{"id":27652,"date":"2022-06-20T11:33:43","date_gmt":"2022-06-20T16:33:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T11:33:43","modified_gmt":"2022-06-20T16:33:43","slug":"comentario-de-hechos-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Hechos 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Mientras ellos estaban hablando al pueblo, llegaron los sacerdotes, el capit\u00e1n de la guardia del templo y los saduceos,<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>4:1-2<\/span> \u2014 Hablando ellos al pueblo. Hasta ahora todo estaba en paz. Los ap\u00f3stoles hab\u00edan ganado una gran victoria. Hab\u00eda muchas conversiones, pero ahora vuelve la misma oposici\u00f3n que Jes\u00fas ten\u00eda que enfrentar. <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 vinieron sobre ellos los sacerdotes. \u2014 Eran sacerdotes convertidos en perseguidores. <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 con el jefe de la guardia del templo \u2014 que ten\u00eda la responsabilidad de mantener buen orden. \u00bfEstaban los ap\u00f3stoles fuera de orden? \u00bfEran desordenados? Si no, entonces \u00bfpor qu\u00e9 les molestaban? <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 y los saduceos. \u2014 Los que dirig\u00edan el ataque contra Jes\u00fas eran los fariseos, pero los ap\u00f3stoles no hab\u00edan atacado la hipocres\u00eda y las tradiciones de este grupo. M\u00e1s bien los saduceos promovieron esta persecuci\u00f3n, porque no cre\u00edan en la resurrecci\u00f3n de los muertos (23:6-8), el tema central de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica. Durante su ministerio personal Jes\u00fas hab\u00eda debatido con los saduceos (<span>Mat 22:23-33<\/span>). Caif\u00e1s, el sumo sacerdote era saduceo. En cuanto a los fariseos, la predicaci\u00f3n de ese tema estaba bien porque ellos lo cre\u00edan, nada m\u00e1s que no les gust\u00f3 que se predicara en el nombre de Jes\u00fas. <\/p>\n<p \/> \u2014 resentidos (indignados, LBLA) de que ense\u00f1asen al pueblo, y anunciasen en Jes\u00fas la resurrecci\u00f3n de entre los muertos. \u2014 Los sacerdotes hab\u00edan dicho (<span>Mat 26:64<\/span>) que si los ap\u00f3stoles predicaran que Jes\u00fas hab\u00eda resucitado de los muertos, \u00abser\u00e1 el postrer error peor que el primero\u00bb, y as\u00ed fue para ellos, porque en base a esto, ellos no solamente hab\u00edan ignorado las Escrituras, sino que tambi\u00e9n eran homicidas. Ahora empieza, pues, la persecuci\u00f3n contra la iglesia que es, en realidad, la continuaci\u00f3n de la persecuci\u00f3n contra Cristo. Crucificaron a Jes\u00fas para callarlo pero ahora la voz de El se oye en la boca de los ap\u00f3stoles. Al perseguir a los ap\u00f3stoles los jud\u00edos contin\u00faan su rebeli\u00f3n contra Dios. <\/p>\n<p \/> Seg\u00fan los saduceos, los ap\u00f3stoles comet\u00edan dos \u00abmales\u00bb: (1) predicaban a Jes\u00fas y (2) sobre todo lo que les molestaba era que predicaran la resurrecci\u00f3n. Pero \u00bfqu\u00e9 dijeron estos jud\u00edos del milagro hecho por los ap\u00f3stoles? No lo pod\u00edan negar (ver. <span>16<\/span>); por eso, no dec\u00edan nada. Es imposible combatir una evidencia de esa clase. <\/p>\n<p \/> Se disgustaban porque los ap\u00f3stoles ense\u00f1aran al pueblo. Los oficiales del pueblo cre\u00edan que ese trabajo era exclusivamente la prerrogativa de ellos. Se ofendieron grandemente porque estos galileos incultos (v. <span>13<\/span>) \u2014 sin conexi\u00f3n alguna con el oficio de sacerdote y sin autoridad de estos oficiales \u2014 se atrevieran a hacer la obra que les pertenec\u00eda a ellos. <\/p>\n<p \/> Desde luego, quer\u00edan dejar la impresi\u00f3n de ser los guardianes del pueblo y de ser, por lo tanto, los que debieran protegerles de la ense\u00f1anza no oficial ni aceptable. Comp\u00e1rese la actitud de los sacerdotes cat\u00f3licos que tambi\u00e9n se resienten mucho cuando los cristianos se atreven a ense\u00f1ar a la gente cat\u00f3lica.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>los sacerdotes.<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 4:6<\/span>; <span class='bible'>Hch 6:7<\/span>, <span class='bible'>Hch 6:12<\/span>; <span class='bible'>Mat 26:3<\/span>, <span class='bible'>Mat 26:4<\/span>; <span class='bible'>Mat 27:1<\/span>, <span class='bible'>Mat 27:2<\/span>, <span class='bible'>Mat 27:20<\/span>, <span class='bible'>Mat 27:41<\/span>; <span class='bible'>Jua 15:20<\/span>; <span class='bible'>Jua 18:3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>el jefe de la guardia.<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 5:24<\/span>, <span class='bible'>Hch 5:26<\/span>; <span class='bible'>2Cr 23:4-9<\/span>; <span class='bible'>Luc 22:4<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>y los saduceos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 23:6-9<\/span>; <span class='bible'>Mat 16:12<\/span>; <span class='bible'>Mat 22:16<\/span>, <span class='bible'>Mat 22:23<\/span>, <span class='bible'>Mat 22:24<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Los l\u00edderes de los jud\u00edos, resentidos con Pedro,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 4:1<\/span>, <span class='bible'>Hch 4:2<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>lo encarcelaron juntamente con Juan,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 4:3<\/span>, <span class='bible'>Hch 4:4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Luego, tras ser examinados Pedro denodadamente afirma que el cojo fue sanado en el nombre de Jes\u00fas, y que solamente por el mismo Jes\u00fas seremos salvos eternamente,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 4:5-12<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>le ordenan a \u00e9l y a Juan que no prediquen mas en ese nombre, y les amenazan,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 4:13-22<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>la iglesia acude a la oraci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 4:23-30<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Y Dios, haciendo temblar el lugar donde ellos estaban reunidos, dio testimonio de haber o\u00eddo sus oraciones; confirmando a la iglesia con el don del Esp\u00edritu Santo, as\u00ed como con amor mutuo y generosidad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 4:31-37<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Los\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">saduceos<\/span>\u00a0estaban\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">resentidos<\/span>\u00a0por dos razones. En primer lugar, ellos eran esc\u00e9pticos de todos los libros del AT. salvo los libros de Mois\u00e9s; adem\u00e1s, negaban la posibilidad de resucitar de la muerte. Por lo tanto, la pr\u00e9dica de Pedro sobre la resurrecci\u00f3n desafiaba sus creencias y ense\u00f1anzas. En segundo lugar, los saduceos eran los l\u00edderes de los jud\u00edos en aquel tiempo. Proven\u00edan de familias acomodadas y manten\u00edan relaciones con el gobierno romano con el fin de conservar su posici\u00f3n, influencia y riqueza. Lo \u00faltimo que deseaban los saduceos era que un par de hombres jud\u00edos declarara la resurrecci\u00f3n de un rey.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">les echaron mano \u2026 creyeron:<\/span>\u00a0Este intento de silenciar la verdad de Dios al arrestar a sus mensajeros no es un impedimento a su obra. Pese a que sus siervos son encadenados, nunca se podr\u00e1 encadenar su palabra (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Ti 2:9<\/span><\/span>). El resultado de la aprehensi\u00f3n de los dos varones fue que\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">cinco mil<\/span>\u00a0personas creyeron en el mensaje del evangelio.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Pedro y Juan ante el sanedr\u00edn, 4:1-22.<br \/>\n1 Mientras ellos hablaban al pueblo, sobrevinieron los sacerdotes, el oficial del templo y los saduceos. 2 Indignados de que ense\u00f1asen al pueblo y anunciasen cumplida en Jes\u00fas la resurrecci\u00f3n de los muertos, 3 les echaron mano y los metieron en prisi\u00f3n hasta la ma\u00f1ana, porque era ya tarde. 4 Pero muchos de los que hab\u00edan o\u00eddo la palabra creyeron, hasta un n\u00famero de unos cinco mil. 5 A la ma\u00f1ana se juntaron todos los pr\u00edncipes, los ancianos y los escribas en Jerusal\u00e9n, 6 y Anas, el sumo sacerdote, y Caifas, y Juan, y Alejandro, y cuantos eran del linaje pontifical; 7 y poni\u00e9ndolos en medio, les preguntaron: \u00bfCon qu\u00e9 poder o en nombre de qui\u00e9n hab\u00e9is hecho esto vosotros? 8 Entonces Pedro, lleno del Esp\u00edritu Santo, les dijo: \u201cPr\u00edncipes del pueblo y ancianos: 9 Ya que somos hoy interrogados sobre la curaci\u00f3n de este inv\u00e1lido, por qui\u00e9n haya sido curado, 10 sea manifiesto a todos vosotros y a todo el pueblo de Israel que en nombre de Jesucristo Nazareno, a quien vosotros hab\u00e9is crucificado, a quien Dios resucit\u00f3 de entre los muertos, por El, \u00e9ste se halla sano ante vosotros. 11 El es la piedra rechazada por vosotros los constructores, que ha venido a ser piedra angular.12 En ning\u00fan otro hay salud, pues ning\u00fan otro nombre nos ha sido dado bajo el cielo, entre los hombres, por el cual podamos ser salvos.\u201d 13 Viendo la libertad de Pedro y Juan, y considerando que eran hombres sin letras y plebeyos, se maravillaban, pues los hab\u00edan conocido de que estaban con Jes\u00fas; 14 y viendo presente al lado de ellos al hombre curado, no sab\u00edan qu\u00e9 replicar; 15 y mand\u00e1ndoles salir fuera del Sanedr\u00edn, confer\u00edan entre s\u00ed, 16 diciendo: \u00bfQu\u00e9 haremos con estos hombres? Porque el milagro hecho por ellos es manifiesto, notorio a todos los habitantes de Jerusal\u00e9n y no podemos negarlo. 17 Pero para que no se difunda m\u00e1s el suceso en el pueblo, conmin\u00e9mosles que no hablen a nadie en este nombre. 18 Y llam\u00e1ndolos, les intimaron no hablar absolutamente ni ense\u00f1ar en el nombre de Jes\u00fas. 19 Pero Pedro y Juan respondieron y dij\u00e9ronles: \u201cJuzgad por vosotros mismos si es justo ante Dios que os obedezcamos a vosotros m\u00e1s que a El; 20 porque nosotros no podemos dejar de decir lo que hemos visto y o\u00eddo.\u201d 21 Pero ellos les despidieron con amenazas, no hallando motivo para castigarlos, y por causa del pueblo, porque todos glorificaban a Dios por el suceso. 22 El hombre en quien se hab\u00eda realizado el milagro de la curaci\u00f3n pasaba de los cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>El milagro del rengo de nacimiento, magn\u00edficamente aprovechado por Pedro en su discurso (cf. 3:16), estaba dando mucho que hacer a las autoridades religiosas jud\u00edas, que, de una parte, no pod\u00edan negar el hecho (v. 14-16), y, de otra, se obstinaban en no creer, meti\u00e9ndose por el \u00fanico camino que parec\u00eda quedarles abierto: tap\u00e1ndolo con tierra y que nadie vuelva a hablar del asunto (v.17-18)47.<br \/>\nA esta soluci\u00f3n, que tratan de imponer por la fuerza, responden Pedro y Juan con admirable valent\u00eda, diciendo que hay que obedecer a Dios antes que a los seres humanos, y que ellos no callar\u00e1n (v. 19-20). La misma respuesta dar\u00e1n m\u00e1s tarde, cuando vuelvan a urgirles el mandato (cf. 5:29). Y es que, aunque hay que obedecer a las autoridades leg\u00edtimas (cf. 1Pe 2:13-14; Rom 13:1-17; Tit 3:1), ten\u00edan orden de predicar el Evangelio (cf. 1:8; Mat 28:19-20; Luc 24:47), y contra un mandato divino no pueden alegarse leyes humanas. Esa misma valent\u00eda hab\u00edan demostrado antes, cuando les preguntaban con qu\u00e9 poder y en nombre de qui\u00e9n hab\u00edan hecho el milagro (cf. v.7). Es admirable la respuesta de Pedro, diciendo que en nombre de Jesucristo Nazareno, a quien ellos crucificaron, y que no hay otro nombre por el cual podamos ser salvos (v.9-12). Palabras de enorme alcance, en que se omite toda menci\u00f3n de la Ley, en la que no se puede ya confiar para conseguir la salud. Es el mismo principio que se aplicar\u00e1 en el concilio de Jerusal\u00e9n para resolver la grave cuesti\u00f3n all\u00ed planteada (cf. 15:10-11), y el que luego desarrollar\u00e1 San Pablo al insistir sobre la universalidad de la salud cristiana, sin barreras de razas ni de clases sociales (cf. Rom 10:11-12;  G\u00e1l 3:26-28). San Pedro aplica aqu\u00ed a Jesucristo una cita de Sal 118:22, que ya el mismo Jes\u00fas se hab\u00eda aplicado a s\u00ed mismo (cf. Mar 12:10), diciendo que, aunque rechazados por los jud\u00edos, \u00e9l es la piedra angular de la nueva casa de Israel (v.1,1). Es muy de notar la expresi\u00f3n \u201cning\u00fan otro nombre nos ha sido dado..,\u201d haciendo resaltar la excelsa dignidad de Jesucristo. En la misma l\u00ednea de pensamiento hemos de interpretar las expresiones de bautizar o predicar \u201cen su nombre\u201d (cf. 2:38; 3:6; 5:40; 8:16; 9:16.34; 10:48; 16:18; 19:5; 26, 17-18), invocar \u201csu nombre\u201d (cf. 2:21; 10:43; 22:16), padecer \u201cpor su nombre\u201d (cf. 5:41; 9:16; 15:26; 21:13; 23:11), etc. Y es que para la mentalidad de los antiguos, sobre todo entre los semitas, el nombre era como la exteriorizaron de la realidad profunda del ser al que afectaba (cf. Mat 1:21; Hec 19:13), y no simplemente una etiqueta exterior, como acontece actualmente entre nosotros. Late en esos textos la que pudi\u00e9ramos llamar teolog\u00eda del nombre, y ellos son quiz\u00e1 la prueba m\u00e1s clara de que desde el principio la comunidad cristiana reconoc\u00eda como Dios al Cristo exaltado a la derecha del Padre.