{"id":27528,"date":"2022-06-20T11:27:52","date_gmt":"2022-06-20T16:27:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-211-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T11:27:52","modified_gmt":"2022-06-20T16:27:52","slug":"comentario-de-juan-211-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-211-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Juan 21:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Despu\u00e9s de esto, Jes\u00fas se manifest\u00f3 otra vez a sus disc\u00edpulos en el mar de Tiberias. Se manifest\u00f3 de esta manera:<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>21:1<\/span> Despu\u00e9s de esto, Jes\u00fas se manifest\u00f3 otra vez a sus disc\u00edpulos junto al mar de Tiberias (Galilea, <span>Mar 14:28<\/span>; <span>Mar 16:7<\/span>) ; y se manifest\u00f3 de esta manera: \u2014 Los enemigos de Cristo dicen que los ap\u00f3stoles y las mujeres ten\u00edan visiones o alucinaciones de la supuesta resurrecci\u00f3n de Cristo, pero la palabra manifestarse no quiere decir visi\u00f3n (ni mucho menos alucinaci\u00f3n). <\/p>\n<p \/> Antes de morir Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos, \u00abPero despu\u00e9s que haya resucitado, ir\u00e9 delante de vosotros a Galilea\u00bb (<span>Mat 26:32<\/span>). Repiti\u00f3 esta promesa despu\u00e9s de resucitar (<span>Mat 28:10<\/span>, dijo a las mujeres, \u00abid, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y all\u00ed me ver\u00e1n\u00bb). Ya no viv\u00eda con ellos como antes, sino que se manifestaba a ellos en distintos lugares durante cuarenta d\u00edas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Despu\u00e9s.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 20:19-29<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>se manifest\u00f3 Jes\u00fas otra vez a sus disc\u00edpulos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:32<\/span>; <span class='bible'>Mat 28:7<\/span>, <span class='bible'>Mat 28:16<\/span>; <span class='bible'>Mar 16:7<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>en el mar de Tiberias.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 6:1<\/span>, <span class='bible'>Jua 6:23<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas se aparece nuevamente a sus disc\u00edpulos, y es reconocido por ellos por la gran pesca de peces,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 21:1-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>\u00c9l cena con ellos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 21:12-14<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>encomienda encarecidamente a Pedro a apacentar sus corderos y ovejas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 21:15-17<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>anticipa a \u00e9l su muerte,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 21:18-21<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>rechaza su curiosidad acerca de Juan,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 21:22<\/span>, <span class='bible'>Jua 21:23<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La conclusi\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 21:24<\/span>, <span class='bible'>Jua 21:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">mar de Tiberias:<\/span>\u00a0El Mar de Galilea fue rebautizado por el emperador romano Tiberio C\u00e9sar.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>JES\u00daS SE MANIFEST\u00d3 OTRA VEZ<\/b>. V\u00e9ase <span class=\"bible\">Mat 28:9<\/span>, nota sobre las apariciones de Cristo resucitado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 21.<br \/>\n E l cap\u00edtulo 21 de Jn es admitido por la mayor\u00eda de los exegetas que es un \u201cap\u00e9ndice\u201d a su evangelio. Este aparece concluido en el cap\u00edtulo anterior (v.20-31). Sin embargo, a diferencia de la parte \u201cdeuterocan\u00f3nica\u201d de Mc (16:9-20), del evangelio de Jn no hay la menor huella o indicio, en la tradici\u00f3n manuscrita, de que haya sido publicado sin este \u201cap\u00e9ndice.\u201d La integridad, en su origen, se impone.<br \/>\nSin embargo, \u00bfqui\u00e9n es el autor? Para unos, Jn mismo. Una vez terminado su evangelio, antes de su publicaci\u00f3n, le habr\u00eda a\u00f1adido este \u201cap\u00e9ndice.\u201d Se fijaron para ello en la analog\u00eda del contenido del mismo con el resto del evangelio y en afinidades ling\u00fc\u00edsticas.<br \/>\nPara otros, un redactor an\u00f3nimo, ciertamente disc\u00edpulo de Jn, que se inspir\u00f3 en los relatos de Jn y en su estilo. A esto llevar\u00eda el an\u00e1lisis filol\u00f3gico y gramatical del cap\u00edtulo 1, aunque tambi\u00e9n hay discrepancias ling\u00fc\u00edsticas.<\/p>\n<p>Aparici\u00f3n de Cristo junto al lago y pesca milagrosa, 21:1-14.<br \/>\n1 Despu\u00e9s de esto, se apareci\u00f3 Jes\u00fas a los disc\u00edpulos junto al mar de Tiber\u00edades, y se apareci\u00f3 as\u00ed: 2 Estaban juntos Sim\u00f3n Pedro y Tom\u00e1s, llamado D\u00eddimo; Natanael, el de Cana de Galilea, y los hijos del Zebedeo, y otros disc\u00edpulos. 3 D\u00edjoles Sim\u00f3n Pedro: Voy a pescar. Los otros le dijeron: Vamos tambi\u00e9n nosotros contigo. Salieron y entraron en la barca, y en aquella noche no pescaron nada. 4 Llegada la ma\u00f1ana, se hallaba Jes\u00fas en la playa; pero los disc\u00edpulos no se dieron cuenta de que era Jes\u00fas. 5 D\u00edjoles Jes\u00fas: Muchachos, \u00bfno ten\u00e9is a la mano nada que comer? Le respondieron: No. 6 EL les dijo: Echad la red a la derecha de la barca y hallar\u00e9is. La echaron, pues, y ya no pod\u00edan arrastrar la red por la muchedumbre de los peces. 7 Dijo entonces a Pedro aquel disc\u00edpulo a quien amaba Jes\u00fas: Es el Se\u00f1or. As\u00ed que oy\u00f3 Sim\u00f3n Pedro que era el Se\u00f1or, se puso el sobrevestido, pues estaba desnudo, y se arroj\u00f3 al mar. 8 Los otros disc\u00edpulos vinieron en la barca, pues no estaban lejos de tierra sino como unos doscientos codos, tirando de la red con los peces. 9 As\u00ed que bajaron a tierra, vieron unas brasas encendidas y un pez puesto sobre ellas, y pan. 10 D\u00edjoles Jes\u00fas: Traed de los peces que hab\u00e9is pescado ahora.   11  Subi\u00f3 Sim\u00f3n Pedro y arrastr\u00f3 la red a tierra, liena de ciento cincuenta y tres peces grandes,y, con ser tantos, no se rompi\u00f3 la red. 12 Jes\u00fas les dijo: Venid y comed. Ninguno de los disc\u00edpulos se atrevi\u00f3 a preguntarle: \u00bfT\u00fa qui\u00e9n eres? sabiendo que era el Se\u00f1or. 13 Se acerc\u00f3 Jes\u00fas, tom\u00f3 el pan y se lo dio, e igualmente el pez. 14 Esta fue la tercera vez que Jes\u00fas se apareci\u00f3 a los disc\u00edpulos despu\u00e9s de resucitar de entre los muertos.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n comienza con una simple uni\u00f3n literaria con lo anterior, usual en el cuarto evangelio (Jua 5:1; Jua 6:1; Jua 7:1). La escena pasa en Galilea y \u201cjunto al mar de Tiber\u00edades,\u201d lo que antes se hab\u00eda precisado a\u00f1adiendo que era el \u201cmar de Galilea\u201d (Jua 6:1). Probable indicio de otra redacci\u00f3n.<br \/>\n\tEl que los ap\u00f3stoles est\u00e9n en Galilea, sin decirse m\u00e1s, es un t\u00e1cito entronque hist\u00f3rico de la narraci\u00f3n de Jn con los sin\u00f3pticos. En \u00e9stos, Cristo primero les hab\u00eda anunciado (Mat 26:32; Mar 14:28) y luego les hab\u00eda ordenado por el \u00e1ngel (Mat 28:7-10; Mar 16:7) ir a Galilea despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, en donde le ver\u00edan. Alejados de los peligros de Jerusal\u00e9n, tendr\u00edan all\u00ed el reposo para recibir instrucciones sobre el reino por espacio de cuarenta d\u00edas (Hec 1:3). Jn no trata de armonizar esta discrepancia antes registrada.<br \/>\n\tLos ap\u00f3stoles debieron de volver, de momento, a sus antiguas ocupaciones. Separado de ellos Cristo, quedaban desconcertados hasta recibir nuevas instrucciones. Es lo que se ve en esta escena. Pedro debi\u00f3 de volver a su casa de Cafarna\u00fam (Mat 8:5.14 par.). Estaban juntos Sim\u00f3n Pedro y Tom\u00e1s el D\u00eddimo; Natanael, el de Cana de Galilea; \u201clos hijos del Zebedeo,\u201d Juan y Santiago el Mayor, y otros dos disc\u00edpulos, probablemente tambi\u00e9n ap\u00f3stoles, ya que all\u00ed estaban conforme a la orden sin\u00f3ptica del Se\u00f1or de volver a Galilea 2. Es extra\u00f1o en este pasaje el que se diga de Natanael que era de Cana de Galilea, cuando ya antes lo expuso, con cierta amplitud el evangelista (Jua 1:45ss). Su presencia entre el grupo de los ap\u00f3stoles se explicar\u00eda mejor si se admite, como muchos lo hacen, su identificaci\u00f3n con el ap\u00f3stol Bartolom\u00e9 3. Nuevo indicio de otra redacci\u00f3n.<br \/>\n\tMas chocante es la cita expresa de \u201clos hijos del Zebedeo,\u201d que son Juan y Santiago el Mayor. Nunca se citan as\u00ed en el evangelio de Jn, cuyo silencio y anonimato confirma la tesis de ser \u00e9l el autor del cuarto evangelio. Esta frase, as\u00ed introducida, es muy chocante. Para unos es una redacci\u00f3n posterior de un copista, que quiso matizar acaso qui\u00e9nes eran estos \u201cotros dos disc\u00edpulos\u201d an\u00f3nimos que se citan, y que luego se hab\u00eda introducido como glosa en el texto. Otros, en cambio, ven en ello una prueba m\u00e1s de que la redacci\u00f3n de este cap\u00edtulo no es de Jn, sino de un redactor distinto.<br \/>\n\tPedro aparece tambi\u00e9n con la iniciativa. Al anuncio de ir a pescar, se le suman tambi\u00e9n los otros. Hab\u00edan vuelto al trabajo. Deb\u00eda de ser ya el atardecer cuando salieron en la barca, pues \u201caquella noche\u201d no pescaron nada. La noche era tiempo propicio para la pesca 4. Al alba, Jes\u00fas estaba en la playa, pero ellos no lo conocieron, sea por la distancia, sea por su aspecto, como no le conoci\u00f3 Magdalena ni los de Ema\u00fas. \u201cEn la orilla vieron un hombre. En Oriente hay siempre espectadores para todo. Jes\u00fas se expresa como quien tiene gran inter\u00e9s por ellos, y les habla en tono animado\u201d 5. Les pregunta si tienen algo de pesca para comer. Acaso piensan en alg\u00fan mercader que se interese por la marcha de la pesca para comprarla. A su respuesta negativa, les da el consejo de tirar \u201cla red a la derecha &#8211; (\u201cel lado de la suerte,\u201d Vawter) &#8211; de la barca, y hallar\u00e9is\u201d pesca. Ante el fracaso nocturno, se decidieron a seguir el consejo. Siempre hab\u00eda gentes experimentadas en las cosas del mar. En el Tiber\u00edades hay verdaderos bancos de peces, no siendo raro que lleguen a ocupar unas 51 \u00e1reas 6.<br \/>\n\tDe suyo no supon\u00eda esto un conocimiento sobrenatural. Desde la orilla, un hombre en pie puede ver un banco de peces que no se perciben desde la barca. Pero el v.7 m\u00e1s bien orienta a un conocimiento sobrenatural.<br \/>\n\tEchada la red, ya no pod\u00edan arrastrarla por la multitud de la pesca obtenida. Esta sobreabundancia o plenitud es un rasgo en el que Jn insiste en su evangelio: tal en Cana (Jua 2:6); en el \u201cagua viva\u201d (Jua 4:14; Jua 7:37ss); en la primera multiplicaci\u00f3n de los panes (Jua 6:11); en la vida \u201cabundante\u201d que da el Buen Pastor (Jua 10:10); lo mismo que en destacar que el Esp\u00edritu hab\u00eda sido dado a Cristo en \u201cplenitud\u201d (Jua 3:34).<br \/>\n\tSe ha planteado el problema de saber si este relato de la pesca milagrosa de Jn es sustancialmente el mismo que relata Lc (Jua 5:4-11). La confrontaci\u00f3n de ambos hace ver puntos de contacto. Naturalmente que pueden ser escenas distintas. Pero para \u201cquien conoce los usos de los evangelistas y c\u00f3mo las tradiciones se mezclan, se puede preguntar si no hay aqu\u00ed una misma tradici\u00f3n que encontr\u00f3 dos expresiones diferentes.\u201d 6 En este caso, retocadas, o Lc la habr\u00eda adelantado para ponerla en funci\u00f3n de las escenas de \u201cvocaci\u00f3n\u201d de disc\u00edpulos, o Jn la retrasa o la mantiene en su situaci\u00f3n hist\u00f3rica, como preludio a la importante aparici\u00f3n de Cristo, y destac\u00e1ndola con valor hist\u00f3rico-simbolista.<br \/>\n\tAmbas posiciones tienen equilibradamente sus partidarios. Se alega que acaso Lc la sit\u00fae bien, pues parecer\u00eda dif\u00edcil que los disc\u00edpulos no hubiesen abandonado ya definitivamente sus barcas y redes. En cuyo caso no parecer\u00eda f\u00e1cil suponer una ida a Galilea, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Cristo, para volver a sus menesteres. Deber\u00edan estar alertados, en cambio, para la marcha y predicaci\u00f3n.<br \/>\n\tAnte esta aparici\u00f3n y en aquel ambiente de la resurrecci\u00f3n, Jn percibi\u00f3 algo, evocado acaso por la primera pesca milagrosa (Luc 5:1-11), y al punto comprendi\u00f3 que aquella persona de la orilla era el mismo Cristo. Esto fue tambi\u00e9n revelaci\u00f3n para Pedro. El dolor del pasado y el \u00edmpetu de su amor &#8211; la psicolog\u00eda de Pedro &#8211; le hicieron arrojarse al mar para ir enseguida a Cristo. El peso de la pesca le hizo ver el retraso de la maniobra para atracar. Y se arroj\u00f3 al mar.<br \/>\n\tPero estaba en el traje de faena: \u201cdesnudo\u201d (\u03b3\u03c5\u03bc\u03bd\u03cc\u03c2 ) &#8211; es la traducci\u00f3n material de la palabra &#8211; , por lo que \u201cse ci\u00f1\u00f3\u201d el \u201ctraje exterior\u201d (\u03c4\u03bf\u03bd  \u00bf\u03c0\u03b5\u03bd\u03b4\u03cd\u03c4\u03b7\u03bd ), como la palabra indica. Deb\u00eda de ser la amplia blusa de faena, el rab\u00ednico qolabiw.<br \/>\n\t\u201cComo ya hemos dicho, en el lago de Genesaret el agua y el aire se conservan calientes en aquella estaci\u00f3n del a\u00f1o aun durante la noche. Los pescadores suelen quitarse los vestidos ordinarios y echarse encima una especie de t\u00fanica ligera de pescador, sin ce\u00f1\u00edrsela con el c\u00edngulo; de ese modo, en caso de necesidad, est\u00e1n dispuestos a nadar.<br \/>\n\tEstos mismos orientales, que no tienen dificultad en dejar los vestidos ordinarios durante la faenas, evitan comparecer en traje de trabajo delante de los que no son iguales a ellos. Pedro estaba \u201cdesnudo,\u201d es decir, no completamente vestido, cuando Jn le dijo: \u201cEl Se\u00f1or es.\u201d No s\u00f3lo para nadar con m\u00e1s seguridad, sino tambi\u00e9n por cierto sentimiento de decencia, antes de echarse al agua se ci\u00f1\u00f3 Pedro la t\u00fanica con el c\u00edngulo\u201d 7.<br \/>\n\tLos otros disc\u00edpulos vinieron en la barca, arrastrando la red cargada de pesca, ya que no estaban lejos de la costa. Estaban \u201ccomo a unos 200 codos,\u201d sobre unos 90 metros.<br \/>\n\tCuando llegaron a tierra, vieron \u201cunas brasas encendidas y, puesto sobre ellas, un pez, y pan.\u201d<br \/>\n\tPero, cuando ya est\u00e1n estos disc\u00edpulos en tierra, Cristo les manda traer los peces que acaban de pescar.<br \/>\n\tPara esto, Pedro, espont\u00e1neamente, acaso por ser el due\u00f1o de la barca, subi\u00f3 a ella y \u201carrastr\u00f3 la red a tierra.\u201d Se hizo el recuento y hab\u00edan pescado 153 peces \u201cgrandes.\u201d Posiblemente se quiera decir con esto que, en el recuento global, \u00e9stas eran las mejores piezas. Sobre la interpretaci\u00f3n de esta cifra se ha hecho una verdadera cabal\u00edstica, sin consistencia. Solamente pudo haber tenido ciertos visos de probabilidad una sugerencia de San Jer\u00f3nimo. Seg\u00fan \u00e9ste, Oppiano de Cilicia (sobre 180) dir\u00eda, en su obra Hali\u00e9utica, que eran \u201c153 los g\u00e9neros de los peces\u201d 8. Pero, en realidad, no es esto lo que dice Oppiano, sino que \u00e9l cree que las especies de los peces no han de ser menos que las de los animales de la tierra. Si esta cita que hace, de paso, San Jer\u00f3nimo, se basase en una opini\u00f3n corriente entonces entre los especialistas y estuviese, adem\u00e1s, verdaderamente extendida entre el vulgo, podr\u00eda aceptarse como n\u00famero expreso simb\u00f3lico de lo que va a ser, tambi\u00e9n gen\u00e9ricamente simb\u00f3lico. Hecho el recuento, \u00e9ste era el n\u00famero de la pesca. Es lo que Jn quiere decir en otros lugares (Jua 6:9.13).<br \/>\n\tEl evangelista destaca, sin duda con un valor \u201csimbolista,\u201d el que, con \u201cser tantos los peces capturados, no se rompi\u00f3 la red.\u201d<br \/>\n\tCristo les invita a comer. El mismo tom\u00f3 \u201cel pan\u201d al que acaba de aludir, e igualmente \u201cel pez,\u201d y les dio ambas cosas para \u201ccomer.\u201d \u00bfQu\u00e9 significan este \u201cpan\u201d y este \u201cpez\u201d sobre esas brasas, que Cristo &#8211; milagrosamente &#8211; les preparara y que luego les da a comer? Se piensa en que tiene un triple sentido: 1) afectivo: Cristo muestra su caridad; 2) apolog\u00e9tico: Cristo quiere demostrar con ello la realidad de su resurrecci\u00f3n, como lo hizo en otras ocasiones (Luc 24:41-43; Hec 1:4), en las que El mismo comi\u00f3 como garant\u00eda de la verdad de su cuerpo; aqu\u00ed, sin embargo, el evangelista omiti\u00f3 que Cristo hubiese tambi\u00e9n comido, para destacar el aspecto \u201csimbolista\u201d; esa comida dada por su misma mano a ellos les hac\u00eda ver la realidad del cuerpo de Cristo. Era el mismo Cristo que hab\u00eda multiplicado, en otras ocasiones, los panes y los peces, como seguramente aqu\u00ed tambi\u00e9n multiplic\u00f3 un pez y un pan para alimentar a siete disc\u00edpulos; como all\u00ed era realmente El quien les daba el pan y peces que multiplic\u00f3, aqu\u00ed tambi\u00e9n era realmente El mismo; 3) simb\u00f3lico: como se expondr\u00e1 luego.<br \/>\n\tEn todo esto destaca el autor que ninguno se atrevi\u00f3 a preguntarle qui\u00e9n era, pues sab\u00edan que era el Se\u00f1or. Era un motivo de respeto hac\u00eda El, como ya lo hab\u00edan tenido, en forma igual, cuando hablaba con la Samaritana (Jua 4:27), m\u00e1xime aqu\u00ed, al encontrarse con El resucitado y en una atm\u00f3sfera distinta. Por eso no se atreven a profundizar m\u00e1s el misterio (Bultmann).<br \/>\n\tJn consigna que \u00e9sta fue la tercera vez que Cristo se apareci\u00f3 resucitado a sus disc\u00edpulos, conforme al esquema literario del evangelio de Jn. Las otras dos veces fue en Jerusal\u00e9n, la tarde misma de la resurrecci\u00f3n, y la segunda, en las mismas condiciones, a los ocho d\u00edas (Jua 20:19-29). Ni ser\u00eda improbable que quiera precisarse que \u00e9stas son anteriores a las apariciones galileas relatadas en los sin\u00f3pticos 8.<\/p>\n<p>Valor\u201dsimbolista\u201d de esta narraci\u00f3n.