3n. 7 Sin embargo, yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya. Pues si no me fuera, no vendr\u00eda a vosotros el Par\u00e1clito; pero, si me voy, os lo enviar\u00e9.\u00bb <\/p>\n<p>La secci\u00f3n vuelve a situar al lector en la situaci\u00f3n de los discursos de despedida. Jes\u00fas est\u00e1 en trance de separarse de los suyos. Recordemos el car\u00e1cter hist\u00f3rico ficticio de los discursos de despedida; tambi\u00e9n aqu\u00ed quiere el evangelista dilucidar una importante problem\u00e1tica teol\u00f3gica. <\/p>\n<p>Se hace que el lector cobre conciencia renovada de la diferencia existente entre el tiempo de Jes\u00fas y el de la Iglesia. Durante el tiempo que Jes\u00fas estuvo con los suyos no deb\u00edan formularse las cuestiones que ahora se plantean. El vers\u00edculo 4b se refiere evidentemente al anuncio de las persecuciones. \u00abPero ahora\u00bb -y esto no ha de entenderse en un sentido temporal estricto, sino que se refiere a la nueva situaci\u00f3n en general- Jes\u00fas se va al Padre, y esa partida plantea nuevos problemas. El texto juega con dos planos de significaci\u00f3n diferentes, que se contraponen: uno superficial y simple, y otro teol\u00f3gico. En el plano que llamamos simple se trata de la marcha de Jes\u00fas, que est\u00e1 condicionada por la muerte. Deja solos a los disc\u00edpulos, como un peque\u00f1o grupo perdido en el mundo. Los disc\u00edpulos reaccionan dej\u00e1ndose afectar profundamente, sin que ni siquiera planteen a Jes\u00fas la pregunta de ad\u00f3nde va. En lugar de eso les invade la tristeza. En el fondo esa tristeza se concibe como una caracter\u00edstica del \u00abestar en el mundo\u00bb; lo que a\u00fan se agrava m\u00e1s con la \u00abtribulaci\u00f3n escatol\u00f3gica\u00bb de persecuciones y ataques. En 16,16-24 se trata expl\u00edcitamente el tema de la tristeza. La cuesti\u00f3n es, pues, \u00e9sta: \u00bfC\u00f3mo deben afrontar los disc\u00edpulos su situaci\u00f3n sin la presencia del revelador? Con ello vuelve a aflorar un problema fundamental de la fe en el mundo y la historia. De acuerdo con ello, tambi\u00e9n la respuesta es de un alcance teol\u00f3gico fundamental. Y as\u00ed se empieza por decir: en verdad es bueno para vosotros el que yo me vaya. La partida de Jes\u00fas es la condici\u00f3n para que venga el Esp\u00edritu Par\u00e1clito. Cuando se plantea la pregunta de por qu\u00e9 Jes\u00fas no hab\u00eda dado antes el Esp\u00edritu a los disc\u00edpulos, si es que no hab\u00eda podido hacerlo, el sentido de la sentencia aparece bajo una luz m\u00e1s clara. <\/p>\n<p>No hace al caso el instante en el tiempo, sino que se trata m\u00e1s bien de que s\u00f3lo el Esp\u00edritu hace comprensible el acontecimiento de la revelaci\u00f3n; es \u00e9l en persona la nueva inteligencia que se abre con la fe. En s\u00ed mismo lo acontecido no es todav\u00eda la revelaci\u00f3n. Como en el Jes\u00fas hist\u00f3rico entraba siempre en juego la fe, resultaba necesario rebajar el plano hist\u00f3rico previo (cf. Jua 6:60-65). Esto se hace patente por completo despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas, despu\u00e9s de su partida. Entonces la comunidad s\u00f3lo puede contar con la palabra de Jes\u00fas, es decir con lo que \u00e9l hab\u00eda anunciado. No por ello est\u00e1 en inferioridad de condiciones frente a la generaci\u00f3n que le precedi\u00f3; al contrario, es ahora m\u00e1s claro que el paso decisivo en el encuentro con Jes\u00fas es el tr\u00e1nsito de la falta de fe o incredulidad a la fe. En consecuencia, Jes\u00fas debe irse para que pueda venir el Esp\u00edritu Par\u00e1clito. Pero el Esp\u00edritu sigue ligado por entero a la obra de Jes\u00fas, de modo que hay que hablar del retorno de Jes\u00fas en Esp\u00edritu a su comunidad. En vez de la presencia hist\u00f3rica de Jes\u00fas entra ahora la presencia espiritual de Jes\u00fas en su comunidad. <\/p>\n<p>b) El juicio contra el mundo (Jn\/16\/08-11) <\/p>\n<p>8 \u00abY cuando \u00e9l venga, convencer\u00e1 al mundo de pecado, de justicia y de juicio: 9 de pecado porque no creen en mi; 10 de justicia porque me voy al Padre y no me ver\u00e9is m\u00e1s; 11 de juicio porque el pr\u00edncipe de este mundo ya est\u00e1 juzgado.\u00bb <\/p>\n<p>Si se quieren entender estas afirmaciones relativamente dif\u00edciles, hay que partir del hecho de que el Esp\u00edritu mantendr\u00e1 presente a trav\u00e9s de la comunidad toda la revelaci\u00f3n cristiana en conexi\u00f3n con la obra salvadora de Jes\u00fas en la cruz y en la resurreci\u00f3n. Todo el evangelio de Juan es el ejemplo logrado de una interpretaci\u00f3n espiritual de la historia de Jes\u00fas entendida como revelaci\u00f3n de Dios. Las afirmaciones compactas, como las que aqu\u00ed se hacen, suponen todo el evangelio (cap\u00edtulos 1-12); y nos muestran c\u00f3mo ha visto el cuarto evangelista la historia de Jes\u00fas. El Esp\u00edritu testificar\u00e1 que por Jes\u00fas la verdad y la vida est\u00e1n ya presentes para la fe. Mas certificar\u00e1 asimismo que en la cruz de Cristo ya ha tenido lugar el juicio contra el mundo. Por ello se puede designar aqu\u00ed su actividad como un \u00abconvencer\u00bb. <\/p>\n<p>El verbo convencer pertenece a la esfera hist\u00f3rico-jur\u00eddica y tiene el significado de demostrar, probar, inculpar, condenar. El convencer del Esp\u00edritu desemboca de hecho en una condena. El Esp\u00edritu realizar\u00e1 el juicio de Dios contra el mundo incr\u00e9dulo. Por debajo late la idea de un proceso judicial. Seg\u00fan Juan la revelaci\u00f3n cristiana es a la vez la crisis del mundo: en el encuentro con el revelador y su palabra el mundo se enfrenta con la decisi\u00f3n definitiva de salvaci\u00f3n y condenaci\u00f3n. El juicio final no s\u00f3lo se celebra al fin de los tiempos, sino ya ahora, y ello sin duda porque para Juan la decisi\u00f3n escatol\u00f3gica ya ha tenido lugar, a saber, en la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Por eso se puede decir: \u00ab\u00bbEste es el momento de la condenaci\u00f3n de este mundo; ahora el pr\u00edncipe de este mundo ser\u00e1 arrojado fuera. Y cuando a m\u00ed me levanten de la tierra en alto, atraer\u00e9 a todos hacia m\u00ed\u00bb. Esto lo dec\u00eda para indicar de qu\u00e9 muerte iba a morir.\u00bb (Jua 12:31-33). Aqu\u00ed se se\u00f1ala claramente que el juicio final coincide con la exaltaci\u00f3n de Jes\u00fas en la cruz. La cruz es ya el cambio de los eones. Delante de Dios y, por ende, para la fe, seg\u00fan Juan el juicio ya se ha celebrado. El Esp\u00edritu y, en conexi\u00f3n con \u00e9l, la predicaci\u00f3n de la comunidad tienen la tarea de dar a conocer ese juicio del mundo y su resultado. <\/p>\n<p>Desde ese trasfondo hay que entender tambi\u00e9n lo que se dice del Esp\u00edritu Par\u00e1clito acerca de que descubrir\u00e1 lo que es pecado, justicia y juicio. Se trata primero del nuevo sentido de los conceptos mencionados; pero tambi\u00e9n, y simult\u00e1neamente, de mostrar de qu\u00e9 modo el cosmos es afectado negativamente por el acontecimiento salvador, lo que persiste para todo el futuro, aun cuando \u00e9l no lo sepa. La fe pondr\u00e1 siempre en tela de juicio al mundo como tal, y el mundo sacudir\u00e1 la fe. <\/p>\n<p>\u00abDe pecado, porque no creen en m\u00ed\u00bb (v. 9). El pecado consiste en no creer. \u00abEn todo caso, pues, el pecado es un acto pavoroso, aunque sea el de la misma crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas; pecado no es de modo genuino una transgresi\u00f3n moral simple, sino la incredulidad y la conducta que de ella fluye, as\u00ed pues es la actitud general del mundo, cualificada por la incredulidad. Y eso se dice siempre pecado\u00bb 115. Con ello queda tambi\u00e9n dicho que fe o incredulidad no es para Juan una simple postura intelectual del hombre, sino una conducta existencial, en que se trata de posiciones fundamentales humanas frente a la propia vida y el mundo, pero tambi\u00e9n frente a Dios y la revelaci\u00f3n, y que esas posiciones \u00faltimas definen la conducta general del hombre en esta o en aquella direcci\u00f3n. El pecado del cosmos consiste en cerrarse al amor del Creador que le sale al paso en la revelaci\u00f3n, ya que rechaza a Jes\u00fas. Mas, dado que tambi\u00e9n en la cruz ha sido eliminado el pecado del mundo -en 1,29 se dice: \u00ab\u00e9ste es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo\u00bb-, ya no hay para ese mundo ning\u00fan motivo suficiente, ning\u00fan pretexto para mantenerse en su actitud repulsiva. Si, a pesar de ello, lo hace, descubre en su incredulidad su alejamiento radical de Dios, y \u00e9se es justamente el pecado en que permanece de modo definitivo. \u00abDe justicia, porque me voy al Padre y no me ver\u00e9is m\u00e1s\u00bb (v. 10). La justicia, que aqu\u00ed entra en juego, es la victoria escatol\u00f3gica de Jes\u00fas sobre las potencias perniciosas del mundo. Jes\u00fas recorre su camino hacia el Padre, y ese camino pasa por la cruz. Esa justicia significa adem\u00e1s la superaci\u00f3n del maligno. A trav\u00e9s de la exaltaci\u00f3n y de la glorificaci\u00f3n se otorga a Jes\u00fas su derecho divino. Ahora bien, lo que el camino de Jes\u00fas hacia el Padre y la glorificaci\u00f3n es para la fe, representa, desde luego, para el mundo la desaparici\u00f3n y ausencia definitiva de Jes\u00fas: ya no le ver\u00e1 m\u00e1s. Seg\u00fan 16,20, el mundo se alegrar\u00e1 por ello pensando que as\u00ed queda echada la suerte de Jes\u00fas. Y de todos modos est\u00e1 en lo cierto: la suerte est\u00e1 definitivamente echada para Jes\u00fas; pero el mundo no advierte, en su ceguera, que con ello le ha ocurrido lo peor que pod\u00eda pasarle, puesto que esa ausencia de Jes\u00fas representa el juicio y la condenaci\u00f3n. El \u00abjuicio final\u00bb ya no aparece como un drama terrible que sacude el cielo y la tierra, sino como la ausencia total de Jes\u00fas, de tal forma que el mundo queda abandonado a su propio impulso, sin el amor liberador. S\u00f3lo a ese precio se libra de la presencia inquietante de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>\u00abDe condena, porque el pr\u00edncipe de este mundo ya est\u00e1 juzgado\u00bb (v. 11). La acci\u00f3n del Par\u00e1clito convencer\u00e1 al mundo de que en Jes\u00fas ya se ha realizada el cambio de eones. En Jes\u00fas se ha cumplido ya la condena del cosmos y de su pr\u00edncipe. <\/p>\n<p>En este sentido, y en conexi\u00f3n con el testimonio cristiano de la comunidad frente al mundo, el Esp\u00edritu Par\u00e1clito establece lo que es pecado, justicia y condena. Evidentemente Juan es de la opini\u00f3n que la existencia de la comunidad con su testimonio creyente constituye una invitaci\u00f3n permanente al mundo cerrado en su incredulidad. As\u00ed pues, la confrontaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n y del mundo tendr\u00e1 efecto siempre que en el mundo exista una comunidad creyente. Aqu\u00ed cabe plantear con Bultmann el problema de si algo de ello es visible en el mundo, y reflexionar sobre su respuesta: \u00abEn el mundo resuena esa palabra y su reclamaci\u00f3n exigente, y desde ese momento el mundo ya no puede volver a ser lo que era. En torno a la palabra de la revelaci\u00f3n ya no existe un juda\u00edsmo imparcial ni un paganismo neutro\u00bb 116. Mas tampoco habr\u00e1 que pasar por alto el otro aspecto: la secci\u00f3n afirma incluso que la comunidad ha sido puesta en condiciones de poder adoptar una actitud cr\u00edtica frente al mundo. Si en el fondo de nuestro texto lat\u00eda el miedo de la comunidad ante su aislamiento en el mundo por la partida de Jes\u00fas y por el odio del mundo mismo, aqu\u00ed Juan invierte la direcci\u00f3n de la flecha con el convencimiento creyente m\u00e1s audaz: los disc\u00edpulos no tienen motivo para estar tristes y angustiados, sino que el mundo ser\u00e1 convencido de pecado. El mundo est\u00e1 en la injusticia, cuando se opone al mensaje de Cristo. Es evidente que la comunidad no puede enfrentarse al mundo con sus propias fuerzas o con su propio derecho, sino s\u00f3lo mediante su fe, su confesi\u00f3n y su vinculaci\u00f3n a Jes\u00fas. Ciertamente que ella no proclama su propio triunfo, sino el triunfo de Jes\u00fas y, por tanto, el triunfo de Dios. Pero al hacerlo exhorta al mundo, y eso es lo que tambi\u00e9n debe hacer. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>115. BULTMANN, Johannes p. 434. <\/p>\n<p> 116. BULTMANN, o. cit., p. 436. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>c) La ense\u00f1anza de la comunidad por el Esp\u00edritu (Jn\/16\/12-15) <\/p>\n<p>12 \u00abTodav\u00eda tengo muchas cosas que deciros, pero no pod\u00e9is sobrellevarlas ahora. 13 Cuando \u00e9l venga, el Esp\u00edritu de la verdad, os guiar\u00e1 a la verdad plena; porque no hablar\u00e1 por cuenta propia, sino que hablar\u00e1 todo lo que oye y os anunciar\u00e1 lo que est\u00e1 por venir. 14 \u00e9l me glorificar\u00e1, porque recibir\u00e1 de lo m\u00edo y os lo anunciar\u00e1. 15 Todo lo que tiene el Padre es m\u00edo; por eso os he dicho: Aqu\u00e9l recibe de lo m\u00edo y os lo anunciar\u00e1\u00bb. <\/p>\n<p>Al testimonio del Esp\u00edritu frente al mundo responde, por otro lado, su acci\u00f3n dentro del \u00e1mbito interno de la comunidad. Esa acci\u00f3n o ense\u00f1anza consiste sobre todo en abrir siempre de nuevo el sentido de la revelaci\u00f3n cristiana. La secci\u00f3n se utiliz\u00f3 frecuentemente, por una parte, para subrayar con trazos vigorosos la falta de inteligencia y torpeza de los disc\u00edpulos, y, por otra, para probar el grandioso cambio que se hab\u00eda operado en pentecost\u00e9s. Mas tambi\u00e9n aqu\u00ed, como lo destaca el vers\u00edculo 12, la diferencia de tiempos comporta simult\u00e1neamente una diferencia objetiva. Se trata una vez m\u00e1s de los \u00abdos planos\u00bb ya mencionados, y en consecuencia de un problema que para la fe se agudiza cada vez m\u00e1s. Ese problema quiere simplemente decir esto: es s\u00f3lo el Esp\u00edritu el que conduce a la inteligencia de la revelaci\u00f3n, es decir, a la comprensi6n del mensaje de Cristo. Sin el Esp\u00edritu no hay m\u00e1s que la suma de \u00abmuchas cosas\u00bb que resultan insoportables y que no se pueden digerir. Por el contrario, es el Esp\u00edritu el que a cada uno de los creyentes lo mismo que a la comunidad los \u00abguiar\u00e1 a la verdad plena\u00bb (v. 13). <\/p>\n<p>Es notable la f\u00f3rmula \u00abla verdad plena\u00bb; otras traducciones, como \u00abtoda verdad\u00bb o \u00abcada verdad\u00bb no captan el sentido de la afirmaci\u00f3n y han conducido a falsas interpretaciones. La verdad de la revelaci\u00f3n de Cristo se entiende como una totalidad de sentido ya dada y universal. No se trata de una pluralidad de dogmas que da la historia, sino m\u00e1s bien de la unidad, simplicidad y validez definitiva de la revelaci\u00f3n dada ya de una vez para siempre. Para Juan la revelaci\u00f3n no es un edificio doctrinal, ni un gigantesco complejo de principios revelados, sino la persona misma de Jes\u00fas. Guiar a la verdad plena no es, pues, otra cosa que introducir en una comprensi\u00f3n mejor o m\u00e1s profunda de Jes\u00fas, siempre renovada. \u00abGuiar a la verdad plena\u00bb caracteriza el libre movimiento vital de la fe y de la comunidad creyente en su relaci\u00f3n viva con Jes\u00fas de Nazaret, sostenida y colmada por el Esp\u00edritu. Cuando la comunidad lucha con seriedad y celo por la causa de Jes\u00fas, tiene lugar la \u00abgu\u00eda a la verdad plena\u00bb. <\/p>\n<p>Como aclaran a\u00fan m\u00e1s los vers\u00edculos 14 y 15, en este proceso no se trata de una nueva revelaci\u00f3n al lado de la revelaci\u00f3n de Cristo, sino que m\u00e1s bien la acci\u00f3n del Esp\u00edritu permanece ligada a la revelaci\u00f3n de Cristo ya dada. La predicaci\u00f3n del Esp\u00edritu y de la comunidad no pueden separarse de ese fundamento, de la substancia b\u00e1sica de su tradici\u00f3n. Juan proporciona incluso una base a esa tradici\u00f3n: la verdad hist\u00f3rica de la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas y la verdad de Dios forman una unidad indisoluble. As\u00ed pues, en el testimonio cristiano del Esp\u00edritu se cumple la experiencia y comunicaci\u00f3n de la propia verdad divina. <\/p>\n<p>Pero al mismo tiempo la revelaci\u00f3n apunta al futuro. El mensaje de Jes\u00fas contin\u00faa siendo insuperable, pues por \u00e9l queda abierto el futuro escatol\u00f3gico y eterno. Eso quiere decir tambi\u00e9n que en el fondo cada \u00e9poca, y por consiguiente cada Iglesia y cada magisterio oficial, est\u00e1n tras el mensaje de Jes\u00fas, sin que logren nunca su pleno desarrollo ni su realizaci\u00f3n completa. El evangelio de Jesucristo tiene tambi\u00e9n un futuro por delante, porque todav\u00eda no est\u00e1 plenamente establecido y realizado. Es sobre todo el ministerio prof\u00e9tico en la Iglesia, el que expresa el car\u00e1cter futuro, todav\u00eda no desvirtuado, del mensaje de Jes\u00fas. El vers\u00edculo 13c alude a ello expl\u00edcitamente: el Esp\u00edritu anunciar\u00e1 el futuro. Con ello Juan, que probablemente estaba bastante cerca de la profec\u00eda cristiana, le otorga su derecho permanente en la Iglesia. Al igual que la profec\u00eda veterotestamentaria tomaba posiciones de cara al presente y al futuro de Israel desde la fe yahvista, as\u00ed tambi\u00e9n la profec\u00eda neotestamentaria analizar\u00e1 y expondr\u00e1 de un modo cr\u00edtico y \u00fatil el presente y el futuro desde la revelaci\u00f3n de Cristo. <\/p>\n<p>\u00abGuiar a la verdad plena\u00bb se realiza as\u00ed en la comunidad bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Par\u00e1clito, de m\u00faltiples formas, alentada por el recuerdo de Jes\u00fas y su causa, en la ense\u00f1anza y exposici\u00f3n teol\u00f3gica de su mensaje a la comunidad, a trav\u00e9s de la meditaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la palabra cr\u00edtica e inquietante de los profetas. Y a\u00fan conviene advertir que tambi\u00e9n aqu\u00ed la acci\u00f3n vigorosa del Esp\u00edritu se extiende a toda la comunidad y en modo alguno s\u00f3lo a un c\u00edrculo privilegiado de \u00abportadores oficiales del Esp\u00edritu\u00bb. El hallazgo cristiano de la verdad, por lo que mira a la causa de Jes\u00fas, es un proceso de la comunidad entera y de todos sus miembros. <\/p>\n<p> Meditaci\u00f3n <\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de c\u00f3mo la comunidad cristiana resolver\u00eda el problema de la ausencia de Jes\u00fas y de la escatolog\u00eda (retraso de la parus\u00eda), no s\u00f3lo tiene un inter\u00e9s hist\u00f3rico, sino que determina la conciencia cristiana hasta el d\u00eda de hoy. En los primeros tiempos de la comunidad, inmediatamente despu\u00e9s de pascua, las cosas eran a\u00fan bastante sencillas, pues entonces dominaba todav\u00eda a todas luces un gran entusiasmo, adem\u00e1s de que viv\u00eda a\u00fan un n\u00famero elevado de los primeros disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Pero con la muerte de tales disc\u00edpulos y de los antiguos ap\u00f3stoles en las comunidades primitivas debi\u00f3 plantearse la pregunta: \u00bfY ahora qu\u00e9 ocurrir\u00e1? \u00bfqui\u00e9n guiar\u00e1 a las comunidades? \u00bfqui\u00e9n se\u00f1ala responsables de la predicaci\u00f3n? \u00bfqui\u00e9n responde a las nuevas preguntas que surgen y con qu\u00e9 autoridad lo hace? Estos y parecidos problemas condujeron progresivamente al desarrollo de las ideas de tradici\u00f3n y de sucesi\u00f3n apost\u00f3lica. El Evangelio de Juan est\u00e1 a\u00fan justamente antes de esa evoluci\u00f3n, se trata de otro camino. Esas cuestiones siguen recibiendo una respuesta del propio Jes\u00fas. El autor se sirve de la autoridad personal de Jes\u00fas para continuar ayudando a la comunidad. <\/p>\n<p>En ese proceder f\u00e1cilmente propendemos a ver una falsa atribuci\u00f3n, o cuando menos, una irregularidad. Pero con ello se interpretar\u00eda err\u00f3neamente el prop\u00f3sito del evangelio de Juan. Apoyarse en Jes\u00fas indica, en primer t\u00e9rmino, que el autor no pretende hablar en nombre propio, sino que para \u00e9l la autoridad de Jes\u00fas sigue teniendo una fuerza vinculante duradera y fundamental. El problema se plantea tambi\u00e9n en los otros evangelios, cuando determinadas ideas o sentencias corrientes en el seno de la comunidad se reproducen en ellos como palabras literales de Jes\u00fas. En general la colecci\u00f3n de las palabras de Jes\u00fas en las primeras comunidades y su redacci\u00f3n en los libros del evangelio constituyen la prueba m\u00e1s patente de hasta qu\u00e9 punto aquellas comunidades se sab\u00edan ligadas a la autoridad de Jes\u00fas. Esa vinculaci\u00f3n contaba ciertamente no s\u00f3lo en un sentido hist\u00f3rico, sino que la autoridad de Jes\u00fas se entend\u00eda como una autoridad en permanente vigencia. Eso es lo que viene a significar la conclusi\u00f3n del evangelio de Mateo:&#8230; \u00abense\u00f1\u00e1ndoles a observar todo cuanto yo os he mandado. Y mirad: yo estoy con vosotros todos los d\u00edas hasta el final de los tiempos\u00bb (Mat 28:20). De este modo el origen de los evangelios escritos se halla en conexi\u00f3n directa con el deseo de presentar la autoridad de Jes\u00fas como una autoridad presente y de permanente vigencia. Esa autoridad deb\u00eda valer para todas las \u00e9pocas, \u00abhasta el final de los tiempos\u00bb, como se\u00f1ala el final del Evangelio de Mateo. A trav\u00e9s de los Evangelios escritos hab\u00eda que dar a la Iglesia para siempre la posibilidad de poder orientarse una y otra vez por la autoridad de Jes\u00fas. Constituye un problema fundamental saber hasta qu\u00e9 punto se ha acomodado la Iglesia a ese prop\u00f3sito en el curso de la historia. <\/p>\n<p>Juan refleja expl\u00edcitamente ese proceso cuando opone el tiempo \u00abmientras yo estaba con vosotros\u00bb al tiempo de la ausencia de Jes\u00fas. La tristeza, que hinche el coraz6n de los disc\u00edpulos al momento de la despedida, no indica simplemente el estado psicol\u00f3gico del momento, sino que se\u00f1ala un problema permanente: si la comunidad ya no alcanza su conocimiento y su modo de obrar directamente a partir de la orientaci\u00f3n y del mensaje de Jes\u00fas, sino que le son proporcionados a partir del acontecer hist\u00f3rico o bien de las circunstancias eventuales de la sociedad y del tiempo en que vive, en tal caso experimentar\u00e1 su tristeza como resignaci\u00f3n, pesimismo o incapacidad de obrar. Entonces esa tristeza se traduce en Mt por \u00abpoca fe\u00bb y es signo de una tentaci\u00f3n contra \u00e9sta. La fe cristiana s\u00f3lo alcanza su motivaci\u00f3n y certeza definitiva ahondando en su propia esencia y concretamente ahondando en la palabra transmitida en el recuerdo de Jes\u00fas, despertado por el Esp\u00edritu y meditado en profundidad, proyectado hacia la buena nueva del Evangelio. Con ello no se dice que las circunstancias sociales sean indiferentes. Muestran, en buena parte, la influencia cada vez menor del cristianismo y de la predicaci\u00f3n cristiana as\u00ed como de las iglesias en la sociedad actual. Pero ese retroceso de la influencia social de las iglesias no es por s\u00ed misma un fen\u00f3meno inequ\u00edvoco, frente al que s\u00f3lo quepa adoptar una postura meramente negativa, como se ha hecho a menudo desde el campo eclesi\u00e1stico. Las iglesias deber\u00edan m\u00e1s bien preguntarse si no han sido ellas mismas las que han contribuido a esa evoluci\u00f3n, proclamando, por ejemplo, una moral exagerada que no se deriva del mensaje de Jes\u00fas; deber\u00eda meditar hasta qu\u00e9 punto no han sido ellas mismas las culpables de este retroceso hist\u00f3rico-social. Con ello se echar\u00eda de ver adem\u00e1s que la reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre la causa de Jes\u00fas es una de las tareas m\u00e1s importantes de las iglesias. <\/p>\n<p>Ciertamente que tambi\u00e9n existe el peligro de una acomodaci\u00f3n falsa, un prop\u00f3sito de evitar los conflictos a toda costa, de trabar amistad con el mundo, no s\u00f3lo en el sentido de una mundanizaci\u00f3n moral, que a menudo se ha criticado, sino en la forma -a la larga mucho m\u00e1s peligrosa- de una acomodaci\u00f3n a los poderes pol\u00edticos, a los gobernantes de cada momento. En tal caso vuelve a plantearse el problema de los criterios: \u00bfqu\u00e9 tipo de acomodaci\u00f3n puede considerarse leg\u00edtima y hasta necesaria, y qu\u00e9 otra forma de adaptaci\u00f3n es peligrosa? A prop\u00f3sito de esta reflexi\u00f3n