<br \/>\nInteresante hacer notar que San Lucas, antes de darnos estas magn\u00edficas respuestas de Pedro, dice que \u00e9ste responde \u201clleno del Esp\u00edritu Santo\u201d (v.8). Se cumple as\u00ed lo que el Se\u00f1or hab\u00eda prometido para despu\u00e9s de su muerte (cf. Mat 10:19; Luc 12:11-12; Jua 16:7-15), y en que se viene haciendo hincapi\u00e9 desde el comienzo del libro de los Hechos (cf. 1:5-8; 2:4.38). Con raz\u00f3n se ha llamado a este libro, ya desde antiguo, el evangelio del Esp\u00edritu Santo.<br \/>\nAcerca de los personajes que intervienen en estos interrogatorios a los dos ap\u00f3stoles, conviene que hagamos algunas aclaraciones. Se habla primeramente de \u201csacerdotes, oficial del templo y saduceos\u201d (v.1) que, indignados de su predicaci\u00f3n al pueblo, les meten en la c\u00e1rcel hasta el d\u00eda siguiente, pues era ya tarde (v.2-3).<br \/>\nSe trataba evidentemente de un arresto preventivo, en espera de las decisiones definitivas que habr\u00eda de tomar el sanedr\u00edn al d\u00eda siguiente. Los \u201csacerdotes\u201d a que ah\u00ed se alude, eran, sin duda, los que estaban entonces de turno, conforme a la costumbre introducida ya en tiempo de David de atender el servicio del templo por semanas (cf. 1Cr 24:1-19; Luc 1:5). El \u201coficial (\u03c3\u03c4\u03c1\u03b1\u03c4\u03b7\u03b3\u03cc\u03c2) del templo,\u201d del que se vuelve a hablar en 5:24-26, era un sacerdote encargado de vigilar el buen orden del culto, turnos de guardia, manifestaciones populares, etc., cargo de gran importancia en esos tiempos de tanta efervescencia religiosa y pol\u00edtica. En cuanto a los \u201csaduceos,\u201d no se ve claro por qu\u00e9 se mencionen al lado de los \u201csacerdotes\u201d y del \u201coficial del templo,\u201d pues, en cuanto tales, no ten\u00edan funci\u00f3n alguna en el mismo. Es probable que entre los oyentes de Pedro hubiera saduceos y, dada su odiosidad contra el dogma de la resurrecci\u00f3n (cf. 23:6-9), fuesen ellos, al o\u00edr hablar a Pedro de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, quienes interviniesen cerca de los encargados del orden en el templo para que arrestasen a los ap\u00f3stoles. Tanto m\u00e1s que en esta \u00e9poca su influencia era extraordinaria, pues todas las grandes familias sacerdotales, a las que estaba pr\u00e1cticamente reservado el cargo de sumo sacerdote, pertenec\u00edan al partido de los saduceos, siendo por tanto \u00e1rbitros de cuanto al templo concern\u00eda. Por lo dem\u00e1s, los saduceos aparecen siempre en los Hechos como enemigos encarnizados de los cristianos, al contrario de los fariseos, que, en general, se muestran bastante m\u00e1s favorables (cf. 5:17.34; 15:5; 23:7-10). Claro que tambi\u00e9n entre los fariseos hab\u00eda encarnizados enemigos del nombre cristiano, como prueba el caso de Pablo (confr\u00f3ntese 26:5-11).<br \/>\nLos que al d\u00eda siguiente se re\u00fanen para decidir qu\u00e9 soluci\u00f3n hab\u00eda de tomarse, quedan enumerados en el v.5: \u201cpr\u00edncipes (\u03ac\u03c1\u03c7\u03bf\u03bd\u03c4\u03b5\u03c2 equivalente a \u03b1\u03c1\u03c7\u03b9\u03b5\u03c1\u03b5\u03af\u03c2 de otros lugares), ancianos y escribas,\u201d es decir, los tres grupos o clases de miembros que constitu\u00edan el sanedr\u00edn, consejo supremo de Israel, compuesto de 71 miembros en recuerdo de Mois\u00e9s y los 70 ancianos (cf. Num 11:16-17), con potestad no s\u00f3lo religiosa, sino tambi\u00e9n civil, hasta donde se lo permit\u00edan las autoridades romanas. El grupo de los \u201cpr\u00edncipes\u201d o \u201csumos sacerdotes\u201d (\u03b1\u03c1\u03c7\u03b9\u03b5\u03c1\u03b5\u03af\u03c2) comprend\u00eda ora los que ya hab\u00edan estado investidos de tal dignidad, ora los miembros principales de las familias de entre las que sol\u00eda ser elegido el sumo sacerdote; era, pues, el grupo representativo de la aristocracia sacerdotal. El segundo grupo, o de los \u201cancianos\u201d (\u03c0\u03c1\u03b5\u03c3\u03b2\u03cd\u03c4\u03b5\u03c1\u03bf\u03b9), representaba la aristocracia laica, y se compon\u00eda de ciudadanos que, por su prestigio o influencia, pod\u00edan aportar una eficaz contribuci\u00f3n a la direcci\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos. El tercer grupo era el de los \u201cescribas\u201d o doctores de la Ley, pertenecientes en su gran mayor\u00eda a los fariseos, aunque hab\u00eda tambi\u00e9n algunos de tendencia saducea. Del sanedr\u00edn se habla tambi\u00e9n en los Evangelios cuando la pasi\u00f3n de Jesucristo (Mar 15:1; Jua 11:47), y los jud\u00edos expresamente reconocen que Roma no les hab\u00eda dejado el derecho a imponer la pena de muerte (Jua 18:31).<br \/>\nEl presidente nato de este tribunal era el sumo sacerdote, que a la saz\u00f3n era Caifas (v.6), el mismo que cuando la pasi\u00f3n de Cristo (cf. Jua 18:13). Fue sumo sacerdote del a\u00f1o 18 al 36 de nuestra era, depuesto por el legado de Siria L. Vitelio, quien puso en su lugar a Jonat\u00e1n, hijo de Anas. Sin embargo, este t\u00edtulo es aplicado aqu\u00ed a Anas (v.6), sin duda por la excepcional autoridad que Anas conserv\u00f3 despu\u00e9s de su deposici\u00f3n por Valerio Grato el a\u00f1o 15 de nuestra era. Tambi\u00e9n en los Evangelios se le da ese t\u00edtulo, aunque all\u00ed juntamente con Caifas (cf. Luc 3:2). Hab\u00eda sido nombrado sumo sacerdote por P. Sulpicio Quirino el a\u00f1o 6, permaneciendo nueve a\u00f1os en el cargo. Josefo dice de \u00e9l que era considerado, en su tiempo, como el \u201cm\u00e1s feliz\u201d de su naci\u00f3n48. Pose\u00eda inmensas riquezas, gracias sobre todo al establecimiento de tiendas o puestos con monopolio de venta de ciertos art\u00edculos requeridos para los sacrificios, e incluso despu\u00e9s de su deposici\u00f3n segu\u00eda siendo el verdadero amo del sanedr\u00edn a trav\u00e9s de Caifas, su yerno, y de los cinco hijos que le sucedieron en el sumo pontificado.<br \/>\nDe los otros dos personajes nombrados, \u201cJuan y Alejandro\u201d (v.6), no tenemos noticias. Quiz\u00e1s haya que leer \u201cJonat\u00e1n y Eleazar,\u201d como tienen algunos c\u00f3dices, en cuyo caso se tratar\u00eda de dos hijos de Anas, que sabemos fueron tambi\u00e9n sumos sacerdotes. Desde luego eran \u201cdel linaje de jefe de los sacerdotes \u201d (\u03b1\u03c1\u03c7\u03b9\u03b5\u03c1\u03b1\u03c4\u03b9\u03ba\u03bf\u03cd), es decir, de aquellas familias de entre las cuales sol\u00eda elegirse el sumo sacerdote.<\/p>\n<p>Oraci\u00f3n de los ap\u00f3stoles,Luc 4:23-31.<br \/>\n23 Los ap\u00f3stoles, despedidos, se fueron a los suyos y les comunicaron cuanto les hab\u00edan dicho los jefes de los sacerdotes y los ancianos. 24 Ellos, en oy\u00e9ndolos, a una levantaron la voz a Dios y dijeron: Se\u00f1or, t\u00fa que hiciste el cielo y la tierra, y el mar y cuanto en ellos hay, 25 que por boca de nuestro padre David tu siervo dijiste: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 protestan las gentes y los pueblos meditan cosas vanas ? 26 Los reyes de la tierra han conspirado y los pr\u00edncipes se han unido contra el Se\u00f1or y contra su Cristo.\u201d 27 En efecto, se unieron en esta ciudad contra tu santo Siervo Jes\u00fas, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, 28 para ejecutar cuanto tu mano y tu consejo hab\u00edan decretado de antemano que sucediese. 29 Ahora, Se\u00f1or, mira sus amenazas, y da a tus siervos hablar con toda libertad tu palabra, 30 extendiendo tu mano para realizar curaciones, se\u00f1ales y prodigios por el nombre de tu santo Siervo Jes\u00fas.\u201d 31 Despu\u00e9s de haber orado, tembl\u00f3 el lugar en que estaban reunidos, y todos fueron llenos del Esp\u00edritu Santo y hablaban la palabra de Dios con libertad.<\/p>\n<p>Esta hermosa oraci\u00f3n, la primera que conocemos de la Iglesia cristiana, si exceptuamos aquella brev\u00edsima de cuando la elecci\u00f3n de Mat\u00edas (cf. 1:24-25), expresa, despu\u00e9s de una invocaci\u00f3n general a Dios (v.24), dos ideas principales: que la muerte de Jes\u00fas, al mismo tiempo que es prueba de la hostilidad del mundo, es cumplimiento de lo decretado de antemano por Dios (v.25-28), y que necesitan el auxilio divino para anunciar libremente el Evangelio y para poder hacer milagros que atestig\u00fcen la verdad de su predicaci\u00f3n (v.29-30; cf. 18:9-10; 28:31; 1Te 2:2; Efe 6:18-20). Por vez primera los ap\u00f3stoles experimentan el cumplimiento de las repetidas predicciones del Se\u00f1or sobre las persecuciones que deb\u00edan sufrir (cf. Mar 13:9; Jua 16:1-4), Y se dirigen a Dios Padre en nombre de su Hijo, pidiendo su protecci\u00f3n y fortaleza para proseguir en el cumplimiento de la misi\u00f3n que ten\u00edan encomendada (cf. 1:8).<br \/>\nNo est\u00e1 del todo claro en boca de qui\u00e9n hayamos de poner esta oraci\u00f3n. El texto dice que Pedro y Juan, conminados por el sanedr\u00edn a que no siguiesen hablando en nombre de Jes\u00fas, vinieron \u201ca los suyos, que, en oy\u00e9ndolos, a una levantaron la voz a Dios,\u201d prorrumpiendo en esa oraci\u00f3n (v.23-24). El t\u00e9rmino \u201clos suyos\u201d puede muy bien indicar la comunidad cristiana en general, ap\u00f3stoles y fieles, reunidos en el lugar de costumbre (cf. 1:13; 2:1), posiblemente en casa de Mar\u00eda, la madre de Juan Marcos (cf. 12:12). Sin embargo, las peticiones que en la oraci\u00f3n se hacen a Dios (v.29-30), m\u00e1s que a los fieles en general, parecen mirar a los ap\u00f3stoles, pues a ellos pertenece, no a los fieles, la misi\u00f3n de predicar y hacer milagros que confirmen esa predicaci\u00f3n. Por eso, no sin fundamento, opinan muchos que ese \u201clos suyos,\u201d a los que se juntan Pedro y Juan, aluda no a los cristianos en general, sino a los ap\u00f3stoles, en boca de los cuales habr\u00eda que poner esta oraci\u00f3n. Hab\u00edan sido conminados por las autoridades jud\u00edas a no hablar m\u00e1s en nombre de Jes\u00fas, y quer\u00edan asegurarse de seguir contando con la aprobaci\u00f3n de Dios, a quien deb\u00edan obedecer antes que a los humanos. La respuesta de Dios no se hizo esperar, produci\u00e9ndose un fen\u00f3meno, no igual pero s\u00ed an\u00e1logo al de Pentecost\u00e9s (cf. 2:1-4), con una energia del Esp\u00edritu, que los impuls\u00f3 a predicar el Evangelio con mayor fuerza y empuje (v.31; cf. 1:8; 6:10).<br \/>\nDesde luego, hay que reconocer que las peticiones de la oraci\u00f3n (v.29-30) apuntan claramente a los ap\u00f3stoles, pero nada hay en el texto que nos impida admitir la presencia tambi\u00e9n de otros fieles durante aquella oraci\u00f3n. Algunos hablan de que fue una oraci\u00f3n carism\u00e1tica, bajo el influjo colectivo del Esp\u00edritu Santo (cf.  1Co 12:3-11; 14:2), pues pronuncian todos a una (\u03bf\u03bc\u03bf\u03b8\u03c5\u03bc\u03b1\u03b4\u03cc\u03bd) las mismas palabras (v.24). Creemos, sin embargo, que muy bien puede tomarse la expresi\u00f3n en sentido un poco amplio, significando simplemente que todos los asistentes eran de los mismos sentimientos, y se asociaban, repitiendo incluso las mismas palabras, a la oraci\u00f3n que en voz alta dirig\u00eda a Dios alguno de los ap\u00f3stoles, probablemente Pedro.<br \/>\nLa oraci\u00f3n comienza aludiendo al Sal 2:1-2, cuyas predicciones ven cumplidas en Jesucristo (v.25-28). El salmo es, en efecto, mesi\u00e1nico, aludiendo a la conspiraci\u00f3n de los poderes mundanos contra la soberan\u00eda de Dios y de su Cristo 49. Esa conspiraci\u00f3n la hab\u00eda experimentado Jes\u00fas y la estaban experimentando ahora sus ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>Uni\u00f3n fraterna de los fieles,Sal 4:32-37.<br \/>\n32 La muchedumbre de los que hab\u00edan cre\u00eddo ten\u00eda un coraz\u00f3n y un alma sola, y ninguno ten\u00eda por propia cosa alguna, antes todo lo ten\u00edan en com\u00fan. 33 Los ap\u00f3stoles atestiguaban con gran poder la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas, y todos los fieles gozaban de gran estima. 