<br \/>\n\tEl \u201csimbolismo\u201d del evangelio de Jn est\u00e1 muy acusado en este cap\u00edtulo. La escena, que es relato hist\u00f3rico, est\u00e1 narrada en una forma tal, que se acusa en su estructuraci\u00f3n toda una honda evocaci\u00f3n \u201csimbolista,\u201d especialmente en torno a Pedro. Se puede sintetizar en los siguientes puntos:<br \/>\n\t1) Pedro se propone pescar. Suben a su barca otros disc\u00edpulos. El n\u00famero de los pescadores que van en la barca de Pedro es de siete, n\u00famero de universalidad. Por sus solos esfuerzos nada logran en la noche de pesca.<br \/>\n\t2) Pero Cristo vigila desde lugar seguro por la barca de Pedro y de los que van en ella, lo mismo que por su obra. Por eso, les dice c\u00f3mo deben pescar. El mandarles tirar la red a la derecha pudiera tener acaso un sentido de orientaci\u00f3n a los elegidos (Mat 25:33).<br \/>\n\t3) La barca de Pedro sigue ahora las indicaciones de Cristo; Pedro es guiado por Cristo. Cristo orienta la barca de Pedro en su tarea, en su marcha. Y entonces la pesca es abundant\u00edsima. La Iglesia es guiada por Cristo. La \u201cred\u201d es s\u00edmbolo de la del reino (Mat 4:19 par.), de la Iglesia, como la \u201cpesca\u201d milagrosa fue ya s\u00edmbolo de la predicaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles (Luc 5:10).<br \/>\n\t4) Terminadas sus faenas, en nombre de Cristo &#8211; faenas apost\u00f3licas &#8211; todos vienen a Cristo. Es a El a quien han de rend\u00edrsele los frutos de esta labor de apostolado.<br \/>\n\t5) Cristo mira por los suyos, por sus tareas y fatigas. Pan y peces fue el alimento que El multiplic\u00f3 dos veces. El les tiene preparado un alimento que los repara y los \u201capostoliza.\u201d El mismo se lo da. Evoca esto la sentencia de Cristo: \u201cVenid a m\u00ed todos los que est\u00e9is cansados y cargados, que yo os aliviar\u00e9\u201d (Mat 11:28). El que El lo tom\u00f3 \u03b3  se lo dio parecer\u00eda orientar simb\u00f3licamente a la eucarist\u00eda. El que est\u00e9 un pez sobre brasas indica la solicitud de Cristo por ellos al asarles as\u00ed la pesca, encuadrado tambi\u00e9n en el valor hist\u00f3rico-simbolista\u201d de la escena. Si les manda traer de los peces que han pescado y unirlos al suyo (v.10), hace ver que todo alimento apost\u00f3lico se ha de unir al que Cristo dispensa (Jua 4:36-38).<br \/>\n\t6) Acaso tambi\u00e9n se pudiera ver un \u201csimbolismo\u201d en la frase de no preguntarle qui\u00e9n era, sabiendo todos que era el Se\u00f1or. En la tarea apost\u00f3lica, el ap\u00f3stol sabe que Cristo est\u00e1 con \u00e9l, lo siente y lo ve en toda su obra.<br \/>\n\t7) Tambi\u00e9n se pens\u00f3 si podr\u00eda ser un rasgo simbolista el que no pesquen nada en la \u201cnoche,\u201d sino en la \u201cma\u00f1ana\u201d, a la luz de Cristo.<\/p>\n<p>La prueba a Pedro,Jua 21:15-19.<\/p>\n<p>15 Cuando hubieron comido, dijo Jes\u00fas a Sim\u00f3n Pedro: Sim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos? El le dijo: S\u00ed, Se\u00f1or, t\u00fa sabes que te amo. D\u00edjole: Apacienta mis corderos. 16 Por segunda vez le dijo: Sim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas? Pedro le respondi\u00f3: S\u00ed, Se\u00f1or, t\u00fa sabes que te amo. Jes\u00fas le dijo: Apacienta mis ovejuelas. 17Por tercera vez le dijo: Sim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas? Pedro se entristeci\u00f3 de que por tercera vez le preguntase: \u00bfMe amas? Y le dijo: Se\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo, t\u00fa sabes que te amo. D\u00edjole Jes\u00fas: Apacienta mis ovejuelas. 18 En verdad, en verdad te digo: Cuando eras joven, t\u00fa te ce\u00f1\u00edas e ibas donde quer\u00edas; cuando envejezcas, extender\u00e1s tus manos, y otro te ce\u00f1ir\u00e1 y te llevar\u00e1 a donde no quieras. 19 Esto lo dijo indicando con qu\u00e9 muerte hab\u00eda de glorificar a Dios. Despu\u00e9s a\u00f1adi\u00f3: S\u00edgueme.<\/p>\n<p>Se admite ordinariamente que esta triple confesi\u00f3n que Cristo exige a Pedro es una compensaci\u00f3n a sus tres negaciones, lo mismo que es un rehabilitarle p\u00fablicamente ante sus compa\u00f1eros. Pedro debi\u00f3 de comprender esto, pues a la tercera vez que le pregunta si le ama, \u201cse entristeci\u00f3.\u201d No en vano \u00e9l las hab\u00eda \u201cllorado amargamente\u201d (Mat 26:75). Despu\u00e9s de protestarle su amor dos veces, a la tercera, evocando sus pasadas promesas, desconfi\u00f3 de s\u00ed, para presentar un amor m\u00e1s profundo, por ser m\u00e1s humilde. Por eso apel\u00f3 al conocimiento de la omnisciencia de Cristo. No le aleg\u00f3 sus palabras; remiti\u00f3 su coraz\u00f3n a la mirada omnisciente del Se\u00f1or. Lo que es un modo de presentarle como Dios, ya que es en el A.T. atributo exclusivo de Dios (Hec 1:24). Adem\u00e1s, al preguntarle si le ama m\u00e1s que los disc\u00edpulos presentes, hace ver que para apacentar el reba\u00f1o espiritual supone esto un gran amor a Cristo. \u201cEl buen pastor da la vida por sus ovejas\u201d (Jua 10:11).<br \/>\n\tFuera de la triple forma de preguntarle por su amor a El y de la triple respuesta de Pedro, dos son los elementos a valorarse: a) el sentido de las diversas expresiones de \u201capacentar\u201d; y b) los diversos t\u00e9rminos con que se expresan los fieles.<\/p>\n<p>Profec\u00eda de la muerte de Pedro (v.18-19).<br \/>\n\tSugerido por las \u201cnegaciones\u201d de Pedro, que hab\u00eda prometido seguir a Cristo hasta la muerte y luego lo neg\u00f3 (Mat 26:31-35 par.), compensadas ahora con estas tres graves protestas de amor, Cristo le profetiza a Pedro que luego lo seguir\u00e1 a la muerte. Ya en Jn, en el relato del anuncio de la negaci\u00f3n de Pedro, Cristo, al vaticinarle la ca\u00edda, se lo profetiza, al decir aqu\u00e9l que no duda \u201cseguir ahora\u201d a Cristo, que le \u201cseguir\u00e1 m\u00e1s tarde\u201d a la muerte (Jua 13:36-38).<br \/>\n\tA esta sugerencia se une otra, que se presta para que Cristo le haga la profec\u00eda de su muerte. La profec\u00eda est\u00e1 presentada, al gusto oriental, en forma de un enigma, pero lo suficientemente clara y, por otra parte, muy del estilo de Jn (Jua 2:19; Jua 3:3; Jua 7:34; Jua 8:21-28.32.51; Jua 11:11.50, etc.).<br \/>\n\tPedro, de \u201cjoven,\u201d \u00e9l mismo \u201cse ce\u00f1\u00eda e iba a donde quer\u00eda.\u201d La imagen est\u00e1 tomada del medio ambiente. Los orientales acostumbran a recoger sus amplias t\u00fanicas con un cord\u00f3n atado a la cintura, para caminar o trabajar, que es lo que hizo Pedro al echarse al mar para ir al encuentro de Cristo (Jua 21:7).<br \/>\n\tPero, a la hora de la vejez, \u201cextender\u00e1s tus manos y otro te ce\u00f1ir\u00e1, y te llevar\u00e1 a donde t\u00fa no quieras.\u201d Y el evangelista a\u00f1ade que esto lo dijo de la \u201cmuerte\u201d de Pedro. A la hora de la composici\u00f3n de este evangelio, el evangelista hab\u00eda visto la profec\u00eda en el cumplimiento del martirio de Pedro, bajo Ner\u00f3n (54-68), que muri\u00f3 crucificado, como ya lo afirmaba San Clemente Romano 14. Seg\u00fan algunos autores, habr\u00eda sido crucificado con la cabeza abajo 15, pero este rasgo no afecta al vaticinio de la muerte de Pedro.<br \/>\n\tLa imagen con que se vaticina esto es, en contraposici\u00f3n a la anterior, la de una persona anciana que, no pudiendo manejarse, necesita levantar los brazos para que otros le ci\u00f1an la t\u00fanica y le ayuden a moverse, llev\u00e1ndolo para que se mueva. No que le lleven a donde no quiera (Bultmann).<br \/>\n\tEste gesto de \u201cextender tus manos\u201d es la alusi\u00f3n a la crucifixi\u00f3n de Pedro. Lo dec\u00eda un autor de la antig\u00fcedad, caracterizando la crucifixi\u00f3n por \u201cla extensi\u00f3n de las manos\u201d l6; y as\u00ed la describen autores de esa \u00e9poca 17. Tertuliano aplica bien este ambiente al caso de Pedro, al escribir: \u201cFue entonces Pedro atado por otro cuando fue sujetado a la cruz\u201d (\u201ctune Petrus ab altero cingitur, cum cruci adstringitur\u201d) 18.<br \/>\n\t\u201cEsto lo dijo indicando con qu\u00e9 muerte hab\u00eda de glorificar a Dios.\u201d Pedro, al participar de esta muerte de Cristo y a su modo, viene tambi\u00e9n a \u201cglorificar\u201d a Dios (Jua 13:1). Es un reflejo del valor triunfal con que Jn considera la muerte de Cristo 19 y su imitaci\u00f3n en los m\u00e1rtires.<br \/>\n\tDespu\u00e9s que Cristo hace este vaticinio a Pedro, a\u00f1adi\u00f3: \u201cSig\u00faeme.\u201d Esta frase era muy evocadora, m\u00e1xime en este momento. Fue la llamada vocacional a Pedro y a otros ap\u00f3stoles (Mat 4:19ss; Mat 9:9). Era evocaci\u00f3n de aquel \u201ca donde Yo voy (Cristo), t\u00fa no puedes seguirme ahora,\u201d que le dijo a Pedro, pero \u201cme seguir\u00e1s m\u00e1s tarde\u201d (Jua 13:36); era evocar aquel \u201cdonde Yo est\u00e9, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n mi servidor\u201d (Jua 12:26), porque es trigo que ha de morir para fructificar (Jua 12:24ss); era evocar que \u201cel buen pastor ha de dar la vida por sus ovejas\u201d (Jua 10:11). Todo esto est\u00e1 sugerido en la perspectiva literaria de Jn.<br \/>\n\tPor eso, si esta frase ten\u00eda sentido de invitaci\u00f3n para acompa\u00f1ar materialmente a Cristo, como se desprende del contexto (v.20), el sentido ha de prolongarse, al menos en un sentido \u201csimb\u00f3lico,\u201d hasta seguirle en la muerte. Todo el contexto lo ambienta as\u00ed. La frase ten\u00eda, seguramente, un doble sentido, de perspectiva homog\u00e9nea 20.<\/p>\n<p>El \u201cdisc\u00edpulo amado,\u201d 21:20-23.<br \/>\n\tUn rasgo hist\u00f3rico es causa de relatar a continuaci\u00f3n un dato sobre el mismo Jn, pero que era necesario para calmar una inquietud.<\/p>\n<p>20 Se volvi\u00f3 Pedro y vio que segu\u00eda detr\u00e1s el disc\u00edpulo a quien amaba Jes\u00fas, el que en la cena se hab\u00eda recostado en su pecho y le hab\u00eda preguntado: Se\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n es el que te ha de entregar? 21 Vi\u00e9ndole, pues, Pedro, dijo a Jes\u00fas: Se\u00f1or, \u00bfy \u00e9ste qu\u00e9? 22 Jes\u00fas le dijo: Si Yo quisiera que \u00e9ste permaneciese hasta que Yo venga, \u00bfa ti qu\u00e9? T\u00fa sig\u00faeme. 23 Se divulg\u00f3 entre los hermanos la voz de que aquel disc\u00edpulo no morir\u00eda; mas no dijo Jes\u00fas que no morir\u00eda, sino: Si yo quisiera que \u00e9ste permaneciese hasta que venga, \u00bfa ti qu\u00e9?<\/p>\n<p>Por la confrontaci\u00f3n de textos se ve que Jn es \u201cel disc\u00edpulo al que amaba Jes\u00fas,\u201d que es el mismo que en la cena descans\u00f3 \u201csobre el pecho\u201d del Se\u00f1or. Pedro y Juan aparecen frecuentemente en amistad (Hec 3:12Cr 3:4.11; 2Cr 4:13; 2Cr 8:14).<br \/>\n\tPor eso Pedro, que debi\u00f3 de comprender que Cristo alud\u00eda a su muerte, se interes\u00f3 por la suerte de su amigo Juan con relaci\u00f3n a su muerte. Pero Cristo le respondi\u00f3: \u201cSi Yo quisiera que \u00e9ste permaneciese hasta que yo venga, \u00bfa ti qu\u00e9 (te importa)? T\u00fa sig\u00faeme.\u201d<br \/>\n\tSi la amistad llevaba a Pedro a querer saber esto, eran planes de Dios, en los que \u00e9l no deb\u00eda meterse. Es la actitud de Cristo en los evangelios.<br \/>\n\tCristo s\u00f3lo lo dec\u00eda en forma condicional: \u201cSi yo quisiera\u201d (\u03b5\u03ac\u03bd . \u03b8\u03ad\u03bb\u03c9 ); no era, pues, una afirmaci\u00f3n. Pero la frase era un poco enigm\u00e1tica y corri\u00f3 deformada, hasta el punto de decirse que Cristo le hab\u00eda prometido que no morir\u00eda hasta que El \u201cviniese\u201d en la parus\u00eda. Pero esto hab\u00eda que precisarlo. Dos son las soluciones que se dan a este prop\u00f3sito, sobre qui\u00e9n es el autor de esta \u201crectificaci\u00f3n\u201d y la finalidad que intenta.<br \/>\n\tSer\u00eda hecho por un disc\u00edpulo de Jn. Este habr\u00eda muerto recientemente. Y con esta \u201crectificaci\u00f3n\u201d se pretend\u00eda hacer ver que Cristo no se hab\u00eda equivocado, pues no hab\u00eda dicho esto (Mat 24:36), sino que hab\u00eda sido una mala inteligencia popular de lo que Cristo hab\u00eda dicho.<br \/>\n\tPor ciertas frases evang\u00e9licas (cf. v.gr., Mar 9:1; Mat 24:34), y la misma ambig\u00fcedad de \u00e9sta, se vino a crear un falso ambiente en los cristianos primitivos de que la parus\u00eda era inminente, y que no pasar\u00eda de la edad apost\u00f3lica. A esto debe de obedecer esta precisi\u00f3n.<br \/>\n\tPara otros, es el mismo evangelista el que lo \u201crectifica.\u201d Quiere, sin m\u00e1s, poner las cosas en su punto. Si hubiese circulado este rumor entre los fieles y hubiese sido desmentido por la muerte de Jn, el autor de esta \u201crectificaci\u00f3n\u201d no les hubiese dado, probablemente, el nombre de \u201chermanos\u201d al c\u00edrculo por el que corri\u00f3 este falso rumor 21. Ser\u00eda, pues, Jn mismo, ya muy viejo, que querr\u00eda tambi\u00e9n evitar un posible culto supersticioso en torno a \u00e9l o posibles cabalas en torno a la parus\u00eda.<br \/>\n\tEn todo caso, parece indicarse aqu\u00ed que Jn hab\u00eda llegado a una gran vejez. La tradici\u00f3n dice que muri\u00f3 bajo Trajano (98-117) 22, y suele admitirse que en el s\u00e9ptimo a\u00f1o de Trajano, que es el 104.<\/p>\n<p>Ep\u00edlogo,Mat 21:24-25.<br \/>\n24 Este es el disc\u00edpulo que da testimonio de esto, que lo escribi\u00f3, y sabemos que su testimonio es verdadero. 25 Muchas otras cosas hizo Jes\u00fas que, si se escribiesen una por una, creo no podr\u00edan contener los libros.<\/p>\n<p>Manifiestamente estos vers\u00edculos son otro ep\u00edlogo. Pero la redacci\u00f3n del mismo hace ver que no es del mismo evangelista. \u201cEste es el disc\u00edpulo\u201d que da testimonio y \u201cel que escribi\u00f3 estas cosas,\u201d no es el modo de introducirse Jn (Jua 19:35). Pero el contraste entre lo que sigue es a\u00fan m\u00e1s fuerte para hacer ver esto: y nosotros \u201csabemos\u201d (\u03bf\u03ca\u03b4\u03b1\u03bc\u03b5\u03bd ) que su testimonio es verdadero. Este plural, puesto en funci\u00f3n de la manera m\u00e1s impersonal en que est\u00e1 expresado el primero, hace ver que este vers\u00edculo est\u00e1 redactado por un grupo de \u201cdisc\u00edpulos\u201d del evangelista, o acaso de los \u201cancianos\u201d de Efeso, que testifican que el evangelio que publican est\u00e1 escrito por Jn, y ellos saben la verdad de su testimonio. Es una autentificaci\u00f3n colectiva y oficial del valor del cuarto evangelio.<br \/>\n\tEl v.25 expresa, en forma hiperb\u00f3lica, la admiraci\u00f3n por lo que hizo Cristo. Este evangelio no es m\u00e1s que una selecci\u00f3n. El tono es muy distinto del ep\u00edlogo primero (Jua 20:30.31). All\u00ed se justifica la selecci\u00f3n en orden a la redacci\u00f3n. Aqu\u00ed es la sola admiraci\u00f3n ante la fecunda y prodigiosa obra de Cristo.<br \/>\n\tEs chocante encontrarse de nuevo con un redactor en singular &#8211; \u201ccreo\u201d (\u03bf\u03b9\u03bc\u03b1\u03b9 ) &#8211; . Se piensa en diversas soluciones: en una locuci\u00f3n ya hecha; en uno solo que represente al grupo, .o, acaso mejor, en un nuevo \u201cdisc\u00edpulo\u201d que escribi\u00f3 posteriormente esta adici\u00f3n.<\/p>\n<p>  1 Boismard, La Finale Du Iv Evangile: Rev. Bib.  (1936) 512-528; &#8211; 2 Cassian New Test. Studies (1956-1957) 132-136. &#8211; 3 Sobre Estos Ap\u00f3stoles, Cf. comentario A Mat 10:2-4. Comentario A Mat 10:3. &#8211; 4 Plinio, Nat Hist. Ix 23; Tristram, Xatural History Of The Bible 5.A Ed. P.281. &#8211; 5 Wllliam, Das Lebenjesu. Vers. Esp. (1940) P.543. &#8211; 6 Tristram, O.C., P.285; Z. Biever, Conf\u00e9rences De St. \u00e9tienne (1910-1911) P.291; Masterman, Studies In Galilee (1909) P.38. &#8211; 6 P. Benoit, La Passion Et.  (1966) P.343ss. &#8211; 7 William, O.C., P.544; En Este Mismo Sentido, Cf. Strack-B., Kommentar.  Ii P.587; Virgilio, Ge&amp;Rg. I 299. &#8211; 8 Mal 25:474. &#8211; 8 B. Vawter, O.C. (1972) P.527. &#8211; 9 Jenofonte, Memorab. Ii 7:9 Y 12; Zorell, Lexic\u00f3n Graecum \u039d . \u03a4 . (1931) Col. 10 95 Y 232. &#8211; 10 Ruckstuhl, Die Literarische Einheit Des Johannesevangeliujns (1951) P.!46ss. &#8211; 11 Fil\u00f3n, Deter.  Pot. Insid. 25. &#8211; 12 Sin Embargo, Hay Variantes Sobre El Uso De Corderos Y Ovejas, Lo Mismo Que Entre Diminutivos De Estas Expresiones: Xestl\u00e9, \u039b\u03b3. \u03a4 . Graece Et Latine (1928) Ap. Cr\u00edt. A Jn V.15, 16 Y 17. &#8211; 13 Denzinger, Ench. Symb. N.1822. Sobre Este Tema, Cf. M\u00e9d\u00e9bielle, Art. \u00e9glise, En Dict. Bib Suppl. Ii (1932) 590-596. &#8211; 14 Epist. I Ad Cor. 5:4. &#8211; 15 Eusebio De C., Hist. Ecd.  Iii 1:2. Artemidoro, Oneirocriton I 76. Arriano, Epict. III 26; S\u00e9neca, Consolat. Ad Marc. 20; Tertuliano, De Praescrip. 35; San Justino, Dial. Xc; Eusebio De C., Hist. Ecd.  Ii 25. &#8211; 16 Tertuliano, Scorpiace 15. Holzmeister, De Vita S. Petri (1936) P.52ss. &#8211; 17 Zahn, Das Evangelmm Des Johannes.  (1912) H.L. &#8211; 18 Lreneo,Adv. Haer. Iii 1: Mg 7:844; Eusebio, &#8211; 19 Hisl. Ecd.  Iii 24: Mg 20:265. &#8211; 20 Lagrange, \u00e9vang. S. S\u00ed. Jean (1927) P.532.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>mar de Tiberias.<\/b> Otro nombre para el Mar de Galilea que solo se encuentra en Juan (vea <span class='bible'>Jua 6:1<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Ep\u00edlogo del ap\u00e9ndice en el Evangelio de Juan. Mientras que <span class='bible'>Jua 20:30-31<\/span> constituye la conclusi\u00f3n del cuerpo principal del cuarto Evangelio, la informaci\u00f3n presentada aqu\u00ed al final del libro suministra una especie de contrapeso al pr\u00f3logo de <span class='bible'>Jua 1:1-18<\/span>. En esencia, el ep\u00edlogo ata cinco cabos sueltos que se dejaron sin responder en el cap\u00edtulo <span class='bible'>Jua 20:1-31<\/span>. 1) \u00bfAcaso Jes\u00fas dejar\u00e1 de dar provisi\u00f3n directa a los suyos? (cp. <span class='bible'>Jua 20:17<\/span>)? Esta pregunta se contesta en los vv. <span class='bible'>Jua 21:1-14<\/span>. 2) \u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3 con Pedro? Hab\u00eda negado tres veces a Cristo y huy\u00f3. La \u00faltima vez que Pedro fue visto es en <span class='bible'>Jua 20:6-8<\/span> donde tanto \u00e9l como Juan vieron la tumba vac\u00eda pero solo Juan crey\u00f3 (<span class='bible'>Jua 20:8<\/span>). La respuesta a esta pregunta aparece en los vv. <span class='bible'>Jua 21:15-17<\/span>. 3) \u00bfQu\u00e9 decir acerca del futuro de los disc\u00edpulos ahora que est\u00e1n sin su Maestro? La respuesta se encuentra en los vv. <span class='bible'>Jua 21:18-19<\/span>. 4) \u00bfJuan iba a morir? Jes\u00fas responde esta pregunta en los vv. <span class='bible'>Jua 21:20-23<\/span>. 