los evangelios tendr\u00edan una palabra importante que decir. Naturalmente que no se debe esperar una respuesta r\u00e1pida a tales problemas, una especie de receta; aqu\u00ed se trata m\u00e1s bien de encontrar las grandes l\u00edneas por las que poder orientarse. Habr\u00eda, pues, que decir: como cristianos podremos afirmar sin reservas una acomodaci\u00f3n a cuanto coincide con la causa de Jes\u00fas o que, visto desde ese lado, no presenta dificultades importantes. Pero es probable que incluso semejante reflexi\u00f3n sea demasiado parecida a una receta. El individuo o los grupos cristianos deber\u00e1n formarse ellos mismos su opini\u00f3n, y de tal modo que puedan expresar y conectar entre s\u00ed en la formaci\u00f3n del juicio los m\u00e1s diversos puntos de vista, entre los que se cuentan -aunque no exclusivamente- tambi\u00e9n las afirmaciones del Nuevo Testamento. La decisi\u00f3n \u00faltima habr\u00e1 que tomarla por supuesto bajo la propia responsabilidad. La Iglesia, y en primer t\u00e9rmino la autoridad eclesi\u00e1stica, deber\u00e1 defender ante todo la \u00abvoz viviente del evangelio\u00bb, siendo \u00e9sa su tarea m\u00e1s importante y propia. Mas no puede arrebatar a ning\u00fan hombre la responsabilidad personal. <\/p>\n<p>Si se dice en Juan: \u00abOs conviene que yo me vaya. Pues si no me fuera no vendr\u00eda a vosotros el Par\u00e1clito\u00bb, tal afirmaci\u00f3n contiene ya la prueba positiva m\u00e1s importante para la inteligencia de la propia situaci\u00f3n. El Esp\u00edritu ocupa el puesto de Jes\u00fas. Expresado del modo m\u00e1s simple, dir\u00edamos: los disc\u00edpulos ya no podr\u00e1n preguntar directamente a Jes\u00fas; ya no es posible un planteamiento retrospectivo de si la comunidad hab\u00eda entendido adecuadamente a Jes\u00fas o a los disc\u00edpulos. Mas la comunidad puede confiarse al Esp\u00edritu de Jes\u00fas, puede y debe aprender, y desde luego, confiando en la palabra transmitida, a entender de nuevo a Jes\u00fas desde el Esp\u00edritu, y a pensar y actuar desde su Esp\u00edritu. Mas \u00bfqu\u00e9 significa eso? Sin duda que el Esp\u00edritu de Jes\u00fas es una realidad sumamente inaprensible, que no cabe definir con toda precisi\u00f3n: \u00abEl viento 117 sopla donde quiere: t\u00fa oyes su silbido, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni ad\u00f3nde va; as\u00ed le sucede a todo el que ha nacido del Esp\u00edritu\u00bb (Jua 3:8). Elementos de la realidad pneum\u00e1tica son la inaprensibilidad, indisponibilidad y libertad (todo lo cual no se puede identificar sin m\u00e1s ni m\u00e1s con la inmaterialidad. Ciertamente que el Esp\u00edritu se manifiesta en contacto con la palabra de Jes\u00fas y su predicaci\u00f3n por parte de la comunidad. En tal sentido lleva raz\u00f3n R. Bultmann cuando dice que el Esp\u00edritu es \u00abla fuerza de la predicaci\u00f3n de la palabra en la comunidad\u00bb 118. Si lo inefable es propio del ser y del obrar del Esp\u00edritu, con ello se afirma que tanto el creyente individual como la comunidad entera tienen sus propias ra\u00edces en lo que no cabe alcanzar. De tal suerte que, en este punto, se nos abre un espacio libre, una esfera espiritual que s\u00f3lo la soberan\u00eda de Cristo, es decir, la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, puede colmar; pero que, precisamente por su car\u00e1cter espiritual, resulta cerrado y permanece inalcanzable por cualquier otra instancia humana, incluida la Iglesia como instituci\u00f3n y sus mismos representantes. El Esp\u00edritu garantiza la apertura de la comunidad, concebida en principio como escatol\u00f3gica, y con ello garantiza aquel espacio libre del hombre, en el que debe fracasar cualquier poder del mundo. Mediante la presencia del Esp\u00edritu de Jes\u00fas tambi\u00e9n est\u00e1n aseguradas la libertad y la responsabilidad de la comunidad sobre s\u00ed misma. La vinculaci\u00f3n a la persona de Jes\u00fas y a su palabra no es para la comunidad un lazo autoritario sino, bien al contrario, el fundamento absolutamente fiable e inconmovible de su libertad. R. Bultmann ha aludido con acierto a la paradoja de que justamente la palabra viva pronunciada por la comunidad sea al propio tiempo la palabra del Esp\u00edritu que act\u00faa en la comunidad misma 119. Con ello, sin embargo, no se dice que la comunidad pueda disponer de la palabra de Jes\u00fas, de modo que cualquier manifestaci\u00f3n caprichosa de la comunidad o de las autoridades eclesi\u00e1sticas constituya por s\u00ed sola la palabra del Esp\u00edritu. Es y sigue siendo la palabra del Esp\u00edritu s\u00f3lo en cuanto permanece referida a la palabra de Jes\u00fas. Kerygma y tradici\u00f3n de Jes\u00fas est\u00e1n ya dados como realidades de contenido y orientaci\u00f3n, de forma que el Esp\u00edritu, precisamente seg\u00fan Juan, nunca puede convertirse en un fluidum oscilante, ni en fuente de caprichos y arbitrariedades. <\/p>\n<p>Mediante esta vinculaci\u00f3n pneum\u00e1tica con Jes\u00fas en persona la comunidad prolonga la acci\u00f3n de Jes\u00fas en el mundo y frente al mundo. Al igual que Jes\u00fas por su palabra introdujo la crisis del mundo como decisi\u00f3n y separaci\u00f3n a la vez, as\u00ed tambi\u00e9n la comunidad introducir\u00e1 esa crisis por su testimonio cristiano, en cuanto que pone al oyente ante la decisi\u00f3n de la fe. Es evidente que la comunidad no puede asumir esa crisis por su propia cuenta. No est\u00e1 destinada a emitir el juicio contra el mundo; eso es \u00fanica y exclusivamente asunto del propio Jes\u00fas. Si el Esp\u00edritu y la comunidad unidos contin\u00faan la obra de Jes\u00fas, lo hacen, seg\u00fan Juan, sobre la base de una decisi\u00f3n ya ocurrida, y que ya se ha establecido definitivamente por la palabra y la obra de Jes\u00fas, pero sobre todo por su cruz. A la decisi\u00f3n escatol\u00f3gica de Dios en Jes\u00fas para la salvaci\u00f3n del mundo, nada tiene que a\u00f1adir ya la predicaci\u00f3n eclesi\u00e1stica. Por eso se dice tambi\u00e9n en Juan que el Esp\u00edritu \u00abguiar\u00e1\u00bb, o lo que es lo mismo descubrir\u00e1 lo que ya ha tenido efecto en el acontecer salvador. <\/p>\n<p>Si Juan entiende el pecado como incredulidad, es decir, si identifica simplemente incredulidad y pecado, es que no tiene en la mente un concepto moral de pecado -pecado como transgresi\u00f3n de un mandamiento moral divino-, sino m\u00e1s bien un concepto existencial profundo de pecado. Ya no se trata primordialmente de una conducta humana activa, sino de una decisi\u00f3n fundamental que afecta al ser del hombre, a su existencia m\u00e1s \u00edntima. Para Juan la alternativa determinante est\u00e1, pues, en la decisi\u00f3n entre incredulidad y fe. En el fondo tambi\u00e9n late para \u00e9l el hecho de que el Jes\u00fas hist\u00f3rico fracas\u00f3 con su predicaci\u00f3n en Palestina entre sus propios connacionales debiendo acabar en la cruz, aun cuando seg\u00fan la concepci\u00f3n de la comunidad fuera inocente por completo. De este modo Jes\u00fas, como revelador de Dios, pone al hombre ante los supremos problemas existenciales, y ciertamente porque en definitiva quiere una decisi\u00f3n positiva en favor de la fe y, por ende, de la salvaci\u00f3n y la vida. Seg\u00fan Juan, lo que Jes\u00fas desea es la salud del hombre, no su ruina ni su \u00abjuicio\u00bb. <\/p>\n<p>Mas \u00bfc\u00f3mo se puede entender hoy ese principio teol\u00f3gico? Que la suprema decisi\u00f3n del hombre sobre s\u00ed mismo y el sentido de su vida deba consistir en la decisi\u00f3n entre fe e incredulidad, hay muchas veces que ya no se entiende o se desvirt\u00faa como una exageraci\u00f3n cristiana o eclesi\u00e1stica, sobre todo cuando debe tratarse en primer t\u00e9rmino de una \u00abfe dogm\u00e1tica\u00bb. El lenguaje de los dogmas eclesi\u00e1sticos y de la predicaci\u00f3n tradicional le resulta tan extra\u00f1o al hombre de hoy que ya no es adecuado; lo que quiere decir que ya no est\u00e1 en condiciones de calificar con pleno sentido el problema de la decisi\u00f3n como tal. En el pasado una estrecha mentalidad eclesi\u00e1stica condujo con frecuencia a plantear el problema de la fe con bastante superficialidad, y muy a menudo llev\u00f3 anejas unas pretensiones confesionales de poder. Por lo mismo, una preinteligencia frente al problema de la fe queda frecuentemente tan bloqueada de antemano que ya no es posible su formulaci\u00f3n en su sentido aut\u00e9ntico. Asimismo es dif\u00edcil discutir la existencia en el hombre de ideas, principios, reflexiones, etc., que tradicionalmente suelen designarse como un problema de salvaci\u00f3n o un problema de sentido. La cuesti\u00f3n existencial acerca del sentido de la vida parece estar ligada a la existencia humana como tal. Se trata evidentemente de un dato antropol\u00f3gico primordial. Mas con el problema del sentido se vincula tambi\u00e9n la posibilidad de decisi\u00f3n; es evidente que el sentido no lo experimenta el hombre como una pura evidencia -de ser as\u00ed no podr\u00eda darse la experiencia contraria de la p\u00e9rdida de sentido-, sino hist\u00f3ricamente, lo que quiere decir sobre todo en conexi\u00f3n con la libertad de elecci\u00f3n. Tal estructura antropol\u00f3gica fundamental se expresa de distinta manera en las religiones hist\u00f3ricas. La calificaci\u00f3n cristiana del problema del sentido es el problema de la fe, con lo que \u00e9sta se convierte en la forma suprema de experiencia. Para la tradici\u00f3n cristiana semejante experiencia est\u00e1 ligada a la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas. Pues eso es justamente lo que significa el concepto \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb: que en el encuentro del hombre con Jes\u00fas y su palabra se me abre el sentido supremo, es decir, \u00abdivino\u00bb. En este contexto no habr\u00eda que apoyarse precipitadamente en las formulaciones tradicionales, que hoy est\u00e1n expuestas a una mala comprensi\u00f3n general; m\u00e1s bien habr\u00eda que aprender a tener en cuenta la estructura l\u00f3gica humana como tal. Probablemente resultar\u00eda entonces mucho m\u00e1s claro que en la fe se trata de un contenido humano fundamental, del poder creer como confianza radical en el buen sentido de la vida y del mundo, a pesar de todas las experiencias en contrario. Si Jes\u00fas enfrenta al hombre con la decisi\u00f3n de fe, quiere decir que, como revelador del amor divino, habla al hombre en sus posibilidades vitales propias, supremas y positivas. La palabra de Jes\u00fas sacude al hombre cuando la escucha y entiende debidamente en esas \u00ab\u00faltimas posibilidades de si mismo\u00bb. Y conmueve tambi\u00e9n al hombre en la crisis radical de vida, que ciertamente debe evolucionar como enfermedad no para muerte sino para vida. <\/p>\n<p>Seg\u00fan Juan, la predicaci\u00f3n eclesi\u00e1stica deber\u00eda estar en condiciones de articular la cuesti\u00f3n de fe como la cuesti\u00f3n humana del sentido, y desde el plano creyente desarrollar el enfrentamiento cr\u00edtico entre revelaci\u00f3n y cosmos. Deber\u00eda motivar ese enfrentamiento desde su propio centro, es decir, desde su vinculaci\u00f3n con Jes\u00fas. En tiempos de Juan la comunidad era consciente de su misi\u00f3n cr\u00edtica frente al mundo y la sociedad habida cuenta de las circunstancias reales: \u00abPara decirlo brevemente, lo que es el alma en el cuerpo eso son los cristianos en el mundo. Como el alma est\u00e1 por todos los miembros del cuerpo, as\u00ed los cristianos est\u00e1n diseminados por las ciudades del mundo. Cierto que el alma habita en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; as\u00ed tambi\u00e9n los cristianos viven en el mundo, pero no son del mundo&#8230; Cierto que el alma est\u00e1 rodeada por el cuerpo, pero es ella la que le mantiene unido; de igual modo los cristianos est\u00e1n como encarcelados por el mundo, mas son ellos precisamente los que le mantienen unido&#8230; En esa posici\u00f3n los ha colocado Dios, y ellos no tienen derecho a abandonarla\u00bb (carta-a-Diogneto, c. 6). As\u00ed describe un cristiano desconocido del siglo II las relaciones de la comunidad con el mundo. El destinatario del mensaje cristiano era el mundo en toda su amplitud y extensi\u00f3n; siempre se busc\u00f3 el encuentro y el enfrentamiento cr\u00edtico con el mundo. En la esencia del evangelio y de la fe cristiana debe darse el que no se dejen encajonar en un plano religioso privado, sino que han de marcar tambi\u00e9n el pensamiento y el obrar mundanos del hombre. <\/p>\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando no se llega a ese encuentro y enfrentamiento cr\u00edtico? \u00bfQu\u00e9 ocurre cuando ya no resuena claramente la oposici\u00f3n del mundo al cristianismo, cuando en el fondo ya no se espera absolutamente nada de la Iglesia, y no se le encuentra ning\u00fan inter\u00e9s? Semejante indiferencia es radicalmente peor para la Iglesia que la lucha abierta. Entonces no deber\u00edan escucharse las grandes lamentaciones; m\u00e1s bien habr\u00eda que meditar en la palabra de Jes\u00fas: \u00abSi la sal se vuelve ins\u00edpida, \u00bfcon qu\u00e9 le devolver\u00e9is su sabor?\u00bb (\/Mc\/09\/50). Cuando ya no se da ese enfrentamiento cr\u00edtico con el mundo, es a las iglesias en primer t\u00e9rmino a las que se les pregunta si en su vida y actuaci\u00f3n no se han hecho \u00abins\u00edpidas\u00bb, desabridas e insustanciales hasta el punto de que ya no interesan. <\/p>\n<p>En tiempos pasados se esgrimi\u00f3 con gusto la afirmaci\u00f3n de \/Jn\/16\/12-15, para hacer comprensible la formaci\u00f3n eclesi\u00e1stica de los dogmas y el desarrollo doctrinal, y tambi\u00e9n para legitimarlos b\u00edblicamente. Esto no estaba en modo alguno injustificado, pero requiere una comprensi\u00f3n m\u00e1s matizada. Este texto jo\u00e1nico: \u00abTodav\u00eda tengo muchas cosas que deciros, pero no pod\u00e9is sobrellevarlas ahora\u00bb, parece indicar como si antes de pascua y pentecost\u00e9s Jes\u00fas hubiera querido abstenerse de formular toda una serie de afirmaciones y principios objetivos, porque la capacidad de comprensi\u00f3n de los disc\u00edpulos todav\u00eda no le parec\u00eda lo bastante fuerte. M\u00e1s tarde el Esp\u00edritu Santo habr\u00eda aportado esas ideas reservadas junto con una nueva capacidad comprensiva de los disc\u00edpulos, que se las habr\u00edan transmitido a la Iglesia en forma de dogmas. Pero en el texto no se trata de eso. El giro \u00abmuchas cosas\u00bb ha de entenderse ciertamente de un modo global. No indica una pluralidad de principios y dogmas particulares, sino el problema de la comprensi\u00f3n como tal en una forma de expresi\u00f3n oscilante y polifac\u00e9tica. Durante la presencia hist\u00f3rica directa de Jes\u00fas -as\u00ed lo estima el evangelio de Juan- los disc\u00edpulos entendieron la revelaci\u00f3n siempre de un modo fragmentario y como a saltos, mas no en toda su plenitud; esto \u00faltimo s\u00f3lo ser\u00eda posible con la ayuda del Esp\u00edritu. El contexto alude expl\u00edcitamente al hecho de que despu\u00e9s de pascua el Esp\u00edritu no aportar\u00eda ninguna verdad nueva en cuanto al contenido; no har\u00e1 sino honrar a Jes\u00fas y su mensaje, nada m\u00e1s. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n resulta claro que por \u00abla verdad\u00bb no puede entenderse un sistema de principios doctrinales, sino un conjunto de art\u00edculos de fe. Para Juan la revelaci\u00f3n y la verdad es simplemente Jes\u00fas. Es significativo que el cuarto evangelio s\u00f3lo conozca el concepto de verdad en singular; no hay all\u00ed una pluralidad de verdades de fe. La \u00fanica verdad viene dada en Jesucristo con una totalidad universal: \u00abPues de su plenitud todos nosotros hemos recibido: gracia por gracia. Porque la ley fue dada por medio de Mois\u00e9s; por Jesucristo vino la gracia y la verdad\u00bb, se dice en el Pr\u00f3logo (\/Jn\/01\/16s). La plenitud de la verdad se encuentra en Jesucristo. Y como tal no necesita de ning\u00fan complemento. Reflexionando detenidamente sobre la sentencia jo\u00e1nica, se advierte que la cuesti\u00f3n de los dogmas y de su desarrollo est\u00e1 en otro plano. Respecto de la verdad escatol\u00f3gica en su plenitud no hay ya desarrollo alguno desde su realizaci\u00f3n en Jes\u00fas de Nazaret. Esto no quiere decir que el vers\u00edculo 13 afirme que la fe no necesite continuamente de la introducci\u00f3n o \u00abgu\u00eda a toda la verdad\u00bb. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed es necesaria una observaci\u00f3n interesante. Mientras el texto griego dice \u00abos guiar\u00e1 a toda la verdad\u00bb (hodegesei hymas eis ten aletheian pasan), la traducci\u00f3n latina de la Vulgata habla de \u00abos ense\u00f1ar\u00e1 toda la verdad\u00bb (docebit vos omnem veritatem). Esta \u00faltima interpretaci\u00f3n se entendi\u00f3 despu\u00e9s en la tradici\u00f3n latino-romana en el sentido de un ministerio doctrinal. Pero existe una notable diferencia entre una \u00abintroducci\u00f3n a toda la verdad\u00bb o decir \u00ab\u00e9l os ense\u00f1ar\u00e1 toda la verdad\u00bb. <\/p>\n<p>Aunque en Jesucristo est\u00e1 dada toda la verdad como tal, hay sin embargo en la historia de la fe una comprensi\u00f3n siempre nueva de esa verdad y, por ende, tambi\u00e9n la necesidad de continuar la exposici\u00f3n e interpretaci\u00f3n de dicha verdad. Ahora bien, los dogmas tienen justamente su importancia en ese terreno de la exposici\u00f3n e interpretaci\u00f3n. Nunca pueden sustituir a la revelaci\u00f3n de Cristo, ni entrar en concurrencia con ella. Como manifestaciones ling\u00fc\u00edsticas tienen tambi\u00e9n la forma de principios, pero nunca pueden aprehender y expresar m\u00e1s que un aspecto determinado de la plenitud de la verdad. Esa plenitud de la verdad est\u00e1 siempre por encima de todos los dogmas, y por ello \u00e9stos son siempre relativos y superables. En el curso de la historia los dogmas pueden tambi\u00e9n quedar anticuados haciendo necesarios los cambios y nuevas formulaciones. <\/p>\n<p>En este punto no se pueden pasar por alto el peligro, que aparece asimismo a lo largo de la historia de la Iglesia, de que en la predicaci\u00f3n doctrinal del magisterio eclesi\u00e1stico los dogmas han sido a menudo m\u00e1s importantes que la revelaci\u00f3n cristiana en su forma b\u00edblica a la que sin embargo est\u00e1n constantemente referidos. Seg\u00fan Juan, en el fondo se puede ser un cristiano creyente con muy pocas formulaciones b\u00e1sicas. Basta la confesi\u00f3n del revelador Jesucristo, el cual no es s\u00f3lo una verdad parcial junto a otras verdades, sino que encarna la verdad total del cristianismo; bastan la fe y el amor. Importa la verdad en su totalidad y plenitud, no las distintas afirmaciones de fe en su multiplicidad. Pero cabe tambi\u00e9n entender y valorar las m\u00faltiples y distintas afirmaciones de fe refiri\u00e9ndolas al conjunto de la verdad; en ellas sin embargo no est\u00e1 la salvaci\u00f3n. La salvaci\u00f3n es una realidad total, unitaria y \u00fanica; con el retorno al evangelio en sus estructuras fundamentales y simples el creyente llega tambi\u00e9n a la unidad de s\u00ed mismo, a la identidad en la fe que se indica con el concepto de salvaci\u00f3n. Cabe, pues, defender que en el mundo finito e hist\u00f3rico del hombre puede darse una multiplicidad de principios e interpretaciones diferentes de la fe cristiana, una pluralidad leg\u00edtima de exposiciones de lo cristiano; pero que es necesario ver en su conexi\u00f3n con la totalidad y plenitud originaria, y s\u00f3lo desde ella alcanzan su sentido. <\/p>\n<p>Y queda s\u00f3lo por mencionar un \u00faltimo punto de vista: el Esp\u00edritu anunciar\u00e1 el futuro, creando en la comunidad de Jes\u00fas un carisma prof\u00e9tico. El cristianismo primitivo conoce el nuevo despertar de la profec\u00eda. En las primeras comunidades cristianas hab\u00eda profetas y profetisas 121. Se consideran profetas los hombres y mujeres llenos de Esp\u00edritu, que disponen de la palabra. Se supone tambi\u00e9n que frecuentemente, en los comienzos, los carism\u00e1ticos prof\u00e9ticos constitu\u00edan las fuerzas rectoras m\u00e1s importantes en las comunidades, hasta que poco a poco fueron ocupando su puesto los ministros jer\u00e1rquicos institucionalizados: los presb\u00edteros y el obispo. Es veros\u00edmil que la tarea capital de los profetas neotestamentarios fuera explicar a los otros el mensaje y tradici\u00f3n de Jes\u00fas, acomod\u00e1ndolos a las nuevas circunstancias. Ciertamente que no se pueden establecer grandes diferencias entre el profeta y el maestro. El ejemplo cl\u00e1sico de semejante reinterpretaci\u00f3n prof\u00e9tica del mensaje de Jes\u00fas es el evangelio de Juan. \u00bfQu\u00e9 ha hecho \u00abJuan\u00bb, el autor de ese evangelio? No s\u00f3lo ha recogido y ordenado la tradici\u00f3n antigua que ha llegado a sus manos, sino que se ha atrevido a proclamar el mensaje de Jes\u00fas en un lenguaje completamente nuevo, con conceptos y palabras de nuevo cu\u00f1o; conceptos que eran familiares a sus oyentes, de modo que pod\u00edan entender y asimilar el mensaje. De este modo acomod\u00f3, ante todo, al mundo helen\u00edstico el mensaje de Jes\u00fas. Los griegos cultos que, como Justino, Clemente de Alejandr\u00eda y Or\u00edgenes, entraron en el cristianismo, quedaron muy especialmente impresionados por la doctrina de este evangelista. <\/p>\n<p>Con ello Juan llev\u00f3 a t\u00e9rmino en su \u00e9poca una tarea que se plantea de modo parecido en todos los tiempos. Su ejemplaridad no est\u00e1, pues, \u00fanicamente en el contenido ni en que como autor inspirado proclama con plena autoridad el mensaje cristiano, sino tambi\u00e9n, y m\u00e1s a\u00fan, en c\u00f3mo lo hace con una libertad e independencia espiritual es realmente inauditas. Es evidente que la profec\u00eda libera el mensaje cristiano de las trabas y gangas de un tradicionalismo anquilosado. Su misi\u00f3n consiste, sobre todo, en conectar el mensaje cristiano con la propia \u00e9poca, con sus experiencias y tareas, y exponerlo a los hombres de cada tiempo. Si el mensaje ha de mantenerse vivo o recuperar su vitalidad, la Iglesia tiene necesidad de la profec\u00eda pneum\u00e1tica y soberana en todos los tiempos y muy especialmente hoy. <\/p>\n<p>Se comprende que la profec\u00eda no pueda identificarse sin m\u00e1s ni m\u00e1s con la teolog\u00eda, aunque podr\u00eda admitirse que cualquier teolog\u00eda viva contiene un elemento prof\u00e9tico. Pero, en general, el esp\u00edritu prof\u00e9tico no va ligado a ning\u00fan ministerio; pi\u00e9nsese, por ejemplo, en hombres como Kierkegaard o Reinhold Schneider; es, por el contrario, un \u00abesp\u00edritu libre\u00bb que se expone a las experiencias a menudo dolorosas de su propio tiempo y del mundo. La profec\u00eda aut\u00e9ntica contiene, sobre todo, un elemento, que hoy resulta frecuentemente sospechoso, a saber, la referencia al kairos, la penetraci\u00f3n en el esp\u00edritu de la \u00e9poca, en la exigencia irrepetible de la hora presente. El esp\u00edritu prof\u00e9tico tiene la audacia de poner el evangelio en contacto con el esp\u00edritu de la \u00e9poca, de una manera cr\u00edtica o simpatizante. Pues si el grano de la palabra no se siembra en el campo del tiempo no puede llevar fruto alguno. <\/p>\n<p>De este modo el esp\u00edritu prof\u00e9tico viene alentado tanto por el evangelio, la palabra viva de Dios, como por las esperanzas, corrientes e ideas de su tiempo; lo que a menudo le puede poner en la penosa situaci\u00f3n de no ser comprendido adecuadamente ni por los \u00abpiadosos\u00bb ni por el resto de sus coet\u00e1neos. Hay, pues, que contar con que el esp\u00edritu prof\u00e9tico, al igual que ocurri\u00f3 con los profetas del Antiguo Testamento, se presente bajo el signo de una cr\u00edtica radical. Pero su misi\u00f3n es la de descubrir la oposici\u00f3n entre el mensaje y la realidad lamentable de la Iglesia y del mundo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>117. La palabra griega pneuma tiene, como el hebreo ruah y el latino spiritus, el doble significado de \u00absoplo\u00bb y de \u00abesp\u00edritu\u00bb (Martin Buber hab\u00eda del \u00abruido del esp\u00edritu\u00bb). <\/p>\n<p>118. BULTMANN, Johannes, p. 476. <\/p>\n<p> 119. Cf. BULTMANN, o. cit., p. 432. <\/p>\n<p> 121. Cf. Hec 2:17s; Hec 19:6; Hec 21:9; Rom 12:6; 1Co 12:10; 1Co 13:2.8; 1Co 14:6.22; 1Te 5:20; Efe 2:20; Efe 3:5; Efe 4:11.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>5. PROMESA DEL RETORNO DE JES\u00daS (Jn\/16\/16-22) <\/p>\n<p>16 \u00abDentro de poco ya no me ver\u00e9is, y dentro de otro poco me volver\u00e9is a ver.