34 No hab\u00eda entre ellos indigentes, pues cuantos eran due\u00f1os de haciendas o casas las vend\u00edan y llevaban el precio de lo vendido, 35 y lo depositaban a los pies de los ap\u00f3stoles y a cada uno se le repart\u00eda seg\u00fan su necesidad. 36 Jos\u00e9, el llamado por los ap\u00f3stoles Bernab\u00e9, que significa hijo de la consolaci\u00f3n, levita, chipriota de naturaleza, 37 que pose\u00eda un campo, lo vendi\u00f3 y llev\u00f3 el precio, y lo deposit\u00f3 a les pies de los ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>De nuevo presenta aqu\u00ed San Lucas una descripci\u00f3n sumaria de la vida de la comunidad cristiana, muy semejante a la que ya nos ofreci\u00f3 en 2:42-47. Vuelve a insistir, con expresiones realmente encantadoras, en la uni\u00f3n fraternal de todos los fieles, que les llevaba incluso a poner sus bienes en com\u00fan (v.32). La consecuencia era 50 que no hab\u00eda ning\u00fan necesitado entre ellos, pues los que ten\u00edan posesiones las vend\u00edan, y pon\u00edan el precio a los pies de los ap\u00f3stoles, para que repartieran a cada uno seg\u00fan sus necesidades (v.34-35). Si aqu\u00ed San Lucas vuelve a repetir casi el mismo relato, parece ser preparando lo que va a decir de Bernab\u00e9 (v.36-37) y de Anan\u00edas y Safira (5:1-11), pues antes de hablar de las luces y sombras de un cuadro, conviene presentar el conjunto del cuadro.<br \/>\nAcerca de esta comunidad de bienes y c\u00f3mo no debe entenderse en sentido absoluto, ya hablamos al comentar 2:42-47, a cuyo lugar remitimos. Por lo que toca a Bernab\u00e9, se hace menci\u00f3n especial no s\u00f3lo por su acto de generosidad, desprendi\u00e9ndose de sus bienes (V-37)  como, sin duda, hab\u00edan hecho tambi\u00e9n otros (v.34), sino por ser personaje que desempe\u00f1ar\u00e1 un papel importante en esos primeros tiempos de la Iglesia. Era de la tribu de Lev\u00ed, y natural de la isla de Chipre (v.36). Su nombre aparecer\u00e1 varias veces en los siguientes cap\u00edtulos de los Hechos (cf. 11:22; 12:25; 13:1-2; 15:2.39), y San Pablo elogiar\u00e1 su desinter\u00e9s al predicar el Evangelio, viviendo de su trabajo para no ser gravoso a los fieles (cf. 1Co 9:6).<br \/>\nSu verdadero nombre era Jos\u00e9 (v.36), e ignoramos con qu\u00e9 ocasi\u00f3n le pusieron los ap\u00f3stoles el sobrenombre de Bernab\u00e9 (\u0392\u03b1\u03c1\u03bd\u03ac\u03b2\u03b1\u03c2), con el que aparecer\u00e1 ya \u00fanicamente en adelante. La etimolog\u00eda que se nos da, \u201chijo de la consolaci\u00f3n\u201d (v.36), ha sido muy discutida. Fij\u00e1ndonos en la palabra \u201cconsolaci\u00f3n,\u201d parecer\u00eda habr\u00eda que derivarlo de la forma aramea bar-nahm\u00e1 (= hijo de consolaci\u00f3n), pero falta la letra b, que se halla en \u03b2\u03b1\u03c1-\u03bd\u03ac\u03b2\u03b15. Quiz\u00e1s, como quieren algunos, al pasar al griego la forma aramea, la m se convert\u00eda en b; o quiz\u00e1s, como dicen otros, hay que derivarlo no de barnahm\u00e1, sino de bar-nebuah ( = hijo de profec\u00eda), y si se dice \u201chijo de consolaci\u00f3n\u201d es porque en el Nuevo Testamento el profeta tiene como misi\u00f3n la de exhortar y consolar (cf. 1Co 14:3). Eso hab\u00eda de hacer Bernab\u00e9 (cf. 11:23), que ciertamente es contado entre los profetas (cf. 13:1).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>sacerdotes.<\/b> En el AT el sacerdocio comenz\u00f3 con Aar\u00f3n y sus hijos (<span class='bible'>Lev 8:1-36<\/span>). Ellos actuaban como los mediadores humanos entre un Dios santo y la humanidad pecadora. Ten\u00edan tres caracter\u00edsticas: 1) eran escogidos y apartados por Dios para el servicio del sacerdocio, 2) deb\u00edan tener un car\u00e1cter santo, y 3) solo a ellos se les permit\u00eda acercarse a Dios a favor del pueblo, siendo el sumo sacerdote el principal mediador en el d\u00eda de la Expiaci\u00f3n (<span class='bible'>Lev 16:1-34<\/span>). Cp. <span class='bible'>N\u00fam 16:5<\/span>. <b>el jefe de la guardia del templo.<\/b> El jefe de la fuerza policial del templo (conformada por levitas) y oficiales de segundo rango del sumo sacerdote. Los romanos hab\u00edan delegado la responsabilidad de la seguridad del templo a los jud\u00edos. <b>saduceos.<\/b> <i>Vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>Hch 23:8<\/span><i>;<\/i> <span class='bible'>Mat 3:7<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t4:1-2 &#8212; Hablando ellos al pueblo. Hasta ahora todo estaba en paz. Los ap\u00f3stoles hab\u00edan ganado una gran victoria. Hab\u00eda muchas conversiones, pero ahora vuelve la misma oposici\u00f3n que Jes\u00fas ten\u00eda que enfrentar.<br \/>\n\t&#8212; vinieron sobre ellos los sacerdotes. &#8212; Eran  sacerdotes convertidos en perseguidores.<br \/>\n\t&#8212; con el jefe de la guardia del templo &#8212; que ten\u00eda la responsabilidad de mantener buen orden. \u00bfEstaban los ap\u00f3stoles fuera de orden? \u00bfEran desordenados? Si no, entonces \u00bfpor qu\u00e9 les molestaban?<br \/>\n\t&#8212; y los saduceos. &#8212; Los que dirig\u00edan el ataque contra Jes\u00fas eran los fariseos, pero los ap\u00f3stoles no hab\u00edan atacado la hipocres\u00eda y las tradiciones de este grupo. M\u00e1s bien los saduceos promovieron esta persecuci\u00f3n, porque no cre\u00edan en la resurrecci\u00f3n de los muertos (23:6-8), el tema central de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica. Durante su ministerio personal Jes\u00fas hab\u00eda debatido con los saduceos (Mat 22:23-33). Caif\u00e1s, el sumo sacerdote era saduceo. En cuanto a los fariseos, la predicaci\u00f3n de ese tema estaba bien porque ellos lo cre\u00edan, nada m\u00e1s que no les gust\u00f3 que se predicara en el nombre de Jes\u00fas.<br \/>\n\t&#8212; resentidos (indignados, LBLA) de que ense\u00f1asen al pueblo, y anunciasen en Jes\u00fas la resurrecci\u00f3n de entre los muertos. &#8212; Los sacerdotes hab\u00edan dicho (Mat 26:64) que si los ap\u00f3stoles predicaran que Jes\u00fas hab\u00eda resucitado de los muertos, \u00abser\u00e1 el postrer error peor que el primero\u00bb, y as\u00ed fue para ellos, porque en base a esto, ellos no solamente hab\u00edan ignorado las Escrituras, sino que tambi\u00e9n eran homicidas. Ahora empieza, pues, la persecuci\u00f3n contra la iglesia que es, en realidad, la continuaci\u00f3n de la persecuci\u00f3n contra Cristo. Crucificaron a Jes\u00fas para callarlo pero ahora la voz de El se oye en la boca de los ap\u00f3stoles. Al perseguir a los ap\u00f3stoles los jud\u00edos contin\u00faan su rebeli\u00f3n contra Dios.<br \/>\n\tSeg\u00fan los saduceos, los ap\u00f3stoles comet\u00edan dos \u00abmales\u00bb: (1) predicaban a Jes\u00fas y (2) sobre todo lo que les molestaba era que predicaran la resurrecci\u00f3n. Pero \u00bfqu\u00e9 dijeron estos jud\u00edos del milagro hecho por los ap\u00f3stoles? No lo pod\u00edan negar (ver. 16); por eso, no dec\u00edan nada. Es imposible combatir una evidencia de esa clase.<br \/>\n\tSe disgustaban porque los ap\u00f3stoles ense\u00f1aran al pueblo. Los oficiales del pueblo cre\u00edan que ese trabajo era exclusivamente la prerrogativa de ellos. Se ofendieron grandemente porque estos galileos incultos (v. 13) &#8212; sin conexi\u00f3n alguna con el oficio de sacerdote y sin autoridad de estos oficiales &#8212; se atrevieran a hacer la obra que les pertenec\u00eda a ellos.<br \/>\n\tDesde luego, quer\u00edan dejar la impresi\u00f3n de ser los guardianes del pueblo y de ser, por lo tanto, los que debieran protegerles de la ense\u00f1anza no oficial ni aceptable. Comp\u00e1rese la actitud de los sacerdotes cat\u00f3licos que tambi\u00e9n se resienten mucho cuando los cristianos se atreven a ense\u00f1ar a la gente cat\u00f3lica.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL ARRESTO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Hechos 4:1-4<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Mientras Pedro y Juan estaban habl\u00e1ndole a la gente, se presentaron en su b\u00fasqueda los sacerdotes con el jefe de la polic\u00eda del Templo, y los saduceos, que se molestaban de que los disc\u00edpulos se hicieran los maestros del pueblo; y m\u00e1s a\u00fan, porque proclamaban que en Jes\u00fas se hab\u00eda producido una resurrecci\u00f3n. As\u00ed es que los arrestaron y los metieron en la c\u00e1rcel con la intenci\u00f3n de juzgarlos al d\u00eda siguiente, porque se les hab\u00eda echado encima la tarde. Pero muchos de los que hab\u00edan o\u00eddo la predicaci\u00f3n de Pedro se convirtieron, de manera que ya hab\u00eda en la Iglesia algo as\u00ed como cinco mil hombres.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>La curaci\u00f3n del cojo hab\u00eda tenido lugar en una parte del \u00e1rea del Templo que siempre estaba llena de gente. No es extra\u00f1o que el suceso hiciera que se concentrara all\u00ed la atenci\u00f3n general.<br \/>La puerta Hermosa era la que comunicaba el atrio de los Gentiles con el de las Mujeres. El atrio de los Gentiles era no s\u00f3lo el m\u00e1s grande, sino tambi\u00e9n el m\u00e1s abarrotado de gente de todos los atrios del Templo, porque hasta all\u00ed pod\u00edan entrar personas de todas las naciones, siempre que observaran las reglas normales del decoro y el respeto. Era all\u00ed donde ten\u00edan sus mostradores los cambistas, y sus puestos los vendedores de animales para los sacrificios. Dando la vuelta a la parte exterior del \u00e1rea del Templo hab\u00eda dos grandes p\u00f3rticos que se juntaban formando un \u00e1ngulo recto en la esquina del atrio de los Gentiles. Uno era el p\u00f3rtico Real, y el otro, el de Salom\u00f3n. Estos tambi\u00e9n estaban llenos de gente que hab\u00eda venido a dar culto a Dios, a aprender y a hacer turismo. No cabe duda de que los acontecimientos que hab\u00edan tenido lugar all\u00ed alcanzar\u00edan la m\u00e1s amplia publicidad.<br \/>En este escenario tan abarrotado de gente se presentaron los sacerdotes, el jefe de la polic\u00eda del Templo y los saduceos. El personaje que llama la versi\u00f3n Reina-Valera <em>el jefe de la guardia del Templo, <\/em>era un funcionario que se llamaba <em>el Sag\u00e1n. <\/em>Era el brazo derecho del Sumo Sacerdote, y ten\u00eda a su cargo la supervisi\u00f3n del orden en el Templo. Cuando hab\u00eda alguna aglomeraci\u00f3n era inevitable que el Sag\u00e1n se presentara en escena con la polic\u00eda del Templo. En esta ocasi\u00f3n tambi\u00e9n vinieron con \u00e9l los saduceos, que formaban la clase aristocr\u00e1tica o adinerada. No eran muchos, pero s\u00ed muy influyentes. Lo sucedido les molestaba mucho por dos razones: la primera, porque no cre\u00edan en la Resurrecci\u00f3n, que era lo que los ap\u00f3stoles estaban proclamando; y la segunda, porque eran ricos arist\u00f3cratas y colaboracionistas. Hac\u00edan lo posible por mantenerse en buenas relaciones con los Romanos para conservar su riqueza y posici\u00f3n. El gobierno romano era muy tolerante en general; pero en casos de insurrecci\u00f3n era tajante. Los saduceos estaban seguros de que, si no se le paraban los pies a los ap\u00f3stoles, habr\u00eda disturbios y des\u00f3rdenes, con consecuencias funestas para su posici\u00f3n. As\u00ed es que se propusieron cortar en su principio aquel brote peligroso; y esa fue la causa de que Pedro y Juan fueran arrestados tan pronto. Tenemos aqu\u00ed el ejemplo terrible de un partido que, para mantener su posici\u00f3n privilegiada, se niega a escuchar la verdad, y a dejar que otros la escuchen.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 4<\/p>\n<p>TESTIMONIO ANTE EL SANEDR\u00cdN (4,1-31). <\/p>\n<p>a) Detenci\u00f3n de los ap\u00f3stoles (Hch\/04\/01-04). <\/p>\n<p>1 Mientras estaban hablando al pueblo, se les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del templo y los saduceos, 2 molestos de que ense\u00f1aran al pueblo y de que anunciaran la resurrecci\u00f3n de entre los muertos en la persona de Jes\u00fas. 3 Les echaron mano y los pusieron en la c\u00e1rcel hasta el amanecer, porque era ya tarde. 