{"id":27455,"date":"2022-06-20T11:24:37","date_gmt":"2022-06-20T16:24:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T11:24:37","modified_gmt":"2022-06-20T16:24:37","slug":"comentario-de-juan-191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Juan 19:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces Pilato tom\u00f3 a Jes\u00fas y le azot\u00f3.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> Cuando los jud\u00edos insist\u00edan en que Pilato soltara a Barrab\u00e1s, les pregunt\u00f3, \u00ab\u00bfQu\u00e9, pues, har\u00e9 de Jes\u00fas, llamado el Cristo? Todos le dijeron: \u00a1Sea crucificado! Y el gobernador les dijo: Pues \u00bfqu\u00e9 mal ha hecho? Pero ellos gritaban a\u00fan m\u00e1s, diciendo: \u00a1Sea crucificado! Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hac\u00eda m\u00e1s alboroto, tom\u00f3 agua y se lav\u00f3 las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo; all\u00e1 vosotros\u00bb (<span>Mat 27:22-24<\/span>). <\/p>\n<p \/>\n<p \/> <span>19:1<\/span> As\u00ed que, (viendo que la t\u00e1ctica de soltar a un preso no hab\u00eda resuelto el problema) entonces tom\u00f3 Pilato a Jes\u00fas, y le azot\u00f3. \u2014 Seg\u00fan la ley romana, el azotar hab\u00eda de preceder al crucificar: \u00able entregar\u00e1n a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen\u00bb (<span>Mat 20:19<\/span>; <span>Luc 18:13<\/span>). Pero Pilato mand\u00f3 que Jes\u00fas fuera azotado aunque todav\u00eda quisiera soltarle. Lucas dice (<span>23:16<\/span> y 22) que Pilato dijo, \u00able soltar\u00e9, pues, despu\u00e9s de castigarle&#8230; le castigar\u00e9, pues, y le soltar\u00e9\u00bb (v\u00e9ase tambi\u00e9n <span>Hch 5:40<\/span>). <\/p>\n<p \/> Pilato todav\u00eda trataba de evadir su responsabilidad de poner en libertad a Jes\u00fas. No quer\u00eda crucificarle pero tampoco quer\u00eda ofender a los jud\u00edos. Al azotar a Jes\u00fas Pilato esperaba que eso fuera suficiente castigo para complacer a los jud\u00edos, porque era un castigo muy cruel que a veces mataba a las v\u00edctimas. \u00abEl azote romano consist\u00eda en un corto mango de madera al que estaban atadas varias correas con los extremos provistos con trozos de plomo o bronce y pedazos de hueso muy aguzados. Los azotes se dejaban caer especialmente sobre la espalda de la v\u00edctima, que estaba desnuda y encorvada. Generalmente se empleaban dos hombres para administrar este castigo, uno azotando desde un lado, otro desde el lado opuesto, con el resultado de que a veces la carne era lacerada a tal punto que quedaban a la vista venas y arterias interiores y a veces aun las entra\u00f1as y los \u00f3rganos internos aparec\u00edan por entre las cortaduras\u00bb (GH). Este acto era ilegal, pues no se hab\u00eda establecido la culpa de Jes\u00fas; seg\u00fan el veredicto de Pilato mismo (18:38), azotaron a un hombre inocente. <\/p>\n<p \/> \u00abMas \u00e9l herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre \u00e9l, y por su llaga fuimos nosotros curados\u00bb (<span>Isa 53:5<\/span>; \u00abpor cuya herida fuisteis sanados\u00bb, <span>1Pe 2:24<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>entonces tom\u00f3 Pilato a Jes\u00fas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 27:26<\/span>; <span class='bible'>Mar 15:15<\/span>; <span class='bible'>Luc 23:16<\/span>, <span class='bible'>Luc 23:23<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>y le azot\u00f3.<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 129:3<\/span>; <span class='bible'>Isa 50:6<\/span>; <span class='bible'>Isa 53:5<\/span>; <span class='bible'>Mat 20:19<\/span>; <span class='bible'>Mat 23:34<\/span>; <span class='bible'>Mar 10:33<\/span>, <span class='bible'>Mar 10:34<\/span>; <span class='bible'>Luc 18:33<\/span>; <span class='bible'>Hch 16:22<\/span>, <span class='bible'>Hch 16:23<\/span>; <span class='bible'>Hch 22:24<\/span>, <span class='bible'>Hch 22:25<\/span>; <span class='bible'>2Co 11:24<\/span>; <span class='bible'>Heb 11:36<\/span>; <span class='bible'>1Pe 2:24<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas es azotado, coronado y golpeado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 19:1-3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Pilato quiere liberarlo, pero siendo superado por la multitud de jud\u00edos, lo entrega para ser crucificado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 19:4-22<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los soldados echan suertes por sus vestidos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 19:23<\/span>, <span class='bible'>Jua 19:24<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>\u00c9l encomienda su madre a Juan,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 19:25-27<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Su muerte,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 19:28-30<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Su costado lacerado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 19:31-37<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Es enterrado por Jos\u00e9 y Nicodemo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 19:38-42<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Pilato orden\u00f3 que azotaran a Jes\u00fas, esperando que los jud\u00edos aceptaran esto en vez de la ejecuci\u00f3n. El azote estaba hecho de correas que ten\u00edan atados pedacitos de metal afilado y pedazos de huesos. Los prisioneros eran golpeados en la espalda hasta que la piel y a veces los \u00f3rganos se laceraban. Muchos de ellos mor\u00edan por este castigo tan cruel.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>LE AZOT\u00d3<\/b>. V\u00e9ase <span class=\"bible\">Mat 27:26<\/span>, nota detallada sobre el m\u00e9todo de los azotes romanos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 19.<\/p>\n<p>Expediente de Pilato para librar a Cristo, 19:1-7 (Mat 27:26-31; Mar 15:15-20; Luc 23:22). Cf. comentario a Mat 27:25-31.<br \/>\n\tEl principio del cap\u00edtulo 19 de Jn contin\u00faa narrando el expediente que Pilato utiliza para librar a Cristo<\/p>\n<p>1 Tom\u00f3 entonces Pilato a Jes\u00fas y mand\u00f3 azotarle. &#8211; Y los soldados, tejiendo una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza, le vistieron un manto de p\u00farpura 3 y, acerc\u00e1ndose a EL, le dec\u00edan: Salve, rey de los jud\u00edos, y le daban bofetadas. 4 Otra vez sali\u00f3 fuera Pilato y les dijo: Aqu\u00ed os lo traigo, para que ve\u00e1is que no hallo en El ning\u00fan crimen. 5 Sali\u00f3, pues, Jes\u00fas fuera con la corona de espinas y el manto de p\u00farpura, y Pilato les dijo: Ah\u00ed ten\u00e9is al hombre. 6 Cuando le vieron los pr\u00edncipes de los sacerdotes y sus sat\u00e9lites, gritaron diciendo: \u00a1Crucif\u00edcale, crucif\u00edcale! D\u00edjoles Pilato: Tomadlo vosotros y crucif\u00edcadlo, pues yo no hallo crimen en El. 7 Respondieron los jud\u00edos: Nosotros tenemos una ley, y, seg\u00fan la ley, debe morir, porque se ha hecho Hijo de Dios.<\/p>\n<p>El segundo expediente que utiliza Pilato para librar a Cristo &#8211; y a \u00e9l &#8211; es la \u201cflagelaci\u00f3n.\u201d Buscaba con ello calmar moment\u00e1neamente las exigencias jud\u00edas, para liberar a Cristo &#8211; y \u00a1liberarse \u00e9l! &#8211; de sus insidias. Es la misma finalidad que se propondr\u00e1 al utilizar la escena burlesca a la que pertenece la coronaci\u00f3n de espinas 1.<br \/>\n\tSin embargo, esta \u201cflagelaci\u00f3n\u201d aqu\u00ed est\u00e1 desplazada. El an\u00e1lisis de esto se hace en el Comentario a Mat 27:26. El pasaje de la \u201cescena de burlas\u201d es aqu\u00ed, lo mismo que en Mt-Mc, pues Lc la omite, una incrustaci\u00f3n literaria. Aparte de esto, \u201ccomo la flagelaci\u00f3n era el preliminar habitual de la crucifixi\u00f3n, es veros\u00edmil que Juan anticipara este acontecimiento buscando un efecto dram\u00e1tico\u201d (B. Vawter, o.c., p.513). La flagelaci\u00f3n fue el acto inmediatamente previo al salir con la cruz para el Calvario.<br \/>\n\tEl tercer expediente que va a utilizar Pilato es la coronaci\u00f3n de espinas, con la \u201cescena de burlas,\u201d a la que pertenece. El relato lo traen matizadamente Mt-Mc, y Jn alude a ella 2. Esta \u201cescena burlesca\u201d no fue ordenada por \u00e9l, sino improvisada por la solda desea y aprovechada por Pilato para lograr su finalidad. Es lo que (parece desprenderse de los textos evang\u00e9licos.<br \/>\n\tEl expediente final que Pilato va a poner en juego es la tremenda escena del Ecce Homo. S\u00f3lo Jn es el que narra esta escena. Sali\u00f3, pues, Jes\u00fas fuera con la corona de espinas y el manto de p\u00farpura, y Pilato les dijo: \u201c\u00a1Aqu\u00ed ten\u00e9is al hombre!\u201d El evangelio de Jn, que comenz\u00f3 presentando a Cristo con el \u201cHe aqu\u00ed el Cordero de Dios\u201d (Jua 1:29.36), va a terminar destacando esta coincidencia hist\u00f3rica de presentar a Cristo, al final de su vida, como el Ecce Homo \u00bfQu\u00e9 buscaba directamente Pilato con esto? Se pensar\u00eda que provocar en los dirigentes y, sobre todo, en la turba un sentimiento de compasi\u00f3n y, con \u00e9l, de indulto. Pero acaso sea m\u00e1s probable la interpretaci\u00f3n de una ense\u00f1anza burlesca dramatizada 3. El Mes\u00edas, el Rey de los jud\u00edos, era aquel Hecce Homo.<br \/>\n\tPero la reacci\u00f3n de \u201clos pr\u00edncipes de los sacerdotes y de sus ministros\u201d fue, embravecidamente, pedir para \u00e9l la crucifixi\u00f3n. Al pedir al procurador romano la pena de muerte, le explicitaban bien que quer\u00edan para El la cruz. Jn cita s\u00f3lo a los \u201cpr\u00edncipes de los sacerdotes\u201d y sus \u201cministros\u201d como los que piden para \u00e9l la cruz. \u00bfAcaso el pueblo se habr\u00eda impresionado parcialmente? (Blinzler). Ellos ven en esto el prop\u00f3sito de no condenarle a muerte y de burlarse de ellos. \u201cPilato demostr\u00f3 de nuevo ser un mal psic\u00f3logo. Existe un grado de crueldad al que es ajeno todo sentido del humor o todo movimiento de compasi\u00f3n.\u201d 4<br \/>\n\tEsta reacci\u00f3n provoca, a su vez, en Pilato una sensaci\u00f3n de boicot de su expediente y de asco y sarcasmo. Esta actitud de Pilato responde perfectamente a lo que dice de \u00e9l Fil\u00f3n 5. \u201cTomadlo vosotros y crucificedlo, pues yo no hallo crimen en \u00e9l.\u201d Naturalmente, no es que Pilato les autorice a ellos a crucificarlo, desentendi\u00e9ndose del asunto, lo cual no pod\u00eda, menos a\u00fan cuando \u00e9l reconoce la inocencia de Cristo. Es un sarcasmo de repulsi\u00f3n, ante la inocencia de Cristo, el odio y envidia que ve en ellos en esta causa (Mat 27:18 par.), y de boicot a sus planes.<br \/>\n\tAnte este sarcasmo, los \u201cjud\u00edos\u201d plantean la acusaci\u00f3n desde otro punto de vista: de su ley. Le traen la acusaci\u00f3n por lo que le condena el sanedr\u00edn. Se ha hecho Hijo verdadero de Dios, y, seg\u00fan su ley, debe morir (Lev 24:16).<br \/>\n\tLos dirigentes jud\u00edos le plantean un nuevo problema y una insinuaci\u00f3n de acusaci\u00f3n a Roma. La religi\u00f3n jud\u00eda era considerada religi\u00f3n licita. El procurador deb\u00eda respetarla. Es verdad que \u00e9l no se met\u00eda a juzgar sus cuestiones, y hasta es posible que los dejase a ellos con los temas y problemas de su ley, como hizo despu\u00e9s Gali\u00f3n, proc\u00f3nsul de Acaya (Hec 18:12-16) en ocasi\u00f3n semejante. Pero un magistrado romano deb\u00eda respetar y hacer cumplir las leyes nacionales de los pueblos sometidos siempre que no estuviesen en oposici\u00f3n con los intereses de Roma, aunque siempre pod\u00eda quedar un margen de interpretaci\u00f3n y apreciaci\u00f3n. Que debe de ser en lo que se basa despu\u00e9s esta acusaci\u00f3n velada de delaci\u00f3n. Y los mismos jud\u00edos no har\u00e1n en ello demasiado hincapi\u00e9, ya que presentar\u00e1n otra queja pol\u00edtica fundamental, traduciendo de otra manera la primera acusaci\u00f3n pol\u00edtica de hacerse Cristo el Mes\u00edas-Rey.<\/p>\n<p>Nuevo interrogatorio de Pilato sobre el Hijo de Dios.19:8-12\u00aa.<br \/>\n8 Cuando Pilato oy\u00f3 estas palabras, temi\u00f3 m\u00e1s, 9 y, entrando otra vez en el pretorio, dijo a Jes\u00fas: \u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa? Jes\u00fas no le dio respuesta ninguna. 10 D\u00edjole entonces Pilato: \u00bfA m\u00ed no me respondes? \u00bfNo sabes que tengo poder para soltarte y poder para crucificarte? 11 Respondi\u00f3le Jes\u00fas: No tendr\u00edas ning\u00fan poder sobre m\u00ed si no te hubiera sido dado de lo alto; por esto el que me ha entregado a ti tiene mayor pecado. 12a Desde entonces Pilato buscaba librarle; pero los jud\u00edos gritaron dici\u00e9ndole: Si sueltas a \u00e9se, no eres amigo del C\u00e9sar; todo el que se hace rey va contra el C\u00e9sar.<\/p>\n<p>Ante esta acusaci\u00f3n que se hace de Cristo, de hacerse Hijo de Dios, Pilato \u201ctemi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s.\u201d Al temor, que impl\u00edcitamente se ha de suponer a revueltas y fanatismos pol\u00edticos, con sus posibles consecuencias delatorias para \u00e9l, se un\u00eda ahora una nueva preocupaci\u00f3n: el o\u00edr decir de Cristo que se hac\u00eda Hijo de Dios.<br \/>\n\tPara valorar mejor esto, \u201centr\u00f3\u201d otra vez al pretorio. Y mand\u00f3 traer a Cristo a su presencia. All\u00ed, m\u00e1s reservadamente, podr\u00eda interrogarle a su gusto, con m\u00e1s serenidad y m\u00e1s capciosamente.<br \/>\n\t\u201c\u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa?\u201d le pregunt\u00f3. Como pagano, Pilato sab\u00eda que hab\u00eda leyendas de hijos de dioses. M\u00e1s a\u00fan, se dec\u00eda que \u00e9stos aparec\u00edan incluso s\u00fabitamente. La actitud de Cristo, el dominio ante el embravecimiento de las acusaciones, le hicieron ver que aquel caso era distinto de los otros reos llevados a su tribunal. Como pagano era supersticioso. Por eso, esta pregunta: \u201c\u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa?\u201d no se refiere al pa\u00eds originario de Cristo o familia, pues \u00e9l ya sab\u00eda que era\u201dgalileo\u201d (Luc 23:6), aparte de lo que ten\u00eda que saber de \u00e9l por los informes secretos de su \u201cservicio de inteligencia.\u201d La pregunta, como suena, es capciosa. Pretende deducir de la respuesta si est\u00e1 en presencia de uno de esos seres m\u00edticos o semidioses. De ah\u00ed el \u201ctemor\u201d que se le acentu\u00f3 ante esto. De ser verdad, \u00bfno podr\u00eda \u00e9l experimentar las iras de un ser sobrehumano al que hab\u00eda brutalmente injuriado?<br \/>\n\tPero Cristo no le respondi\u00f3 nada. \u00bfPara qu\u00e9 responder a un hombre que no hab\u00eda querido o\u00edr lo que era la \u201cverdad\u201d? Como tampoco respondi\u00f3 a las acusaciones de los jud\u00edos en el Sanedr\u00edn.<br \/>\n\t\u00e9ste silencio exasper\u00f3 el despotismo romano de Pilato, y le advirti\u00f3 que estaba en sus manos su vida o muerte. La respuesta de Pilato responde a la f\u00f3rmula del derecho romano: \u201cTodo el que puede condenar puede absolver.\u201d 6<br \/>\n\tLa respuesta de Cristo ofrece especial inter\u00e9s: \u201cNo tendr\u00edas ning\u00fan poder sobre m\u00ed si no te hubiera sido dado de lo alto.\u201d Frecuentemente se lo interpreta del poder recibido de Dios, como San Pablo ense\u00f1a a otro prop\u00f3sito (Rom 13:1ss). Pero manifiestamente no es \u00e9ste el sentido. \u201cEsta sentencia no es una m\u00e1xima sobre el origen del poder pol\u00edtico\u201d 7. Pilato no ten\u00eda poder moral de Dios para crucificar al Hijo de Dios. Las palabras de Cristo quieren corregir este despotismo con el que se presenta Pilatxrante \u00e9l. S\u00f3lo quiere valorarle el caso presente. Si \u00e9l, Cristo, est\u00e1 ahora como un reo ante Pilato, esto se debe a que \u201cle fue dado de lo alto,\u201d es decir, por Dios. Es que la providencia de Dios hab\u00eda dispuesto este plan (Jua 3:27; Jua 10:18). Cristo se encontrar\u00eda ante el procurador romano de Judea y utilizar\u00eda la iniquidad de aquel juicio para la salvaci\u00f3n del mundo.<br \/>\n\tY si Pilato se cre\u00eda investido de un poder omn\u00edmodo de vida o muerte, Cristo le advierte tambi\u00e9n que \u00e9l es un juguete de pasiones en este caso: otros son los que le mueven y le van a arrastrar a lo que \u00e9l no quiere. \u201cPor eso el que me ha entregado a ti tiene mayor pecado.\u201d \u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste a quien directamente se refiere, que le entreg\u00f3?<br \/>\n\tPodr\u00eda ser Judas, que aparece siempre como \u201cel que le entreg\u00f3\u201d (Jua 6:71; Jua 13:2, etc.). Pero quien le entreg\u00f3 directamente a Pilato es Caifas, que determin\u00f3 ya de atr\u00e1s su muerte (Jua 1:1; Jua 1:49ss; Jua 18:14), y luego provoc\u00f3, en la noche, su condena. En realidad fue \u00e9l quien le entreg\u00f3 en nombre de todo el sanedr\u00edn. Acaso sea un nombre singular que est\u00e1 por un colectivo; acaso Judas, en el que se engloba, causal y \u201ct\u00edpicamente,\u201d a todos los verdaderos responsables (Jua 8:21). Es la culpabilidad de los que cerraron los ojos a la luz y presionaron ante Pilato para llevar a Cristo a la muerte.<br \/>\n\tEl resultado de esto fue que Pilato \u201cbuscaba librarle.\u201d A la inocencia de Cristo, reconocida por Pilato, se un\u00eda ahora, seguramente, un cierto temor supersticioso sobre la filiaci\u00f3n de Cristo. Y todo esto llev\u00f3 a Pilato a buscar el medio de librar a Cristo.<br \/>\n\tEn todo este di\u00e1logo, el desarrollo conceptual y literario de -Jn sobre un fondo hist\u00f3rico es perceptible.<\/p>\n<p>La condenaci\u00f3n de Cristo,Jua 19:12b-16a (Mat 27:26c; Mar 15:15c; Luc 23:24-25). Cf. comentario a Mat 27:26ss.<br \/>\n\tEs Jn, de los cuatro evangelistas, el que dedica m\u00e1s extensi\u00f3n a situar, con toda solemnidad, el momento y trascendencia de la condenaci\u00f3n de Cristo por Pilato.<\/p>\n<p>12bPero los jud\u00edos gritaron dici\u00e9ndole: Si sueltas a \u00e9se, no eres amigo del C\u00e9sar; todo el que se hace rey va contra el C\u00e9sar. 13 Cuando oy\u00f3 Pilato estas palabras, sac\u00f3 a Jes\u00fas fuera y se sent\u00f3 en el tribunal, en el sitio llamado \u201clith\u00f3strotos,\u201d en hebreo \u201cgabbatha.\u201d 14Era el d\u00eda de la Parasceve, preparaci\u00f3n de la Pascua, alrededor de la hora sexta. Dijo a los jud\u00edos: Ah\u00ed ten\u00e9is a vuestro rey. 15 Pero ellos gritaron: \u00a1Quita, quita! \u00a1Crucif\u00edcale! D\u00edjoles Pilato: \u00bfA vuestro rey voy a crucificar? Contestaron los pr\u00edncipes de los sacerdotes: Nosotros no tenemos m\u00e1s rey que el C\u00e9sar. 16a Entonces se lo entreg\u00f3 para que le crucificasen.<\/p>\n<p>Al ver los dirigentes jud\u00edos que Pilato persist\u00eda en su determinaci\u00f3n de soltar a Cristo, le alegaron, veladamente, la acusaci\u00f3n que har\u00edan de \u00e9l ante Tiberio de no impedir un \u201camigo del C\u00e9sar\u201d el que se levantase en su jurisdicci\u00f3n un rey competidor del C\u00e9sar. La acusaci\u00f3n de hacerse rey fue el comienzo del proceso incluso en los sin\u00f3pticos; pero ahora, al replantear la acusaci\u00f3n pol\u00edtica, la refuerzan con la alusi\u00f3n a la acusaci\u00f3n que har\u00e1n ante Tiberio. La escena est\u00e1 encuadrada en todo el ambiente hist\u00f3rico m\u00e1s riguroso.<br \/>\n\tFil\u00f3n, citando una carta del rey Agripa a su amigo Cal\u00edgula, dice de Pilato que, ante una protesta de los jud\u00edos, que diputaron para ello a los cuatro hijos del rey, Pilato les \u201copuso a estos ruegos una repulsa llena de rencor, porque era de un car\u00e1cter duro y terco. Entonces gritaron: No nos dirigiremos m\u00e1s a ti, sino que enviaremos diputados para que lleven la s\u00faplica al se\u00f1or\u201d (Tiberio) 8. Y esta acusaci\u00f3n velada de delaci\u00f3n de no mirar por un \u201ccompetidor\u201d que se le levantaba al C\u00e9sar, aparte de los informes que ya estaban en Roma de arbitrariedades del gobierno de Pilato, junto con la rebeli\u00f3n que ten\u00eda ante s\u00ed, movida por los dirigentes de Israel, fue lo que le hizo capitular. La acusaci\u00f3n de Israel no iba ahora contra Cristo, sino contra Pilato.<br \/>\n\tEl t\u00edtulo de \u201camigo del C\u00e9sar\u201d ven\u00eda, adem\u00e1s, a ser considerado casi como un t\u00edtulo oficial 9, m\u00e1xime para un magistrado romano. Y tambi\u00e9n es sabido c\u00f3mo Tiberio castigaba al m\u00e1ximo &#8211; \u201catrocissime\u201d dice Suetonio 10 &#8211; los delitos de \u201clesa majestad.\u201d Por sospechas de traici\u00f3n, hizo azotar a Agripina, nieta de Augusto, y la desterr\u00f3 luego a la isla Pandataria, donde muri\u00f3 de hambre 11.<br \/>\n\tAnte este temor de delaci\u00f3n y de castigo por parte de Tiberio, Pilato capitul\u00f3. Expresamente lo dice Jn: \u201cCuando Pilato oy\u00f3 estas palabras\u201d (v.13), determin\u00f3 dar la sentencia de muerte contra Cristo. Estos cambios en Pilato, despu\u00e9s de una terca voluntad en contrario, son descritos por Josefo 12.<br \/>\n\tJn presenta con gran precisi\u00f3n y solemnidad este momento trascendental de la condena de Cristo.<br \/>\n\tPilato mand\u00f3 \u201csacar fuera\u201d del pretorio a Cristo. Y se coloc\u00f3 all\u00ed el\u201dbema,\u201d que era alto estrado donde se pon\u00eda la \u201csilla curul\u201d y desde donde se hab\u00eda de dar la sentencia jur\u00eddica romana. As\u00ed mand\u00f3 ponerlo, delante del pretorio, en la plaza, poco despu\u00e9s de Pilato, Gesio Floro, procurador de Judea, y a \u00e9l vinieron \u201clos pont\u00edfices\u201d con las gentes principales, para un juicio p\u00fablico 13. Pilato se \u201csent\u00f3 en su tribunal.\u201d Esta forma era ya casi t\u00e9cnica (Mat 27:19; Hec 12:21; Hec 25:6-15) 14, para expresar la sentencia.<br \/>\n\tEl sitio en que estaba Pilato era llamado (\u03bb\u03b9\u03b8\u03cc\u03c3\u03c4\u03c1\u03c9\u03c4\u03bf\u03c2 ) en griego, \u201clugar pavimentado de grandes piedras,\u201d y en arameo gab-batha o \u201clugar alto.\u201d \u201cDe este patio, an\u00f3nimo en Mc (Hec 15:16), Jn ha recogido las designaciones populares: pavimentado de grandes losas para los helenistas, pero gabbatha para los tradicionalistas jud\u00edos. Para no usar los vocablos grecorromanos: Antonia, Lith\u00f3strotos, que les ofuscaban, los jud\u00edos afectaban conservar aqu\u00ed el viejo nombre del t\u00e9rmino: \u201cla altura, la colina.\u201d 15<br \/>\n\tJn precisar\u00e1 m\u00e1s: que esta condena fue dada en el \u201cd\u00eda de la parasceve (o preparaci\u00f3n) de la Pascua.\u201d Era el d\u00eda 14 del mes de Nis\u00e1n. Jn ha ido presentando a Cristo vinculado a las pascuas. Quiere destacar que va a ser inmolado como el verdadero cordero pascual (Jua 19:36). Al destacar aqu\u00ed que era la preparaci\u00f3n de la Pascua, debe de tener un intento especial, que se ve mejor al precisar la hora en que Pilato va a dar la sentencia de muerte de Cristo.<br \/>\n\t\u201cEra como la hora sexta,\u201d es decir, sobre el mediod\u00eda. Pero esta afirmaci\u00f3n de Jn crea una dificultad ya c\u00e9lebre. Y es que los sin\u00f3pticos suponen que Cristo est\u00e1 en la cruz ya en la \u201chora sexta\u201d (Mat 27:45; Mar 15:33); y Mc dice expresamente que \u201cera la hora de tercia cuando le crucificaron\u201d (Mar 15:25). La soluci\u00f3n es que los jud\u00edos, si divid\u00edan el d\u00eda en contraposici\u00f3n a la noche, en doce horas, en el uso vulgar, por lo dificultoso que esto resultaba de precisar, se utilizaba la divisi\u00f3n de pnma (que comenzaba a la salida del sol), tertia (sobre las nueve), sexta (mediod\u00eda) y nona (tres de la tarde) 16. Y estas horas populares eran valoradas con el margen de imprecisi\u00f3n a que estaban sujetas. As\u00ed, la \u201chora cuasi sexta\u201d de Jn est\u00e1 de acuerdo con la \u201chora tercia\u201d en que suponen que fue la condena de Cristo, ya que la crucifixi\u00f3n la suponen desde la hora sexta a la de nona (Mat 27:45; Mar 15:33). La de \u201ctercia\u201d era el per\u00edodo que iba aproximadamente de nueve de la ma\u00f1ana a mediod\u00eda. Y aunque aparecen tambi\u00e9n en el evangelio de Jn incidentalmente citadas algunas de las doce horas en que se divid\u00eda el d\u00eda, resultar\u00eda que la hora de sexta, aun en esta hip\u00f3tesis, era sobre el mediod\u00eda.<br \/>\n\tAl indicar Jn esta hora, junto con la\u201dparasceve de la Pascua,\u201d es posible que quiera, adem\u00e1s de la precisi\u00f3n cronol\u00f3gica, destacar un sentido simbolista. Seg\u00fan la legislaci\u00f3n rab\u00ednica, sobre el mediod\u00eda hab\u00eda de hacerse desaparecer de la casa el pan fermentado, para dar lugar a los \u00e1zimos de la Pascua 17. Es la preparaci\u00f3n de la sustituci\u00f3n pascual. Acaso es lo que Jn quiera decir aqu\u00ed: la condena de Cristo, en la \u201cpreparaci\u00f3n\u201d de la Pascua, es la preparaci\u00f3n del verdadero cordero pascual, que pronto va a ser inmolado.<br \/>\n\tPilato, \u201csentado\u201d oficialmente en su tribunal para condenar a Cristo, resuelto ya a situarse \u00e9l en los puestos del estrado, no perdona el sarcasmo de presentarles a Cristo como a rey de los jud\u00edos, haci\u00e9ndoles ver, c\u00ednicamente, que \u00e9l no quisiera crucificar a su rey. Pero los dirigentes de Israel piden brutalmente la crucifixi\u00f3n de Cristo, entusiasmados a\u00fan m\u00e1s por el sarcasmo de Pilato. En otra ocasi\u00f3n, Pilato &#8211; dice Fil\u00f3n &#8211; obr\u00f3 en un acto \u201cmenos por honrar a Tiberio que por disgustar al pueblo.\u201d Y cuando le amenazaron con enviar acusaciones, estaba dudoso y \u201caun no quer\u00eda dar gusto a estos hombres.\u201d 18<br \/>\n\tPero el sarcasmo de Pilato fue cortado por un envilecimiento a\u00fan mayor de \u201clos pr\u00edncipes de los sacerdotes,\u201d al decirle que no ten\u00edan por rey m\u00e1s que al C\u00e9sar. El pueblo teocr\u00e1tico que odiaba a Roma, porque les imped\u00eda el ejercicio pleno de la soberan\u00eda teocr\u00e1tica de Yahv\u00e9, por odio a Cristo y a la burla de Pilato, proclaman &#8211; \u00a1el sacerdocio! &#8211; que \u201cno tienen por rey m\u00e1s que al C\u00e9sar\u201d: a Tiberio.<br \/>\n\tSe ha propuesto tambi\u00e9n que la frase de Jn: \u201cY sent\u00f3 en el tribunal\u201d (\u03ad\u03c7  \u03b1\u03b8\u03af &#8216;\u03c3\u03b5\u03bd  \u03b5\u03c0\u03af  \u03b2\u03ae\u03bc\u03b1\u03c4\u03bf\u03c2 ) no se refiere a Pilato, sino que \u00e9ste sent\u00f3 en el \u201ctribunal\u201d a Cristo. La posibilidad gramatical y filol\u00f3gica de esta hip\u00f3tesis se ha hecho ver. El verbo usado puede tener sentido transitivo (Hec 2:30; 1Co 6:4; Efe 1:20). Pero ser\u00eda incre\u00edble que Pilato sentase a Cristo, por burla a los jud\u00edos, en su mismo tribunal, en su \u201csilla curul.\u201d Es incre\u00edble una mascarada en el tribunal oficial, por el sentido mismo de honor de Roma y por temor a una nueva delaci\u00f3n. Ni pondr\u00eda en ella a una v\u00edctima ensangrentada, donde inmediatamente \u00e9l mismo tendr\u00eda que sentarse para dar sentencia. Pero los que defienden esto hacen ver que el \u201cb\u00e9matos,\u201d en general, era no s\u00f3lo la \u201csilla curul,\u201d sino tambi\u00e9n el estrado en que aquella se pon\u00eda. Pilato habr\u00eda hecho colocar a Cristo en su estrado. Cristo aparecer\u00eda as\u00ed como rey \u201centronizado.\u201d Jn querr\u00eda destacar este importante contenido teol\u00f3gico, pues el proceso de Cristo por Pilato juega casi todo \u00e9l en el terreno de la realeza de Cristo. Cristo ser\u00eda as\u00ed proclamado y entronizado rey de los jud\u00edos. Y, en el estrado del procurador, \u00e9l era tambi\u00e9n juez de ellos. Al destacar esta escena, Jn querr\u00eda evocar el tremendo contenido teol\u00f3gico, ya tratado en su evangelio, de Cristo \u201cjuez\u201d y del \u201cjuicio\u201d que, autom\u00e1ticamente, se hace al rechazar a Cristo (Jua 5:22.24.27; Jua 9:39; Jua 3:19; Jua 12:48). Ser\u00eda el gran cuadro de Cristo Rey-Juez.<br \/>\n\tPara ello se insiste en que la estructura de este pasaje lleva a ello &#8211; se le acusa de rey, coronaci\u00f3n, Ecce-Homo &#8211; ; hasta el nombre de gabbatha, elevaci\u00f3n, llevar\u00eda al simbolismo teol\u00f3gico de Jn, para hacer ver esta \u201celevaci\u00f3n\u201d de Cristo Rey-Juez, que terminar\u00e1, triunfal mente, en la \u201celevaci\u00f3n\u201d de la cruz, con el t\u00edtulo de rey sobre ella.<br \/>\n\tIncluso se insiste en que los vers\u00edculos de \u201csentarse en el tribunal\u201d no est\u00e1n trazados para indicar la condenaci\u00f3n, que vendr\u00e1 despu\u00e9s, o mejor, que se supone (v.16), sino para burlarse Pilato, para realizar sin saberlo este \u201centronizamiento\u201d real 19 de Cristo 20. Es tema que a\u00fan es hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p>La crucifixi\u00f3n de Cristo,Jua 19:16b-24 (Mat 27:32-50; Mar 15:20b-36; Luc 23:26-45). Cf. comentario a Mat 27:32-50.<br \/>\n16b Tomaron, pues, a Jes\u00fas; 17 que, llevando su cruz, sali\u00f3 al sitio llamado Calvario, que en hebreo se dice \u201cG\u00f3lgota,\u201d 18 donde le crucificaron, y con \u00e9l a otros dos, uno a cada lado y Jes\u00fas en medio. 19 Escribi\u00f3 Pilato un t\u00edtulo y lo puso sobre la cruz; estaba escrito: Jes\u00fas Nazareno, rey de los jud\u00edos. 20 Muchos de los jud\u00edos leyeron ese t\u00edtulo, porque estaba cerca de la ciudad el sitio donde fue crucificado Jes\u00fas, y estaba escrito en hebreo, en lat\u00edn y en griego. 21 Dijeron, pues, a Pilato los pr\u00edncipes de los sacerdotes de los jud\u00edos: No escribas rey de los jud\u00edos, sino que El ha dicho: Soy rey de los jud\u00edos. 22 Respondi\u00f3 Pilato: Lo escrito, escrito est\u00e1. 23 Los soldados, una vez que hubieron crucificado a Jes\u00fas, tomaron sus vestidos, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y la t\u00fanica. La t\u00fanica era sin costura, tejida toda desde arriba. 24 Dij\u00e9ronse, pues, unos a otros: No la rasguemos, sino echemos suertes sobre ella para ver a qui\u00e9n le toca, a fin de que se cumpliese la Escritura: \u201cDividi\u00e9ronse mis vestidos y sobre mi&#8217;t\u00fanica echaron suertes.\u201d Es lo que hicieron los soldados.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n de Jn sobre la v\u00eda dolorosa de Cristo tiene algunas peculiaridades. Para el estudio de conjunto se remite a la exposici\u00f3n de este tema en Mt 21.<br \/>\n\tEl t\u00edtulo de la cruz. &#8211; Los tres sin\u00f3pticos traen el t\u00edtulo de la cruz casi de un modo uniforme. Jn le a\u00f1ade el t\u00edtulo de \u201cnazareno\u201d a Jes\u00fas. Posiblemente destaca esto un nuevo motivo de desprecio a los jud\u00edos, a los que, en Cristo, crucificaba sarc\u00e1sticamente Pilato, ya que todo lo galileo era motivo de desprecio para los jud\u00edos puros de Judea. Tanto Galilea (Jua 7:52) como Nazaret (Jua 1:46) tienen en el evangelio de Jn, en la apreciaci\u00f3n de los jud\u00edos, un sentido despectivo.<br \/>\n\tEl contenido del \u201ctitulus\u201d era breve. En el reinado de Marco Aurelio, un cristiano llamado \u00e1talo fue paseado por el anfiteatro de Ly\u00f3n con una \u201ctablilla\u201d en la que estaba escrito: \u201cHic est Attalus christianus.\u201d 22<br \/>\n\tJn destaca tambi\u00e9n lo que omiten Mt -Mc, que este t\u00edtulo estaba escrito en tres lenguas: en \u201chebreo,\u201d que era el arameo de entonces y la lengua de los nativos; en \u201cromano\u201d (\u03c1\u03c9\u03bc\u03b1\u03cd\u03c3\u03c4\u03af &#8216; = lat\u00edn), la lengua oficial del Imperio, y en \u201cgriego,\u201d la lengua universal de la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea y de las gentes cultivadas. Es un dato que refleja el medio hist\u00f3rico. En el templo hab\u00eda las \u201cestelas de la castidad,\u201d escritas unas en griego, y otras, con el mismo texto, en lat\u00edn, que prohib\u00edan a los no jud\u00edos penetrar en el interior del templo 23. Y en los l\u00edmites de Persia se lee, a prop\u00f3sito de Gordiano III, que hab\u00edan escrito en su sepulcro, \u201cpara que todos lo leyesen, el \u201ctitulus\u201d escrito en lengua \u201cgriega, latina, persa, jud\u00eda y egipcia.\u201d 24 En los alrededores de Roma quedan piedras sepulcrales redactadas en hebreo, griego y lat\u00edn 25.<br \/>\n\tEste \u201ctitulus\u201d de la cruz lo \u201cescribi\u00f3 Pilato\u201d (v.19). En efecto, este \u201ctitulus\u201d de los reos, seg\u00fan las reglas de la \u00e9poca imperial, deb\u00eda ser redactado por escrito y, fundamentalmente, dictado por el juez y luego le\u00eddo ante el reo y asistentes en voz alta. Eran considerados nulos los juicios simplemente pronunciados sin ser escritos. Lo que con esto se buscaba era que la sentencia no pudiese ser arbitrariamente modificada.<br \/>\n\tProbablemente, cuando los \u201cpr\u00edncipes de los sacerdotes\u201d le piden a Pilato que no lo redacte como lo hizo, sino diciendo que era Cristo el que se dec\u00eda que era rey de los jud\u00edos, a causa de las burlas que esto iba a despertar en los lectores de las lenguas griega y romana, acaso fue al leerse este \u201ctitulus\u201d en voz alta, para la condena y que lo llevase el reo; como la respuesta de Pilato: \u201cLo que escrib\u00ed, escrito est\u00e1,\u201d responde a la exigencia de la jurisprudencia romana. \u201cLa tablilla del proc\u00f3nsul es la sentencia, la cual, una vez le\u00edda, ni se le puede aumentar ni disminuir una letra, sino que, una vez pronunciada, se remita por instrumento a la provincia.\u201d 26 Naturalmente, el contenido del \u201ctitulus\u201d que aparece en la cruz es el motivo fundamental de la sentencia.<br \/>\n\tLos soldados sortean las vestiduras. &#8211; Los tres sin\u00f3pticos narran el hecho del sorteo, globalmente dicho, de las vestiduras de Cristo, una vez crucificado, las cuales, seg\u00fan la ley, pertenec\u00edan a los encargados de la ejecuci\u00f3n 27. Pero Jn destaca dos aspectos especiales en este hecho.<br \/>\n\tQue \u201cla t\u00fanica era sin costura, tejida toda desde arriba.\u201d Seg\u00fan Isidoro de Pelusio, este tipo de vestidos era una especialidad de Galilea 28. Pero no ser\u00e1 improbable que el destacar este dato aqu\u00ed tenga tambi\u00e9n otra finalidad: el sugerir con ello el sacerdocio de Cristo. Seg\u00fan Josefo, as\u00ed era la t\u00fanica del sumo sacerdote 29. Por eso, algunos exegetas piensan en esta posible sugerencia (Jua 17:19; Rev 1:13).<br \/>\n\tPero Jn hace ver, como los sin\u00f3pticos, que con este reparto de los vestidos del Se\u00f1or se cumpl\u00eda un anuncio prof\u00e9tico de la Escritura. Es el Sal 22:19. Un salmo mesi\u00e1nico, cuyas primeras palabras Cristo comienza a recitar en la cruz poco antes de morir (Mat 27:46 par.). Jn destaca la providencia que hubo en todos los actos que se realizaron en aquella hora. Con el \u201creparto de las vestiduras\u201d de Cristo, Jn ve el cumplimiento de un vaticinio escrito en el Salterio.<\/p>\n<p>\u201cMujer, he ah\u00ed a tu hijo,\u201d 19:25-27.<br \/>\n25 Estaban junto a la cruz de Jes\u00fas su madre y la hermana de su madre, Mar\u00eda de Cleof\u00e1s y Mar\u00eda Magdalena. 26 Jes\u00fas, viendo a su madre y al disc\u00edpulo a quien amaba, que estaban all\u00ed, dijo a la madre: Mujer, he ah\u00ed a tu hijo. 27 Luego dijo al disc\u00edpulo: He ah\u00ed a tu madre. Y desde aquella hora el disc\u00edpulo la recibi\u00f3 en su casa.<\/p>\n<p>Este pasaje es exclusivo de Jn. Est\u00e1n presentes, \u201cde pie\u201d (\u03b5\u03b9\u03c3\u03c4\u03ae\u03c7\u03b5\u03b9\u03c3\u03b1\u03bd ) junto a la cruz de Cristo, \u201csu madre, y la hermana de su madre, Mar\u00eda de Cleof\u00e1s y Mar\u00eda Magdalena.\u201d \u00bfSon tres o cuatro estas personas? La \u201chermana de su madre,\u201d \u00bfes la misma Mar\u00eda de Cleof\u00e1s o es persona distinta? No es seguro. Para muchos, estas dos personas no son m\u00e1s que una sola: Mar\u00eda de Cleof\u00e1s. Una redacci\u00f3n \u201cternaria\u201d de estas personas en el Calvario es citada por los sin\u00f3pticos (Mat 27:56; Mar 15:40). Ser\u00eda un caso de aposici\u00f3n. Otros piensan en personas distintas: ser\u00eda un n\u00famero \u201ccuaternario.\u201d La \u201chermana de su madre,\u201d que, conforme al uso semita, no exige ser hermana en sentido propio, sino familiar o pariente, ser\u00eda la madre de los hijos del Zebedeo, que en Mt-Mc figura expresamente entre las mujeres que est\u00e1n en el Calvario (Mat 27:55.56; Mar 15:40), junto con Mar\u00eda Magdalena y Mar\u00eda la madre de Santiago y Jos\u00e9, la cual, seg\u00fan Eusebio de Ces\u00e1rea, es la mujer de Cleof\u00e1s 30.<br \/>\n\tEsta escena debe de tener lugar poco antes de morir Cristo. Los soldados ten\u00edan que custodiar de cerca a los crucificados, para evitar que los desclavasen. Por eso estaban \u201csentados\u201d all\u00ed (Mat 27:36). Al principio de la crucifixi\u00f3n, un grupo de piadosas mujeres, entre las que est\u00e1 Magdalena, estaban \u201cmirando (todo esto) de lejos\u201d (Mar 15:40). Posteriormente, Mar\u00eda, con este grupo de mujeres, entre las que est\u00e1 Mar\u00eda Magdalena, est\u00e1 \u201cde pie junto a la cruz\u201d (Jua 19:25). Esto hace suponer que ya debe de llevar mucho tiempo en la cruz y que la muerte se acerca. Fue esto, seguramente, lo que hizo que el \u201ccenturi\u00f3n\u201d (Mar 15:44.45) les permitiese acercarse a la cruz. Ni el peque\u00f1o grupo pod\u00eda hacer nada en favor del moribundo, ante la guardia del centuri\u00f3n y tetr\u00e1dion, m\u00e1xime cuando, posiblemente, los primeros s\u00edntomas de la agon\u00eda comenzaban a acusarse.<br \/>\n\t\u00bfQue valor tiene esta expresi\u00f3n? La historia de la interpretaci\u00f3n de este pasaje es muy oscilante. Los tres Padres que son los mejores tratadistas de la patr\u00edstica sobre el evangelio de Jn: San Cris\u00f3stomo 31, San Cirilo Alejandrino 32 y San Agust\u00edn 33, interpretan este pasaje de una solicitud temporal de Jn por Mar\u00eda, y viceversa. La tradici\u00f3n cristiana no valora este texto en el sentido de la maternidad espiritual de Mar\u00eda sobre los cristianos hasta una \u00e9poca tard\u00eda. Se cita el primero a Or\u00edgenes, pero el sentido en que lo interpreta es oscuro 34; luego habla de \u00e9l Jorge de Nicomedia en el siglo IX, pero tampoco parece que su interpretaci\u00f3n sobrepase el sentido de una solicitud afectivo-temporal 35. A partir del siglo XI ya es bastante conocida la interpretaci\u00f3n espiritual 36. Pero el que hizo fortuna con esta sentencia fue Dionisio el Cartujano, siglo XV, en su Vita Christi 37. Despu\u00e9s de \u00e9l, el sentir cristiano y la literatura lo interpretan, ordinariamente, de la maternidad espiritual 38.<br \/>\n\tEl magisterio pontificio, por lo menos desde Benedicto XIV, es abrumador a este prop\u00f3sito 39. Jesucristo mismo, desde lo alto de su cruz, quiso ratificar, por un don simb\u00f3lico y eficaz, la maternidad espiritual de Mar\u00eda con relaci\u00f3n a los hombres, cuando pronunci\u00f3 aquellas memorables palabras: &#8216;Mujer, he ah\u00ed a tu hijo&#8217;. En la persona del disc\u00edpulo predilecto confiaba tambi\u00e9n toda la cristiandad a la Sant\u00edsima Virgen. 40<br \/>\n\tSeg\u00fan el sentir de la tradici\u00f3n cristiana, a partir de un momento determinado, se cree ense\u00f1a que, en estas palabras, Cristo proclama la maternidad espiritual de Mar\u00eda sobre los hombres, lo mismo que en la persona de Jn proclamaba la afiliaci\u00f3n espiritual de \u00e9stos con respecto a Mar\u00eda<\/p>\n<p>El contexto en que se encuadra esta expresi\u00f3n.