\u00bb 17 Algunos de sus disc\u00edpulos comentaban unos con otros: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es esto que nos est\u00e1 diciendo: \u00abDentro de un poco ya no me ver\u00e9is, y dentro de otro poco me volver\u00e9is a ver\u00bb, y \u00abporque me voy al Padre\u00bb?\u00bb 18 Pregunt\u00e1banse, pues: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es eso que dice: \u00abdentro de poco\u00bb? No sabemos de qu\u00e9 habla.\u00bb 19 Conoci\u00f3 Jes\u00fas que quer\u00edan preguntarle y les dijo: \u00ab\u00bfEst\u00e1is indagando entre vosotros eso que dije: \u00abDentro de poco no me ver\u00e9is, y dentro de otro poco me volver\u00e9is a ver\u00bb? 20 De verdad os lo aseguro: Vosotros llorar\u00e9is y os lamentar\u00e9is, pero el mundo se alegrar\u00e1; vosotros estar\u00e9is triste, pero vuestra tristeza se convertir\u00e1 en alegr\u00eda. 21 Cuando la mujer va a dar a luz siente tristeza, porque lleg\u00f3 su hora; pero apenas da a luz al ni\u00f1o, no se acuerda ya de su angustia, por la alegr\u00eda de haber tra\u00eddo un hombre al mundo. 22 Tambi\u00e9n vosotros sent\u00eds tristeza ahora; pero yo volver\u00e9 a veros, y se alegrar\u00e1 vuestro coraz\u00f3n, y esa alegr\u00eda nadie os la quitar\u00e1.\u00bb <\/p>\n<p>Repetidas veces hemos aludido al tema de la reinterpretaci\u00f3n de la espera de la parus\u00eda en el cristianismo primitivo 122; pero hemos de recogerlo aqu\u00ed otra vez. El texto nos muestra lo apremiante que debi\u00f3 de ser realmente en la Iglesia el problema del retraso de la parus\u00eda hacia finales del siglo I: \u00abLa situaci\u00f3n ca\u00f3tica del paso del cristianismo primitivo y apost\u00f31ico al primer catolicismo lo vivi\u00f3 la conciencia cristiana de la \u00e9poca como una crisis peligrosa, en la que estaba amenazado de destrucci\u00f3n el dep\u00f3sito de la fe, transmitido desde el principio y con \u00e9l la Iglesia\u00bb. Aun cuando tal formulaci\u00f3n pueda expresar el estado de cosas con cierta exageraci\u00f3n, dif\u00edcilmente se puede poner en duda que el paso represent\u00f3 una aut\u00e9ntica crisis. Pero lo importante aqu\u00ed es que Juan intenta resolver el problema de la espera inmediata desde planteamiento cristol\u00f3gico. Su respuesta est\u00e1 condicionada total y absolutamente por la idea de la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica realizada ya en Jesucristo, por la idea de la presencia de la salvaci\u00f3n, que por ser una presencia escatol\u00f3gica incluye a la vez el futuro escatol\u00f3gico. Este planteamiento teol\u00f3gico est\u00e1 para Juan en el kerygma de la cruz y resurrecci\u00f3n, o de la \u00abexaltaci\u00f3n y glorificaci\u00f3n de Cristo\u00bb. As\u00ed le fue posible mantener la idea del retorno de Cristo y darle un nuevo sentido. S\u00f3lo entendemos adecuadamente la secci\u00f3n 16, 16-22, si la tomamos en serio como una interpretaci\u00f3n jo\u00e1nica y si renunciamos a cualquier tentativa de referirla al Jes\u00fas terrenal. Esa referencia a Jes\u00fas aqu\u00ed s\u00f3lo puede tener una importancia objetivo-teoligica, de modo que la fe en el Cristo exaltado y glorificado brinde tambi\u00e9n la posibilidad de una nueva comprensi\u00f3n del retorno de Cristo. <\/p>\n<p>El texto empieza en el vers\u00edculo 16 con una afirmaci\u00f3n enigm\u00e1tica de Jes\u00fas: \u00abDentro de poco ya no me ver\u00e9is, y dentro de otro poco me volver\u00e9is a ver&#8230;\u00bb Se trata de dos peque\u00f1os intervalos. A Juan le gusta esta manera de hablar enigm\u00e1tica, frecuentemente de doble sentido, porque con ello quiere llevar a los lectores a determinados problemas, que a \u00e9l le parecen importantes. La ambivalencia est\u00e1 a menudo en conexi\u00f3n, como en nuestro caso, con el recurso estil\u00edstico del no entender. A Juan le interesa llevar a sus lectores a una comprensi\u00f3n nueva y m\u00e1s profunda de un objeto conocido, que aqu\u00ed ser\u00eda el retorno de Jes\u00fas. Tradicionalmente se habr\u00eda concebido el regreso de Jes\u00fas como un volver a verle, como una esperanza de contemplar al Jesucristo exaltado y celeste, que vendr\u00e1 con el poder y gloria divinas. En 1Te 4:13-18 Pablo ha descrito esta concepci\u00f3n con gran plasticidad y dramatismo (cf. tambi\u00e9n Flp 4:20s). No con tanto dramatismo pero de manera bastante parecida en cuanto al fondo, se dice en la carta primera de Juan: \u00abQueridos m\u00edos, ahora somos hijos de Dios, y todav\u00eda no se ha manifestado qu\u00e9 seremos. Sabemos que, cuando se manifieste seremos semejantes a \u00e9l, porque lo veremos tal como es\u00bb (1Jn 3:2). Posiblemente se trata aqu\u00ed de un complemento, si es que no de una correcci\u00f3n de la idea defendida en el cuarto evangelio. Esa tradici\u00f3n era, pues, anterior a Juan, de tal modo que a\u00fan podemos rastrear bastante bien el proceso interpretativo al que \u00e9l recurre. El giro \u00abdentro de un poco\u00bb recoge el uso ling\u00fc\u00edstico de la espera inmediata (cf. Rev 22:20 : \u00abDice el que da fe de estas cosas: S\u00ed, vengo pronto. Am\u00e9n. \u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas!\u00bb), y lo expone de un modo completamente nuevo: falta todav\u00eda un poco de tiempo hasta que Jes\u00fas se vaya definitivamente, con su pasi\u00f3n y muerte, y otro poco de tiempo para volver a verle; con lo que el evangelista piensa primordialmente en la pascua y las apariciones pascuales. Como ninguna de ambas cosas se menciona expl\u00edcitamente, sino que de un modo evidentemente intencionado se sobreentienden, el evangelista persigue sin duda un prop\u00f3sito fundamental. Tambi\u00e9n en \u00e9l sigue abierta por completo la cuesti\u00f3n del t\u00e9rmino, como en toda la literatura neotestamentaria. <\/p>\n<p>La ignorancia de los disc\u00edpulos (v. 17-18) subraya una vez m\u00e1s el problema al que Juan quiere dar respuesta. Sorprende, no obstante, que los disc\u00edpulos no s\u00f3lo no entiendan el volver a verle y que lo discutan -\u00abNo se dirigen expresamente a Jes\u00fas, sino que en cierto modo ya est\u00e1n abandonados por \u00e9l\u00bb 125-, sino que tambi\u00e9n se pone a debate el giro \u00abme voy al Padre\u00bb. Se trata, pues, una vez m\u00e1s de todo el complejo de la partida de Jes\u00fas, y de su significado para la comunidad de los disc\u00edpulos. Al propio tiempo hay una alusi\u00f3n del evangelista al hecho de que ambos elementos, el volver a verse y el ir al Padre coinciden objetivamente. Con ello queda claro que Juan enlaza el volver a ver a Jes\u00fas con la pascua. <\/p>\n<p>La respuesta de Jes\u00fas (v. 19-22) aclara el sentido de l a sentencia de momento totalmente oscura. El reproche a la falta de inteligencia de los disc\u00edpulos (v. 19) es de estilo convencional. El vers\u00edculo 20 se refiere directamente a la situaci\u00f3n inmediata de la muerte de Jes\u00fas y al estado consiguiente condicionado por su ausencia. La muerte de Jes\u00fas afecta asimismo a la situaci\u00f3n de los disc\u00edpulos, que se caracteriza precisamente por su ausencia, con lo cual la comunidad se encuentra en el mundo sin el apoyo externo de Jes\u00fas, estando as\u00ed expuesta a los ataques, la tristeza, las acusaciones, la tribulaci\u00f3n y el desconcierto (cf. 16,4b-6). En cierto modo Juan contempla, de una sola mirada, la situaci\u00f3n de los disc\u00edpulos en la muerte de Jes\u00fas y la situaci\u00f3n de la comunidad. Esta deber\u00e1 contar siempre con tal situaci\u00f3n y siempre deber\u00e1 afrontarla con renovadas energ\u00edas. Se encontrar\u00e1 sobre todo con el fen\u00f3meno singular de la alegr\u00eda del mundo incr\u00e9dulo: \u00abel mundo se alegrar\u00e1\u00bb por pensar que ha vencido y eliminado definitivamente a un revelador de Dios que le resultaba tan inc\u00f3modo. Frente a la fe, el mundo muestra aquel sentimiento de superioridad, que le hace mirarla despectivamente por encima del hombro y equipararla poco m\u00e1s o menos con la estupidez y la escasez de luces. Tambi\u00e9n con eso debe contar la fe e intentar enfrentarse. Pero -y esto es en definitiva lo determinante- la fe no est\u00e1 sola frente a tales ataques: tiene una promesa con la que no pod\u00eda contar: \u00abPero vuestra tristeza se convertir\u00e1 en alegr\u00eda\u00bb (cf. 20,20: \u00abY los disc\u00edpulos se llenaron de alegr\u00eda al ver al Se\u00f1or\u00bb). Ciertamente que los ataques, la tribulaci\u00f3n y la tristeza son para los creyentes circunstancias que pertenecen a su estar en el mundo y con los que siempre habr\u00e1n de contar. Pero en tal situaci\u00f3n tienen la promesa de que su tristeza se trocar\u00e1 en alegr\u00eda. <\/p>\n<p>La comparaci\u00f3n de la situaci\u00f3n de los disc\u00edpulos (v. 21) con la situaci\u00f3n de una mujer en trance de dar a luz, que siente \u00abtristeza\u00bb o mejor dolores antes de nacer el hijo, pero que despu\u00e9s del alumbramiento se alegra por el reci\u00e9n nacido, enlaza ciertamente con una experiencia humana universal; pero en este caso podr\u00eda tener un significado particular. Para Juan la cruz y resurrecci\u00f3n de Cristo como acontecimiento salv\u00edfico de \u00edndole mesi\u00e1nica representan el cambio de eones. Pero, adem\u00e1s, el juda\u00edsmo conoce la expresi\u00f3n \u00ablos dolores mesi\u00e1nicos\u00bb para indicar el tiempo de tribulaci\u00f3n inmediatamente anterior al fin. Una sentencia del rabino Yizhak (ha. 300 d.C.) suena as\u00ed: \u00abEl a\u00f1o en que el Rey, el Mes\u00edas, se manifestar\u00e1, todos los reyes de los pueblos del mundo se levantar\u00e1n unos contra otros (para la lucha)&#8230; Y todos los pueblos del mundo, v\u00edctimas de la ofuscaci\u00f3n y el desvar\u00edo caer\u00e1n sobre su rostro y lanzar\u00e1n gritos como los gritos de una parturienta. Tambi\u00e9n los israelitas caen en la confusi\u00f3n y la perplejidad y dicen: \u00bfAd\u00f3nde iremos y ad\u00f3nde podemos llegar? Y Dios les dir\u00e1 entonces: Hijos m\u00edos, no tem\u00e1is, todo cuanto yo he hecho lo he hecho por vosotros. \u00bfPor qu\u00e9 tem\u00e9is? No tem\u00e1is; \u00e9ste es el tiempo de vuestra redenci\u00f3n\u00bb. En esta sentencia rab\u00ednica se habla y consuela a los israelitas de modo similar a como se habla a los disc\u00edpulos en Juan. Podr\u00eda ser que el cuarto evangelio hubiera recogido la idea de los dolores mesi\u00e1nicos, pero interpret\u00e1ndola a la vez en un sentido cristol\u00f3gico: el tiempo de la tristeza y tribulaci\u00f3n se entiende ahora de cara a la pasi\u00f3n y cruz de Jes\u00fas, mientras que la alegr\u00eda escatol\u00f3gica empieza con la pascua. As\u00ed tambi\u00e9n para los disc\u00edpulos el tiempo presente es un tiempo de tristeza (v. 22). Su experiencia del mundo se entiende desde la pasi\u00f3n de Cristo. <\/p>\n<p>Mas sigue de inmediato la promesa: \u00abPero yo volver\u00e9 a veros, y se alegrar\u00e1 vuestro coraz\u00f3n, y esa alegr\u00eda nadie os la quitar\u00e1.\u00bb Aqu\u00ed sorprende ante todo que Jes\u00fas mismo sea el sujeto desencadenante del volver a verse, mientras que en el vers\u00edculo 16 son los disc\u00edpulos quienes volver\u00e1n a verle. El problema, ligado a la espera inminente y al volver a ver a Jes\u00fas, no pueden resolverlo, seg\u00fan Juan, los disc\u00edpulos, sino s\u00f3lo el propio Jes\u00fas. El tiempo y hora est\u00e1n aqu\u00ed, a diferencia de los sin\u00f3pticos, en manos por completo de Jes\u00fas. Jes\u00fas viene cuando \u00e9l quiere venir; se deja ver cuando quiere; es \u00e9l quien decide el instante y el modo de su presencia y aparici\u00f3n. Tampoco de cara a la parus\u00eda puede la comunidad disponer de Jes\u00fas. Si ahora Juan enlaza parus\u00eda y pascua, ello no cambia en nada el estado de cosas fundamental, pues justamente la aparici\u00f3n del resucitado est\u00e1 en la soberana libertad de Jes\u00fas, en su iniciativa divina. Y as\u00ed se promete a la comunidad que volver\u00e1 a ver a Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Jes\u00fas no dejar\u00e1 a los suyos en la estacada; volver\u00e1 a verlos. Con ese reencuentro va tambi\u00e9n vinculada para ellos la experiencia de la alegr\u00eda colmada y que ning\u00fan poder del mundo har\u00e1 desaparecer. Si el \u00abcoraz\u00f3n\u00bb se alegra, se alegra todo el hombre desde su ra\u00edz m\u00e1s profunda. Y si la alegr\u00eda no les puede ser arrebatada, es que se trata de la alegr\u00eda escatol\u00f3gica que nunca se acaba, de la alegr\u00eda eterna. Esa alegr\u00eda eterna eliminar\u00e1 adem\u00e1s todas las tribulaciones, ataques y perplejidades. Se indica con ello lo que el regreso de Jes\u00fas representa para la comunidad. Seg\u00fan Juan, desde pascua se da esa experiencia del retorno de Jes\u00fas. En su grandiosa perspectiva, pascua, pentecost\u00e9s y parus\u00eda constituyen una unidad intr\u00ednseca; se trata de elementos o aspectos diferentes de aparici\u00f3n y regreso de Jes\u00fas a los suyos. <\/p>\n<p>Seg\u00fan Bultmann, el evangelista \u00abhabr\u00eda utilizado las ideas y esperanzas del cristianismo primitivo para se\u00f1alar los estadios por los que debe pasar la vida del creyente, y en los que tambi\u00e9n puede fracasar\u00bb. Esto no es falso, pero es necesario verlo con ciertas modificaciones. Juan deb\u00eda solucionar ante todo un problema que le inquietaba a \u00e9l y a su comunidad: el problema del retraso de la parus\u00eda. \u00e9l lo ha concebido cristol\u00f3gicamente del medio al fin: la cruz y resurrecci\u00f3n son para \u00e9l el cambio de e\u00f3n, de tal modo que tambi\u00e9n desde ah\u00ed los dolores mesi\u00e1nicos experimentan una nueva valoraci\u00f3n. Los disc\u00edpulos est\u00e1n ya en el tiempo de la tribulaci\u00f3n escatol\u00f3gica y \u00e9se se convierte en elemento estructural de la fe en el mundo. Pero en la fe de la resurrecci\u00f3n, en la predicaci\u00f3n, la esperanza y la alegr\u00eda experimentan a la vez el retorno liberador y redentor de Jes\u00fas, que como la llegada siempre nueva del glorificado en la comunidad define el presente de \u00e9sta. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>122. Cf. sobre todo 14,18-20. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p> Meditaci\u00f3n <\/p>\n<p>El problema, formulado con los conceptos \u00abespera inmediata\u00bb, y \u00abretraso de la parus\u00eda\u00bb, apenas merec\u00eda antes atenci\u00f3n en la teolog\u00eda cat\u00f3lica. Aqu\u00ed ha sido s\u00f3lo la ex\u00e9gesis moderna la que aprendi\u00f3 a percibir el planteamiento del problema y a reflexionar cr\u00edticamente sobre el mismo. El impedimento principal era antes la interpretaci\u00f3n dogm\u00e1tica del conocimiento de Jes\u00fas como participaci\u00f3n en la omnisciencia de Dios. Seg\u00fan ese postulado dogm\u00e1tico era ciertamente imposible atribuir un desarrollo a la conciencia del Jes\u00fas terrenal, y menos a\u00fan afirmar un error del propio Jes\u00fas. Se pensaba m\u00e1s bien que en este caso que, si Jes\u00fas se hab\u00eda equivocado realmente una sola vez, correr\u00eda peligro la credibilidad de toda la revelaci\u00f3n divina en el Nuevo Testamento. Todav\u00eda en este siglo famosos te\u00f3logos, entre los cuales K. Rahner, se han atormentado por solucionar el problema especulativamente mediante interpretaciones, complicadas en extremo, del conocimiento de Jes\u00fas. La ex\u00e9gesis entre tanto, y sobre la base de ciertos textos, deduce que Jes\u00fas esperaba la pronta llegada del reinado de Dios y as\u00ed lo hab\u00eda proclamado. Seg\u00fan estas palabras de Jes\u00fas en \/Mc\/09\/01: \u00abOs lo aseguro: hay algunos de los aqu\u00ed presentes que no experimentar\u00e1n la muerte sin que vean llegado con poder el reino de Dios\u00bb, consideradas hoy por hoy por muchos ex\u00e9getas como palabras aut\u00e9nticas de Jes\u00fas, se acepta en buena medida la conclusi\u00f3n de que el Jes\u00fas terrenal se habr\u00eda equivocado respecto de la pronta llegada del reino de Dios. As\u00ed al menos lo juzgar\u00e1 el lector moderno. Exactamente lo mismo cabe decir de la comunidad postpascual cuando, como en el caso inequ\u00edvoco de Pablo (cf. 1Te 4:13-18; 1Cor 15), ha esperado el inminente retorno de Cristo, la parus\u00eda de Jes\u00fas como Hijo del hombre. Tambi\u00e9n la comunidad se equivoc\u00f3 en este punto. El planteamiento cr\u00edtico del problema del retraso de la parus\u00eda es ya perceptible en los escritos neotestamentarios. En cierto aspecto los evangelistas Mateo, Lucas y Juan conciben su evangelio (\u00a1naturalmente no de un modo exclusivo!) como una respuesta a esa cuesti\u00f3n. La tradici\u00f3n escrita del mensaje de Jes\u00fas constituye precisamente un signo de que se produce gradualmente un cambio en el sentido de que la breve espera de la parus\u00eda se substituye por una espera inmediata, espera a largo plazo. Pero ello significa que se ha reconocido el error de la espera inminente como tal; lo que hace que tambi\u00e9n en otros puntos haya que contar con errores, para corregirlos de forma abierta o t\u00e1cita. Eso es lo que han hecho exactamente tambi\u00e9n los evangelistas; en lo cual se pone de relieve que, no obstante su patente reconocimiento de la autoridad divina de Jes\u00fas, no la consideran de un modo tan r\u00edgidamente dogm\u00e1tico como las \u00e9pocas posteriores. El c\u00e1lculo err\u00f3neo de Jes\u00fas no representaba para ellos menoscabo alguno de su autoridad divina. !y ello quiere decir adem\u00e1s que en ese error de Jes\u00fas y de la comunidad primitiva no han visto ninguna objeci\u00f3n grave y de principio contra el mensaje cristiano. <\/p>\n<p>Para ello era una ayuda el que ni en el mensaje de Jes\u00fas ni en la predicaci\u00f3n postpascual de la comunidad no se consignase ning\u00fan t\u00e9rmino concreto para esa espera inminente. No se estableci\u00f3 fecha alguna a la que estuviese ligada la comunidad. De este modo se estaba a salvo de dificultades suplementarias. Por lo dem\u00e1s es significativo que el problema de la espera inmediata condujera m\u00e1s tarde a dificultades insalvables principalmente all\u00ed donde se intent\u00f3 convertir la cristolog\u00eda en un sistema teol\u00f3gico irrebatible. En realidad la espera inminente es una se\u00f1al de la radical apertura e indisponibilidad del futuro escatol\u00f3gico, as\u00ed como un indicio del verdadero car\u00e1cter hist\u00f3rico de la predicaci\u00f3n cristiana. <\/p>\n<p>Se suma a esto que la comunidad se ha sentido cada vez m\u00e1s fuertemente vinculada al hecho de que Jesucristo ha venido ya; ah\u00ed ten\u00eda un vigoroso apoyo y ya no estaba orientada s\u00f3lo hacia el futuro. O dicho de otro modo, tambi\u00e9n el futuro del reino de Dios llevaba ahora, como lo indica la espera del retorno de Jes\u00fas, los rasgos del Hijo del hombre que era Jes\u00fas de Nazaret. Ahora se trata de la venida de Cristo, y hemos visto c\u00f3mo Juan entiende esa venida: como una venida por el Esp\u00edritu, en la palabra, en la liturgia de la comunidad, etc. Esa venida es la que verifica a la comunidad. <\/p>\n<p>Y a\u00fan hay que mencionar otro punto. Desde Nietzsche se habla de \u00abla muerte de Dios\u00bb, o de que vivimos en una \u00e9poca de \u00abausencia de Dios\u00bb. Entre tanto se proclam\u00f3 tambi\u00e9n la \u00abteolog\u00eda de la muerte de Dios\u00bb, que ahora parece haber retrocedido un tanto, sin que se haya reflexionado con mayor precisi\u00f3n sobre sus principios b\u00e1sicos. Es curioso que en este contexto jam\u00e1s se haya hablado del problema de la ausencia de Jes\u00fas, formulada por Juan, aun cuando se trate ah\u00ed de un problema decisivo de la comunidad y de la fe. La ausencia de Dios y la ausencia de Jes\u00fas est\u00e1n en la misma linea; por otra parte, la experiencia de una presencia de Jes\u00fas es tambi\u00e9n la se\u00f1al de la nueva presencia de Dios. Si es cierto que la proclamaci\u00f3n del evangelio en toda su plenitud puede proporcionar la experimentaci\u00f3n de la presencia de Jes\u00fas, habr\u00eda que dar a esa circunstancia el m\u00e1ximo alcance. La manifestaci\u00f3n o regreso de Jes\u00fas jam\u00e1s tiene para la fe el car\u00e1cter de una demostraci\u00f3n espectacular, de una visi\u00f3n; cuando ocurre es siempre como sobre alas de paloma. Permanece velada bajo la forma de la palabra, del Esp\u00edritu, de los sacramentos, del compromiso amoroso de los hombres entre s\u00ed. De ah\u00ed que la tribulaci\u00f3n y la perplejidad pertenezcan tambi\u00e9n a la experiencia de fe, pues la fe es un movimiento vivo del hombre hist\u00f3rico. De ah\u00ed que se mantenga tambi\u00e9n la promesa: \u00abPero vuestra tristeza se convertir\u00e1 en alegr\u00eda\u00bb y \u00abesa alegr\u00eda nadie os la quitar\u00e1\u00bb. Hay toda una serie de testimonios, tomados por ejemplo de la resistencia al nacionalsocialismo, en que frente a los mayores peligros y tribulaciones, inmediatamente antes de morir a manos del verdugo, hubo quien proclam\u00f3 tener el coraz\u00f3n henchido de alegr\u00eda. <\/p>\n<p>Una de las m\u00e1s bellas meditaciones sobre el texto de \/Jn\/16\/16-22 la ha trenzado la poetisa Annette von Droste Hulshoff, en su ciclo Das geistliche Jahr, en el domingo tercero despu\u00e9s de pascua, en que describe la experiencia moderna de la ausencia de Dios y la experiencia de su amoroso retorno. Las dos estrofas \u00faltimas de la poes\u00eda dicen as\u00ed: <\/p>\n<p>Sobre lo alto del monte <\/p>\n<p>se alz\u00f3 un profeta, que te buscaba como yo: <\/p>\n<p>entonces la rama de un abeto gigante desat\u00f3 una tempestad <\/p>\n<p>y el fuego invadi\u00f3 las cimas, <\/p>\n<p>pero el hu\u00e9sped del desierto permaneci\u00f3 impasible. <\/p>\n<p>Alent\u00f3 entonces como un suave soplo, <\/p>\n<p>y tembloroso y vencido se hundi\u00f3 el profeta, <\/p>\n<p>y llor\u00f3 fuerte porque te hab\u00eda encontrado. <\/p>\n<p>Y como tu soplo <\/p>\n<p>me ha anunciado lo que ocultaba la tempestad <\/p>\n<p>y el rel\u00e1mpago no hab\u00eda iluminado, <\/p>\n<p>por ello me mantendr\u00e9 firme. <\/p>\n<p>\u00a1Ah, mi ata\u00fad ya se ensancha <\/p>\n<p>y cae la lluvia sobre el lugar de mi sue\u00f1o! <\/p>\n<p>Como humo desaparecer\u00e1n entonces <\/p>\n<p>los esquemas nebulosos de la vana sabidur\u00eda. <\/p>\n<p>Entonces yo tambi\u00e9n ver\u00e9 claro <\/p>\n<p>y nadie me arrebatar\u00e1 mi alegr\u00eda. <\/p>\n<p>6. LA CLARIDAD DEL D\u00edA DEL SE\u00d1OR (Jn\/16\/23-28) <\/p>\n<p>La secci\u00f3n se divide en cuatro sentencias que describen la situaci\u00f3n escatol\u00f3gica, que para el creyente vendr\u00e1 dada con el regreso de Cristo. a) Vers\u00edculo 23a: acabar\u00e1n las preguntas; b) v. 23b-24: certeza de que ser\u00e1 escuchada la oraci\u00f3n en nombre de Jes\u00fas; c) v. 25-27: claridad de la existencia creyente; d) el vers\u00edculo 28 forma en cierto modo un principio doctrinal \u00abconclusivo\u00bb, \u00abcomo referencia al trasfondo sobre el que deben contemplarse los discursos y conversaciones\u00bb. <\/p>\n<p>23a \u00abAquel d\u00eda no me preguntar\u00e9is ya nada.\u00bb <\/p>\n<p>El vers\u00edculo dice que \u00abaquel d\u00eda\u00bb, es decir, el d\u00eda del retorno de Jes\u00fas, habr\u00e1n terminado todas las preguntas para los disc\u00edpulos. \u00abAquel d\u00eda\u00bb es una manera de hablar apocal\u00edptica (cf. el Dies irae dies illa de la antigua misa de requiem). El giro, tomado de la tradici\u00f3n veterotestamentaria, indica originariamente el \u00abd\u00eda de Yahveh\u00bb y, m\u00e1s tarde, el d\u00eda del juicio escatol\u00f3gico131. La tradici\u00f3n del Nuevo Testamento enlaza la espera del retorno de Cristo con la representaci\u00f3n del juicio final, en la que por lo dem\u00e1s la esperanza de la redenci\u00f3n y consumaci\u00f3n definitiva del mundo por la \u00abvenida de Cristo en gloria\u00bb hace pasar a un segundo t\u00e9rmino la idea del juicio y castigo divinos. Ese centro de inter\u00e9s no siempre se mantuvo m\u00e1s tarde, de tal modo que el juicio final vuelve a pasar decididamente al primer plano frente a la esperanza de la venida definitiva del reino de Dios y, con ella, de la salvaci\u00f3n para todo el mundo. As\u00ed pues, para la primitiva concepci\u00f3n cristiana \u00abaquel d\u00eda\u00bb es el d\u00eda de nuestro Se\u00f1or Jesucristo132. Juan conoce el giro por la tradici\u00f3n; pero \u00abaquel d\u00eda\u00bb es para \u00e9l el del retorno de Cristo, que empieza con pascua y pentecost\u00e9s. De ese modo ha desmitificado Juan la escatolog\u00eda tradicional, en la que ciertamente s\u00f3lo ha visto con mayor claridad algunas consecuencias, que en el fondo ya est\u00e1n inclusas en el mensaje de Jes\u00fas acerca de la proximidad del reino de Dios, pero que tambi\u00e9n est\u00e1n expuestas en Pablo. Mediante la nueva manera postpascual de la presencia de Jes\u00fas en \u00abEsp\u00edritu\u00bb y en la comunidad, \u00abaquel d\u00eda\u00bb es ya una presencia para los creyentes. Al hablar en futuro, de acuerdo con su ficci\u00f3n literaria \u00abaquel d\u00eda no me preguntar\u00e9is ya nada\u00bb, el evangelista alude en realidad a lo que para los creyentes ocurre ya ahora. <\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 se trata? La sentencia (v. 23a) enlaza con la \u00faltima palabra del v. 22: \u00abY esa alegr\u00eda nadie os la quitar\u00e1.