4 Pero muchos de los que oyeron el discurso abrazaron la fe, y lleg\u00f3 su n\u00famero a unos cinco mil. <\/p>\n<p>Por los Evangelios sabemos c\u00f3mo Jes\u00fas encontr\u00f3, por su mensaje y su actuaci\u00f3n, la hostilidad por parte de los jefes jud\u00edos, y, sobre todo, por parte de la autoridad sacerdotal. Esta lucha le condujo a la muerte en la cruz. Jes\u00fas tambi\u00e9n predijo a sus disc\u00edpulos, con claras palabras, que ser\u00edan objeto de odio y persecuci\u00f3n, y procur\u00f3 prepararlos para ellas. En el discurso de Jes\u00fas sobre el tiempo final, seg\u00fan los Evangelios sin\u00f3pticos, leemos en el Evangelio de san Lucas las palabras que Jes\u00fas dirigi\u00f3 a sus disc\u00edpulos: \u00abPero antes de todo esto, se apoderar\u00e1n de vosotros y os perseguir\u00e1n: os entregar\u00e1n a las sinagogas y os meter\u00e1n en las c\u00e1rceles; os har\u00e1n comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre\u00bb (Luc 21:12). <\/p>\n<p>El que lee la pl\u00e1tica de despedida de Jes\u00fas en el Evangelio de san Juan, encuentra la predicci\u00f3n del odio del mundo con unos motivos todav\u00eda m\u00e1s profundos, cuando se dice: \u00abSi el mundo os odia, sabed que antes que a vosotros me ha odiado a m\u00ed. Si fuerais del mundo, el mundo amar\u00eda lo suyo; pero, porque no sois del mundo, sino que os eleg\u00ed yo del mundo, por eso el mundo os odia\u00bb (Jua 15:18 s). \u00abOs echar\u00e1n de las sinagogas; m\u00e1s a\u00fan, llega la hora en que todo aquel que os mate, creer\u00e1 dar culto a Dios\u00bb (Jua 16:2). Pero, precisamente en los discursos del Evangelio de san Juan encontramos, \u00edntimamente asociada a las palabras sobre la persecuci\u00f3n futura, la m\u00e1s vigorosa indicaci\u00f3n sobre la asistencia del Par\u00e1clito, el Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n<p>La predicci\u00f3n de Jes\u00fas pronto se cumpli\u00f3. Ser\u00eda sorprendente que no hubiera sucedido as\u00ed. El proceso contra Jes\u00fas todav\u00eda no estaba muy distante. Los mismos hombres que le hab\u00edan condenado, todav\u00eda ten\u00edan autoridad como jefes del pueblo. Vemos la misma escena que en los Evangelios. El pueblo llano y sencillo se entregaba con entusiasmo y agradecimiento al mensaje de salvaci\u00f3n, mientras no fuera inducido a error por los jefes pol\u00edticos o religiosos, y contemplaba con respetuoso temor la comunidad de Jes\u00fas. Pero los dirigentes se dejaron guiar por el odio y la envidia, antes en la lucha contra Jes\u00fas y ahora en la persecuci\u00f3n de la Iglesia. <\/p>\n<p>\u00abSe les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del templo y los saduceos.\u00bb Eran las autoridades competentes del templo. El partido de los saduceos, que se diferenciaba en muchos respectos del grupo mayor de los fariseos tambi\u00e9n hab\u00eda tenido un papel influyente y decisivo en el proceso contra Jes\u00fas. El sumo sacerdote y sus colegas formaban un grupo estrechamente conjurado. Lo encontraremos de nuevo en el proceso contra Pablo (Jua 23:1 ss). \u00bfQu\u00e9 motivo encontraron para lanzarse contra Pedro y Juan? Sin duda se escandalizaron por la gran concurrencia del pueblo. Como atestigua el siguiente relato, el objeto de la indagaci\u00f3n fue, en primer lugar, la curaci\u00f3n del cojo de nacimiento. Pero el texto tambi\u00e9n aclara que desde hac\u00eda mucho tiempo eran motivo de esc\u00e1ndalo la actuaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles y su predicaci\u00f3n en favor de Jes\u00fas. Se dice que estaban molestos, porque los ap\u00f3stoles anunciaban la resurrecci\u00f3n de entre los muertos aludiendo a Jes\u00fas. Pero \u00e9sta es solamente una particular raz\u00f3n de la hostilidad (Jua 4:2). Sabemos que los saduceos en oposici\u00f3n a la fe que sol\u00edan tener los jud\u00edos, negaban por principio la resurrecci\u00f3n del cuerpo47. Tambi\u00e9n en otros respectos representaban una notable ideolog\u00eda liberal. <\/p>\n<p>Los ap\u00f3stoles por primera vez van a la c\u00e1rcel. Para su vida ulterior \u00e9sta es una caracter\u00edstica del camino que sigue su testimonio. Pero la Iglesia crece. En nuestro relato se respira una atm\u00f3sfera propia, cuando san Lucas inmediatamente despu\u00e9s de comunicar la detenci\u00f3n de Pedro y Juan da la noticia de que una vez terminada la predicaci\u00f3n muchos se marcharon siendo ya creyentes, y el n\u00famero tres mil de la fiesta de pentecost\u00e9s asciende a cinco mil miembros de la comunidad de Cristo. Aqu\u00ed encontramos el peculiar elemento de los Hechos de los ap\u00f3stoles: a pesar de la resistencia y de la persecuci\u00f3n se cumplen el encargo y la promesa del Se\u00f1or resucitado. La Iglesia naciente experimenta la fuerza del Esp\u00edritu. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>47. As\u00ed lo atestiguan Luc 20:27 ss y Hec 23:8. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Los ap\u00f3stoles ante el sanedr\u00edn (Hch\/04\/05-12). <\/p>\n<p>5 A la ma\u00f1ana siguiente se congregaron en Jerusal\u00e9n los jefes, los ancianos y los escribas; 6 An\u00e1s, el sumo sacerdote, y Caif\u00e1s; Juan y Alejandro, y todos los que eran del linaje de los sumos sacerdotes. 7 Y coloc\u00e1ndolos delante, trataban de averiguar: \u00bfCon qu\u00e9 potestad o en nombre de qui\u00e9n hab\u00e9is hecho esto? 8 Entonces Pedro, lleno de Esp\u00edritu Santo, les dijo: 9 \u00abJefes del pueblo y ancianos, puesto que hoy somos interrogados judicialmente acerca de la buena acci\u00f3n realizada en un hombre enfermo: en virtud de qui\u00e9n ha sido sanado \u00e9ste, 10 sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucit\u00f3 de entre los muertos, este hombre se presenta ante vosotros sano. 11 Esta es la piedra despreciada por vosotros, los constructores de la casa, y, no obstante, constituida en clave del arco (Sal 118:22): 12 y no hay salvaci\u00f3n en otro alguno, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, por el cual hayamos de ser salvos.\u00bb <\/p>\n<p>Es una escena memorable. Los dos ap\u00f3stoles, cuya sencillez e insuficiencia conocemos por los Evangelios, entran en el tribunal de la suprema autoridad del juda\u00edsmo. Se han reunido los jefes del pueblo. No sin raz\u00f3n los Hechos de los ap\u00f3stoles enumeran los grupos representados e incluso dan los nombres de los competentes jefes de la clase sacerdotal. An\u00e1s, que a pesar de haber sido destituido por los romanos a\u00fan segu\u00eda siendo el hombre m\u00e1s influyente de la estirpe de los sumos sacerdotes48, y su yerno Caif\u00e1s, el sumo sacerdote oficial, nos son conocidos por el proceso contra Jes\u00fas. Aunque las tropas romanas de ocupaci\u00f3n estuvieran en el pa\u00eds, el sanedr\u00edn siempre era la eficaz representaci\u00f3n de todo el juda\u00edsmo. Propiedades e inteligencia, formaci\u00f3n y poder, se concentraron en esta corporaci\u00f3n tradicional, que gracias a estar vinculada al culto y a la religi\u00f3n gozaba de prestigio y autoridad entre todos los jud\u00edos. <\/p>\n<p>Pedro y Juan que durante la noche estuvieron bajo custodia, entran en esta asamblea. La escena es un s\u00edmbolo del camino de la Iglesia. Despu\u00e9s de la curaci\u00f3n milagrosa es interrogada. \u00bfEs una interrogaci\u00f3n sincera? Si leemos el informe final de este juicio, reconocemos que no solamente se trat\u00f3 de este suceso particular, sino de toda la obra de la Iglesia. <\/p>\n<p>La pregunta acerca del nombre, en que ha tenido lugar la curaci\u00f3n, viene a ser para Pedro la deseada ocasi\u00f3n para dar el testimonio que acusa y exhorta a obtener la salvaci\u00f3n. Pedro actu\u00f3 lleno de Esp\u00edritu Santo. La comunidad de vida de la Iglesia es eficaz. Se nos hace recordar la promesa de Jes\u00fas que cuando se reuni\u00f3 con sus disc\u00edpulos antes de la pascua, adem\u00e1s de vaticinar la persecuci\u00f3n les dijo: \u00abEsto os servir\u00e1 de ocasi\u00f3n para dar testimonio. Por consiguiente, fijad bien en vuestro coraz\u00f3n que no deb\u00e9is prepararos de c\u00f3mo os podr\u00e9is defender. Porque yo os dar\u00e9 un lenguaje y una sabidur\u00eda que no podr\u00e1n resistir ni contradecir todos vuestros enemigos\u00bb ( Luc 21:13 ss). Esta promesa a\u00fan se formula m\u00e1s claramente en san Mateo: \u00abPero, cuando os entreguen, no os preocup\u00e9is de c\u00f3mo o qu\u00e9 hab\u00e9is de decir, porque se os dar\u00e1 en aquel momento lo que hab\u00e9is de decir; pues no ser\u00e9is vosotros los que hablar\u00e9is, sino el Esp\u00edritu de vuestro Padre quien hablar\u00e1 en vosotros\u00bb (Mat 10:19 s). <\/p>\n<p>Pedro conoce la autoridad del sanedr\u00edn. En su disertaci\u00f3n se revela el profundo respeto del hombre jud\u00edo ante sus superiores puestos por Dios. Como ya vimos, la naciente Iglesia todav\u00eda est\u00e1 estrictamente obligada con la ordenaci\u00f3n social y religiosa del juda\u00edsmo. Sin embargo la atenci\u00f3n externa no impide que el ap\u00f3stol hable con franqueza. \u00e9sta ya se denota en las caracter\u00edsticas del procedimiento expresadas por \u00e9l. Los ap\u00f3stoles no son interrogados por causa de una acci\u00f3n sospechosa, sino que les piden cuentas de la \u00abbuena acci\u00f3n realizada en un hombre enfermo\u00bb. Pedro introduce su testimonio solemnemente y en tono de reclamaci\u00f3n, haciendo recordar las palabras finales del discurso de pentecost\u00e9s, cuando anuncia al sanedr\u00edn y a \u00abtodo el pueblo de Israel\u00bb el mensaje de salvaci\u00f3n de Jes\u00fas de Nazaret, y a \u00e9l atribuye la curaci\u00f3n del inv\u00e1lido. El que ha sido curado est\u00e1 ante la mirada de la suprema autoridad jud\u00eda. Es una escena memorable. Pedro no ser\u00eda capaz de cumplir su misi\u00f3n, si no aprovechara la circunstancia para el apremiante mensaje de la salud verdadera y decisiva. Ante esta asamblea, que, no hac\u00eda mucho tiempo, hab\u00eda entregado Jes\u00fas a la muerte, Pedro habla abiertamente del Salvador y de la culpa de semejante corporaci\u00f3n cuando a\u00f1ade al nombre de Jes\u00fas: a quien vosotros crucificasteis. Pedro ya en su primer discurso al pueblo pudo hablar as\u00ed. Esta acusaci\u00f3n tiene una resonancia especialmente severa ante los jefes responsables del juda\u00edsmo. <\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n aqu\u00ed se enlaza inseparablemente con la referencia a la crucifixi\u00f3n el mensaje de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas por obra de Dios. La imagen de la clave del arco -tomada del salmo 117- caracteriza gr\u00e1ficamente la obcecaci\u00f3n y tragedia del pueblo escogido por Dios49. <\/p>\n<p>Proc\u00farese comprender la tensi\u00f3n que se producir\u00eda, cuando en el \u00e1mbito del sanedr\u00edn (que ha entregado a Jes\u00fas a la muerte de cruz y as\u00ed ha desechado al que tiene el destino de ser clave del arco) ahora penetra el mensaje, audaz en grado inaudito, de que no hay ning\u00fan otro medio de salvarse fuera de Jesucristo. Estas palabras resuenan en el mensaje fundamental de toda la proclamaci\u00f3n apost\u00f3lica. En ellas se resume el deseo de todos los escritos del Nuevo Testamento. Los conceptos de verdad, gracia, luz, vida y todas las declaraciones con las que se describe la redenci\u00f3n ofrecida por Dios al mundo en Jes\u00fas, subyacen en estas palabras que Pedro dirige a los miembros del sanedr\u00edn. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>48. Cf. Luc 3:2; Jua 18:12 ss. <\/p>\n<p> 49. Varias veces encontramos esta expresiva imagen en el mensaje del Nuevo Testamento. En Luc 20:17 vemos que es Jes\u00fas quien la propone en la controversia con los escribas y sumos sacerdotes, como tambi\u00e9n nos lo confirman Mat 21:42 y Mar 12:10. Tambi\u00e9n san Pablo alude a esta met\u00e1fora en Rom 9:33, y san Pedro trata de ella de una forma especialmente minuciosa en su primera carta (1Pe 2:4 ss).<\/p>\n<p> &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>c) Impotencia de la autoridad (Hch\/04\/13-22). <\/p>\n<p>13 Viendo la valent\u00eda de Pedro y de Juan, y habiendo comprobado que eran hombres iletrados y del vulgo, se maravillaban. Los reconoc\u00edan como compa\u00f1eros de Jes\u00fas. 14 Pero viendo de pie, con ellos, al hombre curado, no ten\u00edan nada que oponer. 15 Los mandaron, pues, salir fuera del sanedr\u00edn y deliberaban entre s\u00ed diciendo: 16 \u00ab\u00bfQu\u00e9 har\u00edamos con estos hombres? Porque el notorio milagro obrado por medio de ellos, evidente para todos los habitantes de Jerusal\u00e9n, no lo podemos negar; 17 pero a fin de que no se divulgue todav\u00eda m\u00e1s entre el pueblo, vamos a amenazarlos, para que no hablen m\u00e1s en este nombre a persona alguna.