{"id":27689,"date":"2022-06-20T11:35:27","date_gmt":"2022-06-20T16:35:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T11:35:27","modified_gmt":"2022-06-20T16:35:27","slug":"comentario-de-hechos-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Hechos 5:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Pero cierto hombre llamado Anan\u00edas, juntamente con Safira su mujer, vendi\u00f3 una posesi\u00f3n.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>5:1<\/span> <\/p>\n<p \/>\u2014 Pero cierto hombre llamado Anan\u00edas, con Safira su mujer, vendi\u00f3 una heredad, \u2014 \u00a1Pero! Aqu\u00ed se ve el contraste entre Bernab\u00e9 y Anan\u00edas, entre la fidelidad y el pecado. Recu\u00e9rdese que tanto Ca\u00edn como Abel trajeron ofrendas al Se\u00f1or; as\u00ed tambi\u00e9n tanto Anan\u00edas como Bernab\u00e9 vendieron una propiedad para hacer ofrenda al Se\u00f1or. Cuando el hijo de Dios siembra la buena semilla, el hijo del diablo siembra ciza\u00f1a. Este texto registra el primer pecado en la iglesia, la primera ciza\u00f1a, la primera mancha y arruga (<span>Efe 5:27<\/span>). <\/p>\n<p \/> \u00a1Qu\u00e9 amor y benevolencia fueron demostrados en el cap. <span>4:32-37<\/span>! \u00a1Qu\u00e9 l\u00e1stima que fuera necesario agregar este \u00abpero\u00bb! Lucas habla de la hermosa sinceridad de los disc\u00edpulos y luego habla de la insinceridad de esta pareja. La hipocres\u00eda es la imitaci\u00f3n de la piedad; es como un billete falso. Esta pareja aparentaba generosidad para compartir la aprobaci\u00f3n de los generosos, pero no eran generosos. <\/p>\n<p \/> Desde aquellos primeros d\u00edas de la iglesia y hasta el fin del mundo los nombres de Bernab\u00e9 y Anan\u00edas se han recordado y ser\u00e1n recordados. Bernab\u00e9 es recordado por sus buenos hechos y Anan\u00edas es recordado por su hipocres\u00eda. Bernab\u00e9 quer\u00eda glorificar a Dios, y Anan\u00edas quer\u00eda la gloria de los hombres.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Alrededor del a\u00f1o 34 d.C. <span class='bible'>Lev 10:1-3<\/span>; <span class='bible'>Jos 6:1<\/span>; <span class='bible'>Mat 13:47<\/span>, <span class='bible'>Mat 13:48<\/span>; <span class='bible'>Jua 6:37<\/span>; <span class='bible'>2Ti 2:20<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Despu\u00e9s de esto Anan\u00edas y Safira su mujer, tras ser reprendidos por Pedro debido a su hipocres\u00eda, caen muertos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 5:1-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>muchos milagros y se\u00f1ales se hacen por mano de los ap\u00f3stoles,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 5:12<\/span>, <span class='bible'>Hch 5:13<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>trayendo gran n\u00famero de convertidos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 5:14-16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los ap\u00f3stoles son nuevamente encarcelados,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 5:17<\/span>, <span class='bible'>Hch 5:18<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>pero liberados por un \u00e1ngel quien les ordena que prediquen abiertamente a todos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 5:19<\/span>, <span class='bible'>Hch 5:20<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>as\u00ed lo hacen en el templo, como se les hab\u00eda ordenado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 5:21-28<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y aun ante el concilio,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 5:29-32<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>aunque en peligro de ser muertos; por medio del consejo de Gamaliel, un gran consejero en los jud\u00edos, su vida les es preservada, y solamente son azotados,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 5:33-40<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>por lo cual ellos glorifican a Dios, y no cesan de predicar todos los d\u00edas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 5:41<\/span>, <span class='bible'>Hch 5:42<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">Anan\u00edas<\/span>\u00a0y\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">Safira<\/span>\u00a0deseaban tener la reputaci\u00f3n de Bernab\u00e9 (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Hch 4:36<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Hch 4:37<\/span><\/span>), pero no tuvieron el mismo car\u00e1cter. Cuando otros buscaron servir a sus compa\u00f1eros, Anan\u00edas y Safira buscaban servirse a s\u00ed mismos.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El caso de Anan\u00edas y Safira, 5:1-11.<br \/>\n1 Pero cierto hombre llamado Anan\u00edas, con Safira, su mujer, vendi\u00f3 una posesi\u00f3n 2 y retuvo una parte del precio, siendo sabedora de ello tambi\u00e9n la mujer, y llev\u00f3 el resto a depositarlo a los pies de los ap\u00f3stoles. 3 D\u00edjole Pedro: Anan\u00edas, \u00bfpor qu\u00e9 se ha apoderado Satan\u00e1s de tu coraz\u00f3n, movi\u00e9ndote a enga\u00f1ar al Esp\u00edritu Santo, reteniendo una parte del precio del campo? 4 \u00bfAcaso sin venderlo no lo ten\u00edas para ti, y vendido no quedaba a tu disposici\u00f3n el precio? \u00bfPor qu\u00e9 has hecho tal cosa? No has mentido a los hombres, sino a Dios. 5 Al o\u00edr Anan\u00edas estas palabras, cay\u00f3 y expir\u00f3. Se apoder\u00f3 de cuantos lo supieron un temor grande. 6 Luego se levantaron los j\u00f3venes y envolvi\u00e9ndole le llevaron y le dieron sepultura. 7 Pasadas como tres horas entr\u00f3 la mujer, ignorante de lo sucedido, 8 y Pedro le dirigi\u00f3 la palabra: Dime si hab\u00e9is vendido en tanto el campo. Dijo ella: S\u00ed, en tanto; 9 y Pedro a ella: \u00bfPor qu\u00e9 os hab\u00e9is concertado en tentar al Esp\u00edritu Santo ? Mira, los pies de los que han sepultado a tu marido est\u00e1n ya a la puerta, y \u00e9sos te llevar\u00e1n a ti. 10 Cay\u00f3 al instante a sus pies y expir\u00f3. Entrando los j\u00f3venes, la hallaron muerta y la sacaron, d\u00e1ndole sepultura con su marido. 11 Gran temor se apoder\u00f3 de toda la iglesia y de cuantos o\u00edan tales cosas.<\/p>\n<p>Este relato de lo acaecido a Anan\u00edas y Safira es, sin duda, impresionante. Constituye, adem\u00e1s, una prueba de que, incluso en la edad de oro de la Iglesia hab\u00eda algunas sombras. Nueva confirmaci\u00f3n la tenemos poco despu\u00e9s en las murmuraciones de los helenistas contra los hebreos (cf. 6:1). El grave castigo impuesto a los dos esposos deb\u00eda contribuir a acrecentar el respeto debido a la Iglesia y a mantener la disciplina, ambas cosas muy necesarias en una comunidad incipiente. Podemos admitir, como interpretan algunos Santos Padres, que fue un castigo temporal, a fin de librarles de la pena eterna (cf. 1Co 5:5; 1Co 11:32).<br \/>\nEl pecado de estos dos esposos no estaba en que vendieran o no vendieran el campo, ni en que, una vez vendido, retuvieran o no retuvieran una parte del precio. Todo eso estaban en perfecta libertad para poder hacerlo (v.4). Su pecado estaba en que, una vez vendido, llevaron cierta parte (\u03bc\u03ad\u03c1\u03bf\u03c2 \u03c4\u03b9) a los ap\u00f3stoles (v.2), dando a entender expl\u00edcita o impl\u00edcitamente que aqu\u00e9lla era la ganancia total (cf, v.8), y que hac\u00edan como hab\u00eda hecho Bernab\u00e9 (cf. 4:37) y tantos otros (cf. 4:34). Era, pues, una mentira (v.3-4); mentira que, m\u00e1s que de avaricia, proced\u00eda probablemente de hipocres\u00eda y vanagloria, para no ser menos que tantos otros cristianos que se expropiaban \u00edntegramente de sus bienes. En otras palabras, quer\u00edan pasar por generosos y a la vez quedarse con una parte del dinero. Desde luego no es el mismo caso que el de Ac\u00e1n, apropi\u00e1ndose objetos dados al anatema y severamente castigado (cf. Jos 7:1-26), no obstante la referencia que a este caso suelen hacer los cr\u00edticos.<br \/>\nSan Pedro les echa en cara su pecado con expresiones muy duras, que ya desde antiguo han llamado la atenci\u00f3n: \u201cenga\u00f1ar al Esp\u00edritu Santo\u201d (v.3), \u201ctentarle\u201d (v.9), \u201cmentir a Dios\u201d (v.4). Algunos Santos Padres, a vista de estas expresiones, creen que Anan\u00edas hab\u00eda hecho voto de entregar a la Iglesia todos sus bienes, y, al retener ahora parte del precio, se hac\u00eda culpable no s\u00f3lo de mentira, sino tambi\u00e9n de sacrilegio. Pero no hay indicios de tal voto; m\u00e1s a\u00fan, a ello parece oponerse el que, como dice Pedro, Anan\u00edas era libre de hacer esa entrega (v.4). Probablemente, lo que con esas expresiones se quiere significar es que tratar de enga\u00f1ar a los ap\u00f3stoles equival\u00eda a tratar de enga\u00f1ar al Esp\u00edritu Santo, verdadero principio rector de la Iglesia, bajo cuyo influjo y direcci\u00f3n estaban actuando ellos (cf. 1:8; , 2:4.33.38; 4:8.31). Y n\u00f3tese, de paso, la equivalencia que hace Pedro entre \u201cmentir al Esp\u00edritu Santo,\u201d tratando de enga\u00f1arle (v.3) y \u201cmentir a Dios\u201d (v.4), claro testimonio de la divinidad del Esp\u00edritu Santo.<br \/>\nSan Lucas termina de narrar esta escena, diciendo que \u201cun gran temor se apoder\u00f3 de toda la iglesia y de cuantos o\u00edan tales cosas\u201d (v.11). Por primera vez encontramos en los Hechos el t\u00e9rmino \u201ciglesia\u201d para designar la comunidad cristiana, t\u00e9rmino que, en adelante, se har\u00e1 frecuent\u00edsimo, sea en su sentido universal (cf. 8:3; 9:31; 20, 28), sea en sentido de iglesia local (cf. 8:1; 11:22; 13:1; 14:27; 15:41)\u00b7 El empleo de este t\u00e9rmino, por lo dem\u00e1s, lo ponen ya los Evangelios en boca de Jesucristo (cf. Mat 16:18; Mat 18:17), aunque ser\u00eda muy dif\u00edcil concretar qu\u00e9 t\u00e9rmino arameo usar\u00eda el Se\u00f1or 51.<br \/>\nEs muy probable que la raz\u00f3n de esta preferencia de la comunidad cristiana primitiva por el t\u00e9rmino \u201ciglesia,\u201d con preferencia a cualquier otro, haya sido para proclamarse, incluso en el nombre, como la comunidad \u201cmesi\u00e1nica.\u201d En efecto, es \u00e9ste un t\u00e9rmino que los LXX usan con mucha frecuencia, traducci\u00f3n del hebreo qahal, al referirse a la asamblea de Yahv\u00e9. A veces la traducci\u00f3n no es \u03b5\u03ba\u03ba\u03bb\u03b7\u03c3\u03af\u03b1, sino \u03c3\u03c5\u03bd\u03b1\u03b3\u03c9\u03b3\u03ae (cf. N\u00fam 16:3; Deu 5:22); pero ciertamente hay preferencia por ekklesia, particularmente en aquellos pasajes en que se alude a la comunidad o asamblea de Israel con cierto aire religioso y solemne (cf. 1Cr 2:8; Neh 8:2), y m\u00e1s todav\u00eda cuando se hace referencia a la comunidad del desierto (cf. Deu 4:10; Deu 9:10; Deu 23:2; ; ps 22:26).<br \/>\nLa preferencia de los LXX por ekklesia quiz\u00e1 est\u00e9 motivada, aparte la raz\u00f3n de asonancia (qahal-ekklesia), por la etimolog\u00eda misma de la palabra (ek-kaleo) que sugiere la idea de convocaci\u00f3n por parte de Dios; y eso era, en efecto, el Qehal Yahve: un pueblo convocado por Dios como instrumento de sus bendiciones. Los jud\u00edo-cristianos helenistas, educados en la lectura de los LXX, habr\u00edan escogido para autodesignarse el t\u00e9rmino ekklesia, con preferencia a cualquier otro, a fin de proclamarse, incluso en el nombre, como la comunidad mesi\u00e1nica o pueblo de Dios escatol\u00f3gico; tanto m\u00e1s que, en la mentalidad jud\u00eda de entonces, la comunidad mesi\u00e1nica era esperada como una reproducci\u00f3n de la asamblea del desierto (cf. 2Ma 2:7-8; Isa 40:3-5; Ose 2:16; Eco 36:13), y el mismo Pablo habla de los acontecimientos en esa comunidad del desierto como tipo de las realidades cristianas (cf. 1Co 10:1-11). Tambi\u00e9n Esteban recoge en su discurso el t\u00e9rmino ekklesia al referirse a la asamblea del desierto (cf. 7:38), precisamente mientras est\u00e1 haciendo un paralelo entre Mois\u00e9s y Cristo, rechazados ambos por su pueblo, y ambos tambi\u00e9n constituidos por Dios jefes y salvadores 52.<\/p>\n<p>Numerosos milagros de los ap\u00f3stoles y continuo. aumento de fieles, 5:12-16<br \/>\n12 Eran muchos los milagros y prodigios que se realizaban en el pueblo por mano de los ap\u00f3stoles. Estando todos reunidos en el p\u00f3rtico de Salom\u00f3n, 13 nadie de los otros se atrev\u00eda a unirse a ellos, pero el pueblo los ten\u00eda en gran estima. 14 Crec\u00edan m\u00e1s y m\u00e1s los creyentes, en gran muchedumbre de hombres y mujeres, 15 hasta el punto de sacar a las calles los enfermos y ponerlos en los lechos y camillas, para que, llegando Pedro, siquiera su sombra los cubriese; 16 y la muchedumbre concurr\u00eda de las ciudades vecinas a Jerusal\u00e9n, trayendo enfermos y atormentados por los esp\u00edritus impuros, y todos eran curados.<\/p>\n<p> Nueva descripci\u00f3n \u201csumaria\u201d de la vida de la comunidad, de forma parecida a como ya se hab\u00eda hecho en 2:42-47 y 4:32-35.<br \/>\nUn verdadero derroche de milagros, si es l\u00edcito hablar as\u00ed, el que aqu\u00ed deja entender la narraci\u00f3n de San Lucas que hac\u00edan los ap\u00f3stoles (v.1a.15). Buena respuesta a la oraci\u00f3n que en este sentido hab\u00edan hecho al Se\u00f1or (cf. 4:30). Es natural que el n\u00famero de fieles creciese m\u00e1s y m\u00e1s (v.14) y que la fama saliese muy pronto fuera de Jerusal\u00e9n (v.16), dando sin duda ocasi\u00f3n a que la Iglesia comenzase a extenderse por Judea.<br \/>\nEsos \u201cotros\u201d que no se atrev\u00edan a unirse a los ap\u00f3stoles (v.13) ser\u00edan los ciudadanos de cierta posici\u00f3n, que se manten\u00edan apartados por miedo al sanedr\u00edn (cf. 4:17-18; 5:28), en contraste con la masa del pueblo, que abiertamente se mostraba bien dispuesta (cf. v.13). Las reuniones sol\u00edan tenerse en el \u201cp\u00f3rtico de Salom\u00f3n\u201d (v.12), lugar preferido para reuniones p\u00fablicas de car\u00e1cter religioso, y donde ya Pedro, a ra\u00edz de la curaci\u00f3n del rengo de nacimiento, hab\u00eda tenido el discurso que motiv\u00f3 su primer arresto por parte del sanedr\u00edn (cf. 3:11).<\/p>\n<p>Los ap\u00f3stoles, nuevamente arrestados, comparecen ante el sanedr\u00edn, 5:17-33.<br \/>\n17 Con esto levant\u00e1ndose el sumo sacerdote y todos los suyos, de la secta de los saduceos, llenos de envidia, 18 echaron mano a los ap\u00f3stoles y los metieron en la c\u00e1rcel p\u00fablica. 19 Pero el \u00e1ngel del Se\u00f1or les abri\u00f3 de noche las puertas de la prisi\u00f3n, y sac\u00e1ndolos les dijo: 20 Id, presentaos en el templo y predicad al pueblo todas estas palabras de vida. 21 Ellos obedecieron; y entrando al amanecer en el templo, ense\u00f1aban. Entretanto, llegado el sumo sacerdote con los suyos, convoc\u00f3 el sanedr\u00edn, es decir, todo el senado de los hijos de Israel, y enviaron a la prisi\u00f3n para que se los llevasen. 