\u00bb All\u00ed se trataba de la alegr\u00eda escatol\u00f3gica, prometida a la fe; m\u00e1s a\u00fan, que ya ha sido otorgada. Si esa alegr\u00eda, que completa la naturaleza de la felicidad escatol\u00f3gica, termina con todas las preguntas, es que se trata de la alegr\u00eda de aqu\u00ed abajo. \u00abPero \u00e9sa es justamente la situaci\u00f3n escatol\u00f3gica: \u00a1nada de preguntas ya! En la fe, la existencia ha logrado su exposici\u00f3n inequ\u00edvoca, porque ya no se expone s\u00f3lo desde el mundo, y por ello ha perdido su car\u00e1cter enigm\u00e1tico\u00bb. Hasta ahora los disc\u00edpulos siempre hab\u00edan tenido que dirigirse a Jes\u00fas pregunt\u00e1ndole (cf. 14,5.8.22; 16,17s); hab\u00eda preguntas y malas interpretaciones. Ello demuestra que el interrogatorio y la falsa interpretaci\u00f3n debe marcar en Juan una frontera de principio, justamente aquella frontera que distingue y separa el mundo, el cosmos -y por ende tambi\u00e9n la conducta y el pensamiento mundanos- del revelador de Dios y sus palabras. En este sentido el preguntar es la se\u00f1al del hombre con una orientaci\u00f3n mundana, una se\u00f1al de su impulso en la b\u00fasqueda de su verdadera felicidad. Cuando cesa el preguntar, significa que el hombre ha entrado ya en el campo de la total verdad divina y de la alegr\u00eda completa. \u00bfQu\u00e9 campo es \u00e9se? Es la dimensi\u00f3n del amor divino, del que Jes\u00fas aparece como testigo, revelador y mediador. Ese amor se ha manifestado en Jes\u00fas especialmente en su muerte. All\u00ed ha tenido efecto el cambio de e\u00f3n; desde entonces est\u00e1 presente en el mundo el eskhaton; el retorno de Jes\u00fas se realiza una y otra vez, siempre que el hombre se abre con fe a la palabra de Jes\u00fas y se deja dirigir por ella (PARUSIA\/FE). Entonces podr\u00e1 tambi\u00e9n vivir la experiencia de que en la fe ha llegado a su t\u00e9rmino una determinada manera de preguntar, en el sentido de la famosa palabra de \u00b7Agust\u00edn-san: \u00abT\u00fa mismo nos indicas que alabarte es alegr\u00eda, pues nos has hecho para ti, y nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 inquieto hasta que descanse en ti\u00bb (et inquietum est cor nostrum, donec requiescat in te, Confesiones I,1). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>131 Cf. Amo 5:16 20; Joe 2:1-11, Zac 12:1-11. <\/p>\n<p> 132 Cf. Mar 12:32; Mat 7:22; Mat 24:38; Lc 6.23: pero sobre todo Pablo en 1Co 1:8; 1Co 3:13; 1Co 5:5; 2Co 1:14; Flp 1:6; Rom 13:12s. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>23b \u00abDe verdad os aseguro que si algo ped\u00eds al Padre, os lo dar\u00e1 en mi nombre. 24 Hasta ahora nada pedisteis en mi nombre, pedid y recibir\u00e9is y as\u00ed vuestra alegr\u00eda ser\u00e1 enteramente colmada. <\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s se habla de la oraci\u00f3n en el nombre de Jes\u00fas (cf. 14,13-14 y la explicaci\u00f3n dada all\u00ed). Tambi\u00e9n en el presente pasaje se promete a esa oraci\u00f3n la certeza de que ser\u00e1 escuchada. Si los disc\u00edpulos piden algo al Padre \u00aben nombre de Jes\u00fas\u00bb, \u00e9l se lo conceder\u00e1 ciertamente. Con la anotaci\u00f3n de que \u00abhasta ahora nada pedisteis en mi nombre\u00bb, tambi\u00e9n la plegaria de los disc\u00edpulos, y con ella en el fondo toda oraci\u00f3n cristiana, queda inserta en la nueva situaci\u00f3n escatol\u00f3gica. En cierto modo -seg\u00fan lo indica la inmediata oraci\u00f3n de despedida de Jes\u00fas (c. 17)- participa de las relaciones de Jes\u00fas con Dios y, en consecuencia, tambi\u00e9n de la acreditaci\u00f3n del propio Jes\u00fas por parte de Dios Padre. Mas no se trata en primer t\u00e9rmino de los efectos psicol\u00f3gicos ni tampoco objetivos de la oraci\u00f3n, sino sobre todo de la estructura de las relaciones cristianas con Dios que se expresa en la oraci\u00f3n. Seg\u00fan Juan, en la oraci\u00f3n aparece la permanente funci\u00f3n reveladora y mediadora de Jes\u00fas. Adem\u00e1s, las afirmaciones jo\u00e1nicas aluden, por encima de la oraci\u00f3n, a una dimensi\u00f3n de la plegaria en que ya no ocupan en modo alguno el primer plano las determinadas cosas particulares, los objetos o deseos de la oraci\u00f3n de petici\u00f3n, donde el pedir ya no se puede entender como un conjuro m\u00e1gico de la divinidad, sino que m\u00e1s bien llega a ser participaci\u00f3n en una conversaci\u00f3n divina, el di\u00e1logo entre el Hijo de Dios, Jes\u00fas, y su Padre donde, por consiguiente el lenguaje totalmente desinteresado constituye como tal el sentido y contenido de toda oraci\u00f3n. Ah\u00ed la comuni\u00f3n divina en s\u00ed misma es el contenido de la oraci\u00f3n; dicho de otro modo, la plegaria pasa a ser aquel acontecimiento en que se realiza de manera decisiva la comuni\u00f3n del hombre con Dios. Cuando eso ocurre, la pregunta de qu\u00e9 se sigue de la oraci\u00f3n ya no tiene lugar. Pues, tambi\u00e9n aqu\u00ed se trata de la alegr\u00eda colmada, de la felicidad escatol\u00f3gica. Los disc\u00edpulos que oran as\u00ed, \u00abrecibir\u00e1n\u00bb, sin que importe en modo alguno lo que vayan a recibir en concreto. Lo decisivo es el hecho de la escucha, la respuesta de Dios: \u00abAqu\u00ed estoy\u00bb, como tal, que el orante experimenta por medio de la alegr\u00eda. <\/p>\n<p>25 \u00abOs he dicho esto por medio de figuras. Llega la hora en que ya no os hablar\u00e9 por medio de figuras, sino que os anunciar\u00e9 lo relativo al Padre con toda claridad. 26 Aquel d\u00eda pedir\u00e9is en mi nombre, y no os digo que yo rogar\u00e9 al Padre por vosotros; 27 porque es el Padre mismo quien os ama, ya que vosotros me hab\u00e9is amado y hab\u00e9is cre\u00eddo que yo sal\u00ed de Dios.\u00bb <\/p>\n<p>Lo que aquel d\u00eda de gozo escatol\u00f3gico, que es el retorno de Jes\u00fas, aporta a los disc\u00edpulos y se lo hace patente ya ahora, es la perfecta claridad de la existencia creyente, y la aneja inmediatez de los disc\u00edpulos a Dios. <\/p>\n<p>La claridad de la que aqu\u00ed se trata, viene indicada mediante la oposici\u00f3n de hablar con figuras enigm\u00e1ticas (griego paroimia) y un lenguaje abierto, sin met\u00e1foras y directo (griego parresia). Hasta ahora Jes\u00fas hab\u00eda hablado a los disc\u00edpulos en im\u00e1genes. El vocablo griego paroimia designa originariamente la figura ret\u00f3rica de un proverbio convincente y ejemplarmente esclarecedor. \u00abPresenta en una forma breve y atinada una sentencia emp\u00edrica de la sabidur\u00eda popular\u00bb. Por el contrario, las sentencias figuradas del evangelio de Juan resultan oscuras e incomprensibles para los oyentes. Provocan las malas interpretaciones con que ya nos hemos tropezado algunas veces. En 10,6 se designa como tal lenguaje enigm\u00e1tico el discurso del buen Pastor o de la puerta: \u00abEste ejemplo ( = paroimia) les puso Jes\u00fas, pero ellos no entendieron lo que quer\u00eda decirles.\u00bb Pero en nuestro pasaje lo que se califica de lenguaje oscuro y enigm\u00e1tico es todo el lenguaje de Jes\u00fas durante su existencia terrena. Al evangelista le interesa evidentemente una caracter\u00edstica general del lenguaje revelador de Jes\u00fas, y por lo mismo tambi\u00e9n una comprensi\u00f3n general del Jes\u00fas hist\u00f3rico desde su perspectiva. En \u00e9l esa comprensi\u00f3n general ha conducido a un principio constructivo t\u00e9cnico-literario de su evangelio. De hecho el libro constituye, en buena parte, una colecci\u00f3n de figuras metaf\u00f3ricas, que Jes\u00fas descifra con el recurso de las malas interpretaciones y su soluci\u00f3n. No hay duda que para Juan es siempre y \u00fanicamente la fe, en uni\u00f3n con el Esp\u00edritu, la que proporciona la inteligencia recta de sus discursos: \u00abEl esp\u00edritu es el que da vida, la carne de nada sirve. Las palabras que yo os he dicho son esp\u00edritu y son vida\u00bb (6,63). <\/p>\n<p>Con raz\u00f3n se ha aludido al hecho de que \u00abel oscuro lenguaje metaf\u00f3rico\u00bb de Juan no debe intercambiarse ni confundirse con los discursos en par\u00e1bolas de los sin\u00f3pticos. Las par\u00e1bolas sin\u00f3pticas tienen otra forma literaria as\u00ed como una funci\u00f3n did\u00e1ctica totalmente distinta. Se refieren las m\u00e1s de las veces a una situaci\u00f3n concreta, que hay que crear y cambiar conscientemente. Por el contrario, el lenguaje figurado de Juan contiene sin duda un \u00abelemento dualista\u00bb, que recuerda m\u00e1s bien la mentalidad plat\u00f3nica. As\u00ed, por ejemplo, las designaciones \u00abpan\u00bb, \u00abagua\u00bb, \u00abluz\u00bb y \u00abpastor\u00bb sugieren distintos significados; pueden emplearse como palabras simb\u00f3licas, y en el contexto jo\u00e1nico aluden a un \u00abpan de vida\u00bb, al \u00abagua viva\u00bb, a la \u00abverdadera luz\u00bb y al \u00abbuen pastor\u00bb. La polivalencia de algunas palabras o de sentencias enteras la introduce el evangelista de manera intencionada. Las interpretaciones equivocadas apuntan al \u00e1mbito del mundo y de la incredulidad. Que los disc\u00edpulos o los jud\u00edos no entiendan correctamente una palabra de Jes\u00fas para Juan no es en definitiva un indicio de falta de inteligencia, sino se\u00f1al de incredulidad o de una disposici\u00f3n deficiente para creer. La oscuridad del lenguaje responde a la existencia humana no iluminada y prisionera del cosmos y sus criterios. A la inversa, la fe comprende el verdadero sentido del lenguaje metaf\u00f3rico, porque responde como \u00abexistencia escatol\u00f3gica\u00bb a la comprensi\u00f3n de la verdad escatol\u00f3gica del revelador. En la hora de la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas y de su retorno cesa el oscuro lenguaje en figuras y entra en su lugar la noticia abierta del Padre. <\/p>\n<p>El concepto de parresia = apertura, franqueza, \u00abalegr\u00eda\u00bb (as\u00ed traduce la palabra M. Lutero), especialmente en conexi\u00f3n con el lenguaje, abarca toda una serie de elementos. En su origen designaba el derecho a hablar libremente en la asamblea popular de la ciudad antigua, que s\u00f3lo compet\u00eda al ciudadano nativo y libre. Se trataba de un derecho pol\u00edtico. En los Hechos de los ap\u00f3stoles se designa con ese vocablo la franqueza y audacia en proclamar sin temor el mensaje de Jesucristo ante la opini\u00f3n p\u00fablica o las autoridades jud\u00edas, o paganas 138. Tambi\u00e9n en Juan el concepto se refiere en buena parte a la opini\u00f3n p\u00fablica ante la que Jes\u00fas comparece, pero tambi\u00e9n al modo con que Jes\u00fas habla \u00abante el mundo\u00bb; a saber, sin impedimento, libre y abiertamente, m\u00e1s a\u00fan incitando y hasta escandalizando 139. As\u00ed dice Jes\u00fas en el interrogatorio ante el sumo sacerdote An\u00e1s: \u00abYo he hablado p\u00fablicamente al mundo; yo siempre ense\u00f1\u00e9 en la sinagoga y en el templo, donde se re\u00fanen todos los jud\u00edos, y nada habl\u00e9 clandestinamente. \u00bfPor qu\u00e9 me preguntas a m\u00ed? Preg\u00fantales a los que me han o\u00eddo, a ver de qu\u00e9 les habl\u00e9; ellos saben bien lo que yo dije\u00bb (18,20-21). Seg\u00fan esta respuesta la apertura del lenguaje de Jes\u00fas era cosa de siempre. Una ojeada al Evangelio ense\u00f1a al respecto que Jes\u00fas no ha silenciado nada esencial a la opini\u00f3n p\u00fablica jud\u00eda, para dec\u00edrselo s\u00f3lo en privado a los disc\u00edpulos o comunic\u00e1rselo como una especie de doctrina secreta. De acuerdo con ello, ni siquiera la hora escatol\u00f3gica, en que Jes\u00fas \u00abanuncia lo relativo al Padre con toda claridad\u00bb, puede aportar nada realmente nuevo, pues Jes\u00fas ya ha hablado siempre del Padre. Con lo cual resulta perfectamente claro que no se trata en primer t\u00e9rmino de una comprensi\u00f3n intelectual de las palabras de Jes\u00fas. \u00abPrecisamente debe quedar claro para los disc\u00edpulos que es necesaria la inserci\u00f3n de la existencia para entender esas palabras\u00bb. S\u00f3lo en el compromiso de la fe ser\u00e1 posible la comprensi\u00f3n. <\/p>\n<p>Pero hay que dar un paso m\u00e1s. Juan separa temporalmente el hablar en im\u00e1genes oscuras (\u00abfiguras\u00bb) y el lenguaje abierto (\u00abcon toda claridad\u00bb), constituyendo la hora o aquel d\u00eda la l\u00ednea divisoria entre ambas modalidades de lenguaje. La \u00abhora\u00bb es aqu\u00ed la de la exaltaci\u00f3n y glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas, que hace posible un nuevo tiempo presente salv\u00edfico y ya escatol\u00f3gico. Como lo demuestra una ojeada a todo el evangelio, en \u00e9l se encuentran siempre entrelazados el lenguaje enigm\u00e1tico y el hablar franco, de tal forma que propiamente no se puede establecer una divisi\u00f3n temporal. Esto quiere decir a su vez que la aut\u00e9ntica frontera es una verdad de \u00edndole objetiva. Se trata de una yuxtaposici\u00f3n o mezcla de ambos modos de hablar. La claridad y apertura del lenguaje de Jes\u00fas s\u00f3lo podr\u00e1 lograrse con el progreso de la fe, que no es una posesi\u00f3n fija, sino que debe desprenderse renovadamente del lenguaje oscuro. S\u00f3lo con el \u00abretorno de Jes\u00fas\u00bb se llega cada vez m\u00e1s a esa claridad, cual si siempre se estuviera de paso. En tal forma la oposici\u00f3n entre lenguaje oscuro y lenguaje abierto se\u00f1ala algo que la fe siempre habr\u00e1 de afrontar en el mundo. <\/p>\n<p>La aneja parresia, la alegr\u00eda y franqueza, apuntan adem\u00e1s a otra cosa: al trato libre, sin trabas y espont\u00e1neo de los disc\u00edpulos con el Padre. En la hora escatol\u00f3gica de \u00abaquel d\u00eda\u00bb ciertamente que los disc\u00edpulos seguir\u00e1n rogando al Padre \u00aben nombre de Jes\u00fas\u00bb, pero ya no necesitar\u00e1n para entonces de la intercesi\u00f3n y apoyo de Jes\u00fas. Y el fundamento est\u00e1 en esta afirmaci\u00f3n: \u00abporque es el Padre mismo quien os ama, ya que vosotros me hab\u00e9is amado y hab\u00e9is cre\u00eddo que yo sal\u00ed de Dios\u00bb (v. 27). Aflora aqu\u00ed una vez m\u00e1s la idea del amor divino, como el n\u00facleo m\u00e1s profundo de la inteligencia jo\u00e1nica de la revelaci\u00f3n. Por su vinculaci\u00f3n con Jes\u00fas en fe y amor, los disc\u00edpulos ser\u00e1n, exactamente igual que \u00e9l, \u00abobjeto\u00bb del amor divino. Y si ya los disc\u00edpulos no necesitan de Jes\u00fas como intercesor y mediador ante el Padre, no es m\u00e1s que una forma de decir que la conexi\u00f3n de la fe a la persona de Jes\u00fas en modo alguno sit\u00faa a los disc\u00edpulos en una posici\u00f3n subordinada de menores de edad, sino que m\u00e1s bien se les equipara a Jes\u00fas, poni\u00e9ndoles en una inmediatez con Dios similar a la de aqu\u00e9l. Juan recoge una idea que ha encontrado distintas formas de expresi\u00f3n en el Nuevo Testamento. <\/p>\n<p>La manera con que Jes\u00fas hablaba de Dios como el Padre (abba) contribuy\u00f3 evidentemente a que el cristianismo primitivo concibiera su propia situaci\u00f3n religiosa como una verdadera emancipaci\u00f3n, a diferencia del juda\u00edsmo, primero y del gentilismo despu\u00e9s. As\u00ed, por ejemplo, dice Pablo (Gal 3:26-28): \u00abtodos, en efecto, sois hijos de Dios mediante la fe en Cristo, os hab\u00e9is revestido de Cristo. Ya no hay jud\u00edo ni griego; ya no hay esclavo ni libre; ya no hay var\u00f3n ni hembra, pues todos vosotros sois uno en Cristo Jes\u00fas.\u00bb Y m\u00e1s adelante: \u00abY prueba de que sois hijos es que Dios envi\u00f3 a nuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo, que clama: Abba!, \u00a1Padre! As\u00ed que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, tambi\u00e9n heredero por Dios\u00bb (Gal 4:6-7; cf. tambi\u00e9n Rom 8:15; Heb 2:10). Del libre acceso a Dios habla asimismo la carta a los Efesios: \u00abPorque, por medio de \u00e9l -se refiere a Cristo crucificado y exaltado- los unos y los otros tenemos acceso, en un solo Esp\u00edritu, al Padre. As\u00ed pues, ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que compart\u00eds la ciudadan\u00eda del pueblo santo y sois de la familia de Dios&#8230;\u00bb (Efe 2:18-19). <\/p>\n<p>En este \u00faltimo texto se destaca claramente el elemento pol\u00edtico: los cristianos son ciudadanos de la nueva y escatol\u00f3gica ciudad de Dios, o dom\u00e9sticos de Dios que tienen all\u00ed garantizados sus derechos de patria y domicilio. Con el mensaje de Jes\u00fas acerca de Dios, como Padre, se abri\u00f3 una nueva experiencia divina, que se caracteriza, sobre todo, por una nueva relaci\u00f3n con Dios de confianza y amor. Los cristianos se ven a s\u00ed mismos como una nueva familia de Dios, la familia Dei, como la \u00abcasa\u00bb (oikos) de Dios, en el sentido antiguo de una amplia comunidad de vida. A ello alude, sobre todo, el hecho de que los miembros de la comunidad cristiana se traten entre s\u00ed como hermanos y hermanas. La primitiva fraternidad cristiana es un fen\u00f3meno escatol\u00f3gico, que no cabr\u00eda imaginar en modo alguno sin la idea de la paternidad de Dios, tal como la hab\u00eda proclamado Jes\u00fas. No se trata de un fervor entusi\u00e1stico, sino que es m\u00e1s bien la idea que la comunidad tiene de s\u00ed misma, sacada de la tradici\u00f3n de Jes\u00fas como \u00abel primog\u00e9nito entre muchos hermanos\u00bb (Rom 8:29). Mar\u00eda Magdalena recibe del Resucitado este encargo: \u00abVete a mis hermanos y diles: Voy a subir a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios\u00bb (Jua 20:17). Este pasaje es tanto m\u00e1s importante cuanto que ah\u00ed mismo Juan marca tambi\u00e9n la diferencia entre Jes\u00fas y los disc\u00edpulos. Por ello, cuando a los disc\u00edpulos se les trata -como aqu\u00ed- de \u00abhermanos de Jes\u00fas\u00bb, queda patente que incluso seg\u00fan el cuarto evangelio las relaciones con Dios, establecidas por Jes\u00fas -pese a todas las diferencias- incluyen un nuevo lazo fraterno entre Jes\u00fas y los suyos. Jes\u00fas, el Hijo de Dios, forma pues grupo con otros muchos hermanos e hijos de Dios (Cf. 1,12; 11,52; 1Jn 3:1.2.10; 1Jn 5:20). <\/p>\n<p>28 \u00abSal\u00ed del Padre y he venido al mundo; ahora dejo el mundo y me voy al Padre.\u00bb <\/p>\n<p>El \u00faltimo vers\u00edculo compendia la teolog\u00eda jo\u00e1nica de la revelaci\u00f3n en un bello axioma doctrinal, en una como breve f6rmula de fe. Jes\u00fas de Nazaret es el revelador de Dios, que por un breve tiempo ha aparecido en el mundo para traer a los hombres la verdad de Dios y que, una vez cumplida su obra de salvaci\u00f3n, regresa a su Padre. La f\u00f3rmula abraza, en un lenguaje mitol\u00f3gico, toda la venida de Jes\u00fas en el sentido del cuarto evangelio, la encarnaci\u00f3n del revelador, el \u00abhacerse carne la Palabra de Dios\u00bb (1,14), su actividad terrena, as\u00ed como su pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n (glorificaci\u00f3n) formando un todo, como un \u00fanico \u00abcamino\u00bb. El presente pasaje menciona solamente los dos extremos de la cadena. Con salir del Padre y regresar al Padre se describe el trasfondo divino desde el cual hay que entender teol\u00f3gicamente la obra de Jes\u00fas en el mundo. Esta obra, la revelaci\u00f3n, constituye un testimonio \u00fanico en favor del Padre, y \u00e9ste se halla presente en el testimonio de Jes\u00fas. Mas el hecho de que Jes\u00fas vuelva a abandonar este mundo no convierte en algo retrospectivo su revelaci\u00f3n de Dios. Como acontecimiento de salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica, la obra de Jes\u00fas tiene el car\u00e1cter de lo permanente y definitivo. Mediante su constante vinculaci\u00f3n a la palabra, la obra y la persona de Jes\u00fas y, mediante \u00e9l, a Dios Padre, la comunidad, que existe en medio del mundo y de la historia universal, testifica que su fundamento existencial no pertenece a este e\u00f3n, sino que se apoya por completo en el Dios que Jes\u00fas ha revelado. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>138. Hec 2:29; Hec 4:13.29.31; Hec 28:31. <\/p>\n<p> 139. Cf. 7,4.13.26; 10,24; 11,1454; 16,25.29.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p> Meditaci\u00f3n<\/p>\n<p>\u00bfPuede ocurrir que el hombre no tenga ya m\u00e1s preguntas que hacer? \u00bfNo significar\u00eda eso, de hecho, que como hombre estaba ya al final, si es que deja de seguir preguntando? Ese final podr\u00eda ser bien de resignaci\u00f3n, cuando ya nada se espera ni se desea respuesta alguna, venga de donde viniere; bien porque, todo lo contrario, se est\u00e1 al final de una consumaci\u00f3n absoluta, en que una claridad extraordinaria resolver\u00eda el enigma de la existencia dando respuesta a todos los problemas. En efecto, la esencia del hombre consiste en poder preguntar, y desde luego preguntar acerca de todo lo que existe. Con el juego de las preguntas y respuestas el hombre entra en contacto con la realidad total. Ciertamente que no se trata aqu\u00ed de las innumerables cuestiones particulares que el hombre puede formular, sino de la pregunta fundamental que el hombre se hace acerca de s\u00ed mismo, acerca del sentido de su existencia. Ahora bien, en una concepci\u00f3n teol\u00f3gica eso implica siempre la pregunta del hombre acerca de Dios. Se trata del agustiniano \u00abMe he convertido en problema para m\u00ed mismo\u00bb (quaestio mihi factus sum). Esa capacidad humana de interrogatorio es tan radical, que ni se puede arrancar, ni subestimar caprichosamente, ni tampoco darle una respuesta precipitada. Es m\u00e1s bien la cuesti\u00f3n con la que, literalmente, hay que vivir. Siempre puede marginarse temporalmente y escamotearse con una seguridad enga\u00f1osa. Pero vuelve a irrumpir una y otra vez. Nadie ha formulado tan clara e inexorablemente esa \u00edndole problem\u00e1tica del hombre como Blas Pascal (1623-1662): PASCAL\/H\/QUIMERA \u00ab\u00bfQu\u00e9 quimera es, pues, el hombre? \u00a1Qu\u00e9 novedad, qu\u00e9 monstruo, qu\u00e9 caos, qu\u00e9 motivo de contradicci\u00f3n, qu\u00e9 prodigio! \u00a1Juez de todas las cosas, imb\u00e9cil gusano de la tierra, depositario de la verdad, cloaca de incertidumbre y de error, gloria y oprobio del universo! \u00bb\u00bfQui\u00e9n nos sacar\u00e1 de este embrollo? La naturaleza confunde a los pirr\u00f3nicos (esc\u00e9pticos), la raz\u00f3n a los dogm\u00e1ticos. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de ti, pues, hombre que buscas cu\u00e1l es tu verdadera condici\u00f3n, seg\u00fan tu raz\u00f3n natural? No puedes ni huir de estas sectas ni quedarte en ninguna. \u00bbConoce, pues, soberbia, qu\u00e9 paradoja eres contigo misma; hum\u00edllate, raz\u00f3n impotente; c\u00e1llate, naturaleza imb\u00e9cil. Aprended que el hombre sobrepasa infinitamente al hombre, y o\u00edd de vuestro maestro lo que ignor\u00e1is. Escuchad a Dios\u00bb 143. <\/p>\n<p>La fe en Dios y en su revelador Jesucristo debe aquietar y dar una respuesta definitiva a esa suprema pregunta del hombre acerca de s\u00ed mismo; por ello dice el texto: \u00abAquel d\u00eda no me preguntar\u00e9is ya nada.