\u00bb <\/p>\n<p>Los miembros del sanedr\u00edn tuvieron que soportar las audaces palabras. Propiamente se podr\u00eda esperar que se hubiesen encolerizado, y enardecidos por la pasi\u00f3n hubiesen pronunciado una sentencia de exterminio, como hicieron en el proceso contra Jes\u00fas o como sucedi\u00f3 m\u00e1s tarde en el juicio oral de Esteban (1Pe 7:54 ss). \u00bfCu\u00e1l era el motivo que los reprimi\u00f3? Como dice claramente el vers\u00edculo 21, seguramente fue decisivo para su modo de proceder el miramiento del pueblo. Ya sabemos por los Evangelios c\u00f3mo la autoridad jud\u00eda siempre vacilaba entre proceder o dejar de proceder contra Jes\u00fas, porque ten\u00edan contra s\u00ed la disposici\u00f3n de \u00e1nimo del pueblo. La opini\u00f3n p\u00fablica con frecuencia encauza la decisi\u00f3n de los dirigentes hacia lo justo o tambi\u00e9n hacia lo injusto. <\/p>\n<p>Sin embargo tambi\u00e9n parece que otras razones hayan determinado el procedimiento del sanedr\u00edn. El que hab\u00eda sido curado estaba al lado de los ap\u00f3stoles, como testimonio irrefutable de la realidad de la curaci\u00f3n. La actuaci\u00f3n de Pedro tambi\u00e9n desarm\u00f3 a sus adversarios ante el hecho de que los dos ap\u00f3stoles eran iletrados y del vulgo, y no hab\u00edan recibido formaci\u00f3n escolar. No ten\u00edan nada que oponer, dice el relato en forma muy significativa. En su desconcierto moment\u00e1neo recurren a un medio (que tambi\u00e9n fue utilizado m\u00e1s tarde) de sofocar la moci\u00f3n del Esp\u00edritu: proh\u00edben hablar y esperan, contra su propia convicci\u00f3n, que har\u00e1n enmudecer a los testigos de Jes\u00fas. En su resoluci\u00f3n no toman el nombre de Jes\u00fas en los labios (cf. tambi\u00e9n 5,28). Tambi\u00e9n en esto parece que se muestra su odio y aversi\u00f3n contra Jes\u00fas. Este nombre no debe ser pronunciado. <\/p>\n<p>18 Y llam\u00e1ndolos, les ordenaron que bajo ning\u00fan concepto dijeran una palabra ni ense\u00f1aran en el nombre de Jes\u00fas. 19 Pedro y Juan les respondieron: \u00abJuzgad si ser\u00eda justo ante Dios obedeceros a vosotros m\u00e1s que a Dios; 20 porque nosotros no podemos dejar de decir lo que hemos visto y o\u00eddo.\u00bb 21 Ellos, reiterando sus amenazas, los soltaron. No encontraban manera de castigarlos por causa del pueblo, ya que todos glorificaban a Dios por lo sucedido; 22 pues era de m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os el hombre en quien se hab\u00eda realizado este milagro de la curaci\u00f3n. <\/p>\n<p>El episodio ha pasado a ser el ejemplo del camino que ha de seguir la Iglesia a trav\u00e9s de la historia. Lo que entonces sucedi\u00f3, ilumina una ley que en todas partes exige ser observada cuando una orden humana se pone en contradicci\u00f3n con un mandamiento divino que se conoce claramente. Los ap\u00f3stoles rechazan con toda firmeza la prohibici\u00f3n de hablar dada por el sanedr\u00edn. En el juicio oral que pronto seguir\u00e1, los ap\u00f3stoles lo dir\u00e1n todav\u00eda con mayor decisi\u00f3n (5,29). Recae sobre ellos el encargo del Se\u00f1or, la irrecusable obligaci\u00f3n de dar testimonio. Ya no son libres en su decisi\u00f3n. El mismo Dios ha puesto la mano sobre ellos. Tanto si quieren como si no quieren, tienen que hablar de lo que han \u00abvisto y o\u00eddo\u00bb. Reconocen la autoridad y el derecho del sanedr\u00edn. Se nota este respeto incluso por sus palabras recusadoras, cuando para tranquilidad de su conciencia someten la decisi\u00f3n al juicio del supremo juez del pueblo. <\/p>\n<p>Con todo, los ap\u00f3stoles ya han decidido. El Esp\u00edritu Santo los ilumina y fortalece en su decisi\u00f3n. Pueden compararse las palabras de los ap\u00f3stoles a muchas otras palabras semejantes que nos transmite la historia profana. Seg\u00fan Plat\u00f3n, S\u00f3crates dijo a sus jueces: \u00abOs honro y os amo, pero antes obedecer\u00e9 a Dios que a vosotros\u00bb, y el poeta S\u00f3focles en su tragedia Ant\u00edgona pone en labios de \u00e9sta las siguientes palabras: \u00abNo quisiera ser v\u00edctima de los castigos de los dioses por haber temido la arrogancia de un hombre.\u00bb Las palabras antedichas de los ap\u00f3stoles se distinguen de estos respetables testimonios de la conciencia por el hecho de que en las palabras de los ap\u00f3stoles puede denotarse la gran experiencia personal de la salvaci\u00f3n en Cristo Jes\u00fas. <\/p>\n<p>d) Robustecimiento de la comunidad orante (Hch\/04\/23-31). <\/p>\n<p>23 Puestos en libertad, vinieron a los suyos y les contaron cuanto los sumos sacerdotes y los ancianos les hab\u00edan dicho. 24 Al o\u00edrlos, alzaron un\u00e1nimemente su voz a Dios y dijeron: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa eres el que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto en ellos hay (Exo 20:11). 25 T\u00fa, el que en el Esp\u00edritu Santo, por boca de nuestro padre y siervo tuyo David, dijiste: \u00bfPor qu\u00e9 se amotinaron las naciones y los pueblos maquinaron cosas vanas? 26 Se han juntado los reyes de la tierra y los pr\u00edncipes se han confabulado contra el Se\u00f1or y contra su Ungido (Sal 2:1-2). 27 Porque en verdad se confabularon en esta ciudad contra tu santo siervo Jes\u00fas, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato con los gentiles y tribus de Israel, 28 para hacer lo que tu mano y tu designio ten\u00edan predeterminado que sucediera. 29 Ahora, pues, Se\u00f1or, mira sus amenazas y concede a tus siervos anunciar con toda valent\u00eda tu palabra, 30 alargando tu mano para que se hagan curaciones, se\u00f1ales y prodigios mediante el nombre de tu santo siervo Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Este fragmento todav\u00eda pertenece al contexto m\u00e1s inmediato de la historia de la curaci\u00f3n del cojo de nacimiento. Pero al mismo tiempo nos facilita una visi\u00f3n profunda de la manera de pensar y de la fe de la comunidad. Es un significativo contraste con la escena precedente de la asamblea del consejo jud\u00edo. En esta asamblea se mostr\u00f3 la envidia, la inseguridad y el desconcierto de una autoridad que estaba contra el propio pueblo. En estas l\u00edneas resplandece la lealtad, la confianza y la concordia de la comunidad cristiana. Todav\u00eda est\u00e1, como volvemos a ver aqu\u00ed, vinculada a la colectividad jud\u00eda, todav\u00eda ora con las ideas y los modos tradicionales de los textos del Antiguo Testamento, pero lo nuevo y particular de la cristiana experiencia de la salvaci\u00f3n siempre empuja a pensamientos y m\u00f3viles propios. De nuevo es en un texto de los Salmos, en el que la Iglesia al leerlo encuentra su camino y su experiencia como en palabras prof\u00e9ticas, y con el cual expresa la confianza de su fe. De nuevo es un ejemplo muy expresivo de la manera como las palabras del Antiguo Testamento se ven e interpretan a la luz de la experiencia de la salvaci\u00f3n del Nuevo Testamento. Como en 1,16 esta interpretaci\u00f3n de la Escritura se gu\u00eda por la convicci\u00f3n de que el Esp\u00edritu Santo desprende las palabras b\u00edblicas del significado literal y les da una nueva orientaci\u00f3n, si se ven a la luz de la fe. <\/p>\n<p>La oraci\u00f3n est\u00e1 formulada como si toda la comunidad orase de acuerdo con la situaci\u00f3n que se hallaba. San Lucas le habr\u00e1 dado la forma bien ponderada teol\u00f3gica y literariamente, as\u00ed como tambi\u00e9n en su Evangelio, en particular en la historia de la infancia, hace patente el estado de \u00e1nimo de la respectiva situaci\u00f3n con himnos deprecatorios, sin que esto traicione la m\u00e1s fidedigna tradici\u00f3n recogida por el evangelista. Sin duda, esta oraci\u00f3n est\u00e1 tan subordinada a la realidad hist\u00f3rica, que en ella vemos delineada la situaci\u00f3n efectiva de la comunidad. De modo impresionante captamos la profunda uni\u00f3n existente entre los ap\u00f3stoles y la comunidad, en el texto introductorio y en la oraci\u00f3n misma, rasgo que se nos muestra con insistencia en los Hechos de los ap\u00f3stoles. Pi\u00e9nsese especialmente en la oraci\u00f3n de la comunidad por Pedro que estaba encarcelado (12,5). Ya la noticia de que los ap\u00f3stoles despu\u00e9s de su liberaci\u00f3n vinieron a los \u00absuyos\u00bb, nos indica la solidaridad fraternal, que hab\u00eda entre los fieles y sus jefes. <\/p>\n<p>E1 salmo, cuyas palabras se toman por base de la oraci\u00f3n interpretativa, ya fue interpretado por los escribas jud\u00edos en sentido mesi\u00e1nico. La comunidad orante refiere el salmo en primer lugar a la pasi\u00f3n de Jes\u00fas, en la que los enemigos se conjuraron contra Jes\u00fas, y los jud\u00edos y los paganos cooperaron para proceder contra \u00e9l. El relato de los Evangelios sobre la pasi\u00f3n y el proceso hace el comentario concreto de esta conducta de los enemigos. De nuevo es significativa la declaraci\u00f3n sobre Jes\u00fas, que es nombrado dos veces como santo siervo de Dios -otra vez con la profundidad de sentido de lo que dice Isa\u00edas sobre el siervo de Dios (3,13)- y de quien se dice adrede, apoy\u00e1ndose en las palabras del salmo: A quien ungiste. Sin duda con esta expresi\u00f3n, como lo pone en claro la ra\u00edz griega, se indica el nombre de Khristos ( = ungido) y la dignidad mesi\u00e1nica de Jes\u00fas descrita en este nombre. <\/p>\n<p>Se patentiza tambi\u00e9n en esta oraci\u00f3n el deseo especial de la proclamaci\u00f3n de la Iglesia primitiva cuando se hace resaltar, a prop\u00f3sito, que los enemigos confabulados nada pudieron hacer contra la intenci\u00f3n de Dios, sino que en su manera de proceder contra Jes\u00fas contribuyeron a la realizaci\u00f3n de la divina voluntad de salvar a los hombres. Este pensamiento, que siempre encontramos en el mensaje de los Hechos de los ap\u00f3stoles, y cuyo problema teol\u00f3gico apenas puede comprenderse con los conceptos de nuestra mente, no solamente procura precaver el obst\u00e1culo de la pasi\u00f3n, sino que tambi\u00e9n significa el aliento de la comunidad en vista del antagonismo de la autoridad jud\u00eda. Dios que permiti\u00f3 la conjuraci\u00f3n de los enemigos contra Jes\u00fas y la orden\u00f3 a la ejecuci\u00f3n de su plan salv\u00edfico, tambi\u00e9n puede mantener su mano sobre sus mensajeros de la fe, que aqu\u00ed se tiene cuidado en llamar \u00absiervos\u00bb de Dios, y conducirlos contra toda resistencia al cumplimiento efectivo de su testimonio. <\/p>\n<p>Es caracter\u00edstico del modo de pensar de esta primera comunidad la gran importancia que atribuye a las se\u00f1ales y sobre todo a la curaci\u00f3n obrada por Dios. No sin motivo san Lucas ha referido la curaci\u00f3n milagrosa del inv\u00e1lido como ejemplo de la actuaci\u00f3n carism\u00e1tica de los ap\u00f3stoles. Los Hechos de los ap\u00f3stoles presentan muchas otras veces testimonio de esta clase. La curaci\u00f3n de los enfermos, como ya vimos, est\u00e1 confiada (como encargo especial) a los disc\u00edpulos enviados por Jes\u00fas antes de la pascua (Luc 9:2; Luc 10:9), y en san Marcos se nombra como especial promesa de Jes\u00fas resucitado (Mar 16:18). Pablo habla expresamente de los \u00abdones de curaci\u00f3n\u00bb como uno de los dones del Esp\u00edritu, que han sido ofrecidos a la Iglesia (1Co 12:9). <\/p>\n<p>31 Mientras as\u00ed oraban, se conmovi\u00f3 el lugar donde estaban congregados y, llenos todos del Esp\u00edritu Santo, proclamaban la palabra de Dios con valent\u00eda. <\/p>\n<p>Tres veces se emplea en el texto griego la palabra valent\u00eda (1Co 4:13.29.31). Como un acento alborozado pasa por el relato y resuena vigoroso en la \u00faltima palabra, para hacer as\u00ed expresiva con la mayor claridad posible la actitud fundamental de la Iglesia sobre el fondo de la persecuci\u00f3n. En la palabra \u00abvalent\u00eda\u00bb se patentiza la conciencia contenta de la Iglesia incipiente (conciencia que procede de la experiencia viviente de la gracia de la salvaci\u00f3n), el conocimiento optimista de la cercan\u00eda del Se\u00f1or, que se muestra presente en el testimonio del Esp\u00edritu Santo. Es significativo para representar a la Iglesia en proceso de formaci\u00f3n que este misterio del Esp\u00edritu se haga perceptible como en un pentecost\u00e9s que sigue influyendo a la vista del peligro que amenaza, y as\u00ed fortalece siempre la \u00abvalent\u00eda\u00bb de los creyentes. Cuando se dice que estaban \u00abllenos todos del Esp\u00edritu Santo\u00bb, tambi\u00e9n se declara que esta plenitud se dio a conocer exteriormente, y es muy natural pensar otra vez en aquella misteriosa manera de hablar de que se nos ha informado en el relato de pentecost\u00e9s, y que despu\u00e9s se testifica expresamente como se\u00f1al del Esp\u00edritu Santo (1Co 10:44 ss; 1Co 19:6). <\/p>\n<p>\u00bfNo nos parece esta noticia una f\u00e1bula remota, extra\u00f1a? \u00bfFue todo eso una realidad fidedigna? \u00bfY forma parte en serio de lo que representa a la Iglesia? \u00bfO quiz\u00e1s esta Iglesia se ha envejecido y se ha vuelto r\u00edgida, seg\u00fan nuestra mentalidad, en ella s\u00f3lo puede dar se\u00f1ales de vida una peque\u00f1a parte de lo que la hizo atractiva y vigorosa en su juventud? Estos dones extraordinarios del Esp\u00edritu Santo, que llamamos carismas, \u00bfdeben realmente