5) \u00bfPor qu\u00e9 no fueron registradas por Juan otras cosas hechas por Jes\u00fas? Juan da la respuesta en los vv. <span class='bible'>Jua 21:24-25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t21:1 Despu\u00e9s de esto, Jes\u00fas se manifest\u00f3 otra vez a sus disc\u00edpulos junto al mar de Tiberias (Galilea, Mar 14:28; Mar 16:7) ; y se manifest\u00f3 de esta manera: &#8212; Los enemigos de Cristo dicen que los ap\u00f3stoles y las mujeres ten\u00edan visiones o alucinaciones de la supuesta resurrecci\u00f3n de Cristo, pero la palabra manifestarse no quiere decir visi\u00f3n (ni mucho menos alucinaci\u00f3n).<br \/>\n\tAntes de morir Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos, \u00abPero despu\u00e9s que haya resucitado, ir\u00e9 delante de vosotros a Galilea\u00bb (Mat 26:32). Repiti\u00f3 esta promesa despu\u00e9s de resucitar (Mat 28:10, dijo a las mujeres, \u00abid, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y all\u00ed me ver\u00e1n\u00bb). Ya no viv\u00eda con ellos como antes, sino que se manifestaba a ellos en distintos lugares durante cuarenta d\u00edas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL SE\u00d1OR RESUCITADO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 21:1-14<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Pasado alg\u00fan tiempo se present\u00f3 Jes\u00fas otra vez a Sus disc\u00edpulos a la orilla del lago de Tiber\u00edades de la manera siguiente: Estaban juntos Sim\u00f3n Pedro, Tom\u00e1s el Mellizo, Natanael el de Can\u00e1 de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos de Sus disc\u00edpulos. Y Sim\u00f3n Pedro les dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-Yo me voy a pescar.<br \/>Y los otros le contestaron:<br \/>-Pues vamos nosotros tambi\u00e9n contigo.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed que se pusieron en camino, y luego se subieron a la barca; pero no pescaron nada en toda la noche.<br \/>Cuando ya estaba amaneciendo, Jes\u00fas apareci\u00f3 en la orilla, aunque los disc\u00edpulos no se dieron cuenta de que era Jes\u00fas. Entonces Jes\u00fas les dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Chicos! \u00bfEs que no tra\u00e9is nada de comida?<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1No! -le respondieron.<br \/>-\u00a1Echad la red ala derecha de la barca, y coger\u00e9is! -les dijo Jes\u00fas. Y, cuando lo hicieron, ya no pod\u00edan recoger la red, de la cantidad de peces que hab\u00edan cogido. El disc\u00edpulo amado de Jes\u00fas le dijo entonces a Pedro:<br \/>-\u00a1Es el Se\u00f1or!<br \/>Cuando oy\u00f3 que era el Se\u00f1or, Pedro se puso el mant\u00f3n que se hab\u00eda quitado para faenar y se tir\u00f3 al agua. Los dem\u00e1s llegaron a la orilla en la barca, porque no estaban nada m\u00e1s que a unos cien metros, remolcando la red cargada de peces.<br \/>Cuando desembarcaron a tierra vieron unas brasas de fuego, con pescado as\u00e1ndose, y pan. Y Jes\u00fas les dijo:<br \/>-Traed algunos de los pescados que hab\u00e9is cogido.<br \/>Entonces Pedro volvi\u00f3 ala barca y se trajo la red a tierra, llena de peces grandes, ciento cincuenta y tres; y, aunque eran tantos, la red no se hab\u00eda roto.<br \/>Y Jes\u00fas les dijo:<br \/>-\u00a1Venid a desayunar!<br \/>Y ninguno de los disc\u00edpulos se atrevi\u00f3 a preguntarle \u00ab\u00bfY qui\u00e9n eres T\u00fa?\u00bb, porque se hab\u00edan dado cuenta de que era el Se\u00f1or. Y Jes\u00fas se acerc\u00f3, tom\u00f3 el pan y les dio, e hizo lo mismo con el pescado.<br \/>Esta ya era la tercera vez que Jes\u00fas se aparec\u00eda a Sus disc\u00edpulos despu\u00e9s de Su Resurrecci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>El que cuenta esta historia no puede haber sido sino uno que conoc\u00eda bien a los pescadores del mar de Galilea. La noche era el mejor tiempo para pescar.. W. M. Morton, en su <em>La tierra y el libro, <\/em>describe. una pesca nocturna: \u00abHay cierta clase de pesca que se hace por la noche. Es algo impresionante de ver. A la luz de teas chisporroteantes, la barca se desliza por el mar reluciente mientras los hombres se mantienen de pie observando atentamente hasta que descubren presas, y lanzan la red como rayos; y a menudo se ven venir al puerto los pescadores agotados por la ma\u00f1ana, despu\u00e9s de faenar en vano toda la noche.\u00bb<\/p>\n<p>La pesca abundante de la historia no se nos presenta como un milagro, ni se pretende que se tome por tal. Se describe como algo que sigue pasando en el lago. Recordad que la barca no estaba m\u00e1s que a cien metros de la orilla. H. V. Morton cuenta que vio a dos hombres pescando a la orilla del lago. Uno hab\u00eda vadeado desde la orilla y estaba echando una red de cascabeles al agua. \u00abY vez tras vez la red sub\u00eda vac\u00eda. Era interesant\u00edsimo verle echarla. Cada vez que la cuidadosamente enrollada red surcaba el aire y ca\u00eda tan precisamente en el agua, las peque\u00f1as pesas de plomo la tocaban al mismo tiempo produciendo un chapoteo circular. Mientras estaba esperando para lanzar otra vez, Abdul le grit\u00f3 desde la orilla que echara la red a la izquierda, cosa que hizo al instante. Y esta vez no fue en vano&#8230; Sac\u00f3 la red en la que se pod\u00edan ver los peces removi\u00e9ndose&#8230; Sucede a menudo que el que lleva la red de mano tiene que depender de la vista del que est\u00e1 a la orilla, que le dice hacia qu\u00e9 lado tiene que echarla, porque puede ver en el agua clara el banco que no ve el que est\u00e1 dentro del agua.\u00bb Jes\u00fas estaba haciendo las veces de gu\u00eda con Sus amigos pescadores, como sigue haci\u00e9ndose hoy en d\u00eda.<br \/>Puede que fuera porque todav\u00eda estaba oscuro por lo que no reconocieron a Jes\u00fas. Pero el disc\u00edpulo amado ten\u00eda una vista aguda. Se dio cuenta de que era el Se\u00f1or; y, cuando Pedro lo oy\u00f3, salto al agua. No estaba desnudo del todo. Llevar\u00eda un ce\u00f1idor, que era una especie de calzoncillos, que era lo \u00fanico que llevaban los pescadores cuando faenaban. Ahora bien: la ley jud\u00eda dec\u00eda que el saludar era un acto religioso, y para realizar un acto religioso hab\u00eda que estar dignamente vestido; as\u00ed es que Pedro, antes de lanzarse al agua para venir al encuentro de Jes\u00fas, se puso la t\u00fanica de pescador; porque quer\u00eda ser el primero en saludar a su Se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong><u>LA REALIDAD DE LA RESURRECCI\u00d3N<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 21:1-14<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Ahora llegamos a la primera gran raz\u00f3n para que se a\u00f1adiera este extra\u00f1o cap\u00edtulo al evangelio ya concluido. Fue para demostrar de una vez para siempre <em>la realidad de la Resurrecci\u00f3n. <\/em>Hab\u00eda muchos que dec\u00edan que las apariciones del Cristo Resucitado no eran m\u00e1s que visiones que tuvieron los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Muchos admitir\u00edan la realidad de esas visiones, pero insistir\u00edan en que no eran otra cosa. Otros llegar\u00edan a decir que no eran m\u00e1s que alucinaciones. Los evangelios se esfuerzan en demostrar que el Cristo Resucitado no era una visi\u00f3n, y menos una alucinaci\u00f3n, ni un fantasma, sino una Persona real. Insisten en que la tumba estaba vac\u00eda, y en que el Cristo Resucitado ten\u00eda un cuerpo real, que conservaba las se\u00f1ales de los clavos y de la lanza que Le atraves\u00f3 el costado.<br \/>Pero esta historia va un paso m\u00e1s lejos. Una visi\u00f3n o un fantasma no ser\u00eda normal que indicara la posici\u00f3n de un banco de peces a un grupo de pescadores. Menos a\u00fan encender\u00eda un fuego para asarles unos peces a unos agotados pescadores, y menos a\u00fan los compartir\u00eda con ellos. Y sin embargo esta historia nos cuenta que Jes\u00fas s\u00ed hizo esas cosas. Cuando Juan nos relata que Jes\u00fas se les present\u00f3 a Sus disc\u00edpulos cuando ten\u00edan las puertas cerradas dice: \u00abLes ense\u00f1\u00f3 Sus manos y Su costado\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Jn 20:20<\/span><em> ). <\/em>Ignacio de Antioqu\u00eda, en su carta a la Iglesia de Esmirna, cuenta una tradici\u00f3n a\u00fan m\u00e1s definida acerca de ese hecho: \u00abYo s\u00e9 y creo que Jes\u00fas estaba en la carne aun despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n; porque, cuando se present\u00f3 a Pedro y a sus compa\u00f1eros, les dijo: \u00ab\u00a1Venga, tocadme y comprobad que no soy ning\u00fan demonio incorp\u00f3reo.\u00bb E inmediatamente Le tocaron, y creyeron, porque se convencieron sin lugar a dudas de Su humanidad&#8230; Y despu\u00e9s de Su Resurrecci\u00f3n comi\u00f3 y bebi\u00f3 con ellos como un ser humano.\u00bb<\/p>\n<p>El primero y el m\u00e1s sencillo prop\u00f3sito de esta historia es dejar bien clara la realidad de la Resurrecci\u00f3n. El Se\u00f1or Resucitado no era una visi\u00f3n, ni la fantas\u00eda de ninguna imaginaci\u00f3n exaltada, ni la aparici\u00f3n de un fantasma: \u00a1era Jes\u00fas, Que hab\u00eda conquistado la muerte y hab\u00eda vuelto vencedor!<\/p>\n<p><strong><u>LA UNIVERSALIDAD DE LA IGLESIA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Juan 21:1-14<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se nos presenta simbolizada una segunda gran verdad. En el Cuarto Evangelio todo tiene su raz\u00f3n de ser; as\u00ed es que podemos dar por sentado que si Juan nos menciona el n\u00famero ciento cincuenta y tres, habr\u00e1 algo que nos quiere decir con eso. Se ha sugerido que se contaron los peces sencillamente porque hab\u00eda que repartir la pesca entre los que hab\u00edan participado en ella; y se menciona el n\u00famero por lo extraordinariamente grande que fue. Pero, cuando recordamos la forma que tiene Juan de sugerir sentidos velados para que los descubran los que tienen inter\u00e9s, podemos suponer que aqu\u00ed hay algo m\u00e1s de lo que aparece en la superficie.<\/p>\n<p>Se han propuesto muchas sugerencias ingeniosas.<\/p>\n<p>(i) Cirilo de Alejandr\u00eda dijo que el n\u00famero 153 se compone de tres cifras. Primero, est\u00e1 el 100; y representa \u00abla plenitud de los gentiles.\u00bb 100, dice, es el n\u00famero m\u00e1s completo: el reba\u00f1o del pastor de la par\u00e1bola se compone de 100 ovejas <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 18:12<\/span><em> ); <\/em>el producto m\u00e1s completo de la semilla es de 100 <span class='bible'>por 1<\/span> <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 13:8<\/span><em> ). <\/em>As\u00ed que el n\u00famero 100 representa la plenitud de los gentiles que se recoger\u00e1n en Cristo. Segundo, est\u00e1 el 50; y 50 representa el remanente de Israel que se cosechar\u00e1. Tercero, el 3; y el 3 representa a la Sant\u00edsima Trinidad, a cuya gloria se hace todo.<\/p>\n<p>(ii) Agust\u00edn tiene otra explicaci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s ingeniosa. Dice que 10 es el n\u00famero de la Ley, porque hay 10 mandamientos; 7 es el n\u00famero de la gracia, porque en Apocalipsis se dice que hay siete esp\u00edritus de Dios. Ahora bien: 10+7=17, y 153 es la suma de todas los N\u00fameros (1+2+3+4+5&#8230;) hasta 17. As\u00ed que 153 representa a todos los que han venido a Jesucristo, ya sea mediante la Ley o mediante la Gracia.<br \/>(iii) La explicaci\u00f3n m\u00e1s sencilla es la que nos da Jer\u00f3nimo. Dice que hay en el mar 153 clases de peces, y que aquella pesca inclu\u00eda representantes de todas ellas; y que, por tanto, el n\u00famero simboliza el hecho de que alg\u00fan d\u00eda todas las personas de todas las naciones se reunir\u00e1n en Jesucristo.<br \/>Mencionaremos otro detalle: todos estos peces se reunieron en la red, y la red los pudo contener a todos sin romperse. La red representa a la Iglesia; y hay sitio en ella para todas las naciones. Aunque todos entraran en ella, es bastante grande para contenerlos.<br \/>Aqu\u00ed Juan nos est\u00e1 hablando en su manera caracter\u00edstica y sutil de la universalidad de la Iglesia. Ning\u00fan exclusivismo cabe en ella, ni racismo ni discriminaci\u00f3n. El abrazo de la Iglesia es tan universal como el amor de Dios en Jesucristo. Nos introducir\u00e1 en la siguiente gran raz\u00f3n por la que se a\u00f1adi\u00f3 este cap\u00edtulo al evangelio que ya estaba completo el fijarnos en que fue Pedro el que trajo a tierra la gran red <em>(<\/em><span class='bible'>Jn 21:11<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 21<\/p>\n<p>CAPITULO AP\u00e9NDICE: APARICI\u00d3N DEL RESUCITADO JUNTO AL LAGO DE GENESARET (Jn\/21\/01-25) <\/p>\n<p>Todos los manuscritos que han llegado a nosotros contienen esta per\u00edcopa, por lo cual ha debido figurar en el evangelio de Juan en la forma que nos es conocida, desde los comienzos de su transmisi\u00f3n. Este ap\u00e9ndice jo\u00e1nico debi\u00f3 incorporarse al cuarto evangelio muy pronto, ya antes incluso de su difusi\u00f3n. Pues, no cabe duda alguna de que Jua 20:30s constituye la conclusi\u00f3n originaria de este evangelio. Despu\u00e9s de ella ya no se espera nada m\u00e1s. Incluso la \u00abconclusi\u00f3n segunda\u00bb (Jua 21:25) presenta una orientaci\u00f3n distinta. Ya no es un resumen del contenido del evangelio, sino un floreo ret\u00f3rico bastante com\u00fan, cuando afirma que, de querer describir los hechos todos de Jes\u00fas, en el mundo entero no cabr\u00edan los libros. Como se ve, esto no es m\u00e1s que un d\u00e9bil calco de conclusi\u00f3n primera. Con el cap\u00edtulo ap\u00e9ndice enlaza toda una serie de cuestiones, que se refieren principalmente al origen y al autor del evangelio de Juan. \u00bfQui\u00e9n redact\u00f3 y agreg\u00f3 este cap\u00edtulo ap\u00e9ndice: el propio evangelista u otra persona? \u00bfSe identifica o no el evangelista con el disc\u00edpulo \u00aba quien Jes\u00fas amaba\u00bb? Si ese disc\u00edpulo amado se identifica a su vez con un Juan, \u00bfqui\u00e9n era este Juan?, \u00bfun ap\u00f3stol del c\u00edrculo de los doce (\u00abel hijo de Zebedeo\u00bb), otro disc\u00edpulo de Jes\u00fas o un personaje diferente que no conocemos con m\u00e1s detalle?. Para lograr aqu\u00ed ideas claras, hay que distinguir exactamente dos cuestiones, que tienen entre s\u00ed una independencia relativa: primera, la del problema literario en conexi\u00f3n con la cuesti\u00f3n del autor; \u00bfprocede el cap\u00edtulo ap\u00e9ndice del mismo autor que el evangelio, quienquiera los haya escrito? Segunda cuesti\u00f3n: el problema del disc\u00edpulo amado. Hay que anotar ante todo que la soluci\u00f3n del primer problema no aporta demasiado a la del segundo. Este ha de estudiarse aparte. De ah\u00ed que en la combinaci\u00f3n de ambos problemas sean posibles muy distintos puntos de vista. <\/p>\n<p>Al problema primero: \u00bfse debe el cap\u00edtulo ap\u00e9ndice a la misma mano que el cuarto evangelio?, hemos de decir que hoy un gran n\u00famero de exegetas es del parecer que el cap\u00edtulo 21 no procede del mismo autor (o redactor) que el cuarto evangelio (c. 1-20). Una objeci\u00f3n capital a la identidad de autor radica en que, de ser as\u00ed, el mismo autor habr\u00eda cambiado la conclusi\u00f3n primera. A ello se suman las grandes diferencias relativas al lugar de las apariciones pascuales: en el c. 20 ser\u00eda Jerusal\u00e9n, en el c. 21, Galilea. Adem\u00e1s el autor del ap\u00e9ndice se muestra realmente distante al escribir de personas y sucesos que ya hab\u00edan aparecido en el evangelio. De lo cual parece desprenderse que el autor del ap\u00e9ndice ha conocido todo el evangelio de Juan, pero que se mantiene respecto del mismo en una relaci\u00f3n externa. Hay, pues, toda una serie de razones para pensar que el evangelista de los c. 1-20 y el autor del ap\u00e9ndice (c. 21) son dos personas distintas. El problema segundo lo discutiremos m\u00e1s adelante. <\/p>\n<p>La divisi\u00f3n del cap\u00edtulo 21 es bastante clara. Contiene tres secciones: a) la aparici\u00f3n pascual (v. 1-14); b) Sim\u00f3n Pedro (v. 15-19); c) el disc\u00edpulo amado (v. 20-24), y la segunda conclusi\u00f3n (v. 25). <\/p>\n<p>En las tres secciones se utilizan evidentemente tradiciones de distinta procedencia. La observaci\u00f3n de Schlatter \u00abLa nueva secci\u00f3n tiene su objeto en la llamada de los dos disc\u00edpulos Pedro y Juan\u00bb contiene un detalle acertado, por cuanto que en esta composici\u00f3n se exponen, sobre todo, unas reflexiones sobre las relaciones de Pedro y del disc\u00edpulo amado. El hecho de tales reflexiones, que desde luego suponen la muerte de ambos disc\u00edpulos y que se apoyan en las informaciones relativas a la misma, indica que este texto nos sit\u00faa ya en una \u00e9poca relativamente tard\u00eda del cristianismo primitivo, en que se meditaba sobre la tradici\u00f3n apost\u00f3lica y sus circunstancias. Es la \u00e9poca en que se empieza a legitimar una tradici\u00f3n propia conect\u00e1ndola con un personaje m\u00e1s o menos conocido; procedimiento que se sirve frecuentemente de la pseudonimia (cf. asimismo las cartas deutero-paulinas, las cartas pastorales, la primera y segunda de Pedro). En este aspecto el cap\u00edtulo ap\u00e9ndice dice tambi\u00e9n algo sobre la cuesti\u00f3n del autor, y m\u00e1s en concreto, sobre cu\u00e1l era la concepci\u00f3n del autor del c. 21 sobre este tema. <\/p>\n<p>a) La aparici\u00f3n pascual en Galilea (Jn\/21\/01-14) <\/p>\n<p>1 Despu\u00e9s de esto, Jes\u00fas se manifest\u00f3 otra vez a los disc\u00edpulos junto al mar de Tiber\u00edades. Y se manifest\u00f3 as\u00ed. 2 Estaban juntos Sim\u00f3n Pedro, Tom\u00e1s llamado el Mellizo, Natanael el de Can\u00e1 de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos de sus disc\u00edpulos. 3 Sim\u00f3n Pedro les dice: \u00abVoy a pescar.\u00bb Le dicen los otros: \u00abTambi\u00e9n nosotros vamos contigo.\u00bb Salieron, pues, y subieron a la barca; pero aquella noche no pescaron nada. 4 Cuando estaba ya amaneciendo, se present\u00f3 Jes\u00fas en la orilla; los disc\u00edpulos, sin embargo, no se daban cuenta de que era Jes\u00fas. 5 D\u00edceles Jes\u00fas: \u00abMuchachos, \u00bfno ten\u00e9is nada que comer?\u00bb Ellos le respondieron: \u00abNo.\u00bb 6 Entonces les dijo: \u00abEchad la red a la parte derecha de la barca y encontrar\u00e9is.\u00bb La echaron, y ya no pod\u00edan sacarla por la gran cantidad de peces. 7 El disc\u00edpulo aquel a quien amaba Jes\u00fas dice entonces a Pedro: \u00ab\u00a1Es el Se\u00f1or!\u00bb Al o\u00edr Sim\u00f3n Pedro: \u00abEs el Se\u00f1or\u00bb, se ci\u00f1\u00f3 la t\u00fanica exterior, pues estaba desnudo, y se ech\u00f3 al agua. 8 Los otros disc\u00edpulos llegaron en la barca -pues no estaban distantes de la tierra sino unos doscientos codos- arrastrando la red con los peces. 9 Cuando descendieron a tierra, ven puestas unas brasas y un pescado encima de ellas, y pan. 10 D\u00edceles Jes\u00fas. \u00abTraed algunos peces de los que acab\u00e1is de pescar.