22 Llegados los alguaciles, no los hallaron en la prisi\u00f3n. Volvieron y se lo hicieron saber, 23 diciendo: La prisi\u00f3n estaba cerrada y bien asegurada y los guardias en sus puertas; pero abriendo, no encontramos dentro a nadie. 24 Cuando el oficial del templo y los pont\u00edfices oyeron tales palabras, se quedaron sorprendidos, pensando qu\u00e9 habr\u00eda sido de ellos. 25 En esto lleg\u00f3 uno que les comunic\u00f3: Los hombres esos que hab\u00e9is metido en la prisi\u00f3n est\u00e1n en el templo ense\u00f1ando al pueblo. 26 Entonces fue el oficial con sus alguaciles y los condujo, pero sin hacerles fuerza, porque tem\u00edan que el pueblo los apedrease. 27 Conducidos, los present\u00f3 en medio del sanedr\u00edn. Dirigi\u00e9ndoles la palabra el sumo sacerdote, les dijo: 28 Solemnemente os hemos ordenado que no ense\u00f1aseis sobre este nombre, y hab\u00e9is llenado a Jerusal\u00e9n de vuestra doctrina y quer\u00e9is traer sobre nosotros la sangre de ese hombre. 29 Respondiendo Pedro y los ap\u00f3stoles, dijeron: \u201cEs preciso obedecer a Dios antes que a los hombres. 30 El Dios de nuestros padres resucit\u00f3 a Jes\u00fas, a quien vosotros hab\u00e9is dado muerte suspendi\u00e9ndole de un madero. 31 Pues a \u00e9se le ha levantado Dios a su diestra por Pr\u00edncipe y Salvador, para dar a Israel penitencia y la remisi\u00f3n de los pecados. 32 Nosotros somos testigos de esto, y lo es tambi\u00e9n el Esp\u00edritu Santo que Dios otorg\u00f3 a los que le obedecen.\u201d 33 Oyendo esto, rabiaban de ira y trataban de quitarlos de delante.<\/p>\n<p>Los r\u00e1pidos progresos de la Iglesia (v.14), y la estima que ante el pueblo iban adquiriendo los ap\u00f3stoles (v.13), provocan una fuerte reacci\u00f3n por parte del sanedr\u00edn, que tratar\u00e1 de impedir por todos los medios la difusi\u00f3n del naciente cristianismo.<br \/>\nLa orden parte de los saduceos, y entre ellos el sumo sacerdote (v.17), es decir, de los mismos que iban tambi\u00e9n a la cabeza cuando el primer arresto (cf. 4:1.6), como ya hicimos resaltar al comentar ese pasaje. Los meten en la c\u00e1rcel (v.18), en espera de poder convocar el sanedr\u00edn, que es el que deb\u00eda tomar las oportunas decisiones. Exactamente igual que hab\u00edan hecho la primera vez (cf. 4:3.5)\u00b7 Pero, durante la noche, el \u00e1ngel del Se\u00f1or saca fuera a los ap\u00f3stoles, sin que los centinelas advirtieran nada anormal (cf. v.19.23). Una liberaci\u00f3n an\u00e1loga, aunque narrada con m\u00e1s detalle, tendr\u00e1 lugar con San Pedro m\u00e1s adelante (cf. 12:6-10)53.<br \/>\nTodav\u00eda estaba amaneciendo y ya se hallaban otra vez predicando en los p\u00f3rticos del templo (v.21). A esa misma hora, poco m\u00e1s o menos, se reun\u00eda tambi\u00e9n el sanedr\u00edn para deliberar sobre el asunto (v.21). Ni debe extra\u00f1ar que lo hicieran tan de madrugada; lo mismo hab\u00eda sucedido cuando el proceso de Jes\u00fas (cf. Luc 22:66). Y es que en Oriente la actividad diaria comienza muy temprano. La sorpresa de los sanedritas debi\u00f3 de ser extraordinaria, al enterarse de que los ap\u00f3stoles ya no estaban en la c\u00e1rcel (v.22-25). Con suma cautela, para no alborotar al pueblo, los trae ante el sanedr\u00edn el \u201coficial del templo\u201d (v.26), el mismo que hab\u00eda intervenido ya tambi\u00e9n cuando el primer arresto (cf. 4:1), y, sin aludir para nada a la huida milagrosa, sobre cuyo asunto prefer\u00edan, sin duda, el silencio, se les acusa de desobedecer la orden de no predicar en el nombre de Jes\u00fas y de que con su predicaci\u00f3n estaban intentando traer sobre ellos \u201cla sangre de ese hombre\u201d (v.28). La orden ya nos era conocida (cf. 4:17-18), pero esta \u00faltima acusaci\u00f3n aparece aqu\u00ed por primera vez. Lo que el sumo sacerdote parece querer decir es que Jes\u00fas fue condenado en nombre de la Ley, y tratar de presentarlo ahora como inocente y a las autoridades jud\u00edas como culpables (cf. 2:23; 3:13-15; 1:4-10) era excitar al pueblo contra esas autoridades, con peligro de des\u00f3rdenes p\u00fablicos e incluso con peligro de la intervenci\u00f3n violenta de Roma. Id\u00e9ntico razonamiento se hab\u00eda hecho ya en vida de Jes\u00fas cuando se trataba de condenarle a muerte, y precisamente por Caifas, el mismo que lo hace tambi\u00e9n ahora (cf. Jua 11:47-50). Sin pretenderlo, estaba confesando la tremenda realidad de aquel grito que durante la pasi\u00f3n de Jes\u00fas dirigieron los jud\u00edos a Pilato: \u201cSu sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos\u201d (Mat 27:25).<br \/>\nLa respuesta de los ap\u00f3stoles se da por boca de Pedro (cf. 1:15; 2:14; 3:12; 4:6; 5:3.15). Valientemente les vuelve a decir que ellos son los culpables de la muerte de Jes\u00fas (v.30), a quien Dios resucit\u00f3 de entre los muertos, constituy\u00e9ndole \u201cpr\u00edncipe y salvador\u201d de Israel54, y que seguir\u00e1n predicando en su nombre, pues es preciso obedecer a Dios antes que a los seres humanos (v.2Q; cf. 4:19). A\u00f1ade, adem\u00e1s, que, junto con ellos, tambi\u00e9n el Esp\u00edritu Santo da testimonio de Jes\u00fas (v.32), testimonio que aparece manifiesto en la extraordinaria profusi\u00f3n con que ha sido derramado sobre los fieles, se\u00f1al evidente de aprobaci\u00f3n de la doctrina que ellos predican (cf. 1:8; 2:4.33; 4:6.31; 5:3).<br \/>\nEra de presumir la reacci\u00f3n que tales respuestas producir\u00edan en el sanedr\u00edn. San Lucas dice que \u201crabiaban de ira y trataban de quitarlos de delante\u201d (v.33; cf. 7:54).<\/p>\n<p>Intervenci\u00f3n de Gamaliel, 5:34-42.<br \/>\n34 Pero levant\u00e1ndose en el sanedr\u00edn un fariseo, de nombre Gamaliel, doctor de la Ley, muy estimado de todo el pueblo, mand\u00f3 sacar a los ap\u00f3stoles por un momento y dijo: 35 \u201cVarones israelitas, mirad bien lo que vais a hacer con estos hombres. 36 D\u00edas pasados se levant\u00f3 Teudas, diciendo que \u00e9l era alguien, y se le allegaron como unos cuatrocientos hombres. Fue muerto, y todos cuantos le segu\u00edan se disolvieron, quedando reducidos a nada. 37 Despu\u00e9s se levant\u00f3 Judas el Galileo, en los d\u00edas del empadronamiento, y arrastr\u00f3 al pueblo en pos de s\u00ed; mas pereciendo \u00e9l tambi\u00e9n, cuantos le segu\u00edan se dispersaron. 38 Ahora os digo: Dejad a estos hombres, dejadlos; porque si esto es consejo u obra de hombres, se disolver\u00e1; 39 pero si viene de Dios, no podr\u00e9is disolverlo, y quiz\u00e1 alg\u00fan d\u00eda os hall\u00e9is con que hab\u00e9is hecho la guerra a Dios.\u201d Se dejaron persuadir; 40 e introduciendo luego a los ap\u00f3stoles, despu\u00e9s de azotados, les conminaron que no hablasen en el nombre de Jes\u00fas y los despidieron. 41 Ellos se fueron contentos de la presencia del sanedr\u00edn, porque hab\u00edan sido dignos de padecer ultrajes por el nombre de Jes\u00fas: 42 y en el templo y en las casas no cesaban todo el d\u00eda de ense\u00f1ar y anunciar a Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<p> La violenta reacci\u00f3n del sanedr\u00edn fue calmada por Gamaliel, personaje de gran autoridad, del que hablan con elogio los escritos rab\u00ednicos posteriores 55. Fue maestro de San Pablo (cf. 22:3), y era considerado como el representante m\u00e1s autorizado de la escuela de Hi-llel, m\u00e1s benigna y comprensiva en la interpretaci\u00f3n de la Ley que la otra escuela, entonces tambi\u00e9n en boga, la escuela de Shammai. Antiguas tradiciones cristianas hablan de que m\u00e1s tarde se convirti\u00f3 al cristianismo 56; pero es dif\u00edcil de creer, pues, si as\u00ed fuera, dif\u00edcilmente se explicar\u00eda la manera elogiosa con que de \u00e9l habla el Talmud.<br \/>\nSu intervenci\u00f3n, m\u00e1s que en simpat\u00eda por los cristianos, de la cual no consta, parece inspirada en un sentimiento de imparcialidad y de prudencia, muy de acuerdo con su car\u00e1cter tolerante y pronto a favorecer las corrientes populares, y de acuerdo tambi\u00e9n con la actitud general del partido fariseo, mucho menos hostil al naciente cristianismo que el partido de los saduceos, como ya hicimos notar m\u00e1s arriba al comentar 4, i. Apoy\u00e1ndose en la experiencia hist\u00f3rica, propone su dilema: o los ap\u00f3stoles son unos embaucadores ordinarios, y entonces podemos estar seguros que nada conseguir\u00e1n, como nada consiguieron Teudas y Judas el Galileo, o realmente son portadores de una misi\u00f3n divina, en cuyo caso no s\u00f3lo es in\u00fatil, sino que ser\u00eda imp\u00edo oponernos a ellos ^.38-39). Admite, pues, la posibilidad de que el movimiento cristiano provenga de Dios; ello demuestra en Gamaliel una gran amplitud de miras, que ciertamente faltaba en muchos otros componentes del sanedr\u00edn.<br \/>\nAnte ese razonamiento de Gamaliel, el sanedr\u00edn, sin duda con la esperanza de que pronto caer\u00eda todo en el olvido, se content\u00f3 con volver a intimar la orden dada ya anteriormente: decir a los ap\u00f3stoles que no hablasen m\u00e1s en el nombre de Jes\u00fas (v.40). Pero antes, con una l\u00f3gica dif\u00edcil de entender, se les hace azotar (v.40). La misma l\u00f3gica con que hab\u00eda procedido Pilato en el proceso de Jes\u00fas, al declarar que no hallaba en \u00e9l delito alguno, por lo que, despu\u00e9s de azotado, le soltar\u00e1 (cf. Luc 23:14-16). Esta flagelaci\u00f3n se aplicaba con bastante frecuencia entre los jud\u00edos, y San Pablo dice haberla recibido cinco veces (cf. 2Co 11:24). Estaban permitidos hasta 40 azotes, pero los rabinos los hab\u00edan limitado a 39 para evitar el riesgo de sobrepasar el l\u00edmite permitido (cf. Deu 25:3).<br \/>\nLa conducta de los Ap\u00f3stoles despu\u00e9s de esos azotes y esa conminaci\u00f3n del sanedr\u00edn, est\u00e1 indicada en los v.41-42: contentos de haber sido dignos de padecer por Jes\u00fas, no cesaban de anunciarle por todas partes. De esta alegr\u00eda en las persecuciones se habla con frecuencia en el Nuevo Testamento (cf. Mat 5:10-12; Lev 6:22-23; Rom 5:3-5; 2Co 8:2; Flp 1:29; Col 1:24; 1Te 1:6; Heb 10:32-36; Stg 1:2.12; 1Pe 1:6); y, en cuanto a lo de anunciar a Jes\u00fas, ser\u00e1 conveniente recordar que \u00e9se es y seguir\u00e1 siendo el tema fundamental, y como centro de gravedad, de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica. Hay en esto una visible diferencia con la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas. La predicaci\u00f3n de Jes\u00fas, tal como se refleja en los Evangelios (cf. Mat 4:17; Mat 5:20; Mar 1:15; Mar 10:14; Lev 11:20; Lev 16:16; Jua 3:5), hab\u00eda tenido como centro de gravedad el \u201creino de Dios\u201d; ahora la predicaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles, sin que por eso se omitan las alusiones al \u201creino\u201d (cf. Hec 1:3; Hec 8:12; Hec 14:22; Hec 19:8; Hec 20:25; Hec 28:23.31), ha pasado ese centro de gravedad a la persona misma de Jesucristo. Y es que, a partir de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo, ya no es concebible el \u201creino de Dios\u201d sin referencia a la persona de Jesucristo, a trav\u00e9s del cual Dios ejerce ahora su \u201creinado\u201d (cf. 4:11-12; 13:32-39; Flp 2:9-11; 1Co 15:22-28).<br \/>\nReferente a las insurrecciones de Teudas y de Judas el Galileo, a que alude Gamaliel (v.36-37), conviene advertir que son tambi\u00e9n mencionadas por Josefo, pero no siempre hay coincidencia de fechas, y ello ha dado motivo a algunos cr\u00edticos para afirmar que el discurso de Gamaliel es pura invenci\u00f3n del autor de los Hechos, quien habr\u00eda ca\u00eddo en el anacronismo de anticipar en m\u00e1s de cua- , renta a\u00f1os el episodio de Teudas, que por los a\u00f1os 33-36, tiempo en que se supone hablaba Gamaliel, ni siquiera habr\u00eda tenido lugar. En efecto, seg\u00fan los Hechos, lo de Teudas es anterior a lo de Judas Galileo (v.36-37), mientras que, seg\u00fan Josefo, la insurrecci\u00f3n de Teudas tuvo lugar el a\u00f1o 45 de la era cristiana, siendo procurador Cusp\u00edo Fado (3.44-46), y la de Judas Galileo habr\u00eda tenido lugar el a\u00f1o 6-7 de nuestra era, a ra\u00edz del censo hecho en Judea por el legado de Siria P. Sulpicio Quirino, al ser depuesto Arquelao y comenzar la serie de procuradores, el primero de los cuales fue Coponio, que en esos momentos actuaba ya junto con Quirino 57.<br \/>\nNo hay dificultad de conciliaci\u00f3n por lo que se refiere a Judas el Galileo. Tambi\u00e9n los Hechos hablan de que fue en los d\u00edas del \u201cempadronamiento\u201d (v.37). Fue \u00e9ste un censo muy movido, que motiv\u00f3 muchas revueltas. La rebeli\u00f3n fue sofocada con no poco trabajo, y los secuaces de Judas, aunque \u201cdispersados\u201d (v.37), continuaron trabajando en la oscuridad, dando origen al partido de los zelotes, que tanto dio que hacer a los romanos, y cuyo desenlace fue la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n el a\u00f1o 70. Mayor dificultad hay por lo que se refiere a Teudas. Hemos de reconocer que con los datos que actualmente poseemos la conciliaci\u00f3n con Josefo no es f\u00e1cil. Lo m\u00e1s probable es que no se trate del mismo personaje, y que el Teudas de tiempos anteriores a Judas Galileo, a que alude Gamaliel, no tenga nada que ver con el Teudas de tiempos del procurador Fado, a que alude Josefo. El nombre de Teudas era bastante corriente entre los jud\u00edos, y nada tendr\u00eda de extra\u00f1o que, entre los numerosos agitadores que turbaron la paz de Palestina a la muerte de Herodes, hubiera alg\u00fan Teudas, que ser\u00eda el aludido por Gamaliel. Josefo da el nombre de varios de estos agitadores 58, y aunque expl\u00edcitamente no nombra a ning\u00fan Teudas, bien pudiera ser, como creen algunos autores, que el nombre \u03b8\u03b5\u03c5\u03b4\u03ac\u03c2, forma abreviada de \u0398\u03b5\u03cc\u03b4\u03c9\u03c1\u03bf\u03c2, no sea sino la traducci\u00f3n al griego del hebreo Mat\u00edas, nombre que s\u00ed da Josefo. Pero, sea de esto lo que fuere, una cosa juzgamos cierta, y es que, en caso de verdadero desacuerdo entre Lucas y Josefo, todas las presunciones est\u00e1n a favor de Lucas, siempre cuidados\u00edsimo en sus datos, al contrario de Flavio Josefo, \u201ccompilador bastante distra\u00eddo, en el que se hallan numerosas contradicciones, incluso entre sus propios escritos\u201d (Ricciotti), y que. por error, habr\u00eda colocado despu\u00e9s de la muerte de Herodes Agripa (44 p.C.) un episodio que habr\u00eda tenido lugar despu\u00e9s de la muerte de Herodes el Grande (4 a.C.).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Anan\u00edas \u2026 Safira.