\u00bb <\/p>\n<p>RL\/OPIO: Semejante sentencia tropieza con la sospecha de ser una simplificaci\u00f3n demasiado tajante, un consuelo ilusorio, que no puede ayudar realmente al hombre o que incluso puede mantenerle lejos de la ayuda aut\u00e9ntica. Algo as\u00ed como lo que dice Marx-ARELIGION: \u00abLa miseria religiosa es, por una parte, expresi\u00f3n de la miseria real y, por otra, la protesta contra la miseria real. La religi\u00f3n es el suspiro de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin coraz\u00f3n, como es el esp\u00edritu de una situaci\u00f3n sin esp\u00edritu. Es el opio del pueblo. \u00bbLa supresi\u00f3n de la religi\u00f3n como felicidad ilusoria del pueblo es la exigencia de su felicidad real. La exigencia de eliminar la ilusi\u00f3n sobre su estado es la exigencia de eliminar un estado de cosas que necesita de las ilusiones. La critica de la religi\u00f3n es, pues, en el fondo la cr\u00edtica del valle de l\u00e1grimas, cuya aureola es la religi\u00f3n\u00bb <\/p>\n<p>Seg\u00fan Karl Marx la religi\u00f3n es una \u00absuperestructura ideol\u00f3gica\u00bb, es decir, una \u00abfalsa conciencia\u00bb; es una felicidad ilusoria: \u00abla aureola del valle de l\u00e1grimas\u00bb. \u00abY ciertamente que la religi\u00f3n es la conciencia y el sentimiento personal del hombre, que todav\u00eda no se ha encontrado, cuando ya ha vuelto a perderse\u00bb. <\/p>\n<p>A todo esto podemos decir que el marxismo ha desenmascarado y criticado con raz\u00f3n unas formas de conducta pseudorreligiosas. A los hombres que padecen hambre y viven en unas condiciones injustas y antisociales, no se les puede calmar con un falso consuelo religioso ni taparles la boca con una limosna; sino que es necesario proporcionarles una ayuda real, que a ser posible comporte tambi\u00e9n unos cambios de las estructuras sociales. Mas despu\u00e9s de tales cambios vuelve a comenzar el interrogatorio del hombre acerca de s\u00ed mismo y del sentido de su existencia; las necesidades del hombre no se agotan con las necesidades mundanas. Con ello hemos de aprender ciertamente que la cuesti\u00f3n del sentido no se plantea de un modo filos\u00f3fico o teol\u00f3gico simple o primordialmente abstracto y puramente te\u00f3rico, sino que est\u00e1 inserta en el contexto de la existencia hist\u00f3rica del hombre. La cuesti\u00f3n del sentido est\u00e1 directamente relacionada con la situaci\u00f3n social del hombre y a la inversa, tambi\u00e9n la situaci\u00f3n social tiene una dimensi\u00f3n profunda. Hoy muchos cristianos y te\u00f3logos tienen ya una visi\u00f3n m\u00e1s clara que anta\u00f1o de que no pueden separarse las cuestiones de la fe y los problemas de la vida aunque no sea posible reducir las conexiones a una simple f\u00f3rmula superficial. <\/p>\n<p>Para poder defender de un modo creyente la sentencia jo\u00e1nica habr\u00e1 por ende que esforzarse por tener en cuenta los distintos problemas vitales del hombre, y desde luego en todas las dimensiones de la existencia. De ah\u00ed que no haya que excluir tampoco la dimensi\u00f3n pol\u00edtica. Por lo dem\u00e1s, la respuesta jo\u00e1nica ha de escucharse sobre estos supuestos sin restricci\u00f3n alguna: con la confianza radical en el Dios del amor se resuelve la impaciencia y la imposibilidad de una soluci\u00f3n a la actitud interrogante. Aqu\u00ed cesa el inquieto y desatentado interrogatorio del hombre acerca de s\u00ed mismo, en el sentido del Salmo 131: <\/p>\n<p>Mi coraz\u00f3n, Se\u00f1or, no es altanero, <\/p>\n<p>ni mis ojos altivos. <\/p>\n<p>No voy tras lo grandioso, <\/p>\n<p>ni tras lo prodigioso, que me excede, <\/p>\n<p>mas allano y aquieto mis deseos <\/p>\n<p>como un ni\u00f1o destetado con su madre: <\/p>\n<p>como el ni\u00f1o destetado, as\u00ed conmigo mis deseos. <\/p>\n<p>Tu esperanza, Israel, en el Se\u00f1or, <\/p>\n<p>desde ahora para siempre. <\/p>\n<p>Esta entrega confiada se debe a que la fe tiene su propio tipo de certeza, que le viene dada con el fundamento divino de la misma fe. La peculiaridad de la fe b\u00edblica parece deberse al hecho de tener una suprema certeza fundada en Dios mismo. Esto puede ir unido al sentimiento de seguridad, pero no es necesario. As\u00ed como el mar se mantiene tranquilo y sereno en sus profundidades, as\u00ed tambi\u00e9n el interrogar humano se aquieta en la experiencia de Dios. Mas, para excluir de inmediato una mala interpretaci\u00f3n espont\u00e1nea, ello no quiere decir que en otros much\u00edsimos planos no surjan necesariamente y de continuo nuevas preguntas en conexi\u00f3n con la fe. Pues, \u00e9sa es la otra cara de la postura creyente que contempla el Evangelio de Juan: la fe debe hacer frente a su situaci\u00f3n de \u00abestar en el mundo\u00bb; no puede sustraerse a esa condici\u00f3n, no puede ni debe convertirse en una \u00abfe ajena al mundo\u00bb, en una pura interioridad. Desde esa posici\u00f3n la fe es simult\u00e1neamente una certeza sin problemas, fundada en el fundamento de la credibilidad divina y una actitud problem\u00e1tica y puesta en tela de juicio por su condici\u00f3n de \u00abestar en el mundo\u00bb. En este sentido es la propia fe la que siempre plantea al hombre nuevas preguntas. <\/p>\n<p>Asimismo, por el hecho de cambiar constantemente, las experiencias humanas de la vida y del mundo plantean nuevas preguntas a la fe, a las que \u00e9sta no debe evadirse. En el pasado lleg\u00f3 a considerarse una virtud el no hacer preguntas acerca de la fe. Era indicio de una fe deficiente el plantear preguntas y manifestar dudas. Esa mentalidad a\u00fan no ha desaparecido por completo. En algunos c\u00edrculos eclesi\u00e1sticos a\u00fan nos tropezamos frecuentemente con ese miedo a preguntar. En tal caso, y cualesquiera sean las razones y motivos, los centros de inter\u00e9s se distribuyen falsamente. Se confunden las dos caras de la fe: su seguridad en Dios, donde realmente es superflua toda pregunta, porque se acoge y experimenta a ese Dios, como la verdad y el amor que todo lo sustenta, y la otra cara de la fe que es la de estar en el mundo, de la que constituyen partes integrantes el preguntar, el combate, la reflexi\u00f3n y la duda, incluyendo la indagaci\u00f3n sobre las formas, dogmas, ritos, etc., tradicionales. \u00e9sta parece ser justamente la situaci\u00f3n de la fe: la de poder plantear y afrontar sin reservas y honestamente todas las preguntas que le salen al paso. La sentencia jo\u00e1nica puede alentar en esa tarea. Cuando la fe intenta realizarse como una confianza radical en el Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, entonces, y pese a la problematicidad de la existencia, se conf\u00eda en el fundamento insondable de la verdad y del amor. De esta forma la fe tiene, por as\u00ed decirlo, las espaldas cubiertas, para poder aplicarse confiadamente a los problemas m\u00e1s inquietantes. Esta suprema seguridad alienta asimismo la confianza en la b\u00fasqueda. <\/p>\n<p>Seg\u00fan una palabra profunda del Antiguo Testamento, orar equivale a buscar la presencia de Dios: <\/p>\n<p>Oye, Se\u00f1or, la voz con que te imploro, <\/p>\n<p>api\u00e1date y resp\u00f3ndeme. <\/p>\n<p>De ti me dicta el coraz\u00f3n: <\/p>\n<p>Requerid mi presencia: <\/p>\n<p>tu presencia es, Se\u00f1or, lo que yo busco. <\/p>\n<p>No me ocultes tu rostro <\/p>\n<p>ni arrojes a tu siervo con desd\u00e9n, <\/p>\n<p>t\u00fa que eres mi socorro; <\/p>\n<p>no me olvides ni abandones <\/p>\n<p>oh Dios, mi salvador. <\/p>\n<p>Si mi padre y mi madre me dejaran, <\/p>\n<p>me acoger\u00e9 al Se\u00f1or (Sal 27:7-10). <\/p>\n<p>SILENCIO\/ABURRIMIENTO\/PASCAL: En la plegaria se trata de encontrarse a s\u00ed mismo delante de Dios o frente a Dios. Para ello se requiere hoy probablemente m\u00e1s que nunca, ejercicio, y de modo muy particular, concentraci\u00f3n y tranquilidad. Para orar se necesita tiempo. Hay que apartarse de la dispersi\u00f3n y del tr\u00e1fico, de las incitaciones y distracciones cotidianas, reflexionar, sobre s\u00ed mismo y concentrar el \u00e1nimo en la \u00fanica realidad. Pascal cre\u00eda que \u00abtoda la desgracia de los hombres se deb\u00eda a una sola causa, a saber, que eran incapaces de permanecer a solas en su habitaci\u00f3n\u00bb (Pensamientos, n.\u00b0 139).) Hemos de aprender a dejar que hable la \u00abvoz de nuestra propia alma\u00bb y no debemos prestarle o\u00eddos sordos ni siquiera cuando no hace m\u00e1s que proclamar nuestra miseria. Lo que importa sobre todo no son las palabras: <\/p>\n<p>\u00abY cuando os pong\u00e1is a orar, no se\u00e1is como los hip\u00f3critas, que gustan de orar erguidos en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para exhibirse ante la gente. Os lo aseguro: ya est\u00e1n pagados. Pero t\u00fa, cuando te pongas a orar, entra en tu aposento y, cerrada la puerta, ora a tu Padre que est\u00e1 en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te dar\u00e1 la recompensa. <\/p>\n<p>\u00bbCuando est\u00e9is orando, no ensart\u00e9is palabras y palabras, como los gentiles; porque se imaginan que a fuerza de palabras van a ser o\u00eddos. No os parezc\u00e1is, pues, a ellos; que bien sabe [Dios] vuestro Padre lo que os hace falta antes que se lo pid\u00e1is\u00bb (\/Mt\/06\/05-08). La oraci\u00f3n serena no equivale en modo alguno a un rechazo del mundo y de las realidades de la vida. De lo que se trata m\u00e1s bien es de meter la vida entera en el di\u00e1logo ante Dios y con Dios. Un buen ejemplo de ello podr\u00eda ser la breve oraci\u00f3n de W. von Goethe en su Div\u00e1n occidental-oriental: . <\/p>\n<p>La divagaci\u00f3n quiere dispersarme, <\/p>\n<p>pero t\u00fa sabes evitar mi dispersi\u00f3n. <\/p>\n<p>Cuando trabajo y cuando pienso, <\/p>\n<p>tenme en el camino recto. <\/p>\n<p>La sentencia sobre la oposici\u00f3n entre lenguaje figurado y lenguaje claro y abierto (sin figuras) podr\u00eda servirnos de pretexto para discutir el problema del lenguaje religioso. En este sentido el evangelio de Juan nos brinda una buena plataforma. Caracter\u00edstica propia del lenguaje religioso es el moverse siempre en la frontera oscilante de la oscuridad y la claridad. Gusta de las im\u00e1genes polivalentes, de la analog\u00eda y la met\u00e1fora, sin olvidar la paradoja. Por qu\u00e9 sea as\u00ed no tenemos necesidad de discutirlo ahora. Lo que importa, sobre todo, es dejarse arrastrar por las im\u00e1genes a una meditaci\u00f3n reflexiva, seg\u00fan la huella de las met\u00e1foras y ver ad\u00f3nde nos conducen. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed habr\u00eda que poner de relieve otro punto de vista, relacionado con la parresia, la franqueza, y con la inmediatez del disc\u00edpulo de Jes\u00fas a Dios. Juan es del parecer de que la revelaci\u00f3n cristiana conduce a una mayor\u00eda de edad del hombre delante de Dios, que se manifiesta de un modo emancipador, liberando su pensamiento, su obrar y su existencia toda. A la sentencia de Jes\u00fas de que ya no hablar\u00e1 del Padre a los disc\u00edpulos bajo figuras, sino en un lenguaje franco y abierto, responde a una cita escritur\u00edstica aducida en 6,45: \u00abEscrito est\u00e1 en los profetas: Todos ser\u00e1n instruidos por Dios\u00bb (cf. Isa 54:13 : Todos tus hijos ser\u00e1n disc\u00edpulos de Yahveh&#8230;\u00bb). <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n habr\u00eda que referirse a Jerem\u00edas, en el famoso texto que habla de la nueva alianza (Jer 31:31-34): <\/p>\n<p>Mirad que vienen d\u00edas <\/p>\n<p>-or\u00e1culo de Yahveh- <\/p>\n<p>en que sellar\u00e9 con la casa de Israel <\/p>\n<p>y con la casa de Jud\u00e1 <\/p>\n<p>una nueva alianza. <\/p>\n<p>No como la alianza <\/p>\n<p>que sell\u00e9 con sus padres <\/p>\n<p>el d\u00eda en que los tom\u00e9 de la mano <\/p>\n<p>para sacarlos del pa\u00eds de Egipto. <\/p>\n<p>Ellos rompieron mi alianza, <\/p>\n<p>y yo los trat\u00e9 como Se\u00f1or <\/p>\n<p>-or\u00e1culo de Yahveh-. <\/p>\n<p>Esta ser\u00e1 la alianza <\/p>\n<p>que sellar\u00e9 con la casa de Israel <\/p>\n<p>despu\u00e9s de aquellos d\u00edas <\/p>\n<p>-or\u00e1culo de Yahveh-. <\/p>\n<p>Pongo mi ley en su interior <\/p>\n<p>y la escribo en su coraz\u00f3n; <\/p>\n<p>yo ser\u00e9 su Dios <\/p>\n<p>y ellos ser\u00e1n mi pueblo. <\/p>\n<p>No tendr\u00e1 ya que ense\u00f1arse uno a otro <\/p>\n<p>ni una persona a otra persona, diciendo: <\/p>\n<p>Conoced a Yahveh, <\/p>\n<p>desde el m\u00e1s peque\u00f1o al m\u00e1s grande <\/p>\n<p>-or\u00e1culo de Yahveh-, <\/p>\n<p>cuando perdone su culpa <\/p>\n<p>y no recuerde m\u00e1s su pecado. <\/p>\n<p>La idea que expresan dichos textos, es la de que en el tiempo final, y habida cuenta de la extraordinaria claridad de la revelaci\u00f3n divina escatol\u00f3gica, ya no habr\u00e1 necesidad de ense\u00f1anza alguna ni oral ni escrita, porque todos recibir\u00e1n directamente de Dios la verdadera doctrina. Seg\u00fan el texto de Jerem\u00edas, porque Dios pondr\u00e1 la ley (la tora) en la intimidad misma del hombre, de tal forma que \u00e9ste ya no necesitar\u00e1 instrucci\u00f3n externa. En Juan es la palabra de la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas la que hace del hombre un disc\u00edpulo de Dios. O es el Esp\u00edritu Santo, como maestro interior, que no s\u00f3lo habla a la inteligencia del hombre, sino que forma tambi\u00e9n, y sobre todo, su \u00abcoraz\u00f3n\u00bb, quien imparte al hombre la ense\u00f1anza divina. Valdr\u00eda la pena seguir reflexionando sobre esta concepci\u00f3n. Descansa tambi\u00e9n al parecer sobre la experiencia de que la instrucci\u00f3n de un hombre por otro -por necesario e imprescindible que pueda resultar ese proceso- constituye siempre como una ayuda forzosa, ya que crea ciertas dependencias. El adulto generalmente no gusta de dejarse instruir. Aprecia esto como inoportuno, principalmente cuando resulta forzoso aquilatar determinados matices. <\/p>\n<p>La concepci\u00f3n neotestamentaria, que ya puede advertirse en Pablo y en Mateo, consiste en que sobre el terreno del conocimiento creyente hay una igualdad fundamental, y en que sobre los supuestos de una filiaci\u00f3n general de Dios y de Cristo as\u00ed como de la instrucci\u00f3n general del Esp\u00edritu, ya no es necesaria una divisi\u00f3n de la Iglesia en Iglesia \u00abdocente\u00bb y \u00abdiscente\u00bb. S\u00f3lo en \u00e9poca posterior se pens\u00f3 que hab\u00eda que contraponer, en cierto modo, la forma de participar en la posesi\u00f3n del Esp\u00edritu y atribuir a priori al magisterio del papa y de los obispos una participaci\u00f3n mayor que la del resto del pueblo eclesial. De hecho existe una notable diferencia en que toda la Iglesia se entienda a s\u00ed misma como una comunidad de gente libre y fundamentalmente igual en la que todos son por igual disc\u00edpulos de Dios o en que se cuente de antemano con una Iglesia de dos clases, la del clero y la de los laicos. En el primer caso el magisterio y el ministerio se entienden m\u00e1s bien en el sentido de una divisi\u00f3n de trabajo a partir de la funci\u00f3n y el servicio, como lo que ella requiere en cuanto que es un grupo grande. Por lo dem\u00e1s, de cara a la revelaci\u00f3n y su inteligencia el magisterio no garantiza por s\u00ed solo la mejor verdad. Doctrina es el servicio de la predicaci\u00f3n de la palabra; el cual parte del supuesto que el Esp\u00edritu de Dios -y no el papa, por ejemplo- es el aut\u00e9ntico maestro en la fe del pueblo de Dios, y tambi\u00e9n al menos de cada uno de los cristianos adultos. En el segundo caso se entiende -lo que por desgracia todav\u00eda ocurre frecuentemente- el magisterio como una instituci\u00f3n de poder con unos privilegios especiales en la participaci\u00f3n de la verdad, que pretende mantener a los creyentes en una subordinaci\u00f3n y minor\u00eda de edad estructurales, que se apoyan en una pretendida voluntad de Dios. Aqu\u00ed el magisterio crea una dependencia del pueblo eclesial respecto de la Iglesia ministerial, sin que se desarrolle un di\u00e1logo de compa\u00f1eros. As\u00ed se establece de antemano que los representantes de la Iglesia jer\u00e1rquica tienen m\u00e1s derecho, no porque puedan exponerlo y probarlo de un modo convincente, sino simplemente porque son los representantes de la Iglesia jer\u00e1rquica, etc. <\/p>\n<p>San Agust\u00edn (354-430), padre de la Iglesia, obispo de Hipona -una comunidad de aproximadamente cinco mil almas-, es todav\u00eda consciente, como obispo y como predicador, de este problema de la ense\u00f1anza cristiana. <\/p>\n<p>Se preguntaba c\u00f3mo nadie pod\u00eda ense\u00f1ar algo a otra persona. Y defendi\u00f3 la concepci\u00f3n interesant\u00edsima de que en el fondo ning\u00fan hombre puede ense\u00f1ar algo a los dem\u00e1s, si no era la misma verdad y, por consiguiente, no pod\u00eda ense\u00f1ar a los disc\u00edpulos las propias ideas y facultades. <\/p>\n<p>Acerca de la fe \u00fanicamente el Esp\u00edritu divino en persona puede ense\u00f1ar al hombre en su interior, en su inteligencia y en su coraz\u00f3n. La ense\u00f1anza externa, sobre todo la ense\u00f1anza por la palabra, es al respecto una ayuda imprescindible, pero que no puede convertirse en fin \u00faltimo. Cuando esto ocurre, equivoca su objetivo aut\u00e9ntico, a saber, la activaci\u00f3n del disc\u00edpulo de cara a su propia independencia y mayor\u00eda de edad. El ideal, pues, es que el maestro vaya haci\u00e9ndose cada vez menos necesario; el fin de la ense\u00f1anza cristiana es el cristiano mayor de edad que tiene pleno derecho a intervenir en la comunidad. Esto precisamente ser\u00eda lo opuesto a la Iglesia bipartita, que ha forjado un ente de derecho divino y una calidad metaf\u00edsica del ser, partiendo de una estructura eclesial que comprende a los ministros y al pueblo de Dios. <\/p>\n<p>Dicho de otro modo, tambi\u00e9n los representantes del magisterio necesitan ser ense\u00f1ados por Dios, por el evangelio y por todo el pueblo de Dios. En realidad no hay en absoluto ning\u00fan magisterio independiente que pueda renunciar al di\u00e1logo, si no es al costos\u00edsimo precio de una ineficacia casi absoluta. En nuestro mundo esto resulta cada d\u00eda m\u00e1s patente. Por todas partes se echa de ver que la interpretaci\u00f3n unilateral y ministerial del magisterio ya no hace justicia a las realidades modernas. Y ello porque la doctrina eclesi\u00e1stica tradicional va quedando cada vez m\u00e1s alejada tanto de la teolog\u00eda moderna con sus m\u00e9todos cient\u00edficos de b\u00fasqueda de la verdad, como de toda la evoluci\u00f3n cient\u00edfica y social. Justamente para una visi\u00f3n plenamente v\u00e1lida de su funci\u00f3n como representante del magisterio, la Iglesia docente tiene necesidad de un di\u00e1logo ininterrumpido con el pueblo eclesial. Pero tambi\u00e9n ese pueblo, los laicos, ha dejado por su parte hace ya largo tiempo de ser las ovejas fieles de la Iglesia que fue en \u00e9pocas pasadas. Son los aut\u00e9nticos especialistas modernos. Y competentes, que con su capacidad y preparaci\u00f3n pueden esperar con pleno derecho una seria equiparaci\u00f3n dentro de la Iglesia. Lo mismo cabe decir sobre la equiparaci\u00f3n de la mujer en el \u00e1mbito eclesial. Tambi\u00e9n desde esa perspectiva el modelo mental de una \u00abIglesia de dos clases\u00bb se muestra superado. <\/p>\n<p>JOVENES\/BENITO-SAN: En la Regla mon\u00e1stica de san Benito, patriarca del monaquismo occidental, se encuentra la prescripci\u00f3n de que el abad debe escuchar en el cap\u00edtulo a todos los monjes, \u00abporque muchas veces el Se\u00f1or revela al m\u00e1s joven lo que es mejor\u00bb (\u00abquia saepe iuniori Dominus revelat, quod melius est\u00bb, Regula Sancti Benedicti, c. III). En la concepci\u00f3n de sus monasterios, Benito ha tenido perfecta cuenta de la inmediatez de Dios, a la que otorga su importancia. Conviene evocar esta vieja sabidur\u00eda monacal.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>143.Blas PASCAL, Pensamientos, trad. de Eugenio d&#8217;ORs, Iberia, Barcelona 1955, p, 173.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>7. CONCLUSI\u00d3N DEL DISCURSO SEGUNDO DE DESPEDIDA (Jn\/16\/29-33) <\/p>\n<p>Con la per\u00edcopa 16,29-33 se cierra el segundo discurso de despedida. Las palabras finales contienen a la vez el paso a la historia de la pasi\u00f3n (v. 32s). Haya sido el evangelista o un reelaborador posterior el que ha insertado aqu\u00ed el texto, no se puede negar que objetivamente encaja a la perfecci\u00f3n en este pasaje. Es justamente esa armon\u00eda objetiva la que hace aparecer como accesorias las cuestiones de cr\u00edtica literaria que a menudo han ocupado el primer plano. <\/p>\n<p>29 Sus disc\u00edpulos le dicen: \u00abAhora s\u00ed que hablas con claridad y no por medio de figura alguna. 30 Ahora vemos que todo lo sabes y no necesites que nadie te pregunte; por eso creemos que has venido de Dios.\u00bb 31 Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfAhora cre\u00e9is? 32 Mirad: llega la hora -o mejor: ha llegado ya- en que ser\u00e9is dispersados cada uno por su lado y me dejar\u00e9is solo; aunque no estoy solo, porque el Padre est\u00e1 conmigo. 33 OS he dicho esto, para que en m\u00ed teng\u00e1is paz. En el mundo ten\u00e9is tribulaci\u00f3n; pero tened buen \u00e1nimo: yo he vencido al mundo.\u00bb <\/p>\n<p>Los vers\u00edculos 29-30 traen la respuesta de los disc\u00edpulos a las palabras precedentes de Jes\u00fas sobre la claridad y apertura de su lenguaje. Los disc\u00edpulos dicen: \u00abAhora s\u00ed que hablas con claridad y no por medio de figura alguna.\u00bb Esto se desprende del contexto. La sentencia de Jes\u00fas de que los disc\u00edpulos ya no le har\u00edan m\u00e1s preguntas y que, bien considerado, ya no podr\u00edan preguntarle nada m\u00e1s porque se iba definitivamente, empieza a cumplirse en los propios disc\u00edpulos. En el plano del texto se se\u00f1ala con ello el comienzo efectivo del d\u00eda escatol\u00f3gico. Y esto coincide a su vez con la inminente pasi\u00f3n y glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas. M\u00e1s a\u00fan, \u00e9ste era realmente -como ha quedado establecido otra vez- el sentido genuino de los discursos de despedida: conducir a los disc\u00edpulos, y con ellos a las generaciones siguientes, hasta ese umbral de la comprensi\u00f3n de Jes\u00fas. En efecto, entonces resulta claro el objetivo de ese esfuerzo: la comprensi\u00f3n de Jes\u00fas est\u00e1, seg\u00fan Juan, decisivamente vinculada al acontecimiento salv\u00edfico de la cruz y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, a su elevaci\u00f3n a los cielos y su glorificaci\u00f3n. Con ello se alcanzar\u00eda asimismo el objetivo de los discursos de despedida y hasta de toda la revelaci\u00f3n precedente. Para los disc\u00edpulos eso quiere decir que ya han empezado a comprender a Jes\u00fas y a penetrar en su palabra. <\/p>\n<p>Su comprensi\u00f3n tambi\u00e9n proclama, en seguida, su confesi\u00f3n cristol\u00f3gica, que sin duda puede entenderse como una respuesta de los disc\u00edpulos al axioma cristol\u00f3gico (v. 28). La sentencia confesi\u00f3n consta de dos partes; v. 30a: \u00abAhora vemos que todo lo sabes y no necesitas que nadie te pregunte\u00bb, y el vers\u00edculo 30b: \u00abPor eso creemos que has venido de Dios.\u00bb <\/p>\n<p>El vers\u00edculo 30a quiere decir que Jes\u00fas es, en efecto, el revelador de Dios que participa de la omnisciencia divina, aunque esa idea de \u00abDios todo lo sabe\u00bb no puede entenderse en un sentido fabuloso. Se trata m\u00e1s bien de la ciencia de Jes\u00fas acerca del Padre, que \u00e9l comunica a los suyos, as\u00ed como del conocimiento peculiar que Jes\u00fas tiene acerca del hombre. En este aspecto el vers\u00edculo 30a no aporta nada nuevo, sino que presenta una f\u00f3rmula concisa para un hecho largamente aludido en el evangelio. As\u00ed y dirigi\u00e9ndose al joven Natanael, que se acerca a \u00e9l por vez primera, Jes\u00fas le dice estas palabras: \u00ab\u00bbEste es un aut\u00e9ntico israelita, en quien no hay doblez\u00bb. D\u00edcele Natanael: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde me conoces?\u00bb Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00abAntes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, ya te vi\u00bb. Natanael le respondi\u00f3: \u00abRabb\u00ed, t\u00fa eres el Hijo de Dios; t\u00fa eres el rey de Israel\u00bb. Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00ab\u00bfPorque te he dicho que te vi debajo de la higuera, ya crees? Mayores cosas que \u00e9stas has de ver\u00bb\u00bb (Jua 1:47-50). <\/p>\n<p>De modo parecido conoce Jes\u00fas la problem\u00e1tica conducta de la mujer samaritana (Jua 4:16-19): \u00ab\u00abCon raz\u00f3n has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos tuviste, y el que ahora tienes no es tu marido; en eso has dicho la verdad.\u00bb Resp\u00f3ndele la mujer: \u00abSe\u00f1or, estoy viendo que t\u00fa eres un profeta.