<br \/>\n\tEste contexto est\u00e1 cargado de sentido \u201calusivo\u201d a pasajes del A.T. y de un \u201csimbolismo\u201d teol\u00f3gico, a\u00f1adido por Jn conforme a varios pasajes de su evangelio (cf. v.gr., Jua 9:7; Jua 13:30, etc.). Este texto mariol\u00f3gico se halla encuadrado en un contexto &#8211; pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Cristo &#8211; de un car\u00e1cter marcadamente complejo y denso de contenido vario. Unos elementos son tipol\u00f3gicos: Cristo muere como rey (Jua 19:2-6), como cordero pascual (Jua 19:14); otros son eclesiales: la t\u00fanica \u201csin costura\u201d (Jua 19:23.24; cf. Jua 21:11; cf. Luc 5:1-11; 1 Re 11.29ss), la efusi\u00f3n del E.S. \u201cprofetizada\u201d (Serm\u00f3n de la Cena), la \u201cprofec\u00eda\u201d de Caifas, que comenta J\u03b7  sobre la redenci\u00f3n de todos (Jua 11:49-52); otros son sacramentales: la \u201csangre y agua\u201d que sale del costado de Cristo (Jua 19:34), como alusiones joanneas al bautismo y eucarist\u00eda, el poder de perdonar los pecados (sacramento de la penitencia; Jua 20:22.23).<br \/>\n\tAdem\u00e1s de este amplio contexto, en el que se encuentra encuadrada esta doctrina mariol\u00f3gica &#8211; contexto con valor interpretativo &#8211; , hay otros elementos convergentes, que se han de considerar, ya que son procedimientos redaccionales caracter\u00edsticos del cuarto evangelio.<br \/>\n\tEste evangelio est\u00e1 lleno de la idea de revelaci\u00f3n, v.gr., un enviado divino ve a una persona, y la presenta, pronunciando un or\u00e1culo (cf. Jua 1:42.47, etc\u00e9tera). Es el mismo modo de narrarse esta escena.<br \/>\n\tParece tambi\u00e9n muy probable que Juan aqu\u00ed represente a un grupo, co&#8217;rru sucede en otros pasajes (cf. Jua 2:2Jua 4:9ss; Jua 9:40-41, etc.). Es tendencia estructural en su evangelio. En esta narraci\u00f3n ni a Mar\u00eda ni a Juan los llama por su nombre propio, sino por los de \u201cMujer,\u201d \u201cMadre\u201d y \u201cDisc\u00edpulo.\u201d<br \/>\n\tAdem\u00e1s, el corte de esta sentencia de Cristo en el Calvario encuentra semejanzas con f\u00f3rmulas paleotestamentarias mesi\u00e1nicas, alguna muy caracter\u00edstica del A.T. (2Sa 7:14). En cambio, el verbo \u201crecibir\u201d (\u03bb\u03b1\u03bc\u03b2\u03ac\u03bd\u03c9 ) de la frase en cuesti\u00f3n, aqu\u00ed usado, puede tener el sentido de tomar algo = panes, lienzos, un perfume, etc. (Jua 6:11; Jua 12:4.13; Jua 19:23.40; Jua 18:3; Jua 19:6; Jua 18:31; Jua 19:1); o de recibir o acoger algo, v.gr., el testimonio del \u201cdon\u201d de Dios, la palabra evang\u00e9lica, el ser Hijos de Dios, (Jua 3:11; Jua 17:8; Jua 14:17; Jua 1:12; Jua 1:16).<br \/>\n\tIgualmente la frase \u03b5\u03b9\u03c2  \u03c4\u03b1  \u0399\u03b4\u03b9\u03b1 , \u00bfqu\u00e9 significa? Puede tener el sentido de en casa (LXX = Est 6:12.13; Est 5:10; Hec 21:2; 2Jn 1:10; Jua 7:53; Jua 1:11) o el sentido de lo que es propio de uno: de sus bienes, los cuales pueden tener sentido material (Hec 4:32; Jua 10:3) o sentido espiritual (Jua 8:44; Jua 15:19).<br \/>\n\tSon, pues, elementos que ha de ser valorados en funci\u00f3n de otros.<br \/>\n\tValor clave de la palabra \u201cMujer\u201d<br \/>\n\tSiempre ha extra\u00f1ado el que Cristo llame a su Madre aqu\u00ed \u201cMujer.\u201d Las diversas hip\u00f3tesis sobre esto se han expuesto en el Comentario a Jua 2:4. Pero en su valoraci\u00f3n lo primero que se nota es una alteraci\u00f3n que rompe el paralelismo estructural normal de la f\u00f3rmula, de tan profundo valor en el ritmo literario semita. La f\u00f3rmula l\u00f3gica ser\u00eda:<br \/>\n\u201cMadre [Mujer], ah\u00ed tienes a tu hijo;<br \/>\nhijo, ah\u00ed tienes a tu Madre.\u201d<br \/>\nMas tambi\u00e9n cabe preguntarse si esta palabra \u201cMujer\u201d aqu\u00ed es original de Cristo. Michaud escribe: \u201cNada nos prohibe negar que Juan ha querido verter por ella el equivalente de palabras pronunciadas por Jes\u00fas.\u201d Y parece muy l\u00f3gico que sean del evangelista.<br \/>\n\tPues extra\u00f1an ya en boca de Cristo; extra\u00f1a esta coincidencia de la misma palabra en boca de Cristo tambi\u00e9n en Cana; extra\u00f1a que nunca salgan en los sin\u00f3pticos; extra\u00f1a el que esta palabra sea puesta estrat\u00e9gicamente en dos pasajes cl\u00e1sicos de su evangelio para formar una \u201cinclusi\u00f3n semita\u201d; y extra\u00f1a, sobre todo, esta palabra por su conexi\u00f3n \u201calusiva\u201d con otros pasajes, que van a ser precisamente la explicaci\u00f3n de lo que Cristo quer\u00eda decir con la palabra \u201cMadre.\u201d A esto hay que a\u00f1adir que estos pasajes &#8211; Cana y Calvario &#8211; parecen desarrollados con la teolog\u00eda de San Juan.<br \/>\n\tEn este caso, \u00bfqu\u00e9 significa, a qu\u00e9 se \u201calude\u201d aqu\u00ed con la palabra \u201cMujer\u201d? Exige esto una metodolog\u00eda de conexiones b\u00edblicas: se impone aqu\u00ed &#8211; lo que es tan frecuente en este evangelio &#8211; una conexi\u00f3n \u201calusiva.\u201d Se piensa en dos pasajes del A.T.r en G\u00e9nesis (Jua 3:20) y en los que la \u201cmujer\u201d personifica a la tan divulgada concepci\u00f3n de la \u201cHija de Si\u00f3n.\u201d<br \/>\n\tPuesta en relaci\u00f3n con G\u00e9nesis, aludir\u00eda a Mar\u00eda, Nueva Eva &#8211; inspirada en el tema tan paulino, y acaso ambiental, de Cristo, Nuevo Ad\u00e1n (Gen 4:1; cf. Rom 5:14; 1Co 15:45-49), lo mismo que en la narraci\u00f3n de las \u201cenemistades\u201d tambi\u00e9n de la Mujer (Gen 3:1ss), en funci\u00f3n victorioso-maternal, y evoc\u00e1ndose tambi\u00e9n a G\u00e9nesis (Gen 30:20): \u201cY llam\u00f3. a su mujer Eva, por cuanto ella es madre de todos los vivientes.\u201d En un pasaje de Jn hay, al parecer, una relaci\u00f3n intencionada con un pasaje de G\u00e9nesis, a prop\u00f3sito del \u201cnacimiento de un hombre al mundo\u201d (Jua 16:21; cf. Gen 4:1; Feuillet). Esto favorecer\u00eda m\u00e1s a\u00fan el procedimiento \u201calusivo\u201d hacia G\u00e9nesis. As\u00ed Mar\u00eda ser\u00eda presentada \u201calusivamente\u201d como Madre espiritual de todos los vivientes &#8211; Nueva Eva &#8211; , y no s\u00f3lo de Juan. ,<br \/>\n\tOtros autores lo ponen tambi\u00e9n en funci\u00f3n de los pasajes b\u00edblicos de la \u201cHija de Si\u00f3n\u201d en el aspecto de alumbramiento de un nuevo pueblo. As\u00ed Isa\u00edas (Gen 66:7.8; Miq 4:9-10). El tema de la \u201cHija de Si\u00f3n\u201d es tambi\u00e9n usado en el \u039d .\u03a4 .<br \/>\n\tSi por la palabra \u201cMujer,\u201d literalmente, se orienta la alusi\u00f3n a G\u00e9nesis, a causa del \u201cprocedimiento de complejidad,\u201d tan en uso, se puede \u201caludir\u201d tambi\u00e9n al valor conceptual de \u201calumbramiento\u201d de un nuevo pueblo implicado en determinados pasajes de la \u201cHija de Si\u00f3n.\u201d \u201c\u00bfQui\u00e9n oy\u00f3 cosa semejante? \u00bfEs dado a la luz un pa\u00eds en un d\u00eda? \u00bfUna naci\u00f3n nace toda de una vez? Pues apenas ha sentido los dolores, ya Si\u00f3n (= Hija de Si\u00f3n) ha pando a sus hijos\u201d (Isa 66:8.9).<br \/>\nPosiblemente entren en juego los dos conceptos de \u201cMujer\u201d &#8211; Si\u00f3n &#8211; y \u201cMujer\u201d &#8211; Eva &#8211; , complement\u00e1ndose por \u201calusi\u00f3n,\u201d m\u00e1s que por \u201csuperposici\u00f3n de planos.\u201d Mar\u00eda es proclamada Madre espiritual de los hombres (G\u00e9nesis), al \u201calumbrar\u201d con dolor corredentivo en el Calvario a todo un pueblo &#8211; todos los seres humanos redimidos &#8211; que recibe maternalmente, como don de Dios (Hija de Si\u00f3n).<\/p>\n<p>Mar\u00eda, a la hora en que Cristo pronunci\u00f3 estas palabras, comprendi\u00f3 el sentido de lo que en ellas se proclamaba. Es una exigencia del estado actual de la teolog\u00eda mariana. Jn entonces no lo termin\u00f3 de comprender, como no comprendi\u00f3 entonces otras cosas (Jua 14:9; Jua 20:8.9; Jua 2:22; Jua 12:16), sino m\u00e1s tarde: a la hora de la iluminaci\u00f3n que se inicia en Pentecost\u00e9s. En este caso, probablemente comprende y realiza actos de piedad con la Virgen, que, aun valorados en su sentido afectivo-temporal, estaban, de hecho, incluidos en la plenitud del contenido directo que Cristo proclamaba, ya que la filiaci\u00f3n espiritual de Mar\u00eda importaba en Jn actos, no s\u00f3lo de afecto, sino de asistencia temporal a ella, como exigencia de la pr\u00e1ctica de la piedad. Por eso, \u201cdesde aquella hora el disc\u00edpulo la recibi\u00f3 en su casa.\u201d 41<br \/>\n\tPor otra parte, \u201cen la persona del disc\u00edpulo predilecto confiaba tambi\u00e9n (Cristo) toda la cristiandad a la Sant\u00edsima Virgen. \u00bfEn que sentido? Se piensa por algunos que en un sentido \u201ct\u00edpico.\u201d Cristo dirigir\u00eda a Jn estas palabras en un sentido literal directo, como se desprende de la interpretaci\u00f3n de la tradici\u00f3n y del magisterio; pero Jn ser\u00eda, a su vez, \u201ctipo\u201d de los hombres que se confiaban as\u00ed, en \u00e9l, a Mar\u00eda. Pero parece mucho m\u00e1s probable que la \u201chumanidad\u201d est\u00e9 contenida en esta expresi\u00f3n dirigida a Jn en un sentido tambi\u00e9n literal. Pues en Jn se encuentra la misma raz\u00f3n formal &#8211; naturaleza humana &#8211; por la que Mar\u00eda ser\u00e1 madre espiritual suya y de los seres humanas . Cristo, al proclamar esta filiaci\u00f3n espiritual de los seres humanos con relaci\u00f3n a Mar\u00eda, puede proclamar a un tiempo lo que hay en Jn como com\u00fan a los seres humanos. Ser\u00eda un caso de doble sentido, literal por parte de Cristo, pero no dispar, sino homog\u00e9neo: inclusivo 42. Es lo que postula la ense\u00f1anza del magisterio y la explicaci\u00f3n interpretativa de \u201cMujer,\u201d por Jn; en el sentido \u201calusivo\u201d expuesto, lo mismo que el correlativo-paralel\u00edstico de \u201chijo\u201d sentido literal 42.<br \/>\n\tEste encomendar Cristo a su madre a Jn prueba tambi\u00e9n que Mar\u00eda no ten\u00eda m\u00e1s hijos y que Jos\u00e9 ya hab\u00eda muerto, pues, de lo contrario, a \u00e9l o a ellos correspond\u00eda mirar por su esposa o madre.<\/p>\n<p>La muerte de Cristo,Jua 19:28-37 (Mat 27:45-50; Mar 15:33-37; Luc 23:44-46). Cf. comentario a Mat 27:45-50.<br \/>\n\tJn, omitiendo la palabra del \u201cabandono\u201d (Mt-Mc), tan en consonancia con su enfoque teol\u00f3gico, da una serie de detalles sobre la muerte de Cristo que omiten todos los dem\u00e1s evangelistas, destac\u00e1ndolos dentro de la portada teol\u00f3gica y del cumplimiento prof\u00e9tico, lo mismo que consigna la plena conciencia con que Cristo obra en todo.<\/p>\n<p>28 Despu\u00e9s de esto, sabiendo Jes\u00fas que todo estaba ya consumado, para que se cumpliera la Escritura dijo: Tengo sed: 29 Hab\u00eda all\u00ed un botijo lleno de vinagre. Fijaron en un venablo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. 30 Cuando hubo gustado el vinagre, dijo Jes\u00fas: Todo est\u00e1 acabado, e inclinando la cabeza, entreg\u00f3 el esp\u00edritu. 31 Los jud\u00edos, como era el d\u00eda de la parasceve, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el d\u00eda de s\u00e1bado, por ser d\u00eda grande aquel s\u00e1bado, rogaron a Pilato que les rompiesen las piernas y los quitasen. 32 Vinieron, pues, los soldados y rompieron las piernas al primero y al otro que estaba crucificado con El; 33 pero llegando a Jes\u00fas, como le vieron ya muerto, no le rompieron las piernas, 34 sino que uno de los soldados le atraves\u00f3 con su lanza el costado, y al instante sali\u00f3 sangre y agua. 35 El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; \u00e9l sabe que dice verdad, para que vosotros cre\u00e1is; 36 porque esto sucedi\u00f3 para que se cumpliese la Escritura: \u201cNo romper\u00e9is ni uno de sus huesos.\u201d 37 Y otra Escritura dice tambi\u00e9n: \u201cMirar\u00e1n al que traspasaron.\u201d<\/p>\n<p>Jn omite el grito de \u201cabandono\u201d que relatan Mt y Mc. Posiblemente obedece ello a que Jn quiere destacar la grandiosa majestad de Cristo en su muerte.<br \/>\n\tSab\u00eda que todo el plan del Padre estaba ya \u201ccumplido\u201d (Jua 4:34; Jua 14:4); s\u00f3lo faltaba algo que Jn lo ve vaticinado en la Escritura. Y manifest\u00f3 su \u201csed\u201d (cf. Sal 22:16; Sal 69:22).<br \/>\n\tLa sed era uno de los tormentos ordinarios y m\u00e1s atroces de los crucificados. En Cristo esta \u201csed\u201d ten\u00eda que ser abrasadora. Desde la \u201cagon\u00eda\u201d de Getseman\u00ed, pasando por todos los \u201cprocesos,\u201d flagelaci\u00f3n y v\u00eda dolorosa, en la que desfalleci\u00f3, la deshidrataci\u00f3n producida ten\u00eda que causarle una sed abrasadora. No ser\u00eda c\u00e1lculo nada improbable unir a estos tormentos una fiebre superior a los 39\u00b0.<br \/>\n\tEl sentir cristiano ha visto en esta ardiente sed de Cristo m\u00e1s que la simple sed fisiol\u00f3gica; reconociendo \u00e9sta, ve en ella otra \u201csed\u201d m\u00e1s transcendente: \u201cPor esta sed que dice, muestra que su muerte era verdadera, no fant\u00e1stica; pero tambi\u00e9n se muestra el ardiente deseo de la salud del g\u00e9nero humano.\u201d 43 Es algo implicado en esta sed fisiol\u00f3gica. Si Cristo libremente acepta y padece esta sed, lo es por la inmensa \u201csed\u201d que tiene de honrar al Padre y de salvar a los hombres. Por eso, esta sed fisiol\u00f3gica es, a un tiempo, m\u00e9rito y signo de su infinita \u201csed\u201d redentora. Es lo que el sentir cristiano ve en ella. La sed f\u00edsica evoca, como en el pasaje de la Samaritana, la sed de almas. Es todo lo que le ped\u00eda a aquella samaritana, al decirle: \u201cDame de beber\u201d (Jua 4:7ss) 44.<br \/>\n\tCon esto se \u201ccumpl\u00eda\u201d la Escritura. En los Salmos se hab\u00eda descrito este tormento. El salmo al que sin duda se refiere &#8211; \u201cen mi sed me dieron a beber vinagre\u201d (Sal 69:22) &#8211; es mesi\u00e1nico, sea en sentido \u201ct\u00edpico\u201d o, como algunos quieren, en sentido \u201cliteral.\u201d 45<br \/>\n\tJn ve varios pasajes de la vida de Cristo a la luz de este salmo. Cristo aparece como centro de la Escritura.<br \/>\n\tAnte esta manifestaci\u00f3n de \u201csed,\u201d los que all\u00ed estaban, que, aunque no se nombran, han de ser los soldados, le van a ofrecer agua refrescante. Hab\u00eda all\u00ed una \u201cvasija\u201d o botijo \u201clleno de vinagre\u201d (\u03b4\u03be\u03bf\u03c2 ). En realidad no era vinagre solo, aunque \u00e9sta era la denominaci\u00f3n usual (Rut 2:14) 46. Las clases bajas romanas, especialmente los esclavos y los soldados en campa\u00f1a, usaban frecuentemente un refresco de agua mezclada con vinagre llamada \u201cposea\u201d 47. A esta bebida alude, sin duda, el evangelista: la ten\u00edan all\u00ed los soldados para refresco durante el tiempo de la custodia.<br \/>\n\tUno de los soldados tom\u00f3 una \u201cesponja\u201d que ten\u00eda all\u00ed probablemente para limpiarse de la sangre y de la operaci\u00f3n de las crucifixiones, y, moj\u00e1ndola totalmente (\u03bc\u03b5\u03c3\u03c4\u03cc\u03bd ) en la \u201cposea,\u201d la puso en el extremo de una \u201cjabalina\u201d y la acerc\u00f3 a los labios resecos de Cristo.<br \/>\n\tEste pasaje tiene una dificultad ya c\u00e9lebre. El texto dice que el soldado mont\u00f3 la esponja sobre un \u201chisopo.\u201d Pero ni es cre\u00edble que hubiese tal hisopo all\u00ed ni, por lo peque\u00f1o y endeble, pod\u00eda prestarse a poner sobre \u00e9l una esponja. Para obviar esta dificultad se propuso el \u201chisopo gigante\u201d (Origanum maru L.), cuyos tallos alcanzan la altura de un metro 48. Pero todo esto es muy improbable. En Mt y Mc se dice que fue montada la esponja sobre una \u201cca\u00f1a\u201d (\u03c7\u03b1\u03bb\u03ac\u03bc\u03c6 ). Horacio llama as\u00ed a la \u201csaeta.\u201d<br \/>\n\tPosiblemente es m\u00e1s l\u00f3gica la explicaci\u00f3n que hizo Camerarius (t 1574). Supuso un caso de ditograf\u00eda. La lecci\u00f3n primitiva por \u201chisopo\u201d (\u03cd\u03c3\u03c3\u03ce\u03c0\u03c9 ) no ser\u00eda \u00e9sta, sino otra (\u03cd\u03c3\u03c3\u03cc\u03c2 ), \u201cjabalina.\u201d El cambio de esta palabra se explicar\u00eda porque un antiguo copista habr\u00eda modificado la lecci\u00f3n primitiva: \u201cPoniendo (la esponja) alrededor de una jabalina\u201d (\u03c5\u03c3\u03c3\u03bf\u03c0\u03b5\u03c1\u03af\u03b8\u03ad\u03bd\u03c4\u03b5\u03c2 ), por desconocer el sentido de \u00e9sta (\u03cd\u03bf\u03c3\u03bf\u03c2  = jabalina), la cambi\u00f3 en esta otra: \u201cPoniendo (la esponja) alrededor de un hisopo\u201d (\u03cd\u03c3\u03c3\u03c9\u03c0\u03c9\u03c0\u03b5\u03c1\u03b9\u03b8\u03ad\u03bd\u03c4\u03b5\u03c2 ). Esta interpretaci\u00f3n es confirmada por un manuscrito cursivo, el 476, del siglo XI 49.<br \/>\n\tEsta \u201cjabalina\u201d (\u03cd\u03c3\u03c3\u03cc\u03c2 ) corresponde a la peque\u00f1a lanza romana llamada \u201cpilum.\u201d Su medida oscil\u00f3 en algo m\u00e1s de un metro. El asta era de madera&#8217;, la punta hiriente, de hierro. Era arma usad\u00edsima por la infanter\u00eda romana y utilizada incluso como jabalina 50. \u00e9sta asta de madera es lo que hace a Mt-Mc citarla, gen\u00e9ricamente, como una \u201cca\u00f1a.\u201d<br \/>\n\tEl que los soldados ofrezcan este refresco a Cristo en su sed no lleva ning\u00fan prop\u00f3sito. Aunque acaso, m\u00e1s que ofrecerle un alivio, fuese debido a la relaci\u00f3n en que lo ponen lo sin\u00f3pticos, con el error de suponer los soldados que pudiese venir Elias a librarle de la cruz 51. Ser\u00eda, en el intento del soldado, como un estimulante org\u00e1nico ante la expectaci\u00f3n. Sin embargo, la construcci\u00f3n estil\u00edstica de los sin\u00f3pticos permitir\u00eda tambi\u00e9n suponer una acci\u00f3n misericordiosa de un soldado, al ofrecerle la \u201cposea,\u201d y una interpretaci\u00f3n m\u00e1s o menos burlesca de \u201clos otros,\u201d sobre la posibilidad de la venida del profeta Elias a librarle de la cruz.<br \/>\n\tCristo no lo acept\u00f3; cuando recibi\u00f3 aquella oferta refrescante, al gustarlo en sus labios, lo rechaz\u00f3 (Mat 27:33.34).<br \/>\n\tEn cambio, pronunci\u00f3 el Consummatum est: \u201cTodo est\u00e1 cumplido.\u201d El plan del Padre estaba cumplido, y con \u00e9l las Escrituras. Cristo hab\u00eda cumplido su misi\u00f3n. \u201cE inclinando la cabeza, depuso (\u03c0\u03b1\u03c1\u03ad\u03b4\u03c9\u03ba\u03b5\u03bd ) su esp\u00edritu.\u201dDe los cuatro evangelistas, es Jn el que m\u00e1s acusadamente expresa este morir de Cristo. Acaso quiere con ello indicar lo que Cristo dijo: que nadie le quitaba la vida. \u00e9l era el que la daba de s\u00ed mismo (Jua 10:17-18). No ser\u00eda improbable que los evangelistas, a la hora de la composici\u00f3n de los evangelios, bien penetrados de lo que era Cristo, hayan querido acusar esta libertad con los t\u00e9rminos filol\u00f3gicos que usan. Pues en otros casos, para decir esto, usan la palabra \u201cmorir\u201d (Mat 22:2-26 par. 52.<br \/>\n\tTambi\u00e9n se piensa en otro enfoque de Jn. \u201cLa expresi\u00f3n griega es singular. Esto no puede ser sin intento. Para el evangelista, el \u00faltimo suspiro de Jes\u00fas preludia la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu (Jua 1:33; Jua 3:34; Jua 4:14; Jua 7:37; Jua 7:39; Jua 20:22).\u201d 53<br \/>\n\tCristo muri\u00f3 en la Parasceve, el 14 de Nis\u00e1n, v\u00edspera de la Pascua. Esta, conforme al c\u00f3mputo jud\u00edo de puesta a puesta de sol, iba a comenzar sobre tres horas despu\u00e9s. Ya que, si Cristo muere en la hora de nona, que comienza a las tres de la tarde, la puesta de sol, \u201csi aquel viernes cay\u00f3, como es muy probable, el 7 de abril, fue a las 6:23.\u201d 54<br \/>\n\tPero, seg\u00fan la ley jud\u00eda, los cuerpos de los ajusticiados no pod\u00edan quedar en el \u201cpalo\u201d durante la noche; hab\u00eda que enterrarlos el mismo d\u00eda, porque el reo as\u00ed muerto es \u201cmaldici\u00f3n de Dios\u201d (Deu 21:22-24). Y los crucificados, seg\u00fan hacen saber los autores de la antig\u00fcedad, pod\u00edan vivir en la cruz, entre terribles dolores, \u201ctoda la noche y aun, pasada \u00e9sta, todo el d\u00eda\u201d 55; e incluso pod\u00edan vivir tres o m\u00e1s d\u00edas 56. M\u00e1xime se hab\u00eda de exigir que esto se cumpliese en este d\u00eda, ya que, a la puesta del sol, comenzaba el d\u00eda 15 del mes de Nis\u00e1n, que era el d\u00eda sant\u00edsimo de la Pascua. Josefo atestigua que era la costumbre que se hac\u00eda en su tiempo con los crucificados 57. Por eso destac\u00f3 aqu\u00ed Jn: \u201cpor ser d\u00eda grande aquel s\u00e1bado.\u201d S\u00f3lo estaba prohibido el trabajo en el d\u00eda de Pascua y en el s\u00e9ptimo, pero no en los otros, aunque en ellos hab\u00eda especiales festividades religiosas; y, aunque posteriormente se incluy\u00f3 el 14 de Nis\u00e1n en la denominaci\u00f3n de los \u201c\u00e1zimos,\u201d no ten\u00eda prohibido el trabajo, seg\u00fan la escuela de Hillel. En la pr\u00e1ctica no ten\u00eda este d\u00eda reposo sab\u00e1tico 58.<br \/>\n\tPara ello, los \u201cjud\u00edos,\u201d que, como es frecuente en Jn, son los dirigentes, los celosos observadores de la ley, rogaron a Pilato, que abreviase aquel suplicio. Hicieron saber a Pilato, probablemente por subalternos del procurador (Jua 18:28c), que deseaban se respetase su ley en lo tocante a este punto. Pilato accedi\u00f3 a ello. Quiso no excitar rebeliones de fanatismo jud\u00edo. Si la simple presencia de unos \u201cestandartes\u201d romanos estuvo a punto de provocar una revoluci\u00f3n en Jerusal\u00e9n en sus d\u00edas 59, la profanaci\u00f3n abierta de la ley con unos crucificados, en el d\u00eda sant\u00edsimo de la Pascua, podr\u00eda dar lugar a todo tipo de rebeld\u00edas contra el procurador. Si los jud\u00edos pidieron al procurador que les \u201crompiesen (\u03c7\u03b1\u03c4\u03b5\u03b1\u03b3\u03ce\u03c3\u03b9\u03bd ) las piernas\u201d y luego los quitasen de las cruces, es que sab\u00edan que habian de lograrlo, seg\u00fan los procedimientos penales romanos. Y esta petici\u00f3n era que se aplicase el suplicio del crurifragium.<br \/>\n\tConsist\u00eda \u00e9ste en romper con una clava de madera o hierro las piernas de los crucificados, produci\u00e9ndoles as\u00ed la muerte casi instant\u00e1neamente 60. El crurifragium no era para los romanos parte de la crucifixi\u00f3n, como lo era la \u201cflagelaci\u00f3n\u201d 61; pero era tan usual, que Cicer\u00f3n dice de \u00e9l que corr\u00eda como un proverbio lo siguiente: \u201cNo se muere si no es partiendo las piernas\u201d a los condenados 62.<br \/>\n\tEn Mc (Jua 15:44) se dice que Pilato se admir\u00f3 de la pronta muerte de Cristo. Esto orienta a pensar que la cruz de Cristo no ten\u00eda \u201csedile,\u201d ya que los crucificados pod\u00edan resistir hasta unos tres d\u00edas vivos en la cruz, como se expuso arriba 62. Acaso se quiera tambi\u00e9n expresar con ello la libertad de Cristo en su muerte.<br \/>\n\tPilato envi\u00f3, con la autorizaci\u00f3n, soldados con estas clavas, para aplicar el \u201ccrurifragium.\u201d Pero lo aplicaron a los dos ladrones. No se sabe por qu\u00e9 vinieron primero a ellos dos y dejaron a Cristo en medio. Acaso soldados distintos se apostaron uno a cada lado de los ladrones y les aplicaron el tormento por turno. Pero, como Cristo estaba muerto, no le aplicaron el tormento del \u201ccrurifragium.\u201d El respeto a la muerte pudo contener a aquellos enviados. Pero, en cambio, uno de los \u201csoldados,\u201d acaso el centuri\u00f3n responsable de la custodia, para asegurarse bien y no tener luego posibles responsabilidades, le dio el golpe de gracia con una \u201clanza.\u201d Contrapuesta a la jabalina o \u201cpilum\u201d romano, \u00e9sta era una \u201clanza\u201d ordinaria. Con ella le \u201catraves\u00f3 el costado\u201d (\u03c0\u03bb\u03b5\u03c5\u03c1\u03ac ). El soldado buscaba, sin duda, atravesar el coraz\u00f3n, para garantizar la muerte, y hasta \u00e9l, sin duda, lleg\u00f3 63.<br \/>\n\tEl efecto inmediato que se produce con esta lanzada es que \u201cal instante sali\u00f3 sangre y agua.\u201d El concilio de Viena ense\u00f1\u00f3, condenando los errores de Pedro Juan Oliva, que esta sangre y agua salieron del costado de Cristo ya muerto 64. Seguramente que no se exige en la expresi\u00f3n \u201cagua\u201d el sentido estricto de la misma; tambi\u00e9n aqu\u00ed vale la descripci\u00f3n de los fen\u00f3menos naturales \u201cseg\u00fan las apariencias sensibles.\u201d<br \/>\n\tComo hip\u00f3tesis m\u00e9dica de esto, se propone el aumento en gran proporci\u00f3n del l\u00edquido pleural y peric\u00e1rdico por efecto de los sufrimientos y tremenda agon\u00eda de Cristo; y explic\u00e1ndose la salida de la \u201csangre\u201d y del \u201cagua\u201d o l\u00edquido seroso por una alteraci\u00f3n del l\u00edquido pleuro-peric\u00e1rdico despu\u00e9s de un cierto tiempo, saliendo primero un plasma predominante de hemat\u00edes, y luego, por estar en la parte superior, el l\u00edquido seroso y brillante, lo que en lo humano, por la cantidad y el tipo, llam\u00f3 fuertemente la atenci\u00f3n del evangelista, all\u00ed presente 64.<br \/>\n\tEl evangelio lo garantiza as\u00ed: \u201cEl que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; \u00e9l sabe que dice verdad\u201d (v.35). Esta forma extra\u00f1a, en tercera persona, y que alude evidentemente a San Juan, podr\u00eda explicarse por un modo de hablar conocido de los semitas; pero probablemente se refiere a una garant\u00eda de los disc\u00edpulos del \u201cc\u00edrculo\u201d de Jn (Jua 21:24), que avalan con la verdad suya la de su maestro a la hora de la publicaci\u00f3n por ellos del cuarto evangelio.<br \/>\n\tLos Padres han interpretado m\u00edsticamente esta \u201cagua\u201d y \u201csangre\u201d como s\u00edmbolo del Esp\u00edritu (Jua 9:39) que se recibe en el bautismo (Jua 3:5); y la \u201csangre\u201d no s\u00f3lo testifica el sacrificio de Cristo, sino que en ella se ha visto una alusi\u00f3n a la eucarist\u00eda (Jua 6:51.53ss). Jesucristo \u201ces el que viene por el agua y por la sangre\u201d (1Jn 5:6-8) 65. Y, en s\u00edntesis, han visto en aquellos a la Iglesia, esposa de Cristo, saliendo de \u00e9l como \u201cdormido,\u201d como Eva sali\u00f3 del costado del primer hombre cuando dorm\u00eda. As\u00ed le da una interpretaci\u00f3n puramente simb\u00f3lica el concilio de Viena 66.<br \/>\n\tEl sentido de haber dado esta lanzada al costado de Cristo y no romper sus huesos por el \u201ccrurifragium,\u201d es precisado por el evangelista citando dos textos de la Escritura.<br \/>\n\tEl primero, en sentido literal directo, se refiere al cordero pascual. En efecto, estaba legislado que al cordero pascual \u201cno le quebrantar\u00e9is ninguno de sus huesos\u201d (Exo 12:46; Num 9:12).<br \/>\n\tJn ve en Cristo el cumplimiento \u201ct\u00edpico\u201d de esta prescripci\u00f3n prof\u00e9tica, con lo cual est\u00e1 presentando a Cristo como el verdadero Cordero pascual, inmolado por los pecados del mundo (Jua 1:29).<br \/>\n\tEl segundo pasaje que cita sobre Cristo en su muerte es un texto del profeta Zacar\u00edas (Zac 13:10). El texto, tanto cr\u00edtica como conceptualmente, en su sentido literal directo, es discutido. Se propone de \u00e9l la siguiente lectura:<\/p>\n<p>\u201cy derramar\u00e9 (Dios) sobre la casa de David y sobre los moradores de Jerusal\u00e9n<br \/>\nun esp\u00edritu de gracia y de oraci\u00f3n, y me mirar\u00e1n (se volver\u00e1n) a m\u00ed;<br \/>\n(y) al que traspasaron, lo llorar\u00e1n como se llora al unig\u00e9nito,<br \/>\ny se lamentar\u00e1n por \u00e9l como se lamentan por el primog\u00e9nito.\u201d 67<\/p>\n<p>Los autores radicales sostienen que se trata de un texto \u201cescatol\u00f3gico.\u201d Suponen que se trata del crimen cometido por Israel contra alg\u00fan gran m\u00e1rtir desconocido, y cuya muerte llorar\u00e1 el pueblo cuando Yahv\u00e9 les env\u00ede este esp\u00edritu de gracia. En la literatura rab\u00ednica, mientras para unos se trataba de llorar sobre un esp\u00edritu de maldad que el pueblo tendr\u00eda, para otros se trata \u201cdel duelo que se tendr\u00e1 sobre el Mes\u00edas.\u201d 68 Se admite que se trata, en un sentido literal directo, de una profec\u00eda mesi\u00e1nica 69. Jn interpreta esta profec\u00eda de Cristo \u201ctraspasado\u201d por la muerte: clavos, lanzada; pero lo interpreta tambi\u00e9n de un segundo momento: \u201clo mirar\u00e1n,\u201d que en el vocabulario de Jn es para reconocerlo, de grado o por fuerza, en su exaltaci\u00f3n triunfal de la cruz 70. Cu\u00e1ndo se ha de cumplir esto, no se dice. Puede ser en el arrepentimiento que tuvieron muchos de los jud\u00edos all\u00ed mismo (Luc 23:48), sea en el cumplimiento de la \u201cvenida\u201d de Cristo en su triunfo, con el castigo profetice sobre la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (Mt c.24 par.) o en su sentido final escatol\u00f3gico. De Jesucristo-Cordero se lee en el Apocalipsis: \u201cVed que viene en las nubes del cielo, y todo ojo le ver\u00e1, y cuantos le traspasaron; y se lamentar\u00e1n todas las tribus de la tierra\u201d (Rev 1:7)71.<br \/>\n\tEste texto de Jn presenta divergencias. En el v.31 son los \u201cjud\u00edos\u201d los que ruegan a Pilato que se descrucifiquen los reos y se los entierre. En cambio, en el v.38 es Jos\u00e9 de Arimatea el que va a Pilato y pide el cuerpo de Cristo. \u00bfC\u00f3mo armonizar esta divergencia? Cabr\u00eda pensar que de este grupo de \u201cjud\u00edos,\u201d todos con un mismo prop\u00f3sito, se destacase, en nombre de esta representaci\u00f3n, Jos\u00e9 de \u00e1rimatea por su categor\u00eda de \u201csanedrita\u201d (Mc-Lc) y por su m\u00e1s f\u00e1cil acceso al procurador o a sus allegados, y plantease el problema de los crucificados y pidiese el cuerpo de Cristo para enterrarlo \u00e9l, concesi\u00f3n ordinaria por los romanos en o con motivo de las fiestas. Tambi\u00e9n cabr\u00eda que \u201cdespu\u00e9s de esto\u201d (v.38), es decir, de la intervenci\u00f3n jud\u00eda, actuase Jos\u00e9 de \u00e1rimatea. Pero acaso se explique mejor por la inserci\u00f3n aqu\u00ed de dos \u201ctradiciones\u201d diferentes del mismo hecho, y que el evangelio recoge y yuxtapone: una m\u00e1s gen\u00e9rica &#8211; \u201clos jud\u00edos\u201d &#8211; , por raz\u00f3n del p\u00fablico \u00e9tnico a que va destinado este evangelio, y otra m\u00e1s expl\u00edcita &#8211; Jos\u00e9 de \u00e1rimatea &#8211; 71.<br \/>\n\tTambi\u00e9n est\u00e1 m\u00e1s acentuado aqu\u00ed el problema de las mujeres que aparecen en los sin\u00f3pticos preparando aromas para llevarlos a la tumba (Lc), mientras que aqu\u00ed no intervienen, cuando, por otra parte, al bajarlo de la cruz, Nicodemo utiliza entonces cien libras de aromas. \u00bfA qu\u00e9 iban estas mujeres, al tercer d\u00eda, a un cad\u00e1ver? \u00bfIban a un acto p\u00f3stumo de afecto y ofrecer aquellos aromas al estilo del pomo de nardo de Mar\u00eda de Betania? (Jua 12:3). El testimonio directo de Juan es indudable. Acaso en los sin\u00f3pticos, como se dijo, haya o este sentido postumo de afecto, o una tradici\u00f3n distinta en Lc, o un modo terminativo e interpretativo libre del \u201csuspense\u201d de las narraciones de Mt-Mc. Puede haber elementos en los evangelios de relato libre, con valor did\u00e1ctico, por ser &#8211; o poder no ser &#8211; historia estricta en todo detalle, ser k\u00e9rygma, proclamaci\u00f3n de la fe, y que pueble ser adornada en sus tesis fundamentales por raz\u00f3n did\u00e1ctica.<\/p>\n<p>La Sepultura de Cristo,Jua 19:38-42 (Mat 27:57-66; Mc I5:42-47; Luc 23:50-56). Cf. comentario a Mat 27:57-61.<br \/>\n38 Despu\u00e9s de esto, rog\u00f3 a Pilato Jos\u00e9 de \u00e1rimatea, que era disc\u00edpulo de Jes\u00fas, aunque secreto por temor de los jud\u00edos, que le permitiese tomar el cuerpo de Jes\u00fas, y Pilato se lo permiti\u00f3. Vino, pues, y tom\u00f3 su cuerpo. 39 Lleg\u00f3 Nicodemo, el mismo que hab\u00eda venido a El de noche al principio, y trajo una mezcla de mirra y \u00e1loe, como unas cien libras. 40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jes\u00fas y lo fajaron con bandas y aromas, seg\u00fan es costumbre sepultar entre los jud\u00edos. 41 Hab\u00eda cerca del sitio donde fue crucificado un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual nadie a\u00fan hab\u00eda sido depositado. 42 All\u00ed, a causa de la Parasceve de los jud\u00edos, por estar cerca el monumento, pusieron a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 de \u00e1rimatea tuvo el coraje de pedir el cuerpo de Cristo a Pilato, sea directamente o por intermediario. Pero le estaba facilitado, ya que era sanedrita. Es lo mismo que al d\u00eda siguiente har\u00e1n los \u201cpr\u00edncipes de los sacerdotes\u201d y \u201cfariseos\u201d (Mat 27:62ss) al pedir a Pilato guardia para el sepulcro.<br \/>\n\tTambi\u00e9n se destaca en esta obra a Nicodemo, del que se dice que es el que hab\u00eda venido a Cristo \u201cde noche\u201d cuando le consult\u00f3 sobre su doctrina en Jerusal\u00e9n (Jua 3:1ss). Acaso, con esta evocaci\u00f3n de su vista en la \u201cnoche,\u201d quiera aludir a la medrosidad de Nicodemo entonces y su decisi\u00f3n y valor para confesar a Cristo ahora. En los usos romanos estaba el conceder los cuerpos de los ajusticiados a petici\u00f3n de sus familiares. Fil\u00f3n refiere que, \u201cal llegar las fiestas,\u201d era costumbre entregar los cuerpos de los crucificados a sus parientes para darles sepultura.\u201d 72 No se sabe si se conformaban en este asunto de hacer que los condenados pasasen a tumbas comunes del pueblo; pero Roma siempre ten\u00eda sus procedimientos y excepciones, caso que hubiese ordinariamente querido respetar entre los jud\u00edos sus costumbres. M\u00e1xime cuando el proceso condenatorio y crucifixi\u00f3n fueron procedimientos romanos.<br \/>\n\tRecibida por Jos\u00e9 de \u00e1rimatea la autorizaci\u00f3n de Pilato para bajar de la cruz y enterrar a Cristo, el relato dice que el mismo Jos\u00e9 de \u00e1rimatea \u201ctom\u00f3 su cuerpo,\u201d sin duda con otros. En textos jud\u00edos se lee: \u201cSe esperar\u00e1 hasta el crep\u00fasculo, y entonces se baja (el cad\u00e1ver) y se le desfija (del palo o cruz).\u201d 73 Esto explica bien la premura con que se hace el embalsamamiento y preparaci\u00f3n funeraria para enterrar a Cristo. El tiempo urg\u00eda. La lectura del texto da la impresi\u00f3n de disponerse de un espacio de tiempo muy corto para todo esto.<br \/>\n\tNicodemo, que deb\u00eda de ser hombre rico (Jua 3:1), trae para enterrar a Cristo una \u201cmezcla de mirra y \u00e1loe, como unas 100 libras.\u201d La \u201cmirra\u201d es la exudaci\u00f3n del \u00e1rbol \u201cb\u00e1lsamo-dendron mirra\u201d; era conocid\u00edsima de los jud\u00edos y usada, entre otros fines, para embalsamar. El \u201c\u00e1loe\u201d que aqu\u00ed se cita, igualmente usado para embalsamamientos, se discute si era el \u00e1loe medicinal o el \u00e1loe ag\u00e1loco (Aloexylon agallochori) arom\u00e1tico, y que parece ser el m\u00e1s probable 74.<br \/>\n\tLa cantidad que se va a emplear en el embalsamamiento es \u201ccomo de unas cien libras.\u201d La \u201clibra\u201d griega ven\u00eda a ser equivalente a 327 gramos. De aqu\u00ed que unas cien libras viniesen a ser unos 32 kilogramos. La cantidad es extraordinaria. Es verdad que en los funerales de Gamaliel, el viejo, se hab\u00edan quemado 80 libras de perfumes 75. Pero en este caso, sin apelar a otros de tipo real, tal como el fabuloso de Herodes 76, se trata de algo muy especial y realizado no al estilo de una preparaci\u00f3n funeraria improvisada, como en este caso. Tanto, que se lleg\u00f3 a suponer si no estar\u00eda alterada, por error de alg\u00fan copista, esta cifra. De ser original, expresar\u00eda el postumo homenaje que le quer\u00eda rendir Nicodemo. Y ser\u00eda al tipo del riqu\u00edsimo ung\u00fcento de nardo que, como homenaje, le hab\u00eda tributado Mar\u00eda de Betania (Jua 12:3ss). El cuerpo de Cristo es enterrado \u201cseg\u00fan la costumbre de sepultar entre los jud\u00edos.\u201d Probablemente fue previamente lavado (Hec 9:37), a pesar de la premura del tiempo, pues tal era la costumbre; m\u00e1xime el cuerpo de Cristo, todo \u00e9l con la sangre reseca de los azotes, corona de espinas, salivazos y crucifixi\u00f3n. En la Mishna se da tanta importancia al hecho de \u201clavar\u201d un cad\u00e1ver como al de \u201cungirlo.\u201d 77<br \/>\n\tY lo amortajaron, \u201cenvolvi\u00e9ndolo,\u201d lig\u00e1ndolo (\u03b7\u03b4\u03b7\u03c3\u03b1\u03bd ) con lienzos (\u03bf\u03b8\u03cc\u03bd\u03b5\u03c2 ) y con \u201caromas.\u201d Era la costumbre jud\u00eda.<br \/>\n\tLa finalidad de los aromas &#8211; mirra y \u00e1loe &#8211; no era propiamente para embalsamar. Los jud\u00edos no usaban la t\u00e9cnica egipcia, con extracci\u00f3n de visceras e introducci\u00f3n de productos que lograse la incorrupci\u00f3n y momificaci\u00f3n de los cad\u00e1veres. Los jud\u00edos, con estos aromas funerarios, buscaban alejar el hedor en la descomposici\u00f3n de los cad\u00e1veres y un cierto sentido de reverencia a los mismos.<br \/>\n\tPero el pasaje de Jn, en el que aqu\u00ed se dice con qu\u00e9 fue amortajado, \u201cligado,\u201d plantea una dificultad. Los tres sin\u00f3pticos dicen uniformemente que fue amortajado con un gran lienzo o \u201cs\u00e1bana\u201d (\u03c3\u03b9 &#8216;\u03bd\u03b4\u03bf\u03bd ; Mat 27:59 par.). Pero Jn, al describir la mortaja, usa otra palabra (\u00bfG\u00f3vtov), que fue traducida, ordinariamente, por \u201cfajas\u201d o \u201cvendas.\u201d La Vulgata, en cambio, lo traduce por Unt\u00e9is, \u201clienzos.\u201d Naturalmente, la primera traducci\u00f3n creaba un problema. \u00bfC\u00f3mo identificar una \u201cs\u00e1bana\u201d con \u201cfajas\u201d? El recurso a que algunos autores apelaron para transformar la \u201cs\u00e1bana\u201d en \u201cfajas\u201d no es cient\u00edfico.<br \/>\n\tJn dice aqu\u00ed que Cristo fue amortajado \u201cseg\u00fan es costumbre sepultar entre los jud\u00edos.\u201d Y cuando describe la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, \u00e9ste sale del sepulcro \u201cligados pies y manos con fajas (\u03c7\u03b5\u03b9\u03c1\u03cc\u03c2 ) y el rostro envuelto en un sudario\u201d (Jua 11:44), t\u00e9rmino estricto, el primero, para significar \u201cfajas.\u201d No ya por su divergencia con los sin\u00f3pticos, sino por la misma digervencia consigo mismo, el t\u00e9rmino usado por Jn para indicar esta mortaja de Cristo ha de suponer otro significado. Y \u00e9sta es la soluci\u00f3n a que llev\u00f3 el descubrimiento de un papiro del a\u00f1o 320 d. C. Fue hallado en Egipto, en la antigua Herm\u00f3polis, hoy Asmunein, en el Alto Egipto, y publicado por la John Rylans Library.<br \/>\n\tUn agente administrativo romano llamado Te\u00f3fanes, realizando un viaje, adem\u00e1s de ir registrando minuciosamente todos sus gastos, deja en este papiro anotado su itinerario. Y escribe: \u201cNota del bagaje.\u201d Y pone siete nombres de vestidos y el n\u00famero de cada uno de \u00e9stos en cada clase. Y luego, en la l\u00ednea nueve, escribe: \u201cNota de los othoni\u00f3n,\u201d y entre las prendas que comprende esta secci\u00f3n, pone \u201ccuatro sindonia\u201d 78.<br \/>\n\tDe aqu\u00ed se deduce que el t\u00e9rmino usado por Jn (\u03cc\u03b2\u03bf\u03bd\u03af\u03b1\u03c2 ) es un t\u00e9rmino gen\u00e9rico, \u201clienzo,\u201d del cual es una especie la \u201cs\u00e1bana\u201d (\u03c3\u03b9\u03bd\u03b4\u03bf\u03bd ). \u03a5  no hay la menor contradicci\u00f3n entre los sin\u00f3pticos y Jn. Mientras \u00e9ste se limita a decir que el cuerpo muerto de Cristo fue amortajado con un \u201clienzo,\u201d sin precisar m\u00e1s, los sin\u00f3pticos precisan que este lienzo era una \u201cs\u00e1bana.\u201d<br \/>\n\tLa misma premura del tiempo, que urg\u00eda, pues iba a comenzar muy pronto el d\u00eda 15, la Pascua, al ponerse el sol, explica mejor que se lo hubiese envuelto en una s\u00e1bana, que cubr\u00eda el cuerpo (Mar 14:51.52), que no el entretenerse en fajar delicadamente el cuerpo de Cristo, como lo fue el de L\u00e1zaro.