<\/b> Estos son dos ejemplos cl\u00e1sicos de hipocres\u00eda entre los cristianos que fing\u00edan ser espirituales para impresionar a los dem\u00e1s (cp. <span class='bible'>Mat 6:1-6<\/span>; <span class='bible'>Mat 16:1-28<\/span>; <span class='bible'>Mat 17:1-27<\/span>; <span class='bible'>Mat 18:1-35<\/span>; <span class='bible'>Mat 15:7<\/span>; <span class='bible'>Mat 23:13-36<\/span>). Estaban en \u00abla multitud de los que hab\u00edan cre\u00eddo\u00bb (<span class='bible'>Hch 4:32<\/span>) y hab\u00edan participado del Esp\u00edritu Santo (v. <span class='bible'>Hch 5:3<\/span>), pero se volvieron hip\u00f3critas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t5:1 &#8212; Pero cierto hombre llamado Anan\u00edas, con Safira su mujer, vendi\u00f3 una heredad, &#8211;\u00a1Pero! Aqu\u00ed se ve el contraste entre Bernab\u00e9 y Anan\u00edas, entre la fidelidad y el pecado. Recu\u00e9rdese que tanto Ca\u00edn como Abel trajeron ofrendas al Se\u00f1or; as\u00ed tambi\u00e9n tanto Anan\u00edas como Bernab\u00e9 vendieron una propiedad para hacer ofrenda al Se\u00f1or. Cuando el hijo de Dios siembra la buena semilla, el hijo del diablo siembra ciza\u00f1a. Este texto registra el primer pecado en la iglesia, la primera ciza\u00f1a, la primera mancha y arruga (Efe 5:27).<br \/>\n\t\u00a1Qu\u00e9 amor y benevolencia fueron demostrados en el cap. 4:32-37! \u00a1Qu\u00e9 l\u00e1stima que fuera necesario agregar este \u00abpero\u00bb! Lucas habla de la hermosa sinceridad de los disc\u00edpulos y luego habla de la insinceridad de esta pareja. La hipocres\u00eda es la imitaci\u00f3n de la piedad; es como un billete falso. Esta pareja aparentaba generosidad para compartir la aprobaci\u00f3n de los generosos, pero no eran generosos.<br \/>\n\tDesde aquellos primeros d\u00edas de la iglesia y hasta el fin del mundo los nombres de Bernab\u00e9 y Anan\u00edas se han recordado y ser\u00e1n recordados. Bernab\u00e9 es recordado por sus buenos hechos y Anan\u00edas es recordado por su hipocres\u00eda. Bernab\u00e9 quer\u00eda glorificar a Dios, y Anan\u00edas quer\u00eda la gloria de los hombres.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>PROBLEMAS EN LA IGLESIA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Hechos 5:1-11<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Por el contrario, un cierto Anan\u00edas, que estaba casado con una tal Safira, vendi\u00f3 una propiedad y entreg\u00f3 a los ap\u00f3stoles una parte del producto de la venta; pero, de acuerdo con su mujer, se reserv\u00f3 otra parte.<br \/>Anan\u00edas -le dijo Pedro-: \u00bfC\u00f3mo es que has dejado que Satan\u00e1s te indujera a pretender enga\u00f1ar al Esp\u00edritu Santo qued\u00e1ndote con una parte de lo que te han dado por la propiedad? Antes de venderla, \u00bfes que no era toda tuya? Y despu\u00e9s, \u00bfes que no eras totalmente libre para hacer lo que quisieras con el producto? \u00bfC\u00f3mo se te meti\u00f3 tal cosa en la cabeza? No es a los hombres a los que has tratado de enga\u00f1ar, sino a Dios.<br \/>Cuando Anan\u00edas estaba escuchando a Pedro, le dio un colapso y se muri\u00f3. Todos los que estaban escuchando se quedaron aterrados. Los m\u00e1s j\u00f3venes se levantaron, amortajaron el cuerpo y se lo llevaron a enterrar.<br \/>Al cabo de unas tres horas se present\u00f3 all\u00ed Safira, que no sab\u00eda lo que hab\u00eda sucedido.<br \/>-Dime -le dijo Pedro-: \u00bfNo fue por tanto por lo que vendisteis el terreno?<\/em><\/p>\n<p><em>-S\u00ed -respondi\u00f3 la mujer-, exactamente.<\/em><\/p>\n<p><em>-Entonces -sigui\u00f3 dici\u00e9ndole Pedro-, \u00bfpor qu\u00e9 os hab\u00e9is puesto de acuerdo los dos para ver hasta d\u00f3nde os dejaba llegar el Esp\u00edritu Santo? F\u00edjate, las pisadas que se oyen a la puerta son las de los que han enterrado a tu marido, que van a hacer lo mismo contigo.<br \/>En aquel mismo momento la mujer cay\u00f3 al suelo y se muri\u00f3 a los pies de Pedro. Cuando entraron los j\u00f3venes en la habitaci\u00f3n se la encontraron muerta, y se la llevaron a enterrar al lado de su marido.<br \/>Toda la Iglesia y todos los que se enteraron de lo que hab\u00eda sucedido se sintieron embargados de temor.<\/em><\/p>\n<p>Esta es la historia m\u00e1s tremenda del <em>Libro de los Hechos. <\/em>No hay por qu\u00e9 suponer que se produjo un milagro; pero s\u00ed es verdad que nos revela la atm\u00f3sfera que prevalec\u00eda en la Iglesia Primitiva. Se cuenta del rey Eduardo I de Inglaterra que una vez se puso furioso hablando con uno de sus cortesanos, y \u00e9ste cay\u00f3 muerto de miedo literalmente. Esta historia nos muestra dos cosas de la Iglesia Primitiva: lo que las mentes humanas pod\u00edan esperar, y el respeto extraordinario que ten\u00edan a los ap\u00f3stoles. Fue en esa atm\u00f3sfera donde la reprensi\u00f3n de Pedro produjo ese resultado.<\/p>\n<p>Esta es una de las historias que demuestran la honradez a ultranza de la Biblia. Habr\u00eda sido muy f\u00e1cil omitirla, porque es una prueba de que tambi\u00e9n en la Iglesia Primitiva hab\u00eda cristianos que dejaban mucho que desear; pero la Biblia se niega a presentarnos un cuadro idealizado de nada. Una vez, un pintor de la corte hizo un retrato de Oliver Cromwell, que ten\u00eda muchas berrugas en la cara. El pintor, tratando de agradar al gran hombre, omiti\u00f3 aquellos detalles desagradables. Pero Cromwell, al ver el cuadro, dijo: \u00ab\u00a1Ll\u00e9vatelo, y p\u00edntame con berrugas y todo!\u00bb Una de las grandes virtudes de la Biblia es que retrata a sus personajes \u00abcon berrugas y todo\u00bb. Hay algo que nos anima en esta historia, porque nos descubre que hasta en sus momentos originales la Iglesia era una mezcla de bueno y malo.<br \/>Pedro insiste en que el pecado es contra Dios. Haremos bien en recordarlo, especialmente en ciertos contextos. (i) Un fallo en la diligencia es un pecado contra Dios. Absolutamente todo lo que contribuye a la salud, la felicidad y el bienestar de la humanidad es algo que se hace para Dios, por muy humilde que sea. Antonio Stradivarius, el gran fabricante de violines, dec\u00eda: \u00abSi mi mano no cumpliera, yo estar\u00eda rob\u00e1ndole a Dios.\u00bb Una consigna digna de imitar. (ii) Un fallo en el uso de los talentos es un pecado contra Dios. Dios nos los ha confiado. Los tenemos en dep\u00f3sito, y somos responsables ante Dios del uso que hagamos de ellos. (iii) Un fallo en la verdad es un pecado contra Dios. Cuando nos deslizamos hacia la falsedad, estamos pecando contra la direcci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 5<\/p>\n<p>NUEVO ASPECTO DE LA COMUNIDAD (4,32-5,16). <\/p>\n<p>b) Castigo de Anan\u00edas y Safira (Hch\/05\/01-11). <\/p>\n<p>1 Cierto hombre llamado Anan\u00edas, con su mujer Safira, vendi\u00f3 un campo, 2 y se guard\u00f3 parte de su precio, con el consentimiento de su mujer, y llevando s\u00f3lo una parte, la puso a los pies de los ap\u00f3stoles. <\/p>\n<p>Con estos vers\u00edculos se introduce una historia, que no solamente se pone como una sombra negra sobre la escena hasta ahora tan brillantemente delineada de la comunidad primitiva, sino que incluso hoy d\u00eda nos parece extra\u00f1a y nos impresiona a causa del castigo que se ejecuta. En la intenci\u00f3n del narrador el relato forma parte (como conclusi\u00f3n dolorosa) de las dos porciones precedentes. Los vers\u00edculos 4,32-35, en una declaraci\u00f3n emotiva, han mostrado el aspecto general del heroico servicio fraterno en la entrega de la propiedad personal, y a continuaci\u00f3n se coloc\u00f3 en 4,36s el ejemplo particularmente meritorio de Jos\u00e9 Bernab\u00e9. A continuaci\u00f3n, los Hechos de los ap\u00f3stoles se ven obligados a informar sobre una acci\u00f3n sombr\u00eda que sucedi\u00f3 en el \u00e1mbito m\u00e1s \u00edntimo de la primitiva Iglesia. El hecho de que san Lucas no omita este suceso, sino que lo declare abiertamente, nos robustece en la confianza de su exactitud y veracidad. <\/p>\n<p>San Lucas no pretende pintar alegres colores en el cuadro de la historia y mostrarlos como sustra\u00eddos de la tierra. Sabe demasiado bien c\u00f3mo la Iglesia queda a merced de las impugnaciones y extrav\u00edos humanos y c\u00f3mo est\u00e1 puesta en la lucha de la gracia de Cristo con el poder siempre activo del mal. As\u00ed como al principio del libro se trata abiertamente de la sombr\u00eda acci\u00f3n de Judas, as\u00ed tambi\u00e9n ahora se muestra un delito, en el que personas que se hab\u00edan agregado al grupo de los disc\u00edpulos, perdieron su elecci\u00f3n de forma parecida a Judas. Tambi\u00e9n en estas personas desempe\u00f1a un papel diab\u00f3lico la codicia de dinero y da a Sat\u00e1n el poder de una ofensiva peligrosa contra el esp\u00edritu \u00edntegro de la comunidad. \u00bfC\u00f3mo precave la Iglesia este peligro que surge? La intenci\u00f3n particular del relato es realzar esta precauci\u00f3n de la Iglesia. En el relato se intenta poner de relieve el poder (que es actual en los ap\u00f3stoles) del Se\u00f1or que conoce y juzga. <\/p>\n<p>3 Pedro le dijo: \u00abAnan\u00edas, \u00bfpor qu\u00e9 ha llenado Sat\u00e1n tu coraz\u00f3n impuls\u00e1ndote a enga\u00f1ar al Esp\u00edritu Santo y a guardarte una parte del precio del campo? 4 \u00bfNo eras due\u00f1o para quedarte con \u00e9l, y no pod\u00edas disponer plenamente de \u00e9l aun despu\u00e9s de vendido? \u00bfPor qu\u00e9 te decidiste a hacer lo que has hecho? No has defraudado a los hombres, sino a Dios.\u00bb 5 Al o\u00edr Anan\u00edas estas palabras, cay\u00f3 al suelo y expir\u00f3. Y un gran temor se apoder\u00f3 de todos los oyentes. 6 Levant\u00e1ronse, pues, los j\u00f3venes, lo amortajaron y lo llevaron a enterrar. <\/p>\n<p>Otra vez aparece Pedro en escena haciendo valer su autoridad. Se presenta a Pedro con el pleno poder de su cargo. Hasta ahora le vimos m\u00e1s como orador y pregonero responsable de la comunidad, y en el milagro del cojo de nacimiento revel\u00f3 el poder medianero de curar que se le hab\u00eda dado. Ahora comparece ante nosotros en posesi\u00f3n de una ciencia superhumana y de un poder judicial, que decide sobre la vida y la muerte. \u00bfPod\u00edan ser delineadas todav\u00eda con m\u00e1s vigor la grandeza y el poder del oficio apost\u00f3lico? <\/p>\n<p>Notamos cu\u00e1nto le importa a este relato hacer que se manifieste tan visiblemente como sea posible la presencia de Cristo Jes\u00fas en el Esp\u00edritu Santo, y mostrar la Iglesia en su santidad e integridad. En la frase: \u00abNo has defraudado a los hombres, sino a Dios\u00bb, se nos aclara el ambiente en que viv\u00eda esta Iglesia. Los hombres de hoy d\u00eda, que tendemos a ver tambi\u00e9n la Iglesia como otras manifestaciones de la historia seg\u00fan su acierto y oportunidad externas, \u00bfpodemos comprender por completo y podemos afirmar la verdad expresada en esta frase de Pedro? <\/p>\n<p>\u00bfCon qu\u00e9 derecho puede el ap\u00f3stol decir que Anan\u00edas ha defraudado a Dios? La primera frase nos da los motivos en que se funda este derecho: \u00abAnan\u00edas, \u00bfpor qu\u00e9 ha llenado Sat\u00e1n tu coraz\u00f3n impuls\u00e1ndote a enga\u00f1ar al Esp\u00edritu Santo y a guardarte una parte del precio del campo?\u00bb \u00bfEn qu\u00e9 consist\u00eda el delito contra Dios? \u00bfEn la suma defraudada y encubierta? Esta suma no debi\u00f3 ser demasiado grande. No, no era el dinero como tal. Anan\u00edas no estaba obligado a entregar el dinero, como tampoco estaba forzado a vender el campo. Esto se dice con toda claridad en la frase siguiente. Ya hemos observado esto, cuando antes nos pregunt\u00e1bamos c\u00f3mo estaba organizada esta comunidad de bienes. Era un asunto que se decid\u00eda de una forma plenamente voluntaria. <\/p>\n<p>Por tanto \u00bfen qu\u00e9 consist\u00eda la culpa? Lo sabemos y podr\u00edamos estremecernos de horror por este conocimiento. Fue la mentira, que pretendi\u00f3 hacer donaci\u00f3n a la Iglesia de todo el importe de la venta. \u00bfFue realmente tan grave esta mentira? Eso es lo que nos gustar\u00eda preguntar al vernos sorprendidos. La mentira tiene que haber sido m\u00e1s grave de lo que quiz\u00e1s podemos pensar. Con todo podemos adivinar la raz\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n es Pedro, qu\u00e9 es la comunidad, ante la que \u00e9l se encuentra? La comunidad es la obra de Cristo Jes\u00fas, la obra del Esp\u00edritu Santo. Tal vez con este relato -si echamos una mirada retrospectiva a lo que hemos dicho hasta aqu\u00ed- el misterio divino de esta Iglesia, que Cristo puso en el mundo, se nos acerca, y se nos aclara lo que rodea al Esp\u00edritu Santo, que sostiene y llena la Iglesia. Hasta ahora siempre se nos ha dicho con qu\u00e9 fruto y temor los que no pertenec\u00edan a la comunidad de los fieles miraban hacia ella, c\u00f3mo se asombraban por los prodigios y se\u00f1ales con que se manifestaba visiblemente la presencia de Dios. Vimos c\u00f3mo incluso el sanedr\u00edn retrocedi\u00f3 ante la fuerza del esp\u00edritu que actuaba en los ap\u00f3stoles. Y la integridad y desinter\u00e9s de esta comunidad incipiente \u00bfdeb\u00eda ahora ser herida en su propia solidaridad por la corrupci\u00f3n de la mentira y ser quebrantada en su germen? <\/p>\n<p>No se trata de una acometida innocua de los hombres, sino del intento de Sat\u00e1n, que quer\u00eda servirse de los percances humanos, como en la acci\u00f3n de Judas, para irrumpir en el c\u00edrculo santificado de los redimidos. As\u00ed como Sat\u00e1n quiso herir la primera creaci\u00f3n de Dios con la seducci\u00f3n de los primeros hombres, as\u00ed tambi\u00e9n no s\u00f3lo ha tentado al Hijo de Dios hecho hombre, sino tambi\u00e9n a los llamados por \u00e9l para dar testimonio de Dios. Solamente si relacionamos el relato concreto con este contexto m\u00e1s profundo podremos comprender, estremecidos, el castigo inesperadamente duro que descarga sobre Anan\u00edas y su mujer Safira. Se trata del car\u00e1cter sagrado de la comunidad de Cristo, de la inviolabilidad del Esp\u00edritu Santo, que representa el misterio de la vida de esta comunidad. Este Anan\u00edas, a quien sacaron muerto, nos recuerda el fin sombr\u00edo del que, inducido por Sat\u00e1n, crey\u00f3 que pod\u00eda traicionar a Cristo por treinta denarios, y se ha traicionado a s\u00ed mismo. <\/p>\n<p>7 Aproximadamente a las tres horas entr\u00f3 su mujer, ignorante de lo que hab\u00eda sucedido. 8 Pedro le pregunt\u00f3: \u00abDime si hab\u00e9is vendido el campo en tanto.\u00bb Y ella le contest\u00f3: \u00abS\u00ed, en tanto.\u00bb 9 Y Pedro a ella: \u00ab\u00bfConque os pusisteis de acuerdo entre vosotros para tentar al Esp\u00edritu del Se\u00f1or? Pues mira, a la puerta est\u00e1n llegando los que acaban de enterrar a tu marido y te llevar\u00e1n a ti.