\u00bb\u00bb O bien cuando se indica mediante una f\u00f3rmula general: \u00abMientras estaba en Jerusal\u00e9n, durante la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las se\u00f1ales que realizaba. Pero Jes\u00fas no se confiaba a ellos, porque \u00e9l conoc\u00eda a todos y no ten\u00eda necesidad de que le atestiguaran nada de nadie; porque \u00e9l sab\u00eda lo que hay en el interior de cada unos (Jua 2:23-25). <\/p>\n<p>Justamente eso es lo que los disc\u00edpulos han experimentado en su trato con Jes\u00fas: sabe las cosas de Dios y sabe cuanto se refiere a la salvaci\u00f3n y desgracia del hombre. El conocimiento acerca de Dios y acerca del hombre forman un todo. La revelaci\u00f3n en sentido jo\u00e1nico no s\u00f3lo aporta la noticia de Dios, sino que descubre a la vez la situaci\u00f3n problem\u00e1tica del hombre, su pecado, su incredulidad y su odio. As\u00ed pues, la idea de la omnisciencia de Jes\u00fas permanece en Juan estrechamente relacionada con ambos aspectos; el Jes\u00fas jo\u00e1nico no es un adivino como tampoco lo es en los sin\u00f3pticos. En esa ciencia reveladora de Jes\u00fas quedan superadas de hecho todas las preguntas de los disc\u00edpulos. Para aclaraci\u00f3n del tema quiz\u00e1 podr\u00edamos aducir la afirmaci\u00f3n de la carta primera de Juan: \u00abEn esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestro coraz\u00f3n ante \u00e9l, aun cuando nuestro coraz\u00f3n nos reprenda, porque Dios es mayor que nuestro coraz\u00f3n y conoce todas las cosas\u00bb ( 1Jn 3:19-20 ) . La palabra est\u00e1 total y absolutamente acu\u00f1ada desde la experiencia divina de Jes\u00fas. La claridad de la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas es de tal \u00edndole que responde a las preguntas supremas del hombre acerca de s\u00ed mismo, entre las que se cuentan, sin duda, las cuestiones acerca de la injusticia, de la culpa, de la falta de humanidad y de amor; en todas ellas, el coraz\u00f3n del hombre deja o\u00edr su voz. De este modo la afirmaci\u00f3n de que Jes\u00fas todo lo sab\u00eda sin necesidad de preguntar a nadie contiene un lado consolador, equiparable a la palabra de \u00b7Pascal-BLAS: \u00abConsu\u00e9late, no me buscar\u00edas, si es que no me hubieses encontrado\u00bb146. La fe que ha comprendido c\u00f3mo en Jes\u00fas y en sus revelaciones se hace presente la salvaci\u00f3n, esa fe ha comprendido de hecho lo m\u00e1s importante. <\/p>\n<p>El vers\u00edculo 30b: \u00abPor eso creemos que has venido de Dios\u00bb, expresa la confesi\u00f3n en favor de Jes\u00fas como el revelador. Quien est\u00e1 frente a \u00e9l en la postura de no escudri\u00f1ar su origen s\u00f3lo en un plano meramente humano, hist\u00f3rico y externo, sino que lo acepta como procedente de Dios, quien reconoce en Jes\u00fas ante todo al testigo de Dios, \u00e9se ha llegado a la fe genuina en Jes\u00fas. Tampoco es otro el prop\u00f3sito principal de los discursos de despedida. Cualquier otra categor\u00eda de \u00edndole humana y no religiosa puede tener su conveniencia y justificaci\u00f3n en el camino del acercamiento a la figura de Jes\u00fas, pero la palabra definitiva ser\u00e1 siempre la confesi\u00f3n creyente. <\/p>\n<p>Si en este pasaje yuxtapone Juan los giros \u00abahora vemos (lit. \u00absabemos\u00bb)&#8230;\u00bb y \u00abpor eso creemos&#8230;\u00bb, no hace sino expresar la unidad de fe y conocimiento. En Juan el creer incluye siempre el elemento de la comprensi\u00f3n, al igual que en la incredulidad late el elemento de la incomprensi\u00f3n. A su vez, en la inteligencia de cara a la revelaci\u00f3n se encuentra siempre impl\u00edcito el factor de la fe en el sentido de una decisi\u00f3n positiva, de una afirmaci\u00f3n. El cuarto evangelio no conoce una fe ciega sin ning\u00fan tipo de reflexi\u00f3n y que no entiende absolutamente nada. La alternativa de la fe no es el saber -como todav\u00eda puede leerse en muchos libros-, sino la incredulidad. En su propio origen y esencia la fe supone siempre el elemento del saber en la forma de comprensi\u00f3n e inteligencia. <\/p>\n<p>La respuesta de Jes\u00fas \u00ab\u00bfAhora cre\u00e9is?\u00bb (v. 31) se interpreta de muy distintos modos: como una confirmaci\u00f3n de la fe de los disc\u00edpulos que despu\u00e9s de tant\u00edsimas preguntas e incomprensiones han llegado por fin a la fe; o bien como \u00abun gran signo de admiraci\u00f3n\u00bb, que Jes\u00fas habr\u00eda colocado despu\u00e9s de la confesi6n de los disc\u00edpulos. Y tambi\u00e9n esta otra exposici\u00f3n: \u00abSu respuesta no pone por principio en tela de juicio la fe de ellos, aunque esa fe debe consentir el an\u00e1lisis\u00bb. Habr\u00e1 que interpretar la fase en estrecha conexi\u00f3n con el contexto. As\u00ed las cosas, Jes\u00fas se refiere una vez m\u00e1s a la situaci\u00f3n de despedida, y desde luego con la mirada puesta en el inminente acontecimiento de la pasi\u00f3n, como lo esclarece el vers\u00edculo 32. Lo que quiere decir que tampoco, en este pasaje, Juan arranca la fe de su concreta situaci\u00f3n mundana. Tambi\u00e9n en el texto presente es la fe una visi\u00f3n inequ\u00edvoca. El creer no puede convertirse jam\u00e1s en una posesi\u00f3n absolutamente segura, sino siempre sigue siendo, a la vez, un riesgo. Por lo dem\u00e1s, la fe est\u00e1 tambi\u00e9n referida y vinculada al Jes\u00fas hist\u00f3rico y a su camino, que es el camino de la pasi\u00f3n. Con los inminentes padecimientos de Jes\u00fas la fe de los disc\u00edpulos volver\u00e1 a ser puesta a prueba; lo cual vale no s\u00f3lo por lo que se refiere a la fe en general. \u00e9sta tendr\u00e1 que acreditarse siempre frente a los repetidos ataques del mundo. <\/p>\n<p>Sigue ahora la referencia expl\u00edcita a la pasi\u00f3n, y precisamente en lo que hace a la conducta y destino de los disc\u00edpulos. La hora del arresto y de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas es para los disc\u00edpulos la hora de la dispersi\u00f3n. En este pasaje el evangelista recoge tradiciones que conocemos por los sin\u00f3pticos: \u00abD\u00edceles Jes\u00fas: \u00abTodos quedar\u00e9is escandalizados porque escrito est\u00e1: Herir\u00e9 al pastor, y se dispersar\u00e1n las ovejas. Pero despu\u00e9s que yo resucite, ir\u00e9 antes que vosotros a Galilea\u00bb\u00bb (Mar 14:27s; la cita b\u00edblica est\u00e1 tomada de Zac 13:7). La redacci\u00f3n marciana conoce ciertamente una tradici\u00f3n, seg\u00fan la cual los disc\u00edpulos de Jes\u00fas \u00abse dispersaron\u00bb inmediatamente despu\u00e9s del prendimiento de Jes\u00fas, es decir, que emprendieron la huida y quiz\u00e1 se encaminaron hacia Galilea. Este no era un hecho muy honroso para los disc\u00edpulos y la Iglesia primitiva. As\u00ed y todo podr\u00eda incluso apoyarse en un pasaje escritur\u00edstico, que pod\u00eda servir como vaticinio. Seg\u00fan Marcos hasta las primeras apariciones del resucitado tuvieron lugar en Galilea (cf. Mar 16:7, donde el \u00e1ngel dice a las mujeres junto al sepulcro vac\u00edo: \u00abPero id a decir a sus disc\u00edpulos, y a Pedro, que \u00e9l ir\u00e1 antes que vosotros a Galilea; all\u00ed le ver\u00e9is, conforme os lo dijo \u00e9l\u00bb). En Juan se dice \u00abser\u00e9is dispersados, cada uno por su lado\u00bb (v. 32a). Esto puede significar que Juan quiso dejar impreciso, de modo intencionado, el ad\u00f3nde de la dispersi\u00f3n, pues seg\u00fan su relato las apariciones pascuales ocurrieron en Jerusal\u00e9n y no en Galilea (Mar 20:11-18.19-23.24-29), aunque la tradici\u00f3n io\u00e1nica sabe tambi\u00e9n de las apariciones en Galilea (c. 21). Por ello, puede Juan eliminar la referencia a \u00abGalilea\u00bb y sustituirlo por el impreciso \u00abcada uno por su lado\u00bb o cada uno a su propio lugar. Esa imprecisi\u00f3n de lenguaje se encuentra frecuentemente en el cuarto evangelio. Otra posibilidad es la de que existe una reminiscencia de Is 53, el c\u00e1ntico del Siervo paciente de Yahveh, donde se dice: <\/p>\n<p>Todos nosotros como ovejas err\u00e1bamos, <\/p>\n<p>cada uno a su camino nos volv\u00edamos. <\/p>\n<p>Pero Yahveh hizo que le alcanzara <\/p>\n<p>la iniquidad de todos nosotros (Isa 53:6). <\/p>\n<p>A m\u00ed me parece que esta \u00faltima hip\u00f3tesis cuenta con una mayor probabilidad a su favor. Seg\u00fan 18,8, al momento de su arresto Jes\u00fas se preocupa expresamente de que nada les pase a sus disc\u00edpulos. <\/p>\n<p>La dispersi\u00f3n de los disc\u00edpulos al ser aprehendido Jes\u00fas es, junto con la negaci\u00f3n de Pedro, la objeci\u00f3n indiscutiblemente m\u00e1s grave contra la confesi\u00f3n de fe formulada antes con tanta seguridad. De donde est\u00e1 perfectamente justificada la pregunta de Jes\u00fas \u00ab\u00bfAhora cre\u00e9is?\u00bb, que podr\u00eda representar cierta duda sobre dicha confesi\u00f3n. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se muestra Jes\u00fas como un ser superior, porque con esa pregunta al tiempo que confirma la confianza de los disc\u00edpulos -llevan ciertamente raz\u00f3n en que ya no ser\u00e1 necesario en absoluto interrogar a Jes\u00fas-, la modera cautamente. Los disc\u00edpulos no seguir\u00e1n (todav\u00eda) a Jes\u00fas en su pasi\u00f3n, pero s\u00ed que lo har\u00e1n m\u00e1s tarde. Fracasar\u00e1n en la primera prueba a que ser\u00e1 sometida su fe, y de tejas abajo, dejar\u00e1n solo a Jes\u00fas. Por lo que hace al comportamiento de los disc\u00edpulos con su maestro durante la pasi\u00f3n, \u00e9se es el dato amargo. <\/p>\n<p>Pero, junto a eso, Juan establece algo m\u00e1s: incluso en medio de ese abandono humano Jes\u00fas no est\u00e1 solo, sino que el Padre est\u00e1 con \u00e9l. Dios no abandona jam\u00e1s a Jes\u00fas. \u00abEl inciso Aunque no estoy solo, suena como un correctivo del relato sin\u00f3ptico de la crucifixi\u00f3n con el grito del abandono de Dios\u00bb. Es muy posible que Juan haya querido corregir el relato de Mar 15:34 ss. En cualquier caso es seguro que un abandono de Jes\u00fas por Dios no encaja con el relato jo\u00e1nico de la pasi\u00f3n, tal como nosotros hemos de verlo. Es verdad que Jes\u00fas es abandonado por sus amigos, mas no por su Padre celestial. Porque, como lo afirma de un modo lapidario el vers\u00edculo 33, la pasi\u00f3n de Jes\u00fas es su victoria sobre el mundo. <\/p>\n<p>El vers\u00edculo 33a recoge una vez m\u00e1s la palabra \u00abpaz\u00bb (v\u00e9ase el comentario a Jua 23:32). La palabra de Jes\u00fas comunica a los creyentes la \u00abpaz\u00bb y en concreto la paz de Jes\u00fas, que s\u00f3lo se puede obtener en conexi\u00f3n con \u00e9l. Esa \u00abpaz\u00bb es la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica, que se conceder\u00e1 a la fe en medio de un mundo hostil y privado de salvaci\u00f3n. \u00abLa seguridad de la fe no descansa en el creyente mismo, sino en el revelador en quien \u00e9l cree. Y justo la inseguridad del creyente, que siempre le asalta, le ense\u00f1a a desviar la mirada desde s\u00ed mismo al revelador, de tal modo que hasta es posible hablar de la felix culpa\u00bb. En definitiva es la obra salvadora de Jes\u00fas la que fundamenta y asegura por completo la paz. <\/p>\n<p>TRIBULACION-GRAN: El vers\u00edculo 33b, por el contrario, describe como en un axioma la situaci\u00f3n de la fe en el mundo: \u00abEn el mundo tendr\u00e9is tribulaci\u00f3n; pero tened buen \u00e1nimo: yo he vencido al mundo.\u00bb Es necesario entender la afirmaci\u00f3n sobre el trasfondo de la escatolog\u00eda (apocal\u00edptica) jud\u00eda. La tribulaci\u00f3n designa el tiempo de la angustia suprema antes del fin. \u00abPrimero que los piadosos puedan penetrar en el ancho campo de la salvaci\u00f3n deben caminar por el tenebros\u00edsimo desfiladero de los sufrimientos; antes de que llegue el tiempo nuevo deber\u00e1 conmoverse el viejo tiempo en sus cimientos. El tiempo inmediatamente anterior al acto final ser\u00e1 el tiempo \u00faltimo, el tiempo espantoso, que es el \u00faltimo tiempo malo\u00bb (VOLZ). Es la \u00e9poca que, por otra parte, se designa como el \u00abtiempo de los dolores mesi\u00e1nicos\u00bb (cf. comentario a 16,21). Mientras en los primeros testimonios de la apocal\u00edptica jud\u00eda esa \u00e9poca de tribulaci\u00f3n se describe con los colores m\u00e1s sombr\u00edos, al igual que ocurre en el Apocalipsis jo\u00e1nico del Nuevo Testamento, por ejemplo en las figuras de los cuatro jinetes o en las diferentes plagas (cf. Rev 6:1-17; Rev 9:1-12, etc.tambi\u00e9n Mc c. 13), en Juan por el contrario se llega a una reducci\u00f3n extrema. La tribulaci\u00f3n o angustia del \u00faltimo tiempo no se describe con m\u00e1s precisi\u00f3n. Es la ant\u00edtesis de la \u00abpaz\u00bb prometida por Jes\u00fas, o simplemente la carencia de paz y de salvaci\u00f3n, y viene creada por la misma situaci\u00f3n de \u00abestar en el mundo\u00bb. La tribulaci\u00f3n se convierte de alg\u00fan modo en la marca estructural de la situaci\u00f3n de la fe en el mundo. Por lo cual \u00abexistencia mundana\u00bb y \u00abexistencia creyente\u00bb nunca pueden llegar a sobreponerse; lo que hacen m\u00e1s bien es friccionarse y chocar. El mundo y su tribulaci\u00f3n de un lado, y la fe y la paz de Jesucristo, del otro, constituyen el conflicto fundamental, que no cabe evitar. Seg\u00fan esta palabra ni se da en el mundo, ni puede darse en modo alguno, una identidad categ\u00f3rica, indiscutible y sin conflictos entre el mundo y la fe. <\/p>\n<p>Mart\u00edn Lutero tradujo el presente pasaje de una forma que se podr\u00eda verter as\u00ed al castellano: \u00abEn el mundo ten\u00e9is mielo, pero consolaos; yo he vencido al mundo.\u00bb Esta traducci\u00f3n genial pone especialmente de relieve el elemento subjetivo de la tribulaci\u00f3n, el miedo, o sea la angustia del hombre. Ah\u00ed se equiparan de tal modo el \u00abestar en el mundo\u00bb y la angustia, que \u00e9sta se convierte en una nota estructural particular\u00edsima del \u00abestar en el mundo\u00bb. La angustia es, en el fondo, miedo a la muerte, ante la nada. El hombre nunca puede quitarse de encima esta angustia, porque el poder de la muerte est\u00e1 presente en medio de la vida. Por tanto, ser\u00eda la situaci\u00f3n de muerte del hombre lo que se expresa por las palabras: \u00abEn el mundo ten\u00e9is tribulaci\u00f3n\u00bb o \u00abangustia\u00bb. Pero si Jes\u00fas puede decir frente a eso \u00abconsolaos, ya he vencido al mundo\u00bb, tal afirmaci\u00f3n s\u00f3lo se mantiene porque Jes\u00fas es el resucitado, el vencedor del mundo. Su victoria sobre el mundo es en realidad la victoria sobre el poder mort\u00edfero que domina al propio mundo. S\u00f3lo entendi\u00e9ndola as\u00ed tiene la palabra de Jes\u00fas un sentido grave, y no se queda en una pretensi\u00f3n triunfalista. S\u00f3lo cuando se vence al poder de la muerte, est\u00e1 realmente vencido el mundo con su miedo y su tribulaci\u00f3n. Pero la fe -y ah\u00ed radica su verdadero y aut\u00e9ntico consuelo- ya ha entrado ahora a participar de ese triunfo de Jes\u00fas. Y es que, como resucitado, Jes\u00fas es el donador de vida escatol\u00f3gica. As\u00ed la fe se convierte en la fuerza liberadora para vida del hombre que est\u00e1 en medio de un mundo de muerte. El evangelio de Juan proclama desde la primera a la \u00faltima p\u00e1gina este mensaje escatol\u00f3gico de victoria. As\u00ed se echa de ver sobre todo en la forma en que el evangelista presentar\u00e1 la pasi\u00f3n de Jes\u00fas: como un relato de su victoria. Responde, pues, perfectamente bien al prop\u00f3sito de su exposici\u00f3n que el discurso de despedida se cierre con esta palabra victoriosa cargada de promesas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>146.EI misterio de Jes\u00fas, en Pensamientos. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p> Meditaci\u00f3n <\/p>\n<p>El texto habla de la escatol\u00f3gica victoria de Jes\u00fas sobre el mundo: \u00abEn el mundo ten\u00e9is tribulaci\u00f3n, pero consolaos, yo he vencido al mundo.\u00bb Suena como eco de esta palabra lo que se dice en la carta primera de Juan: \u00abPorque todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo. Y \u00e9sta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe. \u00bfY qui\u00e9n es el que vence al mundo, sino el que cree que Jes\u00fas es el Hijo de Dios?\u00bb (\/1Jn\/05\/04-05). <\/p>\n<p>Los destinatarios de esas palabras eran de hecho los miembros de una comunidad atribulada, insegura en su posici\u00f3n al margen de la legalidad y perseguida por el entorno pagano; para ella el concepto \u00abtribulaci\u00f3n\u00bb por parte del mundo ten\u00eda un contenido muy concreto. Frente a los amigos de Jes\u00fas la sociedad pagana segu\u00eda mostr\u00e1ndose cerrada y hostil. Si a esa comunidad se le recordaba la victoria de Cristo, con lo que \u00e9sta comportaba de afianzamiento y consuelo (cf. tambi\u00e9n Rev 19:11-16), no era en primer t\u00e9rmino para asegurar su existencia en este mundo, sino a fin de que se mantuviese para el amargo final. <\/p>\n<p>Las palabras de victoria de las distintas misivas del Apocalipsis jo\u00e1nico producen en este sentido una fuerte impresi\u00f3n: \u00abAl que venza le dar\u00e9 a comer del \u00e1rbol de la vida que est\u00e1 en el para\u00edso de Dios&#8230; No temas por lo que vas a padecer. Mira, el diablo va a arrojar a algunos de vosotros a la c\u00e1rcel para que se\u00e1is probados, y tendr\u00e9is tribulaci\u00f3n por diez d\u00edas. S\u00e9 fiel hasta la muerte y te dar\u00e9 la corona de la vida. Quien tenga o\u00eddos, oiga lo que dice el Esp\u00edritu a las iglesias. El que venza no sufrir\u00e1 da\u00f1o de la muerte segunda&#8230; Al que venza lo har\u00e9 columna en el santuario de mi Dios, y no saldr\u00e1 ya fuera jam\u00e1s; sobre \u00e9l escribir\u00e9 el nombre de mi Dios, el nombre de la ciudad de mi Dios (la nueva Jerusal\u00e9n que baja del cielo, de junto a mi Dios) y mi nombre nuevo. El que tenga o\u00eddos, oiga lo que el Esp\u00edritu dice a las iglesias\u00bb (Rev 2:7.10-11; Rev 3:12s) 152. <\/p>\n<p>Los conceptos \u00abvictoria\u00bb, \u00abvencer\u00bb y \u00abvencedor\u00bb, tal como los interpreta sobre todo el Apocalipsis jo\u00e1nico, no han de entenderse en un sentido intramundano. Por consiguiente, victoria no es equivalente a \u00e9xito mundano. El triunfo ha de entenderse m\u00e1s bien en un sentido \u00fanica y exclusivamente escatol\u00f3gico. S\u00f3lo se manifestar\u00e1 al final con el retorno de Cristo y con la aparici\u00f3n de la nueva Jerusal\u00e9n celestial. Hasta ese momento la comunidad sobre la tierra ser\u00e1 una comunidad asediada por todo tipo de tribulaciones y angustias, no s\u00f3lo procedentes de fuera, sino tambi\u00e9n -lo que es m\u00e1s importante- desde sus propias filas, \u00abdesde dentro\u00bb. En el \u00e1mbito interno de la comunidad misma aparecen como tribulaci\u00f3n el abandono del \u00abamor primero\u00bb, toda \u00edndole de falsas doctrinas y de conductas equivocadas, el cristianismo ficticio, la tibieza: \u00abPero tengo contra ti que has dejado tu amor primero&#8230; que no eres ni fr\u00edo ni caliente. \u00a1Ojal\u00e1 fueras fr\u00edo o caliente! Por eso, porque eres tibio, y no eres ni fr\u00edo ni caliente, estoy para vomitarte de mi boca\u00bb (Rev 2:4.14.20; Rev 3:1.15s). La referencia, por tanto, a la victoria escatol\u00f3gica hay que entenderla como una vigorosa exhortaci\u00f3n a perseverar durante el tiempo de la tribulaci\u00f3n hasta que llegue su fin. Al servicio de la misma motivaci\u00f3n est\u00e1 tambi\u00e9n la referencia a la victoria de Cristo ya lograda. Conviene, sin embargo, no olvidar ni por un instante que, para Juan, la victoria de Cristo est\u00e1 radicalmente ligada a la cruz. Tampoco aqu\u00ed se trata en modo alguno de una victoria mundana; lo que resulta a\u00fan m\u00e1s claro cuando se piensa que precisamente la resurrecci\u00f3n de Cristo para una vida eterna y divina constituye la esencia de esa victoria. <\/p>\n<p>Ciertamente que las palabras acerca de la victoria de la fe sobre el mundo, de modo especial en la redacci\u00f3n segunda de la carta primera de Juan -en que se dice que es \u00abnuestra fe\u00bb esa victoria que vence al mundo- resuenan hoy en nuestros o\u00eddos de forma demasiado estridente, como para que podamos apropi\u00e1rnoslas sin cautela y reservas de todo tipo. Una objeci\u00f3n fundamental la proporciona la pasada historia eclesi\u00e1stica con su triunfalismo, en que esa victoria sobre el mundo se entendi\u00f3 a menudo de una manera tenaz dentro del marco de una idea de \u00e9xito mundano, a escala de historia universal y con ribetes cristianos. He aqu\u00ed algunos ejemplos. <\/p>\n<p>A la Iglesia antigua le pareci\u00f3 el cambio de Constantino, con el final de las persecuciones contra los cristianos y el reconocimiento estatal del cristianismo (Edicto de Mil\u00e1n, del 313), como una victoria de Cristo y de la Iglesia ortodoxa. Cu\u00e1l fuera entonces el sentimiento dominante lo podemos descubrir en el siguiente texto de la Historia eclesi\u00e1stica de Eusebio de Cesarea (\u00b7EUSEBIO-CESAREA:262-339): <\/p>\n<p>\u00abTodos los hombres quedaban as\u00ed liberados de la terrible dominaci\u00f3n de los tiranos, y una vez libres de los sufrimientos anteriores, unos reconoc\u00edan de un modo y otros de otro que el \u00fanico Dios verdadero hab\u00eda intervenido en favor de los piadosos. Pero \u00e9ramos sobre todo nosotros, que hab\u00edamos puesto nuestra esperanza en el ungido de Dios, los que nos sent\u00edamos henchidos de un j\u00fabilo inefable, y una especie de alegr\u00eda divina brillaba sobre todos nosotros. Vimos, pues, c\u00f3mo cualquier lugar, que poco tiempo antes hab\u00eda sido destruido y arrasado por tiranos imp\u00edos, se alzaba nuevamente de una ruina completa y fatal, y c\u00f3mo las iglesias volv\u00edan a levantarse desde los cimientos hasta una altura inconmensurable, con una suntuosidad mucho mayor que los templos destruidos. M\u00e1s a\u00fan, los C\u00e9sares supremos ampliaron y multiplicaron, mediante una legislaci\u00f3n continua en favor de los cristianos, la alta gracia que Dios nos ha otorgado; los obispos reciben escritos, honores y donaciones monetarias de los C\u00e9sares\u00bb 153. <\/p>\n<p>De ese sentimiento hondamente triunfalista rebosa tambi\u00e9n el p\u00e1rrafo siguiente, tomado de una predicaci\u00f3n del papa \u00b7Le\u00f3n-Magno-san (papa desde 440 al 461), pronunciado con motivo de la fiesta de los \u00abpr\u00edncipes de los ap\u00f3stoles, Pedro y Pablo\u00bb -aunque no sabemos exactamente de qu\u00e9 a\u00f1o-: <\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Amad\u00edsimos! Todas nuestras sagradas festividades son un bien com\u00fan para todo el mundo. La reverencia hacia la fe, igual para todos, exige que todas las celebraciones de los hechos realizados para salvaci\u00f3n de la humanidad entera, empiecen con la misma alegr\u00eda. S\u00f3lo que, prescindiendo de la veneraci\u00f3n que merece en todo el orbe la festividad de hoy, es nuestra ciudad la que debe saludarla con un j\u00fabilo muy particular. Aqu\u00ed, donde los pr\u00edncipes de los ap\u00f3stoles terminaron su vida tan gloriosamente, conviene que tambi\u00e9n gloriosamente celebremos el d\u00eda de su martirio. Pues ellos son, \u00a1oh Roma!, los varones que trajeron la luz del evangelio de Cristo; de maestra del error te convertiste en disc\u00edpula de la verdad. Ellos son tus santos progenitores y tus pastores verdaderos, que por lo que hace a tu incardinaci\u00f3n al reino de Dios, fueron unos fundadores mejores y m\u00e1s venturosos que aquellos que con su solicitud pusieron la primera piedra de tus muros; pues, uno de ellos, el que te dio nombre, empez\u00f3 por deshonrarte con su fratricidio. Estos dos ap\u00f3stoles son los que te han llevado a tan alta fama. Por la santa sede del bienaventurado Pedro has llegado a ser una generaci\u00f3n consagrada a Dios, un pueblo elegido, una ciudad de sacerdotes y reyes, la cabeza del mundo. Por la religi\u00f3n divina deb\u00edas extender tu soberan\u00eda m\u00e1s a\u00fan que cuando lo hiciste con tu poder mundano. Y. aunque fuiste grande por tus muchas victorias, por las que extendiste tu dominio sobre tierras y mares, as\u00ed y todo, el campo que te fue sometido por la dura guerra es menor que aquel otro del que te hizo soberana, el cristianismo pac\u00edfico\u00bb 154. <\/p>\n<p>El texto nos proporciona una buena visi\u00f3n del origen de la ideolog\u00eda sobre una Roma cristiana y triunfalista. Ling\u00fc\u00edsticamente ello se expresa aplicando ahora a las realidades cristianas los conceptos del viejo ideario imperialista romano, y en especial los conceptos pol\u00edticos y simb\u00f3licos que antiguamente exaltaban la grandeza de Roma. Sin embargo, no queremos pasar por alto las sutiles diferencias. Se celebra el martirio de los ap\u00f3stoles Pedro y Pablo -a los que ahora se llama con lenguaje cortesano \u00abpr\u00edncipes de los ap\u00f3stoles\u00bb, que es la traducci\u00f3n literal de praecipui apostoli-, es decir, se celebra su victoria en el sentido original cristiano. Fueron justamente esos varones, como se dice a continuaci\u00f3n, los que llevaron a Roma la luz del evangelio. Por ello aparecen a los ojos de Le\u00f3n el Grande, como los fundadores de la verdadera Roma, que es la Roma cristiana. Son los nuevos \u00abpadres sagrados\u00bb, o lo que es lo mismo, los nuevos senadores de Roma. El impulso ret\u00f3rico trabaja con el argumento \u00abde menor a mayor\u00bb (a minori ad maius): si el poder pol\u00edtico de la Roma antigua fue tan grande, el poder espiritual ser\u00e1 a\u00fan mucho mayor en sus efectos. M\u00e1s a\u00fan, la religi\u00f3n ha extendido realmente el campo de influencia de Roma mucho m\u00e1s lejos de lo que jam\u00e1s pudieron hacerlo los generales y los pol\u00edticos; y todo ello sin violencia, como se subraya expl\u00edcitamente. <\/p>\n<p>Pi\u00e9nsese, adem\u00e1s, en el ideal militante piadoso de la edad media cristiana con su espada al servicio de la fe; en las cruzadas contra los albigenses y los c\u00e1taros, en la conversi\u00f3n forzosa de los sajones, en la conducta de los portugueses al conquistar la India, o la de los espa\u00f1oles en la conquista de M\u00e9jico y del Per\u00fa. Aunque los detalles de estas dos \u00faltimas conquistas todav\u00eda nos son poco conocidos, perm\u00edtasenos citar un ejemplo de la conquista del Per\u00fa por Pizarro 155. Garc\u00eda escribe lo que sigue acerca del encuentro decisivo entre Pizarro y el inca Atahualpa, que tuvo efecto el s\u00e1bado, 16 de noviembre de 1532: <\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s de salir el sol un fuerte sonido de convoc\u00f3 a los espa\u00f1oles a las armas. En la revista Pizarro expuso a las tropas su plan. Y prosigue: \u00abCumplidos estos preparativos, se celebr\u00f3 una misa. Se invoc\u00f3 al Dios de las batallas para que extendiera su mano protectora sobre los soldados que estaban prontos a luchar por el engrandecimiento del imperio de la cristiandad. Todos entonaron enfervorizados el c\u00e1ntico Exurge Domine et iudica causam tuam. (\u00a1Lev\u00e1ntate, Se\u00f1or, y haz triunfar tu derecho!). Al atardecer lleg\u00f3 el inca con su ej\u00e9rcito. Como todav\u00eda vacilase, y no quisiera comparecer hasta el d\u00eda siguiente para la negociaci\u00f3n con Pizarro, fue atra\u00eddo a una trampa. Pizarro envi\u00f3 al inca un mensajero, con el ruego de que se llegase ese mismo d\u00eda a la ciudad, pues todo estaba dispuesto para su agasajo. Atahualpa accedi\u00f3 a ese ruego. Hizo levantar las tiendas, y el cortejo volvi\u00f3 a ponerse en marcha. Antes hab\u00eda hecho saber Atahualpa al caudillo espa\u00f1ol que hab\u00eda despedido a la mayor parte de sus guerreros&#8230; Ninguna noticia pod\u00eda ser m\u00e1s grata a Pizarro. Parec\u00eda como si Atahualpa no tuviera otro deseo que el de acudir a la emboscada que le ten\u00edan preparada. \u00abMe atrever\u00eda a afirmar que esto era el dedo mismo de la Providencia divina.