<br \/>\n\tEn la \u201cs\u00e1bana\u201d s\u00f3lo se puso el cuerpo de Cristo, mezclado con aromas; pero su cabeza fue \u201cenvuelta\u201d aparte en un sudario (Jua 20:7; cf. 11:44).<br \/>\n\tCristo fue sepultado en el sepulcro de Jos\u00e9 de Arimatea. Estaba \u201ccerca\u201d del Calvario, y facilitaba cumplir el rito con la urgencia del d\u00eda que comenzaba (v.42). Las familias ricas sol\u00edan poseer sus propios sepulcros y, a veces, en sus propiedades 79. Este estaba en un \u201chuerto\u201d de la propiedad del mismo. Pero no ha de considerarse como un jard\u00edn cultivado, sino conforme al modo r\u00fastico oriental, con algunos \u00e1rboles. Seg\u00fan las leyes jud\u00edas rab\u00ednicas, los sepulcros deb\u00edan estar, por lo menos, a 25 metros de la ciudad 80.<br \/>\n\tConforme a los datos evang\u00e9licos, se ve que el sepulcro de Cristo estaba excavado en la roca; ten\u00eda de entrada un vest\u00edbulo, al igual que otros sepulcros, y seg\u00fan testimonio expreso de San Cirilo de Jerusal\u00e9n, que dice se destruy\u00f3 cuando se levant\u00f3 la iglesia constantiniana 81. En la c\u00e1mara mortuoria hab\u00eda una especie de lecho en el que se pon\u00eda el cad\u00e1ver. Debi\u00f3 de tener unos cuatro metros de largo por unos dos de altura. La entrada era muy baja; era un boquete abierto en la roca y se cerraba con una gran piedra giratoria (golel), empotrada en una ranura82.<br \/>\n\tJn destaca tambi\u00e9n una nota apolog\u00e9tica de este sepulcro: era tallado en la roca y \u201cnuevo, en el que nadie hab\u00eda sido puesto.\u201d No pod\u00eda, pues, ser robado ni haber confusi\u00f3n con otros cad\u00e1veres. De all\u00ed s\u00f3lo pod\u00eda salir Cristo, y resucitado.<\/p>\n<p>  1 Blinzler, Der Process Jesu, Vers. Esp. (1959) P.290-291. &#8211; 2 La Exposici\u00f3n De La \u201cFlagelaci\u00f3n\u201d Y La Escena Burlesca A La Que Pertenece La Coronaci\u00f3n De Espinas Se Hace En El Comentano A Mat 27:26-31. &#8211; 3 Blinzler, Der Prozess Jesu, Vers. Esp. (1959) P.290-291; As\u00ed Tambi\u00e9n \u03a4\u03b7 . \u0396\u03b1\u03b7\u03bd , Das Evang. Nach. Joh.  (1908) P.629; Wlkenhauser, Das Evang. Nach. Joh. (1948) P.270; Strathmann, Das Evang. Nach. Joh. (1955) P.245. &#8211; 4 Blinzler, Der Prozess Jesu, Vers. Esp. (1959) P.291. &#8211; 5 Legatio Ad Caium 38:299-305. &#8211; 6 \u201cNemo Qui Condemnare Potest, Absolvere Non Potest.\u201d  Cf. Ulpianus, Digest.  L, XVIII 37. &#8211; 7 Mollat,L&#8217;evang. S. St.Jean, Enla Saintebibledejerusalem (1953) P.285 Nota D. &#8211; 8 Fil\u00f3n, Leg. Ad Caium 38:299-305. &#8211; 9 Inscripciones De Tiatira, En Corpus Irise, Graec. N.3499:4; 3500:4; Epict. III 4 &#8211; 11 Suet, Tiber. Lili; T\u00e1cito, Ann. V 3ss; VI 25; XIV 63. &#8211; 12 Josefo, De Bello Iud. Ii 9:2-3. &#8211; 13 Josefo, De Bello Iud. Ii 14:8. &#8211; 14 Josefo, Antiq. Xx 6:2. &#8211; 15 Vincent, L&#8217;antonia Et Le Pr\u00e9toire: Rev. Bib. (1933) 111-112. Sobre La Loralizaci\u00f3n De Estos Lugares, Cf. comentario A Mt. H.L. &#8211; 16 Sim\u00f3n-Dorado, Proel, Bibl. N.T. (1947) P.971-972, Y Appendix I P.1027. &#8211; 17 Bonsirven, Textos Rabbiniques.  (1955) N.816.871. &#8211; 18 Fil\u00f3n, Legat. Ad Caium 38:299-305. &#8211; 19 B. Corssen, Zeit. N.T. Wisensch.  (1914) P.338-340; B. Otte, Sedit Pro Tribu-Nali: Rev. Bib. (1953) 53-55; Y, Sobre Todo, I De La Potterie, Jes\u00fas, Ro\u00ed Et Juge D&#8217;apresjn 19:13: B\u00edblica (1960) 217-247. &#8211; 20 Para La Valoraci\u00f3n Jur\u00eddica Del Proceso Romano De Cristo, Cf. M. De Tuya, Del Cen\u00e1culo Al Calvario (1962) P.476-478. &#8211; 21 Comentario A Mat 27:32-50. &#8211; 22 Eusebio, Hist.  Eccl. V 1:44. &#8211; 23 Josefo, De Bello Iud. V 5:2. &#8211; 24jul. Capit., Script.  Hist. Aug. Xx 34. &#8211; 25 Hopfner, Die Judenfrage Bei Griechen Und Romern (1943) P.30. &#8211; 26 Mommsen, Le Droit Penal Romain, Vers. Franc. (1931) Ii P.129-130. &#8211; 27 Leclercq, Art. Bourreau, En Dict. Archeol. Chret. Et Liturg. Ii P.Llhss; El. Digest. 40:20:6 (De Bonis Damnatorum). &#8211; 28 Epist.  I 74. &#8211; 29 Josefo, Antiq. III 7:4; Sobre Las Vestiduras De Los Sacerdotes, Tejidas A Este Estilo, Zebahim B. 88a; Cf. Bonsirven, Textes Rabbiniques.  (1955) N.2073. &#8211; 30 Hist. Eccl. III 11:32. Mg 59:462. &#8211; 31 Mg 74:663. &#8211; 32 Ml 35:1950;1951. &#8211; 33 Mg 14:31. &#8211; 34 Mg 100:1475.1478. &#8211; 35 M. De Tuya, &#8211; 36 Del Cen\u00e1culo. P.536-537 &#8211; 37. Dion. Chartusianus, Opera Omnia XII P.595. &#8211; 38 Terrien, Mere De Dieu Et Mere Des Hommes, Vers. Esp. (1942) I P.150-164. &#8211; 39 M. De Tuya, Valor Mariol\u00f3gico Del Texto Evang\u00e9lico: \u201cMulier, Ecce Filius Tuus\u201d (Jua 19:24-27): La Ciencia Tomista \u00dc955) 204-210. &#8211; 40 Documentos Mor\u00edanos ( Bar 100:1954) N.884. &#8211; 41 M. De Tuya, Valor Mariol\u00f3gico Del Texto Evang\u00e9lico: \u201cMulier, Ecce Filius Tuus\u201d (Jua 19:24-27): La Ciencia Tomista (1955) 210-223; Cf. Leal, Sentido Literal Mariol\u00f3gico De Jua 19:24-27 : Estudios B\u00edblicos (1952) 304-319. &#8211; 42 M. De Tuya, \u00bfC\u00f3mo Est\u00e1n Los Hombres Representados En La Persona De Jn? Cf. A.C. En \u201cLa Ciencia Tomista\u201d (1955) 220-223. &#8211; 42 Para Una Mayor Bibliograf\u00eda Sobre Esto, Cf. M. De Tuya: \u201cMar\u00eda En La Biblia,\u201d En La Enciclopedia Mariana Posconciliar (1975) P.304-308. &#8211; 43 S. Thom., In Evang. Lo. Comm. C.19 Lect. 5 H.L. &#8211; 44 Durand, St. Jean P.494, En Col. Verb. Sal. &#8211; 45 L\u00edber Psalmorum. Cura \u03a1 . \u0399 . \u0392 . (1954) P.128. &#8211; 46 Midrash Sobre Ruth; Cf. Strack-B-, Kommerdar. &#8211; 47 Plaut., Miles Glor.  Iii 2:23; Suet., Vit. 12; Spart., Had. 10; Cf. Rlch, Dict. &#8211; 48 Des Antiquit\u00e9s Romaines Et. Vers. Franc. (1861) P.503. &#8211; 49 Fronck, Streifzuge Durch Die Biblische Flora (1900) P. 105-109. Field, Notes On The. Translation Of The N.T. P.106. &#8211; 50 Rlch, Dict. Des Antiquit. Romaines. Vers. Franc. (1861) P.486 S.V. \u201cPilum\u201d; Daremberg-Sagiio, Dict.  Des Antiq. Grec. Et Rom. T.4:1 P.48i-484. &#8211; 51 Comentario A Mat 27:48.49. &#8211; 52 M. De Tuya, Palabras En El Calvario (1961) P.85. &#8211; 53 Mollat, L&#8217;\u00e9vang. S. St.Jean, En La Sainte Bible De Ferusalem (1953) P.188 Nota F &#8211; 54 A. F. Truyols, Vida De Jesucristo (1954) P.696. &#8211; 55 Or\u00edgenes, In Matth. Seim.40: Mg 13.1793b. &#8211; 56 Sen., Epist. Ci; Isid., V 27. &#8211; 57 Josefo, De Bello Iud. Iv 5:2. &#8211; 58 Felten, Storia Dei Tempi Del \u039d . \u03a4 ., &#8211; 59 Vers. Del Alem. (1932) Ii P.244-245. Josefo, De Bello Iud. Ii 9:2. &#8211; 60 Plauto, Asmar\u00eda 474; Clc., Philipp.  XIII 12; &#8211; 61 Suet, Aug.67. Iustus Lipsius, De Cruce 1.2 C.14: &#8211; 62 \u201cCrurifragium.\u201d Clc., Philipp.  XIII 12. &#8211; 62 Para El \u201cSedile,\u201d Cf. comentario A Mat 27:34.35. &#8211; 63 P\u00edo Xii, Enc\u00edcl.  Hauneth Aquas. &#8211; 64 Denzinger, Ench. Symbolorum N.480. &#8211; 64 A. F. Sava, En Cbq (1954) P.438-443. &#8211; 65 Chaine, Les \u00bfPitres Cathol. (1939) P.213-215. &#8211; 66 Denzinger, Ench.  Simb. N.480; Vost\u00e9, De Passione Et Morte J.-Ch. (1937) P.291-292; I. De La Potterie, La Notion De Temoignage Dans S. Jean: Sac. Pag. Ii 198-199; J. Wlnandy, Le Temoignage Du Sang Et De Veau: Bibl.  Et Vie Chr\u00e9t. (1960) 19-27; S. Th., Sum. Theol. Iii Q.62 A 5: P\u00edo Xii, Mystici Corporis \u00a78. &#8211; 67 Ceuppens, De Profec\u00fcs Messianicis (1953) P.473-477. &#8211; 68 Sukkah Y 55; \u0392 5ib; Cf. Bonsirven, Textes Rabbiniques. (1955) N.997.998. &#8211; 69 Ceuppens, O.C., P.478; Para Otras Interpretaciones, Cf. Benoit, O.C., P.252. &#8211; 70 Jua 3:14ss; Jua 8:28; Jua 12:32; Jua 17:1-5. &#8211; 71 Condamin, Le Sens Messianique De Zac 12:10 : Rech. Se.  Relig. (1908) 52ss. &#8211; 71 Benoit, La Passion Et. (1966) P.255-256. &#8211; 72 Quintil, Dedam. Mal 6:9; Fil\u00f3n, In Place.  10:79:299; Digest. XlI-VIII 24; Sobre Este Personaje Y Lo Referente A La Arqueolog\u00eda Y Legislaci\u00f3n Sobre Las Sepulturas De Los Jud\u00edos, Como Ambiente De La Sepultura De Cristo, Cf. comentario A Mat 27:57-60. &#8211; 73 Siph. Deut. 21:Deu 23:144b, Texto Que Probablemente Reproduce Una Tradici\u00f3n Ta-Na\u00edta; Cf. Sanh. 6:76. &#8211; 74 Braun, En\u201dNou. Rev. Th\u00e9ol\u201d (1939) 1026. &#8211; 75 Talmud, Aboda Zara X 1:1. &#8211; 76 Josefo, Antiq. Xvii 8:3. &#8211; 77 Shabbath 23:5; Cf. Bonsirven, Textes Rabbiniques. (1955) N.700. &#8211; 78 A. Vaccarl,En Misce\u00fcanea B\u00edblica Ubach (1953) P.375-386. &#8211; 79 Felten, Storia Dei Tempi Del \u039d . \u03a4 . (1932) Ii P.245 Nt.18. &#8211; 80 Bonsirven, Textes. N. 1825.1842. &#8211; 81 Mg 33:354. &#8211; 82 Para Una Exposici\u00f3n M\u00e1s Amplia, Cf. M. De T\u00fcya., Del Cen\u00e1culo Al Calvario (1962) P.597-602.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>azot\u00f3.<\/b> Al parecer, Pilato azot\u00f3 a Jes\u00fas como parte de una estrategia suya para dejarlo en libertad (vea los vv. <span class='bible'>Jua 19:4-6<\/span>). Esperaba as\u00ed que los jud\u00edos fueran apaciguados y que la l\u00e1stima ante el sufrimiento de Jes\u00fas despertara en el pueblo el deseo de pedir que lo soltaran (vea <span class='bible'>Luc 23:13-16<\/span>). El azotamiento era un acto horrible y cruel en el que la v\u00edctima era despojada de toda su ropa, atada a un poste y flagelada por varios verdugos, que en este caso fueron soldados turnados entre s\u00ed cada vez que se cansaban de azotar. Para v\u00edctimas que no fueran ciudadanos romanos, el instrumento predilecto era una empu\u00f1adura de madera de la cual colgaban varias tiras de cuero que en la punta ten\u00edan pedazos de metal o hueso. La flagelaci\u00f3n era tan salvaje que muchas v\u00edctimas mor\u00edan. El cuerpo era despedazado o lacerado a tal extremo que hasta m\u00fasculos, venas y huesos pod\u00edan quedar expuestos. Esta clase de azotamiento preced\u00eda con frecuencia a la ejecuci\u00f3n con el fin de debilitar y degradar a la v\u00edctima, a tal punto que en muchos casos le despojaba de toda dignidad humana (<span class='bible'>Isa 53:5<\/span>). Sin embargo, parece que a Pilato se le ocurri\u00f3 esto para despertar simpat\u00eda por Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n habla del juicio de Jes\u00fas ante Pilato. Aunque Pilato aparece aqu\u00ed en cada escena, Jes\u00fas, y la naturaleza de su reino, ocupan el lugar central.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\tCuando los jud\u00edos insist\u00edan en que Pilato soltara a Barrab\u00e1s, les pregunt\u00f3, \u00ab\u00bfQu\u00e9, pues, har\u00e9 de Jes\u00fas, llamado el Cristo? Todos le dijeron: \u00a1Sea crucificado! Y el gobernador les dijo: Pues \u00bfqu\u00e9 mal ha hecho? Pero ellos gritaban a\u00fan m\u00e1s, diciendo: \u00a1Sea crucificado! Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hac\u00eda m\u00e1s alboroto, tom\u00f3 agua y se lav\u00f3 las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo; all\u00e1 vosotros\u00bb (Mat 27:22-24). <\/p>\n<p>\t19:1 As\u00ed que, (viendo que la t\u00e1ctica de soltar a un preso no hab\u00eda resuelto el problema) entonces tom\u00f3 Pilato a Jes\u00fas, y le azot\u00f3. &#8212; Seg\u00fan la ley romana, el azotar hab\u00eda de preceder al crucificar: \u00able entregar\u00e1n a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen\u00bb (Mat 20:19; Luc 18:13). Pero Pilato mand\u00f3 que Jes\u00fas fuera azotado aunque todav\u00eda quisiera soltarle. Lucas dice (23:16 y 22) que Pilato dijo, \u00able soltar\u00e9, pues, despu\u00e9s de castigarle&#8230; le castigar\u00e9, pues, y le soltar\u00e9\u00bb (v\u00e9ase tambi\u00e9n Hch 5:40).<br \/>\n\tPilato todav\u00eda trataba de evadir su responsabilidad de poner en libertad a Jes\u00fas. No quer\u00eda crucificarle pero tampoco quer\u00eda ofender a los jud\u00edos. Al azotar a Jes\u00fas Pilato esperaba que eso fuera suficiente castigo para complacer a los jud\u00edos, porque era un castigo muy cruel que a veces mataba a las v\u00edctimas. \u00abEl azote romano consist\u00eda en un corto mango de madera al que estaban atadas varias correas con los extremos provistos con trozos de plomo o bronce y pedazos de hueso muy aguzados. Los azotes se dejaban caer especialmente sobre la espalda de la v\u00edctima, que estaba desnuda y encorvada. Generalmente se empleaban dos hombres para administrar este castigo, uno azotando desde un lado, otro desde el lado opuesto, con el resultado de que a veces la carne era lacerada a tal punto que quedaban a la vista venas y arterias interiores y a veces aun las entra\u00f1as y los \u00f3rganos internos aparec\u00edan por entre las cortaduras\u00bb (GH). Este acto era ilegal, pues no se hab\u00eda establecido la culpa de Jes\u00fas; seg\u00fan el veredicto de Pilato mismo (18:38), azotaron a un hombre inocente.<br \/>\n\t\u00abMas \u00e9l herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre \u00e9l, y por su llaga fuimos nosotros curados\u00bb (Isa 53:5; \u00abpor cuya herida fuisteis sanados\u00bb, 1Pe 2:24).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>JES\u00daS Y PILATO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 18:28-19:16<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Luego llevaron a Jes\u00fas de Caif\u00e1s al cuartel general del gobernador. Era de madrugada, y ellos mismos no entraron en el edificio para no contaminarse; quer\u00edan evitar el contagio de cosas inmundas porque estaban manteniendo la pureza ritual para poder comer la pascua.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed es que Pilato sali\u00f3 a recibirlos y les dijo:<br \/>-\u00bfQu\u00e9 acusaci\u00f3n tra\u00e9is contra este hombre?<\/em><\/p>\n<p><em>-Si no fuera un criminal no te Le entregar\u00edamos -le contestaron; y \u00e9l les dijo:<br \/>-Llev\u00e1osle vosotros, y juzgadle seg\u00fan vuestras leyes.<\/em><\/p>\n<p><em>Los jud\u00edos le dijeron a Pilato:<br \/>A nosotros no se nos permite ajusticiar a nadie.<\/em><\/p>\n<p><em>Eso era el cumplimiento de lo que hab\u00eda dicho Jes\u00fas dando a entender c\u00f3mo iba a morir.<br \/>Entonces Pilato volvi\u00f3 a entrar a su cuartel general, llam\u00f3 a Jes\u00fas y Le pregunt\u00f3:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfEres T\u00fa el \u00abRey de los Jud\u00edos\u00bb?<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>-\u00bfDices eso -le pregunt\u00f3 a Su vez Jes\u00fas- porque lo has descubierto por ti mismo, o porque te lo han dicho otros de M\u00ed?<br \/>-\u00bfEs que soy yo jud\u00edo? -sigui\u00f3 diciendo Pilato-. Tus propios compatriotas y los principales sacerdotes son los que Te han entregado a m\u00ed. \u00bfQu\u00e9 es lo que has hecho?<br \/>-Mi Reino -le contest\u00f3 Jes\u00fas- no es de este mundo. Si lo fuera, mis s\u00fabditos habr\u00edan peleado para impedir que fuera entregado a los jud\u00edos. Eso prueba que mi Reino no tiene aqu\u00ed su base.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfEntonces, eres Rey? -le pregunt\u00f3 Pilato.<\/em><\/p>\n<p><em>-T\u00fa eres el que dices que Yo soy Rey -le contest\u00f3 Jes\u00fas-. Para lo que fue necesario que Yo naciera y viniera a este mundo fue para dar testimonio de la verdad. Todos los que est\u00e1n de parte de la verdad Me escuchan.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Y qu\u00e9 es la verdad! -le respondi\u00f3 Pilato.<\/em><\/p>\n<p><em>E inmediatamente sali\u00f3 otra vez adonde estaba los jud\u00edos y les dijo:<br \/>-Yo no Le encuentro ning\u00fan delito. Ten\u00e9is costumbre de que os suelte a uno para la Pascua. \u00bfQuer\u00e9is que os suelte al \u00abRey de los Jud\u00edos\u00bb?<br \/>-\u00a1No a \u00c9ste -se pusieron a gritar-, sino a Barrab\u00e1s!<\/em><\/p>\n<p><em>Barrab\u00e1s era un bandolero.<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces Pilato se hizo cargo de Jes\u00fas y mand\u00f3 que Le azotaran. Los soldados trenzaron una corona de espinas, y Se la pusieron en la cabeza; y Le pusieron una t\u00fanica p\u00farpura, y se pusieron a acerc\u00e1rsele diciendo:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Salve, \u00abRey de los Jud\u00edos\u00bb!<br \/>Y se liaron a darle de bofetadas.<br \/>Pilato sali\u00f3 otra vez a decirles:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Mirad! Os Le vuelvo a sacar porque quiero que sep\u00e1is que yo no Le encuentro ning\u00fan delito.<br \/>Y entonces sali\u00f3 Jes\u00fas, con la corona de espinas y la t\u00fanica p\u00farpura puestas. Y Pilato les dijo:<br \/>-\u00a1Ah\u00ed ten\u00e9is al Hombre!<br \/>Pero, cuando Le vieron los principales sacerdotes y los agentes, se pusieron a gritar:<br \/>-\u00a1Crucif\u00edcale! \u00a1Crucif\u00edcale!<br \/>-\u00a1Llev\u00e1osle vosotros y cr\u00facifccadle! \u00a1A m\u00ed no me parece culpable de nada!<br \/>-Nosotros tenemos una ley seg\u00fan la cual debe morir, porque pretende ser Hijo de Dios -le contestaron los jud\u00edos; y Pilato todav\u00eda se alarm\u00f3 m\u00e1s cuando lo oy\u00f3. Entonces volvi\u00f3 a entrar en su cuartel general.<br \/>-\u00bfDe d\u00f3nde eres? -Le pregunt\u00f3 a Jes\u00fas.<br \/>Jes\u00fas no le contest\u00f3. Pilato entonces Le dijo:<br \/>-\u00bfTe niegas a responderme? \u00bfEs que no sabes que tengo autoridad para soltarte o para crucificarte?<br \/>Jes\u00fas entonces le respondi\u00f3:<br \/>-No tendr\u00edas absolutamente ninguna autoridad sobre M\u00ed si no se te hubiera dado de Arriba. Por eso, el que Me entreg\u00f3 a ti es culpable de un mayor pecado.<br \/>Desde ese momento Pilato trat\u00f3 de dejarle en libertad por todos los medios; pero los jud\u00edos no dejaban de gritar:<br \/>-\u00a1Si sueltas a \u00c9ste, no eres amigo del C\u00e9sar! \u00a1Cualquiera que se proclama rey se pone en contra del C\u00e9sar!<br \/>Al o\u00edr eso, volvi\u00f3 a sacar a Jes\u00fas, y se sent\u00f3 en el sill\u00f3n de juez en el lugar que se llama el Enlosado (en hebreo, Gabat\u00e1). Era la v\u00edspera de la Pascua, como al mediod\u00eda. Y Pilato les dijo a los jud\u00edos:<br \/>-\u00a1Aqu\u00ed ten\u00e9is a vuestro \u00abRey\u00bb!<br \/>-\u00a1Fuera, fuera! \u00a1Crucif\u00edcale! -siguieron gritando.<br \/>-\u00bfQuer\u00e9is que crucifique a vuestro \u00abRey\u00bb? -dijo Pilato.<br \/>Y los principales sacerdotes contestaron:<br \/>-\u00a1No tenemos m\u00e1s rey que el C\u00e9sar!<br \/>Entonces Pilato entreg\u00f3 a Jes\u00fas para que Le crucificaran.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Este es el relato m\u00e1s dram\u00e1tico del juicio de Jes\u00fas que tenemos en el Nuevo Testamento, y el dividirlo en peque\u00f1as secciones habr\u00eda sido perder el drama. Tiene que leerse en conjunto; pero requerir\u00e1 despu\u00e9s varios d\u00edas el estudiarlo. El drama de este pasaje viene dado por el choque y la interacci\u00f3n de las personalidades. Por tanto, ser\u00e1 mejor estudiarlo, no secci\u00f3n por secci\u00f3n, sino siguiendo a los personajes que intervienen en \u00e9l.<br \/>Empezaremos por <em>los jud\u00edos. <\/em>En el tiempo de Jes\u00fas los jud\u00edos estaban sometidos a los Romanos, que les conced\u00edan una cierta medida de autogobierno pero no les permit\u00edan dictar ni ejecutar sentencias de muerte. El <em>ius gladii, <\/em>como se llamaba en lat\u00edn, <em>el derecho de la espada, <\/em>era atribuci\u00f3n exclusiva de los Romanos.<\/p>\n<p><em>EL Talmud, <\/em>la gran enciclopedia tradicional del juda\u00edsmo, informa: \u00abCuarenta a\u00f1os antes de la destrucci\u00f3n del templo, se priv\u00f3 a Israel del derecho a juzgar en materias de vida o muerte.\u00bb El primer gobernador romano de Palestina se llamaba Coponio, y Josefo, refiri\u00e9ndose a su nombramiento como gobernador, dice que fue enviado como procurador \u00abhaciendo que el poder de vida o muerte estuviera en manos del C\u00e9sar\u00bb (Josefo, <em>La guerra de los jud\u00edos, 2, 8, 1). <\/em>Josefo habla tambi\u00e9n de un cierto sacerdote llamado Anano, que decidi\u00f3 ejecutar a algunos de sus enemigos. Los jud\u00edos m\u00e1s prudentes protestaron contra aquella sentencia sobre la base de que no ten\u00eda derecho ni a dictarla ni a ejecutarla. A Anano no se le permiti\u00f3 llevar a cabo su decisi\u00f3n, y fue depuesto de su cargo por s\u00f3lo haber pensado hacer aquello (Josefo, <em>Antig\u00fcedades de los jud\u00edos, 20, <\/em>9, 1). Es verdad que algunas veces, como en el caso de Esteban, los jud\u00edos se tomaban la ley en sus propias manos; pero, legalmente, no ten\u00edan derecho a infligir la pena capital. Por eso tuvieron que traer a Jes\u00fas a Pilato, para que Le condenara legalmente a muerte y Le mandara crucificar.<\/p>\n<p>Si los jud\u00edos hubieran podido ejecutar la sentencia de muerte, habr\u00eda sido mediante lapidaci\u00f3n. La Ley establec\u00eda: \u00abEl que blasfemare el nombre del Se\u00f1or, ha de ser muerto; toda la congregaci\u00f3n le apedrear\u00e1\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Lv 24:16<\/span><em> ). <\/em>En ese caso, los testigos cuya palabra hab\u00eda probado el crimen ten\u00edan que tirar las primeras piedras: \u00abLa mano de los testigos caer\u00e1 primero sobre \u00e9l para matarle, y despu\u00e9s la mano de todo el pueblo\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Dt 17:7<\/span><em> ). <\/em>Ese es el detalle del vers\u00edculo 32, que dice que todo aquello estaba pasando as\u00ed para que se cumpliera lo que hab\u00eda dicho Jes\u00fas refiri\u00e9ndose a la clase de muerte que habr\u00eda de sufrir. Hab\u00eda dicho que, cuando fuera <em>elevado, <\/em>es decir, <em>crucificado, <\/em>atraer\u00eda a S\u00ed a toda la humanidad <em>(<\/em><span class='bible'>Jn 12:32<\/span><em> ). Si <\/em>hab\u00eda de cumplirse la profec\u00eda de Jes\u00fas, ten\u00eda que ser <em>crucificado, <\/em>no <em>apedreado; y por <\/em>tanto, aun aparte del hecho de que la ley romana no permit\u00eda que los jud\u00edos ejecutaran la sentencia de muerte, Jes\u00fas ten\u00eda que recibir la muerte romana, porque ten\u00eda que <em>ser elevado.<\/em><\/p>\n<p>Los jud\u00edos, de principio a fin, estaban procurando* usar a Pilato para sus fines. No pod\u00edan matar a Jes\u00fas por s\u00ed mismos, as\u00ed es que determinaron que los Romanos les hicieran ese servicio.<\/p>\n<p><strong><u>JES\u00daS Y PILATO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 18:28 &#8211; 19:16<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Pero a\u00fan quedan otras cosas interesantes acerca de los jud\u00edos.<br \/>(i) Empezaron por odiar a Jes\u00fas, pero acabaron en una histeria de odio, aullando como lobos y con los rostros contorsionados por la amargura: \u00ab\u00a1Crucif\u00edcale, crucif\u00edcale!\u00bb Por \u00faltimo alcanzaron tal locura de odio que eran impermeables a todo razonamiento, y a la piedad, y hasta a los m\u00e1s elementales derechos humanos. Nada de este mundo deforma el juicio tanto como el odio. Una vez que una persona sucumbe al odio, ya no puede pensar ni ver ni escuchar nada sin distorsiones. El odio es una cosa terrible porque trastorna los sentidos y el sentido y el sentimiento.<\/p>\n<\/p>\n<p>(ii) El odio de los jud\u00edos les hizo perder todo sentido de proporci\u00f3n. Estaban tan pendientes de la pureza ceremonial y ritual que se negaban a entrar en el cuartel general de Pilato; y sin embargo estaban haciendo todo lo posible para crucificar al Hijo de Dios. Para comer la pascua, un jud\u00edo ten\u00eda que estar ceremonialmente limpio. Ahora bien: si hubieran entrado en el cuartel general de Pilato, habr\u00edan contra\u00eddo impureza en dos sentidos.<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Primero, la ley de los escribas dec\u00eda: \u00abLas moradas de los gentiles son inmundas.\u00bb<\/p>\n<p>(b) Segundo, la Pascua era la fiesta de los panes sin levadura. Una parte de la preparaci\u00f3n para la Pascua consist\u00eda en una b\u00fasqueda y limpieza ceremoniosa de todo resto de levadura o de pan leudado por todos los rincones de la casa, porque era el s\u00edmbolo de la maldad. Entrar en el cuartel general de Pilato habr\u00eda supuesto entrar en un lugar en el que no se habr\u00eda hecho eso ni se mantendr\u00eda esa limpieza, as\u00ed que habr\u00eda restos de levadura; y el entrar en un lugar as\u00ed cuando se estaban preparando para comer la pascua era arriesgarse a quedar contaminados. Pero, aunque los jud\u00edos hubieran entrado en una casa gentil en la que hubiera levadura, el contagio les habr\u00eda durado s\u00f3lo hasta la tarde, y entonces habr\u00edan tenido que darse un ba\u00f1o ceremonial para quedar limpios otra vez.<br \/>Fijaos lo que estaban haciendo los jud\u00edos: estaban cumpliendo meticulosamente los detalles de la ley ceremonial y, al mismo tiempo, estaban empujando hacia la Cruz al Hijo de Dios. Eso es algo de lo que somos capaces los humanos. Muchos miembros de iglesia hacen un mundo de frusler\u00edas, pero quebrantan la ley del amor, y del perd\u00f3n, y del servicio todos los d\u00edas. Hasta hay muchas iglesias en las que los detalles de las vestiduras, los tapetes, los candelabros y los adornos est\u00e1n relucientes, pero el esp\u00edritu de amor y la verdadera comuni\u00f3n no brillan m\u00e1s que por su ausencia. Entre las cosas m\u00e1s tr\u00e1gicas del mundo est\u00e1 c\u00f3mo se pueden perder el sentido de la proporci\u00f3n y la habilidad de poner lo primero en primer lugar.<br \/>(ii) Los jud\u00edos no dudaban en tergiversar sus acusaciones a Jes\u00fas. En su interrogatorio privado ya hab\u00edan llegado a la conclusi\u00f3n, si es que no hab\u00edan partido ya de ella, de que Jes\u00fas era culpable de blasfemia <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 26:65<\/span><em> ). <\/em>Sab\u00edan muy bien que Pilato no tomar\u00eda en consideraci\u00f3n una acusaci\u00f3n as\u00ed, y que dir\u00eda que sus disputas religiosas se las pod\u00edan resolver solos sin molestarle a \u00e9l. A s\u00ed que los cargos que presentaron los jud\u00edos contra Jes\u00fas fueron de rebeli\u00f3n y de insurrecci\u00f3n pol\u00edtica. Acusaron a Jes\u00fas de querer proclamarse rey, aunque sab\u00edan muy bien que aquello era una mentira. El odio es una cosa terrible, y no duda en tergiversar la verdad.<\/p>\n<p>(iv) Para lograr la muerte de Jes\u00fas, los jud\u00edos negaron todos sus principios. Llegaron hasta el colmo cuando dijeron: \u00bb \u00a1No tenemos m\u00e1s rey que el C\u00e9sar!\u00bb Samuel le hab\u00eda dicho al pueblo de Israel que Dios era su \u00fanico Rey (<span class=''>1S 12:12<\/span> ). Cuando le ofrecieron la corona a Gede\u00f3n, contest\u00f3: \u00abNi yo ser\u00e9 el que os gobierne, ni mi hijo; el Se\u00f1or ser\u00e1 el \u00fanico que os gobernar\u00e1\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Jue 8<\/span><span class=''>:23<\/span><em> ). <\/em>Cuando los Romanos llegaron por primera vez a Palestina, tomaron un censo para organizar los impuestos que tendr\u00edan que pagar como pueblo sometido; y se produjo la rebeli\u00f3n m\u00e1s sangrienta, porque los jud\u00edos insist\u00edan en que Dios era su \u00fanico Rey, y a \u00c9l ser\u00eda al \u00fanico que pagar\u00edan tributo.<\/p>\n<p>Cuando el l\u00edder jud\u00edo proclam\u00f3 ante Pilato: \u00ab\u00a1No tenemos m\u00e1s rey que el C\u00e9sar!\u00bb fue la m\u00e1s alucinante <em>volte face <\/em>de la Historia. El solo o\u00edrlo debe de haber dejado a Pilato sin aliento, y seguramente se los quedar\u00eda mirando medio alucinado y medio divertido. Los jud\u00edos estaban dispuestos a renegar de todos sus principios con tal de eliminar a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Es un cuadro horrible. El odio de los jud\u00edos los convirti\u00f3 en una enloquecida chusma de fan\u00e1ticos y fren\u00e9ticos vociferadores y fren\u00e9ticos. En su odio olvidaron toda misericordia, todo sentido de proporci\u00f3n, toda justicia, todos sus principios, hasta a Dios. Nunca en toda la Historia de la humanidad se mostr\u00f3 m\u00e1s claramente la locura del odio.<\/p>\n<p><strong><u>JES\u00daS Y PILATO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 18:28 &#8211; 19:16<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Ahora nos volvemos hacia la segunda personalidad de esta historia: <em>Pilato. <\/em>Durante todo el juicio su conducta es, por decir lo menos, incomprensible. Est\u00e1 suficientemente claro, no pod\u00eda estarlo m\u00e1s, que Pilato sab\u00eda que las acusaciones de los jud\u00edos eran una serie de mentiras, y que Jes\u00fas era totalmente inocente. Le dej\u00f3 profundamente impresionado, y no quer\u00eda condenarle a muerte -y, sin embargo, eso fue lo que hizo. En primer lugar trat\u00f3 de sacudirse aquel caso; luego, intent\u00f3 dejar en libertad a Jes\u00fas sobre la base de que se sol\u00eda soltar a un preso para la Pascua; y despu\u00e9s, trat\u00f3 de satisfacer el deseo de venganza de los jud\u00edos mandando azotar a Jes\u00fas; por \u00faltimo, hizo una \u00faltima apelaci\u00f3n. Pero el caso es que rehus\u00f3 en absoluto mantenerse firme y decirles a los jud\u00edos que no quer\u00eda saber nada de sus asesinas maquinaciones. Nunca podremos empezar a entender a Pilato a menos que conozcamos su historia, que podemos reconstruir en parte por los escritos de Josefo y en parte por los de Fil\u00f3n.<\/p>\n<p>Para entender el papel que represent\u00f3 Pilato en este drama tenemos que retroceder considerablemente en el tiempo. Para empezar, \u00bfqu\u00e9 pintaba un gobernador romano en Judasa?<br \/>El a\u00f1o 4 a C. muri\u00f3 Herodes el Grande, que hab\u00eda reinado sobre toda Palestina. A pesar de sus muchas faltas fue, en muchos sentidos, un buen rey, y consigui\u00f3 llevarse bien con los Romanos. En su testamento dividi\u00f3 su reino entre tres de sus hijos, dejando a Antipas Galilea y Perea; a Felipe Batanea, Auranitis y Traconitis, las salvajes y casi despobladas regiones del Nordeste, y a Arquelao, que entonces no ten\u00eda m\u00e1s que dieciocho a\u00f1os, Idumea, Judasa y Samaria. Los Romanos aprobaron y ratificaron esta divisi\u00f3n.<br \/>Antipas y Felipe gobernaron pac\u00edficamente y bien; pero Arquelao gobern\u00f3 con tales extorsiones y tiran\u00eda que los mismos jud\u00edos pidieron a Roma que le quitara y les mandara un gobernador. Lo m\u00e1s probable es que esperaran que se los incorporara a la gran provincia de Siria; y, si hubiera sido as\u00ed, la provincia era tan extensa que se les habr\u00eda permitido seguir m\u00e1s o menos como estaban. Todas las provincias romanas se divid\u00edan en dos clases: las que requer\u00edan tropas estacionadas estaban bajo el control directo del emperador y eran provincias imperiales; y las que no requer\u00edan tropas y eran pac\u00edficas y f\u00e1ciles de gobernar depend\u00edan directamente del senado y se llamaban provincias senatoriales.<br \/>Palestina era, sin duda, una tierra conflictiva; necesitaba tropas, y por tanto estaba bajo el control directo del emperador. Las provincias realmente grandes las gobernaba un proconsul o un legado, como en el caso de Siria; las m\u00e1s peque\u00f1as, o de segunda clase, las gobernaba un procurador, que ten\u00eda a su cargo la administraci\u00f3n militar y judicial de la provincia. Visitaba todos los lugares de la provincia por lo menos una vez al a\u00f1o, y escuchaba los casos y las queSantiago Supervisaba el cobro de los impuestos, pero no ten\u00eda autoridad para aumentarlos. Cobraba del tesoro, y ten\u00eda estrictamente prohibido aceptar ya fueran regalos o sobornos; y, si se exced\u00eda en el cumplimiento de sus deberes, los habitantes de su provincia ten\u00edan derecho a informar al emperador.<br \/>Fue un procurador el que nombr\u00f3 Augusto para llevar los asuntos de Palestina, y el primero se instal\u00f3 en el a\u00f1o 6 d C. Pilato fue instalado en el a\u00f1o 26 d C., y sigui\u00f3 en el puesto hasta el a\u00f1o 35 d C. Palestina era una provincia peliaguda, que requer\u00eda una mano firme y sabia. No conocemos la historia anterior de Pilato, pero suponemos que tendr\u00eda reputaci\u00f3n de buen administrador para ser elegido para la posici\u00f3n responsable de gobernador de Palestina. Hab\u00eda que mantenerla en orden; porque, como se ve por una simple ojeada al mapa, era el puente entre Egipto y Siria.<br \/>Pero Pilato fue un fracaso como gobernador. Pareci\u00f3 empezar con un desprecio ol\u00edmpico y una total falta de simpat\u00eda hacia los jud\u00edos. Tres famosos, o infames, incidentes marcaron su carrera.<\/p>\n<\/p>\n<p>El primero tuvo lugar en su primera visita a Jerusal\u00e9n. Jerusal\u00e9n no era la capital de la provincia, sino Cesarea, donde estaban la sede del gobierno y el cuartel general; pero el procurador visitaba Jerusal\u00e9n con frecuencia y, cuando lo hac\u00eda, se quedaba en el antiguo palacio de Herodes en la parte Oeste de la ciudad. Cuando ven\u00eda a Jerusal\u00e9n, siempre se tra\u00eda un destacamento de soldados, que ten\u00edan sus banderas, en la parte m\u00e1s alta de las cuales hab\u00eda un peque\u00f1o busto de metal del emperador del momento. Al emperador se le consideraba un dios; y, para los jud\u00edos, aquel peque\u00f1o busto de las banderas era la imagen de un \u00eddolo.<br \/>Todos los gobernadores Romanos anteriores, por respeto a los escr\u00fapulos religiosos de los jud\u00edos, hab\u00edan quitado los bustos antes de entrar en Jerusal\u00e9n; pero Pilato se neg\u00f3. Los jud\u00edos se lo pidieron insistentemente. Pilato se mantuvo firme en la negativa; no iba a ser indulgente con las supersticiones de los jud\u00edos. Se volvi\u00f3 a Cesarea. Los jud\u00edos le siguieron durante cinco d\u00edas. Eran humildes, pero insistentes en sus peticiones. Por \u00faltimo, Pilato les dijo que los recibir\u00eda en el anfiteatro. Los rode\u00f3 de soldados armados, y los inform\u00f3 de que, si no retiraban sus peticiones, los matar\u00eda all\u00ed inmediatamente. Los jud\u00edos descubrieron los cuellos e invitaron a los soldados a matarlos. Ni aun Pilato pod\u00eda masacrar a hombres indefensos. Se dio por vencido y se vio obligado a quitar las im\u00e1genes de las banderas en lo sucesivo. As\u00ed empez\u00f3 Pilato, y fue un mal principio.<br \/>El segundo incidente fue el siguiente. El servicio de agua era insuficiente en Jerusal\u00e9n. Pilato decidi\u00f3 construir un nuevo acueducto. \u00bfDe d\u00f3nde pod\u00eda sacar el dinero? Saque\u00f3 el tesoro del templo, que era riqu\u00edsimo. No es probable que se incautara del dinero de los sacrificios y dem\u00e1s servicios del templo. Lo m\u00e1s probable es que tomara el dinero que se llamaba <em>korb\u00e1n, <\/em>que proced\u00eda de fuentes que hac\u00edan imposible el que se usara para fines sagrados. El acueducto era una primera necesidad; se trataba de un proyecto grande y digno; el servicio de agua mejorar\u00eda considerablemente; incluso el funcionamiento del templo, que necesitaba limpiar los restos de tantos sacrificios.<\/p>\n<p>Pero el pueblo se lo tom\u00f3 a mal; hubo levantamientos en todas las calles. Pilato hizo que sus soldados se mezclaran con la multitud vestidos de paisanos, con las armas escondidas y, a una se\u00f1al convenida, atacaron al gent\u00edo y se liaron a palos y a pu\u00f1aladas con la gente, matando a muchos. Una vez m\u00e1s Pilato puso en contra suya a todo el pueblo, y estuvo en peligro de que le denunciaran al emperador.<br \/>El tercer episodio a\u00fan result\u00f3 peor para Pilato que los anteriores. Como ya hemos visto, cuando estaba en Jerusal\u00e9n se alojaba en el antiguo palacio de Herodes. Mand\u00f3 hacer algunos escudos con el nombre del emperador Tiberio, que eran los que se llamaban escudos votivos, es decir, dedicados a la memoria y en honor del emperador. Ahora bien: el emperador era considerado por los Romanos como un dios, as\u00ed que ah\u00ed estaba el nombre de un dios extra\u00f1o inscrito y desplegado para que se le dieran honores en la santa ciudad. La gente se enfureci\u00f3; los m\u00e1s nobles, hasta sus m\u00e1s \u00edntimos colaboradores jud\u00edos, le pidieron a Pilato que los quitara, pero se neg\u00f3. Esta vez los jud\u00edos le denunciaron al emperador Tiberio, lo que le cost\u00f3 a Pilato el puesto.<br \/>Hace al caso c\u00f3mo termin\u00f3 Pilato. Este \u00faltimo incidente sucedi\u00f3 despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas, en el a\u00f1o 35 d C. Hubo una revuelta en Samaria. No fue nada muy serio, peto Pilato lo aplast\u00f3 con una crueldad feroz y con abundancia de ejecuciones. Los samaritanos estaban considerados como leales s\u00fabditos de Roma, e intervino el legado de Siria. Tiberio mand\u00f3 llamar a Roma a Pilato; pero, cuando estaba de camino, muri\u00f3 Tiberio. Por lo que sabemos, Pilato nunca se present\u00f3 a juicio; y, desde ese momento, desaparece de la historia.<br \/>Est\u00e1 claro por qu\u00e9 Pilato actu\u00f3 en el juicio de Jes\u00fas de aquella manera. Los jud\u00edos le chantajearon para que crucificara a Jes\u00fas. Le dijeron: \u00ab\u00a1T\u00fa no eres amigo del c\u00e9sar si sueltas a este Hombre!\u00bb Lo que equival\u00eda a decirle: \u00abTu hoja de servicio no est\u00e1 muy limpia; ya te hemos denunciado una vez; si no nos haces caso, informaremos otra vez al emperador y te costar\u00e1 el puesto.\u00bb Aquel d\u00eda en Jerusal\u00e9n, el pasado de Pilato le alcanz\u00f3 y desafi\u00f3. Le chantajearon para que consintiera en la muerte de Cristo porque sus errores anteriores le hab\u00edan colocado en una posici\u00f3n de inferioridad, imposibilit\u00e1ndole para enfrentarse con los jud\u00edos y mantener su puesto. Casi no se puede evitar el sentir pena por \u00e9l. Quer\u00eda hacer justicia, pero no tuvo valor para enfrentarse con los jud\u00edos. Mand\u00f3 crucificar a Jes\u00fas para conservar su posici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><u>JES\u00daS Y PILATO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 18:28 &#8211; 19:16<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Hemos visto la historia de Pilato; veamos ahora su comportamiento durante el proceso de Jes\u00fas. Pilato no quer\u00eda condenar a Jes\u00fas, porque sab\u00eda que era inocente; pero se vio enredado en la mara\u00f1a de su pasado.<br \/>(i) Pilato empez\u00f3 tratando de echarle encima la responsabilidad a alguna otra persona. Les dijo a los jud\u00edos: \u00abLlevaos a este Hombre y juzgadle seg\u00fan vuestras leyes.\u00bb Trat\u00f3 de evadir la responsabilidad de encararse con Jes\u00fas; pero eso es precisamente lo que nadie puede hacer. Nadie puede tratar con Jes\u00fas por nosotros; es algo que tenemos que hacer personalmente cada uno por s\u00ed mismo.<br \/>(ii) Pilato pas\u00f3 a tratar de encontrar la salida del embrollo en que se encontraba. Propuso resolver la cuesti\u00f3n de Jes\u00fas aplic\u00e1ndole la costumbre de soltar a un preso para la Pascua. De esa manera se librar\u00eda de tratar directamente con Jes\u00fas; pero, dig\u00e1moslo otra vez, precisamente eso es lo que nadie puede hacer. No hay escape de una decisi\u00f3n personal con respecto a Jes\u00fas; tenemos que decidir cada uno lo que vamos a hacer con \u00c9l, si rechazarle o aceptarle.<br \/>(iii) Pilato entonces pas\u00f3 a ver la manera de hacer una decisi\u00f3n final. Mand\u00f3 que le dieran una paliza a Jes\u00fas. Sin duda pensaba que aquello satisfar\u00eda, o al menos reducir\u00eda la virulencia de la hostilidad jud\u00eda. Pens\u00f3 que as\u00ed se evitar\u00eda el dictar sentencia de crucifixi\u00f3n. Pero, otra vez, eso es lo que no se puede hacer con Jes\u00fas. Nadie puede llegar a un compromiso con Jes\u00fas; no se puede servir a dos se\u00f1ores. O estamos por Jes\u00fas, o en contra de \u00c9l.