\u00bb 11 Sim\u00f3n Pedro subi\u00f3 a la barca, sac\u00f3 a tierra la red, llena de ciento cincuenta y tres peces grandes; con ser tantos, no se rompi\u00f3 la red. 12 D\u00edceles Jes\u00fas: \u00abVenid y almorzad.\u00bb Y ninguno de los disc\u00edpulos se atrev\u00eda a preguntarle: \u00ab\u00bfT\u00fa, qui\u00e9n eres?\u00bb, porque bien sab\u00edan que era el Se\u00f1or. 13 Va Jes\u00fas y toma el pan y se lo da, y de la misma manera, el pescado. 14 Esta fue ya la tercera vez que Jes\u00fas se manifest\u00f3 a los disc\u00edpulos despu\u00e9s de resucitado de entre los muertos. <\/p>\n<p>Lo primero que relata el cap\u00edtulo ap\u00e9ndice es otra aparici\u00f3n pascual, y ahora en Galilea: \u00abDespu\u00e9s de esto, Jes\u00fas se manifest\u00f3 otra vez a los disc\u00edpulos junto al mar de Tiber\u00edades. Y se manifest\u00f3 as\u00ed&#8230;\u00bb (v. 1). A esto alude asimismo la observaci\u00f3n final de que \u00ab\u00e9sta fue ya la tercera vez que Jes\u00fas se manifest\u00f3 a los disc\u00edpulos despu\u00e9s de resucitado de entre los muertos\u00bb (v. 14). Las dos observaciones que enmarcan el cuadro se deben al autor del ap\u00e9ndice, que ha acomodado su escrito al documento preexistente. Esto lo ha conseguido ciertamente s\u00f3lo de un modo muy superficial; las contradicciones internas apenas han desaparecido con eso. Lo cual vale sobre todo para la misma aparici\u00f3n pascual, que seg\u00fan su relato tuvo lugar junto al lago de Galilea, mientras que el c. 20 concentra todas las apariciones en Jerusal\u00e9n. Ello reviste tanta mayor importancia cuando que 21,1-14 representa de hecho una tradici\u00f3n m\u00e1s antigua de los relatos pascuales, olvidada o postergada a prop\u00f3sito. Adem\u00e1s, tampoco se hace ninguna otra tentativa por explicar la permanencia de los disc\u00edpulos en Galilea; el Evangelio de Juan no dice ni una palabra sobre la huida de los disc\u00edpulos, en la l\u00ednea en que lo hace Marcos. Que as\u00ed se suponga simplemente como un hecho conocido, es indicio de una tradici\u00f3n m\u00e1s antigua que no est\u00e1 lejos de la tradici\u00f3n de Marcos y Mateo. C\u00f3mo se lleg\u00f3 en el entorno del cuarto evangelista a esa tradici\u00f3n, ya no podemos saberlo, aunque quiz\u00e1s no vaya errada la sospecha de que Juan en el c. 20 ha dejado intencionadamente de lado otras tradiciones que conoc\u00eda. Con esta peculiar tradici\u00f3n galilaica enlazan muchas otras tradiciones y motivos. Ante todo la tradici\u00f3n de la pesca abundante (cf. Luc 5:1-11), aunque tambi\u00e9n la de Mar 1:16-20 con la llamada de los primeros disc\u00edpulos. Es probable que la tradici\u00f3n m\u00e1s antigua de este relato consistiese en una historia vocacional, como la encontramos bajo la expresi\u00f3n m\u00e1s simple en Mar 1:16-20. Aqu\u00ed se describe c\u00f3mo Jes\u00fas llam\u00f3 en su seguimiento a los hermanos Sim\u00f3n (Pedro) y Andr\u00e9s, al igual que a los hijos de Zebedeo con estas palabras: \u00abSeguidme y os har\u00e9 pescadores de hombres\u00bb (Mar 1:17). A partir de la met\u00e1fora pescadores de hombres puede haberse desarrollado la tradici\u00f3n de la pesca abundante, que en Lucas concluye con estas palabras: \u00abJes\u00fas dijo a Sim\u00f3n: \u00abNo tengas miedo; desde ahora ser\u00e1s pescador de hombres\u00bb\u00bb (Luc 5:10). Tambi\u00e9n en otros pasajes son dignos de notarse los contactos entre la tradici\u00f3n jo\u00e1nica y la lucana, de forma que por ese camino la historia vocacional pudo haber sido conocida en el c\u00edrculo de la tradici\u00f3n jo\u00e1nica. La conexi\u00f3n entre esa historia vocacional y la aparici\u00f3n de pascua es ciertamente secundaria. <\/p>\n<p>Otro motivo es la conexi\u00f3n de pan y peces (v. 9), que recuerda la multiplicaci\u00f3n milagrosa de los panes 171. Posiblemente se trata, sin embargo, del motivo de la aparici\u00f3n pascual en el marco de una comida (cf. tambi\u00e9n Luc 24:41). El autor ha recogido entre s\u00ed fragmentos tradicionales de muy diversa procedencia, rellen\u00e1ndolos despu\u00e9s con motivos de la tradici\u00f3n jo\u00e1nica. <\/p>\n<p>La historia viene introducida como un relato de aparici\u00f3n pascual, y desde luego que como perteneciente a la tradici\u00f3n de las apariciones pascuales en Galilea. El vers\u00edculo 2 menciona a todo un grupo de disc\u00edpulos, cuyos nombres son en parte conocidos por el evangelio de Juan: Sim\u00f3n Pedro, Tom\u00e1s apellidado el Mellizo, Natanael de Can\u00e1 de Galilea (cf. Jua 1:45-50); a los que se suman los dos hijos de Zebedeo, que fuera de aqu\u00ed no aparecen en el cuarto evangelio, y otros dos disc\u00edpulos innominados. El relato no s\u00f3lo da por supuesta a todas luces la huida de los disc\u00edpulos a Galilea despu\u00e9s del viernes santo, sino que adem\u00e1s da por hecho que ambos disc\u00edpulos, Pedro y el disc\u00edpulo amado, volvieron despu\u00e9s de esa fecha a su antiguo oficio de pescadores. Pues, eso es desde luego lo que indica el anuncio de Pedro: \u00abVoy a pescar.\u00bb Los otros disc\u00edpulos le acompa\u00f1an. El motivo del fracaso (cf. Luc 5:5) prepara la pesca abundante. De buena ma\u00f1ana Jes\u00fas est\u00e1 en la orilla, pero no le reconocen de inmediato. El relato pascual trabaja en este pasaje, como el relato de Ema\u00fas (Luc 24:25s), con el motivo del encuentro con un extra\u00f1o. <\/p>\n<p>El vers\u00edculo 5 introduce la pesca milagrosa con la pregunta de Jes\u00fas: \u00abMuchachos, \u00bfno ten\u00e9is algo que comer?\u00bb Como los disc\u00edpulos responden que no, Jes\u00fas les da la orden de echar la red \u00aba la parte derecha de la barca\u00bb, lo que probablemente tiene una significaci\u00f3n simb\u00f3lica que a nosotros ya nos escapa. Los disc\u00edpulos ejecutan la orden y hacen una captura abundante, hasta el punto de que s\u00f3lo con dificultad consiguen arrastrar la red a tierra. Es entonces cuando, por esa se\u00f1al, el disc\u00edpulo amado reconoce a Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Es el Se\u00f1or!\u00bb (cf. 20,8). Y, de modo parecido a la carrera descrita en el relato de 20,1-10, tambi\u00e9n aqu\u00ed se produce una cierta competici\u00f3n, por cuanto Pedro entra inmediatamente en acci\u00f3n, se ci\u00f1e la t\u00fanica exterior, que se hab\u00eda quitado para faenar, y se arroja al agua a fin de alcanzar lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible a Jes\u00fas. Es ocioso buscar en el relato intento alguno de evocar correcta y realmente la escena, pues \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda Pedro nadar con la larga t\u00fanica exterior? \u00bfo es que las aguas eran tan poco profundas que pod\u00eda vadearlas andando? Por ello, sin duda, advierte el vers\u00edculo 8 que la barca ya no estaba lejos de tierra. Las redes son arrastradas a la orilla. <\/p>\n<p>Y sigue, en el vers\u00edculo 9, otro rasgo curioso: en tierra, junto a Jes\u00fas, arde ya un fuego de carb\u00f3n, y sobre las brasas hay un pescado y pan. \u00bfTenemos aqu\u00ed de nuevo un s\u00edmbolo, quiz\u00e1 una alusi\u00f3n a la cena del Se\u00f1or? Tal vez late una correcci\u00f3n o un planteamiento exacto de la pregunta formulada en el vers\u00edculo 5: realmente el resucitado no necesita para nada de la ayuda de los disc\u00edpulos; tampoco tiene necesidad de alimento, mientras que los disc\u00edpulos s\u00ed lo necesitan. Y as\u00ed, se ha de subrayar ciertamente la iniciativa de Jes\u00fas: como en la multiplicaci\u00f3n milagrosa de los panes (6,1-15), Jes\u00fas es el anfitri\u00f3n de los suyos. Los disc\u00edpulos, tambi\u00e9n en el tiempo pospascual, siguen dependiendo de la palabra de Jes\u00fas. De ah\u00ed mismo su nueva orden de que le lleven peces. Pedro, como jefe del grupo de disc\u00edpulos, saca a tierra la red, repleta como estaba de \u00abciento cincuenta y tres peces grandes\u00bb. El n\u00famero 153 puede recordar la abundancia extraordinaria, aunque tambi\u00e9n en el sentido de un \u00e9xito misionero extraordinario. Si el n\u00famero encierra adem\u00e1s un oculto sentido simb\u00f3lico no hay por qu\u00e9 discutirlo m\u00e1s 172. En el milagro entra tambi\u00e9n el que la red no se rompiera, pese a la carga, lo que bien pudiera ser una alusi\u00f3n a la unidad de la Iglesia. <\/p>\n<p>Como anfitri\u00f3n, Jes\u00fas invita a los disc\u00edpulos: \u00abVenid y almorzad.\u00bb Tambi\u00e9n se pone de relieve la cortedad de los disc\u00edpulos frente al extra\u00f1o, pese a que le conoc\u00edan. Es probable que este rasgo haya desempe\u00f1ado un papel en el relato que estaba a la base de la presente narraci\u00f3n. Se\u00f1ala la diferencia entre el Jes\u00fas terreno y el resucitado: \u00e9ste pertenece ya a la esfera divina y provoca en consecuencia un temor numinoso. Ah\u00ed apunta el giro \u00abporque bien sab\u00edan que era el Se\u00f1or\u00bb. Y tambi\u00e9n ah\u00ed se expresa la pertenencia del resucitado al \u00e1mbito divino. Durante el refrigerio Jes\u00fas sigue actuando de hu\u00e9sped invitante: \u00abVa Jes\u00fas y toma el pan y se lo da, y tambi\u00e9n el pescado\u00bb (cf. 6,11). Con la comida se cierra el relato pascual. <\/p>\n<p>El autor, como se ve, est\u00e1 familiarizado con el contenido y los puntos de vista teol\u00f3gicos del cuarto evangelio. De \u00e9l ha tomado algunos rasgos que eran importantes para su tercera narraci\u00f3n pascual. En especial est\u00e1n tomados de la tradici\u00f3n jo\u00e1nica los motivos siguientes: el de la competici\u00f3n, en la carrera entre Pedro y el disc\u00edpulo amado (Pedro deb\u00eda encontrarse ya en la redacci\u00f3n m\u00e1s antigua de la historia, as\u00ed como los hijos de Zebedeo) y tambi\u00e9n el inter\u00e9s que se pone en subrayar la funci\u00f3n hospitalaria de Jes\u00fas. Los otros motivos tienen asimismo importancia teol\u00f3gica. La pesca milagrosa, en relaci\u00f3n con la red que no se rompe, simboliza ciertamente la misi\u00f3n, y con ella la fundaci\u00f3n de la Iglesia. Por el contrario, el motivo del banquete alude a la eucarist\u00eda o, en un sentido m\u00e1s amplio, al banquete habitual de la comunidad, en el que se experimentaba cada vez de nuevo la presencia del resucitado. El prop\u00f3sito peculiar del autor al recoger y transmitir esta narraci\u00f3n, parece estar, sin duda, en que le proporcionaba un buen pretexto para replantear una vez m\u00e1s la cuesti\u00f3n de Pedro y el disc\u00edpulo amado. Pues, todo parece indicar que ese disc\u00edpulo no figuraba todav\u00eda en el documento base. Por ello, no podr\u00eda identific\u00e1rsele con ninguno de los disc\u00edpulos a los que se menciona expl\u00edcitamente en otros pasajes. La historia pascual debi\u00f3 servir ante todo como enlace con las dos per\u00edcopas siguientes. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>171. Cf. 6,9: \u00abAqu\u00ed hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces\u00bb; cf. adem\u00e1s Mar 6:38; Mat 14:17; Luc 9:13; tambi\u00e9n Mat 15:34. <\/p>\n<p> 172. NU\/000153-PECES Cf. SAN AGUSTIN, Tratados sobre el evangelio de Jua 122:8 : \u00abSi a uno le a\u00f1ades dos, dan tres: y si a tres le sumas tres y cuatro son diez, y si despu\u00e9s vas a\u00f1adiendo los n\u00fameros siguientes hasta diecisiete, se llega al n\u00famero antes dicho\u00bb. Es decir: 1 + 2 + 3 + 4 etc. hasta 17 = 153. Conclusi\u00f3n: el n\u00famero puede indicar la totalidad de los elegidos: \u00abNo quiere decir esto que s\u00f3lo ciento cincuenta y tres justos han de resucitar a la vida eterna, sino todos los millares de santos que pertenecen a la gracia del Esp\u00edritu Santo (BAC 165, Madrid 1957, p. 739) <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Sim\u00f3n Pedro (\/Jn\/21\/15-19) <\/p>\n<p>15 Cuando terminaron de almorzar, dice Jes\u00fas a Sim\u00f3n Pedro: \u00abSim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos?\u00bb Resp\u00f3ndele: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or; t\u00fa sabes que te quiero\u00bb \u00e9l le contesta: \u00abApacienta mis corderos.\u00bb 16 Vuelve a preguntarle por segunda vez: \u00abSim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas?\u00bb Resp\u00f3ndele: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or; t\u00fa sabes que te quiero.\u00bb \u00e9l le contesta: \u00abS\u00e9 pastor de mis ovejas.\u00bb 17 Por tercera vez le pregunta: \u00abSim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme quieres?\u00bb Pedro sinti\u00f3 pena cuando Jes\u00fas le dijo por tercera vez \u00ab\u00bfme quieres?\u00bb, y le respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo; t\u00fa conoces bien que te quiero.\u00bb D\u00edcele Jes\u00fas: \u00abApacienta mis ovejas. 18 De verdad te lo aseguro, cuando eras m\u00e1s joven, t\u00fa mismo te ce\u00f1\u00edas e ibas a donde quer\u00edas; pero cuando seas viejo, extender\u00e1s tus manos, y otro te ce\u00f1ir\u00e1 y te llevar\u00e1 a donde no quieras.\u00bb 19 Esto lo dijo para dar a entender con qu\u00e9 muerte hab\u00eda de glorificar a Dios. Y despu\u00e9s de decir esto, le a\u00f1ade: \u00abS\u00edgueme.\u00bb <\/p>\n<p>La per\u00edcopa segunda trata especialmente de Sim\u00f3n Pedro. Los vers\u00edculos 15-17 refieren una triple pregunta de Jes\u00fas a Sim\u00f3n Pedro y una triple respuesta de \u00e9ste, a cada una de las cuales sigue un encargo de Jes\u00fas. Los vers\u00edculos 18-19 contienen una noticia sobre el futuro destino de Pedro. <\/p>\n<p>Al igual que en los otros evangelios y en las cartas paulinas, tambi\u00e9n en el evangelio de Juan la figura de Sim\u00f3n Pedro tiene un papel destacado. Asimismo tambi\u00e9n en Juan es necesario distinguir entre el Pedro hist\u00f3rico y el simb\u00f3lico o tipol\u00f3gico. Esto quiere decir que las afirmaciones hechas sobre Sim\u00f3n Pedro, suponen desde luego una gran relevancia para la Iglesia primitiva, y no pueden entenderse sin m\u00e1s como noticias hist\u00f3ricas acerca de Pedro. Del Pedro hist\u00f3rico est\u00e1n m\u00e1s pr\u00f3ximas, sin duda, las cartas paulinas (G\u00e1latas y 1Corintios), as\u00ed como varias noticias de la tradici\u00f3n petrina de los sin\u00f3pticos y de los Hechos de los ap\u00f3stoles. La tradici\u00f3n jo\u00e1nica sobre Pedro es de fecha relativamente tard\u00eda, por lo que de cara al Pedro hist\u00f3rico hay que ser m\u00e1s bien esc\u00e9ptico. Pese a lo cual, no se excluye que esa tradici\u00f3n jo\u00e1nica contenga muchas noticias dignas de cr\u00e9dito. <\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo ve el evangelio de Juan al personaje Pedro? En parang\u00f3n con la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica a Pedro se le menciona pocas veces en el cuarto evangelio. Faltan sobre todo aquellos pasajes en los que Pedro aparece casi de una manera estereotipada como el portavoz del grupo de disc\u00edpulos. La conexi\u00f3n del grupo Pedro, Santiago y Juan no se encuentra nunca en el cuarto evangelio. Cuando se habla de Pedro es siempre en un contexto importante. Seg\u00fan 1,40-42, Sim\u00f3n Pedro pertenece a los disc\u00edpulos de primera hora, que proced\u00edan del c\u00edrculo del Bautista y que por la palabra de \u00e9ste se unieron a Jes\u00fas. Seg\u00fan 1,35-39, dos disc\u00edpulos del Bautista escuchan el testimonio positivo de su maestro sobre Jes\u00fas: \u00abEste es el Cordero de Dios\u00bb, y siguen de inmediato a Jes\u00fas. El nombre de uno de esos disc\u00edpulos queda en el anonimato, mientras que el otro era Andr\u00e9s, el hermano de Sim\u00f3n Pedro (1,40). Encuentra a su hermano Sim\u00f3n y lo conduce hasta Jes\u00fas con estas palabras: \u00ab\u00a1Hemos encontrado al Mes\u00edas!\u00bb, a Jes\u00fas. Y Jes\u00fas \u00abfijando en \u00e9l su mirada, le dijo: \u00abT\u00fa eres Sim\u00f3n, hijo de Juan; pues, t\u00fa te llamar\u00e1s Cefas, que significa Pedro\u00bb\u00bb (griego petros, 1,42). As\u00ed pues, \u00abSim\u00f3n, hijo de Juan (o \u00abSim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s\u00bb, como se dice en Mat 16:17) -que, como sabemos por 1,44, era de Betsaida, un lugar en la orilla septentrional del lago de Genesaret- recibi\u00f3 el nombre simb\u00f3lico de Cefas Pedro (\u00abpiedra\u00bb o \u00abroca\u00bb) ya en su primer encuentro con Jes\u00fas. Ahora bien, el relato jo\u00e1nico sobre la vocaci\u00f3n de los disc\u00edpulos presenta rasgos elaborados y no se puede considerar sin m\u00e1s como hist\u00f3rico. En la controversia actual se discute la cuesti\u00f3n de si Sim\u00f3n recibi\u00f3 el sobrenombre de Roca de labios del Jes\u00fas hist\u00f3rico o s\u00f3lo lo obtuvo de la comunidad pospascual (cf. Mat 16:17s). Por lo dem\u00e1s, todos los evangelios atribuyen la imposici\u00f3n de ese sobrenombre al propio Jes\u00fas, lo que bien pudiera ser hist\u00f3ricamente exacto (cf. tambi\u00e9n Mar 3:16 : \u00abSim\u00f3n, a quien puso el sobrenombre de Pedro\u00bb; Luc 6:14). <\/p>\n<p>El nombre s\u00edmbolo Pedro o roca se convirti\u00f3 desde muy pronto en algo as\u00ed como el apellido fijo del nombre personal de Sim\u00f3n, y hasta lo sustituy\u00f3. Ese nombre no se entiende como descripci\u00f3n del car\u00e1cter de Pedro, sino como indicativo de su funci\u00f3n teol\u00f3gica entre el c\u00edrculo de disc\u00edpulos, que, seg\u00fan los testimonios neotestamentarios, no se la apropi\u00f3 \u00e9l personalmente, sino que se la otorg\u00f3 Jes\u00fas. Acerca de la importancia de Pedro despu\u00e9s de pascua para la reuni\u00f3n de la comunidad de disc\u00edpulos ya se ha dicho lo m\u00e1s relevante. El papel singular de Pedro lo reconocen los textos neotestamentarios, sin que nadie lo pusiera en tela de juicio en la Iglesia primitiva, ni siquiera Pablo. El evangelio de Juan no constituye aqu\u00ed ninguna excepci\u00f3n. <\/p>\n<p>En efecto, el cuarto evangelio refiere en 6,66-71 una confesi\u00f3n de Pedro, que tiene muchos elementos en com\u00fan con la correspondiente confesi\u00f3n de Pedro sin\u00f3ptica (Mar 8:27-30, par Mat 16:13-20; Luc 9:18-21). Como, tras el gran discurso sobre el pan (Luc 6:22-65) muchos disc\u00edpulos se apartasen de Jes\u00fas, el Maestro pregunt\u00f3 a los doce: \u00ab\u00bfAcaso tambi\u00e9n vosotros quer\u00e9is iros?\u00bb Sim\u00f3n Pedro le contest\u00f3, haci\u00e9ndose eco del grupo de disc\u00edpulos: \u00abSe\u00f1or, \u00bfa qui\u00e9n vamos a ir? \u00a1T\u00fa tienes palabras de vida eterna! Y nosotros hemos cre\u00eddo y sabemos bien que t\u00fa eres el Santo de Dios\u00bb (Luc 6:68s). A Pedro \u00abno se le discute el conocimiento y confesi\u00f3n de Jes\u00fas en aquella hora hist\u00f3rica, inicio de la firme tradici\u00f3n a que tambi\u00e9n el cuarto evangelista se sabe ligado, y testimonio importante de su imagen de Pedro\u00bb. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s Pedro ya no vuelve a entrar en escena hasta el lavatorio de los pies, donde empieza por negarse a admitir el servicio de Jes\u00fas, para pasar despu\u00e9s al deseo arrebatado de que le lave hasta la cabeza (Luc 13:6-10). Aqu\u00ed Pedro desempe\u00f1a, sin duda, un papel t\u00edpico, puesto que encarna una mala interpretaci\u00f3n y su esclarecimiento. En 13, 24s, Pedro hace al disc\u00edpulo amado la pregunta acerca del traidor; en 13,36-38 predice Jes\u00fas la negaci\u00f3n de Pedro; seg\u00fan 18,10-11, Pedro golpea con la espada al siervo del sumo pont\u00edfice, Malco, cort\u00e1ndole la oreja derecha; en 18, 15-18.25-27 se relata de hecho la negaci\u00f3n de Pedro, y en 20,1-10 su ida y carrera al sepulcro vac\u00edo en compa\u00f1\u00eda del disc\u00edpulo amado. <\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n acerca de las relaciones de Pedro con el disc\u00edpulo amado se plantea por primera vez en 13,24s, con motivo de la pregunta de Pedro acerca de qui\u00e9n es el traidor. El disc\u00edpulo amado hace en ese pasaje de mediador entre Pedro y Jes\u00fas. No se ve claro por qu\u00e9 no formula Pedro personalmente la pregunta al Maestro. Una raz\u00f3n bien podr\u00eda estar en que el evangelista quiso mostrar ya en esa circunstancia la mayor proximidad del disc\u00edpulo amado a Jes\u00fas, pues de hecho estaba recostado \u00absobre el pecho de Jes\u00fas\u00bb. En la carrera de los dos disc\u00edpulos hacia el sepulcro vac\u00edo no puede excluirse por completo el motivo de competici\u00f3n, aunque pueda predominar el motivo del testimonio. As\u00ed, la mayor disposici\u00f3n para creer parece estar de parte del disc\u00edpulo amado. En todo caso el evangelio de Juan no regatea ni discute la importancia y significaci\u00f3n de Pedro. La competici\u00f3n de la carrera no apunta en Juan contra la persona de Pedro y su jefatura, sino que se refiere m\u00e1s bien a la mayor proximidad (del disc\u00edpulo amado) a Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Apacienta mis ovejas (v. 15-17). Directamente, despu\u00e9s de la comida, Jes\u00fas habla a Sim\u00f3n Pedro en una forma notoriamente solemne. La solemnidad de la situaci\u00f3n viene especialmente subrayada mediante la triple nominaci\u00f3n plena de \u00abSim\u00f3n, hijo de Juan\u00bb, que confiere a todo el pasaje un car\u00e1cter oficial. El ritual es cada vez el mismo: 1) llamada y pregunta; 2) respuesta de Sim\u00f3n Pedro; 3) encargo que Jes\u00fas le hace. Las tres veces la pregunta de Jes\u00fas presenta este tenor: \u00abSim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas (m\u00e1s que a \u00e9stos)?\u00bb El interrogatorio versa sobre la vinculaci\u00f3n personal e ilimitada de Pedro a Jes\u00fas. Dado que en este cuadro no aparece expresamente el nombre de Cefas, cabe suponer que para la tradici\u00f3n jo\u00e1nica el nombre s\u00edmbolo de \u00abroca\u00bb ten\u00eda el significado de amar a Jes\u00fas por completo, en el sentido de una suprema e inconmovible vinculaci\u00f3n a \u00e9l. Justamente ese amor a Jes\u00fas en una acepci\u00f3n firme y total aparece simult\u00e1neamente como la condici\u00f3n interna para el encargo inmediato. Por dos veces responde Pedro a esa pregunta: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or; t\u00fa sabes que te quiero.\u00bb S\u00f3lo la tercera vez se dice que \u00abPedro sinti\u00f3 pena cuando Jes\u00fas le dijo por tercera vez \u00bfme quieres?, y le respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo; t\u00fa conoces bien que te quiero\u00bb\u00bb (v. 17b). <\/p>\n<p>La exposici\u00f3n tradicional, que ve aqu\u00ed una referencia a la triple negaci\u00f3n de Pedro, podr\u00eda ser atinada. La pena que Pedro sinti\u00f3 se explica muy bien como recuerdo de su negaci\u00f3n de Jes\u00fas. Pedro est\u00e1, pues, dispuesto a amarle y a vincularse incondicionalmente a \u00e9l. La tradici\u00f3n jo\u00e1nica subraya as\u00ed con singular \u00e9nfasis que la funci\u00f3n de \u00abroca\u00bb, asignada a Pedro, se funda en sus relaciones con Jes\u00fas, y no en ninguna otra cosa. Es \u00e9sta una diferencia respecto de Mateo, donde el s\u00edmbolo \u00abroca\u00bb adquiere en seguida un car\u00e1cter eclesiol\u00f3gico: \u00abT\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia\u00bb (Mat 16:18). En Juan es el elemento cristol\u00f3gico el que ocupa claramente el centro de inter\u00e9s. <\/p>\n<p>A la triple respuesta de Pedro sigue un triple encargo de Jes\u00fas: \u00abApacienta mis corderos\u00bb, o \u00abmis ovejas\u00bb. En el plano metaf\u00f3rico esto quiere decir que, durante el tiempo que Jes\u00fas est\u00e9 ausente, Pedro har\u00e1 de pastor de las ovejas por encargo del propio Jes\u00fas. La manera de hablar y, por ende, tambi\u00e9n el sentido de esa afirmaci\u00f3n se explican perfectamente bien, partiendo del discurso del pastor ( Mat 10:14-165, en que Jes\u00fas se califica a s\u00ed mismo de buen pastor y habla de mis ovejas. Tanto en el Antiguo Testamento como en el oriente antiguo la imagen del pastor tiene una amplia tradici\u00f3n. Aqu\u00ed describe a Jes\u00fas como el gu\u00eda y salvador mesi\u00e1nico, que se entrega a la muerte por los suyos, fundando as\u00ed el reba\u00f1o de la comunidad mesi\u00e1nica de salvaci\u00f3n. \u00abConoce\u00bb a los suyos; \u00abda su vida por las ovejas\u00bb, re\u00fane a las ovejas del mundo entero \u00aby habr\u00e1 un solo reba\u00f1o y un solo pastor\u00bb. Tambi\u00e9n aqu\u00ed son una vez m\u00e1s las relaciones de los creyentes con Jes\u00fas las que constituyen el reba\u00f1o. Para Juan la Iglesia tiene siempre un fundamento cristol\u00f3gico, nunca puramente sociol\u00f3gico ni puramente institucional. Hasta qu\u00e9 punto deban ser estrechas esas relaciones, lo muestra el giro \u00abYo conozco las m\u00edas, y las m\u00edas me conocen a m\u00ed, como el Padre me conoce a m\u00ed y yo conozco al Padre\u00bb (Mat 10:14b,15a). <\/p>\n<p>Se trata de unas relaciones \u00fanicas, que se fundamentan en las relaciones de Jes\u00fas con su Padre. Son \u00e9stas las que sostienen y constituyen la comunidad salv\u00edfica de Jes\u00fas, y representan algo insustituible. Por ello, hay que considerar atentamente que en la colaci\u00f3n del oficio de pastor a Pedro siempre se habla de \u00abmis ovejas\u00bb, es decir, de las ovejas de Jes\u00fas. Pedro no pasa a ser el se\u00f1or o due\u00f1o de las ovejas -ni pueden ni deben pertenecerle jam\u00e1s, ni Pedro puede disponer de ellas a su antojo. Pedro es el pastor que est\u00e1 al cargo de las ovejas de Jes\u00fas. Con ello se delimitan claramente las fronteras del ministerio pastoral de Pedro. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 dice este texto y qu\u00e9 es lo que no dice? El texto habla, en efecto, de una posici\u00f3n especial de Pedro. En el plano del texto presente nos las habemos con la interpretaci\u00f3n jo\u00e1nica de la figura de Pedro y de su funci\u00f3n en la Iglesia primitiva. Hoy ya no se discute que aqu\u00ed no se trata de unas palabras aut\u00e9nticas de Jes\u00fas a Pedro, sino de una creaci\u00f3n de la tradici\u00f3n jo\u00e1nica. Tampoco la conocida palabra sobre la roca o piedra en Mateo ( Mat 16:17-19) es una palabra genuina de Jes\u00fas, sino una creaci\u00f3n comunitaria relativamente tard\u00eda, que recibi\u00f3 sus \u00faltimos retoques del evangelista Mateo y que expresaba una concepci\u00f3n de la funci\u00f3n de Pedro con fuertes matices judeocristianos. Tras la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, Pedro fue quien desempe\u00f1\u00f3 las funciones de pastor del reba\u00f1o de Jes\u00fas. Esa es la imagen que se hizo de Pedro el c\u00edrculo jo\u00e1nico. Es la funci\u00f3n de un servicio pastoral vicario, que en modo alguno incluye dominio ni ambiciones de poder. En este sentido se puede hablar perfectamente de un ministerio de Pedro, aunque todav\u00eda no como una instituci\u00f3n firme, sino en el sentido de una funci\u00f3n dirigente que, vinculada a la persona de Pedro, aparece motivada y sostenida por su compromiso y fidelidad personales, por su inconmovible amor a Jes\u00fas. Ser\u00eda dif\u00edcil explicar c\u00f3mo ese inconmovible amor a Jes\u00fas puede institucionalizarse. <\/p>\n<p>Tampoco se dice una sola palabra en este texto sobre una sucesi\u00f3n de Pedro. Lo que sorprende tanto m\u00e1s cuanto que se habla a rengl\u00f3n seguido de su muerte. Se dice que Pedro fue llamado al servicio pastoral vicario en favor de las ovejas de Jes\u00fas; mas nada se dice sobre qui\u00e9n ocupar\u00e1 el lugar de Pedro, cuando \u00e9ste falte, y ni siquiera si alguien deber\u00e1 ocuparlo. En este punto todo queda m\u00e1s bien pendiente. Por eso resulta tambi\u00e9n imposible concluir de \u00e9ste y otros pasajes neotestamentarios relativos a Pedro la existencia de un ministerio petrino, en el sentido del papado romano, de la primac\u00eda jurisdiccional y de la infalibilidad pontificia. La Iglesia primitiva dif\u00edcilmente pudo pensar en un largo per\u00edodo de existencia a trav\u00e9s de la historia y por ello tampoco cre\u00f3 un sistema jer\u00e1rquico de cargos. De todos modos con el correr de la historia tambi\u00e9n debieron dejarse sentir nuevas necesidades, de conformidad con las cuales se desarrollaron asimismo nuevos cargos e instituciones, como el episcopado mon\u00e1rquico e incluso un primado como v\u00e9rtices que simboliza la unidad de la Iglesia. Habida cuenta de la continuidad hist\u00f3rica de la Iglesia, se busc\u00f3 a todo ello una conexi\u00f3n retrospectiva. <\/p>\n<p>Pero desde la \u00e9poca neotestamentaria apenas hubo textos ni reglas vinculantes que dieran una soluci\u00f3n al problema de c\u00f3mo hab\u00edan surgido en concreto esos ministerios jer\u00e1rquicos; al principio hubo abiertas muchas posibilidades. Desde el punto de vista hist\u00f3rico la evoluci\u00f3n que se desarroll\u00f3 de hecho resulta perfectamente comprensible. Lo que se me antoja falso es pretender darle un car\u00e1cter absoluto: porque las cosas discurrieron as\u00ed, tambi\u00e9n as\u00ed ten\u00edan que suceder, y ya no pueden concebirse de manera distinta, y ni siquiera cabe la posibilidad del menor cambio. Como si la evoluci\u00f3n f\u00e1ctica hubiera sido tambi\u00e9n querida por Dios y el Esp\u00edritu Santo como la \u00fanica posible. Bien al contrario, esa evoluci\u00f3n no es de derecho divino, sino puramente de naturaleza humano-eclesi\u00e1stica. La forma actual del ministerio de Pedro en la figura del papa romano no es la \u00fanica forma posible e imaginable; cabe configurar de modo diferente ese ministerio de Pedro. Desde la perspectiva eclesiol\u00f3gica del evangelio de Juan, es perfectamente pensable una constituci\u00f3n democr\u00e1tica, fraterna y sinodal de la Iglesia. En el fondo, cualquier constituci\u00f3n eclesi\u00e1stica es posible e imaginable, con tal que reconozca la dignidad y primac\u00eda absoluta de Jes\u00fas, el \u00fanico buen pastor de sus ovejas. <\/p>\n<p>Y te llevar\u00e1 a donde no quieras (v. 18-19). Esta per\u00edcopa tiene evidentemente un car\u00e1cter de vaticinio, formulado despu\u00e9s que el acontecimiento hab\u00eda tenido lugar. El acontecimiento no fue ni m\u00e1s ni menos que la muerte de Pedro. El vaticinio est\u00e1 formulado en un lenguaje metaf\u00f3rico, que contrapone juventud y ancianidad: el joven elige por s\u00ed mismo el camino de la vida, mientras que el anciano debe dejarse ce\u00f1ir y guiar adonde no quiere. Esto puede haber sido una sentencia sapiencial, que el autor recoge aqu\u00ed y declara mediante una aplicaci\u00f3n a la muerte violenta de Pedro. Se trata de una de las poqu\u00edsimas referencias del Nuevo Testamento a la muerte del ap\u00f3stol en forma de martirio. El punto relevante es la violencia: ser\u00e1n otros los que dispongan de Pedro llev\u00e1ndole adonde \u00e9l no querr\u00eda ir. <\/p>\n<p>Seg\u00fan la tradici\u00f3n, Pedro fue ejecutado en Roma hacia el a\u00f1o 64, durante la persecuci\u00f3n de los cristianos por Ner\u00f3n. La leyenda asegura que fue crucificado con la cabeza abajo. Realmente nunca nos sorprender\u00e1 lo bastante el que la muerte de los ap\u00f3stoles y de los disc\u00edpulos dirigentes haya dejado tan escaso rastro en los escritos neotestamentarios, y eso que tales escritos, especialmente los evangelios y los Hechos de los ap\u00f3stoles, aparecieron poco despu\u00e9s. Seg\u00fan parece, la Iglesia primitiva no estuvo demasiado familiarizada con aquellos varones. Ciertamente que ello no se debi\u00f3 a impiedad. El fundamento debi\u00f3 estar m\u00e1s bien en que a trav\u00e9s de la fe en Jesucristo se hab\u00eda logrado un nuevo planteamiento de las realidades fundamentales humanas que son la vida y la muerte; planteamiento radicalmente distinto del que testifican en general las pompas f\u00fanebres de la antig\u00fcedad. A ello se sum\u00f3 sin duda el temor a la opini\u00f3n p\u00fablica. Si, como lo hace el evangelio de Juan, se certificaba la presencia de la nueva vida en la fe y el amor, tambi\u00e9n la muerte hab\u00eda quedado efectivamente reducida a la impotencia en su significaci\u00f3n para la fe. Lo decisivo era que la causa de Jes\u00fas segu\u00eda adelante. Justamente por ello la \u00faltima palabra que Jes\u00fas dirige a Pedro tiene una resonancia para todos los lectores: \u00abT\u00fa, s\u00edgueme.\u00bb La continuidad de un cristianismo vivo no depende en definitiva de las personas, los cargos o las instituciones, que s\u00f3lo desempe\u00f1an una funci\u00f3n subordinada de servicio. Depende ante todo y sobre todo del seguimiento de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>c) El disc\u00edpulo amado (Jn\/21\/20-24). Segunda conclusi\u00f3n (Jn\/21\/25) <\/p>\n<p>20 Volvi\u00e9ndose Pedro, ve que los iba siguiendo el disc\u00edpulo a quien amaba Jes\u00fas, el mismo que en la cena se hab\u00eda recostado en su pecho y le hab\u00eda preguntado: \u00abSe\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n es el que te va a entregar?\u00bb 21 Al verlo, pues, dice Pedro a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or \u00bfy \u00e9ste, qu\u00e9?\u00bb 22 Resp\u00f3ndele Jes\u00fas: \u00abSi quiero que \u00e9ste permanezca hasta que yo vuelva, \u00bfa ti, qu\u00e9? T\u00fa s\u00edgueme.\u00bb 23 Surgi\u00f3 entonces entre los hermanos este rumor: que el disc\u00edpulo aquel no morir\u00eda. Pero no le dijo Jes\u00fas que no morir\u00eda, sino \u00abSi quiero que \u00e9ste permanezca hasta que yo vuelva, \u00bfa ti, qu\u00e9?\u00bb 24 Este es el disc\u00edpulo que da fe de estas cosas y el que las escribi\u00f3, y sabemos que su testimonio es verdadero. 25 Hay adem\u00e1s otras muchas cosas que hizo Jes\u00fas, las cuales, si se escribieran una por una, creo que ni en todo el mundo cabr\u00edan los libros que habr\u00edan de escribirse. <\/p>\n<p>DISCIPULO-AMADO La configuraci\u00f3n de Pedro y el \u00abdisc\u00edpulo amado\u00bb en este pasaje hay que pon\u00e9rsela en cuenta sin duda alguna al autor del cap\u00edtulo ap\u00e9ndice, que a su vez da la impresi\u00f3n de haber conocido de hecho a ese disc\u00edpulo, y tener tambi\u00e9n la clave de aquellos lugares del cuarto evangelio en que se habla del mencionado disc\u00edpulo. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s del cap\u00edtulo ap\u00e9ndice hay en conjunto tres pasajes en lo que a\u00fan se a\u00f1aden algunas indicaciones complementarias. En \/Jn\/13\/23-26 viene introducido por primera vez el disc\u00edpulo con ocasi\u00f3n de la \u00faltima cena: \u00abUno de los disc\u00edpulos, aquel a quien Jes\u00fas amaba, estaba recostado en la mesa, junto al pecho de Jes\u00fas.\u00bb Ese calificativo \u00abal que Jes\u00fas amaba\u00bb vuelve a encontrarse despu\u00e9s en 19,26s y en 20,20. Nosotros simplificando hablamos del \u00abdisc\u00edpulo amado\u00bb. Seg\u00fan 19,26s fue el \u00fanico disc\u00edpulo que se hall\u00f3 bajo la cruz de Jes\u00fas y al que Jes\u00fas le encomend\u00f3 a modo de testamento su madre, para que cuidara de ella. Parece que se le identifica tambi\u00e9n con el testigo presencial de 19,35, cuyo testimonio se presenta como absolutamente digno de fe y cr\u00e9dito. Seg\u00fan 20,2, el disc\u00edpulo amado corre junto con Pedro al sepulcro de Jes\u00fas; se le designa en ese texto tambi\u00e9n como \u00abel otro disc\u00edpulo\u00bb (20,3.4.8), que llega hasta el sepulcro vac\u00edo y asimismo llega a la fe pascual antes que Pedro. <\/p>\n<p>Otros pasajes, que a menudo se han relacionado con el disc\u00edpulo amado son los siguientes: en 1,35-40, donde en virtud del testimonio de Juan Bautista dos disc\u00edpulos suyos se unen a Jes\u00fas, s\u00f3lo se menciona el nombre de uno, que es concretamente Andr\u00e9s, silenciando el nombre del otro. En tiempos pasados se supuso frecuentemente que el innominado disc\u00edpulo era el disc\u00edpulo amado. En 18,15-16 se habla igualmente de \u00abotro disc\u00edpulo\u00bb: \u00abPedro y otro disc\u00edpulo\u00bb siguen a Jes\u00fas hasta el palacio del sumo sacerdote. Ese \u00abotro disc\u00edpulo\u00bb era conocido del pont\u00edfice, y pudo por ello entrar sin dificultades en el patio de palacio. M\u00e1s tarde vuelve e introduce consigo a Pedro. No hay certeza alguna de que estos pasajes tengan algo que ver con el \u00abdisc\u00edpulo amado\u00bb. La conexi\u00f3n se ha establecido s\u00f3lo en base a la designaci\u00f3n de \u00abel otro\u00bb, \u00abotro disc\u00edpulo\u00bb, que aparece en dichos pasajes. La posibilidad de que en todos esos casos se trate de figuras literarias, que el evangelista habr\u00eda introducido en el relato por motivos narrativos, hay de todos modos que tenerla en cuenta. <\/p>\n<p>El \u00fanico punto de partida seguro est\u00e1, ante todo en el hecho de que el \u00abdisc\u00edpulo amado\u00bb es un personaje del cuarto evangelio, que aparece en los contextos indicados. En 13,23-26 y 20-2-10 se presenta junto a Pedro; en los otros lugares, solo. Las razones literarias de su presencia podr\u00edan ser: una funci\u00f3n de mediador, un prop\u00f3sito testamentario de Jes\u00fas, una funci\u00f3n de testigo o incluso una mera intenci\u00f3n simbolista. De hecho siempre ha contado con defensores la idea de que el \u00abdisc\u00edpulo amado\u00bb era una realidad puramente simb\u00f3lica. La cuesti\u00f3n est\u00e1 en saber si la figura del disc\u00edpulo amado se agota con las funciones se\u00f1aladas. La circunstancia de que aparezca repetidas veces al lado de Pedro y que evidentemente est\u00e9 en una relaci\u00f3n de mayor proximidad o confianza con Jes\u00fas, debe apoyarse en motivos precisos. <\/p>\n<p>Esos motivos se hacen a todas luces m\u00e1s patentes, cuando se agrega el cap\u00edtulo ap\u00e9ndice. Ya hemos visto que en 21,7 el disc\u00edpulo amado ha sido incorporado en un segundo tiempo a una tradici\u00f3n m\u00e1s antigua. El autor debe haber tenido en ello un singular inter\u00e9s. Es el disc\u00edpulo que antes reconoce a Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Es el Se\u00f1or!