haber tenido importancia s\u00f3lo para el tiempo inicial, para la partida de la fe por el camino que conduce al mundo que se ha de ganar para Cristo? En nuestros d\u00edas la Iglesia \u00bfno podr\u00eda tambi\u00e9n lograr una mayor entereza y eficacia, si tuviera la viva experiencia del Esp\u00edritu? <\/p>\n<p>3. NUEVO ASPECTO DE LA COMUNIDAD (4,32-5,16). <\/p>\n<p>a) \u00abUno era el coraz\u00f3n y una el alma\u00bb (Hch\/04\/32-37). <\/p>\n<p>Un nuevo \u00abrelato sumario\u00bb -como lo llaman los exegetas- se interpone otra vez entre las narraciones particulares. Ya en 2,42-47 tuvimos una visi\u00f3n de conjunto semejante. Los dos fragmentos encajan bien entre s\u00ed en su contenido, y con el fragmento 5,12-16 forman una tr\u00edada, que en el fondo nos presenta una misma imagen, aunque en cada caso puedan aparecer con m\u00e1s fuerza algunos rasgos. Es como si el autor siempre quisiera mostrarnos la visi\u00f3n dichosa de la obra del Esp\u00edritu Santo en la comunidad del Se\u00f1or. <\/p>\n<p>32 Uno era el coraz\u00f3n y una el alma de la muchedumbre de los que hab\u00edan cre\u00eddo, y nadie consideraba propio nada de lo que pose\u00eda, sino que todo lo ten\u00edan en com\u00fan. 33 Y, con gran fortaleza, los ap\u00f3stoles daban testimonio de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas y gozaban todos ellos de gran estimaci\u00f3n. 34 No hab\u00eda pobre alguno entre ellos; porque todos cuantos pose\u00edan tierras o casas las vend\u00edan, aportaban el precio de lo vendido, 35 y lo pon\u00edan a los pies de los ap\u00f3stoles. Luego se distribu\u00edan a cada uno seg\u00fan las necesidades que tuviera. <\/p>\n<p>El heroico servicio fraterno de los fieles se coloca esta vez en el proscenio con m\u00e1s fuerza que en el primer relato. El modismo que ha venido a ser proverbial, \u00abun mismo coraz\u00f3n y una misma alma\u00bb, tiene su origen al pie de la letra en el texto b\u00edblico, como tantas otras locuciones y met\u00e1foras en nuestro lenguaje de la vida cotidiana. Esta concordia de coraz\u00f3n y de alma encontr\u00f3 su expresi\u00f3n en la renuncia desinteresada a toda propiedad personal, cuando la necesidad del pr\u00f3jimo lo reclamaba. Como ya lo dijimos antes (al hablar de 2,44s), era un comienzo voluntario (que no estaba prescrito por ninguna ley y ni se exig\u00eda por coacci\u00f3n alguna) de un amor fraterno suscitado por la experiencia de la salvaci\u00f3n y por el ejemplo de Cristo. Pocas l\u00edneas m\u00e1s abajo vemos claramente en las palabras de Pedro a Anan\u00edas (5,4) que todos eran libres para hacer con su propiedad lo que quisieran. Pero tambi\u00e9n se tiene cuidado en decir que \u00abnadie consideraba propio nada de lo que pose\u00eda, sino que todo lo ten\u00edan en com\u00fan\u00bb. Segu\u00eda existiendo el derecho de la propiedad privada, y era posible ejercer este derecho, pero m\u00e1s fuerte que todos los derechos y leyes era la disposici\u00f3n a renunciar a este derecho. Y esta renuncia flu\u00eda de estar impresionado por el alt\u00edsimo bien de la fe y de la esperanza en el Se\u00f1or. <\/p>\n<p>As\u00ed tenemos que entenderlo cuando de un modo sorprendente -seg\u00fan parece- se interpone en las declaraciones sobre la comunidad de bienes lo que se dice en el vers\u00edculo 33: \u00abCon gran fortaleza los ap\u00f3stoles daban testimonio de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas y abundante gracia hab\u00eda en todos ellos.\u00bb Con estas palabras se indica lo que interiormente los mov\u00eda a entregar lo que pose\u00edan y vender tierras y casas. De nuevo las palabras referentes a la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas est\u00e1n en el texto como tema fundamental de la proclamaci\u00f3n apost\u00f3lica. Los Hechos de los ap\u00f3stoles nunca se cansan de hablar de ella. Los que llegamos a conocer la verdad de la salvaci\u00f3n como desde una remota lejan\u00eda en forma de doctrina externa \u00bfsomos en general capaces de sumergirnos en la fe viviente de los primeros d\u00edas? Realmente tiene que haber sido una impresi\u00f3n emotiva que los ap\u00f3stoles como testigos de la resurrecci\u00f3n comparecieran ante los hombres y su testimonio fuera corroborado por Dios con se\u00f1ales y prodigios. Los hombres tuvieron la experiencia de una nueva ma\u00f1ana de la creaci\u00f3n. Entonces los valores externos palidecieron, y del conocimiento de la actualidad del Se\u00f1or creci\u00f3 el amor dispuesto a la renuncia para dedicarse al servicio del pr\u00f3jimo. Se podr\u00eda hacer alusi\u00f3n a esto, cuando se dice que \u00ababundante gracia hab\u00eda en todos ellos\u00bb. Tambi\u00e9n podr\u00eda entenderse que los ap\u00f3stoles experimentaban el afecto del pueblo, como se dice expresamente en 2,47 y en 5,13. Y as\u00ed se traduce en la Versi\u00f3n ecum\u00e9nica (Herder): \u00ab&#8230;y gozaban todos ellos de gran estimaci\u00f3n.\u00bb Sin embargo tambi\u00e9n en esta interpretaci\u00f3n se trata en \u00faltimo lugar de la eficacia de la gracia de Dios y del Se\u00f1or glorificado. <\/p>\n<p>36 As\u00ed Jos\u00e9, llamado por los ap\u00f3stoles Bernab\u00e9, que significa hijo de la consolaci\u00f3n, levita, natural de Chipre, 37 que era due\u00f1o de un campo, lo vendi\u00f3, llev\u00f3 el precio y lo puso a los pies de los ap\u00f3stoles. <\/p>\n<p>Estos dos vers\u00edculos son un suplemento a todo el precedente cuadro de conjunto. Dan un ejemplo del servicio fraterno descrito en dicho cuadro y al mismo tiempo indican que la afirmaci\u00f3n de que \u00abtodos\u00bb vend\u00edan sus tierras o casas, se puede considerar como una generalizaci\u00f3n exagerada de un modo popular. Si todos ellos lo hubiesen realmente vendido todo, ser\u00eda infundado hacer destacar la conducta de Jos\u00e9 Bernab\u00e9 como algo particular. Tampoco ser\u00edan comprensibles las palabras de Pedro (en 5,4) o el hecho de que en el posterior relato de los Hechos de los ap\u00f3stoles siempre se supone la propiedad privada, por ejemplo cuando se habla de la casa de Mar\u00eda, la madre de Marcos (12,12). Se hace destacar a Jos\u00e9 Bernab\u00e9, lo cual tambi\u00e9n tiene su especial motivo en que \u00e9ste debi\u00f3 desempe\u00f1ar una importante tarea en la ulterior evoluci\u00f3n de la Iglesia. Como nos enteramos por 11,22 ss, a Bernab\u00e9 le encarg\u00f3 la comunidad de Jerusal\u00e9n que cuidara de la primera comunidad paganocristiana que se formaba en Antioqu\u00eda, porque \u00abera un hombre de bien, lleno de Esp\u00edritu Santo y de fe\u00bb (11,24). Fue \u00e9l quien hizo venir a Saulo de Tarso para esta misi\u00f3n, y desde entonces en adelante fue decisivo para la ruta que Pablo m\u00e1s tarde sigui\u00f3. <\/p>\n<p>Ya hablamos en la introducci\u00f3n de que Lucas, que seg\u00fan una tradici\u00f3n fidedigna descend\u00eda de Antioqu\u00eda, en este tiempo inicial de la comunidad antioquena conoci\u00f3 a Pablo y a Bernab\u00e9, y desde entonces qued\u00f3 vinculado a ellos durante su vida. \u00bfNo pudo ser Bernab\u00e9, de quien Lucas adquiri\u00f3 su remoto conocimiento de la situaci\u00f3n de la comunidad de Jerusal\u00e9n por el descrita? Los datos esmerados que se dan en este texto acerca del nombre y la ascendencia de Bernab\u00e9 \u00bfno indican que para Lucas Bernab\u00e9 tenia una particular autoridad personal? <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Hch 5:24<\/span>; <span class='bible'>Luc 22:4<\/span>; <span class='bible'>Luc 22:52<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 saduceos:<\/b><\/i> Partido religioso con mucha influencia en el Sanedr\u00edn o Consejo Supremo israelita. Ver nota a <span class='bible'>Mat 3:7<\/span> y VOCABULARIO B\u00cdBLICO.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Hech. es la historia de la expansi\u00f3n triunfante de las buenas nuevas desde los jud\u00edos al resto del mundo, pero no debemos olvidar que comenz\u00f3 con los jud\u00edos, a quienes Dios hab\u00eda preparado a lo largo de su historia y por medio de las Escrituras. Aunque el evangelio m\u00e1s adelante en el libro alcanza lugares y personas de inter\u00e9s, no volvemos a ver la respuesta masiva positiva al mensaje como en 2:41 y 4:4, cuando el n\u00famero lleg\u00f3 a ser de como cinco mil.<\/p>\n<p>Sin embargo, la respuesta no fue uniformemente positiva. Algunos de los que ocupaban posiciones de autoridad en el templo fueron provocados no por el hecho de que \u00e9stos hab\u00edan sido disc\u00edpulos de Jes\u00fas, sino porque los ap\u00f3stoles ense\u00f1aban al pueblo y anunciaban en Jes\u00fas la resurrecci\u00f3n de entre los muertos. Imaginemos c\u00f3mo nos sentir\u00edamos nosotros si alguna secta comenzara a usar nuestro templo para predicar sus propias doctrinas. El hecho de que estos galileos estaban ense\u00f1ando de ese modo podr\u00eda ser tolerado, pero las autoridades saduceas del templo se sent\u00edan desdichadas con cualquiera que proclamara la resurrecci\u00f3n, que seg\u00fan ellos no se ense\u00f1aba en las Escrituras (cf. Luc. 20:27).<\/p>\n<p>5-12 Despu\u00e9s de haber pasado la noche en prisi\u00f3n, Pedro y Juan fueron llevados delante de los l\u00edderes jud\u00edos de la naci\u00f3n. La pregunta que enfrentaron (\u00bfcon qu\u00e9 poder, o en qu\u00e9 nombre hab\u00e9is hecho vosotros esto?) podr\u00eda ser parafraseada: \u201c\u00bfQui\u00e9n les dio autoridad para hacer esto?\u201d, lo que en el fondo significaba: \u201c\u00bfQui\u00e9nes se creen ustedes que son?\u201d La reacci\u00f3n de las autoridades en el v. 13 se\u00f1ala que no esperaban una respuesta sustancial; en cuanto al templo y la religi\u00f3n jud\u00eda, no hab\u00eda en la tierra una autoridad superior a la del sumo sacerdote, que estaba presente.<\/p>\n<p>La pregunta probablemente se refer\u00eda a la ense\u00f1anza y proclamaci\u00f3n que produjo el problema seg\u00fan 4:2. La vaguedad de los t\u00e9rminos, sin embargo, permiti\u00f3 a Pedro retroceder al bien hecho, la curaci\u00f3n. Todo el episodio, al fin y al cabo, se produjo s\u00f3lo porque Pedro explic\u00f3 la curaci\u00f3n a la multitud entusiasmada.<\/p>\n<p>En los vv. 10, 11 tenemos una vez m\u00e1s la otra cara del tema expuesto en 2:23, 24 y 3:15. Como en esos pasajes, el \u00e9nfasis no se pone sobre la maldad de las acciones humanas sino m\u00e1s bien sobre el hecho de que la decisi\u00f3n negativa fue derrotada y revertida por la autoridad final, que es Dios.<\/p>\n<p>La respuesta a la pregunta aparece en el v. 12, donde Pedro afirm\u00f3 que hay una autoridad superior a la del sumo sacerdote: no hay otro nombre, debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.<\/p>\n<p>13-17 La valent\u00eda de Pedro y de Juan en tales circunstancias es asombrosa. Lo es m\u00e1s aun cuando sabemos, a diferencia del concilio, que cuando algunos de ellos acusaron a Jes\u00fas unas semanas antes, Pedro se acobard\u00f3 t\u00edmidamente afuera. En aquel caso, lejos de enfrentar al sumo sacerdote, se hab\u00eda atemorizado delante de sus servidores (Luc. 22:54-62).<\/p>\n<p>En la conferencia del Sanedr\u00edn, la cuesti\u00f3n de la verdad de las pretensiones de los ap\u00f3stoles no estaba en discusi\u00f3n, sino s\u00f3lo c\u00f3mo hacer para que aquello no se divulgara cada vez m\u00e1s entre el pueblo. <\/p>\n<p>18-22. Les ordenaron terminantemente que no hablaran ni ense\u00f1aran en el nombre de Jes\u00fas. Pedro y Juan respondieron valientemente: Juzgad vosotros si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios. No era poca cosa pretender que se conoc\u00eda la voluntad de Dios mejor que el sumo sacerdote y el concilio de gobernantes. Lo que aqu\u00ed se subraya, como a la largo de toda la historia, es lo inevitable: No podemos dejar de decir lo que hemos visto y o\u00eddo.<\/p>\n<p>El hecho de que el hombre en quien hab\u00eda sido hecho este milagro de sanidad ten\u00eda m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os enfatiza el car\u00e1cter radical de la curaci\u00f3n (dado que era de nacimiento; 3:2) y tambi\u00e9n clarifica c\u00f3mo estaba de bien y c\u00f3mo era ampliamente conocido.<\/p>\n<p>23-31 Cuando los dos volvieron a los suyos e informaron de lo ocurrido, la primera reacci\u00f3n de la iglesia fue la de alzar sus voces a Dios. Pero no era primordialmente una oraci\u00f3n de triunfo, celebrando la liberaci\u00f3n de los disc\u00edpulos, sino una oraci\u00f3n por valor y fortaleza contra la oposici\u00f3n esperada y anunciada prof\u00e9ticamente. Una vez m\u00e1s la cita es de los Sal. (2:1, 2). Cuando los creyentes oraron por el hecho de que el rey jud\u00edo Herodes se reun\u00eda con el gobernador romano Pilato y porque los gentiles conspiraban con Israel (27), es claro que sent\u00edan que todos estaban en contra de ellos como lo hab\u00edan estado en contra de Jes\u00fas. Sin embargo, es raro que no oraron pidiendo la derrota de las fuerzas del mal o por su propia seguridad, sino m\u00e1s bien por valent\u00eda y porque la mano de Dios sanara e hiciera se\u00f1ales y maravillas. La respuesta lleg\u00f3 con un impresionante temblor del lugar de reuni\u00f3n y la concesi\u00f3n de su pedido de hablar con valent\u00eda.