<br \/>(iv) Pilato entonces pas\u00f3 a intentar apelar a los sentimientos: hizo que sacaran a Jes\u00fas, destrozado por la paliza, para que la gente Le viera. Y les pregunt\u00f3 a los manifestantes: \u00ab\u00bfQuer\u00e9is que crucifique a vuestro \u00abRey\u00bb ?\u00bb Trataba de inclinar la balanza apelando a la emoci\u00f3n y a la piedad. Pero nadie puede esperar que el apelar a otros le ahorre el tener que hacer su propia decisi\u00f3n personal; era a Pilato al que correspond\u00eda hacer aquella decisi\u00f3n. Nadie puede evitar su propio veredicto personal y su propia decisi\u00f3n personal sobre Jes\u00fas.<br \/>Por \u00faltimo, Pilato reconoci\u00f3 su derrota. Entreg\u00f3 a Jes\u00fas a la voluntad de la chusma porque no tuvo valor para hacer la decisi\u00f3n justa y asumir su responsabilidad.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan quedan facetas laterales del car\u00e1cter de Pilato.<\/p>\n<p>(i) Hay una insinuaci\u00f3n de una actitud inveterada de desprecio en Pilato. Le pregunt\u00f3 a Jes\u00fas si era verdad que era Rey. Jes\u00fas le contest\u00f3 pregunt\u00e1ndole a Su vez si Se lo preguntaba sobre la base de lo que \u00e9l mismo hab\u00eda descubierto, o por la informaci\u00f3n indirecta que hubiera recibido. La respuesta de Pilato fue: \u00ab\u00bfEs que soy yo jud\u00edo? \u00bfC\u00f3mo puedes esperar que yo sepa nada de las cuestiones jud\u00edas?\u00bb En resumidas cuentas: que era demasiado orgulloso para involucrarse en lo que consideraba disputas y supersticiones jud\u00edas. Y ese orgullo era precisamente lo que le hac\u00eda ser un mal gobernador. Nadie puede gobernar a un pueblo neg\u00e1ndose a hacer el menor esfuerzo por comprenderlo y por penetrar en sus pensamientos y sentimientos.<br \/>(ii) Hay una especie de curiosidad supersticiosa en Pilato. Quer\u00eda saber de d\u00f3nde proced\u00eda Jes\u00fas -y se refer\u00eda, sin duda, a algo distinto de Su lugar de nacimiento. Cuando oy\u00f3 decir a los jud\u00edos que Jes\u00fas pretend\u00eda ser el Hijo de Dios, a\u00fan se sinti\u00f3 m\u00e1s inquieto, temiendo que aquello pudiera encerrar alg\u00fan misterio. Pilato era supersticioso, que es lo que es mucha gente que presume de ser, o de no ser, religiosa. Ten\u00eda miedo de llegar a una decisi\u00f3n a favor de Jes\u00fas a causa de los jud\u00edos; pero tambi\u00e9n ten\u00eda miedo de hacer ninguna decisi\u00f3n en contra de \u00c9l porque ten\u00eda la vaga sospecha de que Dios pudiera estar de alguna manera en aquel asunto.<br \/>(iii) Pero hab\u00eda un anhelo indecible en el coraz\u00f3n de Pilato. Cuando Jes\u00fas le dijo que hab\u00eda venido para dar testimonio de la verdad, la respuesta, o m\u00e1s bien pregunta, de Pilato fue: \u00ab\u00bfY d\u00f3nde est\u00e1 la verdad?\u00bb Hay muchas maneras de hacer esa pregunta. Puede hacerse con cinismo y como en broma. Bacon inmortaliz\u00f3 la respuesta de Pilato cuando escribi\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es la verdad?, pregunt\u00f3 en broma Pilato; y no esper\u00f3 la respuesta.\u00bb Pero no fue con cinismo como Pilato hizo la pregunta; ni como si no le importara. Aqu\u00ed estaba el punto d\u00e9bil de su armadura. Lo pregunt\u00f3 anhelante y fatigosamente.<br \/>Pilato, seg\u00fan el est\u00e1ndar del mundo, era un hombre con \u00e9xito. Hab\u00eda llegado casi a la cima de su escalaf\u00f3n diplom\u00e1tico; era gobernador de toda una provincia; pero hab\u00eda algo que echaba de menos. All\u00ed, en presencia de aquel sencillo, inquietante, odiado Galileo, Pilato se dio cuenta de que la verdad segu\u00eda siendo un misterio para \u00e9l&#8230; y se hab\u00eda metido en una situaci\u00f3n en la que ya no ten\u00eda esperanza de descubrirla. Puede que bromeara; pero era la \u00faltima broma de un desesperado. Philip Gibbs habla en alg\u00fan lugar de haber escuchado un debate entre T. S. Eliot, Margaret lrwin, C. Day Lewis y otras personalidades distinguidas sobre el tema: \u00ab\u00bfVale la pena vivir esta vida?\u00bb \u00abEs verdad que bromeaban -dijo-, pero bromeaban como si fueran juglares llamando a las puertas de la muerte.\u00bb<br \/>As\u00ed era Pilato. En su vida apareci\u00f3 Jes\u00fas, y de pronto se dio cuenta de lo que hab\u00eda estado perdi\u00e9ndose. Aquel d\u00eda podr\u00eda haber encontrado todo lo que se hab\u00eda perdido; pero no tuvo el coraje de desafiar al mundo a pesar de su pasado, y ponerse al lado de Cristo y de un futuro que ser\u00eda glorioso.<\/p>\n<p><strong><u>JES\u00daS Y PILATO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 18:28 &#8211; 19:16<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Hemos considerado el cuadro de la multitud en el juicio de Jes\u00fas y hemos pensado en la figura de Pilato. Ahora debemos concentrar nuestra atenci\u00f3n en el Personaje central del drama: Jes\u00fas mismo.<br \/>Juan nos traza Su semblanza con una serie de pinceladas magistrales en las que sugiere m\u00e1s de lo que describe.<br \/>(i) Lo primero y principal es que no se puede leer esta historia sin percibir la absoluta majestad de Jes\u00fas. No hay nada que Le coloque en tela de juicio. Cuando alguien se enfrenta con \u00c9l, no es Jes\u00fas el que recibe el veredicto, sino la otra persona. Puede que Pilato tratara muchas cosas jud\u00edas con desprecio arrogante, pero no a Jes\u00fas. No podemos por menos de tener la impresi\u00f3n de que es Jes\u00fas el Que est\u00e1 en control, y Pilato el que no sabe por d\u00f3nde tirar y se debate en una situaci\u00f3n que no puede controlar ni comprender. La majestad de Jes\u00fas nunca brill\u00f3 m\u00e1s gloriosamente que cuando se present\u00f3 a juicio ante la humanidad.<br \/>(ii) Jes\u00fas nos habla con absoluta claridad acerca de Su Reino. No es, nos dice, de esta Tierra. El ambiente de Jerusal\u00e9n era siempre explosivo, y durante la Pascua era pura dinamita. Los Romanos lo sab\u00edan muy bien, y en el tiempo de la Pascua destacaban m\u00e1s tropa a Jerusal\u00e9n. Pero Pilato nunca ten\u00eda m\u00e1s de tres mil hombres a su mando. Algunos estar\u00edan en Cesarea, su cuartel general; otros, en la guarnici\u00f3n de Samaria; no es probable que hubiera m\u00e1s que unos pocos centenares de servicio en Jerusal\u00e9n. Si Jes\u00fas hubiera querido enarbolar la bandera de la rebeli\u00f3n y entablar batalla, podr\u00eda haberlo hecho con la m\u00e1xima facilidad. Pero deja bien claras Sus credenciales regias, e igualmente claro que Su Reino no se basa en la fuerza, sino que se establece en los corazones. Nunca habr\u00eda negado Jes\u00fas que se propon\u00eda la conquista; pero era la conquista del amor.<\/p>\n<\/p>\n<p>(iii) Jes\u00fas nos dice para qu\u00e9 hab\u00eda venido al mundo: para dar testimonio de la verdad, para decirle a la humanidad la verdad acerca de Dios, acerca de s\u00ed misma y acerca de la vida. Los d\u00edas de las conjeturas, de las medias verdades y del andar a tientas se hab\u00edan terminado. Jes\u00fas vino a decirnos la verdad. Esa es una de las grandes razones por las que no tenemos m\u00e1s remedio que aceptar o rechazar a Cristo. No hay t\u00e9rmino medio en relaci\u00f3n con la verdad. O la aceptamos, o la rechazamos; y Cristo es la verdad.<br \/>(iv) Vemos el \u00e1nimo valeroso de Jes\u00fas. Pilato mand\u00f3 que Le azotaran. Eso se hac\u00eda atando al reo a una columna dej\u00e1ndole la espalda totalmente expuesta. El l\u00e1tigo era una correa larga con trozos de plomo o huesos puntiagudos incrustados. Literalmente reduc\u00eda la espalda de la persona a tiras. Pocos eran los que se manten\u00edan conscientes durante el suplicio; algunos mor\u00edan, y otros se volv\u00edan locos. Jes\u00fas lo soport\u00f3. Y despu\u00e9s, Pilato Le sac\u00f3 a la vista de la multitud y dijo: \u00bb \u00a1Ah\u00ed ten\u00e9is a vuestro Hombre!\u00bb<br \/>Aqu\u00ed tenemos uno de los dobles sentidos caracter\u00edsticos de Juan. Debe de haber sido la primera intenci\u00f3n de Pilato el despertar la piedad de los jud\u00edos. \u00ab\u00a1Fijaos! \u00a1Mirad a este pobre hombre destrozado y sangrante! \u00a1Mirad esta ruina humana! \u00bfEs que todav\u00eda pod\u00e9is querer seguir acech\u00e1ndole y arrastr\u00e1ndole a una muerte completamente innecesaria?\u00bb Pero casi podemos escuchar el cambio en el tono de su voz al decirlo, y contemplar la admiraci\u00f3n que amanece en su mirada. En vez de decirlo medio despectivamente para despertar la l\u00e1stima, le sale como una admiraci\u00f3n incontenible. La palabra que us\u00f3 Pilato fue <em>ho \u00e1nthr\u00f3pos, <\/em>que es la que se usaba corrientemente refiri\u00e9ndose a un ser humano; pero no mucho despu\u00e9s la usar\u00edan los pensadores griegos para designar al <em>hombre celestial, <\/em>el hombre ideal, el dechado de la humanidad. Siempre ser\u00e1 verdad que, aunque digamos o dejemos de decir otras muchas cosas acerca de Jes\u00fas, Su hero\u00edsmo integral no tiene paralelo. Aqu\u00ed tenemos, sin duda, a un Hombre.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><u>JES\u00daS Y PILATO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 18:28 &#8211; 19:16<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>(v) Una vez m\u00e1s vemos aqu\u00ed en el juicio de Jes\u00fas Su aceptaci\u00f3n voluntaria de la Cruz y el supremo control de Dios. Pilato Le advirti\u00f3 a Jes\u00fas que ten\u00eda poder para soltarle y para crucificarle. Jes\u00fas le contest\u00f3 que \u00e9l, Pilato, no ten\u00eda absolutamente ning\u00fan poder, excepto el que Dios mismo le hab\u00eda dado. La Crucifixi\u00f3n nunca, de principio a fin, se nos presenta como la historia de un hombre que se encuentra enredado en una mara\u00f1a inexorable de circunstancias sobre las que no tiene absolutamente ning\u00fan control; nunca se nos presenta como la historia de un hombre conducido a la muerte, sino como la de un Hombre cuyos \u00faltimos d\u00edas fueron una marcha triunfal hacia la meta de la Cruz.<\/p>\n<p>(vi) Y aqu\u00ed tenemos tambi\u00e9n la escena terrible del silencio de Jes\u00fas. Hubo un momento en el que no tuvo respuesta que darle a Pilato. Hubo otros momentos en los que Jes\u00fas guard\u00f3 silencio. Estuvo callado ante el sumo sacerdote <span class='bible'>Mt 26:63<\/span><em>; <\/em><span class='bible'>Mr 14:61<\/span><em> ), y tambi\u00e9n ante Herodes <\/em><span class='bible'>Lc 23:9<\/span><em> ). Guard\u00f3 silencio cuando las autoridades jud\u00edas presentaron los cargos que ten\u00edan contra \u00c9l ante Pilato <\/em><span class='bible'>Mt 27:14<\/span><em>; <\/em><span class='bible'>Mr 15:5<\/span><em> ). <\/em>Algunas veces tenemos la experiencia, cuando estamos hablando con otras personas, de que hemos llegado a un punto en el que no se puede seguir razonando ni discutiendo, porque no hay terreno com\u00fan entre nosotros y nuestros interlocutores. Es como si habl\u00e1ramos distintos idiomas. Eso sucede cuando las personas hablan de hecho distintos idiomas mentales y espirituales. Es un d\u00eda terrible cuando Jes\u00fas guarda silencio con una persona. No puede haber nada m\u00e1s terrible para una mente humana que el estar tan cerrada por el orgullo o la propia voluntad que no hay nada que le pueda decir Jes\u00fas que pueda tener sentido o suponer ninguna diferencia.<\/p>\n<p>(v\u00fc) Por \u00faltimo, es posible que tengamos aqu\u00ed otro ejemplo magn\u00edfico de la iron\u00eda dram\u00e1tica de Juan.<\/p>\n<\/p>\n<p>La escena llega a su fin cuando se nos dice que Pilato sac\u00f3 a Jes\u00fas; como lo hemos traducido y lo expresa la versi\u00f3n ReinaValera, Pilato sali\u00f3 al lugar que se llamaba el Pavimento de Gabat\u00e1 -que puede querer decir un suelo de mosaico de m\u00e1rmol- y se sent\u00f3 en el sill\u00f3n del juez. Esto era el <em>b\u00e9ma, <\/em>en el que se sentaba el magistrado para pronunciar la sentencia definitiva. El verbo para <em>sentarse es kathizein, <\/em>que puede ser transitivo o intransitivo; es decir, sentarse uno mismo o sentar a otro. Es posible que quiera decir que Pilato, en un \u00faltimo gesto burlesco, sac\u00f3 a Jes\u00fas vestido de aquella t\u00fanica p\u00farpura y con la corona de espinas en la frente, todo cubierto de sangre, <em>y Le <\/em>sent\u00f3 en el sill\u00f3n del juez, diciendo a continuaci\u00f3n con un gesto y tono ir\u00f3nicos: \u00ab\u00bfC\u00f3mo voy a crucificar a vuestro \u00abRey\u00bb?\u00bb El evangelio ap\u00f3crifo de Pedro dice que, para burlarse, sentaron a Jes\u00fas en el sill\u00f3n del juez y Le dijeron: \u00ab\u00a1Haz justicia, Rey de Israel!\u00bb Justino M\u00e1rtir tambi\u00e9n dice que \u00absentaron a Jes\u00fas en el sill\u00f3n del juez, y dijeron: \u00abDa la sentencia por nosotros.\u00bb\u00bb Puede ser que Pilato, en burla, hiciera a Jes\u00fas representar el papel del juez. Si fue as\u00ed, \u00a1qu\u00e9 tremenda iron\u00eda dram\u00e1tica hab\u00eda en aquella escena! Lo que se present\u00f3 en burla es en realidad la verdad; y un d\u00eda, los que caricaturizaron a Jes\u00fas como juez se presentar\u00e1n ante \u00c9l como el Juez -y se acordar\u00e1n de lo que Le hicieron.<\/p>\n<p>As\u00ed que en la escena dram\u00e1tica del juicio contemplamos la inmutable majestad, el valor inalterable, la serena aceptaci\u00f3n de la Cruz, de Jes\u00fas. Nunca se Le vio en la Tierra tan regio como cuando se hizo todo lo posible para humillarle.<\/p>\n<p><strong><u>JES\u00daS Y PILATO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 18:28 &#8211; 19:16<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Ya hemos visto las principales personalidades que intervinieron en el proceso de Jes\u00fas: los jud\u00edos, con su odio; Pilato, con su dudoso pasado, y Jes\u00fas, con su serenidad y majestad regia.<\/p>\n<p>Pero hab\u00eda otras personas al borde de la escena.<\/p>\n<p>(i) Estaban los soldados. Cuando les entregaron a Jes\u00fas para que Le azotaran, se divirtieron con \u00c9l de una manera brutal y cruel. \u00bfEra un rey? Pues entonces Le proveyeron de un manto y una corona. Le pusieron una vieja t\u00fanica de p\u00farpura y una corona de espinas, y se entretuvieron d\u00e1ndole de bofetadas. Estaban jugando a una cosa que era antigua y corriente. Fil\u00f3n, en su obra <em>Sobre Flaco, <\/em>cuenta una cosa muy semejante que hac\u00edan los gamberros de Alejandr\u00eda: \u00abHab\u00eda un loco que se llamaba Carab\u00e1s, aquejado no de la clase salvaje y bestial de locura -que pasa desapercibida tanto para los que la sufren como para los espectadores-, sino de otra clase mucho m\u00e1s tranquila y benigna. Sol\u00eda pasar los d\u00edas y las noches desnudo en la calle, sin guarecerse ni del fr\u00edo ni del calor, y era el juguete de los ni\u00f1os y de los j\u00f3venes. Se pon\u00edan de acuerdo para llev\u00e1rsele al gimnasio donde, dej\u00e1ndole solo donde todos pudieran verle, le pon\u00edan de sombrero una corteza de \u00e1rbol aplastada, y alrededor del cuerpo una estera como manto, y como cetro un trozo de papiro que uno de ellos hab\u00eda encontrado por ah\u00ed tirado. Y una vez que \u00e9l hab\u00eda asumido los emblemas y las insignias de la realeza como se hace en los mimos teatrales, los j\u00f3venes, con palos al hombro, se pon\u00edan a sus dos lados, representando el papel de lanceros c\u00f3micos. Luego se acercaban unos como para saludarle, otros como para presentarle algunas reclamaciones, otros como para solicitarle algunas cuestiones sociales. Y entonces, de la multitud de espectadores vibraba un extra\u00f1o grito de \u00ab\u00a1Mar\u00edn!\u00bb -Se\u00f1or nuestro-, que es el nombre que se les da a los reyes en Siria.\u00bb Es pat\u00e9tico que los soldados trataran a Jes\u00fas como los gamberros podr\u00edan tratar a un pobre idiota.<\/p>\n<p>Y sin embargo, de todos los que intervinieron en el proceso de Jes\u00fas, los soldados eran los menos culpables, porque no sab\u00edan lo que estaban haciendo. Lo m\u00e1s probable es que les hab\u00eda correspondido venir de Cesarea como refuerzo para los d\u00edas de la Pascua, y no sab\u00edan nada de lo que estaba pasando. Jes\u00fas no era para ellos m\u00e1s que el criminal de turno.<\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos otro ejemplo de la iron\u00eda dram\u00e1tica de Juan. Los soldados hac\u00edan una caricatura de Jes\u00fas como rey, cuando en realidad \u00c9l era all\u00ed el \u00fanico Rey. Bajo la parodia se ocultaba y revelaba la verdad eterna.<\/p>\n<p><strong><u>JES\u00daS Y PILATO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 18:28 &#8211; 19:16<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>(ii) El \u00faltimo de todos era Barrab\u00e1s, cuyo episodio cuenta Juan con suma brevedad. De esa costumbre de soltar a un preso para la Pascua no sabemos m\u00e1s que lo que nos dicen los evangelios. Los otros tres completan la breve noticia de Juan y, cuando lo reunimos todo, descubrimos que Barrab\u00e1s era un preso notable, un bandolero que hab\u00eda tomado parte en una insurrecci\u00f3n en la ciudad y hab\u00eda cometido un asesinato <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 27:15-26<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Mr 15:6-15<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Lc 23:17-25<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Hch 3:14<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<p>El nombre de Barrab\u00e1s es interesante. Hay dos posibilidades en cuanto a su origen. Puede venir de Bar Abba, que querr\u00eda decir \u00abHijo de Pap\u00e1\u00bb, o de Bar Rabban, que querr\u00eda decir \u00abHijo del Rabino.\u00bb No es imposible que Barrab\u00e1s fuera hijo de alg\u00fan rabino, un v\u00e1stago descarriado de alguna familia noble. Y es posible que, con todo y ser un criminal, gozara de las simpat\u00edas de la gente del pueblo como una especie de Robin Hood. Es probable que no debamos tenerle por un delincuente vulgar. La palabra que se le aplica es l\u00e9st\u00e9s, que quiere decir bandolero. O era uno de los muchos que infestaban la carretera de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3, la clase de personas en cuyas manos cay\u00f3 el viajero de la par\u00e1bola; o, todav\u00eda m\u00e1s probable, era uno de los celotas que hab\u00edan jurado barrer de Palestina a los Romanos, aunque tuviera que ser a base de cr\u00edmenes, asaltos, robos y asesinatos. Barrab\u00e1s no era un delincuente cualquiera. Era un hombre violento, eso s\u00ed; pero de los que se convierten en leyenda y son considerados como h\u00e9roes populares y azote de las autoridades al mismo tiempo.<br \/>Pero hay otro detalle todav\u00eda m\u00e1s interesante acerca de Barrab\u00e1s. Ese era su segundo nombre, y tiene que haber tenido otro, como Pedro, que se llamaba Sim\u00f3n Bar-Yon\u00e1, Hijo de Jon\u00e1s. Ahora bien: hay algunos manuscritos antiguos del Nuevo Testamento y las traducciones siria y armenia que coinciden en dar el nombre propio de Barrab\u00e1s como <em>Jes\u00fas. <\/em>Eso no es imposible ni mucho menos, porque el nombre de Jes\u00fas era bastante corriente, derivado de la forma griega del nombre hebreo <em>Yehosh\u00faa\u00bbYosh\u00faa, Josu\u00e9. <\/em>En ese caso la elecci\u00f3n del pueblo era a\u00fan m\u00e1s dram\u00e1tica, porque gritar\u00edan de hecho: \u00ab\u00a1No Jes\u00fas Nazareno, sino Jes\u00fas Barrab\u00e1s!\u00bb Era la elecci\u00f3n entre Jes\u00fas Bar-Abba (el hijo de un padre cualquiera) y Jes\u00fas, el Hijo del Padre Dios.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n de la multitud ha sido siempre la elecci\u00f3n hist\u00f3rica. Barrab\u00e1s era un hombre que alcanzaba sus prop\u00f3sitos por medios violentos. Jes\u00fas era un Hombre de amor y ternura, cuyo Reino se hace realidad en los corazones. Es un hecho tr\u00e1gico de la Historia que los pueblos escogen muchas veces el camino de la violencia en lugar del del amor, el camino de Barrab\u00e1s en lugar del de Cristo.<br \/>Lo que fue de Barrab\u00e1s no lo dice la historia, y es tema de reconstrucciones po\u00e9ticas tan conmovedoras como la de Gabriel y Mir\u00f3 en sus <em>Figuras de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or. <\/em>Tambi\u00e9n John Oxenham contin\u00faa la historia de Barrab\u00e1s en uno de sus libros. Al recuperar la libertad, Barrab\u00e1s no pod\u00eda pensar m\u00e1s que en que era libre. Luego se qued\u00f3 mirando al Hombre que iba a tomar su lugar en la Cruz. Algo en \u00c9l le fascinaba, y Barrab\u00e1s se encontr\u00f3 sigui\u00e9ndole hasta la cima del Monte de la Calavera. Todo el camino, viendo a Jes\u00fas cargando con la Cruz, le ard\u00eda en la mente un solo pensamiento: \u00abEsa es la cruz que ten\u00eda que haber llevado yo. \u00a1Yo la merec\u00eda! Y \u00c9l la est\u00e1 llevando por m\u00ed.\u00bb Y, cuando levantaron la cruz con Jes\u00fas colgando de ella, lo \u00fanico que pod\u00eda pensar Barrab\u00e1s era: \u00ab\u00a1Soy yo el que ten\u00eda que estar colgado ah\u00ed, no \u00c9l! \u00a1\u00c9l me salv\u00f3!\u00bb Lo que s\u00ed es seguro es que Barrab\u00e1s fue uno de los pecadores por los que muri\u00f3 Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 19<\/p>\n<p>c) Flagelaci\u00f3n y escarnios de Jes\u00fas (Jn\/19\/01-03) <\/p>\n<p>1 Entonces Pilato tom\u00f3 a Jes\u00fas y mand\u00f3 que lo azotasen. 2 Luego los soldados le pusieron en la cabeza una corona que hab\u00edan entretejido con espinas, y lo vistieron con un manto de p\u00farpura; 3 y acerc\u00e1ndose a \u00e9l, le dec\u00edan: \u00ab\u00a1Salve, rey de los jud\u00edos!\u00bb Y le daban bofetadas. <\/p>\n<p>A diferencia de los sin\u00f3pticos, Juan ha incorporado esa escena al curso del proceso; quiz\u00e1 porque de ese modo pod\u00eda obtener una gradaci\u00f3n en el relato. El epicentro \u00edntimo y objetivo se halla una vez m\u00e1s en el motivo de la realeza. Tambi\u00e9n el elemento estil\u00edstico del cambio de papeles vuelve a emplearse aqu\u00ed y a rengl\u00f3n seguido. Pilato manda azotar a Jes\u00fas, lo que sol\u00eda ser muy frecuente en tales procesos. El sentido de tal medida estaba en que Pilato quiso congraciarse con los enemigos de Jes\u00fas hasta un cierto punto, esperando que as\u00ed podr\u00eda librar a Jes\u00fas de lo peor. Jur\u00eddicamente se trata a todas luces de una medida arbitraria, puesto que Pilato est\u00e1 persuadido de la inocencia de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>En la escena de los escarnios, Juan coincide sobre todo con Marcos (Mar 15:16-19; cf. Mat 17:27-30); no menciona la ca\u00f1a con que golpearon a Jes\u00fas. El manto de p\u00farpura hay que entenderlo como un ornato regio, aunque desde luego en un tono de parodia: Jes\u00fas es investido y entronizado como rey para recibir la primera pleites\u00eda. A este respecto dice Tom\u00e1s de Aquino: \u00abLe rindieron un falso honor al llamarle rey; con ello se burlaban de la acusaci\u00f3n de los jud\u00edos que hab\u00edan dicho de Jes\u00fas que se hac\u00eda pasar por rey de los jud\u00edos. Y por ello le rindieron un triple honor regio, aunque falso: primero, mediante una corona de burla; segundo, con el ropaje burlesco; tercero, con un saludo sarc\u00e1stico. Pues entonces exist\u00eda la costumbre, que a\u00fan hoy se conserva, de que quienes se acercaban al rey le saludasen. Le daban golpes para mostrar que no pasaba de ser una burla el que le tributasen tales honores\u00bb 90. Se trataba de una imitaci\u00f3n pervertida del ritual regio, y aqu\u00ed m\u00e1s en concreto de la investidura de coronaci\u00f3n. Jes\u00fas recibe las insignias de su dignidad regia: una corona de espinas y un manto de p\u00farpura y, al final, el primer homenaje de pleites\u00eda: Ave, rex judaeorum! En una palabra: as\u00ed aparecen la realeza de Jes\u00fas y sus pretensiones regias a los ojos del mundo. <\/p>\n<p>d) \u00abEcce homo\u00bb (Jn\/19\/04-07) <\/p>\n<p>4 Pilato sali\u00f3 de nuevo afuera y dice a los jud\u00edos: \u00abMirad; os lo traigo afuera para que sep\u00e1is que no encuentro en \u00e9l ning\u00fan delito.\u00bb 5 Sali\u00f3, pues, Jes\u00fas afuera, llevando la corona de espinas y el manto de p\u00farpura. Y les dice Pilato: \u00ab\u00a1Aqu\u00ed ten\u00e9is al hombre!\u00bb 6 Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, comenzaron a gritar: \u00ab\u00a1Crucif\u00edcalo! \u00a1Crucif\u00edcalo!\u00bb Pilato les contesta: \u00abTomadlo vosotros y crucificadlo; porque yo no encuentro delito en \u00e9l.\u00bb 7 Respondi\u00e9ronle los jud\u00edos: \u00abNosotros tenemos una ley, y seg\u00fan esa ley debe morir, porque se declar\u00f3 Hijo de Dios.\u00bb <\/p>\n<p>Pilato conduce a Jes\u00fas ante la presencia de los jud\u00edos (v. 4). Seg\u00fan la exposici\u00f3n jo\u00e1nica resulta claro que, durante la elecci\u00f3n entre Jes\u00fas y Barrab\u00e1s, Jes\u00fas hab\u00eda permanecido dentro del pretorio. La conducci\u00f3n afuera, que tiene lugar ahora, est\u00e1 en estrecha conexi\u00f3n con la escena precedente: el rey as\u00ed investido y entronizado comparece ahora ante el pueblo para recibir su primer homenaje, que es la aclamaci\u00f3n popular. Tambi\u00e9n esto formaba parte del ritual regio establecido, que Juan utiliza de un modo parad\u00f3jico y casi hasta macabro. Hay que entender, pues, el lance en el sentido de una praesentatio, o de una epifan\u00eda regia conforme a derecho. Es aqu\u00ed donde la paradoja alcanza su cumbre: nunca jam\u00e1s tuvo un rey tal presentaci\u00f3n ni fue saludado por su pueblo con gritos parecidos. <\/p>\n<p>El acto viene introducido con las palabras del procurador: \u00abMirad; os lo traigo afuera&#8230;\u00bb, que suscitan una expectaci\u00f3n solemne. Proclaman la aparici\u00f3n de Jes\u00fas ante la multitud expectante. La finalidad de la comparecencia viene indicada con la segunda declaraci\u00f3n de inculpabilidad por parte de Pilato. Sacando afuera a Jes\u00fas el procurador quiere mostrar que tiene al acusado por inocente. No tanto se trata de apelar a la compasi\u00f3n de la multitud, cuanto de proclamar la carencia de fundamento, que tiene la acusaci\u00f3n. Pero presenta a Jes\u00fas- y el evangelista lo subraya intencionadamente- como un rey de burlas, inerme y castigado. En ning\u00fan momento de la acci\u00f3n se puede olvidar que aquel, que no era un Mes\u00edas pol\u00edtico, no deja de ser el verdadero rey Mes\u00edas y el testigo de la verdad. Y aqu\u00ed se llega a un nuevo punto culminante del dramatismo jo\u00e1nico. <\/p>\n<p>El relato pide en este pasaje un acento solemne. E1 testigo de la verdad y leg\u00edtimo rey de los jud\u00edos comparece ante el mundo. Lleva las insignias de un rey. Es \u00abla caricatura de un rey\u00bb (R. Bultmann), pese a ser el verdadero rey del mundo. La escena tiene el car\u00e1cter de una epifan\u00eda regia. Tampoco se ha olvidado la f\u00f3rmula de presentaci\u00f3n. Pilato presenta al rey con estas palabras: Ecce homo!, \u00ab\u00a1Ved aqu\u00ed al hombre!\u00bb, que dif\u00edcilmente pueden traducirse ni interpretarse. \u00bfQu\u00e9 quieren decir? Cierto que no simplemente: Aqu\u00ed ten\u00e9is a ese hombre. Hay que partir sin duda de la apariencia externa de Jes\u00fas, de la figura lastimosa en que comparece ante las miradas de sus enemigos. Tal vez haya que pensar aqu\u00ed en Is 53, y sobre todo en 53,2s: \u00abNo ten\u00eda forma ni belleza para que nos fij\u00e1ramos en \u00e9l, ni aspecto para que le apreci\u00e1ramos; despreciado y abandonado de los hombres, var\u00f3n de dolores, familiarizado con la dolencia, como aqu\u00e9l ante quien se oculta el rostro, despreciado, de modo que no le hicimos caso.\u00bb \u00abY de hecho ese tal hombre es el que afirma ser el rey de la verdad. El ho logos sarx egeneto (= el Verbo se hizo carne) se ha hecho patente en sus consecuencias extremas\u00bb (Bultmann). <\/p>\n<p>\u00bfO hay tal vez una reminiscencia del t\u00edtulo \u00abHijo del hombre\u00bb? Seg\u00fan la concepci\u00f3n del evangelista la f\u00f3rmula Ecce homo tiene, sin g\u00e9nero de duda, un sentido m\u00e1s profundo, y tal como aqu\u00ed aparece debe evidentemente superar la f\u00f3rmula regia. Ahora bien, un t\u00edtulo superior al de Mes\u00edas s\u00f3lo pod\u00eda ser ante todo el t\u00edtulo de Hijo del hombre. Y en tal caso habr\u00eda que considerar tambi\u00e9n aqu\u00ed la inversi\u00f3n parad\u00f3jica: el Hijo del hombre y juez del mundo se identifica plena y totalmente con ese hombre indefenso, que comparece ante la multitud como un rey de escarnio. Enti\u00e9ndalo quien pueda. <\/p>\n<p>Y as\u00ed como al rey reci\u00e9n coronado, al comparecer ante su puebla le llegaba la aclamaci\u00f3n como un afectuoso saludo, as\u00ed tambi\u00e9n aqu\u00ed (v. 6) el rey es saludado, as\u00ed tambi\u00e9n aqu\u00ed es saludado por su pueblo, \u00a1pero c\u00f3mo! \u00ab\u00a1Crucif\u00edcalo, crucificalo!\u00bb, gritan espont\u00e1neamente los jud\u00edos cuando le ven. No s\u00f3lo est\u00e1n contra ese rey, tambi\u00e9n ese hombre les irrita; es decir, que demuestran as\u00ed su inhumanidad. Con ello descubren asimismo c\u00f3mo reacciona el hombre en pecado ante la realidad divina, tal como \u00e9sta le sale al encuentro en el hombre Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Pilato se muestra irritado por la violenta reacci\u00f3n de los jud\u00edos (v. 6b). Es evidente que no hab\u00eda contado con semejante oposici\u00f3n por parte de los jud\u00edos. S\u00f3lo as\u00ed se explican sus palabras: \u00abTomadlo vosotros y crucificadlo\u00bb, pues seg\u00fan 18,31s es evidente que no pod\u00eda tratarse de una oferta en serio de Pilato a los jud\u00edos. Es cosa cierta, adem\u00e1s, que Pilato tiene a Jes\u00fas por inocente, de ah\u00ed que desee evitar su condena. Por ello hay que entender la palabra como una reacci\u00f3n de disgusto: Tomadlo vosotros, y haced con \u00e9l lo que quer\u00e1is. La perplejidad y la irritaci\u00f3n inducen al procurador a expresarse as\u00ed. <\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente enlaza con ello una tercera declaraci\u00f3n de inocencia. En 18,31-32 la respuesta de los jud\u00edos era a\u00fan hip\u00f3critamente cauta; pero ahora invocan abiertamente \u00abla ley\u00bb (gr.: nomos, v. 7: \u00abNosotros tenemos una ley&#8230;\u00bb) descubre una actitud que Bach, en su Pasi\u00f3n seg\u00fan san Juan, ha expresado con tal intensidad como para que quien la escucha no pueda ya olvidar lo que es \u00abla ley\u00bb. <\/p>\n<p>Aflora as\u00ed al primer plano el trasfondo de la acusaci\u00f3n por parte jud\u00eda. Que los jud\u00edos ten\u00edan \u00abla ley\u00bb es cosa bien sabida para Juan; ellos se refieren a \u00absu\u00bb ley (cf. 7, 29; 12,34; 18,28). Sin embargo, para Juan \u00abla ley\u00bb pertenece al cosmos, no en principio, sino desde el momento en que alguien se remite a ella para justificar su toma de posici\u00f3n contra el revelador religioso. Y eso es lo que ocurre aqu\u00ed: los jud\u00edos se refieren a la ley para justificar as\u00ed sus exigencias de que muera Jes\u00fas. Y en la l\u00f3gica de esa ley est\u00e1 el que \u00abDebe morir, porque se ha hecho Hijo de Dios.\u00bb La ley impone la muerte al Hijo de Dios. Objetivamente se trata de los castigos contra los blasfemos. De todos modos ese apelar a la ley pone en claro una cosa: la piedad, tal como la entienden los jud\u00edos (el cosmos) desde su ley, y la revelaci\u00f3n divina de Jes\u00fas est\u00e1n en una contradicci\u00f3n suprema. \u00abHijo de Dios\u00bb tiene aqu\u00ed todo el sentido jo\u00e1nico. <\/p>\n<p>e) Jes\u00fas y Pilato (\/Jn\/19\/08-11) <\/p>\n<p>8 Cuando Pilato oy\u00f3 estas palabras se alarm\u00f3 mucho m\u00e1s. 9 Y entrando otra vez en el pretorio, le dice a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa\u00bb? Pero Jes\u00fas no le dio respuesta alguna. 10 D\u00edcele entonces Pilato: \u00ab\u00bfA m\u00ed no me hablas? \u00bfNo sabes que tengo autoridad para soltarte y que tengo autoridad para crucificarte?\u00bb 11 Respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00abNinguna autoridad tendr\u00edas sobre m\u00ed, si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso, el que me ha entregado a ti mayor pecado tiene.\u00bb 12 Desde entonces Pilato intentaba soltarlo. Pero los jud\u00edos continuaron gritando: \u00abSi sueltas a \u00e9ste, no eres amigo del C\u00e9sar. Todo el que se declara rey se opone al C\u00e9sar.\u00bb <\/p>\n<p>El \u00faltimo argumento que esgrimen los jud\u00edos descubre por un instante los motivos por los que entablaron su proceso contra Jes\u00fas. A los ojos de Juan es el odio contra el revelador e Hijo de Dios, odio que justifican con la norma tradicional de vida, \u00abla ley\u00bb. Seg\u00fan Gal 3:13 (cf. 3,7-14), tambi\u00e9n Pablo es del parecer de que la muerte de Jes\u00fas en cruz la provoc\u00f3 en \u00faltimo t\u00e9rmino \u00abla ley\u00bb; de tal modo que las instancias humanas actuaron en realidad de acuerdo con ese ordenamiento cuando entregaron a Jes\u00fas a la muerte. La reflexi\u00f3n est\u00e1 sin duda justificada, todo ordenamiento legal, que como tal adquiere car\u00e1cter absoluto conduce irremediablemente a crueldades e injusticias, como lo ense\u00f1a el conocido proverbio Summum ius, summa injuria (\u00abel derecho supremo es la suprema injusticia\u00bb). Cierto que en Juan ha de tenerse en cuenta que la oposici\u00f3n de la fe cristiana y la observancia religiosa de la ley es ya un hecho consumado. <\/p>\n<p>En cualquier caso no es necesario suponer que nuestro autor haya \u00abfalseado\u00bb la historia. Si los saduceos, y a su cabeza los sumos sacerdotes, han sido las fuerzas impulsoras, no es menos cierto que se apoyaban en su interpretaci\u00f3n rigurosa de la ley. El propio Josefo habla de la dureza de la jurisprudencia saducea. Invocan por consiguiente la ley dada por Dios para hacer que ajusticien al testigo humano de Dios. Esta alternativa de legalidad, por una parte, y humanidad, por otra, es t\u00edpica, y se ha repetido en el curso de la historia. Cuando uno se apoya en Jes\u00fas, deber\u00eda saber qu\u00e9 actitud debe adoptar en tales casos. <\/p>\n<p>El argumento de la jerarqu\u00eda no dej\u00f3 de impresionar a Pilato, que \u00abse alarm\u00f3 mucho m\u00e1s\u00bb (v. 8). Esta es una nueva luz sobre la conducta del procurador; hasta ahora ya estaba condicionado por el miedo; el miedo estaba en la ra\u00edz misma de su indecisi\u00f3n; la causa no le result\u00f3 tranquilizadora desde el comienzo. Cuando hubo rehusado la busca de apoyo en la verdad manifiesta que se le brindaba, y lograr de ese modo una firmeza interna, reflexiva y libre, se adue\u00f1\u00f3 de \u00e9l el miedo acerca de s\u00ed mismo y de su propia existencia, incluso como procurador romano. La sensaci\u00f3n de inseguridad le hab\u00eda invadido a Pilato ya desde su primer encuentro con Jes\u00fas; no hab\u00eda modo de entender adecuadamente a aquel acusado, sobre todo al no haber ning\u00fan hecho jur\u00eddico palpable. Esa impresi\u00f3n se agrava a\u00fan m\u00e1s con las palabras acerca del \u00abHijo de Dios\u00bb, concepto que para el pagano Pilato est\u00e1 rodeado de una fuerza numinosa inquietante. Que Pilato se aproxime a Jes\u00fas y se sienta impulsado a comprenderle m\u00e1s de cerca -elemento \u00e9ste que falta en la exposici\u00f3n sin\u00f3ptica-, es algo perfectamente comprensible y significativo. Llegamos as\u00ed a una segunda conversaci\u00f3n entre Pilato y Jes\u00fas. <\/p>\n<p>La primera pregunta del procurador (v. 9) est\u00e1 motivada por la palabra acerca del \u00abHijo de Dios\u00bb. Y suena as\u00ed: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa?\u00bb, y ha de entenderse como una pregunta que inquiere el origen personal de Jes\u00fas (y no, por ejemplo, su lugar de nacimiento). Pilato querr\u00eda obtener una certeza que le permitiera conocer realmente a Jes\u00fas. De hecho, habitualmente creemos conocer a un hombre cuando tenemos una cierta idea sobre su origen o pasado. Pilato s\u00f3lo puede preguntar as\u00ed porque no quiere creer sino conseguir una seguridad intramundana. Pero \u00e9sa no se la puede proporcionar Jes\u00fas; en el fondo para su pregunta no hay m\u00e1s respuesta que la que Jes\u00fas ya le ha dado en su primera conversaci\u00f3n (d. 18,36-37); pero \u00e9sa la ignora por completo Pilato. El procurador se siente, pues, desilusionado en su expectativa. Dado que no conf\u00eda en la fuerza de la verdad, busca ahora su respaldo en la \u00abverdad de la fuerza\u00bb (v. 10). Y se respalda en su exousia, en su \u00abautoridad\u00bb. La expresi\u00f3n designa ante todo los plenos poderes que uno tiene jur\u00eddicamente, y en segundo t\u00e9rmino la posibilidad de su ejercicio pr\u00e1ctico aqu\u00ed y ahora, en este caso concreto. Pilato se refiere, pues, a la facultad que tiene delegada como procurador del imperio romano, en la que espera encontrar seguridad y respaldo como en una instancia que est\u00e1 por encima de \u00e9l y que al propio tiempo le sostiene: detr\u00e1s de m\u00ed se encuentra el Estado romano, con todo su aparato administrativo, su \u00abderecho\u00bb y tambi\u00e9n desde luego su poder\u00edo militar. Menciona en primer t\u00e9rmino su autoridad para dejarle libre -\u00a1el funcionario romano ofrece la libertad al Hijo de Dios!