\u00bb Y luego, en todo el relato, ya no se dice ni una sola palabra sobre \u00e9l. El inter\u00e9s del autor podr\u00eda haber estado en introducir la figura del disc\u00edpulo amado en este relato, que para \u00e9l ten\u00eda una importancia singular en la que originariamente el disc\u00edpulo no ten\u00eda ning\u00fan papel. Tampoco en esa aparici\u00f3n pascual de Galilea pod\u00eda faltar el disc\u00edpulo amado. Tambi\u00e9n aqu\u00ed deb\u00eda ser el primero en reconocer a Jes\u00fas. <\/p>\n<p>El vers\u00edculo 20 establece una relaci\u00f3n inmediata con 13,23-26: \u00abVolvi\u00e9ndose Pedro, ve que los iba siguiendo el disc\u00edpulo a quien amaba Jes\u00fas, el mismo que en la cena se hab\u00eda recostado en su pecho y le hab\u00eda preguntado: \u00abSe\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n es el que te va a entregar?\u00bb\u00bb El autor establece una identificaci\u00f3n con ese pasaje: el disc\u00edpulo es aquel de quien ya se ha hablado en el evangelio. En el pasaje presente \u00absigue a Jes\u00fas\u00bb. Teniendo en cuenta sobre todo la \u00faltima palabra de Jes\u00fas a Pedro \u00abT\u00fa s\u00edgueme\u00bb, hay que entender la invitaci\u00f3n en su sentido enf\u00e1tico y teol\u00f3gico; se trata del seguimiento de Jes\u00fas en sentido t\u00e9cnico en que lo conoce el Nuevo Testamento para indicar el verdadero discipulado de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, habr\u00eda que decir: mientras Pedro vuelve a\u00fan la cabeza y titubea, el disc\u00edpulo amado se encuentra ya en el recto camino del seguimiento de Jes\u00fas. Es, pues, el verdadero disc\u00edpulo suyo, ya que el seguimiento constituye la esencia del discipulado cristiano. Ahora bien, justamente en este pasaje se trasluce un singular inter\u00e9s por la persona de ese disc\u00edpulo, que, bien podr\u00eda ir m\u00e1s all\u00e1 de una interpretaci\u00f3n funcional, ya que Pedro inquiere acerca del destino futuro de ese disc\u00edpulo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfy \u00e9ste, qu\u00e9?\u00bb A lo que responde Jes\u00fas con palabras enigm\u00e1ticas: \u00abSi quiero que \u00e9ste permanezca hasta que yo vuelva, \u00bfa ti, qu\u00e9? T\u00fa s\u00edgueme\u00bb (v. 21-22). <\/p>\n<p>La respuesta de Jes\u00fas, tal como aqu\u00ed est\u00e1 formulada, tiene un tono de reconvenci\u00f3n y autoridad. \u00a1El destino futuro del disc\u00edpulo amado no le importa a Pedro para nada! Si la pregunta indaga el sentido del seguimiento, la respuesta que debe darse es evidentemente \u00e9sta: hay distintas maneras de seguir a Jes\u00fas. Una de esas maneras de seguimiento es la de Pedro, que, en raz\u00f3n de la violencia ajena, acabar\u00e1 con la muerte de martirio. Mas el otro, el disc\u00edpulo amado, no est\u00e1 menos que Pedro en la v\u00eda del seguimiento de Jes\u00fas. Cuando Pedro se vuelve para mirarle, le ve siguiendo ya efectivamente a Jes\u00fas, por lo que nada m\u00e1s puede pedirse de \u00e9l. Ad\u00f3nde los conducir\u00e1 Jes\u00fas al uno y al otro, es algo que a Pedro no debe importarle, aun cuando el otro tal vez no sufra la muerte como m\u00e1rtir. Es perfectamente imaginable que el autor quisiera dar as\u00ed una respuesta a una controversia. Pedro hab\u00eda sufrido el martirio como Jes\u00fas y seguramente como muchos otros disc\u00edpulos. Y sin duda que con ello se hab\u00eda ganado un gran prestigio y veneraci\u00f3n como seguidores radicales de Jes\u00fas, que hab\u00edan llevado su cruz hasta la muerte. \u00bfNo era, pues, la muerte de martirio la verdadera meta final, la corona victoriosa de una aut\u00e9ntica vida de disc\u00edpulo? \u00bfY c\u00f3mo era que hab\u00eda disc\u00edpulos de Jes\u00fas de la primera hora que hab\u00edan alcanzado una gran longevidad sin sufrir la muerte de los m\u00e1rtires? O \u00bfc\u00f3mo hab\u00eda cristianos en general que si estaban dispuestos a seguirle toda la vida, pero que no aspiraban abiertamente al martirio? La respuesta del autor es aqu\u00ed decisiva: ambas maneras de seguimiento son adecuadas. Hay que dejar a Jes\u00fas que se\u00f1ale el camino a cada uno de los disc\u00edpulos, pues lo que cuadra a unos no es adecuado para todos. La respuesta toma asimismo posici\u00f3n frente al problema que representaba el retraso de la parus\u00eda: \u00abSi quiero que \u00e9ste permanezca hasta que yo vuelva&#8230;\u00bb, se refiere a la parus\u00eda. De quererlo, Jes\u00fas tiene el poder de dejar que el disc\u00edpulo viva hasta la parus\u00eda. La palabra comporta evidentemente una exageraci\u00f3n; pero pudo haber circulado alguna vez entre el c\u00edrculo jo\u00e1nico como una frase acerca del disc\u00edpulo amado. Cuanto m\u00e1s anciano se iba haciendo, tanto m\u00e1s pudo haberse rumoreado: \u00a1A \u00e9ste lo reserva Jes\u00fas hasta su regreso! \u00a1Presenciar\u00e1 la parus\u00eda! <\/p>\n<p>Como indica el vers\u00edculo 20, la palabra dio ocasi\u00f3n a la creencia de que el disc\u00edpulo amado no iba a morir nunca; un error que, por otra parte, s\u00f3lo pod\u00eda mantenerse mientras \u00e9l viviera. Ahora se corrige la mala interpretaci\u00f3n, pues entre tanto \u00a1el disc\u00edpulo amado hab\u00eda muerto! Por esa raz\u00f3n se explica claramente: Jes\u00fas no dijo que no morir\u00eda, sino que s\u00f3lo hab\u00eda planteado una posibilidad: Si yo quiero que permanezca hasta la parus\u00eda \u00bfqu\u00e9 te importa a ti? Ahora bien, las palabras y la rectificaci\u00f3n de su mala interpretaci\u00f3n dif\u00edcilmente parecen ser simples figuras acad\u00e9micas y literarias. Si aqu\u00ed se alude a la muerte del disc\u00edpulo amado, bien podr\u00eda contemplar el texto un contenido hist\u00f3rico real. El disc\u00edpulo amado no es evidentemente una pura figura literaria; detr\u00e1s de \u00e9l parece ocultarse un personaje hist\u00f3rico. <\/p>\n<p>Sigue ahora en el vers\u00edculo 24 otra identificaci\u00f3n final del disc\u00edpulo amado con el autor: \u00ab\u00e9ste es el disc\u00edpulo que da fe de estas cosas y el que las escribi\u00f3, y sabemos que su testimonio es verdadero.\u00bb Ello quiere decir que para el autor del cap\u00edtulo ap\u00e9ndice el disc\u00edpulo amado es el testigo decisivo de la tradici\u00f3n jo\u00e1nica (cf. tambi\u00e9n 19, 35, texto al que aqu\u00ed se alude impl\u00edcitamente). Y \u00e9l es asimismo el autor del evangelio. Desde esa perspectiva nuestro texto es el testimonio m\u00e1s antiguo y a la vez la m\u00e1s antigua interpretaci\u00f3n del disc\u00edpulo amado como testigo y autor del evangelio de Juan. Esto vale ciertamente s\u00f3lo en el supuesto de que el autor del cap\u00edtulo 21 no se identifica con el evangelista. Pero si esto es veros\u00edmil, entonces su testimonio es tambi\u00e9n el testimonio m\u00e1s antiguo sobre el evangelio de Juan y su autor. Se le puede considerar en tal caso con cierto derecho como el primer \u00abeditor\u00bb del evangelio de Juan. Con ello, sin embargo, se plantea la cuesti\u00f3n decisiva sobre la intenci\u00f3n y la credibilidad del editor. <\/p>\n<p>La intenci\u00f3n y prop\u00f3sito del \u00abeditor\u00bb apunta, sin duda, a presentar al disc\u00edpulo amado no como una figura ficticia y simb\u00f3lica, sino como un personaje hist\u00f3rico, m\u00e1s a\u00fan como un testigo presencial y cual autor del evangelio. Con ello, sin embargo, no se excluye en forma definitiva que su prop\u00f3sito sea a la vez ficticio, que no se trate de una pseudonimia o de un com\u00fan mimetismo. Ciertamente que no por ello habr\u00eda que enjuiciar su proceder de un modo negativo, pues lo que le importaba, al igual que a los autores pseud\u00f3nimos de las cartas paulinas y petrinas no aut\u00e9nticas, era el prop\u00f3sito de una tradici\u00f3n y continuidad apost\u00f3licas dispuestas como siempre. <\/p>\n<p>El disc\u00edpulo amado tiene ya esa funci\u00f3n de testigo en el Evangelio. La prueba de una aut\u00e9ntica tradici\u00f3n apost\u00f3lica pasa a ser a fines del siglo I un importante criterio de primitiva tradici\u00f3n cristiana. El \u00abeditor\u00bb ha adoptado ese prop\u00f3sito para el evangelio de Juan y lo ha utilizado para sus intenciones. Su tesis es \u00e9sta: el autor del evangelio es un disc\u00edpulo aut\u00e9ntico, cuyo testimonio es verdadero. Pues, para \u00e9l no es otro que el disc\u00edpulo amado. Con ello recomienda tambi\u00e9n el evangelio de Juan a la gran Iglesia universal. De este modo respecto del evangelio de Juan el disc\u00edpulo amado se convierte en el exponente decisivo de una aut\u00e9ntica y primitiva tradici\u00f3n cristiana sobre Jes\u00fas. Esto es, sin duda alguna, lo m\u00e1s fundado que cabe decir sobre este personaje. <\/p>\n<p>\u00bfSe identifica el disc\u00edpulo amado con el evangelista (c. 1-20)? Seg\u00fan la afirmaci\u00f3n del redactor se identifica desde luego. Eso no puede discutirse. Es \u00abel disc\u00edpulo que da fe de estas cosas y el que las escribi\u00f3&#8230;\u00bb El texto tiene distintas posibilidades de explicaci\u00f3n: el redactor lleva raz\u00f3n hist\u00f3ricamente; o bien se trata de una ficci\u00f3n intencionada, o de un conocimiento insuficiente de la verdadera historia de la tradici\u00f3n; y cabe a\u00fan la posibilidad de entender testigo y autor en un sentido amplio. <\/p>\n<p>\u00daltimamente R. Schnackenburg ha vuelto a plantear la cuesti\u00f3n: \u00ab\u00bfCabe suponer un personaje hist\u00f3rico detr\u00e1s del disc\u00edpulo al que Jes\u00fas amaba, y de qu\u00e9 personaje puede tratarse?\u00bb. \u00abEn el disc\u00edpulo que Jes\u00fas amaba se trata de la autoridad en que se apoya el c\u00edrculo jo\u00e1nico, un disc\u00edpulo del Se\u00f1or, que sin embargo no pertenec\u00eda a los doce. Sus disc\u00edpulos y amigos tuvieron inter\u00e9s en relacionarlo con el c\u00edrculo m\u00e1s \u00edntimo de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, porque su tradici\u00f3n y su interpretaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n operada en Jes\u00fas y por Jes\u00fas eran el fundamento de su predicaci\u00f3n y doctrina, la base de la idea que su comunidad o sus comunidades ten\u00edan de s\u00ed mismas. Para ellos era el portador fiable de la tradici\u00f3n, m\u00e1s a\u00fan que el predicador e int\u00e9rprete iluminado del mensaje de Jes\u00fas, y por ello resultaba tambi\u00e9n el disc\u00edpulo ideal del propio Jes\u00fas&#8230; En una \u00e9poca en que las comunidades se reclamaban cada vez m\u00e1s a sus autoridades apost\u00f3licas, ten\u00edan tambi\u00e9n inter\u00e9s en sus testigos y tradiciones m\u00e1s importantes. Por ello reunieron sus apuntes y comunicaciones orales, sus ense\u00f1anzas en interpretaciones, disponi\u00e9ndolas seg\u00fan el plan de su maestro sin duda, en forma de un evangelio, que utilizaron para su comunidad y que adem\u00e1s quer\u00eda difundir por toda la Iglesia.\u00bb <\/p>\n<p>No podemos decir honestamente mucho m\u00e1s acerca de todo este problema. Los portadores de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica fueron casi siempre an\u00f3nimos en la segunda mitad del siglo I; conocemos a muy pocos por su nombre real; tal vez el \u00fanico sea Lucas. Y con ello hemos de conformarnos para siempre. <\/p>\n<p>Sola la persona de Jesucristo se demostraba como el fundamento permanente de la comunidad e identidad cristianas. As\u00ed lo atestiguan los sin\u00f3pticos al igual que el evangelio de Juan, aunque cada uno de manera diferente. S\u00f3lo Jesucristo es la \u00abluz verdadera\u00bb que ilumina a todos, tanto en el mundo como dentro de la comunidad, a todos cuantos creen en \u00e9l y que, como Pedro, le aman m\u00e1s que todos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Jes\u00fas se aparece a sus seguidores en Galilea<\/span><\/p>\n<p>Como se mencion\u00f3 al final del cap\u00edtulo anterior, hoy en d\u00eda se acepta entre los especialistas que el evangelista Juan en un principio termin\u00f3 su narraci\u00f3n en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 20:30-31<\/span><\/span>. Se discuten varias teor\u00edas en cuanto a la redacci\u00f3n final del evangelio: (1) Que el evangelio siempre circul\u00f3 completo con el cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:1-25<\/span><\/span>. (2) Que el cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:1-25<\/span><\/span> fue a\u00f1adido en una fase posterior por el mismo autor del evangelio, que hizo una segunda edici\u00f3n del mismo. (3) Que el cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:1-25<\/span><\/span> fue a\u00f1adido por un editor del evangelio, el cual hizo una edici\u00f3n general del manuscrito y a\u00f1adi\u00f3 este cap\u00edtulo final. (4) Que hubo un editor final del evangelio dentro del c\u00edrculo de la comunidad de Juan que quiso a\u00f1adir materiales de Galilea como suplementos al evangelio, para lo cual redact\u00f3 una introducci\u00f3n (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:1-18<\/span><\/span>) y el ep\u00edlogo o conclusi\u00f3n en el cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:1-25<\/span><\/span>. Independientemente del origen de este cap\u00edtulo, forma parte del texto sagrado desde la antig\u00fcedad y tiene una gran importancia teol\u00f3gica y eclesi\u00e1stica.<\/p>\n<p>Este cap\u00edtulo se divide en dos secciones separadas entre s\u00ed por una nota o par\u00e9ntesis del redactor del evangelio que incluye el ambiente en que se da esta informaci\u00f3n: \u201cEsta es la tercera vez que Jes\u00fas se apareci\u00f3 a los disc\u00edpulos\u201d (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:14<\/span><\/span>). La primera secci\u00f3n de Jes\u00fas resucitado termina con una comida comunitaria despu\u00e9s de una pesca milagrosa, mientras la segunda termina con la recomendaci\u00f3n de Jes\u00fas a Sim\u00f3n Pedro y el anuncio del papel permanente del disc\u00edpulo al que Jes\u00fas estimaba mucho. El trabajo de \u00e9ste queda ratificado por el \u201cnosotros\u201d del v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:24<\/span><\/span>, como es el caso tambi\u00e9n en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:14<\/span><\/span>.<\/p>\n<p>1. Jes\u00fas aparece en la playa del mar de Galilea (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:1-6<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>a. Jes\u00fas aparece a siete de sus disc\u00edpulos (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:1-6<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>b. Los disc\u00edpulos reconocen a Jes\u00fas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:7-14<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>2. Jes\u00fas comisiona de nuevo a sus disc\u00edpulos (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:15-25<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>a. Jes\u00fas habla con Sim\u00f3n Pedro (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:15-19<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>b. Jes\u00fas habla del otro disc\u00edpulo (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:20-24<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>c. Jes\u00fas hizo muchas otras cosas (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:25<\/span><\/span>)<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Consideramos que no es suficiente mencionar s\u00f3lo que Jes\u00fas se aparece a los disc\u00edpulos, sino ser m\u00e1s espec\u00edficos, como con <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas vuelve a comer con sus disc\u00edpulos.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">1. Jes\u00fas aparece en la playa del mar de Galilea (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:1-6<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p>El cap\u00edtulo comienza con la f\u00f3rmula transicional t\u00edpica de Juan: \u201cdespu\u00e9s de estas cosas\u201d.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">a. Jes\u00fas aparece a siete de sus disc\u00edpulos (vv. <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 21:1-6<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold\">)<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p>Es mejor traducir en este caso \u201cDespu\u00e9s de que hab\u00edan pasado algunos d\u00edas\u201d o \u201calgunos d\u00edas despu\u00e9s\u201d en lugar del literal \u201cdespu\u00e9s de estas cosas\u201d, ya que refleja mejor la idea de Juan y ambienta mejor la escena, donde Juan quiere comunicar cierto espacio de tiempo despu\u00e9s de los \u00faltimos acontecimientos narrados, cuando los disc\u00edpulos hab\u00edan ya regresado a sus actividades cotidianas de pesca.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Jes\u00fas se manifest\u00f3 otra vez a sus disc\u00edpulos junto al Mar de Tiberias<\/span>, \u00abJes\u00fas se apareci\u00f3 a los disc\u00edpulos a la orilla del Lago de Tiberias\u00bb (TLA). En algunos contextos el verbo \u201capareci\u00f3\u201d puede dar la idea de la aparici\u00f3n de un fantasma, por lo que ser\u00e1 mejor usar alguna equivalencia como \u201cse dej\u00f3 ver\u201d o \u201cse mostr\u00f3 a sus disc\u00edpulos\u201d, \u00abse hizo presente\u00bb (BL). Como el verbo \u201capareci\u00f3\u201d est\u00e1 repetido en el vers\u00edculo, se puede omitir y simplemente traducir: \u201cas\u00ed fue como todo sucedi\u00f3\u201d. Se deber\u00e1 comunicar la idea: \u201cY esta es la manera como Jes\u00fas se dio a conocer\u201d o \u201cya hab\u00eda pasado un tiempo cuando Jes\u00fas se dej\u00f3 ver otra vez por sus disc\u00edpulos\u201d. El \u201cMar de Tiberias\u201d tambi\u00e9n era conocido como el \u201cMar de Galilea\u201d, que debido a sus dimensiones en realidad era un \u00ablago\u00bb, como prefieren traducir varias versiones modernas (TLA, DHH, BA, BI).<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Jes\u00fas aparece a los disc\u00edpulos junto al mar. Algunos eruditos han supuesto que este cap\u00edtulo pertenece a otro autor, pero no hay evidencia en los mss. de que el Evangelio haya circulado sin \u00e9l. Aunque parece tener algo de la naturaleza de un pensamiento tard\u00edo, puede haber tenido la intenci\u00f3n de corresponder al pr\u00f3logo. No es probable que otro autor escribiera esta secci\u00f3n, dado que hay varios puntos de contacto en ella con el estilo y el lenguaje de los cap\u00edtulos previos.