\u00bb 10 Cay\u00f3, pues, al instante a los pies de \u00e9l y expir\u00f3. Entrando los j\u00f3venes, la encontraron muerta y la llevaron a enterrar junto a su marido. <\/p>\n<p>No queremos fijarnos en el arte literario con que san Lucas expone los dos acontecimientos y los compara entre s\u00ed. Aqu\u00ed nos interesa examinar nuevamente el mensaje religioso y su contenido teol\u00f3gico en orden a la salvaci\u00f3n. La venida de la mujer da ocasi\u00f3n a Pedro para hacer que se patentice la profunda bajeza de la pretensi\u00f3n de los dos esposos. La mujer conoc\u00eda el plan del encubrimiento y de la mentira. La mentira estaba convenida. Esto se ve por el hecho de que ella conoc\u00eda el importe de la cantidad entregada. \u00bfQui\u00e9n fue el promotor y el m\u00e1s culpable de los dos? No se dice. Sea como sea, se nos recuerda a nuestros primeros padres, que contravinieron al principio el mandamiento de Dios y sufrieron juntos el castigo. \u00bfTenemos derecho a explicar con m\u00e1s pormenor esta comparaci\u00f3n? La idea puede ser suficiente. <\/p>\n<p>Causa extra\u00f1eza lo que se dice en el vers\u00edculo 10: \u00abCay\u00f3, pues, al instante a los pies de \u00e9l y expir\u00f3.\u00bb \u00bfPor qu\u00e9 causa extra\u00f1eza? Porque desde 4,32, se va repitiendo, a lo largo del relato, la expresi\u00f3n \u00aba los pies de los ap\u00f3stoles\u00bb se va repitiendo de un modo sorprendente y establece alguna relaci\u00f3n entre los distintos pasajes en que aparece, al mismo tiempo que sugiere y evoca, en forma singular, la autoridad y el poder de los ap\u00f3stoles. En 4,35 se nos dice con una descripci\u00f3n sint\u00e9tica que los miembros de la comunidad vend\u00edan sus tierras y sus casas, y el producto de la venta \u00ablo pon\u00edan a los pies de los ap\u00f3stoles\u00bb. De Jos\u00e9 Bernab\u00e9 se cuenta que tambi\u00e9n \u00e9l \u00abpuso a los pies de los ap\u00f3stoles\u00bb el dinero que cobr\u00f3 por el campo (4,37). Y con el mismo lenguaje figurado se dice tambi\u00e9n de Anan\u00edas que \u00abpuso a los pies de los ap\u00f3stoles\u00bb la parte del importe que quer\u00eda entregar. Por tanto, con esta expresi\u00f3n, en que se se\u00f1ala simb\u00f3licamente la posici\u00f3n se\u00f1era y la autoridad de los ap\u00f3stoles dentro de la comunidad y se relacionan entre s\u00ed los tres pasajes citados. \u00bfEs casual en el empleo de la expresi\u00f3n que ahora se diga de Safira que se desplom\u00f3 muerta \u00aba los pies\u00bb del ap\u00f3stol Pedro? \u00bfO bien el autor quiso dar un sentido especial a la expresi\u00f3n? Esta difunta a los pies de Pedro \u00bfdebe quiz\u00e1s ser una impresionante se\u00f1al del poder que hab\u00eda sido transmitido a los ap\u00f3stoles por Cristo, Se\u00f1or de la comunidad? <\/p>\n<p>11 Y un gran temor se apoder\u00f3 de toda la Iglesia y de todos los que oyeron estas cosas. <\/p>\n<p>Esta frase no solamente concluye el relato, sino que tambi\u00e9n nos descubre el peculiar significado del castigo del matrimonio culpable. El castigo que recay\u00f3 sobre Anan\u00edas y Safira iba dirigido personalmente a ellos, por m\u00e1s que queramos contenernos en averiguar m\u00e1s de cerca el destino final ante Dios. Con su muerte debi\u00f3 ser eliminado y proscrito del \u00e1mbito santificado de la comunidad con una claridad estremecedora todo lo nocivo, sobre todo el veneno destructor de la mentira y de la hipocres\u00eda. Pero al mismo tiempo debi\u00f3 ser demostrado a todos los hombres, tanto a los miembros de la comunidad como a los que no lo eran, c\u00f3mo el Se\u00f1or vigilaba con inexorable rigidez por la pureza e integridad de sus \u00absantos\u00bb (9,13). Por eso el \u00abtemor\u00bb que se apoder\u00f3 de todos, deb\u00eda favorecer la protecci\u00f3n y la intangibilidad de la Iglesia, y conducir al saludable respeto profundo ante el misterio del Esp\u00edritu Santo, que le ha sido confiado. Este Esp\u00edritu es el que no solamente dirige y robustece la Iglesia contra toda persecuci\u00f3n que provenga de fuera, sino que tambi\u00e9n la capacita para precaver las crisis que pueden surgir dentro de la comunidad a consecuencia de las continuas vicisitudes de las cosas humanas. <\/p>\n<p>Con lo dicho tambi\u00e9n hemos rozado las objeciones, que se pueden hacer contra la veracidad de la historia de Anan\u00edas y Safira. Se cree que no se puede conciliar este castigo incomprensiblemente severo con el Evangelio de Jes\u00fas. Alguien podr\u00eda escandalizarse de la ejecuci\u00f3n tan dura del castigo, la cual no dej\u00f3 ocasi\u00f3n a los culpables para el arrepentimiento y la expiaci\u00f3n. Se hace referencia al amor que antes de la pascua manifestaba el Se\u00f1or a los pecadores, como se perfila especialmente en el Evangelio seg\u00fan san Lucas. Por la sensaci\u00f3n humana que se experimenta, se pregunta si el castigo tiene una relaci\u00f3n tolerable con el delito. La \u00edndole de la narraci\u00f3n \u00bfno lleva en s\u00ed el estilo de la leyenda, que ha surgido para realzar de la forma m\u00e1s gr\u00e1fica posible la autoridad y el poder de los ap\u00f3stoles? \u00bfQu\u00e9 hay que decir a este respecto? Ha de estar lejos de nosotros querer defender a toda costa la historicidad de la narraci\u00f3n. No hay que excluir la posibilidad de que los escritos del Nuevo Testamento tambi\u00e9n puedan servirse de fragmentos legendarios para orientar el mensaje de salvaci\u00f3n. Sin embargo, mientras no existan objeciones terminantemente irrefutables, tenemos la obligaci\u00f3n de retener la realidad hist\u00f3rica de lo que se declara, incluso cuando dif\u00edcilmente puede encajar el contenido con nuestra manera de pensar. <\/p>\n<p>Reflexionemos sobre esta narraci\u00f3n. Se nos cuenta con un esquema determinado, con una exposici\u00f3n muy arreba\u00f1ada. No se pueden comprobar los pormenores del suceso. Nada podemos decir de lo que sucedi\u00f3 en el interior de los interesados. Pedro no ha infligido la muerte, solamente la ha previsto. As\u00ed por lo menos se puede conocer en las palabras que Pedro dirigi\u00f3 a Safira. \u00bfSe puede contraponer el castigo con la conducta de Jes\u00fas, ya que se trataba de proteger su comunidad? \u00bfNo conoce tambi\u00e9n Jes\u00fas la dureza del castigo, cuando se trata de salvaguardar valores supremos? L\u00e9ase la frase: \u00abOs aseguro que habr\u00e1 menos rigor para Sodoma en aquel d\u00eda que para esta ciudad\u00bb (Luc 10:12). A los doctores de la ley les amenaz\u00f3 diciendo: \u00abPara que se pida cuenta a esta generaci\u00f3n de la sangre de todos los profetas\u00bb (Luc 11:50). Jes\u00fas dice hablando del esc\u00e1ndalo: \u00abM\u00e1s le valdr\u00eda que le colgaran al cuello una rueda de molino de las que mueven los asnos, y lo sumergieran en el fondo del mar\u00bb (Mat 18:6). Conocemos las severas sentencias del Hijo del hombre en el mensaje del Apocalipsis: \u00abVoy a ti en seguida, y luchar\u00e9 con ellos con la espada de mi boca.\u00bb As\u00ed amenaza el Hijo del hombre a los nicola\u00edtas de la comunidad de P\u00e9rgamo (Rev 2:16), y a los seductores de la comunidad de Tiatira les conmina: \u00abY a los hijos de ella los matar\u00e9 sin remisi\u00f3n, y conocer\u00e1n todas las Iglesias que soy quien escudri\u00f1a ri\u00f1ones y corazones. Y os dar\u00e9 a cada uno seg\u00fan sus obras\u00bb (Rev 2:23). \u00bfNo tenemos aqu\u00ed el mismo factor que tambi\u00e9n fue eficiente en el castigo de Anan\u00edas y Safira, cuando se quiso preservar la primera comunidad del Esp\u00edritu pernicioso? <\/p>\n<p>c) Creciente prestigio de los ap\u00f3stoles (Hch\/05\/12-16). <\/p>\n<p>12 Por mano de los ap\u00f3stoles se realizaban muchas se\u00f1ales y prodigios en el pueblo, y estaban todos un\u00e1nimemente en el p\u00f3rtico de Salom\u00f3n. 13 De los dem\u00e1s, nadie se atrev\u00eda a mezclarse con ellos; pero el pueblo los ten\u00eda en gran estima. 14 Cada d\u00eda se agregaban nuevos creyentes en el Se\u00f1or, multitud de hombres y de mujeres, 15 hasta el extremo de sacar los enfermos a las plazas y ponerlos sobre lechos y camillas, para que, al paso de Pedro, siquiera su sombra cubriera a alguno de ellos. 16 Concurr\u00eda tambi\u00e9n muchedumbre de gentes de los alrededores de Jerusal\u00e9n llevando enfermos y atormentados por esp\u00edritus impuros, los cuales eran curados todos. <\/p>\n<p>Un relato sumario, como los dos que ya vimos antes (Rev 2:42 ss; Rev 4:32 ss), dirige de nuevo la mirada a la comunidad, a su crecimiento y a su fuerza promotora. Y de nuevo vemos c\u00f3mo la Iglesia se re\u00fane alrededor de los ap\u00f3stoles, de su testimonio y de su poder de curar. No en balde despu\u00e9s del primer juicio oral de los ap\u00f3stoles la comunidad ha pedido a Dios que alargue su \u00abmano para que se hagan curaciones, se\u00f1ales y prodigios mediante el nombre de su santo siervo Jes\u00fas\u00bb (Rev 4:29). <\/p>\n<p>Ya en la curaci\u00f3n del cojo de nacimiento conocimos lo que significaba el don de la curaci\u00f3n en el testimonio de los ap\u00f3stoles, no solamente como servicio de amor al hombre enfermo, sino como prueba de que la fuerza curativa con que Jes\u00fas recorr\u00eda las regiones, tambi\u00e9n continuaba actuando en su Iglesia. En lo m\u00e1s profundo de este poder curativo de los ap\u00f3stoles se denota el misterio de vida de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y la fuerza de la fe en el Se\u00f1or glorificado y presente. No juzgar\u00edamos imparcialmente el misterio, que aqu\u00ed es eficiente, si pretendi\u00e9ramos comprender los sucesos con consideraciones naturales. Es posible que las personas que colocaban sus enfermos en la calle y que esperaban la fuerza curativa de la sombra de Pedro, estuvieran llenos de ideas equivocadas y primitivas. Eso no quita nada del motivo real de las curaciones que ten\u00edan lugar. Recordemos c\u00f3mo Pedro tambi\u00e9n en la curaci\u00f3n del cojo de nacimiento tuvo que emplear el poder de su palabra para desviar al pueblo asombrado de una manera primitiva y m\u00e1gica de pensar, y para conducirle a aquel, cuyo nombre ha obrado la curaci\u00f3n colaborando con la fe en \u00e9l. No juzguemos demasiado aprisa por nuestra suficiente formaci\u00f3n cient\u00edfica y por el progreso de la medicina sobre esta sencillez creyente, que busca el tacto externo. Tambi\u00e9n los habitantes de \u00e9feso quedaron tan impresionados por las fuerzas curativas de Pablo, que aplicaban a los enfermos pa\u00f1os y ropa que el ap\u00f3stol llevaba en su cuerpo, y los enfermos se curaban (19,11 ss). \u00bfNo podemos tambi\u00e9n pensar en aquella mujer del Evangelio, que padec\u00eda flujo de sangre y que se dijo para si: \u00abComo logre tocar siquiera sus vestidos, quedar\u00e9 curada\u00bb, y de la que el Evangelio atestigua que, \u00abal instante, aquella fuente de sangre se le sec\u00f3, y not\u00f3 en s\u00ed misma que estaba curada de su enfermedad\u00bb (Mar 5:29 s)? Y m\u00e1s adelante dice san Marcos: \u00abY adondequiera que llegaba, aldeas, o ciudades, o caser\u00edos, colocaban los enfermos en las plazas y le rogaban que les permitiese tocar siquiera el borde de su manto. Y cuantos lograban tocarlo, todos sanaban\u00bb (Mar 6:56). <\/p>\n<p>En este contexto se nos presenta una escena memorable. La comunidad madre todav\u00eda se limitaba al espacio de la ciudad de Jerusal\u00e9n. Todav\u00eda se re\u00fane el grupo de los disc\u00edpulos en el p\u00f3rtico de Salom\u00f3n, del cual ya hemos o\u00eddo hablar (Mar 3:11). Todav\u00eda tienen la sensaci\u00f3n de ser jud\u00edos. Sin embargo, hay una extra\u00f1a tensi\u00f3n entre ellos y los otros jud\u00edos. Una mezcla de temor reservado y de honrada atenci\u00f3n. Pero las curaciones milagrosas difundieron el llamamiento de los ap\u00f3stoles e hicieron venir de todas partes, incluso del contorno de Jerusal\u00e9n, los que buscaban la curaci\u00f3n, de tal forma que es comprensible que el sanedr\u00edn no permaneciera a la expectativa por m\u00e1s tiempo, y de nuevo echara mano a los ap\u00f3stoles. <\/p>\n<p>4. OTRA VEZ ANTE EL SANEDR\u00cdN (Mar 5:17-42). <\/p>\n<p>a) Arresto y liberaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles (Hch\/05\/17-24). <\/p>\n<p>17 Entonces el sumo sacerdote y todos los suyos, los de la secta de los saduceos, se llenaron de ira, 18 y echaron mano a los ap\u00f3stoles, y los pusieron en la c\u00e1rcel p\u00fablica. 19 Pero un \u00e1ngel del Se\u00f1or, durante la noche, abri\u00f3 las puertas de la c\u00e1rcel, los sac\u00f3 y les dijo: 20 \u00abId, presentaos en el templo y hablad al pueblo todas estas palabras de vida.\u00bb 21a O\u00eddo esto, entraron en el templo muy de ma\u00f1ana y se pusieron a ense\u00f1ar. <\/p>\n<p>Este reiterado comportamiento de la autoridad del templo no necesita ninguna motivaci\u00f3n especial en el contexto de la exposici\u00f3n precedente. Los ap\u00f3stoles, soltados despu\u00e9s del primer juicio oral con una severa prohibici\u00f3n de hablar (4,17 ss), aun reconociendo las autoridades jud\u00edas, se sintieron m\u00e1s obligados con Dios que con los hombres (4,19). En el encargo de Jes\u00fas resucitado de dar testimonio los ap\u00f3stoles vieron una obligaci\u00f3n que ven\u00eda de Dios. <\/p>\n<p>Su propia conciencia les mandaba hablar de lo que hab\u00edan experimentado como testigos aut\u00e9nticos de la revelaci\u00f3n de Dios. \u00abNo podemos dejar de decir lo que hemos visto y o\u00eddo\u00bb (4,20), hab\u00edan dicho los ap\u00f3stoles antes de marcharse del sanedr\u00edn. <\/p>\n<p>Con estas palabras ya se pod\u00eda prever la ulterior intervenci\u00f3n de las autoridades jud\u00edas. No pod\u00edan soportar por m\u00e1s tiempo el creciente prestigio de los ap\u00f3stoles y de su comunidad. Dice el texto que se llenaron de ira, y echaron mano a los ap\u00f3stoles. En el proceso contra Jes\u00fas, en el que asimismo los sacerdotes saduceos instaron con el mayor empe\u00f1o a que se condenara al acusado, se atestigua el mismo factor, cuando se dice: \u00abPues bien sabia \u00e9l que se lo hab\u00edan entregado por envidia\u00bb (Mat 27:18). <\/p>\n<p>En este pasaje la palabra griega que aqu\u00ed se traduce por \u00abira\u00bb, tambi\u00e9n se podr\u00eda traducir por \u00abcelo\u00bb. Sin embargo el contexto solamente hace pensar en una \u00abira\u00bb aut\u00e9ntica Los saduceos como guardianes del templo se apoyaron en su responsabilidad cuando volvieron a proceder contra los ap\u00f3stoles. Sin embargo, Caif\u00e1s, el sumo sacerdote, en el proceso contra Jes\u00fas, tambi\u00e9n dio por pretexto la solicitud por el pueblo y el templo, como nos lo testifican las siguientes palabras de doble sentido: \u00abVosotros no entend\u00e9is nada; no os dais cuenta de que m\u00e1s os conviene que un solo hombre muera por el pueblo, y no que toda la naci\u00f3n vaya a la ruina\u00bb (Jua 11:49 s). \u00a1Cu\u00e1n prontamente el ego\u00edsmo y la hostilidad pueden cubrirse con la apariencia de verdadera solicitud, tanto en el peque\u00f1o como en el gran campo de acci\u00f3n de la vida! <\/p>\n<p>De nuevo los ap\u00f3stoles est\u00e1n en la c\u00e1rcel. Puede haber sido el mismo local que en el primer arresto, aunque esta vez se designa como \u00abc\u00e1rcel p\u00fablica\u00bb. Esta vez los doce parecen haber sido alcanzados por la medida. El encargo del testimonio que les hab\u00eda sido confiado por Jes\u00fas resucitado, ahora se muestra para todos en toda su gravedad. Al d\u00eda siguiente se les deb\u00eda hacer el proceso. \u00bfQu\u00e9 resultado tendr\u00e1? Tienen que