-, y s\u00f3lo despu\u00e9s alude a la facultad de mandarle crucificar. <\/p>\n<p>Ahora bien, Jes\u00fas tiene desde luego algo que decir a todo ello (v. 11). La respuesta de Jes\u00fas consta de dos partes: a) dice algo sobre las relaciones de poder en el caso presente; b) habla de la culpa y responsabilidad en este caso. Jes\u00fas otorga a Pilato que tiene efectivamente autoridad. Pero que en el presente caso pueda hacerla valer contra Jes\u00fas carece de fundamento en la naturaleza de esa autoridad como tal. Eso \u00abse lo han dado de arriba\u00bb. No se trata aqu\u00ed -como se ha pensado en distintas ocasiones- de una fundamentaci\u00f3n teol\u00f3gica de la autoridad estatal. No se puede entender esa afirmaci\u00f3n en el sentido de las conocidas palabras: \u00abTodo poder viene de arriba, de Dios\u00bb, como se hizo durante siglos. Sino que se trata de se\u00f1alar las fronteras de todo poder estatal. El funcionario romano, que es Pilato, viene aqu\u00ed mejor instruido. Su papel en este caso no es tanto jur\u00eddico-estatal cuanto un papel hist\u00f3rico-salv\u00edfico. El posesor del poder estatal, que sabe de las competencias del ejercicio de su autoridad, se caracteriza por su ceguera frente al poder divino y la libertad del testigo de la verdad. No existe un poder \u00abmundano\u00bb (y es \u00abmundano\u00bb no solo el poder estatal, sino tambi\u00e9n el eclesi\u00e1stico) para disponer de la revelaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Con ello se esclarece tambi\u00e9n la parte segunda de la respuesta. Pilato no ha llegado por s\u00ed mismo a ese su papel y a tener autoridad sobre Jes\u00fas, sino que lo debe al designio salvador de Dios y al proceder de los jud\u00edos. Por ello, tampoco su conducta es propiamente una resistencia activa a la revelaci\u00f3n, sino que es m\u00e1s bien una singular ceguera. En raz\u00f3n de lo cual dice Juan que la culpa de los jud\u00edos es \u00abmayor\u00bb. La afirmaci\u00f3n \u00abpor eso, el que me ha entregado a ti mayor pecado tiene\u00bb, refleja, ante todo, la reflexi\u00f3n del evangelista y de su tradici\u00f3n sobre el problema de la culpabilidad respecto de la ejecuci\u00f3n de Jes\u00fas. En la Iglesia primitiva se plante\u00f3 ciertamente la pregunta de \u00bfc\u00f3mo se repartieron entonces las responsabilidades del crimen? \u00bfQui\u00e9n fue el responsable principal de la muerte de Jes\u00fas? \u00bfFueron s\u00f3lo los jud\u00edos? \u00bfSolos los romanos? \u00bfUnos y otros por igual? \u00bfConcurrieron unos y otros, pero unos m\u00e1s y otros menos?. <\/p>\n<p>Tras una inspecci\u00f3n cr\u00edtica de las fuentes la mejor respuesta que, en mi opini\u00f3n, puede darse a esa pregunta, ser\u00eda la siguiente: la suprema responsabilidad jur\u00eddica de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas estuvo en manos romanas; y si en aquel proceso hubo un asesinato jur\u00eddico -que, visto objetivamente, bien podr\u00eda haber sido as\u00ed-, tambi\u00e9n el procurador romano tuvo en ello la responsabilidad decisiva. \u00e9l estaba obligado a mantener la ley y no deber\u00eda haberse dejado influir al pronunciar la sentencia por la acusaci\u00f3n. Pero de una corresponsabilidad, y por ende de una culpa moral, no se le puede eximir a la parte jud\u00eda, y menos aun al estrato dirigente de los saduceos. Pues en aquella ocasi\u00f3n fue ese estrato el que tom\u00f3 la iniciativa del prendimiento y entrega de Jes\u00fas a los romanos. <\/p>\n<p>Por todo lo cual la f\u00f3rmula jo\u00e1nica no es falsa, pero est\u00e1 demasiado poco diferenciada. Como quiera que sea, no se deber\u00eda pasar por alto que Juan en modo alguno exime a Pilato de toda culpa y responsabilidad. <\/p>\n<p>Si Juan dice que la culpa de los jud\u00edos es mayor, sugiere sin duda alguna la idea de que tambi\u00e9n Pilato tiene su parte en el crimen, aunque sea menor. Debemos leer de una manera diferenciada y reflexiva las afirmaciones del Nuevo Testamento, a menudo simplificadas. Poco aprovechan las explicaciones precipitadas. No constituye problema alguno el que en el pasado el bando cristiano se formase un juicio demasiado simplista respecto de los jud\u00edos; lo que fue muy pernicioso. Por ello, no habr\u00eda que incurrir hoy en el error contrario y despachar todo lo que entonces se pudo recriminar a los jud\u00edos como si fuera simple apolog\u00e9tica cristiana o una pol\u00e9mica antijud\u00eda. Si Jes\u00fas no hubiera sido el fundador del cristianismo, sino s\u00f3lo un jud\u00edo, como muchos otros de sus coet\u00e1neos, cabr\u00eda admitir sin dificultad que en tiempos de Jes\u00fas tambi\u00e9n muchos otros jud\u00edos fueron maltratados por sus dirigentes arist\u00f3cratas y entregados a los romanos. El estrato superior del juda\u00edsmo estaba en estrecha vinculaci\u00f3n pol\u00edtica con el poder romano. En aras de esa alianza cayeron muchas v\u00edctimas jud\u00edas. Y entre ellas tambi\u00e9n Jes\u00fas de Nazaret. Sobre esa base deber\u00eda ser posible una comprensi\u00f3n hist\u00f3rica en el sentido de un acercamiento de los puntos de vista. <\/p>\n<p>f) Condena de Jes\u00fas (\/Jn\/19\/12-16a) <\/p>\n<p>12 Desde entonces Pilato intentaba soltarlo. Pero los jud\u00edos continuaron gritando: \u00abSi sueltas a \u00e9ste, no eres amigo del C\u00e9sar. Todo el que se declara rey se opone al C\u00e9sar.\u00bb 13 Pilato, al o\u00edr estas palabras, sac\u00f3 afuera a Jes\u00fas, y se sent\u00f3 en el tribunal, en el lugar llamado \u00ablithostrotos\u00bb, en hebreo \u00abgabbata\u00bb. 14 Era la \u00abparasceve\u00bb de la pascua, y la hora alrededor de la sexta. Pilato dice a los jud\u00edos: \u00ab\u00a1Aqu\u00ed ten\u00e9is a vuestro rey!\u00bb 15 Pero ellos gritaron \u00ab\u00a1Fuera, fuera! \u00a1Crucif\u00edcalo!\u00bb Pilato les pregunta: \u00ab\u00bfPero voy a crucificar a vuestro rey?\u00bb Los pont\u00edfices respondieron: \u00abNo tenemos m\u00e1s rey que el C\u00e9sar.\u00bb 16 Entonces, por fin, lo entreg\u00f3 a ellos para que fuera crucificado. <\/p>\n<p>El vers\u00edculo 12a habla de que Pilato, tras esta \u00faltima conversaci\u00f3n, estaba seriamente resuelto a dejar libre a Jes\u00fas, sin duda porque, en cierto modo, se le hab\u00eda hecho patente toda la problematicidad de la situaci\u00f3n. Visto desde fuera, parece como si el estado de cosas siguiera totalmente sin decidir. Pero por la l\u00f3gica interna del desarrollo ya est\u00e1 trazado de antemano el curso posterior de la historia. <\/p>\n<p>Los jud\u00edos advierten la intenci\u00f3n de Pilato y presionan con toda su fuerza para transformar toda la acusaci\u00f3n en un instrumento pol\u00edtico. En este sentido se sienten tan romanos como el mism\u00edsimo procurador y buscan presentarle el asunto como una deslealtad al C\u00e9sar. Y le prenden justo por el punto en que muy poco antes cre\u00eda haber encontrado su \u00faltima seguridad, a saber en su autoridad oficial: \u00ab\u00a1Si sueltas a \u00e9ste, no eres amigo del C\u00e9sar!\u00bb Aqu\u00ed se trata probablemente del t\u00edtulo pol\u00edtico amicus Caesaris (= amigo del C\u00e9sar). Esto es una presi\u00f3n masiva; semejante manipulaci\u00f3n con la amenaza de acusar ante el C\u00e9sar -en este caso incluso formulando el cargo de alta traici\u00f3n- parece que se dio con frecuencia. Blinzler piensa al respecto que era \u00abuna situaci\u00f3n grotesca. El supremo funcionario imperial de Judea debe dejarse incriminar su escasa lealtad al C\u00e9sar por los representantes de una naci\u00f3n, en la que alentaba como posiblemente en ninguna otra provincia el odio m\u00e1s apasionado contra la dominaci\u00f3n forzosa de Roma\u00bb. <\/p>\n<p>Pilato deb\u00eda contar con que los jud\u00edos llevar\u00edan a efecto su amenaza. Si incurr\u00eda en la sospecha de no haber actuado con la suficiente energ\u00eda contra un hombre pol\u00edticamente peligroso, contra un \u00abrey de los jud\u00edos\u00bb, bien podr\u00eda imput\u00e1rsele como un patrocinio de fuerzas pol\u00edticas subversivas. En esas materias el emperador Tiberio era extremadamente suspicaz. <\/p>\n<p>Pilato sabe ahora lo que est\u00e1 en juego: o condenar a Jes\u00fas o que se airee en Roma una acusaci\u00f3n de alta traici\u00f3n contra \u00e9l, lo que significar\u00eda el fin de su carrera pol\u00edtica. Sin duda que hubiera sido necesaria una rectitud casi sobrehumana, una independencia interior de extraordinaria grandeza para que un hombre, emplazado en ese trance, hubiera opuesto resistencia. Y no hay duda de que eso era pedir demasiado a Pilato. \u00e9l es aqu\u00ed el prisionero de su poder. <\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n los jud\u00edos se ven empujados a las \u00faltimas consecuencias. Vuelven sobre su acusaci\u00f3n: quien se declara rey est\u00e1 en oposici\u00f3n al C\u00e9sar. Hasta el final sigue siendo determinante el motivo b\u00e1sico de \u00abrey de los jud\u00edos\u00bb. S\u00f3lo que ahora se echa de ver que el t\u00edtulo de rey se ha identificado entre tanto con la persona de Jes\u00fas hasta tal punto que para deshacerse de \u00e9l tienen que renunciar al t\u00edtulo de Mes\u00edas. Y en primer t\u00e9rmino se ven forzados a generalizar: todo -as\u00ed lo proclaman ellos- el que enarbola una pretensi\u00f3n mesi\u00e1nica est\u00e1 en oposici\u00f3n al C\u00e9sar, como rebelde de hecho es enemigo suyo. Por lo dem\u00e1s se trataba de un crimen de Estado, perfectamente delimitado en la antigua Roma. Ante esa amenaza de denuncia, Pilato tiene que transigir de buena o de mala gana. Abandona su \u00faltima resistencia y vuelve a sacar fuera a Jes\u00fas, ante el tribunal, al que sube para dar validez oficial a la sentencia. No me parece convincente la idea -gramaticalmente posible- de traducir \u00able hizo sentar (a Jes\u00fas) en el tribunal\u00bb, pues para Juan el trono desde el que Jes\u00fas domina y juzga es la cruz. Se trata aqu\u00ed de la condena regular de Jes\u00fas (pro tribunal). <\/p>\n<p>A fin de poner de relieve la importancia del momento en la historia de la salvaci\u00f3n, Juan menciona el lugar, el d\u00eda y la hora: el lugar se llamaba gabbata (en griego lithostrotos), que bien puede traducirse como \u00abenlosado (con m\u00e1rmoles o con mosaicos)\u00bb; y se trataba probablemente del patio pavimentado de la fortaleza Antonia. El d\u00eda era \u00abla parasceve de la pascua\u00bb, que apunta a la tipolog\u00eda pascual jo\u00e1nica: Jes\u00fas morir\u00e1 como el verdadero cordero pascual. El dato cronol\u00f3gico \u00aby la hora alrededor de la sexta\u00bb; es decir, hacia mediod\u00eda. <\/p>\n<p>Pilato presenta una vez m\u00e1s a Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Aqu\u00ed ten\u00e9is a vuestro rey!\u00bb La expresi\u00f3n y la escena recuerdan 19,5. Aunque cede de hecho, Pilato no puede evidentemente resignarse a tener que condenar a Jes\u00fas bajo presi\u00f3n por lo que en la f\u00f3rmula late una iron\u00eda sangrante. \u00bfO se trata m\u00e1s bien de una \u00faltima y medrosa tentativa por mover a los jud\u00edos a deponer su actitud? Como quiera que fuese, en el trasfondo de la escena late la idea de que esa \u00faltima tentativa de Pilato, constitu\u00eda tambi\u00e9n para los jud\u00edos la \u00faltima posibilidad de una toma de posici\u00f3n frente a Jes\u00fas. Su reacci\u00f3n fue como la de aquel a quien se le toca un punto neur\u00e1lgico: \u00ab\u00a1Fuera, fuera! \u00a1Crucif\u00edcalo!\u00bb Ante lo cual formula Pilato su \u00faltima pregunta: \u00ab\u00bfPero voy a crucificar a vuestro rey?\u00bb; donde no deja de sorprendernos el que Pilato hable en las \u00faltimas escenas enf\u00e1ticamente de \u00abvuestro rey\u00bb, reforzando as\u00ed el contraste. <\/p>\n<p>Pero el abismo entre Jes\u00fas y los jud\u00edos se hab\u00eda hecho tan grande, que ya no quedaba posibilidad alguna de superarlo. Los jud\u00edos est\u00e1n dispuestos no s\u00f3lo a renegar de Jes\u00fas, sino de su misma esperanza mesi\u00e1nica: \u00ab\u00a1No tenemos m\u00e1s rey que al C\u00e9sar!\u00bb Tambi\u00e9n este grito puede entenderse desde la situaci\u00f3n pol\u00edtica; la aristocracia y sus secuaces compart\u00edan entonces, sin duda alguna, el rechazo mesi\u00e1nico pol\u00edtico, entre otras razones -y no la \u00faltima- porque esos posibles \u00abreyes\u00bb jud\u00edos resultaban peligrosos para su propia posici\u00f3n de dominio. Una declaraci\u00f3n de lealtad al C\u00e9sar no resulta en absoluto impensable en la situaci\u00f3n coet\u00e1nea. Mas, para Juan, los acusadores no s\u00f3lo se distancian de Jes\u00fas sino del ideal mesi\u00e1nico en general. <\/p>\n<p>Ahora Pilato ya no puede hacer nada, incluso por la situaci\u00f3n interna: aunque s\u00f3lo fuera por librarse a s\u00ed mismo del C\u00e9sar. Y as\u00ed concluye el proceso con estas palabras: \u00abEntonces les entreg\u00f3 a Jes\u00fas para que fuera crucificado\u00bb. <\/p>\n<p>Consideraci\u00f3n final sobre el proceso de Jes\u00fas En la historia que conocemos, y especialmente en la tradici\u00f3n europea, hay relatos procesales de tan extraordinaria importancia para nuestra propia comprensi\u00f3n hist\u00f3rica, que en modo alguno se pueden dejar de lado. Habr\u00eda que mencionar el proceso de S\u00f3crates en Atenas, el de Jes\u00fas, y en tiempos posteriores el proceso contra la pucelle Juana de Arco en Francia, sin olvidar los innumerables procesos contra los herejes, como el celebrado contra Juan de Hus en Constanza, y finalmente los modernos y espectaculares procesos ante el tribunal popular de los nazis en Berl\u00edn, etc. Curiosamente no existe todav\u00eda -a cuanto yo s\u00e9- ning\u00fan trabajo de historia que haya estudiado detenidamente el fen\u00f3meno de por qu\u00e9 tales procesos de m\u00e1rtires de la m\u00e1s diversa \u00edndole son tan importantes para toda nuestra manera de pensar y de vivir. <\/p>\n<p>Cabe mencionar algunos rasgos t\u00edpicos: por lo general se trata de personas a las que no se puede imputar ning\u00fan crimen concreto; las acusaciones carecen de fundamento y se apoyan tal vez en determinadas doctrinas o en cierta forma de vivir, que no encajaban o no se acomodaban en modo alguno al marco de las concepciones o formas de vida generales, sacudi\u00e9ndolas en sus ra\u00edces m\u00e1s profundas. Pudo ser la libertad de pensamiento, como en el caso de S\u00f3crates; o la libertad de la humanidad y del amor por convicci\u00f3n religiosa, como en el caso de Jes\u00fas. De tales actitudes derivan sacudidas, influencias profundas -y con mayor precisi\u00f3n el odio, el rechazo- por parte de los poderes dominantes, como la polis ateniense, los sumos sacerdotes y Pilato. Ello se entiende y explica perfectamente bien. Tales gentes eran radicales, no en sentido violento, sino por cuanto penetran hasta las ra\u00edces encubiertas de la vida, hasta sus verdaderas fuentes, y tambi\u00e9n, desde luego, hasta las causas de la corrupci\u00f3n dominante en su \u00e9poca respectiva. Su muerte se trueca en faro de esperanza para sus disc\u00edpulos al tiempo que para las generaciones venideras. Para m\u00ed esos relatos procesales, empezando por la Apolog\u00eda de S\u00f3crates y pasando por el proceso de Jes\u00fas hasta nuestros d\u00edas, se cuentan entre los documentos m\u00e1s conmovedores; son algo as\u00ed como los signos de la bondad de lo humano, en los que se puede reconocer la autenticidad y tambi\u00e9n el precio de la humanidad verdadera. Quien comparece y muere sin violencia, como testigo de la verdad, en una suprema libertad interior, esclarece por s\u00ed mismo en qu\u00e9 consiste el verdadero sentido de la existencia humana. <\/p>\n<p>La exposici\u00f3n jo\u00e1nica del proceso de Jes\u00fas muestra justamente de forma persuasiva c\u00f3mo se plantean las relaciones entre el poder social, eclesi\u00e1stico- religioso y pol\u00edtico, de una parte, y el poder sereno y libre de la verdad divina, de otra. Que la \u00abiglesia\u00bb oficial jud\u00eda de los sumos sacerdotes y el poder estatal hayan contribuido aqu\u00ed por igual a la ruina de Jes\u00fas, es algo que evidentemente no ocurri\u00f3 s\u00f3lo entonces. La Iglesia oficial cristiana, una vez establecida y con el poder en las manos, actu\u00f3 exactamente igual que sus antecesores sacerdotales jud\u00edos. Sin embargo, al entenderse a s\u00ed mismo el Jes\u00fas inerme como \u00abrey\u00bb y ser escarnecido como un rey loco sin duda de un modo fiel a la realidad, hay algo que resalta de entre toda esa miseria e inhumanidad, sin eliminar lo m\u00e1s m\u00ednimo, algo indestructible y superior, que ninguna fuerza terrena puede conseguir y ni siquiera rozar: la verdadera imagen divina del hombre. El Ecce homo est\u00e1 justo en el centro. Es aquella fascinaci\u00f3n o aquella promesa en raz\u00f3n de la cual es posible y bueno incluso el ser hombre y amar a los semejantes. <\/p>\n<p>4. VIA CRUCIS Y CRUCIFIXI\u00d3N DE JES\u00daS (Jn\/19\/16b-27) <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de acabado el proceso ante Pilato con la consiguiente condena de Jes\u00fas, \u00ablo entreg\u00f3 a ellos, para que fuera crucificado\u00bb (v. 16a). Y sigue ahora el relato sobre la ejecuci\u00f3n de Jes\u00fas: \u00abTomaron, pues, a Jes\u00fas\u00bb (v. 16b). A primera vista no resulta perfectamente claro a qui\u00e9n se refiere Juan con el \u00aba ellos\u00bb, ni qui\u00e9n es el sujeto de \u00abtomaron\u00bb en v. 16a y 16b, para que Jes\u00fas fuera crucificado. Seg\u00fan el vers\u00edculo 16a s\u00f3lo cabe entender realmente a los \u00abjud\u00edos\u00bb. Pilato cedi\u00f3 a la voluntad de \u00e9stos y conden\u00f3 a Jes\u00fas a la muerte de cruz. Pero es totalmente imposible que los jud\u00edos se encargasen entonces de Jes\u00fas y que llevasen a t\u00e9rmino su ejecuci\u00f3n. Primero, porque la crucifixi\u00f3n no era una pena jud\u00eda sino romana; y, segundo, porque la ejecuci\u00f3n de la pena no entraba en su competencia. As\u00ed pues, quienes se hicieron cargo de Jes\u00fas no pudieron ser otros que los soldados del pelot\u00f3n ejecutor (cf. 19,23). <\/p>\n<p>Probablemente Juan se ha expresado en este pasaje de un modo tan vago con el prop\u00f3sito de seguir incriminando a\u00fan m\u00e1s a los jud\u00edos. Por otra parte, se tiene la impresi\u00f3n de que en su relato subsiguiente de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas, el cuarto evangelista ha omitido intencionadamente una serie de datos que se hallaban en la tradici\u00f3n anterior. Es evidente que su relato recorta a menudo un documento preexistente m\u00e1s amplio, evidenciando, como aqu\u00ed, pasajes con suturas mal disimuladas. A fin de poder matizar mejor las peculiaridades del relato de la pasi\u00f3n ofrecido por Juan, vamos a presentar tambi\u00e9n aqu\u00ed los paralelos sin\u00f3pticos. <\/p>\n<p>En un discurso, muy conocido y citado, dice \u00b7Cicer\u00f3n (Pro Rabirio 5,16), en un proceso pol\u00edtico del a\u00f1o 63 a.C.: \u00abSi, por fin, nos amenaza la muerte, queremos (al menos) morir en libertad, por lo que el verdugo, la velaci\u00f3n de la cabeza y la simple palabra cruz no s\u00f3lo deben desterrarse del cuerpo y de la vida de los ciudadanos romanos, sino incluso de sus mentes, ojos y o\u00eddos. Pues todas esas cosas son indignas de un ciudadano romano y de un hombre libre\u00bb. <\/p>\n<p>H.-W. Kuhn alude atinadamente al hecho de que, de ordinario, s\u00f3lo se cita el fragmento de la cruz. Cierto que la palabra expresa todo el horror de una pena de muerte realizada por medio del verdugo, a diferencia evidentemente de la \u00abmuerte libre\u00bb, que era el suicidio, y con ello suscita tambi\u00e9n desde luego el horror de la crucifixi\u00f3n. \u00abLas frases citadas de Cicer\u00f3n como abogado defensor y, tambi\u00e9n y no en \u00faltimo t\u00e9rmino, el juicio est\u00e9tico de un hombre que pertenec\u00eda a la clase ecuestre, la cual estaba r\u00edgidamente separada de la vasta masa del pueblo, incluso de los ciudadanos romanos, y que representaba a los grandes terratenientes, empleados y funcionarios del Estado&#8230; Es el primer orador de Roma el que aqu\u00ed quiere mantener alejado al ciudadano romano de la crucifixi\u00f3n\u00bb. Como quiera que sea, queda ah\u00ed patente el desprecio de la crucifixi\u00f3n; \u00e9sta era el servile supplicium, es decir, la pena de muerte t\u00edpicamente romana, que estaba reservada a los esclavos y, en las provincias, a los verdaderos o supuestos rebeldes. <\/p>\n<p>Marcos y la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica <\/p>\n<p>(\/Mc\/15\/20b-32 par \/Mt\/27\/31c-44; \/Lc\/23\/26-43). <\/p>\n<p>En los v. 20b-21 refiere Marcos escuetamente la marcha hacia el lugar de la ejecuci\u00f3n. A eso se suma la noticia de que obligaron a llevar la cruz detr\u00e1s de Jes\u00fas a un hombre que regresaba casualmente del campo y que se llamaba Sim\u00f3n de Cirene. Es probable que ello se debiese al hecho de que Jes\u00fas se hallaba muy debilitado por la flagelaci\u00f3n y dem\u00e1s tormentos. Marcos menciona asimismo los nombres de los hijos del tal Sim\u00f3n: se llamaban Alejandro y Rufo. Es un dato que hay que considerar como fidedigno, aunque no conste en ning\u00fan otro sitio. Mateo (27,31c-32) sigue de cerca a Marcos, si bien omite los nombres de los hijos del Cirineo. Lucas (23,26) da tambi\u00e9n la noticia del portador de la cruz, Sim\u00f3n de Cirene, aunque la ha estilizado a todas luces \u00aben sentido edificante\u00bb cuando dice: \u00aby lo cargaron con la cruz, para que la llevara detr\u00e1s de Jes\u00fas\u00bb. Sim\u00f3n se ha convertido aqu\u00ed en s\u00edmbolo del seguimiento de Jes\u00fas. Como aut\u00e9ntico disc\u00edpulo carga con la cruz detr\u00e1s de Jes\u00fas y le sigue en su via crucis. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s de eso, Lucas ha introducido una larga per\u00edcopa en el relato del v\u00eda crucis (Luc 23:27-31). Seg\u00fan \u00e9l, a Jes\u00fas le segu\u00eda una gran muchedumbre del pueblo, sobre todo de mujeres, que le pla\u00f1\u00edan y lloraban. A tales mujeres les dijo Jes\u00fas: \u00abHijas de Jerusal\u00e9n, no llor\u00e9is por m\u00ed; llorad, m\u00e1s bien, por vosotras y por vuestros hijos. Porque se acercan d\u00edas en que se dir\u00e1: \u00a1Dichosas las est\u00e9riles! \u00a1Bienaventurados los senos que no engendraron y los pechos que no criaron! Entonces se pondr\u00e1n a decir a los montes: \u00a1Caed sobre nosotros y a los collados: Sepultadnos! Porque, si esto hacen en el le\u00f1o verde, \u00bfqu\u00e9 no se har\u00e1 en el seco?\u00bb Esta inserci\u00f3n podr\u00eda deberse al evangelista Lucas, que relaciona en el presente pasaje el ajusticiamiento de Jes\u00fas con la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n el a\u00f1o 70 d.C.100. La imagen de la le\u00f1a verde y la seca quiere decir sin ninguna especie de duda: si tan mal se trata a un inocente, como lo es Jes\u00fas, que hasta se le crucifica, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00e1 con quienes de hecho son culpables? Lucas piensa a todas luces en los dirigentes jud\u00edos, que fueron los responsables de la muerte de Jes\u00fas. Ha interpretado evidentemente la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n como un castigo divino por la muerte de Jes\u00fas, interpretaci\u00f3n que despu\u00e9s se populariz\u00f3 entre los cristianos. El historiador Eusebio dice al respecto: \u00abDeb\u00eda ocurrir que, precisamente en los d\u00edas en que hab\u00edan infligido el castigo al redentor y benefactor de todos y al ungido de Dios, fueran encerrados como en una c\u00e1rcel y experimentasen de la justicia divina la ruina que les amenazaba\u00bb. Hoy ya no podemos suscribir sin m\u00e1s esta manera de considerar las cosas. <\/p>\n<p>Marcos menciona el lugar de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas: G\u00f3lgota, que en castellano quiere decir \u00ablugar de la calavera\u00bb o simplemente \u00abcalavera\u00bb (Mar 15:22; par Mat 27:33; Luc 23:33). \u00abEl nombre, seg\u00fan la interpretaci\u00f3n del evangelista, debe referirse al arameo golgolta o gulgulta, \u00abcalavera\u00bb. El nombre debi\u00f3 originarse \u00abdebido a que una formaci\u00f3n rocosa y pelada recordaba una calavera\u00bb. Como lugar de ejecuciones el G\u00f3lgota quedaba fuera de las murallas, \u00abcerca de la ciudad\u00bb (Luc 19:20). \u00abEstos datos los satisface la localizaci\u00f3n actual de la iglesia del Santo Sepulcro (Jerusal\u00e9n), que se remonta a la \u00e9poca de Constantino, y en la que se muestra la colina de la cruz, de 4,50 m de altura, y situada a unos 40 m del sepulcro de Cristo. Que se trate del G\u00f3lgota hist\u00f3rico aparece como veros\u00edmil, aunque no totalmente cierto, a la investigaci\u00f3n moderna\u00bb. <\/p>\n<p>Seg\u00fan Marcos (Mar 15:23; par Mat 27:34) a Jes\u00fas le ofrecieron de beber antes de crucificarle: \u00abLe daban vino mezclado con mirra, pero \u00e9l no lo acept\u00f3.\u00bb En Mar 15:36 se vuelve a mencionar de nuevo a un soldado, que empapando una esponja en vinagre y pinch\u00e1ndola en una ca\u00f1a, se la daba a beber a Jes\u00fas crucificado. A este respecto hay que comparar el Sal 69:21-22 : <\/p>\n<p>\u00abLa verg\u00fcenza me parte el coraz\u00f3n, y es incurable; espero condolencia, y no la hay; alg\u00fan consolador, y no lo encuentro. Por alimento me sirven el veneno, por bebida a mi sed, me dan vinagre.\u00bb <\/p>\n<p>Sin duda que este vers\u00edculo del salmo ha influido fuertemente en la estilizaci\u00f3n de la noticia. Lo cual no quiere decir que el episodio haya sido inventado sin m\u00e1s. Blinzler opina sobre este punto: \u00abUna vez llegado al G\u00f3lgota, probablemente unas mujeres jud\u00edas -pues de una costumbre jud\u00eda se trataba-, y no los soldados romanos, ofrecieron a Jes\u00fas una bebida estupefaciente, a saber, vino mezclado con mirra. Pero \u00e9l la rehus\u00f3 (Mar 15:23); quer\u00eda sufrir con plena conciencia los tormentos que se le avecinaban (cf. tambi\u00e9n Mar 14:25)\u00bb. No deja de presentar dificultades el doble relato del mismo episodio. <\/p>\n<p>De una forma simplic\u00edsima refiere Marcos el proceso de la crucifixi\u00f3n: \u00abLuego lo crucificaron\u00bb (Mar 15:24a). E inmediatamente se reparten las vestiduras de Jes\u00fas: \u00ab&#8230;y se reparten sus vestidos, echando suertes sobre ellos, a ver qu\u00e9 le tocaba a cada uno\u00bb (v. 24b). Tambi\u00e9n este vers\u00edculo est\u00e1 influido por unas palabras del Salterio. En Sal 22:19 se dice: \u00abSe reparten entre s\u00ed mis vestiduras y sobre mi manto echan suertes.\u00bb <\/p>\n<p>\u00abSeg\u00fan una antigua costumbre, las pertenencias de los ejecutados eran propiedad de los verdugos\u00bb. Esto encaja bien, y los soldados debieron arrojarse sobre las peque\u00f1as pertenencias de Jes\u00fas. Lo decisivo, no obstante, es tambi\u00e9n aqu\u00ed la idea de considerar como cumplimiento de la Escritura un episodio trivial y accesorio como el reparto de los vestidos, y reflejarlo en consecuencia con el lenguaje de los Salmos. <\/p>\n<p>Sigue luego en Mar 15:25 un dato cronol\u00f3gico: Jes\u00fas fue crucificado \u00aba la hora tercera\u00bb; lo que equivale poco m\u00e1s o menos a las 9 de la ma\u00f1ana. Seg\u00fan el cuarto evangelio, Jes\u00fas habr\u00eda sido condenado a muerte no antes de \u00abalrededor de la hora sexta\u00bb, es decir, hacia las 12 del mediod\u00eda; lo cual podr\u00eda estar m\u00e1s cerca de la realidad hist\u00f3rica. <\/p>\n<p>El relato prosigue: \u00abY encima estaba escrito el t\u00edtulo de su causa: \u00abEl rey de los jud\u00edos\u00bb (Mar 15:26; par  Mat 27:37; Luc 23:38). En Marcos no est\u00e1 claro del todo d\u00f3nde iba colocada la inscripci\u00f3n con la causa: \u00bfen la cruz, sobre la cabeza de Jes\u00fas? As\u00ed lo hab\u00eda entendido ya Mateo: \u00abY encima de su cabeza pusieron escrita su causa: \u00e9ste es Jes\u00fas, el rey de los jud\u00edos\u00bb.\u00bb Tambi\u00e9n Lucas lo ha entendido de manera similar. Como quiera que sea, la inscripci\u00f3n de la cruz presenta muchos enigmas. Blinzler, que en el presente pasaje muestra una fuerte tendencia armonizadora e historicista, opina: \u00abLa discusi\u00f3n de la historicidad del t\u00edtulo de la cruz es una de las exageraciones de la cr\u00edtica\u00bb. Pero de hecho, fuera del dato neotestamentario referido a Jes\u00fas, en la literatura antigua no hay alusi\u00f3n alguna a la costumbre de poner por escrito en la cruz, sobre la cabeza de los delincuentes, la causa de su muerte; por lo cual, es m\u00ednima la probabilidad de que con Jes\u00fas las cosas hayan discurrido de otro modo. Por el contrario, est\u00e1 atestiguado con frecuencia el uso de que preced\u00eda a los condenados, camino del lugar de la ejecuci\u00f3n, un portador llevando escrita una tablilla con la causa del reato. Por lo que ciertamente no puede ponerse en duda que Jes\u00fas fue condenado a muerte como \u00abrey de los jud\u00edos\u00bb; es decir, como rebelde contra el Estado romano en el sentido de un mesianismo pol\u00edtico. Y tambi\u00e9n puede ser correcto que a Jes\u00fas le haya precedido alguien llevando una tablilla con la causa: \u00abEl rey de los jud\u00edos.\u00bb Se puede, en cambio, dudar de que esa tablilla fuese colocada en la cruz sobre la cabeza de Jes\u00fas, as\u00ed como que la inscripci\u00f3n estuviese redactada, como dice Juan, en las lenguas hebrea, latina y griega (19,20). <\/p>\n<p>Marcos refiere que con Jes\u00fas fueron tambi\u00e9n crucificados dos ladrones o salteadores, colocados uno a la derecha y el otro a la izquierda de Jes\u00fas (Mar 15:27 par; Mat 27:38; Luc 23:33b). El hecho como tal no es hist\u00f3ricamente imposible. Mas no hay por qu\u00e9 entender necesariamente que se tratase de criminales, es decir, de ladrones o asesinos en el sentido penal corriente. M\u00e1s bien pudo tratarse, como lo sugiere el vocablo griego (lestai), de zelotas, de miembros del movimiento liberador jud\u00edo. Adem\u00e1s, hay que contar tambi\u00e9n aqu\u00ed con la influencia del lenguaje de la Escritura, y en concreto de Is 53 12, donde -dentro del c\u00e1ntico del Siervo paciente de Yahveh- se dice: \u00abPor eso le dar\u00e9 las multitudes como parte suya, y con los poderosos repartir\u00e1 el bot\u00edn, porque entreg\u00f3 su vida a la muerte, y entre los delincuentes fue contado, pues llev\u00f3 el pecado de muchos y por los delincuentes intercede.\u00bb La cita la aduce expl\u00edcitamente Lucas (Isa 22:37). La Iglesia primitiva hab\u00eda visto esta conexi\u00f3n: por haber sido Jes\u00fas, el justo e inocente, ejecutado con dos criminales, a los ojos de la Iglesia se hab\u00eda cumplido esa palabra de la Escritura. En la historia de la pasi\u00f3n nos topamos una y otra vez con este fen\u00f3meno: la Iglesia primera hall\u00f3 en la Escritura las posibilidades ling\u00fc\u00edsticas para hablar de la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas y de all\u00ed las tom\u00f3. Nos topamos tambi\u00e9n por ello una y otra vez con la concepci\u00f3n de que la acogida de ese lenguaje habr\u00eda inducido directamente a construir toda una serie de hechos partiendo de la \u00abprueba escritur\u00edstica\u00bb. Porque en el Salterio, y especialmente en los Salmos 22 y 69, o en Is 53, ya ven\u00edan indicadas las cosas, \u00e9stas habr\u00edan discurrido efectivamente tal como estaban vaticinadas. Pero esta concepci\u00f3n lo simplifica todo en exceso. Es verdad que en la pr\u00e1ctica tambi\u00e9n existe ese procedimiento, de que una cita escritur\u00edstica induzca a la libre invenci\u00f3n de unos determinados acontecimientos de cara al \u00abcumplimiento\u00bb de dicha Escritura. Ese fen\u00f3meno nos lo encontramos tambi\u00e9n en Juan. Mas tales casos son relativamente f\u00e1ciles de descubrir. En general, sin embargo, hay que distinguir entre el acontecimiento f\u00e1ctico y su comentario o narraci\u00f3n ampliada; o, dicho brevemente, su estilizaci\u00f3n interpretativa. <\/p>\n<p>En nuestro caso la dificultad esencial radica en que no proporciona pr\u00e1cticamente ninguna posibilidad directa de comparaci\u00f3n. Hist\u00f3ricamente puede que muchas cosas se hayan desarrollado como las cuenta Marcos; y aqu\u00ed, al no haber argumentos decisivos en contra, bien podemos concluir que su relato es en cierto modo fiable. <\/p>\n<p>La adopci\u00f3n del \u00ablenguaje sagrado\u00bb de la Escritura sirvi\u00f3 desde el comienzo para la interpretaci\u00f3n creyente de los hechos que hab\u00edan ocurrido. No se quiso transmitir, sobre todo en la historia de la pasi\u00f3n, una historia trivial, sino m\u00e1s bien una \u00abhistoria sagrada\u00bb, una historia de la salvaci\u00f3n. Con ello se transpone el acontecimiento a un \u00abplano superior\u00bb, a un plano ling\u00fc\u00edstico que, de antemano, busca la participaci\u00f3n interna, la admiraci\u00f3n de los oyentes o de los lectores. Ser\u00eda equivocado entender esa estilizaci\u00f3n literaria directamente como una noticia hist\u00f3rica. Antes de emitir un juicio sobre la verosimilitud hist\u00f3rica, hay que tener en cuenta la peculiaridad del lenguaje que presentan los textos. <\/p>\n<p>C\u00f3mo pudo desarrollarse con una finalidad edificante la escena de los dos \u00abladrones\u00bb, lo muestra Lucas con sus pormenores complementarios (Luc 23:39-43). Seg\u00fan \u00e9l, uno de los malhechores habr\u00eda injuriado a Jes\u00fas, mientras que el otro reconoc\u00eda y confesaba su propia culpa y llegaba a creer en Jes\u00fas, hasta el punto de rogarle: \u00abJes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed, cuando llegues a tu reino.\u00bb A lo que Jes\u00fas contest\u00f3: \u00abYo te aseguro que hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso.\u00bb Todo esto no es historia, sino predicaci\u00f3n: hasta el malhechor creyente consigue su salvaci\u00f3n por Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Mientras que Marcos hasta el presente no hab\u00eda m\u00e1s que cosido una noticia con otra, sigue ahora una detallada escena de escarnios contra Jes\u00fas (Mar 15:29-32, par;  Mat 27:49-53; Luc 23:35-36.39). Tambi\u00e9n los escarnios constituyen un rasgo t\u00edpico que aparece en los Salmos, y especialmente en las lamentaciones del justo perseguido: \u00abPero yo soy un gusano m\u00e1s que un hombre, verg\u00fcenza del humano, desprecio de las gentes. Todos los que me ven me hacen mofa, despegando los labios, moviendo la cabeza: Se dirige a Yahveh, que \u00e9l le defienda; que le libere \u00e9l, ya que le ama\u00bb (Sal 22:7-9; cf. tambi\u00e9n Sal 109:25 : \u00abA sus ojos yo soy una ignominia; al mirarme, menean la cabeza\u00bb). En la escena de los escarnios hay que contar con una vasta labor modeladora de los evangelistas. Es poco veros\u00edmil que las burlas contra Jes\u00fas hayan tenido lugar al pie de la cruz y en esa forma, por parte incluso de los sumos sacerdotes y de los letrados en la Escritura. M\u00e1s bien cabe suponer que Marcos quiere rebatir en este pasaje las objeciones m\u00e1s frecuentes que se formulaba contra la nueva fe en Jes\u00fas Mes\u00edas, tal como era f\u00e1cil que los disc\u00edpulos se las encontraran despu\u00e9s del viernes santo. Lo que ciertamente resulta sobremanera claro en este pasaje es el hecho de que los primeros seguidores de Jes\u00fas estuvieron perfectamente informados de la situaci\u00f3n inc\u00f3moda y ambigua en que se encontraban frente a la opini\u00f3n p\u00fablica jud\u00eda, y m\u00e1s tarde frente a los gentiles, con su fe en el Crucificado. <\/p>\n<p>En este sentido es significativo el empleo de la expresi\u00f3n \u00abavergonzarse\u00bb conectada con la predicaci\u00f3n cristiana. As\u00ed, por ejemplo, dice Pablo: \u00abPorque no me averg\u00fcenzo del evangelio, ya que es poder de Dios para salvar a todo el que cree: tanto al jud\u00edo, primeramente, como tambi\u00e9n al griego\u00bb (Rom 1:16). Sin querer uno se pregunta c\u00f3mo Pablo llega a semejante formulaci\u00f3n, si es que hab\u00eda quiz\u00e1 motivos para avergonzarse del evangelio. Los hab\u00eda, en efecto, y estaban en el contenido del propio evangelio, como \u00abpalabra de la cruz\u00bb, como \u00abnecedad de la predicaci\u00f3n\u00bb. \u00abAh\u00ed est\u00e1n los jud\u00edos, por una parte, pidiendo se\u00f1ales; y los griegos, por otra, buscando sabidur\u00eda. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos, necedad para los gentiles\u00bb (1Co 1:22s; cf. 1,18-25). De modo parecido se dice en Mar 8:38 par (Mat 16:27; Luc 9:26): \u00abPorque si alguno se averg\u00fcenza de m\u00ed y de mis palabras en esta generaci\u00f3n ad\u00faltera y pecadora, tambi\u00e9n el Hijo del hombre se avergonzar\u00e1 de \u00e9l en la gloria de su Padre con los santos \u00e1ngeles.\u00bb Uno se averg\u00fcenza de aquello que frente a otros, y sobre todo frente a la sociedad, le coloca bajo una luz problem\u00e1tica o le crea una inseguridad respecto a la propia funci\u00f3n social. Al comienzo esa inseguridad social debi\u00f3 ir ligada al mensaje de la cruz. El lenguaje relativo al \u00abavergonzarse\u00bb se\u00f1ala unos primeros tiempos en los que todav\u00eda se percib\u00eda, de modo claro, la contradicci\u00f3n entre el mensaje de la cruz y la sociedad jud\u00eda o gentil. Con la creciente habituaci\u00f3n, y desde luego s\u00f3lo con la plena integraci\u00f3n del cristianismo en la sociedad, el sentimiento de tal oposici\u00f3n fue desapareciendo cada vez m\u00e1s. En el propio Juan la oposici\u00f3n ya no se da con tanta acritud. <\/p>\n<p>Por el contrario, la escena de los escarnios articula todav\u00eda la contradicci\u00f3n de un modo total: \u00ab\u00a1Eh! T\u00fa que destruyes el templo y lo reconstruyes en tres d\u00edas, s\u00e1lvate a ti mismo bajando de la cruz.\u00bb O este otro insulto: \u00abHa salvado a otros, y no puede salvarse a s\u00ed mismo. \u00a1El Mes\u00edas, el rey de Israel: que baje ahora mismo de la cruz, para que veamos y creamos!\u00bb (Mar 15:29-32). El que cuelga de la cruz y no puede liberarse a s\u00ed propio \u00bfpuede ser el Salvador de Israel? Cierto que un Mes\u00edas crucificado no encajaba en modo alguno con las concepciones mesi\u00e1nicas tradicionales del juda\u00edsmo. Representa ya una rebaja en esa contradicci\u00f3n el que, seg\u00fan Lucas, uno de los ladrones rompa el c\u00edrculo del repudio p\u00fablico, y confiese a Jes\u00fas como el \u00abjusto\u00bb del que \u00e9l espera la salvaci\u00f3n en la hora de la muerte. Mateo, por el contrario, mantiene \u00edntegra esa contradicci\u00f3n al completar por su cuenta: \u00abTiene puesta su confianza en Dios, que Dios lo libre ahora, puesto que dijo: \u00abSoy Hijo de Dios\u00bb\u00bb (Mat 27:43). <\/p>\n<p>La exposici\u00f3n joanica. Una vez m\u00e1s salta a los ojos hasta qu\u00e9 punto en Juan la forma y manera de la exposici\u00f3n reiterativa puede convertirse en instrumento de la nueva interpretaci\u00f3n. En el cuarto evangelio ya no hay sitio para el escarnio del crucificado, tal como podemos leerlo en Marcos. Eso no encaja ya con el concepto jo\u00e1nico del triunfo y glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas. Para Juan la cruz entra tan de lleno en la \u00abexaltaci\u00f3n del Hijo del hombre\u00bb, que s\u00f3lo puede ya expresar la oposici\u00f3n entre Jes\u00fas y sus enemigos incr\u00e9dulos; por el contrario, los creyentes est\u00e1n tan por completo en el bando de Jes\u00fas que ya no sienten esa oposici\u00f3n. En la visi\u00f3n jo\u00e1nica la cruz no puede ya representar un skandalon o tropiezo, sino que es m\u00e1s bien la se\u00f1al victoriosa de la fe. <\/p>\n<p>No se pueden cerrar los ojos a los aspectos peligrosos que entra\u00f1a esta concepci\u00f3n. Cierto que con su cuadro peculiar de la pasi\u00f3n, como historia del triunfo de Jes\u00fas, consigue Juan proyectar una nueva luz sobre determinados aspectos, que ponen de relieve con singular fuerza c\u00f3mo la cruz es la revelaci\u00f3n del amor divino. Pero al reducir la contradicci\u00f3n, el esc\u00e1ndalo, los padecimientos efectivos, el chasco y fracaso de Jes\u00fas, el cuarto evangelista apoya una concepci\u00f3n que m\u00e1s tarde habr\u00eda de dejarse sentir como pol\u00edticamente perniciosa: la cruz pasa a ser una cruz gemmata, una cruz noble, dorada y sacralizada; m\u00e1s a\u00fan, una cruz fetichista, se\u00f1al (y orden) de dominio y nobleza, de algo que se llama mundo cristiano. Jes\u00fas muri\u00f3 como alguien que pertenec\u00eda al mundo de los oprimidos, y al que se le cont\u00f3 entre los malhechores. \u00a1Y, oh paradoja, ahora se apoyan en \u00e9l sobre todo los que dominan, para legitimar sus relaciones de poder espirituales y mundanas! Ahora se ha trastocado de m\u00faltiples formas la se\u00f1al sagrada de la cruz, lo que hace que con demasiada frecuencia se prive a la cruz real de su contenido social. <\/p>\n<p>a) La crucifixi\u00f3n (Jn\/19\/16b-18) <\/p>\n<p>16b Tomaron, pues, a Jes\u00fas. 17 Y \u00e9l, carg\u00e1ndose la cruz, sali\u00f3 hacia el lugar llamado de la Calavera, que en hebreo se dice G\u00f3lgota. 18 All\u00ed lo crucificaron; y a otros dos con \u00e9l, uno a un lado y otro a otro, y en medio Jes\u00fas. <\/p>\n<p>El pelot\u00f3n ejecutor se hace cargo de Jes\u00fas. Subraya Juan de manera expl\u00edcita: \u00abCarg\u00e1ndose la cruz (\u00e9l personalmente), sali\u00f3 hacia el lugar llamado de la Calavera, que en hebreo se dice G\u00f3lgota\u00bb (v. 17). Evidentemente est\u00e1 interesado en mostrar que Jes\u00fas se mantuvo hasta el \u00faltimo instante en plena posesi\u00f3n de sus energ\u00edas; por eso omite la figura del portador de la cruz, Sim\u00f3n de Cirene. La f\u00f3rmula jo\u00e1nica m\u00e1s bien suena en este pasaje como una correcci\u00f3n intencionada de la narraci\u00f3n sin\u00f3ptica. Jes\u00fas queda \u00abheroicizado\u00bb. <\/p>\n<p>En los datos sobre el lugar de la ejecuci\u00f3n Juan vuelve a coincidir con la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica: el lugar \u00abde la Calavera\u00bb, el \u00abG\u00f3lgota\u00bb. El proceso de la crucifixi\u00f3n se narra con un m\u00ednimo de palabras: \u00abAll\u00ed lo crucificaron; y a otros dos con \u00e9l, uno a un lado, y otro a otro, y en medio Jes\u00fas\u00bb. No se dan m\u00e1s detalles sobre los dos compa\u00f1eros de suplicio; s\u00f3lo al final vuelven a comparecer (Jua 19:32). No se sabe bien cu\u00e1l pueda ser la significaci\u00f3n de los dos concrucificados en el relato jo\u00e1nico. Aqu\u00ed parece importante, sobre todo, el que Jes\u00fas cuelgue \u00aben medio\u00bb, en el centro de ambos, con lo cual se quiere subrayar su dignidad peculiar. En todo caso, el centro es el lugar de honor, por lo que se reserva a las personas m\u00e1s encumbradas. Si Jes\u00fas crucificado es \u00abel rey de los jud\u00edos\u00bb, sus dos compa\u00f1eros de suplicio aparecen ya m\u00e1s bien como \u00ablos asistentes al trono de Jes\u00fas\u00bb en un sentido profundo; y por ello no se les llama ya ladrones. <\/p>\n<p>b) El t\u00edtulo de la cruz (Jn\/19\/19-22) <\/p>\n<p>19 Pilato escribi\u00f3 tambi\u00e9n un letrero y lo puso encima de la cruz. En \u00e9l estaba escrito: \u00abJes\u00fas, el nazareno, rey de los jud\u00edos.