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos hab\u00edan dejado Jerusal\u00e9n y llegado a Galilea. S\u00f3lo en Juan aparece el nombre del lago como mar de Tiberias. No tenemos que dar un significado simb\u00f3lico al hecho de que se mencionen siete disc\u00edpulos en el v. 2. Es digno de notarse que no aparece el nombre de los hijos de Zebedeo, lo que concuerda con la idea de Juan, de que uno de ellos era el autor del Evangelio. Hay varios paralelos interesantes entre el episodio de la pesca y el de Luc. 5:1-11. La observaci\u00f3n de Juan aqu\u00ed de que hab\u00edan pasado una noche sin resultados puede ser una sugerencia simb\u00f3lica (a\u00fan era noche en el sentido espiritual), pero lo m\u00e1s probable es que fuera otra reminiscencia de un testigo ocular. Sin embargo, hay un evidente principio espiritual, porque la situaci\u00f3n fue transformada por la presencia de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El hecho de que los disc\u00edpulos no reconocieran a Jes\u00fas hasta despu\u00e9s de obedecer su mandato de echar la red del lado derecho del barco es sorprendente (4-6). Si no conoc\u00edan su identidad, \u00bfpor qu\u00e9 res pondieron a su orden? Probablemente estaban desesperados despu\u00e9s de una noche infructuosa y estaban dispuestos a probar cualquier cosa. Pero el resultado fue considerable. El disc\u00edpulo amado fue el primero que reconoci\u00f3 a Jes\u00fas, pero no hizo otra cosa que dec\u00edrselo a Pedro, quien como siempre actu\u00f3 impulsivamente para llegar cuanto antes a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Hay toques v\u00edvidos que muestran a un testigo ocular en este relato, especialmente en el monto de la recolecci\u00f3n de peces, la distancia desde la costa (8), el fuego con un pez y la orden de Jes\u00fas de que llevaran m\u00e1s (9, 10). La cantidad precisa de peces (11) es una buena informaci\u00f3n por la misma raz\u00f3n de que alguien estaba all\u00ed cuando contaron. Sin embargo, muchos eruditos han visto una raz\u00f3n m\u00e1s sutil para este detalle. Se ha hecho una sugerencia matem\u00e1tica ya que 153 es igual a la progresi\u00f3n de 1 + 2 + 3 \u2026 + 17 o alg\u00fan significado simb\u00f3lico que relacione este episodio con la alimentaci\u00f3n de los 5.000 (cinco panes m\u00e1s 12 cestas totalizan 17). Pero tales soluciones son mucho menos convincentes que la simple aceptaci\u00f3n de un n\u00famero preciso de peces. Que se trataba de una comida com\u00fan se puede decir en base a la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas a los disc\u00edpulos para que se unieran con \u00e9l en el desayuno (12). La tercera vez (14) relaciona este hecho con las dem\u00e1s apariciones de Jes\u00fas a un grupo de disc\u00edpulos; los otros casos est\u00e1n relatados en el cap. 20.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>21.1ss Este cap\u00edtulo se ocupa de c\u00f3mo Jes\u00fas comision\u00f3 a Pedro. Tal vez Pedro necesitaba un est\u00edmulo especial despu\u00e9s de negarlo ya que se habr\u00e1 sentido totalmente indigno. Los vers\u00edculos 1-14 preparan el escenario de la conversaci\u00f3n de Jes\u00fas con Pedro.21.7 Unicamente Juan (\u00abaquel disc\u00edpulo a quien Jes\u00fas amaba\u00bb) reconoci\u00f3 a Jes\u00fas, sin lugar a duda porque Jes\u00fas llev\u00f3 a cabo un milagro similar antes (Luk 5:1-11).21.15-17 En esta escena junto al mar, Jes\u00fas condujo a Pedro a trav\u00e9s de una experiencia que remover\u00eda la nube de la negaci\u00f3n. Pedro lo hizo tres veces. Tres veces le pregunt\u00f3 Jes\u00fas si lo amaba. Cuando Pedro contest\u00f3 afirmativamente, Jes\u00fas entonces le dijo que deb\u00eda apacentar a sus corderos. Una cosa es decir que ama a Jes\u00fas, pero otra es que la verdadera prueba radica en la disposici\u00f3n para servirle. Pedro se arrepinti\u00f3 y ahora Jes\u00fas le pide que dedique su vida. La vida de Pedro cambi\u00f3 cuando al fin supo qui\u00e9n era Jes\u00fas. Su ocupaci\u00f3n cambi\u00f3 de pescador a evangelista, su identidad cambi\u00f3 de impetuosa a \u00abroca\u00bb y su relaci\u00f3n con Jes\u00fas cambi\u00f3. Era perdonado y comprendi\u00f3 el significado de las palabras de Jes\u00fas acerca de su muerte y resurrecci\u00f3n.21.15-17 Jes\u00fas pregunt\u00f3 a Pedro tres veces si lo amaba. La primera vez Jes\u00fas dijo: \u00ab\u00bfMe amas m\u00e1s que \u00e9stos?\u00bb (en griego, se emplea la palabra \u00e1gape. Significa amor volitivo, autosacrificial). La segunda vez, Jes\u00fas se centra solo en Pedro y vuelve a emplear la palabra griega \u00e1gape. La tercera, Jes\u00fas usa la palabra griega fileo (que significa afecto, afinidad o amor filial) y en efecto le preguntaba: \u00ab\u00bfEres de veras mi amigo?\u00bb Siempre Pedro hab\u00eda respondido con la palabra fileo. Jes\u00fas no acept\u00f3 precipitadamente respuestas superficiales. El sabe llegar a donde tiene que llegar. Pedro tuvo que enfrentar sus motivos y sentimientos verdaderos cuando Jes\u00fas lo confront\u00f3. \u00bfQu\u00e9 responder\u00eda usted si Jes\u00fas le preguntara: \u00ab\u00bfMe amas?\u00bb \u00bfRealmente ama a Jes\u00fas? \u00bfEs usted su amigo?21.18, 19 Esta era una predicci\u00f3n de la muerte de Pedro por crucifixi\u00f3n. La tradici\u00f3n indica que a Pedro lo crucificaron por su fe con la cabeza para abajo porque no se consider\u00f3 digno de morir como su Se\u00f1or. Sin tomar en cuenta lo que su futuro le deparaba, Jes\u00fas dijo a Pedro que lo siguiera. Podemos enfrentar con temor e incertidumbre el futuro, pero podemos estar seguros de que Dios tiene el control y seguirle con fe.21.21, 22 Pedro pregunt\u00f3 a Jes\u00fas c\u00f3mo morir\u00eda Juan. Jes\u00fas le contest\u00f3 que no deb\u00eda preocuparse por eso. Tendemos a comparar nuestra vida con otros, sea para racionalizar nuestro nivel de devoci\u00f3n a Cristo o para cuestionar la justicia de Dios. Jes\u00fas nos contesta en la forma que lo hizo a Pedro: \u00ab\u00bfQu\u00e9 a ti? \u00a1S\u00edgueme t\u00fa!\u00bb21.23 La tradici\u00f3n dice que Juan, luego de pasar varios a\u00f1os exiliado en la isla de Patmos, volvi\u00f3 a Efeso, donde muri\u00f3 a una edad muy avanzada, al final del primer siglo.21.25 Juan establece que su prop\u00f3sito al escribir su Evangelio era mostrar que Jes\u00fas es el Hijo de Dios. Present\u00f3 con claridad y de manera sistem\u00e1tica evidencias que respaldaban las declaraciones de Jes\u00fas. Cuando una evidencia se presenta en el palacio de justicia, los que la oyen deben tomar una decisi\u00f3n. Los que leen el Evangelio de Juan tambi\u00e9n deben tomar una decisi\u00f3n: \u00bfEs Jes\u00fas el Hijo de Dios? Usted es el jurado. La evidencia se ha presentado con claridad. Usted debe decidir. \u00a1Lea el Evangelio de Juan y dec\u00eddase.APARICIONES DE JESUS DESPUES DE SU RESURRECCIONMar\u00eda Magdalena:  Mar 16:9-11; Joh 20:10-18Las otras mujeres en la tumba:  Mat 28:8-10Pedro en Jerusal\u00e9n:  Luk 24:34; 1Co 15:5Los dos viajeros en el camino:  Mar 16:12-13Diez disc\u00edpulos tras puertas cerradas:  Mar 16:14; Luk 24:36-43; Joh 20:19-25Con Tom\u00e1s, todos los disc\u00edpulos (menos Judas Iscariote):  Joh 20:26-31; 1Co 15:5Siete disc\u00edpulos mientras pescaban:  Joh 21:1-14Once disc\u00edpulos en la monta\u00f1a:  Mat 28:16-20Una multitud de quinientos:  1Co 15:6Su hermano Santiago:  1Co 15:7Los que lo vieron ascender al cielo:  Luk 24:44-49; Act 1:3-8La verdad del cristianismo descansa con firmeza en la resurrecci\u00f3n. Si Jes\u00fas resucit\u00f3 de la tumba, \u00bfqui\u00e9n lo vio? \u00bfCu\u00e1n confiables fueron los testigos? Quienes declararon haberlo visto resucitado pusieron de cabeza al mundo entero. Muchos, inclusive, murieron por seguir a Cristo. Es raro que la gente muera por una verdad a medias. Estas fueron personas que vieron a Jes\u00fas resucitado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> mar de Tiberias.  Es decir, el mar de Galilea. V\u00e9ase coment. en 6:1.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Al final del cap.20, el Se\u00f1or hab\u00eda regresado como el Esp\u00edritu, el Cristo <em> pneum\u00e1tico<\/em>, para estar con los disc\u00edpulos como el todo para ellos. Por lo tanto, el Evangelio de Juan puede considerarse concluido all\u00ed (20:30-31). Pero ahora, \u00bfc\u00f3mo iban a ganarse la vida los disc\u00edpulos? \u00bfQu\u00e9 deb\u00edan hacer para llevar a cabo Su comisi\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo deb\u00edan seguirlo despu\u00e9s de Su resurrecci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el futuro de ellos? Este cap\u00edtulo adicional es necesario para tratar estos problemas. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> Esto demuestra que Su venida a los disc\u00edpulos en 20:26, en realidad era una manifestaci\u00f3n, ya que aqu\u00ed dice que El se manifest\u00f3 de nuevo a los disc\u00edpulos. De nuevo estaba ense\u00f1\u00e1ndoles a vivir en Su presencia invisible. No era asunto de Su venida, sino de Su manifestaci\u00f3n. Ya fuera que ellos estuvieran conscientes de Su presencia o no, El estaba con ellos continuamente. Por la debilidad de ellos, El manifest\u00f3 algunas veces Su presencia a fin de fortalecer la fe que ten\u00edan en El. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>238 (A) LAS APARICIONES JUNTO AL MAR DE GALILEA (21,1-14). Los w. 1 y 14 hacen menci\u00f3n de las apariciones en Jerusal\u00e9n y sir\u00adven de enlace con el resto del evangelio. Una tradici\u00f3n antigua afirmaba que Jes\u00fas se hab\u00eda aparecido en Galilea (Mc 16,7), pero el \u00fanico relato asociado a esta tradici\u00f3n es el de la mi\u00adsi\u00f3n universal de los disc\u00edpulos en Mt 28,16-20. La escena de pesca en Juan tiene relaci\u00f3n con la pesca milagrosa de Lucas y con la de\u00adsignaci\u00f3n de Pedro \u00abpescador de hombres\u00bb (Lc 5,1-11). Se ha sugerido que el relato lucano pudiera ser un relato de resurrecci\u00f3n saca\u00addo de contexto (v\u00e9ase FGL 561). Esta hip\u00f3tesis har\u00eda coincidir las posibles fuentes de Juan y Lucas y, sin embargo, las peculiaridades del relato jo\u00e1nico hacen que sea igualmente probable que los dos episodios se hayan origina\u00addo de forma independiente.<br \/>\n239 (A) LA PESCA MILAGROSA (21,2-8.10-11). 2. Sim\u00f3n Pedro, Tom\u00e1s&#8230;: La lista de nom\u00adbres quiz\u00e1s proceda del editor del evangelio, puesto que tanto Tom\u00e1s como Natanael son presentados al lector de acuerdo con su des\u00adcripci\u00f3n en el evangelio. 3. voy a pescar: La de\u00adcisi\u00f3n de ir a pescar, adecuada si considera\u00admos el relato como la primera (\u00bfla \u00fanica?) aparici\u00f3n de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos, resulta sorprendente tras la misi\u00f3n que \u00e9ste les ha en\u00adcomendado en 20,21. 4. El hecho de no reco\u00adnocer a Jes\u00fas, t\u00edpico de los relatos sobre las apariciones (p.ej., Jn 20,15; Lc 24,14-15), re\u00adsulta tambi\u00e9n m\u00e1s apropiado en el contexto de una aparici\u00f3n independiente. Diversos deta\u00adlles de la pesca presentan paralelos en el rela\u00adto de Lucas: los disc\u00edpulos han trabajado toda la noche sin ning\u00fan \u00e9xito; Jes\u00fas les ordena echar las redes al agua; las redes se llenan con un gran n\u00famero de peces; la reacci\u00f3n espon\u00adt\u00e1nea de Pedro; los peces como s\u00edmbolo de la misi\u00f3n; y la referencia al estado de la redes. Los relatos se diferencian en la localizaci\u00f3n del bote y de Jes\u00fas, en el contenido de la reac\u00adci\u00f3n de Pedro, en el estado de las redes y en la presencia de otros botes que les ayudan a arrastrar las redes. 7. \u00a1es el Se\u00f1or!: La identifi\u00adcaci\u00f3n por parte del Disc\u00edpulo Amado del ex\u00adtra\u00f1o que est\u00e1 en la orilla desencadena la re\u00adacci\u00f3n de Pedro. Algunos exegetas se\u00f1alan un paralelo con la escena de Mar\u00eda Magdalena; Mar\u00eda reconoce al Se\u00f1or cuando \u00e9ste la llama por su nombre (20,16). Jes\u00fas se ha dirigido a los disc\u00edpulos con la denominaci\u00f3n propia de la comunidad jo\u00e1nica, \u00abhijos\u00bb (v. 5; cf. 1 Jn 2,13.18; 3,7). 10. traed ahora algunos de los pe\u00adces: La petici\u00f3n parece entrar en contradic\u00adci\u00f3n con el v. 9, pero sirve para relacionar la pesca con la escena de la comida. 11. 153 pe\u00adces: El significado simb\u00f3lico de los 153 peces es discutido. El paralelo con el relato de Lucas sugiere que debe de hacer referencia a la uni\u00adversalidad de la misi\u00f3n (cf. 10,16). El narrador quiz\u00e1s haya enfatizado el hecho de que las re\u00addes no se rompieran para significar la unidad de los creyentes y contraponerla a las divisio\u00adnes de las multitudes faltas de fe del evangelio (p.ej., 7,43; 9,16; 10,19).<br \/>\n240 (B) LA COMIDA (21,9.12-14). El relato de la pesca milagrosa se convierte en un relato de resurrecci\u00f3n y se combina con la tradici\u00f3n acerca del reconocimiento por parte de los dis\u00adc\u00edpulos de Jes\u00fas resucitado durante una comi\u00adda. En Lc 24,43 el mismo Jes\u00fas come pescado para alejar toda duda acerca de su presencia f\u00ed\u00adsica. En Lc 24,30 Jes\u00fas abre los ojos a los dis\u00adc\u00edpulos bendiciendo, partiendo y distribuyen\u00addo el pan. El pan y el pescado fueron los alimentos bendecidos en el relato de la multi\u00adplicaci\u00f3n de los panes en Jn 6,9. Ambos relatos coinciden en situar la acci\u00f3n junto al lago de Tiber\u00edades (son los dos \u00fanicos relatos del cuarto evangelio que mencionan este lago) y coin\u00adciden tambi\u00e9n en el gesto de Jes\u00fas que toma el alimento y lo reparte a sus disc\u00edpulos (v. 13). En Jn 6,11, Jes\u00fas distribuye el alimento entre la multitud. Parece, pues, harto probable que la escena del reconocimiento de Jes\u00fas durante la comida est\u00e9 destinada a recordar al lector jo\u00e1\u00adnico la presencia de Jes\u00fas en la eucarist\u00eda (v\u00e9a\u00adse R. Pesch, Der reiche Fischfang: Lk 5,1-11\/Jo 21,1-14; Wundergeschichte-Berufungserz\u00e9hlungErscheinungsbericht [D\u00fcsseldorf 1969]).<br \/>\n241 (B) LAS PALABRAS DE JES\u00daS ACERCA DE PEDRO Y DEL DISC\u00cdPULO AMADO (21,15-23).<br \/>\nDurante la cena, la pregunta de Pedro acerca del traidor fue mediada por el Disc\u00edpulo Ama\u00addo (13,23-25); mientras que Pedro hab\u00eda nega\u00addo al Se\u00f1or, el Disc\u00edpulo Amado estuvo pre\u00adsente al pie de la cruz para recibir a la madre de Jes\u00fas y ser recibido por \u00e9sta (19,26-27); el Disc\u00edpulo Amado llega primero al sepulcro y cree en el Se\u00f1or resucitado sin haberlo visto (20,4-8); el Disc\u00edpulo Amado reconoce al Se\u00ad\u00f1or en la orilla y proporciona a Pedro la oca\u00adsi\u00f3n de acerc\u00e1rsele (21,7). Sin embargo, en es\u00adta secci\u00f3n, el papel de Pedro como pastor y m\u00e1rtir es establecida por el propio Se\u00f1or resu\u00adcitado. La posici\u00f3n privilegiada del Disc\u00edpulo Amado es reconocida, pero al parecer est\u00e1 des\u00adtinada a no tener continuidad tras su muerte.<br \/>\n242 (A) PEDRO, PASTOR Y M\u00c1RTIR (21,15-19). 15-17. Sim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas?: Pedro invierte la triple negaci\u00f3n de 18,17.25-26. Lu\u00adcas 22,31-34 asocia la predicci\u00f3n de que Pedro \u00abse convertir\u00e1 y confirmar\u00e1 en la fe a sus her\u00admanos\u00bb con la predicci\u00f3n de las negaciones. Su conversi\u00f3n se vincula a menudo al hecho de ser el primero en ver al Se\u00f1or (p.ej., 1 Cor 15,4; Lc 24,34) ; es \u00e9sta una tradici\u00f3n que no aparece en forma narrativa a no ser que consideremos que Jn 21,1-14 deriva de un relato donde Jes\u00fas se aparece a Pedro en solitario. Para el cuarto evangelio amar a Jes\u00fas equivale a guardar sus mandamientos (14,15; 15,10). Aqu\u00ed, el amor de Pedro le vale el encargo de \u00abalimentar\u00bb y \u00abapa\u00adcentar\u00bb a las ovejas de Jes\u00fas. Esta tradici\u00f3n pa\u00adrece dar por supuesto el desarrollo del cargo eclesial de \u00absupervisor\u00bb. La expresi\u00f3n \u00abapacen\u00adtar\u00bb se utiliza en 1 Pe 5,2-4 y Hch 20,28 en re\u00adlaci\u00f3n con los obispos y los ancianos de la co\u00admunidad. El cuarto evangelio insiste en la solicitud de Jes\u00fas por el reba\u00f1o que Dios le ha encomendado (10,3-4.14.27-30; 17,6.9-12). Je\u00ads\u00fas encarga ahora a Pedro que tenga su misma solicitud. Una tradici\u00f3n paralela se refleja en la designaci\u00f3n de Pedro como \u00abroca\u00bb en Mt 16,18-19, que muchos exegetas consideran sa\u00adcada de una escena de resurrecci\u00f3n. 18. te ase\u00adguro: Jes\u00fas declara en este momento que Pedro cumplir\u00e1 su promesa de seguirle hasta la muer\u00adte (13,37-38). 1 Clem 5,4 nos informa de que Pe\u00addro muri\u00f3 m\u00e1rtir bajo Ner\u00f3n, cuando eras m\u00e1s joven, t\u00fa mismo te ce\u00f1\u00edas el vestido e ibas a don\u00adde quer\u00edas; mas, cuando seas viejo&#8230;: Se trata de un proverbio. En el v. 19, el narrador lo aplica a la muerte de Pedro; sin embargo, no queda claro si la expresi\u00f3n \u00abextender los brazos\u00bb es una referencia expl\u00edcita a la crucifixi\u00f3n de Pe\u00addro o simplemente alude al hecho de ser ma\u00adniatado como prisionero. La tradici\u00f3n sobre la crucifixi\u00f3n de Pedro no aparece documentada hasta Tertuliano (Scorpiace 15.3).<br \/>\n243 (B) EL DISC\u00cdPULO AMADO (21,20-23). Esta secci\u00f3n est\u00e1 estructurada alrededor de un dicho antiguo de Jes\u00fas. Se aplica al Disc\u00edpulo Amado una tradici\u00f3n paralela a la que afirma que el Hijo del hombre retomar\u00e1 antes de que se extinga la generaci\u00f3n de Jes\u00fas (v. 22; cf. Mc 9,1) . El narrador ha creado una larga intro\u00adducci\u00f3n en el v. 21 a fin de recordar al lector la especial relaci\u00f3n existente entre Jes\u00fas y el Dis\u00adc\u00edpulo Amado. La misi\u00f3n de Pedro incluir\u00e1 la glorificaci\u00f3n de Dios en el martirio (w. 22b. 19); el Disc\u00edpulo Amado, por el contrario, no muri\u00f3 m\u00e1rtir. El vb. \u00abpermanecer\u00bb era uti\u00adlizado con diversos significados en la comuni\u00addad jo\u00e1nica. Suele referirse a la nueva relaci\u00f3n entre los disc\u00edpulos y el Padre\/Hijo. Aqu\u00ed da pie a un malentendido. 23. estas palabras: Es\u00adte vers\u00edculo informa al lector de la existencia de una tradici\u00f3n sobre la inmortalidad del Dis\u00adc\u00edpulo Amado. Puesto que el Disc\u00edpulo Amado ha muerto ya, el narrador se propone explicar el origen de la confusi\u00f3n. Al parecer, su inten\u00adci\u00f3n es dar a entender al lector que el Disc\u00edpu\u00adlo Amado \u00abpermanece\u00bb de hecho en la comu\u00adnidad, en la interpretaci\u00f3n de la tradici\u00f3n de Jes\u00fas inspirada por el Esp\u00edritu que la comuni\u00addad lleva a cabo bas\u00e1ndose en su testimonio. El testimonio del Disc\u00edpulo Amado es el fun\u00addamento del cuarto evangelio. Mientras haya comunidades que mantengan vivo este evan\u00adgelio, el Disc\u00edpulo Amado \u00abpermanecer\u00e1\u00bb.