contar con todo. Han de presentarse ante el mismo tribunal ante el que Jes\u00fas tambi\u00e9n estuvo y fue condenado a muerte. <\/p>\n<p>El Se\u00f1or resucitado les da una se\u00f1al, que tanto va dirigida a ellos como a sus adversarios en el sanedr\u00edn. Dios denota su proximidad. \u00abUn \u00e1ngel del Se\u00f1or\u00bb les saca de la c\u00e1rcel. Esto sucede de una forma inexplicable. Todo podr\u00eda parecer como una novela humor\u00edstica, si no fueran tan serios los m\u00f3viles que est\u00e1n en acci\u00f3n. El \u00e1ngel les encarga hacer lo mismo por lo cual se les hab\u00eda detenido. Deben presentarse en el templo, y \u00abhablar al pueblo todas estas palabras de vida\u00bb. <\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n era este \u00e1ngel del Se\u00f1or? No lo sabemos. \u00bfEra el mismo Jes\u00fas resucitado? As\u00ed pensaron antiguos comentadores, como Cipriano. Adem\u00e1s en el \u00ab\u00e1ngel de Yahveh\u00bb, ya nombrado en el Antiguo Testamento, los santos padres tambi\u00e9n vieron la segunda Persona divina. El texto del Nuevo Testamento no da mayores indicios para esta interpretaci\u00f3n. Tendremos que pensar en uno de los \u00e1ngeles de Dios, cuya existencia y gobierno es atestiguada desde las primeras p\u00e1ginas de la Biblia hasta las \u00faltimas. Son seres espirituales que cuando se encuentran con los hombres, pueden ser percibidos. Como criaturas de Dios con sus mensajeros y mediadores, pregoneros y ejecutores de su voluntad. Su presencia se sustrae a toda experiencia de orden natural, pero el testimonio de la Escritura es tan fuerte y terminante, que no tenemos ning\u00fan derecho a poner en duda la realidad de estos ayudantes y servidores de Dios. <\/p>\n<p>En esta liberaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles por medio de un \u00e1ngel del Se\u00f1or se nos recuerda aquel otro \u00e1ngel, que liber\u00f3 a Pedro de la c\u00e1rcel de Herodes (12,7). En general los dos relatos est\u00e1n estrechamente enlazados entre s\u00ed. Tambi\u00e9n tenemos que pensar en aquella liberaci\u00f3n (de la que no debe darse una explicaci\u00f3n natural) de Pablo y de Silas de la c\u00e1rcel de Filipos (16,26 ss). Tambi\u00e9n podemos volver a observar c\u00f3mo los Hechos de los ap\u00f3stoles procuran narrar sucesos semejantes de Pedro y de Pablo. <\/p>\n<p>Seg\u00fan la concepci\u00f3n de la Biblia el mismo Dios interviene all\u00ed donde act\u00faan los \u00e1ngeles. En esta liberaci\u00f3n prodigiosa los ap\u00f3stoles tambi\u00e9n se daban cuenta de esta intervenci\u00f3n divina. Y as\u00ed obedecieron la orden del \u00e1ngel, y se presentaron en el templo muy de ma\u00f1ana, para anunciar al pueblo estas palabras de vida. Con \u00abestas palabras de vida\u00bb se alude a todo el mensaje de salvaci\u00f3n de la gracia de Dios en Cristo Jes\u00fas, el testimonio especialmente de Jes\u00fas resucitado, que se \u00abmostr\u00f3 vivo despu\u00e9s de su pasi\u00f3n\u00bb (1,3) y que desde entonces se manifiesta con su poder vital en los sucesos de pentecost\u00e9s y en las curaciones milagrosas de los ap\u00f3stoles, y que a todos los que creen les da aquella vida que les hace participar de la vida propia de Dios. <\/p>\n<p>\u00bfNo es este pasaje una escena conmovedora de la vida de estos hombres en medio del templo jud\u00edo? Son un ejemplo de que Dios es m\u00e1s poderoso que el odio y la persecuci\u00f3n de los hombres. Tambi\u00e9n se puede considerar lo que significa que el templo jud\u00edo tenga que ofrecer el escenario para el mensaje de la \u00abvida\u00bb. El nuevo pueblo de Dios hace uso de la palabra con una fuerza vital indestructible en aquel sitio cuyos guardianes se hacen sordos al llamamiento de Dios y procuran, impotentes, impedir con la violencia externa la germinaci\u00f3n de la vida. <\/p>\n<p>21b Acudi\u00f3 el sumo sacerdote con los suyos y convocaron al sanedr\u00edn y a todo el consejo de ancianos de los hijos de Israel, y enviaron a la c\u00e1rcel para que los trajeran. 22 Los guardianes que fueron all\u00e1 no los encontraron en la c\u00e1rcel. Y vueltos, informaron diciendo: 23 \u00abHemos hallado la c\u00e1rcel cerrada con todo cuidado y a los centinelas en pie junto a las puertas, pero, al abrirlas, no hemos encontrado a nadie dentro.\u00bb 24 Cuando esto oyeron, tanto el jefe de la guardia del templo como los pr\u00edncipes de los sacerdotes no acertaban a explicarse qu\u00e9 habr\u00eda sido de ellos. <\/p>\n<p>El autor de los Hechos gusta en su exposici\u00f3n mostrar siempre la impotencia y el desconcierto de los enemigos de la Iglesia. La escena que nos ofrece el texto no carece de un aspecto c\u00f3mico. Seguros de su causa, los sumos sacerdotes, es decir, los hombres del grupo de sacerdotes saduceos, que ya tuvieron una parte decisiva en el arresto, convocan una sesi\u00f3n especial del sanedr\u00edn y esperan la llegada de los detenidos. Los guardias del templo escudri\u00f1an desconcertados las celdas exteriormente intactas de la c\u00e1rcel, mientras que los arrestados est\u00e1n en el templo y anuncian el mensaje de la resurrecci\u00f3n y de la vida al pueblo que escucha con atenci\u00f3n. La sensaci\u00f3n de poder de la alta autoridad se reemplaza por una situaci\u00f3n molesta. \u00bfNo les ten\u00eda que brotar el pensamiento de que aqu\u00ed interven\u00eda un poder m\u00e1s alto? El texto no revela nada sobre este particular. Pero los miembros del sanedr\u00edn que reflexionaban m\u00e1s profundamente \u00bfno tomaron m\u00e1s en serio la se\u00f1al que se les ofrec\u00eda? El transcurso del proceso parece confirmarlo. \u00bfNo era Gamaliel uno de los que esperaban la intervenci\u00f3n de Dios? Sus palabras, que pronto escucharemos, parecen indicarlo. <\/p>\n<p>b) Libertad de los ap\u00f3stoles y progreso de la Iglesia (Hch\/05\/25-42). <\/p>\n<p>25 Pero, en esto, se present\u00f3 uno anunci\u00e1ndoles: \u00abLos hombres que metisteis en la c\u00e1rcel andan sueltos por el templo, ense\u00f1ando al pueblo.\u00bb 26 Fue entonces el jefe de la guardia con sus hombres y los condujeron, sin violencia, porque tem\u00edan al pueblo, no fueran a apedrearles. 27 Los llevaron, pues, y los presentaron al sanedr\u00edn. El sumo sacerdote los interrog\u00f3 diciendo: 28 \u00abOs hab\u00edamos ordenado severamente que no ense\u00f1arais en este nombre, y resulta que hab\u00e9is llenado Jerusal\u00e9n con vuestras ense\u00f1anzas y quer\u00e9is hacer recaer sobre nosotros la sangre de ese hombre.\u00bb <\/p>\n<p>Los jefes jud\u00edos tienen que experimentar con una claridad creciente su importancia ante el poder vital de la comunidad de Jes\u00fas. Esto se les presenta ante la vista con una evidencia inesperada. En el primer encuentro judicial con Pedro y Juan la escena irrefutable del cojo de nacimiento curado les imped\u00eda proceder seg\u00fan sus verdaderas intenciones. Ahora la c\u00e1rcel vac\u00eda les mostraba claramente cu\u00e1n dif\u00edcil es combatir contra el poder vital de un movimiento impulsado por el Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n<p>A los jefes jud\u00edos tuvo que producirles el efecto de un insoportable desaf\u00edo de la conciencia de su poder la noticia de que los hombres que hab\u00edan puesto en la c\u00e1rcel estaban precisamente en el templo y all\u00ed anunciaban la doctrina por cuya causa se les quer\u00eda procesar. Pero lo m\u00e1s grave para ellos es este pueblo que se re\u00fane lleno de entusiasmo en torno de los ap\u00f3stoles y escucha atentamente su predicaci\u00f3n. El jefe de la guardia del templo con sus subordinados tuvo que experimentar cu\u00e1n problem\u00e1tica hab\u00eda llegado a ser la autoridad de este sanedr\u00edn y de sus guardias con respecto a la Iglesia, cuando sin coacci\u00f3n ni violencia tuvieron que conducir a los ap\u00f3stoles ante la asamblea del sanedr\u00edn, rodeados por la multitud del pueblo, que ya hab\u00eda estado dispuesta a apedrear a los que sosten\u00edan la suprema autoridad jud\u00eda. <\/p>\n<p>Los ap\u00f3stoles est\u00e1n ante el sanedr\u00edn. Se presentan como hombres libres. Son libres, porque el mismo Dios los ha liberado por medio de su \u00e1ngel. Son libres, porque el pueblo se coloc\u00f3 detr\u00e1s de ellos. Tambi\u00e9n aqu\u00ed vemos el gobierno misterioso del Esp\u00edritu Santo. Porque s\u00f3lo \u00e9l puede dirigir las cosas de la vida de tal forma que los planes de Dios tambi\u00e9n se cumplan en la armon\u00eda externa de las causas. Los Hechos de los ap\u00f3stoles siempre saben informar sobre tales situaciones. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s de este temor al pueblo \u00bftem\u00eda tambi\u00e9n el sanedr\u00edn algo m\u00e1s? Raras veces suenan las palabras del sumo sacerdote. Su discurso \u00bfno rezuma temor y recelo? En primer lugar es una acusaci\u00f3n. No pod\u00eda ser de otra manera. El sumo sacerdote recuerda a los ap\u00f3stoles la prohibici\u00f3n de \u00abque no ense\u00f1arais en este nombre\u00bb (4,17s). De nuevo rehuye decir el nombre en torno del cual todo gira. \u00bfEs menosprecio de Jes\u00fas? \u00bfEs alg\u00fan miedo? Tambi\u00e9n se podr\u00eda pensar en esto \u00faltimo. Porque en sus palabras se percibe una rara solicitud cuando habla de la sangre de este hombre. Alude a la sangre de Jes\u00fas. Aquella sangre que a su tiempo tom\u00f3 sobre s\u00ed el pueblo extraviado en la condenaci\u00f3n de Jes\u00fas por medio de Pilato, cuando con ofuscamiento y pasi\u00f3n grit\u00f3: \u00ab\u00a1Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!\u00bb (Mat 27:25). San Lucas no ha conservado esta frase en su Evangelio, pero la conoc\u00eda, y por as\u00ed decir la recupera en este pasaje cuando hace que el sumo sacerdote hable de ella. <\/p>\n<p>29 Respondiendo Pedro y los ap\u00f3stoles dijeron: \u00abEs preciso obedecer a Dios antes que a los hombres. 30 El Dios de nuestros padres resucit\u00f3 a Jes\u00fas, a quien vosotros disteis muerte colg\u00e1ndolo de una cruz. 31 A \u00e9ste lo ha exaltado Dios a su diestra como pr\u00edncipe y salvador, para dar a Israel arrepentimiento y remisi\u00f3n de los pecados. 32 Testigos de estas cosas somos nosotros y el Esp\u00edritu Santo que Dios ha concedido a los que le obedecen.\u00bb 33 Ellos, al o\u00edrlos, llenos de rabia, estaban resueltos a acabar con ellos. <\/p>\n<p>La respuesta de los ap\u00f3stoles a los reproches del sanedr\u00edn no es el lenguaje que usan los acusados. Antes bien se vuelve contra los acusadores con una confesi\u00f3n valiente. Obs\u00e9rvese la sensible diferencia de su actitud en el primer juicio oral. All\u00ed tampoco se puede notar ninguna sumisi\u00f3n temerosa. Pero no hay que pasar por alto una cierta reserva con respecto al supremo tribunal del pueblo. Esta vez los ap\u00f3stoles ya no someten al juicio del sanedr\u00edn la decisi\u00f3n de si es justo obedecer a los hombres antes que a Dios. Su voz resuena claramente y sin ninguna reserva en la sala del tribunal: \u00abEs preciso obedecer a Dios antes que a los hombres.\u00bb <\/p>\n<p>No solamente Pedro lo dice as\u00ed, aunque \u00e9l es el que habla. Sino que el texto tiene cuidado en hacer constar: \u00abPedro y los ap\u00f3stoles dijeron&#8230;\u00bb En ellos toda la Iglesia hace uso de la palabra. Pond\u00e9rese el peso de estas palabras en esta situaci\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n da a los ap\u00f3stoles el derecho de hablar as\u00ed, la facultad de considerar la orden del sanedr\u00edn como mandamiento humano, de no hacer caso de esta orden? \u00bfDe d\u00f3nde les viene la seguridad con que pueden distinguir en qu\u00e9 han de obedecer a Dios antes que a los hombres? Estas son cuestiones serias. Dif\u00edcilmente se pueden solventar desde fuera con argumentos humanos. Concurren dos \u00e1mbitos de obligaciones: las leyes de la autoridad visible y terrena, y las leyes del Esp\u00edritu Santo. Este sanedr\u00edn como \u00f3rgano del pueblo elegido por Dios pod\u00eda atribuir a la voluntad divina su facultad de gobernar por medio de honorables tradiciones. Seg\u00fan la manera general de ver de los jud\u00edos estos hombres de Galilea eran sus s\u00fabditos. \u00bfNo ten\u00eda, pues, derecho a reclamar una obediencia absoluta? Se podr\u00eda pensar as\u00ed. Y en el sanedr\u00edn probablemente muchos pensaban as\u00ed, y por sus convicciones sinceras no pod\u00edan pensar de otra manera. <\/p>\n<p>Y sin embargo hab\u00eda llegado la hora en que se dieron a conocer una nueva ordenaci\u00f3n, una ordenaci\u00f3n que ten\u00eda que chocar con la suprema autoridad jud\u00eda. El mensaje de Jes\u00fas y el testimonio sobre \u00e9l despu\u00e9s de los sucesos de pentecost\u00e9s llamaba a los hombres para que tomasen la decisi\u00f3n de la fe. El sanedr\u00edn desoy\u00f3 la llamada de la fe. El misterio de la salvaci\u00f3n, que de parte de Dios se ofrec\u00eda a los hombres en Jes\u00fas de Nazaret, ya hab\u00eda sido rehusado en el proceso contra Jes\u00fas por la suprema instancia del pueblo jud\u00edo. Y tambi\u00e9n ahora, cuando los disc\u00edpulos de este Jes\u00fas, con su mensaje, intentan otra vez anunciar el camino de salvaci\u00f3n de Cristo Jes\u00fas, tienen que tropezar de nuevo -desde un punto de vista humano- con la resistencia de los jefes jud\u00edos. Se denota una situaci\u00f3n verdaderamente tr\u00e1gica. Siempre vendr\u00e1 a ser un acontecimiento, en que el llamamiento viviente de Dios y el testimonio del Esp\u00edritu Santo dan con la ambici\u00f3n de poder de una tradici\u00f3n y organizaci\u00f3n r\u00edgidas, que no tienen intenci\u00f3n ni son capaces de oir ni entender esta llamada. \u00e9sta era la situaci\u00f3n en el sanedr\u00edn de Jerusal\u00e9n, cuando Jes\u00fas estuvo ante \u00e9l y fue condenado. Ahora de nuevo se da la misma situaci\u00f3n, ya que el sanedr\u00edn reclama de los ap\u00f3stoles una obediencia incondicional. <\/p>\n<p>Los ap\u00f3stoles ciertamente pudieron sentir la alternativa en que se les hab\u00eda puesto. Sin embargo, ya se han decidido. El encargo de Jes\u00fas resucitado se les ha confiado a ellos. El encargo del que se les ha mostrado vivo y se ha revelado en su misterio divino. El encargo del que les ha enviado al Esp\u00edritu Santo en el d\u00eda de pentecost\u00e9s, y desde entonces ha demostrado su fuerza con se\u00f1ales y prodigios. Como dijo Pedro con tono autoritativo en el primer juicio oral, ellos no pod\u00edan dejar de decir lo que hab\u00edan o\u00eddo y visto (4,20). Los ap\u00f3stoles est\u00e1n ante la suprema autoridad del pueblo jud\u00edo. Tienen que dar respuesta. Lo hacen con la conciencia de lo que se les imputa. Su respuesta, tal como est\u00e1 en el relato de los Hechos de los ap\u00f3stoles, comprende pocas palabras, pero en cada una de ellas se contiene una declaraci\u00f3n trascendental. Esta respuesta es una confesi\u00f3n, confesi\u00f3n y testimonio, llamada y promesa. Una apelaci\u00f3n promotora de la naciente Iglesia a la sinagoga