\u00bb 20 Este letrero lo leyeron muchos jud\u00edos, porque el lugar en que Jes\u00fas fue crucificado estaba cerca de la ciudad; estaba escrito en hebreo, en lat\u00edn y en griego. 21 Y dec\u00edan a Pilato los pont\u00edfices de los jud\u00edos: \u00abNo escribas rey de los jud\u00edos, sino que \u00e9l dijo: \u00abSoy rey de los jud\u00edos\u00bb.\u00bb 22 Respondi\u00f3 Pilato: \u00abLo que he escrito, escrito est\u00e1.\u00bb <\/p>\n<p>Ya nos hemos referido al aspecto hist\u00f3rico del t\u00edtulo o inscripci\u00f3n de la cruz. Su historicidad en el puro sentido f\u00e1ctico puede ponerse justamente en duda. Por ello resulta tanto m\u00e1s importante su alcance simb\u00f3lico, sobre todo en Juan. El cuarto evangelista conoc\u00eda la tradici\u00f3n; pero una vez m\u00e1s la ha puesto al servicio de una finalidad teol\u00f3gica. El motivo regio, que ya hab\u00eda jugado un papel decisivo en el proceso ante Pilato, se recoge y desarrolla de nuevo en el presente pasaje. <\/p>\n<p>En el n\u00facleo de la tradici\u00f3n, seg\u00fan la cual hab\u00eda colocada una inscripci\u00f3n sobre la cabecera de la cruz con la causa de la condena: \u00abrey de los jud\u00edos\u00bb, Juan concuerda con los sin\u00f3pticos. S\u00f3lo que el cuarto evangelista reinterpreta esa tradici\u00f3n a su modo al convertirla en el \u00faltimo objeto de discusi\u00f3n entre Pilato y los jud\u00edos; de tal forma que ni siquiera despu\u00e9s de la ejecuci\u00f3n se pusieron de acuerdo ambas partes acerca de aquel misterioso y \u00abextra\u00f1o\u00bb preso y ajusticiado. Aquel hombre los sigue persiguiendo. Si Marcos todav\u00eda hablaba de una ait\u00eda, es decir de una \u00abcausa\u00bb de muerte fijada por escrito, y en consecuencia de la sentencia capital reducida a su punto decisivo, Juan habla ahora de un titulus (griego titlos), o lo que es lo mismo, de una inscripci\u00f3n o superinscripci\u00f3n p\u00fablica en sentido ampl\u00edsimo, que hab\u00eda sido redactada en tres lenguas, a saber: hebreo, lat\u00edn y griego. El prop\u00f3sito del evangelista est\u00e1 patente: para \u00e9l se trata de las tres lenguas m\u00e1s habladas en toda la ecumene del mundo antiguo; son las lenguas de \u00abtodo el mundo\u00bb, ante el que ahora comparece el crucificado como revelador y redentor. El mundo entero debe hacerse consciente de que Jes\u00fas ha sido condenado y ejecutado como \u00abrey de los jud\u00edos\u00bb, como Mes\u00edas. Y eso no es mera causalidad externa, sino que responde a la verdad en sentido profundo. Mediante la inserci\u00f3n del lat\u00edn y del griego se subraya especialmente que aquel Jes\u00fas ya no pertenece s\u00f3lo a los jud\u00edos, sino a la humanidad entera. Ese es el sentido del comentario jo\u00e1nico. <\/p>\n<p>Cierto que a los jud\u00edos no les satisface la inscripci\u00f3n. Sus dirigentes protestan por ello ante el procurador. Su argumentaci\u00f3n tiende a hacer de Jes\u00fas el \u00fanico responsable de tal aserto. No debe, pues, decir \u00abEste es el rey de los jud\u00edos\u00bb, sino que Jes\u00fas se apropi\u00f3 o acomod\u00f3 personalmente tal designaci\u00f3n. Tambi\u00e9n es posible que Juan hubiera querido mostrar c\u00f3mo a los jud\u00edos les molestaba esa designaci\u00f3n, porque ellos, ateni\u00e9ndose al significado objetivo de la misma, seguir\u00edan estando siempre condicionados por Jes\u00fas. Y, finalmente, la inscripci\u00f3n de la cruz aparece en Juan cual proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas como rey ante la faz de todo el mundo: Regnavit a ligno Deus, se dice por ello en la antigua liturgia del Viernes Santo: Dios rein\u00f3 desde el madero (de la cruz). <\/p>\n<p>Pero en este punto Pilato se mantiene firme frente a los jud\u00edos. Ahora, una vez ejecutada la sentencia, vuelve a recobrar su seguridad y, mediante su sentencia lapidaria: \u00abLo que he escrito, escrito est\u00e1\u00bb, casi entra, seg\u00fan Juan, en la categor\u00eda de evangelista involuntario, que con su inscripci\u00f3n de la cruz introduce la p\u00fablica proclama de Cristo crucificado en el vasto mundo cultural de entonces. <\/p>\n<p>c) El reparto de los vestidos (Jn\/19\/23-24) <\/p>\n<p>23 Luego los soldados, cuando crucificaron a Jes\u00fas, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una para cada soldado; y adem\u00e1s la t\u00fanica. Esta t\u00fanica era sin costura, tejida toda ella de una pieza de arriba abajo. 24 Dij\u00e9ronse entonces los soldados: \u00abNo la rasguemos, sino vamos a echarla a suertes, a ver a qui\u00e9n le toca.\u00bb As\u00ed se cumpli\u00f3 la Escritura: \u00abRepartieron mis vestidos entre s\u00ed, y sobre mi t\u00fanica echaron suertes\u00bb (Sal 22:19). Esto precisamente hicieron los soldados. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aqu\u00ed sintoniza Juan con la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica al narrar el reparto de la herencia de Jes\u00fas entre los soldados que formaban el pelot\u00f3n ejecutor. Mas, para entender exactamente la interpretaci\u00f3n jo\u00e1nica de la escena, hay que partir de la cita propia que hace como cumplimiento de la Escritura. <\/p>\n<p>Mientras que la cita s\u00f3lo resuena en los sin\u00f3pticos, en Juan pasa a ser armaz\u00f3n y sost\u00e9n de su relato. As\u00ed como en el relato de la entrada de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n (Mar 11:110 y par), y sobre la base de una cita escritur\u00edstica (Zac 9:9 = Mat 21:5), el asno mencionado en Mc se convierte en los dos animales de Mateo (\u00abencontrar\u00e9is una burra atada, y un pollino con ella\u00bb, Mat 21:2), as\u00ed tambi\u00e9n en Juan la cita de la Escritura motiva que el reparto de los vestidos se divida en dos \u00abrondas\u00bb distintas. Los soldados act\u00faan del modo exacto que responde al vers\u00edculo del salmo. Al primer hemistiquio responde la distribuci\u00f3n de los vestidos; y al hemistiquio segundo, el sorteo. As\u00ed las cosas, resulta natural suponer que la \u00abt\u00fanica sin costura\u00bb la haya inventado Juan sobre la base del pasaje escritur\u00edstico citado. Es posible que con este dato haya vinculado el evangelista un prop\u00f3sito especial, y que no resulten totalmente falsas las interpretaciones posteriores -que empiezan ya con los padres de la Iglesia- de la \u00abt\u00fanica incons\u00fatil\u00bb como s\u00edmbolo de la unidad de la Iglesia. <\/p>\n<p>M\u00e1s claro se destaca sin duda en Juan el motivo del cumplimiento de la Escritura, que seg\u00fan su idea debe realizarse al pie de la letra. Precisamente en su relato de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas se tiene la impresi\u00f3n de que todos los sucesos discurren al pie de la letra y sin estorbos, de acuerdo con un \u00abplan\u00bb previsto por Dios y consignado en la Escritura. <\/p>\n<p>Tampoco el evangelista deja de anotar los distintos sucesos, de modo que, en comparaci\u00f3n con Marcos, da a su relato una ordenaci\u00f3n precisa. \u00abEsto (que es lo vaticinado por la Escritura) precisamente hicieron los soldados\u00bb, se dice como conclusi\u00f3n de la escena. <\/p>\n<p>d) Las mujeres al pie de la cruz (Jn\/19\/25) <\/p>\n<p>25 Estando junto a la cruz de Jes\u00fas su madre, la hermana de su madre, Mar\u00eda de Cleof\u00e1s, y Mar\u00eda Magdalena. <\/p>\n<p>Ya en este pasaje -y de nuevo en el sentido de la tradici\u00f3n (cf. Mar 15:40s; Mat 27:55s; Luc 23:49; cf. asimismo Luc 8:3)- se refiere Juan a las mujeres que estaban junto a la cruz. En la secci\u00f3n siguiente se vuelve a mencionar al \u00abdisc\u00edpulo a quien \u00e9l (Jes\u00fas) amaba\u00bb. Respecto de qu\u00e9 mujeres estuvieron presentes en la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas, las tradiciones neotestamentarias no son uniformes. <\/p>\n<p>En Mar 15:40-41 se dice: \u00abHab\u00eda adem\u00e1s unas mujeres que miraban desde lejos, entre las cuales estaban tambi\u00e9n Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda, la madre de Santiago el Menor y de Jos\u00e9 y Salom\u00e9, las cuales cuando \u00e9l estaba en Galilea, lo segu\u00edan y le serv\u00edan, y otras muchas que hab\u00edan subido con \u00e9l a Jerusal\u00e9n.\u00bb Mateo enlaza con Marcos, aunque introduciendo algunos cambios; le interesa establecer que hab\u00edan sido \u00abmuchas mujeres\u00bb las que hab\u00edan estado bajo la cruz; entre ellas se encontraban Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda la madre de Santiago y de Jos\u00e9, as\u00ed como la madre de los hijos de Zebedeo, con la cual se identifica la que Marcos llama \u00abSalom\u00e9\u00bb (cf. tambi\u00e9n Mat 20:20). El tema aparece a su vez en Lucas con algunas diferencias: \u00abTodos sus conocidos y algunas mujeres que lo hab\u00edan seguido desde Galilea, estaban all\u00ed, mirando estas cosas desde lejos\u00bb (Luc 23:29). Los nombres de las mujeres de las que se trata seg\u00fan Ia redacci\u00f3n lucana, han sido ya mencionadas antes (Luc 8:1-3) en un escueto resumen sobre la actividad de Jes\u00fas en Galilea. Estas eran: \u00abMar\u00eda, la llamada Magdalena (= la de Magdala), de la cual hab\u00edan salido siete demonios; Juana, la mujer de Cuz\u00e1, administrador de Herodes; Susana y otras muchas, las cuales le serv\u00edan con sus bienes.\u00bb <\/p>\n<p>En todas estas listas de nombres s\u00f3lo uno aparece siempre: el de Mar\u00eda Magdalena. Tambi\u00e9n la coincidencia entre Marcos y Mateo es lo bastante clara; los pocos cambios mateanos no aportan mucho. Despu\u00e9s los caminos se diversifican por completo. Resulta congruente que algunas mujeres del c\u00edrculo de Jes\u00fas estuvieran junto a la cruz; y entre ellas muy probablemente Mar\u00eda de Magdala. S\u00f3lo Juan menciona tambi\u00e9n a Mar\u00eda, madre de Jes\u00fas. Aunque ciertamente que esto ha sido acogido en la tradici\u00f3n (cf. el conocido himno Stabat Mater), la cr\u00edtica hist\u00f3rica tiene aqu\u00ed muchos reparos que oponer. Si Juan quiere mostrar que la muerte de Jes\u00fas acaeci\u00f3 de un modo \u00abordenado\u00bb, su madre no pod\u00eda faltar; tambi\u00e9n ten\u00eda que estar presente el \u00abdisc\u00edpulo amado\u00bb de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Asimismo puede rastrearse aqu\u00ed la clara tendencia de Juan a eliminar rasgos molestos e incongruentes. La muerte de Jes\u00fas debe mantener un cierto \u00abesplendor soberano\u00bb. Adem\u00e1s, las mujeres est\u00e1n bajo la cruz -a diferencia de los soldados- \u00abcomo representantes de los creyentes\u00bb. <\/p>\n<p>e) El \u00abtestamento\u00bb de Jes\u00fas (Jn\/19\/26-27) <\/p>\n<p>26 Cuando Jes\u00fas vio a su madre, y de pie junto a ella al disc\u00edpulo a quien \u00e9l amaba, dice a su madre: \u00abMujer, ah\u00ed tienes a tu hijo.\u00bb 27 Luego dice al disc\u00edpulo: \u00abAh\u00ed tienes a tu madre.\u00bb Y desde aquel momento el disc\u00edpulo la acogi\u00f3 en su casa. <\/p>\n<p>Dif\u00edcilmente habr\u00e1 un pasaje m\u00e1s discutido en la historia jo\u00e1nica de la pasi\u00f3n. Sobre ning\u00fan relato se ha cavilado tanto ni se han dado tantas interpretaciones como sobre este breve fragmento. <\/p>\n<p>Ser\u00e1 conveniente intentar comprender el relato desde su contexto m\u00e1s pr\u00f3ximo en el Evangelio de Juan, renunciando a otras especulaciones. Para ello hay que partir del hecho de que ambos vers\u00edculos no s\u00f3lo constituyen la verdadera aportaci\u00f3n espec\u00edfica de Juan en este contexto, sino que se trata adem\u00e1s de una creaci\u00f3n jo\u00e1nica. En apoyo de lo cual aduce Dauer las razones siguientes: a) los relatos sin\u00f3pticos de la pasi\u00f3n nada saben de ninguna palabra de Jes\u00fas a ninguno de sus seguidores, y nada dicen sobre la presencia de la madre de Jes\u00fas o de cualquier disc\u00edpulo junto a la cruz; b) los vaticinios de Jes\u00fas sobre la huida de los disc\u00edpulos m\u00e1s bien hablan contra tal presencia de alguno de ellos en el G\u00f3lgota. Y a este respecto adquiere un peso singular el que tambi\u00e9n en Jua 16:32 se recoja una tradici\u00f3n sobre la desbandada general de los disc\u00edpulos, por lo que el propio Juan incurre en una cierta contradicci\u00f3n. La escena entera hay que atribuirla al evangelista. Y sobre el particular opina Dauer: \u00abLo cual no quiere decir que Juan se la haya inventado caprichosamente. No cabe la menor duda de que Jes\u00fas se preocup\u00f3 de su madre al ver lo cr\u00edtica que se tornaba su situaci\u00f3n. No es, pues, nada inveros\u00edmil que hubiera confiado su preocupaci\u00f3n al disc\u00edpulo que le era singularmente leal. Pero el evangelista cambia el lugar y tiempo de esa disposici\u00f3n, traslad\u00e1ndola a la escena de la crucifixi\u00f3n. Posiblemente se trata de una hip\u00f3tesis atinada; pero sobre la que desde luego nada sabemos, y resulta muy problem\u00e1tico trabajar sobre ese supuesto. <\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, las dificultades y objeciones afectan, en general, a las interpretaciones mariol\u00f3gicas de este texto expuestas frecuentemente en a\u00f1os pasados y tendentes a establecer la posici\u00f3n singular de la madre de Jes\u00fas en el sentido de una mediaci\u00f3n universal. En el evangelio de Juan se menciona s\u00f3lo tres veces a la madre de Jes\u00fas: en las bodas de Can\u00e1 (2,1-11); en 6,42, donde se dice \u00ab\u00bfAcaso no es \u00e9ste el hijo de Jos\u00e9, cuyo padre y madre conocemos?\u00bb; finalmente, en nuestro texto. Sorprende que las tres veces Juan hable s\u00f3lo de \u00absu madre\u00bb, sin mencionar nunca el nombre de \u00abMar\u00eda\u00bb. La manera de hablar es siempre muy gen\u00e9rica y estereotipada, hasta el punto que cabe preguntarse si el cuarto evangelista sab\u00eda algo concreto sobre la madre de Jes\u00fas. En caso afirmativo ciertamente que no nos lo ha trasmitido. <\/p>\n<p>A\u00f1\u00e1dese a esto que Juan, sobre todo en el relato de las bodas de Can\u00e1, establece una gran distancia, y hasta una extra\u00f1eza, entre Jes\u00fas y su madre. Aun cuando antes se daban rodeos para conceder esto, no deber\u00eda haber duda alguna de que la respuesta de Jes\u00fas a la indicaci\u00f3n de su madre: \u00abNo tienen vino\u00bb, equivale a un \u00e1spero rechazo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 nos va a ti y a m\u00ed, mujer? A\u00fan no ha llegado mi hora.\u00bb El revelador Jes\u00fas y su madre no se mueven en un plano humano com\u00fan. Tampoco en 6,42, donde se nombra a Jos\u00e9, se da el nombre de Mar\u00eda. En la escena de la cruz las relaciones aparecen algo m\u00e1s positivas, pues Jes\u00fas se preocupa de su madre momentos antes de morir. Aunque tampoco aqu\u00ed desaparece en modo alguno la distancia, como lo atestigua el tratamiento de \u00abmujer\u00bb (y no \u00abmadre\u00bb). Ah\u00ed parece apuntar el presente pasaje: \u00abLas palabras de Jes\u00fas tienen el car\u00e1cter de una \u00faltima disposici\u00f3n, es decir, se trata en alg\u00fan modo de la solicitud por los que se quedan, ya sea en un sentido material o figurado. Pero \u00bfcu\u00e1l es aqu\u00ed la preocupaci\u00f3n dominante de Jes\u00fas, la de su madre o la del disc\u00edpulo? El sentido m\u00e1s natural es sin duda el de que Jes\u00fas, como hijo en trance de separarse, toma precauciones en favor de su madre que sigue en el mundo\u00bb. <\/p>\n<p>Seg\u00fan Exo 20:12-23, era deber legal de un hijo ocuparse de su madre 115. Esa tarea ya no puede cumplirla ahora Jes\u00fas; de ah\u00ed que instituya al \u00abdisc\u00edpulo a quien amaba\u00bb como sucesor y representante legal suyo. \u00abLegalmente una mujer deb\u00eda estar siempre confiada al cuidado de un pariente var\u00f3n. Y \u00e9se fue el encargo que Jes\u00fas confi\u00f3 al disc\u00edpulo que le estaba especialmente aficionado\u00bb. En el trance de su partida Jes\u00fas quiere dejarlo todo perfectamente en orden. Esa es la interpretaci\u00f3n que defendi\u00f3 ya Tom\u00e1s de Aquino 117. Tambi\u00e9n J.S. Bach la presenta en su pasi\u00f3n seg\u00fan san Juan: <\/p>\n<p>\u00abSe cuid\u00f3 de todo en la \u00faltima hora y a\u00fan pens\u00f3 en su madre d\u00e1ndole un tutor. Hombre, obra con rectitud, ama a Dios y al hombre, muere sin ninguna pena y no te atormentes\u00bb (Coral, n.\u00b0 56). <\/p>\n<p>La figura del \u00abdisc\u00edpulo a quien amaba\u00bb Jes\u00fas tampoco se esclarece m\u00e1s con el presente pasaje. Lo \u00fanico que se dice es que estaba junto a la cruz, revistiendo probablemente una funci\u00f3n de testigo, a la que se alude de modo expl\u00edcito en 19,35. Desde el punto de vista del texto parece en cierto modo muy natural que ese disc\u00edpulo, singularmente amado de Jes\u00fas asuma tambi\u00e9n en el futuro el cuidado de la madre de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Mas \u00bfno late al mismo tiempo en esta escena un sentido profundo y simb\u00f3lico? R. Bultmann piensa al respecto: \u00abEvidentemente esta escena, que frente a la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica no puede esgrimir ninguna pretensi\u00f3n de historicidad, tiene un sentido simb\u00f3lico. La madre de Jes\u00fas, que permanece junto a la cruz, representa al judeocristianismo que ha superado el esc\u00e1ndalo de la cruz. El cristianismo gentil, que representa el disc\u00edpulo amado, recibe el encargo de honrarlo como a su madre, de la que procede, mientras que al cristianismo jud\u00edo se le ordena entrar en la casa del cristianismo gentil, es decir, debe saber incorporarse a la gran comunidad eclesi\u00e1stica. Y esas instrucciones descienden de la cruz, lo que vale tanto como decir que son instrucciones del Jes\u00fas exaltado, y su sentido es el mismo que el de sus palabras en la oraci\u00f3n de 17,20s; la plegaria por los primeros disc\u00edpulos y por quienes a trav\u00e9s de su palabra llegar\u00edan a la fe&#8230;\u00bb 118. Sobre esta concepci\u00f3n se ha ejercitado merecidamente la cr\u00edtica. Es atinada desde luego la afirmaci\u00f3n de que en Juan hay que contar con un alcance simb\u00f3lico de la escena; pero entonces ser\u00e1 necesario elaborar ese simbolismo desde el conjunto de la teolog\u00eda jo\u00e1nica, sin que se le pueda introducir desde fuera como un episodio curioso. Schunmann observa: \u00abNo deber\u00eda ser necesaria prueba alguna para demostrar que, en el evangelio espiritual de Juan, la \u00faltima voz del crucificado, puesta tan de relieve, no s\u00f3lo debe regular la solicitud terrena por Mar\u00eda, sino que tiene adem\u00e1s otro alcance; tambi\u00e9n los otros rasgos narrativos de la escena de la crucifixi\u00f3n desembocan en un sentido simb\u00f3lico dentro del contexto inmediato\u00bb. La interpretaci\u00f3n del propio Schurmann suena as\u00ed: \u00abEl disc\u00edpulo, al que Jes\u00fas amaba, est\u00e1 al pie de la cruz como testigo de la tradici\u00f3n (autor) del Evangelio de Juan. En Mar\u00eda son confiados a ese disc\u00edpulo, y con \u00e9l a su evangelio, todos cuantos esperan su salvaci\u00f3n del Exaltado, los que desean acoger su palabra. Desde la cruz Jes\u00fas mismo declara en cierto modo ese Evangelio como \u00abcan\u00f3nico \u00bb y obligatorio para la Iglesia. De esta forma el Exaltado establece desde la cruz y para todos los tiempos la unidad de los creyentes, que seg\u00fan Jua 17:20s se realiza mediante la transmisi\u00f3n de la palabra por obra de los disc\u00edpulos encargados. Con esta \u00faltima disposici\u00f3n, presentada con singular eficacia, Jes\u00fas sabe que est\u00e1 consumada (cf. 4,34; 19,28.30; cf. 5,36; 14,31) la obra, que el Padre le hab\u00eda encargado (17,4). La formaci\u00f3n de la \u00fanica Iglesia por la palabra es la coronaci\u00f3n de la obra terrena de Jes\u00fas\u00bb. Tal explicaci\u00f3n se nos antoja al menos plausible, ya que arranca de las peculiaridades y tendencias jo\u00e1nicas. Resulta, no obstante, problem\u00e1tico que la idea de la unidad de la Iglesia pueda ocupar tan resueltamente el primer plano, idea que m\u00e1s bien parece expresada con la \u00abt\u00fanica sin costura\u00bb. <\/p>\n<p>Habr\u00e1 que partir del hecho de que ese \u00abtestamento de Jes\u00fas\u00bb supone ante todo la clara separaci\u00f3n que tiene lugar entre Jes\u00fas y \u00ablos suyos\u00bb. Jes\u00fas los deja en el mundo, y entre ellos a su propia madre y al \u00abdisc\u00edpulo a quien amaba\u00bb. Con ello cobran nueva fuerza, desde luego, todas las afirmaciones que de cara a su partida hizo Jes\u00fas en sus discursos de despedida sobre los que \u00absegu\u00edan\u00bb en el mundo. En esta hora se cumple, por tanto, la palabra de Jes\u00fas: \u00abSin embargo, yo os digo la verdad: os conviene que me vaya\u00bb (Jua 16:7). Su muerte es la condici\u00f3n para la existencia de la comunidad de disc\u00edpulos en el mundo, de tal modo que este \u00abtestamento de Jes\u00fas\u00bb podr\u00eda muy bien ser la carta fundacional de la \u00abComunidad de Jes\u00fas seg\u00fan el sentir de Juan\u00bb. En este pasaje hay que volver a considerar una vez m\u00e1s el comienzo de los discursos de despedida, el cap\u00edtulo 13. All\u00ed el lavatorio de los pies representaba una exposici\u00f3n anticipada de la muerte de Jes\u00fas como la muerte de amor hasta el extremo de 13,1 se coge en 19, 28 ss: \u00abConsciente Jes\u00fas de que todo quedaba ya cumplido&#8230;\u00bb Por lo mismo habr\u00e1 que entender los v. 26s como expresi\u00f3n de dicho cumplimiento; ello quiere decir que, como levantado sobre la cruz, Jes\u00fas instituye la comunidad de \u00ablos suyos\u00bb al poner en mutua relaci\u00f3n para el futuro, de forma simb\u00f3lica y vicaria, a Mar\u00eda y al disc\u00edpulo \u00abque \u00e9l amaba\u00bb. Aqu\u00ed se muestra adem\u00e1s el mandamiento del amor: \u00abUn mandamiento nuevo os doy: que os am\u00e9is los unos a los otros como yo os he amado\u00bb (13,34). Hoskyns dice por ello atinadamente: \u00abDel sacrificio del Hijo de Dios procede la Iglesia, y la vinculaci\u00f3n del disc\u00edpulo amado y de la madre del Se\u00f1or prefigura y proclama de antemano el amor de la Iglesia de Dios\u00bb. <\/p>\n<p>Echando todav\u00eda un vistazo desde este punto a la serie de escenas que se suceden en el relato jo\u00e1nico de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas, parece posible reconocer su interna conexi\u00f3n teol\u00f3gica. Los vers\u00edculos 16b-18 empiezan por referir el hecho y el lugar de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas. Los vers\u00edculos 19,22, con la disputa acerca de la inscripci\u00f3n de la cruz, establecen definitivamente, gracias a la negativa de Pilato a cambiar su tenor, a la faz del mundo la realeza de Jes\u00fas (cf. las tres lenguas) matizada a lo largo del proceso. El reparto de los vestidos (v. 23s) confirma por una parte (\u00a1y con qu\u00e9 exactitud!) el cumplimiento de la Escritura, y por otra alude tambi\u00e9n a la unidad de la comunidad de Jes\u00fas. Finalmente, el fragmento textual de v. 25-27 describe la fundaci\u00f3n de la comunidad de creyentes al pie de la cruz; esa comunidad de Jes\u00fas, simbolizada por Mar\u00eda y el disc\u00edpulo amado, queda obligada al mandamiento del amor \u00abhasta el extremo\u00bb y del \u00abamaos los unos a los otros\u00bb. <\/p>\n<p>5. LA MUERTE DE JES\u00daS (Jn\/19\/28-30) <\/p>\n<p>La descripci\u00f3n de la muerte de Jes\u00fas, en Juan, corre l\u00f3gicamente hacia la descripci\u00f3n de su final victorioso. <\/p>\n<p>28 Despu\u00e9s de esto, consciente Jes\u00fas de que todo quedaba ya cumplido, para que se cumpliera la Escritura dice: \u00abTengo sed.\u00bb 29 Hab\u00eda all\u00ed un jarro lleno de vinagre; pusieron, pues, en una ca\u00f1a de hisopo una esponja empapada en el vinagre y se la acercaron a la boca. 30 Cuando Jes\u00fas tom\u00f3 el vinagre, dijo: \u00ab\u00a1Todo se ha cumplido!\u00bb E inclinando la cabeza, entreg\u00f3 su esp\u00edritu. <\/p>\n<p>La palabra clave teol\u00f3gica con que Juan describe la muerte de Jes\u00fas es el verbo \u00abconsumar\u00bb o \u00abcumplir\u00bb (griego teleioun), que en este contexto aparece hasta tres veces. Jes\u00fas sabe, es \u00abconsciente\u00bb de que ahora todo se ha \u00abcumplido\u00bb. Estamos ante aquella ciencia del revelador acerca de su camino y de la tarea que deb\u00eda llevar a t\u00e9rmino. El vers\u00edculo 28 establece de forma lapidaria que esta tarea estaba terminada. As\u00ed que ahora s\u00f3lo falta el cumplimiento de la Escritura: \u00abPor alimento me sirven el veneno, por bebida a mi sed me dan vinagre\u00bb (Sal 69:22). Esas palabras escritur\u00edsticas y su cumplimiento los ha tomado Juan de la tradici\u00f3n (cf. Mar 15:36). Pero, al hablar tambi\u00e9n aqu\u00ed de cumplir, se\u00f1ala que, con ese suceso, el cumplimiento de la Escritura toca a su final, que tambi\u00e9n ella \u00abse cumple.\u00bb <\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, el cuadro de Juan difiere del de Marcos. Seg\u00fan \/Mc\/15\/34-46: \u00abClam\u00f3 Jes\u00fas con voz potente: Elo\u00ed, Elo\u00ed, lam\u00e1 sabajzan\u00ed, Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb, grito que los circunstantes interpretaron mal imaginando que Jes\u00fas invocaba la ayuda de Elias. \u00abCorri\u00f3 entonces uno a empapar una esponja en vinagre, y poni\u00e9ndola en la punta de una ca\u00f1a, le daba de beber diciendo: \u00a1Dejadlo! Vamos a ver si viene El\u00edas a bajarlo\u00bb (cf. 27,46-49). Tanto Marcos como Mateo destacan m\u00e1s el hecho cruel y penoso de la muerte de Jes\u00fas. Esa muerte aparece introducida por \u00abgrandes tinieblas\u00bb a modo de una aflicci\u00f3n o un luto c\u00f3smico; lo pavoroso, que acontece con la muerte de Jes\u00fas, queda envuelto en noche profunda. Y a todo ello se suma el desamparo de Jes\u00fas por parte de Dios. Es pues falsa, al menos en la interpretaci\u00f3n de Marcos, la idea expuesta a menudo -y derivada del hecho de que Jes\u00fas toma en sus labios los vers\u00edculos introductorios del Salmo 22, que termina con una alabanza y acci\u00f3n de gracias (Sal 22:23-32)- de que no se tratar\u00eda en modo alguno de una expresi\u00f3n del abandono divino, sino que Jes\u00fas contemplar\u00eda m\u00e1s bien lleno de confianza su pr\u00f3ximo triunfo. Marcos ciertamente que no ha querido decir eso, como lo atestigua claramente la mala interpretaci\u00f3n aneja: \u00abMira, est\u00e1 llamando a El\u00edas ..\u00bb, as\u00ed como la observaci\u00f3n: \u00abVamos a ver si viene Elias a bajarlo.\u00bb En Marcos no ocurre ning\u00fan milagro, como tampoco aparece ninguna transfiguraci\u00f3n de la muerte de Jes\u00fas. Jes\u00fas muere lanzando un grito. S\u00f3lo despu\u00e9s se suceden diversas se\u00f1ales, la rasgadura del velo del templo y la confesi\u00f3n del centuri\u00f3n: \u00abRealmente, este hombre era Hijo de Dios\u00bb (Mar 15:38-39); se\u00f1ales que Mateo ampl\u00eda (Mat 27:51-53). Al tener la muerte de Jes\u00fas una importancia escatol\u00f3gica, introduce tambi\u00e9n el cambio escatol\u00f3gico de eones y con \u00e9l la resurrecci\u00f3n general de los muertos. La exposici\u00f3n de Lucas sigue su propio camino poniendo de relieve la resignaci\u00f3n de Jes\u00fas hasta el final. El tenor de la \u00faltima palabra de Jes\u00fas fue \u00e9ste, seg\u00fan Lucas: \u00abEntonces Jes\u00fas, exclamando con voz potente, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu. Y, dicho esto, expir\u00f3\u00bb (Luc 23:46). <\/p>\n<p>F\u00e1cilmente pueden descubrirse las tendencias que presenta la interpretaci\u00f3n posterior a Mc de la muerte de Jes\u00fas. Se puede hablar ya de una tendencia a transformarlo en h\u00e9roe. En Marcos Jes\u00fas padece la muerte en el abandono de Dios y en la aflicci\u00f3n; acaba su vida con un grito inarticulado; lo que sin duda podr\u00eda estar muy cerca de la verdad hist\u00f3rica. Lucas describe ya la muerte del var\u00f3n justo y piadoso, la muerte del Salvador que hasta el \u00faltimo instante acoge a los pecadores y luego encomienda su alma a Dios. En Juan es la muerte del revelador, del testigo regio de la verdad, que hasta el \u00faltimo momento cumple su obra, obediente a la voluntad del Padre; esa muerte es la victoria escatol\u00f3gica sobre el cosmos y su pr\u00edncipe. Con esta imagen ya no encaja en modo alguno el abandono de Dios. Aqu\u00ed muere alguien que de hecho ha llevado a t\u00e9rmino su obra, incluso con las \u00faltimas recomendaciones, que imparte desde la cruz. Por eso, todo cuanto aqu\u00ed ocurre debe ir nimbado del resplandor fulgurante de la consumaci\u00f3n. De ah\u00ed que la \u00faltima palabra de Jes\u00fas en el relato jo\u00e1nico sea l\u00f3gicamente \u00e9sta: \u00abTodo est\u00e1 cumplido.\u00bb Esa palabra es el sello y firma puestos a la obra de Jes\u00fas, a su revelaci\u00f3n de Dios, que culmina en esa muerte como la consumaci\u00f3n del amor. <\/p>\n<p>6. EL COSTADO DE JES\u00daS, TRASPASADO (Jn\/19\/31-37) <\/p>\n<p>31 Entonces los jud\u00edos, porque era la parasceve, para que los cuerpos no quedaran en la cruz el s\u00e1bado -pues aquel s\u00e1bado era d\u00eda de gran solemnidad-, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. 32 Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y luego las del otro que hab\u00eda sido crucificado con \u00e9l. 33 Pero, cuando llegaron a Jes\u00fas, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, 34 sino que uno de los soldados le atraves\u00f3 el costado con la lanza, y al momento sali\u00f3 sangre y agua. 35 Y el que lo vio ha dado testimonio de ello, y ese testimonio suyo es verdadero, pues \u00e9l sabe que dice verdad, para que tambi\u00e9n vosotros cre\u00e1is. 36 Porque esto sucedi\u00f3 para que se cumpliera la Escritura: \u00abNo le quebrar\u00e1n hueso alguno.\u00bb 37 Y tambi\u00e9n otra Escritura dice: \u00abMirar\u00e1n al que traspasaron.\u00bb <\/p>\n<p>El relato pertenece al acervo propio de Juan y es probable que tenga un \u00aborigen relativamente tard\u00edo\u00bb. Aqu\u00ed no hay conexi\u00f3n alguna con la tradici\u00f3n jo\u00e1nica. Hasta qu\u00e9 punto, sin embargo, se encuentran bajo el texto jo\u00e1nico determinadas tradiciones peculiares con noticias hist\u00f3ricas, es algo que no se puede establecer con seguridad. No obstante la referencia a la execraci\u00f3n de los colgados ( Deu 21:22s) se da tambi\u00e9n en Pablo (Gal 3:13), lo que bien podr\u00eda aludir a una antigua pol\u00e9mica anticristiana. Tampoco la alusi\u00f3n a la autoridad del testigo presencial (v. 35) aporta demasiado, pues incluso en este relato el genuino prop\u00f3sito del evangelista est\u00e1 en el plano de la afirmaci\u00f3n teol\u00f3gica. Esos prop\u00f3sitos teol\u00f3gicos son ciertamente los que conviene conocer bien. Al evangelista le interesa documentar la realidad de la muerte de Jes\u00fas. En segundo lugar parece que intenta una afirmaci\u00f3n simb\u00f3lica, que se refiere a la Iglesia. En tercer lugar se trata una vez m\u00e1s de comprobar el cumplimiento de la Escritura y, junto con ello, una tipolog\u00eda pascual. Las dos citas escritur\u00edsticas al final de la pieza constituyen la clave de todo el episodio. Incluso despu\u00e9s de muerto Jes\u00fas, as\u00ed empieza el relato, los jud\u00edos siguen empe\u00f1ados en descargar sobre Jes\u00fas todo el rigor de la ley; y ello, evidentemente, porque de los colgados del madero se tem\u00eda una contaminaci\u00f3n de todo el pa\u00eds, especialmente en el supremo d\u00eda festivo. Detr\u00e1s se encontraba el texto legal: \u00abSi un hombre ha cometido un delito digno de muerte, y ha de ser ajusticiado, le colgar\u00e1s de un \u00e1rbol; pero no permitir\u00e1s que su cad\u00e1ver pase la noche en el \u00e1rbol, sino que sin falta lo enterrar\u00e1s ese mismo d\u00eda; pues un hombre colgado de un \u00e1rbol es una maldici\u00f3n de Yahveh, y no has de mancillar la tierra que Yahveh, tu Dios, te va a dar en herencia\u00bb (Dt 2t,22s). La prohibici\u00f3n se refer\u00eda originariamente a los colgados o ahorcados, pero se ampli\u00f3 luego a los crucificados. Puede compararse con esto una noticia de Flavio Josefo que, con ocasi\u00f3n del homicidio del sumo sacerdote An\u00e1s y de un hombre, llamado Jes\u00fas, por obra de los idumeos, aliados en la guerra jud\u00eda con los zelotas, dice as\u00ed: \u00abCometieron su crimen hasta el extremo de que dejaron sin sepultar los cad\u00e1veres, aunque los jud\u00edos se preocupan en tal grado de enterrar a los muertos, que incluso bajan de la cruz y sepultan antes del ocaso los cad\u00e1veres de quienes son condenados a morir crucificados\u00bb 123. Tambi\u00e9n en este pasaje se muestra Juan, como de ordinario, bien informado de las ideas y costumbres jud\u00edas. Explica el proceder de los jud\u00edos mediante la referencia a la parasceve. Seg\u00fan su exposici\u00f3n lo era aquel viernes santo en un sentido doble: respecto del s\u00e1bado que ya empezaba y respecto de la gran fiesta de pascua; por lo que se dice: \u00abAquel s\u00e1bado era d\u00eda de gran solemnidad.\u00bb <\/p>\n<p>En consecuencia, los jud\u00edos ruegan a Pilato que se practique con todos los crucificados el crurifragium, el \u00abquebrantamiento de las piernas\u00bb; tormento que s\u00f3lo se pod\u00eda infligir para acelerar la muerte, caso de que \u00e9sta no hubiera a\u00fan ocurrido, como lo indica claramente el texto. Pilato imparte la orden oportuna, que los soldados cumplen en los dos hombres crucificados con Jes\u00fas. \u00abPero, cuando se llegaron a Jes\u00fas, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atraves\u00f3 el costado con la lanza, y al momento sali\u00f3 sangre y agua.\u00bb Sobre el dato opina Blinzler: \u00abLlegaron, pues, unos soldados romanos y mataron a los dos ladrones, rompi\u00e9ndoles los huesos de las piernas con una clava de hierro. Pero con Jes\u00fas se abstuvieron de hacerlo al comprobar que ya era difunto. Sin embargo, para estar m\u00e1s seguros de que no fuera bajado de la cruz con alg\u00fan aliento de vida, uno de ellos le golpe6 el costado con su lanza. La salida de sangre y agua le demostr6 que, efectivamente, ya hab\u00eda acaecido la muerte\u00bb. Estas reflexiones s\u00f3lo afectan a una parte de la exposici\u00f3n. Lo que Juan ha pretendido con esta escena ha sido dar una \u00abprueba\u00bb irrefragable de la muerte de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Ciertamente que la lanzada la dan no tanto \u00abpara estar seguros de que Jes\u00fas estaba realmente muerto\u00bb, cuanto \u00abpara que se cumpliera la Escritura\u00bb, aunque esta idea pueda resultar pintoresca al lector moderno. En ella debe verse una acci\u00f3n simb\u00f3lica, que como tal es imputable especialmente al evangelista. La aplicaci\u00f3n -habitual desde los padres de la Iglesia- a los sacramentos del bautismo y de la eucarist\u00eda, sigue contando con m\u00e1s posibilidades que la simple interpretaci\u00f3n realista. Y ello, sobre todo, porque la herida del costado es tambi\u00e9n, seg\u00fan Juan, un importante atributo del Resucitado (cf. 20,20.25 ss), o dicho de otro modo, es una se\u00f1al de Cristo resucitado. \u00abEl evangelista se sirvi\u00f3 de una palabra muy estudiada, pues no dijo que perfor\u00f3 su costado, le hiri\u00f3 o algo parecido, sino que dice le golpe\u00f3, lo cual en cierto modo evoca la imagen de una herida abierta y sugiere, con la interpretaci\u00f3n de los padres, la apertura de la puerta de vida de donde fluyen los sacramentos de la Iglesia, sin los cuales no es posible entrar en la vida verdadera. Aquella sangre fue derramada para el perd\u00f3n de los pecados; aquel agua, que colma el c\u00e1liz saludable, asegura tanto el ba\u00f1o como la bebida\u00bb 126. <\/p>\n<p>Se encuentra en este pasaje la referencia a un testigo: \u00abY el que lo vio ha dado testimonio de ello, y ese testimonio suyo es verdadero, pues \u00e9l sabe que dice verdad, para que tambi\u00e9n vosotros cre\u00e1is.\u00bb La referencia debe refrendar la fiabilidad del relato, y dif\u00edcilmente cabe poner en duda que el evangelista quiere revocarse aqu\u00ed a un fiador y a su testimonio concreto. Por lo dem\u00e1s, el concepto jo\u00e1nico de testigo no apunta s\u00f3lo a la realidad externa y f\u00e1ctica, sino que incluye tambi\u00e9n aquellos elementos que en definitiva s\u00f3lo son accesibles a la fe. Se trata de una testificaci\u00f3n cualificada, en la que no basta con haber \u00abvisto\u00bb como un acontecimiento de revelaci\u00f3n, es decir, en su alcance teol\u00f3gico. Se trata de un testimonio creyente, que a su vez puede suscitar una nueva fe. En un sentido general hay que aceptar sin m\u00e1s que ese testimonio creyente se remonta al primer c\u00edrculo de disc\u00edpulos de Jes\u00fas, al que pudo haber pertenecido ese fiador del evangelista, que nosotros, desde luego, no conocemos por otros documentos. Hasta qu\u00e9 punto est\u00e1n en relaci\u00f3n con esto las peculiaridades hist\u00f3ricas es otro problema, en el que no podemos entrar. <\/p>\n<p>Sigue todav\u00eda la referencia al cumplimiento de dos pasajes escritur\u00edsticos: \u00abNo le quebrantar\u00e1n hueso alguno\u00bb se refiere a Exo 12:46, en que se dice del cordero pascual: \u00abNo quebrar\u00e9is ninguno de sus huesos\u00bb 128. En la mente de Juan se tratar\u00e1 sin duda de una tipolog\u00eda pascual: Jes\u00fas es el nuevo, verdadero y escatol\u00f3gico cordero pascual, que para los cristianos sustituye el orden antiguo. Con \u00e9l se impone un nuevo orden (la nueva alianza). Ya lo hab\u00eda dicho Pablo: \u00abEchad fuera la levadura vieja, para que se\u00e1is masa nueva, lo mismo que sois panes \u00e1zimos. Porque ha sido inmolado nuestro cordero pascual: Cristo. As\u00ed pues, celebramos la fiesta, no con levadura vieja, ni con levadura de malicia y de perversidad, sino con \u00e1zimos de sinceridad y de verdad\u00bb (1Co 5:7-8). Que Cristo sea \u00abnuestra pascua\u00bb dif\u00edcilmente podr\u00eda ser una idea especifica de Pablo; es una concepci\u00f3n de la tradici\u00f3n comunitaria prepaulina, con la que tambi\u00e9n puede estar relacionada la concepci\u00f3n jo\u00e1nica. La segunda fase b\u00edblica suena as\u00ed: \u00abMirar\u00e1n al que traspasaron\u00bb, que se refiere a un texto prof\u00e9tico: \u00abY mirar\u00e1n a aquel a quien traspasaron. Y har\u00e1n duelo por \u00e9l como se hace duelo por el hijo \u00fanico, y llorar\u00e1n amargamente por \u00e9l como se llora amargamente por el primog\u00e9nito\u00bb (Zac 12:10b). En Zacar\u00edas el \u00abtraspasado\u00bb es un personaje nimbado de misterio, cuya identificaci\u00f3n resulta bastante discutible. Horst piensa sobre el particular: \u00abAs\u00ed pues, hay que ver conjuntamente la muerte de uno y la aniquilaci\u00f3n de muchos, de los opresores, y habr\u00e1 que valorar sin duda la muerte precedente de uno como la causa para la aniquilaci\u00f3n de los enemigos&#8230; Habr\u00e1 que pensar en la muerte sacrificial y expiatoria de un inocente para que salve de la opresi\u00f3n del enemigo&#8230;, y la alusi\u00f3n bien podr\u00eda derivar de un mito escatol\u00f3gico, que no conocemos por otra parte\u00bb. Para Juan ese \u00abtraspasado\u00bb es Jes\u00fas, al que ahora habr\u00e1n de contemplar todos para su salvaci\u00f3n (cf. tambi\u00e9n 3,14 ss). Se le se\u00f1ala ya con el dedo, como resucitado que lleva las heridas como una marca permanente de su humanidad, de su pasi\u00f3n y de su muerte. Quien lo mira consigue salvaci\u00f3n y vida; quien pasa de lejos incurre en el juicio. As\u00ed esta \u00faltima escena junto a la cruz encaja por completo en el marco de la teolog\u00eda jo\u00e1nica de la elevaci\u00f3n de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n el \u00faltimo acto de la pasi\u00f3n representa una suprema glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas; hasta los soldados que perforan el costado de Jes\u00fas con la lanza, sirven a un oculto designio divino, a saber: demostrar que ese crucificado es el salvador del mundo, el acceso a la salvaci\u00f3n para todos. <\/p>\n<p>7. SEPELIO DE JES\u00daS (Jn\/19\/38-42) <\/p>\n<p>38 Despu\u00e9s de esto, Jos\u00e9 de Arimatea, que era disc\u00edpulo de Jes\u00fas, pero secretamente, por miedo de los jud\u00edos pidi\u00f3 a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jes\u00fas. Y Pilato se lo permiti\u00f3. Entonces fue y se llev\u00f3 el cuerpo de Jes\u00fas. 39 Lleg\u00f3 tambi\u00e9n Nicodemo, aquel que al principio fue a buscar a Jes\u00fas de noche; tra\u00eda una mezcla de mirra y \u00e1loe como de unas cien libras de peso. 40 Tomaron el cuerpo de Jes\u00fas y lo envolvieron en lienzos, con los aromas, seg\u00fan es costumbre de sepultar entre los jud\u00edos. 41 Hab\u00eda un huerto en el lugar donde fue crucificado Jes\u00fas, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que a\u00fan no hab\u00eda sido colocado nadie. 