<br \/>\n244 (C) CONCLUSI\u00d3N: EL TESTIMONIO ACER\u00adCA DE JES\u00daS (21,24-25). Las palabras conclu\u00adsivas del evangelio recuerdan al lector que la verdad contenida en el cuarto evangelio tiene su origen en el testimonio acerca de Jes\u00fas del Disc\u00edpulo Amado (cf. 19,35). 24. estas cosas: No se refiere necesariamente a la totalidad del evangelio, pero s\u00ed implica que la tradici\u00f3n oral iniciada por el Disc\u00edpulo Amado y quiz\u00e1s tam\u00adbi\u00e9n por algunos escritos sobre ella constitu\u00adyen el fundamento del evangelio. El autor de estas palabras afirma la veracidad del testimo\u00adnio del Disc\u00edpulo Amado mediante una f\u00f3rmu\u00adla paralela a la que el evangelio aplica al testi\u00admonio de Jes\u00fas (p.ej., 5,31-32). 25. muchas otras cosas: Este vers\u00edculo pudiera ser una adi\u00adci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s tard\u00eda que los vers\u00edculos anterio\u00adres. Remite de forma clara a 20,30, aunque sin el \u00e9nfasis cristol\u00f3gico. Quiz\u00e1s tenga como fi\u00adnalidad justificar el material adicional inclui\u00addo en el evangelio.<br \/>\n[Traducido por Teresa Forcades]<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El de San Juan es el \u00fanico Evangelio que contiene el episodio de la incredulidad de Tomas, y por lo tanto es bien probable que el p\u00fablico no lo leyera sino  despu\u00e9s de la muerte de \u00e9ste. El pasaje pertenece a la clase de los que presentan pruebas poderos\u00edsimas de la rectitud de los evangelistas. Si los que  compilaron la Biblia hubieran sido unos impostores, jam\u00e1s habr\u00edan dicho al mundo que uno de los fundadores de la nueva religi\u00f3n se hab\u00eda conducido como  Tom\u00e1s se condujo.<br \/>\nNotemos, el primer lugar, cuanto pueden perder los cristianos por dejar de concurrir con regularidad a las reuniones del pueblo de Dios. Tom\u00e1s estaba ausente  la primera vez que Jes\u00fas apareci\u00f3 a sus disc\u00edpulos, y por lo tanto perdi\u00f3 una bendici\u00f3n. Por supuesto que no sabemos que motivara su ausencia; mas parece  muy improbable que en una crisis como aquella le asistiera alguna raz\u00f3n justa para no estar con sus hermanos. Lo cierto es que a causa de su conducta tuvo  que sufrir zozobras y dudas por toda una semana, mientras que los otros disc\u00edpulos estaban regocij\u00e1ndose de que el Salvador hubiese resucitado. No nos es  dado suponer que esto habr\u00eda sucedido si su falta de puntualidad hubiera sido disculpable.<br \/>\nBueno ser\u00e1 que recordemos la exhortaci\u00f3n de San Pablo: \u00abNo dejando nuestra congregaci\u00f3n como algunos tienen por costumbre.\u00bb Heb. 10.25. No estar  ausente los domingos de la casa del Se\u00f1or, salvo caso de necesidad; no dejar de participar en la Cena del Se\u00f1or, cuando se administre en nuestra propia  congregaci\u00f3n; no dejar de valernos de los medios de gracia \u00adhe aqu\u00ed el modo de hacer progresos en nuestra vida cristiana. Puede acontecer que el mismo  serm\u00f3n que dejamos de o\u00edr innecesariamente contenga algunas preciosas palabras que tengan especial aplicaci\u00f3n a nuestra alma. La misma reuni\u00f3n de  plegaria a que nos abstenemos de concurrir puede ser quiz\u00e1 la que nos hubiera infundido \u00e1nimo y despertado nuestra conciencia. El necio argumento de que  muchos concurren a los ejercicios religiosos y no enmiendan de vida, no debe tener para el cristiano valor alguno. Este tiene presentes las palabras de  Salom\u00f3n: \u00abBienaventurado el hombre que me oye, velando a mis puertas cada d\u00eda, guardando los umbrales de mis entradas.2 Prov. 8.34. As\u00ed mismo la  siguiente promesa de Jesucristo: \u00abDonde est\u00e1n dos o tres congregados en mi nombre, all\u00ed estoy yo en medio de ellos.\u00bb Mat. 18.20 Notemos, en segundo lugar, cuan benigno y misericordioso es Jesucristo con los creyentes d\u00e9biles y tardos. La conducta de Tom\u00e1s fue desagradable y  fastidiosa en extremo, ni a\u00fan el testimonio de diez fieles hermanos fue parte a convencerlo, y tercamente dijo: \u00abSi no viere con mi propios ojos y tocare con  mis propias manos, no creer\u00e9.\u00bb Mas nuestro Se\u00f1or lo trat\u00f3 con una paciencia y una compasi\u00f3n que son dif\u00edciles de describir. No lo rechaz\u00f3, ni lo despidi\u00f3, ni  lo excomulg\u00f3. Antes bien, pasada una semana se present\u00f3 otra vez \u00adseg\u00fan era de juzgarse, en obsequio de Tom\u00e1s-y trat\u00f3 a \u00e9ste como una amble nodriza  tratar\u00eda a un ni\u00f1o desobediente. \u00abMete tu dedo aqu\u00ed,\u00bb le dice, \u00aby ve mis manos; y da ac\u00e1 tu mano y m\u00e9tela en mi costado.\u00bb Si solo las pruebas m\u00e1s materiales y  palpables pod\u00edan satisfacerlo, esas pruebas le fueron suministradas. \u00a1Que amor! \u00a1Que paciencia! Cuidemos de imitar el ejemplo de nuestro Se\u00f1or. No estigmaticemos a ning\u00fan hombre como imp\u00edo e incr\u00e9dulo, porque sea d\u00e9bil en su fe y tibio en su amor.<br \/>\nRecordemos la historia de Tom\u00e1s y seamos compasivos e indulgentes. Nuestro Se\u00f1or tiene muchos hijos fr\u00e1giles en su familia, muchos disc\u00edpulos torpes en su  escuela, muchos reclutas en su ej\u00e9rcito, y sin embargo, a todos los sobrelleva y a ninguno echa de s\u00ed. Dichoso el cristiano que ha aprendido a conducirse de la  misma manera con sus hermanos. Hay muchos en la iglesia que, a semejanza de Tom\u00e1s, son tardos para creer y para entender, y que como \u00e9l, son cristianos  verdaderos.<br \/>\nNotemos, por \u00faltimo, en estos vers\u00edculos como Jes\u00fas fue llamado Dios por un disc\u00edpulo, sin que \u00e9l, por su parte, se opusiera a ello. La elocuente exclamaci\u00f3n  en que prorrumpi\u00f3 Tom\u00e1s cuando se convenci\u00f3 de nuestro Se\u00f1or hab\u00eda resucitado, esa elocuente exclamaci\u00f3n (\u00abSe\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo\u00bb) no tiene sino un solo  significado: fue una declaraci\u00f3n de fe en la divinidad de nuestro Se\u00f1or. Cuando Cornelio se postr\u00f3 a los pies de Pedro y quer\u00eda adorarlo, el Apocalipsis rehus\u00f3  al punto semejante honor, diciendo: \u00abAlzate, que yo tambi\u00e9n soy hombre.\u00bb Hechos 10.26. Cuando el pueblo de Listra quer\u00eda ofrecer sacrificios a Pablo y  Baranab\u00e1s, estos, \u00abRompiendo sus ropas, saltaron en medio de la multitud, dando voces y diciendo: `Varones, \u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is esto?\u00bb Hechos 14.14. Mas  cuando Tom\u00e1s llam\u00f3 a Jes\u00fas \u00abSe\u00f1or y Dios\u00bb el Santo y ver\u00e1s Maestro no pronunci\u00f3 ni una sola palabra de reconvenci\u00f3n.<br \/>\nLa divinidad de Jesucristo es una de las verdades fundamentales del Cristianismo. Si el Salvador no es verdadero Dios y verdadero Dios, de nada sirven su  mediaci\u00f3n, su expiaci\u00f3n, su intercesi\u00f3n ni su obra de la redenci\u00f3n. Demos constantemente gracias \u00e1 Dios de que las Escrituras ense\u00f1an abundantemente la  doctrina de la divinidad de nuestro Se\u00f1or, y eso de tal manera que sus pruebas no pueden ser refutadas. Y ante todo, encomendemos diariamente nuestras  almas \u00e1 Cristo con toda confianza, sabiendo que es perfecto Dios as\u00ed como tambi\u00e9n perfecto hombre. Nada debe arredrar al cristiano que puede tornar los ojos  \u00e1 Jes\u00fas por medio de la fe y decirle como Tomas: \u00ab\u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo!. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R603 \u1f18\u03c0\u03af tiene la idea de vecindad, as\u00ed que \u1f10\u03c0\u1f76  \u03c4\u1fc6\u03c2 \u03b8\u03b1\u03bb\u03ac\u03c3\u03c3\u03b7\u03c2 parece que significa: en la playa, o junto al mar.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>se hizo visible<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Mu\u00e9strase Jes\u00fas tercera vez a sus disc\u00edpulos, estando ellos pescando. Pedro, advertido por Juan, reconoce al Se\u00f1or, y se echa en el mar para ir a \u00e9l. Pregunta el Se\u00f1or tres veces a Pedro si le ama, y le encarga el cuidado de su Iglesia, anunci\u00e1ndole su muerte y pasi\u00f3n. Pretende Pedro saber curiosamente de la muerte de Juan, y el Se\u00f1or le responde, mortificando su curiosidad. No ha sido escrito todo lo que hizo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>1 a. Se llamaba tambi\u00e9n el lago de Genesaret.<\/p>\n<p>3 b. El Griego: euth\u00fas, luego.<\/p>\n<p>c. Aunque la noche por su quietud y silencio ofrece mayor proporci\u00f3n para la pesca, permiti\u00f3 el Se\u00f1or que trabajasen in\u00fatilmente en toda una noche, para que se descubriese mejor la grandeza del milagro. Los Ap\u00f3stoles aun despu\u00e9s de su vocaci\u00f3n continuaron en su primer ejercicio de pescar, porque en s\u00ed mismo era inocente, y nada incompatible con la pureza de costumbres que ped\u00eda su vocaci\u00f3n. Y as\u00ed lo ejecutaron para ganar honestamente con qu\u00e9 vivir, hasta que comenzaron la predicaci\u00f3n. San Mateo por el contrario no volvi\u00f3 m\u00e1s a ejercer su antiguo empleo, por ser en s\u00ed expuesto a pecados y fraudes. San Agust\u00edn.<\/p>\n<p>5 d. Otros: Mozos: ambas traducciones seg\u00fan la letra; pues el Griego paid\u00eda significa uno y otro, hijos o muchachos; y de uno y otro modo es expresi\u00f3n de afabilidad y cari\u00f1o. El Se\u00f1or les pregunta como un hombre que quer\u00eda comprar pescado, y se informa si acaso le ten\u00edan de venta.<\/p>\n<p>6 e. \u00c9sta era una figura del grande n\u00famero de almas que hab\u00edan de convertir los Ap\u00f3stoles a la fe de Jesucristo.<\/p>\n<p>7 f. El Griego: t\u00f3n epend\u00faten, la ropa exterior, de la que estaba desnudo; pero ce\u00f1ido siempre de la t\u00fanica interior. En esta ocasi\u00f3n se descubri\u00f3 la grande luz y elevaci\u00f3n de esp\u00edritu en San Juan; y en San Pedro el fuego y extremado ardor con que buscaba siempre a su Maestro.<\/p>\n<p>8 g. Como ciento y diez varas.<\/p>\n<p>9 h. Esto fue un nuevo milagro con que el Se\u00f1or aviv\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s la fe de sus Ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>12 i. Desayunaos, porque era por la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>j. El Griego: t\u00f3n mathet\u00f3n, de los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>14 k. Estando juntos.<\/p>\n<p>15 l. Cristo dice en otro lugar que aquel ama m\u00e1s a quien m\u00e1s se perdon\u00f3. San Pedro hab\u00eda negado tres veces al Se\u00f1or, lo que no hab\u00edan hecho los otros, y por esto le dice estas palabras, que no movieron envidia en los corazones de los dem\u00e1s; porque en el amor espiritual no tiene entrada esta peste.<\/p>\n<p>16 m. El Griego: t\u00e1 pr\u00f3bat\u00e1 mou, mis ovejas.<\/p>\n<p>17 n. MS. Corro\u00e7ose.<\/p>\n<p>o. Jesucristo pidi\u00f3 a Pedro tres protestaciones de su amor para que reparase sus tres negaciones. Pero escarmentado con las ca\u00eddas pasadas, cuando el Se\u00f1or le pregunta si le ama m\u00e1s que los otros, responde modestamente; y poniendo al Se\u00f1or por testigo de su amor, da testimonio de su propio coraz\u00f3n, sin querer entrar a ser juez de los otros. Se entristece la tercera vez que el Se\u00f1or le hace la misma pregunta, temiendo con lo que ya otra vez le hab\u00eda acaecido, que el Se\u00f1or registrase en su coraz\u00f3n un amor mucho m\u00e1s remiso de lo que a \u00e9l le parec\u00eda. Jesucristo le encomienda el cuidado de apacentar el com\u00fan de los fieles sin excepci\u00f3n, figurados por las ovejas y por los corderos. Porque San Pedro fue establecido por estas palabras cabeza universal de toda la Iglesia, y el pastor de todo el ganado. San Bernardo.<\/p>\n<p>18 p. El preguntar el Se\u00f1or tres veces a San Pedro si le amaba, no fue porque desconfiaba de su amor, sino para manifestarle hasta qu\u00e9 punto le deb\u00eda amar. Y en prueba de que estaba satisfecho de lo que le amaba, le signific\u00f3 que por amor suyo hab\u00eda de morir crucificado como \u00e9l. D\u00edcele, pues, que en su juventud hab\u00eda gozado de su libertad; pero que despu\u00e9s le dejar\u00edan sin ella las fatigas de su ministerio, y que por \u00faltimo en su vejez tender\u00eda sus manos, y que otro le ce\u00f1ir\u00eda; esto es, le atar\u00eda con cuerdas y le llevar\u00eda a donde no quisiese, esto es, a la muerte. En estas palabras declara el Se\u00f1or la repugnancia natural que sentir\u00eda de abrazarse con ella, pero que la vencer\u00eda ayudado de su gracia y de su amor.<\/p>\n<p>19 q. Con esto declara el Se\u00f1or a San Pedro que no deb\u00eda pensar ya sino \u00fanicamente en seguirle, disponi\u00e9ndose a imitar su ejemplo, conduciendo y apacentando su ganado como pastor universal, que est\u00e1 siempre pronto a dar la vida para alentar a los tiernos en la fe, que son los corderos, y a los pastores mismos figurados por las ovejas.<\/p>\n<p>20 r. A San Juan.<\/p>\n<p>21 s. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 su fin? \u00bfc\u00f3mo acabar\u00e1 sus d\u00edas?<\/p>\n<p>22 t. El Griego: e\u00e1n aut\u00f3n th\u00e9lo, si quiero que \u00e9l, etc. Por el texto Griego parece que debe explicarse la Vulgata, conviniendo casi todos los int\u00e9rpretes en que se toma sic en vez de si. En los c\u00f3dices y manuscritos m\u00e1s antiguos se lee si como en el Griego.<\/p>\n<p>u. El Se\u00f1or quiso mortificar la curiosidad de Pedro, y as\u00ed le dice: \u00bfQu\u00e9 te importa saber el fin y paradero de los otros, puesto que ya sabes el tuyo, que es el que te importa? T\u00fa, s\u00edgueme, y haz lo que te he dicho. No te inquietes por \u00e9ste, porque a ti nada te importa si yo quiero que permanezca as\u00ed; esto es, que no muera, hasta que yo venga a llev\u00e1rmelo a mi gloria por medio de una muerte natural. Otros entienden por esta venida la ruina de Jerusal\u00e9n, que es anunciada en el Evangelio bajo del nombre de venida de Cristo (Mt 16,28; 24,29-30.34); y en efecto San Juan no muri\u00f3 sino cerca de treinta a\u00f1os despu\u00e9s de la ruina de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>23 v. Los disc\u00edpulos lo entendieron del \u00faltimo d\u00eda del mundo, y creyeron que no morir\u00eda; mas el santo Evangelista declara que esta interpretaci\u00f3n no era conforme a las palabras de Jesucristo, pues no afirm\u00f3 que no morir\u00eda, sino que dijo condicionalmente: si yo quiero, etc.<\/p>\n<p>24 w. A\u00f1ade estas palabras concluyendo su Evangelio, para dar mayor autoridad y peso a lo que escrib\u00eda, y dice en plural sabemos, ya por modestia, ya tambi\u00e9n citando en confirmaci\u00f3n de las verdades que dejaba escritas a todos los que hab\u00edan sido testigos oculares de las acciones de Jesucristo, y de todas las circunstancias que quedan referidas en este libro.<\/p>\n<p>25 x. MS. No asmo, que el mundo pudiese caber los libros que son escrivideros. \u00c9sta es una expresi\u00f3n hiperb\u00f3lica, de que se encuentran muchos ejemplos en la Escritura, como arriba en 12,19: Todo el mundo va en pos de \u00e9l; y otros semejantes. Otros el verbo capere le toman por caber en el entendimiento. Mas con esto el Evangelista nos da a entender, que en la relaci\u00f3n sucinta o abreviada, que hace de la vida de Jesucristo, omite un n\u00famero prodigioso de hechos, de milagros y circunstancias.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [3] El lado derecho es simb\u00f3lico de misericordia en el entendimiento de un Hebreo, y la frase \u201clado derecho\u201d, o tsad hayamin, tiene un valor num\u00e9rico Hebreo de 204, el mismo de la palabra tzadik, o \u201cjusto.\u201d Aqu\u00ed al mandamiento del \u201cJusto\u201d en el mar de misericordia, los peces ser\u00e1 pescados.Los peces son, por supuesto, Israel (ver <span class='bible'>Gen 48:16<\/span>) y el mar, por supuesto, son la naciones.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Traer los peces disperses del Israel perdido de nuevo a la tierra de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [5] <span class='bible'>Gen 48:16<\/span> donde Israel es profetizado como multitudes de de grandes peces en medio de la tierra.\n<\/p>\n<p><strong> [6] 153 es el valor num\u00e9rico del nombre Betzalel, el constructor del Tabern\u00e1culo del desierto despu\u00e9s del patr\u00f3n recibido de YHWH. Esto significa que los hijos de Israel ser\u00edan hechos en la imagen de YHWH y semejanza, en una renovada congregaci\u00f3n, despu\u00e9s que los disc\u00edpulos los sacaron del mar de las naciones.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Mar-Yah en Arameo, traducido impropiamente en Griego simplemente como \u201cSe\u00f1or\u201d, en vez de \u201cAdon-Yah.\u201d\n<\/p>\n<p><strong> [8] Esta conversaci\u00f3n tom\u00f3 lugar en Arameo. Como tal, a diferencia del Griego, hay tres diferentes palabras usadas en los vers\u00edculos 15-17 para ovejas o corderos. La primera se refiere a amrea, u oveja joven, o disc\u00edpulo joven, la segunda a oveja majo adulto con el t\u00e9rmino aerba, y la referencia final a oveja es niquia, o palabra femenina usada para referirse a Sus disc\u00edpulas adultas. El Arameo desaf\u00eda a Pedro a mirar todas las tres categor\u00edas de Sus disc\u00edpulos, examinado as\u00ed la naturaleza repetitiva de las preguntas de Yahshua.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Por colgarlo de las manos y pies al rev\u00e9s. Y esta profec\u00eda fue cumplida.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Los cuatro evangelios son res\u00famenes de los principales eventos de la vida de el Moshiach. Si todas Sus ense\u00f1anzas y Milagros fueran efectivamente escritas, eso conllevar\u00eda el finito y lo mortal, tomando en palabras el infinito e inmortal Hijo de YHWH, que est\u00e1 mucho m\u00e1s all\u00e1 de la limitaci\u00f3n y posibilidad humana. Pero suficiente ha sido Escrito, para que la humanidad est\u00e9 sin excusa, real o imaginaria.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* Literalmente, \u201cMar de Tiberias\u201d.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de esto, Jes\u00fas se manifest\u00f3 otra vez a sus disc\u00edpulos en el mar de Tiberias. Se manifest\u00f3 de esta manera: 21:1 Despu\u00e9s de esto, Jes\u00fas se manifest\u00f3 otra vez a sus disc\u00edpulos junto al mar de Tiberias (Galilea, Mar 14:28; Mar 16:7) ; y se manifest\u00f3 de esta manera: \u2014 Los enemigos de Cristo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-juan-211-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Juan 21:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27528\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}