\u00bb Cuando el inca entr\u00f3, con su s\u00e9quito de seis mil hombres, en la plaza mayor de Caxamalca, \u00e9sta se hallaba totalmente vac\u00eda, porque los espa\u00f1oles estaban al acecho. S\u00f3lo un fraile dominico llamado Vicente de Valverde, que era tambi\u00e9n el confesor de Pizarro, se encontraba en la plaza. Este dominaba el dialecto quechua. Con un Crucifijo y la Biblia en la mano empez\u00f3 en seguida su pr\u00e9dica de conversi\u00f3n en presencia del inca. Despu\u00e9s de exponer la confesi\u00f3n de fe cristiana, continu\u00f3 diciendo: \u00ab\u00abEl Salvador dej\u00f3 sobre la tierra al ap\u00f3stol Pedro como su lugarteniente; \u00e9ste entreg\u00f3 su ministerio al papa, y \u00e9se a su vez a los papas siguientes. El papa, que ahora tiene potestad sobre todos los gobernantes del mundo, ha confiado al emperador espa\u00f1ol, el m\u00e1s poderoso de todos los pr\u00edncipes, el encargo de someter y convertir a los nativos del hemisferio occidental. Francisco Pizarro ha venido ahora para cumplir el encargo confiado. Pero yo os exhorto ahora, Atahualpa, para que abjur\u00e9is de la superstici\u00f3n en que est\u00e1is prendido. Adem\u00e1s, deb\u00e9is reconocer que desde hoy ven\u00eds obligado a pagar tributo al emperador espa\u00f1ol.\u00bb Atahualpa estaba como petrificado despu\u00e9s que el dominicano hubo terminado su discurso. Entonces dijo con una voz que resonaba a odio: \u00abNo ser\u00e9 jam\u00e1s obligado a pagar tributo. Yo soy el mayor pr\u00edncipe de la tierra, nadie me iguala. \u00bfC\u00f3mo puede el hombre, que se llama papa, otorgar tierras que no son propiedad suya? No negar\u00e9 tampoco de mi fe. Vuestro Dios ha sido muerto por los hombres que \u00e9l ha creado. Mi dios -y al decir estas palabras se\u00f1alaba al sol- vive en el cielo y desde all\u00ed mira a sus hijos.\u00bb Entonces compareci\u00f3 tambi\u00e9n Pizarro en la plaza. Y vio c\u00f3mo Atahualpa arrancaba al fraile la Biblia de las manos y la arrojaba al fuego. Hab\u00eda llegado el momento. Con una cinta blanca Pizarro dio la se\u00f1al convenida. Se dispar\u00f3 el ca\u00f1\u00f3n; y los espa\u00f1oles irrumpieron en la plaza. Al grito de \u00ab\u00a1Sant Yago!\u00bb, la gente de a pie y la caballer\u00eda se lanzaron en apretada formaci\u00f3n contra las huestes indias.\u00bb Atahualpa fue apresado y muerto m\u00e1s tarde. Y no carece de cruel iron\u00eda lo que se dice del padre Valverde: \u00abProcuraba consolar a Atahualpa y hacerle comprender que cuantos se opon\u00edan a los campeones de Cristo, estaban destinados a la ruina\u00bb 156. <\/p>\n<p>A los cat\u00f3licos no nos gusta, en general, que nos pongan ante los ojos tales sucesos del pasado. Durante siglos fueron perseguidos los jud\u00edos por la conciencia cristiana; y hasta hoy hay hechos relacionados con la conquista y \u00abcristianizaci\u00f3n\u00bb de Latinoam\u00e9rica que simple y llanamente no se conocen. Tras la lectura de relatos, como el transcrito, cabe preguntar: \u00bfQu\u00e9 Dios era realmente aquel en que cre\u00edan aquellos conquistadores, ese cruel \u00abDios de las batallas\u00bb, que consideraba a una parte de sus criaturas como enemigos suyos, que no s\u00f3lo permit\u00eda, sino que reclamaba las conversiones por la fuerza, y que toleraba el asesinato en masa y hasta la aniquilaci\u00f3n de innumerables tribus indias? Al dominico del relato no le atormentaba la menor duda cuando otorgaba plenos poderes al papa y al rey de Espa\u00f1a para disponer de las tierras reci\u00e9n descubiertas y reclamar la sumisi\u00f3n del inca. \u00bfNo se muestra \u00e9ste mucho m\u00e1s grande, cuando afirma con toda raz\u00f3n: Vuestro Dios ha sido muerto por los hombres que \u00e9l hab\u00eda creado, mientras que mi dios vive en el cielo y desde all\u00ed mira a sus hijos, exactamente igual que el Dios y Padre de Jes\u00fas, que hace salir su sol sobre buenos y malos? D\/BATALLAS: Es aqu\u00ed donde est\u00e1 realmente el punto decisivo: el \u00abDios de las batallas\u00bb no es de hecho el Dios y Padre de Jes\u00fas. Aqu\u00e9l es el dios de los dominadores, que debe legitimar a los id\u00f3latras del poder, del dominio del hombre por otro hombre, el Dios que aniquila a \u00absus enemigos\u00bb, sean los del Estado o los de la Iglesia. \u00a1Hemos de reconocer abiertamente que ese \u00abDios de las batallas\u00bb fue al que se consider\u00f3 y mantuvo siempre en la historia del cristianismo occidental como \u00abel verdadero Dios\u00bb, \u00abel Dios de los cristianos\u00bb \u00a1Muchos bautizados jam\u00e1s han conocido a otro Dios. Al Padre de Jes\u00fas, al Dios del amor, jam\u00e1s se lo han encontrado; el suyo ha sido m\u00e1s bien el Dios de los ergotistas y de los dominadores. <\/p>\n<p>No hay duda de que \u00e9se no es el Dios al que aluden las palabras acerca de la victoria de Cristo. \u00e9chese una mirada al triunfalismo cristiano de occidente, y veremos que se alza contra los propios cristianos la palabra del ap\u00f3stol Pablo: \u00abEl nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles a causa de vosotros\u00bb Rm\/02\/24. El ate\u00edsmo moderno es, en buena parte, producto de la incomprensible \u00abhistoria victoriosa\u00bb de la fe guerrera europeo-imperialista, que identific\u00f3 sin escr\u00fapulos de ninguna clase la conquista y destrucci\u00f3n de pueblos y culturas diferentes con la misi\u00f3n y expansi\u00f3n del cristianismo. La historia de Atahualpa -que se ha repetido frente a todos los conquistadores cristianos de Europa- se\u00f1ala de manera inequ\u00edvoca que el cristianismo tiene una grave culpa en el estado presente del mundo, sobre todo en las antiguas colonias. <\/p>\n<p>La idea de \u00abvictoria de la fe\u00bb tiene, como puede advertirse, un lado extremadamente peligroso, cuando se quiere relacionar esta palabra, de alg\u00fan modo, con determinados logros terrenos, incluso de dimensi\u00f3n hist\u00f3rica universal. A Martin Buber se debe esta profunda sentencia: \u00ab\u00a1\u00e9xito no es ning\u00fan nombre de Dios!\u00bb Los cristianos modernos debemos comprender que el \u00abmundo\u00bb que hoy rechaza la fe es justamente el mundo que el cristianismo ha configurado y del que debe responsabilizarse. A causa de ese lastre hist\u00f3rico, que sin g\u00e9nero de duda al lado de tantas lacras tiene tambi\u00e9n sus aspectos positivos -y que nosotros evidentemente damos por supuestos-, el adjetivo \u00abcristiano\u00bb adquiere un anfibolog\u00eda profunda. El cristianismo se ha encadenado a los poderes dominantes, y sus representantes, incluidos los mismos papas, se han manchado de sangre las manos en el curso de la historia. Ello hace dif\u00edcil hablar hoy sin reservas del \u00abtriunfo de la fe\u00bb. De hecho, esa manera de hablar s\u00f3lo es cierta referida al \u00abconsumador de la fe, Jes\u00fas\u00bb (Heb 12:2). S\u00f3lo \u00e9l ha vencido, y precisamente como v\u00edctima de los poderes religiosos y pol\u00edticos del mundo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>152. Cf. adem\u00e1s Rev 2:17.26; Rev 3:5.21. <\/p>\n<p> 153. EUSEBIO, Hist. eccl. X,2,1-2. <\/p>\n<p> 154. LE\u00d3N MAGNO, Sermo LXXXII,1, seg\u00fan el texto de TH. STEEGER. <\/p>\n<p> 155. La fuente del relato es el Diario de fray Celso Garc\u00eda, en la conquista del Per\u00fa. Pizarro y otros conquistadores 1526-1712, publicado por R. Y E. GRUN, Tubinga y Basilea 1973. <\/p>\n<p> 156. Cf. o. cit., p. 47-54. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">SEGUNDA PARTE<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">El ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas: Dios muestra su majestad esplendorosa a la comunidad creyente (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 13:1-38<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 14:1-31<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-27<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-33<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 17:1-26<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 18:1-40<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:1-42<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 20:1-31<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Jes\u00fas, la vid verdadera<\/span><\/p>\n<p>En este cap\u00edtulo se contin\u00faa con el discurso iniciado en el anterior. Este tema del discurso comienza sin aviso previo, de manera intempestiva. En esta secci\u00f3n no se menciona de forma espec\u00edfica el tema de la ida y el regreso de Jes\u00fas, como tampoco aparecen los disc\u00edpulos interrumpiendo las palabras del Maestro. El discurso comprende dos partes: (1) <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-17<\/span><\/span> con una mirada hacia adentro de la comunidad creyente, y (2) <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:18-27<\/span><\/span> que mira hacia afuera, hacia el mundo. Aunque la primera secci\u00f3n es reconocida por la mayor\u00eda de los expertos del Nuevo Testamento como unidad textual y tem\u00e1tica, existen opiniones divergentes en cuanto a las divisiones en peque\u00f1as unidades o subsecciones. Algunos estudiosos creen que en el v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:10<\/span><\/span> hay una divisi\u00f3n, mientras que otros la consideran despu\u00e9s del v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:8<\/span><\/span>, y aun otros en el v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:6<\/span><\/span>. Donde quiera que se hagan las divisiones, en general se reconoce que la primera parte de la secci\u00f3n trata de la vid y los sarmientos en lenguaje que algunos estudiosos califican de metaf\u00f3rico, mientras otros de parab\u00f3lico. La segunda parte de la secci\u00f3n trata de la aplicaci\u00f3n de esta ense\u00f1anza al amor rec\u00edproco entre los disc\u00edpulos y Jes\u00fas. Algunos estudiosos de Juan sit\u00faan la primera secci\u00f3n despu\u00e9s del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 13:1-38<\/span><\/span>, incluso sostienen que la primera secci\u00f3n es un comentario a <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 13:34<\/span><\/span>., donde Jes\u00fas aborda con mayor profundidad el tema del amor.<\/p>\n<p>En la primera secci\u00f3n se distinguen tres temas que se corresponden con las siguientes divisiones: vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1<\/span><\/span>, vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:5-8<\/span><\/span> y vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:9-17<\/span><\/span>. Jes\u00fas se presenta como la vid verdadera y al Padre como el agricultor. El v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:4<\/span><\/span> es una exhortaci\u00f3n para que los disc\u00edpulos permanezcan en uni\u00f3n con Jes\u00fas. Luego los vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:5-8<\/span><\/span> presentan las alternativas de permanecer o no permanecer en Jes\u00fas, mientras que los vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:9-17<\/span><\/span> ofrecen el lado positivo de permanecer, asociado estrechamente con el tema del amor. Sus disc\u00edpulos permanecer\u00e1n en su amor por la obediencia a sus preceptos.<\/p>\n<p>La segunda secci\u00f3n del cap\u00edtulo contrasta con la primera. La uni\u00f3n \u00edntima de la comunidad con Jes\u00fas hace que \u00e9sta entre en abierto conflicto con el mundo. Si antes, en la segunda divisi\u00f3n de la primera parte, el tema central es el amor, ahora el \u00e9nfasis es el odio y el anuncio de la persecuci\u00f3n, tema que continuar\u00e1 en el cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-33<\/span><\/span>, por lo que algunos biblistas concluyen el discurso de la vid y los sarmientos hasta en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:4<\/span><\/span>.<\/p>\n<p>La segunda secci\u00f3n del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-27<\/span><\/span> se organiza en torno al pronombre en plural \u201custedes\u201d y el singular \u201cyo\u201d: vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:18-21<\/span><\/span>, vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:22-25<\/span><\/span> y vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:26-27<\/span><\/span>. El encabezamiento del cap\u00edtulo \u201cJes\u00fas, la vid verdadera\u201d plantea por lo menos dos problemas de interpretaci\u00f3n y de traducci\u00f3n. En primer lugar, es una expresi\u00f3n en la que \u201cla vid verdadera\u201d parece estar en oposici\u00f3n a Jes\u00fas. En segundo lugar, \u201cla vid verdadera\u201d como expresi\u00f3n metaf\u00f3rica requiere cierta identificaci\u00f3n que haga la transici\u00f3n de car\u00e1cter sem\u00e1ntico con otros medios conocidos. Por ejemplo, se podr\u00eda usar mejor un s\u00edmil: \u201cJes\u00fas es como la vid genuina\u201d o \u201cJes\u00fas como una vid verdadera\u201d. La organizaci\u00f3n general podr\u00eda quedar as\u00ed:<\/p>\n<p>1. El discurso de la vid y los sarmientos (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-17<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>a. La vid y el vi\u00f1ador (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-4<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>b. La vid y las ramas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:5-8<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>c. El precepto del amor rec\u00edproco (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:9-17<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>2. La persecuci\u00f3n por la uni\u00f3n con Jes\u00fas (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:18-27<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-4<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>a. Jes\u00fas y los disc\u00edpulos odiados por el mundo (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:18-21<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>b. La rebeld\u00eda de la gente en el mundo (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:22-25<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>c. El testimonio en la persecuci\u00f3n (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:26-27<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-4<\/span><\/span>)<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">2. La persecuci\u00f3n debido a la uni\u00f3n con Jes\u00fas (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:18-27<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-4<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Hay aceptaci\u00f3n generalizada de que esta secci\u00f3n comienza en el v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:18<\/span><\/span>, pero los biblistas no se ponen de acuerdo en cuanto a d\u00f3nde termina. Algunos creen que termina en el v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:25<\/span><\/span> ya que el v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:26<\/span><\/span> introduce nuevamente al Consolador o Ayudador. Sin embargo, este tema est\u00e1 \u00edntimamente unido a los vers\u00edculos anteriores bajo el tema de la persecuci\u00f3n, y con los vers\u00edculos que siguen (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-4<\/span><\/span>). Otros estudiosos ven esta secci\u00f3n continuando hasta <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:4<\/span><\/span>, en tanto que otros m\u00e1s argumentan que la secci\u00f3n de la persecuci\u00f3n sigue hasta <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:11<\/span><\/span>, y as\u00ed dividen la secci\u00f3n en dos unidades: (1) El odio del mundo (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:18-27<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-4<\/span><\/span>) y (2) El juicio del mundo (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:4-11<\/span><\/span>). Otros especialistas consideran que este tema va m\u00e1s all\u00e1 de <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:15<\/span><\/span>. La mayor\u00eda de las versiones modernas llevan la divisi\u00f3n de la secci\u00f3n hasta <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:4<\/span><\/span>.<\/p>\n<p>El tema central de esta secci\u00f3n trata del odio del mundo hacia los disc\u00edpulos, pero el v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:22<\/span><\/span> enfoca un nuevo tema: la culpa del mundo, consecuencia de la persecuci\u00f3n a Jes\u00fas y a sus disc\u00edpulos. Esto permite hacer una subdivisi\u00f3n entre los vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:22-25<\/span><\/span>. Los vers\u00edculos restantes explicitan cual ser\u00e1 la fuente de \u00e1nimo para los disc\u00edpulos durante el tiempo de persecuci\u00f3n: el Ayudador o Consolador, el Esp\u00edritu de Verdad, que viene del Padre, les ayudar\u00e1 a perseverar. En <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-4<\/span><\/span> se contin\u00faa el tema de la persecuci\u00f3n y lo que los disc\u00edpulos tienen que asumir como consecuencia por su fidelidad a Jes\u00fas.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Respecto a este pasaje hay marcadas divergencias en cuanto al t\u00edtulo: <span style=\"font-style:italic\">El mundo os aborrecer\u00e1<\/span> (RV60), <span style=\"font-style:italic\">El mundo os odia<\/span> (RV95), <span style=\"font-style:italic\">El mundo odia a Jes\u00fas y a los suyos<\/span> (DHH), <span style=\"font-style:italic\">El odio de la gente<\/span> (TLA), <span style=\"font-style:italic\">El odio del mundo<\/span> (NBE, LPD), <span style=\"font-style:italic\">El mundo odiar\u00e1 a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas<\/span> (BI), <span style=\"font-style:italic\">Los disc\u00edpulos y el mundo<\/span> (BJ). Una buena alternativa debe incorporar todos los elementos, como <span style=\"font-style:italic\">La gente del mundo odiar\u00e1 a los disc\u00edpulos como odi\u00f3 a Jes\u00fas.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">c. El testimonio en la persecuci\u00f3n (vv. <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:26-27<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-4<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Estas cosas os he hablado para que no teng\u00e1is tropiezo<\/span>. Esta cl\u00e1usula comienza con la misma expresi\u00f3n de <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:11<\/span><\/span> y <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 14:25<\/span><\/span>. \u201cOs he hablado\u201d o \u201cLes he dicho esto\u201d se refiere a todo lo dicho anteriormente desde <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:18<\/span><\/span>. El verbo <span style=\"font-weight:bold\">no teng\u00e1is tropiezo<\/span>, \u00abno se escandalicen\u00bb (LPD) tiene la idea de \u201cno perder la fe\u201d: \u00abpara que no pierdan su fe en m\u00ed\u00bb (DHH), \u00abpara que no dejen de confiar en m\u00ed\u00bb (TLA), \u00abpara que no caigan\u00bb (RSV), \u00abpara que no dejen la fe\u00bb (TEV), \u00abpara protegerlos contra el alejamiento de su fe\u00bb (NEB). En algunos idiomas se entiende que \u201cdejar la fe\u201d es b\u00e1sicamente \u201cdejar de ser creyente\u201d, \u201cdejar de ser fieles\u201d o \u201cdejar de poner la confianza\u201d. Estas palabras son advertencia para los disc\u00edpulos, por eso la BL traduce: \u00abDe antemano les digo estas cosas para que no se acobarden\u00bb.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La persecuci\u00f3n venidera (16:1-4) se menciona aqu\u00ed m\u00e1s espec\u00edficamente. La advertencia se dio a fin de preparar a los disc\u00edpulos para los hechos futuros. El verbo traducido escandalic\u00e9is (1) signifi-ca lit. \u201cenfrentarse con un obst\u00e1culo\u201d, o sea la oposici\u00f3n jud\u00eda. La expulsi\u00f3n de la sinagoga (2) se refiere a la excomuni\u00f3n, algo que atemorizar\u00eda a cualquier jud\u00edo piadoso porque significaba ser cortado de una apreciada herencia. Esta era una amenaza que todos los primeros cristianos jud\u00edos ten\u00edan que enfrentar. La convicci\u00f3n de que para los cristianos la persecuci\u00f3n se ver\u00eda como servicio a Dios se ilustra v\u00edvidamente en el caso de Pablo (Hech. 9:1, 2; 26:9-11). La inconsecuencia de tal actitud b\u00e1sicamente es por no conocer al Padre ni al Hijo (3). De hecho, hab\u00eda una seria falla en su pensamiento; se estaban enga\u00f1ando a s\u00ed mismos. La distinci\u00f3n en el v. 4 entre la primera y la \u00faltima revelaci\u00f3n de Jes\u00fas sobre las persecuciones que se acercaban est\u00e1 ligada con la venida del Esp\u00edritu. Esa era la hora mencionada aqu\u00ed.