42 Y all\u00ed, por ser la parasceve de los jud\u00edos, colocaron a Jes\u00fas, ya que el sepulcro estaba cerca. <\/p>\n<p>Los cuatro evangelistas refieren que Jes\u00fas, despu\u00e9s de morir en la cruz, fue bajado de ella y sepultado ( Mar 15:42-47; Mat 27:57-61; Luc 23:50-56; Jua 19:38-42). Pese a la comprensibilidad no desfavorable, propia de esas historias de la deposici\u00f3n en el sepulcro, son grandes las dificultades que presentan tanto en el aspecto de la tradici\u00f3n como de la historia. Habr\u00e1, por consiguiente, que mostrarse muy cauto en sacar unas conclusiones hist\u00f3ricas directas, aun cuando no pueda excluirse la posibilidad de una sepultura r\u00e1pida. En el aspecto literario, hay que pensar que las historias del sepelio escritas por los evangelistas no deben interpretarse sin las subsiguientes historias pascuales; aqu\u00e9llas preparan la aparici\u00f3n de \u00e9stas mediante una serie de rasgos peculiares. Para Juan esto significa, dado que, seg\u00fan su relato, el entierro de Jes\u00fas tiene efecto con todos los requisitos ordenados, incluida la unci\u00f3n del cad\u00e1ver, lo cual representa a su vez una fuerte discrepancia con los sin\u00f3pticos no superable, que tambi\u00e9n en \u00e9l se desarrolla un motivo importante para la ida de las mujeres al sepulcro la ma\u00f1ana de pascua. <\/p>\n<p>Acerca de los distintos rasgos peculiares advierte J. Blinzler: por la ley ordinaria los cad\u00e1veres de los ajusticiados pertenec\u00edan al Estado romano, que en la negativa de la inhumaci\u00f3n ve\u00eda un castigo o una deshonra suplementaria. La entrega de un ajusticiado para su sepultura s\u00f3lo pod\u00eda lograrse por la v\u00eda de un acto de gracia de la administraci\u00f3n, que depend\u00eda del capricho del respectivo magistrado. Parece que fue sobre todo el emperador Augusto el que regul\u00f3 tales ritos. El juda\u00edsmo atribu\u00eda el m\u00e1ximo valor a un enterramiento honroso, y a ser posible en un sepulcro familiar. A los ajusticiados se les negaba ese honor. Para ellos hab\u00eda establecidos dos lugares de enterramiento p\u00fablico, uno para lapidados y quemados, y otro para decapitados y ahorcados. Los pecadores no deb\u00edan reposar junto a los piadosos, a fin de que \u00e9stos sufrieran deshonor. <\/p>\n<p>El enterramiento de Jes\u00fas, tal como lo cuentan los evangelistas, parece haberse realizado en este marco com\u00fan. La iniciativa no parece, por lo dem\u00e1s, que haya partido de los jud\u00edos seg\u00fan lo presenta Juan, porque de ser as\u00ed, Jes\u00fas habr\u00eda sido arrojado a la sepultura com\u00fan de los criminales; Jos\u00e9 de Arimatea habr\u00eda llegado demasiado tarde con su petici\u00f3n. Todo el relato es una inserci\u00f3n en tensi\u00f3n patente con la historia tradicional del enterramiento <\/p>\n<p>Seg\u00fan el relato de Marcos (Mar 15:42-47) -que tambi\u00e9n aqu\u00ed constituye la base de los otros dos sin\u00f3pticos- la iniciativa de enterrar a Jes\u00fas parti\u00f3 de un hombre llamado Jos\u00e9 de Arimatea. Marcos lo describe como un \u00abmiembro ilustre del sanedr\u00edn, el cual esperaba el reino de Dios\u00bb (v. 43), que de una parte estaba cerca de Jes\u00fas y de su movimiento, y de otra como miembro del Sanedr\u00edn reun\u00eda tambi\u00e9n las condiciones para llegar a un acuerdo con el procurador. El personaje de Jos\u00e9 de Arimatea, firmemente anclado en las historias tradicionales, de la inhumaci\u00f3n de Jes\u00fas, es un apoyo importante para atribuir a esa tradici\u00f3n un \u00abn\u00facleo hist\u00f3rico\u00bb; sobre todo trat\u00e1ndose de una persona a la que no volvemos a encontrar en ninguna otra parte, y que pertenec\u00eda a una clase social distinta de la que formaban los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Seg\u00fan Marcos, la bajada del cad\u00e1ver y su deposici\u00f3n en el sepulcro hubieron de realizarse a toda prisa. La tarde avanzaba y con la puesta del sol empezaba el s\u00e1bado en que deb\u00eda cesar todo tipo de actividad. <\/p>\n<p>Por ello Jos\u00e9 de Arimatea acude apresuradamente a Pilato, el cual se extra\u00f1a de que Jes\u00fas haya muerto tan pronto. Pilato se hace confirmar la muerte de Jes\u00fas por el centuri\u00f3n romano que hab\u00eda dirigido la ejecuci\u00f3n, y entrega despu\u00e9s el cad\u00e1ver de Jes\u00fas. Acto seguido Jos\u00e9 compra una s\u00e1bana, baja a Jes\u00fas de la cruz, envuelve el cad\u00e1ver en el lienzo \u00aby lo deposit\u00f3 en un sepulcro que estaba excavado en una roca; luego hizo rodar una piedra sobre la puerta del sepulcro\u00bb (v. 46). Para el ulterior desarrollo de la historia en Marcos es importante que la premura de tiempo no permita la unci\u00f3n del cad\u00e1ver de Jes\u00fas, y tambi\u00e9n la observaci\u00f3n final: \u00abMar\u00eda Magdalena y Mar\u00eda, la madre de Jos\u00e9, estaban mirando d\u00f3nde quedaba depositado\u00bb (v. 47). La ma\u00f1ana de pascua emprender\u00e1n la marcha hacia el sepulcro. <\/p>\n<p>En Juan (19-38-42) no hay rastro alguno de la premura de tiempo, de la prisa, ni de las deficiencias consiguientes en la inhumaci\u00f3n de Jes\u00fas. El entierro tiene efecto m\u00e1s bien con toda solemnidad y con toda la solicitud que merece el cad\u00e1ver de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n aqu\u00ed es Jos\u00e9 de Arimatea el que toma la iniciativa; Juan lo presenta como \u00abdisc\u00edpulo de Jes\u00fas, pero secretamente, por miedo a los jud\u00edos\u00bb. Pilato le entrega el cad\u00e1ver de Jes\u00fas sin m\u00e1s detalles. Luego lo quita de la cruz. <\/p>\n<p>Como segunda figura aparece en Juan, adem\u00e1s, Nicodemo, \u00abaquel que, al principio, fue a buscar a Jes\u00fas de noche\u00bb (alusi\u00f3n al c. 3:Mar 3:1.4.9; cf. 7,50). Tambi\u00e9n \u00e9l pertenec\u00eda al estrato de los jud\u00edos acomodados, lo que se demuestra, entre otras cosas, por el hecho de traer \u00abuna mezcla de mirra y \u00e1loe como de unas cien libras de peso\u00bb para ungir al difunto. Juan quiere indicar con ello que nada falt\u00f3, que hubo abundancia de todo. Embalsamar los cad\u00e1veres no era habitual entre los jud\u00edos, a diferencia de lo que ocurr\u00eda en Egipto, pero s\u00ed la unci\u00f3n con aceite, al que se mezclaban perfumes. <\/p>\n<p>As\u00ed pues, el cad\u00e1ver de Jes\u00fas fue ungido y perfumado, despu\u00e9s lo envolvieron en lienzos \u00abseg\u00fan es costumbre de sepultar entre los jud\u00edos\u00bb (cf. la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro en el c. 11, especialmente v. 44). Con este dato se quiere significar que Jes\u00fas tuvo una inhumaci\u00f3n mod\u00e9lica seg\u00fan la costumbre jud\u00eda. La sepultura de Jes\u00fas se describe en los v. 41-42, donde se deja sentir la inclinaci\u00f3n del evangelista a presentar un cuadro lo m\u00e1s preciso posible. <\/p>\n<p>Cerca del lugar de la ejecuci\u00f3n hab\u00eda un huerto, y en \u00e9l un sepulcro nuevo, en el que todav\u00eda no hab\u00eda sido depositado nadie: a la persona del hijo de Dios le corresponde un honor especial incluso en la muerte. All\u00ed fue llevado Jes\u00fas. La alusi\u00f3n a la \u00abparasceve de los jud\u00edos&#8230; ya que el sepulcro estaba cerca\u00bb es, sin duda, reminiscencia velada de una tradici\u00f3n o documento anteriores, que como Marcos hablaba de una inhumaci\u00f3n apresurada. Pero de eso, como hemos visto, ya no es mucho lo que podemos rastrear en Juan.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>89. Cf. tambi\u00e9n sobre este punto 5,41-47, especialmente eI v. 43; 10, 1.8.10.12. <\/p>\n<p> 90. TOMAS DE AQUINO, Comentario a Juan, n. 2373-2378. <\/p>\n<p> 100. Se trata sin duda de una formaci\u00f3n anal\u00f3gica sobre Luc 21:20-24, en que el tercer evangelista alude asimismo a la destrucci\u00f3n ya ocurrida de Jerusal\u00e9n. <\/p>\n<p> 115. Cf tambi\u00e9n Pr 23 22; Luc 30:17, Eco 3:16, Eco 3:4, Eco 3:10. <\/p>\n<p> 117. Comentario a Juan, n.\u00b0 2441. <\/p>\n<p>118. BULTMANN, Johannes, p. 521. <\/p>\n<p> 123. JOSEFO, Bell. Eco 4:317-318. 126. AGUST\u00cdN, Tratados sobre el evangelio de Jua 120:2 (BAC, Madrid 1957, p. 713). <\/p>\n<p> 128. Cf. tambi\u00e9n Num 9:12; Sal 34 21 dice del \u00abjusto\u00bb: \u00ab\u00e9l (Yahveh) preserva sus huesos, sin que alguno de entre ellos se fracture\u00bb; pero dicho texto no hace al caso, seg\u00fan la versi\u00f3n griega de los Setenta. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">SEGUNDA PARTE<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">El ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas: Dios muestra su majestad esplendorosa a la comunidad creyente (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 13:1-38<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 14:1-31<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 15:1-27<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 16:1-33<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 17:1-26<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 18:1-40<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:1-42<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 20:1-31<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Pilato condena a Jes\u00fas<\/span><\/p>\n<p>Este cap\u00edtulo es continuaci\u00f3n del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 18:1-40<\/span><\/span>, formando una unidad hasta la secci\u00f3n <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:1-16<\/span><\/span>. Luego sigue con otras tres secciones: la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:16-27<\/span><\/span>), su muerte (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:28-37<\/span><\/span>) y su sepultura (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:38-42<\/span><\/span>). Al terminar la condena de Jes\u00fas en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:16<\/span><\/span> se cierra el ciclo dram\u00e1tico del juicio contra Jes\u00fas frente a Pilato y se inicia inmediatamente otro ciclo a\u00fan m\u00e1s dram\u00e1tico en torno a la crucifixi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas. El evangelista arregla los datos de estos eventos, como los anteriores, de forma circular y siguiendo el orden siguiente:<\/p>\n<p>A. Pilato entrega a Jes\u00fas para la crucifixi\u00f3n (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:16-18<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B. Pilato rechaza la petici\u00f3n de las autoridades jud\u00edas. El letrero sobre la cruz (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:19-22<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>C. Los soldados sortean la t\u00fanica de Jes\u00fas (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:23-24<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>D. La preocupaci\u00f3n de Jes\u00fas por sus seguidores (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:25-27<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>C&#8217;. Los soldados le dan vinagre a Jes\u00fas (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:28-30<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B&#8217;. Pilato acepta la petici\u00f3n de las autoridades jud\u00edas. Jes\u00fas realiza lo que dicen las Escrituras (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:31-37<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>A&#8217;. Pilato entrega a Jes\u00fas para ser sepultado (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:38-42<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>Estas escenas, como las del cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 18:1-40<\/span><\/span>, son parte de un todo dram\u00e1tico, en donde Juan intenta dejar claro que Jes\u00fas tiene control a\u00fan de su propia muerte, afirmando que nadie se la quita sino que \u00e9l mismo la pone y la vuelve a tomar.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">1. Pilato condena a Jes\u00fas a morir en la cruz (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:1-16<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Algunos t\u00edtulos son <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas es sentenciado a muerte<\/span> (DHH), <span style=\"font-style:italic\">Pilato permite la muerte de Jes\u00fas<\/span> (TLA), <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas, condenado a muerte<\/span> (BA), <span style=\"font-style:italic\">La flagelaci\u00f3n y la coronaci\u00f3n de espinas<\/span> (LPD), <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas condenado a muerte<\/span> (BI). Creemos que con el siguiente t\u00edtulo se expresa mejor el n\u00facleo de la narraci\u00f3n: <span style=\"font-style:italic\">Pilato cede ante el chantaje pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">a. Adentro: Los soldados golpean a Jes\u00fas y se burlan de \u00e9l (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:1-3<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p>Se supone que Jes\u00fas sigue adentro con Pilato, aunque el texto no lo expresa directamente. <span style=\"font-weight:bold\">As\u00ed que tom\u00f3 entonces Pilato a Jes\u00fas y lo azot\u00f3<\/span>, se entiende que dado el rango de Pilato y su autoridad \u00e9l hizo castigar a Jes\u00fas y que no fue \u00e9l mismo el que lo castig\u00f3, como dejan muy claro algunas versiones: \u00abEntonces Pilato orden\u00f3 que tomaran a Jes\u00fas y lo azotaran\u00bb (BL), \u00aby mand\u00f3 azotarlo\u00bb (DHH). Seg\u00fan el v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 19:2<\/span><\/span> se sabe que los soldados participaron en los azotes: \u201cEntonces Pilato se encarg\u00f3 de Jes\u00fas y orden\u00f3 castigarlo\u201d o \u201cdio la orden a los soldados de que azotaran a Jes\u00fas\u201d. El verbo \u201ctom\u00f3\u201d debe entenderse que Pilato se \u201cencarg\u00f3 de Jes\u00fas\u201d: \u00abEntonces Pilato se hizo cargo de Jes\u00fas\u00bb (BP), \u00abAs\u00ed las cosas, Pilato orden\u00f3 que se aplicasen a Jes\u00fas el tormento de los azotes\u00bb (BI).<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Pilato sentencia a Jes\u00fas. Pilato cedi\u00f3 ante los acusadores y permiti\u00f3 los azotes y las burlas (1-3). Aunque probablemente pens\u00f3 que los azotes a Jes\u00fas avergonzar\u00edan a los acusadores co mo para desistir de mayores demandas, esa acci\u00f3n era totalmente injustificada. Pero como volvi\u00f3 a afirmar la inocencia de Jes\u00fas despu\u00e9s de ella (4), pareciera que lo consideraba como una alternativa a la crucifixi\u00f3n. El tiempo imperfecto de los verbos en el v. 3 sugiere una sucesi\u00f3n de actos de homenaje burlesco. El fracasado intento de Pilato de apelar a la piedad de la gente (5) es otra pat\u00e9tica evidencia de su inconsistencia y debilidad. No se puede saber qu\u00e9 significado daba a su afirmaci\u00f3n \u00a1he aqu\u00ed el hombre! (5), pero las palabras ten\u00edan mayor significado de lo que \u00e9l sab\u00eda, porque en su humillaci\u00f3n Jes\u00fas era el hombre representativo, colocado en lugar de los dem\u00e1s. En todos los relatos el clamor de \u00a1crucif\u00edcale! (6) sigue a la propuesta de Pilato de liberar a Jes\u00fas. Sus palabras ofrecien do que ellos lo crucificaran eran ir\u00f3nicas, porque sab\u00eda que los jud\u00edos no ten\u00edan poder para hacerlo. Entonces los acusadores introdujeron una acusaci\u00f3n religiosa basada en una apelaci\u00f3n a su propia ley. Pilato se atemoriz\u00f3 ante la referencia a la ley, porque la pol\u00edtica romana era la de mantener las costumbres y leyes locales. Sin embargo, el misterioso reclamo de ser el Hijo de Dios debe haberlo confundido m\u00e1s, lo que lo llev\u00f3 a preguntar: \u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa? (9), pregunta a la que Jes\u00fas contest\u00f3 con el silencio. Era algo irrelevante para la acusaci\u00f3n. Pero la negativa de Jes\u00fas a contestar impuls\u00f3 a Pilato a recordarle de su autoridad (10). Sin embargo, Jes\u00fas corrigi\u00f3 la idea de autoridad de Pilato. Este debe haberla tenido de parte del emperador, pero no alcanzaba para el destino final (11). Jes\u00fas sab\u00eda que to da la obra de la redenci\u00f3n no descansaba en la desp\u00f3tica acci\u00f3n del gobernador romano. La mayor culpa era de Caif\u00e1s.<\/p>\n<p>Los nuevos intentos de Pilato para liberar a Jes\u00fas y su capitulaci\u00f3n ante la amenaza de ser desleal al C\u00e9sar llevan el relato del juicio a su fin. La referencia a C\u00e9sar termin\u00f3 el tema para Pilato. Su actuaci\u00f3n hab\u00eda sido tal que no pod\u00eda arriesgarse a ning\u00fan informe de este tipo que llegara al emperador (cf. Luc. 13:1). Estaba m\u00e1s preocupado con su propia posici\u00f3n que por la justicia. El Enlosado (13) era una parte empedrada frente al pretorio. Esa condena de Jes\u00fas fue oficial como se ve en la referencia al tribunal. En el v. 14 Juan menciona el d\u00eda de la Preparaci\u00f3n de la Pascua y la hora (como la hora sexta), debido a que para \u00e9l la relaci\u00f3n de la muerte de Jes\u00fas con la Pascua jud\u00eda era significativa. M\u00e1s tarde Jes\u00fas fue considerado como el verdadero cordero pascual. La pregunta de Pilato: \u00bfHe de crucificar a vuestro rey? (15) fue intencionalmente provocativa. Produjo de parte de los sacerdotes una confesi\u00f3n de lealtad al C\u00e9sar que Pilato no pod\u00eda pasar por alto. Aqu\u00ed hay una profunda iron\u00eda: estaban declarando m\u00e1s lealtad que el mis mo gobernador. Pero su declaraci\u00f3n significaba la rendici\u00f3n final ante Roma de los representantes oficiales de Israel, que no reconoc\u00edan a otro se\u00f1or que Dios mismo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>19.1ss A fin de captar todo el cuadro de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas, l\u00e9ase la perspectiva de Juan junto a los otros tres relatos en Mateo 27, Marcos 15 y Lucas 23. Cada escritor agrega detalles significativos, pero cada uno trasmite el mismo mensaje: Jes\u00fas muri\u00f3 en la cruz en cumplimiento de las profec\u00edas del Antiguo Testamento, para que pudi\u00e9semos ser salvos de nuestros pecados y recibir vida eterna.19.1-3 El azote pudo haber matado a Jes\u00fas. El procedimiento acostumbrado era desnudar la parte superior del cuerpo de la v\u00edctima y atar sus manos a un pilar antes de azotarlo con un l\u00e1tigo de tres puntas. La cantidad de latigazos se determinaba por la severidad del delito; bajo la Ley se permit\u00edan hasta cuarenta (Deu 25:3). Despu\u00e9s de azotarlo, Jes\u00fas tambi\u00e9n debi\u00f3 soportar otras agon\u00edas que se narran aqu\u00ed y en los otros Evangelios.19.2-5 Los soldados fueron m\u00e1s all\u00e1 de la orden de azotar a Jes\u00fas; tambi\u00e9n se burlaron de su pretensi\u00f3n de realeza colocando una corona sobre su cabeza y un manto real sobre sus hombros.19.7 Finalmente la verdad sali\u00f3 a la luz: los l\u00edderes religiosos no llevaron a Jes\u00fas ante Pilato por causar una rebeli\u00f3n contra Roma, sino porque pensaban que hab\u00eda quebrantado sus leyes religiosas. La blasfemia, uno de los delitos m\u00e1s serios en la Ley jud\u00eda, merec\u00eda la pena de muerte. Acusar a Jes\u00fas de blasfemia dar\u00eda credibilidad a su caso ante los ojos de los jud\u00edos; acusar a Jes\u00fas de traici\u00f3n dar\u00eda credibilidad a su caso ante los ojos de los romanos. A ellos les daba igual que Pilato escuchase una acusaci\u00f3n u otra, con tal que cooperase con ellos en matar a Jes\u00fas.19.10 Durante el juicio vemos que Jes\u00fas fue el que mantuvo el control, no Pilato ni los l\u00edderes religiosos. Pilato vacil\u00f3, los l\u00edderes religiosos reaccionaron movidos por odio y enojo, pero Jes\u00fas mantuvo su compostura. Sab\u00eda la verdad, conoc\u00eda el plan de Dios y el motivo de su juicio. A pesar de la presi\u00f3n y la persecuci\u00f3n, Jes\u00fas permaneci\u00f3 impasible. En realidad eran Pilato y los l\u00edderes religiosos los que se estaban juzgando, no Jes\u00fas. Cuando a usted lo cuestionen o ridiculicen debido a su fe, recuerde que aunque est\u00e9 en juicio ante sus acusadores, ellos est\u00e1n en juicio ante Dios.19.11 Cuando Jes\u00fas dijo que el hombre que lo entreg\u00f3 era m\u00e1s culpable que Pilato, no disculpaba a Pilato por reaccionar ante la presi\u00f3n pol\u00edtica que se ejerc\u00eda sobre \u00e9l. Pilato era responsable de su decisi\u00f3n con respecto a Jes\u00fas. Caif\u00e1s y los otros l\u00edderes religiosos eran culpables de un pecado mayor porque premeditaron el homicidio de Jes\u00fas.19.12, 13 Estas palabras obligaron a Pilato a permitir la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas. Como gobernador romano de la regi\u00f3n, se esperaba que Pilato mantuviera la paz. Debido a que Roma no pod\u00eda proporcionar tropas numerosas a las regiones distantes, manten\u00eda el control aplastando cualquier rebeli\u00f3n en forma inmediata y con fuerza brutal. Pilato tem\u00eda que si al C\u00e9sar llegaban informes de insurrecci\u00f3n en su regi\u00f3n le costara el puesto e incluso la vida. Cuando enfrentamos una decisi\u00f3n dif\u00edcil, podemos tomar el camino m\u00e1s f\u00e1cil o defender lo que es bueno, sin importar el costo. \u00abAl que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado\u00bb (Jam 4:17).19.13 El Enlosado era el lugar contiguo a la Torre Antonia, fortaleza en la esquina noroeste del complejo del templo.19.15 Los l\u00edderes jud\u00edos buscaban con desesperaci\u00f3n librarse de Jes\u00fas al punto que, a pesar de su intenso odio por Roma, gritaban: \u00abNo tenemos m\u00e1s rey que C\u00e9sar\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 iron\u00eda aparentar alianza con Roma mientras rechazaban su Mes\u00edas! Sus palabras los condenaron porque Dios ten\u00eda que ser \u00fanico y verdadero Rey, y ellos abandonaron todo rasgo de lealtad hacia El. Los sacerdotes en realidad perdieron su raz\u00f3n de ser: en lugar de volver a la gente hacia Dios, clamaban apoyar a Roma a fin de dar muerte a su Mes\u00edas.19.17 Este lugar llamado de la \u00abCalavera\u00bb o G\u00f3lgota era una colina que se hallaba en las afueras de Jerusal\u00e9n, junto a una v\u00eda principal muy transitada. Muchas ejecuciones se realizaban all\u00ed de modo que todos lo vieran y sirviera como escarmiento a la gente.19.18 La crucifixi\u00f3n era una forma romana de castigar. A la v\u00edctima sentenciada a este tipo de ejecuci\u00f3n la obligaban a llevar su cruz por la v\u00eda principal hasta el lugar de la ejecuci\u00f3n, como una advertencia a todo observador. Las cruces y los m\u00e9todos de crucifixi\u00f3n variaban. A Jes\u00fas lo clavaron en la cruz, a otros simplemente lo amarraban con sogas. La muerte llegaba por sofocaci\u00f3n, debido a que el peso del cuerpo imped\u00eda la respiraci\u00f3n normal a medida que la v\u00edctima perd\u00eda energ\u00edas. La crucifixi\u00f3n era una muerte terriblemente lenta y dolorosa.19.19 Este letrero intentaba ser ir\u00f3nico. Un rey, desnudado y ejecutado en p\u00fablico, obviamente ten\u00eda que haber perdido su reino para siempre. Pero Jes\u00fas, que invierte la sabidur\u00eda del mundo, iniciaba as\u00ed su reino. Su muerte y resurrecci\u00f3n dar\u00edan un golpe mortal al gobierno de Satan\u00e1s y establecer\u00eda su autoridad eterna sobre la tierra. Muy pocas personas entender\u00edan aquella tarde sombr\u00eda el verdadero significado de ese letrero, que no hac\u00eda otra cosa sino expresar la verdad. No estaba todo perdido. Jes\u00fas era el Rey de los jud\u00edos, de los gentiles y de todo el universo.19.20 El t\u00edtulo estaba escrito en tres idiomas: arameo para los jud\u00edos nativos, lat\u00edn para las fuerzas de ocupaci\u00f3n romanas y griego para los extranjeros y jud\u00edos visitantes de otros lugares.19.23, 24 Los soldados romanos encargados de la crucifixi\u00f3n acostumbraban apropiarse de las vestimentas de los condenados. Se repartieron sus vestidos, pero les cost\u00f3 mucho determinar qui\u00e9n se llevaba su t\u00fanica, pieza valiosa de su vestimenta. De esta manera se cumpl\u00eda la profec\u00eda del Psa 22:18. MARIA MAGDALENALa falta de mujeres entre los doce disc\u00edpulos ha incomodado a algunas personas. Pero es obvio que hubo muchas mujeres entre los seguidores de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n es bueno notar que Jes\u00fas no trat\u00f3 a las mujeres como lo hac\u00eda su cultura; las trat\u00f3 con dignidad, como personas valiosas.Mar\u00eda de Magdala fue una de los primeros seguidores de Jes\u00fas y por cierto merece llamarse disc\u00edpula. Una mujer en\u00e9rgica, impulsiva y cari\u00f1osa, que no solo viaj\u00f3 con Jes\u00fas, sino que tambi\u00e9n contribuy\u00f3 a las necesidades del grupo. Presenci\u00f3 la crucifixi\u00f3n y fue a ungir el cuerpo de Jes\u00fas la ma\u00f1ana del domingo cuando descubri\u00f3 la tumba vac\u00eda. Mar\u00eda fue la primera en ver a Jes\u00fas luego de resucitado.Mar\u00eda Magdalena es un ejemplo de coraz\u00f3n ardiente que vivi\u00f3 agradecido. Jes\u00fas la liber\u00f3 milagrosamente cuando ech\u00f3 fuera de ella siete demonios. En todo cuanto se nos dice de ella, notamos su agradecimiento por la libertad que Cristo le concedi\u00f3. Esa libertad la llev\u00f3 a estar al pie de la cruz cuando todos los disc\u00edpulos, excepto Juan, estaban ocultos por temor. Se mantuvo cerca de su Se\u00f1or. Despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas, su intenci\u00f3n fue ofrecerle todo el respeto posible. Como todos los seguidores de Jes\u00fas, nunca esper\u00f3 una resurrecci\u00f3n corporal, pero se regocij\u00f3 en gran manera al descubrir que hab\u00eda resucitado.Mar\u00eda no ten\u00eda una fe complicada. Fue directa y genuina. Le interesaba m\u00e1s creer y obedecer que comprenderlo todo. Jes\u00fas honr\u00f3 su fe casi infantil, concedi\u00e9ndole el privilegio de ser la primera en verlo resucitado y confi\u00e1ndole el primer mensaje de su resurrecci\u00f3n.Puntos fuertes y logros :&#8211;\tContribuy\u00f3 a las necesidades de Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos&#8211;\tUna de las pocas seguidoras fieles que estuvo al pie de la cruz&#8211;\tPrimera en ver al Cristo resucitadoDebilidades y errores :&#8211;\tJes\u00fas tuvo que echar de ella siete demoniosLecciones de su vida :&#8211;\tLos obedientes crecen en entendimiento&#8211;\tLas mujeres son vitales en el ministerio de Jes\u00fas&#8211;\tJes\u00fas se relaciona con las mujeres de acuerdo a c\u00f3mo las cre\u00f3: reflejando de igual a igual la imagen de DiosDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Magdala&#8211;\tOcupaci\u00f3n: No se nos dice, pero al parecer era adinerada&#8211;\tContempor\u00e1neos: Jes\u00fas, los doce disc\u00edpulos, Mar\u00eda, Marta, L\u00e1zaro, la madre de Jes\u00fas, Mar\u00edaVers\u00edculo clave :\u00bbHabiendo, pues, resucitado Jes\u00fas por la ma\u00f1ana, el primer d\u00eda de la semana, apareci\u00f3 primeramente a Mar\u00eda Magdalena, de quien hab\u00eda echado siete demonios\u00bb (Mar 16:9).La historia de Mar\u00eda Magdalena aparece en Mateo 27-28; Marcos 15-16; Lucas 23-24 y Juan 19-20. Tambi\u00e9n se menciona en Luk 8:2.Tom\u00e1s, a menudo recordado como el \u00abincr\u00e9dulo\u00bb, merece respeto por su fe. Fue un incr\u00e9dulo, pero su incredulidad tuvo un prop\u00f3sito: quer\u00eda saber la verdad. Tom\u00e1s no se aferr\u00f3 a sus dudas. Crey\u00f3 de buena gana cuando le dieron razones para hacerlo. Expres\u00f3 todas sus dudas y esper\u00f3 la explicaci\u00f3n de las mismas. Sus dudas eran solo una forma de reaccionar, no una costumbre.A pesar de que nuestra visi\u00f3n de Tom\u00e1s es breve, su car\u00e1cter se manifiesta con firmeza. Procur\u00f3 ser fiel a lo que conoc\u00eda, a pesar de lo que sent\u00eda. En un momento, cuando para todos era evidente que la vida de Jes\u00fas peligraba, solo Tom\u00e1s expres\u00f3 con palabras lo que la mayor\u00eda sent\u00eda. \u00abVamos tambi\u00e9n nosotros, para que muramos con El\u00bb (Joh 11:16). No dud\u00f3 en seguir a Jes\u00fas.No sabemos por qu\u00e9 Tom\u00e1s estaba ausente la primera vez en que Jes\u00fas apareci\u00f3 a los disc\u00edpulos despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, pero fue renuente en aceptar el testimonio de ellos acerca de este hecho. \u00a1Ni siquiera sus diez amigos lograr\u00edan cambiar su forma de pensar!Podemos dudar sin tener que vivir en incredulidad toda la vida. Las dudas motivan una reconsideraci\u00f3n. Su prop\u00f3sito se relaciona m\u00e1s con agudizar la mente que con cambiar de manera de pensar. La duda puede usarse para plantear la pregunta, lograr una respuesta e impulsar a una decisi\u00f3n. Pero la duda nunca debe ser una condici\u00f3n permanente. La duda es un pie en alto, listo para ponerlo delante o detr\u00e1s. No hay acci\u00f3n hasta que el pie baja.Cuando titubee, an\u00edmese a pensar en Tom\u00e1s. No se plant\u00f3 en sus dudas, sino que permiti\u00f3 que Jes\u00fas lo encaminara a creer. An\u00edmese pensando en que un sinn\u00famero de seguidores de Jes\u00fas tuvieron problemas con las dudas. Las respuestas que Cristo les dio le pueden ser de gran ayuda. No se detenga en las dudas, siga hasta tomar una decisi\u00f3n y creer. Busque a otro creyente con el que pueda expresar sus vacilaciones. Las dudas silentes rara vez hallan respuestas.Puntos fuertes y logros :&#8211;\tUno de los doce disc\u00edpulos&#8211;\tEfusivo en dudas o creencias&#8211;\tFue un hombre leal y sinceroDebilidades y errores :&#8211;\tJunto con los otros, abandon\u00f3 a Jes\u00fas en su arresto&#8211;\tRehus\u00f3 creer las afirmaciones de otros que vieron a Jes\u00fas y demand\u00f3 pruebas&#8211;\tManifest\u00f3 una actitud algo pesimistaLecciones de su vida :&#8211;\tJes\u00fas no rechaza las dudas sinceras y dirigidas a creer&#8211;\tEs mejor creer en voz alta que ser incr\u00e9dulo en silencioDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Galilea, Judea, Samaria&#8211;\tOcupaci\u00f3n: Disc\u00edpulo de Jes\u00fas&#8211;\tContempor\u00e1neos: Jes\u00fas, otros disc\u00edpulos, Herodes, PilatoVers\u00edculos clave :\u00bbPon aqu\u00ed tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y m\u00e9tela en mi costado; y no seas incr\u00e9dulo, sino creyente. Entonces Tom\u00e1s le respondi\u00f3 y le dijo: \u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo!\u00bb (Joh 20:27-28).La historia de Tom\u00e1s se narra en los Evangelios. Tambi\u00e9n se menciona en Act 1:13.19.25-27 Aun mientras agonizaba en la cruz, Jes\u00fas segu\u00eda ocup\u00e1ndose de su familia. Pidi\u00f3 a Juan que se hiciera cargo de Mar\u00eda, su madre. Nuestra familia es un regalo precioso de Dios y debi\u00e9ramos valorarla y cuidarla bajo todo tipo de circunstancias. Ninguna labor cristiana ni responsabilidad en cualquier trabajo o posici\u00f3n nos exime de la obligaci\u00f3n de cuidar de nuestra familia. \u00bfQu\u00e9 puede hacer hoy para demostrar amor a su familia?19.27 Jes\u00fas pidi\u00f3 a su amigo cercano Juan, escritor de este Evangelio, que cuidara a su madre, Mar\u00eda, cuyo esposo, Jos\u00e9, quiz\u00e1s ya hab\u00eda fallecido. \u00bfPor qu\u00e9 no asign\u00f3 Jes\u00fas esta tarea a sus hermanos? Como hijo mayor, confi\u00f3 su madre a una persona que estaba con El junto a la cruz y esa persona era Juan.19.29 Esta vasija de vinagre era un vino barato que los soldados romanos beb\u00edan mientras esperaban que muriera el crucificado.19.30 Hasta ese momento, un sistema complicado de sacrificios se ofrec\u00eda por los pecados. El pecado separa al hombre de Dios y solo mediante el sacrificio de un animal, un sustituto, la gente pod\u00eda recibir perd\u00f3n de su pecado y llegar a obtener limpieza delante de Dios. Pero la gente peca continuamente, de modo que eran necesarios sacrificios frecuentes. Jes\u00fas, sin embargo, fue el sacrificio final por el pecado. La palabra consumado es la misma que se traduce \u00abcancelado\u00bb. Jes\u00fas vino a consumar la salvaci\u00f3n de Dios (4.34; 17.4), a pagar la deuda total de nuestros pecados. Con su muerte, el complejo sistema sacrificial terminaba porque Jes\u00fas carg\u00f3 con todos nuestros pecados. Ahora podemos acercarnos con libertad a Dios por lo que hizo a nuestro favor. Los que creen en la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas pueden vivir por la eternidad con Dios y escapar de la muerte que lleva consigo el pecado.19.31 Iba en contra de la Ley de Dios exponer el cad\u00e1ver de una persona toda la noche (Deu 21:23), as\u00ed como tambi\u00e9n estaba prohibido trabajar despu\u00e9s de la puesta de sol el viernes, cuando el s\u00e1bado empezaba. Por eso los l\u00edderes religiosos quer\u00edan que en cuanto fuera posible, el cuerpo de Jes\u00fas se bajara de la cruz y se le diera sepultura antes de la puesta del sol.19.31-35 Estos romanos eran soldados experimentados. Sab\u00edan por crucifixiones anteriores si un hombre estaba o no muerto. Sin lugar a dudas, Jes\u00fas estaba muerto cuando se acercaron para comprobarlo, por eso decidieron no quebrarle las piernas como lo hac\u00edan con otras v\u00edctimas. Cuando atravesaron su costado y vieron la separaci\u00f3n de la sangre y el agua (indicadores de que punzaron la membrana externa card\u00edaca y el coraz\u00f3n mismo) ratificaron que hab\u00eda fallecido. Algunas personas dicen que en realidad Jes\u00fas no muri\u00f3, sino que se desmay\u00f3, y es por eso que \u00abresucit\u00f3\u00bb. Pero tenemos el testimonio imparcial de los soldados romanos de que Jes\u00fas en verdad muri\u00f3 en la cruz (v\u00e9ase Mar 15:44-45).19.32 Los soldados romanos quebraban las piernas de las v\u00edctimas para apresurarles la muerte. Cuando una persona cuelga de la cruz, la muerte viene por sofocaci\u00f3n, pero la v\u00edctima pod\u00eda elevarse presionando la cruz con sus pies y as\u00ed continuar respirando. Con las piernas rotas, la sofocaci\u00f3n era inmediata.19.34, 35 Los detalles gr\u00e1ficos de la muerte de Jes\u00fas en los relatos de Juan son muy importantes, ya que Juan fue un testigo presencial.19.36, 37 Jes\u00fas muri\u00f3 cuando se dispon\u00edan a matar a los corderos para la Pascua. Ni un hueso se romp\u00eda en los corderos sacrificados (Exo 12:46; Num 9:12). Jes\u00fas, el Cordero de Dios, fue el sacrificio perfecto por los pecados del mundo (1Co 5:7).19.38, 39 Cuatro personas cambiaron en el proceso de la muerte de Jes\u00fas. El malhechor, que agonizaba en la cruz pr\u00f3xima a Jes\u00fas, pidi\u00f3 que se acordara de \u00e9l en su reino (Luk 23:39-43). El centuri\u00f3n romano proclam\u00f3 que Jes\u00fas verdaderamente era el Hijo de Dios (Mar 15:39). Jos\u00e9 y Nicodemo, miembros del concilio jud\u00edo y seguidores secretos de Jes\u00fas (Mar 7:50-52), dejaron de encubrirse. Estos hombres cambiaron m\u00e1s por la muerte de Jes\u00fas que por su vida. Descubrieron qui\u00e9n era y ese descubrimiento hizo aflorar en ellos fe, proclamaci\u00f3n y acci\u00f3n. Al meditar en Jes\u00fas y su muerte, debemos llegar a lo mismo: creer, proclamar y actuar.19.38-42 Jos\u00e9 de Arimatea y Nicodemo eran seguidores de Jes\u00fas a escondidas. Tem\u00edan darse a conocer por la posici\u00f3n que ocupaban en la comunidad jud\u00eda. Jos\u00e9 era un l\u00edder y miembro de honor del Sanedr\u00edn. Nicodemo, tambi\u00e9n era un miembro del concilio, fue a Jes\u00fas de noche (3.1) y m\u00e1s tarde intent\u00f3 defenderlo delante de otros l\u00edderes religiosos (7.50-52). Sin embargo, arriesgaron su reputaci\u00f3n para dar sepultura a Jes\u00fas. \u00bfEs usted un creyente a escondidas? \u00bfSe oculta de sus amigos y compa\u00f1eros de trabajo? Este es el momento de salir de su encierro y proclamar su fe.19.42 Esta tumba quiz\u00e1s era una cueva que se hallaba en una colina rocosa. Era tan espaciosa que un hombre pod\u00eda caminar dentro, de manera que Jos\u00e9 y Nicodemo pusieron el cuerpo de Jes\u00fas dentro. Una piedra de gran tama\u00f1o se coloc\u00f3 en la entrada.19.42 Al sepultar a Jes\u00fas, Nicodemo y Jos\u00e9 debieron apurarse para no trabajar en el d\u00eda de reposo, que empezaba el viernes al atardecer, con la puesta del sol.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1030 Isa 50:6; Mat 20:19; Mat 27:26; Mar 15:15; Luc 18:33<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> le azot\u00f3.  V\u00e9ase coment. en Mt 27:26.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>azot\u00f3<\/i><\/b>. V\u00e9ase nota en <span class='bible'>Mat 27:26<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>218 (iv) Escena cuarta (19,1-3). 1. que lo azotaran: La flagelaci\u00f3n formaba parte del castigo habitualmente infligido a los prisione\u00adros, como refleja Mc 15,16-20 par. Juan ha abreviado la tradici\u00f3n de la flagelaci\u00f3n y la burla de la coronaci\u00f3n como \u00abrey\u00bb a que fue sometido Jes\u00fas, y la ha resituado en el centro del proceso ante Pilato a fin de que la realeza de Jes\u00fas, aunque sea en forma de caricatura, est\u00e9 presente durante el resto del proceso.<br \/>\n219 (v) Escena quinta (19,4-7). Pilato pro\u00adclama una vez m\u00e1s que no ha encontrado en Jes\u00fas motivo alguno para condenarlo y lo exhi\u00adbe ante la multitud con el comentario: \u00ab\u00a1Este es el hombre!