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4.1 Los sacerdotes quiz\u00e1s eran prominentes, quienes ten\u00edan una influencia especial y a menudo eran parientes cercanos de los sumos sacerdotes. Los guardias del templo se distribu\u00edan alrededor del edificio para asegurar el orden. Los saduceos eran miembros de una peque\u00f1a, pero poderosa secta religiosa jud\u00eda, que no cre\u00edan en la resurrecci\u00f3n. Fueron los l\u00edderes religiosos que permanecieron para obtener recursos al cooperar con los romanos. La mayor\u00eda de los que intervinieron en el arresto y la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas eran miembros de esos tres grupos.4.2, 3 Pedro y Juan hablaron a la gente durante el tiempo de oraci\u00f3n de la tarde. Los saduceos se movieron con rapidez para investigar. Como no cre\u00edan en la resurrecci\u00f3n, se sent\u00edan perturbados con lo que dec\u00edan los ap\u00f3stoles. Pedro y Juan refutaban una de sus creencias fundamentales y pon\u00edan en tela de juicio su autoridad como l\u00edderes religiosos. Aun bajo las reglas romanas, los saduceos ten\u00edan casi poder ilimitado sobre las posesiones del templo. A tal grado, que pod\u00edan arrestar a Pedro y a Juan por el hecho de ense\u00f1ar algo en contra de sus creencias.4.3 No es frecuente que nuestro testimonio nos env\u00ede a prisi\u00f3n como en el caso de Pedro y Juan. Sin embargo, corremos riesgos al tratar de ganar a otros para Cristo. Quiz\u00e1s estemos dispuestos a pasar una noche en prisi\u00f3n si esto guiara a cinco mil personas a Cristo. Pero, \u00bfacaso no debi\u00e9ramos tambi\u00e9n estar dispuestos a sufrir por una persona? \u00bfQu\u00e9 arriesga al testificar: rechazo, persecuci\u00f3n? No importa los riesgos, tenga en cuenta que lo que hacemos por Dios no es en vano.4.5 Este concilio de l\u00edderes jud\u00edos era el Sanedr\u00edn o concilio jud\u00edo, el mismo que conden\u00f3 a Jes\u00fas a la muerte (Luk 22:66). Ten\u00eda setenta miembros m\u00e1s el sumo sacerdote en servicio que presid\u00eda. Los saduceos eran mayor\u00eda en este grupo legislativo. Eran los hombres m\u00e1s ricos, intelectuales y poderosos de Jerusal\u00e9n. Los seguidores de Cristo comparecieron ante este concilio, como El lo estuvo.4.6 Los romanos destituyeron a An\u00e1s del sumo sacerdocio y nombraron en su lugar a Caif\u00e1s, yerno de An\u00e1s. Pero debido a que los jud\u00edos consideraban el oficio de sumo sacerdote como una posici\u00f3n para toda la vida, segu\u00edan llamando a An\u00e1s con ese t\u00edtulo, d\u00e1ndole respeto y autoridad dentro del concilio. An\u00e1s y Caif\u00e1s jugaron un papel muy significativo en el juicio de Jes\u00fas (Joh 18:24, Joh 18:28). Ni a An\u00e1s ni a Caif\u00e1s les gust\u00f3 que el hombre que se sacrific\u00f3 por el bien de la naci\u00f3n (Joh 11:49-51) tuviera seguidores que, para colmo, eran persistentes y promet\u00edan ser tan molestos como Jes\u00fas lo fue.4.7 El concilio pregunt\u00f3 a Pedro y a Juan con qu\u00e9 potestad sanaron al hombre (3.6, 7) o en qu\u00e9 nombre predicaban (3.12-26). Las acciones y palabras de Pedro y Juan aterrorizaron a estos l\u00edderes religiosos, quienes en su mayor\u00eda estaban m\u00e1s interesados en su reputaci\u00f3n y posici\u00f3n que en Dios. Mediante la ayuda del Esp\u00edritu Santo (Mar 13:11), Pedro habl\u00f3 con denuedo delante del concilio, someti\u00e9ndolo a juicio, demostrando que el que crucificaron hab\u00eda resucitado. En lugar de estar a la defensiva, los ap\u00f3stoles estuvieron a la ofensiva, hablando con denuedo de Dios y presentando el evangelio a estos l\u00edderes.4.11 La cabeza del \u00e1ngulo une dos lados de un arca y los mantiene juntos. Pedro dice que los jud\u00edos rechazaron a Jes\u00fas, pero ahora Cristo ha venido a ser cabeza del \u00e1ngulo de la Iglesia (Psa 118:22; Mar 12:10; 1Pe 2:7). Sin El no habr\u00eda Iglesia, porque no podr\u00eda sostenerse.4.12 Muchas personas reaccionan negativamente al hecho de que no hay otro nombre en que podamos obtener salvaci\u00f3n. Esto no lo decidi\u00f3 la Iglesia, es una ense\u00f1anza espec\u00edfica de Jes\u00fas mismo (Joh 14:6). Si Dios designa a Jes\u00fas como el Salvador del mundo, ning\u00fan otro puede ser su igual. Los cristianos tienen que tener una mentalidad abierta a diferentes aspectos, pero no en c\u00f3mo somos salvos del pecado. Ning\u00fan otro maestro religioso pudo morir por los pecados del g\u00e9nero humano; ning\u00fan otro maestro religioso vino a la tierra como el Hijo unig\u00e9nito de Dios; ning\u00fan otro resucit\u00f3 de la muerte. Nuestro enfoque debe estar en Jes\u00fas, a quien Dios ofreci\u00f3 como el camino para tener una relaci\u00f3n eterna con El mismo. \u00a1No hay otro nombre ni camino!4.13 El concilio sab\u00eda que Pedro y Juan carec\u00edan de estudios y estaban sorprendidos de lo que Jes\u00fas hizo por ellos. Una vida cambiada convence a la gente del poder de Cristo. Uno de sus m\u00e1s grandes testimonios es la diferencia que otros ven en su vida y acciones desde que acept\u00f3 a Cristo.4.13-18 A pesar de que la evidencia fue abrumadora e irrefutable (vidas cambiadas y un hombre sanado), los l\u00edderes religiosos rechazaron creer en Cristo y trataron de ocultar la verdad. No se sorprenda si algunos rechazan su posici\u00f3n de testigo de Cristo. Cuando las mentes se cierran, ni siquiera la m\u00e1s clara presentaci\u00f3n logra abrirlas. Tampoco se d\u00e9 por vencido. Ore por ellos y contin\u00fae difundiendo el evangelio.4.20 Algunas veces tememos predicar de nuestra fe en Dios porque la gente se puede sentir inc\u00f3moda y no estar de acuerdo con nosotros. Pero el celo de Pedro y Juan por el Se\u00f1or era tan fuerte que no pod\u00edan mantenerse callados, aun cuando estaban bajo amenaza. Si su determinaci\u00f3n para testificar de Dios se ha debilitado, ore que Dios le d\u00e9 denuedo. Recuerde la promesa de Jes\u00fas: \u00abA cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo tambi\u00e9n le confesar\u00e9 delante de mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u00bb (Mat 10:32).4.24-30 Note c\u00f3mo oraban los creyentes. Primero alababan a Dios, luego le presentaban su problema espec\u00edfico y ped\u00edan su ayuda. No le ped\u00edan que quitara el problema, sino ayuda para enfrentarlo. Este es un modelo para nosotros que debemos seguir al orar. Podemos pedir a Dios que quite nuestros problemas y El podr\u00eda hacerlo, pero debemos reconocer que a menudo El va a dejar el problema en su lugar y nos dar\u00e1 la gracia para enfrentarlo.4.27 Este fue Herodes Antipas, elegido por los romanos para gobernar sobre el territorio de Galilea. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n sobre Herodes, v\u00e9ase su perfil en Marcos 6. Poncio Pilato fue gobernador romano de Judea. Presionado por la multitud sentenci\u00f3 a Jes\u00fas a muerte. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n sobre Pilato, v\u00e9ase su perfil en Marcos 15.4.28 Dios es soberano sobre todos los acontecimientos de la historia para cumplir sus prop\u00f3sitos. Lo que El determine, eso ocurrir\u00e1. No existe armamento, gobernador ni concilio que logre entorpecer los caminos de Dios.4.29-31 El denuedo no es un impulso precipitado. El denuedo requiere valor para avanzar a trav\u00e9s de nuestros temores y hacer lo que sabemos que es bueno. \u00bfDe qu\u00e9 manera tenemos m\u00e1s denuedo? Como los disc\u00edpulos, necesitamos orar con otros pidiendo ese valor. Para obtener denuedo, puede: (1) orar por el poder del Esp\u00edritu Santo para que le d\u00e9 valor, (2) buscar oportunidades en su familia y vecindario para hablar de Cristo, (3) tomar en cuenta que el rechazo, descontento social y la verg\u00fcenza no son necesariamente persecuci\u00f3n, y (4) empezar donde se encuentre siendo audaz ante peque\u00f1as circunstancias.4.32 Las diferencias de opini\u00f3n son inevitables entre las personalidades humanas y pueden ser de ayuda si sabe controlarlas bien. Pero la unidad espiritual es esencial: lealtad, entrega, amor a Dios y a su Palabra. Sin la unidad espiritual, la Iglesia no sobrevivir\u00eda. Pablo escribi\u00f3 la ep\u00edstola de 1 Corintios para instar a la iglesia en Corinto hacia una mayor unidad.4.32 Ninguno de estos cristianos sinti\u00f3 que lo que ten\u00edan les pertenec\u00eda, por lo que fueron capaces de dar y compartir, eliminando la pobreza entre ellos. No dejar\u00edan que un hermano sufriera cuando ellos mismos ten\u00edan m\u00e1s de lo necesario. \u00bfC\u00f3mo se siente usted en relaci\u00f3n a sus pertenencias o posesiones? Debemos adoptar la actitud de que todo lo que tenemos viene de Dios y solo compartimos lo que ya es de El.4.32-35 La iglesia primitiva tuvo la capacidad de compartir posesiones y propiedades como resultado de la unidad que les dio el Esp\u00edritu Santo, obrando en las vidas de los creyentes y por medio de ellos. Esto es diferente al comunismo porque: (1) fue algo voluntario; (2) no involucr\u00f3 todas las propiedades privadas, sino solo lo que se necesitaba; (3) no fue un requisito para ser miembro de la iglesia. La unidad espiritual y generosidad de estos primeros creyentes atrajo a otros. Esta forma de organizaci\u00f3n no es un mandato b\u00edblico, pero s\u00ed ofrece principios vitales que podemos seguir.4.36 Bernab\u00e9 (Jos\u00e9) era un respetado l\u00edder de la iglesia. Levita de nacimiento, miembro de la tribu jud\u00eda que cumpl\u00eda deberes en el templo. Pero su familia se mud\u00f3 a Chipre, de ah\u00ed que no serv\u00eda en el templo. Viaj\u00f3 con Pablo en su primer viaje misionero (13.1ss). Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de Bernab\u00e9, v\u00e9ase su perfil en el cap\u00edtulo 13.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Lit.: \u201cmientras ellos\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 170 Luc 22:4<\/p>\n<p>b 171 Hch 23:8<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> los sacerdotes.  Los sacerdotes que oficiaban en el templo (Lc 1:5, 8\u2013 9) viv\u00edan en habitaciones adjuntas al mismo. <\/p>\n<p><p> el capit\u00e1n de la guardia del templo.   El capit\u00e1n de la guardia del templo  era un sacerdote con un alto rango, s\u00f3lo inferior al del sumo sacerdote. <\/p>\n<p><p> los saduceos.  Grupo aristocr\u00e1tico y poderoso que pertenec\u00eda a una de las sectas jud\u00edas. Negaban la existencia de \u00e1ngeles y esp\u00edritus (23:8) y aceptaban s\u00f3lo el Pentateuco como Escritura sagrada. En tiempos de Jes\u00fas, estaban encargados del cuidado del templo y el sumo sacerdote siempre era un  saduceo .<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> V\u00e9ase la nota 7 <strong>super (2)<\/strong> de Mt 3.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>el jefe de la guardia del templo<\/i><\/b>. Un funcionario de rango s\u00f3lo inferior al del sumo sacerdote. Era responsable del orden en el templo. Los <b><i>saduceos<\/i><\/b> aborrec\u00edan la idea de resurrecci\u00f3n que los ap\u00f3stoles predicaban (v. <span class='bible'>Hch 4:2<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>33\t(B) Vida y pruebas de la Iglesia apost\u00f3lica (4,1-5,42).