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>16.1-16 En los \u00faltimos momentos con los disc\u00edpulos, Jes\u00fas (1) les advirti\u00f3 de la persecuci\u00f3n que vendr\u00eda, (2) les dijo d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y por qu\u00e9 se ir\u00eda, y (3) les asegur\u00f3 que no los dejar\u00eda solos, sino que vendr\u00eda el Esp\u00edritu. Jes\u00fas sab\u00eda lo que les aguardaba y no quer\u00eda que la fe de los disc\u00edpulos se conmoviese ni destruyese. Dios quiere que sepa que no est\u00e1 solo. Cuenta con el Esp\u00edritu Santo para brindarle consuelo, ense\u00f1arle la verdad y ayudarlo.16.2 Saulo (que m\u00e1s tarde se convirti\u00f3 en Pablo), bajo la autoridad del sumo sacerdote recorr\u00eda la tierra buscando y persiguiendo a los cristianos. Estaba convencido de que hac\u00eda lo correcto (Act 9:1-2; Act 26:9-11).16.5 A pesar de que los disc\u00edpulos le preguntaron a Jes\u00fas acerca de su muerte (13.36; 14.5), nunca cuestionaron su significado. Mayormente se preocupaban por ellos mismos. Si Jes\u00fas se iba, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda con ellos?16.7 Si Jes\u00fas no hubiese llevado a cabo la misi\u00f3n que vino a cumplir, no habr\u00eda existido el evangelio. Si no hubiese muerto, no podr\u00eda haber limpiado nuestros pecados; no podr\u00eda haber resucitado ni derrotado a la muerte. Si no hubiese vuelto al Padre, el Esp\u00edritu Santo no habr\u00eda podido venir. La presencia de Cristo sobre la tierra se limitaba a un solo sitio. Irse significaba que podr\u00eda estar presente en todo el mundo mediante el Esp\u00edritu Santo.16.8-11 Tres tareas importantes del Esp\u00edritu Santo son: (1) convencer al mundo de pecado y llamar al arrepentimiento, (2) revelar la norma de justicia de Dios a todo aquel que cree, porque Cristo ya no estar\u00eda f\u00edsicamente presente en la tierra, y (3) demostrar el juicio de Cristo sobre Satan\u00e1s.16.9 Seg\u00fan lo que dice Jes\u00fas, no creer en El es pecado.16.10, 11 La muerte de Cristo en la cruz puso a nuestra disposici\u00f3n una relaci\u00f3n personal con Dios. Cuando confesamos nuestro pecado, Dios nos declara justos y nos libera del castigo de nuestros pecados.16.13 La verdad a la que nos gu\u00eda el Esp\u00edritu Santo es la verdad acerca de Cristo. El Esp\u00edritu tambi\u00e9n nos ayuda mediante paciente pr\u00e1ctica a discernir entre el bien y el mal.16.13 Jes\u00fas dijo que el Esp\u00edritu Santo les dir\u00eda \u00ablas cosas que habr\u00e1n de venir\u00bb: la naturaleza de su misi\u00f3n, la oposici\u00f3n a la que se enfrentar\u00edan y el resultado final de sus esfuerzos. No entendieron por completo estas promesas hasta que el Esp\u00edritu Santo vino despu\u00e9s de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Entonces el Esp\u00edritu Santo revel\u00f3 verdades a los disc\u00edpulos que ellos escribieron en los libros que ahora forman el Nuevo Testamento.16.16 Jes\u00fas se refer\u00eda a su muerte, para la cual solo faltaban unas horas, y a su resurrecci\u00f3n tres d\u00edas despu\u00e9s.16.20 \u00a1Qu\u00e9 contraste entre los disc\u00edpulos y el mundo! El mundo se regocijaba mientras los disc\u00edpulos lloraban, pero los disc\u00edpulos lo volver\u00edan a ver (en tres d\u00edas) y se regocijar\u00edan. Los valores del mundo a menudo se oponen a los valores de Dios. Esto puede hacer que los cristianos tengan la sensaci\u00f3n de estar fuera de ambiente. Pero aun cuando la vida sea dif\u00edcil ahora, un d\u00eda nos regocijaremos. \u00a1Mantenga la vista puesta en el futuro y en las promesas de Dios!16.23-27 Jes\u00fas habla de una nueva relaci\u00f3n entre el creyente y Dios. Antes, la gente se acercaba a Dios a trav\u00e9s de los sacerdotes. Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Cristo, cualquier creyente pod\u00eda acercarse a Dios directamente. Ha nacido un nuevo d\u00eda y ahora todos los creyentes son sacerdotes, hablan con Dios personal y directamente (v\u00e9ase Heb 10:19-23). Nos acercamos a Dios, no por m\u00e9rito propio, sino porque Jes\u00fas, nuestro Sumo Sacerdote, nos ha hecho aceptos a Dios.16.30 Los disc\u00edpulos creyeron las palabras de Jes\u00fas porque estaban convencidos de que El lo sab\u00eda todo. Pero lo que cre\u00edan solo era un primer paso hacia la gran fe que recibir\u00edan cuando el Esp\u00edritu Santo viniese a vivir en ellos.16.31-33 En nuestra condici\u00f3n de cristianos, debi\u00e9ramos saber que continuar\u00e1 la tensi\u00f3n con el mundo incr\u00e9dulo que no se conforma a Cristo, ni a su evangelio ni a su pueblo. Al mismo tiempo, podemos tener la expectativa de que nuestra relaci\u00f3n con Cristo produzca paz y consuelo porque nos conformamos a El.16.32 Los disc\u00edpulos se dispersaron despu\u00e9s del arresto de Jes\u00fas (v\u00e9ase Mar 14:50).16.33 Esa noche, Jes\u00fas resumi\u00f3 todo lo que les hab\u00eda dicho, enlazando temas de 14.27-29; 16.1-4; y 16.9-11. Con estas palabras les dijo a sus disc\u00edpulos que cobrasen \u00e1nimo. A pesar de las luchas inevitables que deber\u00edan enfrentar, no estar\u00edan solos. Jes\u00fas tampoco nos abandona a nuestras luchas. Si recordamos que la victoria final ya se ha logrado, podemos apropiarnos de la paz de Cristo en los tiempos m\u00e1s dif\u00edciles.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 895 Mat 11:6<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Estas cosas.  V\u00e9ase coment. en 14:25. <\/p>\n<p><p> no teng\u00e1is tropiezo. Es decir, no dudar ni dejar de tener fe en El. Jes\u00fas trata de preparar a sus disc\u00edpulos para los eventos tan devastadores y dolorosos que sufrir\u00edan en las siguientes horas.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>tropiezo<\/i><\/b>. O, alejamiento.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En los vers\u00edculos con los cuales empieza el cap\u00edtulo diez y seis hay tres puntos que merecen se\u00f1alada atenci\u00f3n.<br \/>\nPercibimos, en primer lugar, que nuestro Se\u00f1or pronunci\u00f3 una profec\u00eda singular, seg\u00fan la cual sus disc\u00edpulos ser\u00edan arrojados de la iglesia judaica y  perseguidos aun hasta la muerte.<br \/>\n\u00a1Cuan extra\u00f1o parece eso \u00e1 primera vista! La excomuni\u00f3n, el martirio y la muerte&#8211;he aqu\u00ed la herencia que, de acuerdo con la predicci\u00f3n del Maestro,  recibir\u00edan los disc\u00edpulos. Lejos de acoger su predicaci\u00f3n con gratitud, el mundo los aborrecer\u00eda, los tratar\u00eda con desprecio y les dar\u00eda la muerte. Y, lo que aun  era peor, sus perseguidores obrar\u00edan con la convicci\u00f3n de que hac\u00edan bien en perseguir, \u00e9 irrogar\u00edan los m\u00e1s crueles ultrajes en el nombre de la religi\u00f3n.<br \/>\n\u00a1Cuan cierta ha resultado ser esa predicci\u00f3n! Como muchas otras profec\u00edas contenidas en las Sagradas Escrituras se ha cumplido al pi\u00e9 de la letra. En los  Actos de los Ap\u00f3stoles se nos refiere c\u00f3mo persiguieron los Jud\u00edos \u00e1 los primeros cristianos; las p\u00e1ginas de la historia registran los cr\u00edmenes atroces que han  sido cometidos por la inquisici\u00f3n papal; y en los anales de Inglaterra se nos dice c\u00f3mo los nobles reformadores fueron entregados \u00e1 las llamas, \u00e1 causa de su  religi\u00f3n, por hombres que pretend\u00edan estar animados de un puro celo por el verdadero Cristianismo.<br \/>\nNo debemos sorprendernos de saber que aun en nuestros d\u00edas se persigue \u00e1 los verdaderos cristianos. La naturaleza humana nunca cambia. La religiosidad no  agrada \u00e1 la multitud. La persecuci\u00f3n que aun al presente tienen que sufrir los creyentes, es mucho mayor de lo que el mundo indiferente se imagina. Esa  persecuci\u00f3n solo es conocida de los que tienen que experimentarla, ya en la escuela, ya en el colegio, ya en el cuartel, la oficina \u00f3 la .cubierta de un buque. \u00abY  aun todos los que quieren vivir piamente en Cristo, padecer\u00e1n persecuci\u00f3n.\u00bb2Ti 3:12.<br \/>\nQue un hombre manifieste entusiasmo en materias religiosas no prueba de una manera concluyente que sea verdadero cristiano. No todo celo es bueno: hay  uno que no se hermana con la prudencia. No hay personas que causen tantos da\u00f1os como los entusiastas ignorantes y sin tino. El entusiasmo que no fuere  dirigido por el Esp\u00edritu de Dios, puede descarriar \u00e1 un hombre hasta tal punto que, como Saulo, persiga \u00e1 Jesucristo mismo. Algunos fan\u00e1ticos se imaginan  que est\u00e1n sirviendo \u00e1 Dios cuando en realidad est\u00e1n atacando la verdad que de \u00e9l ha descendido, y est\u00e1n hollando \u00e1 su pueblo bajo sus plantas imp\u00edas.<br \/>\nPidamos \u00e1 Dios les conceda conocimientos \u00e1 la par que celo.<br \/>\nEn segundo lugar, nuestro Se\u00f1or explic\u00f3 por qu\u00e9 raz\u00f3n pronunci\u00f3 la profec\u00eda arriba citada. \u00abEstas cosas os he hablado,\u00bbdijo, &#8216;para que no se\u00e1is ofendidos..<br \/>\nBien sabia nuestro Se\u00f1or que nada hay tan perjudicial al bienestar del hombre como alimentar falsas esperanzas. Por lo tanto previno \u00e1 sus disc\u00edpulos  relativamente \u00e1 lo que se les esperaba en el cumplimiento de su misi\u00f3n. El camino que ten\u00edan delante era escabroso, y el viaje no seria tranquilo. Tendr\u00edan que  empe\u00f1arse en luchas y conflictos, que recibir heridas y sufrir oposici\u00f3n, persecuci\u00f3n y a\u00fan la muerte misma. Como sabio caudillo, no ocult\u00f3 a sus soldados  que especie de campa\u00f1a era en la que iban \u00e1 entrar. Con fidelidad y animado por el amor, les revel\u00f3 el porvenir, para que, cuando se llegara la hora de la  prueba, se acordaran de sus palabras y no decayesen de \u00e1nimo. En una palabra, les dio prudentemente \u00e1 entender que solo pueden ce\u00f1irse la corona aquellos  que antes han cargado con la cruz.<br \/>\nUno de les primeros deberes que importa siempre recomendar al creyente, es el de tomar en consideraci\u00f3n las consecuencias que su nueva vida pueda  acarrearle. Ning\u00fan bien se hace \u00e1 los ne\u00f3fitos con darles una idea inexacta de sus obligaciones y ocultarles la verdad de que es preciso pasar por muchas  tribulaciones para entrar en el reino de Dios. Haciendo predicciones halag\u00fce\u00f1as y prometiendo paz es f\u00e1cil engrosar de soldados las filas de Jesucristo. Mas  esos soldados son precisamente los que flaquean \u00e1 la hora de la tribulaci\u00f3n y vuelven la espalda en el d\u00eda del combate. Mal avisado se encuentra el cristiano  que no est\u00e1 pronto \u00e1 sobrellevar penalidades y persecuciones. Mucha ignorancia manifiesta el que espera atravesar el proceloso mar del mundo y llegar al  cielo con viento y marea constantemente favorables. Al hombre no es dado descifrar con exactitud el porvenir.<br \/>\nFinalmente, nuestro Se\u00f1or manifest\u00f3 la raz\u00f3n por la cual era ventajoso para sus disc\u00edpulos que El se separara. \u00abSi yo no fuese,\u00bb dijo, \u00abel Consolador no  vendr\u00eda \u00e1 vosotros..<br \/>\nEs natural suponer que nuestro Se\u00f1or percibiese la angustia que experimentaron los ap\u00f3stoles al saber que iba \u00e1 partir. Aunque en esa ocasi\u00f3n, como en otras  muchas, no entendieron del todo lo que \u00e9l les dijo, es evidente que ten\u00edan una idea vaga do que su divino Maestro los iba \u00e1 dejar solos, como hu\u00e9rfanos, en  medio de un mundo fri\u00f3 y hostil. De pensarlo apenas sus corazones palpitaban de pesar y sobresalto. Sin embargo, nuestro Se\u00f1or en su benignidad los alent\u00f3  con palabras de una significaci\u00f3n profunda y misteriosa. Les dijo que su separaci\u00f3n, por penosa que pareciese, no era un mal sino un bien; que su ausencia en  el cuerpo seria m\u00e1s \u00fatil que su presencia.<br \/>\n\u00c1 primera vista parece dif\u00edcil comprender c\u00f3mo podr\u00eda redundar en bien de los disc\u00edpulos que Jes\u00fas se separase de ellos. M\u00e1s basta meditar sobre el asunto un  momento para convencernos de que las palabras de que nos ocupamos, como todas las que salieron de los labios de nuestro Se\u00f1or, fueron dictadas por la  sabidur\u00eda y estaban basadas en la verdad y la equidad. Por lo menos, las siguientes observaciones merecen atenta consideraci\u00f3n.<br \/>\nSi Jesucristo no hubiera muerto, resucitado y ascendido \u00e1 los cielos, es claro que el Esp\u00edritu Santo no habr\u00eda descendido con especial poder el d\u00eda de  Pentecost\u00e9s \u00e1 derramar su luz sobre la iglesia; pues, aunque para nosotros esto es un arcano, seg\u00fan el consejo eterno de la Divinidad hab\u00eda cierta relaci\u00f3n entre  la ascensi\u00f3n de Jesucristo y la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu. Si Jesucristo hubiera permanecido corporalmente con sus disc\u00edpulos, no habr\u00eda podido estar al mismo  tiempo en m\u00e1s de un lugar; en tanto que el Esp\u00edritu que \u00e9l iba \u00e1 enviar llenar\u00eda todo lugar en el cual Los creyentes estuviesen congregados en su nombre.<br \/>\nSi Jesucristo no hubiera ascendido al cielo, no habr\u00eda llegado \u00e1 ser el Sumo Sacerdote de su pueblo de una manera tan completa y tan perfecta como lo fue  despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n. All\u00e1 en las alturas se present\u00f3 como nuestro abogado en su cuerpo glorificado, y Se sent\u00f3 \u00e1 la diestra del Padre.<br \/>\nFinalmente, si el Hombre-Dios hubiera estado siempre con sus disc\u00edpulos, estos no habr\u00edan tenido que poner la fe y la esperanza en tanto ejercicio como  cuando El se fue; y habr\u00edan tenido menos oportunidad de glorificar \u00e1 Dios y de dar \u00e1 conocer al mundo su poder.<br \/>\nAdem\u00e1s de todo esto, la historia demuestra que el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, despu\u00e9s de que nuestro Se\u00f1or se hubo ido, los disc\u00edpulos experimentaron en su religi\u00f3n  una transformaci\u00f3n prodigiosa. Sus conocimientos, su fe, su esperanza, su celo, su valor fueron m\u00e1s que duplicados; y trabajaron con m\u00e1s ah\u00ednco por su causa  durante la noticia de Jesucristo que durante su presencia. San Pablo un: \u00abY si aun \u00e1 Cristo conocimos seg\u00fan la carne, ahora empero no lo conocemos m\u00e1s.\u00bb  \u00bfQu\u00e9 mejor prueba necesitamos de que si era ventajoso para ellos que su Maestro se fuese? Lo que todos debemos anhelar, pues, no es ver \u00f3 tocar el cuerpo  material de Jesucristo, sino recibir en nuestros corazones la luz de su divino Esp\u00edritu.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>escandalic\u00e9is&#8230;<\/b><\/i> Aqu\u00ed <i>turbar, consternar.<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>no se\u00e1is escandalizados<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><em>escandalizar<\/em> significa aqu\u00ed <em>conturbar, consternar.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Advierte el Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos las persecuciones y aflicciones que hab\u00edan de padecer por la confesi\u00f3n de su nombre. Vu\u00e9lveles a prometer el Esp\u00edritu santo que les instruir\u00e1 y fortificar\u00e1 en todas sus tribulaciones. Les explica lo que quer\u00eda decir: Dentro de poco, y me ver\u00e9is, etc. Les exhorta a que pidan a su Padre en su nombre; y les anuncia que huir\u00edan, y le abandonar\u00edan.<\/p>\n<p>1 a. Por causa de la incredulidad de los jud\u00edos, y del odio y furor con que os perseguir\u00e1n.<\/p>\n<p>4 b. Para que no os cojan de nuevo, y que no olvid\u00e9is que mis disc\u00edpulos, si se han de parecer a su Maestro, ha de ser caminando por trabajos, persecuciones llantos y gemidos, para llegar a la perfecta alegr\u00eda que jam\u00e1s se acaba.<\/p>\n<p>5 c. Porque estas persecuciones no deb\u00edan suceder, mientras yo estaba con vosotros.<\/p>\n<p>6 d. Como si les dijera: Si me amareis verdaderamente, manifestar\u00edais mayor deseo de saber qu\u00e9 es lo que me obliga a dejaros; y me preguntar\u00edais a d\u00f3nde voy, puesto que os ser\u00eda provechoso el saberlo. Mas por el contrario os entreg\u00e1is a una profunda tristeza, que s\u00f3lo est\u00e1 fundada en que ignor\u00e1is vuestro mismo bien.<\/p>\n<p>7 e. El Esp\u00edritu consolador no vendr\u00e1 sino despu\u00e9s de haber aplacado yo la justicia divina con mi sangre y con mi muerte; despu\u00e9s de haber reconciliado los hombres con Dios, y de haberlos preparado para recibir los dones celestiales. Y as\u00ed no s\u00f3lo es conveniente, sino necesario que yo parta, y os deje.<\/p>\n<p>10 f. Humillado y abatido; pero s\u00ed ensalzado y glorioso.<\/p>\n<p>11 g. El Esp\u00edritu Santo por la predicaci\u00f3n y por los milagros de los Ap\u00f3stoles convencer\u00e1 al mundo de pecado, haciendo conocer cu\u00e1n culpables son aquellos que en lugar de creer en Jesucristo, le han crucificado, y han perseguido a sus disc\u00edpulos. Convencer\u00e1 al mundo de la justicia, esto es, de la inocencia del Hijo de Dios, haciendo ver que aquel que entregaron a la muerte, fue el que resucit\u00f3, subi\u00f3 al cielo, y est\u00e1 sentado a la diestra de Dios Padre. Ultimamente convencer\u00e1 al mundo del juicio y sentencia pronunciada contra el demonio, cuando se vea su reino destruido por la predicaci\u00f3n del Evangelio.<\/p>\n<p>12 h. Estas cosas son las que el Se\u00f1or ense\u00f1\u00f3 a los Ap\u00f3stoles los cuarenta d\u00edas en que, despu\u00e9s de resucitado, se dice en Hch 1,3, que les aparec\u00eda muchas veces y les hablaba del reino de Dios, esto es, de la Santa Iglesia, y las que les revel\u00f3 el Esp\u00edritu Santo cuando baj\u00f3 sobre ellos el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. San Pablo dec\u00eda a los fieles de Corinto (1Cor 3,2), que no les hab\u00eda dado sino leche por alimento; porque a\u00fan no pod\u00edan digerir otros manjares m\u00e1s s\u00f3lidos. Y esto mismo es lo que dice ahora el Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos, que s\u00f3lo les comunicaba entonces aquellas cosas que eran proporcionadas al estado en que se hallaban, y que reservaba otras muchas, para que los instruyese en ellas el Esp\u00edritu Santo, cuando despu\u00e9s de haberlos llenado de fuerza y de amor, se hallasen en estado de poder soportar lo m\u00e1s fuerte y amargo que se halla en la verdad.<\/p>\n<p>13 i. El Griego: hodeg\u00e9sei hum\u00e1s eis&#8230; os conducir\u00e1 a toda la verdad; tanto en lo que pertenece a los dogmas, como en lo que mira a las costumbres, y al gobierno y establecimiento de la Iglesia. Por lo que mira a los fieles particulares, se entiende esto de todas las verdades que necesitan saber para salvarse.<\/p>\n<p>j. El Esp\u00edritu Santo, que de toda eternidad procede del Padre y del Hijo, recibe del uno y del otro la esencial e infinita sabidur\u00eda, cuyas luces comunica a los hombres.<\/p>\n<p>14 k. Esto es lo mismo que acaba de decir, que el Esp\u00edritu Santo recibe del Padre y del Hijo por su divina y eterna procesi\u00f3n de ambos, como de un principio, lo que el Hijo recibe del Padre por su divina generaci\u00f3n. No nos imaginemos que lo que el Hijo recibe del Padre, y lo que el Esp\u00edritu Santo recibe del Hijo, lo reciben por grados y de una manera que distinga su naturaleza; porque esta divina generaci\u00f3n del Hijo, y esta eterna procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en nada perjudica a su perfecta igualdad con el Padre. Y as\u00ed a\u00f1ade despu\u00e9s: Todo lo que tiene mi Padre es m\u00edo; esto es, el Esp\u00edritu Santo lo ha recibido de m\u00ed, como yo mismo lo he recibido de mi Padre. San Agust\u00edn.<\/p>\n<p>15 l. El Griego: lamb\u00e1nei, recibe, etc.<\/p>\n<p>16 m. Dentro de poco tiempo no me ver\u00e9is, porque morir\u00e9; pero poco despu\u00e9s me volver\u00e9is a ver, porque resucitar\u00e9. Los Ap\u00f3stoles ofuscados con la tristeza de que estaban sobrecogidos, no comprendieron lo que el Se\u00f1or les dec\u00eda. San Juan Cris\u00f3stomo.<\/p>\n<p>20 n. Vosotros llorar\u00e9is y gemir\u00e9is, vi\u00e9ndome padecer y morir. Los pr\u00edncipes de la sinagoga, y los enemigos de mi nombre triunfar\u00e1n por haber logrado su designio de quitarme de este mundo; mas su alegr\u00eda se convertir\u00e1 en confusi\u00f3n, y vuestra tristeza en regocijo, luego que me viereis resucitado.<\/p>\n<p>22 o. La alegr\u00eda que tendr\u00e9is de verme resucitado; porque mis enemigos no podr\u00e1n ya nada contra m\u00ed. Esta alegr\u00eda se verific\u00f3 despu\u00e9s siempre m\u00e1s y m\u00e1s en los Ap\u00f3stoles, aun en medio de sus sufrimientos y persecuciones; y fue cumplida y perfecta en el cielo, cuando al entrar en \u00e9l les fue dicho: Entrad en el gozo de vuestro Se\u00f1or (Mt 25,21).<\/p>\n<p>23 p. No tendr\u00e9is necesidad de preguntarme, como lo hac\u00e9is ahora, para ser instruidos. El Esp\u00edritu Santo, que os ser\u00e1 dado, os instruir\u00e1 de todo. Y en efecto Jesucristo el mismo d\u00eda de su Resurrecci\u00f3n abri\u00f3 el esp\u00edritu a sus disc\u00edpulos para que entendiesen las Escrituras (Lc 24,44).<\/p>\n<p>q. Pedir en nombre de Jesucristo, es pedir los bienes eternos que nos ha merecido con su muerte; es pedir con una entera confianza en solos sus m\u00e9ritos, y persuadidos por la fe que Dios no recibe favorablemente nuestras adoraciones, nuestras plegarias y nuestras acciones de gracias, sino cuando le son presentadas por Jesucristo nuestro \u00fanico mediador.<\/p>\n<p>25 r. La disposici\u00f3n, en que se hallaban los Ap\u00f3stoles, hac\u00eda que mirasen como enigmas o par\u00e1bolas los discursos del Se\u00f1or, que o\u00edan sin acabar de entenderlos por la incompatibilidad que hallaban entre la persona del Cristo y del Hijo de Dios, con la indignidad de los tratamientos que deb\u00eda sufrir. Por esto les dice, que se acercaba el tiempo en que por medio del Esp\u00edritu Santo les comunicar\u00eda los misterios de su Padre.<\/p>\n<p>26 s. Porque esto dicho se est\u00e1. Todo lo deb\u00e9is esperar del amor que os tiene Dios Padre, como hijos que sois suyos, y miembros de su Hijo.<\/p>\n<p>27 t. El Griego: aut\u00f3s, el mismo; esto es, de su propio impulso y voluntad.<\/p>\n<p>30 u. Porque conoces los pensamientos, y sabes lo que se te quiere preguntar antes de hacerlo.<\/p>\n<p>31 v. Como si dijera: \u00bfDespu\u00e9s de tantas pruebas que os he dado y hab\u00e9is visto, de que soy el Hijo de Dios, ahora lo cre\u00e9is? O tambi\u00e9n: \u00bfDec\u00eds que ahora cre\u00e9is, persuadidos de que ten\u00e9is una firme y s\u00f3lida fe? Presto veremos la prueba. De aqu\u00ed a poco tiempo cada uno de vosotros huir\u00e1 por su lado, y me abandonar\u00e1 dej\u00e1ndome s\u00f3lo; y entonces ver\u00e9is cu\u00e1n flaca y d\u00e9bil es vuestra fe. Pero aunque me vea abandonado de los hombres, no quedar\u00e9 s\u00f3lo; porque estar\u00e1 conmigo mi Padre, que vale por todo. El que tiene a Dios por protector, y se halla cubierto con el escudo de su divina misericordia, no est\u00e1 solo, aunque todo el mundo se conjure contra \u00e9l.<\/p>\n<p>32 w. Mas no estoy solo: Epanortosis, o correcci\u00f3n, que es cuando se corrige o quita lo que se dijo para sustituir otra cosa m\u00e1s propia y significativa.<\/p>\n<p>33 x. Os he advertido todas estas cosas, para que entend\u00e1is que vuestra paz y seguridad la hab\u00e9is de poner en m\u00ed y en los auxilios de mi gracia. En el mundo solamente hallar\u00e9is aflicciones, angustias y trabajos; mas no os acobard\u00e9is por eso, porque vais a combatir contra un mundo que yo ya he vencido y sujetado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [7] Los primero Nazarenos fueron oficialmente expulsados del Concilio de Yavneh en 70CE, con la adici\u00f3n del curso en los Nazarenos en el Shmonei-Esreh -18 Bendiciones &#8211; llamadas el Birjat HaMinim. En este punto esta profec\u00eda se hizo oficialmente verdad.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Yahshua ense\u00f1a a Su pueblo en etapas llamado \u201crevelaci\u00f3n progresiva.\u201d\n<\/p>\n<p><strong> [1] En la cultura Hebrea, cuando nace un hijo, la madre es informada inmediatamente. Cuando nace una hija, la noticia es encubierta a la madre por un rato. Aqu\u00ed Yahshua habla del gozo inmediato que los creyentes tendr\u00e1n sobre la noticias de Su resurrecci\u00f3n y retorno al Padre.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Yahshua ense\u00f1a a Israel c\u00f3mo vencer, y as\u00ed cumplir su papel. Israel significa un vencedor, y Yahshua venci\u00f3 este mundo, por tanto todo Israel puede seguir Su gu\u00eda.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[11] El Esp\u00edritu Santo con vuestra predicaci\u00f3n y milagros convencer\u00e1 al mundo del pecado de su incredulidad; de la justicia y santidad de mis obras y doctrina, y del juicio o sentencia dada por m\u00ed contra el pr\u00edncipe de este mundo.[15] Ver a Jes\u00fas es ver al Padre, recibirlo a \u00e9l es recibir su don.[33] Con la muerte que iba a padecer.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cOs he dicho esto para que no os escandalic\u00e9is. 16:1 Estas cosas os he hablado, \u2014 Esta expresi\u00f3n se encuentra varias veces en estos cap\u00edtulos: 14:25; 15:11; 16:1, 4, 6, 25, 33. \u00abEstas cosas\u00bb incluyeron la traici\u00f3n de Judas, la negaci\u00f3n de Pedro, la muerte de Jes\u00fas, la culpa del mundo perseguidor, y la promesa &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Juan 16:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27356","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27356"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27356\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}