recusante. <\/p>\n<p>De nuevo penetra por el recinto, como primer y m\u00e1s importante testimonio, el mensaje que hasta ahora hemos percibido siempre como la confesi\u00f3n de los ap\u00f3stoles. El Dios de nuestros padres resucit\u00f3 a Jes\u00fas. La formulaci\u00f3n de esta frase est\u00e1 bien pensada. \u00abEl Dios de nuestros padres\u00bb, dice conscientemente el ap\u00f3stol. No quiere hablar como un forastero, como si estuviera fuera de Israel. No, su Dios tambi\u00e9n es el Dios de estos hombres del sanedr\u00edn, y as\u00ed es el Dios de sus padres, el Dios de Israel, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, como lo nombr\u00f3 Pedro ya en su discurso despu\u00e9s de la curaci\u00f3n del cojo de nacimiento (3,13). Con esta alusi\u00f3n al \u00abDios de nuestros padres\u00bb, Pedro invoca en cierto modo, toda la historia de la revelaci\u00f3n de este Dios como testimonio de su mensaje. \u00abEl Dios de nuestros padres resucit\u00f3 a Jes\u00fas\u00bb, as\u00ed suena el testimonio ante los hombres del sanedr\u00edn, y \u00e9stos oyen este mensaje como la confesi\u00f3n convencida de hombres que est\u00e1n ciertos de lo que dicen. El ap\u00f3stol recuerda con valent\u00eda la sentencia de muerte que el sanedr\u00edn ha dictado contra Jes\u00fas, cuando dice: \u00ab&#8230; a quien vosotros disteis muerte colg\u00e1ndolo de una cruz\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 dice eso? \u00bfPretende acusar de asesinato a los miembros del sanedr\u00edn? Ciertamente no lo pretende. Lo que quiere es dar testimonio. Quiere testificar la gloria con que el Dios de Israel, el Dios de los padres, ha exaltado a este Jes\u00fas a su diestra. Ya sabemos por las declaraciones de los Hechos de los ap\u00f3stoles que se han hecho hasta aqu\u00ed -y esto lo confirman todos los escritos del Nuevo Testamento-, cu\u00e1n bien conoc\u00edan los ap\u00f3stoles la cruz y muerte de Jes\u00fas y c\u00f3mo hablaban de ella con profundo respeto. Por encima de la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas los ap\u00f3stoles contemplaban con una emoci\u00f3n todav\u00eda mayor la gloria que Jes\u00fas hab\u00eda recibido en su resurrecci\u00f3n y ensalzamiento al lado de Dios. <\/p>\n<p>En esta hora memorable Pedro muestra a Jes\u00fas de Nazaret a la diestra de Dios como pr\u00edncipe y salvador, y as\u00ed atestigua de \u00e9l las m\u00e1s altas dignidades, que en el lenguaje del Antiguo Testamento solamente corresponde a Dios. Este \u00abpr\u00edncipe y salvador\u00bb ha sido exaltado por Dios, para traer a Israel la salvaci\u00f3n que ella espera desde los profetas, y que incluye en s\u00ed la conversi\u00f3n y el perd\u00f3n de los pecados. En las palabras de Pedro se puede ver una alusi\u00f3n de profundo sentido, como tambi\u00e9n la encontramos en Pablo. Cuando Pedro dice: \u00ab&#8230; a quien vosotros disteis muerte colg\u00e1ndolo de una cruz\u00bb (cf. 10,39), podr\u00eda haber pensado en unas palabras del libro del Deuteronomio, en las que se dice: \u00abCuando un hombre cometiere delito de muerte, y sentenciado a morir fuese colgado en un pat\u00edbulo, no permanecer\u00e1 colgado su cad\u00e1ver en el madero, sino que dentro del mismo d\u00eda ser\u00e1 sepultado: porque es maldito de Dios el que est\u00e1 colgado del madero\u00bb (Deu 21:22 s). El ap\u00f3stol Pablo ha hecho suyas estas palabras y con una interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica de la salvaci\u00f3n las ha referido a la muerte de Jes\u00fas, cuando dice: \u00abCristo nos ha rescatado de la maldici\u00f3n de la ley, haci\u00e9ndose \u00e9l mismo maldici\u00f3n por nosotros\u00bb (Gal 3:13). La misma orientaci\u00f3n se indica tambi\u00e9n en las palabras de Pedro, cuando describen la muerte de Jes\u00fas en la cruz con estas palabras del Deuteronomio. Lo que en primer lugar aparece como culpa de Israel y sobre todo del sanedr\u00edn, se ha convertido en la felix culpa, en la culpa dichosa, y, con esta visi\u00f3n profunda de fe, el recuerdo de la muerte de Jes\u00fas en la cruz se convierte espont\u00e1neamente en el llamamiento de la gracia al pueblo jud\u00edo. Y as\u00ed en las palabras del ap\u00f3stol al sanedr\u00edn m\u00e1s que una acusaci\u00f3n y un reproche, se hace una advertencia y una promesa. Dios da su Esp\u00edritu a todos los que le obedecen. Pero \u00abobedecer\u00bb significa doblegarse a la oferta de Dios en la obra salvadora de Jes\u00fas, creer y confiar en \u00e9l. Esta fe est\u00e1 asegurada por un doble testimonio, por el testimonio del ap\u00f3stol y por el testimonio del Esp\u00edritu Santo. Por lo dicho hasta ahora conocemos el sentido de esta declaraci\u00f3n. <\/p>\n<p>En la respuesta de Pedro se describe con pocas palabras la acci\u00f3n salvadora de Dios. Tres veces se nombra a Dios en el texto: \u00abEl Dios de nuestros padres resucit\u00f3 a Jes\u00fas&#8230; A \u00e9ste lo ha exaltado Dios a su diestra como pr\u00edncipe y salvador&#8230; El Esp\u00edritu Santo que Dios ha concedido a los que le obedecen&#8230;\u00bb Y en esta conciencia se funda la confesi\u00f3n introductoria: \u00abEs preciso obedecer a Dios ante que a los hombres.\u00bb As\u00ed pues, en las palabras de los ap\u00f3stoles se contiene una justificaci\u00f3n y una llamada; una justificaci\u00f3n del mensaje que anuncian en nombre de Jes\u00fas, una llamada a los hombres del sanedr\u00edn, con cuya inteligencia y disposici\u00f3n est\u00e1 unida de una forma decisiva la salvaci\u00f3n de todo el pueblo. <\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo acogen esta llamada? Perseveran en su obcecaci\u00f3n. Todav\u00eda lo hacen m\u00e1s obstinadamente. Ellos, al o\u00edrlos, llenos de rabia, estaban resueltos a acabar con ellos. Reh\u00fasan comprender a los ap\u00f3stoles. Se repite lo que tambi\u00e9n tuvo que experimentar Jes\u00fas. Buscan un medio para desembarazarse de los molestos testigos y amonestadores. Lo hacen como guardianes de un orden que consideran como ordenaci\u00f3n de Dios, aunque el testimonio revelado de aquel orden -como hasta ahora han expuesto los Hechos de los ap\u00f3stoles- ha hecho ver la verdad de los hechos de salvaci\u00f3n en Cristo Jes\u00fas, y el derecho de los ap\u00f3stoles a proclamar su mensaje. <\/p>\n<p>Este sanedr\u00edn nos ofrece una escena conmovedora. Act\u00faan todas las pasiones y debilidades humanas, antes en la condenaci\u00f3n de Jes\u00fas y ahora tambi\u00e9n en la persecuci\u00f3n de sus ap\u00f3stoles. \u00bfPodemos acusar y condenar? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el principio y el l\u00edmite de la culpa y de la responsabilidad? \u00bfTen\u00eda que suceder todo como sucedi\u00f3? \u00bfEstaba todo decretado por Dios? El ap\u00f3stol san Pablo en la ep\u00edstola a los romanos procur\u00f3 dar respuesta a esta pregunta con una visi\u00f3n profunda de la historia de la salvaci\u00f3n (Rom 9-11). Pero al final tiene que confesar humildemente: \u00ab\u00a1Oh profundidad de la riqueza, y de la sabidur\u00eda, y de la ciencia de Dios! \u00a1Qu\u00e9 insondables son sus decisiones, y qu\u00e9 inexplorables sus caminos!\u00bb (Rom 11:33). <\/p>\n<p>34 Pero surgi\u00f3 en el seno del sanedr\u00edn un fariseo, llamado Gamaliel, doctor de la ley, estimado por todo el pueblo, el cual mand\u00f3 que los hicieran salir por un momento, 35 y dijo: \u00abHombres de Israel, reflexionad qu\u00e9 vais a hacer con estos hombres. 36 Porque hace tiempo surgi\u00f3 Teudas, haci\u00e9ndose pasar por un personaje, y se le unieron alrededor de cuatrocientos hombres. El fue muerto, y todos sus adeptos se dispersaron y fueron reducidos a la nada. 37 Despu\u00e9s de \u00e9l se levant\u00f3 Judas de Galilea, en los d\u00edas del censo, y arrastr\u00f3 gente detr\u00e1s de s\u00ed; tambi\u00e9n este pereci\u00f3, y todos sus adeptos se dispersaron. <\/p>\n<p>Jes\u00fas resucitado vela por sus testigos. La obra de \u00e9stos todav\u00eda no est\u00e1 concluida. Todav\u00eda no hab\u00eda llegado su hora, se podr\u00eda decir usando el lenguaje del Evangelio de san Juan (Jua 7:30; Jua 8:20). El Esp\u00edritu Santo tambi\u00e9n dirige las cosas en esta hora tan cr\u00edtica para la Iglesia, como nos lo muestra la actuaci\u00f3n del fariseo Gamaliel. Era un te\u00f3logo y doctor de la ley, que gozaba de gran prestigio. As\u00ed lo testifican tambi\u00e9n los escritos del juda\u00edsmo rab\u00ednico, que conservamos en el llamado Talmud. Para los Hechos de los ap\u00f3stoles este hombre tambi\u00e9n tiene un especial inter\u00e9s, porque el ap\u00f3stol san Pablo en una hora amenazadora se ha referido a \u00e9l ante el pueblo jud\u00edo irritado, cuando dijo: \u00abYo soy jud\u00edo, nacido en Tarso de Cilicia, pero educado en esta ciudad, en la escuela de Gamaliel, instruido cuidadosamente en la ley patria, lleno de celo por la causa de Dios\u00bb (22,3). Se nos presenta a Gamaliel como fariseo. Se hace esta presentaci\u00f3n con especial cuidado. Leyendo los Hechos de los ap\u00f3stoles se recibe la impresi\u00f3n de que el grupo fariseo en Jerusal\u00e9n no tom\u00f3 contra los disc\u00edpulos de Jes\u00fas una actitud tan hostil y fan\u00e1tica como los saduceos y la autoridad sacerdotal del templo. L\u00e9ase el relato sobre el juicio oral de Pablo ante el sanedr\u00edn (23,1 ss). Incluso ante la enemistad del partido sacerdotal, Pablo pudo ganarse la simpat\u00eda de los fariseos y provocar en favor suyo una escisi\u00f3n en la suprema autoridad del juda\u00edsmo. Siempre se nos advierte que no podemos transferir la actitud hostil de grupos particulares a todo el pueblo jud\u00edo. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pensamientos e intenciones mueven a Gamaliel? Conoce el partido de los saduceos guiado por la ambici\u00f3n de poder externo. Ha presenciado su manera de proceder en el proceso contra Jes\u00fas. Porque es de suponer que Gamaliel tambi\u00e9n asisti\u00f3 a las funestas sesiones de dicho proceso. Tambi\u00e9n pertenec\u00edan al sanedr\u00edn hombres como Nicodemo (Jua 3:1; Jua 7:50) y Jos\u00e9 de Arimatea (Jua 23:50 s). Gamaliel era muy consciente de la injusticia que se hizo a Jes\u00fas. Quiere evitar una nueva injusticia. <\/p>\n<p>Se denota una profunda visi\u00f3n religiosa de la cosas en las palabras del escriba. Una observaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n madura y atenta de las cosas y acontecimientos en la historia de su pueblo. Era un tiempo cargado de tensi\u00f3n para este pueblo. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda sentir un sincero investigador como Gamaliel? El dominio extranjero hac\u00eda muchas decenas de a\u00f1os que se hab\u00eda establecido en el pa\u00eds. El deseo de libertad e independencia hizo que la expectaci\u00f3n mesi\u00e1nica, que se arraigaba profundamente en los escritos sagrados, estallara apasionadamente en las tentativas de rebeli\u00f3n, de las que informa el historiador jud\u00edo Flavio Josefo. Si leemos atentamente los Evangelios, tambi\u00e9n encontramos en ellos esta agitaci\u00f3n pol\u00edtica del juda\u00edsmo como fondo de la vida de Jes\u00fas. Sabemos c\u00f3mo incluso los disc\u00edpulos del Se\u00f1or estuvieron dominados por las ideas de los movimientos mesi\u00e1nicos que ard\u00edan sin llama en todo el pueblo. <\/p>\n<p>Gamaliel cita dos ejemplos. Dejamos aparte la pregunta que hace la investigaci\u00f3n exeg\u00e9tica, a saber, c\u00f3mo este relato puede conciliarse con los datos de Flavio Josefo. Se admite la posibilidad de que san Lucas al referir de un modo literario las palabras de Gamaliel haya ordenado los dos acontecimientos de una forma libre. Sin duda se trata de datos hist\u00f3ricos atestiguados. El movimiento que ha suscitado Judas Galileo muestra tambi\u00e9n su supervivencia ya en tiempo de Jes\u00fas y m\u00e1s tarde en el partido de los llamados zelotas. Pero no se logr\u00f3 el \u00e9xito que promet\u00edan las tentativas de rebeli\u00f3n, las cuales indujeron a la potencia ocupante a tener todav\u00eda mayor vigilancia y severidad. En el Evangelio de san Lucas leemos un ejemplo de este resultado de las intentonas, cuando se informa de los \u00abgalileos cuya sangre hab\u00eda mezclado Pilato con la de los sacrificios que ellos ofrec\u00edan\u00bb (Luc 13:1 ss). <\/p>\n<p>38 \u00bbY ahora yo os digo: dejad en paz a estos hombres y soltadlos. Porque, si fuese cosa de hombres, este plan o esta obra, se disolver\u00e1; 39a pero, si es cosa de Dios, no lograr\u00e9is disolverlos; y no vay\u00e1is a encontraros con que est\u00e1is en lucha contra Dios.\u00bb <\/p>\n<p>En estas palabras se da a conocer el motivo m\u00e1s profundo de la intervenci\u00f3n de Gamaliel. \u00e9ste sabe que Dios dirige la historia humana. La vista del camino por el que ha andado el pueblo jud\u00edo, como lo atestiguan las Sagradas Escrituras, ha marcado su cu\u00f1o en el juicio de Gamaliel. Los sucesos del tiempo pasado m\u00e1s reciente han profundizado los conocimientos y la experiencia de Gamaliel. \u00bfQu\u00e9 pensaba \u00e9ste de Jes\u00fas de Nazaret? Las palabras de Gamaliel no revelan nada sobre este particular. Conoc\u00eda la muerte de Jes\u00fas. De eso no se puede dudar. \u00bfSab\u00eda algo m\u00e1s? \u00bfNo estaba tambi\u00e9n enterado de las cosas extraordinarias que acontecieron desde esta muerte, es decir, de los prodigios y se\u00f1ales? \u00bfNo conoc\u00eda el esp\u00edritu sincero de la comunidad? Seguramente estaba impresionado por la actuaci\u00f3n de estos acusados, por su testimonio. <\/p>\n<p>Gamaliel no se gu\u00eda por mera prudencia ni por un c\u00e1lculo de conveniencias, sino por el conocimiento de Dios, que -tal es probablemente su idea- podr\u00eda estar activo en la obra de los ap\u00f3stoles. No podemos descubrir los \u00faltimos conocimientos y consideraciones de este hombre, pero se ten\u00eda que agradecer a su perspicacia que el camino de la Iglesia fuera preservado de un peligro, que desde un punto de vista humano era mucho mayor de lo que nos parece. De nuevo se nos muestra que un poder superior gobierna esta Iglesia: el poder y el amor del Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n<p>39b Le hicieron caso. 40 Y llamando a los ap\u00f3stoles, despu\u00e9s de azotarlos les ordenaron que no volvieran a hablar en el nombre de Jes\u00fas, y los soltaron. 41 Ellos, pues, sal\u00edan gozosos de la presencia del sanedr\u00edn, porque hab\u00edan sido dignos de padecer afrentas por el nombre. <\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1nto puede un solo hombre, a quien se le ha concedido la sabidur\u00eda y prudencia y el poder de la voluntad sincera, desinteresada! Ante \u00e9l se doblega la efervescente conmoci\u00f3n de los dem\u00e1s. Gamaliel conoce al sanedr\u00edn y consigue que suelten a los ap\u00f3stoles. El Esp\u00edritu Santo se sirve del hombre, y dirige y guarda a la Iglesia. La leyenda dice que Gamaliel pronto se hizo cristiano. No sabemos nada con seguridad sobre ello. Dif\u00edcilmente se puede suponer que profesara la fe en Cristo. Si la hubiera profesado, dif\u00edcilmente tendr\u00eda el gran prestigio que tiene en la tradici\u00f3n jud\u00eda. Pero podemos suponer que en este memorable juicio oral pudieron recapacitar muchos que escucharon el testimonio de los ap\u00f3stoles, y lo relacionaron con lo que irradiaba a los hombres la naciente Iglesia. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa la flagelaci\u00f3n en el feliz desenlace de este peligroso proceso? El sanedr\u00edn los castig\u00f3 y as\u00ed conserv\u00f3 su aspecto de suprema autoridad. La flagelaci\u00f3n tiene la apariencia de un castigo por no haber observado la prohibici\u00f3n de hablar. Tambi\u00e9n Pablo tuvo que sufrir cinco veces la flagelaci\u00f3n (2Co 11:24), que de ordinario constaba de treinta y nueve azotes, porque se tem\u00eda sobrepasar el n\u00famero de cuarenta. En el discurso de Jes\u00fas sobre el fin de los tiempos se dice: \u00abOs entregar\u00e1n a los tribunales del sanedr\u00edn, y ser\u00e9is azotados en las sinagogas y tendr\u00e9is que comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos\u00bb (Mar 13:9). Conocemos la flagelaci\u00f3n de Jes\u00fas en la historia de la pasi\u00f3n. Pilato dijo a los jud\u00edos: \u00abLe dar\u00e9 un escarmiento y lo pondr\u00e9 en libertad\u00bb (Luc 23:16). Tambi\u00e9n en el Evangelio de san Juan (Jua 19:1) se atestigua que el gobernador romano con la flagelaci\u00f3n quiso preservar a Jes\u00fas de la muerte en la cruz, aunque su intento result\u00f3 vano. <\/p>\n<p>Los ap\u00f3stoles abandonaron el sanedr\u00edn con \u00e1nimo gozoso. Era la alegr\u00eda del hombre que est\u00e1 tan penetrado de fe en Cristo Jes\u00fas, que se siente feliz de compartir tambi\u00e9n con \u00e9l la afrenta y la humillaci\u00f3n. Su mirada pasa por alto la humillaci\u00f3n y se detiene en aquel cuya grandeza les es conocida. La fe en la resurrecci\u00f3n y en la glorificaci\u00f3n del Se\u00f1or m\u00e1s que una intuici\u00f3n intelectual era una fuerza vital que manaba del Esp\u00edritu Santo y hac\u00eda incierta toda experiencia terrena frente a la esperanza inextinguible que lat\u00eda en sus corazones. San Pablo muestra la plenitud de esta esperanza, cuando en la carta a los Romanos escribe: \u00abNos gloriamos esperando la gloria de los hijos de Dios. Y no s\u00f3lo esto, sino tambi\u00e9n en las tribulaciones, sabiendo que la tribulaci\u00f3n produce la paciencia; la paciencia, la virtud probada; la virtud probada la esperanza\u00bb (Rom 5:2 ss). <\/p>\n<p>42 Y no cesaban de ense\u00f1ar y anunciar el Evangelio de Cristo Jes\u00fas, todos los d\u00edas, en el templo y por las casas. <\/p>\n<p>Con esta frase concluye de una forma patente la primera serie de relatos de los Hechos de los ap\u00f3stoles. Se trataba de la comunidad madre de Jerusal\u00e9n, de su principio y de su camino saturado de Esp\u00edritu, de su florecimiento y desarrollo dentro de las leyes jud\u00edas, tambi\u00e9n de su lucha y su victoria ante las amenazas provenientes de fuera y de dentro. Los ap\u00f3stoles sin turbarse llevan el testimonio a los hombres, no solamente en el recinto del templo, sino tambi\u00e9n en las casas. Y parece que despu\u00e9s de las primeras infructuosas tentativas de opresi\u00f3n se dej\u00f3 en paz a los ap\u00f3stoles durante alg\u00fan tiempo, como puede deducirse de una noticia que se da en 8,1. <\/p>\n<p>\u00abY no cesaban de ense\u00f1ar&#8230; todos los d\u00edas, en el templo y por las casas.\u00bb En estas palabras se contiene un profundo sentido. En ellas se indican el sentido y la intenci\u00f3n de la Iglesia. En las escenas que hemos visto hasta ahora hemos presenciado los primeros d\u00edas. Los ap\u00f3stoles todav\u00eda ense\u00f1an en el templo y en las casas de esta ciudad marcada de una forma \u00fanica por la historia de la salvaci\u00f3n. Pero el campo de la Iglesia pronto se extender\u00e1 y ampliar\u00e1. Se desborda m\u00e1s all\u00e1 de la estrechez externa e interna. Abarcar\u00e1 \u00abJudea y Samar\u00eda\u00bb, y pronto se formar\u00e1 en Siria un importante centro, desde el que se abrir\u00e1n y preparar\u00e1n los caminos hacia la misi\u00f3n \u00abhasta los confines de la tierra\u00bb (1,8). Las fronteras exteriores pueden modificarse, el mundo externo puede cambiarse, pero siempre podr\u00e1 decirse de la Iglesia lo que aqu\u00ed se dice de los ap\u00f3stoles de la comunidad madre: \u00abY no cesaban de ense\u00f1ar y anunciar el Evangelio de Cristo Jes\u00fas, todos los d\u00edas, en el templo y por las casas.\u00bb<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Anan\u00edas&#8230; Safira:<\/b><\/i> Este dram\u00e1tico episodio contrasta con el pasaje anterior, donde se ofrece un ejemplo de solidaridad y generosidad sin restricciones. El castigo puede parecer a primera vista desproporcionado, pero debe observarse que no se condena tanto la actitud de no compartir todos los bienes, cuanto el tratar de enga\u00f1ar a la comunidad y, en \u00faltima instancia, al mismo Dios. En <span class='bible'>Jos 7:19-26<\/span> encontramos un caso en cierta manera semejante.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El desdichado segundo ejemplo de venta de posesiones fue el de un matrimonio, el de Anan\u00edas y Safira. 4 Que su pecado no fue el de guardarse el dinero, sino la mentira, resulta claro por las preguntas de Pedro. 8 A partir de la conducta de Safira tambi\u00e9n parece que la mentira era algo que hab\u00edan planeado juntos de antemano.<\/p>\n<p>11 La severidad del juicio sobre la pareja nos resulta tan perturbadora como lo fue para sus contempor\u00e1neos (5). No parece que el juicio haya sido de Pedro o de la iglesia en primera instancia, sino de Dios. (Cuando Pedro pronunci\u00f3 un juicio m\u00e1s tarde, hizo la oferta del arrepentimiento; ver 8:20-22.) Es crucial notar que no se trata de que Dios demanda nuestros recursos materiales y que ellos est\u00e9n en orden, sino m\u00e1s bien que Dios odia la hipocres\u00eda de cualquier tipo, cu\u00e1nto m\u00e1s la que es deliberada y dise\u00f1ada para tentar al Esp\u00edritu del Se\u00f1or (9).<\/p>\n<p>Lucas no hace una propaganda de una iglesia ideal y sin defectos. Hab\u00eda necesidades en la iglesia (2:44, 45), y aunque se resolv\u00edan por una comunidad que compart\u00eda (4:34), aun el acto de compartir no carec\u00eda de problemas (6:1).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>5.1ss En Hechos 5.1-8.3 vemos a la iglesia enfrentando problemas internos y externos. Dentro, hab\u00eda deshonestidad (5.1-11) y dolores de cabeza administrativos (6.1-7). Fuera, la iglesia sent\u00eda la presi\u00f3n de la persecuci\u00f3n. Los l\u00edderes de la iglesia fueron cuidadosos y sensibles al conducir los problemas internos, pero no hab\u00eda mucho que pudieran hacer para prevenir las presiones externas. A pesar de todo, mantuvieron su enfoque en lo que era m\u00e1s importante: difundir el evangelio de Jesucristo.5.3 A pesar de que Cristo venci\u00f3 en la cruz a Satan\u00e1s, segu\u00eda activo tratando de que los creyentes tropezaran, como lo hace hoy en d\u00eda (Eph 6:12; 1Pe 5:8). La destrucci\u00f3n de Satan\u00e1s es inevitable, pero no ocurrir\u00e1 hasta los \u00faltimos d\u00edas, cuando Cristo vuelva para juzgar al mundo (Rev 20:10).5.3ss El pecado de Anan\u00edas y Safira no fue avaricia ni retener parte del dinero. Pod\u00edan decidir si vender o no la tierra y cu\u00e1nto dar. Su pecado fue mentir a Dios y a su pueblo al decir que dieron todo, pero en realidad se reservaban parte para ellos, tratando de parecer m\u00e1s generosos de lo que en verdad eran. Este hecho se juzg\u00f3 con dureza porque la deshonestidad y la codicia destruyen la iglesia, impide que el Esp\u00edritu Santo obre con eficacia. Toda mentira es mala, pero cuando mentimos tratando de enga\u00f1ar a Dios y a su pueblo en cuanto a nuestra relaci\u00f3n con El, destruimos nuestro testimonio cristiano.5.11 El juicio de Dios a Anan\u00edas y a Safira produjo horror y temor entre los creyentes, logrando que se dieran cuenta con cu\u00e1nta seriedad castiga Dios el pecado en la iglesia.5.12 El p\u00f3rtico de Salom\u00f3n era parte del templo construido por Herodes el Grande en un intento de fortalecer su relaci\u00f3n con los jud\u00edos. Jes\u00fas les ense\u00f1\u00f3 y llev\u00f3 a cabo milagros en el templo muchas veces. Cuando los ap\u00f3stoles fueron al templo, estuvieron cerca de los mismos l\u00edderes religiosos que conspiraron para crucificar a Jes\u00fas.5.13 Los creyentes no se atrev\u00edan a unirse a los ap\u00f3stoles ni a trabajar a su lado porque tem\u00edan enfrentar la misma clase de persecuci\u00f3n que estos enfrentaban (4.17); mientras que otros quiz\u00e1s tem\u00edan una condena similar a la de Anan\u00edas y Safira.5.14 \u00bfQu\u00e9 hace al cristianismo atractivo? Es f\u00e1cil sentirse atra\u00eddo a una iglesia por sus programas, buenos predicadores, tama\u00f1o, comodidades o compa\u00f1erismo. La iglesia primitiva atra\u00eda a los creyentes por el poder y los milagros de Dios, la generosidad, la sinceridad, la honestidad, la unidad de los miembros y el car\u00e1cter de los l\u00edderes. \u00bfEst\u00e1n nuestros patrones dormidos? Dios quiere a\u00f1adir creyentes a su iglesia, no solo nuevos y mejores programas ni congregaciones m\u00e1s grandes y mejor decoradas.5.15 Estas personas no sanaron por la sombra de Pedro, sino por el poder de Dios obrando a trav\u00e9s de \u00e9l.5.16 \u00bfEn qu\u00e9 favorecieron estas sanidades milagrosas a la iglesia primitiva?: (1) atrajeron nuevos creyentes; (2) confirmaron la veracidad de la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles; (3) demostraron que el poder del Mes\u00edas, quien muri\u00f3 en la cruz y resucit\u00f3, estaba ahora con sus seguidores.5.17 Los l\u00edderes religiosos estaban celosos, Pedro y los ap\u00f3stoles ya hab\u00edan ganado m\u00e1s respeto de lo que ellos hab\u00edan recibido. La diferencia, sin embargo, radicaba en que los l\u00edderes religiosos demandaban respeto y reverencia para ellos mismos; la meta de los ap\u00f3stoles era lograr respeto y reverencia hacia Dios. A los ap\u00f3stoles no se respetaban porque lo demandaban, sino porque lo merec\u00edan.5.17, 18 Los ap\u00f3stoles ten\u00edan poder para hacer milagros, gran audacia en la predicaci\u00f3n y la presencia de Dios en sus vidas; sin embargo, no estaban libres de azotes y persecuci\u00f3n. Los arrestaron, encarcelaron, azotaron con l\u00e1tigos y los calumniaron los l\u00edderes de la comunidad. La fe en Dios no elimina los problemas, hace que parezcan menos temidos porque los pone en la debida perspectiva. Usted no puede esperar que todos reaccionen favorablemente cuando anuncia algo tan din\u00e1mico como su fe en Cristo. Algunos se sentir\u00e1n celosos, temerosos o amenazados. Espere algunas reacciones negativas, pero recuerde que debe interesarle m\u00e1s servir a Dios que las reacciones de las personas (5.29).5.21 \u00abTodos los ancianos de los hijos de Israel\u00bb se refiere a los setenta hombres del concilio (tambi\u00e9n llamado Sanedr\u00edn). Este no iba a ser un juicio simple. Los l\u00edderes religiosos iban a hacer cualquier cosa para detener a los ap\u00f3stoles en su intento de desafiar su autoridad, amenazar la seguridad de su posici\u00f3n y poner al descubierto sus motivos hip\u00f3critas delante de la gente.5.21 Al amanecer, el templo era un lugar de mucho movimiento. Muchas personas se deten\u00edan all\u00ed para orar y adorar, y los ap\u00f3stoles fueron listos para anunciarles las buenas nuevas de la nueva vida en Cristo Jes\u00fas.5.21 Suponga que alguien amenaza matarlo si usted no deja de hablar acerca de Dios. Quiz\u00e1s se sienta tentado a callar. Pero los ap\u00f3stoles, despu\u00e9s de la amenaza de lo l\u00edderes influyentes, el arresto, los azotes, el encarcelamiento y su liberaci\u00f3n milagrosa, volvieron a predicar. Esto era nada menos que el poder de Dios obrando en este grupo de hombres (4.13). Cuando estamos convencidos del poder de la resurrecci\u00f3n de Cristo y luego de experimentar la presencia y poder de su Esp\u00edritu Santo, podemos confiar al hablar a otros de Cristo.5.29 Los ap\u00f3stoles conoc\u00edan sus prioridades. Debemos tratar de vivir en paz con todos (Rom 12:18), el conflicto con el mundo y sus autoridades es, algunas veces, inevitable para un cristiano (Joh 15:18). Habr\u00e1 situaciones en las que usted no podr\u00e1 obedecer a ambos, a Dios y al hombre. Entonces deber\u00e1 obedecer a Dios y confiar en su Palabra. Permita que las palabras de Jes\u00fas en Luk 6:22-23 le animen: \u00abBienaventurado ser\u00e9is cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de s\u00ed, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Gozaos en aquel d\u00eda y alegraos, porque he aqu\u00ed vuestro galard\u00f3n es grande en los cielos\u00bb.5.34 Los fariseos, junto con los saduceos, compon\u00edan la mayor\u00eda del concilio jud\u00edo (5.17). Eran los estrictos guardadores de la Ley; no solo la de Dios, sino tambi\u00e9n cientos de otras reglas que agregaron a la Ley de Dios. Se cuidaban de la pureza externa, pero muchos ten\u00edan sus corazones llenos de motivos impuros. Durante su ministerio en la tierra, Jes\u00fas confront\u00f3 a menudo a los fariseos.5.34 Gamaliel fue un aliado inesperado para los ap\u00f3stoles, aunque quiz\u00e1s no apoy\u00f3 sus ense\u00f1anzas. Era un miembro distinguido del concilio jud\u00edo y un maestro. Mientras que tal vez salv\u00f3 la vida de los ap\u00f3stoles, su verdadera intenci\u00f3n era mantener al concilio unido, evitando que se dividiera y que los romanos se levantaran. Los ap\u00f3stoles eran populares entre la gente y al darles muerte se originar\u00eda un alboroto. No obstante, el consejo de Gamaliel al concilio dio a los ap\u00f3stoles un respiro para continuar con su trabajo. El concilio esper\u00f3 que esto aflojar\u00eda las tensiones. No pudieron estar m\u00e1s equivocados. Es ir\u00f3nico, pero Pablo, quien ser\u00eda uno de los m\u00e1s grandes ap\u00f3stoles, recibi\u00f3 su instrucci\u00f3n de Gamaliel (22.3).5.39 Gamaliel present\u00f3 algunos sabios consejos de c\u00f3mo reaccionar ante ciertos movimientos religiosos. A menos que signifiquen un obvio peligro doctrinal o pr\u00e1ctico, es a menudo m\u00e1s sabio ser tolerantes y no represivos. Algunas veces solo el tiempo nos dir\u00e1 si son simplemente obra humana o si Dios est\u00e1 tratando de decirnos algo. La pr\u00f3xima vez que un grupo promueva ideas religiosas diferentes, considere el consejo de Gamaliel: \u00abNo se\u00e1is tal vez hallados luchando contra Dios\u00bb.5.40-42 A Pedro y Juan se les advirti\u00f3 muchas veces para que no predicaran, pero continuaron a pesar de las amenazas. Nosotros tambi\u00e9n debemos vivir como Cristo dice, predicar de nuestra fe, sin que importe el costo. A lo mejor no nos azotan ni encarcelan, pero nos podr\u00edan ridiculizar, desterrar o calumniar. \u00bfQu\u00e9 tan decidido est\u00e1 usted a sufrir por el privilegio de anunciar el evangelio a otros?5.41 \u00bfAlguna vez ha pensado que la persecuci\u00f3n es una bendici\u00f3n, algo digno de nuestro regocijo? Esta tortura que Pedro y Juan soportaron fue la primera que alguno de los ap\u00f3stoles sufrieron por su fe. Estos hombres sab\u00edan c\u00f3mo Jes\u00fas sufri\u00f3 y alabaron a Dios porque les permiti\u00f3 sufrir persecuci\u00f3n como su Se\u00f1or. Si debido a su fe le escarnecen o persiguen, no se debe a que est\u00e9 haciendo algo malo, sino a que Dios lo considera digno \u00abde padecer afrenta por causa del Nombre\u00bb.5.42 Los estudios b\u00edblicos en hogares no es nada nuevo. En la medida que los creyentes necesitaron crecer en su nueva fe, los estudios b\u00edblicos en las casas satisfac\u00edan sus necesidades, a la vez que serv\u00edan como medio para presentar la fe cristiana a otras personas. En los tiempos posteriores de persecuci\u00f3n, se convirti\u00f3 en el principal medio de trasmitir el conocimiento b\u00edblico. Cristianos a trav\u00e9s del mundo todav\u00eda usan los estudios b\u00edblicos en hogares cuando est\u00e1n bajo persecuci\u00f3n o como una manera para edificar a los creyentes.