\u00bb. Aplicada a Jes\u00fas tras haber sido golpeado y ridiculizado con la corona y el man\u00adto, la expresi\u00f3n puede indicar l\u00e1stima por su condici\u00f3n de v\u00edctima. Una segunda interpreta\u00adci\u00f3n remite a la ceremonia de coronaci\u00f3n de un \u00abnuevo rey\u00bb. El nuevo rey se presenta ante sus s\u00fabditos con los atributos reales de manto y corona, anuncia el nombre con el que va a reinar y recibe la aclamaci\u00f3n y los v\u00edtores del pueblo. La expresi\u00f3n \u00abel hombre\u00bb (anthropos, que puede traducirse simplemente por \u00abser hu\u00admano\u00bb) equivaldr\u00eda seg\u00fan esta interpretaci\u00f3n al ir\u00f3nico nombre real con el que se anuncia el nuevo reinado de Jes\u00fas de acuerdo con la pro\u00adfec\u00eda de Zac 6,12, \u00abAqu\u00ed est\u00e1 el hombre llama\u00addo Germen\u00bb. 6. crucif\u00edcalo: Los que llevaron a Jes\u00fas ante Pilato reclaman la muerte de Jes\u00fas. tomadlo vosotros: Por segunda vez, Pilato remi\u00adte el caso de nuevo a los jud\u00edos. 7. Estos res\u00adponden formulando de forma m\u00e1s espec\u00edfica su acusaci\u00f3n: de acuerdo con su ley, Jes\u00fas debe morir porque se ha presentado a s\u00ed mismo co\u00admo \u00abHijo de Dios\u00bb (cf. 10,31-39). La pretensi\u00f3n de Jes\u00fas de tener una relaci\u00f3n especial con Dios ha sido el principal motivo de esc\u00e1ndalo alo largo del evangelio (p.ej., 5,18; 8,59).<br \/>\n220 (vi) Escena sexta (19,8-11). 8. sinti\u00f3 m\u00e1s miedo todav\u00eda: La raz\u00f3n del miedo de Pi\u00adlato no queda clara. Podr\u00eda estar destinado a mostrar que en verdad Jes\u00fas es \u00abHijo de Dios\u00bb (cf. 18,6). 9. \u00bfde d\u00f3nde eres t\u00fa?: Se trata del punto central de las controversias de 7,27-28; 8,14; 9,29-30. no le contest\u00f3: Aunque Juan to\u00adma de la tradici\u00f3n el dato del silencio de Jes\u00fas ante Pilato (p.ej., Mc 15,5), solamente el lector jo\u00e1nico conoce su significado profundo. Jes\u00fas no puede revelar la verdad a Pilato porque \u00e9s\u00adte ha demostrado ya que es incapaz de \u00abo\u00edr\u00bb la voz de Jes\u00fas (v\u00e9ase comentario en 18,37). Sin embargo, Jes\u00fas le replica para mostrar la fal\u00adsedad de su pretensi\u00f3n de poder. 11. si no te la hubieran dado de lo alto: La respuesta de Jes\u00fas recuerda al lector una vez m\u00e1s que su muerte no representa la victoria de sus enemigos sino el cumplimiento del plan divino sobre \u00e9l (10,17-18). Por otra parte, la entrega volunta\u00adria de Jes\u00fas no exime a sus acusadores del pe\u00adcado de procurar su muerte.<br \/>\n221 (vii) Escena s\u00e9ptima (19,12-16a). 12. si pones en libertad a ese hombre, no eres ami\u00adgo del c\u00e9sar: La expresi\u00f3n \u00abamigo del c\u00e9sar\u00bb se convirti\u00f3 m\u00e1s adelante en un t\u00edtulo honor\u00edfico concedido a quienes prestaban un servicio es\u00adpecial al emperador. Las personas influyentes que rodeaban al rey en el per\u00edodo helen\u00edstico se denominaban tambi\u00e9n \u00abamigos del rey\u00bb. Al\u00adgunas de las monedas acu\u00f1adas bajo Herodes Agripa I muestran la inscripci\u00f3n philokaisar, \u00abamigo del c\u00e9sar\u00bb. Para forzar a Pilato a eje\u00adcutar a Jes\u00fas, las autoridades jud\u00edas sustitu\u00adyen su verdadera acusaci\u00f3n, que es de tipo re\u00adligioso, por una acusaci\u00f3n pol\u00edtica: afirman que Jes\u00fas \u00abse ha proclamado rey\u00bb en contra del c\u00e9sar y amenazan a Pilato con acusarlo de \u00abtraici\u00f3n\u00bb al emperador si no le condena. La venganza de Pilato es forzar a los jud\u00edos, que en 11,48.50 se muestran celosos de su Templo y de sus prerrogativas como naci\u00f3n, a recono\u00adcer que el c\u00e9sar es su \u00fanico rey. 14. \u00a1he aqu\u00ed a vuestro rey!: Pilato repite de forma ir\u00f3nica la \u00abverdad\u00bb de la \u00abrealeza\u00bb de Jes\u00fas, y deja que sean \u00ablos jud\u00edos\u00bb quienes pronuncien la sen\u00adtencia de muerte contra \u00e9l, una sentencia que el lector sabe bien que estaba decidida de an\u00adtemano (11,53; v\u00e9ase D. Rensberger, JBL 103 [1984] 395-411).<\/p>\n<p>222 (d) La crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas (19,16b-30). Al igual que las escenas anteriores, la es\u00adcena de la crucifixi\u00f3n es contada por Juan de forma peculiar. El crucificado es el Hijo exal\u00adtado. Ni la multitud se burla de \u00e9l ni \u00e9l experi\u00admenta el abandono. En lugar de eso, Jes\u00fas muere con su madre y el Disc\u00edpulo Amado al pie de la cruz. Incluso en los pasajes en que Juan es paralelo a los sin\u00f3pticos, podemos apreciar las diferencias de matiz que derivan de su comprensi\u00f3n teol\u00f3gica. Jes\u00fas mismo carga con su cruz (v. 17); Pilato ha escrito a prop\u00f3sito el r\u00f3tulo de la cruz que especifica el motivo de la condena (w. 19-22); la t\u00fanica de Jes\u00fas no ten\u00eda costuras, de modo que los sol\u00addados no tuvieron m\u00e1s remedio que sortearla entre ellos (v. 23); la sed de Jes\u00fas hab\u00eda sido anunciada por las Escrituras (v. 28). La muer\u00adte de Jes\u00fas se describe como \u00abentrega\u00bb de su Esp\u00edritu (v. 30).<\/p>\n<p>223 (i) La acusaci\u00f3n escrita sobre la cruz (19,16b-22). Juan no relata ninguno de los epi\u00adsodios que los sin\u00f3pticos asocian al camino de la cruz. O bien no ten\u00eda noticia de ellos (p.ej., Sim\u00f3n es obligado a cargar con la cruz de Je\u00ads\u00fas, Mc 15,21), o bien prefiri\u00f3 que fuera Jes\u00fas quien cargara con su cruz como signo de que segu\u00eda siendo \u00e9l quien controlaba su destino.<br \/>\n19. el rey de los jud\u00edos: En lugar de provocar las burlas de la multitud (como en Mc 15,26-32), la inscripci\u00f3n da pie a una \u00faltima con\u00adfrontaci\u00f3n entre Pilato y los \u00abgrandes sacerdo\u00adtes\u00bb (v. 21). 22. lo que he escrito&#8230;: Al insistir en que no modificar\u00e1 su inscripci\u00f3n, Pilato afir\u00adma precisamente la verdad sobre Jes\u00fas que sus oponentes buscan desesperadamente de rechazar. Enfatiza asimismo el car\u00e1cter p\u00fablico y universal de la afirmaci\u00f3n, puesto que puede ser le\u00edda por todos: jud\u00edos, griegos y ro\u00admanos.<br \/>\n224 (ii) Al pie de la cruz (19,23-27). Mien\u00adtras que los sin\u00f3pticos centran la escena de la cruz en las palabras y las reacciones de los es\u00adpectadores de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas, Juan nos describe lo que ocurre entre Jes\u00fas y \u00ablos suyos\u00bb (que aqu\u00ed no se mantienen a distancia como las mujeres en Mc 15,40-41). 23. se apropiaron de sus vestidos: El evangelista ha ampliado la tra\u00addici\u00f3n acerca de los soldados que se reparten las ropas de Jes\u00fas (Mc 15,24) y la ha estructu\u00adrado en dos secuencias: la divisi\u00f3n de su vestido y el sorteo de la t\u00fanica sin costuras. Esta doble acci\u00f3n se presenta como cumplimiento de las Escrituras (Sal 22,19). 25. La ampliaci\u00f3n de la escena de los soldados se complementa con la escena de las palabras de Jes\u00fas a su madre y al Disc\u00edpulo Amado. En la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica, las mujeres que acompa\u00f1an a Jes\u00fas en la cruz se mantienen a distancia y el resto de los disc\u00edpu\u00adlos huye; Juan describe a las mujeres al pie de la cruz. 27. ah\u00ed tienes a tu madre: Jn 2,3-5.12 es el \u00fanico otro pasaje donde se menciona la madre de Jes\u00fas (v\u00e9ase i. de la Potterie, \u00abDas Wort Jesu, \u201cSiehe deine Mutter\u201d und die Annahme der Mutter durch den J\u00fcnger\u00bb, Neues Testament und Kirche [\u2192 97 supra] 191-219). No nos es po\u00adsible determinar la relaci\u00f3n que existe entre es\u00adta tradici\u00f3n acerca de la madre de Jes\u00fas y el Dis\u00adc\u00edpulo Amado y la tradici\u00f3n reflejada en Hch 1,14, donde aparecen la madre y los hermanos de Jes\u00fas formando parte del grupo reunido al\u00adrededor de los Doce. Tampoco queda claro has\u00adta qu\u00e9 punto es simb\u00f3lica la presencia de la ma\u00addre de Jes\u00fas. Por una parte, encomendar al cuidado mutuo a su madre y al Disc\u00edpulo Ama\u00addo es una forma clara de completar la misi\u00f3n asumida por Jes\u00fas de velar por \u00ablos suyos\u00bb. Otras interpretaciones remiten a s\u00edmbolos ex\u00adternos al texto y al evangelio como \u00abla nueva Eva\u00bb o \u00abla Si\u00f3n mesi\u00e1nica que engendra a sus hijos\u00bb. Ambas interpretaciones alcanzaron gran popularidad en la piedad mariana del s. XII.<br \/>\n225 (ni) Jes\u00fas muere (19,28-30). Jes\u00fas con\u00adtrola el proceso de su muerte hasta el final. 28. tengo sed: La sed (que Juan debe haber deriva\u00addo de su fuente) y el vinagre se mencionan a fin de dejar bien claro que todo se ha cumplido se\u00adg\u00fan el plan previsto. De hecho, Juan no cita de forma expl\u00edcita el pasaje de la Escritura al cual se refiere. Probablemente se trate de Sal 69,22, aunque en este salmo ofrecer vinagre se des\u00adcribe como un gesto hostil. Algunos exegetas consideran que Juan interpreta el hecho de be\u00adber vinagre como el cumplimiento de las pala\u00adbras acerca de beber el \u00abc\u00e1liz\u00bb que el Padre le ha dado (Jn 18,11). 30. todo est\u00e1 cumplido: Tras anunciar que la misi\u00f3n que el Padre le hab\u00eda encomendado est\u00e1 cumplida (cf. 8,29; 14,31; 16,32; 17,4), Jes\u00fas \u00abentrega\u00bb su esp\u00edritu. Esta expresi\u00f3n recuerda una vez m\u00e1s al lector que nadie ha \u00abquitado\u00bb a Jes\u00fas la vida. Jes\u00fas ha en\u00adtregado su vida voluntariamente (p.ej., 10,18).<br \/>\n226 (c) El entierro de Jes\u00fas (19,31-42). Juan nos ofrece un relato muy elaborado del entierro. Algunos de los detalles, como el mo\u00adtivo por el que los soldados no rompen las piernas a Jes\u00fas, probablemente procedan de la fuente de Juan. Los esqueletos de los crucifi\u00adcados parecen indicar que se les romp\u00edan las piernas poco antes de su muerte para acelerar el proceso de sofocaci\u00f3n. Otros detalles, como la obtenci\u00f3n de \u00abagua y sangre\u00bb del costado de Jes\u00fas, probablemente formen parte de la re\u00addacci\u00f3n final del evangelio (w. 34b-35).<br \/>\n227 (i) Las autoridades certifican su muer\u00adte (19,31-37). Esta secci\u00f3n parece proceder de una fuente que conten\u00eda los w. 31 (exceptuan\u00addo la explicaci\u00f3n acerca del s\u00e1bado), 32-34.36.37(?). 34. sangre y agua: En el relato ori\u00adginal, el agua y la sangre procedentes del costado de Jes\u00fas probablemente representa\u00adban un detalle que identificaba su muerte con la de los m\u00e1rtires. 4 Mac 9,20 describe que de la herida de uno de los m\u00e1rtires brot\u00f3 sangre y agua. Sin embargo, en el contexto del cuarto evangelio este detalle adquiere una nueva sig\u00adnificaci\u00f3n. El \u00abagua\u00bb representa el Esp\u00edritu que Jes\u00fas glorificado derramar\u00e1 sobre sus se\u00adguidores (Jn 7,39). 35. Este vers\u00edculo es una adici\u00f3n del redactor final. Prepara el terreno para 1 Jn 5,6-7, donde se afirma que la \u00absan\u00adgre\u00bb (muerte) de Jes\u00fas era necesaria para la salvaci\u00f3n (tambi\u00e9n 1 Jn 1,7). 36-37. Este pasaje es inusual puesto que acaba con dos citas de la Escritura. La segunda, Zac 12,10, sola\u00admente puede aplicarse al detalle propio de la tradici\u00f3n jo\u00e1nica, a saber, que los soldados atravesaron el costado de Jes\u00fas. Pudo haber sido a\u00f1adida por el evangelista a fin de que quedaran justificadas las dos acciones de los soldados. Si la cita de Zacar\u00edas no ha sido a\u00f1a\u00addida por el evangelista sino que pertenece a su fuente, entonces el vb. \u00abatravesar\u00bb debi\u00f3 de re\u00adferirse, como en Ap 1,7, a la crucifixi\u00f3n mis\u00adma. El pueblo contemplar\u00e1 al crucificado (se\u00ad\u00f1al de juicio). Seg\u00fan Juan, el juicio se ha cumplido ya en la muerte de Jes\u00fas, La cita no est\u00e1 pensada como una sentencia contra el pueblo. La interpretaci\u00f3n y la procedencia de la primera cita no est\u00e1 tan clara. Si su inten\u00adci\u00f3n es identificar a Jes\u00fas con el cordero pas\u00adcual, entonces su origen es la ley que proh\u00edbe romper los huesos del cordero (Ex 12,10 LXX; 12,46; Nm 9,12). Si el autor tiene en mente la imagen del Siervo sufriente, entonces el origen ser\u00e1 uno de los salmos tradicionalmente aso\u00adciados a la pasi\u00f3n (p.ej., Sal 22,19 [Jn 19,24]; 69,22 [Jn 19,28]).<br \/>\n228 (ii) Jos\u00e9 y Nicodemo dan sepultura a Jes\u00fas (19,38-42). El relato del entierro de Jes\u00fas por Jos\u00e9 parece derivar de una fuente inde\u00adpendiente. Describe c\u00f3mo Jos\u00e9 fue a obtener autorizaci\u00f3n de Pilato para disponer del cuer\u00adpo de Jes\u00fas sin mencionar que fuera la v\u00edspe\u00adra del s\u00e1bado (cf Mc 15,42-45). En Marcos, Jo\u00ads\u00e9 es un miembro del sanedr\u00edn que busca el reino de Dios; en Juan, es un disc\u00edpulo secreto de Jes\u00fas (12,42). 39. Nicodemo: Algunos pien\u00adsan que la figura de Nicodemo entr\u00f3 a formar parte de la tradici\u00f3n jo\u00e1nica gracias a este re\u00adlato. El evangelista nos recuerda que se trata del mismo Nicodemo que apareci\u00f3 en una de las primeras escenas (3,1-12; 7,50-51). mirra y \u00e1loes: La gran cantidad de especies (cf. la can\u00adtidad de perfume usado por Mar\u00eda en 12,3) probablemente quiera significar el gran honor debido a Jes\u00fas. 40. vendas de lino: A diferencia de Mc 15,46, que asume que el cuerpo fue sim\u00adplemente cubierto con una s\u00e1bana, la tradi\u00adci\u00f3n jo\u00e1nica mantiene que fue ungido y cuida\u00addosamente envuelto en vendas de lino (como L\u00e1zaro en 11,43-44). 41. un sepulcro nuevo: El detalle de destacar que el sepulcro se hallaba en un jard\u00edn pr\u00f3ximo y no hab\u00eda sido usado podr\u00eda proceder de los relatos apolog\u00e9ticos acerca de la resurrecci\u00f3n: estos detalles dejan claro que ni Mar\u00eda ni los disc\u00edpulos pod\u00edan ha\u00adber confundido el lugar donde lo hab\u00edan se\u00adpultado cuando fueron a visitarlo la ma\u00f1ana de pascua.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los vers\u00edculos que acabamos de transcribir contienen cuatro puntos notables de la pasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or que solo se encuentran en la relaci\u00f3n que hace San  Juan.<br \/>\nEl primero se refiere \u00e1 los falsos escr\u00fapulos de conciencia de los perversos enemigos de nuestro Se\u00f1or. Se nos dice que los jud\u00edos que condujeron \u00e1 Jes\u00fas no  entraron en el pretorio por no contaminarse, y ser as\u00ed impedidos de celebrar la pascua. \u00a1Esa s\u00ed que era escrupulosidad! Esos hombres crueles estaban  cometiendo el hecho m\u00e1s atroz que jam\u00e1s haya cometido alg\u00fan mortal: quer\u00edan matar \u00e1 su propio Mes\u00edas; y, no obstante, en tales circunstancias hablaban de  contaminaci\u00f3n y del deber de celebrar la pascua.<br \/>\nLa conciencia de los hombres no convertidos es de una naturaleza muy curiosa. En tanto que en ciertos casos se endurece, se paraliza, por decirlo as\u00ed, hasta  que no siente nada, en otros se vuelve nimiamente escrupulosa acerca de las materias religiosas de importancia secundaria. No son raras las personas que  observan con exactitud los ritos y ceremonias m\u00e1s insignificantes, en tanto que cometen los m\u00e1s inmundos pecados, y los m\u00e1s detestables actos de  inmoralidad. En algunos pa\u00edses los ladrones y los asesinos son muy r\u00edgidos acerca de la confesi\u00f3n, la absoluci\u00f3n y las oraciones \u00e1 los santos. \u00c1 los ayunos y el  ascetismo voluntario de la cuaresma muchas veces se siguen los excesos y el libertinaje del Carnaval. Estos son s\u00edntomas de una enfermedad espiritual, de un  coraz\u00f3n quo abriga alg\u00fan secreto descontento. Las personas que descuidan sus deberes en unas cosas se esfuerzan en compensar su falta desplegando un celo  exagerado en otras. Ese celo sirve de t\u00edtulo \u00e1 su propia sentencia.<br \/>\nPidamos \u00e1 Dios que ilumine nuestras conciencias con su Santo Esp\u00edritu, y que nos libro de practicar un Cristianismo deformo y bastardo. Una religi\u00f3n que  permite al hombre descuidar la santidad de vida, y que lo hace fijar toda su atenci\u00f3n en formas, sacramentos, ceremonias y oficios p\u00fablicos, es, por lo menos,  sospechosa. Puede ser que el que la profese manifieste mucho celo y entusiasmo, mas no es sana \u00e1 los ojos de Dios. Los fariseos pagaban diezmos de la  yerbabuena, el eneldo y el comino, y rodeaban la mar y la tierra para hacer un pros\u00e9lito, en tanto que pasaban por alto lo m\u00e1s grave de la ley, como el juicio, la  misericordia y la fe.  Mat 23:23. Los mismos jud\u00edos que estaban sedientos de la sangre del Salvador, eran los que rehusaban entrar en el pretorio por no  contaminarse, y los que se afanaban por celebrar la pascua con todas las formalidades prescritas por la ley. Que su conducta sirva siempre de escarmiento \u00e1 los  cristianos. Poco, muy poco vale la religi\u00f3n que no nos impulsa \u00e1 exclamar: \u00abPor tanto todos los mandamientos do todas las cosas estim\u00e9 rectos: todo camino  de mentira aborrec\u00ed.\u00bb Psa 119:128.<br \/>\nEl segundo punto que es de notarse se refiere \u00e1 la aserci\u00f3n que nuestro Se\u00f1or hizo acerca de su reino. Hela aqu\u00ed: \u00abMi reino no m de este mundo.\u00bb Estas  c\u00e9lebres palabras han sido tantas veces torcidas de su verdadero significado que puede decirse que el esclarecimiento que expresan yace oculto bajo un  mont\u00f3n de interpretaciones falsas.<br \/>\nEl objeto principal que nuestro Se\u00f1or se propuso al decir que su reino no era de este mundo fue dar a conocer \u00e1 Pilato la verdadera naturaleza de su reino, y  rectificar cualquiera idea errada que sobre ese particular hubiera recibido de los jud\u00edos. Le dio \u00e1 entender que no hab\u00eda venido al mundo \u00e1 establecer un reino  que estorbase la marcha del gobierno romano; que su objeto no era erigir un poder temporal sostenido por las armas y mantenido por medio de contribuciones;  que el \u00fanico dominio que \u00e9l pose\u00eda era el que ejerc\u00eda sobre el coraz\u00f3n del hombre, y que las \u00fanicas armas que sus s\u00fabditos empleaban eran las espirituales; que  un reino que no exig\u00eda dinero ni se apoyaba en soldados mal pod\u00eda asustar \u00e1 los emperadores de Roma.<br \/>\nMas por otra parte, es preciso no inferir que nuestro Se\u00f1or quisiese dejar comprender que los reyes de este mundo no tienen nada que hacer con asuntos  religiosos, \u00f3 que deben gobernar con absoluta prescindencia de toda autoridad y de todo precepto divinos. Es bien seguro que \u00e9l no tuvo en mira semejante  cosa. El sabia bien que estaba escrito: \u00abPor m\u00ed reinan los reyes,\u00bb (Pro 8:15) y que los monarcas tienen tanto deber de servir \u00e1 Dios en su puesto como los  m\u00e1s humildes de sus s\u00fabditos. Tambi\u00e9n sab\u00eda que la prosperidad de los reinos depende de un todo de la bendici\u00f3n de Dios, y que los reyes est\u00e1n tan obligados  \u00e1 propender por la justicia y la piedad, como \u00e1 castigar la injusticia y la impiedad. Es un absurdo suponer que nuestro Se\u00f1or quisiera ense\u00f1ar \u00e1 Pilato que un  incr\u00e9dulo puede ser tan buen rey como un cristiano, y un hombre como Gallion tan buen gobernante como David \u00f3 Salom\u00f3n.<br \/>\nEl tercer punto que es de notarse se refiere \u00e1 la aserci\u00f3n que nuestro Se\u00f1or hizo respecto de su misi\u00f3n. Dijo as\u00ed: \u00abYo para esto he nacido y para esto he venido  al mundo, es \u00e1, saber, para dar testimonio \u00e1 la verdad..<br \/>\nPor supuesto que nuestro Se\u00f1or no quiso decir que este era el \u00fanico fin de su misi\u00f3n; es de suponerse que el habl\u00f3 con referencia a los pensamientos que \u00e9l  sabia se estaban cruzando en la mente de Pilato. No hab\u00eda venido \u00e1 ganar un reino con la espada, ni \u00e1 reunir defensores y partidarios por medio de la fuerza.<br \/>\nLa \u00fanica espada que hab\u00eda empu\u00f1ado era la \u00abverdad.\u00bb Declarar al hombre ca\u00eddo la verdad acerca de Dios, acerca del pecado, acerca de la necesidad de un  Redentor, acerca de la naturaleza de la santidad, he aqu\u00ed un gran fin de su misi\u00f3n. Ni vacil\u00f3 en decirle al orgulloso gobernador que el mundo necesitaba de esa  misi\u00f3n. A esta circunstancia fue precisamente que aludi\u00f3 San Pablo cuando dijo \u00e1 Timoteo: \u00abJesucristo testific\u00f3 una buena profesi\u00f3n delante de Poncio  Pilato.\u00bb 1Ti 6:13.<br \/>\nEsa noble conducta debe servirnos de ejemplo. \u00c1 semejanza de nuestro Se\u00f1or debemos declarar la verdad de Dios, y ser luz en medio de las tinieblas,  poni\u00e9ndonos de pi\u00e9 ante el mundo para protestar sin temor contra su corrupci\u00f3n y sus vicios. Tal proceder nos acarrear\u00e1 acaso muchas molestias, y aun  persecuciones; mas nuestro deber es claro. Si anhelamos nuestra salvaci\u00f3n, si queremos satisfacer nuestra conciencia, si deseamos que Jesucristo nos  reconozca en el \u00faltimo d\u00eda, es preciso que seamos testigos de la verdad. Escrito est\u00e1: \u00abEl que se avergonzare de m\u00ed y de mis palabras en esta generaci\u00f3n  adulterina y pecadora, el Hijo del hombre se avergonzar\u00e1 de \u00e9l, cuando vendr\u00e1 en la gloria de su Padre con los santos \u00e1ngeles.\u00bb  Mar 8:38.<br \/>\nEl \u00fanico punto que debemos observar es el que respecta \u00e1 la pregunta que Poncio Pilato dirigi\u00f3 \u00e1 nuestro Se\u00f1or. Se nos dice que cuando Jes\u00fas aludi\u00f3 \u00e1 la  verdad el gobernador romano replic\u00f3, \u00ab\u00bfQu\u00e9 cosa es verdad?\u00bb No se nos dice qu\u00e9 raz\u00f3n especial tuviera para hacer esa pregunta, ni puede inferirse que  aguardara la contestaci\u00f3n. Lo m\u00e1s probable es que la hiciera con burla y sarcasmo, como si no creyera que hubiese tal cosa como la verdad. Talvez por haber  o\u00eddo desde su m\u00e1s temprana edad las exc\u00e9ntricas especulaciones de los fil\u00f3sofos griegos y romanos, dudaba de mi misma existencia.<br \/>\nDoloroso como es el decirlo, hay gran n\u00famero de personas de los pa\u00edses cristianos que se encuentran en el mismo estado mental en que estaba Pilato en  aquella hora. Centenares hay, especialmente en las clases altas, que excusan su irreligi\u00f3n con el pretexto de que, \u00e1 semejanza del gobernador romano, no  pueden, discernir qu\u00e9 cosa sea la verdad. Citan las interminables controversias entre los romanistas y protestantes, entre los miembros de la iglesia  establecida y los disidentes, y quieren hacer creer que no saben qui\u00e9nes tengan raz\u00f3n y qui\u00e9nes no la tengan. Bajo el abrigo de esa disculpa pasan la vida sin  profesar decididamente ninguna, religi\u00f3n, y muy \u00e1 menudo mueren en ese estado de desdicha y desconsuelo.<br \/>\nMas \u00bfes cierto realmente que es imposible descubrir la verdad? Do ninguna manera. Dios no deja jam\u00e1s al sincero y diligente investigador sin luz y sin  direcci\u00f3n. Uno do los obst\u00e1culos que \u00e1 muchos impide descubrir la verdad es el orgullo: no le piden \u00e1 Dios hincados do rodillas que los gu\u00ede. Otro obst\u00e1culo  es la desidia: no se empe\u00f1an en escudri\u00f1ar las Escrituras, Por regla general, los imitadores del miserable Pilato no acatan con afanosa atenci\u00f3n la voz de la  conciencia. Ojal\u00e1 que reconocieran cuan ciertas son las siguientes palabras do Salom\u00f3n: \u00abSi clamares \u00e1 la inteligencia, y \u00e1 la prudencia dieres tu voz; si como  \u00e1 la plata la buscares, si como \u00e1 tesoros la escudri\u00f1ares: entonces entender\u00e1s el temor do Jehov\u00e1, y hallar\u00e1s el conocimiento de Dios.\u00bb Pro 2:3-5. Es  imposible seguir ese consejo y no atinar con el camino del cielo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>lo azot\u00f3&#8230;<\/b><\/i> \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">275<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>BD459(2) Juan usa \u03c4\u03cc\u03c4\u03b5  \u03bf\u1f56\u03bd como una part\u00edcula conectiva para introducir un evento subsiguiente; significa: luego; no en ese momento (comp. Jua 11:14). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>mand\u00f3 azotar<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Pilato hace azotar a Jesucristo. Los jud\u00edos no se contentan con esto. Pilato intimidado por ellos, y dando antes un testimonio de la inocencia del Se\u00f1or, le condena a muerte. Jes\u00fas carga con la cruz, y es crucificado entre dos ladrones. Pilato pone el t\u00edtulo sobre la cruz. Los soldados reparten entre s\u00ed los vestidos del Se\u00f1or, y echan suertes sobre su t\u00fanica. Jes\u00fas desde la cruz encomienda su madre a Juan, su amado disc\u00edpulo. Tiene sed el Se\u00f1or, y le presentan vinagre. Entrega su esp\u00edritu. Le abren el costado con una lanza, y sale de \u00e9l agua y sangre. Embalsaman su cuerpo, y le ponen en el sepulcro.<\/p>\n<p>1 a. Lo mand\u00f3 azotar.<\/p>\n<p>5 b. Ved aqu\u00ed al hombre que vosotros acus\u00e1is de haber querido usurpar el reino. Juzgad si un tal hombre, reducido a tales t\u00e9rminos, puede hacer sombra, ni dar que temer a los jud\u00edos, ni a los romanos. El designio de Pilato present\u00e1ndoles a Jes\u00fas en un estado que pod\u00eda mover a compasi\u00f3n a las mismas fieras, fue de ablandar su coraz\u00f3n, viendo reducido al \u00faltimo extremo a aquel hombre en quien \u00e9l les declaraba que no hab\u00eda encontrado ninguna causa, esto es, delito.<\/p>\n<p>7 c. La ley de Mois\u00e9s condenaba a muerte a los blasfemos (Lev 24,14). Y \u00e9ste es el supuesto delito por el cual pretend\u00edan ahora que fuese condenado Jesucristo. Dejando a un lado tantos prodigios, con los que el Se\u00f1or les hab\u00eda dado muestras evidentes de su divinidad, no reconocieron otra ley que la de su furor y odio para pedir su muerte.<\/p>\n<p>8 d. Le inquietaban por una parte los remordimientos de su propia conciencia, viendo que condenaba a un inocente; y por otra los clamores y algazara de aquel pueblo, que con desenfrenados gritos ped\u00eda su muerte.<\/p>\n<p>9 e. Porque ya le hab\u00eda hecho ver bastantemente su inocencia.<\/p>\n<p>10 f. \u00c9ste es discurso de un juez inicuo. Si Pilato hab\u00eda conocido la inocencia del Se\u00f1or, las leyes no le daban facultad para condenar a un inocente; y as\u00ed en buena ley y regla de justicia deb\u00eda ponerle en libertad. Al mismo tiempo que se jacta de su poder, teme vilmente a la plebe.<\/p>\n<p>11 g. Que es como si le dijera: Es verdad que por tu cargo tienes poder de quitarme la vida; mas este poder le tienes de Dios, y a \u00e9l ser\u00e1s responsable, si abusas de tu autoridad conden\u00e1ndome injustamente. Y aunque t\u00fa seas menos culpable que los jud\u00edos, porque consientes en mi condenaci\u00f3n por temor y como por fuerza, no por eso dejas de serlo. Ellos lo son m\u00e1s, porque me han entregado a ti por un movimiento de odio y de malicia diab\u00f3lica.<\/p>\n<p>13 h. Temi\u00f3 que le acusasen ante Tiberio de lesa majestad; y al cabo cedi\u00f3 al furor y rabia de los jud\u00edos.<\/p>\n<p>i. El Griego: lith\u00f3strotos, porque el pavimento estaba compuesto de peque\u00f1as piedras de diversos m\u00e1rmoles.<\/p>\n<p>j. Gabbatha, lugar elevado, de g\u00e1v, elevaci\u00f3n. Era una especie de galer\u00eda, desde donde se hablaba al pueblo, y que serv\u00eda de pasadizo para ir desde el palacio del gobernador a la fortaleza Antonia, y desde aqu\u00ed al templo.<\/p>\n<p>14 k. Viernes. Se llamaba Parasceve, del verbo griego paraskeu\u00e1zo, que significa preparar, porque en \u00e9l se preparaba lo necesario para el d\u00eda siguiente, que era s\u00e1bado o d\u00eda de descanso. Este viernes era el que preced\u00eda al grande s\u00e1bado, que ca\u00eda en la grande solemnidad de la Pascua.<\/p>\n<p>l. Cerca del mediod\u00eda. Esto es, la hora de tercia (Mc 15,25), que declinaba a la sexta.<\/p>\n<p>15 m. Los jud\u00edos se gloriaban otras veces de no tener m\u00e1s rey que a Dios (8,41); pero ahora renuncian p\u00fablicamente a este tan se\u00f1alado privilegio. Por esto el Se\u00f1or los puso despu\u00e9s en manos de los C\u00e9sares, para que los destruyesen de una manera tan funesta. San Cirilo in Joan. lib. XII; San Juan Cris\u00f3stomo in Joan. Homil. LXXXIII. Y seg\u00fan esta confesi\u00f3n de ellos y la profec\u00eda de Jacob, hab\u00eda ya venido el Mes\u00edas.<\/p>\n<p>17 n. Mt 27,33; Mc 15,22; Lc 23,33. El Se\u00f1or sali\u00f3 del pretorio llevando sobre s\u00ed la cruz; y en el camino, esto es, al salir de la ciudad (Mt 27,32), vi\u00e9ndole desfallecido y sin fuerzas, y temiendo aquellos crueles verdugos que morir\u00eda bajo de su enorme peso, y que no tendr\u00edan la satisfacci\u00f3n de verle morir clavado en ella, obligaron a Sim\u00f3n de Cirene a que la cargase y llevase en pos del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>20 o. El Griego: rhomaist\u00ed, en romano. Para que fuese notorio a todas las naciones que en aquel tiempo hab\u00edan concurrido a Jerusal\u00e9n por causa de la fiesta. En hebreo, esto es, siro-caldeo, que era el hebreo de aquel tiempo.<\/p>\n<p>22 p. Lo escrito una vez, escrito quedar\u00e1. Y con esto, sin conocerlo, dej\u00f3 afianzada una de las m\u00e1s importantes verdades de nuestra Religi\u00f3n; a la manera que Caif\u00e1s profetiz\u00f3 sin saberlo.<\/p>\n<p>23 q. El manto o capa era el vestido exterior, que constaba de cuatro pedazos cosidos y unidos entre s\u00ed (Dt 22,12); y as\u00ed no tuvieron que hacer m\u00e1s que descoserlos y repartirlos entre s\u00ed. Y de aqu\u00ed se infiere que fueron cuatro soldados los que crucificaron al Se\u00f1or, y a los que pertenec\u00edan las ropas de los que eran crucificados. Los otros que asist\u00edan con el oficial, serv\u00edan para hacerles la guardia, e impedir que los quitasen de la cruz. Era la t\u00fanica figura de la Iglesia indivisible, y una en fe y caridad.<\/p>\n<p>25 r. Unos quieren que fue mujer, y otros hija de Cleof\u00e1s. Por el texto Griego no se puede determinar el sentido.<\/p>\n<p>26 s. \u00a1Qu\u00e9 privilegio y qu\u00e9 honra para San Juan! El mismo Jesucristo dio a la Sant\u00edsima Virgen en su lugar, y por hijo suyo a Juan, en el momento mismo en que iba a dejarla. Mas, \u00a1qu\u00e9 cambio tan doloroso y tan extra\u00f1o para Mar\u00eda, recibir al disc\u00edpulo por el Maestro, y ser llamada madre de Juan, siendo madre del Hijo de Dios!<\/p>\n<p>27 t. El Griego: eis t\u00e1 \u00eddia, que es acusativo del plural in propria, por suya, entre sus prendas, en su casa, consigo. La llev\u00f3 a su casa, para que viviese en su compa\u00f1\u00eda; y la trat\u00f3 con el respeto que se debe a una madre, y tal madre.<\/p>\n<p>28 u. Sal 68,22. Esta sed corporal de Jesucristo era imagen de otra sed interior, que le hac\u00eda desear ardientemente la reconciliaci\u00f3n de los hombres con su Padre.<\/p>\n<p>29 v. Los soldados romanos, y aun los oficiales, cuando estaban en campa\u00f1a, se preparaban una suerte de bebida compuesta de vinagre mezclado con agua, que llamaban posca de p\u00edo, poto, as\u00ed como tambi\u00e9n el alimento esca de \u00e9do, edo. De los soldados, continuando unos en insultar al Se\u00f1or, le presentaron vino o vinagre mezclado con hiel o mirra, que habiendo gustado el Se\u00f1or, no quiso beber (Mt 27,34; Mc 15,23). Otros, m\u00e1s compasivos le alargaron del vinagre que ten\u00edan preparado para s\u00ed, para darle alg\u00fan refrigerio; y aqu\u00ed (v. 30) parece insinuar el Evangelista que lo tom\u00f3. Pero lo que parece m\u00e1s natural reduciendo a un sentido todo lo que dicen los Evangelistas, es que presentando al Se\u00f1or vino o vinagre mezclado con alguna cosa amarga, el Se\u00f1or lo gust\u00f3 por participar de su amargura; pero no lo bebi\u00f3, neg\u00e1ndose aun en aquel extremo a todo alivio o refrigerio.<\/p>\n<p>w. Alrededor de un hisopo, de una vara, o ca\u00f1a de hisopo, que es una planta que crece mucho en la Palestina. Otros: El hisopo atado a la ca\u00f1a.<\/p>\n<p>30 x. Consumadas son todas las cosas pertenecientes a la salud de los hombres. Se llev\u00f3 a su perfecci\u00f3n con s\u00f3lo el sacrificio de Jesucristo la obra de la redenci\u00f3n, y tuvieron su cumplimiento todas las profec\u00edas. Se acabaron ya las ceremonias de la ley, sus ritos y sacrificios.<\/p>\n<p>y. Mostrando con esto su sumisi\u00f3n voluntaria a la muerte, y que entregaba su esp\u00edritu en las manos de su Padre, como \u00e1rbitro que era de dejar y de volver a tomar la vida, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo quisiese.<\/p>\n<p>31 z. Para quitar de la vista de los hombres un espect\u00e1culo tan funesto en un d\u00eda tan solemne; y por cuanto los que eran crucificados sol\u00edan permanecer vivos en la cruz m\u00e1s de un d\u00eda entero, rogaron por esto a Pilato que les permitiese hacerlos morir cuanto antes, y usar con ellos la cruel piedad de acabarlos con un castigo tan violento y tan doloroso.<\/p>\n<p>34 a. La divina Providencia permiti\u00f3 esto, para que no quedase la menor sombra de duda de la muerte del Redentor, con lo que fuese despu\u00e9s m\u00e1s gloriosa su resurrecci\u00f3n. Muchos Padres con San Agust\u00edn reconocen el misterio de la Eucarist\u00eda en la sangre que sali\u00f3 del costado, y en el agua el sacramento del Bautismo. Vulgarmente se cree que se llamaba Longinos el soldado que atraves\u00f3 el pecho del Se\u00f1or con una lanza. No consta su nombre; y esta opini\u00f3n nace de la equivocaci\u00f3n que ofrece la voz griega l\u00f3nje, que significa lanza. La versi\u00f3n \u00e1rabe de la edici\u00f3n Erpeniana a\u00f1ade que atraves\u00f3 su costado derecho; para hacer ver sin duda que aquella agua hab\u00eda salido milagrosamente del costado derecho: lo que no ser\u00eda, si hubiese salido del costado siniestro por raz\u00f3n de la que se contiene en el perikard\u00edo, el cual herido y penetrado con la lanza, naturalmente deb\u00eda salir agua y sangre. Esto, pues, fue misterioso y sobrenatural; y por esta raz\u00f3n parece que el Evangelista quiso dar un testimonio tres veces repetido de esta verdad: k\u00e1i ho eorak\u00f3s memart\u00fareke, etc.<\/p>\n<p>35 b. Y yo mismo, que vi este prodigio de salir sangre y agua del costado de Jesucristo, doy testimonio de que as\u00ed sucedi\u00f3, etc. El hebreo: n&#8217;mn, y el Griego: aleth\u00e9s, verus, no significan simplemente lo que es en s\u00ed verdadero, sino lo que debe ser admitido y cre\u00eddo por testimonio firme e irrefragable, como era en las causas judiciales el que daba un testigo ocular o aut\u00f3ptes. Y tal es \u00e9ste que da aqu\u00ed el Evangelista (v\u00e9ase 21,24).<\/p>\n<p>36 c. MS. No menu\u00e7aredes uesso d\u00e9l (\u00c9x 12,46; N\u00fam 9,12). Esto se dijo del cordero pascual, que era figura de Jesucristo.<\/p>\n<p>37 d. Zac 12,10. Se convertir\u00e1n a aquel cuyo costado cruelmente atravesaron. Cumpli\u00e9ndose una doble profec\u00eda, que se encierra en estas palabras: la primera mira, a que el costado del Se\u00f1or ser\u00eda abierto; y la segunda a la conversi\u00f3n de un grande n\u00famero de aquellos mismos hebreos que hicieron morir a Jes\u00fas por manos de los romanos (v\u00e9ase Lc 23,48).<\/p>\n<p>38 e. Esto fue antes de la muerte de Cristo; y as\u00ed ahora sin el menor temor se presenta a Pilato, a pedirle el cuerpo del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>39 f. La mirra y el aloe o ac\u00edbar, siendo muy amargos, resisten a la corrupci\u00f3n, y por eso se usaban para embalsamar los cad\u00e1veres de la gente m\u00e1s principal, y tambi\u00e9n para dar fragancia a las vestiduras de los reyes (Sal 45,8). Como el peso de cien libras parece excesivo para embalsamar un solo cuerpo, creen unos que Nicodemo prepar\u00f3 esta porci\u00f3n para quemar una grande parte de ella en honor de Jesucristo. Otros trasladan la palabra original, l\u00edtra no por libra, aunque significa esto, sino por una suerte de moneda de poco valor, como si dij\u00e9ramos peseta, que tambi\u00e9n significa; y as\u00ed lo exponen, diciendo que llev\u00f3 una confecci\u00f3n de mirra y de aloe, del valor como de cien pesetas.<\/p>\n<p>42 g. Jos\u00e9 y Nicodemo no hubieran sin duda sepultado al Se\u00f1or en aquel lugar, si hubieran tenido tiempo de prepararle un sepulcro m\u00e1s honroso. Pero la Providencia del Se\u00f1or dispuso que estuviese cercano a la ciudad, para que todos pudiesen conocer mejor su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [4] Llevando la maldici\u00f3n de la tierra simbolizada por la espinas.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Estaban totalmente ignorantes de vers\u00edculos tales como <span class='bible'>Sal 2:7<\/span>, <span class='bible'>Sal 2:12<\/span>, <span class='bible'>Pro 30:4<\/span>, <span class='bible'>Sal 82:6<\/span> y otros.\n<\/p>\n<p><strong> [1] V\u00e9ase nota en <span class='bible'>Mat 27:38<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Significando as\u00ed que Su muerte era la expiaci\u00f3n por todo Israel de ambas casas dispersadas a las cuatro esquinas de la tierra.\n<\/p>\n<p><strong> [3] En el Griego El est\u00e1 diciendo \u201cest\u00e1 terminado\u201d Pero en el Hebreo hay otro significado que muchos no han captado. En el Hebreo la palabra para \u201cfinal\u201d, o \u201cest\u00e1 terminado\u201d es kala, que tambi\u00e9n significa novia. Las \u00faltimas palabras hechas por Yahshua antes de Su muerte fue un grito para que Su kala retornar\u00e1 y fuera limpiada y perdonada, mostrando que a\u00fan mientras mor\u00eda ten\u00eda a Israel en Su mente y en Su coraz\u00f3n. En esencia al gritar por el kahal, o la congregaci\u00f3n\/novia de Israel, El est\u00e1 mostrando la verdadera raz\u00f3n por la que se colg\u00f3 as\u00ed mismo en un \u00e1rbol. Una palabra alternativa por terminado es neshalem, cuya ra\u00edz es shalom. Al combinar estas dos variaciones en Hebreo, obtenemos Shalom Mi novia. YHWH s\u00f3lo tiene una novia y el Hijo fue enviado a recoger esa novia extraviada, as\u00ed como Eli\u00e9cer fue enviado a recoger una novia para Isaac. Esa palabra kala es el mensaje del reino en una palabra.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Que significa las 3 PM, cuando el 14 de Aviv oficialmente terminaba, un d\u00eda antes del Shab\u00e1t anual del 15. Claramente el no fue atravesado en un viernes, sino que el d\u00eda antes del Shab\u00e1t anual de Aviv 15.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[9] \u00bfDe qui\u00e9n desciendes? En Lucas, la pregunta de Pilatos se refiere al origen terreno de Jes\u00fas. En Juan, la pregunta demuestra que Pilatos pertenece a un mundo que no puede conocer al Hijo, por eso la soluci\u00f3n es el silencio. Mar 14, 61; Luc 23, 9; 26, 6.[13] Lit\u00f3strotos significa pavimento, semejante al mosaico. Este mosaico fue descubierto e identificado.[24] Sal 22 (21), 19.[25] S\u00f3lo Juan menciona la presencia de Mar\u00eda y del disc\u00edpulo junto a la cruz. Las palabras son un acto de piedad filial; pero son tambi\u00e9n un signo de la maternidad espiritual de Mar\u00eda, como nueva Eva y madre de los creyentes.[28] Sal 69 (68), 22.[31] Ca\u00eda dentro de la Pascua, que aquel a\u00f1o hab\u00eda sido el d\u00eda antes.[36] Ex 12, 46; Num 9, 12.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces Pilato tom\u00f3 a Jes\u00fas y le azot\u00f3. Cuando los jud\u00edos insist\u00edan en que Pilato soltara a Barrab\u00e1s, les pregunt\u00f3, \u00ab\u00bfQu\u00e9, pues, har\u00e9 de Jes\u00fas, llamado el Cristo? Todos le dijeron: \u00a1Sea crucificado! Y el gobernador les dijo: Pues \u00bfqu\u00e9 mal ha hecho? Pero ellos gritaban a\u00fan m\u00e1s, diciendo: \u00a1Sea crucificado! Viendo Pilato que nada &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Juan 19:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27455","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27455"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27455\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}