<br \/>\n(a) Pedro y Juan ante el sanedr\u00edn (4,1-22). El arresto de los ap\u00f3stoles en el momento en el que llaman a Israel a la conversi\u00f3n inicia la co\u00adrriente de oposici\u00f3n que culminar\u00e1 en la dis\u00adpersi\u00f3n de la comunidad (8,1), y, finalmente, en la proclamaci\u00f3n del mensaje a los gentiles (caps. 10-28). Este relato contiene datos pro\u00adblem\u00e1ticamente inveros\u00edmiles (v. 4) e inconsis\u00adtencias, entre las que encontramos la causa del arresto (w. 2.7) y la liberaci\u00f3n de los invenci\u00adbles predicadores (w. 18-20), que hacen dif\u00edcil que lo podamos entender como un informe es\u00adtrictamente hist\u00f3rico. Tampoco el an\u00e1lisis de fuentes (Bauemfeind, Jerem\u00edas) ha producido ning\u00fan resultado definitivo (Haenchen, Acts 222; Weiser, Apg. 123-24). Lucas, claramente, lo elabora, seg\u00fan su estilo, como \u00abepisodio dra\u00adm\u00e1tico\u00bb, aunque el recuerdo de las aut\u00e9nticas y amargas represiones de la misi\u00f3n naciente por la aristocracia religiosa de Jerusal\u00e9n puede dar a nuestro pasaje un respetable fundamen\u00adto hist\u00f3rico. 1. hablando al pueblo: Se presenta, de nuevo, al \u00abpueblo\u00bb (laos) y sus dirigentes de forma independiente (cf. 3,17), y se contrastan, con toda claridad, sus diferentes reacciones al mensaje sobre Jes\u00fas (w. 2.4). saduceos: Es per\u00adfectamente plausible que el kerigma pascual de los ap\u00f3stoles echase le\u00f1a a la disputa sobre la hermen\u00e9utica de la Tor\u00e1 que se hab\u00eda desen\u00adcadenado durante generaciones entre las prin\u00adcipales facciones jud\u00edas (23,6-7; \u2192 Historia, 75:149-50); de aqu\u00ed que Lucas pueda ser digno de todo cr\u00e9dito al presentar a los saduceos, los literalistas que se opon\u00edan a toda doctrina \u00abno escrita\u00bb, como era el caso de la resurrecci\u00f3n (cf. 23,8; Lc 20,27-40), como los m\u00e1s severos represores de la Iglesia apost\u00f3lica (5,17-18; 23,6-10; Hengel, Acts 96). Es extra\u00f1o, sin em\u00adbargo, que no se mencione a los fariseos, aun\u00adque, con toda seguridad, eran los miembros que pose\u00edan la mayor influencia en el sanedr\u00edn en los tiempos apost\u00f3licos (E. Sch\u00fcrer, HJPAJC 2.213.401-03). Aunque los fariseos hubieran simpatizado m\u00e1s con el fervor escatol\u00f3gico de los primeros cristianos, la defensa sistem\u00e1tica de los misioneros (5,34-40; 23,9), considerada desde su posici\u00f3n de una observancia jud\u00eda \u00abm\u00e1s exacta\u00bb (26,5), forma parte, sin duda al\u00adguna, de una cierta esquematizaci\u00f3n de la his\u00adtoria a favor de la tesis lucana de la \u00abcontinui\u00addad\u00bb (\u2192 5 supra). 2. la resurrecci\u00f3n de los muertos en Jes\u00fas: Esta vocabulario explica la oposici\u00f3n de los saduceos; su contenido se elu\u00adcidar\u00e1 m\u00e1s espec\u00edficamente en 26,23 (cf. 3,15).  4. cinco mil: Este n\u00famero tan excesivo magni\u00adfica el contraste entre los dirigentes persegui\u00addores y el pueblo llano creyente (cf. comenta\u00adrio a 2,41). 5-6. Sobre la composici\u00f3n del sanedr\u00edn, cf. Lc 3,2 (\u2192 Lucas, 43:42). Juan y Alejandro: Excepto en este texto, no volver\u00e1n a aparecer en ning\u00fan otro documento. 7. con qu\u00e9 poder o en nombre de qui\u00e9n: La pregunta se realiza como una precisa introducci\u00f3n al dis\u00adcurso que sigue. Parece que ha cambiado la causa del arresto (v. 2), pero no es as\u00ed, pues la actividad de los ap\u00f3stoles en el \u00abnombre\u00bb de Jes\u00fas pone de manifiesto el poder activo del Se\u00f1or resucitado (cf. comentario a 3,6). Las cuestiones sobre el poder judicial del sanedr\u00edn, o si la fe en la resurrecci\u00f3n justificaba el arres\u00adto, est\u00e1n fuera del alcance de nuestro texto.<\/p>\n<p>34 8-12. El primer discurso de Pedro ante el sanedr\u00edn, como tambi\u00e9n el segundo (5,29-32), es m\u00e1s una apolog\u00eda que un discurso; aun as\u00ed, el esquema de los discursos de misi\u00f3n diri\u00adgidos a los jud\u00edos resulta inconfundible (\u2192 7 su\u00adpra), pero como un ajuste contextual de la ha\u00adbitual llamada al arrepentimiento del v. 12 (Wilckens, Missionsreden 44-45). En su conjun\u00adto, el breve discurso da una respuesta precisa a la pregunta realizada por quienes les hab\u00edan interrogado (v. 7). 8. lleno del Esp\u00edritu Santo: Se remite al lector a Lc 12,11-12 (cf. Mt 10,19), es decir, a la promesa de la \u00abense\u00f1anza\u00bb del Esp\u00ed\u00adritu in statu confessionis. 10. a quien vosotros crucificasteis, a quien Dios resucit\u00f3: En estas dos proposiciones, que condensan 3,12-15, en\u00adcontramos la formulaci\u00f3n m\u00e1s concisa del ke\u00adrigma cristol\u00f3gico de los discursos destinados a los jud\u00edos (L. Schenke, BZ 26 [1982] 11). Pe\u00adro, \u00bfpuede retrotraerse a su uso cristiano m\u00e1s primitivo (as\u00ed Schenke, Roloff; \u21927 supra)? Existe, por supuesto, una conexi\u00f3n necesaria entre la frase \u00aba quien Dios resucit\u00f3\u00bb y en toutQ, \u00abmediante este hombre\u00bb, que identifica al agente de la curaci\u00f3n. Como respuesta al v. 7, en toutQ (=houtos, v. 11) muestra que son in\u00adtercambiables el nombre y la persona del Re\u00adsucitado (no obstante Conzelmann, Apg. 43). 11. El Sal 118,22, que expresa el triunfo del Resucitado sobre sus enemigos, se cit\u00f3 en Lc 20,17, y se ajusta perfectamente al esquema de oposici\u00f3n que se encuentra en el kerigma de Hechos. El t\u00e9rmino \u00abrechazada\u00bb (exouthenei li\u00e9is: cf. Mc 9,12) cambia la frase de los LXX; tal vez, fue introducido por la ex\u00e9gesis que los primeros cristianos realizaron del vers\u00edculo de este salmo (Holtz, Untersuchungen 162). Una aplicaci\u00f3n eclesiol\u00f3gica, que aqu\u00ed est\u00e1 sola\u00admente implicada (v. 12), se encuentra expl\u00edci\u00adtamente afirmada en 1 Pe 2,4-5 (cf. Mt 21,42-43). 13. valent\u00eda: El t\u00e9rmino gr. parrh\u00e9sia connota la libertad y la confianza que el Esp\u00ed\u00adritu divino da a sus portavoces a pesar de to\u00addos los peligros. Es una caracter\u00edstica de la predicaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles (2,29; 4,29.31) y de Pablo (9,27-28; 13,46), hasta el punto de que se convierte, pr\u00e1cticamente, en la \u00faltima palabra de la historia lucana (28,31). hombres del pueblo v sin cultura: Se trata de un contra\u00adpunto literario al poder del discurso, lleno de Esp\u00edritu, realizado por Pedro, no de un dato hist\u00f3rico (Schneider, Apg. 1.349). 16-17. La deliberaci\u00f3n de los dirigentes ilustra efectiva\u00admente la finalidad de su incredulidad, en opo\u00adsici\u00f3n, incluso, a la aclamaci\u00f3n general del milagro de curaci\u00f3n realizada por la gente m\u00e1s diversa (v. 21). 20. lo que hemos visto y o\u00ed\u00addo: El testimonio apost\u00f3lico de cuanto Jes\u00fas \u00abhizo y ense\u00f1\u00f3\u00bb (1,1; 10,39) es una exigencia de la obediencia a Dios (5,29), lo que, sor\u00adprendentemente, invalida el proceso contra ellos (v. 21).<\/p>\n<p>(Barret, C. K., \u00abSalvation Proclaimed: Acts iv. 8-12\u00bb, ExpTim 94 [1982] 68-71. Dupont, Sources 33-50. Jerem\u00edas, J., Abba [Gotinga 1966] 241-47. Schen\u00adke, L., \u00abDie Kontrastformel Apg. 4,10b\u00bb, BZ 26 [1982] 1-20.)<br \/>\n35 (b) La oraci\u00f3n de los ap\u00f3stoles (4,23-31). La comunidad (hoi idioi) apost\u00f3lica reagrupada eleva una oraci\u00f3n que se ajusta con precisi\u00f3n (vv. 29-30) a la secuencia formada por el milagro y el proceso que se desarrolla en 3,1-4,22, y que muestra la mano de Lucas pr\u00e1cticamente en casi todas sus expresiones. No obstante, su centro lo constituye una ex\u00e9\u00adgesis intrigante del Sal 2,1-2, y el hecho de que se aplique a la acci\u00f3n de Herodes y Pilato con\u00adtra Jes\u00fas, en analog\u00eda con el peligro actual de los ap\u00f3stoles, choca con la declaraci\u00f3n de ino\u00adcencia que el relato lucano de la pasi\u00f3n atri\u00adbuye a los dos gobernantes (23,14-25). Esto puede deberse a la utilizaci\u00f3n de una interpre\u00adtaci\u00f3n cristiana prelucana del salmo, que ca\u00adrece de eco alguno en todo el NT (as\u00ed Dibelius, Haenchen; cf. Rese, Motive 95-97), o, menos convincentemente, a una accidental referencia a Lc 23,12 en medio de toda una composici\u00f3n lucana que imita modelos del AT como Is 37,16-20 (2 Re 19,16-19; as\u00ed D\u00f3mer, Heil 63-66). 24. Soberano Se\u00f1or: La invocaci\u00f3n de Dios como despota es un modismo helenista (jud\u00edo y cristiano) que se empleaba en la ora\u00adci\u00f3n especialmente cuando se quer\u00eda hacer una referencia a su dominio sobre el cosmos (cf. Jdt 9,12; 3 Mac 2,2; 1 Clem 59,4; 60,3; 61,1-2; Did 10,3). La sobrecargada construcci\u00f3n del v. 25 (cf. variantes en los mss.) quita efectivi\u00addad a la yuxtaposici\u00f3n de predicaciones de ptc. en los vv. 24-25, ho poi\u00e9sas, \u00abque hizo\u00bb, y ho eipon, \u00abque habl\u00f3\u00bb. 25. Cf. las introduccio\u00adnes al texto de los salmos en 1,16; 2,25; Lc 20,42. 27. al que ungiste: cf., tambi\u00e9n, la eti\u00admolog\u00eda del t\u00edtulo Cristo (v. 26) en 10,38; Lc 4,18. \u00abSanto siervo\u00bb evoca 3,13-14 (y v. 25). Herodes y Pondo Pilato: El salmo se aplica di\u00adrectamente al rey y al gobernador (v. 26), jun\u00adto con las \u00abnaciones y los pueblos\u00bb (v. 25), que, obviamente, act\u00faan siguiendo su dictado. 28. para hacer: El infinitivo aor. puede referirse \u00fanicamente a la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas (cf. 2,23; Kr\u00e1nkl, Jes\u00fas 110), de la que, en otra parte, se culpa al pueblo, que la llev\u00f3 a cabo sin el con\u00adsentimiento de Pilato (3,13). 29. y ahora, Se\u00ad\u00f1or: Esta expresi\u00f3n se ajusta al gozne w\u00e9&#8217;att\u00e1 de las oraciones del AT (2 Re 19,19), pero la si\u00admetr\u00eda entre la situaci\u00f3n de Jes\u00fas y la de los ap\u00f3stoles no es exacta. 31. La asociaci\u00f3n del terremoto, indicando la respuesta a la oraci\u00f3n, con la valiente proclamaci\u00f3n de la Palabra ar\u00admoniza art\u00edsticamente las dos funciones divi\u00adnas, como creador y hablante, que se invoca\u00adron al comienzo de la oraci\u00f3n (vv. 24-25; Schneider, Apg. 1.357).<\/p>\n<p>36 (c) Segundo sumario principal (4,32-35). Este pasaje nos ayuda a comprender me\u00adjor la composici\u00f3n de los \u00absumarios\u00bb (\u2192 9 su\u00adpra), pues en \u00e9l se unen dos casos individuales, procedentes de la tradici\u00f3n de Lucas, que ge\u00adneralizan un ideal de renuncia aplic\u00e1ndolo a toda la comunidad (vv. 36-37; 5,1-4; cf. 2,44-45). La relaci\u00f3n literaria entre los casos indivi\u00adduales y el sumario es patente, y la generaliza\u00adci\u00f3n del \u00faltimo sobre las donaciones volunta\u00adr\u00edas nutre la impresi\u00f3n de \u00abedad de oro\u00bb de la era apost\u00f3lica, no alejada de las visiones hele\u00adnistas de los tiempos antiguos o de las utop\u00edas pol\u00edticas (Conzelmann, Apg. 37; Pl\u00fcmacher, Lukas 16-18). Sin embargo, dado que este ideal refleja ciertamente el fuerte \u00e9nfasis que Lucas da en su evangelio al mandato jesuano de la re\u00adnuncia a los bienes (12,33; 14,33; 18,22), nues\u00adtro autor dif\u00edcilmente podr\u00eda evitar su car\u00e1cter ejemplar para la Iglesia de su tiempo (Schnei\u00adder, Apg. 1.294; a pesar de Conzelmann, TSL 233). todas las cosas en com\u00fan: El lenguaje evoca el proverbio gr. sobre los amigos (Plat\u00f3n, Rep. 4.424a; 5,449c), que Lucas interpretar\u00e1 tipol\u00f3\u00adgicamente mediante la idea b\u00edblica de la elimi\u00adnaci\u00f3n de toda pobreza en Israel (v. 34a = Dt 15,4). 33. con gran poder: El hecho de que las acciones portentosas de los ap\u00f3stoles sean su \u00abtestimonio de la resurrecci\u00f3n\u00bb (cf. 3,12-16) confirma nuestra interpretaci\u00f3n de la funci\u00f3n apost\u00f3lica como acci\u00f3n continuada del Resuci\u00adtado (cf. comentario a 1,22). 35. a cada uno se\u00adg\u00fan su necesidad: Esta observaci\u00f3n (2,45) pone de manifiesto una cierta ambig\u00fcedad con rela\u00adci\u00f3n a la llamada de Jes\u00fas a favor de la renun\u00adcia total (Lc 14,33; Schneider, Apg. 1.293). Lu\u00adcas entiende la renuncia a los bienes como algo voluntario (5,4) relacionado con la necesidad, no como una obligaci\u00f3n sistem\u00e1tica.<\/p>\n<p>37 (d) Casos individuales (4,36-5,11). 36. Jos\u00e9&#8230; Bernab\u00e9: Su origen chipriota parece su\u00adgerir que pertenecer\u00eda al grupo de los \u00abhele\u00adnistas\u00bb (6,1); pero cf. Hengel, Acts 101-02. Lu\u00adcas, en todo caso, cuenta con su pertenencia a la comunidad primitiva para establecer en \u00e9s\u00adta la dependencia de Pablo (9,27; 11,25-26). 37. vendi\u00f3 un campo: Dif\u00edcilmente se recorda\u00adr\u00eda este hecho si todos hubieran estado obliga\u00addos a hacer lo mismo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] Kol Israel \/ todo Israel. Las dos casas.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Yahshua puede tomar todas clases de Israelitas, y transformarlos a escolares de la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Arameo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras ellos estaban hablando al pueblo, llegaron los sacerdotes, el capit\u00e1n de la guardia del templo y los saduceos, 4:1-2 \u2014 Hablando ellos al pueblo. Hasta ahora todo estaba en paz. Los ap\u00f3stoles hab\u00edan ganado una gran victoria. Hab\u00eda muchas conversiones, pero ahora vuelve la misma oposici\u00f3n que Jes\u00fas ten\u00eda que enfrentar. \u2014 vinieron sobre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Hechos 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27652","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27652\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}