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>37 (d) Casos individuales (4,36-5,11). 36. Jos\u00e9&#8230; Bernab\u00e9: Su origen chipriota parece su\u00adgerir que pertenecer\u00eda al grupo de los \u00abhele\u00adnistas\u00bb (6,1); pero cf. Hengel, Acts 101-02. Lu\u00adcas, en todo caso, cuenta con su pertenencia a la comunidad primitiva para establecer en \u00e9s\u00adta la dependencia de Pablo (9,27; 11,25-26). 37. vendi\u00f3 un campo: Dif\u00edcilmente se recorda\u00adr\u00eda este hecho si todos hubieran estado obliga\u00addos a hacer lo mismo.<br \/>\nLa escalofriante historia de Anan\u00edas y Safira (5,1-11) es el \u00fanico ejemplo neotestamentario de \u00abmilagros punitivos por violaci\u00f3n de nor\u00admas\u00bb (G. Theissen, The Miracle Stories of the Early Christian Tradition [Filadelfia 1983] 109). Se trata de milagros que refuerzan los decretos divinos, bien mediante la salvaci\u00f3n extraordi\u00adnaria de quien los observa o el misterioso cas\u00adtigo de quien los viola. En este caso, como en la mayor\u00eda de ejemplos jud\u00edos del g\u00e9nero castigo, la orden divina es reforzada como una cuesti\u00f3n de vida o muerte. La culpa de Anan\u00edas consiste en negar la presencia del Esp\u00edritu Santo en la Iglesia minti\u00e9ndole (w. 3.8; Schneider, Apg. 1. 372) y poni\u00e9ndose, de este modo, al servicio de la intolerable oposici\u00f3n de Satan\u00e1s al testi\u00admonio del Esp\u00edritu que se expresa en el volun\u00adtario compartir los bienes por los creyentes (Weiser, Apg. 146-47). Las inconsistencias del texto, como la naturaleza del pecado (retenci\u00f3n de una parte o mentira) o c\u00f3mo el v. 7 puede se\u00adguir convincentemente al v. 5, pueden tener su origen en las expansiones posteriores de un an\u00adtiguo relato cristiano palestinense (A. Weiser, TGl 69 [1979] 151-57). Las analog\u00edas que cier\u00adtos autores establecen con Qumr\u00e1n, sugiriendo que la pareja deseaba entrar en el c\u00edrculo de los perfecti, a quienes se les exig\u00eda una renuncia to\u00adtal a los bienes, no son nada convincentes (cf. Haenchen, Acts 241). 2. y se qued\u00f3: La utiliza\u00adci\u00f3n del extra\u00f1o vb. nosphizo sugiere que el tex\u00adto se elabor\u00f3 bajo la influencia del pecado y el castigo de Ac\u00e1n (Jos 7,1 LXX), que puede pro\u00adceder de alguien que lo adorn\u00f3 posteriormente interpret\u00e1ndolo como un acto pecaminoso. 3. Satan\u00e1s: Su entrada en la escena apost\u00f3lica y la oposici\u00f3n que realiza contra el Esp\u00edritu divino se desarrolla en paralelo a su intervenci\u00f3n en la vida de Jes\u00fas (Lc 4,1-2). La simetr\u00eda intensifica la contribuci\u00f3n de este extra\u00f1o episodio a la historia lucana (Weiser, Apg. 146). 4. La protes\u00adta de Pedro puede proceder de la pluma de Lucas, con la que subraya que la venta de pro\u00adpiedades y la renuncia a los ingresos eran es\u00adtrictamente voluntarias; de aqu\u00ed que la pr\u00e1ctica generalizada (4,34) fuese una se\u00f1al del fervor del Esp\u00edritu en la Iglesia primitiva (Schneider, Apg. 1.375). En cualquier caso, este vers\u00edculo localiza, conclusivamente, el pecado en la men\u00adtira. 5. temor: Requisito estil\u00edstico con el que se conclu\u00eda un relato original de \u00abmilagro por vio\u00adlaci\u00f3n de normas\u00bb. 6. Este vers\u00edculo permite a\u00f1adir el episodio de Safira, que se elabora de acuerdo con los w. 1-5. 11. toda la Iglesia: Es la primera vez que aparece en Hechos el t\u00e9rmino b\u00edblico ekkl\u00e9sia como referencia a la asamblea local de creyentes (cf. 8,1; 9,31; &#8211; Teolog\u00eda pau\u00adlina, 82:133).<\/p>\n<p>(Derrett, J. D. M., Studies in the New Testament [Leiden 1977] 1.193-201. Lake, K., Beginnings 5.140-<br \/>\n51. Menoud, P., \u00abLa mort d&#8217;Ananias et de Saphira\u00bb, Aux sources de la tradition chr\u00e9tienne [Fest. M. Goguel, Neuch\u00e1tel 1950] 146-54. Noorda, S., Les Actes [ed. J. Kremer] 475-83. Weiser, A., \u00abDas Gottesurteil \u00fcber Hananias und Saphira\u00bb, TGl 69 [1979] 148-58.)<\/p>\n<p>38 (e) Tercer sumario principal (5,12-16). Este pasaje trata de los \u00absignos y prodigios\u00bb realizados por los ap\u00f3stoles (cf. 2,43) y parte del terrible episodio de Anan\u00edas. Los vv. 12-13 realizan la conexi\u00f3n con lo que precede: el v. 12 con la oraci\u00f3n de 4,29-30, y el v. 13 con el \u00abtemor\u00bb provocado por el destino de los que cometieron el fraude (v. 11). Los vv. 14-16 nos invitan a la comparaci\u00f3n con el sumario de Mc 6,35-36, que el evangelio lucano no repro\u00adduce, tal vez porque el autor quer\u00eda situarlo en este contexto. 12. por mano de los ap\u00f3stoles: Los milagros anteriores realizados por Pedro (3,1-11; 5,1-11) se generalizan como una pr\u00e1c\u00adtica habitual de todos los ap\u00f3stoles. 13. los de\u00adm\u00e1s no se atrev\u00edan a juntarse con ellos: La \u00abat\u00adm\u00f3sfera del temor reverencial\u00bb que los envolv\u00eda (v. 11) manten\u00eda alejados a los de fue\u00adra (Roloff, Apg. 98); pero se trata solamente de un contrapunto a la \u00abincorporaci\u00f3n\u00bb a sus fi\u00adlas que Dios iba obrando (v. 14). Se mantiene la disposici\u00f3n positiva del \u00abpueblo\u00bb. 14-15. Las dos afirmaciones, expansi\u00f3n de las \u00f1las de creyentes y lucha por la curaci\u00f3n, se conectan mediante la conjunci\u00f3n consecutiva h\u00f3ste, que subordina la \u00faltima a la primera. Se rechaza dr\u00e1sticamente cualquier implicaci\u00f3n m\u00e1gica de la sombra de Pedro (cf. P. van der Horst, NTS 23 [1976-77] 204-12). Su poder se debe a la fe en el Kyrios viviente (Dietrich, Petrusbild 238-39). La expresi\u00f3n kan he skia, \u00abal menos su sombra\u00bb, atribuye a \u00e9sta la misma funci\u00f3n que la orla del manto de Jes\u00fas (Mc 6,55-56) y los pa\u00f1uelos de Pablo (19,11-12).<\/p>\n<p>39 (f) La segunda persecuci\u00f3n (5,17-42). Esta secuencia ilustra el gusto de Lucas por el emparejamiento sim\u00e9trico de pasajes, espe\u00adcialmente con la intenci\u00f3n de aumentar y re\u00adbasar los elementos del primero mediante el segundo (\u00abparalelismo clim\u00e1tico\u00bb; cf. Flender, St. Luke [\u2192 24 supra] 25-27). El segundo pro\u00adceso ante el sanedr\u00edn es paralelo al primero (4,1-22), pero aparecen elementos recurrentes que se intensifican dram\u00e1ticamente: (1) los hostiles saduceos (v. 17) est\u00e1n ahora en fuerte contraste con los compasivos fariseos (v. 34); (2) se acent\u00faa expresamente la irresistible vo\u00adluntad divina que dirige la predicaci\u00f3n (vv. 29.38-39), ilustrada mediante la fuga milagro\u00adsa (vv. 19-20); (3) Las acusaciones y resoluci\u00f3n final del sanedr\u00edn se intensifican: de los, rela\u00adtivamente, tranquilos interrogatorio y adver\u00adtencia de 4,7-21 se pasa a las airadas acusa\u00adciones (v. 28), al deseo de condenar a muerte a los predicadores (v. 33) y a la intimidaci\u00f3n con azotes (v. 40), que caracterizan este proceso; (4) los predicadores arrinconados son ahora todos los ap\u00f3stoles (w. 18.29.40), no solamen\u00adte Pedro o Juan. Este ejercicio de paralelismo literario con el objetivo de la intensificaci\u00f3n muestra que la duplicaci\u00f3n del proceso no de\u00adriva de una duplicidad de fuentes, y mucho menos de dos hechos hist\u00f3ricos diferentes, sino de la propia elaboraci\u00f3n de Lucas, que, de este modo, coloca su informaci\u00f3n fragmen\u00adtaria en un contexto historiogr\u00e1fico: la predi\u00adcaci\u00f3n del Evangelio, bajo el control directo de Dios, crec\u00eda much\u00edsimo m\u00e1s, en paralelo, y precisamente gracias, al crecimiento de la opo\u00adsici\u00f3n (Weiser, Apg. 155).<\/p>\n<p>40 19-20. La fuga milagrosa, que no se mencionar\u00e1 en lo que se dice posteriormente, debe de haber sido sintetizada y transportada a este contexto desde la tradici\u00f3n sobre Pedro que aparece en 12,6-17 (cf. 16,25-34). 25. Su verosimilitud se sacrifica por el efecto dram\u00e1\u00adtico: \u00a1El sanedr\u00edn debe enterarse por \u00abalguien\u00bb de que sus prisioneros est\u00e1n predicando al \u00abpueblo\u00bb en el templo! La Palabra sigue con Israel (ho laos), v el favor popular sigue con los predicadores (w. 26.13). 28. hab\u00e9is llenado Jerusal\u00e9n con vuestras ense\u00f1anzas: La acusa\u00adci\u00f3n expresa claramente la inevitabilidad hist\u00f3rico-salv\u00edfica (cf. comentario sobre 1,4); de aqu\u00ed la r\u00e9plica de Pedro. 29-32. El segundo discurso que Pedro dirige al sanedr\u00edn ilustra Lc 21,13 (cf. Mc 13,9): el status confessionis es la oportunidad para dar \u00abtestimonio\u00bb (v. 32). 29. hay que obedecer a Dios: M\u00e1s estrecha\u00admente que en 4,19, este imperativo de Pedro evoca el de S\u00f3crates (Plat\u00f3n, Apol. 29d). 30. colg\u00e1ndolo de un madero&#8217;. Clara alusi\u00f3n a Dt 21,22 (cf. 10,39; 2,23; G\u00e1l 3,13). El recurso de Pablo a la maldici\u00f3n del cuerpo expuesto ten\u00eda como objetivo manifestar el medio de salva\u00adci\u00f3n en oposici\u00f3n a la ley, mientras que para Lucas se trata de argumentar con la misma ley la magnitud del vergonzoso acto del pueblo al \u00abponer sus violentas manos\u00bb sobre su salvador (Wilckens, Missionsreden 126; Rese, Motive 116). 31 .Jefe y Salvador: Estas funciones se explican mediante la oraci\u00f3n sustantivada tou dounai, \u00abdar\u00bb, etc., que, bajo la perspectiva de 2,23-24, debe tener a Cristo como sujeto. 32. Sobre la combinaci\u00f3n formada por el \u00abtestimonio\u00bb de los ap\u00f3stoles y el Esp\u00edritu Santo, cf. Lc 12,12 y el comentario sobre 1,8.<\/p>\n<p>41\t33-40. La intervenci\u00f3n de Gamaliel. Por lo menos est\u00e1 hist\u00f3ricamente fundamenta\u00adda la posici\u00f3n de Gamaliel I -\u00abel anciano\u00bb, des\u00adcendiente del gran Hillel-, que seguramente fue un estudioso jud\u00edo de gran fama en Jerusa\u00adl\u00e9n durante los a\u00f1os 25-50 d.C. (IDB 2.351). El escaso material de su ense\u00f1anza que se con\u00adserva lo catalogar\u00eda como fariseo (Str-B 2.636-39) , y es perfectamente admisible que este in\u00adfluyente rab\u00ed interviniese a favor de una secta respetuosa con la ley, cuyo entusiasmo apoca\u00adl\u00edptico compartir\u00eda en contra de los saduceos (cf. 23,6-9; Sing., Wachsen 127-28). 34. doctor de la ley. Esta presentaci\u00f3n contribuye a la te\u00adsis lucana de la \u00abcontinuidad\u00bb. El hecho de que un disc\u00edpulo de Gamaliel, Pablo, se convirtiese en un violento enemigo del evangelio (22,3-5) se comprende como una aberraci\u00f3n (26,9-14), no como una consecuencia natural del celo por la ley. 36-37. Los precedentes de Teudas y Ju\u00addas el galileo pueden ser anacr\u00f3nicos (Be\u00adginnings 4.60-62; Dibelius, Studies 186-87), pe\u00adro su intenci\u00f3n es clara: con la muerte de estos l\u00edderes murieron tambi\u00e9n sus movimientos, pero \u00e9ste no es el caso del movimiento de Je\u00ads\u00fas. 38. esta empresa o esta obra: La analog\u00eda con los otros brev\u00edsimos per\u00edodos en los que se hab\u00eda intentado reunificar al pueblo (v. 37) nos sugiere que debemos entender la \u00abobra\u00bb en el sentido de la reunificaci\u00f3n de Israel, que se es\u00adtaba realizando con la misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles (cf. comentarios sobre 1,15.21; 2,14.36). 39. si procede de Dios: El desplazamiento desde una condici\u00f3n hipot\u00e9tica (v. 38) a una condici\u00f3n real implica la conclusi\u00f3n: el aut\u00e9ntico funda\u00addor y unificador de la Iglesia apost\u00f3lica es Dios (Lohfink, Sammlung 86-87). luchar contra Dios: theomachoi, \u00abluchadores contra Dios\u00bb, es una palabra inventada por Eur\u00edpides (Bachae 45), que procede de la formaci\u00f3n helenista de Lu\u00adcas; denota con exactitud lo que constante\u00admente ha sido la poblaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (cf. 7,51). 41-42. Los ap\u00f3stoles emergen como mo\u00addelo de confesi\u00f3n valiente en medio de la per\u00adsecuci\u00f3n (cf. Lc 6,22-23; 12,4-12), uno de los motivos de composici\u00f3n que dirige toda esta secci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] Aqu\u00ed el Ruaj HaKodesh es claramente llamado YHWH, pues YHWH y Su poder uno es.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Palabra Hebrea para demonios.\n<\/p>\n<p><strong> [3] No ha cambiado mucho. Cuando uno ense\u00f1a Su palabra en el Nombre verdadero de YHWH y Yahshua, le trataran a menudo de callar.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Solamente aquellos que obedecen Sus mandamientos realmente reciben el Espirit\u00fa.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Las dos casas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pero cierto hombre llamado Anan\u00edas, juntamente con Safira su mujer, vendi\u00f3 una posesi\u00f3n. 5:1 \u2014 Pero cierto hombre llamado Anan\u00edas, con Safira su mujer, vendi\u00f3 una heredad, \u2014 \u00a1Pero! Aqu\u00ed se ve el contraste entre Bernab\u00e9 y Anan\u00edas, entre la fidelidad y el pecado. Recu\u00e9rdese que tanto Ca\u00edn como Abel trajeron ofrendas al Se\u00f1or; as\u00ed &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Hechos 5:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27689","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27689","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27689"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27689\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27689"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27689"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27689"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}